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Isabel Almada.

3°B Nocturno-Historia.
Historia de la Educación.
Dr. Alfredo Alpini.
2do. Parcial-2021.
1.La obra fue publicada en 2013, por Carolina Greising Magister en Historia
Contemporánea por el Instituto Universitario CLAEH/ Centro Latinoamericano
de Economía Humana y doctoranda en Historia por la Universidad Católica
Argentina. Investigadora asociada del Instituto de Historia de la Facultad de
Ciencias Humanas de la Universidad Católica del Uruguay. Tiene varias
investigaciones en torno al proceso de secularización en la enseñanza y la
sociedad uruguaya.
2.El contenido del artículo, en aspectos generales, gira en torno a la polémica
producida a fines del siglo XIX, principios del XX en torno al rol del Estado, los
padres y la Iglesia sobre la educación. En los distintos apartados, explica el
contexto de producción de la obra “Los dogmas, la enseñanza y el Estado”, de
los autores Ceruti Crosa y Grauert, para centrarse finalmente en sus
postulados más radicales.
En el apartado “Laicidad y secularización en la enseñanza del Uruguay”, la
autora presenta la discusión en torno a temas como la educación, la libertad de
enseñanza, los derechos de los padres y de los niños, la laicidad, el rol de la
Iglesia y el Estado. Se centra en dos corrientes principales, por un lado los
defensores del anticlericalismo, por otro los de la escuela confesional católica.
En el siguiente apartado titulado el “Contexto político”, la autora da cuenta de lo
que sucedía a nivel político nacional e internacional, cuando se daban los
debates por la secularización de la educación. En concreto, se explica que a
raíz de la muerte de José Batlle y Ordóñez en 1929, las tensiones partidarias
que se suponía, habían quedado saldadas con la reforma constitucional en
1919, resurgen. Frente a esto las clases altas uruguayas contribuyen a la
conformación del conservadurismo en la política. Lo que pretendían era que el
Estado, en ese momento bicéfalo, recuperara sus potestades y fuerza
características de un Poder Ejecutivo unipersonal; además de ir contra el
batllismo de segunda época y contra el comunismo, característica que
responde al ascenso de los totalitarismos en el resto del mundo (fascismos
italiano y Alemán, por ejemplo).
El apartado “Los autores y el libro”, nos presenta a los autores del libro que es
eje del artículo, en sus actividades personales. Por un lado, de Grauert se nos
dice tuvo una actividad política corta, ya que fallece con 31 años como víctima
de un atentado en la dictadura terrista. Fue un abogado y periodista, cuya
actividad llevó a cabo en el periódico Avanzar, nombre de la agrupación que
también fundara en 1929. Luego encontramos a P. Ceruti Crosa (1899-1947),
abogado que integra el Partido Comunista, afiliándose en 1930 al Partido
Comunista del Uruguay. Fue un activo militante contra la dictadura terrista y
gran defensor del republicanismo español.
Las ideas centrales de la obra que la autora analiza se encuentran en el
apartado “La secularización y la obra como expresión del laicismo radical”. En
resumidas cuentas, lo que se explica aquí es como el laicismo profesado por
Ceruti Crosa y Grauert es de carácter radical, ya que coinciden en defender la
abolición de la enseñanza privada y confesional, de la familia tradicional y la
libertad de enseñanza.
Comienza señalando que el prólogo fue escrito Carlos Rossi, quién se centra
en el tema central de la discusión en boga: la moral y la religión, el rol del
Estado, de la Iglesia y de los padres sobre la educación de los niños, y la
libertad de enseñanza. Dice de ésta última, es libertad para hacer daño.
La autora se centra luego en la descripción de la idea de “enseñanza
tendenciosa”. Plantea que los autores defienden el monopolio estatal de la
educación, a consecuencia de que la educación confesional y privada,
divulgaba un mundo que se regía por el capricho divino. El sacerdote maestro,
representa una figura temible, impidiendo así la intriga, la duda o la crítica del
niño sobre el conocimiento que recibe. Con respecto a la familia, observaban
que hacía falta una clara delimitación de los derechos del niño, de forma que se
pudiera prevenir la crianza caprichosa de los padres. Ésta es la que seguía
promoviendo las enseñanzas tendenciosas de las escuelas confesionales.
Entre sus conclusiones, creo que la más interesante es la de que el resultado
de la polémica analizada, no consagró necesariamente vencedores, sino que
formó parte de un proceso cuyo resultado fue la conformación de una cierta
sensibilidad en el imaginario uruguayo. A su vez, la obra de Crosa y Grauert
representó para los laicistas radicales una obra sumamente referencial desde
entonces.
3. La autora utiliza para este estudio distintas fuentes históricas e
historiográficas. Entre las primeras, encontramos el uso de diversos periódicos,
como El Bien Público, El Siglo, La Mañana y La Semana Religiosa. También
recoge escritos del Arzobispo Mariano Soler, sujeto histórico de la época
estudiada. Entre los aportes historiográficos en que se sustenta su discurso
encontramos, entre otros, a José pedro Barrán, Gerardo Caetano, Juan
Oddone. También hace uso de aportes conceptuales para definir el concepto
de secularización, mediante los planteos de Dobbeleare, Da Silveira.
4. Me centraré en este punto, en los aportes de José Pedro Barrán (2014) en
su obra “La sensibilidad uruguaya”. En la misma, nos presenta el escenario
cultural en el cambio de siglo XIX-XX. En concreto, la pertinencia de su
mención radica en que, de alguna forma, la proliferación de los debates en
torno al rol de la Iglesia y el Estado en torno a la educación, forman parte del
fenómeno de contraposición de sensibilidades. Es decir, en este contexto, el
autor reconoce dos sensibilidades o culturas contrapuestas, una bárbara que
representaría a la campaña, los gauchos, los indígenas, considerados
incivilizados. Por otro, la sociedad civilizada reconocida montevideana. En este
marco, y como así lo manifiesta expresamente José Pedro Varela, la educación
es el medio por el cual civilizar a los sujetos, desde la infancia, para que se
desarrollen en la tolerancia y la responsabilidad cívica.
Los aportes de Bralich (1996) también resultan interesantes, ya que nos brinda
un panorama aproximado de lo que sucedía a nivel político. Menciona el
proceso reformista que se vivía en los años del primer y aún más en el
segundo batllismo. Durante este período, dentro del que se enmarca la obra
analizada, los debates por la educación, el rol del Estado y la Iglesia, forman
parte del escenario esperable. La ampliación de la actividad estatal en materia
educativa, como lo es la creación de liceos departamentales y nuevos liceos en
la capital, la nacionalización y fundación de servicios públicos, en resumen, el
paternalismo, genera indefectiblemente el cuestionamiento del rol del Estado y
cuáles deben ser sus margenes de acción.
Por último, no es menor mencionar los aportes de Carlos Demasi (2004) en
torno a la reforma constitucional en 1918-9. El resultado de las discusiones,
que fue la Constitución de 1919, representa el primer pacto político entre los
partidos tradicionales blanco y colorado. Por ejemplo, la reforma del Poder
Ejecutivo, quedando éste bicéfalo, con un Presidente y un Consejo Nacional de
Administración, representa los intereses de ambos grupos partidarios.
Bibliografía y fuentes.

– Bralich, J.; Una historia de la educación en Uruguay, Mdeo., F. C. U.,


1996.

– Barrán, J.P.; Historia de la sensibilidad uruguaya, Mdeo., Banda


Oriental, 2019.

– Demasi, G,. La lucha por el pasado. Mdeo., Trilce, 2014.

– Greising, C. El Estado laico en debate: laicistas radicales y una


propuesta de monopolio estatal de la educación, en Páginas de
Educación. Vol. 6 Núm. 2 (2013): Universidad Católica del Uruguay.

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