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A continuación reproducimos un documento elaborado por organizaciones de
Derechos Humanos de Colombia que explica cuales son los grupos armados en
Colombia y como se instrumenta la represión ilegal y arbitraria en manos de los
terratenientes, narcotraficantes, grupos de ultraderecha y militares. Estos grupos
tienen, en Colombia, una larga tradición de desapariciones, asesinatos, torturas,
expropiaciones de tierras, etc. Han logrado incluso que se exilien dirigentes y
activistas de grupos de derechos humanos a los que estos cuerpos de asesinos, acusan
de terrorismo y/o de izquierdismo pretendiendo con ello no solo la deslegitimación de
los derechos humanos sino, además, justificar el crimen y el terror en que tienen
sumida a gran parte de la población colombiana.
Conflicto armado y
Paramilitarismo en Colombia.
1. Conflicto armado:
Los grupos guerrilleros que actualmente operan en el país Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia [FARC], Unión Camilista-Ejército de Liberación
Nacional [UC-ELN] y Ejército Popular de Liberación [EPL] tuvieron su origen en la
década de los años sesenta.
Su antecedente más inmediato, las guerrillas liberales surgidas come reacción a la
persecución política iniciada por el gobierno del Partido Conservador (1946-1953), que
incluyó el asesinato del candidato liberal Jorge Eliécer Gaitán (abril 9/48), hecho que
dio origen a una revuelta popular que se conoce como "El Bogotazo" y a un largo
periodo de violencia liberal-conservadora que dejó un saldo trágico de cerca de 300 mil
muertos.
Luego de un periodo de dictadura militar (1953-1957), los partidos Liberal y
Conservador pactaron el llamado Frente Nacional, que inició un nuevo periodo de
acuerdo político entre los partidos tradicionales, que les permitió alternarse el ejercicio
del Gobierno durante 16 años. Otras fuerzas políticas fueron entonces excluidas de la
contienda política.
Las FARC tuvieron su origen en 1964, como forma de autodefensa frente a la
persecución desatada contra las formas de organización campesina lideradas entonces
por el Partido Comunista. Luego, en la década de los años setenta construyeron una
estrategia política global frente al Estado colombiano. En la actualidad está formada por
cerca de 10 mil combatientes, organizados en 70 frentes distribuidos en todo el país.
La UC-ELN surgió en 1965 en el departamento de Santander, como un proceso de
radicalización de algunos sectores del Movimiento Revolucionario Liberal -MRL- que
lideró Alfonso López Michelsen a finales de la década de los cincuentas, planteándose
la toma del poder por las armas. Se calcula que cuenta con unos 5 mil combatientes,
organizados en 30 frentes. Una fracción de la UC-ELN, denominada Corriente de
Renovación Socialista, firmó en 1994 un acuerdo de desmovilización con el gobierno de
César Gaviria.
El EPL tuvo origen en 1968, localizado en la región occidental de la Costa Atlántica,
expandiendo luego su acción hacia otras regiones, teniendo particular incidencia en la
zona bananera de Urabá, donde el auge de las exportaciones de la fruta creó un fuerte
conflicto social. Una fracción considerable del EPL firmó un acuerdo de paz con el
gobierno de César Gaviria en marzo de 1991, y se convirtió en el movimiento
Esperanza, Paz y Libertad.
Otros grupos guerrilleros, surgidos en las décadas de los 70 y 80, firmaron acuerdos de
paz con los gobiernos Barco y Gaviria, para convertirse en movimientos o partidos
politices. Son éstos, el Movimiento 19 de Abril -Ml9-, el Partido Revolucionario de los
Trabajadores -PRT- y el Movimiento Quintín Lame.
Las FARC, la UC-ELN y el EPL, no obstante sus diferencias de trayectoria, políticas e
ideológicas, conforman la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar.
Ante el surgimiento de las guerrillas y su pretensión de ganar influencia sobre la
población campesina y sobre los movimientos populares urbanos, el Estado colombiano
desarrolló desde los años sesenta, una estrategia contrainsurgente bajo la orientación de
la llamada "doctrina de la seguridad nacional", que se aplicó con mayor rigor a partir del
gobierno del presidente Turbay, con un saldo de graves violaciones a los derechos
humanos.
No obstante que la pretensión aparente de la política contrainsurgente era la derrota de
los grupos guerrilleros, ella se aplicó en forma indiscriminada contra importantes
sectores de la población campesina y del movimiento popular urbano que fueron
seriamente afectados.
Los propios grupos guerrilleros, si bien han sufrido serias derrotas militares, en la
última década han aumentado su poder militar, hasta el punto que desde comienzos de
los años ochentas se ha planteado por diferentes analistas, y por los propios actores del
Conflicto armado -Gobierno y Guerrilla-, la imposibilidad de un triunfo militar de
alguna de las partes, lo que invalida la salida militar.
Más de diez años de conversaciones de paz entre los sucesivos gobiernos y los grupos
guerrilleros han dado lugar a algunos acuerdos de desmovilización, ya enunciados, pero
no han logrado la firma de un acuerdo de paz global con las organizaciones guerrilleras
más antiguas y con mayor capacidad militar.
Quizás el hecho de que los Gobiernos hayan considerado las negociaciones con los
grupos guerrilleros como acuerdos de desmovilización, sin atender a la búsqueda de la
solución de las causas originarias del levantamiento en armas, explique los precarios
alcances de las políticas de paz hasta ahora aplicadas.
El Gobierno del presidente Samper, aparentemente con mayor realismo político que sus
antecesores, ha iniciado el diseño de una nueva política de paz, cuya principal virtud
parece ser el reconocimiento de que ninguna de las partes en el conflicto está en
posibilidad de imponer condiciones a la otra, que por tanto los diálogos deben iniciarse
para acordar una agenda en la que en principio no hay temas vedados, y que los
diálogos se realizarán en medio del Conflicto.
El proceso de solución politiza al conflicto armado deberá partir del compromiso y de
las acciones Concretas para dar solución al Conflicto social que subyace a aquél. Esa es
la aspiración que expresan crecientemente diversos sectores de la sociedad colombiana,
que reclaman la urgente necesidad de solución a un conflicto armado de tan profundas
raíces y de mas de tres décadas, y que ha terminado por degradarse, lo que reclama un
acuerdo urgente de humanización.
En efecto, de una parte, la estrategia estatal contrainsurgente de "quitarle el agua al
pez", no ha reconocido limites a los objetivos y a los medios empleados para la guerra,
afectando a la población civil y dando lugar a crímenes de tesa humanidad, cometidos
en muchas ocasiones con particular sevicia.
De otra parte, aunque en proporción menor según revelan las cifras conocidas por las
ONGs de derechos humanos, los grupos guerrilleros han cometido graves infracciones
al derecho internacional humanitario, como homicidios deliberados, masacres y
acciones que han comprometido la vida y la seguridad de la población civil.
2. El Paramilitarismo, estrategia contrainsurgente:
Desde comienzos de la década de los sesenta la Fuerza Pública y los organismos de
seguridad del Estado han sido formados bajo los parámetros de la doctrina de la
Seguridad Nacional y la aplicación de los fundamentos del Conflicto de baja intensidad.
Dentro de tal propósito se han implementado mecanismos prestos a la eliminación del
"enemigo interno", representado en la existencia del comunismo, la subversión o
insurgencia.
Así, en el marco de dicha estrategia a comienzos de la misma década se recomienda por
parte de asesores militares norteamericanos la conformación de organizaciones de "tipo
antiterrorista" y para la "lucha anticomunista". En desarrollo de tal propósito es dietado
el decreto 3398 de 196S, el cual fue convertido posteriormente en legislación
permanente a través de la ley 48 de 1968, por medio de los cuales se dio el fundamento
legal para la organización de la "defensa nacional", la "defensa civil" y la promoción en
la organización de las "'autodefensas".
Bajo el amparo de dicha normas e inclusive desbordandolas, miembros, de la Fuerza
Pública entrenaron, dotaron de armamento y adoctrinaron habitantes en zonas de
Conflicto con la finalidad de involucrar de manera directa a la población dentro de la
Confrontación y apoyar a los cuerpos oficiales en la lucha contrainsurgente.
Como propósito encubierto del accionar criminal de estos grupos aparece el
amedrantamiento a la población con el fin de generar una atmósfera de miedo y temor
que conlleve a la destrucción de las organizaciones sociales, políticas, sindicales y de
derechos humanos, e impida la libre expresión de la inconformidad social.
Hasta la presente se ha constatado cómo los grupos paramilitares han sido desarrollados
en diversas regiones del país con el claro propósito de actuar en la defensa y protección
de intereses políticos, de proyectos económicos (explotación de recursos naturales como
el petroleo y el carbón), y la defensa de sectores vinculados a la actividad agropecuaria
y al narcotráfico.
2.1. Métodos de acción del Paramilitarismo:
En la geografía nacional los grupos paramilitares no han tenido un sólo modelo o
método de acción, sino que este ha estado determinado por el nivel de conflicto en la
región, el nivel de organización del movimiento popular y la resistencia de la población
frente a este tipo de proyectos y al accionar de la Fuerza Pública.
En tal sentido son diferenciables tres (3) modelos de acción: a) El involucramiento
compulsivo de la población; b) La conformación de una estructura permanente y
cerrada, en la cual el tamaño depende del área de acción; c) La contratación de personas
provenientes de otros lugares para que ejecuten crímenes, sin que hagan parte de fin
grupo permanente.
También se ha constatado la contratación de mercenarios extranjeros por parte sectores
económicos y altas autoridades del Estado, los cuales han intervenido en el
entrenamiento de los grupos paramilitares y de militares en diferentes técnicas y en el
empleo y manejo de sofisticado armamento.
a. El involucramiento compulsivo de la población
Ha sido habitual la intimidación a la población mediante el porte de listas donde se
amenaza a los pobladores y en general se instiga a los habitantes para que se integren al
proyecto paramilitar, se vayan o se enfrenten a la muerte. Estos grupos han sido
justificados como "autodefensas", en donde se afirma que las patrullas de "campesinos
organizados" están protegidas por el ejército y se promueve la participación en estos
grupos mediante el ofrecimiento de salarios, la consecución de la libreta militar y otros
beneficios.
Respecto de su relación con la Fuerza pública se ha determinado que llevan a cabo
patrullajes conjuntos, se ha utilizado a la población civil para que les acompañe en los
mismos, los dirigentes o comandantes paramilitares son transportados en helicópteros
del Ejército Nacional y las bases militares han sido acondicionadas como lugar de
permanencia de los integrantes de estas estructuras criminales.
El armamento con que cuentan les ha sido entregado a través de agentes e instituciones
del estado, con recursos recibidos del campesinado, el cual ha sido obligado a pagar una
serie de "impuestos" ilegalmente recaudados para el mantenimiento de estos grupos.
Tas es el caso de los proyectos implementados en los municipios de El Carmen y San
Vicente de Chucuri (Santander), y de algunos municipios del departamento de
Casanare, aledaños a la explotación petrolera de Cusiana.
b. La conformación de una estructura permanente
Para la conformación de estos grupos ha sido importante la participación de sectores del
narcotráfico, esmeralderos y terratenientes en su financiamiento, los cuales han actuado
de común acuerdo con la Fuerza Pública en cuanto a la dotación de armamento,
entrenamiento y acciones encaminadas a ejercer control en determinadas zonas.
Desde el año 1983 el entonces Procurador General de la Nación, señaló la participación
de personal de las Fuerzas Militares en la conformación de estos grupos. Además, son
abundantes los testimonios de ex- integrantes de estas agrupaciones que dan cuenta de
su modus operandi, estructura y papel de agentes del Estado en su promoción y
protección.
Estos grupos han actuado especialmente en zonas como Urabá, Córdoba, Sucre, Meta,
Norte de Santander y Sur del Cesar, entre otras. Su tipología de acción ha estado
enmarcado en la realización de ejecuciones selectivas, hasta la realización de masacres
indiscriminadas, tal es el caso de las masacres de Segovia, Honduras, La Negra, El
Tomate y Pueblo Bello.
Pese a que frente a reconocidos dirigentes paramilitares como Fidel Castaño, alias
"Rambo" han sido expedidas órdenes de captura, es claro el desinterés de las
autoridades para hacerlas efectivas.
c. La contratación de personas para que realicen hechos específicos:
Esta modalidad ha venido siendo utilizada en algunos lugares de Antioquia y Norte de
Santander, en donde, sectores económicos (tal es el caso de los cafeteros) e inclusive las
propias Fuerzas Militares, a través de sus redes de informantes han contratado personal
proveniente de otros municipios o departamentos para que realicen ejecuciones
extrajudiciales, torturas, desapariciones.
Este accionar tiene como finalidad el dificultar las investigaciones en torno de estos
grupos y encubrir a los responsables de la comisión de crímenes de tesa humanidad.
Se ha podido determinar cómo personal de la Fuerza Pública ha intervenido para
procurar la fuga, para coordinar las acciones en cuanto al momento y lugar de ejecución,
y para dotar de armamento a quienes participen en los crímenes.
Pese a que a nivel de los organismos de control y de la rama jurisdiccional ha sido
ampliamente documentada la conformación de estos grupos, sus mecanismos de
financiamiento, su relación con la Fuerza Pública y su responsabilidad en la ejecución
de crímenes de tesa humanidad, la gran mayoría de los hechos permanecen en la
impunidad, altos oficiales de la Fuerza Pública han sido ascendidos y los grupos
paramilitares han extendido su accionar y poderío en el territorio nacional.
Desde el Gobierno Nacional la persecución y desestructuración de estos grupos se
reduce a la expedición de una serie de decretos de Estado de excepción (anterior estado
de sitio), en los cuales los ubica al margen de la ley, sin que con ello haya influido en su
existencia. Por el contrario, a través de varios decretos se les ha otorgado un tratamiento
benigno.
2.2. La reactivación de la acción paramilitar:
Frente a los anuncios de la administración del Presidente Samper en materia de políticas
de paz y de derechos humanos, el fenómeno del Paramilitarismo, y la reactivación de
sus acciones, constituye la más profunda preocupación de los organismos de derechos
humanos, por cuanto las autoridades estatales se han negado de manera sistemática a
reconocer su gravedad, y por sobre todo, a tomar las decisiones que se requieren para
poner control a su acción criminal.
En efecto, la actitud de las autoridades de negar los diversos grados de conexidad entre
los grupos de particulares armados y unidades militares, con el consentimiento o la
tolerancia de los mandos de las Fuerzas Militares, las ha conducido a pretender a toda
costa evitar la discusión sobre la acción paramilitar, con la consideración de que se trata
de una conjura de la guerrilla colombiana para minar la legitimidad de las fuerzas
armadas gubernamentales.
Durante los seis meses que trascurridos de la administración del Presidente Samper, a
pesar de pregonarse la humanización del conflicto armado interno, se aprecia una
reactivación del Paramilitarismo, demostrada en el surgimiento de los grupos "Muerte a
Comunistas y Guerrilleros' -Macogue- y "Colombia sin Guerrilla" -Colsingue-, los
cuales tienen un radio de acción nacional y quienes han dirigido sus acciones
especialmente contra dirigentes políticos y sindicales.
En noviembre de 1994 se realizó la Primera cumbre de las autodefensas de
Colombia , en la que, según un documento de 57 páginas que ha sido conocido por las
ONGs colombianas, se aprobó "... seguir considerando como blancos militares, a los
cuadros políticos y sindicales de la extrema izquierda, mientras los grupos insurgentes
no humanicen la guerra y continúen asesinando militares y civiles fuera de combate, así
como a los familiares de los miembros de las autodefensas".
De otra parte, constituye motivo de preocupación la aprobación del Decreto 3567 del 11
de febrero de 1994, Estatuto de Vigilancia y Seguridad Privada, en cuyo Art. 34 se lee:
"... la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada podrá expedir licencias de
funcionamiento a cooperativas, juntas de acción comunal o empresas comunitarias para
operar el servicio comunitario de vigilancia y seguridad privada en el área donde tienen
asiento la comunidad. Podrán operar con o sin armas".
En noviembre pasado, el ministro de Defensa, Fernando Botero Zea, informó al país la
puesta en ejecución del programa de cooperativas rurales de seguridad, que luego
fueron denominadas "asociaciones", las cuales, a juicio de las ONGs de Derechos
Humanos, tienen el serio riesgo de convertirse en formas legalizadas de los grupos
paramilitares para realizar acciones armadas ofensivas contra la población civil que sea
considerada "simpatizante" o "colaboradora" de los grupos guerrilleros.
Las explicaciones dadas hasta el momento por el Gobierno de Colombia para responder
a las preocupaciones expresadas por diversos sectores de la sociedad colombiana en
relación con las asociaciones de seguridad rural, se fundamentan en señalar que las
autoridades militares y de policía ejercerán un celoso control sobre dichas asociaciones
para que no desborden el marco de su acción, en apariencia circunscrito a labores de
información a las autoridades y dotadas con armas de defensa personal.
Al respecto es preciso anotar que resulta difícil aceptar que el Gobierno pueda
comprometerse a mantener el control sobre la acción de dichas asociaciones, para evitar
que se conviertan en formas legalizadas del Paramilitarismo, si se tiene en cuenta que
uno de los argumentos de las autoridades estatales para explicar la ausencia de
resultados en el combate a este fenómeno es precisamente que las autoridades militares
y de policía han estado imposibilitadas para controlarlo.
2.3. La urgencia de adoptar medidas:
Desmontar los grupos paramilitares, e investigados y sancionados los crímenes de tesa
humanidad provenientes de estos grupos, e igualmente debe impedirse la presencia y
actuación de mercenarios en el territorio nacional.
Además, hacer efectivas las ordenes de captura existentes contra miembros de grupos
paramilitares
Investigar y sancionar a sus financiadores, integrantes y las autoridades que han
intervenido en su promoción y/o protección.
Abstenerse de dar trato especial o benigno (amnistías, indultos, cuasi-amnistías, cuasi-
indultos) en virtud de eventuales negociaciones de paz con el ejecutivo.
Derogar todas las normas o actos administrativos que autoricen, ordenen o favorezcan la
creación o constitución de grupos paramilitares, así como de aquellas que posibiliten un
trato benigno o favorable, en especial el Art. 34 del Decreto 3567 de febrero de 1994.
Destituir por vía administrativa, de manera inmediata, al personal de la Fuerza Pública
que ha sido señalado por parte de organismos nacionales o internacionales como
comprometidos en la formación, promoción o instigación de este tipo de grupos.
Campaña Derechos Humanos: ¡Ya!
Equipo Operativo: ASFADDES - CINEP - Comisión Andina de Juristas Seccional
Colombiana - Colectivo de Abogados "José Alvear Restrepo" - ILSA - SEMBRAR
- CSPP
Secretaría Operativa:
Tfono: +57.1.341.5415
Fax: +57.1.334.3765
AA 22803 Santa Fe de Bogotá, DC
Colombia

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FARC pidieron asamblea de Unasur para exponer su
visión de conflicto colombiano
Guerrilla envió una carta abierta al organismo latinoamericano.
Reiteraron su voluntad de buscar una "salida política" a las diferencias.
EFE

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Las FARC pidieron a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que convoque


a una asamblea para exponer su "visión" del conflicto armado colombiano y
reiteraron su voluntad de buscar una "salida política".

"Señores presidentes: cuando lo estimen oportuno estamos


dispuestos a exponer en una asamblea de Unasur nuestra visión sobre el conflicto
colombiano", dice una "carta abierta" del Secretariado del Estado Mayor Central de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) difundida por una agencia afín
a ese grupo armado.
La carta, divulgada por la Agencia de Noticias Nueva Colombia (Anncol), que
suele difundir los pronunciamientos del grupo rebelde, está fechada en "agosto de
2010" en las "montañas de Colombia".
En ella, la guerrilla más antigua de América Latina afirma que el Gobierno de Colombia
"mantiene cerrada la puerta al diálogo con la insurgencia acicateado por el espejismo de
una victoria militar y la injerencia de Washington".
A continuación, las FARC le expresan a la Unasur su "irreductible voluntad de buscar
una salida política al conflicto", porque consideran que "la paz de Colombia es la paz
del continente".
"El drama humanitario de Colombia clama la movilización y solidaridad
continental. La obsesión oligárquica por someter militarmente a la guerrilla desde
hace 46 años y la ejecución de los planes guerreristas y represivos de Washington
han costado innumerables masacres", denuncian los rebeldes.
También subrayan que en la actualidad enfrentan "la más grande maquinaria bélica que
haya enfrentado guerrilla alguna, pero siempre luchando (por) la posibilidad de una
solución política".
En un mensaje grabado y difundido en julio, el máximo jefe de las FARC, Guillermo
León Sáenz, alias "Alfonso Cano", le propuso al presidente colombiano, Juan Manuel
Santos, quien asumió el cargo el pasado 7 de agosto, "conversar" para superar la
"terrible situación" que vive el país.
El mensaje estaba dirigido al nuevo gobierno de Colombia y a los de los otros
países que componen Unasur.
Conflicto armado en Colombia
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Conflicto armado en Colombia

Colin Powell, el entonces secretario de estado de EE. UU. visitando


Colombia como parte del apoyo de EE.UU al Plan Colombia.

Fecha 1964 – actualidad

Lugar Colombia

Resultado En desarrollo
Beligerantes

Paramilitares Guerrillas
Gobierno
• AUC (D)
• FARC
• Bandas
• Fuerzas
criminales
(BACRIM)
Militares • ELN

• CONVIVIR
(De)
• M-19
• Ejército (D)
• AAA (De)

• EPL (D)
• Armada
• Mafias

• Mafias
• Fuerza
Aérea

• Policía
Nacional

• DAS

• CONVIVIR
(De)

Estados Unidos

Unión Europea

Canadá

Perú[1]

Comandantes

Juan Manuel
Santos

Rodrigo Rivera
Salazar Manuel
Marulanda †

Almirante Edgar Cely Alfonso Cano

*Don Mario
*Carlos Castaño Gabino
General Alejandro
Navas Ramos
Jaime Bateman
Cayón †

Almirante Alvaro
Echandía Durán Carlos Pizarro
Leongómez †

General Julio Alberto


González Ruíz

Mayor General Oscar


Naranjo Trujillo

Fuerzas en combate

Águilas Ejército: FARC:


Negras: 231.507 7.500 ~
4.000 Policía: 11.000
160.813 ELN:
Armada: 1.500 ~ 5.000
32.757
Fuerza
Aérea:
12.000
DAS:
3.000[2]

(D): Desmovilizado
(De): Desmantelado
(M): Fallecido

El conflicto armado colombiano es un conflicto armado interno que se desarrolla en


Colombia desde principios de la década de los años 1960, que ha pasado por una serie
de etapas de recrudecimiento, en especial cuando algunos sectores se comenzaron a
financiar con el narcotráfico. El conflicto tiene antecedentes históricos en "La
Violencia", conflicto bipartidista de la década de 1950 y de años anteriores que datan a
la época colonial cuando Colombia, entonces la Nueva Granada, se independizó del
régimen monárquico español. Sin embargo, la época en que se presentó un mayor
recrudecimiento ocurrió entre 1988, cuando estaba en la presidencia Virgilio Barco y se
rompieron los diálogos de paz con las guerrillas, hasta 2003, con el accionar del Estado,
las guerrillas, grupos de narcotraficantes y paramilitares, durante el inicio de la
presidencia de Álvaro Uribe.[3]

Contenido
[ocultar]
• 1 Debate político por definición de "conflicto interno" y
"beligerancia"
• 2 Historia
○ 2.1 Antecedentes
○ 2.2 El Frente Nacional
○ 2.3 Repúblicas independientes
○ 2.4 Movimiento 19 de abril
○ 2.5 La Unión Patriótica (UP)
○ 2.6 El narcotráfico
• 3 Causas
• 4 Efectos
○ 4.1 Muertes
○ 4.2 Secuestro y extorsión
○ 4.3 Lisiados y discapacitados
○ 4.4 Reclutamiento forzado
○ 4.5 Desplazamiento forzado
○ 4.6 Narcotráfico
○ 4.7 Medio ambiente
○ 4.8 Respuesta popular
○ 4.9 Imagen internacional de Colombia
• 5 Véase también
• 6 Referencias
• 7 Bibliografía
• 8 Enlaces externos

[editar] Debate político por definición de "conflicto


interno" y "beligerancia"
El debate por la definición de "conflicto interno", al referirse a la confrontación de
grupos armados ilegales contra el Estado en Colombia, obtuvo trascendencia durante la
presidencia de Alvaro Uribe. El 7 de febrero de 2008, el principal asesor del presidente
Uribe, José Obdulio Gaviria, calificó a las guerrillas de amenaza terrorista y no un
grupo beligerante, que ya no tenía ningún proyecto político, y que si se aceptaba un
"conflicto interno" les daria cierto poder a las FARC y eso entorpecería lograr la paz.[4]
Las FARC perdieron el status de 'beligerante' tras el término de los diálogos de paz con
el gobierno Pastrana.
Según el Derecho Internacional Humanitario (DIH) un grupo beligerante, es aquel
"grupo de población de un Estado que se alza en lucha armada contra un orden
constitucional legal y vigente establecido". En el derecho internacional, para que pueda
haber un Movimiento, Comunidad o Grupo beligerante sea reconocido, es necesario que
se les dé reconocimiento jurídico internacional por parte de otros sujetos del sistema
jurídico internacional, además de reunir las siguientes condiciones:[5]
• "Dominio real y efectivo de una parte considerable del territorio del
Estado":[5] El gobierno de Colombia aduce que las FARC y ELN dejaron
de controlar territorios, después que el gobierno anunciara que la
fuerza pública había logrado recuperar el control de todos los
municipios del país.[4] El gobierno del presidente venenzolano Hugo
Chávez defendió a las FARC y al ELN, pidiendoles a la Asamble
Nacional de su país que se les considerara como "fuerzas
beligerantes" (sic) y dijo en referencias estas guerrillas que,[6]
"No son organizaciones terroristas, son verdaderos ejércitos que
ocupan espacio en Colombia, hay que darles reconocimiento, son
fuerzas insurgentes que tienen un proyecto político, un proyecto
bolivariano que aquí (en Venezuela) es respetado"
Hugo Chávez
• "Constitución de un aparato político-militar":[5] Contrario a la
autodefinición de las FARC y el ELN, el gobierno colombiano, como el
de Alvaro Uribe han aducido en ocasiones que las guerrillas utilizan la
política para escudar otras acciones ilegales de las que se benefician
integrantes de los grupos irregulares, como el narcotráfico, tráfico de
armas y otros productos, el abigeato, el robo, el secuestro y la
extorsión.[7]
• "Aplicación irrestricta de las normas del Derecho Internacional
Humanitario":[5] El gobierno colombiano acusa a las FARC de violar
constantemente el Derecho Internacional Humanitario, por lo que
niega que cumpla con los requerimientos de beligerancia. Las
guerrillas como las Farc han acusado al gobierno de ser ilegítimo por
hechos de corrupción en los procesos de elección. Organizaciones
como Human Rights Watch han instado tanto al gobierno colombiano
como a las grupos irregulares a respetar y seguir las normas del DIH.
[8]

En virtud de la Ley 762 que reemplazó lo proveído en la Ley 418, no es necesario


calificar como grupo "político" a un grupo "terrorista" para negociar.[9] [10]

[editar] Historia
Véanse también: Historia de Colombia y Anexo:Cronología del conflicto
armado colombiano

[editar] Antecedentes
Véase también: Guerra Fría

Desde la independencia de Colombia, el país no ha estado ajeno a la violencia partidista,


lo cual se evidencia en varias guerras civiles que se desarrollaron durante el siglo XIX y
culminando en la Guerra de los Mil Días (1899–1902).
Entre 1902 y 1948, Colombia gozó de una relativa paz, primero bajo los gobiernos de la
hegemonía conservadora (1886–1930) y luego con los presidentes reformistas liberales
(1930–1946). Sin embargo durante esta época ciertos incidentes de violencia política
fueron constantes en diversas regiones.
A nivel global se empezaba a fraguar la Guerra fría entre Estados Unidos, la Unión
Soviética y la República Popular China. La guerra proxy que mantuvieron los que
apoyaban el comunismo versus capitalismo en latinoamérica influyó en Colombia, con
el gobierno norteamericano apoyando a distintos gobiernos colombianos y los
sovieticos y chinos apoyando las tendencias políticas afines a ellos, en especial los
movimientos insurgentes.
El 9 de abril de 1948, durante el gobierno del conservador Mariano Ospina Pérez, fue
asesinado en Bogotá el jefe liberal Jorge Eliécer Gaitán. Aun cuando el magnicidio no
tuvo aparentemente un móvil político partidista[cita requerida], este creó levantamiento
popular violento, conocido como el Bogotazo, siendo Bogotá dónde se vieron las
reacciones más grandes, pero diferentes grados de violencia se extendieron por gran
parte del país.
El gobierno de Ospina Pérez logró controlar la situación y terminó completo su mandato
en 1950. En las elecciones de 1950 no participó el partido Liberal alegando falta de
garantías[cita requerida]. Esto facilitó el triunfo del partido Conservador en cabeza de
Laureano Gómez, quien continuó y profundizó la política de seguridad de su antecesor
ante la violencia partidista[cita requerida], la cual no contemplaba negociar con el Partido
Liberal.
El Partido Liberal, no sin controversias internas, tomó la decisión de promover
guerrillas para oponerse al poder militar del gobierno de Gómez[cita requerida]. Además de
las guerrillas liberales, que operaban principalmente en los Llanos Orientales, en varias
regiones se crearon diferentes tipos de bandas armadas irregulares, tanto por parte de
sectores afines al gobierno como por parte de miembros del Partido Comunista, entre
otros.
El fracaso de las políticas oficiales y la desconfianza que inspiraban algunas de las
actitudes personales de Gómez llevaron a que perdiera el apoyo de buena parte de los
miembros de su propio partido, y en 1953 la clase política se apoya en el
establecimiento militar para propinar un golpe de estado. El poder fue asumido por el
general Gustavo Rojas Pinilla.
Rojas Pinilla buscó un acercamiento con los líderes de las guerrillas liberales
garantizando una amnistía. La mayoría se acogió a los términos de la misma y se
desmovilizó, lo cual redujo efectivamente buena parte de la violencia. Sin embargo, el
asesinato de algunos de los líderes contribuyó a crear desconfianza en varios de los
grupos armados quienes continuaron en la clandestinidad. Algunos de los grupos
formaron "repúblicas independientes" donde portaban armas principalmente para la
defensa perimetral y ocasionalmente realizaban asaltos, retenciones y acciones armadas
limitadas en las zonas cercanas.
[editar] El Frente Nacional
Artículo principal: Frente Nacional

PRESIDENTES DE COLOMBIA DURANTE EL CONFLICTO ARMADO

COLOMBIANO

Años Presidente

1962-1966 Guillermo León Valencia

1966-1970 Carlos Lleras Restrepo

1970-1974 Misael Pastrana

1974-1978 Alfonso López Michelsen

1978-1982 Julio César Turbay

1982-1985 Belisario Betancur

1986-1990 Virgilio Barco Vargas

1990-1994 César Gaviria Trujillo

1994-1998 Ernesto Samper

1998-2002 Andrés Pastrana Arango

2002-2010 Alvaro Uribe

2010-Presente Juan Manuel Santos

Cuando la dirigencia política del país y los sectores sociales opuestos al régimen
consideraron que el gobierno de Rojas Pinilla debía finalizar y no prolongarse por otros
cuatro años o más, se promovió un paro que obligó al retiro del general Rojas Pinilla. El
poder fue asumido por una junta militar de transición mientras se pensaba en reanudar el
sistema político democrático tradicional de la república.
Los líderes de los partidos Liberal y Conservador finalmente acordaron que durante un
nuevo período de transición, que se extendería por los próximos cuatro períodos (16
años), se alternarían en el poder. Éste sistema se denominó el Frente Nacional, y fue
concebido como una forma de concluir las diferencias entre los dos partidos y evitar que
se repitiera la violencia política bipartidista.
El Frente Nacional logró ese objetivo, pero con el tiempo también se hizo claro que
obstaculizaba en la práctica la posibilidad de participación de grupos políticos diferentes
a los dos partidos tradicionales, incluyendo a sus disidencias internas.
[editar] Repúblicas independientes
Durante el gobierno de Guillermo León Valencia (1962–1966), segundo presidente del
Frente Nacional, y ante la preocupación por la existencia de algunas de las llamadas
"repúblicas independientes" al interior del país, el presidente ordenó al ejército someter
tales repúblicas y restablecer allí la autoridad.
Una de estas repúblicas, situada en Marquetalia, logró sobrevivir al cerco del ejército y
sus líderes, tanto de tendencia Liberal como Comunista, entre los que se encontraba
Pedro Marín, alias Manuel Marulanda, pudo escapar junto con gran parte de sus tropas,
en total entre dos y cuatro decenas de hombres. El hecho llamó la atención de algunos
dirigentes estudiantiles, quienes eventualmente se unieron al grupo de Marulanda
fundando las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en asociación
con un sector del Partido Comunista.
[editar] Movimiento 19 de abril
Para el último período presidencial del Frente Nacional, el candidato conservador oficial
del Frente Misael Pastrana Borrero se enfrentó contra el candidato conservador
independiente, el ex presidente Gustavo Rojas Pinilla. En las elecciones del 19 de abril
de 1970 Pastrana ganó bajo numerosos alegatos de fraude. Esto impulsó a varios
jóvenes universitarios a formar posteriormente el Movimiento 19 de Abril M-19, un
grupo insurgente el cual se dio a conocer tras una campaña publicitaria de expectativa
en la prensa.
El período presidencial de Alfonso López Michelsen, iniciado en 1974, se caracterizó
por un intento de promover la liberalización económica. Se intentó abrir una
negociación con el ELN, grupo que había sufrido una serie de varias derrotas militares
anteriormente, para lo cual se suspendieron las operaciones en su contra, pero no se
alcanzó a iniciar en firme dicho proceso.
Las FARC, el ELN, el M-19, el EPL, el Movimiento Armado Quintin Lame y otros
grupos insurgentes se oponían al estado y utilizaban las armas para tal oposición, junto
con un discurso generalmente de carácter marxista y nacionalista.

Camión destruido por grupos armados en una carretera rural colombiana,


década de 1980.
Durante el gobierno de Julio César Turbay Ayala (1978–1982) se impulsó una política
de seguridad nacional. Como resultado de la misma, se encarceló (y en ocasiones
también torturó o asesinó)[cita requerida] a varios líderes y miembros de estos grupos, pero en
su mayoría siguieron activos. En 1980, el M19 realizó la toma de la embajada de la
República Dominicana, como una muestra de su capacidad de acción. Se logró negociar
pacíficamente el fin de la toma, partiendo los participantes del M-19 hacia un exilio en
Cuba.
El gobierno de Belisario Betancur (1982–1986) buscó un acercamiento y una tregua con
los grupos armados insurgentes. El fracaso de estas negociaciones por las diferencias
políticas entre los distintos sectores del gobierno, las fuerzas militares y los grupos
políticos condujo a una ruptura y a la posterior toma del Palacio de Justicia en 1985 por
parte del M19, que terminó con la muerte de varios de los civiles retenidos, como
consecuencia del operativo ofensivo del ejército y de la resistencia armada de los
ocupantes guerrilleros.
El gobierno de Virgilio Barco (1986–1990) promovió una política de "pulso firme y
mano tendida", la cual encontró eco en el M19 que inició un proceso de
desmovilización que terminó en 1989.
[editar] La Unión Patriótica (UP)
Más adelante y durante el gobierno de César Gaviria (1990–1994), el EPL y una
fracción del ELN se desmovilizaron y participaron en la Asamblea Constituyente que
promulgó la Constitución de 1991.
Las FARC, si bien participaron de la tregua y las negociaciones de Belisario Betancur,
han venido endureciendo su posición a medida que pasan los años y se prolonga el
conflicto. Se argumenta que en gran parte esto sería una consecuencia del reprochable
asesinato de cerca de 5.000 líderes y miembros de la Unión Patriótica, un grupo político
creado inicialmente por las FARC durante el gobierno de Betancur, como alternativa a
la lucha armada.
[editar] El narcotráfico
Véanse también: Guerra contra las drogas, Guerra contra el terrorismo y
Plan Colombia

El fortalecimiento de los grupos de narcotraficantes y su creciente conflicto personal


con los grupos insurgentes, quienes extorsionaban y secuestraban a varios de sus
miembros y familiares, llevó a la acelerada conformación de grupos paramilitares
ilegales en la década de 1980. Varios de los diferentes grupos, no todos relacionados
con el narcotráfico en un principio, se unieron en una alianza militar amplia al formarse
las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) hacia 1997.
Paramilitares de las ACCU hicieron parte de las AUC.

Durante el gobierno de Ernesto Samper (1994–1998), en medio de controversias


judiciales y políticas, las FARC evidenciaron una capacidad de adaptarse a la guerra de
posiciones, que se concretó en varios asaltos de columnas de tropas concentradas, como
la toma de Mitú y a diversas bases rurales del ejército, en los cuales capturaron y
retuvieron a varios militares. La captura y retención de militares llevaron a las FARC a
un primer canje de prisioneros, en el cual, en una zona desmilitarizada en los municipios
de Cartagena del Chairá y San Vicente del Caguán, entregaron al gobierno varios
soldados a cambio de la liberación de varios guerrilleros presos[11] .

El antecedente del despeje y la percepción de fortaleza que transmitieron las FARC


llevó al próximo presidente: Andrés Pastrana (1998–2002) a ofrecer el territorio de
cinco municipios como zona de negociación desmilitarizada. En vista de los fracasos de
las políticas de paz anteriores que exigían una tregua antes de comenzar la negociación,
Pastrana ofreció negociación "en medio del conflicto". En un proceso de negociación de
más de tres años en el cual no hubo avances y sí continuó el conflicto, el secuestro de un
senador por parte de las FARC llevó al gobierno a tomar la decisión de suspender las
negociaciones. El proceso tuvo que enfrentar múltiples controversias, entre ellas las
relativas al grado de voluntad del gobierno Pastrana para desmantelar a los grupos
paramilitares y al uso militar que las FARC le dieron a la zona despejada[12] .
El fracaso del proceso y la percepción de que las FARC se habían engrandecido con una
retaguardia en el Caguán desde la cual lanzaban sus ataques, realizaban actividades
relacionadas con el narcotráfico y concentraban a los secuestrados, fue uno de los
factores que contribuyó a la elección de un candidato considerado como de "mano dura"
en Álvaro Uribe Vélez en el 2002.
Las FARC acusan a Uribe, entre otros aspectos, de plantear una guerra sin cuartel y de
haber apoyado grupos paramilitares, por lo cual argumentan que se niegan a negociar
con el presente gobierno algo distinto a una nueva zona de despeje en el departamento
de Valle del Cauca y el ya mencionado "intercambio humanitario" o intercambio de
prisioneros: un canje de los guerrilleros de las FARC en prisión por un grupo de
políticos y militares cautivos por las FARC.
El 10 de enero del 2008 Venezuela llevó a cabo la "Operación Emmanuel", con la
autorización de Colombia y el apoyo de la Cruz Roja, la cual consistió en concretar la
liberación de dos de los secuestrados que había sido previamente anunciada por las
FARC. Fueron liberadas Clara Rojas y Consuelo de Perdomo. Emmanuel, hijo de Clara
Rojas nacido en cautiverio, ya no se encontraba en manos de los guerrilleros sino en las
del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, pudiendo reunirse con su madre
biológica después de casi dos años de separación.
El 1 de marzo a las 12:25, alias Raúl Reyes, vocero internacional de las FARC, murió a
causa de un bombardeo realizado por la Fuerza Aérea de Colombia en la Operación
Fénix, en territorio ecuatoriano, muy cerca de la frontera, constituyendo el golpe más
duro a las FARC. En el operativo, murieron varios guerrilleros más. Dicho operativo
desencadenó una controversia internacional entre Colombia y Ecuador, principalmente,
al igual que entre Colombia y Venezuela.
"Uribe nos quiso acusar de contubernio y de albergar lo que llama
terroristas. Es un insulto. El país que más los alberga es Colombia,
narcotraficantes, paramilitares y guerrilla; las FARC tienen en Colombia 500
campos. Quién alberga a quién?"[13]
Rafael Correa, Presidente de Ecuador

Extradición de Salvatore Mancuso.

El 13 de mayo de 2008, 14 jefes de las autodefensas (Entre ellos "Jorge 40" y Salvatore
Mancuso) fueron extraditados a Estados Unidos. El argumento que dio el gobierno para
dar vía libre a la extradición fue que ellos seguían delinquiendo desde la cárcel,
incumpliendo los compromisos adquiridos en la ley de justicia y paz.
El 2 de julio de 2008, Íngrid Betancourt fue rescatada por el ejército colombiano en una
zona selvática del departamento del Guaviare de Colombia en una operación de
inteligencia militar denominada "Operación Jaque", junto a tres ciudadanos
estadounidenses y siete miembros del Ejército de Colombia y cuatro miembros de la
Policía Nacional de Colombia.

[editar] Causas
Véase también: Causas del conflicto armado colombiano

Las causas para que se desarrollara el conflicto armado colombiano se centran en la


pobreza, la falta de educación, el abandono estatal, las deficiencias socio-económicas en
los núcleos familiares, y los valores de la sociedad. Se cita, además, la activa
participación de menores en el conflicto.
La Comisión de Estudios sobre la violencia, creada por el gobierno de Belisario
Betancourt en 1987, a cargo del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones
Internacionales (Iepri) de la Universidad Nacional de Colombia, realizó un estudio
sobre las causas del conflicto. El estudio indicaba que la violencia política, tomada
como una herramienta para lograr el acceso al control del Estado, no afecta los
indicadores de violencia de una forma significativa, pues sólo constituía un 7,5 por
ciento de los homicidios en 1985. Lo que realmente afecta considerablemente los
indicadores son hechos como las riñas, las venganzas personales, la violencia
intrafamiliar y el sicariato, principalmente.[14]
Otra causa radica en la concentración o monopolización del campo por terratenientes y
el desplazamiento de campesinos hacia los centros urbanos, que en ocasiones generaba
resistencia. El llamado gamonalismo, heredado de la colonizadores españoles a las élites
criollas que luego se tomaron el poder político y económico del estado, y que luego
evolucionó al "Terrorismo de Estado".
Con el boom del narcotráfico hacia Estados Unidos y Europa en las décadas de 1970 y
1980, los campesinos se dedicaron a la plantación de cultivos ilícitos financiados
inicialmente por narcotraficantes. El narcotráfico, fuente de dinero fácil, generó
corrupción, constituyendo redes que comprometieron a todos los actores presentes en el
conflicto armado colombiano, mientras que Estados Unidos declaraba la Guerra contra
las drogas. Muchos de esos movimientos campesinos se consolidaron en movimientos
de campesinos cocaleros, que sentaron las bases de las guerrillas como las FARC y con
notoria similitud a lo ocurriodo en Perú y Bolivia.[15] El narcotráfico degeneró los
ideales iniciales y creó una nueva economía que se mantiene como el principal
combustible del conflicto.

[editar] Efectos
Véase también: Efectos del conflicto armado colombiano

El conflicto armado colombiano ha generado miles de muertos, lisiados, secuestrados,


una de las peores crisis de desplazamiento forzado en el mundo y desaparecidos, lo que
ha conllevado a que Colombia sea clasificado como uno de los países más violentos del
mundo y uno de los principales exportadores de drogas ilegales.[16] [17]
La década de 1970 a 1980 se caracterizó por una desmedida represión por parte del
Estado (Ejército, policía y autoridades civiles) contra los movimientos políticos,
obreros, campesinos y estudiantiles. Además, algunos particulares tomaron con su
propia mano la aplicación de medidas represivas contra los mencionados sectores.
Según el Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP) entre el 1 de enero de
1970 y el primer trimestre de 1981, ocurrieron numerosos asesinatos, torturas,
desapariciones y otras violaciones de los Derechos Humanos. "Desde 1970 hasta marzo
de 1981 se presentaron 1.053 asesinatos y 7.571 casos de torturas provocados
principalmente por las Fuerzas Armadas."[18]
[editar] Muertes
Según la ONG Amnistía Internacional, entre 2006 y 2008, los casos de las personas y
comunidades que han sido golpeadas con mayor dureza por el conflicto, son miembros
de comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas que han sido víctimas de
homicidio o de desplazamiento forzado. En 2007 hubo alrededor de 1.400 homicidios
de civiles, superior a los 1.300 que se dieron en 2006. En los casos en los que se logró
identificar a los autores, las fuerzas estatales fueron responsables de al menos 330, los
grupos paramilitares de unos 300 y los grupos guerrilleros de alrededor de 260.[19]
[editar] Secuestro y extorsión
[editar] Lisiados y discapacitados
Se calcula que en Colombia hay sembradas unas 100 mil minas antipersonal, donde las
principales víctimas son los civiles que han contribuido a aumentar las cifras de muertes
o lisiados.[20]
[editar] Reclutamiento forzado
De acuerdo a reportes del Comité para los Refugiados de Naciones Unidas, en el 2008
se presentararon hechos de reclutamiento forzado de menores de edad por partes de las
fuerzas del estado para recopilar información de inteligencia de los grupos armados
ilegales. Según el mismo organismo, las guerrillas de las FARC y el ELN, además de
grupos paramilitares no desmovilizados, practicaron el reclutamiento forzado de niños y
el cual han extendido a regiones fronterizas con Venezuela y Ecuador.[21]
[editar] Desplazamiento forzado
En el 2008, la organización no gubernamental, Consejería para los Derechos Humanos y
el Desplazamiento Forzado (Codhes), reportó que 270.000 personas en Colombia
tuvieron que desplazarse en los primeros seis meses de 2008, un aumento del 41%
frente a los primeros seis meses de 2007. La agencia presidencial Acción Social difere
de la cifra total de desplazados y afirma que el número oscila entre 2,6 millones de
personas, mientras que el Codhes dice que hay unos 4 millones de desplazados en
Colombia.[22]
Según el Codhes los desplazamientos forzados se están produciendo por culpa de los
grupos paramilitares y guerrilleros, y por prácticas como el reclutamiento masivo, por lo
que familias enteras huyen. El gobierno, a través de Acción Social alega que el
desplazamiento se debía a "procesos de reacomodación de hogares", ya que "muchas
familias que estaban registradas como desplazadas, se dividieron y volvieron a
inscribirse con otros miembros".[22]
[editar] Narcotráfico
Véase también: Narcotráfico en Colombia

[editar] Medio ambiente

La fumigación de cultivos ilícitos con glifosato ha tenido un impacto


ambiental negativo en las selvas colombianas, sumado a la deforestación
causada por los grupos ilegales.

El gobierno y el sector industrial de Colombia han abogado e implementado


monocultivos de plantas que generan daño a la fertilidad de los suelos, como el caso de
la palma africana para la generación de biocombustibles. Las implicaciones ambientales
de algunos monocultivos causan el deterioro acelerado de los suelos, el uso intensivo de
agroquímicos, que implica daños al medio ambiente, especialmente en regiones
selváticas, y la creación de carreteras. Los cultivos de palma africana en regiones
selváticas del Pacífico colombiano, uno de los lugares con mayor biodiversidad en el
mundo. El gobierno busca abrir paso al desarrollo capitalista y que además disminuye
las selvas que dan ventaja táctica a las guerrillas y demás grupos ilegales.[23]
Los grupos guerrilleros como las FARC y el ELN, adoptaron políticas de destrucción de
la infraestructura económica que sirve al gobierno y a los intereses de multinacionales
capitalistas. Desde 1984, la destrucción de oleoductos petroleros es la táctica que más
han utilizado las guerrillas y han afectado el medio ambiente. Dichos derrames de
petróleo han causado la contaminación de suelos, fauna y flora, e importantes cuencas
hidrográficas.[24]
Los grupos armados ilegales envueltos en el negocio del narcotráfico como las FARC,
ELN y AUC han promovido su expansión, con la generación de demanda, lo que genera
mayor destrucción de selva o bosque virgen para dar paso al cultivo ilícito.[24]
[editar] Respuesta popular
A lo largo del conflicto armado colombiano se han producido protestas populares contra
los hechos violentos causados por los diferentes actores del conflicto armado, y en otros
en apoyo a alguno de los actores. Los mas importantes han sido el Movimiento de la
"Séptima papeleta" que en parte se le atribuyó el impulso para la creación de la
Constitucion de Colombia de 1991, el del Mandato por la Paz de 1997.[25] A principios
del siglo XXI se llevaron a cabo Homenaje a las víctimas del paramilitarismo, la
parapolítica y los crímenes de Estado, Un millón de voces contra las FARC y el Gran
Concierto por la Paz del 20 de julio de 2008.[26]
[editar] Imagen internacional de Colombia
En países que se presentan fenómenos de mafias y narcotraficantes se le empezó a
denominar "Colombianización", donde hacen convergencia el narcotráfico, la violencia
y la corrupción. El término ha sido utilizado por la prensa de países como Guatemala[27]
México,[28] Venezuela,[29] Nicaragua y Ecuador.[30] [31] A Colombia se le ha asociado
incluso con Afganistán por la asociación entre mafias terroristas y narcotráfico.Con la
ayuda internacional se han visto avances en cuanto seguridad y democratizacion de las
instituciones y poco a poco se va cambiando esa mala imagen dada por gobiernos en
sumayoria corruptos o que ayudan de una u otra manera a los grupos armados ilegales
de Colombia.[32]

[editar] Véase también


Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
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Para otros usos de este término, véase Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Fuerzas Armadas Revolucionarias de


Colombia

Bandera de las FARC

Operacio 1964 - presente


nal

Liderado
por
• Alfonso Cano

• Pastor Alape

• Joaquín Gómez

• Timoleón Jiménez

• Iván Márquez

• Mauricio Jaramillo

• Pablo Catatumbo

Objetivos Implantar un estado socialista en


Colombia[1]

Regiones
activas
• Varias regiones del país,
sobre todo el sur y el
oriente.

• Zonas fronterizas de Brasil,


Ecuador, Panamá, Perú y
Venezuela

Ideología Marxismo-Leninismo
Bolivarianismo

Acciones Secuestro y asesinato de


criminale ciudadanos (civiles), militares,
s políticos, y extranjeros.

Ataques con armas no convencionales,


reclutamiento forzado, siembra de minas
antipersona, extorsión, terrorismo[2] ataque
a ambulancias,[3] artefactos explosivos,[4]
[5] [6] [7]

Estatus Calificado como grupo terrorista


por Colombia, Chile, Perú,
Estados Unidos, Canadá, la ONU
y la Unión Europea.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo o FARC-


EP es un grupo autodenominado guerrillero de tendencia marxista-leninista en
Colombia.[8] Las FARC operan en Colombia y en las regiones fronterizas de Brasil,
Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela. Son partícipes del conflicto armado colombiano
desde su conformación en 1964 y son dirigidas por un secretariado de siete miembros[9]
que estuvo bajo el comando de Pedro Antonio Marín, conocido por los alias de Manuel
Marulanda o Tirofijo hasta su fallecimiento en marzo de 2008. Desde entonces, su líder
en jefe es Guillermo León Sáenz alias Alfonso Cano.[10]
Las FARC son consideradas como una agrupación terrorista por 34 Estados (Colombia,
Chile,[11] Perú,[12] Estados Unidos,[13] Canadá[14] Nueva Zelanda[15] y la Unión
Europea[16] ). Sin embargo, gobiernos de otros países latinoamericanos como Ecuador
(presidencia Correa),[17] Brasil (presidencia de Lula),[18] Argentina (presidencia de
Cristina Fernandez)[19] no le aplican esta calificación. El Gobierno de Venezuela bajo
Hugo Chávez, ha solicitado que se le otorgue un estatus de grupo beligerante a las
FARC y no las considera terroristas.[20]
Para el año 2010, se estima que las FARC están presentes y ejercen su influencia en
algunas zonas de 24 de los 32 departamentos de Colombia[21] sobre todo al sur y oriente
del país, concretamente en Putumayo, Tolima, Nariño, Cauca y Valle del Cauca.[22] El
gobierno de Colombia ha reportado la existencia de operaciones militares y
campamentos en los países que tienen frontera con Colombia, como Venezuela,[23] [24]
Ecuador,[25] Panamá[26] y Brasil.[26]
Sus acciones consisten en narcotráfico, guerra de guerrillas, así como técnicas
terroristas; como la implantación de minas antipersona, el asesinato de civiles,
miembros del gobierno, policías y militares,[27] el secuestro con fines políticos o
extorsivos,[28] atentados con bombas o cilindros de gas,[29] y actos que han provocado
desplazamientos forzados de civiles.[30]
Su número de efectivos varía según las fuentes, en 2001 se estimaban hasta en 16.000.,
[31]
pero luego de las derrotas sufridas posteriormente, el grupo se fue desintegrando. Sin
embargo, pese a el debilitamiento sufrido, producto de la muerte de sus principales
cabecillas, las Fuerzas Militares de Colombia a través de su comandante Edgar Cely
comunicaron el 26 de diciembre de 2010 que las FARC cuentan con 18.000 integrantes;
estimaron que 9.000 de estos integrantes son combatientes armados y los otros 9.000
son milicanos que cumplen trabajos de inteligencia y sirven de apoyo en labores de
logística en pueblos y ciudades.[32] [33] Según un informe de Human Rights Watch,
aproximadamente el 20-30% son menores de 18 años, muchos reclutados forzosamente.
[34]

Contenido
[ocultar]
• 1 Historia
○ 1.1 Orígenes
○ 1.2 Las Repúblicas Independientes
○ 1.3 Período 1960-1979
○ 1.4 Período 1980-1989
 1.4.1 Unión Patriótica
○ 1.5 Período 1990-1999
 1.5.1 Proceso de Paz
○ 1.6 Período 2000-Actualidad
○ 1.7 Calificación
○ 1.8 Acuerdo Humanitario
• 2 Financiación
• 3 Acciones
○ 3.1 Atentados
○ 3.2 Violaciones al Derecho Internacional Humanitario
○ 3.3 Narcotráfico
○ 3.4 Secuestros
• 4 Objetivos, campos de operaciones y reacciones
○ 4.1 Objetivos
○ 4.2 Campos de operaciones
 4.2.1 Presencia de las FARC en otros países
○ 4.3 El Paramilitarismo
○ 4.4 Marcha en contra de las FARC
• 5 Referencias
• 6 Bibliografía
• 7 Véase también
• 8 Enlaces externos

[editar] Historia
Las FARC es la guerrilla más antigua y numerosa de América Latina. Fundada después
de la ofensiva que, "con el fin de reafirmar la autoridad del llamado Frente Nacional", el
ejército colombiano realizó en 1964 contra la "República de Marquetalia",[35] una de las
comunidades autónomas creada por grupos armados comunistas radicales a finales de la
época de la violencia que siguió al Bogotazo en 1948.
[editar] Orígenes
En 1953 el General Gustavo Rojas Pinilla llegó al poder luego de un golpe de estado y
buscó llevar a su fin la época de violencia. Por medio de las amnistías, cerca de 5.000
guerrilleros dejaron las armas.[36] Durante las negociaciones varios de los grupos
comunistas que seguían en armas se concentraron en Sumapaz donde, según su versión
de los hechos, fueron atacados por fuerzas militares que usaron helicópteros y Napalm
provisto por el gobierno de los Estados Unidos.[37]
Estas guerrillas comunistas y varios liberales radicales de los cuales hacía parte el
fundador de las FARC Manuel Marulanda, alias "Tirofijo", se retiraron hacia el sur, en
la región de Marquetalia, donde establecieron lo que llamaron una "zona liberada".[38]
Luego crearon zonas similares en El Pato Caquetá, Riochiquito Cauca, Guayabero y el
sudoeste de Tolima.[39] Campesinos acosados por bandoleros y en algunos casos por el
ejército colombiano se establecen en las llamada "zonas liberadas", por lo que surgió
una administración civil además de la armada.[40] Surgen discrepancias teóricas y
algunos grupos tratan de establecer una estrategia guerrillera ofensiva. Hecho por el
cual fracasan el MOEC (Movimiento de Obreros, Estudiantes y Campesinos), el FUAR
(Frente Unido de Acción Revolucionaria) y el Movimiento Vichada. El PCC asienta su
estrategia basada en la autodefensa armada y el ejemplo de las "zonas liberadas".
[cita requerida]

Entre 1956 y 1958 liberales y conservadores llegan a un acuerdo de reparto del poder
con la intención de frenar "La Violencia" bipartidista y se crea el Frente Nacional. El
nuevo régimen, en el contexto de la Guerra Fría, considera que debe poner fin a
cualquier influencia comunista y califica a las zonas liberadas de "repúblicas
independientes", al estar fuera del control y jurisdicción de la administración nacional.
[40]

[editar] Las Repúblicas Independientes


Las guerrillas comunistas consideran que esta expresión fue elegida por el gobierno para
acusarlos de separatismo y apelar al patriotismo de los colombianos en su contra. En la
década del 1960 se articula el Plan LASO con ayuda de Estados Unidos, cuyo desarrollo
comienza en 1962, pero a pesar de varios avances fracasa en Marquetalia (el mayor de
los establecimientos de los comunistas). En 1964 se inicia la segunda ofensiva contra El
Pato. Miles de soldados del gobierno (según fuentes militares participaron 1.600),
consiguen entrar en las zonas.[41]
[editar] Período 1960-1979
Durante sus primeros años de existencia, las FARC tenían un carácter exclusivamente
rural y limitado a acciones relativamente esporádicas en pequeñas zonas de influencia,
primando todavía el componente de autodefensa campesina. El gobierno colombiano
intentó varios operativos militares para acabar con el grupo guerrillero, que al final no
lograron su fin.[40]
En junio de 1964, Marulanda y unas docenas de hombres, dispersados por la acción
militar, se internaron en la selva y el 30 de Mayo de 1964 se reunieron para crear
oficialmente el llamado Bloque Sur, la primera insurgencia guerrillera del Partido
Comunista en Colombia, de donde nacerían las FARC (Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia). El 5 de mayo de 1966, la Segunda Conferencia del
Bloque Sur oficializa la conformación de las FARC como brazo armado del partido
comunista.[40]
[editar] Período 1980-1989
Hasta la década de 1980, las FARC crecieron de manera relativamente lenta; además de
sufrir una escisión por parte de Javier Delgado y Hernando Pizarro Leongómez,
antiguos comandantes de las FARC, formando aparte una guerrilla llamada Comando
Ricardo Franco Frente-Sur. Las FARC contaban entonces con entre 1.000 y 3.000
hombres. En la Séptima Conferencia del 4 al 14 de mayo de 1982, bajo el mando del
líder político «Jacobo Arenas», se plantearon varias directrices estratégicas nuevas y se
reafirmó el principio de la «combinación de todas las formas de lucha», la lucha política
y la armada.[42]
A partir de ese momento las FARC se nombran «Ejército del Pueblo» (FARC-EP) y se
plantea la política del desdoblamiento de frentes, con objetivo duplicar el número de
integrantes y se fijan fechas para una futura toma efectiva del poder en los años noventa.
[43]

Se produce también un rechazo a toda relación con el emergente fenómeno del


narcotráfico y de sus cultivos, pero gradualmente durante los años 80 se termina
aceptando porque en los campos se constituye en una actividad creciente. Se establece
gradualmente el cobro de impuestos a productores y a narcotraficantes como fuente de
financiación, mediante el llamado «gramaje». Paulatinamente fueron perdiendo su
orientación política y se convirtieron en el primer cartel de tráfico de drogas del mundo,
amparados bajo la figura de guerrilla.[44]
El 28 de mayo de 1984, tras una reunión de los líderes de los 27 frentes y del Estado
Mayor, se establece un alto el fuego, como parte de los acuerdos firmados con el
gobierno de Belisario Betancourt («Acuerdos de Cese al Fuego, Tregua y Paz»,
conocidos como los Acuerdos de la Uribe). Las FARC formaron la Unión Patriótica
(UP) para liderar el movimiento político.[45]
Este intento de negociación fracasó debido en gran medida a dos elementos: las
violaciones del cese de hostilidades por las dos partes, y la violencia política de sectores
de la extrema derecha, entre ellos líderes políticos locales y varios miembros de las
Fuerzas Armadas, así como actores de izquierda (entre ellos sectores de las FARC),
incluyendo entre ambas partes (derecha e izquierda) algunos mandos importantes y
narcotraficantes.[46]
A pesar de un intento inicial de miembros de las diferentes guerrillas por llegar a un
acuerdo con Pablo Escobar, entre otros narcotraficantes, eventualmente se rompen los
contactos formales debido a los secuestros de familiares y amigos de los mismos por
parte de los insurgentes.[47]
El narcotráfico, posteriormente también en guerra frontal contra el estado para impedir
el inicio de la posible extradición de sus miembros a Estados Unidos, decide tomar
venganza contra la guerrilla y los campesinos simpatizantes,[48] financiando escuadrones
privados a partir de sus propios grupos de sicarios, incluyendo también la participación
de asociaciones de ganaderos y propietarios rurales (terratenientes), contando además
con la colaboración de varios militares del Ejército colombiano,[48] tanto directa o
indirectamente, constituyendo los inicios de los grupos conocidos actualmente como
autodefensas o paramilitares (que, desde 1997, se unirían en torno a las AUC).[48]
En septiembre de 1987, el EPL, las FARC y el ELN se constituyeron en la
Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar (CGSB), que sería el resultado del ingreso de
los anteriores grupos armados a la ya existente Coordinadora Nacional Guerrillera
(CNG) en asocio con el Comando Ricardo Franco Frente-Sur (el cual luego sería
declarado enemigo de las FARC y expulsado de la CGSB por los sucesos de Tacueyó) y
el Movimiento Armado Quintín Lamé; buscando coordinar tanto las acciones armadas
como las negociaciones de paz hacia el futuro. Este intento tuvo muy poca eficacia y
eventualmente se dividió.[48] El M-19 acabó firmando la paz, y las FARC y el ELN
actuaron completamente separados, si bien posteriormente se realizaron acciones
conjuntas en casos específicos.[48]
[editar] Unión Patriótica
La violencia cobró las vidas de importantes políticos tanto del establecimiento legal
tradicional opuesto al narcotráfico, entre ellos el ministro Rodrigo Lara Bonilla, como
de numerosos miembros de la izquierda legal en particular del entonces recientemente
fundado partido legal de las FARC: la Unión Patriótica. Este movimiento, a pesar de las
intenciones iniciales de incluirlo dentro del estrategia de la «combinación de todas las
formas de lucha», no fue exclusivamente un órgano de las FARC, pues con el contó con
participaciones de movimientos civiles, sindicales y obreros con diferentes intenciones.
Varios dirigentes de la UP llegaron a no estar de acuerdo con el accionar armado de las
FARC y pedían mantener la vía política a pesar de la nueva ola de violencia desatada,
criticando tanto al gobierno como a las FARC por no hacer más intentos de controlar la
situación.
La UP como tal siguió insistiendo en seguir con la vía política, hasta prácticamente su
exterminio auspiciado subrepticiamente por fuerzas de la derecha colombiana.
[editar] Período 1990-1999
El 9 de diciembre de 1990, día de las elecciones para la Asamblea Constituyente, el
ejército, desarrollo un ataque coordinado sobre el principal campamento y laboratorio
de drogas de las FARC, como inicio de un ofensiva contra Casa Verde, sede del
Secretariado Nacional de las FARC, pero fracasó y obtuvo pocos resultados.[49] El
gobierno colombiano argumentó que se tomó esa medida porque las FARC no habían
cumplido con sus compromisos, ya que todavía realizaban actividades delictivas y no se
habían acogido a vía negociada.[49]
El gobierno colombiano no sólo negociaba con las FARC en aquel entonces, también
sostenían negociaciones con otros grupos armados, lográndose por acuerdos políticos y
contactos con otras guerrillas la desmovilización de varios grupos armados en 1991
(proceso en el que no participaron las FARC).[cita requerida] La gran mayoría de los
desmovilizados, si bien no recibieron contrapartidas específicas, fueron indultados, se
incorporaron a la vida civil y no se les siguieron procesos legales. Bajo la firma de la
paz se desmovilizaron algunos grupos (EPL, ERP, Movimiento Armado Quintín Lame,
M-19), y pronto lo que quedaba de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar comenzó
una serie de negociaciones con el estado.
Durante ese mismo año murió el jefe guerrillero Jacobo Arenas.
El 3 de junio de 1991 se reinició el diálogo entre la Coordinadora y el gobierno, en
territorio venezolano (Caracas) y luego mexicano (Tlaxcala).[50] La guerra no se detuvo
y continuaron las acciones armadas por ambas partes.[51] El proceso de negociación se
rompió en 1993 al no llegarse a un acuerdo. La Coordinadora como tal desapareció no
mucho después de ese momento, y los grupos guerrilleros siguieron sus actividades
independientemente.[51]
Antes de dicho rompimiento, se dio a conocer una carta escrita por un grupo de
intelectuales colombianos (entre los cuales se incluía el Nobel de Literatura Gabriel
García Márquez) dirigida a la Coordinadora Guerrilla Simón Bolívar, donde se les
reclamaba acerca de la forma en que están llevando a cabo su lucha y las consecuencias
nefastas que ésta estaba dejando en el país.[52]
A inicios de los años noventa, las FARC disponían de entre 7.000 y 10.000
combatientes, organizados en 70 frentes distribuidos en todo el país.[53] En los años 1996
a 1998 las FARC le propinaron al Ejército Colombiano una serie de golpes, incluyendo
una toma de tres días a Mitú en el departamento de Vaupés.[54] De esta última, resultaron
un gran número de policias secuestrados.[55]
Por este mismo periodo en Colombia se expandían los cultivos de las diferentes drogas
y se organizaron amplias marchas de campesinos cocaleros, obligados por las FARC
que paralizaron varias vías del sur de Colombia, en las cuales, según el gobierno de este
país, las FARC tuvieron influencia. No se ha investigado a fondo cuál sería o no su
responsabilidad específica en dicha situación.[56] [57]
[editar] Proceso de Paz
En 1998, mediante acuerdos con el gobierno del recién elegido presidente Andrés
Pastrana Arango, se creó la Zona de distensión, una zona desmilitarizada que se
extendida en 40.000 km², aproximadamente el tamaño de Dinamarca, entre los
municipios de Mesetas, La Uribe, La Macarena, Villahermosa y San Vicente del
Caguán, con el fin de llevar a cabo un proceso de paz con este grupo armado.[58] En
dicha zona las FARC hicieron presencia en cascos urbanos y se les acusa de efectuar
violaciones permanentes a los Derechos Humanos, de hecho, en algunos de éstos, se
desarrollaron contra su misma administración armada y en contra la población civil (a
pesar de que esto último no estaba contemplado en los acuerdos).[cita requerida]
Al mismo tiempo, amparados por la buena voluntad del gobierno, las FARC
incrementaron la producción y tráfico de drogas, la compra de armamento ilegal y la
presión sobre la autoridades locales, como en el Caguán donde se fabricaron para la
opinión pública actividades propias al estado democrático en cabeza del alcalde y
diputados elegidos mediante sufragio secreto y universal, cien meras figuras de esta
organización.[cita requerida] El "proceso de paz" duró entre 1998 y 2002, pero a pesar de
varios avances teóricos y documentales,[59] [60] las tensiones y polémicas alrededor de la
negociación no permitieron que se concretara el proceso.[58]
El 20 de febrero de 2002, la columna móvil de las FARC Teófilo Forero, secuestró un
avión de la aerolínea Aires en el que viajaba el senador Jorge Gechem. La guerrilla
liberó ese mismo día a todos los pasajeros excepto al senador.[61] Este episodio y los
profundos desacuerdos entre el Gobierno Colombiano y la guerrilla en relación a los
controles aéreos, terrestres y fluviales en la zona desmilitarizada, llevaron al gobierno
de Pastrana a dar por terminadas las negociaciones con las FARC.[58]
Durante todo el proceso de paz, el Gobierno Colombiano y las FARC se acusaron
mutuamente de impedir el normal desarrollo del proceso:[58]
• Organizaciones defensoras de los derechos humanos como Human
Rights Watch, dieron a conocer denuncias de pobladores de la zona
acerca de la violación permanente de los Derechos Humanos, entre
los que sobresale el reclutamiento de civiles por parte de las FARC
(entre los cuales se incluían menores de edad desde los 10 o 12 años,
acción prohibida internacionalmente)[62]
• El gobierno acusó a las FARC del uso de la zona de distensión (zona
desmilitarizada) para fortalecerse militarmente, lanzar ataques,
esconder prisioneros, secuestrados y realizar actividades
relacionadas con el narcotráfico, además de incumplir las condiciones
pactadas entre las partes.
• Al mismo tiempo las FARC, acusaron al gobierno de utilizar el proceso
de diálogo para implementar el Plan Colombia y de esta manera
fortalecerse militarmente.[63]
• El gobierno de la época mostró a la opinión pública fotografías aéreas
donde se veían campos de entrenamiento armados instalados por las
FARC en la zona, a pesar de que esta zona se consideraba como zona
"desmilitarizada"[cita requerida].
• Además de acciones directas que realizaron las FARC contra la
población civil, como el presunto envenenamiento de un acueducto
en el departamento del Huila días antes de que el gobierno
finalmente terminara con las negociaciones[64]
• El tema de cultivo de coca direcionado al narcotráfico ha sido
relacionado con el accionar de las FARC por el gobierno de los EE. UU.
[65]

[editar] Período 2000-Actualidad

Luis Edgar Devia Silva alias Raúl Reyes abatido el 1 de marzo de 2008.

EL 23 de febrero de 2002, tres días después de la terminación de la Zona de distensión


por parte del gobierno Pastrana, se presentó el secuestro de la candidata presidencial
Íngrid Betancourt cuando intentaba llegar por tierra a la población de San Vicente del
Caguán.[66] Varios funcionarios de la época señalaron la responsabilidad de la misma
candidata al ignorar las advertencias de presencia guerrillera en la zona.
La llegada a la presidencia de la República de Colombia de Álvaro Uribe, quien inicia la
implementación del Plan Patriota, implicó la intensificación del combate contra las
FARC,[67] sosteniendo la tesis de que en Colombia no existe un conflicto armado sino
una amenaza terrorista.[68] Por su parte las FARC decidieron promover un regreso a la
estrategia de guerra de guerrillas, para de esta manera conservar su estructura, a pesar de
estar sometidos a un alto grado de presión y de sufrir en el camino varias deserciones e
incautaciones de material logístico.[69] [70] [71]
Hacia el año 2002, según cifras del gobierno, el número de guerrilleros en armas de las
FARC solía estimarse en alrededor de 18.000 y, a inicios del 2005, según estas mismas
cifras su número estaría entre 12.000 y 13.000.[67] En 2008 el ejército estimaba que
tendrían 8.000 guerrilleros en sus filas.[72] Las FARC no suelen mencionar cifras
específicas, pero estiman que tendrían más de 20.000 hombres.[73] Otras fuentes
mencionan diferentes cifras.[74]
Durante el primer periodo presidencial de Álvaro Uribe, no hubo contactos serios entre
las FARC y la administración para hablar de paz. Posteriormente, continuaron algunas
esporádicas gestiones diplomáticas en pro de la realización de un acuerdo humanitario,
conocido también como intercambio de prisioneros o canje, entre las FARC y el
gobierno colombiano.[75] [76]
Hasta la fecha, las dos partes no han conseguido ponerse de acuerdo. Las FARC piden
que se liberen todos sus guerrilleros presos, incluidos alias «Simón Trinidad» y alias
«Sonia» (quienes fueron extraditados a Estados Unidos acusados de tráfico de drogas y
terrorismo) y después de ser reintegrados a la organización, Las FARC liberarían un
pequeño grupo de 44 secuestrados, los denominados «canjeables». Para que dicho
cambio se haga realidad, las FARC han pedido como requisito la desmilitarización de
dos municipios (Pradera y Florida) Para varios observadores, ambas partes aprovechan
la situación para promover sus intereses políticos o militares, ante lo cual las partes en
conflicto han recibido numerosas críticas de la población civil nacional e
internacional[77] [78]
El 6 de mayo de 2003 las FARC asesinaron al gobernador de Antioquia Guillermo
Gaviria y a su asesor de paz Gilberto Echeverri a quienes secuestraron un año antes
durante una marcha por la paz, engañándolos al hacerles creer que iban a hablar con
ellos.
El 18 de junio de 2007 las FARC asesinaron a 11 diputados a quienes había secuestrado
en 2002, argumentando supuestos ataques del ejército, lo cual no lograron demostrar.
El 1 de marzo del 2008 las FARC sufren uno de los más duros golpes de toda su
historia, al morir Luis Edgar Devia Silva alias Raúl Reyes durante un bombardeo por
parte de la Fuerza Pública de Colombia su campamento guerrillero ubicado en Ecuador,
cerca de la frontera colombiana.[79] A su vez, esta incursión desencadena una crisis
diplomática entre Colombia, Ecuador y Venezuela.
El 7 de marzo de 2008 se anuncia que otro miembro del secretariado de las FARC: Iván
Ríos fue asesinado por su guardia personal,[80] quienes huyeron entregándose al
gobierno Colombiano.
El 26 de marzo de 2008, Manuel Marulanda, el fundador y jefe de las FARC también
muere, por lo que en menos de un mes la cúpula de la organización es sacudida
fuertemente.
Las negociaciones por el "acuerdo humanitario" prosiguieron en un relativo
estancamiento hasta que el 1º de julio de 2008 las Fuerzas Armadas de Colombia
realizaron un operativo de rescate de un importante grupo de secuestrados en poder de
las Farc en las selvas del Guaviare. Este operativo, llamado "Operación Jaque" consistió
en montar un sofisticado engaño durante varios meses, interceptando las limitadas
comunicaciones entre los diferentes jefes de la guerrilla para hacerles creer a los
custodios de los secuestrados que se preparaba una nueva liberación, probablemente
auspiciada por el presidente venezolano Hugo Chávez y algunos emisarios europeos,
entre ellos Jean Pierre Gondard,[81] quien a la larga fue manipulado por el gobierno
colombiano para concretar el engaño a la cúpula de la guerrilla. En esta operación
fueron liberados la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt junto a tres contratistas
norteamericanos y once soldados y policías colombianos que llevaban entre diez y seis
años secuestrados en las peores condiciones por las Farc.
El engaño se concretó mediante el uso de dos helicópteros MI-17 del Ejército Nacional
pintados a la usanza típica de aeronaves pertenecientes a ONGs de derechos humanos
para fingir un traslado de secuestrados a un eventual sitio de liberación acordado por los
jefes de las FARC. Una vez en el aire, y entregados los secuestrados por la misma
guerrilla que los custodiaba, los agentes encubiertos del Estado tomaron el control de la
situación sometiendo a alias "César", el guerrillero jefe encargado de la seguridad de los
15 secuestrados y a su subalterno alias "Gafas".
Aunque algunos críticos del gobierno colombiano alegan una supuesta negociación con
el Secretariado de las FARC para entregar a los secuestrados posiblemente a cambio de
una suma de dinero millonaria, la versión oficial de las Farc es considerar a César
"sospechoso" de traición,[82] aunque éste junto a Gafas en la actualidad permanecen
presos y no han sido incorporados al programa de reinserción ni al plan de Justicia y Paz
del gobierno colombiano para acoger a los guerrilleros que abandonan voluntariamente
a las Farc. Ellos niegan[83] cualquier participación voluntaria en la operación Jaque y
sostienen que fueron engañados por las autoridades colombianas alegando el
aislamiento y los problemas de comunicación que tenían con el Secretariado, lo cual no
les permitió verificar a plenitud la veracidad del supuesto traslado de cautivos con fines
de una liberación acordada por sus jefes.
La operación Jaque era considerada, junto a la operación Fénix 2 (la que dio de baja a
Raúl Reyes), uno de los golpes más duros que el gobierno de Alvaro Uribe ha dado a las
FARC en siete años.
El 22 de diciembre de 2009, un comando de las FARC asesinó al Gobernador del
Departamento de Caquetá, Luis Francisco Cuéllar, secuestrado el día anterior en la
localidad de Florencia.[84] En mayo de 2010, también en el Departamento de Caquetá y
coincidiendo con el inicio de la campaña para las elecciones presidenciales, las FARC
lanzó un ataque en el que murieron nueve militares del ejército colombiano.[85]
El 22 de septiembre de 2010 fue dado de baja en el departamento del Meta el jefe
militar de las FARC Victor Julio Suárez, alias Jorge Briceño, mejor conocido como El
Mono Jojoy.
[editar] Calificación
32 países del mundo, entre ellos todos los miembros de la Unión Europea[16] así como
los países de Colombia, Chile, Perú,[86] Estados Unidos,[87] y Canadá[88] consideran a las
FARC como una organización terrorista.
Los gobiernos de Ecuador[17] Bolivia[cita requerida] y Brasil[18] no lo hacen, pues lo
consideran un asunto interno de Colombia.
A pesar de ello, Brasil les ha prohibido entrar en su territorio, su Ministro de Defensa,
Nelson Jobim declaró que si las FARC entraban a su territorio serían "recibidas a bala"
(literalmente).[89]
El gobierno de Venezuela no considera como terroristas a las FARC. Su presidente,
Hugo Chávez, solicitó un estatus de beligerancia para dicho grupo y que fuesen
excluidas de las listas de organizaciones terroristas de los gobiernos latinoamericanos y
de la Unión Europea. También ha dicho que las FARC tienen un «proyecto político
bolivariano» que en su opinión es respetado en Venezuela.[90] La inteligencia militar del
ejército colombiano ha interceptado comunicaciones de las FARC en las que usan el
sobrenombre de El amigo para referirse a Hugo Chávez. Además observadores
internacionales han reiterado el supuesto apoyo económico, político y militar que el
gobierno del Presidente Hugo Chávez podría haber hecho a las FARC.[90] A este
respecto, el Gobierno de Venezuela solicitó a la Unión Europea, por un lado retirar al
grupo de la lista de grupos terroristas y por otro otorgarles el estatus de «grupo
beligerante».[90]
En cambio, el bloque de la Unión Europea por intermedio de su presidente José Manuel
Durao Barroso, rechazó esta propuesta y reafirmó la posición de la Comunidad Europea
respecto al calificativo de terroristas para las FARC.[91]
La organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional, al
responder a una crítica del gobierno colombiano por no considerar a las FARC como
una organización terrorista, ha afirmado que «en lugar de detenerse en un debate
semántico sobre cómo calificar a las FARC, el gobierno colombiano debería
preocuparse por el hecho de que las partes en conflicto, sea la guerrilla, los paramilitares
o las fuerzas de seguridad, siguen ignorando los derechos humanos y la legislación
humanitaria internacional». Amnistía Internacional también ha afirmado que el Comité
internacional de la Cruz Roja y la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los
Derechos Humanos rechazan la interpretación de que en Colombia no exista un
conflicto armado sino que existe una guerra contra el terror.[92]
En otras declaraciones, Amnistía Internacional ha condenado públicamente a las FARC
por diferentes actos de asesinato de civiles desarmados[93] así como les ha pedido de
manera directa terminar con los actos de violación de derechos humanos contra civiles,
ataques a ambulancias de la Cruz Roja, secuestro de civiles, reclutamiento y tortura de
menores entre otros Carta de Amnistía Internacional a las FARC
El 18 de enero de 2008, la Cruz Roja Internacional emitió un comunicado, afirmando
que «contrario a la interpretación transmitida por algunos medios de comunicación, el
Comité Internacional de la Cruz Roja no se ha pronunciado sobre el estatuto de
beligerancia de ningún grupo en Colombia, ni en algún otro país». Agregó que «el
derecho internacional no exige ningún reconocimiento del estatuto de beligerante.
Las partes en un conflicto armado interno tienen la obligación de respetar el DIH y este
hecho no tiene ningún impacto sobre su estatuto jurídico... El CICR no tiene la
competencia para reconocer el estatuto jurídico, o pronunciarse sobre el estatuto político
de las partes en conflicto.»[94] [95]
[editar] Acuerdo Humanitario
Artículo principal: Acuerdo Humanitario

En agosto de 2007, Uribe designa a la senadora del Partido Liberal y opositora del
gobierno Piedad Córdoba como facilitadora para el Acuerdo Humanitario de prisioneros
y rehenes. Posteriormente se autoriza también la participación del Presidente de
Venezuela Hugo Chávez en la facilitación. Los sujetos del eventual acuerdo incluían,
entre otros, a Íngrid Betancourt, tres ciudadanos estadounidense, prisioneros de las
FARC así como a alias «Simón Trinidad» y alias «Sonia», dos integrantes de FARC
extraditados a los EEUU.
Las gestiones de Córdoba y de Chávez lograron que se aceptara la ciudad de Caracas
como territorio neutral para las conversaciones. Los gobiernos de EEUU, Francia,
España y Suiza demostraron gran interés en el proceso iniciado. El Movimiento de
Países No Alineados, Brasil, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y el partido gobernante
en Uruguay también respaldaron las gestiones.[96]
Durante su gestión la senadora Córdoba logró que tanto «Sonia» como «Trinidad»
manifestaran el hacerse a un lado para evitar que el canje no se lograra. Durante el mes
de noviembre, en medio de la visita de Chávez a París, el gobierno Uribe estableció
como límite de las gestiones el 31 de diciembre de 2007 para lograr el intercambio.
Según el gobierno, este plazo era motivado por el hecho de que se trataba de un proceso
puntual que no debía dilatarse excesivamente en el tiempo.[97]
El 21 de noviembre de 2007 el gobierno colombiano decidió terminar con la mediación
del presidente Chávez. El gobierno mencionó que tuvo lugar una conversación
telefónica entre el presidente venezolano y el Comandante del Ejército Colombiano
General Mario Montoya, añadiendo que Uribe le había dicho a Chávez con anterioridad
que «no estaba de acuerdo con que el Presidente de la República Bolivariana de
Venezuela se comunicara directamente con el Alto Mando institucional de Colombia».
[98] [99]

Organizaciones de apoyo a los secuestrados[48] y la familia de Betancourt[48] expresaron


su desacuerdo con esta decisión y pidieron que se reiniciaran las gestiones. El presidente
francés Nicolas Sarkozy expresó que seguía apoyando la gestión realizada por Chávez.
[48]
El martes 20 de noviembre, Chávez le había dicho al presidente francés que
Betancourt estaba viva sin aportar pruebas de supervivencia, según dijo porque estas no
habían podido llegar a sus manos debido a operativos militares en Colombia.[48]
El 29 de noviembre, el ejército colombiano incautó a milicianos urbanos de las FARC
en Bogotá unas grabaciones en vídeo donde se muestran con vida y en precarias
condiciones a varios rehenes, entre ellos la ex candidata presidencial. Según Córdoba,
esta era la prueba de que la gestión de Chávez y de ella iban por buen camino.[100] [101] La
interrupción de la gestión de Chávez causó un incidente diplomático entre los dos
países.
Tanto «Iván Márquez», representante las FARC,[101] como Uribe[102] expresaron su
confianza en la mediación de Sarkozy para que el proceso de canje de rehenes siguiera
adelante.
Posteriormente a la Operación Jaque el acuerdo cayó casi en el olvido de los medios y la
opinión pública, aunque en el transcurso del 2009 las Farc han realizado una nueva
liberación de secuestrados de manera unilateral el 30 de enero de 2009.[103]
Más adelante, en abril las Farc anuncian la próxima liberación del cabo del Ejército
Pablo Emilio Moncayo[104] y la entrega a Emperatriz de Guevera de los restos de su hijo,
el secuestrado fallecido en cautiverio mayor Julián Ernesto Guevara.[105] Hasta el
momento las Farc exigen la intermediación de la congresista Piedad Córdoba como
requisito para concretar su anuncio, sin recibir la aprobación del gobierno colombiano el
cual alega que Córdoba recurre a la manipulación política para hacer carrera con las
liberaciones de secuestrados.[106]

[editar] Financiación

[editar] Acciones
Sus métodos de combate incluyen la guerra de guerrillas y combate regular
convencional. Sus actividades también incluyen los secuestros, actos terroristas y la
utilización de armas no convencionales como cilindros bombas.[113]
Organismos defensores de derechos humanos como Human Rights Watch, entre otros,
le han solicitado a las FARC que deje de usar armas no convencionales,[114] pues según
el organismo internacional "El continuo uso de cilindros de gas por las FARC muestra
un flagrante desprecio por la vida de los civiles por parte de estos grupos armados".
Según la "ley 002" del 2000 anunciada públicamente por El Mono Jojoy de las FARC
durante las conversaciones de paz en el Caguán, cualquier directivo de empresa o
persona natural con un patrimonio mayor a un millón de dólares deberá pagar un
equivalente al 10% de dicho patrimonio bajo la amenaza de secuestro. Esta amenaza
provocó en su momento un éxodo de colombianos hacia el exterior.[115]
Se ha denunciado que las FARC utilizan armas químicas que violan el Derecho
Internacional Humanitario,[116] con serias repercusiones contra la población civil.
Según estadísticas de la Campaña Internacional contra las Minas Antipersonales, las
FARC son los mayores sembradores de minas antipersonales en Colombia y el mundo.
[117]

La Unión Europea y el gobierno de Estados Unidos de América incluyeron en 2001 a


las FARC en la lista de organizaciones terroristas, al igual que a la guerrilla del ELN y
las AUC. Organizaciones de Derechos Humanos como Human Rights Watch y
Amnistía Internacional los consideran, al igual que a otros grupos ilegales, culpables de
violar los derechos humanos, de atacar y perjudicar indiscriminadamente a civiles.
Según Human Rights Watch, las FARC han reclutado a niños, incluyendo a menores de
18 y 15 años.[118]
[editar] Atentados
Las FARC han utilizado carros o vehículos bomba en diferentes oportunidades,[119]
ocultando los explosivos dentro de un vehículo posteriormente abandonado o
engañando al conductor del mismo para que lo transporte al lugar del atentado. En
algunos casos han hecho explotar dichos vehículos remotamente, matando al conductor
y provocando la muerte o heridas a transeúntes que se encuentren alrededor.[120]
Entre las variantes de este tipo de atentados se incluyen los animales bomba,[121] [122]
carretillas bomba[123] y según el Comandante de la Policía del Departamento de Arauca,
coronel Luis Alcides Morales, también bicicletas bomba.[124] [125] [126] El gobierno
colombiano, y algunos países de la comunidad internacional, considera estos actos
como atentados terroristas.
En la Masacre de Bojayá, ocurrida el 2 de mayo de 2002, murieron entre 74 y 119
civiles[127] a causa de un cilindro-bomba lanzado por las FARC contra una iglesia. Se
trataba de ciudadanos del municipio de Bojayá, Chocó, que se habían refugiado en la
iglesia en medio de un combate entre las FARC y paramilitares de las AUC. Estos
hechos fueron certificados por un informe de las Naciones Unidas.[128]
El 14 de abril de 2005, La guerrilla realizó una incursión armada a Toribío, lanzando
cilindros-bomba contra la población civil de forma indiscriminada.[129] Tres policías y un
niño murieron en el ataque dejando más de 30 heridos entre civiles y militares.[129] La
Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos en un comunicado manifestó "La Oficina condena los injustificables actos de
violencia cometidos por las FARC en Toribío, con los cuales se han infringido en forma
grave los principios y las normas del derecho internacional humanitario, y se ha
demostrado nuevamente un total menosprecio por la vida, la integridad y la seguridad
de los civiles".[130]
En ninguno de los casos existen dudas sobre los responsables de los atentados. En varias
ocasiones se ha llegado a acusarse inmediatamente a las FARC, sin que se haya
comprobado plenamente su responsabilidad. Esto se debe en gran parte a que el ELN no
ha cometido atentados terroristas desde hace mucho tiempo. A finales del 2006 se
presentaron casos donde militares colombianos fueron investigados por la justicia
colombiana por su presunta participación en el montaje de falsos atentados en la ciudad
de Bogotá durante ese año, originalmente atribuidos a las FARC, la mayoría de los
cuales habrían sido desactivados presuntamente para presentarlos como "falsos
positivos" en beneficio de los involucrados.[131]
[editar] Violaciones al Derecho Internacional Humanitario

Gran parte de combatientes en las FARC son mujeres y menores de edad.

Las Naciones Unidas,[132] Amnistía Internacional,[133] Human Rights Watch,[134] entre


otros, han reclamado a las FARC por violaciones al derecho internacional humanitario y
al Protocolo II adicional a los Convenios de Ginebra. Se incluye:
• Reclutamiento de menores.[34]
• Actos de violencia sexual contra mujeres y niñas como violaciones y
torturas.[135]
• Desapariciones forzadas.[136]
• Secuestro de civiles.[137]
• Trato inhumano a rehenes.[138]
• Desplazamiento forzado.[139]
[editar] Narcotráfico
Véanse también: Operación Gato Negro y John 40

Recibo incautado a las FARC en el que se denota una transacción de pasta


de coca por dinero.
Originalmente, los guerrilleros de las FARC se oponían al cultivo de la coca. Durante la
década de 1980 lo aceptaron, participando en el narcotráfico a través de la creación de
un «impuesto» (el llamado gramaje) sobre los cultivos ilícitos, aplicable a los
campesinos cultivadores. Al mismo tiempo, presentaron propuestas para una posible
sustitución de cultivos. Posteriormente las FARC diversificarían su actividad más allá
de la regulación de los cultivos, cobrando «impuestos» a las actividades de los carteles
de la droga, incluyendo a los laboratorios y las pistas de aterrizaje clandestinas.[44]
Para el 2005, la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) del Ministerio de
Hacienda de Colombia, estimaba que el porcentaje del dinero embolsado por las FARC
procedente de los «impuestos sobre el gramaje» era alrededor de un 30% de sus
ingresos totales, siendo estos de unos $600 millones de dólares durante el año 2003.
Según los estimativos de la UIAF, el secuestro y la extorsión ganadera constituyen
todavía las principales fuentes de financiación de las FARC.[107]
La relación de las FARC con los cárteles de la droga ha sido controvertida. El grupo
guerrillero niega rotundamente que participen en el negocio de las drogas más allá del
«impuesto de gramaje» a la cultivación.[140] Tanto el Gobierno de Colombia como el de
EE.UU. afirman que las FARC actúan como un gran cartel.[107] [141] Existen analistas
políticos que niegan que las FARC sean un grupo de narcotraficantes propiamente
dicho, aún si existen relaciones entre el grupo guerrillero y las actividades del
narcotráfico.[44] [141] El politólogo León Valencia ha afirmado que «hasta ahora ninguna
de las personas que han estudiado este fenómeno han encontrado que las Farc trafican
con drogas a EE.UU., o que directamente las introduzcan».[141]
En Colombia y en EE.UU. se han iniciado procesos penales acusando a miembros de las
FARC de delitos relacionados con el narcotráfico, basándose en testimonios de personas
identificadas como reinsertados y colaboradores, interceptaciones de radio grabadas y
documentos emitidos por las FARC.[142] [143]
En febrero de 2007, la extraditada Nayibe Rojas, conocida como «Sonia» en las FARC,
y otras dos personas fueron declaradas culpables de narcotráfico por un jurado en una
corte de los Estados Unidos. «Sonia» había sido acusada por los fiscales
estadounidenses por cargos relacionados con el tráfico de drogas hacia ese país. La
defensa de «Sonia» insistió en que ni ella ni las FARC participan en el tráfico de drogas,
afirmando en cambio que le cobran un impuesto a la producción de coca. [144] Existen
analistas que consideran a estos juicios como una estrategia de presión para forzar a las
FARC a negociar un proceso de paz con el Gobierno Colombiano.[141]
[editar] Secuestros
Véase también: Acuerdo humanitario

El secuestro es una de las principales actividades de las FARC, ya sea por fines
económicos o políticos (como el de Íngrid Betancourt). La organización ha secuestrado
a extranjeros de distintas nacionalidades y colombianos entre civiles y militares de todas
las edades.[145] [146] [147] [148] [149] [150]
Algunos secuestrados cumplen más de 10 años en cautiverio.[146] [151] [152] Uno de los
casos más conocidos a nivel mundial es el secuestro de la ex candidata presidencial
colombiana Íngrid Betancourt, quien fue secuestrada en medio de su campaña
presidencial.[153]
Según los relatos y pruebas recolectadas, cada secuestrado en poder de las FARC es
encadenado durante varias horas al día y supervisado por un guerrillero, con órdenes de
asesinarlo en el caso de un intento de rescate militar; un ejemplo del cumplimiento de
esa orden fue el fracasado intento de rescate del asesor de paz de Antioquia Gilberto
Echeverry Mejía y del Gobernador de Antioquia Guillermo Gaviria que fueron
asesinados como reacción al hostigamiento del ejército, según relataron sobrevivientes.
[154]

El día 18 de junio de 2007, las FARC reportaron la muerte de 11 de 12 diputados del


Valle del Cauca, luego de haberlos tenido secuestrados durante 5 años. Según el grupo
guerrillero, los diputados murieron durante el fuego cruzado que se habría presentado en
medio de un combate con un «grupo militar no identificado». La guerrilla culpó a la
«intransigencia» del gobierno de Álvaro Uribe.[155] Human Rights Watch responsabilizó
de manera directa a las FARC por la muerte de los secuestrados.[156] Amnistía
Internacional y ONGs de derechos humanos, repudiaron la muerte de los diputados y
responsabilizaron a las FARC por mantenerlos en cautiverio y ponerlos en peligro.
Ángela Giraldo, hermana del diputado Francisco Giraldo, le exigió al gobierno acceder
al despeje de Pradera y Florida. El presidente colombiano acusó a las FARC de asesinar
a los diputados y negó cualquier participación de las fuerzas militares en los hechos.[155]
Posteriormente se demostró que los 11 secuestrados fueron asesinados por disparos de
fusiles AK-47[157] en cumplimiento de previas órdenes de ejecución en caso de un
intento de liberación, órdenes de la cúpula de las FARC.

[editar] Objetivos, campos de operaciones y reacciones


[editar] Objetivos
En comunicados a la opinión publica las FARC afirman que su objetivo es acabar con
las desigualdades sociales, políticas y económicas,[158] la intervención militar y de
capitales estadounidenses en Colombia,[159] mediante el establecimiento de un Estado
marxista-leninista y bolivariano,[160] lo que es desestimado por el gobierno,[161] ya que
Colombia tiene el mayor número de víctimas de minas antipersonales.[162] Además de
que el grupo está involucrado en negocios considerados ilegales como el robo,[163] la
extorsión,[164] el secuestro[165] [166] y tráfico de armas y droga.[167]
[editar] Campos de operaciones
Véanse también: Estructura Militar de las FARC y :Categoría:Frentes de las
FARC

Sus operaciones, intermitentes, abarcan parte del territorio Colombiano y se realizan de


acuerdo a necesidades operacionales y de movilización de este grupo.[168] Las FARC
también tienen presencia urbana (frentes urbanos, conocidos como milicias o células) en
varias ciudades colombianas, particularmente en zonas pobres o marginales.[169]
En varias operaciones han utilizado medios y armas no convencionales que se
encuentran prohibidas por la Convención de Ginebra y las Naciones Unidas.[170]
[editar] Presencia de las FARC en otros países
Véase también: Computadores de Raúl Reyes

Venezuela

En Venezuela las FARC son acusadas por el gobierno colombiano de tener


campamentos sobre ese territorio. Según el gobierno, utilizan la zona como refugio de
los ataques de la fuerza publica colombiana, para reabastecerse, recuperarse y mantener
secuestrados. Las periodistas venezolanas Marianella Salazar, Ibéyise Pacheco, Marta
Colomina y Patricia Poleo presentaron un video de un encuentro entre el ejército
venezolano y las FARC (de junio del 2000) Sin embargo, el general en jefe de las
Fuerzas Armadas Nacionales de Venezuela, Lucas Rincón, afirmó que la grabación
muestra tan sólo una misión "humanitaria" del Ejército.[171] Según el periódico español
El País también usarían a Venezuela para tráfico de armas y drogas. El 16 de diciembre
del 2007 dicho periódico, el periodista John Carlin publicó un artículo en el que,
mencionando a cuatro desertores de las FARC identificados solo por sus nombres,
afirmaba que hay campamentos de las FARC en ese país y que son permitidos por el
gobierno del presidente Hugo Chávez. También cita fuentes de inteligencia y a
diplomáticos de distintos países (sin especificar cuales).[172] Muchos guerrilleros como
Rodrigo Granda han adquirido ilegalmente ciudadanía venezolana.[173]
Se han aportado pruebas sobre la presencia permitida y apoyada de miembros de las
FARC en territorio venezolano. Apoyo que no se limita al establecimiento de
campamentos, sino también apoyo en sus actividades ilícitas. De otro lado, también han
sido aportadas pruebas que contradicen las anteriores. Sin embargo, estas últimas tienen
una escasa,y casi nula, repercusión tanto en los medios tradicionales como en los
nuevos.
Desde 2008 se reportan extorsiones por parte de las FARC a ciudadanos venezolanos
dentro de dicho territorio a los cuales se les entrega su respectivo recibo de pago.[174]
El 4 de febrero de 2010, el organismo de inteligencia estadounidense CIA y el FBI
aseguraron en un informe que "Chávez apoya de manera encubierta a las FARC".[175]
Informe claramente condicionado por la conflictiva relación entre ambos países (EEUU
y Venezuela).
Ecuador

Hacia octubre de 2009 y según el gobierno colombiano, en la zona fronteriza de


Ecuador y Colombia, las FARC mantienen por lo menos 12 campamentos de las Farc
en la provincia ecuatoriana de Sucumbíos y que además cerca de 2 mil subversivos se
refugiaban allí para evadir la ofensiva de las Fuerzas Militares de Colombia.,[176] algo
que el gobierno Ecuatoriano ha negado rotundamente diciendo que tienen control total
de su territorio fronterizo con Colombia y que si se llega a encontrar un campamento de
fuerzas irregulares o regulares los considerara ostililes,[177] El jefe guerrillero Juvenal
Ricardo Palmera alias Simón Trinidad fue capturado en ese territorio mientras circulaba
con papeles de identificación falsos bajo el nombre de Cristo Rey Mariscal Peralta.[178]
Las FARC usan la frontera Colombo-Ecuatoriana también para el reabastecimiento de
armas y el trafico de droga, así como también para tratamientos médicos.[179]
Tras la muerte del jefe de las FARC el 26 de marzo de 2008 Manuel Marulanda y la
incautación de los Computadores de Raúl Reyes, alias el Mono Jojoy habló (mientras
era filmado) a sus guerrilleros mas cercanos informandoles sobre la situación y lo que
implicaba dicha incautación; Jojoy les informó sobre la muerte de Marulanda, reveló
que había donado dinero a la campaña presidencial de Rafael Correa, presidente de
Ecuador y que mantenían acuerdos y comunicación a través de emisarios. El video fue
luego incautado por las autoridades colombianas.[180]
Perú

A finales de 2006, Robinson Rivadeneyra, Gobernador del departamento peruano


fronterizo de Loreto, denunció la presencia y accionar de las FARC en el Perú.
Ribadeneyra denunció que las FARC utilizaban Loreto para reclutamiento de jóvenes
para la guerrilla, algo que fue posteriormente negado por Germán Galvis, General del
Ejército Colombiano. Galvis admitió que las FARC cruzaban la frontera, pero negó que
reclutasen gente en Perú.[181]
Paraguay
En Paraguay, fueron detenidas seis personas acusadas del secuestro y asesinato de
Cecilia Cubas, hija del ex presidente paraguayo Raúl Cubas. Entre las seis personas
detenidas se encontraba Osmar Martínez, de quien el presidente Nicanor Duarte acusó
de haberse entrenado en Colombia en campos de las FARC, algo que fue puesto en duda
por periodistas y analistas políticos paraguayos. Duarte también dio a entender que la
guerrilla tenía presencia en ese país.[182] Más tarde, en agosto de 2009, la Fiscalía
General del Estado paraguayo anunció el hallazgo de evidencias suficientes que
comprueban la relación entre las FARC y el Ejército del Pueblo Paraguayo.[183]
México

En México, a principios de los 90, las FARC mantuvieron una oficina en las
instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que luego fue
cerrada a petición del Gobierno Colombiano. En 2003, el embajador Colombiano en
México alertó al gobierno colombiano de la presencia de las FARC en ese territorio
aduciendo que aun mantenían oficinas pero de forma clandestina, lo cual fue negado por
la UNAM en un comunicado oficial.[184]
Por otro lado, tanto la Procuraduría General de México como el Gobierno Colombiano
han acusado a las FARC, con base en «informaciones consistentes», de estar implicadas
en el narcotráfico desde Colombia hasta territorio mexicano y de tener un «papel
operacional directo» en éste.[185]
Con la incursion de las FARC en el negocio de las drogas ilegales, carteles de Mexico
hicieron alianzas con la cupula de las FARC para traficar droga hacia los Estado Unidos
via Mexico.[186]

[editar] El Paramilitarismo
Véase también: Autodefensas Unidas de Colombia

Como reacción a las acciones del grupo insurgente, y amparados por un decreto
gubernamental de los años 60, surgen a principios de los años 80 grupos de autodefensa
paramilitares contrainsurgentes, algunos apoyados en parte por hacendados,
multinacionales extranjeras y narcotraficantes.[187] También participaron algunos
sectores de la sociedad civil y miembros de instituciones estatales.[188] En algunos casos
las FARC han negociado armamento y distribución de drogas ilegales conjuntamente
con grupos paramilitares.[189]

Logotipo utilizado en la marcha Un millón de voces contra las FARC del 4 de


febrero de 2008.
[editar] Marcha en contra de las FARC
Artículo principal: Un millón de voces contra las FARC

Durante el mes comprendido entre el 4 de enero y el 4 de febrero de 2008 se organizó


una marcha ciudadana con el fin de demostrar el nulo apoyo de la sociedad civil a la
guerrilla de las FARC. Esta marcha pacífica tenía como lema "No más FARC".
La marcha surgió y se organizó en la red social Facebook, por medio del grupo
denominado "UN MILLÓN DE VOCES CONTRA LAS FARC", que posteriormente
dio a luz tres organizaciones no gubernamentales: Fundación "Un Millón de Voces",[190]
"Colombia soy Yo"[191] y "Movimiento de Unidad Nacional".[192] La marcha fue
realizada en Febrero 4 del 2008 en más de 160 ciudades alrededor del mundo bajo la
denominación: Un millón de Voces contra las FARC.[193] [194] y logro convocar a más de
12 millones de personas alrededor del mundo.
El conflicto armado en Colombiaes complejo y dinámico, en él existen enfrentamientos o antagonismos
muy marcados expresados en la mayoría de los casos con manifestaciones violentas y el predominio de
acciones y principios de la "guerrade guerrillas". En este sentido, en la actualidad se presentan cuatro
actores fundamentales en el conflicto colombiano: las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (
FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN); un grupoparamilitar: las Autodefensas Unidas de
Colombia (AUC) que constituyen "la guerrilla" y las Fuerzas Militares del EstadoColombiano (Policía
Nacional, Fuerzas Armadas, entre otras). Cabe destacar, que en los últimos años se le ha dado un vuelco al
conflicto en el sentido de apartar la búsqueda de una solución pacífica a través del diálogohacia uno de
guerra total y exterminio del contrario; lo que Clausewitz denomina "acto de fuerza que se ejecuta
para obligar al adversario a acatar nuestra voluntad" y haciendo efectiva "la continuación de la
política con la adición de otros medios".
En este sentido, se agudizó el conflicto por la falta de solucionespacíficas y la presencia de un quinto actor:
las Fuerzas Militares Estadounidenses, que por su ambición imperialista de posicionarse en la región de
acuerdo a su visión estratégica de dominación mundial ha sido una piedra de tranca en la
autodeterminación del pueblo colombiano al actuar unilateralmente, teniendo la excusa perfecta:
"exterminación de la narcoguerrilla".
Los actores han expresados sus objetivos, que por ser contrapuestos han dado origen a la escalada del
conflicto porque cada uno realiza acciones para conseguirlos; en este sentido, las FARC en su visión de
instaurar un nuevo Estado colombiano democrático , marxista-leninista-bolivariano e incluyente
que acabe con las desigualdades sociales, políticas y económicas, alega la existencia en la actualidad de:
• Un Estado antidemocrático, terrorista, corrupto y excluyente.
• Un Estado que ha tenido como propósito concentrar la riqueza.
• Corrupción y narcotráfico, dos virus que carcomieron el Estado y la sociedad.
• El paramilitarismo, una política del Estado y un instrumento de la estructura del poder.
• Una derecha totalitaria, oxigenada con los dineros del narcotráfico y la corrupción, impone la dialéctica
del terror, acalla la voz de la oposición e impide la democracia.
• Una Intervención militar extranjera y capitales Estadounidenses en Colombia.
Por su parte el GobiernoColombiano alega mantener un Estado Social de derecho con plantea lo siguiente:
• Exterminar la Guerrilla.
• Desmovilizar los paramilitares.
• Buscar la alianza estratégica con el gobierno de Estados Unidos, en su lucha antiterrorista y contra el
narcotráfico (Plan Patriota).
• Implementación de la política de seguridad democrática, entre otras.
Desde el punto de vista de estratégico y recordando que la estrategia es la ciencia y arte de concebir, utilizar
y conducir medios (recursos naturales, espirituales y humanos) en un tiempoy en un espacio determinado
para alcanzar y/o mantener los objetivos establecidos por la política, la FARC y el ELN buscan la
beligerancia y la toma del poder a través de una lucha revolucionaria para reivindicar social, política,
cultural y económicamente su pueblo olvidado y desatendido por la oligarquía gobernante, por lo que
deslegitima la existencia del actual sistemapolítico el que, por ende, debe ser reemplazado; por otro lado, el
Gobierno Nacional utiliza la fuerza pública amparado en la Constitución Política con el objetivo de
mantener y salvaguardar los intereses nacionales a través de la fuerza militar.
A continuación se presenta un cuadro comparativo con algunas de las acciones estratégicas y tácticas de los
bandos en conflictos:
Según lo señala el autor Vegas Torrealba y otros, en su obra: Colombia la Paz se negocia, no se conquista;
"No pareciera viable alcanzar la paz en Colombia sin considerar la posibilidad de llegar a un
acuerdo con las FARC".A pesar de la negativa del Gobierno Colombiano de sentarse a dialogar con las
FARC, en el presente año, se hicieron esfuerzos por buscar y consolidar definitivamente la tan ansiada paz,
tal es el caso de la ayuda por lograr el intercambio humanitario entre rehenes y guerrilleros detenidos, por
parte de países interesados como; Venezuela, Brasil, Francia, Argentina, Ecuador, Bolivia, entre otros.
Es preciso mencionar que el actual Presidente colombiano y su Ministro de Defensa, asesorados por el
Imperio Norteamericano mantienen un conflicto armado, utilizando estrategias y tácticas basadas en la
gran superioridad tecnológica y la inteligencia militar aportada por los Estados Unidos, gracias a ello,
lograron dar duros golpes a varios de los grandes líderes del secretariado de las FARC, como por ejemplo,
la muerte del Segundo Comandante de las FARC Raúl Reyes, muerte de la hija del máximo líderManuel
Marulanda y la confirmación de su muerte el 26 de marzo del presente producto de un paro cardíaco.

A pesar de estos acontecimientos el grupoguerrillero nombraron nuevos dirigentes que han mantenido la
lucha armada, atacando objetivos vulnerables de manera inesperada, con acciones y principios tipo
asimétrico, practicando la "guerra de guerrillas" en las montañas y zonas rurales de Colombia, con el fin de
alcanzar sus ideales políticos, sociales y revolucionarios por su patria digna, libre y soberana.
En el aspecto táctico, la guerrilla realiza acciones de: toma de cabeceras municipales, ataca oleoductos,
extorsiona, secuestra, empleode corredores de movilidad, infiltración al objetivo, empleo de explosivos,
emboscadas, hostigamiento para alejar refuerzos, bloqueo de rutas, alienta a la poblaciónpara que se una a
su lucha, entrena a los reclutas y busca financiamiento por medio de personeros de la política colombiana,
entre otras acciones; por otra parte el Gobierno Nacional abusa de poder respecto a las acciones que realiza
el Ejército regular y la Policía Nacional con violaciones constantes a los derechos humanos, con la mayoría
de la población sintiéndose excluida por un sistema capitalista al desligarse de los beneficios que ofrece a
unos pocos.
Lo que persigue la Guerrilla en el conflicto es una Lucha Total Prolongada, tal como lo expresó el General
André Beaufre, porque hay gran libertad de acción, el objetivo estratégico es poderoso, los medios son
escasos y las acciones buscan crear una presiónpsicológica al adversario que lo obligará a realizar un
esfuerzo mucho mayor que no podrá sostener indefinidamente.
El Estadocolombiano se ha dado a la tarea de ser un actor reactivo al responder a la amenaza, es decir,
ataca los efectos, debiendo caracterizarse por ser un actor proactivo, es decir, atacar las causas objetivas
que alimentan la disputa violenta con el objetivo de prevenir y controlar en lugar de responder a los
eventos que se suscitan.
Esta consideración reactiva del Estado colombiano es lo que le da ventaja a la guerrilla de accionar con
iniciativa para la consecución de sus objetivos estratégicos, en definitiva el Ciclo OODA ( Observación-
Orientación-Decisión-Acción) está a favor de la guerrilla porque utiliza la rapidez, actúa con el pueblo,
analiza y usa la sorpresa, como elementos esenciales en la toma de decisiones y ello lo ayuda a abarcar
nuevos espacios a pesar de los duros golpes que le ha propiciado el Estado con la ayuda de la tecnología
armamentista, inteligencia y sistemas de armas del Imperio Gringo.
A continuación se presenta un cuadro comparativo con algunos de los equipamientos que representan el
poder relativo de combate de los bandos en conflictos:

Es necesario mencionar que las pretensiones de cada bando han hecho que el conflicto sea más complejo y
difícil de resolver, caracterizándose por la violencia de los grupos armados que repercute directamente en
la población, que se han visto en la necesidad de desplazarse y refugiarse en otros países, es decir, el más
afectado es el pueblo.
El conflicto tiende a agudizarse, a pesar que el propio Gobierno colombiano lo niegue, lo que lleva a
analizar el dilema de continuar con la solución de uso de la fuerzasi el conflicto se agudiza o buscar la
solución de desescalar y distensionar el conflicto y se recurra a un nuevo proceso de diálogo y negociación
como hubo en años anteriores para tratar de solucionar este conflicto complejo por sus implicaciones
políticas, económicas, sociales e intelectuales que propician su ocurrencia, condicionan su ejecución y
afectan su resultado.
La guerrilla colombiana y en especial las FARC ya no se desenvuelven exclusivamente en el área rural y
marginal, sino en zonas que le permitan controlar recursos como los enclaves agrícolas, ganaderos,
explotación petrolera y minera como una estrategiapara su financiamiento, así como el control de las
instalaciones de la Policía Nacional en los lugares donde se asienten. Se está en presencia de una expansión
reciente de la guerrilla hacia zonas urbanas y con mayor potencial económico, que no precisamente se
encuentra acompañada de la capacidad de realizar en forma sostenida acciones ofensivas, inclinándose
más hacia la obtención de recursos para el financiamiento.
Las FARC se han ido consolidando en las zonas con presencia histórica, a través de acciones de defensa y
tácticas de guerrillas que tienen como objetivo mantener sus posiciones, mientras en el resto del territorio
han logrado dispersar los esfuerzos del Estado para combatirlas.
Considerándose este comportamiento dentro de su accionar para conseguir los objetivos en el desarrollo de
planes de guerra dispuestos a lograr el control de zonas específicas cada vez más amplias que se
constituirían en núcleos de expansión de control militar y político.
Utilizando la táctica de la intimidación, la guerrilla interfiere en los procesos de elección de los gobernantes
locales, determinan a quienes deben favorecer los nombramientos, los contratos, las inversiones físicas y
los programas sociales.
De acuerdo a lo planteado anteriormente y desde el punto de vista de la estrategia, la guerrilla esta
utilizando los centros de gravedad del otro bando para conseguir sus objetivos, muy bien se pudiera citar a
los "Anillos de Warden"con estas acciones, considerando atacar las fuerzas e instalaciones militares, en
primera fase, posteriormente, la guerrilla, busca adeptos en la población, se establece en los lugares o
instalaciones esenciales para luego tratar de ganar espacios y eliminar el poder central o el liderazgo.
Cabe destacar que las presiones, ante el escaso poder de convocatoria se manifiesta en asesinatos,
secuestros y amenazas que recaen en dirigentes políticos, candidatos y funcionarios.
Debido a la problemática del conflicto en Colombia, ha surgido el problema humanitario del
desplazamiento forzado, lo que ha contribuido al incremento de las condiciones de pobreza y
vulnerabilidad de la población al destruir las bases de la organización social y producir un agudo deterioro
del capital humano. Los hogares desplazados son altamente vulnerables. Se estima que de cada 100
hogares desplazados, 31 se encuentran en situación de pobreza extrema y 54 están en la indigencia.
Por lo tanto, la violencia se constituyó en elemento fundamental que evita el desarrollo económico y social
del país ocasionando grave destrucción de recursos y una preocupante situación de desplazados y
refugiados.
Este efecto se repercute en el Gobierno porque ha reducido su capacidad para contrarrestar la creciente
pobreza e inequidad que experimentan millones de colombianos. De igual manera, ha deteriorado la
intención del gobierno de profundizar la democracia.
El Gobierno de Colombia tiene como otra de sus estrategias para poner fin al conflicto, el fortalecer una
política de apoyo a la desmovilización y reintegración de aquellas personas que han optado u optarán por
su desvinculación de los grupos armados ilegales. Para ello, busca obtener el respaldo técnico de
organizaciones nacionales e internacionales expertas en esta área.
En cuanto a la prospectiva del Conflicto en Colombia en los próximos seis (06) meses, se ve
difícil una salida a este problema complejo, debido a que en gobiernos anteriores se han realizado gestiones
para las negociaciones con un interlocutor pero que no dieron los frutos deseados por negativa de las
partes a doblegar en algunas de sus peticiones.
En la actualidad, se presenta un gobierno que no desea dialogar ni negociar con la guerrilla, por lo que se
espera que en los próximos seis meses se agudice el conflicto y que la acciones de la guerrilla se extiendan
con mayor fuerza a las zonas fronterizas para tratar de buscar interlocutores en esos países que le den la
beligerancia deseada al regionalizar el conflicto.
El Conflicto se ha caracterizado porque las partes tratan de dirimir sus diferencias mediante la acción
bélica de los actores, Sin embargo existe la intencionalidad del dialogo, donde la participación de un
interlocutor no se le hadado importancia, excepto cuando James Lemoyne representante de las Naciones
Unidas durante las conversaciones de paz entre el gobierno de Andrés Pastrana y la guerrilla de las FARC,
fue interlocutor.
La correlación de cada uno de los elementos, deja entrever una intencionalidad por parte de los actores en
querer llegar a un acuerdo, pero que ante el largo tiempo y el alto costo en que ha incurrido el conflicto
hace que se realice un balance frente al esquema de "perdidas y ganancias", determinando que una posible
solución al conflicto no sea la mas ventajosa y, por el contrario, la continuación de los enfrentamientos
resulte ser la más conveniente, al menos para el sentir e interés de una de las partes.
La presencia de los Estados Unidos en Colombia potencia aún más la tesis de no sentarse a negociar con la
guerrilla y satanizar a este grupo como narcotraficantes, para que el Imperio del Norte tenga una excusa
perfecta para vigilar los recursos y movimientos de los países que quieren y mantienen la
autodeterminación como Venezuela. A los Estados Unidos no le convine acabar con la guerrilla y es política
de ellos, el producir situaciones de descrédito de la guerrilla para justificar las acciones militares en la
región, ello enmarcado en la estrategia de guerra preventiva de la Casa Blanca.
Las anteriores experiencias de negociaciones del cese de la violencia, entre el Ejército Regular y la guerrilla
colombiana, debido a su condición fallida, empeoraron las relaciones y las intenciones de sentarse
nuevamente en la mesa. Ellos se consideran enemigos eternos e irreconciliables, tanto en lo político-
ideológico como en el militar ha llevado a una condición de tensión de uno frente a las intenciones del otro,
considerando conversaciones que estuviesen en el punto del no retorno.
Con esta consideraciones, la posibilidad de lograr un acercamiento entre las partes en un futuro cercano,
mediante la aceptación de encuentros para el dialogo y la concertación, sin que antes no se hayan superado
concientemente aquellas tensiones, resquemores, temores y desconfianzas históricas, llevaría a considerar
la dificultad de una posible solución al conflicto porque siempre existirá la incompatibilidad de una de las
partes frente a la satisfacción de los intereses del otro, el estancamiento, especialmente en lo referente a la
ideologíapolítica frente a la aceptación de una futura convivencia entre las partes y el descartar la
posibilidad de compartir los mismos intereses bajo una visión democrática y pacífica del asunto, se ve muy
cuesta arriba.
En conclusión,se puede decir, de acuerdo a lo expresado con anterioridad que de no lograrse niveles de
entendimiento específicos y efectivos, a través del diálogo y la negociación, la alternativa al conflicto
colombiano será, su mayor agudización y escalamiento progresivo, lo que implicaría que la solución estaría
alcance de quien tenga más argumentos en el plano de la confrontación de la guerra prolongada y se
imponga, finalmente, el actor que más resista, más fuerte e inteligente en el accionar militar. Se considera
entonces, la imposición del otro mediante la fuerza y es la imposición de sus criterios al resto de los
sometidos.
Desde el punto de vista de la estrategia, la elección de los medios, en términos de cantidad, calidad y
direccionalidad, está condicionada a la situación vivida y al objetivo que se espera alcanzar, así lo utilizan
estos dos actores que si bien consideran aquello que se denomina la esencia de la estrategia: la
vulnerabilidad del adversario y nuestro propio poder; esto se expresa cuando las FARC utilizan los medios
y la sorpresa para desequilibrar y ganar adeptos en la poblaciones colombianas, que sin perder el objetivo,
utilizando la sorpresa, la omnidireccionalidad, la sincronización y en las acciones propias dirigidas sobre
las vulnerabilidades del adversario, se han posicionado para realizar una guerra prolongada en el territorio
colombiano empleando los medios adecuados, de acuerdo a las posibilidades y limitaciones, previendo las
reacciones adversas para preparar las acciones de réplica.
Otros elementos importantes desde el punto de vista de la estrategia militar, que deben ser analizados,
tienen que ver con la dirección de la guerra y que la guerrilla colombiana ha tenido muy en cuenta, como lo
son: el conocimiento de la situación, la determinación de las tareas, la disposición de las fuerzas, la
instrucción militar, la educación política, el avituallamiento y el mantenimiento del equipo, forman parte
del trabajo de los jefes guerrilleros, quienes deben considerar todo ello cuidadosamente, realizarlo a
concienciay verificar su ejecución. Sin esto, resulta imposible toda iniciativa, flexibilidad y ofensiva.
Para finalizar, es preciso recordar que el conflicto colombiano, tiene su raíz en la discriminaciónsocial,
cultural, económica y política de la masa popular, su solución no es un objetivo primordial de los intereses
de los Estados Unidos, por lo tanto, es fundamental que el Estado Colombiano asuma el ideal Bolivariano
de unificación de los pueblos de la América meridional, si desea en realidad resolver el conflicto. Esta es la
única condición para que Venezuela, vea en la hermana nación un aliado y no un enemigo que es
manipulado por el Imperio.
El proceso de paz está estancado productode las múltiples exigencias de los actores. Con la beligerancia de
la guerrilla, el Estado colombiano pierde influencia de negociación, la paz tendrá un costo mayor en los
cuatro campos del poder, para conseguirla deberán apartar las diferencias y de manera conciente se
deberán sentar en la mesa de negociaciones, respetándose mutuamente.
APUNTES CONCEPTUALES SOBRE LA ESTRUCTURA Y DINÁMICA DEL
CONFLICTO EN COLOMBIA
Por. Nelson Montoya Pabón

Presentación.

En Colombia el conflicto armado ha sido lo suficientemente dinámico


como para que durante su proceso histórico haya sufrido fases y
transformaciones bastante complejas, llevándolo a pasar por un
enfrentamiento matizado por el predominio del esquema de “guerra de
guerrillas” basado en una ideología política de izquierda revolucionaria,
representado en el accionar de diferentes grupos guerrilleros como lo
fueron: las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el
Ejercito de Liberación Nacional (ELN), el Ejercito Popular de Liberación
(EPL), el Movimiento 19 de Abril (M-19) y el Quintín Lame, entre otros.
Continuando, en un segundo momento, con políticas de diálogo y
dejación de armas patrocinados por el gobierno nacional, causando con
ello que algunos grupos armados o facciones se desmovilicen y se
inserten en la vida social, política y productiva del país, como lo fueron:
el M19, el Quintín Lame y el EPL y algunas facciones del ELN.
Sin embargo, y en un tercer momento, al enfrentar el proceso de dialogo
y paz con las FARC, la situación de clamor social e internacional frente a
la solución pacífica del conflicto armado colombiano dio un giro en sus
pretensiones pacifistas hacia uno de guerra total y exterminio del
contrario, lo que ha llevado que en los actuales momentos (año 2004) la
sociedad colombiana vea como única salida, ante la “ineficacia de los
diálogos de paz” con la subversión, la elección de un presidente con la
tarea de llevar a cabo la misión de enfrentar la violencia con la fuerza,
pero con un actor nuevo representado en la intervención del
paramilitarismo y más concretamente en las llamadas Autodefensas
Unidas de Colombia (AUC), lo que haría de este un elemento de
agudización y escalonamiento del conflicto, al cual terminaría por
definirle e implementarle mecanismos de enfrentamiento y
sometimiento armado mediante el accionar del ejercito y la guerrilla o a
través de otro (como es el que se encuentra en su fase inicial en estos
momentos) de dialogo y desmovilización, en un ambiente ya bastante
viciado y falto de credibilidad y confianza frente a las pretensiones de los
actores armados ilegales, en general, cuando de procesos de diálogos y
paz se refiere.

Por tanto, si consideramos que “el desarrollo de un conflicto implica la


existencia de unos actores que en determinadas situaciones y en la
medida en que buscan finalidades encontradas, asumen actitudes que
obstaculizan la cooperación social, de tal manera que la acción del uno
es vista como un obstáculo para la acción del otro”,1
1 En: Uprimny Yepes, Rodrigo. Orden democrático y manejo de conflictos, Bogotá,
corporación viva la ciudadanía, 2001.
se puede afirmar que el conflicto en Colombia responde precisamente a
esta definición, en tanto que los actores armados ilegales, por una parte,
y el ejercito actuando como fuerza armada legalmente constituida, por la
otra, se presentan con intenciones contrarias que no solo contribuyen a
la expansión del conflicto sino a la generación de opiniones y actitudes
encontradas de carácter beligerante.

Es, pues, esta la situación del conflicto armado en Colombia y es este el


intento, en las paginas precedentes, de retomar esta situación bajo la
mirada critica y analítica frente a las dinámicas y estructuras de este
conflicto que nos lleven a conocer el alcance y las especificidades de
esta disputa en términos de agudización o solución pacífica.

Estructura tridimensional del conflicto.

La estructura tripartita del triangulo de la conflictividad,2 aplicada al


conflicto armado colombiano, se puede analizar a través de los
determinantes de las siguientes dimensiones: la situación, las actitudes
y los comportamientos, veamos:

• La Situación.

En la actualidad el contexto objetivo del conflicto se representa, por un


lado, en una lucha revolucionaria hacia la toma del poder por parte de la
guerrilla colombiana representada en los grupos armados: FARC y ELN;
por el otro lado, se encuentra el gobierno nacional quien se ampara en la
constitución política y en el derecho que detenta sobre el monopolio
constitucional respecto al uso de la fuerza pública para mantener y
salvaguardar los intereses nacionales a través del ejercicio militar.
Es, pues, Colombia y su sistema político el territorio en controversia, y es
el mantenimiento del status cuó y la revolución armada por la toma del
poder las circunstancias en que se encuentran los protagonismos y/o las
pretensiones incompatibles de los actores enfrentados.

• Las actitudes.

En términos de la percepciones recíprocas de los actores en conflicto


(gobierno – guerrilla) ), tanto el uno como el otro justifican su accionar
en el sentido que el gobierno , por su parte, se ampara en la
constitucionalidad de sus políticas y sus acciones; mientras que la
guerrilla se reconoce mediante autorización emanada del propio pueblo
quien, dada su critica situación social, política, económica y cultural,
entre otras, deslegitima la intervención y existencia del actual sistema
político el que, por ende, debe ser reemplazado.
Se habla, entonces, de unas percepciones y actitudes ajustadas a una
justificación política de conveniencia social respecto a una sociedad que
presuntamente las
2 Según el texto de la referencia.
respalda, pero que a su vez son mantenidas y defendidas mediante el
uso de la fuerza, manifestado en la confrontación armada vía ejército y
guerrilla.

• Los comportamientos.

Las acciones efectivas que caracteriza el conflicto armado en Colombia


se manifiestan, fundamentalmente, entre quien detenta el poder
legítimo respecto al uso de la fuerza (ejercito) al enfrentarse al actor
subvertor (guerrilla) el cual, y de forma ilegal, quiere no solo “usurpar” el
poder sino ejercer acciones de “suplantación” respecto a la autoridad
legalmente constituida.
Son, según versiones de la institucionalidad gubernamental,
comportamientos que van desde: tomas de cabeceras municipales,
ataques a oleoductos, falsos retenes, extorsiones y secuestros, entre
otros, al referirse a las acciones de los grupos guerrilleros, las que por
obvias razones tendrán “todo el peso de la ley” para ser reprimidas y
controladas.
Sin embargo, los grupos guerrilleros denuncian las sucesivas violaciones
de los derechos humanos y el constante abuso de poder respecto a las
acciones del ejercito y policía nacional, quienes amparan un sistema
ilegítimo, manejado bajo la lógica capitalista y donde la gran mayoría de
la población se siente excluida y desligada de los beneficios que este
sistema ofrece.
Situación que adquiere una condición aún más conflictiva, cuando un
tercer actor interviene en la histórica confrontación entre ejército y
guerrilla. Nuevo actor que, bajo el nombre de las AUC, irrumpe en el
panorama nacional como actor armado que encarará la lucha
antisubversiva que el ejército no ha podido solucionar, así sea mediante
una estrategia para-militar denominada como “autodefensas
campesinas”.
Estrategias implementadas para enfrentar el conflicto.
La definición de estrategias, para enfrentar un determinado conflicto
armado, pudieran pasar por dos enfoques que tienen como finalidad
transformar positivamente el conflicto según la obligación,
responsabilidad e interés del establecimiento reconocido
constitucionalmente: el Estado.
El primer enfoque consistiría en remover las causas objetivas que
alimenta la disputa violenta, es decir: buscar los motivos iniciales y
concretos que originaron la aparición de la guerrilla como expresión de
esa anómala situación y el segundo enfoque enfatiza en la puesta en
marcha de esquemas de intervención que reduzca y controlen los
comportamientos violentos, es decir: atacar los efectos y/o actores del
conflicto quienes serían los responsables directos del enfrentamiento
armado.
De acuerdo a las actuales características del conflicto colombiano (una
vez se terminaron los diálogos de paz con la guerrilla de las FARC), se
puede afirmar que el mecanismo privilegiado para enfrentar el conflicto
ha sido el determinante del segundo enfoque, cual es: reducir y controlar
los comportamientos violentos, mediante la aplicación de la alternativa
de mano dura expresada en la militarización del conflicto.
Por tanto, la aplicación de la estrategia de las “tres erres”,3 consistente
en la transformación creativa de una disputa mediante la puesta en
marcha de un esquema trifásico representado en: la Resolución,
Reconstrucción y Reconciliación del conflicto, no se pudiera hacer
efectivo en tanto requeriría de la aplicación del primer enfoque de la
remoción de las causas objetivas que alimenta la disputa violenta, que
es justo lo que en el momento no se esta realizando en Colombia para
solucionar el conflicto.
Durante el desarrollo del conflicto colombiano se han presentado una
serie de pretensiones encontradas entre los actores armados (ejercito -
guerrilla - paramilitares) quienes han hecho que el conflicto en sí sea
manifiesto y más complejo de lo esperado, pero donde lo violento de los
comportamientos hacen que se enfrente a una probable agudización y
escalada del conflicto, determinando con ello que se acuda al dilema de
continuar con la solución de mano dura si el conflicto se agudiza o, por el
contrario, desescalar y distensionar el conflicto que lleven como
consecuencia la posibilidad de recurrir a un nuevo proceso de dialogo y
negociación entre las partes.
La alternativa de la negociación pacifica o la escalada del
conflicto.
Considerando el alcance y especificidad de los mecanismos que son
utilizados en el manejo de los conflictos, se reconoce en el esquema de
la “autocomposición” aquella estrategia mediante la cual se espera que
los actores intervinientes se pongan de acuerdo (de forma voluntaria y
sin intermediación alguna) en la solución concertada y pacífica de la
confrontación armada.
Pero, de acuerdo al nivel de complejidad de las negociaciones realizadas
bajo este esquema de la autocomposición, la probabilidad de la
participación de un tercero puede ser muy posible si ella es entendida
como un intermediario (o ayudante) que, aunque sin algún poder
decisorio, refuerce a las intenciones voluntarias de los actores en
conflicto según el propósito de facilitar el acercamiento entre las partes
y mantenerlas activas en la mesa de negociación, hasta que ellas
mismas definan los puntos de concertación.
Una de las características que han identificado la forma más usual de
enfrentar el conflicto colombiano ha sido mediante la acción voluntaria
de los actores armados; sin embargo, pese a que los diversos niveles y
manifestaciones frente al desarrollo y comportamiento del conflicto ha
dado como consecuencia una rica experiencia en lo que a la aplicación
de diversas formas de allegar a la confrontación armada (mediante la
intencionalidad del dialogo), y donde la participación de un tercero ha
carecido de
3 Pruitt y Olczak. Op-cit, p 52.
4 Op-cit. p 65.
importancia entre las partes (salvo el caso de James Lemoyne
representante de las Naciones Unidas durante las conversaciones entre
el gobierno de Andrés Pastrana y la guerrilla de las FARC), la correlación
de cada uno de los elementos que conforman el “triangulo del conflicto”,
deja entrever una intencionalidad por parte de los actores en querer
llegar a un acuerdo, pero que ante el largo tiempo y el alto costo en que
ha incurrido el conflicto hace que se realice un balance frente al
esquema de “perdidas y ganancias”, determinando con ello que una
posible solución al conflicto no sea la mas ventajosa y, por el contrario,
la continuación de los enfrentamientos resulte ser la más conveniente, al
menos para el sentir e interés de una de las partes.
Las sucesivas experiencias exitosas y/o fallidas de cese de hostilidades y
negociación, entre el ejército y la guerrilla colombiana, ha producido un
resquebrajamiento de las relaciones y las intenciones de querer sentarse
nuevamente en la mesa. La condición de considerarse enemigos eternos
e irreconciliables, tanto en el terreno de lo político-ideológico como en el
plano militar ha llevado a una condición de prevención frente a las
intenciones del otro, lo cual sería siempre una constante en cualquier
proceso de negociación que saltaría precisamente en los momentos en
que las conversaciones estuviesen en el punto del no retorno.
Estando así las cosas, considerar la posibilidad de lograr un
acercamiento entre las partes mediante la aceptación de encuentros
para el dialogo y la concertación, sin que antes no se hayan superado
concientemente aquellas prevenciones, resquemores, temores y
desconfianzas históricas (sean en el plano de lo político, social,
económico y militar, entre otros), llevaría a considerar la dificultad de
una posible solución al conflicto dado que siempre existiría la
incompatibilidad de una de las partes frente a la satisfacción de los
intereses del otro, el estancamiento (en el plano ideológico y político)
frente a la aceptación de una futura convivencia entre las partes y el
descartar la posibilidad de compartir los mismos intereses bajo una
visión democrática y pacífica del asunto que ha estado en juego durante
el tiempo que duró la confrontación.
Finalmente, se mantiene la posibilidad de encarar el presente conflicto a
través de la participación de un tercero, pero considerado -esta vez-
como un actor preponderante con poder y autonomía, donde su accionar
(y según el esquema diseñado para la negociación) se haría efectivo
durante la parte inicial e intermedia de los acercamientos, pero que no
se reconocería ni valoraría como la llave mágica que aseguraría el
triunfo de las negociaciones. “Así, simplificado al máximo, en los
primeros niveles, un simple facilitador, que permite que las partes se
reúnan e intercambien percepciones, suele ser recomendable, pero
cuando se ha llegado practicas violentas deben intervenir <<mediadores
con poder>> que tengan la capacidad de hacer cesar las hostilidades” 5
De no lograrse niveles de entendimiento específicos y efectivos, bien sea
bajo el esquema de la autocomposición y/o la intervención de un tercero
(facilitador), la alternativa al conflicto colombiano será, sin duda alguna,
la agudización y escalamiento progresivo del conflicto, implicando con
ello que la tan esperada solución estaría al
5 Op-cit. p 72.
alcance de quien tenga más argumentos en el plano de la confrontación
armada y se imponga, finalmente, el actor más fuerte en el accionar
militar. Es, pues, la imposición del otro mediante la fuerza y es la
imposición de sus criterios al resto de los sometidos.
Se dice que ésta sería la probable solución al enfrentamiento armado
entre las partes, mientras este conflicto no salga del contexto local
(como un problema que atañe solamente a la Nación Colombiana). Sin
embargo, no olvidemos que nos encontramos en el tiempo de la mayor
expresión del monopolio internacional del uso de la fuerza representado
en los Estados Unidos de América, quien, según sus propios criterios,
considerarán el momento justo cuando un conflicto, enmarcado en el
plano de la confrontación interna de un país, se convierta en un peligro
para la democracia internacional (léase capitalismo internacional) y en
una expresión más del incremento del terrorismo mundial, el que habrá
que erradicar “cueste lo que cueste”, así ello sea a costa de la
autonomía y la autodeterminación de los pueblos.
Son estos un pequeño esbozo frente a las inquietudes y los aportes al
tema del enfrentamiento armado en Colombia, y son estos los elementos
conceptuales y procedimentales que abordan la explicación y el
tratamiento a los conflictos. Los cuales servirán para considerar en el
tema local y los distintos alcances frente a las probables salidas, sin
olvidar que hay intereses externos de más peso y determinación
esperando la oportunidad para una intervención armada de carácter
internacional frente a un conflicto que aún consideramos de la
trascendencia local; es decir, lo mas parecido a un partido de fútbol,
donde todo acabará cuando el ganador finalmente se imponga al
contrario.
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El título de la novela de Gabriel García Márquez sobre el secuestro real lam
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de 10 personas ordenado por Pablo Escobar recoge la esencia del drama de
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que vive su propio país. Porque Colombia es una nación secuestrada. go
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Tres ejércitos ilegales, el negocio del narcotráfico y la delincuencia bi
com
común hacen de esta república suramericana uno de los lugares más er
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peligrosos del mundo. El conflicto, que dura ya cuatro décadas, arroja un Elno
balance estremecedor: sólo desde 1985, más de 60.000 muertos y :
confl
4.000 desaparecidos, además de los casi tres millones y medio de desplazados que han abandonado sus hogares para Re
icto

arroj
escapar de extorsiones, chantajes, secuestros y asesinatos. Sin olvidar el drama de los más de 11.000 niños
soldado —una de las cifras más altas del mundo— que, según Human Rights Watch, combaten en uno u otro bando. abliun
ca
bala
pr
nce
Las dos principales guerrillas izquierdistas (FARC y ELN) y los paramilitares que las combaten (AUC) han convertido esi
de
las zonas rurales en un territorio sin ley que escapa a las fuerzas de seguridad del Estado, mientras el clima de de
más
violencia generalizada ha favorecido el desarrollo de la delincuencia común en las áreas urbanas. Muchos de los de nci
desplazados se han instalado en los suburbios de grandes ciudades —popularmente llamados «invasiones»—, 60.0 ali
donde malviven en pésimas condiciones sanitarias y sociales, pero logran, al menos, escapar de la violencia de 00 st
guerrilleros y 'paracos'. Un informe de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes)mue a
cifra en cerca de 290.000 el número de desplazamientos forzados durante el año 2004; más de 150.000 en el primer Pr
rtos,
es
semestre de 2005. Y el conflicto 'salpica' también a los países vecinos: Ecuador, Panamá y Venezuela han 4.00
acogido, desde el año 2000, cerca de 500.000 refugiados colombianos, según ACNUR. 0id
en
desa
te
pare
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) surgen en la cido :
década de los 60, ante la creciente demanda de un reparto más equitativo de la riqueza y de la tierra, en un sÁl y
país donde siempre han existido grandes diferencias entre una oligarquía acomodada y los sectores más va
cerc
desfavorecidos. Cuando en los 80 empiezan a perder el apoyo del pueblo, recurren a extorsiones y secuestros aro de
—«retención revolucionaria», según la guerrilla— para financiarse. Industriales y narcotraficantes amenazados Uri
tres
empiezan entonces a financiar milicias paramilitares, agrupadas después en las Autodefensas Unidas de Colombia be
millo
(in
nes
(AUC). Acusadas de actuar con la 'complicidad' del Ejército colombiano, las AUC han sido responsables de numerosas
dede
masacres contra civiles 'sospechosos' de colaborar o pertenecer a la guerrilla. En julio de 2003, el Gobierno de Álvaro
pe
desp
Uribe y las AUC acordaron el desarme gradual de los paramilitares. El proceso comenzó en julio de 2004 y se dio por nd
laza
concluido en abril de 2006. Según la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, el número total de paramilitares ie
dos.
desmovilizados llegó a 31.671, pero lo cierto es que algunos grupos no se han desmovilizado completamente y siguen nt
manteniendo su poder e influencia en algunas zonas. e),
de
Todos los bandos se nutren principalmente con dinero del narcotráfico —ya sea por el impuesto revolucionario que sd
imponen a los narcos o por la explotación de los cultivos de coca que existen en sus zonas de influencia—, y de las e
el
extorsiones y los secuestros tanto de extranjeros como de nacionales. Se conocen casos de civiles retenidos para
07
trabajar en las plantaciones de coca; incluso pequeños delincuentes realizan secuestros en las zonas urbanas para
.0
'cobrar' después su presa a la guerrilla. Una de las prácticas más temidas es la 'pesca milagrosa': el 'abordaje' de8.
coches en carreteras solitarias, donde los rebeldes seleccionan sus rehenes según la marca del coche, sus tarjetas de 20
crédito y su aspecto pudiente o acento extranjero. 02
(re
ele
Veinticinco años de negociaciones
gi
do
El proceso de paz, iniciado en 1983 bajo la presidencia de Belisario Betancur, vivió uno de sus momentos más el
optimistas en 1998, año en que el presidente Pastrana y el jefe de las FARC, Manuel Marulanda alias 'Tirofijo', se 28
sentaron cara a cara para relanzar las negociaciones. Un año después nacía el Plan Colombia de lucha contra el .0
5.
narcotráfico —financiado, principalmente, por Colombia, EEUU y la UE—, un proyecto integral para hacer frente a
20
'los señores de la droga' e impulsar el desarrollo económico y social del país; una «excusa», según la guerrilla, para06
permitir a EEUU intervenir en el conflicto. Las negociaciones quedaron suspendidas en febrero de 2002, después de)
que la guerrilla iniciara una oleada de atentados y secuestrara un avión comercial. Vi
Las FARC se negaron durante años al diálogo mientras no se desarmara a los grupos paramilitares. Sin embargo, lace
violencia continuada durante las dos últimas décadas, incluso en las épocas de mayor acercamiento, plantea dudaspr de
es
que los distintos grupos implicados realmente voluntad de abandonar las armas, pues más allá de las ideologías
id
fundacionales, la violencia se ha convertido en una forma de vida difícil de erradicar. Lo demuestran los múltiples en
enfrentamientos y secuestros (incluido el del español Asier Huegun, liberado en noviembre de 2003) que se han te
seguido produciendo en los últimos años. :
Fr
En este callejón sin salida, el regreso a la vida civil de Salvatore Mancuso, líder de las AUC —que abandonó an
oficialmente las armas en diciembre de 2004—, dio un pequeño soplo de aliento a un proceso de paz que llevaba años cis
co
Sa
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s
de
la
en punto muerto. La Ley de Justicia y Paz, aprobada en junio de 2005, no ha estado exenta de polémica. Para los
partidos de la oposición y para muchas ONG y organizaciones de defensa de los derechos humanos, el 'indulto' que
ha ofrecido esta ley a todos aquellos que se han comprometido a abandonar la lucha —un máximo de ocho años de
reclusión en centros alternativos a las cárceles para los autores de delitos de lesa humanidad que confiesen sus
crímenes, y abandonen las armas— dejará impunes crímenes atroces. Además, la desmovilización puede haber
resultado parcial e incompleta: Human Rights Watch asegura que existen «nuevas agrupaciones armadas ilegales
conformadas por paramilitares no desmovilizados o rearmados».

Con el presidente venezolano Hugo Chávez como mediador, Clara Rojas y Consuelo González de Perdomo fueron
liberadas en enero de 2008. Un mes después, otros cuatro rehenes fueron puestos en libertad. El 1 de marzo, el
número dos y portavoz de las FARC, Raúl Reyes, y otros 16 guerrilleros eran asesinados en una incursión militar
colombiana en territorio ecuatoriano, lo que provocó una grave crisis diplomática entre Ecuador, Venezuela y
Colombia que se zanjó días después en la Cumbre del Grupo de Río. En mayo, la noticia de la muerte de Manuel
Marulanda, fundador y nº 1 de las FARC, alentaba las esperanzas de quienes esperan desde hace años un
debilitamiento del principal grupo guerrillero del país. Cuatro meses depués, la ex candidata presidencial Ingrid
Bentacourt, secuestrada el 23 de febrero de 2002, y otras 14 personas eran rescatadas por el Ejército colombiano
de su cautiverio en la selva.

La gestión de Álvaro Uribe ha recibido el respaldo mayoritario de los colombianos: tras modificar la Carta Magna para
poder optar a la reelección, Uribe revalidó el cargo en mayo de 2006 con más del 60% de los votos, un resultado
aún mejor que el que le llevó al poder en 2002. Uribe no ha querido negociar el intercambio de guerrilleros por
rehenes políticos, y el golpe asestado a las FARC —el mayor en cuatro décadas— con el rescate militar de Ingrid
Betancourt hace pensar a los colmbianos, y al resto del mundo, que el fin de la guerrilla está hoy más cerca.
El cuarto de hora de la guerrilla.
Comandante Pablo Beltrán
F. I.
domingo, 04 de julio de 2010

46 AÑOS DE LUCHA REVOLUCIONARIA


EJERCITO DE LIBERACIÓN NACIONAL
4 de julio de 1964 - 2010

Entrevista del comandante Pablo Beltrán, del Comando Central del ELN de
Colombia, con Olga Abreu de la agencia PREALA, Prensa Alternativa Andina.
Quito, Julio de 2.010.

PREALA: LOS PUEBLOS AMERICANOS EN LA ÚLTIMA DÉCADA HAN


CONQUISTADO GRANDES REIVINDICACIONES, SIN RECURRIR A LA
TOMA DEL PODER POR LA VÍA ARMADA, ¿ESTA, SIGUE SIENDO
NECESARIA EN COLOMBIA?

CTE. PABLO BELTRAN: El plan de Estados Unidos y de las elites colombianas


de guerra sucia contra las reclamaciones populares obligó al alzamiento
armado de 1964, año en que nacimos, las FARC el 28 de mayo y el ELN el 4
de julio.
Dicha agresión persiste y en consecuencia nuestra respuesta insurgente, es
una de las formas con que el pueblo colombiano sigue luchando para lograr
paz, con justicia y soberanía.

PREALA: ¿CREE USTED QUE 0BAMA CAMBIARÁ SU PLAN DE GUERRA


EN COLOMBIA?

CTE. PB: No da muestras de ello. Por el contrario, mientras allá en EEUU


reconocen por primera vez de manera oficial el fracaso de cuatro décadas de
“guerra anti drogas”, los funcionarios estadounidenses que a diario pasan por
Bogotá siguen recitando los lemas de Bush, para justificar el terror de Estado
hecho por esa oligarquía, encabezada ahora por Santos, el campeón de los
asesinatos extrajudiciales y las desapariciones de oponentes y de miles de
ciudadanos comunes y corrientes, que no tienen que ver nada con la disidencia
o la rebeldía.

PREALA: ¿VALORA POSIBLE QUITAR EL PLAN DE EEUU PARA


COLOMBIA?

CTE. PB: Si las demás naciones americanas están cambiando el plan trazado
en Washington, por uno propio y consensuado con pueblos hermanos, es
indudable que nosotros también seremos capaces.

PREALA: PERO, SANTOS TRIPLICÓ EN VOTOS AL CANDIDATO


CENTRISTA, LO QUE ASEGURA POR CUATRO AÑOS MÁS, LA
APLICACIÓN DE LA AGENDA DE EEUU PARA COLOMBIA.

CTE.PB: Si es así. Pero quienes votaron por la opción de centro, quieren un


cambio y se niegan a que el lema “todo vale”, impuesto por el capital mafioso,
siga rigiendo el destino de los colombianos.

PREALA: ESA FRANJA CENTRISTA TAMBIÉN LOS RECHAZA A USTEDES,


LOS INSURGENTES.

CTE.PB: Rechaza a la insurgencia y sobre todo, cualquier camino de izquierda.


Es el resultado de ocho años de gobierno de extrema derecha, de crudo terror
de Estado, que silenció toda oposición y acalló a los revolucionarios al
calificarlos de “terroristas”. Así… ¿quién iba a votar por la izquierda?

PREALA: ¿CÓMO ACERCARSE A LOS CENTRISTAS PARA ACORDAR UN


ÚNICO PROGRAMA DE CAMBIOS, SI ELLOS NO SE CONSIDERAN
INTERLOCUTORES DE LOS REVOLUCIONARIOS?

CTE.PB: Ningún candidato o movimiento es el dueño de los sueños de cambio


de gran parte de los colombianos. El futuro para nuestro país, está en salir de
la polarización actual, superando la agenda colonialista de Santos, para abrir
una vía de democratización de la sociedad, sin que por ello se piense, que
entonces se van a hacer transformaciones socialistas.

PREALA: EN ESA FUTURA DEMOCRATIZACIÓN, ¿DEJARÍA DE EXISTIR LA


GUERRILLA?

CTE.PB: Sigamos con las suposiciones optimistas. Si un día cualquiera, esta


oligarquía cesa en su voluntad genocida, dejarían de existir las condiciones
para el alzamiento armado del pueblo colombiano. Pero para llegar a esa tierra
prometida, hay que forzarlos a que cambien su adicción a la guerra, la
imposición y la exclusión, y la reemplacen por una conducta de debate,
acuerdos, cooperación e inclusión, que hagan posible los cambios
estructurales que exige el pueblo colombiano. Y lo que muestra la vida, es que
tanto Obama como Santos siguen muy hundidos en la primera y lejos de la
segunda.

PREALA: SI LA SOCIEDAD COLOMBIANA IMPONE UN SALIDA DE PAZ


PARA EL CONFLICTO INTERNO, ¿USTEDES LA ACATARÍAN?

CTE.PB: Nuestra guerrilla lleva más de dos décadas aportando a crear


conciencia en el pueblo sobre la necesidad de una salida política para el
conflicto social, político y armado que vive Colombia. Nunca nos la van a
imponer, porque nosotros la promovemos.

PREALA: ME ESTA DICIENDO QUE HACEN CAMPAÑA POR LA PAZ, ¿ASÍ


ELLA TRAIGA LA DESAPARICIÓN DE LA GUERRILLA?

CTE.PB: Así es. Las contradicciones mueven la vida. Con lo que me acuerdo
de un pensamiento del gran Camilo Torres, el cura guerrillero, quien nos
enseñó que el ELN sólo dejaría las armas, cuando el poder estuviera en manos
del pueblo.

PREALA: ¿COINCIDEN ENTONCES CON SANTOS, QUIEN TAMBIÉN


QUIERE QUE LA GUERRILLA DESAPAREZCA?

La oligarquía quiere desaparecer todo rastro de oposición y para ello, cuando


hace propaganda diciendo que llama al diálogo, debe entenderse que te están
diciendo, escoja entre rendirse o entregarse.
Nosotros decimos otra cosa: cesen en su bicentenaria guerra en contra del
pueblo y sólo entonces, acabaran las condiciones que reproducen el
alzamiento armado popular. Porque este es un asunto histórico, que va más
allá del último medio siglo de lucha armada revolucionaria.

CTE.PB: AL ENCONTRARSE CONTRAPUESTAS DOS VISIONES PARA


CONSEGUIR LA PAZ, ¿EXISTE ALGÚN CAMINO VIABLE PARA
COLOMBIA?

PREALA: A él le apostamos. Estamos comprometidos con la configuración de


una propuesta de nuevo país, democrático y soberano, en el que sea posible
llegar a una solución política del conflicto. Camino que debe imponer la
sociedad colombiana y en cuya construcción venimos haciendo nuestro aporte,
en contravía de una elite que se aferra a sus privilegios y de un imperio que
quiere seguir saqueando y agrediendo, pero que ahora pide que lo llamen de
otra forma.

PREALA: ENTONCES ¿HABRÁ GUERRILLA PARA LARGO RATO?

CTE.PB: Habrá guerrilla mientras haya colonialismo e imperialismo. Surgirán


guerrillas en todo el continente, ante cada golpe militar oligárquico y para
enfrentar cada invasión imperialista.
El sabio Marx ya lo enseñó: el pueblo en armas reemplazará a la maquinaria
burocrática militar estatal.
Destacamos
EL ELN PROPONE UN ACUERDO NACIONAL DE PAZ

Hoy más que nunca la paz es una exigencia para el país. Desafortunadamente, las
recién pasadas campañas electorales la olvidaron, y es una deuda de la clase política
con Colombia. Ocho largos años de guerra contrainsurgente, bajo la figura de
"Seguridad Democrática", pesó y seguirá pesando en el diseño de las políticas de la
élite gobernante. En 1988 el ELN presentó al país una propuesta de humanización de
la guerra con el objetivo de excluir a la población del conflicto y protegerla; que se
superara el terrorismo de Estado y el gobierno colombiano acogiera los convenios
sobre el DIH. Sólo vino a suscribirlos a mediados de la década de los 90.

Con estos planteamientos, y haciendo parte de la Coordinadora Guerrillera Simón


Bolívar, establecimos diálogos con el Gobierno de César Gaviria Trujillo. En el
desarrollo de esta iniciativa, el Gobierno condicionó a la insurgencia a localizarse en
un área reducida, y ante la negativa insurgente a tal pretensión, los diálogos se
rompieron y Gaviria respondió con la "Guerra Integral" en mayo de 1992.

En el Gobierno de Samper el ELN presentó al país su propuesta de Convención


Nacional, como vía para construir los procesos de la nación. Una convocatoria a todos
los sectores para discutir los problemas de Colombia y diseñar su futuro de paz,
entendida la paz como Gran Acuerdo Nacional que haga viables las transformaciones
del país.

En el Gobierno de Pastrana el ELN retomó su propuesta de paz de Convención


Nacional. Con este propósito se adelantaron diálogos. Se acordó establecer una Zona
de Encuentro, que comprendía las cabeceras municipales de Cantagallo, San Pablo y
parte de Santa Rosa del Sur, en el Sur de Bolívar. Los intercambios entre
representantes del Gobierno y el ELN comenzaron en el Oriente antioqueño, luego en
Cuba y finalmente en el Sur de Bolívar. Cuando dicho acuerdo requería la firma del
Gobierno, los paramilitares obligaron a Pastrana a no firmarlo. En contravía de lo
acordado, se lanzó una operación militar contra la región donde estaban nuestros
negociadores, quienes se replegaron bajo el fuego enemigo, colocando 4 bajas en sus
unidades de seguridad.

En el Gobierno de Uribe, el ELN reanudó sus esfuerzos por la paz de Colombia. En la


mesa de diálogo se lograron importantes avances. Se estableció una ruta de paz
donde el conjunto de la sociedad sería protagonista. Cuando todo parecía resuelto, el
Comisionado de Paz gubernamental, Luís Carlos Restrepo exigió al ELN que se
concentrara en un lugar, se contabilizara e identificara, como mecanismo de control.
Dicha exigencia era absurda, pues existían los mecanismos de control que obligaban
a las partes a cumplir sus compromisos. En tales circunstancias, Uribe suspende
unilateralmente la facilitación del Presidente Chávez, abortando una vez más la
anhelada paz para Colombia.

Luego de ocho años de hecatombe uribista, de exclusión social, de persecución, de


guerra, de arrodillamiento ante los gringos y de corrupción exacerbada, los
colombianos estamos obligados a construir un camino que nos conduzca a la paz con
justicia social, que recupere el ejercicio de la política para la decencia, y donde la
participación de todos en el diseño de su destino sea la base para la construcción de
la democracia. A la propuesta del nuevo Presidente Santos de "Acuerdo Nacional", las
mayorías debemos superar las limitaciones de este acuerdo burgués, levantando la
iniciativa de un "Acuerdo Nacional por la Paz" que haga viables transformaciones
estructurales de los problemas que han sido causas originarias del conflicto interno,
pues mientras ellos vivan, la insurgencia seguirá existiendo.

Dentro de este espíritu amplio, democrático y pluralista, el ELN quiere retomar la


construcción de un camino de paz con la participación de todos los colombianos.
Seguimos viendo válido el proceso de Convención Nacional, ya que nos permitirá
convocarnos a todos los colombianos a discutir los problemas, recrear y construir la
democracia participativa y además diseñar caminos de futuro. Todo este proceso
podría concluir con una Asamblea Constituyente.

Al Congreso de los Pueblos, al Cabildo Permanente y a todas las expresiones del


movimiento social les decimos que valoramos sus esfuerzos por la convergencia
popular y nacional, abogamos por la tolerancia y el respeto en medio de la diversidad,
que haga viable un gran movimiento nacional que sea el principal soporte en la
construcción de la paz y la justicia social. Este proyecto no cabe en los estrechos
marcos de unidad oligárquica propuesta por Juan Manuel Santos como remedo del
Frente Nacional que condenó a Colombia a una violencia perpetua.

Al Polo Democrático, a los movimientos políticos alternativos, su creación como


encuentro de importantes sectores de izquierda generó muchas expectativas en el
pueblo que no pueden dejarse decaer. Por el contrario, hay que revitalizarlos,
abogando por la unidad del campo popular y democrático, levantando y ampliando las
bases programáticas para una nueva Colombia donde la paz se asuma como una
bandera nacional.

A las comisiones facilitadoras de paz y de reconciliación nacional, consideramos de


gran valor su aporte en los anteriores procesos de paz. Pese a los obstáculos
encontrados, no podemos desfallecer. Hoy la paz es una exigencia. Sólo la suma de
voluntades la hará posible. Mientras exista el conflicto debemos estar en
comunicación, recrear propuestas, iniciativas y buscar salidas.

A la Iglesia colombiana, nuestro reconocimiento por la defensa que hace de los


humildes, en particular de las víctimas del conflicto. Hoy se colocan en el orden del
día los diálogos pastorales y humanitarios como preámbulo a escenarios de un
diálogo nacional. Estamos de acuerdo en que esa labor humanitaria no debe ponerse
a consideración de nadie, porque es parte de su condición cristiana y humanitaria.

A las organizaciones de víctimas, su meritoria labor nos merece todo respeto y


consideración. La paz de Colombia pasa por reconocer a las víctimas del conflicto y la
íntegra aplicación del proceso de Verdad, Justicia y Reparación. A tal propósito,
debemos contribuir todos. No podrá existir paz si no se afronta con valor y decisión el
drama de todas las víctimas del conflicto para buscar una acertada solución
Al Gobierno nacional le decimos que tiene el reto de ofertar al país un camino hacia la
paz, pues el mandato constitucional así lo establece. La insurgencia existe por unas
causas sociales, económicas y políticas que los gobiernos no han querido
transformar. A ese camino de transformaciones es al que la insurgencia llama
construcción de paz, y para ese propósito siempre estaremos dispuestos a dialogar.

Al Parlamento queremos decirle que debería ser la tribuna donde se expresen los
movimientos sociales. No puede seguirse suplantando la voluntad popular y legislar
sin ningún tipo de consulta a quienes lo eligieron. El Parlamento debe estar abierto a
escuchar al conjunto del movimiento social, a discutir los problemas del país y no ser
la manguala que ha entregado el país a la corrupción, las mafias y al paramilitarismo.

A Latinoamericanas y Latinoamericanos por la Paz: Sus esfuerzos por el país y el


continente se han ganado el reconocimiento de amplios sectores de la opinión
nacional e internacional, y es necesario dar un nuevo perfil a una interlocución más
directa con el ELN y de cara al país, y junto con otros esfuerzos nacionales e
internacionales, abramos las puertas hacia la paz de Colombia.

A UNASUR le reafirmamos nuestra solicitud de acompañar la búsqueda de la paz en


Colombia, entendida ésta como una necesidad para la estabilidad democrática del
continente, y así como se ha escuchado los argumentos del Gobierno colombiano
frente al conflicto, consideramos de necesario equilibrio y justeza política, que se
escuchen los planteamientos del ELN. Colombia les sabrá agradecer.

Valoramos el concurso y la solidaridad que en oportunidades anteriores países como


Cuba, Venezuela, Noruega, Suecia y Suiza, entre otros, han contribuido
significativamente en la búsqueda de la paz en Colombia.

Reafirmamos que el ELN está firmemente comprometido con el respeto a las


comunidades: a su vida, bienes y organizaciones. Seguirá siendo exigente para que
todas sus unidades cumplan este mandato. Estará abierto a escuchar las críticas y
dispuesto a rectificar sus errores cuando los haya cometido.

Reiteramos nuestro respeto y acatamiento al DIH, teniendo la voluntad de discutir e


intercambiar sobre asuntos particulares del conflicto colombiano con el espíritu de
resolverlos. Por último, somos categóricos en reafirmar que no tenemos nada que ver
con el narcotráfico. No tenemos cultivos, ni laboratorios, ni redes de transporte o
distribución. Para prueba de ello, no existe ningún registro judicial ni lo habrá, pues
nada tenemos que ver con ese fenómeno.

Que Colombia cuente con el ELN para una propuesta de paz que nos deje justicia
social y una verdadera democracia.

¡Colombia para los trabajadores!

¡Ni un paso atrás!


¡Liberación o Muerte!