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Final de Medieval- Da Graca 2019

El énfasis está en la historia económica y social y su relación con aspectos culturales e ideológicos; nos interesa
comprender el funcionamiento social y los procesos de renovación y de transformación de estructuras entre fines
del SV y comienzos del SXVI.

El segundo núcleo de problemas (unidades 4-9) corresponde a la expansión y consolidación del modo de
producción feudal (S. XI-XIII, plena/Baja Edad Media), que coincide con la fase de crecimiento en términos de
población, producción y ocupación del espacio a nivel europeo. El crecimiento agrícola posibilita el desarrollo
urbano y mercantil y el desarrollo de la cultura (escuelas urbanas, universidades); es el periodo de surgimiento
de una nueva religiosidad ligada al desarrollo de los oficios, y de aparición de herejías y movimientos disidentes
en el contexto de la Reforma Gregoriana, que profundiza la fractura entre laicos y eclesiásticos, y de los nuevos
tipos sociales del ámbito urbano. Este núcleo de problemas comprende a) las transformaciones en la formas de
ejercicio del poder y su incidencia en las estructuras socioproductivas, y el debate sobre su implantación; b) los
caracteres de la economía campesina y de la comunidad rural en la fase de expansión; c) la conceptualización del
feudalismo en las distintas corrientes y los caracteres del modo de producción feudal; d) las explicaciones del
crecimiento; e) los rasgos del comercio en el periodo y los diversos enfoques sobre la relación entre comercio y
feudalismo; f) las transformaciones que implica el desarrollo del ámbito urbano y de nuevos sujetos sociales
como el artesano; g) el análisis de las luchas por la organización de la comuna y la contribución de la
conflictividad social al desarrollo inicial de instancias de mediación que anticipan el estado moderno; h) la
contribución del proceso de centralización estatal a esta última problemática y la discusión al respecto. El tercer
núcleo de problemas (unidades 10 y 11) corresponde a la fase de contracción de la economía europea en los
ss.XIV y XV, caracterizada por el desarrollo de la conflictividad social, y al surgimiento de relaciones
capitalistas en el feudalismo. Aquí se analizan a) los caracteres de la crisis y de las rebeliones campesinas; b) las
distintas corrientes sobre la primera transición al capitalismo, fundadas en el comercio, la demografía o la lucha
de clases, en sus vertientes clásicas y actuales; c) los elementos de renovación dados por el estudio empírico
reciente en relación a la noción de acumulación originaria de Marx y al sistema de arrendamientos señoriales en
el SXV; d) la diferenciación social campesina en el marco agrario tradicional que coexiste con el sistema de
arrendamientos; f) el surgimiento de protoindustria y las diversas explicaciones sobre su origen y
caracterización. El estudio de la formación tributaria islámica (unidad 3) permitirá conocer los orígenes del
Islam y sus caracteres esenciales y establecer comparaciones con el desarrollo de Occidente en relación a
aspectos culturales, políticos y estructurales.

UNIDAD I: La temprana Edad Media (SS.V-VII). Antecedentes y modelos interpretativos.


*EJE: Se refiere al periodo previo a la generalización de relaciones feudales o al dominio pleno del modo de
producción feudal en Europa Occidental. Esto abarca el periodo de la Temprana Edad Media (s. V-VII) y Alta

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Edad Media (VIII-X) y corresponde a la etapa de los estados y protoestados formados tras las migraciones del
SV en el espacio del Imperio Romano. Para algunas corrientes historiográficas este periodo (V-X) constituye
una unidad, dada por la continuidad de estructuras antiguas (fiscalidad y/o esclavitud); para otras, con las
migraciones empieza a configurarse la relación de renta por la declinación de esas estructuras y otros procesos
de cambio; para los enfoques más recientes la relación de renta no será preponderante hasta los ss. VIII o IX, y el
periodo previo (V-VII) se comprende en términos de retroceso de la posición de la aristocracia e involución del
Estado, lo que redunda en beneficio de las comunidades, menos afectadas por vínculos de explotación y en
condiciones de desarrollar su propia lógica de funcionamiento. Este núcleo de problemas comprende el análisis
de a) los enfoques mencionados, con referencia a los sistemas y procesos que involucran, como el esclavismo y
su declinación; b) el funcionamiento de sociedades sin explotación o en las que la explotación no se ha
generalizado; c) los procesos por los que se configura y generaliza la relación de producción feudal; d) la
formación de la clase dominante, con especial atención al estamento eclesiástico y al proceso de acumulación de
tierras y expansión del cristianismo y al ámbito del parentesco; e) las estructuras agrarias que expresan el
predominio de la relación de renta hacia el SIX.

CLASE 1

Fuentes sobre sociedades germánicas. La Germania de Tácito. Características de las jefaturas y del
sistema de propiedad entre los germanos primitivos.

TACITO

Sobre los germanos primitivos contamos con la descripción que hace Tácito en el SI sobre los pueblos que
habitan más allá de las fronteras del Imperio Romano. Al tratarse de una fuente elaborada por un romano
(probablemente a partir de testimonios indirectos) y destinada a una audiencia romana algunos historiadores
desmerecen su valor por estar cargada de intencionalidad; no obstante, muchas de las prácticas que describe (el
banquete, la asamblea, la comitiva, etc.) aparecen también en fuentes germánicas y están corroboradas.

“Yo creería que los Germanos tienen su origen en la misma tierra, y que no están mezclados con la venida y
hospedaje de otras gentes; porque los que antiguamente querían mudar de habitación, las buscaban por mar y
no por tierra; y de nuestro mar van muy pocas veces navíos a aquel grande Océano, que, para decirlo así, está
opuesto al nuestro”

Habla de pueblos y reyes en plural (“son conocidos algunos de sus pueblos y reyes”) y de ciudad (civitas),
entendidas como pueblo, comunidad, y no como emplazamiento urbano; con el vocablo ciudad se refiere a una
unidad por encima de las células básicas, una federación de pueblos, por eso hay muchos “reyes”, provenientes
de las estirpes más importantes que dieron lugar a pueblos o agrupamientos amplios (de contornos inestables,

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porque estos agrupamientos están sujetos a continuos cambios: los vencidos se anexionan a los vencedores y
toman el núcleo de su tradición, etc.) Dice Tácito: “Eligen a los reyes de entre la nobleza y a los jefes por su
valor” (reges ex nobilitate, duces ex virtute summunt), lo que indica una nobleza de nacimiento, surgida de las
estirpes originarias, y un conjunto de jefes (duces) cuya posición depende de sus cualidades personales, del
desempeño en la guerra, la oratoria, la generosidad, etc.: “El poder para los reyes no es ilimitado ni arbitrario:
los jefes, más con el ejemplo que con autoridad, si actúan prestos se dejan notar y van en vanguardia, ejercen el
mando por la admiración que producen”

El poder de los reyes está restringido, y en cuanto a los jefes tendríamos una forma de dominación fundada en el
carisma, donde el individuo no puede dar por sentada su posición (es inestable) sino que tiene que construirla.
Tienen auxiliares que componen el séquito, sostienen una relación de lealtad (que anticipa el vasallaje) y se
mantienen con el reparto del botín: “Hay una gran rivalidad entre los gregarios por conseguir el primer lugar
ante el jefe, y los jefes pugnan por obtener el séquito más numeroso y esforzado (…) En el campo de batalla es
vergonzoso para el jefe verse superado en valor y vergonzoso para la comitiva no igualar el valor de su jefe”
(…) “Obtienen de la liberalidad del jefe aquel famoso caballo de guerra o bien aquella conocida framea (…) Y
es que las comidas abundantes (…) constituyen su soldada. La fuente de su generosidad puede subsistir gracias
a las guerras y saqueos”.

El número de seguidores, del que depende la posición de un jefe, dado que rivaliza con los demás, está sujeto a
su generosidad y desempeño, ya que esos seguidores pueden abandonarlo y transferir su lealtad a otro: esta
capacidad de las aristocracias guerreras de modificar libremente sus vínculos es central, porque la necesidad de
retribuir generosamente a los miembros del séquito para conservar o para obtener guerreros implicará un drenaje
constante de recursos por parte del jefe, cuyas posibilidades de acumulación o sus pretensiones de autoridad
quedan así muy limitadas. Estos reges y duces (y los hombres libres que los acompañan) son los que van a tener
protagonismo en las migraciones al Imperio Romano, es decir, los reyes de los reinos romano-germánicos que se
constituyen en el SV provienen de esta aristocracia guerrera. El titulo de rex que podían obtener algunos duces
sería un reconocimiento a la soberanía adquirida sobre un territorio. Para referirse al poder de los reyes
germanos primitivos algunos autores hablan de “soberanía doméstica”: ejercen dominación sobre sus
dependientes directos, pero no sobre el conjunto de hombres libres, que se rigen por la asamblea. Sobre la
asamblea dice Tácito:

“Los jefes deciden sobre los asuntos de menor entidad y todo el pueblo sobre los de mayor trascendencia (…)
El rey o príncipe, de acuerdo con su edad, nobleza, prestigio guerrero y elocuencia, se hace oír, más por su
ascendiente para persuadir que por su poder para mandar. Si sus palabras agradan, agitan sus frameas: el
elogio con las armas es su mejor consenso. En la asamblea pueden también acusar y promover juicios sobre

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delitos capitales (…) En las mismas asambleas se eligen ciertos dignatarios, que imparten justicia por distritos
y aldeas…”

Se deduce el carácter restringido del poder de reyes y príncipes, y la idea de que el poder está ligado al
desempeño público y a cualidades como la oratoria o la actuación en relación con la justicia (presentación de
casos, defensa de un acusado, etc.), ya que la asamblea funciona como tribunal. El delito se sanciona con un
pago compensatorio para la parte damnificada (wergeld) que varía según su gravedad y la jerarquía de la
persona; estos arreglos también se realizan fuera de la asamblea, sometiendo el caso a la mediación de un árbitro.
Estas funciones son las que sostienen o crean liderazgos fundados en la capacidad de intervenir exitosamente a
favor de una persona. Hay que retener este tipo de mecanismo porque se pondrá en juego en el proceso por el
que el estatus deviene en posición de clase, que veremos más adelante. Habla del matrimonio monogámico como
algo consolidado, aunque el grupo de parientes tiene peso a la hora de reunir apoyos para la asamblea o
responder a una ofensa. Habría según Tácito un sistema de herencia bilateral, sin desplazamiento de la mujer.
Esto habla de sociedades ya emancipadas del parentesco y de la subordinación al clan, que sólo se hace presente
en la forma de comitiva de seguidores o primera línea de apoyo en una disputa entre conglomerados de unidades
domésticas. Este rasgo es central, porque se asocia a una forma de propiedad individualizada y no colectiva ni
gestionada por clanes; la importancia de la apropiación privada es el aspecto que va a destacar Marx y que va a
contrastar con las formas orientales en las que el individuo está privado de propiedad. Con relación a la forma de
propiedad Tácito dice: “Van ocupando todos por turnos la superficie cultivable, según el número de
agricultores, y se la reparten de acuerdo con su condición social (…) Cambian anualmente de terreno y aún
sobra campo” (Agri pro numero cultorum ab universis in vices occupantur, quos mox inter se secundum
dignationem partiuntur (…) Arva per annos mutant, et superest ager). Esta afirmación se interpretó en algún
momento como referencia a una forma de propiedad mancomunada, lo cual actualmente está descartado. La
interpretación del historiador clásico A. Dopsch enfatiza la existencia de propiedad privada entre los germanos
primitivos; Dopsch interpreta las afirmaciones de Tácito de acuerdo al sentido de los vocablos para los romanos,
con lo cual el “van ocupando todos” quiere decir “van ocupando de manera universal” (ab universis), una
referencia a que nadie queda excluido del acceso a la tierra, lo que habría llamado la atención de Tácito, dado
que entre los romanos la propiedad está mediatizada por la comunidad de ciudadanos y monopolizada por un
grupo de terratenientes. En Germania acceden todos. Ocupar, según el sentido que dan los romanos al término
(occupare), haría referencia a la idea de tomar posesión, de apropiarse de porciones de tierra. La idea de Dopsch,
es que se designaba un lugar para cultivo, pero este espacio era objeto de apropiación individualizada, con la
ventaja para las unidades domésticas más jerarquizadas de tomar más que las demás (“se lo reparten de acuerdo
con su condición social”). El cambio de terreno a través de los años haría referencia a un sistema de
aprovechamiento agrario (no a un sistema de propiedad) por el cual se cultiva solamente una parte de la
superficie. El área cultivada sería reducida, ya que “sobra campo”, lo que concuerda con otras referencias de

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Tácito al poco interés de los germanos por perfeccionar métodos de cultivo (“no plantan árboles frutales”, etc.),
lo que concuerda con la observación de los antropólogos acerca de un potencial productivo desaprovechado en
este tipo de sociedades. Qué sabemos de estas unidades domésticas de más jerarquía: Tácito habla de la
existencia de esclavos, pero dice “no los tratan como nosotros” (los romanos); en cambio, asimila los
dependientes a los colonos de su sociedad: “No utilizan a los demás esclavos encomendándoles funciones
domésticas concretas, como hacemos nosotros. Cada cual lleva su casa y sus penates. El señor impone la
entrega de cierta cantidad de trigo o de ganado o de tela, como si fuera un colono, y el esclavo acata estas
condiciones…” Estos esclavos (sing. servus, pl. servi) estarían instalados en tierras y pagarían una renta (por eso
los considera “colonos”), aunque su presencia se limitaría a las unidades domésticas más importantes. El estrato
jerarquizado tiene entonces dependientes, pero no tiene poder sobre la mayoría de la población, de condición
libre y propietaria; la existencia de relaciones de explotación debe entenderse en el marco de una sociedad en la
que predomina el labrador independiente. En cuanto a los vínculos de estos labradores libres con los jefes y
autoridades políticas, Tácito menciona la entrega de regalos honoríficos: “Las comunidades tienen la costumbre
de llevar a sus jefes, voluntaria e individualmente, algún animal o producto del campo, lo que recibido como
homenaje, ayuda de paso a sus necesidades…” Estos regalos voluntarios expresan el vínculo laxo entre los
pobladores y sus jefes, que además no parecen muy ricos, ya que se habla de que así solventan necesidades (y en
otros pasajes Tácito hace referencia al saqueo como principal fuente de ingresos). Tenemos que retener este tipo
de vínculo con la autoridad porque las prestaciones voluntarias de alimentos, en las sociedades
tempranomedievales, tenderán a transformarse en obligatorias, regulares y más gravosas, por lo que su evolución
expresa uno de los mecanismos de construcción de la posición de clase a partir del estatus, la transformación del
regalo en explotación del trabajo. Volviendo a la Germania, estos labradores independientes tendrían una forma
de asentamiento disperso, en granjas aisladas, a lo cual hace referencia Tácito: “Es de sobra conocido que los
pueblos germanos no habitan en ciudades; ni siquiera soportan que sus casas estén agrupadas. Dispersos y
separados, viven donde les haya complacido una fuente, un campo o una arboleda (…) No levantan aldeas
como nosotros, con edificaciones juntas y apoyándose unas en otras…” Aunque según la investigación
arquelógica esta forma de asentamiento pudo tener variantes en la Germania primitiva, sí está plenamente
probada para otras áreas, como muestran las sagas (y la arqueología) para Islandia.

El concepto de modo germánico de Marx; centralidad de la explotación parcelaria individual.

Marx se refiere a este tipo de sociedad como una de las evoluciones posibles de la comunidad primitiva,
evolución en la que se ha consolidado, o se está consolidando en época de Tácito, la propiedad individual, que
coexiste con terrenos de aprovechamiento común (bosques, montes, etc.); esta forma de comunidad se distingue
de la antigua, donde el individuo es propietario si es ciudadano, y de la asiática, en la que la comunidad superior
es propietaria y el individuo poseedor. La comunidad (bajo forma germánica) está dada por la reunión de

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propietarios individuales (mas no la unión) y la propiedad no se media por la comunidad (que no existe como
Estado) Se hace más visible por la dispersión de las granjas, cuando los propietarios individuales se reúnen en
asamblea. Fundamentalmente, el acceso a la apropiación individualizada de la tierra no tiene como condición la
pertenencia a una comunidad en el sentido romano, y que, individualizada, favorece la desigualdad.

Es un pequeño fragmento del texto de Marx conocido como Formen (“Formas que preceden a la producción
capitalista”, parte del texto borrador preparatorio de El Capital, editado por Hobsbawm: MARX, K.-
HOBSBAWM, E.: Formaciones económicas precapitalistas, Barcelona, 1979. Las páginas seleccionadas
corresponden a las observaciones de Marx sobre la comunidad germánica (que hay que considerar en términos
tipológicos).

Fuentes escandinavas: sagas familiares y de reyes; rasgos de la sociedad a la que refieren y contexto de
producción; niveles de riqueza y actividades de los líderes; la relación goðar-bœndr.

En cuanto a las fuentes emanadas por los mismos germanos, vamos a prestar atención a la literatura escandinava,
concretamente a las sagas familiares de Islandia, que se redactan en el SXIII pero narran episodios de la vida de
los islandeses en los ss. X y XI, el periodo en que Islandia se gobernaba por la asamblea de vecinos; esta
sociedad permaneció aislada del desarrollo de Occidente hasta el SXIII, ejemplificando una sociedad campesina
que se rige por sus propios parámetros. Dichas fuentes dan elementos para comprender el funcionamiento de
sociedades en las que la relación de explotación no está desarrollada, y aunque este conocimiento lo podemos
obtener de las sociedades “primitivas”, en estas fuentes hay pautas culturales y prácticas específicas que están en
la base de instituciones medievales. Asimismo, la relación de explotación surgida de la transformación o
desnaturalización de la práctica social de estas sociedades, por lo cual hay que conocer su lógica de
funcionamiento; tambien describen prácticas que portaban los pueblos germanos que migraron al Imperio
Romano, y porque son las mismas fuentes que sirvieron de base a conceptos como el de modo germánico de
Marx (fundado en el relato de Tácito) o el de modo campesino de Wickham (fundado en las sagas islandesas),
conceptos que quieren dar cuenta de la esencia que explica una totalidad.

Este tipo de asentamiento y forma de propiedad se ve claramente en las sagas de Islandia. Hay cerca de 40 sagas
de islandeses, llamadas también “familiares” (las referidas a Islandia, distintas de las sagas de reyes de Noruega),
de distinta extensión, desde las breves hasta las de más de 300 páginas; los especialistas concuerdan en que la
saga de Nial es la más rica desde el punto de vista de la estructura narrativa. Las sagas son relatos en prosa,
ficcionados (aunque basados en relevamientos sobre los primeros colonizadores y otros materiales), producidos
por germanos y destinados a una audiencia germánica, a la que le resultaba verosímil lo que se narraba, referido
a la vida de las familias más importantes de Islandia alrededor del año 1000. En una sociedad sin desarrollo de
clases casi todas las familias son importantes, por lo que en las sagas se menciona a una gran cantidad de

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personas. Islandia fue descubierta en el VIII y colonizada en el IX por gentes de Noruega que se establecen con
sus propios parámetros en granjas alejadas unas de otras y sin un poder centralizado; se gobierna a través de la
asamblea, que se reúne una vez al año, y tribunales locales; el territorio habitable está dividido en alrededor de
cuarenta jefaturas a cargo de un jefe local (sing. goði, pl. goðar) que tiene la función de responder por los
granjeros que están adscriptos a su jefatura (sing. bóndi, pl. bœndr); éstos pueden cambiarse a otra jefatura si no
están conformes con el desempeño de su jefe, por lo que aun cuando el cargo sea hereditario el poder asociado al
cargo está sujeto al desempeño del que lo detenta. No todos los líderes que describen las sagas son jefes; este
papel suele estar asociado al conocimiento de las leyes y a la reputación de la persona como jurista. Muchos de
los héroes de las sagas fundan su liderazgo en otras cualidades, y de manera general puede decirse que el
prestigio depende de la manera en que la persona se desempeña en cada situación en la que debe tomar
decisiones. La materia principal de las sagas (y lo que estructura estos relatos) son los litigios y disputas
interfamiliares, que van escalando niveles e involucrando cada vez más gente (aquí es donde resulta crucial la
capacidad para reclutar apoyos, llevar gente a la asamblea, obtener el respaldo de un jurista exitoso, etc.). Un
insulto, una ofensa, dará lugar a un conflicto y el enfrentamiento por lo general implicará muertes, frente a lo
cual se presentan opciones (negociar una compensación, recurrir a la venganza directa, llevar el caso al tribunal,
someterlo al arbitraje de un mediador…); de esto tratan mayormente las sagas. Las unidades domésticas
compiten entre sí por el honor; no se ponen en juego factores de producción, a diferencia de la disputa en
sociedades de clases. Los niveles de riqueza de las personas más importantes son restringidos; tendrán como
máximo dos o tres granjas en lugar de una, y un mayor número de sirvientes y criados, pero al menos por cómo
se presentan en las sagas, las personas más importantes no están separadas de la producción, e incluso los héroes
más destacados aparecen trabajando (de manera circunstancial en el relato, por ej. los vemos pescando salmones,
segando, etc.). Por lo tanto no puede postularse una explotación de clase en el interior de estas unidades
domésticas dado que todos trabajan, aunque con tareas diferentes. Wickham caracteriza a los líderes de las sagas
como “relativamente ricos pero esencialmente campesinos”. Sobre este funcionamiento remito al texto de
Wickham “Problemas de comparación…”, de la clase 3 de prácticos, pp. 62-65. No doy bibliografía porque no
hay textos traducidos del enfoque antropológico, que es el que seguimos (Jesse Byock, Wiliam Ian Miller, etc.),
y porque no vamos a detenernos en otro tipo de estudios referidos al aspecto literario, a la forma de composición
de las sagas, a las fuentes que los autores anónimos que las escribieron tuvieron en cuenta, etc. Nos interesa la
estructura social que reflejan, el funcionamiento social, la forma en que se negocia el estatus y las formas de
intercambio que se ponen en juego, de las cuales la reciprocidad es la más importante: rige las relaciones
sociales entre las unidades domésticas, que se vinculan a través del intercambio de regalos, tanto para afirmar
lazos de amistad como de enemistad: un insulto o una muerte debe ser retribuido al igual que una comida, un
anillo o cualquier otro tipo de presente, y hasta no retribuirlo la persona estará en deuda. En estos juegos se
construye la posición social. El banquete es una institución que aparece en las sagas; desde el intercambio de

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comidas entre vecinos para mantener una amistad hasta la organización de banquetes multitudinarios para
legitimar una posición de poder. Los mecanismos de la reciprocidad se ponen en juego en el proceso de
reclutamiento de apoyos, que implica dar algo a cambio de la ayuda que se requiere para ganar un caso en la
asamblea o para enfrentar con éxito a un conglomerado de oponentes.

CLASE 2

Goffart Bonnassie Astarita Wickham


La instalación de bárbaros en el Para Weber/Finley el final del Se centra en las regiones al
Imperio Romano se remonta a los mundo antiguo e inicio del norte del Imperio Romano y
tiempos de Augusto (o antes) medieval fue un paraje de el mundo franco (que nunca
experimentación teórica. Se se vieron sometidas al
consideró que entre los ss. III- dominio romano y que en el
V sucedió una revolución SV perdió la mayor parte de
conmocionante, aunque el las características romanas
factor político fue solo el que poseía) Hacia el final de
prolegómeno de un desarrollo época que nos incumbe, en
procesual que desembocaba en Gran Bretaña/Dinamarca, se
relaciones de servidumbre promovía el uso de estructuras
establecidas desde los reinos políticas y socioeconómicas
romano-germanicos. El pasaje cada vez mas elaboradas y
de los servi antiguos a casati es jerárquicas, proceso conocido
un razonamiento arquetipico. como “construcción estatal”
Asimismo, el autor se
propone indagar por qué estas
dos regiones evolucionaron en
dicha dirección y no así en
Irlanda.
Los asentamientos del SV, se El servus poseedor de tierra Este proceso de construcción
definían por un pequeño corpus surgió de un examen de costos estatal fue un proceso que
documental, cuyos testimonios comparativos, cuando los asistió a la generación de una
aluden a los godos y los propietarios advirtieron que aristocracia estable cuyo
burgundios de la Galia, a los con la instalación del esclavo poder y riqueza se asentaba
vándalos del Norte de África y, se incrementaban sus particularmente en el
para Italia, a Odoacro y su beneficios con disminución de exclusivo control de la tierra.
ejército, luego a los godos de los riesgos El tipo ideal de estado se

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Teodorico. →Implicaban basaba en la centralización de
múltiples métodos legales. la legitima autoridad
ejecutable (justicia y ejercito),
una especialización de los
roles gubernamentales, unida
a una jerarquía oficial capaz
de sobrevivir a las personas
que hubieran podido ocupar
algún cargo oficial en
cualquier momento dado, la
noción de un poder publico, la
existencia de recursos
independientes y estables bajo
los gobernantes y un sistema
de extracción y estratificación
de excedentes basado en las
clases sociales. El pleno
desarrollo de los factores
institucionales/ideológicos del
tipo ideal de estado, dependía
del poder de la clase
gobernante y el hecho de
contar con respaldo
económico, ya que es la
existencia de recursos estables
posibilita un ejercicio estable
de poder.
Tesis principal el sistema romano Las pocas pruebas fácticas No obstante, en la practica,
de hospitalitas tiene relación con hacen referencias a lógicas siempre ha sido posible
la tierra o la propiedad, y funciona individuales; el paso a la lógica distinguen a las clases
como base de sustento para el de la totalidad implica un dominantes de las
asentamiento territorial. abismo infranqueable instituciones del estado:
Comentario final: Los textos racionalmente. Surge aquí la poseen una riqueza
burgundios nos dan mucha más caricatura transicional: los independiente, aunque

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información y más detallada de la propietarios antiguos, tambien es característico que
que hay en todas las otras fuentes buscando incrementar el busquen la riqueza como el
a nuestro alcance. En ningún otro beneficio, habrían decidido el poder mediante la
texto se habla de casas y jardines, cambio del MP. Pero elaboran consecución de cargos
de tierra para roturar, de bárbaros un doble problema: replantean oficiales en las jerarquías
que se desprenden con demasiada críticamente que el cambio en públicas. Sin embargo, se
facilidad de sus sortes, y otros el MP es difícilmente guiado establece una distinción
pormenores que resultan difíciles por razonamientos de analítica entre aquellas
de usar en su totalidad. costos/beneficios, inaplicables sociedades en que los
en la pre-Modernidad. Por terratenientes dominaban a los
otro, que la dinámica objetiva campesinos y vivían de los
no puede ser resuelta en excedentes que les
términos de conciencia proporcionaban cultivadores
individual. que, se hallaban supeditados a
ellos, las sociedades con un
MP de feudal y aquellas
sociedades en que los
campesinos son productores.
A partir del análisis de la
estructura económica de estas
sociedades, es notable que
practican un MP campesino y
son sociedades jerarquizadas
(aunque dichas diferencias no
son estables, ni muy
marcadas, excepto la
distinción libre/no libres.
Esquema de los cinco puntos de El aspecto más endeble del
la instalación parámetro tradicional sobre un
1- Según el argumento central de feudalismo precoz se constata
Gaupp, la ley de Arcadius de 398 en la larga duración. La
D.C. que otorgaba hospedaje al pervivencia altomedieval de
soldado en tránsito (Cth 7.8.5) fue comunidades libres es cuestión
posteriormente adaptada al insoluble en este modelo. Los

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asentamiento de bárbaros. La idea mismos documentos que
de Gaupp supone que una ley atestiguan la existencia del
dictada para impedir pérdidas de dominio muestran los
propiedad se convirtiera en una pequeños alodios campesinos
ley que expropiaba bienes solo progresivamente
privados para transferirlos a otra incorporados en el patrimonio
persona. Esta metamorfosis señorial.
supuestamente legal es Por un lado, los historiadores
inimaginable. Las fuentes españoles fueron conscientes
muestran que el hospedaje, militar de la incompatibilidad entre el
o civil (hospitalitas) modelo evolutivo y testimonios
proporcionaba únicamente un de los ssIX-XI sobre la
techo, abrigo y agua a los propiedad alodial asturleonesa
viajeros; nada más. La regla y castellana. Encontraron la
romana de hospitalidad simple respuesta en la ruptura de la
perduró; se encuentra en las leyes invasión musulmana, aunque
burgundias y carolingias. Nunca como tal, abría interrogantes
fue un método para desposeer a mayores a las respuestas. Otra
los terratenientes romanos y opción fue rechazar un
repartir su propiedad entre los feudalismo precoz afirmando
bárbaros. la permanencia fiscal del
estado bajo-imperial durante la
fase romano-germanica hasta
la postcarolingia (que justifica
la tesis mutacionista, como vía
política de cambio en el MP)
En la base del estado
antiguo/condal, estaban los
tributarios libres y esclavos.
2) La tierra no es una entidad La tesis fiscal se adecua a un
simple/unívoca; se la puede patrón analítico prefijado,
concebir de tres maneras: (i) como la concepción estatista
vivienda o lugar de cultivo; (ii) poco apropiada para practicas
propiedad; (iii) valuación regidas por nexos

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gubernamental de una propiedad interpersonales y economía del
de la cual se obtiene un ingreso obsequio en un espacio social
fiscal (tales valuaciones estatales, “publico” donde el conde
y con frecuencia la carga orientaba su función hacia la
impositiva a la que están sujetas, acumulación privada. Los
se inscriben en registros públicos fiscalistas niegan la
conocidos generalmente como importancia del dominio. (El
registros de catastro, el término empleo de formulas romanistas
aquí empleado) Para un agricultor no refleja un estado persistente,
arrendatario “su tierra” implicaba sino un recurso terminológico
cultivo y ocupación sujetos a una inercial) El estado aprehendido
renta. Para un propietario, “su mediante un prima político
tierra” involucraba prerrogativas legal, implica entender los
legales como comprar y vender, servi casati como esclavos y de
dividir, intercambiar, arrendar, ahí una analoga operación
regalar, dejar en herencia etc., así conceptual que transmuta el
como la sujeción a un impuesto. basamento económico de la
Para el estado, “su tierra” clase por status (Weber/Finley)
abarcaba las nociones de Se procede por tanto, a una
valuación y registro tanto como sobrevaluación político-legal
las de imposición y recaudación en detrimento de las
de impuestos. Las tres acepciones condiciones materiales de
del término “tierra” podían existencia social. Este fallo se
acumularse en una sola persona: enlaza con el anacronismo
el dueño de un terreno podía estatista en su fundamento
también cultivarlo y ocuparlo, y a compartido y evaluación pleno
la vez el estado podía eximirlo de medieval, en cuanto llega a la
los impuestos correspondientes exclusión del régimen
(en cuyo caso el dueño recaudaba dominical e infravaloración de
la renta impositiva para sí los componentes feudales.
mismo). El sistema conceptual que
defiende una permanencia bajo
imperial se enlaza con el
encuadramiento político en que

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se presentaban muchas
comunidades campesinas libres
de los ss. X-XI y radica la
valoración positiva de esta
tesis. (Explica al alodio, mas
no al dominio) Al contrario,
con un feudalismo precoz
desde la quinta centuria, la
incógnita se traslada a las
raíces del alodio campesino en
el 1000. Debemos resolver
dicha cuestión con una
explicación genético-
estructural, dando cuenta de
una realidad combinada, de
dominios y comunidades libres
en plena Edad Media
Occidental.
3) Las condiciones que rigieron el La transición del esclavismo al
asentamiento de los visigodos son feudalismo fue abordada por
un ejemplo sucinto. En primer dos escuelas irreconciliables
lugar deben considerarse las que extienden la controversia
tertias Romanorum. Según la Lex hasta el SXI. Este modelo es
Visigothorum, tertia era la tierra apropiado para regiones poco
que pagaba impuestos al fisco romanizadas y con escasa
real; los dueños eran romanos y diferenciación social (según
ellos la cultivaban, pero era “real” sagas irlandesas)
desde el punto de vista de la Duby/Wickham mostraron un
recaudación fiscal. Lex patrón no convencional de
Visigothorum confirma que lo que bases campesinas y jefaturas
está en juego es “tierra real”. políticas para la sociedad de
Dicha ley prohibía que un godo los ss. V-VII.
tuviera tertia Romanorum a El artículo es un ensayo de
menos que se la hubiese otorgado aplicación del patrón no

13
el rey. Este don (gift) del rey no convencional para el área
podía ser tratarse de la propiedad romanizada de Europa (caída
misma, que los romanos retenían, del mundo antiguo acentuada
sino de la valuación de la por una crisis en los ss. VI-VII
propiedad que generaba un signada por un anémico control
ingreso (tierra privada en su social, traducido en liberación
sentido fiscal, registrada en el de fuerzas de trabajo y
catastro y a disposición del rey reformulación de la
para otorgar o quitar) Tomadas dominación política. Hay un
como un conjunto, las tertia y las cambio estructural, producto
partes Gothi nos permiten de la intervención de
representarnos la imagen del procedimientos de
catastro total del territorio que construcción teórica. El autor
ocupaban los godos: el rey retenía busca encontrar nexos de
un tercio para sí; los dos tercios correspondencia entre los ss.
restantes se adjudicaban VI-VII y su proyección
colectivamente a los soldados subsiguiente.
godos para dividirlos en tenencias
hereditarias aproximadamente
iguales: las sortes.

4) El mecanismo administrativo Crisis del SIII: Ha sido


de la instalación dividió el considerado como el punto de
catastro; una parte (como un inflexión del sistema antiguo.
tercio) la retenía el rey; la otra Se basa en la conjetura de
parte (dos tercios) se otorgaba a Dopsch, acerca de que antes
los soldados y adjudicaba a que un reparto de tierras hubo
individuos mediante sortes una apropiación de bienes
hereditarias. Ni las tertia reales ni fiscales. El dominio fiscal de la
las sortes Gothorum resultaban de realeza estaba compuesto por
la expropiación y transferencia de estados territoriales (domus
propiedad romana. El rey y sus regiae) Indudablemente los
soldados vivían de las sumas germanos retomaron el sistema
(impuestos) que antes se pagaban fiscal (capitatio humana,

14
al estado romano, por lo cual terrena, collatio lustralis o
cargaba con el costo del subsidio industrial; vectigalia
asentamiento. Podían hablar de sobre comercio/circulación y
“su tierra” y “su propiedad”, pero sórdida munera, como el
lo que estas tierras producían no servicio de postas), fascinados
era ni cosechas ni alquileres sino por los modelos culturales
impuestos. Es correcto afirmar romanos. El encuadre
que los ingresos que percibían socioeconómico en que se
estos soldados, al igual que el rey, desarrolla el drama recuerda
eran “partes del impuesto”. Este los rasgos de una crisis de
mecanismo de asentamiento de economía antigua en
bárbaros aparece entre Occidente. Desde el SV, la
burgundios, godos italianos, y sociedad se sumergió en una
vándalos. Constaba de dos etapas: fase B con enfermedades y
división del catastro entre el rey y debilidad demográfica,
las tropas; luego, asignación a las destrucción de hábitats, etc. La
tropas de la fracción del catastro red de intercambios
que se les había adjudicado. Cada mediterránea (desaparece en el
soldado recibía una lista extraída SVII) acompaña al profundo
del catastro de las propiedades movimiento hacia la baja.
romanas cuyos ingresos fiscales le Todo ello repercutió sobre el
correspondían como bien sistema monetario (desparecen
hereditario; podía referirse a ellas emisiones)
como “su tierra”. Las sortes eran El sistema fiscal godo, estaba
propiedad hereditaria, otorgada apoyado en una red de
irrevocablemente de una vez y funcionarios, curiales,
para siempre. Sus límites sociológicamente propietarios
coincidían con los límites de las medios de tierras. Su
propiedades romanas agotamiento fue tal, que los
comprendidas en la asignación. curiales vieron cómo el estado
Cabe agregar dos puntos de suma anulaba su capacidad de
importancia: (i) La sors del reproducción autónoma y se
soldado no era “gratuita”; bajo negaron sostner un organismo
pena de multa, el dueño de la sors que los arruinaba. (Sobre este

15
le debía al rey servicio militar no planteo se basaba Sanchez
remunerado. Las sortes Albornoz, en España) Hacia
constituían la base del finales del Imperio, comenzó
presupuesto militar y del una lucha entre curiales por
reclutamiento que hacía el rey; el escapar de su condición
servicio militar era el “impuesto” recaudadora y el estado por
(functio publica, deber público) retenerlos en sus funciones.
del soldado; (ii) Normalmente, el Los reyes, en su voluntad por
tamaño de cada sors bárbara debía retomar el arquetipo fiscal,
ser mayor que el de una propiedad intentaron mantenerlos en sus
romana promedio. puestos (inútilmente) Los
síntomas de disgregación del
viejo régimen recaudador se
evidenciaron durante todo el
SVI y termina por desaparecer
a comienzos del SVII. El
reclutamiento de individuos sin
condiciones para asegurar una
mínima autoridad política
reflejó la degradación de la
antigua tributación (y los
problemas del estado para
reclutar sus funcionarios) Era
la fase terminal del organismo
político vigente, debido a la
poca resistencia del organismo
burocrático.
5) Italia ostrogoda: Casiodoro, El perfeccionamiento del
Variae. Esta conocida carta mecanismo fiscal
describe el reparto de bajomedieval, implicó la
asignaciones (deputatio tertiarum) aseguración de la reproducción
a los godos. Suele interpretársela de su base social mediante
en el sentido de que hubiera prerrogativas jurídicas que
ocurrido una división de legalizaban a una aristocracia

16
propiedad romana. La lectura es urbana orientada a sostener la
diferente si se entiende que en disposiciones tributarias. Se
esta carta la propiedad de la tierra, desplegaba tambien, una
que los romanos retenían, estaba segunda instancia de control
disociada de la valuación fiscal de conducido por una elite
dicha propiedad que a su vez aldeana con un autoritarismo
generaba ingresos asignados, sors conformado por clientelismos,
por sors, a los godos. Esta legitimidad, prestigiosa y
división, cuyos costos fueron coacciones. La decadencia de
solventados por el estado, puede herencia burocrática imperial
haber sido pacífica y armoniosa se aplicó a gran parte de
como Casiodoro quiere que Europa occidental. Pero la
creamos. crisis hegemónica con la caída
de la antigua clase dirigente,
no fue subsanada por un nuevo
segmento social de reemplazo,
en la medida en que los nuevos
patrones de dominación serán
objeto de una construcción
paulatina.
En suma, la técnica de La Europa romanizada vive en
asentamiento bárbaro la sexta/séptima centurias una
reglamentado era sencillas. El crisis hegemónica y de
catastro de un territorio (como sea dominación, porque los
que se lo defina) se repartía en sectores sociales que jugaran
alguna proporción entre el un papel muy dinámico en el
gobierno del rey y el ejército, y la futuro (condes y eclesiásticos
parte correspondiente al ejército no reemplazan de inmediato la
se fraccionaba en asignaciones vieja maquinaria imperial) En
individuales hereditarias, esta crisis por
idealmente iguales, otorgadas a disfuncionamiento, se insertó y
cada soldado. El soldado recibía explayó el rechazo popular
un extracto del catastro con la hacia una fiscalidad opresiva.
lista de las propiedades y los Es discutible que el colapso

17
propietarios que constituían su fiscal haya sido reemplazado
sors y le adeudaban su carga por la renta del gran dominio.
(fiscal) anual. Los límites de la Siguiendo las fuentes, hay una
sors coincidían con los de la discontinuidad de las
propiedad listada en el extracto estructuras productivas en la
del catastro que recibía el larga duración. Las estructuras
beneficiario. Sobre la base de agrarias no estaban fijas y las
dicho extracto, en adelante el villae merovingias no se
soldado cobraba personalmente remontan al Bajo Imperio.
los ingresos anuales (impuestos), Asimismo, la villa merovingia
posiblemente por intermedio de tenía menos tierras cultivadas
un agente, y se los guardaba en que la carolingia.
concepto de ingreso. La sors lo
obligaba a prestar servicio militar
no remunerado para su rey cuando
había movilización; este servicio
era su “impuesto” (functio
publica), el cual compensaba al
gobierno por la pérdida de
ingresos públicos. En la práctica,
los impuestos que los propietarios
romanos pagaban a los
beneficiarios de sortes habrán
pasado a asemejarse muy pronto
al pago de una renta anual.

* En todos lados, era el estado La entidad productiva de los


quien cargaba con los costos del dominios de los ss. VI-VII era
asentamiento bárbaro inferior a la posterior. En
reglamentado; una porción muy cuanto a la fuerza de trabajo, a
considerable de sus ingresos por nivel legal los servi estaban en
recaudación impositiva se condición de subordinación
transfería permanentemente a los extrema y privados de
individuos que integraban los derechos políticos. Sin

18
ejércitos bárbaros. embargo “servus” tiene
La porción de los ingresos connotación polisémica. Por un
catastrales que quedaba para los lado, indicaría un vínculo de
gobiernos constituía el tesoro real: sujeción estricto sobre un
tierras y sus pobladores que campesino privado de libertad
pagaban impuestos fisco. Este que comenzaba a identificarse
sacrificio oficial de los ingresos con el siervo arquetípico del
catastrales del estado, mucho (en feudalismo, aunque conservara
Italia) o casi todo (en Galia) es el cualidades político legales del
motivo por el cual no hubo régimen romano de esclavitud.
protestas de los terratenientes. Era un siervo escolarizado. Por
Idealmente al menos, el proceso otra parte, son esclavos no
era indoloro para la población instalados, aunque por norma
afectada; la propiedad y el cultivo corresponde mas al
seguían como antes, al igual que mancipium. Estos servi eran
la carga impositiva, pero de poco dociles, se inclinan a
manera privatizada excepto por la mostrar su mala voluntad con
fracción que retenían los reyes el trabajo impuesto y desafiar
para sí. al sistema mediante sabotajes
cotidianos.
⇒ Donde antes, al menos en Junto a las sublevaciones
teoría, había recaudadores de antifiscales, los
impuestos a cargo de unidades esclavos/siervos fugitivos
territoriales grandes, o distritos reflejados por las leyes
fiscales, pasó a haber visigodas son un indicador
beneficiarios individuales de persuasivo orientados en la
sortes en posesión de unidades misma dirección. En conjunto,
bastante grandes, pero de tamaño era este un cuadro social no
personal (distritos fiscales controlado por los dominantes.
fragmentarios) que les daban Los servi escapaban de
derecho a los pagos que antes se trabajos obligatorios,
abonaban al estado. estimulados por instigadores
*Estos pagos hayan perdido su que revelan una red
vínculo con el impuesto para complicidades y se establecen

19
cobrar la apariencia de alquileres para la captura de fugitivos
(rents). Pero no completamente: el recompensas apropiadas. Los
estado mantenía un interés tributarios alzados contra el
lucrativo en las sortes; sus estado no estaban solos, junto a
titulares estaban obligados a ellos, los esclavos con sus
prestar servicio militar no fugas reiteradas/masivas,
remunerado bajo pena de multa; seguían la efervescencia
ese era su impuesto, una carga general constituyéndose una
pesada, y por la evidencia franca, solidaridad de base en las
esta obligación fue duradera. poblaciones, que prepararon el
camino para vencer prejuicios
estatuarios entre oprimidos
(como los matrimonios mixtos)
El estado reaccionaba tratando
de comprometer a toda la
población en el rol policial. La
huida del servus no era ningún
juego, arriesgándose al
tormento y restitución
compulsiva a su dueño, se
incorporaba, a la lucha
colectiva contra el sistema.
El último regalo que Roma les Al igual que las sublevaciones
hizo a los reinos bárbaros fue una antifiscales apuntan a un
conmutación masiva (adaeratio) cuadro social no controlado
que convertía una buena porción por los dominantes, los
de los impuestos de los civiles en esclavos o siervos fugitivos
ingresos para los reservistas que reflejan las leyes visigodas
sujetos a movilizaciones son un indicador persuasivo
intermitentes. que se orienta en la misma
dirección. Los servi escapaban
de los trabajos obligatorios,
estimulados por instigadores
que revelan una red de

20
complicidades y se establecen
para la captura de los fugitivos
recompensas proporcionales a
las ddistancias que debían
recorrerse para encontrarlos.
Por otro lado, es reiterada la
referencia a vagabundos que
poblaban caminos y esclavos
que huían encontraban en el
bandolerismo social en
complicidad con ingenuos. Los
tributarios y esclavos se
alzaban en conjunto (ya que
estos últimos tenían fugas
reiteradas y masivas, siguiendo
la efervescencia general,
constituyéndose una
solidaridad de base en las
poblaciones)
Los soldados beneficiados estaban Los libertos, hermanados con
obviamente exentos de pagar lo servi en sus condiciones de
impuestos en dinero o bienes; el vida material, tambien dejaron
gobierno les aseguraba su ingreso huellas de su voluntad por
al cederles estos recursos y les liberarse. El enfrentamiento
imponía un “impuesto” a su estilo social incluye un repertorio de
militar. Esta misma cancelación acciones como la murmuración
del impuesto no puede haberse reprobatori contra el obispo
aplicado al lado romano de este muerto. Es notable detectar el
arreglo: los terratenientes y sus estado de propietarios cuando
arrendatarios. Durante mucho vemos a presbíteros que
tiempo los terratenientes se habían enfermaban y torturaban a sus
ocupado de cobrar las exacciones esclavos culpables de hacerles
estatales a sus dependientes. un maleficio. Cuando las leyes
visigodas se establecían que el

21
liberto podía ser acusado de
que cuando en las leyes
visigodas se establecía que el
liberto podía ser acusado de
injuriar/golpear/acusar a su
patron, se hace referencia a una
peligrosa relación conflictiva.
Hay una fuerte movilidad
social, donde un individuo de
oscura condición podía ocupar
un cargo de palacio, lo cual
contrasta con la rígida
segmentación taxonómica que
reiteran las leyes, como
contrapeso de la extrema
movilidad social. En la
segunda mitad del SVIII hay
una proyección de los
combates por la libertad en la
rebelión de seruilis/libertini en
el reino de Aurelio. En las
condiciones de derrumbe
fiscal, de esclavos fugitivos y
fragilidad dominical, se
incrementaban las
comunidades campesinas
beneficiadas por los impulsos
liberadores y probables
refugios para los que
escapaban de sus propietarios.
Si bien los vici son
controversiales, eran habitados
por libres. Sin embargo, en
España se dispone de una

22
aproximación a tales
comunidades independientes.
Sus rasgos pueden leerse en la
retórica estigmatizadora de la
regla común (SVII) que aspira
a disciplinar comunidades
establecidas bajo forma
monástica.
Los dueños mismos, que *Estas comunidades se
manejaban sus tierras y gozaban autorganizaban alrededor de
de variados derechos de propiedad individuos con capacidad de
(como la venta e intercambio), convocar a sus vecinos junto a
ahora estaban obligados a hacer sus mujeres, hijos y esclavos.
pagos preestablecidos a los Este vinculo esclavista no
dueños de sors, los cuales con niega la prioridad familiar sino
toda probabilidad no eran que la refuerza como fuerza de
exactamente equivalentes a los trabajo adicional.
que ellos podían extraer de los *El carácter independiente de
que cultivaban sus tierras. El estas comunidades era un
sistema impositivo romano estaba factor irritativo para la Iglesia
atado a la tierra; lo mismo ocurría que las acusaba como lugares
con las obligaciones militares de de perdición y subversión,
las sortes. Presumiblemente, los lenguaje condenatorio que
propietarios/contribuyentes traduce su libertad decisional
estaban listados por nombre (¿y para entablar vínculos con
por descriptio de tierras?) en el otras entidades.
fragmento del registro catastral *Sin sujeción señorial no
que permitía a cada beneficiario transferían sus excedentes,
de sortes saber adónde dirigirse concentrándose en su propia
para obtener su pago. subsistencia.
*Con bienes poseídos
comunitariamente, su
fundamento organizacional
estaba en la reunión de vecinos

23
cohesionados por un juramento
y puede relacionarse con una
modalidad deliberativa.
Pareciera no existir una voz de
autoridad que impusiera el
silencio al resto. Este nexo
vecinal se complementaba con
estructuras parentales externas
que permanecían disponibles
como apoyos para conflictos.
La noción de remuneraciones *Su igualitarismo social no era
provenientes de la propiedad de absoluto en la medida en que
tierra a cambio de servicio militar regían distinciones por
real o potencial estaba arraigada jerarquías, sexo y edad, pero la
en el mismo suelo de los reinos. diferenciación social interna
Este intercambio anticipa o era débil como muestra el abad
instituye una práctica medieval electivo y sujeto a la voluntad
muy familiar. mayoritaria. Estas
La idea de que la “tierra” haya comunidades debieron ser
desempeñado un papel en el numerosas, mas allá de las
asentamiento visigodo, que los áreas transitadas por pueblos
godos hayan recibido “tierras”, con estructuras indígenas y con
no es en modo alguno escasa diferenciación social
incompatible con mi esquema como los del norte cantabrico,
basado en el impuesto o un locus classicus cuando se
catastro. habla del tema después de los
estudios de Barbero y Vigil, las
comunidades libres se adivinan
por todos lados. Han quedado
de tales enclaves, testimonios
de resistencia. Todo confluía
en un torbellino que ponía en
jaque las estructuras heredadas.
Los recurrentes motines de los

24
estados romano-germnicos se
comprenden en un marco de
conflictividad desde abajo, que
fija su impronta en esferas
superiores de la vida política.
La competencia por la mano de
obra se desplegaba en todos los
niveles: jueces, recaudadores y
obispos, se empeñaban en
disputas en pos de la captación
compulsiva de los trabajadores
y sus trabajos. El fervor por la
fuerza laboral se debe a la
debilidad demográfica del
periodo. La lucha de clases y
comunidades que no
renunciaban a su libertad
tuvieron su cuota en el cuello
de botella del sistema
productivo.
Nadie puede suponer que los El combate social en la
godos/burgundios pedían ser antigüedad tardía y comienzos
instalados como agricultores, ni medievales es presentado como
que los funcionarios romanos se un continuo con distintas
apresuraban a expulsar coloni de etapas. Ente los ss. III-V los
sus colonicae para hacerles un baugadas aportaron en la
lugar a los labradores entrantes, ni destrucción de latifundios y la
que los agri deserti o tierras del población imperial, no buscó
estado fueron puestos a soluciones para defender al
disposición de los bárbaros para estado romano de las
que les rindieran frutos como invasiones. En los ss. VI-VII
buenos campesinos amantes de la este accionalismo continua,
tierra que eran. altera sus formas. Encadenadas
dinámicamente, las agitaciones

25
de los oprimidos hacían una
contribución,
explosiva/silenciosa, eficaz
para concluir con el régimen de
explotación (aunque no fue
pleno, lo debilitaron)
El hecho de que se les confirieran En cuanto a los efectos
lotes hereditarios a partir del estructurales de las crisis, en
catastro no convertía a los Occidente en los ss. VI-VII
beneficiarios en propietarios de hay una regresión de la gran
nada excepto su interés específico propiedad. (En Occidente los
en la tierra, a saber, un ingreso ss. VI-VII(Se daba un
anual proveniente de un conjunto paralelismo con Bizancio
específico de propiedades y sus cuando en el SVI retrocede el
dueños. Los límites de cada sors latifundismo de trabajo servil y
coincidían con los de las fincas colonato, fortaleciéndose la
romanas que la componían. Los pequeña propiedad con
dueños en ejercicio, por no hablar relaciones mas libres en favor
de los agricultores, no sufrieron del campesino. Los testimonios
expropiación ni se les negó la y preocupaciones de los
parte que les correspondía de la obispos hispanos acerca de que
producción de la provincia. Los jueces locales y funcionarios
vándalos recibieron “tierra” en el fiscales son continuados a lo
tercer sentido, el estado les cedía largo de las centurias. La clase
los recursos fiscales derivados de de poder se empobrece a nivel
dicha tierra, mientras que por su palatino como en sus
lado los terratenientes romanos fracciones particulares. La
conservaban la propiedad y los fiscalidad en caída libre dejó
agricultores sus pedazos de suelo. rastros en la débil inversión en
Los agricultores levantaban sus obras públicas (como Italia) Lo
cosechas los propietarios hacen voluntariamente, pero
cobraban sus rentas; y el estado, y obligados por la necesidad. En
luego los beneficiarios de sortes, ese mismo escenario se
recaudaban los impuestos que manifiesta que muchos centros

26
Genserico les cedía por medio de de culto en lugares alejaos
una exención impositiva.51Ni estaban en ruinas y
Victor ni Procopius afirman abandonados. Las cosas
explícitamente que los vándalos le mejoraron para los señores (en
debieran al rey servicio militar a surgimiento) las cosas mejoran
cambio de sus sortes; su silencio entre los ss. VIII-IX a nivel
no es prueba de que esa general, en Europa romanizada
obligación no existiera. (donde se impuso plenamente
su autoridad)
En la fuente, Víctor no indica en El estancamiento de fuerzas
ningún momento que se haya productivas era esperable. Ante
expulsado o desposeído a los una debilidad general de
terratenientes romanos que no controles y con el incremento
eran nobles. Tras la privatización de comunidades libres, es
de sus fracciones del catastro, necesario recurrir a la teoría
estos terratenientes permanecieron social antropológica: Las
como administradores de sus sociedades sin diferenciación
tierras y como contribuyentes social se reproducían en una
impositivos para los recaudadores escala inmodificada,
individuales vándalos. desconociendo el esfuerzo del
trabajo extenuante, rechazando
la acumulación y producción
de excedentes. (≠ lógica de
sociedades clasistas) Con
independencia de algún
crecimiento productivo en la
segunda mitad del SVII, la
verdadera etapa expansiva no
comenzará más que con la
intervención del señor
dominical de los ss. IX-X. En
la teoría sobre el cambio estas
consideraciones revelan que la
instauración del feudalismo no

27
se dio a partir de un desarrollo
de las fuerzas productivas
durante el periodo bárbaro.
La instalación de godos, vándalos Los miembros de la clase
y burgundios no parece haber dominante (monarcas)
perturbado el orden social y de persiguieron siervos y ladrones
propiedad en Galia, África, o acosaron comunidades libres,
España e Italia.La campiña siguió como tambien la jerarquía
siendo “romana”, no eclesiástica. Los monjes de los
necesariamente desde el punto de ss. VI-VII en su expansión
vista de la identidad pero sí desde hacia los campos tendrán la
el punto de vista de la legalidad. improba tarea de dominar
La instalación no subvirtió la comunidades independientes
economía ni la sociedad de los bajo forma monástica
lugares adonde ocurrió. La convirtiéndolas en
ausencia de convulsiones no es ni manipulables. La Regla
paradójica ni sorprendente; había Común fue escrita para
una razón simple para que así domesticar esas células de
fuera. Nadie alzó la voz de libertad comunitaria
protesta porque la instalación se encuadrándolas en la Iglesia.
hacía a expensas del estado y de Un aspecto crucial de esta
nadie más. El cultivo del suelo subordinación es el paso el
siguió a cargo de los agricultores gobierno parental al
que levantaban las cosechas. La eclesiastico desestrucurando
propiedad de la tierra por parte de las bases comunitarias. Asi, se
dueños privados romanos quebraban las cohesiones del
tampoco se vio afectada; aun en el parentesco mediante
Norte de África no se expropió a segregación sexual y
los terratenientes laicos comunes. subordinando la educación de
niños a la jerarquía. La Iglesia
se introducía en la comunidad
desnaturalizándola aunque
debiera considerar rasgos del
punto de partida. En suma, se

28
da el transito decisivo de la
propiedad comunitaria a la
propiedad eclesiástica sobre la
cual sus miembros dejaban de
tener derechos. En sus reglas
comunes, hay lenguajes
condenatorios.
El cambio ocurrió en el estrato A diferencia del camino lineal
más alto de los derechos de hacia el feudalismo, se dio una
propiedad, a saber, en el catastro comunidad libre debió ser (SX)
gubernamental de la propiedad. desestrucurada por el poder
Dado que el catastro y los superior del condado. Los
ingresos fiscales de él derivados lugares liberados continuaron
concernían únicamente al sosteniendo por mucho tiempo
gobierno, las pérdidas incurridas su independencia y en la
se sintieron únicamente en el segunda mitad del SVII hay
tesoro público. La población en enclaves insumisos. Hay una
general no se inmutó. Nadie, a crisis sociopolítica (prolongada
menos que se tratara de un en los ss. V-VII) fijada por la
funcionario público, iba a quejarse frontera, por lo cual se
o manifestar contrariedad si el fundamenta la diferencia
gobierno afrontaba todo el costo especifica de Castilla como
de la instalación de bárbaros. Francia carolingia, donde hacia
mediados del SIX existía un
feudalismo muy desarrollado.
Si el hundimiento del estado
antiguo permitía la evolución
ascendente de una nueva clase
dominante, esta promoción
social no se dio
inmediatamente. Con la
inmunidad cristaliza
legal/fácticamente la
privatización en marcha, solo

29
prolifera en el norte español
durante la decima centuria. No
se conocen inmunidades
visigodas. Condes y
eclesiásticos, el germen de los
dos segmentos de la futura
clase feudal dispersándose
centrífugamente sobre
unidades territoriales menores,
harán una lenta construcción de
su autoridad en un recorrido
largo, que impedía anular la
liberación sobre relaciones
productivas había generado la
crisis del sistema antiguo. Se
elevan en esta encrucijada,
otros modos de cohesión de
una totalidad fragmentada. Los
condes fueron una continuidad
de funcionarios imperiales
actuando como agentes fiscales
urbanos con jurisdicción
territorial y promovidos por los
mismos estados barbaros.
En todos lados, el tamaño de la Con la debilidad de la
adjudicación inicial al ejército explotación productiva e
bárbaro dependía de cómo se iba a importancia de las
financiar el servicio militar futuro. comunidades libres, deben
considerarse inéditos modos de
encuadramiento social. Estos
derivan de sequitos de
condición heterogénea que
vivian de los alimentos dados
por los jefes y con un cierto

30
grado de instalación en tierras.
En estos grupos de clientelas
domesticas adquieren
organización paralela a la
adoptada por la nobleza
tardorromana con los
bucelarios bajo patrocionium.
Tal modalidad organizativa
coincide con las cualidades de
instalación godas, por la cual el
control poblacional se
realizaba mediante
guarniciones militares bajo el
mando de comes civitatis
encargados de movilización
para la publica expeditio.
Dicho esto, tambien se daban
otras instituciones de
reciprocidad como la
hospitalidad y el obsequio, que
direccionaban los vínculos de
los jefes en el transcurso de sus
desplazamientos. Estos
mecanismos son claves para
comprender la naturaleza de las
transformaciones del periodo.
La reciprocidad y el obsequio
impedirían acumulaciones
económicas precipitadas, por
lo que los sequitos agrupados
alrededor de algún jefe de
guerra hayan constituido
pequeñas bandas que
expresaban la escasa

31
diferenciación social.
La distinción no es teórica. Los señores fueron logrando
Sabemos por testimonios francos desde los ss. VI-VII construir
que se daba por sentado que los una base patrimonial. Por otro
soldados movilizados debían lado, el punto de partida de
procurarse equipo y alimentos por esta acumulación, dado por la
sí mismos cuando estaban en impronta de comunidades
campaña. El gobierno no apartaba libres, por la debilidad del
remesas ni para pagos militares ni dominio y la lucha social, junto
para vituallas. Las sortes de los a la practica del obsequio,
soldados financiaban todo, y los determinaban la lentitud del
que no comparecían a la proceso. Junto a los dominios
convocatoria del rey pagaban se constata la presencia de un
multas severas que se deducían de repertorio de situaciones
sus asignaciones. Las leyes alodiales en el SXI:
visigodas hacen referencia a la *La incorporación por los
movilización militar y establecen condes de pequeñas
multas por no comparecencia. propiedades por deudas,
especialmente por el ejercicio
jurisdiccional, indica que hacia
el 1000 existían alodios sujetos
políticamente a la autoridad
que regía sobre las
mandaciones.
El caso italiano es diferente y está *En contraposición a estos
bien documentado. Las sortes propietarios débiles,
existían como un estipendio de determinadas comunidades
subsistencia; se esperaba que organizacionalmente complejas
“alimentaran” a los reservistas y gozaban de un alto nivel de
sus familias, proveyéndoles de un autonomía reproduciendo
sustento básico decente. Pero actividades vinculantes con el
cuando había movilización de poder superior conocidas
godos para servicio activo, el previamente (como
gobierno pagaba a los soldados banquete/reciprocidad)
llamados a servicio *En una situación intermedia

32
remuneraciones por encima de las entre estas dos, se encontraban
derivadas de sus asignaciones.El comunidades que estaban
sistema italiano estaba diseñado sujetas a un numero reducido
para un territorio en el cual los de derechos o entraban en la
mecanismos impositivos, o sea el esfera de influencia del
flujo de impuestos hacia las arcas dominio mediante acuerdos
públicas, todavía tenían la para movilizar recursos
eficiencia suficiente como para productivos (hay milites no
permitir al gobierno remunerar a feudales y alodieros ricos,
los soldados movilizados cuando entre otros)
estaban en campaña o El señor tenía conductas
acuartelados, y retener su ajustadas a distintas situaciones
recaudación para otros fines (respeto/reciprocidad/coacción)
cuando no era necesario destinar distinto a un recaudador
esos fondos a la guerra. impersonalmente fijado en su
función burocrática (como el
curial) El conde, con su poder
engobante político/patrimonial
exhibía un accionar complejo
cuya connotación reflexiva se
expresa en la variabilidad de
conductas. Hacia los ss. X-XI,
con concejos de estructura
compleja, el señor sin
condiciones para imponer una
acción coercitiva, debía actuar
con prudencia respetando las
pautas comunitarias internas.
Con el avance del poder
señorial se suprimía la facultad
decisional comunitaria, que
permaneció como caricaturesca
expresión de la profundidad
histórica de sus costumbres en

33
formas sociales. Con el
feudalismo evolucionado, la
libertad de elegir el vinculo
social era prrerogativa de la
clase de poder.
En la práctica, es posible que esto Los obispos ilustran cómo la
ya viniera ocurriendo desde antes, transformación en las
por lo menos en parte. Es casi actividades es el cambio social
seguro, sin necesidad de conducente hacia una nueva
documentación, que ya hacía clase dominante. Los
tiempo que el gobierno de Italia senadores habían sido muy
dedicaba al menos un tercio de ricos, pero es difícil saber en
sus recursos al gasto militar. No qué medida esa riqueza se
obstante, el reparto de los mantenía en los ss. VI-VII y
catastros en los reinos bárbaros fueron golpeados por guerras,
fue un paso irrevocable: el baugadas, invasiones y
presupuesto militar era inflexible, donaciones a la Iglesia.
se asignaba de una vez y para Sometidos a una divergencia
siempre a los tenedores entre la situación de status y
hereditarios de sortes, sujeto a su clase, estos personajes
servicio en la guerra. Algunas prestigiosos buscaron mantener
leyes se dictan con un propósito sus prerrogativas inclinándose
especial, aunque gozan de un hacia los cargos episcopales
propósito más general. para recuperar su influencia
politia. Apelan al evergetismo,
emparentado con el principio
de reciprocidad. A diferencia
del antiguo régimen
bajoimperial se establece una
racionalidad por el cual el
incremento del patrimonio
eclesiastico no atenta contra un
nivel fisiológico mínimo del
donante. El nuevo poder

34
supone un camino reflexivo y
variado, tratándose de una
construcción solida y
perdurable. Hacia el SVII se
prevé una propiedad moral y
física adecuada para la
ordenación del obispo, que
debe tener el consentimiento
del pueblo urbano. En esta
inbtencionalidad se mide la
diferencia con los curiales,
reclutados en su etapa de
decadencia entre sectores
socialmente indignos. (El don
abarcaba la practica
eclesiástica) En buena medida,
la lentitud en la construcción
del mando político se explica
por la lucha por el status de
una aristocracia que debió
edificar la preeminencia
mediante una permanente
trnasferencia de bienes
constructores de nexos
personales. Cuanto mayor era
el grado de igualatarismo
económico social, mayor era la
exigencia por mantener las
jerarquías bajo el régimen y
mas pausada era la formación
de una nueva clase de poder.
Esta no direccionalidad
univoca del proceso dilataba la
crisis de hegemonía y

35
sustentaba la liberación de
fuerzas productivas de base,
enfrentado con la
conflictividad social que
limitaba al accionar
maganaticio. Una nueva clase
de poder debe interpretarse con
la absoluta novedad de su
praxis política y fundamentos
de reproducción social.
El rey tenía sus razones para (Así, el servus casatus fue un
preocuparse por las tertia fenómeno derivado de otro
Romanorum; de estas tierras distinto y primario dado por la
provenían sus rentas fiscales. De paulatina subordinación de
eso no se sigue que la comunidades independientes
prescripción a cincuenta años sólo originadas en la prolongada
sirviera a sus necesidades y se crisis de estructuras de
vinculara con algo como el tratado dominio político (ss. VI-VII)
(439) También importaban las Ademas, se produce un
sortes. Ellas afectaban a todos los proceso paulatino de evolución
godos merecedores de ser hacia una clase servil
investidos de un ingreso sin jurídicamente uniforme,
esfuerzo. complementado con la
Esas asignaciones no garantizaban
proliferación de fueros del
solamente un estándar de vida;
señorío banal.
también comprendían una
Un conglomerado de depresión
cantidad definida de propiedad
agraria, crisis del antiguo
tasada con límites conocidos,
sistema recaudatorio, vacío de
cuyos propietarios abonaban
poder y crecimiento de la lucha
pagos al dueño de la sors. La ley
de clases es el signo distintivo
romana para tales situaciones era
de los estados romano-
clara: la venta de tierra no estaba
germánicos. Se quiebra el
completa en tanto el nombre del
régimen de explotación y
nuevo dueño no reemplazara el
emergen comunidades
del antiguo dueño en los registros

36
públicos. independientes que estimulan
las inclinaciones liberadoras.
La nueva clase de poder
comienza la construcción de
sus bases patrimoniales
mediante acciones sociales
desestructurantes (curiales) y
nuevas relaciones sociales,
resultado de un accionar
orientado a erigir un poder
sobre renovadas bases
patrimoniales-politicas.
Ubicandonos en la “mutación
feudal”, hay un cambio en el
periodo de los ss. VI-VII de
donde emerge el desarrollo
posterior. Hacia el SX se había
consolidado una estructura
binaria de dominios/alodios. A
nivel coneptual, los ss. IX-X ya
representan el predominio
acotado del MP feudal en su
etapa dominical, régimen de
donde provenía lo sustancial de
excedentes de clases
poderosas.

Pero esta ley no tenía los Así, el servus casatus fue un


instrumentos para obligar a su fenómeno derivado de otro
cumplimiento. El vendedor y el distinto y primario dado por la
comprador podían olvidarse paulatina subordinación de
convenientemente de la sors y comunidades independientes
pasar desapercibidos. Era mucho originadas en la prolongada
lo que el dueño de las sors se crisis de estructuras de

37
arriesgaba a perder con la dominio político (ss. VI-VII)
transgresión más o menos Ademas, se produce un
deliberada de sus derechos, y lo proceso paulatino de evolución
que estaba en juego era más hacia una clase servil
abstracto que la propiedad jurídicamente uniforme,
ordinaria de acres cultivados. complementado con la
Es posible que el inventario
proliferación de fueros del
edilicio en las tierras donde se
señorío banal.
instalaron los bárbaros fuera
amplio como para hacerles algún
Un conglomerado de depresión
tipo de lugar a los
agraria, crisis del antiguo
comparativamente pocos
sistema recaudatorio, vacío de
inmigrantes cuando llegaban. Al
poder y crecimiento de la lucha
cabo de un tiempo (aun
de clases es el signo distintivo
inmediatamente), estos podían
de los estados romano-
comprar las casas, o podía
germánicos. Se quiebra el
emprenderse una construcción
régimen de explotación y
nueva para alojarlos. Los bárbaros
emergen comunidades
entrantes no carecían de recursos
independientes que estimulan
líquidos; presumiblemente habían
las inclinaciones liberadoras.
sido saqueadores exitosos en
La nueva clase de poder
alguna que otra ocasión; o podían
comienza la construcción de
echar mano de sus ingresos por
sus bases patrimoniales
sortes. Una vez que estaban en
mediante acciones sociales
posesión de sortes territorialmente
desestructurantes (curiales) y
definidas, tenían la opción de
nuevas relaciones sociales,
residir cerca del sitio de donde
resultado de un accionar
provenían sus ingresos.
orientado a erigir un poder
Alternativamente, podían confiar
sobre renovadas bases
el cobro de sus ingresos a agentes
patrimoniales-politicas.
y vivir adonde les viniera en gana,
Ubicandonos en la “mutación
sobre todo en las ciudades, o
feudal”, hay un cambio en el
dondequiera que el rey
periodo de los ss. VI-VII de
considerara deseable que se

38
establecieran. donde emerge el desarrollo
La respuesta a Halsall es que se
posterior. Hacia el SX se había
siguieron los mismos lineamientos
consolidado una estructura
porque el gobierno tenía un
binaria de dominios/alodios. A
mecanismo efectivo aplicable en
nivel coneptual, los ss. IX-X ya
todos lados: el caso galo, africano
representan el predominio
e italiano se guiaron por la misma
acotado del MP feudal en su
técnica romana; era de talle único.
etapa dominical, régimen de
Una burocracia con identidad
donde provenía lo sustancial de
corporativa, que trabajaba dentro
excedentes de clases
de una tradición legal y un
poderosas.
sistema fiscal uniformes, diseñó
un mecanismo que funcionaba; no
había razón alguna para inventar
otros diferentes.
Las leyes que se aplicaban a los
visigodos y a los vándalos según
Víctor de Vita, están enteramente
en armonía con Procopio cuando
habla del ejército de Odoacro y
con Casiodoro en su tratamiento
de los godos de Teodorico.
Aparecen múltiples diferencias
cuando, como hace Halsall, se
ensancha el objeto de la
indagación a las circunstancias
más amplias de los asentamientos,
pero tales variaciones no se
extienden al método utilizado para
transferir recursos al ejército
bárbaro por medio de la
institución de asignaciones.
Para el caso de cada pueblo,
Halsall, como muchos otros,
necesita que los romanos pierdan

39
una gran parte de su propiedad y
que lo hagan de buen grado. Esta
postura debería llamarse
propiamente “expropiacionismo”.
Si la terra involucrada en estas
transacciones era privada,
entonces es inevitable que haya
habido despojos masivos y
enteramente ilegales a
terratenientes. El alcance de estos
despojos sólo puede limitarse con
atenuantes que carecen de
sustento en las fuentes.
1) Los impuestos y tierras
inscriptas en el catastro formaban
un conjunto que se entregaba en
forma de sortes a los soldados-
beneficiarios. No había un
proceso de dos pasos en
momentos diferentes (primero
ingresos fiscales, luego tierra). La
concesión a los soldados bárbaros
se ejecutaba de una vez y para
siempre.
2) El derecho del estado sobre la
tierra consistía tanto del registro
de propiedad demarcada (catastro)
como de los impuestos de ella
derivados.
Al convertir este conjunto en una
asignación heredable, irrevocable,
demarcada y alienable (sors), el
gobierno creó de un plumazo una
propiedad bárbara absoluta

40
equivalente a la propiedad
romana, no una propiedad
derivada de la romana. Un indicio
adicional de que esta propiedad
era “privada” es que debía al
estado la functio publica
(impuesto) del servicio militar
obligatorio.
3) Un romano que abonaba pagos
al dueño de una sors bárbara no se
convertía en su arrendatario;
ambos eran titulares de una
propiedad
privada; el romano, de su finca, el
bárbaro, de su sors.
4) En mi esquema, los gobiernos
tomaron sus tierras catastrales y
cargos impositivos, un conjunto,
y, al otorgar la sors, crearon la
propiedad privada de los soldados.
Cada sors tenía un ingreso,
límites, era heredable e incluso
tenía functio publica. Le faltan
muy pocos derechos de propiedad.
Es difícil tener una propiedad más
privada que esa. En el caso de los
vándalos, muestro que los
soldados romanos casados con
mujeres vándalas daban por
descontado en 536 que las sortes
Vandalorum era propiedad
privada. Otra instancia aparece en
Lex Burgundionum 84, donde se
reprende a los burgundios por

41
vender con demasiada facilidad su
terra solis titulo, que era
obviamente su propiedad privada
(Barbarian Tides, pp. 158-61).
También son relevantes mis
referencias a la “privatización”
(no desviación) del tributo en las
sortes: simultáneamente, se
privatizaron las tierras catastrales
del estado.
5) La creación de la propiedad
privada de sortes bárbaras por
parte del gobierno no eliminó, ni
consistió en, ni suplantó ni
excluyó a la propiedad privada
romana. Hay una coexistencia de
distintos derechos de propiedad
asociados al mismo pedazo de
tierra. Así como antes habían
coexistido el arrendatario, el
dueño y el catastro estatal, cada
uno con su serie de
derechos, una vez realizada la
distribución de sortes empezaron
a coexistir el arrendatario, el
dueño y el beneficiario de sortes.
El gobierno, a quien se adeudaba
servicio militar por las sortes y
tributos por la porción del catastro
que había retenido, siguió siendo
parte interesada en este esquema
de base territorial.
Una observación adicional salta a Con esas bases, los poderes
la vista. (por ejemplo, solamente magnitiios estarán en

42
latifundios, o tierras del estado). Y condiciones de lograr un nuevo
estas expropiaciones despiadadas, avance traducida en el paso de
aun con esos atenuantes la fase dominical al señorío
imaginarios, parecen haberse banal. Considerando estas
concretado sin reproche por parte cualidades, la clase de poder
de los perjudicados. La necesidad feudal es un proceso relacional
indispensable de expropiaciones, construyéndose por una
y la ausencia de protestas, son el actividad social cuyos inicios
defecto fatal de la oposición a una estuvieron entre los ss. VI-VII.
postura “fiscalista”. El alcance regional de este
modelo no anula la
particularidad: En España, las
condiciones que impuso la
Reconquista
sobredeterminaron la
perduración de comunidades
libre en la Extremadura
Histórica, condicionando un
tardío mecanismo de
reproducción espacial del
sistema (SXII) Ello recuerda la
naturaleza asincrónica y
dilatada de cambios feudales

Clase 2

Caracteres estructurales de los pueblos nómades. Dinámica de la formación y desintegración de


agrupamientos y filiaciones étnicas: etnogénesis. Las migraciones del SV y los reinos romano-germánicos.
Condiciones de la instalación de los germanos en el espacio del Imperio Romano: tesis sobre reparto de
tierras, sobre reparto de impuestos y sobre instalación socialmente diferenciada. Repercusiones
historiográficas. El debate sobre las causas de la caída de la esclavitud (rentabilidad, dificultad de
reproducción, lucha de clases); referencia a la villa esclavista y al concepto de modo de producción
esclavista. Transformación del servus en servus casatus. Interpretación tradicional sobre surgimiento

43
temprano de un régimen señorial. Postulados continuistas: tesis fiscalista y tesis sobre supervivencia del
esclavismo. Delimitación conceptual del siervo.
Los romanos llamaban “bárbaros” a todos los que habitaban más allá de los límites del Imperio
Romano. Pero en este vasto conjunto hay sociedades con bases estructurales diferentes a las que
venimos analizando, como las organizaciones nómadas de las estepas asiáticas. La explicación
aceptada sobre los orígenes de las migraciones del s. V (aunque insuficiente respecto a todos los
movimientos del periodo) es que estos pueblos nómades habrían presionado y provocado
desplazamientos en cadena desde Rusia hacia Europa oriental y hacia las fronteras del Imperio,
favoreciendo la migración y asentamiento de pueblos germanos en suelo romano. Esto se combina con
una serie de factores políticos internos y antecedentes de vínculos comerciales y contactos previos entre
romanos y bárbaros. Sobre el conjunto de pueblos del universo cultural germánico que protagonizan
estas migraciones (visigodos, ostrogodos, sajones, francos, burgundios, lombardos, vándalos, suevos,
etc.) no hay que pensar en una unidad más allá de afinidades lingüísticas y similitudes en las prácticas
sociales, ni aferrarse mucho
al término “germánico” porque en la elaboración cultural pudieron intervenir, por
ejemplo, influencias celtas, etc. Se trata de un conjunto heterogéneo de tribus que no
constituían entidades étnicas firmes. Lo que sabemos es que estos pueblos tienen una
dinámica característica que consiste en sumarse a grupos victoriosos o admitir en su
seno a los vencidos, por lo que los agrupamientos son flexibles y cambiantes; los que se
agregan a otro grupo adoptan elementos de su indentidad (nombre, mito fundacional,
etc.). Los historiadores se refieren a esta dinámica con la noción de “etnogénesis”, que
se aplica a los pueblos de este periodo, y que considera la pertenencia a una etnia como
un fenómeno subjetivo, relacionado con la adhesión o la adopción de una tradición antes
que con factores raciales o identidades inmutables. Sólo tendríamos consanguinidad a niveles muy
reducidos, es decir, no se puede sostener para estos grupos una descendencia de antepasados comunes;
hay adhesión a una tradición que en todo caso sostiene como marca de identidad esa descendencia
común.
Esta dinámica también explica la formación de los grandes conglomerados que cruzan las fronteras en
el s. V, que se habrían formado por la agregación o anexión de pueblos a grupos victoriosos tomando el
nombre y la cultura de ese pueblo (más allá de que esta cultura sea el fruto de múltiples elaboraciones y
reelaboraciones), y también mediante alianzas, formación de ligas y confederaciones, etc. En estos
procesos tienen un papel clave los jefes (recordar las características de los duces de Tácito de la clase

44
anterior), que pueden atraer a otros grupos por sus cualidades militares o carismáticas o guiar a los
suyos a unirse a otro agrupamiento. La práctica de los romanos de incorporar guerreros bárbaros de
zonas cercanas a sus ejércitos, incluso en sus altos mandos, también contribuye a estos procesos; el
prestigio y la experiencia que daba esta participación pudo fortalecer a estos jefes en sus lugares de
origen y potenciar su capacidad de reclutar seguidores y de aglutinar en torno suyo a otras estirpes.
Estos procesos están asociados a un funcionamiento social fundado en el carisma y en el carácter
inestable de los liderazgos y jefaturas; la libertad de modificar lealtades, de incorporarse al séquito de
uno u otro jefe según su poder de convocatoria y perspectivas de éxito, de lo cual hablaba Tácito,
explica los movimientos de anexión o escisión. Aun cuando desde la época de Tácito a las migraciones
estos pueblos hayan evolucionado en cuanto a su diferenciación interna, siguen en juego elementos de
su funcionamiento.
Una de las cuestiones que se discute sobre estos procesos es cómo fueron las condiciones de la
instalación, sobre lo cual hay muy pocos testimonios, por lo que las teorías son básicamente
especulativas, y el debate muy árido porque discurre sobre la interpretación de tal o cual vocablo de
unas pocas fuentes, que ni siquiera son contemporáneas a la instalación (por ej. los códigos de leyes
que elaboraron las monarquías romano-germánicas en los siglos siguientes). El texto de Guy Halsall
(HALSALL, G.: Las migraciones bárbaras y el occidente romano (376-568), Valencia, 2012. Cap.
XIII, PDF Halsall Las migraciones bárbaras, cap. XIII) les dará una idea de lo que estamos
diciendo.
Resumo lo central de las teorías sobre la instalación: La teoría tradicional (formulada por Gaupp en el
siglo XIX) plantea que entre romanos y bárbaros habría habido un reparto de tierras, basado en el
sistema de alojamiento de tropas que tenían los romanos (hospitalitas); según este sistema el soldado
recibía alojamiento y comida del propietario romano o derechos de usufructo sobre los bienes. La teoría
de Gaupp hace extensivo este sistema a los bárbaros llegados al Imperio, que habrían recibido un tercio
o dos tercios de las propiedades. Por ejemplo, la mención en los códigos a sortes Gothorum (parcelas
de los godos) y tertias Romanorum (tercias de los romanos) está en la base de la idea de que los godos
recibieron dos tercios de las propiedades, etc. En cada lugar se habría procedido a un reparto de tierras,
lo que implica un proceso expropiatorio de dimensiones, aunque no hay evidencia de reacción o quejas
de los romanos, lo cual se argumenta como uno de los puntos débiles de la teoría. Los pormenores y
evolución de esta teoría pueden verlos en el texto de Halsall, para conocer la fundamentación; no es
necesario retener los detalles.

45
Esta es la teoría que seguían los autores clásicos, como Sánchez Albornoz, por ejemplo, o Alfons
Dopsch. El caso de Dopsch es interesante. Siguiendo el esquema tradicional, plantea que en Italia los
germanos recibieron un tercio del suelo romano, pero uno lee: “no hay detalles sobre su distribución”,
“no se sabe cómo fue el reparto”, etc., lo que pone en evidencia el sustrato especulativo. Sin embargo
Dopsch sale del esquema para el caso de los francos: dice que aquí el establecimiento fue pacífico,
mayormente en tierras fiscales o vacantes, y que hubo colonización de zonas cercanas a núcleos
existentes o estratégicas militarmente. Esa colonización se habría realizado de acuerdo a los parámetros
que Dopsch atribuía a los germanos del relato de Tácito: con acceso individual y generalizado a la
propiedad de la tierra, preservando terrenos para aprovechamiento común (bosques, etc.), con lo cual
con la instalación se reproduce el sistema de propiedad germánico en los términos de Marx. Esta
propiedad individual no
sería una novedad: concuerda con la pequeña propiedad individual de pobladores romanos.
En los 80 cambia el paradigma sobre la cuestión de la instalación con la teoría de Walter Goffart.
Goffart cuestiona la idea de un reparto de tierras, entre otros argumentos porque los germanos
representaban una parte mínima de la población; también por la ausencia de testimonios de reacciones
sobre una expropiación, y porque el sistema de hospitalitas no tenía el espíritu de transferir sino de
preservar derechos de propiedad.
Plantea que lo que reciben las aristocracias germanas no son tierras sino el derecho a cobrar los
impuestos que pagaban esas tierras al fisco en cada lugar; no se divide el suelo sino el catastro, es decir
el registro de bienes en base a los cuales se establecía el impuesto. En base al registro fiscal, que es una
lista de propiedades, se habrían adjudicado entonces a los guerreros bárbaros fracciones de lo
consignado en estas listas para que cobren los impuestos correspondientes, con lo cual los propietarios
romanos de
esas tierras seguían pagando como siempre pero a las autoridades bárbaras. Habría entonces cesión de
impuestos, no de tierras, y distribución de este derecho entre los soldados.
En general hay acuerdo en que una expropiación es poco probable, salvo excepciones; el
cuestionamiento principal a la tesis de Goffart es la ausencia de pruebas o la interpretación un tanto
libre de los testimonios. La tesis de un reparto de tierras, que había quedado relegada después de
Goffart, está siendo reeditada últimamente por medievalistas ingleses como Chris Wickham o Ian
Wood. Según Wickham hay terminología asociada a la cesión de tierras, aunque el reparto no
respondería a un criterio general para aplicar a todos. Por otro lado, Wickham tiene la idea de que los
ejércitos bárbaros remuneraban a sus soldados con tierras (al estilo feudovasallático) y no con dinero

46
proveniente del ingreso fiscal, y ésta sería de hecho una de las causas de la caída del Estado fiscal
romano, que es uno de los aspectos que involucra esta discusión: ¿continuaron las monarquías bárbaras
con el cobro de impuestos? ¿Podían sostener la infraestructura y factores de legitimidad como para
seguir cobrando regularmente impuestos? ¿Les interesaba intentar esto? Algunos autores, como
Durliat, consideran que sí, y postulan entonces que las migraciones no significaron un cambio
trascendente porque los nuevos estados continuaron sosteniendo el cobro de impuestos, que para esta
corriente, llamada fiscalista, sería la forma
principal de explotación, que habría perdurado hasta los tiempos carolingios. Wickham
en cambio plantea que se verifica un proceso de declinación del sistema fiscal entre los
siglos V-VII, en parte porque este sistema no era necesario si los ejércitos se sostenían
de otra manera; las aristocracias bárbaras, según esta interpretación, no hicieron mucho
por sostener el sistema fiscal, que requería esfuerzos de infraestructura (actualización de
padrones, agentes de recaudación, etc.) y era costoso en términos sociales porque era
impopular. Wickham comprueba esta decadencia en diversos lugares (observa falta de
pago, moratorias, dificultad para reclutar agentes para el cobro de impuestos, protestas,
etc.). Sobre esto vamos a volver porque la declinación del Estado es la base de la
interpretación de Wickham sobre las características estructurales de las sociedades del
periodo. Otra implicancia de asumir la tesis del reparto de tierras es que al menos
algunos sectores de la aristocracia bárbara se habrían convertido en latifundistas.
Sobre el problema de la instalación hace un aporte Carlos Astarita: siguiendo
nociones del relato de Tácito, como la naturaleza inestable del poder de los jefes y otras
observaciones que sugieren alejamiento de la tierra (la consagración a tareas militares o
de gestión, etc.), plantea que estos guerreros no buscaban convertirse en terratenientes
sino establecerse como autoridades políticas, es decir, lo que habrían logrado es un
derecho teórico de propiedad sobre lo conquistado que no implicaba posesión real del
suelo; estos jefes se inscriben en una dinámica de construcción permanente del estatus,
que también explica el vínculo con sus comitivas, que obtendrían derechos de mando
sobre distritos (honores). En un proceso muy gradual, estas elites, devenidas
autoridades públicas, convertirán estos derechos políticos en derecho a la renta (esto lo
veremos más adelante). En cuanto al conjunto de hombres libres que acompañan a la
elite, Astarita retoma en términos generales la idea de Dopsch sobre los francos, es
decir, se habrían instalado como pequeños propietarios mediante procesos de

47
colonización (en tierras fiscales, vacantes, incultas, etc.), adquiriendo derechos sobre las
tierras labradas.
Las distintas visiones sobre la forma de instalación de los bárbaros sustentan
también concepciones sobre las vías de formación y generalización de la relación de
renta (que Wickham va a asimilar al concepto de modo de producción feudal); la
expansión de esta forma de explotación se ha explicado a) a partir de la propiedad de
tierras, extendiendo desde el núcleo patrimonial derechos sobre el conjunto, o b) a partir
de derechos políticos sobre distritos, transmutando estos derechos en derecho al
excedente y medios para absorber propiedades. Veremos esto más adelante; señalamos
ahora la vinculación entre las teorías sobre la instalación y argumentos sobre el origen
del feudalismo.
La discusión sobre los cambios que se producen en el periodo de las monarquías
bárbaras incluye el debate sobre la declinación del esclavismo (o su supervivencia e
incluso reforzamiento). Los historiadores clásicos planteaban que en el periodo se iría
generalizando la tendencia a instalar a los esclavos en tierras, es decir, proporcionarles
una casa y una parcela para su manutención exigiéndoles rentas y servicios diversos.
Entre los historiadores tradicionales esto expresaba el avance de un “régimen señorial”;
entre los marxistas este cambio se planteaba como pasaje del modo de producción
esclavista al modo de producción feudal. Esta perspectiva, centrada sólo en el
esclavismo, actualmente está superada, ya que la transición se plantea en términos de
transformaciones a nivel de la formación social (es decir, en términos del peso relativo
de las distintas relaciones productivas que coexisten en una totalidad social). Por otro
lado, actualmente la mayoría concuerda en que la villa esclavista de tipo antiguo habría
dejado de ser predominante hacia el siglo II o III, y que desde el IV la forma principal
de explotación sería el impuesto, junto al aumento y empeoramiento de las condiciones
del colonato. No obstante, aunque la esclavitud como sistema ya no sea dominante en el
periodo de las monarquías bárbaras, siguen existiendo fincas trabajadas por esclavos, lo
que demuestra que la decisión de instalarlos no fue una conducta uniforme de los
propietarios. En suma, explicar estos procesos es una parte del problema de la
transición, aunque no todo el problema como se creía.
Puesto que hay autores, como Bonnassie, que postulan la continuidad e incluso
dominancia de un modo de producción esclavista durante las monarquías bárbaras, es

48
oportuno conocer cómo era una villa esclavista romana y cuáles son las determinaciones
del modo de producción esclavista, para que podamos evaluar si este concepto es
aplicable al periodo y si los historiadores que plantean su vigencia ofrecen pruebas de
que estos rasgos hayan sido dominantes.
Para conocer las características de una hacienda esclavista leemos la descripción
que hace Dockés en base al tratado de Columela y otras fuentes. Texto: DOCKÉS, P.:
La liberación medieval, México, 1984, pp. 78-95 (PDF Dockés La liberación
medieval pp. 78-95).
Dockés hace hincapié en la necesidad de vigilancia permanente, la dirección del
proceso productivo por parte del capataz o villicus, la organización del trabajo en
cuadrillas, las formas de control y represión de la mano de obra, la organización del
espacio en función de la vigilancia, etc.
Resumo los rasgos esenciales del modo de producción esclavista en base a la
sistematización de Hindess y Hirst.1 Conviene leer lo que sigue habiendo leído el texto
de Dockés, para poder referir la teoría a una situación conocida.
- Hablamos de modo de producción esclavista cuando el trabajo esclavo es el
fundamento de la producción y la relación de producción dominante.
- Los productores directos (esclavos) son propiedad de los no productores (amos).
- Todos los factores de producción son propiedad del amo, que tiene que aportar los
elementos que requiere el proceso productivo (herramientas, ganado, materias primas,
etc.), es decir, el proceso productivo no puede realizarse con independencia del
propietario (a diferencia del modo de producción feudal, que supone externalidad del
señor respecto al proceso productivo).
- El productor directo (esclavo) no controla el proceso productivo; hay separación entre
productores y medios de producción, es decir, el esclavo no tiene posesión efectiva de
estos medios (tierra, ganado, herramientas, etc.) y por eso no tiene acceso directo a la
subsistencia y otro debe alimentarlo. Esta separación del productor directo de los
medios de producción distingue al modo esclavista de los demás modos de producción
precapitalistas, caracterizados por la relación orgánica entre el trabajador y las
condiciones objetivas del trabajo, con las cuales el productor directo mantiene un
vínculo de propiedad o posesión. La relación del capital implica justamente la ruptura
de este vínculo, ya que presupone la desposesión del trabajador de los medios de

49
producción y subsistencia: el trabajador sólo cuenta con su fuerza de trabajo. El
esclavismo, entonces, tiene una semejanza con el capitalismo, dada por la separación de
los productores directos de los medios de producción.
- A diferencia del capitalista, que compra fuerza de trabajo, el esclavista es propietario
del esclavo y se apropia de su fuerza de trabajo; y a diferencia de la relación capitalista,
en el sistema esclavista no basta con poner al productor a trabajar: hay que obligarlo, y
hay que obligarlo de manera continua, por eso la necesidad de vigilancia y supervisión,
que describe Dockés, es estructural. Marx señaló que si bien la vigilancia es un requisito
de cualquier relación de explotación, la dimensión que tiene en el esclavismo se asocia
al hecho de ser ésta la forma más extrema de antagonismo de clases.
- El proceso productivo está entonces bajo control del esclavista, que coordina y
supervisa (mediante agentes) todo el proceso, en el cual predomina la cooperación
simple (todos hacen la misma tarea; recordar la organización en cuadrillas de esclavos
encadenados, etc.).
- En cuanto a la forma de extracción de excedente, todo lo que produce el esclavo
pertenece al amo, aunque el amo tiene que garantizar la reproducción del esclavo, que
entra en la esfera de los costos de producción.
- El esclavismo como sistema presupone desarrollo del intercambio y de la propiedad
privada, e históricamente convivió con otros sistemas productivos.
Tradicionalmente se planteaba entonces que el proceso central de la Temprana
Edad Media era el de colocación de esclavos en tierras, es decir, su conversión en
tenentes, que confluía con el deterioro de la situación del colono, conformándose una
única clase de dependientes o siervos, caracterizados por la obligación de entregar
excedente en forma de renta. El servus (esclavo) pasa a ser un servus casatus (esclavo
instalado, con casa). Esta transformación implica un cambio estructural, porque
modifica la relación de los productores directos con los medios de producción; el
productor pasa a estar en posesión de esos medios, con relativo control del proceso de
producción; produce para su subsistencia y produce excedente para el señor.
El vocablo servus (pl. servi) continúa utilizándose en los documentos durante
todo el periodo (hasta el siglo X aproximadamente), debido a que se conserva el estatuto
servil, aunque los contenidos de esta condición en la práctica son variados. En los
documentos también aparece el neutro mancipium (pl. mancipia) y el femenino ancilla

50
(pl. ancillae), más asociados al esclavo de tipo antiguo. En cuanto al vocablo servus,
que predomina en los documentos, no siempre va acompañado de casatus para indicar
su instalación, por lo que hay que deducir por el contexto si se trata de un esclavo (en
términos de la relación productiva) o de un siervo. A diferencia del esclavo, el siervo no
es propiedad del señor sino que está sujeto a lo que llamamos dominio político sobre la
persona, en referencia a la sujeción y a la gama de obligaciones que se imponen sobre
aquellos que, a diferencia del esclavo, no son tratados como cosa. Esta gama incluye
situaciones muy variadas; en las más extremas se puede hablar, desde la categoría de clase estamental,
de un siervo esclavizado, de manera de dar cuenta de la relación de
producción y de la condición jurídica específica.
En el texto de Bonnassie “Supervivencia y extinción..” (clase 1 de prácticos)
verán que el autor interpreta siempre servus como esclavo, y que fundamenta la
supervivencia de la esclavitud en base al número de veces que aparece este vocablo en
los códigos de leyes y otras fuentes, sin considerar la relación productiva ni el contexto
en que aparecen esos vocablos (por ejemplo, fugas de esclavos, un indicador de la crisis
del sistema más que de su dominancia).
Remito a este texto de Bonnassie para el análisis de las causas de la declinación
del esclavismo, que el autor repasa en el estado de la cuestión y desarrolla en el artículo.
Sobre estas explicaciones, nos detenemos ahora en dos cuestiones. El argumento
predominante sobre por qué los propietarios de esclavos habrían decidido instalarlos en
una parcela de tierra y desentenderse de su reproducción es que la colocación resultaba
más rentable que mantener al esclavo, especialmente cuando se dificulta la captura de
esclavos; que el productor tendría mejores rendimientos si dirigía él mismo la
producción, mayores estímulos para producir más, etc. Dockés va a refutar estos
argumentos (demuestra la mayor productividad del trabajo en la hacienda esclavista,
asociada al trabajo coordinado, etc.; la posibilidad de la crianza a falta de razzias; la
dificultad para vigilar al siervo instalado, que intentará siempre defraudar la parte del
señor; el desinterés en producir más por parte del que se rige por la meta de la
subsistencia, etc.). El factor central, para Dockés, es la lucha de clases. Dockés se
refiere no solamente a las revueltas, que son ocasionales, sino a la lucha cotidiana
(sabotajes, maltrato a los animales y a las herramientas, lentitud, robos, rapiña,
incendios, intentos de fuga, etc.). Lo que subraya Dockés es que todo el esfuerzo de

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vigilancia del sistema de tipo carcelario que es la villa esclavista (prisiones
subterráneas, castigos ejemplares, etc.) refleja el miedo al esclavo y a la rebelión. Por la
crueldad que implica, el sistema esclavista requiere de un aparato represivo eficaz,
porque esta represión debe garantizarse más allá del nivel de la villa. El esclavismo
necesariamente requiere un Estado fuerte que garantice el sometimiento del esclavo, por
eso Dockés relaciona la declinación del sistema esclavista con la declinación del Estado
en los tiempos de las convulsiones del III y del V. Pero agrega factores internos: el
Estado declina porque la propia clase terrateniente va socavando sus bases mediante la evasión de
impuestos y la difusión del patrocinio (la incorporación de campesinos como
colonos); al debilitar la base social del Estado se torna inviable sostener un sistema fundado en el
trabajo esclavo. Este es un argumento que va a retomar Wickham para explicar la caída del Estado
fiscal y el avance de otras formas productivas desde el siglo IV en adelante.

Clase 3

Wickham
Capítulo VI: La crisis política y la construcción estatal del norte

En torno al 600 las sociedades del norte eran sociedades adheridas al MP campesino, pese a que para el 800 la
mayoría de ellas evolucionara en dirección de un modelo feudal (Inglaterra); mientras que Irlandda es de las
regiones que lo hace en menor medida. Este cambio es fundamental en la construcción estatal, ya que sin
predominio efectivo/coercitivo de los aristócratas terratenientes sobre el campesinado y sin la sujeción de estos
últimos a la dependencia económica, los recursos de los sistemas políticos de las regiones habrían seguido
siendo limitados. Por lo tanto, la construcción estatal guarda estrecha relación con el desarrollo de una
aristocracia terrateniente. Una e las versiones de sociedad jerarquizada y adscrita al MP campesino, es aquella
que un gobernante/señor local se comporta como un cabecilla de individuos libres (ligaos por lazos de
obligación/lealtad mutuas, por vínculos e identidad comunes. En las sociedades sedentarias los acólitos de este
tipo de gobernante son campesinos libres, que consiguieron compromisos militares con el cabecilla y ofrecen
tributos (intermitentemente) pero en el plano económico son autónomos y los gobernangte han de
corresponderles con obsequios o gestos. Tanto el gobernante como sus seguidores pueden vivir en las mismas
tierras, pero con frecuencia, los derechos relacionados con su posesión se superponen, sin que la propiedad
revista el carácter de exclusividad que muestra la posesión de tierras en el MP feudal, donde una persona es
propietaria y los demás arrendatarios. La ausencia de derechos de propiedad exclusivos señala la existencia de

52
una sociedad de este tipo, tribal (aunque lo contrario no sea cierto) Las sociedades tribales podían transformarse
en aristocráticas, feudales.

Hay tres particularidades en UK: El SV atestiguó un espectacular desplome de la complejidad de la cultura


material existente en la isla. Además, a partir del momento de disposición de fuentes escritas (600), hay una
estructura política fragmentada, con múltiples pequeñas unidades autónomas (UK/GALES) gobernadas por
reges (reinos) que tenían poco en común con los reinos romano-germanicos de Europa; también después de 670
en Inglaterra (y un siglo antes en Gales) dichas practicas terrateninetes presentan características peculiares
respecto al resto de Europa.

Las tierras bajas británicas tardorromanas conformaban parte común del imperio romano: de carácter mas
provincial que la mayoría, pero sin diferencias de estructura. Gran Bretaña (zonas altas) y Gales eran zonas
militares y con incompleta romanización cultural. Sin embargo, la zona de tierras bajas estaba compuesta por la
normal jerarquía de asentamientos romanos: en torno a veinte civitates, unas cuantas ciudades de pequeño
tamaño, varios cientos de villas, pueblecitos y aldeas de escasa entidad y casas de labranza aisladas; un
panorama similar al de Galia del norte. En torno al 350, cuando en el norte galo disminuyó el numero de villas,
en Gran Bretaña sus equivalentes siguieron prosperando por espacio de una generación mas. Culturalmente UK
no mostraba diferencias respecto de otras zonas imperiales, pues la cristanización se había desarrollado a lo largo
del siglo. No obstante, después del 400 se preicipitó la crisis económica. Materialmente, siguen saliendo a luz
ejemplos de continuidad.

Los asentamientos anglosajones, cuando aparecen posteriormente a los años centrales del SV, no muestran tipo
alguno de influencia cultural británica indígena. Ha habido una agria disputa respecto al hecho de si los tipos de
casa anglosajones recibieron o no influencias romano-britanicas. En el momento presente, ganan la disputa los
que argumentan que no existió tal influencia: existen paralelismos en el resto de Europa que reproducen tales
características y en UK, las estructuras de las casas que revelan las excavaciones de los emplazamientos
altomedievales no anglosajones son muy evancescentes. Asimismo, la primitiva cercamica anglosajona
(elaborada a mano) muestra que las estructuras comerciales eran simples y había una notable falta de
especialización. Los estilos y tecnicas en uso en estas cerámicas guardan parecido con los de Alemania
septentrional y no se vinculan con las pautas romanas. Las zonas no anglosajonas de UK carecían de ceramica,
salvo por las pequeñas cantidades de objetos de importación en centros políticos de zonas occidentales remotas.

Se ha argumentado que antes de la llegada de anglosajones la economía de UK había mantenido vínculos


estrechos con el sistema fiscal romano para poder resurgir después independientemente, que la retirada de Roma
condujo al brusco final de practicas tributarias y que la consecuencia fue una crisis sistémica de las elites que
arrastró todo en caída. Pero por si solo, este argumento no explica lo sucedido con Galia. El estado romano debió

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de haber perdido parte de su cohesión en la Galia septentrional del SV pero, su economía no se derrumbó. En
esta zona debieron perdurar aspectos de la infraestructura político-militar. Sin embargo, perduró una aristocracia
terrateniente con capacidad para operar a una escala de considerable magnitud . En UK postromana no hay
elementos equivalentes a la aristocracia. La tradicional forma de ejercicico de poder de la aristocracia
terrateniente fue una de las principales victimas del repliegue estatal en UK y fue esta crisis aristocrática la que
condujo a la debacle económica en UK (debido a que trajo consigo el desplome fiscal y a que habría provocado
una recesisión económica como Galia) Dicha crisis explica por que tambien UK fue incapaz de mantener las
estructuras locales del estado romano, al menos residualmente basada en la posesión de tierras. El hecho dde que
los primeros asentamientos anglosajones sean tan simples materialmente, significa que la aritoscracia era pobre o
no se distinguían de ese modo, y una minisucula minoría se las arregló para imponer una cultura material nueva
a la minoría indígena, en una generación. Ademas, en UK (tierras bajas) se habló germanico, lo cual se distancia
de lo ocurrido en el resto de Europa (excepto de zonas fronterizas con Roma) Esta falta de influencia celta,
británico, o gales es algo atipico en situaciones con contacto cultural. Probablemente ocurría que fuera
consecuencia de la debilidad del latín en UK (lengua que gozaba de una consideración cultural elevada)
Asimismo, la existencia del elemento campesino contribuyó a producir chatas jerarquías sociales (SVI) Gran
parte de la población debió haber estado afincada en la zona de tierras bajas, donde se asentaban los
anglosajones. Por consiguiente, los principales cambios de la cultura material de Inglaterra (SVI) se comprenden
a partir de la aculturación sufrida por esa mayoría al contactarse con normas materiales anglosajonas (causando
un incremento en asentamientos identificables y practica de rituales funerarios anglosajones) Hacia el 600 quedó
consolidado el proceso de aculturación. A partir del SVII (cuando hay pruebas escritas relativas a los reinos de
Inglaterra) hay una mayor jerarquía que antes y un notable grado de fragmentación política. El tamaño de cada
uno de los grandes reinos observados en torno al 600 rondaba el de condados actuales. Tales reinos constituían
un avance de la fusión política previo a los reinos de dimensiones equivalentes a dos condados) Ni el
tamaño/grado de desarrollo de las organizaciones políticas indígenas británicas que perdieron terreno frente a las
dirigidas por los anglosajones eran superiores a la de estos pequeños grupos tribales, pues de lo contrario nunca
habrían cedido militarmente ante ellos. El espectacular cambio de tamaño respecrto a lo que era habitual en el
mundo romano del 400 se verificó antes de la llegada de anglosajones y no fue consecuencia de su invasión. En
las fuentes primitivas, la gobernanza y resolución de las disputas son ad hoc y no se hacen referencias (salvo
pocas veces) a roles políticos permanentes. Estos reinos no encajan con el tipo ideal de estado, sino que
muestran que después de un periodo de reorganización hay parámetros simples del poder político y a pequeña
escala.

La principal diferencia ultima entre UK/Europa reside en la posesión de tierras. En la época de reogzanización
política, las fuentes (principalmente cartularios) sostienen que los gobernantes ceden propiedades a las iglesias
en concepto de donación permanente. Dichas donaciones se ven acompañadas de exenciones de deberes

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seculares (aunque no están del todo claro) Para mediados del SVIII existe una clara distinción entre deberes de
cuyo cumplimiento exime el texto y los que deben satisfacerse. Las cedulas crearon una forma especial de
posesión eclesiástica que podían sólo conceder los gobernantes (evidente privilegio) Eran tierras dotadas de
privilegios, cuyas circunstancias eran diferentes a las de las tierras sin cedula. Tal situación coloca a UK en una
situación distinta a la de cualquier otra región documentada del continente, creando al mismo tiempo un
problema. Dado que las tierras desprovistas de una cedula son tierras carentes de documentos, esta lejos de
resultar sencillo decir en que consistían realmente esos privilegios y en qué radicaba la normal posesión de
tierras no eclesiásticas a fines del SVII y antes. Los textos conceden plenos derechos de propiedad sobre las
fincas, aunque hay pruebas de incoherencias que nos hacen dudar de las fuentes. En síntesis, las tierras del libro
y el ius eclesiasticum fueron expresión de una forma solida de derecho de posesión, con el que los hombres de
iglesia de Italia/Francia se habrían sentido cómodos. Las iglesias querían ejercer el máximo control posible sobre
cualquier producto agrícola que brindase la tierra y querían hacerlo permanentemente sin que existiera
posibilidad de reversión legal y el formato de las cedulas importadas era solemne como para transmitirlo así.

En Italia/Francia, los derechos de enajenación eran inseparables de la transferencia de una propiedad, como
ocurría con el derecho romano, y comenzó a señalarse explícitamente en Inglaterra. Las iglesias tendieron a
considerar que los derechos de enajenación no resultaban demasiado útiles, ya que rara vez dejaban escapar un
pedazo de tierra y no pasaría mucho tiempo hasta que los concilios eclesiásticos lo impidieran. No obstante, los
laicos (beneficiados) consideraron que este derecho fuera particularmente valioso. Estos derechos de
enajecnación no eran útiles. A fines del SVIII, las cedulas dirigidas al laicado habían aumentado en numero y se
los consideraba como derechos valiosos, convirtiéndose en un elemento corriente la tenencia de tierras (por la
Iglesia/laicos) La gama de derechos vinculados a la tenencia de tierras en la Europa continental tardó mas de un
siglo en ser habitual en UK.

Si pensamos que estas grandes porciones de tierra pudieron haber constituido fincas en el sentido romano de la
palabra, de propiedades provistas de un dueño absoluto, se habría tratado de fundos enormes, sus propietarios
habrían sido muy ricos y sus habitantes sometidos a una fuerte sujeción, materializada en zonas de gran
amplitud/heterogeneidad. Pero esta interpretación tiene tres problemas: En primer lugar, los reyes que concedían
estas porciones de tierra tendrían que haber sido propietarios de todas las tierras de sus reinos o de gran parte de
ellas, antes de comenzar a ceder propiedades a la Iglesia (tendrían que haber sido personajes dominantes
rodeados por súbditos con funcion de arrendatarios, tanto campesinos/aristócratas) Estos habían reinstaurado el
poder absoluto de los reyes (John, afirmaba que la tenencia de tierras no podía heredarse) En segundo lugar, los
primeros códigos jurídicos anglosajones del SVII dedican gran cantidad de espacio a los campesinos libres y a
los problemas agrícolas que enfrentaban. Finalmente, el ultimo problema es arqueológico: En torno al 500, la
primitiva cultura material anglosajona era simple; hacia el 700 su carácter no era mucho mas elaborado. En la

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zona había elaborados trabajos de metalistería en sepulturas, y hasta el SVIII esto no cambia (dicha
transformación formó parte de la fase siguiente del desarrollo ingles) El modelo que tiene por fincas a las
poriciones de tierra cedidas por grupos de yugadas NO FUNCIONA. No obstante, una visión alternativa es que
los reyes ocupaban una posición de superioridad en relación con estas grandes porciones de terreno y se
dedicaban a percibir tributos de acólitos que los seguían, quienes tenían derechos sobre las tierras. Era este
tributo lo que los reyes cedían a las Iglesias en las cedulas y su cuantía no era enorme. De todas maneras, la
diversidad de productos consignados en ella es tan amplia como la que registran las leyes de los primeros reyes
ingleses y la magnitud de lo detallado es inferior. Las tierras podían estar sujetas a una notable variedad de
canones obligatorios: no existe ningún signo temprano que revele que alguna de ellas fuera un pesado gravamen.
Tampoco existía una clara diferenciación conceptual de estas obligaciones tributarias.

En el 700, las parcelas arrendadas en las tierras interiores fueron una minoría, que luego aumentó y superior a las
exteriores. A nivel académico se han referido a estas cuestiones de no muy vago, aunque el vocablo gafol poseía
amplio campo semántico que variaba de impuesto a renta y lo mismo con land (extensión de tierras) Por otro
lado, las leyes de los primeros reyes ingleses relativas a la tenencia de tierras asumen la existencia de
compromisos sociales complejos. Hemos de concluir que se produjeron en un estrato social diferente al que
queda consignado en las cedulas y otros documentos similares. La tenencia de tierras no era una cuestión
sencilla, debido a que no implicaba la existencia de derechos exlcuisvos del tipo que asumen nociones jurídicas
romanas o modernas. El número de aristócratas o individuos sin libertad que vivían en cualquier territorio dado,
junto con la cuestión de quien pudiera pagar mucho y quien no, no importaba a la monarquía/iglesia.

La Inglaterra del SVII era una subregión en la que el poder político poseía a menudo dimensiones minúsculas.
Se hallaba sustentado en unas porciones de tierra que podían ser enormes. Gales fue una de las pocas zonas del
imperio romano de Occidente que los invasores germanicos no llegaron a conquistar en ningún momento y la
mitad de esta subregión conservó su independencia hasta el SXIII. No hay demasiadas pruebas que atestigüen la
existencia de tradiciones culturales romanas (exceptuando escritura/cristianismo) en torno a los ss. VII-VIII ¿En
que época se originaron los reinos? Gwynedd constituía el centro de la parte menos romanizada de Gales, en el
NE y su estructura política bien pudiera mostrar elementos e continuidad respecto de las practicas tribales de los
tiempos romanos/prerromanos, pese a que su denominación fuese nueva y a que es posible que sus gobernantes
fueran inmigrantes venidos del norte de UK. En el SV era una zona de asentamiento de irlandeses. Es posible
que en el SVI, estas ffueran las entidades políticas de mayor tamaño de UK posromana, aunque su cohesión se
habría basado en circunstancias locales difícilmente exportables al otro lado de las montañas, cuya romanización
era incompleta. Por otra parte, esas dimensiones importantes no se traducían en unas poblaciones mayores, dado
que la mitad de Gwynedd/Dyfed están compuestas por tierras altas no aptas para la explotación agrícola. Por el
contrario, las zonas de tierras bajas de UK anglosajona, fueron romanizadas y tuvieron que haber experimentado

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el mismo tipo de desplome material/político que el este de UK. No obstante, en las tierras bajas del oeste, a fines
del SV, hay signos materiales que indican que se esta produciendo la reorganización de una elite. Después de
475 empiezan a ocuparse de nuevo toda una serie de fuertes situados junto al mar, o cerca de el, ambos lados del
canal de Bristol y hay pruebas de que los ocupantes son de elevada posición social. No pareció costoso
conformar una elite, pero hay signos que indican un consumo notorio que los asentamientos (anglosajones)
existentes por esa misma época en el este de UK aun no consiguen igualar y que de hecho tampoco logran
alcanzar los centros indígenas del interior. Estos reyes son los que sobrevivieron a la tribalización de las tierras
bajas (SV) sin quedar asimilados a los anglosajones, los mismos que desarrollaron una cultura material propia y
un sistema de valores específicos. En los reinos galos, se encuentran muchas semejanzas con el caso ingles: La
primera es que los reyes eran los únicos que hacían donaciones a la Iglesia. La segunda radica en las primitvas
cesiones y transferencias de propiedades de entidad notable (fincas enteras; villae o agi) y finalmente, en que los
pagos derivados de estas donaciones se expresaban en provisiones. No hay una clara constancia de la exacta
magnitud de la carga que suponía el abono de estos canones. Las cedulas galesas tenían un formato diferente a
las inglesas, pero describen las mismas cosas (amplios pedazos de tierra antiguamente dominados por los reyes y
obligados al pago de unas rentas reducidads) las donaciones del SVIII (aristocráticas) fueron de tierras que
nunca estuvieron sujetas al control de los reyes. Hay una situación igual a la de UK: reinos pequeños y grandes
porciones de tierra, los propietarios campesinos y autónomos debieron haberse visto expulsados de las zonas
dominadas por estas porciones de tierra, pese a que la legislación galesa posterior asuma la existencia de este
tipo de propietarios. Si la modalidad romana de tenencia de tierras desapareció antes de la llegada de
anglosajones, no se trataba de propiedades sino de elementos fundacionales de reinos tribales. La posesión de
tierra en Gales/UK, no tienen en la practica carácter fragmentario y la ausencia de propietarios campesinos, y las
bajas rentas. La fracturar socioeconómica en las tierras bajas del oeste de UK fue tan notable como la vivida en
el este: ambas asistieron a la disolución de la modalidad de tenencia de tierras y a su transformación en pequeñas
porciones tribales. En ambos casos el mantenimiento o reintroducción de la terminología romana vinculada con
los bienes raíces se produjo en el plano político de la tribu. (Caso de Gwent, es un modelo que reproduce el
aspecto que debieron tener las tierras bajas del este antes de la llegada de anglosajones. Dentro de cada agri hay
una combinación de estratos sociales libres de mayor complejidad, ademas de labriegos serviles, quienes quizá
vivieran en un contexto anglosajón, una tierra interior. Estos últimos eran los encargados de generar gran parte
de los productos asociados al canon de los señores. (Podía considerarse tribal) El desplome de la cultura material
y Gales, se debe a la descomposición de tradiciones romanas asociadas a la tenencia privada de tierras, hacia el
450 se había dejado de basar el orden jerárquico exclusivamente en los deechos vinculados con la posesión de
tierras y se los comenzó a supeditar al pago de canones representativos de las relaciones de dependencia política
en la tribu. La forma en que las elites locales pasaron de un esquema a otro es conjetural.

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Posiblemente, en estos teritorrios había sirvientes de mayor confianza del aristocata, especializados en funciones
militares; una franja mas amplia y oscura de clientes tributarios de distintos tipos y posiciones sociales, capaces
de defender el territorio en caso de verse amenazado, dedicados a la actividad militar y el grupo de tenentes sin
libertad de la época romana, los cuales trabajarían en el cultivo de algunas de las tierras y transferirían
excedentes a las capas jerárquicas superiores. Esta situación recuerda al mundo descrito (por las leyes) de los
primeros reyes ingleses. En Galia, la crisis política no tuvo como consecuencia una tribalización sino mas bien la
hegemonía de una aristocracia militar terrateniente inusitadamente poderosa cuyas tierras se entrelazaban con las
de otros aristócratas. No es posible observar, falta de riqueza o limitaciones de magnitudes geográficas (como en
UK) Una de las razones era su papel desempeñado en sus ejércitos. En las tierras bajas de UK, donde había
menos amenazas externas, la sociedad aristocrática tenía un carácter civil y estaba menos preparada para los
peligros y oportunidades de autonomía local. Tambien UK, contaba con una franja menos romanizada en la zona
de tierras altas, donde las practicas tribales no desaparecieron por completo (modelo capaz de inspirar la
actividad social local en caso de que fuera necesario) Hacia el 400, la aristocracia británica de tierras bajas era
mas “romana” que los galos; la consecuencia fue que optaron por la opción tribal. Estas tribus de tierras bajas,
reinventadas ex novo y cristalizadas sobre la base de cualquier tipo de infraestructura e ideología que les
resultara posible generar/preservar en el ámbito local, tuvieron dimensiones inferiores a las dde las tierras altas
(por empezar desde cero) Es posible suponer que en tiempos primitivos en UK, la sociedad tribal permitió la
existencia de jerarquías policéntricas existentes en cualquier territorio concreto, lo que guardó relación con
problemas surgidos para controlar cabecillas específicos. En una fase anterior, el liderazgo fue objeto de
contestación yvarias cabecillas locales compitieron entre sí por los acólitos, recurriendo al éxito a corto plazo, a
su personalidad y generosidad como forma de conseguir que los clientes cambiasen una lealtad por otra. Con
este modelo del “GRAN HOMBRE” la riqueza se distribuyó en sentido descendente, partiendo de los cabecillas
hasta llegar a los clientes y lo hace de modos difíciles de detectar arqueológicamente (salvo UK)

En Africa, la romanización convirtió a los integrantes de las tribus en terratenientes y los sometió lentamente,
generando situaciones en las que ya no pudiesen considerarse a sí mismos, poseedores autónomos de tierras.
Probablemente, una familia provista de la suficiente identidad tradicional como para que (SIV) su patriarca
pudiera ser denominado regulus y ademas hubiera conservado elementos propios de la infraestructura tribal del
periodo prerromano, elementos que el desempeño de un cargo militar romano ayudaría a legitimar. Se observa
en el caso de Gales, una versión prospera y romanizada, integrada en el estado, en la cultura urbana, incluso en la
política imperial, pero con la misma predisposición a reclamar autonomía para la tribu si el estado vacilaba. En
Africa, el estado titubeó y hubo un proceso de tribalización (no significó el rechazo de la retorica romana)

En el caso británico y bereber del norte de Africa, muestran distintas formas de reacción al desplome del poder
político romano. Las estructuras políticas de tipo romano se vinieron abajo en ambas regiones. No obstante, en

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UK las estructuras de intercambio se derrumbaron (aun mas que en el caso bereber) Lo mismo ocurrió con la
magnitud de accion política y los conceptos romanos de tenencia de tierra. En los casos españoles, las
aristocracias terratenientes tuvieron que imponerse (con dificultades, antes del SX) Las experiencias de
desromanización y tribalización fueron diferentes según el caso. La crisis no fue factor suficiente para generar
una sociedad tribal, en todos los ejemplos concurrió la existencia de un modelo tribal o cuasitribal. Es decir, que
se ven los dos aspectos del proceso: el desarrollo de estructuras tribales en zonas del imperio romano, sin
ninguna invasión externa (como sucedió en tierras bajas) En otros casos (como España) las crisis internas podían
generar una sociedad tribal. Si posteriormente colonizaban la zona otros grupos tribales, como sucediera en las
tierras bajas de UK (tras el asentamiento anglosajón o bereber) no hay duda que la cultura local podía cambiar.

CAPITULO IX

Para estudiar la lógica de las economías campesinas en la Alta Edad Media, se elabora un modelo. Examina
como punto de comparación, las estructuras básicas del sistema económico que regia en la época
antigua/medieval, el MP feudal (respecto de los otros modos de producción alternativos) En este sistema, los
terratenientes exigen que sus tenentes les entreguen un excedente, la renta, cuyo volumen era determinado por
relaciones de fuerza. Cuanto mayor fuera el poder de los terratenientes, medido en su capacidad para disponer de
hombres armados en ultima instancia, mayor era el excedente que podían extraer y viceversa. La lucha por la
renta, se desarrolla en un terreno donde las practicas consuetudinarias tienen peso, y donde ejerce influencia la
legislación publica, como sucede con la fijación a la tierra que dictan las leyes del colonato tardorromano. En
este sistema, los terratenientes poseen capacidad de influencia en la posición social que ocupan los campesinos
en el ámbito local, ya que esa posición guarda relación con las condiciones definidas por la tenencia. Por otro
lado, los terratenientes no controlan los procesos de producción agrícola que tienden a permanecer en manos de
los campesinos. No obstante, aparte de este aumento del control, que no solía ejercerse mas que sobre una
pequeña parte de las tierras, los campesinos determinaban el modo de gestión de tiempo y trataban de asegurarse
antes que nada de garantizar su propia subsistencia. Lo que se hallaba sometido al dominio aristoctatico en el
MP feudal eran las líneas maestras del intercambio económico, debido a que ellos eran los principales
consumidores y a que empleaban todos los productos agrícolas que no dedicaban a su alimentación en la compra
de otros bienes rurales (artesanal) El ritmo e la economía aristocrática permitía la posibilidad de acumulación,
asi como el desarrollo de unas estructuras económicas complejas. En esta época (estudiada) la producción de
obetos artesanos refirnados se diriga a múltiples mercados, sobre todo el que representaba a los campesinos pero
dependía de la demanda aritocratica, reyes y clero. Por consiguiente, la acumulación de excedentes y la creación
de un mercado estable para permitir la especialización artesanal fue obra de los señores. En los años centrales de
la Edad Media, donde los señores llegaron al apogeo de su poder, los intercambios, la especialización de la
producción y actividades artesanales semiindustriales se complejizaron, afectando a la agricultura, puesto que

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comienzan a cultivarse plantas capaces de generar una elevada rentabilidad económica, aunque la situación no
estuviera desarrollada para amenazar la producción de subsistencia básica de las comunidades campesinas.

El autor se basa en la antropología económica (Sahlins, Meillassoux) El MP campesino se manifestaba en


diferentes formas, pero como tipo de ideal, su unidad de producción básica es la vivienda familiar individual:
solo en raras ocasiones era posible observar que el control de la producción agrícola recaiga en manos de una
aldea entera. La vivienda familiar trabaja una tierra que controla directamente. Las vivienas familiares rara vez
constituyen unidades igualitarias. Las desigualdades de genero pueden determinar que las mujeres trabajen la
tierra ademas de realizar las labores domesticas o, al contrario, a veces las excluyen del trabajo agrícola; ademas
en la vivienda familiar puede haber miembros que no pertenecieran a ella. No obstante, en las viviendas
familiares campesinas la expectativa es que trabajen todos aquellos miembros físicamente capaces de hacerlo, al
menos durante una parte del día.

Las economías basadas en las viviendas familiares mantienen vínculos comunes a fin de prestarse mutua ayuda.
Sus integrantes intercambian bienes, tanto para consolidar lazos sociales como para obtener aquellos artículos
que ellos no producen. Los campesinos canjean mercancías en todas las coiedades pero en el tipo ideal que
define el MP campesino este intercambio es reciproco debido a que forma parte de la red de relaciones sociales y
encuentra su fundamento en la necesidad. En el MP campesino no es fácil acumular excedentes. Tras la
adquisición de artículos esenciales (como herramientas y utensilios) dichos excedentes se entregan a terceras
personas, como conducta asociada a la red social: parientes/amigos/otros vecinos. (A veces se consumen de
forma colectiva) Esto contribuye a que no haya ninfuna vivienda familiar que decida resolver por su cuenta las
cuestiones económicas y mejore la producción (incrementando horas dedicadas al trabajo o perfeccionado su
tecnología, ya que sus miembros deben dar el excedente resultante a los individuos menos activos y mas
necesitados de su entorno) A su vez, una acumulación deprovista de tal generosiad resultaría arriesgada, ya que
aislaría a esa vivienda familiar de las de la vecindad y en un mal año no recibiría ayuda de las demás. La
simplicidad de este sistema desincentiva todos los tipos de especialización productiva que no se sustentan con la
demanda existente en el seno de comunidades reducidas. (A veces las aldeas se reparten especialidades, siempre
y cuando haya una red local estable) Hay mercados con intercambios comerciales con el exterior, pero es algo
marginal. Sus miembros no tienen que dedicar importantes cantidades de energía al trabajo (aunque depende de
la tecnología agrícola)

Hacia los ’60, los cálculos antropológicos, señalaron que cuanto mas simple fuera la tecnología; menor era el
numero de horas diarias que tenía que trabajar la vivienda familiar campesina. Al mismo tiempo, cuanto mas
compleja fuera la tecnología; mas productiva la economía. Es un argumento convincente, mientras no existan
otras presiones socioeconómicas, como la exacción de excedentes, por las elites de una jerarquía social. Para que
un sistema agrícola de baja intensiad productiva perdure, sera preciso que el tamaño de las poblaciones se ciña a

60
ciertos limites, retrasando la edad del matrimonio u otro control de natalidad. No obstante, estos cálculos, que
optan por conceder prioridad al tiempo de ocio sobre la obtención de excedentes, significan que es frecuente que
las viviendas familiares, así como las comunidades, asuman riesgos al valorar su margen de maniobra
económico. Era común que las viviendas familiares no produjesen lo suficiente y que pasaran a depender
temporalmente de las casas vecinas o que comunidades enteras corrieran el peligro de padecer una hambruna.

Las sociedades regidas segun el MP campesino no son necesariamente igualitarias. En la vivienda familiar hay
desigualdades internas y tambien en la comunidad. Las personas que dan mas de lo que reciben aumentan su
relevancia, su rango social, pasan a tener una importancia ritual mayor o un papel mas escollante en la toma de
decisiones de la comunidad y pueden conseguir que la respuesta que de a sus regalos la gente menos acaudalada
consista en la realización de tareas interesantes par ellos. Las personas que se proponen conseguir una mejor
posición social local pueden optar por trabajar mas o por desarrollar su tecnología productiva, ya que para ellos
las compensaciones de la posición social constituyen un estimulo suficiente, incluso en el caso de que el
excedente que produzcan se emplee en alimentar a otros o sea consumido de cualquier otra forma. En el tipo
ideal del MP campesino, la posición social no tiene permanencia estructural. Para alcanzar el poder en la
practica, la gente tiene que esforzarse y hacer valer su generosidad, su carisma o capacidad de negociación en
favor de otros. Si fracasan en este empeño o se extralimitan y son opresores, los demás retiran su apoyo. Nadie
puede descansar y dar por adquirido su poder obtenido. (Sociedades relativamente igualitarias) La posibilidad de
perder el apoto social evita la acumulación de riqueza como la de poder. Para un individuo/grupo, el poder se
convierta en una posición permanente que deje de depender de las relaciones de reciprocidad y decisiones de
otros supone un gran salto en términos de diferenciación social. Con esa estabilidad, las elites disminuyen sus
actos de cesión de bienes, pero siguen esperando recibir donaciones de terceros, a cambio de unas prestaciones
de servicio menos tangible (como la garantía de protección) En tales casos podemos hablar de diferenciación e
clases y de que el MP feudal sustituyó a su equivalente campesino.

Wickham en toda esta caracterización ve un elemento funcional del sistema económico dominado por los
campesinos, mas que por terratenientes y el signo de la existencia de una lógica económica tan campesina como
feudal (o incluso mas ) Esto encaja con la caracterización de que se trato esta época en los estados como
exacciones económicas de raíz fiscal se hallaban debilitados y que fue un periodo donde las aristocracias se
vieron empobrecidas. Ambas circunstancias dieron mayor margen de maniobra a los campesinos. Parece
probable que, hubiera zonas de Europa en las que este modelo que explica la forma en que operaba el MP
campesino describiera bastante bien, en la practica, el tipo de comportamiento de la gente. El autor sugiere,
tomando como base las estructuras de tenencia de tierras y de la sociedad local, que en Europa altomedieval la
autonomía de la economía campesina debió de haber seguido dos pautas fundamentales, pese a que tambien
hubiera soluciones intermedias. Como afirmó en el CAPITULO 6; la organización de la posesión de tieras no se

61
ajustaba a la practica romana de propiedad exclusiva, lo que significa que los aristócratas tenían clientes y no
tenentes. Las aldeas de campesinos podían deber lealtad/atributo a un señor externo/rey, pero eran pequeñas
pecherías que no menguaban decisivamente la autonomía económica campesina.

Los señores no controlaban parte de la economía de este tipo de poblaciones, excepto en la situación intermedia
que los estudiosos el mundo anglosajón asocian con las tierras inferiores (donde los campesinos carentes de
libertad tenían que soportar una carga de rentas y servicios mas pesada) Sin embargo esos pobladores se hallaban
en márgenes de sociedad franca e italiana, por ser islas con MP campesino noreuropeo. En otros lugares de esas
mismas regiones, la posesión de tierras siguió ajustándose al modelo romano y predominó el MP campesino bajo
otra pauta.

Hubo grandes terratenientes y en sus tierras prevaleció la lógica del MP feudal, aunque hubiera zonas definidas
por la presencia de importantes grupos de labriegos propietarios, que pudieron haber favorecido la lógica del MP
campesino. Los agricultores no debían nada o poco a potentados externos. Tanto en el caso de esta pauta, como
en el de la asociada con las practicas tribales, el punto de inflexión que determinara el cambio ebió de haber sido
aquel en el que los mayores terratenientes lograron alcanzar influencia como para controlar los factores que
definían el funcionamiento económico aldeano: una vez conseguida esa influencia, la aldea había pasado a
integrarse en un MP feudal. Esta segunda forma del MP campesino, una forma que perduraba era la tenencia de
tierras romanas, entremezclando tierras oscuras con claras. Había fricciones, donde los señores habran tratado de
controlar con el uso de fuerza la economía de la aldea inmediata; en otras las elites aldeanas de las poblaciones
autónomas (para lograr un ejercicio mas permanente de la autoridad local, habran intentado hacerse con el
patronazgo de los señores de los alrededores y a la inversa, existieron campesinos dependientes que procurasen
emular la autonomía económica de sus vecinos. En toda microrregión predominó uno de los dos MP. El hecho
de que estos aristócratas asimilados al MP campesino constituyera una elite tampoco se debía al consentimiento
de sus vecinos labriegos y vivían a costa del trabajo de otras personas, de individuos carentes de libertad. No por
ello dehaban de tener que negociacr con los campesinos libres para conservar su legitimidad, puesto que no
vivian insertos en el marco de una sujeción de clase generalizada. Una segunda particularidad empírica de la
Europa altomedieval radicaba en que en el interior de las comunidades campesinas, los rangos sociales fueron
mas estables de lo sugerido. Los integrantes de las elites locales se distinguían, por poseer una mayor extensión
de tierras y de disponer otros recursos. Había ademas, distingos legales codificados y heredables. No por ello
deja de constituir Islandia una guía para comprender de que modo podían encajar esos rangos heredados en el
MP campesino, ya que en la practica para conservar su poder en zonas teóricamente sujetas a su autoridad, el
godar (independientemente de su posición legal) debía ser generoso, ademas de un eficaz cabecilla político. Hay
pocos indicios de que en esta región las elites hubieran logrado algún genero de acumulación de recursos o
contado con apoyo político con anterioridad al SXIII. El hecho de pasar de un liderazgo local regido en función

62
de las pautas propias del MP campesino a una situación de predominio, era considerable. Dado el carácter
heredable del relativo nivel de riqueza y posición social en Occidente altomedieval, el salto era menor que en
otras sociedades y el mismo proceso que terminó produciéndose en Islandia se verificó independientemente en
las sociedades estudiadas.

Pese a que no hay duda de que, esos campesinos terminaron convirtiéndose en serñores, el trabajo domestico de
individuos sin libertad fue perdiendo importancia con el paso del tiempo, tanto en UK como en Escandinavia. En
la vivienda (UK) esas personas dependientes se convirtieron en sirvientes libres reumnerados con un jornal. La
tenencia es una forma segura de explotar el trabajo de terceros que a lo largo de la historia de la humanidad la
practica totalidad de las iniciativas tendentes a instaurar un régimen de relaciones de clase han terminado por
adoptar. El MP esclavista es raro y depende de factores especiales, como la intensidad de intercambios: Sus
características son ser consecuencia de la desiguladad en el seno de viviendas familiares y el hecho de que no se
desarrollara en época medieval, dando fe de que la independencia económica de los campesinos contó con un
solido arraigo en el marco que define el conjunto de ls economías locales medievales.

En suma, las zonas en que los procesos productivos de los artículos artesanales unitarias (de aquellos cuyo
precio es barato como para que los campesinos puedan permitírselos) se encuentran poco desarrollados ebieron
de ser probablemente zonas en las que predominó el MP campesino. Las pautas que se observan en la cerámica
señalan que el norte de Europa es diferente. Entre el SV-VIII, en las regiones y subregiones del sur y el este de
UK/Dinamarca/Noreste de Irlanda, la cerámica se hacía a mano y era de producción localizada. En gales y el
resto de Irlanda no se conocía la cerámica, ya que en vez del barro se utilizaban la madera y el metal, aunque la
producción de objetos de estos materiales se realizase en un ámbito local. En todas estas regiones predominaba
la variante tribal del MP campesino y su preponderancia era casi universal. Solo en los últimos años de la época
se observan cambios en estas practicas, ya que en el Anglia Oriental y en la costa este de UK, se desarrolla un
sistema de producción/intercambio mas organizado, lo que indica que el primer lugar de Uk en el que se produce
el fin de la autonomía campesina fuera el este. Se asocian los niveles mas simples de la organización artesanal
apreciaaados en regiones extensas, con las sociedades tribales. La primitiva UK anglosajona era una subregión
con jerarquía de asentamientos deil, lo que constituye un signo independiente de cualquier otro que pueda arse,
de que las elites tambien se encontraban en una situación de debilidad. La debilidad de elaboración artesanal
constituye un signo potencial de la autonomía económica de los campesinos y sin esa apatía, es la insuficiencia
de la jerarquía de los asentamientos la que nos indica eso mismo. Esto resulta fundamental en los reinos romanos
germanicos de Europa, donde las microrregiones estaban dominadas por terratenientes y eran feudales, mientras
que otras eran espacios en los que preponderaban las practicas campesinas. En coexistencia, ambas formas de
organización formaban el patron de manchas de leopardo. En términos globales, la distribución de cerámica era
en la Alta Edad Media mas compleja en el norte de Francia y Sur de Italia que en cualquier otro lugar de estas

63
regiones. Las manchas de leopardo del MP campesino eran mas pequeñas, cosa que encaja con la forma de poder
de aristocracias locales. En el interior del resto de comarcas de estas zonas, donde la ceramica presenta
caracteritsicas menos refinadas, las manchas de leopardo del MP campesino eran mas grandes.

Por otro lado, no puede atribuirse esta perdida de población, a la peste, ya que comenzó en el SV (no en el VI) y
nos muestra este siglo la estabilización en esas subregiones, de las pruebas arqueológicas de que disponemos de
una estabilización demográfica y constituye la base del consiguiente despegue demográfico (a partir del SVII)
No hay una pauta definida por un descenso demográfico uniforme. La peste del SVI, pese a causar un fecto local
fue un acontecimiento marginal en la historia demográfica de la época que nos compete. Los descensos
poblaciones debieron producirse por causas locales. El otro aspecto significativo el declive demográfico que se
vivió en Occidente es el relacionado con el hecho de que se produjera en la mayoría de los casos en el interior de
aquellas zonas en que se practicaba una agricultura de ciclo continuo, zonas que solo experimentaron un leve
retroceso. Este retroceso coincidió con el fin de la ocupación de las tierras poco fértiles, en regiones montañosas
y con el traslado que situó los asentamientos en los valles fluviales y abandonó los radicados en las mesetas
intercaladas entre dichos valles. Esto no significa que las tierras pobres hubieran dejado de utilizarse, pero
implica que estas habían comenzado a emplearse para cultivos de carácter mas extensivo como la explotación
basada en largos periodos de barbecho y la utilización de las tierras para el pastoreo/forraje de los animales. En
las tierras mas fructíferas son muy pocas las zonas en que se observan casos relevantes de abandono del campo,
según muestras los análisis polínicos. Tales argumentos contradicen cualquier teoría que postule grandes
catástrofes agrarias y se oponen a la idea de despoblamiento generalizado: el declive demográfico obedeció a
causas internas de las sociedades campesinas y fue lento.

Existió una crisis política en el NO del SV, Mediterraneo central del SVI, SVII en las tierras bizantinas y la que
se produjo en el SVIII en Siria. Estas tuvieron como resultado el debilitamiento de las estructuras
estatales7aristocracias, situación cuyo corolario es una mayor independencia del campesinado. El modelo que
define un MP campesino de tipo ideal indica que debieron de dedicar menos horas al trabajo (algo verosimil que
explicaría el fenómeno de abandono del cultivo e las tierras poco feriles, cuya producción es muy baja en
vinculo con el esfuerzo que exige trabajarlas) La lógica del MP campesino permite optar por disminución de la
natalidad como método para ponerse a resguardo de presiones económicas y hay que considerar que una vez que
se adopta la estrategia de reducir el tamaño de las familias, la consecuencia a largo plazo suele ser baja
poblacional. Una población campesina puede limitar su natalidad para bregar los efectos de la relajación de
presiones económicas. (Modelo que coincide con UK) En el caso frances (políptico de St Germain des Pres y
Zerner) el incremento de la población y de la explotación se complementan hasta el SXIII. Por consiguiente se
observa el proceso contrario al periodo anterior.

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CLASE 2

Caracteres estructurales de los pueblos nómades. Dinámica de la formación y desintegración de


agrupamientos y filiaciones étnicas: etnogénesis. Las migraciones del siglo V y los reinos romano-
germánicos. Condiciones de la instalación de los germanos en el espacio del Imperio Romano: tesis sobre
reparto de tierras, sobre reparto de impuestos y sobre instalación socialmente diferenciada.
Repercusiones historiográficas. El debate sobre las causas de la caída de la esclavitud (rentabilidad,
dificultad de reproducción, lucha de clases); referencia a la villa esclavista y al concepto de modo de
producción esclavista. Transformación del servus en servus casatus. Interpretación tradicional sobre
surgimiento temprano de un régimen señorial. Postulados continuistas: tesis fiscalista y tesis sobre
supervivencia del esclavismo. Delimitación conceptual del siervo.

En la clase anterior analizamos el funcionamiento social de sociedades germánicas en un estadio preclasista.


Pasamos ahora a la problemática de las migraciones de pueblos germanos al espacio del Imperio Romano en el
siglo V. Nos interesan algunos elementos de continuidad respecto a lo que sabemos de estas sociedades y lo que
se discute sobre la forma de asentamiento. Esto nos dará un marco para situarnos en Europa Occidental en el
periodo de la Temprana Edad Media, y para empezar a ver lo que se discute en relación a los cambios o
continuidades estructurales; qué pasó con el sistema fiscal de los romanos, con las formas de explotación
antiguas, etc. Los romanos llamaban “bárbaros” a todos los que habitaban más allá de los límites del Imperio
Romano. Pero en este vasto conjunto hay sociedades con bases estructurales diferentes a las que venimos
analizando, como las organizaciones nómadas de las estepas asiáticas. Sobre las características estructurales de
las formaciones nómadas leemos: ANDERSON, P., Transiciones de la Antigüedad al feudalismo, México, 1987.
El freno nómada (pp. 221-232) (PDF Anderson El freno nómada pp. 221-232). Ver en el texto la organización
social y económica, la forma de propiedad, los caracteres de las fuerzas productivas y la dinámica de los
movimientos expansivos. La explicación aceptada sobre los orígenes de las migraciones del s. V (aunque
insuficiente respecto a todos los movimientos del periodo) es que estos pueblos nómades habrían presionado y
provocado desplazamientos en cadena desde Rusia hacia Europa oriental y hacia las fronteras del Imperio,
favoreciendo la migración y el asentamiento de pueblos germanos en suelo romano. Esto se combina con una
serie de factores políticos internos y antecedentes de vínculos comerciales y contactos previos entre romanos y
bárbaros. Sobre el conjunto de pueblos del universo cultural germánico que protagonizan estas migraciones
(visigodos, ostrogodos, sajones, francos, burgundios, lombardos, vándalos, suevos, etc.) no hay que pensar en
una unidad más allá de afinidades lingüísticas y similitudes en las prácticas sociales, ni aferrarse mucho al
término “germánico” porque en la elaboración cultural pudieron intervenir, por ejemplo, influencias celtas, etc.
Se trata de un conjunto heterogéneo de tribus que no constituían entidades étnicas firmes. Lo que sabemos es que
estos pueblos tienen una dinámica característica que consiste en sumarse a grupos victoriosos o admitir en su

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seno a los vencidos, por lo que los agrupamientos son flexibles y cambiantes; los que se agregan a otro grupo
adoptan elementos de su indentidad (nombre, mito fundacional, etc.). Los historiadores se refieren a esta
dinámica con la noción de “etnogénesis”, que se aplica a los pueblos de este periodo, y que considera la
pertenencia a una etnia como un fenómeno subjetivo, relacionado con la adhesión o la adopción de una tradición
antes que con factores raciales o identidades inmutables. Sólo tendríamos consanguinidad a niveles muy
reducidos, es decir, no se puede sostener para estos grupos una descendencia de antepasados comunes; hay
adhesión a una tradición que en todo caso sostiene como marca de identidad esa descendencia común. Esta
dinámica también explica la formación de los grandes conglomerados que cruzan las fronteras en el s. V, que se
habrían formado por la agregación o anexión de pueblos a grupos victoriosos tomando el nombre y la cultura de
ese pueblo (más allá de que esta cultura sea el fruto de múltiples elaboraciones y reelaboraciones), y también
mediante alianzas, formación de ligas y confederaciones, etc. En estos procesos tienen un papel clave los jefes
(recordar las características de los duces de Tácito de la clase anterior), que pueden atraer a otros grupos por sus
cualidades militares o carismáticas o guiar a los suyos a unirse a otro agrupamiento. La práctica de los romanos
de incorporar guerreros bárbaros de zonas cercanas a sus ejércitos, incluso en sus altos mandos, también
contribuye a estos procesos; el prestigio y la experiencia que daba esta participación pudo fortalecer a estos jefes
en sus lugares de origen y potenciar su capacidad de reclutar seguidores y de aglutinar en torno suyo a otras
estirpes. Estos procesos están asociados a un funcionamiento social fundado en el carisma y en el carácter
inestable de los liderazgos y jefaturas; la libertad de modificar lealtades, de incorporarse al séquito de uno u otro
jefe según su poder de convocatoria y perspectivas de éxito, de lo cual hablaba Tácito, explica los movimientos
de anexión o escisión. Aun cuando desde la época de Tácito a las migraciones estos pueblos hayan evolucionado
en cuanto a su diferenciación interna, siguen en juego elementos de su funcionamiento. Estos aspectos están
desarrollados en el texto de C. AZZARA: Las invasiones bárbaras, Universidad de Granada, 2004, pp. 32-53;
sobre las migraciones, pp. 55-77. (PDF Azzara Las invasiones bárbaras pp. 32-77) En el texto de Azzara
encuentran también el desarrollo fáctico. Por el momento basta retener que la llegada de los diversos pueblos
combina enfrentamientos y pactos con las autoridades romanas, que reconocen la soberanía sobre el territorio
donde se han asentado ejércitos bárbaros, con lo cual quedan constituidos, principalmente y con contornos
variables, el reino de los francos en la Galia, de los visigodos en España, de los vándalos en el norte de África,
de los anglos en Inglaterra y de los ostrogodos en Italia. Se trata de unidades donde los pobladores (mayoría
romana y minoría bárbara) quedan bajo el dominio político teórico de un jefe guerrero bárbaro (probablemente
del sector de los duces de Tácito) que ostenta el título de rex y que colabora con las autoridades romanas locales;
la síntesis de los caracteres de estos reinos en Azzara, pp. 72-77.

Una de las cuestiones que se discute sobre estos procesos es cómo fueron las condiciones de la instalación, sobre
lo cual hay muy pocos testimonios, por lo que las teorías son básicamente especulativas, y el debate muy árido
porque discurre sobre la interpretación de tal o cual vocablo de unas pocas fuentes, que ni siquiera son

66
contemporáneas a la instalación (por ej. los códigos de leyes que elaboraron las monarquías romano-germánicas
en los siglos siguientes). El texto de Guy Halsall (HALSALL, G.: Las migraciones bárbaras y el occidente
romano (376-568), Valencia, 2012. Cap. XIII, PDF Halsall Las migraciones bárbaras, cap. XIII) les dará una
idea de lo que estamos diciendo. Resumo lo central de las teorías sobre la instalación: La teoría tradicional
(formulada por Gaupp en el siglo XIX) plantea que entre romanos y bárbaros habría habido un reparto de tierras,
basado en el sistema de alojamiento de tropas que tenían los romanos (hospitalitas); según este sistema el
soldado recibía alojamiento y comida del propietario romano o derechos de usufructo sobre los bienes. La teoría
de Gaupp hace extensivo este sistema a los bárbaros llegados al Imperio, que habrían recibido un tercio o dos
tercios de las propiedades. Por ejemplo, la mención en los códigos a sortes Gothorum (parcelas de los godos) y
tertias Romanorum (tercias de los romanos) está en la base de la idea de que los godos recibieron dos tercios de
las propiedades, etc. En cada lugar se habría procedido a un reparto de tierras, lo que implica un proceso
expropiatorio de dimensiones, aunque no hay evidencia de reacción o quejas de los romanos, lo cual se
argumenta como uno de los puntos débiles de la teoría. Los pormenores y evolución de esta teoría pueden verlos
en el texto de Halsall, para conocer la fundamentación; no es necesario retener los detalles. Esta es la teoría que
seguían los autores clásicos, como Sánchez Albornoz, por ejemplo, o Alfons Dopsch. El caso de Dopsch es
interesante. Siguiendo el esquema tradicional, plantea que en Italia los germanos recibieron un tercio del suelo
romano, pero uno lee: “no hay detalles sobre su distribución”, “no se sabe cómo fue el reparto”, etc., lo que pone
en evidencia el sustrato especulativo. Sin embargo Dopsch sale del esquema para el caso de los francos: dice que
aquí el establecimiento fue pacífico, mayormente en tierras fiscales o vacantes, y que hubo colonización de
zonas cercanas a núcleos existentes o estratégicas militarmente. Esa colonización se habría realizado de acuerdo
a los parámetros que Dopsch atribuía a los germanos del relato de Tácito: con acceso individual y generalizado a
la propiedad de la tierra, preservando terrenos para aprovechamiento común (bosques, etc.), con lo cual con la
instalación se reproduce el sistema de propiedad germánico en los términos de Marx. Esta propiedad individual
no sería una novedad: concuerda con la pequeña propiedad individual de pobladores romanos. En los 80 cambia
el paradigma sobre la cuestión de la instalación con la teoría de Walter Goffart. Goffart cuestiona la idea de un
reparto de tierras, entre otros argumentos porque los germanos representaban una parte mínima de la población;
también por la ausencia de testimonios de reacciones sobre una expropiación, y porque el sistema de hospitalitas
no tenía el espíritu de transferir sino de preservar derechos de propiedad. Plantea que lo que reciben las
aristocracias germanas no son tierras sino el derecho a cobrar los impuestos que pagaban esas tierras al fisco en
cada lugar; no se divide el suelo sino el catastro, es decir el registro de bienes en base a los cuales se establecía el
impuesto. En base al registro fiscal, que es una lista de propiedades, se habrían adjudicado entonces a los
guerreros bárbaros fracciones de lo consignado en estas listas para que cobren los impuestos correspondientes,
con lo cual los propietarios romanos de esas tierras seguían pagando como siempre pero a las autoridades
bárbaras. Habría entonces cesión de impuestos, no de tierras, y distribución de este derecho entre los soldados.

67
En general hay acuerdo en que una expropiación es poco probable, salvo excepciones; el cuestionamiento
principal a la tesis de Goffart es la ausencia de pruebas o la interpretación un tanto libre de los testimonios. La
tesis de un reparto de tierras, que había quedado relegada después de Goffart, está siendo reeditada últimamente
por medievalistas ingleses como Chris Wickham o Ian Wood. Según Wickham hay terminología asociada a la
cesión de tierras, aunque el reparto no respondería a un criterio general para aplicar a todos. Por otro lado,
Wickham tiene la idea de que los ejércitos bárbaros remuneraban a sus soldados con tierras (al estilo
feudovasallático) y no con dinero proveniente del ingreso fiscal, y ésta sería de hecho una de las causas de la
caída del Estado fiscal romano, que es uno de los aspectos que involucra esta discusión: ¿continuaron las
monarquías bárbaras con el cobro de impuestos? ¿Podían sostener la infraestructura y factores de legitimidad
como para seguir cobrando regularmente impuestos? ¿Les interesaba intentar esto? Algunos autores, como
Durliat, consideran que sí, y postulan entonces que las migraciones no significaron un cambio trascendente
porque los nuevos estados continuaron sosteniendo el cobro de impuestos, que para esta corriente, llamada
fiscalista, sería la forma principal de explotación, que habría perdurado hasta los tiempos carolingios. Wickham
en cambio plantea que se verifica un proceso de declinación del sistema fiscal entre los siglos V-VII, en parte
porque este sistema no era necesario si los ejércitos se sostenían de otra manera; las aristocracias bárbaras, según
esta interpretación, no hicieron mucho por sostener el sistema fiscal, que requería esfuerzos de infraestructura
(actualización de padrones, agentes de recaudación, etc.) y era costoso en términos sociales porque era
impopular. Wickham comprueba esta decadencia en diversos lugares (observa falta de pago, moratorias,
dificultad para reclutar agentes para el cobro de impuestos, protestas, etc.). Sobre esto vamos a volver porque la
declinación del Estado es la base de la interpretación de Wickham sobre las características estructurales de las
sociedades del periodo. Otra implicancia de asumir la tesis del reparto de tierras es que al menos algunos
sectores de la aristocracia bárbara se habrían convertido en latifundistas. Sobre el problema de la instalación
hace un aporte Carlos Astarita: siguiendo nociones del relato de Tácito, como la naturaleza inestable del poder
de los jefes y otras observaciones que sugieren alejamiento de la tierra (la consagración a tareas militares o de
gestión, etc.), plantea que estos guerreros no buscaban convertirse en terratenientes sino establecerse como
autoridades políticas, es decir, lo que habrían logrado es un derecho teórico de propiedad sobre lo conquistado
que no implicaba posesión real del suelo; estos jefes se inscriben en una dinámica de construcción permanente
del estatus, que también explica el vínculo con sus comitivas, que obtendrían derechos de mando sobre distritos
(honores). En un proceso muy gradual, estas elites, devenidas autoridades públicas, convertirán estos derechos
políticos en derecho a la renta (esto lo veremos más adelante). En cuanto al conjunto de hombres libres que
acompañan a la elite, Astarita retoma en términos generales la idea de Dopsch sobre los francos, es decir, se
habrían instalado como pequeños propietarios mediante procesos de colonización (en tierras fiscales, vacantes,
incultas, etc.), adquiriendo derechos sobre las tierras labradas. Las distintas visiones sobre la forma de
instalación de los bárbaros sustentan también concepciones sobre las vías de formación y generalización de la

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relación de renta (que Wickham va a asimilar al concepto de modo de producción feudal); la expansión de esta
forma de explotación se ha explicado a) a partir de la propiedad de tierras, extendiendo desde el núcleo
patrimonial derechos sobre el conjunto, o b) a partir de derechos políticos sobre distritos, transmutando estos
derechos en derecho al excedente y medios para absorber propiedades. Veremos esto más adelante; señalamos
ahora la vinculación entre las teorías sobre la instalación y argumentos sobre el origen del feudalismo.

La discusión sobre los cambios que se producen en el periodo de las monarquías bárbaras incluye el debate sobre
la declinación del esclavismo (o su supervivencia e incluso reforzamiento). Los historiadores clásicos planteaban
que en el periodo se iría generalizando la tendencia a instalar a los esclavos en tierras, es decir, proporcionarles
una casa y una parcela para su manutención exigiéndoles rentas y servicios diversos. Entre los historiadores
tradicionales esto expresaba el avance de un “régimen señorial”; entre los marxistas este cambio se planteaba
como pasaje del modo de producción esclavista al modo de producción feudal. Esta perspectiva, centrada sólo en
el esclavismo, actualmente está superada, ya que la transición se plantea en términos de transformaciones a nivel
de la formación social (es decir, en términos del peso relativo de las distintas relaciones productivas que
coexisten en una totalidad social). Por otro lado, actualmente la mayoría concuerda en que la villa esclavista de
tipo antiguo habría dejado de ser predominante hacia el siglo II o III, y que desde el IV la forma principal de
explotación sería el impuesto, junto al aumento y empeoramiento de las condiciones del colonato. No obstante,
aunque la esclavitud como sistema ya no sea dominante en el periodo de las monarquías bárbaras, siguen
existiendo fincas trabajadas por esclavos, lo que demuestra que la decisión de instalarlos no fue una conducta
uniforme de los propietarios. En suma, explicar estos procesos es una parte del problema de la transición, aunque
no todo el problema como se creía. Puesto que hay autores, como Bonnassie, que postulan la continuidad e
incluso dominancia de un modo de producción esclavista durante las monarquías bárbaras, es oportuno conocer
cómo era una villa esclavista romana y cuáles son las determinaciones del modo de producción esclavista, para
que podamos evaluar si este concepto es aplicable al periodo y si los historiadores que plantean su vigencia
ofrecen pruebas de que estos rasgos hayan sido dominantes. Para conocer las características de una hacienda
esclavista leemos la descripción que hace Dockés en base al tratado de Columela y otras fuentes. Texto:
DOCKÉS, P.: La liberación medieval, México, 1984, pp. 78-95 (PDF Dockés La liberación medieval pp. 78-95).
Dockés hace hincapié en la necesidad de vigilancia permanente, la dirección del proceso productivo por parte del
capataz o villicus, la organización del trabajo en cuadrillas, las formas de control y represión de la mano de obra,
la organización del espacio en función de la vigilancia, etc. Resumo los rasgos esenciales del modo de
producción esclavista en base a la sistematización de Hindess y Hirst. 1 Conviene leer lo que sigue habiendo
leído el texto de Dockés, para poder referir la teoría a una situación conocida. - Hablamos de modo de
producción esclavista cuando el trabajo esclavo es el fundamento de la producción y la relación de producción
dominante. - Los productores directos (esclavos) son propiedad de los no productores (amos).

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Todos los factores de producción son propiedad del amo, que tiene que aportar los elementos que requiere el
proceso productivo (herramientas, ganado, materias primas, etc.), es decir, el proceso productivo no puede
realizarse con independencia del propietario (a diferencia del modo de producción feudal, que supone
externalidad del señor respecto al proceso productivo). - El productor directo (esclavo) no controla el proceso
productivo; hay separación entre productores y medios de producción, es decir, el esclavo no tiene posesión
efectiva de estos medios (tierra, ganado, herramientas, etc.) y por eso no tiene acceso directo a la subsistencia y
otro debe alimentarlo. Esta separación del productor directo de los medios de producción distingue al modo
esclavista de los demás modos de producción precapitalistas, caracterizados por la relación orgánica entre el
trabajador y las condiciones objetivas del trabajo, con las cuales el productor directo mantiene un vínculo de
propiedad o posesión. La relación del capital implica justamente la ruptura de este vínculo, ya que presupone la
desposesión del trabajador de los medios de producción y subsistencia: el trabajador sólo cuenta con su fuerza de
trabajo. El esclavismo, entonces, tiene una semejanza con el capitalismo, dada por la separación de los
productores directos de los medios de producción. - A diferencia del capitalista, que compra fuerza de trabajo, el
esclavista es propietario del esclavo y se apropia de su fuerza de trabajo; y a diferencia de la relación capitalista,
en el sistema esclavista no basta con poner al productor a trabajar: hay que obligarlo, y hay que obligarlo de
manera continua, por eso la necesidad de vigilancia y supervisión, que describe Dockés, es estructural. Marx
señaló que si bien la vigilancia es un requisito de cualquier relación de explotación, la dimensión que tiene en el
esclavismo se asocia al hecho de ser ésta la forma más extrema de antagonismo de clases. - El proceso
productivo está entonces bajo control del esclavista, que coordina y supervisa (mediante agentes) todo el
proceso, en el cual predomina la cooperación simple (todos hacen la misma tarea; recordar la organización en
cuadrillas de esclavos encadenados, etc.). - En cuanto a la forma de extracción de excedente, todo lo que produce
el esclavo pertenece al amo, aunque el amo tiene que garantizar la reproducción del esclavo, que entra en la
esfera de los costos de producción. - El esclavismo como sistema presupone desarrollo del intercambio y de la
propiedad privada, e históricamente convivió con otros sistemas productivos. Tradicionalmente se planteaba
entonces que el proceso central de la Temprana Edad Media era el de colocación de esclavos en tierras, es decir,
su conversión en tenentes, que confluía con el deterioro de la situación del colono, conformándose una única
clase de dependientes o siervos, caracterizados por la obligación de entregar excedente en forma de renta. El
servus (esclavo) pasa a ser un servus casatus (esclavo instalado, con casa). Esta transformación implica un
cambio estructural, porque modifica la relación de los productores directos con los medios de producción; el
productor pasa a estar en posesión de esos medios, con relativo control del proceso de producción; produce para
su subsistencia y produce excedente para el señor. El vocablo servus (pl. servi) continúa utilizándose en los
documentos durante todo el periodo (hasta el siglo X aproximadamente), debido a que se conserva el estatuto
servil, aunque los contenidos de esta condición en la práctica son variados. En los documentos también aparece
el neutro mancipium (pl. mancipia) y el femenino ancilla (pl. ancillae), más asociados al esclavo de tipo antiguo.

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En cuanto al vocablo servus, que predomina en los documentos, no siempre va acompañado de casatus para
indicar su instalación, por lo que hay que deducir por el contexto si se trata de un esclavo (en términos de la
relación productiva) o de un siervo. A diferencia del esclavo, el siervo no es propiedad del señor sino que está
sujeto a lo que llamamos dominio político sobre la persona, en referencia a la sujeción y a la gama de
obligaciones que se imponen sobre aquellos que, a diferencia del esclavo, no son tratados como cosa. Esta gama
incluye situaciones muy variadas; en las más extremas se puede hablar, desde la categoría de clase estamental,
de un siervo esclavizado, de manera de dar cuenta de la relación de producción y de la condición jurídica
específica. En el texto de Bonnassie “Supervivencia y extinción..” (clase 1 de prácticos) verán que el autor
interpreta siempre servus como esclavo, y que fundamenta la supervivencia de la esclavitud en base al número
de veces que aparece este vocablo en los códigos de leyes y otras fuentes, sin considerar la relación productiva ni
el contexto en que aparecen esos vocablos (por ejemplo, fugas de esclavos, un indicador de la crisis del sistema
más que de su dominancia). Remito a este texto de Bonnassie para el análisis de las causas de la declinación del
esclavismo, que el autor repasa en el estado de la cuestión y desarrolla en el artículo. Sobre estas explicaciones,
nos detenemos ahora en dos cuestiones. El argumento predominante sobre por qué los propietarios de esclavos
habrían decidido instalarlos en una parcela de tierra y desentenderse de su reproducción es que la colocación
resultaba más rentable que mantener al esclavo, especialmente cuando se dificulta la captura de esclavos; que el
productor tendría mejores rendimientos si dirigía él mismo la producción, mayores estímulos para producir más,
etc. Dockés va a refutar estos argumentos (demuestra la mayor productividad del trabajo en la hacienda
esclavista, asociada al trabajo coordinado, etc.; la posibilidad de la crianza a falta de razzias; la dificultad para
vigilar al siervo instalado, que intentará siempre defraudar la parte del señor; el desinterés en producir más por
parte del que se rige por la meta de la subsistencia, etc.). El factor central, para Dockés, es la lucha de clases.
Dockés se refiere no solamente a las revueltas, que son ocasionales, sino a la lucha cotidiana (sabotajes, maltrato
a los animales y a las herramientas, lentitud, robos, rapiña, incendios, intentos de fuga, etc.). Lo que subraya
Dockés es que todo el esfuerzo de vigilancia del sistema de tipo carcelario que es la villa esclavista (prisiones
subterráneas, castigos ejemplares, etc.) refleja el miedo al esclavo y a la rebelión. Por la crueldad que implica, el
sistema esclavista requiere de un aparato represivo eficaz, porque esta represión debe garantizarse más allá del
nivel de la villa. El esclavismo necesariamente requiere un Estado fuerte que garantice el sometimiento del
esclavo, por eso Dockés relaciona la declinación del sistema esclavista con la declinación del Estado en los
tiempos de las convulsiones del III y del V. Pero agrega factores internos: el Estado declina porque la propia
clase terrateniente va socavando sus bases mediante la evasión de impuestos y la difusión del patrocinio (la
incorporación de campesinos como colonos); al debilitar la base social del Estado se torna inviable sostener un
sistema fundado en el trabajo esclavo. Este es un argumento que va a retomar Wickham para explicar la caída
del Estado fiscal y el avance de otras formas productivas desde el siglo IV en adelante. Caracterizar el periodo de

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las monarquías bárbaras en términos estructurales y dar cuenta de las discusiones nos va a llevar una clase más.
Sobre la condición del siervo volveremos cuando analicemos el sistema feudal.

UNIDAD II

Astarita

Con documentación de distinta procedencia se elabora un modelo sobre evolución de las relaciones entre los
condes y campesinos en el área norte castellano leonesa, entre los ss. VIII-XI. El conde imponía rentas
gradualmentente en base a una reformulación de antiguas costumbres, transformando relaciones de reciprocidad
en relaciones de extracción de trabajo. Con este marco se estudia la documentación de Sta María de las Dueñas,
donde se ve la acción condal, hacia el 1000, sujeta a principios similares a los que surgen del modelo general. El
conde se sumergía en la lógica campesina adoptando una conducta calculada y constructiva, regulando
relaciones entre unidades de producción y modificando la estructura absorbiendo propiedades e introduciendo
vínculos de subordinación. Esta visión se acerca a la tesis de la mutación feudal al priorizar al poer político
como medio de formación del señorío, pero se aleja de esta tesis al establecer que no se dio un cambio subito y
regionalmente sincrónico por violenta imposición de nuevas costumbres. Con estas practicas, el conde se
convertía en señor feudal.

El proceso de formación del feudalismo en el asturleones es algo controvertido. Para algunos medievalistas, a
comienzos del SXI persistía una sociedad antigua dominada por el tributo fiscal; otros afirman que se había
constituido el régimen señorial. El resultado es una cronología sobre el surgimiento del feudalismo desigual:
desde el bajo imperio romano hasta SXII, hay oportunidades para encontrar génesis adaptable a cada propuesta.

El poder funciona como herramienta de construcción de relaciones sociales de producción, perspectiva que se
conecta con la historiografía de la mutación feudal. (Para Bonnasie, esto se dio en Cataluña entre 1020-60, a
través de una violencia anárquica que solo fue absorbida por diferentes procedimientos y las relaciones de
vasallaje) Alejado del evolucionismo sociológico natural, dado por modificaciones no conscientes de FP o
parentesco, el autor describe el dramático accionar violento de la nueva clase de poder.

Astarita busca establecer cómo actuaba un poder político que cumplía un papel estructurante del MP feudal. La
violencia era solo parte del comportamiento social complejo y cuidadosamente elegido. Se introduce en los
territorios donde actuaban los condes. El análisis micro social se sitúa en un contexto histórico. Se formula con
testimonios combinados, un modelo evolutivo de la praxis condal entre ss. VIII-XI. Este modelo, lejos de ser
descriptivo, introuce en la lógica del control sociopolitico de las unidades de residencia campesina. El esquema
inicial permitirá encuadrar en un proceso general de formación del feudalismo el carácter socialmente

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constructivo de la autoridad y coerción política en el estudio local. Enfrenta el enunciado critcamente la tesis de
una genesis súbdita y sincrónica del MP feudal, mediante la exclusiva violencia.

SS. VIII-XI: Modelo de evolución

La reconstrucción del proceso y la racionalidad de la praxis condal comienzan a resolverse en cronologías y


lugares. En su diversidad, expresan cambios territorialmente limitados, con lo cual la totalidad solo pueden
captarse por generalización. En base a las fuentes, puede sostenerse que en el periodo post-visigodo, la
expedición y defensa militar serian cargas del conjunto de los pobladores. En cada territorio delimitado, la
mandación, los campesinos bajo la juridisccción de una autoridad política, el rey o condes se encargaban de la
vigilancia, reparación de fortalezas y guerra ofensiva.

La presencia de campesinos libres en expediciones evoca a un estrato social amplio, no noble, difícil de
caracterizar que habría sido habitual en la organización germánica prefeudal. La movilizacion general indica que
el numero de miembros del sequito estable del conde debía ser reducido y la demanda de excedentes agrarios
para alimentar ese pequeño vertice político militar debió ser mesurada. El centro militar que coordinaba/dirigía
actividades que superaban las posibilidades de cada unidad familiar, se correspondía con el interés colectivo de
resguardar el espacio. El jefe debía afirmar sus lazos sociales mediante un compromiso personal no delegable,
constituyendo una auctoritas, una autoridad oor ascendencia social, que una potestas. Este vinculo realizado con
el prestigio individual y una función reconocible, se desarrollaba en un contexto no restringido a una
particularidad signada por expediciones musulmanas. Se inscribía en un plano sistemático de luchas entre
unidades políticas con consecuencias de devastación de los territorios. La defensa o expedición eran ineludibles
respuestas sociales ante el progresivo fraccionamiento de la soberanía. (Algo similar surge de la fazendera, el
servicio de caminos/puentes que el conde organizaba) Sus servicios otorgaban al sistema una cualidad
distributiva. Si el jefe da, recibe (da para recibir) Ese principio antropologico presupone entre cúspide/base, una
circulación. Si alguien daba bienes al cone en honor/obsequio, no podía considerarse un tributo/censo ni el conde
o sus sucesores estaban facultados para convertirlo en costumbre. Aparece la conversión del obsequio en tributo,
el cambo de la costumbre. En esta transformación se condensa toda la lógica del movimiento de la estructura.
Con el reemplazo de reciprocidades por vínculos asimétricos, se restringia actividad ofensiva a los agentes
condales (sequito condal) y milites.

Con esta especialización, limitaba el conde la participación de los peones y permutaba su concurrencia por
untributo en especie. Ante una expecion, uno de cada tres debía dar un asno y 2/3 del sector concurría a la
campaña. Ademas, el nivel superior de las poblaciones se articulaba en una jerarquía vasallatica: los caballeros
tenían derecho a vincularse con un señor. La autoridad del distrito intervenía activamente en la sociedad
campesina, otorgando una forma específicamente feudal a la transformación social. La peculiar forma feudal que

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plasmaba relaciones sociales surgía de una praxis intencional establecida de un objeto prefijado. Esa conciencia
de acción proyectada se constituía mediante el derecho y la voluntad objetivada en la escritura permite la
aparición de la norma legal, ante el sujeto histórico e historiador, como la fuerza impersonal que creaba la
relaaicion social. Esa dirección especifica e la transformación social sería inexplicable como efecto de un
evolucionismo inercial independiente de la conciencia.

Desde el primitivo poder feudal se constata una articulación entre las dispersas unidades familiares recibidas por
herencia, por una parte y un centro de poder que proveía un eje de unidad y diferenciación territorial por otra.
Esa base económica surgía de la libre apropiación de tierras, generando un régimen de propietarios con
posibilidades de participar en expediciones. Pero ese estadio fue transformado por el desplazamiento campesino
de expediciones ofensivas y la especialización profesional del caballero. El presupuesto fue la percepción
creciente de servicios por un segmento social, el de los jefes militares (que recibían mas y daban menos a
cambio) Es un punto clave de la metamorfosis de una sociedad de estatus en una sociedad de clases. La energía
social de los campesinos era capitalizada por un jefe que se constituía en un centro de poder ligado a
ramificaciones locales con los milites. En las reciprocidades se escondía una desigualdad dada por
diferenciaciones funcionales y jerarquía. Cuando el conde dirigía una expedición y se lograba botin, este se
repartía según el rango social. Una evidencia de esto lo proporcionan los esclavos (musulmanes) que las
autoridades militares obtuvieron de sus campañas. Su mención en escrituras (SVIII) evidencia el papel que
jugaron en las unidades económicas de los optimates. La fisonomía de los condados iba a estar dada por una
población dual de poseedores de tierras sujetos a tributos generales y de no libres.

Este cambio de las costumbres no significó la eliminación total de las viejas normas. Fue una metamorfosis
parcial con preservación de ciertas condiciones de la costumbre que se desplazaba. El campesino reducia su
participación en la expedición ofensiva y comenzaba a realizar trabajos para el conde, pero seguía contribuyendo
en una gran tarea colectiva, la defensa del territorio. Era este un aspecto de las solidaridades campesinas por las
que el colectivo se comprometía a ayudar a cada poblador atacado. Era una ocasión para que la potestad política
afirmara su cualidad funcional y distributiva.

Junto con la defensa, los ordenamientos mencionan la construcción de fortalezas. Son dos actividades
discernibles por su significación social. Mientras que en el resguardo del territorio se contemplaban
simultáneamente los intereses del señor y de los pobladores, con los servicios de construcción la acumulación
política adquiría un perfil mas pronunciado. El trabajo excedente del campesino se objetivaba en un esquema
residencial diferenciado KASTRUM O PALATIO, construcciones que surgidas entre las tierras de labor se
articulaban con la economía domestica. Su titular podí ser laico/eclesiastico. Se generaba una sede de poder, una
estructura política comarcal formada por los señores y diversos agentes de control con equipamiento militar.
Cuando esa organización adquiría complejidad, desde el punto de vista las relaciones sociales, la dimensión

74
espacial a cargo e cada titular de mando pasa a ser secundaria. Podía tratarse de un conde con un campo de
gestión restringido o del rey con un derecho mas extendido, pero concretado a escala local por una red de
funcionarios que convertían sus distritos en nuevas unidades de soberanía. En ambos, el vinculo establecido
entre las unidades de base y centro regional devenía en una relación de extracción de excedentes, presentada bajo
la forma de relación política. La acumulación en el vértice dependía de la movilización de fuerza de
trabajo/actividad militar orientada al exterior/control interno de los pobladores. Los deberes generales de
edificación de fortaleza se continuaron en el trabajo agrario y renta en especie. Estas obligaciones exigidas por el
conde constituyeron un rasgo perdurable de la estructura (expresan un cambio relativo, en tanto no se destinaban
a la formación de recursos específicos de orden político sino a la reproducción global de una clase. La evolución
de estos derechos muestra que la aristocracia se organizaba en base a la actividad político-militar en una primera
etapa y en una segunda con relación a la actividad rural productiva.

El caso analizado por Astarita, el espacio productivo se convertía en una fuente de ingresos señorial y ello
explica la prohibición establecida, en distintos ordenamientos, para que los habitantes de un condado se trasladen
a otra jurisdicción. Se agregaba en el fuero de Brañosera que los campesinos debían dar renta/tributo
(condicional significativo) En la trasnformación de las obligaciones militares comunitarias a los tributos agrarios
habría existido una situación intermedia en la que estas gabelas no estaban limitadas. Solo de manera paulatina y
desigual esos servicios inespecíficos se fijaron en costumbres hereditarias. De acuerdo al carácter local de las
transformaciones, a comienzos del SX se determinaban las rentas. En la fuente de la donación del obispo
Fruminio a la Iglesia de León (917) habla del sincretismo del señorío banal y propiedad dominical. La donación
tiene la cualidad de un bien patrimonial, pero la renta solo se podía efectivizar con un poder de mando. Esta
simbiosis no se confunde con las diferencias diacrónicas. La prioridad fue política. Las obligaciones agrarias
fueron consecuencia de un poder con capacidad para movilizar trabajo (no su causa) y a ese derecho de mando
quedó vinculada la renta.

La función del poder político hacia el 1000, observada localmente se encuadra en ese desarrollo y adquiere su
real significado en la base productiva (economías familiares) Estas unidades domesticas no estaban estructuradas
en comunidad, sino reunidas en ámbitos de residencia sin organización propia. En ellos, los campesinos
(vinculados por parentesco o vecindad) solían reunirse en asamblea (in concilio) para tratar diferentes asuntos de
la vida social. Solo en algunos casos la comunidad se insinuaba como un colectivo poco estructurado; era un
concejo de aldea en una etapa inicial con capacidad de negociar el poder. Hacia el año 1000, hay una etapa
anterior a la comunidad; que adquiría su verdadera entidad en tiempos posteriores con la organización
institucional. Estas economías domesticas revisten complejidad reconociéndose tres niveles: Su núcleo era la
corte, la parte de la casa con sus construcciones accesorias y un espacio cercado. Ademas de la huerta o frutales
próximos a la residencia, de ese contorno saldrían manufacturas como los textiles. Desde ese centro se dirigía el

75
campesino a sus tareas en viñas, cereales y frutales; que constuían un segundo nivel de organización. Por ultimo,
las tierras comunales y los medios de producción compartidos eran complementos de la vida del campesino. Un
régimen de familias nucleares proporcionaba una mano de obra con división sexual del trabajo adecuada para ese
régimen tripartito. Con una tendencia autosuficiente, la organización comunitaria debería jugar un papel en la
coordinación del interés del vecindario. Esta organización era rudimentaria y se limitaba a las asambleas de
vecinos. No se puede distinguir un poder interno de control en las aldeas ni ninguna institución. Se abría un
espacio para la intervención condal y se determinaba el tipo de relación establecida entre base productiva y el
poder superior, apenas mediada por homines bonos. Desde el momento en que la sociedad se encontraba
atomizada en unidades que debían coordinar aprovechamientos colectivos, se tornaba necesaria una autoridad
situada por encima del interés particular. Los campesinos con recurrentes dificultades por limites entre sus
posesiones o su participación en complejos derechos de uso, complejidad que invitaba al robo o entrada en
tierras ajenas, requerían de algún nivel de regulación de relaciones. El trabajo rural era una fuente de
resentimientos interfamiliares que podían desgarrar el tejido social si se los dejaba actuar libremente. El conde,
con una relación inmediata con cada unidad familiar, se erigía en un mediador de los nexos sociales, en un jefe
de comunidad.

La intervención múltiple del conde se adaptaba así a la lógica de la reproducción campesina. Si el campesino
procedía a la compraventa de bienes, como respuesta a las variaciones del ciclo familiar u oscilaciones de la
pobreza, el conde participaba de ese mercado. Lo mismo con la profiliación. Este procedimiento revela que el
intervencionismo condal se realizaba en compatibilidad con los fundamentos de la sociedad rural. Si el labrador
establecía con la tierra una relación orgánica, tomándola como parte inalienable de sus condiciones de
existencia, con la adopción el bien no salía formalmente del seno familiar, siendo el conde el que transmutaba en
parte de la familia situándose en la secuencia de transmisiones campesinas. Las formas aparenciales que
encubrían el contenido de la relación se daban en las sentencias judiciales por las que el campesino transfería sus
heredades al conde como venta.

Tambien el préstamo en especie, el renovo, se inscribía en la esfera de las necesidades. En tiempos posteriores,
ese banquero de la tribu sera el campesino “rico y abonado” que lograba relaciones de clientelismo con sus
vecinos menos favorecidos. La permanencia de esta practica muestra que era indispensable recurrir al que había
conservado el grano cuando peligraba el nivel mínimo fisiológico de reproducción y ello explica la variedad de
sus protagonistas. El procedimiento del conde, era próximo en sus resultados a las compras que realizaba de
porciones de tierras delimitadas particularmente en los grupos sociales. Cuando un campesino entregaba la
fracción herdedada que tenia con sus hermanos , su parte en el molino comunal o derechos en las explotaciones
de sal, el señor pasaba a participar del sistema comunitario. Se sumergía en la racionalidad campesina porque el
mismo compartía esa racionalidad como titular de una economía consagrada a los valores de consumo. Desde

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otro punto de vista, esto muestra que entre el alodio campesino y el señor no había una barrera infranqueable
sino múltiples empalmes productivos. Pero el conde no participaba sin modificar. Si con la profiliación aifrmaba
una practica campesina, la negaba (al mismo tiempo) alterando la reproducción intergeneracional. Mientras que
la sociedad campesina usufructuaba colectivamente del molino, introducía un principo diferenciado con su
principio molino.

La condena de las transgresiones alcanzaba al adulterio y asimismo, hay una ambivalencia en la intervención
condal. La convivencia podía alterarse si un marido se descubría engañado y no solo debía irritarse por haber
perdido el monopolio de una relación. En una sociedad en que los vínculos eran cara a cara, donde cada domus
tenía su autoridad masculina y el reconocimiento social podía comprometerse por la murumuración/escarnio, la
infidelidad era algo para tomar en serio. En las condenas al delito sexual, al igual que en las escrituras
doctrinales, hay una faceta de formación de una sociedad represora (que no es objeto por sí misma) Es un
instrumento de la construcción de las relaciones sociales. Cada pareja era una célula de reproducción social y
controlar el intercambio matrimonial figuraba entre las preocupaciones del conde. Ese núcleo de producción
debía ser institucional y consagrado, preservado de conflictos que lo alteren. Las inclinaciones hacia una
sexualidad libre debían corregirse y la conducta se domesticaba con una doctrina que el conde no tenía por qué
cumplir. Incluso una violación ostentosa de las normas que debían regir la sociedad, convirtiendo el derecho a
esa libertad en un monopolio, podía ser para el conde un recurso de diferenciación. El problema era constituir un
dominio sobre la persona que presupone el autodominio (impuesto) de la persona misma. Pero además,
desplazando a las familias en la resolución del litigio se redefinía el principio de tratamiento colectivo y de la
compensación. Junto con el juicio iniciado por la demanda de la parte afectada, aparecía el delito determinado
por la autoridad convirtiéndolo en un abstracto general. Los instrumentos de poder eran rescatados de las
practicas aldeanas y se mezclaban con la sabiduría erudita y eran trastocados.

El señor se sumergía invasivamente en la conflictiva sociabilidad campesina, participando de su racionalidad,


para alejarse de ella y enfrentarla. En este posicionamiento afirmaba sus prerrogativas, su distinción jerárquica y
cualidades de clase como otros tantos atributos de su persona. El mismo empleo de la escritura, a cargo de los
agentes condales, fue un aspecto de esta segmentación social. Estamos ante una practica ambivalente que
inscribiéndose en necesidades de los productores, preservaba el modo material de producción, y transformaba
simultáneamente las relaciones sociales. En suma, se dirimia una reformulación de costumbres mas que su
imposición, como la reformulación en el pasaje de los deberes militares a los deberes de trabajo. El señor
sancionaba y presionaba mediante la perdida de tierras. No olvidaba que tenía a su disposición instrumentos mas
contundentes si ello era necesario. Los condes de la zona analizada, amenazaban con la ordalía, con un
testimonio desfavorable, o con el castigo físico. Esto indica que a la presión se oponía resistencia, sobre las que
quedaron indicios. Su larvada realidad explica que la transformación del uso y costumbre, lejos de ser un

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desarrollo sereno instituía un campo de fuerzas multidimensional. En la lucha por ese cambio se condensaba un
nexo social multiple que era al mismo tiempo político, jurídico, económico, ético y familiar.

En los territorios bajo autoridad señorial, el señor establecia servicios (militares) transformados en obligaciones
agrarias poco precisas que terminaban por convertirse en rentas fijas cuantitativamente designaas. Las rentas se
imponían gradualmente con una coerción y castigo que actuaba como factor determinante en ultima instancia.
Muchos ingresos del conde se debían a multas o impuestos (multas transfiguradas en impuesto) por el uso de
montes u otros delitos. Los bienes eran exacciones y el agente señorial o el señor tenían que recorrer las
poblaciones para controlar/exigir rentas. En sus estadías debían proveerse de los alimentos. Sin desconocer la
importancia de las primitivas reciprocidades en los banquetes de esa vigilancia mezclada con coacción habrían
surgido también obligaciones estables de hospedaje. El conde se orientaba a la adquisición de tierras. El
resultado fue que las villae se convirtieron en patrimonio señorial a partir del mando territorial, pero a su vez en
esos lugares el señor tenía bienes propios.

Hay tres categorías de trabajadores: Servi (fuero de león) que eran campesinos instalados en tierras, como indica
la norma que prohíbe que vendan sus posesiones. Sin desconocer la importancia de esclavos domésticos, muchos
otros fueron instalados en tierras. La instalación de los servi en tierras, no debe entenderse como resultado de un
examen de costos comparativos, sino como una acción en correspondencia con las características globales del
sistema de producción. Restaurado el lugar, la instalación de campesinos para que trabajen la tierra pareciera
culminación natural de su accionar. Otros esclavos eran tambien convertidos en libertos instalados en tierras. Si
bien muchos conservaron n estatuto de no libres, en la practica se indiferenciaban con los campesinos ingenuos.
La homogeneidad fáctica de la estructura social se constituía mediante inorgánicas acciones contra los señores
que instalaban una compenetración de intereses entre los distintos rangos de los subalternos. En los textos
analizados por el autor, se observa una constitución popular de la pareja no atada a las mismas convenciones que
regían entre señores, se observa la ayuda de la familia al hijo que desea una domestica y la astucia del señor
ofreciendo un futuro de libertad si renuncian a toda tentación de escapar. Narra las desventuras de los pobres y
explotados, como tambien muestra que la coacción e intervencionismo general del conde en las sociedades
empujaba a los subalternos a su fusión en una única masa social.

La segunda categoría fueron los libres que perdieron sus tierras y el señor permitía que continuaran trabajando
en la tenencia pagando rentas dominicales o los libres que no tenían tierras y trabajaban in solare alieno. En el
fuero de León sus rentas eran enunciadas y su vida era similar a la de otros productores no libres. Las diferencias
de estatus empezaban a ser trascendidas por las diferencias económicas y se reflejaba en la distinción que la
autoridad establecía con respecto a los tributos según los medios de producción.

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Finalmente estaban los trabajadores contratados por salario. Esa fue la condición de pastores, interpretación
avalada por la relación que iba a predominar en tal actividad (aunque existieron pastores no libres) El señor no
subestimaba ningún recurso para llevar adelante su producción y usaba recursos líquidos para contratar
campesinos que necesitaban complementar sus ingresos, provocando una forma primitiva de proletariado que
reproducía valores de consumo. La practica social multiple del conde, regida por la necesidad de transformar las
relaciones sociales libre en aquellas de extracción de plustrabajo, generaba una homogeneidad social subalterna.
Los habitantes de la mandación podían estar sujetos a distintos impedimentos para desplazarse a voluntad. En la
medida que estaban sometidos a tributos se igualaban a los que habían perdido sus bienes como a los servi
casati. La misma propiedad para el habitante de un territorio se transformaba en virtud de las obligaciones, en un
derecho formal y negado.

RESUMEN

*La desigualdad cuantitativa entre el señor y el campesino, expresada como el crecimiento de la gran propiedad
a expensas del pequeño propietario, es algo secundario desprendido de un desarrollo cualitativo. El proceso se
expresa como el pasaje de la articulación política entre un centro de poder y producción campesina alodial, en un
estadio tomado como inicial a la posterior articulación del MP feudal. El ejercicio del poder fue un factor clave
de esa modificación. En este sentido, el análisis nos aproximó a la tesis mutacionista y nos alejó del
mecanicismo patrimonial.

*El señorío no surgió por la mera violencia ni tampoco por imposiciones repentinas de malas costumbres en un
placido escenario donde regía el orden publico. El poder político, en un principio general y laxo, se constituyó en
poder de control y sujeción campesina en un devenir secular. El fundamento sociológico de ello esta en que el
conde observaba un comportamiento constructivo de relación social actuando sobre la costumbre para
transformarla y conservarla parcialmente. El conde se apoyaba en una racionalidad campesina con la que se
comprometía y con esa base, permutaba trabajo destinado a la reproducción domestica del productor directo en
trabajo excedente para consumo señorial. Preservaba el recurso de producción y su autoridad se realizaba como
poder político sin negarse como poder de función. Todo el proceso se condensaba en la modificación paulatina
de las costumbres. (En este sentido se aleja del mutacionismo)

*Tampoco se constata una ruptura uniforme de relaciones sociales. Cada localidad constituía una columna de
evolución propia y la tendencia solo se establece como un valor social promedio. Este carácter no sincrónico del
cambio deriva de la naturaleza individual con que se establecía cada soberanía jurisdiccional, de la forma
personalizada de cada construcción practica de poder mediante una practica rzonada y razonablemente
constructiva, modificada por las condiciones objetivas en las que se daba. Ello se tradujo en desarrollos
limitados de cada poder individualizando una forma social.

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*El proceso que se describió no proporciona un relato de conjunto de la construcción de las relaciones sociales
de producción en el feudalismo. La Iglesia, con su poder espiritual, plantea problemas propios. La praxis
estructurante del poder político, no equivale a la sumatoria de lógicas individuales.

*En el reino asturleones, la comunidad con el conjunto de sus atributos institucionales, se implementará con
posterioridad al 1100, junto a la definitiva organización de la clase de poder y la regularización de la renta. Con
ello adquiría una nueva forma la relación social entre señores y campesinos, mediada por la organización propia
de la comunidad. Las practicas del señor cambiaran concomitantemente. Este se apoyara sobre esa institución
para lograr su objetivo de vivir del trabjo ajeno. Su poder de funcion, imprescindible para entender el proceso de
la formación de las clases, estaba en vías de concluir y se sumergirá, crecientemente, en las cuestiones propias
del estamento.

GIORDANO

Las manifestaciones religiosas de la masa se vinculan a su innato deseo de liberación y promoción social. En los
aspectos exteriores de la pietas popular es posible hallar las convergencias de tradiciones y experiencias
diversas, las aspiraciones interiores y el reflejo de condiciones existenciales contingentes, los fundamentos
psicológicos mas remotos y las ocasiones mas inmediatas/fortuitas, para comprender la solución religiosa que el
hombre ha tratado de dar siempre a los problemas del mundo profano. La costumbre social dirige al hombre
bastante mas que su iniciativa privada; el grupo arrastra y el condicionamiento es inevitable: de ahí el habito, la
adaptación y la reacción que alimentan y determinan las distintas actitudes; conservan, enriquecen o renuevan
creencias y mitos mas allá de lo que la instrucción religiosa y la acción pastoral pueden alcanzar. En el área de la
religiosidad, hecha de rritos externos e intimas creencias, no es posible cuantificar el peso de la fe, discernir con
exactitud el grado de adhesión espontanea o consentimiento, valorar con precisión la costumbre religiosa y
actitudes espirituales libres y autónomas. Pero si las conciencias son impenetrables, es posible analizar los
aspectos externos. La historia de los individuos/grupos, de tiempos breves, es fragmentaria, episódica, ligada a la
viscitud precaria e imprevisible de la vida cotidiana, de los acontecimietos menudos, traducidos en apuntes de
crónica, entre otras fuentes.

En las seculares viscitudes de la cristianización, entendida como estructuración jurídico canónica de la iglesia

En el área de la religiosidad, hecha de ritos externos e intimas creencias, no es posible cuantificar el peso de la
fe, discernir con exactitud el grado de adhesión espontanea o constreñimiento, valorar en suma con precisión la
costumbre religiosa y las actitudes espirituales libres y autónomas. Pero, si las conciencias son impenetrables, es
posible analizar aspectos externos, recoger signos, etc. La fisiología de la religiosidad popular presenta una
estructura compleja y varia, con formas expresivas de simplicidad lineal y otras de contradicciones.

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En las mismas religiones positivas, donde se desarrolla una teología y se organiza un sacerdocio al que esta
confiada la gestión de la fe tanto en el aspecto especulativo-doctrinal como en el de la disciplina de los
seguidores, sobrevive junto al pensamiento y praxis oficial, una religiosidad de niveles y grados diversos, sin
ninguna relación con las clases sociales adheridas a ellas, con contenidos y expresiones mas libres y
espontáneos, con objetos de culto y formas litúrgicas autónomas y casi personales.

La religión romana, en el periodo mas espleendido de la trinidad caapitolina y del culto del emperador con su
correspondiente teología de la victoria, ve coexistir junto a los cultos reconocidos por la autoridad y al lado de
las divinidades oficiales, que aseguran la salvación del estado, toda una multitud de divinidades inferiores y ritos
particulares, que el hombre, como individuo y como grupo étnico o parental, venera y practica porque los siente
mas proporcionados a las propias aspiraciones, mas congeniales y próximos a si mismo desde tiempo
inmemorial y porque a su protección esta confiada su propia prosperidad y supervivencia. La divinización de la
autoridad imperial se reducía a la cristalización de todo un ceremonial sostenido y practicado por un sacedorcio
administrativo y burocrático, que ofrecía bien poco a las necesidades religiosas de las masas, las cuales
insatisfechas del equivoco religión-patriotismo, se refugiaban en la practica de antiguos cultos o adherían a las
nuevas religiones orientales. Del Oriente venían cultos y religiones nuevas, convertidos en legitimi por
reconocimiento estatal y latinizándose, se funden en la urbis y fortuna histórica de Roma; la majestad del
emperador, siempre augustus et invictus, absorbía y expresaba al mismo tiempo cualquier otra divinidad. Pero el
pueblo, extraño a este fenómeno político de asimilación, seguía mas fiel a la propia piedad hacia sus dioses
domésticos, a los que se sentía mas intima e interesadamente cercano, mientas la nueva religión, el nuevo culto,
permanecía externus en todos los sentidos.

Este panteón menor, mitorlogía popular no era parte de la historia política romana, pero respondía a las innatas
necesidades del espíritu humano.En las expresiones publicas de la piedad romana, en las fiestas oficiales, todos
continuaban adorando a los dioses del panteón y participaban en las solemnees suplicaciones que los edictos
imperiables ordenaban en los momentos mas difíciles de la vida política, se seguían fielmente el calendario
sagrado y las ceremonias que se desarrollaban hacia siglos en las fechas prescritas por sacerdotes/flamines; se
repetían exactamente las formulas sagradas, aunque ya no se comprendiera su significado; el pueblo seguía al
Capitolio y se agolpaba en torno a las aras de los templos para expresar el propio patriotismo y la lealtad cívica
con que seguía la alternancia de la fortuna histórica de la Urbe, de la cual, desde la constitución antoniana, todos
los hombres libres del imperio se sentían ciudadanos pleno iure. Pero de vuelta a casa, en la propia privacy, en el
ámbito de relaciones de parentesco y vecindad, que forman parte de la trama mas tupida/autentica de la vida
cotidiana con todas sus viscitudes sociales y biológicas, mas cercanas al propio lararium, volvían a encontrar el
pantheon natural de su devoción. Su presencia hostil o propicia, regulaban las exigencias y necesidades del
individuo/núcleo social. En ese ámbito, cualquiera de estos dos realizaba aspiraciones mas profundas y cumplía

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su dimensión humana. En el marco de esta religiosidad no se justifican actitudes opcionales ni hay lugar para
una pretendida conversión. La antigüedad ignoró el concepto cristiano de conversión, que implica una actitud
prticular del espíritu frente a la existencia. La idea de conversión fue extraña a la mentalidad grecorromana. La
conversión (como la entendía la nueva religión) ademas de descubrimiento de Dios y adhesión al nuevo mensaje
traído por sus anunciadores, es abandono y negación de la fe anterior y del sistema de creencias profesadas y
vividas hasta entonces, mas aun, es negación de si mismo, con la consiguiente renovación moral. En el momento
de abrazar la nueva fe (bautismo) se le pie al neófito una renuncia explicita y formal a la vieja, junto con una
declaración de apostatía total, el rito de la iniciación, acompañado de particulares exorcismos, esta constituido
por la formula de renuncia y negación, seguido por baño lustral (como itinerario del alma) en tanto conversión
continua.

Un cambio de vida espiritual y de comportamiento moral se producía en el ámbito individual y por iniciativa de
personalidades particulares. En los primeros siglos del cristianismo, la institución del catecumenado proponía
una disciplina y didactica de esta conversión, porque los hombres se hacían y no nacían cristianos. La costumbre
del bautismo a los niños fue la condena del catecumenado mismo, que para adultos no tenía srntido practico. La
esperada conversión no se realizaba y la apostasía del viejo paganismo no se producía, mientras que las pocas
nociones aprendidas refluían confusamente al trasfondo de las antiguas creencias. la religiosidad popular de
base, expresión espontanea de la masa, no aspotara, no se niega ni se renuncia a si misma, asume connotaciones
nuevas, se desarrolla en el tiempo y espacio en contacto con experiencias nuevas y condiciones diferentes. Las
conversiones colectivas, se configuran mas como un hecho político.administrativo, anotaciones registrales,
adhesiones plebiscitarias y espectaculares a una invitación a una orden de la autoridad política-eclesiastica. El
cristianismo se difundía en ambientes sociales impregnados de la religiosidad preexistente, sus ceremonias
solemnes y ritos ocasionales, objetos de culto oficilaes y públicos, privados, personales, etc. En las conversiones
individuales/grupales, la nueva profesión de fe se superpone al background de religiosidad.

Con la cristianización de las estructuras estales (SIV) el poder político, cada vez mas ampliamente influido por
consejeros eclesiásticos incluidos en la burocracia de la corte, asume la tarea de la difusión del cristianismo con
leyes y decretos, que son canones sinodales de obispos, insertados en las disposiciones imperiales y leyes
capitulares de las diversas monarquías barbaras surgidas tras la caída del Imperio Romano de Occidente. La
historia de la crisitianización de Europa en el sentido geográfico y étnico, coincidió con la nueva realidad
histórica y siguió sus vicisitudes, entretejiéndose con un complejo de factores de naturaleza sociopolítica-
economica, hasta identificarse con ellos. Se cree que el paganismo fue batido y liquidado por el cristianismo,
mientras que probablemente la realidad histórica es mas compleja, mas que hablar de fin del paganismo, es
mejor hablar una fusión de este y el cristianismo.

Capitulo I

82
Inicialmente, el cristianismo no podía ofrecer fiestas/ceremonias que pudiesen competir con las difundidísimas y
populares del paganismo y del folclore tradicional y no sustituirlas. En los ambientes romanizados, las religiones
orientales, superpuestas y enriqueciendo creencias y cultos autóctonos, fascinaban a sus fieles. En el misticismo
colectivo se pasaba de lo sublime a la depravación, pero las depravaciones inherentes a los cultos naturistas y
bajo el impulso convergente de la especulación griega y disciplina romana, los misticismos orientales
desaprisionaron un ideal y subieron hacia las altas regiones del espíritu en que la unión de un ser completo, de
virtud perfecta y victoria sobre el mal físico, el pecado y la muerte aparecía en un esplendor glorioso como el
cumplimiento de promesas divinas. El calendario de fiestas paganas era intenso y rico en manifestaciones de
amplia participación popular. Las religiones orientales habían introducido la costumbre de las funciones
religiosas cotidianas, que para el mundo greco-romano había sido novedad: funciones matrimoniales/vespertinas
se repetían todo el año.

El cristianismo, en su difusión, creó sus ritos y fiestas, inventando un año liturgico que por su contenido místico
y practica externa, quería superar y suspender las celebraciones paganas. Toda la actividad pastoral y catequesis,
estaban dirigidas a esta conversión litúrgica de los nuevos fieles. El ceremonial liturgico que nacía de las fuentes
mismas de la evangelización y se enriquecía con contenidos espirituales mediante la profunziación teológica
operada progresivamente por pensadores eclesiatiscos, contaba con influencias externas. La celebración del
domingo como día festivo dedicado a la oración comunitaria y al descanso físico se afirmó pronto: el día en que
el calendario hebdomariano era feria prima, se convirtió en lenguaje/pensamiento cristiano, relacionado con la
resurrección de Cristo. Para indicar los demás días, la población pagana usaba nombres proletarios, una nueva
denominación impuesta; por el lenguaje corriente y apoyó en creencias astrológicas absorbidas por los cristianos.
La elección del primer día de la semana se hizo en oposición al descanso sabatico hebreo. Para la celebración de
sus fiestas, los cristianos se mantuvieron fieles al uso hebraico que computaba los días festivos desde la tarde de
la víspera hasta la tarde del día festivo. Hacia fines del SVII, el II concilio de Auxerre sanciona las obligaciones
dominicales cristianas: estas disposiciones las tendrán presentes los reformadores carolingios. Las iniciales
exhortaciones pastorales, transformándose en normas canonicas, se convierten en leyes del estado.

Como debían pasar el domingo los fieles lo deducimos de las frecuentes exhortaciones pastorales a acudir a la
iglesia para vísperas, maitines y participar con toda la comunidad en la celebración de la misa; nadie podía
permanecer ocioso en casa mientas los otros acudían a la iglesia y no vagabundear. Que la concurrencia y
devoción de fieles no correspondían a las expectativas de pastores esta atestiguado por frecuentes reproches y
exhortaciones que hacían desde el altar. Era costumbre difundida entre los fieles comenzar a despejar la iglesia
mucho antes del fin de las ceremonias, sin esperar a que el celebrante pronunciara la formula de despedida. Los
obispos (quienes predicaban) se sentían molestos por esta impaciencia que denotaba la escasa piedad de sus

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fieles y era una falta de consideración hacia el orador, quien se disponía a pronunciar la homilía dominical, veía
disolverse su auditorio.

La indisciplina y el momento murmullo de los fieles en la iglesia, era motivo de muchas quejas de los obispos.
Aunque la prolijidad de las ceremonias litúrgicas provocaba cierta intranquilidad entre fieles. La piedad (no
siempre sincera y debilitada por una participación consuetudinaria en ritos cuyo significado no comprendían) la
sustituían los fieles con un formalismo exterior, que degeneraba en una presencia rumorosa e irreverente, cuando
no adoptaban expresiones divertidas y burlescas. Para mayores fueron las preocupaciones que suscitó el
frecuente y amplio abandono de las ceremonias litúrgicas por los fieles en los días festivos. A principios del SXI,
los que no cumplían el precepto dominical eran castigados con bastonazos o la requisa de los
instrumentos/animales de trabajo. La penitencia canonica impuesta a los que confesaban no haber observado el
descanso dominical era generalmente de tres días de ayuno a pan/agua. Para un mayor control de la observancia
del precepto dominical, las autoridades eclesiásticas establecieron que los fieles no podían oír la misa en
cualquier iglesia, sino tan solo en la propia parroquia.

La civilizacion carolingia fue litúrgica: El pueblo cristiano se reconoce en la practica colectiva de los mismos
ritos, cuyo significado bíblico y simbólico indagaban los escritores de la época. El cristiano del periodo
carolingio no reza, recita de memoria o lee en las horas y días establecidos un numero de salmos del salerío
(rezaer era recitar salmos/padrenuestros) El culto era publico. En el periodo carolingio hay una emblemática
evolución en la praxis litúrgica: el altar (antes en el pueblo/celebrante) ofrecía el sacrificio vuelto hacia la
asamblea; con la que dialogaba y rezaba, ahora se adosa al ábside. El sacedote debe dar la espalda a los fieles
(abandonados) a la mecánica repetirción de agunas formulas y de determinados gestos devocionales y son
excluidos dde la liturgia activa y participación directa en el sacrificio. La misa se convierte en tarea/deber del
sacerdote, que asume el papel del primer y exclusivo actor en la representación de un drama ritual, del que la
masa de los fieles, espectadores pasivos, publico reunido por obligación, va comprendiendo menos. Incluso el
canto liturgico (cuidado por carolingios en comunidades monásticas) servía en las iglesias publicas para crear
confusión y griterio. Entre el altar y el pueblo se yergue un muro insuperable, que seapara al orden clercica el
laico, cuya brecha perdura en la naturaleza de la Iglesia, expresada material y visiblemente por las estructuras
arquitectónicas: Por una parte el presbiterio con el altar y la catedra del obispo (trono) y por la otra, en la nave, la
multitud de fieles. El foso entre pueblo y santuario se ensancha considerablemente, la congregación de fieles
permanece ligada por leyes, normas, disposiciones eclesiásticas, que a partir del periodo carolingio se
multiplican enorme y caóticamente (e invitan a los fieles a participar de liturgia) Como la distinción ente los dos
ordenes es de dignidad, en las iglesias el presbiterio estará en un plano mas alto que la nave, que el cuadrado
popular y el coro desaparecerá de vista de los fieles. La teología desarrollada en ambientes monásticos considera
los aspectos devocionales y se vincula a la atmosfera litúrgica predominante en la época; la ciencia teológica se

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subordina a la actividad pastoral. Con la progresiva corrupción o desaparición del latín, surge el problema de la
lengua tanto para la predicación como para el rezo. Durante el reinado carolingio, solo el clero (con preparación)
era capaz de entender el latín de misa. Se recomendaba a los obispos que preparasen sus sermones y en el
bautismo las demandas de renuncia a Satanás. El fiel marginado, del ritual comunitario (excluido de la practica
colectiva de la liturgia) reemplaza tales practicas con iniciativa personal: la necesidad de lo sagrado y de una
presencia continua y cercana de lo divino lo lleva a reafirmar y establecer familiaridad personal en sus relaciones
con Dios. Esta familiaridad con lo sagrado se desarrolla simultáneamente en dos direcciones: Por un lado ejerce
gran influjo en la evolución de la espiritualidad monástica; por otra, prepara el camino para nuevas expresiones
de religiosidad y practicas devocionales que hallan aceptación entre la masa de los fieles. En simultaneo, se
daban practica de penitencias voluntarias para la redención de almas, la practica de indulgencias para reducir las
penas merecidas y las misas privadas. La misa (inicialmente acto único y solemne de toda congregación fiel) se
transforma en practica de un solo fiel, que quiere su misa personal. Se desarrollan rápidamente y multiplican las
misas privadas, deseadas y encargadas por el devoto que quiere su misa personal. Se desarrollan rápidamente y
se multiplican las misas privadas, deseadas y encargadas por el devoto que quiere regir directamente su
religiosidad. Sin duda el rito pierde solemnidad y significado originario. Se rompe el ritmo litrgico, aumentan las
practicas devocionales, se multiplican los sacramentales, se ritualizan las distintas bendiciones, los diversos
gestos y una variedad de cultos; se codifica toda una paraliturgia mas espectacular, mas comprensible quizás y
acordes con las exigencias religiosas de la masa. El sacerdote es un funcionario y mediador de la piedad popular,
se pone al servicio del que encarga la misa a cambio de una compensación en dinero. Las misas llevan anejo un
gran valor expiatorio y meritorio. En consecuencia, la eucaristía iba perdiendo sus relaciones con la vida
cotidiana. Ya en el SVI, muchos sacerdotes, al celebrar la misa seguían usos rituales que a las autoridades
eclesiásticas les debían parecer signos de creencias supersticiosas.

La cruz es considerada emblema principal de la fe cristiana, y el signo de la cruz trazado con la mano sobre la
propia persona es el gesto cultura mas antiguo y difundido. Cada momento del día, acción, lugar y objeto debía
estar protegido por la cruz. El signo de la cruz es profesión de fe, defensa y antídoto, un gesto teúrgico. La
cruces tuvieron una prehistoria pagana: como los romanos colocaban piedras sagradas para marcar los limites de
las provincias y propiedades privadas, así continuaran haciéndolo los cristianos, pero sustiuyendo las piedras
sagradas que se prolonga y cuando una piedra toma la forma de cruz o lleva trazada su figura, aumenta la carga
de su virtud misteriosa. En los primeros siglos no consta que los cristianos tuvieran imágenes y objetos de culto
para su propia devoción personal y domestica. Muy pronto, con el avance de la cristianización no habrá lugar
publico o privado que no tenga su cruz. En todas partes han ocupado el puesto de las antiguas divinidades
rurales. Al pie de estas cruces se desarrollaba gran parte de la vida social y se practicaban ritos que suscitaban
emociones y prolongaban aquel culto al aire libre, tan congenital con poblaciones agrícolas y que las antiguas
religiones habían favorecido y secundado siempre. A estas cruces se les atribuían virtudes misteriosas, que

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hacían pensar en practicas de un cristianismo equivoco o un paganismo evidente. No hay decisiones sinodales o
colecciones de canones que no recuerden con insistencia ininterrumpida a lo largo de toda la Edad Media la
prohibición para los cristianos de recurrir a la paraliturgia popular favorecida y estimulada por magos, adivinos,
etc. Al pie de esas cruces se hacían libaciones, se cumplían votos, se efectuaban presagios o hacían conjuros. Las
autoridades eclesiásticas no se atrevían a hacer arrancar o destruir las cruciales por la confianza supersticiosa en
las potencias mágicas encerradas en el símbolo. Fue mas fácil cristianizarlas o bautizar las que se consideraban
sospechosas.

De todos modos, la cruz con carácter mágico se difunde ampliamente: es el símbolo taumatúrgico por
excelencia, protagonista e instrumento instituible de todas las prácticas de conjuro/exorcismo. Ante la cruz huían
aterrorizados y vencidos los espíritus malignos, se aplacaban las tempestades, cesaba el granizo o caía la lluvia
perdida, etc. Durante los ss. VI-VII se difunde el uso de la cruz, pero no aparece la figura humana del crucifijo:
es el símbolo en sí mismo el que se busca y venera por sus significados y valor mágico.

Tambien cuando se pasa del simple símbolo de la cruz a la reproducción y representación del crucifijo, la piedad
popular permanece anclada en los viejos prejuicios y la cruz despierta sentimientos religiosos mas fuertes, pero
tambien sugestiones mágicas. Cruces, crucifijos y escenas de la pasión se abren camino en el uso de la liturgia
cotidiana. Las cruces perdían con dificultad el significado mágico y valor apotropaico que les atribuía la creencia
popular. Con el tiempo, de objetos piadosos pasan a convertirse en motivos ornamentales y decorativos y como
tales se difunden sobre los sarcófagos, sobre casas, monumentos, etc. A nivel personal, empiezan considerarse
como simples portadores de buena suerte, rebajados al rango de amuletos. La producción literaria y artística
acompaña y lastra representaciones triunfales de la cruz al reflejar el temple político-militar que un sentimiento
religioso: oro, plata y piedras preciosas. Al pie de las cruces se sentaba el agente del fisco para recaudar los
tributos, como tambien, se desarrollaban pleitos judiciales y ordalías llamadas iudicium crucis. Luego la cruz
entra en el derecho penal.

Las fiestas religiosas mas importantes, que marcaban el ritmo del año liturgico cristiano, eran la Navidad, pascua
y pentecostés. El ritual liturgico de estas fiestas se enriqueció con practicas encaminadas a expresar todo el
simbolismo espiritual contenido en ellas y promovió la amplia y devota participación de los fieles. Los periodos
cuaresmales se debían distinguir como jornadas de contrición, sufrimiento y conducta severa en lo externo; el
fiel, apartado de todos los compromisos humanos, debía concentrarse en la meditación de los misterios a
celebrar.

Especialmente en los monasterios, el ayuno (forma de ascetismo) era observado en las cuaresmas. Pero a los
fieles les estaba taxativamente prescrito (cuaresma y otras solemnidades festivas) Muy pronto las normas
canonicas pasan a las letes del estado y muchos capitulares recuerdan la obligación del ayuno cuaresmal

86
amenazando con penas pecuniarias y corporales a los inobservantes. En las regiones de cristianización
reciente/forzosa, la practica ddel ayuno se impuso con la amenaza de la pena capital. Sobre la práctica del ayuno
y sus efectos se desarrolló la doctrina (en ambientes monásticos) donde se consideró instrumento primario de
ascesis y eficaz antídoto contra las tentaciones y debilidades de la concupiscentia carnis. La practica del ayuno
adquirió una virtud mágica, siendo obra de maleficio (se podía ayunar contra una persona, para vengarse o
causar daño) Dicha practica sufrió una evolución gradual y fue convirtiéndose en una transacción, composición
judicial. Conmutada la penitencia por salmos recitados o genuflexiones por hacerse, el penitente se pone a buscar
quien lo haga por el: este puede ayunar y rezar por cuenta de terceros. (Los ayunantes se encargaron de cumplir
la practica a sueldo) La otra prohibición rigurosa durante la cuaresma, era la de celebrar matrimonios y tener
relaciones conyugales. Mediante una semántica profunda, tambien la nueva denominación de iglesia traduce y
expresa una realidad diversa, un diverso comportamiento religioso. El ceremonial liturgico se ientifica e integra
con presencia eclesial de los hombres dentro de los delimitados espacios arquitectónicos del área sagrada, donde
la experiencia de lo sagrado y el desarrollo de ceremonias rituales se convierten en coloquio y familiarida entre
Dios y el fiel, bajo las mismas bóvedas. Esta conversión litúrgica de la piedad y devoción marca un momento
particular en la historia de la religiosidad popular, aunque tardó en realizarse por completo. Entre los cultos al
aire libre tan gratos a la religiosidad popular y de mas segura tradición pagana estaban las ceremonias celebradas
al amanecer, en honor del sol. Parece que, en la creencia popular, los gritos de la gente y el canto del gallo tenía
un efecto saludable y liberatorio sobre estos eclipses.

Desde tiempo inmemorial el pueblo celebró el comienzo del nuevo año con particulares festejos. Al abrirse el
nuevo ciclo estacional, que se entrelazaba con el ciclo productivo de la naturaleza, se encendían esperanzas y se
formulaban auspicios para sí y los demás. El día de año nuevo implicaba ceremonias especiales en honor de Jano
(dios de la fiesta), por lo que para los cristianos, participar en las calendas de Enero les hacía abandonar los
excesos e inmoralidades características de aquellos días, como tambien persistir en el antiguo paganismo
conservando sus practicas idolátricas. La predicación pastoral y las decisiones sinodales, recogidas con
frecuencia en capitulares, trataron de combatir e impedir la usanza pagana de las calendas: exhortaciones, burlas,
ironías, penas canonicas y amenazas de castigos corporales (durante la Edad Media) Las autoridades
eclesiásticas veían en las calendas libertinaje y torpeza (que contrastaban con la moral cristiana) y una abierta
supervivencia del paganismo, que les causaba preocupación. Pero los anatemas no bastaban para desterrar una
costumbre difundida y arraigada. La liturgia cristiana, que absorbió (y seguía absorbiendo) usos y ceremonial de
la religiosidad preexistente, se mostró radicalmente hostil a admitir en los ritos propios manifestaciones
coreuticas. Los teatros y el circo eran templos de la idolatría, de los que debían huir cristianos si querían
distinguirse de los paganos. Los domingos y las demás festividades religiosas, la gente, libre del trabajo y
obligada al descanso, participaba en las celebraciones litúrgicas, pero sentía el atractivo de las representaciones
teatrales y de exhibiciones de presidigitadores y mimos. Varias veces la autoridades eclesiásticas trataron de

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desplazar los espectáculos y juegos a días alejados de las festividades religiosas, sin darse cuenta de que tales
representaciones se quedarían sin publico.

Los días de las calendas de enero se destinaban, a horóscopos, predicciones, adivinaciones o auspicios para el
año entrante. Desde los primeros tiempos, los cristianos sintieron una profunda veneración por sus muertos,
justificada por la esperanza de la resurrección final de los cuerpos. Con el tiempo, esta primiriva devoción
convivial unida a las tumbas había degenerado volviendo a las ceremonias y costumbres difundidas entre
paganos. Esta conmemoración (cara cognatio) se expresaba con banquetes, danzas y cantos mas bien
desenfrenados y licenciosos, en contraste con la tristeza del lugar y el recuerdo doloroso de los parientes
desaparecidos. Los panteones romanos eran muy diferentes del cementerio cristiano, camposanto sobre el que se
cierne la imagen de la muerte y dolor y solo se entra con respeto y recogimiento.

Los concilios dedicaron atención a la disciplina funeraria se prohibió sepultar a los muertos en las iglesias.
Tambien la celebración de las misas en los cementerios y diversas plegarias acompañadas de lamparas y velas
encendidas sobre las tumbas fueron reglamentadas, para evitar confusiones y combinaciones con ceremonias
análogas practicadas por algunas sectas heréticas o para armonizrlas con otras celebraciones litúrgicas u otras
practicas devotas (ayuno) En este contexto, los velatorios en las casas eran vistos con desconfianza por el clero,
que conocía bien los usos y practicas supersticiosas que llevaban consigo y que se remontaban a tradiciones
remotas, conservadas a lo largo de las generaciones. Los libros penitenciales proyectan mucha luz sobre esto y
documentan abundamente la persistencia de viejas practicas con sus correspondientes prejuicios y
supersticiones. Con una lucha capilar y elaborando una teología de la muerte, para el cristiano se endulza con la
esperanza de la resurrección, los escritores eclesiásticos intentaron una interiorización de liturgia fúnebre,
mientras en las ddecisiones sinodales se procedía a una reglamentación del ritual correspondiente. A fines del
SX, la participación oficial de la Iglesia en los ritos fúnebres estaba institucionalizada. Esto muestra como
frecuentemente la piedad monástica enlazaba con la popular. Ambas evolucionan paralelamente.

UNIDAD II

ASTARITA GIORDANO S. ALBORNOZ BRUNDAGE TOUBERT

88
SANCHEZ ALBORNOZ

La historia económica del SX en los reinos cristianos de Asturias/León permite seguir la lenta formación del
régimen señorial. El cuadro resulta semejante al que trazaron los francos, godos y tribus germanas del SV-IX.
Salvo en contadas regiones la evolución se verificó sin tropiezo en aquellos países. Los campesinos pudieron
defenderse de la fuerza centrípeta de los señoríos, como no les fue posible en los demás países de Europa durante
el periodo de formación del régimen señorial en los ss. Vi-VII, een los cuales conspiba en contra de los pequeños
libres y lles conducía a la orbita de los grandes propietarios de quienes fueron dependientes/colonos. Esta
situación favorable a los pequeños libres no fue común a todo el reino. Los múltiples fenómenos económicos-
politicos que condujeron a la formación de municipios medievales se dieron junto a las regiones fronterizas; solo
en ellas se organizaron paralela y sincrónicamente los señoríos y concejos; en las comarcas internas las
circunstancias fueron muy diferentes; el municipio y tambien el urbano surgió tardiamente y el régimen señorial
se desenvuelve con mas facilidad, prende con mas brío y tiene una floración exuberante.

En todo el reino se observa el mismo proceso evolutivo. Después de la colonización y durante ella las
donaciones regias actuaron como primer factor disolvente del relativo equilibrio económico, como consecuencia
inmediata de la repoblación. Los reyes de Asturias, siguiendo la tradición geermano romana, coincidente con los
principios del derecho musulmán, se consideraron propietarios de todas las tierras yermas (comarcas
conquistadas que estaban desiertas) En la segunda mitad de los ss. IX-X, cuando en Europa los soberanos
conservaban en su poder una cantidad mínima de tierras y sobra de autoridad, en Asturias y León los monarcas
tenían una soberanía plena y disponían de extensones incultas. Los reyes permitieron y favorecieron la
apropiación del suelo en interés de la repoblación. Las concesiones a magnates laicos abundaban. Las
donaciones regias favorecieron a Iglesias/cenobios. En una época de fe sencilla y guerra religiosa era común.
Los monarcas se desprenieron de grandes extensiones de tierras para dotar sedes episcopales, monasterios e
iglesias. Pero aparte de las donaciones regias los señoríos se fueron reuniendo por caminos muy diversos. Los
señoríos eclesiásticos se enriqueccieron por concesiones graciosas e particulares, pobres y ricos que creían en la
obligación de ceder alguna parte de sus bienes para la salvación e su alma. Las donaciones de clérigos y laicos a
las iglesias y monasterios llenan fuentes escritas citadas. Las concesiones con efectos inmediatos son
torrenciales. Estas, junto a mercedes regias procuraban a los monasterios, sedes episcopales o simples iglesias
unos ingresos superiores a los gastos que la comunidad o la sede realizaban y el sobrante permitía aquellas
entidades comprar multitud de pequeñas/medianas propiedades con las que iban redondeando sus dominios.
Además, las corporaciones monásticas o iglesias ensancharon su patrimonio por otros procedimientos. Tambien

89
en cuanto les era posible mediante la persuasión insinuante o de violencia procuraban aumentar sus posesiones.
Tambien contribuyeron a su enriquecimiento las composiciones y wergelds que recibían en casos de delitos
cometidos contra las personas de los clérigos o de los monjes o contra los hombres que dependían del cenobio de
la sede.

Cuando las sedes o cenobios consiguieron la jurisdicción sobre una comarca y administraban justicia a sus
habitantes, el prepósito o quien actuase como juez cobraba el judicato, cantidad de bienes muebles, semovientes
o raíces que la parte vencida en el litigio o delincuente en causas criminales, pagaban a los jueces. De la misma
manera, cuando el prelado o abad, por delegación del rey o conde sentenciaban un asunto, recibían en oferción
regalos del litigante favorecido por la sentencia. Por todos estos medios los monasterios e iglesias consiguieron
reunir bajo su poder grandes extensiones de tierras y alcanzaron fuerza económica y política considerable que
reforzó el natural prestigio que tenían en la sociedad de la época. Los campesinos libres cedían sus tierras
mediante una precaria oblata, u otra formula jurídica distinta y las seguían cultivando a titulo condicional.
Menoscabaron su libertad al entrar en el circulo del señorío pero se libraron de mayores males, de la
servidumbre/despojo.

El proceso de la concentración de las grandes propiedades laicas fue semejante. Donaciones regias, concesiones
de los particulares, prestamos a reditos y violencias. Las donaciones regias a magnates tuvieron menor
importancia que aquellas que los príncipes hicieron a instituciones religiosas, pero la debieron tener indudable
pues serian frecuentes las mercedes a servidores leales para premias hechos de armas o méritos cortesanos. Las
donaciones de los particulares a gentes poderosas serían pocas veces espontaneas, pudieron darse casos de
gratitud, pero por regla general debieron ser al miedo a la colera, o esperanza ddel favor, las determinantes de
esos actos de liberalidad. El préstamo a reditos tuvo importancia como medio de formación de los señoríos
laicos, como había tenido en el de las grandes propiedades eclesiásticas. Las multas o penas pecuniarias sobre
todo enriquecerían la fortuna privada de los condes y gobernadores de mandación o de distrito. Como las
composiciones y penas pecunarias, estas habían de pagarse de ordinario en ganado y en su defecto en bienes
raíces. Los documentos presentan ejemplos que comprueban este enriquecimiento paulatino de condes/jueces.
Tanto uno como otro compraron numerosas propiedades cambiaron por otras que limitan con el núcleo central
de sus dominios.

CLASE 3

Continuamos con las interpretaciones sobre las sociedades tempranomedievales. Vamos a lo esencial de los
siguientes puntos del programa, centrados en la tesis de Wickham: Caracterización alternativa del período de los
siglos V-VII: involución del estado en un contexto regresivo y desarrollo de campesinos autónomos;
90
reformulación del debate sobre la transición a partir del concepto de formación social. Causas de la declinación
del estado fiscal: política de tierras (Wickham), conflictividad social (Astarita). Concepto de modo de
producción campesino de Wickham. Fuentes y teorías de base: sagas islandesas y modelos de la antropología
económica. Fuerzas productivas, relaciones sociales y dinámica de cambio; aplicación del concepto a las
sociedades de la temprana Edad Media. Protoestados tribales y formaciones sociales dominadas por el modo
campesino. La entidad de la villa merovingia como unidad de apropiación de excedentes y el peso relativo de
campesinos autónomos en las distintas regiones; críticas a la taxonomía de Wickham. Aportes actuales de la
arqueología. Hablamos de caracterización alternativa porque se opone a las visiones continuistas (continuidad
del sistema fiscal y/o del esclavismo) y al enfoque tradicional que planteaba la formación temprana de un
régimen señorial por la instalación de esclavos y por la caída en dependencia de campesinos libres, que
quedarían en condición de tenentes desde la época de las migraciones. Este enfoque tradicional fue objetado en
los 60 con la investigación de Duby, que demostró para el sur de Francia la persistencia en el siglo IX o X de
pequeños propietarios libres; el feudalismo, para la corriente que inaugura Duby, es un fenómeno que se va a
generalizar recién en los alrededores del año mil. Bonnassie es un ejemplo de la radicalización de esta tesis, que
veremos más adelante cuando tratemos el debate sobre la “revolución feudal”. Wickham representa entonces una
alternativa tanto a la idea de un feudalismo temprano (desde el V o antes) como a la idea de continuidad de
estructuras antiguas hasta el X-XI. El punto de partida de la propuesta de Wickham es la involución del estado
fiscal durante el periodo de las monarquías bárbaras. Wickham observa la declinación del ingreso proveniente de
impuestos y las dificultades para la recaudación, que se harían evidentes entre el siglo V y el VI. Ya adelantamos
en la clase anterior que el autor atribuye esta decadencia a la práctica de los bárbaros de remunerar con tierras a
los ejércitos (antes que con ingresos fiscales), un aspecto controvertido de la tesis. Pero si este argumento es
débil, la declinación del impuesto sí es algo que Wickham demuestra con gran cantidad de testimonios, mediante
el estudio de documentación diversa de los reinos romano-germánicos (francos, visigodos, vándalos y
lombardos), que además compara con la situación de Oriente, donde el sistema perdura hasta el VII. Al respecto,
hay que dimensionar la obra a la que pertenecen los capítulos que van a leer.1 Se trata de un estudio comparativo
de historia económico-social de más de 1 WICKHAM, C., Framing the early Middle Ages. Europe and the
Mediterranean, 400-800, Oxford, 2005, traducido (Una historia nueva…) en 2009. 800 páginas (1500 en la
traducción) en el que se estudian las sociedades del mundo mediterráneo (Francia, Italia, España, norte de
África, área central de Bizancio, Siria y Palestina y Egipto) y del norte de Europa (Inglaterra, Gales, Irlanda,
Dinamarca) entre el 400 y 800, no de manera generalizante, al estilo de la sociología histórica, sino mediante
documentación directa en la mayoría de los casos; es decir, se ofrece una visión de totalidad fundamentada
empíricamente y para un espacio muy amplio. La obra tuvo un enorme impacto historiográfico por este motivo y
por haber replanteado la interpretación sobre el periodo y revalorizado la comparación como método para
formular y refutar hipótesis. Con respecto a lo que opina el autor sobre la necesidad de la comparación remito al

91
texto “Problemas de comparación…” de la clase 3 de prácticos. En el libro se estudia el sistema fiscal, la
posición de la aristocracia, las formas de gestión de la tierra, sociedades campesinas locales, formas de
asentamiento, ciudades y redes de intercambio, siempre desde la perspectiva de historia económico-social (los
aspectos culturales los trata en obras posteriores). Vamos a la propuesta general. La decadencia de las estructuras
estatales entre el V y VI aproximadamente repercute sobre los niveles de riqueza de la aristocracia y sobre la
situación del campesinado: el pequeño campesino libre se libera paulatinamente del peso del impuesto, que era
gravoso; aquellos sujetos a la relación del colonato se ven también favorecidos por la decadencia de las
instituciones que hacían cumplir la legislación que los ataba, o porque esta legislación va cayendo en desuso;
también declinan las relaciones de patrocinio, que se difundían para evadir impuestos y ahora pierden sentido;
para el terrateniente es dificultoso en medio de una crisis política mantener el control sobre propiedades
dispersas por diversas regiones; la declinación de las estructuras estatales favorece también la huída de esclavos,
etc. Aquí hay que decir que Wickham considera que allí donde los servi, mancipia o ancillae tengan control del
proceso productivo hay que considerarlos tenentes y no esclavos. Wickham plantea que en términos generales se
verifica un empobrecimiento de la aristocracia y el debilitamiento de las estructuras de coerción, con lo cual los
pobladores entregarán menos excedente, se verán liberados de la presión fiscal o quedarán alejados de los
centros de poder, y en este nuevo marco podrán desplegar su propia lógica de funcionamiento; en suma, la crisis
política significa mayores grados de autonomía económica para el campesino. Esto no significa la disolución
total de las antiguas formas de propiedad y de explotación del trabajo; hay un retroceso de estas formas, una
caída de los niveles de riqueza de la aristocracia, que pierde control sobre sus posesiones y sobre la mano de
obra sometida. Este proceso tiene distintas modalidades, que alteran la fisonomía de la aristocracia dando lugar a
dos variantes principales: a) la aristocracia se tribaliza, quedando restringido su poder al liderazgo sobre
hombres libres (y muy limitadamente a la explotación de sectores no libres) o b) reduce el área de su influencia,
conservando derechos efectivos de explotación únicamente sobre una minoría del campesinado. Para dar cuenta
de estas situaciones en términos estructurales Wickham propone el concepto de modo de producción campesino,
es decir, agrega un modo de producción al repertorio de los que existen en la elaboración marxista. Este modo de
producción se aplicaría a las sociedades agrarias sin extracción sistemática de excedente. Un modo de
producción comprende fuerzas productivas, relaciones sociales de producción y de propiedad, una lógica de
funcionamiento, condiciones históricas de génesis y de transformación. Wickham no desarrolla todos estos
aspectos, o no lo hace sistemáticamente, pero propone algunos contenidos, que toma de los modelos de la
antropología económica para sociedades primitivas (Sahlins, Meillassoux, etc.). La otra fuente para la
elaboración del concepto son las sagas de los islandeses, que dan una idea precisa del funcionamiento de una
sociedad de campesinos no sujetos a la entrega de excedentes, en la que el rango se construye de manera
permanente. Sobre esto tienen la clase 1 de teóricos y la clase 3 de prácticos. Sobre los rasgos esenciales del
modo campesino la lectura es WICKHAM, C., Una historia nueva de la Alta Edad Media. Europa y el mundo

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mediterráneo, 400-800, Barcelona, 2009. Cap 9: La sociedad campesina y sus problemas, II: La lógica de las
economías campesinas en la Alta Edad Media (pp. 758-781), PDF Wickham Una historia nueva cap 9 pp 758-
781. Vamos al concepto de modo de producción campesino. Respecto a las fuerzas productivas: - La actividad
más importante es la agricultura (es decir, el concepto no se aplica a sociedades pastoriles nómades o de
cazadores-recolectores). - El medio de producción principal es la tierra y la unidad de producción la unidad
doméstica familiar individual. - La fuerza de trabajo es la que proporcionan los miembros de la familia más otras
personas (generalmente no libres) incorporadas a la unidad doméstica, sin que exista separación del trabajo
productivo: todos (los capacitados físicamente) trabajan. - Hay un uso no intensivo de las fuerzas productivas
por falta de razones sociales para intensificar el trabajo, por lo que en estas sociedades la tecnología es simple (la
tecnología más compleja implica más horas de trabajo). Wickham toma las elaboraciones de Ester Boserup, que
asocia la intensificación agrícola al crecimiento demográfico. Según Boserup los agricultores primitivos trabajan
menos que los campesinos de regiones densamente pobladas; no consideran placentero el trabajo agrícola,
limitándolo al mínimo indispensable; pueden conocer métodos alternativos, cuya utilización implicaría una
intensificación del trabajo, pero prefieren no recurrir a estas opciones, a menos que el aumento de la población
ponga en juego la subsistencia. En conclusión, existe un margen para intensificar la producción en respuesta a un
aumento demográfico (o a la implantación de relaciones de explotación). De estas premisas se deriva una
demografía propia del modo campesino: éste implica un excedente potencial no utilizado, que se puede
movilizar en situaciones de presión demográfica, de las cuales las poblaciones campesinas se resguardan
mediante estrategias de control de la natalidad (por ej. edad tardía de casamiento). Estas pautas explican la caída
demográfica en el periodo. En cuanto a las relaciones sociales de producción: - La unidad doméstica dispone del
producto del trabajo, es decir, no tiene que entregar excedentes a una clase explotadora. Las relaciones sociales
más importantes son las que se dan entre unidades domésticas y al interior de la unidad doméstica. - Las
relaciones entre las unidades domésticas se basan en el intercambio de dones, lo que es característico de
sociedades que disponen del producto del trabajo. - Este intercambio, además de proporcionar lo que la unidad
doméstica no produce, tiene una función instrumental, es decir, sirve para crear vínculos sociales, cimentar
liderazgos, etc.; el intercambio comercial es marginal y expresa distanciamiento social (recordar el fragmento de
la saga de Nial). Wickham toma el criterio de Mauss, según el cual el acto de donar más que los demás, que es la
esencia del potlatch, es un mecanismo para manifestar superioridad y legitimar o conquistar una posición social:
los que dan más obtienen mayor reconocimiento y subordinan a otros mediante la obligación de retribuir el don.
- La posición social no es permanente; se negocia. Sobre este funcionamiento la mejor referencia son la sagas.
Para entender cómo opera este concepto en las sociedades de los siglos V-VII hay que tener en cuenta el criterio
del autor respecto a las nociones de “modo de producción” y “formación social”. Wickham sigue el enfoque
estructuralista por el cual el modo de producción es una abstracción no existente en la realidad y la formación
social la categoría que da cuenta de las sociedades históricas concretas, en las que coexisten diferentes modos de

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producción, aunque uno de ellos será dominante y dará los lineamientos generales a la totalidad. Volveremos
sobre esto porque no todos tienen esta idea acerca de cómo comprender la relación entre las categorías de modo
de producción y formación social, que en principio no hacía distingos entre grados de abstracción. Wickham va
más lejos en cuanto al carácter abstracto del modo de producción y le da el rango de “tipo ideal”, una operación
ajena a la epistemología marxista. Lo que nos importa ahora es que el modo campesino coexiste en casi todas las
regiones con otras formas productivas (por ejemplo, con relaciones de explotación basadas en la renta). Hay que
aclarar que Wickham llama “feudal” tanto a la explotación en base al impuesto como a la renta privatizada;
sobre esto volveremos cuando tratemos el concepto de modo feudal. Pero lo que interesa es cuál de estas formas
predomina en cada caso y le imprime su lógica a la totalidad. Una “sociedad de base campesina” sería una
formación social en la que el modo de producción campesino es dominante y le impone sus reglas al conjunto,
aun cuando existan enclaves “feudales”, es decir explotación sobre sectores del campesinado (en las posesiones
de la aristocracia que aún sobreviven). En una región con predominio de campesinos autónomos la aristocracia
puede tener cierto número de dependientes, a los que somete mediante rentas u otras obligaciones, pero estas
bases son reducidas, y su poder no se extiende sobre el conjunto de pobladores, con los cuales se vincula de
manera laxa y esporádica; dado que su influencia política será limitada, dependerá del apoyo de labradores
independientes, y para reclutarlos como seguidores o clientes, por ejemplo, deberá ofrecerles donativos a cambio
de su lealtad, etc. De esta manera la aristocracia se subordina a la lógica de funcionamiento de sociedades
campesinas. En otros lugares, las bases aristocráticas pueden ser más significativas (por ejemplo en la Francia
merovingia, donde según la interpretación del autor las extensas propiedades reflejan la posición de la
aristocracia), y aquí las poblaciones no sujetas a vínculos explotativos estarán más expuestas a caer en
dependencia. En los casos de coexistencia de modos de producción (feudal y campesino), éstos se articulan
entonces de distintas maneras, dando lugar a un abanico de situaciones que expresarán el predominio de uno u
otro en la sociedad en cuestión. Esto se daría a nivel regional y microrregional; en cada lugar las combinaciones
pueden ser muy variadas. Wickham utiliza la figura de las “manchas de leopardo” para referirse a estas
combinaciones de presencia aristocrática y núcleos autónomos. En otras regiones (como el caso de los
protoestados del norte de Europa), la decadencia de las estructuras estatales es tan notable que la antigua
aristocracia casi desaparece, y las figuras que ejercen algún poder son semejantes a caudillos o “big men”;
incluso los reyes entrarían en esta categoría. Aquí los labradores deben a sus líderes locales o a sus gobernantes
obligaciones militares y algún tributo de poca entidad que no afecta su autonomía económica y que debe ser
retribuido; este vínculo se concreta en relaciones clientelares de carácter no permanente donde los seguidores
conservan el derecho de retirar o modificar sus lealtades. La aristocracia, en esta versión, se asimila al modo
campesino, es decir, no expresa un modo de producción aparte. Wickham se refiere a esta situación como
versión “tribal” del modo campesino. Las situaciones en las que predomina el modo campesino implican la
subordinación de la aristocracia a la lógica del don. Esto inhibe el desarrollo de procesos de acumulación y

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mantiene en sus límites los niveles de riqueza, lo que explica la lentitud de los cambios. Sobre la lógica de
funcionamiento que se pone en juego deben recordar lo visto en la clase 1 de teóricos. En el texto de Guriévich
tienen un ejemplo aplicado al mundo bárbaro en general. En cuanto a las formas productivas, Wickham se basa
en la antropológica económica (Sahlins, Godelier, Meillassoux, etc.) que estudia sociedades primitivas sin
desarrollo de propiedad individual. La originalidad de la propuesta de Wickham es haber llevado estos
parámetros a sociedades con predominio de esta forma de propiedad, y haber integrado los elementos del
funcionamiento social con las formas de producción en una visión de totalidad, que se vuelve explicable en
términos estructurales. Uno de los apoyos centrales de la propuesta de Wickham es el registro arqueológico,
dada la escasez de testimonios para el periodo. Este registro en términos generales muestra muy poca
sofisticación. La cerámica tiene un radio de distribución limitado y se habría interrumpido la importación de los
tipos más elaborados. Esto varía en las distintas regiones; en Inglaterrra, una de las áreas donde las estructuras
estatales habrían desaparecido casi por completo, la cerámica es rudimentaria; en otros lugares puede haber más
elaboración, pero sin continuidad con la época romana; en general, hay una disminución de productos
importados y poco desarrollo artesanal. Para Wickham este panorama es una prueba de la debilidad de la
aristocracia y del Estado: una aristocracia fuerte, con grandes comitivas, etc., demandará utensilios en cantidad y
de determinada calidad, estimulando el desarrollo artesanal y el intercambio; en ausencia de esta demanda la
producción se limitará a niveles modestos. La idea es que la riqueza determina el desarrollo del intercambio. El
declive del sistema fiscal romano también se evidencia en la decadencia de la infraestructura para el transporte
de excedente de una región a otra, etc., lo cual afecta también la actividad comercial privada. Otro tipo de
evidencia arqueológica es la edificación, en lo cual se osberva involución en el tamaño y en los materiales de la
vivienda aristocrática. Por ejemplo, desaparece el uso del mármol, o los sistemas de calefacción de las
residencias romanas; predominan en cambio las construcciones de madera, y los edificios son de menores
dimensiones, lo que asemeja la vivienda aristocrática a la del campesino. En cuanto a la situaciones en que la
aristocracia sigue teniendo poder, las pruebas no siempre son convincentes. El norte de Francia es el área para la
que el autor sostiene mayor continuidad con los parámetros romanos; aquí el modo campesino tendría una
existencia marginal. Wickham atribuye esta continuidad a la temprana militarización de la aristocracia del área,
que también habría experimentado un cambio cultural que explicaría su rusticidad. Aquí la simplificación de la
vivienda se explica por este giro cultural, un punto ciertamente criticable ya que modifica los criterios con los
cuales interpretar la evidencia (las casas de madera no indicarían aquí empobrecimiento sino una cuestión de
gustos). Con respecto a la taxonomía de las sociedaes occidentales, tenemos entonces en el norte de Europa
(Inglaterra, Irlanda, Dinamarca) el ejemplo más claro de predominio de campesinos autónomos; en otras
regiones (Italia, sur de Francia, España) hay un abanico de situaciones en las que habría que evaluar en cada caso
la fortaleza de uno u otro sistema, y en otras, como en el norte de Francia, tendríamos predominio del modo
feudal, aunque persisten pequeños núcleos a los que este poder no ha llegado. Esta presencia de propiedades

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aristocráticas, en el sistema de Wickham, sería consistente con lo que planteaba sobre la instalación de los
germanos, que en su criterio habrían recibido o se habrían apropiado de tierras en los tiempos de las
migraciones, aunque también se explicaría en términos de continuidades. El modelo de Wickham sobre la
relevancia de sociedades campesinas podría extenderse a regiones que el autor no considera con estos
parámetros (es decir, a regiones que considera más aristocratizadas). Tienen un ejemplo en el trabajo de Astarita
“La primera de las mutaciones…”, de la clase 2 de prácticos, en el que se aplica la interpretación de Wickham a
casos que Wickham no contempla en los términos de protagonismo campesino, como el de los visigodos. Aquí
la arqueología actual le estaría dando la razón a Astarita, ya que los yacimientos de época visigoda reflejan muy
poca diferenciación social. Otra discrepancia que plantea el trabajo de Astarita respecto al modelo de Wickham
se refiere a las causas de la caída del estado fiscal, que Astarita explica a partir de la crisis del curialato, y al
mayor peso que le da en general al aumento de la conflictividad social, expresión de la crisis de dominación;
Astarita destina una buena parte del trabajo a describir este estado de cosas, enfatizando por ejemplo la fuga de
esclavos y el clima de nerviosismo de la clase aristocrática, para llegar a un resultado similar: el avance de
campesinos autónomos en casi todas partes. Y en más partes que lo que decía Wickham. La villa merovingia,
por ejemplo, tendría muy pocos dependientes y estaría poco cultivada, por lo que reflejaría la situación general y
no un caso de poderío aristocrático. Cuando Astarita escribe ese artículo sólo se conocía la idea general de
Wickham y el trabajo “Problemas de comparación…”, en el que Wickham anticipaba las cuestiones que estaba
desarrollando en el libro, que sale en el 2005. Por eso no hay referencias al modelo acabado. En el libro
Wickham no desarrolla mucho la cuestión de la formación de relaciones feudales (que serían predominantes
hacia el siglo VIII o IX según las regiones) porque se concentra en otra problemática y periodo. Pero considera,
de manera eventual, distintas vías, y tiene la idea de que en cada lugar las cosas pudieron suceder de diferentes
maneras. Incorporo como lectura otro segmento del libro en el que tienen algunas pistas sobre la cuestión. Se
trata de un experimento interesante: Wickham reconstruye hipotéticamente cómo pudo haber sido una aldea
anglosajona en el siglo VII, cuando todavía rigen los parámetros del modo campesino y también empiezan a
verse algunos elementos de transformación. Inventa la aldea y los personajes, pero sobre la base de lo que sabe
sobre la Inglaterra anglosajona en el periodo y sobre las sagas familiares, que le dan una idea de cómo pudieron
comportarse los pobladores. Texto: WICKHAM, C., Una historia nueva de la Alta Edad Media. Europa y el
mundo mediterráneo, 400-800, Barcelona, 2009. Cap. 7: Los campesinos y las sociedades locales. Estudio de
algunos casos locales, pp. 607-614: Las sociedades campesinas del mundo septentrional: Malling (PDF
Wickham Una historia nueva cap. 7 Malling) Sugiero leer el texto pensando en los rasgos del modo campesino y
en la estructura social que describen las sagas islandesas. Dado que en el siglo VII las aldeas anglosajonas
empezarían lentamente a transformarse, traten de observar las vías concretas que plantea acerca de cómo
comienza esta evolución (lo que plantea tiene como base el estudio empírico del autor sobre Inglaterra en el
periodo, los datos arqueológicos sobre evolución de los enterramientos, etc.). Wickham tiene la idea de que en

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cada lugar pudieron darse evoluciones diferentes; esto está reflejado también en el texto, que considera otras
posibilidades. En cuanto al capítulo sobre los protoestados del norte de Europa (WICKHAM, C., Una historia
nueva de la Alta Edad Media. Europa y el mundo mediterráneo, 400- 800, Barcelona, 2009. Cap 6: La crisis
política y la construcción estatal del norte, I: De las sociedades aristocráticas a las sociedades tribales), tienen un
segmento: PDF Wickham Una historia nueva cap. 6 (pp. 435-478). Pueden verlo para tener una idea del tipo de
trabajo que realiza el autor y para saber sobre qué bases elaboró el relato sobre la aldea imaginaria Malling. No
es un texto que deban estudiar. Rescatamos de esas páginas el análisis sobre las cesiones de tierras que hacen los
reyes anglosajones, donde pueden ver el trabajo de interpretación del documento que hace Wickham; son
documentos que a primera vista sugieren la transferencia de grandes extensiones de tierra a aristócratas
incluyendo un gran número de dependientes; mediante la crítica documental Wickham demuestra que esas
concesiones no eran dotaciones de tierras sino cesiones de los derechos que los reyes cobraban sobre esos
territorios, que coinciden con antiguas unidades tribales, donde los labradores podían tener derechos de
propiedad; el estudio de la composición de estas obligaciones (en qué consisten concretamente) demuestra que
es un tributo poco importante que no amenaza la autonomía campesina, asimilable a las prestaciones de
alimentos a una corte itinerante. La crítica del documento incluye su cotejo con el registro arqueológico y con las
regulaciones de los códigos de leyes, que sustentan la idea de una sociedad muy poco jerarquizada y con
protagonismo campesino. Otro aspecto de interés del capítulo es la conjetura acerca de qué podía hacer un
aristócrata ante el colapso de las estructuras estatales. Nota: aclaro algunos errores de la traducción que pueden
llevar a confusión. En el segmento sobre Malling, donde dice “el gran reino en que se había convertido
finalmente Malling”, está diciendo en realidad que el pequeño reino al que pertenecía Malling había sido
absorbido por otro, y que ahora Malling quedaba dentro de una unidad política mayor. Y en el cap. 6, p. 462,
donde dice “este régimen, el de una sociedad feudal no basada en la posesión de tierras, siguió siendo
característico…” es lo contrario: “este régimen [el tribal], no el de una sociedad feudal basada en la posesión de
tierras, siguió siendo característico…”

BRUNDAGE

A partir de fines del SIV, el Imperio romano experimentó migraciones por las provincias imperiales de
Occidente. Los recién llegaos se establecieron definitivamente en territorios del Imperio occidental y
reemplazaron los sistemas administrativos-juridicos de Roma por sus propias leyes e instituciones. Esto es
conocido como invasiones barbaras, pero las incursiones y caída fueron procesos gradulaes y no acontecimientos
súbitos y cataclísmicos. La migración y el asentamiento ocurrieron en un periodo de tres generaciones y el
desplazamiento de las insticuiones tomanas ocurrió gradualmente (incluso muchas personas que vivieron para
presenciar estos cambios no se dieron cuenta que el Imperio Romano había caido)

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A comienzos del SVI, los reinos germanicos suplantaron los niveles del gobierno imperial en Occidente.
Occidente quedo dividido en los estados sucesores (con mutua competencia) La población romana se mantuvo
intacta. Tampoco el desplazamiento del poderío militar y el gobierno de Roma resultó en desaparición inmediata
de tribunales, tradiciones o costumbres sociales romanas.

El derecho y tribunales romanos siguieron funcionando y enfrentándose a problemas surgidos entre personas de
herencia romana; simultáneamente el derecho/tribunales germánicos resolvían los casos surgidos entre los
miembros de herencia germánica. Pero aunque los romanos/germanos prefirieron conservar identidades
étnicas/leyes, hubo cierto derrame de un grupo a otro y de un derecho a otro. En Occidente, el derecho romano
se simplificó y después de la desaparición de las escuelas romanas de derecho se vulgarizó o barbarizó. Al
mismo tiempo, los tribunales o gobernantes germánicos adoptaron ciertos hábitos romanos de hacer las cosas.
Cada derecho influyó sobre el otro, cada uno fue modificado por el otro. Lo poco que sabemos del derecho
consuetudinario germanico antes de las migraciones, indica que se basaba en la responsabilidad colectiva de la
familia por las acciones de sus miembros y el principio de venganza reciproca. El grupo de parentesco extenso
era importante en la sociedad germana arcaica y siguió siendo fundamental para las instituciones germánicas
durante las generaciones post-invasiones. Cuando los pueblos germánicos se establecieron en el Imperio romano
Occidental, los pilares institucionales del derecho germanico arcaico habían empezado a desmoronarse y las
migraciones aceleraron el ritmo del cambio. A la vez, un sistema de indemnización por daños reemplazó la
venganza reciproca.

El rey y su corte determinaban la parte que debían pagar y cuanta indemnización se debía en cada caso. La
reparación de daños dejó de ser responsabilidad del hogar y familia, sino que fue prerrogativa del rey y la corte
(venganza física indemnización) Antes de fines del SV y comienzos del SVI, el derecho germanico se trasnmitió
oralmente, como costumbre, de generación en generación. A partir de finales de este siglo, los reyes germánicos
establecieron sus leyes por escrito en los códigos del derecho germanico. (Codigos en el continente europeo,
escritos en latín) Documentan el proceso por el cual la jurisprudencia romana en Occidente se fue vulgarizando
gradualmente en las generaciones que siguieron a las invasiones.

98
TOUBERT

El gran dominio surge como tema historiografico con la primera generación romántica (Grimm/Von Savigny)
Constituye uno de los campos de batalla preferidos de los enfrentamientos que a lo largo el SXIX oponen a
germanistas/romanistas. Esta primera formulación quedo superada hacia mediados del SXIX por los
sostenedores de la marca germánica (que partía de la idea de que la sociedad germánica primitiva se componía
de hombres libres/iguales) Gracias al sentido de asociación de los germanos, dicha sociedad escapó a peligros
del individualismo que arrastraba al muno romano a la mezcla de anarquia y despotismo militar, que constituía
la esencia bajo imperial. Los germanos habrían formado poderosos grupos de solidaridad socioeconómica:
comunidades de marca. Según Maurer/Gierke, los documentos carolingios nos revelan el estadio de la evolución
con precisión documental. A costa de muchas rebuscadas hipótesis, veían en la villa franca el acceso de la
sociedad germánica primitiva a la condición de sociedad diferenciada, en el momento que salía de la penumbra
documental que envolvió la silueta de la originaria comunidad de marca. Por otro lado, los romanistas afirmaban
(al contrario) la perennidad de tradiciones agrarias romanas y sobrevivencia (mas allá de las conmociones
posteriores a las grandes invasiones) del régimen de propiedad rural establecido en el Imperio Romano (SII) Se
basaron en pruebas que acentuaron la continuidad de la Alta Edad Media, de la vitalidad del corpus de doctrinas
y del sistema de practicas elaborados por agrimensores romanos. A partir de 1880, la flosa de las inscripciones
de saltus africanos alimentaron una corriente historiográfica para la cual la curtis bipartita altomedieval era
heredera directa del latifundium romano en general. En ambos, las hipótesis compatibles con la larga duración
eran frágiles por la exagerada cantidad de argumentos ex silentio (ambos tuvieron graves objeciones)

Durante la segunda etapa (1880-1914) los historiadores económicos optaron por interrogar los documentos de
los ss. VIII- X a fin de extraer elementos descriptivos de un sistema económico y tratar de reubicar esa estructura
en una visión global del desarrollo (Sternegg) Este análisis gira alrededor del gran dominio, en tanto se afirma en
el SVIII como estructura portadora de la economía de la Alta Edad Media; mediante los capitulares y polípticos
de los ss. XI- X, la villa franca es una estructura típica (definida por la conjunción de las unidades domaniales
bipartitas, que contienen junto a una reserva dominical, un sector de explotación indirecta conformado por las
tenencias campesinas adaptadas a la subsistencia de familias nucleares. Estaban por otra parte, sujetas a censos
consuetudinarios y prestaciones de trabajo variadas en naturaleza/cantidad. Por otro lado, el sistema reside en la
ligazón esencial entre reserva dominical y tenencia que crea la exacción regular del señor de la villa sobre la
fuerza de trabajo de sus dependenciente en provecho de la pars dominica y a cambio del goce hereditario de sus
sortes por tenentes. No hay sistema curtense sin la afirmación correlativa de la corvea en tanto sistema de
trabajo.Lo que da unidad al sistema económico de la villa es la uniformidad estructural de los diferentees
dominios que componene dichos patrimonios y no su cantidad/tamaño. En la villa hay un modelo original que ha

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asegurado la integración orgánica de la pequeña explotación campesina en una estructura latifundista, mientras
que la Antigüedad no ofrece mas que la yuxtaposición entre el latifundium esclavista y pequeña explotación
colonial. El éxito de la teoría del sistema curtense se debe a que respondió a pla necesidad de historia económica
alemana, de describir modelos económicos en una visión de conjunto del desaroolllo (sucesión racional de
sistemas económicos definidos) Reconocían en esta fase de desarrollo y apogeo de la época carolingia: el
predominio de la gran propiedad eclesiástica/laica; tendencia autárquica gracias a la expansión del sistema
curtense como principio organizador de la gran propiedad y marginalización correlativa del papel de la
moneda/actividades de intercambio.

Dospch: Sternegg impuso la concepción según la cual el gran dominio constituía el tipo dominante de estructura
productiva en el mundo carolingio. A costa de una acusada sobreestimación del capitular de VIllis, insistió sobre
el papel esencial de la monarquía franca en la difusión del modelo domanial, a partir de las curtes fiscales en la
aristocracia eclesiástica/laica. Contra esas opiniones se irguió Dopsch, ya que sostuvo que los grandes dominios
estaban menos extendidos de los que se había creído hasta entonces. Este autor sostuvo que los grandes
dominios estaban menos extendidos de lo que se había creído hasta entonces. Los mas importantes no habían
superado las pocas centenas de hectáreas. Insistió en que, junto a las grandes propiedades así reducidas a
proporciones mas modestas, había una cantidad considerable de pequeñas explotaciones alodiales. Sin embargo,
su tesis revistió una importancia a la que critica de Halphen dista mucho de hacer justicia. Ha sido el primero en
llamar la atención de los historiadores sobre las precauciones metodológicas con que era conveniente tratar las
fuentes no directamente representativas de la realidad económica. Tuvo razón en criticar a Sternegg. Es en las
regiones entre el Loira y Rin, en el imperio franco, se encuentran los ejemplos mas numerosos y claros del
predominio de una gran propiedad conforme al esquema del sistema clásico que describió Sternegg. Dopsch
planteó ell problema del peso real de la pequeña propiedad alodial en el sistema franco de posesión de la tierra,
pues equivale a enfocar concretamente el problema mas general de la libertad personal en l Alta Edad Media y
del destino de la capa inferior de los hombres libres (ss. IX-X) No obstante, la supervivencia de grupos pequeños
propietarios libres tiene mas importancia para la historia social que para la de economía. Hay una porción de la
tierra acaparada por la gran propiedad que desempeñó un papel motor en el desarrollo. El gran dominio imprimió
sus características esenciales a la gran economía agraria carolingia. Por eso se justifica Sombart o Dopsch; que
vieron en la curtis la expresión del sistema económico propio de la Alta Edad Media.

Pirenne (1936) buscó las causas del arraigamiento de Occidente en una economía agraria y latifundaria (SVIII)
La conquista musulmana provocó una censura entre economía de intercambio propia de la Antigüedad y
economía rural de la Alta Edad Media. Los árabes habrían quebrado el eje mediterráneo de los intercambios
Oriente-Occidente. De esta suerte habrían obligado al imperio franco a volver la espalda al mar y replegarse
sobre sí mismo. A partir de ese momento, la economía de tierra adentro (dominante durante los reinos barbaros)

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imperó sin competencias. Hay un contraste económico entre carolingios/merovingios. Ello cimentó la
concepción de una economía carolingia de subsistencia a lo Sombart, donde el intercambio interno se retribuye a
su expresión simple. Con el paso del tiempo, la tesis de Pirenne parece menos importante por sí misma, que por
las reacciones, ya que ha sido invalidada en varias de sus proposiciones esenciales, las relativas al papel del
Islam, la estructura del gran comercio y apreciación del tono urbano en los ss. VIII-IX.

Las fuentes que dispone Toubert, tras esta exposición de cuestiones historiográficas son las de grandes dominios
de soberanos y los polípticos de las grandes propiedades eclesiásticas cuyo núcleo estaba conformado por
antiguos fiscos transferidos a las Iglesias y monasterios por la liberalidad real o imperial.

*Fuentes relativas a dominios fiscales: Capitulare de Villlis, es una fuente de importancia por las anotaciones
concretas económicas-agronómicas y el interés de la rentabilización del sistema domanial de la que se
desprende. No se resolvió el problema de saber si el capitular se aplica a todo el imperio franco o Aquitania.
Tampoco se sabe si el reglamento se aplicaba a fiscos reales o una categoría de dominios afectados al
aprovisionamiento de la mesa real, algo negado por eruditos. Los problemas de datación fina y localización que
plantea presentan un interés limitado en la medida en que esta claro que el texto carece de cualquier intención
revolucionaria y que contenta con recordar, con espíritu reformador, el conjunto de las buenas reglas a las que
hacia finales del SVIII debía someterse la gestión de fiscos reales. Por otro lado, siguiendo a Dopsch en su
apreciación restrictiva contra Sternegg del alcance que los historiadores pueden dar a un documento cuyo
carácter normativo y reformador es notorio y que puede entregarnos una imagen ieal de la estructura y
administración de fiscors reales bajo Carlomagno. Otro documento, el manuscrito de Wolfenbuttel, clarifica la
funcionalidad y categorías diferentes de modelos destinados a tres tipos diferentes de usuarios potenciales: Uso
de grandes propietarios eclesiásticos, señores laicos y regidores de fiscos, pues el documento reproducía un
inventario de cinco curtes reales confiadas a la administración de un solo regidor.

Los documentos precedentes, tienen origen publico y finalidad normativa, concentran la atención de las reservas
dominicales sometidas a explotación directa. Hay indicaciones de bienes raíces que constituyen reservas y
mansos, estado contable de los dependientes de todo tipo; inventario de las rentas en dinero/especie/trabajo a los
que estaban obligados los tenentes.

Para concluir sobre las fuentes: Si bien es cierto que a partir de los datos suministrados por estas pocas fuentes
fundamentales es como entre Sternegg y Perrin se ha construido un retrato robot preciso y estático, de la villa
carolingia y estos mismos documentos son objeto de reexamen desde una perspectiva mas dinámica. Ademas la
explotación sistematica de datos encerrados se presenta a partir de las posibilidades de tratamiento informatico,
como un campo de investigaciones prometedor. Otra tendencia interesante de la historiografía a cual consistente
en combinar el uso de polípticos y de otras fuentes: actas publicas, cartas, contratos agrarios contemporáneo. La

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arqueología medieval al dedicarse a yacimientos puntuales y cultura material de la Alta Edad media,
reconstitución de fomas antiguas de ocupación del suelo, contribuye a una mejor restitución de espacios y
realidades agrícolas del momento. Sobre el uso convergente de estos tipos de fuentes, debe fundarse un estudio
descriptivo y dinámico de una estructura económica cuya evolución ha estado dominada en los ss. VIII-X, por
una demografía excedentaria, la conquista agrícola de nuevos espacios y la busca de equilibrios productivos mas
intensos y mejor integrados al progreso de economía de intercambios.

En vastos patrimonios, la dispersión por grande que fuese, no afectaba su organización en complejos domaniales
con la villa como unidad básica. A este nivel hay que colocarse para estudiar el funcionamiento del sistema. En
todo el imperio carolingio reside la variabilidad de la extensión de las unidades domaniales que lo componían.

Como toda estructura económica viva, la curtis aparece mediante la imagen instantánea de los polípticos, como
realidad móvil constanmente sometia a procesos evolutivos de concentración o fragmentación. Por doquier, una
coyuntura demográfica favorable a largo plazo se traduce ante todo en roturaciones cuya existencia se
comprueba en el SIX y que casi siempre eran roturaciones interiores en los dominios preexistentes, como en las
posesiones infra valle de Bobibio. Las creaciones ex nihilo de villae son muy raras. De la misma manera, un
cuarto de siglo antes, se encuentran entre las posesiones de St Germain de Pre, ejemplos de villae periféricas,
como Villemeux y Corbon. En sentido inverso, los inventarios y diplomas contemporáneos nos informan sobre
los procesos de parcelación que afectaron los dominios ficales/eclesiásticas por vía de donación piadosa,
concesión en beneficio o Italia del SX, como consecuencia de ciertas categorías de contratos livellarii. Estos
desmembramientos afectaron a la reserva dominical, al masserizio, ya a las portiones del dominio que
comprendía mansos y reserva. Lo mas frecuente era que estas transfirieran de un dominio a otros mansos
campesinos o ciertos trozos de reserva. Por doquier, la realidad es la propia de un organismo dinámico, sometido
a una constante remodelación de estructura. En el seno de un mismo políptico, los brevia consagrados a
diferentes ominios revelan una diversidad de fisonomías que remite a estadios de evolución mas avanazados a la
singularidad de los suelos o iniciativas señoriales. Un esquema descriptivo del gran dominio de estructura se
desprende que un esquema descriptivo del gran dominio de estructura bipartita clásica no debe sobreestimar los
factores de estabilidad/ homogeneidad, como han tenido tendencia a hacerlo los primeros historiadores del
sistema curtense.

UNIDAD V

POSTAN BOIS BARTLETT CAMPAGNE


Uno de los aspectos mas
extraordinarios de la actividad
expansiva de los ss. X-XIII

102
fue el desplazamiento de la
aristocracia europea occidental
de sus lugares de origen hacia
nuevas tierras, donde se
establecieron y si tuvieron,
incrementaron sus fortunas.
(⇒Inmigrantes en la zona
del antiguo Imperio
Carolingio)
*El periodo de diaspora
aristocrática coincidió con la
gran época de las cruzadas y la
migración comenzó al tomar
la cruz. Sin embargo, en otras
regiones como España o
tierras de paganos vendos, se
adaptaron las instituciones y
retorica de la cruzada a una
situación en la que los líderes
militares locales todavía
estaban ocupados en la tierra.
Muestra el caso de la familia
“Joinville”, que ejemplifica la
aristocracia aventurera,
codiciosa y pía sobre la que se
cimentaron los movimientos
de expansión de la Plena Edad
Media.
A medida que se avanzaba del
ss. XI-XII y luego al XIII, su
posición se fue fortaleciendo,
reflejada en la dotación de
casas religiosas y en la
fundación de ciudades,
mientras que se aproximaban

103
cada vez mas a los grandes
príncipes del momento. Es
sintomática la entrada de Juan
de Joinville al servicio de San
Luis durante su viaje a
Oriente. Mantenían tambien
una faceta depredadora.
⇒ La historia muestra la
fuerza creciente de las dos
monarquías europeas
occidentales con mayor
cohesión. Reyes poderosos se
atraían a la nobleza con
aspiraciones como Champaña
y competir con ella.
En la familia, Godofredo de
Joinville tuvo un camino hacia
el poder abierto al oído regio y
lecho nupcial. A los hermanos,
les tocó actuar en un escenario
que no había sido construido
por el poder monárquico sino
por la expansión previa de una
aristocracia franca
internacional.
Caballeros y magnates de
Francia eran numerosos en las
cruzadas y participaron en las
nuevas conquistas del sur de
Italia e Islas británicas,
ademas de que contribuyeron
a la reconquista de reinos
hispanos.
Pocos o ningún germano
llegaron a establecer dinastías

104
aristocráticas en Oriente. La
mayoría fue y volvió o dejo
allí sus huesos, pero no se
enraizaron en Tierra Santa.
La zona principal de la
expansión alemana en la Plena
Edad Media fue la Europa
oriental. Allí los aristócratas
germanos se establecieron en
un área inmensa.
La clase dirigente terrateniente
de las regiones al este del Elba
sufrió un proceso gradual de
germanización. (Necesaria
distinción geográfica)
Señoríos de conquista:
Los orígenes de ambos se
asocian tradicionalmente a
poderosas figuras fundadoras,
pero deben situarse en el
contexto general de la
conquista de la
frontera/colonización. Las
aventuras coloniales son
reacciones en cadena. Ponen
en conjunción elementos
inestables y agresivos en una
situación en la que todos
esperan sacar beneficio y solo
algunos lo consiguen.
El termino regnum no
implicaba (en sus usos
medievales) que su gobernante
fuera un rex, pero sugería la
existencia de una unidad

105
territorial de cierta extensión
cuyo señor poseía un gran
honor/autonomía sustancial.
La empresa sangrienta y
agotadora de la
conquista/asentamiento
nobiliario pudieron llevarla a
cabo lideres egoístas con gran
determinación. (Personajes de
esta índole afloraban en cada
región de Europa en los ss.
XII-XIII) No tenían gran
historial, pero eran magantes
en sus propias tierras de
origen.
En los ss. XII/XIII el ejercicio
afortunado de un señorío
precisaba que se cumplieran
requisitos universales:
castillos y vasallos. La
creación de un marco militar
feudal debía acompañarse del
desarrollo expreso de la región
mediante el apoyo al
asentamiento rural/urbano.
El vasallaje multiple era
común e incluso una ventaja,
ya que no vinculaba el destino
de la familia a un solo señor.
No obstante, fueron vasallos
de margraves y cada vez mas
importantes.
A medida que la familia
consolidó sus territorios en
Marca nueva, se enfrentó a los

106
mismos problemas de dinastía
principesca. La única manera
de asegurar/explotar las
nuevas adquisiciones era
garantizar, de forma enérgica
y sistematica, su desarrollo.
En el transcurso de pocas
generaciones, los
descendientes de una familia
de caballeros de Holstein
aprovecharon oportunidades
que ofrecía frontera oriental.
Al trasladarse al este y
vincular su suerte a los
poderes emergentes en la
zona, la familia se hizo con
una posición territorial
dominante e indispensable.
Sus miembros ascendieron
desde el escalafón, de los que
dependían de una comitiva
condal para convertirse en los
lideres de la comitiva,
fundadores de ciudades y
señores de la tierra.
En cuanto a las nuevas
coronas, el autor cita el caso
de la casa Monferrato, un
afamilia de Italia
noroccidental con aspiraciones
regias que emprendió una
espectacular y desacertada
serie de empresas destinadas a
conseguir ceñirse alguna
corona en Oriente. Fueron

107
incapaces de mantener en su
cabeza la coronas que pasaron
por sus manos.
En el 1530 se contaban 15
monarcas con titulo regio en la
cristiandad latina. Algunos
tenían origen común, por lo
que estos quince individuos
procedían de diez familias
ancestrales.
Esto deja solo a tres reyes, los
de los reinos escandinavos y
Polonia, como representantes
de antiguas dinastías no
francas. Al final de la edad
Media, el 80% de kis
reyes7reinas europeos eran
francos.
La expansión germana en la
Europa oriental no generó
nuevos reinos coloniales. En la
expansión europea oriental,
los germanos se establecieron
mas frecuentemente en los
reinos cristianos
eslavos/magiares que en
nuevos señoríos germanos.
La mayoría de familias
reinantes en la Baja Edad
Media remontaban sus
ancestros a las raíces francas.
Es decir, la existencia de
dinastías frances en Napoles y
Hungría, descendientes de
Carlos de Anjou, hermano de

108
san Luis, fue consecuencia de
maniobras de la alta politica
de los ss. XIII-XIV; el
régimen catalán en Sicilia fue
producto del mismo tipo de
acontecimientos y de un
mecanismo de reacción. El
contexto crucial de las nuevas
dinastías era la posición
politica dominante del reino
de Frncia, una posición que se
había alcanzado bajo los reyes
capetos (SXIII)
*Las demás dinastías
inmigrantes francas, surgieron
de aquella diáspora
aristocrática franca de los ss.
XI-XII. En estos casos el
poder político de la dinastía
capeta era irrelevante.
Las dinastías regias de
Portugal y de León Castilla
descendían de dos primos, que
habían llegado a la península
durante el periodo de intensa
influencia franca/borgoña.
En una segunda categoría, se
observa el vigor de la
aristocracia franca de los ss.
XI-XII. La penetración de
caballeros franceses en las
Islas Britanicas, la
participación de la aristocracia
borgoña en las guerras de la
Reconquista y el dominio de

109
los francos en las aventuras
cruzadas del Mediterraneo
Oriental, dieron como
resultado el establecimiento de
nuevas dinastías francas
(desde Escocia a Chipre)
En algunos casos, la creación
de nuevos reinos se produjo
mediante conquista; en otros
mediante el injerto de las
dinastías nobiliarias francas
sobre las viejas familias
nativas reinantes. La difusión
dinástica midió el impacto de
expansión de la aristocracia
franca en la Plena Edad
Media.
*HAY UN MOTOR DE
EXPANSIÓN EN LA
APROPIACIÓN DE TIERRA
POR PARTE DE LOS
DESHEREDADOS.
En cuanto a los guerreros sin
tierra que siguieron a
Guillermo el conquistador
(1066), su no posesión
terrenal, implicó que el
atractivo de la empresa
expansiva residía en la
oportunidad de convertirse en
terratenientes.
Existía un ciclo dinámico que
comenzaba con el saqueo,
seguía con la entrega de dones
y el reclutamiento y se cerraba

110
con un nuevo saqueo,
acompañándose de rupturas
cruciales que permitían dar el
salto hacia el estatus
caballeresco y recibir una
dotación en tierras.
La mesnada militar era uno de
los cuerpos sociales básicos de
la Europa Medieval. Eran
guerreros liderados por un
señor, ligados entre sí por
juramento, camaradería e
interés mutuo.
La reciprocidad entre
recompensa y servicio era
explicita. La tierra, era un tipo
especial de recompensa y la
menos frecuente, el recurso
mas escaso que tenía el valor
mas alto. Los caballeros de las
mesnadas/casas nobiliarias
consideraban la obtención de
un territorio/feudo como su
aspiración mayor. Era enorme
la prsión ejercida por los
hombres para lograr un feudo
ya que eran conscientes de que
la dotación de tierra era un
requisito fundamental para
poder casarse y tener familia.
Se practicaba, con larga
duración, la infeudación. Los
caballeros de las
casas/sequitos envejecían y
preferían llegar viejos en sus

111
propias tierras, rodeados por
su esposa/hijos que vivir a
costa de las sobras del
banquete. El feudo (según su
definición de los ss. XII-XIII)
era una novedad, pero la
concesión de tierras como
recompensa al servicio militar
no lo era. Ese intercambio,
provocó la dinámica del
mundo de comitivas.
El sueño de cada soldado de a
pie en estos ejércitos era
conseguir un caballo, llevar a
cabo la mágica transición de
los pedites cubiertos de polvo
a los equites que iban al
galope. Por todas partes se
evidencia que existía un ciclo
dinámico que comenzaba con
el saqueo, seguía con la
entrega de dones y
reclutamiento y se cerraba con
un nuevo saqueo,
acompañándose de rupturas
cruciales que permitían dar el
salto hacia el estatus
cabelleresco y recibir una
dotación en tierras.
*La mesnada militar era uno
de los cuerpos sociales básicos
de la Europa meieval. Se
trataba de un grupo de
guerreros liderados por un

112
señor, hombres ligados los
unos a los otros por
juramentos, camaradería e
interés mutuo.
Su antecedente lejano era el
bando guerrero germánico,
cuyos miembros recibían
dones como parte de una
amplia circulación de
generosidades necesarias.
La escasez general de feudos
era una realidad documentada.
La pelea por vasallos/nuevos
feudos, era evidente en el SXI
(razón del surgimiento del
expansionismo aristocratico en
ese periodo) Cuanto mas tierra
se poseía, se podía dotar de
feudo a un mayor numero de
caballeros, y cuantos mas
caballeros se tenían, mas fácil
era conquistar nuevas tierras.
La necesidad de expansión
que sentía un señor podía
solucionarse mediante la
derrota o absorción de otro.
Ejemplo: Sociedad irlandesa
(ss. XI-XII) da un ejemplo
perfecto de un mundo
competitivo de bandas
guerreras donde no se
manifestó una dinámica de
expansión que rebasara la isla.
La competitividad del sistema
de las comitivas militares

113
puede hacer que se entienda su
dinámica interna pero por sí
misma no permite explicar
adecuadamente la expansión.
Los aristócratas militares
infradotados buscaron fortuna
en e exterior. Pero los
aventureros normandos
crearon reinos en la Italia
meridional mientras que los
caballeros del sur de Italia no
llevaron incursiones similares
en Francia.
El surgimiento de una clase de
caballeros (en origen de bajo
nivel y a menudo sin tierras)
combinado con el impacto de
la primogenitura e idea
dinástica, sobrecargó al
sistema hasta tal punto que la
salida al exterior fuera
respuesta natural.
Los hijos menores lamentaron
el vacío/misera de la rica
herencia paterna, y se lanzaron
a las rutas terrestres/marítimas
en los ss. XI-XIII.
Probablemente la nobleza
franca, una elite militar
pequeña, se organizó hacia el
SXI en linajes patrilineales o
en casas dinásticas y se asentó
firmemente en señoríos
territoriales, contrastando
nítidamente con estructuras

114
aristocráticas de parentesco de
mundos vecinos sobre los que
se imponían.
La difusión de las formas
feudales fue una de las
consecuencias de las tensiones
feudales y el dinamismo
agresivo de los caballeros. Los
conquistadores victoriosos o
guerreros inmigrantes de la
Plena Edad Media esperaban
una recompensa (feudo), una
porción de propiedad
entregada por un señor a un
vasallo a cambio de servicios
prestados (militares) La
distribución de los feudos, por
los gobernantes nativos para
reclutar caballeros o
conquistadores como Juan de
Courcy/Alberto el Oso, formó
parte de un proceso mediante
el cual se creaban nuevas
aristocracias coloniales.
El nivel local de infeudación,
era el mas importante para el
control militar efectivo. Un
feudo era una entidad legal, no
existía en la naturaleza, sino
que tenía una configuración
convencional y frágil. Dado
que su función era la de
mantener o recompensar a un
caballero, tenía que asegurar
un nivel de ingresos. Había

115
limites ecológicos a su numero
(variaba, en la medida que
variaban condiciones
ecológicas)
La clave de la expansión
nobiliaria de los ss. XI-XII-
XIII radique en una
conjunción decisiva entre la
dinámica de la guerra de
bandos o estructuras del
parentesco. Se esgrimió el
argumento de que las
estructuras feudales hacen
necesario que la nobleza tenga
una base territorial mas segura
y generan una clase militar
mas enraizada en sus señoríos
territoriales, al tiempo que en
el SXII se ha caracterizado
como periodo de
reorganización de clase
caballeresca normanda sobre
una base territorial.
(Documentados cambios de
campesinos a caballeros)
Junto con los feudos llegó el
lenguaje del feudalismo. El
vocabulario de todos los
pueblos de las perfiferias de la
Europa franca esta plagado de
prestamos, procedentes del
frances, para describir el
equipamiento/hábitos de los
caballeros establecidos (ss.
XI-XIII)

116
La solidaridad entre recién
llegados dependía de las
circunstancias en las que se
había producido la partida de
sus lugares de origen.
A nivel general, un origen
regional común daba cohesión
especial a los nuevos
pobladores. El destino de las
aristocracias nativas frente a
la conquista e inmigración fue
terrible. Los gobernantes de
las zonas orientales de Irlanda
fueron desplazados una vez
que se asentaron las primeras
generaciones de inmigrantes.
Los matrimonios entre recién
llegados y población nativa
solían ser habituales. Los
matrimonios mixtos se
llevaban a cabo entre hombres
inmigrantes y mujeres nativas.
El impacto a largo plazo de la
inmigración aristocrática
estuvo determinado por
cuestiones relativas a la fuerza
de trabajo. A pesar de que las
fuentes son discutibles, el
panorama emergido es de un
pequeño grupo de normandos
Las noblezas foráneas de la
Plena Edad Media tenían
diferentes relaciones y
actitudes con las
gentes/culturas indígenas y

117
oscilaban entre ser una elite
conquistadora y extranjera,
una elite monopolizadora del
poder pero sensible a la
cultura nariva o un grupo
mezclado con aristócratas
nativos.
Adopción de locativos de las
nuevas posesiones y abandono
de los que traían desde sus
regiones natales.
*los grandes señores a los que
los reyes escoceses dotaron en
su reino en el SXII, tenían
tierras en UK/Francia u otros
lugares. A menudo, los nobles
que habían sido afortunados
en la conquista compartieron
sus nuevos ingresos con las
instituciones religiosas de sus
lugares natales.
Si la propiedad seguía la
distribución (con dueños
ausentes en sus tierras) llegaba
un momento en que la
aristocracia que acababa de
establecerse en las nuevas
tierras no se podía seguir
llamando colonial.

118
Tras un lapso de pocas
generaciones y en ausencia de
vínculos continuos con la
región de origen, los
descendientes de los
inmigrantes podían llegar a ser
nativos como los
descendientes de los propios
nativos.
Las cuestiones geográficas
jugaron un papel importante a
la hora de determinar la
persistencia de los vínculos
entre viejos/nuevos hogares.
El rasgo distintivo de las
asristocracias coloniales, el
hecho de ser inmigrantes
recién llegados se difuminó
gradualemnte (salvo que
exisitera diferencia
étnica/religiosa entre foráneos
y poblaciones nativas, las
noblezas nativas) Y ello a
pesar de la conciencia que
hubieran desarrollado de sus
heroicos días como
conquistadores y
colonizadores.

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