Está en la página 1de 7

PE: Si concurre premeditación conocida, que la muerte además se

produce en forma alevosa y previa promesa remuneratoria. Una


cualquiera basta para calificar el homicidio, recoge una para
calificarlo que es premeditación y las otras dos concurren como
agravantes generales del art.12.

2. Posición mayoritaria y Cátedra. Aún cuando basta la presencia


de una calificante para calificar el homicidio, todas las que
están presentes concurren para calificar, dándose en este
caso una situación llamada “Tipo reforzado” pues es como si
hubiera un reforzamiento del tipo. Las otras también concurren
sin que una tenga más valor que la otra, son todas
circunstancias que califican el homicidio.

Tendríamos homicidio calificado por: 1,2,3.

El Nº y entidad de calificantes es un elemento que el Tribunal


considerará al momento de determinar la pena.

Art.69 CP
“Dentro de los límites de cada grado el tribunal determinará la
cuantía de la pena en atención al número y entidad de las
circunstancias atenuantes y agravantes y a la mayor o menor
extensión del mal producido por el delito.”

( ) Uno de los factores que incide es la concurrencia de


circunstancias establecidas en el art.391.

Las calificantes, las 5 que concurren en el homicidio para agravar la


figura, están también contempladas como agravantes generales,
coincidiendo algunas de éstas con aquellas, sea por que el tenor,
descripción de la calificante coincidan, sea por que no la define
debiendo recurrir al art.12.

“Art. 12. Son circunstancias agravantes:


1. Cometer el delito contra las personas con alevosía,
entendiéndose que la hay cuando se obra a traición o sobre seguro.”

Importancia.

a. Si concurre una calificante no puede el sujeto además


considerársele en su contra la agravante general del art.21,
ello por que lo prohíbe el principio “No se puede juzgar dos
veces”.
b. Lo anterior si es posible, o sea, la concurrencia de la
calificante más la agravante cuando el sentido y el alcance no
es el mismo, no hay coincidencia, como PE el veneno y el
ensañamiento, son distintas.

Nº2 Art.391. Por premio o promesa remuneratoria. “Art. 12. Son


circunstancias agravantes:

2. Cometerlo mediante precio, recompensa o promesa.”

Nº3 Art.391. Por medio de veneno. “Art. 12. Son circunstancias


agravantes:

3. Ejecutar el delito por medio de inundación, incendio, veneno u


otro artificio que pueda ocasionar grandes estragos o dañar a otras
personas.”

Nº4 Art.391. Con ensañamiento, esto es, aumentando deliberada e


inhumanamente el dolor al ofendido “Art. 12. Son circunstancias
agravantes:

4. Aumentar deliberadamente el mal del delito causando otros males


innecesarios para su ejecución.

Estudio de las calificantes:


Primera Calificante. La Alevosía.- obrar a traición o sobre
seguro.

El art.391 nº1 no define la alevosía. En consecuencia, para


determinar su alcance hay que recurrir al art.12, está definida
teniendo el mismo sentido.

Se comete homicidio alevoso cuando hay traición o se realiza sobre


seguro en atención a la indefensión de la víctima. Se crea o se
busca la indefensión de la víctima.

Son conductas de ocultamiento, “a traición”, se esconden las


verdaderas intenciones. En el otro supuesto “Sobreseguro”la
actividad de ocultamiento es el aseguramiento de la propia persona
para asegura la ejecución del delito y no ser descubierto.

Esta calificante es considerada como la más grave especialmente el


obrar a traición, porque se aprovecha de la confianza, de la amistad,
hay en el sujeto una malignidad particularmente reprochable. Esta
traición que lo caracteriza lo hace más reprochable que la otra
forma (sobreseguro)

Lo que es determinante en la alevosía es el estado de indefensión


de la víctima, por el hecho de tener confianza en el sujeto activo y,
(en el otro) tiene desconocimiento de la presencia de la persona.

Para que se dé la alevosía es necesario que el hechor busque


de propósito el estado de indefensión. PE si X quiere matar a Z,
va a su casa, lo encuentra durmiendo y lo mata no es alevosía
porque no hay indefensión, sólo se dio por circunstancias del azar;
pero, si espera que se quede dormido y aprovecha ese estado para
la comisión del delito, entonces sí hay alevosía pues busca de
propósito total imposibilidad de defensa.
ACERCA DE LA ALEVOSIA:

EL ESTADO OBJETIVO DE INDEFENSION:

PERSONAS CONSTITUCIONALMENTE INDEFENSAS. Y EL


ELEMENTO SUBJETIVO: EL ANIMO ALEVOSO.

Planteamiento del problema: matar a una persona totalmente paralizada,


atada a su lecho, sin ayuda externa, es homicidio calificado? Si siempre
que se le dé muerte estará indefenso. En el caso de un niño de corta
edad ocurre lo mismo, nunca se va a poder defender de un asesino y por
tanto siempre estaría en situación de indefensión, lo mismo que un recién
nacido.

Como puede verse, hay individuos que se encuentran objetivamente en


una situación de indefensión. Están a priori indefensos. El enfermo
paralizado en su cama del hospital no tiene ni una posibilidad de defensa
ante un ataque.

Se habla de personas constitucionalmente indefensas, esto es, que


por su constitución física o síquica están imposibilitados de oponer
resistencia alguna pues se encuentran esencialmente desvalidos.

La pregunta que surge es : ¿ dar muerte a una de estas personas


constitucionalmente indefensas será siempre un homicidio calificado ?
Dar muerte a un recién nacido, o un niño de pocos años o al enfermo
paralizado,¿ será siempre homicidio calificado ya que son víctimas per se
? Esto es lo que se ha discutido arduamente en la Doctrina y en la
Jurisprudencia y esto tiene que ver con el requisito del ánimo alevoso lo
cual significa exigir que el sujeto activo busque de propósito las
circunstancias que sean especialmente favorables para él; que el
sujeto intencionalmente quiera dar muerte a su víctima en
condiciones en especial ventajosas.

Por ello, desde este punto de vista, el mero azar de circunstancias o


factores favorables que están dados fortuitamente pero que el sujeto no
ha buscado dolosamente no permitirían construir la alevosía.
Esa es la consecuencia de exigir el ánimo alevoso como elemento
subjetivo. No basta que un sujeto de muerte a una persona objetivamente
indefensa. Es necesario que él haya buscado, procurado de propósito esa
situación para matar a la víctima.

Posiciones doctrinarias:

Según un criterio, el dar muerte a una persona que llamaríamos


constitucionalmente indefensa, siempre sería un homicidio alevoso ya que
el sujeto activo estaría actuando en situación de ventaja, de seguridad
para él proveniente del hecho de que la víctima no puede defenderse y
volvemos a los ejemplos del enfermo paralizado, del niño de corta edad,
en fin, hay numerosos ejemplos.

La otra posición más exigente ( la sigue la Cátedra) sostiene que esto no


es suficiente pues el hechor no buscó deliberadamente esa situación de
indefensión. Las circunstancias ya estaban dadas, son pre existentes. El
no buscó encontrar dormida a la víctima para darle muerte. Igual lo mata
si lo hubiera encontrado bailando, duchándose, etc.

Existe acuerdo casi general en la Jurisprudencia respecto de que la mera


situación objetiva de indefensión de la víctima no es suficiente para
generar alevosía. Se requiere que el sujeto activo hubiera buscado o haya
obtenido intencionalmente esas circunstancias favorables en forma
dolosa.

La Excma. Corte Suprema ha dicho que la sola demostración de maldad


o perversidad que tiene lugar en un delito contra las personas no originan
la agravante de alevosía. Ha dicho que ella tiene lugar cuando se obra a
traición o sobre seguro y la mera existencia de indefensión de la víctima,
pre existente o concomitante con el delito, no la constituye
necesariamente.

La exigencia de elementos subjetivos (ánimo alevoso) implica que el


sujeto activo busque las condiciones de aseguramiento de su
acción. En el caso que acabamos de ver, con una ligera variante, en que
el sujeto busque que la víctima esté dormida o inconsciente para darle
muerte en esas circunstancias, que ese haya sido su propósito.

Segunda Circunstancia. Por premio o promesa remuneratoria.

Esto se llama “Homicidio Mercenario”, el que se caracteriza por la


intervención de dos sujetos: el que mata (mercenario) y el que
promete, entrega, ofrece este premio o promesa remuneratoria, se
distingue entre mandante y mandatario.

Esta calificante es de participación necesaria por que hay 2


personas: uno que ofrece o promete y, el mandatario que realiza la
acción matadora.

Puede ser premio a promesa:

- Premio: cualquier beneficio ofrecido para ejecutar el homicidio.


- Promesa: ofrecimiento de pagar una suma de dinero, para la
ejecución del homicidio.

Una u otra deben prometer o pagar para que la consecuencia sea el


homicidio.

à¿A quién se aplica la calificante? El problema es determinar si se


aplica a ambos sujetos o sólo a uno.

Primer problema.

Primera posición: Al ejecutor. y, el mandante sería autor de


homicidio simple más la agravante general del art.12 nº2 C

Segunda posición y Cátedra: A ambos, pues así como se


construye esta calificante, la actuación de ambas personas integran
el tipo y no puede separarse. Ambos son autores de homicidio
calificado, uno como autor ejecutor (art.15 n°1 y el otro autor
inductor art. 15N°2 segunda parte)

Recordemos la agravante: Art.12 Nº2 CP


“Art. 12. Son circunstancias agravantes:

2. Cometerlo mediante precio, recompensa o promesa.”

El fundamento de la calificante reside entonces en este móvil


abyecto, bajo, repudiable que es el móvil de la codicia. El solo
impulso de una retribución o premio o recompensa es lo
suficientemente fuerte para que el sujeto mate a otro.

REQUISITOS:

1.- El primero de ellos es la pluralidad del sujeto. En este mandato,


como en todos, tiene que haber dos partes : el mandante y el mandatario.
Se requiere la intervención de, a lo menos, dos sujetos. El mandante que
es quien paga o retribuye y otro, el mandatario, que lleva a cabo la misión
homicida porque se le pagó o se le prometió pagar.

Cada uno cumple un rol concreto. La motivación del ejecutor tiene que ser
el beneficio pecuniario, el afán de enriquecimiento, etc. etc.

2.- Existencia de un pacto o convenio en virtud del cual se establece


el acuerdo anticipado del precio o la promesa del premio o
recompensa posterior al hecho. No es necesario que en el caso de la
promesa ella sea cumplida efectivamente. Cuando se promete remunerar
al mandatario después de y no se le pagara, lo importante es que haya
existido la promesa de remuneración futura, no interesa que después no
se haya concretado el pago por el homicidio. Lo que importa es que hubo
una motivación personal para el asesino en este caso la remuneración.

3.- Esta remuneración o recompensa debe ser un bien apreciable en


dinero o cualquier beneficio apreciable económicamente o cualquier
beneficio o ventaja que sea económicamente apreciable, que pueda
considerarse remunerativa, que implique al sujeto activo un
enriquecimiento patrimonial.

Por lo tanto se descarta las satisfacciones o recompensas

También podría gustarte