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Informe
Cátedra: Historia del arte I
Prof.: Javier Oscar Sánchez

Integrantes: Aranza Martinez Dufour


María Florencia Debus
Emiliano Grijalba
Romanela Paganini
Buono Lucila
Texto:

EL ARTE GRIEGO ORIENTALIZANTE-MARIA ISABEL RODRIGUEZ LÓPEZ.


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El arte del período geométrico no estuvo tan alejado de influencia exterior como se creia.
Desde mediados del siglo IX a.C comenzo a penetrar en la Hélade la influencia procedente
de Siria y de Fenicia. Sin embrago durante este periodo, la ciudad de Atenas adquirió
materiales artísticos de Oriente sin que su producción artesanal se transformara
demasiado.
Alrededor del año 750 a.C comenzaron a aparecer motivos iconográficos que revelan la
gran influencia de las culturas de Oriente; comenzaron a emularse las estatuillas de marfil y
los seres híbridos y monstruos de ascendencia oriental.-
La actividad marinera de Grecia había provocado un notable aumento demográfico y en
consecuencia la fundación de colonias, tanto en Asia menor como en occidente, Sicilia y la
Magna Grecia. Por consiguiente los navios griegos comienzan a destacarse en el
mediterraneo.
Durante la edad de bronce comienza a forjarse la civilizacion, por lo cual los artistas del
Egeo tuvieron la oportunidad de familiarizarse con diversas técnicas y motivos
iconográficos tomados de las grandes civilizaciones orientales.
Surgieron entonces las escuelas artísticas: la dedálica en Creta,(que se extiende por el
Peloponeso), la cicládica, la jónica y la ática.
La arquitectura se caracteriza por la búsqueda de nuevas soluciones en la urbanizacion de
las ciudades y a creación de santuarios de sus dioses, donde se fraguan los canones
arquitectónicos clásicos.
La ciudad cretense de Dreros podría ser considerada como modelo urbanístico.
Configurada en torno a un ágora, núcleo esencial en las ciudades abiertas al comercio
ultramarino y local, la plaza se abría junto al templo principal de la ciudad, dedicado a
Apolo Delfinios y estaba formada por una serie de gradas superpuestas situadas junto al
templo. Este periodo se distingue por el nacimiento del templo griego, con diversas
soluciones en los diferentes territorios de la Hélade. En la isla de Creta destacan los
pequeños santuarios de Arcados Dreros y Prinias
Al iniciarse el siglo VII a.C., la escultura del periodo geométrico, surtida por obras de
pequeños formato, cedió paso ante el llamado “estilo dedálico”, que habría de ser el mas
representativo de las expresiones plásticas de dicha centuria. La mitología griega hizo de
Dédalo el paradigma del hombre hábil creador de nuevas técnicas, inventor del movimiento
y el primer escultor, bajo el mito, la referencia de una extraordinaria invención: el
descubrimiento de la representación plástica o tridimensional. Se ha calificado como
“dedálica”, la esencia misma que caracteriza a la escultura griega, especialmente ligada
con el mundo y el hacer cultural de los dorios. Sin embargo muchos de los rasgos que
determinaron la primera escultura griega o dedálica tienen procedencia oriental y están en
deuda con la gran escultura minorasiática y egipcia.
Las recién estrenadas corrientes griegas o dedálica conciben la estatua frontalmente, como
un todo en el que no tienen cabida las extravagancias que caracterizaron a las figuras del
arte geométrico (extremidades filiformes, cintura estrangulada, perspectivas imposibles…).
Desde este momento la esencia de la escultura pasaría a ser su volumen, que el artista
griego intenta presentar con nitidez y con veracidad, de acuerdo con unos
convencionalismos que estaban llamados a convertirse en normas para la representación
del cuerpo humano y de los animales.
Creta ha sido considerada, durante mucho tiempo, la cuna del estilo dedálico. Este territorio
jugo un papel crucial en la formación de la escultura griega, son muy numerosos los
testimonios y documentos artísticos de este periodo, así como la utilización de nuevas
técnicas y las transformaciones surgidas en la gran isla.
La primera mitad del siglo VII a.C. ha proporcionado gran cantidad de obras realizadas en
terracota policromada, nexo de unión con el arte minoico, en las que aflora una iconografía
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de larga pervivencia, imágenes femeninas (vestidas y desnudas, probablemente diosas de


altos tocados) y el tipo masculina desnudo. Desde el 660 a.C. comenzaba a generalizarse
en Creta la escultura en bronce y en piedra al tiempo que se fabricaban las primeras
estatuas de culto con la antigua técnica de laminado de bronce sobre alma de madera.
La mayoría de los autores señalan que los más extraordinarios hallazgos de la isla de
Creta proceden de la gruta de Ida, el lugar en el que la mitología sitúa el nacimiento de
Zeus. Son muy numerosas las piezas broncíneas elaboradas probablemente en los talleres
metalúrgicos de Cnoso, que fueron ofrecidas en la caverna de Zeus. Además se cuentan
marfiles de Oriente. Los bronces, escudos o corazas y cinturones, son obras plenamente
orientalizantes, con una notable dependencia de los prototipos orientales que les sirvieron
como modelo. El capitulo de los bronces de Olimpia se completa con las numerosas
laminas de bronce talladas para la decoración de objetos, muebles sacros en las que
predominan las representaciones de siluetas masculinas, de esbeltos y vivaces contornos.
Tanto Olimpia como Esparta, Corinto y Argos se convirtieron en los principales centros
receptores del estilo dedálico en el Peloponeso. Todo parece indicar que en Corinto y en
Argos florecieron talleres propios de fabricación de objetos orientalizantes: placas de
bronce o marfil decoradas en relieve, cascos y escudos con motivos incisos y grandes
cuencos broncíneos con decoración de temáticas mitológicas.
En Naxos la conocida terraza de los leones del santuario de Délos, con sus impresionantes
esculturas pone de manifiesto que la escultura de allí fuera unos de los centros mas
avanzados de toda Grecia. Capaz de expresar sin reservas un nuevo concepto de la
monumentalidad. Las esculturas de los leones dentro del llamado recinto de Letona, eran
originalmente dieciséis colosos en los que la influencia del Oriente se deja sentir con
fuerza.
A través de la ruta marítima fenicia, el Heraion de Samos recibió múltiples aportaciones del
arte oriental de muy diversas procedencia: chipriotas, fenicias, sirias, asirias y egipcias. El
espíritu helénico, representados en los estilos dedalitos, solo hace su aparición
tímidamente en el arte jónico, como demuestran algunas figuritas de pequeño formato.
La evolución y desarrollo de la cerámica es la más clara referencia de cuantas novedades
de estilos iconográficos iban surgiendo. Los centros más importantes de producción fueron
Atenas, Corinto y Rodas.
Atenas fue durante el geométrico el centro de producción cerámica más importante y de
más calidad artística. Los años entre el 725 y el 675 a.C puede considerarse como un paso
de transición entre el geométrico final y el estilo protoático, fue entonces cuando
aparecieron los motivos iconográficos de procedencia oriental. Al mismo tiempo, la
figuración tomaba importancia, surgían los primeros trazos de contornos para las
representaciones, sustituyendo a las antiguas silueta, para manifestar un deseo de
individualismo cada vez más latente. Algunos motivos orientales como las esfinges, las
rosetas, las trenzas y los espirales comenzaron a ser motivos recurrentes que habrían de
sustituir de forma progresiva a los meandros, esvásticas, triángulos y trazos geométricos.
El apogeo del estilo protoático se ha situado en mediados del siglo VII a.C, por aquel
tiempo los pintores adoptaron el principio de la línea o perfil de la figura e hizo su aparición
el estilo en blanco y negro (figuras negras sobre fondo blanco), con detalles de viva
policromía. Aparecieron nuevas formas cerámicas y afloro una renovada iconografía,
mitológicas y épicas. Estilísticamente se caracterizaron por una alta expresividad de las
figuras, trazos exagerados, estas características extravagantes se justifican por el momento
cronológico en el se desarrollan, un periodo de formación y experimentación, tanto icónicos
como técnicos y estilísticos.
La tradición ceramográfica de Corinto no estuvo tan desarrollada como la ática, sin
embrago en el transcurso del siglo VII a.C los alfares desarrollaron un estilo orientalizante
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designado como protocorintio. Se trata de un estilo helenizado y fino, las formas mas
utilizadas fueron los alabastrotes, los aribalos y pequeñas formas globulares destinadas a
contener ungüentos o contener objetos de tocador. En la mayoría de los casos son
elegantes creaciones pintadas a base de trazos muy seguros y finas incisiones.
La mayor aportación de la cerámica corintia a la pintura antigua fue la aparición de la
técnica melanográfica o de figuras negras. Tanto en Atenas como en corinto, tuvo lugar
una acentuación del orientalismo, que se manifiesta en producciones en las que se
multiplican las series de animales vistos de perfil situados entre rosetas y otros motivos
foliáceos.
Desde principios de el siglo VII a.C la isla de Rodas se conoció como el mas orientalizante
de todos los estilos, el estilo se expandió a través de Asia menor, con los centros de
producción en Miletos y Chios, entre las formas mas habituales prevalecen los oinochoes,
que son copias de modelos broncíneos, así como platos elevados sobre pies o sin ellos.
Las composiciones de estos vasos pasan a ser monótonas repeticiones de frisos animales
estereotipados (cabras salvajes) que destacan sobre un fondo de diseños florales,
iconografía prestada de los exquisitos diseños de bordados y tejidos orientales.
En Creta y muy especialmente las Cícladas se produjeron los llamados “vasos plásticos”
cuyas formas imitan figuras humanas o de animales. La cerámica chipriota muestra una
predilección por el colorido. Sus diseños favoritos son pájaros situados entre elementos
geométricos, aunque tuvieron cabida escenas de carácter narrativo en la totalidad del
campo decorativo. Como también se podían vislumbrar motivos orientalizantes: flores,
volutas, frisos de lotos y elementos exóticos
Además de estos objetos existen diversas piezas de orfebrería procedentes en su mayor
parte de contextos funerarios, en donde la influencia de oriente es muy ostensible.
Sobresalen por su calidad técnica, las joyas de la necrópolis de Camiros, en Rodas,
colgantes y collares de técnicas orfebres muy sofisticadas entre las que se cuentan el
granulado y la filigrana.