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Universidad Autónoma de Nuevo León

Facultad de Psicología

U.A.: Psicoterapia Breve Psicoanalítica.


Mtra. María Angélica Limón García

Reporte de Investigación: Escuela Inglesa.

Alumna:
Sandra Michel Vargas Alanís

Matrícula: 1809248
8° | | Grupo: 010

Monterrey, Nuevo León, Febrero del 2021


Escuela inglesa:

Principal autor y datos biográficos:


Melanie Klein

(Viena, 1882 - Londres, 1960) Psicoanalista británica de origen austriaco, pionera


del análisis infantil y del estudio de las psicosis. Fue la última de los cuatro hijos de
Moriz Reizes y Libusa Deutsch, ambos hebreos, descendientes de familias de
rabinos. Sin embargo, fue educada de manera liberal, sin imposiciones religiosas.

A los veintiún años se casó con un ingeniero, Arthur S. Klein, de quien tuvo tres
hijos, por lo que debió interrumpir sus estudios de medicina. En Budapest, donde
se había trasladado en 1910 con su esposo, leyó La interpretación de los sueños,
de Freud, y el interés que dicha obra despertó en ella la llevó a convertirse en la
principal refundadora del psicoanálisis. Melanie Klein supo observar y tratar
fenómenos psíquicos hasta entonces ignorados. Ferenczi la animó a que
psicoanalizara a niños, pero las investigaciones que emprendieron juntos no le
resultaron satisfactorias.

En el Congreso de Psicoanálisis de La Haya conoció a K. Abraham, quien intuyó


su genialidad y la escogió para un segundo análisis en Berlín, pero Abraham murió
al cabo de sólo nueve meses. En cualquier caso, el encuentro fue decisivo para
Melanie Klein, que se consideró siempre continuadora de sus ideas.

La rivalidad con Anna Freud, que también había empezado a psicoanalizar a niños
partiendo de premisas divergentes, así como los continuos ataques que
suscitaban tanto sus descubrimientos como su fuerte personalidad, la llevaron a
aceptar la invitación de su simpatizante, Jones, y en 1926 se estableció en
Londres.

Es suyo el concepto de "fantasía" o "fantasma" inconsciente ("phantasie"),


correlativo psíquico dinámico de la pulsión, escena dramática cuyos protagonistas
son los objetos interiorizados. Klein descubrió que las fantasías actúan sobre toda
actividad humana. Definió dos "posturas" mentales que determinan la vida
psíquica, ya sea en el desarrollo normal, ya en la patología más grave, y que
-como se descubriría a continuación- constituyen además dos visiones del mundo
contrastantes en lo que respecta a los fantasmas (Money-Kyrle): la posición
"esquizo-paranoide", dominada por manías persecutorias, por vivencias de orden
psicótico, por la escisión y la proyección (responsable de la percepción de los
"objetos parciales" escindidos en "buenos" y "malos"), en relación dialéctica con la
posición "depresiva", en la que predominan las preocupaciones reparatorias, las
fuerzas sinérgicas y de síntesis.

Fundamentos conceptuales:

En primer lugar hay un concepto básico que es el de Posición.

Una Posición no es una etapa o fase transitoria, sino una estructura, ya que se
trata de la organización particular de un conjunto de elementos que se relacionan
entre sí. Existen dos posiciones que son la Esquizoparanoide (primera mitad del
año de vida) y la Depresiva (segunda mitad), y en cada una de ellas podemos
destacar un modo particular de relacionarse con los objetos, como así también
una Ansiedad Específica y un conjunto de mecanismos de defensa contra esa
ansiedad.

Dichas posiciones persisten a lo largo de la vida. Aparecen en las fases más


precoces del desarrollo y resurgen luego en determinadas condiciones; es decir
que depende del modo como se vayan elaborando serán las características de su
evolución en el tiempo. No son etapas que se superan, un sujeto oscila entre estas
dos posiciones toda la vida dependiendo de la ansiedad predominante.

Las ansiedades que caracterizan al primer año de vida siguen siempre activas en
la personalidad, la posición depresiva nunca llega a reemplazar completamente a
la esquizoparanoide pero cuando el yo logra integrarse y tener una relación firme
con la realidad se espera que los mecanismos neuróticos vayan reemplazando a
los psicóticos. Melanie Klein considera a la neurosis como una defensa y un modo
de elaboración de las primeras ansiedades, que se caracterizan sobre todo por ser
poco realistas y sumamente intensas y abrumadoras.

Otro concepto importante es el de Fantasías, marcando algunas diferencias


acerca de cómo éstas son conceptualizadas por Freud. M. Klein piensa a las
fantasías inconscientes como la expresión mental de los instintos y ubica al origen
de las mismas en el comienzo de la vida. Ver las cosas de este modo supone
pensar (a diferencia de la teoría freudiana), una organización yoica lábil pero
presente desde el inicio de la vida, que se encuentra permanentemente entre la
organización y la desorganización; pero se trata de un yo con tendencia a la
integración.

Además de que se introduce el concepto de instinto de vida e instinto de muerte.


En la posición esquizo-paranoide, ante la gran tensión que le produce el Instinto
de Muerte el yo deflexiona – desvía, redirige - parte de aquel, proyectándolo hacia
afuera y conformando de este modo al primer objeto malo: pecho malo y
amenazador que será en adelante un objeto perseguidor del que hay de
defenderse.

Por lo tanto el miedo original al Instinto de Muerte se verá transformado en miedo


a un perseguidor y éste será el responsable de la ansiedad específica de la
posición esquizoparanoide que es la Ansiedad Persecutoria.

Existe también el objeto parcial bueno Pecho Bueno Ideal, que condensa el
instinto de vida que también es proyectado, una parte hacia la creación de un
objeto parcial y la otra quedará en el yo consolidando la relación libidinal con dicho
objeto.

Herramientas terapéuticas:

En la escuela inglesa comienza lo que se denomina técnica psicoanalítica del


juego infantil. Para analizar niños acepta sus juegos, dramatizaciones,
expresiones verbales y sueños como material igualmente significativo. A través de
ellos explora sistemáticamente las fantasías conscientes e inconscientes de los
pequeños.

La exploración del inconsciente infantil, interpretar las fantasías, los sentimientos,


las ansiedades y experiencias expresadas en el juego, y si este está inhibido,
explorar las causas de dicha inhibición. No se deben reprimir las fantasías
agresivas del niño sino, por el contrario, dejar que las sienta y exprese tal y como
se le aparecen. La función del analista es comprender la mente del paciente y
transmitirle qué es lo que ocurre en ella.
El analista tiene exclusivamente la función de interpretar en profundidad todo el
material asociativo que trae el paciente. Resalta la importancia de analizar la
transferencia positiva y negativa, la ansiedad y la culpa, así como los efectos
adversos de interpretar parcialmente el material o de introducir técnicas no
analíticas como actitudes de orientación y directivas.
El juego infantil es una manera simbólica de elaborar fantasías y modificar la
ansiedad. El niño trata de dominar los peligros de su mundo interno
desplazándolos al exterior y aumentando de esta forma la importancia de los
objetos externos. El juego es como un puente entre la fantasía y la realidad; una
manera para el niño de producir símbolos necesarios en el desarrollo mental.

Es necesario interpretar sistemáticamente la transferencia positiva y la negativa,


para que el paciente pueda aproximarse a comprender su realidad psíquica. Klein
rechaza toda medida de apoyo o reaseguramiento, pues solo serviría para
enmascarar el suceder espontáneo de ocurrencias que nos permiten descubrir el
devenir de los sucesos inconscientes del paciente.

Al interpretar la transferencia positiva y negativa, tal como aparece en la mente del


enfermo, el analista con su interpretación le ayudará a integrar los sentimientos
ambivalentes en sus vínculos del presente y del pasado, en la realidad externa y
en su mundo interno. Cualquier medida técnica que favorezca la disociación de los
sentimientos no ayuda en la integración, que es uno de los principales objetivos
terapéuticos. Es necesario, si se quieren obtener estos logros, que el terapeuta
tolere la transferencia negativa del paciente cuando este la expresa consciente o
inconscientemente.

La manera de afianzar el vínculo terapéutico desde los primeros momentos del


tratamiento es que el paciente se sienta aliviado en sus angustias y comprendido
por el terapeuta. Lo único que puede darle al paciente esa seguridad y confianza
en el proceso terapéutico, dirá Klein, es que el analista le interprete en profundidad
las ansiedades y defensas en sus relaciones de objeto.

Klein centró siempre su atención en las angustias del paciente; hacia allí debe
dirigirse la interpretación desde el comienzo, lo que permite que emerjan nuevas
fantasías y ansiedades de otras capas del inconsciente.

El analista está intensamente comprometido con las vivencias que el paciente


exterioriza y, por lo tanto, el vínculo transferencial es el eje principal del desarrollo
de la sesión.

Autores contemporáneos y sus aportaciones:

Donald Winnicott: Winnicott pone especial énfasis en las características del


medio ambiente. Considera que el desarrollo depende de la presencia de la madre
y de los cuidados que ella proporciona al bebé. Propone que el analista debe
llevar a cabo una función de sostenimiento, similar a la que realiza una madre
suficientemente buena. Una de las preguntas centrales que plantea es: ¿Cómo un
funcionamiento materno adecuado puede pensarse dentro del marco del
psicoanálisis, en la relación actual con el paciente? El autor propone conducir al
paciente a lo que denomina una zona de juego, permitir que surja un espacio de
intercambio entre analista y paciente, donde este último se sienta capaz de
desplegar toda su emocionalidad.

También introdujo el concepto de Objeto Transicional, Objeto transicional es algún


objeto o fenómeno “que llega a adquirir una importancia vital para el bebé en el
momento de disponerse a dormir, y que es una defensa contra la ansiedad, en
especial contra la de tipo depresivo”. Por ejemplo, según Winnicott, un objeto
blando o de otro tipo, un puñado de lana, la punta de un edredón, una palabra,
una melodía, etc.

H. Etchegoyen: Se refirió a la historia de la escuela de Melanie Klein en


Argentina y su apogeo en la influencia de la escuela inglesa del psicoanálisis. Se
le atribuye el libro más exhaustivo sobre la técnica psicoanalítica, Los
Fundamentos de la Técnica Psicoanalítica (2010), que se tradujo al inglés, italiano,
portugués, francés y rumano. Etchegoyen afirmaba que de la ética surgen el
sentido y la coherencia de las normas del psicoanálisis.

También escribió varias obras en colaboración con otros colegas. Como


académico, supo valorar y transmitir distintas teorías psicoanalíticas y promover el
intercambio entre analistas con distintas corrientes de pensamiento.

Bion Wilfred: Según Bion, el pensamiento se genera de dos maneras: en la


primera, los pensamientos aparecen primero en forma primitiva y posteriormente
se creará una especie de “máquina para pensar”, la cual transformará ese cúmulo
de experiencias, sensaciones y percepciones rudimentarias en pensamientos
como tal. En la segunda, Bion plantea su teoría sobre el “continente-contenido”: el
bebé experimenta una serie de sensaciones y emociones que no puede tolerar y
que “expulsa” hacia afuera; la madre -o la persona que cumple la función materna-
toma dichas emociones, las modifica y elabora dentro de sí misma; luego, las
devuelve al bebé de forma manejable para él. El pequeño toma esos
“pensamientos ya pensados” y forma dentro de sí mismo su propio sistema de
pensamientos. Con el tiempo, el bebé no solo internaliza los pensamientos, sino la
función misma de pensar y, así, comenzará poco a poco a “digerir” y dar
significado a sus propias experiencias emocionales. Esto da pie al crecimiento y el
desarrollo psíquico.

No obstante, si el bebé o la persona no logran tolerar la frustración y el dolor


mental que implica dar significado a las cosas, los elementos primitivos dentro de
la mente se quedarán ahí como una especie de basura o cascajo, los cuales
tenderán a ser expulsados en forma de somatizaciones, discursos sin sentido,
alucinosis, ideas fanáticas o comportamientos grupales no sanos.
Referencias:
L. Castro. (2002). Conceptos básicos de la escuela inglesa del
psicoanálisis. 2021, de Universidad de Buenos Aires Sitio web:
https://www.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/sitios_catedras/elect
ivas/081_psicosomaticas/material/archivos/conceptos_basicos_inglesa_psicosoma
tica_liberman.pdf
Niño, M. V. (2010). Melanie Klein. Su vida y su obra. Psicoanálisis: Revista
de la Asociación Psicoanalítica Colombiana, 22(2), 51-58.
Klein, M. (1957), Envidia y gratitud. Obras completas..., vol. 6, Buenos
Aires, Paidós, 1974.
Winnicott, D. W. , (1975) Objetos transicionales y fenómenos transicionales.
In Winnicot, D. W. , Realidad y juego, Gedisa.
Segal, H. Introducción a la obra de Melanie Klein. Bs. Aires, Paidós,
1965.

Desarrollo del Yo escuela inglesa:


Según la escuela inglesa desde que el bebé nace existe un yo primitivo que es
capaz de sentir ansiedad, utilizar mecanismos de defensa y establecer precarias
relaciones objetales. El yo establece relaciones de objeto a partir de sus primeros
contactos con el mundo externo, tiene una tendencia a la integración como otra de
sus funciones primarias. La fuente última de las actividades yoicas yace en la
actividad del instinto de vida. A causa de la introyección, simultáneamente, el
primer objeto es tomado dentro de sí. Desde un comienzo interactúan las
relaciones con los objetos internos y externos. El primero de estos "objetos
internalizados", es un objeto parcial, el pecho de la madre. El pecho, al que pronto
se le agregan otros rasgos maternos, influye como objeto internalizado de modo
vital sobre el desarrollo del yo. Durante los primeros tres o cuatro meses prevalece
la angustia persecutoria, la que ejerce sobre el yo una presión que pone a prueba
su capacidad de tolerar la angustia. Esta angustia persecutoria a veces debilita al
yo, otras lo estimula a crecer, tanto en su integración como intelectualmente. Del
tercero al sexto mes del primer año de vida, la necesidad que tiene el bebé de
preservar el Objeto interno amado que siente amenazado por sus impulsos
agresivos, y la consiguiente angustia depresiva y culpa, también tienen un doble
efecto en el yo: pueden amenazar con 'abrumarlo o bien estimular sus
sublimaciones y reparaciones. El especial sistema de fantasías centradas en el
mundo interno del niño es de importancia fundamental para el desarrollo yoico. El
niño experimenta que sus objetos internalizados tienen vida propia, que armonizan
o luchan entre sí y con el yo de acuerdo con sus experiencias y emociones.

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