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Primada de América

Fundada el 28 de octubre del año 1538


Universidad Autónoma de Santo Domingo
UASD Recinto SAN JUAN

Int. Estudio de la Literatura-LET 1310-01


Nombre de la Asignatura

Cecilia Natividad Batista


Docente

Lo Literario
Tema

Jacqueline Rosado Cordero


Alumno

100444025
Matricula

23 de septiembre del año 2021


San Juan de la Maguana, Rep. Dom.
1.1. Introducción

Según la Real Academia Española (RAE), literatura es el «arte de


la expresión verbal» (entendiéndose como verbal aquello
«que se refiere a la palabra, o se sirve de ella») y, por lo tanto,
abarca tantos textos escritos (literatura escrita) como hablados
o cantados (literatura oral).

La literatura es una manifestación artística basada en el uso de


la palabra y del lenguaje tanto escrito como oral. La
palabra literatura deriva del latín litteratūra. Con este término
también se conoce al conjunto de las producciones literarias,
por ejemplo, de un país, una lengua o una época.

El objetivo de este trabajo es hablar a fondo sobre la literatura,


tanto en su aspecto estructural, histórico, sus distintas
características, funciones, géneros, corrientes y los distintos
cambios que ha sufrido a lo largo de los años.
1.2. Revalorización de los elementos del texto
literario
Los elementos dependen de el tipo de texto literario que sea, en este
caso hablaremos de unos cuantos, como por ejemplo:

I. La historia (fábula, argumento): la trama   Incluye:

1. la cadena de acontecimientos que se narran.

2. los personajes y sus motivaciones.

3. el actante-- fenómeno de la naturaleza, animal u objeto que


cambia o avanza la trama sin participar en ella.

4. el espacio y tiempo en que actúan los personajes (si afecta sus


acciones).
   
II. El discurso: la presentación o el formato

1. la descripción--marco escénico: tiempo (cuándo) y lugar (dónde).

2. la creación del ambiente--uso de la descripción para producir efectos


emotivos.

3. el tono--actitud del narrador ante lo narrado (irónico, satírico,


cómico, serio, burlón...).

4. la narración--presentación de la acción
I.3. Características
 Intención poética

A diferencia de otras formas de texto, los escritos literarios ofrecen una


experiencia estética al lector: una lectura de la cual se desprende un
aprendizaje de tipo espiritual, un asombro ante el funcionamiento del
texto mismo, en lugar de la adquisición de un conocimiento específico,
como ocurriría, por ejemplo, con la lectura de un periódico o de las
instrucciones para usar un electrodoméstico.

 Subjetividad

El texto literario es fruto de dos sensibilidades en contacto: la del autor y


la del lector. En ese sentido, no se trata de un texto objetivo,
informativo, que busque explicarle al lector cosas sobre la realidad, sino
a menudo cuestionarla desde un punto de vista subjetivo, desde un
abordaje original e irrepetible.

 Espíritu de la época

Al mismo tiempo, los textos literarios capturan el llamado “espíritu de la


época”, que es como se llama al sentir colectivo que caracteriza a una
comunidad o a una civilización entera durante un período específico. Por
ejemplo, las novelas existencialistas capturaron el pesimismo y la
depresión posterior a las dos Guerras Mundiales (Primera y Segunda) a
mediados del siglo XX.

 Lenguaje

El manejo del lenguaje en los textos literarios es, cuando menos,


particular, diferente. Un texto literario puede permitirse rupturas con la
norma gramatical (sobre todo frecuentes en la poesía) con fines
estéticos, y en líneas generales, una utilización del lenguaje no como
herramienta para transmitir información, sino como materia para
fabricar la obra de arte. El “estilo” de un escritor es, en ese sentido, su
manera particular y original de emplear el lenguaje.
 Gratuidad

La lectura de los textos literarios se lleva a cabo de manera gratuita, es


decir, de manera libre, sin objetivos específicos y sin utilidad alguna.
Oscar Wilde, famoso escritor británico, decía que el arte es
“profundamente inútil”, ya que no cumple con cometido pragmático
alguno en la vida de sus lectores, como no sea el enriquecimiento
espiritual o el entretenimiento.

 Ficcionalidad

Los textos literarios son, en su mayoría, obras de ficción (sobre todo la


narrativa). Esto es, relatan eventos que no ocurrieron realmente, sino
que proceden de la imaginación y la inventiva del autor, quien reelabora
la realidad conforme a su mirada particular del mundo y a sus
sensibilidades específicas.

 Verosimilitud

A pesar de ser de naturaleza ficcional o imaginativa, los textos


literarios son verosímiles, es decir, creíbles. Su funcionamiento depende
de un “pacto de suspensión de la incredulidad” entre el autor y el lector,
en el que este último se compromete a leer el texto como si fuera cierto,
a pesar de estar consciente de que no lo es. A cambio, el autor le
promete construirlo de manera tal, que el artificio se sostenga hasta la
última página.

 Carácter imitativo

Los textos literarios imitan a la realidad, es decir, la copian, la


reformulan, la emplean como materia prima para la construcción de la
obra literaria. En ese sentido, se dice que los textos literarios son
“miméticos”: son representaciones, imaginaciones, versiones de la
experiencia real.
I.4. Horizontalidad y verticalidad del texto

Pienso en horizontalidad cuando una escritura se me impone como


narración, como signos a ser decodificados en clave espacio-temporal.
Una historia que se desarrolla en el tiempo y cuya legibilidad está
orientada a los sucesos, a la ocurrencia, a lo fenoménico, a “lo que pasa”.
El interés del texto radicará menos en el sentido que en el recorrido de
esa fábula, de esa invención narrativa, de ese devenir.

El otro de los posibles afanes de un texto, que por supuesto no excluye el


anterior sino más bien se superpone, es su disposición vertical. Y con
esto quiero espacializar una idea de “profundidad”, de primacía del
“sentido”. Esta textualidad es la que convida al símbolo, a la alegoría, a
los “dibujos” de la trama (es decir a la verticalización de la
horizontalidad) e incluso a cualquier tipo de moraleja. En cualquier caso,
son textos, o fragmentos de textos, que nos “hacen pensar (también) en
otra cosa” al leer, escrituras que nos separan, más o menos, según el
caso, de la literalidad, que nos despegan momentánea o definitivamente
de la letra.

Pero también hay escrituras que, sin acudir a estos recursos clásicos de la
retórica, se desentienden de la temporalidad de sus textos para no
descuidar la intensidad, la compresión de lo que suponen es sentido,
significado, relevancia, profundidad. Así el eje lógico-temporal se
desdibuja, se corre, para atraernos hacia una cierta verticalización de lo
narrado. Es una escritura si se quiere más centrípeta, menos derramada,
más vinculada, más vocacionalmente “esencial”.

Simplificando aún más la cosa. Digamos que las matrices de lectura-


escritura son narratividad versus metaforismo. O acción versus sentido.

1.5. Funciones de la literatura:

1.5.1. Función estética


El arte literario ha sido creado con el fin de transmitir la belleza a través
de la palabra, para que el lector goce con cada uno de los párrafos que va
leyendo. La sensibilización estética y social son claves iniciales para que
el lector continúe la lectura a lo largo de todo el texto. La utilización de
recursos literarios como las metáforas o los símiles suelen ser elementos
propios de innumerables obras, entre otros.

1.5.2. Función social


La obra literaria es testigo de una época social y de una jerarquía propia
de su tiempo. Este tipo de documento ayuda al lector a conocer las
problemáticas actuales o pasadas, a trasladarse a un nuevo entorno y a
conocer las riquezas o desdichas existentes en aquel momento. La
historia de pequeños pueblos, grandes reinos o comunidades actuales se
narra de forma amena y estética con el fin de transmitir un aprendizaje
en el lector.

1.5.3. Función cultural


Al igual que cualquier otro tipo de arte, el ser humano plasma sus
intereses, ideales, costumbres, su cultura, su existencia y sus deseos. La
literatura es una forma de transmisión de los valores universales de la
humanidad o del propio autor de la época. Sirve como un medio de
transmisión de la cultura pasada o actual, sobre un hecho relevante para
su creador.

1.5.4. Función musical


La literatura sirviéndose de su función estética utiliza elementos de la
lengua que aporten un sonido armónico, agradable al sonido. Por lo
tanto, utiliza recursos literarios como la rima y el ritmo, no solo en la
prosa y en la poesía, sino también en el resto de textos. El lenguaje
empleado por el autor puede repercutir en su sonoridad, siendo
complementado por la estética para dar mayor fuerza y vigor a la obra
presentada.

1.5.5. Función afectiva


La finalidad que persiguen algunos autores en sus relatos es transmitir un
valor, un aprendizaje al lector. Por este motivo el lenguaje literario suele
contener una gran carga emotiva, mayor que la del lenguaje cotidiano. El
objetivo del escritor es trasladar al lector a su mundo, al libro y a la
historia que está narrando, para producir en él sensaciones nuevas, otras
experiencias y abrirle un mundo diferente de oportunidades.

1.5.6. Función simbólica


Al igual que la función musical, la función simbólica también se
encuentra relacionada con la función estética, con la poética. Más allá
del lenguaje directo, se centra en enseñar al lector un universo paralelo
lleno de matices y de dobles sentidos. Por ello utiliza el significado
connotativo, simbólico y personal. A través de figuras literarias diversas
logra comunicar sentimientos, ilusiones e ideas.

1.5.7. Función evasiva


El escritor utiliza la literatura para expresar sus emociones y conflictos
internos, así como los problemas existentes en la sociedad o en su
entorno más cercano. Por lo tanto, es un medio de evasión para
transmitir lo que preocupa a uno, además de para aportar una
enseñanza al lector.

1.5.8. Función de compromiso


Toda obra escrita le proporciona un compromiso a su autor, ya sea con
su contexto histórico, social o con los valores o historias que desee
transmitir. Debe ser consciente que puede tratar grandes problemáticas
y denunciarlos a través de sus obras para tratar de expresar su punto de
vista y quizá influenciar a los lectores o a la sociedad sobre un
determinado hecho.

1.6. Géneros literarios


El género narrativo
El género narrativo es aquel que se caracteriza por el que el autor
presentaba hechos legendarios, haciéndolos pasar por verdaderos o
basándose en la verdad. Como su propio nombre indica, su forma de
expresión es la narración, aunque también podía contener descripción e,
incluso, algo de diálogo. También podía ocurrir que la narrativa no fuese
escrita, sino que, en ocasiones, se transmitía oralmente.

El género lírico

Por su parte, el género lírico era el género por el cual el autor transmitía


sus sentimientos, emociones o sensaciones por un objeto o una persona
que le servía de inspiración. Para ello, utilizaban al poema como el
elemento de referencia para expresar estos sentimientos. Un poema que
puede encontrarse tanto en verso como en prosa poética. la poesía,
escrita en verso, trata temas diversos apelando a las emociones e
irracionalidad como Eau de résistance de Ana Merino Miralles.

El género dramático

En el caso del género dramático, este está fundamentalmente ligado al


teatro. Corresponde a las representaciones teatrales. En estas se
representaban algún episodio o conflicto de las personas por medio del
diálogo de los actores que lo representaban. Aunque puede ser leída, el
género dramático tiene como fin la representación llevada a cabo por
unos personajes en un escenario para un público. Por tanto, el diálogo en
este género es fundamental.

El género didáctico

Por último, (aunque estaría ligado a una clasificación más moderna y no a


la histórica) tendríamos al género didáctico. En este género, la principal
función es la enseñanza o la divulgación de ideas. Las cuales son
expresadas de forma artística, con un lenguaje elaborado y recursos de la
filosofía.

Pero, entonces, ¿Dónde aparece la novela? ¿y el ensayo? ¿Qué pasa con


el cuento? Como puedes entrever, esta no es más que una clasificación
general del mundo literario. De estos cuatro ejes principales, nacen los
subgéneros literarios, en los cuales introduciremos todos los nuevos
elementos del mundo literario.
1.7. Corrientes literarias:

1.7.1. Etapa griega


La literatura griega abarca desde el siglo IV a.C. hasta IV d.C. En este
período se produjeron las obras literarias más importantes de la cultura
occidental que relatan historias religiosas de dioses, semidioses y
hazañas fantásticas.

Entre ellas se pueden mencionar La Ilíada, de Homero, La Eneida, de


Virgilio, entre otras.

1.7.2. Etapa romana


La literatura romana en el latín va de la mano de dos partes muy
marcadas que son la literatura indígena y la imitada.

 La literatura romana indígena ha dejado muy pocos vestigios y solo


nos ofrece fragmentos, que proceden del origen de Roma y
ensayos de arcaísmos que proceden fundamentalmente de
tiempos de la República, de los emperadores y principalmente de
los Antoninos.

 La literatura romana imitada ha producido composiciones en que


la inspiración individual se junta a la imitación más feliz, obras
numerosas y elegidas que nos han llegado entera. A veces se ha
solido confundir las obras de origen italiano, producciones más
toscas del genio agrícola o religioso de los primitivos romanos (que
ofrecen un carácter más original), con las copias latinas de las
obras maestras de Grecia, que ofrecen un encanto, una elegancia y
una suavidad correspondientes a una civilización culta y refinada.
1.7.3. Edad Media
Comprende desde el siglo V d.C. hasta el siglo XIV d.C., cuyas obras
literarias relatan las hazañas de caballeros y los diversos enfrentamientos
y guerras tras las conquistas y pérdidas de territorios, especialmente
durante las cruzadas. Refleja una época de oscurantismo. Entre los
autores más destacados está Dante Alighieri con su obra La Divina
Comedia.

1.7.4. Renacimiento
El Renacimiento se produjo durante el siglo XV y finales del siglo XVI. Se
caracteriza por colocar como tema central al hombre, así como, por
representar idealizar y plasmar la realidad.

Entre los autores destacados se pueden mencionar a Garcilaso de la


Vega, Nicolás Maquiavelo y William Shakespeare.

1.7.5. Barroco
Esta corriente literaria se desarrolló en el siglo XVII, y durante una época
de crisis generalizada que se reflejó en las representaciones artísticas. Se
caracteriza porque las obras literarias contienen un lenguaje embrollado,
los temas centrales son la muerte, religión o metafísica, presenta
paradojas y contrastes.

Entre los autores que sobresalen están Francisco de Quevedo, sor Juana
Inés de la Cruz, Luis de Góngora, entre otros.

1.7.6. Neoclasicismo
Esta corriente abarca el siglo XVIII, denominado como “El siglo de las
luces”. Fue una época en la cual se rescató el gusto por las costumbres y
estéticas espirituales, intelectuales y artísticas antiguas, así como lo
hicieron los griegos. Durante el neoclasicismo prevaleció la simetría y
cuidadosa elaboración literaria.
Los autores representes de esta corriente fueron Voltaire, Rousseau,
Moliere, entre otros.

1.7.7. Romanticismo
El Romanticismo fue una corriente que surgió en Alemania entre los
siglos XVIII y XIX. Se caracterizó por el predominio del sentimiento sobre
la razón, la originalidad y la fantasía, la admiración por la naturaleza, así
como por la exaltación del “yo”. Entre sus principales exponentes están
Víctor Hugo, Edgar Allan Poe, entre otros.

1.7.8. Realismo
Fue una corriente literaria que surgió en la segunda mitad del siglo XIX en
Francia. Se caracteriza por demostrar lo verosímil y estar basada en la
observación y descripción de la realidad, por tanto, reaccionó ante el
romanticismo.

Entre los autores más destacados se pueden mencionar a León Tolstoi,


Gustave Flaubert, Fedor Dostoievski, entre otros.

1.7.9. Naturalismo
El Naturalismo es un estilo artístico, sobre todo literario, emparentado
con el Realismo, basado en reproducir la realidad con una objetividad
documental en todos sus aspectos, tanto en los más sublimes como los
más vulgares, desagradables o sórdidos.

1.7.10. Modernismo
Surgió en América a finales del siglo XIX hasta principios del siglo XX y no
imita ninguna corriente anterior. Se caracterizó por exponer gran
cantidad de símbolos e imágenes, emplear un lenguaje poco elegante,
rechazar la cotidianidad y la búsqueda de la perfección.

Entre los autores de esta corriente se pueden mencionar a Rubén Darío,


Amado Nervo, José Martí, entre otros.

1.7.11. Vanguardismo
La corriente literaria vanguardista surgió entre los procesos de la Primera
Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial en el siglo XX, en Europa y
tiempo después en América. Esta corriente se caracteriza por contener
imágenes de mucho sentimiento y originalidad.

Las obras literarias y artistas de esta corriente son el resultado de un


momento histórico crítico que despertó la búsqueda por el espíritu de
libertad, así como rechazó las fórmulas retóricas anteriores.

El vanguardismo explora y expone lo irracional. Entre sus autores se


pueden mencionar a Gabriel García Márquez, César Vallejo, André
Bretón, Frank Kafka, entre otros.

1.7.12. Época contemporánea


Esta corriente comprende la segunda mitad del siglo XX hasta la
actualidad. Esta literatura se caracteriza por exponer un estilo narrativo
ágil, por expresar emociones, plantear interrogantes, mezclar lo real con
lo mágico.

Entre los autores destacables están Jean-Paul Sartre, Jorge Luis Borges,
Mario Vargas Llosa, entre muchos otros.
1.8. Diferencia entre crítica, análisis e
interpretación
Crítica es un análisis o juicio sobre una situación, una persona o un
trabajo. La palabra crítica proviene del latín criticus, que designaba al
juez de obras del espíritu como también a la filosofía crítica. De manera
general, crítica se refiere a un juicio que puede ser objetivo o subjetivo.

El análisis es el proceso de dividir un tema complejo o sustancia en


partes más pequeñas para obtener una mejor comprensión de él. La
técnica se ha aplicado en el estudio de las matemáticas y la lógica desde
antes de Aristóteles, aunque el análisis como concepto formal es un
desarrollo relativamente reciente.

La interpretación es el hecho de que un contenido material, ya dado e


independiente del intérprete, sea “comprendido” o “traducido” a una
nueva forma de expresión. Dicho concepto está muy relacionado con la
hermenéutica.

El análisis consiste en separar los elementos básicos de la información y


examinarlos con el propósito de responder a las distintas cuestiones
planteadas en la investigación. La interpretación es el proceso mental
mediante el cual se trata de encontrar un significado más amplio de la
información empírica recabada.”
Conclusión

La literatura es uno de los formatos comunicacionales y difusores de


cultura y conocimientos más antiguo y efectivo de la historia, actuando
como registro de la misma. Censurada o aprovechada en base a intereses
propios para manipular la opinión pública, esta herramienta tan valiosa
también es -y ha sido- usada en contra de la sociedad, y es en este marco
que numerosos líderes políticos van a contramano de la alfabetización y
educación general, para tener un pueblo sumido a sus engaños.

Con la lectura de obras literarias se consigue el desarrollo de ese


lenguaje que es de suma importancia en un mundo como el que estamos
viviendo; porque en la medida en que una persona sea más capaz de
dominar la palabra será menos susceptible de manipulación.

El aprendizaje de la literatura nos enseña a ser más creativos. Para


explicar racionalmente el mundo todavía no se ha inventado nada
mejor que las palabras. No existen más palabras que las conocidas y es
la literatura la que a través de la explicación de nuevos conceptos
permite inventar palabras nuevas.

Básicamente, la lectura asidua de producciones literarias de diversos


géneros o temáticas es una excelente fuente de saber y de ilustración,
pero además contribuye decididamente en el desarrollo de nuestro
pensamiento y personalidad, ejercita nuestro cerebro, y nos permite
interpretar y entender mejor todo, la información, la sociedad a la que
pertenecemos y el resto.

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