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SALA 4

CCC 32.539/13/CA1 “B., I. y otros s/ Defraudación por estelionato” I: 1

///nos Aires, 12 de junio de 2014.


AUTOS Y VISTOS:
Convoca la atención de la Sala el recurso interpuesto por la
querella contra el auto de fs. 128/131 que dispuso el sobreseimiento de I. B. y
L. N. C..
A la audiencia que prescribe el artículo 454 del
ordenamiento adjetivo concurrió L. E. S., junto a su letrada patrocinante S. M.
C., para exponer los motivos de agravio. Asimismo, se presentó el Dr. Javier
Teodoro Álvarez, quien efectuó la réplica, Finalizado el acto, el tribunal
deliberó en los términos del artículo 455, ibídem.
Y CONSIDERANDO:
I.- L. E. S. formuló querella criminal contra su ex esposa L. N. C.
y la madre de ésta, I. B.. Explicó que entre los años 2000 y 2001 B. le habría
vendido de manera informal el automóvil marca “…..”, dominio ……., pese a
lo cual en el año 2009 aquélla realizó la transferencia dominial del bien en
favor de E. R. F..
II.- El suceso, así planteado, encontraría adecuación típica en la
figura de desbaratamiento de derechos acordados (artículo 173 inciso 11° del
CP), mas no en las restantes figuras que postula el recurrente, esta son,
aquellas contenidas en los artículos 292 y 296 de ese mismo ordenamiento o
en el art. 34 del decreto n° 1114/97 sobre Régimen Jurídico del Automotor.
Es que conforme se desprende de las constancias del “Legajo B” (cfr. fs.
38/107) B. firmó como titular registral los pertinentes formularios de
transferencia para concretar el cambio de titularidad dominial del vehículo (fs.
81), circunstancia de la cual no se desprende la existencia de documento falso
alguno, ni que se haya adulterado uno verdadero, así como tampoco la
incorporación de declaraciones falsas en los mismos, razón por la cual las
hipótesis de delito pregonadas deben ser descartadas.
Frente a ello, habremos de homologar los temperamentos
desvinculatorios dictados, por estricta aplicación de la excusa absolutoria
prevista en el artículo 185, inciso 1º, del Código Penal, que establece que:
“quedan exentos de responsabilidad criminal, sin perjuicio de la civil, por los
hurtos, defraudaciones o daños que recíprocamente se causaren: 1° Los
cónyuges, ascendientes, descendientes y afines en línea recta…”.
El agravio del recurrente, en punto a que la norma citada es
inaplicable dado que al momento del suceso S. se encontraba separado de
hecho de C., no puede prosperar pues para ese entonces el vínculo
matrimonial aún no se hallaba disuelto. Al respecto, se ha dicho que “los
cónyuges deben ser tales en el sentido legal para quedar cubiertos [por la
norma]. Y son cónyuges aunque no vivan juntos, siempre que no haya
disolución del matrimonio por muerte, declaración de ausencia con
presunción de fallecimiento o divorcio” (Donna, Edgardo Alberto, “Delitos
contra la propiedad”, Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 2001, pág. 773 citado en las
causas n° 3.099/13 “Carau”, rta. 11/4/13 y n° 33.662 “Pérez”, rta. 14/4/08; en
igual sentido ver Creus, Carlos, “Derecho Penal. Parte Especial”, tomo I, pág.
632).
Por lo demás, la querella cita el artículo 1306 del Código Civil que
establece que la sentencia de divorcio produce la disolución de la sociedad
conyugal con efecto retroactivo al día de la notificación de la demanda, es
decir al 5 de septiembre de 2007 (fs. 99 de las copias del expediente civil que
corre por cuerda). Basándose en dicha norma, sostiene que a la fecha de la
consumación del delito no existía parentesco entre las partes. Sin embargo
dicha afirmación es incorrecta en tanto los efectos retroactivos previstos en
dicho artículo, no alcanzan al vínculo sino que ellos se ciñen únicamente al
aspecto patrimonial.
Cabe recordar que la sociedad conyugal es “un sistema
patrimonial de relaciones entre los cónyuges” (Mazzinghi, José Adolfo,
“Tratado de derecho de familia. Efectos personales y régimen de bienes del
matrimonio”, La Ley, Buenos Aires, 2006, tomo II, pág. 101) y los efectos
que su disolución produce son netamente de tal carácter (op. cit. Mazzinghi,
tomo III, pág. 245).
Por todo ello, y dado que a la fecha de consumación del hecho las
partes mantenían la relación de parentesco –cónyuge en el caso de C. y afín en
línea recta respecto de B.–, la decisión adoptada en la instancia de origen luce
ajustada a derecho.
III.- Finalmente, y atento a la derrota de quien efectuó los
planteos analizados y la inexistencia de razones que permitan apartarse del
principio general en materia de costas (artículo 531 del Código Procesal Penal
de la Nación), será el vencido el responsable de cargar con las de esta
instancia.
Por ello, se RESUELVE:
Confirmar el auto de fs. 128/131, en todo cuanto fuera materia
de recurso, con costas de alzada.
Notifíquese (Acordadas n° 31/11 y 38/13 de la CSJN) y
devuélvase al juzgado de origen. Sirva lo proveído de atenta nota.

Mariano González Palazzo

Carlos Alberto González Alberto Seijas

Ante mí:
Javier R. Pereyra
Prosecretario de Cámara

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