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Resiliencia

Momento 2 - Confronto del concepto del Resiliencia

Texto análisis

Presentado por:

Maira Tatiana Hernández Sandoval

Rosalia Chica

Elimo Enrrique Velez

Diana Carolina Perez

Grupo: 712003_74

Docente: Isis Adriana Hernández

Licenciatura en Pedagogía Infantil – LIPI

Universidad Nacional Abierta y a Distancia

Ciudad

2021
Texto análisis.

Dos formas de entender la filosofía han disputado durante siglos. Para una, se trata

de un saber teorético; para otra, de la sabiduría de la vida. Acaso ambas sean compatibles

si la forma mejor de vida fuera, como Aristóteles pensó, la vida contemplativa, dedicada

a la búsqueda de la verdad. La segunda fue forjada por el Sócrates platónico.

La filosofía como “arte de vivir”, es filosofía concebida y practicada como

construcción de sí mismo. Nos habla del “yo” como una entidad construida, integrada por

materiales que se van incorporando inicialmente de forma accidental, los cuales provienen

de aspectos como las ideas que desencadenan, las situaciones y vivencias particulares,

estos materiales son el carácter, los defectos, las virtudes, la originalidad y coherencia

entre otros, que contribuyen específicamente en su construcción y, por lo tanto, cada uno

es indispensable para el “todo”.

Si solo cumpliéramos con nuestras mínimas responsabilidades y actitudes de

seguro que viviéramos de manera diferente, tan solo debemos actuar con capacidad para

afrontar los retos que nos presenta la sociedad del conocimiento, donde nos enfrentamos
a un mundo colmado de avances del conocimiento que se convierte en cambios

tecnológicos y sociales que en el pasado hubieran sido impensados.

Para cumplir con todos estos cambios se debe tener en cuenta algunos aspectos

para fortalecer nuestro quehacer diario algunos de ellos son: autonomía, empatía,

capacidad valorativa, y especialmente fortalecer o desarrollar nuestra resiliencia, esta

habilidad va destinada a incrementar la capacidad de respuesta a problemas o situaciones

que nos enfrentamos a diario en la nueva sociedad que tenemos, permitiéndonos también

comprender el entorno en el que vivimos y para la mejora de este, aprender a trabajar en

equipo y en general a generar un aprendizaje a lo largo de la vida y una sana convivencia.

Al mismo tiempo “La terapia del deseo”, a través de su estudio a las escuelas

filosóficas helenística conciben al filósofo como aquel médico que soluciona todos sus

sufrimientos de la vida humana, donde Michel Foucault (p.23), en el tercer volumen de su

Filosofía de la sexualidad, presenta nuevamente a la filosofía como un conjunto de

prácticas para formación del “yo”, entre tanto invita a crear una comunidad de seres que

pueden hacerse cargo de la historia de su propia vida y de su propio pensamiento, por

medio de la reflexión.
La buena vida y la felicidad son el objeto fundamental de esta reflexión. No nos

plantea una vida de placeres absolutos, brinda una visión moderada teniendo en cuenta

que el placer es la ausencia del dolor. Dado el caso de que alguna situación que brinda

placer, en un momento determinado genere dolor, ese tipo de placer no es conveniente, a

través de la huida del dolor es un aspecto oportuno a tener en cuenta para alcanzar la

felicidad.

Dos formas de entender la filosofía han disputado durante siglos. Para una, se trata

de un saber teorético; para otra, de la sabiduría de la vida. Acaso ambas sean compatibles

si la forma mejor de vida fuera, como Aristóteles pensó, la vida contemplativa, dedicada

a la búsqueda de la verdad. La segunda fue forjada por el Sócrates platónico. Alexander

Nehamas indaga sobre este entendimiento práctico de la filosofía a partir de Sócrates y

sigue sus huellas en tres pensadores modernos: Montaigne, Nietzsche y Foucault. El autor

piensa, acaso se equivoca, que la enseñanza platónica no reivindica una forma universal

de vida, sino que, lejos de toda tentación universalista, propugna que la sabiduría de la

vida es creación individual y que, por ello, toda imitación está condenada al fracaso. Pero,

en tal caso, se trataría, en definitiva, de imitar a Sócrates en la busca de la propia

personalidad, y, por lo tanto, en seguir la senda explorada por él. El viaje concluye en

paradoja, pero merece la pena recorrerlo.


Referencias Bibliográficas

Nussbaum, M. (2003). La terapia del deseo. Teoría y práctica de la ética helenística.

Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica, S. A. Disponible en línea:

https://juanfermejia.files.wordpress.com/2012/04/intro-terapia-deseo-nuss.pdf

Nehemas, A. (2005). El arte de vivir. Reflexiones socráticas de Platón a Foucault.

Valencia: Pre-Textos. Disponible en línea: t.ly/DvLrx

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