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Estudiante: Gastón Jorquera Mejías

Universidad Tecnología Metropolitana

Docente: Juana Carrasco

Asignatura: Técnicas de la comunicación oral y escrita / Sección 12


“Resumen Japón, la punta de la flecha”

El autor Abel Erazo, en su ensayo “Japón, la punta de la flecha” nos relata su viaje a Tokio para
reunirse con su amigo, cuando se encontraba en una librería comenzó a temblar, de pronto se vio
en medio de la gente y viviendo en peor terremoto de la historia, camino hacia un parque el cual
era un lugar de evacuación, cuando todo paso la gente se dirigió hacia los teléfonos públicos
donde pudo comunicarse con su amigo.

Busco su maleta en el subterráneo de trenes y vio por la pantalla gigante el catástrofe que ocurría
en el norte del país, caminó al encuentro con su amigo durante tres horas, al llegar a su casa se
comunico con su familia en Chile y también lo contactaron de Canal 13 donde comunico la
tragedia ocurrida en Japón.

El segundo día fue en busca de su ex-esposa, Megumi, se encontraron en el barrio deonde se


habían conocido el cual estaba vacío y eso no era habitual, luego de recorrer unos lugares se
separaron y el fue a visitar a unos amigos, solo hay se dio cuenta de la catástrofe el cual venia con
un maremoto y una emergencia nuclear.

Al tercer día lo contactaron de TVN para que ayudara a un periodista en su estadía en Japón, pero
él no acepto ya que tenía que regresar a su trabajo en Beijing. Su padre le advirtió de la
emergencia nuclear y se pregunto de que servía tanta tecnología, tanto avance si con un desastre
así se puede retroceder tanto, es por eso que no encontraba sentido a que quisiera construir una
planta nuclear en Chile.

En el cuarto día ya no se podía dormir, pero los japoneses son como maquinas pensando como
volver al trabajo, eran los extranjeros los que querían escapar, el se reunió nuevamente con
Megumi y su amigo Dave, compraron víveres a pesar de que ya no quedaba casi nada en los
supermercados.

Al quinto día Megumi lo dejo en el terminal de buses, que lo llevaría al aeropuerto, ella lloro porque
no sabía si se volverían a ver. Abel llego al aeropuerto y espero varias horas su vuelo, cuando
pudo subir al avión se dio cuenta de la valentía de los japoneses, la cultura que los sostiene y que
hay quedaban millones de personas que tenían un futuro incierto, entre ellas personas que quería.

Cerró los ojos y en su i-phone escucho “Mother” de Pink Floyd.

El autor en este ensayo tiene la intencionalidad de informar y expresar su experiencia vivida a


través de la actualización de los problemas sobre terremoto de Japón y propone la tesis de que a
pesar de ser una potencia mundial a nivel tecnológico, todo puede desmoronarse en un segundo
por la naturaleza, reforzada con las siguientes evidencias: como el desastre nuclear, la falta de
energía y recursos básicos, como lo son el agua y alimentos.
“Comentario de Japón, la punta de la flecha”

Abel nos recuerda las sensaciones que hemos sentido en el último tiempo, como el terremoto del
27 de Febrero en Chile. En esos minutos en que se viven todos los miedos que las personas
podemos sentir, como es el miedo a la muerte, y en el que nos damos cuenta que el mundo está
avanzando muy rápido y que tanta tecnología a veces se hace obsoleta en ciertos momentos y que
muchas tecnologías nos pueden jugar en contra, como la energía nuclear que podría dejar tantos
muertos como los desastres de la naturaleza.

Creo que estos acontecimientos nos ayudan a reflexionar sobre las personas que están a nuestro
alrededor y a las que amamos. También nos da a pensar en la energía nuclear para nuestro país,
él cual tiene varias ventajas para producir energía limpia y renovable, como es la hidráulica, la
eólica y la solar, las cuales no traerían riesgos para nuestro planeta, ni para nosotros.

Finalmente hay que salir adelante y seguir con nuestras vidas como lo hizo Abel, y tratar de valorar
el día a día porque la naturaleza y la vida son impredecibles.
Esquema 27 de Febrero 2010
“Chile 8,8” Gastón Jorquera / Estudiante

Santiago, 9 de Abril del 2011

El 27 de Febrero del 2010 me encontraba en mi casa en Santiago en la comuna de Conchalí con


mi mejor amiga, mi primo, mi hermano y mis padres. Alrededor de las 3:00 am con mi mejor amiga,
mi primo y mi hermano compartíamos unas cervezas y unas papas fritas mientras veíamos una
película en el segundo piso. Luego recibí un llamado de mi polola que estaba en una fiesta, baje y
hable con ella un par de minutos y subí al segundo piso a seguir viendo la película.

A las 3:34 empezó todo a moverse muy despacio y luego cuando se empezó a hacer mas fuerte
bajamos raudamente y luego corrimos hacia la pieza de mis padres, en ese momento se
escuchaba como todo se quebraba y una sensación de que todo se acabaría, cuando se calmo
prendí mi notebook y escribi en mi estado de Facebook “El medio terremoto, espero que todos
estén bien”, luego se me agoto la batería, mis padres salieron en el auto para ver como se
encontraban mis abuelos, mientras mi amiga y mi primo estaban preocupados por sus familias.

Luego prendí la radio de mi celular donde informaban sobre la catástrofe toda la noche y escuche
que el terremoto que había tenido una magnitud de 8,8 grados Richter al sur del país .Me quede
haciendo guardia en la puerta mientras los demás intentaban descansar un poco. La luz se corto
para todo Santiago.

Al otro día las replicas eran débiles aquí en Santiago. En la tarde ya nos contactamos con nuestras
familias y supimos que todos estaban bien, mis tíos y su familia se encontraban en Pichilemu un
lugar que fue afectado por el Tsunami, en este lugar la gente corrió y los autos pasaban a exceso
de velocidad hacia los cerros.

En la noche logramos conectar un televisor pequeño a la batería del auto y ver realmente el peso
de la catástrofe, las autopistas y los puentes por el suelo, pueblos costeros devastados por
completos por el Tsunami, la desesperación de la gente que perdió realmente todo y el
aprovechamiento de alguna gente que se robaba objetos que no eran realmente necesarios.

Afuera en el pasaje se juntaban todos mis vecinos a hacer guardia con fogatas hasta que volviera
la luz a la comuna, corría el rumor de que habían ladrones que se aprovecharían de la situación,
pero nunca ocurrió nada, solo nos sentábamos afuera con una fogata y una guitarra para pasar las
noches de angustia.

La luz llego al día siguiente y los supermercados abrieron para atender al público, todo volvía a la
normalidad aquí, pero en el sur la gente siguió devastada por mucho tiempo. Los errores del
gobierno que fueron informados a la población a través de los medios de comunicación eran
lapidarios, una alerta de Tsunami que no fue emitida y que podría haber salvado muchas vidas y la
falta de implementos de comunicación fueron los agravantes de la tragedia ocurrida.

En alrededor de una semana todo volvió a la realidad aquí en la capital, pero el sur aun hoy en día
lucha para ponerse de pie y volver a lo que fue en un tiempo atrás.