Está en la página 1de 1

DESCARTES.

LECTURA COMPLEMENTARIA 5
LA FILOSOFÍA DE DESCARTES. EL MÉTODO CARTESIANO: IDEAL MATEMÁTICO DE
CERTEZA, DUDA METÓDICA Y CRITERIO DE VERDAD.
En la antigua filosofía griega, Parménides y Platón habían hablado del methodos como “camino”
adecuado para que la razón pueda alcanzar la verdad. La revolución científica recuperará, frente a la
escolástica, la idea de “método”. Por un lado, los nuevos científicos criticarán el criterio de autoridad
(no es suficiente con que Aristóteles o Santo Tomás lo hayan dicho, debemos demostrarlo). Por otro
lado, las nuevas ciencias experimentales (muy vinculadas a la técnica) exigen un método unificado a
las diversas ciencias. Necesitamos dirigir a la razón cuando investiga sobre la naturaleza. Como
sabemos, fue Francis Bacon el primero en establecer un método, inductivo, para la ciencia
experimental. Y después Galileo desarrolla un método que tiene como modelo el de la ciencia
matemática. Pues bien, Descartes, seguirá a este último en su concepción deductiva de la ciencia,
pero además intentará trasladar esa metodología al propio pensamiento filosófico. 1.1. El ideal
matemático de certeza. La ciencia moderna renunció progresivamente a los debates metafísicos en
torno a la esencia de las cosas o en torno a las cualidades esenciales del mundo. Frente a las
cualidades (confusas), los científicos modernos establecen el conocimiento del mundo mediante
cantidades o magnitudes. La materia y el movimiento se pueden medir o cuantificar. Y eso no sólo nos
permite conocer mejor el mundo, sino también manipularlo. Porque las nuevas aplicaciones técnicas
también se basaban en la medición y la cuantificación. Así, las matemáticas se habían convertido en el
modelo de conocimiento que toda ciencia necesita para ser llamada ciencia. Si se puede 28
matematizar, es conocimiento científico; si no, debemos rechazarlo como conocimiento confuso. Las
ciencias matemáticas, por su propia naturaleza, nos ofrecen un método que el resto de las ciencias
debe imitar: el método deductivo. Los problemas matemáticos parten de certezas (la noción de
triángulo, de ángulo, de línea, de punto etc. son claras y distintas para la mente) y a partir de ellas
deducen todo el resto del saber (deducimos por ejemplo que la superficie de un rectángulo es base
por altura). Así, los principios de la matemática, al ser deductivos, se pueden considerar
demostraciones, a diferencia de las ciencias empíricas, que dependen de los sentidos y sólo nos dan
conocimientos confusos. El método de la matemática puede ser comprendido por cualquier ser
humano que lo aplique, porque cualquier ser humano dispone de razón, que es universal, igual en
todos los humanos. Para Descartes son dos las operaciones de la razón: la intuición y la deducción. Y
ambas se usan en la matemática. En primer lugar, las certezas de que parte el matemático al razonar
son “intuiciones” intelectuales, que no precisan demostración porque se muestran como evidentes. Y,
en segundo lugar, ya lo hemos dicho, el procedimiento de su razonamiento es siempre deductivo. Así,
las matemáticas nos aclaran cuál es el uso adecuado de la razón, y por eso deben ser el modelo para
el resto de las ciencias. A esto lo llama Descartes mathesis universalis: la necesidad de aplicar
universalmente, para todo conocimiento científico, el método matemático, y eso incluye también a la
filosofía. «Entiendo por método reglas ciertas y fáciles, mediante las cuales el que las observe
exactamente no tomará nunca nada falso por verdadero, y, no empleando inútilmente ningún
esfuerzo de la mente, sino aumentando siempre gradualmente su 29 ciencia, llegará al conocimiento
verdadero de todo lo que es capaz. ».(Regla IV de las Reglas para la dirección del espíritu) La primera
ventaja que nos proporciona el método es pues según Descartes, evitar el error .