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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE NICARAGUA

UNAN – LEÓN

FACULTAD DE CIENCIAS ECONOMICAS Y EMPRESARIALES

COMPONENTE: Administración de cooperativas.

Docente: Msc. William Soza. p

Tema: Caso práctico.

ELABORADO POR:

Allison Carolina Cerda Gutiérrez.


Ashley Valeria Amador Belgara.
Carlos Eduardo Fúnez Zavala.
Jennifer de los Ángeles Medina Rivera.
Sergio Manuel Molieri Mairena.

LEÓN, 09 de septiembre del 2021

¡POR UNA CULTURA DE PAZ!


Caso práctico: Baja de un socio trabajador en una cooperativa de trabajo
asociado Amado Consultores 16 mayo 2018 CASO PLANTEADO Cooperativa
de trabajo asociado. Una de las socias trabajadora se plantea dejar de
trabajar en la cooperativa y plantea tres vías y quiere saber las
consecuencias de cada cosa tanto para ella como para la cooperativa:

1. Baja voluntaria. ¿Puede pedirla? ¿Plazo de preaviso? ¿Puede pedir el


reembolso de su aportación? ¿Cómo quedaría la cooperativa al quedarse
solo con dos socias? ¿Hay un plazo para encontrar un nuevo socio?

2. Despido improcedente. ¿Pueden despedirla a pesar de ser socia con un


33%? ¿La indemnización es la misma que la de un trabajador "normal"?
¿Tendría derecho a prestación de desempleo? ¿Puede pedir el reembolso de
su aportación? ¿Cómo quedaría la cooperativa al quedarse solo con dos
socias? ¿Hay un plazo para encontrar un nuevo socio?

3. Excedencia. ¿Tiene derecho a solicitarla? ¿Durante cuánto tiempo?


¿Plazo de preaviso? ¿Cómo queda su posición en la cooperativa mientras
siga de excedencia?

Resuelva el caso según la ley 499: “Ley general de Cooperativas”. Citar los
artículos de la ley a aplicar.

Respuestas:

1) Pues bien, la baja voluntaria a la que se hace referencia en primer


lugar en la consulta, sí se puede solicitar siendo socio de una
cooperativa de trabajo asociado, aunque una parte importante de
la posible regulación de dicha cuestión debe buscarse en lo que
prevean los concretos Estatutos de la cooperativa en las
cuestiones a las que ahora nos referiremos. Así la Ley admite la
baja voluntaria como causa justificada de la baja en la cooperativa,
lo que comporta que se conserve el derecho a recuperar las
aportaciones de capital realizadas por dicho socio. Ahora bien, lo
que se exige para ello es, en primer lugar, que los Estatutos no
hayan fijado un período mínimo de permanencia, o que si lo han
fijado, se respete ese período mínimo de permanencia, o que
dichos Estatutos no hayan previsto que la baja no se pueda
producir hasta el final del ejercicio económico, y finalmente hay
que atender también y en todo caso, a lo que establezcan los
Estatutos de la Cooperativa respecto del plazo mínimo de preaviso
para la baja voluntaria, ya que el incumplimiento de cualquier de
los anteriores plazos respecto de la baja voluntaria puede convertir
la misma en no justificada. Respecto del plazo de preaviso, que
será en todo caso el que fijen los Estatutos de la Cooperativa,
debe además tenerse en cuenta que la Ley estatal establece que
el plazo de preaviso exigible en dichos Estatutos no puede ser
superior a un año, y además, las normativas autonómicas de
aquellas comunidades que tengan regulación en la materia,
pueden establecer plazos más breves. Esto se encuentra regulado
en el arto. 34 de la Ley 499, Ley general de cooperativas.

2)  En cuanto a la cuestión relativa al despido, ciertamente que en el


caso de las cooperativas existe la posibilidad de que la
cooperativa adopte la decisión de apartar o en la terminología de
Cooperativas, adopte la decisión de expulsar a un socio y
separarlo de su condición socio, lo que en tal caso supone
también que cesa en la prestación de servicios, lo que será el
equivalente al despido laboral. Ello en principio ha de ser decidido
por la Cooperativa a través de sus órganos, en concreto la
decisión de separación debe ser tomada por el Consejo Rector, y
deberá basarse en una causa que lo justifique, como sería la
existencia de incumplimientos disciplinarios, o la existencia de
causa económica, técnica u organizativa que lo justifique. Puede
ser impugnada o no por el afectado, en tal sentido, dicha decisión
del consejo rector es discutible por el socio afectado que en primer
lugar debe recurrirla ante los propios órganos de la cooperativa
(ante el Comité de Recursos en el plazo de 15 días en la
regulación estatal) y la decisión de dicho comité, será impugnable
ante la Jurisdicción Social, que es la que, en aplicación de la
misma regulación que la del despido en materia laboral, ha de
valorar y decidir si la expulsión o separación del socio es
procedente o improcedente y declarar si la considera justificada o
injustificada, con la consecuencia de que si la decisión es
calificada de improcedente, el socio tendrá derecho a la
indemnización prevista para el despido improcedente. Todo esto,
en conclusión al arto. 35 de la Ley 499 Ley General de
cooperativas y sustentado por el arto. 37 de la misma Ley que
dicta que los asociados tienen el derecho al reembolso del valor
nominal de sus aportaciones suscritas.

3) En cuanto a la posibilidad de solicitar una excedencia de carácter


voluntario, debe señalarse que la posibilidad de dicha excedencia
no está expresamente prevista en la regulación legal estatal sobre
cooperativas, la cual sólo prevé y regula, la posibilidad de solicitar
excedencia forzosa. Es por ello que se entiende que solo será
posible solicitar dicha excedencia en el caso de que dicha
posibilidad se haya previsto en los Estatutos de la cooperativa. En
cuyo caso, en dichos estatutos debe estar también prevista la
duración y también el eventual plazo de preaviso para solicitarla,
ya que a falta de regulación estatutaria no existe previsión alguna
que resultase aplicable. Sugerimos que en caso de que no exista
regulación específica en los Estatutos, la posibilidad de solicitarla y
de que fuera concedida, solo pasaría por consensuar dicha
posibilidad previamente con el órgano que ha de tomar las
decisiones al respecto, en concreto, con el Consejo Rector, ya que
en caso contrario, no existe ninguna seguridad de que dicha
posibilidad de situarse en excedencia exista, y en tal caso deberá
consensuarse tanto la forma y plazo de solicitarla, el período de
duración, y especialmente las formas y plazos de reincorporación.
Por otra parte, debe señalarse que aplicando analógicamente en
este punto la regulación existente para la Excedencia forzosa,
durante dicha situación, quedarían suspendidas no solo la
prestación de servicios, sino también las consecuencias
económicas de la vinculación del socio a la cooperativa, tanto los
anticipos societarios, como los retornos cooperativos. La
cooperativa se reserva el derecho de negociación o pago diferido
de las aportaciones, en caso de que no se encuentres (arto. 38).
Pero si existiesen excedente se pueden reclamar por los socios
(arto. 37)