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RESISTENCIA, 16 de septiembre de 2021.

Nº 452/21.

AUTOS Y VISTOS:
Para resolver en la presente causa caratulada: "PITTAU, ENZO ARNALDO
C/DIRECTORES REVISTA DIGITAL LITIGIO-PERIODISMO DIGITAL - DIRECTOR
DEL DIARIO DIGITAL CHACO DIA POR DIA - ORGANIZACIÓN COMUNITARIA
"AL FIN JUSTICIA" Y OTROS S/ACCION DE HABEAS DATA", Expte.
Nº33137/2021-1, sobre la Acción de Habeas Data incoada por Enzo Arnaldo Pittau,
con asistencia letrada de la Dra. Gabriela Andrea Jarolin; y

CONSIDERANDO:
I.- Que, se presenta en la causa caratulada: "PITTAU, ENZO ARNALDO S/ABUSO
SEXUAL GRAVEMENTE ULTRAJANTE AGRAVADO POR EL VÍNCULO", Expte.
N° 36310/2018-1 (RI 1428), ENZO ARNALDO PITTAU, con asistencia letrada de la
Dra. Gabriela Andrea Jarolin, y promueve acción de Habeas Data, en los términos
del Art. 43 de la CN y Art. 19 de la Constitución Provincia!, contra DIRECTORES
REVISTA DIGITAL LITIGIO -PERIODISMO DIGITAL-; DIRECTOR DEL DIARIO
DIGITAL CHACO DIA POR DIA; ORGANIZACIÓN COMUNITARIA "AL FIN
JUSTICIA" Y OTROS, a efectos de que se le ordene suprimir de sus archivos,
registros, bases o bancos de datos la información personal relacionada con el actor
que a continuación describirá.
Ilustra que en el Expte. N°884/2018-1, caratulado: "Pittau, Enzo Arnaldo
S/Lesiones Leves Agravadas por el Vínculo - Violencia de Género-, el Juzgado
Correccional N° 3 dictó Sentencia N°131 y a raíz de este fallo las redes sociales,
diarios y revistas comenzaron a confeccionar, difundir, exhibir, reproducir,
referenciar todo tipo de calificaciones peyorativas contra Pittau como contra el
decisorio judicial, con la única finalidad de revertir la sentencia por medio del
escarnio público y condena social.
Expone que, ante esa situación, se plantea a fin de tomar conocimiento cierto
de la existencia de publicaciones efectuadas por los medios mencionados, donde
se proporciona información mendaz y falaz, injuriante y calumniosa con el fin de
perjudicar su buen nombre y reputación y asimismo, confundir e influenciar de
manera negativa a la sociedad y atentando la objetividad de los potenciales jurados
del Juicio por Jurados, que decidirán en debate oral y público.
Remarca que, en consecuencia, recurre a la vía judicial para que se ordene
en forma inmediata la supresión de los datos contenidos en los mencionados
medios y conjuntamente interpone Medida Cautelar de No Innovar.
A continuación, efectúa otras consideraciones que doy por reproducidas brevitatis
causae.
Funda su derecho en los Arts. 43 de la CN y 19 de la Constitución Provincial
y Arts. 14 y 16 de la Ley N° 48. Cita doctrina y jurisprudencias aplicables en la
materia. Ofrece prueba y hace reserva del caso federal.
II.- Recepcionada la acción, se imprime a la causa el trámite de juicio
sumarísimo (Art. 37, Ley N°25.326), cabe efectuar un análisis pormenorizado de las
constancias de la presentación reseñada, a la luz de los requisitos legales
establecidos en la normativa que regula el instituto constitucional invocado (Ley
25.326 de Protección de Datos Personales­), en el entendimiento de que el Habeas
Data adopta su finalidad al caso concreto.
De esta manera, la acción de Habeas Data resulta una acción autónoma y
peculiar, tramita según las disposiciones de la Ley Nº 25.326. Ahora bien, la
mencionada norma exige al suscripto examinar, preliminarmente, si la acción de
hábeas data instaurada, es o no manifiestamente admisible.
La Ley de Datos Personales (Nº25.326) dispone, en lo que aquí importa, que:
"La acción de hábeas data tramitará según las disposiciones de la presente ley y
por el procedimiento que corresponde a la acción de amparo común y
supletoriamente por las normas del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación,
en lo atinente al juicio sumarísimo" (v. Art. 37).
Ahora bien, al interpretar el alcance de tales normas se ha sostenido que
"Después de regular el amparo, el Art. 43 de la Constitución Nacional dispone que
toda persona podrá interponer esta acción para tomar conocimiento de los datos a
ella referidos. En la economía de la Constitución, pues, el hábeas data es una
especie de amparo. Amparo especial que no se confunde con el género desde que
tiene especificidad propia, por lo que no constituye acción subsidiaria de otras, la
Corte Suprema ha establecido, finalmente, los rasgos de un hábeas data como
garantía autónoma y peculiar, que no se identifica con el amparo" (conf. Gelli, María
Constitución de, T. I, op. cit., págs. 828/829).
En el caso, es menester señalar que la acción de Hábeas Data es un "amparo
específico", que se encuentra ostensiblemente modificada a tenor de la jerarquía
constitucional de los tratados internacionales incorporados por el art. 75 inc. 22 de
nuestra Carta Magna a partir de la enmienda de 1994, entre los cuales debemos
mencionar, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, conocida como
Pacto de San José de Costa Rica, cuyo art. 25 prescribe que "Toda persona tiene
derecho a un recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso efectivo ante los
jueces o tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen sus
derechos fundamentales reconocidos por la Constitución, o la ley o la presente
Convención".
Sentado ello, procede abordar entonces el tratamiento de los aspectos
litigiosos pertinentes traídos a decisión judicial, a cuyos efectos lo primero que debo
remarcar es que en razón de lo establecido en los Arts. 14 y 32 de la Constitución
Nacional y en la Ley N°26.032, la actividad desplegada por los blogs, se encuentra
amparada por la libertad de expresión. Ello resulta aplicable a los motores de
búsqueda, cuya importancia en la búsqueda y difusión de información y opiniones
ha destacado la Corte Suprema de Justicia de la Nación (confr. CNFed., Civ. y Com.,
Sala III, causa 39.997/15 del 11.03.16).
En esa línea, la Corte Suprema de Justicia de la Nación tuvo oportunidad de
resolver en la causa "Rodríguez, María Belén c/ Google Inc. s/ daños y perjuicios"
del 28 de octubre de 2014 (Fallos: 337:1174), que la libertad de expresión
comprende el derecho a transmitir ideas, hechos y opiniones difundidos a través de
internet como ha sido reconocido por el legislador nacional en el art. 1° de la Ley
26.032, ya que a través de internet se puede concretizar el derecho personal que
tiene todo individuo a hacer público, a transmitir, a difundir y a exteriorizar sus ideas,
opiniones, creencias, críticas, etcétera y desde el aspecto colectivo, constituye un
instrumento para garantizar la libertad de información y la formación de la opinión
pública.
Este criterio fue reafirmado en el caso "Gimbutas, Carolina c/ Google Inc.
s/ daños y perjuicios" del 12 de septiembre de 2017 (Fallos: 340:1236).
Igualmente, señaló el Máximo Tribunal que no corresponde juzgar la eventual
responsabilidad de los "motores de búsqueda" de acuerdo a las normas que
establecen una responsabilidad objetiva, desinteresada de la idea de culpa sino que
debe hacérselo, en cambio, a la luz de la responsabilidad subjetiva en tanto los
buscadores no tienen una obligación general de monitorear, supervisar o vigilar los
contenidos que se suben a la red y que son proveídos por los responsables de cada
una de las páginas web, sino que son, en principio, irresponsables por esos
contenidos que no han creado.
A su vez, expuso el Tribunal cimero que la libertad de expresión sería mellada
de admitirse una responsabilidad objetiva que, por definición, prescinde de toda idea
de culpa y, consiguientemente, de juicio de reproche a aquél a quien se endilga
responsabilidad.
Empero, puntualizó que hay casos en los que el "buscador" puede llegar a
responder por un contenido que le es ajeno. Eso sucederá cuando haya tomado
conocimiento de la ilicitud de ese contenido, si tal conocimiento no fue seguido de
un actuar diligente.
En ese marco, cabe recordar que con sustento en las disposiciones de la Ley
N°25.326 de "Protección de Datos Personales", toda persona podrá interponer la
acción de Habeas Data para tomar conocimiento de los datos a ella referidos y de
su finalidad que consten en registros o bancos de datos, para que en caso de
falsedad o discriminación exija su modificación o supresión.
Así pues, el Habeas Data protege la identidad personal y garantiza que el
interesado tome conocimiento de los datos a él referidos y de su finalidad, que
consten en registros o bancos públicos destinados a proveer informes, de manera
que constituye una garantía frente a informes falsos o discriminatorios. En tal orden
de ideas, el Art. 43 de la Constitución Nacional importa el reconocimiento de que el
"ciudadano es propietario de datos que sobre él se registran, por lo que deben estar
a su disposición para que decida si los cede o cómo los cede, porque el avance de
la informática torna aconsejable consagrar un derecho a controlar la información
que consta en registros o bancos de datos" (CSJN, causa "Ganora Mario Fernando
y otra s/ habeas data" del 16.9.99).
Por consiguiente, la figura en análisis tiene un doble objetivo: primero, tomar
conocimiento del dato y segundo, proceder a corregirlo o suprimirlo. En ese sentido,
es dable mencionar que la reglamentación de la garantía constitucional dispuesta
por la Ley N°25.326 en el Art. 1° determina su objeto, al igual que en el Art. 33 al
prescribir la procedencia de la acción y, el Art. 39 establece su trámite, para culminar
en el Art. 43 refiriéndose a la sentencia, en cuyo apartado 2° se dispone que "en el
caso de estimarse procedente la acción, se especificará si la información debe ser
suprimida, rectificada, actualizada".
El afectado se encuentra legitimado en la medida en que busca conocer sus
datos personales asentados en archivos, registros, bancos de datos u otros medios
técnicos de tratamiento de datos, sean éstos públicos o privados, destinados a dar
informes, así como también el acceso a la información registrada sobre su persona,
a efectos de garantizar su derecho al honor y a la intimidad personal, por lo que se
establece la protección integral de los datos personales (Aberastury, Pedro, "La
Tutela del Acceso a la Información", publicado en RDA 2014­93, 5/5/14, 705, cita
online AP/DOC/723/2014).
III.- Establecido ello, es necesario puntualizar que el conflicto que se plantea
involucra, en principio, dos intereses esenciales que necesariamente de deben
ponderar: por un lado, el derecho de la sociedad a estar informada y a expresar y
conocer todo tipo de opiniones e ideas a través de un medio de gran difusión como
internet (con sus efectos positivos y negativos); y por el otro, los derechos
personalísimos que podrían resultar afectados por el uso que se hace del referido
medio de acuerdo con las concretas circunstancias de cada caso (confr. CNFed.
Civ. y Com., Sala III, doctrina de las causas 4.560/10 del 15.3.12, 6.804/12 del
30.4.13, 484/13 del 16.12.14 y 1.165/15 del 18.5.15).
De ello se sigue, que la intervención estatal en estos asuntos "la cual incluye
la de los tribunales judiciales­ debe ser particularmente cuidadosa de no afectar el
derecho a la libre expresión" (CNCiv. y Com., Sala II, doctrina de la causa 7.456/12
del 17.12.13, con cita de "Reno, Janet v. American Civil Liberties Unión et. Al." 521
U.S. 844­1997).
La Corte Suprema de Justicia de la Nación tiene dicho que existe interés
público en objetar, criticar e impugnar el ejercicio de la función pública, de
actividades políticas pero también de las profesiones liberales y que, tras la reforma
constitucional de 1994, se acentuó el compromiso que contrajo la República por
tutelar el derecho de toda persona a la libertad de investigar, opinar, expresar y
difundir su pensamiento por cualquier medio (Art. IV de la Declaración Americana
de Derechos y Deberes del Hombre; art. 75, inciso 22, Constitución Nacional;
dictamen del Procurador General, al que la Corte Suprema hizo remisión, en la
causa "Sujarchuk" Fallos: 337: 1174).
Ahora bien, en el conflicto traído a conocimiento en esta causa, el Sr. Pittau
alega que la información mendaz, falaz, injuriante brindada por los medios
periodísticos digitales afecta su buen nombre y actividad.
Al respecto, observo que en la impresión de la página de internet (que
adjunta), en sus titulares refieren "Archivan causa", "Sobreseen..." Pues bien, no
obstante que es correcto que en los textos se vuelcan conceptos que podrían
considerarse nocivos, para su situación personal que dice afectado el actor,
esencialmente, son calificativos que no incurren en denigraciones o insultos o
injerencias ilícitas en la esfera de vida personal o en la intimidad del sujeto
denunciado. La situación del peticionario no es equiparable a la de artistas y
modelos, cuya situación mereció una respuesta diferente en casos análogos, ante
imágenes publicadas en internet en las que, inclusive, sus nombres eran empleados
en sitios de contenido sexual (conf. CNFed. Civ. y Com., Sala II, causa 5.913/11 del
15.2.12).
En el supuesto en examen, se cuestiona información brindada por medios de
prensa digitales por lo que las publicaciones se encuentran alcanzadas por la
libertad de imprenta y no pueden ser ordinariamente sometidas a la censura previa
(Fallos: 217:1459).
En tales condiciones, ponderando que el Sr. Pittau no demostró por prueba
alguna la falsedad de las noticias y tampoco acreditó haber instado un proceso por
calumnias e injurias, va de suyo que no puede pretender, con la sola manifestación
de que la información es "mendaz, calumniosa, etc.", y que se evalúe la naturaleza
de la información contenida en los sitios de manera extrajudicial y decida, sin la
intervención de un juez, las sanciones de bloqueo, eliminación o borrado de
contenidos creados por terceros.
Tal conducta importaría en la práctica una restricción injustificada de la
libertad de expresión y prensa, es decir, no guarda proporcionalidad con la finalidad
que persigue (Corte Suprema, doctr. de la causa "Rodríguez María Belén",
Considerando 27 y 28; confr. CNFed. Civ. y Com., Sala III, doctr. de la causa
2774/13 del 29.5.14).
No parece superfluo agregar que toda restricción, sanción o limitación a la
libertad de expresión "que goza en nuestro ordenamiento jurídico de una posición
privilegiada­ debe ser de interpretación restrictiva" (doctr. de Fallos: 316:1623 y
causa Rodríguez María Belén, Considerando 26).
En resumidas cuentas, juzgo que no le asiste derecho al Sr. ENZO
ARNALDO PITTAU a obtener la supresión o bloqueo de los resultados de búsqueda
referidos en el escrito inicial, pues se trata de sitios de internet de propiedad de
terceros, no se ha demostrado por la vía pertinente la ilicitud de la información
tildada de falsa, de manera que no puede exigírsele a los medios periodísticos
digitales, invocando la Ley de Protección de Datos Personales, que supla la función
de los jueces.
En este punto del relato y de todo lo argumentado, corresponde verificar si el
accionante dio cumplimiento al requisito del reclamo previsto en la norma. Al
respecto, es menester señalar que de la documentación acompañada y de la
compulsa de la causa, no se desprende que el accionante haya cumplido con la
obligatoriedad del "ejercicio del derecho de acceso previo", razón por la cual en el
sub examine no se encuentran reunidos los presupuestos exigidos por la norma
para la procedencia de la presente acción (arg. Arts. 14, 16 y 39 de la Ley Nº
25.326). Por lo expuesto, corresponde rechazar in limine la acción de hábeas data
intentada.
Por otro lado, y más allá que se encuentre tramitando los autos caratulados
"PITTAU, ENZO ARNALDO S/ ABUSO SEXUAL GRAVEMENTE ULTRAJANTE
AGRAVADO POR EL VÍNCULO", Expte. N°36310/2018-1, conforme a la ley N°
2364-B (antes Ley 7661) de Juicio por Jurados, y en el cual soy su Juez Técnico.
Si bien el accionante expresa su preocupación por la afectación eventual de los
potencionales jurados en esta causa, con motivo de las publicaciones periodísticas
en cuestión, es claro que en el marco de las instrucciones iniciales al jurado se les
indica que "No pueden tener prejuicio alguno contra el acusado por el hecho de que
haya sido arrestado o detenido, o porque esté siendo sometido a juicio, o porque
hayan escuchado o leído información periodística o publicaciones en redes sociales
de cualquier índole, relacionadas con esta causa", y aun cuando puedan considerar
que si están pese, a estas instrucciones, de alguna manera afectada su objetividad,
en la audiencia voir dire, podrán interrogarlos y eventualmente recusarlos conforme
al art. 34, 35, 36 y ccdtes de la Ley 2364-B de juicio por jurados provincial, con
causa y hasta sin ella; razón por la cual, y más allá de lo entendible de su
preocupación, no habilita la viabilidad de la acción interpuesta.
X. En lo atinente a las costas del proceso, juzgo que el presentante ha tenido
razones plausibles para incoar la medida, razón por la cual entiendo adecuado
eximir a la Actora de las costas que su intervención causó (Arts 530 del CPP y 26
inc. b) de la Ley Nº 840-F de Tasa de Justicia).
Por las consideraciones expuestas, la Cámara Tercera en lo Criminal, en
Sala Unipersonal,
RESUELVE:
I.- RECHAZAR in límine la acción de Habeas Data entablada por el señor ENZO
ARNALDO PITTAU contra DIRECTORES REVISTA DIGITAL LITIGIO -
PERIODISMO DIGITAL-; DIRECTOR DEL DIARIO DIGITAL CHACO DIA POR DIA;
ORGANIZACIÓN COMUNITARIA "AL FIN JUSTICIA" Y OTROS, en mérito y por los
fundamentos desarrollados en los considerandos.
II.- EXIMIR al accionante del pago de las Costas por considerarse que han tenido
razones plausibles para motorizar esta vía excepcionalísima (Arts. 530 del CPP y
26 inc. b) de la Ley Nº 840-F de Tasa de Justicia).
NOTIFIQUESE, regístrese, protocolícese y tómese razón Mesa de Entradas y
Salidas del Tribunal. Oportunamente, archívense las actuaciones.

Dr. ERNESTO JAVIER AZCONA


JUEZ DE CAMARA
CAMARA TERCERA EN LO CRIMINAL
PRIMERA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL

Ante MI
Dra. LILIANA SOLEDAD PUPPO
SECRETARIA
CAMARA TERCERA EN LO CRIMINAL
PRIMERA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL

El presente documento fue firmado electrónicamente por: AZCONA ERNESTO JAVIER (JUEZ
DE CAMARA), PUPPO LILIANA SOLEDAD (SECRETARIO/A DE CAMARA).

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