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Este martes en el diario La Nación, el periodista Jaime Rosemberg escribe una nota titulada: El nuevo “estilo Manzur” para

revertir la crisis: hiperactividad y promoción de “buenas noticias”

Señala, que el nuevo jefe de gabinete promueve reuniones de ministros y una comunicación más fluida que su antecesor,
Santiago Cafiero

Reuniones con el gabinete completo, encuentros con la prensa, actividad desde muy temprano y hasta altas horas de la noche.
Con tono bajo y sonrisa casi permanente, Juan Manzur comenzó en las últimas horas su nuevo rol como jefe de Gabinete y
“portador de buenas noticias”, como las nuevas aperturas anunciadas junto a la ministra de Salud, Carla Vizzotti, en Casa
Rosada.

Desde que llegó a Buenos Aires, en el mediodía de ayer, Manzur sostuvo un fárrago de reuniones con funcionarios para definir
medidas y “cambiar la mala onda” que desde el Gobierno sindican como una de las razones de la derrota electoral del domingo
12. Su participación en la conferencia, en la que habló solo cinco minutos pero en la que asintió a cada frase de Vizzoti, es la
muestra de su “ansiedad por hacer todo”. Allí también se rio con ganas cuando un periodista mencionó el próximo Boca-River,
y tomó prestados unos gráficos de los papeles de la ministra con la baja de casos para mostrárselos a las cámaras.

La primera reunión de gabinete, ya planteada para mañana bien temprano, será el primer cambio rotundo con el estilo de su
antecesor, Santiago Cafiero, más propenso a reuniones menos concurridas, como las vigentes del gabinete económico. Hoy,
por caso, llegó a las 7 a su despacho, y sostuvo distintas conversaciones telefónicas con gobernadores, que serán (nadie lo
duda) puntales en la gestión del hasta hace horas gobernador de Tucumán.

“Lo hablé con Wado, está todo hablado”, afirmó luego de mencionar a los mandatarios provinciales, tal vez para evitar
resquemores con el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, a cargo de las relaciones con las provincias en estos 21 meses de
gobierno albertista, pero hoy en una situación particular tras la presentación de su renuncia la semana pasada.

Este martes en el diario La Nación, el periodista Jaime Rosemberg escribe una nota titulada: El nuevo “estilo Manzur” para
revertir la crisis: hiperactividad y promoción de “buenas noticias”

Señala, que el nuevo jefe de gabinete promueve reuniones de ministros y una comunicación más fluida que su antecesor,
Santiago Cafiero

Reuniones con el gabinete completo, encuentros con la prensa, actividad desde muy temprano y hasta altas horas de la noche.
Con tono bajo y sonrisa casi permanente, Juan Manzur comenzó en las últimas horas su nuevo rol como jefe de Gabinete y
“portador de buenas noticias”, como las nuevas aperturas anunciadas junto a la ministra de Salud, Carla Vizzotti, en Casa
Rosada.

Desde que llegó a Buenos Aires, en el mediodía de ayer, Manzur sostuvo un fárrago de reuniones con funcionarios para definir
medidas y “cambiar la mala onda” que desde el Gobierno sindican como una de las razones de la derrota electoral del domingo
12. Su participación en la conferencia, en la que habló solo cinco minutos pero en la que asintió a cada frase de Vizzoti, es la
muestra de su “ansiedad por hacer todo”. Allí también se rio con ganas cuando un periodista mencionó el próximo Boca-River,
y tomó prestados unos gráficos de los papeles de la ministra con la baja de casos para mostrárselos a las cámaras.

La primera reunión de gabinete, ya planteada para mañana bien temprano, será el primer cambio rotundo con el estilo de su