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GUIDO MIGLIOLl

La Colectivización
de los
Campos Soviéticos
TRADUCCION ESPECIAL PARA C LAR IDA D POR

LETICIA MONTAI'JA
I

COLECCION CLARIDAD
"MANUALES DE POLíTICA AGRARIA"
BUENOS AIRES
PREFACIO
La persistente crisis que ha traído una desocupación sin pre-
cedentes y la pauperización de las masas trabajadoras en todos
REVISTA DE ARTE, CRíTICA y LETRAS los países capitalistas, ha provocado una poderosa atención, sin
cesar acrecida, con respecto a la U. R. S. S, Es que ella es el
único país del mundo en el que no hay ni crisis, ni desocupa-
TRIBUNA DEL PENSAMIENTO IZQUIERDISTA ción y donde todos los dominios de la economía atraviesan un
Fundada el 20 de febrero de 1922 período de considerable desenvolvimiento. Es que la agricultura
está allí en oías de reconstrucción rápida sobre la base socialista,
y las grandes masas se encaminan con rapidez hacia una existen.
Director: ANTONIO ZAMORA
cia acomodada.
Sin embargo no existen casi libros que engloben toda la his-
Oficinas y Talleres Gráficos: SAN rosa 1M1 toria de la colectivización hasta los acontecimientos más recien-
tes, inclusive.
U. T. B - Buen Orden 5573 A esta falla responde la presente obra de M. Guido Miglioli,
antaño militante de primera fila del "partido popular italiano",
Dirección Postal: Casilla de Correo 736
y hoy uno de los elementos que conocen mejor los problemas
Aparece el 4 sábado de cada mes
9 agrarios y el movimiento campesino internacional.
M. Miglioli ha visitado tres veces la U. R. S. S., a fin de es·
tudiar, de manera bastante completa y circunstanciada, el pro-
ceso que se desarrolla en ese país, sobre todo en la campaña.
Única subscripción: $ 3.50 m/n. por año y a consecuencia de estos estudios, ha llegado a la convicción de
que solamente en la Unión Soviética un nueoo mundo está real-
mente en construcción, un nuevo mundo que él saluda con en-
tusiasmo.
T'iraje: 10.000 ejemplares. Circula en todos los países El autor somete a un análisis detallado los actos legislativos,
las piezas y los documentos oficiales, y se esfuerza por dar al
de habla castellana
lector su contenido lo más plena y escrupulosamente que es po-
sible. Señala realizaciones inmensas en el dominio de la indus-
trialización de la agricultura, el desenuoloimiento de la técnica
agronómica, la actecentacion del rendimiento del suelo, la subi-
da del nivel material r¡ cultural de las amplias masoe trabajado.
6 GUIDO MIGLIOLI

ras, los progresos en el sentido de la abolición de los antagoni.


mos entre la ciudad y la campaña.
Sin embargo todos los problemas no han sido suficiente-
mente esclarecidos en esta obra. El autor describe la tendencia
espontánea del campesinado de la U. R. S. S. a unirse a los LOS INTERROGANTES DE LA COLECTI.
koljozes y a la colectivización en masa de la agricultura: y VIZACION
subraya, en base a ese hecho, la experiencia personal del cam-
pesino, y su convicción de la superioridad de la agricultura co-
lectivizada. Pero, no se ha detenido bastante sobre la función En abril de 1930, se reunía en Berlín el primer Con-
y la importancia del Partido Comunista en ese país, sobre BU greso Campesino Europeo. Delegaciones de las poblacio-
obra para la organización y la educación de las masas, para la nes agrícolas habían acudido de casi todos los Estados de
formación de cuadros, sobre la ayuda de toda especie aportada Europa. Era la época en que la crisis económica, que
por él a los campesinos para la reconstrucción de la agricultu- aprieta la garganta del mundo burgués, los igualaba a to-
ra. Del mismo modo no ha puesto suficientemente de relieo dos en la miseria.
las enormes dificultades que se han debido superar para vencer Los campesinos de los países donde se había procedido
la resistencia encarnizada de los elementos rurales hostiles a la después de la guerra a la reforma agraria, tales como Po-
colectivización, y suplir la falta de experiencia en la organiza lonia, Chccoeslovaquia, Rumania y Yugoeslavia, expu-
ción de las grandes explotaciones agrícolas. sieron la situación trágica en que se encontraban estas po-
Pero todo esto no aminora el gran valor y la utilidad de blaciones agrícolas. Los pequeños labradores sobrecar-
este libro que esboza un cuadro tan resplandeciente como objeti gados de deudas y de impuestos; sus familias en un esta-
vo de las formidables transformaciones históricas que se realizan do de miseria, incr.eíble. En algunas regiones, el hambre,
en el campo soviético. como una epidemia, hacía centenares de víctimas.
El Instituto Agrario Internacional, expresa su conVlcclOn _ En las tierras occidentales donde dominaban las peque-
de que la obra de M. Guido Miglioli encontrará numerosos nas empresas, y donde la industria agrícola había ya al-
lectores y se hará muchos amigos.
canzado notables progresos, como en Dinamarca, en Ho-
landa. en Bélgica, y en Francia, la crisis había tardado
INSTITUTO AGRARIO INTERNACIONAL.
mas en manifestarse; pero ella había tomado inmediata-
~ente formas de una gravedad imprevista. Estos campe-
Moscú, Mayo de 1934. sinos aportaban al Congreso los alcances de la ruina de sus
economías, edificadas en tantos años de sacrificio. Denun-
ciaban sobre todo el asalto desencadenado contra ellos por
todas las fuerzas del capitalismo y por el Estado, para ha-
ce~~oporta,r a. las masas trabajadoras el mayor peso de la
cnsis económica.
~lgunos campesinos, delegados por sus organizacio-
nes ilegales, habían conseguido aún salir de la Italia fas-
eísta, franqueando la frontera entre mil peligros. Decían,
con palabras que suscitaban la más grande emoción, la
tragedia de las masas campesinas de más allá de los Al-
pes. El fascismo-tipo no había hecho más que disfrazar,
GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS

bajo una demagogia descarada, la expoliación organiza- nes de familias rurales pasaban al sistema de la colectivi-
da, calculada, constante y brutal, de todas las categorías zación, y este acontecimiento atraía la mayor atención
de los campesinos italianos. Los jornaleros, que forman del mundo entero.
una gran 'Parte de la población agrícola, reducido~ en su La prensa burguesa, aunque exagerara el alcance de los
mayoría a la desocupación perm}nente .0 a trabajar p.or episodios cuya importancia es bien relativa en un movi-
salarios de hambre. Los pequenos agricultores, granje- miento económico y social tan vasto y radical, no podía
ros o propietarios, ahogados por impuestos .que abso~bían ocultar ni su amplitud ni su significación. Ella com-
casi la mitad del producto neto de su trabajo. Las tierras prendía lo que significaba la creación de grandes empre-
anexadas a Italia después del conflicto europeo, que eran sas agrícolas, mecanizadas e industrializadas, con todos
cultivadas por pequeños lotes y casi todas libres de deu- los recursos que posee el territorio soviético que se ex-
das y de hipotecas, fueron inmediatamente gravadas en tiende sobre la sexta parte del mundo. Esto desde el pun-
tal medida que pasaron casi en su totalidad a manos de to de vista de la repercusión que debía producirse, más
los acreedores. Igualmente los delgados campesinos de tarde o más temprano, sobre toda la econbmía capitalista.
Austria, de Hungría, de Bulgaria, descubrieron su in- Pero ella preveía también la influencia moral que este
concebible miseria con una documentación espantosa so- hecho podía ejercer sobre las otras masas campesinas. La
bre las condiciones en las que el régimen capitalista ha elevación victoriosa de la población trabajadora en las
hundido a toda la masa de los obreros agrícolas y de los campañas soviéticas, no podía escapar alojo y la refle-
pequeños labradores, después de haber matado míllones xión de los campesinos oprimidos.
y millones de ellos algunos años antes, en la guerra. Es preciso, sin embargo, enunciar otra verdad. Si al-
La delegación campesina alemana llegaba con las prue- guna cosa de lo que pasaba en los campos de la nueva
bas vivientes de su sombrío destino, para confirmar esta Rusia llegaba hasta las aldeas más alejadas, producía so-
realidad. Ella también, habiendo creído poder escapar bre los campesinos el mismo efecto que la luz que ciega
a la crisis, gracias a su estructura más sólida .Y gracias ,a a los niños. La veían. pero. aturdidos, desviaban la mi.
una política de inflación adoptada por el Reich, se vela rada.
atacada por la baja de los precios de los productos, por Recuerdo que una sesión del Congreso de Berlín fué
el enorme aumento de los impuestos. por la detención consagrada precisamente a la exposición de los primeros
de todo crédito. Ella también se encontraba, a causa de resultados de la colectivización en las campañas sovié-
este golpe, en vísperas de la ruina. Las instituciones eco- ticas. Era una exposición concreta, documentada con-
nómicas y sociales agrícolas, aún aquéllas que se consi- cerniendo los métodos de cultivo, la introducción' de las
deraban más poderosas. se confesaron desprevenidas e in- máquinas más modernas, la transformación de los terre-
capaces de una ayuda eficaz. Y sobre la debacle de ~as nos incultos, la industrialización aplicada a todas las
masas campesinas. se abatía una ola de demagogia nacro- ramas de la producción agrícola y zootécnica. Los cam-
nalista pseudo-revolucionaria, que debía narcotizarlas y pesinos que participaban en el Congreso, siguieron esta
llevarlas inconscientes y ebrias, hacia el fascismo. exposición con una atención evidente, a fin de poder
Tal es la síntesis de los acontecimientos. hacia el pri- comprender todo el alcance de esta transformación co-
mer congreso que había tocado alarma a todo el campe- losal. Pero, aunque eran campesinos evolucionados y pre-
sinado de la Europa "de la civilización y del progreso". parados, yo notaba que a menudo sus ojos y sus pensa-
Era entonces cuando, frente a esta realidad. se elevaba su mientos parecían detenerse. Lo que se desarrollaba de-
antítesís. En la Unión de los Soviets, millones y millo- lante de ellos tomaba un aspecto de inverosimilitud. Su
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espíritu estaba obligado a replegarse sobre una realidad


bien diferente. sobre la realidad del pobre lote de tierra PREVISIONES
donde ellos retornarían a deslomarse con sus familias.
Lo que se desarrollaba en la Rusia Soviética era para Algunos meses después del Congreso de los carnpesi-
ellos admirable; pero difícilmente hubiera podido repro- os. me encontraba en la U. R. S. S .. justamente para
ducirse fuera del país de la revolución. Los motivos de traer del estudio y de la observación directa. los ele-
esta impresión eran bien comprensibles. mentos necesarios para adquirir. yo también. un conoci-
Desde el octubre que había regenerado la Rusia. hasta miento exacto de la realidad.
el mundo en que se apresuraba en las campañas de los No estoy ligado a ningún partido político. Por sen-
Soviets el más grande cambio técnico y social, es decir. en timiento y por convicción. he consagrado la mayor par-
menos de tres lustros. que no son más que un instante te de mi existencia a esta tarea social: trabajar y luchar
en la historia. habíamos asistido a tales cambios. a tales on la masa más humilde y más explotada. la masa de
mejoramientos. a tales conquistas. que el mundo entero os trabajadores de la tierra. Mi educación cristiana no
permanecía sorprendido y estupefacto. La diferencia entre extraña, ciertamente. a esta determinación. Cuando yo
el progreso alcanzado por la Revolución en provecho de a joven. la profesión de estos sentimientos en la Italia
las masas laboriosas en el territorio de los Soviets. V el iberal" significaba casi verse desterrado. y esto me
desastre de los campesinos en los países capitalistas, mar- aproximaba más aún a las capas campesinas de mi país.
chando hacia condiciones de trabajo y de existencia siem- ligiosas y católicas por tradición.
pre peores. parecía y era verdaderamente incalculable. Y Asistí inmediatamente a la quiebra de la ideología y
es precisamente en razón de esta diferencia enorme. que 1 programa social que negaban la lucha de clases como
el hecho de la colectivización no podía ser comprendido dio de conquista del trabajo; que definían la pequeña
en su entero alcance. ranja .familiar como la realización del bienestar para el
y no solamente el campesino tardío y desconfiado por campesino: que llamaban a la colaboración capitalista
naturaleza. el obrero alejado de la penosa existencia de para constituir un régimen de justicia y de libertad para
la aldea. sino que también el intelectual que sigue de cer- todo el mundo. ¿Quiebra? Sí. y es todavía un eufemis-
ca el curso de los acontecimientos sociales y políticos. mo! La colaboración pedida al capitalismo. ha condu-
permanecía incierto y a la espera ante esta experiencia in- cido a la más feroz dictadura del capitalista. La vida
esperada y gigantesca de la colectivización. Se presentaba d 1 campesino se encuentra cada día más trabada de mi-
a él un conjunto de problemas que. en la Unión Sovié- seria y de servidumbre. La lucha de clases fué llevada
tica sobre todo debía ser de una solución difícil: proble- contra todos los trabajadores y en la más cruel de las me-
ma técnico y problema financiero para crear y asegurar didas por el fascismo. Esto en mi país. Pero yo he atra-
el desenvolvimiento de la gran industria agrícola; pro- vesado las fronteras. He visto y estudiado los otros
blema psicológico y moral para proporcionar masas tra- países de la Europa burguesa; y en todas partes. más o
bajadoras convencidas y capaces a la nueva industria co- menos. la misma tragedia. a la que el capitalismo con-
lectivizada. En la primera mitad de 1930. todo el mun- dena el hombre de los campos. primer artesano de su
do burgués creía que el paso de tantos millones de fami- riqueza.
lias campesinas desde sus pobres y pequeñas granjas a Más que como un deseo yo consideraba como un de-
la gran empresa colectiva. no dependía más que de la in- ber consagrarse a conocer y a comprender lo que la Re-
fluencia y de la presión del Estado. volución de Octubre significaba verdaderamente en la
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Historia. No hay revolución que no haya iluminado al mo un abandono de los principios "utópicos" procla-
zénero humano con sus rayos; y no hay, en nuestra mados por la Revolución de Octubre.
época, un solo aC0!1t~cimiento que ig~~le, por su am- Aunque toda la propiedad territorial había sido na-
plitud v por su objetivo, a la Revolución de Octubre. cionalizada, y la tierra distribuída a los paisanos con el
Cuando ella apareció en el cielo ensangrentado ~el objeto de utilizarla por y para su trabajo, economistas y
conflicto mundial y sancionó el princip~o. de q~e la tie- políticos afirmaban que la pequeña propiedad aún en
rra es para los trabajadores, se proclan:o. mmedlataI?en- la nueva Rusia, se reconstruiría poco a poco, y que de-
te en el mundo burgués que este movlmle.nto repetía. ,a bía por consecuencia, formarse allí una burguesia rural.
siglo y medio casi de distancia, la revolución que habla Había quienes iban más lejos: se encontró gente que
engendrado en la Europa occidental a la, burgue~ía a~ra- preveía como consecuencia probable y lógica, la forma-
ria, A decir verdad, aquéllos que conocian la historia y ción sobre esta capa agrícola media de otra capa más ri-
se acordaban de la revolución de 1905, ahogada pero ca que se organizaría como clase dirigente. El recuerdo
no vencida por la reforma agraria, de Stolip~n; aquéllos de que diez años bastaron a la Revolución Francesa para
que habían comprendido .el porque de .la qU1eb~a de las poner la nación bajo el cetro napoleónico, se ponía de
directivas que querían orientar la Rusl~ despues de ~os moda.
acontecimientos de marzo de 1917 hacia formas SO~l:-
les y políticas burguesas; aquéllos que: en. la revolución ¿Tenían estas previsiones una razón de ser? ¿Te-
nían sus fundamentos en la realidad de la política eco-
de Octubre habían visto el de~arrollo mevl~able d.el mo-
vimiento que creaba los Soviets, que habla forjado el nómica y social del primer Estado proletario? ¿O eran
bolchevikismo y que tenía un hombre como Lenin a la el fruto de una incomprensión más o menos voluntaria?
cabeza, no vacilaron en comprender que ella marca?a el Cuando en 1925 marché por primera vez a Moscú,
comienzo de una era nueva en la vida de la humanidad. iba allí empujado, desde entonces, por la necesidad de
Frente al mundo capitalista, se erguía el nuevo orden so- conocer la verdad directamente, sobre el terreno. De-
cial y político del Estado proletario. Es por ello que la seaba ver y estudiar de más cerca lo que había llegado a
Rusia Soviética fué inmediatamente atacada por las fuer- ser la vieja Rusia, y cómo estas tierras, estos capitales,
zas impotentes que querían hundirla en sangre. Y es habían pasado a los campesinos; cómo sus economías se
por eso que ella llegó a ser la bandera de todas las masas habían organizado, y de qué medios disponían para
proletarias y campesinas en espera ?e la ~~':anc~a .. , progresar en la producción. Quería sobre todo recoger
Ganada la guerra civil, la campana sovietrca smtió la los elementos necesarios para entrever qué desenvolvi-
necesidad febril de una rápida reconstrucción. Ella co- miento tomaría en seguida ese gigantesco movimiento
menzó en 1922 esta obra colosal, guiada por un cono- económico y social.
cimiento profundo de la psicología del campesino, y por Toda la parte legislativa que concernía a los cam-
la convicción de que se pasaría gradualment~, de la p~- pesinos, desde 1922, fué objeto de mi examen. Y via-
queña economía al nuevo sistema de la gestión colecti- jando a través de las campañas de la Ukrania, del Norte
va, de la empresa agrícola. Pero el mundo burgu~s ap~- del Cáucaso, de la Georgia y de otras regiones vecinas,
rentó no apercibirse, y declar~ .no creer, e~ la realización quería ver y seguir su aplicación. No Se puede com-
de esta utopía. La nueva política economica, llamada la prender y no se puede evaluar el pasaje que se hizo cerca
NEP., adoptada en las campa~as soviética~ después de de 1929 a la colectivización agrícola de tan alto por·
la guerra civil, fué descrita y Juzgada precisamente co- centaje de familias campesinas en la Unión de los So-
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viets si no se ha estudiado y comprendido el movimient gran. granja ~olectivizada pudiera cumplirse en un
de las campanas y su evolución en el período que le pre e ~llodo de tiempo,
ce~i6. 7.,
era el,!in de 192 Y,? resumía en un libro la his-
En este primer viaje de estudio y en seguida en 1927, de l,a ~ld:a Soviética • Y afirmaba tres hechos que
me formé la convicción precisa de que .el desenvolvi- parecían mdlscutl~les. Las previsiones, los pronósti-
miento de la vida campesina en la Rusia Soviética no del mundo burgués anunciando que en la Unión de
había sido tal como el mundo burgués había previsto y ~ov~ets la, peque~a propiedad y en consecuencia una
deseado. La legislación agrícola. las instituciones campe- esta territoriaí Iban a constituirse debían de e .
sinas, la política del Partido. las directivas de los pode- se ca d fi . . • onSl-
mo ~ ~mtlvamen,te desvirtuadas. Evidenremsn,
res del Estado, parecían ya en todos sus objetivos pre- ~toda la actividad política y económica tendía. desde
parar y apresurar entre los campesinos la conciencia y ,1102, a encarnmar )as masas ,campesinas desde el recinto
los medios necesarios para el pasaje de la pequeña em- do de su pequeno lote hacia el horizonte vasto y atra-
presa familiar a la forma superior de la gran empresa 'Je de la gra~ empr~s~. La colectivización presentaba
agrícola colectivizada. (ontorn?S .blen def1?ldos. Y aparecía como el nuevo
Quedaba siempre por saber si esta tentativa iba a 8 r n ~co~,?mlco Y SOCialde la campaña soviética' pero
coronada por un éxito rápido y completo. Y confi ealtzac~on no podía ser ni fácil ni próxima. '
que si en 192 7. yo no dudé de su resultado victori aquí por que yo también me asombraba de los
no alcancé a prever que tres años más tarde. habrta tecímíenros q~e se desarrollaron hacia 1930 en la
la campaña soviética un movimiento tan vasto V n de los Soviets; Y acepté con entusiasmo el f .
impotente de las masas campesinas, yendo con sus tier • to del C " e ' o reci-
d e ~mlte ampesmo Europeo -nacido del con-
sus bienes y su trabajo, hacia la colectivización, A iñi B
e erlfn como órgano central del movimiento
también se me presentaba el problema de la industriali- lucha de las poblaciones agrícolas de esta vieja Eu~
zación agrícola, sin la que la gran empresa no POCÚ" -. de franquear una vez más la frontera U
constituirse y producir. Q desea~~ cono~er la realidad de eso que est~ R:S~avd~
El Estado proletario no había encontrado en su na . tevolucl,?? poma a la luz durante el curso irresistible
miento, una industria sólida y moderna. La guerra el SU ereacion.
había devastado al máximo los restos de usinas que exis He aquí lo que yo deseaba saber, y he aquí las prin-
tían en la Rusia zarista. Es cierto que a partir de 1912
lo que se construyó en la Unión para proveer de máqui .•
nas a los campesinos y de utensilios a sus mujeres, pare-
ce increíble. Pero cinco años después yo comprendí qué
largo camino era, necesa~i~ t~~vía recorre~ antes de- re~-
.t
,les euesrrones que se me plantearon duranr m' di
oses sob 1
jiu
aSibi:.
1 " ,, e lS IS-
re .a co ecnvizacíón de las campañas soviéti-
ca:rpesmos y aún con intelectuales que deseab~n
ra os sobre este movimiento tan COmplejt y/ c~i

lizar el plan de mdustna~l,zaClon de, amplias ~5'~as agn-


colas en la inmensa extensión del terntono sovienco. To- SIGNOS DE INTERROGACION
do este problema; pero otros que no son menos impor-
tantes como la preparación del capital zootécnico diez- tf6mo maduró la conciencia del campesino soviético
mado por cuatro años de guerra civil, me obligaban ¡lo r~- ~ ~~ment<1 que se sintió lIevado de la pequeña gran:
flexionar sobre la dificultad y aún sobre la casi imPOSI- indiVIdual, que había sido sin embargo su sueño ha-
bilidad de que el paso de la pequeña granja campesina la gran empresa colecrivízada> A partir de í 922
16 GUIDO MIGLIOLI
L\ COLECTIVIZACIÓN DE La> CAMPOS 17
la nueva pclítica económica hab~a dotado al campesino
de todas las instituciones susceptibles de aX';ldarlo en, d~ entró en ella? El poseía una casa, un poco de terreno,
capital; ¿qué fué de todo eso en el momento de su
trabajo: cooperación de trabajo, coopera,clOn de ere 1
to sociedades de ayuda mutua, cooperativas de c~nsu~ trada en la empresa colectivizada, en el "koljoz",
ara llamarlo por su nombre más conocido? Una vez
m~' ¿hasta qué punto esos organismos f:ueron, eftcaccis
ntrado en el koljoz, ¿qué situación fué la suya? ¿Có-
con' respecto al proceso agrícola y al m~Jora~lento :
mo fLH~reglamentado. cómo fué retribuído su trabajo?
las condiciones económicas de los campesm~~?, ¿ POd~.qlf~
Por medio de estas preguntas es evidente que yo podía
me dilOS y por qué métodos .'
el Estado sovietico • mgro d _ conocer la organización jurídica, administrativa y téc-
el interés del carnpesmo hacia la gran empresa m us nica del koljoz .
tria. liIza da?
a. En suma , mi primer , , tarea consistía
, en cons-
d ' ¿De qué manera se ha formado su fundo? ¿Cuál es
tatar si una verdadera evolución s~ habla ~ ~o pro UCI-
do en la mentalidad del campesl1~o soviético durante su superficie? ¿Según qué principio está determinado el
los años de la NEP. La respuesta iba de esta man~ra ,a sistema de trabajo, el género de los cultivos de la ernpre-
servir también para la crítica burgues.a. qu~ ,ha atribuí- ? El, koljoz posee un capita~ mueble en máquinas, ga-
d 1 movimiento rural hacia la colectivización a la pre- nado, útiles agrícolas, etc.; ¿como se ha constituido? Y
si~: multiforme de los órganos del Es~ado, en este capital ¿qué destino se da a la parte que el campe-
Durante la NEP., junto ~l campesmo P?bre ~e en- o ha aportado a la granja colectiva? El koljoz tiene ne-
idad de créditos; el campesino colectivizado tiene dere-
eontraban el campesino medio y el c~~pesmo nco,,,, el
k 1 k Las leyes agrarias habían permitido desde 19 •..2, cho a la asistencia médica en la invalidez y la vejez; las
et e~~leo de la mano de obra asa}ariada .para la a~u,da
en las empresas campesinas, ¿Cual ha Sido la política
leyes establecidas durante la NEP., habían constituído
I!xp~esamente institutos de crédito y de asistencia social;
seguida en los años de la NEP., con respecto a estas ¿que se han hecho con la colectivización? La respuesta
capas diferentes de la población ag;~cola? ~uando se ~a de estas preguntas iba a permitirme definir la naturale-
V. fundamental del koljoz, su estructura y la posición
verificado el pasaje a la c~lectlvlzac!on de millones y mi:
económica y social de sus miembros.
llones de empresas campesmas: ¿que se h~? hecho el ca.m
esino medio, el campesino neo y también ~1 ~ampes1l1o Otros problemas de igual importancia se me presen-
Pobre? La crónica burguesa de los acontecimientos que taban. Ya cuando la NEP., el Estado soviético había
constituído un número considerable de grandes empre-
;e des;rrollaron en 1929 y 1930, ha acusado g~avemen-
sas de Estado, llamadas "sovjoz" formadas de capita-
te a los poderes del Estado soviético de persecuc}one~ de
violencias, pero ¿dónde está la v~rdad? ¿PO~'19ue.
do Soviético ha lanzado la consigna de la
~l.
iqur acion
~t~:
les pertenecientes exclusivamente
trabajador agrícola era contratado
al Estado donde el
en calidad de asala-
riado, de obrero agrícola. ¿Cuáles son las relaciones en-
del kulak como clase? ¿De qué manera se ha ~fectuad~ esta
tre ests organizaciones del Estado y los koljozes? ¿Cuál
liquidación? Desaparecido el kulak, ¿ha sido reahza1a
e la función de los sovjozes en el desenvolvimiento de
la igualdad completa entre todos los campesinos en a
la colectivización? ¿Quién aprovecha de la diferencia exis-
gran empresa colectivizada? . ten~e entre el asalariado agrícola de los sovjozes y el carn-
Me proponía, además, seguir al campesino en su pa-
'pe~¡¡no de la empresa agrícola colectivizada? Desde el pun-
saje a la colectivización y en su trabajo ~?'la nueva ~r~-
to de vista de su desenvolvimiento, ¿el porvenir pertene-
. agnco
Ja , la . 1,as formas de colectlVlzaclon
. 1 eran'? vana. Có-s
eerá a la empresa agrícola del Estado o al koljoz?
y ¡raduale6; ¿cuál fué preferida por e carnpesmor ¿
La empresa colectivizada, ¿produce no solamente para
·i misma sino también para la colectividad? ¿Cómo ICO de un país cuya población llegará bien pron-
efectúan esos cambios con la colectividad? ¿De qué 200.000.000 de hombres?
nera su producción es valuada y compensada? Es
torno de esta cuestión que giran los problemas del el) nteando estas preguntas yo compredía que ms
sumo, es decir el tren de vida del campesino en la iones aplastan, y que el campesino obligado a me-
presa colectivizada y las posibilidades futuras de sobre un centavo, que a menudo le falta, llegaba a
existencia. Todo esto, por lo que se refiere estrictamel\ enderlas bien difícilmente. iY bien! Yo quería sa-
te a la organización del koljoz, . t el campesino soviético se había ya habituado a
Pero la empresa colectivizada debe ser industriar mplar esas cimas. Estas grandes empresas colecti-
da. Su progreso está ligado al progreso técnico y cien das son dirigidas por campesinos. ¿ Cómo se han
fico de la agricultura. ¿Es que la mecanización esta do estos elementos dirigentes, que no han ensor-
ya bastante avanzada para proveer de todos los m o entre el estruendo de las máquinas gigantes sino
necesarios a la instalación y al desenvolvimiento ben leer y calcular las cifras tan extrañas para la
granja en una extensa porción de la campaña so . empresa familiar?
¿Cómo había llegado a ello? Paralelamente a esta NEP., había dado un impulso admirable a la ins-
paración mecánica. ¿de qué manera se había desea én campesina. De la lucha contra el analfabetis-
to la preparación para constituir el capital zOQtk llaga más dolorosa que el zarismo le había deja-
necesario a la integración de la modesta parte ro herencia, el Estado proletario pasó rápidamente
a los campesinos en el koljoz? Las otras ramas és de todas las formas de instrucción de las masas
industria agrícola. siembras seleccionadas, cultivOl las para elevar su nivel cultural. Pero para la ges-
cializados, ¿ cómo habían llegado a ese desenvol~ una gran empresa agrícola es preciso una com-
to que les permitía satisfacer las demandas de tod la . específica. No se improvisan miles y miles de
empresas colectivas? tos adaptados al koljoz. Y aún si estos elemen-
Durante los años de la NEP., el campesino había formaban gracias a las escuelas agrarias y a los
dido agrandar su fundo muy débilmente. Los ter~ tos .de especialización, quedaba todavía por ver si
incultos pero cultivables del inmenso territorio soviétlc: StDO colectivizado, desembarazado de su tradi-
alcanzaban un porcentaje muchas veces superior al f mentalidad campesina, había llegado a tener la
las tierras cultivadas. La transformación de la agrieu para ser un factor verdaderamente eficaz en la
ra comprendía también el saneamiento, el desntQl1U tt la gran empresa agrícola.
zonas enteras por trabajos que no se improvisad t tl'ue cuestión estaba directamente ligada al problema
cuestan sumas considerables. Todo este plan de11ia na ... relaciones entre el koljoziano y el proletario de la
turalmente haber sido establecido en relación con ua ~ entre la campaña que pasaba a una forma supe-
plan industrial. ¿Dónde estaba su realización en 19}Q, lIe organización y de cultura, y la ciudad obrera.
y cuáles eran las perspectivas de su desenvolvimiertt<t? 1 ha sido verdaderamente la parte del obrero sovié-
Una cosa salta a la vista de todo el que piense en lo- qu el proceso que hizo madurar la colectivización?
ha pasado en el régimen capitalista: ¿es -que el Es!i<.f Estado proletario, el proletario, ¿ ha respondido
soviético podía fijar ese plan a largo plazo, asegurar dttamente a la función dirigente que le estaba asig-
los medios colosales necesarios a su ejecución, dar fa 1 tEs que la colectivización llegará a cambiar aún el
prueba de que puede dominar y dirigirse el porvenir de la aldea, a unificar en el ritmo de la. vida eco-
20 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DI! LOS CAMPOS 21
nómica e intelectual todas las fuerzas del trabajo, en el o y neto. sin incertidumbres y sin deformaciones, ¡in
bienestar y en la libertad? unas y sin sombras, como un cuadro terminado, ¿era
j Cuántas veces estas cuestiones y más aún se han pre- masiado atrevida? Voy a agregar que el aspecto que
sentado a mi espíritu! Las he recogido a todas a fin de e parecía más impreciso era aquél que concernía a la
examinarlas mejor. Quería responder a cada una de ellas onstitución y la vida interna de la nueva empresa co•.
por necesidad personal. Quería, como ya 10 he dicho. ctiva, la posición que en ella ocupaban sus miembros.
comprender bíen 10 que había pasado; pero quería tam- U sistematización jurídica y económica. Y este aspecto
bién mirar más lejos, y asegurarme de que la colectivi- e atraía desde el punto de vista del interés del campe-
zación de las campañas soviéticas constituye verdadera- 1110, pero menos que el aspecto del desenvolvimiento
mente la más grande etapa lógica e ideal de la época que .entífico e industrial de la agricultura colectivizada, que
comienza por la Revolución de Octubre. parecía ya en toda su importancia. Es por ello que yo
Para esas masas rescatadas. Para todos los campesinos o he utilizado más que accesoriamente los resultados de
del mundo. i estudio; y para lo restante he esperado.
Esperé, siguiendo siempre atentamente y con pasión
LA HORA DE LA HISTORIA quello que maduraba e iba a surgir después del verano
1930, es decir, una progresión de tal manera intensa
Para llenar esta tarea he vivido una gran parte del rápida de trabajo, de renovación y de conquista, que
verano en la Unión de los Soviets; en las ciudades donde aun el más convencido admirador de la Rusia revolu-
se edificaban con entusiasmo grandes usinas; en el cam- cionaria podía difícilmente imaginar. La colectivización
po, sobre todo en las aldeas colectivizadas, en contacto a8 'cola en esos cuatro años, ~l partir del punto culmi-
con todo el mundo. Visité todavía una vez más la nante del paso a la gran empresa colectiva de un gran
Ukrania y el Norte Caucásico para darme cuenta de los número de economías individuales, se afirma y se impone
progresos que se habían realizado allí. Estuve también a como un nuevo sistema económico y social, que trans-
en otras regiones donde la colectivización había sido más orma y c1eva el trabajo y la existencia de millones de
importante por el número de las empresas individuales campesinos. El porvenir queda abierto a otros horizon-
que habían pasado a ella; y en otras, en fin, donde la co- tes e invita a audacias ulteriores. iY se llegará a cllasl
lectivización comenzaba apenas entre la incertidumbre Pero desde ahora este acontecimiento de la colectivización
todavía no disipada de las poblaciones, agrícolas. de la inmensa campaña soviética entra en el destino de
Examiné las leyes y las decisiones del Gobierno; pero la humanidad, imponente e indestructible.
yo escrutaba sobre todo al campesino. Quise leer a través Hay a este respecto, hechos que merecen ser señala-
de sus ojos en el fondo de su alma, porque era allí don- dos. En febrero de 1933, tenía lugar en Moscú un Con.
de yo iba a encontrar el elemento decisivo de mi estu- greso . de los mejores dirigentes de las nuevas empresas
dio. Reuní de esta manera un patrimonio raro y precio- col ctivas: y el hombre que por su enorme responsabili-
so de experiencias y de ideas, y me sentí enriquecido de d d ~ por su temperamento característico habla, simple
pronto. Pero a decir verdad, no podía responder a todas y deCISIVo, sólo para grabar las ideas y las cosas en una
las preguntas que me había planteado. Muchos proble- forma indiscutible, ha resumido las diversas faces y los
mas importantes permanecían en suspenso. ~~sultados de la colectivización. El trazó su historia.
La idea de que un cambio económico y social sin pre- ¿Ha hecho bien el campesinado trabajador volviendo la
ce entes en la historia, pudiera presentarse simplemente. espalda a la vía capitalista y entrando en la vía de la edi-
22 GUIDO MIGLIOLI LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 23

ficaciór.t colectiva?". preguntó Stalin a sus oyentes. que e esta manera el gran realizador de la colectivización
eran, Sin duda, los más competentes y los más severos de las campañas soviéticas comenzaba la historia y mas-
los hombres en la valuación de la respuesta. aba. con seguridad y responsabilidad, la etapa más
y la respuesta fué una síntesis luminosa e irrefutable. róxima. Un año después, en febrero de 1934, Stalin
El campesino quería la tierra. ¿ La tiene ahora? "Se sa- ribía las líneas de esta historia ensanchando el horizon-
be que las mejores tierras han sido entregadas a los ca01- ante el 179 Congreso del Partido Comunista soviético
pe~inos colectivizados .. Es innegable que ellos pueden tra- mostrándole el porvenir ineludible. '
bajar y mejorar esas tierras tranquilamente, sin el temor He aquí la realidad que ilumina la marcha dura y som-
d~ que caigan jamás en otras manos." El campesino as bría de la humanidad. Aún el mundo capitalista. está
piraba a poder utilizar sobre la tierra máquinas y tracto nvencido de ello y no oculta ya esta convicción que le
res para proceder rápidamente a la industrialización de la tormenta. No hablo de la tendencia general que tienen
agricultura. ¿Tiene en adelante esta posibilidad? "To 10s Estados burgueses a querer aproximarse al Estado pro-
do el mundo sabe que nuestras fábricas de tractores y de '1etario; pero me detengo sobre el hecho político más sig-
máquinas agrí~olas trabajan ante todo para proveer to- ificativo de esta orientación forzada del mundo capita-
talmente de útiles las granjas de los campesinos colectivi- tao Es precisamente hacia fines de 1933 que los Estados
za~os." Pero el campesino mira hoy más lejos y quiere Unidos de América reconocen el Estado Soviético y en-
aplicar sobre las tierras colectivizadas todos los benefi- tablan relaciones económicas y diplomáticas con el país
cios de la ciencia agrícola. Su confianza en un gobierno obernado por los obreros y campesinos.
que provee a la edificación colectiva de todos los elemen- Si la colectivización agrícola no se hubiera ya vuelto
tos de orden científico y financiero. ¿está bien fundada? n hecho indiscutible y de un alcance económico y social
"No hay en el mundo un solo país que haga esto. Sólo ue refuerza la potencia de la Unión Soviética, este acon-
entre nosotros, en el país de los Soviets, existe un gobier- tecimiento no se hubiera producido. Encuentro una con-
no que se pone enteramente a disposición de los obreros fírmación en el mensaje que sobre este tema dirigió el
y de los campesinos." Presidente del Comité Ejecutivo de la Unión Soviética al
. y duran~e ese tiempo, continuaba la respuesta de Sta- "pueblo americano". Después de haber rendido homenaje
~~, he aqui el resultad,o tangible de la colectivización: al "formidable trabajo creador" cumplido por los obre-
Hemos llevado el conjunto de la masa de los campesi- ros y los campesinos soviéticos, Kalinin, proclama esta
nos pobres. haci~ las formas colectivizadas; les hemos da- verdad a la faz de todo el mundo: "Es por sus esfuerzos
do una existencia asegurada y los hemos elevado al ni- tenaces que hemos podido en un corto lapso de tiempo
vel de los campesinos medios" Pero esto no es más transformar nuestro país de una comarca agrícola atrasada
que un primer paso, una primera conquista en la vía de en un país industrial de vanguardia."
la edificación colectiva. No podemos detenernos en esta La colectivización apareció en esta declaración como la
primera victoria. Debemos dar un segundo paso y pod • obra inmensa a la cual la Revolución de Octubre daba
mas alcanzar una segunda victoria. Ella consiste en al- bases seguras y trazaba la línea inalterable. Conviene re-
zar los, antiguos campesinos pobres, de igual modo que cordarlos.
los a.ntlguos campesinos medios, a un nivel superior. Ella
consiste en hacer de todos los campesinos colectivizados.
gentes acomodadas. j Sí, perfectamente. gentes acomo-
dadas!"
GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS

PRIiMISAS
1'Íctoriosa. Y los campesinos soviéticos no podrían hoy
enorgullecerse de su transformación fecunda y admirable.
Ellos son los primeros en reconocer que la dictadura del
Por primera Ve2 en la marcha de la humanidad. las m". Estado soviético no hubiera podido ser realizada si no
sas populares tomaban el poder; se organizaba un Estado hubiera sido confiada al proletariado. Las masas cam-
con la dictadura del proletariado; se proclamaba la alian- pesinas de cualquier país no tienen para ello ni la pre-
za más estrecha entre las masas obreras y campesinas. He paración. ni la posibilidad. ni la fuerza. Sus tradicio-
aquí los tres factores que actuaron en la Unión de los So- nes, su heterogeneidad, el trabajo a que fueron condena-
viets para realizar la colectivización. La teoría ha pasado das, aun en las regiones más evolucionadas y más avan-
a realidad y ha aparecido gigantesca. Ella no pertenece zadas de la Europa capitalista, hacen. todavía hoy. de
solamente él una escuela; entra como una ley dominante en las masas campesinas. el elemento más sometido V el
la Historia. .
mejor adaptado a las maniobras de la reacción. Era
En ningún país se podrá destinar la tierra a la uti- el proletariado de la Rusia revolucionaria quien debí a
lización segura y concreta de los campesinos. si las masas realizar su dictadura. para impedir que las mismas ma-
populares no se apoderan del Estado. Tenemos una sas campesinas volvieran a caer víctimas de sus enemi-
prueba resplandeciente en el hecho de que todas las es. gos. y para llevarlas de lucha en lucha. de conquista en
peranzas que los campesinos han colocado en las refor- conquista.
mas agrarias de los Estados que permanecen entre las ma- El proletariado debía llenar esta función siguiendo
nos de la burguesía. no han resultado más que engaños. otro precepto de la Revolución de Octubre. Es preciso
La reforma agraria más reciente es la concedida en España aliarse estrechamente a los campesinos; es preciso atraer-
bajo la presión de las revueltas campesinas; pero iqué los del aislamiento de la campaña a los contactos ani-
ironía representa para sus necesidades y sus derechos! Su madores de un trabajo solidario con los obreros de la
aplicación no ha comenzado aún y ya su nombre es bo- usina; es preciso fraternizar con ellos y mezclarlos cada
rrado y maldecido.
vez más a la vida y al Gobierno del Estado común.
Pero la toma del Poder no habría podido ser realiza- El valor de estos principios se reconoce en todo mo-
da, aún en la Nueva Rusia, y no podrá mantenerse jamás mento en el estudio de la evolución campesina de la
en ninguna parte, sin la aplicación de un régimen de dic- Unión de los Soviets. porque ellos la inspiran y la diri-
tadura. La palabra "dictadura" no está ya desterrada del gen en todos sus movimientos. Ellos obran en con-
mundo burgués, como en los primeros años en que ella se formidad de método y de acción. en todo este período
afirmó en el país de los Soviets. Hoy. allí donde la ame- desde la Revolución de Octubre. ilumi ándola de una
naza más grande y más próxima es el asalto de las cla- claridad inextinguible.
ses populares contra el Estado capitalista. se instala abier- Tales son las premisas de la historia de la colectivi-
tamente y abiertamente se proclama la "dictadura" del zación.
capitalismo. El fascismo es su forma más acreditada y más
apItcada. Si en la Unión de los Soviets el Estado no hu-
biera adoptado el régimen de la dictadura, los enemigos
supervivientes a la Revolución de Octubre, - ninguna
revolución puede de un solo golpe aniquilar las fuerzas
enemigas-c-, hubieran obstaculizalo o impedido su marcha
LA CoLECTIV'lZACIÓN DE LOS CAMPOS 27

y obediente ocultaba indomables impulsos de voluntad y


de acción. Bajo la casta nieve de esas tierras. maduraban
súbitos deshielos y estíos quemantes. ¿Hay un solo país
de Europa don dé' el campesino pasará. -·10 repito-- por
DEL MUJIK AL KOLJOZIANO esta escuela formidable y trágica de la Revolución Rusa
de 1905. de la de marzo de 1917 y de la del Octubre
Hay una leyenda en torno del campesino ruso. Ha victorioso?
sido y es todavía considerado como un ser al que la na- Esta psicología del mujik se perfecciona, se embellece.
turaleza. la tradición y los acontecimientos históricos se agranda durante los años, durante los cuatro. largos
ha hecho diferente de los otros campesinos. El zarismo años de la guerra civil. El Estado soviético tu.vo su Jefe s,u-
10 había dejado en el analfabetismo y en la servidumbre blíme en Lenin; contó con hombres soberblame?te ener-
habituándolo a los sufrimientos y a la resignación. Por gicos entre aquéllos que volvían de la deportación y de
cuya causa se habría convertido en un perezoso pronto las cárceles zaristas; encontró un proletariado poco nu-
a cualquier renunciación. meroso pero maravillosamente combativo. Pe,ro la gue-
Se le ha pintado como a un ser dotado de sentimien- rra civil, es decir. una guerra que no perdono una sola
tos profundos, pero caracterizado por la falta de impul- aldea en todo el territorio del nuevo Estado; una guerra
so y de ardor. El canta en la inmensidad de sus tier~as. y en la que los generales mercenarios sostenidos por el ca.
nadie le responde. Cree en el milagro, aunque c.l milagro pitalismo mundial destruían todo para som:t~r, las po-
no se cumpla jamás. Hay mucha gente que dice y que blaciones por el hambre; una guerra que movilizó a todo
piensa que es por esto mismo que solamente en él se po- el mundo en la campaña, viejos, mujeres, niños, no se la
dían intentar las "experiencias" soviéticas. habría ganado sin la consciente resistencia de los. c~m-
• Esto es falso. Y tal leyenda no es más que mala lite- pesinos para todas las privaciones y todos los sufnm~en-
ratura. La Revolución de Octubre encontró al campesi- tos. Ellos aprendieron, mejor que a través de un SIglo
nado analfabeto. sucio, miserable; pero ella encontró tam- de in strucción, qué cosa es una burguesía arrojada de sus
bién al hombre v al luchador que, durante quince años tierras. desposeída del Estado; y midieron toda la fe-
había sabido hacer y defender tres revoluciones. No hay rocidad de que ella es capaz. En muchas aldeas de Ukra-
necesidad de pensar en la Rusia zarista para imaginarse al nia se ven todavía cruces y otros recuerdos levantarse so-
campesino desarrapado, el rostro miserable y los ojos ex- bre los montículos de víctimas campesinas sacrificadas
traviados. Desgraciadamente se le encuentra por todas por Denikin. ..'
partes. Existe en esta Europa occidental, disperso y opri- He aquí al verdadero mujik: no el. de la leyenda y la
mido por la burguesía que medra a sus expensas. esclavi- literatura. sino el forjado por la sangrienta y preciosa ex-
zándolo y devorándolo. Hay regiones de .l.a Italia f~~- periencia de la lucha q~e prepa:ó el terre~o fue~~ del ~ual
cista, por ejemplo, donde todo lo que se dIJO del mujik la Revolución no hubiera podido cumplir su experien-
es realidad: analfabetismo. abandono. miseria y demás. cia", como dicen los burgueses, es decir, alcanzar todas las
resignación infinita. victorias.
En los veinte años de historia que preceden a la Revo-
lución de Octubre. el mujik llega a ser así una figura que
vive en la lucha y marcha a la revancha. Su calma muda
GUIDO MIGLIOLI
LA COLECTIV1ZACIÓN DE LOS CAMPOS 29

LA ABOLIeION DEL DERliCHO DE PROPIBDAD piedad de otros más ricos. quienes por el tráfico comer-
cial. la trasmisión hereditaria. la explotación de la mano
y he aquí la Revolución que comienza. Ella expro- de obra. acrecían su patrimonio. Hoy, que la crisis lo
pia las tierras y todas las otras riquezas de los antiguos alcanza. el terrateniente trata de hacer caer todo su peso
propietarios; ella constituye un fundo del Estado y lo sobre ese campesino ya miserable del que chupa la san-
afecta al uso de todos los que lo trabajan. Es el artículo gre hasta la última gota. Jamás como en este mo~ento
Q 1 de este documento evangélico que constituye el decre- se tiene la confirmación de que el derecho de propiedad
to del 26 de octubre de 1917. de la tierra, tal como se proclama por el régimeI~,capita-
La Revolución de Octubre no ha dado la tierra en lista. no puede salvar al campesino de la desolación y de
la ruina.
propiedad a los campesinos. puesto que ella establecía
' que el derecho de propiedad sobre la tierra quedaba para Si la Revolución de Octubre hubiera dado a estas ma-
siempre abolido. Pero ella tampoco ha conducido a los sas agrícolas la tierra en propiedad privada, si estos cien-
campesinos al cultivo colectivo de la tierra, es decir, no tos de millones de hectáreas de tierra arrancados a los
ha cumplido esta transformación que debía madurar sola. grandes propietarios y repartidos entre los campesinos del
mente a través de un complejo proceso económico y so- ex Estado zarista les hubieran sido asignadas como en los
cial. otros países de Europa por reformas burgu sas, aún sin
un solo centavo de contribución, poco tiempo después el
He aquí dos de los núcleos de la Revolución de Oc. campesino rico hubiera acaparado la tierra del campesino
tubre. Uno. tormento del teórico; el otro, tormento de
pobre, y la gran masa de los campesinos de la Unión
los campesinos, a quienes la tradición y los prejuicios
soviética estaría hoy en la misma condición que los cam-
burgueses han puesto casi en las sangre que sin el dere-
pesinos polacos. los campesinos de los Balkanes, a la que
cho de propiedad no se puede poseer la tierra que se tra-
baja y tener su libre goce. llegarán bien pronto los campesinos de los otros países
de la Europa central y occidental.
Quizás estos últimos años de la crisis capitalista que
casi en todas partes han despojado a los campesinos de la La Revolución de Octubre ha querido "verdadera-
tierra que habían comprado al precio de innumerables mente" dar la tierra a los campesinos que la trabajan, y
sacrificios. contribuyan a hacerle ver la realidad. garantírsela para sieIl}pre y c<;ntra. todo. Ella h:, dicho
El derecho de propiedad no ha servido ni sirve al cam- a cada uno de ellos: He aqUl la tierra que quenas para
pesino que trabaja. El derecho de propi-edad. base del tu trabajo. Tú mejorarás tu condición; aliviarás tu fa-
régimen capitalista, sirve al campesino rico. a la burgue- tiga. Todo cuanto haga el Esta?o será hec~o 'pa~a acrecer
sía. al capitalista. para multiplicar sus riquezas por la tu bienestar. Realizarás conquistas que ni siquiera con-
explotación del trabajo ajeno. Aún en los países euro- cibes. Nadie te molestará; nadie podrá jamás en adelante
peos donde la pequeña propiedad está muy extendida. el enriquecerse explorándote: nadie robará jamás el fruto
de tu labor".
campesino constata hoy que ese "derecho de propiedad"
no puede absolutamente garantirle la tierra. Libre e in- Por esto la Revolución de Octubre no ha privado de la
tegralmente no la ha tenido jamás. Las deudas. las hipo. tierra a los campesinos que no tenían más que algunas
tecas, los impuestos. si no eran pagados con su labor co- hectáreas; por el contrario: les ha dado otras cuando ha
tidiana. eran cobrados ampliamente sobre esa tierra que sido necesario para redondear sus .terrenos. La Rev,?lu-
ción ha entregado a millones y mll.lones de caID;pesmos
creía suya. Y la tierra que se le quitaba engrosaba la pro-
que no tenían ni un retazo. toda la tierra que podían tra-
30 GUIDO MIGLIOLt LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 31
bajar. Ella puso así a todos los cultivadores sobre la bada la guerra civil, muchas de entre ellas fueron en se-
misma base jurídica; la de poseer y explotar la tierra por guida liquidadas.
medio de su trabajo libre y protegido; y al mismo tiem- Es que es preciso decir que no se dan grandes saltos en
po prohibió todas las operaciones sobre la tierra (comer- el desenvolvimiento económico y social de las masas ru-
ciales, hereditarias, erc.), que no tienen nada que ver con rales, aún en un período revolucionario. El campesino
el trabajo, y que hubieran creado rápidamente en el nue- soviético, aunque arrastrado a las rudas pruebas de esos
vo Estado, donde los grandes propietarios habían sido¡ años terribles, no había cambiado su mentalidad que li-
desposeídos y suprimidos, una burguesía agrícola explo- mitada por un horizonte muy estrecho, se orientaba na-
tadora y una masa de campesinos explotados y miserables. turalmente hacia la pequeña granja. Además 1<1'> condi-
La abolición de la propiedad privada del suelo es el ciones en las que la guerra civil había dejado estos cam-
fundamento de todo progreso campesino soviético hasta pos la miseria y la ruina que ella había sembrado por
la colectivización. todas partes, imponían como deber principal utilizar in-
Algunos teóricos querían que se introdujera simple- mediatamente todas las energías campesinas. y favorecer
mente la gestión colectiva de las tierras. Es necesario, a por todos los medios su desenvolvimiento para la .••.
uelta
este respecto, esclarecer un hecho histórico de primordial inmediata al trabajo.
importancia. Desencadenada la guerra civil inmediata- En el XQ Congreso del Partido Comunista Ruso, en
mente después de la constitución del Estado Soviético, 1921, Lenin lanzaba precisamente la consigna de la Nue-
las necesidades de la defensa impusieron una organiza- va Política Económica, que era la desmovilización de
ción y un método de vida que se llamó "comunismo de lo que se llamaba el "comunismo de guerra", y que debía
guerra". El comunismo de guerra no fué la colectiviza- impulsar y sostener el interés de todos los campesinos a
ción, ni tampoco una tentativa de colectivización. Con- fin de remediar 10 más pronto posible la destrucción in-
cretó el precepto "todos para uno, uno para todos", es mensa que se había producido durante el conflicto euro-
decir, aplicó en el trabajo, en los aprovisionamientos. peo y la guerra civil. El mundo burgués proclamó la
en toda actividad individual y colectiva, esa disciplina quiebra de la "utopía" colectivista. No comprendió
que exigía la salvación del primer Estado proletario. o hizo como que no comprendía la verdad. La NEP
Indudablemente estos años fueron una enseñanza para era el esfuerzo más sabio para penetrar los sentimientos
las orientaciones ulteriores de la política agraria. Por ocultos del alma del campesino, y orientarlos rápidamen-
ejemplo, en las regiones donde la guerra civil hizo más te hacia una vida nueva. Las líneas de esta política. fue-
estragos, y donde las necesidades de la defensa empuja- ron concretadas en octubre de 1922, en el Código agra-
ron a las masas a ligarse con una solidaridad más íntima, rio, documento de importancia enteramente excepcional.
surgieron ya en este período asociaciones rurales en las
que los campesinos reunían las tierras que se les habían EL CODIGO AGRARIO DE 1922
asignado así como todos los medios de cultivo, y traba-
jaban y vivían en la comunidad más completa. De esta No es posible estudiar aquí todas las disposiciones;
manera surgieron de pronto en Ukrania centenares de pero quiero al menos hablar de algunas, porque pienso
"comunas" agrícolas que constituyeron por cierto, una que ellas han ayudado a quebrantar la ligazón tradicio-
experiencia preciosa. Pero su falta de preparación y su nal del campesino a la idea de la pequeña granja do-
insuficiencia desde el punto de vista técnico, en tanto méstica.
que organismos de producción, se notó bien pronto, Aca- La primera de estas disposiciones establecía que la tie-
32 GUIDO MIGLIOLI
LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 33
rra e~ asignada. a todos aquéllos que quieran trabajarla.
La tierra es asignada también a la familia campesina, Desde el comienzo, he aquí al campesino cultivador de
no corno e.ntId;¡d constiruída por lazos de sangre, sino una pequeña granja, convertido en un elemento activo de
corno, lo dice el art .. 65, corno asociación de gentes que una granja mucho más vasta y colectiva. Helo aquí muy
trabajan Juntas la tierra. Los derechos de estos miem- naturalmente llevado a salir de la esfera de su pequeña
bros trabajadores de la familia, son iguales para todos economía, porque tiene también un interés directo en
sin distinción de sexo ni edad. y cada uno de ellos puede que los bienes de la sociedad, de la que es mie~bro, le
sepa~arsc de los otros conservando el derecho de su par- produzcan beneficios a él y a todos. El campesino so-
te alícuota de terreno y de los otros bienes. Naturalmen- viético está satisfecho en su deseo de poseer la tierra en
te la ley intervendrá para reglamentar este punto de trabajo personal y directo; y al mismo tiempo, él torna
manera que el CUltIVO de la tierra no sea dañado por un parte en la vida de una administración agrícola más gran-
fraccionamiento excesivo. de, de la cual la ley le hace responsabl~, 'porque "las so-
ciedades de la tierra" deben ser administradas no por
Todo esto ha quebrado y subvertido el principio del
antiguo derecho romano, seguido más o menos en todas funcionarios del Estado, nombrados desde arriba, sino
las legislaciones burguesas hasta nuestros días, según el únicamente por la asamblea de campesinos y de repre-
sentantes elegidos por ella. ,
cual la familia es una entidad soldada por el lazo de la
sangre y d~pendiendo de la autoridad de un jefe, el pa- Estas dos disposiciones fundamentales del CÓ~IgO
Agrario soviético, son evidentemente de ,una gran Im-
dre; y la tierra y los otros bíenes son transmitidos por
portancia para la educación de' la ~entaltdad rural. E}
razones de parentezco y de sangre, de una generación a
otra. Código, de igual modo que el espírrtu de la N~P, es~a
lleno de un maravilloso conocimiento de la psicología
Este principio y esta tradición han servido indudable-
del campesino, y emplea el método más apto para libe-
~~nte para ligar al campesino a su pequeña granja y fo-
siljzarlo en ella. ca Revolución de Octubre, establecien- rarlo de sus prejuicios y para guiarlo hacia las formas
nuevas de la vida social.
do la regla, much,?, más moral: de que sólo el trabajo da
derecho a, l~ posesión de la tierra, ha roto para siempre ¿Qué era necesario m~trar antes que nad~, a ese paría
de la tierra, que había sonado con la revolución y que lo
este prmcipio, Una segunda disposición me parece dig-
había dado todo para que ella fuera salvada de sus ene-
na de. atención. En las aldeas. por el arto 47 del Código
agrarIo,. todos los campesinos trabajadores constituyen migos innumerables? Era precis~ demostrarle. que el Es-
una SOCIedad, la "sociedad de la tierra". El Estado in- tado soviético lo rodeaba en seguida de sus CUIdados, con
viste a esta sociedad de prerrogativas muy importantes: la voluntad bien marcada de no ahorrar nada para ayu-
darle. A este campesino, sobreviviente de las destruccio-
ella .repar,te la ti~rra entre los campesinos, guarda como
nes de la guerra civil, le faltaba todo: animales, útiles
patrimonio comun aquéllas que no han sido distribuí-
agrícolas, semillas, dinero. La urgencia y la gravedad de
das; est~blece las líneas generales del cultivo; dispone de
la obra de restauración de la campaña, eran completamen-
los ~ammos, de las aguas. etc. Cada campesino, mientras
te evidentes. El Estado debía hacer de ello su obra prin-
cultiva ~l lote asignado a él y a su familia, es pues, al
cipal. pero necesitaba para esto asegurarse de la fidelidad
mismo tiempo, miembro de una colectividad, que no tie-
de todos los campesinos y multiplicar sus energías, so-
ne solamente poderes administrativos, sino que posee bie-
bre las de los menos ricos. El campesino pobre. es decir,
nes que ella se encarga de hacer útiles y productivos, co-
mo los bosques y los prados. la enorme mayoría de la población agrícola, sostenido,
protegido. favorecido por el Estado, haría milagros. Y
34 GUIDO MIGLIOLI

el Estado soviético, no defraudó esta íntima espera de las


masas rurales, LA COOPERACION
Las estadísticas de esos años, después de 1922, indio
ca~ cada mes, el pulso de la transformación de las cam- En semejante atmósfera, no fué difícil al Estado em-
panas, Ya en 1922 el Estado daba decenas de millones prender cualquier. iniciativa. apta I?ara ayudar al campe-
para la co~pra de máquinas; ,conseguía proveer a un nú- sino en su trabajo y al mismo tiempo para arrancarlo
mero considerable de campesinos de semillas selecciona- a su individualismo de antes, para aproximarlo a las ins<-
das; ,dispon~a un plan de reorganización catastral de las tituciones colectivas. La cooperativa agrícola debía ter
granjas de,s~l1:adoa volverlas más orgánicas y producti- en todas sus formas, el camino principal que llevara gra-
vas. , Se dIr~gla sobre t?do a los campesinos más pobres dualmente a esta transformación y a esta reeducación de
y mas necesItad?s, los 1Jbertaba de todo tributo, y les da- la mentalidad campesina. Lenin insistía en 1923, en un
ba la preferencía en todas las distribuciones de tierra y artículo bien conocido, sobre la inmensa importancia
de ganados.
de la cooperación como el método "m~s simple, más f~-
¿ Cuál era el efecto de esta política en el alma de las cil, y más accesible a todos los campesinos para encami-
mas~s campesinas, política hecha de inteligencia y de narlos hacia el trabajo colectivo".
afecto, gracias a la cual 'el Estado no era una autoridad La cooperación no era desconocida en el régimen za-
alejada .y hostil, como ocurre en todos los países capita- rista mismo. Y no hay país capitalista en el que no se
Iistas, sino que ,el y sus organismos se ponían en contacto extienda por los campos y no trate de atraer a.sí ¡~s ~asas
con l<;s campesinos, sobre todo con los más humildes y de trabajadores. Pero en todas partes estas msntuciones
los mas pobres? Yo he constatado, algunos años más tar- écoperativas, aun aquéllas que tienen en su seno campe-
de, en 1925, los resultados, En cada aldea, la personali- sinos medios y pobres, han estado y están todavía en las
dad de los campesinos había crecido. En las oficinas del
Estado, el campesino no era más extraño o tolerado co-
manos de grandes terratenientes. Y. ellos han saca~~ un
:doble provecho, económico y político: porque utilizan
~o, en todos ~os otros países, sino que se sentía una parte los medios materiales de la cooperación y mantienen ata-
VIVIentey activa de él. Hablaba del Estado como de "su"
;das por pequeñas conc~siones las fuerzas trab~)~doras. ,
Estado. ,No se limitaba a contar la producción de su La cooperación, hacia la que el Estado soviético debla
campo, smo que hablaba con entusiasmo del progreso rá- orientar sus esfuerzos, es bien diferente. Ella debía apro-
pId<;>que ,se cumplía en toda la campaña. Salido de la fvechar sobre todo a la masa de los campesinos más nece-
Italia fascista, donde el campesino se ha vuelto mudo y ¡jUdas. La base de toda institución cooperativa debía
no se atreve a posar su mua da más allá de los límites de f~fmarse en las capas más pobres de la campaña, para
su pequeña, granja, Y:0 me sentía de golpe transportado evarlas por grados a condiciones mejores.
a una atmósfera de Iibertad, en la cual el campesino era El hecho de ser pobre era un título de privilegio pata
completamente feliz contando sus conquistas y sus espe- ta: obtención de créditos así como para cualquier otra ayu-
ranzas.
da. La intervención del Estado, de sus fuerzas financie-
ras y de todos sus otros medios, valorizaba y acentuaba es-
ta estructura y este objetivo, de la cooperación agrícola,
y acentuaba su desenvolvimiento.
y he aquí en efecto, que ya en los primeros años de la
NEP., la cooperación creció con una rapidez sorprendente.
37
No solamente cooperativas para la compra y la venta ~
productos agrícolas. para el crédito. para la compra ytt bajaban en común para ellas más de cien mil hectáreas
tierra.
empleo de máquinas; ella se extiende también al D\(!ío-
ramie!1to de la raza caballar. y del ganado vacuno. a fo Los grandes acontecimientos de la Historia se apo-
traba~os de saneamiento. y se ensaya también en trabajos II en su origen sobre pequeños factores de los cual~s
cclectivos. Cuando en 1927 visitaba por segunda vez importancia moral es muy grande aunque desaperci-
la compaña soviética. esta cooperación comprendía ya a. Son su ligazón y su continuidad las que saturan
cerca de 90:00~ instituciones que ligaban y ayudaban. a atmósfera. y el que la respira queda completamente
p~r una solidaridad cada vez más educativa. más de diez ificado. Así la NEP. llenaba poco a poco los pulmo-
millones de explotaciones campesinas. No es preciso sub- del campesino de oxígeno vivifican te. Pué también
rayar que semejante movimiento debía también hacer su urante la NEP. cuando se desenvolvieron de un~ ma-
obr~ en las capas más humildes de la campaña. y comba- ra notable las asociaciones más directamente destinadas
batir la mentalidad atrasada. experimentar las formas colectivas del trabajo de la
Pero m~ gusta recordar una institución que caracteriza rra.
muy particularmente el método de la NEP. y confíe- LAS INSTITUCIONES COLECTIVAS
ma sus resultados. Es el socorro mutuo agrícola. El Es-
tado soviético no hubiera podido proveer a la asistencia
de tantos mil1one~ de campesinos por el sistema de segu- El Código de 1922 definía su carácter por palabras que
ros de Estado aplicado a la masa obrera. Se dirigió en- bueno conocer. El artículo 104 dice: "Las asociacio-
tonces a las poblaciones rurales para pedirles una últi;- para el cultivo colectivo de la tierra se constituyen
ma prueba de esa unidad de energías y de esfuerzos que el objeto de utilizar de la ~anera más ~~nveni~nte
hablan mostrado en la defensa de la revolución. "Vos .. trabajo de sus miembros. y ejercer la gestión agnco-
otros -:-dijo--. debeis constituir vuestras sociedades. yQ sobre la base de un acuerdo voluntario de los labra-
os daré todo lo necesario para que puedan. con vuestra res que la forman." Definición digna de subrayarse
ayuda. proveer eficazmente a vuestra asistencia. en caso de rque fijando el objeto de la~ asoclaclOn~s•.ella estable-
enfermedad. de invalidez. de vejez". . claramente su carácter: el libre consentimiento de sus
~os campesinos tuvieron confianza en su Estado. Las iembros, la libertad de los campesinos de formar parte
sociedades surgieron por miles; y el Estado les afectó no. . .,.
las mejores tierras que los campesinos cultivaron en co- La constricción no existe en la pedagogía soviética.
mún. consagrando todo el provecho del cultivo al ere- Ha es el arma de la dominación burguesa. Desde el
~imient? del patrimonio social. Les dió las pequeñas Omienzo la ley soviética establece y afirma q~e nin-
industrías anexadas a cada aldea. como los molinos las na violencia debe ser ejercida .sob!e los campesInos.; es
fábricas de aceite. las canteras. El patrimonio d: las por la persuasión que una conciencra nueva. la concien-
sociedades creció de tal manera. que llegó a ser una ver. t~ colectivista. debe madurar en ellos. .,
dadera potencia financiera. capaz de proveer a la asis- t Qué hará el Estado para acelerar esta persuasion y
tencia social de las poblaciones agrícolas. En 1925 yo 'Volverla cada vez más eficaz? He aquí la verdad: el Es-
constataba sobre las entregas de una parte solamente de ta.,to mediante el mencionado método, coloca al cam-
estas instituciones. alrededor de 17.000. que ellas po- pésino ante las experiencias del cultivo colectivo ~e la
leían un capital de más de un miHón de rublos. y que 1!ierra. de ese cultivo que él favorece. protege y alienta
1;01\ todas sus fuerzas,
38 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 39
En 1922 ~l Código agrario distinguía ya las tres for- ejor forma, y de hecho, llegó a ser la más extendida.
mas d~ aSOClaC1~)fique se .hallan todavía en vigor para 1925, las comunas eran la mitad menos que en 1923:
el cultivo colectivo de la tierra. La asociación en la cual n tanto que los "artels" aumentaban porque debía ser el
los campesmos. ponen en común solamente los instru- fruto de la convicción y no del artificio. Pero aunque Sil
m~ntos de CUltIV<;>.La asociación en la que reúnen, ade- número no fuera muy grande, estas instituciones ejer-
mas de su trabajo, la tierra que se les ha confiado el cían entre las poblaciones campesinas una influencia enor-
?:anad~, y otr?s. medios t;>rincipales de producción:' el :me; y en 1927 yo no podía menos que constatarlo en
artel . Por ultImo,. ~quella en que el campesino en- forma creciente.
tre?,a todo a la colectividad en la que vive y trabaja: es Cuando uno se acercaba al labrador de la pequeña
la comuna". granja, y se hablaba con él de los resultados .de su traba-
Estas instituciones aparecieron bastante numerosas des- jo. casi siempre hacía él mi~mo la ~omparaClón ,entre su
de el día siguiente a la guerra civil. En 1922 eran más ,producción y la de la granja colectiva. RcconoCla, a e,st.a
de 16.000. Pero mientras que las del primer tipo más ~ superioridad que alcanzab.a por. ~l e~pleo ~as. Fácil
fáciles de constituir y dirigir, resistían mejor, las demás de las máquinas. por la mejor utilización de la tierra,
q~e presentaban m~y:ores .dificultades desde el punto de por la posibilidad de especialización de los cultivos y del
VIsta tecnico y administrativo, llevaban una vida bastante pnado. "Yo también llega,ré .a eso", co~c1uía abierta-
precaria. Era necesario disponer de elementos campesinos mente o dejando entrever su íntrmo pensarmento. Y cuan-
preparados y capaces de organizar y de desenvolver esas do no se detenía en los resultados alcanzados por la
e~presas colectivas: y era necesario que el Estado se hi- granja colectivizada, por el koljoz, el campesino pensa-
ciera presente con créditos, con personal instruído con ba en las empresas agrarias directamente regidas por el
todos !os apoyo~ necesarios, pronto a dotar la gran e~pre- $stado de los sovjozes.
sa agrícola, a fin de que sirviera de ejemplo a los cam- La institución del sovjoz nació con la Revolución,
pesinos. fOrque el Estado. consagrando la~ tierras ~ los camp~~i-
1?1 Estado .s~)Viético comprendió la importancia de se- nos, pensó justamente que no debla repartir una porcion
mejante cuestión, y la sostuvo hasta el punto de que no de las grandes granjas que habían ya sido industrializa-
se encuentra una ley agraria, un decreto gubernamental, das por los capitalistas agrarios. El Estad? dirigió P?r sí
que no se esfuerce por dar a las instituciones campesinas mismo estas granjas y creó otras con el objeto de utilizar-
para ~l. cultivo colectivo de las tierras, la posibilidad de las también. al menos parcialmente para preparar las se-
beneficiarse por todos los medios susceptibles de aumen- millas y el ganado que se distribuirían entre las peque~as
tar ,sI"! provech? ¿ Dónde quería llegar el Estado con esta granjas campesinas. Más tarde. en el curso de. estos ul-
poht1<;,.a? Quería que los campesinos cultivadores de una timas años, se verá la amplitud de la función de los
pequena granja se encontraran ante las ventajas incon- sovjozes. En su desenvolvimiento progresivo, mientras
testables del cultivo colectivo. llegaban a ser los proveedores de los productos que de-
Entre e~tas instituciones, el tipo que se prestaba mejor bía conseguir el campesino para mejorar y acrecer l~ pro-
a ~st~ objeto, ~ra el "artel", porque colectivizando los ducción de su granja. eran también escuelas experrmen-
principales medios de producción, tierras, ganado, utensi- tales de un máximo valor.
has, y reuniend,o a los campesinos para el trabajo, deja- Ya el arto 160 del Código Agrario consagraba explí-
ba por lo de~as a cada uno de ellos su vida habitual. citamente esta función de los sovjozes, declarando que
Desde el comienzo el "artel" fué considerado como la ellos son "empresas montadas con el objeto de servir de
41
modelo técnico-científico a los trabajadous, para el l~r. Es preciso !ecordar que los obreros concretaron
greso de la agricultura". y más lejos establecía que 'en. alianza por medio de los lazos ventajosos para las
su trabajo agrícola y productivo, deben entrar en 1t~- blaeiones campesinas, por ejemplo. constituyendo en
zón estrecha con la población rural de la localidad." asinas "patronatos" que tomaban bajo su prot~cción
He aquí. de esta manera, al campesino spviético en 511 taternal. las regiones que tenían más necesidad de ayuda
pequeña .economía. siempre ayudado y sostel1ido por la telectual y material. Y es preciso pensar que esta in-
accion eficaz del Estado; rodeado de cooperativas que lq lcúlable intensidad de penetración de las ideas, de las
educan para una vida nueva. y por otras instituciOl,les qerzas innovadoras. que tendían a vencer en el hombre
donde hace la experiencia del trabajo colectivo: coloca'"I e los campos su naturaleza secular. a disipar en su espí-
do ante el ejemplo de granjas que le incitan, sobre la baSli! itu la niebla de las tradiciones más anticuadas que lo ha-
d;e los hechos. a dirigirse hacia la gran empresa; teniendCj) bían hecho necesariamente desconfiado y egoísta, ha du-
SIempre ante los OJos la enseñanza de la granja agrícol ado muchos años, -yo me detengo en 1927. la segunda
del Estado. que le da el fruto, el fruto concreto de lo q que visité el campo soviético-e-, y se comprenderá así
puede obtenerse por la industrialización de la agricnl ... •. verdad de esta afirmación: este campesino se aproxi-
ra. Este campesino. aunque hubiera sido el viejo !hU' ha a la colectivización. forma superior de vida y de
que. despreciado por el señor, soñaba tan sólo con 1U1 ¡q;. bajo. constreñido únicamente por la fuerza de su pro-
te de tierra Jibre para su pan. no podía permanecer im- • madurez interior. como el trigo se desenvuelve en el
pasible bajo la influencia de esas fuerzas que ensandr.J .•. 'etmen que lo fecunda. para henderlo en seguida y ere-
ban e iluminaban su horizonte. ~r al sol.
¿ y el joven campesino? Durante los primeros cinc,o
años de. la. guerra civil, la campaña es sacudida por t1 PROGRESO TECNICO
estrernecírníento de una generación. de veinte a tmnta
años. rica de pasión y de energía. Es la Revolu(;icSn Paralelamente a este proceso íntimo de la conciencia
de Octubre quien ha dado a luz esta potente juventu campesina. se desarrollaba el progreso técnico y económi-
Sobre ella en muchos aspectos de que ya he hecho me
co de toda la vida agrícola. En 1927. el período de res-
ción, obraba la escuela. la ciencia, que le abría todos lo
t;auración de la campaña. que había sido arrasada y re-
caminos. El Estado soviético derrotaba en todos los fren .. ducida a la desolación. está casi terminado. Las tierras
~es al analfabetismo; pero además de esto. dirigía esta cultivadas tenían una extensión superior a la de antegue-
Juventud campesina hacia las numerosas escuelas, bada 1,1'a.y el cultivo primitivo llamad? de los ."tres ca~l-
los institutos especializados para cada rama de la produc, pos", según el cual el terreno debla producir: un ano
ción. E.l encauzaba es~s maravillosas energías en el Ejér- avena. el otro centeno, y el tercero reposar. había sido
CIto ROJO. que los hacía, no solamente invencibles solda- ,teemplazado por un amelgamiento a ocho campos y más
dos ~,?ntra todos los enemigos del nuevo Estado, sino particularmente con introducción del trébol y de la re-
también elementos generadores de una vida diferente en molacha. El ganado vacuno era ya en 1926 más nu-
cada aldea.
meroso que en 1916. mientras que la raza caballar al-
~or otra parte. la aldea no ha sido nunca separada de canzaba el porcentaje de 83 % sobre la cifra calculada
la CIudad. desde que la Revolución de Octubre selló con diez años atrás. En la aldea. el campesino no vivía ya
sangre l~ alianza ~ás estrecha entre los campesinos y el como durante la guerra civil, cuando en la región de Sa-
proletariado, confiando a este último la responsabilidad mara sobre el Volga, la nutrición había descendido al ni-
42 GUIDO MIGLIOLI
LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 43
vel inconcebible de 1925 calorías, es decir, todavía me-
años de guerra civil, se había acurrucado a la sombra
nos que hoy en Italia. en Polonia y en los Balkanes, don-
de el capitalismo condena las masas agrícolas a una lenta del régimen. Inmedia~amente el. Estado puso ~a mano
a~onía. sino que c<;lmíade acuerdo a su necesidad, dispo- sobre los campesinos ricos, reduCl,endo sus, granJ.~s en la
Ola de dinero, mejoraba su casa, gozaba, en fin, de un partición de las tierras. Las gran~as de mas de diez hec-
bienestar que antes no conociera jamás. táreas de tierra, bajaron en seguida. de 9 ro a 3.1 %.
Pero no se podía ciertamente desarraigar de un so~o gol-
No hay que decir que el progreso de la ~ricultura pe su naturaleza de explotadores, m su tendencia a la
e~taba ligado al esfuerzo continuo del proletariado de las
ciudades por reconstruir las usinas y por edificar otras reconquista. .
Por otro lado el Estado debía contemplar ,la necesl?ad
nuevas con el objeto de proveer a los campesinos de úti-
les agrícolas. máquinas y tractores. y la urgencia de levantar 10 más pronto posible e~,mvel
de la producción agrícola, para lo cual 1,'1 destrucción de
A este respecto es preciso recordar un acontecimien- todas esas granjas medias, que estaban !?as o me~lOsabas-
to que subraya con qué interés apasionado el proletariado
tecidas, hubiera sido un daño y un pe~lgro. Quiero agre-
de las usinas seguía este renacimiento campesino. La ne-
cesidad de mejorar el nivel de la vida de los obreros. y gar que esto no hubiera sido ta~poco J?sto desde el pu~-
to de vista moral; porque un cierto numero de ~amp~sl-
de aumentar sus salarios, había tenido como contragolpe
nos, no todavía kulakizados, iba sin duda a sentir la .m-
natural el alza de los precios de los productos industria-
fluencia del régimen soviético. y en lugar .de c<;mverttrse
les. Su índice en 1926 se alejaba cada vez más del ín-
en enemigo, llegaría a transformarse en amigo fiel y pro-
dice de los precios de los productos agrícolas. De tal mo-
do, e,r~ casi imposible para el campesino comprar los ductivo. . 1 di
utensilios y las rnaqumas agrícolas. a causa de su precio El mejoramiento de la vida ?e los campesmos.:.y a ~-
fusión de un bienestar progresivo en la,s camp~nas ?ebta
elevado. Es en este momento cuando los obreros se im-
ofrecer el terreno de ensayo. El campesino enriquecido y
ponían ~ sí mismos una restricción de sus salarios, para
que continuaba siendo kulak en cuerpo y alma. no tar-
contribuir a atenuar y a hacer desaparecer este alejamien-
daría en despertarse y actuar. Este campesino -yo lo he
to y facilitar la introducción de los productos agrícolas
en las campañas. En el año de 1927, 28.000 tractores constatado por todas partes- que ~costumbr~ ,a ocul~ar
lo que ha acumulado y llora nuserias, se traiciona bien
podían ya ser empleados en los campos, que se desperta-
ban a una actividad nueva. pronto por su desprecio del campesino pobre a quien, ex-
plota, por su avaricia característica, ~or toda su actitud
Pero no hay primavera que florezca sin dar nacimien-
engañosa. Lenin tenía razón al fUSt,lg~rlOcon palabras
to y vida a las malas hierbas. Esto debía ocurrir en el
campo soviético. feroces. Tiene los estigmas y la perfidia fraudulenta del
traidor. Aún en los países capitalistas e~ campesino po-
EL KULAK bre. obligado a trabajar par~ otr?s. prefiere el gran pro-
pietario a ese campesino enriquecido: y el gran prop~eta-
La Revolución había dispersado completamente la cla- rio, a quien hace falta un testaf;rro que le represente Jun-
se de los grandes propietarios. de los terratenientes. Pe- to a los trabajadores. escoge a este. ..
ro una gran parte de la pequeña burguesía representada El Estado soviético. conservando a la granja med~a
por los campesinos enriquecidos, sobre los que habían que necesitaba para ser cultivada de mano de obra auxi-
liar además de la familia. promulgó leyes severas I?ara
pasado sin embargo como un torbellino devastador los
proteger al labrador que trabajara para otro campesmc,
44 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 45

En. el Código Agrario de 1922. el arrendamiento, yel tra- ro a solidarizarse abiertamente con él. En 1927 yo he en-
b~jo asalariado están permitidos; pero las reglas que go- contrado resucitada en algunas iglesias de aldea. la tradi-
biernan t.anto al uno como al otro, cortan las garras a ción por la cual se concedían lugares llamados de honor,
quien quiera abusar. En los años siguientes innumera- a los campesinos más ricos, del mismo. m?do .que en los
bles son las disposiciones del poder central tendientes a regímenes capitalistas, donde la p~opia iglesia favorece
reducir especialmente el empleo de la mano de obra asala- esos privilegios pisoteando la doctnna que proclama se-
riada y por esto mismo, a limitar las posibilidades de gún la cual todos los hombres son iguales. al menos de-
desenvolvimiento del campesino rico y el paso del cam- lante de Dios. .
pesino medio a la condición de kulak. Todo esto no escapaba a los ojos o por mejor decir,
Otro método ~imple e inexorable fué empleado, siem- alodio de los campesinos pobres. A medida que se des-
pre. con este objeto, por una medida discreta y hábil: envolvían y se inmunizaban gracias a .1as institucio?es
el impuesto. El impuesto, que no tocaba al campesino coercitivas del Estado. contra la influencia del campesino
~obre, hería decididamente al kulak, y cortaba por un rico ellos le reconocían cada vez mejor y lo consideraban
Sistema progresivo los beneficios del campesino medio. corno su enemigo. Pero el enemigo acechaba. pérfida-
Los ingresos, eran transmitidos en gran parte a los cam- mente, presto a la acción.
pesinos pobres, bajo la forma de subvenciones y primas
de Estado. LA VISPERA
S~n embargo el kulakisrno, yuyo que es preciso des-
arraigar completamente para que no vuelva a brotar, se El año agrícola de 1927, Y sobre t,?do el siguiente, se
mantuvo en las campañas soviéticas, se introdujo por cuentan entre los más duramente castigados por las ad-
todas partes donde pudo, tanto en el comercio privado versidades del tiempo. La sequía h~bía de~truj.do c?m-
c?mo .en el pequeño crédito usurario otorgado al campe. pletamente la cosecha en muchas regiones ricas en tng~;
sino ign?rante. Otros elementos, por 10 demás, daban la dieta de trigo era verdaderamente sena. Los aprovi-
al kulakisrno un sostén difícil de descubrir. sionamientos de las ciudades eran ya difíciles porque el
Los enemigos del Estado soviético fuera de sus fronte- crecimiento del proletariado en las usinas y el mejora-
ras, co?taban con esta raza dañina para servirse de ella miento de su tren de vida exigían siempre mayor núme-
a los fines de su propaganda continua y penetrante. Cer- ro de entradas. Es necesario. además. subrayar que si por
ca del kulak había permanecido también en numerosas un lado la producción agrícola había dad? un gran paso
aldeas el sacerdote, el pope, que no había dejado de año- hacia adelante, y en algunas ramas habla hasta sobre-
rar el régimen zarista, del cual había sacado toda clase de pasado la producción de anteguerra, por otra parte la.po-
privilegios económicos y políticos. Es necesario conocer blación de la Unión había aumentado en muchos millo-
este hecho para comprender mejor 10 que se produjo en nes gracias a su nueva vida, y en las cat;npaña~ el c~:npe-
las campañas soviéticas durante los años siguientes. sino se nutría mucho mejor. En semejante situación la
Hubo cas<?sen que los sacerdotes no tomaron partido fluctuación más pequeña era suficiente para romper, ~se
por el kulakismo. Hubo hasta la tentativa de cierta ra- desequilibrio inestable. Se puede pues. comprender fácil-
m~ficación ?e la Iglesia .griega y. ortodoxa, que era 101 mente, cuáles fueron las consecuencias de una disminu-
mas extendida en la antigua RUSia, de colocarse discre- ción imprevista y muy fuerte de las cosechas. y muy par-
ta~e?te al lado ~el nuevo régimen; pero en general, la ticularmente de la cosecha de centeno.
recidiva del kulakismo en las campañas empujaba al ele- El capitalismo, siempre atento a aprovechar el mo-
46 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 47

mento propicio para desencadenar su ofensiva armada presión amplia y profunda sobre la población agrícola. y
~ontra la Uni<?n de los Soviets, juzgaba que ese momento fué precisamente en este momento que se pudo expen-
Iba a. ~onar bien pronto. Todos los enemigos de la Re- mentar de manera indiscutible, cómo había sido de gran-
volución de Octubre en el extranjero estaban animados de la influencia de los últimos años y de la política que
de las resoluciones más belicosas; el deseo de la revancha se había seguido en ellos, sobre la educación y la trans-
los sostenía. formación psicológica de las poblaciones, sea obrera, fea
¿ y en el interior del Estado soviético? El kulakis- campesina. Las poblaciones que habían vivido, dí~ por
n: o, está en plena activida~I. animado por su odio hacia el día, las ventajas de la línea política trazada por .l.:enm -
regrmen que le hace la vida dura y que debe en un día que había apoyado el progreso de la Revolución s<;>bre
cercano, ahogarlo completamente, Es el kulak el prime- el desenvolvimiento de la gran masa de los campesinos
ro que oculta el trigo. Es él quien trata de extender el pobres, y sobre una alianza cada vez más íntima y acti-
pánico de un hambre próxima entre las masas campesi- va entre la campaña y el proletariado de la dudad-,estas
nas, y de excitarlas a la resistencia contra las compras poblaciones comprendieron que una y otra corriente
del Estado. Por evolucionados que estuviesen los campe- eran por igual peligrosas desviaciones.
sinos y por unidos que estuvieran a su Estado no es Apoyarse sobre la granja del campesino enriquecido
dif~cil de comprender el peligro que una propaga'nda se- para hacerla base de un progreso agr,ícola más inte?s<:"
mejante podía representar para la Unión, significaba realizar el programa, destinado a constl~u1r
Asimismo, por otro motivo, la hora se había torna- en la Nueva Rusia una burguesía agraria, que hubiera
do, en cierto modo, dramática. Algunas corrientes que ahogado bien pronto todos los resultados ya conseguidos
~o ha~ía.n c01?prendi~o o habían perdido de vista la por la Revolución en provecho de la inmensa mayoría
Iínea lógica e indefectible de la Revolución, sobrevivían de las poblaciones agrícolas, Presentar una super-indus-
en ~u seno. En presencia de la situación creada por este trialización de la ciudad con el objeto de someter a ella
conjunto de acontecimientos, una corriente se había di- la campaña, corno lo hubiera hecho cualquier gobier~o
señado y afirmaba que era necesario consagrar todas las capitalista en una colonia caída entre sus garras, hubie-
fuerzas. al aument~ de la producción agrícola creyendo y ra sido absurdo y hubiera engendrado una invencible hos-
defendiendo la tesis de que la sola posibilidad para He- tilidad en las masas campesinas, y además su alejamien-
~ar a esto ~ra ayudar y. hacer avanzar la granja campe- to de la ciudad y de la clase obrera.
sma ya equipada, es decir, la granja del campesino medio La respuesta de las poblaciones soviéticas fué más
y del kulak. Otra corriente concentraba su agresividad rápida de lo que se hubiera creído, A 1~3 que cont3:ba,n
sobre la base de un programa ya enunciado y ya vencido, con la adhesión de los obreros de las usmas, estos últi-
el programa de una super-industrialización de la ciudad mos respondieron por la afirmación de su cordial alian-
que debía imponer la industrialización a la campaña. za con la campaña, comprometiéndose a hacerla cada día
p,oco.s años de una política bien diferente bastaron pa- más popular, teniendo, por así decirlo, el valor de una
ra liquidar en total estas concepciones cuyos sostenedo- palabra evangélica, Y aquéllos que quizás inconsciente-
res ac~baron o por reconocer y condenar sus errores, o mente habían tendido la mano a los kulaks, sin sospechar
empuJad,os por su natur,aleza aventurera por ir a engro- el proceso de maduración realizado en los campesinos, se
sar las filas de los enemigos del Estado proletario. Pero encontraron frente a la reacción apretada y vibrante de
en esta época, los nombres de esos hombres oue tenían estos últimos.
todo un pasado, eran susceptibles de determinar una ím- En realidad, dejando de lado el hecho casual de la fal-
48 GUIDO MIGLIOLI

ta de trigo debido a las adversidades de la estación la da, debía recaer como golpe destructor sobre el kulakis-
crisis en la Unión Soviética era entonces una crisis' de mo. El campesino que se volvía cada vez más hacia la co-
crecimiento. El aumento del consumo general era la con- lectivización por sus resultados económicos, debía ser em-
secuencia y la prueba de un bienestar general y progresi- pujado también a ella por el resorte de su justo y prefun-
vo. El problema de apresurar y acrecer la producción do odio contra el kulak, salido de sus filas para llegar a
agrícola para satisfacer a las necesidades acrecidas de la ser su enemigo más fraudulento y más obstinado. La
colectividad, debía encontrar su solución en la misma lí- eliminación del kulak de la campaña soviética, debía, así,
nea que la que la Revolución había recorrido. Era necesa- coincidir con el triunfo de la colectivización.
rio volver más productivas las gr31njas individuales que
se contaban por millones, a traves de un esfuerzo más EL CODlGO AGRARIO DE 1928
potente. Era necesario imprimir un impulso más decisivo
al desenvolvimiento de la granja colectivizada, y a las Un documento del Estado resumía, a fines del año
grandes empresas agrícolas del Estado. Era necesario re. 1928, esta directiva política a la que había sometido su
ducir cada vez más el radio de actividad de los kulaks y acción, y la fijaba en términos definitivos y bien claros.
acelerar su liquidación. Sobre este frente, las masas cam- Es el nuevo Código agrario, cuya característica consiste en
pesinas debían agruparse con ardor. Por su parte, el pro- no ser un catálogo de áridas reglas legislativas, sino una
letariado de las usinas, debía multiplicar sus energías neta enunciación de principios y de medios capaces de
para dar a la campaña una cantidad más grande de los acelerar lo más posible ese proceso de transformación ru-
productos industriales que necesitaba. ral ya en curso .
. Algunos,. aunque este ritmo fuera ya muy rápido, hu- Los 63 artículos de este Código agrario, inciden todos
ble~an quendo. ac~ler~rlo. preguntaba.n por ejemplo, por- sobre los siguientes puntos esenciales: favorecer, prote-
que no se supnmia sin mas, por medio de medidas admi- ger, impulsar la granja colectiva y los campesinos que se
nistrativas, al kulakismo. A algunos años de distancia, inclinan a ella; ayudar en todos los casos y eficazmente
pensando en las respuestas de los hombres responsables las pequeñas granjas individuales del campesino pobre y
d~l gobierno soviético a esas preguntas, hay que mara- medio (biedniaki y seredniaki) : reducir cada día más para
~I1.larse ~e l~ sabiduría y de la precisión de su acción po- el kulakismo toda posibilidad de expandirse y ser nocivo.
Iítica. Siguiendo el precepto de Lenin, no se elimina el En efecto: después de haber establecido en el arto 10
kulak por medidas administrativas. La lucha contra el que "la base del régimen agrario en la U. R. S. S., para
kulakismo debe marchar paralelamente con el progreso garantir la realización del socialismo en la agricultura.
de la colectivización. el mejor proceso agrícola y la utilización de las tierras
En 1927, el kulak producía en la Unión Soviética 600 en provecho de la masa predominante de los campesinos.
millones de puds de trigo; había, pues, reducido en dos es la nacionalización de la tierra, es decir. la abolici6n
tercios su capacidad de producción desde la Revolución, definitiva de la propiedad privada de la tierra", el nue-
puesto que antes producía cerca de dos billones. Las VO Código enumera los medios para conseguir los objeti-
granjas colectivas y las granjas del Estado estaban toda- vos de ese sistema territorial.
vía ba~tante lejos de poder sustituir con su producción, De acuerdo al arto 49, estos medios son los siguien-
la cantidad representada por las granjas de los kulaks. He tes: "elevación del nivel técnico de la agricultura; coo-
aquí el punto vital de la cuestión. Todo esfuerzo para peraci6n entre las amplias masas de los campesinos tra-
llevar a los campesinos hacia la gran granja colectiviza- bajadores; refuerzo y desenvolvimiento de una red de
50 GUIDO MIGL~OLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAl\.lPOS 51

granjas colectivizadas y del Estado; adopción de medidas arrendamiento de una manera muy limitada, pero el ku-
eficaces para proteger los intereses de los campesinos dé- Iak no puede utilizarlo; se confiscaría inmediatamente la
biles y de los obreros agrícolas, y para suprimir los cam- tierra que tratara de alquilar. Lo mismo para el trabajo
pesinos ricos". asalariado. El trabajo asalariado es admitido aún, pero
Los artículos que siguen son de una importancia radi- con medidas tan severas, que seguramente no es practica-
cal. He aquí, por ejemplo, el arto 30: "Con el objeto do más que en muy pocos casos. El kulak es desterrado
de ayudar y de propulsar las granjas colectivas, se esta- de la sociedad de la tierra y es casi totalmente alejado
blecen las excenciones y los privilegios siguientes: a) de todo contacto con los otros campesinos. La lucha en
exención del impuesto único sobre la tierra; b) conce- su contra ha llegado a ser más encarnizada por su exclu-
sión de créditos privilegiados al koljoz con preferencia a sión de todo crédito y de toda otra rama de la coopera-
las granjas individuales y aumento de los fondos de cré- ción. Se procede con él como con un verdadero enemigo.
dito a largo plazo; e) designación privilegiada de la tie- Todo campesino debe saberlo. El toque de zafarrancho
rra con respecto a las granjas individuales; d) cesión para no tardará en sonar.
su uso gratuito a los koljozes de las empresas auxiliares, La Revolución es como el gran río que desciende de
de las construcciones, de los capitales que ellos habían altas y puras fuentes, se expande e inunda con sus aguas
recibido de los órganos del Estado antes de la presente bienhechoras las tierras sedientas. El arrastra en su cur-
ley; e) garantía de proveer a los koljozes de las máqui- so escorias y detritus que levanta del fondo y que le for-
nas y de los útiles agrícolas. de los abonos minerales, de man como un dique. A menudo lo sobrepasa y lo vence
las semillas, del ganado de raza, etc., etc., con preferencia elevando el nivel de sus aguas; pero a menudo se ve for-
las granjas individuales y en condiciones favorables; f) zado a chocar contra el obstáculo. hasta el momento en
organización y trabajos catastrales enteramente a costa que la violencia de la corriente 10 derriba y 10 rompe.
del Estado". , Después su curso recomienza, más amplio, más seguro y
Por estas disposiciones la granja colectiva era coloca- más solemne.
da en tal situación, que aún los campesinos más retró- La campaña soviética no podía pasar a la colectiviza-
grados y más desconfiados quedaban sujetos a su influen- ción sin chocar en esa forma con los detritus que la Re-
cia de atracción. Con esto el Estado no abandonaba la volución no había podido aún dispersar. El mujik, cuyos
granja individual; continuaba ayudándola; pero ¿ qué antiguos estigmas de miseria y de servidumbre habían
campesino no hubiera comprendido inmediatamente que desaparecido para el futuro; el joven trabajador de los
ella jamás sería capaz de producir como la gran granja campos que tendía con todo su ser hacia un nuevo sis-
dueña de tales ventajas? Es necesario subrayar que el Có- tema de vida y de trabajo, debió constatar una vez más
digo insiste siempre en cada artículo. que se acuerdan que sin lucha no se conquista nada. La lucha, que
esas preferencias a los koljozes "porque ellos representan cuesta sacrificios y sangre, es la señal infalible de las
la única vía por la cual todos los campesinos pueden ver- grandes etapas de la Revolución en marcha.
daderarncnte mejorar sus condiciones de vida y de traba-
jo". He dicho ya que la ley misma comenta y explica el
porqué de cada disposición. Se puede decir que más que
un Código. el de 1928. es un catecismo.
No menos radical y pedagógica es la parte que con-
cierne a los kulaks. El nuevo Código permite todavía el
53

FRENTE A LA CRISIS CAPITALISTA

Hace seis años, la fortaleza más resistente y más ~-


lida del capitalismo, la América del Norte, comenzo a
LA GRAN CONQUISTA eeder y a hendirsé. Es la crisis que sobreviene y azota
¡lún los países más industrializados, y que arrastrará
bien pronto a los países agrícolas, Y es precI~ame,ntl' en-
Los acontecimientos económicos y políticos de estó tonces que el país de los Soviets acaba de cicatrizar l~s
últimos cinco años, se desarrollan todos en torno de d~ heridas profundas de la guerra europea, y de la guerra el"
hechos: la crisis progresiva y mortal del mundo cap .• vil, y se presenta en ~l alba de una epoca de constrnc-
talista; el impulso de una vida nueva y de un desenvq ción fecunda y grandiosa.
vimiento colosal en el mundo. soviético. La antítesis W Las masas obreras habían crecido en número y en. ca-
tá en la naturaleza misma de los dos regímenes. pacidad productiva. y ya h~bían reali~ado su expenen-
El régimen capitalista tiende a dar el máximo de pro- cía las grandes fábncas surtidas en la ep?ca de la NEP.
vecho de la producción a una clase restringida de explo- También las poblaciones agrícolas hablan hecho I?ro-
tadores; y este máximo no puede. alcanzarse más que ~sos gigantescos en su evolución; y el desenvolvimien-
por una explotación siempre creciente de las masas tra- fo de la cooperación y de las empresas del Estado, ~u~-
bajadoras, de los obreros y de los campesinos. En el q.lle mediocre todavía si se le compara ~on los ve~nt1-
régimen burgués la producción es la obra de las grandes emco millones de las pequeñas, economías ca~pesm~.
masas. pero el provecho principal pertenece al capitalis- ndicaba el ritmo que la mayona de la población agri-
ta. Esta contradicción profunda e irreductible actúa en ola iba sin duda a seguir. Era el. momento e~ que el
el seno mismo del régimen burgués; creó por una par- stado proletario, después de los anos de tra~aJo pen~-
te la superproducción y la concentración de la riqueza Y' y duro de la preparación, debía saltar hacia 1~,reali-
por la otra la subproducción y la miseria cada vez ~ ción del programa enunciado por la Revolución de
extendida.
tubre. . l' d
El mundo soviético donde los medios de produccién; Frente a un capitalismo que había rea Iza o pr~re-
la tierra. las usinas, han sido sustraídas al capitalismo; $OS extraordinarios en la industrias, e impulsaba. siern-
donde el provecho de la producción no se divide de fe adelante la industrialización aún en el cultivo de
modo que la mayor parte sirva al enriquecimiento de tierra, el Estado soviético no podía 1?ermanec~r co.mo
las capas parásitas; donde. por el contrario. el prove- 'filís de en~conom!a basad~ en ,una. a~ncult~ra inferior,
cho de la producción se destina al mejoramiento econó- . ., en una industria todavía mas débil. Debla. transfor-
mico y social de las 'masas que 10 producen. los obre- lI;néJirrápidamente su base y erigir un~ industria rnoder-
ros y los campesinos. allí no puede producirse más que na y potente que. naturalmente, debla llev~r ~ una ra-
el bienestar progresivo de la colectividad. pi4a industrialización agrícola. Esto .era indispensable
Es. pues, en la naturaleza orgánica del régimen ca- pl¡ta la existencia del Estad? proletario, contra e! ~ue
pitalista, donde se deben buscar las causas de la crisis. la agudeza creciente de la cnsis del mundo burgués Iba
Está en la estructura y en la vida del régimen soviético a concentrar los esfuerzos de todos sus enemigos. .,
la ineluctabilidad de su progreso. Pero la transformación económica del Estado SOVIC-
54 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 55

tico se imponía aún fuera de aquel hecho. Por un lado dad. "Si permanecemos en la pequeña economía agrícola,
para e~ desenvolvimiento de la clase proletaria y pal~ aún como ciudadanos libres sobre una tierra libre. no rea-
su meJ_or porvenir: I?or el otro, para la elevación de la lizaremos ningún progreso." Por eso, ya desde los años
campa~a d~sde .un sistema de cultivo insuficiente para más ruinosos de la guerra civil, Lenin pensaba y elaboraba
l~s exigencias siempre mayores de la población, a un un plan de electrificación que debía vivificar regiones in-
SIstema de cultivo que debía permitir la explotación fe- mensas de la nueva Rusia y crear recursos incalculables pa-
cunda de los enormes recursos naturales, y levantar ca- ra el desenvolvimiento de la industria y de la agricultura.
da vez. más el nivel de la vida económica y general del La explotación de los yacimientos de materias primas
c~m~e.slUado. Transformar industrialmente la campaña, en las que el territorio so\'iét~c.o es riquísimo .dará 1<;>5
significaba pues, levantar el nivel de existencia del medios necesarios para la creacion de una vasta industria
campesino; e~to significaba conservar entre él y el obre- en manos de la masa proletaria. Y ésta. que había ya
ro, aquella ligazón que se había revelado tan fecunda dirigido y ayudado las poblaciones agrícol;:¡s dur~nte los
en l?~ años pr~ce~e~tes, y hacerla inquebrantable. En con- años de la guerra civil, y las había sostenido y guiado en
clusión esto significaba consolidar y acrecer la potencia el período de la reconstrucción agrícola, conseguirá li-
del ~stado proletario por la unión y por el progreso garse todavía más con la masa campcs~na. por la meca-
continuo de toda la población trabajadora. nización de la agricultura. Las pcquenas y pobres em-
Una palabra ~odavía sobr~ este punto, para tener bien presas campesinas desaparecerán y serán reemplazadas por
netas. ant~ l?s oJo~ las premisas que esclarecerán el curso la gran empresa colectivizada e industrializada. pe esta
ulteno.r rápido e lmpe~uoso, de los acontecimientos que manera las relaciones entre el proletariado de la ciudad y
condujeron .a la conquista total de la colectivización. de la campaña entrarán en una fase nueva y más inten-
En los discursos ~ en los escritos de Lenin, del hom- sa. porque llegarán a ser verdaderamente relaciones de tra-
bre que mejor qu~ ningún otro había comprendido a los bajo y de producción. Mientras que en el mundo bur-
campesmos'y habla as~mido ante la Historia la tarea de gués el capitalismo industrial se encuentra en una con-
hacerl.os salir de las miserables condiciones de vida y de tradicción aguda de intereses con el capitalismo agríco-
trabajo en la~ que. se encont~aban por todas partes. se la. en el mundo soviético. el progreso de la industria y
encuent,ran afm~aCI?neS que tienen la claridad y la fuer- el de la agricultura se unirán en interés de toda la colec-
z~ de ordenes. MIentras el campesino -declaraba Le- tividad. creando una fuente de prosperidad común e in-
n!n-, I?~rm~nezca ligado a su pequeño lote. permanece- extinguible.
ra también ligado a su fatiga enorme y a su miseria in-
EL PLAN QUINQUENAL
curable. Le es imposible salir de su miseria por medio
de la pe9-ueña economía." Tales son sus palabras.
Las riquezas d~l suelo en los paíse~ ~JUrgueses no per- Era en torno de estos principios y para llegar a su rea-
tenecen alcampesino: ellas son adquiridas y explotadas lización. que se acentuaban las discusiones en las reunio-
p.or el. capitalismo. Pero también en el régimen que na- nes y en la prensa soviética. El XIVQ y XVQ Congresos
clOnahzo. las tIerr~~, solamente la industrialización agrí- del Partido Comunista de la Unión de los SOVIets. en
cola. la mt~oduccIc:n. y el uso cada vez más extendido 1925 yen 1927, los hicieron objeto de una discusión do-
de los medios mecarucos, podían hacer entrar en la es- cumentada.
fera de los terrenos productivos, las amplias zonas incul- El Estado soviético había constituido un organismo
tas y aumentar el patrimonio productivo de la colectivi- poderoso. el Gossplan, que fijaba con una precisión cíen-
tífica los alcances de la producción general, del proletariado de. la ~~a, de los ~ampesin?s más
cada año, las perspectivas del año siguiente. Pero había olucionados y de sus mstituctones. ¿Donde habla con-
Ilegado la hora de recoger todas las experiencias, los es- guido la fuerza de elevarse a cálculos que no eran ya
tndios y las búsquedas realizadas, los frutos mismos de os del miserable salario y del pobre presupuesto de una
la evolución alcanzada por las masas proletarias y carn- tXplotación campesina. sino que abrazaban todo el de~-
pesinas. eavolvimíento de la usina y de una gran empresa agn-
He aquí la grandiosa obra del Plan Quinquenal, es cola?
decir. del programa preciso y concreto de construcción La respuesta es simple. La usina no es más extraña
económica y social, que debía ser realizado de 1929 a para el obrero, la gran empresa agrícola no lo es para el
1933. Este plan no era una deliberación improvisada campesino. Una y otra les pertenecen.
por los órganos dirigentes del Estado soviético, sino la El obrero soviético pudo comprender rápidamente. que
continuación y la realización lógica de las ideas que lo al progreso de la usina correspondía un paralelo mejora-
habían animado en su origen. miento de su existensia: se sintió. pues, impulsado a es-
Era el resultado de la colaboración real y convencida tudiar su desenvolvimiento. El campesino que tenía an-
de todas las fuerzas vivientes del país, intelectuales, obre. te sus ojos el ejemplo de los koljozes y de los sovjozes
ras. campesinas. de las instituciones de base y de los or- capaces de extender el cult~vo hasta amplias ~onas anta-
ganismos centrales. ño infecundas, de producir con mas intensidad y con
¿Qué significan estas palabras? debe preguntarse -me menos trabajo en comparación a la pequeña empresa. se
paeece-i--, el lector. Y comprendo porqué. sentía naturalmente impulsado a hacer suyos los proyec-
En el mundo burgués el obrero no tiene ninguna in- tos de la industrialización agrícola.
clinación a interesarse por lo que hace el capitalista; que Así, salieron de las usinas proposiciones de amplía-
agrande y que mejore su industria o no, le es indiferen- ción de construcciones nuevas y de perfeccionamientos.
te. Sabe que su suerte no cambiará; y que si cambia se- De los koljozes y de las organizaciones campesinas sur-
rá para empeorar. La usina le resulta extranjera. La su- gieron los proyectos de la transformación de la ca~pa-
porta. para vivir; pero lo más frecuentemente. la odia. fía, por medio de máquinas. tractores, abono.s..sanearmen-
La situación no es más feliz para el campesino, quien, en tos. Las grandes cifras llegaron a ser familiares al tra-
los países burgueses. es todavía más miserable. No hace ba iador de la usina, y de los campos, como en el mundo
otra cosa más que vigilar. día y noche, su lote de terre- burgués lo son al capitalista. quien, ciertamente. no es ~i
no. que riega con el sudor de su frente, y no consigue más inteligente ni más empr~ndedor. Y estas ,gr~ndcs c~~
progresar! Todo cuanto el capitalismo agrícola orga- fras correspondiendo a l~ visión del. desenvolvll~l~nto P;l-
niza y realiza para aumentar su provecho, el campesmo gantesco que la industna y la agncultura sovicticas de-
lo observa de lejos y lo terne como a enemigo. Tarde o berían alcanzar, elaboradas, perfeccionadas. armonizadas
temprano, el egoísmo del capitalista conseguirá devorar ambas, se tradujeron en el gran Plan Quinquenal del cual
también su tierra. un sabio, que debía llegar a ser Comisari? del pueblo.
En, semejante situación comprendo que se debes abrir pudo escribir que era la obra nueva y ad~lurablc de toda
los .0Jos bien grandes leyendo que en la Rusia revclucio- la colectividad regenerada por la Revolución de Oct?~re.
nana por el contrario, el Plan Quinquenal, es decir, el Este Plan se apoya sobre el pivote de una fortísima
proyecto más colosal que se haya hecho jamás para la colocación de capitales de la que la Uni~'lll d.e ~os So-
transformación de un gran país, surgiera de la colabora. viets se había ya hecho capaz y que debla rriplicar la
58 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 59

cifra representada por las colocaciones efectuadas en los


cinco años precedentes. EL CAMPESINO MEDIO
De la suma gigantesca de sesenta y cinco billones de
rublos. la parte relativa a la industria debía ser cuadru-
plicada, pasando de cuatro billones a dieciséis billones; Yo estaba lejos de la Unión de los Soviets cuando se
y la parte a colocar en la agricultura debía pasar de trece publicó ese Plan, que tiene algo de fantástico en su gran-
billones a más de veintitrés billones de rublos. diosidad, y que desde los cálculos severos de la prepa-
Ante todo pues, la industria extractiva para la pro- ración venía a luz para concretarse en la realidad. La
ducción de las materias primas y la industria eléctrica: prensa burguesa de todos los países se vió obligada a
en seguida la industria pesada: que debe proporcionar los hablar del entusiasmo con que las masas obreras y cam-
medios para la producción. La industria ligera que pro- pesinas le acogieron. Moscú, las ciudades industriales, las
vee a la consumición debía hacer lugar en primera línea usinas, las aldeas, se adornaron de banderas rojas y toda
a la parte mecánica, química, constructiva, etc. De estos la atmósfera pareció entonces inflamada y empurpurada.
medios de producción proporcionados por la industria Naturalmente la misma prensa habiéndose habituado a es-
pesada, la mayor parte. máquinas, tractores. abonos quí- cribir que todo lo que pasa en el mundo soviético es ar-
micos, instalaciones eléctricas, debía ser empleada en las tificial, trató inmediatamente de burlarse de las razones
campañas. Al mismo tiempo, sumas igualmente gigantes- de este entusiasmo. En cuanto a mí, inmediatamente
cas debían ser destinadas a obras de saneamiento. de irri- 10 explico al contrario perfectamente.
gación. de desmonte, para el aumento del capital zootéc- Yo no hablo del obrero que debía sentirse transporta-
nico. para la creación de instituciones agrarias, en fin, do hacia años de vida y de trabajo llenos de atractivos.
para agrandar todas las bases de una industrialización porque él hubiera sido el primero en ver y gozar de esta
agrícola sólida y potente. transformación industrial que, expandiendo la riqueza
Por ejemplo, sólo para la mecánica agrícola, el pro- en el país debía llevarlo a un nivel superior de prospe-
grama del Plan disponía inmediatamente de ciento ochen- ridad en interés de todos los trabajadores. Hablo del
ta millones .de rublos para acabar las usinas de Rosrof, campesino; e imagino lo que debió pasar en las campañas
para construir otras en Ukrania y para una fábrica de cuando la masa campesina se dió cuenta de que un flujo
máquinas en Omsk. Pero además de esto. concretaba y tan potente y tan nuevo de energía iba a e xpandirse en
financiaba el proyecto para la realización de una instala- esas inmensas extensiones de tierras incultas, para cam-
ción de las famosas usinas Putilof en Leningrado para biar su aspecto y desvanecer su triste recuerdo.
das una producción anual de diez mil a veinte mil trac- El campesino pobre, es decir, el campesino que veía to-
tores. davía su lote de tierra falto de medios para llegar a ser
Al mismo tiempo el Comité Ejecutivo Central y el productivo, pese a la ayuda de la cooperación y del Es-
Consejo de la Unión, aprobaban la construcción de dos tado. y que debía trabajar a menudo como asalariado en
colosos más en el U ral y en Ukrania para tractores de casa de otros campesinos para ganar lo indispensable para
quince. veinte y cincuenta H. P., de manera que en poco su vida, era llevado por esta realidad a desear y envidiar
más de dos años, el Estado Soviético debía pasar. en la granja colectiva. Esperaba sólo el momento de poder
cuanto a tractores, casi a la vanguardia de todos los paí- formar parte de ella. La nueva, pues. del Plan que des-
ses del Mundo. tinaba a la campaña billones de rublos en máquinas. e.n
trabajos de saneamiento, en aumento de capital zooteCll1-
LA COLECTIVIZACIÓN DE LO) CAMPOS 61
60 GUIDO MIGLIOLI
partes ligado y esclavizado al gran propietario y al cam-
co, p~ecisamente par~ salir ~l encuentro del deseo y de la pesino rico, aunque lo marquen en carne viva cen la ga-
necesidad del campesino mas pobre y conducirlo hacia la
rra de su rapacidad.
gran emJ?resa agrícola. debió haber brillado a sus OJOS Naturalmente toda la línea política del Estado Sovié-
con. el mismo ~ncanto que el decreto histórico que nacio- tico va en sentido contrario a la táctica seguida por el
nalizaba las tierras, y las afectaba para su utilización
régimen capitalista. Mientras que se formaba y se mul-
por todos aquéllo~ que las hubiesen trabajado. tiplicaba el campesino medio, es decir. el que vive de su
Pero el c~t;1pesln? pobre. no representaba la mayoría
granja trabajada sobre todo por sí mismo y por su pro-
de la población agrícola. Diez años después de la Revo-
pia familia, se desenvolvía también en una medida siem-
lución de Octubre, gracias a los esfuerzos sobrehumanos
pre creciente la directiva polít~ca qu~ debía separar a~ cam-
cumplidos por el Estado para elevar la suerte de las ma-
pesino del kulak y que debla rápidamente aprOXImarlo
sas agrícolas •. su más. fuert~ núcleo estaba representado
y unirlo a la masa de los ~~mpeslnos me~lOs puest,?s
por el campesino medio, quien, según el Plan, constituía
el 60 ro de, la población rural. El campesino medio.
como dirigentes en la cooperación y en los SOVIets. Esta l~-
gazón debía hacer más difícil y casi imposible al carnpesi-
sea por el numero. sea por el hecho de que disponía de
no medio la cristalización de una mentalidad hostil al
l,a .mayor parte de 10~capitales .mo?iliarios en ganado y
campesino pobre. y debía formar con unos y con otros
u.ttles. sea porque tenia la experiencia de un trabajo con-
una masa dispuesta y pronta a seguir la obra del Estado
tinuado de muchos años en su granja, era uno de los ele-
con simpatía Y entusiasmo. Con su gran sabiduría Le-
~en.tos más interesantes de la campaña para el desenvol- nin había dicho: "Diez o veinte años de relaciones jus-
virrnento de l.a colecti.vización. Si no se hubiera gana-
tas con los campesinos, y la victoria está asegurada ... "
do al campesino medIO. pa~~ la id~a de .esta gigantesca U n poco más de diez años bastaron para demostrar en
t~ansformaclon. su realización hubiera Sido casi impo- la Unión de los Soviets que estas justas relaciones. a tra-
sible.
vés de dificultades y de peligros inexpresables habían
He aquí un punto en el que la doctrina y la táctica
sido admirablemente realizadas. Quienes fueron de opi-
del Es~ado So~iético iban a ser puestas a prueba. El
nión contraria, habían previsto que los campesinos me-
campesino medio, aún en el régimen capitalista, consti-
dios, es decir, la mayoría de la población agrícola, debían
tuye la masa sobre la que recae toda la atención.
ser hostiles a la realización del Plan que proyectaba la
. El régimen capitalista que ha dividido una parte de la liquidación de la pequeña empresa rural. Por el contrario
tierra y ha formado pequeños agricultores. ha hecho esto
el campesino medio la acogió con una convicción y un
sobre todo con el objeto de tener un muro de defensa
entusiasmo no menos grandes que los del campesmo po-
c?ntra los asaltos de los campesinos pobres, de los sin
tierra y de la clase proletaria: Todo. régimen capitalis- bre.
Su preparación y su madurez se había? efecruado ca~i
ta: aunque explote al campesino medio hasta su último
imperceptiblemente. De las dos tendenClas del campesi-
aliento, tr~ta c;le tenerlo ligado a su suerte y en sus pro-
no, o para servirse de la neta expresión de Lenin de "las
pla~ orgam~aclones económicas y políticas. Es del cam-
dos almas" que hay en él, - la de propietatÍ? que 10
pesino medio que saldrá e.l campesino rico. avaro y es-
retiene atado a un magro lote de terreno al precio de to-
peculador. Pero la. mentalidad que el régimen capitalis-
dos los sacrificios y que lo vuelve avaro, especulador y
ta ~,a formado :U1dadosamente en el campesino medio. traficante; y la de trabajador por la que se ve impulsado
hacle.ndolo extrano y hostil al campesino pobre y al pro
a orientarse hacia las luchas y las conquistas del proleta-
letario, lo mantuvo y lo mantiene todavía casi en tedas
62 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 63

riado--, la obra del Estado Soviético había concentrado


t?dos sus esfuerzos para el desenvolvimiento de esta úl- LA LUCHA CONTRA EL KULAKISMO
tima, ~on la sabia perseverancia del herrero que forja el
metal incandescente.
Se debe prestar una gran atención a este hecho, por-
Es por ello que en las regiones más avanzadas desde que el campesino que vive en las nieblas de un mundo
el punto de ~ista de .la técnica y de la organización, tales
agrícola completamente diferente, donde comienza apc-
com?, Ukrania, el bajo y medio Valga, el Norte caucásico, nas a formarse en el campesinado medio, bajo la presión
par~lo de los campesinos medios, al anuncio del Plan
de la miseria, la conciencia de que su deber y su verda-
Qum9ue~,al, el impulso más fuerte para proceder a la
constitución de nuevos koljozes, especialmente bajo la for-
dero interés están en solidarizarse con las masas de les
campesinos pobres contra los grandes propietarios y
ma de "art~l,es"" ~n f,orma de preparar las grandes empresas contra los kulaks, no podrá comprender totalmente Jo
para la, utlhz~clOn inmediata de los medios que el Plan
les habla destinado. que pasa en la nueva Rusia hacia la segunda mitad de
1929, y en los primeros meses del año siguiente. Ade-
Así se _explica porqué, mientras que la estadística de
más la prensa burguesa trató de dar solamente un eco
las p~quenas empresas agrícolas, unidas en asociaciones
colectivas es de 286.000 en 1927 y se eleva a 590.000 alterado y falso de esta página de historia. Son los me-
e~~1928, después del anuncio del Plan y de la repercu- ses largos y ásperos de la lucha, de una lucha cruel a
menudo feroz y sangrienta, que los kulaks entablaron
sion profunda y vast~ que tuvo entre los campesinos po-
bres y medl<;>s,el numer~ de las empresas individuales en los campos soviéticos y a la que respondió una ac-
ción vasta y enérgica que, en algunas regiones donde la
que se f,undleron en koljozes se haya inmediatamente
quintuplicado y haya subido a dos millones ciento trein- colectivización se había extendido ampliamente debía
ta mil. llevar a la liquidación total de esta clase de campesinos
Con el pasaje del campesino medio a la colectivización enriquecidos.
de las ,cat;npañas s~)Viéticas, comenzaba, pues, un gran (La conducta del campesino medio, favorable y deci-
a~O?teclmlento social. El campesino medio, presa co- dida a la colectivización, aisló definitivamente al ku-
diciada pO,r e~ kulak y el gran propietario en los regí- lak, Este último entrevió su fin próximo por una
menes capltah~tas, se ligó en la más íntima solidaridad razón evidente de orden técnico: no se podía constituir
co~ el campesino pobre y se enroló en el Estado prole- la gran empresa agrícola sobre el tipo del "artel", aso-
tan? Se preparaba a abandonar su lote de tierra y su'> ciando las granjas de muchos campesinos para formar el
capitales para transmitirlos y fundirlos en la gran em- plan de una empresa industrializada, si se dejaban vivir
pre~a en la que debía asociar su trabajo al de los carn- entre ellos las granjas de los kulaks. Además el ele-
pesm~s menos dotados para aprovechar con ellos de las mento de explotación en los empréstitos, el comercio, el
ventajas de la empresa industrializada, potentemente trabajo, hubiera escapado siempre al kulak. Pero este
apoyada por el, E~tado. Iba, pues, a llegar a ser una de especulador sórdido, que había obrado emboscadamf'n-
l~s, pal,apcas mas importantes para el éxito de la calec- te, deslizándose entre las leyes que 10 herían, no se re-
nvización. signó a su destino, a su castigo, Tentó la ofensiva 'f
las instituciones cooperativas. Los koljozes que para él
representaban la trinchera enemiga, fueron su blanco.
Durante mi estada en las aldeas soviéticas en el es-
65

ses entonaron lan¡enttciones lacrimosas contra 13 pcrse-


tío de 1930. me enteré directamente por los pa cución bolcheviqui. Sobre este punto también es muy di-
colectivizados de cómo el kulak había sido feroz y e'!'
fere!\te.
sivo contra ellos. cuando en grupos. aún los campMinos El Estado soviético ha procedido por etapas y progre-
medios se dirigían entusiastas hacia la colectiviza • sivamente en su lucha contra el kulakismo: de la com-
El kulak quemó sus casas; envenenó las aguas para ~ prensión y del rechazo hasta su liquidación como clase.
tar el ganado; atacó a los dirigentes del movimiento Aún después del anun~io del Plan: cuando en lo~ cam-
colectivista yendo hasta el asesinato. pos se desenvolvía un intenso movimiento campesino fa-
••
iExageraciones. invenciones!" Con estas palabrMi vorable a la colectivización, no abandonó su idea de
la prensa anti-soviética acompañaba su crónica, siempre apretar, de restringir cada vez más la esfera de ~c~ión
alterada, de los episodios. Pero estoy seguro de estar ~ y de influencia del kulak, sin pasar por esto a medidas
lo cierto cuando afirmo que, si yo no hubiera sabido de de orden administrativo y político, que tendieran a des-
boca misma de los campesinos la verdad de los heches, truir bruscamente esta clase de parásitos y de enemigos.
probando el encarnizamiento bestial con el que los ku- El kulak debía ser definitivamente vencido cuando la co-
laks respondieron a la propagación en los campos de la lectivización hubiera alcanzado la fuerza y la amplitud
idea colectivista, 10 hubiera comprendido igual. Me bu- necesarias para eliminarlo. sin ningún peligro para el ci-
biera asombrado de que hubiera sido de otro modo. Por- elo de la producción agrícola. _
que yo lo he visto en mi país, 10 he constatado en los El Estado soviético no obra por impulso de vengan-
campos donde con los campesinos pobres y los asalaria- za, sino según las exigencias del interés colectivo.
dos yo he luchado contra el fascismo; el ser más vil y
más violento de la lucha fascista, ha sido precisamente el DOS LEYES DE 1929
campesino enriquecido.
Este miserable se complacía en herir, en asesinar, en Hay dos leyes de la primera mitad de 1929, que, a es-
destruir las instituciones de la cooperación campesiaa: ti! propósito merecen ser conocidas. Una de ellas esta-
en herir a los dirigentes en sus intereses, en su existencia. bleció quié era verdaderamente el kulak: esto coo; e~ cb-
El elemento más criminal de las bandas fascistas, que el jeto evidente de impedir que los organismos admm~tra-
gran propietario y el gran industrial subvencionaban con tivos y agrícolas especialmente en las aldeas. pudl~ran
la protección del Estado, estaba formado por esté: burgae- caer en el error de considerar como kulaks a campesmos
sía rural. venida de la capa campesina, y crecida en ri- que no lo fueran.
queza y en potencia solamente por la explotación del tra- En los países de la Europa occidental~ donde ,e~ pro-
bajo ajeno, por el fraude, por la usura. greso agrícola ha hecho poslble, el CUl~lVOfamiliar de
veinte o treinta hectáreas con sistema intensivo, se ha
La prensa capitalista. como siempre, también en mi t tendido la convicción de que en la nueva Rusia las
país negaba las hazañas de estos miserables y ocultaba características determinantes de si un campesino pertenc-
la responsabilidad de tantos crímenes contra las pobla- cia o no a la categoría de los kulaks era precisamente
ciones pobres de la campaña; de igual modo ella acusó la extensión de terreno de que disponía y el capital em-
al Estado soviético de exagerar el alcance de la resistencia pleado en su granja. Esta falsa convicción es al~ntada
y de la lucha de los kulaks contra la colectivización. para todavía hoy por la prensa burguesa. a fin de excitar la
sacar de ello pretexto de medidas radicales que los hirie- aversión <le los campesinos menos pobres contra la ex,
ran y liquidaran para siempre. Y estos diarios burgue-
66 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 67
periencia colectivista de las campañas s,?,:iétj~as. ~o. Con en casi todas las aldeas el pope tenía terreno para culti-
mucha discreción un decreto del Comité Ejecutivo .C~n. var; pero esto le sirvió en la mayoría de los casos para
tral de mayo de 1929, fijaba en tér!ll~nos ,muy distin- solídarizarse con el kulakismo, cuya suerte hubiera dcbi-
tos las características que debían distinguir al kulak. do seguir.
Ellas no atacan a ninguna familia campesina por~ue sea
Mientras que por medio de esta ley el Estado sovié-
acomodada y sólida en su economía, sino que hieren al
tico intervenía para evitar en los campos el peligro de
kulakismo por una razón bien diferente y de naturaleza
que se considerara como kulaks a quienes no tenían ni sus
profundamente moral y so:ial. , . características ni sus defectos, por otra ley sometía a una
(El kulak es aquél que qUle~e v1v~r explotando const<1,n-
última prueba el "alma" de especulador del campesino
temente el trabajo y la fatiga aJ,enas. La ley co~cr, ~a enriquecido. He indicado ya cómo desde el comienzo de la too-
desde un principio tres circunstancias que s~ponen, mev~
NEP. severas disposiciones habían sido tomadas para im-
tablemente esta explotación por el .c.ampes~no ;nr~quecl-
pedir los abusos en los casos de locación y de contrato de
do. Quedan indicadas: P?r la P?SeSlOn de mst.:hac1ones. e
mano de obra asalariada, tolerados por el Código Agra-
instrumentos para una industria ac:esona, como moli-
rio de 1922. Estas disposiciones llegaron a ser cada vez
nos, fabricación de conservas, de acelt~, etc.; por la po-
más severas contra los kulaks, para quienes, por el Có-
sesión de máquinas agrícolas que alquila a o.t~os campe-
digo de 1928, el arrendamiento eventual de la tierra es-
sinos mediante cierto interés; por la poses1on, de tona
taba sancionado por su confiscación inmediata. Sin em-
granja provista' de un número de locales superior a sus
bargo, el kulak podía aún contratar mano de obra asa-
necesidades, de manera que puede ceder una parte ~n .l?- lariada.
cación mediante el pago de un alquiler. Esta enunciacion
de la ley soviética es taxativa; pero es claro que S? V310r Una ley del mes de febrero de 1929, trataba de medir
consiste en que pone de manifiesto que el campesino en- hasta qué punto podía llegar el campesino enriquecido,
riquecido, en cada uno de estos casos, trata de ~~~ar fue- ya sujeto por fuertes impuestos, ya eliminado de toda
ra de su trabajo, y especulando sobre el sacrificio y la ventaja de la cooperación, y pese a todo, resiste aún
labor de otro) '. • y tenaz en su actividad de explotador. Esta ley le permi-
He aquí 10 que caracteriza al ~ulak1smo, y 10 que el tía aún contrat mano de obra asalariada, pero le sometía
campesino trabajador de cada pais debe rec<;Jnocer co~o a tales cargas y a condiciones tan severas, que aún sin sa-
algo mortal que se en~o.sca en to~n,? de s';l V1d~}.angran- lir de la esfera de la justicia, este contrato era casi im-
dala y tornándola estéril. U na última d1S1?oSlt.lOnde la posible.
ley soviética, pone todavía más al descubierto es~a n~- Para el kulak el campesino asalariado contratado debía
turaleza parasitaria y venenosa del campesino enriqueci- ser considerado como el obrero, y sus salarios, horas de
do. Ella definió, sin más, como una empresa. de kulak, trabajo, seguros sociales, vacaciones, indemniza CLOnes,re-
aquélla cuyos miembros practiquen el comercio, la usa- glamentados exactamente según el Código del Trabajo.
ra, o bien tengan otras rentas que no pr?ven~an de IiU La ley dice: "Los kulaks practican una industria. deben
trabajo. En este número e~tán comprendidos igualmen- pues, responder del campesino que trabaja para ellos, co-
te, los ministros de cualquier cult<;>.. A este respecto, es ~o el Estado Soviético responde de los obreros de las
necesario recordar que aun los mm 1Stros del culto pv- l11dustrías del Estado." Ley orgánica; ley muy moral,
dían ser incluídos en las asignaciones de tierra, una vez que penetró como las banderillas del torero en el cuero
satisfechas las demandas de los campesinos. En efecto' del animal, convertido ya en feroz a la vista de la ban-
68 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 69
dera roja. El kulak, con todos sus aliados y especialmen- llenes: y la producción de cereales de 222,2 millones de
te el pope, había leído en esas dos leyes que le herí.an y quintales a 267,3 millones. En algunas regiones produc-
lo aniquilaban su sentencia de muerte. ycomo el animal, oras de trigo donde se habían concentrado más la aren-
apuntó los cuernos para una lucha final desesperada. cíón y el trabajo de los organismos del Estado, y de las
masas campesinas para resolver el gran problema del pan,
LA EVICCION DEL KULAK paralelamente a ese flujo de fuerzas financieras y mecá-
nicas, desbordaba el de los campesinos pobres y medios en
Algunos meses después, el Estado soviético se veía obli- marcha hacia la colectivización. La hora histórica de la
gado a lanzar un decreto "para ayudar a las personas y liquidación del kulak como clase iba bien pronto a sonar.
a las empresas que habían sido objeto de la violencia de A las masas campesinas que la habían preparado, ha-
los kulaks", Es el documento que proclama la verdad ciendo frente al ataque de los kulaks y rechazando sus
sobre esta etapa de la gran batalla de las poblaciones asaltos al precio de su sangre, la ley soviética del 16 de
agrícolas de la Rusia soviética para libertar sus campos noviembre de 1929 daba el testimonio de la solidaridad
de los detritus del capitalismo agrario y hacerlos entrar en concreta y generosa del Estado proletario. He aquí el ar-
la nueva era de la colectivización. tículo 1Q: "En caso de mutilación y de muerte causadas
En esta fase, el Estado no había intervenido todavía por la violencia de los kulaks, las víctimas y sus fami-
con toda la potencia y con toda la fuerza de su autorr- lias serán protegidas de esta manera: si la víctima esrr-
dad. Perseverando en la justeza de su directiva, desde el ha asegurada en seguros sociales, la caja acordará la pen-
anuncio del Plan Quinquenal había multiplicado sus es- sión más considerable; si la víctima no estaba asegurada,
fuerzos a fin de que su realización en el dominio agríco- la pensión será acordada bajo forma de asistencia social
la e industrial fuera completa; a fin de que los cálculos en las mismas medidas superiores ya reconocidas a quien
mismos del Plan, aunque gigantescos, fueran sobrepasa- combate a los contrarrevolucionarios."
dos. Las masas obreras, juntamente con las masas carn- Otros artículos garantizaban la protección absoluta
pesinas, habían ayudado la obra del Estado con una 1'1- para los hijos de los mutilados o asesinados por los ku-
sión y un impulso indomables. laks, y todos los privilegios de asistencia a las escuelas
Los resultados de los años 1928-29 y 1930, consi- primarias. a los institutos técnicos y universitarios. El ar-
guieron en conjunto sobrepasar todas las J?reyisiones. La tículo 79, dice: "Si los kulaks han dañado o destruído
colocación de capitales en el renglón socializado ~e la los bienes de una empresa colectiva, o de una persona que
economía soviética, comprendiendo en él los capitales ha luchado contra la clase de los kulaks, los "Sosstrakh"
colocados en los sovjozes y en los koljozes, que se ha- (seguros del Estado), los indemnizará enteramente de
bía previsto como de 1~, 6 billones de rubl~~, subían por sus pérdidas".
el contrario, a 13,8 billones. La producCl~:>nen .bruto La ley del 16 de noviembre de 192 9, tiene diez aro
de la industria comprendida en el Plan, (industria po;:- tículos, vibrantes de la pasión con que Lenin escribía las
sada e industria ligera), planeada en 29,5 billones. su- disposiciones del Estado para socorrer a las víctimas de
bía ella también a 30,5 billones de rublos. Toda la parte la guerra civil. En el texto mismo de los artículos se re-
agrícola máquinas, abonos, semillas, ganado, sobrepa- cuerda la resistencia y el heroísmo desplegados en esos
saba co~siderablemente toda perspectiva. Por ello la su- años trágicos por las masas obreras y campesinas. La ha-
perficie sembrada que había sido calculada para esos dc:s talla contra el kulak no fué, en efecto, más que un ccm-
años en 239 millones de hectáreas, pasaba a 245,8 mi- plemento.
70 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 71

Algunos meses después de la publicación de la ley pa- los reductos del capitalismo agrario, en una parte tan ex-
ra el sostén de las víctimas del kulakismo, un decreto tensa de las campañas soviéticas, no fué y no podía ser
del Estado venía a coronarla. Por este último el Estado verídica mente reflejada por la prensa burguesa. Esta se
abandonaba la línea política de rechazo, es decir, de pre- escandalizó de las disposiciones tomadas por Moscú que
sión continua contra el kulak, que había durado años, confiscaban los bienes de los kulaks y deportaban tam-
para tomar la responsabilidad política de la liq uidación bién muchos miles de ellos a las tierras más lejanas, don-
definitiva de esta clase pérfidamente enemiga a partir de de para vivir deberían trabajar como todos lOS demás
las regiones donde la colectivización había congregado campesinos. Esta conducta legítima y generosa del Es-
tal mayoría de la población agrícola que se la podía con- tado soviético hacia adversarios implacables de las ma-
siderar como total. Es el decreto del mes de febrero de f- sas obreras y campesinas, contra las cuales 1".0 habían
1930 el que trata precisamente de las medidas aptas pa- vacilado en desatar una lucha sangrienta, fué pintada
ra la consolidación de la construcción socialista en las con los colores más feroces de la tiranía y de la perse-
regiones totalmente colectivizadas, y de la lucha contra cución.
los kulaks. Los dos términos se conservan ligados, por- Nadie se escandalizó en la prensa capitalista del nú-
que ambos se integran. mero mucho más considerable de campesinos a quienes
El decreto. breve y claro, es verdaderamente histórico. el hambre y la miseria, provocados por la opresión del
Anula la ley que había permitido y tolerado el contratar régimen político de su país, obligaban a emigrar de sus
mano de obra asalariada, y fija la regla absoluta de que aldeas, para buscar un abrigo y un refugio en otra tie-
en las regiones de sistema agrícola colectivista toda loca- rra, casi siempre avara y madrastra. Y mientras que es
ción de tierra y contrato de mano de obra son abolidas la crónica del día, de hoy mismo, de cada hora, el terror
para siempre. Además da plenos poderes a las autorida- por medio del cual se responde a la miseria qUE'no pide
des locales de estas regiones colectivizadas a fin de que to- más que trabajo y pan a gobiernos representantes de la
men todas las disposiciones necesarias para la liquidación violencia, todo este terror, el más fanático y el más cruel,
definitiva de los kulaks comprendida en esto la confis- se le encontró en la Rusia de la colectivización, en esas
cación total de sus bienes y su expulsión de la región. jornadas en que las campañas se depuraban de los ele-
El Estado soviético afirmaba de esta manera que habla mentos que Lenin había justamente definido como "los
llegado el momento en el que, por todas partes, donde explotadores más brutales y más feroces".
las masas campesinas hubieran continuado su desenvol-
EL OCTUBRE DE LOS CAMPESINOS COLECTIVISTAS
vimiento hasta pasar compactas y decididas a la forma su-
perior, del punto de vista social y técnico, de la agricul-
tura colectivizada, se cumplía el más grande paso ade- Durante mi estada del estío de 1930, me proponía
lante dado desde la Revolución de Octubre. El Estado so- tratar de conocer la verdad sobre la lucha que se desarro-
viético colocaba entre sus tareas principales la de alejar lló especialmente en las regiones totalmente colectiviza-
de esas tierras hasta el más lejano recuerdo del someti- das. ¿Por qué medios y por qué métodos se había efec-
miento del campesino a la dominación y a la opresión tuado la confiscación de los bienes de los kulaks? ¿En
del capitalista. Los ojos del campesino colectivista de- general, cuál había sido su suerte? En muchas aldeas he
bían posar allí su mirada amplia y serena como en el examinado, en el Soviet local, documentos sobre la li-
alba tranquila de una primavera soleada. quidación de esta clase de campesinos enriquecidos. Re-
Así la verdad de esta última fase de la batalla contra sumo el resultado de estas búsquedas con el recuerdo bien
GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 73
72

preciso de lo que supe en Nova-Alexandrovka, una en- cluía su relato diciéndome: "Hace mucho que esperába-
cantadora aldea de Ukrania que, como lo indica su nom- mos esta hora! El kulak nos recordaba constantemente
bre, había sido enteramente reconstruída, y' donde casi con su figura y su obra dañinas, a ese gran propietario
la totalidad de la población rural se hallaba englobada que la Revolución de Octubre hizo desaparecer para siem-
en el koljoz. pre. El también debía desaparecer como clase de explo-
Este artel, que se había dado el nombre simbólico tadores y de enemigos. Su liquidación es el Octubre de
de "Faro", había unido muchos centenares de economías los campesinos colectivistas".
individuales de campesinos pobres y medios. Todos sus iOctubre colectivista! He aquí dos palabras que 10
capitales muebles, útiles, animales de trabajo, habían si- explican todo. Ellas no ocultan sino por el contrario,
do colectivizados. El desenvolvimiento de la empresa. muestran, que este movimiento de masas agrícolas no
sea en el abono de-las tierras incultas, sea en la intensifi- podía únicamente mecanizarse en la ejecución de las dis-
cación de los cultivos, se desplegaba con un ritmo de más posiciones administrativas tomadas por los organismos
en más acelerado, entre la armonía fecunda de todos los competentes del Estado, puesto que surgió naturalmen-
campesinos. Fuera del artel quedaban, primeramente en te de los cimientos del alma popular, y traducía la pasión
una hostilidad sombría y oculta, en seguida en una acti- y el ardor, la impetuosidad inevitable y el odio ccnte-
vidad abierta y peligrosa, treinta y dos empresas de ku- nido durante largos años. Quien conoce las agitaciones
laks, que habían ejercido los años precedentes, sobre mu- de las poblaciones rurales en los momentos culminantes
chos de los campesinos de la aldea, una influencia sórdi- de su fiebre, puede comprender bien y explicar 10 que fué
da, ligándolos a ellos por el pequeño préstamo usurario esta fase de la batalla campesina soviética contra el kula-
y el trabajo asalariado. kismo.
Cuando fueron conocidas las directivas del Gobierno Pero yo quiero decir aquí otra cosa. Pude constatar
soviético, de comenzar la liquidación del kulakismo, los también interrogándolos y discutiendo sobre este hecho
campesinos de la Sociedad se reunieron, examinaron la con los campesinos soviéticos, que otro elemento obraba
situación de cada uno de sus kulaks y su obra, y deci- sobre su pasión y los impulsaba a la lucha. Ellos se ha-
dieron proponer al Soviet la confiscación tot ••1 e inme- bían dado cuenta de que el kulakisrno, contra el mal
diata de las 32 empresas, dejándole el cuidado de decidir se dirigían todos, tenía aliados potentes, tenía todas las
acerca de la suerte de los expropiadores. El Soviet con vo- fuerzas del capitalismo que del otro lado de la frontera
có a todos los electores de la aldea, y la proposición de la
soviética se solidarizaba con él.
Sociedad fué aceptada por unanimidad. Además de esto,
se decidió no expulsar a los kulaks de los alrededores, si- El comienzo de la liquidación del kulak como clase
no concederles una hectárea de tierra por cada cultivador. coincidía en efecto, con una gran ofensiva que el mundo
hectárea separada y alejada de las tierras del koljoz a fin burgués reemprendía contra la Unión de los Soviets
de que el kulak ensayara vivir de su propio trabajo. Se encendiendo de nuevo el fuego de la guerra. La Iglesia
eligió una comisión para que ejecutara esta decisión; y de Roma comenzaba su "cruzada" denunciando las per-
al día siguiente, casi solemnemente, toda la población se secuciones y la tiranía del régimen soviético, fingiendo
dirigía hacia las granjas que serían confiscadas para to- ignorar que el pope deportado no era el ministro del
mar posesión de ellas y transmitir todos los bienes de los culto castigado por su función religiosa. sino el sostén
kulaks al artel. de los kulaks y a menudo su agitador que acababa de
Uno de los jefes de éste, un campesino medio. con- ser eliminado de las campañas inflamadas por una vida
74 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 75

nueva. Al mismo tiempo comenzaba la campaña de la mo de la colectivización. ¿Por qué. pues, asombrarse
burguesía agraria. temblando entre los torbellinos de de que tratara al kulak como a enemigo? ¿Si en la pasión
una crisis irremediable. y acusando al Estado soviético de su defensa. no ha hecho sutilezas alrededor de los
como culpable de lanzar sobre el mercado europeo gran- términos dé la ley para aniquilarlo? ¿Si empujado por
des cantidades de trigo por debajo de su precio de re- la necesidad de responder a esta ofensiva del mundo
venta. causando así la caída de un producto de seme- antisoviético por una marcha vehemente de las masas
jante importancia; mientras que se sabe muy bien que hacia la colectivización. arrastró también a ella a ele-
la Unión soviética exportaba en 1929-30 una canti- mentos no preparados. olvidando así las directivas del
dad de trigo inferior en un tercio a la de los últimos Estado?
años de ante-guerra y que la caída de los precios en el
TRES DOCUMENTOS
mercado mundial del trigo. estaba ya muy avanzada I
antes del recomienzo de la exportación del trigo soviéti-
co. Desde los contrarrevolucionarios blancos hasta la Yo no me detendría sobre este último punto. de '1'1
Segunda Internacional, todo el ejército enemigo de la fluctuación de muchos miles de granjas individuales que
Revolución de Octubre marchaba inventando una cró- hacia el fin de 1929 y en los primeros meses del año
nica de "trabajo forzado" en las fábricas y en las tierras siguiente, entraron en los koljozes y salieron de ellos. si
donde el obrero y el campesino eran y son los árbitros este hecho no me proporcionara la ocasión de hacer una
absolutos de su trabajo. Era la reofensiva encarnizada observación que me parece importante. No existe en el
feroz, de la preparación de la guerra, para quebrar la mundo entero un sólo régimen. un sólo país, donde
Unión en su arranque de progresiva y victoriosa cons- cada acción quede sometida con tanta dureza. al análi-
trucción económica y social. sis y a la crítica abierta e implacable. La prensa bur-
En las campañas soviéticas no se ignoraba esto. guesa repitiendo a menudo que se oculta y se sustrae al
Vibraba en el aire el eco potente de esta intensa prepa- conocimiento público lo que pasa en la Unión Sovié-
ración de la guerra. El kulak al mismo tiempo que su- tica. afirma exactamente lo contrario de la verdad. La
fría los golpes que le expropiaban sus bienes y lo aplas- auto-crítica. es decir, el examen de todo acontecimiento
taban como clase. respondía cínicamente a los campe- en relación con la actividad de cada uno y las faltas
sinos colectivizados que la hora de su revancha estaba eventualmente cometidas. está inculcada en la vida sovié-
próxima. Me era casi imposible plantear una cuestión tica como el elemento principal de su propio perfec-
a esos campesinos sin que se me interrumpiera para pre- cionamiento. Y se la practica en gran escala, de alto
guntarme: "Qué piensa V. de la "cruzada" del Vatica- a abajo; implacable y siempre saludable.
no contra nuestro país"? "¿ Cree V. que el mundo im- Sobre las faltas y las desviaciones sobrevenidas en
perialista desencadenará la guerra para derribarnos y este grandioso movimiento de la campaña. que debía
aplastarnos? •• consolides la gran conquista de la colectivización. hay
El campesino colectivista no se engañaba al ligar la tres documentos de tal claridad que toda especulación
ofensiva armada con la que le amenazaban las fuerzas imaginativa del mundo burgués a este respecto queda
coaligadas del capitalismo. a la obra que estaba cum- desvanecida como una sombra.
pliendo en sus tierras. Debía librarlas del último y El primero es el famoso articulo de Stalin. aparecido
más tenaz aliado del capitalismo, a fin de qUGellas pu- en ~arzo de 1930. y cuyo título es máxima mente ex-
dieran transformarse y fecundarse seguramente al rit- presrvo: "Nuestros éxitos se nos han subido a la cabe-
LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 77
76 GUIDO MIGLIOLI

za". El sucesor de Lenin no se preocupaba de respon- ral de los campesinos y después de la ratificación. de esta
der a las mentiras burguesas, sino de consolidar la con- decisión por el Comité Ejecutivo regional. Todos aqué-
quista de la colectivización atrayendo a ella cada vez llos que se hayan hecho culpables en tal circunstancia de
más el espíritu y la simpatía del campesinado. Consta- ultrajes a los sentimientos religiosos de los campesinos
taba que ya en el comienzo de esa primavera, el 50 ro Y: de las campesinas, serán severamente castigados".
Pero el documento que a mi juicio contiene en su sín-
de las economías individuales habían pasado a la for-
ma de gestión colectiva, realizando las previsiones del tesis un valor que sobrepasa la contingencia y que al-
Plan Quinquenal en la medida de 200 ro.
Constataba que este hecho se acompañaba de otro
canza una importancia histórica, es la respuesta de Sta-
lin a una serie de cuestiones que le habían planteado di-
mucho más significativo, es decir, que para las siem- rectamente numerosos miembros de los koljczes. Este
bras de primavera, las granjas colectivizadas habían ya documento debería ser reproducido integralmente. Es
utilizado una cantidad de 220 millones de "puds"; una serie de preceptos que tendrán fuerza y valor maña-
perspectiva segura de un cultivo y de una producción na, como siempre, en los países de la Europa occidental y
nunca alcanzadas hasta entonces. Este resultado con- por todas partes donde la Revolución haya instaurado el
creto no tenía necesidad de las "exageraciones Que se ha- Estado proletario y donde los campesinos quieran suce-
bían verificado como consecuencia del éxito mismo que sivamente pasar a la vida nueva y fecunda del cultivo
se obtenía de una manera relativamente fácil y por así colectivo.
decir, inesperada". Reproduzco algunos de estos preceptos. "El empleo
y es para reparar esas "exageraciones" que interviene de la violencia que es útil y necesario contra nuestros ene-
migos de clase, es inadmisible y nefasto cuando se trata
el Comité Central del Partido Comunista de la Unión
Soviética, ordenando a todas las organizaciones del par- del campesino medio que es nuestro aliado." "El leni-
tido respetar de la manera más rigurosa esos principios. nismo nos enseña que es preciso conducir al campesino
Los koljozes no pueden ser fuertes y vivientes más que hacia la colectivización, dejándole libre de decidirse y de
si se constituyen por la libre y formal voluntad de todos persuadirse de las ventajas que la economía colectiviza-
da tiene sobre la economía individual." "Es inadmisible
sus miembros. Los koljozes que se hubieran improvisado
en la edificación de los koljozes pasar de golpe a formas
sin respetar esta regla absoluta, debían ser considerados
como no constituídos. Así debían inmediatamente repa- que no corresponden todavía al movimiento y a la pre-
paración de las masas. .. La forma principal de colec-
rarse las faltas cometidas allí donde la lucha contra los
tivización es el artel, es decir, la cooperación agrícola
kulaks se había extendido hasta comprender también
de producción. . . La creación y la dirección de las co-
a los campesinos medios, o hasta atacar los sentimientos
religiosos todavía extendidos entre las poblaciones agcí- munas son complicadas y difíciles. Las grandes comu-
nas no pueden existir y desenvolverse si no disponen de
colas. cuadros experimentados y de dirigentes probados." "Los
Conviene reproducir textualmente la NQ 7 de estas dis-
posiciones: "Se debe poner término enérgicamente al mé- errores que se cometen en el movimiento de colectiviza-
ción son muy dañosos porque crean un desacuerdo con
todo de cerrar las iglesias bajo pretexto de que tal es el
los campesino medios, y, desorganizando los campesi-
deseo efectivo y voluntario de la población. No se debe
nos pobres de la aldea, suscitan la confusión en nuestras
autorizar el cierre de ninguna iglesia más que en el caso
filas, el debilitamiento de nuestro trabajo y la restaura-
en que el deseo real de la mayoría aplastante de la masa
ción del kulakismo",
se haya expresado por una decisión de la asamblea gene-
LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 79
78 GUIDO MIGLIOLI

En fin, extraigo este precepto: "En la edificación so- una realidad para la Unión de los Soviets y para el nor-
cialista de las campañas, no es posible adelantarse jamás venir de la humanidad. Y un Congreso solemne, el XVIQ
al movimiento de las masas, ni separarse de ellas, sino Congreso del Partido Comunista, podía, en el verano de
marchar con ella y conducirlas atrayéndolas a nuestras 1930, celebrar en Moscú sobre la base de la conquista
consignas y haciendo de manera que se persuadan de su cumplida; este gran acontecimiento.
justeza por su propia experiencia". Esta asamblea que reunía los mejores elementos sovié-
ticos, fué seguida por el mundo capitalista con una an-
Son, lo repito, máximas que deberán ser bien medi siedad particular. Miope y perverso en sus cálculos, este
tadas y seguidas en todos los países donde los campesinos mundo esperaba que en el Congreso se elevarían voces
aspiren a su Octubre. La historia de la colectivización de crítica y de oposición eficaces contra la transforma-
soviética es también a causa de esto una gran historia. ción gigantesca que se cumplía en las campañas de los
Es del fuego de esta experiencia que salen purificadas y Soviets. Por el contrario, el Congreso estuvo lleno de
seguras las líneas del porvenir para todos los campesi- constataciones favorables y decisivas, que tenían la exal-
nos del mundo. tación de la victoria alcanzada.
El Plan Quinquenal después de dos años apenas, de-
EL XV19 CONGRESO bía ser revisado, porque los resultados previstos en casi
todas las ramas de la producción acababan de ser amplia-
Como la Revolución de Octubre tuvo su adivinador mente sobrepasados. Los obreros se habían propuesto al-
y su artesano en Lenin, así la colectivización se liga en canzar en cuatro años las perspectivas cuya realización
adelante históricamente a otro nombre: Stalin. Siguien- estaba prevista en cinco años. El entusiasmo y el arranque
do la actividad de este hombre en los años ásperos y en el desarrollo de la industria pesada apo vados por los
atormentados que llevaron a la gran conquista de 1930. sacrificios que el Estado pedía a todo el pueblo para po-
se debe reconocer que él tenía verdaderamente en sí las der adquirir en el extranjero una parte importante de lo
raíces y las savias profundas de ese mundo regenerado. que necesitaba la industrialización agrícola, eran para-
Yo no puedo releer estas páginas de la historia de la co- lelos a la irrupción de las economías individuales en las
lectivización, sin que mi pensamiento revea la epop'.?ya filas de las empresas colectivizadas. La fusión de todos
tolstoiana que es todo el esfuerzo de un mundo tendido esos elementos se traducía en cifras elocuentes.
en la búsqueda ansiosa de la felicidad. Solamente el hom- La producción agrícola en 1930 se presentaba con la
bre y el caballo de "Amo y criado" perecían en la noche perspectiva de una cosecha de cereales de casi 88 millones
todavía muy negra, por no haber encontrado el camino de toneladas, es decir, casi 22 ro más que el año prece-
alejado nada más que cien metros, y por haber abandona- dente. Así mismo, la cosecha del algodón subía de 8,6
do el albergue que se encontraba a una media versta. Des- millones en 1929, a 13,5 millones de quintales en el
de la Revolución de Octubre este signo constante del ca- año de la colectivización y la de las remolachas de azú-
mino que lleva a cada victoria parece cada vez más claro car de 62,5 millones a 151,7 millones de toneladas. Eran
y luminoso. El ha marcado una doctrina; y nadie más hechos de una fuerza indiscutible.
que Stalin ha sido de ella el intérprete, ejecutor y ani- Por otra parte el Comisariato de Agricultura, es decir,
mador. el dirigente de un Comisariato que se habla constituido
precisamente en 19 O para unificar el movimiento agrí-
Así la gran idea de abrir a millones y millones de tra-
cola y campesino de todas las Repúblicas de la Unión,
bajadores de la tierra la era del socialismo, llegó a ser
&1
podía anunciar gloriosamente que gracias al desenvolví ;macia grandiosa. eran rechazados y apartados por la
miento extraordinario del renglón socialista agrícola, ~ lidad hacia la sombra aniquiladora. La conquista de
problema del trigo estaba definitivamente resuelto. L colectivización fusionaba de más en más las fuerzas
graves cuidados que de hecho habían pesado sobre el ES Rbreras con las masas agrícolas. y de su colaboración in-
tado soviético particularmente desde 1927. acababan de íma y sólida en la producción surgía seguro y radian-
ser disipados para siempre. Y esta solución del problema e, el porvenir del Estado proletario.
del trigo preludiaba la solución de otros dos gigantescos Era bien justo que los obreros de todas las usinas de
problemas de la producción: el del cultivo de las plantas la capital soviética se asociaran en una manifestación
industriales y el problema zootécnico. llena de fuerza y de voluntad. en el XVIQ Congreso que
A un ritmo tan acelerado e inesperado que era la COJl consagraba tan magna conquista. Sobre el camino de to-
secuencia del progreso que se verificó en la industria pa- do este pueblo, consciente y entusiasta, brillaba el sol.
ralelamente con el impulso de las masas agrícolas origi- y el Kremlin parecía asestar hacia el cielo sus muros
nado en el cultivo colectivo, el Congreso respondía ap(O- almenados y sus torres de chispeante oro.
bando un programa de nuevas resoluciones más auda-
ces. Las sumas de dinero puestas a disposición de los
koljozes debían ser para el año de 1930-31 dobladas y
alzadas a, un billón de rublos. Las instituciones del Es-
tado para la preparación del trigo de siembra debían
disponerlo para una superficie de 4 millones y medio de
hectáreas en 193 0-31, Y para 9 millones de hectáreas el
año siguiente. Asimismo. las instituciones del Esta-
do para la crianza de cerdos y de ganado vacuno debían
alzar la cifra de los primeros a 400.000 cabezas en
1930-31. a 3 millones para 1931-32. a 7 millones pa-
ra el último año del Plan; el del segundo debía pasar de
3 millones de cabezas para el año 1930- 31; a más de 5
millones para el año siguiente, a 10 millones para el
año 1932-33. Sumas importantes habían sido también
entregadas al Instituto Agrícola "Lenin" a fin "de dar
a sus trabajos una base técnica que esté a la altura de las
últimas conquistas de la ciencia", y al Instituto de Eco-
nomía Colectiva. "para que pudiera asegurar la elabo-
ración científica y práctica de las formas y de los me-
todos de la edificación colectiva y la generalización teó-
rica de las experiencias locales".
Estas deliberaciones ponían en plena luz los objeti-
vos ya obtenidos. y la convicción audaz de poder alcan-
zar rápidamente cimas todavía más altas. Los pesimis-
tas. los opositores sectarios, los enemigos de esta expe-
LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 83

agitados de la segunda mitad' de 1929, a una marcha


más precisa y más segura, y que en la organización y el
funcionamiento del koljoz se han hecho, en muy poco
tiempo, notables y evidentes progresos.
EN EL KOLJOZ
LOS TRES TIPOS DE KOLJOZES

Una batalla ganada y una guerra perdida. Con estas Por lo que se refiere a la constitución del koljoz, he
palabras concluía un gran diario de la burguesía france- mostrado cómo el primer Código agrario de 1922 fijaba
sa una serie de artículos publicados en 1930 sobre los los caracteres y las reglas principales. En la palabra kol-
acontecimientos que se habían desarrollado en la cam- joz, que está compuesta de las primeras sílabas de otras
paña soviética. Era imposible en adelante negar la de- palabras para designar la "econom~a colectiva", e~tán
rrota del kulakismo, ni desconocer el hecho de que mu- comprendidos normalmente los tres tipos de la coloniza-
chos millones de economías campesinas hubieran pa- ción agrícola. Los repito: "la cooperación del traba-
sado a la colectivización. Y hubiera sido ridículo cerrar jo", donde son colectivizados solamente los instrumen-
los ojos ante la edifica~ión d~ l,as ~~inas ~igantes(as tos de trabajo, mientras que el uso de las tierras y de sus
que debían acelerar la mdustnahzaclo~ agr~cola. productos permanece exclusivamente reservado a cada
La burguesía del mundo entero se atrincheró l.ll~o~~es granja individual. La "cooperación de producción", en
en la espera de la quiebra de este ensayo. La constitcion la que son colectivizados los principales medios de pro-
de la empresa colectiva iba a ser trabada por l~ resu- ducción desde la tierra hasta el ganado y los instrumen-
rrección de los antagonismos entre las categorras d~ tos de trabajo. La "comuna" donde la colectivización
los que formaban parte de ella. Los campesmos colecti- no comprende solamente la producción, sino también la
vistas llegarían a ser un elemento pasivo y de débil ren- repartición de la producción.
dimiento. Las disposiciones del Gobierno sovietico, des-
tinadas a estimular y a reglar las nuevas energías del A decir verdad, aunque la palabra koljoz tenga esta
koljoz eran juzgadas un retorno a los métodos capi- significación general, en el uso popular no se la emplea
talistas. para designar la "comuna". En una región donde hay
Hay verdades que todo el mundo comprende. La co- una comuna, todo el mundo trata de que ella sea llama-
lectivización de decenas de millones de hectáreas, que en- da por su nombre. Muchas veces me ha ocurrido que se
globaban una enorme masa de población campesina, no me corrigiera por los miembros de una comuna a los que
podía ni pudo ser una construcción hecha de un sol<;>~ol- yo había llamado "koljozianos": "Nosotros somos y
pe y con líneas perfectas e inmutables:, ~a co1ectl'::lza- nos llamamos comuneros". Hay una causa profunda y
ción agrícola, ayer en los campos soviéticos y manana psicológica en el orgullo de esta afirmación. La comuna
en los otros países, debe ser considerada como un. co.10sa1 es el tipo de colectivización agrícola más alejado de los
movimiento económico y social, cuyo desenvolvimiento caracteres de la granja individual campesina; será, pues,
es continuo y variado. Los que han podido y querido es- particularmente necesario hablar de esto más lejos.
tudiar con ese espíritu la experiencia colectivista agrícola La otra forma, la más elemental de la colectivización,
en la nueva Rusia, habrán constatado ciertamente que en la que asocia a los campesinos solamente en los trabajos en
algunos años tan sólo se ha pasado ya de los momentos común de la tierra, y que en la lengua soviética se Ila-
ma "Tsoz", tiene una difusión todavía grande.
la máquina está poco desarrollada, donde las pequeñas ón .: ~e unen voluntariamente en el artel agrícola, con
granjas .no ha~ ~ido lleva?as a fusiona~se en una gran objeto de fundar una gran granja colectiva, poniendo
granja industrializada, allí cada campesmo experimenta Ji común sus medios de producción, para vencer de una
las ventajas del trabajo en común. Estas ventajas que manera completa y definitiva a todos los explotadores y
80,n ~astante i.nteresantes ya desde el punto de vista eco- . todos los enemigos de los trabajadores, la insuficien-
nomico, son importantes sobre todo desde el punto de CIa de la pequeña burguesía, su ignorancia misma, y ase-
vista social y educativo. En el "Tsoz" el campesino ate- gura~ una mayor productividad de trabajo y una pro-
núa y corrige su carácter primitivo, y se prepara a pasar, d~cclón superior en el interés de la colectividad. " Yo
con más conciencia y experiencia, a formas más concretas afirmo que este ~rtíc~lo traduce el espíritu del artel por-
y más completas de colectivización. que, en efecto, smtetiza los verdaderos motivos que han
Siguiendo la dinámica, es. decir, el desenvolvimiento llevado a la colectivización y a otros objetivos econó-
del movimiento colectivo de muchas regiones, se puede micos y sociales hacia los que tiende.
constatar que estas cooperativas campesinas de trabajo En seguida, para realizar la gran granja y colectivizar
desempeñaron un papel considerable durante los prime- los medios de producción, el reglamento entra en el do-
ros años del Plan Quinquenal. En Ukrania, por ejem- minio práctico con una especificación que se debe cono-
plo, los "Tzoz" pasaban de cerca de 3 .000 €O 1927, a cer. "Todo límite que separe los fundos de los miembros
ce~ca de 9.000 en 1930. Representaban pues, un movi- del arte! es abolido, y todos sus lotes de tierra serán reu-
miento de masas. Por el contrario, las columnas llegaban nidos en un solo fundo que será trabajado colectivarnen-
en Ukrania de 258 en 1927, a 870 en 1930, pues por t~ por el artel. T~d?s los animales de trabajo son pro-
su naturaleza, son un tipo de colectivización hacia el que piedad de la colectividad: ocurre 10 mismo con los úti-
podían tender solamente las "elites", es decir, los cam- les i~ventariados, los animales que- proveen los productos
pesinos social y técnicamente preparados. destinados a la venta, las reservas de semillas, los locales
Pero la forma que predominaba ya y que se extendía no destinados a habitación y necesarios al artel, las em-
cada vez más, sobre la cual será necesario detener nues- pre~~s eventuales para la transformación de los produc-
tras miradas y profundizar su estudio, es la cooperativa tos.
de producción que se llama el "artel". El artel realizando Ya estas disposiciones excluyen de la colectivización
el objetivo social de la cooperación de trabajo y el obje- las habitaciones rurales y todo 10 que pueda sedes ane-
tivo económico de la gran granja agrícola, representa la xado. Pero para volver esto más claro y evitar todo
base y la fuerza de la vida nueva en 10$ campos soviéti- equívoco, e! reglamento establece que el terreno que ro-
cos. La palabra "koljoz" definió por consecuencia al dee a las casas particulares, cultivado o cultivable, no es-
"artel". Y los que los constituyen han olvidado el nom- tá comprendido en los bienes del artel. Ocurre 10 mis-
bre de "krestjanin" que conservaba el recuerdo del campe- no con todos los animales de corral. Y es particular-
~ino antiguo, para tomar el de "koljozianos", es decir, hi- J1lente especificado, que todo koljoziano que posea vacas
JOs y artesanos de la colectivización. le<:her~ ~ebe guardar una para su uso personal y el de
El reglamento de 1930 para el artel aprobado por los su familia: y que los cerdos y los animales de raza ovi-
organismos del Estado, indica así su espíritu en el pri- na, no pertenecen a la colectividad más que si el artel mis-
mer artículo: "Los obreros agrícolas, los campesinos po- mo los hace objeto de un arreglo especial.
bres y los campesinos medios de la aldea. .. en la re- J?el valor de los bienes colectivizados. una parte -que
vana generalmente entre el cuarto y la mitad, según la
86 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 87

posibilidad económica de la granja socializada --, queda es la siguiente: "Este koljoziano, L podrá transformar un
englobado en el fondo patrimonial e indivisible del ar- día su mentalidad campesina para entregarse completa-
tel. El resto, por el contrario es considerado como una mente a la granja colectiva, si conserva, por reducida aue
cuota-parte entregada por los campesinos al artel. Ade- sea, una granja individual? ¿No renacerá en él su anti-
más en el momento de su admisión en la granja colec- gua carácter de pequeño cultivador, con todos los prejui-
tiva, toda persona está obligada a pagar una tasa de en- cios y los obstáculos que de él se derivan para el artel,
trada en especies, que varía según que se trate de obreros es decir, para la colectivización?"
agrícolas, campesinos pobres o medios, o bien personal Quien visite las campañas de la Unión y observe có-
técnico o administrativo. Generalmente esas cotizaciones mo se han formado, o por mejor decir, cómo se han
son bastante reducidas y establecidas en cada artel, de transformado las aldeas desde la Revolución de Octu-
modo que no sobrepasen jamás el "máximum" fijado por bre, encuentra ante todo una explicación, fundada sobre
el reglamento. hechos reales, en el método que se ha adoptado de dejar
Es bueno decir que el libre consentimiento. que es la al koljoziano para su uso personal, las tierras que rodean
base de la participación de todo miembro del ardo le da su casa. Las casas de los campesinos están generalmente
el derecho de abandonarlo desde que 10 desea. Ninguna separadas las unas de las. otras por esos rincones de terre-
presión de ningún género puede ser ejercida sobre éL So- nos cultivados casi siempre con hortalizas. Su anexión al
lamente se establece que el que haya llevado a la granja dominio de la granja colectiva hubiera sido a menudo
colectiva sus capitales, no tiene el derecho de recobrar más imposible, porque las leyes técnicas que regulan la compo-
• que la parte que le fué atribuída como cuota-parte so- sición y la distribución de los cultivos, no podían tener-
cial, pero no la que fué incorporada al patrimonio indi- se en cuenta en esos pequeños lotes que se extienden en-
visible del arteL Así mismo por motivos fáciles de com- tre las habitaciones de los campesinos. En consecuencia
prender, no le es devuelto el terreno que poseía antaño y era mejor considerarlos como "dependencias" por así de-
que pasa en consecuencia al dominio de la granja colee- cir, de esas casas. Igualmente la decisión de conceder al
tiva; pero le es asignada una cantidad correspondiente koljoziano el uso de una vaca, además de que servía pa-
sobre el territorio disponible de la sociedad territorial. ra no interrumpir demasiado bruscamente el ritmo de la
vida familiar, estaba impuesta a menudo por la impo-
PROBLEMAS INTERIORES DEL ARTEL sibilidad de concentrar todo el ganado lechero en esta-
blos convenientes al desenvolvimiento de esta gran in-
Basta reflexionar un momento sobre los principios dustria. Los materiales que reclama una gran granja
fundamentales de la forma típica y dominante de la co- agrícola no se improvisan.
lectivización soviética, para que se presenten inmediata- Queda, sin embargo, la cuestión: "Esta situación en
mente muchos graves problemas que dependen de la pro- la que el koljoziano tiene la facultad de poseer todavía
fundidad misma del cambio social que representa esta un pedazo de terreno y un pequeño capital ¿ no lo de-
experiencia grandiosa. He aquí los tres principales: ten<!.rá en la evolución que debe transformarlo de pe-
El primero está dado por la coexistencia de la gran quena cultivador en miembro de la granja colectiva?"
granja colectiva y el hecho de que el koljoziano retiene Yo he formulado a menudo esta duda ante muchos
aún una buena parte del capital con un pequeñísimo miembros del artel, a fin de obtener una respuesta clara
lote de terreno cultivable. La cuestión que ha interesado y precisa.
y que interesa todavía, muy especialmente a los teóricos He aquí la respuesta: "Es preciso no tener confianza
GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN i.s LOS CAMPOS 89

en lo que hacemos, es decir, en el enorme desenvolvi- esto muy particularmente en los campos de la Lombar-
miento que queremos dar a nuestras granjas colectivas. día, donde está expandida la gran industria agrícola. Y
para continuar con esa duda. Lo que queda al koljozia- be aquí el resumen de las respuestas obtenidas, tanto de
no es la explotación que puede hacer' de su huerta, de su los simples koljozianos como de sus dirigentes:
vaca, etc., y representa una entrada considerable para su "Su pregunta no puede aplicarse a nuestro caso. El
familia. Y esto es un beneficio, sobre todo durante estos artel es una granja colectiva que tiene como base la socia-
primeros años de la colectivización. Pero cuando el ar- lización de los medios de producción. El ganado. los úti-
tel, agrandado, mecanizado, industrializado, dé tales pro- les de trabajo, 16s forrajes, los granos. etc., que se socia-
vechos que cada koljoziano obtenga beneficios tres. cinco. lizan no son considerados de ninguna manera como un
diez veces más grandes que los que le da la explotación crédito que cada koljoziano hace a la granja colectiva. y
de su huerto y de sus animales de corral, ¿cree Vd. que por el cual ésta queda obligada a un pago determinado
se sentirá todavía ligado a ese trabajo y que no trans- de intereses hasta su reembolso. Este capital aportado
formará los pequeños lotes que rodean su habitación en por el campesino que llega a ser miembro del artel, está
jardín, desde el momento que tendrán amplios medios de inscripto en el inventario. y mientras que una parte es
subsistencia él y su familia?" destinada al patrimonio fundamental de la granja colec-
Hablando de esta manera, insistiendo así con la segu- tiva, tal como 10 establece su reglamento-tipo, la otra
ridad y la fe que sólo pueden tener conciencias decididas y porción es considerada como una cuota-parte social del
convencidas del éxito económico y productivo de la gran koljoziano, para los efectos siguientes: 19) el koljoziano
granja colectivizada, se me daba igualmente una res- quiere salir del artel, éste le devuelve inmediatamente su
puesta a los otros dos 'problemas que están estrechamen- cuota-parte social; 2 si permanece en el artel, a' final
Q
)

te ligados al precedente. Yo había formulado uno de esta del ejercicio agrícola anual se beneficia con la repartición
manera: de una parte del producto bruto de la granja, después de
"¿Qué empleo se le destina al capital que los campesi- que esta última haya cumplido sus obligaciones hacia el
nos, al hacerse koljozianos, aportan al artel? Una par- Estado. Esta parte que puede alcanzar hasta el 5 % del
te de este capital va al fondo indivisible y fundamental producto bruto, está justamente destinada a los koljozia-
de la granja y no se devuelve más; pero queda la otra pos que entran provistos de capitales en el artel, para que
porción que es la cuota-parte social reconocida por el ar- sea dividida entre ellos proporcionalmente a la cuota-par-
tel al koljoziano. Esta parte, ¿hay que considerarla co- te social que les ha sido reconocida.
mo una cuota-parte del capital en acciones entregado a ¿Por qué se ha establecido esto? Para seguir un cri-
una sociedad, a la que le es asignado un porcentaje anual terio de justicia, porque no se podía ni se debía tratar a
sobre el rendimiento de la granja? ¿O bien se le consi- los campesinos que entraran en el artel como si hubieran
dera como un préstamo que el koljoziano hace a la gran- sido kulaks, es decir, expropiándolos. Y también por
ja, la que está obligada por su parte a entregarle un inte- un motivo de utilidad, es decir, para facilitar a los cam-
rés anual establecido de antemano hasta el reembolsamien- pesinos que poseían capitales el pasaje de su economía
to total de la deuda?" individual a la granja colectiva. Estos debían estar se-
Recordaba, planteando esta cuestión. las experiencias guros de no perder todo su capital si después de su en-
de las cooperativas agrícolas hechas por los campesinos trada en el artel, querían salir de él. Debían además te-
italianos inmediatamente después de la guerra, y antes ner la perspectiva de un beneficio particular si continua-
de que la llegada del fascismo al poder las destruyera, y ban en él y debían sentirse muy especialmente interesados
90 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 91

en dar toda su actividad como koljozianos, para aumen- cumplido sus obligaciones con el Estado, no es' más que
tar el producto del artel." un hecho transitorio. Este hecho está en relación con la
. La lógica y la oportunidad de estas medidas me pare- estructura económica del artel, cuyo patrimonio está cons-
cieron y me parecen todavía evidentísimas. Y tuve la tituído por créditos y otras subvenciones del Estado, por
prueba de su eficacia por los resultados obtenidos. Exa- los bienes que han sido expropiados a los kulaks y sobre
minando, en efecto, las actas oficiales del XVIQ Congre- todo, por los bienes aportados al artel por los campesinos,
so del Partido Comunista Soviético y los largos debates es decir, por su capital socializado. Pero he aquí que el
que se siguieron, he constatado que el Comisario de Agri- arte! se desenvuelve y llega a ser gigantesco con una ra-
cultura podía demostrar a los que afirmaban que los cam- pidez sorprendente y casi increíble. En 1929-30, tenía-
pesinos habían entrado en los koljozes sin capitales y có- mos cien animales de los cuales la mitad, por ejemplo.
mo esta aserción estaba desprovista de todo fundamento. había sido aportada por los campesinos; en dos años, gra-
En las regiones más productivas donde, por ejemplo, en cias a la ayuda poderosa del Estado. sabemos que esta
esta época, es decir, durante el verano de 1930, la colecti- cifra se habrá triplicado. Nosotros no teníamos al co-
48,8 % de las empresas agrícolas,
vización comprendía
42,7 ro de las vacas y casi 5
ban concentrados en los koljozes.
° ro de los caballos esta-
mienzo más que muy pocas máquinas; hoy el capital en
máquinas es diez veces más alto. Nuestra tierra de la-
branza se extendía a trescientas hectáreas en el comienzo;
La prueba, pues, de que el campesino que formaba actualmente, gracias a los medios de que disponemos, tie-
parte del artel había entrado allí con capital propio, era rra, créditos, tractores, etc., nuestra granja trabaja y hace
indiscutible y destruía todo rumor contrario, puesto ex- productivas más de mil hectáreas. Usted ve que en un
presamente en circulación por la burguesía. Pero esto no plazo muy breve nuestro patrimonio inicial ha aumenta-
destruía el otro hecho de que el capital reconocido a este do increíblemente. Se ha multiplicado a tal punto, que
koljoziano mantenía y quizá aumentaba la diferencia en- el capital aportado por los campesinos que en el primer
tre los miembros de un mismo artel, particularmente por momento constituía la principal porción de los bienes del
el hecho de que muchos de entre ellos, los obreros agrí- artel, ha llegado a ser ya una parte secundaria y muy mí-
colas, no aportaban más que sus brazos y su voluntad de nima.
trabajo. Continuaremos nuestra marcha con un ritmo progre-
sivo y acelerado. Dentro de unos años el artel tendrá un
Yo he planteado así la otra grave cuestión: .•¿Que- patrimonio más grande, mucho más grande. En compa-
dan o no en el artel diferencias de clase entre el campesino ración con él la porción de las cuotas-partes sociales re-
medio, el campesino pobre y el simple obrero agrícola? conocidas hoy a los campesinos, habrá llegado a ser tan
¿De qué manera piensa la empresa colectiva reducir poco insignificante, que llegará el momento de no tomarla
a poco estas diferencias hasta suprimirlas definitivamen- más en cuenta, pues asignarle un porcentaje, por débil
te?" Sobre este punto prefiero también resumir las de- que fuera, sobre el producto de la granja, como lo esta-
claraciones que he obtenido en los arteles, de boca de los blece e! reglamento, sería completamente absurdo, dado
koljozianos. el aumento formidable del producto. Es así cómo por el
"El hecho de que del capital aportado por el campe- desenvolvimiento poderoso y seguro de nuestra empresa
sino a la granja colectiva, ésta le reconozca una porción colectiva, este importante problema de la diferencia eco-
como cuota-parte social, beneficiada con un porcentaje nómica entre los miembros de un mismo artel se atenuará
del producto bruto de la granja después de que ella ha cada vez más hasta su completa supresión.
92 GUIDO MIGLIOLI
LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 93

Esto es claro y decisivo. Pero no es menos claro para xa volver al antiguo sistema de la pequeña economía que
nosotros un hecho de una importancia quizás más gran- ha abandonado.
de. El proceso económico que se desarrollará en el artel, La respuesta se la encuentra en l~ realid.ad. misma .. Allí
es decir, el formidable progreso que realizaremos gracias donde el artel se fortifica, crece, se industrializa, realizan-
a la colectivización y a la industrialización agrícola, trae- #0 considerables progresos y el koljoziano que es su cons-
rá consigo el desenvolvimiento simultáneo y cierto de otro pente artesano, no se separa más de él. Continúa trans-
proceso psicológico. Determinará la transformación y el formando siempre su mentalidad y su natur~leza de ~am-
perfeccionamiento de la conciencia misma de todos los pesino, hasta que toda huella queda desvanecida. De igual
miembros de la granja colectiva. Nosotros constatamos modo como la industrialización cada vez más product.tya
todos los días esta realidad. de la granja agrícola, lleva lógicamente en sí la supresion
Tenemos en el artel al campesino medio, por ejemplo. gradual de las diferenc~as eco~?micas y de. clase entre los
miembro del arte}, ast también ella consigue formar.les
aquél para. q~i~n debería .ser má~ d~fí~il cambiar. su na-
una nueva conciencia, la conciencia del verdadero koljo-
turaleza primitrva de cultivador indi vidual. j Y bien! Le
vemos cada día más entusiasmado por los resultados que ziano. , .
obtiene en la gran empresa agrícola. Y es precisamente No se trata más que de tiempo, de progreso tccmco y
porque ha experimentado qué cosa es extenuarse sobre un económico al que sabremos llegar.. Pero nosotros, en el
pobre lote de tierra, que él puede medir, más aún que el Estado soviético, con nuestro gobierno obrero y campe-
obrero agrícola mismo, la distancia que hay entre la dure- sino tendremos tales fuentes de recursos, que estamos
za de este trabajo, su escasísimo rendimiento, su provecho convencidos de que ese tiempo será menos largo de lo que
todavía más limitado por una parte, y por la otra las ven- se cree generalmente."
tajas que le da el trabajo en el artel. Se interesa con la Todos los que han seguido los debates apasionados que
mayor pasión por las innovaciones agrícolas, por la téc- se desarrollaron en las asambleas políticas soviéticas so-
nica moderna del cultivo de la tierra, por el uso de las má- bre estos temas, notarán que sus conclusiones refleja~ pr~-
quinas. No piensa en las pequeñas satisfacciones d!l cul- cisamente 10 que el koljoziano deduce .de su exp~nencla
tivo individual nada más que para compadecerlo. Es pre- cotidiana, y que he tratado de reproducir en su ~as clara
cisamente por esto que el campesino medio es llevado con expresión. En efecto, ellas confirman una vez mas lo,que
muy buena voluntad por los otros koljozianos a los dife- el Gran Vidente de la Revolución de Octubre concebía y
rentes puestos de responsabilidad y a la dirección del artel. definía, cuando escribió que la reeducación del pequeño
"Hubo, es cierto, en los primeros meses de la ofa colee- agricultor, el cambio de su psicología y de sus costu?1-
bres tenían necesidad de muchos años. "La base material,
tivizadora de 1930, un flujo y reflujo de campesinos que
entraban y salían del artel. Esto era debido, sobre todo, a la t~cnica, la aplicación del tracto.r .y ~e, la. máquina agrí-
la ignorancia y a la ilusión que algunos de ellos .ten~~n cola en una gran escala, la electnftcacl0!l intensiva, c0E'-
con respecto a las dificultades inherentes a la constrtucion seguirán resolver los problemas que conciernen al pequeno
y al funcionamiento eficaz de una gran empresa agrícola. agricultor, y curar, por así decir, su psicología".
Pero, tómese un artel cualquiera, donde se haya procedi-
do victoriosamente a la instalación y al desenvolvimiento
de la granja colectiva, y pregúntese si hay un ex-campe-
sino, pobre o medio, que acepte volver a recibir su capital,
aun aquél a que no tiene derecho según el reglamento, pa-
9...• GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAJ..IPOS 95

kDljozes esparcidos entre las aldeas vecinas. Un año des-


PJ.'tés se extendía sobre 1.700 empresas y comprendía un
LA DETERMINACION DEL TERRITORIO DEL ARTEL l:erritorio de 15.000 hectáreas. Los koljozianos habían
querido realizar aquella fiesta como reconocimiento de las
Lo que más llama la atención cuando se conversa con ventajas de la unión: el terreno cultivado de trigo amplia-
los koljozianos sobre este argumento, es la seguridad que mente acrecido; la introducción de cultivos especiales; no-
manifiestan de triunfar a cualquier precio en la revolución tables economías realizadas en los gastos de trabajo; el
técnica y económica de la campaña. "Nosotros dispone- producto mucho mayor. .. etc. "El tractor ha sido el
mos de tales medios ... " "Nosotros tenemos tales recuro factor decisivo de esta fecunda transformación -decían
sos ... " "Con nuestro gobierno obrero y campesino, nos- los dirigentes del "Octubre"-, puesto que en el peque-
otros podemos ... " ño artel no hubiera podido ser suficientemente utilizado".
y esta certidumbre no está hecha de esperanzas vanas Los koljozianos de esta granja que se cita todavía hoy
sino que reposa sobre la realidad que han experimentado como ejemplo a causa de su progreso, habían sido lleva-
y experimentan cada día. En efecto, 10 mismo que el po- dos a esta conclusión por la experiencia inapelable de los
der del Estado ha guiado, por un esfuerzo increíble y hechos. Pero la clarividencia del Estado soviético no es-
constante las masas agrícolas hacia la colectivización, de pera esta comprobación. Va al encuentro de los aconteci-
igual manera está presente actualmente para ayudar y mientos, de los hechos para prepararlos y predisponerlos.
guiar la empresa colectiva agrícola en cada uno de sus pa- La transformación técnica de la campaña, la industriali-
sos.. Esta verdad debe ser una vez más puesta de relieve. zación de la gran granja agrícola debían encontrar la
En efecto: si la vida del koljoz presenta a menudo for- fuerza de progresar en la mecanización, en la tractoriza-
mas o expresiones que resuenan aún en el ritmo de la vi- ción. La constitución, la vida y el porvenir de los kol-
da económica capitalista, su diferencia permanece siem- jozes, iban a depender ampliamente de la máquina, del
pre grande, precisamente porque el régimen del Estado de tractor. Y he aquí al Estado con su típica y soberbia ini-
los Soviets les da una significación y un valor distintos. ciativa de las "Estaciones de máquinas y tractores", es de-
y henos aquí frente a la presencia y a la obra de ese cir, de centros energéticos que debían determinar y guiar
Estado proletario comenzando por la determinación del los koljozes en todas sus formas de desenvolvimiento.
territorio del artel. Generalmente los arteles se constituían
y se constituyen todavía uniendo en una sola unidad los LA ESTACION DE MAQUINAS y TRACTORES
lotes de terreno de los campesinos colectivizados, y su ex-
tensión alcanza casi siempre en el comienzo los fundos La historia soviética hace remontar el origen de estas
de los campesinos de una misma aldea. Una primera modi- estaciones a la experiencia del Sovjoz "Schewtschenko",
ficación a esta regla natural se ha verificado y se verifica en Crimea, no lejos de Odesa. Este sovjoz que tenía a su
ahora que los pequeños arteles de diversas aldeas encuen- disposición una cantidad considerable de tractores y de
tran útil y oportuno fundirse en un artel más grande. máquinas agrícolas, tomó la iniciativa de firmar contra-
Yo he asistido en el mes de julio de 1930 a una fiesta tos con las aldeas de los alrededores a fin de trabajar sus
característica a este respecto, en el artel "Octubre", a al- terrenos con los medios mecánicos de que disponía me-
gunas decenas de kilómetros de Kransnodar, en el Kuban. diante un pago previo en especies o en producto. Se atra-
Se celebraba precisamente el primer aniversario de la cons- jo hacia ~í poco a poco esas aldeas, y llegó a ser el elemen-
titución de este artel, que había reunido a trece pequeños to y la fuerza directiva de su cultivo, realizando fácilmen-
96 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CA.'JPOS 97

te la unión de las pequeñas economías individuales en pend!entes de un pequeño valle cruzado por un afluente
empresas colectivas más vastas. El ejemplo fué estudiado del no lngu1. De esta manera podía :11 mismo tiempo vi-
y perfeccionado por las oficinas competentes del Estado. sitar y admirar, aún por su significación simbólica, la
El principio y el método de la constitución de estos tran~formac~ón realizada en un vasto edificio que había
centros energéticos. formados en el radio de diversas al- serVId? en tiempo de los zares de colonia de deportación.
deas. sea ya colectivizados. sea orientados hacia la co~ec- para instalar allí una moderna quesería colectiva. Pero
tivización, fueron inmediatamente ensayados y practica- esta región se prolongaba sobre terrenos incultos. y sobre
dos. Durante la primavera de 1930. se podía ya contar landas enceguecedoras bajo el sol. y únicamente después
con mil doscientas estaciones de máquinas y tractores en de muchos kilómetros. surgía en medio de macizos ver.
las regiones más importantes para la producci?n ~grí~?- des. la. aldea d~ Kalinowka donde todos los campesinos
la. Su nombre llegó a ser muy popular. Una ínstitucion se hablan reunido en un gran artel llamado "Primero de
especial. el "Tractorzentr", subvencionado por medio del Mayo" que acababa de comenzar la construcción de zran-
Estado y de la cooperación, constituía el órgano deter- des depósitos. hangares, establos. adaptados a una "'gran
minante y dirigente. granja agrícola.
Yo he visitado con un propósito de estudio, muchas "Estábamos ya agrupados desde hacía algunos afias en
de estas estaciones, pero para expresar de una manera ele- una cooperativa de trabajo, en una "Tzoz" -m~ diie-
mental lo que ellas representan con respecto a la colecti- ron sus dirigentes-; pero cuando se fundó la inmediata
vización, cómo obran en contacto permanente con el estación de máquinas y tractores, pudimos pasar inrnedia-
koljoz, elegiría una estación no muy grande. la de Sne- ~amente ~ la forma del artel, socializando nuestras peque-
guirovka, que visité cuando no tenía aún ni un año de nas granjas y nuestros capitales a fin de desenvolver en
funcionamiento. grande y colectivamente la industrialización de todo e..•.
e
Esta estación surgió entre Nikolaiew y Kherson, en territorio que es muy fértil aunque no esté muy lejos de
la extremidad septentrional de la Ukrania. La Región la estepa virgen. . . "
que la rodea me pareció verdaderamente característica, Era, en efecto. una llanura cálida y luciente. sin un
y completamente indicada para las búsquedas que yo Iba tronco de árbol ni una zarza, la que atravesaría yo du-
a hacer. rante muchas horas aún antes de ver aldeas alegres como
El koljoz suficientemente desenvuelto en las zonas de la de Bormaskowo. El nombre de Bormaskowo recordaba
terreno más fértiles y trabajadas como la Bogoialewnsk, a una mujer matada por un kulak en la época en que los
respiraba apenas en las aldeas que bordean la estepa. Pe- camp.esinos de esos lugares decidieron unirse en artel y
ro desde que esta última fué afrontada por la actividad ~un~lr .e~ una gran empresa cerca de un millar de gran-
audaz de los campesinos, la ola creciente de la colectivi- jas individuales sobre las cuales había especulado ese ku-
zación se había esparcido entre ellos. y en la llanura ru- lak largo tiempo. En fin. a lo largo de las riberas del
bia y ancha de Mískowo - Porgoroloje, los ar~eles se mul- Ingul, .cerca de cincuenta kilómetros por encima de su
tiplicaron con las más prometedoras perspectrvas. El ar- confluencia con el Bug, está Sguenirovka con su estación
tel "Trud-Ilitska" había socializado más de 3.000 eco- de máquinas y tractores que debía igualmente ensayar su
nomías individuales; el de Vosskressensk alrededor de obra en la región precipitada tan diferente de una parte
2.000. El cultivo extensivo --casi siempre de trigo-- no a otra bajo todos sus aspectos.
había impedido que se ensayaran también cultivos de "Superaremos esta diferencia -me respondió el di-
praderas con cría de ganado lechero, sobre todo en las rector de la estación a quien confié mis impresiones.-
98 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 99
No ha pasado todavía un año desde que nuestra es~ación Mosc~ por, ~jemplo, y precisamente por esos motivos, la
está constituida, y por ,el momento no ten,e,mos mas que colectivización estaba ,u~ Po~? en retardo. Pero aquí, me
una cincuentena de koljozes de una extensión de 80,000 decía, el hecho de la irngacron que se efectúa por medio
hectáreas, Nos hemos constituido uniendo 24 tractores de una central a motor ha ejercido una influencia extre-
que pertenecían ya a los koljozes y gracias al "Tracto~- madamente buena.
zentr" los hemos elevado al número de 155; esto sm -El año próximo haremos con este objeto una gran
contar una considerable cantidad de máquinas agrícolas, instalación eléctrica. Mientras tanto, desde ahora, los
Tenernos "Fordsons" importados d,e América y s?bre to- campesinos qu~ naturalmente la esperan con la más viva
do los que fabricamos noso~ros rrusmos en Len,lngr~do, impaciencia. pl~nsan que esta irrigación no podrá exten-
Nos servirnos para la mayona de los c,asos del ~lpO In- der~e sm trab,aJ? de ~analización, de nivelación, etc., es
ternacional", que es el más fuerte, y aun para ciertas zo: decir, que sera imposible conservar las pequeñas huertas
nas que necesitarnos ~rabajar: e,l más adaptado. Hay, a!h y los pequefios lotes divididos entre diez o veinte culti-
un capital, en matenal, meca~l~o: de mas de un millón vos dlferentes._ Concluyo, en consecuencia, que dentro
doscientos mil rublos; sin perJUlClO de toda~ las construc- de unos dos anos todo aquí estará colectivizado en mu-
ciones necesarias que hemos levantado recientemente, y chos arteles.
que nos cuestan ya más de 600.000 rublos,' l?ensamo~ -¿Arteles grandes o medianos? - interrumpí yo.
doblar en dos años el número actual de m,aqulnas. ASl -~o, esta?1OS por el uso de esos adjetivos -me res-
remontaremos, trabajando, el camino que acaba V? de pondió inteligentemente, bromeando-, y le mostraré
hacer casi hasta Nikolaiew, transformando esas tierras más lejos por qué .razón emplearnos otra terminología.
donde nosotros crearemos secciones especiales de la Esta- Estamo~ por, las ufi1da~es de empresa correspondientes al
ción para marchar en seguida al sur hasta los alrededores ~ayor interés de trabajo y de producción. Nuestra esta-
de Kherson. La variedad de las condiciones del. terreno, ción encontró arteles ya constituidos, donde por ejemplo,
del cultivo, de la preparación social de la población, que eI!'tre dos grandes bandas de terreno de trigo, se interpo-
ya ha constatado V d., es todavía más grande en esas otras ma u~~ banda de cul~ivo de forrajes, no porque esto fue-
zonas que recorreremos juntos ... ",. . ra ~xlgldo por la calidad del terreno. sino porque perte-
Fué aquel un momento de los mas l~St~U~tiVoS, y, por ne~la ,a otro artel. Durante el trabajo efectuado con las
ello mismo de los más agradables de mi viaje a traves de maqumas arrastradas por tractores, para la siembra co-
las campañas colectivizadas de la Nueva Rusia. mo para la cosecha, aparecía a la vista de los koljozianos
la necesidad de mod~ficar esta. estructura, y en el caso pre-
lARTELES GRANDES O MEDIANOS?
sente de anexar la tierra cultivada con forrajes a las tie-
rras de trigo. La estación de máquinas y tractores se pro-
La hermosa y diáfana claridad del alba, nos enc<;>ntró pone naturalmente como objetivo estudiar también estas
en la campaña cultivada como huerta que se extiende slstematizacíones del territorio de la empresa colectiva.
a 10 largo del Ingul, Entre las empresas i.ndividuales, -Pero,' ¿su extensión?
algunos arteles Se habían formado ya y el director de, la . --Su extensión depende de muchos elementos: la ca-
Estación me hacía notar que este hecho era bastante sin-
tomático. Las empresas individuales de legumbres per-
l~dad del t~rren~\ !os cultivos que pueden ser más produc-
tivos, la disposición misma de las aldeas con el objeto de
manecen casi refractarias a la colectivización bajo forma no alejar demasiado la mano de obra del centro de tra-
de cooperativa de producción. Aún en los alrededores de bajo " etc. Somos resueltamente contrarios a las fusio-
100 GUIDO MIGLIOLI
LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 101
nes y a las divisiones de las. en:presas colectivas, si ellas
no son deseadas por los koljozianos mlsm,?s. porque es- rtido a la estación que estamos dispuestos a doblar este
tén convencidos de su utilidad. Y la estacló1l: s~, emplea año la cifra que habíamos destinado como aporte de nues-
tro arte! para el acrecimiento del capital de la estación.
automáticamente en hacer madurar ~sta convl~C1on. P~r
ejemplo. en los arteles d~:>ndepredomina el CUltl":? de tri- Su director me explicó en seguida más ampliamente es-
go. ella importa. en el ttemp? de la cosecha, !~s cornbv- ta disposición y este funcionamiento que yo conocía en
nes" americanos. cuya capacidad de producción es tanto sus líneas generales según las publicaciones del "Tractor-
más extraordinaria cuanto 9ue pueden desenv?,lver su zentr". Si algunas estaciones de máquinas y tractores na-
trabajo sobre grandes extensiones de terreno ... cen y se mantienen exclusivamente por medio de los ór-
ganos del Estado. hay muchas otras como esta de Snegui-
Volvimos todavía so~re. este argu~ento duran~e "una
conversación con los koljozianos del Octubre ROJO un rovka en las que los arteles mismos intervienen dando a
artel en medio de la estepa. Llegamos allí atravesando una la estación sus máquinas y concurriendo con sus capitales.
campaña trabajada con trigo y forrajes llamada Pavlow- Así, mientras que por un lado la estación extiende su ac-
tividad a la vida de la granja colectiva, por la otra el
ka. durante un quemante mediodía. en e.l momento. en
que se procedía a la cosecha y al echamiento del .tngo artel toma parte en e! desenvolvimiento de ese centro del
que saca tanta energía e impulso.
todo a la vez. Una columna de tractore~ conduciendo
cada uno cuatro segadoras, cortaba las espigas, y grup,?s Por 10 que respecta al trabajo que la estación debe
de mujeres alargaban sus fuert~s ~razos sobre las gavr- cumplir, ella se compromete con los koljozes, ya sea
llas felices de llevarlas a las maquinas. El calor y la ce- anualmente. ya sea por un cierto número de años. a efec-
gad~ra claridad del sol se refle)aban sobre los ter~one~ de tuar con sus medios ciertos trabajos que. según las má-
tierra ardiente y sobre los rubios monto~es de trigo, im- quinas de que la estación está provista, pueden ser desde
pregnando el aire de un polvo resplandeciente. En ~l cam- los más corrientes como el arado, el abono, el corte, el
sembrado, hasta los más excepcionales como los nivela-
po funcionaban dos mod~r~as aplanad,?ras y su rU1~o en- mientas, la irrigación, etc ..
sordecedor unido al bullicio del trabajo se extendía por
la estepa animada y como embriagada. Lo que caracteriza esta relación contractual entre la
-Constituímos nuestro artel en 192~. Es un.o de estación y el koljoz, es que excluye todo objetivo de ga-
nancia y de provecho particulares de parte de la estación
los más antiguos de la Ukrani~. y. no. r~unla al comlen~o
más que nueve pequeñas granjas individuales .. Este ano contratante. Los precios que el koljoz debe pagar en es-
contamos más de quinientas. y hemos extendido nues- pecies, por cuotas o de un solo golpe. son calculados
tro trabajo sobre 8.000 hectáreas, por medlo de la esta- de la manera más rigurosa sobre el presupuesto de
ción de máquinas y tractores. Estamos seguros de que el gastos de trabajo, sobre los amortizamientos necesa-
rios. excluyendo toda cuestión de ganancia. Los más
año próximo algunos pequeños artele,s de los alre~edores
se unirán al nuestro, y ganaremos aSI ~ara el CUltiVO al- fuertes porcentajes sobre estos precios están representa-
gunos millares de hectáreas de estepa vugen: En nue~tra dos por e! combustible y el lubrificante, alrededor del
28 0/0; y por el amortiza miento del tractor alrededor del
granja. que tiene por objeto sobre, todo el cultivo del tn~o.
las máquinas actuales no bastaran. Por 10 que se refl~- 3 2 ~. Los gastos generales pesan muy poco, 7 0/0; Y
re a la cosecha por ejemplo. debere.mos hacerla con ~a- lo mismo Ocurre con el personal técnico al que es preciso
agregar el personal especializado en agronomía. Estos da-
quinas "combynes" para ganar tiempo y economizar
tos, que reuní en el verano de 1930, no han sido modifi-
nuestras fuerzas de trabajo. Es por esto que hemos ya ad-
cados. En cuanto a la forma de los contratos entre la es-
102 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTMZACIÓN DE LOS CAMPOS 103

tación y el koljoz, ha sido perfeccionada. En el comien- pero este cambio no es nada si se considera lo que quere-
zo de 1934, el Consejo de Comisarios del Pueblo apro- mos y prevemos, , ,
baba un contrato-tipo para reglar mejor los trabajos de Habíamos salido de la estepa, y nos dirigíamos hacia
la siembra. El contrato prevería para estos trabajos cum- los verdes valles de Nova-Petrovka. El poniente infla-
plidos por la estación de máquinas y tractores, entregas maba el cielo, y sobre las pendientes las aldeas blancas se
especiales en productos, con el objeto de interesar más en perseguían como, re~años. Algunas de entre ellas presen-
el mayor éxito de la producción. tab,an la característica de estar pobladas por campesinos
,-Piense Vd. - me decía el director de la estación-, emigrados sobre todo de Polonia y de Rumania, que en
en las ventajas que representa para la empresa colectiva el Estado de los Soviets gozan plenamente del respeto y
esta institución soviética. Ella no carga su presupuesto de la libertad de su nacionalidad. El terreno, aunque cor-
de gastos con máquinas que cuestan caras y tienen nece- tado p,?r anchas ban~as ~e dunas arenosas, y estériles, es
sidad de ser amortizadas en un lapso de tiempo muy bre- susceptible de un CUltlVOintensivo, y el director de la es-
ve. No debe pensar en la carga onerosa de las repara- tación me informaba de que ya habían surgido allí pe-
pequeños arteles que prosperaban.
ciones que exigen los útiles especiales. No se ocupa tam-
poco del personal, del que no se puede improvisar ni la -Tenemos ahora fundada aquí, en el centro, una
capacidad ni la especialización. Ve efectuarse el trabajo sección de nuestra estación. Cada artel tiende a dividir
de sus tierras, los principales trabajos de cultivo, al más su propio territorio para obtener alli todos los cultivos
bajo precio posible, porque la estación se propone expre- ~~sib,les; .10 que provoca bien a menudo una explota-
samente bajar el precio a su más bajo nivel. Tiene siem- Clan irracional del terreno. Debemos impulsar la raciona-
lización, más todavía que en el trabajo, en la estructura
pre además listo y cerca, el elemento técnico, el agróno-
misma del cultivo de la gran granja. La unificación de.
mo, que coopera con los dirigentes del artel en la búsque-
estos arteles se realizará en torno al centro de nuestra sec-
da de cultivos de mayor rendimiento, en la preparación
ción, realizando particularmente esta racionalización en
de planes de transformación de la granja para acelerar e el cultivo. Según nuestros planes, toda la zona más al
intensificar su industrialización. En suma, ella respira
sud, por ejemplo, deberá convertirse en la de cultivos de
y se alimenta precisamente por la influencia constante y
forrajes con cría de vacas lecheras. La zona que mira a la
compleja de la estación. estepa producirá sobre todo trigo. La que desciende hacia
-Sí, esa estación no es solamente un centro de ener- el Bug aproximándose a Kherson, después que se la ha-
gía mecánica, sino que su acción y su influencia penetran y~ regado y electrificado será una gran huerta. Esta pró-
por todas partes, en todas las manifestaciones de la vida xima transformación traerá consigo la necesidad de cons-
de la empresa colectiva. trucciones nuevas que cambiarán aún el aspecto exterior
-Pero eso no es todo; decía cuando nos encontramos de las aldeas; y aún entonces no habremos hecho todo ... !
que tendíamos por el método experimental a hacer del , Yo .seguía ,co~ los ojos esa perspectiva que se desvane-
koljoz una empresa industrial que pudiera responder, de cia bajo los últimos rayos del sol, y hubiera creído so-
una manera tan perfecta como sea posible al interés de la ñar, si lo que veía y constataba no me hubiera enseñado
producción y del trabajo. Marchamos en consecuencia que. lo q~e 'parece un sueño irrealizable aquí, se vuelve
por un camino bastante largo, pero que transformará po- realidad viviente en los campos de la Revolución.
co a poco toda la campaña. La que Vd. acaba de ver ha
cambiado bastante ya en pocos años de colectivización;
IO~ GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 105
cultivo científico de ese producto por medio de la gran
LA. USINA. y EL ARTEL empresa colectiva.
y siempre en esta región, he visto en los alrededores
Pero no es solamente por la estación de máquinas y de Krymsk, el comienzo de la construcción de un edifi-
tractores que la presencia y la obra del poder soviético se cio para la fabricación del extracto de tomate. El Es-
explican como fuerza integrante y a menudo dirigente de tado colaboraba allí en forma preponderante; pero aún
la vida de la empresa colectiva. Hay, además, otros fac- los arteles que ya se habían constituí do. colaboraban tam-
tores por medio de los cuales obra: la usina y la granja bién con sus capitales. El territorio para el cultivo de los
agrícola del Estado o sovjoz. tomates debía ser fijado según un plan establecido entre
La usina precisamente por efecto de la colectivización los arteles y la fábrica. que ocuparía más de 2.000 obre-
agrícola, ha encontrado el camino y la ocasión de su ins- ros con perspectivas de ricos resultados. La fábrica iba
talación en el campo, donde ayuda e impulsa el cultivo evidentemente a servir de motor propulsor y dirigente de
que produce la materia bruta para elaborar y transfor- la tra~sformación cultural y social de toda la zona cir-
mar. Las usinas en los países burgueses se concentran lo cunvecma.
más frecuentemente en las ciudades, sea por el motivo Naturalmente, no es la fábrica así asociada a la agri-
social y político de que el régimen capitalista tiene el ma- cultura lo que constituye la palanca principal de la trans-
yor interés en conservar al proletariado de las ciudades formación del trabajo agrícola en una rama y una cate-
lejos de las poblaciones campesinas, sea porque éstas, en goría del trabajo industrial. La mecanización agrícola
sus pequeñas empresas agrícolas están más inclinadas, con su centro distribuido, la estación de máquinas y trac-
bien a menudo irracionalmente a la variedad y a la plu- tores, queda siempre como la fuerza que levantará la ma-
ralidad de los cultivos. Esta última tendencia existía sa koljoziana a un nivel cada día más elevado desde el
también en los campos soviéticos; pero desde que el pro- punto de vista técnico y a la vez social. Pero es indudable
ceso de la colectivización comenzó paralelamente a la in- que este hecho típico de la campaña soviética, poblarse de
dustrialización rural, surgieron inmediatamente la posi- usinas y de fábricas donde entran en juego los intereses
bilidad y el interés de aproximar la usina a la gran gran- inmediatos de la empresa colectivizada, es de una impor-
ja agrícola. tancia fundamental a causa de la influencia que ejerce
En una región, por ejemplo, donde el terreno se reco- obre la evolución de la población agrícola. Esto llama
nocía como más favorable al cultivo de la remolacha. el la atención casi materialmente. porque es uno de los sig-
Estado hacía construir una azucarería. En la región de nos exteriores más evidentes de ese proceso dirigido y do-
Sebastopol, en Crimea, he notado, hablando con los diri- minado por la industria que tiende a disminuir y a su-
gentes de la sección central del "Koljozcentr", que la ins- primir todo antagonismo y toda distancia entre la ciu-
talación de algunas grandes fábricas de conservas, había dad y el campo.
inten ificado el cultivo de legumbres y frutas y había fa-
cilitado el pasaje a1 artel de un gran porcentaje de eco- EL SOVJOZ y EL ARTEL
nomías individuales. En la zona montañosa de Nowo-
rossik, sobre el mar Negro, fué la fábrica de tabaco la Pero la institución que por muchos motivos es sugesti-
que llevó a aquellos montañeses, que se hubieran dicho va en el estudio de los' koljozes, aquélla en que el Estado
los más dedicados al trabajo individual dirigido de una actúa particularmente sobre la porción educativa y moral
manera completamente primitiva, a encaminarse hacia un de sus miembros, y que tiene ya un pasado rico en en-
106 GUIDO MIGLIOLI LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 107
señanzas, es el sovjoz, la empresa agrícola constituida y ditos especiales de favor "con el objeto de construir ha-
regida directamente por el Estado. . .. , . bitaciones para los obreros agrícolas, y mejorar sus con-
He recordado cómo, ya desde la división de las tierras diciones materiales y culturales".
que se efectuara después de la Revolución de Octubre en- Reforzado con todos estos recursos, el sovjoz desem-
tre los que querían cultivarlas, el Estado había cons~rv~- peñó un gran papel en la época de la lucha contra el ku-
do intactas algunas grandes empresas a causa de su indi- lakismo, porque se recordará que al mismo tiempo que a
visibilidad, o bien porque debían, bajo la. dirección ~el la formación de la conciencia colectivista del campesino,
Estado, proveer poco a poco a las pequena.s economias la obra del Estado tendía también a la creación de una
campesinas, de ganado de raza, granos seleccionados, etc. base agrícola bien sólida para la producción del trigo, de
He recordado también cómo el Código Agrario de 1922 manera de substituir y sobrepasar por el producto del
en la definición del carácter de esta empresa del Estado, sovjoz y del koljoz, el excedente comerciable de trigo pro-
estableció que su objetivo prec~so era "servir de ejemplo porcionado por las granjas de los campesinos ricos. El
técnico y científico a los trabajadores para. el mejor des- desenvolvimiento del sovjoz, para la solución del gran
envolvimiento de la agricultura, permaneciendo en con- problema del pan, fué verdaderamente increíble. El
tacto 10 más posible con la población rural local". "Zernotrust", vale decir, el trust que unió a todas las
En el nuevo Código Agrario publicado en .1~28,. ~uan- empresas agrícolas del Estado que tuvieran por objeto la
do se manifestaba el comienzo de la colectivización en producción de trigo, podía ya, en 1931, disponer él so-
gran escala, hay un artíc. lo que precisa la. obligación pa- lo de una cantidad comerciable de trigo superior una vez
ra los sovjozes de trabajar por el cumplimiento de esta y media a la de que disponían las economías de los kulaks
transformación social. El arto 35 dice textualmente: "Las en 1927, y que era de 22 millones de quintales.
empresas agrícolas soviéticas (sovjozes), como grandes El carácter industrial del sovjoz y su especialización,
empresas agrícolas del Estado, representan uno de los que se extendió a todos los cultivos más importantes, dan
apoyos del desenvolvimiento de la economí.a, socializa~a en adelante a esta empresa la verdadera estructura de una
en la agricultura. ,Deben ayudar a .la pobl.a,clOnr?ral cir- industria. El sovjoz representa realmente la gran indus-
cunvecina por el ejemplo de S? mejor ges~lOJ?- agncol~, ~e tria agrícola soviética. Basta subrayar el simple hecho de
su administración, de sus metodos econorrucos, y tecm- que los sovjozes cultivadores de trigo alcanzan a las más
cos, y deben facilitar en ~í mismas, para el progr.e~o de la grandes empresas industriales sea en la mecanización de
agricultura, el desenvolvimiento de la cooperacion y de la producción, sea en la formación orgánica de su capi-
la colectivización." tal. La parte constante de éste, para citar un ejemplo,
Una serie de decretos enumera en seguida en este Có- llega en algunos sovjozes al 92 % del capital total; muy
digo, los derechos y los privilegios acorda~o~ por el Es- poco, pues, inferior al porcentaje que encontramos en las
tado al sovjoz para ayudarlo en el cumplimiento de sus usinas Putilof en Leningrado, que es de 95 %.
deberes. Ellos comportan: cesión gratuita de las empre- Pero sobre la función del sovjoz, considerado como
sas; amplias' medidas agronómicas ~ara ayudar a su des- una de las más grandes fuerzas de la industrialización
envolvimiento; aumento de sus capitales fundamentales: agrícola soviética, volveré más adelante, cuando me deten-
privilegios en el crédito agrícola, muy espeClalment~,para ga particularmente en ese tema. Ahora quiero poner en
la compra de máquinas y el empleo de abonos; cesion de evidencia la manera en que actúa el sovjoz, y por qué
tierras que formen de los fondos de reserva del Es- medios llega al koljoz hasta convertirse en un poderoso
tado, etc. Hay que notar también el otorgamiento de eré- factor de su vida.
LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 109
108 GUIDO MIGLIOLI

Uno de estos medios, el principal. ha sido pr~cisado ya


en los artículos anteriormente c}tados. ,E~ sOVJOZ e~ ';ln EL ÓBRERO AGRICOLA y EL KOLJOZIANO
ejemplo, una escuela, por su meto do tecmco y admm~s-
trativo, para la población de los alrededo~~s. Pero, au~ Este aspecto de la función del sovjoz en la vida de 1••
va más lejos. Allí donde no hay una estación de .maqul- granja colectiva me interesó mucho, y creo que es oportu-
nas y tractores, la reemplaz~ utilizando su matenal pa~a no ponerlo en evidencia.
ayudar a las empresas colect.i~as .Y .tanto como le sea POSl- El sovjoz es una empresa en la que toda persona que
ble también a las empresas individuales. trabaje se encuentra en la misma posición que el obrero
Me acuerdo de un pequeño sovjoz que visité en 1930, de la usina. Todos los sovjozianos tienen el mismo re-
en el campo de Saratov, a cuarenta kilóme~ros de Mosc? glamento que los obreros de las fábricas, en los horarios.
Se trata del sovjoz "Kostantinovna", destinado ~ la erra para los seguros sociales, para las vacaciones y días de r -
de una raza porcina especial. A causa .~e la ca~idad del poso; todos, 10 mismo que el obrero de usina, participan
terreno circunvecino, desarrollaba tamb~cn la cna ?e ga- efectivamente en la gestión del sovjoz, puesto que su di-
nado lechero, intensificando con este obJet?, eJ CUltiV~ de rección, que depende directamente de los órganos del Es-
los prados. Disponía de t~actores y de maqumas agnc~- tado, no se separa de la mano de obra. sino que pide. por
las, y su director. un inteligente y modesto .emigrado li- el contrario. su contacto y su cooperación. La retribu-
tuano, me mostraba los resultados del trabajo q~e se ~a- ción del obrero agrícola no se basa solamente en las tari-
bían podido alcanzar con las máquinas del sOYJoz mis- fas de salarios fijadas por las oficinas competentes, sino
mo, en los arteles vecinos, para el arado, la siembra. el que se liga también al desenvolvimiento y al progreso de
segado de la hierba y la cosecha de los cereale~. la empresa.
"Aquí no se verificó -agregó él- el fenómeno oc~-
Este trabajador, aunque vive en el campo, tiene una
rrido en el invierno de 1929-30, en que granjas carnpesi-
conciencia y una mentalidad muy diferente a las del cam-
nas individuales entraban en el artel para salir de él en
pesino. Porque tiene y continúa teniendo sobre el que
seguida; y esto es debido a la acci~n del sovjoz que había
se fatiga en su pequeña granja individual, la ventaja de
preparado indirectamente el ambiente mora~ y mater~al formarse una cultura técnica y una personalidad muy par-
de la colectivización. Desde el punto de Vista matenal
ticulares, que pueden madurar sólo en un medio como
por la demostr~ción d~ las ventajas, de nuestro cultivo ~e. el sovjoz, empresa agrícola cada vez más perfeccionada,
can izado al mismo tiempo que dabamos a las pequen as al margen y contraria a toda idea de esclavización y ex-
granjas nuestras semillas. nuestros. ~bonos, etc. pel pun- plotación del personal que la sirve.
to de vista moral, por la producción mucho mas grande
de nuestro trabajo y por su mayor provecho c5'n respec- Por ello es evidente que no se puede ni aún hacer una
to al trabajo individual. Nuestros obreros agnc~las fue- comparación entre el obrero agrícola del sovjoz y el jor-
ron bajo ese punto de vista, un excelente vehículo de nalero de las grandes empresas capitalistas, donde este
penetración y de educación ~e l~s ma~~s campesinas, y lo último es considerado sola y exclusivamente como el ele-
son aún ahora entre los koljozianos. mento que hay que explotar hasta los huesos. El obrero
del sovjoz es el proletario que, viviendo y trabajando en
la empresa socializada, emanación directa del Estado de
los Soviets. moldea su cerebro y su alma con el ritmo y
con los objetivos de la economía soviética' que no está al
110 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 111

servicio del capitalista, sino al de la e!e~ación eco~ómica o desde el punto de vista del desenvolvimiento de la
y moral siempre creciente. de la colectividad trabajadora. mpresa colectiva ', que a su vez trabaja para el progreso
. Agitar. inflamar esas conciencias de los obreros agr~c~- gen~~al de !~.
agricultura y de la economía toda de la
las que viven en medio de los campos. ~onde la colectivi- ~mon Sovletl~a .. De igual manera que nosotros traba-
zación debuta y se desenvuelve, significa aportar a esta ~amos para el éxito del sovjoz, él lo hace por el del kol-
transformación económica y social una cantidad constan- JOZ. Tendemos nuestros músculos en un común esfuer-
te de calor y de incitación, El sovjoz, so~re este punto, zo, Nuestro trabajo. material o moral, es idéntico."
completa, amplifica y perfeccion~. el traba}o, ya tan pro-
fundo. de la usina y de la estación de maqumas y. trac- LA PRIMERA ORGANIZACION DEL TRABAJO
tores. Y yo, que he visto en muchos arteles de que ma-
nera se establecen y se mantienen los contactos en.tre kol- Es preciso conservar bien claras estas ideas, porque sir-
j zianos y sovjozianos, en todo ~as? mucho mas cons- yen ~n gran parte para esclarecer toda la organización
tantes que las relaciones de los kO!Jozlanos con e.l prolet~- 1';ltenor del trabajo en .las grandes empresas agrícolas colec-
riada de la usina, me he persuadido de que su influencia tivas. S?S reglamentaciones, sus rendimientos, sus formas
es enorme e incalculable. Tan grande. que a menudo de retribución, Esta parte es muy importante para el
arriesgaba esta pregunta: "El koljoziano no sentirá na- estudio del artel. Puesto que{ aunque el Estado contri-
cer de esta íntima ligazón con el sovjoziano el deseo y el bu~a como lo he demostrado ya. por medio de las insti-
gusto de ser también incorporado a la empresa agrícola tuciones que. ri.ge y subvenciona, a ayudar y a facilitar
del Estado, prefiriéndola a la empresa colectiva?" el desenvolvimiento del artel, esto no basta para hacerle
"Si se trata del "batraki", es decir, del jornalero agrí- alcanzar. sus mejores resultados. El tiene siempre una vi-
cola empleado por el campesino y sobre todo por el ku- d~ propia. y la. fuerza vital le es otorgada por la acti-
lak, su pregunta tiene una respuesta afirmativa -me de- vidad de los miembros que lo constituyen. La manera
cían los obreros de un sovjoz.- Pero cuando se trata de en que su traba~o está organizado, la calidad y la canti-
trabajadores de una empresa colectiva agrícola: su pregun- dad ?e su capacidad de producción, los estimulantes que
ta no puede ni siquiera ser planteada. Trabajando en un funcionan a fin de acrecerlo y de perfeccionarlo, son los
sovjoz, trabajamos en una empr~sa del Estado. y .esto eIen,tent.os ~e los que depende la valorización misma de
quiere decir, para nosotros: trabajar para la colect~vlda? las mstltuclOnes del Estado o apoyadas por el Estado y
de la que somos una parte. Para nosotros nuestro interés de las cuales al artel sufre la influencia poderosa r

personal se confunde con el interés colec.tiyo. Este hecho .E! reglamento-tipo del artel, establece que debe ser ad-
da a nuestro trabajo, al salario que recibimos, al estado rnmlstra.do por la asamblea general de sus miembros, y
de espíritu que llevamos a la obra cotidiana, un carácter por !~ due.cclOn elegida por esta. asamblea. Este reglamen-
completamente particular. que hace de cada uno de nos- to fija cuales deben ser las atribuciones específicas de la
otros, un obrero "soviético" El koljoziano está en el as~m~lea, es decir, el poder de decisión sobre los asuntos
mismo camino. Es una parte de la gran empresa colec- mas 1Il'~I?ortantes 9ue ~?nciernen a la actividad del artel,
tiva, aún si ésta tiene una base campesina. Es una em- la eleccI?? de la dl1~ecclOn.Y de .la comisión revisadora, la
presa que participa cada vez más en la v~da de toda la co- aprobaclOn d~ las Iíneas directrices del trabajo. Pero enu-
lectividad, es decir, de todo el Estado. Tampoco el kol- n,tera en seguida toda una serie de objetivos técnicos y so-
joziano calcula ni su trabajo ni sus bene!ici~s. según ~l cia: que deben permanecer siempre presentes en el espíri-
punto de vista exclusivamente personal e individual, SI- tu todo miembro. del artel. Hay objetivos de carácter
112 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 113
económico, para acrecer la productividad de la granja: mbres de la vi?a, campesina .. Fué así que el trabajo I
aumentar los terrenos cultivados, abonar aquéllos cuya n el artel se organizo por familias: y su retribución en
calidad es menos buena, utilizar la fuerza de tracción, pa- _óductos o en ~~peCles,en parte recogida en el correr del
sar lo más posible al laboreo mecánico, organizar un em- ~ y el ,total fijado y reglado a la terminación del ejer-
pleo cada vez mejor para el capital de inventario, mejorar cío agrícola, se ef~ctuó por cabeza. Sin embargo, esta
la rama zootécnica, proceder a la construcción de los es- gla no fue generah~ada. Fué sugerida por la necesidad
tablecimientos exigidos por la industrialización agr.ícola, ~ graduar, hasta se~un los lugares, el cambio que la vida
etcétera. Pero hay también objetivos que se relacionan ,de la empresa c.olectlva agrícola hubiera ciertamente exigi-
directamente con los miembros del artel y que son "la dc:",a menudo Impuesto. Esto, por lo demás, habría per-
elevación continua del nivel político y cultural, el mejo- mitido ~al~ular de muy cerca. la aptitud y la capacidad de
ramiento por todos los medios. de las condiciones de exis- los koljozianos, reglarlas y encuadrarlas inmediatamente
tencia de los mencionados miembros y particularmente en una organización científica del trabajo.
de las mujeres y de los niños." Este período ~e transformación fué muy breve y debía,
El mismo reglamento determina, pues, que en el arte! se en efecto, cesar inmediatamcnrs que el criterio y el ritmo
debe proceder al mismo tiempo al .aumento de la prod~c- de l~, industrialización estuvieran maduros para su ace-
ción de la empresa y al mejoramiento moral y material ler~clOn, para una organización y una disciplina de tra-
de los que forman parte de ella. Armonizar estos esfuer- bajo que correspondieran mejor a los objetivos econó-
zos, llegar al mismo tiempo a las dos metas, es dar a la ml~~s, mo~~l.es y s~c~ales. hacia los que la industriali-
vida interior de la granja colectiva 'un ritmo y una dis- zacion sovietrca se dirige.
ciplina que no se pueden encontrar eu; ninguna empresa
capitalista análoga, donde estos dos objetivos no con~uer-
dan jamás, sino que por e! contrario, el segundo es SIem- LA ORGANIZACION DEL TRABAJO SOBRE BASES CIENTIFICAS
pre descuidado y muchas veces ignorado.
¿ Cómo se ha realizado ese acuerdo? ¿Por qué medios . ,Como, al comienzo de 1930, para sacar la colectiviza.
se ha llegado a esta disciplina de trabajo ,:~n su doble o~- cion agrícola de uno de sus momentos más críticos es
jetivo de acrecer la capacidad de 1?r?dUCClOnd~ la g~anJa nuevamente Stalin quien anuncia ahora "el advenimien.
colectivizada y mejorar las condiciones de existencia de tO,de este período quereclama una política nueva y otros
los koljozianos y de sus fa~ilias? En suma, ¿cuá.l es la met.~dos para la aplicación del plan industrial en la
atmósfera en que los trabajadores del artel respiran y UnlO~ de l~s Soviets:' Dirigiéndose más especialmente
viven? a 1~ industria, pero en forma de orientar igualmente la
Esfuerzos formidables de colectivización agrícola, que agricultura colectivizada hacia sistemas análogos, él unía
han coordinado los principios dirigentes de la gran expe- los n.umcrosos problemas en seis puntos principales. La
riencia con las realidades complejas del material "huma- nec.e~ldad de estable~e~ salarios diversos para los obreros
no", o mejor dicho del material "campesino", permiten c~lIflcados y no calificados. La de combatir las oscila-
dar estos últimos años una respuesta a esas preguntas so- Clones en el rendimiento del trabajo, y aumentar la fuer-
bre las cuales está fija la atención del mundo burgués. za de producción de las empresas. La creación de una
Al comienzo del flujo gigantesco de las empresas indi- nueva "e~ite." destinada a mejorar la producción. El
viduales en el artel, las granjas agrícolas que se habían d<:scnvolvlmlento de cuerpos técnicos especializados. La
constituído no quisieron romper inmediatamente con las búsqueda de nuevas fuentes de capitales. El perfecciona-
lH GUIDO MIGLIOLI
LA CoLECTMZACIÓN DE LOS CAMPOS 115
miento de la mano de obra por la disciplina superior de Nos dirigirnos francamente a los miembros de los koljo-
la emulación. zes y les decimos: la gran causa de la economía colecti-
Corno siempre, también esta vez la burguesía del mun- va que, pese a todas las debilidades y a la falta de ex-
do entero fingió no comprender ni el salto adelante que .periencia de sus miembros ha aumentado en un solo año
iban a dar la producción y la economía industriales y de ensayo desde 1930 el rendimiento de sus miembros
agrícolas, ni el inevitable progreso que se iba a obtener en un 150 %, puede peligrar, sin embargo, si se obsti-
gracias a esta nueva política soviética. De igual modo nan en la división de los productos por persona y si no
que en el momento en que Lenin, comenzó la polít~ca de le apresuran a sustituir esto por un sistema correspon-
la NEP., esta vez todavía, despues del golpe formidable diente a la calidad y a la cantidad del trabajo suminis-
de su sucesor, ella habló del retroceso de la doctrina y de trado." La palabra y la advertencia de los dirigentes del
los métodos soviéticos, y preconizó su retorno a los prin- Estado soviético fueron acogidas y seguidas por las ma-
cipios del capitalismo. sas trabajadoras mejor que si hubieran sido una orden.
No alcanzaba a comprender o quizás no quería com-
prender, cómo en el Estado de los ~oyiets, en la industria EL PRINCIPIO SOVIETICO DE LA PRODUCTIVIDAD DEL
soviética, en la agricultura colectivizada, l?s aconteci- TRABAJO
mientos toman una fuerza y un color especiales a causa
de que se trata allí de un Estado, de una industria y de En la práctica, he aquí de qué manera ha estado re-
una agricultura que no son ni capitalismo ni para el ca- glada la organización del trabajo y cómo continúa per-
pitalismo, sino de los trabajadores y para los trabajado- feccionándose en la empresa agrícola. El centro cons-
res. Este hecho transforma completamente la sustancia tante es la dirección elegida todos los años por la asam-
de la vida y de la disciplina del trabajo, aunque ellas blea general de los koljozianos. La dirección es el ór-
puedan recordar la nomenclatura y los métodos emplea- gano ejecutivo del artel, y ella es la que, corno dice el re-
dos en el régimen capitalista. glamento, "reparte entre los miembros los trabajos más
Para volver a la organización del trabajo en la em- convenientes, confiriéndoles por esto mismo la respon-
presa agrícola colectiva, que se orienta en la vía magis- sabilidad de ello y todos los derechos inherentes."
tralmente trazada por Stalin y más específicamente ela- Los miembros del artel, pues, en su trabajo respecti-
borada por la acción del Comisario de Agricultura, Iako- va, no son simples ejecutores materiales, sino que deben
vlef, diré que el sistema de distribución del trabaj.o por considerarse como elementos conscientos y responsables
familias y la división de los productos de la granja por con respecto a toda la empresa. Fué este principio el que
cabeza fueron bien pronto abandonados. Como en la dió nacimiento a la organización de las "brigadas" en el
usina, el trabajo en su calificación y en su cantidad debía seno mismo del artel, los vivificó y los entusiasmó inrne-
servir en el artel de base para la repartición bajo todas diatamente en una medida increíble, aplicando la regla
sus formas de los rendimientos de la empresa. Y la emu- moral de la emulación, llegada a ser en adelante una ley
lación debía ser la fuerza propulsora, para llevar la pro- soviética.
ductividad del trabajo a su grado más alto y más per- Quiero explicarme mejor. En la gran empresa agríco-
feccionado. la la mano de obra se dividió por grupos, según el tra-
En la primavera de 1931, lakovlef planteó .cIaram.ent~ bajo que a su turno podía cambiar por motivos cultu-
esta cuestión ante el VI Congreso de los SOVIets. CItare rales o de estación, y que generalmente tiene necesidad
un pasaje de su discurso: "No queremos ocultar nada. en toda empresa agrícola de un personal especializado
116 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 117

en ciertas ramas. tales como el empleo de las máquinas. aplicación de nociones de zootécnica si se quieren obtener
Es así que se formaron los grupos de los "tractoristas", buenos resultados. En numerosos trabajos y particular-
del personal destinado a las máquina~; y para los traba- mente en el laboreo de los campos. se generalizó bien
jos de estación, los grupos para la siembra, para la co- pronto el sistema del trabajo por tarea, es decir. con-
secha. para el desmonte, en suma, todos los que son eIl?'- t~atos a destajo, teniendo por base la cantidad y la ca-
pleados en un cierto trabajo agrícola donde es necesano hdad de la obra a hacer. y no el tiempo ni el número de
un cuerpo disciplinado y armonizado. Est~ repa~tic~ón obreros necesarios para realizarla.
del trabajo ya adoptada por la gran ventaja capitalista Pero se dirá entonces: "j Ese es el trabajo a destajo,
con el objetivo de una explotación más segura de la ma- el método más característico de la explotación de la ma-
no de obra. es por el contrario, en la granja colectiviza- ~o d~. obra en la agricultura y en la industria capita-
da considerada por los koljozianos mismos como un me- hsta! Recuerdo haber llevado yo mismo una lucha
dio de emplear mejor sus propias energías y de llevarlas continua en las grandes granjas de cultivadores lombar-
en el interés de todo el artel, a su más alto grado de pro- dos en Italia, para impedir que los trabajadores agríco-
ducción. Es así que se constituyeron brigadas entre los las fueran contratados en ellas como trabajadores a des-
koljozianos y que, justamente para expresar el fuerte im- tajo; reclamaba, por el contrario, que se les pagara por
pulso moral y material con que iban a proceder en ~u ac- cabeza y por hora. Y tenía razón.
tividad. estas brigadas quisieron llamarse a sí mismas, En el capitalismo este sistema tiende a agotar toda
"brigadas de choque". la energía del trabajador, a excitar su deseo violento de
Cada brigada escogió su jefe, llamado "brigadier", ganancia, y esto exclusivamente para el mayor prove-
que no es el "jefe" impuesto a los equipos de traba- cho del patrón. Lo que representa el pequeño aumento
jadores por el patrón de la explotación agraria capita- de salario que el trabajador puede obtener por todo el
lista, con funciones policiales de vigilancia y de espio- esfuerzo de sus músculos es algo pobre, ínfimo, mise-
naje. El brigadier es elegido por los miembros de la rable. en comparación de lo que saca el capitalista. Es
brigada, de acuerdo con la. dirección del artel, por sus esta desproporción injusta la que ha impulsado a todos
mejores cualidades de trabajo y de una mayor compe- los trabajadores agrícolas y de usina a lanzar contra este
tencia eventual; penmanece normalmente en contacto sistema todo su odio!
con la dirección, con la cual negocia la aceptación de los Destruyamos los beneficios del patrón; identifique-
trabajos y su retribución. En cuanto a esta última, el mos por así decir. estos beneficios con los del trabaja-
método de medir el trabajo sólo de acuerdo a su dura- dor; de mar:~r.a que p~e?a. como ocurre en. la empresa
ción teniendo en cuenta las horas y las jornadas emplea- agrícola sovretica, adquirir una doble ventaja: la inme-
das para la repartición ~el producto ?el ejercicio ~gr~- diata de una retribución mayor por su trabajo. y la
cola, ha desaparecido casi: y a este metodo ha sustltu~- otra mucho más importante del provecho realizado por
do en una proporción cada vez más amplia. el reconoci- la e~presa que le pertenece a él también. El trabajo a
miento del trabajo según su cantidad y su calidad. destaja llegará a ser entonces el sistema hacia el que
En las brigadas que se han formado entre el perso- todo trabajador aspire a llegar para su satisfacción ma-
nal destinado a cuidar las vacas lecheras. hay algunas terial y moral.
que han celebrado ciertos acu~rdos con la direcció~ ?el Fijar en una empresa agrícola capitalista la retribución
artel basándose sobre la cantidad de la leche. el éxito del trabajo según su calificación y su cantidad, y ligar
de la cría de terneros. etc., lo que exige una constante este principio por el sistema de pago según la tarea indi-
118 GUIDO MIGLIOLI LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 119
vidual O colectiva, es un medio de explotación de tal arte}, que dirige estos fecundos e inteligentes esfuerzos
manera conocido y probado que cualquier trabajador de las colectividades y de las voluntades, colabora en ellos
consciente, abierta o secretamente, no tiene por él más con primas y otros medios. El "Koljozcentr" participa
que repugnancia. Y si lo acepta lo hará solamente impul- ambién en el torneo entre las numerosas granjas colecti-
sado por la necesidad u obligado por la fuerza; pero su as. Todo llega a ser emulación y estímulo. Todo sirve de
fatiga estará continuamente exasperada. Su trabajo le se- incitación al progreso, del punto de vista económico, edu-
rá más pesado, más duro y más penoso. Transportemos cativo y social. Todo está orientado y dirigido para alcan-
sin embargo, el mencionado sistema a la vida y a la at- zar un grado de mayor rendimiento, y de mayor produc-
mósfera de la granja soviética, donde no quedan de él tividad del trabajo, por el desenvolvimiento y el perfec-
más que el nombre y la forma, pues la sustancia y el cionamiento de la conciencia colectivista de todos los tra-
espíritu han sido radicalmente transformados, y su apli- bajadores.
cación cesará de ser una condena impuesta al trabajador, El problema básico de la colectivización agrícola, ¿ qué
para volverse por el contrario uno de sus deseos más digo? del orden económico y social surgido de la Revo-
vivos. La dureza misma del trabajo disminuirá y se ol- lución de Octubre, se encuentra aquí. Y Lenin lo definía
vidará. El trabajo se fundirá en el goce del alma y del con una sabiduría y una claridad de lenguaje incompara-
cuerpo. Multiplicará las energías físicas del trabajador, y ble, por estas simples palabras: "La productividad del
lo incitará al amor, cada día más profundo por la em- trabajo es, en resumidas cuentas, el punto más importan-
presa donde vive, puesto que se elevará y progresará con te y decisivo para la victoria del nuevo orden social. El
ella. capitalismo ha creado una productividad desconocida en
Ignoro si el Congreso de los sabios de psicotécnica, que el régimen de la esclavitud. El capitalismo existirá mien-
tuvo lugar no hace mucho en Moscú, en el que participa- tras el nuevo orden social no haya creado otra producti-
ron técnicos de todos los países, se ha detenido suficien- vidad de trabajo muy superior. Esta obra es difícil y lar-
temente sobre esta realidad, en la que la contradicción en- ga. Pero lo esencial es que se haya comenzado."
tre el mundo burgués y el mundo soviético es tanto más El 17 de marzo de 1934, el Gobierno soviético pu-
grande y más fuerte cuanto que está velada y oculta por blicaba una ley de orden general, que reglamenta el siste-
el uso de una terminología idéntica. Yo sé solamente que ma del salario de los trabajadores sobre la base de la can-
tan pronto fué esbozada esta disciplina de trabajo en to- tidad y calidad de la producción suministrada. Y esta ley
das las granjas colectivas, hizo desenvolver de inmediato abolía un artículo del Código de Trabajo garantizando
esta ley soberbiamente moral que es la "emulación". Ella un salario mínimo, porque esta disposición no interesaba
no brotará jamás en las usinas y en las grandes granjas más que a algunos grupos de trabajadores retrasados.
capitalistas, porque no respira di se nutre más que en el
ambiente de la empresa soviética, donde hay una vivaci- FACTORES DE DESENVOLVIMIENTO
dad, una te"renidad, una dicha, ¡ay! demasiado ignoradas
por todos los trabajadores de las usinas y de los campos, En la colectivización agrícola es necesario subrayar.
para quienes la empresa capitalista es una aplastante ca- sobre este asunto, muchas fuerzas que han concurrido y
pa de plomo. concurren aún ahora a volver cálido el medio del artel,
Esta emulación se explica en los arteles por un verda- a fin de que el principio de la emulación y de la organi-
dero concurso entre brigadas; y se amplía por los des- zación del trabajo en brigadas, convertidas en órganos de
afíos que se lanzan los arteles entre sí. La dirección del una combatividad enorme, encuentre una atmósfera que
120 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 121
,
las excite y alimente. Una de estas fuerzas está represen- más pobres, y que tenían por objetivo animar la resis-
tada por el proletariado, por el obrero de las usinas, cuya tencia de las poblaciones campesinas y conducirlas a la ba-
penetración en la campaña llega a ser cada vez más pro- talla! Estos Comités, después de haber rechazado y
funda gracias a la colectivización. aplastado a los generales mercenarios y sus bandas, se
Es un hecho muy notable que se verifica en la Rusia comprometieron con mayor audacia y empecinamiento
nueva. en oposición a lo que pasa en los países burgueses. aún, en la reconstrucción económica de las tierras saquea-
La usina, la ciudad. que también en la Unión de los So- das y ensangrentadas.
viets atraían a numerosos campesinos y ejercían sobre to- Durante la lucha contra los kulaks, estos Comités
do entre los jóvenes una gran influencia, vieron. con el desempeñaron también un papel de una eficacia conside-
comienzo y el desenvolvimiento de la industrialización rable. Y cuando la colectivización agrícola se gcnerali-
agrícola un gran reflujo hacia la campaña de los elemen- zó hasta ser integral en esos campos fecundos de la tie-
tos rurales emigrados. Volvieron a ella con verdadero rra negra, los Comités Campesinos, en lugar de disol-
amor; traían consigo los frutos de la vida y de la expe- verse, se reorganizaron y pasaron a las empresas colee-
riencia adquirida durante su estada entre el proletariado tivas en grupos de vanguardia siempre vigilantes y act~-
industrial, donde las nuevas directivas para la organiza- vos. Su tradición de audacia los coloca en las primeras f¡.
ción del trabajo y para la emulación entre los grupos las de la emulación, arma hoy necesaria para las conquis-
obreros y entre las usinas habían sido acogidas con tan- tas más urgentes en el dominio económico.
to entusiasmo, y habían dado nacimiento a las iniciativas Esta constatación me produjo un vivo interés. porque
más geniales. Así, por ejemplo, en muchas usinas, ade- evocaba para mí la miserable masa agrícola sufriendo ba-
más de las brigadas de choque. se formaron brigadas pa- jo el régimen capitalista que la aplasta. y hacia la que
ra la buena calidad del producto. para el mejor rendi- ahora avanza la bandera del Comité Campesino corno una
miento. etc.. etc. invitación al combate. Nacido de las necesidades de la lu-
Es preciso subrayar aun un hecho que muestra con cha contra el enemigo, es ahora pionner de los progresos
cuánta pasión el obrero de la ciudad sigue esta rcorga- de la colectivización. Su razón y su fuerza de vida están
ganización profunda de la vida rural. Es bien difícil, en el combate. Pero solamente después de haber quitado
sobre todo durante el verano, visitar el campo colectivi- del camino a todos los enemigos. los Comités carnpesi-
zado sin encontrarse con grupos de obreros que van allí nos pueden arriesgarse hacia la cumbre de todas las as-
no solamente porque están encargados por sus fábricas de censiones económicas y sociales.
ayudar a los koljozianos en ciertos trabajos, sino por- El espíritu y el ardor de batalla que este Comité des-
que se sienten movidos por el deseo de unirse y de cola- arrolla en el seno de la colectivización, allí donde había
borar en la industrialización de la empresa colectiva. ya una tradición propia. se han generalizado en todos
Otro factor que por todas partes pero sobre todo en los campos de la Unión Soviética por medio de otro ele-
Ukrania es un fuego continuo. una gran fuerza estimulan- mento hacia el que vibra la más profunda simpatía: el
te de la nueva disciplina de trabajo en el artel, está cons- soldado.
tituído por .el "Comité Campesino". iHistoria magnífi- No es mi tarea explicar cómo el soldado soviético no
camente generosa. historia rica en combatividad y en en- tiene nada de común con la vida. la disciplina, la acti-
tusiasmo esta de los "comités campesinos" (Cornitety vidad y las funciones que son impuestas a los soldados
niazarnochnich selian) que nacieron durante los trági- por el régimen capitalista. sobre todo a aquellos enrola-
cos años de la guerra civil. que organizaron las masas dos en los campos para formar su ejército. Indicaré so-
122 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIYIZACIÓN DE LOS CAMPOS 123
lamente que el ejército ha sido y continúa siendo en la
Rusia bolcheviki, la escuela más alta y más no e para LA KOLJOZIANA
la formación del campesino, no solamente como defen-
sor consciente del Estado proletario, sino también como Este gigantesco movimiento hacia la colectivización,
ciudadano capaz de combatir en primera fila por todas de millones y millones de pequeñas economías indivi-
las conquistas hacia las que se dirige la Revolución. El duales, ¿ hubiera sido posible sin la adhesión y la par-
soldado-campesino volverá en consecuencia a los cam- ticipación de la mujer? Si la campesina se hubiera opues-
pos, pronto a ser, moral, técnica y políticamente, una frac- to a él, si la profunda convulsión producida arrancan-
tor especial de acción inteligente y de transformación fe- do los hábitos familiares, los límites mismos de la vieja
cunda. empresa agrícola, hubiera encontrado sólo la resistencia
He encontrado en una relación oficial, publicada por pasiva de la mujer, ¿podrá haber triunfado? Basta plan-
el Comisario de la Guerra, con motivo del XIlIQ aniver- tear esta cuestión para que una respuesta negativa se pro-
sario de la fundación del Ejército Rojo, una corta esta- duzca. E igualmente toda la reorganización del trabajo
dística más elocuente que toda otra ilustración de los ob- en la gran ventaja colectiva, todos los cambios que está
jetivos y de los métodos del "militarismo" soviético. en vías de determinar en sus métodos, en su disciplina,
En 1927, el Ejército Rojo instruyó a 36.756 perso- en fin, en la vida entera, del artel, tan diferente y aleja-
nas en el trabajo práctico del campo; en 1929, estas ci- da de lo que era la vida en la pequeña granja, no es hoy
fras se elevaron a 107.748. En 1930, el Ejército Rojo un hecho viviente y realizado, sino porque la mujer ad-
dió a la colectivización agrícola alrededor de 15.000 di- hiere y concurre a él con toda la energía de que es capaz.
rigentes de koljozes, 13.000 agricultores especializados, La explicación de este hecho se encuentra indirecta-
9.000 labradores de huertos, 20.000 criadores de gana- mente si se piensa que también la "campesina", la mu-
do; 25.000 chauffeurs mecánicos de tractores, 13.000 jer de la tierra de los países capitalistas, no es la misma
contadores y administradores; otros 3.000 soldados fue- de antaño, la que había modelado una tradición de ser-
ron preparados para continuar los estudios técnicos agrí- vidumbre.
colas superiores. La miseria y el terror han terminado por vencer su
Estas cifras son de una rara elocuencia, tanto más si tendencia a la resignación. Ella no permanece más muda
se piensa que se remontan a 1930, y que en los últimos y abatida ante el hogar apagado y la mesa vacía, entre
años el esfuerzo para educar al soldado en los problemas criaturas temblorosas que la rodean y le piden pan. En
de la vida y del trabajo colectivos, ha aumentado enor- los acontecimientos cotidianos, la campesina de muchas
memente. És posible concebir pero no expresar lo que to- aldeas ha aprendido a ser combativa. En la crónica del
da esa fuerza "militarizada", es decir, forjada e infla- terror fascista, no se lleva cuenta de las mujeres que aún
mada en el fuego de los más altos ideales soviéticos, ha- en los campos, marchan contra él luchando heroicamente.
brá aportado de calor y de entusiasmo a la grandiosa ba- La mujer soviética se ha despertado, ha vivido y se ha
talla de la colectivización y de la industrialización agrí- forjado bajo el fuego de continuas batallas. Su historia
colas! la pone a la orden del día por sus sacrificios en los com-
bates de la Revolución, y en aquéllos todavía -rnás dra-
máticos de la guerra civil. Pero lo que sobre todo la for-
mó, fué esencialmente el régimen nacido de Octubre, fue-
ron los principios que proclamó y las iniciativas que hi-
zo surgir: la igualdad de la mujer y el hombre en sus onstatado por mis propios ojos en el verano de 1930
derechos políticos y de trabajo, la protección especial a ando observaba la organización de estas brigadas de
la mujer durante la maternidad, los cuidados sociales ca. #lujeres colectivizadas, su trabajo y los resultados obte-
da vez más minuciosos hacia los niños, su elevación a idos.
todas las ocupaciones a que podía aspirar. Es de este mo- Veo todavía a la joven campesina, con la leonada ca-
do que la campesina soviética. después de ser moldeada bellera cayendo sobre su cuerpo sólido. dirigir una briga-
en la lucha contra sus enemigos, ha acrecido y educado da de recolectoras en una estepa quemada por el sol. y
su inteligencia y su conciencia hasta comprender y seguir avanzar hacia mí apretando contra su pecho un gran ma-
con el mayor entusiasmo, esta formidable revoluci,ón zo de espigas. como si hubiera sido su hijo. "Todo, des-
cultural que fué la colectivización. de la siembra a la cosecha -me decía, radiante-, todo
Aunque hayan pasado pocos años desde el comienzo es fruto de nuestra brigada, que ha alcanzado más del
de este movimiento. los que lo siguen son unánimemen- doble de las cifras previstas."
te de opinión de que la mujer ha llevado a él tal ardor, Tampoco olvidaré a la brigadiera Tambotseva, la kol-
tal energía y tal voluntad. que explican muy bien cómo joziana bien conocida del artel "Octubre", en la región
ella ha llegado a ser. en la vida práctica de la emulación, central de la "tierra negra", a la que un año más tarde
una fuerza de un valor inestimable. era discernido el primer premio de las brigadas de choque.
Pienso en este momento en algunas cifras recogidas por Había realizado con su tractor el máximo de los resulta-
actas oficiales. que reproduciré porque me parecen sus- dos esperados en la calidad y en la cantidad del trabajo.
ceptibles de dar una idea concreta de lo que afirmo. He No es menos sugestivo para mí el recuerdo de las bri-
leído. por ejemplo. en los documentos del "Koljozcéntr" gadas de mujeres de ciertos trabajos especializados del
que y a en 193 1 las brigadas de campesinas que' se habían arteh tales como la cría de ganado, y la avicultura. Don-
movilizado para la batalla de la siembra primaveral y de ellas se ponían a la obra, he constatado que reinaban
de la cosecha, se elevaban a cerca de 122.300. aunque las el orden, la precisión, la limpieza. todo con un impulso
labores fueron parciales. Y por 10 que se refiere más y una vivacidad que transformaban los trabajos más du-
particularmente al artel, he encontrado cifras que mos- ros y penosos en fuentes de placer y de alegría.
traban el impulso con que la antigua campesina había Este contraste con la pena muda y el sufrimiento que
sabido llegar a los puestos responsables en la dirección encorvan a la campesina de las granjas capitalistas (para
técnica y administrativa de la empresa colectiva. Estos citar un ejemplo, la campesina de mi país. curvada bajo el
últimos años marcan naturalmente un nuevo progreso. fascismo), me hería en lo íntimo del alma. El nuevo
He aquí las cifras anunciadas en el XVII'" Congreso. en campo soviético, -yo lo oía-, estaba lleno de cantos.
febrero de 1934, que aunque incompletas. son de un al- y no más la triste y lenta melodía compuesta de melan-
cance indisc~tible: 6.000 mujeres están en la presidencia colías y de cadencias quejumbrosas como algunas de es-
de los koljozes; más de 60.000 son miembros de direc- tos horizontes; sino un estremecimiento. un estremeci-
ción; se cuentan más de 28.000 jefes de equipos. y más miento de pasión y de batalla. Yo escuchaba a las bri-
de 100.000 están a la cabeza de secciones de brigada; cer- gadas de mujeres que luchaban en la estepa; eran cancio-
ca de 7.000 de entre ellas con blusa de mecánico, rivali- nes y aires melodiosos y disonantes. duros y cadentes. He-
zan sobre el motor con los "tractoristas" más experi- nos de sacudidas y de pausas. de ráfagas y de reposo. igua-
mentados. les a su trabajo que es un combate y una dicha de vivir.
Pero estas cifras no agregan nada para mí a lo que he
CUIDO MIGLIÓLI

en el campo ha sido, durante el período de la NEP.,


iNFANCIA Y VEJEZ admirablemente resuelta por la institución típica de las
sociedades campesinas de socorros, consideradas por el
Así en el campo, en todos los trabajos del artel, la Estado como órganos especiales y rodeadas y protegidas
mujer es una chispa, un ejemplo de emulación. Pero hay por él de toda clase de privilegios. Su solidez y su po-
una parte de la vida de la granja colectiva, que le perte- tencia financiera, compuesta de empresas, de usinas, de
nece casi exclusivamente. La familia rural permanece dinero líquido, podia proveer a las necesidades de la
muy a menudo en su antigua casa, y permanecerá en asistencia de los campesinos. Con el crecimiento de la
ella. hastá que las grand~s empresas completadas y per- colectivización, que se anexó e incorporó, aún para ne-
feccionadas en su abastecimiento, hayan construído nue- cesidades técnicas evidentes, una gran parte de las pro-
v?S edificios con. ~ayores comodidades para los koljo- piedades rurales de estas instituciones, su base económi-
zianos y sus familias. Pero en casi todos los arteles se ca quedó quebrantada; por otra parte, los principios so-
ha decidido e inmediatamente realizado, la institución ciales de la empresa colectivizada, hacían considerar la
de jardines de infantes, que completan la obra y la fun- asistencia de los inválidos y de los viejos, como una ta-
ción de la escuela, a fin de que las madres puedan entre- rea directa de la empresa misma.
garse .~ntera~ente. al trabajo, con la certidumbre de que Fué así que los arteles establecieron que cierta suma
sus hiJOS esta~ bien cuidados y vigilados. sería afectada en su presupuesto como gasto obligatorio
y es la mujer, naturalmente, quien ha suministrado el antes que todos los demás, a proveer a la invalidez tem-
personal para esas instituciones. Me regocija hacer no- poraria o permanente de la vejez. Esta suma, según
tar qu~ ya en la conferencia de Moscú de las brigadas mis constataciones, era, en 1930, alrededor del 10 %
de mujeres d~ los koljozes, en octubre de 1921, casi del producto bruto, una vez deducidas todas las obliga-
todas estas bngadas trajeron cifras interesantes sobre el ciones hacia el Estado. No todas las sociedades de so-
número y ~l funcio~a~iento de las salas y de las cunas corros mutuos desaparecieron, porque hay todavía mu-
que se hab!an constituido en los koljozes. La dirección chos millones de granjas individuales; pero la vía tra-
de la granja co.lectiva puso a su disposición sumas con- zada por la colectivización a la asistencia social es la que
siderables recogidas del producto de cada ejercicio. he mencionado; la que atribuye a toda granja colectiva
Así el artel es una empresa industrial, organizada en la obligación y la tarea de subvenir a las necesidades de
forma de conseguir el mejor resultado en los cuadros Jos inválidos en la familia de cada koljoziano.
productivos y e.con~rhi~?s; pero es también una empre- En 1930, yo planteé la cuestión para saber si ese sis-
sa de una alta mspiracion moral, que tiene importantes tema, que se basa sobre un principio justo, se perfeccio-
funciones so~iales. No tiende al provecho por el prove- nará y se transformará en el porvenir. Tenía ante mí
cho, por el interés exclusivo de capital, sino que tiende el ejemplo verdaderamente admirable de los seguros so-
~ e~ectuar todo el progreso posible por el bien de los kol- ciales obreros del Estado soviético, que aseguran tam-
jozianos y de sus familias. Es con este objetivo que se bién a los obreros agrícolas de los sovjozes. Mientras
ha establ.eci~o en el reglamento del artel, que una parte que el mundo burgués entero está al acecho para abatir
~el rendimiento de la empresa colectiva, debe ser des- esta institución, última trinchera de defensa del proleta-
tinada, además de la asistencia de los niños a la asis- riado ganada por las masas obreras en encarnizadas lu-
tencia de la invalidez y de la vejez. ' chas; mientras que su potencia financiera está en cons-
He dicho ya cómo esta parte de la asistencia social tante disminución, en la Unión Soviética el presupues-
IU
to de los seguros sociales se ha levantado de 1 billón eriorr del trabajo y de sus líneas principales; pero aún
810 millones de rublos en 1930, a la cifra increíble de permaneciendo solamente sobre el terreno técnico y ad-
3 billones 365 millones de rublos en 1932, ya 4 billo- ministrativo, debo agregar que las experiencias realiza-
nes 610 millones en 1933. das, las innovaciones introducidas y las luchas sosteni-
"Ciertamente -se me respondió,- cada koljoz re- das para hacer de todos los koljozianos factores cons-
glamenta por sí mismo esta función; pero la ventaja cientes, no han tenido tregua. En la repartición del tra-
de asociar las contribuciones de todos los arte les al me- bajo entre las brigadas, se adoptó también, por ejemplo.
nos para la invalidez permanente y la vejez, es intuiti- el método de asignarles para ciertos cultivos, lotes deter-
va y será obtenida a medida que la colectivización agrí- minados. Se organizó sobre todo en los grandes koljo-
cola se generalice y se consolide. En ese tiempo, aún los zes la parte concerniente al control y a la inspección.
infortunados de los campos gozarán de todo 10 que el Muchos de entre ellos elaboraron en su seno. a los fines
Estado soviético procura ampliamente para las casas de de una rotación y de una intensificación racionales de
salud y de reposo y está en el espíritu de cada artel, los cultivos, un plan que comprendía el desenvolvimien-
trabajar de una manera que los inválidos y los viejos to de trabajos y transformaciones sucesivas de sus do-
sientan también el renacimiento de nuestra nueva vida." minios. Se estudió sobre todo y se estudia todavía hoy.
Quise asegurarme de la verdad de esta última afirma- la aplicación más precisa de una disciplina que debe ser
ción. y fué con verdadera emoción, que supe por esos muy educativa, es decir, que habitúe al koljoziano a
vertranos del trabajo, cuánta dicha les producía asistir comprender y a cumplir escrupulosamente, sus deberes
a semejante transformación agrícola. La seguirían aun- de trabajador colectivista hacia los otros koljozianos,
que no siempre la comprendieran; viejos árboles de nu- hacia los campesinos todavía ligados a su granja fami-
doso tronco. con sus últimas hojas en la cúspide, que se liar. y hacia el Estado.
inclinan sobre el borde de los ríos, como si quisieran El Comité Central Ejecutivo, y el Consejo de los Co-
escuchar su murmullo, y seguir su corriente. misarios del Pueblo, en septiembre de 1932, dictaron a
este respecto, reglas de gran importancia. Los koljozes
EL NOMBRE DE LOS KOLJOZES
debían desembarazar cada vez a la dirección central y a
la de las brigadas del elemento incompetente, porque
He aquí la vida del koljoz. Reproduciendo en estas sobre las calificaciones políticas del koljoziano, debía
páginas su ritmo, no he querido detenerme sobre las dis- prevalecer la capacidad de trabajo y su competencia téc-
cordancias inevitables que debían necesariamente verifi- nica. Jamás se ha cesado de inculcar por los órganos del
carse en un cambio tan radical y profundo. Ellas son Estado. los deberes que tienen los koljozes de extender
y serán aún el objeto de una crítica adversa, a menudo su acción y su colaboración a las granjas individuales.
tan maligna como ignorante; pero la corriente de los Estas deben ser atraídas a la colectivización por el ejem-
resultados las arrastra y es esta corriente la que entra plo de la gran granja, pero más que nada por la ayuda
en la historia como una fuerza que fecunda y domina. práctica que esta última debe darles continuamente. Es
Es por otra parte bien evidente que para alcanzar estos necesario aplicar la disciplina, aún con severidad, a aqué-
resultados cada vez más decisivos, el koljoz ha debido llos que se sustraen a sus obligaciones con respecto al
vivir una vida de lucha continua por su mejoramiento y Estado. Y se completó a este respecto el reglamento-
su perfeccionamiento. tipo, que en un artículo explicativo establecía ya los ca-
He hablado de la organización y de la disciplina in- sos de indisciplina y las sanciones que ellos comporta-
130 GUIDO MIGLIOLI

ban, desde la reprensión hasta la multa financiera y la


exclusión de la granja colectiva. Si todo cuanto es fun-
ción, vida y objetivo de la granja colectivizada, es ba-
talla, porque la colectivización es la Revolución en mar-
cha que desborda y se extiende, la disciplina debe ser
allí comprendida y practicada de manera revolucionaria. EN TORNO AL KOLJOZ
Los que no comprenden o no quieren comprender
todo esto, leen sólo palabras sin compenetrarse de su es- Los datos más recientes sobre el desenvolvimiento de
píritu y su sentido profundos. No ven más que el epi- la colectivización en los campos soviéticos, nos indican
sodio y 10 toman por la historia entera. que, sobre un total de cerca de 25 millones de pequeñas
Un corresponsal del fascismo italiano, enviado a la economías campesinas que contaba la nueva Rusia, 65 %
Rusia Soviética, concluyó sus pocos artículos sobre la han entrado ya en el marco de los koljozes, y poseen 73 %
colectivización diciendo que la Revolución existía ... de la totalidad de la superficie cultivada en cereales. La
sobre todo en las palabras. "Por todas partes, decía, nue- mayoría de los koljozes además se dirigen siempre adelan-
vos nombres para designar los koljozes; y nombres como te, hacia la forma colectiva de la gran granja agrícola de
"Aurora", "Octubre", "El Asalto", "El Poder Soviéti- producción.
ca", "El Bolcheviki", etc." El no había comprendido si- Los que no han seguido comprendiendo este movimien-
quiera que ciertas designaciones, surgidas del pueblo, son to tan importante, no pueden medir toda la significación
más expresivas que cualquier otro bautismo. Los nuevos que traducen estas cifras enormes. Hay burgueses que por
nombres sustituían por ejemplo, a los de "Nejelovo", ignorancía o por prejuicio sonríen. Pero a decir verdad es
"Neurochaievo", "Golodovka", etc., por los cuales antes preciso agregar que desde ya es mucho más grande el nú-
de la Revolución, aquellos campesinos habían designado mero y la autoridad de los que no se detienen en algunos
la aldea "de los que no comen"; la aldea "de la cosecha aspectos exteriores, quizás caducos, del fenómeno, sino que
escasa", la aldea "de los hambrientos"! lo estudian hasta el fondo y afirman su valor y su in-
j Oh, si en los países fascistas, en la Europa que agota fluencia en la marcha de la historia humana.
las masas agrícolas estas últimas pudieran, también, re- Para hablar de los medios fascistas, recordaré la adver-
bautizar sus aldeas! tencia que ya en 1932 hacía a este respecto al mundo ca-
pitalista el economista más conocido y más escuchado del
régimen que reina hoy en Italia. Hablando de la colec-
tivización agrícola de la Unión Soviética, escribía: "No
hay que dejarse engañar por las interpretaciones del tra-
bajo constructivo de la economía soviética, flotante en sus
bases, pero progresista en sus desenvolvimientos". Y
agregaba esta declaración que hubiera podido salir muy
bien de la boca de un bolcheviki: "El desafío de la econo-
mía colectiva a la economía individual está en adelante
lanzado, desde el punto de vista histórico, con fuerzas
formidables en acción, y que no tienen precedentes ni por
IU dimensión ni por su estructura."
132 GUIDO MIGLIOLI
LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS lH
No sé si los pocos millones de explotaciones individua-
les y campesinas que no han entrado todavía en las filas gue a ser un potente órgano económico e industrial. Por
de la colectivización, permanecerán todavía mucho tiempo otro lado acelera el proceso de mecanización de la agri-
alejadas. Me parece que no me engañ~ a~ decir que e~to cultura, ,¡ realiza todos los progresos científicos. en la. co-
dependerá notablemente del desenvolvimiento de la in- lectivización de-la tierra, y en el aumento y mejorarnien-
dustria soviética, de la cual deberá sacar la agricultura en to del capital zootécnico. .
gran parte los medios necesarios a su transformación y a Es una ambición, una ley en los Soviets, no esperar
su progreso. y de la maduración simultánea de la concien- en el dominio de la producción los resultados que ha sa-
cia colectivista entre las masas agrícolas que pueblan las bido obtener el capitalismo, sino sobrepasarlos. Y toda-
regiones de la Rusia asiática. Esto dependerá, además, de vía, por lo que respecta a la colectivizacióD; agrícola, el
un complejo de factores de la política internacional, por- Estado acelera su obra para preparar los mejores cuadros
que es claro que la Unión de los Soviets deberá tener bie~ técnicos y administrativos, es decir, los eleme~tos cap~-
abiertos los ojos, rodeada como está por el mundo capi- ces y prontos a dirigirla hacia todas las conquistas POSI-
talista, es decir, por una selva de armas dirigidas ante bles. . .
todo contra su existencia y su porvenir. Cualquier pre- Es preciso detenerse sobre estos puntos, SI se q~lere te-
dicción me parece bastante difícil de hacer, porque no ner una visión menos incompleta del artel considerado
sería la primera vez que el método "bolcheviki" entre como una gran empresa agrícola.
en acción en toda su fuerza, realizando así 10 que antes
pareciera imposible. EL KOLJOZ y EL CREDITO
Esta palabra "bolcheviki", no indica solamente un
despliegue excepcional de energías, de voluntades, de ar- Su consolidación, como organismo económico, impo-
dor y de heroísmo en una acción determinada; significa nía inmediatamente un amplio concurso de medios fi-
también que en el mundo soviético, hay una fuerza que nancieros. El capital inicial del artel estaba constitu!do,
dirige y actúa, y cuya eficacia es incalculable. Esta fuer. además de la cuota-parte aportada por los campesinos
za es el Estado, el Estado proletario, síntesis de la po- medios y pobres, por los bienes confiscados a los kulaks,
tencia de una masa obrera y campesina tendida íntegra- Este capital que podía variar seg~n los a!teles, bien 9~e
mente en un esfuerzo de conquista. Es muy probable, representara una fuerza económica considerable, exigra
pues, que antes de cualquier previsión, la colectivización evidentemente apoyos y otras fuentes para que la gran-
absorba también esos otros millones de pequeñas em- ja colectiva pudiera desenvolverse rápidamente y prospe-
presas y que ni un campesino de la Unión Soviética per- rar. Cualquier crédito debía, pues, ser acordado al artel
manezca apartado de la organización agrícola colectiva. en una amplia y generosa medida.
Mientras tanto, después de haber llevado progresiva- iCrédito y dinero a los trabajadores de la tierra! Pa-
mente cerca de 2/3 de la población rural al koljoz, he ra el campesino -que lea estas páginas-e- estas palabras
aquí que el Estado aumenta, si esto es 'posi.ble aún, su deben sonar como una amarga ironía. No hay país, en
actividad y su influencia en una doble dirección. Por un ningún lugar del mundo capitali~ta, en ~l que los campe-
lado consolida la gran granja colectivizada; trata de dar- sinos, y especialmente los campesinos mas .agotados, pue-
le una segunda base financiera y territorial; amplifica los dan hoy alcanzar un préstamo, por pequeno que sea, pa-
sectores de su acción en el dominio comercial; en suma: ra prolongar por algunos instantes la agonía de su. 1?e-
obra de manera de que la gran granja colectivizada He- queña granja propia. Por todas partes la pal.abra cre~l~o
no recuerda más que garras de usureros, O la intervención
GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN Dl! LOS CAM¡'OS 135
del ujier para la venta en remate del flaco haber y a me- financiero, y vivificaba con su ayuda las granjas cam-
nudo también del lote de terreno reclamados por el pesinas, sobre todo las más pobres. Al cabo de pocos años,
acreedor. esta constante y poderosa ola de dinero, por la difusión
L~ red de instituciones cooperativas que se había es- de esos beneficios en los campos, había, si no creado, al
parcido en los campo~ de muchos países de agricultura menos ciertamente impulsado de modo formidable, la foro
adelantada, con el objeto de facilitar créditos a los tra- mación de esos campesinos medios, que llegaron a ser la
bajador~s ?e la tierra, está casi destruída por todas partes. mayoría absoluta de la población rural.
El movrmiento del pequeño crédito territorial en sus for- Hacia 1930, con la ampliación de la colectivización,
mas fundamentales de Schul,ze:Delitszch y de Raiffeisein, y ton la constitución de la gran granja colectiva en mu-
ha .acaba~o por volcar los últimos capitales de las insti- chas regiones, la estructura de estas instituciones de cré-
tucíones fundadas para la ayuda de las poblaciones agrí- dito agrícola debió ser particularmente modificada a fin
colas, .en los cofres ~e los grandes bancos a disposición de proveer a las necesidades que reclamaba la nueva si-
excluslv~ del capiralismo. El dinero no ha desapareci- tuación. El artel, puesto que se había constituído con
do; el. dinero se ha amasado y concentrado. Si se toman vistas a una gran empresa de producción, debía recibir
po~ ejemplo, dos paíse,s típicos, Holanda y Suiza, se v; ayuda de cajas bastante más llenas y más ricas que las
allí que los Bancos agrícolas desbordan de valores mien- de la pequeña cooperativa de la aldea. La instalación y
tras que cualquier crédito a cualquier interés, es ~husa- el desenvolvimiento de una economía agrícola industria-
do a los pequenos agricultores. lizada, debían estar protegidas y flanqueadas por insti-
. ,La tendencia hacia formas centralizadas de organiza. tuciones de crédito muy sólido. Es por ello que aún en
CIOn fInanClera, se acentúa cada vez más en cada país, la Rusia de la colectivización, se verificó cierta concen-
para. sosten~r y defende~ los gran,des propietarios, los gran- tración bancaria.
des industriales. y allí donde estos Imponen y obtienen Me detuve, en el verano de 1930, sobre este cambio
la ayuda del Esta??, es I;ara protegerse mejor a sí mis- ya comenzado en Ukrania, donde constaté que cerca de
mos y a sus beneficios, aun cuando esta intervención del 2.500 pequeñas cooperativas, que hacían al mismo tiem-
Estado esté disfrazada bajo la forma de "defensa nacio- po que las operaciones de crédito el comercio de útiles
nal" de la producción agrícola. rurales, de consumo, etc., habían transferido sus capitales,
Una vez más, frente a esta realidad, su antítesis se créditos y deudas, su movimiento de fondos, a otros ór-
eleva en to~a su grandeza, en. la Unión de los Soviets. ganos bancarios que se hablan constituido en casi todas
L.a concepcion que este pais tiene de la función del eré- las regiones, con la función casi exclusiva del crédito. Es-
dito, llevó al Estado a dirigir una gran parte de los re- ta transferencia había sido decidida de acuerdo con los
cu~sos de que d}spone ~aCla la masa de los campesinos asociados de las diferentes pequeñas cooperativas. Las
máspobres. ASI, después de haber contribuido a la for- autoridades gubernamentales tanto centrales como loca-
macion ,de una vast~ red coope,rativa en las campañas, les, muchos institutos del Estado y particularmente los
y después de haber ligado las diferentae instituciones de "trusts" relacionados estrecha y directamente con la pro-
base en organismos regionales:, ya en, 1?24, el Congreso ducción agrícola, habían ayudado naturalmente a la cons-
de los SOVIetsde toda la Untan, decidía la constitución titución de estos Bancos regionales, Estos últimos esta-
de un Banco Central fundiario, con ramificaciones en to- ban afiliados al Banco de Agricultura de la República
das. !as Repúblicas soviéticas. Por medio de esta organi- Ukraniana, que a su vez, estaba ligado al Banco Central
zacion, el Estado llevaba a todas las aldeas su concurso fundiario para toda la Unión. De esta manera la estruc-
136 GUIDO MIGLIOLI
LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 137
tura de la organización del crédito fundiario, concertaba
su carácter centralizante y absorbía, o por mejor decir. cienes rurales la tasa era media y el plazo llegaba hasta
concentraba en núcleos más sólidos y más eficaces las los veinte años; la tasa y el plazo variaban según el em-
fuerzas financieras que se expandían antaño en los cam- pleo del dinero, en la compra de máquinas, d~ gan~~o. o
pos como a través de vasos capilares, por el sistema de para trabajos especiales de abo~o. Esta~ disposiciones
la pequeña cooperativa rural. que constaté entonces en Ukrania, han SIdo inmediata-
Este sistema bancario no tiene, sin embargo. el objeti- mente completadas por leyes de carácter general, que en
vo que lo guía en el régimen capitalista, donde ha sido su conjunto confirman que el crédi~o agrícola, por su
sugerido por el deseo de absorber las economías realiza- amplitud considerable, 'su modo de distribución y las re-
das por el sufrimiento de los trabajadores, a fin de em- glas que lo dirigen. no es más que un medio para llevar, a
plearlas en negocios .que les son extraños cuando no con- las masas campesinas, y particularmente a las que están
trarios. Esta organización centralizada de! crédito agrí- encuadradas hoy en la colectivización, una ayuda verda-
cola en la Unión Soviética responde, por el contrario. de deramente poderosa para su progreso productivo y eco-
los objetivos del Estado, que consisten en extender sus nómico.
medios financieros de la manera más directa y más se-
EL KOLJOZ y EL FISCO
gura, ayer hasta la pequeña granja campesina, hoy hasta
las nuevas grandes granjas colectivizadas, completando
sus recursos en una medida amplia y eficaz. Al mismo tiempo. responde en el Estado proletario la
Allí aparecen dos hechos que no se encuentran en legislación fiscal, el impuesto. Esta afirmación debe ser
ningún otro régimen. Ante todo las sumas considerables ilustrada, porque e! impuesto, más aun que el crédito, re-
que ~l Estado destina a las masas campesinas, en una pro- presenta para los campesinos de los países capitalistas,
porcl~n . cada vez r:nás grande: diría, casi en progresión un gran tormento. un peso aplastante. En realidad, todos
geometnca. Son billones y billones de rublos. Para li- los Estados burgueses, aún aquéllos que no tienen una
mitarme a datos simples, me referiré una vez más a Ukra- base agrícola, ejercen una fortísima presión fiscal sobre
nia, donde en 1928-29. se había distribuído a los cam- la agricultura, y sacan de ella. ar:nplias fuentes de pro.ve-
pesinos alrededor de 130 millones de rublos, de los cua- cho. Sobre el impuesto fundiario del Estado. que hiere
tos se dió un 40 % .a los koljozes. y esa ~fra que era ya en razón proporcionalmente inversa al valor y a la fuer-
sobrepasada en los sers meses siguientes, habla sido comple- za de la empresa agrícola. ---de modo que aplasta al cam-
tamente destinada a las granjas colectivizadas. Estas su- pesino pobre y medio, y no llega ni a lesionar los bene-
mas eran entregadas en gran parte por el Estado. Pero ficios del gran propietario-c--, se sobreponen todavía los
por muy considerables que sean estas sumas. desaparecen superimpuestos, es decir, los impuestos de los órganos
ante la cifra global traída al Congreso de febrero de 1934: administrativos locales.
"el Estado ha otorgado a los koljozes un crédito que se En Europa capitalista las masas agrícolas están, en ade-
eleva a 1 billón, 600 millones de rublos". lante, en la imposibilidad absoluta de pagar esta aplas-
Otro hecho notable: los intereses del dinero prestado, tante carga fundiaria, que se acompaña de un gran nú-
de 4 a 8 %. y u reembolso efectuado por medio de cuo- mero de otras imposiciones vejatorias sobre el ganado, so-
tas a largo plazo, staban en relación con los objetivos bre los útiles de inventario, sobre todo aquello de que
que el Estado quería obtener en la transformación del está compuesta la pequeña granja campesina. En la Ita-
campo y en el progreso agrícola. Así, para las construc- lia fascista, por ejemplo, la pequeña empresa está gravada
por 15 impuestos de naturaleza diversa. Los hay hasta
138 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 13'
sobre los volátiles. No es retórica la frase que sale de bo- Generalmente el total es fijado, calculado el ganado
ca de los campesinos cuando dicen: "[No nos quedan más por cabeza, y la prod?cción ?1edia de cada, hectár~a cul-
que nuestros hijos libres de la ferocidad del fisco!" tivada. Los porcentajes de Impuestos vanan. seg~,n los
Si hay algo en el régimen soviético que ataca semejante cultivos, y las cualidades del ganado. ~ s~ ~phcaC1on no
infamia, reside por cierto en la concepción que este ré- se basan en el sistema progresivo. El pnncipio de aumen-
gimen tiene del impuesto, y del método por cuyo medio tar los porcentajes de los impuestos en. relación ~on el
es recogido. El impuesto territorial constituye una en- crecimiento del producto y en consecuencia con la riqueza
trada casi insignificante en e! presupuesto del Estado pro- de la granja colectivizada, ha sido rechazad? porque se-
letario. Veremos que sus entradas provienen de una fuen- ría contrario al objetivo del Estado, es decir, ayudar el
te muy distinta. Por ejemplo, en e! presupuesto de 1932, progreso de aquélla por todos los ~edios. ,
que era de cerca de 31 billones de rublos, e! impuesto Es precisamente por esto que, mientras mas progres~n
fundiario no alcanzaba ni aún a la cifra de medio billón. las granjas colectivizadas en los métodos ~e la. industria-
y casi no ha variado nunca, aunque la entrada de la po- lización agraria. más se las favorece por d1SposlcI0ne~que
blación agrícola haya variado, y subido desde 13 billo- las libran del impuesto, como las tomadas para el ano de
nes de rublos, en 1930, hasta una suma superior a 22 1932 y que ya he mencionado. ., .
billones en 1932.
Entre todas hay una que merece atención particular,
¿Por qué? Contesto a ello con una deliberación del porque hace todavía más el.ara la idea fundamental de
Comité Ejecutivo Central y el Consejo de Comisarios que el impuesto sobre el koljoz ~s consldera~o. por el Es-
del Pueblo, fechada en la primavera de 1932. Esta de- tado Soviético no como un medio de expoliación del be-
liberación establecía que a fin de favorecer la consolida- neficio de los que trabajan, sino como un medio de esti-
ción de los koljozes, para apoyarlos e impulsarlos hacia mulación y de ayuda para llevarlos a todos los perfec-
la cría de ganado, hacia e! cultivo de plantas industria- cionamientos. Esta disposición establece que toda empre-
les, hacia la siembra más vasta y más intensiva, etc.• to- sa agrícola que haya llenado las condiciones estipuladas
do el ganado de las granjas colectivizadas y de cada kol- en el contrato firmado con los órganos del Estado, y. que
joziano, todo cultivo especial como e! de la remolacha y "haya organizado su contabilidad de una manera ejem-
el del lino; todo aumento en superficie de los terrenos plar", obtendrá una reducción del 2.5 % sobre el total
sembrados, no se tomarían en cuenta para el estable- del impuesto debido. El Estado. q~lere, por esta nueya
cimiento del impuesto. ventaja acordada a los koljozes, mCItarl~s. com? granjas
Para comprender mejor la importancia de esa delibe- industrializadas a mejorar la parte administrativa de la
ración. diré que el impuesto territorial soviético es úni- empresa. Attae su atención sobre la importancia de una
co, en el sentido de que ningún otro gravamen fiscal pe- contabilidad severa y racional, y los recompensa en una
sa sobre la economía colectiva. Las granjas individuales medida amplia y eficaz.
pobres están exentas de todo pago de impuesto; y he En fin: la deliberación del Comité Ejecutivo y del
constatado que en Ukrania, en e! año 1929-30, su nú- Consejo de Comisarios del Pueblo, reforzando una ley
mero alcanzaba al 33 % de las pequeñas granjas fami- que ya precedentemente era observada, ordena que la mi-
liares. En cuanto a la granja colectivizada, el impuesto tad del producto de! impuesto agríc.ola se~,conse~ada 'por
es satisfecho sobre el excedente, y en la determinación los Soviets de la aldea, para ser destinada al mejoramien-
de dicho excedente, cualquier encuesta policial es total- to moral y cultural de la población rural". De esta mane-
mente desconocida. ra una gran parte del tributo financiero de las empresas
140 GUIDO MIGLIOLI LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 141

agrícolas, vuelve directamente a los que trabajan el cam- cuyos primeros ~jemplos datan de 1927, se extendió po-
po, p~!a sus instituciones escolares, para la asistencia de co a poco del tngo a otros productos de primera necesi-
los runos, para favorecer particularmente la elevación dad para la, alimentación, Después se ensanchó para en-
cultural de la población campesina, globar particularmente la producción de cultivos indus-
Si se analiza aún hasta en sus menores detalles el con- triales, que era difícil hacer progresar a causa de los há-
tenido sustancial del impuesto territorial en el régimen bitos todavía atrasados de una gran parte del campesina-
soviético, se verá que del concepto "fiscal" que va implí- do. En el a~o de 1929 - 30, 90 % de estos cultivos,
cito en la palabra "i~puesto", no queda nada. Es pues, más de 4 millones de hectáreas, habían sido objeto de
completamente imposible hacer comparaciones con lo que contratos entre las empresas agrícolas y el Estado.
pasa en el mundo capitalista. Aquí el impuesto es la ex- He tenido ocasión de ver y de examinar muchos de
presión típica de la expoliación a que el Estado somete estos contratos, firmados por los órganos competentes
a los campesinos, a fin de chuparles la última gota de con granjas individuales campesinas,. y sobre todo con
sangre, Aquí descubre y satisface e! indomable instinto grandes granjas colectivizadas, que se constituían en esta
de su avidez de vampiro sombre las masas de la campaña, époc~ con ~l mayor impulso. Bien 9ue se haya seguido
q~e a S? turno, ~raducen en una rebelión cotidiana, y cada un tipa uniforme, los contratos variaban según las em-
día mas encarnizada contra el fisco, la gran miseria de presas y según su objeto.
sus sufrimientos sin término. En Ukrania, donde en 1930 sobre 23 millones de hec-
táreas sembradas de trigo, casi 19 millones habían sido
EL KOLJOZ y EL CAMBIO negociados, multiplicando más de cinco veces el número
de contratos del año precedente, la forma más extendi-
La distancia entre los dos regímenes no desaparece da era formulada así: la granja se comprometía a dar al
tampo~o en otra rama ~e la vid.a económica de la empre- Estado el trigo obtenido del cultivo de una superficie
sa ag~i~ola, donde a pnmera yista, parece que la granja dada de terreno, deducción hecha de la parte necesaria
colectivizada entrara en la misma vía que la economía para el consumo de sus propios miembros, y el Estado por
burguesa. Hablo del cambio y de! comercio de la pro- su lado se comprometía a retirar y a pagar la mercan-
ducción agrícola. Es sobre este asunto que algunos de- cía a un precio fijado por e! Estado con un espíritu de
cretos ?e! Go~ierno Soviético han dado lugar a los co- amplia retribución para e! productor. En muchos con-
mentanos habituales de la incomprensión y de la mala fe tratos se establecía directamente la cantidad de quintales
de la pren~a adversa. Esta ha recomenzado a profetizar de trigo objeto de la negociación. Al precio indicado más
que la Rl7sia.revolucionaria volverá necesariamente al sis- arriba y que el Estado se comprometía a pagar, eran agre-
tema capitalista. gados numerosos aumentos: si el trigo provenía de gra-
Ya ~ntes de la aplicación de! Primer Plan Quinquenal, nos, se!~ccio~ados; si era de una c,alidad mejor que de
y precisamente cuando se presentaba el problema de ase- ordinario: Si era entregado en el tiempo requerido. Un
gurar el pan a la creciente población proletaria de la Unión precio especial era fijado además, a toda granja que hu-
contra la hostilidad creciente también del kulakismo el b~era producido una cantidad más grande que la conve-
Estado se enca~gó de la tarea de negociar por sí mismo nida, En caso de no cumplimiento por parte de uno de
con los ca~pesmos l~ parte d~ la producción de trigo de los contratantes, una cláusula establecía la obligación de
q~e no tuvieran necesidad estricta y que ellos mismos hu- los signatarios de recurrir a una comisión arbitral com-
bieran vendido en el mercado. Este sistema de contrato. . puesta por tres miembros. Uno escogido por el órgano
142 GUIDO MIGLIOLI LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMFOS 143

del Estado, otro por la comisión fundiaria regional, el dente de disciplinar la distribución y el consumo del trigo.
tercero por la granja agrícola. y de los otros alimentos. en interés de la colectividad.
Todo esto no es más que el tipo de contrato más sim- Por otra parte, por el contrato. es decir, gracias a su in-
ple. Pero a medida que las negociaciones proseguían. in- tervención en la granja colectivizada. el Estado compen-
teresando otras ramas de la producción agrícola, la forma saba una parte de los productos que la granja le había
del contrato llegó a ser más compleja. La granja campe- entregado. proveyéndola de lo que podía ayudarla en su
sina, por ejemplo. en compensación a la producción que desenvolvimiento económico. Alcanzaba su objetivo,
había entregado. comprometía al Estado a entregarle que era acelerar y sostener el proceso de transformación
ciertas cantidades de semillas y de abonos; a suministrar- agrícola así como lo proseguía por el crédito y por la
le en un lapso de tiempo precedentemente fijado, máqui- reglamentación del impuesto.
nas y ganado. Muy especialmente en las regiones que se Para el artel también el beneficio es evidente. Podía
encontraban en tren de colectivizarse con mayor intensi- obtener directamente del Estado en condiciones verdade-
dad, y donde las granjas individuales acababan de des- ramente favorables. lo que necesitaba para su mejora-
aparecer. los contratos de los koljozes con el Estado lle- miento. El Estado es el más gran proveedor. Por el
garon a comprender casi toda su producción comerciable. contrato con el Estado de sus productos negociables. el
El comercio agrícola estaba. en consecuencia, reducido al artel resolvía el problema de los materiales que le eran
mínimum en el mercado libre. quedando casi enteramen- necesarios.
te absorbido por los contratos firmados entre las empre- ¿Se deberá. en fin. atraer una vez más la atención so-
sas agrícolas y los órganos del Estado. bre lo que pasaba en esta época (a partir de la segunda
mitad de 1929) en los campos soviéticos? ¿Será preciso
EL SISTEMA' DE LOS CO~TRATOS repetir que ningún aconvulsión fué más grandiosa, más
profunda y más desbordante en la vida agrícola de un
¿ Qué se proponía el Estado soviético por la adopción país, que la que se verificaba con la desaparición de mi-
de ese sistema? ¿Cuáles eran las ventajas que la empresa llones y millones de pequeñas economías campesinas; con
agrícola sacaba de él? Particularmente la granja que iba su pasaje a la gran granja colectivizada; con la trans-
a transformarse en una gran empresa industrial, ¿ qué formación simultánea de una agricultura atrasada y dé-
beneficio habría recibido? bil en una agricultura industrializada e intensiva? ¿Será
No es difícil responder a la primera pregunta. El Es- preciso recordar que esta revolución técnica y social de
tado quería con ello alcanzar un doble objetivo. Por inmensas regiones de la Rusia nueva se desarrollaba al
un lado quería asegurar 10 necesario a las masas proleta- mismo tiempo que la lucha necesaria y encarnizada en-
rias de las ciudades, y distribuir entre ellas y el campo el tablada para liquidar la clase de los campesinos ricos y
consumo, de manera que el ritmo y el tren de vida no tu- arrancar de los campos todo cuanto pudiera permitir su
vieran ocasión de extravío. Es preciso recordar aquí que restauración?
la Unión de los Soviets. a fin de acelerar 10 más posi- No es dudoso que si el Estado no hubiera sabido to-
ble su obra grandiosa de industrialización. no debía va- mar convenientemente las riendas de la vida comercial
cilar en importar del extranjero todo lo que necesitara de las poblaciones campesinas, sobre todo allí donde la
para completar su producción. Ahora bien: estas impor- colectivización era integral, y concentrar la producción
taciones debían ser pagadas en gran parte por la exporta- de las empresas agrícolas no necesaria al consumo de sus
ción ~ los productos agrícolas. De aquí la necesidad evi- .miembros, reglamentando su distribución, un cambió tan
144 GUIDO MIGLIOLI
LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CA}.~POS 145
inmediato, tan radical y gigantesco no se hubiera cum-
hablado tanto, y que han sido objeto d.e ",astos COmen-
plido en los. campos soviéticos sin que sacudidas profun-
tarios particularmente en la prensa capitalista.
das repercutieran en el ritmo económico de la Unión en-
Son las decisiones del mes de mayo de 1932" del Co-
tera: Un acontecimiento de semejante alcance revolucio-
mité Central del Partido Comunista y del Consejo de los
nano, no podía producirse como la salida del sol en la
serenidad del alba. Comisarios del Pueblo, por las cuales se establece que so;
bre la cosecha de trigo de J 932, el E~tado no recoge!a
Los resultados de esta sabia conducta política se cons- los 23 millones de toneladas que había tomado el ano
tataron antes de toda suposición. El movimiento de la
precedente, sino una cantidad inferior, a!rede<;i<?r de 5
colectivización de los campos, se aceleró aún allí donde
millones de toneladas. Por las mismas disposiciones la
se había previsto que sería débil y lento, La producción
cantidad de ganado suministrado al Estado en 1931, que-
agrícola marca un crecimiento progresivo. Una mentali-
daba reducida a la mitad para el año 1~32. Efectuada~
dad nueva se forma en millones de koljozianos, y pro-
estas reducciones sobre la carne y el tng?, el res~o. asi
gresa paralelamente a la extirpación de las raíces del ku-
como el excedente producido por las granjas c,O~eCt1VIZa-
lakismo. Un discurso de Molotof, presidente del Con-
das e individuales, una vez efectuado el s~mmlstro d~-
sejo. de Comisarios del Pueblo, aportaba justamente, a
bido al Estado según este nuevo plan, podían ser, vend~-
comienzos de 1933, algunos datos incontestables a este dos en libre comercio. Esta concesión era .exten<;ilda aSI-
respecto. Los koljozes -dijo---, han alcanzado ya en la
mismo a otros productos. El libre comercio agrícola de-
segunda mitad de 1932, el número de 200.000. El va-
bía en fin, ser ayudado por los órganos del Estado con
lor global de la producción agrícola, calculada para este
todos sus medios, y no debía ser gravado por eventuales
año en 22 billones de rublos, ha sido en realidad sobre-
disposiciones fiscales. .
pasado. La lucha contra los kulaks, vencidos y abatidos
Estas medidas eran evidentemente un preludio. Co-
como clase, pasa a una nueva faz política. Porque éste,
menzando por reducir las cifras de l~ producción, rete-
ni com~ individuo n~ po~ su mentalidad, debe penetrar, nida por el Estado a las empresas ~gncolas, ,anunclaba,n
roer e infectar, la VIda interior, armoniosa y fecunda
de la granja colectiva. que este siste~a -qu,e tu'Y<? una inmensa ,l~po~~ancla
durante el período mas cntico de la cOleCtIV1Z3~10~-,
Ya en la segunda mitad de 1932, el campo soviético
desaparecería poco a poco. En efecto: en los últimos
se presenta con un contenido económico y social com-
tres meses de 1932, toda forma de contrato para el apro-
pletamente renovado. Todo peligro de una revancha de
visionamiento del Estado en manteca, leche, y como con-
los enemigos de la colectivización ha desaparecido. Los
secuencia también en trigo, quedaba abolido.
duros momentos del cambio más grande sobrevenido en
las masas rurales desde octubre, han sido también supe- Este sístema de la negociación, como med.io de ase-
rados. La granja colectivizada marcha ya, vigorosa y gurar al Estado el aprovisionan:iento ~e los ~lImentos de
potente, a paso seguro, hacia un considerabilísimo acre- estricta necesidad y de conseguir al mismo t!empo fav~-
cimiento de la producción. reeer el desenvolvimiento de la empresa agrícola colecti-
va, tocaba a su fin. Los órganos del Estado podían aho-
LAS LEYES DE MAYO DEL 1932
ra proveer a esta última tarea, ya di~ectos, ya s,ub~en-
donados, como los sovjozes, las EstaclOn~s de rnaqumas
y tractores que habían aumentado formlda~lemente en
Es entonces que el Gobierno de la Unión toma esas número y en fuerza. En cuanto a las ne~~sldades de la
disposiciones para el comercio agrícola de las que se ha alimentación, el Estado proveía a ellas Iijando la can-
146 GUIDO MIGLIOLI LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 147
tidad en trigo que las granjas colectivas e individuales tnrados, iba a aumentar considerablemente; la produc-
debían entregarle según las regiones. Para esta cantidad ción agrícola debía proceder igualmente con un ritmo
se fija un precio por el Estado, y las autoridades regio- cada vez más fuerte; y al mismo tiempo las masas tra-
nales lo dividen según disposiciones especiales. Hay que bajadoras debían acrecer sus pedidos, según el crecimien-
notar que el porcentaje de trigo que los koljozes debían to de sus necesidades. En estas condiciones la vida econó-
consignar en 1933, ha sido inferior de 5 a 10 % por mica de la Unión de los Soviets, debía imponer y reali-
hectárea al porcentaje fijado en la misma región a las zar un movimiento amplio e intenso de mercaderías en-
granjas individuales.
tre la ciudad y el campo, entre las ramas diferentes de la
Es evidente que estas otras medidas tienden a regla- producción, y se iba a instaurar y agrandar el "comercio
mentar la parte de la producción que el Estado reclama soviético", del cual el elemento agrícola es una parte im-
a las empresas bajo una forma obligatoria, sobre todo portantísima.
a fin de asegurar el aprovisionamiento de las ciudades.
según el desenvolvimiento del comercio de los koljozes, Esto es lo que en febrero de 1932, formaba el objeto
y la afluencia en el mercado libre de los productos agrí- de estudios y de previsiones que se tradujeron bien pron-
colas. to en realidades. Ea red comercial se extendió por todas
He aquí, dice la prensa burguesa, el retorno "forzado" partes progresivamente, con un gran fervor de iniciati-
al principio de cambio del régimen capitalista. La co- vas, por la construcción de magazines, de bancos, de
lectivización que, según esta misma prensa, había debi- hangares; y el campo, encuadrado y regulado por el kol-
do adoptar las leyes "inevitables" del capitalismo, re- joz, vió abrirse y expandirse, en sus centros transfor-
glamentando v retribuyendo el trabajo de los miembros mados, su mercado, el mercado koljoziano.
de las granjas colectivizadas según su rendimiento efec-
tivo, debía ahora volver a tomar el camino del libre co- EL MERCADO KOLJOZIANO
mercio con su ley fundamental de la oferta y la deman-
da. El interés económico constreñía una vez más la doc- He aquí la realidad que considerada y avaluada como
trina de los Soviets a adaptaciones y renunciamientos. debe serlo, aparece rica en interés y en atracción, porque
Quien haya seguido los debates de las asambleas so- lo que se encuentra en el comercio libre de cualquier país
viéticas. que se desarrollaron durante los últimos meses capitalista, los elementos que en él obran y le constitu-
de 1931 y los primeros del año siguiente, no habrá que- yen, se buscarían vanamente en el mercado de los kol-
dado sorprendido de estas deliberaciones con respecto al jozes.
comercio agrícola. Particularmente la l7r¡. Conferencia El primer elemento es el individuo, el que compra y
del Partido Comunista, en febrero de 1932, planteaba el vende; y entre el comprador y el productor. el otro ele-
problema de la dirección que hubiera debido tomar la mento que actúa y es indispensable, el intermediario, a
campaña colectivizada en los años del segundo Plan causa de quien la mercancía no va directamente del pro-
Quinquenal. ductor al consumidor, sino que circula a través de una
Es en este período que iban a madurar completamen- serie de etapas intermedias que cambian y aumentan su
te las condiciones necesarias para "reemplazar el sistema costo. Es particularmente en esta fase del comercio don-
de la repartición centralizada de los productos, por el de se oculta y prospera la especulación. También en la
libre comercio ampliamente desenvuelto". La producción Unión Soviética, si la economía agrícola hubiera perma-
industrial, comprendidos en ella los artículos manufac- necido entre las manos de la pequeña granja individual,
148 GUIDO MIGLIOLI
LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS
el mercado no hubiera podido sustraerse a esas formas de
relaciones comerciales. aunque los especuladores fuesen dual o privada, sino sobre la de una gran economía re-
perseguidos y atacados implacablemente. presentada por la colectivización, por la socialización.
He aquí el mercado en la Unión de los Soviets, donde
Pero he aquí los nuevos hechos engendrados por la
transformación revolucionaria de la colectivización. En el individuo. principal elemento en la vida comercial de
todos los países capitalistas, acaba de desaparecer. Si se
el mercando de hoy. el elemento que compra y vende.
piensa además que las relaciones comerciales dominantes
está constituído generalmente por la empresa colectiva.
Es el koljoz quien dispone de la mayoría de la produc- se desenvolverán casi exclusiva me te entre las institucio-
ción ofrecida en el mercado libre; aún cuando este últi- nes colectivas o del Estado, se comprende fácilmente có-
mo esté abierto a los koljozianos que desean vender por mo queda anulado cualquier intermediario. Y si trata
su cuenta e! excedente de su huerta, o de! corral que les de ocultarse en la parte del mercado en la que se venden
ha quedado; aún cuando esté abierto a las granjas in- todavía los productos llevados individualmente por los
dividuales. Las pequeñas economías familiares serán bien koljozianos y los artesanos, caerá mal. porque están to-
pronto absorbidas por la colectivización. y la parte de rnadas todas las disposiciones. (1 fin de que las tenta-
productos que e! koljoziano lleva al mercado por cuenta tivas de acaparamiento y de especulación sean castigadas
con la mayor severidad.
propia. disminuirá tanto más, cuanto que aumentará la
cantidad de la producción de los koljozes disponible pa- Queda. sin embargo. la última afirmación de la crí-
ra el comercio. En suma, lo que dominará de más en tica burguesa. es decir. que ese mercado ha vuelto a po-
más el mercado agrícola es la granja colectiva. ner en vigor la ley capitalista de la oferta y la deman-
Por otro lado. la mayor parte de los contratos se es- da. Un portavoz de esta crítica. miembro del gobierno
tablecen entre esta granja colectivizada y otras institu- fascista de Roma. observaba que "las mercancías agríco-
las llevadas al nuevo mercado de la únión, alcanzaron
ciones que a su turno son cooperativas o del Estado. No
quiero hablar de la producción que va directamente de en seguida precios muy altos, y esto a causa de la dismi-
la usina a los almacenes del Estado o cooperativas. sino nución de la capacidad adquisitiva de la moneda soviéti-
que hablo de la producción del artesano. porque las dis- ca. Estando permitido el libre comercio, los poderes del
posiciones de mayo de 1932. permiten también al ar- Estado, aún si se llama socialista. quedan fuertemente re-
tesano el comercio libre. j Y bien! Aquí también la ma- ducidos". La observación no está desprovista de agude-
yor parte del producto. que será ofrecida en el mercado za. pero reposa sobre la incomprensión del principio y
por la pequeña industria, está evidentemente constituí- del método en que se inspira el Estado proletario para el
desenvolvimiento de su economía.
da por mercaderías que provengan de la cooperación,
puesto que la pequeña industria a su vez ha entrado casi Si él quisiera reducir la circulación monetaria, estando
totalmente en sus filas. En su discurso del XVIIIQ Con- directamente regidas por él toda la industria propiamen-
greso de Moscú, Molotof afirmaba que con la realización te dicha y una parte de la industria agrícola, tendría un
del Segundo Plan Quinquenal. la organización coopera- medio fácil de emplear: reducir los salarios, cortar en las
tiva de todos los artesanos llegaría a su totalidad. retribuciones de la mano de obra. realizar un menor pre-
Las relaciones comerciales de la empresa agrícola, se cio de reventa a expensas de los trabajadores. Pero este
aunarán cada día más con órganos cooperativos o del método es el de los capitalistas, porque los capitalistas
Estado. El mercado se desenvolverá así no sobre la base no piensan más que en su interés. en tanto que el Esta-
de una economía que repose sobre la propiedad indivi- do proletario no se preocupa más que del provecho de
los trabajadores. Es por ello que. sin tocar los salarios,
150 G u 1D o M 1 G L 1 OL 1 LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 151
quiere obtener -y 10 obtendrá seguramente-, el má- dispuesto numerosas instituciones para abrigar a los
ximum de producción al menor precio, por otro método: campesinos, ofrecerles todos los conforts, hacerles su
perfeccionando los procedimientos técnicos, y excitando breve estada agradable y útil. Por todas partes "Casas
sobre todo esta fuerza incalculable de la actividad pro- Campesinas", con sus oficinas de consulta agrícola y ve-
ductiva, que existe sólo en el régimen soviético: la emu- terinaria, con refectorios, salas de lectura y vastos loca-
lación. les anexos para el ganado. El campesino llegado de la
Ocurre 10 mismo con el mercado agrícola. El Estado aldea más insignificante debía sentirse vivificado por un
proletario que dispone de las mayores reservas de la medio especialmente dispuesto a ayudarlo y educarlo.
producción, sea a causa de las entregas obligatorias de Yo no he visto lo que se ha organizado para el nuevo
que he hablado, sea porque los productos le son sumi- mercado de los koljozes, durante estos últimos años
nistrados directamente por los sovjozes, podría inmedia- llenos de actividad y de creación. Pero me he enterado
tamente reglamentar y bajar el precio del comercio agrí- por la prensa de la Unión, y también por la prensa ~u~.
cola echando en él una parte de su mercadería. Pero el guesa, de que esos centros de mercado se han multipli-
Estado soviético no quiere hacerlo. El mercado libre cado y agrandado mucho, y que algunos de ellos han
debe, por el contrario, servír de estimulante a la produc- tomado, sobre todo en las grandes ciudades, el aspecto
ción agrícola. Será la cantidad más importante de pro- de ferias ricas en novedades y en sugestiones. Un ita-
ductos que las granjas colectivizadas sobre todo puedan liano, obrero especializado en una usina de Bakú, me 10
arrojar en el mercado, la que reglará los precios. Y el escribía con motivo de la primera feria, inaugurada en
cambio se efectuará entre productos industriales y pro- septiembre de 1932.
ductos agrícolas, cuyos precios disminuirán cada vez más El me ilustraba por medio de cifras sobre la riqueza
a medida que baje el precio de producción, aumentando y la cantidad de productos llevados al mercado especial-
en consecuencia las posibilidades de compra para toda la mente por los koljozes y por las otras cooperativas de
población de la ciudad y la campaña. la ciudad. Pero 10 que me interesó particularmente era
la enunciación de una serie de iniciativas que la coope-
CARACTERISTICAS CULTURALES ración agrícola y obrera habían tomado para transfor-
mar el mercado, de un lugar exclusivamente de tráfico
y de comercio, en un medio muy educativo de las masas
El nuevo mercado se liga también al desenvolvimien- populares. Cines, teatros, salas de conferencias, radio.
to y al perfeccionamiento que el segundo Plan Quinque- salas exclusivamente arregladas para los niños. Cada lu-
nal se propone efectuar en la agricultura y en la indus-
gar, entre los almacenes permanentes y las construc-
tria. Y desde ahora, él realiza en favor de la empresa ciones provisorias para las mercaderías, veía leva.ntars~ la
agrícola colectivizada considerables ventajas económicas, institución donde se ofrecía otra mercadería bien dife-
obteniendo al mismo tiempo notables resultados del pun- rente, la que despierta y nutre la inteligencia.
to de vista cultural y social.
Los que han visitado en el extranjero las exposiciones
En 1927, cuando yo visitaba algunas regiones agrí- soviéticas, tan vibrantes de originalidad, pueden tener
colas del norte de Moscú, notaba en ese mercado cam- una idea de la exuberancia de la novedad con que han
pesino una importante característica. Casi por todas brillado las líneas artísticas de esta feria que inauguraba,
partes se desarrollaba en lugares donde las organizacio- en los bordes del Caspio, el nuevo mercado agrícola. Pe-
nes cooperativas agrícolas y los Soviets locales habían ro todos los diagramas con sus líneas cada vez más altas.
152 GUIDO MIGLIOLI
LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 153
con sus discos de más en más luminosos, con sus pi-
lares erguidos a la espera de superar las cimas fijadas por mir su alimento en el sitio donde trabaja. La cooperati-
va de consumo, dependiente del "Centroso jus", tenía ya
los diversos Planes, todo esto hubiera permanecido mudo
e inerte. sin la palabra que evoca y esclarece. y he aquí, antes de la colectivización. amplias ramificaciones en la
campaña; pero con e! desenvolvimiento de los koljozes
en el mercado también, las brigadas; grupos de conferen-
cistas obreros y koljozianos, comprometidos todos como y la constitución de las grandes granjas de! Estado, ella
para una batalla. a fin de enriquecer a los que han acu- penetró allí bien pronto para poder ayudar a los obreros
dido, con todas las nociones susceptibles de aumentar su agrícolas de los sovjozes y a los miembros de los arteles,
patrimonio intelectual, de enriquecer su conciencia. con nuevas instalaciones y nuevas iniciativas.
Así, gracias al mercado, las vinculaciones entre las ciu- Según un informe publicado por el Consejo Central de
dades y las aldeas se consolidan y se multiplican. Las la cooperación de consumo, resulta que en 1931, fueron
relaciones de defensa del Estado proletario, ligadas du- abiertos alrededor de 6.000 restaurantes en el campo, y
rante los primeros años de la Revolución, se completaron que al mismo tiempo se or.g~nizaron cerca d~ 84.000. co-
en el cuadro económico y se transformaron en relaciones cinas ambulantes que suministraban cada día, 23 millo-
de producción; y ahora estos últimos se refuerzan por el nes de comidas. En los años sucesivos las previsiones
cambio y el comercio, con la más vasta repercusión en la fueron mucho mayores; para los arteles únicamente la
vida intelectual y social. La mercancía pasa de la usina cooperación de consumo se aprestaba a distribuir, en
al koljoz, de la granja colectivizada a la masa proleta- 1932 y 1933, cerca de 70 millones de comidas por día.
ria. Pero circula sobre todo esa corriente de vida y de Se puede comprender estas cifras solamente cuando se
cultura que crean los proletarios, y que el campo, reno- tiene por delante la visión de las campañas colectiviza-
vado por la colectivización, acoge para fecundar sus co- das como yo mismo he tratado de esbozadas.
rolas florecidas. . En 1930, vi con mis propios ojos el funcionamiento
Así el mercado representa para e! trabajador de la de esas cocinas ambulantes, en los campos donde se re-
tierra soviética un nuevo estímulo a la producción, una colectaba el trigo, y constaté e! bajísimo precio de co-
fuente nueva de aprendizaje, un medio de desenvolvi- midas abundantes y de buena calidad. A menudo he
miento intelectual. y aun cuando e! trabajo se interrum- calculado que la alimentación dada por la cooperativa,
pa, e! trabajador se encontrará rodeado de otras obras de era pagada a menos de la mitad de lo que hubiera cos-
asistencia que le harán más confortable y más alegre la tado al koljoziano si la hubieran preparado él mismo o
hora del reposo. su familia. De esta manera se puede comprender cómo la
cooperación de consumo se extendió en las aldeas colec-
EL KOLJOZ y LA COOPERACION DE CONSUMO tivizadas, impulsando las familias de los koljozianos a
servirse de ella, a 'causa de la calidad de los alimentos, que-
es mejor, y también por las economías que les permite
A diferencia de la comuna, el artel no se propone co- realizar.
lectivizar también la repartición de los productos. Cada
koljoziano vi ve con su familia, y puede comer en la me- Es cierto que como hay una tradición que canta las
dulzuras del pequeño terreno, aún si aquél que lo tra-
sa familiar. Pero es inherente a las necesidades de una
gran empresa agrícola, que el trabajador, sobre todo du .. baja enflaquece y se encorva para morir allí estrangula-
rante ciertas estaciones del año, se vea obligado a consu- do de espíritu y de cuerpo, hay también otra que bendice
el pan soso y negro, siempre que sea consumido en la
154 GUIDO MIGLIOLI
LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 155
mesa familiar. Son tradiciones cuyo origen se pierde en
agrícola, sobre todo si ella practica diferentes cultivos,
las tinieblas de las épocas en que dominaba la esclavi-
y si además une a ellos la cría. . .
tud. y que fueron en seguida acunadas por la poesía de
He discutido sobre este punto con muchos dirigentes
la Arcadia, es decir, por los que viven en la isla del pla-
cer, de que habla Rabelais. de koljozes; y convenían conmigo en lo, que yo he apren-
dido de la cooperación agrícola campesina que se expen-
Me he encontrado en esos restaurantes cooperativos de mentó en algunas grandes granjas de l~ Lombardía, es
las aldeas, y he visto con qué satisfacción familias ente-
decir. que el mejor contador se perfecciona en la gran-
ras se reunían allí para comer, después de haber coope-
ja misma. y que el registro y la marcha ,del .balance, son
rada juntos a la fecundación del terreno de todos. En una
particularmente sugeridos por, la experiencia y por la
aldea un poco alejada de la desembocadura del Dnieper,
inteligencia de quien en ella vive y trabaja. El proble-
se festejaba con una comida colectiva. el primer pan,
ma de la contabilidad en los arteles Sigue estando a la
fruto de la primera cosecha. j El rito de Ceres vuelve a
orden del día; y ya he recordado que justamente el E~-
estar de moda!, pensaba yo. Pero a la falsa diosa que
tado recompensa por disminuciones del i.mpuesto te~n-
fué honrada en la antigüedad, se habían ahora sustituí.
torial a toda granja que cumpla con cuidado esta im-
do los factores reales de la producción y del bienestar, portantísima parte del funcionamiento de una empresa
el trabajo libre y colectivizado de la tierra. llegada a ser
patrimonio de todos los trabajadores. La cooperación colectivizada. .
Pero mejor que un balance en cifras. me. parece. inte-
de consumo se confunde así con la obra y la función
resante hacer una constatación que es al mismo tiempo
de la gran granja colectiva; y es esta cooperación la que
funcionando como instrumento principal para proveer un resumen.
a las poblaciones rurales de artículos industriales de am- Después de haber analizado el artel en su constitución
plio consumo y a las poblaciones de las ciudades de los patrimonial, y en l~s el,e;nentos que co.ncu~~ena su for-
frutos del trabajo agrícola, se vuelve un medio poderoso mación. en la organizacron y en la retr~b?C10n del !ra~a-
de soldar la alianza entre la ciudad y el campo, en el jo, en los desenvolvimientos de su, ,activ1dad eC0!10m1ca.
dominio comercial, transformado de un terreno turbio de no se puede plantear m~s la cuestión de .saber si la pe-
especulación y de robo, en campo sereno de los intereses queña granja del campesmo pobre. o medio, p~ede o no
colectivos y sociales. rivalizar con esta gran empresa forjada y proteg1d~ de tal
manera. La comparación entre el beneficio o~temdo por
BALANCE los que trabajan en la primera. y los qU,etrabajan en 131,s~-
gunda, formó por todas partes el <;,bJeto de un análisis
atento y minucioso. durante los pnmeros tiempos de la
De toda esta multiforme vida económica del artel, de.
colectivización. Y por todas partes resultaban las gra!1des
bo hacer ahora el balance. El artel, como gran granja
industrializada, tiene necesidad de una administración ventajas económicas que el ar~e~ aportaba a~sus m1e~-
bros, en comparación al beneficio ~e1 pequeno o medio
tan severa y completa como sea posible. La ciencia ha
cultivador. Ahora bien: esta cuestión queda resuelta. por
dictado reglas también a la gran granja capitalista; pero
el hecho mismo de la continua afluencia en los koljozes
la experiencia ha probado que no hay contabilidad más
de las granjas individuales restantes. ,.
difícil y más variable, que la que debe reproducir todas
Si se considera al artel como una empresa agncola in-
las oscilaciones, las variaciones, los beneficios, que esca-
dustrializada, quedaría por averiguar cuál es la suerte,
pan a menudo hasta a un cálculo exacto, de la empresa siempre del punto de vista económico, del que forma par-
157
te de. ella ~n ~omparaci6n con el que trabaja en la gran La granja colectiva de la Rusia revolucionaria, marca
granja capitalista. j y ~sta comparación es cruel para el indefectible progreso en un "crescendo" potente de
ultimo! El balance mas reciente de la gran granja en Instituciones y .de obras que tienden a la utilización de
la región agrícola más industrializada de la Italia fascis- los grandes recursos del territorio, a la industrialización
ta, la Lombardía, lleva esta precisa constatación: la par- de todas las ramas de la agricultura. a la introducción en
te que representa los gastos de la mano de obra sobre el la colectivización de los métodos más perfeccionados de la
rendimiento bruto total del ejercicio agrícola. es del 25 técnica. y de los descubrimientos más audaces de la cien-
por ciento; el resto. es decir, un 75 %. va al propieta- cia. El campesino transformado en koljoziano, gozará
no. corno tasa de su capital fiduciario; va al proletaria- también de esta riqueza.
do corno producto de su capital móvil y de inventario; He aquí el balance de hoy y el de mañana.
va aún al propietario o a su sustituto. corno director de
l~ granja, y después que se han satisfecho los gastos del
eJerCICiOY los Impuestos. el resto va todavía a forrar sus
cajas corno beneficio. El monto de los salarios en la gran
granja que considero corno la mejor organizada de la Eu-
ropa capitalista, alcanza apenas al doble de lo que la
granja colectiva. el artel, asigna en su balance solamente
para la asistencia a la invalidez y a la vejez.
Así, existe un país en el mundo donde el campesino
puede pasar de su pequeño lote a la gran granja colecti-
'v~; d0.n~,eno pagará nada p.or la tierra que se ponga a su
disposición: donde los capitales de inventario le serán
suministrados en condiciones extremadamente favorables;
donde las máquinas estarán a su servicio sin que sea car-
gado con los gastos de una gestión directa; donde el im-
puesto será reducido al mínimum. y el beneficio conse-
guido empleado en su provecho; donde el crédito le será
ampliamente favorable; donde el mercado le será abierto
con todos sus atractivos, y aún ~Iconsumo facilitado en
los precios y cuidado en la calidad. En esta empresa en
el pasivo de semejante balance, libertado de cargas hacia
el Estado. fuera de los gastos de gestión, figura todavía
un 5 % corno beneficio para los campesinos que hayan
aportado un pequeño capital. y un 10 % para las fa-
milias de los miembros de la granja. para la ayuda de los
inválidos y de los viejos. Esta granja es la que en ade-
lante domina en los campos de la Unión de los Soviets.
y lo que yo objetivamente he referido de ella, no es to-
davía todo.
Itas tierras productivas, ricas en cosechas y ganado, se
mifica la zona pantanosa que se extiende en torno a
oseú y Leningrado y ocupa también vastos territorios
1 Ural. Aquí es el abono lo que se comienza con me-
COLECTIVIZACION E INDUSTRIALIZACION • s imponentes, y que valorizará los terrenos que por
composición orgánica son muy fértiles.
Sobre esta atrayente perspectiva agrícola-topográfica,
Yo he podido estudiar a mi sabor el cuadro de la nue- l Instituto señala la zona de pastajes de montaña en el
~a Rusia agrícola, tal como resultará del desenvolvimien- orte caucásico, y algunas regiones de estepas que no
to metódico de todo un plan de transformación e indus- aptas para el cultivo de cereales. En fin, marca la
trialización de la campaña soviética, expuesto en el Ins- 'Qna verdaderamente inconmensurable de la selva, que se
tituto de la Economía y de la Organización agrarias que <Insinúa entre las tierras cultivadas, y se pierde sobre cen-
se fundó en Moscú para el estudio del primer Plan Quin. pares de kilómetros, a menudo aún sobre llanuras sus-
quenal, y que depende del Comisariato de Agricultura. tibles de un cultivo variado. Es ésta una reserva in-
El territorio de la Unión Soviética está allí dividido lculable que sólo la Unión de los Soviets posee, para
por zonas, según la estructura geológica y las condicio- ~plificar, diría sin limitación, el cultivo agrícola de
nes del clima, la transformación que puede sufrir y su an extensión. Por lo que respecta a los pastajes de
utilización consiguiente. Una de esas zonas parte de la ontaña y de estepa, allí se desenvuelve ya, con notables
región de Moscú y se amplifica enormemente hasta Le. ultadcs, el cultivo de la raza ovina, que debe ser ob-
ningrado, y del lado del Oeste hasta el Ural. Esta zona ~ de un gran mejoramiento.
estaba clasificada en el formulario agrícola y económico Hay, por fin, zonas en las que un cambio técnico y
como una zona "consumidora" y consideraba como in- agrícola se presenta ya bajo diferentes formas: es decir,
apta para el cultivo de cereales. De zona consumidora úe aún habiendo todavía nuevos terrenos que ganar pa-
tiene que transformarse en una zona muy productiva. el cultivo, una muy gran parte se encuentra ya en vías
porque sus terrenos que están todavía en gran parte sin industrialización. Estas zonas son: la Transcauca-
desmonte o mal desmontados, se presentan como muy Ma y la Crimea, donde todos los cultivos subtropicalcs
aptos para el cultivo de forrajes, de tubérculos y de li- e los de las frutas y los de las flores, los huertos y la
no. Es una zona que hasta podrá suministrar cereales, vi.ticultura, tienen un gran lugar, y donde todos los es-
y llegará a ser una base importante de la cría del ganado f\l,et'Zos se dirigen hacia la explotación más vasta y más
lechero y porcino. c;:!tntífica de esos magníficos valores naturales; después la
Otra zona, también de gran extensión, que va del sud zona propiamente dicha de los cultivos industriales, y de
de la Ukrania hasta el sud de la Siberia, comprendiendo la eria del ganado, que está constituída por una gran par-
regiones enteras del medio y bajo Volga y de Kazakstan, te de la Ukrania, por la región central de la "tierra ne-
ha sido antaño considerada tan impenetrable como un gra", por el Kuban y por amplias extensiones del Extremo
desierto. Son sobre todo grandes estepas no limitadas en Oriente. Es aquí que el Instituto señala el más rápido des-
su extensión monótona nada más que por el horizonte, envolvimiento de los cultivos del lino y del algodón, del
en las que el Estado soviético gana y ganará millones tabaco y del maíz, del trigo, y muy particularmente de
de hectáreas para el cultivo del trigo. Entre esas dos zo- la avena, con una rotación intensiva y con el perfecciona-
nas cuyas tierras deberán pasar a ser de extensiones in. miento de la industria del ganado lechero y de matadero.
r su acción directa. es decir. por la organización del
~joz que él ha constituido y que dirige por si mismo.
el sovjoz, una parte considerable del pl~n expuesto
I irrealizable. al menos antes de mucho tiempo.
Basta con pensar que en tO?O el territorio de la Unión,
agricultura de la época zarista era practicada .en ~o~as
lativam.ente muy pequeñas. en los terreno~ mas fértiles
más cercanos a las ciudades. Inmensas reglones perma-
eíeron incultas; los pantanos crecieron; las sel~as oc~·
ron kilómetros de llanura que se hubiera podido un-
• r en cultivos más aprovechables; las estepas perrna-
ieron inexploradas. Al gran propietario le bastaba co.n
explotación feroz de la ma~o de obra par~. el acreer-
iento de sus riquezas. Despues de la Revolucl,?n de qc-
bre, la población campesina. a la que se habla confía-
la tierra. alcanzaba apenas a penetrar en esas z,?~as de-
rtas para ensanchar su pequeña e!Jlpresa familiar. Y
.n ahora. la granja colectiva, el koljoz, a.unque se ~a;:a
~urado el valiente' concurso de la Estación de maqui-
• y tractores y haya amplific~do de este mo?~ ~u base,
Mftnanece siempre bastante leJOS ~e la, P~SI?lltdad ~e
prender en su radio e~as extenslOIl;es infinitas de ne-
as incultas. Se recordara que el koljoz se funda sobre
unión de las granjas individuales. y que en muchas
esas zonas. en kilómetros y kilómetros no ,se encuentr~
8010 "hutor", una sola pobre casa campesina, que este
eada de un poco de terreno cultivable.
Es el Estado por su granja. por el sovjoz, quien d.es-
pClés de haberla sostenido durante una docena de ~nos
~ra que sirviera de ejemplo a las empresas campesmas,
Iá.-designa ahora para ser entre sus manos el organo que
debe conquistar esas tierras abandonadas. El la provee
dC todos los elementos, la hace potente desde el pu~to
de vista técnico y financiero, de manera de convertirla
-en base de todo un nuevo sistema de industria agrícola.
El sovjoz llega a ser así como un elemento y una fu~~-
za necesaria a la industrialización de la agricultura sov.le-
tita. y aún bajo este aspecto, además de las otras relacio-
MI que la ligan al koljoz, y 9ue ya he recordado preceden-
GUIDO MIGLIOLI
LA COLECTMZACIÓN DE LOS CAMPOS 163
temente, el sovjoz apoya e integra la obra de la colectivi-
ector del trust del Estado. El administrador del sov-
zación. sostiene y refuerza la empresa agrícola colectiviza-
dirige todas sus operaciones, pone en ejecución las
da y completa, por lo que se refiere a esta última. sobre deríes del director del trust, ante el cual es responsable
el terreno más propiamente económico e industrial. BU
función de ayuda y de enseñanza. la parte administrativa y de su contabilidad. Debe
bién responder con responsabilidad civil, penal y dis-
Es precisamente en relación con este plan de desenvol-
linaria. en los términos de las leyes en curso. de los
vimiento del sovjoz, que. en 1928. el Estado le dió una
es que le han sido confiados. Por su lado. la direc-
estructura jurídica y administrativa, neta y severa. Co-
del trust debe someter todo proyecto técnico y fi-
menzó a constituir centros o "truts" dirigentes que agru-
nciero, al Comisariato de Agricultura del que depende
paron a los sovjoz según su producción predominante, aprobación" .
y determinó las relaciones de esos trusts con el poder cen-
tral, de manera de poder directa y seguramente regular ay estas referencias sobre la organización trustifica-
la vida y el progreso de esta importante parte del domi- de la empresa agrícola del Estado, para hacer notar
nio agrícola. Es bueno conocer al menos, algunas de , i bien conserva una autonomía jurídica, particular-
estas disposiciones de las leyes promulgadas sobre este te en cuanto al comercio, su funcionamiento depende
asunto. embargo. enteramente del poder del Estado. es decir,
Comisariato de Agricultura. Tiene un sector que le
El artículo primero de un decreto publicado al comien- :Pertenece; pero es el Estado quien llama a sí. a su auto-
zo de la ejecución del primer Plan Quinquenal, se ex-
~d y a su poder, la responsabilidad de l1~var,el sovjoz
presa así: "Es reconocida como trust agrícola del Esta- la realización de las tareas que le han sido impuestas
do, toda asociación de granjas soviéticas (sovjozes), or- ~ los órganos dirigentes de la Unión Soviética. Esta
ganizada según una reglamentación especial como uni- mctura de la empresa agrícola del Estado, "haciéndo-
dad económica independiente con una personalidad ju- completamente igual a la fábrica socialista industria-
rídica y un capital indivisible constituído por acciones. lizada", como se expresaba el XVIQ Congreso en 1930,
Queda bajo la gestión del Comisariato de Agricultura". da una fuerza económica y una técnica de tal importan-
Otros artículos establecen que pertenece al poder central,
y en su lugar al Comisariato de Agricultura, la elección
m. que es evidente que ninguna otra forma de granja
)ocIda conferirle. Es "empresa de Estado; y el .Estado
del nombre y del lugar del trusts, la lista de los sovjozes 'ti ID árbitro absoluto, con todas las consecuencias que
y de las empresas que le son anexadas, y que han de de ello derivan".
formar parte de él. Es también el Estado el que determi- ;Es preciso que el lector tenga en cuenta esto. para que
na el objeto de su actividad, el monto de su capital de fijal1do su mirada sobre la granja agrícola soviética. com-
fundación, la asignación de los terrenos, los yacimientos prenda su amplitud y su potencia increíbles.
de minas y de aguas concedidos al trust; y por último
el nombramiento y los poderes del director del trust.
El campesino especialmente, que ha se~ui~o ~n. todos
S'QS pasos el camino recorrido por las granjas individuales
Disposiciones precisas han sido tomadas también a fin eqnstituídas después de la Revolución de Octubre. hasta
de determinar la posición de cada sovjoz en el trust. y unirse y fundirse en la gran empresa colectivizada, pue-
las relaciones que existen entre cada granja y la central de permanecer perplejo ante cifras que hablan de una em-
dirigente.
presa todavía mayor que la que se diseña ya en las pers-
"La dirección del sovjoz --dice el decreto--, está de- pectivas del artel. Pero él se las explicará fácilmente y
legada a un administrador, nombrado y revocable por el en seguida, si recuerda que en los sovjozes nos encontra-
164 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 165

mas frente a una obra del Estado, del Estado Soviético. 150.000 animales. Son estas cifras medias de nuestros
en la que es su poder el que dispone y actúa. y donde IO'jozes". . .
el Estado mismo. pone en acción sus innumerables me- Es preciso señalar desde ahora que estas Cifras no tie-
dios para crear ese tipo absolutamente nuevo y verdade- n más que 11n valor indicativo. Es natural que al co-
ramente sugestivo. de empresa agrícola industrial. ienzo de la preparación tan audaz de un plan que de-
Después de haber recibido una fuerte estructura jurí- reformar la industria ganadera. se llegara a entrever
dica y administrativa. los sovjozes aceleraron su desen- izás su lejano límite; pero la realidad debía plantear
volvimiento casi simétricamente con el rápido progreso tft seguida la imposición de proceder m.ás prácticamen-
de la colectivización. En la primavera dé 1930. el trust te y de adaptarse a un conjunto de exigencias tecntcas
de los cereales. había ya organizado 143 sovjozes, y dis- y' culturales. que son ta.nto más duras e inexorables
ponía en el mismo año de más de un millón y medio de cuando se ensayan sus primeros pasos.
hectáreas de terreno laborable. Es justamente en el vera- He visitado algunas de esas granjas del Estado. don-
no del año de la "gran conquista" que. después de una de dominan las razas lecheras aclimatadas a las regiones
deliberación del Comité Central y del Consejo de Comi- del norte. la "Sirnmerstalkaia", la "Kornogorskaia", y
sarios del Pueblo. se constituyen el trust de los cerdos. sobre todo. la "Jarovlavskaia". He estado también en
el trust de la manteca. el trust para la cría de ganado va- granjas de la Ukrania, del Kuban, donde se encuentra la
cuno. saza ruso- alemana. En el radio de Jaroslav, en el Twer,
Los problemas de la producción de cereales y de la al norte de Moscú. y en algunos sovjozes cerca de Khar-
cría del ganado. estrechamente ligados entre sí, son la khov y de Krasnodar, he tenido ocasión de estudiar .la
base de la política agraria de la Unión. no solamente des- estructura y el funcionamiento de esas grandes granjas
de el punto de vista de las necesidades del consumo. sino soviéticas, para la cría del ganado lechero.
también. desde el punto de vista de la transformación Generalmente los animales están divididos en grupos
de la agricultura soviética. que varían según los establos y la cantidad de fo~rajes
de que dispone el sovjoz. No todas las construcciones
son modernas o modernizadas; pero el ganado estaba
EL SOVJOZ y LA INDUSTRIA DEL GANADO
guardado en locales provisorios, se trabajaba activamente
para dotar a los koljozes de establos nuev<;s. y muy per-
El Comisario de Agricultura. hablando al año siguien . feccionados. Noté en Ukrania algunos de tipo americano:
te. en 1931. en el XVIQ Congreso de los Soviets, diseña- tres pasajes dividían el establo en cinco sectores horizon-
ba así el marco de la empresa del Estado para la cría y tales. de tal manera que las dos filas de ganado eran ali-
la industria del ganado. Hacía notar al mismo tiempo mentadas por un pasadizo CJ.?ese presentab.a él .ellos de
que en ningún otro país se impulsaba la construcción frente. y estaba limpio de estiércol por el pasillo mterm~-
tanto como en la U. R. S. S.; "Nuestra economía stan- diario. En muchos de ellos el trabajo es efectuado rneca-
dardizada referente a la cría del ganado es la siguiente: nicarnente, y la energía eléctrica es ampliamente emplea-
un sovjoz del trust de bovinos comprende un término da para la limpieza y la desinfección de los establos y los
medio que va de 5.000 a 30.000 animales; otro del útiles.
trust de la manteca. posee de 3.000 a 10.000; un sovjoz Lo que me chocó inmediatamente en el curso de esta
del trust para la cría de cerdos, puede tener alrededor de visita a los sovjozes, fué la adopción de los medios .más
H.O'OO; un sovjoz para la cría de aves. posee de 50.000 científicos para mejorar la calidad y la productividad
166 GUIDO MIGLIOLI LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CA~tPOS 167
del ganado lechero por una severa selección y una aJi.• s higiénicos y alimenticios que son una de las causas
mentación racional. El Comisario de Agricultura, en portantes de decadencia y esterilidad.
1932, en uno de sus discursos, se quejaba de que en la Una experiencia muy interesante me parece la hecha en
Unión de los Soviets, aunque no fuera escasa la canti- Kuban por un sovjoz que tenía diversos grupos de
dad del ganado lechero y de matadero, la productividad ana do colocados en diferentes lugares de su vasto terri-
de los mismos era reducida. rio. Dividía por lotes todos esos rebaños, según la pro-
Lo que es difícilmente aplicable en las granjas indivi- tividad de las vacas: las vacas secas, las vacas que
duales y aun en los arteles, ha llegado a ser por el con- ban menos de lOa 15 litros de leche; las vacas que
trario una regla absoluta en los sovjozes. El mejora- ban más de veinte, etc. Y se me hacía notar a este res-
miento de los productores, la formación de centros de pecto, que esto, además de ayudar al reparto de la ali-
vacas de una gran producción, la experimentación de di- mentación comportaba otra ventaja considerable. El sov-
ferentes razas originales y su cruzamientio, forman la joz, que disponía de un amplio territorio, podía distri-
tarea continua de los criadores de todos los sovjozes, uir allí el cultivo de forraje y leguminosas, de manera
En un gran establo en Ackerman, en Ukrania, se me ha- de tener la alimentación cerca del ganado que debía uti-
cía ver una vaca, ---€ntonces muy conocida allí- la va- lizarla.
ca Mria, que había dado en un solo año 10.135 kilo- El sovjoz para la cría de ganado de cuernos. lechero y
gramos de leche, sobrepasando o al menos igualando los -de matadero, desenvuelve por todas partes su obra, a fin
mejores especímenes de la raza frisona, que eran objeto de de proveerse de una base de cultivo de avena apropiada
admiración en la última exposición agrícola de Colonia. para la alimentación. He dicho ya cómo la asignación
Noté cuidados semejantes en la confección del alimen- misma del territorio de la granja soviética partiendo de
to, con u~ amplio empleo de forrajes y un empleo racio- esta consideración, trata de explotar mejor los recursos
n~l. ?e ah,mentos ~?1?'ce~~rado~.Todo~ los sovjozes que naturales del terreno, para determinar el cultivo en que
vI~lte teman sus silos segun el metodo simplificado cada sovjoz debe especializarse. Pero después, todos tie-
mas moderno. El empleo de concentrados y de forrajes nen el deber de completar y explotar esos recursos por
verdes o secos, no era absolutamente uniforme; pero casi todos los medios de la ciencia agraria. Así yo he podido
en todas partes se practicaba un control preciso sobre la ver en algunos sovjozes en el norte de Moscú, en el radio
alimentación y sobre la leche. Me acuerdo del dirigente de Twer, magníficos cultivos de alfalfa, que resistían
de un sovjoz, que me informó que se esforzaba por ex- inviernos rigurosos. Admiré en Ukrania el cultivo de las
tender el control a la cantidad y a la calidad de la leche variedades más nutritivas de maíz americano, del Cara-
para determinar la parte de grasa y de manteca que este gua al Eureka.
producto contiene, y proceder en seguida a una perfecta El cultivo y el perfeccionamiento de la alfalfa, con la
selección de los productores. y de las vacas. introducción de las leguminosas más variadas, la adap-
~sí, mucho~ sovjozes me han parecido verdaderas es- tación de las diferentes calidades de forrajes al clima que,
raciones experimentales donde un personal técnico des- en la Unión de los Soviets varía del subtropical al ártico,
envuelve su obra de continuo estudio tanto por lo que son objeto de estudios y experiencias de los Institutos ofi-
respecta a la profilaxis zootécnica, para mejorar los me- ciales, como el Instituto Williams de Moscú. Pero a es-
dios susceptibles de impedir y de dispersar toda causa de ta tarea específica de los mencionados Institutos, se agre-
contagio, como para munir el organismo de sueros y evi- ga la obligación que cada sovjoz cumple por su cuenta
tar ciertos disturbios orgánicos debidos a menudo a moti- para la cría del ganado vacuno, con el propósito de per-
168 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 16lJ

feecionar la calidad y el sistema de la alimentación. Por rtes. está muy alejada de las reglas de pr,?fi~axis y de
la alimentación y la selección. el sovjoz obtiene sin du- mentación que aseguran ~? maximo r~ndlmlento. Les
~a buenos resultados. de los que aprovecharán muy par- imposible cuidar la selección de lo~ animales, Los s'?Y-
ticularmente las empresas agrícolas colectivas. Es la ver- ~es para la cría del cerdo son objeto de un~ atención
dad: el sovjoz no es solamente una escuela; su ayuda cial de parte del Estado, que !es. ha. provisto de las
a la colectivización Se concreta, en este punto, en una jo res razas, de los terr~nos mas indicados y.?e los
ayuda material de una importancia evidente. El artel edios financieros necesarios para la constr~c~lon ~e
acrece ,Y mejora su patrimonio zootécnico precisamente tablas suficientemente grandes como para recibir a mi-
a traves de la obra que cumple. a su lado. la granja del de animales.
Estado. c~:m la. c~ía del ganado lechero y de matadero. No diré en detalle lo que he visto en ciertos SO":Jozes.
El capital vlvl~nte aportado por los campesinos al f,Obre la aplicación de n:ét,?dos científicos de hilpene y
artel, no era por CIerto de los mejores. Completarlo. re- de alimentación. Esta ultima. casi Slempr~ .umforme.
!l0varl~, crear también en las granjas colectivizadas una ",1 II srribuida, en auto-alimentadores subdivididos pa-
industria de la leche. allí donde el cultivo del terreno la ta las mezclas, para las sales minerales, par~ los cerea-
hace posible. todo esto hubiera sido largo y costoso si el l. ,.e .ré solamente que ..1 kol joziano. 10 mismo que el
Estado no hubiera intervenido con sus granjas especia- campesino de la granja i!1dividuaL n,o so~amente puede
lizadas. Los animales productores de estas empresas del recibir del sovjoz los animales de erra, sino que puede
Estado. son empleados gratuitamente también en los ar- ir también al sovjoz para controlar sus facultades de
teles; y por muchos de ellos han pasado ya grupos de transformación y regular en consecuencia el alimento que
ganado .lechero, de una alta productividad. venidos de debe emplear.
lo~ sovjozes, para aumentar el patrimonio y el rendí- Por este y por otros s;rv.icios que el S?vjoz pre~ta al
miento de la empresa agrícola colectivizada. criador, -su personal tecnico, su material de desinfec-
ción etc.- estimo que él realiza un notable mejora-
EL SOVJOZ y SUS DIFERENTES CRIADEROS miento del sistema americano del "Swine Record of
Performance Test". Hay aún otra diferencia considera-
Si me he extendido sobre la cría del ganado de cuer- ble: los koljozianos y también el campesino que tra-
!los en, el sovjoz, es porque sabemos de qué manera la baja en su pequeña granja, no yagan normalmente na-
industria del ganado lechero y de carnicería es un ele. da al sovjoz pues todo su servicio es gratuito. "
mento de primera importancia en el desenvolvimiento El sovjoz para la cría de cerdos. hace en beneficio de
de la ind~~tria agrícola .. Pero yo no puedo olvidar que los artéles, donde esta cría es particularmente adoptada.
en la Unión de los SOVIets, durante estos últimos años lo que yo he explicado también precedentemente de, los
sobre todo, se ha impulsado en los sovjozes la cría del lS jozes para la cría. del ganado. vacuno, y consigue
cerdo, por ser éste el más rico y el mayor productor de ap rtar su ayuda efectiva a cada cna~or,; lo que. para el
carne. koljoziano significa una ayuda economica ap~eclab~e.
Las necesidades enormemente acrecidas del consumo Gracias a todos estos esfuerzos para el mejorarmenso
de carne en toda la población de las ciudades y del cam- del patrimonio porcino, éste está en vías de salir rápida-
po, plantearon el problema de una cría intensiva del mente de la crisis en que se encontraba, c,on todo. el res-
cerdo. La ,cría de porcinos en las empresas familiares y del patrimonio zootécnico en los pnrneros tiempos
en los koljozes, en la Unión Soviética como en todas dí II colectivización, sobre todo a causa de la obra en-
170 GUIDO MIGLIOLI
LA COLECTMZACIÓN DE LOS CAMPOS 171
minal de destrucción realizada por el kulakismo. Serán . f hilan como la seda na-
precisos ciertamente muchos más grandes esfuerzos, pa- nta especial cduyo~ ~~tos c~n ella. Hay una estación
ra reconstituir un patrimonio semejante, y llevarlo a ral y que pue e nva lza~ iec d rimavera y
un nivel más alto de riqueza. Es esta, sin em rgo, una experimenta otros CUltlVOS.el tngo d e ~ ino adop-
- lId' n y el aceite e ric ,
batalla en la que están empeñadas juntas las uerzas de trigo de atona, e ,a go o Africa de América. U na
las empresas colectivas y del Estado. y es en estas úl- dos en al~.unas regiones de randes Ycampos roturados,
timas donde se ha extendido inmediatamente la cría de cera seccion r<?~eada por. g d la alfalfa y de otras
aves, y de conejos. y donde ha' sido llevado a un alto .da la producc~on del I!1a.lzba e una estación que une
grado el mejoramiento de la producción ovina.
A decir verdad estas producciones son en su mayor
ecies de forraJes E~ fll~.
d ! caballar adaptables al
• razas del gana ~oda~~:ocruzas como la de la. cebra
parte confiadas a Estaciones experimentales y a institu- una, y se ensayan la del caballo con la cebra.
tos especiales, que las transmiten en seguida a los sovjo- (On la raza ruso-a lemana y .. ientífi _
zes y a los koljozes para su mayor desenvolvimiento. Esta su~e.stiva tarea ~e a~~~:~:;la~c~~n ir~i~~~li~~a;~e
Hablaré más tarde de la obra compleja y muy eficaz en relación con u: 19-Ó ' donde éste avanza co-
de estos Institutos. Aquí una página me parece digna de irigiendo las olas kÍm mep~~r una red de canales a
interés; la reproduzco de mis notas de viaje de 1930 y mo un golfo. a Kat o~:berá llevarlas hasta el mar.
se relaciona con la visita que hice a Ascanie Nova, a unos través de la vast~i'~ :radirector. esta amplísima zona de
40 kilómetros del Dnieper. donde se terminan las huellas Ya hoy, m~, J todas partes para establecer su
de la "tierra negra", y comienza una estepa desmesura, tierra q.u~.hen ln:O~ por ada tar sus cultivos. no está
da de centenas y centenas de miles de hectáreas, hasta el composición geo?o~ca .Y·t . ~ su regreso el gran sov-
Mar Negro. más desierta. Uste VISlara tit yo' el año pasado para
El director de este centro de experimentación me mues- .
JOZ
"K ersons ky" , que se cons 11u de trigo de ceb ad a
tra un grupo de ovinos: "Es una parte de nuestros ga- comenzar los cultivos ~e 1lgÓaOeOOhectárea~. La poten-
nados -me dice-. que cuentan cerca de 10.000 anima- y de avena. sobre cerca e ;. rícolas ha cum-
les divididos en diferentes grupos. Por la raza de los re- cia de los tractores y de las_m.aqeUlhn:ns ~~mbrado 28.000
productores, por la calidad y la cantidad de la produc- lid '1 ros en este ano. s '1
pJl o ya mi ag
ción, de la lana, nuestro rebaño es el primero del mun- hectáreas, con una pro ducciuccion por hectárea supenor a a
do; semejante, sólo se encuentra en la Argentina. Los media habitual. d 1 estepa por todas partes, las
cruzamientos que se han efectuado con ovinos comunes, "E~ los ex~remos e ~olectivizado en grandes, ar!e-
han dado ya buenos resultados. La cría ovina se extien- pequenas granJa~ .~e han . plo Nuestras expenencias
de ya en las empresas colectivizadas, y también algunos les. "S~toplemaJa, d es uhec~:~ con' éxito por las granjas
sovjozes se especializarán en ella sin duda. Pero nosotros de altivos han Sl o re ti va consiste en vencer a la
emigraremos de aquí. . . " cole ivamente, Su PIerspec \ tamente : están seguros de
Le pregunto la causa. Me 1'3 explica en el curso de una estep y transformar a comp e _ •o habrá más que
interesante visita a muchas secciones especiales. entre las llegar a ello. Dentro de pocos dn~~sn es igas y de sus
que se encuentra el trabajo de Ascanie Nova, Esta zona campos roturados. o~gullosb" ecederá s~ lugar a otros
inmensa está destinada a una transformación ultra-in- pastos. Nuestro reb~n<?ta~ len rícola ue preparamos,
dustrializada. Hay una estación que estudia los cultivos animales. La industrialización ag 9- e a la es-
que convienen más a la estepa, desde el café hasta una habrá vencido y transformado para siernpr
tepa ....•
172 GUIDO MIGLIOLI
LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CA~~POS 173
Transcribiendo estas palabras y evocando estos re-
cu.erd~s, creo esc~cha~ todavía esa voz, que resonaba en el estudio, porque era no solamente una empresa des-
~1~ oídos en el silencio de la extensión despoblada e in- ada al cultivo del trigo, sino que tenía anexo un ins-
f~Olta, corno la voz prodigiosa de la creación y de la to para la preparación del personal técnico y una esta-
Vida! n experimental para las máquinas agrícolas.
Así la constitución de esta granja soviética, coincide
EL SOVJOZ y LA INDUSTRIA DE LOS CEREALES on el momento más ardiente de la lucha por la colee-
vización. Ella asentaba sus primeras bases en la prima-
. ,Además del. sovjo~, para la cría de ganado, el stado ra de 1929, en medio de un territorio recorrido apenas
dIO una gran impulsión al sovjoz para el cultivo de ce- r algunas tropas de caballos, y constituído en gran
reales; y aún· este último tornó inmediatamente la forma arte por terreno totalmente inculto. Se "soñó". en edi-
~e un~ empresa imp0n.ente y original por sus caracterís- icar allí una pequeña aldea, corno centro radiador de
ticas técnicas e industriales. na nueva vida en esas llanuras ligeramente onduladas
El Comisario d,; Agricultur~ que había dado acerca del que las máquinas hubieran debido abrir y fecundar por
sovjoz para l.a cna algunas Cifras que ya reproduje en todas partes.
t~da su ~mphtud y su fuerza, hablando del sovjoz del y un afio después, vastas construcciones se alzaban por
trrgo decía en el Congreso de Moscú, en 1930: "Lo que valor de muchos millones de rublos. Un gran elevador,
nos hace falta no es el sovjoz de algunas decenas de mi- grandes hangares para las máquinas y los tractores, y
les de hectáreas, sino el sovjoz de centenas de miles de hec- una usina para las reparaciones; tiendas y casas para los
táreas: . . .~a organización de ese terreno deberá ser de obreros; locales edificados especialmente para las escue-
una simplicidad elemental. Su territorio se dividirá en las y los laboratorios; una instalación central para la dis-
dos sectores de cultivo cortados por caminos de norte a tribución de agua potable y de calefacción; salones de ex-
su.d y este a ?este. y el sector comprendido entre esos lí- posición y de fiestas, y amp .as platabandas de césped
mites, debera formar la unidad fundamental del cultivo que habían guardado y alimentado las semillas: todo
de los sovjozes". esto daba a la pequeña aldea un aspecto alegre y endo-
C~mo ya l?, he dicho al hablar de los grandes sovjozes mingado. El "sueño" se había convertido en realidad
~e cna, también en los sovjozes especializados en el cul- palpitante de vida. Una vía de ferrocarril unía la nueva
tivo de cereales, en esas "fábricas gigantes de trigo" co- aldea a otros centros de la región.
rno los llamaJ:>a la prensa soviética, se han introducido "Comenzarnos por la roturación y la siembra de 5.000
forzosamente innovaciones de las que hablaré más lejos. hectáreas, y el mismo día ya recibirnos trabajo de los
Me complazco en re~erirn:e aqu~ directamente a lo que koljozes vecinos; nos extendimos sobre nuevos miles de
he v~sto con mis propios OJos, a fin de subrayar mejor sus hectáreas, y dividirnos en tres grandes lotes el territorio
relaciones con la empres~ agrícola colectivizada. Escogí de 50.000 hectáreas destinadas al roturado para este año.
entre .l~s, numerosos sovjozes para el cultivo de cereales El año próximo la extensión trabajada se elevará a 70
que visité en 1930 un sovjoz del Cáucaso por su carác- mil hectáreas; pasaremos más allá de algunas aldeas edi-
ter escolar experimental. Estaba marcado con el número ficadas en pequeños oasis verdes, donde los campesinos ya
2, porque a su lado otro sovjoz lo había precedido y so- han .colectivizado sus granjas, y se las amplificaremos gra-
brepasad?, por la amplitud del territorio. Este sovjoz cias a nuestro trabajo a fin de volverlas más aptas para
me parccio verdaderamente uno de los más indicados pa- el empleo de medios mecánicos; llegaremos así más allá
de la estepa virgen, con la perspectiva de contar en el radio
del sovjoz, dentro de algunos años, alrededor d~ 120 mil resa, que está completamente mecanizada, es hacer
hectáreas. " bajar continuamente el tractor durante el año de tra-
Era una danza de cifras que giraban ante mis ojos, .in jo. El tractor este año ha trabajado hasta tres mil
que mi pensamiento pudiera comprender toda su ex- ras: este es el secreto de su gran rendimiento, y en con-
tensión. El director del sovjoz leyó en mis ojos esta in- ncia del bajísimo precio del producto. El año pasa-
certidumbre y: "¡Esto le asombra! -res¡jondió.-¿No aunque fuera el primer año y con los gastos de la
hemos creado en pocos meses esta ciudad donde tenemos va organización, el pud de trigo costó un rublo y
ya más de 500 estudiantes, mil 'obreros para las mi. kopeks; pero se alcanzará bien pronto el precio mí-
quinas, y todo el personal subsidiario que necesita nues- o de ochenta kopeks el pudo
tra empresa? Si piensa Ud. que con el tractor nosotros Constaté que este principio del monocultivo en la gran-
realizamos en diez horas solamente todo el trabajo del soviética para cereales no era generalmente adoptado
cultivo, desde el roturado hasta la cosecha del trigo, lo los sovjozes del YZernotrust": además, no era obser-
que exigiría alrededor de 300 horas de trabajo humano, o más que por una débil minoría. Era todavía dis-
Ud. se explicará cómo con nuestros cien tractores, de ido por los institutos científicos y experimentales que
los cuales cada uno puede arrastrar, por ejemplo, cinco terminado por condenarlo, porque los resultados
sembradoras, y con todas las otras máquinas de que I ivos han señalado una fuerte desproporción con las
estamos provistos, la extensión del territorio- tiene una rsiones considerables del Estado. En el Congreso de
importancia relativa. Gracias a los medios mecánicos ú, en febrero de 1934, se establecía decididamente el
de que disponemos, podemos hablar de mil hectáreas de ma de descentralizar estos sovjozes gigantes, y susti-
1" misma manera que un campesino habla en su granja a una especialización excesiva, una rotación racio-
de una hectárea midiendo esta hectárea según su traba. de los cultivos. Se ha llegado a lo que yo pensaba
jo familiar. La cuestión es saber adaptar la máquina al do escuchaba, junto a los surcos amarillos de espigas
cultivo, a fin de que su productividad sea la mayor po- sovjoz N9 2, las consideraciones, sugestivas cierta-
sible. " :te, de los convencidos de la utilidad y de la supe río-
ad de la gran empresa agrícola de sistema monocul-
MONOCULTIVO y POLICUL TIVO 1.
Recuerdo, entre otras, las siguientes: "La introducción
Conversé largo tiempo con el director de este sovjoz 1~ variedad de cultivos en la gran granja mecanizada,
y con otros dirigentes. Se especializaban en el cultivo del :va consigo la necesidad de instalaciones nuevas, de má-
centeno, por un sistema monocultural. inas, y también de nuevos cuadros técnicos. Mientras
"Se podría muy bien introducir otros cultivos, me de- b máquinas tengan que emplear los obreros, menos las
c~an, pero exigirían el empleo de otras máquinas, es de. ~ocerán y menos las amarán. La máquina es algo vi-
cir, de otros capitales. Durante el período en que esas ~ para un personal inteligente y competente. Le es
máquinas permanecieran inactivas, pesarían igual sobre tio a él también el máximum de especialización: y
I~s granjas sin producir nada. Disminuirían pues, el reno _ no se obtiene en la economía de la granja mecaniza-
dimíento. Sería lo mismo si introdujéramos el cultivo d que por la adopción del sistema monocultural."
de forr~jes con rotación de trigo, y otros cereales: en ~nía, en efecto, rápidamente la impresión de en-
suma, SI adoptáramos el sistema ordinario y acostumbra. en una empresa constituida de esa manera, cuan-
do del policultivo. El principio económico de nuestra vi6itaban las numerosas partes de este sovjoz.
. So~re todo donde el trabajo marcha activamente- ea o en la intensidad del trabajo es preciso intensili·
Imposible ver ganado de cría o de trabajo. aunque sólo sea también la parte práctica. Tratamos de que el estu ..
un caballo. Pequeños trenes. tirados por tractores. IUKan de las materias. cuyo objetivo es hacer comprender
por todas partes la estepa. de terrenos dados vuelta y hu- todo lo que se refiere al proceso productivo, esté
mean tes. con extertsio~es rubias de espigas maduras. .,. uamente en correlación con la experiencia que debe
tra~sportan los materiales de trabajo y los productos. urar sobre las máquinas. en la usina y en los campos.
A111donde los tractores funcionan. se coloca el campa. lISÍ que se estudian los diferentes tipos de máquinas,
mento para los trabajadores y se levantan las bartacas condiciones de los terrenos y de los cultivos para 811
para las máquinas y los útiles. ptación; es así que se estudian su productividad. su
En el centro una gran usina los acoge para ordenarlos tabilidad, todos los medios de control y todos loa
y repararlos; y fl s~s lados se extienden en fila. por de.

.1
'os de trabajo. Y lo que es explicado y estudiado.
cenas. de los. mas SImples a los más complejos. los mo completa por la práctica asidua y por la experiencia
delos producidos en la l!. R. S. S.• o importados pulosa.
extranjero para ser estudiados y experimentados. Trae .. ~sta experimentación se la cumple en los sovjozes y en
tores de gran poder: "combynes"; máquinas de cad~a koljozes de los alrededores. Los koljozianos que ban
para el, trabajo ~uceslvo de ro~urado. de siembra. de aM ado a ser entre nosotros especialistas de la gran em-
no; maqu.mas dispuestas en hilera, de a cuatro. de a •• mecanizada. son por su industrialización un factor
para cubr~ a I? ancho el máximo de superficie de temo primer orden cuando vuelven a sus granjas. Aunque
no; pequenos tnst~umentos y colosos de hierro y acero. arteles circunvecinos tengan una estructura económi-
~e aquí lo que debla vencer y fecundar a las miles de bee- diferente a la de nuestro sovjoz, la técnica que han
tareas de este sovjoz, bajo la técnica sabia y apasionada ndido aquí centenares y centenares de koljoaianos se
de un obrero "nuevo". elve para ellos un precioso patrimonio. Y pensamos
"Este ~ño. en abril, hemos organizado el Instituto que pliar el Instituto y la estación experimental. basta
h~ proveído a la formación de especialistas. de la meca- comprendan todo lo que puede exigir el cultivo in-
n1Z~clon de la gr~n granja -me explicaba el director del .alizado de las granjas colectivas de la zona. de ma-
sovjoz.s-« Escogimos los obreros de la usina que enten- a de proverlas de dirigentes seguros Y capaces."
dían ya de máquina.s y eran \apaces de componerlas¡ por
hacer. ,de ellos mecarncos calificados. Aquí agrupamos EXPBllIMENT ACION y ESPECIALlZACION CUL TURALBI
también numerosos elementos del campo. que quieren ve.
mr con nosotros. y les hacemos seguir verdaderos cursos No sé qué es lo que ha podido producir la fuerza ,
de estudios teóricos y prácticos. Ahora son más de 500 impetuosidad de ese verdadero "gigante", en el curso de
y e~ a~o próximo, en 1931. habrá más de mil de est~ os últimos años, desde el verano de 1930. para reali-
koljozianos. Pensamos mejorar y ampliar nuestros loca. t los proyectos que su dirección me exponía. Entre
les y nuestros laboratorios, a los que el Estado ha des- as cosas se proponían anexar al Instituto una secció~
tinado ya muchos millones de rublos. ial para el estudio del trigo. desde sus cualidades prt-
El programa de estudios divide el año en períodos de 'as basta las que se pueden obtener por la híbrida-
cuatro meses. En el primero y en el último una mitad : desde su ciclo de cultivo. en relación con la com-
del trabaj.o es teórica y la otra mitad es práctica. La • 6n del terreno, hasta los factores que pueden acre-
parte teónca por el contrario, está reducida a un tercio. 8U fuerza orgánica y su valor nutritivo.
En toda granja que tuviera por objeto el cultivo efe. tanda la humedad que generalmente falta, Pero la
los cereales, soviética o colectiva, el problema de la calidad educción de los abonos quími,cos es ~na tarea que
del ~~lg0 y de su poder. ~e rendimiento hacía sentir ya su emos llenar lo más pronto posible, a fin de llevar el
presión: y todos los dirigentes con quienes conversé so- ivo del trigo en nuestras granjas soviéticas t, colee-
bre el asunto, me hablaron pata certificarme que en esta a un grado suficientemente alto de producción:
cuestión el Estado soviético intervenía también por todos
los medios científicos y experimentales. Bn los campos experimentales del I~~tituto ~e Kar-
f, se contaba, en efecto, una producCl<;>D de trigo por
En Karkhof un Instituto que antes se había dedicado
al estudio genérico de los cultivos de la zona, trigo, remo- tárea no menor que la que en las granjas de Lombar-
lacha, frutas, etc" fué completamente transformado desde en Italia, ha sido considerada como no s~brepasable.
que el Estado dió a la agricultura el gran impulso de su iguiendo así su obra a, través de, }~s Institutos espe-
Iizados y las granjas agrícolas soviéticas, que en 193.2
renovación. Esta institución que se llamó el "Instituto
han ya tan desarrolladas que sembraba durante la pn;
d.e ~a empresa del ,trigo", se equipó, conforme a la espe-
vera más de diez millones de hectáreas, el Estado llego
clahz~clO!l mas. cuidada, con todo lo que la ciencia y la
r a cada rama de la agricultura una fuerza nueva, lle-
experiencra sugieren para el progreso del cultivo de los
granos y sobre todo del trigo. dalas hacia los sistemas más industrializados y pro-
Ya en la época en que yo lo visité, hace casi cuatro años osos, '1
había constituído secciones en Crimea, en el Dombad. Detenerme aquí y extenderme mas sobre o q'!e se v~-
en ~od~s los centros. graneros, y fijados sus puntos de e _ .ea a este respecto en los cam~os de la U,filon, s~na
perrencra en los sovjozes y en los koljozes. r de los límites de este estudio. Agregare tan solo,
que ello puede inte~e~ar hasta cierto, punto: que en la
La sede, en Karkhof, además de seis laboratorios esta- ultura y en la sericicultura, se esta en vias de efec-
ba provista de campos donde las distintas cualidades del r una verdadera revolución, gracias a l~ cual ~a gran
trigo indígena eran ensayadas junto a otras variedades ,nja de la zona subtropica] y de la zona industrial, pa;
importadas del extranjero, de trigo duro, de trigo tem- ,mplear la terminología que acabo de explicar, se vera
pr~n~. etc. E,I injert~ ,era experimentado con múltiples beneficiada. .
objetivos: la inversabilidad, la calidad de la paja y del 1 método primitivo de la sericicultura y del cultivo
trigo, la fuerza del brote, de manera de adaptar la cali- Ias moreras, colocaba a la Unión de los Sov,lets entre
dad d,el trigo a las condiciones más variadas del suelo. Se más débiles productores en el mercado mundial. Y ~ra
expenmentaba allí sobre todo el estiércol, para abono . imposible habituar a los campesmos de las granjas
del más débil al más intensivo. • dividuales, a cultivar la morer~ y ,c,nar los gusanos de
A este respecto -me decía el personal del Instituto-- a racionalmente. Con la constitucton de l~ g,ran gran-
en muchas empresas gozamos de las ventajas que resultan agrícola y de los sovjozes de cultiy?s espepahzados, en
de la, explotación de un terreno virgen, rico en savia; pe- Ukrania yen el Kubán se comenzo inmediatamente con
ro rápídamente se agotan. Entre nosotros también el ~ .istema de un amplio cultivo de moreras ~e, tronco
problema de la agricultura se intensifica con el problema jo, en centenares de hectáreas, ~ea, por el mjerto de
del roturado y del abono más racionales. Gracias a 138 Plantas jóvenes, sea por el procedimiento de la acoda-
máquinas que perfeccionamos cada vez más, conseguí .•
m08 o~t~ner capas de germinación blandas, por0S38, sa-
dura. ., 6.
Al mismo tiempo en estaciones c~n.struldas a prop SI-
nas, utilizando los deshielos y las aguas pluviales, y au- to, se intensificó el estudio de la sericicultura, por la ex-
perimentacién de todos los gusanos de seda, desde el do. , apoyadas y reforzadas en su desenvolvimiento cea.-
rado chino, al verde del Turkestán, hasta los cruzamien- o por el progreso de la industria. especialmente de la
tos ya efectuados en Japón y en Italia. En un período tria mecánica, de donde la agricultura saca los me-
de cinco años. la Ukrania sola se proponía alcanzar a más para sus conquistas más nobles. son las dos fuerzas
de 500.000 hectáreas plantadas de moreras, distribuídas aces de esta revolución. El VIQ Congreso de los So-
en su mayor parte entre los koljozes, y disponer de mu- s. había confirmado en Moscú este principio: "Los
chas variedades de gusanos de gran rendimiento. Cerca itos de la colectivización agrícola dentro del marco d~l
de Kiev, observé la instalación de barracas para la ctía an Quinquenal. están fundados sobre el desenvolví-
de millares de onzas de gusanos de seda. y en algunos de ento paralelo de los sovjozes y de los koljozes, y sobre
esos koljozes se ensayaba ya, en ese mismo año. una do-. progreso respectivo de la industria soviética."
ble cría en mayo y en septiembre.
Con respecto a la viticultura, un ejemplo me chocó par- LOS PROGRESOS DE L.\ MECANICA AGRlCOLA
ticularmente: esto ocurrió en el sovjoz "Abru-Durso",
distante 20 kilómetros de Noworossik, .sobre el Mar Ne- Este progreso ha acompañado la empr~sa, ~ampesina
gro. Desde el comienzo de la colectivización se había ex- sde su nacimiento hasta los momentos históricos de su
perimentado en algunos miles de hectáreas. un trabajo je a la gran granja colectiva. La d~námica que ~arca,
totalmente mecanizado. y la introducción de viñas para través de las cifras que he reproducido. la difusión de
los vinos más finos. como el "riesling", el "aligote" y el máquina en los campos soviéticos. ,marca ta~bié~ ~1
"portugués". Las granjas colectivas de los alrededores •.egreso de la agricultura. de~d~ los metodos mas ~n!J1l-
siguieron el ejemplo:,y negociaron con el sovjoz su pro- os. hasta las formas industrializadas que la C?lectl':lza-
ducción, comprometiéndolo para el uso de máquinas, pa- ión ha adoptado y perfeccionado. Pero son cifras estas
ra el corte. para el azuframiento. etc. ue, por elevadas que sean. d~saparecen fren~~ a 10 q.~~ se
En 1930. todas estas colinas de piedras Y cascotes est a llegado en la mecánica agrícola de la Untan Soviética,
ban ya cortadas Y surcadas por arados arrastrados a va- esde que la colectivización desbordó como el movimien-
por o a tracción eléctrica. Las espalderas se alineaban has- to más vasto y más profundo de la masa rural desde la
ta la cima. verdeando de pámpanos y cargadas de raci- evolución de Octubre.
mos. El sovjoz había agrandado sus bodegas. perforan- En 1931 y 32. el Estado asignaba a la ag~icultura,
do galerías en la montaña, y perfeccionando su laborato- Sólo para máquinas agrícolas. una s~ma supe~10r a un
rio enológico. billón y medio de rublos. Cuatro anos despues del co-
Yo me asombré viendo que embalaban botellas de mienzo del primer Plan Quinquenal. ya 167.000 tracto-
"champagne' '. "Es producción nuestra. aunque los nom- res surcaban las llanuras sin límites. los valles que se
bres y la venta sean de otros país". me respondieron. eontinúan unos a los otros. y. subían en ,?luchas zon~s
"[Hemos querido medir nuestras fuerzas en el terreno de a hender 10'5 flancos mismos de la montana. E~ la p.n-
los vinos típicos y hemos triunfado!" mavera de 1933. Moloto!. cuando l~ Co~ferenCla regio-
De esta manera la producción agrícola soviética se pre- nal de los koljozianos del Volga medio, afirmaba: En un
para a dominar. no solamente por la cantidad de los pro- solo año. de junio de 1933 a junio de 1934. nuestr~
ductos. sino también por su calidad. los mercados mía usinas nos darán 68.000 tractores entre los cuales habla
difíciles. como el del vino y la seda. 4.500 "caterpillars", de gran rendimiento. fabricados por
La gran granja colectiva y la empresa agrícola del Es- primera vez en la Unión de los Soviets en las usmas de
182 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 183

Tcheliabinsk". En efecto: las últimas cifras de 1933 ~noce en ninguna otra parte. Utilizaremos las experien-
eran de 20.400 tractores, desenvolviendo una fuerza de as recogidas por la usina hermana de Stalingrado. e ire-
3.100.000 H. P. Las estaciones de máquinas y tractores, blás aún más lejos. Entregaremos 50.000 tractores por
esos centrospoderosos ?onde se encuentran la mayor par- año a nuestros sovjozes y a nuestros koljozes. Ensayamos
te de las maquinas agrícolas, subieron en 1933 a más de los "Fordsons", los "internacionales", los" caterpillards",
3.000 y ensancharon su obra sobre un territorio de 70 a aunque estos últimos sean menos útiles en nuestras re-
80 millones de hectáreas. giones. Las usinas de Karkhov han enviado especialistas
. L~ p~ensa burguesa cada día más decidida a negar o a a América, y a todas partes para ver y estudiar. Conser-
dlsml~Ulr lo~ éxitos que obtiene la Unión de los Soviets aremos 10 que se encuentre de bueno; pero la mejor par-
en la industria agrícola. no se oculta esta realidad; ella no te seremos nosotros mismos quienes la hemos de agre-
calla tampoco sobre el hecho de que la industria del es- gar, porque hay aquí una fiebre de trabajo y una d~-
tado proletario está en vías de sustraerse a la necesidad cisión sugestiva en todos los obreros. De nuestra USI-
de una importación ~Iterior de máquinas y de tractores na saldrán tractores que serán "nuestros tractores", que
del extranJe~o. Las usinas Putiloff, en el mes de junio de nos pertenecerán. Los confiaremos a personal nuestro,
19.3 L festejaban la salida de su tractor NQ 25.000. El que nosotros mismos preparamos, porque al mismo tiem-
primero de la. nueva serie, de un modelo más perfeccio- po que construimos la usina, preparamos paralelamente
nado, e~a enviado como regalo al mejor koljoz. Ya la al conductor del tractor, al obrero especializado, al me-
gra~ usma de tractores de Karkhov se ha unido a la de cánico competente ... "
S~ahngrado.; y en enero de 1933, se ha visto en Tchelia- El 1Q de octubre de 1931, la colosal usina vivía y
binsk, funcI~nar un tercio de esos gigantes de la mecáni- funcionaba, alzándose sobre esas inmensas y fecundas
ca agr:cola. El 12 de abril de 1934. a mediodía, el trac- extensiones, ya completamente ocupadas por grandes arte-
tor N ,~O.OOO de la Usina de Stalingrado, ha salido de la les, como si hubiera querido dominarlos. Stalin saludaba
cadena . Y la .n?eva de ,e~te acontecimiento, esparcida por este acontecimiento en nombre del Comité Central del
la prensa, SUSCitoun legitimo orgullo en toda la Unión. Partido Comunista soviético, con palabras que quiero
Cuando .en 1930 hice mi viaje de estudio a Ukrania recordar: •'La constitución de las usinas de tractores de
las instalaciones para la construcción de la usina de trae- Karkhov, que toman su puest~ ,en la ~ran fami~ia ~e las
tores de K~l'khov acababan de ser comenzadas. La can- fábricas de tractores de la U mon, sera en la historia de
ter,a s~ aleJab~ hasta perderse de vista entre 1 usina de la industrialización soviética, un ejemplo del verdadero
rnaqumas agrícolas "Hoz y Martillo", y el magnífico ritmo de la vida bolchevike".
sovjoz Rara la ~;ía de ganado lechero que lleva el nom- Y es con el mismo ritmo que al lado de esos volcanes
bre de Frunze. S<;bre los v:rdes declives, en torno de de tractores, se han construido o amplificado las usinas
las can.t~ras, se erguran los primeros andamiajes para la para 10 restante de las máquinas agrícolas: máquinas
fundaclOp de una pequeña ciudad obrera, y se diseñaban combinadas para el corte y el desgrane; batidoras com-
las relaciones con Karkhov, todo tomado con un ardor plicadas y semi-complicadas, camiones automóviles, etc.
de crecimiento y de renovación. Las cifras de producción a este respecto no pueden repro-
-¿ Cuándo marchará _este gigan.te? - pregunté. ducirlo más que pálidamente. Se construye y se. crea. Los
-.~n menos de un ano y medio -me respondieron famosos "combvnes" para los diferentes trabajos, desde
los dirigentes de los t.rabajos- la usina estará pronta pa- el corte del trigo hasta el aechamiento de la paja, y que se
ta funcionar. Trabajamos con un entusiasmo que no se creían ser una especialidad americana, se construyen aho-

I
LA COl.ECTIVIZACIÓN DE L'ÓS CAMPOS

, que se apoderaba de la técnica del Estado proleta •.


: y se preguntaba quién saldría vencedor e9 este en-
tro. Semejante ilusión dur6 poco. El crea~or, el
ructor de Detroit, chocó bien pronto, en el país de la
volución de Octubre, con energías nuevas, con nuevOl
(tares de un valor incalculable,

EL SEGUNDO PLAN QUINQUENAL

A las cuatro años del comienzo del primer Plan, Quin.


nal, se debían fijar ya los límites de las conquistas ,de
segundo Plan Quinquenal. En el Congreso I~ternacIQ..
1 del Socorro Rojo, a fines de 193.2, se co~u.ntcaba q.ue
los cinco años siguientes, las usmas SOV1~~lcas darían
la agricultura industrializada, de la Untan cerca de
0.000 camiones que resolverían el problema de. las
ncias, como la máquina surca y vence l.a inmensidad
esas tierras. _Son alrededor de lOa 12 billones d~ ~u-
Os de nuevas máquinas agrícolas las 9ue ~eben salir ~e
usina del Estado proletario, es decir, diez veces mas
10 que ha podido producir e~ 1932. "
No me detengo a controlar SI es.t~sest.adlstlcas s?n to-
das todas con precisión matematic~ rigurosa. Se. s?la-
te que quien ha seguido la historia de l~. ~olect1vlza-
n y de la industrialización agrícola ~vl~tlcas, se ha
contrado en presencia de tales expertencias; de ta~es
uerzos y de tales resultados. que no sol~mente hU~le-
n, podido parecer antaño improbables, sino hasta im-
ibles. Las cifras más recientes nos hacen sabe~ ~~e
sde 193 O, es decir, desde la época en. que recogí .m
" los primeros resultados de la colectivización, la m-
tria ha aumentado hasta] 933 en un 101 % y su peso
cífico ha llegado a ser. más ~~ ~ 13 de toda la produc-
n pesada de la econ011?-lasoviética, .
El segundo Plan Qumquena~ ha podido, en c~>nse-
ncia, comenzar por perspectivas que lm~~lsaran el
pftxeso industrial de la agricultura de la Unión .entera.
Cllade las granjas colectivizadas y del Estado hacia c~n-
~as nuevas e incalculables. Se anuncia ya que la m-
186 GUIDO MIGLIOLI

dustria química y la industria eléctrica entran en acción


junto a la industria mecánica. Pero será sobre todo la
levadura intelectual que transforma ya el elemento hu-
mano, su cerebro y su voluntad, quien la hará potente y
llevará la técnica de la producción, también en el domi-
nio agrícola a un grado tan alto, que no habrá en ade-
LOS PROBLEMAS DEL MAI'rANA
lante obstáculos que no pueda superar.
Con la colectivización y su admirable crecimiento la Cuando Máximo Gorki aban~on~ n,o hace m~~ho
preparación y el arrastre de la primera fuerza motriz: la tiempo el más hermoso cielo de mi pals, Impulsad? CIer-
de! espíri.tu. experimentaron, también un nuevo y for- tamente por el deseo de acabar sus días en la ~usla que
rnidable Impulso. Todo sovjoz, ya lo hemos visto, es babía soñado y profetizado, hubo gentes que dijeron ~~e
una escuela. Toda Estación de máquinas y tractores es el ran escritor iba a describir las bellezas naturales e lS-
t~mbién una escuela. El koljoz ha transformado y vivi- ,~ d e. Italia Su novela hubiera. tenido hese
ficado toda la aldea. y el campo íntegro, donde se vive toncas bí decorado
to
~uctor de poesía. No; el novelista que a la 'p~e~
ho~ ,una atmós~era cargada d.e elementos nuevos para el todo su ardor y su alma en forjar. del hombre pnmltlv.o
espíritu. Todo esto se ha unido al esfuerzo incalculable de su tierra desolada, al artesano encantador de una ci-
del Estado soviético, esfuerzo que hasta sus adversarios vilización nueva, vuelve a Moscú en medio de ,un pro-
reconocen. Los niños de las aldeas arrancadas al analfabe- letariado en delirio. atraviesa los camp?,s recorridos por
tismo. impulsados a aprender obligatoriamente las nocio- un estremecimiento primaveral de creacion: y SIente jue
nes principales del saber, se educan en su mayoría y lle- la realidad que esperaba: ,vive y desborda y sobre)asa os
gan a los más altos estudios de la especialización cientí- límites de su imaginación misma. La batalla, a, gran
fica y de la técnica agraria.
batalla del gran pueblo 10 inflama; se coloca ~n primera
Desde 1929 este esfuerzo se ha multiplicado, ha crecido rn y habla y escribe sobre todas las conqUIstas, para
desmesuradamenrs, No ha~ región en la que no se haya t~~as las conquistas. No hay cielo más e~c~ntador que
fundado un Instituto especial, presa ya desde el comien- el que corona las audacias del, mundo soviético. ._
zo de la fiebre de acoger el mayor número posible de los Entre los escritos de Gorki, d~rante esos t:es pnme
adelantos que las usinas o las empresas agrícolas envían ros años, los más apasionados y VIbrantes ~on Justamente
para convertirlos en fuerzas dirigentes bien perfecciona- aquéllos que dedica a los milagros de la VIda intelectual,
das de la nueva agricultura soviética. de la cultura, del progreso educatIVO, que ,se productt ben
Una de las proposiciones de Stalin, determinó los pi- todas las aldeas, y que transforman la R~sla del ana a e-
votes de la fase histórica hacia la que marcha fatalmente la tismo del tiempo de los zares. en un paIs donde se ~stu-
Unión de los Soviets, "Nuestro país --dijo en 1931-, dia al máximo, y donde trabajan al máximo las func~o.nes
ha entrado en, un período de desenvolvimiento en el que de la inteligencia y las energías misteriosas del espmt~.
l~ clase trabajadora debe formar por sí misma sus pro- En el mes de agosto de 1931, él celebraba en breves pa-
pIOS intelectuales y sus técnicos para la producción". ginas, que se dirían talladas en piedra, d~ ,t~l manera ~on
. Conviene detenerse en este punto si se quieren perci- fuertes y precisas, el aniversario de la decI~lOnd~l Gobier-
bir en el ascenso de la colectivización, los nuevos proble- no de los Soviets por la que se hacía obligatoria la ense-
mas que se esbozan ya en el segundo Plan Quinquenal. ñanza elemental, y se dotaban tod~s las aldeas: aun las
¡Problemas de cúspide, problemas del mañana! más pequeñas, de los medios financieros necesarios a esta
188 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 189
tnse~anza. ~n es~e escr.ito Gorki hacía notar que de J. precisa de inventar o de abultar la obra delfascismo en
eI!sen~nz~ pnmana obligatoria, se había llegado ya el un presunto renacimiento agrícola, se veía obltgado a con-
ano siguiente a la enseñanza de siete años, en todos lo. fesar en 1932, la quiebra de la reorganización de los
centros obreros y en todas las regiones agrícolas colectivi- estudios agrarios superiores. Esta reorganización d~b~a
zadas; y que las escuelas instituí das en las usinas, en tener el objetivo de forma~ elementos agr~nos esp,eclalt-
l?~ sovjozes y en los koljozes, constituían un sistema zados en los diferentes CUltiVOS; se proporua también ha-
fIJO. neto~ ?e enseñanza, y marcaban también una nueva bilitar cursos suplementarios de una duración bastante
etapa dec~sIva .hacia l~, realiz~c~ón. de un nuevo y gran corta. para todas las especializaciones. Por lo que se re-
P!ograma. la mstrucción politécnica hasta los diecisiete fíere al resultado. reproduzco palabra por palabra lo que
anos.
dijo el miembro en cuestión_ de Gobierno fa~c}sta: "Esta-
mos ahora en el primer a':l0 de ~u apltcaclon. y. no se
LA INSTRUCClON AGRARIA y DOS REGIMENES tienen más que ocho estudiantes inscnptos en viticultu-
ra-enología. en Conegliano; uno en A.lba y uno en <::a-
No h~y. Estado burgués que pueda proponerse ese tania: cinco en horticultura en Florencia: cero en zootec-
noble objetivo .. Gorkl en su grito de dicha y de batalla
por. lo que realtza~a esta Rusia que él había deseado tan
nica y en quesería. cero en el cultivo de los olivos. en los
aceites y en la economía de montaña".
ard,lentemente, berta la realidad opuesta del mundo bur- La quiebra no residía en l~ ,organizac.ión o en la ef~-
gues. El? que llegaba de .la Ital~~ fascista. escribía que cacia de los cursos. Son los Jovenes quienes rehusan Ir
en. una Ciudad. s~bre doscientos Jovenes que habían ter- a ellos. Es al estudiante de agricultura al que nada impul-
mInad? su~ estudios secundarios y querían inscribirse en sa ya a continuar. Es el régimen fascista. el más perfec-
la Universidad, cuatro solamente fueron admitidos. En cionado de los regímenes capitalistas de la época en que
Alemama la prensa del gobierno se esforzaba por demos- vivimos, el que no suscita ~ás. aún en las cap~s de la
trar e.l excedente de estudiantes en los cursos de estudios burguesía el deseo del estudio, y con mayor razono el de
superiores: y sacaba como conclusión la necesidad de re la especiaÍización en la rama téc?-ica agrícola. 'J.: todo el
ducir su numero por todos los medios. Los Estados mundo sabe que la escuela superior es, en la SOCIedad ca-
Unidos entr~ban en.la misma vía. "Los capitalistas te- pitalista. un privilegio de. las .clase~ ricas y que su acceso
men, concluía Gorki, que las fuerzas intelectuales que está casi prohibido a la inteligencia y a la voluntad de
no pueden absorber y explotar en su provecho. pasen los trabajadores. .
al la~o de la clase obrera para servir su gran causa tan Es, en consecuencia. imposible hacer comparaciones
conscienremenrs cerno sirvieron la de la edificación de con lo que pasa en la Unión de los Soviets. Aquí es una
la prisión del Estado capitalista."
humanidad entera presa de la fiebre ?e apren~er~ de sa-
Ahora. ¿es .ne~esario agre,gar que si el mundo burgués ber' presa del violento deseo de conquistar la técnica y de
es Ilevado a lirnirar cada día más el número de los que su~rar los progresos que eUa ha alcanzado ya. Aquí ~l
quieren perfeccionarse en las diversas ramas de la cien- gigante de la industria mecánica y la graI?- empresa agn-
CIa•.esta no presen~a en él más que débiles atractivos para cola industrializada, no son más que los signos exteriores
la Juventud estudiosa? He aquí una prueba. Me refiero de una epopeya más profunda y más vast~, de la. ~uerza
más particularmente a la ciencia agraria.
que impulsa a centenares y centenares de miles ~e jovenes
El sub-secretario del Ministerio de Agricultura, en el y nuevos intelectuales hacia las cumbr~s de la cI~!1~la.
actual Gobierno de Roma, aunque tenga la tarea bien En un documento oficial del Gobierno Soviético, de
fines de 1932, leí esto: "Entre nosotros todo es estudio. a región industrial que posee va.stísimas llanuras enl-
En las escuelas primarias y secundarias tenemos veinte 'vadas de trigo y alfalfa, con amplias extensiones de cul-
millones de jóvenes. En los institutos de enseñanza su- tivos hortícolas o vitícolas, y a la que no faltan monta-
perior, en las escuelas profesionales técnicas o agrarias, ifías donde el tractor sufre y renguea, ni terrenos panta-
en las universidades obreras tenemos dos millones y me- ~S08 que son objeto de estudios y de trabajos de.sanea-
dio de estudiantes de los cuales 70 % son obreros ., l\tDiento. Podía, pues, fácilmente moverse y extenderse en
campesinos." A la 171J Conferencia del Partido Comu tate lugar rico en las más variadas experiencias, y formar
nista de la Unión, se comunicó que el número de inge .• allí las ramas de su actividad cultural.
nieros, comprendiendo en él el amplio porcentaje de lO$- En efecto: ya en 1930, erigió con ese objeto su com-
especializados en ingeniería rural, de 21.000 que eran en pleja y sólida organización. Fundada muchos años antes,
1931, se había elevado a 85.000 en 1933. Un desen- esta escuela se reorganizó radicalmente en 1929, a fin de
volvimiento de igual alcance para los numerosos instiru- estar a la altura de los cambios operados en el campo, al
tos de investigación científica a los que, en enero & 1933, que tenía que preparar para la industrialización más au-
se agregaba otro de una importancia excepcional para la daz y más intensiva.
industrialización agrícola: el Instituto hidro-agro-meteo- Formó con cada sección una "Facultad" con cursos,
rológico de Leningrado, que deberá encargarse de resol- aboratoríos y campos experimentales particulares. Ca-
ver el importante problema de la sequía. da rama de la agricultura de la región debía tener SU
La especialización en el dominio de la ciencia agraria y Facultad. Así se constituyó la Facultad para el cultivo de
zootécnica ha dado lugar al mayor entusiasmo entre las ltereales; para el cultivo hortícola y frutal.. para las
masas de koljozianos y de obreros agrícolas de los sovjo- 'Plantas industriales. para el cultivo de forrajes. para la
zes. En ,?p,?sición al ··c.ero" de la experiencia de 168 cur- viticultura. para los cultivos de montaña comprendido el
sos especializados agranos que ha ensayado la Italia fas- tabaco etc. La misma subdivisión se repetía en la zoo-
cista, he aquí otras cifras: en 1931, 25.000 especialista. técnica', Había también una Facultad para la industria
para el ganado ovino, bovino y porcino, salían de los alimenticia, otra Facultad para la agro-química, y una
institutos respectivos, y en el mismo año las escuelas su- tercera para el estudio de la administración de las grandes
periores de cría de ganado acogían 18.000 estudiantes. empresas, de los koljozes y de los sovjozes.
Las estadísticas hacen subir este número a más del doble Esta instalación rigurosamente científica estaba dota-
en los dos años sucesivos. da de los medios técnicos y financieros correspondientes,
Pero prefiero, sobre este punto, seguir el método que .., de vastos campos de experimentación. Una granja h~-
he escogido, es decir, referirme, más todavía que a los in- bía sido provista de medio millón de pollos; de la cna
formes oficiales, a lo que yo mismo he visto y oído. Voy de porcinos tenía muchos centenares de cercos gordos. y
a recordar aquí mi visita a la escuela de agricultura de se extendía sobre más de mil hectáreas. Había otra gran-
Krasnodar, en el centro de Kubán. ja para la experimentación ~e la ~iña d~ montaña. Se
estudiaban y se ensayaban mas de cien calidades de algo-
LA ESCUELA SUPERIOR AGRARIA dón, del algodón americano al indochino. del algodón
egipcio al del Turkestán .. Un instituto anexo a, la escu~la
Elegí esta escuela al azar, porque hay centenares de estaba destinado al cultivo del tabaco, y tema amplias
ellas y no hay centro que no las tenga. Pero ésta me in. ramificaciones en toda la región, en las granjas colecti-
teresaba particularmente. por estar situada en medio de vas y soviéticas. Es de la expansión de la actividad de la


LA Col.ECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 193
192 GUIDO MIGLIOLI
los koljozianos y a los sovjozianos. Tratamos en efec-
escuela en las campañas, que resaltan estas características to de hacer de nuestro trabajo un trabajo colectivo. &-
a mi juicio no menos importantes y sugestivas que su piramos a llevar a la masa hacia el conocimiento téc-
constitución, tan profundamente tomada de la especia- nico y científico de los problemas agrícolas.
lización técnica. El ardor de renovación científica de to- ¿ y piensan ustedes tener éxito? La misma: ,caracterís-
dos los cultivos. que animaba a los dirigentes de la es- tica de su escuela, que a punta a la formación de ele-
cuela, se extendía a los koljozes y a los sovjozes para en- mentos rigurosamente especializados en todas las ramas de
globarlos a todos completamente en el radio de su in- la ciencia agro-técnica. ¿no es un obstáculo pa~a l.a ele-
fluencia directa. Según el cultivo de estas empresas, se- vación de la masa a esa cultura general que es indispen-
gún también el que la escuela se propusiera realizar allí sable para poder comprender esta obra de especialización
pra hacer más productiva su industrialización, llegaba y de experimentación y colaborar en ella?
con un personal expresamente instruído a todas las gran- -Es el problema del mañana. La agricultura es una
jas colectivizadas y soviéticas, tentaba en ellas sus ex- verdadera industria, la más vasta, la más rica, y cierta-
periencias. les aportaba el fruto de sus investigaciones, mente la más fácil. La industrialización de la agricultura
interesando en todo esto al elemento trabajador y soli- no supone solamente la preparación del personal diri-
citando su colaboración. *ente, sino un cierto nivel intelectual y cultural en las
-Es del mayor interés para el porvenir, me decían asas agrícolas. Es reglamentario, para nosotros, no ol-
los dirigentes de la escuela de Krasnodar, preparar cente- vidarnos jamás de tener en cuenta a .la masa. que debe
nares y millares de especialistas y de expertos en las di- participar en todo .esfuerzo que se refl;ra. a su progreso.
ferentes ramificaciones de la agricultura y de la zootéc- Pero a este nivel intelectual se llegara ligero, La ense-
nica. Pero el beneficio de su actividad sería inferior al fianza politécnica deberá extenderse y llegar a ser un com-
que queremos obtener, si no se formara en torno de ellos plemento obligatorio de la instrucción primaria. La po-
una atmósfera de adhesión en la masa agrícola. Esta de- blación agrícola será llevada, gracias a ella, como sobre
be comprender con qué progresos se benefician las gran- una plataforma de donde la distancia será menor para
jas aplicando los métodos más racionales y más cientí- todas las ascensiones. Hoyes el entusiasmo el que hace
ficos en todos los cultivos y debe ayudarnos en nuestro acudir a nuestra escuela por centenares. a los jóvenes,
esfuerzo de experimentación cotidiana. de los cuales un 70 % provienen de los campos y de las
-Pero ¿cree Vd. que la masa agrícola puede ya com- usinas. Mañana, con una instrucción agraria y zootéc-
prenderlos y seguirlos? nica generalizada. el pasaje a los cursos de especialización
Me complace reproducir la respuesta: lerá un hecho normal y orgánico, que dependerá de la
-Cuando nosotros vamos a las grandes empresas agrí- vida cultural impartida a toda la población agrícola.
colas, nos encontramos en presencia del mismo hecho Recuerdo estas declaraciones pensando precisamente que
que se repetía cuando, hace muchos años, llegó a la aldea este programa, a algunos años solamente del momento en
la primera máquina agrícola. Todo el mundo acudía. to- que me era anunciado como u~a orientación de algunos
dos se interesaban; era una fiesta para la población en- dirigentes de una escuela supenor de agricultura, forma
tusiasmada. Este alegre interés, lleno de confianza se ya la base del nuevo Plan Quinquenal, y hasta está e.n I

manifiesta hoy por el especialista de la escuela desde que vías de una realización segura. Se comprende pues, co-
llega; por sus experiencias en los campos y en el ganado. mo se espera en este otro Plan, avanzar con una lige-
A menudo él interrumpe su trabajo práctico o por me- reza excepcional en la industrialización agrícola, exten-
jor decir lo completa, por conferencias explicativas a
LA COL~CTlVIZACt6N DE LOS CAMPOS
díendo a ella hasta las aplicaciones más audaces de la quí-
mica y de la electro-química. is directas que alcanzan a los productos más complejos
que completando las cualidades naturales del terreno
LA QUIMICA AGRARIA y de la flora. podrían multiplicar la producción agraria.
. En cada conversación que he podido tener en las ofi- sirven hoy en el mundo capitalista para acrecer y au-
cinas centrales de las granjas colectivas o de los sovjozes, ~entar. más que todo el resto, los medios más criminales
me he preoc~pado de preguntar cómo se desenvolvía en de destrucción, para preparar la guerra. iQué admirable
la nueva agricultura soviética la introducción de los abo- y ejemplar contraste con ese crimen inaudito de la so-
nos minerales y artificiales. ciedad burguesa. la decisión tomada en el nuevo Plan
El abono mineral y sobre todo la nueva química sin- Quinquenal! Partiendo de dos millones de toneladas de
tética. ~an.llevado el progreso agrícola. en algunas nació- abonos minerales distribuídos en 1932. anuncia que se
n,e~capitalistas, .durante estos últimos diez años. hacia al- va a quintuplicar la producción en el curso de los pró-
tisimas producciones. Las campañas soviéticas tenían re- ximos años, y a consagrar a este crecimiento la mayor
ser,:~~ naturales ,~uy considerables: regiones tales como p¡¡rte de las materias primas en que es tan rico el suelo
l~ tierra ne~r.a ror eJemplo,. son de una excepcional oviético. En Solikamsks se ha puesto en marcha un gi-
r~q~eza de uttllzacl~:m de extensiones incultas. vírgenes y gante de la industria de la potasa; al mismo tiempo se
fértiles, Pero a medida que el cultivo intensivo avanzaba construye una serie de nuevas fábricas de ázoe. de manera
no podían bastar para el abono del terreno. los estéreo- que- la agricultura soviética dispondrá de una gran in-
le~o~que además eran raros y empleados con métodos pri- dustria de abonos artificiales. produciendo fosfatos. ázoe
mitivos. P<;,r.to~as partes, en efecto, con el crecimiento y abonos potásicos.
de la colectivización y el perfeccionamiento de los sovjo- Pero las perspectivas de la industrialización agrícola
Ees. se me re~p0t:?ía que se trataba de resolver el proble- en la Unión de los Soviets. son particularmente atrayen-
ma de la aplicación d~ abonos azoados y fosfatados y el tes en la zona que se refiere a la amplia producción de
de un empleo conveniente de la soda y de la potasa. ectricidad. Ella deberá transformar técnicamente los
El precio elevado de estas armas de la economía moder- métodos de trabajo, y empleándolos para combatir la
na, la! ha hecho siempre difíciles de adquirir para los .quía en muchas regiones, cambiar completamente su
pequ~~os agncult~res .de los países capitalistas. Hoy en las aspecto.
condlC1~:mesde miseria en que se encuentran, y con las ELECTRlFICACION E IRRlGACION
desgrac.las qu.e'pesan sobre su miserable existencia, hablar-
les de. mtenslflc~r el empleo de los fosfatos en el cultivo Todo el mundo sabe, y no solamente a causa de su
del trrgo, por ejemplo. sería un sarcasmo. Se ha reducido importancia intrínseca. sino también a causa de su sig-
S? consut;U0 aún. en la empresa agraria del gran propieta- nificación, por así decir profética. que en 1920, cuando
no. La industria de los abonos se debate entre la crisis la guerra civil recrudecía. Lenin sometió al VIIIQ Con-
genera! de la ~~onomía bur~uesa. Por el contrario. una ~teso de los Soviets de la República Federal Rusa, un ver-
vez .mas la Unión de, lo~ SovIe.ts hace suyas las conquistas dadero plan de electrificación. comprendiendo la instala-
realizadas por l.a quimica aplicada a la agricultura, y se dón de treinta grandes centrales regionales. Y se conoce
propone perfeccionarlas para acelerar el renacimiento agrí- el episodio del escritor H. G. Wells, que en el mes de
cola en los campos socializados y sovietizados. septiembre del mismo año. oyendo a Lenin exponer sus
L'OSprogresos excepcionales de la química, las MAté- planes sobre el porvenir industrial del nuevo Estado
proletario, en gran parte electrificado, sonrió con mali-
c~ y habló en seguida en un libro, cuyo t~tulo era '
'la en tinieblas". de 10 que consideraba como una f.u.. ~arcírán en gran parte por largas arterias que ana ..
mante utopía. :VeIatán un millón de hectáreas de estepa. hasta el Mar
. E~ Gobierno soviético se concentra siempre en la tea Negro. y por otra parte serán llevadas hacia las comar-
Iizacién ,de. ese plan. En 1931, la potencia de las een- vecinas, para asegurar el cultivo demasiado amenaza-
tr~les electC1ca~se elevaba ya en números redondos a ~ do por la sequía.
millones de kilowatts: y se celebraba el 15' anives Remontando la corriente pálida y calma. entre las ori-
de la Revolución de Octubre, con la inauguración e$ ilas de un verde seco, manchado de sombríos bosques,
do contenido por el mayor dique de Europa. de la ce me detuve en la región de Gornostajewusk completamen-
tral eléctrica más poderosa del mundo entero. 1Qué f te colectivizada y donde se encuentra y progresa la c910-
:r.a nueva iba a agregarse a la agricultura de las amp • ~ de Starowierskaia, inmigrada de Suecia desde amea
regiones de la "zona industrial", junto a la fuerza ya de la Revolución. Estas tierras fértiles para los cultivos
incalculable del tractor! :$ás variados, que están regidas también por una pode.
Antes de. a~ab~~ mi viaje de estudios por los cam osa Estación de máquinas y tractores. consideran eJ do
de la. colect~vlzaclon, y de la empresa agrícola. atrav como una fuente de medios nuevos para la industriali-
~mphas reglones bañadas por el Dnieper, Hice el 'tia- ién, Así mismo. más arriba, Nikopol y su fuerte ar-
JC remontando este río cuyos bordes son tan desiguales, el "Aurora", que fué de los primeros en constituirse con
de Kherson hasta Saporoschje, durante un centenar mpesinos venidos del Norte y que tomó el nombre del
kilómetros. ucero que participara en la toma del Palacio de Invier-
Me acuerdo de la región de Zurjupa, con bellas llanu.- o, cuando la Revolución de Octubre. Así mismo. la
ras cultivadas de trigo quemadas por el sol que aCCltaba egión de Krivoj-Rog. donde sobre terrenos pantanosos e
las espigas precozmente maduras. Me acuerdo tamb incultos. se trabajaba activamente para hacer navegable
de las de Bereslaw, tan variadas, donde el ganado panda un afluente del Dnieper, y facilitar por medio de este
~dir a los pastos sedientos de calor la frescura de la l fluente. los transportes de la rica producción de trigo
Vla. Más adelante el río desciende rápidamente en zig e Melitopolis.
entre ~as numerosas granjas cole~~iviz.adas que puebt Mientras más se aproxima el río a Saporoschye, más
e! radio que ll~va ,el nombre de Kalinin". Son pqbta hunde en la estepa, donde arteles recientemente cons-
Clones de raza judía, que han fecundado esas tierras are- ídos como en Belinskaia, son la vanguardia de un
nosas y esas dunas incultas donde el problema de la itri .• ultivo intensivo que recibirá del tractor y de la fuerza
gación era estudiado en relación con los grandes trabajoí éctrica, las armas de su conquista. Y finalmente un
que se debían realizar en el Dnieper. oco más lejos. Saporoschye, con sus ligeras colinas ater-
Veo todavía ante mí sobre la otra orilla, las colina .apeladas de pequeños bosques que descienden hasta el
de Pristani, y el gran sovjoz dedicado al nombre de io. El Dnieper aquí se bifurca. se pierde entre los ban-
Gor~! que debe sus orígenes a una lucha célebre en la po- de arena para ensancharse como un mar; y más allá
blación de los contornos. por haberse allí liquidado pa- nde se divisan aún grandes valles y llanuras quema-
ra siempre a los más encarnizados kulaks. Ricas viña.. y sedientas. se alzaron los primeros trabajos de la
ensayos de cultivo hortícola y frutal, y ... perspectiva •• obra de la Rusia de la Revolución. Las antenas y
y son perspectivas de una realización tan segura, q1Jt cables entrecortaban el cielo con un entrecruzamien-
no muy lejos. en Kakowka, las aguas del río legendario cJ) hilos lucientes: las grúas desencadenaban sus en-
ajes: de lo alto de los andamios coladas de hormi-
198 GUIDO MIGLIOLI
LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 199
gón armado caían con un estrépito formidable; la hor-
prostroi. Los campos sobre los que. corre el Valga, sa-
migonera humeaba majestuosamente, y entre todo este
imbricamiento, se apercibía el dique conteniendo el río carán de esta riqueza grandes ventaJas, y las agua~ del
gran río irrigarán más de cuatro. millones 9.e hectáreas,
en casi más de un kilómetro, y se distinguían las turbi-
nas de 80.000 H. P., generadoras de la fuerza que debe Un proyecto semejante es estudiado tamble? para .l~s
zonas de la Siberia que baña el Ang~ra, a fin de utili-
animar las nuevas usinas y fecundar los nuevos terrenos.
zar los recursos inagotables de esas tIerras. a las que ,~e
Hoy todo eso ha desaparecido. Las fábricas de alumi-
nio, de hierro, de acero, para el trabajo de esos produc- llama con iusticia "las tierras de la humanidad futur~ '
y donde se 'desenvolverán nuevas industrias de un cultivo
tos, de abonos químicos, viven y producen gracias a es-
ta fuerza que se creó expresamente para ellas. Pero una forestal muy remunerador.
El verano de 1933, se inauguró el canal más largo del
considerable parte de esta fuerza se expande ya sobre un
radio de más de cien kilómetros a través de la campaña, mundo, que va del lago anega al Mar ~l~nco. Esta obra
grandiosa, atravesando cex;tenares de k~lomet~os en una
que yo visité y que no esperaba más que este impulso.
zona desierta, abre el camino a un ~Ult1VO mas fec~ndo.
La energía producida por el Dnieprostroi, se unirá con la
El segundo Plan Quinque?al an unCla, ;I~e en un tiempo
de los tractores y los completará, estando particularmente
cercano, se darán a la agncu1tura .soV1etICa n~ n;tenos de
destinada al perfeccionamiento de la técnica de algunos
10 billones de kilowats-horas. j Cifras astronom1casl; .,
trabajos en los sovjozes y koljozes, Y el agua que se
1Y no sé en qué pensará el campesino de los, otros paises,
había deseado tanto, se esparcirá por medio de canales
cuando haga una comparación entre su, destmo, oscuro y
irrigadores o por elevación, sobre los terrenos fértiles y
miserable, y el resplandor de las conqUlst~s ~aCla las que
secos, para multiplicar su fecundidad y asegurar su pro-
ducto. se encamina el campo del Estado proletario!
Así el problema de la sequía en grandes regiones de la El sabe bien que la máquina no ha sido nun~a cons-
Ukrania será resuelto bien pronto. Es bien sabido que traída ni perfeccionada, para él, pa,ra su lote miserable.
en el territorio de la Unión, ese problema tiene para No solamente el campesino pobre, sino que hast~ el ca~-
muchos terrenos una grandísima importancia, a causa de pesino medio, deben de contentarse, en los palse~ caJ?l-
la insuficiente humedad y de la imposibilidad o de la talistas, con verla funcionar en casa. d~l gran propietario,
dificultad que existe para aprovechar las aguas pluviales. sobre los campos que este industnal~za, exclusivamente
La solución de este problema, que ya ha sido encarado para su provecho. Los productos 9.~I1!l1COS,los ab?nos
en los últimos años, está prevista de una manera tan im- artificiales, se alzan a preci?s prohibitivos: y el mismo
ponente en el nuevo Plan Quinquenal, que produce ver. campesino de la Europa OCC1d~nt~l, que en Hola,!1da o en
dadera estupefacción. Dinamarca, por ejemplo, ha limitado su pequeno l,ote a
algunos centenares de metros de .terreno, se ve o~hgado
COMPARACIONES Y APLICACIONES a reducir su empleo cada vez mas. Y no. hablare ,de la
mayoría de los campesinos que en los Países Balkánicos
sobre todo, ni siquiera conocen ~u u~o, ,
Apenas se acaba de terminar la gran central sobre el
Ocurre 10 mismo con la energia eléctrica que como la
Dnieper, cuando se trabaja ya activamente en utilizar las
energía mecánica y la química están en ~~anos de .los
aguas del Valga, y se crean tres nuevos centros poderosí-
grandes trusts capitalistas. iLa p~bre familia ca~pesma
simos que, unidos, producirán una cantidad de energía
debe pagarla bien cara si quiere servirse de ella! Y Sl se ex-
superior en más de veinte veces a la que produce el Dnie-
tiende a la agricultura de algunos campos muy adelan-
200 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZAClÓN DE LOS CAMPOS 101

tados, es sola mente para ser empleada en las grandes si6n del artel ha sido sabiamente planteada. Pero es qui-
granjas industrializadas del gran propietario terratenien- zás oportuno que yo insista acá que no se trata de crear
te. Al precio altísimo de esta energía. hay que agregar grandes empresas por manía de grandezas. La base terri-
aún la dificultad de utilizarla eficazmente en la pequeña torial de la granja colectivizada está siempre determinada
granja agrícola. por su "unidad de cultivo". que reglamenta la amplitud,
En la Italia fascista un grupo de ingenieros fué encar- el cultivo y la industrialización. A causa de esto y para
gado de hacer estudios para un acrecimiento de la eleetri- mayor claridad. he considerado como "gran granja" a
ficación de la empresa agrícola. El resultado ha demostrado un artel de doscientas o trescientas hectáreas. aunque su
que no es posible, desde el punto de vista técnico, apli- extensión hubiera debido más bien colocarla entre las
car útilmente la fuerza eléctrica, más que en la "gran" empresas "medianas". Esto, por dos motivos: porque
granja industrializada. Y también para esta granja el ellos desenvuelven en su unidad cultural la industria
costo de la energía es demasiado elevado y su empleo no agrícola. igual que si fue.ran grandes empres~s. y J?Orque
~uede efectuarse si el Estado no coopera con el 50 por be querido poner de relieve la profunda diferencia que
Ciento de los gastos. Toda posibilidad de uso de la separa la granja individual y familiar. de cualquier em-
fuerza eléctrica en la granja pequeña y media queda, pues. presa racionalmente colectivizada.
excluida. Es por esto que hablando de la aplicación de la ener-
En presencia de esta realidad que es indiscutible no so- gía eléctrica como fuerza ?ifícilm~nte reemI?!a.zablc. ~n
lamente para un país, sino para el mundo capitalista en- ciertos trabajos de la granja colectiva y sovienca. dije:
tero, se opone la realidad de los campos soviéticos. Aquí "gran empresa agraria". Porque también en el artel de
la transformación revolucionaria permite y facilita la algunos centenares de hectáreas se extenderá seguramente
intr<;d~cción de t~d,?s los beneficios de la ciencia. Aquí la el empleo de la fuerza eléctrica para hacer más eficaz y
rt;J-ec~01cay la quimica 'pu~den, lo mismo que la electro- más completo su proceso de industrialización.
técnica. osar las experiencias más audaces en interés de En efecto. en todos los radios de la cría de ganado. y
toda la colectividad trabajadora. sobre todo de ganado lechero. las ventajas del empleo ~e
Ha sido afirmado con justicia por los dirigentes de la la electricidad son evidentes: para el corte de los forrajes
Unión. que aunque el nuevo Plan Quinquenal se propo- y el funcionamiento ~e. las bombas ?e abrevadero; en el
ne efectuar enormes progresos en la aplicación de la elec- ordeñado. en la aeracion y la limpieza de los establos.
tricidad a la agricultura. ésta debe considerar al tractor etcétera. Para las otras crías tales como las de corral, el
como a la palanca principal de la transformación in- empleo de la energía eléctrica ha llegado a ser casi una ley.
dustrial. El tractor rivalizará por mucho tiempo todavía. en las empresas donde esta cría es obtenida con métodos
con los altos garabatos de hierro y las redes de alta ten- científicos. y donde la incubación. la calefacción. la cura
sión que entrecruzan el cielo. Pero existe desde ahora en antiséptica. etc .• son efectuadas enteramente por la elec-
toda gran granja industrializada, una cantidad de casos tricidad.
en que la energía eléctrica no podría casi ser reemplazada También en la Unión de los Soviets muchos koljozes y
por ningún otro medio. Y cuando hablo de la gran em- sobre todo muchos sovjozes, están destinados a esta cría.
presa agrícola. me refiero no solamente a la vastísima em- El nuevo Plan Quinquenal establece expresamente que
presa de los sovjozes, sino también 3 la mediana. a la ellos sean servidos por la fuerza eléctrica nueva que se
más modesta por su extensión, de los arteles. produzca. En fin en las empresas colectivas como en las
He explicado a su tiempo cómo la cuestión de la exten- granjas del Estado. los cultivos como los de las plantu
202 LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 203
GUIDO MIGLIOLI
Es este un problema de estudio ante el cual el "bol-
fib~osas, lino, cáñamo, serán ampliamente dotados, es-
chevique" es presa de una especie de deseo voluptuoso
peclalmet;lte por la generalización de los métodos técnicos
de trabajo. de atacarlo y dominarlo. El problema de la ciencia hidro-
agro-meteorológica, aunque abordado en el mundo bur-
"UNA CIENCIA NUEVA" gués, ha fracasado ya porque hoy los medios técnicos y
sobre todo los medios financieros están destinados a otros
objetivos por los Gobiernos capitalistas. No dudo de que,
P~ro lo que ~e. int~~esa más en el nuevo Plan, es lo que
dentro de poco tiempo, asistamos en la Unión de los So-
concierne a la irrigacion, la lucha contra la sequía, en la
viets a nuevas y eficaces experiencias en la lucha contra
que .la fuerza de las centrales proyectadas entrará también
la sequía, para la distribución racional de las lluvias arti-
en juego, como lleg~ ahora a las regiones surcadas por
ficiales, a las que se agregarán sustancias fertilizantes u
las corrientes producidas por el Dnieprostroi.
otras que sirvan para la destrucción de los parásitos.
Los que aman. la agricultura que está en vías de des-
El Estado de los Soviets ha creado realmente todas las
envolverse en .~l inmenso territorio soviético, los que re-
posibilidades para la industrialización agrícola más per-
cuerdan ta~bie? que los progresos que allí se realizan y
fecta. Con su colectivización que se generaliza cada día
que se r~a~izaran so~ todos para el mayor bienestar de
. más; por sus granjas que rige directamente; por su indus-
la ~olectiVidad trabajadora, no pueden conocer sin en-
tria en marcha hacia capacidades de producción enormes;
tus.iasmo lo que el Comisario de Agricultura comunicaba
por la fiebre de estudio que se apodera aún de la última
a. fines de 19 3 ~ a propósito de los estudios que se intensi-
capa de la población, el Estado soviético posee elementos
fican en la U nión para vencer y eliminar ciertas adversi-
tales como es imposible encontrarlos en los países capi-
dades naturales que se cuentan entre las más dañosas
para la producción agrícola. talistas. y como si esto no fuera suficiente, agrega la po-
tencia de los medios de que podrá disponer cada vez más.
• !,fe hecho y~ alusión al Instituto agro-hidro-meteoro-
lógico de Leningrado, que engrosó el número de otros
LOS MEDIOS
m~tlt.utos de agncultura. Jacovlev, recordando los descu-
b.nmlent~s. de ciertos agricultores con respecto a los pe-
Esta expansión grandiosa de la agricultura, estas im-
tlod<;>s eritreos de las plantas en relación con los factores
que influyen .sobre su madurez y su rendimiento plan- ponentes instalaciones mecánicas, todo este gigantesco
t~a~a la cuestión de la irrigación como una "nue~a cien- programa de transformar la Rusia nueva en e~ país más
cia . a la que el Instituto de Leningrado se consagrará industrial del mundo, exige el empleo de medlOs por así
~articularme?t~. No se trata solamente de extender los decir inagotables. En el comienzo de este estudio, expo-
sistemas de irrigación por "riego" que están ya extendi- niendo algunas cuestiones con respecto a la colectivización
dos en otros países como en Alemania, donde especial- agrícola, me preguntaba si las condiciones económicas del
mente en .Pomerania y en las regiones de la Halle, han si- Estado soviético serían capaces de cargar con los gastos in-
do obtemd~s resultados notables sobre todo en el culti- calculables de la industrialización de tan vasto territorio.
vo ~e forrajes; sino que se trata de intervenir con cierta
y hablando del impuesto territorial, hacía notar que este
cantidad de hu.medad cua!1do el período vegetativo la exi- impuesto no representa más que una mínima parte de las
ge; para el. tn?o, por ejemplo, según la experiencia de entradas del Estado.
un .exp.e;to italiano, en los quince días que preceden a la ¿De dónde vienen pues, estas entradas? ¿Cuál es su
espigacion, fuente principal? ¿Alcanza ella a suministrar los medios
LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 20S
20" GUIDO MIGLIOLI
del elemento burgués. Por el contrario. en el Est~do So-
necesarios para rehacer, para recrear todo un mundo, co- viético, la inmensa mayoría de las entradas esta. d~tl-
mo lo quieren los Soviets? nada a fecundar, a vivificar y a ~crecer .la potencialidad
La respuesta es tan clara que aún el lector menos ca- de las fuerzas económicas de la industria y de, la agn-
lificado puede comprenderla, y puede, gracias a ella, me- cultura. En el balance mencionado de. 1~31, mas de 21
dir el abismo que separa al Estado proletario del Estado billones están destinados al desenvolvimiento de la eco-
burgués. Este último, cualesquiera que sean las rique- nomía nacional. Inmediatamente después. con una su-
zas del suelo, cualquiera que sea la potencia de las indus- ma de 6 billones y medio, se encuentra el ,presupuesto
ias que allí florecen y de la agricultura que allí pros- de Instrucción, cuyo objetivo es elevar de mas e~ más el
pera, no sabe extraer de todo esto para sus ingresos, más nivel cultural de las masas trabajadoras. .L~s mgresos
que un porcentaje extremadamente bajo. Las entradas de los años siguientes. marcan un acrecmuento cada
netas de la industria. de la agricultura industrializada, vez más acentuado que se eleva en 1934. a cerca de 50
no acrecen más que la riqueza del capitalista. El Estado billones de rublos; y en esta cifra los diferentes presu-
encuentra la fuente de sus provechos financieros en los puestos aumentan proporcionalmente.
impuestos directos e indirectos, cuya mayor parte pesa so- He aquí de dónde saca el Estado proletario ~~s re-
bre la masa popular. cursos, y cómo los emplea. Pero .esta constatación no
En el Estado proletario el sistema es muy otro. La tie- basta. Haré otra de gran lmpor.tanela .. En e~ Estado bur-
rra convertida en bien de la Nación, la industria socia- gués, si aumenta la riqueza industrial. ~l pr?&r~ la
lizada, la gestión de las empresas dirigida, amplificada por riqueza agrícola, esto significa que el patnmomo pnEva-
el Estado, éste saca precisamente del beneficio neto, de do del capitalista ha aumentado y. progresado; En el s-
estas industrias, de estas empresas, de la cooperación, la tado soviético, donde la industria y la. ~gncult~ra no
entrada principal de sus finanzas. Cito como ejemplo pertenecen al individuo sino a la colectividad. n:'lentr~s
el balance que se relaciona con el ejercicio del año 1931. más adelanta el perfeccionamiento de la mdust,na, mas
Para este año, el conjunto de los ingresos se eleva _ se generaliza la industrialización agrícola, y mas se en-
como lo he dicho ya-- a cerca de 32 billones de rublos. sanchan y se refuerzan las fuentes de provecho del Es-
y bien: de esos 32 billones, cerca de 13 billones y me- tado. . d
dio provienen precisamente del beneficio neto de la eco- He aquí en efecto, que en 1927-29: con una m us-
nomía socializada. Si a esos 13 billones se agregan to- tria todavía muy joven. y los campos aun en manos de la
davía 9 bi!lones ~e impuestos pagados por las empresas pequeña economía individual, las entradas ~e elevan ~ 10
y por las industrias del Estado. resulta que más de los billones de rublos. Y ya en el segundo ano ~el pnmer
dos tercios de las entradas como lo constataba el presi- Plan Quinquenal, con el impulso que se habla dado a
dente de los Comisarios del Pueblo, provienen del sec- la usina y a la empresa agrícola de~ Estado. y con la
tor económico de la socialización. difusión de la colectivización, esta cifra se ha alzad~ a
¿ y adónde van estas fuerzas financieras? En el pre- más del triple. He escogido estos datos q~e se relacio-
supuesto de todo Estado burgués una gran parte de las nan con la aplicación del primer Plan Quinquenal. pa:
entradas está destinada a la preparación de la guerra, ra poner de relieve sus rapidísimos resu~tad~. i?ero ~ue
a las industrias productoras de armas y de municiones, salto, qué milagro se cumplen en los a~os slgulente~. Y
cuyo rol es matar y destruir todo lo que vive. La ins- cuántos cálculos gigantescos fueron objeto de estudiO y
truccÍ?n en todos los casos tiene una importancia muy de comprobación de parte del XVIIo Congruo de MOI-
reducida, y se encuentra repartida en beneficio principal
206 GUIDO MIGLIOLI LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 207

cú, que hacía subir las inversiones de capitales para el colectivización agrícola avanzará rápidamente hasta ab-
segundo Plan Quinquenal a 133 billones,de rublos, es sorber todas las pequeñas granjas individuales. Los kol-
decir, que aumentaba en más del doble las inversiones del jozes que han conservad? su forma I?ás elem;ntal, la de
Plan precedente! la socialización de los útiles de trabajo, pasaran a la ~or-
Hasta el campesino más atrasado puede en consecuen- ma superior del artel por la socialización de los principa-
cia comprender que los recursos de que dispone el Esta- les medios de producción. Y los arteles, después de ha-
do soviético para realizar todo cuanto se propone, son ber reforzado su estructura de economía mecanizada, se
por así decirlo, inextinguibles. El Estado proletario es aproximarán cada vez t;lás ~l carácter. específiCO de !a
como un gran árbol que recibe del suelo su fuerza de vi- granja industrial, y mejoraran al koljoziano cada día
da, y del cual nadie puede tocar los frutos en interés más desde el punto de vista técnico e intelectual.
personal. Permanecen en él y caen al suelo para renovar Lo que parecía indistint? y c~mfuso a .muchos obser-
y aumentar su poder de fecundación. Y el árbol - expre- vadores de la Rusia revolucionaria, se precisa, toma cuer-
sión verdadera y real de la colectividad trabajadora, 'nu- po, y se encuadra en la realidad de un nuevo mundo eco-
triéndose y floreciendo, se refuerza con una vegetación nómico y social.
más grande cada primavera. " .. .Pero la Rusia de la Revolución no habrá hecho
del campesino de la Rusia zarista, nada más que un es-
y todos gozan y se benefician del crecimiento de esta
clavo mecánico!"
riqueza. El 15 de mayo de 1933, fué lanzado por reso-
Así se desgañita la crítica antisoviética.
lución del Comité Ejecutivo Central de la Unión un
"empréstito libre del segundo Plan Quinquenal". En
veinte días había sido sobrepasada por las suscripciones "EL ESCLAVO MECANICO"
recogidas, la cifra de 3 billones de rublos. En veinte
días los obreros de las usinas, los sovjozianos y los kol- Ya en 1930, cuando se comenzaron a entrever. los re-
jozianos, suscribían 330 billones de rublos además de sultados victoriosos de la lucha contra el. ku!ak~st;lo y
los que habían suscrito para el empréstito del año pre- el pasaje desbordante de las pequeñas granjas individua-
cedente, es decir, para el cuarto año del primer Plan les a la colectivización, cuando la prensa burguesa com-
Quinquenal. El empréstito de 3 billones y medio, lan- prendió que era inútil en adelantelloriquear s~bre la suer-
zado en abril de 1934, ha sido cubierto en un lapso de te que le había cabido al cam'pesmo enr~qu~Cldo. en mu-
tiempo todavía más breve, con un entusiasmo sin ejem- chos países capitalistas aparecieron publicaciones .~seudo-
plo.
históricas, que comenzaron a ;ntona~, ~tra cancion. 1;0
Es claro pues, que todos los nuevos problemas -pro- que había pasado en las campanas soviéticas, era -segun
blemas de cúspide-, que contiene el segundo Plan Quin-
ellas- la violación de la ley "natural", ~egún la cu~l es
quenal, para llevar al máximo el progreso industrial de
una violencia criminal arrancar al campesino de su. tierra
la campaña, serán ciertamente realizados. La industria
para llevarlo a la máquina. Es la "natur~leza" qUle';l ha
soviética está en vías de emanciparse completamente de
la industria de los países capitalistas. Las máquinas, los dispuesto que el campesino enc,uentre su dicha en el Silen-
tractores, toda la producción necesaria para impulsar la cio de su pequeño lote, ~~ la"fati.ga que lo a.~osay lo descar-
agricultura hacia la industrialización más audaz, pro- na sobre el surco. Esta ley afirma también, a lo que pa-
vienen en adelante de las usinas de la Unión. Y a me- rece, que los campesinos de todos los países no a~:n la
máquina; más bien la odian. Es solamente nutriéndo-
dida que el proceso técnico progrese y se perfeccione, la
10. GUIDO MIGLIOLI
LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 209
los de un materialismo y de un utilitarismo secos y ári-
dos. que se resignan a sufrirla. o menos veladas por pudor. de encontrarse frente a gen-
Esta crítica del movimiento de industrialización agrí- tes que. para evitar el vértigo, no quieren asomarse sobre
cola. que procede en la Unión de los Soviets paralelamen- el abismo en el que van a precipitarse!
te al desenvolvimiento de la colectivización. apareció al La máquina. en los campos industrializados de Améri-
mismo tiempo que una propaganda rabiosa en gran estilo ca. ha multiplicado la producción de trigo y de azúcar.
contra los "excesos" de la mecanización que mataba al Pero mientras que millares de toneladas de estos produc-
mundo burgués. La crisis económica y política del capi- tos destinados a la alimentación del hombre son arroja-
talismo. que se debate en este período de su agonía. ten- dos al mar o condenados al fuego, existen millones de
dría sus orígenes en esta superaplicación de la máquina. campesinos que languidecen en la miseria; el número
La máquina, aumentando formidablemente la producción. de los que no tienen pan. crece todos los días; y los ham-
ha llevado por un lado a la elefantiasis del capitalismo; brientos marchan sobre la capital. para ser rechazados
reduciendo la mano de obra y echando a la calle un ejér- por las ametralladoras del Gobierno. Lo que ocurre en
cito de desocupados. ha disminuído por otro lado el con- los Estados Unidos. se repite en medidas y formas varia-
umo de las masas. La América del Norte fué la patria bles en todo el resto del mundo burgués. ¿No se envían
de la máquina. qu~. sobre todo en las grandes empresas. al matadero en Holanda, en los países donde la industria
reemplaza al trabajo manual. Pero aunque se convirtiera zootécnica está más evolucionada. a centenares de vacas
en el país de la riqueza: ella ha sido la primera en experi- lecheras con la esperanza de disminuir la producción y
mentar las consecuencias desastrosas de esta experiencia. provocar el alza de los precios de los productos de la le-
El "super-americanismo", hacia el que tendería hoy con che. mientras que una parte considerable de la población
tod!U sus fu~rza~, la Ru~ia soviética. pa~ticularmente por trabajadora de las ciudades y del campo, no puede ab-
la mdustnah~aclOn agrícola, no servirla más que para solutamente comprar la leche necesaria para el uso fami-
llevar a las mismas consecuencias y a la misma catástrofe. liar a causa de su falta de dinero?
y su realización inicial daba más valor a estos "prin- Es en esta trágica contradicción. en esta apocalíptica
cipios". En la Italia fascista que tomo a menudo como visión de una superabundancia desmesurada de produc-
ejemplo porque el fascismo trata de engañar aún a las tos del lado de la clase capitalista, y de una pobreza sin
masas campesinas presentándoles programas de "ruraliza- igual que aumenta sin cesar y esparce la ruina entre las
ción" de la economía nacional. contra la dominación de masas proletarias. es en esta contradicción abierta, donde
la gran industria. el Gobierno advertía no "aplicar mé- se encuentra la condena. irrefutable e inexorable, del ré-
todos de cultivo industrial en oposición con la tradición gimen económico y político del mundo burgués. Es por
de la pequeña granja familiar". En Berlín. cuando la este repudio que hoy se ve obligado a hacer de los bene-
illtima exposición agrícola de 1933. la "Grune W oche" • ficios de la mecánica, de los progresos de la zootécnica.
se podía admirar el vacío casi absoluto de los stands asig- de los resultados de la ciencia. que se manifiesta la con-
nados a las máquinas pesadas. En la América del Nor- fesión formal de su agonía. Es una característica del
te. muchas as~i,aciones ~e grandes terratenientes. predi. moribundo. rechazar con desprecio y náusea el alimento
caban la reducción del numero de tractores --de sus mi- que más se ha nutrido.
Jes de tractores que los habían llevado a las nubes- para Pero que las máquinas más nuevas y más complejas
volver. . . al animal lento y resignado. continúen entrando en el país que la Revolución de Oc-
IOh. cómo 1M tiene la impresión ante tales medidas mú tubre hizo renacer, donde el Estado proletario vive y tra-
baja. no para el provecho de una minoría de explotadores.
210 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 211

sino para el bienestar de todos los trabajadores. iQue en- da y que mañana el capitalista utilizará contra él, a esta
tren los tractores! iQue las grandes usinas alcen hacia el máquina, digo, no da y no dará jamás su corazón.
cielo su masa ennegrecida de humo para una mayor me- La psico-técnica ha encontrado que la máquina enseña
canización! Que la química, que todo cuanto es objeto de el orden, la rapidez, la precisión, la limpieza, el razona-
las investigaciones de la ciencia no cese de acrecer la pro- miento. Ha encontrado que la máquina instruye más que
ducción! En la Unión de los Soviets esta riqueza se es- el libro y convence más que la escuela. Pero la psico-téc-
parcirá sobre todos los que trabajan, sobre todos sin nica no ha encontrado todavía el instrumento para medir
distinción. Ella mejorará para todos los que producen, qué intensidad particular y qué perfección de trabajo
en los campos y en las usinas, el tren de vida materia] produce la máquina, allí donde no son solamente la ma-
e intelectual. Animará a los veteranos así como a la nué .• no y el cerebro los que la conducen y se sirven de ella, si-
va generación, como hace el sol que resplandece y calien- no donde otro factor incalculable, el factor psicológico,
ta igualmente las briznas de hierba y la vieja encina. entra en juego y actúa. Este factor es el fruto de un con-
Es esta verdad, viva en la conciencia de todo traba- junto de elementos que constituyen la atmósfera social
jador soviético, la que da a la máquina -y cuando digo y política en que vive el trabajador. Y en gran parte es-
la máquina entiendo el progreso, la ciencia, el saber-, capa al análisis. Yo percib la realidad en la Unión de
í

una consideración nueva y diferente de la que ha tenido los Soviets, a través de una serie de episodios ricos en ex-
y tiene todavía entre las masas de proletarios y de cam .• presión y brillo.
pesinos del mundo capitalista. En Bielgorod. en la ciudad blanca que confina con la
EL AMOR A LA MAQUINA
"tierra negra", cuando en junio de 1927, las más perfec-
cionadas máquinas de cosecha llegaron a los arteles, he
No se miente cuando se escribe que el campesino de visto a los campesinos, convertidos en koljozianos, mar-
los países burgueses no ama la máquina. ¿Quién no ha char en cortejo a su encuentro, y a las mujeres llevar ga-
encontralo un pobre agrícultuor que exasperado por las villas de centeno y de flores para adornarlas con coronas.
condiciones de hambre a las que el patrón le ha reduci- A menudo me detuve a considerar la amorosa atención
do pega al caballo que dirige y se desahoga blasfeman- con que la juventud campesina rodeaba los tractores, asis-
do el nombre del patrón? A comienzos del siglo, cuando tiendo a la explicación técnica que se les daba. Algunos de
aparecieron las primeras máquinas en la Romaña, -una esos jóvenes los tocaban y los acariciaban, como si se tra-
de las regiones de Italia donde la efervescencia persiste-, tara de una cosa viva. En 1930 una columna de tracto-
las organizaciones socialistas dirigidas por el jefe del res que había cosechado en Ukrania pasó por Moscú para
Gobierno actual de Roma, entablaron una lucha encarni- ir a Samara a fin de recolectar el trigo en esa zona. La
zada contra su empleo. El odio inextinguible del explo- nueva, publicada por los diarios de la capital, provocó
tado hacia su explotador, se concentraba sobre la máqui- entre las masas proletarias una excitación formidable. Los
na como sobre la bestia. obreros de las usinas acudieron por millares a saludar el
y habiéndolo constatado muchas veces, no tengo' es- paso de esas máquinas y las aplaudieron con entusiasmo.
erúpulo en decir que el obrero de la usina capitalista, él ¡He aquí qué sentimiento vibra en los campos y en los
también, aunque sea el más aplicado y el mejor técnico. centros industriales soviéticos hacia la máquina! Todo
dará, es cierto, su trabajo a la máquina; pondrá en ella trabajador reconoce no solamente que ella forma parte
toda la atención y el esfuerzo de su cerebro; pero a esta de su patrimonio, sino también que es un medio para ele-
máquina, que no le pertenece, que hoy él utiliza y cuí- var a toda la colectividad hacia un mayor progreso eco-
GUIDO MIGLIOLI

nómico y social. Y este sentimiento, én el alma simple y


apasionada de los hijos de la tierra, se transforma casi en
amor.
Conocí esta verdad por las confidencias de mi inolvi-
dable Wassili, en un arte! no muy alejado de Nikolaíev,
donde ese campesino, convertido en koljoziano, había LA COMUNA
querido estudiar para conocer mejor el tractor. En la es
tepa, él conducía el tractor arrastrador de las guadaña,
y bajo la canícula, entre e! fino polvo que caía sobre su Hay en la colectivización agrícola otra forma, "la más
pecho desnudo y quemado, yo no veía más que sus ojos compleja y la más difícil", según la expresión .adoptada
y sus dientes brillar en una sonrisa. hace algunos años por Stalin: la comuna. Su historia ~a
Se detuvo para aproximarse a mí con las mujeres que suscitado una constante simpatía entre las masas trabaja-
hacían las gavillas. Lo saludé inmediatamente con una doras soviéticas; su nombre era un símbolo.
cortés provocación: "Estarás harto de esa máquina! ¡Te Durante la guerra civil, la comuna tuvo en las cam-
extenúa! ¿ Cuántas horas hace que trabajas? ... " pañas un desenvolvimiento superior a las otras formas ~e
Wassili se estremeció entero bajo su oscura piel y des- asociación colectiva, el artel, y el "Tsoz". Los campes1-
pués de haber mirado su tractor, como si éste hubiera po- nos la constituían casi bajo el. impulso de u!:a neces1~~d.
dido oírlo y aprobarlo, respondió sonriendo con orgu- Colectivizando todos los medios de producción, y un~en-
llo: "Amo tanto a mi máquina, que no cuento las ho- dose en una comunidad completa de trabajo y de Y1da,
ras que paso con ella; no la dejaría ni de noche ...•• sentían aumentar en sí mismos la fuerza y el coraje de
Esta respuesta cortó mi provocación; pero me comu- luchar.
nicó al mismo tiempo las reacciones profundas de este El origen de algunas de estas comunas está marcado
hombre, que no era solamente el mecánico inteligente y con recuerdos de heroísmo. Pero durante el período de
conocedor del tractor. Era algo más. Nadie puede medir la reconstrucción económica, estas asociaciones colecti-
esas reacciones que provienen de un impulso interno im vas que reunían un complejo indefinido de funciones SO"
ponderable; pero son reales. Son ellas las que agudizan ciales y políticas, debieron dar a su ~ase y a su estructu-
el espíritu y hacen arder las fibras del cuerpo. Este tra- ra un carácter económico muy preciso, y transformarse
bajo sobre la máquina no es una fatiga material. En este sobre todo en empresas agrícolas sólidas y productivas.
esfuerzo hay voluntad, pasión. ¡En esta técnica hay fe! En 1925 se publicaba su regl~menta~i~n, q~~dando las
Si 'la mecanización de la agricultura soviética. si la tareas de la comuna claras y bien definidas: La comu-
granja colectivizada, no dispusieran también de esta nue- na tiene por objetivo elevar el.bie~~star material y.t;l0ral
va generación de trabajadores que sólo ha podido engen- de sus miembros, por la orgamzacion y por la gestión en
drar y ha sabido educar el Estado surgido de la Revolu- común de una economía agrícola; por la distribución
ción de Octubre, ni la industrialización de la agricultu- hecha en una medida igual entre todos los miembros, de
ra, ni e! desenvolvimiento social y económico de la em- los resultados de su trabajo, y por la satisfacción en co-
presa colectiva. hubieran podido ser tan rápidos y tan mún de todas sus necesidades".
fecundos. Estos dos hechos se penetran el uno al otro. Por esta definición se planteaba a la base misma de la
y su resultado será la progresión del koljoz, así como el comuna la gestión colectivizada de una economía agrí-
koljoziano, hacia su perfeccionamiento. cola; lo que implicaba para ella todos los deberes de la
LA COLECTIV1ZACIÓN DE LOS CAMPOS
214 GUIDO MIGLIOLI
dos a los que las bandas armadas, del capitalismo m.u~~
técnic~ .~el artel. Además debía colectivizar también la dial. en el curso de! sangriento penado de la gu~r~a CIV11,
repartlClon de los 'productos" repartiéndolos en igual me- habían destruído la casa y dispersado la familia.
dida entre sus miembros, y proveer a la satisfacción en La prensa burguesa -¿ quién no lo r~cuerda?- co-
común de s~s exigencias materiales y morales. El regla- menzó una campaña contra el régimen nacido de la Revo-
me~to mencionado ~n efecto, establecía que la comuna lución de Octubre. haciéndola responsable de la suerte
d~bI~ ocuparse también de "la institución de escuelas y miserable de miles de jóvenes y niños que, haraposos y
b~b!Iotecas, d~ la edificación d~ locales donde se pueda hambrientos, poblaban las calles de las ciudades y. ,de los
V~Vl[en comun, tales como COCInasy salas de asilo' de- centros rurales. No; estos jóvenes eran la expreslOn VI-
hiendo tomar también otras iniciativas semejantes." ' viente de la tragedia en la que un mundo entero de
Basta enume:ar. estas tareas para ver el alcance y la enemigos había hundido al Estado proletano. para aho-
altur~ de lo~ objetivos que se proponía la comuna. Debía garlo en sangre y reducirlo por hambre. Pe.ro e! Estado
reun:r ~n SI y :eglamentar todas las ramas de la vida proletario recogió esta herencia con una admIrable expan-
economica y sO~Ial de una colectividad agrícola. Es evi- sión de solidaridad y beneficencia. Los "besprisornis" se
dente que habla en esta tarea numerosas dificultades, volvieron el objeto de sus atenciones más asiduas, para
sobre to~? pO[(;IUe~~a preparación técnica y más aún una aclimatarlos poco a poco a la a~t?ósfer~ ~e la. nueva vida
prep.araclOn pSICologIC~,no podían improvisarse en po- soviética. sin emplear la represron policial, SInO apr~;u-
co tiempo entre los miembros de la colectividad. Es por mándolos. por e! contrario. cordialmente a la J?oblacIon.
ello que l~s ~omunas que supieron verdaderamente reali- Fué así que muchas familias obreras y campesInas. apo-
zar los. ob jetivos que les fueran asignados, eran admiradas yadas por el Estado con subvenciones especiales. acogie-
y consideradas como ejemplos por la población soviéti- ron estos abandonados y los hicieron participar de su
ca entera. Pero es también por ello que, con respecto a trabajo. Numerosos institutos fueron edificados para edu-
la~ otras ~or.mas de koljozes, representaban en 1930 un carlos e instruirlos. Tierra. útiles agrícolas. dinero, fue-
numero lImlt~d~ apenas a algunos miles. Y esta cifra ron acordados de preferencia con otros privilegios, a
en .los anos, siguientes a la transformación agrícola más aquellos de esos jóvenes que quisieran volver al campo,
radical, llego ~. ser aún más restringida. Muchas comu- para convertirse allí en enérgicos reconstructores.
nas fueron disueltas, otras se transformaron en arte-
les. ¿Por qué? La comuna "La Guardia de Ilitch", debe justamen-
te su origen a treinta de estos hijos de la calle. que en-
UN EJEMPLO MORAL
contraron en el Estado soviético la protección más pater-
nal. y que extrajeron de la igualdad de su su.erte el. lazo
de una solidaridad inalterable Y una fuerza inexplicable
, ~ntre .la.s numerosas comunas que visité durante mi
último VIaje por los campos de la Unión, quiero recor- para todas las audacias.
Llegué allí de improviso durante un cálido mediodía,
d~r dos ~ue, por sus características, ofrecían un ejemplo mientras que bajo un árbol ~na par~e de lc:s co~uneros
VIVOy vibrante de esta historia de la comuna agrícola. consumía su almuerzo. Teman la fisonomía abierta de
. U~?, que ,llev.aba el nombre seductor de '''Guardia de los refractarios. Sus ojos ardían y sus voces resonaban
Ilitch , ~abla sido funda?a. muchos años antes, sobre de juventud, por encima del ramaje de los árboles, en el
una pendiente de terreno fértil pero inculto que riega un cielo resplandeciente. Quis~ constatar inme~iat~mente có-
~.nuen~e de! ,~ug. ~abía sido edificada en 1924, por mo se nutrían. De la cocina que estaba Iirnpia y orde-
besprisornis , es decir, por algunos de esos desventura-
q timen familia! Los otros duermen en e
cuadras. Para la comida, estamos tan habitua
bacetla todos juntos, que nadle querría comer solo. Nue~
tris mujeres trabajan con nosotros; y nuestros bijas son
ra toda la comuna las niñas de los ojos, de tal manera
son objeto de sus atenciones y de su asistencia.
El barullo de las mujeres que volvían del trabajo para
nt¡p:se y comer también con los otros, interrumpió esa
ft'at'r~i6n apasionada. Ruidosas y felices, resplandecientes
;de salud, participaban con una especie de orgullo e.n la
!rida de la comunidad. Fueron ellas. en efecto, quienes
me hicieron conocer los proyectos de la comuna sobre
construcciones nuevas, sobre la amplificación de la huer-
~. sobre la quesería que se iba a edificar cerca del moli-
o. sobre la colmena que se transformaría en una fuente
e considerables ganancias. Me veía en cierto modo asal-
o por los desbordes de semejante energía, de semejan-
dicha de vivir.
Mientras que cuando llegué a la comuna, bajo un sol
que arrojaba rayos de fuego, sus tierras me parecieron aún
adormecidas, ahora en la "Guardia de Ilitch" todo se re-
movía y fermentaba. Los "besprisornis" desarrapados y
negros de suciedad, las manos inquietas y la llama de la
venganza en los ojos de los "besprisornis" que yo había
to y compadecido en 1925 en las calles de Moscú. se
me aparecían en la luz y en la fuerza de la redención que
el Estado proletario había querido y sabido encontrar
para ellos. ¡He aquí la significación que tomaba para mí
esta comuna!
Estos jóvenes desheredados han desaparecido ya de los
campos y de las ciudades de la Unión Soviética; pero
@tel!B y pululan en las calles de New York y de Chicago,
JJ cualquier ciudad de la Europa burguesa los ve afluir
re todo del campo, buscando pan, con la mano ten-
dida para recibir la limosna. Una vez más es la socie-
dad capitalista la que engendra esos desventurados; y en
tanto que ella los deja caer y perderse en la miseria y el
vicio, el Estado proletario los recoge fraternalmente y los
218 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 219

conduce hacia la vida, la prosperidad y el trabajo. Y el- una vasta sala que podía contener mil personas, servía de
t~ verdad es tan viviente, tan ardiente, que no hay nece- refectorio común, y muy cerca estaba instalada una co-
sidad de palabras para colorearla. cina con todos los útiles necesarios. Otros grupos de cons-
trucciones se levantaban al otro lado de un vasto patio,
UN EJEMPLO TECNICO embellecidas con pabellones y plata-bandas. En una se
encontraban modernos establos para el ganado lechero,
O.tra comuna permanecerá grabada en mi memoria, en y los más racionales establos para el ganado porcino;
particular por su. m0!1taje mecánico de empresa agríco- grandes hangares para los forrajes, y todo cuanto era ne-
la y por el orden mtertor de su trabajo. También lleva un cesario a un montaje suficiente para una empresa agrí-
nombre no desprovisto de significación: "Kominrern", cola con variedad de crías. Otro grupo estaba destinado
~a adoptado la abreviación de la Internacional Comu- a las máquinas, y provisto de una instalación completa
rusta. para las reparaciones .
La impresión inmediata que esta comuna me produ-
. Ella también se formó en los años que siguieron inme- jo, fué la de ser una empresa sólidamente dotada para
diatamente a la guerra civil. Muchos emigrados que ha- un cultivo de rotación intensiva. Se había anexado ade-
bían abandonado las ciudades y los campos para esca- más la confección de algunos productos, la quesería, una
par a las persecuciones zaristas, volvieron a la nueva Ru- fábrica para el extracto de tomates, y una construcción
sia; ?ran judíos, gente que había pertenecido a sectas para la cría intensiva de aves. Esta impresión se confir-
re}lglOsas, g.rupos de campesinos y de obreros que se ha- mó más aún, visitando los establos, caminando a través
b~~n espate1do. ~ través del mundo. Se acogió allí tam- de los campos labrados en más de 7.000 hectáreas, y con-
bién a las familias que habían huído de los países de la 'versando con los obreros que trabajaban en las máquinas.
Europa Central a causa de la reacción desencadenada des-
Esta empresa colectiva con sus 300 familias, había sa-
pues de la guerra contra los movimientos revolucionarios
bido verdaderamente construir una economía agrícola
de la~ masa~ campesinas. ,Entre esas familias un grupo fuertemente organizada, con una estructura técnica y
de origen hungaro, ~ alemán, que se había refugiado pri- económica pronta a cualquier desenvolvimiento. El ga-
meramente en Amenca y marchado en seguida a la Unión nado lechero era casi totalmente de raza, y 10 mismo
y ~ucha~ decenas, de otras familias bajadas de la Siberia ocurría con el porcino. El laboreo y otros trabajos del
hacia regiones mas cultivables, habían fundado una co- campo, casi enteramente efectuados por máquinas y trac-
muna a mita~ de camin~, entre Kakowka y Ascania- tores. Los granos seleccionados; el abono, artificial, adap-
Nova, en medio de un oasis de verdura en la inmensidad tado al cultivo del forraje y la huerta. Los obreros de la
de la estepa. usina por técnicos competentes; el personal para la cría
En 1930, la comuna "Komintern" se presentaba como de las más variadas aves, especializado. Era evidente que
u?-a población con sus edificios vastos y modernos, te- semejante empresa se habría propuesto para el porvenir
menda alrededor la campaña de muchos miles de hectá- un programa correspondiente al impulso por el que ha-
re,as en; plen? ~ultivo. Casas modestas pero coquetas ha- bía obtenido, en tan pocos años, tan notables resultados.
blan sido erigidas para domicilio de las familias de los y en efecto, los datos, los propósitos, las perspectivas que
com.uneros. En frente, nuevas edificaciones habían sido se anunciaban, eran las que yo había previsto.
destinadas a los niños; para sus dormitorios, para su ¿Cómo se había verificado esto? ¿Cómo habían con-
escuela, para su refectorio y sala de juego. En el medio, seguido esos primeros y sin embargo, tan considerables
LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 221
210 GUIDO MIGLIOLI

~ultados? He aquí las preguntas que surgían de mi Vi- Este problema salía apenas, hace cuatro años, del con-
sita a esa comuna. junto de acontecimientos que este período de la historia
Yo noté que proveyendo a la alimentación colectiva sometía a los observadores de la colectivización de los
a la .asistencia y a la instrucción de los niños, la comu: campos soviéticos. Pero no podía tardar en aparecer en
na hberta~a a todos sus miembros trabajadores. hom- toda su realidad e importancia. El mismo ritmo acelera-
bres y mujeres, de los cuidados familiares, y les permitía do, verificado en el mejoramiento de la vida y del fun-
consagrar todas sus energías al trabajo y al progreso de cionamiento de la empresa agrícola debía suscitarlo.
Es cierto que el artel es la forma básica de la colecti-
la . empr~,sa. Pero a~vertí al mismo tiempo que la "Ka-
mintern r no practicaba absolutamente entre todos los vización. y que permanecerá siéndolo largo tiempo. Iako-
trabajador~s, la ut,liformidad y la igualdad de los pagos, lew lo afirmaba resueltamente en 1931, al decir: "La ca-
como hubiera debido suponerlo si hubiera tomado al píe racterística fundamental del artel, es que constituye la
de la letra.el .reglamento-tipo del que ya he hablado. Mu- forma principal y decisiva del movimiento de colectivi-
chos especialistas y el personal técnico que se habían con- zación en la mayor parte de la campaña, y que esto no
gregado de acuerdo a las necesidades de la empresa en vías es algo pasajero o de breve duración. Es por el contrario,
de. la industrialización. aunque tomaban parte en las co- un movimiento de la colectivización destinado a durar
bastante tiempo." Pero este eclipse de la comuna ante la
midas c~munes. recibían. po~, su trabajo una recompensa
ascensión admirable del artel, ¿significaba el arriado de
en ~specle. En la orgarnzacion del trabajo esta comuna
habla ya adoptado la r~?artición en brigadas y en gru- una bandera, la desaparición de un símbolo?
pos menor~s. La emulación se .desplegaba allí con impul-
EL XVIlQ CONGRESO
s~ y ~!egrla; pero en proporción con el rendimiento, la
dirección establecía una recompensa en especies o en di-
nero. El XVIIQ Congreso del Partido Comunista marcará
una de las páginas más interesantes y más decisivas de la
¿ Era ésta ~n~ vio,lación. de los principios igualitarios historia de la colectivización agrícola, porque se vió co-
de la comuna. ¿Habla tenido este sistema una influencia
locado ante esta realidad que concierne a la doctrina y a
favorable sobre el notable montaje de la "Komintern",
su aplicación; y la esclareció con tal luz, que se proyec-
y en los excelentes resultados obtenidos en las diferentes
t rá bien lejos, sobre todo el porvenir del nuevo orden
ramas de l~ producción? El hecho de que muchas comu-
n~s no supieran cambiar su estructura primitiva y orga- soviético.
El sucesor de Lenin, que se presentó en 1930 ante el
n!za;se de manera. de acelerar y perfeccionar ese progreso
técnico y I;lroductivo en su empresa, ¿no era más bien la
XVIi Congreso con la conquista realizada del pasaje de
míllones de economías agrícolas individuales a la gran
consecu~ncla .de una interpretación errónea del espíritu
q,ue debla animarlas? La comuna permanecería como un empresa colectiva, pudo concretar en febrero de 1934, los
grandiosos resultados obtenidos, y trazar las líneas de
slm~olo lnte. los miles de arteles, mientras ella pudiera
~rvlrles de eJ~mpl?, aún por su sabia organización inte- una ascensión más importante y más segura. Me he refe-
nor d;l trabajo. Sin esto, l~ comuna no hubiera podido rido muchas veces, en el curso de este estudio, a sus pun-
tos principales. Pero en un momento dado, Stalin fija
ser mas que el rec~erdo lU~l1nC?so de un glorioso origen:
pero ella. no hubiera podido Jamás transformarse en la más lejos la mirada, y ante la marcha triunfal d~ la ~m-
presa agrícola, traza con mano maestra, sus directivas
van~uardla .de un movimiento hacia el que los arteles
pudieran orientarse. ideológicas y prácticas.
222 GUIDO MIGLIOLl LA CoL'eCTlVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 223

La comuna, dice, la comuna primitiva "surgida sobre clases, es decir: "a) liberación igual de todos l~s traba-
l~ b~e de una técnica ?,OCOdesarrollada y de la insufi- jadores de la explotación después que los capitalistas son
cle~cla de los productos :. desaparece; pero esto no quiere derrocados y expropiados; b) abolición igual para t~OI
decir que la comuna no sea necesaria y no represente la de la propiedad privada, sobre los I!I:edlO~?~ producción.
forma más elevada del movimiento de los koljozes." La después que hayan sido puestos a disposición de toda la
comuna de ayer debía a su origen y a las condiciones to .. sociedad; e) obligación igual para todos de trabajar ~e-
davía atrasadas de vida y de trabajo la aplicación del s~ gún su capacidad, y derecho igual para. todos !os traba~a-
tema de "socializar no solamente los medios de próduc- dores de ser retribuidos según su trabajo (SOCiedad.socia-
ción sino también las condiciones de vida de cada uno de lista); d) obligación igual para todos los rrabajadores
sus miembros". Semejante "nivelamiento", que no tenía de trabajar según su cap~cidad, y de~echo"de recibir se-
en cu~nta los intereses personales de los asociados, para gún sus necesidades (SOCiedadcomunista) .
coordinarlos con los intereses sociales, ha constituí do el En la colectivización agrícola, y en la forma que ,h~y
lado débil de las comunas, por cuya causa muchas de en- domina, el artel, todo contribuye para que estas CO?dICIO-
tre ellas para continuar viviendo, "se vieron obligadas nes maduren y se realicen. Y es de la empresa colectiva que
a renunciar a la socialización de las condiciones de vida se industrializa, que se p~rfec.cíona, que aprovec?a los r!-
y pasar de hecho, al sistema regulador del artel" , cursos inagotables de la crencra, que acrec~ ~e mas en mas
. ¿E~to n<; ~epresenta?a un retroceso desde el punto de el bien tar de sus miembros, que surgrran los nuevos
VISta ideológico? Teniendo en cuenta la capacidad y el "comuneros", Y que surgirá la "comuna del mañana",
re.n~imiento ?e cada asociado, sus necesidades y sus con- No más oasis verdes en la estepa árida como .cuando la
diciones de Vida, ¿ no se lesionaba la ley de igualdad que comuna estaba en su origen, sino una conquista triunfal
es la base de la edificación socialista? Estas cuestiones no de los campos soviéticos, llegados a su plena prospen-
escapaban a los debates interiores de ciertos medios sovié- dad.
ticos, donde encontraban a menudo algunos indecisos; Estas palabras de Stalin d~ben. ser grabadas .c<:>mo.
~o-
pero interesaban al mismo tiernpo a los elementos más bre una piedra miliar en la historia de la colectlVIZaclon:
atentos del mundo burgués, cuidadosos de que no se les "La comuna agrícola futura nacerá cuando los campos y
escapara este argumento eficaz de propaganda y de lucha las granjas del arte! desborden de cereales, de ga?ado, de
anti-soviética y anti-colectivista: describir el porvenir <k aves, de legumbres, y de productos de toda esp,ecle; cuan-
la empresa agrícola colectivizada, como la realización de do el artel abra lavaderos mecánicos, refectonos moder-
un nivelamiento absoluto y totalitario de todas las ener- nos, fábricas de pan, etc.: cuando el koljoziano vea q~e
gías y de todas las necesidades individuales. es más ventajoso tomar la carne y la leche en la granja,
Contra estas incertidumbres y estos cálculos netamen- que criar por sí mismo su vaca y. su corral; cuando, la
te contra-revolucionarios, Stalin emplea el sarcasmo que koljoziana vea que es más ventajoso tomar su coml~a
mata, consolidando al mismo tiempo la doctrina alta y en el refectorio, hacer lavar su ropa en el lavadero pu-
clara de la igualdad que animará a la sociedad y a la civi- blico que hacer por sí misma todo es~o.,La comuna de
lización futuras. "El hecho de pensar, dice, en un nive- mañana nacerá sobre la base de una tecnica y de un ar-
lamiento de las necesidades y de la vida personales, es tel más desarrollados, sobre la base de una abundancia
una tontería digna de una secta de -asceras", La igualdad cM la producción",
verdadera no tiene nada de común con esta concepción
reaccionaria; ella es conseguida por la destrucción de las
224 GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 225

que ningún burgués trata de imitar, y que le sirve sola-


mente para la propaganda; pero este régimen se ve ahora
LA FAMILIA constreñido a reconocer que es él mismo quien mata a
la familia. Y ante esta realidad iqué grande y luminosa
¡Mañana! Pero aunque este mañana muestra ya to- es su antítesis!
dos sus contornos, la crítica burguesa, siempre llena de El régimen soviético no tiene la familia por base; pe-
malignidad, coge la ocasión de lanzar su primera pie- ro la respeta y la protege. No diré cómo la mujer es asis-
dra. En efecto: la gran prensa capitalista, comenta 1;1 tida antes y después del parto, porque es sabido que no
magnífica afirmación de Stalin de esta manera: ".Eatá hay país donde la maternidad esté rodeada de tantos cui-
bien; la campaña se industrializa: de aquí a poco no que.• dados y de tanta protección como en el país de los So-
dará una sola pequeña empresa individual; la mecaniza •. viets. No repetiré lo que es tan evidente con respecto a
ción será introducida en el pequeño dominio estrictamen- la emancipación de la mujer, de la más humilde mujer del
te familiar, para apartar a la misma mujer de sus traba- campo, de su igualdad, de sus derechos, de su elevación a
jos más naturales; todo, desde los lavaderos hasta los re- todas las jerarquías de la vida. No refutaré siquiera el
fectorios, habrá alcanzado su objeto. que es hacer más error de los que dicen que toda esta liberación de los
común la vida de todos los que trabajan en la empresa padres, y particularmente de la madre de cuanto se llama
agrícola colectiva. Pero todo esto no dará más que la cínicamente en el mundo burgués "la carga de la fami-
apariencia del bienestar y de la prosperidad, p to que lia", es un peligro y una alarma para la tranquilidad
habrá comenzado a roer las raíces mismas de la vida, y del interior de la familia misma y para su desenvolvimien-
progreso humano, y habrá minado esa última célula vivi- to Todas estas consideraciones quedan contestadas por
ficadora que es la familia." los resultados innegables que el régimen soviético puede
Es esta una crítica que se hace hoy un poco a la sor- ofrecer a la meditación y a la admiración del mundo en-
dina. El problema de la baja de la natalidad, pesa sobre tero.
los países burgueses e inquieta a los Gobiernos, sobre to- La nueva Rusia ha engendrado en pocos años muchos
do porque se propaga a los campos, considerados hasta millones de hombres; y precisamente en este período de la
hace algunos años como las fuentes inextinguibles de la colectivización, aumenta cada año en una cifra igual a la
raza. Basta mirar cualquier aldea, para ver allí todas las de la población total de Dinamarca. Y quiero recordar
familias romperse y agotarse bajo el peso atroz de la mi- otra cifra que por pequeña que sea, traduce, sin embargo.
seria y del terror! Los gobiernos fascistas recurren a los una realidad llena de luz y de belleza. Fué cuando mi
últimos expedientes para excitar el instinto de repro- visita a la comuna "Komintern": esas 300 familias de
ducción, a.cardando pequeñas limosnas a los campesinos comuneros de ayer y de mañana, la habían poblado, ya
que se arriesguen a procrear nuevos desocupados y otros en 1930. de 1.600 personas. Bandadas de niños y maci-
miserables; pero en vano. Los resultados obtenidos en zos de vegetación. frutos de la dicha y del vigor. Fami-
Italia, en Alemania, por todas partes, son de más en máa lias no de una fecundidad animal, pero florecientes. Se
negativos. hace porque se prospera. Y se prospera también por la cer-
¿Cómo. pues, hablar de la familia, de su "salvación", tidumbre que se tiene en cada crepúsculo, de que el alba
a la que amenazaría y atacaría el proceso victorioso de la del día siguiente será serena. "Es en la miseria y en la pe-
colectivización en sus más altas manifestaciones? El ré- sadilla del mañana, que los cuerpos se tornan estériles y
gimen capitalista exalta la familia, un "tipo" de familia que los corazones se alejan", escribía Víctor Hugo. Defi-
GUIDO MIGLIOLI LA COLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 227
226

nía así la suerte de las familias de los obreros y de los prensa cotidiana ha llevado su tiraje de 17 millones .,
campesinos, en todos los países capitalistas. No es dudo- medio de ejemplares en 1929, a 36 millones y medio en
so que mientras más progrese la campaña soviética en sus 1933. y nada más que para los koljozes, se imprimía,
conquistas, más se poblará y vibrará con una Juventud en 1933, más de 1.500 diarios.
creciente. En presencia de tales hechos no se pueden hacer diser-
taciones sobre la pretendida libertad de prensa. Hay la
REVOLUCION POLlTICA verdad que no se discute, porque es evidente para todos.
Si la prensa falsea o disfraza la realidad; si la prensa, en
Además de todos los factores que actúan en esa con- lugar de interpretar la opinión popular tiende a ahogar-
vulsión épica en la que están enrolados millones y millo- la; si no refleja su voluntad; si sirve solamente a los
nes de hombres (de la cual lo que yo he tratado de re- que la dominan, esta prensa es rehusada por la masa, y
producir en ~stas página~,. a me~udo. bajo ~orma episó- su difusión disminuye. Es odiada por las masas que la
dica. no es mas que un débil testimonio), quiero recordar rehusan como un veneno. Una prueba irrefutable nos es-
aún otros tres, que influyen muy particularmente ~- tá dada por la Italia y por la Alemania de hoy.
bre el aspecto psicológico y educativo del campo colecti- Pero si la prensa es, por el contrario, el eco de los
vizado. y lo llevan al más alto grado de madurez soc1111 sentimientos, de las necesidades, de las aspiraciones de la
Y' política. población trabajadora; si refleja su vida, la reconforta y
El primero es la prensa. la guía; si acoge las vibraciones más profundas de la
El órgano del Vaticano escribía hace poco tiempo, que conciencia popular y las reproduce con ritmo y armonía
"la organización de la prensa soviética es sistemática fieles, entonces la prensa es voluntariamente aceptada, de-
y perfecta, y que su difusión va a tomar proporciones seada y pedida. El diario llega a ser un alimento cctidia-
gigantescas." Esta confesión provoca, naturalmente, una no. y mientras más se elevan las masas, más este ah-
pregunta: "La prensa soviética, ¿no es. pues, una prensa mento llega a serles indispensable. Es 10 que pasa en la
controlada, dirigida y dominada por el poder central, Unión de los Soviets. Esto ilustra el hecho único en el
privada de toda libertad, constreñida a corresponder sola- mundo de una población trabajadora que jamás se sacia
mente al servicio del Gobierno. ., exactamente como de diarios y de libros. Es una prueba indiscutible de la
ocurre en el régimen más cercano y querido del Vaticano, evolución intelectual que se cumple entre millones de se-
y en los otros regímenes fascistas] Y si .es así, ¿cómo.~ res en los campos soviéticos. Donde llega la más pequeña
explica el hecho de que mientras en Italia, en Alemania, hoja de koljoz, allí desaparece la sombra de la antigua
la prensa disminuye muy sensiblemente su difusión, el mentalidad campesina y surge una conciencia nueva.
tiraje de los diarios baja todos los ?ías, los. obreros y.los Otra cosa me parece digna de ser señalada. Es necesario
campesinos se rehusan ~ leerlos aun ofrecidos gratu1~a- ver cómo está hecho ese diario; cuáles son los temas que
mente. la náusea y el disgusto de la masa ante los día- agita, si se quiere comprender bien lo que está en vías de
rios que llevan el sello oficial crecen, en la Unión de los madurar en la psicología del koljoziano.
Soviets se verifica justamente lo contr~ric?" .
Allí puede servirse de las palabras mismas del Vatica- Por ejemplo, en 1929-30, es el momento de la lucha
no, la difusión de los diarios crece. Allí el trabajador contra el kulakismo. La atención de los campos está com-
"quiere" leer y aprender. Los grandes diarios, aunque pletamente dirigida hacia la liquidación de esta clase de
aumentan su tiraje todos los días, no dan abasto. La explotadores. Y todos los diarios son asediados por los
c;Or:~nsales de cada aldea, que relatan. exigen. sug~ c1ecteto gubernamental. suprimi6 las antiguas circQ.acri~
~m.o hace el soldado durante el combate. Esta fase es VIII do_ administrativas o "Gubernia", Las institud
qtÍosamente superada; los problemas de la colectivizad dministrativas debían corresponder, en su mismo tem
• plantean y se multiplican. Y he aquí que los arg1UPeI1- Po a las situaciones económicas de las diferentes re~
tos de la producción y de la industrializaci6n ocupaJl la ••es Sobre todo debían estar 10 más cerca posible de ••
mayor parte de la prensa soviética: la cuestión de asas a fin de ayudarlas y favorecer ·la transformad.ón
siembras o de las cosechas; la necesidad de las máqu que realizaban hacia la empresa agrícola colectiva Las
nas o de un ganado más numeroso y más seleccionad prcunscripciones administrativas y políticas locales se
la discusi6n sobre los métodos de intensificación del ti: transformaron. pues, en radios.
bajo, sobre la emulación, sobre la mejor manera de fa Al año siguiente se procedió a las elecciones gene~te$
mar los dirigentes de los koljozes y los especialistas de los Soviets. El Soviet es el centro donde afluye y R-
todas las ramas. En suma, todo problema y toda, pat fluye la vida de la aldea. El Soviet. ha dirigido esta '91-
ticularidad, así sea mínima, siempre que tenga x:ellKi6ó da a través de todas sus fases. desde los momentos de la
con la vida de las campañas colectivizadas, llenan las P4 guerra civil, hasta los de la lucha contra el kulak. En
ginas de los grandes diarios, son objeto de innumerabI ~~ campos que se renovaban gracias a la colectivizaciéa,
publicaciones, pasan por los periodiqui11os de las emp ~l Soviet tenía una importancia y una función especia.
sas colectivas como la sangre en las venas más pequeñ 1". De coordinar e impulsar ese movimiento de las ma-
¿Cuál es la significaci6n de todo esto? QUe este pa .as agrícolas. tan radical y tan decisivo para su porve-
movimiento. cuya importancia misma im,Pide meclirlo: nir. Fué esta plataforma la que la población campaina
ha creado un hombre nuevo en las poblaciones colecti~ adopt6 en 1931 para las elecciones de Soviets. La pro-
das, sacándolo de las tinieblas de las costumbres que. paganda que se hizo era la mejor prueba de la volun-
creían invencibles. Aquellas están en vías de su~ m tad popular. de agrupar todas sus fuerzas por la victoria
si mismas todo lo que podía interesarla cuando vivían en de la empresa colectiva agrícola.
la pequeña granja familiar. E~~án. ahora tomadas en el Los Soviets tienen hoy una tarea aún más precisa. De-
engranaje de esta transformación incalculable, noso~ ben ser el corazón del desenvolvimiento ulterior de la co-
mente por el lado material, sino sobre todo por la PQd4t ~ivizaci6n. Su obra debe intensificarse constantemente,
rosa fuerza de renovamiento que ella ejerce sobre pata esparcir en las venas de la población koljoziana el
píritu,' ..., Ii , d d dí má ~tcJor de una conciencia social y política nueva.
ASl la colectivización, exp ican ose ca a 13 s com Este objetivo es perseguido más particularmente por
una revolución económica, actúa y procede como una ~e- ,atro organismo: el Partido. Lo recuerdo solamente aho-
voluci6n de la psicolgía de las masas rurales, ra para la claridad de mi exposición: pero en efecto, es
Un segundo factor es suministrado por el ritmo q de una importancia y de un valor tales, que es necesario
la evolución de las poblaciones agrícolas determina JO colocarlo por encima y fuera de toda clasificación.
la vida y en el funcionamiento de los soviets de todas lu Hablando de las disposiciones tomadas por el Gobier-
aldeas. no soviético en mayo de 1932, con motivo del mercado
Ya el Estado 10 había previsto con una ejemplar dis libre de los koljozes, yo hacía notar que ya el aspecto
posición. En 1930. mientras que la colectivizacién triúu '<1e los campos era diferente del de los años precedentes.
faba del kulakismo y entraba segura de si misma en e que la liquidación del kulakismo como clase era una de
marco de la economía industrializada. rl Estado. por un 8 causas. Pero decía también. con palabras de Molotov,
230 GUIDO MIGLIOLI LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 231

que la lucha contra el kulakismo pasaba a una nueva será también un elemento nuevo y muy eficaz para la
fase política, porque se iba a impedir que el kulak entrara evolución social del artel y del koljoziano.
en el artel, sea como individuo. sea como mentalidad Est~ penetración más directa del Partido en los órga-
para infectar su vida interior. Una encuesta, a fines de nos Vitales de la transformación. de los campos soviéti-
1932, probó que había sabido penetrar en muchos koljo- cos, ha sido considerada, en el XVII? Congreso de Mos-
zes, 'Y que por su acción fraudulenta y oculta, obraba so- cú. como una de las fuerzas decisivas de su progreso. Y
bre los koljozianos más débiles, insinuándose dondequie- no es sorprendente que sea así.
ra y obstaculizando el cumplimiento de las obligaciones Quien sigue la historia de la colectivización agrícola,
de los koljozes hacia el Estado. y tanto más quien es libre como yo de todo lazo político,
¡No hay nada de extraordinario en esto! Basta pensar constata que ella está dominada por el estudio y por la
con qué astucia el peor enemigo de los campesinos, el fas- acción del Partido. Es en el Partido donde se elabora
cismo, ha sabido y sabe todavía hoy deslizarse entre ellos. la doctrina. donde se vela por su aplicación, donde se for-
Basta recordar que el fascista se disfraza hasta de revo- man sus elementos propulsores y se forjan sus energías
lucionario para ocultar su 'objetivo de obstaculizar las de lucha, donde se componen los cuadros y se marcan
masas agrícolas en su justa lucha, y encadenarlas al carro las etapas de todas las conquistas. En el régimen de la dic-
del capitalismo. Y se comprenderá con qué malignidad tadura del proletariado, decía Stalin en sus "Cuestiones
refinada. el enemigo del Estado soviético --vencido y dis- del leninismo", "la dirección del Partido es 10 esencial".
persado como c1ase-, debe haber tratado de penetrar Esto no debería escandalizar ni aun al burgués; puesto
aún entre los pliegues más ocultos de las empresas agrí- que él oye repetir todos los días declaraciones semejantes
colas colectívas. a los jefes de los regímenes dictatoriales. que tratan de
Pero el Estado proletario no vacila en entablar tam- revestir con un uniforme de partido un conjunto de hom-
bién esta lucha. El nivel mismo a que han llegado los bres con convicciones, intereses y aspiraciones absoluta-
campos le ofrece los medios adecuados. Y he aquí mente dispares y enemigas las unas de las otras, para ocul-
que constituye inmediatamente en el seno -de las Estacio- tar detrás de sí la realidad de un gobierno de oligarquía
nes de máquinas y tractores y de los sovjozes -las dos capitalista que explota y oprime sin piedad a las masas
palancas mayores en el progreso de la colectivizacióli- trabajadoras. Por el contrario, en el Estado Soviético, es
la sección política. el proletariado el que a través del Partido. comienza y
Por la constitución en su seno de la sección política, prosigue su misión histórica de redención de los campos,
las estaciones de máquinas y tractores y los sovjozes, al de liberación de todos los campesinos pobres, de sus ene-
mismo tiempo que se inmunizan a sí mismos contra las migos. de transformación de sus condiciones de vida y
infiltraciones enemigas, podrán también influir sobre el de trabajo, para llevarlos poco a poco a la empresa in-
koljoz, aislar el elemento peligroso y nocivo, volver aL dustrializada y colectiva. Y cuando ese momento llega
koljoziano fuerte contra toda influencia contraria a los es el proletariado quien por el Partido suministra las me-
intereses del Estado y de la colectivización, y liberar la jores fuerzas de instrucción técnica y administrativa y de
empresa colectiva de todos los microbios que la cnvene- educación política -cito una cifra del informe más re-
nano Junto a la máquina y al tractor, a las semillas se- ciente a este respecto: 23.000 militantes-s--, para acelerar
leccionadas y a las razas escogidas. las secciones políticas la madurez de todas estas condiciones, que permitirán
agregadas a esos órganos energéticos de la colectivización edificar, en el camino de la humanidad, una sociedad sin
llevarán consigo el contraveneno de su obra política, que clases. Ellas no conciernen solamente a un crecimiento
GUIDO MIGLIOLI LA CoLECTIVIZACIÓN DE LOS CAMPOS 233
progresivo de la producción, la abundancia de todo 10 qu que en el curso de estos últimos años la población so
puede volver la vida más amable, el desenvolvimiento in viética se vió sometida.
tenso y general de la cultura; porque la realización d La prensa capitalista. de todos los países y de todos
esas condiciones determinará y apresurará la formacíó los matices. se apoderó de esta situación difícil de la vida
en el koljoziano de otra mentalidad y de una alta con- cotidiana de las masas obreras y campesinas de la Unión
ciencia política. "La consigna de dar bienestar a todos l Soviética, con una voluptuosidad sádica. La mostró a los
miembros de los koljozes -ha dicho y repite el gran je proletarios y a los campesinos de su propio país, para
fe del Partido-s-. está en ligazón estrecha con la consig-' demostrar que en el Estado de los Soviets, si el progre-
na de hacer bolcheviques todos los koljozes". so de la usina es indiscutible. y si la campaña se industria-
Así el proletariado, por obra del Partido, se habrá asi liza cada día más. el bienestar de las masas trabajadoras
milado la gran masa de los trabajadores de los campos, no aumenta en una medida correspondiente.
aún en su formación intelectual y política, y habrá al Esto es cierto. como es cierto que la población de la
canzado el objetivo de su dictadura: la edificación de una Unión ha crecido en pocos años decenas de millones. y
sociedad de trabajadores en la igualdad y en la prosperi- que el proletariado industrial aumenta cada día hasta pa-
dad. sar. para citar un ejemplo. en sólo el año de 1932, de
HEROISMO y FE 18 a 21 millones de obreros: lo que importa una eleva-
ción progresiva de sus necesidades y de la consumación
Las usinas soviéticas escriben su historia. Un llamado general. Esto es cierto. como es cierto que el desenvolvi-
lanzado a este respecto por Máximo Gorki, fué acogi- miento que se verificó en toda la campaña soviética. ha
do por ellas con el mayor entusiasmo. Es justo. Nadie cambiado ya su sistema de vida. y que hasta en las al-
podrá traducir mejor que los obreros soviéticos. en pá- deas más pequeñas las exigencias cotidianas han crecido.
ginas luminosas de verdad, su propia epopeya. Ningún trabajador soviético podría adaptarse a la situa-
Esta historia comprenderá ciertamente toda la parte ción en que languidecen. sin trabajo y sin pan, millones
de la colectivización en que el hombre de la usina y el y millones de trabajadores en los países de la "civiliza-
de los campos. escribieron páginas admirables de luchas ción" y del "progreso".
y de victorias, de conquistas y de sacrificios. Digo de sa- Pero hay otra verdad que es preciso gritar a la cara
crificios y de heroísmo; y agrego que habría en este es- de todos los enemigos declarados o disfrazados de la
tudio una deplorable laguna, si no mencionara este hecho Unión Soviética. Hace algunos años y precisamente des-
indiscutible, es decir, que fueron los duros momentos pués que la colectivización tomó un impulso seguro y
de sacrificio los que hicieron alcanzar las cumbres más prometedor, y que la realización del primer Plan Quin-
altas, los que unieron las fuerzas obreras a las de los cam- quenal se diseñó con todo éxito, las masas obreras vie-
pos, e hicieron de esta ley de la alianza del proletariado ron disminuir su ración de pan. Ellas se impusieron res-
con las masas agrícolas. el lazo más tenaz de la solidaridad tricciones en todos los productos, y se disciplinaron en sus
y la fraternidad. hábitos como los soldados en la batalla. Nadie ignora
No pienso solamente en los acontecimientos sangrien- la causa. El crecimiento de la potencia económica y po-
tos de la guerra civil y en las duras batallas de la cam- lítica de la Unión inflamaba de coraje al capitalismo
paña contra el kulakismo, de la que ya he hablado. Quie- mundial; y la guerra que el imperialismo japonés había
ro referirme más particularmente a las restricciones y a provocado y comenzado en el Extremo-Oriente, amenaza-
las privaciones en el ritmo de la vida económica, a las ba con extenderse a la Rusia de la Revolución.
234 GUIDO MIGLIOLI

Es preciso grabar en letras de oro el impulso y el he- progreso cotidiano, llegue hasta la desgraciada R
roismo admirables con los que las poblaciones obreras Con este objetivo, cada Estado puede y debe se
y agrícolas de la Unión entera realizaron su misión his- todos los medios que tenga a su disposición ...••
tórica de proseguir. inquebrantables. en la edificación
pre-establecida de su industria y su nueva agricultur •• No me detendré sobre el aspecto religioso de
garantiendo simultáneamente las fronteras de la gran pa afirmaciones, porque su significación política es demar
tria proletaria contra cualquier agresión de sus innume- siado evidente. He aquí la guerra que todo un mqndo
rables enemigos. La preparación de la guerra en los paí- sueña y prepara. Y el Vaticano que ya en 1930, en el
ses capitalistas. es la fortuna de todos los especuladores período más crítico para la colectivización predicaba ~
y traficantes. del gran propietario y del gran industrial. verdadera cruzada, no hace ahora más que tomar s", 1
Pero la preparación de la defensa del Estado soviético. gar en el ejército de los imperialistas más deseosos de
debía por el contrario exigir esfuerzos y sacrificios in- apresurar el ataque contra la Unión Soviética. Pero he,
calculables a esa población trabajadora. Y hoy tenemos aquí la respuesta que fué inmediata y que podía enor-
la prueba de que su conciencia y su voluntad fueron gullecerse de los resultados de la heroica resistencia y:
sacudidas de tal manera, que pudieron alcanzar un re- de la sabia preparación que las masas obreras y campesi-
sultado que sorprendió al mundo. nas han sabido realizar frente a la ofensiva del imperia-
lismo mundial.
La amenaza de la guerra es cada vez más grande. En
Extremo Oriente. donde las provocaciones del imperia- Pué precisada por el Presidente del Consejo de Co-
lismo japonés contra la Unión de los Soviets son cada misarios del Pueblo, cuando la solemne celebración del
vez más abiertas; en el Occidente, donde la instalación XVIQ aniversario de la Revolución de Octubre. Ella
del fascismo en el centro de Europa envalentona a los también contiene afirmaciones que sobrepasan la simple
numerosos partidarios de una guerra antisoviética. Hay crónica, para entrar en la Historia como factores decisí·
en el aire olor de guerra: pero se trata de disipar la im- vos. "El peligro de guerra y de agresión es actual, y de..
presión de que ella se polarizará contra el país de la Re- bemos fijar nuestra atención particularmente sobre las
volución. intenciones de los planes imperialistas que tienden a
Existe un documento a este respecto que sale de la romper el estado de paz. .. La preparación de los im-
crónica y que debe ser subrayado en toda su importan- perialistas para la guerra se desenvuelva no solamente ha-
cia. Es el discurso pronunciado por el portavoz oficial cía el Oriente sino también hacia el Occidente. .. Pero
del Vaticano, en el Congreso Internacional Católico que estamos convencidos de que en el momento preciso. el
se desarrolló en Viena, en septiembre de 1933. Después agresor comprenderá lo que significa enfrentarse CO'Q el
de haber identificado al bolcheviquismo, con el régimen invencible Ejército Rojo".
que reina en la nueva Rusia, ¡lecIaró: "Se puede decir ¡Ay! El imperialismo mundial con su loca amenaza
que el Papa no alimenta más vivo deseo que el de que ese de guerra, ha podido. es cierto, impedir que todos los
bolcheviquismo sea rechazado y vencido, porque es uno beneficios de la usina y de la grandiosa transformaci6n
de los más foroces enemigos de la Iglesia Católica mis- cumplida en los campos de la Unión Soviética pudieran
ma. El Santo Padre ha predicado muchas veces esta lu- expandirse completamente en la vida material y econé-
cha. .. Se regocija cada vez que una pulgada de terri- mica de las masas laboriosas. Pero no ha podido impe-
torio de cualquier país es purificado de esa peste. . . Es- dir el hecho -porque quizás no lo había siquiera pre-
pera ardientemente el día en que esta liberación. en su visto-- de que toda la población soviética multiplicará
GUIDO MIGLIOLI

frente a ese peligro, las energías de su resistencia, h n solamente porque la miseria crece por todos J;ados;
impulso, de su voluntad. . SlOO que se entrevé más allá de la bruma fría y tnste, el
El Ejército Rojo es una expresión magnífica de estt horizonte que se aclara. La revolución fermenta, guia
esfuerzo de educación y de elevación técnica de la Unión da por el 'brillo de la estrella que ha conducido al cam~
entera. Es el ejército más poderoso del mundo, no SO! pesino soviético hacia todas sus conquistas hasta la co-
Ja,o?-entepor su .t~e.rza militar,. sino también por el eS: lectivización.
píntu que lo vivifica, por el Ideal al que presta jura Esta palabra, aunque no sea comprendida entera-
mento: "la defensa de la Unifn Soviética, y la lucha mente, no es ya desconocida. Cada respuesta a cada cues-
por la fraternidad de todos los trabajadores". Y junto tión, a cada problema, a cada parte de la gran historia
a esta realidad se eleva el resultado incontestable de las de los campos soviéticos, me pareció inspirada también
obras realizadas en los dominios industrial y agrícola. por el deber de satisfacer la necesidad de conocerla, que
Al momento de las restricciones sucede ya el período arde hoy en todos los campesinos europeos. Sus espíritus
que traerá el bienestar, y que no podrá interrumpir m están hoy sedientos de verdad sobre el más grandioso mo-
la sombría amenaza de la guerra en su marcha de edi- vimiento campesino que se expande en la gran empresa
ficación socialista hacia conquistas inimaginables. colectivizada. "Y aquéllos que están sedientos de verdad,
Estas verdades que ganan en adelante a los elementos --dice una máxima evangélica-, dirigen sus espíritus
intelectuales y políticos más en vista y más serios del hacia los milagros de la fe".
mundo burgués, se esparcen como la luz penetra hasta Toda verdadera revolución, engendradora de relacio-
el espíritu de los campesinos más cerrados y más igno- nes nuevas entre el hombre y el mundo que 10 rodea, y
rantes. Aunque quizás no las comprendan completa- demarcadora en consecuencia de épocas en la historia de
mente, las sienten por intuición y conocen qué profundo la humanidad, es siempre, ante todo y sobre todo, un ac-
es el abismo a donde el régimen capitalista los empuja to de fe.
por todas partes, inevitablemente. ¿No es el jefe del La historia entera de la colectivización es también un
Gobierno fascista italiano, quien, después de doce años acto de fe, que se despoja de toda mística religiosa y se
de su régimen, anuncia a las desgraciadas poblaciones concreta en la afirmación de verdades orientadoras del
la era del Hambre? porvenir social.
A todos los espíritus que buscan en este crepúsculo de
la civilización capitalista un rayo de luz, y sobre todo al
* * * campesino oprimido del mundo, ella dice:
Escribo estas páginas en un observatorio pequeño pe "Cree en el proletariado y en su fuerza dirigente, para
ro alto, donde convergen todas las vibraciones, hasta la construcción del nuevo orden económico y social.
las más débiles, de la vida desolada y estremecida de los ¡Cree en el derecho del campesino a la tierra, para que go-
campos de la Europa burguesa; y he podido conven- ce de ella por su trabajo! Cree en la eficacia de una unión
cerme directamente del profundo cambio que se ha rea- cada vez más íntima entre los obreros de las usinas y las
lizado desde el Congreso ampesino Europeo de Berlín. poblaciones agrícolas, elemento educativo de las masas
Sus Comités de lucha; sus manifestaciones cotidianas rurales, arma de lucha para libertadas de todos los ex-
por pan y por trabajo; su resistencia encarnizada con- plotadores! Cree en la evolución necesaria de la pequeña
tra el terror; su combate sin tregua por la tierra y por la empresa individual hacia las formas superiores de la
libertad, tienden hoy a objetivos más altos. No Iu- colectivización a fin de llegar a un mejoramiento eco-
GUIDO MIGLIOLI

nómico y cultural! Cree en la inteligencia y en la capaci-


dad del trabajador para alcanzar todos los grados de la
ciencia I Cree que toda conquista industrial y agrícola INDICE
puede beneficiar a toda la vida de la colectividad trabaja Pre io 5 La koljoz iana 123
dora! ICree que desde el sombrío abismo de la miseria LOS INTERROGANTES DE
Infancia y vejez
Los nombres de los koljozes
126
128
donde muere el campesino en el mundo burgués, puede LA COLECTlVIZACION 7
Previsiones . 11 EN TORNO AL KOLJOZ 131
y debe llegar al pleno sol!" Signos de interrogación . '5 El koljoz y el crédito _ .. 133
El astrólogo que grita al campesino: "Cuidado con el La hora de la historia - 20 El koljoz y el fisco . . _ ... 137
sol. porque el sol es una masa de fuego!", no ha desapa- Premisas 24 El koljoz y el cambio 140
El sistema de los contratos 142
recido. Pero en el alba de cada día el campesino ha de DEL MUJIK AL KOLJOZIA-
Las leyes de mayo de 1932. 144
NO _ . 26
abrir ojos brillantes de esperanza. Y en el esplendor del El mercado koljoziano 147
La abolición del derecho de pro- Características culturales 150
mediodía, se inflamarán las energías más profundas de SU piedad .,. . ... _ ... . 28 El koljoz y la cooperación de
espíritu y de su voluntad. El Código Agrario de 1922 .. 31 consumo .. l' •• • ••••• 152
La cooperación .. _ . - . - . - - - 35 Balance .... _. . _ •.... _. 154
~ instituciones colectivas . 37
Progreso tecnico .. . 41 COLECTIVIZACION E IN-
El kulak . 42 DUSTRIALIZACION 158
La vispera - . -. 45 El SOy joz .. . ... _ .... 160
J¡!l Código Agrario de 1928 .. 4? El sovjoz y la industria del ga·
¡¡'A GRAN CONQUISTA ... 52 nado _ , . 164
El SOy joz y sus diferentes cria-
Frente a la crisis capitalista ., "3 deros .. , _ ... _ .•....... 168
El Plan Quinquenal _. .- S5 El sovjoz y la industria de ce-
El campesino medio . 59 reales ....•....... 172
La lucha contra el kulakismo t3 Monocultivo y policultivo 174
Dos leyes de 192 9 . _ ..... (05
Experimentación y especializa-
FIN DE LA COLECTIVIZACION DE LOS CAMPOS La evicción del kulak • 68 ción culturales P7
El Octubre de los campesinos co- Los progresos de la mecánica
lectivistas _ .. _ .. _
SOVIETICOS Tres docnmentos ... __ . _ .•.
71
75
agrícola .. 181
El segundo Plan Quinquenal .. 185
El XVI" Congreso _ __ 78
LOS PROBLEMAS DEL MA·
EN EL KOLJOZ _ . 82 flANA .. . •.......•.. 187
Los tres tipos de koljozes 83 La instrucción agraria y dos re-
Problemas interiores del artel 86 gímenes 188
La determinación del territorio La escuela superior agraria 190
del arte! _ . 84 La química agraria . 194
La Eatación de las máquinas Electrificación e irrigación 195
tractoras . 95 Comparaciones y aplicaciones .. 198
¿ Actels grandes o medianos? 98 "Una ciencia nueva" .. . . 202
La o.ina y e! artel . 104 Los medios . . 203
El sov joz y el artel _ . 105 "El esclavo mecánico" _. 207
El obrero agrícola y e! koljozia- El amor a la máquina •..... 210
no .•.....•........... 109
La primera organización del tra- LA COMUNA . 213
bajo . . III Un ejemplo moral . 214
La organización del trabajo so- Un ejemplo técnico 218
bre base científica .. _ __ 113 El XVII9 Congreso de Moscú. 221
El principio soviético de la pro- La familia 224
ductividad del trabajo _ ... lI5 Revolución política __ .... __ 226
F ••ctores de desenvolvimiento . 119 Heroísmo v fe 232