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[RN 4631-2008, Huánuco]

1.- IDENTIFICAMOS EL PROBLEMA DE LA IMPUTACIÓN OBJETIVA QUE SE PRESENTA EN


LA RESOLUCION JUDICIAL.

Bien para el presente análisis trabamos teniendo en cuenta la resolución el considerando segundo
IMPUTACIÓN FÁCTICA. Que es la siguiente:
Que en la fecha del diez de diciembre de 2001, el encausado Julio Jesús Ronquillo Suárez, en su
condición de Jefe de la Unidad de Logística y Servicios Personales de la Municipalidad Provincial
de Huánuco, aprobó el cuadro comparativo de cotizaciones número 055 – 2001, con el cual otorgó
la compra del reactivo químico RPR – NOSTICON ORGANON X quinientos TEST a la empresa
comercial “WENMEDIC” representada por Edith Zambrano Flores; que, el trece de diciembre de
2001, dicho acusado emitió la orden de compra- guía de internamiento número cero cinco cinco
nueve seis, documento que contó con el visto bueno, firma y sello de su coacusado Benjamín
Vladimir Cruz Picón en su condición de Jefe de la Oficina de Administración de la Municipalidad
Provincial de Huánuco y por Wilfredo Ovidio Esteban Churampi en su calidad de Director
Municipal de la mencionada entidad edil agraviada; que, el veintiuno de diciembre de 2001, Luis
Pedro Bustillos Quispe en su condición de Jefe de la Unidad de Tesorería y Recaudación de la
Municipalidad Provincial de Huánuco giró el cheque número 000132332 por la suma de S/ 585
nuevos soles a favor de Elizabeth Zambrano Flores, representante de la compañía “WENMEDIC”
(dinero que estaba destinado al policlínico de la Municipalidad agraviada), por concepto de la
compra del reactivo químico RPR-NOSTICON ORGANON X quinientos TEST, por lo que
Zambrano Flores emitió la factura 000254 por dicho concepto; siendo el caso que el reactivo nunca
ingresó al almacén de la Municipalidad agraviada, pero no obstante ello, con fecha 28 de diciembre
de 2001, el acusado Benjamín Vladimir Cruz Picón, mediante el comprobante de pago número
03259, autorizó el pago del cheque antes citado a favor de Elizabeth Zambrano Flores, por concepto
de la compra del reactivo químico, lo cual fue firmado tanto por él como por Luis Pedro Bustillos
Quispe.

Por otro lado, de la resolución configura su FUNDAMENTACIÓN JURÍDICA el Fiscal Superior


fundamenta su recurso de nulidad a fojas mil trescientos catorce, alegando que para la configuración
del delito de peculado 387 no es necesario una tenencia material y directa del bien público, resulta
suficiente que el sujeto tenga la disponibilidad jurídica del mismo, situación que se presenta en el
caso, pues los encausados, como funcionarios públicos, se apropiaron y utilizaron los efectos de la
entidad agraviada en provecho de un tercero. Asimismo, refiere que la sentencia impugnada ha
omitido pronunciarse sobre la posibilidad de la aplicación del artículo 285-A, esto es, la
determinación alternativa solicitada por el encausado Benjamín Vladimir Cruz Picón de ser
procesado por el delito de peculado culposo.

Sobre este punto de la imputación objetiva existe error al haber comprendido a los sentenciados
como autores del delito de peculado, es mas es una apreciación apresurada y deficiente, ya que
de la compulsa de los medios de prueba no se ha acreditado que los encausados hayan actuado
no conforme a derecho, es decir, si bien causalmente participaron en el procedimiento de
adquisición del reactivo químico RPR-NOSTICON ORGANON X quinientos TEST, esto es,
consignando sus firmas en los documentos de orden de inicio de compra y en el cheque para el
pago respectivo, sin embargo, sus conductas fueron realizadas dentro de su rol, porque conforme
a lo establecido en el artículo 42 del reglamento de Organización y Funciones (ROF) de la
Municipalidad Provincial de Huánuco – 2001, la función realizada por el encausado Ronquillo
Suárez sólo se limitaba a la conducta de iniciar formalmente el procedimiento administrativo de
adquisición del bien que se requería en aquella oportunidad, empero la función de verificar si se
producía el pago por aquella compra o si el producto había sido entregado al almacén del
Municipio no le correspondía como función propia. Tanto más si se tiene en cuenta el Código
Penal el articulo 20 numeral 8 causas que eximen o atenúan la responsabilidad penal.

2.- SE DESTACA LA SOLUCIÓN LOGRADA POR EL ÓRGANO JUDICIAL EN RELACIÓN AL


PROBLEMA DE IMPUTACIÓN OBJETIVA QUE SE PRESENTA EN LA RESOLUCIÓN.

La solución destacable loable ya que en el punto quinto de la resolución la solución que destaca
señalando (…) en ese sentido, observamos que los encausados actuaron en virtud del principio
de confianza, filtro de la imputación objetiva que excluye cualquier responsabilidad o atribución
típica de algún delito, pues implica una limitación a la previsibilidad, exigiendo, como
presupuesto, una conducta adecuada a derecho y que no tenga que contar con que su
conducta pueda producir un resultado típico debido al comportamiento jurídico de otro,
permitiendo en la sociedad la confianza respecto de los terceros, creándose una expectativa de
actuación correcta, por tanto no se está obligado a revisar minuciosamente la actuación de
aquéllos, pues, ello generaría la disminución de las transacciones económicas y el desarrollo
de la sociedad; que, los encausados se limitaron a desarrollar sus funciones conforme a los
parámetros de su rol, autorizando el pago de los servicios adquiridos, recepcionando
previamente los informes remitidos por los otros funcionarios, frente a los cuales se tenía una
presunción de veracidad y confianza, en consecuencia, no se les puede imputar objetivamente
el delito de peculado, más aún, si no se ha acreditado que aquéllos tuvieron conocimiento de
las irregularidades advertidas; en ese sentido, resulta inoficioso pronunciarse respecto a la
omisión del Colegiado Superior de no haberse pronunciado por la determinación alternativa,
puesto que, el principio de confianza opera tanto para delitos dolosos y culposos.
En este escenario se aprecia que la conducta no es lesiva y que la imputación se produjo con
motivo de la realización de una conducta neutral, ¿contextuándose en el principio de confianza
que constituye un criterio delimitador de la imputación de la conducta que de modo estereotipado
es inocua, cotidiana, neutral o banal y no constituye participación en el delito cometido por un
tercero?, por lo que se debe revocar la condena y pena impuesta; y declarar su absolución por
atipicidad.

3.- Desarrollamos el análisis crítico y reflexivo de resolución judicial.

En líneas iniciales sostenemos que la sala penal ha incurrido en vicios de motivación y errores de
aplicación de las normas penales, en efecto nuestro análisis crítico y reflexivo lo enfocamos desde
el punto de vista de la imputación objetiva, juico de tipicidad, es más respecto al enfoque del
principio de legalidad, ya que, si nos contextuándonos en los sucesos, hechos delictivos
desplegados por los sentenciados, no son los autores del delito de peculado, porque sobre los
sentenciado existe la ausencia de imputación objetiva, ya que los sentenciados tan solamente
cumplieron su rol de cumplir su deber como funcionarios públicos. Por lo que la sala penal de
apelaciones no realizó una imputación objetiva de manera correcta, así mismo no realizó un juicio
de tipicidad idónea, atentado el principio de legalidad al momento de comprenderlo en el tipo
penal de peculado a los sentenciados, peor aún no aplicaron el principio de confianza que por esta
figura penal existe un filtro de la imputación objetiva que excluye cualquier responsabilidad o
atribución típica de algún delito, pues implica una limitación a la previsibilidad, exigiendo, como
presupuesto, una conducta adecuada a derecho y que no tenga que contar con que su conducta
pueda producir un resultado típico debido al comportamiento jurídico de otro, permitiendo en la
sociedad la confianza respecto de los terceros, creándose una expectativa de actuación correcta,
por tanto no se está obligado a revisar minuciosamente la actuación de aquéllos, pues, ello
generaría la disminución de las transacciones económicas y el desarrollo de la sociedad; que, los
encausados se limitaron a desarrollar sus funciones conforme a los parámetros de su rol,
autorizando el pago de los servicios adquiridos, recepcionando previamente los informes
remitidos por los otros funcionarios, frente a los cuales se tenía una presunción de veracidad y
confianza. Además, debemos dejar sentado nuestra opinión respecto de los otros dos
sentenciados si la sala llego a realizar la imputación objetiva con ciertos vacíos que no
ocasionaron causales de deficiencia probatoria para su nulidad.

4.- CONCLUSIONES SOBRE LA RESOLUCIÓN ANALIZADAS DE MANERA GENERAL.


Nuestras conclusiones son las siguientes:
1.- La Sala de Apelaciones incurrió en error de imputación objetiva, porque de forma genérica
connotó a los sentenciados como autores del delito de peculado, los jueces de la sala incurrieron
en error de imputación objetiva y juicio tipicidad, contraviniendo al principio legalidad respecto a
los sentenciados, porque conforme los hechos descritos, en aplicación del principio de confianza
este un filtro de la imputación objetiva que excluye cualquier responsabilidad o atribución típica de
algún delito, pues implica una limitación a la previsibilidad, exigiendo, como presupuesto, una
conducta adecuada a derecho y que no tenga que contar con que su conducta pueda producir un
resultado típico debido al comportamiento jurídico de otro, permitiendo en la sociedad la
confianza respecto de los terceros, creándose una expectativa de actuación correcta, por tanto
no se está obligado a revisar minuciosamente la actuación de aquéllos, pues, ello generaría la
disminución de las transacciones económicas y el desarrollo de la sociedad; que, los encausados
se limitaron a desarrollar sus funciones conforme a los parámetros de su rol, autorizando el pago
de los servicios adquiridos, recepcionando previamente los informes remitidos por los otros
funcionarios, frente a los cuales se tenía una presunción de veracidad y confianza . Por tanto, se
absolvió al sentenciado conforme es de verse de la resolución de nulidad.