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Texto “Los Filósofos Presocráticos” (Ficha de cátedra) 5

. ¿A quiénes conocemos como “filósofos presocráticos” y en qué período histórico podemos


encontrarlos?

6. ¿Qué viene a plantear el pensamiento de los presocráticos? Explique.

7. ¿Cómo y de cuántas maneras podemos clasificar a éstos pensadores? Establezca la diferenciación.


8. Elabore una caracterización general de estos filósofos según los puntos en común que existen
entre ellos.

9. ¿Por qué Sócrates marca un punto de inflexión en el pensamiento y qué principal diferencia existe
entre éste y los presocráticos? Comente con sus palabras.

10. Recurriendo a bibliografía y fuentes extra (como usted lo prefiera), investigue sobre la filosofía
de Anaxímenes y Anaximandro de Mileto. Caracterice la teoría de estos dos autores.

11. Recurriendo a bibliografía y fuentes extra (como usted lo prefiera), investigue sobre la filosofía
de otro filósofo presocrático que no esté dentro de los trabajados en estos textos.

12. Construya y compare en un cuadro la filosofía de: Tales, Heráclito, Parménides, Anaxímenes,
Anaximandro y el filósofo presocrático investigado por usted en donde se destaque: nombre del
filósofo, arché y características de su pensamiento. Por ej: Filósofo Arché Características Nota: El
trabajo obtendrá una calificación de APROBADO o DESAPROBADO.

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Ficha de cátedra: “Los Filósofos Presocráticos” Conocemos bajo la denominación de presocráticos a


una serie de pensadores, en su mayoría anteriores a Sócrates, cuya actividad especulativa se
prolongó desde finales del siglo VII hasta principios del siglo V a.C. En los filósofos presocráticos hay
un predominio de los problemas “cosmológicos”, descuidando así el problema del hombre. Este
término (presocráticos) no denota solamente una clasificación cronológica, ya que entre los
presocráticos se incluyen también filósofos contemporáneos de Sócrates pero que siguieron las
orientaciones teóricas de los filósofos de los siglos VI y V a.C. (anteriores a la renovación conceptual
realizada por Sócrates, que se toma como un punto de inflexión que marca la historia del
pensamiento de forma decisiva). Los filósofos presocráticos fueron los primeros pensadores que
rompieron con las formas míticas de pensamiento para empezar a edificar una reflexión racional. Es
decir, fueron los primeros que iniciaron el llamado «paso del mito al logos », proceso propiciado por
las especiales características de espíritu crítico y condiciones sociales que permitieron una
especulación libre de ataduras a dogmas y textos sagrados. En este sentido, son tanto filósofos como
cosmólogos, físicos o, más en general, «sabios». Y, aunque comparten algunas características
comunes, no forman un grupo bien definido sino que se dividen en diversas escuelas de
pensamiento, a veces muy alejadas unas de otras. Uno de los problemas fundamentales que
presenta el conocimiento del pensamiento de dichos autores es la casi total carencia de fuentes
directas, ya que solamente se conservan fragmentos y citas de sus obras (...) El pensamiento de los
presocráticos plantea el problema de la ruptura o de la continuidad respecto del pensamiento
anterior y respecto de las influencias del pensamiento oriental. Olvidada ya la tesis de un pretendido
«milagro griego», los autores contemporáneos destacan tanto las raíces basadas en el pensamiento
mítico del primer pensamiento presocrático (especialmente se destaca la influencia de la
cosmogonía mítica de Homero y de Hesíodo), como la recepción de determinados desarrollos
intelectuales (especialmente de la astronomía y la matemática) del pensamiento oriental
(fundamentalmente caldeo, babilonio, persa y egipcio). Pero, si bien se dan estas influencias,
también se destaca el aspecto radicalmente innovador y crítico del pensamiento de los primeros
filósofos. Entre los milesios (Tales, Anaximandro y Anaxímenes) se desarrollará una cosmología y una
cosmogonía sin referencia a dioses ni entidades sobrenaturales, en lugar de ello, se explica a partir
de los conceptos de physis (naturaleza), arkhé (principio rector) y cosmos (orden). Ya no se trata de
una concepción mítica que intenta explicar apelando a unos orígenes remotos y a una historia, sino
que se trata de una verdadera teoría. Los filósofos presocráticos buscaban las explicaciones de todo
a los cuales también se les llamó Filósofos de la Naturaleza, debido a que estudiaban la “physis”,
esto es la naturaleza. Los presocráticos coincidieron en el intento de ofrecer una explicación racional
del Universo en lugar de hacerlo mediante mitos. Las escuelas y autores presocráticos suelen
clasificarse atendiendo a diversos criterios. En primer lugar se suelen tener en cuenta dos grandes
líneas de pensamiento de los primeros pensadores que se relacionan con el diverso origen
geográfico: los filósofos de Jonia (los de la escuela de Mileto y Heráclito), y los itálicos o filósofos de
la Magna Grecia (principalmente Pitágoras -que, aunque nació en Samos (Jonia), se trasladó a
Crotona- y los eleatas). Estos dos orígenes marcan también dos tendencias o dos tradiciones
distintas: los primeros son, en general, más naturalistas, es decir, más preocupados por el estudio de
la physis o naturaleza entendida desde la perspectiva de sus constituyentes materiales, mientras que
los segundos son más especulativos y se ocupan de la physis desde una perspectiva más formal (los
números en el caso de los pitagóricos) u ontológica —a partir de la noción de "ser"— (Parménides).
También se ha señalado que sus referencias al pensamiento mítico anterior son distintas. Mientras
los jónicos (en especial, los milesios) estarían más vinculados a la tradición mitológica olímpica, los
itálicos estarían más relacionados con las corrientes mistéricas, como el orfismo o con las
cosmogonías y teogonías rapsódicas de autores como Ferécides de Siro. Pero estas clasificaciones
admiten muchos matices, ya que autores como Heráclito o Jenófanes son difícilmente clasificables
en este grupo. Por otra parte, y aunque se sigue considerando, en general, a Tales como el fundador
de la filosofía, no puede dejarse de lado el papel racionalizador de los mitos de autores anteriores,
como Homero o Hesíodo. Otro criterio que se ha propuesto divide a los presocráticos entre
naturalistas (o físicos) y antropólogos. A su vez, los primeros se dividirían entre monistas (milesios,
pitagóricos, Heráclito y los eleatas) y pluralistas (Empédocles, Anaxágoras y los atomistas) según
acepten un único arkhé o una pluralidad de principios explicativos. Entre los naturalistas estarían
todos los primeros presocráticos, hasta los sofistas, que encarnarían el grupo de los pensadores
marcados por un giro antropológico. Mientras los primeros se habrían ocupado fundamentalmente
de la physis, los segundos tratarían especialmente de los problemas relacionados con el hombre y la
polis. Pero mejor que estas clasificaciones es abordar el estudio del pensamiento presocrático (que
da por supuesto que el pensamiento de Sócrates es el que marca una gran inflexión conceptual)
desde una perspectiva cronológica. Desde este punto de vista señalamos que el origen de este
pensamiento se situó en las colonias griegas de las costas de Asia Menor, en la región conocida
como Jonia, y en la Magna Grecia (sur de la actual Italia).

En resumen, como características comunes a todos ellos podemos señalar las siguientes:

a) La búsqueda de una cosmovisión universalmente válida, no fundada en la tradición mítica


heterogénea sino en la razón, común a todos los hombres, se les mostró como una necesidad a estos
hombres en contacto con las distintas explicaciones míticas con que cada cultura, daba respuestas
diversas a los interrogantes de la existencia.

b) Se ha perdido casi la totalidad de su obra escrita, de tal modo, que sus ideas han llegado hasta
nosotros a través de fuentes indirectas, citadas por autores posteriores; entre los cuales podemos
nombrar a Platón y Aristóteles

c) El problema principal sobre el que todos ellos reflexionaron principalmente era el del arché o
principio. Se trataba de investigar cuál era el principio fundamental de la realidad, de lo que todo
estaba compuesto, el elemento originario del que todo procede y al que todo retorna.

d) Concibieron, igualmente, que el arché, en cuanto elemento primario de la naturaleza, funcionaba


como o (iba acompañado de un) principio rector o fuerza rectora (physis) que gobierna y explica (o
posee la razón de) los cambios y transformaciones que se aprecian en la realidad.

e) Todos ellos se han distanciado notablemente de los relatos y explicaciones míticas. Suele decirse
que Sócrates señaló un "punto de inflexión" en el pensamiento filosófico al establecer no sólo una
sistematización del pensamiento sino además una serie de principios de abstracción, apartando el
tema del origen del mundo de la esfera del pensamiento racional. Esto quiere decir que los
pensadores anteriores a Sócrates (llamados "físicos" pero más generalmente "presocráticos"),
buscaron encontrar una explicación a los orígenes de las cosas y leyes generales para su existencia.
PARMÉNIDES DE ELEA Parménides (540 – 470 a.C.) nació en la ciudad de Elea, colonia griega del sur
de Italia. Parménides es el primer filósofo racional convencido que únicamente con el pensamiento
puede alcanzarse la verdad. Solo lo real es pensable y lo irreal no puede concebirse ni expresarse.
llega a la conclusión de que lo que es, es y lo que no es, no es. Es decir, él se va a colocar ante dos
posiblidades: o “hay ente” o bien “no hay ente”; la segunda posibilidad es un absurdo porque decir
“no hay nada” es afirmar que lo que hay es la nada, que “el no ente es”. Por lo tanto hay que
concluir que hay algo, y a ese algo que es se le llamara “ente”, por lo cual el ente es “necesario”.
Parménides pretende pues, construir la vía de la verdad, y así deducirá que el Ser (“lo que es”) posee
las siguientes características: es único, es inmutable (no está sometido al cambio), es inmóvil, es
ingénito (no engendrado), es imperecedero (no se destruye), es intemporal (eterno) e indivisible.
Todas las cosas sensibles y sus propiedades no son más que ilusión que solo pueden creer quienes
andan perdidos por el camino de la “opinión”, quiénes son víctimas de la ignorancia. Parménides
enseña que el conocimiento sensible es falaz, que es pura opinión engañosa; para él solo se debe
escuchar la enseñanza del pensamiento. Para Parménides el pensamiento rechaza todo lo que tenga
que origen en lo sensible y en las opiniones. En la medida que descalifica todo lo sensible y se atiene
únicamente al pensar, puede decirse que es el primer racionalista. Representa en su reflexión el
momento en que el hombre descubre la razón; fue el primero en darse cuenta que hay un
conocimiento racional, necesario y universal; fue quién enunció por primera vez los tres primeros
principios ontológicos: el principio de identidad, de no contradicción y el del tercero excluido.
Parménides era un filosofo muy importante que pensaba que todo lo que hay ha existido siempre, lo
que era una idea muy corriente entre todos los griegos, daban por sentado que todo lo que existe en
el mundo es eterno y nada podía surgir de la nada, y algo que existe, tampoco se puede convertir en
nada. Parménides describe la existencia de dos Vías de conocimiento, la de la Opinión y la de la
Verdad. La de la opinión se basa en los sentidos y no aporta conocimiento real, en cambio la de la
verdad se basa en la razón y sí aporta saber. Antes de Parménides se empleaba la razón, pero fue el
primero en reflexionar sobre la razón y los principios que la constituyen. HERÁCLITO DE EFESO
Heráclito (544-c. 484 a.C) vivió hacia comienzos del siglo V a.C, era natural de Efeso, ciudad de Jonia.
Heráclito expresó en metáfora la idea de que la realidad está sometida al cambio, a una incesante
transformación. El ente deviene (cambia), se transforma, pero este devenir (cambio) no se realiza de
modo caótico sino que está regido por las leyes del logos (razón). Sostenía que el fuego era el origen
primordial de la materia y que el mundo entero se encontraba en un estado constante de cambio. El
pensaba que precisamente los cambios constantes eran los rasgos más básicos de la naturaleza. Lo
único permanente es el cambio, todo fluye, todo pasa y nada permanece; compara la realidad con el
curso de un río: “no podemos bañarnos dos veces en el mismo río”; porque cuando regresamos a él
sus aguas están renovadas, ya son otras. El río simboliza el cambio perpetuo de todas las cosas, todo
lo que se ofrece como permanente es nada más que una ilusión que encubre un cambio tan lento
que resulta difícil de percibir. Sostiene que los sentidos nos engañan porque nos hacen percibir una
permanencia en las cosas, pero en realidad todo cambia. La teoría de Heráclito era totalmente
contraria a la de Parménides, Heráclito tenía más fe en lo que decían sus sentidos que Parménides.
Consideraba el fuego como la sustancia primordial o principio que, a través de la condensación y
rarefacción, crea los fenómenos del mundo sensible. Heráclito incorporó a la noción de "ser" de sus
predecesores (Parménides) el concepto de "devenir". “Todo cambia, cambian las cosas y cambiamos
nosotros”. Para Heráclito, no solo las cosas individuales salen del fuego y vuelven a él sino que el
mundo entero perece en el fuego para luego renacer. Para Heráclito el fuego es el “logos”, es decir
la regla según la cual todas las cosas se realizan; es la ley común a todas las cosas. Heráclito va a
sostener que el cosmos no es obra de los dioses, un mucho menos naturalmente de los hombres: el
mundo siempre fue, es y será; es decir es eterno. Heráclito afirma que el mundo es “fuego siempre
vivo” que se enciende según medida y se apaga según medida. Al fuego le caben dos
interpretaciones: - Se puede pensar que el fuego designa el principio o fundamento de todas las
cosas, como especie de material primordial del que todo está hecho. - Se puede pensar que el fuego
sea una metáfora, una imagen del cambio incesante que domina toda la realidad. Éste es elegido
como un símbolo porque no hay ninguno donde el cambio se manifieste de manera tan patente
como en el fuego, “la llama que arde es cambio continuo”. Pero el aporte más trascendente de
Heráclito, no es esta doctrina del fuego sino sus ideas respecto a la contradicción y al lógos. Todo
está pues en constante movimiento porque el mundo fluye permanentemente. TALES DE MILETO
Tales de Mileto (624-546 APROX.) es considerado como el primer filósofo. Ël va a preguntarse ¿qué
son las cosas? y va a contestar con una extraña respuesta: “el agua, todo procede del agua”. No se
conoce cuál fue su razón por la cual sostuvo esta tesis, sin embargo Aristóteles dijo que su
razonamiento puede haber sido el siguiente: “las funciones fundamentaless de la vida (digestión y
reproducción) se realizan en el medio húmedo”, por lo tanto Tales había sacado la conclusión de que
es la humedad, es decir el agua donde se han generado las cosas. “No el hombre sino el agua, es la
realidad de las cosas", dirá Tales. Aristóteles dice claramente que para Tales, el agua es el principio
(arché) de todas las cosas, aunque poco se sabe lo que quiso decir en realidad. Podría pensarse que
se refería a que todas las cosas están compuestas por agua o que la tierra procede del agua y que
por sobre el agua flota. Tales opinaba que el agua era el origen de todas las cosas, que toda clase de
vida tiene su origen en el agua, y que toda clase de vida vuelve a convertirse en agua cuando se
disuelve. Posiblemente, estas ideas tengan su origen en la mitología egipcia y babilónica. Otra de las
famosas afirmaciones de Tales es que todas las cosas “están llenas de dioses”, la interpretación más
difundida al respecto es que el agua, está dotada de vida y movimiento propios; por lo tanto, todo
está vivo y animado. Tales fue uno de los primeros filósofos racionalistas, ya que intenta explicar la
realidad en términos conceptuales ya que él no se refiere a nada sobrenatural ni habla de ningunos
dioses que hayan hecho este mundo.

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