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RAFAELA, 10 de septiembre de 2021.

SR. PRESIDENTE DEL CONCEJO MUNICIPAL


GERMÁN BOTTERO

Sres. de la
MUNICIPALIDAD DE RAFAELA
Atte. Intendente Arq. Luis Castellano
REVISAR A QUIEN CORRESPONDE

De nuestra consideración:

Los abajo firmantes, vecinos del Barrio San José de esta ciudad de
Rafaela, respetuosamente manifestamos:
Que, atento al conocimiento de la futura puesta en marcha del
Proyecto de urbanización en tres terrenos que el Instituto Municipal de la Vivienda
tiene en el barrio, ubicados entre calles Muniagurria y Baliño, con frente sobre Bv.
Lehmann, sin ánimo alguno de oponernos a la edificación, venimos a plantear
nuestras inquietudes respecto del mismo, en base a las siguientes consideraciones:
En principio, queremos dejar en claro que de ninguna manera nos
resistimos al proyecto constructivo, ya que entendemos el déficit habitacional de la
ciudad y la necesidad de las familias de acceder a un techo propio. Todos somos
trabajadores que sabemos lo que es el esfuerzo y el trabajo que se necesita para
llegar a la vivienda propia, y entendemos perfectamente el deseo de tener un hogar
para nuestra familia. Creemos que el proyecto es una excelente propuesta para la
comunidad pero que se podría plantear con algunas reformas de manera que no se
nos menoscaben nuestros derechos como ciudadanos.
Dicho esto, como es de público conocimiento, el modelo se trata de una
construcción de 72 departamentos, dividida en tres torres, con 24 unidades
habitacionales cada una, que proyectándolo en un cálculo de una familia tipo por
unidad, nos arroja como resultado casi 300 personas más al barrio, lo que conlleva un
colapso en distintos aspectos.
Es entonces que se nos plantean diversas inquietudes a la fecha, las cuales
enumeramos a continuación a modo enunciativo pero no taxativo. A saber:
● La construcción se encontraría colindante a la escuela del barrio, la cual
posee distintos niveles de educación, desde Inicial a Secundaria, lo que implica una
gran cantidad de niños y adolescentes por el lugar. Asimismo, a pocas cuadras se
ubica la Guardia Urbana Rafaelina, con el movimiento propio de la misma. Como si
fuera poco, estas torres estarían a solo metros del Hospital nuevo de la ciudad, que
actualmente se encuentra en construcción, pero como fue anunciado, entrará en
funcionamiento en poco tiempo y el movimiento aumentará notablemente. Otro ámbito
muy frecuentado es la Iglesia Filadelfia, también situada a pocas cuadras. Todo esto,
sumado al constante tráfico que Bv. Lehmann presenta habitualmente, conllevaría a
un colapso del tránsito en la zona, tanto de vehículos como de personas, sin
mencionar que tornaría muy peligrosa la circulación, en especial la de los chicos que
acuden al establecimiento educativo.
● Proyecto urbanístico de desarrollo en el sector norte de la ciudad.
Oportunamente, al contratar nuestras viviendas con el Instituto Municipal de la
Vivienda (IMV), desde dicho organismo se indicó que el proyecto constructivo
diseñado para el sector tenía como objetivo -además de brindar solución habitacional-,
modificar la impronta del norte de la ciudad tendiendo al establecimiento de familias de
jóvenes profesionales y/o mandos medios de empresas. Asimismo, oportunamente se
citó que en los predios actualmente sin construcción sobre Bv. Lehmann –donde se
ejecutaría el proyecto en altura- sería destinado a la instalación de un cordón
comercial. Todo ello, incitando a los vecinos a radicarse en los inmuebles donde
actualmente habitamos.
● Servicios Públicos: A la fecha, el sector se encuentra saturado en
cuanto a la provisión y debida prestación de servicios públicos, bregando desde hace
años para obtener correcta presión de suministro de agua potable; careciendo del
servicio de cloacas -viéndonos en la necesidad de contratar mensual o incluso
quincenalmente servicios privados de vaciado de pozos sumideros, con la afectación a
la salubridad y costos económicos que ello irroga-; y, con ausencia de asfalto, entre
otros. Preocupa sobre manera el impacto que en tales servicios tendría la radicación
de aproximadamente setenta y dos (72) viviendas familiares que, por lo menos,
triplicaría el impacto de estos problemas.
● Impronta urbanística, dicha modalidad constructiva (en altura –
monoblocks) resulta disruptiva de la arquitectura del barrio, la que tiende a un diseño
de viviendas familiares individuales, con carácter de permanencia de sus habitantes;
impronta que se pretendió dar desde un inicio y que se nos garantizó a los vecinos.
● Afectación a la privacidadl la construcción en altura implicaría una
directa afectación a la privacidad de los vecinos que habitan los inmuebles colindantes
o cercanos al sector donde se ejecutaría el Proyecto, vulnerándose un derecho
fundamental consagrado en numerosos tratados de derechos humanos.
● Ausencia de espacios verdes de uso público en la zona y que resulten
de pertenencia para los vecinos del sector norte: esto mismo y sumado a la pérdida
del sol a temprana hora del día, negándonos espacios naturales que fomenten la
creatividad, el ocio, la conciencia ecológica y las relaciones sociales. Una de las
consecuencias de las aglomeraciones de gente, así como del ruido y la excesiva
circulación, es que se debilitan las relaciones sociales entre los vecinos, algo que hace
que se vaya perdiendo el sentimiento de comunidad.
● Interrupción del desarrollo bio-sustentable con energías renovables: Las
viviendas fueron construídas con factibilidad de que sus cañerías sean sometidas a
sistemas ecológicos de calentamiento de agua, mediante la utilización de energías
renovables y sanas -como la solar, mediante los colectores solares de energía-.
Incluso muchos inmuebles poseen dichos equipos instalados, siendo imprescindible el
acceso directo y durante muchas horas a la luz solar; hecho que se vería directamente
afectado con la construcción en altura.
● Minusvalía en el valor de mercado de los inmuebles, afectación al
derecho de propiedad: La modalidad de construcción en altura se transferiría en una
directa e importante minusvalía del valor que actualmente poseen los inmuebles ya
construidos, a los que además les hemos realizado costosas mejoras, con elevadas
inversiones dinerarias.
● Destino de los inmuebles a construir en altura, resultan conocidos los
efectos negativos que tuvieron otros proyectos constructivos similares -dentro y fuera
de la ciudad-, los cuales resultan en una primera instancia una solución habitacional
válida pero luego los propietarios deciden alquilar y/o rentar su uso a terceros,
ocasionándose un elevado movimiento de ocupantes ajenos al entorno vecinal
habitual o estable, lo que puede redundar en mayor falta de seguridad. Nadie
desconoce la falta de comodidad o practicidad que generan este tipo de
construcciones en altura.

Por lo expuesto hasta aquí, solicitamos se tengan en cuenta las


mencionadas inquietudes y se haga lugar a una reunión donde podamos expresarnos
y nos permitan ser escuchados para poder así plantear las inquietudes existentes.
Como así también en la misma se tenga a bien brindarnos información oficial,
fidedigna, detallada y técnica de los alcances específicos del proyecto, su
conformación y composición, su implementación, ejecución y los informes del impacto
socio ambiental y urbanístico que el mismo presentaría. Asimismo, a efectos de
informarnos sobre la adecuación al código urbano de construcción y/o a la normativa
local vigente al respecto.
Agradeceríamos la misma pueda llevarse a cabo a corto plazo, ya que como
vecinos del barrio nos encontramos en un momento de gran incertidumbre y creemos
que podemos ser escuchados por las autoridades correspondientes.
Sin otro particular y esperando una pronta respuesta, saludamos a Ud./s muy
atte.-

Por tal motivo, en primer lugar, requerimos a Ud. en el plazo improrrogable de


diez (10) días de recibida la presente