Prólogo.

Marx, Carlos.

El capital. Tomo I. Volumen 1.
Ed. Siglo XXI. México, 1984, pp. 5 -- 39.

PRÓLOGO A LA PRIMERA EDICIÓN

1

La obra cuyo primer tomo entrego al público es la continuación de mi trabajo Contribución a la critica de la economia política, publicado en -i 859. La prolongada pausa entre comienzo, y continuación se debió a una enfermedad que me ha aquejado durante años e interrumpido una y otra vez mi labor. En el primer capitulo del presente tomo se resume el contenido de ese escrito anterior. (1) Y ello, no sólo para ofrecer una presentación continua y completa. Se ha mejorado la exposición. En la medida en que las circunstancias 10 permitieron, ampliamos el desarrollo de muchos puntos que antes sólo se bosquejaban, mientras que, a la inversa, aquí meramente se alude a aspectos desarrollados allí con detenimiento. Se suprimen ahora por entero, naturalmente, las secciones sobre la historia de la teoria del valor y del dinero. Con todo, el lector del escrito precedente encontrará, en las notas del capítulo primero, nuevas fuentes para la historia de dicha teoría. Los comienzos son siempre difíciles, y esto rige para todas las ciencias. La comprensión del primer capitulo, y en especial de la parte dedicada al análisis de la mercancia, presentará por tanto la dificultad mayor. He dado el carácter más popular posible a lo que se refiere más concretamente al análisis de la sustancia y magnitud dél valor.2
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Se encontrará, más adelante, un epílogo a la segunda edición.B
por cuanto la obra de hasta en la parte en que

Esto pareció tanto más necesario, Ferdinand Lasalle contra Schulze-Delitzsch,
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nioo. ¿Por qué? 'porque e~ IiÚís fá(;Íi estudiar ei organismo desarrollado q'JC las células qUé io COJ.11pon:;Ií. Cuando analizamos las furmas económicas, por otra parte, no podemos scr',rirnos del microscopio ni de reactivos químicos. La facultad de abstraer debe hacer las veces del uno y los otros. Para la sociedad burguesa la forma de mercancía, adoptada por el producto del trabajo, o la forma de valor de la mercancía, es la forma celular económica. Al profano le parece que analizada no es más que perderse en meras nÚnucias y sutilezas. Se trata, en efecto, de minucias y sutilezas, pero de la misma manera que es a ellas a que se consagra la anatomía micrológica. Exceptuando el ap¡utado referente a la forma de valor, a esta obra no se la podrá acusar de ser difícilmente comprensible. Confío, naturalmente, en que sus lectores serán personas deseosas de aprender algo nuevo y, por tanto, también de pensar por su propia cuenta. El físico observa los procesos naturales allí donde se presentan en la forma más nítida y menos oscurecidos por influjos perturbadores, o bien, cuando es posible, efectúa experimentos en condiciones que aseguren el transcurso incontaminado del proceso. Lo que he de investigar en esta obra es el modo de producción capitalista y las relaciones de producción e intercambio a él correspondientes. La sede clásica de ese modo de producción es, hasta hoy, Inglaterra. Es éste el motivo por el cual, al desarrollar mi teoría, me sirvo de ese país como principal fuente de ejemsu autor proclama brindar "la quiutaesencia intelectual" de mis concepciones sobre esús temas, contiene errores d~ importancia. En passallt [incidentalmente]. El que Lasalle haya tomado casi textualmente de mis escritos, y por cierto sin consignar las fuentes, todas las tesis teóricas generales de sus trabajos económicos -por ejemplo las relativas al carácter histórico del capital, a la conexión entre las relaciones de producción y el modo de producción, etc., etc., valiéndose incluso de la terminología creada por mí-, ha de deberse seguramente a razones de orden propagandístico. No me refiero, naturalmente, a sus explicaciones de detalle y aplicaciones prác-

' ;\~) oos:ant.:, hace más jc dos ~nil años que la il1telig~ncia humana procura en vano desentrañar su secreto, mientras Cj\Wha logrado hacerla, cuando menos aproximadamente, en ,! C~1'O de f0rrnéb mucho ::.::. ':;)n1IJJc ;as v lJ'~nas .le c0nt.cJ r
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las condiciones son mucho peores que en Inglaterra. El país industrialmente más desarrollado no hace sino mostrar al menos desarrollado la imagen de su propio futuro. vislumbrar detrás del mismo una cabeza de Medusa. por ejemplo. me vería obligado a advertirle: De te [2j fchula narratur! [¡A ti . Donde la producción capitalista se ha aclimatado plenamente entre nosotros. no sólo el desarrollo de la producción capitalista. sino la falta de ese desarrollo. sus funcionarios encargad~s de investigar la explotación de las mujeres y los niños y las 7 . de esas tendencias que operan y se imponen con férrea necesidad. meras supervivencias. Pero si el lector alemán S'~ e!1cogiera farisaicamente de hombros ante la situación de los trabajadores industriaks e agrícolas ingleses. al igual que en los restantes países occidentales del continente europeo. resultantes de que siguen vegetando modos de producción vetustos. si a esas comisiones se les confirieran los mismos plenos poderes de que gozan en Inglaterra para investigar la verdad.3e refier(: la hist()ria!] En sí.plos. Nuestras propias condiciones nos llenarían de horror si nuestros gobiernos y parlamentos. imparciales e inflexibles como los inspectores fabriles ingleses. designaran periódicamente comisiones investigadoras de la situación económica. descorre el velo lo suficiente para que podamos. con su cohorte de relaciones sociales y políticas anacrónicaso No sólo padecemos a causa de los vivos. Aun así. Además de las miserias modernas. o si se consolára con la idea optimista de que en Alcmüni3 bs cosas distan :1ún de haberse deteriorado tanto. y para sí. Pero dejemos esto a un lado. Se trata de estas leyes mismas. en las fábrica~ propiaII. en su desarrollo. Le mort saisit le vil! [¡El muerto atrapa al vivo!] [2bis) Comparada con la inglesa. pues falta el contrapeso de las leyes fabriles. como sus autores de informes médicos acerca de la "Public Health" (salud pública). sino también de los muertos.!ente dichas. como en Inglaterra. por los antagonismos sociales que resultan de las leyes naturales de la producción capitalista. En todas las demás esferas ríos atormenta. Ha se traca aquí del mayor o menor grado alcanzado. si a tales efectos se pudiera encontrar hombres tan competentes. la estadística social de Alemania y de los demás países occidentales del continente europeo es paupérrima. nos agobia toda una serie de miserias heredadas.

portadores de determinadas relaciones e intereses de clase. En el dominio de la economía política. menos que ningún otro podría responsabilizar al individuo por relaciones de las cuales él sigue siendo socialmente una creatura por más que subjetivamente pueda elevarse sobre las mismas. la investigación científica libre no solamente enfrenta al mismo enemigo que en todos los demás campos.l~a . sacar a la luz la ley económica que rige el movimiento de la sociedad moderna-. entre otras cosas.ntes la remoción de todos los obstáculos le. ~1i punto de vista. tocó a rebato para la clase media europea. habrá de repercutir en el continente. Cllbriéndo!lüS ojos y o:dcs .-'ollilicioncs de vivie:1da y de a!imcntación. el contenido y los resultados de la legislación fabril inglesa. No pinto de color de rosa. Pero puede abreviar y mitigar los dolores del parto. Aunque una sociedad haya descubierto la ley natural que preside su propio movimiento -y el objetivo último de esta obra es. mezquinas y aborrecibles pasiones del corazón hu8 . en definitiva. con arreglo al cual concibo como proceso de historia natural el desarrollo de ia formación económico-social. Es por eso que en este tomo he asignado un lúgar tan relevante. Revestirá allí formas más brutales o más humanas. Así como la guerra norteamericana por la independencia. su propio y particularísimo interés exige de las clases hoy domina. la guerra civil norteamericana del siglo XIX hizo otro tanto con la clase obrera europea.?yis~cncid J de los monstruos. no puede saltearse fases naturales de desarrollo ni abolidas por decreto. No debemos cngafiarnos. Prescindiendo de motivos más elevados. Pero aquí sólo se trata de personas en la medida en que son la personificación de categorías económicas. pues. La naturaleza peculiar de su objeto convoca ~ la lid contra ella a las más violentas.podcl I11~g.~Jr:l. Dos palabras para evitar posibles equívocos. las figuras del capitalista y el terrateniente. Perseu se cubría con un ydmo de niebla para perseguir a los monstruos..~tamos el ydr!1o d-: niebla. en el siglo XVIII.. Al alcanzar cierto nivel.galmente fiscalizables que traban el desarrollo de la clase obrera. En Inglaterra ~l proceso de trastocamiento es tangible.. a la historia. conforme al grado de desarrollo alcanzado por la clase obrera misma. Una nación debe y puede aprender de las otras. por cierto. [q Nosotros nos cncasql. etc.

la del gran florentino: Segui il tuo corso. 25 de julio de 1867~ 9 . Francia. que en Alemania. con todo. la transformación de las relaciones existentes entre el capital y el trabajo es tan perceptible e inevitable como en Inglaterra. Hoy en dí(1 el propio JtcÍSlTIQes culpa lcvis [pecado venial] si se lo compara con la crítica a las reiaciones de . vicepresidente de los Estados Unidos de Norteamérica. será mi divisa. e lascia dir le gentil [7] [¡Sigue tu camino y deja que la gente hable!] ~ . en todos los estados civilizados del continente europeo. sino un organismo sujeto a cambios y constantemente en proceso de transformación. sin circunloquios. Son signos de la época. Revelan cómo hasta en las clases dominantes apunta el presentimiento de que la sociedad actual no es un inalterable cristal._- KARL MARX Londres. pasa al orden del día la transformación de las relaciones del capital y las de la propiedad de la tierra.inta y nueve artículos de fe que a un If"eilltainueveavo d~ sus iagresos. el tercero y final (libro cuarto). como siempre. Me remito. el señor Wade. Al mismo tiempo.propiedad tradicionalc:i. al libro [. [61 Bienvenidos todos los juicios fundados en una erítica científica. a la historia de la teoria.. No anuncian que ya mañana vayan a ocurrir milagros. El segundo tomo de esta obra versará en torno al proceso de circulación del capital (libro segundo) y a las configuraciones del proceso en su conjunto (libro tercero). a la que nunca he hecho concesiones. No se puede desconocer. en una palabra. antes perdonará el ataque a treinInglaterra. ~~. La Alta Iglesia de ¡Ij por ejemplo.[nano: las furias del interés privado. En cuanto a los prejuicios de la llamada opinión pública. Los representantes de la Ú)l"ona inglesa en el extranjero manifiestan aquí. que no se dejan encubrir ni por mantos de púrpura ni con negras sotanas. por ejemplo. ta y echo de sus tn.] publicado hace pocas semanas: Correspondence azul witlz Her A1ajesty's Míssions Abroad. declaraba en mítines públicos: tras lá aboiición de la esclavitud. que en es~e aspecto ha habido cierto progreso. Regarding Industrial QlIestions and Trade Uníons. allende el Océano Atlántico.

para empezar. puesto que en la primera edición. Dejo constancia. en la que nos remitíamos al estudio que del punto habíamos efectuado erf ia CUfW iúudón a la crí11 . Debo.~plLOGO A LA SEGUNDA EDICI6N . informar a los lectores de la primera edición sobre las modific-aciones introducidas en la segunda. Se ha modificado en gran parte el último apartado del capítulo 1. Me encontraba de visita ei1 su casa." Hemos revisado cuidadosamente el capítulo III. en la primera edición apenas indicado. entre la sustancia del valor y la determinación de la magnitud de éste por el tiempo de trabajo socialmente necesario. se ha destacado de manera expresa el nexo. una exposición suplementaria y más didáctica de la forma de valor. "El carácter fetichista de la mercancía. del mismo modo. y fue él quien me persuadió de que hacía falta. En lo referente al texto mismo. lo más importante es lo siguiente: Capítulo 1. En todos los casos. ctc. tal como ya lo exigía la exposición doble de la primera edición. de paso. 1 (La medida de los valores). 1: hemos efectuado con mayor rigor científico la derivación del valor mediante el análisis de las ecuaciones en las que se expresa todo valor de cambio. Se ha reelaborado íntegramente el capítulo 1. para la mayor parte de los lectores. en la primavera de 1867. las notas suplementarias están indicadas como notas de la segunda edición. que esa exposición doble me la había sugerido en Hanóver mi amigo el doctor Ludwig Kugelmann. cuando llegaron de Hamburgo las primeras galeras. Salta a la vista la mejor subdivisión de la obra. 3 (La forma de valor).

. pues. La rápida comprensión con que amplios círculos de la clase obrera alemana recibieron El capital es la mejor recompensa por mi trabajo. tratamos con llegligr_'llciaese apart<ldo. entre nosotros. expuso certeramente en un folleto [RI publicado durante la guerra franco-prusiana que la gran capacidad teórica que pasa por ser el patrimonio alemán. decruadas en el texto. No obstaní. Reelaboramos considerablemente el capítulo VII. en su clase obrera. de Inglaterra y Francia. Gustav von Gülich examinó ya las circunstancias históricas que obstruyeron. la expresión teórica de una realidad extranjera se transformó en colección de dogmas. y particularmente en los dos primeros tomos de la obra. el fabricante vienés señor Mayer. Se la importó. el suelo nutricio de la economía política. Berlín. por el contrario. En su Gesehichtliehe Darstellung des Handels. o también una supresión más cuidadosa de ocasionales inexactitudes. interpretados por ellos conforme al espíritu del mundo pequeñoburgués que los " En la 41!-edición de este epílogo. der Gewerbe usw. he llegado a la conclusión de que más de una parte del original alemán habría requerido una recJaboración radical aquí. allí una mayor corrección de estilo. y en especial el apartado 2. no se incluyeron 10s~lta1HU2rL~[Qs párrafos 12 . no la recibí hasta el otoño de 1871. pues la noticia de que se había agotado el libro y debía comenzarse a imprimir la segunda edición ya en enero de 1872. una ciencia extranjera.rico de la economía ¡'olítlea. los profesores alemanes de esa ciencia siguieron siendo discípulos. Un hombre que en lo económico representa el punto de vista burgués.e. a La econolJ)íapolítica ha seguido siendo en Alemania. en calidad de mercancía ya terminada. N(1 :~crb prO'. ai revisar la traducción franéesa que se es~á publicando en Pans. En sus manos. ha abandonado totalmente a las clases presuntamente cultas de Alemania y renace. Están dis}Jersas por todo el libro. ocupado en otros trabajos urgentes. además. y por tanto también el que se constituyera la sociedad burguesa moderna. el desarrollo del modo de producción capitalista.cchoso rderirse en detalle a l~l~modificaciones incidentales. Faltó el tiempo para ello. en momenios en que me hallaba. a plenudo puramente estilística s. 1859. hasta la hora actual. publicados en 1830. Faltaba.

En la medida en que es burguesa.no totalmentc leprimibie-. Su último gran representante. la antítesis entre los intereses de clase. esto es. se distingue Inglaterra por la vitalidad científica que se manifiesta 1 en en Véase mi obra Contribución a la crítica.:ra ~xtrafIo. en punto de partida de sus investigaciones. Y no bien -surgieron dichas relaciones. en la medida en que se considera el orden capitalista no como fase de desarrollo históricamente transitoria. Pero con ello la ciencia burguesa de la economía había alcanzado sus propios e infranqueables límites. sino. concibiendo ingenuamente esa antítesis como ley natural de la sociedad. Ricardo. 39. [9] un revoltijo de conocimientcs a cuyo purga- torio debe someterse el esperanzado a candidato a la buro- cracia alemana.. Pero la Sllerte sigue siendo esquiva a nuestros especialistas. "desesperanzado".. faltaban en la realidad alemana las modernas relaciones económicas. Se procuraba ocultar el sentimiento de impotencia científica . y en consecuencia mal interpretados. a la inversa. se enfrentó a aquélla ya en vida de Ricardo. 1 La época subsiguiente. conscientemente. la economía política sólo puede seguir siendo una ciencia mientras la lucha de clases se mantenga latente o se manifieste tan sólo episódicamente. p'. entre el salario y la ganancia. en la persona de Sismondi. Veamos el caso de Inglaterra.. y hoy en día ha llegado ya a su habitual floración de fraudes y estafas. La crítica. como figura absoluta y definitiva de la producción social.rodeaba. convierte por fin. ello ocurrió en circunstancias que ya no permitían su estudio sin prejuicios dentro de los confines del horizonte intelectual burgués. y en oposición a él. n 3~ y 4~ ediciones: 13 . entre la ganancia y la renta de la tierra. Su economía política clásica coincide con el período en que la lucha de clases no se había desarrollado. A partir de 1848 la producción capitalista se desarrolló rápidamente en Alemania. bajo el relumbrón de la sapiencia histórico-litpraria o mediante la mezcla de ingredientes extraños. la conciencia poco tranquilizadora de tener que oficiar de dómines en un territorio que en rcalidad les l. tomados en préstamo d~ las llamadas ciencias de cámara. Mientras pudieron cultivar desprejuiciadamente la economía política. 1820-1830.

concluyente. Fue el período tanto de la vulgarización y difusión dc la teoría ricardiana como de su lucha con la vieja escllcla. de si contravenía o no las ordenanzas policiales. La burguesía. por la querella entre el capital industrial y la propiedad aristocrática de la tierra. part~ la polémica está diseminada en artículos de revistas. De todos modos. económicamente. el período de efervescencia polémica que sobrevino en Francia tras la muerte del doctor Quesnay. sino de si al capital le resultaba útil o perjudicial. como lo demuestra el mero hecho de que el ciclo periódico de su vida moderna no es inaugurado sino por la crisis de 1825. Se celebraron brillantes torneos. la gran industria salía apenas de su infancia. escritos ocasionales y folletos. tanto en lo práctico como en lo teórico. acaudilladas por la burguesía. Con el año 1830 se inicia la crisis definitiva. la lucha de clases entre el capital y el trabajo quedaba relegada a un segundo plano: políticamente por la contienda que oponía el bando formado por los gobiernos y los señores feudalcs congregados en la Santa Alianza. Desde ese momento la lucha de clases. Los espadachines a sueldo sustituyeron a la investigación desinteresada.el dOmlI110 de la economía pohtica. como arma de ataque contra la economía burguesase explica por las circunstancias de la época. y que en Inglaterra irrumpió abiertamente con las leyes cerealeras. hasta los machacones opúsculos que l? Anti-CornLaw League. en Francia e Inglaterra. [10] encabezada por los fabricantes Cobden 14 . había conquistado el poder político. Las contribuciones efectuadas entonces son poco corlOcidas ea el contínente etiropeo. revistió formas cada vez más acentuadas y amenazadoras. Ya no se trataba de si este o aquel teorema era verdadero. pero sólo de la manera en que el ver anillo de San Martín recuerda la primavera. El carácter desprejuiciado dr esta polémica -aunque la teoría ricardiana sirve excepcionalmente. y la mala conciencia y las ruines intenciones de la apologética ocuparon el sitial de la investigación científica sin prejuicios. a las masas populares. cómodo o incómodo. también. pendencia que en Francia se ocultaba tras el antagonismo entre la propiedad parcelaria y la gran propiedad rural. ya que en grar. Las campanas tocaron a muerto por la economía burguesa científica. La literatura económica inglesa correspondiente a esa época recuerda. Por una parte. Por otra parte.

[11] tal como lo ha esclarecido magistralmente el gran sabio y crítico ruso Nikolái Chernishevski en su obra Lineamientos de la economía-politica. siguieron a John Stuart MilI en el intento de conciliar lo inconciliable.. El peculiar desarrollo histórico de la sociedad alemana. el modo de producción capitalista alc. a las que ya no era posible seguir desconociendo. la misma se había vuelto. En estas circunstancias. cerraba las puertas del país a todo desarrollo original de la economía "burguesa". también en Inglaterra. En Alemania. según MiLl.mzó su madurez después que su carácter antagónico se hubiera revelado tumultuosamente en Francia e Inglaterra a través de luchas históricas. y cuando el proletariado alemán tenía ya una conciencia teórica de clase mucho más arraigada que la burguesía del país. Por lo tanto. orgullosos de la dignidad profesoral de su ciencia. en general. los otros. aiidIlCé este último aguijón a b t:~onomía vulgar.l revclución continental de 1848-1849 á repercutió. En la 3~ Y 4~ ediciones: "1848". En la medida en que tal crítica representa. una vez más. sembró a todos los vientos. 15 . Quienes aspiraban aún a tener CIerta relevancia científica y se resistían a ser simples sofistas y sicofante s de las clases dominantes. práctica. ávida de lucro.se congregaron bajo la bandera' de Bastiat. al producirse la decadencia de ésta los alemanes siguieron siendo meros aprendices. [11]pero no a su crítica. De ahí ese insípido sincretismo cuyo representante más destacado es J ohn Stuart Mill.an aunque no un interés científico cuando menos un inter€s histórico po:. procuraron compaginar la economía política del capital con las reivindicacione3 del proletariado. presemab. imposible. pues. Tal como en la época clásica de la economía burguesa.. Unos -gente sagaz. reiteradores e imitadores. el representante más pedestre y por lo tanto más cabal de la apologética economía vulgar. Pero la l~gislación librecambista. su polémica contra la ari~tocracia terratenjente. a una a .y i3right. sus portavoces se escindic- ron en dos bandos. T rátase de una declaración de bancarrota por parte de la economía "burgues~". vendedores ambulantes y al pormenor de los mayoristas extranjeros. de sir Rabert Peel en adelante. L. apenas pareció que aquí llegaría a ser posible una ciencia burguesa de la economía política. pues.

En este aspecto el autor... . algo muy distinto de la cabeza.. En 1871 el señor ~ikolái Sieber. 10 que sorprende al europeo occidental es que el autor mantenga consecuentement~ un punto de vista teórico puro. dijo al informar sobre la primera edición alemana: el sistema expositivo "confiere un encanto (charm) peculiar aun a los más áridos problemas económicos".('. se distingue por ser accesible a todas las inteligencias. mi teoría del valor. P. 16 . Dietzgen en el Volksstaat [12J. a los que aun hoy deben la respuesta. para provecho y gozo de estos señores y de su público. hQstil por entero a mis opiniones. en su obra Teoriia tsénnosti i kapitala D. que. había presentado ya.2 En la primavera de 1872 apareció en San Petersburgo una excelente traducción rusa de El capital. tal como habían logl ado hacer c()n mis obras anterior~s.clase. por su extraor~ dinaria vivacidad. Cuando esa táctica ya no se ajustó ~ las demandas de la época. ya está. ni de lejos se parece a la mayor parte de los sabios alemanes. se pusieron a redactar. no puede representar sino a la clase cuya misiÓn histÓrica consisk en trastocar el modo de producciÓn capitalista y finalmente abolir la~ clases: el proletariado. Ricardo (La teoría de David Ricardo sobre el valor y el capital). profesor de economía política en la Universidad de Kíev.prácticamente agotada. Lo que se les rompe 2 a los lectores de la literatura que hoy en día producen los profe~ores nacional-liberales de Alemania es. pero encontraron en la prensa obrera --véanse por ejemplo los artículos de Josepl. empero.tal. quiero traer aqut a colación un juicio inglés y otro ruso. Nadie puede juzgar más severamente que yo las deficiencias literarias de El cap. Los tartajosos parlanchines de la economía vulgar alemana. por la claridad y. El S.paladines superiores. pese a la elevación científica del tema. En la lectura de esta meritoria obra. redactan sus libros en un lenguaje tan ininteligible y árido como para romper la cabeza al mortal común y corriente". con el pretexto de criticar mi libro. de 3. instrucciones "para tranquilizar la conciencia burguesa". . como desenvolvimiento necesario de la doctrina de SmithRicardo. No obstante.000 ejemplares. En un prir"~¡!". Viédomosti (un diario de San Petersburgo) observa en el número del 20 de abril de 1872: "La exposición. La edición. l('s rurtavc'ces ('l1~toSe ignaros de l~i burguesía ale:-l1a~"!aprocuI'aron aniquilar El capital por mediú dei silencio.. reprueban el estilo de mi obra y mi sistema expositivo. La Saturday Review. en sus lineamientos ft:ndamentales.. del dinero y del capital. salvo unas pocas partes excesivamente especializadas.

Pero en rigor es infinitamente más realista que todos sus predecesores en el campo de la crítica económica. Así. cuyos defectos y ventajas son comunes a los mejores economistas teóricos". en el que discuto la base materialista de mi método. esto es. de por mía parte. en un artículo dedicado exclusivamente al método de EL capital (número de mayo de 1872. encuentra que mi método de investigación es estrictamente realista. Dice así: "A primera vista. en el mal sentido de la palabra. como lo demuestran ya las apreciaciones. El método ~lplicado en El capital ha sido poco comprendido. sólo una cosa es importante: encontrar la ley de los fenómenos en cuya investigación se ocupa. 1859. Marx es el más idealista de los filósofos.'~amistes. qüe "enfoque metafísicamente la eC01!0111ia.. entre otras cosas :'Con esta obra. No puedo dar más cumplida respuesta al autor de ese artículo (15)que transcribir algunos extractos de su propia crítica. La revista de San Petersburgo Viéstñik levropi (EL Mensajero de Europa). por desgracia. dialéctico-alemán. b Rpvl!e Positiviste [1'1] Parí:. Los críticos literarios alemanes alborotan. y por la otra -jadlVíncse!que me limite estrictameilte al anMisis crítico de lo real. acerca del mismo. el método de Marx es el método deductivo de toda la escuela inglesa. i ! I f I i . Y no sólo le resulta importante la ley que los rige cuando han adquirido una forma acabada y se hallan en la interrelación que se observa en un período determinado. 427-436). pp. I ! t i J . me echa en cara.ás. En cuanto a la inculpación de metafísica. IV-VII). ! j . en vez de formular recetas de cocina (¿comtistas?) para el bodegón del porvenir. y si juzgamos por la forma externa de la exposición. . Luego de citar un pasaje de mi Prólogo a la Critica de La economía política (Berlín. que tal vez interesen. y precisamente en el sentido alemán. Extrait du Journal des Éco. contradictol ias entre sí. a no pocos de ios lectores para los cuales es inaccesible el original ruso. . Para él 17 .j . . pero el de exposición. juillet et aout 1872descubre que mi método es analítico y dice. adem. acusándome de sofistería hegueliana. el señor Marx se coloca al nivel de las mentes analíticas más emihentes". naturalmente. pp. (14JEl señor Maurice Block -"Les théoriciens du socialisme en Allemagne". prosigue el autor: "Para Marx. En modo alguno se lo puede llamar idealista". observa el profesor Sieber: "En lo que respecta a la teoría jropiamente dicha.

es que se investiguen ambos hechos con la mayor precisión posible y que éstos constituyan en realidad. En una palabra. La crítica habrá de reducirse a cotejar o confrontar un hecho no con la idea sino con otro hecho. Marx concibe el movimiento social como un proceso de historia natural.-~i~1:hInente lús ctectl. la lcy quc gobií. siendo por entero indiferente que los hombres 10 cre~n o no. conciencia e intenciones. por el contrario. no es la idea. la neccsidad de otrq orden en que aquél tiene que transformarse inevitablemQ'rJte. No hicn ha dcsl. en la medida de lo posible. Conforl~~~ a ~llo. el uno con re'specto al otro. Si el elemento consciente desempeña en la historia de la civilización un papel tan subalterno. Una vez que la vida ha hecho que caduque determinado período de desarrollo. lo que niega Marx. la sucesión y concatenación en que se presentan las etapas de desarrollo. se dirá. comprobar de. la 18 .taIi.es importante. menos que ninguna otra puede tener como base una forma o un resultado cualquiera de la conciencia. sino que. la necesidad d~ determinados órdene:~ de las relaciones sociales y.'rna SU traflsformación. diversas fases de desarrollo. pasando de un estadio a otro. circun:. cada período histórico tiene sus propias leyes. A tal efecto. sino únicamente el fenómeno externo lo que puede servirle de punto de partida. por el contrario. que sean o no conscientes de ello. precisamente. su desarrollo..}s éi través de los cuales S2 manitic~ta en la vida social. invcsti[!2. las leyes generales de la vida económica son unas. Es esto. siempre las mismas. mediante una rigurosa investigadón científica. basta plenamente que demuestre. comienza a ser regida por otras leyes. vale decir. la transición 'dl~ una a otra brma. ante todo. de un 0rdcn de intcrrelación él otro. sencillamente.manera inobjetable los hechos que le sirven de puntos de partida y de apoyo. Marx sólo se cm~jcfta en ~na cosa: en dem0strar. O sea. En su opinión. y sobre todo. le importa.. ni qué decir tiene que la crítica cuyo objeto es la civilización misma.. determinan su querer.-ubk¡ tc '~sa ley.. . siendo de todo punto indiferente que se las aplique al pasado o al presente. . al tiempo que la necesidad del orden actual.. regido por leyes que no sólo son independientes de la 'voluntad. que no se escudriñe con menor exactitud la serie de los órdenes. Pero. . la conciencia y la intención de los hombres. además. . Lo important~ para ella. Según él no existen tales leyes abstractas.

a la diversidad de las condiciones en que funcionan. tiene la obra de Marx. Marx niega. Si esto se logra y se llega a reflejar idealmente la vida de ese objeto." Al caracterizar lo que él llama mi verdadero método de una manera tan certera. Para Hegel el proceso del pensar. . desarrollo y muerte de un organismo social determinado y su remplazo por otro. a la diferenciación de sus diversos órganos. por el contrario. El valor científico de tal investigación radica en la elucidación de las leyes particulares que rigen el surgimiento. que cada etapa de desarrollo tiene su propia ley de la J>°bl~ción . La investigación debe apropiarse pormenorizadamente de su objeto.. a modo de ejemplo.::ntc como 105 organismos vegetales de los animaks .. apriorística. . al que convierte 19 . que la ley de la población sea la misma en todas las épocas y todos 103 !ugares. Y es éste el valor que. sino que es su antítesis directa. . etcétera. ¿qué hace el articulista sino describir el método dialéctico? Ciertamente.el modo de exposición debe distinguirse. Asegura. desde este punto de vista. el orden económico capitalista! no hace sino formular con rigor científico la meta que ~be proponerse toda investigación exacta de la vida econksmica. Al equipararla~ a las de la física y !éI--de la química. Tan sólo después de consumada esa labor... en lo formal.vida económica HaS ofrece un fenómeno análogo al que la historia d:: la evolución nos brinda en otros dominios. analizar sus distintas formas de desarrollo y rastrear su nexo interno. de la biología. . de hecho. puede exponerse adecuadamente el movimiento real. existencia. Mi método dialéctico no sólo difiere del de HegeL en cuanto a sus fundamentos. . Al fijarse como objetivo el de investigar y dilucidar. . . superior al primero. es posible que al observador le parezca estar ante una construcción. hJs antiguos ccor1Omistas desconoCÍan la llé1turaleza de las léyes económicas. y tan benévola en lo que atañe a mi empleo personal del mismo. Un análisis m¡Ís pr:Jfundo de los fenómenos demuestra que les organismos sociales se diferencian entre sí tan :-arlicalm. Es más: exactamente el mismo fenómeno está sometido a leyes por entero diferentes debido a la distinta estructura general de aquellos organismos.. ~on el diferente desarrollo de la: fuerza produCtiva se modifican las relaciones y las leyes que las rigen. . del modo de investigación.

en un sujeto autónom0. los irascibles. la mente humar. Pero pr~cis3mentc cuando trabajaba en la preparación del primer tomo de El capital. [111] dieron en tratar a Hegel como cí bueno de Moses Mendelssohn trataba a Spinoza en tiempos de Lessing: como a un "perro muerto". La mistificaciói1 que sufre la dialéctica en 'manos dE. . discípulo de aquel gran pensador. y por la universalidad de su escenario y la intensidad de sus efectos.Hegel. En su figura racional. y llegué incluso a coquetear aquí y allá. pues. lo ¡ocal no' es sino h' materia! traspul'~to y traduó. 20 . y por tanto sin perder de vista su lado perecedero. la dialéctica estuvo en boga en Alemania. en modo alguno obsta para que haya sido él quien. Esta crisis nuevamente se aproxima. lo real no es más que su mani.incluso. presuntuosos y mediocres epígonos que llevan hoy la voz cantante en la Alemania culta. por esencia. la inteligencia de su negación. crítica y revolucionaria. en tiempos en qt. hajo el 110mbre de idea. con el modo de expresión qu. durante las vicisitudes del ciclo periódico que recorre la industria moderna y en su punto culminante: la crisis general. Para mi. expuso de manera amplia y consciente las formas generales del movimiento de aquélla. es el dcm iurgo de lo real. Me declaré abiertamente.c toda'lÍa estaba de mona. para descubrir así el núcleo racional que se oculta bajo la envoltura mística. En él la dialéctica está puesta al revés. atiborrará de dialéctica hasta a los afortunados advenedizos del nuevo Sacro Imperio prusiano-germánico. Es necesario darla vuelta. porque parecía glorificar 10 existente. porque concibe toda forma desarrollada en el fluir de su movimiento. a la inversa. En su forma mistificada. El movimiento contradictorio de la sociedad capitalista se le revela al burgués práctico. 24 de enero de 1873..:ido er. de la manera más contundente. aunque aún se halle en sus prolegómenos. en el capítulo acerca de la teoría del valor.e !~ es pecu1i~r. al propio tiempo. es escándalo y abominación para la burguesía y sus portavoces doctrinarios-0'°rque en la intelección positiva de lo existente incluyé también. por vez primera. de su necesaria ruina.na. Hace casi treinta años sometí a crítica el aspecto rllistificador d~ la dialéctica hegueliz. porque nada la hace retroceder y es.::1. restaciÓn externa. KARL MARx --- Londres.

siempre impaciente por llegar a las conclusiones.--'''' -..PRÓLOGO Y EPíLOGO a A LA EDICIÓN FRANCESA Londres. y es de temer que elpúblico fran~és. . estimado ciudadano.- - " Traducidos del original francés. En esta forma la obra será más accesible a la clase obrera. Reciba usted. 21 . sin embargo.--. Nada puedo contra ese inconveniente.--. pero veamos el revcrso: el método de análisis empleado por mí. consideración que para mí prevalece sobre cualquier otra. las seguridades de mi devoto aprecio.alvo advertir y prevenir acerca de él a los lectores que buscan la verdad... hace que la lectura de los primeros capítulos resulte no poco ardua. :\1 ciudadano Maurice La Chatre.. y que hasta cl presente no había sido aplicado a las cuestiones económicas. KARL MARX --'. ávido de conocer la relación entre los principios generales y los problemas inmediatos que 10 apasionan. la medalla. ... Aplaudo su idea de publicar por entregas periódicas la traducción de Das Kapital. En la ciencia no hay caminos reales.----. y sólo tendrán esperanzas de acceder a sus cumbres luminosas aquellos que no teman fatigarse al escalar por senderos escarpados. Estimado ciudadano: 18 de marzo de 1872. se desaliente al ver que no puede pasar adelante de buenas a primeras. Es ése el lado bueno de.

Pero esa misma escrupulosidad me ha obligado a alterar la redacción. Reproduzco a continuación aquellos pasajes del epílogo a la segunda edición alemana dedicados al desarrollo de la economía política en Alemania y al método empleado en esta obra.AL LECTOR El seíior Joseph Roy se había comprometido a efectuar una traducción lo más exacta. 12-15. a KARL MARX Londres. fueron causa de discordancias estilísticas. Sean cuales fueren las imperfecciones literarias de la presente edición francesa. la misma posee un valor científico independiente del original y deben consultarla incluso los lectOres familiarizados con la lengua alemana. e incluso lo más literal que fuera posible. se efectuaron con despareja atención y.----. agregando apreciaciones críticas./""' '-- n . simplificando algunos análi~is. Habiendo emprendido ese trabajo de revisión. a fin de volverla más accesible al lector. etcétera. introducidos en el correr de los días porque el libro se publicó por entregas. Estos retoques. 22 .'. 28 de abril de 1875.---- Ver las pp. incluyendo materiales históricos o estadísticos suplementarios. . seguramente. 16-20 de la presente edición. ha cumplido escrupulosamente su tarea. completando otros. terminé por extenderlo también al cuerpo del texto original (la segunda edición alemana).

cuyo manuscrito dejó al morir. tomo.:!enta al lector en este lugar. De cómo he cumplido con la parte primera de ese deber . proyectaba reelaborar en gran parte el texto del primer tomo. Lachatre. y no incorporar más que las adiciones contenidas ya en la edición francesa (Karl Marx. corregido en algunas partes por el autor y provisto de referencias a la ediciOO francesa. murió el 14 de marzo de 1883. elucidar con más rigor diversos puntos teóricos. Sobre mí. 1873). (17] publicada en el ínterin. un ejemplar de ésta en el que había señalado con precisión los pGf:~j. en un principio. 10 indujeron a renunciar a aquel propósito. qu~ Estas modificaciones y agregados se limitan.he de rendir c. Marx. Le capital.ge debía utilizar. Sólo había que modificar lo estrictamente necesario. que he perdido con él al amigo de cuatro decenios. completar el material histórico y estadístico con datos recientes y actuales. recae ahora el deber de preparar tanto esta tercera edición como la del tomo segundo. Su precario estado de salud y la necesidad imperiosa de emprender la redacción definitiva del segundo. al amigo mejor y más constante y a quien debo más de lo que pueda expresarse con palabras. asimismo. añadir otros nuevos. con escasas 23 .g-~ . ' Entre los papeles dejados por Marx se encontró luego un ejemplar de la edición alemana. París.PRÓLOGO A LA TERCERA r EDICIÓN ALElVIANA 1 No le fue posible a Marx dejar l!~ta para la imprenta esta tercera edición. El formidable pensador ante cuya grandeza se inclinan hoy hasta sus propios adversarios.

y Arbeitnehmer [tomador de trabajo] b aquel cuyo trabajo se recibe a cambio de un salario. 24 . en el Curso de la exposición aparecían. al economista que quisiera llamar al capitalista "donneur de travail" [dador de trabajo] y al obrero "receveur de trav. w " "Patrón".---lTaUa. "Obrero".jO". por ende. En esta tercera edición.literalmente. peso y medida. así como en frecuentes indicaciones verbales.' f1tcs hebÍ:1n sido objeto de ulla rcelaboración más sustancial. Tampoco me tomé la libertad de reducir a sus equivalentes alemanes modernos las unidades inglesas de mone¿a.ail" [receptor de trabajo]. el propio Marx había revisado a fondo varios capítulos. Pero los franceses dldarían de loco. no se ha modificado una sola palabra de la que yo no sepa con certeza que el propio autor la habría cambiado. ¿ti pruyecto origin(1l.. literalmente. tuve que conkntaime con traducir10s ajustándome 10 más posible al texto original. por tal motivo. a la sección debía proceder yo en ingleses y demás anglicismos. por ejemplo. "empleado". En Intiest" ca~o el texto publicado se ajusraba. más que en otro>:. más '/igoroso y homogénco. También en francés se usa la palabra "travail". pero también menos esmerado.1:1 supresión de términos técnicos de trabajo".tulada "Ei proceso de acumulación del capitai". en la vida corriente. aquí y allá. Marx habría reclaborado más los agregados y complementos y sustituido. se denomina Arbeitgeber [dador de trabajo] a. l. en el sentido de "ocupación". la persona que. ei pulido francés por su conciso alemán. contra pago en dinero. Cuando salió a luz la primera edición. a la :Jltima pak del libro. Sin duda. ". En 10 que toca al estIlo. No podía ocurrírseme siquiera introducir en El capital la difundida jerga en que suelen expresarse los economistas alemanes.. dándome con ello. r-I 1. "tomador . hace que otro le dé trabajo. ese galimatías según el cual. y con tazón.. mientras que las secciones preccd. ciertas laguna" puesto que determinados puntos importantes estaban <J:penas bosquejados. El estilo era. el texto estaba sal pie aJo de anglicismos y en ciertos pasajes era oscuro.~.dvT--d-¡. la pauta de hasta dónde l'xcepciones.

hasta el presente. tenga vigencia absoluta o relativa. las condiciones referidas no han variado en el mercado mundial: precisamente en las industrias decisivas -las del hierro y el algodónimperan aun hoy de manera casi exclusiva los pesos y medidas ingleses. poco comprendido. Estas citas. los progresos más importantes de la teoría económica. Lo único que importa en estos casos es que la idca económica de que se trata tenga relevancia para la historia de la ciencia. Y esta razón sigue siendo aun hoy la de más peso. Se comprenderá. Aquí la sola finalidad de la cita es dejar constancia de dónde. los pesos y medidas ingleses. Pero que se lo cite no significa en modo alguno que ese pcnsamiento. quien lo habb inventado a fines del decenio de JX30). constituyen simplemente un comentario vivo del texto tomado de la historia de la ciencia económica. casi exclusivamente. por fecha y autor. por ejemplo las tomadas de los libros azules ingleses. y dejan establecido. de las condiciones imperantes en la industria inglesa. No ocurre lo mismo cuando se transcriben opiniones teóricas de otros economistas. desempeñan obviamente la función de simples referencias testimoniales. (18]En las ciencias naturales prevalecía el sistema métrico decimal. [19] Una última palabra. estas últimas unidades de medida eran de rigor en una obra que se veía obligada a tomar sus datos fácticos. para concluir.ákros. y por añadidura do~ clases de marcos (el Rt'ichsmark sólo circulaba por entonces en la cabeza de ScC'tbe~r. sólo han descollado por su ignorancia ten~:t~~~i8 sa. Tratándose de datos y descripciones fácticos. que sea la expresión teórica más o menos adecuada de la situación económica de su época. otras dos de florines y como mínimo tres clases de í. cuándo y por quién fue enunciado claramente. las citas. prácticamente. y tanto más por cuanto. por vez primera. pues. propia casi de advenedizos. un pensamiento económico surgido en el curso del desarrollo histórico. en que Marx hacía sus citas. entre ellos uno cuya unidad era cl "nuevo dos tcrcios". desde el punto de vista del autor. en torno al modo. ahora. . ¡-25 . Era esto muy necesario en una ciencia cuyos historiadores.Akmania había tantos tipos de pesos y medidas como días en el año. en el mercado mundial. En talcs circunstancias. o que su interés sea ya puramente histórico.

FRIEDRICH ENGELS Londres. pudrLi aparecer en el cUr~o Jcl año 1884. 7 de noviembre de ] 883. sólo muy excepcionalmente se vio en el caso de citar a economistas alemanes. 26 . puf qué Marx.asimismo. en consonancia con el epílogo a la segunda edición. El segundo tom~" espero.

Por el contrario. dispuesto a ejecutar una parte del trabajo. que las ocupaciones profesionales del señor Moore le impedían concluir la traducción con la prontitud que todos deseábamos. Poco después de la muerte del autor. acaecida en 1883. combatidas y defendidas.a se ha retrasado tanto.PRÓLOGO A LA EDICIÓN INGLESA a El hecho de que se publique una versión inglesa de Das Kapital no requiere justificación alguna. Fue entonces cuando el señor Samuel Moore. 27 -" "~ ~-- . poco a poco. al mismo tiempo la señora Aveling. bien podría esperarse que explicáramos por qué esta edición ingle:. Se convino que yo habría de compulsar el manuscrito con el original y sugerir las modificaciones que entendiera aconsejables. si se observa que desde hace algunos años las teorías sostenidas en este libro son incesantemente citadas.' Traducido del original inglés. aceptamos de buena gana el ofrecimiento formulado por el doctor Aveling. Cuando advertímos. se ofreció para verificar las citas y restaurar el texto orin . hija menor de Marx. durant~ muchos años amigo de Marx y del autor de estas líneas y persona que conocía a fondo el libro -tal vez más que ninguna otra-. se hizo evidente que una edición inglesa de la obra se había vuelto realmente imprescindible. aceptó efectuar la traducción que a los albaceas literarios de Marx urgía poner en manos del público. explicadas y tergiversadas en la prensa y en la literatura de actualidad. tanto en Inglaterra como en los Estados Unidos.

Lachatre. del señor Joseph Roy. entera- mente revisada por el autor. pues. 2) la s(. pero qüe se dejó a un lado principalmente por falta de traductor idóneo y apropiado. en i 883. apartado 4 ("Circunstancias que". pero como dicho manuscrito es anterior en muchos años a las instrucciones finales para la tercera edición.['inal d(~ los muchos pasajes tomados por Marx de autores y libros azules ingleses. El doctci Aveling tradujo las siguientes partes de la obra: 1) los capítulos x ("La jornada laboral").1 Las modificaciones así efectuadas con respecto al texto de la segunda edición~ coinciden en general con las enmiendas incluidas por Marx en una serie de instrucciones manuscritas para una versión inglesa que. Le capital. El señor Moore vertió el resto de la obra. y XI ("Tasa y masa del plusvalor"). en la mayor parte de los pasajes difíciles hemos recurrido al texto francés como indicio respecto a L' 1 Karl Marx.edición alemana. que abarca los capítulos XIX a XXII). De igual modo. hasta el final del libro. sobre todo en su parte final. que hemos tomado en todo como base de nuestro trabajo. con el auxilio de los apuntes dejados por el autor. 28 . etc. inclusive la última parte del capítulo XXIV. Esta tarca se nevó a cabo con todo éxito. París. salvo contadas incvitabks excepciones. Esta versión. La tercera. especialmente cuando nos ayudaba a superar dificultades. Si bien. se proyectaba en Estados Unidos. cada uno de los traductores sólo es responsable de su aporte personal al trabajo. yo asumo una responsabilidad global por el conjunto de la obra. Nueva Jersey.). presenta considerables modificaciones Y adiciones con respecto al texto de la segunda edición alemana. sólo me juzgué facultado para hacer uso de él en raras ocasiones. y traducidos por él al alemán. que reside en Hoboken. fue preparada por mí.cción sexta ("El salario". hace diez años. el capítulo xxv y toda la sección octava (ca[20J pítulos XXVIa XXXIII). 4) los dos prólogos del autor. en los cuales se indicaban los pasajes de la segunda edición que debían sustituirse por determinados fragmentos del texto francés publicado en 1873. 3) desde d capítulo XXIV. Se especificaban allí otras inserciones que debían realizarse tomando como base la edición francesa. Puso el manuscrito a nuestra disposición nuestro viejo amigo el señor Friedrich Adolf Sorge. trad.

De esta suerte. habrá de emplear términos 29 . allí donde era inevitable dejar fuera de la traducción algo dd cabal sentido del original. Subsiste. empero. fragmentos de esa parte impaga del producto que el obrero ha de proporcionar a su. una difi. incluso la economía política clásica. con lo cual se borra la distinción entre dos grandes períodos. Toda nueva concepción de una ciencia lleva en sí una revolución en los términos técnicos de aquélla. aunque no a su poseedor último y exclusivo). Esto nos lo demuestra inmejorablemente la química. nunca examinó en su conjunto. engloba indiscrlminadamente bajo el término de manufactura a toda industria -que no sea agraria o artesanal-. de la historia económica: el período de la manufactura propiamente dicha. Pero ~sto era inevitable.lo qne e! propio autor estaba dispuesto a sacrificar. cuya terminología íntegra se modifica radicalmente cada veinte años. poco más o menos. sillo también en la economía política al uso. De manera similar.vida comercial e industrial y operar con ellos. pasando de tal modo totalmente por alto que se enclaustraba así en el estrecho ámbito de las ideas expresadas por esas palabras. como un todo. que se basa en la maquinaria. esa parte impaga del producto (llamada plusproducto por Marx). y en la que apenas puede citarse una sola combinación orgánica que no haya recibido sucesivamente toda una serie de nombres diferentes. Pero Se cae de su peso que una teoría según la cual la moderna producción capitalista es una mera fase transitoria en la historia económica de la humanidad. nunca fue más allá de las ideas usuales acerca de la ganancia y la renta. patrón (al primer apropiador de esa parte no retribuida. y el período de la industria moderna. La economía política~ en general. se ha dado por satisfecha con adueñarse -sin modificarlosde los términos usuales en la . fundada en la división del trabajo manual. y de ahí que jamás pudiera comprender claramente el origen y naturaleza de tal plusproducto ni tampoco las leyes que r~gulan la posterior distribución de su valor. aunque perfectamente consciente de que tanto la ganancia como la renta sólo son subdivisiones. esencialmente diferentes.:ultad que no pudimos ahorrarlc al lector: el empleo de ciertos términos en un sentido que no s6io difiere del que se 1e~ da en la vida corriente.

Nadie que conozca bien el gran movimiento de la clase obrera negará que las conclusiones a que llega esa obra se convierten. el cual no se propaga menos entre las filas de la gente "culta" que en las de la clase obrera. en Estados Unidos e induso en Italia y España. El segundo tomo. editado por mí en alemán. 30 . las condiciones de producción e intercambio sociales que predominaban en determinada época. de día en día y cada vez más. más o menos adecuadamente. la ciencia. En la maYGr parte L1eíos casos. Cuando vea la luz la edición original del tercer tomo en alemán. en Holanda y Bélgica. según se acostumbra como prueba l10cumcntal de las tesis expuestas en el texto: Pero en muchas ocasior. en los principios fundamentales de ese movimiento. ni que en todas partes la clase obrera reconoce más y más en dichas conclusiones la expresión más adecuada de su situación y sus aspiraciones. sino también en Francia. \~n escritores que consideran impL'recedéra y dcfinitivaesa forma de producción. proveen al texto-de un comentario vivo tomado de la historia de. un todo en sí mismo y se lo ha considerado durante veinte años como obra autónoma. Tal v(~l. Pero este primer lOmo constituye. y también en Inglaterra. en 1885. y esto completamente al margen de que Marx admita esa tesis o bien la considere de validez general. aqu¿lbs sirven. que no podrá publicarse antes de fines de 1887. las teorías de Marx ejercen un influjo poderoso sobre el movimiento socialista. '"la Biblia de la clase obrera". en considerable medida.es se trapscriben pasajes de diversos economistas para indicar cuándo. por consiguiente. no sólo en Alemania y Suiza. en este momento preciso. Estas citas.no esté de más decir dos palabras acerca del 1l1(~l()uo apiicado por vl aulpr ~q his citas. dónde y por quién fue enunciada claramente. habrá tiempo de pensar en preparar una versión inglesa de ambos volúmenes. Ocurre ello en los casos en que la tesis citada tiene relevancia por expresar. Suele llamarse a Das Kapital. Nuestra traducción comprende tan sólo el primer tomo de la obra. en el continente. determinada proposición. la primera vez.dikrentcs dé los habltuak~. es decididamente incompleto sin el tercero.

sino también en los mercados neutrales y hasta de este lado del Canal. 31 . Mientras que la fuerza productiva crece en progresión geométrica. Fl librecambio ha agotado ya sus "arbitrios. pero sólo para sumirnos en la cenagosa desesperanza de una depresión permanente.ento de año en año. y al que ese estudio lo indujo a la conclusión de que.: impondrá. perdiendo la paciencia. se suscitó un acalorado debate sobre el problema del librecambio. La marcha del sistem<\ industrial de Inglaterra. pero mientras que el número de éstos va en aum. la ::!e investigar a fondo la situaciÓn económica de Inglaterr~. Es verdad que el ciclo decenal de estancamiento. de la historia y situación económicas de Inglaterra. sin duda.!-'erLJ':SlU !lU ':S LOÚO. sobreproducción y crisís que se repitió constantemente de 1825 a 1867 parece haber concluido.KapIÚart1. la expansión de los mercados avanza. Por sólo un voto d~ diferencia se rechazó la propuesta. la votación fue de 21 a favor y 22 en contra (Evening Standard. conforme a una progresión aritmética. tiende a paralizarse. El anhelado período de prosperidad no termina de llegar. en rápido desarrollo. Se presentó una moción según la cual. en el mejor de los casos. y casi es posible calcular el momento en que los desocupados. efectuado durante toda una vida. cada nuevo invierno replantea la gran cuestión: "¿Qué hacer con los desocupados?". como necesidad nacional inevitable. tomarán su destino en sus propias manos. crónica.:ntc se aproxima el Instante en que s.2 La industria extranjera. 19 de noviembre de l gS6). por todas partes mira con gesto de desafío a la producción inglesa. y no sólo en las zonas protegidas por aranceles aduaneros. Inglaterra es el único país en el que la inevi2 En la asamblea trimestral que la Cámara de Comercio de Manchester celebró esta tarde. no hay nadie que responda a la pregunta. como "se ha esperado en vano. éstos se desvanecen en el aire. esta cámara entiende que ha llegado la hora de reconsiderar esa posición". Entretanto. la voz de un hombre cuya teoría íntegra es el resultado del estudio. impo~ihk sin una Lxpun~:iÓnco~stantc y rápIda de la pmducció¡j y por ende de los mercac~os. cuando menos en Europa. que otras naciones sigan el ejemplo librecambista dado por Inglaterra. prosperidad. En tales momentos tendrá que escucharse. hasta Manchester pone en duda a ese su añejo evangelio económico. durante cuarenta años. cada vez que nos parece vislumbrar sus signos precursores.

sin una "rebelión a favor de la esclavitud". que consideraba muy improbable que las clases dominantes jnglc~a:.i llevarse a cabo enteramente por medio~. FRIEJ1RICH ENGELS 5 de noviembre de 1886. 1''') a esa ¡cvolución pacífica y legal. No se olvidaba de añadir. pacíficos y legales.rahle revoluciÓn social podr. CiL'rÜ¡mcnte. 32 . se s\Jn1rticran.

algunas notas explicativas. E.1 ed. son de índole puramente técnica. 591-593 (3<." e La edición inglesa.1 ed. pp. tanto la forma. 547-551 (3<. estos pasajes se siempre con las iniciales "F. de escasa importancia. del ed. 648). pp. pp.p. pp. p. Introduje. pp. 4<. La hija numeración de las páginas correspondientes edición será indicada en el volumen 3.. esas notas adicionales van entre corchetes y acompañadas de mis iniciales o de la referencia "N." Y van entre llaves { }. En su totalidad. Las demás modificaciones.. he insertado en el texto alemán algunas nuevas adiciones tomadas de aquélla.] EDICIÓN La cuarta edición me ha obligado a fijar definitivamente.1 ed. 600).1 ed. 644) Y en la nota 79 de la p. Se encuentran en la p.a De igual manera. CUARTA -(ALEMANA. páginas 509-515. a continuación.del texto como la de las notas.. además. p. 458-460 (3'. Tras una nueva compulsa de la edición francesa y de las anotaciones manuscritas de Marx.. aparecida en el ínterin. del ed. 80 (3<.. La en esta e Véase nota a.. 33 distinguen . de cómo he respondido a esa exigencia.1ed. hizo necesaria una revisión completa de las numerosas citas. p.PR()LOGO A LA. y ajustándome al precedente de las ediciones francesa e inglesa..en lo posible.1 OO. principalmente cuando el cambio de las circunstancias históricas así parecía aconsejarlo.". 461-467 b). 88). 509-510). 596 (3<. en vez de "N.. Daré breve cuenta. b . En esta edición. incorporé al texto la extensa nota acerca de los mineros (3<.1 ed.

Todas las demás. de poca importancia.: Marx. de suerte q'Ul' cn las citas de fuente inglesa. Y una serie de inexactitudes y negligencias por el estilo. cuando aún no entendía inglés y leía a los economistas ingleses en versiones francesas. por ejemplo.de111~:r~ el propic texto origina! jp. Corno este caso siguió ventilándose incluso después de [:!:{] la muerte de Marx. conservan o robustecen su valor demostrativo. Comillas traspuestas y cortes mal indicados. 1'v1ecorrespondi() sino pues. \~ Cilco. Aquí v allá. Hay una sola cita que no ha sido dable ubicar. mientras que ahora hubo que emplear el texto inglés.. en la forma exacta actual. Pero aquí me veo obligado a volver sobre una VIeja historia.:. algún término no muy felizment~' escogido. 563.¡tré no pocas inexactitudes de menor cuantía. entre otros. rencias a páginas mal indicadas. p. Pasajes citados de los viejos cuadernos que Mllrx había utilizado en París en 1843-1845. Rci'c'.IIll. cosa inevitable al tomar de cuadernos de apuntes infinidad de citas. nota 47) a [:'!21. Se aseveraba allí. ocurría esto.lés. motivan'do -pues la doble traducción una ligera mudanza de los matices. en los casos de Steuart y Ure. consultar ese texto al pn:par~r L cuarta ediciÓn.leaI10r.. 34 . que son con mucho !as qUr rredominan."110r dI. que la cita tomada. l:. apareció el 7 de marzo de 1872 un artículo anónimo: "Cómo cita Karl Marx".. la de Richard Jones (44 ed. no sc hrinda a1!~ un~~ t etraducciÓn dd . con exuberante despliegue de indignación moral y de expresiones poco académicas. - Sólo ha llegado a mi conocimiento un caso en que se pusiera en duda la fidelidad de una cita hecha por Marx. órgano de la Liga Alemana de Fabricantes. se ll)Jl)O L1 lrabaJo ue COkjar . lon los originales to~Ios bs pasajes CItados. en la traducción. es probable que Marx se equivocara al consignar el título del libro. en parte por errorcs cometidos al copiar de los cUadernos y en parte por la acumulación dc erratas a lo largo de tres ediciones. En la Concordia berlinesa. no cabría que aquí lo pasara por alto. del a Véase la nota 47 de la sección séptima. Pero quien confronte la cuarta edición con las precedentes se convencerá de que todo ese laborioso proceso de corrección no ha modificado en el libro absolutamente nada que valga la pena referir.

1 think. pero que es así.] Gladstone.eG. en ninguna parte del discurso de Gladstone. 61'/ ~n la 4~. en el punto 5. Como ya na-. según el cual Gladstone había dicho: "That is the state of the case as regards the wealth of this cou!ltry. la L'rlbriagador aumento de riqueza y poder. "Dicha frase no se encuentra. pues.recordaba de qué reseña periodística había tomado la cita. respondió en el V olksstaat del 1 de junio al anónimo objetor. empero. por mi parte. que contemplaría casi con aprensión y pena ese embriagador aumento de riqueza y poder si creyera que se restringe a las clases acomodadas. Esto en absoluto tiene en cuenta la situación de la población trabajadora. dice aquí que lamentaría que eso fuese así. De la frase: "Ese. se restringe L'ntcramente ~ las clases posecdora~". The augmentation 1 have described and which is founded.1ed. if it were my belief that it was confined to classes who are in easy circumstances. pp. J. wealth and power. a). añade Marx: u o sea.discurso con que Gladstone presenté el presupuesto el !(1 de abril de 1863 (la cual figura en' la alocución inau~ur~llde la Asociación Internacional de Trabajadores y se 1. upon accurate returns. creo. t. a quien se le envió en el mes de mayo ese núQ mero de la Concordia. 670-671 . en dos textos ingleses. del capítulo XXIII. 35 ." (Y en negrita:) ". Debo decir.'11 3. en informes fidedignos. . citando luego la reseña del Times. se limitó primero a reproducirla conforme a la redacción idéntica brindada .a) había sidó falsificada. no aparecerían ni rastros en las actas taquigráficas reproducidas por el (oficioso) Hansard. This takes no cognizance at a11of the condition of the labouring population.. p. formal y materialmente!" Marx.es un aumento que se restringe enteramente a las clases poseedoras. [Tal es el estado de cosas en lo tocante a la riqueza de este país. 1 must say for one. El aumento que he descrito -fundándome. Y en lo tocante al oficioso Hansard. i8 an augmentation entirely confined to classes of property". Ese embriagador aumento de poder y riqueza se restringe enteramente a las clases poseedoras.Marx ha fraguado e interpolado la frase. En el mismo se afirma precisamente lo contrario..citcra en El capital. . 1 should look almost with apprehension and with pain upon this intoxicating augmentation of.

endacidad". ¡Como si esa opinión suya. Según ambas dice Gladstane que contemplaría con aprensión. toda clase de edificantes dicterios -"mala fides" [mala fe]. que a nadie le va ni le viene. como acabamos de demostrar. ¡a cuyos efectos el buen hombre encubre con esmero que al lado de ese presunto "lo cantrario". cansta precisamerite."En su versión mañosamente aderezada a pasteriori. reproduciendo también las reseñas que del consabido pasaje habían publicado el Morning Star y el Morning Advertiser del 17 de abril de 1863.. Al pasa. El anónimo impugnador se encoleriza cada vez más. pues. el señor Gladstone se las ingenió para escamotear un pasaje harto comprometedor en labios de un ministro inglés del tesoro. cree necesario llevar la polémica a otro terreno.-. "una cita falsificada de arriba abajo". "esta patraña". Se trata. demanera expresa. ese embriagador aumento de riqueza y poder si creyera qüe se restringe a las clases realmente acomodadas (classes in easy circumstances). "mención falaz".edoras de propiedad (enti¡-ely confined to 36 . Pero que e~e aumento se restringe a las clases posl. el anónimo crítico e~ha de ver que se ha metido en un atolladero y que sólo puede salvarla un nuevo subterfugio. "fullerías". etc.. y en mQda alguno de [24] un inventa de Lasker. En su réplica -Concordia del 4 de juliO-:-. da a entender de manera vergonzante que es "usanza" citar los discursos parlamentarios confarme a la versión taquigráfica. "desfachatada mendacidad". y por eso promete "analizar en un segundo artículo el significado que nasotros" (el anónimo no "embustera") "atribuimos a las palabras de Gladstone". henchido de "desfachatad-a m. de una castumbre parlamentaria tradicional en Inglaterra. por lo demás. etc. el pequeño. "sencillamente infame". pero también que la reseña del Times (en la que figura la frase "fraguada e interpelada") y la de Hansard (en la que no figura) "concuerdan materialmente en todo". tuviese algo que ver con el asunto! Ese segundo artículo se publicó en la Concordia: del 11 de julio. "aquella cita embustera". contra Bebe}". el 7 de agosto. poniendo a un lado las fuentes de segunda mana. y asimismo que la reseña del Times incluye "tado la contrario de lo que dice aquel famosa pasaje de la alocución inaugural". Marx replicó una vez más en el V olksstaat. que mecha en su artículo. "aquel famosa pasaje"! Pese a todo.

. a fin de escamotear un püsaje harto comprometedor para un ministro iJ1glés del tesoro. al parecer. Éste. para decido con palabras de Marx.faltaba en la reseña de Hansard corregida según la _conocida "usanza". . de afirmar que el señor Gladstone antes de que apareciera en Hansard había aderezado astutamente la reseña de su discurso publicada por el Times el 17 de abril de 1863. textualmente coincidentes y aparecidas a la mañana siguiente.fe que. . revelar la mala. sino también sobre el anónimo articulista de la Concordia. dice el hombrecito del Trinity College. pero a despecho de todas las pesquisas. también se dio por satisfecho. el asunto parecía estar muerto y enterrado. "Lo que resulta extrañísimo". una o dos veces. De modo que también estas reseñas incluyen. desde aquel entonces personas que tenían relación con la Universidad de Cambridge nos comunicaron. o por lo menos nadie envió a Marx nuevos números de la Concordia. Finalmente. dictó la -cita~-del discurso' de Gladstone hecha en la alocución" (inaugural). evidentemente. apareció en el Times una carta fechada en el Trinity. ahora en la de Estrasburgo) . tuvo la temeridad. "El señor Karl Marx. "la había escamoteado a posteriori". fue absolutamente imposible averiguar algo más concreto. Ahora bien. en los espasmos agónicos (deadly shifts) a que lo dejaron rapidísimamente reducido los magistralmente llevados ataques de Brentano. que la frase -corroborada como auténtica por tres reseñas periodísticas independientes entre sí. . aclaró que no disponía de tiempo para seguir debatiendo con su anónimo antagonista. que.. la frase presuntamente "fraguada e interpolada". de manera textual. misteriosos' rumores sobre una' indescriptible fechoría literaria que Marx habría cometido en El capital.classes possessed of property). ese hombrecito que cultiva el cooperativismo más apacible [25] ilustró por fin nos no sólo con respecto a las hablillas de Cambridge. Marx volvió a demostrar. o sea que Gladstone. comparando los textos del Times y de Hansard. En eso estábamos cuando el 29 de noviembre de 1883. ocho meses después de la muerte de Marx. "es que estuviera reservado al Professor. Cuando 37 . Con ello. Brentano (en ese entonces en la Universidad de Breslau. aprovechando una oportunidad traída de los pelos. intentó defender la cita. en la cual. College de Cambridge y suscrita PQr un tal Sedley Taylor.

denota lo que el señor Gladstone había querido decir (T o-day. lanza los últimos estertores! Pero toda esta narración épica. Lo más cómico del caso es que nuestro hombrecito de Cambridge se obstina en no basarse para sus citas en Hansard. en febrero de 1884. en un sentido gladstoniano-liberal-. volviendo a llevar el debate al único punto que lo había motivado: ¿Marx había. y así blandía su acero. maÚosamcnk desgajada de! cont~xto.Brentano. marzo de 1884). propia de un Ariosto. este San Jorge de la Liga Alemana de Fabricantes. reducido "rapidísimamente a espasmos agónicos". en la fantasía cooperativista-productiva de Cambridge. y San Jorge y su escudero de Cambridge conocían con toda exactitud el porqué. Que la reseña del Times "contiene en realidad una contra4 dicción verbal". pretextando carencias de tiempo!" ¡Conque era ésa la madre del borrego! ¡Y qu¿ gloriosamente se refleja. mediante una pormenorizada compulsa de textos. o no. en "magistralmente llevados ataques". sólo sirve para disimular los -subterfugios de nuestro San Jorge. La polémica entera cambiaba de terreno. aunque según el anónimo Brentano tal es la "usanza". "fraguado e interpolado" aquella frase? A ello respondió el señor Sed ley Taylor: "La cuestión de si cierta frase figura o no en el discurso del señor Gladstone" sería. ¡Por supuesto. pero. Admite luego. pero. a sus pies. ya que en Hansard falta la frase fatídica! 38 . . demostró que las reseñas del Times y dp. dían en cuünto a exc1uir de m.de "fraguar e interpolar". de "falsificación". "de importancia muy secundaria" en la controversia entre Marx y Brentano. Aquí ya no se habla . la campaña anónima del señor Brentano [21\) en la Concordia! ¡Así se erguía. Eleanor Marx la publicó en la revista mensual T o-day. en su opinión. había colgado a las palabras de Gladstone. que el susodicho Brentano había calificado de "inevitablemente defectuosa".aocra absoluta el sentido que la cita. ¡Marx se batió en retirada. sino de "cita mañosamente desgajada del contexto" (craftily isolated quotation). que el resto del texto. interpretado correctamente -es decir. mientras el infernal dragón Marx.Hansard coinci. Como el Times rehusara acoger su réplica. . sino en la reseña del Times. "comparada con la cuestión de si la consabida cita se efectuó con el propósito de comunicar o tergiversar el sentido de las palabras' de Gladstone".

en la réplica de Eleanor Marx. está concebida en estos términos: "Por el contrario. ENGELS Londres. F. . no sólo "ip.a se refiere a las "continuas y clamorosas contradicciones en los 'discursos con que Gladstone presentara los presupuestos de 1863 y 1864"! Sólo que Marx no incurre en la audacia de disolver esas contradicciones. y en lo tocante a la "contradicción" en el discurso de Gladstone. pero. La recapitulación final. la cual indudablemente fue pronunciada. 618 (3~ ed. según el cual Marx había "fraguado e interpolado" una frase. quedaba claro qne no se atrevió a sostener ni por un momento la acusación de su amigo Brentano. sí. 39 . Pero sucede que esta misma frase aparece citada en la página S de la alocución inaugural. ~-- " Nota 105 de la sección séptima. .A Eleanor Marx. en una atmósfera de complacencia liberal. sino suprimido una frase importante... como el señor Brentano a la infalibilidad papal de Hansard.' y el resultado de toda esta trenza profesoral" urdida a lo largo de. se escabulló de la versión de Hansard". 'p. de una manera u otra. Por el contrario. Rescata del olvido y restaura. fue el de que nadie osara ya poner en duda la escrupulosidad literaria de Marx. O bien d señor Taylor había leído la controversia de 1872. Con esto. O no la había leído. poco le costó pulverizar esa argumentación. también el señor Sedley Taylor consideró que había recibido lo suyo. en el mismo número de To-day. a lo Sedley Taylor. nota ¡OS. pocas líneas más arriba de la presuntamente "fraguada e interpolada".' 25 de junio de 1890. De todos modos. y entonces estaba obligado a callarse la boca. el texto primitivo de cierta frase de un discurso gladstoniano.terpolando". 672). Marx no ha suprimido nada digno de mención ni fraguado o interpolado lo más mínimo. sino también "suprimiendo". dos decenios y en dos grandes naciones. y que desde ese entonces el señor Sedley Taylor tuviera que otorgar tan poca confianza a los partes de batalla literarios del señor Brentano. ahora Marx no habría fraguado e interpolado nada. en cuyo caso se dedicaba ahora a "fraguar". p. ¡acaso no es precisamente MaI:x quien en El capital.

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