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Los diez mandamientos tratan con la relación entre Dios y el pueblo y las relaciones interpersonales.

En ellos Dios
establece las bases para la adoración, la conducta del individuo en todas las áreas de su vida, y la justicia.

La historia de los acontecimientos de ese día en el Monte Sinaí empieza en Éxodo 19. Los Diez Mandamientos se
encuentran en Éxodo 20 y los capítulos 21 al 23 proveen más detalles, junto con otras leyes, sobre los requisitos de
Dios para Israel.

Los Diez Mandamientos son:


1. Amarás a Dios sobre todas las cosas (Éxodo 20:2-3)
"Yo soy el Señor tu Dios. Yo te saqué de Egipto, del país donde eras esclavo. No tengas otros dioses además de mí.

Ya en Génesis Dios ha revelado que es el único. 

2. No harás ídolos (Éxodo 20:4-6)

(No te hagas ningún ídolo, ni nada que guarde semejanza con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo
en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni los adores. Yo, el
Señor tu Dios, soy un Dios celoso. Cuando los padres son malvados y me odian, yo castigo a sus hijos hasta la
tercera y cuarta generación. Por el contrario, cuando me aman y cumplen mis mandamientos, les muestro mi amor
por mil generaciones."

Si solo hay un Dios, pues no debemos inclinar nuestros corazones a la idolatría.

3. No pronunciarás el nombre de Dios en vano (Éxodo 20:7).


"No pronuncies el *nombre del Señor tu Dios a la ligera. Yo, el Señor no tendré por inocente a quien se atreva a
pronunciar mi nombre a la ligera."

Uno de los salmos dice que solo los enemigos de Dios toman su nombre en vano. 

4. Santificarás el día del Señor (Éxodo 20:8-11).


"Acuérdate del sábado, para consagrarlo. Trabaja seis días, y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero el día
séptimo será un día de reposo para honrar al Señor tu Dios. No hagas en ese día ningún trabajo, ni tampoco tu hijo,
ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni tampoco los extranjeros que vivan en tus ciudades.
Acuérdate de que en seis días hizo el Señor los cielos y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y que descansó
el séptimo día. Por eso el Señor bendijo y consagró el día de reposo." 

Este trata con la adoración a Dios. 

5. Honrarás a tu padre y a tu madre (Éxodo 20:12).


"Honra a tu padre y a tu madre, para que disfrutes de una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios."  Es el
primer mandamiento con una promesa.
6. No matarás (Éxodo 20:13).
"No mates."  En otras palabras, tenemos que respetar la vida de los seres humanos que Dios creó

7. No cometerás actos impuros (Éxodo 20:14).


"No cometas adulterio."  La imoralidad sexual se manifiesta de varias formas y como aprendemos en el nuevo
testamento, empieza en el corazon.

8. No robarás (Éxodo 20:15).


"No robes."  Va de acuerdo con el mandamiento 10. 

9. No dirás falsos testimonios ni mentirás (Éxodo 20:16).


"No des falso testimonio en contra de tu prójimo."  Si Dios es verdad, pues la mentira no puede tener lugar en su
reino.

10. No codiciarás los bienes ajenos (Éxodo 20:17).


"…ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su burro, ni nada que le pertenezca."  Esto es algo que lleva a una
variedad de pecados.

El gran mandamiento (Mateo 22:34-40).


Vemos en el Nuevo Testamento que en una ocasión unos fariseos, expertos en la ley, quisieron poner en
prueba a Jesús y avergonzarlo públicamente al confrontarlo con la siguiente pregunta: ¿cuál es el
mandamiento más importante de la ley?
Jesús respondió: "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente. Éste es el
primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a éste: Ama a tu prójimo como a ti
mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas."
Con esta respuesta sabia Jesús simplifica la ley de Dios al enfocarse en lo que esencialmente motiva al ser humano
a actuar: La condición del corazón. La persona que verdaderamente ama a Dios nunca podrá confesar a otros
dioses, ni adorar ídolos, ni tomar el nombre de Dios en vano, ni dejar de apartar tiempo durante de la semana para
adorarle y darle las gracias por su bondad y amor hacia nosotros. Igualmente, la persona que ama a su prójimo
como así mismo le mostrara respeto, honor y valor. Las personas que tienen su corazón lleno de odio y de pecado
se sienten más cómodas rechazando a Dios completamente y no tienen la capacidad de respetar al prójimo. Así que
el amor, de acuerdo a Jesús, es lo que nos permite cumplir con los requisitos de Dios. Vivir en amor es vivir en
rectitud. No hay condena contra el amor.