Está en la página 1de 10

JUZGADO 25 ADMINISTRATIVO DEL CIRCUITO DE MEDELLÍN

Nueve (09) de septiembre de dos mil veintiuno (2021)

Acción Tutela
Accionante GLORIA INES HERNÁNDEZ GIRÓN
Unidad Administrativa Especial de Atención y
Accionado
Reparación Integral a las Víctimas
Radicado N° 05001 33 33 025 2021 00261 00
Providencia Sentencia de tutela No. 118 de 2021

Procede el Juzgado a emitir sentencia de primera instancia en la acción de tutela


promovida por la señora GLORIA INES HERNÁNDEZ GIRÓN en contra de la
Unidad Administrativa Especial de Atención y Reparación Integral a las Víctimas,
por considerar vulnerados sus derechos fundamentales de petición, mínimo vital y
dignidad humana.
1. ANTECEDENTES

Argumenta la accionante que el 3 de diciembre de 2020 elevó petición a la UARIV


solicitando la entrega de la indemnización administrativa por ser víctima de
desplazamiento forzado, aduciendo que no ha recibido respuesta a su petición.

En consecuencia, solicita que se ordene a la UARIV resolver de fondo la petición y


que se haga entrega de la indemnización administrativa por el hecho victimizante
de desplazamiento forzado, por su condición de vulnerabilidad.

2. ACTUACIÓN PROCESAL

Avocado el conocimiento de la presente acción, se corrió traslado a la entidad


accionada a fin de que se pronunciara sobre los hechos y pretensiones expuestos
por la actora.

Al contestar el requerimiento la UARIV aduce que la petición de la señora


Hernández Girón se resolvió de fondo mediante comunicación con radicado No.
202072033406751.

Expone la accionada que la actora tiene conocimiento que mediante las


Resoluciones Nos. 04102019-667476 - del 20 de mayo de 2020 y 04102019-
1102188 del 21 de abril de 2021, (debidamente notificadas y en firme) se

1
reconoció el derecho a recibir la medida de indemnización administrativa por el
hecho victimizante de desplazamiento forzado.

También mediante comunicación No. 202141026521001, se notificó el resultado


del método técnico de priorización respecto del desplazamiento con radicado FUD
BE000272592, en la que expresamente se informó:

(…) Así las cosas, luego de haber efectuado este proceso técnico, se concluyó que, en
atención a la disponibilidad presupuestal con la que cuenta la Unidad y al orden definido
por la ponderación de cada una de las variables descritas, NO es procedente materializar
la entrega de la medida indemnizatoria respecto de (de los) integrante(s) relacionado(s) en
la solicitud con radicado 3350839-14709649, por el hecho victimizante de
DESPLAZAMIENTO FORZADO.(…)”

La decisión anterior se comunicó mediante oficio 202172029184381 del 3 de


septiembre de 2021 y remitida a la dirección electrónica:
CARDAMARTINEZ1961@GMAIL.COM por lo que solicitan al Juzgado negar la
presente acción.

3. CONSIDERACIONES

El artículo 86 de la Carta Política, establece que la acción de tutela es un


instrumento excepcional de protección de los derechos fundamentales
consagrados en la Constitución, cuando resulten vulnerados o amenazados por la
acción o la omisión de las autoridades públicas o de los particulares, en los casos
expresamente señalados en la ley, bajo condición de que no pueda acudirse a otro
medio de defensa judicial.

En desarrollo del citado artículo 86 de la Constitución Nacional, el Gobierno


expidió los Decretos 2591 de 1991 y 306 de 1992, reglamentarios de la acción de
tutela, a partir de los cuales se trazan las pautas para que el Juez materialice el
reconocimiento de los derechos constitucionales fundamentales, ante su efectivo o
eventual menoscabo.

3.1. Competencia para conocer de la presente acción.

Este despacho es competente para conocer de la presente acción de tutela de


conformidad con lo establecido en el numeral 2 del artículo 2.2.3.1.2.1 del Decreto
1069 de 2015, modificado por el artículo 1 del Decreto 1983 de 2017.

3.2. Problema jurídico.

2
Debe determinar el Juzgado si la entidad accionada vulnera el derecho
fundamental de petición al no hacer entrega de la indemnización administrativa,
que fue solicitada el 3 de diciembre de 2020.

3.3. El derecho fundamental de petición.

La Corte Constitucional ha expresado que al ser el derecho de petición de carácter


fundamental y determinante para la efectividad del principio de la democracia
participativa, su aplicación deviene inmediata según se desprende de los artículos
23 y 85 de la Constitución Política.

Al respecto, la Corporación ha desarrollado el alcance de este derecho indicando:

“a) El derecho de petición es fundamental y determinante para la efectividad de los


mecanismos de la democracia participativa. Además, porque mediante él se garantizan
otros derechos constitucionales, como los derechos a la información, a la participación
política y a la libertad de expresión.

b) El núcleo esencial del derecho de petición reside en la resolución pronta y oportuna


de la cuestión, pues de nada serviría la posibilidad de dirigirse a la autoridad si ésta no
resuelve o se reserva para sí el sentido de lo decidido.
c) La respuesta debe cumplir con estos requisitos: 1. oportunidad 2. Debe resolverse de
fondo, clara, precisa y de manera congruente con lo solicitado 3. Ser puesta en
conocimiento del peticionario. Si no se cumple con estos requisitos se incurre en una
vulneración del derecho constitucional fundamental de petición.
d) Por lo anterior, la respuesta no implica aceptación de lo solicitado ni tampoco se
concreta siempre en una respuesta escrita.
e) Este derecho, por regla general, se aplica a entidades estatales, esto es, a quienes
ejercen autoridad. Pero, la Constitución lo extendió a las organizaciones privadas
cuando la ley así lo determine.

(…)”1

En ese sentido el núcleo esencial del derecho de petición comporta no sólo la


obligación de las entidades de dar respuesta a las peticiones elevadas ante ellas
de manera pronta y oportuna, sino que dicha respuesta debe ser clara, precisa, de
fondo y congruente con lo solicitado, y ser puesta además en conocimiento del
peticionario, so pena de configurarse el menoscabo de la garantía constitucional.

3.4 La indemnización administrativa.

El marco normativo referente a esta medida de reparación, es explicado por la


Corte Constitucional en la sentencia T-377 de 2017, así:

«82. Las víctimas tienen derecho a la reparación del daño que les ha sido infligido. Ese
derecho está conformado por distintos componentes: restitución, indemnización,
satisfacción, rehabilitación y garantías de no repetición. Así lo reconocen los artículos 25 y

1
Sentencia T 146 de 2012.

3
69 de la Ley 1448 de 2011. En la presente providencia se hará referencia tan solo al
componente de indemnización, por ser esta la cuestión reclamada en algunas acciones de
tutela.

83. En desarrollo del derecho a la reparación, la Ley 1448 de 2011 dispuso en su artículo
132 que el Gobierno nacional debería reglamentar un programa administrativo de
indemnizaciones, estableciendo “el trámite, procedimiento, mecanismos, montos y demás
lineamientos para otorgar la indemnización individual por la vía administrativa a las
víctimas”. Ese mandato fue desarrollado mediante el Decreto 4800 de 2011, el cual señaló
que la UARIV es la encargada de administrar los recursos destinados a la indemnización
por vía administrativa (artículo 146). Este mismo decreto señaló que a esa entidad le
corresponde determinar el monto correspondiente por concepto de indemnización
administrativa, de acuerdo a unos criterios allí establecidos (artículo 148).

84. El Decreto 4800 de 2011 se ocupa igualmente de especificar el procedimiento a


seguirse para su pago. Al respecto, señala que las personas inscritas en el RUV podrán
solicitarle a la UARIV la entrega de indemnización administrativa a través del formulario del
que disponga la entidad, “sin que se requiera aportar documentación adicional salvo datos
de contacto o apertura de una cuenta bancaria o depósito electrónico, si la [UARIV] lo
considera pertinente”. Desde el momento en que la persona realiza la solicitud de
indemnización administrativa se activa el denominado Programa de Acompañamiento para
la Inversión Adecuada de los Recursos, regulado también en ese decreto. Le corresponde
a la UARIV realizar el pago de las indemnizaciones administrativas, lo cual hará a través de
desembolsos parciales o en un solo pago total “atendiendo a criterios de vulnerabilidad y
priorización”. Este se realizará sin que sea necesario ajustarse al orden de realización de la
solicitud de entrega, sino “a los criterios contemplados en desarrollo de los principios de
progresividad y gradualidad para una reparación efectiva y eficaz” (artículo 151).

85. El Decreto 1377 de 2014 modificó el Decreto 4800 de 2011 en algunos aspectos
relacionados con la indemnización por vía administrativa. Por ejemplo, estableció criterios
de priorización para el pago de indemnizaciones administrativas a núcleos familiares. Entre
esos criterios se encuentra, particularmente, que el núcleo familiar haya suplido sus
carencias en materia de subsistencia mínima y se encuentre en proceso de retorno o
reubicación en el lugar de su elección. Para tal fin, la UARIV deberá, con participación
activa de las personas que conformen el núcleo familiar víctima, formular un PAARI
(artículo 7).»

De igual forma, según lo dispuesto en la Ley 1448 de 2011 y en el Decreto 1084


de 2015, corresponde a la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las
Víctimas administrar los recursos destinados para hacer entrega a las víctimas de
la indemnización, la misma que debe ser otorgada teniendo en cuenta criterios de
priorización en el marco de los principios de gradualidad, progresividad y
sostenibilidad fiscal.

Así, ante la imposibilidad de indemnizar a todas víctimas al mismo tiempo y


teniendo en cuenta la gran cantidad de peticiones, acciones de tutela y demás
solicitudes que buscaban una entrega efectiva de la medida indemnizatoria sin
cumplir con el lleno de los requisitos, la Corte Constitucional dispuso a través del
Auto 206 de 2017 la necesidad de otorgar plazos razonables para la entregar de la
indemnización, además de criterios de priorización, ordenando a la Unidad para la
Atención y Reparación Integral a las Víctimas en coordinación con otras entidades,

4
reglamentar el procedimiento que debía agotar quien fuera víctima del conflicto
armado para obtener el beneficio en mención.

En virtud de dicha directriz la Dirección General de la Unidad para la Atención y


Reparación Integral a las Víctimas expidió la Resolución Nº 01958 del seis (06) de
junio de dos mil dieciocho (2018) a través de la cual “se establece el
procedimiento para el acceso a la medida individual de indemnización
administrativa”, exponiendo además de lo ya expuesto, la necesidad de construir
un trámite y que las víctimas entiendan que además de estar incluidas en el
Registro Único de Víctimas, deben surtir de forma previa dicho procedimiento.

Sin embargo, se hace necesario precisar que la Resolución N° 01958 del seis (06)
de junio de dos mil dieciocho (2018) posteriormente fue derogada por la
Resolución 1049 del quince (15) de marzo de dos mil diecinueve (2019) que
“adoptó el procedimiento para reconocer y otorgar la indemnización por vía
administrativa, se crea el método técnico de priorización (…)”.

Dicha resolución dispuso entre otras cosas lo siguiente:

ARTÍCULO 2. Ámbito de aplicación. El procedimiento deberá ser adoptado por la


Subdirección de Reparación Individual de la Dirección de Reparación, y será aplicado a las
solicitudes de indemnización administrativa realizadas por las víctimas residentes en
Colombia o en el exterior, incluidas en el Registro Único de Víctimas y por los hechos
susceptibles de ser indemnizados.

ARTÍCULO 3. Alcance del procedimiento. La medida de indemnización será otorgada las


víctimas que la hayan solicitado de acuerdo con el procedimiento establecido en la
presente resolución y que, para la fecha de su reconocimiento se encuentren con estado
incluido en el Registro Único de Víctimas (RUV) por los siguientes hechos victimizantes: (i)
homicidio, (ii) desaparición forzada, (iii) secuestro, (iv) delitos contra la libertad e integridad
sexual, (v) lesiones que generaron incapacidad permanente, (vi) lesiones que no generaron
incapacidad permanente, (vii) reclutamiento forzado de menores de edad; (viii) tortura o
tratos inhumanos o degradante, y (ix) desplazamiento forzado con relación cercana y
suficiente al conflicto armado

La entidad accionada entonces estableció un procedimiento específico para que


las víctimas realicen la solicitud de indemnización administrativa, la misma que
será atendida de forma prioritaria cuando se trate de personas en situación de
urgencia manifiesta o extrema vulnerabilidad en los términos del artículo 4 de la
resolución.

De igual forma, el artículo 6 del acto referenciado expone las fases del
procedimiento para acceder a la indemnización administrativa, las mismas que
serían aplicadas a todas las solicitudes elevadas con posterioridad a la entrada en
vigencia de la Resolución, disponiendo textualmente lo siguiente:

5
“Artículo 6. Fases del procedimiento para accedo a la indemnización administrativa.
El procedimiento para el acceso de la indemnización administrativa se aplicará para todas
las solicitudes que se eleven con posterioridad a la entrada en vigencia del presente acto
administrativo y se desarrollará en cuatro fases, así:

a) Fase de solicitud de indemnización administrativa.


b) Fase de análisis de la solicitud.
c) Fase de respuesta de fondo a la solicitud.
d) Fase de entrega de la medida de indemnización.

Dispuso igualmente en el artículo 4 cuales son las situaciones de urgencia


manifiesta o extrema vulnerabilidad y más adelante en la misma disposición se
precisó que los términos para dar respuesta de fondo son de 120 días hábiles
contados a partir de que se entregue a la víctima el radicado de cierre de solicitud,
al cabo de la cual, se emitirá un acto administrativo motivado en el cual se
reconozca o se niegue la medida, tal como lo precisó el artículo 11 de la
Resolución 01049 de 2019.

ARTÍCULO 11. FASE DE RESPUESTA DE FONDO A LA SOLICITUD.  Se trata de la fase


en la cual la Unidad para las Víctimas resolverá de fondo sobre el derecho a la
indemnización. Una vez se entregue a la víctima solicitante el radicado de cierre de la
solicitud en los términos del artículo  7o, la Unidad para las Víctimas contará con un término
de ciento veinte (120) días hábiles para resolver de fondo la solicitud, al cabo de lo cual, la
Dirección Técnica de Reparación deberá emitir un acto administrativo motivado en el cual
se reconozca o se niegue la medida.

La materialización de la medida tendrá en cuenta la disponibilidad presupuestal que tenga


la Unidad para las Víctimas, además de la clasificación de las solicitudes de indemnización
de las que habla el artículo  9o de la presente resolución.

En caso de que proceda el reconocimiento de la indemnización, también deberán definirse


en su parte resolutiva los montos, distribuciones y reglas que establecen en los
artículos  2.2.7.3.4.,  2.2.7.3.5.,  2.2.7.3.9.,  2.2.7.3.14., 2.2.7.4.9. y 2.2.7.4.10. del Decreto
1084 de 2015 y la presente resolución, o las normas que las modifiquen.

Esta decisión deberá notificarse a la víctima, frente a la cual, procederán los recursos en
los términos y condiciones establecidos en la Ley 1437 de 2011.

PARÁGRAFO. Tratándose de víctimas de desplazamiento forzado interno, la distribución


de la indemnización administrativa se realizará entre los integrantes del hogar que se
encuentren incluidos en el Registro Único de Víctimas al momento del cierre de la solicitud.

De acuerdo con este recuento, el pago de la indemnización está sujeto a la


verificación de criterios de priorización, cargo de la entidad accionada, cuyo
alcance y reglamentación están dados en la normativa citada.

4. El caso concreto.

En el presente evento la señora Hernández Girón solicita que se le haga entrega


de la indemnización administrativa que fue solicitada mediante petición del 03 de
diciembre de 2021.

6
Por su parte la entidad accionada allega memorial de contestación en el que
explica que la accionante tiene conocimiento que mediante las Resoluciones Nos.
04102019-667476 - del 20 de mayo de 2020 y 04102019-1102188 del 21 de abril
de 2021, (debidamente notificadas y en firme) se reconoció el derecho a recibir la
medida de indemnización administrativa por el hecho victimizante de
desplazamiento forzado y allí se dispuso aplicar el método técnico de priorización.

La UARIV informó además que ya aplicaron dicho procedimiento y el resultado del


mismo se notificó a través del radicado No. 202141026521001 que textualmente
señaló:

“Así las cosas, luego de haber efectuado este proceso técnico, se concluyó que, en
atención a la disponibilidad presupuestal con la que cuenta la Unidad y al orden definido
por la ponderación de cada una de las variables descritas, NO es procedente materializar
la entrega de la medida indemnizatoria respecto de (de los) integrante(s) relacionado(s) en
la solicitud con radicado 3350839-14709649, por el hecho victimizante de
DESPLAZAMIENTO FORZADO.

(…)

Por lo anterior, al no ser posible realizar el desembolso de la medida de indemnización en


la presente vigencia en razón al resultado del método técnico y la disponibilidad
presupuestal, la Unidad procederá a aplicar cada año este proceso técnico hasta que el
resultado permita el desembolso de su indemnización administrativa, puesto que, en
ningún caso, el resultado obtenido es acumulado para el siguiente año”

También se allegó copia de la comunicación 202172029184381 del 03 de


septiembre de 2021, que pone en conocimiento de la accionante el resultado del
método técnico de priorización, decisión notificada al correo electrónico
suministrado.

De lo anterior se desprende que la entidad si respondió de fondo y de manera


congruente lo solicitado, observándose además que no se sustrajo de la
obligación de poner en conocimiento de la parte actora el sentido de lo decidido,
pues mediante correo electrónico procedió con el envío de la citada comunicación
a la dirección aportada como de notificaciones.

Dado lo expuesto, no existen motivos de los que pueda predicarse la actual


vulneración del derecho fundamental de petición consagrado de manera expresa
en el artículo 23 de la Constitución Política, toda vez que esta garantía
fundamental exige una respuesta de fondo a lo solicitado, sin que ello implique
necesariamente una aceptación a lo pedido.

También se le recuerda a la parte accionante que la acción de tutela no es el


mecanismo judicial para ordenar la entrega de la indemnización administrativa o

7
debatir sobre su monto, toda vez que ello escapa del objeto y competencia del
Juez de tutela, pues su deber es verificar que las peticiones elevadas sean
resueltas en término y satisfagan los presupuestos constitucionales descritos
previamente. Sumado a ello, la competencia radica exclusivamente en la Unidad
Administrativa Especial de Atención y Reparación Integral a las Víctimas quien
estudia su procedencia y determina su posterior entrega si a ello hubiere lugar
atendiendo al procedimiento establecido al cual debe sujetarse el solicitante, de
conformidad con lo establecido en la Ley 1448 de 2011 y el precedente expuesto
por la Corte Constitucional.

Tampoco se encuentra acreditado en las diligencias que la actora se encuentre


dentro de los criterios de urgencia manifiesta que establece el artículo 4 de la
Resolución 01049 de 2019, esto es, ser mayor de 74 años, tener enfermedad
huérfana o alguna discapacidad que ameriten ordenar el desembolso de manera
prioritaria.

Debe tener en cuenta la actora que la acción de tutela es un mecanismo


constitucional de carácter subsidiario, que busca la protección inmediata de los
derechos fundamentales cuando estos resulten amenazados o vulnerados por la
acción u omisión de cualquier autoridad pública, por tal razón al gozar de un
carácter subsidiario la misma se puede interponer para prevenir la ocurrencia de
un perjuicio irremediable, pero para acreditar lo anterior la Corte Constitucional ha
señalado que es necesario que se demuestre el daño que representa una
situación determinada para que se justifique la intervención del juez constitucional.

En este sentido es dable citar pronunciamiento de la Corte Constitucional en


sentencia T - 153 de 2011:

“…si bien la acción de tutela tiene como una de sus características la informalidad el juez
tiene el deber de corroborar los hechos que dan cuenta de la violación de un derecho
fundamental para lo cual ha de ejercer las facultades que le permiten constatar la
veracidad de las afirmaciones cuando sea el caso, a sí mismo un juez no puede conceder
una tutela, si en el respectivo proceso no existe prueba al menos sumaria de la
violación concreta de un derecho fundamental Pues el objeto de la acción
constitucional es garantizar la efectividad de los derechos fundamentales cuya
transgresión o amenaza o pone la intervención del juez dentro de un procedimiento
preferente…” (negrilla del Juzgado)

Según el anterior aparte jurisprudencial la informalidad de la acción de tutela no


exonera a la accionante de su deber de demostrar siquiera sumariamente la
violación concreta al derecho fundamental, aunado que la falta de pruebas sobre
este aspecto imposibilita al juez Constitucional para conceder el amparo.

8
En ese orden de ideas no observa el Juzgado alguna acción u omisión de la
accionada que conduzca a concluir que existe vulneración actual o inminente a
sus garantías fundamentales, lo que conduce necesariamente a negar el amparo
solicitado, pues lo que da fundamento a la protección constitucional es
precisamente la vulneración, que se observa inexistente en el presente caso.

Por último, se precisa que el hecho de que la entidad accionada le haya informado
a la señora GLORIA INES HERNÁNDEZ GIRÓN, que en su caso particular no fue
priorizada para la entrega de la indemnización administrativa, tal situación no es
vulneradora de su derecho fundamental al debido proceso, pues la Corte
Constitucional ha sostenido que en materia de ayuda humanitaria, los turnos y
órdenes de entrega son una expresión del derecho a la igualdad en la asignación
de la ayuda humanitaria, sobre el particular la Corte señaló:

“5.7. Turnos y orden de entrega de la ayuda humanitaria. Una expresión del derecho a la


igualdad en la asignación de la ayuda humanitaria es que para su entrega se prevean
turnos que permitan optimizar su asignación. En reiterada jurisprudencia esta
Corporación ha señalado que los turnos son un mecanismo operativo que permite
garantizar la eficiencia, eficacia, racionalización y especialmente, la igualdad al
momento de hacer la entrega de la ayuda humanitaria. Sin embargo, la fijación de
turnos en un lapso desproporcionado desnaturaliza la ayuda que debe ser inmediata,
oportuna y efectiva, por lo que es necesario determinar el momento concreto y real en el
que se hará la entrega de la ayuda, el cual en todo caso debe ser un término razonable.
 
Asimismo, esta Corporación también ha sostenido que la asignación de turnos debe
consultar el nivel de vulnerabilidad de los beneficiarios, pues es imprescindible brindar
protección reforzada a quien además de desplazado pertenece a uno de los grupos de
especial protección constitucional como son las madres cabeza de familia, personas en
situación de discapacidad, adultos mayores, entre otros 2
 
De ahí entonces que si la actora se encuentra inconforme con el resultado del
método de priorización aplicado en su caso particular y que la excluyó de la
entrega de la indemnización para esta vigencia, la acción de tutela no es el medio
idóneo para debatir dicho resultado, pues en el ordenamiento jurídico existen otras
mecanismos como es el medio de control de nulidad y restablecimiento del
derecho que puede ejercer para debatir dicho acto administrativo que resolvió su
situación particular.

Tampoco se acreditó en el caso particular que la accionante se encuentre dentro


de los grupos de especial protección constitucional con el fin de determinar que en
su caso particular debía ser priorizada y además de ello no hay elementos
probatorios con los que se pueda concluir la afectación a su mínimo vital, no
puede el Juzgado impartir órdenes de carácter administrativo tal como lo es

2
Sentencia T-004 de 2018

9
ordenar el pago inmediato de dicha prestación, como quiera que ello atenta contra
la autonomía e independencia de la parte accionada y afecta además el derecho
de las demás personas que esperan ser beneficiarios de dicha prestación.

En mérito de lo expuesto, EL JUZGADO VEINTICINCO ADMINISTRATIVO DEL


CIRCUITO DE MEDELLÍN, administrando justicia en nombre de la República de
Colombia y por autoridad de la Ley,

FALLA

Primero. NEGAR la tutela presentada por la señora GLORIA INES HERNÁNDEZ


GIRÓN, al no evidenciar el juzgado la vulneración de sus derechos
fundamentales.

Segundo. DENEGAR la solicitud del accionante encaminada a que por esta vía
se ordene la entrega de la indemnización administrativa.

Tercero. REMITIR a la Corte Constitucional esta providencia para su eventual


revisión, si no fuere impugnada por las partes dentro de los tres (03) días
siguientes a su notificación.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE

10

También podría gustarte