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Camila Cawen

La evolución de la teoría de las ideas, Fases de esta evolución.

Se pueden distinguir 4 fases en la evolución de “La teoría platónica de las ideas”:

• FASE ACRITICA: La teoría va surgiendo y se va utilizando sin reparar directamente en ella como objeto de estudio.

• FASE CRÍTICA: En la que revisa críticamente la teoría y se formulan los problemas que de su uso derivan.

• FASE DE REORGANIZACION DIALECTICA: Donde se trata de dar solución a los problemas antes señalados.

• FASE DE PROYECCION COSMOLOGIA: Continua su intento de solucionar los problemas surgidos con el examen
crítico de la teoría.

La fase acrítica

¿Qué son las ideas?

Para Platón las ideas son las esencias que no deben confundirse nunca con las cosas sensibles, y que solo el alma,
apartándose de estas, puede descubrir. Son las formas únicas y perfectas correspondientes, a la manera de tipos, a
una multiplicidad de objetos comunes, y con la realidad de los que tiene ser propio.

Para referirse a la relación de las ideas con las cosas sensibles, Platón utiliza los términos IMITACION y
PARTICIPACION

Las ideas no se pueden percibir con los sentidos corporales, vienen del pensamiento ante el estímulo de las cosas
que percibimos por lo que la razón las ha tenido que conocer antes.

Platón establece, que las IDEAS no son sólo CONCEPTOS UNIVERSALES, sino la realidad en sí, y otorga a la OPINION,
en el caso de ser correcta, cierta validez.

En la escala del conocimiento, recogiendo así en su sistema la doctrina de Protágoras sobre el conocimiento sensible
o RECEPCION.

Platón distingue dos niveles de conocimiento: CONOCIMIENTO SENSIBLE y CONOCIMIENTO INTELIGIBLE.

A medida que se asciende de la sombra a la luz hay, según Platón, distintos grados de conocimiento, el conocimiento
del mundo sensible (que vemos con nuestros ojos físicos) y que pertenece al ámbito de la opinión. Creencia y
conjetura son formas de opinión, pues para Platón, el verdadero conocimiento solo tiene lugar cuando alcanzamos
LOS OBJETOS INTELIGIBLES, que son los que se captan con la razón y no con los sentidos.

-REVISION CRÍTICA Y ORDENACION DIALECTICA DE LAS IDEAS

Platón ha recurrido a la hipótesis metafísica del mundo inteligible sin plantearse directamente los problemas que las
ideas entrañan.

El dialogo “Parménides” recoge las principales objeciones de manera cruda y honesta, y plantea una revisión que las
integre y haga posible su desarrollo una vez purificada de las imperfecciones que pudiera contener.

Dificultades y problemas de la hipótesis de las Ideas las objeciones presentadas en el “Parménides” se agrupan de
acuerdo al tipo de dificultades que, en su empleo, ha venido presentando la “Hipótesis de las ideas”.

Pueden distinguirse tres grandes categorías de problemas:

Problema de extensión: ¿Cuáles son los límites del mundo de las ideas?

La primera dificultad (Problema de extensión), afecta al número y tipo de ideas que deben admitirse. Ideas como
Belleza, verdad, justicia, o las Ideas de los objetos matemáticos y geométricos no ofrecerían problemas, ¿Qué habría
que responder a quien preguntase si también han de admitirse Ideas de objetos comunes como el agua o la piedra, o
incluso las más vulgares y ridículas como el barro y la basura? Ni siquiera en los diálogos posteriores puede hallarse
solución. En definitiva, Platón no resuelve el problema de la extensión.
La segunda dificultad (Problema de la participación), o sea de la relación de la Ideas con el mundo sensible, la
dificultad estaría en que, o no hay relación, o si la hay entonces las ideas no podrían ser unitarias sino que tendrían
que ser divisibles. Quizás las ideas no existen independientemente sino que tan solo son un producto de un
concepto: Pensar las Ideas como simples conceptos significaría abandonar su realismo metafísico y negar todo lo que
en el planteamiento de Platón, había constituido su originalidad y eficacia teóricas. Tal solución no resuelve sino que
crea más problemas.

En Resumen: Se expone las dificultades pero no se ofrece salida alguna. Para solucionar el problema de la
participación Platón habrá de rebasar su actual problemática y construir toda una cosmogonía (En TINEO) que
explique el proceso de formación del mundo a partir de las entidades ideales, previamente relacionadas entre sí por
medio de la DIALECTICA.

La tercera dificultad (Problema del conocimiento de las ideas fundamentales) se origina cuando, en vez de suponer
la inmanencia de las Ideas, o sea, que de alguna manera las Ideas están en las cosas, en todo o en parte, se plantea
el postulado de su absoluta trascendencia, con lo que las relaciones con lo sensible se reducen a las que pudieron
existir entre el original y las copias que de él se obtienen.

Ante este problema, intenta Platón una teoría atomista de las Ideas: “En vez de entidades aisladas, agrupaciones
relacionadas de realidades superiores que permiten el paso de unas a otras, reunidas por categorías o afinidades,
solución que no se explicará hasta el “Sofista”, dialogo en el que Platón construirá un elemental sistema deductivo
de las Ideas.

El principal argumento de Platón para mantener y defender su “Teoría de las Ideas” y la ubicación de éstas en un
mundo suprasensible y metafísico es que, sin tales ideas, no hay posibilidad de conocimiento científico. Si no existen
las Ideas, entonces no hay conocimiento que no sea empírico, y por tanto, no es posible la ciencia.

Platón ve la necesidad de reformular su teoría para que pueda continuar garantizando la posibilidad del
conocimiento científico, y lo lleva a cabo en su dialogo “Sofista” que representa la evolución de la teoría de las ideas,
el momento capital, pues aquí se opera la reorganización dialéctica que, para hacerse posible, precisa echar
previamente por tierra ciertas posiciones y demostrar algunos puntos previos

APLICACIÓN COSMOLOGICA DE LA TEORIA DE LAS IDEAS.

Aún le queda a Platón por resolver el problema de las relaciones entre Ideas y Mundo sensible. Para abordar su
solución necesita ofrecer una explicación más amplia del mundo, de su condición temporal y del lugar en el del ser
humano.

Somos seres temporales o seres en el tiempo. Todo lo que tiene una existencia temporal es nada antes de existir y
algún día volverá a ser nada cuando deje de existir.

Todo ser sometido al tiempo tiene paradójicamente como esencia propia la nada, el NO–SER. Existir en el tiempo
significa, no ser más que apariencia fugaz e inconsciente, una realidad análoga a la de los fantasmas o las imágenes
de un sueño.

El hombre como ser sometido al tiempo es así mera apariencia. Para Platón el ser que finalmente queda liberado,
como resultado del esfuerzo filosófico, no es precisamente el hombre el hombre individual, sino la naturaleza misma
en la que toda individualidad humana finalmente se sumerge en la muerte.

IDEAS de Platón para contextualizar su concepción ultima del conocimiento:

• La idea de un desajuste turbador entre lo que el hombre es y lo que debería

• La necesidad de una transformación de la naturaleza humana y de las situaciones sociales que libere al hombre de
sus desgracias.

• La convicción de que esta transformación no es un asunto exclusivo del individuo sino que depende de un proceso
más general en el que el esfuerzo individual ha de estar inserto
• La idea de un antagonismo entre fuerzas contrarias como dinámica del proceso de liberación.

• La estimación del valor liberador del acceso cognoscitivo a la verdad de ese proceso como itinerario que compete
al individuo en esta empresa.

El conocimiento filosófico como liberación

Característico del platonismo es una cierta negativa a aceptar la temporalidad como característica fundamental y
como destino propio de la humanidad. Esta temporalidad, la finitud humana, se puede superar mediante el acceso
cognoscitivo a lo que es.

A través del conocimiento inteligible de las esencias podemos acceder a algo que no es ni contingente ni temporal.
Toda la ocupación del filósofo o del sabio debe de consistir en tratar de superar los obstáculos que proceden de la
vinculación del alma al cuerpo y de la pertenencia del cuerpo al mundo sensible y temporal como medio de alcanzar
el SER.

CAMINO DE SABIDURIA: Hacer coincidir los movimientos del alma con los que le son propios. Y los movimientos que
en nosotros tienen afinidad con el principio divino son pospensamientos del todo y sus revoluciones circulares.

En realidad, la existencia del mal (de lo que es pero no debería de ser) no plantearía ningún tipo de problema si no
admitiéramos nuestra subordinación al tiempo.

El problema del mal y el problema del tiempo tienen un mismo origen, pues en ambos casos el hombre se encuentra
ante la separación entre lo que es y lo que debería de ser.

Proyección cósmica de la liberación humana.

En Platón y después en el neoplatonismo, el problema del hombre como ser temporal, y el problema moral de la
salvación de su alma no son sino dos caras de un único problema. La aparición en el mundo de cualquier cosa se
concibe como la suprema degradación de una esencia que cae desde el mundo suprasensible a la rueda del tiempo.
Para lograr la perfección sería necesario anular esta degradación, invertir la trayectoria de su producción y
eliminarlo.

Este doble movimiento, de emergencia y nacimiento de los seres, en un primer momento, y de descomposición y de
retorno a la naturaleza, después, es precisamente el modo en que el universo recupera su eterna estabilidad, y la
salvación del hombre, por lo tanto, no será más que un proceso regresivo en el que se vuelve a unir lo que hay de
divino en su interior (alma) con lo que hay de divino en el todo.

Esto explica porque el ascenso cognoscitivo al ser inmutable, la contemplación de las esencias a través de la que
accedemos al SER supremo, no puede ser logrado mediante un esfuerzo meramente individual.

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