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FANTASMAS

Antología de Mujeres
no-madres que crían

Volumen 1

Rose B. Ortiz
editora
"Proyecto beneficiario de la Convocatoria #Apoyarte #2021

Nombre del proyecto: Fantasmas. Antología de Mujeres


no-madres que crían. Taller de poesía gratuito en línea

Fantasmas. Antología de Mujeres no-madres que crían. Volumen 1

Primera edición, septiembre de 2021

© Miriam Zúñiga García, Isabel Martínez Herrera, Juanita Martínez,


Karla García, autoras
© Rose B. Ortiz, editora

Diseño y producción: Daniel Zetina

Este libro es un proyecto de la editora y las autoras, desarrollado por


infinita para su promoción y comercio, no puede reproducirse sin au-
torización de los titulares de los derechos de autor.

Hecho en México
Contenido

Introducción, 5

Miriam Zúñiga García, 7

Isabel Martínez Herrera, 32

Juanita Martínez, 43

Karla García, 55

La editora, 69
Presentación

Fantasmas. Mujeres no-madres que crían es un taller dedi-


cado a ofrecer un espacio de expresión a través de la poesía
para todas las mujeres que no son madres, pero han partici-
pado de la experiencia de cuidar niños.
El motivo de proponer un espacio tal fue visibilizar y
dar voz a todas las mujeres que socialmente no son tomadas
en cuenta en la crianza de niños, pero que dedican su tiem-
po, sus esfuerzos y su amor a criar hijos que no son suyos.
Esta situación no es nueva, se sabe desde las anécdotas de
algunas abuelitas que en su juventud criaron a sus herma-
nos, a sus sobrinos y que, incluso, no pudieron estudiar de-
bido a la responsabilidad de “maternar lo ajeno”.
Al ser una mujer no-madre que cría desde mi adoles-
cencia, aunque brevemente, y más recientemente con mi
pequeño sobrino, descubrí que este aspecto de la vida de la
mujer es poco apreciado al momento de tomar decisiones,
si no es la mamá, es la abuela materna o paterna, sin em-
bargo, en ocasiones hay una mujer no-madre criando, cuya
opinión nunca es solicitada.
De igual manera, al socializar algún estado de estrés o
desánimo con el círculo social frecuente de amigas, pocas
veces encuentra eco o respuesta recíproca, a veces ni si-
quiera por empatía. Pese a ello, cuando abrí la convocatoria
me sorprendió la cantidad de mujeres que han pasado por
estas situaciones en mi círculo de amistad, cuya sublima-
ción nunca fue descubierta en una charla hasta que decidie-

5
ron inscribirse y dejar salir toda la emotividad que conlleva
la crianza de niños cuyo vínculo no se considera primario.
Dicho lo anterior, estimada lectora, me resta decirte que
en estas páginas encontrarás la vida de mujeres no-madres
como niñeras, hermanas mayores y tías, ¿cuál eres tú?

6
Miriam Zúñiga García

Nacida en Querétaro capital (1987), fue niñera por un año


en Alemania, quedándose con la familia otro año más por
mero gusto (2011-2013). De su experiencia como mujer
no-madre recoge las anécdotas para esta antología. 
De los espacios en blanco en su vida se puede decir
poco, o mejor, que se dedicó a saciar sus gustos. Posterior-
mente estudió la Licenciatura en Lingüística en la Facultad
de Lenguas y Letras por la Universidad Autónoma de Que-
rétaro (2014-2018). 
Apenas comienza a escribir poemas por culpa de una
boba inquietud de hace tiempo. Está muy contenta de cola-
borar en este Taller. 

7
Desde mi yo:
Vine al mundo para no sé qué. Amo mil pasatiempos como
cualquiera pudiera alguna vez decir. Me volé la barda que-
riendo hacer mucho y teniendo nada, fuera de lo que es esto
y aquello, que me mueve.
Me encanta cuando algo de lo que me gusta lo puedo
ver por un momento realizado.

Dedicado a la familia que me abrió sus puertas para com-


partir mi vida con sus hijos y que tanto aprecio por haber-
me hecho sentir realmente acogida. También lo dedico a
las personas, que en algún momento de sus vidas, se han
desempeñado como niñeras o niñeros especialmente fuera
de su país.

8
Emplea el lenguaje que quieras
y nunca podrás expresar sino lo que eres.
Ralph W. Emerson

Agradezco el apoyo brindado en todo


a Rose B. Ortiz,
a los que otorgan estos espacios
y
especialmente a mi familia

9
„REMEMBRANZA‟

En mi cabeza hay una revuelta de sensaciones


donde lo meramente poco a percibir es nada
de aquello que aún no alcanzaba a comprender.

De pronto me encuentro ahí


calmada en compañía
y ansiosa de primeros encuentros, 
sabiendo con certeza
que el suelo alemán olía distinto,
las calles obedecían otras reglas,
mis posturas eran otras,
yo una sinfonía de coraje por sobrevivir
con sus demoras perfectas y sus armonías.

En mi cabeza hay una interpretación


aunada a los acercamientos de travesura
que estremecen e invitan a incumbir,
en tanto que son esos asuntos de niño y joven,
que por casualidad;
me descubrieron tu personalidad.

Una nostalgia sin grietas,


por ser ese recuerdo una esclava compañía,
detalles que la niñez realza y nunca borra.

Ese detalle tan tuyo de guía,


pues de tu misma madre el don,
para con ese tu acompañante menor e intrépido. 

10
Ese afán tan tuyo de vivir tus ocurrencias
donde nunca mis preocupaciones y enojos,
habían pasado a un entrever
de »corre que te alcanza«,
capitán de su propio barco;
por tanta travesura y astucia
obligándome a corregir con suavidad y valor
sin olvidar mi postura.

En mi cabeza la interacción
como una vereda de aprendizaje
y una media penumbra,
que de a poco, se esclarece
con cada motivación impresa
de verlos ser ustedes
al comprender que comenzaba a conocerlos.

El sonar del piano y del clarinete,


y las voces agudas y tiernas
que hacían falta cuando salían de casa.

Aquellas noches
esperando la programación de „KikA‟,
„Wissen macht Ah!‟, y las noticias de los niños „Logo‟1

1
Las comillas se representan a propósito, tanto dentro del poema como
en el título, de esa forma para mezclar (en la estética del poema) la
orientación ortográfica de la lengua aprendida. („…“) Así pues, las co-
millas simples se utilizan abriendo abajo y cerrando hacia arriba. Sien-
do que las comillas tipo francesas se agregan cerrando con la que nor-
malmente se abre, y a su vez, abriendo con la que cierra. (»…«).

11
Tú con tus explicaciones tan literales
de una palabra no comprendida,
con tus pinturas, piedras de colección;
y tus juegos de fútbol, donde acompañarte,
verte y alentarte fue maravilloso.

Tú con tu atletismo, tus juegos de moda,


tus visitas a mi cuarto para dormir juntas,
tus fiestas vestidas de teatro y »fandango«;2
y ambos con sus peculiares gustos
de lecturas por la noche y sus encierros en la cocina. 
Tú con tu deseo de ser matemática
y ahora pronto una abogada.
Tú con tu deseo de ser biólogo
y ahora quién sabe,
no está decidido.
En mi cabeza hay acercamiento y un itinerario,
ustedes con la experiencia de tener niñeras;
yo con la novedad de serlo,
experimentando un instinto
que más que sentirlo;
por primera vez desarrollé.

De manera inquieta siempre supe


que iba a emprender una necedad enjaulada
en un paisaje de aventura,
sin vislumbrar que sería un conocimiento propio,
y que ahora caigo en cuenta;

2
“Fandango” es una palabra que en la cultura mexicana (uso coloquial)
significa nada más y nada menos que “música y baile”. Haciendo refe-
rencia a una fiesta donde encontramos un ambiente que envuelve e invi-
ta a participar y pasarla bien, tan sólo porque la música y baile no faltan.

12
ha sido palpable desde el comienzo
porque un pasar el tiempo juntos,
un cuidar de ustedes, aún en segundo plano;
fue irreversible en el hermoso daño
que me acompañará siempre.

En mi cabeza no hay olvido ni tristeza,


pues los recuerdos se empalman
bajo abrazos, fotos, y sensaciones vivas,
que después de años, son parte
del camino que queda
al ser partícipe de sus vivencias.
Y […] Luego de ser un punto en sus caminos,
ahora soy una coma reluciente,
que en pausas recoge y revive esos momentos
cada que me entero de sus pasos por aquí y por allá;
más es la vida quien se encarga
de encontrarnos o sabernos bien.

Un amor se queda ahí,


aunque mi mente y cuerpo,
a sus nuevos deberes son llamados.
Solamente sé que ahora
ese lugar clama un dolor,
porque ahí falló:
el no saberme madre.

13
TROTES DE CAMBIO

Estuve contigo, Dome,


cuando hiciste tu Primera Comunión,
y Dios te permitió vivir
la Comunión de los Santos.

Estuve en tu clausura escolar,


bajo el recuerdo de un barco
sumido en cantos y aplausos,
espectáculo de cierre en el patio.

Estuve contigo, Clara.


Me di cuenta
de tu autosuficiencia a esa edad,
quedándome asombrada
por los niños, que como tú,
incluyendo tu hermanito;
ya tenían ese arraigo cultural
fuertemente cimentado.

Estuve cuando su primita,


apenas con meses de llegada al mundo,
nos visitó en la bellísima
„Hamburg, meine Perle‟,
porque también ahí, me sentí como tal;
adoptando hasta la ciudad.

Estuve en esa dichosa visita al Papa,


perpetuando en el hoy
los momentos de aquel recorrido.
Su cercanía en el Palacio Bellevue,

14
aquella visita al Estadio Olímpico,
esa estancia pintoresca en Berlín;
que bien parece reparar con fundamento
la ocasión de haber sido tan grande presa histórica;
dejándola renacer con su ahora
tan despampanante multiculturalidad.

Estuve contenta de vivir esos cumpleaños,


viendo en la cultura, la forma de corresponder
sus deseos inspiracionales;
y de cómo cualquier idea de los niños
se transformaba en una convivencia saludable.

Estuve en las ciudades donde familiares suyos


con gran espíritu de solidaridad y gran carisma;
me abrieron las puertas de su casa
para conocer otras costumbres.
Ustedes padres, confiaron en mí,
estuvieron cuando tuve altibajos,
cuando mis verdaderos padres me faltaron
por mera lejanía y nada más;
por mi voluntad de experimentar.

Estuvieron para mí de forma extraordinaria


hasta cuando corregían mis errores de la lengua,
padres al fin, pues lo demostraban
procurando mi completo bienestar.
Estuve con ustedes:
filmes y más filmes
que aunque no todos,
ensartados en mi mente,
vagan aún

15
guardando toda emoción
y cediendo una de ellas más que otras,
pues quedé plenamente agradecida.

16
PLATAFORMA

Recubrimiento de madera por las calles,


aquellas vestidas de Medievo3
en sus detalles, fechas y dedicatorias,
que aunque no completé ese, mi sueño
de residir en una de tales maravillas,
mi mirada sí contempló las majestuosidades
de tan respirables casas antiguas.

Ello no impidió, que aún distinto todo,


me llevara tan calcable sonrisa
en la morada de sus tremendas ingeniosidades,
respetando sus espacios,
bajando a la cocina, subiendo de nuevo,
merodeando por la terraza
y viéndolos jugar por doquier.

Iba acompañándolos
como un mimo que se va pintando
de pared en pared,
de postura a postura,
imprimiendo las huellas de mis sentimientos.

Ejercicio singular el de llegar a quererlos


sólo de tal actuar; verlos ser y perderse felices,
que ni siquiera en espacios donde enojo o travesura había,
me impedía retroceder y volver a ustedes
para después encontrar al día siguiente
la nueva sonrisa que me conmoviera
a pies del atardecer en esa plataforma, su casa.

3
Medievo o también aceptado por la RAE: Medioevo. Diccionario Pre-
hispánico de Dudas, (2005). Consultado el 24.8.2021

17
INFANTES NO TAN INFANTES

I
Amiga de mis anhelos,
enemiga de mis propósitos,
cuando por marchas forzadas
a poco llega mi entendimiento
de una vida con disfrute.

Parece cosa misma


más elocuente por definirse:
haber encontrado un juguete nuevo,
en una lengua y una cultura
que después vino a ser mi deleite,
acompañando mis intereses.

Aromas de un verano fresco


no imponente, aunque diverso,
estruendosa marcha fonológica
por algunos tachada de alucinante,
para mí, apenas maravillosa,
redescubierta en bonanza y frutos
presidiendo como salvaguarda
mi aprendizaje y colmando mi memoria
de su fuerza y pronunciados cambios.

II
Llegado el momento
sin tapujos ni cintas en los ojos,
encontré el ya desesperadamente
buscado escenario

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para la prueba crucial,
donde los hallé tan lindos,
guiándome para no tocar
una falsa sintonía.

Hice de un espacio en mi camino


laboratorio de sorpresas incubadas;
un regalo agradable de la vida
que por esos años me convidó
para escoltar sus movimientos
cuando fuese necesario.

Aunque vivir como infantes


con plena cercanía,
redoblando risas era difícil;
sucumbía ante estos pequeños adultos.

Una mirada infantil perdida por instantes


en el huracán de su carácter...

Infantes con alma de robacorazones.

19
MATIZ FUTBOLERO

Hombrecito de campo
inspirado por un contraataque
de repentino viento al acecho,
chutándose un clásico de clásicos
en sus torneos de escuela; residencia futbolera.

Haciendo un desenmarque
o embotellando, si jugaba de defensa.
Deseando llegue ese gol de inyección mortal,
si ahora fuese un delantero.
O quizás, encontrando un mano a mano;
en medio de una formación 4-4-2.

Con pases de profundidad,


haciendo piques,
a veces, sólo echándose una cascarita,
quería mostrar su optimismo
por recorrer la cancha a todo lo largo
y remontar el marcador.

Como cuando reencontrándose con la portería,


sus tácticas eran juego obligado
para encontrar los huecos
y entrar al área chica,
dejando atrás los teatros,
fue fusilando en pleno al portero
para llegar al gol de golazos:
su objetivo de vida.

20
ÉL Y LA MUJER

Estímulos nada más,


ninguno tan efectivo
como aquellos
que llevan su sangre.

No había deber mío


en aquella educación,
pues esa parte, no era discutible.

Él sólo escuchaba mi parecer:


decirle que todo respeto
que brinde a los demás
estará de vuelta para sí.

Especialmente con las mujeres,


quienes sabrán apreciarlo.
Ejemplo y baluarte del caballero
que de su padre aprendió.

21
DISPOSICIÓN EMPAREJADA

I
Esta tarea que a veces perturba,
es perversamente voluble
¿Ya comprendes?
Eres tú y esa soltura para amar.

II
Estilo libre,
con poco por planear
pues no hay mucha elección,
más que tu saber y el recoger de cada día;
el florecimiento de su actuar y el tuyo, a bien apreciar.

III
Un día ambos,
querido Dominik, querida Clara,
dejando a un lado su niñez,
probaron también el sabor a Au Pair;
recogiendo las siembras de un corazón cuidado
con sabor familiar o sabor a compromiso pactado.
Un sabor a la medida de cada ser, si se quiere ser,
con esa propia voluntad; un acompañante más.

22
EX TEMPORE4

Una comida ex tempore:


el remate de un Omelett5
cuando acababa el día
y el niño saciaba su sed de cocinar.

Una meta ex tempore:


la rapidez de colocarse los tenis
para calmar el enojo del pesado día
con un circuito por correr y la meta: tranquilizarse.

Una sorpresa ex tempore:


las salidas a celebrar con una cena
las buenas calificaciones de sus pequeños.

Un algo, quasi ex tempore.


Podía sentir lo que se venía venir,
luego de vivir por dos años bajo el abrigo de su techo.

4
¿Será que algo improvisto o fuera de lugar se vuelve de pronto cos-
tumbre?
5
La palabra “Omelett” se respetó como sustantivo en alemán, en su
escritura y su regla ortográfica.

23
RETORNO

A nuestra ausencia sobrevivieron las memorias


con las que ostentaron nuestros ojos
las peripecias y picardías vividas,
desprendidas de nuestra personalidad.
Peripecias por ser cambios repentinos
de emociones con las que se tiene que lidiar
al plasmar una figura mental de un todo,
hasta en el saber distinguir el trato con cada cual;
aspereza que no puso fin
a un cultivo de cariño que crecía.

¿Recuerdas Clara, cuando


me diste la noticia de tu llegada?
Después de tanto, tomaste rumbo a México,
y yo, maravillada de esa repentina visita,
con el agrado de reconocerte,
encasillé el recuerdo de la pequeña
que a sus niñeras tomaba por hermanas.
Y tú, como cayendo en un profundo azar
de rejuvenecer en pos del encuentro,
avivaste el cariño aún visible
a quien conociste por niñera
y quien tus recuerdos guarda con aprecio.

Volviste a mostrarme que tu YO nunca cambió,


sublime recolección de bellezas y tesoros:
tus vivencias por América Latina
que hicieron descubrir tus anhelos aleatorios
de buscar convivencia a la antigua,
aunque ahora como toda una señorita,

24
siempre dejando ver lo dulce
de aquella niña que conocí,
en una forma que, sin dejar mentir;
humilde y con juventud plena,
iba descubriendo cómo un abrazo se sentía igual
que el de hace años. Para variar, grato.

En el fondo nos revestimos


de aquel sentimiento encañonado
del que tales abrazos se valían.
La nostalgia y el sentir tan fresco
de ese querer mutuo.

Así pues, me encontraba debatiendo


esa respuesta contra la que toda niñera lucha;
entre saber o no saber:
reacción apegada a un recuerdo,
difícil de enmudecer, propicia a extrañarse;
que al cabo de mostrar el querer,
va desenmascarando a la niña
de esa misma esencia con la que la conocí.

25
MOMENTO FIEL6

Encantador fue el momento


de una despedida
con armadura de marca propia
para no resquebrajarse.

Sofocante suspiro
que una mañana me despertó,
estremeciéndose
sin flaqueza sobre mí.

Montura que no dejó espacio


para sentir ni una mirada,
en tanto que,
una embestida temporal
de palpitaciones
como un gigante se mostró.

El sentimiento varado
y palabras sin soltar,
demostraron éste: mi corazón de pollo.

Enseguida un chillido a moco tendido,


y con ello la pieza final de un ensamblaje
que dibujó un apretón fortísimo,
para con él, devolver la simpatía recibida,
desde el comienzo de este transitar,
hasta retornar a tierras mexicanas.
6
Léalo a su modo: final suave - primer poema titulado “Momento fiel”
o final fuerte - segundo poema titulado de la misma forma. ¿Será que
se nota?

26
SOMBRÍA COMPETENCIA

Compartí, al cabo de un tiempo,


los miedos que una madre experimenta
desde un “no está”, hasta un “cuándo volverá”.

Tropecé como muchas en esta escena,


no sabiendo guiar de la mejor forma
a estas criaturitas que se me encomendaron.

No me ensordeció, ni siquiera,
todo tumulto de enojos y palabrejas,
si por algo no los contentaba.

Alguna vez, confieso,


me mostré temerosa
de los peligros
que no pudiese mitigar,
de las palabras
que no pudiese encontrar,
de las situaciones
que no pudiese manejar;
y hasta de sobrepasar mi permisión de sólo cuidar.

Me inquieté, y otro tanto, me preocupé


igual que sus padres,
al verme vencida
por la incertidumbre de su bienestar.

Y quién sabe cuántas veces más


me preguntaré continuamente ¿qué será de su porvenir?
a pesar de que todo ha quedado ya
en la cicatriz de esta nula maternidad.

27
CIRCUITO

Es de saberse que cada quien en su cada cual,


y cada cual en su para qué de su existir.
Por tanto, todo experimentar
donde los pies corren vertiginosos
de puerta en puerta,
deja algo en descubierto.

Tomando un sorbo alegre o lastimoso,


el que se recibe de tal vocación latente
según la suerte de cada quien:
un seguro de enganche o desenganche
de aquel personaje buscando tal ocupación.
Enganche porque colma nuestra búsqueda,
desenganche por no siempre comprender del todo;
cómo ser y cómo estar.

Una voluntad por el Cielo ornamentada,


figura omnipotente,
escudriñando mi capacidad de respuesta
doblegada a sus pruebas.
Mundo asimilado y moldeado,
saboreado por las cabales decisiones
de los lazos permitidos;
por haberse ya un día preguntado:
si vivir esta experiencia, era para sí vital.
Esperando se pueda repetir,
aunque nunca de igual forma;
deposito mis pensamientos en que
un nuevo capítulo de vida juntos
tenga a bien abrir sus páginas por designios de Dios.

28
PEDAZO DE VERDAD

Lo materializado
de esta experiencia
funge como baúl del recuerdo.

Todo tiene un lugar


en mi sentir,
en mi amar,
en mi valorar,
en el conjuntar
una imagen, una foto y un objeto.

No tiro nada, porque con ello,


estaría dejando atrás escenas bellísimas;
que no en vano, cedí a integrar en mi pedazo de verdad.

29
MOMENTO FIEL

Encantador fue el momento


de una despedida
con armadura de marca propia
para no resquebrajarse.

Sofocante suspiro
que una mañana me despertó,
estremeciéndose
sin flaqueza sobre mí.

Montura que no dejó espacio


para sentir ni una mirada,
en tanto que,
una embestida temporal
de palpitaciones
se mostró como un gigante.

El sentimiento varado
y palabras sin soltar,
demostraron éste: mi corazón de pollo.

Enseguida un chillido a moco tendido,


y con ello la pieza final de un ensamblaje
que dibujó un apretón fortísimo,
para con él, devolver la simpatía recibida.

30
HUMO DE CAFÉ

Siento el humo del café,


aún somnolienta,
miro con detenimiento este traspasar
de la línea del globo terráqueo.
El atajo como fue deseado,
una decisión tolerante,
un viaje bizarro,
como si estuviera imposibilitada,
poco movimiento, nula capacidad en el idioma;
pero con su ayuda
familia de un huésped,
nunca volvió a ser tan dramático.
Mejor aún, estoy maravillada
desde lo más hermoso,
del buen y bien tomado objetivo.

31
Isabel Martínez Herrera

(1984) Oriunda del estado de Querétaro, estudió la Licen-


ciatura en Lenguas Modernas en Español en la Universi-
dad Autónoma de Querétaro. Ha sido mujer no-madre que
ha participado muy cercanamente en la crianza de varios
miembros de su familia. Dejando esto una huella imborra-
ble que expresa en esta antología.

32
AURORA

Tu nombre se parece a ti.


Elegiste nacer en la montaña,
donde las auroras boreales
iluminan las noches frías en los límites del mundo.

Tu madre dio a luz


mientras el magnetismo
se hacía visible al ojo humano
en aquella cumbre helada.

La montaña y tú se eligieron para


ser madre e hija.

A lo lejos distingo un cúmulo de luces


Que iluminan mis pupilas.
Sé entonces que has estado sonriendo.

33
LOS MUÑECOS

Mi hermana me tejió dos muñecos


con los que quisiera jugar día y noche.

Su creación gemelar me ha regalado un número


imponderable de risas.

Por las tardes debo separarme de tan elaboradas figuras,


y vuelvo a mi lugar de dormir
para soñar que el juego no
ha terminado.

34
ALONDRA

En tu nombre llevas
un ave, y con ella
sus alas.

Tus padres te llamaron Alondra,


así te dotaron del vuelo y del canto.

Las alondras surcan libres


los cielos que cobijan las milpas.

Algo de su nombre
llevas en tu viaje diurno,
y sobre tus alas doradas
la libertad.

35
UNA HERENCIA CÓSMICA

Crearé para ti y para tu hermano un insecto


cósmico que polinizará este jardín nocturno.
Cuando me vaya, dejaré más estrellas.

Dejaré también las palabras


heredadas de mis ancestros
para que expresen el cosmos.

Mis sueños lunares serán de ustedes,


suéñenlos para que no mueran conmigo.

36
AVIONES DE COLORES

Hoy jugamos con avioncitos de papel,


ninguno volaba tan alto como el azul.

Me tendí de cara al cielo


y observé cómo los mellizos
los hacían surcar.

Un instante grabado en la memoria


que guardo para el esparcimiento de mi vejez.

37
REENCUENTRO

Deambulé muchas noches juntando recuerdos


para escribirte un poema.
Recorrí con este propósito las calles
por las que anduvimos cuando eras niño.

Anduve en busca de la arena donde


fuiste feliz con los pies desnudos, y
entonces descubrí que
me he reencontrado con mi memoria.

Son las palabras que se niegan


a despertar en mi poesía.

38
SUPERSTICIONES

Las lunas llenas me significaron


amargas noches, en las que el
temor de que nacieras sin un dedo
ocupaba mi tranquilidad.

Te guardé de las miradas pesadas que provocan


ese terrible mal llamado “ojo”.

Dispuse las tijeras en la ventana


para impedir que la bruja te llevara.

39
MUERTE DE CUNA

La vigilia es el primer
síntoma de una madre que
teme a la muerte
de su recién nacido.

A tu madre le dolía
el insomnio,
había huellas
de ello en sus ojos.

Nunca supe cuándo volvió la


quietud, pero hay quienes
aseguran que las madres no
vuelven a tenerla.

40
EL RECUERDO

¿Qué se salvará de tus recuerdos y los míos?


La locura de Erasmo quizá intercederá por mí
ante la memoria y te traerá de vuelta.

Así, mi vejez transcurrirá


entre las mil sonrisas de hoy
y las que se dibujarán mañana.

41
DECIDISTE SER ESTILISTA

Aquel día que maquillaste


mi cara, también
maquillaste mi alma.

Tus hábiles manos


ocultaron las huellas
de un tiempo que
no perdona.

Elegiste el oficio
que tiene el gran poder
de vencer al acérrimo
enemigo de la vejez.

42
María Juana Martínez Torres

(1997). Originaria de San Joaquín, Querétaro. Estudió la


Licenciatura en Educación Especial en la Centenaria y Be-
nemérita Escuela Normal del Estado de Querétaro. Actual-
mente radica en Querétaro. Mujer no-madre a partir de los
dieciséis años cuando nació su segunda sobrina, desde esa
edad formó parte de la crianza de sus otras cuatro sobrinas y
de su sobrino, y espera seguir formando parte de la crianza
de su octava sobrina, Renata. De igual manera, trabajó de
niñera temporalmente y tuvo oportunidad de seguir el hilo
de la experiencia de lo que conlleva ser una mujer no-madre
que cría, papel que se ve reflejado también en las aulas, en
su faceta como docente.

43
“Los niños tienen la mala costumbre de no pedir permiso
para comenzar a aprender”
Emilia Ferreiro

Para Itza, quien me alegró los días, el alma, la vida.


Por su amor y curiosidad, que no dejaron morir la niña que
me habita.
Te amo.

44
CUANDO TE CONOCÍ

Fuiste un meteorito,
golpeaste fuerte
y profundo mi alma
con tu llegada.

No sabía cuán importante serías para mí,


sólo caminaba por este mundo errante
y al verte en mi camino; comprendí
que era momento de una pausa.

Me detuve a admirar tu belleza, tu fragilidad.


Descubrí que no eras tan pequeña como parecías
porque tù, siendo una niña,
me enseñaste a fortalecerme como mujer.

Cuando te conocí,
yo no sabía qué pasaría,
tuve miedo, lloré, ardí,
la incertidumbre se apoderó de mi alma.

No eras mía
y al mismo tiempo, me pertenecías,
tenía que cuidarte y cuidarme a mí,
de quererte más de lo que debía.

Fue un constante estreno de emociones:


miedo, enojo, frustración, felicidad
y nunca sabía cuál iba a usar,
al final siempre me decidía por la alegría
justo cuando tú, me mirabas y sonreías.

45
CONFIDENTES

Estuve contigo cuando…


es difícil elegir un momento
cuando he estado en tantos
siendo tu complemento
guardando tantos secretos.

El primer día de escuela,


la primera puesta en escena,
el primer diente que mudaste
y la rodilla que te raspaste.

Pocas han sido las veces


que no he estado contigo,
es difícil elegir un momento
cuando tú has sido fiel conmigo.

Estuve contigo cuando


tu más lo necesitaste
y tú, estuviste conmigo
cuando comenzaba a desplomarme.

46
DE CAÍDAS, ENFERMEDADES
Y RASPONES, ESTÁN LLENOS LOS NIÑOS

Una caída,
un raspón,
el llanto,
el estupor.

Mis brazos alzando tu cuerpo,


mi mano poniendo el ungüento,
mis palabras consolando el llanto
y la paz que llega después de un rato.

Así fueron tus caídas,


imposible contarlas.
Caída, raspón y costra,
después, todo era descostra,
hasta que llegó el entretiempo
y termino ese tormento.

Cuando ya todo acabó,


se puso de moda enfermarse
y a ti te gustaba ser fashion,
a veces era de asombrarse,
en ocasiones, fue de espanto.

Se te pintaba una ojera


cuando mal tú te sentías,
me apretaba el alma
ver que el dolor te partía.

47
Todas esas primeras veces
que te enfermaste o caíste,
viendo como cada día creces
y del ruedo nunca saliste.

48
ESPACIO Y TIEMPO

Entraste por la puerta grande


Siendo una sorpresa en mi vida
Porque no eras mía, pero mí
Alma te pertenecía.
Caí rendida ante tu amor, e
Inconscientemente, cometí la
Osadía de darme tiempo para cuidarte y ser más que tu tía.

Y en el trayecto me encontré con una gran alegría,

Tú también me amabas, tenías


Intenciones comunicativas conmigo,
En miradas, gestos, balbuceos, comenzábamos a
Mandar mensajes y a compartirnos.
Pocos saben el amor que nos profesamos, pocos
Observaron el espacio que hice en mi vida,
y el tiempo que me regalaste.

49
LA LIBERTAD DE AMAR-TE

De este mundo al partir, uno nada se lleva,


dicen algunos que, sólo un puño de tierra,
yo digo que aparte de eso, nos llevamos a la tumba
uno que otro amor roto, y algún poema de Neruda.

Yo te deseo, mi alma, que el día que yo te falte


no te haga falta nada, más que la libertad de amar-te
no importa cómo seas, hablando físicamente,
lo que importa es que valores lo que tienes en la mente.

Que no sólo ames tus curvas, o los pechos que te falten,


que ames también tus estrías, las que están y las que lleguen,
porque el tiempo no perdona, cara bella, fea o redonda.
Te deseo de este mundo lo único que me queda, ponte atenta:

Tiempo, salud, y amor, son indispensables en el mundo,


cuidado con el dinero, te mostrará falsos amigos,
cuando más sola te sientas es cuando verás partir al miedo
y justo cuando acabe la cuenta, comenzarás desde cero.

El regalo que te doy, te lo entrego con mis palmas.


Tal vez sean sólo palabras,
o un baúl lleno de plata,
eso nunca lo sabremos
te toca descubrirlo, mi alma.

50
ELIPSIS

Sigues creciendo y da temor,


floreces cada día como un girasol,
da temor no saber
si estaré contigo, pa’verte crecer.

Cuando seas más grande


de lo que ya eres,
quisiera colgarme a tus brazos
y que mi sueño veles.

Que me cuentes cuentos,


canciones me cantes,
mi cabello roces
como yo lo hacía antes.

Sólo un deseo tengo


cada noche al dormir,
que este elipsis nuestro
nunca llegue a su fin.

Ser complices eternas


de arrullos y vivencias,
arroparnos el alma
a pesar que un día, ya seamos viejas.

51
CUANDO TE FUISTE

Tras tu partida, perdí el rumbo,


se fueron las risas, llegó la nostalgia,
escaseo mi anhelo de vida,
el mundo se tornó grisáceo.

Cuando te fuiste, yo
estaba enfocada en mí,
no hubo tiempo de despedidas
mucho menos de retornos.

Te perdí, no sabía dónde buscarte,


mis brazos te echaron de menos,
mis palmas no tenían una cabecita para acariciar,
mi boca ya no sabía cómo cantar.

52
¿LA DESPEDIDA?

Terreno espacial a 9 de noviembre de 2014

Querida mía:

Te dejo este recadito porque así es más sencillo, no quería


esperar a verte las pupilas inclementes, y sentir un nudo en
la garganta que resultaría insoportable.
Sobre la mesa te he dejado una lechita caliente y un
bolillito con mayonesa y jamón, como te gusta. También,
encontrarás sobre el buró de mi recámara los latidos de mi
corazón cuando están lejos de ti, te los dejo para que te
abracen y sientas mi amor a la distancia.
Sé que esto parece una despedida, pero, las despedidas,
las hay de todas:
Sencillas, difíciles, duras, suavecitas, llenas de llanto o
risas, con maletas o sin cosas, siempre es arduo decir adiós.
En esta ocasión, toca despedirnos sin volvernos a ver el
rostro y con las lágrimas en el bolsillo. Me llevo en la male-
ta los momentos de tu infancia, desde la primera vez que te
cargué hasta la última vez que acaricié tu cabeza y percibí
el aroma de tu cabello.
Te amo para siempre, mi Bicha.

P.D: Te veré de nuevo en mis sueños.

Con todo mi afecto, tu Any

53
DESPUÉS DE TODO

Me queda tanto.

Los recuerdos,
los aromas,
las miradas,
los abrazos.
El sonido de tu voz frágil al nombrarme,
después de todo, me queda nuestro perpetuo amor de
tía-madre a sobrina-hija.
Me quedas tú.

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Karla García

(1997) Nacida y habitante de la ciudad de Querétaro. Egre-


sada de la Facultad de Lenguas y Letras de la UAQ. Pro-
fesora de italiano. Compañera eterna de las letras y las len-
guas. En sus pequeños pasos se puede encontrar: “El jardín
de los pecados” en Revista Espora #23 y “Festín” en la Ga-
ceta de Aeroletras (FLL-UAQ). Mujer no-madre desde la
adolescencia hasta su realidad actual.

55
PACTO FIRMADO

Nómada,
náufraga,
habitante sin espacio propio.
Ave sin hogar,
libre, viva.
Contaba con alas fuertes,
nuevas,
alas para huir,
para abrazar mi soledad.
Alas para volar al nido que no existe.
Llegaste,
y me ofreciste tus manos isla,
tu risa sol,
tus ojos aire,
tu vida. Jaula.
Mis alas como valor de cambio:
la libertad a cambio de tu risa.

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NIDO EN CONSTRUCCIÓN

Hola,
no sé quién eres,
tampoco sé quién soy,
pero siento que esto
es para ti.
Aquí tienes,
un espacio vacío:
con grandes ventanas para
los rayos del sol.
Aún no tiene color,
ni adornos,
eso te toca a ti.
No lo veas como un
lugar en abandono,
es más un nido,
un lugar que preparé
sin darme cuenta.
Cada piedra que
completa la pared
para mí fue una caída,
una herida
que en su momento
se veía irreparable,
pero aquí estoy,
llena de cicatrices
y feliz de ver todo
lo que formé.
Llénalo, es tuyo,
arroja tus juguetes
por doquier,

57
ordena, desordena,
dale color con tus
risas,
ahuyenta a los brujos
con tu llanto.
Decora esta pared
con gises,
con baba,
con caídas,
con aprendizaje.
Tómalo, es tuyo.
Dale vida,
dale una razón de
ser a este camino
disparatado.
Es para ti,
espero te guste.

58
UNA DE LAS TANTAS NOCHES

Es tu primera noche en casa


y la vida ya es un reto,
la noche juguetona ha decidido
poner a prueba tus pulmones.
Lejos de ser algo bueno,
este viento danzante es
un mal augurio:
la noche quiere retarte.
Demuéstrale, vida pequeñita,
que tú puedes con eso
y más.
Mamá está cansada,
pero estas cobijas amadoras
están dispuestas a
protegerte.
Por hoy son tus hadas madrinas.
Demuéstrales,
la noche es imponente,
fría,
destructora,
pero tú,
vida pequeñita,
puedes con todo eso
y más.

59
CANSANCIO AL ATARDECER

Estoy cansada de maternar


lo ajeno.
De partirme en trozos
para dar lo mejor de mí al otro,
mientras yo me quedo sin nada.
Estoy cansada de maternar
y no
existir,
ser maceta,
ventana,
cama,
babero,
cinto.
Ser todo
menos yo.
Ser objeto y no voz.
Ser castigo y no ternura.
Estoy cansada de mantener
mi mundo-hogar a flote.
Estoy cansada de los llantos,
la leche, los castigos y
las preocupaciones.
Cansada de decidir si es mejor
ser maceta para dejar de ser llama.
Dejar de ser destrucción para
volverme paz, silencio. No yo.
Estoy cansada.
Pero por oír este balbucear constante
aguantaré un poco más.
Ser mecedora no está mal,
de vez en cuando.

60
RENACIMIENTO

Desde tus ojos reconozco el mundo,


un mundo gigante lleno de
luz y alegría.
Un mundo árbol,
sol,
planta.
Un mundo tuyo, pequeño.
Desde tu tacto observo
al mundo
vivo,
mundo
fuerte,
mundo
peligroso.
Desde tu risa siento la vida
correr por este mundo.
mundo alegre,
mundo
llameante.
Desde tu fragilidad entiendo
el miedo,
la melancolía y la incertidumbre
que este mundo nos puede brindar.
Un día más en este mundo,
es un día menos contigo, bebé.
Un día más de descubrimiento.
Un día.

61
FUTURO DE INCERTIDUMBRES

Desde que supe de tu existencia


sentí que el mundo se partía
en dos.
Mi vida estaba siendo desgarrada
desde las entrañas y no podía
hacer nada para detenerlo.
De nuevo,
esto no era mi elección.
No naciste de mí,
vida pequeñita.
No eres parte mía,
no somos sangre y entrañas.
Solo somos dos respiros coincidiendo,
pero si alguna vez tuviera que
explicar lo que tu llegada significó
para mí,
diría que fuiste destrucción
un desastre natural que arrasó
la pequeña ciudad que compone
mi existencia.
Cada cimentación mal forjada
pasó a ser solo
polvo ante tu risa.
Ahora estamos juntos,
construyendo algo nuevo.
A veces sale el sol y
el avance es bueno.
Otros tantos días,
la lluvia puede con nosotros.
La preocupación me susurra

62
que despierte,
¿cuánto más te quedarás cerca de mí?
Mientras el momento llega,
construyo esta nueva existencia
doble con tus pasos torpes,
tus balbuceos inentendibles,
tus manos regordetas y
el amor que me das.
Después de la destrucción
siempre llega algo nuevo.

63
JUEGAS

Te veo investigar el
funcionamiento de
cada juguete
y cuando algo no cuadra,
estallas,
la rabia te domina.
Eres mi pequeño
volcán aprendiz.
Y yo me río,
pero muy dentro de mí
tengo miedo,
¿esa furia se detendrá
en algún momento?
¿serás siempre
un volcán en erupción?
No te pido
que te transformes
en un volcán
inactivo.
Ese fuego es
quien tú eres,
pero, vida,
aprende de mis errores,
escucha mis enseñanzas
y recuerda:
el fuego
para crear,
no para destruir.
Toma lo mejor
de mis palabras

64
y forma un jardín
que proteja tus laderas,
bello y resistente.
Habitable.
No te recomiendo
la presencia de seres
peligrosos,
pero si llega a suceder
marca tus caminos,
avísale a tus visitantes
por dónde no ir.
Sé siempre
el volcán activo,
pero cuidado,
no querrás destruir
tu hogar.
El fuego ciega
y por un momento
todo sabe bien,
pero, querido,
las cenizas tienen
un sabor muy amargo.
Escucha a este volcán viejo:
aprendiz, no te conviertas
en la reliquia que hoy soy.

65
HERMANA

Lo veo, te veo
y solo quiero tomarlo
en mis brazos
y cuidar su fragilidad
hasta el fin.
Te veo a ti, querida,
tan pequeña,
tan estresada,
y sólo deseo quitarte
esa carga, tomar ese
peso y cuidarlo
hasta que puedas con él.
Pero la vida no es así,
Tú naciste, hermana,
y ya luchabas contra la vida,
siempre dispuesta,
siempre decidida,
siempre tú.
El miedo me traga,
pero el destino está trazado
y en él
esa maternidad
no me corresponde.
Aquí están mis manos,
te ayudarán mientras
la vida me lo permita.
Sólo soy, por ahora,
el árbol que les da sombra
mientras decides a dónde ir.
Mis raíces están plantadas

66
en otro destino,
no nos corresponde
movernos juntas.
Abraza la maternidad
que la vida te regaló,
llórala,
ódiala,
ámala,
es tuya.
No temas, tienes
la fortaleza suficiente
para dar los pasos de vida
con ese retoño.
Yo ahora, como todo,
soy una pieza pasajera.
Recuérdalo,
porque sí,
hoy estoy,
pero no sé qué será
de mí en el invierno.
¿Ahora qué?
Y después de todo,
la vida tiene que seguir,
a veces cerca,
a veces lejos.
Ahora, mi cielo,
soy quien te sostiene,
pero no me creas
eterna,
no me llames hogar.
Tu mamá te espera,
cuéntale de

67
lo que aprendimos juntos:
las risas, los regaños,
las alegrías,
cuéntale
y sigue tu vida.
Yo estaré aquí,
viéndote crecer,
a veces lejos,
a veces cerca,
pero cada quien
desde su pradera.

68
La editora

Rocío B. Ortiz
(1984). Radica en Querétaro desde los cinco años. Sus
primeras indagaciones literarias comienzan en 2010 en
los talleres de Arturo Santana. Estudió la Licenciatu-
ra en Estudios Literarios en la Universidad Autónoma
de Querétaro. Coordina talleres de creación literaria y
es correctora de estilo. Colaboró en la antología Obse-
sivos (Infinita, 2020) de minificción. Ganó la tercera
convocatoria de Apoyarte en 2021 y es colaboradora
de Ediciones Zetina desde el año 2020. En agosto de
2021 publicó la segunda edición de su poemario Amo-
roso vacío.

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Historia
Sello fundado en enero 2019 en la Ciudad de México y que se mudó a
Querétaro en 2020.

Misión
Ofrecer servicios editoriales integrales para escritores e institucio-
nes, que se ajusten a sus perfiles y necesidades y materialicen sus
potenciales.

Visión
Posicionarnos como una empresa líder en su ramo, ganando y dando
prestigio a nuestros clientes en el mundo editorial.

Estilo
Lo que nos hace únicos es la personalización de los servicios enfo-
cados en cada cliente, para que los lectores reciban un producto con
calidad y belleza.

¿Quieres publicar tu libro?

Contacto
Correo: infinitaeditorial@gmail.com
www.facebook.com/Infinita-277143776291823/
Instagram: infinitaeditorial
Twitter: @infinitaeditor
Se editó en septiembre de 2021,
en la ciudad de Querétaro, México,
con Times New Roman.
La edición fue desarrollada por Daniel Zetina,
bajo la revisión de la editora.
Se difundió impreso y a través de medios digitales.

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