Está en la página 1de 14

Carrera de Especialización en Prácticas Sociales de

Lectura y Escritura

Seminario: Narratología
Profesores: Diego Bentivegna y Mateo Niro

El Lector Modelo en el libro-álbum


Willy el soñador de Anthony Browne

Alumna: Cilena Salgar

INTRODUCCIÓN
El problema de la narración puede reflexionarse a partir de diferentes líneas
teóricas. Entre ellas, las teorías sobre la narración y la narratología: dos
nociones cercanas pero no coincidentes estrictamente. Dentro de las teorías de
la narración encontramos, entre otros, a Bajtin, que plantea el problema de la
palabra en la novela (cronotopo); Erich Auerbach, que estudia la función
mimética (mímesis) y Walter Benjamín, que teoriza sobre el narrador a nivel
cultural. Mientras que, en el campo de la narratología encontramos dos
corrientes: una influenciada por la lingüística saussereana y otra influenciada
por la semiótica peirciana. Entre los primeros tenemos a Gennet, Barthes y
Todorov que estudian el sistema estructural de las narraciones. En la segunda
corriente encontramos a Umberto Eco, que propone una semiótica de
cooperación textual.

Bajo la mirada de la cooperación textual nos proponemos ahondar en la


necesaria participación activa del lector en el proceso de interpretación del
libro-álbum Willy el Soñador de Anthony Browne1, el cual propone una
narración que entrelaza el texto escrito con las imágenes visuales.
Se denomina libro álbum a aquellos libros cuyas imágenes ocupan un
espacio importante en la superficie de la página y establecen un diálogo
cooperante con el texto, de manera que la obra no puede ser entendida sin las
imágenes y viceversa. El libro álbum difiere del libro ilustrado en tanto que las
imágenes en el libro ilustrado cumplen la función de resaltar una escena o
confirmar con la imagen el texto escrito, mientras que en el libro-álbum las
imágenes poseen una carga semántica (Fanuel Hanán, 2007:160).

Para la realización del presente trabajo se rescatan principalmente los


aportes de Umberto Eco en “Lector in Fabula” (1978). En este texto se desarrolla
la semiótica de cooperación textual abordando diversos conceptos como: el
lugar activo del lector en el proceso de significación; los límites interpretativos
impuestos por el propio texto; la noción de texto como máquina perezosa que

1
Ver el libro completo en el link:

2
deja lagunas que deben ser depuestas por el lector a partir de códigos comunes;
la interpretación a partir de determinados códigos; el mundo posible y el
mundo de referencia.

Este trabajo intenta particularmente dar cuenta de la prefiguración de


mundo posible realizada por el lector de Willy el soñador y las referencias del
mundo real abordadas por el autor en el mundo posible de la narración.
Umberto Eco (1978) conceptualiza la noción de mundo posible como la
previsión o previsiones que hace un Lector Modelo frente a un texto literario
sobre la base enciclopédica que supone el texto narrativo. Es decir, un lector
frente a la lectura de una obra está constantemente, prefigurando o planteando
hipótesis acerca de sucesos, desenlaces y/o finales según la realidad
presentada en la ficción. Estas hipótesis pueden ser acertadas o erróneas. Sin
embargo, el hecho de ser erróneas no significa que no sean posibles sino que no
coinciden con lo que propone el autor. Eco señala que “la previsión queda como
el bosquejo de otra historia que hubiese podido acontecer” (Eco, 1978:172).

En cuanto al Lector Modelo, Eco señala que toda narración utiliza una
estructura enciclopédica que presupone un Lector Modelo, un lector que posee
conocimientos del mundo de la historia, por ejemplo, o de la experiencia
empírica, el cual basado en la propuesta de la obra y en sus propios
conocimientos logrará desentrañar el entramado de significaciones que hacen
parte del texto narrativo.

Por otro lado, Umberto Eco (1978), señala que dentro del marco de un
enfoque constructivista de los mundos posibles, también el llamado Mundo real
de referencia debe considerarse como una construcción cultural. Un mundo
posible es algo que forma parte del sistema cultural de algún sujeto y que
depende de ciertos esquemas conceptuales. Es decir, una obra literaria no se
construye sólo con mundos imaginarios sino que toma elementos del mundo
real para su construcción lo que permite al lector atribuirle una significación. El

3
autor pone estos elementos en el texto ficcional y el lector los reconstruye a
partir de su estructura conceptual.

En los planteamientos de Eco, se rescata el papel del lector en los procesos


de interpretación narrativa. Recordemos que desde el estructuralismo, lo
narrativo era estudiado como un conjunto de estructuras que tienen que ver con
el mensaje-texto. Es decir, el texto literario era analizado sin tener en cuenta su
contexto referencial y al lector. Bajo el dogma estructuralista señala Eco, un
texto debía estudiarse en su propia estructura objetiva, tal como se manifiesta
en su superficie significante. La intervención interpretativa del destinatario
quedaba soslayada, cuando no lisa y llanamente eliminada como una impureza
ideológica. El libro era asumido como una obra cerrada.

La semiótica de cooperación textual plantea, en tanto, la necesidad de


comprender la función activa que desempeña el lector en la estrategia poética
de determinada narración, considerando que en todo análisis está la presencia
de un lector empírico, un destinatario abstracto y constitutivo del juego textual.
Es decir, se asume al lector como principio activo de la interpretación (Eco,
1978).

Finalmente señalaremos que estos conceptos narratológicos dan prioridad


al proceso de interpretación y posibilitan una mirada global de la obra desde su
funcionamiento contextual y en su uso. Lo narrativo se indaga bajo una
modalidad de producción y recepción comunicativa en donde la ficción es el
punto de partida. No obstante, aunque estos nuevos discursos teóricos han
causado una ruptura en el análisis de las obras literarias, es necesario reconocer
que las anteriores teorías (estructuralistas) permitieron ricos aportes en las
teorías literarias contemporáneas.

EL MUNDO POSIBLE Y EL MUNDO DE REFERENCIA

EN WILLY EL SOÑADOR
4
Willy el soñador (en adelante WES) narra textualmente la siguiente historia:
Willy sueña. A veces sueña que es una estrella de cine o un
cantante, un luchador de sumo o un bailarín de ballet… Willy sueña. A
veces Willy sueña que es un pintor o un explorador, un escritor famoso
o un buzo… Willy sueña. A veces Willy sueña que no pude correr, pero
puede volar. Es un gigante o es pequeñito… Willy sueña. A veces Willy
sueña que es un pordiosero o un rey. Que está en un paisaje extraño o
en el mar…Willy sueña. A veces Willy sueña con monstruos feroces o
con superhéroes. Sueña con el pasado… y, otras veces, con el futuro.

Ahora bien, junto a cada una de éstas expresiones aparecen ilustraciones


que resaltan lo dicho textualmente y que, además, agregan elementos que
requieren de la cooperación del lector para la significación. Umberto Eco (1978)
señala que la obra literaria no lo dice todo sino que deja vacíos que son llenados
por el lector en un acto de cooperación con el texto. Miremos por ejemplo la
escena en donde “A veces Willy sueña que es un pintor” y que está
acompañada con la siguiente imagen:

A veces Willy sueña que es un pintor

Encontrar la significación de este fragmento requiere la participación de un


Lector Modelo en cooperación con el texto. El fragmento presentado, entonces,
exige ser referido al mundo de la enciclopedia artística. El lector deberá
actualizar sus conocimientos sobre arte surrrealista debido a que en
la ilustración están representadas varias obras de Vincent van Gogh

5
(1888), entre ellas: Jarrón con girasoles, La habitación, La silla y Autorretrato con la
oreja vendada. También, la ilustración remite a una escultura que data de
tiempos antiguos poniéndose en juego la enciclopedia histórica. La mujer que
Willy pinta es La Venus de Milo, una de las estatuas más representativas del
periodo helenístico de la escultura griega que mide aproximadamente, 211 cm.
de alto. Se cree que representa a Afrodita (denominada Venus en la mitología
romana), diosa del amor y la belleza2.

Sumado a esto las características del plano principal de este fragmento de la


narración nos remite a la obra de Magritte: La tentativa de lo imposible (1928). El
cuadro, autorretrato de Magritte, representa al artista en una habitación
cerrada, pintando en el aire una mujer desnuda, que va surgiendo de la nada
conforme el pincel avanza, lo cual representaría el ideal erótico-artístico de su
inspiración.

De esta manera, el fragmento compuesto tanto de una


expresión textual como de una ilustración, activa fuentes
enciclopédicas articuladas en la obra y cuyo reconocimiento
permitirá al lector prefigurar mundos posibles a lo largo de la
lectura. Para Umberto Eco, hacen parte de los mundos posibles
del lector, las previsiones u hipótesis que éste realiza sobre los
acontecimientos o sobre el final de la obra. Eco expone que las
previsiones son prefiguraciones de mundos posibles. El Lector Modelo al
escuchar o leer una narración, hace previsiones de los sucesos posteriores a
cada acontecimiento. Al hacer estas previsiones el lector adopta una actitud
proposicional (cree, desea, pronostica, espera, piensa) respecto del modo en que
se irán dando las cosas. De esta manera configura un desarrollo posible de los
acontecimientos o un estado posible de cosas.

2
Disponible en Internet: http://es.wikipedia.org/wiki/Venus_de_Milo (Consultado el 30 de
julio de 2015).

6
En este sentido, el Lector Modelo de WES después de encontrarse con el
fragmento anterior puede aventurar hipótesis sobre la estructura de mundo
ficcional presentado en la obra. Una de ellas, sería: WES narra dos historias
paralelas: una a través de las palabras y otra por medio de las ilustraciones. Ésta
proposición se confirma con la lectura de toda la obra.
En el fragmento señalado tenemos ya una construcción de significados que
tienen que ver con el sueño (ideal) del personaje. Las imágenes de las pinturas
tomadas como referentes reales se relacionan con el tema de lo anhelado: por
un lado está el ideal erótico del cuadro de Magritte y por otro está la
representación del amor mitológico, alto y sublime con la diosa del amor. De
esta manera se empieza a construir la trama de la historia de amor ideal que se
esconde entre las imágenes proyectadas a través del sueño del personaje
durante toda la historia.

La hipótesis anterior sobre el cuento son, según Eco, acontecimientos


mentales que el Lector Modelo establece con la lectura, es la cooperación que el
lector realiza con el texto para desentrañar su estructuras de significación, es lo
que Umberto Eco, denomina Semiótica de la cooperación textual. La
cooperación se produce debido a que el texto deja vacíos que el lector en el
proceso de lectura actualiza ayudado por su saber enciclopédico. Estas
previsiones o hipótesis se confirman o se desechan cuando se haya leído todo el
cuento o, en palabras técnicas, cuando el Lector Modelo haya accedió a todo el
mundo posible propuesto por el autor.

Siguiendo con los planteamientos de Eco sobre Lector Modelo, el cuento


utiliza una estructura enciclopédica que presupone un Lector Modelo cuyo
propio bagaje enciclopédico le permite reconocer figuras pertenecientes a
diversas manifestaciones de artes visuales como el cine, la música, la literatura,
el comic, entre otras. Por ejemplo en el fragmento
“Willy sueña que es una estrella de cine” aparece
una imagen que recrea diversos clásicos del cine

7
como King Kong, El mago de Oz, Mary poppins, Drácula y Charles Chaplin,
entre otros.

El lector de WES, entonces, debe actualizar constantemente los elementos


visuales que ofrece el texto haciendo uso de la enciclopedia artística. Al
respecto, Eco señala que según el género literario de que se trate, el lector pude
construir distintos mundos de referencia. Por ejemplo, una novela histórica
exige ser referida al mundo de la enciclopedia histórica; una fábula exige ser
referida a la enciclopedia de la experiencia común. En el caso de WES,
constituido como libro-álbum y según su propuesta narrativa, exige ser referido
al mundo de la enciclopedia de las artes visuales y audiovisuales.

Por otro lado, Umberto Eco, señala que dentro del marco de un enfoque
constructivista un mundo posible es una construcción cultural, los mundos de
la ficción han sido construidos por el autor quien toma prestado los individuos
y sus propiedades del mundo “real” de referencia. En el caso del personaje
Willy, físicamente, no concuerda con un individuo real debido a que no
podríamos reconocer en nuestro mundo a un chimpancé realizando todas las
acciones que hace el personaje (a no ser en un contexto de circo). Sin embargo,
las propiedades o cualidades psíquicas del personaje si podemos reconocerlas
en el mundo de nuestra cotidianidad. La narrativa a través de las imágenes
deja ver algunas de las propiedades psíquicas posibles del personaje y deja para
nuestra capacidad de explicación semántica la tarea de establecer que se trata
de un personaje que sueña con el amor, con el deseo de vencer sus temores,
conquistar a una mujer y ser feliz con ella.

Señalaremos, en tanto, que Willy es un personaje recurrente en los libros de


Anthony Browne. Willy es un personaje tímido, débil y pequeño que
constantemente se enfrenta a gorilas más corpulentos que él. Yolanda Reyes
(2000) en entrevista con Anthony Browne en Cartagena de Indias, luego de
haber sido premiado con el premio Andersen, lo describe como un hombre
tímido, humilde y paciente, personalidad que se ve reflejada en su personaje.

8
Anthony Browne, al respecto, describe la personalidad de Willy como un
mensaje para los lectores que se reconocen en la debilidad del personaje, como
un Willy que se construye como antítesis a los prototipos de hombres de las
sociedades y de las culturas en cada generación: el hombre fortachón, alto, de
buena apariencia, etc.

Por otro lado, Ana Garralón en su artículo “Anthony Browne, el planeta de


los simios de peluche” dice que Browne manifiesta que la figura del gorila gigante
le recuerda a su papá quien murió cuando él tenía 17 años. De él recuerda el
contraste entre su masculinidad, fuerza y su delicadeza; también como quien lo
impulso hacia el dibujo y la escritura poética (Garralón, 2006:2).

Anthony Browne ingresa al mundo de la ilustración de cuentos infantiles


en 1976 con Through the Magic Mirror y escribe Willy el soñador en 1997. Este
libro se inscribe dentro del género de libro álbum pero no es exclusivo para
niños, aunque haga parte de la literatura infantil, puesto que propone una
lectura minuciosa de las imágenes e impone una propuesta de lectura que
genera o estimula un pensamiento divergente y complejo.

Es interesante la propuesta de WES pues no subestima la capacidad


especial que tienen los niños para interpretar las imágenes y dar un significado
a los detalles ocultos. Hay algo en las ilustraciones que no se reconocen a
primera vista y hacen que el lector quiera volver sobre el texto y descubrir
cosas. Con WES Anthony Browne modifica la narrativa textual convencional
para sustituirla por una serie de imágenes que estructuran la coherencia de la
historia y que son pequeños homenajes al mundo de lo visual.

Por ejemplo, cuando “Willy sueña que es una estrella de cine”, las
imágenes que aparecen recreadas remiten a la cultura popular estadounidense:
King-Kong, Frankenstein, León, espantapájaros y hombre de lata de El mago de Oz,
Drácula; Charles Chaplin, Tarzán, los enanos de Blanca nieves y El hombre invisible.
El príncipe y el mendigo, el hombre lobo, Mary Poppins, Elvis Presley, entre otros.

9
En estas mediaciones en donde el mundo ficcional remite a un mundo de
referencia, ocupa un papel fundamental el lector en su proceso de lectura y
descodificación. Bajo esta perspectiva podríamos pensar que el autor e
ilustrador de WES anticipa la existencia de un Lector modelo que posee
conocimientos estéticos y logra, en el proceso de lectura, encontrar la referencia
de las ilustraciones con pinturas de artistas y personalidades “reales”. Por
ejemplo, el fragmento en donde “A veces Wlly sueña con monstruos” se ilustra
bajo la referencia de una obra de Magritte (1937):

Prohibida la reproducción “A veces Willy sueña


(Retrato de Edward James). con monstruos
(René Magritte, 1937) feroces”

El fragmento en donde “Willy sueña que es un explorador” se recrea a


través de una pintura de Rousseau (1897) en donde además aparece la figura de
Simón Freud:

La gitana dormida
(Henri Rousseau,1897)
Willy sueña que es “un explorador”

Y, como último ejemplo que relaciona el mundo ficcional con referentes del
mundo real, esta la ilustración en donde se recrea un reconocido cuadro de Dalí
(1931):

10
La persistencia de la
memoria
(Salvador Dalí, 1931)

Esta atmósfera surrealista de las ilustraciones, tomada de referentes de la


realidad, a nivel de significación nos transmite las sensaciones de Willy, sus
miedos, preocupaciones, su inseguridad, etc. Es decir, todo lo que hace parte de
su psiquis, de su mundo interior. En consecuencia, cada uno de estos cuadros
en relación con los referentes reales aporta a la construcción de significados de
la obra.

El texto, siguiendo los planteamientos de Eco, postula un Lector Modelo en


donde el autor construye un lector capaz de poner en evidencia aquellos datos
del contenido que hasta entonces habían quedado encubiertos. Sin embargo,
WES está clasificado dentro del género infantil, lo que sugiere que el texto
también prevé un lector, “no modelo”, un lector que no posee un amplio bagaje
enciclopédico para actualizar el mundo de referencia propuesto, un lector no
habituado a la lectura, a los museos y las pinturas.
En cuanto al lector infantil Anthony Browne, en entrevista con Yolanda
Reyes (2000), dice:
No me importa que los niños no conozcan o no hayan visto los
cuadros originales que recreo. Quizás algún día los vean y puedan
comparar, pero será una lectura que tendrá otro sentido (…) quiero que
los cuadros que recreo funcionen por ellos mismos, no como referentes

11
Lo expuesto por Browne (2000) tiene relación con la manera en que se ha
concebido al infante a lo largo de la historia. La literatura infantil desde sus
inicios está ligada a la concepción que se tiene del niño. Desde el siglo VI se
escribieron tratados para niños con el objetivo de educar el comportamiento y
las buenas costumbres bajo una influencia moralizante. El destinatario pensado
para estos textos eran niños ilustres que habitaban en castillos y que
desconocían el contexto externo de sus mundos. Sin embargo, con el paso del
tiempo la nueva mirada sobre la infancia ha ido evolucionando y en esa misma
medida la literatura infantil.

Autores como Garnerd ( ), desde la psicología infantil, sostienen la presencia de


habilidades innatas en los infantes. El infante ya no es asumido como una
tabula rasa que debe llenarse de datos y contenidos, sino como un ser que desde
los primeros años manifiesta habilidades cognitivas innatas que se irán
potencializando con la educación. En este sentido, los escritores de libros-
álbum, por ejemplo, plantean novedosas estrategias de escritura desde la
concepción de infantes capaces de poner en juego sus habilidades de
pensamiento durante la lectura de las imágenes. Además, se considera a estos
lectores como lectores inmersos en un mundo posmoderno caracterizado por la
influencia de las imágenes visuales y la tecnología. Por tanto, el lector infantil
aunque no posean toda la enciclopedia para leer a WES con las habilidades de
un Lector Modelo, será capaz de extrapolar significaciones de las ilustraciones y
aventurarse a generar hipótesis de lectura.

Concluimos señalando que, a través de este análisis, pudimos apreciar la


pragmática del texto en los procesos interpretativos. Se evidencia que para la
construcción de significados entran en juego dos elementos importantes: el
texto ficcional (con todas las construcciones culturales referidas en él) y el
lector (que da vida al texto a través de las previsiones hipotéticas de mundos
posibles realizadas durante la lectura). En suma, el análisis anterior nos ha
permitido, en primer lugar, desentrañar algunas problemáticas narratológicas

12
planteadas por Umberto Eco en “Lector in fabula”; en segundo lugar, resaltar
una nueva problemática, la cual consideramos en cierne: la lectura de imágenes
visuales a la luz de las teorías narratológicas.

Bibliografía

Browne, Anthony (1997). Willy el soñador. México: Fondo de cultura


económica.
Díaz, Fanuel Hanán (2007). Leer y mirar el libro álbum: ¿Un género en
construcción? Colombia: Norma.
Eco, Umberto (1978). Lector in fábula. La cooperación interpretativa en el texto.
Barcelona: Lumen.
Garnerd, H ( )
Garralón, Ana (2003). Anthony Browne: el planeta de los simios de peluche.
Revista Peonza. Nº 64. Cantabria.
Reyes, Yolanda (2000). Anthony Browne: un peso pesado de los premios
Andersen. Disponible en:

13
http://wwww.espantapájaros.com/articulos/ar_li_1.php (consultado el 3 de
agosto de 2015)

14

También podría gustarte