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Ahora mismo es necesario posicionarnos en el consejo estudiantil en donde se encuentra

la nobleza Sitri. El ambiente es un poco incómodo, tenso, rígido, pesado, áspero, y un


montón de palabras más similares; al final lo que se quiere decir que el ambiente no da
para la conversación. ¿Por qué? Porque en frente de la puerta esta Momo y delante de
ella se encuentra todo los demás que conforman la nobleza Sitri. Y como cabe recordar,
pues desde el enterramiento de la fallecida Ruruko, las cosas han estado un poco
inestable.
Aunque esto no quiere decir que Momo esta desligada de las actividades del club, sin
embargo, sus actitudes han sido un poco diferentes desde que se dio lo de ese día como
también la discusión con Sona y Tsubaki. Todavía las sigue queriendo o como a los
demás integrantes del club, mas su interés y comodidad ahora está en otro lado.
—¿Puedo saber por qué fui llamada? Iba entrenar con (N/Hyodo) —dice Momo.
—¿Cómo decirlo…? —se pregunta Sona.
Los demás no decían nada, simplemente volteaban su vista hacia otro lado por la
vergüenza que están sintiendo ahora, bueno, él único que no hacia eso es Saji Genshirou
quien mantenía un rostro serio.
—Lo que queremos decir es que… —Tsubaki se detiene.
—¡Lo siento! —Dijeron todos al unísono, menos Saji.
—¿Ah? —es lo único que dice Momo debido a la inesperado que fue eso.
—Nos dimos cuenta de algo que hizo que veríamos a (N/Hyodo)-kun de manera
diferente —Explica Reya.
—Por eso, antes de disculparnos con él, queremos hacerlo contigo —sigue Tsubasa.
—¿Por qué? —pregunta Momo.
—¡Porque tú siempre lo defendiste, ¿sí?! —dijo una exaltada Tomoe—. No quise
exaltarme, pero es que no me siento bien conmigo misma. Deje que mis sentimientos no
me dejara pensar correctamente.
—Y yo me disculpo por llegar a proponer algo tan lamentable tanto poco profesional
como tan poco ético —dijo Sona mientras se ajustaba los lentes—. Debí intentar buscar
otra solución.
—¿Qué propusiste?
Fue lo que pregunto Momo. ¿Por qué? Porque si esto es un grupo en donde abunda el
compañerismo, es necesario que lo demás sepan que hizo la líder de cuyo grupo.
¿Quieren ser como antes? Pues el secreto de cuya propuesta no debe ser secreto, debe
ser revelado sin importarle la consecuencia que puede traer.
—Suspira—. Es justo. Todo ustedes sabían sobre el expulsar a (N/Hyodo)-kun
definitivamente de las actividades que conlleva este club. Pero antes de hacerlo, le
propuse que la única manera para evitar eso, es que pudiera ver en su mente.
El asombro no se hizo disimular, bueno, a excepción de Tsubaki por razones obvias y
de Saji que desconoce el valor negativo que tiene lo que acaba de decir Sona.
—No entiendo. ¿Eso qué tiene de malo?
—Saji —habla Momo—, cuando alguien quiere ver la mente de alguien, significa que
quiere ver los recuerdos, los pensamientos de esas personas. En otras palabras, quiere
invadir la privacidad de la persona. Y a pesar de poder alterar recuerdos, se nos tiene
prohibidos hacer tal cosa, ya que se considera un acto deplorable; solo a los prisioneros
de la más baja categoría se le puede hacer eso.
—Es decir, estaba tratando a (N/Hyodo)-kun como una escoria la cual merece que se le
invada su espacio personal —ella se pone a limpiar sus anteojos que se empañaron—.
Sé que fue un acto que no merece perdón, pero es necesario que ustedes lo sepan.
Habiendo terminado eso, las personas a excepción de Tsubaki se pusieron a pensar
sobre aquel dato que le acababan de revelar. Pasaron casi unos minutos hasta que todos
pudieron llegar a una conclusión, una conclusión que iban a dar después de una
pregunta.
—Presidenta —hablo Reya—, creo que hablo por todos al preguntarle lo siguiente: ¿Lo
hizo por el sueño que todos poseemos? Lo hizo por el bien de nosotros, ¿verdad?
—…Sí.
—Eso es suficiente para mí.
Y sin decir nada, abrazo a la presidenta algunas lágrimas salían de sus ojos. Esa acción,
a excepción de Momo, fue replicada o imitada por sus compañeras. Y tanto fue la
emoción del abrazo que empezó a sofocar a la presidenta debido a la falta de espacio y
la fuerza que ejercía cada una. No fue hasta que ella paso una corriente de frio alrededor
suyo para que cada una se alejará de ahí. Sin embargo, eso no significa que esa tipo de
afecto le molestará o eso da entender la sonrisa de felicidad que se manifiesta en su
rostro.
—Todavía no hemos termino —mostro su seriedad de nuevo—. Momo, entiendo si
sigues molesta con nosotros. Pero me gustaría que nos ayudará con (N/Hyodo)-kun.
—No estoy molesta con ustedes, no podría —dijo ella—. Tal vez al inicio, pero al final
fue más la decepción de como llevaron este asunto el cual creo que le causó problemas a
(N/Hyodo).
—¿A qué te refieres?
—Ha tenido pesadillas; me lo contó el anteayer y ayer. No digo que se deba a esto, pero
han iniciado desde que tuvo la conversación con ustedes.
—Milagro que él pueda sentir pesadillas —por primera vez que desde entro Momo, Saji
se digan en hablar.
—No ahora, Saji-kun —ordeno Sona—. Tus quejas puedes darlas después de que hable
con Momo.
—¿Te ha contado algo sobre esa pesadillas? —pregunto Tsubaki.
—No, pero le han hecho daño o eso pienso. Lo miro más cansado, menos entusiasta.
—¿No será por el entrenamiento que se siente así? —preguntó Sona—. Por lo que me
dijo Rias, tengo entendido que el entrena con Issei en su casa casi la mayoría de los días
de la semana.
—Puede ser…Pero (N/Hyodo) siempre ha tenido resistencia para aguantar eso.
Recuerden que la semana pasada tenía el horario de entrenar en la mañana con el club
de kendo, de tener clases de magia conmigo y de estudiar con ustedes dos —dijo
refiriéndose a Sona y Tsubaki—. No creo que se deba a eso, ya que a pesar de que no
me contó sus pesadillas me contó sobre un sueño que tuvo.
—¿De qué iba? —pregunto Sona.
—No cabe decir mucho de ese sueño, ya que fueron generalidades. Sin embargo, algo si
me llamo la atención, y es lo siguiente que dijo: “Lo único que sé es que la
conversaciones que tuvimos me hicieron sentir bien, me hicieron sentir felicidad por
alguna razón desconocida”.
>>Yo no soy de esas personas que piensan que la felicidad puede ser cuantificada o que
puede medirse en grados, así que doy por hecho que (N/Hyodo) se sentía y se siente mal
después de todo lo que ha pasado. Aunque tal vez estoy equivocada, y estoy
malentendiendo lo que dijo.
—Puso su mano derecha en su barbilla—. Ya veo. Por desgracia no puedo hacer algo,
no quiero meterme en sus problemas luego de todo lo que paso. No quiero decir que no
me importa, pero no me siento con derecho a preguntarle después de lo que le hice.
—Tsk —Saji chasque la lengua.
—¿Qué te pasa? —habla Momo—. Desde que entre te veo con un rostro para nada
contento. Además, ¿qué tanto te molesta de esta conversación?
Saji tenía planeado hablar, tenía planeado desahogarse. Sin embargo, se tranquilizó y
decidió caminar hacia la salida. Claro, esa su objetivo, pero como sucede con muchos
objetivos, este no se cumples porque hay algo que los obstaculiza. ¿Y que es en esta
ocasión? Momo que le agarra la muñeca derecha, haciendo que se detuviera.
—Suéltame. Estamos en receso, así que aprovechare a comer.
—Dime, ¿te molesta que (N/Hyodo) haya sido perdonado? —lo mira con seriedad, al tal
punto que su ojos parecen dagas que penetran en la personas.
—Si digo que sí, ¿Qué me harás? —se sacude suave y rápidamente la cabeza—. No me
importa lo que me hagas. Quiero saber: ¿Por qué lo defiendes con tanta emoción?
—Porque tú no lo conoces como lo hago yo. Es suficiente eso, ¿no?
—¿Cuál es la diferencia de que yo lo conozca por casi dos semanas y usted por un mes?
Son pocos días lo que nos separa.
Saji siendo inferior tanto en fuerza, resistencia y habilidades a Momo, este se muestra
erguido y teniendo una expresión corporal y facial que muestra no tener miedo ante lo
que le pase. En cuanto a quien está en frente suyo, está igual que él. Su interacción no
verbal pone el ambiente tenso y, si se pudiera, frio antes la mirada que tiene uno sobre
el otro.
—Haz lo que…
—No —interrumpe Sona—. Ya pasamos algo similar con (N/Hyodo), por lo que no
quiero algo igual. Saji, explica bien tu disgusto ahora que te muestras más tranquilo.
—se aleja de Momo y mira a todas la que con él—. ¿Qué quiere que explique? Ustedes
no han explicado su comportamiento despreocupado o carente de tristeza, cuando estaba
con la Serafall Sama. Ustedes no han explicado el por qué que sonrío en ese momento
cuando usted le hacia aquellas preguntas.
>> ¿Qué lo que perdonar a alguien solo por la noticia que le enseño la presidenta Rias?
—Su rostro mostró frustración—. ¡Al diablo con eso!
—Saji, tú mismo viste la noticia, ¿no? —pregunta Sona.
La noticia a la que se refiere, es la cual le mostró Rias a Sona, y ella a los demás del
consejo estudiantil. ¿Y de que iba? La noticia del periódico Leviatán, contenía el
siguiente titular y contenido:
“¡¿Quién lo diría?! La Maou Serafall Leviatán sale a pedir perdón”
En el mundo demoniaco existen múltiples cárceles. Cada uno alberga distintos
criminales; al final depende del rango de peligrosidad que en este alberga, ya sea por
su fuerza, por su resistencia, su magia o el potencial que tiene al poseer algo así.
Entonces, debido a esto existen cuatros rangos: A (débil), B (dentro de lo normal), C
(excediendo lo normal), D (lo que excede lo normal).
En el rango D es donde los Maou más intervienen, para así prevenir escapes o
revueltas que terminan en desastre. Pero parece, en esta ocasión, que su trabajo no ha
sido el mejor. ¿Por qué? Porque un prisionero escapo y se fue al mundo demoniaco.
No mató a ningún humano, por lo que se ha podido averiguar y tampoco se mostró al
público, lo cual algo bueno para mantenernos en secreto y seguir aprovechando de los
recursos que ofrece su mundo, siendo ellos uno de esos recursos.
Sin embargo, si mato a alguien, y ese fue un esclavo del sequito de Sona Sitri, una de
los clanes más importantes y famosos del inframundo, tanto por su status económico y
social como también por sus aportaciones en economía. La periodista Elizabeth y su
compañero Kruger, entrevistaron a un esclavo perteneciente a Sona Sitri conocido
como (N/Hyodo) Hyodo, es quien la información de todo lo sucedido (ver la sección de
¡Boom! del periódico de ayer).
Por eso, y por lo relatado por la Maou Serafall, cabe decir que el demonio de Rango D
no era fuerte ni resistente, pero se tenía certeza que poseía un gran potencial en la
magia, el cual por suerte no desarrolló bien. Por lo que, en palabras de la Maou, “es
un alivio que se hayan desasido de esa demonio antes que pudiera evolucionar y
convertirse en un verdadero problema”.
Aunque también menciona que: “Me resulta problemático que ellos se hayan
encargado. Yo estuve en el funeral de mi hermana Sona Sitri, y tuve la oportunidad de
hablar con (N/Hyodo) Hyodo. Estaba devastado, estaba emocionalmente quebrado. Y
eso es un peligro tanto para él como para quien trabaja. Espero que se recupere y
pueda seguir sirviéndole al sequito de Sona, a la familia Sitri y al inframundo.
En fin, grandes palabras que provienen de una gran Maou. Sobre todo después de lo
que dijo, según la periodista Elizabeth, es decir, “¡Todo es su culpa! ¡Ustedes hicieron
esto! […] ¡¿Cómo piensan los malditos Maous solucionar lo que hicieron?!”. Tuvo
suerte de que no fuera castigado o ejecutado por tales palabras. Tal vez se deba al que
el trato a los esclavos ha sido menos severos en estas décadas, lo cual lleva a una
pregunta: ¿es un paso al progreso o al retroceso? Véanlo en el siguiente apartado.
—¿Y? —habló Saji—. Cualquiera puede fingir con el fin de ayudar. No negaré que lo
que hizo merece elogio, pero…pero ¡eso no el punto aquí! Yo hablo de su
comportamiento en la mansión, el como parece que Ruruko no haya sido algo para él.
>>¿Lo dije, no? No llevaba mucho tiempo conociendo a Ruruko-san, pero la quise
como la pudieron querer ustedes. Y eso es lo que hace que yo este así. No puedo
perdonar tan fácil a alguien que tuvo ese tipo de comportamiento.
Quienes estaban ahí presente, ¿qué podían decir? Sona podía estar en desacuerdo con lo
que dijo Saji, debido a lo que habló con Rias. Pero ¿las demás? Ellas no saben lo que le
hizo Akeno a (N/Hyodo). Pueden entender que Serafall es alguien que genera o ya sea
vergüenza o ya sea algunas sonrisas. Sin embargo, eso no es justificante para que haya
incumplido la promesa, que haya actuado de esa manera; pueden ser que hayan pedido
perdón y que intenten perdonar a (N/Hyodo), pero todavía hay cierto rastro de
desconfianza y duda dentro de ella, a excepción de Tsubaki.
Tal vez Momo pudiera ayudar, contándole que él fue a visitar la tumba de Ruruko, mas
muchas dudas pueden aparecer ante eso. ¿Por qué lo hizo después de nosotros y no
antes? ¿Se sintió culpable? ¿Lo hizo por obligación? ¿Lo hizo para evitar problemas?
Claro, esas preguntas no se hizo la maestra de (N/Hyodo), pero es probable que las
demás si lo hagan.
Entonces, ¿qué se puede para salir de este enrollo? Mientras Sona, Tsubaki y Momo se
preguntan eso, alguien toca la puerta del consejo estudiantil. Quienes están ahí esperan
que sea alguien o algo importante, ya que están un asunto del cual quieran salir ya.
—¡So-tan! —dice alguien desde afuera—. ¿Estás aquí? Que digo, si puede sentir tu
presencia. Abre ya, que quiero ver a mi hermanita.
Sona suspira por la actitud de su hermana, solo para luego abrir la puerta y saludarla.
—¡Hola! —le sonríe—. ¿Cómo estás? ¿Cómo estas sobrellevando esto?
—Lo mejor que puedo. Gracias por preguntas —se da media vuelta y se sienta en la
silla detrás del escritorio—. Me gustaría hablar más, pero hay algo importante que
queremos resolver, y tú no eres de ayuda.
—Dime. Tú sabes que yo te ayudaría en cualquier cosa. Solo tienes que pedir, So-tan.
—Primero, ¿qué piensas de (N/Hyodo).
Mientras ellas hacia la pregunta, algunos se sentaron en las sillas de invitados, y por
algunos, me refiero a Tomoe, Tsukasa, y Meguri. Momo, Tsubaki y Saji se quedaron
parados a la espera de lo que dijera la hermana de Sona.
—¡Qué (N)-tan es una gran persona! Más bien, acabo de hablar un tiempo con él. Me
hubiera quedado más, pero tenía sueño.
—¿En serio? —pregunta Momo un poco tristeza—. Me pregunto si también tuvo
pesadillas también hoy.
—¿”Pesadilla también hoy”? ¿(N)-tan está bien? —mira a Momo—. He de decir que lo
miro igual que siempre. Lo miro igual al día que lo conocí. Aunque no dudo que debe
estar pasándola mal, pero es él es muy bueno dando una apariencia de apatía, ¿no lo
creen? —pregunto lo último mientras levanta su dedo índice.
—Sí… —simplemente dice Saji.
En cuanto a Momo, simplemente hubiera preferido que ella no dijera eso, y es que
empeora más la situación. Y eso se muestra con la demás que están sentada en las sillas
de invitados, a excepción de Tsubaki, quienes desvían la mirada como forma de evadir
la pregunta. Esto fue notado por la Maou.
—¿Qué les pasa? ¿Acaso dije algo malo? —se acerca más al escritorio—. ¿So-tan, dije
algo malo?
—Tomando nuestro contexto, para ellas sí. Déjame explicarte.
Dicho eso, ella le empieza a contar sobre todo el enrollo que se ha dado desde que llegó
Momo. Desde el problema que tuvieran ellas dos y como pidieron perdón; claro está,
Sona tuvo que saltarse lo de ver la mente de (N/Hyodo). Desde lo del periódico. De
cómo Saji y el por qué no es suficiente la noticia para perdonar a (N/Hyodo). Y de cómo
sus amigas, a excepción de Momo y Tsubaki, se encuentran dudosa todavía, o es lo que
piensa a partir de lo que ha pasado.
—“No te preocupes, (N)-tan, la chica mágica que lucha contra el mal va a salvarte de
esta” —pensó Serafall—. Oh bueno, eso se puede solucionar fácil.
—¿Cómo? —pregunta Sona con curiosidad.
—Con lo siguiente —iba a ser algo involucrado con la magia, pero se detiene a mitad de
camino—. Mmm…pero ¿estaría bien hacer eso? Él no me hizo jurar para que no dijera
algo. Pero estoy segura que no lo hizo porque confía en mí, y si lo hago, de seguro
podría molestarlo.
—Serafall —habla Sona.
—A quien le hablan pone unos dedos en su barbilla mientras mira hacia arriba—. Sé
que no confía del todo en mí, o eso piensa.
—Serafall —dice de nuevo Sona.
—Tal vez no me dijo nada debido a lo que estaba pasando en ese día. En fin, si no lo
hago, no podré ayudarle y capaz todo siga todo igual. Él no merece algo así. Es alguien
bueno.
—¡Hermana! —elevó un poco más la voz—. ¿Qué tanto dices? ¿Puedes decirnos como
solucionar esto? Estoy seguro de que nos ayudaría mucho, como también lo ayudarías a
él.
—¡Oh, sí! Es que es algo muy personal, y no sé si mostrarlo. Pero viendo que es para el
bien de él, no me importa si se enoja conmigo o si ya no quiere actuar de villano en mi
serie.
—¿Actuar…en tu serie? —preguntó Momo—. ¿Y de villano?
Debido al contexto en el cual estaban, se aguantó la sonrisa que en ella quería aparecer.
Y es que imaginar a (N/Hyodo) de villano en una serie de chicas mágicas, le pareció
gracioso y digno de ver y tomarle una foto par el álbum de fotos.
—¡Sí! Luego de hablar llegamos a un a…
—Finge toser con el fin de interrumpir a su hermana—. Por favor, termina lo que debes
hacer, y luego si quieres nos hablas de eso. Entiende la situación en la cual estamos.
Serrafall puede ser distraída y un poco infantil, pero los ojos que se muestra través de
los lentes de Sona, muestra la necesidad de oír lo que tiene ella. Por eso, con un
semblante serio, une sus brazos para después extenderlos un poco, y posicionar las
manos de tal forma que las palmas miren para arriba. Luego de eso, cierra lo ojo con el
fin de concentrarse en su recuerdos. Pasados ya casi unos minutos, en las palmas de sus
manos se manifiesta una luz la cual va agarrando forma, una forma que casi todos
conocen.
¿Qué es lo que manifiesta esa luz? Es el cementerio en donde enterraron a Ruruko, o
siendo más exacto, la lápida de ella. Y enfrente de esa lapida se encuentra (N/Hyodo)
con un semblante no serio, sino una suave sonrisa que no es de felicidad, sino es aquella
que se muestra cuando se recuerda algo agradable. Más adelante, se nos muestra lo que
vio Serafall, es decir, a un (N/Hyodo) hablándole a un difunta Ruruko; un chico
contándole del por qué no cumplió su promesa, un chico pidiendo disculpa ante eso, un
chico diciéndole lo que fue ella para él, pero sobre todo, de un chico desenvolviéndose
con total honestidad antes alguien que antes fue su compañera de trabajo.
—Como pueden ver, él hizo lo que hizo por lo que dice. No sé qué son esos
sentimientos indignos. Tal vez sean que sus sentimientos no eran tan fuertes como lo
suyos, pero eso no debe tomarse en cuenta cuando tuvo la consideración de tomar en
cuenta sus sentimientos. No cumplió la promesa, ya que intentó hacer algo mejor. No
deben juzgarlo por el grado en que siente algo, sino por las acción y el sacrificio que lo
llevó hacer eso.
Serafall, como se dijo, puede ser distraída e infantil, mas cuando hay que actuar con
seriedad, no defrauda. Tal vez se deba a su edad, tal vez se deba a sus experiencias, tal
vez se deba a su cargo político como el status de su familia, tal vez se deba al querer
ayudar, o tal vez todo esto influya. Al final eso poco importa, ya que ella muestra que
sabe entender estas situaciones y saber que decir; se vio cuando habló hace un rato con
(N/Hyodo) y se ve ahora mismo.
Pero lo que hizo eso no basta, ya que lo último que importa es como reciban el
contenido los miembros del consejo estudiantil. ¿Lo recibirán bien? ¿Entenderán que el
accionar de (N/Hyodo) no merece verse mal? ¿Con eso quedan saldadas las dudas? ¿O
generará más dudas?
—Ya veo —habló Saji—…Serafall-sama, ¿Cómo explica los despreocupado o
indiferente que estaba cuando entro a la mansión contigo? Entiendo que tiene una
actitud que permite que la gente, a veces, puede sentirse cómoda. Pero, ¿usted cree que
él actuó así solo porque usted lo estaba acompañando?
En cuanto a las demás se le iba desapareciendo esos rastros de desconfianza hacia
(N/Hyodo), mientras a la vez aparecía la necesidad de realmente pedir perdón, en Saji
no pasaba. Sí, él se puso en los zapatos de su compañero cuando vio los recuerdos de
Serafall, es decir, pudo ver que lo que decía era cierto y no había ningún rastro de que se
estuviera forzando. Sin embargo, al final solo necesita que se le sea respondido cierta
preguntas, para que se le de ese empujón que hace unos momentos también necesitaba
sus compañeras.
—Sí —dijo Serafall mientras miraba con simpatía a Saji—. (N)-tan, a penas lo llevo
conociendo menos de una semana, pero si algo les puedo decir es que es alguien
tranquilo, alguien que tiene una actitud muy suave. No esperen que el tan fácilmente
llore, grite, se decaiga, se desespere en situaciones como estas.
>>—Luego de decir eso, fija su vista en Sona—. No lo digo porque me caiga bien, lo
digo por mis experiencias en batalla como mis experiencias como Maou. Es cierto —da
una suave risa de vergüenza—, si yo no hubiera visto lo que hizo, lo más seguro es que
estaría de su lado.
—Pero…
—¡Cierto! —interrumpió Serafall—. Saji-kun, puede tener duda, pero creo que esas
dudas deben irse a medida hable más (N)-tan. Vera que al igual que usted, puede tener
pasar malos momentos gracias a estas situaciones.
Ella rápidamente se acerca hacia él, hasta el punto de estar a centímetro de distancia.
Estando así, inclina su cabeza hacia el lado derecho, solo para moverse para adelante y
tener su cabeza al lado del oído izquierdo de Saji. Esto puso incomodo al adolescente,
pero lo que dijo ella quito eso y simplemente sorprenderse. ¿Qué fue lo que le dijo?
¿Fue algo malo o algo bueno? ¿O ninguno de la dos y simplemente fue algo inesperado?
—Tan malos momentos, como verse muy afectado por unas palabras como: “¿Acaso no
tienes humanidad?”
Viendo lo que le dijo, al final la respuesta es la tercera opción. Fue algo inesperado, ya
que no pensaba que eso pudiera afectarle. Por eso, al oír eso, su mente apresuradamente
y sin ningún hilo lógico, asocio eso con las pesadillas que ha tenido él. ¿Será que las
pesadillas, en parte, son culpa de él? ¿Será que está cansado porque esta desanimado, ya
que le afecto lo que le dije?, pensó de cierta manera el chico. Que sea cierto o no, poco
importa, ya que al final importa como esto influye en él.
—¿Qué le dijiste? —preguntó Sona.
—Una chica mágica no revele su secreto— Le guiño un año mientras hace el signo de
paz.
Su hermana solo suspira ante eso. Sabe que cuando se pone así, difícilmente le puede
sacar algo, al menos que cumpla alguna de sus deseos, que para ella, son indecentes y
para nada profesionales o perteneciente a una familia como lo es la familia Sitri. Bueno,
Sona sabe que exagera, pero eso sí, no niega que los deseos que quiera plasmar en ella o
son vergonzosos o son demasiado extravagantes.
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Las clases ya habían terminado, y como todos los días, era momento de las actividades
de los clubes, o conocidas a veces como actividades extracurriculares. Muchos ya
habían empezado eso; uno de eso es Issei el cual se despidió hace unos minutos de
(N/Hyodo) para luego tomar rumbo hacia el club del ocultismo. En cuanto al último, a
diferencia de otros días de esta semana, está en frente del consejo estudiantil. ¿Por qué?
Porque Momo lo llamó diciéndole que viniera hacia aquí, debido a que hay una
emergencia en la cual debe estar presente.
Estando ahí, su mente se pregunta si debe tocar o no, pero antes de decidirse alguien
sale de ahí.
—¡¿Qué estas esperando?! ¿Una invitación? Vamos entra —Momo le agarra la mano
derecha y lo intenta jalar.
—Espera —pone resistencia (N/Hyodo)—. ¿Cómo sabías que estaba aquí?
—¿Acaso no lo recuerdas? Soy demonio. Puedo sentir la magia de mis compañeros a
cierta distancia,
Dicho eso, ella de nuevo lo intenta jalar de nuevo hacia adentro de la sala del consejo
estudiantil. De parte de él, no opone resistencia o algo por el estilo.
—Por cierto —la mira con curiosidad—, ¿no estás muy alegre considerando el contexto
en el cual estamos? Digo, yo, consejo estudiantil, discusión, etc.
Viéndolo a ella, pues su visión no da para ver que en enfrente de él están los miembros
del consejo estudiantil. Por eso, no puede poner a reflexionar su momento sobre las
posibles situaciones que se pueden dar ahora mismo.
—No preguntarías eso se dejaras de mirarla, y miraras al frente —menciona Sona.
(N/Hyodo) al oír su voz, la sigue. Al verla, también ve a los demás. Todos parados, con
una postura erguida y con las manos agarradas, posicionadas cerca de la entrepierna.
Eso sí, si bien la posturas de todos son iguales, la expresiones faciales, no. Esas varían
dependiendo del miembro y dependiendo si (N/Hyodo) lo mira fijamente.
—…Hola, presidenta —dice (N/Hyodo)—. Me imagino que si estoy aquí, es por algo
urgente.
—Sí —responde Sona—. ¿Tienes una idea de lo que puede ser?
Ella tal vez piensa que debes de pedir perdón de inmediato, lo mejor sería aliviar el
ambiente. ¿Y cómo podría pasar eso con la pregunta que hizo? Haciendo algo que hizo
cuando quiso reclutar a (N/Hyodo), es decir, preguntarle algo y analizarlo a partir del
grado de análisis, reflexión, es decir, el grado de razonamiento que puede mostrar. Para
muchos le parecerá algo absurdo y sin sentido, para ella una forma de expresar que se
siente a gusto de (N/Hyodo) este aquí.
—Bueno, es difícil dar una respuesta —sonríe suavemente—. Pero si pudiera dar una,
viendo como están ustedes posicionado, viendo como me miran los demás, viendo como
me habla usted, viendo la actitud de Momo, he de pensar que encontraron alguna
manera de que pueda volver a trabajar con ustedes; claro, sin tener que recurrir a…
Bueno, a lo de aquello.
—Ella le sonríe—. Como puedo ver, a pesar de lo sucedido, no pierdes esa neutralidad.
Otro hubiera sido pesimista u optimista.
—No siempre soy neutral. ¿Recuerda con lo de Issei y el Angel caído? Gracias a eso
recibí una cachetada de ella —señala a Momo— y un regaño de usted.
—¡Hey!, si no lo hubiera hecho, la presidenta te hubiera castigado peor —recalca
Momo.
—Además, eso no fue por ser optimista o por ser pesimista. Simplemente fue
imprudencia —menciona Sona—. Imprudencia que casi te cuesta la vida, ¿lo sabias?
—Sí…por eso he estado intentando ser más fuerte y hábil. He tenido pequeños avances.
Aunque eso es gracias Issei que me ha ayudado a entrenar —Al lado de él alguien finge
toser—. Sí, sí, también gracias a Momo por lo que me ha enseñado.
—No hay de que —sonríe con orgullo.
—Me alegra oír eso —dice Sona—. Sin embargo, sé que no es suficiente. No solo basta
fuerza y habilidad, sino conocimiento tanto del enemigo como quienes están de tu lado,
¿o me equivoco? —(N/Hyodo) niega con la cabeza—. Entonces, ¿no te molestaría que
yo y Tsubaki volvamos a ser tus maestras sobre Psikologi demoniaca?
—Espera, ¿eso significa que…?
—Vaya, que lentos que fuiste —dice Momo para burlarse de él—. ¿No crees que la
situación es demasiada idónea para ser otra cosa?
—Ah, no. Eso ya lo tenía presente. Lo que quise preguntar es ¿qué me aceptarán así
como así? ¿No habrá alguna prueba que pasar? ¿O algo que deba decir? ¿Por qué tan
repentinamente me aceptaran de nuevo?
—Bueno —dice Saji mientras camina hacia él—, pasaron diversas cosas que hizo que
nos diéramos cuenta de que fue injusto hacerte lo que te hicimos —Pone su mano en el
hombro izquierdo de (N/Hyodo)—. Es cierto, de mi parte, todavía hay ciertos
sentimientos hacia ti. Pero creo que, ahora, son de decepción más que de furia o
resentimiento. Decepción de ver cómo te comportaste. Pero a la vez entiendo un poco
mejor por qué lo hiciste.
>>En fin, espere que no conozcamos mejor y que podamos llevarnos mejor —le brinda
la mano para estrecharla, a lo cual él acepta—. Por cierto, disculpa por lo que pude
haberte hecho sentir.
(N/Hyodo) le resta importancia a eso negando con su cabeza, es decir, que le hace
entender a quien tiene en frente que lo que haya hecho no es merecedor de un drama o
algo por el estilo. En fin, después de eso, el apretón de mano desapareció y Saji volvió a
donde estaba; solo que en esta ocasión un poco menos tenso y más relajado.
—Y de nuestra parte —habla Reya—, también nos disculpamos. El duro momento que
pasamos hizo que nublara nuestra visión y no pudiera ver con claridad. Usted,
(N/Hyodo)-kun, siempre ha mostrado ser alguien de fiar. Cierto, su comportamiento nos
es inusual a veces, aunque al final lo que haga con este este es lo que importa.
—Sí —afirma Tsukasa—. Ruruko nunca hubiera hecho lo que hicimos. Tal vez debido
a su tendencia a tener un comportamiento que se puede mirar en un delincuente, ella
hubiera podido entenderlo mejor que lo hicimos nosotras.
—Cierto —toma la palabra Meguri—. Tal vez si no hubiera exaltado cuando estábamos
en la mesa de la casa de la presidenta, hubiéramos hablado mejor. Pero…espero que
entienda mi dolor y que fue esto lo que me hizo actuar así. Y es que no tiendo a actuar
nunca así, ni siquiera en momentos graves. Digo, usted sabe…
—Meguri-san, entiendo —le dice (N/Hyodo)—. Entiendo lo que dice. Por eso, la
perdono.
—Creo que solo falto yo —menciona Tsubaki con un leve sonrojo, provocado por la
vergüenza que le produce esto—. ¿Qué puedo decir? Ellas dijeron lo que tenía planeado
decir. Y tampoco quiero sonar como se dijera algo de manera forzada.
—(N/Hyodo) simplemente se ríe—. Déjalo así, vicepresidenta. Claro, al menos que
quieras parecer un tomate andante.
—Eso no es para bromear —dijo en murmullos mientras hacia un leve puchero. Esto
rápido desapareció, ya que ella se tranquilizó un poco más a los segundos—. Ya en
serio. Si tuviera que decir algo, pido disculpa por no decir algo cuando la presidenta
quiso ver dentro de su mente. A pesar de dudar en usted, tuve que defenderlo de eso.
—Si dices eso, ¿es por qué los demás ya…
—Sí —interrumpe Sona—. Ya les conté lo que te propuse para no expulsarte hasta
previo aviso del consejo estudiantil. Tuve que hacerlo, ya que… ¿qué tipo de líder soy
si no soy capaz de mencionar mis errores a quienes me siguen?
>>Por eso, le pido disculpa (N/Hyodo) —va hacia su escritorio y saca de un cajón un
sobre—. Cometí muchos errores en esta semana, errores que provocaron muchos
problemas. Lo sé, nuestra disculpa no enmienda los problemas que le pudimos causar.
Así que, espero que con esto pueda entender que nos gustaría trabajar con usted de
nuevo.
Ella extiende su mano y le da el sobre de aquella ocasión. Como Sona dijo, ese sobre
que contiene algo adentro es la muestra de que le gustaría volver a trabajar juntos. ¿Por
qué? ¿Qué es lo que tiene? Pues algo que refleja que confían en él, ya que es una
invitación a que se una a algo que el sequito se ha esforzado por mucho tiempo.
—¿Qué es? ¿Puedo abrirlo? —pregunta (N/Hyodo).
—Es una invitación. Una invitación a, si quiere llamarlo así, una noche benéfica en el
inframundo. Será el domingo, es decir, pasado mañana. Y la verdad, me gustaría que
asistiera con nosotros.
—A mí también —menciona Tsubaki—. No es solo una noche benéfica, sino que esto
forma parte de nuestro sueño como grupo.
—Es cierto —habla (N/Hyodo)—, si se puede saber, ¿Cuál es su sueño? Nunca lo
mencionaron y yo nunca lo mencioné.
—Bueno… —medita Sona antes de hablar.
—Nuestro sueño es abrir una escuela de Rating Game para todos los demonios, sin
importa su clase —se apresura a decir Momo—. Creo que ya sabes que es un Rating
game, ¿verdad?
—Si mal no recuerdo, es una competencia entre dos demonios que tienen su propia
nobleza. Aunque tengo entendido que tiene variaciones. Y en cuanto a sus normas, ando
un poco perdido.
—Bueno, eso se puede solucionar después —menciona Momo—. Lo que sí es
importante aquí, es que debido a como se estructura el inframundo, las leyes benefician
a la clase alta mientras que perjudican a las clases bajas, es decir, demonios renegados.
Una de esas leyes, es que los demonios reencarnados no pueden ser educados,
entrenados para participar en un rating game si no es por rey.
—Además —Sona se ajusta sus lentes—, eso permite que el rey de la nobleza tenga
pleno control sobre ellos. Otra cosa es que, leyes que nacen de esa, hace que el estatus y
los puntos que se consiguen en los rating game, casi la mayoría de veces vayan siempre
par quien posee la pieza del rey. Esto dificulta, si así el rey lo quisiese, que los
demonios reencarnados puedan subir de clase independizarse y tener su propia nobleza.
—Por eso —Tsubaki decide seguir con la explicación—, la escuela ayudaría a que los
demonios puedan tener su propio título, lo cual permita que los puntos que se consiguen
en un rating game sean dado de forma equitativa; en otras palabras, se le da cierta
cantidad de puntos a quien merezca eso, y no dependiendo de la clase o de la pieza que
lleve uno.
—Ya veo —dice (N/Hyodo) al oír la explicación que le dieron—. Pero tengo una duda:
¿la noche benéfica para qué es? Digo, considerando que la presidenta pertenece a una
familia muy importante del inframundo, ¿el dinero que tienen no debería bastar para
formar una escuela y todo lo que esto conlleva? ¿O hay algo que estoy perdiendo?
—Creo que “noche benéfica” no es la mejor palabra, viendo cómo se utiliza —
menciona Sona—. Cuando digo “noche benéfica”, me refiero a que será una noche que
recaude ciertos beneficio a el objetivo que tenemos.
—¿Algo así como concientizar? —pregunta (N/Hyodo).
—Sí. La noche benéfica no es tanto de recaudar fondos, sino de concientizar o
persuadir a personas importantes que pueden ayudar a esta escuela sea realidad. Por
ejemplo: Empresarios, comerciantes, periodistas, medios de comunicación, demonios
conservadores, demonios de familias con status y que tiene poder para influir en la
opinión pública.
—Entiendo. Ahora, fue de eso, me encantaría ir con ustedes a la noche benéfica. Pero
¿están seguros? Sigo siendo un humano, y eso puede traer problemas si los invitados se
dan cuenta.
—No te preocupes, (N/Hyodo) —le dice Momo—. Al final, queremos que nos
acompañe porque sentimos que eres parte del sequito, a pesar de todavía no ser
demonio. Es cierto, hace unos días eso se hubiera puesto en duda, pero ¿no crees que
esa duda es lo que afirma que el aprecio que te teníamos y te tenemos?
—Vaya, ¿desde cuándo te volviste tan sabia? ¿Acaso eres tú? ¿Eres Momo? —se acerca
a ella y la mira directamente a los ojos—. ¿No hay algún truco de magia aquí?
—¡Idiota! ¿Saben qué? Ya no lo llevemos. Claro, no sin antes castigarlo —dice esto
para luego mostrar en su rostro una sonrisa que denota malicia.
—¡Espera, Momo! —se de media vuelta y decide irse a puerta que lleva a la salida de la
sala— Puedes que te hayas vuelto sabia, pero tu bromas siguen de mal gusto —Abre la
puerta—. Nos vemos mañana.
Eso último lo dijo mientras que si bien no hay una sonrisa demasiada marcada en él, hay
un rostro que denota un grado de felicidad. ¿Esto significa que su felicidad volvió? No.
Esta nunca se fue, sino que disminuyo. Debido a la naturaleza de (N/Hyodo), su
felicidad se mide en grados y estos se miden dependiendo de las máquinas de
producción que la fabrican, y del almacén que la retienen. Antes eran pilares quienes
sostenían la felicidad, y cuando estos se derrumbaban, ese sentimiento igual.
Sin embargo, desde aquella platica con Akeno en el sótano de su casa, eso cambió.
Puedes que las máquinas de producción —amigos, situaciones, esfera en donde se
desarrolla— se arruinen, más la felicidad que produjeron será algo que el almacén —
(N/Hyodo)— custodiara y vera como mantenerlo seguro.
—Lo dejaré libre por esta ocasión —dijo Momo—. Pero no crea que significa que no le
hare nada más adelante. Necesito nuevas fotos para el álbum.
—Sona suspira—. Creo que habías más cosas para hablar. Bueno, eso tendrá que
esperar.
—¡No se preocupe, presidenta! —exclama Meguri—. Quedamos en buenos términos,
así que no hay que apresurarnos y forzar las cosas.
Los demás asienten ante eso. Las relaciones sanas no deben forzarse, sino que deben
fluir y se desarrollarse según las condiciones en las cuales se encuentren. Y si esas
condiciones no son las idóneas, entonces a pesar de ser compatibles, debe aceptarse que
la relación no pudo darse. Ellos no pensaron eso, pero de cierta manera lo saben. Por
eso, todos ellos sintiéndose mejor, volverán al trabajo que le corresponde, no sin antes,
charlar entre ellos.
En cuanto a (N/Hyodo), él camino solo. Camina tranquilamente. Camina de tal manera
que ahora mismo se encuentre en la gradas que lo lleven al primer piso, primer piso
donde se encuentra la salida de la Academia Kuoh.
—“Lo que paso no me desagrada. Sin embargo, ¿cómo sucedió todo esto? No quise
preguntar para no arruinar el ambiente, pero lo hubiera hecho” —pensó (N/Hyodo)
—¿Qué tal te fue, (N)-tan? ¿Estás feliz? Verdad que sí. Lo sabía. Soy la mejor Maou.
Dice con tono de orgullo Serafall al momento que vio a (N/Hyodo) pasar al lado de ella.
Sin embargo, debido a que él estaba sumergido en el pensamiento, no se dio cuenta de
su presencia como tampoco de que alguien le hablaba.
—“Le preguntaré a Momo el domingo. No creo que sea un secreto” —sigue pensando.
—De seguro esta distraído —se dice a si mismo, Serafall—. ¡Ya sé! No hay nada mejor
que esto para personas así —una sonrisa de diversión aparece en su labios.
Con sigilo se acerca poco a poco a (N/Hyodo). Aunque sin hacer eso, de seguro no se
daría cuenta de que alguien está detrás de él. En fin, Serafall se acercó lo suficiente para
poner su dedo índice derecho en la nunca futuro villano de una de sus series, y sin pena
y sin gloria manda un ventisca helada que provoco un escalofrió y una sensación de frio
en todo el cuerpo.
—¿Por qué sé quién es, a pesar de no haberme dado la vuelta todavía? ¿Me podrías
responder eso, Serrafall-san?
—Mmm, ¿será por qué soy alguien difícil de olvidar?
—Difícil de desligarse, más bien diría yo. Además, ¿a qué se debe esa respuesta?
—Al parecer alguien está pidiendo otra ventisca —dijo mientras fingía dulzura.
—Se da la media vuelta y la encara de enfrente—. No, gracias. Ahora, ¿a qué se debe
esa respuesta? Digo, no tiene nada que ver con lo que pregunte.
—Bueno, tu pregunta no tiene nada que ver con mi pregunta original. Entonces es tu
culpa —se excusa Serafall.
—¿Ah?
Se podría decir que son pocas las personas que han dejado sin comentarios a
(N/Hyodo), y la Maou es una de ella. ¿Eso significa algo bueno o malo? Bueno,
depende del contexto. En este caso, no es algo malo.
—En fin, caminemos. Estar en frente de la salida de la academia llama mucho la
atención.
—Bienvenido a la academia Kuoh, en donde ven a una chica linda, y pierden su sentido
de discreción —dijo mientras caminaba.
—¿Acaso crees que soy linda? Lo sabía, no tuve que dudar que (N)-tan tenía buenos
gustos —le da un pulgar arriba mientras giña uno de sus ojos.
—Parece que en algún momento hubiera mostrado lo contrario. Además, aunque
pensará así, nunca lo hubiera dicho. No quiero morir tan rápido a manos de una Maou
furiosa.
—Hace un puchero—. ¿Qué clase de imagen tienes de mí? Nunca haría algo así. En fin,
y yo que tenía ganas de invitarte algo, pero una Maou como yo nunca haría eso.
—Si crees que voy a decir algo lindo solo porque me vas a invitar algo, pues tienes toda
la razón —pone su dedo índice y su pulgar derecho en su barbilla—. A ver, ¿qué bonito
puedo decir de ti?
—¡Pero no lo tiene que pensar! Tiene que salir de tu corazón.
—Lo único que puede salir de mi corazón es sangre…la cual hierve por la chica mágica
que hay en ti —(N/Hyodo) se ríe con mucha ganas—. Ay, no lo voy a negar, nunca me
imaginé decir algo de ese estilo. Aunque eso sí, debes aceptar que no estuvo tan mal.
—Murmullos inentendible los cuales terminaron a los segundos—. Eso no lo dice un
villano. Aunque —le agarro su brazo izquierdo— de seguro eso lo dice alguien feliz,
¿no?
—¿A qué te refieres? —La mira con atención.
—Simple. Tú estás feliz, ¿no? Digo, después de lo que pasó en el consejo estudiantil,
imagino que te subió el ánimo.
—Iba a preguntar: ¿Cómo lo supiste? Aunque veo que no es necesario. Es mejor
preguntarte si estuviste espiando.
—No fue necesario. ¿Recuerdas el “muy pronto podrás volver a las actividades del
club”?
—Ya veo —suspira para luego soltar una breve y suave risa, la cual es debido también a
lo que oyó—. ¿Puedo saber qué hiciste?
—Una chica mágica jamás revela su secreta, si no, ya no sería una chica mágica. ¿No lo
crees?
—¿Algo de lo que deba preocuparme? O mejor dicho, ¿algo que invada mi espacio
personal?
—Nada que no se pudiera saber sin mí. Todo eso se podía saber si uno averiguaba —le
dice una verdad a medias a (N/Hyodo) —. Aunque si piensas que hice algo malo, solo
lee la noticia del periódico leviatán del inframundo del día de hoy. Ahí tendrás una
respuesta.
—Ya que vamos a comer, ¿me la enseñas cuando estemos ahí? Y de paso, me hablas del
papel de villano para tu serie. ¿Qué dices?
Si esto fuera una comedia que aparece en los canales de televisión, a Serafall le
hubieran brillado y le hubieran aparecidos estrellas en su ojos, todo esto por la emoción
de lo que acaba de oír. Pero el mundo en el cual viven no es así. Por eso, en esta
situación sucede algo diferente. ¿Y qué es eso diferente? Ver una Serafall señalando con
su dedo índice izquierdo al horizonte y con su otra mano agarrando la muñeca izquierda
de (N/Hyodo), mientras dice: “Nuestros sueños nos esperan. ¡No hay tiempo que
perder!”, que en este contexto se traduce como “mi sueño me espera. ¡No
desaproveches el tiempo, (N)-tan!”
—“¿Habré hecho lo correcto? No lo sé. Solo espero que alguien ahí me ampare”
Fue lo que pensó (N/Hyodo) antes prestarle atención al caminado de soldado que hace
ahora mismo Serafall. Lo que pasan por esa calle, unos cuantos la quedan viendo; entre
ellos, unos muestran curiosidad o pena ajena por lo que hace, y otros simpatía —
condolencia— por quien va con ella. Al final, varias expresiones la cuales ninguna se
puede adjuntar a (N/Hyodo), quien le hace gracia lo que hace ella mientras a la vez le
transmite comodidad.