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LA IGLESIA

Y LA COMPASIÓN

Introducción
Como hemos visto en clases anteriores, el propósito supremo de la
Iglesia es la gloria de Dios. Sin embargo, para cumplir con ese propósito
Dios ha delegado a la Iglesia una serie de funciones, tales como la
adoración corporativa, la edificación de los creyentes y la
evangelización. Pero hay una responsabilidad que Dios ha encargado a
la iglesia, la cual olvida muy a menudo. Me refiero a la preocupación por
los más vulnerables y desfavorecidos de la sociedad. Es cierto que la
misión principal de la Iglesia en el mundo es la evangelización, pero no
es menos cierto que la iglesia es llamada a mostrar compasión a los
más vulnerables de la sociedad. No solo somos llamados a curar el
alma de las personas, sino también el cuerpo.

Los primeros cristianos no hicieron caso omiso a este llamado, sino que
se diferenciaron de las demás religiones de su época por los actos
caritativos, aun cuando la caridad no era una práctica común en la
sociedad, pues la compasión y la misericordia eran vista como una
debilidad de carácter. Por eso entre los años 165 y 251 d.C, cuando se
produjeron dos plagas en el Imperio Romano que provocaron la muerte
de un tercio de la población, la iglesia extendió su mano misericordiosa
a un mundo que sufría los embates de estas pestilencias, mientras que
el resto de la sociedad le daba la espalda a los moribundos. Sobre esta
actitud caritativa un obispo de la iglesia llamado Dionisio de Alejandría
dijo: La mayoría de nuestros hermanos mostraron amor y lealtad
sin límites. Nunca escatimaron esfuerzos y solo pensaban en los
demás. Ignorando el peligro, se encargaron de los enfermos,
suplieron sus necesidades, les ministraron en Cristo y, junto con
ellos, dejaron esta vida serena y alegremente.

De manera que, en esta nueva entrega estudiaremos la responsabilidad


social que Dios le ha encomendado a la iglesia. Veremos que enseña el
Antiguo testamento, los evangelios y las epístolas sobre la práctica de la
misericordia en la comunidad de fe.
LA COMPASIÓN EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

La Biblia en el Antiguo Testamento nos muestra el interés especial de


Dios de que su pueblo practique la compasión. En Miqueas 6:8 la Biblia
nos declara: ¡Ya se te ha declarado lo que es bueno! Ya se te ha
dicho lo que de ti espera el SEÑOR: Practicar la justicia, amar la
misericordia, y humillarte ante tu Dios. En este texto se emplean dos
términos claves que nos muestran el serio interés de Dios por la caridad
de su pueblo:

Expresiones Termino hebreo Significado


Practicar la justicia Mishpat Pone énfasis en la acción
Amar la misericordia Jésed Destaca la actitud correcta

El termino justicia que se emplea aquí viene de un vocabo llamado:


mishpat, el cual se emplea en relación a darle a la gente lo que se le
debe, ya sea castigo, protección o cuidados. Pero en este contexto
especifico, practicar la justicia es mostrar una compasión sincera hacia
la miseria y los sufrimientos de los demás. Por eso este término se
utiliza regularmente en relación a grupos vulnerables de personas, como
las viudas, los huérfanos, los inmigrantes y los pobres. Así habló
Jehová de los ejércitos, diciendo: Juzgad conforme a la verdad, y
haced misericordia y piedad cada cual con su hermano; no
oprimáis a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre; ni
ninguno piense mal en su corazón contra su hermano (Zacarías 7:9-
10; Isaías 58:6-7).

IMITANDO EL CARÁCTER DE DIOS


Incluso cuando practicamos la compasión y tratamos con misericordia a
los más desfavorecidos estamos imitando el carácter de Dios. La Biblia
en reiteradas ocasiones describe el compromiso de Dios de cuidar a las
viudas, huérfanos y los pobres. Por ejemplo, veamos que nos enseña el
Salmos 146:7-9: Que hace justicia a los agraviados, que da pan a
los hambrientos. Jehová liberta a los cautivos; Jehová abre los
ojos a los ciegos; Jehová levanta a los caídos; Jehová ama a los
justos. Jehová guarda a los extranjeros; al huérfano y a la viuda
sostiene, y el camino de los impíos trastorna (véase Deuteronomio
10:17-18; Deuteronomio 27:19).
JESÚS Y LA COMPACION
Jesús a lo largo de su ministerio mostro amor y compasión por los más
vulnerables de la sociedad. La compasión fue una virtud central en su
ministerio. Esto queda claro cuando Jesús entra a la Sinagoga de
Nazaret toma el libro del profeta Isaías y lee: El Espíritu del Señor es
sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los
pobres: Me ha enviado para sanar a los quebrantados de corazón;
Para pregonar a los cautivos libertad, Y a los ciegos vista; Para
poner en libertad a los quebrantados: Para predicar el año
agradable del Señor (Lucas 4:18-19). Cabe destacar que Jesús lee
estas palabras al inicio de su ministerio, poco después de ser tentado
por Satanás en el desierto. Estas palabras, las cuales retractan el
carácter del ministerio de Jesús, también muestran el enfoque especial
que Jesús iba a dar a los grupos sociales mas vulnerables. Esto queda
aún más claro Mateo 11:4-5 cuando Jesús le responde a Juan el
Bautista sobre si él era el mesías: Id y contadle a Juan lo que estáis
viendo y oyendo: Los ciegos ven, los cojos andan, los que tienen
lepra son sanados, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los
pobres se les anuncian las buenas nuevas.

Ejemplo Referencias bíblicas


Dios a comer a la multitud Mateo 14:13-21

Se preocupó por los enfermos Mateo 4:23; Marcos 1:41;


Lucas 5:13
Los primeros testigos del nacimiento de Jesús fueron Lucas 2:16-18
pastores
Jesús siempre mostro misericordia a los grupos Mateo 9:10-13
sociales más marginados
Según Jesús la preocupación por los más vulnerables Mateo 25:31-46
es una marca distintiva de sus hijos
LA COMPASIÓN Y LA IGLESIA
En la iglesia del Nuevo Testamento expresiones de compasión y
generosidad muy sorprendente. Según Hecho 2:45 los creyentes:
vendían sus propiedades y posesiones, y compartían sus bienes
entre sí según la necesidad de cada uno. Era impresionante el nivel
de desprendimiento de esta Iglesia primigenia.
Pero en el Nuevo Testamento no solo encontramos manifestaciones
compasivas, sino mandamientos claros a practicar la compasión y la
generosidad. En su epístola Santiago calificó como una fe muerta
aquella que profesa amor a Dios, pero cierra su corazón ante las
necesidades del prójimo. En el capítulo 1:17 de Santiago encontramos
una de las declaraciones más contundente sobre la compasión y la fe
verdadera: La religión pura y sin mancha delante de Dios el Padre
es esta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones y
guardarse sin mancha del mundo. En otras palabras, el cristianismo
verdadero tiene que ver más de lo que nosotros imaginamos con
preocuparnos por los más vulnerables en la sociedad. El apóstol Juan
es mucho más directo con este tema cuando declara: Pero el que tiene
bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad y cierra
contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos
míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en
verdad” (1 Jn. 3:17-18).
La compasión es una expresión de nuestro amor sincero por Dios.
Cuando la iglesia ama al prójimo esta mostrado de una manera genuina
el amor de Dios. Sobre esto dice el pastor Tim Keller: Si los creyentes
en Dios no honran los llantos y demandas de los pobres, no le
honran a él, sea lo que sea que declaremos, porque escondemos
su belleza a los ojos del mundo. Cuando servimos a los pobres…
eso atrae la atención del mundo.
CONCLUSIÓN

¿POR QUÉ DEBEMOS PRACTICAR LA COMPASIÓN?

1. Porque cuando practicamos la misericordia glorificamos a Dios


2. (Mateo 5:16).
3. Porque hacemos aquellos que es bueno para Dios en el sentido
más amplio (Miqueas 6:8).
4. Debido a que es algo que Dios espera de los auténticos creyentes
(1 Juan. 3:17-18).
5. Porque los seremos poseen la imagen de Dios, y por lo tanto
tienen dignidad (Génesis 9:5-6).