Está en la página 1de 3

Tu droga, Mi droga, Nuestra droga

Los términos drogodependencia, drogadicción y farmacodependencia hacen referencia a la


adicción generada por la exposición repetida a una droga, ya sea un fármaco o una sustancia
psicoactiva legal o ilegal. En su más reciente glosario, la OMS define la dependencia del alcohol
y de otras sustancias como «una necesidad de consumir dosis repetidas de la sustancia para
encontrarse mejor o para no sentirse mal». Sus características son: un deseo invencible o una
necesidad de consumir droga y de procurarla por todos los medios, una tendencia a aumentar
las dosis y una dependencia de origen psíquico y a veces físico a consecuencia de los efectos de
la droga.

Equivale, más o menos, al síndrome de dependencia mencionado en la CIE-10 (ICD-10 en


inglés). Este término se intercambia a menudo con el de adicción, aunque en la actual edición
de su Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (la edición más reciente es la
quinta: DSM-V) la Asociación Estadounidense de Psiquiatría separa claramente los trastornos
inducidos por sustancias de los trastornos adictivos no relacionados con sustancias. Así pues, la
drogodependencia es solo uno de los dos tipos existentes de adicciones.

A efectos prácticos, se pueden considerar sinónimos los términos drogodependencia, adicción


y toxicomanía. Los dos últimos se utilizan desde el siglo XIX y, en la primera mitad del siglo XX,
estos vocablos comenzaron a cargarse de connotaciones peyorativas, morales y legales, por lo
que en los años sesenta se introdujo la palabra drogodependencia con el fin de un uso
científico más preciso.3 En su origen, toxicomanía hacía referencia al estado de intoxicación
periódica o crónica del consumidor de una sustancia. Se trataba del consumo de productos
que, en aquella época, tenían una comercialización y uso médico, de manera que, con este
término, se indicaba un consumo no terapéutico y se hacía énfasis, al utilizar el sufijo manía,
en la exaltación afectiva buscada con la autoadministración de la sustancia.

El DSM-IV-TR (2002), la cuarta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos
mentales, afirma que, para poder ser diagnosticada como tal, la dependencia de sustancias ha
de conllevar un patrón desadaptativo de consumo que incluye malestar o deterioro (físico,
psicológico o social) y junto al que han de darse, al menos, tres de los siguientes criterios en
algún momento de un período continuado de 12 meses:

-tolerancia

-síndrome de abstinencia

-La sustancia se consume en cantidades mayores o durante más tiempo de lo que se pretendía
en un principio.

-Existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de interrumpir el consumo o de


controlarlo.

-Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de la sustancia,


consumo o recuperación de sus efectos.

-Se da una importante reducción de las actividades cotidianas del sujeto debido a la ingesta de
la sustancia.
-Se continúa consumiendo la sustancia a pesar de tener conciencia de sus potenciales riesgos.

El circuito más estrechamente relacionado con el refuerzo es el formado por el área tegmental
ventral, el núcleo accumbens y la corteza prefrontal. Es un circuito dopaminérgico en el que las
drogas producen una acumulación de dopamina en las neuronas. La utilización continua
induce un estado de falta de dopamina lo que ocasiona un deseo de consumir la sustancia.

La causa de la adicción es el consumo facilitado por el uso de cualquier sustancia adictiva y, en


todos los casos, el factor es la intoxicación que genera el ciclo auto-destructivo de
dependencia patológica.

Es imposible determinar o hacer referencia a una diagnosis generalizada en relación a la


drogadicción. Si bien puede haber similitudes circunstanciales entre un adicto y otro al
momento de su vinculación con las drogas, no hay trastornos en común a todos. Los factores
relacionados al uso y consumo varían según la persona, la historia de vida y el contexto en el
cual precisan proveerse del tóxico.

Las causas que inducen a una persona a la necesidad constante de consumo de una droga
tienen raíces en diferentes planos de su vida (personales, familiares, económicos, sociales,
laborales u otros). Es habitual que una persona con adicción presente, en etapas de
tratamiento de rehabilitación, aspectos psico-somáticos que puedan estar asociados y
considerarse como los causantes, aspectos que suelen tomarse como una consecuencia
reactiva de la adicción. Sea cual sea la dependencia de un adicto, sea cual sea el tipo de
sustancia que consume, existen terapias de desintoxicación eficientes (efectivas y eficaces).
Estas deben ser acompañadas por supervisión médica y tratamiento, buscando resolver,
además, los mencionados puntos profundos; aquellos factores críticos que motivarán el
consumo y su dependencia. En la mayoría de las ocasiones, el daño que genera la sustancia en
sí, no es un impedimento para controlar la raíz del problema crónico en este trastorno, sino
una grave consecuencia de tal situación.

Según Néstor Szerman, presidente de la Sociedad Española de Patología Dual, el 70 por ciento
de los adictos sufren algún tipo de patología mental asociada. Sobre la base de esta
concepción nace el término “patología dual”.
Tipos de drogas

Depresoras Alucinógenas
Estimulantes

-Alivio de dolor
-Distorsión e ilusiones
-Influye sobre la actividad
-Disminución de la fatiga del sistema nervioso -Alteración de la percepción de la
realidad
-Activación de la actividad del -Relajación, somnolencia.
sistema nervioso Anestesia y coma -Alucinaciones visuales y auditivas

-Mejora del humor

-Alcohol

-Calmantes
-Cannabis
-Opio
-Sintéticas
-Tabaco
-Heroína
-LSD
-Anfetaminas
-Etc.
-Cocaína

También podría gustarte