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Lea rons toria mucho miedo Estabe acostaca od rudos res portodas panes: cruidos al amano, pe50s alo kos "Hey auien debaj dela cama’, pensé laRRena Sev cen soy et a core po el oscuro bosque nesta logo ala case del Peo, _ oie anobie ees, a8 poten avrne ~;Que tonteria! - se io el Pato ~ Los fantasmas no existen. Pues en mi casa hay uno - replied la Rane -,y, ademas, el bosque esta eneantado, = No tengas miedo - dijo ¢l Pato -. Quédate conmigo, si quieres, yo no me asusto. YY se metieron juntos en la cama, La Rana se agurruce entre las célidas phumas del Pato y se fe paso el miedo. f; De repente, oyeron una especie de ‘los dos echaron a corer por el bosque. La Rana y el Pato corrian tan deprisa como les permitian sus petas. Les parecia que habia tartasmas y monstruos terrioles por togas partes. Casi sin aliento, legaron a casa del Cerda y tamaron Te Por favor, Cerda, ae nee ond ‘ridanos po favor pel Palo eesti ses Ee pays 0 ev Comers oes Co a sl 2 iQue ‘Asi es que los tres se acostaron ena cama del Cerda, "\Qué tient”, : pens6 la Rane, “Ahora no puede pasemos nada " Pero no conseguian concilia el suefio porque s= quedaron, ‘escuchando los misteniosos rumiores del bosque... Y hasta el Cerdo {os oo! Por suerte, se consolaron unos a otros, Repitieron en voz ata que no terian miedo y nade los asustabe ¥, al cabo de un rato, se durmieron de cansancio. A la mafana siguiente, la Liebre fue a Visitar @ la Rana La puerta de la casa ‘sstaba abierta de par en par, pero no se vela a a Rana por ninguna parte, *yQué rarol’, pensd la Liebre, La casa cel Pato también estaba vacia.- Pato, Pato! .Dénde ests? -llamé la LLiebre, pero nadie contestaba y empezo @ preocuparse por si habie sucedido algo mala, ‘Atemarizada, ech a corre: por el bosque en busca de la Raay aie, ue dio no ercontrd a énd - {Cémo lo sabas? - contesté la Rana, furiosa- Debajo de mi cama habla uno, - yLo vists? -pregunté Ja Listre en vor baja - Pues no - contesté la Rana En realidad, no lo he wsto, pero silo he oid. Los cuatro amigos estuvieron un buen rato hablando de fentasmas, monstrucs y cosas que daban miedo, * E! Cerdo preparé el desayuno,- .Saben una cosa? djola Liebre -. Todos tenemos miedo alguna vez, - .70 tambien? - Dreguntd la Rane, sororencde.- Si, s- repicd la Liebre Esta mariana me asusté mucho cuando crei que ustedes se habian perddo, ‘Todos se quedaron callados, pensando en ‘| miedo que habian tenido por la noche. De pronto, todos se echaron a reir. - Pero, qué cosas dices, Liebre! - exclamd la Rana -. No hay nada que temer, nosotros siempre ‘estamos aqui.

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