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EL PAPEL DE LAS ASOCIACIONES CULTURALES

EN EL DESARROLLO DEL FASCISMO EN ESPAÑA:

LA AGRUPACIÓN MARTÍN CODAX DE VIGO 1932-1936 *

Luis Velasco Martínez

Universidad de Santiago de Compostela

Estado de la cuestión: el fascismo en la ciudad de Vigo

La bibliografía publicada no aclara el número de fascistas organizados en la

Galicia de los años treinta del S.XX, tampoco en el caso de Vigo. Payne hizo

estimaciones que aproximaban el número total a la cifra de quinientos militantes de FE

de las JONS en la Galicia del año 1936, aunque hizo sus cálculos a través de

estimaciones intuitivas 1 . Silva Ferreiro establece el número en algo más de un centenar,

también a partir de sus estimaciones 2 . Por su parte, las fuentes bibliográficas

antifascistas reducen el número a unos cuantos señoritos e hijos de señoritos, apenas un

puñado 3 .

Las diferentes fuentes y estimaciones parecen indicar que el número de

falangistas vigueses podría resultar bastante escaso, pese a que tenemos constancia de

que el entramado de asociaciones gremiales propias de FE fue especialmente prolífico

en la ciudad. Hubo delegación del SEU en el Instituto y en algunos otros centros

                                                        
*
Ha sido posible presentar este texto al III Encuentro de Jóvenes Investigadores en Historia
Contemporánea de la AHC gracias a la financiación del proyecto IDEHER (Departamento de
HªContmporánea, USC).
1
PAYNE, S.: Falange: A history of spanish fascism, Standford, Standford U.P., 1961, p. 279.
2
SILVA FERREIRO, M.: Galicia y el Movimiento Nacional, Santiago de Compostela, Seminario
Conciliar, 1938, p. 336.
3
FLORY, J.: Galicia bajo la bota de Franco. Lo que han hecho en Galicia: episodios del terror blanco
en las provincias gallegas contados por quienes los han visto, Santiago de Compostela, Alvarellos, 2005,
p. 47.

  1

ISBN: 978‐84‐9860‐636‐2 
educativos 4 , una de las escasas sedes gallegas de las CONS, también fue la primera

ciudad española fuera de Madrid en constituir una Sección Femenina 5 , algo

sorprendente ya que hacia finales de 1935 sólo estaban organizadas las agrupaciones

locales de Valladolid, Madrid y Pamplona 6 , además la primera falangista local

encargada de presidir la agrupación olívica sería la Miss Galicia de 1932 Lila Ozores

Ochoa una elección sorprendente dado el carácter austero y monacal de la SF 7 ; tampoco

faltaría en Vigo una sección infantil de Balillas 8 antecedente de los Flechas.

Antes de la propia constitución de FE, el Movimiento Español Sindicalista,

primer grupo fascista impulsado por José Antonio Primo de Rivera, tendría

simpatizantes en Vigo; en mayo de 1933 Eduardo Robés Matalindres de 27 años,

relacionado con el grupo prefascista del Dr.Albiñana, y posterior dirigente de las

juventudes de Bloque Nacional, fue detenido realizando propaganda del MES; provocó

tensiones en la ciudad que acabaron con el ataque a los consulados italiano y alemán por

parte del populoso antifascismo local 9 .

Las estimaciones de Silva para Galicia podrían estar ligeramente exageradas,

pero probablemente las cifras generales sean bastante realistas de acuerdo con los

cálculos aproximados de Payne, mínimamente corregidos con una tendencia al alza en

la ciudad de Vigo. Esta impresión se puede contrastar con los números que aportan las

detenciones de falangistas desde la creación del partido hasta el 18 de julio,

comparándola con el auge de falangistas que reconocerán públicamente su pertenencia

al partido con posterioridad al Alzamiento Nacional.

                                                        
4
MOURE MARIÑO, L.: Galicia en la guerra, Madrid, Ed. Española, 1939, p. 220.
5
GALLEGO MÉNDEZ, Mª T.: Mujer, Falange y franquismo, Madrid, Taurus, 1983, p. 29.
6
RICHMOND, K.: Las mujeres en el fascismo español. La Sección Femenina de Falange, 1934-1959,
Madrid, Alianza, 2004, p.76.
7
PRIMO DE RIVERA, P.: Recuerdos de una vida, Madrid, Dyrsa, 1983, p. 66.
8
Martín Codax, nº 19, p. 3.
9
El Pueblo Gallego, 24/03/1933, p. 7.

  2
Nos resulta llamativo el escaso número de falangistas anteriores a la guerra para

las fuentes antifascistas. Creemos que éstas no tendrían por qué estar exagerando la baja

militancia política en FE, sino simplemente respondiendo a una realidad común a toda

militancia política y al rational choice que lleva a un individuo a militar en un grupo

político. Ésto no sólo suponía aceptar un ideario y su defensa, así como las ventajas de

integrarse, sino también su contrapartida. Especialmente tratándose de un grupo

numéricamente poco significativo, y cuya insignificancia cobraba mayor evidencia al

ser comparado con sus antagonistas naturales, especialmente numerosos y movilizados

en la ciudad.

FE contó en Vigo con el apoyo financiero de Gustav Kruckenberg y del

consulado alemán, no en vano el NSDAP tenía un cierto arraigo entre la comunidad

emigrante alemana en Vigo por lo menos desde 1934 10 , a través de Conrad Meyer 11 .

Dentro del fascismo gallego, Vigo era una ciudad llamada a un papel destacado

en su formación, consolidación y organización del encuadramiento de afiliados y la

movilización de éstos. Se debía a las especificidades urbanas de la ciudad, auténtica

cabeza del proceso de urbanización de una Galicia que en los años treinta del S.XX aún

era eminentemente agraria 12 .

La ciudad era el foco industrial de Galicia. Su carácter «industrial» le sirvió para

convertirse en el caldo de cultivo más perfecto que se pudiera localizar en la Galicia de

la década de 1930 para que emergieran las principales ideologías revolucionarias del

momento, ambas enfocadas a un público industrializado: marxismo y fascismo.

                                                        
10
VIÑAS, A.: La Alemania nazi y el 18 de julio, Madrid, Alianza, 1974, p. 41.
11
FERNÁNDEZ GONZÁLEZ, M.: La dinámica sociopolítica en Vigo durante la II República,
Universidade de Santiago de Compostela, Tese de Doutoramento, 2005, p. 270.
12
P. ej. Vid. FERNÁNDEZ PRIETO, L. (ed.): Terra e progreso: Historia agraria da Galicia
contemporánea, Vigo, Xerais, 2000.

  3
La constitución política del fascismo a través de las organizaciones JONS y FE

no podía pasar desapercibida para la dinámica sociedad viguesa, ni para los

representantes de la derecha tradicional y no republicana, tampoco para sus

adversarios 13 . El fascismo organizado apareció en Vigo en diciembre de 1933 con la

constitución del primer núcleo falangista de la ciudad, compuesto por Jesús Roca, Insúa

Martínez, González Gándara, Xavier Ozores Pedrosa y Gustavo Kruckenberg entre

otros 14 . Éste último aportó fondos económicos para la naciente FE de Vigo, al igual que

otros militantes. Su sede fue objeto de vigilancia policial desde el primer día, no en

pocas ocasiones tuvieron que esconder el registro de afiliados ante la posibilidad de que

se realizaran registros policiales o asaltos de enemigos.

La FE de las Catacumbas de la que nos hablaba el líder falangista ourensano

Meleiro existía en todos los núcleos donde se fundaba una agrupación 15 . En Vigo

cundía el miedo ante la posibilidad de que las fuerzas policiales o sus enemigos

políticos identificaran a sus afiliados, simpatizantes y, especialmente, a aquellos

potentados que aportaban fondos para el sostenimiento del aparato local de la

organización 16 .

Así, había fascistas que elegían apoyar económicamente a la organización de

forma discreta, eran los camaradas del fichero reservado 17 . La financiación de FE con

ayudas de por RE o las embajadas de Italia y Alemania 18 , eran directamente tramitadas

                                                        
13
El Pueblo Gallego, 24/03/1933, p. 7.
14
MOURE MARIÑO: Galicia… op. cit, p. 219.
15
MELEIRO, F.: Anecdotario de la Falange de Orense, Madrid, Eds. Del Movimiento, 1957. p. 10.
16
PRADA RODRÍGUEZ, J.: «Do sono insurrecional ó neotradicionalismo de FET y de las JONS. O
carlismo ourensán, 1931-1937», en BARRERA, E. (et alii): A II República e a Guerra Civil, ACMHD,
2005, p. 187.
17
Ibid.
18
PEÑALBA, M.: Falange Española: Historia de un fracaso (1933-1945), Pamplona, EUNSA, 2009, pp.
132-133.; SAZ, I.: Mussolini contra la II República, Valencia, IVEI, 1986, pp. 139 y ss.; ELLWOOD, S.:
Historia de Falange Española, Barcelona, Crítica, 2001, pp. 65 y ss.

  4
en Madrid 19 . Las elites locales deseosas de contar con una fuerza de asalto

antirrevolucionaria propia, debieron acudir a tratar directamente con los líderes fascistas

locales 20 .

Existían numerosas necesidades de discreción. Algunos militaban a la vez en

otros partidos, siendo la militancia en las JAP habitual entre falangistas 21 . Este tipo de

miembros tendió a ir desapareciendo conforme las agrupaciones iban ganando

influencia, número de militantes y capacidad para desarrollar partidas escuadristas.

Podemos constatar que desde febrero de 1936 y ante la radicalización política, FE ganó

treinta mil afiliados en toda España, la mitad provenían de las JAP 22 .

Parte de las JAP veían con recelo actitudes de los fascistas, considerando sus

poses y actitudes así como su simbología de raíz obrera con desprecio, pero a partir de

1935, esta misma organización fuera sucumbiendo a un proceso de fascistización 23 ; y

tras las elecciones de 1936, en un trasvase mayoritario de militantes hacia FE de las

JONS, que podemos explicar en gran medida gracias a la infiltración falangista previa.

En el contexto gallego, FE y el fascismo tuvieron un peso escaso pese a contar

con una cierta fuerza en algunos núcleos, principalmente de Ourense. Hubo algunas

muestras de que entre parte de las clases acomodadas y los nostálgicos monárquicos

vigueses podría haber lugar para que germinaran grupúsculos fascistas. Primero

genuinamente olívicos, como el Centro Nacionalista de Vigo 24 , más tarde como células

locales de las JONS y/o FE. Pero, en todo caso, no podemos obviar el papel como

                                                        
19
SAZ, I.: Mussolini… op. cit., p. 272.
20
PAYNE, S.: Falange: A history… op. cit., p. 62.
21
MELEIRO, F.: Anecdotario… op. cit., p. 10.
22
GIL PECHARROMÁN, J.: Sobre España inmortal, sólo Dios: José María Albiñana y el Partido
Nacionalista Español (1930-1937), Madrid, UNED, 2003, p. 430.
23
NÚÑEZ SEIXAS, X. M.: «El fascismo en Galicia. El caso de Ourense (1931-1936)», Historia y Fuente
Oral, 10 (1993), p. 166.
24
GONZÁLEZ CUEVAS, P.: Acción Española. Teología política y nacionalismo autoritario en España
(1913-1936), Madrid, Tecnos, 1998, p. 165.

  5
agentes del fascismo de las JAP 25 , tampoco de otros grupos políticos relacionados con

la derecha política y/o el tradicionalismo que se vieran atraídos por algunos de los

rasgos fascistas: la acción directa, la apelación a la juventud como brazo ejecutor del

revulsivo político deseado, así como una estética, una retórica y una forma de actuar

bien definidas y centradas en la violencia como recurso político 26 .

La aparición del falangismo supondrá el inicio de una larga cadena de altercados

públicos que revestirán distinta gravedad. Así se producirá el asalto del centro falangista

en agosto de 1934, después de que aquellos hubieran increpado al presidente de la

república Niceto Alcalá-Zamora, rematando el incidente con el encarcelamiento de once

jóvenes y la clausura del local de FE 27 . El clima ya no pararía de enrarecerse y

enturbiarse cada vez más, el dieciséis de septiembre de ese mismo año, los falangistas

Francisco Rodríguez López y Jesús Roca Soler fueron tiroteados, José Antonio los

condecoraría 28 .

Entre 1934 y 1935 tenemos información dispar sobre el devenir de la vida

interna de la agrupación local viguesa de FE, diferentes fuentes nos informan de que el

grupo habría estado dirigido por diferentes personas. Así uno de los propietarios de

Radio-Vigo, y común colaborador en las retransmisiones de radio de Martín Codax,

Emilio Torrado fue jefe local de FE 29 , aunque también desempeñó el mismo cargo

Felipe Bárcenas 30 , que estuvo preso por ello en varias ocasiones 31 .

                                                        
25
PEÑALBA, M.: Falange… op. cit., p. 137.
26
PRIMO DE RIVERA, J. A.: Obras completas. Discursos y escritos (1922-1936), Madrid, IEP, 1976, p.
1146.
27
El Pueblo Gallego, 09/08/1934, p. 1.
28
GREGORIO MOSQUERA: «Breve síntesis…», op. cit., p. 114.
29
«Entrevista a Emilio Torrado», Historga, nº 20, Marc Wouters, 15/04/1987.
30
FERNÁNDEZ, C.: La Guerra Civil en Galicia, A Coruña, La Voz, 1988, p. 301.
31
GARCÍA VENERO, M.: La Falange en la guerra de España: la unificación y Hedilla, Paris, Ruedo
Ibérico, 1967, p. 147.

  6
Durante el bienio negro el falangismo será sometido a un continuo seguimiento

y acoso policial y judicial 32 , y Vigo no será una excepción a esa situación. El 14 de

junio de 1935 se detuvieron a 42 militantes de FE por una reunión ilícita, excepto dos

detenidos que superaban la treintena y otros 3 de entre 24 y 25 años, la inmensa mayoría

de los detenidos tenían sólo entre 16 y 23 años 33 . Entre los detenidos estaban el jefe

provincial, el triunvirato del SEU vigués 34 y la dirección de la Sección Femenina. Como

resultado del registro del local falangista, se localizó un arsenal 35 , por lo que el juez

procedió a llamar a declarar a toda persona relacionada con FE. Este suceso fue seguido

con gran interés en la ciudad, no en vano había sido detenido el jefe provincial de la FE,

y con él algunos de los más conocidos jóvenes de la ciudad, hijos de respetables

ciudadanos afines a la URD. El juzgado de guardia dictó el preceptivo auto de

procesamiento y prisión para 37 de los 42 detenidos 36 , condenándose a algunos meses

de prisión a los mayores de edad y a multas a los menores 37 .

Este proceso se volvió a repetir en el mes de noviembre, el falangista Serafín

Calvo falleció al ser alcanzado por accidente por las balas de su camarada Eduardo

Símil Fernández 38 , en diciembre de ese mismo año otro falangista alcanzó en otra

refriega a un obrero comunista, a los pocos días, en otro registro, fueron detenidos siete

falangistas por esconder armamento 39 . Poco antes de las elecciones de 1936, un grupo

de hombres de la CNT intentó asaltar el local de la FE con la intención de hacerse con

el control de las armas que creían que se guardaban en su interior, el asalto terminó con

                                                        
32
La Vanguardia, 14/06/1935, p. 23.
33
El Pueblo Gallego, 15/06/1935, p. 3.
34
FERNÁNDEZ, C.: La Guerra… op. cit., p. 39.
35
El Pueblo Gallego, 15/06/1935, p. 3.
36
El Pueblo Gallego, 16/06/1935, p. 3.
37
Cfr. Ibíd.; La Voz de Galicia, 10/07/1935, p. 8.
38
La Voz de Galicia, 12/11/1935, p. 8.
39
La Voz de Galicia, 20/12/1935, p. 8.

  7
el falangista Luis Collazo muerto 40 , 3 falangistas heridos, un cenetista muerto y otro en

busca y captura 41 . A partir de ese momento los acontecimientos comenzarían a

precipitarse, el local falangista vigués se cerrará de forma provisional ese mismo mes, y

un mes más tarde definitivamente con la ilegalización de FE.

Pese a la ilegalización los sucesos violentos no cesarán, en junio de 1936 con el

golpe de Estado acercándose y FE ilegalizada, fue herido, el operador de cine y

falangista Constante Fernández Pasín 42 , el doce de mayo anterior un exmilitar falangista

asesinó a un obrero 43 , el incidente provocó una huelga general obrera en la ciudad 44 .

Martín Codax y el fascismo en Vigo

La infiltración, ante la debilidad que impediría a FE acudir al enfrentamiento

directo, sería el lo que llevaría a reconocidos falangistas vigueses a tener una

participación destacada en la agrupación Martín Codax de Vigo. Esta práctica buscaba

realizar acciones de proselitismo desde una posición segura. Este esfuerzo

propagandístico encontró el blanco perfecto entre un grupo de personas jóvenes,

muchos de ellos con estudios universitarios o medios, cercanos al catolicismo y a la

URD, y un indudable antimarxismo y nacionalismo español. Así eran los integrantes de

la agrupación Martín Codax y los lectores de su revista. Vigo contaba desde diciembre

del año 1932, con esta asociación juvenil, vinculada a la AC y a la filial local de la

CEDA, la URD. Fundada por el sacerdote Emilio Álvarez Martínez, entre sus primeros

integrantes encontramos apellidos relacionados con la AC de la ciudad, algunos de los

que poco más tarde se relacionarían con RE, caso de Manuel Campos Gómez, y con FE

                                                        
40
FRAGOSO DEL TORO, V.: La España de ayer: recopilación de textos histórico-políticos, Madrid,
Ed. Nacional, 1965, p. 258.
41
AHPO, Audiencia Provincial, Causas Penales, 6780, 37/36.
42
GREGORIO MOSQUERA: «Breve síntesis…», op. cit., p. 115.
43
Ibid., p. 118.
44
Ibid., p. 119.

  8
como José Vázquez Fernández, secretario local de la organización antes del golpe de

estado 45 .

Su primer interés fue desarrollar obras teatrales con las que sufragar otras

actividades benéficas, educativas en la mayoría de los casos, entre la clase obrera

viguesa. Así los diarios de Vigo El Pueblo Gallego y Faro de Vigo, solían informar de

las actividades educativas de Martín Codax en sus páginas de información local, loando

generalmente la implicación benéfica de la agrupación, aunque en un principio obviaran

que éstas las realizaba un grupo de jóvenes dirigidos por Álvarez Martínez,

relacionando las actividades directamente a la AC local 46 . Este sacerdote fue acusado

desde el exilio como el gran defensor del falangismo en la ciudad y de haberse

encargado de sostenerlo a través de Martín Codax. Las veladas para recaudar fondos

para las clases impartidas a los obreros y sus hijos en la Escuela Nocturna Obrera

fueron convirtiéndose en un llamamiento típico en las secciones locales de la prensa

viguesa desde el primer día 47 ; en estas primeras actuaciones representaban un sinfín de

obras cómicas, en cada entreacto otros miembros de la agrupación desarrollaban otra

amplia variedad de actividades que iban desde los recitales poéticos hasta la

interpretación de piezas de música clásica y de canciones propias de la música

tradicional gallega 48 . Realizándolas todas ellas en la Escuela Nocturna Obrera, un

círculo cultural destinado a darle formación práctica a los obreros vigueses –a la altura

de 1934 contaría con unos 700 socios-, organizado desde el asociacionismo católico

local, bajo el apadrinamiento de algunos notables de la URD que convocaba sus

                                                        
45
La Nueva España, 06/10/1936, p. 5.
46
El Pueblo Gallego, 26/02/1933, p. 5.
47
El Pueblo Gallego, 06/01/1933, p. 5.
48
Ibid.

  9
reuniones locales en las mismas dependencias de la escuela 49 , las mismas que la

agrupación Martín Codax utilizaba para sus actuaciones, ensayos y reuniones.

Tras unos meses de descanso y aprovechando la temporada estival que dejaba

libres a muchos de sus integrantes, aún escolares, comenzaron a realizar una serie de

viajes por los alrededores de Vigo con distinta suerte. Así en Carballiño cosecharon

cierto éxito 50 , mientras que la falta de coordinación con la AC de Ribadavia supuso un

desastre económico en su visita a esta villa. Tras este suceso, el seis de agosto, después

de otra infructuosa actuación fuera de Vigo, los miembros de la agrupación mantuvieron

un enfrentamiento violento en la localidad de Baiona contra elementos hostiles 51 . Si

bien el choque tuvo un nulo interés por parte de la prensa local que no lo reflejó, lo

cierto es que el choque fue un claro precedente de lo que sucedería más tarde.

El fundador de Martín Codax era conocido entre los círculos izquierdistas y

obreros de Vigo como El reisiño 52 se le acusaba de ser inspirador de numerosos

choques entre fuerzas izquierdistas y fascistas. Vinculado por las mismas fuentes con la

dirección falangista viguesa 53 . Álvarez Martínez fue un personaje muy conocido en

Vigo, donde presidió la Beneficencia Municipal, además de ocupar un puesto en el

claustro del primer instituto de enseñanza media de la ciudad, donde desempeñó la

cátedra de Religión Católica 54 .

Este primer incidente violento de los agrupados de Martín Codax, junto a la

evidencia de que la guía espiritual y política del grupo recayera en un sacerdote con la

fama de Álvarez Martínez, son ejemplo de las características de los choques violentos y

de cuáles eran los bandos enfrentados. El vacío de información de la prensa local ha


                                                        
49
MÍGUEZ MACHO, A. y CABO VILLAVERDE, M.: «Reconquistar Galicia para Cristo. Un balance
del catolicismo social en Galicia (1890-1936)», Ayer, 79 (2010), p. 242.
50
Martín Codax, nº 3, 1935, p. 2.
51
Ibid.
52
FLORY, J.: Galicia bajo... op. cit., pp. 137 y ss.
53
Ibid.
54
Ibid.

  10
sido suplido con fuentes orales que nos informaron sobre los habituales choques 55 , una

afirmación que contrastamos a través de diarios exteriores56 .

Así constatamos la existencia la violencia de grupos fascistas en acciones de

propaganda, lanzamiento de panfletos, etc. Un ejemplo son los sucesos del 17 de

septiembre de 1934 recogidos por La Vanguardia de Barcelona. Un grupo de falangistas

interrumpieron la proyección de una película en un cine ambulante, chocando contra

elementos contrarios 57 . Este tipo de sucesos cobran magnitud por el momento en el que

se desarrollan, a las puertas de la revolución de Asturias de 1934 58 .

Tras la destitución del alcalde socialista Martínez Garrido 59 , el alcalde

provisional de Vigo Campos Varela, tendría la deferencia de presidir el acto que sirvió

como presentación de los logros de Martín Codax en la sociedad viguesa: la jornada en

honor a su fundador 60 . El 28 de mayo de 1934 se le rindió un sentido y multitudinario

homenaje a Álvarez Martínez. Durante el mismo, el director artístico de la agrupación

recordó la tríada ideológica sobre la que ésta planteaba toda su labor social y artística:

arte y cultura, progreso y beneficencia 61 .

En esto se centraba la actividad de la agrupación, dado el interés benéfico de su

fundador 62 . No en vano la derecha católica y tradicional española, incluso la

fascistizada, tuvo una especial querencia hacia adoptar actitudes de cariz paternalista

con la clase trabajadora 63 . Este tipo de discurso era teóricamente apolítico pero lleno de

                                                        
55
«Entrevista a Alejandro Moldes rabal», Historga, nº 455, Antonio González Lomba, 20/12/1988.
56
La Vanguardia, 18/09/1934, p. 24.
57
La Vanguardia, 18/09/1934, p. 24.
58
P. ej. Vid. RUIZ, D.: Octubre de 1934: revolución en la República española, Madrid, Síntesis, 2008.
59
ABC, 11/03/1934, p. 5.
60
El Pueblo Gallego, 13/04/1934, p. 8.
61
Martín Codax, nº 2, p. 5.
62
Archivo Histórico Municipal de Vigo, PLE-174, 03/04/1936.
63
MIRANDA BOTO, J. M. y VELASCO MARTÍNEZ, L.: «La cuestión social desde Cánovas hasta
Dato: el nacimiento del Derecho del Trabajo en España a través de los Gobiernos conservadores, 1875-
1920», Revista General de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, 23 (2011).

  11
citas comunes hacia la raza, la esencia católica, los valores cristianos, una juventud

activa y renovadora, etc 64 .

Juan Baliño Ledo –durante la Guerra Civil secretario de la comisión gestora

municipal 65 - fue el encargado de loar al Reisiño, junto a destacados asociados de Martín

Codax 66 , la prensa local y la directiva del Centro Orensano de Vigo 67 , dando así por

finalizado un acto de exaltación del clérigo, su vida y obra, así como de su asociación.

Aplaudiéndolos, se encontraban los representantes de las familias con más fuste y solera

de la sociedad viguesa, así como los futuros cuadros de mando de la FE local.

Su primera junta directiva legal la compondrían el presidente Emilio Torrado

Lima, el secretario José Vázquez Fernández y el tesorero Manuel Campos Gómez 68 ,

todos militantes de FE al estallar lar guerra. Su intención fue desarrollar una serie de

actividades culturales de acuerdo con sus estatutos, centrados en estimular la creatividad

artística, las obras de beneficencia y el progreso, a través de la ayuda al menesteroso y

al obrero. Tras esos intereses se escondía el interés por parte del catolicismo militante

de organizar a su juventud y utilizar esta nueva asociación, en principio cultural –

incluso proautonomista-, como una organización que tendría gran utilidad para sus

patrocinadores económicos y políticos.

Martín Codax sirvió como vivero de sus futuros cuadros políticos dentro de las

clases medias viguesas, por otra permitió a la AC disponer de jóvenes militantes

influyentes en la actividad social de la ciudad, así como en el seno de las formaciones

políticas de una derecha católica fragmentada: el Partido Republicano Conservador, FE,

el calvosotelismo y el tradicionalismo; la teórica independencia política de la


                                                        
64
Martín Codax, nº 2, p. 5.
65
Archivo Histórico Municipal de Vigo, PLE-175, 22/7/1936.
66
Ameijeiras Arca, Elena de Arana, Adela y Carmen Nogueira, Ángeles Méndez, Seoane Buján, Vázquez
Fernández, Pastoriza Álvarez, Martín Valdés, Macías Alonso, Ochaita, etc. Vid. El Pueblo Gallego,
13/04/1934, p. 8.
67
Ibid.
68
El Pueblo Gallego, 17/11/1934, p. 3.

  12
agrupación Martín Codax resultaba poco real. Así parecía que todas las familias

ideológicas que posteriormente se darían cita en el Movimiento local habían formado

parte de esta asociación en forma alguna.

Estos afiliados hicieron una interesante labor de acercamiento a las clases

populares viguesas a través de su acción cultural y social, y de su participación en la

financiación de las escuelas para obreros, la elaboración de cursos radiados de las más

variadas temáticas a través de la emisora local 69 Radio-Vigo 70 , espectáculos literarios o

teatrales radiados y representados, charlas literarias, deportivas, etc. Todo ello sazonado

continuamente de veladas, o en ocasiones claras, referencias hacia la situación social del

país, la necesidad de reconstituir la moral pública y las costumbres en él, sin olvidar el

pertinente interés por reorganizar y dirigir el proceso de concesión de autonomía

política la región antes de que el proceso fuera dirigido por los enemigos de la unidad

nacional de España.

Es de destacar la participación de falangistas en esta organización y en la

redacción de su órgano mensual homónimo. José Vázquez Fernández importante

dirigente de la FE ejerció como director de la publicación y como secretario de la

agrupación, su hermano Jesús también era afiliado falangista, también nos encontramos

a agrupados falangistas como Emilio Torrado Lima, Silvio Pérez Arias Francisco

Rodríguez Nogue Eduardo Canitrot Robles o los niños Alfonso Sobrino, Celestino

Vázquez y su hermano Lisardo Vázquez, parte de la Organización de balillas de FE 71 .

La implicación falangista en esta publicación es esperable, tanto por el perfil

socioeconómico del agrupado de Martín Codax como por la retórica españolista. El

                                                        
69
Para ver el papel de la radio Vid. GARITAONANDÍA, C.: La radio en España, 1923-1939. De altavoz
musical a arma de propaganda, Bilbao, Siglo XXI, 1988.
70
El Pueblo Gallego, 04/02/1936, p. 6.: vocera de la ultra derecha, y nos ofrece sin rebozo su mercancía,
con la insistencia que sólo solía poner en recomendar ciertas pastillas para el catarro.
71
Martín Codax, nº 19, p. 3.

  13
grupo de teatro de la agrupación Martín Codax se había especializado en la

representación de obras de José María Pemán, un retrato firmado suyo presidía el local

del grupo 72 . Una situación bastante curiosa a la luz del nombre con el que se bautizó la

agrupación, el de un trovador gallego-portugués de los SS. XIII y XIV, al que se hará

constante referencia, principalmente a través de homenajes y la reproducción de poesía

en lengua gallega. Un interés por la literatura gallega que les llevará a publicar en

numerosas primeras páginas versos del autor que le dio nombre a la agrupación, aunque

también tendrían espacio para homenajes a otros autores gallegos como Rosalía de

Castro 73 , así como para la publicación de numerosas composiciones en gallego. Esto les

llevaría a homenajear a Pemán a través de toda una serie de composiciones musicales

con letras en gallego que interpretaban los asociados 74 . Pemán visitó a la agrupación

durante su visita a Vigo de 1935, en ella se celebró la ceremonia en la que aceptó ser

agrupado de honor 75 , e incluso a permitir que la sección de teatro de la agrupación

representara sus obras sin pagar derechos de autor. Éste fue el acto social más

importante al que hizo frente la organización desde su creación, sólo igualado por un

homenaje semejante al Marqués de Valterra 76 . Durante el desarrollo de esta visita del

escritor gaditano a Vigo, se le dignaron diferentes homenajes por parte de la comunidad

política conservadora local, concentrándose la mayoría de los mismos en el que Martín

Codax le brindó en el Café Savoy, el lugar de reunión habitual de la gente de orden.

Antes de las elecciones de 1936 se dinamitó la paz social en la ciudad

disparándose una conflictividad que ya sólo pararía la rebelión militar y la represión

                                                        
72
Martín Codax., nº 1, p. 4.
73
Martín Codax, nº 6, p. 5.
74
Martín Codax, nº 5, p. 5.
75
Martín Codax, nº 6, p. 8.
76
Martín Codax, nº 5, p. 1.

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subsiguiente 77 . En este contexto en el que desde los meses de noviembre y diciembre de

1935 los tiroteos se sucedían con frecuencia, y en los que participaban militantes de FE,

el órgano de la agrupación Martín Codax salió a la palestra para defender el honor de

sus agrupados militantes de FE, así como el de otros militantes de FE encausados por

diferentes episodios de violencia política.

¿Martín Codax una asociación fascista?

Los rasgos fascistas de Martín Codax se hacen evidentes a través de su relación

con destacados militantes de la FE viguesa anterior al estallido de la guerra,

acompañados de una mayoría de militantes de las JAP agrupados en Martín Codax, que

si bien estaban sometidos a un proceso de fascistización y hasta cierto podrían ser

considerados fascistas, strictu sensu no estaríamos hablando de falangistas. Tal y como

plantea Lowe 78 , las JAP fueron de una manera u otra fascistas, e incluso para muchos

eran el peligro fascista en España, aunque relatos como el de Meleiro en Ourense nos

rebajen considerablemente las expectativas revolucionarias y violentas que cabría

esperar, por lo menos de estos japistas de provincias.

Pese a este escaso, o aparente escaso, radicalismo y culto a la violencia del

fascismo japista en Galicia, este pasó a integrarse de forma masiva en FE una vez que

esta fue ilegalizada. En ese caso, si algo cabría esperar es que el proceso de

fascistización al que sometían la propias JAP a través de sus rituales iniciáticos, de

sumisión y aceptación total del líder, de culto aparente –aunque fuera más retórico que

práctico- a la violencia, al orden, a la disciplina y, como no, a la tradición entendida

desde una óptica fuertemente influenciada por el corporativismo y el regeneracionismo,


                                                        
77
GIRÁLDEZ LOMBA, A. y VÁZQUEZ LÓPEZ, M. J.: «Vigo», en WOUTERS, M. (ed.): 1936: Os
primeiros días, Vigo, Xerais, 1993, pp. 19-44.
78
LOWE, S.: Catholicism, war and the foundation of Francoism: the Juventud de Acción Popular in
Spain, 1931-1939, Brighton, Sussex AP, 2010.

  15
sería que se convirtieran con la llegada del proceso de radicalización política de la vida

española, en la organización fascista y violenta en la que se acabaría convirtiendo FE.

Quizá, la explicación más plausible que podamos encontrar para esta incógnita pueda

ser que realmente la derecha accidentalista republicana encarnada por la CEDA y por la

URD en Galicia, nunca dejó de ver posible continuar jugando con la baza democrática,

o por lo menos pretendería guardar las formas con el juego democrático con las

mínimas garantías de poder continuar aspirando a ser un referente en el juego electoral.

Algo que evidentemente no podrían acabar de hacer radicalizando irreparablemente a

sus juventudes. El ejemplo alemán era cercano, Hitler llegó al poder con el beneplácito

de las derechas tradicionales germanas, bien les podría parecer a las derechas española

que, en ocasiones, afianzar de alguna manera las expectativas fascistas españolas a base

de apoyarlas económicamente o con otros medios, podría ayudar a las mismas a

recuperar el poder, incluso a utilizar al fascismo y hacer de él un peón más en su

particular partida electoral. No obstante en pleno proceso de descomposición política de

la CEDA, tras las elecciones de 1936, el grupo mayoritario de la oposición no tenía un

líder que dirigiera la oposición, sino que de forma efectiva este rol lo desempeñaba José

Calvo Sotelo, el gran financiador de FE. Además a esta falta de fuerza política, se le

sumó no sólo la casi total descomposición de las JAP en unos pocos meses después de

perder las elecciones, sino el trasvase en masa de sus afiliados a otra organización

política, recién ilegalizada, extraparlamentaria y que, además, había pasado a rehusar

abiertamente el juego político parlamentario para intentar tomar el control en las calles a

través del pistolerismo, con una clara vocación violenta y usándola para lograr el poder.

Es evidente la existencia de fascistas en Martín Codax, de una forma u otra esta

asociación habría sufrido de forma directa un proceso de fascistización que vendría

dado por el que estaban sufriendo sus miembros. No obstante no podríamos decir que

  16
Martín Codax fuera una agrupación fascista. Entre otras cosas porque había aceptado un

proceso de división autonómica del Estado. Martín Codax como grupo aceptaba la

viabilidad hasta julio de 1936 de una posible región autónoma gallega dentro del marco

del Estado integral republicano. Si bien hasta la propia FE tenía cierta veleidades

regionalistas, la asunción de una parte importante de la identidad gallega no podría ser

compatible con un fascismo centrado en la nación española, sino más bien en el juego

posibilista de los partidos dentro del sistema. Unos partidos que en un proceso de

regresión electoral sufrido escasos meses antes, no podían menospreciar la oportunidad

de que se crearan nuevas estructuras administrativas capaces de ejercer como eventual

contrapunto de poder frente a la dirección central del Estado y, además, como válvula

de escape de las tensiones internas propias de los partidos fuera del gobierno y, por

tanto, con una cantidad muy limitada de cargos institucionales con los que saciar el

ansia de sus cuadros de mando. En otras palabras, una mayoría de la derecha

contrarrevolucionaria estaba dispuesta a seguir con el juego legal y parlamentario

republicano para lograr de forma pacífica cuotas de poder, aspiraban a crear gibraltares

vaticanistas por toda España a través de las autonomías 79 . Una realidad ésta, que otra

buena parte de la derecha contrarrevolucionaria española no estaba dispuesta tolerar una

especialmente aquella extraparlamentaria y/o más fascistizada 80 .

El grado de implicación organizativa de los agrupados de Martín Codax en el

falangismo vigués es reducido. Hemos podido seguirle la pista a unos cuantos, algunos

más representativos que otros para la organización, pero son una muestra muy concreta.

Las bases reales del falangismo estarían ocultas bajo las catacumbas, si en una reunión

detenían a cuarenta y dos personas, ¿cuántas podrían ser en total las implicadas en la

                                                        
79
DE LA GRANJA SAINZ, J. L.: Nacionalismo y II República en el País Vasco: estatutos de autonomía,
partidos y elecciones: historia de Acción Nacionalista Vasca, 1930-1936, Madrid, S. XXI, 2008, p. 153.
80
ABC, 24/04/1936, pp. 20-21.

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organización falangista viguesa? El doble, quizá el triple, no lo sabemos, pero en todo

caso, serían algunos más. Los agrupados de Martín Codax que se descubren como

afiliados a FE con anterioridad al 18 de julio nos dan una idea de que estamos hablando

aproximadamente de, como mínimo unas 20 personas, quizá el doble. Pero no podemos

dejar de tener en cuenta que a partir de la rebelión el auge de las afiliaciones de free

riders y por elementos que buscaban limpiar su historial izquierdista pueden falsear el

dato del número real de falangistas, o de la capacidad real de movilización política de

éstos con anterioridad al golpe, una vez fueron descartados los resultados electorales de

febrero de 1936 como fuente válida de datos dadas las incongruencias entre los números

de falangistas que contrastamos en otras zonas y el de votos emitidos a sus

candidaturas 81 .

La defensa de FE en Martín Codax fue evidente gracias, entre otros, a Vázquez

Fernández en su artículo de diciembre de 1935, en el que limpiaba el honor del

falangista acusado de matar a un obrero82 . Debemos suponer que la revista editada por

la organización tenía una tirada bastante limitada y que sus actividades tenían un

seguimiento mediado, de forma que el medio de comunicación por el que Martín Codax

más podría haber influido a la juventud habría sido el medio de comunicación de masas:

la radio. Radio Vigo estaba dirigida por un falangista, acusado desde El Pueblo Gallego

por propaganda de tintes fascistas, quizá, la información más precisa sobre el grado de

fascistización de la agrupación hubieran podido ser grabaciones de aquellas alocuciones

radiadas 83 . En cierta forma la propaganda de la URD y el proselitismo fascista que se

pudiera realizar de forma velada desde Martín Codax serían todo uno, de la misma

forma que nos encontramos la defensa de un falangista realizada por otro falangista en

                                                        
81
GREGORIO MOSQUERA: «Breve síntesis…», op. cit., p. 144.
82
Martín Codax, nº 11, p. 5.
83
Ibid., p. 2.

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las páginas del órgano de la asociación, podemos encontrarnos la visita del mismo

agrupado falangista a las nuevas instalaciones de la AC en compañía de la plana mayor

de la asociación 84 .

Pese a poseer ciertos rasgos identificativos comunes, y a haber sufrido una

misma alienación política, es muy probable que muy pocos de los individuos a los que

consideramos o englobamos políticamente dentro del fascismo, tuvieran una noción real

de lo que significaba el fascismo, por más que ellos de una forma consciente o

inconsciente estuvieran participando en él, una realidad, que bien pudiéramos

considerarla no sólo para los individuos sino también para los conjuntos de éstos. Unos

conjuntos de los que no podrían excluirse a asociaciones como Martín Codax.  

                                                        
84
Martín Codax, nº 10, p. 2.

  19

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