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Serie de Ensayos y recopilaciones N° 8

Los altos grados


masónicos
por el Felipe Woichejosky : .

Recopilación digitalizada por los QQ: .HH: .

Genaro de Jesús Mena Lizama y


Carlos Arturo Echánove Díaz
Yucatán - México

Prólogo del Q:.H:.


Ricardo E. Polo : .
Mar del Plata - Argentina -

Año 2001 e:.v:.

Auspiciado por
LogiaRED

Editado por la Revista Hiram Abif


Los altos grados
masónicos
por el Felipe Woichejosky:.

talmente, en el hecho de hallarse el caso testimoniar, -puesto que


en posesión de conocimientos ad- sus propios trabajos así lo eviden-

Prologo
quiridos metodológicamente y en cian-, ha contribuido grandemente
la certeza de haberlos «chequea- a esclarecer conciencias un tanto
do» como se dice en la jerga pe- adormecidas por el decurso de
riodística. cierta inercia que tanto nos afecta
y todos conocemos.
Preocupante tarea es la de prolo- ¿Qué tiene que ver esa descrip-
gar un trabajo, en el que ha consig- ción con este prólogo? Tiene que Frente a la aparente decadencia de
nado alguna de sus ideas el Q:.H. ver con el hecho de que el H:. Feli- la Orden, acosada por las disiden-
Felipe Woichejosky, en su partici- pe, por su fuerte personalidad, ex- cias formales e interpretativas, el
pación en las Listas masónicas en presada en todas las instancias Q:.H:. Felipe ha desarrollado una
Internet. de su vida personal y de su vida actividad esclarecedora, reivindi-
masónica, ha debido adoptar deci- cando los principios primigenios de
En especial si sus argumentacio- siones y exponer con valentía sus la Masonería.
nes se refieren a problemas aún convicciones, no siempre compren-
no resueltos y que cada uno de e- didas, valoradas y hasta toleradas, Ha señalado con claridad cuáles
llos significará una controversia. por quienes no advierten que los son sus enemigos ideológicos y
principios masónicos de ninguna cuales las falacias que se suelen
Sin embargo, resulta importante manera son dogmáticos esconder, tras la máscara de cier-
poder contribuir a la difusión de los tas doctrinas presuntamente eso-
cuestionamientos que se realizan, Ha desarrollado sus actividades téricas. Y, fundamentalmente,
sobre distintos aspectos de nues- profesionales en varios países la- mostrar con claridad la evidencia
tra Institución y toda vez que a con- tinoamericanos y allí ha conocido del accionar permanente y enga-
secuencia de malinterpretaciones y trabajado en Logias Latinoame- ñoso, de quienes han anatemati-
y hasta alguna tendencia a dogma- ricanas. Su ámbito de trabajo le ha zado a los masones.
tizar nuestros Antiguos Linderos, permitido abrevar en el conoci-
se advierte el desconocimiento que miento masónico a través de sus Seguramente los QQ:.HH:. darán
de ellos se tiene en nuestro ámbi- fuentes de información. Y esto ha lectura a este trabajo con satisfac-
to. sido, al par que su perseverante ción intelectual, toda vez que ni un
curiosidad intelectual, complemen- punto ni una coma de sus proposi-
Pero antes de que se consideren to de su sapiencia. ciones, escapará al sano juicio y a
los argumentos expuestos en este la correcta interpretación.
trabajo, creo necesario hacer algu- La aparición de Internet lo ha en-
nas referencias sobre su autor. contrado apto para sumergirse ávi- Y es nuestro deseo que la exce-
damente en los múltiples sitios de lente y generosa idea del Q:.H:.
El Q:.H:. Felipe Woichejosky ingre- la red, recogiendo importantes da- Genaro J. de Mena Lizama y que
só a la Masonería en la década de tos que alentaron su deseo de pro- acompaña el Q:.H:. Carlos Arturo
los años 60´, del ahora Siglo Pasa- pagarlos. Y con esa vocacional do- Echanove Díaz, se multiplique en
do, en la A:. y R:. L:. Tolerancia cencia, ha logrado ocupar un sitio la edición de nuevos trabajos, en
N° 4, de la obediencia de la Gran de reconocimiento en las Listas un tiempo en que a pesar de los
Logia de la Argentina. masónicas que se han disemina- intentos de «controlar» los espa-
do por la web. cios de comunicación, todavía es
Asistí a su iniciación y todavía re- posible propagar las ideas con cier-
cuerdo la impresión que nos cau- EL H:. Felipe, como muchos otros ta naturalidad.
só, ese trascendente momento en QQ:.HH:., ha tenido frustraciones,
la vida del iniciado. El H:. Felipe es descontento y hasta desánimo El Q:.H:. Felipe Woichejosky se en-
un hombre alto, fuerte y sumamen- frente a las incomprensiones. En cuentra ya en el nivel en que siem-
te activo. Decidido, convincente, ocasiones se ha visto enfrentado pre se aguarda alguna nueva ex-
convencido y seguro de sí mismo. a las interpretaciones facilistas de presión de su pensamiento. Y por
Y puedo asegurar que su ingreso su mensajes y en otras, colisionado eso nos ocupamos de que a pesar
a la Orden fue realmente impac- con quienes a pesar de su condi- de su propio pesimismo, pueda
tante. ción masónica, se han quedado pe- aceptar que su palabra no se pier-
trificados en el tiempo. de en indiferencias, dogmatismos
Y no solo por las aristas de su ca- e intolerancias.
rácter, sino por la decisión en de- Pero en forma perseverante, con
fender sus ideas. Pero fundamen- tolerancia y fraternidad que no es Ricardo E. Polo : .
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Maestro; desde aquél entonces y a lo largo de 279

Los altos grados años, todos los Grandes Maestros han sido nobles
o emparentados con la familia real.

masónicos La Masonería se desarrolló de diferentes ma-


neras. Con la afluencia creciente de nobles e inte-
lectuales creció por toda Europa en forma explosi-
va. Muy pronto los nobles -y otros no tan nobles-
sintieron la necesidad de diferenciarse, y de a poco
por el Felipe Woichejosky:. irrumpieron en la escena nuevos y diferentes ritos, y
con ellos, nuevos y exóticos altos grados -jerarquías-
que se sumaron a los tres grados tradicionales de la
Dos de los principales responsables del naci- masonería primitiva.
miento de la masonería moderna -la masonería es-
peculativa- fueron religiosos, me refiero al presbíte- Quien lee la historia de la masonería moderna
ro James Anderson y al teólogo Jean Teophile Desa- descubre rápidamente que los problemas de regula-
guliers. ridades; las profundas discrepancias que produje-
ron multiplicidad de cismas; los enfrentamientos y
Por aquellos tiempos la masonería ya venía actitudes poco fraternas, aparecen en forma simul-
aceptando en sus filas a personas que no eran del tánea con este verdadero aluvión de grados, que
“oficio”. Entre muchos antecedentes está el caso de llegan a sumar cerca de mil cuatrocientos, según
una logia de Edimburgo, que en el año 1600 aceptó Hamill y Gilbert.
iniciar a un rico terrateniente.
Con esto no quiero sugerir que los altos grados
Es probable que la incorporación de profanos sean enteramente responsables de las profundas
ajenos al oficio obedeciera al propósito -entre otras desavenencias que han enraizado y fragmentado a
razones- de construir una suerte de paraguas pro- la Fraternidad, aunque les asigno haber desempe-
tector, habida cuenta que las persecuciones y acu- ñado una parte importante de este proceso.
saciones eran cada vez más frecuentes.
Pienso -y lo digo con todo respeto- que todos
La formación de nuevos miembros -los maso- estos altos grados no son nada más que un aderezo
nes aceptados- era una modalidad que crecía día a innecesario. Pienso que es poco -sino nada- lo que
día. Algunas logias llegaban a tener más “masones han aportado a la Fraternidad, aunque no dudo que
aceptados” que antiguos y genuinos herederos de han contribuido de manera inequívoca a fomentar la
las fraternidades. Una logia de Escocia tan solo te- discordia y la desigualdad.
nía diez masones operativos sobre un total de cua-
renta y nueve miembros, -el resto eran cuatro no- Hace unos pocos días resulte fuertemente des-
bles, tres caballeros, ocho abogados, nueve merca- calificado en una lista (a la que renuncié) por expo-
deres y quince comerciantes-. La masonería estaba ner mis ideas sobre este particular. Se me exigió
cambiando. De a poco dejaba de ser un sindicato retractarme, pedir disculpas y dar explicaciones.
ilegal que estaba obligado a aceptar todas las doc- Quienes así me apremiaban imprimieron en sus exi-
trinas y dogmas de la Iglesia católica -obligación esta gencias todo el peso “y derecho” que les confería el
que alcanzaba a todo el mundo- para transformarse ser poseedores del grado 33 y otros títulos caballe-
en una organización de caballeros intelectuales par- rescos muy rimbombantes. Espero que esto no su-
tidarios de la tolerancia religiosa y la amistad entre ceda en este foro de libre y elevada expresión(1), y
hombres de distintas denominaciones, convencidos que si hay hermanos que detentan altos grados, que
de que el absolutismo católico de las polémicas doc- seguramente los hay, no se ofusquen. Mi pensamien-
trinas religiosas debía dar paso a una creencia en to solo tiene que ver con el bien general de la Or-
Dios simple y única. den. No hay en él intención alguna de molestar, y
menos aún de ofender. Les pido que sean toleran-
Anderson y Desaguliers compartían esta idea. tes con quien de pronto piensa y siente de manera
¿Qué habría de malo en que los miembros de la diferente. Creo que si queremos contribuir positiva-
creciente aristocracia se volvieran masones, si eso mente al futuro de nuestra querida Fraternidad, es
significaba que la orden floreciera como una socie- menester desandar ciertos caminos que nos han ale-
dad deísta, a salvo de los ataques y persecuciones jado de ella.
de que era objeto? No resultó muy difícil convencer-
los, les agradaba incorporarse a una organización Al decir de Wirth, “..los masones convencidos
que tenía antiquísimas vinculaciones con renombra- no tienen necesidad de templos pomposa-mente de-
dos personajes bíblicos -incluso Dios podía haber corados, ni de altos grados que los distancian y dife-
sido el primer masón-, conocer sus misterios, prac- rencian de sus hermanos. En Masonería ninguna acti-
ticar la fraternidad en el seno de una sociedad que vidad es superior a la del Maestro. Por sobre el Maes-
no solo evitaba las discusiones religiosas, sino que tro no hay nada. El que dirige los Trabajos no es supe-
además respetaba las tradiciones de la aristocracia rior en nada a los otros Maestros y les debe cuenta
del desempeño de su función. La Maestría es una cum-
y la clase dirigente. bre, término fatal de toda ascensión: el que se siente
Maestro no tiene nada más que ambicionar.
La Gran Logia se constituyó en 1717. El cargo
de Gran Maestro fue cubierto en forma provisoria, El Maestro se instruye por todas partes, aún en
hasta “que se tuviera el honor de que un Hermano las escuelas equívocas que se basan en tradiciones
noble fuera su Jefe”. Esto aconteció cuatro años más mal comprendidas. Si él no sabe rectificar constante-
tarde, cuando el duque de Montagu fue elegido Gran mente y poner las cosas en su lugar, adivinando la
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verdad bajo la expresión desgraciada que la desfigu- tieron en los papeles, y cuya enmarañada historia
ra, es porque no ha encontrado la luz del tercer gra- resulta prácticamente imposible de esclarecer. Quie-
do”. nes intentaron poner un poco de orden en semejan-
te caos debieron renunciar a su cometido, salvo cuan-
Sigamos el consejo de Wirth, quien nos alenta- do, por uno u otro motivo, no hayan preferido dar de
ba a juzgar también las instituciones a que pertene- los orígenes de los altos grados determinadas expli-
cemos. “No tengamos la superstición de creer que caciones más o menos fantasiosas, a veces inclusi-
somos libres porque nuestros antepasados han muerto ve completamente fabulosas.
por la libertad”.
«A este propósito, no pasaremos reseña de to-
La Masonería ha cambiado y debe seguir cam- das las afirmaciones pretendidamente históricas que
biando, adaptándose a las nuevas ideas y dejando hemos encontrado en los escritos de diversos auto-
de lado anquilosados y cuasi dogmáticos precep- res; de todos modos, lo que no admite dudas es
tos. que, contrariamente a lo que se ha sostenido con
frecuencia, el caballero Ramsay no fue el inventor
Veamos ahora lo que pensaban de los altos de los altos grados, y que, si en todo ello le cabe
grados algunos ilustres hermanos que nos prece- una responsabilidad no es más que de manera indi-
dieron, y con una mano sobre el corazón, saquemos recta, puesto que quienes concibieron el sistema del
nuestras propias conclusiones. «Escocismo» se inspiraron en un discurso por él pro-
nunciado en 1737, donde relacionaba a la Masone-
ría con los Misterios de la antigüedad y, en un tiem-
Según René Guenon po más próximo, con las Ordenes religiosas y milita-
res de la edad media. En todo caso, Ramsay puede
«Hemos visto que, debido a que la iniciación considerarse tan poco responsable de los rituales
masónica conlleva tres fases sucesivas, sólo puede de los grados «escoceses» como puede serlo Elías
haber tres grados, los cuales representan precisa- Ashmole, de aquellos de los grados simbólicos, a
mente estas tres fases; de lo que parecería resultar pesar de lo que pretendería una opinión bastante
que todos los sistemas de altos grados son comple- generalmente admitida y reproducida por Ragón y
tamente inútiles, al menos teóricamente, ya que los otros historiadores.
rituales de los tres grados simbólicos describen, en
su conjunto, el ciclo completo de la iniciación. «Elías Ashmole, docto anticuario, adepto del
hermetismo y de los conocimientos secretos por
«De hecho, sin embargo, siendo que la inicia- aquél entonces de moda, fue recibido masón el 16
ción masónica es simbólica, los masones que ella de octubre de 1646, en Warrington, pequeña locali-
forma no son más que el símbolo de los verdaderos dad del condado de Lancaster. No reapareció en Lo-
masones, puesto que allí se indica simplemente el gia sino al cabo de 35 años, el 11 de marzo de 1682,
programa de las operaciones que aquellos deberán por segunda y última vez en su vida, como testimo-
realizar para alcanzar la iniciación efectiva. Precisa- nia su diario personal, que nunca dejó de mantener
mente esta es la finalidad que perseguían, al menos actualizado, día tras día, con escrupulosa minuciosi-
en sus comienzos, los varios sistemas de altos gra- dad» . Por lo demás, no pensamos que los rituales
dos, que parecen haber sido instituidos para llevar a iniciáticos puedan ser considerados como la obra
la práctica aquella Gran Obra que la Masonería sim- de una o más individualidades determinadas, sino
bólica enseñaba en teoría. que se han ido constituyendo progresivamente, a
través de un proceso que resulta imposible precisar,
«Con todo, hay que reconocer que bien pocos y que escapa a toda definición. Por el contrario, aque-
de estos sistemas alcanzaron realmente la finalidad llos rituales pertenecientes a los altos grados que
que se proponían; en la mayor parte, encontramos aparecen como más o menos insignificantes, pre-
incoherencias, lagunas, redundancias y en algunos sentan todas las características propias de una com-
casos los rituales son de un pobrísimo valor iniciático, posición ficticia, artificial, creada por la mentalidad
en especial si se los compara con aquellos pertene- de un individuo. En suma, sin demorarnos en consi-
cientes a los grados simbólicos. Estas imperfeccio- deraciones carentes de interés, es suficiente consi-
nes resultan, por otra parte, tanto más evidentes derar a todos los sistemas, en su conjunto, como
cuanto mayor sea la cantidad de grados que incluya las diversas manifestaciones de la tendencia reali-
el sistema; y, si esto ya es evidente en el «Escocis- zadora de hombres que no se contentaban con la
mo» de 25 y 33 grados, ¿qué pensar, entonces, de pura teoría, pero que, queriendo pasar a la práctica,
aquellos Ritos de 90, 97 o incluso 120 grados? Seme- demasiado a menudo olvidaban que la iniciación real
jante multiplicidad de grados aparece tanto más in- necesariamente debe ser en gran parte personal.
útil cuanto que se hace necesario conferirlos por se-
ries. «Hemos querido decir aquí simplemente lo que
pensamos acerca de la institución de los altos gra-
«En el siglo XVIII, cada cual quiso forjar su pro- dos y de su razón de ser; consideramos que revis-
pio sistema, desde luego incorporándolo siempre a ten una utilidad práctica indiscutible, pero a condi-
la Masonería simbólica, y de la cual no hacía más ción –lamentablemente muy pocas veces respeta-
que desarrollar sus principios fundamentales, inter- da y sobre todo hoy día– de que sirvan realmente a
pretados demasiado a menudo según las concep- la finalidad en vista de la cual fueron creados. Para
ciones personales del autor, como puede verse en ello, sería necesario que los Talleres de estos altos
casi todos los Ritos herméticos, cabalísticos y filo- grados fueran reservados a los estudios filosóficos
sóficos y en las Ordenes de Caballería y de Iluminis- y metafísicos, demasiado descuidados en las Logias
mo. De allí proviene, en efecto, esta prodigiosa va- simbólicas; no debería olvidarse jamás el carácter
riedad de Ritos, muchos de los cuales tan solo exis- iniciático de la Masonería, que no es ni puede ser –
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dígase lo que se diga– ni un club político ni una aso- miento y es más culta, se cuentan con elementos
ciación de socorros mutuos. Sin lugar a dudas, no de comunicación nacional e internacional más acce-
se puede comunicar lo que por esencia es inexpre- sibles y económicos, que harán que la masonería
sable y ésta es la razón por la cual los verdaderos mundial estreche lasos de amistad, la ideología
arcanos se defienden por sí solos de toda indiscre- Francmasónica se difunda por todos los rincones de
ción; pero, por lo menos, es posible dar las claves la tierra y tome el camino que fue señalado por sus
que permitirán a cada uno alcanzar la iniciación efec- fundadores: Leonardo da Vinci, Américo Vespucio y
tiva por medio de sus propios esfuerzos y su medi- Pablo Toscanelli, por el Triunfo de la Verdad Cientí-
tación personal y asimismo se puede, según la tra- ficamente Demostrable, Por el Progreso del Genero
dición y la práctica constantes de los Templos y Co- Humano, por la Unión, Solidaridad y Cooperación
legios iniciáticos de todos los tiempos y de todos los entre los Francmasones y por la Libertad, Igualdad
países, colocar a quien aspira a la iniciación en las y Fraternidad Universales. Saber es Poder.
condiciones más favorables de realización y propor- El masón que identifica su masonería con la
cionarle esa ayuda sin la cual le sería prácticamente masonería, y considera sin más examen, que las-
imposible consumar dicha realización. No nos de- demás son irregulares, se coloca precisamente en
moraremos más sobre este asunto, pensando ha- esa actitud parroquialista, contraria a los principios
ber dicho lo suficiente como para permitir entrever que dice defender.
lo que podrían ser los altos grados masónicos, si,
en lugar de quererlos suprimir lisa y llanamente, se La realidad es que existen dentro de la Institu-
los convirtiera en centros iniciáticos verdaderos, en- ción muchas tendencias y estamos por lo tanto en la
cargados de transmitir la ciencia esotérica y conser- obligación de estudiarlas, descubrir lo que son, los
var integralmente el depósito sagrado de la Tradi- intereses que representan, para elegir en ella nues-
ción ortodoxa, una y universal.» tro lugar, el que nos corresponda con arreglo a nues-
Traducción: Franco Peregrino. René Guenon, artículo publi-
tra honrada y consecuente manera de ser, de sentir,
cado en «La Gnose», Nº de mayo de 1910, con la firma de de pensar y de querer, prescindiendo en absoluto
«Palingenius» y reproducido por la revista “Símbolos”. de intentar la busca de aquellas que pueda ser la
verdadera, la única, la regular, etc., empleando para
ello criterios arbitrarios.
Según el Prof. Espadas y Aguilar Ahora bien, la totalidad de las tendencias exis-
tentes, pueden ser agrupadas en dos concepciones
fundamentales, a las que vamos a referirnos: La me-
«Fiel a sus principios progresistas, la Francma- tafísica y la científica.
sonería Primitiva se opone a la adopción de símbo- Concepción metafísica. - Considera que la Ins-
los, emblemas, títulos, denominaciones y condeco- titución es una sociedad nacida en el espíritu crea-
raciones, ya nobiliarias o religiosas, y a ceremonias dor de un iluminado, que la fundó con independen-
místicas con vestiduras ridículas. Considera como cia de los problemas de la sociedad en la que sur-
una corrupción de la Francmasonería a las agrupa- gió, y la basó en verdades absolutas independien-
ciones que se escudan en águilas bicápitas de las tes del tiempo y del lugar. Se origina pues esta con-
monarquías más denigrantes de Europa, y que em- cepción, en una filosofía idealista impregnada de
plean como símbolos o condecoraciones, cruces de espíritu religioso que hace de ella una entidad dog-
todas formas, la Biblia, el Corán y otros libros que mática al margen de la sociedad y de sus luchas, y
por ser representación del principio religioso, son aje- es por lo tanto inmutable y estática.
nos al carácter científico de la Institución. Así mis-
mo rechaza los títulos principescos para designar Concepción científica.- Para la ciencia socio-
jerarquías como Sublime Príncipe del Real Secreto, lógica, las instituciones humanas son hechos socia-
Gran Juez Inquisidor Comendador, Caballero Ka- les, que deben ser estudiados en función de los pro-
dosch o del Aguila Blanca y Negra, etc. blemas de los países donde nacen y se desarrollan,
Solamente admiten los francmasones progresistas, y de la influencia que recíprocamente ejercen ellas
los símbolos, emblemas y denominaciones que pre- sobre la comunidad social.
ceden de la Masonería Operativa, y ciertas condeco- La concepción científica de la masonería exige
raciones para destacar el mérito de aquellos afilia- pues conocer su origen, desarrollo, influencias reci-
dos que por su labor son acreedores a una distin- bidas y su proyección en la sociedad por medio de
ción honorífica, cuidándose de todo aquello que en- sus obras. Según este concepto, la Institución no
venene al ambiente, despertando y estimulando la es inmutable ni estática, sino dinámica y en cons-
vanidad. tante evolución, determinada por su historia y por el
trasfondo social de los países en las diversas épo-
Su principal lema es: cas de su desenvolvimiento.
«Por el triunfo de la Verdad científicamente de-
mostrable, por el progreso del Género Humano, La incomprensión del presente, nace fatalmente
por la Unión, la Solidaridad y Cooperación en- de la ignorancia del pasado. Pero no es quizá me-
tre los Francmasones, y por la fraternidad Uni- nos vano esforzarse por comprender el pasado, si
versal.» no se sabe nada del presente (M. Bloch).

Masonería Mexicana Las dos tendencias extremas que señalamos,


han existido siempre en forma más o menos pura;
Afortunadamente los tiempos han cambiado, muchos pero frecuentemente en el seno de la Institución, se
de los causantes de los cismas masónicos han muer- ha producido el fenómeno del sincretismo, dando
to, la masonería mexicana ha adquirido mas conoci- lugar a agrupaciones masónicas con orientaciones
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tan entremezcladas y contrapuestas, que las ha he- Otro de los dogmas de la masonería inglesa,
cho estériles como instrumentos de educación y es el que supone que la Institución es apolítica. Esta
como grupos de presión dentro de la sociedad, fa- concepción procede de una actitud filistea nacida de
voreciendo en consecuencia las situaciones existen- la satisfacción de los anglosajones ante el reparto
tes, es decir, la causa conservadora. de las riquezas del mundo, y tiene por objeto evitar
cualquier discusión sobre este punto, conservando
Desde el punto de vista en que estamos colo- pacíficamente lo que disfrutan. Siguiendo ese prin-
cados, la masonería inglesa es una deformación de cipio la Confederación Masónica Interamericana, pur-
la primitiva, que se constituyó, a partir de la alianza gada de elementos Progresistas, hace en sus reu-
a que hicimos referencia anteriormente de Torys y niones platónicas cantos a la libertad, pero se niega
Whigs con el trono inglés y el altar protestante, a a actuar para conseguirla, sin perjuicio de admitir en
través de la gloriosa revolución de 1688 y que tenía su seno a las Grandes Logias plegadas a la volun-
por objeto precisamente la consolidación de los cita- tad de los dictadores de Latinoamérica.
dos trono y altar, en contraposición de los ideales de
la masonería primitiva que pugnaba por destruirlos. Existen tres grupos fundamentales en la maso-
nería de los países latinoamericanos, representati-
El concepto de Regularidad y de Carta Patente vos de las tendencias antes señaladas: reacciona-
se ha establecido desde muy antiguo, por los Reyes ria, liberal-nacionalista y progresista. Los dos prime-
Absolutos, para limitar el derecho de asociación, to- ros pertenecen al Rito Escocés y el tercero está cons-
lerando solamente lo que es grato al poder constitui- tituido por la Francmasonería del Rito Primitivo.
do. Desde nuestro punto de vista, es decir, de la El grupo reaccionario, reconocido naturalmente por
Francmasonería Progresista, la regularidad la otor- la masonería de los EE.UU., está agrupado en la
ga el cumplimiento de antiguas leyes, usos costum- Confederación Masónica Interamericana, y sus com-
bres, constituciones, estatutos, etc. y, por lo tanto, ponentes se auto titulan regulares; son desde luego
cualquier agrupación de masones puede libremente apolíticos, bíblicos y corresponden a la concepción
constituirse en Logia, sin necesidad de Carta Paten- metafísica de la Institución a que al comienzo hici-
te. mos referencia.
Nace este concepto, la opinión señalada al prin- La Francmasonería Primitiva, que constituye el
cipio de este informe, de que la masonería no cons- tercer grupo, sin preocuparse de la calificación de
tituyó un hecho social enraizado en los problemas política e irregular de que es objeto por parte del
de los pueblos, sino que procede de un espíritu ilu- grupo reaccionario, persigue en la actual etapa del
minado, el del cura protestante Sr. Anderson. Par- desarrollo de las Repúblicas latinoamericanas, en lo
tiendo de este concepto metafísico, la masonería que se refiere a su acción externa, los siguientes
inglesa desconoce cualquier otra, aunque sea más objetivos:
antigua, y puesto que para ella está desligada de los
problemas sociales, ha de mantenerse como la ins- Autodeterminación de los pueblos latinoameri-
tituyó el citado cura en colaboración con nobles in- canos.
gleses, que perseguían en realidad consolidar la
estructura social y política, conseguida por medio Eliminación de las dictaduras.
de la revolución de 1688, de Inglaterra.
Vigencia de las Constituciones democráticas,
derechos del hombre, e igualdad de la mujer.
El concepto de regularidad masónica está ba-
sado en el sometimiento a dogmas religiosos y a Emancipación económica a base de reformas
principios que tienen por objeto privar de toda activi- agrarias, industrialización y no-dependencia del ca-
dad a los masones para que no pretendan cambiar pitalismo extranjero.
las estructuras políticas, sociales y económicas que
convienen a los intereses anglosajones. Así, la ma- Lucha contra toda reminiscencia feudal y con-
sonería inglesa es intolerante respecto a la creencia tra toda forma de imperialismo y colonialismo.
en Dios y en la inmortalidad del alma; afirma que es
un culto, una religión, que debe reverenciar a un li- Elevación del nivel de vida de los pueblos y jus-
bro sagrado y niega que es un movimiento filosófico ticia social.
activo que admite variadas orientaciones y criterios,
tendientes al mejoramiento del hombre y de la so- Educación laica y liberación de fanatismos reli-
ciedad. La masonería inglesa sostiene que estos giosos.
criterios son estrictos, rígidos, inmutables, a lo largo
del tiempo y están fuera de toda discusión. Lucha contra la concepción paternalista del
gobierno de los pueblos, capacitándolos para la vida
Para la masonería anglosajonas, la presencia democrática, y en la resolución de sus problemas
de la Biblia en el Ara es absolutamente indispensa- nacionales.
ble. La Francmasonería primitiva como es sabido, Colaboración estrecha con personas y organis-
coloca en el Ara un libro de Geometría, representa- mos que persigan fines análogos: intelectuales, bur-
tivo del pensamiento científico, y para ella no cons- guesía nacionalista democrática, organizaciones cul-
tituye un problema a debatir en sus logias, la cues- turales, políticas de trabajo, etc., y estableciendo una
tión de la Biblia. Ahora bien, consideramos que las íntima solidaridad latinoamericana.
potencias progresistas que trabajan en el Rito Esco-
cés o en cualquier otro que reconozca el origen an-
dersoniano al mismo, deben de librar en torno a este
problema una dura batalla que no es inútil, y está sigue en la página 7
perfectamente justificada. 6
Según F.T.B. Clavel A fin de evitar que buenos masones sean sor-
prendidos en su buena fe, la Gran Logia de Escocia
En 1756 la Gran Logia de Francia se declaró advirtió que los grados y los ritos que toman la cali-
independiente de la de Inglaterra, revisando su Cons- ficación de Escocés, no provienen de Escocia, en
titución y Reglamentos, y declarando que no reco- cuyo país estaban absolutamente desconocidos y
nocía más que los tres grados, de aprendiz, compa- jamás han sido practicados; y que las cartas presen-
ñero y maestro. tadas en apoyo de semejante origen son nulas y los
títulos totalmente supuestos. Para que no queden
En 1791 (en Francia) un abate llamado Lefranc dudas de esto, insertó en los reglamentos publica-
publicó un libelo (“El velo descorrido para los curio- dos en 1836 un artículo redactado en los siguientes
sos revelado por medio de la francmasonería”) alta- términos: «La Gran Logia de Escocia no practica
mente hostil a la Fraternidad. Como consecuencia, más grados de francmasonería que los de apren-
John Robison, secretario de la Academia Real de diz, compañero y maestro, denominados maso-
Edimburgo, afiliado en las diferentes sectas que di- nería de San Juan.»
vidían a la Orden, publicó “Pruebas de una conspi-
ración contra las religiones y los gobiernos de Euro- Con el correr del tiempo, se comprobó el gran
pa”, obra en la que atribuía el fin y objeto de acabar daño que estos altos grados causaron a la acción
con los altares y tronos, no a la masonería ordinaria, de la masonería, haciendo perder de vista el verda-
cuya inocencia reclama particularmente respecto a dero objeto que esta se proponía. Todos estos altos
Inglaterra, sino a “los altos grados de toda especie, grados, en los cuales se habían introducido los sue-
que se habían adicionado a los tres primeros”. ños templarios, las especulaciones místicas y de-
cepciones de la alquimia, de la magia, de la nigro-
El filosofismo, entre otros, que ya amenazaba mancia y de tantas otras ciencias engañosas, que
extenderse, se introdujo en las logias e instituyó en propagaron y difundieron en el seno de la misma
ellas nuevos grados, con especialidad el de Caba- masonería un espíritu de rivalidad que rompía todo
llero del Sol, que tenía por objeto el establecimiento lazo fraternal, y una necia credulidad que convirtió la
de la religión natural sobre las ruinas de todas las institución en una mina inagotable de ganancias
religiones reveladas. ilícitas a favor de los intrigantes, impostores y char-
latanes.
Innovadores más avanzados inventaron (Lyon,
1743) el grado de Kadosch, o de santo, dirigido a la Se pensó en remediar tantos males eliminando
manera antigua, contra todas las tiranías, de donde estas concepciones heterogéneas, devolviendo la
se han derivado los diferentes grados del puñal. masonería a su sencillez primitiva, pero el orgullo de
los unos, la codicia de los otros y el amor a «lo ma-
Desde ese momento todas aquellas doctrinas ravilloso» fueron un obstáculo insalvable para que
se explicaron en las tribunas de las logias, “...donde sus poseedores renunciasen «...a los fastuosos tí-
se comenzó a enseñar la cábala, la magia, las evo- tulos con que se habían a sí mismos condecora-
caciones, la alquimia, teosofía y cien otras ciencias do, a las riquezas con las que habían soñado, y
no menos ridículas y desacreditadas”. Varios char- a ese mundo fantástico de seres elementales, de
latanes explotaron a su gusto la curiosa credulidad evocadores y de hechiceros, y en medio del cual
de muchos masones; el carácter sencillo y sublime esperaban disfrutar una vida sin fin.»
a la vez de la masonería, fue corrompido; su objeto
tan vasto y generoso fue puesto en olvido; la igual- Se creyó llegar a conseguir esto en Alemania,
dad y confraternidad que forman su base; la concor- con el establecimiento de la masonería ecléctica, que
dia, adhesión y desinterés, que son sus inevitables recomendaba a sus miembros, aunque no de ma-
efectos, fueron hollados. nera absoluta, la adopción de no más que los tres
primeros grados de aprendiz, compañero y maes-
Esta multitud de grados, cuyos rituales no pue- tro. Esta reforma fue intentada en 1783 por el barón
den leerse sin disgusto, se agruparon de diferentes de Knigge, pero también tropezó con los obstáculos
modos, se sistematizaron y desde entonces nacie- antes mencionados.
ron las series graduales de iniciación, a las que se
da el nombre de “ritos”. El primer centro de adminis- Mientras esto acontecía en Alemania, el Gran
tración de los altos grados se estableció en Arras en Oriente de Francia, impulsado por un pensamiento
1747, por el mismo Charles Edward Stuart. análogo, emprendió, no la completa destrucción de
los altos grados, sino su reducción a un corto núme-
Las mismas logias de Inglaterra no estuvieron ro.
al abrigo de la invasión de los altos grados. En el
año 1777 se formó en Londres una iniciación com- La revolución de 1789, que provocó en Francia
puesta de cuatro grados, que se llamó Masonería y en una parte de Europa el cierre de logias, y había
del real arco. Su sistema era totalmente bíblico y simultáneamente obligado a renunciar al ejercicio del
fue reconocido por la Gran Logia de Inglaterra. sistema templario y demás sistemas caballerescos
y filosóficos, que se hicieron sospechosos a los go-
En Escocia la masonería se compuso exclusi- biernos, parecía que debía dar un golpe mortal a los
vamente de tres grados simbólicos, aunque en un grados de toda especie que habían sido injertados
determinado momento se instituyó en Edimburgo una en la masonería primitiva; pero no fue así. Apenas
autoridad masónica, bajo el título de Gran Logia del se calmó la agitación política se reabrieron los tem-
Orden Real de Heredom de Kilwinning, que confería plos masónicos, y no solo volvieron con renovados
un alto grado dividido en tres partes, llamado la Rosa bríos los antiguos ritos, sino que aparecieron otros
Cruz de la Torre. La Gran Logia de San Juan hizo to- nuevos que vinieron a aumentar el número de los ya
dos los esfuerzos posibles para oponerse a la pro- existentes.
pagación de esta masonería. 7
Muy pocos de los hermanos que pertenecen a gunos Hermanos se presentan bajo el título de
los altos grados saben en que consisten los maravi- Maestros Escoceses y reivindican, en ciertas
llosos conocimientos que a aquellos van unidos, y, logias, derechos y privilegios de los cuales no
sin embargo, estos mismos son los que se mues- existe ningún dato en los archivos y usos de
tran más orgullosos en poseerlos. Verdaderamente, todas las Logias establecidas sobre la superfi-
en cuanto a la doctrina, todo es trivial, inconsecuen- cie del Globo, la Gran Logia, a fin de mantener
te, o absurdo en estos grados superiores. La des- la unión y la armonía que debe reinar entre to-
cripción completa de los mismos -particularmente dos los Francmasones, ha decidido que todos
los del REAA- fue publicada en la tercera década estos Maestros Escoceses, a menos que sean
del siglo XIX en el panfleto antimasónico “Light on Oficiales de la Gran Logia o de una Logia parti-
Masonry”, empleado para desprestigiar a la maso- cular, deben ser considerados por los Herma-
nería. Desde entonces, han sido publicados en infi- nos iguales a los otros Aprendices o Compañe-
nidad de obras -masónicas y profanas- al alcance ros cuyas insignias deben llevar, sin ningún sig-
de todo lector. no de distinción.»

F.T.B. Clavel se refiere a los altos grados y mis- Los abusos que los Maestros Escoceses se
terios del escocismo como «...masa informe e in- proponían remediar provenían sobre todo del defec-
digesta, monumento de sinrazón y de locura; tuoso reclutamiento de ciertas Logias. Se habían ad-
mancha aplicada a la masonería por algunos tra- mitido fácilmente espíritus frívolos o groseros, inca-
ficantes sin vergüenza; a la cual desde hace mu- paces de comprender a la Francmasonería y de mos-
cho tiempo el buen sentido de los masones hu- trarse dignos de ella. Aquellos masones que se con-
biera hecho la justicia que se merece, a no ha- sideraban más refinados sintieron entonces la ne-
llarse su vanidad seducida por los pomposos cesidad de distinguirse de los otros y de reunirse se-
títulos y cruces que son su acompañamiento paradamente. Habiéndose concertado en número
forzoso.» suficientemente grande, resolvieron buscar el modo
de apoderarse gradualmente de la dirección de las
Según Oswald Wirth Logias, a fin de aplicar sus proyectos de reformas,
dando comienzo así a una verdadera conspiración.
Según Wirth, lo que fascinaba de la masonería
era la práctica de la fraternidad, práctica mediante Esto no fue del agrado de los Maestros de las
la cual y al amparo del nivel masónico, «...los más logias de París que habían constituido su Gran Lo-
grandes señores fraternizaban sin reservas con gia. Como primera medida y ante los frecuentes cam-
aquellos que entonces eran llamados Villanos.» bios de conducción se declararon «perpetuos e ina-
Las diferencias sociales se borraban y el individuo movibles», y no tardaron en oponer a la naciente or-
era en función de su capacidad, y no de su cuna. ganización de los Maestros Escoceses -a la Maso-
nería denominada «inglesa» -otra Masonería bauti-
El 21 de Marzo de 1737, el caballero Andrés zada con el nombre de «escocesa», que presunta-
Miguel Ramsay, Gran Orador de la Orden, fue invi- mente era más excelente, antigua y respetable.
tado a pronunciar un discurso en oportunidad de una
recepción de Francmasones. En este discurso Ram- Una vez lanzadas las imaginaciones por este
say comparó la Masonería con la Caballería Religio- camino, se encontró, por consecuencia, fantasiosos,
sa, equiparando a los Aprendices con los Novicios, poco escrupulosos para afirmar sus engañosas aser-
los Compañeros con los Profesos y los Maestros ciones por documentos forjados a toda costa, o por
con los Prefectos. lo menos, con escandalosos errores de fechas. A
falta de toda autoridad reguladora reconocida, cada
Lejos estuvo Ramsay de suponer que su dis- uno quiso al fin ocuparse en reformar o perfeccionar
curso serviría de base para la creación de nuevos y a su modo la Masonería.
abundantes grados, que se vendrían a sumar a los
únicos tres grados que reconocía la Gran Logia de Los reformadores masónicos del siglo XVIII
Inglaterra y las mismas Constituciones de Anderson. desdeñaban la humildad de los grados obreros y no
«Primero fueron seis, después siete o nueve, en- pensaban sino en jerarquías caballerescas, que so-
seguida veinticinco, y finalmente treinta y tres.» breponían dignidades de más en más pomposas.
Fue entonces cuando por todas partes se vio surgir
Estas primeras innovaciones aparecieron en las más variadas organizaciones, titulándose: Logias
Francia y se proponían reformar la masonería im- Madres, Capítulos, Areópagos, Consistorios y Con-
portada de Inglaterra, tomando como base el mode- sejos de todas clases.
lo de la masonería de Escocia, que bajo la fe de las
afirmaciones de Ramsay, creían más antigua y me- El antiguo Rito Escocés filosófico -que consta-
jor organizada. ba de diez grados- fue de a poco reemplazado por
un nuevo rito «escocés»: el nuevo Rito Escocés An-
Los masones responsables de estas reformas tiguo y Aceptado, una novedad importada de Char-
pretendían en sus logias gozar de ciertas prerrogati- leston (EE.UU. de América) en la que ocho grados
vas. Frente a esto, la Gran Logia Inglesa de Francia suplementarios habían sido agregados a los veinti-
(que no contaba al momento de su formación con cinco del Antiguo Rito de Perfección, propagado en
ninguna carta o poder extendido por Londres) creyó América en virtud de una patente dada el 27 de
oportuno oponerles el artículo 20 de las Ordenan- Agosto de 1761, al hermano Etiénne Morin por el
zas Generales aprobadas el 11 de Diciembre de Consejo de Emperadores de Oriente y de Occiden-
1743, cuyo texto es el siguiente: te. Para acreditar la innovación, sus autores la atri-
buyeron a Federico II, rey de Prusia, asegurando
«Habiendo notado desde hace poco que al- que el monarca prusiano había firmado el 1º de Mayo
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de 1786 las Grandes Constituciones, que aumenta- dos que el Rito Escocés superpone al ternario pri-
ban a treinta y tres los grados «escoceses.» mitivo.

Los masones alemanes han demostrado hasta Los altos grados han tenido el gravísimo in-
la saciedad el carácter apócrifo de este documento, conveniente de desviar a muchos hermanos del es-
cuyo original no ha sido jamás encontrado. tudio perseverante de la síntesis ternaria primordial.

Wirth sostiene que la Maestría es una cumbre, Wirth recomienda los altos grados tan solo a
término fatal de toda ascensión; el que se siente los masones que aspiran a la Maestría y no saben
Maestro, dice, no tiene nada más que ambicionar. como elevarse por sí mismos hasta ella en la Cá-
Lo que hace a la grandeza de la Masonería moder- mara del Medio. Para ayudarlos, dice, el Escocismo
na o especulativa, son los principios que fueron for- les ofrece cursos de repetición que tienen su valor
mulados en su nombre en 1723; su debilidad por el sin ser indispensables. Ciertos grados, pretendidos
contrario, reside en la institución de los gobiernos superiores, son en realidad lamentablemente infe-
masónicos. Estos se han revelado como usurpadores riores en su tema, que no tiene nada de iniciático.
desde el principio. Se han abrogado el derecho de Nada es más falso, desde este punto de vista, que
legislar en materia masónica y han exigido de las poner en escena el castigo de los matadores de
Logias una subordinación humillante. Los altos gra- Hiram, cuya muerte no tiene porque ser vengada.
dos son una consecuencia de esta realidad. Todos Los iniciados no castigan jamás, y se vengan aún
los autores que han profundizado el ternario funda- menos. En atención al mal, son los médicos que cu-
mental, han condenado con severidad la «embria- ran. En cuanto Masones, reconstruyen lo que ha si-
guez de los altos grados», elucubraciones fantásti- do destruido; no combaten la ignorancia odiosa sino
cas que no contribuyen sino a extraviar el espíritu y esparciendo generosamente la luz, y no oponen al
a hacer conocer mal al Masonismo puro. fanatismo ciego otra cosa que su tolerancia plena-
mente esclarecida.
Esta crítica es ampliamente justificada, porque
el ritual de los tres grados llamados «simbólicos» En resumen, la necesidad de los altos grados
lleva visiblemente impresa la marca de los Maes- no se habría hecho sentir jamás, si los tres grados
tros, nada, por el contrario, es menos magistral que fundamentales no hubieran quedado prácticamente
el simbolismo de los grados llamados «filosóficos». en letra muerta. Los grados superiores perderán toda
Todo siente ahí la falsificación penosa, y la idea iniciá- razón de ser, desde que las Logias se muestren ca-
tica no se traduce en ninguna parte en síntesis lumi- paces de formar Maestros efectivos.
nosa.

Todos los sistemas supra-masónicos del siglo (1)


XVIII, se han fundido finalmente en los treinta gra- Este trabajo se publicó en la Lista Elat2000

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