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Delitos contra la libertad
e indemnidad sexuales
M. S. Gisbert Grifo
J. A. Gisbert Calabuig

■ MEDICINA LEGAL SEXOLÓGICA 1. El propio cambio de denominación con respecto a la


anterior (en que se encontraban recogidos con el nom-
Bajo la denominación de Medicina legal sexológica, sinó- bre de delitos contra la honestidad) supone una tras-
nima de la de Sexología forense incluyen todas las cuestio- cendental diferencia, ya que el bien jurídico protegi-
nes y problemas médico-legales relativos al instinto sexual y do es la libertad de todas y cada una de las personas,
a la generación, o, para ser más precisos, las bases de cono- para ejercer su sexualidad de forma libre.
cimiento médico-biológico precisas para resolver aquellas 2. La protección que supone para ejercer la sexualidad
cuestiones y problemas. no sólo de las mujeres, sino también de los varones,
Éstos surgen en relación con los tres campos del derecho: estando ambos contemplados como sujetos activos y
civil, penal y canónico. Su variabilidad es grande, pero li- pasivos de los diversos delitos.
mitándolos a los más frecuentes, agrupados por su sustrato 3. El perdón del ofendido no extingue la acción penal.
biológico, se refieren esencialmente a uno de estos tres apar-
tados: En la redacción dada en el Código penal de 1995, se altera
de modo considerable la denominación y la sistemática de los
1. Delitos contra la libertad sexual. diversos tipos delictivos, desapareciendo toda alusión a los
2. Matrimonio. términos tradicionales de violación y estupro, y eliminándose
3. Aborto delictivo. el delito de rapto (aunque este término se ha recuperado y
está en vigor). Como iremos viendo, se mantiene la equipara-
Estas materias se estudiarán en tres capítulos sucesivos. ción entre penetración vaginal, anal y bucal, y a éstas se equi-
para también la penetración de objetos (que en la reforma de
1989 tan sólo era un factor de agravación). En la posterior re-

DELITOS CONTRA LA LIBERTAD


forma parcial del Código, este título se ha modificado.

E INDEMNIDAD SEXUALES
En la actualidad es uno de los problemas que tienen ma-
© MASSON, S.A. Fotocopiar sin autorización es un delito.

yor importancia, tanto médico-legal como desde una pers-


pectiva social. Las razones que le dan esta importancia son
El Código penal español en su Título VIII, bajo esta deno- las siguientes:
minación, reúne una serie de infracciones de la más variada
naturaleza: agresiones, abusos y acoso sexual, delitos de ex- 1. Por la gran frecuencia con que en la práctica se ins-
hibicionismo y provocación sexual, y delitos relativos a la truyen expedientes policiales y judiciales en relación
prostitución. Su único punto de contacto consiste en que con estos delitos. Ello está condicionado, a su vez,
en todos ellos la sexualidad reprobable, es decir, el instinto por dos factores: el aumento real de las agresiones se-
sexual no controlado por la voluntad, desempeña un papel xuales y la concienciación de las víctimas de los mis-
primordial en su génesis. mos. Efectivamente, en gran parte se ha perdido el
De forma general la redacción dada a este título en el vi- miedo o la vergüenza que era, en muchos casos, la
gente Código penal proviene de la reforma operada en causa de la ausencia de denuncia e incluso de la ocul-
1989, que introdujo trascendentales modificaciones res- tación de los hechos.
pecto a la situación anterior, de las cuales cabe destacar las 2. Por las consecuencias que, desde el punto de vista
siguientes: médico, se pueden derivar para las víctimas de estas

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agresiones. Son muchas las veces que se producen Por lo que respecta a la edad, posee una influencia determinante,
lesiones muy graves que pueden dar lugar a secuelas, tanto en lo referente a los autores como a las víctimas de estas in-
fracciones. Los autores de los delitos contra la libertad sexual suelen
tanto físicas como psíquicas, con gran repercusión ser de edad avanzada, muchas veces ancianos con signos manifies-
en la vida posterior de la víctima; incluso el atentado tos de trastornos psiquiátricos que sólo en algunos casos constitu-
puede ir acompañado de lesiones que produzcan la yen auténticas demencias. Las víctimas, por el contrario, predomi-
muerte. Finalmente, tiene una gran importancia la nan en los niños. Incluso se ha señalado una relación inversa entre
las edades de víctima y victimario: cuanto menor sea la de aquella,
posibilidad de que se produzca el contagio de una en- mayor suele ser la de éste, en tanto que los delincuentes jóvenes ata-
fermedad de transmisión sexual. can con preferencia a víctimas de mayor edad que la suya.
3. Porque la atención a las víctimas tiene lugar en un
importante número de ocasiones en servicios de ur-
gencia, o centros de asistencia médica, donde no se Frecuencia
dispone de personal especializado, por lo que corres-
ponde al médico general prestar no sólo la asistencia La frecuencia de estos delitos es tan considerable como la
médica inicial, sino también realizar el diagnóstico de los delitos contra la integridad de las personas, aunque
del atentado y recoger todos los elementos necesa- muchos quedan desconocidos por falta de denuncia o por
rios para la prueba pericial. la imposibilidad de establecer la prueba material de su exis-
4. Por el cambio legislativo, al que antes se hacía referen- tencia. En todo caso constituyen un motivo de constante ac-
cia, que lleva consigo algunos aspectos que tienen gran tuación pericial; según SIMONIN, una tercera parte de todas
trascendencia desde el punto de vista médico-legal. las pericias médico-legales corresponden a hechos delicti-
5. Por las medidas sociales, que se concretan, especial- vos de esta naturaleza. En los últimos años se ha constatado
mente, en la Ley 35/1995, de 11 de diciembre, de un aumento en el número de delitos de este tipo que se de-
Ayudas y asistencia a las víctimas de delitos violentos nuncian, lo que se atribuye, más que a un aumento real, a un
y contra la libertad sexual, y en el Reglamento para su cambio de mentalidad en la sociedad que ha condicionado
aplicación, el Real Decreto 738/97, actualizado por un incremento en el número de denuncias que se presentan.
Real Decreto 429/2003, de 11 de abril. Entre nosotros no existen estadísticas fiables al respecto;
sin embargo, aunque tal vez no se llegue a esta proporción,
Etiología sí es evidente el gran número de intervenciones médico-le-
gales a que dan lugar.
En la etiología de los delitos contra la libertad sexual intervie-
nen unos factores exógenos y otros endógenos.
Naturaleza
Factores exógenos
El ambiente social influye de manera decisiva en la producción No todos los hechos delictivos comprendidos en este títu-
de estos delitos. Son mucho más frecuentes en la grandes urbes (el lo del Código penal tienen repercusiones médico-legales.
49,79 % de la totalidad de los expedientes judiciales abiertos en re-
lación con atentados contra la libertad sexual corresponden a las Por ello limitaremos su estudio a aquellas infracciones que
ciudades de Madrid, Barcelona, Valencia, Palma de Mallorca y Ali- requieren para su demostración, o para fijar sus característi-
cante) que en el medio rural, y lo son, sobre todo, en los distritos cas, la intervención pericial del médico legista. Éstas son: las
industriales, lo que depende de la influencia negativa del entorno agresiones sexuales y los abusos sexuales.
socioeconómico, la educación y las costumbres del ambiente in-
mediato. Se ha descrito una frecuencia creciente en los últimos En el resto del título se recogen una serie de supuestos en
años de los atentados en el propio domicilio de la víctima. los que también cabe la intervención médico-legal, lo que se
Se observa, igualmente, una variación estacional, con un aumen- debe, no a que su comisión deje huellas que puedan ser ob-
to sensible de la frecuencia en los meses de primavera y verano. In- jeto de determinación por parte del médico, sino porque se
cluso se ha señalado una punta horaria para estos delitos, localiza-
da en la tarde y primeras horas de la noche. exigen unas determinadas características de las víctimas que
sí son susceptibles de ser demostradas por el perito médico.
Factores endógenos
La raza, la edad y el sexo desempeñan un cierto papel en el de-
terminismo de estos delitos, pero la mayor importancia debe ser Legislación
atribuida a la personalidad, tanto somática como psíquica, del autor.
En muchos casos éste es un enfermo mental, y otras veces se trata Capítulo 1. De las agresiones sexuales.
tan sólo de taras o alteraciones psíquicas más o menos leves. A me-
nudo, sin embargo, hay un simple defecto educativo y, sobre todo, Art. 178. El que atentare contra la libertad sexual de otra persona,
una degeneración ética agravada, cuando no creada, por el alcohol. con violencia o intimidación, será castigado como responsable de
El papel del alcoholismo en los delitos contra la honestidad es in- agresión sexual con la pena de prisión de uno a cuatro años.
discutible. Algunas estadísticas llegan a señalar la intervención del Art. 179. Cuando la agresión sexual consista en acceso carnal
alcohol incluso en el 50 % de los casos. por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de objetos por alguna
En este sentido se ha realizado una clasificación de los agresores de las dos primeras vías, el responsable será castigado, como reo de
sexuales en los siguientes grupos: violación, con la pena de prisión de seis a doce años.
Art. 180. 1. Las anteriores conductas serán castigadas con las
1. Agresores de conducta antisocial (con historia de delincuen- penas de prisión de cuatro a diez años para las agresiones del artícu-
cia no sexual). lo 178, y de doce a quince años para las del artículo 179, cuando
2. Agresores sádicos. concurra cualquiera de las siguientes circunstancias:
3. Agresores explosivos.
4. Agresores sexuales enfermos mentales. 1.a Cuando la violencia o intimidación ejercidas revistan un ca-
rácter particularmente degradante o vejatorio.
En los últimos años también se ha descrito un incremento de los ca- 2.a Cuando los hechos se cometan por la actuación conjunta de
sos en los que el agresor tiene cualquier tipo de relación con la víctima. dos o más personas.
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3.a Cuando la víctima sea especialmente vulnerable, por razón con penetración, bien se trate de un acceso carnal o bien
de su edad, enfermedad o situación y, en todo caso, cuando consista en penetración anal, bucal o de objetos por vías va-
sea menor de trece años.
4.a Cuando, para la ejecución del delito, el responsable se haya
ginal o anal (art. 179).
prevalido de una relación de superioridad o parentesco, Por otra parte pueden existir circunstancias que condicio-
por ser ascendiente, descendiente o hermano, por naturale- nen un mayor reproche penal, lo que dará lugar a las for-
za o adopción, o afines, con la víctima. mas agravadas del delito (art. 180).
5.a Cuando el autor haga uso de armas u otros medios igual-
mente peligrosos, susceptibles de producir la muerte o algu-
Resumiendo lo anterior, en el delito de agresiones sexua-
na de las lesiones previstas en los artículos 149 y 150 de este les se pueden diferenciar:
Código, sin perjuicio de la pena que pudiera corresponder
por la muerte o lesiones causadas. 1. Circunstancias de hecho: cualquier acto de carácter
sexual, incluyendo el acceso carnal, la penetración
2. Si concurrieren dos o más de las anteriores circunstancias, las
penas previstas en este artículo se impondrán en su mitad superior. bucal o anal, y la penetración de objetos por vías va-
ginal y anal. Cabe, pues, diferenciar aquellos casos
Capítulo II. De los abusos sexuales. en los que la agresión consista en penetración (art.
179) del resto, en los que la circunstancia de hecho
Art. 181. 1. El que, sin violencia o intimidación y sin que medie
consentimiento, realizare actos que atenten contra la libertad o in- sería cualquier otro acto de naturaleza sexual sin pe-
demnidad sexual de otra persona, será castigado, como responsa- netración (art. 178).
ble de abuso sexual, con la pena de prisión de uno a tres años o mul- 2. Circunstancias etiológicas, a saber:
ta de dieciocho a veinticuatro meses.
2. A los efectos del apartado anterior, se consideran abusos se- a) Violencia.
xuales no consentidos los que se ejecuten sobre menores de trece
años, sobre personas que se hallen privadas de sentido o de cuyo b) Intimidación.
trastorno mental se abusare. c) Circunstancias agravantes:
3. La misma pena se impondrá cuando el consentimiento se ob-
tenga prevaliéndose el responsable de una situación de superiori- — Cuando la violencia o intimidación ejercidas
dad manifiesta que coarte la libertad de la víctima. revistan un carácter particularmente degra-
4. Las penas señaladas en este artículo se impondrán en su mi-
tad superior si concurriere la circunstancia 3.a o la 4.a de las previs- dante o vejatorio.
tas en el apartado 1 del artículo 180 de este Código. — Cuando los hechos se cometan por dos o más
Art. 182. 1. En todos los casos del artículo anterior, cuando el personas actuando en grupo.
abuso carnal consista en acceso carnal, por vía vaginal, anal o bucal, — Cuando la víctima sea una persona especial-
o introducción de objetos por alguna de las dos primeras vías el res-
ponsable será castigado con la pena de prisión de cuatro a diez años. mente susceptible, por razón de su edad, en-
2. La pena señalada en el apartado anterior se impondrá en su fermedad o situación.
mitad superior cuando concurra la circunstancia 3.a o la 4.a de las — Cuando el delito se cometa, prevaliéndose el
previstas en el artículo 180.1 de este Código. autor de su relación de parentesco o superio-
Art. 183. 1. El que, interviniendo engaño, cometiere abuso se-
xual con persona mayor de trece años y menor de dieciséis, será cas- ridad.
tigado con la pena de prisión de uno a dos años, o multa de doce a — Cuando el autor haga uso de medios espe-
veinticuatro meses. cialmente peligrosos capaces de causar la
2. Cuando el abuso consista en acceso carnal por vía vaginal, muerte o cualquiera de las lesiones previstas
anal o bucal o introducción de objetos por alguna de las dos prime-
ras vías, la pena será de prisión de dos a seis años. La pena se im- en los artículos 149 y 150 del Código penal.
pondrá en su mitad superior si concurriera la circunstancia 3.a o la
4.a de las previstas en el artículo 180.1 de este Código. Por lo que respecta a la naturaleza del acto sexual, cabe di-
ferenciar aquellos casos en los que la agresión consista en pe-
netración, bien se trate de acceso carnal, penetración bucal o
Concepto y clasificación anal o penetración de objetos (art. 179), del resto en los que la
circunstancia de hecho sería cualquier otro acto de naturale-
La nueva redacción del Código distingue en los delitos za sexual sin penetración (art. 178). Veamos estos conceptos:

Acceso carnal
contra la libertad e indemnidad sexuales dos tipos que se di-
ferencian sustancialmente por la existencia de violencia y/o
intimidación, lo que define a las agresiones sexuales, o por De acuerdo con el contenido del Código el acceso carnal
la ausencia de estas circunstancias, pero también de consen-
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hay que entenderlo como la penetración del pene en erec-


timiento por parte de la víctima, que determina la existencia ción a través de la vagina, dando lugar a lo que clásicamen-
de un delito de abuso sexual. te se ha llamado coito vaginal.
Uno de los elementos materiales que da nacimiento al
delito de agresión sexual es el coito entre varón y mujer, de-
Agresión sexual biendo entenderse que, a los efectos de este delito, basta la
penetración del pene en la cavidad vaginal, no siendo nece-
El concepto de agresión sexual está claramente definido sario que sea completa ni prolongada, ni que haya eyacula-
en el Código penal: depende de la existencia de una relación ción de semen en el interior de la vagina.
de carácter sexual no consentida que se consigue por medio Aunque a los efectos jurídicos no existe diferencia entre
de la violencia o de la intimidación. un coito desflorador, es decir, realizado en mujer virgen, y
La circunstancia de hecho o tipo de relación mantenida un coito realizado sobre mujer que ya hubiera mantenido
puede diferir de unos casos a otros, lo que dará lugar a los antes relaciones sexuales con penetración vaginal, las dife-
distintos supuestos contemplados en el Código: puede tra- rencias en los signos anatómicos propios de estas distintas
tarse de un atentado simple (art. 178) o bien de un atentado clases de cópula obligan a estudiar por separado los corres-
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pondientes de modo particular a la desfloración y los co-


munes a todo coito, que serán los únicos que se encontra-
rán en el segundo caso.
Signos de la desfloración. En las mujeres vírgenes, es de-
cir, que no han tenido ninguna cópula carnal, existe en la
línea de unión vulvovaginal una especie de membrana in-
completa que se extiende hacia el centro del orificio estre-
chando su luz; dicha membrana se conoce con el nombre
de himen. Dada su consistencia habitual, esta membrana es
desgarrada al verificarse las primeras relaciones sexuales,
constituyendo el signo capital de la desfloración.
Fig. 43-2. Hímenes atípicos: A) himen biperforado; B) hi-
1. Morfología del himen. men cribiforme.
La importancia de este elemento obliga a un conocimiento más
particularizado.
La conformación del himen es muy variable. No obstante, se
pueden referir casi todas sus variedades a uno de los tres tipos si- Cualquiera que sea la forma del himen, se distinguen en él dos
guientes: bordes, uno adherente a la vagina con la que se continúa y el otro li-
bre y que circunscribe el orificio de la membrana. Este orificio rara
a) Himen semilunar. Llamado también falciforme, tiene la for- vez es uniforme, estando a menudo festoneado irregularmente o
ma de una media luna o de la hoja de una hoz, de concavi- dentellado, y algunas veces aparece dividido en múltiples franjas,
dad anterior (fig. 43-1 A), cuyo borde convexo ocupa, según que, de ignorar esta disposición, pudieran creerse el resultado de
los casos, la mitad, los dos tercios o las tres cuartas partes del desgarros del himen. Esta disposición en franjas se observa con pre-
orificio vaginal. Sus dos extremos o astas se pierden insen- ferencia en hímenes labiados.
siblemente a derecha e izquierda, aunque no es raro que se En cuanto a la consistencia del himen, se observan sensibles di-
hallen casi en contacto por delante y en la línea media, cons- ferencias de unos casos a otros e incluso entre las distintas zonas
tituyendo un tránsito hacia el tipo siguiente. de la membrana. A este respecto hay que señalar que las columnas
b) Himen anular. El himen anular o circular tiene, como indi- vaginales, en especial la posterior, se prolongan sobre el himen al
ca su nombre, la forma de un diafragma con un agujero que refuerzan a nivel de la línea media. En general, la consistencia
(fig. 43-1 B). Este orificio puede ocupar el centro o estar si- y elasticidad de esta membrana son reducidas, lo que explica su
tuado en un punto más o menos excéntrico. La anchura del desgarro con ocasión de la primera cópula. Pero hay hímenes car-
anillo es variable y en los casos extremos mínimos queda re- nosos, tendinosos y hasta cartilaginosos, como en las vírgenes de
ducido a un sencillo rodete. edad (THOINOT), que ofrecen gran resistencia a la penetración del
c) Himen labiado. Se compone de dos partes laterales, o labios, miembro viril, y, en contraste con éstos, hay hímenes elásticos y di-
separadas una de otra por una hendidura central anteropos- latables que permiten el paso del pene sin desgarrarse (hímenes
terior (fig. 43-1 C). Cuanto más larga sea ésta, tanto más mó- complacientes, como se les ha llamado gráficamente).
viles son los labios himenales que pueden llegar a flotar li-
bremente en la entrada de la vagina en los casos extremos, 2. Desfloración.
con lo que las relaciones sexuales pueden realizarse sin ex- En cuanto a los signos propios de la desfloración deben
perimentar desgarro alguno.
d) Anomalías. Han sido descritas algunas variedades de híme- señalarse los siguientes:
nes atípicos, entre los que deben recordarse los siguientes:
a) Desgarro del himen. El paso del pene en erección du-
— Himen biperforado. Presenta dos orificios, iguales o de- rante el coito distiende el himen más allá de su límite de
siguales, yuxtapuestos transversalmente y separados en-
tre sí por una tirilla central (fig. 43-2 A). A menudo esta elasticidad y tiene lugar, normalmente, su desgarro. Este
disposición coincide con una vagina doble o tabicada. desgarro va acompañado de un grado discreto de dolor y de
— Himen cribiforme. El orificio único ha sido sustituido una pequeña hemorragia, caracteres éstos muy variables se-
por una serie de orificios diseminados por la superficie gún la constitución de la mujer, pero que nunca alcanzan
de la membrana himenal, que ofrece el aspecto de una
criba (fig. 43-2 B). proporciones considerables, si no hay una gran despropor-
— Por último, «de algunos hechos perfectamente compro- ción entre las partes anatómicas o una considerable brutali-
bados resulta que congénitamente puede faltar por com- dad en la realización de la cópula, caso en que se producen,
pleto el himen, hecho de grandísima importancia que además, lesiones vulvovaginales.
siempre deberá tener presente el médico forense cuando
tenga que dictaminar acerca de si una mujer ha contraí-
El número y situación de los desgarros del himen depen-
do o no relaciones sexuales» (TESTUT). den de la forma de éste, lo que ha permitido distinguir dos
variedades:

— Desgarros típicos. Son los que adoptan una localiza-


ción y un número habitual que, para las distintas for-
mas de himen, son:

• El himen anular que suele desgarrarse en cuatro pun-


tos, dos a cada lado y simétricos entre sí (fig. 43-3 A).
• El himen semilunar que se desgarra en dos puntos
laterales que dejan un colgajo intermedio a nivel del
refuerzo de la columna vaginal posterior (fig. 43-3 B).
• El himen labiado que se desgarra de ordinario en las
comisuras, unas veces sólo en la posterior, pero otras
Fig. 43-1. Hímenes típicos: A) himen semilunar; B) hi- en ambas, y aun en ocasiones en la parte media de
men anular; C) himen labiado. los labios himenales (fig. 43-3 C).
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reconstituye en su integridad la forma anterior de la mem-


brana, la cual, por consiguiente, queda ya dividida desde en-
tonces en un número mayor o menor de colgajos, llamados
carúnculas himenales.
La cicatrización tiene lugar en un plazo de 3 o 4 días. Muy
raramente un proceso inflamatorio-supurativo retrasa este
período, habiendo señalado TARDIEU casos excepcionales en
que la cicatrización tardó 15 a 20 días. Una vez cicatrizada la
herida, los bordes quedan ligeramente engrosados, pero sin
una formación fibrosa evidente, y su aspecto ya no sufre nin-
guna modificación ulterior. Por ello se distinguen los des-
Fig. 43-3. Desgarros típicos del himen: A) himen anu-
lar; B) himen semilunar; C) himen labiado.
garros recientes, es decir, que no han llegado aún a la fase de
cicatrización completa, lo que indica que su data de produc-
ción es de menos de 4 días en los casos ordinarios, de los
desgarros antiguos, o sea ya cicatrizados, cuya antigüedad es
Para describir la localización de los desgarros suele utilizar- con seguridad superior a 4 días, pero en los que ningún ca-
se como referencia una esfera horaria, que se superpone ideal- rácter permite precisarla, y ello tanto si se produjo hace 15
mente al contorno himenal, indicando el número de la hora a días, 15 meses o 15 años.
que corresponde la localización del desgarro (fig. 43-4). Valoración médico-legal del desgarro del himen. El des-
garro del himen es el signo anatómico de la desfloración.
— Desgarros atípicos. Aunque no se trata de una regla ab- Pero tiene algunas limitaciones que es preciso tener en
soluta, parece evidente por las observaciones de los cuenta. Ante todo, la exploración del himen debe realizarse
autores clásicos que las localizaciones de los desgarros en determinadas condiciones para que conceda resultados
se sitúan con la mayor frecuencia en los puntos indi- positivos: la mujer debe ser colocada en posición ginecoló-
cados. Por tanto, toda localización y/o número dife- gica, con las rodillas dobladas y los muslos fuertemente se-
rentes dan lugar a un desgarro atípico. En la mayor parados; en estas condiciones, disponiendo de una buena
parte de los casos explican la atipia de los desgarros iluminación, se cogen ambos labios mayores, sobre los que
las diferencias en la forma, dureza y elasticidad de la se ejerce una suave tracción hacia delante, al mismo tiempo
membrana. Todos los autores están de acuerdo en que que se le pide que «empuje» como en un esfuerzo de defe-
las variaciones en el número y localización de los des- cación. Así se dilata el orificio vulvovaginal y se despliega la
garros carecen de significación diagnóstica. membrana del himen, cuya morfología se identifica muy
bien. El examen se completa explorando el borde libre de la
La profundidad del desgarro llega de ordinario hasta el
membrana con ayuda de una sonda y, cuando se dispone de
mismo borde de inserción del himen. Este dato es de im-
ello, da un buen resultado la utilización de un glaister-keen,
portancia, pues permite distinguir los desgarros de los ara-
o varilla de vidrio que lleva una esfera luminosa en su ex-
ñazos y divisiones incompletas, que se producen raramente
tremo que permite pasarlo por el borde interno del himen y
en la desfloración y son más bien característicos de otro tipo
así observarlo por transiluminación. Se puede recurrir en ca-
de agresión. De la misma manera, después de la cicatriza-
sos difíciles al empleo de la colposcopia y de la colpofoto-
ción de los desgarros, tiene un gran interés para diferenciar-
grafía para el examen del himen.
los de las muescas congénitas, que nunca llegan a alcanzar
Es igualmente necesario recordar que ciertos hímenes, por
el borde de inserción de la membrana.
su elasticidad, pueden resistir el primer coito y aun los su-
El desgarro aparece al principio con los caracteres de una
cesivos, de modo que su integridad no se opone a que haya
herida mucosa, con los bordes rojos, sangrantes, tumefactos,
tenido lugar la cópula. El examen del himen, comprobando
más o menos desiguales. La herida evoluciona con rapidez
su resistencia a la dilatación, se hace necesario en estos ca-
hacia la cicatrización, aunque en algunos casos se produce
sos; si el himen no es dilatable y está íntegro, debe excluir-
una ligera supuración. Los bordes del desgarro cicatrizan
se la violación.
por separado, es decir, no se sueldan jamás, por lo que no se
A su vez, el desgarro del himen, salvo cuando es recien-
te, no siempre es fácil de distinguir de las muescas congéni-
© MASSON, S.A. Fotocopiar sin autorización es un delito.

tas, puesto que no existe para el primero formación de ver-


dadero tejido cicatrizal. Las reglas para este diagnóstico pue-
den resumirse así:

— Los desgarros auténticos llegan siempre hasta el borde


adherente de la membrana, mientras que las muescas
no interesan todo el espesor del himen.
— Las muescas suelen ser varias, disponiéndose simétri-
camente y adoptando un contorno redondeado; los
desgarros tienen su localización típica, el contorno es
anguloso y están separados por incisiones abruptas.
— Como en la cicatrización de los desgarros no hay pér-
dida de sustancia, si aproximamos sus bordes, se
Fig. 43-4. Esfera horaria para referencia de la loca- consigue que se adapten de forma casi perfecta, re-
lización de los desgarros del himen. construyendo la morfología primitiva del himen; por
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el contrario, los segmentos comprendidos entre — En las vírgenes adultas las lesiones genitales son ex-
muescas congénitas no pueden hacerse coincidir, por cepcionales.
lo que existe siempre entre ellos una solución de con-
tinuidad. Por ello, debe concluirse que las lesiones de las vías geni-
tales son más frecuentemente originadas por la mano o cuer-
Estos caracteres no son absolutos, pero su análisis permi- pos extraños que por el acceso carnal, si bien también pueden
te, en la mayoría de las ocasiones, un diagnóstico diferen- ser debidas a lesiones accidentales de caída o choque.
cial. Algunos autores han propuesto el examen del himen en c) Signos biológicos. Después de la primera cópula, el
la oscuridad con la ayuda de la luz de Wood, que resaltaría organismo femenino reacciona con ciertas modificaciones
diferencias cromáticas entre el tejido cicatrizal y el natural humorales de interés médico-legal. Se trata de reacciones de
en los casos de desgarro, mientras no acusaría ninguna dife- técnica compleja, cuya constancia no ha sido aún confirma-
rencia en las muescas congénitas. da. Tienen un valor negativo exclusivamente, puesto que su
Por último, las lesiones y desgarros himenales pueden ausencia significa que la mujer no ha tenido antes ninguna
obedecer a causas distintas de la cópula. Algunas observa- cópula carnal (virginidad biológica); en cambio, el resultado
ciones antiguas señalan que ciertas soluciones de continui- positivo indica la realización anterior del coito, pero no su
dad del himen ligadas con procesos ulcerosos fueron con- número ni su antigüedad. Estaría indicado llevarlas a cabo
fundidas con huellas de violación (vulvitis aftosa, ulcerosa o en caso de comprobar desgarros himenales de los que se sos-
diftérica); el examen cuidadoso permite reconocer su natu- peche, o se alegue, que se han producido accidentalmente,
raleza, por lo que actualmente no se describen casos de estos por traumatismos, con exclusión de toda cópula.
errores. Más corriente es la duda entre rupturas de himen de
origen traumático, consecutivas a caídas sobre objetos con- Entre estos signos biológicos se ha propuesto: la comprobación de
la presencia en el suero de anticuerpos espermotóxicos mediante
tundentes que puedan actuar sobre los genitales, y verdade- una reacción de desviación del complemento (A. BINET), que apare-
ros desgarros producidos por el coito. En cambio, no se cerían poco después del primer coito; la reacción es poco constante
admite que los ejercicios violentos (equitación, baile, sepa- y de técnica delicada. VLÈS, por su parte, ha descrito modificaciones
ración brusca y amplia de las piernas) sean capaces de pro- del punto isoeléctrico del suero después de la desfloración (!).
Trabajos de WEIL, RAO, HUNTER, etc. han demostrado la presencia
ducir lesiones del himen. De la misma manera, existe acuer- en el plasma seminal del hombre y otros mamíferos, así como en el
do unánime en que las maniobras onanistas llevadas a cabo conejo, de un antígeno procedente de las vesículas seminales, que
por el mismo sujeto no conducen jamás al desgarro del hi- reviste en forma de fina película el espermatozoide. Ha sido deno-
men. Otra cosa sucede con los tocamientos realizados con minado por ello antígeno de revestimiento del espermatozoide
(spermatozoa coating antigen: SCA). El espermatozoide testicular
los dedos u objetos extraños que, introducidos con cierta no lo posee, pero cuando ha quedado revestido por el antígeno en la
violencia, son capaces de producir desgarros del himen y vesícula seminal, ya no es posible eliminarlo. El SCA posee una in-
aun otras lesiones genitales. tensa capacidad de inmunización, siendo posible obtener por este
b) Lesiones genitales. Además del desgarro himenal, en medio anticuerpos con un elevado grado de especificidad, tanto de
especie como de órgano. La reacción antígeno-anticuerpo puede de-
determinadas circunstancias pueden producirse otras lesio- mostrarse por técnicas de inmunofluorescencia, fijación de comple-
nes genitales durante el coito desflorador. Dichas lesiones mento y hemaglutinación pasiva (hematíes tratados con SCA obte-
obedecen en su producción a dos causas: la desproporción nido del plasma seminal se revisten de una fina capa de antígeno, y
entre los órganos sexuales masculino y femenino, o la bruta- en esas condiciones son aglutinados por los anticuerpos anti-SCA).
Las reacciones inmunológicas del SCA son tan sensibles que la
lidad con que se haya realizado la cópula. Son más frecuen- presencia de plasma seminal en la vagina y en los genitales externos
tes en las niñas que en la mujer adulta y, en los casos extre- de la mujer puede ser reconocida varios días después de haber te-
mos, consisten en roturas o desgarros que interesan el periné, nido lugar un único coito. Aunque se trata de técnicas altamente es-
el tabique rectovaginal o incluso los fondos de saco vagina- pecializadas, tenemos aquí una vía que, con ulteriores mejoras y
comprobaciones, puede permitir un diagnóstico biológico del coito
les. La enormidad de estas lesiones, a menudo origen de la con fines forenses (WEIL, WILSON y FINKLER).
muerte, hacen inexplicable que se produzcan si no se trata de
criminales sádicos. En las mujeres adultas las lesiones geni- 3. Signos generales a todo coito vaginal.
tales distintas del desgarro del himen son raras y apenas pa- Cuando la cópula tiene lugar en una mujer ya desflorada,
san de erosiones o ligeros desgarros perineales. no existen huellas himenales del coito. En tal caso los únicos
Teniendo en cuenta que el desarrollo anatómico de las signos que evidencian la cópula son las huellas generales que
partes es proporcional a la edad, podemos distinguir, por lo ésta deja, comunes también al coito desflorador, pero que no
que respecta a las lesiones genitales, las siguientes eventua- son constantes y cuya valoración exige gran prudencia:
lidades:
a) Presencia de esperma en los genitales femeninos. Se
— En las niñas menores de seis años el coito es anatómi- demuestra mediante las técnicas propias para la identi-
camente imposible, pues el ángulo subpúbico es aún ficación de las manchas espermáticas (v. caps. 91 y 92).
muy agudo, constituyendo una verdadera barrera ósea. Tiene este signo el inconveniente de que sólo es facti-
— En las niñas de seis a once años es ya posible la cópu- ble su comprobación en los exámenes precoces. Si ha
la, pero las dimensiones de los genitales son tan redu- transcurrido algún tiempo, aún puede recurrirse a la
cidas que la penetración del pene de un adulto lleva investigación de manchas de esperma en las ropas de
aparejada la rotura del periné o incluso del tabique la víctima o en el lugar del hecho, aunque su valor de-
rectovaginal, lesiones tan graves que el agresor rara mostrativo siempre es menos concluyente (posibili-
vez llega a producirlas si no es un sádico. dad de que las prendas manchadas procedan de otra
— De los once años a la edad núbil se produce la rotura persona). Debe recordarse también en la valoración de
del himen y son ligeras, si es que existen, las otras le- este signo que las maniobras impúdicas (tocamientos
siones genitales. con el pene) pueden dar lugar a una eyaculación ante
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Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales 585

portam, incluso con penetración de semen en la vagina, 4. Juicio crítico.


aunque no haya habido violación en sentido estricto. El estudio de los distintos signos propios de la cópula debe
b) Presencia de pelos pubianos o genitales. Aunque no servir, ante todo, para ser muy prudentes en las conclusiones
siempre puede recurrirse a este signo, su interés es con- cuando los resultados del examen sean dudosos o solamente
siderable, pero deben extenderse los exámenes a la vícti- se comprueba alguno de los signos, faltando los restantes.
ma y al inculpado para tratar de encontrar pelos proce- En la mayoría de las ocasiones, sin embargo, resulta posible
dentes de uno de ellos sobre el otro. De otra parte, las decidir si ha habido desgarro himenal cuando la víctima era
dificultades para el diagnóstico individual y topográfico virgen, pero siempre será prudente que el perito redacte su
de los pelos son apreciables (v. caps. 91 y 92) y sólo pue- conclusión de una forma similar a ésta: «El himen presenta
den ser vencidas por peritos altamente cualificados. desgarros compatibles con los que produciría la penetración
c) Contagio por enfermedades de transmisión sexual. de un cuerpo rígido y duro, tal como un pene en erección».
Además de constituir un grave problema epidemio- La cópula en la mujer desflorada es de mucho más difícil
lógico y social, poseen el interés médico-legal de ser diagnóstico, dadas las salvedades expuestas para los signos
una prueba en potencia de la relación sexual. correspondientes; el médico debe limitarse a señalar su pre-
El tema de las enfermedades de transmisión sexual sencia, correspondiendo al juez decidir sobre su mecanismo
se ha complicado en gran manera en los últimos de producción.
20 años, con la demostración de nuevas entidades
Penetración anal
clínicas susceptibles de contagiarse por esta vía. Ante
todo deben recordarse las infecciones gonocócicas de
localización uretral, vaginal y anorrectal, no rara- Con este nombre y con los de coito anal y atentado pede-
mente debidas a contactos homosexuales. Hoy se rástico se conoce el acceso carnal por vía rectal, con penetra-
destaca asimismo la importancia de las uretritis y vul- ción del pene en erección a través del esfínter anal. El término
vovaginitis no gonocócicas, debidas al contagio por pederastia ha sido utilizado, erróneamente, como sinónimo
tricomonas, clamidias, ureaplasmas, etc. Siguen en de homosexualidad, pero su significado estricto es el de in-
importancia numérica las trepanosomiasis y en espe- troducción del miembro viril a través del ano. Quien ejecuta
cial la sífilis con sus variadas manifestaciones clíni- dicho acto es pederasta activo y el que lo tolera en su cuerpo
cas, así como el chancro blando producido por el es pederasta pasivo. La pederastia puede cometerse con hom-
Haemophylus ducreyi. También son transmitidas por bres, niños y mujeres; en cualquier caso asume la misma con-
vía sexual algunas parasitosis, como la escabiosis y la sideración de delito de agresión sexual cuando su realización
pediculosis. A las anteriores deben añadirse diversas se lleva a cabo mediando la violencia o la intimidación.
infecciones víricas transmitidas por vía sexual, entre El atentado pederástico, pues, consiste en el coito anal,
las que debe mencionarse el herpes genital, los con- cualquiera que sea el sexo de la víctima. El atentado puede
dilomas acuminados, las debidas a citomegalovirus y ser agudo, es decir, único o repetido sólo muy escasas veces;
el linfogranuloma venéreo o inguinal, así como las puede asimilarse en cierto sentido a la cópula desfloradora
diversas formas de hepatitis (A, B, no A no B) con fre- por la naturaleza de las lesiones que resultan. Otras veces
cuencia transmitidas por contagio sexual. Con todo, se trata de atentados crónicos, equiparables a la cópula vagi-
el mayor dramatismo por su creciente incidencia y nal en mujer desflorada. Los signos propios de cada una de
la gravedad de su curso corresponde a las infecciones estas variedades son distintos, pero debe anticiparse que no
por retrovirus, concretamente el HTLV-III, origen del son constantes, por lo que el diagnóstico tiene pocas posibi-
síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), lidades reales de objetivación.
que con gran frecuencia da lugar a infecciones opor- En el atentado agudo es posible encontrar las siguientes
tunistas y a cánceres secundarios: sarcoma hemorrá- huellas:
gico idiopático secundario (sarcoma de Kaposi) y lin-
fomas de evolución desfavorable. 1. Lesiones locales anorrectales. El paso del pene en
Su comprobación en la víctima exige, inexcusable- erección a través del ano significa un traumatismo
mente, el examen del inculpado para ver si éste pade- capaz de originar lesiones. Sin embargo, en la mayor
ce la infección y la fase en la que se encuentra. En cual- parte de los casos están ausentes, porque la introduc-
quier caso, al valorar este signo hay que tener siempre ción del pene no es brusca, sino que va precedida de
© MASSON, S.A. Fotocopiar sin autorización es un delito.

presente que el contagio venéreo puede deberse a un tentativas lentas que dilatan gradualmente el orificio
intento de violación o atentado pederástico no consu- anal. Quiere esto decir que la producción de estas le-
mados, o a otras maniobras (tocamientos con el pene) siones locales depende de dos factores: violencia con
sin cópula, o proceder de un contagio «inocente», por que se ha realizado el acto sexual antinatural y des-
causas ajenas a todo hecho delictivo. proporción de volumen entre las partes anatómicas.
d) Fecundación. El embarazo de la víctima de una vio- En los casos en que la introducción del pene en
lación constituye un signo precioso. No debe olvidar- el conducto rectoanal, y más concretamente a través
se la posibilidad de una falsa denuncia y establecer si del orificio anal, haya sido brusca y acompañada de
la data del embarazo coincide con la fecha en que se violencia, se producirán lesiones resultantes de la
alega que tuvo lugar el coito. forzada distensión del ano, que asumen la forma de
Por otra parte, múltiples observaciones atestiguan excoriaciones, laceraciones, desgarros o grietas de
la posibilidad de la fecundación sin coito completo la mucosa y de los pliegues radiados de la piel. Estas
(coito vulvar o vestibular), de modo que la fecunda- lesiones, al principio tumefactas y aun sangrantes,
ción tampoco sería demostrativa, en términos absolu- experimentan ciertas reacciones inflamatorias en los
tos, de la violación en sentido jurídico. días sucesivos, que varían desde la rubicundez a la
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586 Medicina legal sexológica y de la reproducción

supuración, a lo que se acompañan a veces trastornos la vulva. De la misma forma, la presencia de condilo-
funcionales: parálisis del esfínter anal con dilatación mas planos perianales no demuestra que el contagio
de este orificio y una disposición en embudo del ano, haya tenido origen en tal sitio, pues dicha localiza-
resultado de una contractura refleja del músculo ele- ción es electiva para tales lesiones luéticas, cualquie-
vador, con punto de partida en las lesiones anales, ra que haya sido la topografía del sifiloma inicial.
que hunde y deprime los tejidos que rodean este ori-
ficio. Otros trastornos menos fieles, por su carácter En los atentados crónicos sólo tienen valor diagnóstico
subjetivo, son el escozor, dolor o malestar que notan la eventual existencia de esperma anorrectal y la transmi-
las víctimas al andar y, sobre todo, durante la defe- sión sexual de enfermedades, ya que los antiguos signos de
cación. la pederastia pasiva descritos por TARDIEU (deformación in-
HOOBS y WYNNE, en Leeds, y BAMFORD y KIFF, en fundibiliforme del ano, relajación del esfínter, formación
Manchester, llamaron la atención sobre el signo de la de excrecencias o crestas, y estado inflamatorio crónico de
dilatación anal refleja, al que consideran de gran va- la mucosa anal) carecen en realidad de todo valor. Sí pue-
lor en los casos de abuso sexual en niños en los que de tener utilidad diagnóstica la comprobación de una laxi-
ha habido una dilatación forzada del ano. Normal- tud del esfínter anal y sobre todo de cicatrices de antiguas
mente el cierre anal se consigue y mantiene con el fisuras.
esfínter interno que actúa de forma totalmente invo-
Diagnóstico de la penetración anal
luntaria. El esfínter externo, que puede contraerse vo-
luntariamente, no puede mantener una contracción
por más de 9 o 10 s. Un niño en el que el esfínter in- Sólo es posible en el atentado agudo, cuando hay signos
terno ha sido lesionado podrá conseguir un cierre del suficientes para objetivarlo. La demostración del líquido es-
ano mediante el esfínter externo, pero será totalmen- permático en el conducto rectal constituye un signo de cer-
te incapaz de mantener el cierre. Si se procede a ob- teza, aunque por desgracia se logra pocas veces porque el
servar el canal anal, se le podrá ver directamente den- examen no ha podido hacerse con la suficiente precocidad.
tro de la porción distal del recto. El contagio venéreo es signo eventual cuya valoración exige
Estas lesiones locales evolucionan, por lo general, mucha prudencia. Por ello, en la mayoría de las ocasiones
en un plazo muy breve, de ordinario menor de 5 días. hay que recurrir a la comprobación de las lesiones traumá-
Si las lesiones han sido más extensas y las condicio- ticas locales y a distancia.
nes locales y generales de la víctima son desfavora- Cuando el cuadro lesional alcanza un cierto grado, el exa-
bles, se necesitan plazos mayores, que en los casos men, aun superficial, lo objetiva con facilidad y rapidez.
extremos pueden llegar a 10 o 15 días. Pero, para alcanzar dicho grado, la violencia del atentado y
2. Lesiones a distancia. Tienen gran importancia por la desproporción de las partes anatómicas han de ser consi-
señalar la violencia con que se llevó a cabo el atenta- derables. Es mucho más frecuente que las lesiones sean le-
do. Se trata de lesiones extraanales, que se localizan ves y discretas, caso en que un examen superficial puede pa-
en las partes genitales y regiones circunvecinas (es- sar por alto tales vestigios.
croto y parte superior de los muslos), y también a dis- Se hace necesario, por tanto, que el examen de la víctima
tancia, inferidas para vencer la resistencia de la vícti- del atentado pederástico se realice con ciertos requisitos de
ma o satisfacer la pasión sádica. Aunque son muy va- luz, de posición y de técnica similares a los recomendados
riables, consisten de ordinario en arañazos, rasguños, para el examen de los genitales femeninos en los casos de
excoriaciones, equimosis y heridas. acceso carnal.
3. Demostración del esperma en la cavidad rectal. Es el LACASSAGNE recomendaba la posición genupectoral, que
signo más demostrativo y el único cuando hay au- hace sobresalir las nalgas, lo que permite reconocer mejor
sencia de lesiones anales. Tiene el inconveniente de el orificio anal, y que un ayudante separe las nalgas apli-
que sólo es posible comprobarlo cuando la explora- cando una mano a cada una, empujándolas hacia fuera. A su
ción de la víctima es inmediata al atentado. Se lleva vez, MARTÍN señalaba que este examen ocular debe ser com-
a cabo practicando un enema de limpieza y realizan- pletado siempre con el tacto rectal, único medio de recono-
do la investigación en el líquido. cer la tonicidad muscular y de comprobar la parálisis del es-
4. Transmisión sexual de enfermedades. Alguna vez la fínter, en su caso. Una exploración con el rectoscopio cons-
realización del coito anal se demuestra por vía indi- tituye actualmente un complemento de gran valor en este
recta, como consecuencia de la transmisión sexual examen. En niños puede ser aconsejable el estudio en decú-
de enfermedades a la víctima. Los síntomas varían se- bito lateral izquierdo.
gún la naturaleza de la enfermedad transmitida: úl- Con estas precauciones es difícil que pasen inadvertidas
ceras chancrosas, sifilomas de la región anoperineal o las lesiones anales y rectales presentes, por insignificantes
blenorragia rectal; en los últimos años, las infecciones que sean. Su comprobación y el diagnóstico diferencial con
víricas y, en especial, el SIDA representan las enfer- otras lesiones espontáneas (fisura de ano) llevan a establecer
medades de transmisión sexual de mayor importan- el diagnóstico de una dilatación forzada de ano, pero no
cia, por sus consecuencias a largo plazo y por la es- del instrumento que la haya producido, por lo que siempre
pecificidad de su transmisión a través del coito anal. habrá que tener presente la posibilidad de que se deban a
Cuando se trata de una blenorragia rectal y la víctima maniobras de otro tipo. Su ausencia, por otra parte, no ex-
es una mujer, ha de comprobarse que ésta no padece cluye el atentado pederástico, pues como ya se ha dicho, lo
una vulvovaginitis blenorrágica, ya que por la breve- corriente es que el coito anal no deje ninguna huella trau-
dad del periné femenino puede mostrar un contagio mática. Por ello, el resultado negativo no tiene ningún valor
rectal por el derrame de la secreción infectada desde desde el punto de vista médico-legal.
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Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales 587

Penetración bucal gen de agresión sexual debe esperarse a que evolu-


cionen hacia la curación a fin de comprobar si ha ha-
El coito o cópula oral o bucal consiste en la introducción bido lesión himenal. Este dato, unido a la posible
del pene en la cavidad bucal, tras lo cual la parte pasiva de existencia de equimosis y erosiones vulvares y peri-
la pareja realiza movimientos de succión, que pueden refor- neales, es lo que indicará su etiología traumática.
zarse con movimientos de avance y retroceso del miembro 3. Presencia de restos o partes fragmentadas de cuerpos
viril realizados por la parte activa. extraños introducidos en vagina o cavidad rectal y
Dadas las características de las estructuras anatómicas que que se rompen, quedando en su interior restos del
participan en este acto, no se encuentran lesiones en la cavi- instrumento.
dad bucal ni labios de la parte pasiva de la pareja. Esto sig-
nifica que no es factible un diagnóstico anatómico de esta Cuando esta forma de atentado o penetración se reitera,
forma de agresión sexual. constituyendo el llamado atentado crónico, no suelen obser-
Hay, sin embargo, algunas posibilidades que pueden per- varse los síntomas anteriores, habiendo descrito los autores
mitir este diagnóstico, aunque sean poco frecuentes en la clásicos ciertas modificaciones en las partes sexuales de las
práctica: víctimas, pero en las que se ha desbordado la imaginación:

1. La transmisión a la mucosa labio-bucal de algunas de 1. Dilatación del orificio himenal, con depresión del hi-
las enfermedades sexuales a las que ya se ha hecho re- men y ensanchamiento de la vagina.
ferencia. 2. Desarrollo del capuchón clitorídeo y de los labios me-
2. La existencia de una eyaculación en la cavidad bucal nores.
que permita realizar las pruebas biológicas de identi- 3. Estado marchito de las partes genitales y su desarro-
ficación. llo prematuro.
3. La lesión del miembro viril del agresor por la denta- 4. Formación de un infundíbulo a expensas del conduc-
dura de la víctima (mordedura), que podría servir to vulvar (THOINOT).
para verificar la existencia de este tipo de agresión.
Otras circunstancias de hecho
Aunque no signifique necesariamente la demostra-
ción de la identidad de la persona que ha sido su au-
tora, tendría el interés de ratificar la veracidad de la Queda, finalmente, hacer referencia a aquellas otras si-
denuncia. Por otra parte, en algunas ocasiones, el es- tuaciones en las que la circunstancia de hecho sería cual-
tudio de las lesiones dentales en comparación con el quier otro acto de naturaleza sexual distinto de la penetra-
moldeado obtenido de las arcadas dentarias nos ha ción (art. 178).
permitido aportar datos de interés identificatorio. El hecho material que, en este caso, da nacimiento al deli-
to puede ser cualquier clase de acción de naturaleza sexual,
Penetración de objetos
distinta a la penetración, que violente la libertad sexual de
la víctima.
Una de las novedades más importantes que introdujo el Desde el punto de vista médico-legal, como fácilmente se
Código penal de 1995 fue la equiparación, a los efectos de comprende, muchas acciones susceptibles de ser conside-
los delitos contra la libertad sexual, de la penetración de radas como agresión sexual carecen de interés práctico, ya
objetos al acceso carnal y a la penetración anal y bucal. Pos- que por su naturaleza es imposible demostrarlas de modo
teriormente se modificó el texto legal quedando tan sólo objetivo, escapando así a la competencia del médico legista.
equiparada cuando la penetración de objetos tiene lugar por Reúnen, en cambio, la condición de dejar huellas biológi-
vía vaginal o anal. cas en el cuerpo de la víctima, susceptibles de su investiga-
Los síntomas que es posible encontrar en estos casos son ción por el perito médico-legal, las siguientes:
los siguientes:
1. Tocamientos realizados con el pene.
1. Traumatismos locales. Sólo se producen con mayor 2. Tocamientos realizados con el dedo.
intensidad cuando la penetración tiene lugar con una 3. Tocamientos con cuerpos extraños sin penetración.
violencia inusitada o incluso brutal. Consisten en
© MASSON, S.A. Fotocopiar sin autorización es un delito.

simples desgarros del himen, en lesiones traumáticas Como tocamientos en sentido estricto, se comprenden to-
de las vías genitales, más raras, o en erosiones, disla- dos los realizados sobre los órganos genitales de las vícti-
ceraciones o desgarros del esfínter anal o incluso de mas, si bien aquellos realizados con el pene en cualquier
la mucosa rectal. Las lesiones tendrán mayor profun- otra zona corporal de la víctima tendrán la misma conside-
didad y extensión en función de la forma y el volu- ración.
men del objeto que haya penetrado y con la violencia En los niños, el autor suele ser un adulto que procede a
y brutalidad con que haya sido manejado. maniobras masturbatorias. En este supuesto, salvo que haya
2. Vulvovaginitis traumática. Se llama así a la inflama- habido contaminación por enfermedades de transmisión
ción irritativa vulvovaginal que sigue a ciertos toca- sexual, tales maniobras no dejan huella.
mientos vaginales y que se caracteriza clínicamente En las niñas, los tocamientos, casi siempre realizados por
por los siguientes signos: rubicundez, dolor, tume- sujetos masculinos y adultos, se realizan con el dedo, el pene
facción y flujo purulento. Sin embargo, existen tam- o cuerpos extraños. No hay penetración en la vagina, limi-
bién vulvitis y vulvovaginitis espontáneas en niñas tándose las maniobras al exterior de la vulva. Dichas manio-
que viven en medios carentes de los más elementales bras alcanzan un grado de violencia variable, que justifican
recursos higiénicos. Por ello, para atribuirles un ori- las distintas lesiones que pueden encontrarse.
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588 Medicina legal sexológica y de la reproducción

Los autores clásicos distinguen, en cuanto a la sintomato- delito y aquellas que no lo son y que no tendrían como ob-
logía de estos tocamientos, que hayan tenido lugar una sola jetivo doblegar la voluntad de la víctima, sino que encon-
vez, o muy pocas veces, o que se lleven a cabo de modo ha- trarían su razón de ser en otros factores: como el sadismo, el
bitual, repetido. ánimo vejatorio, la venganza, suprimir a la víctima, etc. En
Los síntomas que es posible encontrar en los casos de to- este sentido se puede decir, como establece la sentencia
camientos únicos o escasos son los siguientes: del Tribunal Supremo de 1 de octubre de 1985, que estas le-
siones no quedarían, si existen, absorbidas por el tipo de la
1. Traumatismos genitales. Sólo se producen cuando las violación, sino que serían objeto de sanción independiente.
maniobras tienen una violencia inusitada o incluso La violencia da lugar a la producción de diversas lesio-
brutal. Consisten en simples desgarros del himen, por nes en la víctima, cuya comprobación por el perito médico
cuerpos extraños de volumen suficiente o superficie objetiva la existencia del delito. Tales lesiones pueden re-
irregular, o en lesiones traumáticas de las vías genita- caer en los órganos genitales, y a ellas nos hemos referido ya.
les, mucho más raras. Pero otras veces radican fuera de los órganos genitales; sus
2. Contaminación venérea. Es posible a través de toca- móviles más corrientes y la naturaleza de las lesiones son:
mientos de las partes venéreas con instrumentos con-
taminados por gérmenes o virus de distinta naturale- 1. Vencer la resistencia de la víctima. Consisten en equi-
za. En estos casos, además del examen de la víctima, mosis y arañazos en brazos y muñecas, miembros in-
con las preceptivas investigaciones bacteriológicas e feriores por encima de las rodillas, parte superior de
inmunológicas, debe procederse al examen del ins- los muslos, ambos lados de la cadera y hombros, y
trumento con el análisis que demuestre la presencia omoplatos. También se pueden producir contusiones
del agente contaminante. Debe siempre tenerse la pre- y heridas contusas en cuello y cabeza, por ser éstos
caución de realizar una investigación similar en ob- una localización altamente intimidante por viven-
jetos de uso común, que puedan encontrarse en el ciarse tales lesiones como de grave amenaza para el
medio en que vive el menor o la víctima implicada. sujeto.
3. Vulvovaginitis traumáticas. A las que ya nos hemos 2. Acallar los gritos de la víctima. Para esto se hace pre-
referido antes. sión sobre el cuello hasta que se produzcan síntomas
de asfixia o se obturen los orificios respiratorios, fun-
damentalmente la boca. Se producen así estigmas un-
Circunstancias etiológicas gueales en cuello, boca, nariz y resto de la cara.
de las agresiones sexuales 3. Suprimir la víctima. Con el fin de que no pueda dar
testimonio del crimen de que ha sido objeto ni de su
Para que el acceso carnal, la penetración anal o bucal y la autor. Las modalidades de este atentado son muy va-
penetración de objetos constituyan agresión sexual, han de riadas: tentativas de estrangulación, sumersión, heri-
tener lugar una serie de varias circunstancias etiológicas, das por instrumentos cortantes, incisopunzantes o
concretamente señaladas en el texto legal, que dan lugar a contundentes, o de cualquier otra naturaleza, dando
las diferentes variedades delictivas (genérica y agravada), a lugar a las correspondientes clases de lesiones.
cuyo estudio pasamos a continuación. 4. Satisfacer la pasión sádica. Y en este sentido la varie-
dad de lesiones que se pueden encontrar es muy di-
Violencia
versa.

Las violencias físicas que llegan a vencer la resistencia de Además encontramos, al igual que en otras variedades de
la víctima constituyen la forma más frecuente e importante atentado sexual, lesiones de significación erótica, como son
de atentar contra la libertad sexual cuando se trata de una sugilaciones de diversas localizaciones y hematomas, ero-
víctima de edad adulta. siones, excoriaciones y lesiones por mordeduras localizadas
La violencia debe entenderse como el uso de la fuerza fí- en zonas erógenas.
sica que actúa sobre el cuerpo de la víctima, cuando es sufi- Cuando el reconocimiento es precoz, la demostración de
ciente e idónea para conseguir el fin propuesto. las violencias físicas propias del uso de la fuerza, a través de
Se plantea aquí la cuestión de la resistencia que opone el las lesiones que producen, no suele plantear mayores dificul-
sujeto pasivo: no se requiere que sea desesperada; basta con tades. El perito hará el diagnóstico y valoración médico-legal
que sea real y decidida, y que exteriorice inequívocamente de dichas lesiones, según las normas que se han expuesto en
la voluntad de la víctima contraria a la realización del acto los capítulos correspondientes a Patología forense.
sexual. Entre la aplicación de la fuerza y el acceso carnal Uno de los fines de este diagnóstico es el de excluir falsas
debe existir una relación de causa-efecto, que llega a doble- alegaciones en cuanto al origen de las lesiones e incluso de
gar la voluntad de dicha víctima. autolesiones que después se pretenden pasar como prueba
Este uso de fuerza da lugar, en muchas ocasiones, a lesio- de las violencias condicionadoras de la violación. El perito
nes tan evidentes que no plantean problemas durante el re- médico-legal debe tener presente que en este campo, como
conocimiento y posterior valoración médica. Pero en oca- en otros, de la Medicina legal, cabe la posibilidad de falsas
siones no da lugar a lesiones o éstas son de poca trascen- denuncias.
dencia, lo que nos permite decir que no es necesario, para En esta valoración deberán tomarse en consideración si-
que se cumplan las condiciones del delito, el hallazgo de di- tuaciones concretas especiales, en las que existe una evi-
chas lesiones. dente violencia sin que queden huellas en forma de lesio-
Habría que diferenciar, en este sentido, entre las lesiones nes. Así sucede cuando una determinada circunstancia im-
que han sido llamadas «necesarias» para la realización del pide defenderse a la víctima, con lo que el violador domina
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Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales 589

con facilidad su resistencia, con muy escaso uso de fuerza. creta (como pasaba antes en la violación y como sigue
THOINOT reproduce en su obra tres casos muy demostrativos pasando en la actualidad en lo que se refiere a los abu-
de cómo tiene lugar esta posibilidad. sos sexuales), pero aun a pesar de ello el médico perito
podrá ser requerido alguna vez para determinar la edad
He aquí uno, a título de ejemplo: una joven aldeana acababa de de la presunta víctima de una agresión sexual si no
hacer un montón de hierba, envolviéndolo luego en una tela. En-
tonces se echó hacia atrás, acostándose prácticamente sobre el far-
existe documento auténtico (inscripción del nacimien-
do, a fin de pasar los brazos por los tirantes de la tela para levantar- to en el Registro civil) que la acredite. Véase a este res-
lo. En este momento fue sorprendida por un individuo, que la vio- pecto el capítulo 92 de esta obra.
ló sin que pudiera oponer la menor resistencia. 2. Enfermedad. Por lo que se refiere a la especial sus-
ceptibilidad en razón de la existencia de una enfer-
Intimidación medad, cabe suponer que el legislador quiere hacer
referencia a aquellas situaciones que suponen una
Por lo que respecta a la intimidación debe entenderse especial limitación de la víctima en cuanto a sus po-
como una amenaza de palabra o de obra de causar un daño sibilidades de defensa, lo que sucedería, por ejem-
injusto, posible y presente, que infunde miedo en el ánimo plo, en casos de paraplejías, tetraplejías, otras afec-
de la víctima y que ha de revestir la suficiente entidad para ciones neuromusculares, etc. En cualquier caso se tra-
vencer su resistencia. Es decir, se trata de una amenaza efi- ta, desde nuestro punto de vista, de la realización de
caz, frente a una persona más o menos vulnerable. Señalaba un diagnóstico clínico, correspondiendo al juzgador
VILLANUEVA que, a su juicio, lo importante, más que la ame- el establecimiento de si ese proceso en concreto, con
naza en sí, es la forma en que la víctima la vivencia. En cual- las particularidades que presente en la víctima, la
quier caso, la amenaza debe estar ligada al acceso carnal, hace o no especialmente susceptible.
también por una relación de causalidad. 3. Medios peligrosos. Finalmente, por lo que se refiere a
Lo más normal es que la intimidación no deje estigmas la aplicación de medios especialmente peligrosos sus-
en la víctima o que, si existen, sean mínimas. Ahora bien, en ceptibles de causar la muerte o las lesiones de los ar-
ocasiones un hallazgo médico, como puede ser la existen- tículos 149 y 150, se trata de establecer la naturaleza
cia de excoriaciones o simples erosiones a nivel cervical o de las lesiones que presente la víctima, su localiza-
precordial, indicadoras del roce superficial de una navaja o ción, gravedad, mecanismo de producción, etc., de
de la presión ejercida por los dedos, puede tener gran tras- nuevo siguiendo los procedimientos diagnósticos ge-
cendencia desde el punto de vista médico-legal por señalar nerales a la Patología forense.
la existencia de una acción altamente intimidatoria.
Debemos insistir, con todo, en que la inexistencia de le-
siones traumáticas no puede justificar, en modo alguno, que Abusos sexuales
se descarte la posibilidad de que efectivamente haya tenido
lugar una agresión sexual. Tal como hemos señalado los abusos sexuales están re-
cogidos en el Código penal en los artículos 181 a 183 y la
Circunstancias agravantes diferencia esencial con respecto a las agresiones sexuales
es que en este caso nunca habrá violencia ni intimidación.
El artículo 180 del vigente Código penal establece un au-
Lo que caracteriza, pues, a este delito es que la relación
mento de la pena cuando el delito contra la libertad sexual
sexual tiene lugar sin que exista un consentimiento expreso
se realice bajo determinadas circunstancias, a saber:
por parte de la víctima.
1. Que la violencia o intimidación ejercidas revistan un carác- Así pues, en lo que se refiere a la circunstancia de hecho
ter particularmente degradante o vejatorio. que dé lugar al nacimiento del delito, caben las mismas po-
2. Que los hechos se cometan por dos o más personas actuan- sibilidades que en el caso de las agresiones sexuales:
do en grupo.
3. Que la víctima sea una persona especialmente vulnerable
por razón de su edad, enfermedad o situación. 1. De acuerdo con el artículo 182 y segundo párrafo del
4. Cuando el delito se cometa prevaliéndose de su relación de 183, pueden ser: acceso carnal, introducción de obje-
superioridad o parentesco, por ascendiente, descendiente o tos por vías vaginal o anal, y penetración bucal o anal.
hermano por naturaleza, por adopción o afines de la víctima.
5. Cuando el agresor haga uso de armas o medios especialmen- 2. En el caso del artículo 181 y segundo párrafo del ar-
© MASSON, S.A. Fotocopiar sin autorización es un delito.

te peligrosos susceptibles de producir la muerte o cuales- tículo 183, cualquier otro acto de naturaleza sexual.
quiera de las lesiones previstas en los artículos 149 y 159, sin
perjuicio de la pena que pudiera corresponder por la muerte En consecuencia, los elementos que nos permitirán el
o lesiones causadas.
Si concurren dos o más de las anteriores circunstancias, las penas diagnóstico médico-legal a este respecto serán los señala-
de este artículo se impondrán en su mitad superior. dos en el apartado anterior.
En cuanto a las circunstancias etiológicas las contempla-
Entre estas circunstancias agravantes las comprendidas en das en la legislación son las siguientes:
los números 1, 2 y 4 quedan fuera de la competencia del mé-
dico perito, mientras que las incluidas en los números 3 y 1. Que la víctima sea menor de trece años.
5 tienen un sustrato biológico que puede ser objeto de una 2. Que se halle privada de sentido.
valoración médico-legal. Limitándonos a estas últimas pue- 3. Que se realice el delito abusando de su trastorno
den hacerse los siguientes comentarios: mental.
4. Que el consentimiento se obtenga prevaliéndose el
1. Edad. En la redacción del Código y en lo que se refiere culpable de una situación de superioridad manifiesta
a las agresiones sexuales no se especifica una edad con- que coarte la libertad de la víctima.
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590 Medicina legal sexológica y de la reproducción

5. Que el delito se cometa prevaliéndose el autor de su sueño narcótico. Por ello, en todo caso de esta ale-
relación de parentesco, por ascendiente, descendien- gación debe plantearse la posibilidad de que se tra-
te o hermano, de la víctima. te de una falsa acusación o de una elaboración deli-
6. Que la víctima sea persona especialmente vulnerable riosa de las seudopercepciones que se producen a
por razón de su edad, enfermedad o situación. menudo durante la fase de excitación inicial de la
7. Que intervenga engaño cuando la víctima sea mayor narcosis.
de trece años y menor de dieciséis. Es posible la utilización de derivados barbitúricos
y otros hipnóticos, de acción rápida y profunda, aun-
Como podemos observar entre estas circunstancias tan que poco duradera, para conseguir un sueño en el que
sólo algunas tienen un sustrato biológico o médico y de ellas se consiga satisfacer los deseos lúbricos: su adminis-
la mayor parte han sido analizadas a propósito de las agre- tración por vía intravenosa facilitaría la realización de
siones sexuales, por lo que sólo pasaremos al estudio de las la narcosis y, por consiguiente, del delito, si puede
circunstancias de privación de sentido y del abuso de su llegar a demostrarse.
trastorno mental. 4. Hipnosis. También ha sido invocada muchas veces
con el mismo fin que la anterior circunstancia; pero
Privación de sentido
respecto a su posibilidad práctica, hay que hacer al-
gunas consideraciones. En efecto, en la hipnosis de-
Diversos estados, naturales unos y patológicos otros, con- ben distinguirse tres períodos:
ducen a la pérdida del sentido. Una persona en esta situa-
ción está imposibilitada para consentir, por lo que cualquie- a) En el primero, hipnosis superficial, la persona hipnoti-
ra de los actos a los que nos venimos refiriendo, realizados zada obedece al hipnotizador, pero sólo en aquellas co-
sas que le son gratas, o al menos que no repugnan ínti-
en tal momento, constituye abuso sexual. Los casos más fre- mamente al hipnotizado o pongan en peligro su inte-
cuentes, en la práctica, son: gridad y su vida.
b) Durante el segundo período, o cataléptico, hay una con-
1. Estados patológicos. Parálisis, comas, síncopes, crisis tracción catatónica de los miembros que hace material-
mente imposible la realización del coito.
epiléptica, etc. dan lugar a la pérdida de sentido, per- c) El tercer período de la hipnosis se caracteriza por la re-
mitiendo el coito sin que la víctima tenga conciencia solución muscular y la pérdida de la voluntad. En esta
del acto, ni pueda resistirse. fase se puede conseguir del hipnotizado lo que se quie-
2. Estados de sueño. Se ha alegado el sueño como justi- ra, pero para llegar a ella es necesario que el sujeto haya
sido hipnotizado repetidas veces y siempre por el mis-
ficación de un delito de violación. Han de distinguir- mo individuo. No se trata, pues, de una experiencia úni-
se, a este respecto, dos supuestos: si el sueño es pato- ca y, por tanto, la presunta víctima ha tenido ocasión
lógico, se trata en realidad de un coma, aunque de conocer el «riesgo» que corría y que no evitó.
superficial, y entra en el apartado anterior, correspon-
diendo al perito determinar la verdadera naturaleza De acuerdo con estas consideraciones, la literatura
de la causa y su profundidad. Si el sueño es normal, médico-legal no contiene ningún hecho probado de
nunca alcanza la intensidad suficiente para que la violación durante el estado de hipnosis. La perita-
víctima sufra el coito sin apercibirse. Por ello debe ex- ción médico-legal, que a primera vista puede parecer
cluirse que tenga lugar esta circunstancia en el caso muy compleja, se reduce en la práctica a resolver si
de mujeres vírgenes y solteras. En cambio, cuando se es posible que las cosas hayan sucedido como se pre-
trata de mujeres casadas, acostumbradas al coito, pue- tende, lo que suele simplificar sensiblemente la mi-
de aceptarse que lo consientan por atribuirlo al mari- sión.
do, sin llegar a tener una conciencia totalmente des- 5. Otros estados. No haremos más que citar el sonam-
pierta, circunstancia aprovechada por un extraño bulismo, estados crepusculares histéricos, desdobla-
para satisfacer su deseo. Todas las observaciones de miento de la personalidad, etc., que se mencionan en
violación ocurridas en estas circunstancias son muy los clásicos de la Medicina legal, pero que en realidad
antiguas, y algunas carecen de las garantías necesarias son totalmente incompatibles con la realización de
para convencer de su autenticidad. una cópula sin que el sujeto recupere la conciencia.
3. Narcosis. Se ha aducido en ocasiones la narcosis Son tan sólo excusas vulgares para justificar un coito
como justificación de la que se dice víctima de una realmente consentido.
violación. No existe duda de que la narcosis deja al
anestesiado en estado inconsciente, pero en la prác- La privación de sentido o, lo que es lo mismo, de conoci-
tica es muy poco probable que tenga lugar bajo sus miento puede llevar consigo que una persona sea sometida a
efectos un delito de esta naturaleza. La narcosis con una relación sexual sin que tenga posibilidad alguna de ex-
anestésicos no se hace ordinariamente en una clíni- presar, siquiera, su negativa. Diversas situaciones patológi-
ca o consultorio particular; tiene, además, un perío- cas, los estados de sueño muy profundo, normalmente pa-
do de excitación, en el cual la paciente suele gritar, tológico, de narcosis o de hipnosis, así como la acción del al-
quitarse la mascarilla, moverse violentamente, etc., cohol o de otras sustancias psicoactivas, han sido discutidos
todo lo cual dificulta considerablemente la realiza- por muchos autores y, en cualquier caso, plantean severos
ción de una relación de tipo sexual. Lo habitual es problemas al médico legista en cuanto a su peritación, ya
que la narcosis se haga en una clínica quirúrgica, que exige el diagnóstico y el estudio médico-legal del cua-
con enfermeras, ATS, monjas; prácticamente es im- dro presentado.
posible que todos se hayan puesto de acuerdo para Por lo demás, en ocasiones, el tiempo transcurrido entre
atentar sexualmente contra una persona durante el los hechos y el reconocimiento es muy prolongado, con lo
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Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales 591

que incluso existirán dificultades para poder realizar con Peritación médico-legal
aprovechamiento análisis complementarios.
Los objetivos que, desde el punto de vista médico-legal,
Abuso de un trastorno mental
debe cubrir una pericia médico-legal en un delito contra la
libertad sexual son los siguientes:
Esta circunstancia es equivalente a la enajenación contem-
plada en la reforma de 1989 y se refiere a la existencia de per- 1. Evidenciar los hechos (acceso carnal, penetración bu-
turbaciones mentales en la víctima que le priven del conoci- cal o anal, penetración de objetos, otros actos de na-
miento necesario para consentir, es decir, que anulen su turaleza sexual).
libertad sexual, con lo que la realización de cualquier activi- 2. Analizar las circunstancias (uso de fuerza o intimi-
dad de tipo sexual se constituye en circunstancia etiológica dación, medios utilizados, etc.).
de abuso sexual. En el capítulo de Psiquiatría forense se ana- 3. Aportar datos que permitan identificar al culpable
liza con amplitud la influencia de la enfermedad mental en (y en su caso establecer las bases de su imputabilidad).
la imputabilidad y en la capacidad civil, lo que puede trasla- 4. Valorar la situación psicológica del sujeto pasivo
darse a la valoración de esta circunstancia. (trastorno mental, privación de sentido).
En la práctica, el trastorno mental que da lugar a la exis-
tencia de este delito de violación está constituido casi siem- Además se debe llevar a cabo, en gran número de ocasio-
pre por la oligofrenia, cuando el déficit intelectual equipara nes, una función asistencial que depende del estado de la
la víctima a niños menores de 13 años, por lo que no puede víctima y/o del autor en el momento en que se lleve a cabo el
comprender la naturaleza y alcance del acto que se le solici- reconocimiento y de las circunstancias en que se realice
ta. Según la doctrina jurisprudencial española, la oligofrenia el mismo.
que anula la razón, a los efectos de este delito, es la que se co- La sistemática más adecuada para llevar a cabo este reco-
rresponde con el trastorno de desarrollo grave y moderado, nocimiento abarca tres aspectos:
pero nunca la leve. Incluso cuando se trata de casos modera-
dos, existen discrepancias sobre si debe considerarse total- 1. Reconocimiento de la víctima.
mente «privada de razón» (según la expresión que acuñaba el 2. Reconocimiento del autor.
texto derogado). A este respecto, si bien podría admitirse 3. Reconocimiento del lugar de los hechos.
la duda en los grados menos acusados (los más próximos a la
Reconocimiento de la víctima
debilidad mental), ello no es aceptable nunca en los grados
profundos, en los que la incapacidad para conocer es plena.
1. Historia o anamnesis
En estos casos el perito médico debe proceder a una va-
loración precisa del grado de déficit intelectual, mediante
toda clase de métodos exploratorios, psicométricos y clíni- Se recogerán todos los datos referentes al atentado sexual:
cos, así como al estudio de la biografía patológica de la víc- hora y lugar de los hechos, vía de acceso, otras violencias fí-
tima. Con estos resultados al tribunal corresponde decidir sicas y psíquicas, cómo se defendió y qué lesiones le pudo
en cada caso si el déficit intelectual debe valorarse como producir al agresor o agresora, si hubo eyaculación o no, si
«trastorno mental». después se lavó o no, qué hizo después, si se cambió o no de
En esta circunstancia, tal como aparece redactada en el ropas, número de agresores, actitud de la víctima, así como el
texto legal vigente, hay un condicionamiento que representa tiempo transcurrido desde la última relación sexual consen-
en la práctica una dificultad interpretativa. En efecto, el Có- tida, todo ello procurando reflejar lo más fielmente posible las
digo se refiere al «abuso del trastorno mental». Hay en esta manifestaciones hechas por el reconocido o la reconocida.
frase dos componentes: la existencia de un trastorno mental Esta anamnesis se complementará con una historia gine-
en la víctima y que el autor del delito abuse de esta circuns- cológica suficiente: historia menstrual, uso de anticoncepti-
tancia. El primer punto ha sido analizado en los párrafos vos, en el caso de que la víctima sea una mujer, y con una
anteriores; el segundo es de la competencia del tribunal historia psiquiátrica, así como con cualquier otro antece-
que debe dilucidar en cada caso de especie si ha habido dente que pueda ser de interés.
«abuso».
2. Examen médico
Este término, según el Diccionario de la Lengua Españo-
© MASSON, S.A. Fotocopiar sin autorización es un delito.

la, equivale a «hacer objeto de trato deshonesto a una per-


sona de menor experiencia, fuerza o poder», lo que parece Este examen médico debe ser detenido y minucioso. En
llevar implícita la circunstancia del conocimiento previo un primer momento se valorará el aspecto general de la víc-
de que en la víctima existe tal condición, de la cual se abu- tima: estado de las ropas y cabellos, talla y peso, existencia
sa para la propia satisfacción sexual. Si las circunstancias de de marcas de venopunción, etc. Posteriormente se deben
la víctima no hacen evidente tal condición y el acceso carnal abarcar los siguientes aspectos:
surge de forma espontánea, incluso a incitación de la vícti-
ma, el tribunal se encontrará con dificultades en la inter- 1. Reconocimiento ginecológico, genitoanal o bucal, va-
pretación del acto como delictivo. lorando la existencia de traumatismos, así como su
Aunque menos a menudo, también da lugar a la misma naturaleza, tipo e intensidad, y la existencia de se-
consecuencia jurídica toda enfermedad mental, aguda o cró- creciones (que pueden ser propias o del agresor), su
nica, cuya profundidad y/o naturaleza sean suficientes para cantidad, color y olor, ampliando este estudio a la
anular la inteligencia y la voluntad (demencias orgánicas, parte superior de los muslos y, en el caso de que se
esquizofrenias, desarrollos delirantes), estado éste en el cual trate de una agresión por vía oral, al resto de la cara,
no existe consentimiento. sobre todo a las zonas periorificiales.
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592 Medicina legal sexológica y de la reproducción

Dicho reconocimiento se debe realizar siempre ex- 1. Sedación o tratamiento psiquiátrico de urgencia.
tremando la rigurosidad, utilizando la luz y los me- 2. Tratamiento médico o quirúrgico de las lesiones exis-
dios instrumentales necesarios. En el caso de la pene- tentes, tanto genitales como extragenitales, incluyen-
tración por vía anal a veces es necesaria o convenien- do una profilaxis antitetánica.
te la realización de un examen endoscópico, incluso 3. Prevención de las enfermedades de transmisión se-
bajo anestesia. xual.
2. Reconocimiento físico extralocal, en el que se estu- 4. Prevención de un posible embarazo.
diarán las lesiones traumáticas, así como su locali-
5. Recogida de elementos de prueba
zación, naturaleza, tipo e intensidad, y la existencia
de manchas de sangre, esperma o de otro tipo. Es de
gran interés el estudio de las uñas, donde pueden Para el médico no especialista, es de interés insistir en la
haber quedado restos de la piel del agresor, así como importancia que tiene su colaboración en la investigación
el dorso de la mano y el cuero cabelludo en los casos del delito con la recogida de los distintos objetos que, tras
de agresión por vía bucal. Además, se puede recu- ser convenientemente analizados, sirvan de elementos de
rrir, en el caso de que existan signos de mordedu- prueba. Esto se refiere tanto a la ropa que llevaba la víctima
ras, a tomar un molde de éstas por medio de material en el momento de la agresión como a la ropa de la cama en
plástico, que permitirá compararlo con el obtenido la que se ha llevado a cabo la primera exploración, partícu-
de los dientes del presunto autor, cuando éste sea las que pudieran provenir del lugar donde se produjeron
detenido. los hechos, los posibles restos de piel encontrados en las
3. Reconocimiento psíquico, en el que se haga una pri- uñas, vello púbico, pelo de cabeza y cuerpo, manchas que
mera valoración de la repercusión que, a este nivel, pudiera presentar en la superficie cutánea, etc. Asimismo,
haya podido tener la agresión o de la existencia de en- puede ser de gran valor obtener una muestra de sangre y otra
fermedades psiquiátricas desconocidas con anteriori- de saliva a efectos de llevar a cabo las pruebas de identifica-
dad o que se encuentren en fase aguda en el momento ción en su caso.
de la exploración. Todos estos objetos deben ser recogidos, cuando sea posi-
ble, incluso antes del reconocimiento médico a efectos de
A efectos de que el resultado de la exploración pueda ser evitar pérdidas de los mismos; la forma más adecuada de
totalmente aprovechado en la instrucción sumarial es con- realizar esta recogida es desnudando a la víctima sobre una
veniente la realización de fotografías de todos aquellos ha- sábana.
llazgos que se consideren de interés. Una vez recogidos todos los indicios, deben ser adecua-
damente reseñados y envasados, de tal manera que no su-
3. Recogida de muestras para estudios biológicos
fran deterioro antes o durante el transporte, así como custo-
diados hasta que éste se lleve a cabo.
Se debe hacer: Una vez finalizada la totalidad de la exploración y de los
estudios subsiguientes, se debe intentar contestar a las si-
1. Una búsqueda de esperma en el área vaginal, anorrec- guientes preguntas:
tal u orofaríngea, según los casos, que se debe com-
plementar con la recogida de todas las secreciones o 1. ¿Hay evidencia médica que confirme las alegaciones
manchas encontradas a distancia. La toma de muestras de la víctima?
se debe hacer extremando las precauciones en lo que a 2. ¿Ha tenido lugar un coito recientemente?
contaminación se refiere; sobre todo, cuando la toma 3. ¿Hay evidencia del empleo de violencia o de intimi-
es vaginal, se debe tener especial cuidado en no res- dación?
tregar el escobillón en vulva o en labios menores al 4. ¿Hay evidencia del empleo de drogas para conseguir
introducirlo o sacarlo de la vagina, porque se podría la privación del sentido?
contaminar muy fácilmente. Debe recordarse que la 5. ¿Hay trastornos mentales? ¿En qué grado? ¿Fue válido
presencia de espermios o líquido seminal puede com- el consentimiento?
probarse hasta 48 h después de la eyaculación. 6. ¿Son coherentes los hallazgos con la historia contada?
Cuando se trate de un coito bucal, se debe hacer 7. ¿Se ha producido embarazo o contagio sexual?
una limpieza dental tanto en la cara anterior como
en la posterior. Es factible encontrar espermios hasta Es imprescindible llevar a cabo el estudio de una manera
8 h poscoito. sistemática. Por ello, se incluye al final de este capítulo un
En el caso de que la víctima sea un varón, se debe protocolo para facilitar el reconocimiento de las víctimas
realizar una toma de muestras en el glande y, sobre de este tipo de delitos.
todo, en el surco balanoprepucial, ya que es posible
Reconocimiento del autor
el hallazgo de células vaginales.
2. Una búsqueda sistemática de enfermedades de trans-
misión sexual. En la práctica no es frecuente que se lleve a cabo inme-
3. Pruebas de embarazo. diatamente después de los hechos, por lo que muchas veces
se pierden elementos que podrían ser de gran importancia
4. Tratamiento
como indicios. Los objetivos de este reconocimiento son:

Debe incluir los siguientes aspectos, teniendo siempre en 1. Evidenciar la existencia de signos del coito.
cuenta los resultados del examen realizado: 2. Evidenciar la existencia de signos de lucha.
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Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales 593

3. Buscar elementos de identidad, tanto para comprobar lizar una búsqueda de células vaginales, que se debe llevar a
los que pudiera haber dejado sobre la víctima como a cabo en el glande y en el surco balanoprepucial.
efectos de posibles estudios posteriores de paternidad.
Examen del lugar de los hechos
4. Valorar su estado psíquico.

La sistemática adecuada que podría en cierto modo asimi- Tiene como objetivo, fundamentalmente, la búsqueda y
larse al de la víctima incluirá los siguientes apartados: recogida de manchas (de esperma, orina, sangre, saliva, etc.),
así como de pelos y fibras. Es también de interés la recogida
1. Historia o anamnesis
de muestras del terreno, pinturas, etc., que se pondrán en re-
lación con los elementos encontrados tanto sobre la víctima
En ella los aspectos más interesantes son los que hacen re- como sobre el autor.
ferencia a la existencia de trastornos psiquiátricos crónicos,
entre los que son de particular importancia el alcoholismo
o las alteraciones de conducta, la existencia de enfermeda- Data del atentado sexual
des de transmisión sexual y la presencia de patología orgá-
nica que condicione una impotencia u otros trastornos de la Es éste un problema que se plantea con frecuencia, aun-
esfera genital. que, dadas sus innegables dificultades, no siempre puede re-
solverse de modo satisfactorio. Tan sólo en los casos de ac-
2. Examen médico
ceso carnal con desfloración es posible alguna precisión.
A los fines de este diagnóstico se ha dividido el tiempo
Debe abarcar aspectos diferentes: que sigue a la desfloración en varios períodos. La división
más simple distingue dos épocas en este lapso: desfloración
1. Reconocimiento físico. En él deben estudiarse las le- reciente y desfloración antigua. La primera comprende el
siones que hayan podido ser producidas por la vícti- tiempo durante el cual aún se perciben signos reparativos de
ma durante la agresión, como consecuencia de las ac- las roturas del himen y la segunda, el período en que éste
ciones de tipo defensivo, si éstas han tenido lugar, a ha adquirido ya un estado inmutable.
efectos de valorarlas adecuadamente. Entre las lesio- Cuando, además del desgarro del himen, se producen
nes más frecuentes se encuentran estigmas ungueales, otras lesiones, es posible precisar la data de la desfloración
equimosis, erosiones y mordeduras, todo ello de loca- durante períodos más largos por la diferente evolución de
lización variable, aunque predominan en cara, ma- cada una de aquellas, lo que ha permitido a algunos autores
nos, extremidades inferiores y órganos genitales. establecer una división en mayor número de períodos.
También debe realizarse un estudio minucioso en En los casos más favorables pueden concurrir varios sig-
cuanto a la existencia de manchas biológicas o no bio- nos que, analizados en conjunto, permiten una precisión
lógicas que tengan relación con el delito y sobre todo, cronológica más estricta. En resumen, para establecer la fe-
en cuanto a las primeras se refiere, manchas de se- cha se tomarán en cuenta los siguientes signos:
creciones provenientes de la víctima.
2. Reconocimiento psiquiátrico. Se llevará a cabo una 1. Cicatrización del himen. Ésta no se efectúa, como en
primera valoración del estado psíquico del agresor, las heridas cutáneas, por abocamiento de las superficies sec-
valorando la existencia de cuadros agudos, o de cri- cionadas, sino que consiste en la reparación in situ de una
sis agudas que aparezcan en el curso evolutivo de una fina mucosa que sustituye la de la zona desgarrada; la nue-
enfermedad crónica, y estados de intoxicación. va mucosa tiene una coloración rosada como la del resto de
3. Estudio de patologías orgánicas concretas que ten- los órganos genitales.
gan una relación directa con la esfera genital. La cicatrización del himen es rápida: DEVERGIE estimaba
que en 3 o 4 días desaparecerían los signos de viva agudeza
3. Recogida de muestras
de la herida. TARDIEU indicó casos excepcionales en que la
cicatrización se efectuó en 15 o 20 días. Bastan estos dos tes-
Al igual que en el caso de la víctima, debe procederse con timonios para ver que la variabilidad del tiempo de cicatri-
la mayor celeridad posible a esta recogida de muestras, lo zación es bastante grande y no permite precisar con exacti-
© MASSON, S.A. Fotocopiar sin autorización es un delito.

que impedirá que se pierdan pruebas de gran interés judi- tud la data de la violación.
cial. Debe comprender los siguientes aspectos: No obstante, si el reconocimiento tiene lugar dentro de los
6 u 8 primeros días después del atentado sexual, puede
1. Recogida de manchas tanto biológicas como no bioló- aventurarse un diagnóstico cronológico bastante aproxima-
gicas. do a la realidad tomando en consideración el estado evoluti-
2. Búsqueda sistemática de enfermedades de transmi- vo del proceso cicatrizal. Pasados 15 días de la desfloración,
sión sexual. las dificultades son tan grandes que es prácticamente impo-
3. Estudio de espermatozoides y su movilidad en el lí- sible determinar la fecha en que tuvo lugar por la simple ins-
quido seminal. pección del himen.
2. Transmisión sexual de enfermedades y fecundación. Si
4. Recogida de los elementos de prueba
se han producido, estos hechos permiten establecer la fecha
probable de la violación por el estado evolutivo en que se en-
Se debe recoger la ropa, pelos y vello púbico, saliva y san- cuentre la enfermedad comunicada o el grado del desarrollo
gre para determinaciones identificativas, etc. También puede del producto de la concepción, respectivamente. Estos dos
ser de importancia, si el reconocimiento es muy precoz, rea- elementos de juicio, sin embargo, sólo pueden orientar res-
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594 Medicina legal sexológica y de la reproducción

pecto a una época de amplios límites, pero no permiten pun- Legislación


tualizar con exactitud. En la actualidad, el empleo de los ul-
trasonidos en el diagnóstico de la gestación permiten no sólo Art. 185. El que ejecutare o hiciere ejecutar a otra persona actos
afirmarla con seguridad en momentos muy precoces, sino de exhibición obscena ante menores de edad o incapaces, será cas-
tigado con la pena de prisión de seis meses a un año o multa de
obtener indicaciones muy precisas. seis a doce meses.
3. Traumatismos. Cuando el atentado ha tenido lugar Art. 186. El que, por cualquier medio directo, vendiere, difundie-
mediando la violencia, los traumatismos que son su conse- re o exhibiere material pornográfico entre menores de edad o inca-
cuencia, tanto genitales como extragenitales, deben tam- paces, será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año,
o multa de seis a doce meses.
bién interpolarse como elementos aprovechables para el
diagnóstico cronológico, utilizando los conocimientos sobre
la marcha evolutiva del proceso cicatrizal de aquellas lesio- Del contenido de estos artículos se desprende que un
nes, que señala la data con la aproximación propia de este buen número de los hechos tipificados, los relativos a la ex-
fenómeno biológico. hibición propiamente dicha, escapan a la actuación pericial
4. Examen a la luz de Wood. La luz de Wood, en la os- médica, excepto por lo que respecta al psiquismo del autor o
curidad, hace resaltar diferencias cromáticas según la época a la deficiencia mental de la víctima que dé lugar a una in-
de las cicatrices, por lo que puede constituir un recurso va- capacidad.
lioso en la determinación de la data de la violación. Se tra- En algunos casos la ejecución de estos actos lúbricos pue-
ta, no obstante, de una valoración subjetiva cuyos resultados de dejar huellas biológicas (cuando se sigan de una eyacu-
dependen de la experiencia del observador. El instrumental lación que pueda originar manchas en la superficie corpo-
que exige, aunque no excesivamente oneroso, pone esta téc- ral o la ropa de la víctima); la comprobación es de la com-
nica, a menudo, fuera del alcance del práctico. petencia del perito médico encargado de su estudio, que
5. Presencia de espermatozoides. Por otra parte, la pre- debe recoger estos indicios siguiendo las indicaciones bási-
sencia de espermatozoides en la vagina también permite cas señaladas en los apartados anteriores.
delimitar el tiempo transcurrido desde su depósito en la Con relación al autor de estos delitos, se conoce la exis-
misma. Según diferentes autores, las posibilidades de detec- tencia de ciertos modos anómalos de conducta sexual, lla-
ción oscilan, como término medio, entre 8 y 72 h. mados de forma genérica parafilias, que se encuentran en el
origen de los actos que los configuran, cuando son llevadas
Partiendo de estos datos es posible lograr en los casos favorables a cabo ante menores o incapaces. No se debe olvidar, sin em-
una diferenciación de cuatro períodos, según el tiempo transcurrido bargo, que cualquier tipo de actos de exhibición obscena,
desde la desfloración. Aunque tal vez sean excesivamente esque- realizado ante menores o incapaces, podrá ser constitutivo
máticos, su conocimiento permite una orientación práctica en los de este delito.
casos de especie:

1. Desfloración recientísima. Es aquella en que la lesión hime-


nal aparece al estado de viva agudeza y de herida abierta Parafilias
(menos de 3 días después del coito).
2. Desfloración reciente. Se caracteriza por un estado incipien-
te de cicatrización del desgarro del himen, con la nueva mu- Pueden dar lugar a la realización de actos sexuales anor-
cosa de aspecto sonrosado y aún congestiva (más de 3, pero males, a formas anómalas de satisfacer el instinto sexual,
menos de 6 días después del coito). que, llevadas a cabo ante menores o incapaces, atentan con-
3. Desfloración cercana. En este período, la lesión himenal está
ya totalmente cicatrizada, pero si ha habido lesiones extra-
tra su libertad sexual dando lugar al delito. Son sinónimos
genitales, éstas tienen aún los caracteres de recientes. Si se de aquella denominación la de anomalías del instinto se-
produjo un contagio venéreo, ha dado (especialmente la ble- xual y la de perversiones sexuales, si bien esta última tiene
norragia) manifestaciones sintomáticas (hasta 12 o 15 días claras connotaciones peyorativas que prejuzgan sobre su na-
después del coito).
4. Desfloración antigua. Este período se significa por la restitu-
turaleza, por lo que se debe prescindir de su uso.
tio ad integrum de todas las lesiones genitales y extragenita- Con frecuencia tales desviaciones instintivas forman par-
les. Dentro del mismo se llegan a hacer algunas indicaciones te de un cuadro patológico mental que afecta las bases psí-
cronológicas por el examen a la luz de Wood, que señalaría la quicas de la imputabilidad. Por ello se hace necesario en la
data de las cicatrices; por el momento evolutivo de la infec-
ción sifilítica, si la hubo, y por la cronología del embarazo,
mayor parte de estas infracciones legales el examen psi-
en su caso. En ausencia de estos indicios es imposible hacer quiátrico del autor para determinar si se trata de un sujeto
llegar el cronodiagnóstico más allá de la escueta conclusión normal o de un enfermo mental y, en el último supuesto, si
de que la data del coito es antigua. los caracteres de su enfermedad modifican, y en qué grado,
la imputabilidad.
Debe advertirse que los plazos indicados son sólo aproximados,

Etiología
puesto que lo que caracteriza tales períodos son los cambios anató-
micos, y éstos varían casi de caso a caso, según las circunstancias
individuales que concurran.
Las desviaciones del instinto sexual pueden ser congéni-
tas o adquiridas.

DELITOS DE EXHIBICIONISMO
Entre las primeras deben citarse las anomalías propias de

Y PROVOCACIÓN SEXUAL
las personalidades psicopáticas, las cuales, sin embargo,
rara vez alcanzan una intensidad tan grande como para con-
dicionar íntegramente la conducta del sujeto. Lo mismo
Los hechos tipificados como delitos de exhibicionismo y puede decirse de las reacciones neuróticas resultantes de la
provocación sexual quedan recogidos en los artículos 185 y polarización de un cuadro ansioso en torno a la dimensión
186 del Código penal. sexual del individuo.
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Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales 595

Mucho más graves son las desviaciones adquiridas, que y de manchas de esta naturaleza sobre vestidos o en el lugar
se encuentran en momentos más o menos precoces de la de- en que se realizaron las maniobras impúdicas; búsqueda y
mencia senil y de la parálisis general progresiva, así como en estudio de pelos de regiones genitales que se encuentran
los estados crepusculares epilépticos, en el alcoholismo, en sobre el autor y la víctima o en sus ropas interiores; presen-
las fases maníacas de la psicosis maníaco-depresiva, en cier- cia de restos de materias fecales sobre los genitales del au-
tos enfermos delirantes, en la esquizofrenia, etc. tor de un acto pederástico, etc.
En los oligofrénicos, más que una desviación instintiva, 2. Estado mental del inculpado. Hay que establecer la
hay una exaltación de la libido que, unida a la profunda de- posible perturbación mental, susceptible de adquirir reso-
bilidad de juicio propia de su estado deficitario intelectual, nancia jurídica, que pueden presentar los autores de esta
les empuja a toda clase de conductas sexuales anómalas. clase de hechos. Cuando se trate de verdaderos enfermos
mentales, en los que la desviación del instinto sexual es
Clasificación
una expresión sintomática más de su trastorno general, es
decir, de la oligofrenia, parálisis general, demencias orgáni-
Las desviaciones del instinto sexual pueden ser de dos ti- cas, epilepsia, esquizofrenia, etc., el perito médico debe
pos: cuantitativas y cualitativas. pronunciarse por su inimputabilidad, proponiendo —si se
considera necesario— su ingreso en un establecimiento ade-
1. Cuantitativas. Se trata de deficiencias en la satisfac- cuado para su tratamiento. En efecto, dadas las característi-
ción sexual, unas veces por exceso (exaltación genésica) y cas de su psiquismo, falta en ellos la conciencia del alcance
otras por defecto (debilitación genésica). del acto que realizan y, por lo mismo, son incapaces de in-
hibir el impulso patológico que los empuja a él.
a) Exaltación genésica. Se da tanto en el varón como en En cambio, frente a las acciones sexuales de los psicópa-
la mujer: en el primer caso recibe el nombre de satiriasis y tas, la postura del perito médico debe ser diferente. En estos
en el segundo, el de ninfomanía. sujetos la inteligencia está intacta (si no fuera así, la solu-
Una y otra se caracterizan por una excitabilidad excesiva ción habría de ser distinta); no hay deformación alguna del
o patológica del instinto sexual, así como por la facultad de componente pensante de su psiquismo. Conocen, pues, per-
reproducir casi indefinidamente el acto venéreo sin conse- fectamente el alcance de lo que hacen y las consecuencias
guir el apaciguamiento del deseo, conduciendo a la mastur- que de ello se pueden derivar. Por otra parte, su voluntad no
bación continua. El trastorno suele comenzar a una edad se halla sustancialmente alterada y, por tanto, si tienen inte-
muy temprana y persistir hasta una edad muy avanzada (12 rés, pueden dominar sus impulsos. Si no lo hacen, es por-
y 69 años, respectivamente). que el dejarse arrastrar por ello les resulta tan placentero
b) Debilitación genésica. Recibe el nombre de erotoma- que no compensa los esfuerzos que les pueda significar. To-
nía y se caracteriza por un intenso sentimiento amoroso que dos los datos justifican una plena imputabilidad.
recae ya en un sujeto conocido ya en uno imaginario. En esta Los mismos argumentos pueden esgrimirse frente a los
anomalía sólo la imaginación está interesada: el amor está neuróticos, en los que, bajo la forma de obsesiones-impul-
en la cabeza (ESQUIROL). Es, pues, un amor morboso, plató- siones, se consideraba que daban el mayor porcentaje de
nico; no hay deseo carnal. Está relacionada, de una parte, delincuentes sexuales. Los puntos de vista actuales son con-
con un aminoramiento de las funciones genitales, que llega trarios a esta opinión: ni la obsesión-impulsión es irresisti-
incluso a la frigidez absoluta, y, de otra, con una extrema ble, ni tan siquiera son corrientes las obsesiones-impulsio-
vivacidad del amor-sentimiento. nes de índole sexual. La imputabilidad no está modificada
en ellos.
2. Cualitativas. Las desviaciones cualitativas del instinto 3. Comprobación de estados patológicos en el inculpa-
sexual se producen unas veces porque el objeto libidinoso no do. Aunque es una eventualidad rara en la práctica, si se
es el apropiado; otras veces porque el excitante erótico es ina- alega como justificación de actos con carácter de exhibicio-
decuado en condiciones normales, y otras, finalmente, por- nismo y provocación sexual algún estado patológico del in-
que la conducta consumatoria no es la idónea. culpado, se hace preciso el reconocimiento médico para
Para evitar repeticiones nos remitimos al capítulo 86 de comprobarlo, con lo que se hará patente la falta de volunta-
esta obra. riedad y quedará sin base la existencia de delito.
En cualquiera de los casos, como ya se ha indicado, para
© MASSON, S.A. Fotocopiar sin autorización es un delito.

que estas maniobras den lugar a un delito contra la libertad


Peritación médico-legal en los delitos sexual, se tienen que dar una de las siguientes circunstan-
de exhibicionismo y provocación sexual cias:

Cuando han tenido lugar hechos constitutivos de un deli- a) Que la víctima sea un menor.
to de exhibicionismo y provocación sexual, se requiere la in- b) Que la víctima sea un incapaz.
tervención del médico legalista, con la cual se pretende acla-
rar tres extremos: Por ello, el aspecto pericial más relevante en relación con
estos delitos hace referencia a la víctima. En ocasiones se
1. Demostración de la realidad de las maniobras impú- planteará la necesidad de establecer la edad, para lo cual
dicas. Esta demostración sólo es posible en algunos casos seguiremos las normas generales que permiten este diag-
concretos: actos de pederastia, violencias sádicas, ayunta- nóstico. A efectos de evitar repeticiones, nos remitimos al
mientos bestiales, etc. Es necesario el examen tanto del autor capítulo 92.
como de la víctima, que se extenderá a investigaciones espe- El segundo aspecto es el que se refiere a la existencia de
ciales, como la demostración del esperma en la cavidad anal un trastorno psiquiátrico que permita establecer la condi-
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596 Medicina legal sexológica y de la reproducción

ción de «incapaz» en la persona de la víctima. A este res- c) Apariencia general (cabellos, maquillaje, sucie-
pecto cabe recordar al contenido del artículo 25 del vigente dad, estado ropas).
Código penal: «A los efectos de este Código, se considera in-
capaz a toda persona, haya sido o no declarada su incapaci- 3. Los hechos.
tación, que padezca una enfermedad de carácter persistente
que le impida gobernar su persona o bienes por sí misma». a) Su versión.
En consecuencia, a efectos de establecer la existencia del b) Fecha.
delito cabe que sea necesaria la peritación en el campo de c) Hora.
la psiquiatría forense para establecer, en su caso, la existen- d) Lugar.
cia de una enfermedad psiquiátrica, por si su naturaleza y e) Cómo llegó a aquel lugar.
persistencia y las funciones psíquicas que se ven afectadas f) Si se trasladó después de los hechos. A dónde.
justifican la condición de «incapaz», a los efectos de infor- g) Número de agresores.
mar a la autoridad judicial. h) Clase de violencia/empleo de armas.
i) Maniobras defensivas activas y si alguna pudo le-

PROTOCOLO PARA LA PRUEBA


sionar al agresor y dónde.
■ j) Lesiones físicas y por qué mecanismo.
PERICIAL MÉDICA k) Intimidación y de qué clase.
EN LAS AGRESIONES SEXUALES
l) Vías de penetración, si existió.
m) Eyaculación y dónde.
n) Uso de objetos. Descripción.
Examen del lugar de los hechos o) Tipo de agresión distinta de la penetración.
p) Consumo de tóxicos:
1. Aseguramiento del contenido y profilaxis de la conta-
minación.
— Cuáles.
2. Descripción de los hallazgos de interés (señales de lu-
— Cómo.
cha, etc.).
— Cuándo.
3. Búsqueda de manchas y otros indicios biológicos.
— Por qué.
Toma de muestras1.
4. Toma de muestras de elementos del lugar si resulta de
q) Si se ha lavado.
interés (materias vegetales o muestras del terreno,
r) Cómo se ha lavado.
pinturas de vehículos u otros objetos, objetos relevan-
s) Si se ha cambiado de ropas. Cuáles. Dónde están
tes, colillas de cigarrillos, huellas de calzados o neu-
las que llevaba6.
máticos, pañuelo manchado, otros objetos personales,
t) Si ha defecado. Cuándo.
preservativos, etc.).
u) Si ha tomado sedantes o espermicidas:

— Cuándo.
Examen de la víctima — Cuál.
— Cómo.
1. Preliminares.
v) Si ha tomado algún medicamento oral o tópico:
a) Nombre.
b) Sexo2.
— Cuándo.
c) Edad3.
— Cuál.
d) Lugar de reconocimiento.
— Cómo.
e) Fecha y hora.
f) Referencia judicial.
w) Datos identificación agresor/agresores. Datos so-
g) Perito/s.
bre sus ropas.
h) Circunstancias del reconocimiento4.
x) Si existen testigos. Identificación.
i) Explicación de la prueba pericial y obtención del
consentimiento.
4. Anamnesis ginecológica.
2. Inspección general.
a) Fecha última regla.
5
b) Si está embarazada. Investigarlo con muestra de
a) Actitud general .
orina en todos los casos.
b) Nivel de conciencia.
c) Plantear medidas anticonceptivas. Consenti-
miento.
1
d) Si hubo coito con posible eyaculación:
La mancha húmeda sobre superficie dura no transportable se toma em-
papando con ella un pedazo de algodón o papel de filtro estéril, que una vez
seco se guarda en sobre de papel. Si la mancha es seca, se rasca con una hoja
de bisturí estéril y se guarda la muestra en un tubo de cristal seco.
6
2
Los espacios enmarcados se omiten si la víctima es varón. Si lleva las mismas ropas que cuando la agresión, que alguien se vaya en-
3
Especificar «aproximada» si no se conoce fehacientemente. cargando de obtener otras. Si se ha cambiado, que alguien localice y traiga
4
Acude espontáneamente, es traída por la policía, etc. las que llevaba cuando ocurrió la agresión, anotando qué trayectoria y mani-
5
Valorando también los posibles signos generales de intoxicación por alco- pulaciones han experimentado. La ropa interior se remitirá al laboratorio aun-
hol u otras drogas. que no sea la que llevaba cuando se produjo la agresión.
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Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales 597

e) Relaciones sexuales previas. — Insertar espéculo (sin lubricantes, ex-


cepto suero fisiológico) en tercio exter-
— Fecha y hora. no de vagina (no arrastrar material bio-
— Por qué vías. lógico en profundidad) y obtener con
— Con cuántas personas. escobillón muestras de la profundidad
— Si las podría identificar en caso de nece- de la vagina11.
sidad7. — Insertar completamente el espéculo e
investigar lesiones vaginales (desga-
f) Tratamientos ginecológicos tópicos. rros, laceraciones, abrasiones, equimo-
g) Si utiliza tampones. sis) así como orificio cervical externo12.
h) Uso de anticonceptivos y de qué clase. — Lavado vaginal13.
i) Enfermedades de transmisión sexual conocidas. — Ahora, no antes, muestras intravagina-
j) Coito oral: si se ha enjuagado la boca y con qué. les para ETS14.
— Examen del himen: morfología; elasti-
5. Examen médico. cidad (himen complaciente/ himen di-
latado); describir lesiones antiguas y re-
a) Reconocimiento genital. cientes.

— Disponer una sábana limpia para que se des- • Coito anal.


vista sobre ella.
— Observar mientras se desviste: — Lesiones locales (excoriaciones unguea-
les, fisuras, desgarros, etc.).
• Limitaciones funcionales postraumáticas. — Tono esfínter anal. Valorar necesidad
• Desorden en las ropas (ropa interior, cal- de tacto rectal o rectoscopia.
cetines o medias del revés, etc.). — Como en el coito vaginal: muestras con
escobillón de periné y márgenes del
— Sacudir suavemente las ropas sobre la sá- ano15; muestra rectal16; extensión en
bana. porta para examen microscópico direc-
— Examinar con cuidado las ropas. to; buscar indicios (manchas, pelos,
— Papel o sábana sobre la camilla de explora- etc.) y recogerlos si los hay; enema de
ciones. limpieza17; toma rectal para microbio-
— Situar a la víctima en la camilla, bajo ópti- logía18.
ma iluminación.
• Coito oral.
• Coito vaginal. — Lesiones locales (examinar mucosa in-
terna labial y lengua).
— Observar el vello púbico y la zona ge- — Muestra con torunda fina detrás de los
nital externa y área perigenital; semen incisivos y entre las encías y las mue-
sobre piel: recoger8; semen sobre vello las, incluso tomas faríngeas.
púbico: seccionar los pelos a ras de — Enjuagar la boca y recoger el lavado.
piel. — Examinar dorso antebrazo (o las ro-
— Peinar varias veces el vello púbico re- pas que lo cubrían durante la agre-
cogiendo el material obtenido. sión, en su caso). Tomar muestra si
— Muestras con escobillón de vulva, pe- procede19.
riné y márgenes del ano9.
— Lesiones genitales externas (tumefac- • Introducción de objetos.
ciones, eritemas, hipersensibilidades,
erosiones, excoriaciones, arañazos, — Indicar vía.
© MASSON, S.A. Fotocopiar sin autorización es un delito.

equimosis digitales, etc.). — Lesiones traumáticas.


— Muestras con escobillón del tramo va-
ginal externo10 (antes de introducir el
espéculo; no rozar vulva).
— Hacer dos extensiones en porta para 11
Dos o más. Con hisopo seco estéril.
examen microscópico directo. 12
13
Por si sangrado menstrual desconocido por la víctima.
Con unos 10 ml de líquido fisiológico estéril que se recoge por aspiración
en tubo estéril apropiado de cierre hermético.
14
Usar escobillones húmedos de microbiología, con medio de cultivo.
15
Dos o más de cada zona. Hisopo seco estéril.
7 16
No es preciso que las identifique ahora. Comunicarle que es posible que el Dos o más tomas. Hisopo seco y estéril.
17
laboratorio de genética forense reclame el dato y si en ese caso consentiría en Con unos 10 ml de suero fisiológico estéril que se recoge por aspiración
proporcionarlo. en tubo estéril apropiado de cierre hermético.
8 18
Si la mancha cutánea todavía está húmeda se colocará un hisopo de algo- Usar escobillones húmedos de microbiología, con medio de cultivo.
19
dón seco y estéril sobre la misma, frotando suavemente y dejando que se im- Por el acto reflejo de limpiarse la boca con esa zona anatómica en estos
pregne. Si la mancha está ya seca, se tomará la muestra frotándola con un al- casos. Si la mancha cutánea todavía está húmeda se colocará un hisopo de
godón o gasa humedecidos en agua bidestilada estéril. algodón seco y estéril sobre la misma, frotando suavemente y dejando que se
9
Dos o más de cada zona. Con hisopo seco estéril. impregne. Si la mancha está ya seca, se tomará la muestra frotándola con un
10
Dos o más. Con hisopo seco estéril. algodón o gasa humedecidos en agua bidestilada estéril.
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598 Medicina legal sexológica y de la reproducción

— Descartar la presencia de fragmentos 9. Derivaciones asistenciales.


en la cavidad.
a) En los casos de reconocimiento muy inmediato
b) Examen perilocal. Buscar lesiones, manchas, se- con los hechos, valorar la conveniencia de una
creciones, pelos, etc., en cara interna de muslos, segunda exploración transcurridas 24 h, particu-
nalgas, región peribucal y región mamaria. Des- larmente si se sospecha que está en curso la for-
cribir y recoger muestras. mación de equimosis.
c) Examen general. b) Hacia el servicio de infecciosos, para seguimien-
to de posibles contagios de ETS, en su caso (tras
— El examen físico es integral, no sólo guiado la toma inicial es necesario el seguimiento al me-
por las molestias de la víctima. Seguir una nos después de un mes, a los seis y a los doce me-
sistemática de arriba abajo por regiones ana- ses).
tómicas buscando lesiones, manchas, secre- c) Hacia el servicio de psiquiatría, si resultara reco-
ciones, pelos, etc., describiendo y recogien- mendable.
do muestras. d) Hacia el servicio de ginecología, para confirma-
— Tomar muestras de los espacios subungueales. ción de las medidas anticonceptivas adoptadas,
— Tomar muestra de saliva allí donde la vícti- en su caso.
ma dice que puede haberla. e) Hacia los Servicios Sociales de asistencia a las
— Los hematomas por arrancamiento de cabe- víctimas del delito, si procede.
llos se palpan mejor que se ven. f) Para el seguimiento de la evolución de sus lesio-
nes, si procede.
6. Valoración psiquiátrica.

a) Antecedentes psiquiátricos personales. Examen del agresor


b) Tratamientos psiquiátricos actuales.
c) Consumo de alcohol u otras drogas. 1. Preliminares. Datos de filiación y de inspección gene-
d) Actividad psicomotriz. ral similares a los de la víctima.
e) Situación afectiva. 2. Buscar señales que confirmen su participación en
f) Intelecto. los hechos.
g) Tras la valoración psiquiátrica, desviar a segui-
miento si procede. a) Signos de defensa y lucha.
b) Signos de coito.
7. Otras muestras. c) Vestigios del lugar de los hechos.
d) Vestigios de la víctima.
a) Investigar SIDA.
b) Muestra de sangre y/o de orina para el laboratorio 3. Examen de los vestidos.
toxicológico si se sospecha intoxicación.
c) Cuando se remitan muestras al laboratorio de ge- a) Buscar señales de lucha, elementos del sitio del
nética forense para investigación de ADN, se suceso, manchas de lápiz labial, olor a perfume,
acompañará un testigo indubitado (5 ml de san- manchas biológicas, pelos, etc.
gre con 1 mg/ml de EDTA Na sólido o alternati- b) Buscar manchas de sangre si la víctima resultó
vamente, punción digital y secado en gasa/hiso- con heridas o estaba en fase menstrual.
po estériles o incluso raspado con dos hisopos es- c) Buscar restos de heces en el coito anal o de saliva
tériles de la mucosa oral). en el oral.
d) Si se obtuvo muestra de pelos púbicos, cortar a
ras de piel algunos y arrancar por tracción otros, 4. Examen local.
etiquetándolos como indubitados de la víctima
para cotejo (con otros encontrados en ella o so- a) Peinar el vello púbico y obtener muestras, arran-
bre el agresor). cando después muestras indubitadas.
e) No olvidar la recogida y envío de la sábana sobre b) Examen del pene: lesiones del frenillo, huellas
la que se desvistió, la otra sobre la que se practicó de mordedura, tumefacción del glande, etc.
la exploración y las ropas de la víctima. c) Tomar muestras con hisopo seco estéril del sur-
f) Muestra de orina para test de embarazo. co balanoprepucial.
d) Pasar hisopos estériles con agua bidestilada por
8. Medidas terapéuticas particulares. la superficie peneana.
e) Investigar enfermedades venéreas, propias (siem-
a) Además de las que corresponden a las lesiones fí- pre) y en su caso de la víctima.
sicas sufridas se registrarán, por su posible inte- f) Identificar cicatrices de vasectomía.
rés para la calificación del delito, aquellas dife-
rentes como la necesidad de sedación u otro tra- 5. Examen general.
tamiento psiquiátrico de urgencia.
b) Medidas contraceptivas, en su caso. a) El examen general no se diferencia de lo descrito
c) Medidas de profilaxis de contagio venéreo. para la víctima.
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Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales 599

b) Se prestará particular atención a la existencia de Consideraciones


lesiones allí donde la víctima relató que las pro-
dujo. 1. Peso, estatura, constitución, presión arterial, anamne-
c) Recoger muestras de los espacios subungueales. sis de embarazos o de abortos previos y similares, de
d) Investigar posibles patologías orgánicas que se tanta relevancia desde el punto de vista clínico, pue-
acompañen de impotencia, azoospermia u otros den ser útiles para ganar la confianza de la víctima
trastornos de la esfera genital. antes o durante el reconocimiento pericial, pero su
e) La toma de muestras de las manchas que se iden- utilidad médico-legal en esta fase inicial de la prueba
tifiquen no se diferencia de lo descrito para la es escasa y no son datos que necesariamente deba
víctima. contemplar un protocolo.
2. Puede ser necesaria la investigación de la paternidad
6. Otros. o la prueba pericial de averiguación de la edad de la
víctima o del agresor, pericias complejas con perso-
a) Investigar siempre si es portador del SIDA. nalidad propia que no incluye el protocolo para no
b) Si se identificaron mordeduras en la víctima, im- perder el hilo argumental, pero que habrán de ser te-
primir sus arcadas dentarias. nidas en cuenta.
c) Puede ser necesario un espermiograma, habitual- 3. El protocolo debe ser único, no uno para el médico
mente en fases más avanzadas de la instrucción. perito y otro para el médico asistencial como prefie-
d) Tomar muestras de barba y/o bigote si se hallaron ren algunos autores. En ausencia de médico perito el
pelos en la víctima, así como muestras de cabe- clínico debe asumir las funciones periciales.
llos para cotejo. 4. El consentimiento informado es un prerrequisito
e) Tomar muestras de sangre y orina para alcohol u inexcusable para la práctica de la prueba, tanto de la
otras drogas, o para cotejo si procede. víctima como del agresor.
5. Durante la práctica de la prueba se valorará la conve-
7. Valoración psiquiátrica. Identificar trastornos psi- niencia de encauzar a la víctima en la dirección de los
quiátricos crónicos (como el alcoholismo) o descom- apoyos que con frecuencia precisará terminado el re-
pensaciones agudas de patologías de base preexis- conocimiento, reclamando para ello la presencia de
tentes. trabajadores sociales competentes, derivándola hacia
servicios de atención a la víctima del delito, hacia la
En general, el reconocimiento pericial del agresor asistencia psiquiátrica o psicológica especializada,
suele guiarse por los hallazgos obtenidos durante el etc., lo que no debe demorarse.
examen de la víctima y suele estar interferido, de or-

REQUISITOS MÍNIMOS DE MATERIAL


dinario, por su falta de colaboración, particularmen-
te en el apartado de anamnesis; su derecho a no de- ■
clararse culpable limita la utilidad del protocolo. En
cualquier caso, para el reconocimiento del agresor es La prueba pericial médica en los delitos sexuales no
de aplicación cuanto se ha previsto para el examen de puede practicarse en cualquier sitio ni con cualesquiera
la víctima. medios.
El lugar idóneo, que dependerá de las circunstancias par-

RECOMENDACIONES GENERALES
ticulares de cada caso y se regirá por los criterios de ofrecer
■ el máximo bienestar a la víctima y las máximas garantías al
éxito de la prueba; antes de comenzar se confirmará que en
1. La asistencia médica tiene prioridad sobre la peri- el mismo están presentes los requisitos de material inexcu-
cial, aunque ambas pueden y deben prestarse en pa- sables en esta clase de reconocimientos. A saber:
ralelo. En cualquier caso, lo primero es atender al
bienestar físico y psíquico de la víctima. 1. En el lugar de los hechos.
2. Confirmar que ya tiene noticia el Juzgado de Guar-
© MASSON, S.A. Fotocopiar sin autorización es un delito.

dia. En su defecto darla. Requerir al Perito Médico. a) Protocolo conocido por el examinador, con ins-
3. Antes de comenzar, plantearse la idoneidad del lugar trucciones sobre la toma y envío de muestras.
del reconocimiento y trasladar si fuere preciso. b) Luz de Wood autónoma.
4. En el caso de menores, siempre es conveniente que c) Grabadora.
algún familiar les acompañe, tranquilizándoles con d) Máquina fotográfica con macro.
su presencia. e) Recipientes adecuados, de distintos tamaños,
5. Explicar (a víctima y a agresor) en qué consiste la ex- para transportar objetos.
ploración y obtener su consentimiento. f) Hojas de bisturí estériles, para rascado de man-
6. En la descripción de las lesiones el método pericial chas secas sobre superficie dura no transportable.
exige rigor. Se sustituirán las expresiones «compati- g) Algodón o papel de filtro estéril para recogida de
ble con» por el grado de certeza en la aproximación al manchas húmedas.
mecanismo lesivo. h) Sobres de papel y tubos de cristal para guardar
7. El reconocimiento del cadáver, en su caso, contem- las muestras recogidas.
plará todos los elementos del protocolo, que podrá i) Bolsas de papel de distintos tamaños para trasla-
después ampliarse mediante el examen interno. do de muestras.
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600 Medicina legal sexológica y de la reproducción

2. En el lugar del reconocimiento de la víctima o el agresor. La meticulosa observancia de estos requisitos materiales
garantizará el buen término de la prueba y contribuirá a la
a) Material documental. correcta administración de la Justicia, mediante el eficaz au-
xilio médico-legal a la misma.
— Protocolo conocido por el examinador, con

MANEJO DE LAS MUESTRAS


instrucciones sobre la toma y envío de mues-
tras. ■
— Hojas de consentimiento.
1. Las muestras se tomarán al menos por duplicado.
b) Material de infraestructura. 2. Para obtener muestras en las cavidades corporales, el
hisopo se deslizará por las paredes de aquellas duran-
— Camilla de exploraciones idónea (ginecoló- te al menos 15-20 s en cada caso.
gica o no, dependiendo del sexo del recono- 3. Puede resultar recomendable dar a cada muestra un
cido), con óptima iluminación. rápido número de referencia (llevando un control en
— Espéculos. la hoja de registro de muestras) y dejar para el final
— Sondas de Foley del n.o 18 y jeringuillas gra- el etiquetado minucioso, con lo que se agiliza el re-
duadas para insuflarles agua. conocimiento y la víctima es retenida durante me-
— Luz de Wood. nos tiempo. Entretanto, las muestras pueden ir se-
cándose.
• Grabadora. 4. Ninguna muestra se secará por métodos diferentes a
• Máquina fotográfica con macro y escalas la simple permanencia a temperatura ambiente, con
simples y en L. profilaxis de su posible contaminación.
• Maniquí apropiado a la víctima (para exa- 5. Como norma general ninguna muestra biológica se
men de las ropas). guardará con conservantes o medio de cultivo. Las
excepciones a esta regla se harán constar (al añadir
c) Material para la recogida de muestras durante el anticoagulante a una muestra de sangre indubitada
reconocimiento. para cotejo, al guardar una muestra para microbiolo-
gía, etc.). La finalidad con que la muestra ha sido to-
— Sábanas limpias. mada se señalará convenientemente, especificando
— Pequeñas sábanas o una bata, para no dejar con claridad qué se debe investigar sobre ella en el
completamente desnudos a la víctima o al laboratorio.
agresor. 6. Las muestras se guardan individualmente y se etique-
— Agua bidestilada estéril. tan identificando su naturaleza y origen, el soporte
— Suero fisiológico. sobre el que asientan (hisopo, portaobjetos, tela, etc.),
— Algodón, gasa y papel de filtro estéril, para el nombre de la víctima (o del agresor, en su caso), la
recogida de manchas. fecha y hora de la toma y la reseña de quien efectúa la
— Peines nuevos, en su funda cerrada. recogida. No siempre es recomendable el cierre her-
— Palillos o similar para raspado subungueal. mético del recipiente que contiene la muestra.
— Bolsas de papel transpirables de diferentes 7. Nunca se utilizarán bolsas de plástico para el envasa-
tamaños. do de las muestras, especialmente si existe la posibi-
— Sobres de papel de diferentes tamaños. lidad de que conserven algún grado de humedad al
— Frascos de cristal pequeños, estériles y de ser guardadas.
cierre hermético. 8. Las muestras se remiten directamente al laboratorio
— Tubos con anticoagulantes para sangre. de destino, que será claramente reseñado, no al Juzga-
— Tubos sin conservantes, para investigación do como prefieren algunos autores.
de ETS en sangre. 9. Las muestras serán trasladadas al laboratorio de des-
— Tubos para saliva o pequeñas muestras. tino con rapidez, en general refrigeradas a 4-8 °C.
— Tubos estériles de cierre hermético apropia- 10. Las muestras irán acompañadas de la solicitud analí-
dos para la recogida del lavado vaginal, rec- tica correspondiente.
tal o bucal. 11. En el envío de las muestras se respetará la cadena de
— Hisopos estériles secos con funda. custodia, indicando la fecha de la toma, la identidad
— Hisopos para microbiología (con medio de de quien las recoge, envasa y etiqueta, el tipo y nú-
cultivo en su funda). mero de precinto, la fecha de remisión al laboratorio,
— Portaobjetos para extensión de las secrecio- las condiciones de almacenaje empleadas hasta su en-
nes obtenidas durante la exploración, en su vío, el número de muestras que se remiten y la identi-
caso. ficación del transportista, quien firmará la recogida y
— Etiquetas adhesivas de diferentes tamaños. a su llegada a destino informará de cualquier circuns-
— Material de empaquetado. tancia que haya podido afectar a lo transportado.
— Recipientes aislantes y bloques plásticos que Constará igualmente el laboratorio de destino y su
puedan congelarse, para mantenimiento y dirección. El laboratorio identificará al transportista y
envío de muestras. anotará la fecha y hora de la entrega, así como las irre-
— Muñeca y muñeco ad hoc, para reconoci- gularidades que en la misma o en la preservación de
miento de menores. lo entregado se hayan producido, según su criterio. El
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Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales 601

posterior mantenimiento de la muestra será garanti- LASEGUE, A.: Les exhibitionistes. Union Médicale, Paris, 1878.
zado por el laboratorio de destino. LISSEN, E., y LEAL, M.: Síndrome de inmunodeficiencia adquirida. ¿Está
justificada la alarma? Med. Clin. (Barcelona), 85, 495-497, 1985.
12. El Juzgado estará en todo momento informado de las KRAEPELIN, E.: Psychiatrie. Baillière, Paris, 1923.
muestras obtenidas, del propósito de la obtención y KRAFT-EBING, E.: Lehrbuch der Psychiatrie. Berlin, 1880.
de su destino. Ley Orgánica 3/89, de 21 de junio, de actualización del Código pe-
nal. BOE de 22 de junio, Madrid, 1989.
MARTÍN, E.: Manual de Medicina Legal. Salvat Editores, Barcelona,
1942.
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© MASSON, S.A. Fotocopiar sin autorización es un delito.

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