Está en la página 1de 23

UNIVERSIDAD DE GUAYAQUIL

FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS


CARRERA DE MEDICINA

CÁTEDRA:

OTORRINOLARINGOLOGÍA

DOCENTE:

DR. CRUZ LOZANO LUIS ALFONSO


GRUPO:
9
INTEGRANTES:
PINCAY JIMÉNEZ MELANNIE DENNISE
RAMIREZ SANDOVAL KLEBER SAUL

TRABAJO DE EXPOSICIÓN
EMBRIOLOGÍA, ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA DE LA AUDICIÓN Y DEL
EQUILIBRIO

NOVENO SEMESTRE

PERIODO LECTIVO

2021 - 2022 C-I


ANATOMÍA Y EMBRIOLOGÍA DEL OÍDO

El oído es una estructura compleja formada por tres partes principales: el oído externo, el
medio y el interno.

El oído externo consta del pabellón (oreja), el meato auditivo externo (conducto auditivo
externo) y las capas externas de la membrana timpánica (tímpano). Su función principal es
la captación del sonido.

El oído medio actúa como un dispositivo de transmisión de las ondas sonoras y de


adaptación de impedancias. Cuenta con una cadena ósea formada por tres huesecillos
(martillo, yunque y estribo) que conectan la superficie interna de la membrana timpánica
con la ventana oval del oído interno. Otros elementos son la cavidad del oído medio (caja
del tímpano), la trompa auditiva (trompa de Eustaquio) y la musculatura del oído medio.

El oído interno contiene el órgano sensorial primario con función auditiva y del equilibrio,
funciones que dependen de cóclea y aparato vestibular.

En la quinta semana de desarrollo embrionario, aparecen dos pestañas que sobresalen de la


porción vestibular del otocisto que presagian la formación de los conductos semicirculares.
A medida que dichas pestañas se expanden lateralmente, sus paredes epiteliales opuestas se
aproximan entre sí, formando una placoda de fusión.
Dichas placodas se transformarán en canales, gracias a la muerte celular programada en el
área central de fusión epitelial y a la migración de células epiteliales. Los precursores
epiteliales de los conductos semicirculares expresan el homeobox del gen del factor de
transcripción Nkx 5-1, que es necesario para el desarrollo de la porción vestibular dorsal
del oído medio.

Cuando aparecen los conductos semicirculares, lo


hacen como evaginaciones aplanadas de la porción
utricular de la vesícula auditiva. Las porciones
centrales de la pared de estas evaginaciones
eventualmente se adosan y desaparecen, lo que
origina los tres conductos semicirculares. Mientras
un extremo de cada conducto se dilata y forma la
ampolla, el otro no se ensancha y se denomina rama
común no ampular. Sin embargo, dado que dos de
los extremos rectos se fusionan, se advierten
solamente cinco ramas que penetran en el utrículo:
tres con ampolla y dos sin esta dilatación. Las
células de la ampolla forman una cresta, la cresta
ampular, contiene las células sensitivas
relacionadas con el mantenimiento del equilibrio.
En las paredes del utrículo y del sáculo aparecen
áreas sensitivas semejantes, que aquí se denominan
manchas acústicas. Los impulsos generados en las
células sensitivas de las crestas y las manchas como
consecuencia de un cambio de posición del cuerpo,
son conducidos hasta el cerebro por las fibras vestibulares del octavo par craneal.

El otocisto se estrecha en su punto medio, entre la parte que origina los conductos
semicirculares y el origen de la cóclea, formándose el utrículo y el sáculo. Los
estatorreceptores (máculas) se desarrollan medialmente por diferenciación del epitelio
ectodérmico que tapiza al utrículo y al sáculo, pero en las ampollas de los conductos
semicirculares también se forman unos receptores (crestas) similares que responden al
movimiento. Máculas, se forman a partir del epitelio que tapiza las áreas donde los nervios
entran en la pared del sáculo y utrículo. En estas zonas el epitelio se modifica constituyendo
una capa pseudoestratificada compleja.

Existen dos tipos de células, las sensitivas, que tienen un ribete libre en cepillo, y las de
sostén. Las células de sostén secretan una sustancia gelatinosa que forma una membrana
almohadillada, la membrana otolítica, que cubre al epitelio modificado y contiene unos
depósitos calcáreos superficiales, las otoconias. La diferenciación empieza entre la séptima
y la octava semana de la vida fetal. Hacia la décima a duodécima semana se reconocen los
tipos celulares distintivos y la membrana otolítica se halla en vías de formación.

En los fetos de 14 a 16 semanas las partes individuales de las máculas están bien formadas
y son similares a las que se ven en el adulto. La cresta ampular es la porción modificada y
elevada del epitelio de una ampolla, dentro de la cual penetran las fibras terminales de un
nervio ampular. Aquí el epitelio se eleva, formando un pliegue a modo de cresta, y sus
células se modifican de manera similar a la diferenciación que tiene lugar en la mácula.

Las crestas ya se disciernen en el feto de 8 semanas como unos montículos. Mientras se


produce la diferenciación de la cresta, el tejido mesenquimatoso circundante del feto de 10
semanas se convierte en la pared cartilaginosa del laberinto y en el tejido periódico
vacuolado de la etapa de 15 semanas. Cuando la cresta prácticamente alcanza la estructura
y tamaño del adulto en el feto de 23 semanas, se forma la pared capsular en el hueso
perióseo y el laberinto periódico queda bien establecido.

La parte ventral o coclear de la vesícula se alarga en forma de espiral hasta dar un total de
dos vueltas y media. Se completa la primera vuelta hacia la octava semana, dos vueltas en
la décima y el último medio giro en la semana 25.

En este momento la conexión del conducto coclear con la porción restante del sáculo se
limita a un conducto estrecho, el ductus reuniens o de Hensen. El oído interno (laberinto
membranoso) se encuentra englobado por una condensación de mesénquima alrededor del
otocisto durante la sexta semana de gestación. El revestimiento del otocisto comienza
cuando se produce la inducción del mesénquima circundante por parte del epitelio del
otocisto. Esta inducción estimula a las células mesenquimatosas, de origen principalmente
mesodérmico, para que se forme una matriz cartilaginosa (esto se inicia alrededor de la
octava semana).

El cartílago capsular servirá de molde para la formación posterior del laberinto óseo
verdadero. La conversión del laberinto cartilaginoso en óseo tiene lugar entre la 16 y la 23
semanas de gestación.

En la décima semana esta corteza cartilaginosa experimenta vacuolización formándose dos


espacios perilinfáticos, la rampa vestibular y la timpánica. En esta etapa, el conducto
coclear queda separado de la rampa vestibular por la membrana vestibular, y de la rampa
timpánica por la membrana basilar. La pared lateral del conducto coclear se mantiene unida
al cartílago adyacente por el ligamento espiral, mientras que el ángulo interno está unido y
parcialmente sostenido por una larga prolongación cartilaginosa, la columela, el futuro eje
del caracol óseo.

Las células epiteliales del conducto coclear son en un principio todas iguales, pero al
continuar el desarrollo forman dos crestas: la cresta interna futuro limbo de la lámina
espiral, y la cresta externa. Esta última formará una hilera interna y tres o cuatro hileras
externas de células ciliadas, que son las células sensitivas del sistema auditivo. Están
cubiertas por la membrana tectoria, sustancia gelatinosa fibrilar que es llevada por el limbo
de la lámina espiral y cuyo extremo se apoya sobre las células ciliadas. Las células
sensitivas y la membrana tectoria se llaman en conjunto órgano de Corti. Los impulsos que
recibe este órgano son transmitidos al ganglio espiral y luego al sistema nervioso por las
fibras del octavo par craneal o nervio auditivo.

DESARROLLO DEL OIDO MEDIO

La formación del oído medio está estrechamente asociada con el desarrollo del primer y del
segundo arcos faríngeos. Tanto la cavidad del oído medio como la trompa auditiva se
originan de una expansión de la primera bolsa faríngea denominada surco tubotimpánico.
Dicho origen asegura que tanto la cavidad del oído medio como la trompa auditiva estén
revestidas por un epitelio de origen endodérmico. Al final del segundo mes de gestación, el
extremo ciego del surco tubotimpánico (primera bolsa faríngea) se aproxima a la porción
más interna de la primera hendidura faríngea. Sin embargo, estas dos estructuras todavía se
encuentran separadas por una masa mesenquimatosa. Más tarde el epitelio de origen
endodérmico del surco tubotimpánico se adosa al ectodermo que reviste la primera
hendidura faríngea, aunque ambos siempre están separados por una fina capa mesodérmica.

Este complejo, que contiene tejidos procedentes de las tres capas germinales, forma la
membrana timpánica (tímpano). Durante la vida fetal se desarrolla el anillo timpánico, un
hueso en forma de anillo originado a partir de la cresta neural, que servirá de apoyo a la
membrana timpánica. Algunos experimentos han demostrado que el anillo timpánico
participa activamente en la morfogénesis de la membrana timpánica. En etapas posteriores
el anillo timpánico es absorbido por el hueso temporal. Alrededor de la sexta semana
aparece una delgada condensación de mesénquima derivado de la cresta neural, en posición
dorsal al final del surco tubotimpánico. De esta condensación, se forman de manera gradual
los huesecillos del oído medio.

Estos huesecillos, que descansan en un lecho de tejido conjuntivo embrionario muy laxo, se
extienden entre la superficie interna de la membrana timpánica y la ventana oval. Aunque
la cavidad del oído medio se encuentra rodeada por el hueso temporal en desarrollo, la
futura cavidad continúa ocupada por ese tejido mesenquimatoso muy laxo hasta etapas
tardías de la gestación.

Durante el octavo y noveno mes, la muerte


celular programada y otros procesos de
reabsorción dejan libre de un modo gradual
la cavidad del oído medio, quedando los
huesecillos suspendidos en su interior.
Incluso en el momento del nacimiento, la
permanencia de restos de este tejido
conjuntivo en el oído medio puede impedir
el libre movimiento de los huesecillos
auditivos. Este libre movimiento se
adquiere en los dos meses posteriores al parto. La desaparición del tejido conjuntivo de la
cavidad del oído medio coincide con la expansión del epitelio de origen endodérmico del
surco tubotimpánico, que en última instancia tapiza toda la cavidad.

El origen de los huesecillos del oído medio es doble. Los estudios de anatomía comparada
indican que se originan del mesénquima derivado de la cresta neural del primer y segundo
arco faríngeo.

MÚSCULOS MOTORES

La transmisión del sonido a lo largo del oído medio está modulada por la acción de dos
músculos en esa zona.

- El músculo tensor del tímpano, que se inserta en el martillo, deriva del mesodermo
del primer arco y es inervado por el nervio trigémino (V). Ocupa un conducto óseo
situado en la pared laberíntica de la cavidad timpánica. Se origina en el extremo
posterior de la pared superior del cartílago de la trompa auditiva, entre el hueso
temporal y el ala mayor del esfenoides y en las paredes del conducto óseo donde
está situado.

Este músculo termina en un tendón delgado que atraviesa la cavidad timpánica, sale por el
llamado “pico de cuchara” y se inserta en la parte superior del manubrio del martillo. Este
músculo tracciona medialmente del manubrio y tensa la membrana timpánica, al mismo
tiempo la cabeza del martillo bascula lateralmente, llevándose consigo el cuerpo del yunque
que con su rama larga hunde el estribo en la fosita de la ventana vestibular.

- El músculo estapedio, asociado al estribo, se origina a partir del segundo arco y es


inervado por el nervio facial (VII), que inerva las estructuras derivadas de dicho
arco. Se encuentra situado en un conducto óseo excavado en el espesor de la pared
mastoidea de la caja del tímpano, este conducto del músculo estapedio o conducto
de la eminencia piramidal, se localiza cerca de la segunda porción del acueducto del
nervio facial. Termina en un vértice con orificio (pirámide) por donde sale el tendón
muy delgado que se inserta en el lado posterior del la cabeza del estribo.

La acción del músculo estapedio es contraria a la del músculo del martillo. Atrae el estribo
hacia detrás y lateralmente, con lo que provoca el movimiento lateral de la rama larga del
yunque. El cuerpo del yunque bascula medialmente junto con la cabeza del martillo,
mientras que el manubrio del martillo se dirige lateralmente.

DESARROLLO DEL OÍDO EXTERNO

El oído externo (pabellón) deriva


de tejido mesenquimatoso del
primer y segundo arco faríngeo,
que flanquean a la primera
hendidura faríngea
(hiomandibular). Durante el
segundo mes, a cada lado de la
primera hendidura faríngea
comienzan a desarrollarse tres
masas nodulares de mesénquima (tubérculos auriculares).

Los tubérculos auriculares se agrandan de manera asimétrica hasta coalescer en una


estructura reconocible como el oído externo. Durante su formación, los pabellones
auriculares se desplazan desde la base del cuello hasta su localización normal en el adulto a
ambos lados de la cabeza. Debido a su estrecha relación con los arcos faríngeos y a la
complejidad de su origen, el oído externo es un indicador sensible de un desarrollo anómalo
de la región faríngea. Otras alteraciones del primer y segundo arcos faríngeos están
acompañados a menudo de deformidades o localizaciones anómalas de los pabellones
auriculares.

El meato auditivo externo toma toda su forma al final del segundo mes, a partir de una
invaginación de la primera hendidura faríngea. A principios del tercer mes, el epitelio
ectodérmico del meato en desarrollo comienza a proliferar, formando una masa sólida de
células epiteliales denominada tapón meatal. En las últimas etapas del período fetal
(alrededor de la semana 28) se forma un canal en el interior del tapón meatal, que extiende
el meato auditivo externo existente el meato auditivo externo existente hasta el nivel de la
membrana timpánica.
El desarrollo del oído externo y del meato auditivo externo es muy sensible a la acción de
ciertos fármacos. La exposición a agentes como la estreptomicina, la talidomida y los
salicilatos durante el primer trimestre puede provocar agenesia o atresia de ambas
estructuras. La morfología normal del pabellón auditivo es muy variada, debido a los
múltiples orígenes de sus componentes. Entre las variaciones se incluyen malformaciones
evidentes, como los apéndices o senos auriculares. Muchas malformaciones del oído
externo no presentan repercusiones funcionales significativas, pero se asocian con otras
anomalías del desarrollo, como malformaciones renales y de los arcos branquiales.

FISIOLOGIA DEL OIDO

La audición es la experiencia subjetiva de la exposición al sonido, La fisiología de este


fenómeno puede ser explicada por la forma como el sonido impresiona al oido humano.

FISIOLOGÍA DEL OÍDO EXTERNO

El oído externo juega un papel pasivo en el proceso de la audición. El pabellón y el CAE


pueden afectar a los patrones del sonido en varias formas. La cabeza actúa como un
obstáculo en el campo del sonido reflejando las ondas en su superficie y causando
difracción de las mismas a su alrededor, las ondas que llegan y las que se reflejan, se
combinan cerca del lado de la cabeza creando una presión de sonido mayor que si no
estuviera esta. El efecto sombra, se refiere al hecho de que ondas sonoras de una longitud
de onda relativamente corta, cuando se comparan con el tamaño de la cabeza, son
bloqueadas en cierta extensión, originando un área de baja presión sonora en el lado
opuesto. Las ondas se doblan o se refractan alrededor de la cabeza, por ello el efecto
sombra dependiente de la frecuencia de la longitud de onda. Sonidos de alta frecuencia
producen mayor efecto sombra y consecuentemente una diferencia de intensidad interaural
mayor para la localización del sonido a cada lado de la cabeza.

La función del oído externo consiste en captar las ondas sonoras por medio del pabellón
auricular, concentrarlas y conducirlas por el CAE hasta chocar contra la membrana
timpánica. El pabellón auricular actúa como receptáculo de las ondas sonoras y su ausencia
sólo conlleva un nivel de deterioro de la audición. Algunos animales pueden rotar el
pabellón aumentar la audición y además este giro les permite localizar la fuente sonora, lo
que sin embargo requiere de la integridad de ambos oídos, pues las ondas sonoras alcanzan
los pabellones con ligeras receptáculo de las ondas son y su diferencias en cuanto a tiempo
e intensidad, lo cual permite determinar la dirección del sonido (estereoacusia). Sin
embargo, el hombre ha perdido este movimiento y sus pabellones están adheridos a las
cabezas inmóviles por la atrofia muscular. El CAE por su forma cilíndrica actúa como una
cámara de resonancia acústica sus estrecheces no produce pérdida auditiva, salvo sean
totales.

FISIOLOGÍA DEL OÍDO MEDIO

Se describe la continuación del efecto de impedancia acústica que ofrece el oído medio. La
membrana timpánica por su forma de cono curvo ofrece una menor distorsión y una más
amplia frecuencia al paso del sonido, que le permite vibrar y responder desplazándose
según la presión que se ejerza sobre su superficie, mejor que si fue un cono plano. Por lo
anterior, el comportamiento del tímpano varía según las frecuencias vayan en aumento;
hasta los 2.400 cps vibra como una lámina delimitando líneas de contornos concéntricos y a
partir de frecuencias altas (3.000 cps) la membrana pierde la rigidez y vibra por segmentos
separados. La zona central o cónica que
mide 1.2 a 1.5 mm de radio, lo hace como
un pistón, de atrás hacia adelante,
conservando su forma cónica. La zona
periférica rodeada por el anillo timpánico de
2 a 3 mm de ancho, describe un movimiento
de bisagra y la zona intermedia,
comprendida entre la central y la periférica
que mide 0,7 a 2 mm de ancho tiene el mayor movimiento y su vibración corresponde a la
de una membrana de limites móviles y libres.

El sistema de transmisión se continúa por un mecanismo de palancas formado por la cadena


osiculotimpánica que transmite la vibración del tímpano a la ventana oval. Los huesecillos
aunque suspendidos por ligamentos y accionados por los músculos intratimpánicos se
mueven en todos los planos, pero predomina el movimiento de adentro hacia afuera,
siguiendo el eje del mango del martillo y la apófisis larga del yunque; actúan como una
palanca y la articulación del yunque con el estribo hace que éste gire hacia atrás cada vez
que el mango del martillo se mueve hacia adelante. Esto provoca el desplazamiento hacia
adelante y hacia afuera de la platina dentro de la ventana oval. El mango del martillo es
atraído constantemente hacia adentro por la acción de los líquidos del oído interno y el
músculo del martillo, por lo cual conserva la membrana timpánica constantemente tensa.
Esto permite que las vibraciones sonoras en cualquier porción de la membrana timpánica
sean transmitidas al martillo. El oído medio incrementa la eficiencia de la transformando la
señal desde un medio de baja impedancia (aéreo) a una forma más compatible con la
impedancia (un medio liquido). Hay un conocido principio en acústica que dice que ondas
sonoras que se desplazan en un medio de una elasticidad y densidad dadas, no pasan total-
mente a uno de diferente elasticidad y densidad y gran parte de la energía sonora será
reflejada. Solo el 0.1% del sonido del aire pasa al agua, el 99.9% es reflejado. La
membrana timpánica tiene una superficie de 64.3 mm2, sin embargo, el área efectiva de
vibración es de 55 mm2, mientras que la de la platina es de 32 mm, por lo tanto la
superficie vibrátil o efectiva de la membrana timpánica es 17 veces mayor que la de la
platina, de esta manera la energía captada sobre la membrana timpánica se refuerza igual
número de veces al reflejarse sobre la superficie menor de la platina. Una segunda
característica que contribuye al efecto transformador es el sistema de palancas de los
huesecillos. La vibración de la cadena se ejerce mediante un movimiento en el cual el
martillo y el yunque rotan como una unidad en un plano casi coronal. El movimiento de la
apófisis larga del yunque es menor que el del mango del martillo, creando un sistema de
palancas simple. Una vez ejercida una fuerza sobre el martillo a través de la membrana
timpánica, se obtiene un menor desplazamiento del yunque, por lo tanto la fuerza en el
yunque es mayor, resultando en una mayor presión en el líquido laberinto. Esta
multiplicación de fuerzas se ha calculado en 1.31 segün Dahmann. La diferencia de
superficie entre membranas (MT y platina) más la ganancia mediante el sistema de
palancas (55/17 x 1.3 = 22) proporciona una fuerza 22 veces mayor sobre los líquidos
laberinticos que la ejercida sobre la membrana timpánica. Cualquier trastorno ya sea de la
membrana timpánica o de la cadena de huesecillos hace perder, en estos elementos, gran
parte de la energía sonora de transmisión. La ausencia de los huesecillos produce una
pérdida de 50 dB si la membrana timpánica está intacta, pues ésta interfiere con la
transmisión del sonido, pero en cambio, si se establece cualquier contacto entre la
membrana timpánica y la cabeza del estribo, la pérdida sólo es de 10 a 20 dB porque se
restablece el principio hidráulico como en el tipo de timpanoplastia. En cuanto a la función
de los músculos intrínsecos del oído medio conformados por el tensor del tímpano y el
músculo del estribo, su efecto es el de alterar y atenuar el sonido antes de alcanzar la
Cóclea (sistema de defensa), ellos actúan especialmente al sonido que llega a cada oído,
como lo hacen las pupilas al reaccionar a la luz; esto es, que el sonido que alcanza un oído
induce a la contracción contralateral tanto como ipsilateral de los músculos del oído medio.
Cuando el sonido alcanza altas intensidades y frecuencias que pueden ser de 6.000 a 8.000
cps, representa por su repercusión en la membrana timpánica y basilar, un peligro para el
oído medio e interno. Para evitarlo se produce una acción refleja de los músculos
intratimpánicos, originados en el nivel de los núcleos del nervio facial y trigėmino que
sostienen conexiones con la oliva superior donde sinapsis con fibras de la vía acústica Al
contraerse simultáneamente los músculos del estribo y del martillo, provocan una rigidez
del mecanismo transmisor del sonido, que impiden los excesivos desplazamientos de la
cadena osicular, del líquido perilinfatico y de la membrana basilar y defienden asi al oido
medio y al órgano de Corti del trauma sonoro . El músculo estapedial al contraerse tira del
estribo relajando la tensión timpánica y disminuyendo la presión intralaberintica,
facilitando así la percepción de sonidos de baja intensidad (sistema de acomodación) con lo
cual actúa como antagónico del músculo del martillo. Los dos músculos desempeñan un
papel importante en la audición, como lo ha dicho Toynbee: “el músculo del martillo
protegido, el músculo del estribo es el que escucha”. De otro lado, el mecanismo de las
ventanas actúa siempre que se ejerza presión sobre alguna de ellas, esta se transmite por los
líquidos perilinfáticos, debiendo descomprimirse por la otra ventana. Si el estribo se hunde
en la ventana oval, habrá una proyección hacia afuera de la ventana redonda. Esto permite
que la onda sonora que llega por la rampa vestibular se transmita a través de las membranas
elásticas del oído interno, estimulando el órgano de Corti y se descomprima por la rampa
timpánica y la ventana redonda. Cuando la acción ocurre al contrario, se habla de
sonoinversión. Los espacios del oído medio y del oído interno, se hallan en la cavidad ósea
del hueso temporal, por lo tanto, cuan- do hay vibraciones del cráneo, se pueden causar
vibraciones del líquido dentro del caracol, haciendo que el individuo perciba el sonido
(transmisión ósea). Además de respondedor con los sonidos, los músicos del oído medio
son activados en conjunción con otras actividades musculares, en especial la masticación y
la vocalización. Por ejemplo, los músculos intratimpánicos se contraen antes del inicio de
la vocalización y permanecen contraídos mientras ésta dure. Estas actividades musculares
son particularmente ruidosas. Una función del oído medio puede ser la de anticiparse y
reducir la excitación del oído interno causada por este ruido generado dentro del individuo.

FISIOLOGÍA DE LA TROMPA DE EUSTAQUIO

La trompa de Eustaquio que comunica el espacio timpánico con la faringe posee tres
músculos importantes en su función, estos son el periestafilino interno, el periestafilino
externo y el salpingofaringeo. La contracción de estos músculos favorecerá la apertura de
la luz tubárica. Por su constitución elástica, la porción cartilaginosa lapsada con sus
paredes plegadas sobre su eje. Sólo la deglución, el bostezo, el estornudo y el grito,
producen la apertura transitoria del orificio faríngeo de la trompa de Eustaquio, que
normalmente permanece cerrado por la reaproximación pasiva de las paredes tubáricas por
extrinsecas ejercidas por los tejidos que la rodean, por la contracción de las fibras elásticas
dentro de la pared tubárica o por ambos mecanismos. Este incremento ejerce una presión
medial al músculo periestafilino externo y consecuentemente a la pared membranosa lateral
de la trompa de Eustaquio. Bajo condiciones fisiológicas, la presión del oído medio es
mantenida casi de forma constante por mecanismos de controles homeostáticos, estos son
mediados en parte por la trompa de Eustaquio y por el revestimiento mucoso del oído
medio. La presión del oído medio es el resultado de un equilibrio dinámico entre la entrada
y la salida de gas y líquido. Mientras este equilibrio sea estable, la presión del oído medio
se iguala a la presión del ambiente por las aperturas intermitentes de la trompa, importante
en el mantenimiento de la presión intratimpánica normal, protegiéndola de los grandes
cambios que ocurren en la nasofaringe durante las actividades respiratorias y digestivas.
Existe además un continuo intercambio de gases por difusión sobre el revestimiento
mucoso. Pequeñas cantidades de líquido son producidas por las glándulas de la mucosa y
este líquido es eliminado por la limpieza mucociliar. Las tasas de producción y eliminación
de gas y líquido son esenciales en el sistema de regulación de presiones. La contracción del
músculo tensor o periestafilino externo produce “succión” de líquido del oído medio dentro
del tubo y expulsión cuando se relaja. Esta acción se pierde en presencia de presiones
negativas, por lo tanto, la ventilación parece ser de importancia crucial en la función de
limpieza de la trompa de Eustaquio. Las celdillas aéreas mastoideas tienen un papel
fisiológico no del todo entendido, sin embargo, el concepto actual es que actúan como un
reservorio de aire ondulante y disponible para la pequeña cavidad del oído medio.

FISIOLOGÍA DEL OÍDO INTERNO


Antes de considerar los otros procesos fisiológicos del oído interno, se analizarán las
propiedades de los líquidos del oído interno (perilinfa y endolinfa) a los cuales se les han
atribuido cuatro funciones principales:

1) Proveer los nutrientes y remover los productos catabólicos provenientes de las


células.
2) Suministrar un medio iónico para la transformación de la energía.
3) Controlar la presión de los líquidos del sistema.
4) Retransmitir las vibraciones de la platina del estribo a los elementos
transformadores de energía.

Las diferencias en los componentes de los líquidos laberinticos están representadas así:
Proteínas: Se dice que la perilinfa contiene menos proteínas que el suero y más que la
endolinfa y el LCR, siendo este contenido de 100 mg% mientras que en la endolinfa es de
15-30 mg%.

Electrólitos: Principalmente son sodio, potasio y cloro. Por la forma en que se


distribuyen, la perilinfa se asemeja al líquido extracelular con un elevado contenido en
sodio (150.3 meq / lt) y (144 meq / lt) y baja en sodio (15.8 meq / lt<9.

El origen de la endolinfa es muy similar al líquido intracelular. Se cree que proviene de la


estría vascular y que su reabsorción se lleva a cabo en el saco endolinfático, siguiendo tres
mecanismos:

1) Por matriz pasivo del agua intracelular a través del epitelio, por un gradiente
osmótica- mente creado por una orgánica subepitelial.
2) Por un intercambio transcelular activo de iones con un flujo transepitelial pasivo
3) Por un flujo endolinfätico vascular transcelular por el cual se remueven las
sustancias de alto peso molecular.

El total del volumen de los líquidos laberinticos se ha calculado para la perilinfa en 7.8 mm
y para la endolinfa en 2.76 mm. La presión osmótica es de 1.046 para la perilinfa y 1.058
para la endolinfa. El pH de la perilinfa es de 7.41 y de la endolinfa 7.30.

FISIOLOGÍA COCLEAR
Se considera los siguientes acontecimientos que ocurren desde que la onda sonora hace
vibrar la platina del estribo, hasta que el mensaje es convertido en impulso nervioso

 Vibración del sistema timpano-osicular.


 Acción hidrodinámica.
 Movimiento de la membrana basilar.
 Fenómenos electroquímicos.
 Actividad eléctrica de la cóclea.
 Potencial de acción del VIII par.

ACCIÓN HIDRODINÁMICA

La onda sonora por movimiento mecánico penetra en la rampa vestibular, es transmitida al


ducto coclear y de ahí a la escala media. La endolinfa es movida al tiempo que entra en
vibración la membrana basilar. Los sonidos que alcanzan el oído interno determinan un
movimiento en la membrana basilar de modo que la onda siempre avanza desde la base
hasta el ápex. La membrana basilar actúa como un primer filtro que deja pasar sólo
determinados sonidos y actúa en función de la intensidad y de la frecuencia. Un estímulo
intenso produce una onda viajera con gran amplitud y dependiendo de la frecuencia del
estímulo sonoro, se generará una onda viajera en diferentes áreas del caracol, la misma
zona de la membrana basilar ampliará su capacidad a medida que la intensidad del sonido
aumenta o sea que el filtro se ensancha. El umbral, por el contrario, tiene una exquisita
selectividad por cada punto de la membrana para determinadas frecuencias. La onda
viajera afecta a la membrana basilar y por ende a las estructuras que soporta y tiene como
objetivo estimular las células ciliadas, las cuales serán movidas por la anda y sus
características micromecánicas determinan su modo de acción.

POTENCIALES COCLEARES

Existen fenómenos eléctricos principales de tipo dinámico que acompañan la estimulación


sonora que llega a la cóclea los microfónicos cocleares (MC), los potenciales de sumación
positivos y negativos (SP y -SP) y el potencial de acción del nervio auditivo ( PA) o
potencial acción coclear (endococlear o endolinfático). Los microfónicos cocleares (MC).
Se relacionan con un patrón instantáneo de vibración de la división coclear y representan
dos potenciales de suma relacionados con los desplazamientos amiba y hacia abajo de la
división coclear. Hay incertidumbre con respecto a su origen pero se cree que sea una
suma de muchas células ciliadas. Generalmente se generan en las CCE y cuando muchas
son destruidas se reducen considerablemente y se alteran. Los potenciales de sumación (SP
y -SP) se relacionan con el movimiento de las estereocilias (SP y la generación de actividad
nerviosa (SP). Pueden ser registrados mucho mejor con electrodos colocados en la escala
timpánica. Los dos potenciales de sumación pueden ser separados en el tiempo y en el
espacio y se cree que tienen orígenes independientes, algunos consideran que el potencial
de sumación expresa la no linealidad o asimetría de los generado- res del microfónico; otros
consideran que pueden contribuir con la excitación del nervio.

El potencial de acción (PA) depende de una des carga casi sincrónica de las fibras aferentes
de primer orden como respuesta a los estímulos acústicos transitorios breves. El potencial
de acción compuesto consta de dos ondas negativas: NI N2, la primera de mayor amplitud y
separadas por una pequeña onda positiva. La amplitud aumenta con la intensidad del
estímulo, pues es una respuesta global del nervio y una medida que aumenta la intensidad
actúan más unidades neurales. Al tiempo que esto ocurre, disminuye la latencia; a altas
intensidades y máximas amplitudes, menores latencias.

FISIOLOGÍA DE LA VÍA AUDITIVA

Iniciando desde la periferia hacia la corteza se estudiara


siguiente orden: núcleos del tallo cerebral, corteza auditiva y
vía eferente.

NÚCLEOS DEL TALLO CEREBRAL

Los núcleos cocleares, también llamados acústicos


primarios, se dividen en tres: el antero ventral (NAV), o
ventral (NPV) y el dorsal (ND) o tubérculo acústico, La rama
rostral del nervio auditivo termina a nivel del NAV y la
caudal en los otros dos: los NPV y el ND.

LAS RESPUESTAS ELECTROFISIOLÓGICAS EN


LOS NÚCLEOS COCLEARES SON:
1) De células primarias: Son similares a las del nervio auditivo que muestran un pico
inicial y un declive gradual. Éstas están dadas por ambos núcleos ventrales pero
especialmente en el NAV; se consideran células excitatorias a las cuales nos
referimos antes.
2) Respuestas iniciales: Muestran sólo un pico ante la llegada del impulso y se
interpretan como un impulso excitatorio seguido de otro inhibitorio que vincula la
célula de impulsos posteriores. Las células responsables de esta respuesta son las
células pulpo.
3) Respuestas entrecortadas: Se cree que son generadas en el NPV y el ND.
Responden independientemente del ritmo del estímulo.
4) Respuesta de pausa y estimulo: Mostrar una pausa y luego una actividad
secundaria que se caracteriza por esa falta de actividad inicial y la aparición de esta
algo después.

Se considera que en los núcleos cocleares hay una división funcional de la vía auditiva. Por
una parte los NV preservan el mensaje del nervio auditivo especialmente el NAV. Esta vía
se alimenta por sinapsis de latencia corta, del complejo olivar superior, de donde se extrae
la información especial. La otra vía parte del ND y hace un puente para alimentar centros
más altos como son los núcleos del lemnisco lateral y el colicuo inferior. El ND parece
jugar un papel importante en el análisis de los estímulos complejos, de tonos en ruidos; los
fenómenos de inhibición estudiados en este núcleo son muy similares a los del nervio
auditivo.

EL COMPLEJO OLIVAR SUPERIOR (COS)

Es la segunda estación de la vía auditiva central. Está formada por núcleos situados en la
protuberancia que mantienen una estrecha relación con los tractos que unen el núcleo
coclear con el coliculo inferior. De los núcleos cocleares primarios parten tres vías hacia la
protuberancia. Del núcleo dorsal proviene de la estría dorsal, que hace prominencia en el
piso del cuarto ventrículo (estrías acústicas). Al llegar a la línea medias estas fibras se
dirigen hacia arriba, pasan- do al lado opuesto para terminar en un núcleo superior de la vía
auditiva: el núcleo del lemnisco lateral. La segunda vía, es la estría intermedia que
proviene del núcleo posteroventral, rodeando el cuerpo restante o pedúnculo cerebeloso
inferior. Por último, del propio núcleo posteroventral y del anteroventral, sale el fascículo
o estría ventral, llamado también cuerpo trapezoide. La estría intermedia y la ventral
terminan en el complejo olivar superior, homo y contralateral. Los núcleos laterales
reciben fibras directas ipsilaterales del núcleo coclear pasteroventral, por vía del fascículo
intermedio. También recibe fibras del lado opuesto desde el núcleo medial del cuerpo
trapezoide. El núcleo medial recibe fibras del coclear anterovetral por el cuerpo trapezoide
de ambos lados.

La importancia fisiológica radica en que dichos núcleos reciben información de ambas


cócleas a diferencia de los núcleos cocleares primarios

Núcleo lateral de la oliva superior: este núcleo está compuesto por células multipolares
que dendritas se encuentran bastante desarrolladas en el plano transversal y vertical y
reciben aferencias bilaterales.

Núcleo medial de la oliva superior: Se dice que es el más desarrollado, pues lo componen
alrededor de 10.000 células. En este núcleo se encuentran las células para las frecuencias
graves. La colocación de las células componentes de este núcleo tienen como característica
el que cada una emite dendritas tanto lateral como medialmente. Las dendritas laterales
reciben proyecciones homolaterales y las mediales lo de forma contralateral

Núcleo medial del cuerpo trapezoide: Sus células principales fibras cuyo origen está en el
núcleo coclear contralateral, por esto las células principales sólo pueden ser activadas
mediante estimulación monoaural contralateral.
El coliculo inferior y el cuerpo geniculado medial hacen integración multisensorial,
recibiendo aferencias vestibulares, somestésicas y visuales en algunas de sus subdivisiones.
En el núcleo externo del colículo inferior hay una vez neuronas activadas por estimulación
auditiva y somestésicas; estas neuronas pueden en la coordinación de movimientos,
permitiendo el desplazamiento participar hacia la fuente sonora.

Reflejos auditivos del tronco cerebral.

En el tronco cerebral se encuentra el centro de los reflejos auditivos y se ha visto que éstos
no han involucionado a través del tiempo, El reflejo estapedial es una respuesta refleja de
ambos músculos estapediales ante estímulos auditivos intensos.

El arco reflejo comprende cuatro neuronas:

1. La primera es el ganglio de Corti que está compuesto por células bipolares que
dendritas salen del órgano de Corti y sus axones van a los núcleos cocleares
anteriores terminan en el núcleo coclear ventral.
2. La segunda neurona sale del núcleo coclear ventral.
3. La tercera neurona es una interneurona que une en cada lado al complejo olivar
superior y la parte motora del nervio facial.
4. La cuarta neurona o vía eferente del reflejo, es la motoneurona del nervio facial,
siguiendo el trayecto de éste hasta llegar al músculo del estribo. Este reflejo tiene
un triple papel: aumenta el campo dinámico de la audición, disminuye el
enmascaramiento de las frecuencias graves sobre las agudas y modifica la
adaptación auditiva.

La contracción del músculo del martillo da lugar a un aumento de la impedancia de la


membrana timpánica, pero además aumenta la complacencia estática al aumentar el
volumen del CAE. El reflejo de la musculatura cervical, es el tercer reflejo y uno de los
más arcaicos de la especie, no apareciendo en una forma aislada sino que una estimulación
sonora puede desencadenar varios de ellos simultáneamente y suelen desaparecer por
habituación

DINÁMICA DE LOS LÍQUIDOS DE ACELERACIÓN ANGULAR


La endolinfa constituye una masa inercial durante la aceleración angular de la cabeza. A
medida que se rota la cabeza de modo activo o pasivo alrededor de un eje adecuado, la
masa inercial de la endolinfa.

INERVACIÓN AFERENTE DEL APARATO VESTIBULAR

Los axones forman aferencias y eferencias entre el SNC y los cinco epitelios sensitivos de
la porción vestibular del oido interno. Los axones terminales aferentes forman una
terminación caliciforme (NC) que rodea los receptores de las células en forma de frasco, las
terminaciones aferentes se originan en las células bipolares que se alojan en el ganglio
vestibular entre el CAI el dispositivo vestibular. Su rama axonal dirigida hacia la periferia
inerva las células ciliadas y foleada hacia adentro inerva las células de segundo orden
ubicadas en los núcleos vestibulares del tallo cerebral.

INERVACIÓN EFERENTE DEL APARATO VESTIBULAR

Los componentes eferentes del nervio vestibular se originan en tres grupos celulares
pequeños: uno en el núcleo vestibular lateral y los otros dos se originan bilateralmente de
células ubicadas en la formación reticular. Las eferencias vestibulares inervan los cinco
epitelios sensoriales del aparato vestibular y se cree que ver las aferencias de todas las
células ciladas ubicadas en esos epitelios. Los axones eferentes terminan en botones que
contienen abundantes vesículas sinápticas (NE,). Algunos eferentes ter- minan por fuera de
los cálices aferentes que rodean los receptores en forma de frasco. Allí se ubican en una
posición que les permite modular las respuestas graduadas en los aferentes primarios.

REFLEJOS VESTIBULARES

Son de tres clases diferentes, los vestíbulo-oculares, vestíbulo-espinales y


medulovestibulares Modulares.

REFLEJOS VESTIBULO-OCULARES (VOR).

Los movimientos de la cabeza se compensan con movimientos reflejos de los ojos en


dirección opuesta. Este control obviamente se lleva a cabo mediante la existencia de los
vOR. La vía más corta de los VOR incluye tres sinapsis: las neuronas de primero a
segundo orden en los núcleos vestibulares y las neuronas vestibulares a las de los ojos en
los núcleos de los pares craneales I, IV y VI.

Los VOR se consideran como un sistema de control de circuito abierto, porque la salida del
reflejo, las imágenes retinianas y los sucesos motores que ocurren a nivel del ojo no
influyen sobre los receptores vestibulares que iniciaron la acción Cuando se rola la cabeza a
la izquierda el vOR compensación mediante la rotación rápida de los ojos a la derecha a
una velocidad adecuada; esto estabiliza la imagen retiniana. Además esta compensación
per- mite que la mirada se fije sobre los alrededores que no se mueven, aunque la cabeza
esté en movimiento, una compensación que será exitosa en unos 60 de rotación de la
cabeza. Si esta rotación prosigue, el sistema de control motor de los ojos introduce un
movimiento ocular de manera que los ojos saltan rápidamente adelante en la misma
dirección para estabilizarse en un nuevo punto de la escena visual. Esto origina una
secuencia rítmica de movimientos oculares rápidos y lentos que se conocen con el nombre
de nistagmo.

VESTÍBULO DE REFLEJOS – ESPINALES.

Los aferentes vestibulares de primer orden proyectan a los núcleos vestibulares, a la


formación reticular del tallo cerebral y al lóbulo flocular del cerebelo. La neurona
vestibular primaria se muestra proyectando terminales en el cerebelo con colaterales
representados terminando sobre tres tipos de células sensoriales.

Estas han sido clasificadas por Ito (1974) en:

1) Neuronas del tracto vestibuloespinal lateral de velocidad rápida, las cuales excitan las
neuronas motoras

2) Las neuronas del tracto vestíbulo – espinal medial, de velocidad lenta que inhiben las
neuronas motoras medulares

3) Neuronas del tracto vestibuloespinal medial de alta velocidad que son excitadoras.

REFLEJOS MEDULOVESTIBULARES MODULARES (SVS)

Este sistema reflejo opera con un arco reflejo mínimo de cuatro neuronas. Las aferencias
somáticas sirven de contribución retroalimentaría y de alimentación hacia delante para los
circuitos VSR. De esta manera, la información somática puede aportar información
correcta que se relaciona con las actividades corporales y de los miembros que han tenido
lugar en la realidad. Es un ejemplo de retroalimentación somática del vSR. También
alimenta información adelantada sobre los movimientos corporales que ocurren antes de
que se mueva la cabeza y por lo tanto antes de que haya activación vestibular.

También podría gustarte