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EL RITO DE INICIACIÓN DE LA REGLA DE PALO MONTE

Mayombe, nkisi, nganga, fundamento, prenda o caldero

La ceremonia de iniciación o rayamiento como se conoce


coloquialmente al rito de iniciación en esta creencia
afrocubana. En este taller monográfico abordamos los
rituales iniciáticos tal y como se hacía en los principales
muna-nsó o casas templo en los inicios de la
cristalización de este culto de origen bakongo en épocas
de la colonia y además aportamos comparaciones
importantes sobre las ceremonias iniciáticas africanas y
sus similitudes con las afrocubanas.

En el Palo Monte Mayombe, el rayamiento o juramento


es el ritual iniciático principal. A partir del momento en
que el individuo ha jurado (o ha sido rayado, que es lo mismo) se transforma en palero o
ngangulero, y más acertadamente Tata Nganga en el caso de los hobres y Yaya Nganga en el de las
mujeres. Por la iniciacion es considerado como un bakoyula-nganga (trad. hermano de religión;
trad. lit. hermano de nganga) por todos los otros nganguleros del nsó-nganga.

Los nganguleros cuando hablan de este ritual iniciático, frecuentemente lo llaman «sacramento»,
y lo consideran como tal; y, además, se interpreta simbólicamente como una muerte ritual del
individuo para el renacimiento en una nueva vida, más real y
transcendental. En algunas ocasiones, algunos nganguleros
informantes señalan que es una «puerta» («munelando», en
congo) por la que ha de introducirse el individuo para que
pueda entrar en un mundo nuevo y transcendental: el mundo
de los espíritus.

El recurso de los espíritus proporciona un lenguaje revelador


que permite al ngangulero el organizar o estructurar
eficazmente su vida en sociedad, esto es, donde inscribe su
actividad humana. En definitiva, este recurso proporciona un
lenguaje místico que siempre está dispuesto a volver a
colocar en orden cualquier elemento perturbador, a eliminar
la inquietante incertidumbre, y a servir de protección contra
toda inseguridad amenazante.

Mayombe, nkisi, nganga, fundamento, prenda o caldero

Para el ngangulero, el estar fuera del mundo de los espíritus supone el estar abandonado a la
inseguridad; y si en algún momento el ngangulero creyese que se encuentra abandonado por los
espíritus, la inseguridad («bakiri kó mbongo», en congo) y el miedo («niangui», en congo) se
apoderarían de él, creyendo que se encuentra a merced de las fuerzas del mal. Y por otra parte,
para el ngangulero, el concepto de las fuerzas del mal (llamadas «nguame» en su conjunto) viene a
ser todo aquello que carece de sentido y que proporciona caos y desorden en el mundo; es decir,
todo aquello que está en abierta oposición al curso normal de la vida y de las acciones humanas.
Por ejemplo: la traición, la envidia, el odio, los celos, la enemistad, la persecución, el dolor, la
enfermedad, o la muerte.

El empleo del lenguaje de los espíritus es lo que proporciona al ngangulero la confianza necesaria
de que jamás le ocurrirán situaciones que considera negativas (las ocasionadas por las fuerzas
«nguame»), y el que todo acontecimiento o suceso de la clase que fuere se origine
dialécticamente con una explicación válida del marco del sistema religioso afrocubano.

Conviene insistir en que la iniciación en el Palo Monte Mayombe es una enseñanza gradual que
supone una transformación progresiva del individuo para convertirse completamente en «otro».
La formación religiosa, intelectual y moral pasa por diferentes estadios que, relacionados unos con
otros, muestran un desarrollo gradual de los conocimientos impartidos en el «nsó-nganga». Las
virtudes (paciencia, perseverancia, discreción y obediencia) forman la base física y moral de la
enseñanza que se imparte entre los nganguleros. Por otra parte, la lenta y progresiva adquisición
de cualidades, unida al conocimiento de las prácticas religiosas, conducen a la entrada de un
espacio únicamente reservado para los iniciados, que es precisamente el estrecho círculo formado
por los nganguleros del «nsó-nganga» que participan directamente en las prácticas religiosas de
culto y de hechicería.

Mayombe, nkisi, nganga, fundamento, prenda o caldero

También se entiende que la continua acumulación de


conocimientos en la formación progresiva que recibe el
ngangulero, unido a lo moral, le conduce a la creciente
conquista y dominio del medio; e incluso se puede
percibir la existencia de un verdadero esquema de
iniciación que está, además, perfectamente estructurado
y que se expondrá en este apartado y al que se le
dedicará un detallado análisis.

La conquista de sí mismo por parte del ngangulero


adquiere una mayor extensión a medida que se va
adentrando en el camino del conocimiento («bundanga»,
en congo); y además, le permite expansionarse
místicamente adquiriendo funciones de «creador».

Si bien es verdad que el ritual iniciático del «rayamiento» o «juramento» corresponde al


simbolismo del proceso de muerte y resurrección del iniciado, en el que este abandona al
«hombre viejo» para convertirse en «hombre nuevo», esto no deja de ser una observación a
través de un objetivo que suministra imágenes tan solo de un primer plano. Sin embargo, en la
medida de que se va adquiriendo una perspectiva tomando en consideración los detalles más
pequeños, puede percibirse la noción de un período que es el que Edmund Leach (1985:4-5-49)
llama «período liminal» o «período marginal», situado entre la «muerte simbólica» del iniciado
durante el ritual iniciático, de tal modo que estas se convierten entonces respectivamente en un
retorno al «vientre materno» o renacimiento.

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