Está en la página 1de 185

SERMONES

VOL. I

JOHN PIPER
2
EN BUSCA DEL GOZO
Enero 23, 2006

SEIS VERDADES BÍBLICAS


¿Sabía usted que Dios nos ordena que seamos felices?
"Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón." (Salmo 37.4)
1) Dios nos creó para su gloria
"Trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra(…); para gloria mía los he
creado." (Isaías 43.6-7)
Dios nos creó para magnificar su grandeza, al igual que un telescopio magnifica las ellas.
estr Nos
creó para poner de manifiesto su bondad y verdad, su hermosura y sabiduría y justicia. La gloria de
Dios se manifiesta en grado máximo cuando nos deleitamos profundamente en todo lo que él es.
Así, Dios recibe la alabanza, y nosotros el placer. Dios nos creó de tal forma que cuanto más nos
satisfacemos nosotros en Él, más se glorifica Él en nosotros.
2) Todo ser humano debería vivir para la gloria de Dios
"Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios." orintios
(1 C
10.31)
Si Dios nos creó para su gloria, está claro que deberíamos vivir para glorificarlo. Éste es nuestro
deber porque fuimos diseñados precisamente con ese propósito. Así que, nuestra imera
pr obligación
es mostrar el valor de Dios sintiéndonos satisfechos con todo lo que él es para nosotros. En esta
satisfacción se encuentra la esencia del amor a Dios (Mateo 22.37) y de la confianza (1 Juan 5.3-4)
y el agradecimiento a él (Salmos 100.2-4). Ésa es la raíz de toda verdadera obediencia,
especialmente del amor hacia los demás (Colosenses 1.4-5).
3) Ninguno de nosotros ha glorificado a Dios como debería
"Todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios." (Romanos 3.23)
¿Qué significa "estar destituido de la gloria de Dios"? Significa que ninguno de nosotros ha
confiado en Dios ni lo ha valorado como debería. No nos hemos quedado satisfechos con su
grandeza ni hemos andado en sus caminos. Hemos buscado nuestra satisfacción en otras cosas a
las cuales hemos dado más valor que a Dios, y ésta es la esencia de la idolatría (Romanos 1.21-
23). Desde que entró el pecado en el mundo, todos hemos sido profundamente reacios a tener a
Dios como el tesoro que nos satisface por completo (Efesios 2.3), lo cual es una terrible ofensa a la
grandeza de Dios (Jeremías 2.12-13).
4) Todos nosotros estamos sujetos a la condenación justa de Dios
"La paga del pecado es muerte..." (Romanos 6.23)
Todos hemos menospreciado la gloria de Dios. ¿De qué manera? Prefiriendo otras cosas ntesa
que a él. Siendo ingratos, desconfiados y desobedientes. Por lo tanto, Dios nos trata con justicia
cuando nos niega el placer de su gloria para la eternidad. Sufrirán pena de eterna perdición,
excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder (2 Tesalonicenses 1.9).
La palabra "infierno" aparece en el Nuevo Testamento en doce ocasiones, y en once de ellas, es
Jesús mismo quien la usa. No se trata, pues, de un mito creado por predicadores taciturnos y llenos
de ira. Es un aviso solemne de parte del Hijo de Dios, quien murió para rescatar a los pecadores de
la condenación eterna. Corremos un gran peligro al ignorarlo.
Si la Biblia acabara aquí su análisis de la condición humana, estaríamos condenados a un futuro
sin esperanza. Sin embargo, hay más...
5) Dios mandó a su único Hijo, Jesús, para que podamos tener vida eterna y gozo
"Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los
pecadores..." (1 Timoteo 1.15)
Las buenas nuevas son que Cristo murió por pecadores como nosotros, y resucitó amente físic
para validar el poder salvador de su muerte y para abrir las puertas de la vida eterna y del gozo (1
Corintios 15.20). Es decir, Dios puede absolver a los pecadores culpables y seguir siendo
considerado justo (Romanos 3.25-26). Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados,
el justo por los injustos, para llevarnos a Dios (1 Pedro 3.18). De la reconciliación con Dios es de
donde surge toda satisfacción profunda y duradera.
6) Los beneficios comprados por la muerte de Cristo les pertenecen a los que se
arrepienten y confían en él
"Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados" (Hechos 3.19).
"Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo" (Hechos 16.31).
"Arrepentirse" significa rechazar todas las promesas engañosas del pecado. "Fe" significa estar
satisfecho con todo lo que Dios promete ser para nosotros en Jesús. El que en mí cree, dice Jesús,
no tendrá sed jamás (Juan 6.35). No nos ganamos la salvación; no podemos merecerla (Romanos
4.4-5). La recibimos por gracia, por medio de la fe (Efesios 2.8-9); es un regalo gratuito (Romanos
3.24). La tendremos si la valoramos sobre todas las cosas (Mateo 13.44). Cuando así lo hacemos,
3
se cumple el propósito de Dios para la creación: Él se glorifica en nosotros y nosotros nos
satisfacemos en él, para siempre.
¿Le parece que lo que le decimos tiene sentido?
¿Le gustaría tener el tipo de felicidad que se experimenta al sentirse satisfecho con todo lo que
Dios es para usted en Jesús? Si es así, entonces Dios está obrando en su vida.
¿Qué debería hacer usted?
Deje de confiar en las promesas engañosas del pecado. Clame a Jesús para que le salve de la
culpa, el castigo y la esclavitud. Todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo (Romanos
10.13). Empiece a depositar su confianza en todo lo que Dios es para usted en Jesucristo. Rompa el
poder de las promesas del pecado por su fe en la satisfacción superior de las promesas de Dios.
Empiece a leer la Biblia para encontrar sus preciosas y grandiosas promesas, que le pueden liberar
(2 Pedro 1.3-4). Encuentre una iglesia cimentada en las verdades bíblicas y empiece a adorar a
Dios y a crecer junto a otras personas que valoran a Cristo por encima de todas las cosas
(Filipenses 3.7).
La mejor noticia del mundo es que no tiene que haber ningún conflicto entre nuestra felicidad y
la santidad de Dios. Satisfacernos con todo lo que es Dios para nosotros en Jesús lo magnifica como
un gran Tesoro.
"Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra
para siempre." (Salmo 16.11)
Mateo 22.37:
"Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu
mente."
1 Juan 5.3-4:
"Pues éste es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son
gravosos. Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha
vencido al mundo, nuestra fe."
Salmos 100.2-4:
"Servid a Jehová con alegría;
Venid ante su presencia con regocijo.
Reconoced que Jehová es Dios;
Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos;
Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.
Entrad por sus puertas con acción de gracias,
Por sus atrios con alabanza;
Alabadle, bendecid su nombre."
Colosenses 1.4-5:
"(Hemos) oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos, a causa
de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra
verdadera del evangelio."
Romanos 1.21-23:
"Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se
envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios,
se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre
corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles."
Efesios 2.3:
"Todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de
la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás."
Jeremías 2.12-13:
"Espantaos, cielos, sobre esto, y horrorizaos; desolaos en gran manera, dijo Jehová. Porque dos
males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas,
cisternas rotas que no retienen agua."
1 Corintios 15.20:
"Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho."
Romanos 3.25-26:
"Dios puso (a Cristo Jesús) como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar
su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de
manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la
fe de Jesús."
Romanos 4.4-5:
"Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra,
sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia."

4
Efesios 2.8-9:
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
no por obras, para que nadie se gloríe."
Romanos 3.24:
"(Los pecadores son) justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en
Cristo Jesús."
Mateo 13.44:
"Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un
hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra
aquel campo."
2 Pedro 1.3-4:
"Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por ivino su d
poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de
las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser
participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa
de la concupiscencia."
Filipenses 3.7:
"Pero cuantas cosas eran para mi ganancia, las he estimado como pérdida por amor de sto."
Cri
Apariciones de la palabra "infierno" en el Nuevo Testamento
"Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y
cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga:
Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego." (Mateo 5.22; habla Jesús)
"Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que
se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno." (Mateo 5.29;
habla Jesús)
"Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se
pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno." (Mateo 5.30; habla
Jesús)
"Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel
que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno." (Mateo 10.28; habla Jesús)
"Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la
vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego." (Mateo 18.9; habla Jesús)
"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un
prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros." (Mateo 23.15;
habla Jesús)
"¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno? (Mateo
23.33; habla Jesús)
"Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo
dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado." (Marcos 9.43; habla Jesús)
"Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos
pies ser echado en el infierno." (Marcos 9.45; habla Jesús)
"Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo,
que teniendo dos ojos ser echado al infierno." (Marcos 9.47; habla Jesús)
"Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida,
tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed." (Lucas 12.5; habla Jesús)
"Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su
seno." (Lucas 16.23; habla Jesús)
"Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros,
y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el
infierno." (Santiago 3.6; habla Santiago)
"Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los
entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio; " (2 Pedro 2.4; habla Pedro)

CONVERSIÓN A CRISTO: LA CREACIÓN DE UN HEDONISTA CRISTIANO


Septiembre 18, 1983

Mateo 13:44-46
El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo, que al encontrarlo un
hombre, lo vuelve a esconder, y de alegría por ello, va, vende todo lo que tiene y compra aquel
campo. El reino de los cielos también es semejante a un mercader que busca perlas finas, y al
encontrar una perla de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró.
5
La semana pasada vimos la infinita y maravillosa felicidad de Dios, que es el fundamento del
hedonismo cristiano. Dios es feliz porque Él toma un placer perfecto en la excelencia de su propia
gloria, especialmente en la manera en que se refleja en su divino Hijo. Dios es feliz porque Él es
soberano, y de esta manera puede sobrepasar cada obstáculo a su deleite. Y la felicidad de Dios es
el fundamento del hedonismo cristiano, porque así Él derrama sobre nosotros su misericordia.
Cuando Dios llama a un hombre o mujer a Él, no es porque Él tiene necesidad de dar aquel amor
que Él comparte. Nosotros concluimos la semana pasada diciendo que no todo el mundo puede
compartir eternamente el gozo, porque existe una condición que nosotros debemos conocer. La
condición es que nosotros debemos obedecer el mandamiento: "Deléitate asimismo en el Señor".
(Sal. 37:4). Pero muchas personas toman más deleites en las riquezas, en la venganza y en la
recreación más que en Dios. Ellos no han compartido la misericordia de Dios; ellos están perdidos.
Lo que ellos necesitan es convertirse a Cristo, que no es más que convertirse al hedonismo
cristiano, eso es lo que quiero hablar con ustedes en esta mañana.
Alguno puede preguntar: Si el punto crucial es la conversión, ¿por qué no simplemente decimos,
"cree en el Señor Jesucristo y serás salvo?". ¿Por qué traemos esta nueva terminología del
hedonismo cristiano? Es una buena pregunta. Aquí está mi respuesta. Nosotros vivimos en una
sociedad superficialmente cristianizada, donde miles de personas perdidas piensan que ellos creen
en Jesús. En muchos de mis testimonios a los inconversos y a los cristianos nominales, el
mandamiento "cree en el Señor Jesucristo y serás salvo", es virtualmente sin significado. Borrachos
en las calles, dicen que lo son. Parejas no casadas que duermen juntos, dicen que lo son. Personas
Mayores que no han disfrutado de la adoración y la comunión, dicen que lo son. Todo tipo de
persona amante del mundo que asiste a la iglesia, dice que lo es. Mi responsabilidad como
predicador de la palabra de Dios y profesor de la iglesia, no es sólo repetir la preciosa sentencia
Bíblica, es hablar la verdad con palabras que pueden atrapar sus conciencias y ayudarlos a sentir su
necesidad de Cristo. Lo que trato de hacer es tomar una enseñanza tan descuidada y tan esencial
de las Escrituras y hacerla tan clara como pueda, con la esperanza de avivar algunos corazones.
Antes de concentrarnos en la conversión debemos revisar grandes verdades sobre la realidad
que hacen de la conversión algo necesario. La primera verdad que debemos enfrentar como seres
humanos es que Dios es nuestro creador a quien le debemos gratitud por todo lo que tenemos. La
mejor evidencia de esto está en tu propio corazón y vida. ¿Por qué automáticamente pasas juicio
sobre una persona que te desprecia cuando le haz hecho un favor? Automáticamente hallamos a
una persona culpable cuando no ha tenido gratitud hacia aquel que le ha demostrado gran
misericordia. ¿Por qué? Sabes que sería totalmente insatisfactorio contestar diciendo: Me siento así,
meramente porque me castigaban cuando niño por no decir gracias. No permitimos que se salgan
con la suya tan fácilmente. La rapidez con que nuestros corazones juzgan a personas
desconsideradas, nos hace testificar sobre nuestra verdadera creencia: ¡Los ingratos son culpables!
La verdadera razón por la que nuestros corazones responden de esta manera es porque somos
creados a imagen de Dios. Tu sentimiento de juicio, el cual de una manera automática, me hace
culpable si yo te ignoro después que tu salvar a mi hijo de ahogarse, es la voz de Dios en ti. Un
aspecto de la imagen de Dios en ti, es que involuntariamente te encuentras considerando la
gratitud como una obligación. De esta manera, sabes en tu corazón que hay un Dios a quien
debemos gratitud. Sería demasiado hipócrita pensar que Dios espera menos gratitud por sus
dádivas que tú por las tuyas. "Oh, dale gracias a Dios, porque Él es bueno: porque para siempre es
su misericordia" (Sal. 107:1). De esta manera, si simplemente tienes un estándar moral en el cual
automáticamente atacas al prójimo, no serás capaz de escapar del hecho de que la ley de Dios está
escrita en tu corazón y dice: Una criatura le debe a su creador afecto de gratitud en la medida de
su dependencia a la bondad de Dios.
Esto nos lleva a nuestra segunda y gran verdad, la cual los humanos debemos empezar a
enfrentar: Nosotros no nos imaginamos, ni hoy ni mañana, la profundidad, intensidad y
consistencia de la gratitud a Dios pertenece como el creador nuestro. Ni siquiera necesitamos la
Biblia para entender que somos culpables de ingratitud. Sabemos que no hemos rendido a Dios lo
que nosotros mismos demandamos de los demás. Nosotros sabemos que el sentimiento de juicio en
nuestros corazones con el cual encontramos a las demás personas culpables por ingratitud, nos reta
a ser testigos vivimos de que Dios nos encuentra culpables por nuestra asombrosa ingratitud hacia
Él. Si nosotros silenciamos este testigo en nuestros propios corazones, la Escritura lo hace más
claro en Romanos 1:18-21.
"La ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que
retienen la verdad de Dios con injusticia...y aunque conocieron a Dios no le glorificaron como Dios,
ni le dieron gracias por lo que Dios los entregó a una mente reprobada".
Cuando cada humano se presente frente a Dios para dar cuenta de su vida, Dios no tendrá que
usar alguna sentencia de la escritura para enseñar a las personas su propia culpa y su estado de
condenación. El simplemente preguntará 3 cosas:

6
1. ¿No fue lo suficientemente claro en la naturaleza que lo que tuviste fue un regalo, como mi
criatura dependiste de Mi para respirar y para vivir y en todo?
2. ¿No fue el sentimiento de juicio en tu propio corazón siempre encontrar a los demás
culpables cuando fueron ingratos y debieron ser agradecidos frente a una misericordia?
3. ¿Ha sido tu vida llena de alegría y gratitud en proporción a Mi misericordia hacia ti?
El caso queda cerrado.
La tercera gran verdad con la que nos debemos enfrentar es la ira de Dios sobre nosotros por
nuestra gran ingratitud. Nuestro propio sentimiento de juicio requiere que la cuenta moral del
universo sea resuelta. Nosotros no permitimos indignaciones en contra de nuestro propio carácter
de ser barridos debajo de la alfombra, ¡cuánto menos Dios! La rectitud de Dios significa que Él
sostiene la grandeza de su gloria. Cuando nosotros por nuestra ingratitud desechamos la gloria de
Dios, la cuenta de justicia debe ser resuelta. El hombre merece más que un gato. De esta manera
puedes ir a la cárcel por difamar el carácter de un hombre, pero nadie ha sido condenado por
calumniar un gato. Dios merece más que un hombre y de esta manera la difamación de su carácter
a través de marcas grotescas de nuestra ingratitud, nos lleva a la sentencia de la destrucción
eterna. La paga del pecado es la muerte eterna (Rom. 6:23).
La noticia más terrible en el mundo es que hemos caído bajo la condenación de nuestro creador
y que Él está unido a su propia justicia y carácter para preservar la gloria que Él merece, mostrando
su ira por el pecado de la ingratitud. Pero hay una cuarta gran verdad y es que, ninguno puede
aprender ni de la naturaleza o de sus propias conciencias, la gran verdad que debe ser dicha a
nuestro prójimo, predicada en nuestras iglesias y llevada por los misioneros: Llamada, las buenas
noticias que Dios ha decretado, de tal forma que podamos satisfacer las demandas de su propia
justicia sin condenar a toda la raza humana. Él la ha tomado sobre Sí, sin tomar en cuenta algún
mérito en nosotros, para ejecutar nuestra salvación. La sabiduría de Dios ha ordenado una forma
para que el amor de Dios sea llevado a nosotros de tal forma que su rectitud no sea comprometida.
¿Es eso sabiduría?
"Nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los
gentiles necedad; más para los llamados tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y
sabiduría de Dios" (1 Cor. 1:23-24).
Cristo Jesús, el Hijo de Dios crucificado, es la sabiduría de Dios, por la cual el amor de Dios
puede salvar a pecadores de su ira y al mismo tiempo demostrar su justicia.
Romanos 3:25-26 dice : "A quien Dios exhibió públicamente como propiciación por su sangre
mediante la fe, como evidencia de su justicia, a causa de haber pasado por alto, Dios en su
tolerancia, los pecados pasados, con el propósito de demostrar su justicia en nuestro tiempo
presente, a fin de que el sea justo, y El que declara justo al que es de la fe en Jesús".
"A quien Dios exhibió públic amente como propiciación por su sangre a través de la fe, a fin de
demostrar su justicia, porque en su tolerancia Dios pasó por alto los pecados cometidos
anteriormente, para demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que
justifica al que tiene fe en Jesús."
¿Cómo puede Dios exonerar a pecadores que han sido malagradecidos de su gloria y no han
demostrado respeto a su justicia ni tampoco se han comprometido con su gloria? Respuesta:
"Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros llegásemos a ser
justicia de Dios en El" (2 Cor. 5:21).
"Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de
Dios en Él." (2 Cor. 5:21).
"Mandando a su propio Hijo de la carne corrompida por el pecado, El condenó el pecado en la
carne" (Rom. 8:3).
"...enviando a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado,
condenó al pecado en la carne," (Rom. 8:3).
"Cristo mismo llevó nuestros pecados en el madero"(1 Ped. 2:24).
"y Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz,..." (1Ped. 2:24).
"Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el Justo por los injustos, para
llevarnos a Dios"(1 Ped. 3:18).
Si la noticia más terrible del mundo es que hemos caído en juicio de condenación de nuestro
creador y Él está unido al carácter de su justicia para preservar la gloria que Él merece ndo
sacasu
ira hacia el pecado de nuestra ingratitud, entonces la mejor noticia en todo el mundo (¡El
evangelio!) es que Dios dictó sentencia sobre su Hijo en nuestro lugar (Gal.3:13) y así demostró su
justicia que está unida a su propia gloria y así, ¡seguir salvando a pecadores como yo!.
Pero no todos los pecadores. No todos han sido salvados de la ira de Dios porque Cristo solo
murió por los pecadores. Esta es la quinta gran verdad que nosotros debemos oír: Existe una
condición que debes conocer para poder salvarte. Yo quiero enseñarlo como mi último punto, que
es convertirse un hedonista cristiano, que es la parte esencial de esta condición.

7
"¿Qué debo hacer para ser salvo?". Esta es probablemente la más importante pregunta que
cualquier humano debe hacerse. Veamos por un momento las diferentes maneras en la que Dios
contesta esta pregunta en su palabra. La respuesta en Hechos 16:31 es "Cree en el Señor
Jesucristo y serás salvo". La respuesta en Juan 1:12 es que debemos recibir a Cristo: "Todo aquel
que le recibe...Él le dio potestad para convertirse en hijo de Dios". La respuesta en Hechos 3:19 es,
"arrepiéntete"; esto es, dale la espalda al pecado (arrepiéntete para que tus pecados sean
borrados). La respuesta en hebreos 5:9 es obediencia a Cristo. "Jesús se convirtió en la fuente
eternal de salvación a aquellos que le obedecen."
Jesús mismo respondió la pregunta de varias formas. Por ejemplo, Él dijo en Mateo 18:3, que
hacerse como un niño es una condición para la salvación:
"Verdaderamente te digo a ti, a menos que no te conviertas en un niño, no podrás entrar a reino
de los cielos."
En Mateo 8:34-35. La condición de auto negación es perder el deseo de las cosas de este mundo
por la vida en Cristo.
"Si cualquier hombre viene a mi, que se niegue a si mismo, tome su cruz y sígame. Por que
cualquiera que quiera salvar su vida la perderá; y cualquiera que pierda su vida por causa del
evangelio, la salvará."
En Mateo 10:37 Jesús dice que la condición es amarlo más a Él, que a cualquier otra ona:
pers
"Aquel que ame más a padre o madre más que a Mi no me Merece a Mi y el que ame a hijo o a
hija más que a mi, no me merece a mi." (Ver a 1 Corintios 16:22; 2 Timoteo 4:8)
Lucas 14:33. La condición para la salvación es que seamos libres del amor a nuestras
posesiones: "Cualquiera que no renuncia a todo lo que tiene no puede ser mi discípulo."
Existen condiciones en el nuevo testamento que dicen que debemos conocer para así
beneficiarnos de la Muerte de Cristo y ser salvados. Nosotros debemos creer en Él, recibirle,
volvernos de nuestros pec ados, obedecerle, humillarnos a nosotros mismo como niños, y amarle
más de lo que amamos a nuestra familia, nuestras posesiones en esta vida. Esto es lo que significa
ser convertido a Cristo. Y esto solamente es el camino de una vida eterna.
¿Pero qué es lo que mantiene estas promesas? ¿Qué las une? ¿Qué cosas impiden a una persona
hacerlas? Yo creo que la respuesta está en la parábola de Mateo 13:44.
El reino de los cielos es como un tesoro escondido en un campo, que un hombre descubrió y lo
ocultó: entonces por el gozo que tiene, va y vende todo lo que tiene y compra ese Campo.
Esta parábola describe cómo una persona es convertida y traída al reino de los cielos, él
descubre un tesoro y es llenado de gozo lo cual hace que venda todo lo que tiene de tal forma que
pueda tener ese tesoro. Tú te conviertes a Cristo cuando Cristo se convierte en el tesoro de tu
corazón y tu santo gozo. El nuevo nacimiento de esta santa afección es la raíz común de todas las
condiciones de la salvación. Nosotros nacemos de nuevo-convertidos-cuando Cristo se convierte en
el tesoro en el cual encontramos el más grande deleite que es confiar en Él, obedecerle y convertir
esto en nuestro hábito normal.
Algunos pueden decir en contra del hedonismo cristiano: "es posible tomar esta decisión por
Cristo sin el incentivo del gozo" Yo lo dudo. Pero este tema en esta mañana no." Puedes tomar la
decisión por Cristo sin el incentivo del gozo; pero... ¿pudieras tú? ¿Te haría algún bien en el caso
que pudieras? ¿Existe alguna evidencia en las escrituras de que Dios aceptaría a personas que
vienen a Él por cualquier otro motivo que no sea el deseo de agradarle a Él? Algunos dirían:
"Nuestro propósito de vida debiera ser agradar a Dios y no a nosotros mismos", "¿pero qué es lo
que agrada a Dios?" Hebreos 11:6.
Sin fe es imposible agradar a Dios. Para cualquiera que quiera estar cerca de Dios debe creer
que Él existe y que Él recompensa a aquellos que le buscan.
Tú no puedes agradar a Dios, a menos que tú vengas a Él buscando recompensa.
Qué fue lo que Cristo le dijo a Pedro cuando Pedro se enfocó en su auto negación sacrificial y
dijo: "nosotros hemos dejado todo y te hemos seguido" (Mateo 19:27), Jesús vio su orgullo:
"Nosotros hemos hecho la heroica decisión de sacrificarnos por Jesús". Y ¿Cómo Cristo sacó ese
orgullo del corazón de Pedro? Él dijo:
No existe alguno que haya dejado todo por mí que no reciba su recompensa… Ahora y en la vida
eterna.
Pedro si tú no vienes a mí, por que soy el más grande tesoro, que todas esas cosas que tú has
dejado, entonces tú nunca has venido a mí, tú sigues enamorado de tu autosuficiencia. Tú no te has
convertido en un niño para el beneficio de su padre. Es este orgullo, que quiere ser más que un
bebé; buscando la justicia, paz y gozo de nuestro Cristo. La condición de la salvación es que tú
vengas a Cristo y busques la recompensa y que encuentres en el tesoro de tu corazón que es un
santo gozo.
Para resumir: existen cinco grandes verdades que cada ser humano necesita para que se adueñe
de estas cosas:
Primero: Dios es nuestro creador a quien le debemos gratitud por todo lo que tenemos.
8
Segundo: Ninguno de nosotros siente lo profundo, lo intenso y lo consistente de la gratitud que
le debemos a nuestro creador.
Tercero: Nosotros entonces estamos bajo la justa condenación de Dios. Nuestro propio
sentimiento judicial nos enseña que somos culpables.
Cuatro: En la muerte de Cristo Jesús por nuestros pecados Dios ha hecho la manera de
satisfacer las demandas de su justicia y alcanzar la salvación de su pueblo.
Finalmente, la condición que nosotros debemos tener para beneficiarnos de esta grande
salvación es que nosotros seamos convertidos a Cristo.- y conversión a Cristo es lo que pasa
cuando Cristo se convierte en tu tesoro y en el santo gozo de tu corazón. Cada invitación bíblica de
la palabra de Dios está enraizada en la promesa de un tesoro purificado. Cristo mismo es una
amplia recompensa por cada sacrificio. La invitación a la palabra es sin la posibilidad de equivocarse
Hedonista:
"A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed.
Venid, comprad sin dinero y sin precio vino y leche. ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan y
vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará nuestra
alma con grosura.
Inclinad vuestro oído, y venid a mí; Oíd y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno,
las misericordias firmes de David.
(Isaías 55: 1-3)

ADORACIÓN: EL BANQUETE DEL HEDONISMO CRISTIANO


Septiembre 25, 1983

Salmos 63:5-6:
Como con médula y grosura está saciada mi alma; y con labios jubilosos te alaba mi boca.
Cuando en mi lecho me acuerdo de ti, en ti medito durante las vigilias de la noche.

La rebeldía contra el hedonismo cristiano ha matado el espíritu de adoración en muchas iglesias.


Cuando se tiene la idea de que los actos morales más sublimes deben estar libres del interés
propio, entonces la adoración, que es uno de los más sublimes actos morales que un ser humano
puede mostrar, se concibe simplemente como un deber; y cuando la adoración se reduce a un
deber, deja de existir. Uno de los más grandes enemigos de la adoración en nuestras iglesias es
nuestra propia virtud mal dirigida. Tenemos la vaga idea de que buscando nuestro propio placer es
pecado y por eso la virtud en sí misma aprisiona el deseo de nuestro corazón y asfixia el espíritu de
la adoración. ¿Para qué es la adoración? ¿Acaso no es nuestra jubilosa fiesta en el banquete de la
gloria de Dios?
La adoración es un sentimiento interno y una acción externa que refleja la excelencia de Dios; y
el sentimiento interno es la esencia, porque Jesús dijo,
Este pueblo de labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, en vano me adoran.
La adoración es vana, vacía, nada, cuando el corazón está insensible; y creo que es posible
describir la experiencia del corazón en la adoración. En general, hay tres maneras como el corazón
puede responder en adoración a Dios, y usualmente se pueden sobreponer y coexistir.
1) El corazón puede deleitarse en las riquezas de la gloria de Dios
"Como con médula y grosura está saciada mi alma; y con labios jubilosos te alaba mi boca.
Cuando en mi lecho me acuerdo de ti, en ti medito durante las vigilias de la noche." (Salmos 63:5-
6)
2) El corazón puede anhelar que ese deleite sea más profundo, más intenso y más consi stente.
"Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma
tiene sed de Dios, del Dios viviente; ¿cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?" (Salmos
42:1-2)
3) El corazón puede arrepentirse con dolor cuando no siente el deleite en Dios, ni el anhelo de
deleitarse en Dios.
"Cuando mi corazón se llenó de amargura, y en mi interior sentía punzadas, entonces era yo
torpe y sin entendimiento; era como una bestia delante de ti." (Salmos 73:21-22)
Por tanto, si no sientes deleite en las riquezas de la gloria de Dios, ni el anhelo de veronocer
y c
mejor a Dios, ni sientes dolor que tu anhelo y deleite sean tan pobres, entonces no estás adorando.
¿Acaso no es claro que una persona que piensa como una virtud vencer el interés propio y que
piensa que es un vicio buscar nuestro propio placer, difícilmente tendrá la capacidad para adorar?
Porque la adoración es la muestra de amor más hedonista de la vida y no debe ser arruinada por el
mínimo pensamiento de desinterés. El gran impedimento para la adoración no es que somos
personas buscadoras de placer, sino que estamos dispuestos a conformarnos con placeres que dan
lástima. Jeremías lo pone de esta manera:
9
"¿Ha cambiado alguna nación sus dioses, aunque ésos no son dioses? Pues mi pueblo ha
cambiado su gloria por lo que no aprovecha. Espantaos, oh cielos, por esto, y temblad, quedad en
extremo desolados—declara el SEÑOR. Porque dos males ha hecho mi pueblo: me han abandonado
a mí, fuente de aguas vivas, y han cavado para sí cisternas, cisternas agrietadas que no retienen el
agua." (Jeremías 2:11-13)
La gran barrera que impide a uno alabar entre el pueblo de Dios no es que siempre amos busc
nuestra propia satisfacción, sino que nuestra búsqueda es tan débil y sin entusiasmo que nos
conformamos con cisternas rotas cuando hay una fuente a la vuelta de la esquina.
Uno de mis más importantes tutores en el hedonismo cristiano ha sido C. S. Lewis. Recuerdo
cuan grandioso fue el descubrimiento cuando leí en 1968 la primera página de su sermón, "El Peso
de Gloria". No es nada más de lo que Jeremías dijo, pero es más de esta época.
Si preguntaras a 20 buenos hombres de hoy día cuál consideran como la Mayor de las virtudes,
diecinueve te responderían, la abnegación o desinterés propio. Pero si preguntaras a casi cualquiera
de los grandes cristianos de la antigüedad te responderían, amor. ¿Ves que ha pasado? Un término
positivo ha sido sustituido por uno negativo. El ideal negativo de la abnegación o desinterés propio
sugiere principalmente, no el asegurar el bien de los demás, sino el poder vivir nosotros sin ese
bien, como si la abstinencia y no su felicidad fuese lo importante. No pienso que esta sea la virtud
del amor cristiano. El Nuevo Testamento nos habla mucho sobre el negarse a sí mismo, pero no
como un fin en sí. Se nos dice que tenemos que negarnos a nosotros mismos y tomar nuestra cruz,
para poder seguir a Jesús; y casi cada descripción de lo que finalmente encontraremos si así
hacemos, contiene y apela al deseo. Si en muchas mentes modernas está la noción de que desear
nuestro propio bien y sinceramente tener la esperanza de regocijo en él es malo, sostengo que esta
idea se ha arrastrado sigilosamente de Kant y los estoicos y no es parte de la fe cristiana. Más aún,
si consideramos las evidentes promesas de recompensa y la asombrosa naturaleza de las
recompensas prometidas en el evangelio, parecería que nuestro Señor encuentra nuestros deseos,
no demasiado fuertes, sino demasiado débiles. Somos criaturas sin entusiasmo jugueteando con
bebidas y sexo cuando se nos ofrece gozo eterno, como cuando un niño ignorante quiere jugar con
el lodo de la pocilga, porque no se imagina lo que se le ofrece, unas vacaciones en la playa. Somos
muy fáciles de complacer.
¿No es así? Nuestro deseo de felicidad es muy débil. Nos hemos conformado con una casa, con
una familia, con algunos amigos, un trabajo, una televisión y microondas y PC, poder salir algunas
noches a cenar y tomar vacaciones todos los años. Nos hemos acostumbrado a placeres tan
pequeños, sin emoción, perecederos, inadecuados que nuestra capacidad de regocijarnos se ha
Marzoitado, y por eso nuestra adoración se ha Marzoitado.
Pero tengo un sueño para nuestra iglesia, y lo que el servicio de adoración podría ser si todos en
ella fueran hedonistas cristianos. Yo sueño una hora cada semana, una hora totalmente diferente a
las demás horas, es una cita corporativa cada semana con el Dios viviente. Un cuarto lleno de
personas que desde el fondo de sus corazones dicen:
"Cuando estaba en el desierto de Judá. Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma
tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua." (Salmos 63:1)
Sueño con una reunión de personas que aman la conversación de amistades cristianas, pero que
por amor a la profundidad de esa misma conversación, la abandonan por una hora y durante el
preludio del piano se inclinan en oración sincera para que el Espíritu de Dios descienda sobre
nuestra adoración y sacuda este lugar con su poder. Sueño con familias de creyentes reunidas el
domingo en la mañana genuinamente felices en Dios, como familias que están en su primer día de
vacaciones, o alrededor de un gran pavo en el día de acción de gracias, o al lado de un árbol de
navidad cuando se están repartiendo los regalos. Corazones libres para regocijarse, libres para decir
"¡AMÉN!" cuando el coro nos lleva a Dios, o cuando la alabanza del piano entroniza al Rey de Reyes,
o cuando los predicadores hablan alguna verdad incomparable del evangelio. Yo sueño una hora
juntos, donde el rencor se desvanece y las viejas heridas irritadas se sanan con el calor del regocijo
en el Señor. Una hora donde los santos abatidos absorben el poder y la fuerza del Señor para
volver a trabajar renovados y fuertes para el lunes. Sueño con personas reunidas, hambrientas por
escuchar la Palabra de Dios, y para hacer ruidos de júbilo al Dios de su salvación a son de cantos,
órganos, pianos y trompetas, y flautas, cuerdas, címbalos y voces. Yo sueño una vez a la semana
con ustedes, donde nos encontremos con Dios juntos en tan real y evidente manera que los
visitantes entren y digan: "¡Ciertamente Dios está en este lugar!"
No es meramente un sueño. Es la voluntad de Dios para con nosotros y es lo que está
sucediendo. Un hombre vino a verme la semana pasada, quién había visitado nuestro culto de
adoración en la mañana un par de veces. Él dijo que sólo quería animarme a que me mantuviera así
y salieron lágrimas de sus ojos y dijo: "Yo fui a mi casa y lloré porque nosotros no adoramos en mi
iglesia de la manera que tú lo haces en la tuya." Yo estaba sorprendido, porque yo sé cuanto
camino aun nos queda por recorrer. Como recién convertido había sido nutrido en una iglesia muy
informal, en una casa. Entonces dije: "Nuestro servicio debe parecerte rígido entonces, ya que todo
10
es tan planificado". Pero él dijo: "No, no. No es la forma o la estructura. Es que hay vida. El
liderazgo y las personas están realmente encontrándose con Dios." Y él esta correcto. Hay iglesias
carismáticas muertas e iglesias litúrgicas vivas. La forma es sólo el camino para mantenernos a
todos en la misma dirección; que la máquina de la adoración corra como una bala por los rieles, o
que se detenga fría en la estación, depende de si somos hedonistas cristianos o no.
Entonces ¿Qué podemos hacer para realizar este sueño en nuestra iglesia? Dos cosas: Una
intelectual, la otra emocional. Tendremos que convencernos intelectualmente que las objeciones
contra el hedonismo cristiano no son válidas, y tendremos que despertar nuevas y poderosas
emociones en nuestros corazones para Dios. Permítame dar respuesta a cuatro objeciones al
hedonismo cristiano relacionadas con la adoración.
1. Primero, hedonismo cristiano no significa que Dios se hace inferior para ayudarnos a
conseguir placeres seculares. El placer que un hedonista cristiano busca es el placer que está en
Dios mismo. Él es el fin de nuestra búsqueda de gozo, no el medio para algún otro fin. "Entraré al
altar de Dios, al Dios de mi alegría y de mi gozo; te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío." (Salmos
43:4). Él es nuestro máximo regocijo, no las calles de oro o una reunión con un pariente, u otra
bendición en la tierra o el cielo. La semana pasada hablábamos sobre Hebreos 11:6 que no agradas
a Dios a menos que tu vengas a él por recompensa, y hoy insisto otra vez, la recompensa es
comunión con Dios mismo.
2. Segundo, el hedonismo cristiano está conciente de que nuestra propia conciencia mata el
gozo y por ende mata la adoración. Tan pronto como vuelves tus ojos a ti mismo y te das cuenta de
que estás experimentando gozo, se va. El hedonismo cristiano sabe que el secreto del gozo es
olvidarse de sí mismo. Sí, nosotros vamos al Instituto de Arte de Minneapolis para alegrarnos
viendo las pinturas. Pero el consejo del hedonismo cristiano es: Mantén una completa atención en
las pinturas y no a tus emociones, o arruinarás toda la experiencia. Por eso en nuestra adoración
debemos estar radicalmente orientados a Dios, y no a nosotros mismos.
3. Tercero, el hedonismo cristiano no hace un Dios del placer. Pero sí dice que ya has hecho un
dios de cualquier otra cosa que te produzca más placer.
4. Cuarto, el hedonismo cristiano no nos pone por encima de Dios cuando lo buscamos por
interés propio. Un paciente no es Mayor que su doctor porque él es el que viene a ser sanado. Un
niño no es Mayor que su papá cuando quiere divertirse jugando juntos. Supongan que en diciembre
21 yo le lleve a mi esposa 15 largas rosas rojas a la casa para celebrar nuestro aniversario, y
cuando ella diga: "Son muy hermosas, Johnny, gracias" yo responda: "Ni lo menciones, es mi
deber." Con esa palabra, todos los valores morales desaparecen. Sí, es mi deber, pero a menos que
yo sea movido por un espontáneo afecto hacia su persona, ella menospreciará el ejercicio de mi
deber. Eso es lo que tiene que cambiar en nuestra adoración. Menospreciamos a Dios cuando sólo
vamos tras los movimientos externos en nuestra adoración y no nos complacemos en Su persona.
Exalto a mi esposa y no la menosprecio cuando yo le digo, "la razón por la que quiero salir a solas
contigo esta noche es porque encuentro placer estando contigo." El principal de los propósitos del
hombre es glorificar a Dios disfrutando de Él para siempre, y si no disfrutamos de Él no le
glorificamos. Por eso digo otra vez que mi sueño de que nuestra iglesia venga a ser un pueblo
adorador sólo se hará realidad si nos convertimos en hedonistas cristianos que no nos conformamos
con hacer pastel de lodo en las pocilgas.
Espero que antes de terminar con esta serie estén convencidos de esto en sus mentes. Pero eso
no será suficiente. Para llegar a ser verdaderos adoradores, nuevas y poderosas emociones deben
ser despertadas en nuestros corazones para Dios. A menos que cultivemos el poder de las
emociones e imaginaciones que recibimos de Dios, estas se apagarán y morirán y así también
nuestra adoración. No dejemos que nos pase lo que le pasó a Charles Darwin. Cerca del final de su
vida escribió su autobiografía para sus hijos, y expresó su lamento. Escribió:
"A los 30 años o más, la poesía en su diversidad... me dieron un gran placer... anteriormente las
fotografías me produjeron placer considerable, y la música gran deleite. Pero ahora y desde hace
años no puedo resistir leer una línea de poesía... también he perdido casi todo el sentido del gusto
por las fotografías y la música... retengo algo de gusto por buenos paisajes, pero no me dan el
exquisito deleite que sentía anteriormente... mi mente parece haberse convertido en una especie de
máquina procesando leyes generales a partir de una colección de hechos."
Hermanos y hermanas, ¡por favor no dejen que esto les pase! No dejen que su cristiandad sea la
procesadora de leyes generales doctrinales a partir de una colección de hechos bíblicos. No dejen
que su primer amor se enfríe. No dejen que su admiración y asombro como la de un niño muera.
No dejen que el paisaje, la poesía y la música de la relación con Dios se Marzoiten y ya no signifique
nada. Ustedes tienen una capacidad para regocijarse, la cual apenas conocen. Dios la sacará a
relucir. Abran sus ojos a la gloria de Dios, está alrededor de ustedes. "Los cielos cuentan la gloria
de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos."
Dios despertará sus corazones si se lo piden y lo buscan como a un tesoro escondido. El lunes
pasado en la noche estaba volando en un jet de regreso de Chicago. Estaba casi sólo en el avión,
11
entonces me senté al lado de la ventana en la parte este. El piloto dijo que había una tormenta
sobre el Lago Michigan y en Wisconsin, y que la esquivaría por el oeste. Me senté allí mirando
fijamente en total tiniebla, cuando de repente todo el cielo estaba brillante con luz y una caverna de
nubes blancas cayó a dos, tres, cuatro millas por debajo del avión y luego desapareció. Un segundo
después un enorme túnel blanco de luz estalló de norte a sur a través del horizonte, y otra vez
desvaneció en tiniebla. Muy pronto la luz era casi constante y volcanes de luz estallaban de las
nubes en forma de barrancos detrás de montañas blancas. Me senté allí moviendo mi cabeza casi
sin poder creer lo que veía. "Cristo, si esto es sólo la chispa cuando afilas tu espada, cómo será el
día de tu advenimiento." Y recordé la palabra de Dios que dice:
"Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será
también la venida del Hijo del Hombre."
Aun ahora cuando recuerdo ese paisaje, la palabra "gloria" está cargada de emoción para mí y
agradezco a Dios que una y otra vez ha despertado mi corazón para desearle, para adorarle; y lo
hará por ti si realmente quieres que lo haga.

EL DINERO: LA MONEDA PARA EL HEDONISMO CRISTIANO


Octubre 9, 1983

1 Timoteo 6:6-19
Pero la piedad, en efecto, es un medio de gran ganancia cuando va acompañada de
contentamiento. Porque nada hemos traído al mundo, así que nada podemos sacar de él. Y si
tenemos qué comer y con qué cubrirnos, con eso estaremos contentos. Pero los que quieren
enriquecerse caen en tentación y lazo y en muchos deseos necios y dañosos que hunden a los
hombres en la ruina y en la perdición. Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el
cual, codiciándolo algunos, se extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores.
Pero tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la
perseverancia y la amabilidad. Pelea la buena batalla de la fe; echa mano de la vida eterna a la cual
fuiste llamado, y de la que hiciste buena profesión en presencia de muchos testigos. Te mando
delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Cristo Jesús, que dio testimonio de la buena
profesión delante de Poncio Pilato, que guardes el mandamiento sin mancha ni reproche hasta la
manifestación de nuestro Señor Jesucristo, la cual manifestará a su debido tiempo el
bienaventurado y único Soberano, el Rey de reyes y Señor de señores; el único que tiene
inmortalidad y habita en luz inaccesible; a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A El sea la
honra y el dominio eterno. Amén.
A los ricos en este mundo, enséñales que no sean altaneros ni pongan su esperanza en la
incertidumbre de las riquezas, sino en Dios, el cual nos da abundantemente todas las cosas para
que las disfrutemos. Enséñales que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, generosos y
prontos a compartir, acumulando para sí el tesoro de un buen fundamento para el futuro, para que
puedan echar mano de lo que en verdad es vida.

El dinero es la moneda del Hedonismo Cristiano en el sentido de que lo que haces con él – o
deseas hacer con él – puede construir o destruir tu felicidad para siempre.
1 Timoteo 6:6-19 nos dice con mucha claridad que lo que haces con el dinero puede destruirte
(v.9); o puede asegurar tu vida eterna (v.19). Me parece a mí que este texto nos enseña a usar
nuestro dinero de la mejor manera, de tal forma que podamos alcanzar ganancias más grandes y
duraderas. Así que el texto aboga a favor de lo que he llamado hedonismo cristiano: – El punto de
vista no nada más permitido, sino también ordenado por Dios, en nuestro intento de alcanzar
nuestro completo y más duradero gozo; y que todos los males del mundo vienen no porque nuestro
anhelo por felicidad es muy fuerte sino porque es muy débil, al punto que nos conformamos con
placeres pasajeros que no satisfacen nuestra alma en lo más profundo sino que la destruye.
Pablo le escribe a Timoteo unas palabras de advertencia acerca de algunos engañadores astutos
que descubrieron que podían enriquecerse en el avivamiento evangelístico de Éfeso. Según Efesios
6:5 estos asumían que la piedad era un medio de ganancia. Eran tan adictos al amor al dinero que
la verdad no tiene lugar en sus afectos. No se regocijan en la verdad. Sino, se regocijan en la
evasión de impuestos. Están dispuestos a aprovecharse de cualquier nuevo interés popular para
ganarse unos centavos. Nada le es sagrado. Si sus beneficios son grandes y gordos, las estrategias
publicitarias son un asunto indiferente. Si la piedad es popular, entonces vendamos piedad. El sexo
siempre vende, pero la piedad viene y se va. Tienes que tomar la cresta de la ola para poder
aprovecharla. Vivimos en tiempos buenos para sacar beneficios de la piedad. El Mercado de la
piedad está caliente para los vendedores de libros, crucifijos plateados, hebilla de peces, madera de
olivo, etiquetas engomadas para carros, cruces de la buena suerte con agua bendita por dentro

12
para el bingo y con garantía de 90 días o si no te devuelven el dinero. Vivimos en tiempos buenos
para la ganancia en la piedad.
Pablo pudo haber respondido a este intento de convertir la piedad en ganancia diciéndoles:
"Timoteo, no les sigas, porque los cristianos no viven para las ganancias. Los cristianos hacen lo
bueno porque es correcto. Los cristianos no son motivados por las ganancias." Pero eso no fue lo
que Pablo le dijo en el verso 6. El dijo "la piedad es medio de gran ganancia acompañada de
contentamiento."
En vez de decir que los cristianos no viven para las ganancias, él dice que los cristianos debieran
vivir para Mayores ganancias que los centavos; que es por lo que viven los engañadores astutos. La
piedad es el medio para conseguir esta gran ganancia pero sólo si estamos dispuestos a vivir
contentos con la sencillez y no con la avaricia por las riquezas. "La piedad acompañada de
contentamiento es una gran ganancia." Si tu santidad te ha librado del anhelo de ser rico y te ha
permitido estar contento con tu actual condición, entonces la piedad ha sido medio de gran e
inmensa ganancia en tu vida (1 Tim 4:8). La piedad que vence el anhelo de tener abundancia
material es una gran ganancia espiritual. Así que el verso 6 nos está diciendo que es gran ganancia
no perseguir las riquezas materiales.
Lo que sigue en los versos 7-10 son tres razones del por qué no debemos perseguir las riquezas.
Primero permítame insertar una clarificación o nota de balance. Vivimos en una sociedad donde
muchos negocios legítimos dependen de enormes concentraciones de capital. No se puede construir
una nueva planta de manufactura sin millones de dólares en capital. Por lo tanto los gerentes
financieros en grandes negocios comúnmente tienen la gran responsabilidad de acumular reservas,
por ejemplo, vendiendo acciones de la empresa. Cuando la Biblia condena el deseo de ser rico no
está necesariamente condenando un negocio en particular que busca expandirse y aumentar su
capital. Puede ser que los administradores de la empresa sean codiciosos de ganancias personales,
o puede ser que tengan nobles motivaciones para que el crecimiento de la empresa beneficie a más
personas. Y aún cuando un empleado se le ofrece un mejor salario y lo acepta, eso no es suficiente
para condenarlo por anhelar ser rico. Quizás aceptó el trabajo porque anhela fervientemente el
poder, estatus y los lujos que da el dinero, o quizás esté contento con lo que tiene y piensa usar el
dinero extra para construir un orfanato, o dar una beca, o mandar a un misionero, u ofrendar para
una nueva obra urbana.
Estar trabajando para ahorrar dinero para la causa de Cristo no es lo mismo que anhelar ser rico.
Lo que Pablo nos está advirtiendo no está relacionado con el deseo de ahorrar dinero con fines de
suplir nuestras necesidades y las de otros; sino que nos advierte del peligro de anhelar tener más y
más dinero para elevar el ego y los lujos.
Veamos ahora las 3 razones que Pablo da en los versos 7 al 10 del por qué no debemos desear
ser ricos.
1. Primero, en el verso 7: "Porque nada hemos traído al mundo, así que nada podemos sacar de
él". O como dice Flossie O"Connor: "En el carro fúnebre no hay espacio para maletas".
Supongamos que alguien entre a un museo de arte frente a todos en una gran ciudad y
comience a tomar para sí las pinturas de las paredes y ponerlas debajo de sus brazos. Tú te acercas
a él y le dices: ¿Qué haces? Y el responde:- "Me estoy convirtiendo en un coleccionista de arte"; y
le dices: ¡Pero no te pertenecen, y además no te permitirán salir con todo eso! ¡Tienes que salir
igual como cuando entraste!
Pero el responde una vez más: ¡Claro que son mías! ¿No te das cuenta que las tengo debajo de
mis brazos, y que la gente me ve como un importante coleccionista? Yo no me preocupo de cuando
vaya a salir. No me dañes el momento. A tal hombre le llamaríamos un necio, apartado de la
realidad. Así es todo aquel que se gasta a sí mismo para enriquecerse en esta vida. Saldremos de la
misma manera en que entramos.
O imaginemos 269 personas entrando a la eternidad en un accidente de avión. Antes del
accidente había un político, un ejecutivo corporativo millonario, un "playboy" y su mujer, un niño de
un misionero volviendo a casa después de haber visitado a sus abuelos. Después del accidente
están parados frente a Dios desnudos de toda Master Card, chequera, línea de crédito, ropa de
último modelo, exitosos libros y reservaciones del Hilton.
El político, el ejecutivo corporativo millonario, el "playboy" y su mujer, y el niño están al mismo
nivel, con absolutamente nada en sus manos y solamente lo que llevan en su corazón. Cuán
absurdo y trágico será la apariencia en ese día de aquel que ama el dinero; como el hombre que se
pasó la vida coleccionando entradas al tren y al final tan preocupado que pierda la salida del tren.
No trates de enriquecerte: "Porque nada hemos traído al mundo, así que nada podemos sacar de
él."
2. Segundo, verso 8: "Y si tenemos qué comer y con qué cubrirnos, con eso estaremos
contentos" El cristiano puede y debe de estar contento con tener las necesidades sencillas de la
vida. Mencionaré 3 razones del por qué la sencillez es posible y buena: Primero, porque cuando
tienes a Dios cerca de ti y para ti, no necesitas el dinero o cosas extras para tener paz y seguridad.
13
Hebreos 13:5-6 dice, "Sea vuestro carácter sin avaricia, contentos con lo que tenéis, porque Él
mismo ha dicho: NUNCA TE DEJARÉ NI TE DESAMPARARÉ, de manera que decimos confiadamente:
EL SEÑOR ES EL QUE ME AYUDA; NO TEMERÉ. ¿QUÉ PODRA HACERME EL HOMBRE?"
Por lo cual decimos confiadamente "El SEÑOR está a mi favor; no temeré. ¿Qué puede hacerme
el hombre?"
No importa la dirección en que se esté moviendo el Mercado, Dios siempre es Mayor que el oro.
Así que con la ayuda de Dios podemos estar contentos con las necesidades sencillas de la vida.
Segundo, podemos estar contentos con las necesidades sencillas de la vida porque la satisfacción
de los deleites más profundos que Dios nos da a través de la creación son dones gratis de la
naturaleza y relaciones de amor con otras personas. Después que tus necesidades básicas han sido
suplidas con dinero comienza a disminuir tu capacidad de disfrutar estos placeres en vez de
aumentar. El comprar cosas no contribuye absolutamente nada a la capacidad del corazón a
gozarse.
Hay una gran diferencia entre el entusiasmo temporal de un nuevo juguete y el de un abrazo de
bienvenida a un amigo devoto. ¿Cual de las dos crees que tendría la satisfacción de gozo más
profunda en la vida, el que paga $100.00 por quedarse una noche en una suite del piso 40 del
edificio más lujoso de la ciudad, fumando en un bar lleno de mujeres extrañas y tomando tragos de
10 dólares; o un hombre que se queda en un Motel 6 al lado de una finca de girasoles y escribiendo
cartas de amor a su esposa en lo que aprecia el amanecer?
Tercero, podemos estar contentos con las necesidades sencillas de la vida porque podemos
invertir el resto del dinero en las cosas que en realidad tienen valor. Tres billones de personas
desconocen a Jesucristo. De esos 2 de cada 3 no tienen un cristiano viable que pueda predicarles.
Si han de llegar a escuchar (Cristo manda a predicarles) misioneros de distintas culturas deben ser
mandados y eso requiere dinero.
Todas las riquezas necesarias para mandar a estos nuevos escuadrones de embajadores pueden
ser encontradas dentro de la iglesia estadounidense. Si nosotros como Pablo, nos contentamos con
las simples necesidades de la vida, entonces miles de dólares en Bethlehem ("Belén" La Iglesia que
Pastorea J. Piper) y millones de dólares de la Conferencia General de Bautistas, y cientos de
millones de dólares en la Iglesia Protestante se desprenderían para llevar el evangelio a las
naciones.
Y la revelación de gozo y libertad que produciría localmente sería el mejor testimonio imaginable.
El llamado bíblico es que tú puedes y debes estar contento con las necesidades básicas de la vida.
Así que, no trates de enriquecerte.
3. La tercera razón para no perseguir la riqueza es por que perseguirla terminaría en la
destrucción de tu vida (v. 9-10).
Aquellos que desean ser ricos caen en tentación, en un engaño, en muchos deseos sin sentido
dañinos que llevan al hombre a la ruina y la destrucción. Por que el amor al dinero es raíz de todos
los males. Es a través de este anhelo que muchos se han extraviado de la fe y han torturado sus
corazones con muchos dolores.
Ningún Hedonista cristiano desea caer en la ruina y la destrucción y ser torturado con muchos
dolores. Así que ningún hedonista cristiano desea ser rico. Prueba eso en ti mismo. La actitud que
tienes hacia el dinero, ¿lo aprendiste de la Biblia o lo has aprendido del mercantilismo moderno?
Cuando estás en un avión y lees las revistas, casi cada página nos empuja a ver las riquezas
opuesto a como lo enseña el verso 9. El verso 9 hace vivido, la perdición que es desear ser rico.
Esas revistas explotan y promueven ese deseo de tener una imagen de riqueza.
Por ejemplo, en la revista de la aerolínea UNITED edición de Septiembre 1983 aparece una
página completa promocionando las sillas reclinables marca LA-Z-BOY. La promoción muestra a un
hombre en su oficina cómodamente sentado y las siguientes frases: Arriba "Sus trajes son a la
medida. Su reloj es de oro. Su silla es LA-Z-BOY." Y Abajo "He trabajado duro y tuve un poco de
suerte: Mi negocio es un éxito. Deseaba que mi oficina reflejara eso y creo que lo hace. Para mi
oficina escogí una LA-Z-BOY reclinable ejecutiva. Encaja en la imagen que deseo… Si no puede decir
eso del asiento de tu oficina, ¿no es ya tiempo de que te sientes en una LA-Z-BOY? Además, ¿no
has pasado ya demasiado tiempo sin una?
Para aquellos que tienen oídos para oír, hay una filosofía del dinero en esos comentarios que dice
más o menos lo siguiente: Te lo has ganado, sólo un necio se negaría a reflejar imagen de riqueza.
Si el verso 9 es verdad y el deseo de ser rico nos trae a la trampa de Satanás y la destrucción del
infierno, entonces esta publicidad que explota y promueve ese deseo es del demonio y es tan
destructiva a una vida bíblica como cualquier publicidad sexual que leas en el periódico.
¿Estás tú despierto y libre de la clara maldad en el mercantilismo moderno? ¿O quizás esta
omnipresente mentira te ha engañado al punto que el único pecado que relacionas con el dinero es
el robar? Yo creo en la libre expresión y libre comercio porque no tengo fe alguna en la capacidad
moral de un gobierno civil a mejorar las instituciones creadas por ciudadanos pecadores. Pero por

14
amor a Dios usemos nuestra libertad como cristianos para decirle que NO al deseo de las riquezas y
decirle que SI a la verdad.
Hay gran ganancia cuando estamos contentos con las simples necesidades de la vida.
Las palabras en los versos 6 al 10 son a personas que no son ricos pero que pueden ser tentados
a ser ricos. En los versos 17 al 19 Pablo se dirige a un grupo en la iglesia que ya es rico. ¿Qué debe
hacer un rico con su dinero si se convierte al cristianismo? La respuesta del verso 19 es un resumen
de las enseñanzas de Jesús.
Jesús dijo que no hiciéramos tesoros en la tierra sino en el cielo (Mt. 6:19-20). Él dijo que
debemos usar el dinero para proveer beneficios que no envejecen y un tesoro celestial que no
perece (Lc 12:33). Él dijo que debemos usar el dinero para asegurar una bienvenida en la morada
celestial.
Pablo dice en el verso 19 que los ricos deben de usar su dinero de manera que "acumulen para sí
tesoro de un buen fundamento para el futuro, para que puedan echar mano de lo que en verdad es
vida." Hay una manera de usar el dinero que falsifica la vida eterna – no porque la vida eterna
puede ser comprada, sino porque el uso del dinero muestra donde está nuestra esperanza.
Pablo le da tres direcciones a los ricos de cómo usar el su dinero y asegurar su futuro. Primero
(v.17), no dejes que el dinero produzca orgullo en ti. ¡O que tan engañoso es! Cada uno de
nosotros ha sentido la arrogancia de sentirse superior que emerge después de haber hecho una
buena inversión o una nueva adquisición o gran logro.
La atracción principal del dinero es el poder que da y el orgullo que alimenta. Pablo nos dice que
no dejemos que eso suceda.
Segundo (v.17), él le dice a los ricos, "…no pongan su esperanza en la incertidumbre de las
riquezas, sino en Dios el cual nos da abundantemente." Para los ricos esto no es fácil de hacer. Por
eso dijo Jesús que es difícil que un rico entre al Reino (Mr. 10:23). Es difícil mirar a toda la
esperanza que ofrecen las riquezas y alejarse de eso y descansar toda la esperanza en Dios.
Es difícil no amar el regalo y olvidar al Dador. Pero esta es la única esperanza para el rico. Si no
pueden hacerlo están perdidos. Deben de esperar en Dios más de lo que esperan en sus regalos. Y
lo que sea que disfruten en la tierra deben de hacerlo para Él.
Finalmente (v.18), los ricos deben de usar su dinero para buenas obras y deben de ser abiertos
y generosos. Después de haber sido liberados del imán del orgullo y después que su esperanza está
puesta en Dios y no en el dinero, sólo hay una cosa que puede suceder: Su dinero fluirá libremente
para multiplicar los múltiples ministerios de Cristo.
Los pobres serán alimentados, los enfermos sanados, los ignorantes enseñados y el evangelio
llegará a las personas en las fronteras misioneras. Y así como el viejo Saqueo, el amor cambiará la
lujosa vida de oro por una de cobre, sencilla y duradera.
Me parece a mí que nuestro último énfasis debe de ser que en ambos textos Pablo quiere que
abracemos la vida eterna y que no la perdamos. Pablo nunca pierde tiempo en lo que no es
esencial. Él vive a un paso de la eternidad. Por eso él ve todo tan claro. El se para como el portero
de Dios y nos trata como piadosos hedonistas cristianos.
¿Tú quieres la vida que es en verdad, no (v.19)? ¿Tú no quieres ruina y destrucción y tortura en
tu corazón (v.9-10)? ¿Tú si quieres toda la ganancia que hay en la piedad?
Entonces usa la moneda del Hedonismo Cristiano sabiamente: no desees ser rico, sino
conténtate con tener las simples necesidades de la vida. Pon tu esperanza completamente en Dios,
cuídate del orgullo y deja que el gozo de Dios sobreabunde con riquezas de liberalidad para los
perdidos y necesitados del mundo.

MATRIMONIO: LA MATRIZ DEL HEDONISMO CRISTIANO


Octubre 16, 1983

Efesios 5:21-33
Sometiéndoos unos a otros en el temor de Cristo. Las mujeres estén sometidas a sus propios
maridos, como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la
iglesia, siendo Él mismo el Salvador del cuerpo. Pero así, como a iglesia está sujeta a Cristo,
también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así
como Cristo amó a la iglesia, y se dio a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado
por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su
gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada. Así
también deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. El que ama a su
mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y
lo cuida, así como también Cristo a la iglesia; porque somos miembros de su cuerpo. Por esto el
hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne.

15
Grande es este misterio; pero hablo con referencia a Cristo y a la iglesia. En todo caso, cada uno
de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y que la mujer respete a su marido.

La teología de Pablo acerca del matrimonio comienza con la Palabra de Dios: La Palabra de Dios,
quien es Jesucristo; y la Palabra de Dios, que es la inspiración del Antiguo Testamento. Y porque
Dios no es un Dios de confusión, su Palabra es coherente. Tiene unidad. De modo que cuando Pablo
quiere entender el matrimonio, él va a la Palabra de Dios-a Jesús y las Escrit
uras. Cuando él une a
Cristo y la Escritura para oír la Palabra de Dios acerca del matrimonio, lo que él escucha es un
misterio profundo con implicaciones prácticas muy intensas. Y lo que desearía hacer con ustedes
esta mañana es explorar este misterio y aplicar dos de sus implicaciones prácticas a nuestras vidas.
Efesios 5:31 es una cita de Génesis 2:24, "Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre,
y se unirá a su mujer, y serán una sola carne." Luego Pablo agrega en el verso 23, "Grande es este
misterio, mas yo digo esto respecto de Cristo y su iglesia." Pablo sabía algo de Cristo y su iglesia
que le llevó a ver en Génesis 2:24 un misterio en el matrimonio. Volvamos a Génesis 2:24 y
veamos más de cerca el contexto de este verso y su conexión con la creación.
Según Génesis 2, Dios creó a Adán primero y lo puso solo en el jardín. Luego en el verso 18 el
Señor dijo, "No es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea para él." No creo que esto
es un indicio de la comunión de Adán con Dios; ni tampoco es una pista de que el jardín era muy
duro de cuidar. El punto es que Dios hizo a Adán para ser un ente sociable. Dios no nos creó para
ser sacos de su misericordia, sino conductos. Ningún hombre está completo a menos que esté
conduciendo la gracia (como electricidad) entre Dios y otra persona. (Los solteros no deben concluir
que esto sólo es posible en el matrimonio.) Debe haber otra persona, no un animal. Por esto en
Génesis 2:19-20 Dios dio pareja a los animales frente a Adán para mostrarle que los animales
nunca serían una "ayuda idónea para él." ¡Oh, los animales ayudan mucho! Pero sólo una persona
puede ser coheredera de la gracia de la vida. (1 Pedro 1: 4-7). Sólo una persona puede recibir y
apreciar, y disfrutar la gracia. Los animales no lo harán. Hay una diferencia infinita entre compartir
las luces nórdicas con quien amas, que con un perro.
Por eso, de acuerdo al verso 21, "Entonces Jehová hizo caer sueño profundo sobre Adán, y
mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que
Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Habiendo mostrado al hombre
que ningún animal podía ser su ayuda, Dios hizo otro humano de su propia carne y hueso para que
fuera como él –y a la vez diferente de él. El no creó otro hombre. Creó una mujer. Y Adán reconoció
en ella la perfecta pareja para él- diferente de los animales: Esto es ahora hueso de mis huesos y
carne de mi carne; esta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.
Creando una persona como Adán, pero diferente de Adán, Dios proveyó la posibilidad de una
unidad profunda que de lo contrario hubiese sido imposible. Hay un tipo diferente de unidad que se
disfruta en la unión de partes complementarias que la que se disfruta uniendo dos cosas iguales.
Cuando todos cantamos la misma línea de melodía es llamado "unísono", que significa "un sonido."
Pero cuando unimos diversas líneas de soprano, contralto, tenor y bajo, le llamamos armonía, y
todo el que tiene un buen oído sabe que algo más profundo en nosotros es tocado por una gran
armonía que por unísono. De modo que Dios hizo una mujer y no otro hombre. El creó la
heterosexualidad, no la homosexualidad. La primera institución de Dios fue el matrimonio no la
fraternidad.
Noten la conexión entre los versos 23 y 24, señalados por la palabra "por tanto" en el verso 24.
En el verso 23 el enfoque se encuentra en dos cosas: Objetivamente, en el hecho de que la mujer
es parte en carne y hueso del hombre y Subjetivamente, en el gozo que Adán experimenta al ser
presentado a la mujer. "Esto es hueso de mis huesos y carne de mi carne." Partiendo de estas dos
cosas el escritor hace una inferencia sobre el matrimonio en el verso 24: "Por tanto, dejará el
hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne." En otras palabras,
en el principio Dios hizo la mujer del hombre como carne de su carne y hueso de sus huesos, y
entonces la trajo al hombre para que descubriera en comunión viva lo que significa ser una sola
carne. Entonces el verso 24 muestra la lección de que el matrimonio es simplemente esto: un
hombre dejando a padre y madre porque Dios le ha dado una unión con esta mujer y no otra, y
descubrir la experiencia de ser una sola carne. Eso fue lo que Pablo vio cuando buscó la Palabra de
Dios en las Escrituras.
Pero Pablo conocía otra Palabra de Dios –Jesucristo. Él lo conocía profunda e íntimamente. El
había aprendido de Jesús que la iglesia es el cuerpo de Cristo (Ef. 1:23). Por la fe una persona es
unida a Jesucristo y a los otros creyentes de modo que "todos somos uno en Cristo Jesús" (Gál.
3:28). Los creyentes en Cristo son el cuerpo de Cristo- somos el organismo a través del cual él
manifiesta su vida y en el cual su espíritu mora. Al conocer esto acerca de la relación entre Cristo y
su iglesia, Pablo ve un paralelo aquí con el matrimonio.
Él ve que el marido y la mujer se convierten en una sola carne (de acuerdo al capítulo 2 verso
24) y que Cristo y la iglesia se convierten en un solo cuerpo. De modo que él le dice a la iglesia, en
16
2 Cor. 2:11: "Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para
presentaros como una virgen pura a Cristo." Él ve a Cristo como el esposo, a la iglesia como la
esposa y su conversión como un acto de desposamiento que él le ha ayudado a llevar a cabo. La
presentación de la novia a su esposo sucederá probablemente en la segunda venida de Cristo. Eso
también es descrito en Efesios 5:22. De modo que parece que Pablo usa la relación del matrimonio
humano, aprendida de Génesis 2, para describir y explicar la relación entre Cristo y la iglesia.
Pero cuando lo decimos de esa manera, algo muy importante queda desapercibido. Esto nos
lleva otra vez a donde comenzamos en Efesios 5:32. Después de citar Génesis 2:24 sobre el
hombre y la mujer convirtiéndose en una sola carne Pablo dice: "Grande es este misterio; mas yo
digo esto respecto de Cristo y de la iglesia." El matrimonio es un misterio. Hay más aquí de lo que
nuestros ojos pueden ver. ¿Qué es? Pienso que es esto: Dios no creó la unión de Cristo y de la
iglesia después del patrón del matrimonio humano; es justo lo inverso, creó el matrimonio humano
según el patrón de la relación de Cristo y su pueblo. El misterio de Génesis 2:24 es que el
matrimonio que describe es una parábola o símbolo de la relación de Cristo y su pueblo. Dios no
hace las cosas por casualidad. Todo tiene un propósito y significado. Cuando Dios se dispuso a crear
el hombre y la mujer y ordenar la unión del matrimonio, el no tiró dados o eligió el palito más largo
o tiró una moneda. El hizo el patrón del matrimonio con propósito a partir de la relación entre su
Hijo y la iglesia, la cual el planeó desde la eternidad. Por tanto, el matrimonio es un misterio-
contiene y conlleva un significado mucho Mayor que el que se puede ver en el exterior. Lo que Dios
ha unido en matrimonio debe ser un reflejo de la unión entre el Hijo de Dios y su novia la iglesia.
Aquellos de nosotros que estamos casados, necesitamos sopesar una y otra vez cuán misterioso y
maravilloso es que Dios nos ha dado el privilegio de reflejar realidades divinas estupendas
infinitamente Mayores y mucho más maravillosas que nosotros mismos.
Ahora, ¿cuáles son algunas de las implicaciones prácticas de este misterio del matrimonio?
Mencionaré las dos que parecen dominar el pasaje en Efesios. Uno es que los esposos y esposas
deben conscientemente imitar la relación que Dios diseñó para Cristo y su iglesia. La otra es que en
el matrimonio cada parte debe perseguir su propio gozo en el gozo del otro, esto es, el matrimonio
debe ser una base del Hedonismo Cristiano.
Primero, ¿entonces, qué patrón hizo Dios intencionalmente para los esposos y las esposas
cuando ordenó el matrimonio como una parábola o imagen misteriosa de la relación entre Cristo y
la iglesia? Pablo menciona dos cosas, una a la esposa y una al esposo. A la esposa le dice en los
versículos 22-24,
Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de
la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que,
como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.
De acuerdo al patrón divino las casadas deben tomar su rol especial del propósito de la iglesia.
Como la iglesia se somete a Cristo, así las casadas deben someterse a sus maridos. La iglesia se
somete a Cristo como su cabeza: Verso 23-"El marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es
cabeza de la iglesia." Liderazgo implica al menos dos cosas: Cristo es el suplidor o Salvador y Cristo
es la autoridad o líder. "Cabeza" es usada dos veces más en Efesios. Efesios 4:15,16 ilustra la
cabeza como el suplidor y Efesios 1:20-23 ilustra la cabeza como autoridad.
Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es,
Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre si por todas la coyunturas que se
ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir
edificándose en amor. (4:15, 16)
La cabeza es la meta para la cual crecemos y el recurso que permite el crecimiento. Ahora
consideren Efesios 1:20-23,
La cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares
celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se
nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies,
y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que
todo lo llena en todo.
Cuando Dios levantó a Cristo de los muertos él lo hizo cabeza en el sentido de que le dio el poder
y la autoridad sobre toda otra ley y autoridad, poder y dominio. Por tanto, del contexto de Efesios,
el liderazgo del marido implica que de acuerdo a sus posibilidades él debe aceptar la Mayor
responsabilidad de suplir las necesidades de su esposa (incluyendo las necesidades materiales, pero
también protección y cuidado) y él debe aceptar la Mayor responsabilidad de autoridad y liderazgo
en la familia.
Entonces cuando dice en el verso 24, "Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, también las
casadas lo estén a sus maridos en todo" el significado básico de la sumisión sería: reconocer y
honrar la Mayor responsabilidad del marido de suplir tu protección y sostenimiento; estar dispuesta
a ceder a su autoridad en Cristo y estar inclinada a seguir su liderazgo. La razón por la cual digo
que la sumisión es una disposición a ceder y una inclinación a seguir es porque la pequeña frase:
17
"como al Señor" limita el rango de la sumisión. Ninguna esposa debe reemplazar la autoridad de
Cristo por la autoridad del marido. Ella no puede ceder o seguir a su marido en pecado. Pero aún
cuando la esposa cristiana pueda estar firme con Cristo en contra de la voluntad pecaminosa de su
marido, ella puede tener un espíritu de sumisión. Ella puede mostrar por su actitud y conducta que
a ella no le gusta resistir a su voluntad y que ella anhela para él que él abandone el pecado y que la
guíe en justicia de tal manera que su disposición a honrarlo como cabeza puede nuevamente
producir armonía. De modo que en esta parábola misteriosa del matrimonio la mujer debe tomar su
rol especial a partir del propósito de Dios para con la iglesia en su relación con Cristo. Verso 25:
"Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por
ella" Si el esposo es la cabeza de la mujer, como dice el verso 23, que sea bien claro para todos los
esposos que esto significa primordialmente ejercer liderazgo con un amor dispuesto a morir para
darle vida a ella. Como Jesús dice en Lucas 22:26, "el que dirige sea como el que sirve" El esposo
que se sienta frente al televisor y da órdenes a su mujer como a una esclava ha abandonado a
Cristo para seguir a Archie Bunker. Cristo tomó una toalla y lavó los pies de sus discípulos. Si tú
quieres ser un esposo cristiano, imita a Cristo y no a Yaba el Jot (personaje de la guerra de las
galaxias).
Es cierto que el verso 21 pone esta sección completa bajo el título de sumisión mutua.
"Someteos unos a otros en el temor de Dios" Pero no está garantizado el inferir de este verso que
la manera que Cristo se somete a la iglesia y la manera que la iglesia se somete a Cristo es lo
mismo. La iglesia se somete a Cristo por una disposición de seguir su liderazgo. Cristo se somete a
la iglesia por la disposición de ejercer su liderazgo en servicio humilde hacia la iglesia. Cuando
Cristo dijo: "el que dirige sea como el que sirve" él no quiso significar que el líder dejará de ser
líder. Aún cuando él estaba de rodillas lavando los pies de sus discípulos ninguno dudó de quién era
el líder. Ni tampoco ningún esposo cristiano debiera evadir su responsabilidad debajo de Dios de
proveer una visión moral y liderazgo espiritual como un siervo humilde de su esposa y familia.
De modo que la primera implicación del misterio del matrimonio como un reflejo de la relación
de Cristo y la iglesia es que las esposas deben tomar su rol especial de la iglesia y los esposos
deben tomar su rol especial de Cristo. Y dondequiera que encuentre un matrimonio como ese, usted
encontrará dos de las personas más felices en el mundo porque sus vidas conformes a la palabra de
Dios en las Escrituras y la Palabra de Dios en Jesucristo.
Una implicación práctica final de este misterio del matrimonio: un marido y esposa deben
perseguir su propio gozo en el gozo mutuo. Hay escasamente en la
Biblia un pasaje más hedonista que Efesios 5:25-30. Este texto muestra claramente que la razón
por la cual hay tanta miseria en los matrimonios no es que los maridos y las esposas están
buscando su propio placer sino que no están buscándolo en el placer de sus parejas. Pero este texto
nos manda hacer justo eso porque Cristo hace justo eso.
Primero, noten el ejemplo de Cristo en los versículos 25-27:
Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por
ella, (¿por qué él lo hizo?) para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la
palabra, (¿por qué la limpió?) a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese
mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
Cristo murió por la iglesia para presentarse a sí mismo una novia Hermosa. Él sufrió la cruz por
el gozo del matrimonio que estaba puesto ante él. ¿Pero cuál es el gozo final de la iglesia? ¿No es el
ser presentada como una novia al Cristo soberano? De modo que Cristo buscó su propio gozo en el
gozo de la iglesia. Por tanto, el ejemplo que Cristo pone para los esposos es buscar el gozo en el
gozo de sus esposas.
El verso 28 hace esta aplicación explícita. "Así también los maridos deben amar a sus mujeres
como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció
jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida..." Pablo reconoce una de las piedras
angulares del Hedonismo Cristiano: "Nadie aborreció jamás a su propia carne." Aún aquellos que
cometen suicidio lo hacen para escapar de la miseria. Por naturaleza nos amamos a nosotros
mismos, esto es, hacemos lo que pensamos en el momento nos hará felices. Y Pablo no construye
una presa contra el río del hedonismo; el construye una canal para él. Él dice, maridos y esposas,
reconozcan que en el matrimonio se han convertido en una sola carne; por tanto, si vives para tu
placer privado a expensas de tu pareja, estás viviendo en contra tuya y destruyendo tu gozo más
grande. Pero si te dedicas con todo tu corazón al gozo santo de tu pareja estarás también viviendo
para tu gozo y haciendo un matrimonio según la imagen de Cristo y su iglesia.
A pesar de que mi testimonio personal no puede agregar ningún peso a la Palabra de Dios,
quiero dar mi testimonio de todas formas. Descubrí el hedonismo cristiano el mismo año que me
casé, en 1968. Por quince años Noel y yo, en obediencia a Cristo, hemos perseguido tan
apasionadamente como podemos los gozos más profundos y duraderos. Todo esto en imperfección,
todo también con un corazón dividido en algunos momentos, hemos vigilado nuestro propio gozo
como un cazador, en el gozo mutuo. Y podemos testificar juntos: allí es donde se encuentra el
18
premio. Y creemos que haciendo del matrimonio una base para el hedonismo cristiano, cada uno
desarrollando su rol ordenado, el misterio del matrimonio como una parábola de Cristo y de la
iglesia se vuelve manifiesto para Su gran gloria. Amén.

MISIONES: EL GRITO DE BATALLA DEL HEDONISMO CRISTIANO


Noviembre 13, 1983

Marcos 10:17-31
Cuando salía para seguir su camino, vino uno corriendo, y arrodillándose delante de El, le
preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Y Jesús le dijo: ¿Por qué me
llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo uno, Dios. Tú sabes los mandamientos: "NO MATES, NO
COMETAS ADULTERIO, NO HURTES, NO DES FALSO TESTIMONIO, no defraudes, HONRA A TU
PADRE Y A TU MADRE". Y él le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. Jesús,
mirándolo, lo amó y le dijo: Una cosa te falta: ve y vende cuanto tienes y da a los pobres, y
tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Pero él, afligido por estas palabras, se fue triste, porque
era dueño de muchos bienes. Jesús, mirando en derredor, dijo* a sus discípulos: ¡Qué difícil será
para los que tienen riquezas entrar en el reino de Dios! Y los discípulos se asombraron de sus
palabras. Pero Jesús respondiendo de nuevo, les dijo*: Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de
Dios! Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el reino
de Dios. Ellos se asombraron aún más, diciendo entre sí: ¿Y quién podrá salvarse? Mirándolos
Jesús, dijo*: Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque todas las cosas son posibles
para Dios. Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos
seguido. Jesús dijo: En verdad os digo: No hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o
hermanas, o madre, o padre, o hijos o tierras por causa de mí y por causa del evangelio, que no
reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y
tierras junto con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna. Pero muchos primeros serán
últimos, y los últimos, primeros.

Hoy día, la Mayoría de personas no creen en la causa a favor de misiones al extranjero. Walbert
Buhlmann, un secretario de misiones en Roma, representa a muchos líderes denominacionales
cuando dice, "En el pasado teníamos la llamada motivación de salvar almas. Estábamos
convencidos que si no bautizábamos, grandes cantidades de personas irían al infierno. Ahora,
gracias a Dios, creemos que toda la gente y todas las religiones ya están viviendo en la gracia y el
amor de Dios y serán salvados por la misericordia de Dios." (Time, Dec. 27, 1982, p.52). La
Hermana Emmanuelle de Cairo, Egipto, dice, "Hoy en día ya no hablamos de conversión. Hablamos
de ser amigos. Mi trabajo es probar que Dios es amor y llevar valentía y valor a esta gente" (Time,
p. 56). La Mayoría de personas, como estos dos misioneros, no se someten a la autoridad de Dios
en la Biblia, sino que crean su propio Dios según lo que a ellos les gustaría que Él dijera. Y como a
ellos les gustaría que Él dijera que todos los hombres son salvos sea que escuchen el evangelio de
Cristo o no, entonces este es el tipo de Dios que ellos crean.
Pero hay que rechazar las enseñanzas esenciales de Las Escrituras para poder creer en un Dios
así. Escuchen las Palabras del Hijo de Dios, las cuales le habló al apóstol Pablo cuando le llamó al
servicio misionero:
"Pero levántate y ponte en pie; porque te he aparecido con el fin de designarte como ministro y
testigo, no sólo de las cosas que has visto, sino también de aquellas en que me apareceré a ti;
librándote del pueblo judío y de los gentiles, a los cuales yo te envío, para que abras sus ojos a fin
de que se vuelvan de la oscuridad a la luz, y del dominio de Satanás a Dios, para que reciban, por
la fe en mí, el perdón de pecados y herencia entre los que han sido santificados." (Hechos 26:16-
18)Esta comisión que nuestro Señor le dio a Pablo sería vacía y sin sentido si en verdad los ojos de
las naciones no necesitan ser abiertos, no necesitan volverse de las tinieblas a la luz y si ellos no
necesitan escapar del poder de Satanás para ir a Dios y no tienen necesidad del perdón de pecado
que sólo se obtiene por la fe en Cristo quien es predicado por los embajadores del Señor. Pablo no
se entregó como misionero a Asia y Macedonia y Grecia y Roma y España para informarle a la gente
que ya eran salvos, sino para proclamar que la salvación había sido consumada en Jesucristo para
todos los que se arrepienten y entregan a él obediencia de fe. Por eso, cuando el mensaje sobre
Cristo era rechazado (por ejemplo, por los Judíos de Antioquia), él dijo, "mas ya que la rechazáis y
no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles." (Hechos 13:46) Lo
que está en juego en la labores misioneras es la vida eterna. La meta es precisamente la
conversión a Cristo de cualquier tipo o forma de alianza. "Y en ningún otro hay salvación, porque no
hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos. (Hechos 4:12)."
Dios no es injusto. Nadie será condenado por no creer un mensaje que no hayan escuchado.
Aquellos que nunca han escuchado el evangelio serán condenados por no reconocer la luz del poder
19
y gracia de Dios en la naturaleza, presente en sus conciencias. Pues como dice Rom. 1:20,21
"Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han
visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen
excusa. Pues aunque conocían a Dios, no le honraron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se
hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido". Separados de la gracia
especial y salvífica de Dios, le gente está muerta en el pecado, entenebrecidos en su
entendimiento, excluidos de la vida de Dios y con dureza de corazón (Ef. 2:1; 4:18). Y el medio que
Dios ha establecido para la administración de esa gracia salvífica especial es la predicación del
evangelio de Jesucristo. "Tengo obligación tanto para con los griegos como para con los bárbaros,
para con los sabios como para con los ignorantes. Así que, por mi parte, ansioso estoy de anunciar
el evangelio también a vosotros que estáis en Roma. Porque no me avergüenzo del evangelio, pues
es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree; del judío primeramente y también del
griego (Rom. 1:14-16)."
La noción de que las personas se salvan sin escuchar el evangelio ha causado estragos en los
esfuerzos misioneros de denominaciones con orientación liberal. Entre 1953 y 1980 la presencia
misionera de las iglesias protestantes de corriente liberal sufrió un descenso de 9,844 a 2,813,
mientras que la presencia misionera de iglesias protestantes evangélicas, las cuales toman más en
serio las Escrituras, ha aumentado en más de un 200%. La Alianza Misionera Cristiana, con sus
200,000 miembros, mantiene 40% más misioneros que Iglesia Metodista Unida con sus 9.5
millones de miembros. Hay poder misionero asombroso cuando se cree La Palabra de Dios.
Muchos de ustedes están al borde de establecer nuevos compromisos con las misiones: algunos
un nuevo compromiso para alcanzar gente fronteriza, otros por nuevos caminos de educación, otros
en usos nuevos de tu vocación en una cultura menos saturada por la iglesia, otros en nuevo estilo
de vida y otros en un nuevo patrón en el dar y orar y leer. Quiero empujarte del borde en que te
encuentras hoy. Quiero presentarte la causa de las misiones tan atractiva que no puedas resistir
más su magnetismo.
Para el verdadero Hedonista Cristiano nuestro pasaje contiene por lo menos dos incentivos
irresistibles para dejar atrás el hogar por Cristo y su evangelio. Notemos primero en Marcos 10:25-
67, "Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el reino
de Dios. Ellos se asombraron aún más, diciendo entre sí: ¿Y quién podrá salvarse? Mirándolos
Jesús, dijo: Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque todas las cosas son posibles
para Dios." Este es una de las conversaciones misioneras más estimulantes de la Biblia. ¿Qué
misionero no ha contemplado su obra y ha dicho, "Es imposible"? A lo cual Jesús responde: "Sí,
para los hombres es imposible." Ningún hombre puede librar a otro hombre del poder esclavizante
del amor al dinero.
El joven rico se fue triste porque su esclavitud a las cosas no podía ser quebrantada por el
hombre. Para los hombres es imposible. Por eso la obra misionera, la cual es simplemente librar el
corazón humano de la esclavitud a otras alianzas fuera de Cristo, es imposible ¡para los hombres!
"Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque todas las cosas son posibles para
Dios." He aquí se encuentra el incentivo incomparable para el servicio misionero.
Noel y yo fuimos a Urbana '67. Recuerdo como John Alexander, director de intramuros, decía
que cuando era joven él pensaba: "Si la predestinación es cierta, nunca seré un misionero." Luego
agregó, "pero luego de años en la obra digo: "si la predestinación no es cierta nunca podría ser
misionero." "Si Dios no estuviese a cargo de hacer lo que es humanamente imposible, la obra
misionera no tendría esperanza. ¿Quién, fuera de Dios, puede levantar al muerto espiritual y darle
oído para el evangelio (Hechos 16:14)? Las grandes doctrinas bíblicas de la elección incondicional y
la predestinación para ser hijos y la gracia irresistible en la predicación de Cristo son incentivos
poderosos para aventurarse a penetrar culturas musulmanes, hindúes o budistas, o culturas tribales
donde la gente parece ser más dura que clavos de acero contra la predicación del evangelio.
Jesús dijo, "También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y
oirán mi voz" (Juan 10:16) Por tanto, cuando Pablo entra ciudad tras ciudad en sus viajes
misioneros, su propósito es claro – juntar las ovejas. El Señor le dijo a Pablo en una visión cuando
él entró a Corinto (Hechos 18:9-10): "No temas, sino habla, y no calles;…porque yo tengo mucho
pueblo en esta ciudad." Y cuando Pablo acabó de predicar en la ciudad de Antioquia Lucas describe
el resultado así: "creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna." (Hechos 13:48). Los
misioneros que van armados con las grandes verdades de la predestinación y la gracia irresistible
van con la confianza de que Dios hará por otros hoy lo que él hizo por Lidia –"el Señor abrió el
corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía." (Hechos 16:14). Cuando se refiere
a entrar al reino hay dos verdades. Una es esta: "Para el hombre es imposible", y ninguno será
salvo. La otra es esta: Para Dios todas las cosas son posibles", por lo tanto, aquellos que están
ordenados para vida eterna estarán atentos al evangelio y creerán y serán salvos.

20
David Brainerd, cuyas publicaciones misioneras y su diario personal probablemente han hecho
más para encender el fuego de la causa de la misiones que cualquier otro libro aparte de la Biblia,
dijo que él vivió para dos cosas: mi propia santificación y la reunión de los elegidos de Dios."
De modo que el primer incentivo al servicio misionero es el gran consuelo que cuando dejamos
nuestro hogar por Cristo y el evangelio, las conversiones que buscamos serán el trabajo de Dios de
acuerdo a su plan eterno. "Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. 7 Así que ni
el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. (1 Cor. 3:6,7) Lo que es
imposible para nosotros, no es imposible para Dios y él lo hará. ¡Qué grandioso es caminar con Dios
hasta un pueblo no alcanzado, esclavizado por el pecado y Satanás y oír a Dios decir: "No temas,
sino habla y no calles… porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad! Mis ovejas estarán atentas a
mi voz."
El segundo incentivo para convertirse en misionero podemos encontrarlo en Marcos 10:28-30.
Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido.
Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o
hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del
evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas,
madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna." Esto no significa
que si eres misionero te harás rico en posesiones materiales. Significa que si eres privado de tu
familia terrenal en el servicio de Cristo, recibirás cien veces más en tu familia espiritual, la iglesia.
Pero aún esto debe ser muy limitado. ¿Qué de esos misioneros solitarios que trabajan por años sin
ser rodeados por cientos de hermanas y hermanos y madres e hijos en la fe? ¿No es la promesa
cierta para ellos? Ciertamente lo es.
Lo que ciertamente Cristo quiere significar es que él mismo pagará cada pérdida. Si entregas el
afecto de una madre y su preocupación, obtendrás cien veces más el afecto y preocupación del
Cristo que está siempre presente. Si entregas la camaradería tierna de un hermano obtendrás cien
veces más la ternura y camaradería de Cristo. Si entregas el sentido de estar en casa que tenías en
tu hogar, obtendrás cien veces más la comodidad y seguridad de saber que tu Señor es el dueño de
cada casa, pedazo de tierra, río, y árbol de la tierra. ¿No es justo esto lo que Jesús les está diciendo
a los futuros misioneros: Yo prometo trabajar para ti y ser tanto para ti que no podrás decir que
has sacrificado algo? Esta es la forma como Hudson Taylor lo tomó, porque al final de sus cincuenta
años de labor misionera en la China él dijo: "Nunca hice un sacrificio".
Cristo tiene como propósito ser glorificado en la gran empresa misionera. Por tanto, él desea
permanecer siendo el benefactor y que nosotros seamos los beneficiarios. Aún cuando somos
llamados a ser misioneros seguimos siendo enfermos en el hospital de Cristo. Todavía somos
pobres necesitando la salud y el bienestar. De modo que cuando él nos envía a Liberia, Camerún,
Brasil, Japón, India o China, él nos envía allí como parte de nuestra terapia. El dice: "Ahora, sé que
esta terapia tiene efectos secundarios, por ejemplo persecución, pero te prometo como tu doctor
que si sigues el régimen de salud misionero, tu condición va a mejorar cien veces más que si tú lo
rechazas". Los misioneros no son héroes que pueden hablar con arrogancia del gran sacrificio que
están haciendo por Dios. Ellos son los verdaderos hedonistas cristianos. Ellos son los que saben que
el verdadero grito de batalla del hedonismo cristiano está en las misiones, y han descubierto que
hay cien veces más gozo y satisfacción en una vida dedicada a Cristo y el evangelio que una vida
dedicada a las comodidades frívolas, los placeres y los avances terrenales. Como Ralph Winter dijo
al concluir su folleto "Di sí a la misión", "Jesús, por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz,
menospreciando el oprobio…" Seguirle es tu decisión. ¡Ya estás advertido! Pero no olvides el gozo".
O como yo, Cambell White dijo en 1909 cuando el Movimiento Misionero de Layman estuvo en su
Mayor auge: "Fama, placeres son sólo cáscaras y cenizas en contraste con el gozo ilimitado y
permanente de trabajar con Dios para el cumplimiento de su plan eterno".
No te estoy llamando a echar a perder tu valentía y sacrificio por Cristo. Te estoy llamando a
renunciar todo lo que tienes para obtener la perla de las perlas. Te hago un llamado urgente de
contar todas las cosas como basura por el valor superior de pararse en el servicio del Rey de reyes.
Te hago un llamado urgente a quitarte los harapos que se compran en las tiendas y ponerte las
vestiduras de los embajadores de Dios. Te prometo que vendrán persecuciones y privaciones, pero
"recuerda el gozo": "Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque
de ellos es el reino de los cielos." (Mt. 5:10)
Dos incentivos para convertirse en misionero-directos de la boca de Jesucristo: 1) Cada
imposibilidad de los hombres es una sencillez para Dios; las conversiones de pecadores endurecidos
será el trabajo de Dios y ocurrirán de acuerdo a su soberano plan. No necesitamos estar temerosos
ni preocupados por nuestra debilidad. La batalla es del Señor y él nos dará la victoria. 2) Cristo
promete trabajar por nosotros y ser tanto para nosotros que cuando nuestra vida misionera acabe
no podamos decir que hemos sacrificado algo. Cuando seguimos su prescripción misionera,
descubrimos que aún en los efectos negativos el mejoramiento de nuestra condición–nuestro
crecimiento, nuestra salud espiritual, nuestro gozo–mejora cien veces más.
21
Ahora quiero darles dos razones adicionales por las cuales pienso que Dios hará un trabajo
sorprendente en las misiones en Bethlehem en un tiempo muy cercano. Una razón es que los
vientos de su Espíritu se están sintiendo. El llamó a Glenn Ogren de nuestra facultad a las misiones.
Esta noche encomendaremos a David y Faith Jaeger quienes estarán partiendo para Liberia el
martes-los primeros nuevos misioneros que Bethlehem enviará desde que Steve Nelson fue enviado
hace 10 años. El grupo de oración por las misiones fronterizas, el grupo de estudio y el equipo
ministerial de misiones Toshavim están estudiando, orando y soñando para convertirnos en una
iglesia mundial. Los círculos de mujeres misioneras continúan una base estable de oración y
educación. Tom Steller está sopesando la posibilidad de guiar un equipo de personas el próximo
verano al Centro de Misiones Mundiales de los Estados Unidos para un curso de estudios en el
instituto de Estudios Internacionales. Y Ralph Winter, el fundador del U.S.C.W.M. y Misionary
Statesman, ha aceptado ser nuestro portavoz en la conferencia misionera del próximo año. Estos
avances en Bethlehem no han sido obra de una persona-son evidencias de que algo nuevo del
Espíritu de Dios está en el viento. Muchos de ustedes han estado orando al Señor de la mies-y los
primeros frutos de sus respuestas ya son visibles.
La otra razón por la que creo que Dios hará un trabajo sorprendente en misiones en Bethlehem
es que la extremada necesidad del mundo está convirtiéndose en algo tan obvio y nosotros no
somos el tipo de personas que puede ignorarlo. La gran mentira de Satanás en la generación
pasada ha sido que la gran comisión está completa, y por tanto la iglesia puede olvidarse de su
mentalidad de guerra. Las personas confundieron las "naciones" de Mateo 28:19 ("Haced discípulos
de todas las naciones") con las naciones políticas de nuestros días y han concluido que se han
hecho discípulos en cada nación, y por tanto el fin puede llegar. Pero ellos olvidan el cántico
celestial en Apocalipsis 28:19 donde Cristo es adorado: "Digno eres de tomar el libro y de abrir sus
sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y
lengua y pueblo y nación". Cuando Jesús comisionó su Iglesia a hacer discípulos de las personas Él
no tenía en mente solamente los límites políticos. Él tenía en mente los distantes y distintos grupos
incluyendo tribus, lenguas y personas. Y hoy hay aproximadamente 16,000 grupos de los cuales no
se han discipulado. Si cada cristiano en el mundo ganara todos sus vecinos para Cristo la mitad del
mundo aun no estaría evangelizada; porque dos mil millones de personas conforman grupos de
personas culturalmente distantes que no tienen testigos indígenas. Ellos son las "personas
escondidas," las "personas fronterizas" de nuestros días. La única forma en que ellos pueden ser
alcanzados es por misioneros de otras culturas. El día de misiones extranjeras no ha concluido. Por
el contrario, estamos parados en la cúspide de un nuevo movimiento en las iglesias occidentales y
tercermundistas para penetrar la última frontera.
Ciento cincuenta misioneros protestantes de Norteamérica sirven entre 733 millones de
musulmanes en 4,000 grupos de personas musulmanas; 100 misioneros entre 537 millones de
hindúes en 3,000 grupos de personas hindúes; 200 misioneros entre 255 millones de budistas, con
un total de 650 misioneros protestantes norteamericanos entre un poco menos de la mitad de la
población mundial quienes básicamente no han sido alcanzados (1,930,000,000). Y entonces vemos
los Estados Unidos. Hay más iglesias en las Ciudades mellizas que misioneros en casi dos millones
de musulmanes, hindúes, chinos y budistas. ¿Es eso obediencia? Los americanos donan $700
millones de dólares al año para las agencias misioneras-la misma cantidad que gastan en goma de
mascar. Cada 52 días los norteamericanos gastan en comida para animales domesticados lo mismo
que gastan anualmente en misiones extranjeras. Y la razón de estas cosas no es que estamos
viviendo para el placer, sino que no creemos a Jesús cuando dice que podemos obtener cien veces
más placer abandonando todo por su nombre y su evangelio.
El viernes en la mañana recibí una llamada de un seminario en otra parte de nuestro país
pidiéndome que les permitiera poner mi nombre en una lista de candidatos para un profesorado en
el Nuevo Testamento. No me tomó cinco segundos responder esa pregunta. Mi respuesta fue
negativa. Tengo una gran iglesia. Dios está comenzando a moverse. Ni siquiera me agreguen a su
lista. Quiero construir una iglesia mundial con ustedes en Bethlehem. Quiero ver nuevos misioneros
salir de este cuerpo cada año. Quiero estar aquí para recibir a David y Faith cuando regresen de su
primera misión. Quiero viajar a algunos de nuestros campos y ministrar a nuestros misioneros y
traer reportes de lo que Dios está haciendo. Quiero predicar y escribir de tal forma que jóvenes y
ancianos, hombres y mujeres no puedan continuar con sus negocios de la manera usual mientras
que haya más iglesias en las Ciudades Mellizas que misioneros en la mitad del mundo. El desafío es
grande. Pero Dios es más grande. Las recompensas son cien veces mejores que cualquier cosa que
este mundo nos puede ofrecer. El grito de batalla del Hedonismo Cristiano es: ¡Ve! Duplica tu gozo
en Dios compartiéndolo en los hogares fronterizos.

LA ORACIÓN: EL PODER DEL HEDONISMO CRISTIANO


Octubre 23, 1983
22
Juan 16:24
Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea
completo.

En ocasiones, se pregunta a Hedonistas Cristianos si ¿Estás deseoso de ser condenado para la


gloria de Dios? Esto es, ¿estás dispuesto a abandonar todo gozo si al hacerlo Dios fuese más
glorificado? El punto de la pregunta es colgar al Hedonista Cristiano en un cuerno u otro de un
dilema. Si decimos no, no estamos dispuestos de ser malditos por la gloria de Dios, entonces
parece que colocamos nuestra felicidad por encima de la gloria de Dios. Si decimos sí, estamos
deseosos de ser condenados por la gloria de Dios, entonces cesaríamos de ser Hedonistas
Cristianos, porque hemos dejado de buscar el gozo.
Pero este ataque sobre el Hedonismo Cristiano falla porque la pregunta que se postula asume
dos cosas que no son ciertas: una sobre el infierno y la otra sobre Dios. Cuando el crítico pregunta,
"¿Estás dispuesto a ir al infierno para la gloria de Dios?", no percibe que si contestamos sí a su
pregunta, significa que nuestro más profundo anhelo es ver a Dios glorificado a través de la vida y
la muerte. Entonces, si tuviéramos que ir al infierno para que Dios fuese glorificado, el infierno sería
el camino para satisfacer nuestro más profundo anhelo. Pero entonces, el infierno no sería más
infierno. Bíblicamente, el infierno es una total, irreversible y completa miseria donde no hay
satisfacción alguna. Por tanto, la pregunta del crítico está construida sobre una suposición no-
bíblica sobre el infierno.
Por igual, se basa también en una suposición no-bíblica sobre Dios. La pregunta asume que Dios
condenaría una persona que está dispuesta a ser condenada por causa de la gloria de Dios. Pero
esta suposición es enteramente no bíblica. El compromiso recto de Dios de mantener el valor de su
gloria significa que él así mismo mantendrá aquellos que la valoran por sobre todas las cosas. El
Dios de la Biblia no puede condenar una persona que ama su gloria lo suficiente como para ser
condenado. Y así, la pregunta "¿Estás deseoso de ser condenado por la gloria de Dios?" es una
ofensa contra la rectitud de Dios. Nos obliga a considerar una posibilidad donde Dios sería injusto si
la realizara. No debiera ni siquiera formularse tal pregunta porque la visión que presupone del
infierno y de Dios es contraria a la revelación bíblica.
Además de eso, el Hedonismo Cristiano no es realmente el enemigo que el crítico persigue.
Persigue personas que ponen su interés antes que el interés de Dios, y que colocan su felicidad por
encima de la gloria de Dios. Pero el Hedonismo Cristiano enfáticamente no hace esto. Con
seguridad, los Hedonistas Cristianos perseguimos nuestro interés y felicidad con todas nuestras
fuerzas. Pero hemos aprendido de la Biblia que el interés de Dios es magnificar su gloria al
derramar su misericordia en nosotros. Por tanto, la búsqueda real de nuestro interés y verdadera
felicidad no está nunca por encima del de Dios sino siempre en Dios.
La más preciosa verdad de la Biblia es que el Mayor interés de Dios es glorificar el caudal de su
gracia haciendo los pecadores felices en él. Cuando nos humillamos como niños pequeños y
dejamos todo aire de autosuficiencia, y corremos alegremente hacia el gozo del abrazo de nuestro
Padre, la gloria de su gracia es magnificada y el anhelo de nuestra alma es satisfecho. En la
sabiduría y por la gracia de Dios nuestro interés y su gloria son uno. Los Hedonistas Cristianos nos
son idólatras cuando persiguen ambas cosas unidas.
Una de las más claras demostraciones de que la búsqueda de nuestro gozo y la búsqueda de la
gloria de Dios están supuestas a ser una misma, es la enseñanza de Jesús en oración en el
evangelio de Juan. Las dos frases claves son Juan 14:13 y 16:24. Una muestra que la oración es la
búsqueda de la gloria de Dios. La otra muestra que la oración es la búsqueda de nuestro gozo. En
Juan 14:13 Jesús dice "Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado
en el Hijo." En Juan 16:24 dice, "Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis,
para que vuestro gozo sea completo." El propósito final del hombre es glorificar a Dios y disfrutar
de Él por siempre. Y el hecho principal del hombre por el cual se preserva la unidad de estas dos
metas es la oración. Así pues, los Hedonistas Cristianos que procuran en la gloria de Dios que su
propio gozo sea completo, serán sobre todo personas de oración. Así como un venado sediento se
agacha a beber del arroyo, la postura característica del Hedonista Cristiano es sobre sus rodillas.
Si somos iguales, el cambio de paso durante el verano pasado y la repentina explosión de
actividad este otoño han probablemente lastimado bastante la disciplina de su vida de oración.
Quizás todo lo que necesitan es que alguien les recuerde su importancia y estarán de vuelta en el
feliz camino de levantarse temprano o de la meditación a mediodía o la oración tarde en la noche.
Necesitamos puntos a través del año en que tomamos nuestras cargas y reajustamos nuestra ruta.
Espero que el día de hoy sea uno de esos puntos en su vida de oración.
Veamos más de cerca la oración como la búsqueda de la gloria de Dios y la oración como
búsqueda de nuestro gozo, en ese orden. En Juan 14:13 Jesús dice, "Todo lo que pidáis en mi
nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo." Supón que estás totalmente
23
paralizado y no puedes hacer nada por ti mismo excepto hablar. Y supón que un amigo fuerte y
confiable prometió vivir contigo y hacer todo aquello que necesites. ¿Cómo glorificarías a tu amigo
si un extraño viniere a verte? Podrías decir, "Amigo, por favor levántame y pon una almohada
detrás de mí para que pueda ver a mi huésped. ¿Y podrías ponerme los lentes también por favor?"
Tu visitante entendería al oírte que estás desvalido y que tu amigo es fuerte y amable. Glorificas a
tu amigo al necesitarle y pedirle ayuda y contar con él.
En Juan 15:5 Jesús dice, "Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo
en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer." Así que realmente estamos
paralizados. Sin Cristo no somos capaces de hacer nada bueno (Romanos 7:18). Pero Dios desea
que llevemos fruto – que amemos personas hacia el reino. Así que promete hacer por nosotros
(como un amigo fuerte y confiable) lo que no podemos hacer por nosotros mismos. ¿Y cómo lo
glorificamos? Jesús nos responde en Juan 15:7, "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen
en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho." Oramos. Pedimos a Dios que haga por nosotros
a través de Cristo lo que no podemos hacer por nosotros mismos – dar y llevar fruto. Entonces el
verso 8 muestra el resultado que buscamos: "En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho
fruto…" Entonces, ¿cómo es glorificado Dios mediante la oración? La oración es admitir
abiertamente que sin Cristo nada podemos hacer. La oración es apartarnos de nosotros mismos a
Dios, en la confianza de que Él proveerá la ayuda que necesitamos. La oración nos humilla cual
necesitados y exalta a Dios como acaudalado.
Otro texto en Juan que muestra cómo la oración glorifica a Dios es Juan 4:9-10. Jesús le había
pedido a una mujer un vaso de agua:
"La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy
samaritana? (Porque los judíos no tienen tratos con los samaritanos.) Respondió Jesús y le dijo: Si
tú conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le habrías pedido a El,
y El te hubiera dado agua viva."
Si fueras un marinero severamente afectado por el escorbuto y un muy generoso hombre viniera
a bordo de tu barco con sus bolsillos rebosantes de vitamina C y te pidiera una rodaja de naranja,
quizá se la dieras. Pero si tú supieras que él es generoso y que lleva consigo todo lo que necesitas
para ser curado, cambiarías los papeles y le pedirías ayuda.
Jesús le dice a la mujer, "Si tú conocieras el don de Dios, y quién soy yo, orarías a mí." Hay
correlación directa entre no conocer bien a Jesús y no pedir mucho de él. Falla en nuestra vida de
oración es generalmente falla en conocer a Jesús. "Si supieras quién habla contigo, ¡me pedirías!"
Un cristiano que no ora es como un conductor de autobús tratando de empujar su vehículo fuera de
una grieta por sí solo, porque no sabe que Clark Kent (Superman) está en el autobús. "Si supieras,
pedirías." Un cristiano que no ora es como tener las paredes de tu cuarto cubiertas con certificados
de regalo en una tienda lujosa pero siempre comprar en la subasta de trapos porque no sabes leer.
"Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te habla, pedirías – ¡TÚ PEDIRÏAS!"
Y la implicación es que aquellos que piden – cristianos que invierten su tiempo en oración - lo
hacen porque ven que Dios es un grandioso dador y que Cristo es sabio y misericordioso y poderoso
por sobre toda medida. Sus oraciones glorifican a Cristo y honran su Padre. El principal fin del
hombre es glorificar a Dios. Así pues, cuando nos convertimos en lo que Dios creó para ser, nos
convertimos en personas de oración.
Pero el principal fin del hombre es también disfrutar de Dios por siempre. Y esto nos lleva de
vuelta a Juan 16:24, "Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que
vuestro gozo sea completo." ¿No es esta una invitación al Hedonismo Cristiano? ¡Procuren la
plenitud de su gozo! ¡Oren! De esta palabra sagrada y de la experiencia inferimos una regla simple:
entre cristianos profesantes, la falta de oración siempre producirá falta de gozo. ¿Por qué? ¿Por qué
una profunda vida de oración lleva a plenitud del gozo pero una vida superficial de oración produce
descontento? Jesús da al menos 2 razones.
Una se halla en Juan 16:20-22. Jesús advierte a sus discípulos que sufrirán en su muerte, pero
se regocijarán nuevamente en su resurrección: "En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os
lamentaréis, pero el mundo se alegrará; estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en
alegría. Cuando la mujer está para dar a luz, tiene aflicción, porque ha llegado su hora; pero
cuando da a luz al niño, ya no se acuerda de la angustia, por la alegría de que un niño haya nacido
en el mundo. Por tanto, ahora vosotros tenéis también aflicción; pero yo os veré otra vez, y vuestro
corazón se alegrará, y nadie os quitará vuestro gozo." ¿Cuál es la fuente del gozo en los discípulos?
Respuesta: la presencia de Jesús: "Yo os veré otra vez, y vuestro corazón se alegrará…" Ningún
cristiano tendrá plenitud de gozo sin una comunión vital con Jesucristo. El conocer sobre él no será
suficiente y trabajar para él tampoco. Debemos tener una comunión personal, vital con él; de otra
manera, el cristianismo se volverá una carga sin gozo. En su primera carta, Juan escribió, "…y en
verdad nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos estas cosas para
que nuestro gozo sea completo." (1 Juan 1:3b-4). La comunión con Jesús compartida con otros es
esencial para la plenitud del gozo.
24
La primera razón del por qué la oración lleva a plenitud de gozo es que la oración es el nervio
central de nuestra comunión con Jesús. Él no está aquí físicamente para que le veamos. Pero en
oración hablamos con Él como si estuviera aquí. Y en la quietud de esos momentos sacros
escuchamos sus pensamientos y vertimos en Él nuestros anhelos. Quizá Juan 15:7 es el mejor
resumen de esta comunión bipartita: "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en
vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho." Cuando las palabras de Jesús permanecen en
nuestra mente oímos aún los pensamientos del Cristo vivo, pues Él es el mismo ayer, hoy y por los
siglos. Y del profundo escuchar del corazón viene el lenguaje de oración como incienso dulce frente
al trono de Dios. Una vida de oración lleva a plenitud de gozo porque la oración es el nervio central
de nuestra vital comunión con Jesús.
La otra razón porque la oración produce plenitud de gozo es que la oración provee el poder para
hacer lo que amamos hacer, pero que no hacemos sin la ayuda de Dios. El texto dice, "Pedid y
recibirán, para que su gozo sea completo." La comunión con Jesús es esencial para el gozo pero hay
algo implícito que nos impele a compartirlo con otros. Un cristiano no puede ser feliz y mezquino,
porque es más bendito dar que recibir. Así, la segunda razón por la que una vida de oración lleva a
plenitud de gozo es que nos da el poder de amar. Si la bomba del amor se seca, es porque la
tubería de la oración no es lo suficientemente profunda.
En resumen: la Biblia enseña claramente que la meta de todo lo que hacemos debe ser glorificar
a Dios. Pero así mismo enseña que en todo lo que hacemos hemos de buscar la plenitud de nuestro
gozo. Algunos teólogos han tratado de forzar la separación de estas 2 búsquedas haciendo
preguntas como, "¿Estás dispuesto a ser condenado por la gloria de Dios?" Pero la Biblia no nos
obliga a elegir entre la gloria de Dios y nuestro gozo. De hecho, nos prohíbe elegir. Y lo que hemos
visto del evangelio de Juan es que la oración, quizá más claramente que cualquier otra cosa,
personifica la unidad de estas 2 búsquedas.
La oración busca el gozo en la comunión con Jesús y en el poder de compartir su vida con otros.
Y la oración procura la gloria de Dios al tratarlo como la reserva de toda esperanza. En la oración
admitimos nuestra pobreza y la prosperidad de Dios, nuestra bancarrota y su botín, nuestra miseria
y su misericordia. Así pues, la oración exalta grandemente y glorifica a Dios, precisamente al
procurar todo lo que deseamos en Él y no en nosotros mismos. "Pedid y recibiréis, que el Padre sea
glorificado en el Hijo para que vuestro gozo sea completo."
Cierro con una seria exhortación. A menos que esté muy equivocado, una de las principales
razones por la que muchos de los hijos de Dios no tienen una vida de oración significativa, no es
tanto porque no lo deseemos, sino porque no lo planificamos. Si queremos tomar unas vacaciones
de 4 semanas, no te despiertas una mañana de verano y dices, "¡Hey! ¡Vámonos hoy!". No tienes
nada listo, no sabrías dónde ir, nada ha sido planificado. Pero así es como muchos tratamos la
oración. Nos levantamos un día y nos damos cuenta que ciertos tiempos de oración significativos
deben ser parte de nuestras vidas, pero nada está listo nunca. No sabemos dónde ir. Nada ha sido
planeado. No hay tiempo. No hay lugar. No hay procedimiento. Y sabes tan bien como yo que lo
opuesto de planificar no es una ola de experiencias profundas y espontáneas de oración. Lo opuesto
de planificar es la grieta. Si no planificas vacaciones, probablemente te quedes en casa y veas TV.
El flujo natural, no planificado de vida espiritual se hunde hasta el más bajo nivel de vitalidad. Hay
una carrera que correr y una batalla que librar, si quieres una renovación de tu vida de oración,
debes planificar tenerla.
Mi sencilla exhortación es la siguiente: te urjo a que tomes 10 minutos esta tarde para pensar
tus prioridades y cómo entra la oración en ellas. Haz nuevas resoluciones. Prueba alguna nueva
ventura con Dios. Fija un tiempo. Fija un lugar. Escoge una porción de las escrituras como guía.
Todos necesitamos correcciones a medio camino. Haz hoy un gran día de volver a la oración – para
la gloria de Dios y la plenitud de tu gozo.

LA BIBLIA: IGNICIÓN DEL HEDONISMO CRISTIANO


Octubre 30, 1983

Salmos 19:7-11
La ley del SEÑOR es perfecta, que restaura el alma;
el testimonio del SEÑOR es seguro, que hace sabio al sencillo.
Los preceptos del SEÑOR son rectos, que alegran el corazón;
el mandamiento del SEÑOR es puro, que alumbra los ojos.
El temor del SEÑOR es limpio, que permanece para siempre;
los juicios del SEÑOR son verdaderos, todos ellos justos;
deseables más que el oro; sí, más que mucho oro fino,
más dulces que la miel y que el destilar del panal.
25
Además, tu siervo es amonestado por ellos;
en guardarlos hay gran recompensa.

El hedonismo cristiano es muy consciente de que cada día con Jesús no es "más dulce que el
anterior." Algunos días con Jesús nuestra disposición es tan amarga como los nísperos rdes.
ve En
Jesús algunos días estamos tan tristes que sentimos que nuestro corazón se quiebra en pedazos. En
Jesús algunos días el miedo nos convierte en nudo de nerviosismo. Con Jesús algunos días estamos
tan deprimidos y desalentados que entre la cochera y la casa solo nos queda sentarse sobre la
hierba y llorar. Cada día con Jesús no es más dulce que el anterior. Lo sabemos por experiencia y
por las escrituras. Porque el texto dice (Salmo 19:7), "La ley de Jehová es perfecta, que restaura el
alma." Si cada día con Jesús fuera más dulce que el anterior, no necesitaríamos ser restaurados.
La razón por la que David alabó a Dios con las palabras, "junto a aguas de reposo me conduce.
Él restaura mi alma," es porque tuvo días malos. Hubo días cuando su alma necesitó ser
restaurada. Es la misma frase usada en Salmo 19:7 – "la ley del Señor es perfecta, que restaura el
alma." La vida cristiana normal es un proceso repetido de restauración y renovación. Nuestro gozo
no es estático. Fluctúa con la vida real. Es tan vulnerable a los ataques de Satanás como lo es un
recinto de la marina Libanesa a un terrorista suicida. Cuando Pablo escribe en 2 Corintios 1:24, "no
que nos enseñoreemos de vuestra fe, sino que colaboramos para vuestro gozo" debiéramos
enfatizarlo de esta forma: "Trabajamos junto contigo para tu gozo." La preservación de nuestro
gozo en Dios requiere trabajo. Es una lucha. Nuestro adversario el diablo anda como león rugiente,
y tiene apetito insaciable para destruir una cosa: el gozo de la fe.
Pero el Espíritu Santo nos ha dado un escudo llamado fe y una espada llamada Palabra de Dios y
un poder llamado oración para defender y extender nuestro gozo. O, usando otra imagen, cuando
Satanás gruñe y resopla y trata de apagar la llama de nuestro gozo, tienes una fuente infinita de
encendido en la Palabra de Dios. Y aún cuando haya días donde sintamos que cada trozo de nuestra
alma está frío, si nos arrastramos hacia la palabra de Dios y clamamos por oídos para oír, las frías
cenizas se levantarán y la pequeña chispa de vida se avivará, porque, "La ley del Señor es perfecta,
que restaura el alma." La Biblia es la ignición del Hedonismo Cristiano.
Mi propósito esta mañana es motivarnos a vestirse con la espada del Espíritu, la palabra de Dios,
y esgrimirla para preservación de nuestro gozo en Dios. Hay tres peldaños que necesitamos subir
juntos.
Primero, necesitamos conocer por qué aceptamos la Biblia como la palabra de Dios. Casi todas
las personas del mundo estarán de acuerdo en que si el Dios único y verdadero ha hablado
entonces no habrá felicidad duradera para los que ignoraran su palabra. Pero muy pocas personas
creen realmente que la Biblia es la palabra del Dios vivo. Ni tampoco creerían sin tener suficientes
razones.
Segundo, necesitamos ejemplos que nos animen al ver cómo la Biblia enciende y preserva
nuestro gozo. Finalmente, necesitamos escuchar retos prácticos de cómo renovar nuestra
meditación diaria de la Palabra de Dios, y ceñir esa espada tan cerca alrededor de nuestra cintura
de modo que nunca estemos sin ella.
1) Por la limitación de tiempo que tenemos, quizás la mejor manera de dar el primer paso sea
compartir el por qué yo acepto la Biblia como Palabra de Dios. El fundamento de mi confianza es
Jesucristo. No es necesario creer primero que la Biblia es infalible para saber que presenta a una
persona histórica de cualidades incomparables. La posibilidad de que el Jesús histórico fuera un
actor consumado o un lunático es para mí tan remota que me inclino a confesar que él es
verdadero. Sus argumentos no son la propaganda de un impostor o la presunción de un
esquizofrénico. Habla con autoridad, perdona el pecado, sana enfermos, saca fuera demonios,
penetra los corazones de sus oponentes, ama a sus enemigos, muere por los pecadores y deja
atrás una tumba vacía, no porque cegara los ojos del mundo sino porque él es el hijo de Dios que
vive para siempre y que vino a salvar al mundo. Él ha ganado mi confianza a través de sus palabras
y obras.
De Jesús me muevo hacia atrás, al Antiguo Testamento, y hacia adelante al Nuevo Testamento.
Los cuatro evangelios presentan evidencias distintas de que Jesús consideró al Antiguo Testamento
como palabra de Dios. En Mateo 5:17 Jesús dice que no vino a abolir sino a cumplir la ley y los
profetas, y en Mateo 22:29 él dice que los Saduceos yerran porque no conocen las escrituras. En
Marcos 7:8-9 Jesús contrasta tradiciones de hombres con los mandamientos de Dios en el Antiguo
Testamento. En Lucas 24:44 dice a los discípulos que todo lo escrito sobre él en la ley de Moisés,
los profetas y los salmos ha de ser cumplido. Y en Juan 10:35 simplemente dice "La Escritura no
puede ser quebrantada." Por lo tanto, leo el Antiguo Testamento como la palabra de Dios porque
Jesús lo hizo así.
Pero Jesús no se quedó en la tierra para autorizar el Nuevo Testamento. Mi confianza en el
Nuevo Testamento como palabra de Dios descansa en un grupo de observaciones que en conjunto
proveen una razonable fuente de confianza.
26
a) Jesús escogió doce apóstoles como sus autorizados representantes al fundar la iglesia. Les
prometió al final de su vida que "El Espíritu Santo… os enseñará todas las cosas, y os recordará
todo lo que yo os he dicho." (Juan 14:26, 16:13).
b) Luego el apóstol Pablo, cuya conversión asombrosa de una vida homicida de Cristianos a una
vida dedicada a hacer Cristianos demanda una explicación especial, explica que él (y los otros
apóstoles) han sido comisionados por el Cristo resucitado para predicar "no con palabras enseñadas
por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu" (1 Corintios 2:13). La predicción de
Cristo se cumple por medio de esta inspiración.
c) Pedro confirma (2 Pedro 3:16) cuando pone los escritos de Pablo en la misma categoría de los
escritos inspirados del Antiguo Testamento (2 Pedro 1:21).
d) Todos los escritos del Nuevo Testamento provienen de aquellos primeros días de revelaciones
especiales prometidas y fueron escritos por los apóstoles y asociados cercanos.
e) El mensaje de estos libros tiene sello de verdad porque guarda sentido independientemente
de su realidad. El mensaje sobre la santidad de Dios y nuestra culpa por un lado, y por el otro la
muerte de Cristo y su resurrección como nuestra única esperanza – este mensaje encaja en la
realidad que vemos y la esperanza que anhelamos y no vemos.
f) Finalmente, como declara el Catecismo Bautista, "La Biblia se evidencia a sí misma como la
palabra de Dios por medio de… su poder para convertir pecadores y edificar a los santos."
Por estas razones, cuando leo el Antiguo o el Nuevo Testamento los leo como palabra de Dios.
Dios no es silente en mi vida. El es incómodamente vocal y preciso acerca de todo tipo de cosas.
Veo como un singular acto de gracia de Su parte el hecho de que haya determinado que el trabajo
de mi vida sea entender su palabra y enseñarla a su iglesia. Cuando la Biblia habla, Dios habla.
Significa que las cosas dichas sobre la palabra de Dios en la Biblia, se aplican a la Biblia. Y me he
sentido muy abrumado al preparar este mensaje por todas las cosas que la Biblia dice sobre el valor
de la palabra de Dios. ¡Que tesoro tenemos en las mismas palabras de Dios! "Deseables son más
que el oro, y mas que mucho oro afinado, y dulce es mas que la miel que destila del panal" (Salmo
19:10).
2) Esto nos lleva al segundo escalón esta mañana. Algunos ejemplos de cómo la Biblia posee
tanto valor para nosotros. ¿Por qué meditar en las Santas Escrituras produce o es una vida de
gozo? La Mayoría de los particulares que quiero darles puede que pronto sean olvidados, pero
espero que el impacto total del valor de la Biblia te haga leerla con más regularidad, más
profundidad, y más gozo. Considera estos beneficios.
En Deuteronomio 32:46-47 Moisés dice, "Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os
testifico hoy, para que las mandéis a vuestros hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las
palabras de esta ley. Porque no os es cosa vana; es vuestra vida." La Biblia no es algo trivial; es
asunto de vida o muerte. Si tratas la palabra de Dios como trivialidad pierdes derecho de vida.
Nuestra vida física depende de la palabra de Dios porque por su palabra fuimos creados (Salmo
33:9; Hebreos 11:3) y él "sustenta todas las cosas con la palabra de su poder" (Heb. 1:3). Nuestra
vida espiritual comienza con la palabra de Dios: Santiago 1:18 "Él, de su voluntad, nos hizo nacer
por la palabra de verdad." "siendo renacidos... por la palabra de Dios que vive y permanece para
siempre" (1 Pedro 1:23). Y no sólo empezamos a vivir por la palabra de Dios, sino que continuamos
vivos por la palabra de Dios: "no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la
boca de Dios" (Mat. 4:4; Deut. 8:3). La palabra de Dios crea y sostiene nuestra vida física, y
nuestra vida espiritual personal renace y vive por la palabra de Dios. Luego entonces la Biblia "¡no
es asunto trivial, es tu vida!"
La palabra de Cristo engendra y sostiene vida porque engendra y sostiene fe. "Pero éstas se han
escrito" dice Juan "para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo,
tengáis vida en su nombre" (Juan 20:31) "La fe es por el oír," escribe el apóstol Pablo, "y el oír, por
la palabra de Dios" (Romanos 10:17). La fe que inicia nuestra vida en Cristo y la fe por la que
continuamos viviendo provienen de oír la palabra de Dios. Si la fe es de importancia eterna para
nuestra vida diaria, así también la Biblia.
En ocasiones fe y esperanza se usan como sinónimos en la escritura. "La fe es la certeza de lo
que se espera" (Hebreos 11:1). Sin esta fe para el futuro nos desalentamos y deprimimos y nuestro
gozo se desinfla. Fe es absolutamente esencial para el gozo del Cristiano (Romanos 15:13). ¿Y
cómo mantenemos la esperanza? El salmista lo pone así (78:5-7), "El estableció testimonio en
Jacob, y puso ley en Israel, la cual mandó a nuestros padres que la notificasen a sus hijos… a fin de
que pongan en Dios su confianza." Pablo escribe muy claro: "Porque las cosas que se escribieron
antes, para nuestra enseñanza se escribieron antes a fin de que por la paciencia y la consolación de
las escrituras, tengamos esperanza" (Romanos 15:4). La Biblia entera tiene este propósito y este
poder: crear esperanza en los corazones del pueblo de Dios.
Otro elemento esencial de la vida es la libertad. Ninguno de nosotros sería feliz si no fuésemos
libres de lo que odiamos y libres para lo que amamos. ¿Y dónde encontramos la verdadera libertad?
Salmo 119:45 dice, "Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos." Y Jesús dice, "Y
27
conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres" (Juan 8:32). Y para que terminemos de entender
el punto dice luego en Juan 17:17, "Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad." La palabra de
Dios es la verdad divina que nos libera del engaño. Rompe el poder de los placeres falsificados, y
nos mantiene libres de caer en la estupidez del pecado. "Lámpara es a mis pies tu palabra, y
lumbrera a mi camino" (Sal. 119:105). "En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra
ti" (Sal. 119:11, v.9). Las promesas de Dios son el poder liberador, que nos guía a la santidad: "nos
ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ella llegaseis a ser participantes de la
naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo" (2 Pedro 1:4, Juan 15:3).
Libertad, guía, semejanza a Dios – todas estas cosas vienen mientras meditamos y confiamos en la
palabra de Dios, la Biblia.
Por supuesto, la Biblia no responde cada pregunta acerca de la vida. Cada encrucijada del
camino no tiene una flecha bíblica. Necesitamos sabiduría dentro de nosotros. Pero eso, también, es
un regalo de la Escritura. Como dice el texto, "El testimonio de Jehová es fiel, hace sabio al
sencillo... El precepto de Jehová es puro, alumbra los ojos" (Salmo 19:7-8; 119:98). Aquellas
personas cuyas mentes están saturadas con la palabra de Dios y sumisas a sus pensamientos
tienen una sabiduría que en la eternidad probará ser superior a toda la sabiduría secular del mundo.
Sin embargo, nuestra voluntad torcida y nuestras percepciones imperfectas nos llevan una y otra
vez hacia actos necios y situaciones dañinas. Ese día no es más dulce que el día anterior y
necesitamos restauración y consuelo. ¿Adónde iremos por consuelo? Podemos seguir al Salmista de
nuevo: "Ella es mi consuelo en mi aflicción, porque tu dicho me ha vivificado… Me acordé, oh
Jehová de tus juicios antiguos, y me consolé" (Salmo 119:50, 52). Y cuando nuestros fracasos y
aflicciones amenacen nuestra seguridad de fe, ¿a dónde vamos a reconstruir nuestra confianza?
Juan nos invita a acudir a la palabra de Dios: "Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el
nombre del "Hijo de Dios para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre
del Hijo de Dios" (1 Juan 5:13). La Biblia fue escrita para darnos seguridad de vida eterna.
El objetivo número uno de Satanás es destruir tu gozo en la fe. Tienes un arma ofensiva: La
espada del Espíritu, la palabra de Dios (Efesios 6:17). Pero de lo que muchos cristianos no se dan
cuenta es que no es posible desenvainar la espada de otro creyente. Si no te la ciñes tú, si la
palabra de Dios no permanece en ti (Juan 15:7), en vano tratarás de alcanzarla. Si no te la ciñes,
no podrás empuñarla. Pero si lo haces, ¡que poderoso guerrero serás! "Os he escrito a vosotros,
jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al
maligno" (1 Juan 2:14)
3) Así que la Biblia es la palabra de Dios y la palabra de Dios no es trivial. Es la fuente de vida, y
fe, y esperanza, libertad, guía, sabiduría, consuelo, seguridad y victoria sobre nuestro enemigo más
grande. Entonces, ¿hay alguna duda de por qué los que más sabios dijeron, "Los mandamientos de
Jehová son verdad, que alegran el corazón" (Salmo 19:8)? "Me regocijaré en tus estatutos, no me
olvidaré de tus palabras" (Salmo 119:16). "¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi
meditación" (Salmo 119:97). "Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, sí, son el gozo
de mi corazón" (Salmo 119:111). "Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue
por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí" (Jeremías 15:16)
¿Pero hemos de perseguir este gozo como Hedonistas Cristianos? ¿Hemos de tirar el encendido de
la palabra de Dios en el fuego del gozo? ¿Se supone que persigamos nuestro placer al meditar en la
palabra de Cristo? Ciertamente que sí. Porque el mismo Señor ha dicho, "Estas cosas os he hablado
para que mi gozo esté en vosotros y vuestro gozo sea cumplido". (Juan 15:11).
En este Domingo de la Reforma les imploro a no permitir que la sangre de los mártires sea
derramada en vano. No permitan que la labor de Lutero, Melancthon, Calvino y Zwinglio sea en
vano. Dios los levantó como instrumentos para liberar las Santas Escrituras, para nosotros.
Despreciamos a Dios e insultamos sus santos si tratamos la Biblia como algo trivial en nuestra vida.
Martín Lutero sabía mejor que cualquier hombre que ha vivido que cada día con Jesús no es más
dulce que el día anterior. Y de acuerdo con Roland Bainton, Lutero escribió estas palabras en el año
de su más profunda depresión:
Aunque estén demonios mil,
Prontos a devorarnos
No temeremos porque Dios
Sabrá cómo ampararnos
Aun muestre su vigor
Satán y su furor,
Dañarnos no podrá
Pues condenado es ya
Por la Palabra Santa

LO QUE CREEMOS SOBRE DE LOS 5 PUNTOS DEL CALVINISMO


28
Revisado en Marzo, 1998
Bethlehem Baptist Church Staff Marzo 1, 1985

1. PREFACIO
2. INTRODUCCION HISTORICA
3. DEPRAVACION TOTAL DEL HOMBRE
4. GRACIA IRRESISTIBLE
5. EXPIACIÓN LIMITADA
6. ELECCIÓN INCONDICIONAL
7. LA PERSEVERANCIA DE LOS SANTOS
8. TESTIMONIOS CONCLUYENTES
9. UNA APELACIÓN FINAL

1. PREFACIO
Amamos a Dios. Él es nuestro gran tesoro, y nada se le compara. Uno de los más antiguos y
grandiosos catecismos dice: "Dios es un Espíritu infinito, eterno, inmutable, sabio, poderoso, santo,
justo, bueno y verdadero". A Ese es el que amamos. Amamos todo el panorama de sus
perfecciones. El fin de la búsqueda del alma para eterna satisfacción, es conocerle y ser amados por
Él. Él es infinito; Y eso responde a nuestro anhelo por plenitud. Él es eterno; y eso responde a
nuestro anhelo por permanencia. Él es inmutable; y eso responde a nuestro anhelo por estabilidad
y seguridad. No hay alguien como Dios. Nada se puede comparar con Él. Dinero, sexo, poder,
popularidad, conquista, nada se compara con Dios.
Mientras más le conoces, más quieres conocerle, mientras más te deleitas en su compañía, más
hambriento estarás por una comunión más profunda y rica. Satisfacción a los niveles más profundos
produce un santo anhelo para el tiempo cuando tengamos el poder de Dios para amar a Dios. Esa
es la manera en que Jesús ora por nosotros al Padre, "... que el amor con que me amaste pueda
estar en ellos". Eso es lo que anhelamos: que el mismo amor del Padre por el Hijo nos llene,
permitiéndonos amar al Hijo, con el mismo amor del Padre. Luego las frustraciones de un amor
inadecuado terminarán.
Si, mientras más lo conoces, lo amas y confías en Él, más anhelas conocerle. Por eso es que
hemos escrito este folleto. Anhelamos conocer a Dios y disfrutar de Él. Otro antiguo catecismo dice:
"¿cual es el fin principal del hombre?" y responde: "El fin principal del hombre es glorificar a Dios y
disfrutar de Él para siempre". Creemos que disfrutar de Dios es la forma en que le glorificamos,
porque Dios es más glorificado en nosotros cuando estamos más satisfechos en Él. Pero para
disfrutar de Él debemos conocerle. Verle es saborearle. Si Él permanece borroso, o en una vaga
neblina podríamos estar intrigados por un momento. Pero no estaríamos maravillados con gozo,
como cuando la neblina se aclara y te encuentras a ti mismo en el borde de un precipicio.
Nuestra experiencia es que un claro conocimiento de Dios tomada de la Biblia es la llama que
sostiene el fuego de nuestros afectos por Dios. Y probablemente el tipo más crucial de
conocimiento, es el conocimiento de lo que Dios es como lo es en la salvación. De eso tratan los
cinco puntos del Calvinismo. Nosotros no empezamos como calvinistas y defendiendo un sistema.
Empezamos como cristianos creyentes en la Biblia quienes quieren poner la Biblia por encima de
todo sistema de pensamiento. Y a través de los años- muchos años de lucha- hemos profundizados
en la convicción de que las enseñanzas calvinistas en los cinco puntos, son bíblicas y por lo tanto
verdaderas.
Nuestra lucha nos hace pacientes con otros que están en el camino. Creemos que toda batalla
para entender lo que la Biblia enseña acerca de Dios es valiosa. Dios es una fuerte roca en un
mundo de arena movediza. Conocerle en su soberanía es convertirse en un árbol fuerte ante un
viento de adversidad y confusión. Y acompañando la fortaleza, esta su dulzura y ternura, que va
más allá de nuestra imaginación. El soberano León de la tribu de Judá es el dulce cordero de Dios.
Esperamos que puedas ser ayudado. Por favor no sientas que debes leer este folleto en un orden
en particular. Pues muchos de ustedes querrán saltar la introducción histórica porque no es tan
relevante en el momento para responder las preguntas bíblicas. Hay un orden intencional en este
folleto. Pero siéntete libre de empezar donde sea de más urgencia para ti. Si obtienes ayuda
entonces volverás atrás al resto del mismo. Si no obtienes ayuda, entonces, retorna a la Biblia y
léela con todas tus fuerzas. De todas maneras, ahí es donde queremos que termines: Leyendo y
entendiendo y amando y disfrutando y obedeciendo la palabra de Dios, no la nuestra.
Por la supremacía de Dios en todas la cosas, para el gozo de todas las gentes.
2. INTRODUCCION HISTORICA
Juan Calvino, el más famoso teólogo y pastor de Ginebra, murió en 1564. Junto a Martín Lutero
en Alemania, fue la fuerza más influyente de la reforma protestante. Sus comentarios e Institución
de la Religión Cristiana, están aun ejerciendo una tremenda influencia en el mundo cristiano.
29
Las iglesias que han heredado estas enseñanzas de Calvino son usualmente llamadas
Reformadas, en oposición a luteranos y Episcopales heredados de la reforma. Mientras no todas las
iglesias Bautistas adoptan la teología reformada, existe una tradición bautista significativa que
creció fuera de y aun abraza las doctrinas centrales heredadas de la rama Reformada.
La controversia entre arminianos y calvinistas llego a Holanda cerca de los 1600. El fundador del
Arminianismo fue Jacobo Arminio (1560-1609). El estudio bajo el estricto calvinismo de Teodoro
Beza en Ginebra y fue profesor de teología de la universidad de Leiden en el 1603.
Gradualmente, Arminio comenzó a refutar algunas enseñanzas calvinistas. La controversia se
propagó en toda Holanda, donde la iglesia reformada era la gran Mayoría. Los arminianos trazaron
su credo en 5 artículos (escritos por Uytenbogaert), y los plantearon frente a las autoridades del
estado de Holanda en 1610 bajo el nombre de La protesta, firmado por 46 ministros. (Estos 5
artículos pueden ser leídos en Philip Schaff, Creeds of Christendom, vol. 3, pp. 545-547).
Los calvinistas responden con una contra-protesta. Pero la respuesta oficial calvinista vino del
Sínodo de Dort, quien sostuvo para considerar Los Cinco artículos desde el 13 de noviembre de
1618 hasta el 9 de Mayoo del 1619. Hubo 84 miembros y 18 comisionados seculares. El Sínodo
escribió lo que se conoce como los Cánones de Dort. Estos aun son parte de la confesión de la
iglesia reformada en América y de la iglesia cristiana reformada. Ellos afirman los cinco puntos del
calvinismo en respuesta a los cinco artículos de protesta Arminiana. (Ver Schaff, vol. 3, pp. 581-
596).
Así que, los cinco puntos del Calvinismo no fueron escogidos por calvinistas como un resumen de
su enseñanza. Ellos surgen como respuesta a los Arminianos, quienes escogieron estos 5 puntos
para oponerse.
Es más importante dar una posición Bíblica positiva en los Cinco puntos que conocer la forma
exacta de su controversia original. Estos cinco puntos todavía están en los corazones de la teología
Bíblica. Ellos son importantes. Donde nos encontramos, estas cosas profundas afectan nuestro
punto de vista de Dios, hombre, salvación, expiación, regeneración, seguridad, adoración y
misiones.
En algún punto del camino, los cinco puntos vinieron a ser resumidos bajo en acróstico TULIP.
T- Total depravity (Depravación total).
U- Unconditional election (Elección incondicional)
L- Limited atonement (Expiación limitada)
I- Irresistible grace (Gracia irresistible)
P- Perseverance of the saints (Perseverancia de los santos)
Nota: No seguiremos este orden en nuestra presentación. Hay una buena razón para este orden
tradicional: Comienza con el hombre en necesidad de salvación y luego da, en el orden en que
ocurren, los pasos que Dios da para salvar a su pueblo. Dios elige, envía a su Hijo para expiar los
pecados de los elegidos, de una manera irresistible atrae a su pueblo a la fe, y finalmente trabaja
para que ellos perseveren hasta el fin.
Hemos encontrado, de todas maneras, que el hombre capta estos puntos más fácilmente si
seguimos una presentación basada en el orden en que se experimentan.
1. Experimentamos nuestra propia depravación y nuestra necesidad de salvación.
2. Experimentamos la irresistible Gracia de Dios llevándonos a la fe.
3. Confiamos en la suficiencia de la expiación de la muerte de Cristo por nuestro pecado.
4. Descubrimos que detrás del trabajo de Dios en expiarnos de nuestros pecados y traernos a
la fe estaba la elección incondicional de Dios.
5. Finalmente, descansamos en su elección de Gracia para darnos la fuerza y voluntad para
perseverar hasta el fin en fe.
Este es el orden que seguiremos en nuestra presentación.
Quisiéramos expresar lo que creemos que las Escrituras enseñan sobre estos cinco puntos.
Nuestro gran deseo es dar honor a Dios por medio de entender y creer su verdad revelada. Estamos
abiertos a cambiar cualquiera de nuestras ideas que contradiga la verdad de las Escrituras. No
tenemos ningún interés en Juan Calvino mismo, y encontramos que algunas de las ideas que
enseño están erradas. Pero, en general, estamos dispuestos a llamarnos calvinistas en estos cinco
puntos, porque encontramos que la posición calvinista es Bíblica.
Compartimos los sentimientos de Jonathan Edwards quien dijo en el prefacio de su libro LA
LIBERTAD DE LA VOLUNTAD, "No tomaría del todo inoportuno ser llamado calvinista, por alguna
distinción: aunque rechazo una completa dependencia en Calvino, o una creencia en las doctrinas
que sostengo, porque el las creyó y también las enseño; y no puedo ser cargado con creencias de
cada cosa que el enseñaba.
3. DEPRAVACION TOTAL DEL HOMBRE
Cuando hablamos de la depravación total del hombre, nos referimos a la condición natural del
mismo, separado de alguna Gracia ejercida por Dios para restringirlo o transformarlo.

30
No hay duda de que el hombre podría llevar a cabo más actos pecaminosos contra su prójimo de
los normalmente hace. Pero si el mismo es restringido de llevar a cabo más actos pecaminosos por
motivos que no pertenecen a una alegre sumisión a Dios, entonces aun su "virtud" es mala a los
ojos de Dios.
Romanos 14:23 dice: "Todo lo que no procede de fe es pecado". Esta es una acusación radical
sobre toda virtud que no procede de un corazón humilde que depende de la Gracia de Dios.
La terrible condición del corazón humano nunca será reconocida por personas que la evalúan
sólo en relación con otras personas. Romanos 14:23 deja bien claro que la depravación es nuestra
condición en relación a Dios primariamente, y de una manera secundaria en relación al prójimo. A
menos que empezamos en este punto, nunca percibiremos la totalidad de nuestra natural
depravación.
La depravación del hombre es total al menos en cuatro sentidos:
A. Nuestra rebelión contra Dios es total.
Separados de la Gracia de Dios no hay deleite en su santidad, y no hay una alegre sumisión a la
soberana autoridad de Dios.
Es claro que el hombre totalmente depravado pudiera ser muy religioso y filántropo. Él puede
orar, dar limosna y ayunar, como Jesús enseñó (Mateo 6:1-18). Pero toda su religión es rebelión
contra los mandamientos de su Creador si no proviene de un corazón como el de niño, confiado en
la libre Gracia de Dios. La religión es una de las principales formas que el hombre usa para ocultar
su indisposición de abandonar su auto dependencia y depositar todas sus esperanzas en la
inmerecida misericordia de Dios (Lc. 18:9-14; Col. 2:20-23).
La totalidad de nuestra depravación puede ser considerada en Rom. 3:9-10,18: "Ya hemos
acusado a Judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Como esta escrito: No hay justo ni aun
uno; no hay quien busque a Dios...no hay temor de Dios delante de sus ojos".
Es un mito pensar que el hombre en su estado natural busque a Dios de una manera genuina. El
hombre busca a Dios. Pero el hombre no busca a Dios por lo que Él es. Él busca a Dios en un
aprieto como uno que puede preservarlo de la muerte o como un medio para incrementar su placer
carnal. Separado de la conversión, nadie viene a la luz de Dios.
Algunos vienen a la luz. Pero escuchemos lo que Juan 3:20-21 dice acerca de ellos: "Porque todo
aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
Más el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en
Dios".
Sí, existen aquellos que vienen a la luz -llamados como aquellos que sus obras son hechas en
Dios. "Hecho por Dios" significa trabajado por Dios. Separado de este trabajo en Gracia de Dios
todos los hombres odian la luz de Dios y no vendrán a Él a menos que su pecado sea expuesto-
Esto es una rebelión total. "No hay quien busque a Dios...No hay temor de Dios delante de sus
ojos".
B. En su total rebelión todo lo que el hombre hace es pecar.
En Romanos 14:23 Pablo dice: "todo lo que no proviene de fe es pecado". Por tanto, si todo
hombre esta en una rebelión total, todo lo que el hace es el producto de su rebelión y no puede
honrar a Dios, pero sólo parte de su rebelión pecaminosa. Si un rey enseña a sus súbditos como
luchar bien y esos súbditos se rebelan contra su rey y le resisten, usando todas las habilidades que
el mismo rey les enseño, entonces aun aquellas habilidades se tornan malas.
Por esta razón, el hombre hace muchas cosas las cuales sólo las puede hacer porque el ha sido
creado a la imagen de Dios, las cuales en el servicio a Dios Él pudiera ser adorado. Pero en el
servicio del hombre rebelde que se auto justifica, estas cosas son pecaminosas.
En Romanos 7:18 Pablo dice:"Y yo se que en mi, esto es, en mi carne, no mora el bien". Esta es
una confesión radical de la verdad, que en nuestra rebelión nada de lo que pensemos o sentimos es
bueno. Todo es parte de nuestra rebelión. El hecho de que Pablo califica su depravación con las
palabras, "en mi carne", muestra que el desea afirmar que el bien es producido por el Espíritu de
Dios en el (Rom. 15:18). "Carne" se refiere al hombre en su estado natural separado del trabajo del
Espíritu de Dios. , lo que Pablo esta diciendo en Romanos 7:18 es que separado del trabajo del
Espíritu de Dios, todo lo que pensamos, sentimos y hacemos no es bueno.
NOTA: Reconocemos que la expresión "el bien" tiene un margen amplio de significados.
Tendremos que usarlo en un sentido restringido para referirnos a muchas acciones de personas
caídas, quienes de hecho no son buenas.
Por ejemplo, tendremos que decir que es bueno que la Mayoría de los inconversos no asesinen y
que algunos inconversos realizan actos de benevolencia. Lo que queremos decir es que cuando
llamamos a esos actos "buenos" es que estos más o menos se conforman al patrón externo de vida
que Dios ha ordenado en las Escrituras.
De cualquier manera, esta conformidad externa a la voluntad revelada de Dios no es justicia en
relación a Dios. No es hecha en dependencia de Dios o para su gloria. El no esta confiado por los
recursos, aunque Él se los provee todos. Ni su honor es exaltado, aun cuando esa es su voluntad en
31
todas las cosas (1 Corintios 10:31). De todas maneras, aun estas "buenas" acciones son parte de
nuestra rebelión y no son "buenas" en el sentido que realmente cuenta al final –en relación a Dios-.
C. La inhabilidad del hombre para someterse a Dios y hacer el bien es total.
Recogiendo el término "carne" (el hombre separado de la Gracia de Dios), encontramos a Pablo
declarando ser totalmente esclavizado en una rebelión. Romanos 8:7-8 dice: "la mente puesta en la
carne es enemistad contra Dios; no se somete a la ley de Dios, ni tampoco puede; y aquellos que
están en la carne no pueden agradar a Dios".
"La mente puesta en la carne" es la mente del hombre separada de la morada del Espíritu de
Dios ("no estáis en la carne, estáis en el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros"
Rom. 8:9). Así que el hombre natural tiene una mente programada para no someterse ni poder
someterse a Dios. El hombre no puede reformarse a sí mismo.
Efesios 2:1 dice que los cristianos estábamos todos una vez "muertos en nuestros delitos y
pecados". El punto de la muerte es que éramos incapaces de la vida de Dios. Nuestros corazones
eran como piedra hacia Dios (Efesios 4:18; Ezequiel 36:26). Nuestros corazones estaban ciegos y
eran incapaces de ver la gloria de Dios en Cristo (2 Corintios 4:4-6). Éramos totalmente incapaces
de reformarnos a nosotros mismos.
D. Nuestra rebelión es totalmente merecedora de castigo eterno.
Efesios 2:3 procede a decir que hemos estado muertos en nuestros delitos y pecados y que por
eso éramos hijos de ira. Esto es, que si estamos bajo la ira de Dios por la corrupción de nuestros
corazones, nos ha hecho buenos por la muerte de Cristo.
La realidad del infierno es la indignación de Dios por nuestra infinita suciedad. Si nuestra
corrupción no mereciese el castigo eterno, Dios fuese injusto tratándonos con un castigo tan severo
como el tormento eterno. Pero las Escrituras enseñan que Dios solamente condena a los incrédulos
al infierno eterno (2 Tes. 1:6-9; Mat. 5:29; 10:28; 13:49; 18:8; 25:46; Apoc. 14:9-11; 20:10). Así
que, de esto se entiende que el infierno es una sentencia total de condenación, para hacer esto
debemos entender que somos totalmente culpables y separados de la Gracia salvadora de Dios.
En resumen, la depravación total significa que nuestra rebelión en contra de Dios es total, y que
cada cosa que hacemos es rebelión por el pecado, y nuestra inhabilidad de someternos a Dios y de
reformarnos a nosotros mismos es total, y que nosotros merecemos el castigo eterno.
Es duro exagerar sobre la importancia de admitir que nuestra condición futura es mala. Si
pensamos sobre nosotros mismos como si fuésemos buenos sería contrario a Dios, la obra de la
redención pudiera estar entonces defectuosa. Pero debemos humillarnos a nosotros mismos sobre
esta terrible verdad, que es nuestra total depravación, estaríamos en una posición de ver y apreciar
la gloria y las maravillas del trabajo de Dios, la cual discutiremos en los siguientes 4 puntos.
4. GRACIA IRRESISTIBLE
La doctrina de la Gracia irresistible no significa que toda la influencia del Espíritu Santo no pueda
ser resistida. Significa que el Espíritu Santo puede vencer toda resistencia y hacer su influencia
irresistible.
En Hechos 7:51, Esteban dice a los lideres judíos: "Vosotros, que sois duros de cerviz e
incircuncisos de corazón y de oídos, resistir siempre al Espíritu Santo; como hicieron vuestros
padres, así también hacéis vosotros". Por otro lado, Pablo habla de entristecer y apagar el Espíritu
Santo (Ef. 4:30; 1 Tes. 5:19). Dios da muchos ruegos e incitaciones las cuales son resistidas. De
hecho, toda la historia de Israel en el Antiguo Testamento es una historia prolongada de resistencia,
como muestra la parábola de los labradores malvados (Mateo 21:33-43; Romanos 10:21).
La doctrina de la Gracia irresistible significa que Dios es soberano y puede vencer toda
resistencia cuando el quiere. "Él actúa conforme a su voluntad en el ejercito del cielo y entre los
habitantes de la tierra; nadie puede detener su mano, ni decirle: ¿Que haces?" (Daniel 4:35).
"Nuestro Dios esta en cielos; todo cuanto quiso ha hecho" (Salmos 155:3). Cuando Dios se propone
cumplir su soberano propósito, nadie puede resistirle de una manera exitosa.
Esto es lo que Pablo enseña en Romanos 9:14-18, lo que provocó a sus oponentes decir: "¿Por
que, pues, todavía reprocha Dios? porque ¿Quien resiste su voluntad?". A lo que Pablo responde:
"¿Quien eres tu oh hombre, que le contestas a Dios? ¿Dirá acaso el objeto moldeado al que lo
moldea: por que me hiciste así? ¿O no tiene el alfarero derecho sobre el barro de hacer de la misma
masa un vaso para uso honroso y otro para uso deshonroso?" (Romanos 9:20).
Más específicamente, la Gracia irresistible hace referencia a la obra soberana de Dios de vencer
la rebelión de nuestro corazón y tráenos a la fe en Cristo y así ser salvos. Si nuestra doctrina de la
depravación total es verdadera, no puede haber salvación sin la realidad de la Gracia irresistible. Si
estamos muertos en nuestros delitos y pecados, totalmente incapaces de someternos a Dios,
entonces nunca creeremos en Cristo a menos que Dios pueda vencer nuestra rebelión.
Alguien podría decir: "Si, el Espíritu Santo debe llevarnos a Dios, pero nosotros podemos usar
nuestra libertad para resistir o aceptar esa obra". Nuestra respuesta es: Excepto por el continuo
ejercicio de la Gracia salvadora, siempre usaremos nuestra voluntad para resistir a Dios. Eso es lo
que significa ser "incapaz de someterse a Dios". Si una persona se torna lo suficientemente humilde
32
para someterse a Dios es porque Dios ha dado a esa persona una nueva y humilde naturaleza. Si
una persona permanece con un corazón duro y orgulloso ante la voluntad de Dios, es porque esa
persona no ha recibido un espíritu de buena voluntad. Pero para verlo persuasivamente debemos
buscar las Escrituras.
En Juan 6:44 Jesús dice: "Nadie puede venir a Mi si no lo trae el Padre que me envió". Esta obra
es una obra de la Gracia soberana sin la cual nadie puede ser salvo de su rebelión contra Dios. Otra
vez alguien dice: "Él atrae a todas las personas, no sólo a algunos". Pero esto simplemente evade la
clara implicación del contexto de que esta obra del Padre es la razón por la cual algunos creen y
otros no.
Específicamente Juan 6:64-65 dice, "Pero hay algunos de vosotros que no creéis. Porque Jesús
sabia desde el principio quienes eran los que no creían, y quien era el que le iba a traicionar. Y
decía: por eso os he dicho que nadie puede venir a mi si no se lo ha concedido el Padre".
Notemos dos cosas:
Primero: Que el venir a Cristo es llamado un regalo. No es sólo una oportunidad. Venir a Jesús
es "dado" a algunos y a otros no.
Segundo: Que la razón por la que Cristo dice esto, es para explicar por que "hay algunos que no
creen". Podríamos parafrasear de la siguiente manera: Jesús sabía desde el principio que Judas no
creería en Él a pesar de todas las enseñanzas e invitaciones que recibió. Y porque Él sabía esto, lo
explicó con las siguientes palabras, nadie viene a mí a menos que le sea dado por el Padre. Judas
no fue dado a Jesús. Hubo muchas influencias en su vida para su bien. Pero el decisivo e irresistible
regalo de la Gracia no le fue dado.
2 Timoteo 2:24-25 dice: "Y el siervo del Señor no debe ser rencilloso, sino amable para con
todos, apto para enseñar, sufrido. Corrigiendo tiernamente a los que se oponen, por si acaso Dios
les da el arrepentimiento que conduce al pleno conocimiento de la verdad".
Aquí, como en Juan 6:65, el arrepentimiento es llamado como un regalo de Dios. Notemos que
Pablo no está diciendo que la salvación es meramente un regalo de Dios. Él está diciendo que aun el
prerrequisito para ser salvo lo es también. Cuando una persona escucha el llamado de
arrepentimiento de un predicador puede resistir dicho llamado. Pero si Dios le da el arrepentimiento
la persona no puede resistirse porque el regalo es que su resistencia ha sido removida. No estar
dispuesto a arrepentirse es lo mismo a resistir al Espíritu Santo. Por esto, si Dios da el
arrepentimiento es lo mismo que quitar la resistencia. Esta es la razón por la cual llamamos a esta
obra de Dios "la Gracia irresistible".
NOTA: Debería ser obvio a partir de esto que la Gracia irresistible no implica que Dios nos fuerza
a creer contra nuestra voluntad. Esto sería una contradicción de términos. Al contrario, la Gracia
irresistible es compatible con la predicación y el testimonio que trata de persuadir a personas a
hacer lo que es razonable y lo que es acorde con sus mejores intereses.
1 Corintios 1:23-24 dice. "Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, piedra de tropiezo para
los judíos, y necedad para los gentiles. Más para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es
poder de Dios y sabiduría de Dios". Notemos dos tipos de llamado que se implican en este texto.
Primero: La predicación de Pablo va dirigida a todos, tanto judíos como griegos. Este es el
llamado general del Evangelio. Este ofrece salvación a todo aquel que cree en el Cristo crucificado.
Pero este es llamado necedad por aquellos que no tienen un oído receptivo al mismo.
Segundo: Pablo hace referencia a otro tipo de llamado. Él dice que entre aquellos que oyen hay
algunos que son "Llamados" en una manera que se refieren a la cruz como locura pero como
sabiduría y poder de Dios. ¿Cuál otro puede ser este llamado si no el irresistible llamado de Dios de
las tinieblas a su luz admirable? Si todos los que son "llamados" en este sentido consideran la cruz
como el poder de Dios, entonces algo en el llamado debe afectar la fe. Esta es la Gracia irresistible.
Hay otra explicación en 2 Corintios 4.4-6: "En los cuales el dios de este mundo ha cegado el
entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del Evangelio de la gloria de Cristo,
que es la imagen de Dios. Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús como
Señor, y a nosotros como siervos vuestros por amor de Jesús. Pues Dios, que dijo que de las
tinieblas resplandecerá la luz, es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación
del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo".
Desde que el hombre es cegado a la gloria de Cristo, se necesita un milagro para que este pueda
ver y creer. Pablo compara este milagro con el primer día de la creación cuando Dios dijo: "Sea la
luz". Es en un sentido una nueva creación, o un nuevo nacimiento. A esto es que se refiere el
llamado eficaz en
1 Corintios 1:24.
Aquellos que son llamados tienen su ojos abiertos por el soberano poder Creador de Dios, por lo
que ellos ya no ven la cruz de Cristo como locura, sino como poder y sabiduría de Dios. El llamado
efectivo es el milagro de tener nuestra ceguera removida. Esta es la Gracia irresistible.
Otro ejemplo de esto se encuentra en Hechos 16:14, donde Lidia está escuchando la predicación
de Pablo. Lucas dice: "El Señor abrió su corazón para que recibiera lo que Pablo decía…" A menos
33
que Dios abra nuestros corazones, no recibiremos el mensaje del Evangelio. A este corazón abierto
es a lo que nos referimos cuando hablamos de la Gracia irresistible.
Otra manera de describir esta obra es el "Nuevo Nacimiento" o ser nacido de nuevo. Creemos
que el nuevo nacimiento es una creación milagrosa de Dios que permite a una persona muerta
recibir a Cristo y ser salva. No creemos que la fe precede o causa el nuevo nacimiento. La fe es la
evidencia de que Dios nos ha hecho nacer de nuevo. "Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es
nacido de Dios" (1 Juan 5:1).
Cuando Juan dice que Dios da el derecho de ser llamado hijo de Dios a aquellos que reciben a
Cristo (Juan 1:12), continua diciendo que esos que reciben a Cristo "no nacieron de sangre ni de
carne ni de voluntad de varón, sino de Dios". En otras palabras, Es necesario recibir a Cristo para
ser hecho un hijo de Dios, pero el nacimiento que trae a uno dentro de la familia de Dios no es
posible por la voluntad de varón.
El hombre está muerto es delitos y pecados. Él no puede hacerse nacer de nuevo, o crear nueva
vida en el mismo. Él debe nacer de Dios. Entonces, con la nueva naturaleza de Dios,
inmediatamente recibe a Cristo. Los dos hechos (regeneración y fe) están tan estrechamente
conectados que en la experiencia no podemos distinguirlos. Dios engendra en nosotros una nueva
vida y la primera sombra de vida en el nuevo nacimiento es la fe. Este nuevo nacimiento es el
efecto de la Gracia irresistible, porque es un acto de soberana creación –"No por voluntad de
hombre sino de Dios"--.
5. EXPIACIÓN LIMITADA
La expiación es el trabajo de Dios en Cristo en la cruz, por medio del cual cancela la deuda de
nuestros pecados, apaciguó su santa ira contra nosotros, y ganando para nosotros todos los
beneficios de la salvación. La muerte de Cristo fue necesaria porque Dios no hubiese mostrado una
justa recompensa para su gloria si hubiese barrido nuestros pecados debajo de la alfombra sin
castigo alguno.
Romanos 3:25-26 dice que Dios "puso a Cristo como propiciación por nuestros pecados por su
sangre...con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que Él sea el justo, y El
justifica al que es de la fe de Jesús".
En otras palabras, la muerte de Cristo era necesaria para vindicar la justicia de Dios en justificar
al impío por medio de la fe. Sería injusto perdonar pecadores aunque su pecado sea insignificante,
cuando de hecho el pecado es un insulto infinito contra la valiosa gloria de Dios. Por lo tanto Jesús
lleva en sus hombros la maldición, la cual merecíamos por nuestro pecado, de esta manera
podemos ser justificados y la justicia de Dios ser vindicada.
El termino "expiación limitada" señala la pregunta, "¿Por quien murió Cristo?" Detrás de la
pregunta sobre la extensión de la expiación dirige a otra pregunta igualmente importante acerca de
la naturaleza de la expiación. ¿Qué fue lo que Cristo logro en la cruz por aquellos que murió?
Si dices que Jesús murió por todos los seres humanos en la misma manera, entonces debes
definir la naturaleza de la expiación de una manera muy diferente a si creyeras que sólo murió por
aquellos que creen. En el primer caso, crees que la muerte de Cristo en realidad no salva a nadie;
simplemente hace posible la salvación. En este caso la muerte de Cristo no quita la ira de Dios de
ninguna persona, sino que creo un lugar donde las personas pueden ir y encontrar misericordia –si
ellos pudieran realizar su propio nuevo nacimiento y traerse ellos mismos a la fe sin la irresistible
Gracia de Dios.
Si Cristo murió por todos los hombres en la misma manera, entonces no compró Gracia
regeneradora para aquellos que son salvos. Ellos deberían regenerarse ellos mismos y traerse ellos
mismos a la fe. Entonces y sólo entonces ellos se convierten en participantes de los beneficios de la
cruz.
En otras palabras, si crees que Cristo murió por todos los hombres en la misma manera,
entonces los beneficios de la cruz no pueden incluir la misericordia por la que somos traídos a la fe,
porque entonces todos los hombres serían traídos a la fe, pero ellos no lo están. Pero si la
misericordia por la cual somos traídos a la fe (Gracia irresistible) no es parte de lo que Cristo
compró en la cruz, entonces somos dejados para salvarnos a nosotros mismos desde la esclavitud
del pecado, de la dureza de nuestro corazón, de la ceguera de nuestra corrupción y de la ira de
Dios.
Por lo tanto se hace evidente que no es el calvinismo quien limita la expiación. Es el
Arminianismo, porque niega que la expiación de Cristo logre lo que desesperadamente necesitamos
–Llamado, salvación desde la condición de muerte y dureza de corazón y ceguera bajo la ira de
Dios. El arminiano limita el valor natural y la efectividad de la expiación de tal manera que dice que
es lograda aun por aquellos que mueren en incredulidad y son condenados. En la manera que se
dice que Cristo murió por todos los hombres, el arminiano limita la expiación a una simple
oportunidad no muy poderosa para que los hombres se salven a ellos mismos de su terrible
situación de depravación.

34
En la otra mano nosotros no limitamos el poder y la efectividad de la expiación. Simplemente
decimos que en la cruz Dios tenía en mente la redención de sus hijos. Afirmamos que cuando Cristo
murió por estos, Cristo no sólo creó la oportunidad para salvarse a ellos mismos, sino que en
realidad compró a favor de ellos todo lo necesario para que fuesen salvos, incluyendo la Gracia
regeneradora y el don de la fe.
No negamos que todos los hombres son beneficiados en algún sentido de la cruz. 1 Timoteo 4:10
dice que Cristo es el "Salvador de todos los hombres, especialmente de aquellos que creen". Lo que
negamos es que todos los hombres son proyectados como los beneficiarios de la muerte de Cristo
en la misma manera. Toda la misericordia de Dios hacia los inconversos –del sol naciente (Mateo
5:45) de la predicación del Evangelio en todo el mundo (Juan 3:16)- es hecho posible por la cruz.
Esta es la implicación de Romanos 3:25 donde la cruz es presentada como la base de la justicia
de Dios en pasar por alto los pecados. Cada respiro que un inconverso tiene es un acto de la
misericordia de Dios reteniendo el juicio (Romanos 2:4). Cada momento que el Evangelio es
predicado a los inconversos Dios les está mostrando su misericordia dándole esta oportunidad para
salvación.
¿De dónde fluye esta misericordia para con el pecador? ¿Cómo es Dios justo y retiene el juicio de
pecadores que merecen ser inmediatamente lanzados al infierno? La respuesta es que la muerte de
Cristo muestra de una manera clara el justo aborrecimiento de Dios al pecado y que tiene la
libertad de tratar el mundo con misericordia sin comprometer su justicia.
Pero Él es especialmente el Salvador de aquellos que creen. Él no murió por todos los hombres
en el mismo sentido. La intención de la muerte de Cristo por los hijos de Dios es que la misma
compró algo más que el sol saliente y la oportunidad de ser salvos. La muerte de Cristo realmente
salva de todo mal a aquellos por quienes "especialmente" Cristo murió.
Hay muchos pasajes que dicen que la muerte de Cristo fue designada para la salvación del
pueblo de Dios, no por cada individuo. Por ejemplo:
Juan 10:15. "y pongo mi vida por las ovejas.". Las ovejas de Cristo son aquellos que son dados
por el Padre al Hijo. "Ustedes no oyen mi voz porque no son de mis ovejas". Notemos: Ser una
oveja te permite ser un creyente, no viceversa. Por esto las ovejas por las que Cristo murió son las
elegidas por el Padre para ser dadas al Hijo.
En Juan 17:6,9, 19 Jesús ora: "He manifestado tu Nombre a los hombres que del mundo me
diste; tuyos eran, y me los diste... Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me
diste; porque tuyos son... Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean
santificados en la verdad." La santificación en vista aquí es la muerte de Cristo la cual Él estaba a
punto de sufrir. Su muerte y su intercesión son únicamente por sus discípulos, no por el mundo en
general.
Juan 11:51-52: "(Caifás) como era el sumo sacerdote de aquel año, profetizó que Jesús había de
morir por la nación, y no solamente por aquella nación, más también para que juntase en uno los
hijos de Dios que estaban dispersos".Hay hijos de Dios dispersos por todo el mundo. Estos son las
ovejas. Estos son los que el Padre entregó al Hijo. Jesús murió para juntar estas personas en un
sólo pueblo. El punto es igual a Juan 10:15-16, "Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre;
y pongo mi alma por las ovejas; También tengo otras ovejas que no son de este corral, aquellas
también me conviene traer, y oirán mi voz; y se hará un corral, y habrá un pastor". Cristo murió
por sus ovejas, esto es, por los hijos de Dios.
Apocalipsis 5:9: "Digno eres de tomar el libro, y de abrir sus sellos; porque tú fuiste muerto, y
nos has redimido para Dios con tu sangre, de todo linaje y lengua y pueblo y nación". En armonía
con Juan 10:16 Juan no esta diciendo que la muerte de Cristo rescató a todos los hombres pero que
rescató a hombres de todas las tribus del mundo.
Esta es la manera en que entendemos textos tales como 1 Juan 2:2, el cual dice: "Y él es la
propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los del
mundo entero". Esto no significa que Cristo murió con la intención de aplacar la ira de Dios por cada
persona en el mundo, sino que "las ovejas", "los hijos de Dios" están dispersos por todo el mundo,
"por toda lengua y tribu y nación" son incluidos en la propiciación de Cristo. De hecho el paralelo
gramatical entre Juan 11:51-52 y 1 Juan 2:2 es tan cercano que es difícil escapar de la convicción
de que el mismo asunto es tratado por Juan en ambos versículos.
Juan 11:51-52, "profetizó que Jesús había de morir por la nación, y no solamente por aquella
nación, más también para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban dispersos".
1 Juan 2:2, "Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino
también por los del mundo entero".
"El mundo entero" se refiere a los hijos de Dios dispersos por todo el mundo.
Si "El mundo entero" se refiere a cada individuo del mundo, nos vemos forzados a decir que Juan
estaría enseñando que todas las personas serían salvas, cosa que él no cree (Apocalipsis 14:9-11).
La razón por la que nos veríamos forzados a decir esto es que el término propiciación se refiere a
una real remoción de la ira de Dios del pecador. Cuando la ira de Dios contra un pecador es
35
propiciada, la misma es removida de ese pecador. Y el resultado es que todo el poder de Dios ahora
fluye en el servicio de su misericordia, resultando en que nada puede detenerlo de salvar a ese
pecador.
El pecado propiciado no puede ser castigado. De otro modo la propiciación perdería su
significado. Por esta razón si Cristo es la propiciación por todos los pecados de cada individuo del
mundo, ellos no pueden ser castigados, y deben ser salvos. Pero Juan no cree en tal universalismo
(Juan 5:29). Por esto es improbable que 1 Juan 2:2 enseñe que Jesús es la propiciación por toda
persona en el mundo.
Marcos 10:45, en armonía con Apocalipsis 5:9, no dice que Jesús vino a rescatar a todos los
hombres. El verso dice: "Porque el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y dar
su vida en rescate por muchos".
De manera similar en Mateo 26:28 Jesús dice: "Esta es mi sangre del nuevo pacto, que por
muchos es derramada para remisión de pecados".
Hebreos 9:28: "así también el Cristo habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de
muchos; aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación de los que
ansiosamente lo esperan". (Ver también 13:20; Isaías 53:11-12).
Uno de los pasajes más claros en relación a la muerte de Cristo es efesios 5:25-27. Aquí Pablo
no sólo dice que el beneficiario intencional de la muerte de Cristo es la iglesia, sino que también
que el efecto intencional de la muerte de Cristo es la santificación y glorificación de la iglesia. Esta
es la verdad que queremos preservar, que la cruz no tenía intención de dar a todos los hombres la
oportunidad de salvarse a sí mismos, sino que su intención era en realidad salvar a la iglesia.
Pablo dice: "Cristo amó a la Iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla
limpiándola en el lavamiento del agua por la palabra, para presentársela gloriosa para sí mismo".
De manera similar, en Tito 2:14 Pablo describe el propósito de la muerte de Cristo de la
siguiente manera: "Que se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar
para sí un pueblo propio, seguidor de buenas obras". Si Pablo fuese un arminiano ¿no hubiese
dicho: "Él se dio a Sí mismo para redimir a todos los hombres de la iniquidad y purificar a todos los
hombres para Él"? Pero Pablo dice que el diseño de la expiación es para purificar para Cristo un
pueblo separado del mundo. Esto es lo que precisamente Juan dice en Juan 10:15; 11:51 y
Apocalipsis 5:9.
Uno de los textos más cruciales en este aspecto es Romanos 8:32. Se trata de una de las más
preciosas promesas para el pueblo de Dios en la Biblia. Pablo dice, "Quien no escatimo ni a su
propio Hijo por todos nosotros, ¿como no nos dará juntamente con Él todas las cosas?".
El asunto crucial a notar aquí es como Pablo sustenta la seguridad de nuestra herencia en la
muerte de Cristo. Él dice: "Seguramente que Dios te dará en Cristo todas las cosas porque Él no
escatimo a su Hijo, sino que lo entregó por ti". ¿En qué se convierte este precioso argumento si
Cristo es dado por aquellos que de hecho no reciben todas las cosas, sino sólo la condenación? El
argumento se desvanecería.
Si Dios dio a su Hijo por los inconversos que al final son condenados, entonces el no puede decir
que la dadiva del Hijo garantiza "todas las cosas" para aquellos por los cuales Él murió. ¡Pero esto
es lo que el dice! Si Dios dio a su Hijo por ti, entonces Él seguramente te dará todas las cosas. La
estructura del pensamiento de Pablo aquí es destruida al introducir la idea de que Cristo murió por
cada persona del mundo en la misma manera.
Podemos concluir esta sección con el siguiente resumen. ¿Cual de las siguientes declaraciones es
verdadera?
1. Cristo murió por algunos pecados de todos los hombres.
2. Cristo murió por todos los pecados de algunos hombres.
3. Cristo murió por todos los pecados de todos los hombres.
Nadie asegura que la primera declaración es verdad, pues todo estaría perdido porque habría
pecados por los que Cristo no murió. La única manera de ser salvo del pecado es que Cristo lo
cubra con su sangre.
El tercer argumento es el que los arminianos defienden. Cristo murió por todos los pecados de
todos los hombres. Pero entonces, ¿Por qué no todos son salvos? Ellos responden que no todos
creen. Pero ¿no es este incrédulo uno de los cuales por los que Cristo murió? Si ellos dicen que sí,
entonces ¿Por qué no es cubierto por la sangre de Cristo y todos los inconversos se salvan? Si ellos
dicen que no (que la incredulidad no es un pecado por el cual Cristo murió) entonces ellos deben
decir que un hombre puede ser salvo sin tener todos los pecados cubiertos por la sangre de Jesús, o
ellos deben unirse a nosotros en afirmar el segundo argumento: Cristo murió por todos los pecados
de algunos hombres. Esto es, que murió por la incredulidad de los elegidos por lo cual el castigo de
la ira de Dios es aplacado a favor de ellos y su Gracia es libre para traerlos de manera irresistible de
las tinieblas a su maravillosa luz.
6. ELECCIÓN INCONDICIONAL

36
Si todos nosotros somos tan depravados que no podemos ir a Dios sin haber nacido de evo
nu
por la irresistible Gracia de Dios, y si esta Gracia en particular es comprada por Cristo en la cruz,
entonces es claro que la salvación de alguno de nosotros descansa en la elección de Dios.
Cuando hablamos de la elección nos referimos a la elección para salvación de parte de Dios. Esta
elección es incondicional porque no hay condición de que el hombre conozca a Dios antes de que
Dios lo escoja para salvación. El hombre está muerto en delitos y pecados. Entonces no hay
condición de conocer a Dios antes de que Dios lo escoja para salvarlo de la muerte.
o estamos diciendo que la salvación final es incondicional. No lo es. Debemos experimentar la
condición de la fe en Cristo para heredar vida eterna. Pero la fe no es una condición para la
elección. Es justamente lo contrario. La elección es la condición para la fe. Esto es así porque Dios
nos escoge desde antes de la fundación del mundo para comprar nuestra redención en la cruz y
revivirnos con la Gracia irresistible y traernos a la fe.
Hechos 13:48 nos dice como los gentiles respondieron a la predicación del Evangelio en
Antioquia de Pisidia: "Y cuando los gentiles escucharon esto, se regocijaron y glorificaron la palabra
de Dios; y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna". Notemos, no dice que
todos cuantos creyeron fueron ordenados para vida eterna. La elección eterna de Dios es la razón
de que algunos creyeran mientras otros no.
De manera similar Jesús dice a los Judíos en Juan 10:26, "Vosotros no creéis porque no sois de
mis ovejas". Él no dice: "Vosotros no sois mis ovejas porque no creéis". Ser una oveja es algo que
Dios decide por nosotros antes de que pudiéramos creer. Es la base y la capacitación de nuestro
creer. Creemos porque somos las ovejas escogidas de Dios, no viceversa (Juan 8:47; 18:37).
En Romanos 9 Pablo resalta la elección incondicional. Por ejemplo, en los versos 11-12 el
describe el principio que Dios uso para la elección de Jacob y Esaú: "pues no habían aun nacido, ni
habían hecho aun ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección
permaneciese, no por las obras sino conforme por el que llama, se le dijo: El Mayor servirá al
menor". La elección de Dios es preservada de manera incondicional porque es traspasada antes de
nacer o hacer algo bueno o malo.
Nota: Algunos intérpretes dicen que Romanos 9 no tiene nada que ver con la elección de
individuos para su destino eterno. Ellos dicen que el capitulo sólo se relaciona con los roles
históricos que están en juego entre los pueblos descendientes de Jacob y Esaú.
Recomendamos La Justificación de Dios por John Piper, el cual fue escrito para investigar este
asunto. El libro concluye que Romanos 9 no sólo relata los roles históricos de todas esas personas,
sino también de los destinos eternos de individuos, porque, entre otras razones (justificación, pp.
38-54), los versos 1-5 posan un problema acerca de la perdición de individuos israelitas y ese
problema queda totalmente irresuelto si el capítulo no tiene nada que decir acerca de individuos.
La incondicionalidad de la elección de Gracia de Dios es resaltada nuevamente en los versos 15-
16: "Tendré misericordia del que Yo tenga misericordia, y me compadeceré del que Yo me
compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene
misericordia".
Realmente no entendemos la misericordia si pensamos que podemos iniciarla por nuestra propia
voluntad o esfuerzo. Estaríamos desesperanzadamente perdidos en la oscuridad del pecado. Si
vamos a ser salvos, Dios tendrá que tomar de una manera incondicional tomar la iniciativa en
nuestro corazón e irresistiblemente hacer que nos sometamos a Él de una manera voluntaria.
Efesios 1:3-6 es otro poderoso fundamento de la incondicionalidad de nuestra elección y
predestinación para la adopción.
"Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesús Cristo, el cual nos bendijo con toda bendición
espiritual en bienes celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo,
para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en caridad; el cual nos señaló desde antes el
camino para ser adoptados en hijos por Jesús, el Cristo, en sí mismo, por el buen querer de su
voluntad, para alabanza de la gloria de su Gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado".
Algunos intérpretes argumentan que esta elección desde antes de la fundación del mundo fue
sólo una elección de Cristo, pero no una elección de lo que cada individuo sería en Cristo. Esto
sencillamente equivale a decir que no hay elección incondicional de individuos para salvación. Cristo
es puesto adelante como el escogido de Dios y la salvación de individuos es dependiente de su
propia iniciativa para vencer su depravación y ser unidos a Cristo por la fe. Dios no los escoge y por
lo tanto Dios no puede convertirlos de manera efectiva. Él sólo puede esperar a ver quien revivirá
de la muerte y le escogerá a Él.
Esta interpretación no encaja bien con el verso 11, el cual dice: "Habiendo sido predestinados
conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad".
Tampoco el texto literal del verso 4 cuadra con esta interpretación. El significado ordinario de la
palabra "escogió" en el verso 4 es seleccionar o escoger de un grupo (cf. Lc. 6:13; 14:7; Jn. 13:18;
15:16,19). Así que el significado natural del versículo es que Dios escogió a su pueblo de la
humanidad, antes de la fundación del mundo en virtud de su unión con Cristo su Redentor.
37
Toda la elección está relacionada con Cristo. No habría elección de pecadores para salvación si
Cristo hubiera sido destinado a morir por sus pecados. Así que en ese sentido ellos son elegidos en
Cristo. Pero son ellos los que son escogidos desde antes de la fundación del mundo, no sólo Cristo.
Además, el texto del verso 5 sugiere la elección de un pueblo para estar en Cristo, y no sólo la
elección de Cristo. Literalmente el texto dice: "Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos
suyos por medio de Jesucristo. Somos los predestinados, no Cristo. Él es quien hace la elección de
pecadores posible, y así nuestra elección es "por medio de Él", pero aquí no se habla de Dios
teniendo una visión sólo de la elección de Cristo.
Quizás el texto más importante de todos en relación a la enseñanza de la elección incondicional
es Romanos 8:28-33.
"Y ya sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien, a los que conforme
al Propósito son llamados (a ser santos). Porque a los que antes conoció, también les señaló desde
antes el camino para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el
Primogénito entre muchos hermanos; Y a los que les señaló desde antes el camino, a éstos también
llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificará.
¿Pues qué diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién será contra nosotros? El que aun a su
propio Hijo no escatimó, antes lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él
todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que los justifica".
A menudo este texto es usado para argumentar en contra de la elección incondicional basándose
en el verso 29 el cual dice: "A los que antes conoció también los predestino..." Así que algunos
dicen que las personas no son escogidas de manera incondicional. Ellos son escogidos sobre la base
de su fe la cual es producida sin la ayuda de la Gracia irresistible de Dios y la cual Dios ve de
antemano.
Pero eso no cuadra con el contexto. Notemos que Romanos 8:30 dice: "Y a los que predestinó, a
éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos
también glorificó".Enfoca por un momento el hecho de que todo el que Dios llama también lo
justifica.
El llamado del verso 30 no es dado a todas las personas. La razón por la cual sabemos que no lo
es que todos aquellos que son llamados son también justificados –pero no todos los hombres son
justificados. Así que este llamado en el verso 30 no es el llamado general al arrepentimiento que los
predicadores dan o que Dios da a través de la gloria de la naturaleza. Todos los hombres reciben
ese llamado. El llamado del verso 30 es dado sólo a aquellos que Dios predestina a ser conformados
a la imagen de su Hijo (v.29). Y es un llamado que desemboca en justificación: "a los que llamo, a
estos también justificó".
Pero sabemos que la justificación es por la fe (Rom. 5:1). ¿Cuál es entonces este llamado que es
dado a todos aquellos que son predestinados y que desemboca en la justificación? Este debe ser el
llamado de la Gracia irresistible. Se trata del llamado de 1 Corintios 1:24 discutido en la página 6.
Entre el acto de la predestinación y la justificación está el acto del llamado. Debido a que la
justificación es sólo por la fe, el llamado en vista debe ser el acto de Dios por el cual llama a la fe a
existencia. Y como esta desemboca de manera necesaria en la justificación, debe ser irresistible. No
hay llamado (en ese sentido; no en el sentido de Mateo 22:14) que no sea justificado. Todos los
llamados son justificados. Así que, el llamado del verso 30 es el trabajo soberano de Dios el cual
trae a la persona a la fe por la que es justificado.
Ahora notemos la implicación que este tiene para el significado de "conoció" en el verso 29.
Cuando Pablo dice en el verso 29: "A los que antes conoció también los predestinó", no puede
querer decir (como muchos tratan de hacer que diga) que Dios sabía de antemano quienes usarían
su libre albedrío para venir a la fe, así que los puede predestinar para ser adoptados porque ellos
hicieron esa libre elección por su propia voluntad. Esto no puede significar semejante cosa porque
hemos visto del verso 30 que las personas no vienen a la fe por su propia voluntad. Ellos son
llamados de una manera irresistible.
Dios no prevé la libre decisión de personas que creen porque no existe tal libertad de decisión. Si
alguien viene a la fe en Cristo, es porque son revividos de la muerte (Efesios 2:5) por el poder
creativo del Espíritu de Dios. Eso es, son en efecto llamados de las tinieblas a la luz.
Así que, el previo conocimiento de Romanos 8:29 no es el mero conocimiento de algo que
sucederá en el futuro separado de la predeterminación de Dios. En vez de esto, es el tipo de
conocimiento referido en el Antiguo Testamento como en Génesis 18:19("Yo he
escogido(literalmente: conocido) a Abraham para que el pueda encargar a sus hijos...que guarden
el camino del Señor"), y Jeremías 1:5("Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que
nacieses te santifique, te di por profeta a las naciones") y Amos 3:2("A vosotros solamente he
conocido de todas las familias de la tierra, os castigare por todas vuestras maldades").
Como C. E. B. Cranfield dice, el previo conocimiento de Romanos 8:29 es "ese especial
conocimiento tomado de una persona la cual es escogida por la Gracia de Dios". Tal conocimiento

38
es virtualmente la misma elección: "A los que antes conoció (i.e. escogió) también los predestinó
para ser conformados a la imagen de su Hijo".
Por tanto, lo que este magnifico texto (Romanos 8:28-33) enseña es que Dios realmente realiza
la redención de su pueblo desde el inicio hasta el final. Él conoce de antemano, o sea, escoge
personas para Sí desde antes de la fundación del mundo, predestina estas personas para ser
conformadas a la imagen de su Hijo, las llama para Si mismo en fe, las justifica por medio de la fe,
y finalmente las glorifica –y nada puede separarlas del amor de Dios que es en Cristo Jesús (Rom.
8:39). ¡A Él sea toda la adoración y la gloria! Amen.
7. LA PERSEVERANCIA DE LOS SANTOS
Continúa lo que se ha dicho anteriormente que el pueblo de Dios perseverará hasta el fin y no se
perderá. Los que son previamente conocidos son predestinados, los predestinados son llamados, los
llamados son justificados, y los justificados son glorificados. Ni uno de este grupo se pierde.
Pertenecer a este grupo es estar eternamente seguro.
Pero queremos significar más que eso con la doctrina de la perseverancia de los santos.
Queremos significar que los santos van y deben perseverar en la obediencia que viene de la fe. La
elección es incondicional, pero la glorificación no lo es. Hay varias advertencias en las Escrituras de
que aquellos que no abrazan pronto a Cristo pueden perderse al final.
Las siguientes siete tesis resumen lo que entendemos sobre esta importante doctrina:
A. Nuestra fe debe perdurar hasta el final si somos de los salvos.
Esto significa que el ministerio de la palabra es el instrumento de Dios para la preservación de la
fe como también para engendrar la fe. No aspiramos fácilmente luego que una persona ha orado
para recibir a Cristo, como si estuviéramos seguros de nuestra perspectiva de que están ahora más
allá del alcance del maligno. Existe una lucha de fe que debe ser peleada. Debemos permanecer en
la fe hasta el final si somos salvos.
1 Corintios 15:1,2 dice: "Además os declaro, hermanos, el Evangelio que os he predicado, el cual
también recibisteis, en el cual también están firmes; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que
os he predicado, estáis siendo salvos, si no creísteis en vano".
Colosenses 1:21-23 dice: "A vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de
ánimo en malas obras, ahora empero os ha reconciliado en el cuerpo de su carne por medio de la
muerte, para haceros santos, y sin mancha, e irreprensibles delante de él; si empero permanecéis
fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del Evangelio que habéis oído; el cual es
predicado a toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy hecho ministro".
2 Timoteo 2:11-12 dice: "Es palabra fiel: Que si somos muertos con él, también viviremos con
él; si sufrimos, también reinaremos con él; si le negáremos, él también nos negará".
Marcos 13:13 dice: "Más el que perseverare hasta el fin, ese será salvo".
Mire también Apocalipsis 2:7,10,11,17,25,26; 3:5,11,12,21.
B. La obediencia que es evidencia de la renovación interna que viene de Dios, es necesaria para
la salvación final.
Esto no quiere decir que Dios demanda perfección. Es claro en Filipenses 3:12-13; 1 Juan 1:8-10
y Mateo 6:12 que el Nuevo Testamento no sostiene la demanda de una estricta perfección para ser
salvos. Pero el Nuevo Testamento sí demanda que debemos ser moralmente cambiados y caminar
en novedad de vida.
Hebreos 12:14: "Seguid la paz con todos; y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor".
Romanos 8:13: "porque si viviereis conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu
mortificáis las obras del cuerpo, viviréis".
Gal. 5:19-21: "Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación,
inmundicia, disolución, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas,
disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas; de las
cuales os denuncio, como ya os he anunciado, que los que hacen tales cosas no heredarán el Reino
de Dios". (Ver también Efesios 5:5; 1 Corintios 6:10)
1 Juan 2:3-6: "Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus
mandamientos. El que dice: Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso,
y no hay verdad en él. Más el que guarda su Palabra, la caridad de Dios está verdaderamente
perfecta en él; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que está en él, debe andar como él
anduvo". (Ver también 1 Juan 3:4-10, 14; 4:20)
Juan 8:31: "Y decía Jesús a los judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi
palabra, seréis verdaderamente mis discípulos". (Ver también Lucas 10:28; Mateo 6:14-15; 18:35;
Génesis 18:19- 22; 16-17; 26:4-5; 2 Timoteo 2:19)
C. Los elegidos de Dios no pueden perderse.
Es por esta razón por la que creemos en la seguridad- llamada, la seguridad eterna de los
elegidos. La implicación es que Dios trabajará para que aquellos que escogió para la eterna
salvación sean capacitados para perseverar en la fe hasta el fin y cumplir, por el poder del Espíritu
Santo, los requerimientos para obediencia.
39
Romanos 8:28-30, nos dice: "Y ya sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les
ayudan a bien, a los que conforme al Propósito son llamados (a ser santos). Porque a los que antes
conoció, también les señaló desde antes el camino para que fuesen hechos conformes a la imagen
de su Hijo, para que él sea el Primogénito entre muchos hermanos; Y a los que les señaló desde
antes el camino, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que
justificó, a éstos también glorificará". Lo que es evidente de este pasaje es que esos que son
efectivamente llamados a la esperanza de la salvación realmente perseverarán hasta el fin y serán
salvos.
Juan 10:26-30: "más vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis
ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; y yo les doy vida eterna y no perecerán para
siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, Mayor que todos es y nadie
las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre una cosa somos". (Ver también Efesios
1:4-5).
D. Existen caídas en algunos creyentes, pero si esa caída persiste, es muestra de que su fe no
era genuina y ellos no habían nacido de Dios.
1 Juan 2:19: "Ellos salieron de nosotros, más no eran de nosotros, porque si fueran de nosotros,
hubieran sin duda permanecido con nosotros; pero esto es para que se manifestara que todos no
son de nosotros". De manera semejante se ilustra en la parábola del sembrador en Lucas 8:9-14
ilustra personas que "oyen el Evangelio, lo reciben con gozo; pero como no tienen raíces, ellos sólo
creen por un tiempo y en el tiempo de la prueba se apartan".
El hecho de que tal cosa sea posible es precisamente por lo que el ministerio de la palabra en
toda iglesia local debe contener muchas advertencias a los miembros de la iglesia a perseverar en
la fe y no enredarse en esas cosas que pudieran extraviarlos y que podría resultar en su
condenación.
E. Dios nos justifica en el primer y genuino acto de fe salvífica, pero haciendo esto, el tiene una
visión de todos los actos subsecuentes de la fe contenida, como en una semilla, en ese primer acto.
Lo que estamos tratando de hacer aquí es confesar la enseñanza de Romanos 5.1, por ejemplo,
que enseña que ya somos justificados ante Dios. Dios no espera hasta el final de nuestras vidas
para declararnos justos. De hecho, no seríamos capaces de tener la seguridad y libertad de vivir las
radicales demandas de Cristo a menos que podamos estar seguros que por nuestra fe ya estamos
justificados delante de Dios.
Sin embargo, debemos confesar el hecho de que nuestra salvación final es hecha contingente a
la subsiguiente obediencia que proviene de la fe. La manera como estas dos verdades se fusionan
es que ya somos justificados sobre la base de nuestro primer acto de fe porque Dios ve en este (así
como el puede ver en el árbol de bellota) en embrión de la vida de fe. Esta es la razón por la que
esos que no persisten en la vida de fe con su inevitable consecuencia simplemente dan testimonio
de que su primer acto de fe no fue genuino.
El soporte textual para esto es que Romanos 4:3 cita Génesis 15:6 al hecho donde Abraham fue
justificado por Dios. Esta es una referencia a un hecho de fe muy temprano en la vida de Abraham.
Romanos 4:19-22, de todas maneras, se refiere a una experiencia de Abraham muchos años
después (Cuando tenía 100 años de edad, ver Génesis 21:5,12) y dice que por la fe de esta
experiencia Abraham fue reconocido como justo. En otras palabras, parece ser que la fe que
justificó a Abraham no fue su primer acto de fe únicamente, sino la fe que provocó los actos de
obediencia más tarde en su vida. (El mismo hecho puede verse en Santiago 2:21-24 en su
referencia al acto tardío en la vida de Abraham, llamado, el ofrecimiento de su hijo, Isaac, en
Génesis 22). La manera de como tejer estas hebras de la verdad bíblica es declarando que somos
internamente justificados sobre la base de nuestro primer acto de fe, pero no sin referencia a todos
los subsecuentes actos de fe que dan a luz la obediencia que Dios demanda.
F. Dios obra para causar la perseverancia de sus elegidos.
No somos dejados por nosotros mismos y nuestra seguridad está bien enraizada en el amor
soberano de Dios que produce eso para lo cual nos ha llamado a hacer. 1 Pedro 1:5 nos dice: "para
vosotros que sois guardados en la virtud de Dios por fe, para alcanzar la salud que está aparejada
para ser manifestada en el postrer tiempo". Judas 24,25 agrega: "A aquel, pues, que es poderoso
para guardaros sin pecado, y presentaros delante de su gloria irreprensibles, con grande alegría, al
Dios único sabio, nuestro Salvador, sea gloria y magnificencia, imperio y potencia, ahora y en todos
los siglos. Amén".
1 Tesalonicenses 5:23-24 dice: "Y el Dios de paz os santifique completamente; para que vuestro
espíritu, alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida del Señor nuestro, Jesús,
el Cristo. Fiel es el que os ha llamado; el cual también lo hará".
Filipenses 1:6: "Confiando de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la
perfeccionará hasta el día de Jesús el Cristo".

40
1 Corintios 1:8-9: "el cual también os confirmará que permanezcáis sin pecado hasta el fin,
hasta en el día de nuestro Señor Jesús, el Cristo. Fiel es Dios, por el cual sois llamados a la
confraternidad de su Hijo, Jesús, el Cristo, Señor nuestro".
G. Por lo tanto debemos ser entusiastas en hacer nuestro llamado y elección segura.
2 Pedro 1:10: "Por lo cual, hermanos, procurad tanto más de hacer firme vuestra vocación y
elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás".
8. TESTIMONIOS CONCLUYENTES
Es posible creer todas estas cosas en tu mente e ir al infierno. Cuan engañosos e hipócritas
somos por naturaleza! Por lo tanto nuestro interés en escribir todas estas cosas no es meramente
convencer la mente sino también ganar el corazón.
Queremos para otros la dulce experiencia de reposar en el confort masivo de estas verdades.
Queremos que otros puedan sentir el tremendo incentivo para la justicia y para las misiones que
fluyen de estas verdades. Queremos para otros la experiencia de conocer y confiar en la Gracia
soberana de Dios de tal manera que a Él y sólo a Él sea la gloria.
Para este fin hemos recogido aquí algunos testimonios de lo que estas verdades han significado
para algunos grandes cristianos del pasado. Para aquellos que las han conocido verdaderamente,
ellas nunca han sido meras especulaciones para la cabeza, sino siempre han sido poder para el
corazón y la vida.
Agustin
Agustín fue convertido de una manera resonante por la Gracia irresistible de Dios después de
dejar una vida inmoral. Él escribió en sus confesiones(X, 40):
"No tengo ninguna esperanza fuera de Tu gran misericordia. Da tu mandato y manda lo que es
tu voluntad. Tú impones en nosotros continencia...verdaderamente por continencia somos unidos y
traídos de vuelta a esa unidad de la que fuimos dispersados hacia una pluralidad. Te ama poco
aquel que ama cualquier otra cosa junto a Ti, la cual no ama para ti. ¡Oh amor siempre ardiente y
nunca se apaga! ¡Oh caridad, Dios mío, enciende en mí! Tú mandas continencia. Concede lo que
mandas y manda tu voluntad."
Estas son las palabras de un hombre que amaba la verdad de la Gracia irresistible, porque el
sabe que el es totalmente incompleto sin ella. Pero también en sus cartas doctrinales el dirige esta
amada verdad a casa (Epístola ccxvii, Para Vitalis):
"Como prefiero pensar en tu caso, si estas de acuerdo con nosotros en suponer que estamos
haciendo nuestro deber en oración a Dios, como es nuestra costumbre, por aquellos que rehúsan
creer, que sean capacitados para creer y aquellos que resistan o se opongan a su ley y doctrina,
que lo crean y lo sigan. Si estas de acuerdo con nosotros en pensar que hacemos nuestro deber en
agradecer a Dios, como acostumbramos, por aquellas personas cuando han sido
convertidos...entonces estas dispuesto a admitir que la voluntad de Dios es previamente movida
por la Gracia de Dios, y que es Dios quien hace que deseen el bien que rechazaban; que es a Dios a
quien pedimos que lo haga, y sabemos que es justo darle gracias por tal hecho..."
Para Agustín la verdad de la Gracia irresistible era el fundamento de sus oraciones por la
conversión de los perdidos y de su gratitud para con Dios cuando ellos se convertían.
Jonathan Edwards
Jonathan Edwards, el gran predicador Ingles y teólogo del siglo XVIII, tuvo un amor igual de
profundo por estas verdades. Él escribió cuando tenía 26 años de edad, el día en que se enamoró
de la soberanía de Dios:
"Se ha producido una maravillosa alteración en mi mente respecto a la doctrina de la soberanía
de Dios desde aquel día hasta hoy; de manera que casi nunca he encontrado algo que me plantee
alguna objeción contra ella en el sentido más absoluto...Desde entonces, no sólo he estado
convencido, sino que mi convicción ha sido maravillosa. Esta doctrina me ha resultado a menudo
sumamente agradable, brillante y dulce. La soberanía absoluta es algo que me encanta atribuir a
Dios...La soberanía de Dios me ha parecido, una grandiosa parte de su gloria. Ha sido siempre mi
deleite acercarme a Dios, y más aun adorarle como al Dios soberano" (Narrativa personal).
George Whitefield
Edwards lloró abiertamente cuando George Whitefield predicó en su iglesia, debido a nto
lo taque
amó el mensaje que predicó. Whitefield fue un gran evangelista en el siglo XVIII. Él dijo: "Yo abrazo
el sistema calvinista, no por Calvino, sino porque Cristo Jesús me lo ha enseñado"(Arnold Dalimore,
GEORGE WHITEFIELD 1,p. 406).
Él imploró a John Wesley no oponerse a las doctrinas del calvinismo:
"No puedo soportar los pensamientos de oponerme a ti: pero como puedo evadirlos, si te ocupas
(como tu hermano Charles una vez dijo) de echar a Juan Calvino fuera de Bristol. ¡Ay! Nunca he
leído algo que Calvino haya escrito; mis doctrinas las tengo de Cristo y sus apóstoles; Fui enseñado
por ellos de Dios." (Dalimore, p. 574)
Fueron estas doctrinas que le llenaron con un santo celo por el evangelismo:

41
"Las doctrinas de la elección, y la gratuita justificación en Cristo Jesús están diariamente más y
más presionando mi corazón. Ellas llenan mi alma con un santo fuego y me proporcionan gran
confianza en Dios mi Salvador.
Espero que podamos atrapar fuego uno del otro, y que haya una santa emulación entre
nosotros, quienes deben más degradar al hombre y exaltar al Señor Jesús. Nada más que las
doctrinas de la reforma pueden hacer esto. Todas las demás dejan el libre albedrío en el hombre y
lo hacen, en parte al menos, un Salvador de sí mismo. Mi alma, no se acerca a esos que enseñan
esas cosas...Yo se que Cristo es todo en todo. El hombre es nada: tiene un libre albedrío para ir al
infierno, pero no para ir al cielo, hasta que Dios trabaje en él para ejercer su buena voluntad.
Oh, la excelencia de la doctrina de la elección y la de la preservación final de los santos! Estoy
persuadido, hasta que el hombre venga a creer y sentir estas importantes verdades, no saldrá de sí
mismo, pero cuando este convencido de esto y asegure su aplicación en su corazón, entonces
caminará por fe efectivamente!" (Dalimore, p. 407)
George Müller
George Müller es famoso por los orfanatos que fundó y por la asombrosa fe que tenía para pedir
por la provisión de Dios. No muchos conocen la teología que soportaba a ese gran ministro. A
mediado de los 20 (1829) tuvo una experiencia la cual registró más adelante de la manera
siguiente:
"Antes de este período (cuando vine a adoptar la Biblia como mi única regla de juicio) estuve
muy opuesto a las doctrinas de la elección, redención particular (expiación limitada), y la final
perseverancia por Gracia. Pero ahora fui traído a examinar esas preciosas verdades por la palabra
de Dios. Siendo hecho para no querer la gloria para mi mismo en la conversión de pecadores, sino
considerándome meramente como un instrumento; y siendo hecho para querer recibir lo que las
Escrituras decían, fui a la palabra, leyendo el Nuevo testamento desde el principio, con una
referencia particular para estas verdades.
Para mi sorpresa encontré pasajes que hablan directamente sobre la elección y la Gracia
perseverante, fueron como 4 veces tantos como esos que hablan aparentemente contra esas
verdades; y aun esos pocos, poco después, cuando los examiné y los entendí, sirvieron para
confirmarme en dichas doctrinas.
Debido al efecto de mi creencia en estas doctrinas, me siento forzado a declarar para la gloria de
Dios, que aunque soy excesivamente débil, y no he muerto a los deseos de la carne, los deseos de
los ojos y la vanagloria de la vida, como pudiera, y como debería ser, todavía, por la Gracia de
Dios, he caminado más cerca con Él desde ese periodo. Mi vida no ha sido tan variable, y puedo
decir que he vivido mucho más para Dios que antes" (Autobiografía, pp. 33-34).
Charles Spurgeon
Charles Spurgeon era contemporáneo de George üller. M Era el pastor del Tabernáculo
Metropolitano en Londres por 30 años, el pastor más famoso de su época –y un Bautista en la
misma. Su predicación era poderosa ganando almas para Cristo. Pero ¿Cual fue su Evangelio que
mantuvo a cientos hechizados semana tras semana y atrajo a tantos al Salvador?
"Tengo mi propia opinión y es que no existe tal cosa como predicar a Cristo y a este crucificado,
a menos que prediquemos lo que en nuestros días llamamos calvinismo. Es un sobrenombre
llamarlo calvinismo; calvinismo es el Evangelio, y nada menos. No creo que podamos predicar el
Evangelio... a menos que prediquemos la soberanía de Dios en su dispensación de Gracia; ni a
menos exaltemos la elección incondicional, eterna, inmutable, el amor victorioso de Jehová;
tampoco creo que podamos predicar el Evangelio a menos que lo basemos en la especial y
particular redención del pueblo escogido en los que Cristo obro sobre la cruz; tampoco puedo
comprender un Evangelio que deja caer a los santos luego de estos ser llamados" (Autobiografía 1,
p.168).
Él no siempre creyó estas cosas. Spurgeon relata su descubrimiento de estas verdades a la edad
de 16 años:
"Nacido, como todos nosotros somos por naturaleza, un Arminiano, aun creía las cosas viejas
que había escuchado continuamente del pulpito, y no veía la Gracia de Dios. Cuando venía a Cristo,
creía que lo hacia por mí mismo, y aunque buscaba al Señor sinceramente. No tenía ni idea de que
el Señor me buscaba...puedo recordar el día y la hora cuando por primera vez recibí estas verdades
en mi alma – cuando estaban, como John Bunyan dice, ardiendo en mi alma como un hierro
caliente...
Una noche, cuando estaba sentado en la casa de Dios, no estaba pensando mucho en el sermón
del predicador, por lo que no lo creí. El pensamiento me golpeó, "¿Cómo llegaste a ser cristiano?".
Vi al Señor. "¿Pero cómo viniste a ver al Señor?". La verdad pasó rápidamente por mi mente en un
momento –No le habría visto a menos que hubiese una influencia previa en mi mente que me
hiciera buscarle. Oré, pensé, pero entonces me pregunté a mí mismo, ¿cómo vine a orar? Fui
inducido a orar por la lectura de las Escrituras. ¿Cómo vine a leer las Escrituras? Las leí, pero ¿qué
me permitió hacerlo? Entonces, en un momento, vi que Dios era la zapata de todo esto, y el autor
42
de mi fe, y entonces toda la doctrina de la Gracia me fue clara, y de esa doctrina no he renunciado
hasta este día, y deseo hacer de esto mi constante confesión, "Atribuyo mi cambio completamente
a Dios" (Autobiografía, pp.164-5).
Spurgeon comenzó una universidad para pastores y tuvo como propósito enseñar que la llave de
ser un maestro digno en la iglesia era entender estas doctrinas de la Gracia.
"El Arminianismo es, por lo tanto, culpable de confundir doctrinas y actuar como obstrucción al
entendimiento claro y lúcido de las Escrituras; porque representa incorrectamente o ignora el
propósito eterno de Dios, disloca totalmente el significado del plan complete de redención.
Ciertamente, la confusión es inevitable fuera de la verdad fundamental (de la elección).
Sin esta doctrina, hay falta de unidad de pensamiento, y en general no tienen idea alguna sobre
un sistema de divinidad. Es casi imposible convertir a un hombre en teólogo a menos que se
empiece con esta (doctrina de la elección). Si deseas puedes colocar a un joven creyente en una
Universidad por 4 años, pero a menos que le enseñes este plan fundamental del pacto eterno,
experimentará poco progreso, porque sus estudios no concuerdan, no ve como una verdad encaja
con la otra y como todas las verdades deben armonizar juntas…
Tome cualquier condado de Inglaterra y encontrará hombres pobres con picos y palas que tienen
Mayor conocimiento sobre divinidad que la mitad de aquellos que salen de nuestras academias y
universidades, sencilla y totalmente porque estos hombres han aprendido en su juventud un
sistema en el cual la elección es céntrica y luego han visto como su propia experiencia encaja
exactamente con este."
9. UNA APELACIÓN FINAL
Es apropiado concluir este relato sobre nuestra creencia en las doctrinas de la Gracia
elando
ap a
usted, el lector, a recibir al Cristo magnífico, quien es el Autor eterno de estas doctrinas. Preste
atención a la hermosa súplica presentada por J.I. Packer, un gran defensor de estas verdades:
A la pregunta: ¿qué debo hacer para ser salvo? El Evangelio viejo (Calvinismo) responde: cree
en el Señor Jesucristo. A la próxima pregunta: ¿qué significa creer en el Señor Jesucristo? su
respuesta es: significa verse pecador y ver a Cristo como aquel quien murió por pecadores;
abandonando toda justicia y confianza propia y echándose completamente sobre Él para recibir
perdón y paz; e intercambiar esa enemistad natural y rebelión contra Dios por un espíritu de
sumisión a la voluntad de Cristo por medio de la renovación del corazón por el Espíritu Santo.
Y a una tercera pregunta: ¿cómo procedo a creer en Cristo y al arrepentimiento si no tengo la
habilidad natural para hacer estas cosas? responde diciendo: mira a Cristo, háblale a Cristo, clama
a Cristo, tal como eres; confiesa tu pecado, tu impenitencia, tu incredulidad, y échate en Su
misericordia; pídele que te de un nuevo corazón obrando en ti verdadero arrepentimiento y una fe
firme; pídele que quite de ti tu corazón incrédulo y escriba Su ley dentro de ti, para que nunca te
apartes de Él. Vuélvete a Él y confía en Él lo mejor que puedas, y ruega por la Gracia para volverte
y confiar más completamente; utiliza los medio de Gracia con expectación, mirando a Cristo
acercarte a ti mientras buscas acercarte a Él; mira, ora, lee y escucha la Palabra de Dios, adora y
ejerce comunión con el pueblo de Dios, y persevera hasta conocer más allá de cualquier duda que
realmente eres un ser cambiado, un creyente penitente y que el corazón que has deseado se te ha
concedido ("Redacción Introductoria a La Muerte de la Muerte y la Muerte de Cristo de John Owen,"
p. 21).
Permite que Charles Spurgeon te dirija en oración:
Les suplico que se unan a mí en oración en este momento. Únanse a mí mientras pongo palabras
en vuestras bocas y las pronuncio en lugar vuestro-"Señor, soy culpable, merezco tu ira. Señor, no
puedo salvarme. Señor, quiero un nuevo corazón y un espíritu recto, pero ¿qué puedo hacer?
Señor, no puedo hacer nada, ven y obra en mí el querer y el hacer tu buena voluntad.
Sólo Tú tienes el poder, lo se, Para salvar a un este infeliz ¿A quién y donde huiré Si no voy
corriendo a Ti?
Pero desde mi alma clamo a tu nombre. Temblando, pero creyendo, me echo completamente
sobre ti, oh Señor. Confío en la sangre y justicia de tu amado Hijo…Señor, sálvame ahora, por amor
Jesús." (De Iain Murray, The Forgotten Spurgeon (Edinburgh: Banner of Truth Trust, 1973), pp.
101f.)

FUNDAMENTOS PARA UNA SEGURIDAD PLENA


Marzo 1, 1992

Efesios 1:4
Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo...

Hace tres semanas enfatizamos las palabras de Hebreos 6:11 que dice "Pero deseamos que cada
uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena seguridad de la
43
esperanza." En otras palabras, la voluntad de Dios para nosotros es que vivamos en la libertad, el
gozo y el poder de una seguridad plena. Su intención es que tengamos la certeza de que estamos
destinados para el cielo y que sin duda llegaremos allí.
Es posible que cristianos verdaderos, con una genuina fe salvadora, pasen por períodos en que
no tengan una plena certeza de la esperanza. Juan dice en 1ra de Juan 5:13, "Estas cosas os he
escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida
eterna." En otras palabras, un compromiso sincero del corazón hacia Cristo, y una auténtica unión
con Cristo, no siempre van de la mano con sentimientos fuertes de seguridad. La fe puede ser
auténtica aún cuando el sentimiento de seguridad sea débil. Pero Dios nos ordena ser diligentes y
celosos en nuestra búsqueda de una seguridad plena. Porque en eso es donde se encuentran el
gozo y la libertad y el poder.
Existen dos formas de buscar seguridad. Una es el examinarse a sí mismo y ver las evidencias
de que el dominio del pecado ha sido quebrado y de que tenemos deseos y disciplinas nuevos. Esto
es lo que Pedro quiso decir cuando exhortó, "Así que, hermanos, sed tanto más diligentes para
hacer firme vuestro llamado y elección" (2 Pedro 1:10). Y es lo que Pablo busca expresar cuando
dice, "Poneos a prueba para ver si estáis en la fe; examinaos a vosotros mismos. ¿O no os
reconocéis a vosotros mismos que Jesucristo está en vosotros, a menos de que en verdad no paséis
la prueba?" (2 Corintios 13:5).
Thomas Watson hace 350 años lo describió así: Si un malhechor está en prisión, ¿cómo sabrá
que su príncipe lo ha perdonado? Si el carcelero viene y deshace sus cadenas y grilletes, y lo deja
salir de la prisión, entonces sabrá que ha sido perdonado; así que ¿cómo sabremos nosotros que
Dios nos ha perdonado? Si las cadenas del pecado han sido rotas, y caminamos en libertad en los
caminos de Dios, estas son señales benditas de que somos perdonados. (A Puritan Golden
Treasury , p.25)
Pero hay otra manera de buscar la seguridad. Y para las personas que tienden a auto-
examinarse en exceso y dudar, por cierto ésta es la alternativa más esperanzadora. El libro de
Hebreos lo expresa con esta simpleza: "Considerad a Jesús" (Hebreos 3:1). O: "puestos los ojos en
Jesús, el autor y consumador de la fe" (Hebreos 12:2). En otras palabras, no caviles sobre ti
mismo, medita en lo que Dios ha hecho en Jesucristo.
Hay una paradoja aquí. Para muchas personas – creo que para la Mayoría – mientras más
atención le damos a las obras subjetivas internas de nuestra propia alma y a la pureza o impureza
relativa de nuestras propias actitudes y comportamientos, más inseguros nos volvemos en la
evaluación de nuestra autenticidad. Paradójicamente el camino a la seguridad consiste en trasladar
la atención de nosotros y volverla hacia Dios. Salir de lo subjetivo y e ir hacia lo objetivo.
Algunos recordarán a William Cowper. Él es un ejemplo de cómo funciona esta paradoja. El era
melancólico e introspectivo y consideraba que no había esperanza para él. Decía que el Cristianismo
era verdad, pero que no era capaz de tener fe; que había sido rechazado
Pero una tarde en el jardín del asilo de San Alban se puso a leer una Biblia. Dios enfocó su
atención, no en la realidad subjetiva de su propia condición, sino en la realidad objetiva de la obra
de Dios en Cristo. Leyó Romanos 3:25: "a quien Dios exhibió públicamente como propiciación por
su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Dios pasó
por alto los pecados cometidos anteriormente." Cowper escribió después acerca de ese momento:
"Recibí de inmediato la fortaleza para creerlo y brillaron sobre mí los maravillosos haces del Sol de
Justicia. Vi la suficiencia del pacto que El había hecho, mi perdón sellado en Su sangre y toda la
grandeza y plenitud de Su justificación. En un instante creí, y recibí el evangelio… si no hubiera sido
porque el brazo del Todopoderoso me sostuvo, creo que habría muerto de gratitud y gozo. Mis ojos
se llenaron de lágrimas y mi voz se quebró; sólo pude mirar hacia el cielo en temor silencioso,
sobrecogido de amor y maravilla. (Gilbert Thomas, William Cowper and the Eighteenth Century,
132)
En otras palabras, con esta segunda manera de buscar la seguridad fijamos nuestra atención no
en lo que hacemos para probar que somos salvos (ni en la fe, ni en la obediencia de la fe), sino en
lo que Dios ha hecho para salvar a su pueblo. Y nuestra confianza es ésta: al enfocar nuestra
atención en la grandiosa obra objetiva de Dios, Dios mismo glorificará esa obra en nosotros al crear
fe, seguridad, gozo, libertad, obediencia y poder.
Esta es la convicción que me mueve ahora al empezar una serie de ocho mensajes previos a la
Pascua con el tema: EL PROPOSITO INVENCIBLE DE DIOS: FUNDAMENTOS PARA UNA SEGURIDAD
PLENA. Dios tiene el propósito indetenible, inderogable, invencible de salvar a su pueblo, y mientras
más meditemos en lo que El ha hecho para lograr infaliblemente su propósito, más profunda y viva
será nuestra seguridad. A Dios le encanta glorificar el valor de su obra objetiva convirtiéndola en la
base de nuestra seguridad subjetiva.
Comencemos donde Pablo empieza en Efesios 1:3-4.

44
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda
bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en El antes de la
fundación del mundo…
Pablo comienza bendiciendo a Dios. Le bendice como a quien nos ha bendecido con toda
bendición que el cielo puede dar. Y el primer fundamento que Pablo menciona para este hecho
seguro es que "Dios nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo."
Así que mi primer mensaje es: El propósito de Dios en la salvación de su pueblo es invencible –
no puede fallar- porque se basa primeramente no en que nosotros hayamos escogido a Dios, sino
en que Dios nos ha escogido a nosotros. El verso 4 dice: "(Dios) nos escogió en El (Cristo) antes de
la fundación del mundo."
Tu salvación no comenzó con tu decisión de creer en Cristo- una decisión que fue real y
necesaria. Tu salvación comenzó antes de la creación del universo cuando Dios planificó la historia
de la redención, ordenó la muerte y la resurrección de su Hijo, y te escogió para que fueras suyo a
través de Cristo. Esta es una gran base objetiva para la seguridad. Y debemos analizarla a fondo.
Hay muchas, muchas personas que no creen esto. No creen que Dios escogió quién sería salvo y
quién sería rechazado y abandonado a incredulidad y rebelión. Insisten en que este texto solo
enseña que Dios escogió a Cristo y a un número indefinido de aquellos que eligen estar en Cristo
por fe. Ellos dicen que Efesios 1:4 no es una elección o selección de individuos, sino una elección de
Cristo y la iglesia; pero cuáles individuos forman parte de la iglesia no lo decide Dios. Es como la
final de fútbol. Las autoridades nacionales no escogen un equipo específico de hombres para ir a la
final; eligen que vayan los ganadores de las semi-finales, cualesquiera que sean. Dios no elige
quién estará en Cristo y quién será salvo. Eso descansa en última instancia en el poder de la
voluntad autónoma del hombre, que Dios no gobierna.
Ellos dicen que la frase del verso 4 es prueba de esta interpretación: "nos escogió en él." Pero
estas palabras no esclarecen el asunto. Si a algo apuntan estas palabras, es en el sentido contrario:
dice que él nos escogió. No una masa indefinida de personas, sino a nosotros, a ti y a mi
personalmente. Él nos escogió. La palabra significa seleccionar de un grupo Mayor. Y la manera en
que lo hizo fue en relación a Cristo. Cristo no fue una idea de último momento con respecto a la
elección. Dios nos escogió para alcanzar la salvación en Cristo, no separados de Cristo. Pero fue a
nosotros a quienes eligió. No se fuerza para nada el sentido de las palabras al decir que Dios
escogió personas específicas para ser sus hijos por medio de su unión con Cristo.
Pero yo digo que usar sólo las palabras del verso 4 probablemente no resuelve finalmente este
asunto. Sin embargo si vemos lo que Pablo dice sobre estos temas en otros textos podemos estar
seguros de lo que quiso decir, esto es, que Dios escogió su pueblo individual y personalmente antes
de la fundación del mundo para ser salvos; y que él los escogió para ser salvos a través de la unión
de ellos con Cristo.
Primero observen cuál es el objetivo de la elección de Dios en 1 Corintios 1:27-30. 27 sino que
Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido lo débil del
mundo, para avergonzar a lo que es fuerte; 28 y lo vil y despreciado del mundo ha escogido Dios;
lo que no es, para anular lo que es; 29para que nadie se jacte delante de Dios.
Lo que este texto dice con claridad es que Dios escogió tipos específicos de personas para que
estén en la iglesia. Él no solo seleccionó a la iglesia y dejó su composición en manos del hombre. Él
escogió individuos necios y los llamó a Cristo. Escogió algunos individuos débiles y los llamó a
Cristo. Escogió algunos individuos viles y despreciados y los llamó a Cristo. Para que nadie se jacte
en nadie sino en el Señor.
Y para dejarlo más claro que el agua, él dice en el verso 30 (literalmente): "Mas por obra suya
(de Dios) estáis vosotros en Cristo Jesús." O como dice la RV1960: "Mas por él estáis vosotros en
Cristo Jesús." O como dice la NVI: "Pero gracias a él ustedes están unidos a Cristo Jesús." En otras
palabras, es como si Pablo supiera que algún día vendría alguien a decir que Dios no escoge quién
está en Cristo, sino que sólo escoge a Cristo y a cualquiera que se une a Cristo. Así que en los
versos 27-29 dice que Dios escoge a los individuos que compondrán la iglesia en Cristo. Y en el
verso 30 añade que es por la obra de Dios que son puestos en Cristo.
La razón objetiva, gloriosa, inamovible por el cual eres cristiano es que Dios te escogió para
serlo. Dios te puso en Cristo. Así que digo junto con Pablo (en el verso 26) "¡Considerad, hermanos,
vuestro llamamiento!" ¡Considera cómo llegaste a estar en Cristo! Piensa en ello. Quitará toda
jactancia del hombre y se la dejará solamente a Dios. Así que el verso 31 termina la sección: "el
que se gloría, que se gloríe en el Señor." Esta es la jactancia de la seguridad. Esta es la exaltación
que viene de considerar nuestro llamado y elección, y al ver que todo es de parte de Dios, y de
sentir una tremenda paz, confianza, valor, fuerza y amor que crece dentro nuestro que nos da
fuerzas para enfrentar cualquier oposición. Porque "¿Quién acusará a los escogidos de Dios?"
(Romanos 8:33)
Santiago 2:5 enseña lo mismo desde un punto de vista ligeramente diferente: Dios escogió a los
pobres para venir a la fe y pertenecer a la iglesia, así que cuídate de no menospreciarlos. Hermanos
45
míos amados, escuchad: ¿No escogió Dios a los pobres de este mundo para ser ricos en fe y
herederos del reino que El prometió a los que le aman? Pero vosotros habéis menospreciado al
pobre.
De nuevo vemos aquí que Dios ha escogido, no a una masa indefinida de personas, sino a
individuos pobres específicos para ser ricos en fe y para ser tratados de una manera determinada.
La naturaleza personal e individual de la elección tiene consecuencias muy prácticas. Si Dios ha
escogido traer al pobre a Cristo, ¡no lo menosprecies!
Vuelvo a Efesios 1:4, "según nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo." Y termino
con mi propia confesión personal de fe en esta gran verdad bíblica de la elección.
Antes de la creación del mundo Dios pensó en mí. Él puso su mirada en mí y me escogió para sí.
No me eligió porque estaba ya en Cristo gracias a mis propias obras, sino para que pudiera estar en
Cristo. No me eligió porque me vio creyente, sino para que pudiera convertirme en uno. No me
eligió porque yo lo escogí a él, sino para que yo pudiera elegirlo a él. No me eligió porque yo fuera
santo o bueno sino para que pudiera volverme santo y bueno.
Todo lo que soy y todo lo que espero ser está arraigado en que Dios libremente me escogió a mí.
Mi fe, mi esperanza, mis obras no son la base de la gracia seleccionadora sino sólo su resultado. Así
que no hay lugar para gloriarse excepto en Dios. Y frente al temor y a la pérdida de la seguridad y a
todos mis defectos personales, declaro esta palabra de confianza: "¿Quién acusará a los escogidos
de Dios!" (Romanos 8:33).

DIOS NOS PREDESTINÓ PARA ADOPCIÓN COMO HIJOS SUYOS MEDIANTE UCRISTO
JES
Marzo 8, 1992

Efesios 1:3-6
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda
bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en El antes de la
fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de El. En amor nos
predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su
voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia que gratuitamente ha impartido sobre nosotros
en el Amado.

Uno de los sentimientos más tristes del mundo es sentir que tu vida no tiene sentido. Estás vivo.
Pero sientes como si no tuviera sentido estar vivo. Sueñas despierto –un sueño pequeñito, una
visión fugaz– de lo que sería ser parte de algo realmente grande e importante, y de como sería
tener una parte significativa en ello. Pero cuando despiertas todo se ve tan pequeño, insignificante,
lastimoso, desconectado, desconocido y sin sentido.
No fuimos creados para vivir sin un destino. Fuimos creados para ser sustentados por un futuro
con sentido y propósito. Fuimos creados para ser fortalecidos cada día por esta seguridad, esta
confianza: lo que ocurre hoy en nuestras vidas, no importa cuán opaco y ordinario sea, es un paso
realmente significativo hacia algo grandioso y bueno y hermoso mañana.
Cuando este vínculo se quiebra –el vínculo entre mi vida presente y un destino grandioso, bueno
y hermoso- tengo tres opciones:
1) Puedo quitarme la vida yo mismo; o
2) Puedo atontarme (con alcohol o drogas o televisión o pornografía o novelas románticas o
computadoras o trabajo desesperado o juego frenético); o
3) Puedo buscar reestablecer el vínculo encontrando cuál es mi verdadero destino.
En un campo de concentración Nazi en Hungría durante la segunda guerra mundial, los
prisioneros fueron obligados a realizar trabajos nauseabundos en una planta de residuos cloacales.
Pero era trabajo; y algo se hacía. Cuando un día la planta fue destruida por los bombarderos
aliados. Así que los oficiales Nazi ordenaron que los prisioneros apalearan arena en carretillas y la
llevaran al otro lado de la planta y ahí la botaran. Al día siguiente les ordenaron que volvieran a
apalear la arena en las carretillas y la trajeran donde la habían encontrado el día anterior. Y así
pasan los días.
Finalmente un anciano rompió a llorar incontrolablemente; los guardias lo sacaron. Otro gritó
hasta que a golpes lo silenciaron. En ese momento un joven, sobreviviente tres años en el
campamento, se alejó corriendo del grupo. Mientras corría hacia la valla eléctrica los guardias le
llamaban a voces que se detuviera. Los demás prisioneros gritaron, pero fue demasiado tarde; se
vio una luz enceguecedora y se escuchó un ruido crepitante mientras el humo emergía de su piel
calcinada. En los días subsiguientes, decenas de prisioneros enloquecieron y huyeron de su trabajo
sólo para ser alcanzados por las balas de los guardias o electrocutados por la valla. (Charles Colson,
Reinos en Conflicto, p. 68).

46
Fuimos creados para ser sustentados por un futuro con propósito. Fuimos creados para vivir con
la seguridad de un destino con sentido.
Uso la palabra destino simplemente para conectar este tremendo clamor del corazón humano
con la palabra predestinación en el texto de hoy, Efesios 1:5. Comenzamos la semana pasada con
el verso 4: "según nos escogió en El antes de la fundación del mundo." Esta semana tomamos el
verso 5: "nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al
beneplácito de su voluntad."
En esta mañana quiero establecer en sus corazones – en ustedes que creen en el Señor
Jesucristo y lo llaman su Señor y Salvador y esperanza – quiero establecer en sus corazones un
destino seguro, un futuro grandioso y bueno y hermoso, para que nunca tengan que sollozar
durante días vacíos o aullar frente a la infructuosidad o tirarse sobre vallas electrificadas porque no
hay un futuro por el que valga la pena vivir. Y la manera en que quiero establecer este destino en
tu corazón y hacerlo firme es mostrándote dos cosas en este texto: la meta de tu destino y el
fundamento de tu destino.
1. Por empezar, pongamos nuestra atención en la meta de nuestro destino. ¿Para qué estamos
destinados? El verso 5 nos da parte de la respuesta: "nos predestinó para adopción como hijos."
Nuestro destino desde antes de la creación del mundo fue llegar a ser hijos de Dios.
La diferencia entre la predestinación, mencionada en el verso 5, y la elección (o selección) que
se menciona en el verso 4, es que la elección se refiere a la libertad de Dios para escoger a quién
predestinar. La predestinación se refiere a la meta o destino para el cual él nos escogió. La elección
es el acto de Dios de escoger a quien él quiere, y la predestinación es la determinación de Dios de
que ellos llegarán a ser sus hijos.
Cuando Dios te escogió, él tenía un propósito, así que predestinó que ese propósito se realizara,
es decir, que te convirtieras en hijo de Dios. Que fueras parte de su familia. Que te convirtieras en
heredero de todo lo que Dios posee. Que adquirieses la semejanza de la familia.
Tu destino de ser hijo de Dios se menciona en el verso 5: "nos predestinó para adopción como
hijos." Y uno de los significados de esto, la semejanza familiar, se menciona al final del verso 4:
"nos escogió en El antes de la fundación del mundo (¿Por qué? ¿Para qué destino?) para que
fuéramos santos y sin mancha delante de El en amor." Este es el contenido práctico de nuestro
destino como hijos de Dios. Somos destinados a adoptar el carácter de Dios nuestro Padre, el
carácter de santidad y pureza. Ese es nuestro destino.
Ahora observen donde pongo la pequeña frase "en amor." Estoy haciéndola parte del final del
verso 4, no el inicio del verso 5.(1*)
La diferencia es la siguiente: sugiero que el verso cuatro dice, "nos escogió en El antes de la
fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de El en amor." "En amor"
va con santidad y sin mancha y nos muestra lo que es la santidad.
La otra forma de leerlo asocia "en amor" con predestinar en el verso 5 y dice, "En amor nos
predestinó para adopción como hijos." Aquí se refiere al amor de Dios y nos dice en qué forma nos
predestinó. El orden de las palabras en griego permite hacer ambas lecturas.
La razón principal por la cual sigo la versión King James y coloco la frase en el verso 4 y hago al
amor la esencia de nuestra santidad se halla en el texto paralelo en 1 de Tesalonicenses 3:12-13
que dice así:
Que el Señor los haga crecer para que se amen más y más unos a otros…para que, cuando
nuestro Señor Jesús venga con todos sus santos, la santidad de ustedes sea intachable (sin
mancha) delante de nuestro Dios y Padre.
Me resulta sumamente notorio que hay por lo menos cuatro paralelos con nuestro texto: la
palabra "amor" ("Que el Señor los haga crecer para que se amen más"), la combinación de sin
mancha y santidad ("la santidad de ustedes sea intachable (sin mancha)"), la frase "delante de Él"
("la santidad de ustedes sea intachable delante de nuestro Dios") lo que corresponde con la frase
"santos y sin mancha delante de El" en Efesios 1:4; y la referencia a Dios como nuestro Padre
reflejando el énfasis en nuestra adopción como hijos en Efesios 1:5.
Todo esto me dice que, así como el amor es el camino a la santidad en 1 Tesalonicenses 3:12,
así el amor es también el camino a la santidad en Efesios 1:4. Así que vivir en amor y andar en
amor es parte de nuestro destino en Efesios 1:4-5. Dios nos predestinó para que seamos sus hijos
y esto significa que él nos destinó a ser como él – ser santos, sin mancha, o sea vivir en amor unos
con otros y para con todos los hombres.
Juan lo expresa así en 1 Juan 3:10, "Así distinguimos entre los hijos de Dios…el que no practica
la justicia no es hijo de Dios; ni tampoco lo es el que no ama a su hermano."
Tu destino es ser santo como tu Padre es santo, y eso significa que tu propia esencia ha de ser
amar, porque Dios, tu Padre, es amor (1 Juan 4:8). Estás predestinado a ser como tu Padre.
Pero ese no es tu máximo destino. Tu destino supremo está descrito en el verso 6. ¿Por qué nos
predestinó Dios para ser hijos y ser santos e intachables y amor? El verso 6 dice: "para alabanza de

47
la gloria de su gracia." Ser santos e intachables y nuestro amor y adopción como hijos no son fines
en sí mismos. Existen para algo Mayor: la alabanza de la gloria de la gracia de Dios.
La meta final de Dios al elegir y predestinar es que Dios pueda ser alabado por su gloria. Y el
punto más alto de esa gloria es la gracia. Esta es la meta final de nuestro destino. No existe Mayor
esperanza, no existe un mañana más grande, no existe un futuro más significativo, no existe una
causa más valiosa por la cual vivir, que reflejar y alabar la gloria de la gracia de Dios por siempre y
siempre.
La certeza de ese destino se halla cimentada en la libertad de Dios y en la completa suficiencia
del trabajo de su Hijo Jesús.
2. Así que para concluir, consideremos brevemente la base de nuestro destino. Hemos visto la
meta. Ahora miremos hacia la base o fundamento. En el verso 5 Pablo dice, "nos predestinó para
adopción como hijos para sí mediante Jesucristo." Veamos lo que significa a través de Efesios 5:25-
27.
Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa… para presentársela a sí mismo
como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e
intachable.
¡Las mismas dos palabras de Efesios 1:4! Dicho en otras palabras, la base para volverse santo y
sin mancha delante Dios es el amoroso auto sacrificio de Cristo en tu lugar. La base de nuestro
destino para ser santos e intachables en amor como hijos de Dios es la muerte de Jesús en nuestro
lugar.
Significa que cuando Dios te escogió antes de la fundación del mundo, y te predestinó para que
fueses su hijo santo, sin mancha, amoroso, él también predestinó a su Hijo a morir por ti. La base
de tu destino no es sólo que el Hijo de Dios murió por ti, sino que Dios lo planificó así desde el
principio. "Nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo." El fin fue
predestinado y los medios fueron predestinados. Nuestra santidad y la muerte de Jesús.
Pero la razón final, el fundamento más profundo para ser intachables y santos en amor no es la
muerte del Hijo de Dios. El verso cinco nos señala una base aun más profunda, la libre y soberana
voluntad de Dios.
El verso 5 dice, "Dios nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo,
conforme al beneplácito de su voluntad." El punto de este texto es enseñar a cada creyente esta
mañana que debemos nuestra adopción en la familia de Dios al "beneplácito de la voluntad de
Dios." Fuimos escogidos antes de la fundación del mundo; fuimos predestinados para ser adoptados
como hijos y a ser santos y a amar no por lo que habíamos hecho, o de acuerdo a lo que
entendimos, o por quiénes fueron nuestros padres, o según nuestra raza, o por nuestro trasfondo
religioso, o según donde vivíamos o conforme a nuestro trabajo o nuestro estatus o fortuna, o de
acuerdo a nuestra voluntad. Fuimos escogidos y predestinados de acuerdo al beneplácito de la
voluntad de Dios.
Y el motivo de la doble frase (no solo "por su voluntad" sino) "el beneplácito de su voluntad", es
para hacernos entender que Dios nos escogió y predestinó sin estar atado a ningún punto de
referencia que no sea su propia voluntad soberana.
En resumen: la base de nuestra predestinación es el beneplácito de la voluntad de Dios, la meta
de nuestra predestinación es la alabanza de la gloria de Dios, y los vínculos predestinados que
conectan el beneplácito de su voluntad con la alabanza de su gloria son la muerte de su Hijo y la
santidad de su pueblo.
Si estás confiado en Jesucristo en esta mañana las raíces de tu vida se plantaron en los eternos
consejos de Dios, y las ramas de tu vida están creciendo hacia un futuro absolutamente seguro y
glorioso con Dios. No hay días sin importancia en tu vida. Nunca tendrás que ir a la cama en la
noche sintiendo que tu vida no va a ningún lado. Nunca tendrás que rendirte a la mentira de que no
estás conectado a un propósito asombroso.
Porque Dios te escogió en Cristo desde antes de la fundación del mundo para que seas santo y
sin mancha delante de él en amor; te predestinó para adoptarte como hijo para sí mediante
Jesucristo de acuerdo al beneplácito de su voluntad para alabanza de la gloria de su gracia. Amén.
(1*) La versión original en inglés aclara:
"Esta lectura se encuentra en la nota de pie de página en vuestra Biblia si tienen la versión
inglesa RSV, o la NIV, o la NASB. Yo estoy siguiendo el texto en la KJV y la NRSV."

LA VIDA ETERNA HA APARECIDO EN CRISTO


Enero 27, 1985

1 Juan 1:1-4
Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo
que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos, acerca del Verbo de vida (pues la
48
vida fue manifestada, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la vida
eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, os proclamamos
también a vosotros, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y en verdad
nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos estas cosas para que
nuestro gozo sea completo.

Las únicas cartas en el Nuevo Testamento que no mencionan el nombre del autor son las tres
cartas de Juan y la epístola a los Hebreos. La iglesia añadió el título (Primera Epístola del Apóstol
San Juan) después. Pero hay tres buenas razones para creer que el apóstol Juan ibió escrla carta.
Primero, porque los primeros escritores cristianos aceptaron que Juan era el escritor—Ireneo
(200 d. de J.C.), Clemente de Alejandría (215 d. de J.C.) y Tertuliano (220 d. J.C.). Segundo,
porque el escritor se identifica como un testigo ocular de la vida terrenal de Jesús (1:1): "lo que
hemos visto con nuestros ojos…lo que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos".
Tercero, el estilo y la terminología son casi iguales al estilo y la terminología del Evangelio de Juan.
Al final del Evangelio de Juan (21:24) es escrito explícitamente que el apóstol que lo escribió fue
el discípulo amado"", es decir, el discípulo que tenía la más intima amistad personal con Jesús, el
que en la última cena se reclinó en el pecho de Jesús (13:23), a quién Jesús le encomendó a su
madre, el que corrió más aprisa que Pedro al sepulcro vacío (20:2-4).
Pero el discípulo amado nunca se nombra. Tuvo que ser uno de los tres íntimos: Pedro, Jacobo o
Juan. ¡No pudo haber sido Pedro porque corrió más aprisa que Pedro! Y según Hechos 12:1 Jacobo
fue muerto por Herodes aproximadamente diez años después de la muerte de Jesús. No es
probable que el Evangelio según San Juan fuera escrito en una fecha tan cercana. Entonces la
conclusión más probable es que el discípulo amado y el autor del Evangelio y las epístolas fue el
apóstol Juan.
En un sentido esto no es importante, puesto que el autor bajo la inspiración del Espíritu Santo no
nos dijo su nombre, y en última instancia el significado del libro no depende del conocimiento de
quién fue el autor.
Pero en otro sentido es importante, porque un rechazo de la profesión del autor (la paternidad
literaria) de Juan casi siempre va junto con el rechazo de su aserción de ser un testigo ocular del
Señor. Tácitamente ningún erudito dice que "No fue Juan. Fue otro de los doce". Todos saben que si
el autor de esta carta estaba tan cerca a Jesús para tocarlo, entonces fue Juan. No hay otros
candidatos probables entre los discípulos de aquellos días.
Entonces rechazar de Juan como el autor es virtualmente siempre un rechazo de la verdad del
primer versículo de la carta: "Lo que hemos oído, lo que hemos visto,…lo que han palpado nuestras
manos…". Si no fue Juan, no fue un testigo ocular, y la integridad del autor (que reclama ser un
testigo ocular) es impugnada desde el principio.
Por tanto la razón por la que empiezo con estos pensamientos de la paternidad literaria de esta
carta es para reforzar el asunto con que el autor empieza: había oído, había visto y había palpado
al Hijo de Dios.
En el día del juicio Dios preguntará a las personas que han leído esta carta y que no han creído
su testimonio: "¿Por qué no creíste el testimonio de mi siervo Juan? ¿Manifestó las cualidades
características de un mentiroso o un lunático? ¿Contradijo el mensaje de su carta verdades
razonablemente establecidas en la historia? ¿No estaba de acuerdo su testimonio con los otros
testimonios de mi Hijo? ¿Por qué no creíste su testimonio?
En ese día de la verdad será una sola respuesta: "Todo el que hace lo malo odia la luz, y no
viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas" (Juan 3:20). No es porque nos falta
testimonio confiable de la verdad de Cristo que estamos lentos para creer. Es porque creer es ser
quebrantado y permitir que la oscuridad de nuestros corazones sea expuesta a la luz de la santidad
de Dios.
Los exhorto a Uds. a que no cierren los rincones escondidos de pecado en sus vidas sino a que
vengan a la luz y consideren con diligencia la realidad que en esta carta tenemos que tratar con el
mensaje del que en verdad vio y tocó al Señor de gloria.
Para desempacar el significado de estos cuatro versículos, he intentado poner en orden lógico las
aserciones principales que veo.
1. Cristo, nuestra Vida, ha existido eternamente con el Padre.
2. Cristo, nuestra Vida, se manifestó en la carne.
3. Por medio de la encarnación de Jesús, Juan ha obtenido comunión con el Padre y con su Hijo
Jesucristo.
4. Por tanto, Juan hace de la proclamación de Cristo la base de su comunión con los otros
creyentes.
5. Juan anhela la plenitud de gozo que viene cuando los demás comparten su deleite en la
comunión del Padre y del Hijo.

49
El manantial de donde el río de este texto fluye es Cristo que nunca tuvo un principio sino que ha
existido eternamente con el Padre. Y el océano a donde el río de este texto fluye es el gozo de
nuestra comunión entre nosotros y con el Padre y el Hijo.
Por consiguiente, esta mañana me gustaría caminar junto al río de este texto y tomar
brevemente en estos cinco lugares. Mi meta es que Dios use el agua de su palabra para refrescar tu
confianza en Cristo y para intensificar tu deseo para el gozo de su comunión.
1. Cristo, nuestra Vida, ha existido eternamente con el Padre.
v. 2 – "La vida fue manifestada, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos
la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó".
Primero, notemos que Cristo simplemente se llama "la Vida". "La vida fue manifestada". Cristo
fue el que fue hecho manifiesto. Cristo apareció en forma humana. Pero como dice 1 Juan 5:11, 12:
"Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la vida, y el
que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida". Entonces el Hijo de Dios, Cristo Jesús, es nuestra
Vida. Cuando tenemos comunión con él, compartimos la vida.
Segundo, notemos que esta vida es eterna. "La vida fue manifestada…y os anunciamos la vida
eterna". Este es el mejor comentario sobre la primera frase del primer versículo: Lo que existía
desde el principio… "Desde el principio" quiere decir que Cristo nuestra Vida estaba allá cuando la
creación empezó. Él es eterno. No tuvo principio. No tendrá fin. No es parte de la creación. En el
principio él es la fuente de la creación. Toda vida sale de él. Él es el manantial, no parte del río. "En
el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el
principio con Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de él, y sin él nada de lo que ha sido
hecho, fue hecho" (Juan 1:1-3).
La aserción más fundamental de este texto es que Cristo nuestra Vida ha existido eternamente
con el Padre. Todo lo demás fluye de esto. Hacemos bien si meditamos frecuentemente y
profundamente en la realidad majestuosa que Cristo ha existido sin principio desde toda eternidad.
2. Cristo, nuestra Vida, se manifestó en la carne.
Otra vez el versículo 2 hace muy sencillo este punto: La vida fue manifestada. Es decir, el Cristo
eterno llegó a ser visible. Se apareció. Y el sentido en que apareció es hecho comprensible en
versículo 1: Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y
lo que han palpado nuestras manos…
La realidad que Juan reclama haber tocado lo que existía desde el principio, es decir, la Vida
eterna manifestada, muestra claramente que el punto aquí es la encarnación. El Cristo eterno,
quien estaba con el Padre desde el principio y en verdad era Dios —este Cristo apareció en la carne.
Llegó a ser hombre—.
Aquí está la gran piedra de tropiezo. La gente ha tropezado sobre ella desde los días de Juan
hasta nuestros propios días. (Cf. EL MITO DE DIOS ENCARNADO). Juan dice en su segunda carta
(v. 7): "Muchos engañadores han salido al mundo que no confiesan que Jesucristo ha venido en
carne. Ese es el engañador y el anticristo".
Muchos están dispuestos a creer en Cristo si él solamente se queda como una realidad espiritual
(para ellos). Pero cuando predicamos que Cristo ha llegado a ser hombre particular en un lugar
particular impartiendo órdenes particulares y muriendo en una cruz particular exponiendo los
pecados particulares de nuestras vidas particulares, entonces la predicación deja de ser aceptable
para muchos.
No creo que sea tanto el misterio de una naturaleza divina y humana en una persona que causa
a la Mayoría de la gente que tropiece sobre la doctrina de la encarnación. La piedra de tropiezo es
que si la doctrina es verdadera, cada persona en el mundo debe obedecer este hombre judío
particular. Todo lo que dice es la ley. Todo lo que hizo es perfecto. Y la particularidad de su obra y
palabra brota en la historia en la forma de un libro inspirado particular (escrito en los idiomas
particulares griego y hebreo) que reclama una autoridad universal sobre cualquier libro que jamás
haya sido escrito.
Esta es la piedra de tropiezo de la encarnación —cuando Dios llega a ser hombre, él quita toda
pretensión del hombre para ser Dios—. Ya no podemos hacer más lo que queremos. Debemos hacer
lo que este único hombre judío quiera que hagamos. Ya no podemos fingir más que somos
autosuficientes, porque este único hombre judío dice que todos estamos enfermos con el pecado y
debemos venir a él para ser curados. Ya no podemos depender más de nuestra propia sabiduría
para encontrar vida, porque este único hombre judío, que vivió por 30 años obscuros en un país
pequeño en el Medio Oriente, dice: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida".
Cuando Dios llega a ser hombre, el hombre cesa de ser la medida de todas las cosas, y Este
Hombre llega a ser la medida de todas las cosas. Simplemente es intolerable al corazón de los
hombres y las mujeres. La encarnación es una violación del proyecto de derechos humanos escrita
por Adán y Eva en el huerto del Edén. ¡Es totalitario! ¡Es autoritario! ¡Imperialismo! ¡Despotismo!
¡Usurpación! ¡Absolutismo! ¿Quién piensa Él que es?
¡DIOS!
50
Por lo tanto la doctrina de la encarnación ha sido desde el principio un examen (criterio de
prueba) de la ortodoxia y la autenticidad espiritual. 1 Juan 4:2, 3: "En esto conocéis el Espíritu de
Dios; todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que
no confiesa a Jesús, no es de Dios".
Solo el Espíritu de Dios puede romper nuestra rebelión contra la particularidad autoritaria de la
encarnación y hacernos someter con gozo a este hombre judío como nuestro soberano absoluto. Y
por lo tanto la confesión que Dios ha venido en la carne es el examen doctrinal de Juan si somos de
Dios.
3. Por medio de la encarnación de Jesús, Juan ha obtenido comunión con el Padre y con su Hijo
Jesucristo.
La última parte del versículo 3 dice: "Nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo.
La comunión (koinonia) es una experiencia personal de compartir algo significativo al igual que los
demás. Es la alegría de estar en un grupo cuando están de acuerdo sobre lo que importa mucho. Es
lo que hace trabajar con Tom y Steve y Dean y Char uno de los deleites más grandes de mi vida. Es
lo que da raíz y fibra (carácter) y fruto al matrimonio cristiano.
Entonces decir que tienes comunión con el Padre y con su Hijo significa que compartes sus
valores. Crees lo que creen y amas lo que aman. Por lo tanto te deleitas al pasar tiempo junto con
ellos. Te encanta incluirlos en todo lo que haces. Aprecias la idea de pasar la eternidad
conociéndolos mejor.
Muy prácticamente lo que quiere decir es que repetidamente recordamos porciones memorizadas
de la palabra de Dios; y mientras el Señor nos habla una palabra de aviso o de promesa o de guía,
oramos por su ayuda para responder apropiadamente y en seguida confiamos en él mientras
andamos con él en la luz. Él se te acerca por su palabra. Tú te acercas a él por la oración, y en el
poder de la comunión haces su voluntad.
Juan sabe que el regalo de esta comunión es debido a Jesús. Cristo vino y se hizo el amigo de
recaudadores de impuestos y pecadores. Ofreció su comunión a cualquiera que estuviera dispuesto
a cambiar sus valores y a estimar todo del mismo modo que él. No puedes tener comunión con
Jesús si no confías en su juicio. Pero si confías en Jesús, no solo tienes comunión con él, sino
también con Dios el Padre. Juan dice en 2:23: "Todo aquel que niega al Hijo tampoco tiene al
Padre; el que confiesa al Hijo tiene también al Padre". La comunión con Dios solo es posible por
medio de Jesucristo su Hijo.
Entonces cada vez que alguien da testimonio de la verdad de Jesucristo —quién fue, lo que hizo
y lo que estima— la oportunidad existe para que los que oyen el testimonio terminen de rebelarse
contra la voluntad de Cristo, acepten sus valores, y comiencen a tener comunión con el Padre y su
Hijo Jesucristo.
4. Por tanto, Juan hace de la proclamación de Cristo la base de su comunión con los otros
creyentes.
El versículo 3 dice: "Lo que hemos visto y oído, os proclamamos también a vosotros, para que
también vosotros tengáis comunión con nosotros; y en verdad nuestra comunión es con el Padre y
con su Hijo Jesucristo". O al leer el versículo al revés: "Puesto que nuestra comunión es con el
Padre y con su Hijo, la única manera en que podemos cultivar comunión con vosotros es
proclamaros lo que sabemos sobre el Hijo a quién hemos visto y oído".
En la Iglesia Bautista Belén hablamos sobre tres prioridades del ministerio: el compromiso con
Dios en la adoración, el compromiso de los unos con los otros en el crecimiento mutuo, el
compromiso con el mundo en el testimonio. Note que este versículo sustenta claramente la relación
entre los primeros dos compromisos. Para experimentar comunión con sus lectores Juan les dice lo
que cree sobre Jesucristo. En otras palabras, no hay comunión significativa entre las personas que
no creen igual con respecto a Jesucristo. La doctrina compartida (que tenemos en común) es la
base de la comunión cristiana.
Cuando Juan quería cultivar comunión con un grupo de personas, les escribe una carta llena de
teología. Cuando Pablo quería preparar una comunión misionera para apoyarlo y para enviarlo a
España, escribió un libro teológico que se llama Romanos. Si deseas que tu comunión sea más
profunda y más fuerte, debes compartir más teología.
Hay muchas lecciones para nosotros aquí. Permítame mencionar tres.
Primero, el gran peligro del movimiento carismático alrededor del mundo hoy (con todo el bien
que veo en él) es que a menudo procura preservar la comunión entre creyentes a base de una
experiencia compartida antes que a base de la teología compartida. Este no es el camino bíblico, y
con el tiempo resultará en la muerte de una experiencia mal cimentada o en el desarrollo de una
teología herética para suavizar las deferencias.
Segundo, con seguridad este texto implica que ningún cristiano se debe casar con un incrédulo.
La comunión profunda de las cosas más importantes no es posible donde no compartimos el mismo
entendimiento y afecto por Cristo.

51
Tercero, es una gran y triste ironía que como una Convención (Bautista General), que profesa
estimar la Biblia, tengamos la reputación de procurar preservar la unidad de la comunión no por
exaltar las grandes doctrinas de la Escritura, sino por evitarlas. Cuando Juan quiso cultivar y
preservar la comunión de sus lectores, se hizo teólogo. Cuando la Convención quiere cultivar y
preservar la comunión, se hace ateóloga. En muchas maneras estamos pagando el precio por esto.
Y es una gran tristeza.
Si Dios quiere, escogemos una dirección diferente en Belén. Seremos explícitamente teológicos y
siempre a plena vista proclamamos nuestra doctrina. La última cosa que quiero es atraer o
mantener miembros por ocultar las mismas características que nos llenan de pasión y celo para la
gloria de Dios. Diluir la teología al denominador menos común de la aceptabilidad es la señal de la
muerte para la adoración, la ortodoxia, las misiones, la moralidad y el crecimiento. Y la Convención
Bautista General tiene problemas en todas esas áreas.
Seamos como Juan. Versículo 3: "Lo que hemos visto y oído, os proclamamos también a
vosotros, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros". ¡Esto es lo que creemos
sobre Cristo! ¿Estiman Uds. lo que estimamos?
5. Juan anhela la plenitud de gozo que viene cuando los demás comparten su deleite en la
comunión del Padre y del Hijo.
Versículo 4: "Os escribimos estas cosas para que nuestro gozo sea completo". Yo creo que la
Biblia de Las Américas está en lo correcto al aceptar la lectura "nuestro gozo" en vez de la lectura
de la Reina Valera 1960 "vuestro gozo".
Por supuesto, en una iglesia donde una de nuestras características es el hedonismo cristiano,
esto no es ninguna sorpresa. Primero sale el gozo tremendo de conocer a Dios y experimentar
comunión con él. Pero después tenemos hambre de algo más. No que algo se le pueda añadir a
Dios, sino que más de Dios se podría experimentar en la comunión de los santos (Cf. Salmo 16:1-
3). Si no fuera la verdad, el anhelo de la comunión sería idolatría. Nuestro gozo en la comunión de
Dios se hace completo en el gozo que los demás tienen en la comunión de Dios.
Esta es la esencia del hedonismo cristiano —la doctrina que no solo es permitido sino que es
necesario perseguir tu propia alegría en la alegría santa de los demás—. Si hicieras tu meta guiar a
un amigo en la comunión de Dios, pero en tu corazón dijeras: "No me importa si él encuentra la
comunión con Dios", serías malo. Dios no quiere que nuestro corazón sea indiferente al bien que
buscamos. Dios quiere que nos regocijemos en el bien. Quiere que persigamos nuestro gozo en el
bien como Juan lo hizo. "Os escribimos estas cosas para que nuestro gozo sea completo".
Que doctrina devastadora —enseñar que es incorrecto que un cristiano persiga su propia alegría
—. Esta doctrina insulta a Dios que nos manda a deleitarnos en el Señor y estimarlo como gozo
cuando pongamos nuestras vidas para compartir ese gozo con los demás.
En resumen:
1. Cristo, nuestra Vida, ha existido eternamente con el Padre.
2. Cristo, nuestra Vida, se manifestó en la carne.
3. Por medio de esta encarnación obtenemos comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo.
4. Por tanto, debemos hacer del entendimiento bíblico de Cristo la base de la comunión con los
otros creyentes.
5. Debemos procurar traer a los demás a esta comunión porque anhelamos la plenitud de gozo
que viene cuando los demás comparten la delicia que tenemos en la comunión del Padre y del Hijo.

DIOS VINDICÓ SU JUSTICIA EN LA MUERTE DE CRISTO


Marzo 15, 1992

Romanos 3:21-26
Pero ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, atestiguada por la ley y los
profetas; es decir, la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen;
porque no hay distinción; por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios, siendo
justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús, a quien
Dios exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de
su justicia, porque en su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, para
demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que El sea justo y sea el que justifica al que tiene fe
en Jesús."

Una de las razones por las que resulta difícil comunicar la realidad Bíblica al hombre mode
rno,
secular, es que la mentalidad bíblica y la mentalidad secular tienen puntos de partida radicalmente
diferentes.
Cuando digo "mentalidad secular" no necesariamente quiero significar una mentalidad que
margina a Dios o que en principio niegue que la Biblia sea verdad. Es una mentalidad que comienza
52
con el hombre como la realidad básica del Universo. Toda su línea de pensamiento se inicia
asumiendo que el hombre tiene derechos básicos, necesidades básicas y expectativas o deseos
básicos. Luego, partiendo de este centro la mente secular interpreta al mundo, con el hombre y sus
derechos y necesidades como la medida de todas las cosas.
Lo que la mentalidad secular considera problemas, son tales según encajen o no con su centro –
el hombre y sus derechos y necesidades y expectativas. Y lo que esta mentalidad llama éxito es
visto como éxito porque encaja con el hombre, sus derechos, necesidades y expectativas.
Esta es la mentalidad con la que nacimos y que nuestra sociedad secular virtualmente refuerza
cada hora de cada día de nuestra vida. Pablo llama a esta mentalidad la "mente puesta en la carne"
(Romanos 8:6-7) y dice que es la manera de pensar del "hombre natural" (1 Corintios 2:14). Es
algo tan nuestro que difícilmente sabemos que está ahí. Simplemente lo damos por hecho – hasta
que colisiona con la otra mentalidad, más específicamente la que menciona la Biblia.
La mentalidad bíblica no es simplemente una mentalidad que incluye a Dios en alguna parte del
universo y dice que la Biblia es veraz. La mentalidad bíblica comienza con un punto de partida
radicalmente diferente, esto es, Dios. Dios es la realidad básica del universo. Él fue antes que
nosotros existiéramos – o mejor, antes que nada existiera. Él es sencillamente la realidad más
absoluta.
Y así el esquema mental bíblico comienza asumiendo que Dios es el meollo de la realidad.
Todo razonamiento entonces parte de la convicción de que Dios tiene derechos básicos como el
Creador de todas las cosas. Él tiene metas acordes con su naturaleza y carácter perfecto. Luego, la
mentalidad bíblica, partiendo de este centro interpreta al mundo, con Dios y sus derechos y metas
en el centro, como la medida de todas las cosas.
Y lo que la mentalidad bíblica ve como problemas básicos en el universo, por lo general no son
los mismos problemas que ve la mente secular. Porque los problemas no son las cosas que no
encajan con los derechos y necesidades del hombre, primeramente, sino son los cosas que no
encajan con los derechos y metas de Dios.
Lo que intentamos hacer en estos mensajes mientras nos aproximamos a la Semana Santa, es
centrar nuestra atención en las realidades grandiosas, objetivas, divinas, que no dependen de
nosotros y que Dios ha cumplido para establecer su propósito de salvación invencible. Y al
centrarnos en la grandiosa obra de Dios (en lugar de la nuestra), la meta es vivenciar la certeza
plena de la esperanza. La seguridad viene no sólo al evaluar nuestra participación subjetiva en la
salvación, sino y aún más importante, viene de meditar en el fundamento objetivo de la salvación.
Hemos analizado la obra de Dios de elección por la cual Él escoge quién se unirá a Cristo y
vendrá a la fe (Efesios 1:4). Y hemos analizado la obra de Dios de la predestinación, arraigada en el
beneplácito de su voluntad y cuya mira es la alabanza de su gloria (Efesios 1:5). Y hemos visto que
estas realidades no encajan bien con la mentalidad secular. Porque si empiezas con el hombre y sus
derechos y deseos en lugar de hacerlo con el Creador y sus derechos y metas, los problemas que
vas a ver en el universo serán muy diferentes.
¿Cuál es el acertijo básico del universo? ¿Cómo preservar los derechos del hombre y resolver sus
problemas (por ejemplo, el derecho de la autodeterminación y el problema del sufrimiento)? ¿O es
cómo un Dios infinitamente digno, en completa libertad, puede hacer despliegue de la gama
completa de sus perfecciones – lo que Pablo llama la riqueza de su gloria –, su santidad, poder,
sabiduría, justicia, ira, bondad, verdad y gracia?
Si comienzas con el hombre en el centro (con la tendencia natural del corazón humano de
priorizar sus derechos y deseos), evaluarás las enseñanzas Bíblicas de la elección y predestinación
de un modo muy distinto a como lo harías si empezaras con Dios y con su meta de manifestar todo
lo que Él es para que sea conocido y adorado con una reverencia y temor y gozo que correspondan
a todo lo que Él realmente es en proporción perfecta.
Introduzco el texto de hoy con esta larga reflexión sobre el poder de nuestros puntos de partida,
porque el problema más profundo, para cuya solución se diseñó la muerte de Jesús, es virtualmente
incomprensible para la mentalidad secular. Lo que vemos en el texto de hoy es probablemente la
representación más clara de lo que hemos estado hablando – esto es, que la mente secular
centrada en el hombre y la mente bíblica centrada en Dios ni siquiera coinciden en los problemas a
resolver, mucho menos en las soluciones.
No debiera sorprendernos si encontramos en este texto que el problema que Dios estaba
resolviendo mediante la muerte de su Hijo y el problema que a la mente secular le gusta pensar
que Él resolvía no son el mismo.
Vayamos al texto para examinar lo que quiero decir.
Nuestro enfoque de hoy es muy limitado. Hablaremos sobre la muerte de Cristo durante tres
semanas, especialmente sobre su poder para justificar al impío y su poder para reconciliar a los
pecadores con Dios. Pero hoy iremos por debajo de todo eso hasta el fondo – lo que C. E. B.
Cranfield llama "el significado más íntimo de la cruz" (Romanos, Vol. 1, P. 213).

53
Se encuentra en los versos 25 y 26. Lo que debieran buscar mientras leo esto es cuál es el
problema del universo que la mentalidad bíblica (la mentalidad divina) trata de resolver mediante la
muerte de Cristo, y cómo difiere de los problemas que la mente secular dice que Dios debe
resolver.
25 A quien Dios exhibió públicamente (a Cristo) como propiciación (un sacrificio que aleja la ira
de Dios contra los pecadores) por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia,
porque en su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente.
Encontremos aquí la esencia del problema más básico que la muerte de Cristo debe resolver.
Dios ofreció a Cristo (lo mandó a morir) para así demostrar su integridad (o justicia). El problema a
solucionar era que Dios por alguna razón parecía injusto y quería reivindicarse a si mismo y limpiar
su nombre.
Pero, ¿cuál fue la causa de este problema? ¿Por qué Dios se encuentra ante el problema de estar
en la necesidad de dar reivindicación pública de su justicia? La respuesta está en la última frase del
verso 25: "…porque en su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente."
¿Qué significa esto? Significa que por siglos Dios había hecho lo que el Salmo 103:10 dice, "No
nos ha tratado según nuestros pecados, ni nos ha pagado conforme a nuestras iniquidades." Él
simplemente las tolera. Él no las castiga.
El Rey David es un buen ejemplo. En 2 Samuel 12 el profeta Natán lo confronta por haber
cometido adulterio con Betsabé y luego haber hecho matar a su esposo. Natán dice, "¿Por qué has
despreciado la palabra del Señor?" y Dios dice, "¿Por qué me has despreciado?" (2 Samuel 12:9-
10).
David siente el reproche de Natán y en el verso 13 responde, "He pecado contra Dios." A esto
Natán responde, "El Señor ha quitado tu pecado; no morirás." ¡Así nada más! Adulterio y asesinato
pasados por alto.
Pablo se refiere a esto en Romanos 3:25 como pasar por alto los pecados cometidos
anteriormente. Pero, ¿por qué habría de ser esto un problema? ¿La mente secular opina que esto es
un problema – que Dios sea bondadoso con los pecadores? ¿Cuánta gente fuera del ámbito de la
influencia Bíblica lucha con el problema de que un Dios justo y santo haga salir el sol sobre malos y
buenos y manda lluvia tanto a justos como a injustos (Mateo 5:45)? ¿Cuántos batallan con el
problema de que Dios sea bueno para con los pecadores? ¿Cuántos luchan con el hecho de que el
perdón que recibieron es una afrenta a la justicia de Dios?
La mente secular ni siquiera aprecia el problema como lo hace una mentalidad bíblica. ¿Por qué?
Porque el pensamiento de la mente secular tiene un punto de partida radicalmente diferente. No
comienza con los derechos de Dios que es el Creador de exhibir el infinito valor de su gloria.
Comienza con el hombre y supone que Dios se conformará a sus derechos y deseos.
Véase el verso 23: "por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios." Lo que está en
juego al pecar es la gloria de Dios. ¿Recuerdan lo que Dios le dijo a David cuando fue encontrado en
adulterio? "¿Por qué ME has despreciado?".
David pudo haber dicho, "¿Qué quieres decir, "te he despreciado"? Yo no te desprecié. Yo ni
siquiera estaba pensando en ti. Simplemente estaba encandilado por esta mujer y luego muerto de
miedo de que la gente se iba a enterar. Tú ni siquiera estabas en el cuadro".
Y Dios hubiera respondido, "El Creador del Universo, el diseñador del matrimonio, la fuente de
Vida, quien te hizo rey, no estaba en el cuadro – seguro. Tú me despreciaste. Todo pecado es un
desprecio a Mí y a mi gloria. Todo pecado es una preferencia por los placeres pasajeros del mundo
en lugar de la dicha eterna de mi compañía. Degradaste mi gloria. Apocaste mi valor. Deshonraste
mi nombre. Eso es lo que significa el pecado – no amar mi gloria sobre todo lo demás."
El problema de que Dios pase por alto el pecado (y es lo que la mentalidad secular no capta) es
que el valor y la gloria y la justicia de Dios han sido despreciados, y que al pasarlo a él por alto
hace que se vea barato.
Supóngase un grupo de anarquistas que se confabulen para asesinar al Presidente y su gabinete,
y que casi lo logran. Sus bombas destruyen parte de la Casa de gobierno y matan parte del
personal, pero el Presidente escapa por un pelo. Los anarquistas son atrapados y la corte los halla
culpables. Pero entonces ellos piden perdón y la corte entonces suspende sus sentencias y los
libera. Lo que comunicarían al mundo es que la vida del Presidente y su gobierno sobre la nación
son de poco valor.
Eso es el mensaje que da el pasar por alto el pecado: que la gloria y el justo gobierno de Dios
son baratos y sin valor.
Fuera de la revelación divina, la mente natural – la mente secular – no ve o siente este
problema. ¿Qué persona secular pierde el sueño por la injusticia de la bondad de Dios para con los
pecadores?
Pero según Romanos, este es el problema más básico que Dios solucionó con la muerte de su
Hijo. Lean de nuevo (v. 25b): "y (la muerte de su Hijo) como demostración de su justicia, porque
en su tolerancia (o paciencia), Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, (v.26) para
54
demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que El sea justo…" Dios sería injusto si pasara por
alto los pecados como si el valor de su gloria fuera nulo.
Pero no lo hizo. Dios vio que su gloria era despreciada por los pecadores – vio su valor apocado
y su nombre deshonrado por nuestros pecados – y en lugar de reivindicar el valor de su gloria
dando muerte a su gente, Él reivindicó su gloria haciendo morir a su Hijo.
Te urjo ahora a que abraces una mentalidad bíblica hoy. Si nunca lo has hecho antes, hazlo
ahora. Te urjo a pensar y sentir la muerte de su Hijo de la manera en que Dios lo hace.
Y esta mentalidad se prueba de la siguiente manera: ¿sientes que, sin la muerte de Jesús, Dios
sería injusto si perdonase tus pecados? ¿Sientes que Él está en su derecho de reivindicar su justicia
exigiendo de nosotros un precio de sufrimiento igual al infinito valor de su gloria, la cual hemos
despreciado?
Cuando contemplas la muerte de Cristo, ¿qué sucede? ¿Tu gozo es el producto de interpretar
esta asombrosa obra divina como algo que eleva tu autoestima? ¿O eres impulsado a olvidarte de ti
mismo y a ser llenado de asombro y reverencia y adoración al ver que en la muerte de Cristo está
la declaración más profunda y clara del valor infinito de la gloria de Dios y del Hijo de Dios?
He aquí un gran fundamento objetivo para la completa certeza de la esperanza: el perdón de
pecados no se basa en mi obra o valor finitos, sino en el infinito valor de la justicia de Dios –alianza
inquebrantable que sustenta y revindica la gloria de su nombre.
Apóyate en esto. Construye tu vida sobre esto. Afirma tu esperanza en esto. Y nunca caerás.

DIOS JUSTIFICA AL IMPÍO


Marzo 22, 1992

Romanos 3:21-4:8
Pero ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, atestiguada por la ley y los
profetas; es decir, la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen;
porque no hay distinción; por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios, siendo
justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús, a quien
Dios exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de
su justicia, porque en su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, para
demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe
en Jesús.
¿Dónde está, pues, la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿La de las obras? No, sino por la
ley de la fe. Porque concluimos que el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley.
¿O es Dios el Dios de los judíos solamente? ¿No es también el Dios de los gentiles? Sí, también de
los gentiles, porque en verdad Dios es uno, el cual justificará en virtud de la fe a los circuncisos y
por medio de la fe a los incircuncisos. ¿Anulamos entonces la ley por medio de la fe? ¡De ningún
modo! Al contrario, confi rmamos la ley. Abraham, justificado por la fe ¿Qué diremos, entonces, que
halló Abraham, nuestro padre según la carne? Porque si Abraham fue justificado por las obras,
tiene de qué jactarse, pero no para con Dios. Porque ¿qué dice la Escritura? Y creyó Abraham a
Dios, y le fue contado por justicia.
Ahora bien, al que trabaja, el salario no se le cuenta como favor, sino como deuda; mas al que
no trabaja, pero cree en aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por justicia. Como también
David habla de la bendición que viene sobre el hombre a quien Dios atribuye justicia aparte de las
obras: "Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades han sido perdonadas, y cuyos pecados han sido
cubiertos; bienaventurado el hombre cuyo pecado el Señor no tomará en cuenta."

La semana pasada traté de mostrarles que el problema más profundo resuelto por la rte muede
Cristo fue el problema de que él mismo parecía injusto al pasar por alto tantos pecados que
merecían condenación. Todo el Antiguo Testamento es un testimonio de esta verdad: "El Señor es
lento para la ira y abundante en misericordia y verdad; el que guarda misericordia a millares, el que
perdona la iniquidad, la trasgresión y el pecado" (Éxodo 34:6-7).
Y dije que nunca sentiremos plenamente esto como un problema al menos que nuestra forma de
pensar sobre el pecado y la justicia tenga a Dios como centro.
El pecado (Romanos 3:23) no es primariamente un crimen contra el hombre. "Por cuanto todos
pecaron y no alcanzan la gloria de Dios." Siempre pecar es darle más valor a algo del mundo que a
Dios. Es una minimización de su gloria. Es una deshonra de su nombre.
Pero la justicia de Dios es su compromiso de hacer lo que es correcto hasta el final – o sea,
magnificar el honor de Su nombre y el valor de Su gloria. La justicia es lo opuesto al pecado. El
pecado minimiza el valor de Dios al escoger en Su contra; la justicia ensalza el valor de Dios al
escogerlo a Él.

55
Por lo tanto, cuando Dios simplemente pasa por alto el pecado y le permite a los pecadores salir
sin el justo castigo, aparenta ser injusto. Pareciera que dice: el menosprecio a lo que yo valgo es
insignificante; no es importante si minimizan mi gloria; no importa si deshonran mi nombre. Si Dios
hiciera las cosas así entonces sería injusto. Y nosotros no tendríamos esperanza.
Pero Dios no lo permitió de esa manera. Él interpuso a su hijo Jesucristo, para que a través de
su muerte la justicia de Dios pudiera ser manifestada. La muerte del Hijo de Dios es una
declaración del valor que Dios le da a Su gloria, y del odio que le tiene al pecado, y del amor que
tiene por los pecadores.
Otra palabra para este pasar por alto el pecado que lo mostraba a Dios como injusto es la
"justificación" – la justificación del impío (Romanos 4:5). Sobre esto quiero hablar hoy. Y no
solamente del hecho de que Dios pasó por alto pecados cometidos hace mucho tiempo, sino que
también pasó por alto los pecados que nosotros su pueblo cometimos ayer, y esta mañana y los
que cometeremos mañana.
El versículo 26 dice que cuando Jesús murió ocurrieron dos cosas, no sólo una. "(Cristo murió)
para demostrar en este tiempo Su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que
tiene fe en Jesús." Dios demuestra ser justo, y los que creen son justificados.
Ahora bien, no quiero centrarme hoy en el acto subjetivo de fe por el cual recibimos la
justificación. Quiero poner nuestra atención en la obra objetiva de Dios al justificar. Porque creo que
si nos concentramos en esta gran obra – en lo que hace Dios y no en lo que hacemos nosotros –
encontraremos la fe para recibirla como un manantial que brota en nuestros corazones.
Veamos cuatro cosas que la justificación significa para aquellos que reciben el don a través de
poner la confianza en Jesucristo.
1. Primeramente, ser justificado significa ser perdonado por todos nuestros pecados.
Mira lo que dice Romanos 4:5-8 donde Pablo explica la verdad de la justificación citando el
Antiguo Testamento.
5)…mas al que no trabaja, pero cree en aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por
justicia. 6) Como también David habla de la bendición que viene sobre el hombre a quien Dios
atribuye justicia aparte de las obras: 7) "Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades han sido
perdonadas, y cuyos pecados han sido cubiertos; 8) bienaventurado el hombre cuyo pecado el
Señor no tomará en cuenta."
Este es precisamente el meollo de la justificación. Deléitate en estas tres grandiosas frases de
los versos 7-8: "iniquidades perdonadas," "pecados cubiertos," "el Señor no los tomará en cuenta."
Observen que Pablo no limita el perdón a los pecados que cometimos antes de creer – como si
tus pecados pasados son perdonados pero tu futuro está por verse. No hay un límite tal
mencionado aquí. La bendición de la justificación es que las iniquidades son perdonadas y los
pecados cubiertos y "el Señor no tomará en cuenta nuestro pecado." Está enunciado en forma
absoluta y sin restricción.
¿Cómo puede Él hacer eso? Romanos 3:24 dice que somos justificados "por medio de la
redención que es en Cristo Jesús." Esa palabra "redención" significa liberarnos o soltarnos o
abandonar alguna esclavitud, o encarcelamiento. Así que el punto es que cuando Jesús murió por
nosotros nos liberó de la esclavitud de nuestros pecados. Él rompió las cadenas de culpa que nos
tenían bajo condenación.
Dice Pablo en Gálatas 3:13 que "13Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose
hecho maldición por nosotros" Pedro dice (en 1 Pedro 2:24), "Cristo llevó nuestros pecados en su
cuerpo sobre la cruz." Isaías dijo, "el Señor hizo que cayera sobre Él la iniquidad de todos
nosotros."
Así que la justificación – el perdón de pecados –nos llega porque Cristo llevó nuestro pecado,
cargó nuestra maldición, llevó nuestra culpa, y así nos liberó de la condenación. Esto es lo que
significa que somos justificados "por medio de la redención que es en Cristo Jesús." Somos
liberados de su castigo porque él cargó el castigo.
Y tomen nota de esto: él sufrió una sola vez. Él no es sacrificado una y otra vez en la Cena del
Señor o en la Misa como si su primer sacrificio fuese insuficiente. Hebreos 9:26 dice que "una sola
vez en la consumación de los siglos, se ha manifestado para destruir el pecado por el sacrificio de Sí
mismo." (cf. Heb. 7:27). Y dice de nuevo en el verso 9:12 "y no por medio de la sangre de machos
cabríos y de becerros, sino por medio de Su propia sangre, entró al Lugar Santísimo una vez para
siempre, habiendo obtenido redención eterna." Esto es absolutamente crucial para poder
comprender la gloria de lo que Dios hizo por nosotros en la cruz.
¿Ves la relación entre la muerte una vez y para siempre de Cristo y la totalidad de tus pecados y
los pecados de todo el pueblo de Dios? No son algunos pecados, o ciertos tipos de pecado, o sólo
los pecados pasados, sino los pecados, y el pecado que Cristo quita de todo su pueblo.
Así que el perdón de la justificación es el perdón de todos nuestros pecados, pasados, presentes
y futuros. Eso es lo que ocurrió cuando Cristo murió.

56
2. Ser justificado significa ser reconocido justo porque la justicia de Dios nos es imputada, o sea
contada como nuestra.
No somos meramente perdonados pero luego dejados de lado ante Dios. Dios no sólo hace a un
lado nuestro pecado, sino que también nos considera justos y nos pone en una buena relación con
Él. Nos da de su propia justicia.
Miren los versos 21-22. Pablo acaba de decir en el verso 20 que ningún ser humano podría ser
justificado jamás por las obras de la ley. Nunca puedes tener una buena relación con Dios
basándote en esfuerzos legalistas. Entonces dice (para mostrar cómo se obtiene la justificación),
"Pero ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, atestiguada por la ley y los
profetas; es decir, la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen."
Así que aunque nadie puede ser justificado por las obras de la ley hay una justicia de Dios que tú
puedes obtener por medio de la fe en Jesucristo. Esto es lo que quiero decir cuando digo que ser
justificado significa ser contado como justo. La justicia de Dios es considerada nuestra por medio de
la fe.
Cuando Jesús muere para demostrar la justicia de Dios, como vimos la semana pasada en los
versos 25-26, Él hace disponible esa justicia como un regalo para los pecadores. Si Cristo no
hubiera muerto para demostrar que Dios es justo al pasar por alto los pecados, nuestra condena
sería la única manera de demostrar la justicia de Dios. Pero Cristo sí murió. De modo que ahora la
justicia de Dios no es una condenación sino un regalo de vida a todo aquel que cree.
2 de Corintios 5:21 es uno de los pasajes más fascinantes sobre este grandioso regalo de justicia
imputada. "A (Cristo) que no conoció pecado, (Dios) le hizo pecado por nosotros, para que
fuéramos hechos justicia de Dios en Él."
Cristo no conoció pecado. Fue un hombre perfecto. Nunca pecó. Vivió perfectamente para la
gloria de Dios durante toda su vida y también en su muerte. Fue justo. A diferencia de todos
nosotros, que hemos pecado. Hemos minimizado la gloria de Dios. Somos injustos.
Pero Dios, quien nos escogió en Cristo Jesús antes de la fundación del mundo, ordenó que
hubiera un intercambio magnífico: Él haría que Cristo fuera pecado – no un pecador, sino pecado –
nuestro pecado, nuestra culpa, nuestro castigo, nuestra separación de Dios, nuestra injusticia. Y él
tomaría la justicia de Dios, que Cristo había vindicado tan asombrosamente, y hacernos llevarla
puesta y vestirla y poseerla de la manera que Cristo lo hizo con nuestro pecado.
El punto aquí no es que Cristo se convierte moralmente en un pecador y nosotros nos
convertimos en justos. El punto es que Cristo lleva un pecado ajeno y sufre por él, y nosotros
llevamos una justicia ajena y vivimos por ella.
Asegurémonos de ver que esta es una realidad objetiva externa a nosotros mismos. Esta no es
aún la realidad de la santificación – el proceso real de volvernos moralmente justos en la manera de
pensar, y de sentir, y de vivir. Es también un regalo (lo veremos dentro de tres semanas). Pero
está basado en este. Ninguno de nosotros puede progresar de verdad en el evangelio logrando ser
parcialmente justo sin antes creer que es contado como completamente justo. En otras palabras, el
único pecado que puedes vencer en la práctica en el poder de Dios es un pecado ya perdonado. El
grandioso regalo de la justificación precede y habilita el proceso de la santificación.
3. Ser justificado significa ser amado por Dios y tratado con gracia.
Si Dios no te amara, no habría ningún problema que resolver por medio de la muerte de su Hijo.
Fue Su amor por ti lo que lo hizo pasar por alto tu pecado y lo hizo parecer injusto a Él. Si Él no te
amara, habría resuelto el problema del pecado simplemente condenándonos a todos a la
destrucción. Eso habría vindicado su justicia. Pero no lo hizo. Y es porque Él te ama.
Esto está plasmado hermosamente en Romanos 5:6-8.
Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos. Porque a duras
penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno.
Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por
nosotros.
Lo que Dios está demostrando en la muerte de su Hijo no es sólo la verdad de Su justicia, sino
también la medida de Su amor.
En Romanos 3:24 Pablo dice que somos justificados "gratuitamente por su gracia." El amor de
Dios por los pecadores rebosa en regalos de gracia – esto es, regalos que vienen de parte de la
generosa bondad de Dios y no por nuestras obras o por nuestro mérito.
El perdón de los pecados y la justicia de Dios son regalos gratuitos. Eso significa que no nos
cuestan nada porque le costaron todo a Cristo. No pueden ser ganados con obras o heredados a
través de los padres o absorbidos por medio de los sacramentos. Son gratuitos, para ser recibidos
por la fe.
Romanos 5:17 lo dice así:
Porque si por la trasgresión de uno, por éste reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por
medio de uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.

57
El perdón de los pecados y la justicia de Dios son regalos gratuitos de la gracia que fluye del
amor de Dios.
Ser justificado significa ser perdonado, ser reconocido como justo, y ser amado por Dios.
4. Finalmente, el ser justificado significa estar asegurados por Dios para siempre.
La bendición suprema es ésta. Pablo la proclama en Romanos 8:30. "y a los que predestinó, a
ésos también llamó; y a los que llamó, a ésos también justificó; y a los que justificó, a ésos
también glorificó."
Si eres justificado, serás glorificado. Alcanzarás la gloria de la era venidera y vivirás por siempre
con Dios en gozo y santidad. ¿Por qué es tan seguro?
Está asegurado porque la consecuencia de la muerte del hijo de Dios es objetiva, real, definitiva
e invencible para el pueblo de Dios. Lo que logra lo logra para siempre. El efecto de la sangre de
Cristo no es cambiante –ahora sí, ahora no, ahora sí, ahora no.
Este es el sentido del verso 32, "El que no eximió ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por
todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?" – entonces, ¡no nos
glorificará también a nosotros! ¡Sí! El mismo sacrificio que asegura nuestra justificación, asegura
nuestra glorificación.
Si esta mañana te hallas justificado, estás fuera de toda acusación o condenación. En el verso 33
leemos: "¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica." ¿Lo ves?: Si Dios te ha
justificado por medio de la muerte de Su Hijo, nadie – ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la
tierra – nadie puede acusarte con éxito. Serás glorificado.
¿Por qué? ¿Porque estás sin pecado? No. Sino porque estás justificado por la sangre de Cristo.

DIOS NOS LLAMÓ A LA VIDA Y A LA ESPERANZA


Abril 5, 1992

1 Corintios 1:18-25
Porque la palabra de la cruz es necedad para los que se pierden, pero para nosotros los salvos
es poder de Dios. Porque está escrito, "Destruiré la sabiduría de los sabios, y el entendimiento de
los inteligentes desecharé. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el escriba? ¿Dónde el polemista de este
siglo? ¿No ha hecho Dios que la sabiduría de este mundo sea necedad? Porque ya que en la
sabiduría de Dios el mundo no conoció a Dios por medio de su propia sabiduría, agradó a Dios,
mediante la necedad de la predicación, salvar a los que creen. Porque en verdad los judíos piden
señales y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, piedra de
tropiezo para los judíos, y necedad para los gentiles; mas para los llamados, tanto judíos como
griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios. Porque la necedad de Dios es más sabia que
los hombres, y la debilidad de Dios es más fuerte que los hombres.
Esta serie de mensajes nació en Hebreos 6:11 que dice, "Pero deseamos que cada uno de
vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena seguridad de la esperanza."
En palabras más simples significa: Dios quiere que cada uno de ustedes sea tenaz y apasionado en
su búsqueda de la seguridad plena. No quiere que vivas con temor del futuro. No quiere que tengas
incertidumbre con respecto a que tienes la vida eterna.
Quiere que cada uno de sus hijos viva y muera con plena seguridad de la esperanza – como mi
suegro al aproximarse su muerte hace poco más de una semana. Unos pocos días antes de su
fallecimiento, el Dr. Henry le escribió una carta a mi padre que decía, "Pam y yo reconocemos la
soberanía de Dios y nos complace ser utilizados del modo que Dios disponga para su máxima
gloria." De este modo se expresan los santos cuando disfrutan de una completa seguridad de su
esperanza.
Dios dice que tú puedes tener esto. Lo hemos estado buscando en estas semanas juntos,
enfocando nuestra atención no en nosotros mismos y nuestros vaivenes emocionales, sino en el
propósito invencible de Dios. He acentuado la paradoja de que si alejamos nuestra atención de las
sensaciones subjetivas de seguridad, y la dirigimos hacia los fundamentos objetivos de la
seguridad; los sentimientos se profundizarán y fortalecerán.
Así que hemos estado observando fijamente lo que Dios ha hecho; una acción objetiva y externa
a nosotros para salvarnos. Hemos visto que Él nos escogió libre e incondicionalmente en Cristo
Jesús antes de la fundación del mundo. Nos predestinó para ser conformados a la imagen de Su
Hijo en santidad y amor. Él vindicó el valor de Su gloria en la muerte de Su Hijo para poder pasar
por alto los pecados minimizadores de Dios sin minimizarlo a El. Él echó el fundamento para
justificar al impío poniendo todos nuestros pecados en Jesús. Y obró una grandiosa reconciliación
entre Él y nosotros cuando toda Su ira santa en contra nuestra fue absorbida hasta la última gota
en la cruz.
Y hoy vemos la sexta obra que Dios emprende para nuestra salvación - un sexto fundamento
para la plena seguridad: el llamado omnipotente, libre e irresistible de Dios.
58
A primera vista el llamado de Dios no parece ser base para la seguridad. Si alguien te llama por
teléfono y te invita a cenar, ¿es eso garantía de que llegarás allá, o siquiera de que querrás llegar
allá? Así que tenemos algo de trabajo por delante para que puedas ver por qué el llamado de Dios a
la vida eterna de hecho es muy diferente a una invitación humana a cenar. Es un fundamento
poderoso, irrevocable para una seguridad plena. Es una salvadora y objetiva obra de Dios que
vence todo lo que se pone en su camino y crea lo que ordena.
Para ver la fuerza completa de esta gran obra de Dios hagamos lo que dice el verso 26: "¡Pues
considerad, hermanos, vuestro llamamiento!"
1. Dios es el que llama.
1 Corintios 1:9, "Fiel es Dios, por medio de quien fuisteis llamados a la comunión con su Hijo
Jesucristo, Señor nuestro." Así que está claro de que este llamado del que hablamos es un llamado
de Dios. Él es quien llama. Él lo hace siempre por medio del evangelio. 2 Tesalonicenses 2:14 dice,
"Él os llamó mediante nuestro evangelio." El llamado de Dios no es exactamente lo mismo que la
predicación de la palabra (que veremos dentro de un momento) pero nunca viene sin el evangelio.
El llamado de Dios es lo que sucede cuando el evangelio llega con fuerza irresistible. Es el evangelio
con una sobrecarga omnipotente.
2. El llamado de Dios es efectivo; crea lo que ordena.
Esto es lo que hace que el llamado de Dios sea tan diferente a una llamada telefónica
invitándonos a cenar. El llamado de Dios viene con el poder para hacer lo que demanda. Para
entender esto tienes que diferenciar entre este llamado de Dios y la predicación general del
evangelio o el testificarle a un amigo. El llamado de Dios puede estar o no presente en esos actos
de testimonio.
Mira los versos 22-24, "los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros
predicamos a Cristo crucificado, piedra de tropiezo para los judíos, y necedad para los gentiles; mas
para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios."
Considera detenidamente lo que está pasando aquí. Pablo predica a Cristo crucificado. Cuenta la
historia de cómo Jesús murió para salvar a los pecadores. Ofrece a Cristo a todos los que están
dispuestos a recibirlo como poder y sabiduría de Dios. Así que en un sentido crucial Pablo y Dios
están llamando a todo el mundo a aceptar a Cristo como poder y sabiduría en sus vidas. Y esa es la
manera en que debemos dar testimonio y predicar – indiscriminadamente, al judío y al gentil, a
toda raza y pueblo y lengua y tribu y nación.
Cuando lo hacemos, ocurre lo mismo que ocurría al predicar Pablo. Algunos oyentes tropiezan
con el evangelio y lo ven como inaceptable. Algunos dicen que es necedad. Pero otros aceptan y
dicen, "Este Cristo es el verdadero poder de Dios y sabiduría de Dios." Y creen y son salvos.
¿Pero cuál es la diferencia? La respuesta está en el verso 24: Cristo es piedra de tropiezo para
los judíos y necedad para los gentiles, mas "para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es
poder de Dios y sabiduría de Dios." En otras palabras, la predicación del evangelio no es
exactamente lo mismo que el llamado de Dios. Todos los judíos y los griegos estaban escuchando la
predicación del evangelio. Algunos lo estaban rechazando. Pero algunos lo estaban aceptando.
¿Quiénes eran? Eran los que Dios había llamado. "…para los llamados, tanto judíos como griegos,
Cristo (fue recibido como) poder de Dios y sabiduría de Dios."
De modo que el llamado de Dios no es como una llamada telefónica invitándonos a cenar. La
invitación a cenar es el evangelio. Todos están invitados a cenar. Y cualquiera puede venir. Pero el
llamado de Dios es lo que ocurre cuando el evangelio viene con una fuerza irresistible. Es el
evangelio con una sobrecarga omnipotente. Crea la respuesta que manda, es decir, fe.
Pablo lo enseña en ese gran versículo 30 de Romanos 8: "y a los que predestinó, a ésos también
llamó; y a los que llamó, a ésos también justificó" Nota que todo el que es llamado es justificado.
¿Cómo es esto posible si "somos justificados por la fe" como dice Romanos 5:1? La respuesta es
que el llamado de Dios crea lo que manda, es decir, fe. Todos los llamados son justificados porque
todos los llamados creen. El evangelio viene con una sobrecarga omnipotente y sus corazones son
cambiados y ellos dicen, "¡Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios!"
Romanos 4:17 describe este sobrecargado y omnipotente llamado de Dios así: "da vida a los
muertos y llama a las cosas que no son, como si fueran." Él llama a las cosas que no son como si
fueran – y ellas vienen a ser.
Puedes ver el poder de este llamado si lo comparas al poder de tu propio llamado. Si alguien
está durmiendo cuando debiera estar despierto puedes gritar, "¡DESPIERTA!" y el llamado en sí
creará lo que has mandado.
Bueno, eso es lo que Dios hace. Sólo que Dios lo hace cuando estamos muertos en nuestros
delitos y pecados (Efesios 2:2-5). Él no sólo nos despierta del sueño con su llamado. Nos despierta
de la muerte espiritual, en la forma en la que lo hizo con Lázaro de su muerte física. En Juan 12:17
dice que Jesús "llamó a Lázaro del sepulcro." Él lo llamó así: "¡Lázaro ven fuera!" Y el llamado
omnipotente de Dios creó lo que él mandó, es decir, la vida. Es lo mismo que hizo Dios cuando creó
el universo. Dijo, "¡Que sea la luz!" Y fue la luz.
59
Si ya eres cristiano, esa es la forma en que te convertiste en uno. Dios lo hizo. Tú estabas
muerto espiritualmente. Cristo y su palabra y su estilo de vida y sus promesas significaban muy
poco para ti. No lo amabas ni confiabas en Él ni lo disfrutabas. Estabas muerto a todas estas cosas.
Entonces un día Dios te llamó. Y te levantaste de los muertos. Y los brotes de vida espiritual
atravesaron la tierra y saboreaste la fe verdadera y el amor y el gozo en Dios por primera vez.
Porque Dios lo hizo. Quiero que lo sepas esta mañana para que le des la gloria a Él. Y para que
sientas que estás firme sobre leal fundamento de roca maciza de la seguridad de fe en el llamado
de Dios. Puede haber sido tan quebrantador y cataclísmico como un relámpago. O puede haber sido
tan silencioso como el tallo de grama que rompe la acera de hormigón.
Pero si hoy puedes decir de corazón, "Yo recibo a Jesús como poder y sabiduría de Dios en mi
vida," entonces has sido llamado. Te ha ocurrido a ti. Por el llamado de Dios has sido creado una
persona nueva. Es la segunda cosa a considerar sobre tu llamado. El llamado de Dios es efectivo;
crea lo que manda.
Lo próximo a considerar acerca de tu llamado es porqué Dios lo hace de esta forma. ¿Cuál es el
propósito de un llamado omnipotente, sobrecargado que crea lo que ordena? La respuesta:
3. El llamado de Dios está diseñado para garantizar el propósito de Dios en la elección.
Efesios 1:4 dice que: "Según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que
fuéramos santos y sin mancha delante de Él en amor." Él nos predestinó para que seamos sus hijos
y para que seamos como su Hijo (Efesios 1:5; Romanos 8:29). Pero por naturaleza todos somos
impíos y culpables, sin amor y sin semejanza con Cristo. Así que el propósito de Dios de la elección
fallaría si él no nos llama con poder infalible y crea en nosotros la fe y la santidad y el amor que nos
predestinó para poseer. El llamado de Dios garantiza el propósito de Dios en la elección.
Consideren Romanos 9:11. Aquí Pablo explícitamente dice que el llamado de Dios está diseñado
de tal modo de garantizar el propósito de la elección. Dice que Jacob fue escogido y no Esaú "…para
que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que
llama." El propósito de la elección se mantiene firme por el llamado de Dios en la salvación.
Lo mismo se enseña en 2da Timoteo 1:9. "quien nos ha salvado y nos ha llamado con un
llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito y según la gracia que nos fue
dada en Cristo Jesús desde la eternidad." El llamado de Dios es acorde al propósito y a la gracia
dados desde la eternidad. El llamado es infaliblemente eficaz, para poder garantizar un infalible
propósito de elección. Dios no elige y predestina y luego se echa a un lado y se pregunta si su
propósito de elección se cumplirá. Él hace que se cumpla con su llamado omnipotente que crea la fe
que manda.
Ese es el significado de Romanos 8:30: "y a los que predestinó, a ésos también llamó." El
llamado es garantía del efecto predestinado. Esa es entonces la tercera cosa a considerar sobre tu
llamado: está diseñado para garantizar el propósito de Dios en la elección.
4. El llamado de Dios te introduce a vida eterna, luz, libertad y gloria.
1 de Timoteo 6:12, "Pelea la buena batalla de la fe; echa mano de la vida eterna a la cual fuiste
llamado, y de la que hiciste buena profesión en presencia de muchos testigos."
1 de Pedro 2:9, "Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo
adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las
tinieblas a su luz admirable."
Gálatas 5:13, "Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la
libertad como pretexto para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros."
1 de Pedro 5:10, "Y después de que hayáis sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda gracia,
que os llamó a su gloria eterna en Cristo, Él mismo os perfeccionará, afirmará, fortalecerá y
establecerá." (Compárese con 1 Tes. 2:12; 2 Tes. 2:14; 2 Pedro 1:3)
En otras palabras, virtualmente todo lo que deseamos – vida, luz, libertad, gloria – esstro nue
por el llamado de Dios que nos llega con poder omnipotente en el evangelio, creando aquello que
ordena. Si esta mañana recibes a Cristo como sabiduría y poder de Dios, eso es lo que te pasó y
eso es lo que te pertenece.
5. El llamado de Dios es un fundamento irrevocable para la seguridad plena.
Romanos 11:29 dice, "porque los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables." Dios no
revierte, revoca o cancela Su llamado. El principal propósito de un llamado omnipotente que crea
aquello que ha mandado es garantizar el propósito invencible de Dios en la vida de su pueblo. Si
Dios te ha llamado, estás justificado, y si estás justificado serás glorificado.
Jesús lo expresó así en Juan 10:27-29: "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen; y
yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las
dio es Mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano del Padre." Aquellos a quienes Dios
llama, Dios también guarda (Judas 1).
Si hoy encuentras que ésta no es tu experiencia, date cuenta de cuán totalmente dependiente
eres del llamado de Dios en tu vida. Humíllate ante Él, levántate de los muertos, escucha al llamado
del evangelio: cree en el Señor Jesucristo y serás salvo (Hechos 16:32; Romanos 10:13).
60
Nota: En Juan 10:3-5, 16, 27, Jesús es el que llama. Pero esto no es contradictorio con 1 de
Corintios 1:9 o Gálatas 1:6, 15, etc. porque 1) el llamado de Jesús es el llamado de Dios. "y la
palabra que oís no es mía, sino del Padre que me envió" (Juan 14:24). 2) Nadie responde al
llamado de Jesús sin la atracción interna del Padre (Juan 6:44, 65) que es el llamado irresistible de
Dios Padre dentro del llamado de Jesús.

DIOS SANTIFICA A SU PUEBLO


Palm Sunday, Abril 12, 1992

1 Tesalonicenses 5:23-24
Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y que todo vuestro ser, espíritu, alma y
cuerpo, sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os
llama, el cual también lo hará.

Introducción
¿Cómo puedes tener la seguridad de la salvación si la santidad es necesaria?
Una gran parte de la iglesia cristiana de hoy en América busca la seguridad haciendo que la
santidad de vida sea innecesaria. Si una vida santa no es necesaria para llegar al cielo, entonces
una persona impía puede tener la seguridad de que llegará allá. Ellos no sólo niegan que la
perfección sea necesaria para entrar al cielo (lo cual es verdad; no alcanzamos una perfección
práctica en esta vida); sino que van más allá y afirman que no se requiere ningún grado de
obediencia o santidad o pureza o bondad o amor o arrepentimiento o transformación para entrar al
cielo. Dicen que si Dios requiriese alguna medida de obediencia práctica o de santidad tres cosas
terribles ocurrirían: 1) haría nula la gracia y 2) existiría una contradicción con la justificación sólo
por fe y 3) destruiría la certidumbre.
Pero eso no es cierto. La Biblia enseña que cuando se entiende correctamente la necesidad
bíblica de vivir una vida santa ninguna de esas cosas sucede. ¡Existe una seguridad gloriosa en la
vida cristiana! Sin embargo, no se logra negando las demandas de santidad.
1. La necesidad de una vida santa no anula la gracia.
Se basa enteramente en el perdón por gracia. Y demuestra el poder de la gracia. En 1 de
Corintios 15:10 Pablo dijo, "Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no
resultó vana; antes bien he trabajado mucho más que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de
Dios en mí." La gracia no es sólo el perdón que pasa por alto nuestra maldad; también es el poder
que produce nuestra bondad. Si Dios dice que es necesario hacerlo por gracia, no anulamos la
gracia estando de acuerdo con Él.
2. La necesidad de una vida santa no contradice a la justificación sólo por fe.
Hace tres semanas traté de mostrar que todos los pecados del pueblo de Dios, pasados,
presentes y futuros, son perdonados por la muerte de Cristo de una vez y para siempre. Dije que
esta justificación basada en la muerte de Cristo por nosotros es el fundamento de la santificación—
no al revés. Lo expresé del siguiente modo: el único pecado contra el cual podemos luchar con éxito
es un pecado perdonado. Sin la justificación de una vez y para siempre a través de Cristo, la única
cosa que nuestra búsqueda de santidad produce es desesperación o auto-justificación.
Pero en ningún momento dije que la obra justificadora de Dios hace que la obra santificadora sea
optativa. No dije (la Biblia no dice) que el perdón permite que la santidad sea optativa. No la hace
optativa, la hace posible. Lo que veremos hoy es que el Dios que justifica es el que también
santifica. La fe que justifica también satisface—satisface al corazón humano y lo libera de las
satisfacciones engañosas del pecado. La fe es el poder generador de un sentimiento nuevo (Thomas
Chalmers). Es por eso que la justificación y el proceso de la santificación siempre van juntos.
Ambos vienen de la misma fe. La perfección llega al final de la vida cuando morimos o cuando
Cristo vuelva, pero la búsqueda de una vida santa comienza con la primera semilla de mostaza de
la fe. Esa es la naturaleza de la fe salvadora. Encuentra satisfacción en Cristo y por tanto es
destetada de las satisfacciones del pecado.
3. La necesidad de una vida santa no destruye la seguridad.
La mente humana podría razonar de esta manera: si se requiere alguna medida de santidad y
esa medida no se puede cuantificar en forma precisa—si no puedes decirme exactamente cuánta se
necesita—entonces ese requerimiento siempre me dejará inseguro de si tengo suficiente. Así que
cualquier requerimiento de santidad u obediencia destruye la certeza.
Pero realmente este no es el razonar de la Biblia. La Biblia muestra repetidas veces que existe
una "santidad sin la cual nadie verá al Señor" y se nos dice en Hebreos 12:14 que la "busquemos".
Pero no implica que esto destruya la certeza. Y el sermón de hoy explica porqué no la destruye. A
saber, el compromiso de Dios de santificarnos—hacernos tan santos como necesitamos ser en esta
vida—es tan seguro como Su elección, predestinación, justificación y llamado. Lo que nos da
61
seguridad en esto no es primariamente la medida de nuestra santidad, sino la medida de la
fidelidad de Dios para cumplir el trabajo santificador que El promete hacer. Ahí está la clave.
Exposición
Así que veamos esto en nuestro texto. Notemos tres cosas: los mandamientos, la oración, y la
promesa.
1. Los Mandamientos
Pablo acaba de finalizar un listado de mandamientos en los versos 14-22 terminando en el verso
22, "absteneos de toda forma de maldad." Así que sabemos que Dios usa los mandamientos e
incentivos para santificarnos. El no dice: "Yo soy el que los santifica, de modo que no tengo nada
para decirles que hagan." Su santificación no es simplemente una santificación subconsciente. Él
trabaja con nuestras mentes y nuestras motivaciones. Esa es la primera observación.
2. La Oración
Entonces en el verso 23 Pablo pasa de exhortarnos a ser santos a pedirle a Dios que nos haga
santos: "Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y que todo vuestro ser, espíritu,
alma y cuerpo, sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo." Así que
Dios no sólo usa los mandamientos e incentivos para santificarnos, también usa la oración de su
pueblo. Él no sólo trabaja con tu mente y tu motivación para hacerte santo; trabaja con la mente y
las motivaciones de otros para que oren por ti.
3. La Promesa
Noten que no son sólo los mandamientos y la oración sino, lo más importante, la promesa de
Dios. Después de mandarnos a buscar la santidad de vida en los versos 14-22 y de orar en el verso
23 para que Dios nos santifique, Pablo expresa el elemento decisivo en el verso 24: "Fiel es el que
os llama, el cual también lo hará."
Así es como Pablo maneja el problema de la seguridad. Deja que esto moldee tu pensamiento en
esta mañana. Es mero razonamiento humano y no Dios el que dice: "Bueno, nos está mandando a
abstenernos de toda maldad, de modo que depende de nosotros el llegar a hacernos santos, y por
lo tanto no podemos tener seguridad del resultado." Es mero razonamiento humano y no Dios el
que dice: "Bueno, Pablo está orando para que Dios me santifique, de modo que depende de la
oración de Pablo y Dios puede o no responderle, por lo tanto el resultado no está asegurado." Todos
esos son pensamientos erróneos. No es lo que dice el texto. El pensamiento correcto continúa en el
verso 24 y dice: ¡La fidelidad de Dios combinada con el llamado de Dios prueba que Él lo HARÁ!
"Fiel es el que os llama, el cual también lo HARÁ." ¿Cuál es el objeto al cual se refiere ese "lo"? El
"lo" es aquello que Pablo ha estado mandando y por lo que ha estado orando, a saber, la
santificación. Dios lo hará.
Ese es el fundamento para la seguridad plena. Pablo no dijo que tenemos que hacer innecesaria
la vida santa para tener la seguridad. Él dijo que Dios es fiel y que él lo HARÁ. La clave de la
seguridad es: confiaremos en Él no sólo por la gracia que perdona nuestros pecados, sino también
por la gracia que abre el camino para superar nuestros pecados. Creeremos lo que el verso 24 dice:
"Dios es fiel, Él lo HARÁ."
Ahora bien, si estás analizando el verso 23 con cuidado puedes hacerte la pregunta que yo me
hice: Cuando Pablo ora que Dios nos santifique y nos mantenga irreprensibles "para la venida de
nuestro Señor Jesucristo," ¿quiere él decir que Dios nos cambiará en un abrir y cerrar de ojos
cuando venga Jesús, o quiere decir que él trabajará en nosotros ahora para que seamos santos
cuando Jesús venga? ¿Son los versos 23 y 24 una oración y una promesa para lo que Dios hará en
el instante en que venga Jesús? ¿O son una oración y una promesa de lo que Dios hará ahora en la
vida de los creyentes para prepararlos para aquel día en santidad?
Mi respuesta es que es una oración y es una promesa de Dios de que hará lo que necesite ser
hecho ahora. Mi razón para decir esto no es sólo que la santificación usualmente se refiere al
proceso de volvernos santos ahora, sino también al paralelo en el capítulo 3:12-13 que muestra
que esto es lo que Pablo quiere decir.
"y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos, como
también nosotros lo hacemos para con vosotros; a fin de que Él afirme vuestros corazones
irreprensibles en santidad (lo mismo por lo que Pablo ora en 5:23) delante de nuestro Dios y Padre,
en la venida de nuestro Señor Jesús (la misma frase que en 5:23) con todos sus santos."
Así que lo que Pablo está pidiendo es que Dios haga algo AHORA, es decir, que nos haga
aumentar y abundar en amor. Y la meta de esta obra progresiva en nosotros AHORA es que cuando
venga el fin podamos estar establecidos ante Dios en santidad, porque el amor es la esencia de la
santidad humana.
De modo que mi conclusión es que 1 Tesalonicenses 5:23-24 efectivamente enseña que Dios de
hecho es quien santifica AHORA. Lo hace a través de mandamientos e incentivos que apelan a
nuestras mentes y a nuestras motivaciones. Lo hace a través de la oración. Pero sin importar cómo
lo logra, o que tan lento sea el proceso, o cuán imperfectos nos sintamos, lo principal es que DIOS
lo hace, y Él lo HARÁ. Esa es la base de nuestra seguridad. "Fiel es el que os llama, el cual también
62
lo hará." La seguridad no se logra por hacer de la santidad algo opcional. Viene de saber que Dios
es fiel.
¿Pero por qué la fidelidad de Dios lo compromete a santificarnos? La clave es la relación que
existe entre las otras partes de nuestra salvación y la obra santificadora de Dios. Puedes verlo
claramente en el verso 24. Pablo dice, "Fiel es el que os llama, el cual también lo hará." Es como si
Pablo dijera, "¡Él te llamó! ¿No lo ves? ¡Él te llamó! Y si Él te llamó entonces Él te SANTIFICARÁ.
Eso es lo que su fidelidad significa. ¿No lo entiendes?
Y te rascas la cabeza y preguntas, "¿Por qué el hecho de que nos llamó significa que tiene que
santificarnos?" Y Pablo dice: "Porque su propósito al llamarte fue que pudieras volverte santo." La
santidad es el propósito invencible de Dios al llamarte. Él sería infiel a Su propósito si sólo llamara y
no santificara. Eso es lo que dije anteriormente en 4:7: "Porque Dios no nos ha llamado a impureza,
sino a santificación" "Quien nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo." (2 Tim.
1:9). Su propósito al llamarte es tu santidad. Él lo hará. Él es fiel.
Espero que comiences a sentir lo que esto significa para el fundamento de tu seguridad. Significa
que cada paso sucesivo de tu salvación está arraigado en la certeza de todos los pasos que ya han
sido dados. Tu santificación está arraigada en tu llamado y está garantizada por tu llamado. Tu
llamado está arraigado en la muerte de Cristo por los pecadores. La muerte de Cristo está arraigada
en la predestinación y la predestinación en la elección. Una vez que te sientas envuelto por esta
gran salvación objetiva forjada por Dios, sabes que eres amado con un amor omnipotente, eterno,
que te escoge, predestina, expía, que te llama, te santifica y te salva. Y exclamas con gozo, "¡Dios
es fiel. Él lo hará!"
Pero no sólo eso, el propósito de Dios en tu elección fue tu santidad: Efesios 1:4, "…según nos
escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de
Él. En amor" (comparar con 2 Tes 2:13). Tu santidad es tan cierta como tu elección.
No sólo eso, el propósito de Dios en tu predestinación fue tu santidad: Romanos 8:29, "porque a
los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de Su
Hijo." Conformarte a Jesús es tan cierto como el propósito de Dios en la predestinación.
No sólo eso, el propósito de Dios en la muerte de Su Hijo fue tu santidad. Efesios 5:26: "…así
como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, para santificarla." El hacerte santo es tan
seguro como el propósito invencible de Dios en la muerte de Su Hijo.
Al elegirte su propósito fue tu santidad. Al predestinarte su propósito fue tu santidad. Al morir
por tí Su propósito fue tu santidad. Al llamarte Su propósito fue tu santidad. Así que no solamente
podemos decir con Pablo en el verso 24: "Fiel es el que os llama, el cual también lo hará—Él te
santificará;" sino también: "Aquel que te escogió es fiel: El lo hará. Aquel que te predestinó es fiel;
Él lo hará. Aquel que envió a Su Hijo a morir por ti es fiel, Él lo hará."
2 Tesalonicenses 2:13 dice: "…porque Dios os ha escogido desde el principio para salvación
mediante la santificación"—no independientes de la santificación. La salvación viene a través de la
santificación, y de ninguna otra forma (compare con Romanos 6:22). Tenemos una base grande y
gloriosa para la seguridad pero no porque la santidad sea innecesaria, sino porque Dios es fiel. Él lo
hará.
Nota: Vea el Apéndice, "Carta a un amigo concerniente la tal llamada salvación por medio del
señorío" en "Los placeres de Dios", para ver una lista de textos que muestran la necesidad de la
santidad y la forma en que todo encaja con la justificación por fe y la libertad de la gracia y la
realidad de la certidumbre.

EL DELEITE DE DIOS EN TODO LO QUE ÉL HACE


Febrero 1, 1987

Salmos 135:6
Todo cuanto el Señor quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los
abismos

Esta nueva serie de mensajes sobre los deleites de Dios se fundamenta en dos hipótesis.
1. La primera hipótesis es que "el mérito y la excelencia de un alma se mide por el objeto de su
amor." (Henry Scougal). Si esto lo aplicamos a Dios, podemos decir que una manera de contemplar
el valor y la excelencia de Dios es meditar en lo que Él ama.
En otras palabras, diríamos que la medida de la dignidad de Dios está determinada por aquello
en lo que Él se deleita. O también podríamos decir que la grandeza de la excelencia de Dios se
corresponde con lo que Él disfruta. Lo que deleita a Dios nos muestra lo bello y lo precioso de su
carácter.
2. La segunda hipótesis es que mientras reflexionamos profundamente en el valor y la excelencia
de Dios, o sea, mientras meditamos en su gloria, somos cambiados poco a poco a su semejanza.
63
"Pero, nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del
Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el
Espíritu" (2da Corintios 3:18)
Así que mi meta durante estas doce semanas es enfocar nuestra atención en los deleites de Dios
revelados en las Escrituras con la esperanza de que ustedes verán en ellas algo de la medida
infinita del valor y de la excelencia de Dios; y que viendo esa gloria, puedan crecer paso a paso a su
imagen. De tal modo que tanto en casa como en el trabajo o en la escuela las personas puedan ver
sus buenas obras y dar gloria a vuestro Padre celestial.
Que al describir sus deleites en la predicación, que al contemplar su gloria al escuchar; que al
acercarnos a su semejanza en la meditación; que al presentar su dignidad al mundo; Dios bendiga
por gracia el ministerio de su palabra en estas semanas.
La semana pasada pusimos énfasis en el deleite que Dios el Padre tiene en su Hijo. Es la lección
más importante para aprender de esa verdad: Dios es y siempre ha sido un Dios extremadamente
feliz. Él nunca se ha sentido solo. Siempre se ha regocijado con satisfacción sobreabundante en la
gloria de su Hijo. Se podría decir que el Hijo de Dios siempre ha sido el escenario de las excelencias
de Dios o el panorama de sus perfecciones. Es por esto que desde toda la eternidad Dios ha mirado
con satisfacción sobreabundante al ámbito espléndido de su propio resplandor reflejado en el Hijo.
La segunda lección que se desprende de esa verdad es que Dios no es coaccionado por ninguna
cosa fuera de sí mismo para hacer lo que Él no quiere hacer. Si Dios fuese infeliz, si Él fuese en
algún modo deficiente, entonces Él podría de hecho ser de alguna manera presionado a hacer lo
que Él no quiere hacer, buscando completar su deficiencia y finalmente ser feliz.
Nosotros somos así. Venimos a este mundo no sabiendo casi nada y pasamos años educándonos
o aprendiendo en "la escuela de la vida." Tanto padres como maestros nos mandan a hacer cosas
que no nos gusta hacer, porque las necesitamos para superar alguna deficiencia personal, para
aumentar nuestro conocimiento o fortalecer nuestros cuerpos o refinar nuestros modales.
Pero Dios no es así. Él ha sido completo y sobreabundante en satisfacción desde la eternidad. Él
no precisa ninguna educación. Nadie puede ofrecerle algo que no proceda ya de Él. Y por lo tanto
nadie puede sobornarlo o coercionarlo de ningún modo. No se puede sobornar a un arroyo de
montaña con vasos de agua del valle. De modo que Dios no hace lo que hace con resentimiento o
bajo coerción externa como si alguna situación imprevista o inesperada lo hubiese acorralado o
atrapado.
Todo lo contrario. Debido a que Él es completo y extremadamente feliz y sobreabundantemente
satisfecho en la comunión de la Trinidad, es libre e ilimitado en todo lo que hace. Sus hechos son el
desbordamiento de su gozo. Esto es lo que significa cuando las Escrituras dicen que Dios hace algo
según el "puro afecto" de su voluntad. Significa que nada fuera del deleite propio de Dios, del placer
que Él tiene en todo lo que Él es, o sea nada más que ese placer ha constreñido sus elecciones y
sus acciones.
Esto nos lleva al tema del mensaje de hoy, "El deleite de Dios en todo lo que Él hace", y nuestro
texto en el Salmo 135.
El Salmo comienza llamándonos a alabar al Señor: "Alabad el nombre del Señor; Alabadle,
siervos del Señor." Luego, a partir del versículo 3, el salmista nos da razones por las cuales
debiéramos sentir la alabanza hacia Dios brotar en nuestros corazones. Por ejemplo dice, "Porque el
Señor es bueno". La lista de motivos de alabanza continúa hasta versículo el 6, y éste es el
versículo clave para este estudio:
"Todo cuanto el Señor quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los
abismos"
Salmo 115:3 dice la misma cosa: "Nuestro Dios está en los cielos; él hace lo que le place."
Este versículo enseña que siempre que Dios actúa, Él lo hace tal como le gusta hacerlo. Dios
nunca se ve forzado a hacer algo que Él desprecia. Él nunca se encuentra acorralado de tal modo
que su única opción es hacer algo que Él aborrece hacer. Él hace lo que le place. Y por lo tanto, ese
es un sentido en el cual Él encuentra placer en todo lo que hace.
Isaías utiliza la misma palabra hebrea (como sustantivo) en Isaías 46:10, donde el Señor dice,
"Mi propósito será establecido, y todo lo que quiero realizaré."
Basándonos en estos textos y muchos otros debemos arrodillarnos delante de Dios y alabar su
libertad soberana, de que siempre, al menos en algún sentido, finalmente El actúa libremente,
según su propio "buen placer", siguiendo lo que sus propios deleites le dictan. Él nunca se convierte
en una víctima de las circunstancias. Nunca se lo ve forzado a ingresar a una situación donde Él
deba hacer algo en lo cual no pueda regocijarse.
Éste es un retrato glorioso de Dios en su libertad soberana, haciendo todo lo que Él quiere y
logrando cumplir todo lo que le place. Pero sería un retrato borroso, un poco fuera de foco si
parásemos aquí. Para enfocarlo y hacerlo más nítido debemos hacernos esta pregunta: ¿Cómo
puede Dios decir en Ezequiel 18:23 y 32 que Él no se complace en la muerte de ningún impío, si de
hecho Él lleva a cabo todo lo que lo deleita y hace todo lo que le place?
64
En Ezequiel 18:30, Dios advierte a la casa de Israel del juicio inminente: "Por lo tanto, os
juzgaré, a cada uno conforme a su conducta, oh casa de Israel – declara el Señor Dios-" Y los insta
al arrepentimiento: "Arrepentíos y apartaos de todas vuestras transgresiones." Al final del versículo
31 dice, "¿Por qué habéis de morir, casa de Israel? Pues yo no me complazco en la muerte de
nadie- declara el Señor Dios-. Arrepentíos y vivid".
Ésta parece ser una imagen muy diferente a aquella que vimos en Salmo 135, en lo cual Dios
hace lo que a Él le place. Aquí Él parece estar arrinconado. Parece forzado a juzgar cuando
realmente no quiere hacerlo. Pareciera que está por hacer algo que no le agrada. ¿Va a lograr Dios
su complacencia o no? ¿Es Dios realmente libre de hacer todo según su buen agrado? ¿O será que
su soberana libertad tiene límites? ¿Puede Él hacer todo lo que le complace hasta cierto punto, pero
después de ese punto se ve obligado a hacer cosas que le causa pena hacer?
Podríamos solucionar el problema regresando al Salmo 135, y diciendo que Dios hace todo lo que
Él quiere en el mundo natural pero no en el ámbito personal. Después de todo el versículo 7 dice:
"El hace subir las nubes desde los extremos de la tierra, hace los relámpagos para la lluvia y
saca el viento de sus depósitos."
Sin embargo este intento de limitar la libertad de Dios a la esfera de lo natural no sirve por dos
razones:
1) En primer lugar, si Dios controla el viento y lo hace soplar cuando y donde Él quiere – lo que
es cierto (recuerden las palabras de Jesús "¡Cálmate! ¡Sosiégate!") – entonces Dios es responsable,
a lo largo de los siglos, por la muerte de miles de personas ahogadas debido a tormentas,
huracanes, tornados, monzones y tifones que Él ha sacado de sus "depósitos".
Así que cuando el Salmo 135 dice que el Señor hace lo que a Él le agrada, tiene que incluir el
quitar vidas en el mar a través del viento que solamente Él controla.
2) Pero este texto no nos permite extraer semejantes inferencias implícitas. El Salmista continúa
en los versículos 8-11 diciendo que el éxodo de Egipto fue la demostración más impresionante de la
libertad soberana de Dios:
Versículo 8: Hirió a los primogénitos de Egipto, tanto de hombre como de bestia.
Versículo 10: Hirió a muchas naciones, y mató a reyes poderosos.
Ésta es la segunda razón por la cual en este Salmo la libertad de Dios no puede ser limitada sólo
al reino natural. Cuando el salmista dice en versículo 6: "Todo cuanto el Señor quiere, lo hace", no
se refiere implícitamente sólo a las tragedias debidas al viento; también explícitamente se refiere a
la destrucción de los egipcios rebeldes, y de naciones y reyes. Éste es el alcance de lo que Dios
hace cuando Él hace lo que le place.
Así que por un lado Ezequiel dice que Dios no se complace en la muerte de personas
impenitentes, y por otro en el Salmo 135 dice que Dios hace lo que Él quiere, incluyendo la muerte
de personas impenitentes. Y el mismo verbo hebreo se usa tanto en el Salmo 135:6 ("querer")
como en Ezequiel 18:32 ("complacer").
Antes de sugerirles una solución a este problema, déjeme complicarlo.
Muchos cristianos hoy en día no tienen ningún problema con la idea de un Dios obligado a hacer
cosas que no quiere hacer. Y es fácil suponer que una respuesta a lo que hemos visto hasta ahora
sería decir que hemos creado un problema artificial, porque el Salmo 135 no dice de hecho que Dios
disfrutó de destruir a los egipcios.
Quizás alguien diga que "hacer todo cuanto Él quiere" en el Salmo 135:6 es sólo una manera
figurativa de decirlo, y no conlleva el sentido de placer o deleite. Entonces también dirían que Dios
sólo se entristece cuando Él tiene que juzgar a pecadores impenitentes, y que bajo ningún sentido
está haciendo lo que hace porque le place.
En respuesta a esto yo repetiría que la misma palabra usada en Salmo 135:6 con respecto a
Dios "queriendo" es la que se utiliza en Ezequiel 18:32 donde Dios "no se complace". Después
prestaría atención a Deuteronomio 28:63 donde Moisés advierte sobre el juicio venidero al
impenitente Israel. Sin embargo esta vez se dice algo sorprendentemente diferente de lo que se
dice en Ezequiel 18:32,
Y sucederá que tal como el Señor se deleitaba en vosotros para prosperaros y multiplicaros, así
el Señor se deleitará en vosotros para haceros perecer y destruiros. (Compare con Proverbios 1:24-
26; Apocalipsis 18:20; Ezequiel 5:13)
Regresamos entonces al hecho ineludible de que en algún sentido Dios no se deleita en la
muerte de los impíos (que es el mensaje de Ezequiel 18), y que en algún sentido sí se deleita (que
es el mensaje de Salmo 135:6-11 y de Deuteronomio 28:63).
Les he recomendado una solución antes y la voy a recomendar de nuevo: esto es, que la muerte
y la miseria del impenitente, en si misma y por si misma no le causa ningún placer a Dios. Dios no
es sádico. Él no es malvado ni está sediento por derramar sangre. Más bien, cuando una persona
rebelde, impía e incrédula es juzgada, lo que complace a Dios es la vindicación de la verdad, de la
bondad, de su propio honor y gloria.

65
Cuando Moisés le advierte a Israel que el Señor se deleitará en traer ruina sobre ellos y en
destruirlos si no se arrepienten, lo que él quiere decir es que aquellos que se han rebelado contra el
Señor y que han rechazado el arrepentimiento no se podrán jactar de que han hecho sufrir al
Todopoderoso. Todo lo contrario. Moisés dice que cuando ellos sean juzgados involuntariamente le
darán a Dios una oportunidad para regocijarse en la demostración de su justicia, de su poder y del
valor infinito de su gloria.
Que ésta sea una advertencia para nosotros en esta mañana. Dios no será burlado. No está
atrapado, ni arrinconado, ni forzado. Aún camino al Calvario Él tenía legiones disponibles a su
orden. "Yo doy mi vida para tomarla de nuevo. Nadie me la quita, sino que yo la doy de mi propia
voluntad." - de mi propio buen placer, por el gozo puesto delante de mí. En el único momento en la
historia del universo cuando parecía que Dios estaba atrapado, estaba totalmente en control,
haciendo precisamente lo que Él quería hacer – morir para justificar a impíos como tú y yo.
Asombrémonos y maravillémonos hoy de que: "Nuestro Dios está en los cielos; Él hace lo que Él
quiere." Amén.
Dios todopoderoso y Padre de misericordia, te alabamos por tu eterna felicidad en la comunión
de la Trinidad; porque tú eres un Dios infinitamente desbordante; satisfecho con el panorama de
tus propias perfecciones reflejadas en la gloria radiante de tu Hijo. Y te alabamos porque tú eres
libre y soberano en tu propia autosuficiencia y no puedes ser sobornado o forzado debido a alguna
deficiencia o anhelo de tu corazón. Te alabamos porque tu plan y tu consejo son gobernados no por
nuestra voluntad sino por tu buen placer.

LA SUPREMACÍA DE CRISTO EN LA ERA DEL TERROR


Septiembre 11, 2005

Este fin de semana es la primera vez que el aniversario del 11 de setiembre coincide con el día
del Señor, el domingo. Por lo tanto, nos pareció conveniente tomar un poco de distancia y analizar
de nuevo el significado de la supremacía de Cristo en la era del terror.
La supremacía de Dios en todas las cosas, sin excepciones
Una de las verdades bíblicas que adoptamos con gozo tembloroso es la de la supremacía de Dios
en todas las cosas. El propósito de nuestra iglesia es esparcir la pasión por la supremacía de Dios
en todas las cosas, para el gozo de todos los pueblos, a través de Jesucristo. Al decir esto, no
queremos decir: "salvo en las calamidades", "salvo en la guerra", "salvo cuando Al Qaeda haga
explotar un edificio o un tren, "salvo cuando una mamá es arrebatada por el cáncer o un bebé nace
con tremendas discapacidades". No existen cláusulas "salvo que" en nuestro lema.
No le dimos forma a esta declaración en un mundo color de rosa- para luego ser sorprendidos y
abochornados por la realidad del sufrimiento. Nuestra cabeza no estaba enterrada en la arena.
Elaboramos nuestro lema en el mundo real, donde hay dolor, sufrimiento, maldad y muerte. Aún
entre nosotros hemos visto a algunos morir de un modo muy pacífico, pero también a otros sufrir
agonías terribles. Existimos para propagar la pasión por la supremacía de Dios en todas las cosas-
todas las cosas- para el gozo de todos los pueblos por medio de Cristo Jesús- siempre. Una pasión
por la supremacía de Dios- la supremacía de Cristo (ya que él es Dios encarnado)- en todas las
cosas, todo el tiempo.
Entristecidos, mas siempre gozosos
Ninguno de nosotros que haya vivido unas pocas décadas- para mí ya son casi seis- ha adoptado
este propósito sin temor. Y ninguno de nosotros ha vivido este propósito por largo tiempo sin llegar
a derramar lágrimas. Lo hemos declarado docenas de veces en esta iglesia, y lo diremos hasta la
muerte, que el gozo que buscamos y el gozo que encontramos en Cristo Jesús está siempre-
siempre en este mundo- mezclado con tristeza. No hay gozo puro en este mundo para las personas
a quienes les importan los demás. La Biblia describe a los siervos de Cristo de este modo: "como
entristecidos, mas siempre gozosos" (2 Corintios 6:10).
"Entristecidos, mas siempre gozosos". ¿Cómo puede ser? Puede ser porque Cristo está por
encima de todas las cosas para siempre, aunque el sufrimiento y la muerte permanezcan por un
tiempo. La vida no es simple. Hay placer y hay dolor. Hay dulzura y hay amargo sufrimiento. Hay
gozo y hay miseria. Hay vida y hay salud, y hay enfermedad y muerte. Y por lo tanto los
sentimientos no son simples. Para aquellos que aman a otros, y no sólo su propia comodidad, esta
complejidad implica que nos gozaremos con los que se gozan y lloraremos con los que lloran
(Romanos 12:15) Y siempre hay alguien a quien conocemos que está llorando, y alguien a quien
conocemos que se está regocijando. En consecuencia aprenderemos el secreto de estar
"entristecidos, mas siempre gozosos"- y gozosos mas siempre entristecidos. Estas palabras tan
increíbles que describen al alma del cristiano- "entristecidos mas siempre gozosos" – quieren decir
que aunque el sufrimiento permanezca por un tiempo en este mundo, pero Cristo es supremo ahora
y para siempre.
66
Las torres gemelas, el huracán Katrina y el sufrimiento constante en este mundo
El primer avión que se estrelló contra las torres gemelas, el vuelo 11, acabó con las vidas de las
92 personas a bordo. El vuelo 175 que chocó contra la segunda torre minutos después mató a las
65 personas que llevaba a bordo. En cuanto a las torres, parece ser que 2595 personas perecieron
al derrumbarse las mismas, incluyendo aquellos que trabajaban allí, visitantes del edificio, y los que
entraron para salvarlos.
El vuelo 77, con 64 personas a bordo, se estrelló contra el Pentágono una hora después del
primer ataque. En el Pentágono fallecieron otras 125 personas además de las 64. El vuelo 93 con
45 pasajeros a bordo cambió de rumbo mientras sobrevolaba Pennsylvania y se dirigía a…¿donde?
¿La Casa Blanca? ¿El Congreso? Aparentemente, Todd Beamer y otros arrebataron el control del
vuelo de manos de los piratas aéreos, y el avión se estrelló sin dejar sobrevivientes cerca de
Shanksville, en Pennsylvania. Fallecieron los 45 pasajeros a bordo. El total de las víctimas de estos
ataques terroristas fue de aproximadamente 2986 personas.
Nosotros suponíamos que esa iba a ser la calamidad que serviría de foco para este mensaje.
Pero Dios tenía otros planes. ¿Quién puede, hoy día, plantearse la pregunta de si Dios es soberano
y si Cristo es supremo, y no tener en cuenta al huracán Katrina? Lo que sucedió la semana pasada
en Nueva Orleans y zonas circundantes no se compara a nada que esta nación haya padecido. El
huracán de Galveston, el 8 de setiembre de 1900, probablemente mató más personas – hasta
12.000, no sabemos con exactitud- pero no dejó desalojados a cientos de miles ni a una ciudad
importante virtualmente vacía y paralizada junto con varios otros pueblos circundantes aún más
devastados. ¿Quién puede hablar de la supremacía de Cristo en una era de terror sin tener en
cuenta el terror que provocan vientos de 200 Km por hora, diques que ceden ante el mar e
inundaciones que sumergen al 80% de una gran ciudad, dejando a quien sabe cuántas personas
muertas dentro de sus áticos?
Y por si nuestra respuesta a estas calamidades fuera ingenua, como si el costo en vidas perdidas
fuera inusual, recordémonos el hecho obvio y casi abrumador de que más de 50 millones de
personas mueren por año en este mundo. Más de 6000 por hora. Más de 100 por minuto. Y la
Mayoría no llegan a muy viejos para morir plácidamente dormidos en sus camas y así ser
transportados a la eternidad. La Mayoría muere joven. La Mayoría muere después de largas batallas
con el dolor. Y millones mueren por la maldad del hombre contra el hombre.
Estas calamidades repentinas nos sacuden sólo para que podamos ver con más claridad lo que
sucede cada hora de cada día de toda nuestra vida. Miles mueren en el dolor y el sufrimiento cada
día. Probablemente unas siete u ocho mil personas habrán muerto durante el transcurso de este
culto. Algunos están en este momento gritando de dolor mientras hablo y mientras tú estás ahí
sentado bastante cómodo. Si existe un gozo cristiano en este mundo, junto con el amor, será un
gozo triste, un gozo con el corazón partido. ¿Quién de ustedes en este salón, que ha vivido ya
bastante, no sabe que los gozos más dulces, los más intensos, se reconocen con las lágrimas, y no
con la risa?
El mal y el dolor como indicadores de la necesidad y la realidad de Dios
De modo que aún en nuestra experiencia- en nuestras almas- creyentes o no creyentes, hay una
especie de testimonio de que este mundo de maldad, dolor, sufrimiento y muerte no es un lugar sin
sentido. No es un lugar que carezca de un Dios bueno y con propósito. Algunos- no todos- han
descubierto en las maldades más grandes- en los tiempos de Mayor tristeza- la Mayor necesidad de
Dios y la Mayor evidencia de que El existe.
Sucede de este modo. Algo muy malo ocurre- por ejemplo el holocausto, con 6 millones de
asesinatos. O el régimen estalinista soviético con sus campos de concentración a donde enviaron a
muchos más a su muerte. En medio de estos horrores, el alma humana que ha estado
tranquilamente buscando los placeres del mundo con apenas un pensamiento sobre Dios y sin creer
seriamente en términos de absolutos como la maldad y la bondad, o la justicia y la injusticia-
felizmente viviendo el sueño del relativismo- de pronto es enfrentado con un mal tan terrible y tan
grande que su alma grita con total indignación moral: ¡ No! ¡Esto no está bien! ¡Esto es malvado!
Y por primera vez en la vida ellos se escuchan a sí mismos hablar con una convicción absoluta.
Están convencidos de una realidad absoluta. Ahora saben sin lugar a dudas que el mal existe.
Reconocen que toda su vida anterior hasta ese momento ha sido un juego. Y ahora se enfrentan
con la cruda pregunta: ¿si existe algo así como el mal absoluto y si existe una realidad moral que
está por encima y es distinta a los meros procesos físicos de una energía evolucionaria combinada
con tiempo y materia – de dónde viene, y en qué se basa?
Y muchos, en este momento de Mayor maldad, descubren que hay una sola respuesta
satisfactoria: Existe un Dios por encima del universo que pone las pautas del bien y del mal y las
escribe en el corazón del hombre. No son reacciones químicas del cerebro carentes de sentido. Son
realidades externas a nosotros mismos, que están por encima de nosotros, en Dios.
Paradójicamente, por lo tanto, aquellas ocasiones donde se muestra la Mayor maldad humana
muchas veces demuestran ser las ocasiones en que más se necesita de Dios y en que él es más
67
obviamente real. Sin él, el bien y el mal son nada más que distintos impulsos electroquímicos del
cerebro de un primate mamífero llamado homo sapiens. Sabemos- tú sabes- que eso no es cierto.
¿Por qué existe un mundo así?
De modo que preguntamos: ¿por qué, Señor? ¿Por qué es así el mundo que creaste? Si eres Dios
– si eres Cristo, el Hijo del Dios viviente – ¿por qué el mundo está tan lleno de terror y aflicción?
Les digo lo que yo creo que la Biblia enseña en respuesta a esta pregunta. Les daré dos
respuestas que no son las razones para la existencia de un mundo así, y después cuatro respuestas
que sí son las razones para un mundo así. Voy a hablar muy brevemente sobre cada una, e
indicarles las Escrituras donde pueden examinar ustedes mismos la palabra de Dios.
1. Este mundo aterrorizado y sufriente existe, pero no porque Dios haya perdido el control
absoluto.
La Biblia es contundente al afirmar que Dios gobierna todo en el universo, desde el pichón más
pequeño hasta la tormenta más grande. "¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Y sin
embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo vuestro Padre." (Mateo 10:29). "¿… que aun
los vientos y el mar le obedecen?" (Mateo 8:27). "La suerte se echa en el regazo, mas del SEÑOR
viene toda decisión." (Proverbios 16:33). "Como canales de agua es el corazón del rey en la mano
del SEÑOR; El lo dirige donde le place." (Proverbios 21:1). "¿Quién es aquel que habla y así sucede,
a menos que el Señor lo haya ordenado?" (Lamentaciones 3:37). "Si sucede una calamidad en la
ciudad, ¿no la ha causado el SEÑOR?" (Amós 3:6). "El manda aun a los espíritus inmundos y le
obedecen." (Marcos 1:27). "yo soy Dios, y no hay ninguno como yo,…Yo digo: "Mi propósito será
establecido, y todo lo que quiero realizaré"." (Isaías 46:9-10).
No hay persona ni ser en el universo que pueda frustrar la soberana voluntad de Dios. Satanás
es su enemigo más poderoso, y lleva a cabo mucha maldad en el mundo, pero para hacerlo debe
obtener el permiso de Dios primero, y ninguna de sus acciones se realiza sin el control de Dios. No
se puede liberar de la correa que lo sujeta (Lucas 22:31; Job 1:6-7; 42:11).
2. Este mundo aterrorizado y atribulado existe, pero no porque Dios sea malo o injusto.
"Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay
tiniebla alguna." (1 Juan 1:5). "Bueno y recto es el SEÑOR" (Salmo 25:8). "el uno al otro daba
voces, diciendo: Santo, Santo, Santo, es el SEÑOR de los ejércitos, llena está toda la tierra de su
gloria."(Isaías 6:3). Y cuando El hace cosas que nos parecen malvadas, la Biblia nos enseña que
debemos hablar a los demás de este modo: "Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo tornó
en bien" (Génesis 50:20). Dios no es malo, aún cuando permita que suceda la maldad. Tiene
propósitos buenos, santos y justos en todo lo que hace. Para aquellos que le aman "todas las cosas
cooperan para bien" (Romanos 8:28). Ahora y para siempre.
Ahora les doy las cuatro razones afirmativas por las cuales existe este mundo.
1. Este mundo aterrorizado y atribulado existe porque Dios planificó la historia (proceso?) de la
redención, y entonces permitió que el pecado entrase al mundo por medio de nuestros primeros
padres, Adán y Eva.
En 2da Timoteo 1:9 el apóstol Pablo dice: "(Dios) nos ha salvado y nos ha llamado con un
llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito y según la gracia que nos fue
dada en Cristo Jesús desde la eternidad". O sea, antes de que el mundo existiera, o el pecado en el
mundo, Dios planificó su gracia salvadora a través de la muerte y resurrección de Cristo. Esto
quiere decir que Dios sabía que Adán iba a pecar. Ya estaba haciendo los planes sobre como
salvarnos.
Por lo tanto, el pecado de Adán fue parte del plan de Dios para que Dios pudiese revelar su
misericordia, su gracia, su justicia, su ira, su paciencia, y su sabiduría por medios que nunca
podrían haber sido revelados si no hubieran existido ni el pecado, ni el Salvador, ni la historia de la
redención. El objetivo de Dios para este mundo caído es que podamos conocerle más
completamente, porque darnos la posibilidad de conocerle mas completamente es lo más amoroso
que puede hacer por nosotros. . Si te entregas a Cristo, descubrirás en Dios más maravillas en este
mundo caído que las que podrías imaginar en cualquier otro mundo.
2. Este mundo aterrorizado y atribulado existe porque Dios sujetó al mundo natural a vanidad. O
sea, Dios puso al mundo natural bajo maldición para que los horrores físicos que vemos en derredor
nuestro en enfermedades y calamidades nos presenten una imagen gráfica de lo horrible que es el
pecado. En otras palabras, la maldad natural es un indicador que nos señala los horrores de la
maldad moral.
Antes de agregar una palabra más, deseo dejar algo en claro: algunas de las personas más
dulces, más humildes, devotas, exaltadoras de Cristo que van rumbo al cielo, llevan algunas de
estas marcas. Presten atención a lo que dice Romanos 8:18-21:
"Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados
con la gloria que nos ha de ser revelada. 19Porque el anhelo profundo de la creación es aguardar
ansiosamente la revelación de los hijos de Dios. 20Porque la creación fue sometida a vanidad, no de
su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la esperanza de que la creación
68
misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos
de Dios."
O sea, Dios sujetó a la creación a vanidad, a esclavitud a la corrupción al suplicio y a la muerte.
El decretó el desorden en el mundo natural a causa del desorden del mundo moral y espiritual- que
fue causado por el pecado. En nuestro estado actual, enceguecidos por el pecado y deshonrando a
Dios día a día, no podemos ver lo repugnante del pecado. Casi nadie en el mundo puede sentir lo
horroroso de nuestro pecado. ¡Sentimos el dolor físico! Se convierte en el sonar de trompetas que
Dios usa para indicarnos de que hay algo terriblemente mal en este mundo. Las enfermedades y las
malformaciones son el retrato que Dios nos presenta para mostrar lo que es el pecado en el mundo
espiritual. Esto es así aún cuando algunas de las personas que cargan con esas malformaciones son
las más santas. Las calamidades son los anticipos de lo que el pecado merece y lo que un día será,
en juicio, mil veces peor. Son advertencias. Y esto es verdad aún cuando estas cosas arrastren
tanto a los que siguen como a los que rechazan a Cristo.
Ojalá pudiéramos todos ver y sentir lo repulsivo, ofensivo y abominable que es hacer caso omiso
de nuestro Creador, desdeñándole, desconfiando de él y denigrándole, y prestándole menos
atención en nuestro corazón que la que le damos al piso del living. Tenemos que ver esto, porque
sino no buscaremos a Cristo para salvarnos del pecado. Por lo tanto, Dios con misericordia nos
sacude por medio de las enfermedades y el dolor y las calamidades: "¡Despiértate! ¡El pecado es
así! ¡El pecado causa cosas como estas!" (Vean Apocalipsis 9:20; 16:9, 11) El mundo natural está
plagado de horrores para despertarnos del mundo de fantasía que dice que el pecado no es una
cuestión importante. Es una cuestión horrorosamente importante.
3. Este mundo aterrorizado y atribulado existe para que los seguidores de Cristo puedan
experimentar y demostrar que ningún placer y ningún tesoro se compara con conocer a Cristo. O
sea, perder todas las cosas buenas en este mundo tiene el propósito de revelarnos que Cristo es
compensación más que adecuada de todas las pérdidas.
Lo vemos en el Nuevo y en el Antiguo Testamento. El apóstol Pablo dice: "yo estimo como
pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por
quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo" (Filipenses 3:8). El
valor superior de Cristo se ve incrementado porque en todo lo que Pablo perdió experimenta la
satisfacción total en Cristo.
El profeta Habacuc lo expresa con una belleza increíble y angustiante: "Aunque la higuera no
eche brotes, ni haya fruto en las viñas; aunque falte el producto del olivo, y los campos no
produzcan alimento; aunque falten las ovejas del aprisco, y no haya vacas en los establos, 18con
todo yo me alegraré en el SEÑOR, me regocijaré en el Dios de mi salvación."(Habacuc 3:17-18)
Hambrunas, pestes, persecución- todas suceden para que el mundo pueda ver en los seguidores
de Cristo, y descubrir para sí, que Dios nos creó para sí y que el es nuestro "supremo gozo" (Salmo
43:4) y que a su diestra hay delicias para siempre (Salmo 16:11). El propósito de las pérdidas de la
vida es que nos desteten de los placeres venenosos del mundo y nos lleven a Cristo, nuestro gozo
eterno.
4. Finalmente, este mundo aterrorizado y atribulado existe para crear un lugar donde Cristo
Jesús, el hijo de Dios, pudiera sufrir y morir por nuestros pecados. Hay terror para que Cristo fuese
aterrorizado. Hay tribulación para que Cristo fuese atribulado. Hay dolor para que Cristo sintiese
dolor. Este es el mundo que Dios preparó para el sufrimiento y la muerte de su Hijo. En este mundo
Dios logró la mejor exhibición de su amor a través del sufrimiento de su Hijo.
Romanos 5:8, "Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo
murió por nosotros." Todo su sufrimiento era el plan de Dios para revelarnos su amor liberador. La
soberanía de Dios, la maldad del mundo, y el amor de Dios se encuentran en la cruz de Cristo.
Presten atención a esta increíble declaración de Hechos 4:27-28 con respecto al plan de Dios para
que su hijo sufriera, - para nosotros! "Porque en verdad, en esta ciudad (Jerusalén) se unieron
tanto Herodes como Poncio Pilato, juntamente con los gentiles y los pueblos de Israel, contra tu
santo siervo Jesús, a quien tú ungiste, 28para hacer cuanto tu mano y tu propósito habían
predestinado que sucediera." Todas las maquinaciones, todos los azotes, todos los escupitajos,
todos los golpes de vara, toda la burla, todo el abandono de sus amigos, todas las espinas en su
cabeza, todos los clavos en sus manos y sus pies, la espada en su costado, el peso del pecado del
mundo, - todo estaba de acuerdo al plan de Dios. Para que puedas ver en forma gráfica, el amor de
Dios.
La respuesta más profunda que Dios provee al terrorismo y la calamidad es el sufrimiento y la
muerte de su Hijo. El ingresó a nuestro mundo caído en el pecado y el sufrimiento y la muerte. El
llevó sobre sí mismo la causa de todo esto- el pecado. Y compró con su muerte la solución a todo
esto- el perdón y gozo eterno en el siglo venidero.
En su nombre te invito – te animo- a recibirle como Salvador y Señor y como el supremo Tesoro
de tu vida.

69
ESTE HOMBRE DESCENDIÓ A SU CASA JUSTIFICADO ANTES QUE EL OTRO
Agosto 6, 2006

Lucas 18:9-14
A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también
esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El
fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy
como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos
veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni
aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.
Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se
enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

Muchos de ustedes conocen que estuve una buena parte (al menos 10 semanas) del período de
descanso sabático que la iglesia nos concedió, inmerso en los mandamientos de Jesús. Estaba
escribiendo un libro que se titula "Lo que Jesús espera del mundo". Esas semanas fueron un regalo
precioso para mí y les agradezco por ellas. Una de las cosas que se estableció con claridad en mi
corazón es que los mandamientos de Jesús sólo tienen sentido, y sólo tienen su autoridad
apropiada, en el contexto de quién era Jesús, qué hizo Jesús, y de qué manera Jesús veía el
corazón humano y su relación con Dios.
En otras palabras, usted no puede tomar un mandamiento de Jesús (como "amad a vuestros
enemigos" o "Dad a César lo que es de César", "Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no", "orad, para
que no entréis en tentación", o "haceos tesoros en el cielo") y usarlo apropiadamente sin hacerse
preguntas Mayores.
1) ¿Qué diferencia puede esto hacer cuando el Hijo eterno de Dios, encarnado, sin pecado,
totalmente hombre y totalmente Dios, ha creído que sea importante decirlo?
2) ¿Qué diferencia puede esto hacer esto si la razón fundamental por la que vino fue dar su vida
en rescate por muchos (Marcos 10.45), y derramar su sangre para el perdón de losados pec (Mateo
26.28)?
3) ¿Qué diferencia puede esto hacer cuando Jesús cree que estamos todos muertos en nuestros
pecados (Lucas 9:60) y necesitamos nacer de nuevo (Juan 3.3), y que todos somos tan rebeldes en
nuestros corazones que no podemos venir a él a menos que el Padre así lo quisiera (Juan 6:65;
Mateo 16:17)? Si no nos hacemos estas preguntas, los mandamientos de Jesús serán usados
incorrectamente.
La sombra de la cruz sobre los mandamientos de Jesús
Otra manera de decirlo es que la cruz de Jesús, donde tomó nuestro lugar, se hizo mald
ición por
nosotros, llevó nuestros pecados y completó su obediencia, perfila una larga sombra detrás de cada
versículo en los evangelios. Se espera que cada verso sea leído bajo la sombra de lo que Jesús hizo
en la cruz. O, para ponerlo de otra manera, los cuatro evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan)
deben ser leídos desde atrás. Niños, recuerden que ya se los dije en el almuerzo hoy, digan a
mamá y a papá, "¿Por qué el pastor John dijo que debíamos leer los evangelios desde atrás?". Y no
teman, mamá y papá, aquí está la respuesta. Díganles: "Él quiere decir que cuando comiencen a
leer uno de los evangelios, ustedes ya saben cómo termina (la muerte y resurrección de Cristo por
nuestros pecados) y deben tener este final en mente en cada verso que leen".
Esta no es mi idea. Es la manera en que los escritores de los evangelios querían que fuera leído.
Mateo dice en su primer capítulo, "Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque él
salvará a su pueblo de sus pecados" (Mateo 1.21). Él viene no sólo para enseñar a los pecadores,
sino para salvarlos por su muerte y resurrección. Marcos es el ejemplo más radical, porque, en sus
dieciséis capítulos, prácticamente la mitad de ellos lidian con la última semana de la vida de Jesús
(¡no es exactamente una biografía común!). Lucas comienza con las importantísimas palabras de
los ángeles a los pastores: "No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para
todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor"
(Lucas 2.10). Y el apóstol Juan nos dice en su primer capítulo que Juan el Bautista dijo cuando vio a
Jesús: "He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo".
En otras palabras, todos los evangelios quieren que sepamos desde el mismo comienzo cómo
termina la historia: Termina con la muerte de Jesús como cordero para el perdón de los pecados y
con él mismo levantándose de nuevo como Señor del universo. Esta es la manera de entender cada
párrafo de los evangelios. Los mandamientos de Jesús no son simples retazos de sabiduría acerca
de cómo edificar su familia, cómo prosperar en los negocios, o sentirse bien consigo mismo. Son
descripciones de cómo nuevos seres humanos viven, quienes han nacido de nuevo por el Espíritu de
Dios y han dejado de creer en sí mismos para aceptar a Dios y se han vuelto totalmente a Jesús y a
todo lo que Dios ha hecho por nosotros en él, y todo lo que Dios es por nosotros en él. Si los
70
evangelios no han tenido este efecto en usted todavía, probablemente usted usará incorrectamente
todos los mandamientos de Jesús.
Perdiendo al Redentor, antes y ahora
Lo que nos trae ahora a Lucas 18:9-14. Aquí Jesús está mirando a los ojos de las personas
religiosas que no entienden ni han experimentado lo que acabo de decir. Ellos hablan
continuamente acerca de Dios, y no conocen cómo estar bien con Dios. No entienden que todo lo
escrito acerca de Dios en el Antiguo Testamento estaba señalando un Redentor, un Salvador, un
Sacrificio, al Justo sobre quien sus pecados serían llevados y en quien serían declarados justicia de
Dios. Jesús vino para mostrarnos todo esto, y ellos tropezaron con la piedra de tropiezo. "Porque
ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la
justicia de Dios" (Romanos 10:3). Ellos sabían de Dios, de su gracia, de su justicia, pero lo
perdieron. No comprendieron la justificación sólo por fe y sólo por los méritos del Redentor.
Cuando terminé el trabajo con el libro sobre los mandamientos de Jesús en la Tyndale House,
utilicé el resto de mi tiempo de estudio en esta preciosa doctrina. Porque los fariseos no son los
únicos que la perdieron. La doctrina está siendo utilizada incorrectamente por muchos hoy, y he
escogido este texto porque cubre mucho de lo que me ha preocupado en las dos partes del período
del sabático (la parte que corresponde a Jesús y la que corresponde a la justificación).
Una Parábola Completada y Cumplida En La Cruz
Leamos esta parábola con el entendimiento de que ha sido completada y cumplida en la cruz –la
suprema obediencia de Jesús al derramar su sangre.
También dijo esta parábola a algunos que confiaban en sí mismos, que eran justos, y trataban a
otros con menosprecio: "10Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro
publicano. 11El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias
porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
12ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. 13Mas el publicano, estando
lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé
propicio a mí, pecador. 14Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro;
porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido"
Usted puede decir, por la manera en que la parábola llega a su desenlace en el verso 14 ("éste
descendió a su casa justificado") que la parábola trata acerca de cómo ser justificado y cómo no
serlo. Por supuesto, la historia está incompleta porque Jesús no había completado su obra al contar
la parábola. No había muerto por nuestros pecados ni había sido levantado para nuestra
justificación. De manera que lo que vemos no es la historia completa de cómo ser justificados ante
Dios, sino una de las dinámicas claves en cómo esto sucede.
Jesús les habló a ellos, no acerca de ellos
Primero, note algo pequeño en la historia, pero inmenso para la salud de una iglesia. Versículo
9: "A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también
esta parábola". No dice que dijo esta parábola acerca de aquellos que confiaban en sí mismos como
justos, sino a aquellos que confiaban en sí mismos como justos. Él estaba mirándolos en los ojos y
les decía que su justificación procedía de sí mismos. No hablaba acerca de ellos, sino a ellos.
Sólo menciono esto de pasada: "Bethlehem, seamos así, no hablemos sobre las faltas de las
personas, hablémosles sobre sus faltas. Es fácil y delicioso hablar acerca de las personas, es duro y
a menudo amargo hablarles. Cuando usted habla acerca de ellas, no pueden corregirle o criticarle,
no hablemos de las faltas de otros sin ir a ellos".
No quiero decir que usted no puede criticar al presidente Bush sin llamarle por el teléfono
primero. Tampoco quiero decir que usted no puede discutir mi sermón, tanto de manera positiva
como negativa, sin venir a mí. Las figuras públicas se ponen a sí mismas en la línea y entienden
que todos tendrán una opinión acerca de lo que ellas dicen. Eso está bien. Lo que quiero señalar es
cuando usted conoce que su hermano o hermana está aferrada a alguna actitud o comportamiento
pecaminoso, saque la paja que está en su ojo y entonces vaya y trate de ayudarles con una
consejería humilde y bíblica.
Tal vez podría contarles una parábola. Eso es lo que Jesús hizo. Ahora mire al problema con que
él lidiaba. Verso 9: "A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros,
dijo también esta parábola". He aquí lo que usted no quiere hacer (confiar en sí mismo como justo).
Así que debemos ver esto muy claramente ¿Qué estaban haciendo estas personas? ¿Qué no
estaban haciendo? ¿Qué estaba mal en sus corazones? Si vamos a evadir esto, necesitamos ver
contra qué está Jesús aquí. Por favor, escuche claramente y pruébese a sí mismo.
La Justicia De Los Fariseos
Existen tres cosas que necesitamos para conocer a esta persona quien "confiaba en sí mismo
como justo". Primero, su justicia es moral. Segundo, su justicia es religiosa o ceremonial. Tercero,
él cree que su justicia es un don de Dios.
Primero, su justicia es moral: Versos 10 al 11: "Dos hombres subieron al templo a orar: uno era
fariseo (éste era quien confiaba en sí mismo como justo), y el otro publicano (quien tenía una
71
terrible reputación de engañar a las personas). 11El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de
esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos,
adúlteros, ni aun como este publicano". Note como presenta su justicia "no soy como los otros
hombres, ladrones, injustos, adúlteros". En otras palabras: "Tengo finanzas honestas, soy justo en
todos mis negocios, y además soy fiel sexualmente a mi esposa". Esto es lo que quiero decir con
"justicia moral", él era un hombre honesto, esto es lo que Jesús quiso decir cuando dijo que
confiaba en sí mismo como justo: él era un hombre moralmente honesto, guardaba los
mandamientos (como el joven rico, diez versos después, Lucas 18:21).
Segundo, la justicia del fariseo era religiosa o ceremonial. Verso 12, "ayuno dos veces a la
semana, doy diezmos de todo lo que gano". Estos son lo que usted pudiera llamar actos "religiosos"
o ceremoniales": ayunar y diezmar. Están relacionados con disciplinas espirituales ante Dios, y no
están muy relacionadas al cómo usted trata a otras personas. Esto también era parte de su justicia.
Él era moralmente honesto y era también un hombre religiosamente devoto.
Tercero, él creía que su justicia era un don de Dios. Verso 11: "El fariseo, puesto en pie, oraba
consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres". Daba
a Dios el crédito por hacerle honesto y devoto. "Te agradezco porque soy moralmente honesto y
religiosamente devoto"; en otras palabras, este hombre no es lo que los teólogos llamarían un
pelagiano (una persona que cree que puede hacerse a sí mismo justo sin la ayuda de Dios). Quizás
este hombre no era, ni siquiera, un semi-pelagiano (una persona que cree que necesita la ayuda de
Dios, pero la voluntad humana es decisiva y puede resistir la ayuda de Dios). Ninguna de estas dos
posturas es mencionada aquí. Esto no es la clave del problema.
El Problema del Fariseo
El problema no es si el hombre podía producir por sí mismo la justicia o si Dios la producía. El
problema es que él confiaba en ella. Verso 9: "A unos que confiaban en sí mismos como justos, y
menospreciaban a los otros, (Jesús) dijo también esta parábola". Ahora asegúrese de ver lo que
este verso dice. No dice que él confiaba en sí mismo para hacerse justo. No, dice explícitamente
que daba gracias a Dios por eso. No está confiando en sí mismo para hacerse justo, confía en sí
mismo que es justo por la justicia que Dios ha obrado, en eso confía.
Hasta donde sabemos, este fariseo era un gran amante de la soberanía de Dios. Hasta donde
sabemos, deberíamos decir: "No he sido yo sino la gracia de Dios en mí quien ha obrado esta
justicia". El dice: "Te agradezco Dios por esta justicia que tengo". Este no fue su error. Su error fue
que confió en esta justicia producida por Dios para su justificación. Cuando de justificación se trata
(porque este es el tema, como lo muestra el verso 14) este hombre estaba confiando en algo
errado. Estaba mirando un fundamento errado de su justificación ante Dios. Miraba la base errada
para su justicia ante Dios. Estaba mirando a la persona equivocada y a la justicia equivocada.
Estaba mirando su propia justicia (y era suya, no porque la hubiera creado, sino porque la había
actuado). Era suya y creía que había sido puesta allí por Dios. En esto él confiaba.
Él no es presentado como un legalista (uno que trata de ganar su salvación). Ese no es el punto.
El punto es que este hombre era moralmente honesto, era religiosamente devoto, creía que Dios le
había hecho así, daba gracias por eso. Esto era lo que él miraba y en lo que confiaba para su
justificación ante Dios. Estaba completamente equivocado.
El problema hoy
Así también hay muchos hoy que rechazan la doctrina de la justificación solo por fe basada solo
en Cristo. Lo que Jesús quiere de nosotros es que veamos aquí que la base de su justificación ante
Dios no está en cuán justo usted es o cuán moral o religioso, o si Dios ha producido esto en usted o
lo ha producido usted mismo. No es ésta la manera en que usted será declarado justo en la Corte
Suprema de Dios.
El punto es: ¿Está mirando a otro lugar que no sea hacia sí mismo? Cuando se ve a sí mismo
parado ante el Santo Juez y sabe que para escapar de la condenación debe ser declarado justo en
su corte omnisciente e infinitamente justa, ¿en qué va a confiar y hacia dónde va a mirar? Le estoy
suplicando a favor de Jesús esta mañana que para su justificación no mire ni confíe en lo que Dios
ha hecho en usted, sino que mire y confíe solo en Cristo y todo lo que Dios ha hecho por usted en
él.
Cómo Termina La Historia
Lo digo así porque sé cómo termina la historia. Veo la sombra de la cruz sobre esta parábola.
Pero vemos la señalización del final en la manera en que el publicano es justificado ante Dios.
Versos 13 al 14: "Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que
se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. 14Os digo que éste descendió a su
casa justificado antes que el otro" ¿Qué hizo el publicano? Miró más allá de sí mismo hacia Dios, no
confió en sí mismo, confió en Dios y Jesús dijo: "Dios le declaró justo en su Corte Suprema". Eso es
lo que significa "justificado."
Y ahora, después de la cruz, sabemos más. Sabemos cómo Dios provee la justificación a
pecadores que no son justos. "(Dios) lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de
72
Dios en él" (2 Corintios 5.21). Confiando solo en Cristo, en todo lo que hizo por nosotros y lo que es
por nosotros, estamos unidos a él. Y como estamos "en él" lo que él es cuenta para nosotros, su
justicia, su moralidad, su devoción (vea Filipenses 3.9; Romanos 3.28; 4.4-6; 5-18-19; 10.3-4; 1
Corintios 1.30; Gálatas 2.16).
Sea cuidadoso, para que no diga: "bien, por supuesto que el publicano miró más allá de su
justicia a Dios por misericordia, él no tenía justicia". Esto es exactamente lo que el fariseo estaba
diciendo: "Dios no le mira como a mí por mi esfuerzo en ser justo, así que él no tiene justicia, pero
Dios me ha hecho justo, y no despreciaré el don de Dios, sino que confiaré en que soy justo con la
justicia que Dios ha obrado en mí. Y esta es la justicia que presentaré en la Corte Suprema de Dios
como base para mi justificación. Es la justicia de Dios, porque él la creó en mí, será un buen
fundamento para ser declarado justo".
Cuatro Palabras "Antes Que El Otro"
No pierda de vista las terribles cuatro palabras en medio del verso 14 para este fariseo: "Os digo
que éste (el publicano) descendió a su casa justificado antes que el otro". El fariseo, el justo, que
agradecía a Dios por su justicia, no fue declarado justo, fue condenado.
¿Ve por qué utilizaría semanas de mi sabático tratando de entender por qué tantos maestros en
la iglesia de hoy reemplazan la justicia que Cristo tiene en sí mismo con la justicia que Cristo crea
en nosotros como la base de nuestra justificación? Quienes confían en la justicia que Dios ha obrado
en ellos como la base de su aceptación, absolución y justificación, no descenderán a casa
justificados. Quienes realmente creen que la justicia que Dios les ayuda a obrar en esta vida es una
base suficiente para su justificación, dice Jesús, no serán justificados. Bethlehem, esto es serio. No
somos justificados por la justicia que Cristo obra en nosotros, sino por la justicia que Cristo es en
nosotros.
Déle a Jesucristo toda su Gloria
¿Aceptaría usted esto, se gloriaría en ello, oraría por ello y lo defendería? Pido a cada uno de
ustedes que escuche mi voz: Denle a Jesucristo toda su gloria –no parte de ella. Denle a él la gloria,
tanto como quien es perfecta justicia para nosotros (que tenemos solo por la fe) como por quien, en
la base de la justificación, obra la justificación progresiva en nosotros. No le roben la gloria de su
Rol como nuestra justicia. Él es nuestra justicia y como es nuestra justicia, puede y con el tiempo
hacernos justos. Mire solo a Cristo, confíe solo en Cristo (no en su justicia) para permanecer firme
en la corte de Dios y su aceptación con él. Amén.

TODO EN LA VIDA, COMO ADORACIÓN


Noviembre 30, 1997

Romanos 12:1-2
Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros
cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os -adap
téis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que
verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.

Ni en este monte ni en Jerusalén


En el primer mensaje sobre adoración hace tres semanas el punto principal fue, primero, que en
el Nuevo Testamento hay una indiferencia asombrosa acerca del lugar y la forma externa: "Ni en
este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre, sino en espíritu y en verdad" (Juan 4:21-23) No en
Samaria, sino en espíritu; no en Jerusalén, sino en verdad. Segundo, intensificación radical de la
adoración como experiencia interna; "este pueblo de labios me honra mas su corazón está lejos de
mí" (Mateo 15:8). Adoración es experiencia real, auténtica, del corazón con Dios, o no es adoración.
La clave para adorar a Cristo es darle valor a El.
En el segundo mensaje hace dos semanas, intenté mostrar cuál es la esencia vital de la
adoración como experiencia interna. Y el argumento, basado en Filipenses 1:20-21, consiste en
atesorar a Cristo como ganancia, o estar satisfechos con Dios en todo lo que El ha dispuesto para
nosotros en Jesús. Pablo dice que su esperanza consiste en poder magnificar a Cristo ya sea por
vida o por muerte, porque para él el vivir es Cristo y el morir es ganancia. De modo que
magnificamos a Cristo en muerte o en vida al contarle como nuestra Mayor ganancia, Mayor que
cualquier otra cosa que el mundo pueda ofrecer. La llave para adorar a Cristo es valorizar a Cristo.
Cristo es más glorificado en nosotros cuando nos satisfacemos más en él.
El servicio de adoración - servidos por Dios
Luego, la semana pasada, en Belén, no hubieran pensado que continuaríamos nuestra serie
sobre la adoración, pero lo hicimos. No es de poca importancia que nuestras reuniones los
domingos en la mañana sean llamados "servicios." ¿Qué queremos decir con "servicios? ¿Qué es un
"servicio de adoración"? Mi punto, la semana pasada, de Hechos 17:25 y Marcos 10:45 fue que
73
"Dios no es servido por manos humanas como si él necesitara algo, sino que él mismo da vida,
aliento y todas las cosas a cada uno". Y, "Cristo no vino para ser servido, sino para servir y dar su
vida en expiación por muchos". Cualesquier otra cosa que un "servicio" pudiera ser, en primer y
primordial lugar, consiste en ser servidos por Dios.
Esta es simplemente una forma de repasar la lección de la semana anterior. Dios es magnificado
cuando le atesoramos como ganancia sobre todas las cosas, y venimos a él a decirle esto y a buscar
más de él. Dios nos sirve al dar vida, aliento y todo lo de sí mismo que se introduce hasta los
huecos más profundos de nuestro corazón. En primer lugar le adoramos al estar sedientos y
hambrientos de Dios por encima de cualquier otra cosa. Primero le adoramos al ser servidos por El.
Es servicio de adoración, porque el servicio inicia al Dios servirnos, llenarnos, con aquello que
desesperadamente necesitamos, esto es, El mismo. Volveremos sobre esto en las semanas que
vienen.
Conectar con adoración todo en la vida
Pero esta mañana nos enfocaremos en otro punto derivado de los sermones anteriores. Es lo
siguiente: si la esencia vital de la experiencia interna que llamamos adoración es satisfacción en
Dios o atesorar a Cristo como ganancia sobre todas las cosas, esto explica por qué Romanos 12:1,2
describe todos los sucesos de la vida como adoración. Recordarán que la semana pasada pregunté,
"Bueno, ¿en qué consiste la vida cristiana si Dios no puede ser servido por manos humanas, si Su
deleite es servirnos? ¿Cómo es esta vida?" La respuesta sería que al levantarnos de mañana fijamos
el corazón en Cristo. Vamos a él y renovamos nuestra satisfacción en él a través de su palabra. Y
luego iniciamos el día queriendo expresar e incrementar esa satisfacción en todo lo que Dios es
para nosotros en Jesús.
Veamos Romanos 12:1-2, que conecta todo en la vida con la adoración:
Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros
cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os
adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que
verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.
Un sacrificio que vive y se mueve y hace cosas
De modo que el verso uno dice que presentar nuestros cuerpos a Dios en sacrificio vivo y santo
es adoración. Ahora, ¿a qué se refiere? En general, un sacrificio era un cuerpo muerto, por tanto
dice "vivo" para asegurar con certeza que no significa un sacrificio humano literal. Los sacrificios se
colocaban en el altar y los sacerdotes comían partes de él y ese era el final del animal. No tenía
más existencia. Pero esto no es lo que Pablo quiere significar, porque al menos tres veces en
Romanos 6 (versos 13, 16, 19) habla de presentar nuestro cuerpo o nuestros miembros a Dios
como partes, pero en cada caso para que nue stros miembros -brazos, piernas, lenguas, ojos, orejas
y nuestros órganos sexuales se conviertan en instrumentos de justicia. De modo que el sacrificio no
solo está vivo, viviente, además se mueve y hace cosas en el mundo.
Entonces, ¿por qué se trata de un sacrificio? En la práctica, ¿cómo presentar nuestro cuerpo a
Dios en sacrificio? Creo que la mejor respuesta es ver la conexión entre los versos 1 y 2. Mi
sugerencia es que el verso 2 es la explicación realista del verso 1, más simbólico. El verso 1 habla
de sacrificios y adoración. El verso 2 habla de tu mente siendo renovada y cumpliendo la voluntad
de Dios.
La conexión explícita para mostrar que Pablo piensa de esta manera, es la repetición de la
palabra "aceptable" en versos 1 y 2. Verso 1: "Presenten vuestros cuerpos...santo y aceptable a
Dios." Verso 2: Usa tu mente renovada para comprobar cuál es la voluntad de Dios: lo que es
bueno, aceptable y perfecto. De modo que probablemente hay relación estrecha entre ofrendar
nuestro cuerpo como sacrificio aceptable a Dios, y hacer la voluntad aceptable de Dios.
No conformados, sino transformados
Por tanto, si el verso 2 es una explicación realista del cuadro simbólico del verso 1, miremos más
de cerca por un momento. Hay un mandamiento negativo y uno positivo; negativo, no os
conforméis a este siglo; positivo, transformaos. No conformados, transformados. Dedica tu vida de
creyente a ser cambiado. No te ancles, no permanezcas en el nivel de transformación que ya
posees. ¡Oh, cuántos cristianos echan a perder su derecho de nacimiento por anclarse! ¡Sé
transformado! El verbo es tiempo presente, en movimiento, en crecimiento continuo para no
conformarse uno mismo al mundo.
Pero, ¿cómo transformarse? ¿Qué implica esto? ¿Significa que solo estudiemos lo que el mundo
viste, ve, oye, escucha, compra y juega, para luego hacer lo contrario?
Bueno, con toda probabilidad habrá diferencia en la Mayoría de estas áreas, pero no es el punto
focal del verso, ¿no es así? Dice: "Transformaos mediante la renovación de vuestra mente". El
enfoque no es limpiar primero la taza por fuera, sino limpiar lo de adentro. En otras palabras,
transformación y no conformidad en lo externo debe fluir de un nuevo entendimiento, una nueva
mentalidad. Ser transformados en la renovación del entendimiento.

74
Alguno podría decir "entiendo, significa que debemos aprender a pensar diferente a como el
mundo piensa, y así me transformará del interior hacia afuera". Bueno, es verdad. Pero hay una
palabra en el verso 2 que nos muestra que no es toda la verdad, quizás ni siquiera la verdad
principal - depende lo que Usted quiera significar por "pensar."
¿Cuál es la función de la mente de acuerdo al verso 2? ¿Cuál es el propósito de una mente
renovada? Pensar correcto es esencial con toda seguridad. Si piensa de manera ilógica,
probablemente vivirá errado. Por ejemplo, si pensara algo como esto: "Premisa #1: La Mayoría de
los anuncios de televisión me tientan a desear cosas que no necesito. Premisa #2: Ver más
televisión me lleva a ver más anuncios de la televisión. Conclusión: Por tanto, mientras más
televisión vea, estaré menos tentado a querer cosas que no necesito." Este es un ejemplo sencillo
de pensamiento ilógico que producirá un vivir equivocado, incorrecto, si no cambia y mejora su
forma de pensar.
Probar y aprobar
Pero el énfasis del verso 2 no es éste. Hay una palabra crucial que debemos entender con
propiedad. La Nueva Biblia Americana Standard (NASB) dice que el entendimiento renovado es para
que podamos "comprobar, verificar, cuál sea la voluntad de Dios." La palabra clave es "probar." Es
una palabra tremendamente importante. Tiene dos implicaciones: una, la idea de probar o evaluar
el valor de algo; dos, la idea o la capacidad de verificar y aprobar un valor cuando se estudia. En el
idioma inglés es muy difícil mostrar ambas ideas con una sola palabra. De hecho, la Nueva Versión
Internacional (NIV) emplea dos palabras. Se refiere a la renovación del entendimiento, luego dice:
"entonces serás capaz de evaluar (probar) y verificar (comprobar) cuál es la voluntad de Dios." La
idea completa. Evaluar y comprobar.
Entonces, ¿cuál es la raíz del tema en el verso 2? La raíz es más que pensar correctamente. Es
valorar correctamente. No solo probar correctamente, sino comprobar correctamente. No sólo
probar correctamente, sino valorar.
Veamos si puedo ayudarles a ver la diferencia: es posible enseñar una persona no educada a
reconocer una veta de oro pero sin que sepa cuán valioso es. Le darían el oficio de recoger pepitas
de oro en un río y pagarle un dólar por hora mientras prueba de manera precisa las piedras
amarillas, y llena el bolso de pedazos de oro cuyo valor es de miles de dólares.
Este no es el tipo de renovación que describe Pablo. El no dice: lee suficientes libros o escucha
suficientes casetes o sermones para que puedas detectar una buena obra cuando la veas y luego te
disciplines para hacerla. Lo que Pablo dice es: sea tu mente renovada de manera tan profunda,
para que no solo evalúes y detectes oro cuando lo veas, sino que también ames el oro - apruebes el
oro, valores el oro. Eso es lo que la palabra significa. (Vea Romanos 1:28; 14:22; 1 Corintios 16:3)
Ahora pueden ver que la renovación implicada es más que una lección de lógica. Si quieres saber
si cierto material es dulce, podrías razonar lógicamente: bueno, es marrón, pegajoso, se obtiene de
colmenas, se cristaliza al agregarle agua y los ojos de un niño de dos años se iluminan si lo untas
en pan tostado. Por tanto, infieres, debe ser miel; la miel es dulce. Esta no es la manera principal
como Romanos 12:2 pretende que encuentres la voluntad de Dios. El modo de saber si el material
es dulce es probar su sabor, no mediante ideas lógicas.
Renovado en el Espíritu de tu mente
Efesios 4:23 contiene el paralelo más próximo a este versículo, Pablo dice: "y que seáis
renovados en el espíritu de vuestra mente". Esta es una frase muy extraña: el espíritu de vuestra
mente. Pienso que significa algo así como la capacidad de tu mente de saborear el espíritu de una
cosa. Una razón por la cual algunas personas simples, no educadas, viven vidas más santas y
rectas que algunos cristianos altamente educados es que sus mentes están más profundamente
renovadas. Esto es, tan renovadas que pueden probar, o podríamos decir oler, la putrefacción de
una tentación mucho antes que otros y apartarse antes que ocurra la más mínima contaminación. Y
pueden probar y oler una bella oportunidad de amar y hacer el bien antes que otros la puedan
percibir.
En otras palabras, renovación de mente es un cambio espiritual profundo de cómo la mente
evalúa y valora las cosas.
En Efesios 4:18 Pablo dice que la ignorancia (de mente) se fundamenta en la dureza de corazón.
De modo que, si la mente ha de ser sabia y discernir la voluntad de Dios, el corazón ha de ser
tierno y susceptible a la realidad espiritual. En otras palabras, la renovación que Pablo exhorta es
profunda, más profunda de lo que cualquier esfuerzo mental pudiera obtener. Por esto orar es
extremadamente esencial. La oración constante del creyente es: "Abre mis ojos para que vea"
(Salmo 119:18); "Que los ojos de mi corazón sean iluminados" (Efesios 1:18); y "Hazme, oh Señor,
probar y ver que tú eres bueno" (Salmo 34:8). En otras palabras, Dios debe hacer la renovación a
través de su palabra y Espíritu.
Una mente profundamente renovada
De vuelta atrás, examinemos ahora Romanos 12:1,2 con esta perspectiva. La raíz de la vida
cristiana en el verso 2 es una mente profundamente renovada. No sólo piensa con claridad, sino
75
que evalúa en verdad, valora con precisión, aprueba con firmeza, atesora con pasión lo que es
bueno, aceptable y perfecto.
Esto es muy relevante a nuestro diario vivir porque el 95% de las cosas que hacemos durante el
día, las realizamos sin ninguna reflexión lógica sobre el particular. Actuamos en espontaneidad,
según el espíritu de la mente que se halla en nosotros (Efesios 4:23) -o como Jesús dijo, de la
abundancia del propio corazón (Mat. 12:34). Para vivir con autenticidad la vida cristiana, hemos de
estar en el proceso de renovar a profundidad nuestra mente, más allá del simple pensar lógico.
Luego, el verso 2 señala que tal renovación profunda del cómo aprobamos, evaluamos y
valoramos la realidad, nos conduce a una vida transformada que no se conforma a este mundo.
Ahora bien, esta no-conformidad no es mera apariencia, sino interna, natural y libre. Fluye de
nuevos valores y juicios, de saber donde está nuestro tesoro. Pero nos cambia en lo externo y nos
aparta de conformidad con el mundo. Nos encontramos haciendo cosas que Pablo llama "la voluntad
de Dios." Dios tiene un patrón de vida al cual nos llama a vivir, armónico con el nuevo poder de
aprobar lo que es bueno, hermoso y verdadero, que armoniza con nuevos valores y nuevos tesoros.
Hay cosas buenas, cosas aceptables y cosas perfectas - maneras diferentes de hablar sobre lo que
Dios nos llama a hacer en diferentes circunstancias.
Ahora, ¿cómo se relaciona esto con el versículo 1? ¿Cómo se relaciona con el sacrificio vivo de
nuestros cuerpos ofrecidos a Dios, el cual es nuestro culto racional?
Pienso que es simplemente una manera de describir la ofrenda del sacrificio. El versículo 2
describe un sacrificio vivo porque en la renovación de nuestras mentes, muere toda forma mundana
de probar, evaluar, aprobar, valorar y atesorar. Estamos, como dice Pablo: "crucificados para el
mundo y el mundo para nosotros" (Gálatas 6:14). La renovación es un morir a los viejos valores y
el nacimiento de otros nuevos. Es el morir de hábitos pasados como el valorar televisión, comida y
dinero; y el nacimiento de otros nuevos deseos espirituales.
Dios es el tesoro que me satisface en todo
Así, adoración espiritual es venir cada día a Dios y decirle: "Dios, no deseo nada más que
aprobar lo que es más digno, valorar lo que es más valioso, atesorar lo que es más precioso,
admirar lo que es más hermoso y odiar lo que es más maligno, aborrecer lo que es más odioso. Me
considero muerto a todo lo anti-espiritual, inmundo y adormecedor a mi alma. Renuévame, Señor.
Despierta mi capacidad espiritual de discernimiento correcto." "Y tómame, cuerpo y alma, hazme
instrumento de tu Gloria en el mundo. Que la renovación que trabajas dentro de mí se muestre en
el exterior. Esta es mi adoración espiritual. Mostrar al mundo que Tú eres mi Único tesoro, que me
satisface en todo".
Ahí está. De vuelta en el principio. La esencia de la adoración es estar satisfechos en Dios y
atesorar a Cristo como ganancia. Romanos 12:1,2 no dice algo diferente. Esto es lo que significa
tener el entendimiento renovado. La mente renovada percibe, aprueba y valora, atesora la voluntad
de Dios (y transforma todo en la vida) porque primera y principalmente percibe, aprueba, valora y
atesora a Dios.
Y el hacer la voluntad de Dios es el resplandecer de Dios en su gloria. "Así brille vuestra luz
delante de los hombres, para que vean vuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que
está en los cielos" (Mateo 5:16). Todo en la vida es el resplandecer de lo que realmente valoras,
aprecias y atesoras. Por tanto todo en la vida es adoración. Adoración a Dios, o a cualquier otra
cosa.
Sé pues transformado en la renovación de tu entendimiento. Atesora a Dios en todas sus obras y
caminos. Considera tu vieja mente muerta y ofrece tu ser a Dios en sacrificio vivo, que él pueda
colocarte en exhibición al resplandecer su dignidad y valor en tu vida. Adórale con tu vida.

HEMOS VENIDO A ADORARLO


Diciembre 21, 1997

Mateo 2:1-12
Después del nacimiento de Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos
magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: " ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?
Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle. Cuando lo oyó el rey Herodes, se
turbó, y toda Jerusalén con él. Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas
del pueblo, indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo. Y ellos le dijeron: En Belén de Judea,
porque así está escrito por el profeta: "Y TU, BELEN, TIERRA DE JUDA, DE NINGUN MODO ERES LA
MAS PEQUEÑA ENTRE LOS PRINCIPES DE JUDA; PORQUE DE TI SALDRA UN GOBERNANTE QUE
PASTOREARA A MI PUEBLO ISRAEL." Entonces Herodes llamó a los magos en secreto y se cercioró
con ellos del tiempo en que había aparecido la estrella. Y enviándolos a Belén, dijo: Id y buscad
con diligencia al niño; y cuando le encontréis, avisadme para que yo también vaya y le adore. Y
habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí, la estrella que habían visto en el oriente iba delante de
76
ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella, se
regocijaron sobremanera con gran alegría. Y entrando en la casa, vieron al niño con su madre
María, y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros le presentaron obsequios de oro, incienso
y mirra. Y habiendo sido advertidos por Dios en sueños que no volvieran a Herodes, partieron para
su tierra por otro camino."

Hay por lo menos cinco verdades que Mateo quiere que veamos en esta historia acerca de Cristo
y la adoración.
1. Jesús es el Mesías, el Rey de los Judíos, y debe ser honrado como tal.
2. Jesús debe ser adorado, no sólo por los judíos, sino por todas las naciones de la tierra
representadas por los sabios del Oriente.
3. Dios maneja el universo para que su Hijo sea conocido y adorado. Este es su gran objetivo
en todas las cosas.
4. Jesús representa un problema para las personas que no quieren adorarlo y existe oposición
para los que lo hacen.
5. Adorar a Jesús significa atribuir gozosamente autoridad y dignidad a Cristo ofreciendo
presentes sacrificiales.
6. Jesús es el Mesías, el Rey de los Judíos, y debe ser honrado como tal.
El verso 2 claramente anuncia sobre quién es esta historia en realidad: "Dónde está el rey de los
judíos que ha nacido?" Es acerca de un niño recién nacido destinado a ser Rey de los Judíos. Hoy
día esto no hubiese sido una gran cosa. En nuestros días en algún lugar de Estados Unidos viven
probablemente tres o cuatro niños o jóvenes menores de 18 años que serán Presidentes de los
Estados Unidos algún día. Pero a nadie realmente le importa esto. Nadie sale a buscarlos o a
honrarlos.
Pero el verso 4 deja en claro lo que los magos querían realmente significar con el título "Rey de
los Judíos." Dice, "Entonces reuniendo a todos los principales sacerdotes escribas del pueblo,
(Herodes) indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo." Herodes había sido proclamado "rey de
los Judíos" por el Senado en Roma por casi 40 años. Pero nadie lo había llamado Mesías. Mesías
significa el Gobernante Ungido de Dios esperado largamente, que supera a todo gobierno, y que
introduce el fin de la historia, y establece el reino de Dios y nunca muere ni pierde su reino.
No sabemos cómo los magos obtuvieron la información de que tal rey vendría. Pero es claro que
Herodes entendió el mensaje: estas personas no están buscando a un simple, ordinario y humano
sucesor mío. Ellos están buscando al último Rey, para terminar con todos los reyes. Y, por
supuesto, a diferencia de Ana y Simeón en Lucas 2, ésta era la última cosa que Herodes buscaba.
Ni siquiera conocía las sencillas Escrituras acerca de dónde nacería el Mesías.
Así que le pregunta a los escribas, y el texto en que se enfocan es Miqueas 5:2,6 "Pero tú, Belén
Errata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que ha de ser gobernante
en Israel." Bueno, eso tampoco suena muy extraordinario. La razón es que el único propósito por el
cual los escribas citaron el texto era para responder a la pregunta de Herodes: ¿Dónde? Y la
respuesta es Belén.
Pero, y si Herodes les hubiese preguntado, "¿Quién?" Ellos pudieron haber leído Miqueas 5: "(2)
Y sus orígenes son desde tiempos antiguos, desde los días hasta la eternidad… (4) El se afirmará y
pastoreará su rebaño con el poder del SEÑOR, con la majestad del nombre del SEÑOR su Dios. Y
permanecerán, porque en aquel tiempo Él será engrandecido hasta los confines de la tierra."
Así que este rey no solamente viene a través de la matriz de su madre María, sino que sus
orígenes son eternos. "Y sus orígenes son desde tiempos antiguos, desde los días hasta la
eternidad." O, como lo dice el evangelio de Juan, "En el principio existía el verbo, y el verbo estaba
con Dios, y el verbo era Dios" (Juan 1:1). Además, este rey no estaría limitado en su reinado a
Israel, sino hasta lo último de la tierra. "Será engrandecido hasta los fines de la tierra".
¡Esa es la primera verdad y por eso es que la adoración está en sus mentes! Y esto nos lleva a la
segunda verdad del texto acerca del Mesías.
1. Jesús debe ser adorado, no sólo por los judíos, sino por todas las Naciones del Mundo, tal
como fue representado por los Sabios de Oriente.
Noten que Mateo no nos cuenta de los pastores que van a visitar a Jesús al establo. Su enfoque
inmediato es en los extranjeros que vienen del oriente a adorar a Jesús. Verso 1: "Cuando Jesús
nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,
diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido?"
Así que el Evangelio según Marcos desde el inicio y hasta el fin de su Evangelio presenta a Jesús
como un Mesías universal para las naciones y no sólo para los Judíos. Aquí, los primeros adoradores
son magos de corte o astrólogos o hombres sabios, no de Israel sino del Oriente - Quizás de
Babilonia. Eran gentiles. Impuros. Y las últimas palabras de Jesús al final de Mateo son: "Toda
autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id pues y haced discípulos de todas
las naciones"
77
Esto, no solamente nos ha abierto las puertas, a nosotros los gentiles, para regocijarnos en el
Mesías, sino también ha añadido pruebas que Él es el Mesías. Porque una de las profecías que se
repiten en la Biblia es que las naciones y los reyes verdaderamente lo verán a Él como Señor,
gobernante del mundo. Por ejemplo, Isaías 60:3, "Y acudirán las naciones a tu luz, y los reyes al
resplandor de tu amanecer." Así que Mateo aporta pruebas de la mesianidad de Jesús y muestra
que Él es el Mesías. - un Rey, y el Cumplimiento de la Promesa - para todas las naciones, no sólo
para Israel. Para nosotros y no sólo para los Judíos.
1. Dios Maneja el Universo para que su Hijo sea Conocido y Adorado. Esta es su gran objetivo
en todas las cosas - que Su Hijo sea Conocido y Adorado.
Una y otra vez la Biblia frustra nuestra curiosidad en cuanto a cómo ocurrieron ciertas cosas.
¿Cómo esta "estrella" lleva a los magos desde el oriente de Jerusalén? No dice que los guió o que
iba delante de ellos. Solo dice que ellos vieron una estrella en el oriente (verso 2), y vinieron a
Jerusalén.
¿Y cómo iba esa estrella delante de ellos en la corta caminata de 8 kilómetros desde Jerusalén
hasta Belén como dice que lo hicieron en el verso 9? ¿Y cómo se detuvo esa estrella "sobre el lugar
donde estaba el niño?" La respuesta es: No sabemos. Se han hecho numerosos esfuerzos para
explicarlo en términos de conjunciones de planetas o cometas o supernovas o luces milagrosas.
Simplemente no sabemos. Y quisiera exhortarles a que no se preocupen por las teorías que se
desarrollan al respecto y que al fin y al cabo son solo tentativas que tienen muy poco significado
espiritual.
Me arriesgo a hacer una generalización para prevenirte: las personas que se atarean y
preocupan con cosas tales como, cómo la estrella funcionaba y cómo se abrió el Mar Rojo y cómo
cayó el maná y cómo sobrevivió Jonás dentro de un pez y cómo es que la luna se vuelve sangre,
son personas que generalmente tienen lo que yo llamo mentalidad para lo marginal. No ves en ellos
una estima por las cosas grandes que son centrales en el evangelio - la santidad de Dios, la fealdad
del pecado, la incapacidad del hombre, la muerte de Cristo, la justificación sólo por fe, el trabajo
santificador del Espíritu Santo, la gloria del regreso de Cristo y el juicio final. Ellos siempre parecen
estar llevándote por un camino lateral con un artículo nuevo o un nuevo casete o libro. Muestran
muy poco regocijo.
Pero lo que es claro concerniente a este asunto de la estrella, es que está haciendo algo que no
puede hacerlo por sí misma: está guiando a los magos hacia al Hijo de Dios para que lo adoren. Si
usamos el pensamiento Bíblico solo existe una persona que puede estar detrás de la intención de
las estrellas - Dios mismo. Así que la lección es simple: Dios está guiando a los extranjeros a Cristo
para que lo adoren. Y lo hace ejecutando una influencia y poder global - probablemente universal -
para lograrlo. Lucas muestra la influencia de Dios en el Imperio Romano completo para que el censo
venga a ser en el tiempo exacto para llevar a la virgen a Belén a cumplir la profecía de su
alumbramiento. Mateo muestra la influencia de Dios en las estrellas del cielo para llevar a los
magos a Belén para que puedan adorarlo.
Este es el diseño de Dios. Lo hizo entonces. Aún lo hace ahora. Su propósito es que las naciones
- todas las naciones (Mateo 24:14) - adoren a su Hijo. Esta es la voluntad de Dios para todos. En tu
oficina, en el trabajo, en tu vecindario y en tu casa. Como dice Juan 4:23, "a los tales el Padre
busca que le adoren." Al inicio de Mateo todavía tenemos un modelo de "venir-a-ver". Pero al final
el modelo es "ir-a-contar". Los magos vinieron y vieron. Nosotros debemos ir a contar. Pero lo que
no es diferente es que el propósito de Dios es la cosecha de las naciones para que adoren a su Hijo.
La magnificación de Cristo en una apasionada adoración en todas las naciones, es la razón por la
que el mundo existe.
1. Jesús representa un problema para las personas que no quieren adorarlo y existe oposición
para los que lo hacen.
Probablemente este no sea el punto principal en la mente de Mateo, pero es inevitable mientras
se desenvuelve la historia. En esta historia hay dos tipos de personas que no quieren adorar a
Jesús, el Mesías.
Los del primer tipo son las personas que simplemente no hacen nada acerca de Jesús. Él es nada
en sus vidas. Este grupo está representado por los principales sacerdotes y escribas del pueblo.
Verso 4: "Entonces reuniendo a todos los principales sacerdotes escribas del pueblo, (Herodes)
indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo." Bueno, ellos le dijeron, y ahí quedo todo: de vuelta
a los negocios como siempre. El silencio absoluto y la inactividad de los líderes es abrumadora en
vista de la magnitud de lo que había pasado. Y noten, dice el verso 3: "el rey Herodes se turbó, y
todo Jerusalén con él." En otras palabras, el rumor se esparcía de que alguien pensaba que el
Mesías había nacido. La inactividad de parte de los principales sacerdotes es aterradora - ¿Por qué
no ir con los Magos? Ellos no estaban interesados. Ellos no quieren adorar al verdadero Dios.
El Segundo tipo de personas que no quiere adorar a Jesús, son los que se ven profundamente
amenazados por Él. Esa es la historia de Herodes. Él está realmente asustado. Tanto, que diseña un
plan y miente y comete homicidio de masas solo para deshacerse de Jesús.
78
Así que aún hoy vendrán estos dos tipos de oposición contra Cristo y sus adoradores. La
indiferencia y la hostilidad. ¿Estás tú en uno de estos grupos? Que esta Navidad sea el tiempo en
que reconsideres al Mesías y ponderes lo que significa adorarlo.
Así que permítanme cerrar con eso, la quinta verdad en esta historia. ¿Qué significa adorar en
este texto?
1. Adorar a Jesús significa atribuir gozosamente autoridad y dignidad a Cristo ofreciendo
presentes sacrificiales.
En esta definición de adoración hay cuatro piezas, y las cuatros están fundamentadas en este
texto.
Primero, veo a los magos atribuirle autoridad a Cristo al llamarlo "Rey de los Judíos" en el verso
2: "¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido?"
Segundo, veo a los magos atribuirle dignidad al postrarse ante él en el verso 11: "Y entrando en
la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron." Postrarte al suelo es lo que
haces para decirle a alguien: eres alto y yo soy bajo. Posees una gran dignidad y yo estoy por
debajo en comparación.
Tercero, veo el gozo en estas atribuciones de autoridad y dignidad en el verso 10: "Cuando
vieron la estrella se regocijaron sobremanera, con gran alegría." Esta es una forma cuádruple de
decir que ellos se regocijaron. Hubiera sido mucho decir que se regocijaron. Hubiera sido más el
decir que se regocijaron con alegría. Aún más el decir que se regocijaron con gran alegría. Y
muchísimo más decir que se regocijaron sobremanera con gran alegría. ¿Y de qué se trata toda esta
alegría? - ellos iban camino al Mesías. Ellos casi estaban allí. Entonces, no puedo evitar la impresión
de que la verdadera adoración no es simplemente atribuir autoridad y dignidad a Cristo; es hacerlo
alegremente. Es hacerlo porque tienes que venir a ver algo de Cristo que es tan deseable, que hace
que el estar cerca de él para atribuirle autoridad y dignidad en persona es abrumadoramente
obligatoria.
Y la cuarta parte de la definición de adoración aquí es que hacemos nuestras atribuciones
ofreciendo presentes sacrificiales. Adorar a Jesús significa gozosamente atribuir autoridad y
dignidad a Cristo ofreciéndole presentes sacrificiales.
Hemos aprendido en esta serie acerca de la adoración, que Dios no es servido por manos
humanas como si necesitase algo (Hechos 17:25). Así que los presentes de los magos no son dados
para ayudar o satisfacer una necesidad. Deshonraría a un monarca si visitantes extranjeros viniesen
con paquetes para el cuidado real. Esos presentes no significaron sobornos. Deuteronomio 10:17
dice que Dios no acepta soborno. Bueno, entonces ¿qué significan esos presentes? ¿Cómo es que
son adoración?
Estos presentes son intensificadores del deseo por Cristo mismo, en la misma manera en que lo
es el ayuno. Cuando le das un regalo como éste a Cristo, es una manera de decir, "El gozo que
busco (¡verso 10!) no es la esperanza de volverme rico con cosas que obtenga de ti. No he venido a
ti por tus cosas, sino por ti. Y ahora intensifico este deseo y lo demuestro renunciando a cosas, con
la esperanza de disfrutarte más a ti, y no a las cosas. Al darte lo que no necesitas, y lo que yo
pudiera disfrutar, estoy diciendo más encarecida y auténticamente, 'Tú eres mi tesoro, no éstas
cosas'". Creo que eso es lo que significa adorar a Dios con presentes de oro, incienso y mirra.
Que Dios tome la verdad de este texto y despierte en nosotros un deseo por Cristo mismo. Que
digamos de corazón, "Señor Jesús, tú eres el Mesías, el Rey de Israel. Todas las naciones vendrán y
se postrarán ante ti. Dios maneja el mundo para que tú seas adorado. Por lo tanto, en cualquier
oposición que pueda encontrar, gozosamente atribuyo autoridad y dignidad a ti, y traigo presentes
para decirte que solo tú puedes satisfacer mi corazón, no éstas cosas."

REINAR Y ADORAR EN TODA RAZA Y NACIÓN


Enero 18, 1998

Apocalipsis 5:8-14
Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante
del Cordero; cada uno tenía un arpa y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los
santos. Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: "Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos,
porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua,
pueblo y nación. Y los has hecho un reino y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre la
tierra." Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y de los
ancianos; y el número de ellos era miríadas de miríadas, y millares de millares, que decían a gran
voz: "El Cordero que fue inmolado digno es de recibir el poder, las riquezas, la sabiduría, la
fortaleza, el honor, la gloria y la alabanza." Y a toda cosa creada que está en el cielo, sobre la
tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: "Al que está

79
sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el dominio por los siglos de
los siglos." Y los cuatro seres vivientes decían: Amén. Y los ancianos se postraron y adoraron.

Héroes en la Distancia
A Mayor distancia en el tiempo, entre nosotros y nuestros héroes, más fácil su admiración. Esta
es la razón por la que algunos Cristianos Evangélicos tropiezan con el Día de Martin Luther King,
pero no con el Día del Presidente. King es muy cercano todavía, y sus defectos son visibles a 33
años de distancia.
Pero George Washington se encuentra a 201 años de distancia y visto a través de la neblina en
el tiempo, no nos percatamos que su fe Anglicana era más bien de conveniencia social; al parecer
nunca participó de la comunión en la santa cena. John Adams, el segundo presidente, era un
escéptico del Cristianismo tradicional. Thomas Jefferson, el tercer presidente, solía burlarse del
concepto de la Trinidad y la Deidad de Cristo. Y James Madison, el cuarto presidente, se inclinaba
hacia el Deísmo, típico de los hombres de su posición en Virginia al comienzo de los años 1800's.
(Mark Noll, Historia de la Cristiandad en los Estados Unidos y Canadá, (Grand Rapids: Eerdmans
Publishing Co., 1992) pp. 133-135, 404).
En la distancia, no sentimos la misma indignación hacia las faltas de nuestros héroes como la
que sentimos cuando están tan cerca que sus pecados se ven amenazadores.
A distancia podemos establecer diferencias. Podemos decir: este era un rasgo admirable, pero no
aquel. Celebraremos esto pero aquello lo despreciaremos.
Sugiero que hagamos lo mismo con Martin Luther King. Era un hombre pecador, como él sabía
muy bien, especialmente cuando fue atrapado en alguno de sus comportamientos nada admirables
(Stephen Oates, Que Suene la Trompeta: La Vida de Martin Luther King, Jr., (New York: Penguin
Books, 1982), p. 322). Pero probablemente King haya sido más cristiano que la Mayoría de los
Padres de la Patria a quienes conmemoramos.
Un Sueño Mayor
Yo tenía diecisiete años cuando el 28 de Agosto de 1963 King proclamó frente al Lincoln
Memorial lo siguiente:
"Tengo un sueño: que algún día en las rojas colinas de Georgia, los hijos de esclavos anteriores
y los hijos de anteriores dueños de esclavos se sentarán juntos en la mesa de la hermandad…
Tengo un sueño: que mis cuatro hijos pequeños algún día vivirán en una nación donde no serán
juzgados por el color de su piel, sino por el contenido de su carácter." Martin Luther King articuló y
simbolizó un gran sueño - sueño aún no convertido en realidad.
Esta mañana quiero taladrar ese sueño, desmenuzarlo bajo la lente de la visión Bíblica completa
y a gran escala del propósito de Dios para el mundo, y entonces como iglesia, hacer el llamado a
ser parte consciente de él. La visión Bíblica es Mayor, va más allá de la manera en que negros y
blancos se relacionan. King sabía esto. Se refiere a personas de cada raza, cada lenguaje y cada
tribu unidas con pasión por la supremacía de Dios en todas las cosas.
Una de las formas de estudiar los propósitos de Dios que gobiernan la historia, es examinar el
final que Dios describe en el libro de Apocalipsis. Dios dirige la historia hacia allá. A esto se refiere
la historia. A esto se dirige Belén nuestra iglesia, la ciudad de Minneapolis, los Estados Unidos y
todas las naciones del mundo. Aprenderemos nuestra razón de ser si estudiamos el objetivo de Dios
en Apocalipsis.
En Apocalipsis 5:9, Juan nos dice por qué Jesús es digno de abrir el libro sobre el final de la
historia de modo que las cosas se desarrollen de acuerdo al plan de Dios. Jesús es digno porque su
muerte se relaciona con todas las razas y tribus de la tierra: "9Y cantaban un cántico nuevo,
diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque Tú fuiste inmolado, y con Tu
sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación. 10 Y los has hecho un
reino y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre la tierra."
Todas las Razas Unidas
Jesús tiene el derecho de abrir el libro de la historia porque por su muerte rescató personas para
Dios- para gloria y alabanza de Dios - de toda "tribu, lengua, pueblo y nación." En iseño el d de
Dios, la expiación es parte fundamental -la muerte de Jesús para rescatar a algunos de cada raza e
idioma y unirlos en un solo "reino". Todos tendrán un rey. Es decir, todos vivirán con pasión por la
supremacía de Dios en todas las cosas. Esto es lo que unirá - la grandeza y supremacía de su solo y
único Rey.
Y todos serán "sacerdotes", de toda raza y nación y lenguas. Esto es, adoradores de tiempo
completo. Jesús murió para redimir súbditos para el Rey y adoradores para el Rey de toda raza y
toda lengua.
Observemos esta visión cumplida en los versos 13-14, "Y a toda cosa creada que está en el
cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir:
Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el dominio por

80
los siglos de los siglos. Y los cuatro seres vivientes decían: Amén. Y los ancianos se postraron y
adoraron."
Para esto fue diseñada toda la creación, Apocalipsis 5:9 explica la razón por la que Cristo murió
y es digno de llevar la creación a esta exaltación es que él rescató personas de toda tribu y toda
lengua para alabar a Dios como sacerdotes, no para ser rebeldes castigados en el infierno.
De esto trata la historia. Para esto son las naciones. Para esto son las razas. Para esto son las
lenguas. Este es el significado de todo lo creado: "porque en El fueron creadas todas las cosas,
tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o
autoridades; todo ha sido creado por medio de El y para El" (Colosenses 1:16) - y para el Padre que
está sentado en el trono: "Porque de El, por El y para El son todas las cosas. A El sea la gloria para
siempre" (Romanos 11:36). Este es el significado de la historia, de nuestra nación y de tu vida
-final de gozo y salvación, o final de resentimiento y desespero.
La muerte de Cristo fue diseñada por Dios para unir las razas en la pasión por la supremacía de
Cristo y de Dios el Padre. Cristo murió para redimir adoradores de cada raza. Y cada lenguaje.
Ahora bien, la implicación es enorme en nuestra misión como iglesia. Por ejemplo, existen cerca
de 6,528 lenguajes hablados en el mundo de hoy. (Base de Datos Ethnologue, Dic. 1992). Aún más,
existen divisiones tribales y étnicas dentro de las lenguas. Cristo murió para rescatar personas de
cada una. Por esta razón nuestra iglesia Belén es apasionada en enviar misiones a pueblos que no
han sido alcanzados y por eso tenemos 2000 metas de oración para el año 2000.
Unidos en su Pasión por la Supremacía de Dios
Otra implicación del propósito de Dios en la muerte de Cristo es que los redimidos prov
enientes
de toda raza estén unidos en su pasión por la supremacía de Dios. Han sido rescatados para ser
sacerdotes y cantar a coro con la creación redimida "Al que está sentado en el trono, y al Cordero,
sea la alabanza, la honra, la gloria y el dominio por los siglos de los siglos." Esto incluye negros y
blancos, morenos, rojos y amarillos y cualquier otro tono de color.
Es inconcebible que creamos en el objetivo de Dios en la historia y el propósito de la muerte de
su Hijo y que en la actualidad no nos preocupemos de armonía racial en esta ciudad y en la iglesia.
Por esta razón la Declaración sobre Misiones de nuestra iglesia (1996) incluye Valores como
"Determinación de ser abiertos a personas nuevas y evitar asociaciones exclusivistas (p. 4b #2),
"Determinación de recibir en bienvenida a personas diferentes a nosotros por causa de Cristo" (p.
6b #12), "Ser más naturales, nativos, frente a la diversidad cultural metropolitana en que vivimos,
tanto urbana como suburbana." (p. 6b #13).
También la Declaración incluye "Iniciativas Frescas" como la #3: "Contrario al creciente espíritu
de indiferencia, alienación y hostilidad en nuestro país, abrazamos la supremacía del amor de Dios
con el fin de dar nuevos pasos en lo personal y corporativamente hacia la reconciliación racial,
expresada visiblemente en nuestra comunidad y en nuestra iglesia."
¿Qué hemos hecho? No lo suficiente. Siempre hay más. Y tenemos un largo camino que recorrer.
Pero mencionaré algunos: 1) Muchos de nuestra iglesia han escogido vivir en vecindarios
separatistas raciales para expresar con su presencia e interacción: "Queremos romper las barreras
que se levantan y construyen segregación de facto (en hechos); 2) muchos establecen amistades
personales que cruzan barreras raciales y étnicas; 3) corporativamente disfrutamos la relación
creciente con la iglesia Bautista Betesda al final de la calle y con la iglesia Laosiana de la Paz y
valoramos la relación pastoral que se ha establecido entre todos; 4) y en particular, la clase
internacional y el ministerio de Jim y Merry Backstrom han traído a la congregación un sabor
internacional, multi-étnico que va en aumento; 5) han crecido esfuerzos para crear lazos de
amistad con diferentes grupos étnicos residentes, como Somalíes y Etíopes, tales como la
enseñanza de Inglés; 6) la adopción entre razas puede ser uno de los impulsos a largo plazo más
significativos de la armonía racial y diversificación entre nosotros. Y existen también otros (por
ejemplo, aprendices interculturales de Camerún, Myanmar, Irlanda del Norte) y, por supuesto, la
misión extranjera completa cuyo objetivo es traer diversos pueblos al Rey Jesús.
Ese es el principio. Se puede hacer mucho más. Los invito a soñar juntos a qué debiera
parecerse ese "más". Estamos mucho más interesados en relaciones a largo plazo que en eventos a
corto plazo. Es relativamente fácil tener un gran evento de reconciliación. Es más difícil hacer un
amigo de otra raza y simplemente disfrutar al pasar juntos el tiempo (como nos ha enseñado Tom
Skinner) o unirse en una visión común.
¿Por qué Creó Dios Razas y Lenguas Diferentes?
Para continuar estímulos en esta visión que Dios tiene por una pasión unida por la supr
emacía de
Dios en todas las cosas, permíteme referir varias razones por las que Dios ha diseñado así la
historia. ¿Por qué ordenó Dios que hubiese diferentes razas y lenguas? He sugerido al menos cuatro
razones Bíblicas al final del libro 'Que se Gocen las Naciones.' He aquí dos o tres:
1. Hay Mayor poder y profundidad en la alabanza hecha a Dios que proviene de unidad en la
diversidad que de la simple uniformidad. El Salmo 96:3,4 dice, "3Contad su gloria entre las
naciones, sus maravillas entre todos los pueblos." ¿Por qué? "4porque grande es el Señor y muy
81
digno de ser alabado". En otras palabras, las naciones son llamadas a participar porque la grandeza
de la alabanza depende de ello. La alabanza a Dios es engrandecida, El así lo requiere. Y la unidad
en la diversidad es Mayor que la uniformidad.
2. En un líder, fuerza, sabiduría y amor se magnifican en proporción a la diversidad de gente
que él inspira a seguirle con gozo. En Romanos 15:18 Pablo dice, "Porque no me atreveré a hablar
de nada sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de (las naciones), en
palabra y en obra." Cristo está en el negocio de ganar seguidores - ganar obedientes adoradores de
diversas naciones. Si él solo ganara personas de unas cuantas tribus y razas, su liderazgo no
parecería necesidad y obligación universal. Pero si Cristo gana seguidores de toda tribu y lengua y
pueblo y nación, entonces la gloria de su liderazgo se acercará más a la grandeza que en realidad
es.
3. Al unir a sus redimidos de todas las razas de la tierra, Dios socava el orgullo etnocéntrico y
nos vuelve a la libre gracia donde damos a él toda gloria en lugar de pensar que hemos sido
elegidos porque somos blancos o negros o asiáticos o lo que sea. Esto es lo que Pablo enfatiza en
Hechos 17:26 cuando predicó a los orgullosos atenienses. Se jactaban sobre los otros pueblos de su
superioridad porque nacían en suelo Ateniense y no tenían ancestros comunes con otros pueblos.
Pablo les dice, "y de uno hizo todas las naciones del mundo para que habitaran sobre toda la faz de
la tierra, habiendo determinado sus tiempos señalados y los límites de su habitación." En otras
palabras, ustedes Atenienses, los Bárbaros y Judíos, los Romanos, todos provienen mediante diseño
de Dios del mismo origen.
El punto en todo el discurso, este fin de semana que recordamos a Martin Luther King, es que su
sueño fue hermoso. Pero parcial. Dios tiene el sueño y el propósito final para todas las naciones y
toda raza y toda lengua. Unidos en pasión por la supremacía de Dios en todas las cosas. Esa es
nuestra pasión. Y te llamo a que desarrolles tu propio sueño personal, el sueño corporativo como
iglesia, el sueño en nuestra ciudad y finalmente el sueño del reino, y que ores y actúes mediante la
gracia de Dios para hacerlo realidad.

EL LUGAR DE LA PREDICACIÓN EN LA ADORACIÓN


Febrero 8, 1998

2 Timoteo 3:16-4:5
Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para
instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra.
Te encargo solemnemente, en la presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y
a los muertos, por su manifestación y por su reino: Predica la palabra; insiste a tiempo y fuera de
tiempo; redarguye, reprende, exhorta con mucha paciencia e instrucción. Porque vendrá tiempo
cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí
maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a
mitos.

¿Por qué es tan prominente la Palabra de Dios en la Adoración como Iglesia?


En nuestra serie sobre la adoración que terminaremos en dos semanas, es necesaria esta
pregunta: ¿Por qué la predicación es tan prominente en nuestros servicios corporativos de
adoración? La predicación de la palabra de Dios se toma casi la mitad del tiempo en el servicio de
adoración en la mañana. Es una proporción muy notable y que merece explicación. Pero, ¿por qué
gastar tiempo en enseñar sobre la predicación, si ustedes no se hallan en un seminario que les
prepare para predicar?
Hay tres simples respuestas. Primero, sabrán qué hacer con la predicación si entienden
bíblicamente por qué se predica aquí. Segundo, tendrán capacidad de evaluar si escuchan la clase
correcta de predicación, si conocen de lo que se trata bíblicamente. Tercero, si conocen lo que es
una verdadera predicación, tendrán la capacidad de discernir y llamar la clase correcta de
predicador cuando mi tiempo cese en este púlpito. Las implicaciones son enormes para su vida, su
familia y el futuro de la iglesia -y todas las iglesias- si el pueblo de Dios conoce lo que es una
verdadera predicación bíblica y por qué es tan prominente en la adoración como iglesia.
La pregunta -¿Por qué la predicación es tan prominente en la adoración como iglesia?- en
realidad contiene dos preguntas. Una es: ¿Por qué es tan prominente la Palabra de Dios? Y la otra:
¿Por qué es tan prominente esta forma de presentar la Palabra de Dios? Alguien pudiera
simplemente leer la Biblia durante media hora en lugar de escuchar la predicación, y ciertamente
haría prominente la palabra de Dios. O alguien pudiera dirigir una discusión sobre Biblia por media
hora. O alguien podría dedicarse a hacer análisis académicos de vocabulario, gramática y
82
circunstancias históricas en la Biblia. Así que hemos de preguntar no sólo por qué la palabra de Dios
es tan prominente, sino también por qué la predicación, como tal, es tan prominente.
Tomemos la primera pregunta: ¿Por qué la prominencia de la Palabra de Dios en nuestra
adoración como iglesia?
Dios se revela a sí mismo como el Verbo y mediante la Palabra
La primera razón es que Dios ha escogido revelarse como la Palabra y mediante la Palabra. Juan
1:1 dice, "En el principio existía el Verbo." No que en el principio fuese la canción, o en el principio
fuese el drama. Dios identifica a su Hijo, quien en sí mismo es Dios, como el Verbo (la Palabra).
Esto es enormemente importante. "En el principio existía el Verbo." El Hijo de Dios es el Verbo de
Dios. Él es la comunicación de Dios al mundo, la Palabra de Dios.
Dios también ha escogido revelarse a sí mismo no sólo como el Verbo, sino también por la
Palabra. Observen nuestro texto, 2 Timoteo 3:16, "Toda Escritura es inspirada por Dios." Esto
significa que Dios dispuso hablarnos y revelarse a sí mismo, e interpretarnos sus obras en la
historia a través de palabras inspiradas escritas. Esto es lo que significa "Escritura": escritos. Toda
la Escritura - todos los escritos en el canon Judío-Cristiano - es inspirada, el aliento de Dios. O como
2 Pedro 1:21 dice, "Pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino
que hombres inspirados por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios." Las Escrituras del Nuevo y
Antiguo Testamento son la revelación de Dios mismo a nosotros.
Las primeras dos respuestas al por qué la Palabra es tan prominente en la adoración es porque
Dios se reveló a sí mismo como el Verbo y también por la Palabra. Si adoración es mantener
comunión espiritual con Dios y responder en reverencia y amor a Dios, luego entonces en el
corazón de la adoración reside la revelación de Dios mismo, y Él ha dispuesto que sea conocida
principalmente a través de su Palabra.
Dios ejecuta Sus obras a través de Su Palabra
Podemos añadir más. Adoración es una respuesta a la obra de Dios, y la Palabra de Dios es el
instrumento por el cual Él obra en el mundo. De esta manera fue en el principio cuando Dios creó
por su palabra (Hebreos 11:3). Y así ha sido siempre desde que Dios ejecuta sus grandes obras por
su Palabra. Por ejemplo, sabemos que Jesús simplemente habló y los mares se calmaron (Marcos
4:39), las fiebres se aliviaron (Lucas 4:39), echó fuera demonios (Marcos 1:25), perdonó pecados
(Marcos 2:10), los ciegos recibieron la vista (Lucas 18:42), resucitó a los muertos (Lucas 7:14).
¡Dios obra a través de su Palabra!
Pero también sabemos que Dios continúa obrando a través de su Palabra. Consideren el texto
otra vez: "Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir,
para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena
obra." En otras palabras, la manera en que Dios prepara a su pueblo para toda buena obra es a
través de su Palabra. Por esto Jesús dijo que los hombres verán sus buenas obras y darán gloria al
Padre que está en los cielos (Mateo 5:16). Dios trabaja mediante su Palabra para hacer sus obras
en este mundo a través de su pueblo.
Notamos esto una y otra vez en la Biblia. Salmo 1:3 dice que el hombre que medita en la
Palabra de Dios día y noche "Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que
da su fruto a su tiempo, y su hoja no se Marzoita; en todo lo que hace, prospera." Así que la
Palabra trae fruto y hace que el hombre prospere en la voluntad de Dios. O consideren Hebreos
4:12 "Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos;
penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa
para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón." La Palabra es el instrumento de Dios
en la maravillosa obra de convicción y juicio. O recuerden Juan 17:17 donde Jesús ora al Padre,
"Santifícalos en la verdad; Tu palabra es verdad." La gran obra de santificación que Dios hace es a
través de Su Palabra. Y la lista podría seguir.
El punto es que adoración es conocer, admirar y saborear a Dios a través de sus obras. Y estas
obras son vistas en su Palabra y ejecutadas a través de su Palabra. Por tanto la Palabra es
prominente en la adoración.
Dios ofrece nuevo nacimiento mediante Su Palabra
Permítanme mencionar una razón más del por qué la Palabra es tan importante en la ación. ador
La adoración depende absolutamente del milagro espiritual del nuevo nacimiento y la continua obra
de reavivamiento de la fe. Y estos milagros Dios los hace a través de la Palabra. Por ejemplo, 1
Pedro 1:23, "Pues habéis nacido de nuevo, no de una simiente corruptible, sino de una que es
incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios que vive y permanece." Dios obra el nuevo
nacimiento a través de la Palabra. Esto significa que la vida que necesitamos para adorar con
autenticidad viene a través de la Palabra. Sin vida, no hay adoración. Sin la palabra, no hay vida.
No sólo eso, también el reavivamiento constante de la fe domingo tras domingo llega al oír la
palabra de Cristo: "Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo." (Romanos 10:17) -
no sólo la primera vez, sino una y otra vez.

83
De modo que la iglesia protestante ha puesto la Palabra de Dios en el lugar más prominente de
la adoración como iglesia, porque adoración es un ver y saborear a Dios mismo, y Dios se revela a
sí mismo como el Verbo y mediante la Palabra. En particular, Dios obra en el mundo mediante su
Palabra y da nueva vida a través de su Palabra y despierta la fe por su Palabra. Sin la Palabra de
Dios, no habría vida, ni fe, ni obras, ni revelación, ni adoración. La Palabra de Dios es a la adoración
como el aire a la respiración.
¿Por qué es tan prominente la predicación en la adoración corporativa?
La segunda pregunta es: dado que la palabra de Dios debiera ser de gran prominencia en la
adoración, ¿por qué es tan importante esta forma particular de la Palabra llamada "predicación"?
Noten el verso siguiente a nuestro texto, justo después de declarar que toda la Escritura es
inspirada por Dios (en 2 Timoteo 3:16-17). Inmediatamente Pablo dice (4:1-2), con gran
solemnidad y seriedad, "Te encargo solemnemente, en la presencia de Dios y de Cristo Jesús, que
ha de juzgar a los vivos y a los muertos, por su manifestación y por su reino: Predica la palabra."
Es claro que para este joven ministro de la palabra (ver 2 Timoteo 2:15), la predicación era una
actividad prominente. Y el contexto de 3:16-17 parece implicar que la predicación no es sólo para
evangelizar en las esquinas de las calles o en la singagoga, sino para lo santos que necesitan (como
dice el verso 2) "que se les redarguya, reprenda, exhorte con paciencia y se les instruya."
Podríamos decir que predicamos porque 2 Timoteo 4:2 dice que debemos hacerlo. Pero quiero ir
más allá y preguntar ¿Por qué? ¿Por qué es tan conveniente, en el esquema que Dios tiene de las
cosas, que la predicación sea tan prominente en la adoración?
Precedentes del Antiguo y Nuevo Testamento
Una respuesta es que hay precedente bíblico para explicar las Escrituras en la adoración pública.
Nehemías 8:6-8 dice, "Entonces Esdras bendijo al SEÑOR, el gran Dios. Y todo eleblo pu respondió:
¡Amén, Amén!, mientras alzaban las manos; después se postraron y adoraron al SEÑOR rostro en
tierra... y los levitas, explicaban la ley al pueblo mientras el pueblo permanecía en su lugar. Y
leyeron en el libro de la ley de Dios, traduciéndolo y dándole el sentido para que entendieran la
lectura." No sólo leían la ley, sino que había hombres llamados y señalados quienes "le daban el
sentido" y "ayudaban al pueblo a entender la ley". Y todo en el contexto de bendecir a Dios,
levantar las manos y postrarse en adoración.
En el Nuevo Testamento la sinagoga judía continuó este patrón. En Lucas 4:16, Jesús fue a
Nazaret al principio de su ministerio, entró en la sinagoga en el día de reposo y leyó en el libro del
profeta Isaías acerca de su propia venida, se sentó y dio su interpretación: "Hoy se ha cumplido
esta Escritura que habéis oído" (Lucas 4:21). Este era el patrón característico de la sinagoga:
lectura de la Palabra, luego interpretación y aplicación de la Palabra.
Lo vemos también en el libro de Hechos. Pablo llega a la sinagoga en Antioquía de Pisidia y en
Hechos 13:14-15 dice, "Y en el día de reposo entraron a la sinagoga y se sentaron. Después de la
lectura de la ley y los profetas, los oficiales de la sinagoga les mandaron a decir: Hermanos, si
tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad." Entonces Pablo se levanta y predica
(versos 16-31). Así que la primera razón para comprender por qué la predicación es central en la
iglesia fue porque este era el patrón establecido en el Antiguo Testamento y en la sinagoga del
Nuevo Testamento.
La doble esencia de la Adoración
Pero hay dos profundas razones más y que van más allá, para explicar la prominencia de la
predicación en la adoración. Tienen que ver con la doble esencia de la adoración: entender a Dios y
deleitarse en Dios. Jonathan Edwards explica la meta de Dios en la adoración de esta manera: Dios
se glorifica a sí mismo en relación a sus criaturas de dos maneras: 1. Al mostrarse a... su
entendimiento. 2. Al comunicarse a sí mismo en sus corazones, en sus regocijos, deleites y
disfrutes de las manifestaciones que El hace de Sí mismo... Dios es glorificado no sólo cuando se
contempla su gloria, sino cuando se regocija en ella. Cuando aquellos que la ven se deleitan en ella,
Dios es más glorificado que cuando sólo la ven. Su gloria es luego recibida con toda el alma, con
ambos, entendimiento y corazón.*
Así que la verdadera adoración siempre contiene dos partes. Podemos parearlo así: hay un
contemplar a Dios y un saborear a Dios. No podemos separar estas dos cosas. Debemos verle para
saborearlo. Y si no hay deleite al verle, le insultas. Otra pareja sería esta: en la adoración siempre
hay entendimiento mental y sentimiento en el corazón. El entendimiento siempre será la base del
sentimiento, o todo lo que tendremos será emocionalismo infundado. Pero el entendimiento de Dios
que no eleve sentimiento hacia y para Dios, será mero intelectualismo y muerte. Por esta razón la
Biblia nos llama continuamente a pensar, considerar, meditar y recordar, por un lado, y a
regocijarse, ser temerosos, lamentarse, deleitarse, esperar y estar contentos, por el otro lado.
Ambas partes son esenciales en la adoración.
Ahora bien, predicar es la forma que adopta la Palabra de Dios en la adoración, porque la
verdadera predicación es el tipo de discurso que de manera consistente unifica los dos aspectos de
la adoración, tanto en la manera como se hace como en los propósitos que persigue. Cuando Pablo
84
dice a Timoteo en 2 Timoteo 4:2 "Predica la palabra" la palabra "predica" es la misma palabra que
usa para "preconizar" o "anunciar" o "proclamar" (khruxon). No es una simple palabra para enseñar
o explicar. Es lo que un pregonero urbano diría: "¡Oye tú!, ¡Oye tú!, ¡Oye tú! El Rey proclama
buenas nuevas a todos aquellos que presten lealtad a su trono. Sepan que él dará vida eterna a
todos aquellos que confíen y amen a su Hijo." A esta proclamación llamo "exultación." La
predicación es exultación pública sobre la verdad que se expone. No es desinteresada, fría o
neutral. Es apasionada acerca de lo que dice.
Pero no obstante, esta proclamación incluye enseñanza. Al volver a 2 Timoteo 3:16 - La
Escritura (que origina la predicación) es útil para "enseñar." Y al buscar en 2 Timoteo 4:2 y leer el
resto del versículo "Predica la palabra; insiste a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende,
exhorta con mucha paciencia e instrucción." Entonces la predicación es expositiva. Se ocupa de la
palabra de Dios. La verdadera predicación no es mera opinión de hombres. Es la exposición fiel de
la Palabra de Dios.
Exposición exultativa
Por lo tanto, en una sola frase, la predicación es una "exposición exultativa.
En conclusión, la predicación es tan prominente en la adoración porque la adoración no es sólo
entender, sino también sentir. No es sólo ver a Dios, también es disfrutarle. No es sólo respuesta de
la mente, sino también del corazón. Por ello Dios ha ordenado que la forma que su Palabra debe
adoptar en la adoración como iglesia no sean meras explicaciones a la mente o sólo estímulos al
corazón. Más bien la Palabra de Dios ha de enseñar la mente y llegar al corazón; mostrar la verdad
de Cristo y saborear la gloria de Cristo; exponer la Palabra de Dios y exultar en el Dios de la
Palabra.
Esto es predicar. Y por eso es tan importante en la adoración. No es una simple obra humana. Es
un regalo y una obra del Espíritu Santo. Y se produce más y mejor donde el pueblo ora y está
preparado espiritualmente para recibirla. De esto hablaremos la próxima semana.
Oren por mí y oren por ustedes mismos. Y busquemos con todas nuestras fuerzas ser un pueblo
que viva y adore por el poder de la Palabra de Dios - leída, memorizada, enseñada y predicada.
Amén.

¡CUIDA CÓMO ESCUCHAS! PORQUE AL QUE TIENE, MÁS LE SERÁ DADO


Parte Uno
Febrero 15, 1998

Lucas 8:4-18
Habiéndose congregado una gran multitud, y los que de varias ciudades acudían a El, les habló
por parábola: "El sembrador salió a sembrar su semilla; y al sembrarla, una parte cayó junto al
camino, y fue pisoteada y las aves del cielo se la comieron. Otra parte cayó sobre la roca, y tan
pronto como creció, se secó, porque no tenía humedad. Otra parte cayó en medio de los espinos; y
los espinos, al crecer con ella, la ahogaron. Y otra parte cayó en tierra buena, y creció y produjo
una cosecha a ciento por uno." Y al hablar estas cosas, Jesús exclamaba: "El que tiene oídos para
oír, que oiga." Sus discípulos le preguntaban qué quería decir esta parábola, y El dijo: "A vosotros
se os ha concedido conocer los misterios del reino de Dios, pero a los demás les hablo en
parábolas, para que VIENDO, NO VEAN; Y OYENDO, NO ENTIENDAN. La parábola es ésta: la
semilla es la palabra de Dios. Y aquéllos a lo largo del camino son los que han oído, pero después
viene el diablo y arrebata la palabra de sus corazones, para que no crean y se salven. Y aquéllos
sobre la roca son los que, cuando oyen, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíz
profunda; creen por algún tiempo, y en el momento de la tentación sucumben. Y la semilla que
cayó entre los espinos, éstos son los que han oído, y al continuar su camino son ahogados por las
preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y su fruto no madura. Pero la semilla en la
tierra buena, éstos son los que han oído la palabra con corazón recto y bueno, y la retienen, y dan
fruto con su perseverancia. Nadie enciende una lámpara y la cubre con una vasija, o la pone
debajo de una cama, sino que la pone sobre un candelero para que los que entren vean la luz.
Pues no hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y
salga a la luz. Por tanto, tened cuidado de cómo oís; porque al que tiene, más le será dado; y al
que no tiene, aun lo que cree que tiene se le quitará."

¿Cómo nos preparamos para la predicación y cómo respondemos?


La semana pasada preguntamos por qué la predicación ocupa lugar tan prominente en el servicio
corporativo de adoración de la iglesia. Esta semana y la siguiente preguntamos: ¿Cómo debieran
prepararse las personas para la predicación y cómo debiéramos responder a la predicación? Para
responder esta pregunta he escogido un pasaje cuyo tema central es escuchar la predicación de la

85
palabra de Dios. Así que lo primero es mostrar que este es precisamente el punto - que el texto se
refiere a escuchar cuando la palabra de Dios es predicada.
El pasaje es severo -hasta sombrío- para predicadores, porque no exhibe o anuncia perspectivas
de gran éxito en términos de cantidad de personas afectadas en forma permanente - solo una de
cada cuatro, quizás (como los suelos), si tomamos el texto literal. Dudo que la proporción deba
presionarse para significar que siempre o solamente cabría esperar un 25% de respuestas
duraderas. Pero con seguridad, Jesús al menos advierte, a nosotros predicadores, a no ser
engreídos, mucho menos pensar que podemos cambiar a las personas fácilmente, o caer en
desánimo si hay muchos oidores que no responden con cambios permanentes.
¿Es la predicación una forma efectiva de comunicación?
Algunos dirán que el tiempo para predicar ha pasado porque no es una manera efectiva de
cambiar a las personas. La respuesta es: Nunca ha sido muy efectiva estadísticamente hablando. Ni
tampoco ninguna otra forma de comunicación, según las estadísticas. Y la razón no se halla en el
método de comunicación.
La razón es Mateo 7:14, "Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y
pocos son los que la hallan." Por esto Jesús dijo, en Lucas 13:24, "Esforzaos por entrar por la
puerta estrecha, porque os digo que muchos tratarán de entrar y no podrán." Cuando se predica la
Palabra y se demuestra cuál es el camino de vida, esfuérzate por entrar.
De eso trata este pasaje. Sobre oír pero sin oír. Ver pero sin ver. Trata sobre aquellos que
piensan haber oído, pero no han oído. Por tanto el pasaje se refiere a cómo prepararse para la
predicación y cómo responder a ella.
Permítanme mostrar esto de tal forma que puedan verlo por ustedes mismos. Que Dios nos
conceda ojos para ver, oídos para oír, y corazones buenos que produzcan fruto. Lo que hacemos
ahora - y cada Domingo en estos momentos - es algo enorme y tiene implicaciones eternas
respecto a qué hacemos con lo que oímos.
Comienza en el verso 5 con la parábola del sembrador: Jesús cuenta una parábola que inicia "El
sembrador salió a sembrar su semilla." Luego en el verso 11 interpreta: "La parábola es ésta: la
semilla es la palabra de Dios." Así que él refiere una parábola sobre el predicar y oír la Palabra de
Dios. El sembrador es quien predica la Palabra.
Una parábola sobre el escuchar
Hay cuatro respuestas a la predicación de la Palabra - cuatro tipos de suelo. Lo que destaca en
especial es que Jesús interpreta cada una de ellas explícitamente como cuatro maneras de escuchar
la Palabra. Todo trata acerca de escuchar.
El verso 5 dice, primero, que algunas semillas - algunas Palabras - "una parte cayó junto al
camino, y fue pisoteada y las aves del cielo se la comieron." Entonces en el verso 12 interpreta, "Y
aquéllos a lo largo del camino son los que han oído, pero después viene el diablo y arrebata la
palabra de sus corazones, para que no crean y se salven." Este es un tipo de oír.
El verso 6 dice que "otra parte cayó sobre la roca, y tan pronto como creció, se secó, porque no
tenía humedad." Y en el verso 13 interpreta: "Y aquéllos sobre la roca son los que, cuando oyen,
reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíz profunda; creen por algún tiempo, y en el
momento de la tentación sucumben." Es un segundo tipo de oír.
El verso 7 dice que "otra parte cayó en medio de los espinos; y los espinos, al crecer con ella, la
ahogaron." El verso 14 interpreta: "Y la semilla que cayó entre espinos, son los que han oído, y al
continuar su camino son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y
su fruto no madura." Este es un tercer tipo de oír.
Finalmente, el verso 8 dice, "y otra parte cayó en tierra buena, y creció y produjo una cosecha a
ciento por uno." Y el verso 15 interpreta: "Pero la semilla en la tierra buena, éstos son los que han
oído la palabra con corazón recto y bueno, y la retienen, y dan fruto con perseverancia." Es un
cuarto tipo de oír.
El que tiene oídos para oír, que oiga
Al final del verso 8, Jesús asegura que captemos el punto sobre el oír, y dice, "El que tiene oídos
para oír, que oiga." Esto significa que no es suficiente tener orejas a ambos lados de la cabeza.
Todo el mundo las tiene. Sino que existe otro tipo de oídos que solo algunas personas tienen. Y
estos pueden oír. "El que tiene oídos para oír, que oiga." Existe un oído espiritual, o un oído del
corazón. Existe un oído que durante la predicación de la Palabra escucha más que meras palabras.
Hay una belleza y verdad y un poder que estos oídos captan como imperioso, transformador y
preservador. Es el tipo de oír al que Jesús se refiere. Sobre eso trata este texto.
Para acentuar aún más el asunto sobre oír, Lucas nos dice cómo explicó Jesús el propósito de las
parábolas en esta situación. En los versos 9-10, "Sus discípulos le preguntaban qué quería decir
esta parábola, y El dijo: 'A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de Dios, pero
a los demás les hablo en parábolas, para que "viendo, no vean; y oyendo, no entiendan." Estas son
palabras drásticas. Para quienes Jesús ha escogido, el misterio de su reino es abierto y les concede
el regalo del entendimiento. El verso 10ª dice: "A vosotros se os ha concedido conocer los misterios
86
del reino de Dios." Conocer el reino de Dios es un regalo gratuito de Dios para aquellos a quienes
Jesús ha escogido como sus discípulos.
Pero entonces señala (verso 10b) que para otros la razón de sus parábolas es "para que viendo,
no vean; y oyendo, no entiendan." Otra vez el asunto sobre el oír. "Oyendo, no entiendan."
Significa que existen dos tipos de oír: uno con los oídos físicos de la cabeza y otro con los oídos
espirituales del corazón. "Oír (con los oídos físicos), pero sin entender (con los oídos espirituales).
Por esta razón utiliza parábolas -"para que" al oír, no entiendan. De otra forma, las parábolas sirven
en parte para ocultar y endurecer el ministerio de Jesús como también son parte de su ministerio
revelador y salvador.
La Palabra salva a algunos y endurece a otros
Estas difíciles palabras son cita de Isaías 6:9-10 donde Dios le dice a Isaías que su minist
erio en
Israel salvaría algunos pero también endurecería otros. Dios le dice a Isaías, "Ve, y di a este
pueblo: 'Escuchad bien, pero no entendáis; mirad bien, pero no comprendáis.' Haz insensible el
corazón de este pueblo, endurece sus oídos, y nubla sus ojos, no sea que vea con sus ojos, y oiga
con sus oídos, y entienda con su corazón, y se arrepienta y sea curado." En otras palabras, el
tiempo se ha terminado para estas personas y la Palabra de Dios ya no era efectiva para salvarlos,
solo era efectiva para volver sus corazones insensibles, embotar sus oídos, y obscurecer sus ojos.
Esto nos enseña algo muy importante sobre la predicación. Aún cuando la Palabra de Dios
predicada no suavice ni salve o sane, no es necesariamente ineficaz. La predicación de la Palabra
pudiera estar ejecutando el trabajo del terrible juicio de Dios. Puede endurecer personas y embotar
tanto sus oídos que nunca querrían escuchar de nuevo. Hay un juicio en este mundo - no solo en el
mundo por venir (Romanos 1:24) - y oh, cómo debemos huir de él. Es lo que significa: ¡ten cuidado
de cómo oyes! No desdeñes el escuchar la palabra de Dios semana tras semana. Si no suaviza,
salva, sana y da fruto, probablemente entonces ha endurecido, cegado y embotado tu ser (ver 2
Corintios 2:16)
Efectividad del oír
Lo que nos lleva a la última mención de la palabra oír en este texto. Ocurre en un lugar
sorprendente. Hubiera esperado que viniera justo después de la parábola - justo después del verso
15. Pero es en el verso 18: "Por tanto (=la conclusión del asunto), ¡tened cuidado de cómo oís!"
Este es el tema central. Y es mi punto principal esta mañana. Cuida cómo oyes. La Predicación es
una cosa - y es crucial. Pero oír es la otra - e igual de crucial. El pasaje no señala para nada la
efectividad de la predicación. Todo es sobre la efectividad del oír. El punto no es, "Cuida cómo
predicas." Sino "Cuida cómo oyes."
Ahora observen la razón dada en el resto del verso 18 sobre por qué ser tan vigilante en cómo
escuchas. Dice, "porque (=la razón) al que tiene, más le será dado; y al que no tiene, aún lo que
cree que tiene se le quitará." ¿A qué se refiere?
Al que tiene...
Bueno, consta de dos partes, una positiva ("al que tiene, más le será dado"), otra negativa ("al
que no tiene, aun lo que cree que tiene se le quitará")
Primero la parte positiva: "Al que tiene, más le será dado"
Primero hace referencia hacia atrás, al verso 8, al final de la parábola del sembrador. Jesús dice,
"El que tiene oídos para oír, que oiga." ¿Por qué? Porque "al que tiene, más le será dado." Si tiene
oídos espirituales, se le dará entendimiento. También se refiere al cuarto tipo de terreno descrito en
el verso 15: "Pero la semilla en la tierra buena, éstos son los que han oído la palabra con corazón
recto y bueno, y la retienen, y dan fruto con su perseverancia." Al que tiene, más le será dado. Ya
tienen "corazón honesto y bueno." Se les añadirá fruto. Ellos "dan fruto con su perseverancia."
Así que ¡ten cuidado de cómo oyes! Escucha con oídos espirituales, no solo con los de tu cabeza.
Y escucha con corazón honesto y bueno, no con corazón engañoso y malvado.
Al que no tiene
Pero ahora veamos la mitad negativa del verso 18: "al que no tiene, aun lo que cree que tiene se
le quitará." ¿A qué se refiere? Se refiere a los otros tres tipos de suelo y a la equivocación de oír
con un buen corazón y verdaderos oídos espirituales. En cada uno de los tres terrenos (versos 12-
14) hay un oír de la Palabra de Dios. Pero en cada uno de los casos lo que ellos creen que tienen,
les es quitado. El verso 12, el primer suelo: creen tener la Palabra, pero el diablo la arrebata. El
verso 13, el segundo terreno: creen que tienen la Palabra, fe y gozo espiritual verdadero, pero no
tienen raíz para sostenerlos en tiempo de prueba. Su fe es un entusiasmo superficial que solo es
real para días de buen clima. Y entonces cuando viene la prueba, lo que creen que tienen les es
quitado. Finalmente, en el verso 14, el tercer suelo: piensan que tienen la Palabra de Dios, pero
cuando llegan preocupaciones, riquezas y/o placeres de la vida, lo que creen que tienen les es
quitado y no dan fruto.
Así que el punto en verso 18 es interpretar lo que ha pasado en los cuatro terrenos. Tres veces
es verdad que: "al que no tiene, aun lo que cree que tiene se le quitará." Y en el cuarto suelo, la

87
verdad es lo contrario: "al que tiene, más le será dado." Si escuchas con corazón honesto y bueno
(v.15) entonces más te será dado.
La próxima semana trataré de responder la pregunta sobre por qué lo que dice sobre la lámpara
y el candelero (versos 16-17) aparece intercalado, como un sándwich, entre la interpretación de la
parábola del sembrador y su conclusión práctica en el verso 18.
Ten cuidado de cómo oyes
Por ahora el punto principal es claro y muy urgente: "¡Tened cuidado de cómo oís!" Al que tiene,
más le será dado. ¿Tienes oídos para oír? ¿Tienes un nuevo corazón?
Hablaré de forma muy práctica la semana próxima sobre cómo prepararse para oír así. Pero esta
mañana simplemente quiero que el peso de esto aterrice sobre nosotros. Oír es algo grande. Creo
con todo mi corazón que soy llamado a predicar la Palabra de Dios. Y muchos de ustedes son
llamados a enseñarla en diversos escenarios. Pero este pasaje trata de otro gran llamado - el
llamado a oír la Palabra de Dios. Y no es algo pequeño. Los riesgos son muy altos. Hay un oír la
Palabra de Dios que apenas brota pero desaparece antes de cruzar la puerta. Hay un oír que se
prolonga hasta que la vida sufre alguna circunstancia difícil, entonces se aparta de Dios y se vuelve
a otros mensajes. Hay un oír que florece hasta que las riquezas y placeres de esta vida ahogan. Y
hay un oír que vence al diablo, soporta pruebas, desprecia riquezas y da fruto de vida eterna.
Ese es el oír que queremos. Pidamos a Dios por él. Salmo 40:6 dice que Dios abre el oído para
oír: "Sacrificio y ofrenda de cereal no has deseado; has abierto mis oídos." Así que oremos. Como
oramos la semana pasada durante la semana de oración, "Abre mis ojos, para que vea las
maravillas de tu ley" (Salmo 119:18), así oremos ahora, "Abre mis oídos, para que pueda oír la
Palabra de Dios, con un corazón honesto y bueno y ser salvo (Lucas 8:12) y produzca fruto."

¡CUIDADO CÓMO ESCUCHAS!


Parte Dos
Febrero 22, 1998

Lucas 8:4-18
Habiéndose congregado una gran multitud, y los que de varias ciudades acudían a El, les habló
por parábola: 5 "El sembrador salió a sembrar su semilla; y al sembrarla, una parte cayó junto al
camino, y fue pisoteada y las aves del cielo se la comieron. 6 Otra parte cayó sobre la roca, y tan
pronto como creció, se secó, porque no tenía humedad. 7 Otra parte cayó en medio de los espinos;
y los espinos, al crecer con ella, la ahogaron. 8 Y otra parte cayó en tierra buena, y creció y produjo
una cosecha a ciento por uno." Y al hablar estas cosas, Jesús exclamaba: "El que tiene oídos para
oír, que oiga." 9 Sus discípulos le preguntaban qué quería decir esta parábola, 10 y El dijo: "A
vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de Dios, pero a los demás les hablo en
parábolas, para que VIENDO, NO VEAN; Y OYENDO, NO ENTIENDAN. 11 La parábola es ésta: la
semilla es la palabra de Dios. 12 Y aquéllos a lo largo del camino son los que han oído, pero
después viene el diablo y arrebata la palabra de sus corazones, para que no crean y se salven. 13 Y
aquéllos sobre la roca son los que, cuando oyen, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen
raíz profunda; creen por algún tiempo, y en el momento de la tentación sucumben. 14 Y la semilla
que cayó entre los espinos, éstos son los que han oído, y al continuar su camino son ahogados por
las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y su fruto no madura. 15 Pero la semilla
en la tierra buena, éstos son los que han oído la palabra con corazón recto y bueno, y la retienen, y
dan fruto con su perseverancia. 16 Nadie enciende una lámpara y la cubre con una vasija, o la pone
debajo de una cama, sino que la pone sobre un candelero para que los que entren vean la luz. 17
Pues no hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y
salga a la luz. 18 Por tanto, tened cuidado de cómo oís; porque al que tiene, más le será dado; y al
que no tiene, aun lo que cree que tiene se le quitará."

La Parábola del Sembrador Trata Acerca del Oír


El mensaje de hoy es la conclusión y la aplicación práctica del mensaje de la semana pasada
sobre la parábola del sembrador en Lucas 8:4-18. La semana pasada mi punto era que esta
parábola y su interpretación hecha por Jesús habla sobre escuchar y no sobre predicar. Repasemos
en el texto por qué digo eso.
Al final de la parábola, en el verso 8, Jesús dice, "El que tiene oídos para oír, que oiga." Aquí es
donde se menciona "oír" por primera vez. Nos advierte que hay algunas personas que tienen oídos
pero no "oídos para oír." Así que hay una gran urgencia en la voz de Jesús: Tengan cuidado de
tener oídos que oigan, y no simplemente oídos.
Entonces, en el verso 9, los discípulos le preguntan a Jesús el significado de la parábola del
sembrador. Él sorprendentemente les responde citando a Isaías 6:9-10 explicándoles por qué él
habla en parábolas. Él les dice, "A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de
88
Dios, pero a los demás les hablo en parábolas, para que viendo, no vean; y oyendo, no entiendan."
Esta es la segunda referencia de oír: Jesús usa parábolas, entre otras razones, porque ellas
mantienen a ciertas personas en oscuridad.
La semana pasada dije que esta era una forma de juicio. El tiempo se les había acabado a
algunos en los días de Jesús. Dios los había entregado a la oscuridad de sus mentes (Romanos
1:24,26,28). Oyendo, ellos no oirían. Estas son personas que no tienen oídos para oír. Así que la
urgencia aumenta. ¿Estamos nosotros entre los que oyen las parábolas y dicen, "¡Para mí esto no
tiene ningún tipo de sentido!"? ¿O estamos entre aquellos a los cuales les son dados los misterios
del reino? Es un asunto de oír.
Entonces notamos que, en el verso 11, Jesús dice que la semilla sembrada en la parábola es "la
Palabra de Dios." Esto es predicar, pero la predicación no es el tema. El tema es el oír. Vemos esto
en cada tipo de terreno. Cada terreno es descrito como un tipo diferente de oír en los versos 12-15.
El oír es mencionado en cada versículo. En el verso 12: un oír donde Satanás arrebata la Palabra.
En el verso 13: un oír donde la prueba destruye la Palabra que no tiene raíz. En el verso 14: un oír
donde las preocupaciones, riquezas y placeres ahogan la Palabra. Y finalmente, en el verso 15: un
oír con un corazón bueno y honesto donde la Palabra produce fruto en perseverancia. El asunto es
oír: ¿Cómo oyes la predicación de la Palabra de Dios?
Entonces saltamos los versículos 16-17 y vimos la referencia final del oír en nuestro texto, en el
verso 18: "Por tanto, tened cuidado de cómo oís; porque al que tiene, más le será dado; y al que
no tiene, aun lo que cree que tiene se le quitará." Si tienes oídos para oír, y si tienes un buen y
honesto corazón, entonces te será dado entendimiento y te será dada una vida de fructificación.
Pero si no tienes oídos para oír y no tienes una buena tierra, entonces aún lo que crees que tienes
te será quitado: la semilla es arrebatada por el diablo en el verso 12; es arrebatada por las pruebas
en el verso 13; es arrebatada por las preocupaciones, riquezas y placeres en el verso 14.
¡Así que ten cuidado de cómo oyes! Es un asunto de gran importancia. La salvación depende de
ello. (mira la última palabra del verso 12). Oír es un gran llamado. No viene naturalmente. Es un
regalo. Pero puede ser buscado. Si no fuera así Jesús no hubiese dicho en el verso 18, "Tened
cuidado de cómo oís."
Ahora volvamos a los versos 16-17 que saltamos la semana pasada. La razón por la que incluyo
estos versos con la parábola del sembrador es que la conclusión de la parábola viene en el verso 18
después de estos dos versos. Así que Lucas los incluye con la parábola del sembrador. De hecho, él
hace de la conclusión de la parábola (verso 18) una inferencia directa de estos dos versos.
Leámoslos:
Nadie enciende una lámpara y la cubre con una vasija, o la pone debajo de una cama, sino que
la pone sobre un candelero para que los que entren vean la luz. Pues no hay nada oculto que no
haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y salga a la luz.
Con estas palabras Jesús hace por lo menos dos cosas.
Fruto y Luz
1. Él declara que el "fruto" del verso 15 es la "luz" del verso 16. Y la razón de ser de esta luz es
ayudar a las personas a ver su camino para "venir al" reino de Dios. Él cambia imágenes de fruto
(verso 15) por luz (verso 16). Pero esto no es de sorprender porque sabemos por otras enseñanzas
del Nuevo Testamento (Colosenses 1:10; Lucas 3:8-9) que producir fruto significa hacer buenas
obras de fe para lo gloria de Dios. Y sabemos que, en Mateo 5:16, Jesús llamó "luz" a estas buenas
obras que ayudan a las personas a entrar al reino: "Así brille vuestra luz delante de los hombres,
para que vean vuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos." En
otras palabras el fruto que crece en la buena tierra del verso 15 son las buenas obras de fe en la
Palabra de Dios que fue predicada. Y esas buenas obras son llamadas aquí (como en Mateo 5:16)
luz que ayuda a las personas a entrar al reino - ayuda a las personas a reconocer la gloria y la
verdad de Dios, y a confiar en él.
Esta es la primera cosa que hace Jesús en estos versos: él declara que el fruto del oír de la
buena tierra es una vida de buenas obras que brilla en el mundo de tal modo que las personas que
"entran" pueden ver y conocer la forma de entrar.
La Clandestinidad del Evangelio
1. Ahora la segunda cosa que Jesús hace en los versos 16-17 es poner en claro que la
clandestinidad del evangelio, mencionada atrás en el verso 10, no es para entorpecer la
demostración y proclamación clara y pública de la Palabra de Dios. Recuerda que él dice en el verso
10: "A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de Dios, pero a los demás les
hablo en parábolas, para que 'viendo, no vean; y oyendo, no entiendan.'" Esto parece una
limitación de la apertura y universalidad de la oferta de la Palabra de Dios. Pero no lo es. Y eso es lo
que dejan claro los versos 16-17.
Cuando tu lámpara es encendida por la Palabra de Dios, y tu vida se vuelve una luz de fe y gozo
y buenas obras, ¡no lo escondas! El verso 16 dice: "Nadie enciende una lámpara y la cubre con una
vasija, o la pone debajo de una cama, sino que la pone sobre un candelero para que los que entren
89
vean la luz." Puede ser que haya cierta clandestinidad sobre esto en mi vida terrenal durante un
tiempo, dice Jesús, pero (al ponerlo claro ahora en el verso 17) las cosas van a cambiar: "Pues no
hay nada oculto que no haya de ser manifiesto, ni secreto que no haya de ser conocido y salga a la
luz" En mi justicia, puedo tener propósitos sabios y soberanos para ocultar de algunos el misterio
durante un tiempo, pero ese no es tu trabajo. Tomas lo que te doy y lo das a conocer a lo ancho y a
lo largo. Como dice Jesús en Mateo 10:27, "Lo que os digo en la oscuridad, habladlo en la luz; y lo
que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas."
Así que al final, el punto de la parábola del sembrador no es solo que nuestra salvación y
fructificación dependen de cómo oímos la Palabra de Dios, sino que el éxito de cómo la Palabra de
Dios se propague en el mundo también depende de cómo oímos.
Escuchar - oír - es un gran llamado en la iglesia Cristiana porque tu salvación depende de ello
(verso 12), y tu fructificación depende de ello (verso 15), y la propagación de la luz en el mundo
depende de ello (verso 16-17). Y al final la gloria de Dios depende de ello (Mateo 5:16). Así que
(verso 18), "Tened cuidado de cómo oís."
Ahora bien, ¿cómo debemos hacer eso al prepararnos para oír la Palabra de Dios predicada en
nuestra iglesia Belén?
¿Cómo te Preparas Para Oír la Palabra de Dios el Domingo?
Traigo diez exhortaciones, laMayoría son muy cortas, pero son dignas de mucha más reflexión
de lo que se les puede dar aquí. Puedes tomarlas y volver sobre ellas. Espero que las anotes y
hables sobre ellas con tu familia o quizás en la reunión de grupos pequeños esta noche. La
pregunta que estoy tratando de responder es, ¿Cómo te preparas para oír la Palabra de Dios en la
adoración del Domingo en la mañana? Específicamente, quiero significar ¿qué puedes hacer el
sábado en la noche y el domingo en la mañana y de camino a la iglesia y cuando entras a este
salón? Ese es el período de tiempo que tengo en mente.
1. Ora que Dios te de el corazón bueno y honesto descrito en el verso 15
Existen muchas cosas que podemos hacer con nuestras voluntades - y que debemos hacer. Pero
nuestras voluntades están gobernadas por nuestros corazones y por lo que aman nuestros
corazones. Así que debemos tener un nuevo corazón si vamos a hacer lo que debemos hacer, y
hacerlo con gozo, de la manera en que Dios nos demanda (Salmo 100:2). Y la Biblia nos enseña
que este nuevo corazón es obra de Dios. "os daré un corazón nuevo," Ezequiel 36:26. "Y les daré
un corazón para que me conozcan," Jeremías 24:7. Así que debo pedírselo a Dios. "Oh Señor, dame
un corazón para ti. Dame un corazón bueno y honesto. Dame un corazón suave y receptivo. Dame
un corazón humilde y manso. Dame un corazón fructífero. Dame un corazón para ti."
Aparta algo de tiempo antes de irte a la cama el sábado por la noche, y entonces ora otra vez así
cuando te levantes el domingo en la mañana.
2. Medita en la Palabra de Dios. Lee porciones de tu Biblia con una visión de producir hambre por
Dios.
¿Cuántos de ustedes han escuchado la palabra "aperitivo"? Casi todo el mundo. Pero ¿qué hay
de la palabra "aperitar"? ¿No? Es porque no está en el diccionario. Bueno, ¡por eso creé la palabra!
Un aperitivo es algo que aperita. Aperitar es lo que despierta el apetito. Y para eso sirve un
aperitivo. Así que si el sermón es la comida, el aperitivo es la porción de la Palabra sobre la que
meditas el sábado por la noche y el domingo en la mañana. Esto es crucial. Necesitas cultivar un
gusto espiritual antes de venir si quieres disfrutar y beneficiarte al máximo de la comida del
Espíritu. Si tu paladar es mundano, no tendrás el mismo gusto por las cosas espirituales, y no oirás
como debes. Así que "aperita" tu corazón meditando en la Palabra de Dios el sábado por la noche y
el domingo en la mañana. Planéalo. Esta es la forma en que tú "¡tienes cuidado de cómo oyes!"
3. Purifica tu mente alejándote del entretenimiento mundano
Santiago 1:21: "Por lo cual, desechando toda inmundicia y todo resto de malicia, recibid con
humildad la palabra implantada, que es poderosa para salvar vuestras almas." ¿Cómo recibes la
palabra implantada? Desechando toda inmundicia y todo resto de malicia. Esto es lo que hace la
Palabra "inrecibible." Me sorprende cómo muchos cristianos ven los mismos programas de
Televisión banales, vacíos, tontos, triviales, titilantes, sugestivos, inmodestos que ven la Mayoría de
los creyentes - y entonces se preguntan por qué sus vidas espirituales son débiles y su experiencia
de adoración es superficial sin ninguna intensidad. Si realmente quieres oír la Palabra de Dios de la
forma en que debe ser oída en verdad, gozo y poder, apaga la televisión el sábado por la noche y
lee algo verdadero y grandioso y bello y puro y honorable y excelente y digno de alabanza (mira
Filipenses 4:8). Entonces observa cómo tu corazón se desencoge y comienza a tener hambre de la
Palabra de Dios.
4. Confía en la verdad que ya posees
En nuestro texto, el Segundo terreno falló al oír de la forma que debía porque no tenía raíz.
¿Cuál es la raíz que necesitamos al oír la Palabra de Dios? Jeremías 17:7-8 dice, "Bendito es el
hombre que confía en el SEÑOR, cuya confianza es el SEÑOR. Será como árbol plantado junto al
agua, que extiende sus raíces junto a la corriente." La raíz que nutre al oír fructífero es la raíz de la
90
fe. El oír engendra fe y la fe engendra un mejor oír. Confiar en la verdad que ya posees es la mejor
manera de prepararte para recibir más. Así que cuando ores y medites y apagues la Tele,
concientemente enfoca tu corazón en las promesas de Dios y confía en él el sábado por la noche y
el domingo en la mañana.
5. Descansa bien la noche del sábado
Sé que muchos de ustedes trabajan toda la noche del sábado, salen a las 7 AM y se bañan y
comen algo y vienen directo a la iglesia. Benditos sean. Dios tiene gracias especiales para ustedes y
ustedes deben buscar de su ayuda especial. Confíen el él. Él los ayudará. Pero les hablo al resto de
nosotros que podemos elegir a qué hora acostarnos. Mi consejo es: decide cuando debes levantarte
para que te de tiempo a comer, vestirte, orar y meditar en la Palabra, preparar la familia, y venir a
la iglesia; y entonces calcula para atrás ocho horas (o las que seas que sabes que necesitas) y
asegúrate de estar en la cama 15 minutos antes de eso. Lee tu Biblia en la cama y duérmete con la
Palabra de Dios en tus labios y en tu mente.
Se requiere de más disciplina para ir a la cama a tiempo que para levantarse a tiempo. No hay
tantas presiones como cuando vamos a la cama. Y dormir es tan aburrido comparado con jugar o
salir o ver la Tele. Especialmente exhorto a los padres a enseñarles a sus adolescentes que el
sábado no es la noche para pensar en quedarse hasta tarde con los amigos. Si hay una noche para
acostarse tarde, que sea el viernes, no el sábado. Es una cosa terrible enseñarles a los niños que la
adoración es tan opcional que no importa si estás exhausto cuando vienes. Lo que sucede aquí es
más importante que los exámenes de admisión de la Universidad, y trabajamos duro para que
nuestros niños duerman bien antes de un examen importante.
Sin sueño suficiente, no estamos alertas; nuestras mentes están embotadas, nuestras
emociones están bajas y sin energía, nuestra inclinación a la depresión es más alta y nuestros
fusibles están cortos. "Tened cuidado de cómo oís" significa que descanses bien durante la noche
antes de que oigas la Palabra de Dios.
6. Tolérense unos a otros sin queja ni criticismo
Dice el Salmo 106:25, "sino que murmuraron en sus tiendas, y no escucharon la voz del
SEÑOR." Las quejas del sábado por la noche y del domingo en la mañana y las controversias y
discusiones pueden arruinarle el servicio de adoración a una familia. Mi sugerencia es esta: Cuando
haya algo de lo que estés molesto o algún conflicto que genuinamente pienses que necesita ser
hablado, tolera, y posponlo hasta más tarde el domingo después del servicio de adoración. No te
sumerjas la noche del sábado o la mañana del domingo.
Y cuando vengas a adorar, no vengas como los hipócritas pretendiendo que no hay problemas.
Todos los tenemos. Ven diciendo: Señor, muéstrame la viga de mi ojo. Humíllame y límpiame y
muéstrame tanto de ti que yo sepa cómo lidiar con esto en una forma más semejante a Cristo de lo
que ahora siento. Debes sorprenderte de cuántas crisis han cambiado bajo la luz de la Palabra y la
adoración.
7. Ven en un espíritu manso y enseñable
No de credulidad. Tienes tu Biblia y tienes tu cabeza. Pero Santiago dice "recibid con humildad la
palabra implantada" (1:21). Si venimos con un chip sobre nuestros hombros que piensa que no hay
nada que podamos aprender o que no podemos obtener ningún beneficio, comprobaremos que
somos infalibles en ambas cosas. Pero si nos humillamos ante la Palabra de Dios, oiremos y
creceremos y daremos fruto.
8. Estate quieto al entrar al salón y enfoca en Dios la atención de tu mente y el afecto del
corazón
Quisiera recomendar que al entrar al salón en el que estamos aquí "vengamos mirando a Dios y
salgamos mirando a la gente." Esto significa que vengas calladamente y te esfuerces en buscar a
Dios en oración y meditación. Entonces sal con una visión de tomar riesgos mientras extiendes tu
bienvenida y amor a los demás. No seremos una iglesia odiosa si somos agresivos en nuestra
búsqueda de Dios durante el preludio y agresivos en nuestra búsqueda de visitantes después del
servicio.
¿Están conmigo en esto? Esto es algo diferente a la forma en que muchas iglesias conciben la
atmósfera pre-servicio. Para muchos, mientras más escándalo mejor, porque connota vida y
amistad. Eso es legítimo en algunos contextos, pero se pierde algo muy grande, un sentido de la
grandeza y santidad y maravilla de Dios. Casi no hay ocasiones en nuestras vidas cuando juntos
nos ponemos realmente ansiosos por Dios y nuestro encuentro con su grandeza. Que el domingo en
la mañana sea una de esas veces. "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios" (Salmo 46:10).
¿Adónde hacemos eso? Hagámoslo justo antes del servicio en este salón. Que el Pueblo sea abunde
en efusivos saludos. ¡Pero que este salón reverbere con un poder eléctrico de pasión silente por la
gloria de Dios! Ora, medita en el texto que será predicado, pondera las palabras de las canciones.
Esfuérzate en ir tras Dios.
9. Cuando comienza el servicio de adoración, piensa ansiosamente sobre lo que será cantado y
orado y predicado.
91
Pablo dice a los Corintios, "Hermanos, no seáis niños en la manera de pensar; más bien, sed
niños en la malicia, pero en la manera de pensar sed maduros." (1 de Corintios 14:20). Y le dice a
Timoteo, "Considera lo que digo, pues el Señor te dará entendimiento en todo." (2 Timoteo 2:7).
Cualquier cosa digna de oír es digna de pensar. Si un mensaje no requiere que tu mente se
involucre, probablemente no te va a llevar a ningún lado más lejos de donde estás ahora. Pero
probablemente esa no sea una predicación bíblica. Si te cuidas de cómo oyes, piensa en lo que
oyes.
10. Desea la verdad de la Palabra de Dios más de lo que deseas las riquezas o la comida
Mientras te sientas en silencio a orar y meditar en el texto y las canciones, recuérdate a ti mismo
lo que dice el Salmo 19:10-11 sobre las palabras de Dios: "deseables más que el oro; sí, más que
mucho oro fino, más dulces que la miel y que el destilar del panal. Además, tu siervo es
amonestado por ellos; en guardarlos hay gran recompensa." Así que como la Palabra de Dios es
Mayor que todas las riquezas y más dulce que toda miel, ten cuidado de cómo oyes. Deséala más
de lo que deseas todas las cosas.
Como dice Proverbios 2:3-5, "porque si clamas a la inteligencia, y alzas tu voz al entendimiento,
si la buscas como a plata, y la procuras como a tesoros escondidos, entonces entenderás el temor
del SEÑOR, y descubrirás el conocimiento de Dios."
Que Dios nos haga personas que oyen la Palabra de Dios y producen fruto a ciento por uno para
que la lámpara de nuestras vidas sean candelero que ilumina a todo el que entra al reino de Dios.
¡Tened cuidado de cómo oís! Amén.

CANTANDO Y ALABANDO AL SEÑOR


Diciembre 28, 1997

Efesios 5:17-20
Así pues, no seáis necios, sino entended cuál es la voluntad del Señor. Y no os embriaguéis con
vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos,
himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con vuestro corazón al Señor; dando siempre
gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre.

"La iglesia cristiana nació cantando." Esas son las palabras de Ralph Martin en su libro
amado
ll
"La Adoración en la Iglesia Primitiva." (London: Marshall, Morgan and Scott, 1964, p. 39). Nosotros
somos personas que cantamos. Y hay una razón para esto. Las realidades de Dios y Cristo, creación
y salvación, cielo e infierno, simplemente son demasiado grandes para un mero hablar; también
necesitan ser cantados. Esto significa que la verdad de Dios y su obra es tan maravillosa que no
estamos solo para pensar verdaderamente en ello, sino también sentirlo debidamente. Pensar
verdaderamente y sentir debidamente -esto es, sentir una profunda e intensa emoción de acuerdo a
la realidad que es verdaderamente conocida.
Si pensamos verdaderamente, pero no sentimos debidamente, a lo mejor estamos dando a Dios
la mitad del honor que le debemos. Y si sentimos vigorosamente (no digo "debidamente" porque es
imposible sentir debidamente sin pensar verdaderamente) -si sentimos vigorosamente, pero no
pensamos verdaderamente, le damos menos de la mitad del honor que Él se merece.
Jonathan Edwards, quien conoció la verdad de Dios con su mente y sintió apasionadamente la
verdad de Dios con amor en su corazón, está correcto cuando dice,
Dios también se glorifica a sí mismo de dos maneras tocante a las criaturas:
1. Mostrándose a... sus entendimientos.
2. Comunicándose a sí mismo a sus corazones, y cuando se regocijan, cuando se deleitan y
cuando disfrutan de las manifestaciones que Él hace de sí mismo. Dios se glorifica no solo cuando
su gloria es conocida, sino también cuando es disfrutada. Cuando la contemplamos y nos
deleitamos, Dios se glorifica más que cuando solo la contemplamos. Recibimos su gloria con toda
nuestra alma, ambas por el entendimiento y por el corazón.
Una vez hayas visto esto -que la obra del corazón (las emociones) es tan importante para
reflejar la gloria de Dios como la obra de la mente (entendimiento), entonces empezarás a ver por
qué la música y el cantar son tan importante para la adoración cristiana. La razón por la que
cantamos es porque hay profundidades, alturas, intensidades y tipos de emociones que no serán
expresadas satisfactoriamente con meras formas prosaicas, o lecturas poéticas. Hay verdades que
demandan que saltemos del prosaísmo a la poesía, y otras que la poesía sea ensanchada en una
canción.
Así que la música y las canciones son tan necesarias para la fe y la adoración cristiana por la
simple razón de que hay verdades como Dios y Cristo, creación y salvación, cielo e infierno, que son
tan grandes que cuando son verdaderamente conocidas y debidamente sentidas, demandan más
que discusiones, análisis o descripciones; demandan poesías, canciones y música. Cantar es la
92
manera cristiana de decir: Dios es tan maravilloso que pensar no bastará, debe haber un
sentimiento profundo; hablar no bastará, debemos cantar.
Lo que quiero hacer en esta mañana es tomar estos versículos de Efesios 5:17-20 y hacer séis
breves declaraciones acerca de las canciones en la adoración congregacional, que es lo que trata el
texto. Cada uno de estos seis puntos podrían ser desarrollados fácilmente en una hora, pero solo
las expondré de manera general para una teología básica sobre la música en nuestra adoración.
Espero que las tomen y las llenen con más textos de la Biblia y más experiencia y las conviertan en
realidad en nuestra iglesia.
Cantar es Ser la Expresión de la Plenitud del Espíritu Santo
Versos 18 y 19: "Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del
Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando abando
y al
con vuestro corazón al Señor." Vemos como el cantar fluye del estar llenos del Espíritu Santo. Esto
significa que el cantar cristiano no es natural, sino sobrenatural. El Espíritu Santo es Dios. Él es
sobrenatural. Él desciende y llena a su pueblo y los mueve a actuar en ciertas maneras.
Cantar sobre cosas cristianas en un ambiente cristiano no es necesariamente lo que complace a
Dios; recordemos Amós 5:23-24, "Aparta de mí el ruido de tus cánticos, pues no escucharé siquiera
la música de tus arpas. Pero corra el juicio como las aguas y la justicia como una corriente
inagotable." Hay canciones religiosas que son una ofensa al Señor, es decir, canciones que no son
obra del Espíritu Santo y acorde con sus frutos.
Podemos vislumbrar lo que es estar llenos del Espíritu Santo cuando lo comparamos con estar
embriagado, según el verso 18. "No os embriaguéis con vino, sed llenos del Espíritu." Embriagarse
con vino significa estar controlado por el vino. Te domina y te hace sentir y actuar en ciertas
maneras. Entonces ser llenos del Espíritu significa ser controlados por el Espíritu de manera que
sintamos y actuemos en ciertas maneras -en este caso cantando- y cantando de cierta manera,
como veremos en unos minutos.
¿Cómo somos llenos del Espíritu Santo? La clave para esta pregunta es otra pregunta: ¿Cómo
nos embriagamos con vino? La respuesta es: bebiendo mucho. De esa manera es con el Espíritu
Santo. No tengo tiempo para desarrollar esto aquí, pero podría mostrar según 1 Corintios 2:12-16,
Romanos 8:4-8 y Gálatas 3:5 que la manera principal de beber del Espíritu Santo es leer, meditar y
creer las inspiraciones del Espíritu que hallamos en las Escrituras. Por esta razón en el libro de los
Hechos, cuando las personas son llenos del Espíritu Santo, lo que se derrama es la palabra de Dios
(Hechos 2:4, 11; 4:8, 31; 9:17, 20; Colosenses 3:16).
Por lo tanto, las canciones cristianas en la adoración congregacional son la expresión de la
plenitud del Espíritu Santo. Es lo primero que tengo que decir sobre el tema.
Las canciones han de ser de corazón
Verso 19: "...cantando y alabando con vuestro corazón al Señor." Lo opuesto a cantar y alabar al
Señor de corazón es cantar y alabar de labios y cualquier forma que sólo conlleve a mover los
labios, pero de corazón significa que lo hacemos en serio y que podemos sentirlo.
En otras palabras, como hemos visto durante varias semanas, la esencia de la adoración
cristiana no son meras acciones litúrgicas, o alguna otra, sino una interna y auténtica valoración de
Dios en el corazón.
Permítanme aclarar que esto no significa que una adoración es auténtica sólo cuando estamos
candentes para con Dios. Puede ser que no estemos así, pero nuestro corazón sienta un anhelo
profundo por esa pasión que una vez experimentaste o por querer conocer más. Este anhelo,
ofrecido a Dios, también es adoración. O puede ser que el anhelo ya no esté y solo queda
remordimiento, apenas sientes tristeza y que no estas sintiendo lo que deberías. Ese
remordimiento, ofrecido a Dios, también es adoración. Eso le dice a Dios que El es tu única
esperanza para obtener lo que necesitas. Por lo tanto, no tengamos una actitud de "todo o nada"
para adorar. Podemos hacerlo de corazón aunque no esté inflamado con el entusiasmo que debería
ser -lo cual nunca podremos hacer en esta tierra.
Las canciones han de ser al Señor
Verso 19: "hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y
alabando con vuestro corazón al Señor."Ahora bien, estoy conciente de que el verso empieza
"hablando entre vosotros con salmos..." hablaré sobre ese punto más tarde. Lo sorprendente es
que en este versículo se nos enseña que en un mismo canto existen dos verdades: el cantarse el
uno al otro y el cantar al Señor.
"Al Señor," significa que la adoración debe estar centrada en Dios y centrada en Cristo (el
"Señor" es Jesús, noten en el verso 20 que las acciones de gracias son continuamente ofrecidas al
Dios Padre en el nombre del "Señor" Jesús). Pero no sólo centrado en Dios porque la adoración nos
conecta con Dios, sino también porque es para Dios - en la presencia de Dios, con la percepción de
que Dios esta escuchándola y viéndola, con el deseo de que Dios la reciba y la escuche con
beneplácito y deleite.

93
Cuando cantes, ya sea que cantes directamente al Señor ("mas tú, Jehová, eres escudo
alrededor de mí...") o ya sea que cantes indirectamente al Señor ("Castillo Fuerte es nuestro
Dios...") canta pensando en la audiencia de Jesús y del Padre.
Pero ciertamente, estas palabras nos animan a cantar en segunda persona ("tú") y no sólo en
tercera persona ("tú"en vez de "él"). ("Grande es tu fidelidad..." "Santo, Santo, Santo Señor
Omnipotente! Siempre el labio mío loores te dará..." "Fuente de la Vida eterna y de toda bendición,
ensalzar tu gracia tierna debe cada corazón..." "Tú eres Señor..." "Te amo Señor..." Deberíamos
desear el permanecer hablando en la presencia del Señor, hablándole sobre lo que pensamos y
sentimos en respuesta a lo que Él es, lo que ha hecho, y lo que promete hacer y ser para nosotros.
Eso es lo que quiere decir "al Señor" en el verso 19b. La adoración es fundamentalmente a Dios, no
al hombre.
Estas tres tiene un poderoso impacto sobre nuestra concepción de lo que es la adoración: por el
Espíritu, de corazón y centrada en Dios. No es un tiempo frívolo, o para bromas, necedad o
superficialidad. La adoración proviene de un profundo arraigamiento en Dios y está diseñada para
arraigarse tan profundamente en el corazón humano y enfocarse tan decididamente en Dios que
por obligación debe ser reverentemente deleitoso (o deleitosamente reverente).
Las canciones han de estar fundamentadas sobre una teología profunda y bíblica
basada en la soberana bondad de Dios
¿Por qué digo esto? Porque en el verso 20 Pablo dice, "...dando siempre gracias por todo, en el
nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre." Dar gracias a Dios por todas las cosas te
puede parecer una idea exagerada a menos que tengas una teología profunda y bíblica sobre la
soberana bondad de Dios. Le llamo una teología profunda, porque evita conclusiones superficiales,
como un manejo barato - tipo "gloria a Dios, aleluya"- en situaciones dolorosas. Pablo dijo, "Llorad
con los que lloran" (Romanos 12:15). Él dijo, "Aborreciendo lo malo, aplicándoos a lo bueno."
(Romanos 12:9).
Sea cual sea la manera que utilicemos para agradecer a Dios por circunstancias horribles de
enfermedad, pérdida o pecaminosidad; no es la misma manera que cuando le agradecemos por la
sanidad, salvación o santidad. Sin embargo, creo que este texto resalta una como ver en todas las
cosas, la mano de Dios moviéndose para la gloria de su nombre y el bien de su pueblo. Y lo que
necesitamos es una teología que sea suficientemente profunda y bíblica de tal manera que podamos
odiar, repudiar y oponernos (en oración, trabajo social y evangelismo) a los males de este mundo,
y no descartar la verdad de que en estas cosas y aun en el mismo odio por tales cosas, en nuestro
trabajo contra esos males y en pacientemente soportarlos, hay también una oportunidad para dar
gracias (Romanos 8:28; Génesis 50:20).
Digo que nuestras canciones necesitan esta teología profunda y bíblica porque este texto sobre
el cantar nos llama a ser así de agradecidos, y porque no pasa una semana en nuestra iglesia sin
que algunas personas estén pasando por horribles y dolorosas circunstancias. Hay una manera
profunda de adorar a Dios junto a esas personas que quietamente soportan sus cargas y
apaciguadamente las guían hacia el todo suficiente Dios quien está trabajando para su pueblo en y
a través de ellas.
El entender y creer estas cosas produce el mejor tipo de canto congregacional. Es por esta razón
que el himno "Estoy bien con mi Dios" es casi un himno lema entre nosotros.
Las canciones han de ser entre vosotros
Verso 19: "...hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y
alabando con vuestro corazón al Señor."Aquí esta uno de los mandatos más claros en el Nuevo
Testamento acerca de la adoración congregacional. No podemos obedecerlo solos. Dios nos llama a
que nos hablemos unos a otros con canciones.
Esto tiene tres implicaciones para nosotros. Una es que debemos juntarnos a cantar como iglesia
y también en pequeños grupos. Debemos cantar a oídas de los demás y queriendo ser oídos unos a
otros. La segunda implicación es que es justificable que muchos de nuestros grandes himnos y
cánticos nuevos de adoración estén dirigidas a otros hermanos, y no a Dios, "Al Rey Adorad,
grandioso Señor" "Loores dad a Cristo el Rey, suprema potestad" "A Cristo Coronad," "Majestad,
adorad su majestad."
La tercera implicación es que el uso de solos o grupos musicales, como grupos de adoración y
coros, pueden ser parte de este hablar unos a otros a través de cánticos. Si es bueno hablar unos a
otros con canciones centrados en Dios, entonces no siempre lo tendremos que hacer todos al
mismo tiempo, aunque sí creemos que la melodía de toda la congregación debe ser lo que defina el
sonido de nuestra adoración. Un coro nos puede hablar en canción de corazón, lleno del Espíritu,
enfocado en la presencia de Dios, fundamentado en una teología profunda y bíblica sobre la
soberana bondad de Dios. Podemos escuchar y decir Sí y Amén para la gloria de Dios.
En 1 Corintios 14:15-16 Pablo dice, "Cantaré con el espíritu, pero también cantaré con el
entendimiento. De otra manera, si bendices sólo en el espíritu, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de
gracias el que ocupa el lugar del que no tiene ese don, puesto que no sabe lo que dices?".. En otras
94
palabras, Dios nos quiere decir que escuchemos y seamos escuchados en oración y canciones para
que haya respuestas corporativa de mutuo acuerdo -"Amén."
Hay razones para esta dimensión de adoración congregacional. Estando juntos y cantándonos
unos a otros, y no solos, intensifica nuestras emociones para con Dios, también declara nuestro
testimonio a Dios y unifica nuestra vida como iglesia alrededor de Dios. (Romanos 15:6)
Finalmente, las canciones han de ser variadas en sus formas
Verso 19: "...hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y
alabando con vuestro corazón al Señor."
Respecto a "salmos, himnos y cánticos espirituales" Ralph Martin dice, que es difícil dibujar una
rápida y firme distinción entre éstos términos; y eruditos contemporáneos están de acuerdo en que
se han usado varios términos libremente para abarcar las variadas formas de composiciones
musicales. "Salmos" puede referirse al patrón del Antiguo Testamento. "Himnos" serían
composiciones más prolongadas y evidencia de la existencia de tales especimenes en el Nuevo
Testamento. "Cánticos espirituales" se refiere a expresiones de alabanza espontánea que el Espíritu
inspirador coloca en los labios del adorador extasiado, como vemos implicado en 1 Corintios 14:15
Hay razón para que haya diferentes tipos de música. La razón principal es que Dios es
infinitamente variado en su belleza y Él se nos muestra en profundas, maravillosas y distintas
maneras. Si experimentas a Dios en la muerte de tus cuatro hijas y tu esposa mientras un barco se
hundía, escribes "Estoy bien con mi Dios." Si te ha vencido la verdad de la encarnación durante la
navidad, escribes "Al mundo paz." Si Dios simple y tranquilamente se te presenta en tu aposento
mientras oras, escribes "Padre, yo te adoro, te entrego mi vida..." Si has quedado sin sentido ante
lo maravilloso de saber que has sido salvado, escribes "Sublime gracia del Señor..." Si eres profesor
de escuela dominical y ansías que tus estudiantes profundicen sobre cosas de manera simple,
escribes "Cristo me ama, yo lo sé, pues la Biblia dice así..."
Dios se nos presenta en grandes y santas maneras. Se nos presenta de manera dócil y humilde.
Se nos presenta de estruendorosas y gloriosas maneras. Se nos presenta en quietas e íntimas
maneras. Se nos presenta en maneras simples y en complicadas, de manera furiosa y de manera
misericordiosa. Hay aspectos del carácter de Dios y su relación con nosotros que sólo pueden ser
expresados con elevadas y hermosas expresiones musicales como "El Mesías" de Handel, y hay
aspectos del carácter de Dios y su relación con nosotros que sólo pueden ser expresados con un
tipo de música más común y folklórica como "Sublime Gracia", "Cerca de ti" y "La BIBLIA.".
Conclusión -Oremos por nuestros líderes de alabanza
Mi exhortación pastoral es que busquemos al Señor sinceramente en todas estas cosas y
profundicemos en Él entendiendo y experimentando la adoración congregacional cada semana.
Oremos unos por otros, especialmente por Chuck nuestro director de alabanzas y por mí para que
podamos aplicar este texto semana tras semana. Oren:
1. Que podamos ser llenos del Espíritu.
2. Que nuestra adoración sea de corazón.
3. Que podamos estar radicalmente enfocados y centrados en Dios.
4. Que estemos fundamentados en una teología profunda y bíblica basada en la soberana
bondad de Dios.
5. Que proveamos las maneras que más ayuden a que hablemos unos a otros con salmos,
himnos y cánticos espirituales, y
6. Que adoptemos los diferentes tipos de música y canciones que sean más apropiadas para
nuestra cultura y nuestro gran Dios.
YO SOY DIOS TODOPODEROSO, SEAN FECUNDOS Y MULTIPLÍQUENSE
Criando Hijos Que Confían en Dios
Febrero 25, 1996

Salmos 78:1-8
Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. En
parábolas abriré mi boca; hablaré proverbios de la antigüedad, que hemos oído y conocido, y que
nuestros padres nos han contado. No lo ocultaremos a sus hijos, sino que contaremos a la
generación venidera las alabanzas del SEÑOR, su poder y las maravillas que hizo. Porque Él
estableció un testimonio en Jacob, y puso una ley en Israel, la cual ordenó a nuestros padres que
enseñaran a sus hijos; para que la generación venidera lo supiera, aún los hijos que habían de
nacer; y estos se levantaran y lo contaran a sus hijos, para que ellos pusieran su confianza en
Dios, y no se olvidaran de las obras de Dios, sino que guardaran sus mandamientos; y no fueran
como sus padres, una generación porfiada y rebelde, generación que no preparó su corazón, y cuyo
espíritu no fue fiel a Dios.

Ay de nosotros si alguna vez nos volvemos tan preocupados por el bien de nuestros hijos que
perdemos nuestra pasión por rescatar a los que nos rodean y a las naciones perdidas. Es
95
asombroso pero cierto lo que Jesús dijo en Mateo 19:29, "todo el que haya dejado casas, o
hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos o tierras por Mi nombre, recibirá cien veces más,
y heredará la vida eterna." Nosotros debemos entender el hecho de que dejar a los hijos por amor a
Jesús puede que no sea pecado.
Nuestros propios hijos no son nuestro Mayor valor. Cristo es nuestro Mayor valor. Y el llamado
de Cristo relativiza dos grandes ordenanzas de la creación. Una es el matrimonio y la otra es la
paternidad. En la creación dijo Dios, "No es bueno que el hombre esté solo…el hombre dejará a su
padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne" (Génesis 2:18, 24). Pero el
apóstol Pablo le dijo a los Corintios que él deseaba que todos fuesen como él - es decir, solteros -
porque así pueden dedicarle devoción sin distracciones al Señor (1 Corintios 7:7, 35). Él admite,
que cada cual tiene su propio don (1 Corintios 7:7). Así que es bueno estar casado. Sí, pero por
amor al reino de Dios, en estos últimos días, puede ser mejor aún permanecer soltero.
Así mismo es con la paternidad. El Salmo 127:3 dice que los hijos son una "herencia" preciosa y
una "recompensa." Génesis 1:28 dice: "Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla."
Sí, pero esto tampoco es un absoluto. Si el matrimonio no es lo principal, la paternidad tampoco
puede serlo. Si el reino de Dios relativiza el ideal del matrimonio y hace de la soltería una estrategia
que exalta a Cristo, también lo hace con la paternidad. Para los padres habrá estrategias que
exaltan el avance del reino de Cristo que no están basadas en el ideal de comodidad y seguridad y
posibilidad terrenal y excelencia pedagógica de los hijos. Habrá veces, dice Jesús (en Mateo 19:29):
...cuándo dejarás a tus hijos "por Mi nombre." Y no hay duda de que al dejarlos sentirás que se está
perdiendo la situación hogareña ideal. Y así es. Pero Dios puede hacer mucho más de lo que nunca
soñamos con las circunstancias dolorosas creadas por seguir un llamado radical. "Cien veces más",
es la palabra que él usa, "cien veces más" ¡(hekatontaplasiona)!
Sólo menciono esto para de nuevo decir: Ay de nosotros si alguna vez nos volvemos tan
preocupados por el bien de nuestros hijos que perdemos nuestra pasión por rescatar a los que nos
rodean y a las naciones perdidas.
Pero habiendo dicho eso, escuchemos lo que Dios manda con respecto a nuestros hijos en la
comunidad del Nuevo Pacto llamada la iglesia.
Hay aquellos que creen que los hijos son miembros de la comunidad del pacto por la virtud de
haber nacido en familias creyentes. Por eso es que los presbiterianos y otras comunidades
reformadas (con las que nosotros tenemos tanto en común) bautizan infantes. Nosotros creemos,
por otra parte, que es un mal entendido de la naturaleza de la comunidad del Nuevo Pacto.
Creemos que la comunidad del Nuevo Pacto es creada por el segundo nacimiento, no por el
primero. Por lo tanto, el signo del pacto, el bautizo, es dado a aquellos que han nacido del Espíritu a
una familia espiritual, no a aquellos nacidos de la carne a una familia física.
Juan el Bautista mandó a aquellos que ya habían sido circuncidados a la comunidad del Antiguo
Pacto a ser bautizados como un signo de entrada a la nueva comunidad espiritual de las personas
arrepentidas. Nosotros creemos que eso fue lo que Jesús continuó y ordenó. Por eso fue que Pedro
se levantó en el día de Pentecostés y dijo a 3,000 Judíos circuncisos en el día de Pentecostés,
"Arrepentíos y sed bautizados." La comunidad del Nuevo Pacto (la iglesia) no es algo a lo que
puedes nacer según la carne. Es algo a lo que naces por el Espíritu. La evidencia de este nuevo
nacimiento es la fe y el arrepentimiento, y el símbolo que la iglesia utiliza en el nombre de Dios es
el bautizo.
Así que ¿cómo encajan entonces nuestros hijos en la comunidad del Nuevo Pacto llamada la
iglesia, si no son miembros por virtud de su nacimiento físico? La manera en que yo lo pondría sería
así: los hijos de los cristianos son custodios amados de la comunidad del Nuevo Pacto. Ellos son
cuidados por una tutela espiritual esperando el día de su despertar a la fe en Cristo. El estar
adjuntos a una familia cristiana en el nivel natural, requiere de una comunidad adoptiva a nivel
espiritual. Obligaciones muy especiales, claras, bíblicas, nos atan a nuestros hijos, no porque ellos
son miembros del pacto antes de que tengan fe, sino porque Dios nos da un mandato especial para
guiarlos a la fe.
Haber nacido en una familia del Nuevo Pacto no nos convierte en un miembro de la comunidad
del Nuevo Pacto; hace la comunidad del Nuevo Pacto el guardián espiritual del niño.
Lo que hoy se nos ofrece es un escenario para cumplir con el mandato de esa tutela. ¿Qué es lo
que Dios requiere de nosotros? ¿Cuál es nuestro llamado como padres y como comunidad de
cristianos hacia nuestros hijos?
La razón por la que ahora podemos ir al libro de los Salmos por la respuesta es que hay
suficiente convergencia entre el Antiguo y el Nuevo Pacto y que las mismas cosas cruciales se
requieren en ambos. Así que vamos a bosquejar el propósito de Dios para los padres y la iglesia
usando el Salmo 78:4-7.
En estos versos veo que hay seis etapas en nuestro llamado.
1. Primero comienza con Dios.

96
Versículo 4b: "contaremos a la generación venidera las alabanzas del SEÑOR, su poder y las
maravillas que hizo"
Toda paternidad y educación cristiana comienza con Dios. Existe Una realidad final, incambiable,
que es Dios. Todo lo demás en la paternidad y la educación viene de él. Todo lo demás es para él.
Él es el primero y el último y el centro de la paternidad y la educación. Él es lo principal en la forma
en que criamos a nuestros hijos y les enseñamos y los disciplinamos. Todo comienza con Dios y
todo es construido sobre Dios y todo debe ser formado por Dios. Si hay un recuerdo que nuestros
hijos deben tener de nuestras familias y de nuestra iglesia es éste; ellos deben recordar a Dios.
Dios fue primero. Dios fue central. Había una pasión por la supremacía de Dios en todas las cosas
2. La segunda etapa en nuestro llamado como padres y como comunidad del pacto es que hay
un depósito establecido de la Verdad de Dios en el mundo.
El versículo 5: "Porque Él estableció un testimonio en Jacob, y puso una ley en Israel"
Dios ha testificado y Dios ha enseñado. La palabra hebrea traducida como "ley" (Torah) significa
"enseñanza." Dios ha testificado y Dios ha enseñado. Y nosotros tenemos ese testimonio y esa
enseñanza en un libro, la Biblia. La Biblia es la manera en que Dios, la Realidad última y más
importante, se revela hoy a Sí mismo a nosotros con claridad y autoridad. Si Dios es más
importante que todo, entonces la Biblia es más importante que todo excepto que Dios. Las
implicaciones de esto en la paternidad y la tutela en el Nuevo Pacto son asombrosas.
2.1 Significa que la Biblia será el sol de nuestro sistema solar en todo lo que le enseñamos a
nuestros hijos. No estará entre muchos libros. Será el libro central, el Libro que todo lo permea.
"Los otros libros son planetas oscuros; la Biblia es el sol que da luz. Todos los demás libros serán
leídos a la luz de este libro. Todos los libros serán juzgados por este libro. A todos los libros se
les encontrará significado a la vista del mundo por este libro. Lo que significa que este libro debe
ser conocido primero y mejor que todos los demás.
2.2 Lo Segundo que esto significa para nosotros es que Dios ha testificado y enseñado en un
libro que hay un depósito establecido de verdad para pasar a cada generación. Pablo le dice a
Timoteo "Guarda, mediante el Espíritu Santo que habita en nosotros, el tesoro que te ha sido
encomendado" (2 Timoteo 1:14). Esa es la tarea de los padres así como también de la
comunidad del pacto como un todo: guardar el depósito sagrado. Preservarlo y transmitirlo a
cada generación.
3. La tercera etapa en nuestro llamado como padres y como comunidad es enseñar.
Versículo 5: "Porque Él estableció un testimonio en Jacob, y puso una ley en Israel, la cual
ordenó a nuestros padres que enseñaran a sus hijos;"
Somos mandados a enseñar el testimonio de Dios a nuestros hijos. No es suficiente preservar el
depósito de verdad en un libro, y decirles que está ahí. Somos mandados a enseñarlo. Efesios 6:4
dice, "Padres, criadlos (a vuestros hijos) en la disciplina e instrucción del Señor" ¡Instrucción!
Debemos instruirlos en el testimonio y enseñanza de Dios.
Aquí hay una implicación educacional enorme: Ya que el testimonio y la instrucción de Dios está
en un libro, esto significa que trabajaremos para enseñar a nuestros hijos a leer. De hecho, entre
"lectura, escritura y aritmética" la lectura será de importancia suprema. Y la lectura no es algo
simple: incluye identificar ideas adheridas a símbolos. Incluye entender cómo esas ideas encajan
juntas en la mente del autor para llevar un mensaje. Incluye pensar sobre si el mensaje es verdad
o no. Aprender a leer nunca termina. Siempre hay espacio para mejorar cómo leemos. Y el
incentivo principal en crecer y mejorar en nuestra lectura es que el infinitamente glorioso Dios que
hizo todas las cosas y que nos ama y planea nuestro futuro ha testificado y enseñado en un libro.
4. La cuarta etapa en nuestro llamado como padres e iglesia es que nuestros hijos deben
conocer el testimonio y la enseñanza de Dios - conocerla lo suficientemente bien como para
contarla a la siguiente generación. De nuestra enseñanza viene su conocimiento.
Versículo 6: (Enseñamos) "para que la generación venidera lo supiera, aún los hijos que habían
de nacer; y estos se levantarán y lo contarán a sus hijos"
Podrás pensar que este punto es virtualmente el mismo que el anterior. Pero no lo es. Enseñar
no es lo mismo que aprender y conocer. Y la distinción es importante por lo menos por dos razones.
Una es que no podemos hacer que nuestros hijos aprendan. Nosotros podemos enseñarlos. Pero
no podemos hacerlos conocer. Conocer es algo precioso. El tipo de conocimiento que Dios tiene en
mente aquí es más que simple memoria o un crudo reconocimiento mental. Conocer es ver dentro
de la belleza real de la verdad y abrazarla como el tesoro que es. Los padres y la iglesia no pueden
hacer que eso pase. Podemos hacer lo mejor poniendo a Dios en el centro, amando, orando y
enseñando. Pero al final hay un precipicio que divide el enseñar y el conocer y sólo Dios puede
impartir a nuestros hijos.
La otra razón para acentuar la diferencia entre nuestra tarea de enseñar y su responsabilidad de
conocer es que el resto de los propósitos de Dios por nuestros hijos crece de este conocimiento. Las
dos etapas finales de nuestro llamado son fruto de esta etapa de conocimiento.
5. Así que la quinta etapa de nuestro llamado es que nuestros hijos pongan su confianza en Dios.
97
Versículo 7: "7para que ellos pusieran su confianza en Dios"
Dios ha testificado y enseñado que debe haber un depósito de verdad confiable y que debemos
enseñarlo a nuestros hijos para que ellos lo puedan conocer y abrazar - ¿para qué? Para que
puedan poner su confianza en Dios.
El objetivo de toda educación verdadera es profundizar y ampliar la confianza en Dios. Esto es lo
que previene que el aprendizaje se convierta en orgullo - o debiera prevenir que el aprendizaje se
convierta en orgullo. Todo verdadero aprendizaje, todo verdadero conocimiento revela que somos
dependientes de Dios y debemos depender de Él o perecer. El conocimiento que nos lleva a la auto-
suficiencia en vez de llevarnos a la dependencia de Dios no es un conocimiento verdadero sino
defectuoso. Es como un arqueólogo que encuentra una hermosa pintura antigua, pero la esconde
con llave en su maletín y viaja dando charlas contando lo astuto que fue al descubrirla, pero nunca
la saca para que todos la admiren, para que la belleza del tesoro original no mengüe el logro de
haberla encontrado.
El objetivo de todo conocimiento es la confianza en Dios. La esperanza en Dios. Dios es el inicio
y la meta de toda educación. Pero hay una etapa final en nuestro llamado como padres e iglesia
hacia nuestros hijos.
6. Nuestra confianza en Dios, enraizada en el conocimiento del testimonio y la enseñanza de
Dios debe llevarnos a una vida de obediencia.
Versículo 7: "…para que ellos pusieran su confianza en Dios, y no se olvidaran de las obras de
Dios, sino que guardaran sus mandamientos;"
Cuando nuestros hijos confían en Dios ellos siguen los mandatos de Dios. La obediencia exterior
no será una conformidad legalista a las presiones y expectaciones externas. Será el fruto de la
confianza interna - no de la auto-confianza, sino de la confianza en Dios.
La razón de la obediencia exterior a Dios es la meta final de la paternidad porque externaliza la
gloria de Dios - y para eso fue creado el universo. Los estados mentales internos, no importa que
tan buenos, no manifiestan ni revelan ni externan el valor de Dios. Pero cuando nosotros y nuestros
hijos confiamos en Dios de tal forma que obedecemos gozosamente sus demandas de amor y
justicia, entonces la belleza y el valor y la sabiduría y el amor y la justicia de Dios brillan en el
mundo. Y para eso se creó el mundo. Para que el conocimiento de la gloria de Dios pudiera llenar la
tierra como las aguas cubren el mar (Habacuc 2:14)
Conclusión:
Cierro con una implicación para la iglesia. Creo que una implicación de estas seis etapas nos
llama a un nuevo tipo de paternidad entre la iglesia y los padres. Los padres son los agentes
primarios de Dios en este llamado. Pero ningún padre puede hacer todo esto sin la ayuda de otros.
Para eso existen las escuelas y para eso es que existen los demás esfuerzos educacionales de la
iglesia.
Los padres necesitan ayuda para mantener una visión viva de la paternidad centrada en Dios.
Los padres necesitan una confianza profunda en Dios.
Los padres necesitan motivación para perseverar año tras año.
Los padres necesitan aliento cuando todo parece ir mal.
Los padres necesitan alivio de vez en cuando de las presiones de la paternidad.
Los padres necesitan ayuda para resumir el libro de Dios a porciones esenciales, transferibles y
apropiadas para la edad de sus hijos.
Los padres necesitan ayuda en la enseñanza de ciertos temas y habilidades para las que carecen
de suficiente pericia y tiempo.
Los padres necesitan un reforzamiento comunitario de la verdad y los estándares morales.
Los padres necesitan soluciones a problemas difíciles que los hijos ocasionan.
Los padres necesitan camaradería para compartir la sabiduría acumulada.
Los padres necesitan corrección cuando otros pueden ver algo erróneo que ellos no pueden ver.
Los padres necesitan oración porque al final Dios es el gran Maestro.
La paternidad es lo principal para los hijos, después de Dios; pero Dios quiere que la paternidad
ocurra en una comunidad del pacto que ayude a proveer lo que los padres necesitan. Y él quiere,
que a su tiempo, los padres - y los solteros - sostengan y conformen el ministerio de la comunidad
del pacto hacia los hijos.
Padres y solteros que enseñan,
padres y solteros que supervisan,
padres y solteros que cantan,
padres y solteros que planean y llevan a cabo actividades para niños,
padres y solteros que abren sus hogares,
padres y solteros que son un modelo de todo lo que queremos en la misión educacional.
Los invito a orar conmigo hacia este nuevo compañerismo aquí en la Iglesia de Belén - que la
generación venidera pueda poner su confianza en Dios.

98
CONTANDO A LAS GENERACIONES VENIDERAS TUS OBRAS
Marzo 19, 2000

Salmo 145:4
Una generación alabará Tus obras a otra generación,
y anunciará Tus hechos poderosos.
La responsabilidad de cada generación para con la siguiente

Es el deber bíblico de cada generación de cristianos velar que la próxima generaciónucheesc de


los portentosos hechos de Dios. Dios no deja caer una nueva Biblia desde el cielo en cada
generación. Su propósito es que la vieja generación le enseñe a la nueva a leer y pensar, a confiar,
a obedecer y a regocijarse. Es cierto que Dios se acerca personalmente a cada nueva generación de
creyentes, pero lo hace a través de las verdades bíblicas que éstos aprenden de las generaciones
anteriores. Podría decirse que el Espíritu desciende vertical donde la verdad de Dios se imparte
horizontal.
Pero además existe otra razón por la que Salmos 145:4 tiene tanta relevancia para nuestro tema
esta mañana: no sólo habla de impartir la verdad de una generación a otra, sino que también
enseña sobre una cierta manera de impartir. Es un impartir con exultación (regocijo triunfal) y para
exultación. Noten las palabras: no dice "Una generación meramente enseñará Tus obras a la otra",
sino que dice "Una generación alabará Tus obras a otra generación". Alabar es exultarse
(regocijarse) en Dios. La educación de la próxima generación no sólo ha de enfocar exultación, debe
implicar exultación, gozo triunfante.
Padres y maestros que no se exultan en Dios durante sus enseñanzas no traerán aprendizaje
sobre la exultación en Dios. Una enseñanza seca, no emotiva, indiferente sobre Dios - ya sea en el
hogar o en la iglesia - es en el mejor de los casos una verdad a medias. ¿Por qué? Porque dice una
cosa sobre Dios y presenta otra. Es inconsistente. Dice que Dios es maravilloso, pero enseña como
si Dios no lo fuera.
Salmos 145:4 nos enseña otro camino: Una generación alabará Tus obras a otra generación.
Permitan que las alabanzas lleven la verdad a la próxima generación porque la esencia de la verdad
es adoración. El propósito de la educación es exultación. Así pues, permitamos que la educación
modele exultación en la manera como se ejecuta.
Apasionados con el Reino
Permítanme construir un puente desde el mensaje de la semana pasada hasta este. La semana
pasada expresé que nuestro propósito en las décadas venideras será criar niños y jóvenes aquí en
Belén, quienes estén rendidos de manera radical a Jesús y que tengan compromiso radical a Su
causa de evangelización mundial. Por "compromiso radical" significamos entrega total, compromiso
tan hondo, que ningún precio es tan alto como para pagarlo y seguir a Jesús dondequiera que Él
nos lleve, no importa cuán distante o cuán peligroso.
Uno de ustedes me envió una cita del diario de Jim Elliot para subrayar este objetivo y decir
Amén. A los 22 años de edad, Jim Elliot tenía un ministerio prometedor delante de sí en los Estados
Unidos. Probablemente hubiera sido pastor muy exitoso o evangelista o maestro. Sus padres no
estaban muy emocionados con su llamado de ir a los quichuas, en América del Sur. Le escribieron y
así se lo hicieron saber.
Su respuesta fue cruda. "No me sorprende saber que se han entristecido sobre la noticia de mi
ida a América del Sur," respondió en Agosto 8. "Esto no es más que lo que el Señor Jesús advirtió
cuando dijo a sus discípulos que debían apasionarse de tal manera con el reino y seguirlo, que toda
otra lealtad parecería como si no fuera más. Y Él nunca excluyó el lazo familiar. De hecho, esos
amores que nosotros valoramos como cercanos, Él nos dijo que se convertirían en odio al
compararlos con nuestro deseo de ayudar en Su causa. No hagáis duelo, pues, si vuestros hijos
parecieran desertar de su lado, más bien regocíjense y vean en ello la voluntad de Dios
cumpliéndose alegre. ¿Recuerdan cómo describió el salmista a los niños? Como herencia del Señor,
y que cada hombre debiera ser feliz si tuviera su aljaba llena de ellos. ¿Y de qué se llena una aljaba
sino con flechas? ¿Y para qué son las flechas sino para disparar? Así pues, con los fuertes brazos de
la oración, tensemos la cuerda del arco y dejemos nuestras flechas volar - todas ellas, directo,
contra las huestes del Enemigo".
"Da tus hijos para transportar el mensaje glorioso, Da de tus riquezas para acelerar sus caminos.
Viertan sus almas por ellos en oraciones victoriosas. Y todo lo que gastaren Jesús lo pagará."
(Elisabeth Elliot, Sombra del Todopoderoso: La Vida y Testamento de Jim Elliot, (New York: Harper
& Brothers, Publishers: 1958) P. 132; Cita del Himno "Oh, Zion Haste").
De esto trata Educación para la Exultación - en la próxima generación: criar esa clase de niños y
adolescentes y adultos jóvenes. ¿De dónde vendrán? Este tipo de veinteañeros no crece en los
árboles. ¿De dónde vienen? De eso quiero hablar hoy. La respuesta es que proceden de Dios, Dios
99
hace corazones así. Él es soberano: Él puede crear tal corazón en una familia disfuncional y en una
iglesia fallida. Pero esa no es Su forma ordinaria de proceder, y no es la forma que Él manda. Su
manera ordinaria es criar corazones así en familias que exalten a Dios y en iglesias donde "Una
generación alabará Tus obras a otra generación".
Observen una palabra clave en la explicación de Jim Elliot para sus padres. Les dijo, "(Jesús)
enseñó a los discípulos que debían ser tan apasionados con el reino y seguirlo que todas las demás
alianzas debían ser como si ya no fueran." ¿Por qué la palabra "apasionados"? Porque el
Cristianismo es más que pensar correctamente sobre el reino. También es sentir correctamente
sobre el reino. Es lealtad correcta hacia el reino. No es sólo educación sobre seguir a Cristo; es
exultación en seguir a Cristo.
Esta es la conexión con Salmo 145:4: "Una generación alabará Tus obras a otra generación y
anunciará Tus hechos poderosos." Lo que queremos de la próxima generación no es sólo cabezas
llenas de hechos correctos sobre las obras de Dios; queremos cabezas llenas de hechos correctos y
corazones que arden con el fuego del amor por el Dios de esos hechos - corazones que deseen
vender todo lo que tengan para seguir a Jesús hacia los lugares más duros del mundo.
Convicciones que Moldean la Manera en que Educamos
Entonces, ¿cómo hacer esto? ¿Cómo educar y exultar para la próxima generación en stra nue
Iglesia? Mencionaré 3 convicciones o principios que darán forma a la manera en que buscamos
modelar niños y jóvenes. Intentaré mostrar pasajes bíblicos que den base a estos 3 principios.
Salmos 145:4 nos da el propósito principal: "Una generación alabará Tus obras a otra generación."
Otros textos nos dicen cómo.
Los padres educan a sus hijos
Fundamental a todo nuestro ministerio de niños y jóvenes es que la manera ordinaria de Dios de
moldear niños en personas entregadas radicalmente, que tomen riesgos, contracult urales, sabias,
pensantes, amorosas, maduras, cristianas en este mundo, es a través de padres que enseñen y
muestren a sus hijos una visión del mundo centrada en Dios y saturada de Biblia. ¿Por qué
comenzar con esta convicción? Porque Deuteronomio 6:4-7 dice,
"Escucha, oh Israel, el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR uno es. Amarás al SEÑOR tu Dios con
todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Y estas palabras que yo te mando hoy,
estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te
sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes." (Ver
también Deuteronomio 11:19)
Siglos después, Asaf escribe en Salmo 78:5-7:
"Porque El estableció un testimonio en Jacob, y puso una ley en Israel, la cual ordenó a nuestros
padres que enseñaran a sus hijos; para que la generación venidera lo supiera, aun los hijos que
habían de nacer; y éstos se levantaran y lo contaran a sus hijos, para que ellos pusieran su
confianza en Dios, y no se olvidaran de las obras de Dios, sino que guardaran sus mandamientos."
Y en el Nuevo Testamento, Efesios 6:1-4 dice:
"Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es justo. HONRA A TU PADRE y a tu
MADRE (que es el primer mandamiento con promesa), PARA QUE TE VAYA BIEN, Y PARA QUE
TENGAS LARGA VIDA SOBRE LA TIERRA.Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos,
sino criadlos en la disciplina e instrucción del Señor."
El patrón bíblico es que los padres, especialmente la parte masculina, no cedan su rol como los
maestros primarios y formadores de la mente y el corazón de sus hijos - ni siquiera a la iglesia. El
patrón bíblico es que los padres impartan a sus hijos una visión, para todo en la vida, centrada en
Dios y saturada de Biblia. Educación para exultación no es una visión primaria de cómo reemplazar
padres con la iglesia, sino cómo restaurar los padres a su rol ordenado por Dios. Esto explica por
qué David y Sally Michael son llamados Pastor y Ministro para Discipulado de Padres y Niños, y no
simplemente Pastor y Ministro para Niños.
Este es el principio #1: Padres eduquen a vuestros hijos.
La Iglesia es compañera de los padres en la educación de los niños
Hay muchas razones que lo hacen importante. Razones prácticas incluyen hechos como: 1)
algunos niños no tienen padres creyentes; 2) algunos hogares con padres solteros sufren tanto
estrés y trabajo que necesitan toda la ayuda que puedan obtener; 3) existe un amplio rango de
competencias en madres y padres que pudieran ameritar suplemento en el mundo como es (o en la
manera que debiera ser); 4) incluso la mejor enseñanza casera se beneficiará de refuerzos en el
contexto corporativo; 5) algunos aspectos del carácter de Dios pudieran entenderse mejor en un
contexto corporativo más grande que en el hogar.
Sobre este último punto consideren Deuteronomio 31:10-13:
"Entonces Moisés les ordenó, diciendo: Al fin de cada siete años, durante el tiempo del año de la
remisión de deudas, en la fiesta de los tabernáculos, cuando todo Israel venga a presentarse
delante del SEÑOR tu Dios en el lugar que El escoja, leerás esta ley delante de todo Israel, a oídos
de ellos. Congrega al pueblo, hombres, mujeres y niños, y al forastero que está en tu ciudad, para
100
que escuchen, aprendan a temer al SEÑOR tu Dios, y cuiden de observar todas las palabras de esta
ley. Y sus hijos, que no la conocen, la oirán y aprenderán a temer al SEÑOR vuestro Dios, mientras
viváis en la tierra adonde vosotros vais, cruzando al otro lado del Jordán para poseerla." (énfasis
añadido).
Observen las palabras del verso 13 "Y sus hijos, que no la conocen…" ¿Significa esto que Moisés
asume que los padres son reacios, y que una reunión corporativa cada siete años hará la diferencia?
Probablemente no. En cambio, significa que hay algunas cosas que serán aprendidas y vistas y
sentidas en este tipo de reunión que no serían aprendidas de ordinario en el hogar. Peter Craigie
sugiere que el significado es:
"La función de la ceremonia sería educacional… La generación más joven, sin embargo,
aprendería por primera vez el total significado del pacto (v. 13). Aunque lo supieran de antemano,
el significado se revelaría por completo cuando dejaran sus casas y aldeas y oyeran la lectura
pública de la ley en la presencia de todo Israel" " (cf. v.11). (Peter C. Craigie, El Libro de
Deuteronomio, (Grand Rapids: William B. Eerdmans Publishing Co., 1976), p.371)
Una lección derivada es que la educación eclesiástica puede ser suplemento importante y
refuerzo a la tarea de los padres en casa. Por tanto, el compañerismo entre padres e iglesia es la
imagen que vemos para nosotros aquí en Belén.
Hay un indicador en el Nuevo Testamento de que el pueblo judío no entendió los pasajes acerca
de que la enseñanza en la casa reglamentara la educación suplementada por otros que tuvieran
pericia especial. En Hechos 22:3, Pablo establece su defensa ante los judíos, y dice, "Yo soy judío,
nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, educado bajo Gamaliel en estricta
conformidad a la ley de nuestros padres, siendo tan celoso de Dios como todos vosotros lo sois hoy"
- "bajo Gamaliel" o literalmente "a los pies de Gamaliel". Este era el lugar usual para los estudiantes
más jóvenes de un rabino dotado, sentados a sus pies mientras eran instruidos. Esto no significa
que los padres fueran reacios a enseñar. Quiere decir que cuando estipulamos que los padres tienen
responsabilidad primaria en moldear las mentes y corazones de sus niños, no decimos que ellos no
deben o no debieran auxiliarse de maestros dotados para suplementar sus propios esfuerzos.
Tenemos entonces, principio #1: Padres educan sus hijos.
Principio #2: la Iglesia es compañera de los padres en educar a sus niños. Y ahora el principio
#3…
La Iglesia ayuda a capacitar padres para educar a los niños
Cuando los niños crecen y se convierten en adultos, no cesan de aprender y crecer - al menos,
no debieran (véase 2 Pedro 3:18; 1 Corintios 14:20). Y cuando algunos avanzan y se convierten en
padres y enseñan a sus niños, debieran continuar enseñanza y formación Bíblica, y la iglesia tiene
un alto llamado para velar que esto suceda.
Moisés dice al pueblo (en Deuteronomio 4:9), "Por tanto, cuídate y guarda tu alma con
diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, y no se aparten de tu corazón
todos los días de tu vida; sino que las hagas saber a tus hijos y a tus nietos." Primero, Moisés
ministra a las personas y ellos han de cuidarse y guardar sus almas. Sólo entonces serán capaces
de enseñar a sus hijos.
Así, en el Nuevo Testamento, Pablo dice en Efesios 4:11-12, "Y El (Cristo) dio a algunos el ser
apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a
los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo." Pastores y maestros
capacitan los santos para realizar la obra del ministerio - el ministerio de ser padres y el ministerio
de enseñar Escuela Dominical y la Conexión Infantil, y cientos de otras maneras de nutrir a otros,
jóvenes y ancianos.
Lo que significa, en resumen, que Educación para la Exultación - en la próxima generación, tiene
tres componentes: 1) padres educan sus hijos; 2) la Iglesia es compañera de los padres en la
educación de sus niños; y 3) la Iglesia ayuda a capacitar los padres y a otros para educar los niños.
Y si tenemos ojos para ver, sabremos que en el último inciso todos estamos incluidos. La iglesia
que educa niños sólo con verdades bíblicas se tornará más y más superficial, hasta que la reserva
de doctrina Bíblica sea tan pequeña que nadie podrá beber y encontrar palabras de vida. Y donde
quizá hubo alguna vez una Iglesia con una robusta enseñanza Bíblica que exaltaba a Cristo y con
mente misionera, ahora tan sólo hay una Cristiandad que descuida la Biblia, que empequeñece lo
que Dios es y que busca tan sólo lo social.
Cuidarnos de esto, mantener la reserva de verdad y doctrina, llena y honda y pura lo suficiente
como para beber - para todas las edades -, es el objetivo de Educación para la Exultación - en la
próxima generación. Mi esperanza y oración es que tú seas parte también.

EDUCANDO PARA ESPERANZA


Junio 8, 1986

101
Salmos 78: 1-8
Escucha pueblo mío mi enseñanza; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. En parábolas
abriré mi boca, hablare enigmas de la antigüedad, que hemos oído y conocido y que nuestros
padres nos han contado. No ocultaremos as sus hijos, sino que contaremos a la generación
venidera la alabanza del señor, su poder y las maravillas que hizo. Porque él estableció un
testimonio en Jacob, y puso una ley en Israel, la cual ordeno a nuestros padres que enseñaran a
sus hijos; para que la generación venidera lo supiera aun los hijos que había de nacer; y estos se
levantaran y lo contaran a sus hijos, para que ellos pusieran su confianza en Dios y no se olvidaran
de las obras de Dios, sino que guardaran sus mandamiento; y no fuera como sus padres una
generaron porfiada y rebelde, generación que no preparo su corazón, y cuyo espíritu no fue fiel a
Dios
.
Mi meta y mi visión en este mensaje es el de dar un exposición bíblica sobre el ministerio de
niños en nuestra iglesia, Belén (Bethlelem), y que esta exposición se aplique a nuestra situación
actual para el entrenamiento de los niños.
Cuando Char Ranson fue llamada a nuestro ministerio para niños en agosto de 1984, ella escogió
un modelo para los niños directamente de las escrituras. Usted puede ver que la Mayoría de
panfletos que ella preparó decían así: "Que nuestra próxima generación PONGA su esperanza en
Dios." Esto viene de salmos 78: 6-7. "Que la próxima generación venidera, y los hijos que nacerán;
y los que se levantaran lo cuenten a sus hijos, a fin de que pongan en Dios su confianza."
La Biblia claramente enseña que los padres tienen la responsabilidad primaria de enseñar a sus
hijos la verdad sobre Dios y su voluntad. (Deuteronomio 6:4-9; Efesios 6:4) Pero la familia de la
iglesia tiene una importante responsabilidad secundaria de asistir a los padres y confirmar estas
enseñazas, y ayudar a los niños cuyos padres son negligentes en sus deberes (Mateo 18:5-6;
Hebreos 3:12-13). Entonces es importante para todos nosotros en la iglesia que los casados y los
no casados, viejos y jóvenes, niños y niñas entiendan la enseñanza bíblica detrás del modelo de
enseñaza que hay en el ministerio de nuestros niños de Salmos 78: " Para que la generación
venidera ponga su esperanza en Dios"
Meditemos en esto juntos en su propio contexto, específicamente los primeros 8 versos de este
salmo. El salmo fue escrito aparentemente por Asaf, quien fuera un levita y líder musical al servicio
del rey David (1 Crónicas 16:4-5). Es un salmo largo, de 72 versículos, y nos cuenta la historia de
la desobediencia de Israel y de la repetida misericordia de Dios para con ellos desde el tiempo del
éxodo, cuando Dios los sacó de la tierra de Egipto, hasta el tiempo de David. Por un lado es un
salmo deprimente, porque nos enseña cuán misteriosos, testarudos y rebeldes son nuestros propios
corazones. Pero por otro lado este salmo inspira esperanza a los pecadores por lo misterioso,
paciente y misericordioso que es nuestro Dios.
Los primeros 8 versículos preparan el escenario para adentrarnos en este salmo y cumplir con
este.
Dividiremos estos 8 versículos en tres partes.
Primero: estudiaremos los primeros 5 versículos los cuales llamaremos "La obra de Dios".
Segundo: estudiaremos los versículos 1-4 y lo llamaremos "las obras de Asaf". Tercero:
estudiaremos los versículos 6-8 y lo llamaremos "La meta y visión de Dios". Finalmente aplicaremos
nuestra exposición de estas tres secciones a nuestro propio ministerio de niños hoy en día.
El trabajo de Dios
Primero veamos el versículo 5.
El establece el testimonio de Jacob y lo apunta a la ley de Israel la cual mandó a nuestros padres
para que la enseñasen a sus hijos.
Notemos dos cosas.
1. Primero, Dios ha revelado su voluntad. El ha dado el testimonio de la ley. "El ha establecido
su testimonio en Jacob y apunta su ley a Israel" nosotros empezamos aquí, pues esto es
absolutamente básico. Si Dios no hubiese hablado, si él no hubiese dado instrucción sobre su
voluntad o testificado sobre su obra, entonces estaríamos perdidos en las profundidades de un mar
de confusión sobre el verdadero significado de la vida.
Las personas que no orientan su vida en el testimonio de las Escrituras de Dios no pueden saber
que es bueno para ellos o para sus propios hijos. Ellos pudieran tener una fuerte opinión sobre lo
correcto y lo que ayudaría, pero esas opiniones estarían basadas en lo que ellos entienden que es
bueno según algunas presiones culturales o alguna que otra tradición humana o alguna autoridad
menor que nuestro Dios.
Pero las Escrituras dicen claramente que Dios estableció un testimonio; que apunta a la ley.
Cristo Jesús ha ganado nuestra confianza y por él creemos en la revelación de Dios en la ley y en el
testimonio. Dios nos ha dado una brújula que nos libra de perdernos en el bosque de la confusión
del siglo XX, que es la brújula de la ley de Dios y el testimonio de las Escrituras.

102
Brevemente; ¿Qué es la ley y el testimonio referidos en el verso 5? Éxodo 31:18 nos da la
respuesta:
Y dio a Moisés cuando acabo de hablar con el en el monte SINAB, dos tablas de piedras escritas
con el dedo de Dios.
¿Qué estaba escrito en estas "tablas del testimonio"? Éxodo 34: 28 nos da la respuesta.
"Y Dios escribió sobre las tablas las palabras del pacto los diez mandamientos".
Salmos 78: 5 nos manda al monte Sinaí, donde Dios hace pacto con Israel para ser su Dios. Los
diez mandamientos son la declaración central de cómo debemos vivir si nos sometemos al pacto y
confiamos en Dios como nuestro Dios.
Pero existe algo muy crucial sobre las tablas del testimonio. Los diez mandamientos no empiezan
con mandamientos. Ellos empiezan de la siguiente manera: "Yo soy el Señor tu Dios, quien te trajo
de la tierra de Egipto fuera de la casa de la esclavitud" en otras palabras las tablas del testimonio
no comienzan con un testimonio sobre la demanda de Dios, sino con un testimonio de la gracia de
Dios y su poder por amor de las personas que él ha elegido. Con brazo extendido y manos abiertas
Dios salvó a Israel de la esclavitud, antes de darles los diez mandamientos.
Entonces cuando Asaf dice en el salmo 78:5 que Dios estableció un testimonio en Jacob, y este
apuntaba a la ley en Israel, él no solo nos dice que Dios nos dijo las cosas que debemos hacer. El
quiere decir que Dios ha testificado sobre lo que él ha hecho y sobre que respuesta debiéramos
tener. Esto será importante que lo recordemos cuando tratamos de entender la obra de Asaf en el
verso 1-4.
1. Pero antes de que estudiemos ese punto, notemos otro asunto en el verso 5, es que Dios no
solo estableció un testimonio, pero él también nos mandó a enseñarlo a nuestros niños. En la
segunda parte del verso:
"Lo cual mandó a nuestros padres que lo enseñasen a nuestros hijos".
Esto significa que Dios no intenta hablar a cada generación de la manera en la que le habló a la
generación que salió de la tierra de Egipto. Las generaciones subsiguientes deben aprender sobre la
voluntad de Dios y el maravilloso trabajo de Dios por sus padres. Nuestros niños deben aprenderlo
de nosotros.
Entonces hay dos cosas que debemos recordar del verso 5. Una de ellas es que Dios ha hablado;
él ha dado la ley y el testimonio a su voluntad y a su trabajo salvador. La otra cosa que él manda,
es que cada generación enseñe a esta ley y este testimonio a sus niños.
La obra de Asaf
Ahora en la segunda sección del salmo que podemos ver en los versículos 1-4, la cual
llamaremos la obra de Asaf. La llamamos la obra de Asaf porque estos versículos describen qué
Asaf hace en respuesta a la obra de Dios descrita en el versículo 5. En pocas palabras: Asaf
obedece el mandamiento del versículo 5 y da a conocer la voluntad y obra de Dios a las próximas
generaciones.
1) Den su oído, o mi pueblo, a mi enseñanza;
¡inclinen sus oídos a las palabras de mi boca!
2) En parábolas abriré mi boca;
Hablaré proverbios de la antigüedad
3) Las cosa que hemos oído y conocido,
y que por nuestros padres han sido contadas.
4) No las ocultaremos a nuestros hijos
sino que contaremos a la generación venidera
las alabanzas del Señor, su poder y las maravillas que hizo.
Dos cosas queremos destacar de estos versos. Una es que cuando Asaf enseña a las
generaciones futuras, él se enfoca en las profundas obras de Dios, no en los primeros
mandamientos. Nótese en el verso 4: "Digan a las generaciones futuras sobre las gloriosas obras
del Señor, su grandeza y las misericordias que él nos ha dado." Esta es la razón por la que digo que
es muy importante recordar el testimonio referido en el verso 5, el cual es más que los
mandamientos.
Los diez mandamientos comienzan "yo soy él Señor quien te levantó de la tierra de Egipto, de
las casa de esclavitud." Así que Asaf declara a las generaciones futuras las grandes historias de
rescate, juicio y las gloriosas obras de Dios; así comos las diez plagas de ranas, granizo, langostas,
agua ensangrentada, los días de oscuridad; de como él dividió el Mar Rojo y el maravilloso maná y
agua salida de la roca, etc.
Esta es una de las cosas que Asaf enfatiza: el mandamiento de la obediencia a Dios en el verso;
él enseña a las generaciones sobre la grandeza de Dios en vez de solo lo que Dios demanda en su
ley.
La otra cosa que Asaf dice es la descripción de su enseñaza como una "parábola" y como un
"dicho oscuro." Verso 2: "En parábolas abriré mi boca; hablaré proverbios de la antigüedad." La
razón por la que esto sale a relucir cuando usted lee los 72 versos del salmo, es que éstos no
103
parecen palabras de la antigüedad. Parecen la historia real del pueblo de Israel en la cual éste se
rebelaba ante Dios y su inmensa gracia.
Existen algunas palabras, imágenes y comparaciones que usted espera en la parábola. Por
ejemplo verso 19: "Hablaron en contra de Dios. Y dijeron: ¿Podrá Dios preparar mesa en el
desierto? Y el verso 35: "Se acordaba de que Dios era su roca y el Dios altísimo su redentor" y el
verso 6: "Entonces despertó el Señor como de un sueño como guerrero vencido por el vino." Estas
son las palabras, imágenes y comparaciones que usted encuentra en las parábolas. Pero tengo otra
pregunta ¿Por qué Asaf dice que está hablando en parábolas y proverbios de antigüedad? ¿Podría
ser que el salmo posee dos de los rompecabezas fundamentales de la historia de Israel y la deja
para que usted y yo encontremos la respuesta?
1. El salmo posee un acertijo: ¿Cómo Israel pudo haber sido tan rebelde y testarudo una y otra
vez? ¿Por qué ellos no aprendieron a confiar y a obedecer a Dios? Los versos 40 y 41 describen esta
extraña rebelión: "¡Cuántas veces se rebelaron contra él en el desierto, y le entristecieron en las
soledades! Tentaron a Dios una y otra vez, y afligieron al Santo de Israel."
2. El otro acertijo es ¿Por qué Dios debe ser increíblemente paciente y volver una y otra vez
con misericordia a Israel en su miseria? El verso 38 describe esta extraña gracia: "Mas él siendo
compasivo perdonaba sus iniquidades y no los destruía; muchas veces contuvo su ira y no despertó
su furor".
El Salmo nos deja asombrados frente a la increíble debilidad del hombre y la increíble gracia de
Dios. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿Cómo pueden estas cosas ser posibles? Esto provoca lo que
las parábolas de Jesús usualmente hacían: causaban que te preguntaras acerca de ti mismo:
¿Pudiera ser mi corazón así hacia Dios? ¿Pudiera Dios ser tan bondadoso hacia mí?
Entonces sugiero que el salmo es una parábola y un acertijo, no porque todo el asunto sea una
historia inventada, sino porque posee dos profundos acertijos: ¿Por qué Israel era tan incorregible y
rebelde y por qué Dios estaba dispuesto una y otra vez a volver a ayudarles? En resumen, la obra
de Asaf en los versos 1 al 4 fue el hacer lo que Dios le mandó en el verso 5, que fue declarar el
testimonio de Dios a las siguientes generaciones, específicamente el testimonio de Dios acerca de
sus gloriosas misericordias y maravillas, las cuales él mostró a Israel salvándole. Y Asaf hizo esto de
tal forma que nos empuja a examinar nuestros propios corazones. ¿No seremos nosotros como
Israel? ¿No sería la misma rebelión contra la ley de Dios y nuestro propio corazón? ¿No habría
esperanza para nosotros de que Dios derrame gracia aunque sintamos que hemos desperdiciado
nuestra última oportunidad?
La meta de Dios
Esto nos lleva a la última sección de nuestro texto, los versos 6-8, la cual le llamaremos La meta
de Dios, aquí aprendemos por qué Asaf escribió este salmo de la manera en que lo hizo para las
siguientes generaciones. Y aquí aprendemos cuál sería nuestra meta en educar a nuestros hijos. El
verso 6 es una continuación del verso 5 donde Dios nos ha mandado a eñar ens su testimonio a
nuestros hijos.
6) para que la generación venidera lo supiera,
aun los hijos que habían de nacer;
y éstos se levantaran y lo contaran a sus hijos,
7) para que ellos pusieran su confianza en Dios,
y no se olvidaran de las obras de Dios,
sino que guardaran sus mandamientos;
8) y no fueran como sus padres,
una generación porfiada y rebelde,
generación que no preparó su corazón,
y cuyo espíritu no fue fiel a Dios.
La meta de Dios en la educación de nuestros hijos tiene tres propósitos: ellos deben tener el
conocimiento de Dios-verso 6: "Para que la generación venidera la supiera".
Creo que es correcto valorar el amor hacia Dios por encima del conocimiento de Dios. ¡El diablo
tiene conocimiento de Dios y tiembla!, pero qué tragedia cuando vemos el orgullo demoníaco que el
conocimiento puede traer, y cómo esto nos lleva a la conclusión errada, que la mejor manera de
inspirar amor hacia Dios es apartándonos del conocimiento.
No puede ser; nosotros amamos a Dios por lo que conocemos de él, de lo contrario, nuestro
amor sería un emocionalismo artificial.
El primer punto en la educación de nuestros hijos: es el de impartir un genuino conocimiento del
testimonio y de la ley de Dios. Esto no nos lleva al orgullo, específicamente si nosotros lo hacemos
en la forma que Asaf lo hizo. Entonces la primera meta de la educación es el conocimiento.
Segundo: La meta de la educación debe ser que nuestros hijos vengan y pongan sus esperanzas
en Dios. El verso 6: "para que las generaciones venideras lo supieran y aun los hijos que habrían de
nacer; y éstos se levantaran y lo contaran a sus hijos de tal forma que su esperanza esté en Dios",
entonces el conocimiento nos lleva a la esperanza.
104
El conocimiento debe llevarnos a la esperanza. Lo que entra en nuestras mentes debe hacer un
nuevo corazón. Si una persona yerra en la educación diciendo que el conocimiento no es lo más
importante, sino el corazón, entonces otra persona yerra también diciendo que impartir
conocimiento es nuestra única meta, no el cambio de corazón.
La palabra de Dios en muy clara en este particular: la meta de la educación es enseñar la verdad
de tal forma que los jóvenes vengan a amarla y pongan su esperanza en Dios. Corazones
cambiados es la meta de la educación, no solo el agregar más conocimiento. La meta es que ellos
pongan su esperanza en Dios.
Tercero: La meta de la educación es la obediencia. El verso 7 dice: "Para que ellos pusieran su
confianza en Dios, y no se olvidaran de las obras de Dios " La educación tiene que ver en cómo
nuestros jóvenes actúan, y también en lo que saben y lo que sienten. Nosotros no seríamos
exitosos en la responsabilidad que Dios nos da si las mentes de nuestros hijos están llenas de
conocimiento verdadero, pero su conducta es contraria a la ley de Dios. Por eso la esperanza es
esencial, porque uno sintoniza su vida con lo que espera y "todo el que tiene su esperanza puesta
en él, se purifica así como él es puro." 1 Juan 3:3.
Así que el motivo de nuestro ministerio de niños en BELEN (Bethlehem) va directo al corazón de
la educación. "Que las generaciones futuras tengan su esperanza en Dios."
Resumen de la exposición
1. En resumen, hemos visto en el verso 5 la obra de Dios, él ha establecido un testimonio y ha
señalado una ley, y nos ha mandado que los enseñemos a nuestros hijos.
2. En el versos 1-4 nosotros vemos la obra de Asaf en respuesta al mandamiento de Dios: El
declara las gloriosas maravillas de Dios a las generaciones futuras, y lo hace de una manera
imperativa y urgente, en cuanto a la importancia y naturaleza de nuestro pecado y la gracia de
Dios. Retrospectivamente yo diría que Asaf nos cuenta la historia del pueblo de Israel de tal manera
que promueve la humildad y la esperanza. El nos enseña la increíble rebelión de nuestro corazón
(pues por naturaleza no somos diferentes al pueblo de Israel), y nos muestra la increíble y paciente
gracia de Dios. Entonces: ¡somos humildes por lo que somos y podemos estar esperanzados por lo
que Dios es en sí mismo!
3. Y finalmente en los versos 6-8 nosotros hemos visto la meta de Dios: que es el
conocimiento, la esperanza y la obediencia a Dios. Esta es la meta de toda verdadera educación
cristiana. Asaf estaba en lo correcto al contarnos la larga historia del pueblo de Israel, porque el
conocimiento es importante. Y lo hizo bien al contarla en una manera que levantara la pregunta
sobre el pecado y la gracia, de manera que llevara la próxima generación a una esperanza en Dios
y no en ellos mismos; y luego en el poder de la esperanza para cumplir los mandamientos de Dios.
Aplicación
Primero: Diría que este es el mandamiento de Dios, especialmente para nosotros los padres,
pero también para toda la iglesia, que el conocimiento de Dios sea enseñado a nuestros hijos, y que
ellos sean atraídos por una confianza poderosa en su Santo Espíritu que los lleve a esperar en Dios.
Martín Lutero lo puso de esta manera 457 años atrás: Nosotros estamos plagados del hecho
miserable de que no percibimos la verdad. Todos vivimos como si Dios nos hubiese dado hijos para
nuestro placer y recreación como subordinados; es como si nos diese sirvientes para usarlos tal
como se usa una vaca o un asno para el trabajo del campo o como si nosotros estuviésemos para
vivir solamente con la gratificación de nuestros subordinados, ignorándolos; es como si ellos
vivieran de tal forma que nosotros no le diésemos importancia. Nadie quiere ver la educación o el
entrenamiento como un mandamiento de la suprema majestad, quien estrictamente nos llama a
cuenta y castiga por nuestras negligencias o que la necesidad de estar seriamente preocupados por
nuestros jóvenes es muy importante. (Lo que Lutero dice, I, p. 140).
Específicamente me gustaría preguntarles a todos los padres, ¿Tienen ustedes algún tipo de plan
para impartir el conocimiento de las Escrituras y de sus doctrinas a sus hijos, de tal forma que ellos
sean capaces de permanecer firmes en la esperanza de la palabra, cuando enfrenten tristeza, dolor,
placer, acoso y asfixiante secularismo?
¿Qué en sus vidas es más importante que enseñar a sus hijos la pura palabra de Dios?
Solamente tomaría 10 minutos el cantar uno o dos himnos, aprender algún verso, leer una porción
de las Escrituras y sacar una lección para la vida. Hazles preguntas de algún buen catecismo y haz
una o dos oraciones con ellos. Si dices que estás muy ocupado, te ruego que vuelvas a revisar
cuáles son tus prioridades, pues éste es un mandamiento de Dios. Esto probará ser una fuente de
mucho más gozo. Un hijo sabio alegra a su padre, dice el Señor, y es la palabra de Dios que hace a
su hijo sabio.
Me gustaría ayudarlo lo más que pueda, así que me comprometo, con la fuerza que el Señor me
dé, ayudar a desarrollar una nueva sección que contenga varias preguntas para un catecismo con
soporte bíblico, el cual los padres puedan utilizarlo con sus hijos y cuando todo esté preparado
convertirlo en un pequeño libro para que otros lo utilicen.

105
Que el Señor nos dé la fuerza y voluntad en nuestras casas e iglesias para enseñar nuestros
hijos el testimonio de Dios "para que las demás generaciones pongan su esperanza en Dios".
Amén

PADRES QUE DAN ESPERANZA


Junio 15, 1986

Colosenses 3:21
Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.

Esta mañana nuestro texto es simple y directo: "Padres, no exasperéis a vuestros hijos, ara p
que no se desalienten." Se divide en tres partes de forma natural: Primero a quién va dirigido,
"Padres." Segundo, un mandato, "no exasperéis a vuestros hijos." Tercero, el propósito del
mandato, "para que no se desalienten."
Miraremos estas tres partes del texto una a la vez en orden reverso. Primero dirigiremos nuestra
atención a la meta de los padres cristianos, esto es, criar hijos sin desalentarlos. Segundo,
miraremos al deber de los padres cristianos, esto es, no hacer aquellas cosas que desalientan a los
hijos. Y finalmente nos enfocaremos en el líder de la paternidad, a saber, los padres.
Pero primero unas palabras sobre la paternidad de Dios.
En la oración modelo el Señor Jesús les enseñó a sus discípulos a llamar a Dios Padre: "Padre
nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre." Les enseñó que Dios no es el Padre de
todos. En Juan 8:42,44 dijo a aquellos que se negaban a seguirle, "Si Dios fuera vuestro Padre, me
amaríais, porque yo salí de Dios y vine de él… Sois de vuestro padre el diablo y queréis hacer los
deseos de vuestro padre."
Dios sólo es Padre de aquellos que son guiados por el Espíritu de su Hijo. En Romanos 8:9, 14-
15 Pablo dice:
Pero si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de él... Porque todos los que son guiados
por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud
para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el
cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos
hijos de Dios.
No todo el mundo puede reclamar el privilegio de conocer a Dios como Padre. Sólo aquellos que
han nacido de Dios (Juan 1:13), quienes reciben a Cristo (Juan 1:12), y quienes son guiados por el
Espíritu (Romanos 8:14) tienen derecho de recibir la herencia de los hijos - las promesas como la
de Mateo 7:11, "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,
¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?" El
privilegio de la oración y de la promesa de que Dios obrará todas las cosas para tu bien es parte de
la herencia de los hijos. Eso es lo que significa tener a Dios como tu Padre.
Existen dos razones por las que comienzo con estas palabras sobre la paternidad de Dios. Una es
que creo que toda la paternidad humana debe usar como patrón a la paternidad divina. La guía de
cada padre debiera ser vivir de tal forma que sus hijos puedan ver cómo es Dios el Padre. Ellos
deben ver en su padre humano un reflejo - aunque imperfecto - del Padre celestial en su fuerza y
ternura, en su ira y misericordia, en su exaltación y condescendencia, en su sabiduría excepcional y
su guía paciente. La tarea de cada padre humano es ser una imagen del Padre del cielo para sus
hijos.
La otra razón por la que comienzo hablando de la paternidad de Dios es para darle relevancia a
este mensaje, para todos en esta sala ya sean padres o no; y ya sea que tengan un padre cristiano
o no. Quiero dejar en claro desde el principio que la tristeza que muchos podemos sentir por nunca
haber tenido un padre como el que describiré, y la tristeza que otros puedan sentir por nunca haber
sido un padre como el que describiré -esta mañana, esa tristeza, puede ser tragada y superada con
gozo porque Dios ofrece su paternidad a cualquiera que acepte el regalo de adopción al confiar en
Cristo y al que se rinda a la guía del Espíritu Santo.
Hay dos formas de escuchar el mensaje de esta mañana. Una es tomarlo como una exhortación
directa de la Palabra de Dios a los padres de cómo criar a sus hijos. La otra es tomarlo como una
parábola que señala la forma en que el Padre celestial ama a aquellos que creen y siguen a su Hijo.
Francamente espero que todos ustedes lo escuchen en ambos sentidos.
1."…para que no se desalienten."
Vamos al texto y comencemos con la última frase de Colosenses 3:21, "Padres, no exasperéis a
vuestros hijos, para que no se desalienten."
La meta de un buen padre es criar hijos sin desalentarlos. La palabra implica desanimarse,
languidecer, perder el vigor, desinteresarse, mal humor, tristeza, con una especie de resignación

106
por la vida. No seas el tipo de padre que cría a sus hijos para que sean este tipo de personas. En
lugar de eso, desarrolla un estilo de paternidad que produzca el desaliento opuesto.
¿Y qué es esto? Lo resumiré en tres características:
• Lo opuesto a estar desalentado es tener esperanza.
• Lo opuesto a estar desalentado es ser feliz.
• Lo opuesto a estar desalentado es estar confiado y ser valiente.
Así que diría que la forma negativa del verso 21 también implica un mandato positivo. Dice,
"Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten." Pero esto no significan que
sólo se debe evitar un tipo de paternidad; también significa que debemos perseguir el otro tipo, el
tipo de paternidad que da esperanza en vez de desaliento; que da felicidad en vez de desaliento; y
que da confianza y valor.
Si nos detenemos aquí aún no hemos dicho nada distintivamente cristiano. No hay un padre en
diez mil que piense que el objetivo de la paternidad debe ser desalentar a los hijos. Pero el apóstol
Pablo se sentiría apenado si todo lo que yo hiciera fuera usar sus palabras simplemente porque
expresan algo de sentido común, o algo de sabiduría natural. Él no fue inspirado por el Espíritu
Santo para confirmar la percepción del Dr. Spock. Él fue inspirado para enseñar a los padres cosas
que ningún ojo natural ha visto ni ningún oído natural ha escuchado. (1 Cor. 2:9-13)
Lo que quiero decir es esto. La enseñanza de Pablo pone en claro que cuando él dice que
debemos ser padres que dan esperanza en vez de desaliento, él quiere decir esperanza en DIOS no
esperanza en el dinero o esperanza en la popularidad o esperanza en la educación o esperanza en
un esposo o esperanza en el éxito profesional. Si le hubieras preguntado a Pablo, o a Jesús, "¿Qué
tipo de libertad del desaliento quieres que tengan nuestros hijos?" él no hubiera dicho, "Quiero que
tus hijos sean librados del desaliento al ser llenos con la esperanza de que tendrán fortuna... o de
que serán famosos, o intelectuales, o casados, o exitosos." Sabemos que eso no es lo que él quiere
decir. Él quiere decir, que sean los tipos de padres que no desalientan a sus hijos sino que los
llenan de esperanza en Dios.
Y al considerar la felicidad como lo opuesto al desaliento, Pablo no se contentaría si un padre
simplemente hiciera sentir bien a su hijo dándole lo que se le antojara. Existe una felicidad que
mata. A cierto tipo de felicidad la Escritura le dice, "que vuestra risa se torne en llanto y vuestro
gozo en tristeza." (Santiago 4:9). Existe una felicidad que no tiene nada que ver con Dios, y por lo
tanto no tiene valor a los ojos de Dios. Viene sólo de la creación y no del Creador. Esta no es la
felicidad que Pablo quiere que los padres pongan en lugar del desaliento.
Pero existe otro gozo que viene de la expresión, por ejemplo, en el Salmo 4:7-8,
Alegría pusiste en mi corazón,
Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.
En paz me acostaré y así también dormiré;
porque sólo tú, SEÑOR, me haces habitar seguro.
¡Padres no desalienten a sus hijos, sino llénenlos con el gozo del Señor! Enséñenlos desde
temprana edad - y muéstrenles desde temprano - que a través de muchas tribulaciones entramos
al Reino de Dios (Hechos 14:22), pero ellos pueden regocijarse en las tribulaciones, sabiendo que
"la tribulación produce paciencia, y la paciencia carácter probado, y el carácter probado esperanza"
- ¡EN DIOS! (Romanos 5:3-4). No los desalientes. Hazlos felices en Dios ayudándolos a esperar en
Él.
Y cuando consideramos la confianza como lo opuesto al desaliento, el mensaje de la Escritura
toma un alejamiento dramático del sentido común natural de la sabiduría del mundo.
El mundo dice: No desalientes al niño, incrementa su auto-confianza. La Escritura dice, No
desalientes al niño, incrementa su confianza en Dios. De hecho la Escritura es más precisa que eso;
enseña: No desalientes al niño, sino haz lo que puedas para desenraizar su confianza en sí mismo y
reemplazarla con una confianza en Dios. Y cuando nos enseña a desenraizar la auto-confianza,
quiere decir desenraizar el deseo de tener y de aparentar tener auto-confianza.
La Escritura sabe que la Mayoría de las personas no tienen éxito al sentir auto-confianza. La
Mayoría de las personas son muy infelices por su inhabilidad de aparentar auto-confianza, auto-
seguridad y tener el control. Así que cuando la Escritura nos enseña a desenraizar la auto-confianza
significa ir a la raíz, no a las ramas medio secas; ir tras el DESEO de tener auto-confianza, y no de
las débiles manifestaciones que logran llegar hasta las acciones de las personas.
Una ilustración vívida de cómo el Padre celestial de Pablo fue paciente al trabajar desenraizando
la auto-suficiencia de Pablo se da en 2 Corintios 1:8-9. Aquí hay una descripción de cómo Dios el
Padre estaba trabajando con él veinte años después de su conversión, lo que significa que esto es
un pecado cuya raíz está profundamente enraizada en todos nosotros. Él escribe:
Porque no queremos que ignoréis, hermanos, acerca de nuestra aflicción sufrida en Asia, porque
fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la
esperanza de salir con vida. De hecho, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de

107
muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos (o; que tengamos confianza, no en
nosotros), sino en Dios que resucita a los muertos.
En otras palabras, el propósito divino de la aflicción de Pablo era (como es el propósito de toda
disciplina paterna) desenraizar la auto-confianza que quedaba en el corazón de Pablo y arrojarlo
sólo sobre Dios. ¿Por qué? ¿Por qué no quería Dios que Pablo tuviera confianza? ¿Por qué Dios
quería que el fuera lánguido, sin vigor, temperamental, triste, débil, temeroso? ¡No! Fue Dios quien
vino a Pablo en Corinto y dijo, "NO temas, sigue hablando y NO calles; porque Yo estoy contigo."
Así que la confianza que debemos alentar en nuestros hijos no es la auto-confianza, sino una
confianza en la gracia y el poder de Dios. "No temas… YO ESTOY CONTIGO."
El pastor Escocés del siglo 19, Andrew Bonar, dijo con respecto a la crianza de los hijos, "Les
decimos que, 'son pecadores, expuestos a la ira y la maldición de Dios.'" En otras palabras, le
enseñas al niño a perder la esperanza de toda auto-confianza y a dirigir su deseo por una confianza
en la gracia de Dios. La meta de los padres bíblicos es tener hijos que digan (con el Salmo 60:11-
12):
Danos ayuda contra el adversario,
pues vano es el auxilio del hombre.
En Dios haremos proezas,
y él hollará a nuestros adversarios.
Un buen padre ponderará: ¿Cómo puedo ser como mi Padre celestial? ¿Cómo puedo borrar la
auto-confianza del corazón de mis hijos y llenarlos con la confianza, el valor, el celo y la resolución
que está enraizada en la gracia y el poder de Dios y no en ellos mismos? ¿Cómo puedo ser el tipo
de padre cuyos hijos no se desalientan ni pierden el vigor o languidecen o se entristecen o se
descorazonan, sino que están llenos de esperanza en Dios, felicidad en Dios, confianza en Dios y
valor para intentar cosas grandes para la gloria de Dios?
Esta pregunta nos lleva a la segunda parte de nuestro texto, esto es, el deber de los padres
cristianos a no provocar a sus hijos.
2. "No exasperéis a vuestros hijos."
"Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten." De nuevo notamos que el
mandamiento es negativo - algo que debe evitarse. Es una advertencia en contra del mal uso de la
autoridad legítima. Pablo acaba de decir en el verso 20, "Hijos, sed obedientes a vuestros padres en
todo, porque esto es agradable al Señor."
Ahora en el verso 21 él advierte a los padres de que se cuiden del mal uso de la autoridad dada
por Dios. El mal uso que él tiene en mente es que los padres puedan tratar a sus hijos de tal forma
que su espíritu sea quebrantado y se vuelvan seres desalentados, sin esperanza. Pablo llama a este
mal uso "exasperarlos": "No exasperéis a vuestros hijos."
En Efesios 6:4 se usa una palabra diferente que específicamente significa, "No provoquéis a ira."
Pero aquí en Colosenses 3:21 se usa una palabra muy general. Puede ser utilizada positivamente,
como en 2 Corintios 9:2 donde dice que los cristianos de Acaya provocaron a los cristianos de
Macedonia a que fueran más generosos. En otras palabras, los han "estimulado", o "motivado".
Al seleccionar esta palabra amplia y general creo que Pablo nos quiere enseñar que los padres
deben evitar todo lo que arruine la confianza de un niño en Dios y los deje sin esperanza y sin
aliento. Para esto se requiere una sabiduría tremenda de parte de los padres, porque no todos los
desalientos a corto plazo resultan en desesperanzas a largo plazo. Por el contrario, nuestro Padre
celestial claramente trae a nuestras vidas frustraciones y desalientos a corto plazo precisamente
para ponernos sobre un nuevo paso de fe. Se necesita gran sabiduría para esto.
Así que preguntemos entonces: ¿Qué hacen los padres para exasperar a sus hijos a un
desaliento y desesperanza a largo plazo? Mencionaré dos cosas:
Primero, algunos padres fallan al SER felices y esperanzados y confiados en Dios.
Padres, lo que ERES en relación con Dios es mucho más importante que cualquier técnica
particular de paternidad que trates de emplear. ¿Esperarán tus hijos en Dios si tu esperanza está
puesta en el dinero? ¿Serán tus hijos felices en Dios si ellos ven que la pesca para ti es una
experiencia más feliz que la adoración? ¿Pondrán tus hijos su confianza en Dios si toda tu conducta
comunica el deseo de parecer auto-suficiente?
El trabajo más importante que un padre puede hacer por el bien de sus hijos es ser convertido.
La estrategia más importante para criar hijos es volverse un hombre nuevo en Cristo - cuya
esperanza y felicidad y confianza está en Dios y no en sí mismo.
Sabemos que esto es cierto por las Escrituras porque allí se nos enseña a imitar a nuestro Padre
celestial. Se nos dice que seamos santos como él ES santo (1 Pedro 1:16). Se nos dice que seamos
misericordiosos como él ES misericordioso (Lucas 6:36). Ser un buen hijo es copiar a un papá.
Imitar a un padre lo honra, y a nosotros se nos manda a honrar a nuestros padres. Así que la
pregunta más importante que podemos hacer no es qué debo enseñarles a mis hijos, sino ¿quién
soy yo delante del Dios vivo y delante de mis hijos?

108
Eso es lo primero que los padres pueden hacer para exasperar a sus hijos a un desaliento y
desesperanza a largo plazo - ellos pueden fallar en SER esperanzados, felices y confiados en Dios.
Lo segundo que los padres hacen que provoca a los hijos a un desaliento y desesperanza a largo
plazo es disciplinarlos de forma impulsiva, errática e inconsistente.
La disciplina impredecible, impulsiva y hostil hace a los niños temerosos, amargados, engañosos
y desalentados. Ellos no saben de dónde o por qué vendrá la próxima explosión. Ellos se dicen a sí
mismos, "¡para que sirve! ¿Para qué pensar que ser bueno es mejor que ser malo?" Así el espíritu
de esperanza moral se rompe, y en su lugar viene un maniobrar calculado, engañoso y sin aliento.
Por otra parte, cuando la disciplina es controlada, apropiada, consistente y basada en reglas
claras y en principios de justicia en el hogar, se crea una atmósfera donde los niños afloran en
libertad. Ellos conocen los límites y se sienten seguros y libres para soñar y jugar y planear y
trabajar dentro de esos límites de justicia.
Ellos ganan confianza en que esta es la manera como que Dios es. Él no es un Dios caprichoso.
Él no es impulsivo, errático o inconsistente. Hay orden. Hay justicia templada con misericordia. Hay
esperanza y aliento. ¿Para qué querría yo lograr algo de valor o aún de grandeza si estoy dentro de
este orden y dependo de la bondad del Padre que me ama así?
Así que padres, no exasperéis a vuestros hijos siendo impulsivos, erráticos o inconsistentes en la
disciplina. Sean como su Padre en los cielos, para que sus hijos puedan conocerlo mejor y volverse
esperanzados y felices y confiados en Él.
Se pudiera decir mucho más sobre los tipos de cosas que provocan desaliento y desesperanza a
largo plazo en los hijos. Pero se nos ha terminado el tiempo
3. "Padres…"
Sólo podemos referirnos brevemente a la tercera parte del texto, donde dice "Padres…" El verso
20 dice, "Hijos, obedeced a vuestros padres." Esto enseña claramente que tanto las madres como
los padres deben ser obedecidos. Madres y padres deben compartir autoridad sobre sus hijos. Pero
en el verso 21 la palabra padres está siendo usada en particular.
Esta noche continuaremos con el por qué de esto. Existe un rol peculiar que la Escritura le da a
los esposos y padres. Los padres tienen una responsabilidad especial en la vida moral de la familia.
Así que padres, les urjo a tomar esa responsabilidad, y a que sean el tipo de padre que dan
esperanza, felicidad y confianza a sus hijos porque ustedes mismos han encontrado su esperanza,
su felicidad y su confianza en Dios.

EL MANANTIAL DE UN PERSISTENTE AMOR PÚBLICO


Recordando El Bicentenario De La Abolición
De Tráfico Legal De Esclavos En Bretaña
Sermón Predicado el Fin de Semana de Martin Luther King
Enero 14, 2007

Mateo 7:7-12
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8 Porque todo el que pide,
recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.¿O qué hombre hay entre vosotros que si
su hijo le pide pan, le dará una piedra, o si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si
vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que
está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden? Por eso, todo cuanto queráis que os hagan
los hombres, así también haced vosotros con ellos, porque esta es la ley y los profetas.

El título de este mensaje es largo y está lleno de importancia histórica: "El manantial de un
persistente amor público, recordando el bicentenario de la abolición del tráfico legal de esclavos en
Bretaña". Espero poder entretejer estos tres puntos:
1. Un retrato bíblico del origen del amor persistente público.
2. Un tributo a la abolición del tráfico de esclavos en Bretaña el 24 de febrero de 1807, con un
énfasis especial en las raíces bíblicas de esta abolición en la vida de William Wilberforce.
3. Un contacto con los retos étnicos de nuestra propia época en honor al Fin de Semana de
Martin Luther King.
Wilberforce, King, y la Biblia
Vayamos primero a la Biblia, la Palabra de Dios. Tanto William Wilberforce en Bretaña, hace
doscientos años, como Martin Luther King en Estados Unidos, hace cincuenta años, basaron sus
transformaciones sociales en el amor por todos que está en la Biblia. No quiero decir que los dos
entendieran y usaran la Biblia de la misma forma. Wilberforce era un anglicano evangélico de
doctrina ortodoxa. King, según mi entndimiento, no sé expresó sus creencias doctrinales de manera
explicita cuando era un predicador maduro, pero sus primeros escritos se inclinaban hacia un tipo
de liberalismo que no podría ser llamado ortodoxo.
109
Pero lo que quiero enfatizar es que sin la Biblia ninguno hubiera sido quien fue, y ninguno
hubiera hecho lo que hizo; Wilberforce no hubiera sido el instrumento humano de Dios que
determinó el fracaso del tráfico de esclavos africanos en Bretaña, y King no hubiera sido el
instrumento humano de Dios que reemplazó la discriminación racial de manera decisiva con leyes
que apoyaban la igualdad de derechos para todos los estadounidenses sin tener en cuenta la raza.
La vida y obra de estos hombres, y sus éxitos son inexplicables sin su dependencia de la Biblia.
Prácticamente se podía escuchar a la Biblia cada vez que King abría su boca. Y Wilberforce edificó
toda su vida (pública y personal como miembro del Parlamento) sobre lo que llamó "las doctrinas
características de la Biblia". La Biblia tiene su modo de ejercer su poder en manos muy diferentes.
A Nuestro Padre, Por Medio De Jesús
Mire conmigo por unos momentos a Mateo 7:7-12. Lo que vimos aquí hace dos semanas, al
comienzo de la Semana de Oración fue la enunciación de al menos ocho razones que le animaban a
venir a Dios en una oración dependiente de Cristo. Cuando venimos a través de Jesús, nos
encontramos a Dios como nuestro Padre quien solo nos da buenas cosas. Verso 11: "Pues si
vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que
está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?". Él les dará buenas cosas. Él es nuestro
Padre.
¿Cómo fue que Dios se convirtió en Padre de personas inmerecedoras como nosotros? La
primera mitad de la respuesta la vimos en Mateo 20:28, donde Jesús dijo: "el Hijo del Hombre
(Jesús) no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos". Y en
Mateo 26:28, donde Jesús dijo: "esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos
para el perdón de los pecados". Así que Jesús derramó su sangre y murió para pagar nuestro
rescate y perdonar nuestros pecados.
La otra mitad de la respuesta la vimos en Juan 1:12: "a todos los que le recibieron, les dio el
derecho de llegar a ser hijos de Dios". Si recibiremos a Jesús como nuestro rescate y creemos en él
como el fundamento de nuestro perdón, Dios nos convierte en sus hijos. Y, según Mateo 7:11, Dios
da buenas cosas a sus hijos que piden. Quizás no dé exactamente lo mismo que pedimos en el
momento y forma en que lo pedimos, pero siempre dará buenas cosas. Siempre. Eso pudiera incluir
algunas de las experiencias más difíciles de nuestras vidas, de manera similar a cuando Dios guió a
José hacia la esclavitud de Egipto, Dios lo hizo por un millar de buenas razones que serían vistas
después. Nuestro Padre en los cielos nunca está en contra de aquellos que están en Jesucristo. En
su corazón solo tiene misericordia para nosotros. No comodidad, pero siempre tiene misericordia.
Toda su ira fue removida por el rescate que Jesús pagó y la sangre que derramó.
Wilberforce Sigue Adelante
Allí es donde nos detuvimos hace dos semanas. Pero William Wilberforce no se detuvo allí. Y
nosotros no debemos detenernos allí, porque Jesús no lo hizo. Wilberforce creyó todo lo que acabo
de decir sobre el rescate de Jesús, y su sangre, y el perdón de pecado, y la necesidad de fe en
Cristo para ser hijos de Dios y tener vida eterna. Eso es lo que solía llamar las "doctrinas
características" de la Biblia. Él las amaba, pero no se detuvo con ellas, o con la gran noticia de que
Dios es nuestro Padre, y es por nosotros, y solo nos da buenas cosas. William siguió adelante como
Jesús y vio la próxima palabra en el verso 12.
En la LBLA1 dice: "por eso": "Por eso, todo cuanto queráis que os hagan los hombres...". La
palabra señala que lo que Jesús dijo nos lleva a un lugar. Lo que acaba de decir nos lleva a un lugar
y nos permite ir a un lugar con el poder que acaba de hablar en nuestras vidas. ¿Hacia dónde nos
dirige la palabra "por eso"? Este es uno de los versos más famosos de la Biblia. Lo conocemos como
la Regla de Oro: "Por eso, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también haced
vosotros con ellos, porque esta es la ley y los profetas"
La Palabra Por Eso En El Verso 12
Lo más importante que quiero que vean hoy es que la palabra por eso al principio del verso 12
implica tres cosas:
1. Que no se puede vivir la Regla de Oro (tratar a otros de la manera que le gustaría que le
trataran) sin experimentar la verdad de los versos 7-11; es decir, sin tener la profunda confianza de
que su Padre le dará todas las cosas buenas que verdaderamente necesita;
2. Que si realmente experimenta las verdades de los versos 7-11 (la certeza de que su Padre
celestial satisfará todas sus necesidades reales) entonces tendrá la libertad e impulso internos
necesarios para vivir la Regla de Oro: hacer el bien a otros que le gustaría que ellos le hicieran a
usted;
3. Que la razón por la que la Regla de Oro cumple la ley y los profetas es que se reviste del
amor del verso 12 y todo parte de la fe en la obra de Jesucristo para rescatarnos por su sangre y
asegurar para nosotros la misericordia y paternidad eternas de Dios.
Todo esto está implícito en la palabra por eso:
1. Si usted aprecia realmente a su Padre celestial quien satisface todas sus necesidades
dándole solo lo que es bueno para usted, entonces puede vivir para otros.
110
2. Si realmente aprecia a su Padre celestial quien satisface todas sus necesidades dándole solo
lo que es bueno para usted, entonces vivirá para otros.
3. Si su vida de entrega a los demás parte de la confianza que tiene en su Padre a través del
Mesías Jesús, quien pagó su rescate y perdonó sus pecados, entonces, este tipo de vida cumple
todo lo que la ley y los profetas señalaban.
Así que cuando digo que este mensaje se titula "El Manantial de Persistente Amor Público", me
refiero a esto: Hacer a otros lo que nos gustaría que ellos hicieran por nosotros. A esto me refiero
cuando hablo de Persistente Amor Público. Y el manantial de este amor es explicado en las palabras
por eso. Usted tiene un Padre en los cielos quien, gracias a la obra de Cristo, da a sus hijos solo lo
que es bueno para ellos. Por eso, debe amar persistentemente. Trate a las personas como le
gustaría que le trataran a usted. La sangre con que su Padre le compró tiene cuidado de usted y es
el manantial de su amor persistente público. Si usted experimenta este tipo de paternidad, amará
de igual manera a las demás personas.
Fluyendo Desde Los Versos 7-11
Antes que analicemos la Regla de Oro en relación al asunto de las razas y las relaciones étnicas,
asegurémonos de ver por qué debe fluir de los versos 7-11. La razón es que tratar a otros de la
manera en que usted quiere ser tratado, involucra un cambio sorprendente, profundo y
sobrenatural en el modo en que toma sus decisiones. En otro tiempo, usted tomaba sus decisiones
fundamentalmente porque le beneficiaban; pero ahora lo hace porque benefician a otros. Y aquí
está la dificultad: Usted pudiera pensar: "si trato a los demás de la manera en que yo quisiera ser
tratado, entonces yo seré tratado de la misma forma". Pero Jesús nunca hizo esa promesa. Él nunca
promete: "si tratas a las personas como le gustaría que te trataran, tú también serás tratado de la
misma forma por los demás".
De hecho, él promete que frecuentemente ocurrirá lo opuesto. Por ejemplo, Mateo 5:11:
"Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros
falsamente, por causa de mí". En otras palabras, cuando ustedes confían en mí y persisten en amar
de la manera en que les llamo a hacerlo, pagarán un precio muy caro por eso.
El Padre Provee Todo Lo Que Necesitan Para Resistir
¿Comprende ahora por qué es tan importante el por eso al comienzo del verso 12? Si las
personas que trata amorosamente, de acuerdo a la Regla de Oro, con frecuencia devuelven mal por
su bien, ¿cómo podrá seguir amando?, ¿cómo podrá seguir devolviendo bien por mal? Jesús
responde: porque tienes a un Padre en los cielos que provee con toda cosa buena que necesitas
cuando le pides. Él no evita la aflicción, de hecho, él promete que habrá aflicción. Pero le da a usted
todo lo que necesita para resistir y ser más como Cristo en medio de la aflicción. La seguridad de
los versos 7-11 es el único manantial eterno de amor constante por todos que exalta a Cristo y
honra a Dios.
Si conoce a Dios como su Padre a través de Cristo, y si confía que él le dará solo cosas buenas,
solo misericordia (ahora, en la vida real) y que satisfará su corazón en cada prueba, entonces
puede y persistirá en hacer a los demás lo que quisiera que ellos hicieran por usted, aún si ellos no
le responden de la misma manera.
La Regla De Oro Y El Fin Del Tráfico De Esclavos
A mediados del siglo diecinueve, cerca de tres millones de esclavos africanos habían sido
transportados hacia las Américas en barcos británicos2. Era un asunto profundamente racial –no
solo racial, pero era profundamente racial. El único pueblo que estaba siendo robado y despojado
de toda dignidad humana y cuyas familias estaban siendo destrozadas y torturadas en camino a
trabajar como seres sub-humanos, era el pueblo negro. Era un asunto profundamente racial y las
actitudes pecaminosas relacionadas a este asunto no han desaparecido en nuestros días, ni en
nuestra tierra, ni en la iglesia.
William Wilberforce, como muchos otros de su tiempo, fue profundamente persuadido de que
este tráfico era una gran maldad moral por muchas razones, y la más pequeña no era su
inconsistencia con la Regla de Oro de Jesús. Muchos de los cristianos abolicionistas de su tiempo
presionaron a la nación a ver las cosas desde el punto de vista de los esclavos, y a hacer a otros lo
que les gustaría que se hiciera con ellos. Abraham Booth, por ejemplo, un predicador calvinista
bautista, predicó un mensaje en Londres el 29 de enero de 1792 titulado: "El Comercio de Especies
Humanas y la Esclavitud de Personas Inocentes es Antagónico a las Leyes de Moisés y al Evangelio
de Cristo". Una de las partes más conmovedoras del mensaje fue donde imaginó las naves
esclavistas arribando a tierras británicas e invadiendo por sorpresa a Londres, Bristol y Liverpool,
secuestrando a nuestros seres queridos y arrastrándolos lejos, para nunca verlos de nuevo3.
Cristianismo Coronario 4
Cinco años antes, el 28 de octubre de 1787, William Wilberforce escribió en su diario, a la edad
de veintiocho años: "El Dios Todopoderoso ha puesto delante mío dos grandes metas: la supresión
del tráfico de esclavos y la reformación de (la moral)" 5. Durante veinte años Wilberforce soportó
un revés tras otro en su persistente amor por todos. Pero nunca se rindió y el 24 de febrero de
111
1807 a las 4:00 de la mañana, veinte años después, el voto decisivo fue echado y el tráfico de
esclavos fue declarado ilegal.
Hace cinco años que llamé a ese tipo de amor constante por todos: El Cristianismo Coronario en
lugar de El Cristianismo de Adrenalina. La adrenalina nos da energía durante un momento y luego
nos abandona. Esa es la manera en que muchas personas se involucran en una causa de amor y
justicia. Pero el corazón late constantemente mientras vivimos. A eso es lo que me refería cuando
hablaba de Cristianismo Coronario, es un cristianismo que persiste en amar y servir y hacer justicia
año tras año tras año. Y yo preguntaba: ¿Quiénes serán (entre ustedes) los cristianos coronarios en
la causa de la armonía racial y la santidad de la vida?
Aplicando el Amor Basado en el Evangelio de Wilberforce
Permítanme relacionar hoy la Regla de Oro (Mateo 7:12, con su importantísimo por eso) con el
ejemplo de amor constante de Wilberforce basado en el evangelio: Siempre habrá retos que nos
querrán impedir amar a las personas que son diferentes–retos por diferencias étnicas u otras
diferencias. Si Cristo es nuestro Señor y Salvador y Tesoro, y si Dios es nuestro Padre a través de
Cristo, y si confiamos que él nos dará solo lo que es bueno, entonces estaremos creciendo (y
ayudando a nuestros hijos a crecer) en la aplicación de la Regla de Oro sobre las diferencias
étnicas, como también sobre otras diferencias.
Una manera práctica de lograr esto en su familia sería trabajar con su cónyuge e hijos –o un
grupo de solteros juntos, o grupo pequeño - y hacer una lista de actitudes y palabras y
comportamientos que se pudieran expresar a una persona de otro grupo étnico pero que no le
gustaría que fueran expresadas sobre usted. La lista pudiera sonar como esto: ¿Me gustaría que se
burlaran de mí por mi apariencia? ¿Me gustaría ser evitado por los demás? ¿Me gustaría que se
hablara de mí como de una persona inferior? ¿Me gustaría no ser invitado nunca a una cena? ¿Me
gustaría no ser considerado nunca para un trabajo para el cual estoy calificado? ¿Aprobaría yo que
las personas no quisieran ser mis vecinos? ¿Estaría de acuerdo con que nadie me considerara para
un préstamo para mi casa aunque mi crédito fuera bueno? ¿Estaría de acuerdo con no ser
considerado nunca para una promoción en el trabajo aunque estuviera calificado para ella?
Jesús Es Aun Más Radical
Pero ese grupo de preguntas todavía no es lo suficientemente radical, porque Jesús, erencia
a dif
de otros en su tiempo no dijo: "no hagas a los demás lo que no quieres que ellos te hagan". Él dijo:
"todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también haced vosotros con ellos". Eso es aun
más radical, porque significa que debemos volvernos creativos y proactivos en nuestras relaciones
interpersonales –sea atravesando las líneas étnicas o en cualquier otro sentido. Por eso, hagan otra
lista: ¿Qué cosas puedo hacer por otra persona (u otra raza) que me gustaría que se hiciera por mí
si estuviera en su lugar?
Si Dios es su Padre por medio del rescate que Jesús pagó con su propia sangre, y si usted confía
que él le dará libre y suficientemente todo lo que necesita para vivir para su gloria, la respuesta a
estas preguntas y muchas otras convertirá su vida en una vida de un amor constante por los que
conoce y los que no conoce. Usted puede vivir para ver una gran victoria como le sucedió a William
Wilberforce el 24 de febrero de 1807, con la abolición del tráfico de esclavos británicos (el próximo
mes se cumplirán doscientos años). O pudiera morir en medio de la batalla como le sucedió a
Martin Luther King a la edad de 39 el 4 de abril de 1968.
En cualquier caso, no habrá desperdiciado su vida. No si ha persistido en toda una vida de amor
por todos fundamentada en la fe de que su Padre le dará solo buenas cosas por medio de Jesús a
aquellos que le piden.
Muestre Las Muchas Glorias De Cristo
Oro para que tome el pequeño libro Sublime Gracia en la Vida de William Wilberforce6 y lo lea y
beba del espíritu de este hombre –el espíritu que persiste, persevera, y resiste por la causa del
amor por todos, la justicia, la justificación, y la Regla de Oro. Y oro para que ntras
mie dure el año –
mientras todavía estamos en el 2007, y sea el aniversario doscientos de la abolición del tráfico de
esclavos en Bretaña, usted use este libro y otros instrumentos como testigo de Cristo y como un
modo de mostrar alguna de las muchas glorias de Jesús

1 Piper utiliza la ESV(English Standard Version) donde la palabra que enfatiza es so. (Nota del
Traductor).
2 John Coffey, "La Abolición del Tráfico de Esclavos: Conciencia Cristiana y Acción Política" ("The
Abolition of the Slave Trade: Christian Conscience and Political Action") Documentos de Cambridge
Hacia una Mente Bíblica (Cambridge Papers Toward a Biblical Mind), Volumen 15, número 2, Junio
de 2006, p. 1 (vea www.jubilee-centre.org).
3 Vea http://haykin.luxpub.com/index.php?option=com_content&task=view&id=45&Itemid=45.
4 Coronario: Relacionado a las Venas o Arterias del Corazón (Nota del Traductor)
5 John Pollock, Wilberforce (Londres: Aguacil y Compañía (London: Constable and Company),
1977), p.69.
112
6 Amazing Grace in the Life of William Wilberforce

LA RAZA Y EL ABORTO
Enero 21, 2007

Efesios 5:6-17
Que nadie os engañe con palabras vanas, pues por causa de estas cosas la ira de Dios viene
sobre los hijos de desobediencia. Por tanto, no seáis partícipes con ellos; porque antes erais
tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz (porque el fruto de la luz
consiste en toda bondad, justicia y verdad), examinando qué es lo que agrada al Señor. Y no
participéis en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien, desenmascaradlas; porque es
vergonzoso aun hablar de las cosas que ellos hacen en secreto. Pero todas las cosas se hacen
visibles cuando son expuestas por la luz, pues todo lo que se hace visible es luz. Por esta razón
dice: Despierta, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo. Por tanto,
tened cuidado cómo andáis; no como insensatos, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo,
porque los días son malos. Así pues, no seáis necios, sino entended cuál es la voluntad del Señor".

A fin de que sea ampliamente divulgado, permítanme decirles uno de mis propósitos princ ipales
en este mensaje: En el nombre de Jesucristo y fundamentado en el evangelio de su muerte y
resurrección por los pecadores (lo que incluye a los abortistas y a los pastores), mi propósito es
estigmatizar el aborto asociándolo con el racismo. Me gustaría vincular al aborto y la raza de la
misma manera en que ustedes relacionan el linchamiento con la raza.
Aborto y Racismo
Mi propósito es que aquellos que aborrecen el racismo, aborrezcan el aborto –"aborreciendo lo
malo, aplicándoos a lo bueno" (Romanos 12:9). Mi propósito es que el aborto sea un tabú cultural
tan poderoso como lo es el racismo. Mi propósito es anticipar el día en que declararse "a favor de la
elección"1, sea como declararse a favor de la "supremacía blanca".
Mi propósito es que tal como una vez sucedió, que la Corte Suprema en el caso Dred Scott de
1857 sostuvo que los esclavos negros eran propiedades sin ningún derecho como personas libres, y
hoy vemos ese hecho como algo impensable; que así también suceda: aunque la Corte Suprema en
el caso Roe vs. Wade de 1973 no dio a los niños sin nacer el derecho que tienen las personas libres,
llegará el día en que ese hecho también será visto como algo impensable. El racismo podía (y a
menudo pasó) llegar al asesinato de seres humanos inocentes; y en nuestra historia, sucedió con
frecuencia. Pero el aborto siempre conlleva el asesinato de seres humanos inocentes. Entre 1882 y
1968, 3 446 personas negras fueron linchadas en Estados Unidos. Hoy más niños negros son
asesinados por abortistas blancos cada tres años que todos los que fueron linchados en esos días.
(http://blackgenocide.org/).
Pero me estoy adelantando a mí mismo. Solo quiero que entiendan hacia dónde me dirijo, a fin
de que nadie diga que hice esta asociación entre el aborto y el racismo con sutileza o astucia. No es
astucia, está claramente expresado y es intencional y (espero demostrarlo) es justificado. Quiera
Dios hacer que las razones que sustentan el aborto sean tan impensables en Estados Unidos y en
todo el mundo como las razones que apoyan el racismo.
No espero escapar de los malentendidos o la crítica a causa de este mensaje. Pero unos pocos
ataques pueden ser evitados citando a Randy Alcorn, cuyo punto de vista comparto:
No creo que la Mayoría de las personas que apoyan los derechos del aborto sean racistas, como
tampoco creo que no haya racistas entre los que están "a favor de la elección". Solo estoy
sugiriendo que a pesar de los motivos, un examen más profundo de la historia y las estrategias
presentes del movimiento "a favor de la elección" sugiere que "el aborto para las minorías" no
serviría para la causa de la igualdad como tampoco lo haría la causa por la supremacía de la raza
blanca, que es saludable y digna". (Perspectivas Eternas (Eternal Perspectives), Sept-Oct. 1993,
p.9).
Nuevamente, mi propósito es asociar el aborto y el racismo, no para igualarlos. Si la asociación
es justificada, usted lo dirá. No es una declaración bíblica; es una observación cultural. Pero
debemos mirar la Biblia para ver por qué yo me aventuraría a hacer una declaración como esta en
un sermón cristiano.
Lo que el Aborto es
Primero, unas palabras acerca de lo que el aborto es, y luego veamos nuestro texto. Recibí un
correo electrónico la semana pasada de uno de nuestros alumnos quien me contaba una
conversación que había tenido con un estudiante de secundaria: "Él… nunca había escuchado acerca
del aborto, ni siquiera sabía qué era. Ese solo hecho me sorprendió". Así que si piensa que no sabe
lo suficiente para ser un educador, piénselo de nuevo. Si solo sabe lo que es el aborto, sabe lo
suficiente para educar. Y la educación sí importa. Hay ignorancia en masa. Merriam Webster define
113
aborto como: "La terminación de un embarazo subsecuente, acompañada por, resultando en, o
seguida por la muerte del embrión o feto". Definir el aborto como la "terminación de un embarazo"
es como definir la muerte de su anciano padre como la "terminación de los cuidados en el asilo de
enfermos terminales". El aborto es el asesinato intencional de bebés que no han nacido. Se logra
insertando instrumentos en el útero de la mujer, despedazando a los bebés y sacándolos fuera. Hay
clínicas especiales donde se hace. Había dos mil, ahora hay alrededor de 740, (todas están listadas
en www.klanparenthood.com/DeathCamps/DeathCamps.cfm). En ellas se han matado a cuarenta y
seis millones de bebés desde que el aborto fue legalizado en la Corte Suprema en 1973. Cada año
se hacen 1.2 millones de abortos en los Estados Unidos. Usted puede ver una estadística actual en
www.abortionno.org. Uno de los mejores y más completos sitios para la educación sobre el aborto
está en www.abort73.com.
El Aborto Y El Evangelio
Antes de avanzar más en el tema del aborto y la raza, veamos nuestro texto y pongamos este
asunto en el contexto del evangelio cristiano. En Efesios 5:6, Pablo escribe: "Que nadie os engañe
con palabras vanas, pues por causa de estas cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de
desobediencia". "estas cosas" se refiere al verso 5: "Porque con certeza sabéis esto: que ningún
inmoral, impuro, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios". Así que es
descrito el tema verdaderamente importante del universo: La gente puede entrar al reino de Cristo,
o recibir la ira de Dios. El gran tema de la vida es: ¿cómo puedo escapar de la ira de Dios y entrar
en la vida eterna del reino de Cristo?
La respuesta ha sido presentada a plenitud en los tres primeros capítulos de Efesios, y el
resumen está aquí mismo en Efesios 4:32-5:2: "Sed más bien amables unos con otros,
misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo. Sed,
pues, imitadores de Dios como hijos amados; 2y andad en amor, así como también Cristo os amó y
se dio a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios, como fragante aroma". Ponga entonces
el verso 5:2 junto al verso 4:32; verso 2: "Cristo os amó y se dio a sí mismo por nosotros". En
otras palabras, Cristo murió por los pecadores –aquellos que necesitan perdón, por las mujeres en
esta habitación que han tenido abortos; los novios, esposos, padres, madres, abuelas quienes
consintieron, e incluso lo demandaron, doctores que lo incitaron o realizaron, y el resto de todos los
pecadores que estamos en esta habitación quienes pereceremos bajo la ira de Dios (v.6) si
rechazamos el sustituto de Dios para nosotros: Jesucristo.
Cristo murió por los pecadores –eso es lo que significa la frase del verso 2: "se dio a sí mismo
por nosotros". Y luego, en el verso 4:32 Pablo dice: "Dios os perdonó en Cristo". El propósito de su
renuncia por nosotros era perdonarnos. Si recibimos a Cristo como nuestra única esperanza, guía y
tesoro, si estamos "en él" por la fe, entonces el perdón de Dios es nuestro. "Dios os perdonó en
Cristo", esto significa que podemos escapar de la ira que viene y podemos entrar en el reino de
Cristo. ¡Oh, si cada pecador de esta habitación pudiera escuchar y creer y sentir esta realidad! Solo
en Jesucristo hay salvación de la culpa y de la ira de Dios. Y esa salvación está disponible para cada
abortista y para todos los que han estado involucrados en el aborto en los diferentes niveles. No
hay nada demasiado difícil para Dios.
En Jesucristo Dios Perdona A Los Pecadores
Y a menos que alguien piense que usted es demasiado pecador –que ha habido demasiados
pecados por un tiempo demasiado largo –escuche la manera en que el gran pecador, el apóstol
Pablo le habla, directamente a usted. Esto es 1ra a Timoteo 1:15-16: "Cristo Jesús vino al mundo
para salvar a los pecadores, entre los cuales yo soy el primero.16Sin embargo, por esto hallé
misericordia, para que en mí, como el primero, Jesucristo demostrara toda su paciencia como un
ejemplo para los que habrían de creer en Él para vida eterna". En otras palabras, si Dios puede
salvarme a mí, el primero (él era un asesino que repudiaba a los cristianos), entonces puede salvar
a cualquiera que venga a él. "Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo" (Romanos
10:13).
Ahora, habiéndonos dado ya esa noticia espectacular, Pablo nos llama a caminar en la luz y
desenmascarar las obras de las tinieblas: Efesios 5:8-11: "porque antes erais tinieblas, pero ahora
sois luz en el Señor; andad como hijos de luz 9(porque el fruto de la luz consiste en toda bondad,
justicia y verdad), 10examinando qué es lo que agrada al Señor. 11Y no participéis en las obras
estériles de las tinieblas, sino más bien, desenmascaradlas". Cuando una persona es perdonada de
todos sus pecados, y escapa de la ira de Dios, y entra en el reino de Cristo, ¡es porque tiene un
llamado a ser luz! Para alumbrar con la luz de Cristo en el mundo. Para mostrar la belleza de Cristo
y desenmascarar la vanidad –el vacío moral y sus efectos mortales- las obras de las tinieblas.
Cantábamos como niños:
"Esta es mi pequeña luz, voy a dejarla brillar.
Esta es mi pequeña luz, voy a dejarla brillar,
Voy a dejarla brillar, voy a dejarla brillar".

114
Pero ¿ha cantado usted alguna vez diciendo: "Que brille sobre la Planificación Familiar, voy a
dejarla brillar…"?
Pablo utiliza la ilustración en un modo que nos llena de esperanzas. Su esperanza no es que la
luz de la bondad, la justicia y la verdad solamente desenmascare y denuncie. Su esperanza es que
desenmascare y que lo que ella desenmascare se vuelva luz. Los muertos espiritualmente serán
llamados de la muerte, para ir apresuradamente hacia Jesús y unirse a las fuerzas de luz. Efesios
5:13-14: "Pero todas las cosas se hacen visibles cuando son expuestas por la luz, pues todo lo que
se hace visible es luz. 14Por esta razón dice: Despierta, tú que duermes, y levántate de entre los
muertos, y te alumbrará Cristo".
De Las Tinieblas, A La Luz
El propósito de Pablo (y nuestro propósito con él) no es la condenación. Nuestro propósito es la
salvación: "Despierta, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo".
Esto puede ser posible tanto para los pastores como para los abortistas y para todos los que han
estado envueltos en el aborto. Y hay una aplicación muy particular en las palabras: "…cuando son
expuestas por la luz, pues todo lo que se hace visible es luz". Algunos de los testigos más fuertes
de la luz de la vida son las mujeres que han tenido abortos y han salido de las tinieblas a la luz, y
del perdón al pecado. Se han vuelto luz. Están alumbrando con la verdad. Veamos lo que dice una
de ellas quien ha tenido dos abortos y escuchemos.
La Dra. Alveda C. King es la hija del Rev. A. D. King, hermano de Martin Luther King. Ella fundó
la sociedad King Para América2 (King For América) y ustedes pueden leer más acerca de ella en
http://www.kingforamerica.com/. Su tío tenía un sueño que ella ama. Este es su propio sueño:
Hemos sido cebadas durante tanto tiempo con el fuego de los "derechos de las mujeres" que nos
hemos vuelto sordas al clamor de las víctimas reales cuyos derechos están siendo pisoteados, los
bebés y las madres… ¿Qué hay acerca de los derechos de cada niña que están siendo violados
artificialmente antes de que puedan salir del vientre de sus madres, solo para tener sus calaveras
perforadas, y sentir, sí "sentir", en medio de la agonía como la vida se les acaba mientras toman su
primer aliento de libertad? ¿Qué hay acerca de los derechos de esas mujeres que han sido llamadas
para ser pioneras en los albores del nuevo milenio solo para ver que sus vidas son cortadas antes
de que se pueda voltear la primera página del calendario?
Oh Dios, ¿qué hubiera hecho Martin Luther King Jr., quien soñó que sus hijos fueran juzgados
por el contenido de su carácter, si hubiera vivido para ver el contenido de los cráneos de miles de
niños vaciados en las insondables cavernas de los abortistas?
¡Es tiempo de que Estados Unidos (quizás la nación más bendecida sobre la tierra) dirija al
mundo en arrepentimiento, y restauración de vida! (…) El aborto es la vanguardia de nuestra
destrucción. El Aborto de Nacimiento Parcial es quizás la forma más horrenda de este genocidio
legal (…) La única sanidad y redención está en la sangre de Jesús, sangre que fue derramada
voluntariamente para que podamos levantarnos hoy y clamar por la sangre de los abortados que
está empapando la tierra de nuestros niños.
… (Martin Luther) King (Jr.) dijo una vez: "El negro no puede ganar mientras está dispuesto a
sacrificar las vidas de sus hijos por la comodidad y la seguridad". ¿Cómo puede sobrevivir el
"Sueño" si asesinamos a nuestros niños? Cada niño abortado es como un esclavo en el vientre de
su madre (…) Si el Sueño del Dr. Martin Luther King Jr. es vivir, entonces nuestros bebés deben
vivir. Nuestras madres deben escoger la vida. Si rehusamos responder al clamor de misericordia de
los que no han nacido, e ignoramos el sufrimiento de las madres, entonces estamos firmando
nuestro propio certificado de defunción.
Yo también, como Martin Luther King Jr., tengo un sueño. Sueño que los hombres y las mujeres,
los muchachos y muchachas de América3 vengan a recibir nuestras razones, y se humillen ante el
Dios Todopoderoso y oren por misericordia, y reciban su gracia sanadora. Oro para que este sea el
día y la hora de nuestra liberación. Que Dios tenga misericordia de todos nosotros.
(http://www.kingforamerica.com/adkfoundation_article2.htm)
El Genocidio Negro
La Señora King se refiere al aborto como a un genocidio. El Rev. Clenard H. Childress, Jr., va un
poco más allá y lo llama el genocidio negro. En 2002, él inauguró un sitio Web de y para los
afroamericanos llamado www.blackgenocide.org. Este es el lamento de ese sitio web (según
estadísticas de 2002):
(El) incidente del aborto ha resultado en una tremenda pérdida de la vida. Según un estimado,
desde 1973 las mujeres negras han tenido cerca de 10 millones de abortos (probablemente hasta
13 millones ahora). Michael Novak (…) calculó: "Como el número de personas de la raza negra que
viven ahora (en los EEUU) es de 31 millones, la ausencia de 10 millones representa una enorme
pérdida, porque sin el aborto, la comunidad negra de América sería ahora de 41 millones de
personas. Sería un 35 por ciento más grande de lo que es ahora. El aborto ha pasado fulminante a
través de la comunidad de raza negra, y como una guadaña ha cortado a uno de cada cuatro
personas". (http://www.blackgenocide.org/black.html).
115
Una Visión Para Hacer Algo
Quizás la mejor forma en que puedo explicarme es dejando al John Ensor describir la ación
situ
racialmente, no de modo abstracto, sino en el contexto de su visión para hacer algo al respecto.
John fundó cinco centros para atender la crisis del embarazo en Boston; estos centros se llaman A
Woman"s Concern (Lo que atañe a una mujer). Este logro sorprendente es parte de algo estupendo
que ocurre a nivel nacional. En los últimos treinta y cinco años la comunidad cristiana ha fundado
2,300 centros de ayuda a la mujer embarazada. Esto significa que hay cristianos listos para ayudar
a la mujer antes, durante, y después del embarazo, a la vez que salvan al niño.
Pero esta es la trampa. La Planificación Familiar es el Mayor proveedor de abortos para los
Estados Unidos. Este sistema fue fundado por Margaret Sanger, ella había fundado el "Proyecto
Negro" en la década del 30", proyecto que estaba diseñado para reducir el nacimiento de los niños
negros (Randy Alcorn, "Planificación Familiar: Una Mirada De Cerca de Su Fundadora y su Filosofía,
Perspectivas Eternas, Septiembre-Octubre, 1993, pp.8-9 (Planned Parenthood: a Closer Look At It"s
Founder and Philosophy, Eternal Perspectives); vea También Ángel de Muerte: Una Pequeña
Biografía sobre la fundadora de la Planificación Familiar, por George Grant (Franklin, Tennessee:
Ars Vitai Press, 2001)). Hoy el 78% de las Clínicas de Planificación Familiar están en comunidades
minoritarias. John Ensor entiende que este es el reto crucial del movimiento "A Favor de la Vida"
(Pro-Life), Centros para la Atención de la Crisis en el Embarazo: ir a los centros urbanos. Aquí está
lo que él dice (http://heartbeatofmiami.org/about/):
Hasta la fecha, el movimiento de centros para el embarazo ha crecido sobre todo en áreas
rurales y suburbanas. EL GRAN RETO que ahora nos enfrenta es cómo responder a la estrategia de
la industria dominante del aborto, su estrategia abandona los complejos rurales y suburbanos y se
enfoca en los vecindarios urbanos. Por ejemplo, la Planificación Familiar cerró 17 centros de aborto
en 2004. Pero vendieron un 20% más de abortos ¿Cómo lo hicieron? Enfocándose en vecindarios
minoritarios en las grandes ciudades. Y las mujeres afroamericanas, quienes son el 13% de la
población llevan el 36% de todos los abortos.4 Las mujeres latinoamericanas llevan el 20% de
todos los abortos (vea "Los Centros de Planificación Familiar se enfocan en las comunidades
Afroamericanas" por Susan Enouen en www.lifeissues.org).
En otras palabras, el efecto de facto (no lo llamo la causa principal, sino el efecto neto) de
establecer clínicas de aborto en centros urbanos es que el aborto de los bebés hispanos y negros
excede en más del doble al porcentaje de su población. Cada día 1,300 bebés negros son
asesinados en Estados Unidos. 700 bebés hispanos mueren cada día a consecuencia del aborto.
Llámelo como desee, cuando la masacre tiene un rostro étnico, y los porcentajes duplican a la
comunidad blanca, y los asesinos son casi todos blancos, entonces algo está sucediendo que debe
hacer que los amantes de la igualdad y la armonía racial despierten.
John y su esposa Kristin se acaban de mudar temporalmente desde Boston hacia Miami para
tomar el reto. El cuarenta por ciento de todos los abortos en florida son hechos en Miami. Hay
cuarenta centros de venta de abortos en esa ciudad, pero solo hay un centro para embarazadas
equipado con un equipo de ultrasonidos. John y Kristin tienen la esperanza de cambiar esa
situación, no solo aquí, sino por todo el país con la CareNet (Red de Cuidados) y el Focus on the
Family (Enfoque sobre la Familia).
Este es finalmente nuestro sueño: "La abolición del aborto se puede divisar, y será visto por las
futuras generaciones del mismo modo en que hoy vemos la esclavitud, cuando el movimiento de
centros para la atención de las embarazadas sea establecido en nuestras ciudades y sea dirigido por
la comunidad negra, latina, y blanca" (http://heartbeatofmiami.org/about/). Sé que estoy hablando
a una audiencia Mayoritariamente blanca, pero no hablo solo a ella. Divulguen la palabra, una
persona puede hacer toda la diferencia.
Oh, que los efectos homicidas del aborto en las comunidades negras y latinas, que destruyen a
decenas de miles en las manos de los abortistas blancos, estalle con la misma reprobable
reputación que tienen los linchamientos. Que el Señor levante de entre las iglesias afroamericanas e
hispanoamericanas una pasión por aferrarse a elevados fundamentos morales en contra de la
masacre de los más pequeños. Un liderazgo así barrería los campos, y los establecimientos blancos
"A favor de la elección" caerían todos. Que suceda en el nombre de Cristo para su gloria y para el
bien de todos los pueblos hasta que el vuelva el Señor de la gloria. Amén.
1 A favor de la Elección: Quien aboga por el derecho de la mujer a terminar un embarazo por
medio del aborto artificial. Babylon-English Spanish; Babylon Ltd. (Nota del Traductor).
2 América: Se refiere a los Estados Unidos de Norteamérica. (Nota del Traductor)
3 América: Se refiere a los Estados Unidos de Norteamérica. (Nota del Traductor)
4 Los líderes afroamericanos de la Red de Educación e Investigaciones para la Vida (Life
Education and Resource Network) se preguntan: "¿Están apuntándonos a nosotros? ¿No es eso un
genocidio? Somos la única minoría en Estados Unidos cuya población está disminuyendo. Si esta
tendencia continúa, para el 2038 el voto negro será insignificante"
(http://www.blackgenocide.org/planned.html).
116
PERMANECER CASADOS NO SE TRATA DE PERMANECER ENAMORADOS
Parte Uno
Enero 28, 2007

Génesis 2:18-25
Y el Señor Dios dijo: No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea. Y el
Señor Dios formó de la tierra todo animal del campo y toda ave del cielo, y los trajo al hombre para
ver cómo los llamaría; y como el hombre llamó a cada ser viviente, ése fue su nombre. Y el
hombre puso nombre a todo ganado y a las aves del cielo y a toda bestia del campo, mas para
Adán no se encontró una ayuda que fuera idónea para él. Entonces el Señor Dios hizo caer un
sueño profundo sobre el hombre, y éste se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la
carne en ese lugar. Y de la costilla que el Señor Dios había tomado del hombre, formó una mujer y
la trajo al hombre. Y el hombre dijo: Esta es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne; ella
será llamada mujer, porque del hombre fue tomada. Por tanto el hombre dejará a su padre y a su
madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, el hombre y su
mujer, y no se avergonzaban".

De nuestras series más substanciales estoy tomando unos pocos temas que me parecen
urgentes. El matrimonio siempre es urgente. Nunca ha habido una generación que tenga una visión
lo suficientemente alta sobre el matrimonio. El abismo entre la visión bíblica del matrimonio y la
visión humana siempre ha sido gigantesco. Algunas culturas en la historia respetan la importancia y
la permanencia del matrimonio más que otras. Algunas, como la nuestra, tienen unas actitudes tan
bajas (al estilo tómalo-o-déjalo) e informales hacia el matrimonio que hacen que la visión bíblica
parezca ridícula para la Mayoría de las personas.
La Visión De Jesús Sobre El Matrimonio
Así también era en los días de Jesús, y lo nuestro es mucho peor. Cuando Jesús mostró un
destello de la magnífica visión del matrimonio que Dios quiere que su pueblo viva, los discípulos le
dijeron: "Si así es la relación del hombre con su mujer, no conviene casarse" (Mateo 19:10). En
otras palabras, la visión que Cristo tiene del significado del matrimonio era tan inmensamente
diferente a la de los discípulos, que ellos ni siquiera podían imaginar que el matrimonio fuera algo
bueno. Que esta percepción fuera una buena noticia, se salía completamente de sus concepciones.
Si esa era la situación con el solemne mundo judío en dónde ellos vivían, ¡cuánto más
ininteligible parecerá la magnificencia del matrimonio en la mente de Dios al mundo en que
vivimos, donde el ídolo principal es el ego, y la doctrina principal es la autonomía, y la Mayor
adoración es ser entrenido, y los dos santuarios principales del entretenimiento son la televisión y el
cine, donde la Mayor reverencia está en el coito desinhibido! Una cultura así encontrará casi
imposible el entender la gloria del matrimonio que estaba en la mente de Jesús. Jesús, cuando
hubiera terminado de mostrarnos este misterio, muy probablemente nos diría hoy lo mismo que
dijo en su época: "No todos pueden aceptar este precepto, sino sólo aquellos a quienes les ha sido
dado (...) El que pueda aceptar esto, que lo acepte" (Mateo 19:11-12).
La Visión Bíblica Del Matrimonio
Así que comienzo asumiendo que nuestro pecado y egoísmo, y ceguera cultural hacen casi
imposible sentir la maravilla del propósito de Dios para el matrimonio entre un hombre y una
mujer. El hecho de que vivamos en una sociedad que puede hasta imaginarse (e incluso defender)
a dos hombres o dos mujeres que sostienen una relación, e inconcebiblemente llamar eso
matrimonio, demuestra que probablemente no se encuentre muy lejos el colapso de nuestra cultura
hacia el libertinaje y el barbarismo y la anarquía,
Hago mención de todo esto en la esperanza de que pueda (posiblemente) motivarle a considerar
una visión más elevada, profunda, fuerte y gloriosa del matrimonio que cualquier cosa que esta
cultura (o usted mismo) haya imaginado alguna vez. La grandeza y gloria del matrimonio están
más allá de nuestra habilidad de pensar o sentir sin la obra reveladora, iluminadora y avivadora del
Espíritu Santo. El mundo no puede conocer lo que es el matrimonio sin aprenderlo de Dios. El
hombre natural no tiene las capacidades de ver, recibir o sentir la maravilla de lo que Dios ha
diseñado para el matrimonio. Oro para que este mensaje pueda ser usado por Dios para ayudarles
a liberarse de esos puntos de vista sobre el matrimonio que son tan pequeños, mundanos,
culturalmente contaminados, egocéntricos, ignorantes de Cristo, negadores de Dios, intoxicados de
romanticismo, y anti bíblicos.
El Matrimonio Es Una Imagen De Dios
Lo más fundacional que debe verse en la Biblia acerca del matrimonio es que es la obra de Dios.
Y lo más elevado que debemos ver en la Biblia acerca del matrimonio es que es para la gloria de
Dios. Estos son los dos asuntos que tengo que tratar. Desde su fundamento, el atrimonio
m es la
117
obra de Dios. En su carácter supremo, el matrimonio es una imagen de Dios. Dejemos que la Biblia
nos impresione con cada uno de estos puntos, uno a la vez.
1. El Matrimonio Es La Obra De Dios
Primero, desde su fundamento, el matrimonio es la obra de Dios. En nuestro texto tenemos al
menos cuatro formas para verlo así, explícitas o implícitas.
A) El Matrimonio Fue El Diseño De Dios
El matrimonio es la obra de Dios porque fue su diseño en la creación del ser humano como varón
y hembra. Por supuesto, estaba claro desde Génesis 1:27-28: "Creó, pues, Dios al hombre a
imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: Sed
fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra".
Pero también está claro por la línea de pensamiento de Génesis 2:18-25. En el verso 18, es Dios,
no el hombre, quien decreta que la soltería del hombre no es buena, y es Dios mismo quien prepara
todo para completar uno de los diseños centrales de la creación, a saber, el hombre y la mujer en
matrimonio. "No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea". No pierda de vista
la idea central y crucial: Dios mismo creará un ser perfectamente ajustado a él, una mujer.
Entonces Dios hace desfilar los animales ante el hombre para que pueda ver que no hay criatura
que califique. Esta nueva criatura deberá ser creada únicamente a partir del hombre, para que sea
de su misma esencia como ser humano creado a la imagen de Dios (según Génesis 1:27). Así
leemos en los versos 21-22: "Entonces el Señor Dios hizo caer un sueño profundo sobre el hombre,
y éste se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar. 22 Y de la costilla
que el Señor Dios había tomado del hombre, formó una mujer". Dios creó a la mujer.
Este texto termina en los versos 24b-25 con las palabras: "Por tanto el hombre dejará a su
padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. 25 Y estaban ambos desnudos,
el hombre y su mujer, y no se avergonzaban". En otras palabras, todo se mueve hacia el
matrimonio. Así que lo primero que debemos decir acerca del matrimonio como obra de Dios es que
el matrimonio fue su diseño al crear al ser humano, y lo creó varón y hembra.
B) Dios Entregó La Primera Novia
El matrimonio es la obra de Dios porque él personalmente tuvo el honor de ser el primer Padre
en entregar la novia. Génesis 2:22: "Y de la costilla que el Señor Dios había tomado del hombre,
formó una mujer y la trajo al hombre". Él no la escondió e hizo que Adán la buscara. La creó; luego
la trajo. En un sentido más profundo, él la había adoptado, y ahora, aunque ella le pertenecía en
virtud de que era su creación, la entregó al hombre en una relación absolutamente nueva llamada
matrimonio, una relación diferente de cualquier otra relación interpersonal que existiera en el
mundo.
C) Dios Llamó A Existencia El Propósito Del Matrimonio
El matrimonio es la obra de Dios porque Dios no solo creó a la mujer con su propósito y la trajo
al hombre como un Padre que trae a su hija al esposo, sino porque Dios llamó a existencia el
propósito del matrimonio. Lo hizo en el verso 24: "Por tanto el hombre dejará a su padre y a su
madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne". ¿Quién está hablando en el verso 24? Está
hablando el escritor de Génesis ¿Y qué creía Jesús sobre el escritor de Génesis? Jesús creía que era
Moisés (Lucas 24:44) y que Moisés había sido inspirado por Dios, así que lo que Moisés dijo, lo dijo
Dios. Escuche cuidadosamente en Mateo 19:4-5: "Y respondiendo El (Jesús), dijo: ¿No habéis leído
que aquel que los creó (Dios), desde el principio los hizo varón y hembra, 5 y añadió (fíjese: Dios
dijo): "Por esta razón el hombre dejara a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos
serán una sola carne"?". Jesús dijo que Génesis 2:24 es la palabra de Dios. Por tanto, el matrimonio
es la obra de Dios, porque él llamó a existencia su primer propósito: "el hombre dejará a su padre y
a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne".
D) Dios Ejecuta La Primera Unión En Una-Carne
Lo que nos lleva hacia la cuarta forma en que el matrimonio es la obra de Dios: Ser una sola
carne, que es el corazón del matrimonio, es una unión que Dios realiza.
El verso 24 son las palabras de Dios en la institución para el matrimonio. Pero así como fue Dios
quien tomó a la mujer de la carne del hombre (Génesis 2:21), es Dios quien, en cada matrimonio,
ordena y realiza la unión llamada una-carne que el hombre no tiene potestad de destruir. Esto está
implícito aquí, en Génesis 2:24, pero Jesús lo hace explícito en Martos 10:8-9. Él cita Génesis 2:24
y luego añade un comentario que explota como un trueno con la gloria del matrimonio: "y los dos
serán una sola carne; por consiguiente, ya no son dos, sino una sola carne. 9 Por tanto, lo que Dios
ha unido, ningún hombre lo separe".
Cuando una pareja pronuncia sus votos y consuma sus votos en la unión sexual, el actor
principal no es el pastor, ni el hombre, ni la mujer, ni el pariente, es Dios. Dios une al esposo y la
esposa en la relación de una-carne. Dios lo hace ¡Dios lo hace! El mundo no lo sabe, y esa es una
de las razones por las que el matrimonio es tratado tan informalmente. Y los cristianos muy a
menudo actúan como si no lo supieran, la cual es una de las razones por las que el matrimonio en

118
la iglesia no es visto como la maravilla que es. El matrimonio es la obra de Dios porque es la unión
una-carne que Dios ejecuta.
Por tanto, para resumir, lo más fundacional que podemos decir sobre el matrimonio es que es la
obra de Dios. Fue su obra:
1. Porque fue su diseño en la creación;
2. Porque él, personalmente, entregó a la primera novia en matrimonio;
3. Porque él llamó a existencia el propósito del matrimonio: dejar a los padres, unirse a la
esposa, ser una sola carne;
4. Y porque esta unión de una-carne es establecida por el mismo Dios en cada matrimonio.
Una vislumbre de la magnificencia del matrimonio viene al percatarnos por la Palabra de Dios
que Dios mismo es el gran Hacedor. El matrimonio es su obra. Surge a partir de él, y por medio de
él. Esto es lo más fundacional que podemos decir sobre el matrimonio. Y ahora veremos que es
para él.
2. El Matrimonio Es Para La Gloria De Dios
Lo más esencial que debemos ver en la Biblia acerca del matrimonio es que existe para la gloria
de Dios. Desde el punto de vista de su fundación, el matrimonio es la obra de Dios. Desde un punto
de vista más elevado, el matrimonio es una representación de Dios. Es diseñado por Dios para
mostrar su gloria en una forma en que ningún otro evento o institución lo hace.
Podemos verlo más claramente si relacionamos Génesis 2:24 con su interpretación en Efesios
5:31-32. En Génesis 2:24 Dios dice: "Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se
unirá a su mujer, y serán una sola carne". ¿Qué tipo de relación es esta? ¿Cómo se mantendrán
unidas dos personas? ¿Podrán alejarse de esta relación? ¿Pueden pasar de un cónyuge a otro?
¿Está esta relación enraizada en el romance? ¿En el deseo sexual? ¿En la necesidad de compañía?
¿En la conveniencia cultural? ¿Qué es? ¿Qué la mantiene unida?
La Revelación Del Misterio Del Matrimonio
Las palabras "se unirá a su mujer" y "y serán una sola carne" señalan hacia algo mucho más
profundo y permanente que los matrimonios en serie y el adulterio ocasional. Estas palabras
muestran al matrimonio como un pacto sagrado enraizado en compromisos que se levantan contra
cualquier tormenta "mientras los dos vivamos". Pero aquí esto solo está implícito, se vuelve
explícito cuando el misterio del matrimonio es más completamente revelado en Efesios 5:31-32.
Pablo cita Génesis 2:24 en el verso 31: "Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y
se unirá a su mujer, y serán una sola carne". Y luego hace una crucial interpretación en el verso 32:
"Grande es este misterio, pero hablo con referencia a Cristo y a la iglesia". En otras palabras, el
matrimonio está modelado según el compromiso de Cristo con su iglesia. Cristo se vio a sí mismo
como el prometido que venía por su novia, el verdadero pueblo de Dios (Mateo 9:15; 25:1ss; Juan
3:29). Pablo sabía que su ministerio era congregar a la novia –al verdadero pueblo de Dios que
confiaría en Cristo- y desposarnos con Cristo. Él dice en 2da a los Corintios 11:2: "Porque celoso
estoy de vosotros con celo de Dios; pues os desposé a un esposo para presentaros como virgen
pura a Cristo".
Cristo sabía que debía pagar con su propia sangre la dote por su esposa redimida. Él dijo que
esta relación era el Nuevo Pacto –"Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que es derramada por
vosotros" (Lucas 22:20). A esto se refería Pablo cuando decía que el matrimonio es un gran
misterio: "pero hablo con referencia a Cristo y a la iglesia". Cristo ganó a la iglesia por su sangre e
hizo un nuevo pacto con ella, un "matrimonio" inquebrantable.
Lo más esencial que podemos decir sobre el matrimonio es que existe para la gloria de Dios. Es
decir, existe para mostrar a Dios. Ahora vemos cómo: El matrimonio está modelado según el pacto
de relación de Cristo con la iglesia. Y, por tanto, el significado más elevado y el propósito esencial
del matrimonio es mostrar la relación entre Cristo y su iglesia. Por eso existe el matrimonio. Si
usted está casado, por eso es que está casado.
Cristo Nunca Dejará A Su Esposa
Permanecer casados, por tanto, no se trata de permanecer enamorados. Se trata de rdar gua un
pacto. La promesa "Hasta que la muerte nos separe", o "mientras ambos vivamos" es un pacto
sagrado del mismo tipo que Jesús hizo con su novia cuando murió por ella. Por tanto, lo que hace
que el divorcio y el re-casamiento sean tan horribles ante los ojos de Dios no es solo que involucra
la rotura del pacto con el cónyuge, sino que involucra la tergiversación de lo que significa Cristo y
su pacto. Cristo nunca dejará a su esposa, nunca. Habrá momentos en que experimentaremos un
doloroso distanciamiento y habrá deslices de nuestra parte. Pero Cristo guardará su pacto para
siempre. ¡El matrimonio es la representación! ¡Esto es lo más elevado y esencial que podemos decir
acerca del matrimonio!
Tengo demasiado por decir en este momento. Así que he decidido seguir con este tema en la
próxima semana. De esto es de lo que hablaremos, Dios mediante, Génesis 2:25 dice: "Y estaban
ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban". ¿Por qué la historia bíblica sobre la
fundación del matrimonio termina con esta aclaración justo antes de narrar la Caída? La respuesta
119
nos guiará, así lo creo, hacia algunos consejos muy prácticos que nos ayudarán a cumplir los
grandes propósitos que Dios tiene con nuestros matrimonios, esa es mi oración.
Por ahora, ¿orarían ustedes conmigo para que Dios reemplace en la iglesia y en nuestra tierra
los compromisos anti-bíblicos, destructores y orgullosos del matrimonio, que buscan satisfacer
nuestros deseos emocionales; con compromisos bíblicos, que exalten a Cristo y honren al
matrimonio para que guardemos nuestros pactos?

PERMANECER CASADOS NO SE TRATA DE PERMANECER ENAMORADOS


Parte Dos
Febrero 4, 2007

Génesis 2:18-25
"Y el Señor Dios dijo: No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea. Y el
Señor Dios formó de la tierra todo animal del campo y toda ave del cielo, y los trajo al hombre para
ver cómo los llamaría; y como el hombre llamó a cada ser viviente, ése fue su nombre. Y el
hombre puso nombre a todo ganado y a las aves del cielo y a toda bestia del campo, mas para
Adán no se encontró una ayuda que fuera idónea para él. Entonces el Señor Dios hizo caer un
sueño profundo sobre el hombre, y éste se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la
carne en ese lugar. Y de la costilla que el Señor Dios había tomado del hombre, formó una mujer y
la trajo al hombre. Y el hombre dijo: Esta es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne; ella
será llamada mujer, porque del hombre fue tomada. Por tanto el hombre dejará a su padre y a su
madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, el hombre y su
mujer, y no se avergonzaban".

El Matrimonio Y El Evangelio
El matrimonio es más maravilloso de lo que cualquiera en la tierra pudiera imaginarse. Y la razón
por la que es maravilloso solo puede aprenderse a partir de la revelación especial de Dios, y solo
puede apreciarse correctamente por la obra del Espíritu santo para capacitarnos a aceptar esa
maravilla. Necesitamos la ayuda del Espíritu porque la maravilla del matrimonio está entretejida en
la maravilla del evangelio de la cruz de Cristo, y el mensaje de la cruz es necedad para el hombre
natural; es por eso que el significado del matrimonio es necedad para el hombre natural (1ra a los
Corintios 2:14). Por ejemplo, el ateo Richard Dawkins dijo el otoño pasado:
He provisto (...) argumentos convincentes que demuestran que no hay un diseñador inteligente
sobrenatural. Pero todavía me parece una idea digna. Refutable, pero sin embargo lo
suficientemente grande y estupenda como para ser digna de respeto. No veo en los dioses
olímpicos o en Jesús bajando y muriendo en la cruz la dignidad de esa grandeza. Como hombre
conservador que soy, estas ideas me golpean1.
Estas son las trágicas palabras del "hombre natural". Los que observan a Cristo y a su
encarnación, y muerte, y resurrección, y señorío sobre todo el universo, porque él sostiene todo el
universo por la palabra de su poder (Hebreos 1:3; Colosenses 1:16-17), como conservadores, no
verán la maravilla del matrimonio entrelazada en el evangelio. Pero por gracia ustedes la pueden
ver. Oro para que así sea. Creo que Dios se la mostrará si consideran con determinación esta
revelación en la Palabra de Dios y buscan la ayuda del Espíritu Santo para que les capacite para ver
y disfrutar la gloria de Cristo y su pacto comprado con sangre, pacto que hizo con la iglesia y es el
reflejado en el matrimonio.
El Matrimonio Es La Obra De Dios, Para La Gloria De Dios
La semana pasada vimos que lo más fundacional que podemos decir acerca del matrimonio es
que es la obra de Dios. Y lo más esencial y elevado que podemos decir acerca del matrim onio es
que es la imagen de Dios. Y es la imagen de Dios porque en Cristo, Dios ha hecho un nuevo pacto
con su pueblo. En él, Dios promete perdonar y justificar y glorificar a todos los que se conviertan a
él del pecado y reciban a Cristo como Señor, y Salvador y, Tesoro supremo de sus vidas. El
matrimonio entre un hombre y una mujer fue diseñado desde el principio para ser una
representación y un reflejo de esa relación de pacto.
Es por eso que Pablo cita Génesis 2:24: "Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y
se unirá a su mujer, y serán una sola carne", y luego dice: "Grande es este misterio, pero hablo con
referencia a Cristo y a la iglesia" (Efesios 5:31-32). La acción de dejar a los padres y unirse a la
esposa, y de formar una nueva unión de una-carne ha tenido, desde el principio, el propósito de
representar este nuevo pacto –Cristo deja a su Padre y toma a la iglesia como esposa, al precio de
su vida, y se une a ella en una unión de un-espíritu para siempre (1ra a los Corintios 6:17)
Así que concluí, permanecer casados no se trata de permanecer enamorados. Se trata de
mantener un pacto. Si un cónyuge se enamora de otra persona, una respuesta legítima del cónyuge
120
agraviado y de la iglesia es: " ¿Y qué? Mantén tu pacto". Ahora es tiempo de examinar más
profundamente qué significa guardar este pacto y cómo se ve esta permanencia.
Desnudos Y No Avergonzados
Para ayudarnos, y para establecer un fundamento completo, iremos hacia el verso de stro nue
texto que no comentamos la semana pasada: Génesis 2:25: "Y estaban ambos desnudos, el
hombre y su mujer, y no se avergonzaban" ¿Cuál es el mensaje central de este verso? Considere
dos razones posibles por las que no estaban avergonzados. Primero, porque ambos tenían cuerpos
perfectos, así que debido a que su apariencia era perfecta, no tenían el más mínimo temor de que
su cónyuge le desaprobaría. En otras palabras, la ausencia de vergüenza era debido a que no tenían
nada, absolutamente, de que avergonzarse ¿Es esa la idea central?
Ciertamente esta es una observación verdadera. Cuando Dios creó al hombre dijo que su
creación era buena "en gran manera" (Génesis 1:31). Así que el hombre y la mujer eran
perfectamente hermosos y bien parecidos. No había ningún defecto o mancha ¿Es ese el mensaje
central de Génesis 2:25? Lo dudo, por tres razones.
No Era Debido A Que Tuvieran Cuerpos Perfectos
Primero, no importa cuán hermoso o bien parecido sea su cónyuge, si usted es gruñón o egoísta,
o cruel, usted puede hacer comentarios de una forma que le avergonzará. No rgonzarse
ave en una
relación matrimonial involucra mucho más que ser físicamente perfectos; aquel que le mira a usted
debe ser moralmente honrado y gracioso.
Segundo, Génesis 2:24-25 tiene la intención de establecer una sabiduría básica para que el
matrimonio permaneciera aún después de que el hombre cayera en pecado. Podemos verlo por la
manera en que Jesús utiliza el verso 24. Así que no me parece que el punto principal sea solo
relatar la situación antes de la caída, a saber, la perfección de sus cuerpos.
Tercero, el verso 24 crea la relación donde puede suscitarse el verso 25. Y el énfasis cae sobre el
compromiso del pacto: Ellos dos se están uniendo uno al otro en una nueva unión de una-carne que
no es un experimento. Es un nuevo compromiso de unión. Esto produce el contexto para un
matrimonio libre de vergüenza –el contexto no es creado por su belleza perfecta.
Por Un Pacto De Amor
Así que consideren una segunda posibilidad por la que ellos se encuentran desnudos y no sienten
vergüenza. Mi sugerencia es que el énfasis no cae en que sean libres de la vergüenza debido a la
perfección física, sino a la plenitud de su pacto de amor. En otras palabras, puedo ser libre de la
vergüenza por dos razones: Una es que soy perfecto y no hay algo de lo que deba avergonzarme;
la otra es que soy imperfecto pero no tengo temor de ser desaprobado por mi cónyuge. La primera
forma de ser libre de la vergüenza es ser perfecto; la segunda está basada en la naturaleza de
gracia del pacto de amor. En el primer caso, no hay vergüenza porque somos impecables. En el
segundo, no hay vergüenza porque el pacto de amor cubre multitud de defectos (1ra de Pedro 4:8;
1ra a los Corintios 13:5).
Sé que en Génesis 2:25 la caída al pecado todavía no había ocurrido. Así que no hay defectos
que deban ser cubiertos. Pero mi punto es que el verso 25 es consecuencia del verso 24 porque la
relación de pacto establecida por el matrimonio está diseñada desde el principio para ser el
fundamento principal de la libertad de la vergüenza. Lo cierto es que, antes de que el pecado
llegara al mundo y toda clase de imperfecciones con él, Adán y Eva no tenían que ejercer su pacto
de amor para cubrir algún pecado e imperfección en el otro. Pero ese era el propósito de Dios. El
matrimonio fue diseñado desde el principio para mostrar a Cristo y la iglesia, y la misma esencia del
nuevo pacto es que Cristo pasa por alto los pecados de su novia. Su novia es libre de la vergüenza,
no porque sea perfecta, sino porque no teme que su amado le condene o avergüence por su
pecado. Es por eso que la doctrina de la justificación está en el mismo corazón de la obra del
matrimonio. La justificación produce paz con Dios a pesar de nuestro pecado. Y cuando es
experimentada horizontalmente, crea una paz libre de vergüenza entre un hombre imperfecto y una
mujer imperfecta. La próxima semana tengo la esperanza de dar un vistazo más completo a este
tema.
Declarando La Independencia
Pero primero necesitamos terminar de considerar lo que el texto tiene que decir acerca de la
desnudez y la vergüenza. En Génesis 2:17, Dios ha dicho a Adán: "pero del árbol del conoc imiento
del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás". Entiendo que
el "conocimiento del bien y el mal" se refiere al estatus de independencia de Dios en que Adán y
Eva debían decidir por sí mismos, sin Dios, qué era bueno y qué era malo. Así que comer de este
árbol significaría una declaración de independencia de Dios.
En Génesis 3:5-6, esto es lo que sucede:
"(el tentador dice:) Pues Dios sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y
seréis como Dios, conociendo el bien y el mal.

121
6 Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que
el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido
que estaba con ella, y él comió".
El primer efecto de la rebelión contra Dios y el primer efecto de esta declaración de
independencia es recordado en el verso 7: "Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y
conocieron que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales" ¿Qué
significa esto?
Repentinamente son conscientes de sus cuerpos. Antes de la rebelión contra Dios no había
vergüenza. Ahora, evidentemente, hay vergüenza ¿Por qué? No hay razón para pensar que es
porque de repente se volvieron feos. Ese no es, en modo alguno, el enfoque del texto. Su belleza no
era el enfoque del Génesis 2:25, y su fealdad no era el enfoque en el 3:7 ¿Por qué entonces la
vergüenza? Porque el fundamento del amor que guardaba el pacto había colapsado. Y con él
desaparecieron para siempre la dulzura, la confianza absoluta, y la seguridad del matrimonio.
El Fundamento Del Amor Que Guarda El Pacto
El fundamento del amor que guarda el pacto entre un hombre y una mujer es el pacto ntacto
i
entre ellos y Dios (Dios gobernándoles para su bien y ellos confiando en él, deleitándose en él y en
su seguridad). Cuando comieron del árbol del conocimiento del bien y el mal, este pacto fue
quebrantado y el fundamento que sostenía su propio pacto matrimonial colapsó.
Ellos experimentaron inmediatamente este quebrantamiento en la corrupción de su propio pacto
de amor. Sucedió de dos formas. Y hoy lo experimentamos en esas mismas dos formas. Y las dos
se relacionan con la experiencia de la vergüenza. En el primer caso, aquel que ve mi desnudez ya
no es confiable; así que tengo miedo de ser avergonzado. En el segundo caso, yo mismo ya no
estoy en paz con Dios, sino que me siento culpable, contaminado, e indigno –merezco ser
avergonzado. Piensen en estas dos formas una a la vez.
La Vulnerabilidad A La Vergüenza
En el primer caso, soy consciente de mi cuerpo y me siento vulnerable a la vergüenza rque
po sé
que Eva ha escogido ser independiente de Dios. Ella se ha convertido el centro de su propia vida, en
lugar de Dios. Ella es, en esencia una mujer egoísta, desde ahora en adelante, se pondrá a sí
misma en primer lugar y a los demás en último, ya no es una sierva, por tanto no está a salvo. Y yo
me siento vulnerable junto a ella, porque ella está en disposición de aplastarme si eso le permite
salir adelante. Así que repentinamente mi desnudez es precaria. No confío que ella me ame ya con
un amor puro que guarda el pacto. Esa es una de las fuentes de la vergüenza, que me hace tomar
conciencia de quién soy.
El Pacto Con Dios Quebrantado
La otra fuente es que Adán mismo, no solo su esposa, ha quebrantado el pacto con Dios. Si ella
es rebelde y egoísta, y por tanto peligrosa, también yo. Pero me siento contaminado, lpable,
cu e
indigno. De hecho, eso es lo que soy. Antes de la Caída, lo que es y lo que debiera ser, eran lo
mismo. Pero ahora, lo que es y lo que debiera ser, es diferente. Yo debiera ser humilde, someterme
a Dios gustosamente. Pero no lo soy. Este inmenso abismo entre lo que soy y lo que debiera ser,
tiñe todo lo que tiene que ver conmigo –incluyendo mis emociones acerca de mi cuerpo. Así que mi
esposa pudiera ser la persona más confiable del mundo, pero mi propia sensación de culpa e
indignidad me hacen sentir vulnerable. La desnudez de la inocencia, simple y abierta, parece ahora
inconsistente con la persona culpable que soy. Me siento avergonzado.
Así que la vergüenza de la desnudez surge de dos fuentes y las dos son el resultado del colapso
de la base del pacto de amor en nuestra relación con Dios. Una es que Eva ya no es una persona
confiable para quererme; ella se ha vuelto egoísta y yo siento vulnerable porque ella puede
aplastarme para sus propios fines egoístas. La otra es que yo ya sé que soy culpable y la desnudez
de la inocencia contradice mi indignidad –me avergüenza.
Ellos Se Vistieron A Sí Mismos
Génesis 3:7 dice que trataron de salir adelante en esta nueva situación haciéndose ropas: "y
cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales". Entonces en Génesis 3:21, Dios hizo ropas
mejores para ellos a partir de pieles de animales: "Y el Señor Dios hizo vestiduras de piel para Adán
y su mujer, y los vistió" ¿Qué aprendemos de esto?
El esfuerzo de Adán y Eva por vestirse a sí mismos era un esfuerzo pecaminoso para ocultar lo
que había sucedido. Ellos continuaron y trataron de esconderlo de Dios (Génesis 3:8). Ya no eran
inocentes, sino rebeldes contra Dios. Su desnudez se sentía demasiado reveladora y demasiado
vulnerable, así que trataron de cerrar la brecha entre lo que eran y lo que debían ser cubriendo lo
que es y presentándose a sí mismos de una nueva forma. Desde su punto de vista, este era el
origen de la hipocresía. Fue el primer intento de fraude –y fracasó totalmente.
Entonces Dios Les Vistió
Entonces, ¿qué significa que Dios les haya vestido con pieles de animales? ¿Estaba Dios
confirmando su hipocresía? ¿Estaba ayudándoles y apoyándoles en su pretensión? Si estaban
desnudos y libres de vergüenza antes de la Caída, y si se pusieron ropas para minimizar su
122
vergüenza después de la Caída, entonces ¿qué hace Dios vistiéndoles aún mejor de como ellos se
vistieron a sí mismos? Creo que la respuesta es que Dios está haciendo algo que encierra un
mensaje negativo y algo que encierra un mensaje positivo.
Negativamente, está diciendo "Ustedes no son lo que eran y no son lo que debieran ser. El
abismo entre lo que son y lo que debieran ser es inmenso. Cubrirse ustedes mismos con ropa es
una respuesta adecuada a esto –no para ocultarlo, sino para confesarlo. Por tanto, deberán usar
ropa, no para ocultar que no son lo que debieran ser, sino para confesar que no son lo que debieran
ser". Una implicación práctica de esto, es que la desnudez pública hoy es una vuelta a la inocencia,
pero es también una rebelión contra la realidad moral. Dios ordena que la ropa testifique de la
gloria que hemos perdido, y quitárnosla públicamente es añadir otra rebelión.
Y para aquellos que se rebelan en la otra dirección y se hacen ropas a sí mismos como medios
de poder y prestigio y para atraer la atención, la respuesta de Dios no es volver a la desnudez, sino
volver a la simplicidad (1ra a Timoteo 2:9-10; 1ra de Pedro 3:4-5). Las ropas no fueron creadas
para hacer que las personas piensen en lo que hay debajo de ellas. Las ropas fueron creadas para
dirigir la atención hacia lo que no está debajo de ellas: Los brazos y las manos que pueden servir a
otros en el nombre de Cristo, los pies "hermosos" que pueden llevar el evangelio a donde se
necesita, y el resplandor de un rostro que ha contemplado el rostro de Jesús.
La Importancia De La Vestimenta
Ahora, ya hemos llegado al significado más positivo de la vestimenta, el que Dios tuvo en mente
cuando vistió a Adán y a Eva con pieles de animales. La vestimenta no solo fue un testigo de la
gloria que perdimos y una confesión de que no somos lo que debiéramos ser, también es un
testimonio de que Dios mismo un día nos convertirá en lo que debiéramos ser. Dios rechazó la
vestimenta que se habían hecho. Y luego, él mismo hizo otra vestimenta. Mostró misericordia con
una vestimenta superior. Junto a las otras señales llenas de esperanza en el contexto (como la
derrota de la serpiente en el 3:15), la misericordia de Dios señala el día cuando él resolverá el
problema de la vergüenza de Adán y Eva, y lo hará de manera decisiva y permanente. Lo hará con
la sangre de su propio Hijo (aparentemente hubo derramamiento de sangre en la muerte de los
animales de donde sacó las pieles), y con la vestimenta de justicia y el resplandor de su gloria
(Gálatas 3:27; Filipenses 3:21).
Lo que significa que nuestras vestimentas son un testimonio tanto de nuestro fracaso pasado y
presente, como de nuestra gloria futura. Ellas testifican del abismo entre lo que somos y lo que
debiéramos ser. Y testifican de la misericordiosa intención de Dios de construir un puente en ese
abismo por medio de Jesucristo y su muerte por nuestros pecados. Él resolverá, con su nuevo pacto
comprado por sangre, el problema del temor, del orgullo, del egoísmo y de la vergüenza entre el
hombre y la mujer.
El Matrimonio Es La Imagen Del Evangelio
El matrimonio fue creado para reflejar ese pacto, y ese evangelio. Por tanto, lo que estar
emos
viendo la próxima semana, Dios mediante, es cómo un esposo y una esposa personifican el
evangelio del nuevo pacto de la justificación por fe, y así crean un nuevo lugar seguro y sagrado
donde de nuevo se puede decir: Y estaban ambos desnudos y no se avergonzaban.

1 "Dios Contra La Ciencia: Una Entrevista Con Francis Collins Y Richard Dawkins"
("God vs.
Science: An Interview with Francis Collins and Richard Dawkins"), Time, 5 de agosto de 2006
(http://www.time.com/time/magazine/article/0,9171,1555132-9,00.html)

EL MATRIMONIO: UNA REPRESENTACIÓN DE LA GRACIA QUE GUARDA EL PACTO


Febrero 11, 2007

Colosenses 2:13-15; 3:12-19


Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio
vida juntamente con El, habiéndonos perdonado todos los delitos, habiendo cancelado el
documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha
quitado de en medio, clavándolo en la cruz. Y habiendo despojado a los poderes y autoridades,
hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de El.

Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad,
humildad, mansedumbre y paciencia; soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si
alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre
todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo de la unidad. Y que la paz de Cristo reine en
vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.
Que la palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros, con toda sabiduría enseñándoos y
amonestándoos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con
123
acción de gracias en vuestros corazones. Y todo lo que hacéis, de palabra o de hecho, hacedlo todo
en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por medio de El a Dios el Padre. Mujeres, estad
sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres y no
seáis ásperos con ellas".

En las últimas dos semanas hemos visto que lo más fundacional que se puede decir acerca del
matrimonio es que es la obra de Dios. Y lo más esencial, o elevado, que se puede decir acerca del
matrimonio es que es la imagen de Dios. Estos dos puntos son presentados por Moisés en Génesis
2. Pero se hacen aun más evidentes con Jesús y Pablo en el Nuevo Testamento.
Jesús: El Matrimonio Es La Obra De Dios
Jesús asevera de la manera más evidente que el matrimonio es la obra de Dios. Marcos 10:6-9:
"Pero desde el principio de la creación, Dios los hizo varón y hembra (Génesis 1:27). 7 Por esta
razón el hombre dejara a su padre y a su madre, 8 y los dos serán una sola carne (Génesis 2:24);
por consiguiente, ya no son dos, sino una sola carne. 9 Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún
hombre lo separe". Esta es la declaración más clara en la Biblia de que el matrimonio no es solo la
obra de un hombre. Las palabras "Dios ha unido" significan que es la obra de Dios.
Pablo: El Matrimonio Es La Imagen De Dios
Pablo asevera de la manera más evidente que el matrimonio está diseñado para ser la agen
im
de Dios. En Efesios 5:31-32, Pablo cita Génesis 2:24 y nos habla entonces del misterio que siempre
ha tenido el matrimonio: "Por esto el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su
mujer, y los dos serán una sola carne. 32 Grande es este misterio, pero hablo con referencia a
Cristo y a la iglesia". En otras palabras, el pacto implicado en abandonar a la madre y al padre,
unirse a la esposa, y volverse una carne es una imagen del pacto entre Cristo y la iglesia. El
matrimonio existe, en su sentido supremo, esencial, para representar el amor que guarda el pacto
entre Cristo y su iglesia.
Un Modelo De Cristo Y La Iglesia
Le pregunté a Noël si había algo que ella quisiera que yo dijera hoy. Ella dijo
"es imposible sobre
enfatizar que el matrimonio es un modelo de Cristo y la Iglesia". Y creo que está en lo correcto, al
menos, por tres razones:
• Esta declaración eleva al matrimonio muy por encima de las imágenes de una comedia
ofensiva y le confiere el magnífico significado que Dios quiso que tuviera.
• Esta declaración provee al matrimonio de un fundamento sólido sobre la gracia, ya que
Cristo obtuvo y sostiene a su novia solo por gracia; y
• Esta declaración muestra que la autoridad del esposo y la sumisión de la esposa son
aspectos cruciales y crucificados.
Es decir, la autoridad del esposo y la sumisión de la esposa son aspectos que están incluidos en
el significado mismo del matrimonio como una representación de Cristo y la iglesia, pero ambos
están definidos por la obra abnegada de Cristo en la cruz, a fin de que el orgullo y servilismo de los
cónyuges fueran cancelados.
En los dos primeros mensajes nos detuvimos en la primera de estas tres razones: expusimos el
fundamento del matrimonio como una imagen del pacto de amor de Dios. El matrimonio es un
pacto entre un hombre y una mujer en el que prometen ser fieles como esposo y esposa en una
nueva unión de una-carne, mientras ambos vivan. Este pacto, sellado con votos solemnes y con la
unión sexual, ha sido diseñado para mostrar la gracia que guarda el pacto de Dios.
Un Sólido Fundamento En La Gracia
Ese es el título de hoy: "El matrimonio: Una representación de la gracia que guarda elcto".
pa Así
que estamos avanzando hacia la segunda razón por la que creo que Noël está en lo correcto al decir
que es imposible sobre enfatizar que el matrimonio es un modelo de Cristo y la iglesia: en
específico, porque provee al matrimonio de un sólido fundamento sobre la gracia, ya que Cristo
obtuvo y sostiene a su esposa solo por gracia.
En otras palabras, la idea central hoy es: ya que el nuevo pacto de Cristo con su iglesia es
establecido y sostenido por la gracia comprada por sangre, entonces los matrimonios humanos
fueron creados para representar ese nuevo pacto de gracia. Y los matrimonios representan esta
verdad al descansar en la experiencia de la gracia de Dios y transformarla desde una experiencia
vertical con Dios a una experiencia horizontal con el cónyuge. Es decir, en el matrimonio, usted vive
cada momento en una feliz dependencia del perdón, la justificación y la gracia venidera de Dios, y
en cada instante, transforma esta experiencia a favor de su cónyuge (como una extensión del
perdón, la justificación y la ayuda prometida de Dios). Ese es el mensaje principal de hoy.

La Posición Central De La Gracia Que Justifica Y Perdona


Estoy consciente de que se espera que todos los hombres hagan esto en sus relaciones (no solo
los cristianos): que vivan en cada instante por la gracia de Dios, que justifica, provee, y perdona, y
que transformen esa gracia hasta aplicarla a todas las otras personas de sus vidas. Y Jesús dice que
124
toda nuestra vida es una representación de la gloria de Dios (Mateo 5:16). Pero el matrimonio está
diseñado para ser una imagen única del pacto de la gracia de Dios, porque, a diferencia del resto de
las relaciones humanas, el esposo y la esposa son enlazados por un pacto para vivir la relación más
íntima posible mientras duren sus vidas. En el matrimonio hay roles únicos de autoridad y sumisión
que deben desempeñarse, pero ese no es mi énfasis hoy, eso vendrá después. Hoy considero que el
esposo y la esposa son cristianos per se1, y no sobre la base de la analogía de la cabeza y el
cuerpo. Por tanto, un hombre y una mujer pueden decidir vivir los roles únicos de autoridad y
sumisión (bíblicamente y por la gracia), ellos deben descubrir el significado de estos roles para
edificar sus vidas con la experiencia vertical del perdón, la justificación, y la ayuda prometida; y
entonces deben acomodar esta experiencia a la relación horizontal con el cónyuge. Este es, por
tanto el enfoque de hoy.
O, para expresarlo en los términos que utilizamos en el mensaje de la semana pasada: La clave
para estar desnudos y no sentir vergüenza (Génesis 2:25), cuando de hecho, un esposo y una
esposa hacen muchas cosas de las que se deberían avergonzar, es experimentar verticalmente el
perdón y la gracia justificadora de Dios, y adaptarlos horizontalmente el uno hacia el otro, y hacia el
mundo.
La Ira Venidera De Dios
Veamos brevemente, el fundamento para esta verdad en Colosenses. Comenzaremos con
Colosenses 3:6: "Pues la ira de Dios vendrá sobre los hijos de desobediencia por causa de estas
cosas". Si usted dice "de lo último que quiero escuchar hablar en mi atribulado matrimonio es de la
ira de Dios", entonces es semejante al pescador frustrado en la costa occidental de Indonesia el 26
de diciembre de 2004 diciendo "de lo último que quiero escuchar hablar en mi atribulado negocio de
pesca es de un tsunami". Precisamente lo que muchos matrimonios necesitan es un temor y
entendimiento profundo de la ira de Dios, porque sin ella, el evangelio es diluido hasta convertirse
en simples enseñanzas útiles para las relaciones humanas, y pierde su gloria bíblica. Y sin esa
gloria, usted será tentado a pensar que su propia ira –su enojo- contra su cónyuge es sencillamente
demasiado grande para ser soportada, porque en realidad nunca ha experimentado una ira
infinitamente Mayor, que es vencida por la gracia, y estoy hablando de la ira de Dios contra usted.
La Remoción Del Castigo De Dios
Así que comenzaremos con la ira de Dios y su remoción. Vayamos atrás a Colosenses 2:13-14:
"Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida
juntamente con El, habiéndonos perdonado todos los delitos, 14 habiendo cancelado el documento
de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en
medio, clavándolo en la cruz".
Esas últimas palabras son las más importantes. A este –este documento de deuda que consistía
en decreto contra nosotros- Dios lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz. ¿Cuándo
sucedió? Hace dos mil años. No sucedió en el interior de usted, y no sucedió con alguna ayuda
suya. Dios lo hizo para usted y sin contar con usted, y lo hizo antes de que naciera. Esta es la gran
objetividad de nuestra salvación.
El Documento De Deuda Cancelado En La Cruz
Asegúrese de ver la más maravillosa y sorprendente de todas las verdades: Dios tomó el
documento que registraba todos los pecados que nos hacían deudores de ira (los pecados son
ofensas contra Dios que producen su ira), y en lugar de levantarlo en frente de nuestro rostro y
usarlo como una orden judicial para enviarnos al infierno, lo puso en la palma da la mano de su Hijo
y lo atravesó con un clavo en la cruz.
¿Los pecados de quién fueron clavados a la cruz? ¿Los pecados de quién fueron castigados en la
cruz? Respuesta: Mis pecados. Y los pecados de Noël –los pecados de mi esposa y los míos- los
pecados de todos los que perdieron la esperanza de salvarse a sí mismos y confían solo en Cristo.
¿Las manos de quién fueron clavadas en la cruz? Las manos de Jesús. Hay un nombre hermoso
para esto y es: substitución. Dios condenó mi pecado en la carne de Cristo (Romanos 8:3).
Esposos, confíen en esta verdad, porque nunca podrán excederse en la confianza que depositan en
esta verdad; Esposas, no hay manera de que se excedan en la fe que depositan sobre esta verdad.
La Justificación Va Más Allá Del Perdón
Y si volvemos hacia atrás y dirigiéramos hacia este lugar todo lo que entendemos sobre la
justificación de acuerdo al libro de los Romanos, todavía pudiéramos decir más. La justificación va
más allá del perdón. No solo somos perdonados gracias a Cristo, Dios también nos declara justos,
gracias a Cristo. Dios demanda dos cosas de nosotros: el castigo por nuestros pecados, y la
perfección de nuestras vidas. Nuestros pecados deben ser castigados y nuestras vidas deben ser
justas. Pero no podemos llevar nuestro propio castigo (Salmos 49:7-8), y no podemos proveernos
nuestra propia justicia. No hay justo, ni aún uno (Romanos 3:10).
Por tanto, Dios, por su amor inmensurable hacia nosotros, dio a su propio Hijo para que hiciera
las dos cosas. Cristo lleva sobre sí nuestro castigo y Cristo realiza nuestra justicia. Y cuando

125
recibimos a Cristo (Juan 1:12), todo su castigo y toda su justicia es contada como nuestra
(Romanos 4:4-6; 5:19; 5:1; 8:1; 10:4; Filipenses 3:8-9; 2da a los Corintios 5:21).
La Justificación Proyectándose Hacia Afuera
Esta es la realidad vertical que debe ser proyectada horizontalmente hacia nuestros cóny
uges si
el matrimonio debe representar la gracia de Dios que establece y guarda el pacto. Lo vemos en
Colosenses 3:12-13: "Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna
compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; 13 soportándoos unos a otros y
perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así también
hacedlo vosotros".
"Como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros" –a su cónyuge. Como el Señor le
soporta a usted, así también debe soportar a su cónyuge. El Señor le soporta cada día mientras
usted deja de hacer su voluntad. De hecho, la distancia entre lo que Cristo espera de usted y lo que
usted logra es infinitamente Mayor que la distancia entre lo que usted espera de su cónyuge y lo
que su cónyuge logra. Cristo siempre ha perdonado más y ha soportado más de lo que nosotros
perdonamos y soportamos. Perdone como ha sido perdonado. Soporte como también ha sido
perdonado. Así debe ser, sea que esté casado con un creyente o con un incrédulo. Permita que la
medida de la gracia de Dios para usted en la cruz de Cristo, sea su propia medida de gracia hacia
su cónyuge.
Y si está casado con una persona que no cree, puede añadir esto: Mientras el Señor le tenga
como alguien justo en Cristo, aunque no lo sea según su comportamiento o actitud actual, así
también tiene a su cónyuge como una persona justa, aunque no lo sea. En otras palabras,
Colosenses 3 dice: tome la gracia vertical del perdón y la justificación y acomódela horizontalmente
hacia su cónyuge. Para esto fue creado el matrimonio, esencialmente para representar la gracia que
guarda el pacto de Cristo.
La Necesidad De Una Sabiduría Enraizada En El Evangelio
Ahora, en este punto emergen cientos de situaciones complejas que claman por unaiduría sab
espiritual profunda enraizada en las verdades del evangelio y en muchos años de dolorosas y fieles
experiencias. En otras palabras, no hay manera de que yo pueda aplicar este mensaje a todas las
necesidades particulares. Además de predicar necesitamos al Espíritu Santo, necesitamos oración,
necesitamos meditar por nosotros mismos en la Palabra, necesitamos leer las ideas de otros,
necesitamos el consejo de amigos sabios que hayan experimentado el dolor, necesitamos que la
iglesia nos sustente cuando todo se derrumba. Por eso, no tengo la ilusión de poder decir todo lo
que debe ser dicho para ayudarles.
Vivir Verticalmente, Para Después Acomodarnos Hacia El Exterior
Sería de gran ayuda terminar dando muchas razones por la que enfatizo que el pacto de amor es
el perdón y la justificación de otros ¿No creo que podemos deleitarnos en otras onas?pers Sí, lo
creo, tanto la experiencia como la Biblia me llevan a esta conclusión. Para estar seguros: Jesús está
casado con su novia la iglesia, y evidentemente es posible y bueno agradar al Señor (Colosenses
1:10). Y él es ciertamente infinitamente digno de nuestro deleite en él. Este es el matrimonio ideal:
dos personas que se humillan a sí mismas y buscan cambiar por medio de métodos piadosos para
agradar a su cónyuge y satisfacer las necesidades físicas y emocionales del otro, o agradarle con
toda buena acción. Sí, la relación de Cristo y la iglesia incluye todo esto.
Pero las razones por las que enfatizo la necesidad de vivir verticalmente a partir de la gracia de
Dios, y luego acomodarnos horizontalmente en perdón y justificación hacia el cónyuge es:
• Porque habrá un conflicto basado en el pecado y la peculiaridad de cada uno (y no podrán
ponerse de acuerdo con respecto a lo que es simplemente diferente en el otro y a lo que es
pecado).
• Y porque el duro trabajo de soportar y perdonar es lo que hace posible que los sentimientos
florezcan cuando parecen haber muerto.
• Y porque Dios recibe gloria cuando dos personas diferentes y muy imperfectas forjan una
vida de fidelidad al confiar en Cristo en medio del horno de la aflicción.
En Cristo, Dios Le Ha Perdonado, A Usted –Y A Su Esposa
Ahora, la próxima vez reanudaré desde aquí y les diré de un descubrimiento que Noël y yo
hicimos. Predigo que el sermón se llamará "El sermón de la pila de abono".
Hasta entonces, esposos y esposas, dirijan sus propias consciencias hacia estas grandes
verdades –verdades que son Mayores que cualquier otro problema matrimonial– que Dios ha
"perdonado todos los delitos, 14 habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en
decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la
cruz". Crea en esta verdad con todo su corazón y amóldese con esta verdad en su relación con su
esposa
1 Per se (Lat.):De por sí. Diccionario General de la Lengua Española VOX.
EL AUTOR DE LA CARTA MÁS GRANDE JAMÁS ESCRITA
Abril 26, 1998
126
Romanos 1.1
Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios.

El Tiempo Ha Venido
Durante casi 18 años de predicación aquí en la Iglesia Bautista Belén (Bethlehem Baptist
Church), he esperado el tiempo más adecuado para predicar sobre la carta de Pablo a los Romanos.
Lo he considerado una y otra vez renunciando a la tarea, como el alpinista que observa las nubes
alrededor de la cima del Monte Everest y se vuelve luego hacia alturas menos elevadas. La tarea
atemoriza.
Pero en la paciencia y gracia de Dios, he sentido en los meses recientes que ya es el tiempo. Nos
acercamos al final del milenio y me acerco a la segunda mitad de mis treinta años de pastorado en
esta maravillosa iglesia, si Dios quiere. El paso del tiempo parece más rápido ahora, a la edad de 52
años, que cuando tenía 34 y el evangelio de la gloria de Cristo, quien es la imagen de Dios (2
Corintios 4.4), me parece más glorioso ahora que nunca antes. Y no hay Mayor exposición del
evangelio de Dios que el libro de los Romanos.
Ahora no siento tanto la presión que la dictadura de lo urgente y la necesidad de responder a
cada concepto de moda que explota a través del mar de culturas que América ejercía sobre mí.
Durante casi media vida he tenido una profunda confianza en que el mejor modo de ser competente
por largo tiempo es parándose sobre la roca sólida, sobre las viejas verdades eternas, antes que
saltar de un pragmático partido triunfador a otro. Romanos es tan sólido, confiable, inconmovible y
detallista como la verdad puede llegar a ser.
Mi Historia con Romanos
Tengo mi propia historia con el libro de Romanos, historia que pudiera seducir a algunos de
ustedes a unirse a mí en la cruzada para encontrar a Dios, conocerle, adorarle, disfrutarle y
obedecerle tal como Él se nos muestra en este libro.
No recuerdo haberme convertido a los 6 años de edad junto a mi madre en Fort Lauderdale,
Florida, como me dice mi padre, solo recuerdo haber creído. Sin embargo, sí recuerdo que fui
aprendiendo el significado de mi conversión, y lo aprendí en el libro de Romanos: "todos pecaron, y
están destituidos de la gloria de Dios" (3.23); y "la paga del pecado es muerte" (6.23); y "Dios
muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros"
(5.8); y "si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le
levantó de los muertos, serás salvo." (10.9). ¿Quién de nosotros, que haya probado las bondades y
la gloria de Dios en su gran evangelio, no estima al libro de Romanos como precioso más allá de
todo cálculo?
Llamado al Ministerio de la Palabra
Fui a la universidad pensando que tal vez sería doctor o veterinario. Entonces, el verano de
1966, en mis años de joven estudiante, toda la dirección de mi vida cambió por la dolorosa y
preciosa providencia de Dios. Él me llamó al ministerio de la Palabra. Ese otoño yo había acordado
convivir con tres amigos en una habitación-dormitorio, pero a mediados del año supe que
necesitaba más intimidad para estudiar y orar, en la medida que me sentía mas guiado a estudiar.
El año y medio siguiente viví solo en otra habitación-dormitorio. Y allí recuerdo, lo puedo ver y
hasta casi oler, leyendo el pequeño libro amarillo de John Stott sobre Romanos 5-8 llamado "Men
Made New" (HOMBRE HECHO NUEVO). El efecto sobre mí selló el llamado para convertirme en un
fiel ministro de la Palabra de Dios. Así Romanos confirmó mi conversión, y Romanos confirmó mi
llamado al ministerio de la Palabra.
Perfilando Teológicamente
Entonces vino el seminario en 1968-1971, con todos los abrumantes descubrimientos de la
soberanía de Dios. Y bajo la dirección de Dios, la fuente de la cual toda aquella nueva luz venia era
el libro de Romanos, primero un curso sobre Romanos 1-8 y después un sobresaliente curso acerca
de la Unidad de la Biblia, diseñado a partir de Romanos 9-11. Estos fueron los días que
determinaron la formación teológica de mí vida. Todo lo que he pensado desde entonces comenzó
allí. Por tanto, mi conversión, mi llamado al ministerio de la palabra y la formación determinante de
mí visión de Dios fue sellada por el libro de Romanos.
Llamado al Pastorado
Entonces, después de 3 años de estudio en Alemania y 6 años de enseñar en Betel, Rom anos se
convirtió de nuevo en un decisivo agente de Dios para dejar la enseñanza y convertirme en pastor
de esta iglesia en 1980. Yo estuve trabajando en Romanos 9 por años, tratando de entender la
maravillosa imagen de Dios en ese capítulo. En el otoño de 1979, me fue dado un Sabático1 y
decidí poner en orden la materia, lo mejor que yo podía, y escribir un libro sobre eso. Mientras yo
me sumergía en Romanos 9 día tras día, algo completamente inesperado ocurrió. La palabra que
escuchaba una y otra vez hablándome era, "Yo, el Dios de Romanos 9, seré anunciado, y no sólo
analizado o explicado".
127
El 14 de Octubre de 1979, tarde en la noche después que Noel ya se había ido a la cama, Dios
hizo la obra concluyente para llamarme de la enseñanza en la universidad a la predicación en la
iglesia. Esto fue mientras escribía La justificación de Dios, que era una exposición de Romanos 9. La
publicación comenzaba, "Estoy más cerca esta noche que nunca antes de decidirme a renunciar a
Betel y tomar el pastorado... La presión es casi aplastante y toma esta forma: Estoy cautivado por
la realidad de Dios y el poder de su Palabra para crear personas auténticas". En pocas semanas un
llamado que vino desde Betel puso en movimiento los eventos que me trajeron a esta iglesia y este
púlpito. De nuevo fue Romanos quien parecía ser la bisagra sobre la que la puerta de mi vida
oscilaba.
Afirmando el Ministerio
Y aunque nunca había predicado sobre Romanos, han sido las grandes verdades de anos Rom
8.28 y 8.32 las que han afirmado el ministerio aquí durante estos 18 años. Y puedo decir junto a
John Stott que he proclamado los últimos triunfantes versículos de Romanos 8 en incontables
funerales y "nunca ha desaparecido el escalofrío que me producen" (Romans: God"s Good News for
the World (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1994), p. 10). "por lo cual estoy seguro de que ni
la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39ni lo
alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en
Cristo Jesús Señor nuestro."
Así que tengo una historia propia con este libro, al igual que muchas otras personas. Les estaré
contando algunas de sus historias en las semanas y meses, venideros (por ejemplo, Agustín, Martin
Lutero, Juan Wesley, Karl Barth y algunos de ustedes en esta congregación). Por ahora, basta decir
que Samuel Coleridge, hablando por muchos, dijo, "Creo que la epístola a los Romanos es la obra
más profunda en existencia" (Table Talk (Oxford: Oxford University Press, Sin fecha.) P. 232). Y
John Knox (No Scot) dijo que es "incuestionablemente el trabajo teológico más importante nunca
escrito" (The Interpreter"s Bible, Vol. 9 (Nashville: Abingdon Press, 1954.) P. 355).
¿Cómo sucedió esto? ¿Cómo la más importante obra teológica cristiana escrita vino de un ex-
fariseo que odiaba el cristianismo (Hch 9.1) y colaboró en el asesinato del primer mártir cristiano
(Hch 7.58; 8.1), y persiguió a la iglesia primitiva con pasión (1 Tim 1.13)? ¿Cómo este hombre
escribió una carta de 22 páginas y 7100 palabras que "siglo tras siglo... ha sido la llama en la que
un líder cristiano tras otro... ha atizado su propia antorcha para el avivamiento de la iglesia y el
enriquecimiento de la cristiandad" (A.M. Hunter, Introducing the New Testament (Gateshead: SMC
Press Ltd., 1972.) P. 94)?
La respuesta comienza en Romanos 1.1, en las primeras tres frases del libro: "Pablo, siervo de
Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios.". Tómelas una a la vez y
medite en sus significados para este hombre, para su carta y para su Dios. En las tres frases el
aspecto crucial no es quien es Pablo, sino de quién es Pablo. Y esto será, en fin de cuentas, lo que
haga su vida significante o no, no quién usted sea, sino de quién es usted.
Un Siervo de Jesucristo
En primer lugar, Pablo, el escritor de esta carta, dice que es un "siervo de Jesucristo". otros
Nos
somos confrontados inmediatamente con una opción: ¿Es este hombre un maníaco engañado?
Jesús, llamado el Cristo, había muerto por el año 30 a.C. por un gobernador romano llamado Pilato.
Tenemos muchos testimonios históricos seculares del hecho. Él estaba muerto. Ahora, aquí está
Pablo diciendo que este hombre Jesucristo no está muerto, sino que es su maestro y que es esclavo
de Jesucristo. ¿Son estos 16 capítulos las galimatías de una falsa ilusión? Usted debe decidir.
La propia afirmación de Pablo no es que él esté engañado sino que él ha sido comprado,
pertenece y es gobernado por su contemporáneo, quien murió y se levantó de entre los muertos,
Jesucristo. Yo digo "comprado y perteneciente", porque eso es lo que implica ser un siervo. En 1ra a
los Corintios 7.23, Pablo dice, "Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los
hombres." En otras palabras, los cristianos somos esclavos de Cristo porque él nos compró
muriendo por nosotros, y por tanto nos posee. "no sois vuestros. Porque habéis sido comprados por
precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo" (1 Corintios 6.19-20). Pablo es el siervo de Cristo
Jesús, porque Cristo le compró y ahora le posee.
Esto también significa que este Cristo viviente le gobierna. En Gálatas 1.10, Pablo dice, "Pues,
¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si
todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo." En otras palabras, ser un siervo de
Cristo implica someterse a lo que a El le agrada, no a lo que agrada a los hombres.
Entonces Pablo mismo comprende que fue comprado, obtenido y gobernado por Cristo Jesús, un
hombre que fue muerto como criminal quizás unos 25 años antes de que esta carta fuera escrita, y
quien, Pablo dice en el versículo 4, fue levantado de entre los muertos y fue declarado único y
absoluto Hijo de Dios con poder. En otras palabras, aquí en esta carta que hace historia no estamos
tratando con un hombre y su ingenio, sino que estamos tratando con un hombre y su dueño,
gobernador y Dios. Esto comienza a explicar porque la carta no es una carta ordinaria.
Llamado a ser Apóstol
128
Segundo, Pablo dice que él es (no" solo) siervo de Cristo Jesús, (sino también) llamado a ser
apóstol." Él no solo es comprado, obtenido y gobernado; también es llamado. Lo trascendente de
Pablo no está primariamente en lo que él ha hecho, sino en lo que ha sido hecho en él: ha sido
comprado y obtenido; ha sido llamado y apartado. Alguien más es el protagonista aquí, no Pablo.
No estamos tratando en esta carta solo con el trabajo de un hombre, sino con el trabajo de Dios en
un hombre.
En la mente de Pablo, ser un apóstol era ser una persona que ha visto a Jesús levantado de
entre los muertos de manera que pudiera dar testimonio de primera mano, y quien ha sido
comisionado y autorizado por Cristo para representarle y hablar en su lugar y proveer fundamento
para su iglesia a través de una enseñanza verdadera y autoritativa.
Pablo vio a Jesús en el camino a Damasco. Y allí Jesús le llamó a su ministerio apostólico. Él dijo
en 1ra a los Corintios 15.7-8, "(Jesús) apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; 8y al
último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí." Allí Jesús le dijo, "para esto he aparecido a
ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me
apareceré a ti" (Hch 26.16). Con esta comisión se convirtió en uno de los fundadores del
cristianismo como dice en Efesios 2.20, la iglesia ha sido "edificada sobre el fundamento de los
apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo"
Si preguntamos hoy ¿dónde está el fundamento de los apóstoles para la iglesia, su vida y
ministerio? La respuesta es: en el grupo de cartas que ellos dejaron atrás. Y entre todos esos
escritos apostólicos no hay ninguno como la Carta a los Romanos. Es simplemente el gran sumario
bíblico del gran evangelio y es, por tanto, preminentemente el fundamento de la Iglesia, con Cristo
como piedra angular. Pablo dice que él es "llamado a ser apóstol" así que la iglesia, nosotros,
recibiremos el libro de Romanos como el mensaje no solo de un hombre, sino de Cristo. Romanos
no es grande por la palabra de un genio, sino porque es la Palabra de Dios (vea 1ra a los
Tesalonicenses 2.13; 1ra a los Corintios 2.13). Eso es lo significativo de ser llamado a apóstol.
Apartado para el Evangelio de Dios.
Finalmente, Pablo dice que él no solo es un "siervo de Jesucristo, (y no solo) llamado a ser
apóstol, (sino que también fue) apartado para el evangelio de Dios."
¿Cuándo fue apartado para el evangelio de Dios? Gálatas 1.15 dice "Dios... me apartó desde el
vientre de mi madre". Esto significa que antes que Pablo hubiera sido comprado como siervo, y
antes que fuera llamado en el camino de Damasco, y antes que hubiera nacido, Dios le apartó para
el evangelio de Dios. Lo que significa que Dios no buscó a alguna persona que cumpliera con los
requisitos del rol apostólico. Dios preparó a Pablo desde el vientre de su madre para servir el
evangelio. Es inquietante cuando usted descubre la vereda que le guía desde el vientre hasta el
camino de Damasco, entiéndase la incredulidad de Pablo y su persecución a la iglesia.
Esto significa que en el primer versículo de este gran libro podemos saborear algo de la
magnitud de la sabiduría inescrutable de Dios que Pablo adora en 11.33-36 ("¡Oh profundidad de
las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e
inescrutables sus caminos!") Dios no dejó nada a la casualidad en el establecimiento de su iglesia a
través de los escritos de sus apóstoles. Él le separó desde antes de nacer; le compró con la muerte
de su Hijo y le llamó de manera impresionante en el camino a Damasco.
Romanos trata sobre Dios
Entonces el verso uno pudiera aparentar tratar sobre el autor de la carta; pero detrás de cada
frase está Alguien muchoMayor. Dios le compró por la muerte de su Hijo, Dios le llamó a ser
apóstol (Gálatas 1.15; 1ra a los Corintios 1.1), Dios le apartó desde antes que naciera. E hizo todo
eso "para el evangelio de Dios", que veremos la semana que viene. En otras palabras, aun en el
primer verso escuchamos a Romanos 11.36, "Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas.
A él sea la gloria por los siglos. Amén."
León Morris está en lo correcto cuando dice, "Dios es la palabra más importante en esta epístola.
Romanos es un libro acerca de Dios. Ninguna materia es tratada con tanta frecuencia como Dios.
Todo lo que Pablo toca en su carta tiene que ver con Dios. En lo que nos concierne para entender lo
que el apóstol está diciendo acerca de la justicia, la justificación y el parecido de ambas, no
debemos pasar por alto su tremendo énfasis en Dios. No hay nada como esto en ninguna otra parte
(The Epistle to the Romans (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1988), p.40).
Ciertamente no hay nada como esto en ninguna otra parte. Es por esto que la epístola ha tenido
el efecto que ha tenido. Es de Dios, a través de Dios y para Dios. Dios escogió el autor antes que
naciera. Dios compró su libertad por la muerte de su Hijo. Dios le llamó a ser apóstol. Y entonces
Dios le dio un evangelio, el evangelio de Dios mismo. Así que Dios está en la base, en la cima y en
el medio.
Y como hemos estado enfrascados, como iglesia, a diseminar una pasión para que Dios tenga la
supremacía en todas las cosas, para el gozo de las personas, es tiempo de encontrar a Dios en el
libro de Romanos. Creo que Dios nos ha escogido, nos ha llamado y apartado para esto mismo. Ore

129
conmigo para que su Palabra corra y triunfe en la salvación de muchos y edifique su iglesia para la
gloria de su nombre.

1Se refiere al período de descanso otorgado por algunas Iglesias a sus pastores una vez
adac
siete años.

LAS BUENAS NOTICIAS DE DIOS CONCERNIENTE A SU HIJO


Mayo 3, 1998

Romanos 1.1-4
Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, que él
había prometido antes a través de sus profetas en las santas Escrituras, acerca de su Hijo, nuestro
Señor Jesucristo, que nació de un descendiente de David según la carne, que fue declarado Hijo de
Dios con poder, según el Espíritu de santidad, Jesucristo nuestro Señor...

Vimos en el verso 1 la semana pasada que Pablo es un siervo de Cristo Jesús, que significa que
fue comprado, poseído y gobernado por Cristo. Él vive para complacer a Cristo. Y, enos a m que
tomemos la errónea idea de que Cristo de alguna manera está siendo dependiente de la iniciativa y
de la labor del esclavo Pablo, notaremos en Romanos 15.18 que Pablo depende de Cristo para todo
lo que el mismo Pablo hace en el servicio a Cristo: "Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha
hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras." En otras
palabras Pablo sirve a Cristo en el poder con que Cristo sirve a Pablo. "el Hijo del Hombre no vino
para ser servido, sino para servir" (Marcos 10.45; vea también 1ra a los Corintios 15.10; 1ra de
Pedro 4.11). Torceríamos todo el significado de Romanos desde el comienzo si no vemos que Pablo
sirve a Cristo en el poder que Cristo suple, de manera que Cristo recibe la gloria por el servicio de
Pablo (vea 1ra de Pedro 4.11).
A este soberano, dador de todo, Cristo, es a quien encontramos en la próxima frase, "llamado a
ser apóstol". Cristo llamó a Pablo en el camino a Damasco y le comisionó para ser su representante
autoritario en el establecimiento de la iglesia con enseñanzas verdaderas. Entonces vemos al Dios
soberano, todo-planificador pasar a la próxima frase, "apartado para el evangelio de Dios". Dios
separó a Pablo desde antes que naciera, lo dice Gálatas 1.15. Dios está tan celoso por la venida y
revelación de su evangelio que no deja nada para la casualidad.
Ahora miremos este término "el evangelio de Dios" (1.1) y cómo Pablo lo desglosa en los versos
2-4.
I. "...que él había prometido antes por sus profetas en las Santas Escrituras..."
Lo primero que Pablo dijo sobre esto está exactamente en línea con lo que nosotros acab amos
de ver: que Dios es celoso al demostrar que el evangelio fue planeado mucho tiempo antes de que
sucediera. Versículo 2: "... (Pablo fue) apartado para el evangelio de Dios, que Él (Dios) había
prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras".
Considere estas tres cosas del versículo 2.
1) El evangelio de Dios es el cumplimiento de las promesas del Antiguo Testamento.
No es una nueva religión. Es el cumplimiento de una vieja religión. El Dios del Antiguo
Testamento es el Dios del Nuevo Testamento. Lo que estuvo preparando y prometiendo entonces,
lo cumplió en la venida de Jesús.
2) Dios mantiene sus promesas.
Cientos de años pasaron. Los judíos se preguntaban si el Mesías alguna vez vendría. Ellos
pasaban por horribles angustias. Entonces Dios actúa y la promesa es cumplida. Eso significa que
se puede confiar en Dios. Esto puede verse como que él ha olvidado sus promesas, pero él no
olvida. Por tanto el verso 2 no es solo una declaración sobre el contenido del evangelio, sino que
también es una razón para creerlo. Si podemos ver que Dios prometió a Cristo siglos antes de que
viniera y que en muchos detalles Él cumple estas promesas, nuestra fe es entonces fortalecida.
3) Estas son Escrituras Santas e inspiradas que deberíamos reverenciar y creer.
Note las tremendamente importantes implicaciones del verso dos para nuestra doctrina de las
Escrituras. Primero está Dios, entonces hay una promesa que Dios desea hacer; entonces están los
profetas "a través" quienes (fíjese bien no por quienes, sino "a través" de quienes, Dios mismo
permanece como el que habla) Él dice su promesa; entonces existen las Escrituras, y estas
Escrituras son llamadas Santas. ¿Por qué son Santas, apartadas de todos los otros escritos y vistas
como únicas y preciosas? Porque es Dios quien habla en ellas. Lea cuidadosamente el verso: Él
(Dios) había prometido antes a través de sus profetas en las Santas Escrituras". Dios prometió en
las Escrituras. Dios está hablando en las Escrituras. Eso es lo que las hace Santas. Esto es lo que
Pablo entiende como Escrituras y es lo que nosotros debemos entender. Si usted se ha preguntado

130
alguna vez, por qué nuestras Biblias dicen "Santa Biblia" en la carátula, Romanos 1.2 es la
respuesta.
Y para que no perdamos la inmediata relevancia de esto para nuestra exposición de Romanos,
recuerde tres cosas: (1) Pablo se ve a sí mismo en 1.1 como un apóstol de Cristo Jesús, hablando y
escribiendo con autoridad en representación de Cristo como establecedor de la iglesia, en otras
palabras, como uno de los profetas de antaño (Efesios 2.20). (2) Pablo dijo en 1ra a los Corintios
2.13, "hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el
Espíritu". En otras palabras, Pablo reclama una inspiración especial para sus enseñanzas. (3) En
2da de Pedro 3.1, Pedro dice que algunos "tuercen (los escritos de Pablo) como también las otras
Escrituras", así que Pedro pone los escritos de Pablo en la misma categoría con las Santas
Escrituras sobre las que leemos aquí.
Es por esto que predicar es tan importante en nuestra vida juntos. Creemos que la Carta de
Pablo a los Romanos es la Palabra de Dios, no simplemente la palabra de un hombre. El evangelio
fue prometido en Santas Escrituras inspiradas por Dios; y el evangelio es explicado y preservado
para nosotros en Santas Escrituras inspiradas por Dios. Esto es lo que creemos, y esto hace una
gran diferencia en la manera que vemos la verdad y la doctrina y predicamos y adoramos y todo lo
demás en el mundo.
Así que lo primero que Pablo dice acerca del evangelio de Dios es que fue planeado y predecido
mucho antes (1.2). Es el evangelio "que él había prometido antes a través de sus profetas en las
santas Escrituras".
II. "...acerca de su Hijo..."
Lo segundo que dice sobre el evangelio de Dios (1.3) es que es acerca de su Hijo. "... el
evangelio de Dios, que él había prometido antes a través de sus profetas en las Santas Escrituras,
acerca de su Hijo...". El evangelio de Dios tiene que ver con el Hijo de Dios. Necesitamos tener dos
cosas claras sobre el Hijo de Dios inmediatamente o podemos irnos por mal camino.
1) El Hijo de Dios existió antes de convertirse en un ser humano
Vea Romanos 8.3, "Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne,
Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado". Dios le envió a tomar forma humana,
así que el Hijo existió como el Hijo de Dios antes de convertirse en hombre. Esto significa que Cristo
es y era el Hijo de Dios en un modo completamente único, no de la misma manera en que somos
hijos de Dios (Romanos 8.14, 19).
2) Cristo mismo es Dios.
En Romanos 9.5, refiriéndose a los privilegios de Israel, Pablo dice: "... de quienes son los
patriarcas, y de los cuales (esto es Israel), según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas
las cosas, bendito por los siglos. Amén." Y en Colosenses 2.9 Pablo dice: "Porque en él habita
corporalmente toda la plenitud de la Deidad". Así que cuando Pablo dice que el evangelio de Dios es
acerca de su Hijo, quiere decir que tiene que ver con el Hijo divino y preexistente. El evangelio de
Dios no es acerca de Dios organizando los asuntos humanos de una mejor manera. Es sobre Dios
que penetra en los asuntos de los humanos desde afuera en la persona de su Hijo, quien es la
perfecta imagen del Padre y es Dios mismo.
Así que Pablo pone un inmenso peso sobre el "evangelio de Dios" al decir primero, que es
prometido –planificado- por Dios mucho antes de que sucediera, y segundo, que es acerca de su
Hijo divino. El Creador Soberano del universo, ha planeado buenas cosas para el mundo, y en el
centro de su plan está su Hijo.
III. "...que nació de un descendiente de David según la carne..."
Lo tercero que Pablo dice acerca del evangelio de Dios es que este Hijo divino "era del linaje de
David según la carne". Esto expresa dos cosas de una vez:
1) El Hijo de Dios se convirtió en hombre
Él nació. El trabajo que tenía que hacer –la misión en que estaba- requería que tomara la
naturaleza humana, junto con su naturaleza divina. Dios no escogió a un hombre y le convirtió en
su hijo; Él escogió a su eterno, único y solo Hijo para convertirlo en hombre.
2) Él nació en la línea del Rey David en el Antiguo Testamento
¿Por qué es eso parte del evangelio de Dios? ¿Por qué son esas buenas noticias? La respuesta es
que todas las promesas del Antiguo Testamento dependían de la venida del Mesías –el ungido-
quien reinaría como rey en la línea de David y conquistaría a los enemigos de Dios y traería justicia
y paz para siempre. Él sería el sí para todas las promesas de Dios.
Considere un par de promesas del Antiguo Testamento. Jeremías 23.5: "He aquí que vienen días,
dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y
hará juicio y justicia en la tierra." O Isaías 11.10, "en aquel tiempo que la raíz de Isaí (entiéndase,
el Hijo de David, la raíz de Isaí) la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por
las gentes; y su habitación será gloriosa."
Así que el evangelio de Dios son las buenas noticias de que ahora, después de cientos de años,
Dios ha actuado para cumplir su plan y promesa, que un rey vendría en la línea de David, y, como
131
Isaías 9.6-7 dice: "y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero,
Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite"
Así que el "evangelio de Dios" son las buenas noticias de que el tiempo se ha cumplido y que el
reino de Dios está a la mano (Marcos 1.14-15, "Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del
reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y
creed en el evangelio."). La venida del Hijo de Dios a este mundo era la venida del "Hijo de David",
el rey prometido. Él reinaría sobre las naciones y triunfaría sobre los enemigos de Dios y gobernaría
con justicia y paz y, de acuerdo con Isaías 35.10: "los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a
Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la
tristeza y el gemido." Esto es lo que hace el verso 3, el "evangelio de Dios". La venida del Hijo de
Dios como el Hijo de David significaría gozo eterno en la presencia de Dios –para todos los
redimidos del Señor.
IV. "... que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad... "
Pero hay una cosa más que Pablo dice acerca de "el evangelio de Dios". No sólo fue plane ado y
prometido antes de que sucediera; no sólo tiene que ver con el Hijo divino y preexistente, no sólo
es la noticia de que este Hijo ha nacido, el Hijo humano de David, para cumplir las esperanzas y
sueños de justicia, paz y gozo del Antiguo Testamento en el reino de Dios. Pero, en el versículo 4,
Pablo dice algo devastador y estimulante. Él dice que el Hijo de Dios "que fue declarado Hijo de
Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos".
¿Por qué decimos que era devastador? La Mayoría de los judíos en los tiempos de Pablo
esperaban que el Mesías vendría con poder y señorío político, que derrotaría a los gobernantes
opresores del mundo, los romanos, y establecería un reino terrenal en Jerusalén en el que viviría
por siempre victorioso con su pueblo. Pero lo que Pablo dice en el versículo 4 implica que entre los
versos 3 y 4 el Hijo de David murió. ¡Murió! Aquellos que creían que era el Mesías estaban
devastados. Los mesías no mueren, viven para conquistar y gobernar, no son arrestados,
golpeados, escarnecidos y crucificados dejando a su gente desamparada. Esto era totalmente
demoledor. (Lucas 24.21, "Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel").
Pablo vuelve a hablar de la muerte de Cristo en los capítulos 3, 5 y 8. Pero por ahora va
inmediatamente hacia el estimulante énfasis el triunfo en el evangelio de Dios. Este Mesías muerto,
Pablo dice en el verso 4, fue levantado de entre los muertos. Esto es el corazón del evangelio de
Dios. Y Pablo dice dos cosas acerca de esta resurrección:
1) Esta resurrección de entre los muertos era "según el Espíritu de santidad" ¿Qué significa? Dos
cosas al menos.
a. El Espíritu Santo de Dios levantó a Jesús de entre los muertos.
Veo la pista en Romanos 8.11 donde Pablo dice: "Y si el Espíritu de aquel que levantó de los
muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también
vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros." Esto nos enseña que seremos
levantados por el Espíritu de Dios que mora en nosotros, de la misma forma en que Cristo lo fue.
Así que el Espíritu estuvo involucrado en la resurrección de Jesús de entre los muertos.
b. ¿Pero por qué Pablo utiliza esta expresión inusual, "Espíritu de Santidad" (que no se encuentra
en ningún otro lugar del Nuevo Testamento)?
Esta es mi sugerencia. Lidiar con la muerte era un asunto sucio. Cuando el rey Saúl quería ver a
la muerte fue con la adivina de Endor (1 Sam 28.7ss) en un acto secreto e ilícito. Los médium,
adivinos y hechiceros eran abominación en Israel. Cuando los muertos mueren, usted los deja solos
y no tiene tratos con ellos. Las sesiones de espiritismo fueron y son ilegales para los creyentes.
Tratar con los muertos no ha sido un tipo de magia hermosa, limpia o santa, sino negra. Cualquier
cosa menos esto. Hablar de un hombre ejecutado y levantado de entre los muertos debió sonar
para muchos oídos absolutamente horrible, grosero, sucio e inmundo, como la hechicería oscura o
la magia negra.
Por encima de esto Pablo pone la tensión exactamente en lo opuesto: Cristo fue levantado de
entre los muertos según el Espíritu de Santidad, no un espíritu oscuro, malo o inmundo, sino por el
mismo Espíritu de Dios quien es conocido sobre todo por su santidad. El Espíritu no fue degenerado
al levantar a Jesús, era Santo. Era bueno, limpio, hermoso y honraba a Dios, no lo humillaba.
2) Por su resurrección Cristo fue "declarado (o, nominado) Hijo de Dios con poder"
La frase clave es "con poder". Creo que la NASB, la KJV y la RSV1 están en lo correcto al mostrar
que esta frase se refiere a "Hijo de Dios". El punto no es que Cristo no era el Hijo de Dios antes de
la resurrección. El punto es que en la resurrección, Cristo pasa de ser Hijo de Dios en humildad,
limitación humana y humildad a ser Hijo de Dios con poder. La frase clave es "con poder".
Esto es lo que Jesús quiso decir después de la resurrección cuando dijo: "Toda potestad me es
dada en el cielo y en la tierra" (Mateo 28.18). Es lo que Pablo quiso decir en 1ra a los Corintios
15.25-26 cuando dijo del Cristo levantado: "preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos
sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte". En otras
palabras, Jesús es el rey Mesiánico. Él reina ahora sobre el mundo. Él está poniendo a sus enemigos
132
debajo de sus pies. Vendrá un día en que salga de su gobierno invisible con gloria visible y
establezca su reino abierta y gloriosamente en la tierra. Eso es lo que Pablo quiere decir con "Hijo
de Dios con Poder". Él está gobernando ahora. Él está obrando sus propósitos a través de su
Espíritu y su iglesia. Y el día vendrá cuando Cristo derrotará a cada enemigo, cada rodilla se doblará
y confesará que Él es Señor para gloria de Dios el Padre (Filipenses 2.11).
Esa será la consumación del evangelio de Dios. A lo que decimos "Amén, ven Señor Jesús."

1Versiones de la Biblia en inglés.

LOS LLAMADOS DE CRISTO Y LOS AMADOS DE DIOS, PARTE 1


Mayo 17, 1998

Romanos 1.6-7
Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, que él
había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras, acerca de su Hijo, nuestro Señor
Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder,
según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos, y por quien recibimos la
gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre;
entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo; a todos los que estáis en
Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del
Señor Jesucristo.

Lo que Dios ha Hecho de Pablo


Pablo comienza su gran carta a los Romanos identificándose a sí mismo no en términos de lo que
ha logrado, sino en términos de lo que Dios ha obrado en su vida. Él dice en el verso 1 que era un
esclavo de Cristo Jesús, es decir, Cristo le ha comprado y ahora le posee y gobierna (1ra a los
Corintios 6.19-20). Ahora él existe, como dice en el verso 5: "por amor de Su Nombre". Entonces
dice que es llamado a ser apóstol. Así que, de nuevo, es lo que Cristo le hizo a él, no lo que él hizo
lo que es primordial. Él lo enfatiza de nuevo en el verso 5: "recibimos la gracia y el apostolado". Así
que el llamado de Pablo a ser apóstol fue enteramente por gracia: fue inmerecido y dado
gratuitamente. Cristo tomó la iniciativa en el camino a Damasco, forzó su entrada a la vida de
Pablo, y le derribó deteniéndolo cuando iba en su camino para aprisionar a los cristianos. Entonces
al final del verso 1, Pablo dijo que él es "apartado para el evangelio de Dios". De nuevo alguien
más, no Pablo, actúa para darle a Pablo su misión e identidad. Dios obra, como vimos, aun antes de
que Pablo ha nacido (Gálatas 1.15).
La comprensión que tiene Pablo de la libertad y soberanía de la gracia está profundamente
grabada por su propia experiencia. Él era, en su propia estimación el primero de los pecadores (1
Timoteo 1.15). Y, por alguna razón, no en sí mismo, sino solo en la voluntad de Dios, Dios escoge
libremente establecer su foco salvador sobre Pablo y hacerle un cristiano, apóstol y siervo del
evangelio.
Así, cuando él finalmente llega a los versos 6-7 para describir a sus lectores en Roma (y por
implicación, ¡a todos los cristianos!), no es sorprendente que hable con el mismo énfasis sobre lo
que Dios ha hecho, no lo que hemos hecho. No es lo que lo que hacemos no sea importante: el
verso 5 dice que el objetivo del apostolado de Pablo entre las naciones es la "obediencia a la fe".
Entonces lo que hacemos es completamente crucial: todo su ministerio falla si no da lugar a la
obediencia a la fe en nuestras vidas. (Y no solo nuestras vidas, sino las vidas de todos los gentiles,
quizás mejor, todas las naciones o personas. ¡Oh! ¡Que Dios continúe dándonos carga por las
naciones, los pueblos no alcanzados de la tierra! ¡Que Él continúe levantado misioneros al estilo de
Pablo entre nosotros!). Pero cuando describe lo que significa tener una identidad cristiana en los
versos 6-7, Pablo no pone el Mayor énfasis en lo que hacemos. Él lo poner en lo que es hecho a
nosotros y para nosotros, tal como hizo al describir su propia identidad como esclavo, apóstol y
siervo del evangelio.
Llamados y amados –La audacia de esta declaración
Él utiliza dos palabras que son muy importantes en este libro de los Romanos y en toda la visión
de Pablo sobre Dios y la salvación –tan importante que voy a ocuparme solo con una de ellas esta
mañana. Necesitamos reflexionar en estas palabras como las llaves para nuestra propia identidad y
lo que significan para ser cristiano. Las palabras son "llamados" y "amados". Verso 6 "entre las
cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo; a todos los que estáis en Roma,
amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor
Jesucristo."
Antes de decir otra palabra acerca del significado de estos términos, siento que debemos pensar
en lo audaz de su declaración. Necesitamos sentir esto, de manera que cuando otros lo expresen no
133
seamos estremecidos. Aquí estamos en un pequeño cuarto, comparado con toda la ciudad de
Minneapolis. Y en una pequeña ciudad comparada con los Estados Unidos. Y todo nuestro país es
solo el 4% de la población mundial. Y cosas formidables están ocurriendo en el mundo: el cuarto
país más grande del mundo, Indonesa, está cerca de la anarquía. La India, el segundo país más
grande, está agitando sus armas nucleares en el rostro de China, el país más grande del mundo.
Israel y los palestinos están al borde de una contienda explosiva. Numerosos países africanos son
barriles de dinamita al rojo vivo por su intranquilidad. Y contraponiéndome por encima de toda esta
inmensa realidad global, estoy aquí esta mañana, minúsculamente pequeño en comparación, y digo
que el Dios quien creó el universo y sostiene a todos estos países y ejércitos y armas y sistemas en
su existencia está obrando en el mundo, principalmente llamando personas individuales para sí
mismo apartándolos de sus pueblos a través de Jesucristo.
Y usted está entre ese número. Y lo que Dios ha hecho amándole y llamándole para Cristo puede
tener un significado mucho más eterno que quien sea el líder político de Indonesia o si la India tiene
armas atómicas o no. Ahora esto parece completamente audaz. Pero si parece audaz para nosotros,
imagine como debió haber parecido a los cristianos primitivos. Aquí está el gigantesco Imperio
Romano y los desconocidos grupos "bárbaros" más allá, en todas partes. Y Pablo es prácticamente
desconocido en este gran imperio. Nunca antes se había oído hablar de ese Jesús que el predicaba.
Él dice a esta pequeña banda de creyentes en la gigantesca ciudad de Roma que Dios les ha amado,
llamado y les ha hecho, a ellos específicamente, el foco de su obra salvadora. Ellos son los llamados
de Cristo y los amados de Dios. En otras palabras, en todo este gigantesco imperio y en todo este
planeta, Dios está ocupándose de ellos de una manera especial. ¡Que audacia el afirmar esto!
La Magnificencia del Señor del Universo
Esta es, quizás, la razón por la que Pablo insertó los versos 2-4, algo acerca de estengelio
eva y
algo acerca de este Cristo. Él es el cumplimiento de las promesas antiguas a Israel de que un
gobernante vendría. Y Él fue levantado de entre los muertos y ordenado Hijo de Dios en Poder. Así
que hoy, lo parezca o no, toda autoridad en los cielos y en la tierra pertenece a Cristo. Y, a menos
que conozcamos esto y lo creamos con todo nuestro corazón, estaremos consternados por la
aparente grandeza de todo lo que sucede en el mundo. Falto de esta verdad, el cristianismo luce
descorazonadamente insignificante y los cristianos parecen locos. Por tanto ponga su mente en la
magnificencia de Cristo como Señor del universo, y en el poder y sabiduría de Dios el Padre quien
creó todas las cosas y planea todo esto y está controlando todo esto, precisamente para la
edificación de Su iglesia, Su gente, produciendo la obediencia a la fe por amor a Su nombre entre
todas las naciones.
Ahora volvamos a estas dos palabras esenciales: Pablo describe a los cristianos romanos, y a
usted y a mí, enfocándose no principalmente en lo que hacemos, sino en lo que Él hace: Él dice que
somos llamados y que somos amados. Eso es lo que nos hace cristianos. Eso es lo que deberíamos
conocer sobre nosotros principalmente. Otras cosas son importantes ahora. Pero nada es más
importante que esto.
Primero, en el verso 6 él dice que somos "los llamados de Cristo Jesús". Y entonces, en el verso
7 dice que somos "llamados a ser santos". Así que al menos dos veces en estos dos versos, enfatiza
que quien somos como cristianos está basado en la obra de otro, el que nos llamó.
El Llamado de Dios no es una Idea Democrática
Esto no nos va a conmover y llenar con la gratitud, admiración y adoración que debiera mientras
pensemos de la manera que los típicos americanos amantes de la democracia piensan. Los
americanos creen en el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Esa no es,
probablemente, una mala idea para humanos gobernando a humanos. Pero cuando la idea se
transfiere a la manera en que Dios gobierna al mundo, es una idea muy mala. Ella produce la
impresión de que los derechos humanos y sus privilegios son el centro del universo, y que la única
cosa que debería distinguir a una persona de otra es su propio esfuerzo, inteligencia o coraje. De
otra manera debemos ser tratados todos de igual manera y Dios debe hacer para todos lo que hace
para cualquiera.
Pero ¿qué si el corazón humano es corrupto, duro, rebelde, ciego y prácticamente muerto a la
realidad espiritual (Efesios 4.18)? En ese caso, la única cosa que la auto-confianza puede producir
es más muerte. Y la única cosa que puede salvarnos de nuestra propia corrupción es un llamado
divino y sobrenatural de Dios que nos despierte. Si decimos (en moda democrática) que Dios debe
llamar a todos del mismo modo que llama a cualquiera, todavía no entendemos cuan
profundamente pecadores, rebeldes e indignos somos. Si Dios llama a cualquiera, es por Su gracia,
gratis y totalmente inmerecida. Y Él no está obligado a llamar a todos si llama a alguno, porque Él
no llama a nadie sobre la base de los méritos humanos que nos distinguen. La democracia procede
de la base universal de los derechos humanos; pero los humanos, rebeldes y pecadores no tienen
absolutamente ningún derecho en relación con Dios. Toda la condenación divina es justa, toda
salvación divina es por gracia. Como dice Romanos 9.15, "Tendré misericordia del que yo tenga

134
misericordia". Y el hecho de que cualquiera es llamado de las tinieblas a la luz es una maravilla de
la gracia.
Ahora, estoy asumiendo muchas cosas aquí que necesito demostrar a partir de las Escrituras,
particularmente, 1) que Dios es quien llama; 2) que Su llamado salvador es un acto especial de la
gracia en la vida de algunos pecadores y no todos y 3) que este llamado es efectivo – produce lo
que ordena.
Dios es quien llama
Cuando Pablo dice en el verso 6, "vosotros, llamados a ser de Jesucristo", probablemente no
quiera decir, "llamados por Cristo Jesús". Probablemente quiera decir, "llamados por Dios hacia la
comunión de Cristo Jesús". Digo esto porque esto es lo que Él enseña en otra parte de Romanos y
en sus otras cartas. Por ejemplo, en 1 Corintios 1.9, Pablo dice, "Fiel es Dios, por el cual fuisteis
llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor". Así que Dios llama, y el sentido del
llamado es ponernos en comunión con Su Hijo, Jesucristo. Así, en Romanos 1.6, la frase "los
llamados de Jesucristo" probablemente significa "aquellos que son llamados por Dios para
pertenecer a Jesucristo y disfrutar comunión con Él".
Su Llamado es un Acto de Gracia Hacia Algunos Pecadores.
Otra cosa que necesita ser mostrada es que este llamado de Dios a la comunión de Jesús es
dado a algunos, no a todos, y que ninguna injusticia es hecha aquí porque nadie tiene derecho al
llamado. Mire en Romanos 8.28-30, "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les
ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.". Aquí vemos claramente
que no todos son llamados. Todas las cosas no obran juntas para bien de todos, sino para aquellos
que son llamados. Entonces en el verso 30 dice de nuevo: "Y a los que predestinó, a éstos también
llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó". Así que de nuevo no es a todos. El "llamado" de
Dios, como Pablo le llama, es especial y particular. Bien, ¿qué es entonces? ¿No estamos para
predicar el evangelio a todos?
Efectivamente estamos para eso. Jesús esparció la semilla de la Palabra indiscriminadamente en
todo tipo de suelo (Marcos 4.14). Y Pablo hizo exactamente lo mismo: él iría a una ciudad y
predicaría el evangelio a toda sinagoga o en toda la plaza principal. Él "llamaría" a todos al
arrepentimiento, sin excepción (Hch 17.30).
Pero ese llamado universal del evangelio (vea Mateo 22.14), que es el mismo para evangelismo
y las misiones, no es el llamado del que Pablo habla en Romanos 1.6-7 y Romanos 8.28, 30 (o
Romanos 9.24). Bien, ¿Qué es este llamado –este llamado a la comunión de Jesús? ¿Cuál es el
llamado que permite a Pablo decir "a los que llamó, a éstos también justificó"? Dios no justifica a
todos. Sino que justifica a todos los "llamados". ¿Qué es entonces este "llamado"?
Este llamado produce lo que ordena
Esto nos trae a la tercera cosa que estaba asumiendo y necesito demostrar, entiéndase, que el
llamado salvador de Dios a la comunión de Su Hijo es efectivo o eficaz –ejecuta lo que emanda,
d
produce lo que ordena. El evangelio es una oferta a todos, para que quien vea la gloria de Cristo, y
es llevado a Él y le reciba en Su hermosura como su preciosa porción en la vida, confiando en este
Cristo Glorioso sea salvado. Todo el que escuche el evangelio y crea, sobre la base de ésta única fe,
será justificado y aceptado por Dios.
Pero cuando ese evangelio es predicado, ¿Cuál es la respuesta final a la pregunta de por qué
algunos creen y otros no? Escuchen a Pablo en 1ra a los Corintios 1.23-24: "pero nosotros
predicamos a Cristo crucificado (es decir predicamos a todos la gloria de un Salvador amante y auto
sacrificado), para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los
llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios." Pablo predica a todos
sin distinción –Dios da a entender que cada grupo étnico debe ser alcanzado con el evangelio.
–"todas las naciones", como dice Romanos 1.5. Mientras predicaba a todos y ofrecía salvación a
todos, la Mayoría de los judíos estimaron al Mesías crucificado como una piedra de tropiezo y le
rechazaron. Y la Mayoría de los gentiles estimaron al Señor crucificado como locura y le rechazaron.
Pero en aquellos dos grupos, entre aquellos que oyeron –saliendo de entre ellos, algunos son
llamados (con un "llamado" diferente del llamado universal a todos). Y el efecto del llamado a ellos
es que este Cristo no parece más como una piedra de tropiezo, ni parece más como locura, sino
que se ve como el poder y la sabiduría de Dios. 1ra a los Corintios 1.24 "mas para los llamados, así
judíos como griegos, Cristo (es) poder de Dios, y sabiduría de Dios."
¿Por qué? Porque el llamado efectivo despierta a los muertos, da vista a la ceguera espiritual,
abre los oídos de los sordos espiritualmente, humilla a los orgullosos, ablanda a los fuertes, y trae
fe. Es por esto que Pablo dice en Romanos 8.30, "a los que llamó, a éstos también justificó" –
aunque la justificación es por fe (Romanos 5.1). El llamado de Dios quita todo obstáculo orgulloso a
la fe y hace a Cristo irresistiblemente atractivo, para que voluntaria y libremente creamos.
"Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos"
Terminemos mirando a este proceso milagroso en acción en 2da a los Corintios 4.4-6. Allí Pablo
dice, "en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les
135
resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios." La rebelión e
incredulidad humana son intensificadas por el diablo quien odia la verdad y la vida. Pero si usted no
puede ver la "gloria de Cristo" en el evangelio a causa de la rebelión, usted no creerá el evangelio.
Le parecerá una piedra de tropiezo o locura.
Entonces ¿qué debe suceder? La predicación de Cristo y el amor a las personas debe continuar
(verso 5). "Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a
nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús." Ese es el llamado universal del evangelio (no el
llamado divino y efectivo). Pero ¿qué hará la diferencia determinante sobre quién es salvado? Será
el llamado sobrenatural de Dios, exactamente igual que en el principio del mundo cuando su
llamado a la luz creó la luz. Verso 6: "Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la
luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de
Dios en la faz de Jesucristo."
En otras palabras, hasta que Dios no nos llame eficazmente como cuando creó a la luz en el
principio de la creación, no veremos "iluminación del conocimiento de la gloria de Dios" en el
evangelio. Y si no la vemos, no amaremos esa luz y no vendremos a ella (Juan 3.19-20). Pero si la
vemos, vendremos. Cristo no será más una piedra de tropiezo o locura. Será para nosotros "poder
y sabiduría de Dios". Y vendremos a él, nos adheriremos a él, le amaremos y confiaremos en él.
Eso es lo que Pablo quiere decir en Romanos 1.7 cuando dice: "a todos los que estáis en Roma,
amados de Dios". Dios ha dicho a sus corazones, "Sea la luz", y ustedes han visto Su gloria, han
venido a Él, Él les ha salvado, perdonado, aceptado y derramado Su amor en sus corazones. Eso es
lo que les ha sucedido cristianos. Aprendan quienes son, aprendan cómo agradecer a su Dios, y
vivan en la humilde admiración de la gracia.
Y digan conmigo a cada incrédulo, en nombre de Cristo, y en el poder de Su Espíritu:
"Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos" (Efesios 5:14)

LOS LLAMADOS DE CRISTO Y LOS AMADOS DE DIOS, PARTE 2


Mayo 24, 1998

Romanos 1.6-7
Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, que él
había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras, acerca de su Hijo, nuestro Señor
Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder,
según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos, y por quien recibimos la
gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre;
entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo; a todos los que estáis en
Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del
Señor Jesucristo.

"Los llamados de Jesucristo"


La semana pasada nos enfocamos en la frase del verso 6, "los llamados de Jesucristo". Los
cristianos en Roma y todos los cristianos en Minneapolis son "los llamados de Jesucristo". Sostuve
la opinión de que esto significa que los cristianos son llamados por Dios para pertenecer a Jesucristo
(Romanos 8.30; 1ra a los Corintios 1.9); y que este llamado de Dios no es solo una invitación, sino
que es el tipo de llamado que produce lo que ordena. Cerré el mensaje con una referencia a 2da a
los Corintios 4.4-6 donde Pablo dice que la causa por la que la gente no ve la verdad de Cristo en el
evangelio es que "el dios de este siglo (Satanás) cegó el entendimiento de los incrédulos, para que
no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios." En
otras palabras, la incredulidad humana y la ceguera espiritual conspiran para hacer que el evangelio
luzca como una piedra de tropiezo o como locura (1ra a los Corintios 1.23).
Entonces ¿cómo es que alguien viene a la fe? Pablo dijo que dos cosas fueron necesarias. En 2da
a los Corintios 4.5 dice: "Porque... predicamos... a Jesucristo como Señor, y a nosotros como
vuestros siervos por amor de Jesús." Lo primero que necesitamos es la predicación de Cristo por la
vida de un siervo. Cristo debe ser predicado y mostrado. Nadie puede creer lejos del evangelio.
Debemos hablar el evangelio a las personas y mostrárselo.
Pero Pablo conoce por dolorosa experiencia, y también muchos de ustedes, que las personas que
amamos escuchan el evangelio y ven nuestro servicio, pero no creen para ser salvos. Es por esto
que Pablo prosigue, en 2da a los Corintios 4.6, para mencionar la segunda cosa necesaria para que
alguien venga a la fe. El evangelio no solo debe ser predicado por la vida de un siervo, sino que
Dios mismo debe, sobrenaturalmente, dar luz o visión divina al corazón. "Porque Dios, que mandó
que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para
iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo."

136
Esto es lo que Pablo quiere expresar con el llamado de Dios (1ra a los Corintios 1.23-24). Tal
como Dios en el comienzo de la creación trajo la luz con una simple voz de mando: "de las tinieblas
resplandeciese la luz", ahora, en el corazón incrédulo y demoníacamente cegado, Dios da un
llamado divino de luz. Y el efecto del llamado es que nosotros no vemos más al evangelio como una
piedra de tropiezo o como locura, sino que ahora vemos "iluminación del conocimiento de la gloria
de Dios en la faz de Jesucristo". En otras palabras, lo que una vez vimos como estúpido, aburrido,
sin sentido, irrelevante o raro, ahora lo vemos hermoso, precioso y deseable, de manera que
podemos libremente llegar y abrazarlo.
En otras palabras, cuando Pablo dice en Romanos 1.7 que los cristianos son "los llamados de
Jesucristo", quiere decir que Dios ha hablado a nuestros corazones tan poderosamente que hemos
sido despertados de la incredulidad, y que nuestros ojos cegados han sido abiertos para ver a Cristo
como realmente es, y nuestra dureza de corazón ha sido llevada, y que hemos sido resucitados de
la muerte espiritual –como Cristo levantó a Lázaro simplemente llamándolo- "Lázaro, ven fuera". Y
el resultado de todo esto es que ahora vemos la grandeza de Jesús en el evangelio y confiamos en
él y le amamos y valoramos el conocerle más que a todas las cosas. Y por tanto somos "los
llamados de Jesucristo". Vivimos entre las naciones (como dice el verso 6), pero pertenecemos a
Jesús –y no de la manera en que una persona pertenece al Partido Democrático o a la Unión de
Trabajadores o al Club de Minneapolis, sino que pertenecemos a Jesús por un omnipotente llamado
de Dios que establece lo que ordena.
El Llamado Viene del Amor de Dios hacia Ti
Ahora hoy quiero hacer más profunda y dulce la experiencia de su llamado mostrándoles dos
cosas: que sus llamados surgen del amor que Dios tiene específicamente para ustedes; y que éste
amor te guía hacia el reino del amor de Dios que nadie más conoce sino aquellos que lo reciben. La
razón por la que escojo enfatizar esto es simplemente porque la próxima palabra crucial en
nuestros textos, es "amados de Dios". Verso 7: "a todos los que estáis en Roma, amados de Dios,
llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo." "A
todos los que estáis en Roma, amados de Dios" Ellos son "los llamados de Jesucristo" y los "amados
de Dios". ¡Oh cristiano! ¡Conózcase de esta manera! Usted es "el llamado de Jesucristo" y "el
amado de Dios".
El Amor de Dios para el Mundo
Ahora, ¿Qué significa esto? Quiero acrecentar su visión del amor de Dios. No quiero minim
izarla.
Quiero incrementarla. Para muchas personas, el único modo en que han concebido el amor de Dios
es que Dios ama al mundo, y por tanto ama a todos de la misma manera. Y, de hecho, Él ama al
mundo. Jesús dijo en Mateo 5.44-45, "... Amad a vuestros enemigos... para que seáis hijos de
vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover
sobre justos e injustos." En otras palabras, el amor de Dios es tan ancho y tan general como el sol
que se eleva y la lluvia que cae.
Y Juan 3.16 dice: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." En otras palabras,
podemos ofrecer vida eterna a toda persona sobre este planeta que ponga su fe en Jesús, el Hijo de
Dios. Fue el amor de Dios quien envió a Su Hijo para que esa propuesta pudiera ser hecha al
mundo.
De manera que al menos de estas dos formas el amor de Dios es amplio y general: Él sostiene al
mundo incrédulo con sol y lluvia, y ofrece vida eterna, al precio de Su propio Hijo, a cualquiera que
crea.
El Amor de Dios para sus Llamados
Pero ¿es eso todo lo que Pablo quiere decir en Romanos 1.7 cuando escribe: "a todos los que
estáis en Roma, amados de Dios"? ¿No suena como si estuviera diciendo: "Entre todas las personas
que viven en Roma, escribo a los que son amados por Dios"? En otras palabras, ¿No suena como si
dijera que aquellos llamados por Dios a pertenecer a Jesucristo son amados por Dios de un modo
especial? No amados simplemente, porque cualquiera en Roma es también amado por Dios. Si
escribo una carta a Noel y digo: "Te escribo, mi amada Noel, sé fuerte y anímate por la gracia de
Dios", ¿Diría alguien realmente, que la razón por la que le llamo "amada" es porque amo a cada
mujer de la manera que un cristiano debería y, como Noel es una mujer, también es amada por el
Pastor John, porque él ama a todas las mujeres? No, nadie diría eso. Más bien, si digo, "A mi amada
Noelia", todos asumirían que tengo un amor especial por Noelia.
No creo que Pablo quiera que perdamos esta realidad en Romanos 1.7. No creo que él quiera
que ustedes, cristianos, digan "Dios me llama "amado" porque ama a todos igual, y, como soy parte
de todos, soy también amado. Eso no es lo que el verso 7 significa. Pablo dice: yo escribo "a todos
los que estáis en Roma, amados de Dios". Pero no se refiere a todos en Roma. Él está escribiendo a
aquellos que son "los llamados de Jesucristo". De manera que el amor que tiene en mente aquí
debe ser diferente al amor que tiene Dios por todos en Roma –tal como yo tendría un amor
diferente cuando digo: "a mi amada Noel". No quiero decir que en mi corazón no hay amor para
137
otras personas. Quiero decir que tengo un amor especial por Noel. Tengo un amor pactado con
Noel. Yo escojo a Noel para que sea mi esposa. Y hago un pacto con ella. Y lo sellamos con votos
sagrados. Y Dios lo sella en el cielo (Mateo 19.6). Y ahora el amor entre Noel y yo es totalmente
diferente del amor que yo tengo por otra mujer u hombre. Aunque hubiera otras personas por las
que estaría dispuesto a morir.
Dije, quiero acrecentar su visión del amor de Dios. No quiero minimizarla. En otras palabras, si
puedo persuadirles de que Dios ama a "los llamados de Jesucristo" con un amor especial y
prometido, no quisiera que usted terminara pensando que Él es menos amoroso de lo que sería si
solo amara al mundo de manera general y equitativa sin hacer un pacto con su novia, la iglesia.
Quiero declarar, a partir de la Escritura, que Dios mantiene su amor por todo el mundo, pero
escoge a su esposa, "los llamados de Jesucristo", y le ama (¡a usted cristiano!) con un amor
prometido, especial y precioso.
El Amor de Dios que Pone el Temor de Dios en el Corazón
Ahora, creo que esto está implícito en la misma expresión del verso 7: "a todos los quetáis
esen
Roma, amados de Dios". Pero usted pudiera no verlo tan claramente aquí. Así que déjeme darle una
mejor imagen bíblica muy brevemente.
En el Antiguo Testamento, Dios prometió que algún día haría lo que llamó un "nuevo pacto" con
su pueblo (Jeremías 31.31), un pacto eterno. Y lo maravilloso de este pacto es que el amor de Dios
no solo ofrece seguridad a las personas, sino que también ofrece promesas para mantenerles a
salvo de la destrucción. Así, en Jeremías 32.40, por ejemplo, Dios promete: "haré con ellos pacto
eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para
que no se aparten de mí."
¿Ve usted qué tipo de amor es este? Esto es más que el amor general de invitación y oferta. Este
es un amor que "pone el temor de Dios en el corazón" (similar a 2da a los Corintios 4.6). Este es el
tipo de amor que funciona poderosamente, "para que no nos apartemos de Dios". Este no es un
amor general para todos. Es un amor especial que pone el temor de Dios en nuestros corazones y
nos protege de alejarnos. Este es el nuevo pacto.
Ahora, cuando Jesús viene al mundo, él viene para morir y obtener, con su sangre, los privilegios
de este nuevo pacto para nosotros. Así en Lucas 22.20, Jesús dice, en la Última Cena, "Esta copa es
el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros es derramada". Por tanto, la sangre de Jesús de una
manera muy especial, fue derramada para asegurar las promesas de Jeremías 32.40 –que Dios
pondrá Su temor en nuestros corazones y nos guardará de apartarnos de Él. Este es un amor muy
especial y precioso. A éste usted debería alimentar diariamente. Es dulce y fuerte. Conocer que se
es amado de esta manera es el mismo corazón de la seguridad cristiana. Que Dios me ha llamado,
que ha brillado en mi corazón para darme la luz del evangelio de la gloria de Cristo, y que él obrará
omnipotentemente para guardarme para su gloria eterna –esto es lo que significa ser "los amados
de Dios".
"¿Quién nos separará del amor de Cristo?"
Veamos esto ilustrado en Romanos 8. En el verso 35 Pablo pregunta, "¿Quién nos separará del
amor de Cristo?" En otras palabras, "¿Hay alguna manera de que Jeremías 32.40 y su evo
nupacto
sea roto o anulado en la vida de los "llamados de Jesucristo"? (vea Romanos 8.30) Recuerde, en
Jeremías 32.40 Dios prometió que trabajaría en Su gente "para que no se aparten de mí". Esto es lo
que Pablo responde aquí.
Él pregunta en Romanos 8.35, ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o
peligro, o espada? (¿Nos separarán del amor de Cristo?) Y responde en el verso 37. "(No, antes) en
todas estas cosas somos más que vencedores". Note que es lo que nos guarda de ser separados del
amor de Cristo: somos guardados de la separación "por medio de aquel que nos amó." Entonces el
verso 35 pregunta, "¿Quién nos separará del amor de Cristo?" y el verso 37 responde: ¡Nada nos
separará! Y la razón dada es que nosotros abrumadoramente conquistamos "por medio de aquel
que nos amó." O para ponerlo simple y a secas: el amor de Dios nos guarda de ser separados del
amor de Cristo. ¿Serán los llamados de Jesucristo separados de de Él? ¡No! ¿Por qué? ¡Porque Dios
nos ama! El amor prometido de Dios triunfa preservando a los suyos.
Entonces, para confirmarlo de nuevo, Romanos 8.38-39 atribuye toda la victoria al poder
guardador del amor de Dios en nuestras vidas: "Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la
vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo
profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús
Señor nuestro." En otras palabras, el amor especial y prometido de Dios para nosotros triunfará
sobre cualquier cosa que trate de destruir nuestra fe y nos aparte de Dios.
Este no es el amor general de Dios que ofrece vida eterna al mundo, ni es el amor sustentador
de Dios que da sol y lluvia aún a sus enemigos. Este es el amor de Dios para su esposa, su pueblo
escogido. Él nos llama de muerte a vida, y nos guarda de apartarnos. Y, como Romanos 8.30 dice,
él nos glorifica. "Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también

138
justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó" Este es el nuevo amor prometido de Dios "y
pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí."
Esto es lo que Pablo quiere decir en Romanos 1.7 cuando dice: "a todos los que estáis en Roma,
amados de Dios" Y es lo que Dios quiere expresar cuando les dice a ustedes cristianos hoy: ustedes
son los llamados de Jesucristo, son mis amados. Los he escogido para mí mismo. Los he llamado,
los he justificado, los he guardado, haré en ustedes lo que es agradable delante de mí. (Hebreos
13.21). Nada los separará de mí, porque les amo con un amor eterno. Ustedes son mis amados.
Oh, que Dios les concediera conocer este amor. Aférrese a él. Degústelo, descanse en él. Sea
liberado y transformado, tómelo a riesgo. Y consuma el resto de su vida encomendándolo a todos
los que usted conoce. Y si todavía no le conoce, recíbalo ahora. ¿No está Dios ahora mismo
hablando a su corazón? ¿No está Él ahora mismo mostrándole la belleza y verdad de Cristo quien
murió por los pecadores para que todo el que crea en Él pueda ser salvo? Créale. Le insto en
nombre de Dios, ¡crea en Su Hijo!

Textos que enlazan el amor de Dios con la elección: Colosenses 3.12, 1ra a los Tesalonice
nses
1.3; 2da a los Tesalonicenses 2.13.
Textos que enlazan el amor de Dios con la gracia soberana en la conversión: Efesios 2.4-5.

EL EVANGELIO EN LA IGLESIA PARA LA OBEDIENCIA A LA FE


ATRAVÉS DE LOS DONES ESPIRITUALES
Junio 7, 1998

Romanos 1:8-15
Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que
vuestra fe se divulga por todo el mundo. Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en
el evangelio de su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones,
rogando que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a
vosotros. Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis
confirmados; esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a
mí. Pero no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros (pero
hasta ahora he sido estorbado), para tener también entre vosotros algún fruto, como entre los
demás gentiles. A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor. Así que, en cuanto a
mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma.

¿Cómo queda usted endeudado?


Enfóquese conmigo por unos minutos en el verso 14: "A griegos y a no griegos, a sabios y a no
sabios soy deudor." ¿Cuál es su deuda? El próximo versículo probablemente de la respuesta (verso
15): "Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también aotros
vos que estáis
en Roma." Así que la deuda parece ser la predicación del evangelio. Esa es su obligación o su
deuda.
Ahora, la razón por la que creo que es importante enfocarnos en la palabra "deudor" en el verso
14 ("soy un deudor a griegos y a no griegos") es por que nos hace meditar cómo alguien queda
endeudado así y cómo paga su deuda.
Usted pudiera decir, que el verso 1 muestra que Pablo fue "llamado a ser apóstol", "apartado
para el evangelio de Dios" y el verso 5 dice que Pablo recibió "la gracia y el apostolado para la
obediencia a la fe en todas las naciones", entonces ¡está bien claro! Él está obligado como un
apóstol llamado a predicar el evangelio a los gentiles para la obediencia de la fe. Es su obligación
dada por la orden del Cristo resucitado. Usted está obligado a hacer lo que le es dicho por su Señor.
Eso es cierto. Pero lo que Pablo enfatiza en su llamado no es que es una orden, sino que es
gracia. El verso 5: "recibimos gracia y apostolado para la obediencia a la fe". Así que creo que sería
de ayuda preguntarnos si hay algo más profundo aquí que decir simplemente: Cristo dijo que hay
que hacerlo, entonces hazlo: esa es tú obligación, tu deuda.
Por préstamo o robo
Note cuidadosamente: el verso 14 dice que Pablo es un deudor a otras personas, no a Dios. "A
griegos y a no griegos(...) soy deudor". Por lo general caemos endeudados porque alguien nos ha
prestado algo. Pero los griegos y bárbaros1 no habían prestado nada a Pablo. La situación no es
que las naciones le hayan prestado algo a Pablo que deba ser pagado. La situación es que Dios le
ha dado gratuitamente algo a Pablo, entiéndase, gracia (recibimos gracia) – tanto la gracia de la
salvación como la gracia del apostolado. Cuando usted recibe gracia de Dios, usted no se vuelve
deudor de Dios. La gracia no puede y no debe ser pagada como si se debiera. De otra manera la
gracia no sería gracia. Si le doy un regalo y usted trata de pagármelo, usted lo convierte en una
meritoria adquisición, no un regalo. Así que la gracia no produce una deuda en este sentido. De
139
hecho, lo mejor acerca de la gracia es que ella cubre deudas. Nosotros somos deudores a Dios ("Y
perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.", Mateo
6.12). La gracia de Dios perdona las deudas. Nosotros somos deudores a Dios, no porque nos haya
dado gracia, sino porque le hemos robado su gloria. Robar también le hace un deudor. En lugar de
ver la gloria de Dios como un tesoro para disfrutar, la sustituimos por otras cosas que realmente
nos gustan más (Ro 1.23; 3.23). Y así la robamos. Esta es la esencia del pecado. Y esa es el tipo de
deuda que tenemos hacia Dios.
Así que cuando la gracia viene a nosotros en el evangelio, viene a pagar nuestras deudas con
Dios. La gracia no nos hace deudores con Dios, sino que nos hace deudores a otros quienes
necesitan la gracia tal como nosotros la necesitábamos. Eso es lo que Pablo enfatiza aquí en el
verso 14. "recibí gracia y apostolado" (verso 5). Por tanto ahora soy deudor a griegos y bárbaros.
Lo que les debo es el evangelio de la gracia. Esa es mi deuda.
La deuda que tenem os es el evangelio de la gracia
¿Por qué es eso? Respuesta: Cuando usted escucha las buenas noticias de cómo escapar de una
miseria común, usted se vuelve deudor a otros, para contarles las buenas noticias, para que puedan
escapar de esa miseria también. Usted se lo debe a ellos. ¿Por qué? Porque si no da las buenas
noticias de la gracia a otros, como si estuviera calificado para ella y otros no, entonces mostraría
que nunca ha conocido la gracia. La gracia de Dios, que nos llama (verso 6) a salir de las tinieblas y
nos ofrece un pacto eterno de amor (verso 7), produce lo que ordena. Antes de conocerla no
éramos dignos de ella.
Así que si usted retiene esta gracia para no dársela a otros como si usted estuviera calificado y
ellos no, no está cumpliendo con el pago de su deuda al mundo y prueba que realmente no conoce
la gracia. La gracia es preciosa más allá de toda expresión. Es nuestra única esperanza como
pecadores. No la merecemos de Dios. Y nadie la merece de nosotros.
Cuando viene a nosotros gratuitamente, quedamos en el deber de darla gratuitamente.
Esa es una de las razones por la que Pablo enfatiza su deuda en el verso 14, "A griegos y a no
griegos, a sabios y a no sabios". La cultura, la inteligencia y la educación no le califican a usted para
el evangelio de la gracia. Y ser inculto, ignorante e iletrado no le descalifica para el evangelio de la
gracia. No hay requisitos para esta gracia.
Nadie califica para la gracia
Pablo no es un deudor a nadie porque sea digno. Nadie califica para la gracia. Porque ntonces
e la
gracia no sería gracia. Pablo es deudor a griegos y bárbaros precisamente porque ellos tampoco
califican, incluso la gracia vino a él –y continúa viniendo día a día en olas interminables, marcando
para siempre su vida (1 Corintios 15.10). Así que no hay nadie que sea más o menos merecedor
que él. Y eso le hace deudor de todos. ¡Oh! ¡Si fuéramos cautivados por la realidad de una gracia
radicalmente gratis en nuestras vidas –en la pasada y la futura! ¡Qué gran diferencia habría! Haga
hincapié en esto hoy, ¿lo haría usted? Pregúntese que significaría para el racismo, los menosprecios
étnicos, y todo tipo de auto-justificación, conflictos matrimoniales. Pregúntese que significaría para
la predicación libre que usted hace del evangelio de la gracia. ¡Oh Señor! ¡Abre nuestros corazones
más y más para palpar lo maravilloso de ser llamados de Cristo y amados de Dios (para siempre)! –
no porque hayas encontrado algo especial en nosotros, sino porque la gracia es absoluta y
completamente gratis.
Ahora deténgase y piense por un momento en lo que acabo de hacer. Mientras predicaba el
evangelio de la gracia a creyentes solo tomé el evangelio de la gracia –las buenas noticias de que
como Jesús murió en la cruz por los pecadores y resucitó de entre los muertos (1 Corintios 15.1-4),
que es la gracia gratuita que nos quebranta como las olas del mar- y lo apliqué a ustedes con la
convicción de que si lo entendían –si realmente lo entienden - es decir, si lo creen, si tienen fe en
él, si aprecian esta gracia y viven en esta gracia, eso hará una diferencia inmensa y para siempre
en sus vidas, en áreas como el racismo, el orgullo, la auto-justificación y el matrimonio. Para
ponerlo en una palabra, les prediqué el evangelio de la gracia y mi meta era la obediencia a la fe –
la humildad, bondad, el coraje, la paciencia y amor vienen de la fe en la gracia de Dios. Pero, ¿Por
qué es eso tan importante de ver?
Considere el verso 15 y vea si esto no es lo que Pablo quiere hacer en Roma. Él dice en el verso
14 que es deudor a cada capa de la sociedad gentil, y entonces dice: "Así que, en cuanto a mí,
pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma." Él está ansioso por
predicar el evangelio a los creyentes en Roma.
Generalmente no pensamos en predicar el evangelio a creyentes. Predicamos el evangelio a
incrédulos. Pero yo acabo de predicar el evangelio a creyentes. Así espero que ustedes puedan ver
que no es extraño que Pablo diga en el verso 15 –que quiere hacerlo en Roma. La meta de Pablo de
acuerdo al vero 5, es la obediencia a la fe entre los gentiles. También es la mía en Bethlehem.
¿Cómo aparece esta obediencia? A través de la fe –fe en la gracia gratuita de Dios a través de
Cristo. Es por eso que es llamada la "obediencia a la fe". Pero ¿cómo surge ese tipo de fe? A través

140
del evangelio. "Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra (el evangelio) de Dios." (Romanos
10.17).
Nuestra fe comienza con el evangelio de la gracia, y nuestras vidas cristianas son sustentadas
una y otra vez por esta misma buena noticia de la gracia. Mire a Romanos 15.15-16: "Mas os he
escrito, hermanos, en parte con atrevimiento, como para haceros recordar, por la gracia que de
Dios me es dada para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios,
para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo."
Para la obediencia a la fe
Lo que Pablo dice aquí es que no está simplemente interesado en obtener profesiones de fe al
predicar el evangelio por primera vez (tan crucial como eso es). Está interesado en traer a Dios una
ofrenda de gentiles santificados –es decir, quiere ocasionar la "obediencia a la fe" en las naciones"
(1.5). Y la manera en que él trabaja para este fin (de acuerdo con Romanos 15.16) es "ministrando
el evangelio de Dios", aplicando el evangelio de la gracia de Dios. Es el evangelio de la gracia quien
convierte y es el evangelio de la gracia quien santifica. Debemos anunciarles a las personas el
evangelio la primera vez; y debemos "recordarles" a las personas una y otra vez el significado y las
implicaciones del evangelio de la gracia gratuita. (15.15).
Así que el evangelio de la gracia (Hechos 20.24) es lo que predicamos a los incrédulos, y el
evangelio de la gracia es lo que predicamos a los creyentes. Eso es lo que Pablo dice en Romanos
1.15. "Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros (a ustedes creyentes) el evangelio
también a vosotros que estáis en Roma". No para que sean salvados, sino para mantenerles firmes
a través de la santificación. Nuestra fe se nutre de las buenas noticias de la gracia de Dios. Y
nuestra obediencia se nutre de la fe. Por tanto, para producir la obediencia a la fe, debemos
escuchar el evangelio de la gracia una y otra vez.
Así que hemos visto dos cosas hasta ahora. 1) Pablo es deudor a los griegos y no griegos porque
ha recibido de manera gratuita la gracia de Dios en el evangelio y su apostolado. Si no paga esta
deuda estaría tratando con el evangelio como si él fuera digno del evangelio y ellos no, lo que
significa que estaría negando que es el evangelio de la gracia. 2) Este evangelio de la gracia debe
ser predicado a creyentes y no creyentes igualmente porque la fe en la gracia salva y la fe en la
gracia gratuita santifica. Las buenas noticias de la gracia gratuita producen fe, y la fe produce
obediencia –todo por el amor de la gloria de Dios (1.5). Porque el dador de la gracia recibe la gloria.
¿Es el predicador el único que habla del evangelio de la gracia?
Una última pregunta: ¿es suficiente para la iglesia que los predicadores prediquen elngelio eva
de la gracia? ¿Florecerá la obediencia a la fe como debiera en Bethlehem si es el único que habla
del evangelio de la gracia? Creo que esta es la pregunta tras los versos 11-12, "Porque deseo
veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados (entiéndase, en su fe y
en la obediencia a la fe); 12esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a
vosotros y a mí."
¿Qué está diciendo? Está diciendo: Si, vengo con el evangelio de la gracia de Dios. Por fe me
lleno de esa gracia, y vivo de su poder. Compartiré, por fe, la gracia con ustedes a través de mis
dones espirituales de enseñanza y predicación y, quizás, otros dones. Pero entiendan esto, ustedes
se llenan en esa misma gracia. Y también viven de su poder. Y también tienen dones espirituales –
todos ustedes. Por tanto, compartan la gracia de Dios conmigo y mutuamente de manera que
seamos animados unos a otros y establecidos en la fe; a fin de que la obediencia a la fe florezca en
la iglesia y en el mundo.
En otras palabras, la respuesta es No. La predicación del evangelio de la gracia de Dios en la
iglesia solo por el predicador no es suficiente para producir la medida plena de la obediencia a la fe.
Es por esto que hacemos tanto énfasis en los pequeños grupos en Bethlehem. Este es uno de los
lugares principales donde los versos 11 y 12 sucederán. El diseño de Dios para producir la
obediencia a la fe en la iglesia (= amor) es que todos los creyentes aprecien la gracia de Dios y la
compartan unos con otros a través de dones espirituales. De esta manera Pablo, en Romanos 12.6-
8, dice: "De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de
profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la
enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con
solicitud; el que hace misericordia, con alegría." Los dones espirituales son formas diferentes de la
gracia dados a la iglesia para la edificación del Cuerpo para la obediencia a la fe por amor de Su
Nombre.
Cada Uno Según El Don Que Ha Recibido, Minístrelo a Los Otros
Pedro lo dice así: "Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como enos
bu
administradores de la multiforme gracia de Dios." La gracia de Dios viene a la iglesia en múltiples
formas y maneras –tantas formas como personas hallan. Y esos dones espirituales son el uso de
esa gracia para producir la obediencia a la fe.
Así que no debemos sorprendernos que en el mismo principio de esta, la más grandiosa de todas
las cartas –ésta gran pieza maestra de la teología- Pablo nos llame a pensar y orar con respecto a
141
los dones espirituales y como todos nosotros somos deudores a los sabios y no sabios a causa de la
gracia de Dios, no solo a los incrédulos fuera de la iglesia, sino que también entre nosotros dentro
de la iglesia. "No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros" (Romanos 13.8)
Así que aquí está la conclusión del asunto: la gracia viene a nosotros absolutamente gratuita e
incondicionalmente desde Dios cuando nos llamó a sí, amándonos grandemente (1.6-7). Esta gracia
nos hace deudores a todos los que, como nosotros, necesitan la gracia, porque no compartir la
gracia que hemos recibido implicaría que somos dignos de ella y ellos no, lo que anularía la gracia.
Y lo que compartimos es el evangelio de esta grandiosa gracia gratuita. Así es como pagamos la
deuda a otros: gratuitamente recibimos, gratuitamente damos. Y una de las maneras en que
compartimos las buenas noticias de la gracia de Dios es a través de los dones espirituales. ¡Oh!
¡Cuan importante es la vida corporal de la iglesia en pequeños grupos donde la gente entiende que
cada miembro es un Mayordomo de la gracia para producir la obediencia a la fe por amor de Su
Nombre!

1 Los griegos llamaban bárbaros a todos los que no eran griegos en la época del Apóstol Pablo.

EL TESORO DE LA FE EN LA VIDA DE LA IGLESIA


Mayo 31, 1998

Romanos 1:8-15
Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que
vuestra fe se divulga por todo el mundo. Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en
el evangelio de su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones,
rogando que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a
vosotros. Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis
confirmados; esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a
mí.

Pero no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros (pero
hasta ahora he sido estorbado), para tener también entre vosotros algún fruto, como entre los
demás gentiles. A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor. Así que, en cuanto a
mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma.
Declaración de Misión de Pablo
El objetivo de esta carta, que es la más grande de todas, es el mismo objetivo del hombre que la
escribió -o de Dios para quien la escribió. Es algo maravilloso cuando el objetivo de nuestro
ministerio es el mismo que el de nuestra vida. Yo lo considero un privilegio indescriptible, un don
otorgado por Dios, que el objetivo de mi vida y el de la iglesia a la que sirvo, sean el mismo.
"Existimos para transmitir una pasión por la supremacía de Dios en todas las cosas, para el gozo de
todas las personas." Esa es la misión de nuestra iglesia y el llamado de mi vida. Estoy muy
agradecido de que sean idénticos.
Así sucede con Pablo. Lo vemos de manifiesto en este párrafo, Romanos 1: 8-15. Para verlo,
retrocedan conmigo al versículo 5. Allí Pablo indica el objetivo de Dios para su vida: "Y por quien (O
sea, Jesucristo) recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones
por amor de su nombre" Pablo indicaría la misión de su vida así: "Yo existo (por la gracia de Dios)
para la obediencia de la fe entre todas las naciones para el bien de la gloria del nombre de Cristo."
Ahora bien, si esa es la misión de su vida -glorificar el nombre de Cristo al provocar la
obediencia de la fe entre las naciones- entonces esperaríamos que este también fuese el objetivo de
esta carta, que es la más grande de todas, la carta escrita a los Romanos. Y eso es lo que vemos en
los versículos 8-15. Vemos a Pablo exponiendo un argumento a los Romanos, de que aún cuando
no ha ido todavía a visitarlos, había estado, y está ahora, dedicado a edificar la obediencia de la fe
en sus vidas y a cumplir su misión en las vidas de los romanos.
La Devoción de Pablo a Cumplir su Misi ón en las Vidas de los Romanos
Él desarrolla su plan en tres pasos.
1) El primero está en el versículo 8 por la forma en que le agrad
ece a Dios por ellos.
2) El segundo está en los versículos 9-12 por la forma en que pone a Dios por testigo de su amor
por ellos.
3) Y el tercero está en el versículo 13 por el otivo
m que ha expuesto para venir a ellos.
I. Pablo agradece a Dios
Entonces, ¿cuál es la primera forma en que Pablo muestra que está totalmente dedicado a traer
"la obediencia de la fe para la gloria de Dios" a medida que aplica dicha obediencia a la iglesia en
Roma? La primera forma se ve él cuando agradece a Dios por ellos, el versículo 8 dice,

142
"Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que
vuestra fe se divulga por todo el mundo."
Vea Cuatro Cosas en este Versículo edAgradecimiento
1. Pablo les dice que le está agradecido a Dios por ellos:"Doy gracias a mi Dios mediante
Jesucristo con respecto a todos ustedes". La fe no existe en lo abstracto. El objetivo de la vida de
Pablo, de provocar la obediencia de la fe, es para forjar un tipo especial de personas: personas con
fe. Personas que obedecen a Dios por fe. La fe no es una mercancía que Pablo amasa. La fe es el
fruto de una clase de persona, de una clase de corazón. Cada vez que hablemos del "provecho y
gozo de la fe" (Filipenses 1:25) nos referimos a personas creciendo en fe y en gozo.
2. Note que le da gracias a Dios en nombre de estas personas, por la robusta fe de ellos: "Doy
gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos ustedes, de que su fe de divulga por
todo el mundo." Lo que le alegra de estas personas, es que tienen fe. Así es como el versículo 8
muestra que Pablo está dedicado a la misión de su vida en relación con los creyentes Romanos. No
estaba allí para producir en ellos una obediencia a la fe, sin embargo, podía hacer lo mejor que
tenía a mano, podía emocionarse y dar gracias a Dios por eso. Así Pablo les demuestra que está
apoyándoles y que está comprometido con lo que Dios está haciendo en sus vidas al edificar la fe.
3. Tercero, note que la fe que ellos tienen de algún modo se ha vuelto visible, se ha vuelto
reconocible: "Doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que
vuestra fe se divulga por todo el mundo." Ahora bien, la fe es invisible. Es un acto del corazón
(Romanos 10:9). ¿Cómo puede algo que es invisible tener tan amplia reputación? La respuesta es
que la fe produce algo que sí es visible, es decir, la obediencia de la fe. Se conoce al árbol por su
fruto. Y especialmente por eso es que Pablo está tan agradecido -porque la misión de su vida no es
solamente producir actos de corazón; su objetivo según el versículo 5 "la obediencia a la fe en
todas las naciones." Algo se había visto y reconocido en Roma y la fe se había esparcido por todas
partes. Esto no era algo meramente privado.
4. Número cuatro, note que Pablo le da gracias a Dios por las personas que creen y llevan el
fruto de la obediencia: "Doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos ustedes." Él
no agradece a los romanos por volverse creyentes y llevar como fruto una visible obediencia, él le
agradece a Dios. ¿Cómo se relaciona esto a su declaración de misión en el versículo 5?
Se relaciona así: La declaración de misión dice que Pablo existe para ocasionar la obediencia de
la fe entre los gentiles "por amor de su nombre" En otras palabras, el objetivo principal del llamado
de Pablo no es la fe, sino la gloria del nombre de Cristo – la gloria de Dios (vea Filipenses 1:11; 2:
11; Pedro 4:11). La fe glorifica a Dios, al menos en dos maneras. Una esta implícita aquí, o sea, la
fe es un regalo de Dios. El repartidor -el Creador- obtiene la gloria. Es por eso que Pablo le da
gracias a Dios por estas personas. Ellos se convirtieron en lo que son por la gracia de Dios. Se
volvieron la clase de creyentes que son, por la obra de Dios en sus vidas.
Si quiere ver la confirmación de esto en Romanos, examine 6:17: "Pero gracias a Dios, que
aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón". Gracias a Dios -no a ustedes- sino
a Dios. ¿Por qué? ¿Porque obedecieron aunque eran esclavos del pecado? ¿Cómo es que usted
alguna vez logró liberarse de la esclavitud al pecado, y de corazón logró producir la "obediencia de
la fe? Respuesta: Dios. Esto es lo que Pablo quiere decir en Efesios 2: 8-9, "Porque por gracia sois
salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que
nadie se gloríe."
Usted no puede gloriarse por ser creyente. Usted solamente puede agradecer. Eso es lo que
Pablo hace aquí. Y al hacer esto, él le da todo el crédito y toda la gloria a Dios -y esta es la relación
con la misión de la vida de Pablo en el versículo 5 -él vive para la obediencia de la fe "por amor de
su nombre". Ese es el nombre que exalta y glorifica en el versículo 8 al agradecerle a Dios por las
personas que tienen esa fe que produce una obediencia reconocida por todo el mundo.
Sin dudas, debemos aprender que el gran objetivo de nuestro ministerio debe ser el mismo que
el de Pablo - la obediencia de la fe por amor del nombre de Cristo y de la gloria de Dios. Un
momento antes dije que la fe glorifica a Dios en dos maneras al menos. Una, Dios es el dador y el
dador recibe la gloria. La otra, la fe depende de Dios por naturaleza y llama la atención hacia su
confiabilidad. Usted puede ver esto en el capítulo 4, especialmente en los versículos 20-21:
"Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que (Abraham) se fortaleció en fe,
dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que
había prometido". Cuando usted confía en las promesas de Dios en medio de una gran adversidad,
glorifica la fidelidad y fiabilidad de Dios.
Entonces, si en Bethlehem estamos comprometidos a divulgar la pasión por la supremacía de
Dios en todas las cosas, debemos estar comprometidos a producir la obediencia de la fe en todas
las cosas. Porque la fe glorifica a Dios al venir de él como dador y demostrar su fidelidad y
fiabilidad.
II. Pablo Pone a Dios de Testigo de su Añoranza por Ellos

143
Ahora bien, ¿Cuál es la segunda manera en que Pablo demuestra que está totalmenteicado ded a
la obediencia de la fe para la gloria de Dios a medida que aplica dicha obediencia a la iglesia en
Roma? La primera fue en la forma en que le agradece a Dios por ellos. La segunda está en la
manera en que pone a Dios de testigo de su añoranza por ellos en los versículos 9-12: "Porque
testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo ((literalmente: a quien
sirvo en mi espíritu en el evangelio de Su Hijo), de que sin cesar hago mención de vosotros siempre
en mis oraciones, 10rogando que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un
próspero viaje para ir a vosotros. 11Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a
fin de que seáis confirmados; 12esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es
común a vosotros y a mí."
Mi interpretación del versículo 9 es que Pablo está poniendo a Dios como testigo porque se está
refiriendo a algo que solamente Dios puede ver, esto es, algo "en el espíritu de Pablo". Él esta
diciendo, "en mi espíritu" sirvo al evangelio. Yo no creo que esto signifique "de corazón" (NVI), ni
que mi espíritu esté realmente en la predicación del evangelio (NASB). Yo pienso que él quiere decir
que sirve al evangelio en sus oraciones, donde nadie excepto Dios puede ver. Y así todo lo que
puede hacer para insistir en esta verdad es poner a Dios como testigo, porque nadie puede ver el
incesante llanto genuino del apóstol, excepto Dios. "Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi
espíritu en el evangelio de su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis
oraciones".
Pero la pregunta es: ¿Cómo él sirve a Dios en sus oraciones? Su respuesta (en el versículo 9) es
que sin cesar hace mención de los creyentes de Roma: "sin cesar hago mención de vosotros
siempre en mis oraciones". ¿Pero qué dice cuando hace mención de ellos? Esa es la pregunta clave.
Y la responde en el versículo 10: "…siempre en mis oraciones, 10rogando que de alguna manera
tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros". Lo que hace una y otra
vez en sus oraciones, es mencionarlos con ansias y rogar que Dios vea apropiado en su soberanía
-note la frase, "por la voluntad de Dios"- llevar a Pablo a Roma. Pero ¿por qué? esa es una
pregunta clave: ¿Por qué Pablo quiere venir a Roma?
La respuesta de Pablo nos lleva exactamente hacia del punto que esperaríamos en vista de la
misión de su vida en el versículo 5. En el versículo 11 el dice que la razón por la que quiere venir a
Roma es esta: "deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis
confirmados". Y ahora ¿qué quiere decir con: "a fin de que seáis confirmados"? Quiere decir que la
fe de ellos puede ser fortalecida y hacerse aun más firme y fructífera (esta es la relación, por
ejemplo, en 1 Tesalonicense 3:2) de modo que lo que vemos es, que la manera en que Pablo sirve
a Dios en su espíritu en el evangelio (versículo 9) es orando continuamente para que Dios le dé la
posibilidad de ir a Roma y fortalecer la fe de ellos; y es de eso de lo que se trata toda la misión de
la vida de Pablo, la obediencia de la fe entre los gentiles. Puesto que la obediencia viene de la fe, la
fe debe estar creciendo y fortaleciéndose. Así sirve Pablo a Dios -o sea, busca glorificar a Dios
pidiendo la ayuda de Dios (¡Eso es en sí la oración!) para que lo lleve a Roma por el bien de la fe.
La obediencia de la fe es aun el tema. Y el nombre de Dios es magnificado por la confianza que
pone Pablo en Dios, al pedirle en sus oraciones que esto ocurra.
Pero esta no es exactamente la manera en que Pablo quiere decirlo. Él apoya, como si fuera el
versículo 12, y deja claro que su deseo cuando ora, no es solamente que sean fortalecidos y
estimulados en su fe por la fe de Pablo y a través de un don espiritual para ellos, sino que también
que él mismo sea fortalecido y estimulado mediante la fe de ellos. Versículo 12: "esto es, para ser
mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí". Esa es la misión de vida de
Pablo: La obediencia de la fe entre los gentiles. Así es como Pablo sirve a Dios en su espíritu: Ora
constantemente para que Dios lo capacite para ir y fortalecerlos en fe y mediante ellos ser
fortalecidos él en su propia fe.
III. Él quiere que la fe de ellos produzca fruto
La tercera manera en que Pablo muestra su compromiso con la misión de su vida que es la
obediencia de la fe, está en el versículo 3. Específicamente, la razón por la que él a menudo ha
planeado ir a ellos. "Pero no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir
a vosotros (pero hasta ahora he sido estorbado), para tener también entre vosotros algún fruto,
como entre los demás gentiles".
¿Qué fruto? Ciertamente, la respuesta es el mismo fruto del que ha estado hablando todo el
tiempo: El fruto de la fe -"la obediencia de la fe". Así es como utiliza el termino "fruto" en Romanos
6:22, "2Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por
vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna."
Conclusión: Las maneras en que Pablo demuest ra cual es la misión de su vida
De modo que en tres maneras Pablo enfatiza que está totalmente comprometido con la isión
m
de su vida entre los cristianos de Roma. Su misión de vida es la obediencia de la fe por el bien de la
gloria de Dios (Versículo 5).

144
Enfatiza esto en el versículo 8 al agradecerle a Dios por la fe de ellos, porque su fe es vital y se
ha vuelto visible por la obediencia y así la reputación de esa fe se ha esparcido por todas partes. Y
aquí es exaltado el nombre de Dios porque es a él a quien se le está agradeciendo por el tesoro de
la fe.
Lo enfatiza en los versículos 9-12 al poner a Dios como testigo de lo que más nadie excepto Dios
puede ver, es decir, el servicio interno de Pablo hacia Dios en el evangelio cuando ora
constantemente para que Dios lo lleve a Roma por el bien del fortalecimiento de la fe de los
romanos y la suya propia. Aquí de nuevo el objetivo es fortalecer la fe y será Dios quien reciba la
gloria porque Pablo está dependiendo de Dios para llegar a ellos y darles el don espiritual que
edificará la fe.
Finalmente, Pablo enfatiza su misión de producir la obediencia de la fe para el bien de la gloria
de Dios, al decir en el versículo 13 que la razón por la que ha estado tratando de ir a Roma desde
hace tanto tiempo, era para "algún fruto" entre ellos, como entre los demás gentiles. Lo cual
interpreto de nuevo como que significa el fruto de la fe "la obediencia de la fe".
La lección para nosotros está manifiesta: Si estamos comprometidos con la supremacía de Dios
en todas las cosas para el gozo de todas las personas, comprometámonos a ocasionar la obediencia
de la fe entre nosotros, entre las personas de nuestro pueblo y entre las naciones.

NO ME AVERGÜENZO DEL EVANGELIO


Junio 14, 1998

Romanos 1:16
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel
que cree; al judío primeramente, y también al griego.

Hoy tomaremos el "evangelio de Dios" y nuestras alabanzas a Dios e iremos a las calles.
Caminaremos, cantaremos, oraremos y proclamaremos nuestra fe y amor a todos los que
escuchen. Lo que hará que muchos se pregunten: ¿Me avergüenzo de hacer esto? Así que el Señor
parece haber organizado el orden de nuestra serie de mensajes de Romanos, de manera que el
texto de hoy es Romanos 1.16, y en particular las palabras de inicio "no me avergüenzo del
evangelio". Este verso y el siguiente son el corazón mismo del libro de Romanos – una especie de
declaración base del libro. Así que estaremos al menos tres semanas en el verso 16.
¿Qué hace que una persona sienta vergüenza?
Hoy nos enfocaremos en las palabras: "Porque no me avergüenzo del evangelio". Usted ve el
vínculo en el versículo 15. La razón por la que está ansioso de predicar es porque no está
avergonzado del evangelio. Comencemos con la pregunta general: ¿Qué hace que una persona se
sienta avergonzada? Consideremos algunos ejemplos.
1) Suponga que un muchacho se jacta con sus amigos de que puede aventajar al delgado niño
que llegó nuevo al barrio. Así que el niño prepara una carrera, digamos a la manzana. Los dos niños
revisan y ven donde están todos los obstáculos y donde se debe girar. Entonces se alinean. Los
muchachos del barrio están todos mirando. Alguien dice, "¡En sus marcas, listos, fuera!" y el
muchacho que se jactaba es dejado comiendo polvo. El delgado muchacho nuevo del barrio termina
unos 50 metros por delante del que se jactaba. Entonces lo que sucede muy probablemente es que
el jactancioso se siente avergonzado. Siente que ha hecho el ridículo de su persona.
2) O suponga que alguien que a usted no le agrada en la escuela tiene un padre que está en la
cárcel. Y suponga que usted se burla de él por esto y le pone sobrenombres, recordándole a las
personas que el padre de esa persona es un bandido. Y usted se jacta de que su padre es un
exitoso empleado en un banco importante. Entonces un día llegan a su casa las terribles noticias de
que su padre ha sido arrestado y acusado de malversar cientos de miles de dólares. Al día siguiente
ni siquiera quiere ir a la escuela por que está muy avergonzado, tanto de su padre como de usted
mismo.
3) O suponga que pone mucho empeño en como luce su cabello y sus ropas. Usted es invitado a
una fiesta y consulta con personas que cree de confianza sobre que ropa usar y como lucir. Pero
cuando usted llega allí se da cuenta que está vestido de manera completamente inadecuada. Se
siente tan avergonzado que no quiere entrar a la habitación.
4) Finalmente, suponga que tiene que representar un personaje en una obra, quizás un pequeño
rol, porque usted es nervioso y no es muy bueno en la actuación. Tal vez tiene que decir solo dos
frases en algún punto importante de la obra. Usted memoriza las frases. La obra comienza. Su
corazón quiere salirse de su pecho. Hay mucho público. Todos lo están haciendo maravillosamente
y mostrando un gran nivel. Su momento se está acercando. Y en el momento exacto, se congela.
Trata de decir las dos frases. Todos le están mirando. Pero no las puede decir. Alguien le susurra el

145
guión, sin ningún beneficio. De alguna forma se acercan a usted. Usted corre fuera del escenario, y
quiere correr fuera del planeta, se siente avergonzado.
Todos Sabemos lo que es estar Avergonzado.
¿Qué le protegería de sentirse avergonzado en situaciones como esas? Bien, una respuesta
pudiera ser que si tuviera piernas más fuertes no hubiera perdido la carrera, ni hubiera sido
avergonzado por el más delgado. Un padre más honesto no habría malversado, de manera que
usted no se avergonzara de él. Y con mejor consejo de sus amigos usted no se habría vestido
erróneamente para la fiesta. Y mejores nervios frente a un grupo, le habrían permitido recordar las
frases y expresarlas con excelencia. En otras palabras, pudo haber evitado sentirse avergonzado si
usted, su familia y sus amigos pudieran siempre darles lo mejor y nunca permitir que otros sientan
cosas negativas acerca de usted.
El Evangelio Produce Ve rgüenza y da liberación de Ella
Ahora cuando Pablo dice en Romanos 1.16 que él "no se avergüenza del evangelio", ¿Es sto elo
que le protege de sentirse avergonzado? ¿Escapa él de la vergüenza porque se da lo mejor a sí
mismo? No. Todo lo contrario. Creer y predicar el evangelio constantemente pone a Pablo en una
mala posición. Este constantemente seduce a otras personas para que avergüencen a Pablo. Él nos
da una lista de maneras en que fue avergonzado en el ministerio del evangelio. (En 2da a los
Corintios 11.23-26): "..¿Son servidores de Cristo? (Hablo como si hubiera perdido el juicio.) Yo
más. En muchos más trabajos, en muchas más cárceles, en azotes un sinnúmero de veces, a
menudo en peligros de muerte. Cinco veces he recibido de los judíos treinta y nueve azotes . Tres
veces he sido golpeado con varas, una vez fui apedreado, tres veces naufragué, y he pasado una
noche y un día en lo profundo. Con frecuencia en viajes, en peligros de ríos, peligros de
salteadores, peligros de mis compatriotas, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en
el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos" (LBLA).
En otras palabras, la manera de Pablo de evitar avergonzarse del evangelio no era mantenerse
en la mejor posición o tener suficiente sabiduría para gustarle siempre a la gente y que ellos
aprobaran lo que el hacía. Mira atrás en Romanos 1.14, "A griegos y a no griegos, a sabios y a no
sabios soy deudor". Cuando Pablo vio el inmenso mundo de incredulidad de su tiempo se sintió
deudor a todos. El no miró con menosprecio a los paganos de su tiempo ¡Cuidado con hacer esto!
Nuestro estilo de vida conservador ha sido tan politizado en los Estados Unidos que nos deslizamos
fácilmente hacia sentimientos de menosprecio en lugar de deuda hacia el pueblo incrédulo. No es
así con Pablo, aunque odiaba el pecado. Más bien él se sentía tan abrumado con la gracia
inmerecida que se sabía a sí mismo deudor de todos. Griegos y no griegos, sabios y no sabios.
Pero ¿Querían ellos que él les pagara su deuda? ¿Quieren los vecinos incrédulos y colegas
alrededor suyo lo que usted tiene para dar? No muchos. En 1ra a los Corintios 1.22-23 dice,
"Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; 23pero nosotros predicamos a
Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura". Pablo tenía
una deuda que pagar a los judíos, griegos y bárbaros1, pero la Mayoría de ellos –como hoy- no
querían su mensaje de amor, gracia y esperanza. Era locura y piedra de tropiezo.
Entonces, antes que podamos ver en Romanos 1.16 que el evangelio es el fundamento de la
liberación de la vergüenza en Pablo, vemos que este fue primero el fundamento de su vergüenza.
El evangelio hace dos cosas: produce una actitud vergonzosa en aquellos que no creerán. Y
libera de la vergüenza a aquellos que sí creen en él.
Pablo sabía ambas cosas. Él era como Jesús. Jesús fue abandonado por sus amigos, falsamente
acusado de blasfemia, golpeado con varas, ridiculizado y vituperado, despojado de sus vestiduras,
azotado con un látigo, torturado en público y hecho lucir como un loco mientras las personas le
gritaban en la cruz: "Tú que salvaste a otros, sálvate a ti mismo".
¿Qué Hicieron Jesús y Pablo con la Vergüenza Vertida Sobre Ellos?
¿Qué hizo Jesús con toda esa vergüenza (esta conducta vergonzosa)? ¿Qué haría usted con ella?
Hebreos 12.2 nos dice lo que hizo con ella: "Por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz,
menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios." Jesús menospreció la
vergüenza. ¿Qué significa eso? Significa que cuando la vergüenza amenazó su corazón tentándole
para que abandonara su posición de obediente testigo de Dios y del evangelio, le dijo a la
vergüenza: "Vergüenza, te menosprecio. No me rendiré a ti. No te daré ninguna satisfacción.
Podrás hacer conmigo lo que quieras –por un corto tiempo- pero no te obedeceré, ni te seguiré, ni
cederé ante ti. Te desprecio, vergüenza, y no te dejaré gobernarme."
¿Cómo pudo hacer eso? ¿Cómo puede usted hacerlo? Hebreos 12.2 dice que Él lo hizo: "Por el
gozo puesto delante de él". La vergüenza estaba quitándole cada sostén terrenal que Jesús tenía:
sus amigos cedieron en un vergonzoso abandono; su reputación cedió en una vergonzosa calumnia;
su decencia cedió en vergonzosa desnudez; su comodidad cedió en vergonzosa tortura. Así que si
sus sustentos fueron todos quitados en vergonzosa persecución, ¿cómo él mismo no capituló ante
tal vergüenza? Hebreos 12.2 dice, él no puso su corazón en su apoyo presente, sino en el gozo del
futuro, donde muy pronto se sentaría "a la diestra del trono de Dios".
146
Aunque estaba siendo avergonzado, Jesús no se avergonzó de Su Dios y Padre. ¿Por qué?
Porque Dios tenía poder para salvarle de la muerte y darle gloria a Su diestra para siempre.
Ahora bien, Pablo experimentó la misma actitud que Jesús. ¿Qué dijo en Romanos 1.16? "No me
avergüenzo" –a pesar de todos los civilizados griegos quienes se burlaban de mí como si hablara
locura y todos los judíos incrédulos quienes me ridiculizaban como si predicara un falso Cristo –No
me avergüenzo de este evangelio-- ¿Por qué? "Porque es poder de Dios para salvación". En otras
palabras, este mensaje de Cristo crucificado por amor de los pecadores, del Cristo resucitado de la
muerte como el Hijo de Dios en Poder (1.4), de gracia dada libremente a aquellos que confiaran en
Jesús –este mensaje traerá a todos los que confíen en él a la salvación eterna--.

Avergonzado, Pero Sin Sentir Vergüenza


Entonces ¿cómo vence usted los sentimientos de vergüenza cuando siente vergüenza por creer y
compartir el evangelio? Respuesta: Piense en el poder del evangelio para traer a pecadores
perdonados a un gozo eterno. Nada en el mundo puede hacer esto sino el evangelio de Jesucristo.
El Judaísmo (que se detiene cerca de Jesús), el Budismo, el Hinduismo, el Islamismo –no tienen un
salvador que pueda resolver el problema de la separación a causa del pecado del Dios santo y
ofrezca esperanza a los pecadores por la gracia a través de la fe y no de las obras-. Solo un
mensaje salva a los pecadores y les trae con toda seguridad a la presencia de Dios: el evangelio de
Jesucristo, ese es el poder de Dios para salvación.
Por tanto, Pablo podría decir –Jesús mismo diría- sufre, sí. Sea malentendido, sí. Sea
avergonzado, sí. Pero no sienta vergüenza. Ustedes serán avergonzados, pero necesitan apartar la
vergüenza porque el mensaje de la obra salvadora de Dios en Cristo es el único mensaje que
triunfará al final del mundo. El dolor a corto plazo, la ganancia a largo plazo por el gozo (¡de la
salvación!) delante de usted. Tome su cruz, siga a Jesús, sea avergonzado y menosprecie la
vergüenza.
Para concluir, permítame poner un punto en esto por lo que queda de los "90s. ¿Cómo le hace
avergonzarse por creer y compartir el evangelio? No es de la misma manera en que lo hicieron en
los "60s. Yo oí a Alistair Begg decir recientemente que sus amigos incrédulos le criticaron en los
"60s porque no creían que el evangelio fuera cierto. En los "90s le critican por clamar que existe la
verdad. En otras palabras, hoy la vergüenza no es decir que esta equivocado, sino decir que es
arrogante si cree que otros están equivocados. No que usted tenga un mal pensamiento, sino que
tiene una mala actitud. No que su visión del mundo es defectuosa sino que es intolerante. La Mayor
arma para avergonzar a alguien hoy en el mundo de los reclamos religiosos es la acusación de que
usted es intolerante y por tanto mal enfocado y egoísta.
A eso debemos determinantemente responder: La Mayor actitud de amor del mundo es decir la
verdad acerca de la salvación. Si Jesús ha dicho: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie
viene al Padre, sino por mí." (Juan 14.6), entonces por causa del amor debemos pagar nuestra
deuda al mundo y menospreciar la vergüenza de la "tolerante" década de los "90s y decirles: "en
ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que
podamos ser salvos." (Hechos 4.12). Solo el evangelio de Cristo es poder de Dios para salvación.

1 En el tiempo de Pablo todos los que no eran griegos eran llamados "bárbaros".

EL EVANGELIO ES PODER DE DIOS PARA SALVACIÓN


Junio 21, 1998

Romanos 1:16
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel
que cree; al judío primeramente, y también al griego.

Sea vituperado, pero no avergonzado


La semana pasada me enfoqué en las primeras palabras de Romanos 1.16, "Porque no me
avergüenzo del evangelio". Traté de dejar en claro que existe una diferencia entre sentirse
avergonzado del evangelio y ser avergonzado por el evangelio. Si usted es un cristiano fiel, será
avergonzado por el evangelio. Es decir, será el blanco del oprobio. Pero hay una buena razón por la
que usted no debe avergonzarse cuando eso suceda.
Comparaba la razón de Pablo para no avergonzarse con la de Jesús cuando ambos fueron
avergonzados por el evangelio. Hebreos 12.2 dice, "por el gozo puesto delante de él (Jesús) sufrió
la cruz, menospreciando el oprobio". El oprobio desarrollado contra Jesús era tan desagradable,
cruel y humillante como pudo llegar a serlo. Sin embargo, en lugar de dejarse dominar por el
oprobio, de sentirse avergonzado o de convertirse en alguien tan débil y desagradable como sus
147
avergonzadores, Él enfocó su corazón en el gozo puesto ante Él. En otras palabras, aseguró el
triunfo de su muerte y resurrección para salvar a los pecadores al fijar su mente en la vindicación
de su rectitud y su vuelta a casa, para que Dios le guardara de ser avergonzado o desobediente.
Cuando fue tentado o avergonzado, se enfocó en el gozo puesto ante sí. Resistió el dolor a corto
plazo para garantizar la ganancia a largo plazo.
Y Pablo actuó de manera similar. Dijo, "no me avergüenzo del evangelio", - no me avergüenzo
del mensaje de la realidad del Cristo crucificado por los pecadores, levantado con poder y que salva
a todo aquel que cree en él. ¿Por qué? Porque "(el evangelio) es poder de Dios para salvación a
todo aquel que cree". Esta es la misma manera en que Jesús se sobrepuso a los sentimientos de
vergüenza cuando fue insultado por el evangelio. Jesús miró el triunfo gozoso de su cruz y
resurrección. Pablo miró el gozoso triunfo del evangelio en salvación eterna.
No evitamos los sentimientos de vergüenza alterando el evangelio para hacerlo popular e
inofensivo (vea 1ra a los Corintios 1.18). Evitamos los sentimientos de vergüenza recordando que el
evangelio será vindicado al final. Nos recordamos a nosotros mismos que solo el evangelio trae a
los pecadores a un gozo supremo y eterno. Nada en el mundo puede hacer esto sino el evangelio de
Jesucristo. El Judaísmo, el Budismo, el Hinduismo, el Islamismo –ninguno tiene un salvador que
pueda resolver el problema de la separación del Dios Santo por el pecado y traer esperanza a los
pecadores por gracia y no por obras. Solo un mensaje salva a los pecadores y los trae a salvo a la
presencia de Dios: El evangelio de Jesucristo. Solo este evangelio es poder de Dios para salvación.
Por tanto, Pablo nos diría –Jesús mismo nos diría- sufran, sí. Sean malentendidos, sí. Sean
vituperados, sí. Pero no se avergüencen. Porque el mensaje de la obra salvadora de Dios en Cristo
es el único mensaje triunfante e importante en el mundo. Un breve dolor, una eterna ganancia. Por
el gozo puesto delante de ustedes, por la salvación que solo el evangelio puede lograr, tomen su
cruz, sigan a Jesús y desprecien la vergüenza.
El evangelio es poder de Dios para Salvación
Ahora, hoy quiero establecerme sobre las palabras, "porque (el evangelio) es poder de Dios para
salvación a todo aquel que cree". Y voy a ocuparme de una sola pregunta: ¿Cuál es esta salvación
que el evangelio tan poderosamente nos provee? A medida que respondemos esto veremos como
nuestra fe está relacionada al evangelio para traernos a salvación.
Tenemos otras preguntas cruciales, especialmente la pregunta de cómo el evangelio se convierte
en el poder para salvar. Pero eso es un punto del verso 17 que pensamos tocar el 9 de Agosto. "El
evangelio... es poder de Dios para salvación... porque en él la justicia de Dios se revela por fe y
para fe" –Es por eso que el evangelio es poder de Dios para salvación.
Así que la pregunta hoy es: ¿Cuál es esta salvación que el evangelio tan poderosamente nos
provee? "El evangelio es poder de Dios para salvación" ¿Significa esto que: "El evangelio es poder
de Dios para ganar convertidos"? Yo creo que sí, pero no creo que eso sea lo que esta declaración
significa.
La razón por la que creo que es cierto que el evangelio convierte a las personas –los trae a la fe
del arrepentimiento- es que Romanos 10.17 dice: "Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra
de Dios". Y 1ra de Pedro 1.23-25 dice: "Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de
incorruptible, por la palabra de Dios (...) Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido
anunciada". Así que es cierto que somos nacidos y convertidos a Dios por escuchar la poderosa
Palabra de Dios, el evangelio.
Y es cierto que esta conversión es llamada, en el Nuevo Testamento, "salvación". Por ejemplo,
Efesios 2.8-9: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don
de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe." Por tanto la conversión a Cristo por fe es llamada
"ser salvado" o "ser salvo". Si usted es un creyente en Cristo esta mañana, usted ha "sido salvado".
El libro de Romanos le debería ser precioso aun más allá de las palabras, porque como ningún otro
libro en la Biblia, él le descubre lo que ya ha sucedido en la salvación de Dios para usted –su
elección, su predestinación, su llamado, su justificación, su santificación y la obediencia de la fe.
Estas son todas partes de una salvación que ya es real en usted a través de la fe.
El triunfo supremo del evangelio
Pero ¿cuál es la salvación que Pablo tiene en mente en Romanos 1.16 cuando dice "porque (el
evangelio) es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree"? Creo que él no piensa de
primera instancia en el primer evento de la conversión, sino en el triunfo supremo del evangelio al
traer a los creyentes a la seguridad y gozo eterno en la presencia de un Dios Santo y Glorioso. Hay
cuatro razones por las que creo que esto es lo que quiere decir. Examinar estas razones es la mejor
manera de desglosar el significado del verso.
1. El poder del evangelio es lo que nos libera de sentir vergüenza del evangelio.
La primera razón, es que el poder del evangelio para traer la salvación es lo que nos libera de
sentir vergüenza del evangelio. "No me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para
salvación". Pero si esto significa solo que el evangelio tiene el poder para ganar convertidos, ¿por
qué resolvería eso el problema de la vergüenza? Muchas religiones lo hacen. Muchas religiones y
148
movimientos seculares diferentes ganan a las personas para su fe. Cuando Pablo dijo que el
evangelio tiene un efecto tan poderoso que elimina la vergüenza que usted siente por él, ¿quiso
solo decir que el evangelio hace lo mismo que otras religiones: ganar conversos? No lo creo.
Jesús triunfó sobre la vergüenza mirando el gozo puesto futuro puesto delante de él mientras
moría. Creo que esto es lo que Pablo, también, tiene en mente en Romanos 1.16. Usted no tiene
que avergonzarse del evangelio porque éste no solo gana convertidos sino porque literalmente los
salva. El evangelio los trae a la seguridad suprema y el gozo que siempre aumentará en la
presencia de un Dios Glorioso y Santo por siempre y siempre. Esto es lo que nos hace atrevidos con
el evangelio, no solo que pueda ganar convertidos.; cualquier religión lo hace, sino que es la única
verdad en el mundo que puede realmente salvar a las personas para siempre y traerles a un gozo
eterno con Dios.
2. La "Salvación" es orientada hacia el futuro en todos los escritos de Pablo y el Nuevo
Testamento
La segunda razón por la que creo que la "salvación" en el verso 16 se refiere al triunfo supremo
del evangelio al traer a los creyentes a una seguridad y gozo eternos en la presencia de un Dios
Santo y Glorioso, es que la frase "para salvación" o "hacia salvación" tiene esta misma orientación
al futuro en cualquier lugar de los escritos de Pablo o de otros escritores del Nuevo Testamento.
Por ejemplo, en 2da a los Tesalonicenses 2.13 Pablo dice: "Dios os haya escogido desde el
principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad". Entonces,
aquí la salvación no es solo lo que sucede en la conversión y lo que nos lleva a la santificación, sino
lo que viene después "mediante la santificación", y esto es futuro. En otras palabras, la salvación es
el triunfo futuro que trae a los santos a la presencia de Dios con gozo eterno.
O en 2da a los Corintios 7.10, Pablo habla a los cristianos que ya han sido convertidos y
salvados, pero necesitan arrepentimiento fresco por sus pecados: "la tristeza que es según Dios
produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo
produce muerte". De nuevo, la frase "para salvación" aquí no se refiere a la conversión, sino al
estado supremo y futuro de seguridad y gozo en la presencia de Dios (vea también 2da a Timoteo
3.15).
De manera similar, Hebreos 9.28 dice, "Cristo (...) aparecerá por segunda vez (...) para salvar a
los que le esperan". Esta salvación suprema y completa sucede en la segunda venida. 1ra de Pedro
1.5 dice que los creyentes son "guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la
salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero." Esta salvación esta
"preparada para ser manifestada en el tiempo postrero". No es conversión, es la última gran obra
de Dios para rescatarnos y traernos a la seguridad y el gozo en su presencia por siempre.
En Romanos 5.9-10, Pablo habla acerca de esta salvación futura como rescatados de la ira final
de Dios: "Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre (¡esa es la realidad presente de la
salvación!), por él seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con
Dios por la muerte de su Hijo (¡de nuevo vemos aquí la realidad presente de la salvación!), mucho
más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida." En otras palabras, la experiencia completa
de la salvación en el pensamiento de Pablo, es todavía futura. Romanos 13.11: "ahora está más
cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos"
Así que cuando Pablo dice en Romanos 1.16 que "(el evangelio) es poder de Dios para salvación"
pienso que quiere decir que el evangelio es el único mensaje en el mundo que poderosamente
puede traer a una persona no solo hacia la conversión, sino al gozo y seguridad eterna en la
presencia de un Dios Santo y Glorioso.
3. La fe continua es la condición para esta salvación.
La tercera razón por la que creo que "salvación" en Romanos 1.16 es el supremo triunfo del
evangelio al traer a los creyentes a la seguridad y gozo eternos en la presencia de un Dios Santo y
Glorioso, es que la fe continua es la condición para esta salvación. Note que el vero 16 no dice, "El
evangelio... es poder de Dios para traer la fe y la salvación." Dice, "el evangelio es poder de Dios
para salvación a todo aquel que cree (tiempo presente en el griego, que significa una acción
continua)". En otras palabras, el punto de Pablo aquí no es que el poder del evangelio produce fe,
sino que para aquellos que tienen fe, el evangelio trae la salvación. Así que el punto no es que el
evangelio es poder para conversión a la fe; el punto es que el evangelio es poder para traer la
salvación futura a través de una vida de fe.
El tiempo del verbo "cree" es crucial. Denota una acción continua, no solo el primer acto de fe
cuando usted se convirtió.: "el evangelio... es poder de Dios para salvación a todo aquel que está
creyendo" –quien continúa creyendo. Lo mismo pasa en 1ra a los Corintios 15.1-2 donde Pablo
dice: "el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis;
2por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en
vano." La fe que no persevera es una fe vana y vacía- la que Santiago llama "fe muerta" (Santiago
2.17, 26).

149
Entonces el punto en Romanos 1.16 es que usted no tiene que sentir vergüenza del evangelio,
porque es la única verdad en el mundo en que, si usted se mantiene confiando día a día, triunfará
sobre cada obstáculo y le llevará a la seguridad y gozo eternos en la presencia de un Dios Glorioso
y Santo.
4. Pablo dice que el evangelio es para creyentes, no solo para incrédulos.
La última razón por la que creo que esto es lo que "salvación" significa en el verso 16 es que el
verso es dado como la razón por la que Pablo quiere predicar el evangelio a creyentes (no solo a
incrédulos). Hemos visto esto, pero veámoslo de nuevo. En el verso 15 Pablo dice, "pronto estoy a
anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma". Él está pronto a predicar el
evangelio a "vosotros" –creyentes- no solo a incrédulos. Entonces explica porqué: "Porque no me
avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío
primeramente, y también al griego."
Así que concluyo que la razón por la que Pablo no se avergüenza del evangelio es que esta es la
única verdad en todo el mundo que no le decepcionará cuando le entregue su vida por la fe. Ésa le
llevará por todo el viaje a través de la tentación, persecución, muerte y juicio hacia la seguridad
eterna y el gozo inmensurable en la presencia de un Dios Santo y Glorioso. Los otros "evangelios"
en el mundo que ganan tantos convertidos a la larga le fallarán. Solo uno salva de la ira de Dios y
guía hacia la plenitud de gozo en su presencia y delicias a su diestra para siempre. Por tanto, no
hay necesidad de avergonzarse de él, no importa lo que otros digan o hagan. ¡Con cuánta prontitud
deberíamos hablar de este evangelio a creyentes y no creyentes!
¿Cómo alimentar el evangelio día a día?
Cierro con una inmensa implicación de lo que he dicho. ¿Alimenta usted su fe día a día con las
promesas de este evangelio triunfante? ¿Va usted, como creyente, al evangelio día a día y se
deleita en su poder en versos como Romanos 8.32, "el que no escatimó ni a su propio Hijo, sino
que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? El evangelio
es la buena noticia de que Dios nos dio a su Hijo, de manera que obtuviera para nosotros todo lo
que fuera bueno. Por tanto el evangelio es el poder que nos da victoria sobre la tentación, la
desesperanza, el orgullo, la avaricia y la lujuria. Solo el evangelio puede triunfar sobre cada
obstáculo y traernos el gozo eterno. No importa cuanto cueste, manténgalo, créalo, aliméntelo,
deléitese en él, téngalo como más precioso que la plata y el oro.
Amo contar la historia; para aquellos que la conocen mejor
Parecen hambrientos y sedientos de escucharla, como todos.
Y entonces, en escenas de gloria, canto la nueva, nueva canción,
Hasta que sea la vieja, vieja historia que tanto he amado.
Amo contar la historia,
Hasta que sea mi tema en la gloria
Contar la vieja, vieja historia
De Jesús y su amor

AL JUDÍO PRIMERAMENTE, Y TAMBIÉN AL GRIEGO


Julio 5, 1998

Romanos 1:16
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel
que cree; al judío primeramente, y también al griego.

¡Todo Aquel!
Ya Pablo había usado esas magníficas palabras "todo aquel" en Romanos 1.16, (El "evangelio) es
poder de Dios para salvación a todo aquel que cree". Oh, ¡qué palabra tan llena de gozo para
aquellos de nosotros en esta habitación que sentimos que hay algo cerca de nosotros que nos deja
sin posibilidades! La familia equivocada, el ambiente equivocado, la educación errónea, el idioma
errado, la raza equivocada, la cultura equivocada, la preferencia sexual equivocada, el registro
moral equivocado. Y entonces escuchar las palabras "para todo aquel que cree". ¡Todo aquel! Algo
puede dejarle sin posibilidades: la incredulidad. No confiar en Jesús. Pero nada más tiene por que.
Las Buenas Noticias de que Cristo murió por nuestros pecados y que se levantó de la muerte a la
libertad de la vida eterna, de que la salvación es por gracia a través de la fe, son para todo aquel
que cree. No solo para los judíos o los gentiles o para alguna raza, clase social o cultura, sino para
todo aquel que cree.
Entonces, ¿de qué forma tienen los judíos prioridad?
Entonces ¿por qué utilizar esta frase llena de gozo "todo aquel" junto a una palabra que parece
dar prioridad a los judíos? "(el evangelio) es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al
judío primeramente, y también al griego". ¿Qué quiere decir, "al judío primeramente"? ¿Qué tipo de
150
prioridad tienen? ¿Por qué dice esto? ¿Qué efecto quiere que esto tenga en nosotros? Para
responder esto permítanme sugerir seis maneras en las que los judíos son los primeros en
experimentar la salvación de Dios. Y entonces veremos unas pocas maneras en que no son
primeros. Finalmente, veremos los efectos que esto debería tener en nosotros hoy.
Primero, entonces ¿cómo son los judíos los "primeros"?
1. Los judíos tienen una prioridad sobre los gentiles por ser históricamente el puebloogidoesc de
Dios.
¿Cómo tienen ellos prioridad sobre los gentiles? En Génesis 12, Dios escoge a Abraham y a sus
descendientes de entre todos los pueblos del mundo para bendecirles con su pacto y promesa.
Nehemías 9.7 dice: "... Dios que escogiste a Abram, y lo sacaste de Ur de los caldeos". Entonces
Deuteronomio 14.2 dice acerca del pueblo judío: "Jehová te ha escogido para que le seas un pueblo
único de entre todos los pueblos que están sobre la tierra". Y Amós 3.2 dice: "A vosotros solamente
he conocido de todas las familias de la tierra". Y aquí en Romanos 11.28-29, Pablo dice: "Así que en
cuanto al evangelio, (los judíos) son enemigos por causa de vosotros (los gentiles); pero en cuanto
a la elección, son amados por causa de los padres. Porque irrevocables son los dones y el
llamamiento de Dios".
Los judíos tienen prioridad sobre los griegos (es decir, por implicación sobre todos los gentiles)
debido a su papel especial como pueblo escogido por Dios. Él estableció su favor sobre ellos y les
apartó de entre todas las naciones. ¡Por su propia voluntad! No debido a alguna virtud o valor
especial en ellos, sino simplemente sobre la base de su libre elección: "No por ser vosotros más que
todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante
de todos los pueblos; sino por cuanto Jehová os amó, y quiso guardar el juramento que juró a
vuestros padres" (Deuteronomio 7.7-8; vea The Pleasures of God, pp. 128-133).
2. Los judíos tienen prioridad sobre los gentiles como los guardianes de la revelación especial de
Dios, las Escrituras del Antiguo Testamento.
En Romanos 3.1, Pablo se hace nuestra pregunta: "¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿O de qué
aprovecha la circuncisión?" y responde en el verso 2: "Mucho, en todas maneras. Primero,
ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios". En otras palabras, Dios dio su revelación
y promesas especiales a Israel a través de Moisés y sus profetas. Romanos 9.4 lo expresa así: "de
los cuales (los israelitas) son (...) el pacto, la promulgación de la ley (...) y las promesas." Todas las
grandes expresiones y presagios del evangelio de salvación fueron dadas a los judíos en la Palabra
de Dios, el Antiguo Testamento, así que los judíos tienen prioridad al tener las Escrituras.
3. Los judíos tienen prioridad sobre los gentiles pues el Mesías mismo, Jesucristo, vino primero
como judío a los judíos.
En Romanos 9.5, Pablo trae su lista de privilegios al clímax con estas palabras: "de quienes son
los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas,
bendito por los siglos. Amén". El Mesías, Jesús, fue un judío, un hijo de David (Romanos 1.3). Y
enfocó su ministerio terrenal en los judíos. Ellos tenían prioridad en su trabajo. En Mateo 10.5-6,
Jesús dijo a los doce apóstoles mientras les enviaba: "Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad
de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel". Y en Mateo
15.24, dijo: "No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel". Así que durante su
vida terrenal, Jesús se enfocó en los judíos. Ellos tenían prioridad en su ministerio.
4. Los judíos tienen prioridad sobre los gentiles en que esa salvación viene de los judíos.
Estas son las mismas palabras de Jesús en Juan 4.22. Jesús dice a la mujer samaritana en el
pozo: "vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación
viene de los judíos". Esto se suma simplemente a todo lo que hemos visto hasta ahora. Ellos son la
nación escogida, la nación con la revelación especial de Dios y la nación con el Mesías, el Salvador.
Así que claramente, la salvación "viene de los judíos".
Otra manera de comprender que la salvación viene de los judíos se puede ver en Romanos
11.17-24 donde Pablo compara la nación judía a un árbol de olivo. Él dice que las ramas naturales
son desgajadas y otras han sido injertadas, queriendo decir que los judíos de nacimiento no creían
y por tanto fueron desgajados del pacto de la promesa; y los gentiles que creían fueron injertados y
salvados por el pacto de la promesa. Los versos 17 y 18 son cruciales para nosotros: "Pues si
algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de
ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, (entonces) no te jactes
contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti". En otras
palabras, la salvación viene a nosotros, los gentiles, desde la raíz del pacto de Dios con los judíos.
Somos simplemente insertados como las ramas de olivo y que no tienen el argumento histórico de
ser el Pueblo de Dios. Dios nos salvó al reconocernos hijos de Abraham por la fe, como Pablo dice
en Gálatas 3.7: "los que son de fe, éstos son hijos de Abraham."
Así que los judíos tienen prioridad porque la "salvación viene de los judíos" ¡Toda salvación viene
a través del pacto de Dios con Abraham!

151
5. Los judíos tienen prioridad sobre los gentiles ya que Pablo evangelizó a los judíos
primeramente cuando llevaba el evangelio a un nuevo lugar.
Por ejemplo, en Hechos 13.46, Pablo y Bernabé están predicando en Antioquía de Pisidia y los
judíos no quisieron escuchar el evangelio, así que dijeron: "A vosotros a la verdad era necesario
que se os hablase primero la palabra de Dios; mas puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos
de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles". En otras palabras, tal como Dios escogió a
Israel, se les reveló y les envió al Mesías Salvador, así la salvación viene de Israel. Era
acomodándose a esto que Pablo les predicaba del Mesías y de las buenas de salvación primero a los
judíos cuando llegaba a nuevos lugares. Así que los judíos tienen prioridad en el orden de las
misiones fronterizas cuando el evangelio llega a un nuevo lugar.
6. Los judíos tienen prioridad sobre los gentiles en el Juicio Final y la bendición suprema.
En Romanos 2.9-10, Pablo dice sorprendentemente que habrá: "tribulación y angustia sobre todo
ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego, 10pero gloria y honra y
paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego". En otras palabras, la
prioridad que los judíos tienen, si es rechazada y desperdiciada resultará en una prioridad en juicio.
Y si son agradecidos por su prioridad y confían en la misericordia de su Mesías, entonces serán los
primeros en la bendición suprema de Dios. Existen peligros infinitos al tener esta prioridad. "a todo
aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará" (Lucas 12.48).
Así, cuando Pablo dice en Romanos 1.16, que el evangelio "es poder de Dios para salvación a
todo aquel que cree, al judío primeramente y también al griego", traería a su mente estas seis
maneras en las que los judíos tienen prioridad sobre los gentiles:
 Son históricamente el pueblo escogido de Dios.
 Son los guardianes de la revelación especial de Dios, las Escrituras del Antiguo
Testamento.
 El Mesías y Salvador, Jesús, vino al mundo como judío a los judíos.
 La salvación viene de los judíos, como todo aquel que es salvado es salvado en conexión
con el pacto con Abraham por la fe.
 Los judíos deben ser evangelizados primero cuando el evangelio penetra una región.
 Los judíos entrarán primeros al Juicio Final y a la Bendición Final.
¿En qué senderos los judíos no tienen prioridad?
Ahora, antes de que preguntemos por qué Pablo dice esto y qué efecto debería tener en
nosotros, asegurémonos de ver muchas maneras en las que los judíos no tienen prioridad. Esto es
extremadamente importante.
1. Los judíos no tienen prioridad en justicia o mérito.
Tampoco los gentiles. Todos estamos sobre el mismo fundamento. Ese es uno de los puntos
principales de los primeros dos capítulos de Romanos. Pablo concluye en Romanos 3.9-10: "¿Qué,
pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y
a gentiles, que todos están bajo pecado. Como está escrito: NO HAY JUSTO, NI AUN UNO". Él
enfatiza el mismo punto en Romanos 3.22-23, "Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron,
y están destituidos de la gloria de Dios".
2. Los judíos no tienen prioridad en la manera en que son salvados.
Son salvados exactamente como lo son los gentiles. Esto es claro por Romanos 3.29-30: "¿Es
Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de
los gentiles (...) él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la
incircuncisión". Es también cierto por Romanos 10.12-13: "Porque no hay diferencia entre judío y
griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque
TODO AQUEL QUE INVOCARE EL NOMBRE DEL SEÑOR, SERÁ SALVO".
3. Los judíos no tienen prioridad en la participación con el pacto de bendiciones de Dios.
El misterio del evangelio que Pablo predica es, según él, que los gentiles son ahora socios con
todos los derechos en la salvación judía. Escuche a Efesios 2.12-13 y 18-19: "En aquel tiempo
(gentiles) estabais sin Cristo (el Mesías), alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos
de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en
otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo (...) porque por
medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. Así que ya no sois
extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios".
De nuevo en Efesios 3.4-6: "leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el
misterio de Cristo (...) que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y
copartícipes de la promesa en Cristo Jesús (Jesús el Mesías) por medio del evangelio".
Así que los judíos no tienen prioridad en la participación en el pacto de bendiciones de Dios. Los
gentiles son asociados con todos los derechos y herederos de todas las promesas de Dios.
¿Por qué Pablo mencionó la prioridad de los judíos?

152
Así que llegamos a una conclusión con la pregunta: ¿Por qué Pablo mencionó esta prioridad de
los judíos en Romanos 1.16: "(El evangelio) es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree,
al judío primeramente y también al griego"? ¿Qué efecto debiera esto tener?
Al ser influenciado por Romanos 11.17-32 creo que la respuesta es que Pablo quiere humillar
tanto a judíos como a griegos y hacerles profundamente conscientes de que dependen enteramente
de la misericordia, no de sí mismos, ni sus tradiciones o conexiones étnicas. A los gentiles dice, en
esencia, que la salvación es de los judíos. Ustedes no están siendo salvados debido a su cultura
griega –o cualquier otra. Están siendo salvados por una salvación que viene a través del
despreciado pueblo semítico llamado "los judíos". "No sustentas tú a la raíz (del pacto Abráhamico),
sino la raíz a ti"; Así que "no te jactes contra las ramas" (Romanos 11.18). Nosotros los gentiles
somos salvos al convertirnos en judíos espirituales (Romanos 2.28-29). Esto debería humillarnos y
desnudarnos de cualquier arrogancia y jactancia en alguna supuesta superioridad étnica. Esto
también debería triunfar sobre el antisemitismo y llenarnos con celo por el evangelismo a los judíos.
De manera similar, Pablo dice a los judíos: "la salvación no les pertenece, es de Dios y él la da a
quien quiere. Él "puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras (aún de las piedras
gentiles)" (Mateo 3.9). Las palabras "también al griego" en Romanos 1.16 debieron ser tan
ofensivas a los judíos como las palabras "al judío primeramente" lo fueron para los gentiles. Lo que
ellos pensaron que eran los privilegios de los judíos, eran, de hecho, compartidas por los más viles
gentiles que creían. Ambos somos humillados. Los gentiles debemos humillarnos al ser salvados a
través de un Mesías y un pacto judío. Los judíos deben humillarse al recibir a los gentiles inmundos
a la absoluta afiliación al pacto y compartir con ellos todas las bendiciones de la promesa de
Abraham.
El punto es que Dios es quien tiene misericordia, la ascendencia étnica no es decisiva aquí, no
hay mérito que le conmueva, todos somos pecadores, así que el verdadero énfasis vuelve a caer
sobre esas maravillosas palabras con las que empezamos "todo aquel": "(el evangelio) es poder de
Dios para salvación a todo aquel que cree". Así que tanto los judíos como gentiles, ¡debemos creer!
Y debemos recibir el poder de Dios para salvarnos de nuestros pecados, culpa, muerte, juicio e
infierno, y traernos al hogar de gozo inmensurable en la presencia de Dios por siempre y siempre.

LA IRA DE DIOS CONTRA LA IMPIEDAD E INJUSTICIA


Agosto 30, 1998

Romanos 1:18
Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres
que detienen con injusticia la verdad

"No Hay Justo"


Hoy damos un giroMayor en la carta de Pablo a los Romanos. Romanos 1:16-17 es el tema de la
carta: el evangelio es el poder de Dios para salvar a los creyentes de la ira venidera. Y este
evangelio, estas buenas nuevas acerca de la muerte y resurrección de Jesús, tienen ese poder para
salvar a los creyentes de la ira de Dios, porque en el evangelio, día tras día, semana tras semana,
año tras año, Dios sigue revelando su justicia como un regalo que se recibe por la fe y para la fe,
para que los que tienen como justicia la justicia de Dios (y no la de ellos mismos) no perezcan, más
tengan vida eterna.
Ahora bien, habiendo descrito la grandeza de este tema, al que retornará y desempacará en
formas maravillosas y profundas en los capítulos futuros, Pablo se adentra en una descripción del
pecado humano y la ira de Dios, en Romanos 1:18-3:19. En Romanos 1:18-32 Pablo habla de la
condición del mundo de los gentiles que se encuentran apartados del evangelio y de la gracia
salvadora. Luego en Romanos 2:1-3:8 trata, más o menos directamente, con la condición de los
judíos. Después en Romanos 3:9-10 establece la conclusión de su resumen, así: "¿Qué, pues?
¿Somos nosotros (los judíos) mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a
judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Como está escrito: No hay justo, ni aun uno". Ese
es el objetivo de Romanos 1:18-3:10. Entonces Pablo acumula Escritura sobre Escritura, en
Romanos 3:10-19, para apoyar su punto de que existe un pecado, una culpa y una rebelión de
carácter universal, en todo corazón humano.
Él pone punto final a la sección con este resumen en Romanos 3:19, "Pero sabemos que todo lo
que la ley (La palabra de Dios en el Antiguo Testamento) dice, lo dice a los que están bajo la ley
(los judíos), para que toda boca (todas las naciones, todos los gentiles) se cierre y todo el mundo
quede bajo el juicio de Dios". Más adelante en esta serie hablaremos acerca de por qué Dios
escogió, para silenciar al mundo, tratar principalmente con los judíos. Pero esta es la verdad, Pablo
parece suponer que si los judíos, con todas sus ventajas de revelación divina, no han sido

153
considerados justos ante Dios, sino solo pecadores y culpables. (3:9), ¡cuánto menos capacitados
estarán los gentiles para abrir sus bocas y protestar diciendo que han sido justos ante Dios!
Después en el versículo 20 Pablo explica que no importa cuán beneficiosa haya debido ser la ley
de Dios, si se le da un uso incorrecto, como hicieron muchos en Israel, solo empeora el problema
del pecado. Él dice, "(Los judíos y todo el mundo están silenciados en su culpa, porque) por las
obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el
conocimiento del pecado." Ni la ley de los judíos ni la idolatría de los gentiles hace que alguien sea
considerado justo delante de Dios.
Luego, en Romanos 3:21 Pablo regresa al tema del 1:17, "Pero ahora, aparte de la ley, se ha
manifestado la justicia de Dios". Vean cuán similar es esto a Romanos 1:17, "en el evangelio la
justicia de Dios se revela por fe y para fe". Y de aquí en adelante Pablo está desarrollando la
grandeza del evangelio del regalo que es la justicia de Dios.
De modo que lo que tenemos en Romanos 1:18 al 3:20 es una demostración de la culpa y el
pecado en el corazón y vida de todo ser humano, tanto judío como gentil. El comienzo de esa
sección es lo que estamos retomando esta mañana en Romanos 1:18.
¿Por qué Varios Sermones Sobre el Pecado?
Ahora bien, ¿Qué debería responder yo si alguien dijera, "!oh no! ¿Vamos a estar caminando
penosamente a través de la culpa y el pecado durante meses?, esto va a ser realmente agobiante"
A esa persona yo quiero decirle tres cosas:
1. Los diagnósticos superficiales llevan a remedios falsos.
Los diagnósticos superficiales llevan a remedios falsos y no curan. Si quiere encontrar remedios
verdaderos para una enfermedad y quiere conseguir una cura duradera para la persona que padece
la enfermedad, entonces usted necesita más que un mero conocimiento de la enfermedad en sí
misma. Aquellos a quienes más les preocupa descubrir una cura para el SIDA o el cáncer, pasan
casi todo su tiempo estudiando la enfermedad.
2. Entender el pecado y la ira le hará más sabio.
Un profundo entendimiento de lo que es el pecado y de la ira de Dios le hará una persona mucho
más sabia con respecto a la naturaleza humana, a sí mismo y a otros. Y si usted es más sabio
acerca de la naturaleza del alma humana, será capaz de luchar contra su propio pecado más
exitosamente, y de bendecir a otros más profundamente con su perspicacia y consejo. Yo he
debatido con mujeres y hombres en esta iglesia, en los meses recientes, que lo que necesitamos
alimentar y cultivar aquí en Bethlehem durante las próximas décadas es la sabiduría, hombres y
mujeres que maduren y se vuelvan personas profundamente sagaces, sabios, entendidos,
penetrantes, profundos amantes de las personas y profundos conocedores de la naturaleza humana
y de Dios, que puedan ver profundamente dentro de la maraña del pecado y lo sagrado que deja
perplejo a los santos y amenaza con deshacernos. Si usted huye del estudio de la pecaminosa
naturaleza humana, si dice: "a mi no me gusta meditar acerca del pecado", entonces está huyendo
de sí mismo y está huyendo de la sabiduría; y lo peor de todo, está huyendo de las más profundas
clases de amor.
3. Conocer la naturaleza del pecado y de la ira causará que usted ame al evangelio.
Probablemente lo más importante que diría y que estaría más firmemente basado en Romanos
1:18, es que conocer la verdadera condición del corazón, la naturaleza del pecado, la magnitud y la
justicia de la ira de Dios le permitirá entender el poderoso evangelio, amarlo, quererlo, recrearse en
él y compartirlo como nunca antes. Y esto es crucial porque es así como el evangelio salva a los
creyentes. Si usted no entiende el evangelio, si usted no lo aprecia, mira hacia él y se alimenta de
él día tras día, el evangelio no lo salvará (vea 1ra a los Corintios 15:1-3; Col 1: 23). Conocer el
pecado y la ira le ayudará a hacer eso.
"Porque…"
Es lo que ahora nos lleva al comienzo de Romanos 1:18. Observe la relación entre los ículos
vers
17-18 (lo que la NVI omite inexcusablemente), "porque" verso 17: "(en el evangelio) la justicia de
Dios se revela por fe y para fe; como está escrito: mas el justo por la fe vivirá"; verso 18 "Porque la
ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen
con injusticia la verdad." ¿Por qué Pablo introduce el versículo 18 con la palabra "porque"?
Hace esto para mostrar que todo lo que va a decir acerca del pecado tiene la intención de apoyar
el evangelio del versículo 17. No menciona el evangelio por el bien del pecado, trata con el pecado
por el bien del evangelio. Comprender el pecado es la base que apoya la preciosidad del evangelio y
no viceversa. Su objetivo principal no es llevarnos del evangelio al pecado, sino del pecado al
evangelio. Si usted ha sido atrapado cometiendo un crimen y está enfrentando juicio, y yo le digo,
"Aquí tengo una carta del Tribunal de Justicia del Condado Hennepin, dice que han retirado los
cargos contra usted, porque usted era culpable y propenso a un castigo severo" ¿Cuál es el punto?
El objetivo de decir que usted era culpable era para ayudarle a entender y apreciar las buenas
nuevas de que los cargos fueron retirados. Ese es el objetivo del "porque" al comienzo del versículo
18.
154
Y la manera en que espero lidiar con todo el pecado en Romanos 1:18-3:20 buscará permitir que
éste nos haga señalar una y otra vez a la preciosidad, gloria, necesidad, libertad y gozo del
evangelio del regalo de la justicia de Dios. Mi oración es para que escapemos de los diagnósticos
superficiales y cultivemos un profundo entendimiento de la caída naturaleza humana (con la que
todos lidiamos) para que regresemos una y otra vez a la necesidad, belleza y frescura del evangelio
de la justificación que se obtiene solo mediante la fe. Si estas tres cosas pueden ocurrir, no creo
que nuestro tiempo en estos capítulos sea agobiante, sino más bien exaltador del evangelio,
esperanzador, y que produzca amor a medida que crecemos para conocernos a nosotros mismos, a
nuestro Dios y a nuestro evangelio más y más profundamente.
Necesitamos el Evangelio porque la Ira de Dios se está Revelando.
Ahora bien, ¿cómo comienza Pablo esta sección en el versículo 18? La comienza dando la razón
por la que el evangelio y el regalo de la justicia de Dios son necesarios. Son necesarios "Porque la
ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen
con injusticia la verdad." Necesitamos el evangelio de Romanos 1:16-17, necesitamos el regalo de
la justicia de Dios, porque ahora mismo la ira de Dios está siendo derramada sobre todo el mundo
de impiedad e injusticia. Note el doble uso de la palabra "injusticia" en el versículo 18. La ira de
Dios se revela contra la "injusticia" y la verdad esta siendo detenida con "injusticia". Seguramente
Pablo tiene la intención de que veamos eso en relación con la revelación de la justicia en el
versículo 17.
En otras palabras, la razón por la que necesitamos que Dios nos revele su justicia en el evangelio
y que nos la dé como regalo mediante la fe, es que somos injustos y nos resistimos a la verdad con
injusticia y por tanto, la ira de Dios está contra nosotros. Necesitamos justicia, no la tenemos. La
ira de Dios está siendo derramada sobre nosotros debido a nuestra injusticia. ¿Hay alguna
esperanza? Sí, el evangelio es el poder de Dios para salvar porque en él la justicia de Dios es
revelada por la fe y para fe. Podemos tener una justicia que no es la nuestra, es decir, la de Dios.
Tres Maneras en las que se Revela la Ira de Dios
Ahora debemos preguntar,"¿Cómo está siendo revelada la Ira de Dios?" Lo primero que hay que
notar es que las palabras "se revela" son las mismas palabras y están en el mismo tiempo que las
del versículo 17. En aquel: "la justicia de Dios se revela"; En este: "La ira de Dios se revela". En
ambos casos es una acción en tiempo presente. En otras palabras, está ocurriendo ahora, no solo
en el futuro. Existe un día en el que viene la ira (Romanos 2:5, 8-9; 5: 9). Pero con antelación a
ese derramamiento final de ira, la ira de Dios está también en el presente.
¿Cómo? Al menos en tres maneras, de las cuales podemos aprender en Romanos:
1. La muerte humana universal está revelando la ira de Dios.
Desde Romanos 5 vemos que la muerte humana universal es una revelación o manifestación de
la ira de Dios. La muerte es el juicio de Dios sobre la impiedad y la injusticia de la raza humana que
tiene sus raíces en Adán. En medio de Romanos 5:15 leemos, "por la transgresión de aquel uno (o
sea, Adán) murieron los muchos." Luego en el medio del versículo 16 la muerte es llamada juicio y
condenación: "porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación." De
modo que pueden ver que la muerte es vista como juicio y condenación, o sea, como expresión de
la ira de Dios contra el pecado. Después, en el medio del versículo 18 lo pueden ver otra vez: "por
la trasgresión de uno vino la condenación a todos los hombres". Así que la primera respuesta es
que la ira de Dios está siendo revelada contra el pecado humano en la muerte humana universal.
2. La futilidad y miseria universal son una evidencia de la ira de Dios.
De Romanos 8 entendemos que la futilidad y miseria universal son evidencia de la ira de Dios
contra el pecado humano. Comienza en Romanos 8:18: "Pues tengo por cierto que las aflicciones
del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
19Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
20Porque la creación fue sujetada a vanidad." Deténganse ahí y consideren qué quiere decir esto,
antes de que sigamos leyendo.
Pienso que quiere decir que el sufrimiento del que habla en el versículo 18 es inevitable en este
mundo caído. Y específicamente significa, que usted puede planear bien su retiro, y justo el año
antes al que planeó disfrutar del retiro a usted le da un derrame cerebral y todo lo que planeó
parece vano. Trabaja con sus propias manos durante años para construir una casa sencilla y la
semana antes de mudarse a ella, un rayo la impacta, y quema hasta los cimientos. Labora durante
toda la primavera para plantar sus cultivos y justo cuando los granos están a punto de brotar, una
inundación se los lleva. La creación fue sujetada a vanidad. En el versículo 21 se le llama
"esclavitud de corrupción".
Ahora sigan leyendo en Romanos 8:20 para ver de donde viene esa subyugación a la vanidad:
"la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en
esperanza". Esto quiere decir que Dios sujetó a la creación a vanidad, Satanás y Adán no pudieron
ser quienes hicieron esto, porque Pablo dijo que fue hecho "en esperanza". Ni Satanás ni Adán en el
Jardín del Edén tenían planes para la esperanza de la raza humana. Ellos simplemente pecaron.
155
Pero Dios mostró su ira contra el pecado y sujetó la creación a vanidad, no como su última palabra,
sino en esperanza. Vendría un día en el que la simiente de la mujer aplastaría la cabeza de la
serpiente (Génesis 3:15). Pero la miseria y la vanidad del mundo en que vivimos se deben a que
Dios sujetó a la creación a vanidad y este es un testimonio de su ira contra el pecado.
3. La creciente degradación del comportamiento humano revela la ira de Dios.
Entonces, la primera manera en que se revela la ira de Dios contra la impiedad y la injusticia es
en la muerte humana universal. La segunda manera es la futilidad, miseria, y sufrimiento de la
creación. La tercera es la que más salta a la vista en la mente de Pablo, específicamente en
Romanos 1, son la degradación del pensamiento y el comportamiento humano. Esto pueden verlo
tres veces en Romanos 1:24-28.
Después de describir la impiedad e injusticia del hombre en Romanos 1:19-23, Pablo dice en el
versículo 24, "Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus
corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos." En otras palabras, Dios revela
su ira contra el pecado entregando a las personas a sus concupiscencias para que sean más
pecadoras. De nuevo en el versículo 26: "Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas." Y de
nuevo en el versículo 28: "Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a
una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen."
De modo que éstas son tres de las maneras en que está siendo revelada la ira de Dios, ahora en
esta era, contra la impiedad e injusticia universal (3:9) del hombre. Dios lo ha consignado todo a
muerte, lo ha sujetado todo a vanidad y ha entregado a muchos a la degradación de sus mentes y
corazones.
Ira Mezclada con Misericordia.
Quizás quede tiempo para una pregunta candente: ¿Es esa la única repuesta de Dios a la
impiedad y a la injusticia de los hombres? La respuesta a esa pregunta es NO, ni en el caso de los
incrédulos ni en el de los que creen.
Tomen el caso de los que no creen. La ira está siempre mezclada con misericordia en esta era de
esperanza. Examinen Romanos 2:4-5. Aquí él habla a los que están ignorando esta gran verdad:
"¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su
benignidad te guía al arrepentimiento? 5Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido,
atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios."
Sí, existe una benignidad en la nube de la ira. Dios está siempre haciendo más de una cosa.
Jesús dijo, "hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos"
(Mateo 5:45). Pablo dijo a los paganos en Listra, "(Dios) no se dejó a sí mismo sin testimonio,
haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría
nuestros corazones" (Hechos 14: 17). Él dijo esto a personas que estaban muriendo, sufriendo y
pecando bajo la ira de Dios.
Dios nos advierte con su ira y nos atrae con su benignidad. Habla ambos lenguajes: la severidad
y la ternura. ¿Recuerdan como Jesús interpretó la llegada de Juan el Bautista como la de un profeta
severo, vestido de pieles, que no comía, que vivía en el desierto, y que condenaba el adulterio; y
por otro lado interpretó su propia llegada, como la de uno que va a fiestas, hace vino, sana a niños
y que es Salvador que perdona el pecado? Él dijo, "tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos,
y no lamentasteis". En lugar de eso dijeron, "Juan esta endemoniado y Jesús es comilón" (Mateo
11: 17). El evangelio vino con ambos lenguajes, pero ellos no lo escucharon.
Oh, incrédulos, Dios les está hablando en sus sufrimientos para advertirles, y Dios les está
hablando en sus deleites para atraerles. No menosprecien la voz de Dios.
La Muerte, el Sufrimiento y el Pecado en la Vida de un Creyente
Y para los creyentes, ¿cuál es nuestro caso? Según Romanos 1:17 tenemos el regalo de la
justicia de Dios que por la fe. El castigo de Dios que era para nosotros, fue derramado sobre Jesús,
quien murió en nuestro lugar (Romanos 8:3). Romanos 8:1 dice, "Ahora, pues, ninguna
condenación hay para los que están en Cristo Jesús."
1ra a los Tesalonicenses 5:9 dice, "no nos ha puesto Dios para ira." Entonces, ¿qué son nuestra
muerte, sufrimiento y pecado? ¿Siguen siendo ellos la ira de Dios contra nosotros? De no ser así,
¿Entonces que son?
La respuesta es que la muerte, el sufrimiento y el pecado no son la ira, condenación y castigo de
nuestro Padre Celestial. Cada una de estas calamidades está alterada por el evangelio de Cristo
crucificado en lugar de nosotros.
1. La muerte es la vida de entrada al paraíso.
Para los creyentes, el aguijón y la victoria de la muerte han sido eliminados. "¿Dónde está, oh
muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? 56ya que el aguijón de la muerte es el
pecado, y el poder del pecado, la ley. 57Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por
medio de nuestro Señor Jesucristo" (1 Corintios 15: 55-57). Para los creyentes la muerte no es ira
de Dios hacia ellos; es el último grito de un enemigo derrotado que involuntariamente abre las
puertas al paraíso.
156
2. La futilidad y el sufrimiento son senderos a la santidad.
Para los creyentes, la vanidad está apartada del sufrimiento. Para los que aman a Dios y son
llamados de acuerdo con su propósito "todas las cosas les ayudan a bien" (Romanos 8: 28). El
castigo se transforma en purificación. Las fuerzas destructivas se vuelven fuerzas disciplinarias. Y el
aparente caos y la aparente vanidad de las calamidades de la vida se transforman en la severa,
pero amorosa, mano de nuestro Padre que está en el cielo, como aprendimos el año pasado en
Hebreos 12.
3. El poder del pecado es reemplazado por el amor de la justicia.
Finalmente, el aguijón de la muerte no solamente es reemplazado por la esperanza; y la vanidad
del sufrimiento reemplazada por el significado; sino que el dominio y el poder degradador del
pecado son reemplazados por el amor de la justicia (el meollo de Romanos 6). Dios no nos entrega
a una mente depravada, nos da el regalo del Espíritu Santo.
Por lo tanto, despertemos a la verdad de Romanos 1:18, la ira de Dios se está revelando en el
presente contra la impiedad e injusticia del hombre. No podemos comprender el mundo o el
evangelio sin esa verdad. Despertemos también a la verdad de que Dios está revelando al mismo
tiempo algo más. Está revelando el regalo de su justicia para todos los que crean en Cristo. Y con
esa justicia no existe ya más ira o condenación sobre nosotros. Para usted, ¡quien quiera que sea!,
que cree, la muerte se vuelve una vía de entrada al paraíso; el sufrimiento se vuelve un sendero
hacia la santidad; y el pecado se vuelve un enemigo derrotado al que vencemos mediante el poder
del Espíritu de Dios.
Así que huyamos de la ira de Dios, y refugiémonos en el precioso poder del evangelio de Dios.
Amén.

LAS MANIFESTACIONES DE DIOS ELIMINAN


LA EXCUSA POR HABER DEJADO DE ADORAR
Septiembre 27, 1998

Romanos 1.18-21
Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres
que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios
se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente
visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo
que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron
gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.
Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza
de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

La Grandeza y Seriedad de la Biblia


Una de las cosas que hace de la Biblia un libro incomparable es que ella trata muy
continuamente con los más grandes asuntos de la realidad. Por supuesto, Dios el Creador de todo lo
que existe es la Mayor de las realidades. El universo completo, con su vasta extensión de espacio
entre las estrellas y su vasta extensión de espacio entre los electrones, es nada comparado con
Dios. Y la Biblia en su enfoque está implacablemente dirigida hacía Dios. Tiene que ver con Dios y
con todo lo que se relaciona a Dios. Proviene de Dios y habla con la autoridad de Dios. Y así existe
una atmósfera de grandeza y seriedad en este libro que difiere de cualquier otra cosa.
Esta semana nos encontramos en unos de esos lugares en nuestro enfrentamiento con Romanos
donde la intensidad de la grandeza y la seriedad que son de la Mayor importancia para la clase
humana alcanzan una tremenda magnitud. En el versículo 18, hemos visto que el evangelio del
regalo gratuito de la justicia de Dios (versículo 16-27) nos es necesario a los pecadores porque la
ira de Dios ya "se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que
detienen con injusticia la verdad". Hace dos semanas tratamos este versículo increíblemente actual
(hasta políticamente) y profundizamos en cómo la supresión de la verdad en el corazón humano
que enciende la ira de Dios.
¿Qué Hay Acerca de las Personas Que No Han Sido Alcanzadas por el Evangelio?
Ahora bien, hoy vemos al apóstol Pablo responder una objeción. La objeción es ésta: "Dices,
Pablo, que la ira de Dios se revela en la historia contra la clase humana porque la verdad de Dios
esta siendo detenida por el corazón humano. Bien, ¿Qué pasa con aquellos que no tienen la verdad
de Dios? ¿No tienen una excusa legítima para protestar contra la ira de Dios? ¿Cómo puede ser
justo para Dios estar enojado y castigar a personas por ocultar una verdad que nunca han tenido?"
Esta es la objeción que Pablo esta respondiendo aquí, en los versículos 19-21.
Es una pregunta que muchos de ustedes han hecho. ¿Qué hay con las personas que no han sido
alcanzadas todavía por el evangelio de Cristo? ¿Cómo quedaron bajo el juicio de Dios? Pablo lidiará
157
con esta pregunta de nuevo en el capítulo dos (versículos 11-16). Por ejemplo, en Romanos 2:11-
12 dice, "porque no hay acepción de personas para con Dios.12Porque todos los que sin ley han
pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán
juzgados." Pueden ver que esta es la misma pregunta que está respondiendo en el capítulo 1:
¿cómo trata Dios con las personas que tienen diferentes niveles de exposición a la verdad divina?
En Romanos 1:19-21, hay cuatro pasos en el argumento de Pablo. Podemos lo mismo empezar
en su conclusión y labrar nuestro camino hacia su razonamiento; o comenzar con su razonamiento
y labrar nuestro camino hacia delante hacia su conclusión. Creo que sería bueno hacerlo de ambas
maneras para asegurarnos de ver el argumento claramente. Entonces permítanme comenzar
primero con su conclusión y trabajar hacia atrás con ustedes, en los otros tres pasos, y luego
daremos un giro, y nos moveremos en otra dirección con una muy especial y relevante aplicación.
Conclusión: no tienen excusa…
La conclusión de Pablo se encuentra al final del versículo 20: "…de modo que no tienen
xcusa."
e
En otras palabras, su respuesta definitiva a la objeción es que no es válida. A los que dicen, "Dios
está siendo injusto al revelar su ira contra todas las personas por detener la verdad" Pablo les
responde, "No, ellos no tienen excusa". Ese es el asunto: ¿existen personas en el mundo que
tengan una excusa o justificación para protestar contra la ira de Dios que se derrama sobre ellos? Y
ésta es la respuesta de Pablo: "No. Ninguno tiene una excusa". Todo el mundo es culpable y merece
la ira de Dios.

…Porque no Glorificaron a Dios…


Ahora bien, ¿Cómo él aboga por esa conclusión? Hay tres pasos que llevan a esta concl usión.
Nos movemos hacia atrás desde la conclusión. Entonces si la conclusión de Pablo es el paso cuatro
en el argumento, el paso tres se encuentra al final del versículo 21: "Pues…no le glorificaron como a
Dios, ni le dieron gracias." No tienen excusa y de hecho, merecen la ira de Dios, porque no
glorificaron a Dios ni le dieron gracias. En ninguna parte del mundo Dios recibe la gloria o gratitud
que los corazones justos de verdad, le rendirían. La suma de su divina gloria y la medida en que
dependemos de su poder son ocultadas por todas partes. Así que todos los hombres de todas partes
son culpables y no tienen excusa.
…Pues Habiendo Conocido a Dios…
Pero esto sugiere otro paso en el argumento. ¿Tenían ellos esta verdad de Dios? ¿Eran
responsables de confesar lo que no conocían? Aún seguimos trabajando hacia atrás desde la
conclusión y el próximo paso es que todas las personas en todas partes conocen la verdad de Dios.
Este paso del argumento lo pueden ver expresado en el comienzo de los versículos 20 y 21.
Versículo 19a (NVI): "lo que se puede conocer acerca de Dios es evidente para ellos, pues él mismo
se lo ha revelado. (O mejor: "entre ellos". Vean la redacción griega similar en 1 Corintios 11: 29)"
Versículo 20a: "Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente
visibles desde la creación del mundo." Versículo 21a: "Pues habiendo conocido a Dios…"
Entonces Pablo dice que ellos conocen a Dios. Lo que se conoce de Dios les es manifiesto.
Específicamente, el poder eterno de Dios