Está en la página 1de 194

PAISAJES: TERRITORIO,

CIUDAD, ARQUITECTURA

PETER EISENMAN
Seis puntos seguido de Arquitectura y representación.

[A. SIZA][G. SILVESTRI/ D. CATTANEO] [J. SABATÉ BEL / A. NOVICK] [D. HAYS / A. VALDERRAMA] [C. REBORATTI]
N.05/3 DICIEMBRE 2016 [A.BUZAGLO] [M. BERNABÉ] [D. CAPANDEGUY] [J. TOMASI] [M. MEDINA] [A. MUNHOZ DE ARGOLLO FERRÃO]
[N. JACOB] [C. GALIMBERTI] [A. M. CICCHINI / G. BAGLIONE] [V. FRANCO LÓPEZ] [R. DE GREGORIO / A. MOLINÉ]
N.05/3 2016
ISSN 2362-6097
Imagen de tapa :
Alvaro Siza, Piscina das Marés, Leça da Palmeira, Matoshinhos, Oporto.
Foto: Sofía Nallino

Director A&P Continuidad A&P Continuidad fue reconocida como revista cien- AUTORIDADES
Dr. Arq. Gustavo Carabajal tífica por el Ministero dell’Istruzione, Università e
Ricerca (MIUR) en Italia, a través de las gestiones de Decano
Editor A&P Continuidad N4 la Sociedad Científica del Proyecto. Adolfo del Rio
Dr. Arq. Isabel Martínez de San Vicente
A&P Continuidad fue incorporada al directorio de Vicedecana
Corrección editorial
revistas de ARLA (Asociación de Revistas Latinoa- Ana Valderrama
Dr. Arq. Daniela Cattaneo
mericanas de Arquitectura).
Dr. Arq. Jimena Cutruneo
Secretario Académico
Arq. María Claudina Blanc
El contenido de los artículos publicados es de exclu- Sergio Bertozzi
Diseño editorial siva responsabilidad de los autores; las ideas que allí
Catalina Daffunchio se expresan no necesariamente coinciden con las Secretaria de Autoevaluación
Departamento de Comunicación FAPyD del Comité Editorial. Bibiana Ponzini
Los editores de A&P Continuidad no son responsa-
Comité editorial bles legales por errores u omisiones que pudieran Secretario de Asuntos Estudiantiles
Dr. Arq. Gustavo Carabajal identificarse en los textos publicados. Damián Villar
Dr. Arq. Daniela Cattaneo
Dr. Arq. Jimena Cutruneo Las imágenes que acompañan los textos han sido Secretario de Extensión
Arq. Nicolás Campodonico proporcionadas por los autores y se publican con la Lautaro Dattilo
Arq. María Claudina Blanc sola finalidad de documentación y estudio.
Secretaria de Postgrado
Traducciones Los autores declaran la originalidad de sus trabajos Jimena Cutruneo
Prof. Patricia Allen a A&P Continuidad, la misma no asumirá responsa-
bilidad alguna en aspectos vinculados a reclamos Secretaria de Ciencia y Tecnología
Comité Científico originados por derechos planteados por otras pu- Bibiana Cicutti
Julio Arroyo (ARQUISUR-UNL) blicaciones. El material publicado puede ser repro-
Renato Capozzi (Federico II Nápoles) ducido total o parcialmente a condición de citar la Secretario Financiero
Fernando Diez (SUMMA) fuente original. Jorge Rasines
Manuel Fernández de Luco (FAPyD)
Hector Floriani (CONICET-FAPyD) Secretaria Técnica
Sergio Martín Blas (ETSAM-UPM) María Teresa Costamagna
Isabel Martínez de San Vicente (CONICET-CURDIUR-FAPyD) Agradecemos a Virginia Theilig y a todos los do-
Mauro Marzo (IUAV) Dirección General de Administración
centes del CAU las imágenes que cierran este núme-
Aníbal Moliné (FAPyD) Diego Furrer
Jorge Nudelman (UDELAR) ro de A&P Continuidad.
Alberto Peñin (Palimpsesto)
Ana María Rigotti (CONICET-CURDIUR-FAPyD)
Sergio Ruggeri (UNA- Asunción, Paraguay)
M. Sabugo (IAA-FADU-UBA)
Sandra Valdettaro (FCPyRI-UNR)
Federica Visconti (Federico II Nápoles) ISSN 2362-6097

Próximo número :
PROYECTO CONTEMPORÁNEO: EL LUGAR DE LA HISTORIA
Julio 2017, Año IV – N°6 / on paper / online
INDICE
Presentación 62 134
06
Gustavo A . Carabajal
Territorios expandidos El paisaje productivo.
de las memorias. Del Las marcas ganaderas
Editorial
solipsismo sensorial a la en el sur rosarino
experiencia colectiva Nadia Jacob
08
Alejandra Buzaglo
Isabel Martínez de San Vicente
148
Reflexiones de maestros 72
12
Paisaje entre-ciudades.
Movimientos de tierra Transformaciones
Sobre la pedagogía
Alvaro Siza
(Earthworks) contemporáneas de la
Mónica Bernabé interfase urbano-rural.
Cecilia Galimberti
Conversaciones
84
16
160
Dreams of
Paisaje, paisaje Patagonian Landscapes. Patrimonio rural y
rioplatense, paisaje Manufacturas en un gran paisaje. Los espacios de
fluvial: reflexiones territorio del Sur. transición urbano-rural,
autobiográficas
Graciela Silvestri por
Diego Capandeguy un llamado de atención.
Ana María Cicchini / Graciela Baglione
Daniela Cattaneo
96
168
24 Paisajes de pastoreo
en la Puna de Atacama. Paisajes urbanos
Los paisajes y el Lugares, territorios y emergentes. De las
proyecto territorial: arquitecturas en Susques crisis sistémicas a la era
nociones, metodologías (provincia de Jujuy) de las ciudades por el
y experiencias Jorge Tomasi bien común.
Joaquín Sabate Bel
Víctor Franco López
por Alicia Novick
104
180
40 El paisaje del bajo Río
Uruguay, huellas en el El encuentro de dos
Crossing scales/ territorio vertientes en la
Escalas cruzadas Mercedes Medina conformación del
David Hays por
Ana Valderrama
paisaje urbano de
114 Rosario (PUR)
Roberto De Gregorio/Anibal Moliné
Dossier temático El escenario de los
56 grandes complejos
Breve ensayo sobre agroindustriales -
el paisaje comerciales
Carlos Reboratti André Munhoz de Argollo Ferrão
PRESENTACIÓN

Paisajes
por GUSTAVO CARABAJAL

Las precisiones entorno al concepto de paisaje en la contempora- No dejo de considerar la noción de paisaje que se pone como in-
neidad son, sin lugar a duda, complejas ya que el mismo abarca di- terrogativo a nuestra relación contemporánea con la ciudad, a
stintas disciplinas, escalas y significados. En el campo estrictamente partir del punto de vista propio de la experiencia de lo natural y
arquitectónico, interesa remarcar que no existe razón alguna para de lo urbano en el hombre moderno. Puede ser de utilidad preci-
imaginar que “alguna idea de oposición entre paisaje –percepción sar que la visión paisajística posee características formales que la
y construcción del territorio – y objeto –fragmento en el territorio diferencian radicalmente de la visión urbana. La noción de espa-
– encuentre lugar en la enseñanza de la arquitectura” (Siza, 2008). cio público corresponde a la tradición greco-latina de la ciudad.
La noción de paisaje que me interesa y que describe la relación Pensar el espacio público presupone la existencia de un colectivo
con los espacios naturales, es aquélla que podemos encontrar en que comparte identidad.
el libro de Joachim Ritter: “Paisaje es la naturaleza que se reve- En la actualidad, la voluntad de establecer una fuerte relación
la estéticamente a quien la observa y contempla con sentimien- con la naturaleza haciéndola formar parte activa en la construc-
to”(Ritter, 1994: 17). La tradición paisajística es la del ejercicio ción del paisaje urbano contemporáneo, es intensa.Tanto que,
estético del mirar desde fuera. corrientemente no se duda en definirla como necesaria asociánd-
Sabemos que en la pintura del paisaje natural, los primeros pin- ola a la nueva dimensión social del tiempo libre.
tores paisajistas se servían del famoso espejo de Claude. Se su- Paisajes y no paisaje, entonces, ya que este concepto remite –hoy
ponía que Claude Lorrain, el padre de todo el pintoresquismo, día – a múltiples escenarios en contextos físicos y culturales diver-
utilizaba un pequeño espejo retrovisor para enmarcar su mirada sos. Paisaje como sustantivo que refiere a la forma y el uso de una
al paisaje ilimitado. El espejo (como dispositivo) era útil para or- porción del territorio que no es visto en un sentido meramente uti-
ganizar la visión. Enmarcar un conjunto de accidentes encajánd- litario sino que admite una valoración estética, superando la idea de
olos en la geometría del cuadro es un modo de apropiarse del territorio donde, por lo general, han prevalecido –históricamente –
paisaje, dominándolo. los aspectos funcionales-productivos y político -jurisdiccionales. 1

PÁG 6 G. Carabajal REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Alvaro Siza. Piscina das Marés (1961-66), Leça da Palmeira, Matoshinhos, Oporto. Fotografía: Cortesía Arq. Florencia Ciceri.

En los apuntes de su Viaje a Italia, Johann W. Goethe interpreta el paralelas creando un damero de parcelas rectangulares. Estas par-
acueducto romano de Spoleto como una segunda naturaleza que celas medían 200 yugadas –medida de superficie agraria de carácter
funciona para usos civiles. El paisaje diseñado por el hombre en- antrópico– equivalentes, aproximadamente, a 54,4 hectáreas.
tonces como segunda naturaleza, se configura como representa- La estudiosa Hannah Arendt –recuerda mi amigo Patricio Marti-
ción formal y experiencia visiva de las relaciones económicas y nelli– se refiere a la relación del hombre con la naturaleza en el sentido
sociales desarrolladas a lo largo de la historia. A través de estos de cultivarla, de cuidarla responsablemente para transformarla en una
paisajes nos llega una consciente transformación antrópica de la lugar apto a ser habitado. Finalmente, prosigue Patrizio, en alemán
naturaleza que deviene expresión cultural. Esta aplicación de un se denomina con la misma voz el arte de edificar y el arte de cul-
gesto artificial al contexto natural determina de alguna manera tivar: el arte de la agricultura (Ackerbau) no suena a cultivación, sino
una transformación recíproca. construcción y el colono es un edificador (Bauer). (Martinelli, 2016: 41).
Si hoy experimentamos la ciudad como un paisaje no podemos atri-
buirlo únicamente a un modo de ver, sino que este modo de ver tiene NOTAS
relación con nuestra experiencia del habitar (Solà Morales, 2001). 1 - El concepto es retomado del editorial de la Dra. I.M.de San Vicente, la cual a
En origen, cultura significaba agricultura y desde siempre, esta su vez hace referencia al articulo de GREPPI Claudio.1991. "Guardare con me-
última ha diseñado el paisaje transformándolo. Los antiguos roma- raviglia" en Casabella No. 575-76.
nos tenían en altísima consideración la actividad de cultivar, basta
recordar el modo de organización del territorio productivo (ager) REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
una vez fundada una colonia. Este procedimiento se denominaba ·MARTINELLI, P. 2016. La seconda natura. Paesaggi, elementi, architetture (Libria, Melfi)
centuriatio. Una vez delimitado el ager publicus se tomaban como re- ·RITTER, J. 1994. Paesaggio. Uomo e natura nell’età moderna (Milán, Guerini e associati)
ferencia las principales vías de la ciudad, el cardo (eje Norte-sur) y ·SIZA VIEIRA, A, octubre 2008. Sulla pedagogia, Casabella n. 770- (p.03).
el decumanus (eje este-oeste), y se procedía a prolongar las en líneas ·SOLÁ MORALES, I. julio 2001. Paisaje, publicado en ANNALS 7, EtsaB, Barcelona.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 G. Carabajal PÁG 7
EDITORIAL

Editorial
por ISABEL MARTINEZ DE SAN VICENTE

El término paisaje involucra una noción compleja, polisémica, mencionar algunas de las primeras líneas de vinculación entre dis-
transdisiciplinaria y multiescalar. Sin embargo, “en las últimas ciplinas interpretativas como la geografía y las prácticas proyec-
décadas desde la historia cultural, la geografía y la arquitectura, tuales de transformación intencionada del territorio. Líneas que,
la noción de paisaje ha sido indagada nuevamente como camino por otra parte serán desarrolladas en algunos de los artículos que
alternativo para pensar las relaciones entre los artefactos hu- componen este número.
manos y la naturaleza” (Silvestri, 2001: 11).
Pero no podemos dejar de hacer referencia a Carl Sauer, cuando en
Desde principios del siglo XIX la noción de paisaje es desarro- su trabajo The Morphology of Landscape (1925), consideró al paisaje
llada por la geografía, partiendo de la convicción de que la com- como «una asociación de formas naturales y culturales existentes
binación de los fenómenos en la superficie terrestre se traduce en la superficie terrestre” y distinguió netamente dentro de él entre
en tipos diferentes de “paisajes” (Landschaften, Landscapes, dos componentes distintos: el paisaje natural (natural landscape) y el
paysages). “El paisaje traduciría de alguna manera las interac- paisaje cultural (cultural landscape), que sería el paisaje transforma-
ciones entre los distintos elementos físicos y entre éstos y los do por la acción humana, el paisaje humanizado. Introduce la idea
grupos; de hecho, la concepción paisajística se preocupa sobre de que el paisaje no es simplemente un escenario actual contem-
todo del resultado material de estas interacciones, más que de plado por un observador. Desarrolla el concepto de paisaje como
ellas mismas” (Capel, 1988: 345). «la impresión de los trabajos del hombre sobre un área», recono-
ciendo sus cualidades estéticas y dejando abierta la posibilidad de
No nos resulta posible extendernos en estas breves líneas, so- un abordaje subjetivo para su conocimiento e interpretación.
bre las aportaciones de urbanistas y planificadores de la talla
de Patrick Geddes, o Lewis Mumford, así como de los traba- Coincidiendo con esta perspectiva, entendemos al paisaje como
jos pioneros de la Regional Planning Association of America, por un producto de la intervención humana, y a los vestigios o per-

PÁG 8 I. Martínez de San Vicente REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Foto: Arq. Walter G. Salcedo

manencias que este ha transmitido al territorio actual como un finición de un enfoque disciplinar en la lectura y proyectación del
necesario punto de partida metodológico para el proyecto. Esa ambiente considera el trabajo de los arquitectos un trabajo sobre
valoración adquiere una dimensión creativa, que permite descu- conjuntos ambientales a todas las escalas dimensionables,... a
brir relaciones perdidas a través del uso de los códigos analíticos partir del intento de estructurar con significado todo el espacio
tradicionales, incapaces de captar las potencialidades de desa- físico que el hombre habita, ... confiriendo sentido estético in-
rrollo de un territorio. Reclama su sustitución por códigos más cluso a totalidades cuya presencia en el mundo precede a nues-
sensibles a las especificidades culturales; al conocimiento de la tra acción directa (Gregotti, 1966 : 68-69).
forma y de los procesos de construcción del territorio como re-
sultado de relaciones económicas y sociales y de orientaciones Gregotti atribuye a la arquitectura un doble rol, o dos campos
culturales; a las cualidades ambientales. concretos de trabajo. Uno descriptivo, en el que debe recurrir
necesariamente a otras disciplinas, pero que tiene un aspec-
Paisaje y territorio, aparecen como nociones contrapuestas o to propio, el de la arquitectura como descripción técnica de un
complementarias: el paisaje es realidad percibido y es mani- “espacio circundante” y un segundo campo en el que la arquitec-
festación de las interacciones entre los elementos físicos y sus tura se independiza como disciplina proyectual. Apoyándonos
habitantes. El territorio es social, es político y es lugar de la in- en estas afirmaciones, utilizamos el término “paisaje” como una
tervención técnica (Dematteis, 1990: 73). cualificación que define la forma y el uso -en el sentido de frui-
ción y goce- de una porción del espacio terrestre, que enriquece
Ya desde los años sesenta, algunos autores introducen la necesi- la acepción del término territorio que hace prevalecer en él los
dad de valorizar los aspectos formales del paisaje y su contenido aspectos funcionales-productivos y político-jurisdiccionales, y la
social, considerando las unidades del paisaje como unidades de de ambiente, donde prevalecen los aspectos ecológicos. El paisa-
planificación. Vittorio Gregotti en un texto fundacional para la de- je aparece entonces como el resultado de modificaciones del am-

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 I. Martínez de San Vicente PÁG 9
biente operadas en función del uso de los recursos del territorio arte, reflexionando acerca de la relación ente la teoría y la práctica
(Greppi, 1991) resultado que permite apreciar como se lo puede contemporáneas en la arquitectura del paisaje y la arquitectura.
usar, y permite imaginar o proyectar su uso de maneras diversas.
Son estas condiciones de uso y de forma que no son meramente Carlos Reboratti nos enfrenta, desde la mirada del geógrafo, a
utilitarias sino que admiten valoraciones estéticas a la vez que la multiplicidad de disciplinas que se sirven del concepto de pai-
proveen interpretaciones estructurales, las que introducen su saje, para concluir, coincidiendo con la ya conocida definición de
condición de objeto de reflexión por parte de la arquitectura. Sauer, que el paisaje es un registro duradero y un testimonio de
las vidas y trabajos de generaciones pasadas que dejan sus hue-
En este nuevo número de A&P Continuidad hemos intentado re- llas hacia el futuro.
coger opiniones y puntos de vista en torno al tema del paisaje
en sus diferentes escalas. La producción que hemos reunido nos Alejandra Buzaglo y Mónica Bernabé interpelan a la Arquitec-
llena de satisfacción porque da cuenta cabal de nuestra inten- tura y al Arte como vehicularizadores de la cultura y transmiso-
ción inicial, y nos permite afirmar que este número marca una res de valores a lo largo del tiempo.
“puesta al día” sobre el estado de la cuestión en la investigación En el primer caso, la Arquitectura y el Arte son interpelados
y la reflexión sobre la relación entre el paisaje, el territorio y el para imaginar soportes materiales de la memoria alternativos a
proyecto en nuestra región. los monumentos conocidos. Las nociones de paisaje y de terri-
torio son clave para comprender y operativizar estrategias pro-
Si recorriendo sus páginas, nuestros lectores nos encuentran ca- yectuales orientadas a la construcción colectiva de la memoria
paces -en esta voluntad de construir un discurso nuevo sobre un en tanto hecho social y político co-construido.
objeto ya conocido- de “descubrir y representar órdenes espa- En el segundo, se vincula a la práctica artística del Land Art o
ciales diversos de los establecidos”, habremos podido construir Earthwork en la que convergen prácticas sobre diferentes terri-
un discurso tendencialmente proyectual (Dematteis, 1991), y torios, en particular sobre las zonas afectadas por la expansión
nuestro paisaje, entonces, será considerado un territorio. descontrolada del capitalismo, con la expansión de los límites
de la literatura que se enfocan en los desplazamientos y la
En las conversaciones, recogemos el diálogo entre diferentes ex- transformación del paisaje en zonas críticas.
pertos, que nos introducen desde diversos ángulos, un marco
conceptual general. Luego de esta primera parte, la revista se adentra en el mundo
Graciela Silvestri con Daniela Cattaneo, exploran la construc- de los paisajes del “Gran Territorio”, aquéllos de los que nuestro
ción de una mirada sobre el paisaje que parte de un abordaje Cono Sur es un testimonio fascinante y no demasiado explorado.
desde la historia cultural, la productividad de su aproximación Diego Capandeguy, nos describe a la Patagonia como una cons-
sensible desde la arquitectura; el redireccionamiento de sus trucción cultural, e indaga en las posibilidades e interrogantes
preguntas al paisaje fluvial a través del tiempo y la operatividad para un landscape urbanism del siglo XXI en este gran territorio
del término en la actualidad. del Sur, ¿un urbanismo de trinchera, un urbanismo infraestructu-
Joaquín Sabate con Alicia Novick avanzan sobre las dimensio- ral? y en la recuperación del urbanismo como buen localizar.
nes conceptuales, metodológicas e históricas que se plantean Jorge Tomasi, desliza una mirada antropológica que se distancia
entre paisajes y proyectos. Examinan los alcances del paisaje de las tentaciones preservacionistas, al considerar las espaciali-
cultural desde consideraciones teóricas y dan cuenta de los dades pastoriles como actores activos en constante mutación, a
desafíos y temas relevantes que resultan de su aproximación través de los paisajes pastoriles en la Puna de Atacama. Paisajes
proyectual, para profundizar en el tema de la conciencia del que constituyen lugares cargados de sentido para los grupos do-
paisaje, como actitud frente al conocimiento de los urbanistas mésticos y su constitución en el tiempo.
y planificadores. Mercedes Medina, nos presenta las particularidades de un río, el
David Hays con Ana Valderrama orientan su diálogo a visibilizar y Uruguay, que articula la enorme planicie de la pampa argentina y
reflexionar sobre una producción en el borde entre la ciencia y el la exuberancia de la sierra gaúcha, ambos fuertemente condicio-

PÁG 10 I. Martínez de San Vicente REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
nados por la orografía, dando cuenta de sus transformaciones, Para finalizar, no puedo dejar de agradecer la masiva respuesta
indagando sobre su paisaje, su estructuración y el proyecto sub- a nuestra convocatoria, lo que nos obligó a pensar en desdoblar
yacente en cada etapa, en un abordaje multiescalar. la temática en dos escalas, la primera en el número que aquí
Rene Argollo, con enfoque mas «ingenieril», aborda los siste- presentamos; la segunda en un futuro cercano, dedicado a la
mas territoriales rurales como un campo de estudio fundamen- escala urbana. A todos los compañeros de ruta en las diversas
tal para el desarrollo sustentable de las regiones donde fueron investigaciones que alguna vez hemos emprendido sobre el
implantados grandes complejos agroindustriales-comerciales, a tema, a todos los autores, y muy especialmente al Director de la
partir del análisis de los paisajes del café en Brasil. revista que pensó en mí para organizar este número y al abne-
gado e insustituible equipo del Comité Editorial. A todos ellos,
En el tercer bloque, nos adentramos en los paisajes ocultos, la pe- va nuevamente mi agradecimiento y el de los futuros lectores,
riferia olvidada, los fragmentos entre ciudades, la interfase urba- que espero disfruten de su lectura.
no-rural que no llega ser «barrio», ni periferia, ni suburbio.
Nadia Jacob, indaga desde la historia cultural y ambiental, acerca REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
del lugar que tuvo la industria de la carne, el matadero y los fri- ·CAPEL, Horacio. 1981. Filosofía y Ciencia en la Geografía contemporánea.
goríficos, en la construcción del paisaje de la periferia sur de Ro- Una introducción a la Geografía (Barcelona, Editorial Barcanova)
sario, y signaron su «marginalidad» en los imaginarios culturales ·GREGOTTI, Vittorio. 1966. Il Territorio dell›Architettura (Milán, Feltrinelli)
que incidieron en los planes y proyectos urbanísticos para el sur ·GREPPI, Claudio.1991. “Guardare con meraviglia” en Casabella No. 575-76.
de la ciudad en la primera mitad del siglo XX. ·SAUER, Carl. 1925.  “The morphology of landscape”,University of California
Cecilia Galimberti. aborda la cuestión de los -paisajes entre-ciu- Publications in Geography 2,19-54.
dades o paisajes intermedios-, que presentan la condición dual ·ALIATA Fernando; SILVESTRI, Graciela. 2001. El paisaje como cifra de armonía
de conservar características tanto urbanas como rurales. Iden- (Buenos Aires, Nueva Visión)
tifica una ruptura de los límites entre la ciudad tradicional y las
grandes extensiones de campo que la circundan, especialmente
desde las últimas décadas del siglo XX.
Ana María Cicchini y Graciela Baglione, en la misma línea de in-
dagación, caracterizan el proceso de urban sprawl y sus particu-
laridades específicas en el contexto de las áreas metropolitanas
de Rosario y Santa Fe registrando, en el periodo 2002-2012,
transformaciones en el uso residencial, sea en su condición de Isabel Martínez de San Vicente fue decana de la
barrio cerrado o abierto en el área suburbana. FAPyD (2011-2015). Actualmente es Directora del
Roberto De Gregorio y Anibal Moliné, caracterizan el paisaje Centro de Estudios Interdisciplinarios (CEI-UNR). Ob-
urbano de Rosario mediante imágenes pictóricas, fotográficas tuvo su doctorado en el Departamento de Urbanismo
y estadísticas, que ilustran la arquitectura de los grupos so- y Ordenación del Territorio de la Universidad Politéc-
ciales que lideraron su desarrollo en las primeras décadas del nica de Cataluña en 1995. Es investigadora de CONI-
siglo XX, estableciendo un contrapunto entre lo privado -lo CET y Profesora Titular Ordinaria de Teoría y Técnica
oculto- y lo público. Urbanística en la Facultad. En 2012 obtuvo la Men-
Victor Franco, finalmente, nos presenta la emergencia de nue- ción de Honor en la Docencia de la Federación Pa-
vas formas de imaginar posibles paisajes urbanos a partir de namericana de Arquitectos. Es autora de numerosos
poner en valor las inteligencias colectivas instaladas en el terri- trabajos, artículos y comunicaciones a congresos na-
torio: la construcción de nuevas narrativas de luchas globales cionales e internacionales, consultora de organismos
basadas en el paradigma de lo común, el trabajo en red, la colec- públicos y privados, evaluadora del sistema científico
tivización de la vida o la potenciación de la gestión comunitaria nacional y directora de proyectos de investigación,
como forma de organización. becarios y tesistas.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 I. Martínez de San Vicente PÁG 11
REFLEXIONES DE MAESTROS

Sobre la pedagogía
ALVARO SIZA

Estas notas relativas a la enseñanza de la arquitectura se fun- mediación entre los intereses generales e individuales -exige
damentan en algunas convicciones, sin duda cuestionables, que una visión global y una aproximación detallada, al mismo tiem-
surgen de mi circunstancial y fragmentaria experiencia como ar- po, real o simulada; exige relaciones entre plan y proyecto, cada
quitecto y como docente, que así resumo: uno contiene al otro, sin limitarlo o fragmentarlo, o jerarquizar,
disminuyendo sentido en uno o en el otro. En la sociedad en que
1. El arquitecto no es un especialista. La inmensidad y la variedad vivimos es impensable el proyecto sin diálogo, sin conflictos y en-
de conocimientos que la práctica del proyecto hoy en día com- cuentros, sin convicciones y duda alguna, de forma alternativa,
prende, su rápida evolución y complejidad progresiva, no permi- en la conquista de simultaneidad y libertad.
ten de ningún modo un dominio y conocimiento suficientes.
Poner en relación -proyectando- es su dominio, lugar del compro- 2. En términos generales, la enseñanza contemporánea de la ar-
miso que no signifique conformismo, lugar de la navegación en las quitectura no se conecta con esta condición, o porque ésta no
imbricaciones de las contradicciones, el peso del pasado y el peso es real, o porque no se presta atención a ella (y esto es lo que
de las dudas y de las alternativas del futuro -aspectos que explican pienso). Desde mi punto de vista, instintivamente, la enseñanza
la ausencia de un tratado en la arquitectura contemporánea. de la arquitectura requiere al menos: trabajo cotidiano real y no
El arquitecto trabaja con especialistas. La capacidad para conca- simulado, en la interdisciplinariedad.
tenar, utilizar puentes entre conocimientos, crear más allá de sus Los interlocutores pueden ser docentes, en ejercitaciones coordi-
fronteras, más allá de la precariedad de las invenciones, requiere nadas constantemente, o a esto puede corresponder una correla-
un aprendizaje específico y condiciones estimulantes. El proble- ción entre diferentes cursos, por el momento muy difícil de lograr.
ma de la construcción de una casa ya no es aislable. Cada unidad La adquisición de conocimientos -el conocimiento es siempre
de proyecto, por su comprobada multiplicación, constituye una provisorio e insuficiente- exige sobre todo el aprendizaje de la

PÁG 12 A. Siza REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Tapas de libros sobre los talleres Proyectar el territorio.
Alvaro Siza. Piscina das Marés (1961-66), Leça da Palmeira, Matoshinhos, Oporto. Fotografía: Cortesía Arq. Florencia Ciceri.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Siza PÁG 13
Alvaro Siza. Piscina das Marés (1961-66), Leça da Palmeira, Matoshinhos, Oporto. Fotografía: Cortesía Arq. Florencia Ciceri.

PÁG 14 REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
capacidad de interrogar, de mente abierta y espíritu crítico, a arquitectos -la búsqueda pretenciosa del título de artista, o su
diferencia del Silabario, Dispensa o Biblia. La composición del rechazo embarazoso, con diversos pretextos, invocando preci-
cuerpo docente debe organizarse en consonancia con todo esto, samente -mal- las palabras de grandes arquitectos como Adolf
superando cuestiones de carrera o jerarquía (o no limitarse a Loos. La arquitectura es arte o no es arquitectura. No es madre
ellas). Una escuela debe tener los medios para alimentar esta de las artes porque a ellas no da origen, siendo como aquéllas au-
vitalidad y flexibilidad. El aprendizaje -la adquisición de la capa- tónoma y adversa a la dispersión●
cidad de aprender continuamente- sigue centrándose, a mi en-
tender, en el dibujo -aprender a ver, a comprender, a expresar- y
en la historia -en el sentido de la conquista de la conciencia del
presente en devenir. El aprendizaje de la construcción -la habi-
lidad de construir con otros- no es disociable de la arquitectura,
por lo cual no deben existir diferentes disciplinas, en todo caso
convergentes, en constante reconocimiento de que ningún acto
creativo se disocia de la materialidad de su suceder. Ninguna
idea de oposición entre paisaje –percepción y construcción del
territorio- y objeto –fragmento del territorio- encuentra lugar
en la enseñanza arquitectura.

3. La arquitectura no permite y no acepta la improvisación, la


idea inmediata es directamente transpuesta. La arquitectura
es revelación del deseo colectivo vagamente latente. Esto no se
puede enseñar, pero es posible aprender a desearlo.
Por lo tanto la arquitectura es riesgo, y el riesgo requiere el de-
seo impersonal y el anonimato, a partir de la fusión de la sub-
jetividad y la objetividad. En última instancia, un progresivo
distanciamiento del yo. La arquitectura significa compromiso
transformado en expresión radical, es decir, capacidad de absor-
ber lo opuesto y de superar la contradicción. Aprender esto re-
quiere una enseñanza a la búsqueda del otro dentro de cada uno.
La arquitectura, arte colectivo, es enemiga de la arrogancia y de
la falta de ambición, del elogio, de la auto castración (en nombre
de la supuesta limitación del otro), de la simplificación, de las su-
puestas razones sociales, de la mediocridad. El deseo colectivo
se manifiesta en cada piedra y en cada poro y revelarlo es la única
manera de no ser “elitista”. La búsqueda de lo sublime se iden-
tifica con la función social del arquitecto, ya que el deseo de lo
sublime no es invención del arquitecto. La arquitectura exige la
perfección del detalle hasta la disolución del detalle.
El anuncio de esperanza en los caminos de la arquitectura nace
en el renovado interés de los artistas por esta disciplina: Donald
Judd o Heerich o Cabrita Reis, u otros menos conocidos. SIZA, Alvaro. 1933. Artículo publicado en Casabella n.770-Octubre 2008. Tra-
Este interés se debe a la autenticidad que éstos encuentran en la ducción al Castellano para A&PContinuidad del Prof. Arq. Gustavo A.Carabajal
arquitectura. Es curioso observar el sentido contrario de muchos en colaboración con Silvia Guadalupe Braida

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. Siza PÁG 15
CONVERSACIONES

Paisaje, paisaje rioplatense, paisaje fluvial:


reflexiones autobiográficas
GRACIELA SILVESTRI por DANIELA CATTANEO

Español English

Graciela Silvestri es un referente obligado para quienes se interesan o traba- Graciela Silvestri is an essential reference for those concerned with landscaping
jan sobre el paisaje en general y el paisaje rioplatense y fluvial en particular; studies, particularly Río de la Plata fluvial ones; they are the result of a long-ti-
paisaje que se va develando como resultante de un largo proceso de confor- me process involving academic experience, research and hybrid disciplinary
mación de experiencias académicas, de investigaciones y de hibridaciones approaches. The aim of this interview is to understand how she has developed
conscientes con otras disciplinas. El objetivo de esta entrevista fue aproximar- her own view and considered the current feasibility of landscaping as a notion.
nos a los caminos y construcción de esta mirada propia sobre el paisaje; sobre Silvestri analyzes -from a cultural history perspective- the effectiveness of her
su recorrido personal en dicho campo y sobre la operatividad del término en la approach being sensible to architecture and reassessing fluvial landscaping no-
actualidad. A lo largo de la misma Silvestri relata su abordaje desde la historia tion over time. This implies the reflection upon not only contemporaneity and
cultural, la productividad de su aproximación sensible desde la arquitectura y –as she puts it- “city paths” but also the necessary role of history and culture
el redireccionamiento de sus preguntas al paisaje fluvial a través del tiempo. Y researchers when addressing water subjects ranging from river basins to fresh
es desde el paisaje fluvial que se cristaliza la operatividad de esta noción para water floods. In addition, it calls for an architectural disciplinary view of “the
pensar, desde la contemporaneidad y en sus palabras, “los caminos de la ciu- ways of dealing with the extent and complexity of fluvial issues”.
dad”; la necesaria voz de los investigadores desde la historia y la cultura en los
debates que involucran al agua -desde las cuencas de los ríos, las inundaciones
al agua potable- y también el llamado a la disciplina arquitectónica a plantear-
se en toda su complejidad y escalas “cómo enfrentar este horizonte fluvial”.

Palabras clave: paisaje, paisaje fluvial, historia cultural, ciudad, Key words: landscaping, fluvial landscaping, cultural history,
arquitectura city, architecture

PÁG 16 Conversación con G. Silvestri por D. Cattaneo REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
L os trabajos de Graciela Silvestri –ar-
­­
quitecta, doctora en historia, docen-
te e investigadora del CONICET en la
grado, presentaciones a congresos y publi-
caciones nacionales e internacionales.
El objetivo de esta entrevista fue acceder
operatividad de esta noción para pensar,
en sus palabras, “los caminos de la ciudad”;
la necesaria voz de los investigadores des-
Universidad Nacional de la Plata– son una a una reflexión, de algún modo autobio- de la historia y la cultura en los debates de
fuente obligada de consulta para quienes gráfica, sobre cómo y desde dónde ha ido la época que involucran al agua –desde
se interesan en la temática del paisaje. Sus moldeando la noción de paisaje; sobre su las cuencas de los ríos, las inundaciones al
aportes teóricos han iluminado y son an- recorrido personal en dicho campo y sobre agua potable– y también un llamado a la
siosamente esperados por investigadores la operatividad del concepto en la actuali- disciplina arquitectónica a plantearse en
de distintas latitudes que tienen al paisaje dad. A lo largo de la misma Silvestri relata toda su complejidad y escalas “cómo en-
como su objeto de estudio. Como un largo su abordaje desde la historia cultural, reco- frentar este horizonte fluvial”.
proceso de conformación de experiencias nociendo la productividad de la aproxima-
académicas, de investigaciones y de hibri- ción sensible desde la arquitectura en tanto Daniela Cattaneo. Conscientes de que el
daciones conscientes con otras disciplinas su formación de grado. Se van así entrela- paisaje es una noción compleja, ambigua y,
Silvestri fue complejizando, enriqueciendo zando referentes teóricos e historizando y en tus palabras, “resistente a las definicio-
y construyendo su propia noción de pai- problematizando las nociones de paisaje y nes”, ¿cómo podríamos hoy aproximarnos
saje, en permanente ebullición a través de también de arquitectura en un devenir en a una definición?
una búsqueda que se vislumbra sin prisa el cual es probablemente esta sensibilidad
pero sin pausa. Explora desde la arquitec- a la que refiere la que le haya otorgado la Graciela Silvestri. La ambigüedad de la
tura y fundamentalmente desde la historia permeabilidad suficiente para ir redirec- noción de paisaje (y uso noción en lugar de
cultural diversas dimensiones del paisaje cionando sus preguntas al paisaje fluvial concepto, porque los conceptos son, por el
que ha ido presentando en cursos de pos- a través del tiempo. Surge allí también la contrario, cristalinos), es lo que a mi juicio la

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con G. Silvestri por D. Cattaneo PÁG 17
hace más productiva, aunque también más DC. ¿Desde dónde? Sabemos que tu campo de problemas, a objetos tratados de tan dis-
problemática. Recuerdo un artículo del de investigación involucra al paisaje desde tintas formas según las tradiciones discipli-
geógrafo Franco Farinelli (1991: 575-576) la perspectiva de la historia cultural ¿Po- nares, que muchas veces nos encontramos
publicado en Casabella, en los años 80, que drías explicarnos sintéticamente qué es lo perdidos como en un paisaje del que no co-
me resultó muy sugestivo; decía Farinelli que ello implica, las disciplinas que involu- nocemos las claves. Pero, ¿no es esto lo que
que, refiriendo paisaje tanto a “un trozo de cra y sus alcances? ¿y cuál es el lugar de la le sucede siempre a un arquitecto, que debe
naturaleza” como a su representación pic- arquitectura en este abordaje? enfrentar problemas que van desde la cali-
tórica o poética, siempre se halla en uno el dad del agua del lugar, el transporte y cos-
eco de la otra. Miramos la escena real evo- GS. A partir de las reflexiones arriba men- to del material de construcción, la firmeza
cando lo aprendido a través de las imáge- cionadas emerge claramente la importan- de la obra, las tradiciones en que se inscri-
nes, y contemplamos un paisaje pictórico cia sustancial de la arquitectura: porque lo be, la utilidad social y la belleza, y todo esto
evocando siempre el referente. Había en primero que hace un arquitecto es estable- debe ser plasmado en una forma coherente,
esta idea de Farinelli rastros de la hermo- cer centros y limitar áreas, dándole senti- consistente, es decir –en palabras clásicas–
sa definición de Georg Simmel, que notaba do al paisaje (o leyendo un sentido en ese armónica? ¡Quienes venimos de esta for-
una contradicción inherente a la idea de aparente caos que se nos presenta ante mación –la última formación generalista–
paisaje: la limitación ¿Acaso la naturaleza se los ojos). Ciertamente, la arquitectura mo- sabemos los problemas que trae el mandato
puede recortar? El paisaje es una visión ce- derna intentó reunirse con la naturaleza, de articular tan diversas solicitaciones!
rrada, dice Simmel, “experimentada como acabar con las fronteras duras entre inte- Creo que aun los arquitectos no hemos sa-
unidad autosuficiente, entrelazada, sin rior y exterior, privado y público, natural y cado suficiente partido de este complejo
embargo, con un extenderse infinitamente artificial, etc. Pero el ideal de transparencia pero riquísimo punto de partida: es todavía
más lejano, que fluye ulteriormente, com- y de reunión solo logró (y no es poco) dejar cierto que, como decían los clásicos, tene-
prendida entre fronteras que no existen en claro que es el acto humano, su marca, lo mos que saber un poco de todo (un ami-
para la totalidad de la naturaleza, que ha- que hace visible el paisaje. La figura heideg- go arquitecto, Horacio Ruiz, decía: somos
bita debajo, en otro estrato” (1986: 247- geriana del puente sigue siendo evocativa. especialistas en generalidades); pero esta
262). Para captar, por así decirlo, ese lejano Si nos atenemos a esta definición, queda cla- aparente superficialidad nos permite sobre-
eco de una vida que va mucho más allá de ro por qué la perspectiva desde la que abor- ponernos a la fragmentación, ser sensibles
los individuos, es necesario ese límite, esa do el paisaje es la de la historia cultural. Si a diferentes perspectivas, comunicarnos
distancia que provoca un extrañamiento consideramos la arquitectura en un sentido (aunque sea rudimentariamente) en distin-
con el mundo cotidiano en el que estamos más amplio que el disciplinar (la disciplina, tos lenguajes científicos o humanísticos.
inmersos. Ese artificio que es el paisaje nos tal como la conocemos y se transmite, es Las preguntas que nos formulamos en el
permite ser conscientes de dimensiones no un producto occidental), si la tratamos, en inicio de un trabajo de historia del paisaje,
aparentes de la vida. pocas palabras, antropológicamente y exten- quienes tenemos formación inicial en arqui-
No es extraño, así, que la noción de paisaje demos así sus implicancias hacia las muy tectura, responderán ante todo a una cues-
haya resurgido en las últimas décadas del diversas formas de habitación humana a tión de sensibilidad (antes que de lógica)
siglo pasado, en compañía de una nueva través del tiempo, es claro que diferentes ¿Qué vemos, qué olemos, qué rumores nos
sensibilidad verde, cuando se abordó uni- culturas abordan de distintas formas sus llegan, qué vientos nos mueven; qué ritmos,
versalmente el peligro de la extinción de relaciones con el mundo. Los esquemas qué tiempos nos mecen; qué imágenes, qué
todo lo natural. Pero, a diferencia de otras temporales, de orientación, de figuración, vidas recordamos cuando suspendemos
nociones como medio ambiente o sistema de mediación, son distintos; sus referencias nuestro camino y miramos alrededor como
ecológico, paisaje introduce abiertamente cambian; es distinto lo que se considera be- si fuera la primera vez? Es este entrenamien-
la perspectiva humana y más precisamen- llo, bueno, significativo, sustancial. Y aquí to sensible el que nos permite escapar de las
te, la estética, abandonando cualquier in- empiezan nuestros problemas, porque esta convenciones. Y es a partir de estas pregun-
genuidad acerca de la pura naturaleza. certeza nos arroja a un universo tan amplio tas que acudiremos a la geología, a la antro-

PÁG 18 Conversación con G. Silvestri por D. Cattaneo REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Le Corbusier. Croquis para Buenos Aires (1929). Fuente: Pschepiurca, P. y Liernir, J. F. La red austral. Obras y proyectos de Le Corbusier y sus discípulos en la Argentina (1924-1965) (2008),
Buenos Aires, Prometeo.

pología, a la resistencia de los materiales, a de paisaje urbano, pero debemos notar que pero Raoni se comporta como un intelectual
la topología o a cualquier otra disciplina que aquellos fragmentos urbanos que conside- político urbano, utilizando los medios y for-
haya estudiado aquello que nosotros no po- ramos paisajísticos son los naturalizados por mas de comunicación que fueron puestos a
demos saber en profundidad, pero sí pode- la historia). Lo mismo sucede con otras no- punto en estas concentraciones humanas
mos articular, componer. ciones que, como la de paisaje, implican pre- que llamamos, aun, ciudad.
guntas que involucran el mundo no humano,
DC. Nos ha resultado muy sugerente esta aquel que desde el siglo XVII llamamos na- DC. Sabemos que desde hace tiempo abor-
idea tuya del paisaje como construcción turaleza (no existe esta categoría en todos dás esta relación entre paisaje y arquitec-
desde la ciudad, o de la ciudad como la que los pueblos: definitivamente no existe, por tura en perspectiva histórica (pude partici-
construye el paisaje ¿Podrías ahondar en ejemplo, en los pueblos de origen amazó- par en un seminario del Programa Historia
esta afirmación? nico, como los guaraníes). La sensibilidad y Cultura de la Arquitectura y la Ciudad de
ecologista de las últimas décadas proviene, la Universidad Torcuato Di Tella en 2003
GS. Cuando digo “la ciudad construye el indudablemente, de las reflexiones de inte- donde habías sistematizado estos conteni-
paisaje” me refiero al sentido limitado, occi- lectuales urbanos, así habiten en el campo dos) ¿Desde esta perspectiva histórica, qué
dental, de la palabra –los autores franceses o en la selva. Hace poco revisé el caso de arquitecturas considerás que contribuye-
han dejado en claro que existen o existían un famoso líder indígena de la comunidad ron en Argentina a la construcción cultural
sociedades en las cuales hablar de paisaje, kayapo, del Xingu, Raoni Metyktire, y recibí del paisaje y por qué?
que implica una separación, una distancia unas imágenes suyas, difundiendo el dramá-
con la naturaleza, carece de sentido. En es- tico caso de su comunidad junto a Sting, o GS. Argentina (y la Sudamérica de tradición
tos términos, es el mundo urbano el que im- trabajando con una computadora Apple. Sin hispana) es un mundo de ciudades que cre-
pulsa la mirada paisajística, en la medida en duda, su perspectiva es bien diferente de cen sin límites, pero que todavía contrastan
que percibe que el paisaje ha desaparecido quienes nos educamos cómodamente en la con las solitarias extensiones en que no apa-
en la ciudad (por supuesto, podemos hablar ciudad, y mucho podemos aprender de ella; recen signos de vida humana; una enormidad

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con G. Silvestri por D. Cattaneo PÁG 19
Benito Quinquela Martín. Elevadores a pleno sol (1945), óleo sobre tela. 200 x 164 cm. Museo Nacional de Bellas Artes,
Buenos Aires, Argentina. Fuente: https://www.bellasartes.gob.ar/coleccion/obra/8823 (Consulta: 6 de septiembre 2016).

que los viajeros europeos creyeron virgen; de las figuras de paisaje en el Río de la Plata y entre las razones por las cuales era elegido
un tema sublime por excelencia: la gran di- tu participación en la expedición Paraná se encontraba, precisamente, la presencia
mensión. Este tema fue clave en el ensayismo Ra’Angá). Al respecto pensamos en la dialéc- del agua, con sus móviles reflejos, colores
rioplatense, desde Domingo Faustino Sar- tica que se establece con los paisajes de las y brillos. El contraste entre el elemento
miento a Ezequiel Martínez Estrada, desde orillas, de las ciudades, industriales. Que- agua (natural), los monstruosos puentes de
Charles Darwin a José Ortega y Gasset. En ríamos preguntarte en este sentido ¿dónde hierro y las anónimas figuras hombreando
arquitectura no dudaría en citar el personaje considerás que está la potencialidad del pai- bolsas fue el hallazgo principal de uno de
más obvio, imposible de evitar: Le Corbusier. saje fluvial para pensar la ciudad? los pintores más populares de entonces,
Ya sea siguiendo de cerca sus propuestas Benito Quinquela Martín.
sintéticas (sus croquis del 29), ya sea discu- GS. Con el tema del río me sucedió algo En El lugar común, el tema fluvial seguía
tiendo con él, la figura de Le Corbusier sigue que puede resultar útil registrar, para notar siendo importante, aunque no exclusivo de
pesando en la interpretación arquitectónica cómo las preguntas van cambiando a través todos los paisajes típicos a través de los cua-
(para bien o para mal). Es necesario recordar del tiempo, aun cuando el referente (el río, les nos representamos a la Argentina. Ya ha-
que Le Corbusier, recibido por la elite porte- en este caso) sea aproximadamente el mis- bía terminado el libro cuando Martín Prieto
ña, conocía bien los clisés pampeanos elabo- mo. Cuando inicié el trabajo sobre el Ria- me invitó como curadora de la expedición
rados por la literatura local. chuelo, me interesaba el río como paisaje Paraná Ra’Angá, cuya idea inicial fue la de
industrial y portuario; sabía que en la Boca recrear el viaje de Ulrico Schmidl. Como se
DC. En tus libros y artículos abordás y cons- la misma construcción de viviendas estaba sabe, las tierras bajas de Sudamérica care-
truís el paisaje fluvial como objeto privi- relacionada con las labores náuticas, con cían de caminos cuando llegaron los con-
legiado de estudio en su doble dimensión los barcos, con las industrias que ocupaban quistadores (sí los tenía el área andina); el
física y simbólica (nos referimos particular- las orillas. Desde temprano en el siglo XX el camino era, entonces, el río. Viajar por el Pa-
mente a tu tesis sobre el Riachuelo, uno de paisaje del Riachuelo fue identificado como raná en barco, entregados a las variaciones
tus últimos libros El lugar común. Una historia paisaje pintoresco, objeto de la pintura, y del clima y de las aguas, a veces a paso de

PÁG 20 Conversación con G. Silvestri por D. Cattaneo REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
hombre, me hizo experimentar la importan- para erigirse en su guardián; de hecho, en el lugar cuando ya la tierra no otorgaba más
cia del ritmo temporal en la comprensión de pocas décadas de abandono todo vuelve a frutos, permitía que en pocos años no solo
los paisajes. Pero también surgieron otras parecer salvaje en el Paraná medio. El deba- se restableciera la variedad originaria sino
cuestiones, como la importancia que en el te tenía que ver con algo más profundo, que que, como la biogeografía ha probado para el
pasado cercano tuvo el viaje por barco en se vincula con los caminos de la civilización, Amazonas, aumentara la diversidad (al per-
la vida de las ciudades a la vera del Paraná, y con ello decimos los caminos de la Ciudad. mitir que el sol llegara a la tierra). Pensar en
y cómo, especialmente río arriba, la deba- un regreso no solo es una coartada retórica
cle de los 90 en el área de navegación local DC. Nos interesaría que profundices en las o paternalista: es el núcleo paradisíaco que
había impactado en la posibilidad misma de nuevas perspectivas a tus investigaciones siempre acompaña la idea de paisaje, esto
existencia de muchos pueblos y ciudades en torno al paisaje que abrió la expedición es regresar al momento anterior a la caída, el
(se habla mucho del desmantelamiento del multidisciplinaria Paraná Ra´Angá de 2010. Paraíso que según Claude Lévi-Strauss es un
ferrocarril, poco de la navegación fluvial). Y preguntarte además si allí, en el marco de Paraíso anterior al persa (de allí viene la pa-
En lugares como La Paz o Goya, por ejemplo, la convivencia con investigadores de diver- labra Paraíso), anterior al momento en que
nos recibían viejos habitantes contándonos sas nacionalidades y disciplinas (astróno- “el universo de los seres aun no había con-
como habían conocido a su cónyuge en uno mos, antropólogos, arquitectos, historia- sumado la escisión”(1955 [1997: 379]). In-
de los habituales viajes por el río, cómo ha- dores de la ciencia, geógrafos, ecólogos, dudablemente, la ciudad se construyó contra
bían pasado en barco la luna de miel, o cómo lingüistas, etc.), artistas visuales, cineastas, esta idea de indiferenciación –la arquitectu-
esperaban la correspondencia en el puerto. músicos y escritores podría identificarse la ra se pensó como remedio contra esta circu-
En 2010, la ruta del río ya había sido revitali- especificidad de la mirada desde la arqui- laridad permanente, porque aun inmersos,
zada como transporte principalmente soje- tectura de los arquitectos involucrados. como hoy, en la sensibilidad verde, rechaza-
ro, con lo cual el paisaje estaba atravesado mos la idea de muerte personal. El individuo
por los trenes de barcazas –algo que para GS. Reformularía esta pregunta en función se construye sobre la diferenciación.
mí, habitante urbana por excelencia, resul- de lo que acabo de plantear en la anterior: Y aquí vuelve la pregunta sobre los “paisa-
taba novedoso. También fue impactante ad- ¿somos capaces de pensar un camino de ne- jes fluviales”. O más precisamente, sobre
vertir cómo, en aquellos tramos del Paraná gociación entre naturaleza y cultura diverso el agua. Después del viaje por el Paraná,
que habían sido alguna vez dragados para al que hemos venido transitando? No me empecé a pensar en el agua, ese elemen-
la navegación, pero luego abandonados, la refiero a la idílica vuelta al buen salvaje, tema to que carece de forma propia, y que lenta
naturaleza había vuelto a ocupar su lugar, occidental por excelencia, mucho antes de pero constantemente corroe toda fabri-
volviéndolos tan seductoramente salva- que Jean-Jacques Rousseau lo planteara. cación, toda edificación, penetrando en
jes (la artista rosarina Laura Glusman supo Conocer otras maneras de negociar con el los poros de los materiales más firmes. Un
interpretar maravillosamente esta condi- mundo nos permite, es cierto, extrañarnos de texto magnífico de un viejo conocido de
ción). Y aquí surge la pregunta: ¿la ciudad nuestra propia cultura y no dar por sentado los arquitectos, Gastón Bachelard, trabaja
debe domar estos paisajes, en función de la la universalidad de nuestras concepciones. sobre la imaginación del agua, y dice pre-
utilidad, de la comodidad, del placer turísti- Pero, salvo que decidamos liquidar a bue- cisamente esto: la imaginación acuática
co –y de la riqueza derivada–, del desarrollo na parte del género humano, no podemos es tan melancólica precisamente porque
de las ciudades costeras? ¿O debe preservar pensar en una vuelta al mundo precolombi- hace patente la inevitabilidad de la muerte
estas seductoras soledades? ¡Gran debate no. En la cuenca rioplatense, por ejemplo, la (1942 [1978]). Y contra esto trabajó la ar-
en el barco!Lo que es indudable, para mí, es viabilidad de las formas de vida tupí-guaraní quitectura occidental (no la arquitectura de
que no se trataba en absoluto de cuestiones estaba garantizada por la escasez demográ- aquellos pueblos que no esperaban dejar
ambientales, en el sentido en que el impacto fica. Utilizaban para abrir un espacio de ha- detrás de sí ninguna huella). Recordemos
ecológico podría manejarse, y que el ser hu- bitación los mismos recursos que se utilizan las palabras de Adolf Loos: la arquitectura
mano, que debería mejorar su actitud en la ahora (roza y quema), pero la exigüidad de se manifiesta en la tumba y en el monu-
Tierra, no es tan importante para ella como los habitantes y sus hábitos de abandonar mento (1910 [1993: 33]). Ambos, tumba y

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con G. Silvestri por D. Cattaneo PÁG 21
Laura Glusman. Islote (2010), fotografía, 100x130 cm. Fuente: Archivo Laura Glusman . | Laura Glusman. Amenaza (2007), fotografía, 100x130 cm. Fuente: Archivo Laura Glusman.

monumento, son corroídos, destruidos, por yor riqueza de agua potable del mundo, si (2002). Pero tengamos en cuenta que, aun
el trabajo del agua. Es por esto que, hasta pensamos en la reunión de sus tres grandes cuando resulta un ejemplo excepcional en
hoy, la arquitectura solo puede trabajar con cuencas –el Orinoco, el Amazonas y el Pla- Argentina, descansa en las tradicionales
el agua dominada, o con metáforas que la ta. Esto me orientó para volver a pensar el nociones de lo que significa un paisaje pin-
hacen presente. Y es por esto, tal vez, que en espacio fluvial. La imaginación de los histo- toresco, y de qué manera debe tratarse.
estos ámbitos rioplatenses, en donde reina riadores no es autónoma, se despierta con Por otro lado, Córdoba es una provincia
el agua, somos tan reacios a tomarla en serio los problemas de la época. seca en la imaginación nacional.
(cuántas inundaciones hemos transitado, Tomemos el caso de la ciudad de La Plata,
cuántos problemas de humedad imparable DC. ¿Dónde considerás entonces que está capital de la provincia de Buenos Aires,
han tenido que tramitar los arquitectos, qué el valor de la arquitectura para operar en para notar los problemas que la arquitec-
situaciones de límites el agua no ha coloca- estos paisajes fluviales rioplatenses? tura tiene con el agua. A pesar de las recu-
do a los diplomáticos, qué barrosos reinos rrentes advertencias de los hidrólogos, se
imposibles de fijar han ocupado la imagina- GS. No creo que la arquitectura rioplatense ignoró que bajo el cuadrado fundacional
ción de los paranaenses!). Vuelvo al inicio: haya enfrentado las diversas valencias que pasaban dos ríos, que en 2013 salieron de
ninguno de estos problemas se me presen- la situación acuática de nuestras ciudades sus cauces por un temporal nada ajeno a
tó cuando trabajé el paisaje industrial del hace hoy evidente. Me centro en el Río de los habituales en estas regiones. Murieron
Riachuelo. Cuando digo cultura, entonces, la Plata, ya que en otros ámbitos de nues- más de 100 personas. Más allá de la co-
también anoto que el historiador está lejos tro país los desafíos son otros. De hecho, rrupción político-administrativa, ¿cómo es
de ser insensible a los debates de la época, en aquellos sitios donde el tema del paisaje que nadie esperaba que algo así sucediera?
y precisamente la última década fue consi- fue de importancia clave, como Córdoba, Suponemos una estabilidad que nunca su-
derada la década del agua, advirtiendo que encontramos una arquitectura de sensibi- cede: el agua nos dice esto no es así.
el agua potable (el agua del río) constituye lidad verde como la de Mónica Bertolino, No conozco obras actuales de arquitectura
un recurso escaso. Sudamérica posee la ma- autora del jardín botánico de la ciudad en Argentina que enfrenten decididamente

PÁG 22 Conversación con G. Silvestri por D. Cattaneo REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
esta cuestión. Debería, en cambio, hablar de REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
literatura (pero en un punto es “más fácil”: la ·BACHELARD, Gastón. 1942. El agua y los sueños: ensayo
literatura, como las artes visuales, no tiene sobre la imaginación de la materia (México: FCE, 1978)
que lidiar con la vida cotidiana). De todas ·FARINELLI, Franco. 1991. “L’Arguzia del paessaggio”,
maneras, regresando a la noción de paisa- Casabella, 575-76.
je, ¿cómo no recordar a Juan L. Ortiz, y su ·LEVI-STRAUSS, Claude. 1955. Tristes trópicos (Bue-
obsesión por los paisajes fluviales que “lo nos Aires: Paidós, 1997).
atraviesan”? ¿Cómo no recordar, también, a ·LOOS, Adolf. 1993. “Architektur”, en Loos, Adolf. Es-
Juan José Saer, a su “río sin orillas”, a su resis- critos II, ed.Adolf Opel y Josep Quetglas (Madrid: El
tencia a establecer límites en ese continuum Croquis, 1910).
que es la extensión espacial (recuerdo ese ·SIMMEL, Georg. 1986. “Filosofía del paisaje”, en El
maravilloso texto sobre la pertinencia de la individuo y la libertad (Barcelona: Península).
palabra zona o región)? La literatura reina en
las regiones del Plata, y ella significa nues-
tros paisajes (como Le Corbusier, para bien Graciela Silvestri. Arquitecta (FADU-UBA) y Doc-
y para mal). La disciplina arquitectónica, de- tora en Historia (FFyL-UBA). Investigadora Indepen-
masiado atenta a veloces vagues, y también diente del CONICET con sede en el Instituto de Inves-
resistente, en nuestro país, a ponerse pre- tigación Historia, Teoría y Praxis de la Arquitectura y
guntas complejas (el regionalismo no hizo la Ciudad de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo
sino acentuar lugares comunes acerca de los de la Universidad Nacional de La Plata. Profesora
paisajes argentinos), no se ha preguntado titular ordinaria de Teoría de la Arquitectura, FAU-
aun acerca de cómo enfrentar este horizon- UNLP. Profesora visitante, Graduate School of Design,
te fluvial, un horizonte que convoca un arco Harvard University. Especialista reconocida interna-
de problemas tan amplio como para abarcar cionalmente en temas vinculados con la arquitectura,
desde las grandes infraestructuras hasta los el territorio y el paisaje, sobre los cuales ha dirigido
más sutiles recodos de la imaginación. proyectos de investigación y dictado seminarios en
Argentina y en el exterior. Autora de diversos libros
DC. En los últimos años, y particularmente y artículos, entre los que se destaca El paisaje como
en sede norteamericana, el paisaje ha sur- cifra de armonía (con Fernando Aliata, Nueva Visión,
gido como una suerte de nuevo paradigma Buenos Aires, 2001), El color del río. Historia cultural
para renovar o desde el cual pensar la ar- del paisaje del Riachuelo (Editorial de la Universidad
quitectura ¿Qué pensás de ello? Nacional de Quilmes, Buenos Aires, 2004) y El lugar
común. Una historia de las figuras de paisaje en el Río de
GS. Es cierto, Norteamérica lidera hoy la la Plata (Edhasa, Buenos Aires, 2011). 
literatura paisajística en relación a la ar-
quitectura (aunque yo me formé en otra Daniela Cattaneo. Arquitecta (UNR, 2000). Doctora
tradición, la europea). Pero Norteamérica en Humanidades y Artes (UNR, 2011). Investigado-
es América, aunque culturalmente este- ra Adjunta del CONICET con sede en el CURDIUR,
mos ya tan distantes como de Italia: ellos FAPyD-UNR. Ha realizado estudios de posgrado en la
supieron ver desde temprano la riqueza de Universidad Torcuato Di Tella y en FLACSO Argenti-
un mundo apenas hollado por el ser huma- na, área Educación. Coordinadora del Doctorado en
no, y lo convirtieron (idealmente, ya que no Arquitectura. Profesora Adjunta de Diseño Arquitec-
fácticamente) en un Paraíso● tónico (FCEIA-UNR).

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con G. Silvestri por D. Cattaneo PÁG 23
Los paisajes y el proyecto territorial: nociones,
metodologías y experiencias
JOAQUIN SABATÉ BEL por ALICIA NOVICK

Español English

Le pregunté a Joaquín Sabaté sobre las dimensiones conceptuales, metodológi- First, I ask Joaquín Sabaté about the conceptual, methodological and histori-
cas e históricas que se plantean entre paisajes y proyectos. Desde su trayectoria cal dimensions that arise between landscapes and projects. As a researcher he
como investigador examina los alcances del paisaje cultural desde consideracio- analyzes the scope of the cultural landscape from a theoretical approach; as an
nes teóricas y desde su experiencia docente da cuenta de los desafíos y temas experienced professor he deals with the challenges and relevant themes that
relevantes que resultan de diversos talleres proyectuales. Su mirada se centra several design workshops pose. He highlights the opportunity given by cultural
en la oportunidad de los paisajes culturales como recurso para el desarrollo local. landscapes as a resource for local development. Then, I ask him to focus on lands-
El foco lo desplacé después a la conciencia del paisaje, desde su experiencia en cape awareness based on his previous research experience and the setting up
la investigación previa y en el montaje de una exposición retrospectiva sobre of a retrospective exhibition of an artist like César Manrique. The work of this
un artista como César Manrique, cuya producción es tributaria del paisaje de artist has inspired Lanzarote’s landscape, which, in turn, his own works contri-
Lanzarote, que, a su vez, sus propias obras contribuyen a construir. Finalmente, bute to shape. Finally, I ask him to specify the dilemmas which territorial arran-
le pedí precisar los dilemas que enfrenta el ordenamiento territorial en tiempos gement faces in an uncertainty time taking into account factors such as climate
de incertidumbre, considerando factores como el cambio climático, la explosión change, large-scale expansion of cities, transformation of mobility patterns
de las ciudades, la transformación de los patrones de movilidad, la reciente y and the recent increasing acceleration of social and economic inequalities in an
creciente aceleración de las desigualdades sociales y económicas de un mundo urbanized world. Sabaté sets the landscape-project equation within the broad
urbanizado. Sabaté inscribe la ecuación paisaje-proyecto dentro de la amplia agenda of issues and problems that challenge the knowledge and practices of
agenda de los temas y problemas que interpelan los saberes y las prácticas de la architecture and urbanism.
arquitectura y el urbanismo.

Palabras clave: paisajes culturales, proyecto, territorio Key words: cultural landscapes, project, territory

PÁG 24 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
L a multiplicidad de las experiencias
de Joaquín Sabaté Bel (JSB) -arqui-
tecto y economista, doctor en urbanis-
dor- y su creatividad, que se condensa en
sus muy originales miradas.
Desde esa perspectiva, esta entrevista in-
insumo para el proyecto: ¿cómo conside-
rar, desde tu experiencia, el paisaje desde
la perspectiva proyectual?
mo, catedrático de la Escuela Técnica tentó rescatar algunas de las dimensiones
Superior de Arquitectura de Barcelona conceptuales, metodológicas e históricas Joaquín Sabaté Bel. Paisaje es, efectiva-
en la Universidad Politécnica de Cataluña que, según JSB se dirimen por detrás de mente, un concepto polisémico. Aun recuer-
(ETSAB)- con una dilatada trayectoria las controvertidas relaciones entre pai- do cuando hace más de treinta años deba-
internacional pero, sobre todo, con una sajes y proyectos. Sus propuestas inter- tíamos con Manuel Ribas, Antonio Font o
particular capacidad para analizar y pro- pretativas logran iluminar muchos de los Manuel Solà, acerca de un nuevo Máster en
yectar el territorio, lo transforman en un desafíos que los saberes y prácticas del Paisaje que el primero estaba impulsando.
interlocutor privilegiado para iluminar ordenamiento territorial enfrentan cuan- Discutíamos sobre el alcance del concepto,
problemáticas del paisaje. do los instrumentos tradicionales se reve- y tras horas de sesudas reflexiones, siempre
Su producción nos informa acerca del rol lan como insuficientes. concluíamos que se podían utilizar indistin-
que les cabe a los proyectos territoriales tamente las palabras paisaje, territorio o
para comprender y operar sobre esos te- “Paisajes y proyectos”: nociones y experiencias incluso urbanismo. Las diferencias aparecen
rritorios difusos que se extienden más allá Alicia Novick. El paisaje, ya sabemos, es cuando adjetivamos o complementamos
de los límites de las ciudades consolidadas. una noción difusa que ha sido objeto de dichas nociones en relación, por ejemplo, al
JSB recupera la tradición académica de estudio de diferentes disciplinas, pero a lo paisajismo, la arquitectura del paisaje o a los
Barcelona, centrada en la actividad proyec- largo de tu trayectoria y desde las miradas paisajes culturales, efímeros o inmateriales.
tual, a la que suma su experiencia personal de la arquitectura y del urbanismo, ha ido En cuanto a la relación con el proyecto, se tra-
-como profesional, profesor e investiga- reformulando sus potencialidades en tanto ta de una cuestión central en la tradición

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick PÁG 25
de nuestra escuela (ETSAB). Desde que riqueciendo, y hoy se aplica en planes te- los factores antes mencionados -escena-
empecé a dar clases, a finales de los se- rritoriales, donde se estudian y proponen rios cambiantes, tiempos y estrategias- van
tenta, estaba muy presente en los cursos las infraestructuras; actividades y asenta- adquiriendo un marcado protagonismo.
básicos la necesidad de inculcar a nues- mientos; y muy especialmente, se efectúa Cabe recordar además, que los urbanistas
tros estudiantes que no existe separación un reconocimiento detallado de la forma tenemos una clara responsabilidad social.
tajante entre el momento de analizar y el del territorio como criterio de ordena- Por ello cuando me refiero, por ejemplo,
de proyectar. Les orientábamos a lo que ción. Al buscar una denominación para a nuestras intervenciones en los paisajes
denominamos análisis propositivo, aproxi- este enfoque, optamos por Proyectar el te- culturales, siempre aclaro que mi interés
mación que utilizamos también en el cam- rritorio, frente al más ambiguo Ordenar el no se limita a reivindicar el valor del lega-
po de la investigación. La pertinencia de la territorio; y para que no quedara duda, es- do patrimonial o a reclamar su preserva-
investigación a través del proyecto, de una cogimos Regional Design -en su traducción ción. Para esa tarea existen profesionales
rigurosa y constante actividad proyectual, al inglés- frente a la amplia, común y bien más preparados: historiadores, geógra-
es algo ampliamente asumido en nuestros extendida, Regional Planning. Se trata asi- fos, arqueólogos, museólogos, y tantos
cursos de posgrado, a través de lo que mismo, de fomentar la investigación a tra- otros. Siendo importante el trabajo de re-
denominamos research by design (Sabaté, vés del diseño y de confiar en el proyecto cuperación de un legado patrimonial, me
2008). No se trata de analizar y analizar, “a como generador de conocimiento crítico. parece que la principal de nuestras preo-
ver qué encuentro”, sino de verificar las pri- Apuestas como learning by doing; los pos- cupaciones, nuestro deber como urbanis-
meras intuiciones, corregirlas paulatina- tulados de Donald Schön en The reflective tas, como profesionales comprometidos
mente, en muchos casos a través de dibujos practitioner o la orientación al proyecto en con el bienestar de las personas y de los
intencionados. Se trata, en definitiva, de re- nuestros cursos de urbanismo de grado, territorios donde estas personas moran,
cuperar aquel principio racionalista, según alimentan esa perspectiva. es poner en valor, a través del proyecto,
el cual dibujar es seleccionar, seleccionar La dinámica transformación de nuestros los recursos que atesoran los paisajes cul-
es interpretar e interpretar es proponer, o territorios nos exige considerar escenarios turales, y hacerlo al servicio del desarro-
sea, proyectar. diversos, que atiendan a la combinación llo local, mejora de la educación y calidad
Cuando empezamos a abordar el proyec- de factores como tiempo, espacio y estra- de vida de los habitantes de un determi-
to a escala territorial, hace ya tres déca- tegias, a la interdependencia de análisis y nado territorio. Mi compromiso, nuestro
das, nuestra actitud fue similar. Frente a proyecto, de diseño y gestión. La comple- empeño, es ayudar a convertirlos en luga-
la perspectiva, entonces imperante en el jidad de las intervenciones urbanísticas y res donde las personas puedan vivir con
ejercicio de la ordenación del territorio de sus efectos ambientales; el impacto de mayor dignidad.
(centrado en el análisis de flujos y diná- las nuevas tecnologías de la información; el
micas o en la definición de estrategias, cometido crecientemente importante de AN. En los talleres, dirección de tesis o tra-
en tantas ocasiones sin compromiso con las ciudades en la esfera internacional; y la bajos profesionales has trabajado en mu-
la forma física), quisimos abordar el pro- propia novedad en la naturaleza de los pro- chos territorios y muy diversas geografías,
yecto del territorio desde la dimensión blemas, nos obliga a actualizar criterios de en torno de proyectos que recuperan las
morfológica del plan, en contraste con las interpretación, métodos y estrategias de determinaciones del paisaje ¿Podrías men-
abstracciones economicistas y la búsque- intervención. Esta demanda de renovación cionar algunos proyectos y/o trabajos que te
da de supuestos equilibrios funcionales o disciplinar nos exige desde el ejercicio pro- resulten particularmente relevantes ya sea
demográficos, tan comunes entonces en fesional y la reflexión universitaria un es- por su singularidad, por los procedimientos,
la planificación territorial. Ese desafío lo fuerzo continuo de innovación; una actitud o por el desafío que fue preciso enfrentar?
afrontamos en planes o en talleres aca- abierta y experimental. En los talleres la
démicos y nos permitieron poner a punto verificación se plantea a diferentes escalas; JSB. Lo cierto es que desde el primero de
una metodología de análisis-propuesta el análisis propositivo y el proyecto como nuestros trabajos profesionales -el plan
por capas, que hemos ido ajustando y en- eje conductor, en tanto la consideración de para un pequeño municipio en la costa del

PÁG 26 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Norte de Cataluña-en el arranque de los
años ochenta, nos planteamos un encua-
dre territorial, que nadie nos había soli-
citado y ni la propia administración espe-
raba. En ese caso se trataba simplemente
de enmarcar la discusión de las dinámicas
de aquel municipio dentro de su comarca,
atendiendo a su construcción histórica,
morfología y dinámicas. Esa preocupa-
ción se incrementó cuando proyectamos
el Plan Insular de Ordenación de la isla de
Tenerife; un Parque Agrario en el Delta y
valle inferior del río Llobregat; un proyec-
to de un eje patrimonial a lo largo de 100
kilómetros de este mismo río y otro más
acotado en dos de sus principales afluen-
tes; los planes de una “nueva ciudad” en el
Sur de Tenerife y una extensa fachada flu-
vial e industrial en Cataluña; el Plan Direc-
tor de un rosario de extraordinarias colo-
nias textiles; un proyecto territorial en el
corazón de Cataluña y un proyecto muy
detallado de áreas residenciales estraté-
gicas que abarcaba diversos municipios. Y
esa misma aproximación la aplicamos a es-
tudios y planes territoriales en Argentina,
Brasil y Chile.
En todos estos casos, se trata de proyec-
tos de escala territorial, que contienen
notables vestigios patrimoniales, que nos
interpelan una y otra vez, planteándonos
alguno de los retos que preocupan a nues-
tra disciplina: ¿cómo abordar el proyecto
del territorio, más allá de la ordenación
abstracta de usos, flujos y dimensiones?
¿Cuáles pueden ser los instrumentos de
lectura e intervención más adecuados
en escenarios llenos de incertidumbres?
¿Cómo reconocer y proyectar la identidad
del territorio?¿Cómo traducir urbanística-
mente las demandas ambientales?¿Cómo
incorporar el vector cultural en el planea-
miento territorial? Tapas de libros sobre los talleres Proyectar el territorio.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick PÁG 27
Me he referido a estas cuestiones en otras
ocasiones, y no quisiera extenderme ahora
en ello, sino enfatizar como hemos afron-
tado cada uno de estos planes cómo parte
de un proceso de investigación a través del
proyecto que nos ha permitido ir poco a
poco decantando estrategias e instrumen-
tos, tales como:
- La formulación de escenarios diversos y
estrategias para posicionar ciudades y te-
rritorios, frente a la tradicional definición
de imágenes finalistas.
- La combinación de capas de interpreta-
ción, ordenación y regulación estrechamen-
te interrelacionadas, con continuos cambios
de escala de lectura y proyecto, frente a la
zonificación biunívoca.
- La combinación de estructuras físicas y
narrativas, aprendidas del proyecto de ám-
bitos patrimoniales.
- La búsqueda de equilibrio entre los reque-
Forma del Territorio y Unidades de paisaje / Forma del Territorio y áreas de regulación homogéneas. rimientos ambientales, funcionales, técni-
Plan Insular de ordenación de Tenerife.
cos y económicos de las infraestructuras y
su contribución a dotar de estructura a los
crecimientos urbanísticos.
- La voluntad de traducir urbanísticamen-
te los requerimientos de la matriz ambien-
tal y de definir un sistema territorial de es-
pacios abiertos.
Todo ello apunta a encontrar modelos de
ordenación, instrumentos de lectura, pro-
yecto y regulación, capaces de imaginar la
transformación de territorios muy diná-
micos planteando escenarios diversos y es
uno de los retos más atractivos a los que
se enfrenta hoy nuestra disciplina. Pero
no solo a nivel de práctica profesional; en
los talleres académicos o en los trabajos de
investigación o de seguimiento de diver-
sas tesis doctorales también mantenemos
esa actitud, de construir peldaños en este
proceso, siempre inacabado, de aprender a
proyectar el territorio.

PÁG 28 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Paisaje y territorio como problemas en de un territorio tan impresionante como En la Sierra de Tramontana se construyen
talleres y didáctica proyectual delicado, la Sierra de Tramontana, en Ma- pozos, fuentes de minas, casas de nieve, mo-
AN. En el marco de esa problemática, y re- llorca, un paisaje cultural excepcional que linos, aljibes, almazaras, carboneras, hornos
curriendo a tu vasta experiencia en la or- muestra el legado de diferentes civiliza- de cal, cuevas o cabañas y se encauza el re-
ganización de workshops, ¿que recomen- ciones a lo largo de los siglos. En apenas un corrido del agua empedrando márgenes de
daciones o “retos” a tener en cuenta a la año redactamos el documento y se obtuvo torrentes o construyendo canales, acequias,
hora de organizar talleres proyectuales? el reconocimiento de la UNESCO. Sierra norias y acueductos. Se facilita el movimien-
¿Alguna experiencia te resultó particular- de Tramontana constituye un palimpsesto to de personas a través de caminos de pie-
mente productiva? singular, que tiene la particularidad que dra, paredes, escaleras y rampas, cruces de
se construyó despedregando un territorio término, puentes y varaderos cerca del mar.
JSB. Desde hace dos décadas, cada año y agreste y modelándolo; utilizando de for- Para la defensa y observación se levantan
medio desarrollamos un taller denominado ma sensible y sostenible la piedra residual, atalayas, castillos roqueros, torres y faros;
Proyectar el territorio. En cada una de las edi- trabajada de un modo tradicional, labrada y y para el disfrute del paisaje, paseos, mira-
ciones se abordan tópicos bien diversos, que compactada en seco; conformando banca- dores y fuentes; o pequeños monumentos,
pretenden, sin embargo, responder a reque- les, construyendo terrazas primorosamen- jardines señoriales, santuarios, ermitas, ora-
rimientos similares: una cierta renovación te en un terreno abrupto y haciéndolo cul- torios y monasterios.
del arsenal disciplinar para la descripción tivable, al retener la escasa tierra vegetal. Todo esto configura un lugar único, un pai-
e intervención en realidades complejas. Siempre había sido muy crítico frente a un saje excepcional por el esfuerzo durante
En el primero de los talleres abordamos el reparto de etiquetas por parte de la UNES- siglos de sus habitantes, la conjunción de
proyecto de una comarca estrechamente CO sin un estricto control, ni un adecuado condiciones naturales singulares y usos
vinculada al turismo de nieve (Fundación soporte. Y lo había expresado en diferen- respetuosos con el territorio. Este esfuerzo
Politécnica de Cataluña, 1997). En alguno tes artículos e intervenciones. Quizás por se caracteriza por un claro hilo conductor:
de los siguientes se planteó, por ejemplo, el ello el gobierno de Mallorca me solicita el aprovechamiento cuidadoso de la piedra
proyecto del territorio a partir de la consi- que prepare la documentación para ob- para modelar terrazas fértiles; facilitar el
deración de un corredor ecológico (Univer- tener la designación de la UNESCO ¡Si no movimiento del agua y de las personas; le-
sitat Politécnica de Catalunya, 2000); de tres quieres sopa, pues ahí tienes dos platos! vantar pequeños refugios o monumentos.
nodos en un eje patrimonial a lo largo de un En el expediente justificamos que se tra- La Sierra muestra la huella del trabajo so-
río (colonias textiles, una acequia medieval ta de un verdadero paisaje cultural, según bre el territorio. Por ello buena parte del
y un parque agrario) (Diputación de Barce- la interpretación originaria de Carl Sauer, esfuerzo se debe poner en contactar con
lona, 2004); del tratamiento de los bordes describiendo las difíciles condiciones na- los habitantes, en reforzar su autoestima,
urbanos en un ámbito metropolitano muy turales en que los habitantes desarrollan en involucrarlos en el proyecto.
dinámico (European Postgraduate Masters in su labor, destacando los principales rasgos En el análisis intentamos aplicar la expe-
Urbanism, 2016); de los ejes fluviales de una que le confieren una fuerte carga simbó- riencia acumulada en proyectos anteriores
comarca central en Cataluña o de las ten- lica. Establecimos “puentes” con otros y en los trabajos desarrollados desde el
siones entre diversos núcleos y actividades bienes incluidos en el listado Patrimonio Laboratorio Internacional de Paisajes Cul-
económicas muy potentes (European Post- de la Humanidad, destacando la singulari- turales. Una de las primeras lecciones que
graduate Masters in Urbanism, 2015). dad, carácter excepcional y valor de Tra- aprendimos es que en todo paisaje cultural,
En el taller dedicado a la Serra de Tramon- montana. Explicamos la transformación en todo territorio cargado de recursos, y
tana resulta especialmente representativo histórica y urbanística de dicho ámbito y por ello, muy delicado, un requisito absolu-
(European Postgraduate Masters in Urbanism, los recursos que integran su patrimonio tamente imprescindible es la existencia de
2014). En 2010 me propusieron elaborar (natural; ecosistemas y hábitat; arqueo- un proyecto. Un proyecto en su acepción
un documento base para solicitar la inclu- lógico; etnológico; urbanístico; defensivo; más amplia y ambiciosa, un modelo ilusio-
sión como Patrimonio de la Humanidad intangible; paisaje vivido...). nante hacia el que tender. No es suficiente

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick PÁG 29
un plan urbanístico al uso, ni siquiera to- co y medidas para diversificar y enriquecer valoración, ¿como consideras el alcance de
das las medidas preventivas de los planes la movilidad hacia y dentro de la Sierra. los paisajes territoriales?
de protección. Tampoco debe confundirse En la tercera capa prestamos especial aten-
con una suma de intervenciones más o me- ción a las características de los diferentes JSB. Es cierto, podríamos considerar que
nos afortunadas. Debe ser un conjunto de asentamientos, ensayando en su comple- la preocupación por el mantenimiento
objetivos consensuados con la población tamiento criterios de ordenación atentos a de los vestigios del pasado no nace de
y con los agentes del territorio, en el que los patrones agrícolas tradicionales. hecho hasta la Ilustración. Lo hace con el
todos se sientan partícipes, porque el terri- Finalmente organizamos un conjunto ensimismamiento de Goethe al descubrir
torio y cada uno de ellos gana. En un taller de itinerarios narrativos para explicar el Verona o con las expediciones y descu-
que dedicamos a Sierra de Tramontana nos territorio y para poner en valor las pose- brimientos de Heinrich Schliemann de
propusimos elaborar el proyecto para el siones, unidades de producción agrícola. las diversas Troya. Uno de los primeros
día después. Estos itinerarios se reparten equilibra- ejemplos de la institucionalización de di-
Para ello aplicamos una metodología que damente en el territorio y nos explican cho aprecio por el patrimonio heredado,
habíamos desarrollado en los años ochen- su historia, desde los ataques de piratas, es la creación en París de la Inspección
ta en el Plan Insular de Tenerife, y que se- hasta el ingenio de la cultura árabe para General de Monumentos Históricos en
guimos sugiriendo en los talleres, basada dominar el agua, levantar bancales fértiles 1834. Su segundo director será un ya
en tres capas de lectura, proyecto y regu- en terrenos otrora áridos y magníficos jar- reconocido literato, Prosper Mérimée,
lación. En algunos planes territoriales re- dines. En ese proceso se trata de fundir la apasionado de la arqueología y los viajes.
cientes en Cataluña hemos incorporado historia cultural, con origen en el pasado, Éste establece unas primeras medidas de
una cuarta capa, la de los recursos patrimo- con el planeamiento, que tiene la voluntad protección de determinados edificios en
niales, especialmente atenta a su puesta de proyectar el futuro. función esencialmente de su antigüedad
en valor al servicio del desarrollo local. Se Los paisajes culturales no son el resultado y, evidentemente, de ciertas preferencias
trata de potenciar el desarrollo equilibra- acabado de una cultura, sino una realidad estilísticas, cambiantes con el tiempo y
do a partir de los recursos patrimoniales, cambiante. La experiencia del taller nos per- con los sucesivos responsables. Encarga
fomentando un respetuoso turismo cultu- mitió depurar modelos y técnicas de inter- a su amigo Viollet-le-Duc la reforma de la
ral, y, por encima de todo, reforzando la au- vención, valorar la importancia de respetar abadía de Vézelay, donde éste afronta por
toestima de los residentes. Revalorizar los la identidad y potenciar los recursos de cada vez primera el problema teórico de la res-
recursos patrimoniales es un modelo eco- territorio. Creo que los talleres, donde se tauración de monumentos. Su principio de
nómicamente más viable, ambientalmente construye conocimiento colectivo, contribu- que «…cualquier forma debe ser explicada
más sostenible y atento a la identidad del yen a orientar nuestros esfuerzos para situar para ser bella» se traduce en la elabora-
territorio, y socialmente más justo. los recursos culturales como base de proyec- ción de un impresionante Diccionario ra-
Las capas se refieren a la forma del territorio, tos y planes de ordenación. zonado de la arquitectura francesa desde
a la movilidad, a los patrones de los asenta- el siglo XI hasta el XVI, obra que tiene una
mientos y a los recursos culturales. Analizan- Paisajes culturales: como patrimonio y notable incidencia posterior. Otros perso-
do el territorio, delimitamos en la primera como recurso najes como Víctor Hugo, el grabador Gus-
capa, áreas de regulación homogénea, un AN. La mirada de la UNESCO parece apun- tavo Doré o el propio Mériméesalen en
sistema de espacios libres territoriales y uni- tar a una homogeneización de criterios defensa de un París medieval, que desapa-
dades de paisaje y de gestión diferenciadas. de valoración del patrimonio cultural. La rece con las reformas del barón Haussmann.
En la segunda proponemos medidas para caracterización de los paisajes culturales Esta preocupación por el patrimonio se con-
reestructurar el sistema de recorridos. Lo- propone un nuevo punto de inflexión en la solida cuando en las principales ciudades
calizamos puertas de acceso e incentivos historia del patrimonio. En esa secuencia empiezan a levantarse recintos especiali-
para cambiar el sistema de locomoción. que va de los edicios a los centros históri- zados donde se conservan y muestran ma-
Planteamos mejoras en el transporte públi- cos y llega a los territorios como objeto de nifestaciones patrimoniales diversas, tanto

PÁG 30 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
naturales como culturales (museos, parques incidencia mutua entre naturaleza y huma- a finales del siglo XX, desde una preocu-
zoológicos, jardines botánicos, grandes mu- nidad de Vidal de la Blache. Otros sociólo- pación más administrativa, preservadora
seos folklóricos, etnográficos y arqueoló- gos y filósofos franceses (Emile Durkheim, y política, que académica y proyectual ¡Y
gicos...). Dicho patrimonio deja de estar al Frédéric Le Play) defendieron la relación para tanta gente pareciera esta institu-
alcance de unos pocos (nobleza y clero) y entre formas culturales de vida y territo- ción la inventora del concepto!
su conocimiento se generaliza. Pero se tra- rios acotados, en definitiva entre paisaje y Aunque goza de reconocimiento oficial,
ta aun de piezas o monumentos singulares, paisanaje (Sabatè Bell, 2005). todavía hoy Paisaje Cultural constituye un
que en ocasiones son arrancadas dramáti- Pero la acepción actual del concepto pai- término poco común para un concepto re-
camente del lugar donde se han producido, saje cultural, no aparece hasta principios lativamente opaco. Como ejemplo sirvan
que es expoliado (Atenas o Egipto), para ser del siglo XX. Es el profesor Carl Sauer, las definiciones relativamente complejas
expuestas en museos lejanos (British o Lou- que estudia en Alemania y Chicago, quien que propone la UNESCO, al aprobar en
vre), es decir desvinculando el patrimonio difunde este concepto desde la Universi- 1992 el instrumento de reconocimiento y
de su contexto y sociedad. dad de Berkeley en la década de los vein- protección del patrimonio cultural de va-
En el arranque del siglo XX este aprecio se te, revisando aquella idea de Landschaft. lor universal. Convengamos por ello una
extiende a los centros históricos. Pero no es Sauer profundiza en lo que denomina definición algo más sencilla: paisaje cultu-
hasta bien avanzado dicho siglo, al calor de geografía cultural, disciplina que analiza ral es un ámbito geográfico asociado a un
las crisis industriales y del creciente turismo las transformaciones del paisaje natural evento, a una actividad o a un personaje
cultural, cuando se generaliza una concep- (en cultural) debido a la acción del ser hu- histórico, que contiene valores estéticos y
ción más amplia de patrimonio, entendido mano, estudiando la relación cambiante culturales. O dicho de una manera menos
como el legado de la experiencia y el esfuerzo entre hábitat y hábitos. En La morfología ortodoxa, más simple y hermosa, paisaje
de una comunidad, ya sea material o inmate- del Paisaje (1925) define paisaje cultural cultural es la huella del trabajo sobre el
rial. Desde una inicial concepción esteticista como el resultado de la acción de un gru- territorio, algo así como un memorial al
y restringida a monumentos singulares, el po social sobre un paisaje natural. La cul- trabajador desconocido.
patrimonio se pasa a interpretar como el lu- tura es el agente, lo natural, el medio; el En todo caso, lo que me interesa destacar
gar de la memoria. Deja por ello de recluirse paisaje cultural el resultado. Sauer y los es que los esfuerzos por acotar el concepto
en recintos y ciudades privilegiadas y exige geógrafos de la escuela de Berkeley ela- nacen de una creciente preocupación por
un reconocimiento vinculado al ámbito don- boran la idea de paisaje como una ima- el patrimonio. La UNESCO celebra en 1972
de se ha construido, lo que refuerza su iden- gen vinculada a un territorio, a un lugar una Convención para la protección del pa-
tidad. Se empieza a tomar conciencia de su concreto, caracterizado por una cultura trimonio natural y cultural, antecedente
valor como herencia de una sociedad y de su coherente y estable. Desarrollan una de su política de paisajes culturales, que
carácter indisoluble, por tanto, de la misma y metodología inductiva para comprender cristaliza 20 años después. Precisamente
de su territorio. Surgen con ello nuevas ins- y poner en valor territorios históricos en 1972 el National Park Service impulsa el
tituciones, instrumentos y conceptos, como (recopilación de datos, mapas antiguos, Parque Cultural del Carbón y un año des-
los paisajes culturales. relatos de viajeros, títulos de propiedad, pués se inicia el proceso de recuperación
Los orígenes del término paisaje cultural encuestas…). Y analizan las modalidades de New Lanark en Escocia. Surgen en poco
podemos rastrearlos en escritos de histo- según las cuales, los elementos del pai- tiempo, impulsadas por comunidades loca-
riadores o geógrafos alemanes y franceses saje vernáculo se desplazan de un lugar a les, numerosas iniciativas que se plantean
de finales del XIX; desde los alegatos de- otro, identificando así patrones de migra- el tratamiento de amplios territorios llenos
terministas de Friedrich Ratzel; la atención ción cultural. Sauernos viene a decir que de vestigios patrimoniales con una gestión
que Otto Schlüter reclama sobre la idea paisaje cultural es el registro del hombre similar a la de los grandes parques naciona-
de Landschaft, como área definida por una sobre el territorio y su legado deriva ha- les, aunque con un componente sociocultu-
inter-relación armoniosa y uniforme de cia visiones más descriptivas del paisaje, ral añadido. Al calor de esta preocupación,
elementos físicos; a la interpretación de la hasta que se retoma por la UNESCO casi en un contexto de profundos cambios

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick PÁG 31
César Manrique. Mural. Parador de Turismo de Arrecife.

productivos, se desarrolla la arqueología inicia la recuperación de extensos paisajes yo ya había estado en diversas ocasiones
industrial en Inglaterra, Francia y Alema- industriales y todas estas iniciativas se fun- en Lanzarote, en la Fundación César Man-
nia. Se inicia con los palacios de la industria damentan en el estudio y rehabilitación de rique, con motivo de diversos cursos y
decimonónica, pero bien pronto se extien- elementos patrimoniales y en su utilización debates, y conocía y admiraba su legado.
de a manifestaciones menos grandiosas o para atraer estudiosos y turistas. Surgen los Sobre su obra plástica y arquitectónica
singulares, y a la interpretación en general denominados parques patrimoniales como existían magníficos estudios y se le ha-
del paisaje del trabajo. estrategia de desarrollo territorial. bían dedicado grandes antológicas en los
Al mismo tiempo se levantan diversos mu- Museos Reina Sofía (Madrid) y en el IVAM
seos relacionados con la antropología en los “La conciencia del paisaje”: arte, naturaleza (Valencia). La Fundación y Caja Canarias
países nórdicos (Museo Popular en Oslo; de y arquitectura me encargaron dirigir una nueva retros-
las Tradiciones Pesqueras en las islas Lofo- AN. Escribiste, con Fernando Sabaté y pectiva, que a la postre acabaría siendo la
ten; Skansen o Bergslagen en Suecia...). Tam- Antonio Zamora acerca de la conciencia que consigue reunir la mayor cantidad de
bién surgen eco-museos en Francia, Norue- del paisaje en César Manrique y su acción obra de César Manrique.1
ga y Suecia; o unos primeros centros y planes en Lanzarote, examinando algunas cues- Pero este no fue el objetivo fundamental de
de interpretación en Inglaterra. Más tarde tiones referidas al arte, la naturaleza y la la muestra, sino el de destacar su compro-
se acuña el concepto de territorio-museo. Y arquitectura en sus difusas fronteras. El miso con el paisaje de su isla, que antepone
bien pronto estas iniciativas se fijan en áreas “legado” de Manrique y sus lecciones tie- incluso a su oficio de pintor, y mostrar cómo
de vieja industrialización venidas a menos nen muchas aristas en común con tus pro- durante los años sesenta y setenta formula
con una marcada voluntad de reactivarlas, puestas. ¿Cuál sería el panorama que abre un verdadero proyecto territorial para Lan-
de promover no solo la preservación del esa “conciencia del paisaje”? zarote, proyecto que imagina inicialmente
patrimonio, la promoción de la educación y de forma tentativa y que se va precisando,
actividades recreativas, sino asimismo de fa- JSB. Cuando me encargaron una exposi- explicitando y construyendo de forma co-
vorecer un nuevo desarrollo económico. Se ción sobre este notable artista canario, lectiva con el paso de los años. Quise reivin-

PÁG 32 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
dicar la actualidad de su legado, de un mag-
nífico ejemplo de cómo mirar hacia el futuro
y aprender a respetar nuestro territorio y
nuestra cultura. Esa experiencia muestra las
modalidades según las cuales los artistas,
mediante sus obras e intervenciones cons-
truyen un paisaje que, a su vez, contribuye a
instituir su propia mirada.
Por ello la exposición César Manrique: la
conciencia del paisaje pretende indagar en
los orígenes de la preocupación del artista
por Lanzarote, en su acción por visibilizar
la belleza de su naturaleza árida, así como
el trabajo de los “constructores” de la isla
-capaces de sobrevivir y modelar ese te-
rritorio volcánico y adverso. Para ello nos
propusimos mostrar, el proceso simultá-
neo de construcción cultural de la mirada
del artista y de los territorios de la isla. Cé- César Manrique pintando en el volcán.

sar Manrique impulsa en el último tercio


del siglo XX, un singular proyecto colecti- larmente después de las erupciones volcá- cados en los paisajes que los han inspirado,
vo para Lanzarote que apunta a lograr un nicas del siglo XVIII. No tarda en reconocer en clara comunión con la geología y el pai-
turismo respetuoso con la identidad isleña en ellos a los hacedores de aquella delicada saje de su isla.
que asegure su desarrollo económico. En Arquitectura sin arquitectos, que admira en La personalidad del artista sufre un impor-
esa dinámica, César Manrique nos anima a Nueva York, y que marca su destino. Se pro- tante cambio tras su etapa de formación
luchar -y a reinventar- el paisaje y el terri- duce la culturización del territorio, esencial- en Madrid, en contacto con las últimas co-
torio en su conjunto. mente a través de la agricultura, y su pintura rrientes artísticas. Tras las referencias de
Para dar cuenta de ese proceso, la exposición rinde tributo a esta labor secular y silencio- los canarios Néstor de la Torre y Vázquez
propone un itinerario por sucesivas salas: sa. “Toda mi pintura es geología”, declara más Díaz en su juventud, o de Picasso y Matisse,
En las primeras, se rescata el descubri- adelante, cuando vive en Madrid y en Nueva posteriormente, entra en contacto con las
miento de la naturaleza en sus recuerdos York, recordando la vida cotidiana alrededor corrientes de vanguardia pictóricas y arqui-
de infancia, el paisaje volcánico y el mágico del charco de San Ginés, las vacaciones en la tectónicas de los años cincuenta que cono-
mundo de personas, peces, piedras y hojas, playa o las excursiones al volcán. Él mismo se ce en sus viajes, y especialmente en Nueva
que interpela al visitante desde los cuader- refiere una y otra vez a la atormentada geo- York (expresionismo abstracto primero,
nos de dibujos infantiles. La voz del artista logía que tanto pesa en su obra. informalismo, arte pop, minimalismo, arte
recrea su deuda con los pescadores y los En las siguientes salas se da cuenta de esa conceptual, cinético, land art, más adelante).
jardineros de la sal. naturaleza dramática, que el artista tradu- Dos factores marcan su personalidad y su
Las boyas, nasas y redes se van incorporan- ce con toda la fuerza de su pintura, o que obra a partir de ese momento, añadiéndose
do a su repertorio artístico, que ofrece un hace amable y acogedora en su obra arqui- al peso de la naturaleza (y la cultura popu-
testimonio de su profundo respeto por los tectónica. Lo apreciamos en los ejemplos lar): el conocimiento directo de la vanguar-
campesinos, por los “constructores” de la de su pintura matérica, más adelante en su dia, la dimensión ilustrada por un lado; el
isla, que son capaces de sobrevivir y hacer obra arquitectónica, o en una serie de foto- componente lúdico, el carácter rabiosamen-
amable un territorio tan adverso, particu- grafías se muestra en sus cuadros enmar- te hedonista, por otro.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick PÁG 33
Al llegar al segundo piso de la exposición,
al fondo de la escalera, un alto ventanal
nos descubre la vista desde su estudio en
un loft del Lower Manhattan. El fragor de
las calles se apaga con los compases de su
música de jazz preferida. En los cuadros
de esa época substituye la numeración
abstracta por títulos que nos remiten a su
isla. Su nostalgia se vislumbra en las cartas
a sus amigos y en los proyectos que imagi-
na para Lanzarote.
Al regresar a la isla, el lenguaje pictórico de
César Manrique. Restaurante, Timanfaya. Lanzarote. César Manrique borra las fronteras entre
arte y naturaleza, y va incorporando -de
modo abstracto- emociones e impresiones.
El artista recrea el dramatismo del paisaje
insular con la variedad de sus colores y tex-
turas geológicas. Su técnica se hace sofisti-
cada; combina materiales diversos, como
serrín, acrílicos y cartones, con caseína, co-
las, barnices y pigmentos, con lo que el color
surge de la propia materia.
Durante tres años interrumpe su dedica-
ción a la pintura, que solo practica de for-
ma esporádica. Lanzarote ocupa el centro
de su quehacer. Si en la década anterior su
objeto de atención es la piel volcánica, des-
de 1973 incorpora trazos figurativos, re-
crea con gamas oscuras de grises y negros,
César Manrique. Jardín de Cactus, Lanzarote. la vida subterránea fosilizada, el contacto
de los cuerpos con la tierra (sepultados),
para pasar después al rojo del fuego y del
magma de los volcanes (calcinaciones). In-
troduce animales imaginarios y la paleta de
colores se amplía paulatinamente.
Agua, viento y fuego son elementos muy
presentes en toda la obra de César Manri-
que. Nuestra intención fue desvelar, en una
sala a oscuras, cómo se interpretan aque-
llos elementos constitutivos del paisaje en
muy diversas manifestaciones artísticas. El
mar y el agua están siempre presentes en
César Manrique. Mirador del Río, Lanzarote. su obra. Los isleños diseñan un ingenioso

PÁG 34 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
sistema de conducciones y maretas para tras su conocimiento de Aalto, Wright, y, impulsen este singular desarrollo. César
hacer frente a las largas sequías y protegen muy particularmente, de Mies), las sencillas, Manrique plantea un nuevo modelo, con
con sumo cuidado hondonadas excavadas pero al tiempo hábiles, soluciones construc- un notable esfuerzo de imaginación y di-
en picón, para que éste atraiga la humedad tivas. Pero propone incorporar materiales seño que se despliega particularmente en
de la noche hasta las raíces de las vides. Cé- como el hormigón armado y el aluminio. Las los Centros de Arte, Cultura y Turismo. En
sar Manrique deja constancia de este saber imágenes muestran como actualiza dicha ellos rescata la majestuosidad de tubos
hacer popular recreando lagos y piscinas tradición en sus obras, particularmente en volcánicos o de atalayas privilegiadas, re-
dentro de burbujas volcánicas. El viento es sus casas y en los Centros de Arte, Cultura y cuperando terrenos de canteras abando-
también protagonista del paisaje. Los ali- Turismo, al tiempo que pone en valor el pai- nadas y vertederos.
sios atenúan los ardores del clima; hacen saje volcánico. Lo hace asimismo a través de Desde finales de los setenta reacciona fren-
vivible el territorio, peinan árboles y ena- detalles constructivos o en ingeniosas so- te a la acelerada transformación del territo-
renados y dan forma a las construcciones. luciones de diseño, utilizando, por ejemplo, rio de Lanzarote a partir de un modelo de-
El viento trae el polvo africano, amenaza la nasas de pesca para facilitar el paseo seguro sarrollista centrado en el turismo. Vuelve a
paz de los cultivos, pero a su vez es el aliado sobre un pavimento resbaladizo. recorrer la isla, pero esta vez para enseñar
necesario para refrescar las altas tempera- Durante los años sesenta y setenta formu- a sus habitantes a apreciar los valores de la
turas. César Manrique, lo atrapa y lo hace la un verdadero proyecto territorial para arquitectura vernácula, facilitar el conoci-
circular hasta arrancar música y quejidos Lanzarote, una dimensión crucial de su miento de su proyecto, alentar la participa-
de sus esculturas en forma de juguetes de obra, poco o nada explicada, que apunta a ción y al debate de las propuestas.
viento. Por su parte, el fuego marca la su- contrarrestar los efectos destructores de Para Manrique, Lanzarote es un paisaje que
perficie de Lanzarote con su manto de lava un turismo que se vislumbra como el fu- debe ser pensado como un proyecto terri-
abrasadora. Pero la población combate una turo de la isla, pero al mismo tiempo des- torial, construido de forma colectiva. Lanza-
y otra vez, para con esfuerzo notable con- truye el atractivo paisajístico. En primer rote no solo es su referencia, su inspiración;
vertir terrenos improductivos, malpaíses, lugar se propone conocer minuciosamen- se trata de un proyecto al que contribuye
en singulares campos de cultivo. El fuego te el territorio. Recorre y estudia cada rin- con sus obras pictóricas, atravesadas por
y la lava discurren en tantas ocasiones por cón, pondera el ingenio de los pobladores las corrientes artísticas que van cambiando
los lienzos del artista. para recoger las escasas gotas de lluvia, o sus formas de ver, pero al mismo tiempo re-
Los dibujos y las fotografías de su libro la calidad de las arquitecturas populares. quiere de otras iniciativas.
Lanzarote arquitectura inédita ocupan la Se impulsan obras de infraestructura, se En la exposición quisimos mostrar los oríge-
siguiente sala. Allí se muestra la lucha del crean entidades de gestión, se protegen nes de la preocupación del artista por Lan-
campesino de Lanzarote por la subsisten- construcciones y espacios sensibles y zarote, y el peso que sus tierras y sus gentes
cia, su capacidad de transformar la natura- construye los Centros de Arte, Cultura y tienen en su importante obra pictórica, pero
leza para hacer de la vivienda popular uno Turismo en parajes volcánicos, poniéndo- destacar fundamentalmente su compromi-
de los principales valores del paisaje. Sus los en valor. Para atraer el turismo desea- so con el paisaje, su lucha por cambiar nues-
modestas construcciones son ejemplo de do, resulta imprescindible garantizar el tra percepción del mismo, por exaltar la be-
conocimiento e integración en el entorno, agua, un aeropuerto y una red de carrete- lleza de una naturaleza árida y el esfuerzo
resultado de satisfacer necesidades muy ras adecuada. El artista se involucra en to- de los “constructores” de la isla, capaces de
básicas con economía de medios, y de res- das y cada una de las intervenciones, cola- sobrevivir en un territorio tan adverso, y
ponder al duro sol, al fuerte viento reinante bora en los documentos de planeamiento, que paciente y esforzadamente, lo van mo-
y a la escasez de agua de lluvia. así como en el establecimiento de medi- delando para hacerlo vivible. César Manri-
El artista no defiende una arquitectura po- das de salvaguarda, delimitando parques que es un adelantado en la defensa de este
pular a ultranza. Admira los patrones esen- naturales, cuya superficie ocupa la mitad medio. Desde su vuelta a la isla dedica a ello
ciales de la arquitectura vernácula, la pureza de la isla. Para el buen éxito del proyecto toda su energía, sacrificando cualquier otra
de sus formas cúbicas (que aprecia más aun, resulta básico articular instituciones que ambición, y convirtiendo este empeño en el

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick PÁG 35
Plan Especial Parque Agrario. Esquema intervenciones. Plan Especial Parque Agrario. Permeabilidad. Plan Especial Parque Agrario. Caminos de tierra.

principal de sus proyectos. Esta circunstan- neos, que conoces muy bien por tus activi- rafraseando a José Vasconcelos. Las nuevas
cia desvía la atención a su producción pictó- dades de uno y otro lado del Atlántico ¿Cuá- actividades productivas que se implantan,
rica en la última etapa de su vida. les son las aristas que te resulten relevantes se enriquecen en tantas ocasiones con el le-
Porque a la postre, César Manrique pinta, a a considerar de cara al futuro? gado de tradiciones y usos indígenas. Otro
lo largo de su vida, una y otra vez, un mismo aspecto destacable en América Latina es la
cuadro, la emoción originaria de su isla, y a JSB. Existen ciertas diferencias en los paisa- exuberancia de una naturaleza que enmas-
fuerza de soñarla, la recrea. jes culturales en Europa y América Latina. cara las huellas de civilizaciones pasadas.
Cabe de entrada destacar la relativa a la di- Por lo general sus paisajes culturales tienen
Perspectivas hacia el futuro: geografías y mensión. Por lo general las intervenciones más complejidad.
tiempos en Europa son de pequeña extensión. En Llama asimismo la atención la rica diver-
AN. Con respecto de las geografías, hay ex- cambio en América Latina, el Qhapaq Ñan sidad de recursos. Diversos estudios nos
periencias y percepciones diferentes desde o el Camino del Gaucho, superan los 1.000 muestran un amplio abanico de actividades
Europa y América Latina en torno de una kilómetros de longitud. Y el Camino de las productivas (caña de azúcar, café, pau-de-
actividad proyectual que considere el paisa- Estancias, Tierra del Fuego y la Quebrada rosa, agave tequilero, ganadería, minería
je; hay tradiciones en pugna entre quienes de Humahuaca tienen también extensio- de oro, cobre, hierro o diamantes). Y esto
quieren “hacer lo que no estaba antes” y los nes muy considerables. Todo esto implica supone la aparición de tipologías construc-
que “quieren respetar lo existente” -como una menor densidad de recursos. Además, tivas novedosas, como estancias jesuíticas,
vimos articular de modo ejemplar en el fi- las diversas culturas en Latinoamérica de- ingenios, pueblos azucareros, oficinas de
gura de César Manrique- y por detrás, se jan su huella en el territorio formando ricas explotación del salitre, fazendas de café o
dirimen panoramas y tradiciones heterogé- capas. Son paisajes mixtos, o mestizos, pa- usinas, equiparables a los monumentos de

PÁG 36 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
la industrialización europea y, en ocasiones, nar acerca de los años que vienen ¿Cuáles importantes, pero éstos que te cito me pare-
tanto o más ricos, dando lugar asimismo a son los problemas que siguen vigentes y cen lo suficientemente preocupantes, como
ingeniosos utensilios y maquinarias sofis- cuáles son los que, seguramente tendre- para cuestionarnos cómo se están afron-
ticadas. Aunque tampoco debemos olvidar mos que enfrentaren los próximos años? tando desde el proyecto territorial o desde
las mayores dificultades de gestionar pro- investigaciones académicas.
yectos en lo que García Canclini ha denomi- JSB. Hace no mucho tiempo me plantea- En primer lugar, el cambio climático consti-
nado contextos institucionales débiles. ron una cuestión similar y respondí que los tuye uno de los límites más determinantes
Comparando intervenciones en paisajes mayores retos en nuestra disciplina se nos al desarrollo urbanístico tal y como venía
culturales de ambas orillas del Atlántico, presentan en diversas partes del mundo, siendo tradicionalmente afrontado; obli-
encontramos también ciertas similitudes. como una nueva cuestión urbana, un debate ga a aprender a proyectar con riesgos y
Por un lado, empieza a existir una cierta ex- que se genera periódicamente al calor de oportunidades ambientales. No hace falta
periencia compartida de planes basados en las grandes crisis. En un momento donde insistir en cuestiones bien conocidas. Bas-
el patrimonio, entendido en su más amplia lo único estable es el cambio continuo, ta volver la vista hacia Holanda, uno de los
acepción. Parece interesante orientar nues- estos retos obligan a repensar nuestras países que ha invertido mayores esfuerzos
tros esfuerzos en esa línea, pues no se trata propias bases disciplinares, dado que ata- en proyectar su territorio, y seguramente
tan solo de intervenir con sensibilidad en los ñen a bien diversas dimensiones (social, uno de los que resulta más afectado por las
paisajes culturales, sino de situar el paisaje económica, política...), pero afectan y son consecuencias del cambio climático. Du-
como eje central de todos los instrumentos afectados por el urbanismo. Y es en las ciu- rante siglos Holanda conquista terreno al
y planes de ordenación. El paisaje no se debe dades, en lo urbano, donde se encarnan los mar (ya se sabe aquello de que Dios creó el
comprender como resultado acabado y con- mayores problemas y conflictos. Pero aun mundo, pero Holanda la construyeron los
gelado de una cultura; paisaje y territorio no así, las ciudades siguen siendo los princi- holandeses). Tan solo en el siglo XX incor-
son mero soporte, sino un factor central de pales nodos de cultura y civilidad, plata- pora a su geografía 7.000 kilómetros cua-
cualquier transformación. formas de cambio y esperanza. Frente a la drados. Pero en cambio, desde el año 2000
Por ello los paisajes culturales están llama- mort a la ville de Choay, o la más reciente aplica estrictas políticas ambientales y de-
dos a jugar un papel relevante, porque cons- desintegración del concepto de ciudad de cide devolver terreno al mar y a los ríos.
tituyen la expresión de la identidad de un Koolhaas; frente a la crítica de que con- En segundo lugar, la Explosión de la ciudad
territorio. Frente a la banalización de tantos centran los mayores riesgos y contribuyen -expresión acuñada por un equipo de in-
paisajes, debemos apostar por intervenir en gravemente a la crisis ecológica, podemos vestigadores dirigido por el profesor An-
ellos valorando su memoria, y seguramente argumentar que la ciudad no es el proble- tonio Font-, que describe sintéticamente
transformándolos. Para intervenir respon- ma, sino, tal vez, la posible solución, y cabe procesos de crecimiento recientes. Este
sablemente en estos territorios tan frágiles, pensar que una vez más, cual Ave Fénix, grupo ha dedicado muchos años a su es-
la principal exigencia es desvelar su código sobrevivirá a la crisis. tudio, fruto del cual han surgido artículos,
genético y actuar con el debido respeto al Pero muchas ciudades y territorios, a uno tesis doctorales, proyectos, y, lo más im-
mismo, porque en el código genético de y otro lado del Atlántico están sometidos a portante, capacidad para interpretar fe-
cada territorio esta su alternativa. desafíos y oportunidades similares, algunos nómenos enormemente complejos, condi-
reconocidos, otros emergentes o escasa- ción indispensable para poder afrontarlos.
AN. Más allá de las geografías, el abordaje mente atendidos. Entre los más relevantes Frente a la antaño denostada extensión en
de los paisajes desde la mirada proyectual tenemos los derivados del cambio climáti- mancha de aceite, hoy numerosos territo-
es relativamente reciente y se inscribe en co; la explosión de las ciudades en el terri- rios crecen por polarización en torno a
una revalorización de los territorios que torio; la creciente demanda de movilidad y grandes infraestructuras, o sencillamente
se presentan como problemáticos. En ese la reciente aceleración de las desigualdades por dispersión de las construcciones, en
“proyectar en tiempos de incertidumbre” sociales y económicas en el mundo urbani- áreas cada vez más alejadas de la año-
como escribiste alguna vez, cabe reflexio- zado. Seguramente hay otros problemas rada ciudad central y compacta. Aunque

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick PÁG 37
presentan características diversas, exis- cas en el mundo urbanizado. “El aire de la oportunidades se manifiesta con formas e
ten manifestaciones comunes, al menos ciudad os hará libres”, proclamó Max We- intensidades diferentes en distintas áreas
en los casos que analizamos de la Euro- ber, para referirse a lo que suponía supe- metropolitanas. No es la primera vez que
pa meridional, y los que algunas tesis re- rar el yugo feudal. Y las ciudades han sido esto sucede, y como en anteriores crisis
cientes han explorado en América Latina. hasta hace dos décadas, no solo ámbitos urbanas, surgen nuevos temas, actores y
Entre estas características compartidas de encuentro e intercambio, sino verda- conflictos, que llevan a cuestionar el propio
tenemos, por ejemplo: cambios en las di- deros ascensores sociales. Pero después estatuto científico del urbanismo. Proyectar
námicas demográficas, crecen más los nú- de casi un siglo de continua disminución, el territorio en tiempos de incertidumbre
cleos distantes del centro metropolitano, estas desigualdades crecen dramáti- obliga a arriesgar visiones, a trabajar con es-
que pierde población; se descentralizan camente en el mundo desarrollado. En cenarios donde un ingrediente fundamental
hacia la periferia actividades industriales ejemplos ampliamente difundidos vemos es el cambio continuo.
y terciarias de menor valor añadido; el como, en ciudades supuestamente exito- Me gustaría acabar destacando la respon-
incremento de precios en las áreas cen- sas, se agrava la brecha entre clases y cre- sabilidad que tiene la investigación aca-
trales o el traslado del empleo, impulsan cen imparablemente la miseria, el hambre démica, de construir conocimiento para
las viviendas a territorios cada vez más y la infravivienda. Diversas aportaciones afrontar los retos que nos plantean ciuda-
alejados, convirtiendo áreas de segunda recientes, desde el postrer libro de Ber- des y territorios, y la enorme utilidad para
residencia en primera, o rellenando es- nardo Secchi (La città dei ricchi e la città dei poner esos esfuerzos en común, que su-
pacios vacíos, con una continua pérdida y poveri), a otro de Edward Glaeser (El triun- ponen instancias de intercambio, ámbitos
fragmentación de los espacios naturales; fo de las ciudades), o anteriores de Thomas donde compartir reflexiones entre investi-
aparecen nodos terciarios sobre las prin- Sievert o Jeremy Rifkin, hasta un amplio gadores, docentes y especialistas. Porque
cipales infraestructuras, configurándose y documentado estudio sobre la Región nuestras ciudades y territorios merecen
una nueva forma de producción de ciudad, Metropolitana de Barcelona, se posicio- toda nuestra atención●
con la fusión de núcleos urbanos y áreas nan en este apasionante debate sobre el
de urbanización difusa. cometido de las ciudades y la forma que
Todo esto incide en un notable cambio en los éstas adoptarán en el futuro.
patrones de movilidad. Los principales movi- Finalmente me gustaría hacer referencia,
mientos ya no son entre centro y periferia, más ampliamente, a un cambio de paradigma
sino multidireccionales, al dispersarse en en el planeamiento urbanístico. Los planes
el territorio no solo la población, sino las urbanísticos del siglo XX hacían hincapié
actividades y los servicios. Se produce un fundamentalmente en dos aspectos: diná-
notable incremento del flujo de personas y mica poblacional y desarrollo económico.
mercancías, un uso cada vez más alargado Se ocupaban de proyectar áreas residencia-
e intensivo del territorio, consecuencia de les (polígonos de viviendas) y ámbitos para
la dispersión de la residencia, del empleo y acoger actividades económicas (polígonos
los servicios. La explosión de la ciudad pro- industriales), y utilizan la zonificación y las
longa el tiempo que dedicamos al trabajo. grandes infraestructuras como instrumen-
Por ello la movilidad deviene fundamental tos básicos. Pero del protagonismo casi
y se incrementa asimismo entre territorios exclusivo de estos dos factores avanzamos
crecientemente desiguales, desde los Su- hacia un nuevo paradigma. Hoy los planes
res a los Nortes. de mayor interés atienden a un nuevo bi-
Esto nos lleva a un cuarto reto crucial, el nomio: naturaleza y cultura; naturaleza y
de atajar la reciente y creciente acelera- cultura como partes de un mismo concepto:
ción de las desigualdades sociales y económi- patrimonio. Cada uno de estos desafíos y

PÁG 38 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
NOTAS
1 - 2013. César Manrique. La Conciencia del paisaje
(Santa Cruz de Tenerife: Gráficas Sabater)

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
·SABATÉ, J. (ed). 2004. Patrimonio y desarrollo territo-
rial. Colonias, Sèquia de Manresa y Delta del Llobregat.
Delta del Llobregat. Diputación de Barcelona
·SABATÉ, J. (ed). 2016. Un proyecto territorial en los
bordes urbanos. El Congost de Montcada y la Serralada
de Marina (Barcelona, U.P.C.)
·SABATÉ, J. (ed). 2015. Dinamizando los ejes fluviales
del Bages. El Baix Cardener y el Llobregat (Barcelona,
U.P.C.)
·SABATÉ, J. 2014. Proyectar el territorio de un paisaje
cultural. La Serra de Tramuntana, parque territorial (Bar-
celona, U.P.C.)
·SABATÉ, J.; COROMINAS, M.; EIZAGUIRRE, X. y
PIE, R. (ed). 1997. Forma del territorio y proyecto. Pro-
puestas de ordenación territorial en el Valle de Arán (Bar-
celona, U.P.C.)
Joaquin Sabaté Bel. Licenciado en Ciencias Económi-
·FERRER, A. y SABATÉ, J. 1983 Estudios Urbanos.
cas, Doctor Arquitecto y Catedrático de Urbanismo en
Torroella de Montgrí, El Estartit. (Barcelona: Departa-
la Universidad Politécnica de Catalunya. Coordinador
mento de Política Territorial y Obras Públicas de la
de los Programas de Doctorado y Máster de Investi-
Generalidad de Cataluña)
gación y de Proyectación en Urbanismo. Fundador del
·SABATÉ, J. (ed) 2008Proyectar el territorio en tiempos
Laboratorio Internacional de Paisajes Culturales y di-
de incertidumbre. Projecting the territory in times of
rector de la revista Identidades. Ha dictado conferen-
uncertainty,ed. Joaquín Sabaté Bel (Barcelona: Uni-
cias y cursos en numerosas universidades europeas,
versitat Politècnica de Catalunya),10-35.
americanas y asiáticas. Actividad investigadora centra-
·SABATÉ , Joaquín. 2005. “De la preservación del pa-
da en el estudio de las teorías, métodos e instrumentos
trimonio a la ordenación del paisaje” en Identidades.
del proyecto urbanístico y en la relación entre recursos
Territorio, Cultura, Patrimonio, ID 1, 15-33.
patrimoniales y desarrollo local.
·SABATÉ, J. (ed.). 2013. César Manrique: la conciencia
del paisaje (Santa Cruz de Tenerife, Gráficas Sabater)
·SABATÉ, J. (ed). 2000. El corredor Sant Llorenç de Alicia Novick. Arquitecta (FADU-UBA), Master en
Munt-Collcerola. Elements per a la construcció d’un pro- Urbanismo y Planificación del Territorio (Instituto de
jecte territorial ( BARCELONA, U.P.C.) Urbanismo de Paris, Universidad de Paris XII), Magis-
ter y Doctora en Historia (Universidad de San Andrés).
Profesora Titular e investigadora de la Universidad
Nacional de General Sarmiento, donde es Directora
del Doctorado en Estudios Urbanos y de la Universi-
dad de Buenos Aires donde es Directora Adjunta del
Instituto de Arte Americano.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con J. Sabaté Bel por A. Novick PÁG 39
Crossing scales / Escalas cruzadas
DAVID HAYS por ANA VALDERRAMA

Español English

Este artículo intenta diseminar el pensamiento de David Hays -su contribución This article attempts to spread David Hays’s thinking as an intellectual, scienti-
intelectual, científica y académica a la disciplina de la arquitectura del paisaje. fic, and academic contribution to the discipline of landscape architecture. It is
La conversación está orientada a visibilizar y reflexionar sobre su producción focused on both the envisagement of and the reflection upon David’s individual
individual como artista e investigador en Analog Media Lab, una plataforma de production as an artist and researcher at Analog Media Lab which is a collabo-
trabajo en el borde entre la ciencia y el arte, que desarrolla experimentacio- rative design practice performed in the boundary between science and art. It
nes y productos originados sobre la base del estudio de las transformaciones develops experiments and products based on the study of the material trans-
que sufren los materiales afectados por las condiciones cambiantes del medio formations that the changing conditions of natural environment entail. Taking
ambiente. A partir de la producción de Analog Media Lab se reflexiona acerca into account Analog Media Lab production, this work analyzes the relationship
de la relación entre artefactos y naturaleza, los parámetros establecidos por el between artifacts and nature, Modern Movement’s established parameters,
Movimiento Moderno y el valor de la experimentación a escala 1:1 en la teoría and the value of 1:1 scale production for contemporary theory and practice in
y la práctica contemporáneas en la arquitectura del paisaje y la arquitectura. both landscape architecture and architecture.

Palabras clave: artefactos, naturaleza, experimentos 1:1 Key words: artefacts, nature, 1:1 experiments

PÁG 40 Conversación con D. Hays por A. Valderrama REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
D avid Hays es Profesor Asociado, Investigador y director
asociado del Departamento de Arquitectura del Paisaje
de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (UIUC), ubi-
D avid L. Hays is Associate Professor and Associate Head
of the Department of Landscape Architecture at the
University of Illinois at Urbana-Champaign, located in the heart
cada en el corazón del Midwest Norteamericano. Su formación of the American Midwest. His academic background includes
académica transcurrió por tres de las universidades más pres- three of the most prestigious universities of the United States:
tigiosas de Estados Unidos: realizó sus estudios secundarios he completed his undergraduate studies at Harvard University,
en Harvard University, su Maestría en Arquitectura en Princeton a Master of Architecture degree at Princeton University, and a
University y su Doctorado en Historia del Arte en Yale University. doctoral degree in History of Art at Yale University. He has been
Es profesor invitado y crítico en proyecto de importantes uni- a lecturer and design critic at important universities in the United
versidades de Estados Unidos y el extranjero. Ha sido editor States and abroad. He is the editor of two volumes by 306090/
de dos volúmenes de la revista 306090 de la editora Princeton Princeton University Press and is co-editor of the journal Forty-
Architectural Press y es coeditor del Journal Forty-Five. Sus en- Five. His essays have appeared in a wide range of academic
sayos han sido publicados en diversas revistas académicas y and professional journals—including Harvard Design Magazine,
profesionales -entre ellas, Harvard Design Magazine, Eighteenth- Eighteenth-Century Studies, The Senses and Society (Oxford), and
Century Studies, The Senses and Society (Oxford), y Fengjinyuanlin Fengjinyuanlin and Landscape Architecture China (Beijing)—and as
and Landscape Architecture China (Beijing)- así como en numero- chapters in numerous scholarly books. He has received numer-
sos capítulos de libros. Ha recibido diversas distinciones por su ous awards for his scientific and educational work.
trabajo científico y docente.
Hays has a provocative and experimental approach to design. Not
Hays tiene un perfil experimental y provocador. No en vano es coincidentally, he is a professor at the school where John Cage
profesor de la escuela donde John Cage desarrolló gran parte undertook important work. Owner of a rarely seen intellectual

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con D. Hays por A. Valderrama PÁG 41
de su producción artística. Dueño de una generosidad intelec- generosity, he stimulates a special type of knowledge production
tual pocas veces vista, estimula en sus estudiantes un tipo de from the experimental to the theoretical, from small to large scale,
producción de conocimientos desde lo experimental hacia lo seeking to set aside commonplaces and expanding the constraints
argumental y desde la pequeña escala a la gran escala, inten- of purely speculative or rhetorical reasoning. His interest in both
tando salirse de los lugres comunes y expandir las constriccio- academic and individual practice focuses on two areas of knowl-
nes de los razonamientos puramente especulativos o retóricos. edge: design and history. In particular, he explores design curios-
Su interés se centra en dos áreas de conocimiento: el proyecto ities not typically associated with landscape architecture, such
y la historia. Explora especialmente las curiosidades del diseño as landscape within buildings. Most of his work has focused on
no típicamente asociadas con la arquitectura del paisaje, ta- interfaces between architecture and landscape architecture: for
les como el paisaje dentro de los edificios. La mayor parte de example, buildings that move when temperature changes. David
su trabajo se ha enfocado en interfaces entre la arquitectura nourishes his academic work with scientific and artistic produc-
y la arquitectura del paisaje. Su labor académica se nutre de la tion made at Analog Media Lab, a platform for experimentation
producción científica y artística que desarrolla en el laboratorio in landscape architecture and associated disciplines, of which the
Analog Media Lab, una plataforma de experimentación en arqui- production of artefacts as a medium to reveal or make visible nat-
tectura del paisaje y disciplinas asociadas, donde se destaca la ural processes is particularly relevant.
construcción de artefactos como medium para revelar o hacer
visibles ciertos procesos naturales. Ana Valderrama. As founder, and principal of Analog Media
Lab, what does your work consist of? In a general sense I un-
Ana Valderrama. ¿En qué consiste tu trabajo como director y derstand your production is based on artefacts as a medium to
fundador de Analog Media Lab? Como cuestión más genérica reveal or make visible natural processes. Can you explain what
entiendo que tu producción se basa en la construcción de arte- moves you to make this work?
factos como medium para revelar o hacer visibles ciertos pro-
cesos naturales ¿Podrías explicarnos cuál es la motivación que David Hays. I founded Analog Media Lab in 2009 with two Mas-
te lleva a realizar este trabajo? ter of Landscape Architecture candidates at the University of
Illinois at Urbana-Champaign: Shuangshuang Wu and Kevin
David Hays. Fundé Analog Media Lab en 2009 con dos estudian- Stewart. At that moment, landscape architecture and related
tes de la Maestría en Arquitectura del Paisaje de la Universidad disciplines were prioritizing digital tools with high threshold
de Illinois en Urbana-Champaign: Shuangshuang Wu y Kevin costs and negative environmental impacts. We chose instead
Stewart. En aquél momento la arquitectura del paisaje y sus to focus on the potentials of low-cost, low-tech materials and
disciplinas afines priorizaban las herramientas digitales con al- approaches. Our interest in analog media stemmed in part from
tísimos umbrales de costo e impacto ambiental. Nosotros, en a suspicion of digital tools. Because those use numeric data to
cambio, nos enfocamos en el potencial de materiales y aproxi- encode and transmit information, any input can result in any
maciones de bajo costo y baja tecnología. Nuestro interés en output. That versatility makes digital media powerful, but it
los medios analógicos surgió, en parte, de una desconfianza ha- also means that they are predicated on arbitrary relationships.
cia los medios digitales. Dado que éstos utilizan datos numéri- In contrast, we valued the indexical aspect of analog media—
cos para codificar y transmitir información, cualquier input pue- the continuity of input and output, the correlation of content
de dar como resultado cualquier output. Esa versatilidad le da and context. Analog media are conditioned by factors beyond
poder a los medios digitales pero, al mismo tiempo, revela que human control; that uncertainty intrigued us, and being open
están fundados en relaciones arbitrarias. En contraposición, to it felt like both a release and a relief.
nosotros valorábamos el aspecto indizado de los medios analó-
gicos -la continuidad input-output, la correlación entre conteni- As a named entity, Analog Media Lab came about as a response
do y contexto. Los medios analógicos están condicionados por to our institutional context. When the building where our de-
factores que van más allá del control humano; esa incerteza nos partment is housed was designed in the mid-1990s, it was be-

PÁG 42 Conversación con D. Hays por A. Valderrama REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Experimentando con hormigas y lentes Fresnel (2009). Fotos: Analog Media Lab. | Experimenting with ants and Fresnel lenses (2009). Photos: Analog Media Lab.

intrigaba y nuestra apertura hacia ella nos hacía sentir, al mis- lieved that designers would soon be working exclusively in dig-
mo tiempo, estimulados y aliviados. ital media. The studios were therefore organized as office-like
environments; the graduate studio was carpeted, even. An in-
Analog Media Lab surgió también como respuesta a nuestro novative digital media lab in the basement provided technical
contexto institucional. Cuando el edificio de nuestro departa- support for special projects, and the larger university housed
mento fue diseñado a mediados de los noventa, se creía que, some of the most sophisticated digital technologies in the
a corto plazo, los diseñadores trabajarían exclusivamente con world, but there no provisions for analog research—not even a
medios digitales. Las aulas fueron entonces organizadas como work sink. A traditional woodshop in the basement of a nearby
si fueran oficinas; e incluso a los talleres de proyecto les colo- building was accessible but neglected.
caron alfombra. Un laboratorio de medios digitales innovador
en el subsuelo proveía de soporte técnico para proyectos espe- Our interests in analog media could not be accommodated by
ciales y la Universidad alojaba algunas de las tecnologías más existing resources, so we petitioned to create a new space—
sofisticadas del mundo, pero no proveían ninguna infraestruc- not a workshop (a space for manufacturing) but a laboratory (a
tura para investigaciones analógicas -ni siquiera un lavabo. Se space for experiment)—and we were given a room in the nearby
dispuso una carpintería tradicional en el subsuelo de un edificio Stock Pavilion, a hanger-type structure dedicated to the presen-
cercano a la escuela, pero estaba desatendida. tation of livestock but also used periodically for avant-garde
performance works, such as John Cage’s Music Circus (1967)
Nuestro interés en los medios analógicos no podía ser alojado and Deke Weaver’s Elephant (2010).
en la infraestructura existente, por lo que tuvimos que pedir la
creación de un espacio nuevo -no un taller (para fabricar), sino Once installed, the aim of Analog Media Lab was pragmatic: to en-
un laboratorio (para realizar experimentos)- y nos asignaron una gage in tangible exploration of familiar materials in order to dis-
habitación en el Stock Pavilion cercano a la escuela. El Stock Pavi- cover how they were affected by changing environmental condi-
lion es un edificio con un tipo de estructura colgada, dedicado tions (e.g., temperature, humidity) and to apply those potentials

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con D. Hays por A. Valderrama PÁG 43
a la exposición de ganado, que se usaba periódicamente para to sustainable design in the built environment. We felt account-
presentaciones de performances avant-garde tales como el Music able to an economic entrepreneurship model, thinking that our
Circus (1967) de John Cage y el Elephant de Deke Weaver en 2010. potential impact, in terms of sustainability, would depend on our
ability to design marketable products. With experience, howev-
Una vez instalados, el objetivo de Analog Media Lab fue prag- er, we found that the product-based approach made our process
mático: trabajar en la exploración tangible de materiales co- less interesting because it shut down possibilities. If we could
nocidos para descubrir cómo eran afectados a las condiciones not see how an unexpected discovery pertained to our practical
cambiantes del medio ambiente (ej. temperatura, humedad) y goal, it was set aside. That also made our process less enjoyable.
aplicar esos potenciales a diseños sustentables en el ambiente So, we eventually shifted our goal from solving large-scale prob-
construido. Nos sentimos responsables ante un modelo eco- lems of sustainability through pragmatic design to structuring
nómico con espíritu emprendedor, pensando que nuestro po- encounters with local flows of environmental energy at the scale
tencial impacto, en términos de sustentabilidad, dependería of everyday experience. In that way, our process became more
de nuestra habilidad para diseñar productos colocables en el interesting and enjoyable, and it led to the development of a sub-
mercado. Con la experiencia, sin embargo, encontramos que stantial body of work.
ese tipo de enfoque basado en el producto, hacía del nuestro,
un proceso menos interesante porque restringía posibilidades. AV. Landscape architecture has become increasingly relevant as
Si no podíamos visualizar cómo un descubrimiento inesperado a discipline that deals with the negotiation between nature and
pertenecería a nuestro objetivo práctico, lo descartábamos. culture, integrating social, technical, and scientific knowledge
Esto también hacía nuestro proceso menos placentero. Enton- concerning the description (state and evolution), protection,
ces decidimos cambiar el objetivo inicial dirigido a solucionar restoration, management, and project of territories. Disciplines
problemas de sustentabilidad a gran escala a través de un di- such as, landscaping; architecture; urban planning; civil, hydrau-
seño pragmático, por otro que tenía que ver con estructurar lic, agrarian, environmental, and forestry engineering; biology,
hallazgos, trabajando con flujos de energía a la escala de la ex- geography, ecology, archeology, mathematics; and physics all
periencia diaria. De esta manera, nuestro proceso se tornó más contribute to the body of knowledge of landscape architecture.
interesante y placentero, y nos llevó al desarrollo de un cuerpo This expansion of the discipline’s field of knowledge and action,
de trabajo más sustancial. as well as the ability to operate at different scales, usually gener-
ates –especially outside the United States– a certain discomfort
AV. La arquitectura del paisaje ha tomando una relevancia cre- in academics who demand a tighter epistemological definition.
ciente como disciplina que se ocupa de la negociación entre How would you define landscape architecture, and how does An-
naturaleza y cultura, integrando saberes sociales, técnicos y alog Media Lab contribute to the discipline?
científicos que conciernen a la descripción (estado y evolución),
protección, restauración, gestión y proyecto de los territorios. DH. Landscape is a relationship between humans and nature,1
Disciplinas tales como paisajismo, arquitectura, urbanismo, in- and landscape architecture is the negotiation of that relation-
genierías civiles, hidráulicas, agrarias, ambientales y forestales; ship. Landscape architecture is often described as a combina-
biología, geografía, ecología, arqueología, las matemáticas, las tion of art and science—meaning, the skills particular to the dis-
físicas contribuyen al cuerpo de conocimientos de la arquitec- cipline and systematic understanding of the medium with which
tura del paisaje. Esta expansión de campo de conocimientos y it engages. I think of Analog Media Lab as an alternative practice
acción de la disciplina, así como la capacidad de operar a dife- of landscape architecture, expanding thinking about skills and
rentes escalas, suele generar –sobre todo fuera de los Estados medium while negotiating a new relationship between humans
Unidos- cierta incomodidad en los académicos que exigen una and nature.
definición epistemológica más ceñida. ¿Cómo definirías a la ar-
quitectura del paisaje y cómo contribuye tu trabajo a la discipli- Landscape is not nature, and neither is landscape architec-
na desde Analog Media Lab? ture. Yet, the terms “landscape” and “nature” are often used

PÁG 44 Conversación con D. Hays por A. Valderrama REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Performance de estudiantes de la School of the Art Institute of Chicago (SAIC) con la obra Honey Window I, Honey Window II y otros trabajos de metal (The Lyre, The Comb, The Crown, and
two Back-to-Backs (2014-2015)) durante la exhibición Outside Design, Sullivan Galleries, SAIC (15 de octubre de 2015). Fotos: Ji Yang/Sullivan Galleries, SAIC. | Students from School of
the Art Institute of Chicago (SAIC) performimg with Honey Window I, Honey Window II and other metal works (The Lyre, The Comb, The Crown, and two Back-to-Backs (2014-2015) during
Outside Design exhibition at Sullivan Galleries, SAIC (October 15 2015). Photos: Ji Yang/Sullivan Galleries, SAIC.

DH. El paisaje es la relación entre los humanos y la naturaleza,1 interchangeably to reference an objective outdoor realm, and
y la arquitectura del paisaje es la negociación de esa relación. La landscape architecture is haunted by an expectation that it be
arquitectura del paisaje es frecuentemente descripta como una mistaken for nature. The persistence of the latter, cultivated
combinación entre arte y ciencia, es decir, las herramientas es- over several centuries, is arguably the largest stumbling block
pecíficas de la disciplina y el conocimiento sistemático del me- for landscape architecture today as a practice in dialogue with
dio con el cual la disciplina está comprometida. Yo pienso Ana- nature. 2 Ironically, our aesthetic sense of nature and our con-
log Media Lab como una práctica alternativa en arquitectura del sequent expectations of natural landscape have been heavily
paisaje, que expande el pensamiento acerca de las herramien- conditioned, if not determined, by artistic representations and
tas y el medio, al mismo tiempo que negocia una nueva relación designed landscapes: paintings, drawings, prints, photographs,
entre los humanos y la naturaleza. and films, as well as gardens and parks, infrastructure, man-
aged resources, and even agriculture.
El paisaje no es naturaleza ni arquitectura del paisaje. Sin em-
bargo, los términos paisaje y naturaleza son frecuentemente New understandings of nature mandate new approaches to
usados indistintamente para referirse a un dominio exterior landscape and landscape architecture. To be contemporary,
objetivo y la arquitectura del paisaje está obsesionada por la the theory and practice of landscape architecture must define
expectativa de ser confundida por naturaleza. La persisten- the terms of a new aesthetic. The work of Analog Media Lab at-
cia de esta expectativa, cultivada a lo largo de varios siglos, tempts that by challenging deep-seated conventions of meth-
es probablemente el mayor obstáculo para la arquitectura del od, materiality, scale, and location. For example, it is generally
paisaje hoy en día entendida como una práctica de diálogo con assumed that works of landscape architecture are immersive
la naturaleza. 2 Irónicamente, nuestro sentido estético de la environments larger than the human body and external to
naturaleza y nuestras consecuentes expectativas hacia el pai- buildings. But landscape architecture has no threshold scale
saje natural han sido fuertemente condicionadas, si no deter- or dimension. It can be smaller than the human body. Similarly,
minadas, por representaciones artísticas y paisaje diseñados: architecture has long been treated as an object within land-

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con D. Hays por A. Valderrama PÁG 45
pinturas, dibujos, posters, fotografías, películas, tanto como scape, but it can be conceived more productively as an encap-
jardines y parques, infraestructuras, recursos manejados, e sulation of landscape. 3 Consequently, landscape architecture
incluso la agricultura. can occur both inside and outside buildings. Landscape archi-
tecture is thought to be place-specific, yet, lacking a threshold
Nuevas conceptualizaciones de la naturaleza requieren nuevos scale and able to be contained, it can also be portable. Mani-
abordajes al paisaje y a la arquitectura del paisaje. Para ser con- festing these ideas in built form, Analog Media Lab reframes
temporáneas, la teoría y la práctica deben definir los términos the art and science of landscape architecture. The results do
de una nueva estética. El trabajo de Analog Media Lab intenta not resemble conventional practice, yet they perform the
esto, desafiando las convenciones profundamente establecidas requisite work of negotiating a (new) relationship between
de método, materialidad, escala y localización. Pero la arquitec- humans and nature.
tura del paisaje no tiene límite de escala o dimensión. Asimismo,
la arquitectura ha sido, durante mucho tiempo, tratada como AV. During the development of my thesis4 we talked about of
un objeto en el paisaje, cuando podría ser más productivamen- how cultural notions of nature directly affect the production
te pensada como una encapsulación del paisaje.3 Por lo tanto, of artefacts. Until not so very long ago, the Western world has
puede tener lugar dentro o fuera de los edificios. La Arquitec- considered nature as a completely determined and stable enti-
tura del Paisaje es pensada para ser específica de un lugar, sin ty –concepts based on Platonic and Biblical paradigms. Under
embargo, siendo que no tiene límites de escala y teniendo la those paradigms, landscape architects and architects have as-
posibilidad de ser contenida, podría también ser portable. Al sumed total control over nature and replaced natural process-
manifestar esas ideas en forma construida, Analog Media Lab es (also social, and constructive) with their static representa-
replantea el arte y la ciencia de la arquitectura del paisaje. Los tions. Artefacts are linked to that static notion of the world. In
resultados no se asemejan a la práctica convencional, pero rea- recent decades, the focus of disciplines related to ecological
lizan el trabajo necesario de negociar una (nueva) relación en- processes has shifted the old paradigms from stable equilib-
tre los seres humanos y la naturaleza. rium to dynamic equilibrium, now introducing the concept of
resilience and anticipating that stability will never be achieved.
AV. Durante el desarrollo de mi tesis4 reflexionamos mucho so- Under a similar discussion, some landscape architecture theo-
bre cómo la noción cultural de naturaleza afecta directamente rists, such as, Diana Balmori, are discussing the irrelevance of
a la producción de los artefactos. Hasta no hace mucho, el mun- those traditional paradigms of nature and their design proce-
do occidental ha considerado a la naturaleza como una entidad dures, proposing to emphasize the dynamic qualities of pro-
completamente determinada y estable –conceptos basados en cesses. Likewise, Kate Orff’s project for the coast of New York
los paradigmas platónicos y bíblicos. Bajo estos paradigmas, los has been emblematic as a path to a design without design. That
arquitectos y arquitectos del paisaje han asumido un control to- is, a project where architecture is placed to provoke the mani-
tal sobre la naturaleza y han reemplazado los procesos naturales festation of a natural process. Its final configuration cannot be
(sociales y constructivos) por su estática representación. Los ar- pre-figured. How do you conceptualize Nature and how does
tefactos se vinculan entonces a esa noción estática del mundo. this concept of nature nourish your work in Analog Media Lab?
En las últimas décadas el foco de las disciplinas vinculadas a los
procesos ecológicos han desplazado los antiguos paradigmas DH. Nature can mean many different things. Because of that
que iban del equilibrio estable, al equilibrio dinámico, introdu- polyvalence, it is helpful to articulate working definitions when
ciendo ahora el concepto de resiliencia, y anticipando que la es- talking or writing about it.
tabilidad nunca será alcanzada. En una reflexión similar, algunos
teóricos de la arquitectura del paisaje, tales como Diana Balmori, In my own work as both a scholar and an artist/designer, I
están discutiendo la irrelevancia de aquellos paradigmas tradi- conceptualize nature in terms of frameworks and oppositions
cionales y su procedimientos proyectuales, proponiendo hacer manifest in shared narratives, immediate physical experience,
énfasis en las cualidades dinámicas de los procesos. Asimis- and intuition. For example, the scientific account of nature has

PÁG 46 Conversación con D. Hays por A. Valderrama REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Rococo Armchair Retrofit (2009-2010) invadida por hormigas cortadoras. Suarez Lab, University of Illinois at Urbana-Champaign (5 de Octubre de 2010). Fotos: Analog Media Lab. | Rococo
Armchair Retrofit (2009-2010) full of leaf-cutter ants. Suarez Lab, University of Illinois at Urbana-Champaign (October 5 2010). Photos: Analog Media Lab.

mo, el proyecto de Kate Orff para la protección de la costa de changed significantly in recent decades -from stable typologies
Nueva York, ha sido emblemático en su apuesta a un diseño sin and progress towards balanced climax states (succession) to re-
diseño. Es decir, un proyecto donde la arquitectura es colocada silient adaptation predicated on disruption- and that rethinking
para provocar la manifestación de un proceso natural y cuya guides my work.
configuración final no puede ser pre-figurada. Cómo conceptua-
lizas tú a la Naturaleza y cómo ese concepto de naturaleza nutre Nature has long been framed as an objective realm of matter
a tu trabajo en Analog Media Lab? and energy beyond human control, but how we experience
that realm is conditioned as much by ideas as by the senses. My
DH. Naturaleza puede significar muchas cosas. Debido a esa po- work structures artifacts to be transformed by flows of envi-
livalencia, es útil articular definiciones operativas cuando ha- ronmental energy. In making that work, I understand and ac-
blamos o escribimos acerca de esto. En mi propio trabajo, como cept that my knowledge of nature is pedestrian relative to that
académico y como artista/diseñador, conceptualizo a la natura- of scientists -for example, physicists will be variously annoyed
leza en términos de marcos y oposiciones manifiestas en narra- or confused by the phrase matter and energy- but I nevertheless
tivas compartidas, experiencia física inmediata e intuición. Por imagine that the dynamic aspect of each work manifests the vi-
ejemplo, el relato científico de la naturaleza ha cambiado signi- tal imbalance in new nature.
ficativamente en las décadas recientes -desde tipologías y pro-
gresos estables hacia estados de climax equilibrado (sucesión), In the meanwhile, my intuition pits two ideals of nature against
llegando a la adaptación resiliente basada en la disrupción- y each other: on one hand, nature as a sentient being, or a com-
esta reformulación guía mi trabajo. munity of such beings, extending even to inorganic elements
and with which humans can establish mutual, empathic rela-
La naturaleza ha sido durante mucho tiempo enmarcada como tionship; on the other hand, nature as mere matter and energy
un dominio objetivo de materia y energía fuera del control huma- -integral and inevitable (pace physicists) but devoid of con-
no, pero el modo cómo experimentamos ese dominio está condi- sciousness and feeling. In the same moment, animism is alive

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con D. Hays por A. Valderrama PÁG 47
cionado tanto por ideas como por los sentidos. Mi trabajo desa- and well, despite -or, perhaps, through-o ur modernity, yet na-
rrolla artefactos para ser transformados por flujos de energía del ture does not care about us, not because of who we are or what
medio ambiente. Haciendo ese trabajo entiendo y acepto que mi we do but because it has no capacity to care at all; it is not a
conocimiento de la naturaleza es rudimentario respecto al de los sentient being.
científicos. Por ejemplo, los físicos se verían ofendidos y confun-
didos por la frase “materia y energía” pero, sin embargo, imagino All of these ideas about nature are at play in my mind when I
que el aspecto dinámico de cada uno de mis trabajos manifiesta undertake my work. So, for me, nature is apprehended as a re-
el desequilibrio vital de la naturaleza nueva. lationship among divergent ideas and experiences.
Mientras tanto, mi intuición hace confrontar dos ideales de
naturaleza: por un lado, la naturaleza como ser sensible, o una AV. Schools of architecture and landscape architecture tend to
comunidad de tales seres, extendiendo incluso a elementos in- prioritize speculation and representation exercises, working on
orgánicos con los cuales los humanos pueden establecer una a smaller scale size than actual processes and results. General-
relación mutua y empática; por otro lado, naturaleza como ly, formal results are valued over the knowledge of processes
mera “materia y energía” -integral e inevitable (físicos de paso) (natural, social, technical), even when they are a substantial part
pero desprovista de conciencia y sentimiento. Al mismo tiempo, of their production. Representation replaces empirical experi-
el animismo está vivo y con salud, a pesar de -o quizás a través ence. We have discussed how the advancement of knowledge
de- nuestra modernidad, sin embargo la naturaleza no se pre- requires special attention to processes and how each process
ocupa por nosotros, no por quienes somos o lo que hacemos, has a proper size. Working on a 1: 1 scale, and producing empir-
sino porque no tiene en absoluto la capacidad de interesarse; la ical and experimental approaches, could greatly contribute to
naturaleza no es un ser sensible. the production of knowledge of our schools.
Todas estas ideas acerca de la naturaleza están en juego en mi
mente cuando llevo a cabo mi trabajo. Por lo tanto, para mí, la I understand that your academic production, and your activ-
naturaleza es aprehendida como una relación entre ideas y ex- ism for giving value to experimental approaches and real scale
periencias divergentes. within the academy, are fueled by Analog Media Lab’s produc-
tion. How do Analog Media Lab’s 1: 1 scale experiments con-
AV. Las escuelas de arquitectura y arquitectura del paisaje tien- tribute to contemporary theory and practice of landscape ar-
den a priorizar ejercicios de especulación y representación, tra- chitecture and architecture?
bajando a un tamaño más pequeño del que corresponde a los
procesos y los resultados finales concretos. En general, se va- DH. Experience is a great teacher. Tangible experiment at 1: 1
loran los resultados formales por sobre el conocimiento de los scale can lead to grounded practical outcomes, but it is also a
procesos (naturales, sociales y constructivos), aun cuando és- path to the unimagined. Analog media are indexical, correlat-
tos son la parte sustancial de su producción. La representación ing matter and experience, and they are continuous—meaning,
reemplaza la experiencia empírica. Hemos discutido cómo el they embody infinite possibilities. In other words, analog media
avance de los conocimientos requiere especial atención en los are magical in the older sense of magic as “understanding the
procesos y cómo cada proceso tiene un tamaño que le es propio ways of nature.” Experimenting at full scale and in real space-
para ser estudiado. Trabajar a escala 1:1 y producir aproxima- time means learning those ways while discovering unexpected
ciones empíricas y experimentales podría contribuir enorme- realities and learning from anomalies.
mente a la producción de conocimientos en nuestras escuelas.
In contrast, digital media are magical in the modern sense of
Entiendo que tu producción académica y tu activismo por poner performance that defies explanation. They are powerful but dis-
en valor aproximaciones experimentales y a escala real dentro crete: their content is finite, and their magic depends on that
de la academia son alimentadas por la producción de Analog Me- limitation. Digital tools prioritize vision and alienate users
dia Lab. ¿Cómo contribuyen los experimentos a escala 1:1 desa- from haptic and other experience-based ways of knowing. In

PÁG 48 Conversación con D. Hays por A. Valderrama REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
rrollados por Analog Media Lab, a la teoría y la práctica contem- digital fabrication, machines shape materials while “makers”
poráneas de la arquitectura del paisaje y la arquitectura? watch from the side; haptic experience is staged as a reward
DH. La experiencia es una gran docente. Un experimento tangi- that comes at the end. Virtual environments have no mass or
ble a escala 1:1 puede conducir a resultados prácticos situados, moment, no temperature, no wind, no precipitation, no flora or
pero también es un camino inimaginable. Los medios analógi- fauna. While digital simulations of natural systems can be sug-
cos son índices, correlacionan la materia y la experiencia y son gestive -for example, by pointing to potential problems- they
continuos -es decir, encarnan infinitas posibilidades. En otras have only a nominal correlation to analog realities. There is no
palabras, los medios analógicos son mágicos en el antiguo senti- real discovery in the digital realm.
do de la magia como “comprensión de la sabiduría de la natura-
leza.” Realizar experimentos a escala real y en espacio-tiempo Theory is a practice of anticipation, but digital media are a sort
real implica el estudio de esa sabiduría, al mismo tiempo que el of self-fulfilling prophecy. In contrast, analog media are at once
descubrimiento de realidades inesperadas y el aprendizaje de grounded and open-ended. Consequently, engaging analog me-
las anomalías. dia through tangible experiment can become a meaningful ba-
sis for integrated theory and practice.
AV. ¿Podrías describir algunos de tus trabajos realizados en
Analog Media Lab para que puedas ilustrar con ejemplos cons- AV. Would you describe some of your works at Analog Media
truidos lo que hablamos previamente? Lab, so that you can illustrate with built examples what we talk
about previously.
DH. A medida que Analog Media Lab se fue constituyendo, las
condiciones del ambiente de nuestro trabajo se volvieron un DH. As Analog Media Lab came into being, the conditions of our
trampolín para experimentar. El Stock Pavilion, donde se encuen- work environment became a springboard for experiment. The
tra el laboratorio, está bien calefaccionado pero pobremente Stock Pavilion is well-heated but poorly insulated, so tempera-
aislado, de modo que las temperaturas interiores y exteriores tures in and around it can vary wildly. The central hall has a dirt
pueden variar enormemente. El hall central tiene piso de tierra floor and is flooded with natural light. In the meanwhile, our
y está inundado de luz natural. Cuando comenzamos a trabajar, workspace was infested with termites; a large, chipboard land-
nuestro espacio de trabajo estaba infectado de termitas: una scape model kept in an adjacent storeroom had been reduced
gran maqueta de un paisaje hecha con aglomerado había queda- to dust by termites in one academic year. That impressed us.
do en un almacén adyacente y había sido reducida a polvo por las
termitas en un año académico. Eso nos impresionó. To engage that potential, we imagined an analog alternative to
Para captar ese potencial, imaginamos un router analógico al- the digital CNC (Computer Numerical Control) routers then
ternativo al CNC digital (Computer Numerical Control) que proli- proliferating in digital fabrication labs. Instead of using com-
feraban en los laboratorios de fabricación digital. En vez de usar puter-guided cutting tools to cut precise shapes, our ATC (An-
cortadoras láser para perfilar formas precisas, nuestro Router alog Termite Controlled) Router would use termites guided by
ATC (Analog Termite Controlled) usaría termitas guiadas por sus their own impulses. We obtained a redundant display case from
propios impulsos. Conseguimos una vitrina de la Biblioteca de the Rare Book and Manuscript Library and filled it with wood
Libros y Manuscritos Raros y la llenamos de construcciones de and paper constructions designed to disintegrate in interesting
madera y papel diseñadas para desintegrarse de maneras inte- ways -for example, basswood planes and strips held upright by
resantes -por ejemplo, planos y tiras de madera de tilo sosteni- acrylic panels, and chipboard containers filled with small stones
das en posición vertical por paneles acrílicos y contenedores de that would spill out as the forms lost integrity. We then added
cartón llenos de pequeñas piedras que se derramarían cuando five termite inspection cartridges, trapping devices previously
las formas perdieran integridad. A continuación agregamos cinco embedded in the ground around our building and teeming with
cartuchos de inspección de termitas, dispositivos de captura pre- specimens. We set cups of water near the cartridges, to keep
viamente incrustados en el suelo alrededor de nuestro edificio y the humidity level up, then closed the case and wrapped it in

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con D. Hays por A. Valderrama PÁG 49
ATC (Analog Termite Controlled) Router (2010). Fotos: Analog Media Lab. | ATC (Analog Termite Controlled) Router (2010). Photos: Analog Media Lab.

lo llenamos de especímenes. Colocamos tazas de agua cerca de black plastic sheeting, deciding that the router would operate
los cartuchos, para mantener el nivel de humedad, luego cerra- unmonitored for 99 days.
mos la vitrina y la envolvimos con láminas de plástico negro, de- We became very excited. We expected that the objects would
cidiendo que el router operaría sin supervisión durante 99 días. be significantly transformed. We even wondered if we had
Nos sentíamos muy emocionados. Esperábamos que los obje- included enough material. Would the termites go hungry? In
tos fueran significativamente transformados. Incluso nos pre- truth, we had only a very vague sense of how much fiber the
guntábamos si habíamos incluido suficiente material ¿Las ter- termites could consume.
mitas pasarían hambre? En verdad, solo teníamos una muy vaga
idea de la cantidad de fibra que las termitas podrían consumir. On day 100, with great anticipation, we removed the wrapping
and opened the case. To our surprise and large disappointment,
En el día 100, con gran anticipación, sacamos el envoltorio y nothing inside the case had changed, except that the water
abrimos la vitrina. Para nuestra sorpresa y gran decepción, no was gone and the termites were dead, their tiny exoskeletons
había cambiado nada dentro de la caja, excepto que el agua se scattered about the case, barely visible. We worried that we
había ido y las termitas estaban muertas, sus diminutos esque- had not added enough water. We wondered if the termites had
letos estaban esparcidos por la caja, apenas visibles. Nos preo- been contaminated; the Stock Pavilion had been sprayed for ter-
cupaba haber añadido suficiente agua. Nos preguntábamos si mites, possibly on the day we collected the inspection cartridg-
las termitas habían sido contaminadas, ya que el Stock Pavilion es, so perhaps they were doomed from the start. Regardless, it
había sido fumigado debido a las termitas, posiblemente el día became abundantly clear that the project failed in part because
que recogimos los cartuchos de inspección, así que tal vez las we were not thinking ecologically. We had cut the termites off
termitas estaban condenadas desde el principio. De todos mo- from their own ecosystem. And we learned from that mistake.
dos, se hizo evidente que el proyecto fracasó, en parte, porque
no estábamos pensando ecológicamente. Habíamos cortado las Our encounter with termites got us interested in flows of undo-
termitas de su propio ecosistema. Y aprendimos de ese error. mesticated domestic insects -meaning, those commonly found

PÁG 50 Conversación con D. Hays por A. Valderrama REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Nuestro encuentro con las termitas nos hizo interesarnos in domestic environments but considered invasive, unproduc-
en los flujos de insectos domésticos no domesticados -es decir, tive, or otherwise problematic (e.g., termites, ants, moths). On
aquellos comúnmente encontrados en ambientes domésticos, a global scale, vast chemical and other material resources are
pero considerados invasivos, improductivos o problemáticos invested in keeping such creatures out of buildings. Instead of
(por ejemplo, termitas, hormigas, polillas). A escala mundial, resisting those flows, what if we structured new ways to ac-
se invierten enormes recursos químicos y otros recursos ma- commodate them?
teriales para mantener a esas criaturas fuera de los edificios.
En lugar de resistir esos flujos, ¿qué pasaría si estructuráramos Rococo Armchair Retrofit began with an old chair in need of new
nuevas formas de acomodarlos? upholstery, its floral damask faded and worn. In rococo decora-
tive arts, organic elements such as plants and insects are rep-
Rococo Armchair Retrofit empezó con una silla vieja que necesita- resented through static images and forms. We wondered, what
ba tapicería nueva, ya que su damasco floral estaba desvanecido if those were real plants and insects? Could we upholster the
y desgastado. En las artes decorativas rococó, los elementos or- chair with reality? To text that idea, we transformed the back
gánicos tales como plantas e insectos son representados a través of the chair into a display case faced with clear sheet plastic.
de imágenes y formas estáticas. Nos preguntamos, qué pasaría si Remembering the ATC Router, we used flexible tubing to link
esas plantas e insectos fueran reales ¿Podríamos tapizar la silla the back to a port in a perimeter wall. In that way, the interi-
con la realidad? Para desarrollar esa idea, transformamos el res- or of the back became part of the outdoors, making it accessi-
paldo de la silla en una vitrina hecha con plástico transparente. ble to insects. Through the chair, active nesting, reproductive,
Recordando el Router ATC, usamos tubos flexibles para conectar and other behaviors of insects could become visible within
la parte trasera a un puerto en una pared perimetral. De esta ma- the context of the human domestic interior. To see what that
nera, el interior del respaldo se convirtió en parte del exterior, might look like, we stuffed the back with lilac leaves and took
haciéndolo accesible a los insectos. A través de esta silla, ciertos the chair to an insect lab on our campus, where the open end
comportamientos de los insectos tales como anidar, reproducir- of the long tube was placed in a tank filled with leaf-cutter ants.
se y otros, se harían visibles en el contexto del interior doméstico Within minutes, a few of the ants found the leaves and alerted
humano. Para observar cómo luciría esto, rellenamos el respaldo the others. The leaves were gone within a couple of days.
con hojas de lila. Llevamos la silla a un laboratorio de insectos en
el campus, donde el extremo del tubo fue colocado en un tanque As with flows of insects, we experimented with flows of viscous
lleno de hormigas cortadoras. En unos minutos, unas poquitas liquids, including locally-produced honey and varieties of indus-
hormigas encontraron las hojas y alertaron a las otras. Las hojas trial caulk. Honey Windows A and B explore the optical, tensile,
desaparecieron en un par de días. and thermodynamic properties of honey sealed between panes
of glass. Inverting the windows causes air to move through the
Así como experimentamos con flujos de insectos, lo hicimos tam- liquid in unexpected ways. Pockets of air divide and flow side-
bién con líquidos viscosos, incluyendo miel producida localmen- ways as pressure adjusts within the closed system. Tempera-
te y variedades de masilla industrial. Honey Windows A and B ex- ture has high impact on the viscosity of honey and therefore
ploran las propiedades ópticas, ténsiles y termodinámicas de la the speed at which air passes through it. In a cool room, an in-
miel encerrada entre paneles de vidrio. La inversión de la venta- verted Honey Window might take several minutes to settle; in a
na provoca el movimiento de aire a través del líquido de maneras warm room, it will do so in seconds. In the meanwhile, crystal-
inesperadas. La temperatura tiene alto impacto en la viscosidad lization structures moments of resistance, and the timing and
de la miel, y, por lo tanto, en la velocidad a la que el aire pasa a speed of rotation condition the events.
través de ella. En una habitación fría una Honey Window invertida
podría tomar muchos minutos en asentarse; mientras que en una These works and others by Analog Media Lab came about
habitación cálida, podría tomar segundos. Mientras tanto, los through tangible experiment at everyday scales. Our approach
momentos de resistencia de cristalización de las estructuras, así is opportunistic, taking advantage of conditions close-at-hand,

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con D. Hays por A. Valderrama PÁG 51
Honey Window B (2010/2015). Fotos: Sullivan Galleries, SAIC (izquierda) y Analog Media Lab (derecha). | Honey Window B (2010/2015). Photos: Sullivan Galleries, SAIC (left) and Analog
Media Lab (right).

como el tiempo y la velocidad condicionan los eventos. but we also prioritize intuition. The work comes about as much
Estos y otros trabajos de Analog Media Lab aparecen a través through impulse as through conscious reasoning. Distinctions
de experimentos tangibles a escala diaria. Nuestra aproxima- between practical and impractical may emerge after work is
ción es oportunista, sacando ventaja a las condiciones que se completed, as a function of interpretation, but they do not con-
encuentran al alcance de las manos, pero también priorizando dition work in advance.
la intuición. El trabajo surge como resultado tanto del impulso
como del razonamiento consciente. Las distinciones entre lo AV. I perceive in your work a persistent challenge to the mod-
práctico y lo impráctico emergen, eventualmente, una vez ter- ern movement, in particular the concept form follows function.
minado el trabajo, como resultado de una interpretación, pero Can you explain the conceptual framework of your criticism
esas distinciones no condicionan preliminarmente el trabajo. and give some examples from your own work?

AV. Percibo en tu trabajo un persistente desafío al Movimiento DH. Early in my work, I became interested in defining a path
Moderno, en particular al concepto “la forma sigue a la función” to a more authentic modernism. My compass was the priority
¿Podrías explicar el marco conceptual de tu crítica y darnos al- of truth in materiality. Because energy is an inalienable aspect
gunos ejemplos con tu propio trabajo? of materiality, form is a middle ground between object and en-
vironment. It is literally as variable as the weather. Architects
DH. Al inicio de mi trabajo me interesé en definir un camino ha- and engineers have long colluded for the sake of static ideals
cia un modernismo más auténtico. Mi brújula era la prioridad -what Greg Lynn called “an ethics of statics” (Lynn, 1999: 9)5. To
de la verdad en la materialidad. Debido a que la energía es un be truly modern, it seemed to me, architecture would need to
aspecto inalienable de la materialidad, la forma es un campo in- express its dynamic materiality. Instead of chasing an ideal of
termedio entre el objeto y el medio ambiente. Es literalmente form follows function, it should embrace the reality of form fol-
tan variable como el clima. Los arquitectos e ingenieros se han lows temperature.
confabulado durante mucho tiempo para preservar los ideales As a student of architecture, I explored that idea in a studio

PÁG 52 Conversación con D. Hays por A. Valderrama REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
estáticos –lo que Greg Lynn llamaba “una estética de la está- taught by Elizabeth Diller. Our assignment was to design a copy
tica” (Lynn, 1999: 9). 5 A mí me parecía que, para ser verdade- of an iconic modernist building. I chose Philip Johnson’s Glass
ramente moderna, la arquitectura debía expresar su materiali- House (1949) in New Canaan, Connecticut. Several years ear-
dad dinámica. En lugar de perseguir un ideal -“la forma sigue a lier, during a visit to the house with Johnson, I had marveled
la función”- la arquitectura debía adoptar la realidad “la forma at the intensely controlled visual relationship between the in-
sigue a la temperatura”. terior and the surroundings. Johnson described how he would
sit inside the house for long stretches of time, looking care-
Mientras era estudiante de arquitectura, exploré esa idea en el fully at the surroundings in order to know how to configure
taller conducido por Elizabeth Diller. El trabajo práctico consis- them. After many such sessions, he might decide which small
tía en diseñar una copia de un edificio moderno icónico. Elegí tree (among many in the distance) should be removed so as to
la Casa de Vidrio de Philip Johnson en New Canaan, Connec- perfect the view. Listening to Johnson and watching him nav-
ticut (1949). Varios años antes, durante una visita a la casa con igate the interior, I had a sense of the house as a mapping de-
Johnson, me había maravillado con la intensamente contro- vice. Johnson seemed to use the transparency and reflection
lada relación entre el interior y el entorno. Johnson describía of the windowpanes to relate the positions of elements inside
como se sentaría dentro de la casa durante largos períodos de and outside the house and, thereby, to triangulate his own po-
tiempo, mirando cuidadosamente a los alrededores para saber sition. In my research for Diller’s studio, I heard that the panes
cómo configurarlos. Luego de muchas de esas sesiones, él deci- of glass had been too tight in their frames when the house was
diría cuál árbol pequeño (entre muchos en la distancia) debería first constructed. As outdoor temperatures rose, they expand-
remover para poder lograr una vista perfecta. Escuchando ed and cracked under pressure. I did not know if that had real-
a Johnson y mirándolo navegar por el interior, tuve la sensa- ly occurred, but the idea was realistic and provocative. In my
ción que la casa era un dispositivo de mapeo. Parecía usar la copy of the Glass House, I replicated every detail except one,
transparencia y la reflexión de los vidrios de las ventanas para the steel mullions, which I redesigned to flex the windowpanes
relacionar las posiciones de los elementos de adentro y afuera gently as outdoor temperatures rose and fell. Manipulating op-
de la casa y, de este modo, triangular su propia posición. En mi tical reflection in that way would disrupt Johnson’s ability to
investigación para el Taller de Diller escuché que cuando la casa locate himself.
fue construida por primera vez, los marcos de los vidrios eran
demasiado estrechos. Cuando la temperatura del exterior au- Building on that concept, I undertook an M.Arch. thesis under
mentaba, los vidrios se expandían y rompían por la presión. Yo the direction of structural engineer Guy Nordenson. In that, I
no sabía cómo eso realmente ocurría, pero la idea fue realística described the potentials and implications of exploiting ther-
y provocativa. En mi propia copia de la Casa de Vidrio, repliqué mal deformation in structural form, and I envisioned a series
cada detalle, excepto uno, los montantes de acero, a los que re- of thermally-responsive, indeterminate, lattice structures at
diseñé para flexionar los paneles de la ventana suavemente al micro- to macro-scales. Later, under the umbrella of Analog
tiempo que la temperatura exterior subía y bajaba. Manipular la Media Lab, we applied those ideas to reality by structuring
reflexión óptica de esa manera alteraría la habilidad de Johnson composites of low-cost materials to exploit thermal deforma-
para localizarse a sí mismo. tions. The resulting works, called bundled actuators, change
form visibly across modest temperature ranges. We then
Sobre la base de ese concepto, emprendí la tesis de Maestría composited those devices with other systems to heighten
en Arquitectura bajo la dirección del ingeniero estructural Guy their formal or visual interest. For example, in Bundled Actu-
Nordenson. En la tesis describía los potenciales e implicancias de ator: Analog Digital, a gear train and rack and pinion mecha-
explotar la deformación termal en la forma estructural, e imagi- nism attached to the top of a wood and sheet plastic actuator
né una serie de estructuras reticulares térmicamente sensibles converted linear motion into rotation. The mechanism was
a micro y macro escalas. Más tarde, bajo el paraguas de Analog scaled to produce 180° of rotation for each 30°F of thermal
Media Lab, aplicamos esas ideas en la realidad, estructurando shift. In Moiré Box, a similar actuator embedded in the back

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con D. Hays por A. Valderrama PÁG 53
compuestos de materiales de bajo costo para explotar deforma- of a box displaced layered transparency sheets on the front.
ciones técnicas. Los trabajos resultantes, llamados accionado- Marked to produce moiré effects, those revealed three famil-
res empaquetados, cambian de forma visiblemente a través de iar expressions -too hot, too cold, and just right- in response to
rangos modestos de temperatura. Luego utilizamos esos dis- changes in surrounding temperature.
positivos con otros sistemas para aumentar su interés formal o To engage thermal deformation in art and design is to embrace
visual. Por ejemplo en Bundled Actuator: Analog Digital, un tren the natural volatility that underlies all material form. The ethics
de engranajes y un mecanismo de cremallera unidos a la parte of statics is abandoned in favor of a landscape approach. In his
superior de un accionador de madera y una lámina de plástico, book Architectures of Time (2002), theorist Sanford Kwinter de-
convirtieron el movimiento lineal en rotación. El mecanismo fue scribed nature as “wild, indifferent, and accidental; it is a cease-
escalado para producir una rotación de 180 grados para cada 30 less pullulation and unfolding, a dense evolutionary plasma of
grados Fahrenheit (-1,11 celsius) de desplazamiento térmico. En perpetual differentiation and innovation.” (Kwinter: 2002, 4)
Moiré Box, un accionador similar incrustado en la parte trasera de Tethered to nature, form takes on those essential characteris-
una caja desplazaba capas de láminas transparentes en la parte tics: “form itself is wild, indifferent, and accidental; it is a cease-
delantera. Marcados para producir efectos de moiré, estas lámi- less pullulation and unfolding, a dense evolutionary plasma of
nas transparentes revelaban tres expresiones familiares –de- perpetual differentiation and innovation.” (Kwinter: 2002, 4)●
masiado caliente, demasiado frío, correctas– en respuesta a los
cambios de temperatura del ambiente circundante. ENDNOTES
1 - Nature is here understood to include humans, so the relationship between
Involucrar la deformación termal en el arte y el diseño significa humans and nature is, in part, reflexive.
abrazar la volatilidad natural que subyace en toda forma ma- 2 - To extend this idea, see BALMORI, D. 2010. “History and Nature/Nature
terial. La “estética de la estática” es abandonada a favor de un and Art: A New Departure,” in A Landscape Manifesto (New Haven, CT: Yale
enfoque paisajístico. En su libro Architectures of Time (2002), el University Press), 4-25.
teórico Sanford Kwinter describía a la naturaleza como “salvaje, 3 - To extend this concept, see CARERI, F.2002. “Errare humanum est,” in
indiferente y occidental; es una incesante multiplicación y des- Walkscapes: Walking as an Aesthetic Practice (Barcelona: Editorial Gustavo
pliegue, un denso plasma evolutivo de perpetua diferenciación Gili), 29-67.
e innovación” (Kwinter: 2002, 4) Amarrada a la naturaleza, la 4 - David Hays was Director of Ana Valderrama’s MLA Thesis at UIUC,
forma adquiere esas características esenciales: “la forma mis- “Formless accident: a happening towards the fall,” 2013.
ma es salvaje, indiferente y occidental es una incesante multi-
plicación y despliegue, un denso plasma evolutivo de perpetua
diferenciación e innovación.” (Kwinter: 2002, 4)● BIBLIOGRAPHY
·LYNN, G. 1999. Animate Form (New York: Princeton Architectural Press)
NOTAS ·KWINTER, S. 2002. Architectures of Time: Toward a Theory of the Event in Mo-
1 - La naturaleza es aquí entendida incluyendo a los humanos, por lo que la dernist Culture (Cambridge: The MIT Press)
relación entre humanos y naturaleza es, en parte, reflexiva.
2 - Para ampliar esta idea ver BALMORI, D. 2010. “History and Nature/Nature
and Art: A New Departure” en A Landscape Manifesto (New Haven, CT: Yale
University Press), 4-25.
3 - Para ampliar el concepto ver: CARERI, F. 2002. “Errare humanum est,” in
Walkscapes: Walking as an Aesthetic Practice (Barcelona: Editorial Gustavo Gili),
29-67.
4 - David Hays fue Director de la Tesis de Maestría de Ana Valderrama en la
UIUC, titulada “Accidente Informe: una acción hacia la caída” presentada en
el año 2013.

PÁG 54 Conversación con D. Hays por A. Valderrama REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Moiré Box (muy caliente/muy frío/intermedio) (2011). Fotos: Analog Media Lab. | Moiré Box (Too Hot/Too Cold/Just Right) (2011). Photos: Analog Media Lab.

5 - Greg Lynn, Animate Form (New York: Princeton ArchitecturalPress, 1999),


9: "Lo que hace a la animación tan problemática para los arquitectos es que
ellos han mantenido en su disciplina una estética de la estática. Debido a esta
dedicación hacia la permanencia, la arquitectura es una de las últimas formas
de pensamiento basadas en lo inerte.”

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
David L. Hays Bachiller en Bellas Artes y Letras y Lit-
·LYNN, G. 1999. Animate Form (New York: Princeton Architectural Press)
eratura Románicas, Universidad de Harvard. Master
·KWINTER, S. 2002. Architectures of Time: Toward a Theory of the Event in
en Arquitectura, Universidad de Princeton. Ph.D. His-
Modernist Culture (Cambridge: The MIT Press)
toria del Arte, Universidad de Yale. Director Asociado,
Departamento de Arquitectura del Paisaje-Universi-
dad de Illinois en Urbana Champaign. Profesor Asocia-
do (MLA-UIUC). Director de Analog Media Lab .

Ana Valderrama Arquitecta (FAPyD. UNR). Master


en Arquitectura del Paisaje, Universidad de Illinois
en Urbana Champaign. Vicedecana de la Facultad de
Arquitectura, Planeamiento y Diseño. Universidad Na-
cional de Rosario. Profesora Titular del Area Teoría y
Técnica del Proyecto Arquitectónico (FAPyD. UNR).
Directora de Matéricos Periféricos.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 Conversación con D. Hays por A. Valderrama PÁG 55
DOSSIER TEMÁTICO

Breve ensayo sobre el paisaje


CARLOS REBORATTI

Español English

Paisaje es una palabra que siempre se refiere a un conjunto, a una agrupación Landscape is a Word which always refers to a set, a mixture of elements de-
de cosas que se desarrolla en el reino de las escalas medias, ni tan cercanas veloping in the realm of median scales, neither so close as to make imposible
como para no permitir relacionar sus elementos, ni tan lejana para que estos to see the relationships among elements, nor so far that those elements are
se hagan invisibles, en resumen un área de tierra visible desde una posición invisible to the eye. So, landscape is an área of land which is visible from a
estratégica. Muchas disciplinas han intentado clasificar los paisajes, y allí es strategic point of view. Many disciplines had attemp to clasify the landscape,
particularmente interesante la idea de paisaje típico porque nos introduce en but ditis particulary interesting the idea of “typical landscape”, because it
el mundo de los paisajes apropiados. Esto a veces choca con la idea de que lead us to the world of the appropiation of them. This many time collidles with
todo paisaje es esencialmente dinámico, ya sea en forma espontánea al recibir the idea that any landscape is escencially dinamic, receiving constantly the
los cambios que se producen en la cultura material de la sociedad o a veces change sinducedby society´s material culture, wether spontaneusly or plani-
planificado. Paisaje es un registro duradero y un testimonio de las vidas y tra- fied. Landscape is a durable register and a testimony of the lives and work of
bajos de generaciones pasadas que han vivido en el mismo y que la hacerlo han past generations which had lived in it, and while doing that hadleft something
dejado algo de ellos mismos. of themselves.

Palabras clave: paisaje, escalas, representaciones Key words: landscape, scale, representations

PÁG 56 C. Reboratti REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
P aisaje es una hermosa y misteriosa pa-
labra, hermosa por su capacidad de
recrear en nosotros distintas imágenes y
una naturaleza muerta, un solo árbol no
define un paisaje en ecología ni un solo
registro lo hace en arqueología, por nom-
A partir de esa idea, surge la primera
pregunta ¿dónde se sitúan los paisajes?
Podríamos tal vez pensar de que se trata
misteriosa por su ambigüedad, y es justa- brar algunas de las disciplinas que utilizan de elementos del mundo concreto (mon-
mente esta última característica la que ha el término. Esto no significa que el paisaje tañas, arboles, casas, rutas, etc.). Pero de-
permitido que la usemos desde la vida co- sea un concepto cuyos límites son cuanti- jaríamos afuera a los paisajes imaginarios
tidiana al trabajo académico, en una canti- tativos: existen en la pintura paisajes (en (los mismos elementos, pero producto de
dad de situaciones y disciplinas aparente- el caso de Turner, por ejemplo) donde hay la fantasía) y también al muy común uso
mente disímiles. Pero la ambigüedad y la pocos elementos, pero en los paisajes des- de la palabra paisaje como sinónimo de
consecuente amplitud de su uso, a veces criptos en la geografía hay una gran can- panorama. Del mismo modo quedaría ex-
contradictorio, al mismo tiempo generan tidad de elementos naturales y culturales, cluida la idea de los paisajes emocionales
una serie de preguntas y dudas, que es lo al igual que en la literatura. Tal vez po- o sensoriales, como los que nos inspira la
que trataremos en este ensayo. dríamos acercarnos al tema si pensamos, música. Para escapar del problema, una
Para partir de una base más o menos só- más que en la cantidad de elementos, en posibilidad es agregarle a la idea de pai-
lida en la cual podríamos estar todos de la escala de los paisajes, invariablemen- saje la del observador, esto es, un paisaje
acuerdo, podríamos decir que la palabra te ni muy detalladas (escalas cercanas) ni como un conjunto de elementos que elige
paisaje siempre se refiere a un conjunto, muy lejanas. El paisaje se desarrolla en el el observador. Refiriéndonos a los paisa-
a una agrupación de cosas. No hay -por lo reino de las escalas medias, ni tan cerca- jes del mundo concreto, se podría utilizar
menos que yo sepa- un paisaje de un solo nas como para no permitir relacionar sus la definición que dice que un paisaje es “un
elemento: la fotografía de una persona no elementos, ni tan lejana para que estos se área de tierra visible desde una posición
es un paisaje, tampoco lo es la pintura de hagan invisibles. estratégica” (Cosgrove, 2002). Una defini-

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 C. Reboratti PÁG 57
y al paisaje como separados, al segundo
como fuera del primero. ¿Pero no podría
suceder al revés?¿Qué sucede cuando es-
tamos en movimiento? En ese caso nos mo-
vemos dentro del paisaje, y eso nos obliga a
cambiar la forma de interpretarlo, agregán-
dole una nueva dimensión, la del tiempo y
el movimiento. El paisaje es, como vimos,
un conjunto, una cierta acumulación de ele-
mentos. Pero esa acumulación es, para el
observador externo, fija en el tiempo, mien-
tras que cuando nos movemos dentro del
paisaje, este también se mueve, se vuelve di-
námico. Tuve una vez la experiencia de via-
jar lentamente río arriba por el Paraná y el
Paraguay. El paisaje dinamizado por nues-
tro movimiento dejaba de ser estático y fijo
y se volvía en una lenta sucesión de imáge-
Paisaje latinoamericano según el paisajista norteamericano Ferderick Church. Fuente: https://www.museothyssen.org/colec- nes. Del paisaje inerte de la representación
cion/artistas/church-frederic-edwin/paisaje-sudamericano.
pictórica, de la necesaria intelectualización
ción que nos da a entender que el obser- mentos que el investigador haya optado del paisaje geográfico o arqueológico, del
vador elige los elementos que integraran usar para definir un tipo de paisajes. paisaje congelado en un mapa de los ecó-
el paisaje al definir un punto de vista (¡ese Ahora bien, si el observador es el que eli- logos o del diseño siempre artificioso del
mismo paisaje cambia si el observador da ge los límites y la escala del paisaje, ¿eso paisajismo arquitectónico, se pasaba a una
una vuelta de 180 grados!). Esto significa significa que toda la superficie terrestre, sensación de multiplicidad de dimensiones,
que el observador al elegir el punto de fragmentada por un observador, puede ser introduciéndose en un mundo que cambia-
vista también está determinando los lí- paisaje? Las disciplinas que han optado por ba constantemente, un paisaje que se archi-
mites del paisaje. En el ejemplo visual de un uso relativamente objetivo del término, vaba en nuestra memoria como si fuera una
Cosgrove, por la propia característica de como la ecología o la arqueología, acep- película y no una fotografía. Mientras que la
nuestro sistema visual, eso significaría tarían esa idea con entusiasmo: en teoría, altura de la cubierta del barco definía nues-
que estamos abarcando unos 130 grados todos los ambientes del mundo podrían ser tro punto de vista, las orillas eran nuestro
de ancho y otros tantos de altura a partir cartografiados y clasificados como paisa- punto de referencia, las que daban la medi-
del centro de la imagen. Es lo que apro- jes, actuales o pasados. Y también lo harían da del tiempo y la velocidad y nos marcaban
ximadamente mostraban los paisajes de (posiblemente con reservas), los arquitec- el lento ritmo del cambio.
fines del siglo 19 (por ejemplo el famosos tos y planificadores que piensan que los Un caso similar se encuentra en la carto-
paisaje de los Andes de Church), si bien allí paisajes pueden ser creados y recreados, grafía para viajes, donde es común que en
además los bordes se fijaban por lo limites intervenidos y modificados: todo fragmen- un mapa se marquen en forma especial los
concretos del cuadro. Pero en las discipli- to de la superficie terrestre puede serlo. recorridos turísticos, que son aquellos tra-
nas que prefieren el mundo bidimensional Y estirando un poco la cuerda, también lo mos de un cierto camino cuyos paisajes
de la cartografía, los límites (y por ende podrán hacer las disciplinas que aceptan son más interesantes o impactantes. De-
la escala) están dados por los bordes del una mayor subjetividad, como la pintura, la jando de lado por ahora el tema de quién y
mapa en lo formal, y en lo metodológico, antropología social o la geografía. por qué elige esos recorridos, son también
por la existencia de los conjuntos de ele- Hasta ahora hemos ubicado al observador una forma de alargar los paisajes, trans-

PÁG 58 C. Reboratti REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
formándolos de imágenes estáticas (en el
mismo mapa los famosos puntos panorámi-
cos en una sucesión de paisajes a lo largo
de una recorrido).
Como la ambigüedad no es una caracte-
rística apreciada por la mayor parte de las
disciplinas académicas, en muchos casos
en estas se ha intentado clasificar a los
paisajes. Como toda clasificación, estas
requieren la definición de un punto de
vista (metáfora especialmente apropiada
en este caso) y un objetivo. En geografía,
por ejemplo, fue muy utilizada una clasifi-
cación de los paisajes en dos tipos: los na-
turales y los culturales. Clasificación que
partía de una posición hoy en día cuestio-
nable, que es la que de que existen real-
mente paisajes solo naturales, pero que
implícitamente traía el tema del papel de
la cultura (pensada en términos amplios)
como constructora del paisaje. Desde el
arte (de alguna manera trasladado al sen-
tido común de la sociedad), también exis-
ten una serie de adjetivos estéticos que se
pueden aplicar a la idea del paisaje: bellos,
sublimes, imponentes. A lo que se puede
agregar también una dimensión sensorial,
como la que intentan dar los pintores que
a través de la técnica son capaces de re-
presentar estados de ánimos: paisajes
tristes, sombríos, alegres.
Dentro del tema de la clasificación de los
paisajes, método que suele dejar afue-
ra tantas cosas como las que clasifica, es
particularmente interesante la idea de
paisaje típico porque nos introduce en el
mundo de los paisajes apropiados. No me
refiero con esta palabra a la apropiación
formal sino a la captura de los paisajes
por alguien, casi siempre un sector de
la sociedad que siente que tiene dere-
cho y capacidad para hacerlo. La idea de
que existen paisajes característicos es un Paisajes en movimiento: tres momentos del rio Paraguay desde un barco

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 C. Reboratti PÁG 59
para la preservación de los mismos. Esta
idea un tanto museística del paisaje tiene,
creo, algunos inconvenientes. En primer
lugar, ¿qué pasa con los paisajes que que-
dan fuera? Son, como lo quiere la crítica al
extractivismo, paisajes de sacrificio? Y que
sucede con la gente que vive dentro de ese
paisaje ¿está destinada a no poder acceder
a los beneficios del progreso? ¿Los paisajes
definidos como típicos, están condenados
(incluyendo a la población que vive en los
mismos) a vivir congelados en el tiempo?
Hace unos años tuve la oportunidad de
intervenir en una polémica con el enton-
ces embajador de Francia, un empresario
turístico que estaba entusiasmado con
los paisajes del noroeste. Su plan era que
esos paisajes fueran preservados para
Paisaje "tipico" del Noroeste que los turistas franceses pudieran gozar
de ellos. Pero para eso la exigencia era
poco resbaladiza, por varios motivos. En mahuaca, ¿es único o típico? ¿Cuál es la si- que deberían permanecer intactos, con
primer lugar porque habría que definir militud del paisaje de Cachi y Purmamar- los habitantes vistiendo la ropa tradicio-
primero que elementos de esos paisajes ca como para que ambos sean definidos nal, sin asfalto ni comercios modernos ni
determinan su tipicidad y determinar con como paisajes típicos del noroeste. Podría- luz eléctrica. Esta visión turístico/colonial
certeza que ese conjunto no se vuelve a mos pensar que es una combinación de dejaba totalmente de lado la opinión de
repetir fuera de los límites de la región a montañas, aridez y cultura, representada los propios habitantes del paisaje, que no
la que pertenecen. No nos podríamos re- esta visualmente por iglesias coloniales y necesariamente coincidirían con ella. Una
ferir a un solo elemento, sino al conjunto: ranchos con techo de paja. ¿Eso significa situación similar se dio en la Quebrada de
en ecología la sola presencia del algarro- que pueblos de esa región que no cum- Humahuaca cuando esta fue declarada
bo no podría determinar la existencia de plen con esas consignas no son típicos? por la UNESCO como un paisaje cultural
un paisaje específico, ya que es un árbol Pienso en Valle Grande, por ejemplo. Patrimonio de la Humanidad. Esta decla-
de muy amplia distribución, sino que para Implícitamente, la definición de tipicidad ración promovió la afluencia turística a la
que su presencia defina un tipo de paisa- esta aparejada con la idea de que es nece- Quebrada, limitó fuertemente las posibi-
je, debería ser parte de un conjunto (por sario preservarla. Pero para los habitan- lidades de cambio y mejoramiento arqui-
ejemplo el bosque chaqueño seco, donde tes locales ¿qué beneficios trae tal tipici- tectónico en los pueblos e hizo aumentar
el algarrobo se mezcla con el quebracho dad? ¿Significa que no pueden cambiar el el valor de la tierra, poniéndola fuera del
blanco). Si hablamos de paisajes cultura- techo de su casa por otro que no albergue alcance del sector campesino. Hoy en día
les, la situación se complica, tal como ex- insectos y otras alimañas o que no pueden no son raras las pintadas que dicen “No al
plica Graciela Silvestri en su libro sobre el gozar de la arquitectura moderna reem- Patrimonio de la Humanidad”
tema (Silvestri: 2011). Típico se confunde plazando la vieja y derruida iglesia por Todo paisaje es esencialmente dinámico,
con único, y las posibilidades de combi- otra de diseño audaz? ya sea en forma espontánea al recibir los
nación de elementos se hace difícil de La búsqueda de definición de paisajes tí- cambios que se producen en la cultura
manejar: el paisaje de la Quebrada de Hu- picos ha llevado en Europa a una campaña material de la sociedad o a veces planifica-

PÁG 60 C. Reboratti REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
do. Los ejemplos de los jardines europeos UNA PEQUEÑA BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA ·SLYUTER, A. 2001. “Colonialism and landscape in
como Versalles o Bellevue son un exce- ·BARRERA LOBATÓN, S., MONROY HERNÁNDEZ, the Americas: material/ conceptual transformations
lente ejemplo de un paisaje totalmente J. (ed.). 2014. Perspectivas sobre el paisaje (Bogotá: and the continuation of consequences”, AAAG 91(2).
creado, podríamos llamarlos paisajes sin UNC y Jardín Botánico José Celestino Mutis) ·ZUSMAN, P. 2008. “Epílogo: Perspectivas críticas
naturaleza. A veces se produce una extra- CUQUELIN, A. 2000. L´invention du paysage (Paris: PUF). del paisaje en la cultura contemporánea”, en El Pai-
ña combinación entre paisajes espontá- ·CRIADO BOADO, F. 1993. “Límites y posibilidades saje en la Cultura Contemporánea, ed. Nogué, J. (Ma-
neos y construidos, como es el caso de las de la arqueología del paisaje”, SPAL 2. drid: Biblioteca Nueva).
colonias de Misiones (Oberá, por ejemplo) ·FROLOVA, M. y BERTRAND, G. 2006. “Geografia y
donde la combinación de selva y arqui- paisaje”, en Tratado de Geografía Humana, Hiernaux, REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
tectura centroeuropea generan un nuevo D. y Lindon, A. (Barcelona: Anthropos). ·COSGROVE, D. 2002. “Observando la naturaleza: el
paisaje, definido ahora como ¡“típico de ·GUILLÉN, N. 1989. “Paisaje y literatura, o los fan- paisaje y el sentido europeo de la vista”, Boletín de la
Misiones”! Durante los años del colonia- tasmas de la otredad”, AIHActas 10. AGE 34.
lismo, fue frecuente que las potencias ocu- ·HIDALGO HERMOSILLA, Germán. 1998. “El paisa- ·INGOLD, T. 1993. “The temporality of thelandscape”,
pantes trataran de recrear los paisajes de je de la apariencia: una historia del paisaje a partir World Archeology 25 (2).
sus lugares de origen, lo que cumplía una de una conferencia de John Ruskin”, DC. Revista de ·SILVESTRI, G. 2011. El lugar común. Una historia de
doble función: por una parte hacía que los crítica arquitectónica 1. las figuras de paisaje en el Río de la Plata (Buenos Aires:
agentes coloniales se sintieran como en ·NOGUÉ, J. 2010. “El retorno del paisaje”, Enrahonar 45. Edhasa).
casa, pero además se le imponía a la pobla-
ción local no solo un régimen de opresión
y violencia, sino también una cultura que
se consideraba como superior.
Sin embargo, el dinamismo del paisaje (y
salvo en el caso de los paisajes planifica-
dos desde 0) hace que resulte de una com-
binación de elementos nuevos y viejos
que determinan lo que en algún momento
se conoció como un palimpsesto donde
se podían leer los rastros del pasado. De
alguna manera, eso es lo que hace la ar-
queología del paisaje, recuperar a través
de los rastros que dejaron otras culturas,
los paisajes del pasado. A decir de Ingold
“Paisaje es un registro duradero y un tes-
timonio de las vidas y trabajos de genera-
ciones pasadas que han vivido en el mismo
y que la hacerlo han dejado algo de ellos
mismos”(Ingold, 1993).
En este breve ensayo, y con intención
polémica, he tratado de volcar algunas Carlos Reboratti es geógrafo, Profesor Titular en la
ideas necesariamente incompletas sobre Universidad Nacional de Buenos Aires e investigador
el paisaje, con más preguntas que certe- principal CONICET.
zas, situación que genera siempre térmi-
nos tan misteriosos●

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 C. Reboratti PÁG 61
Territorios expandidos de las memorias
Del solipsismo sensorial a la experiencia colectiva

ALEJANDRA BUZAGLO

Español English

A partir de los ochenta, en el marco del reconocimiento y la condena There is a resurgence of concerns over memory as a cultural phenomenon
internacional a las violaciones sistemáticas a los derechos humanos por parte throughout the contemporary Western world since the 1980s, within the
de los Estados, resurgen las preocupaciones por la memoria como fenómeno context of the international acknowledgement and condemnation of national
cultural extendido en el mundo occidental contemporáneo. La Arquitectura states’ systematic violation of human rights. Architecture and Art are required
y el Arte son interpelados para imaginar soportes materiales de la memoria to envision not the well-known monuments but alternative material media for
alternativos a los monumentos conocidos. Quienes promueven los proyectos memory. Those who promote projects for such mnemonic devices in the public
de estos dispositivos mnemónicos en el espacio público pretenden contribuir a space aim to contribute to achieving that these crimes against humanity happen
que nunca más vuelvan a repetirse crímenes contra la humanidad. Las nociones never again. Landscape and territory are key concepts in order to understand
de paisaje y de territorio son clave para comprender y operativizar estrategias and operationalise project strategies tending to collectively construct memory,
proyectuales orientadas a la construcción colectiva de las memorias en la which in turn aims to spread these complex concerns, to include a wider sec-
preocupación por extender, incluir y comprometer en estas problemáticas tor of society and commit them to such concerns, so that those committed and
complejas a sectores más amplios de la sociedad, no solo a aquellos involucrados included should not only be those directly involved. The passage from a theo-
directamente. Del proyecto del paisaje al territorio expandido: un lugar validado retical framework to another—from landscape project to expanded territory: a
por una comunidad en tanto hecho social y político co-construido. place validated by a community as a co-built social and political fact.

Palabras clave: memoriales, paisaje, territorio, colectivo Key words: memorials, landscape, territory, collective

PÁG 62 A.Buzaglo REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Maya Lin. Maqueta y dibujos de la propuesta ganadora para el Monumento a los caídos en Vietnam (1981).

A partir de los ochenta, en el marco del re- cio público pretenden contribuir a que orientadas a la construcción colectiva de
conocimiento y la condena internacional a nunca más vuelvan a repetirse crímenes las memorias en la preocupación por ex-
las violaciones sistemáticas a los derechos contra la humanidad. Se abre entonces tender, incluir y comprometer en estas
humanos por parte de los Estados, resur- un debate respecto de cómo tramitar la problemáticas complejas a sectores más
gen las preocupaciones por la memoria memoria relacionada al trauma social que amplios de la sociedad, no solo a aquellos
como fenómeno cultural extendido en el genera el genocidio y si es posible que una involucrados directamente.
mundo occidental contemporáneo. La Ar- estructura inerte, como es el caso de un En torno al abordaje de esa cuestión, es
quitectura y el Arte son interpelados para monumento, construya, evoque una his- posible registrar que los proyectistas han
imaginar soportes materiales de la memo- toria acerca de un pasado, imparta leccio- operado con diferentes recursos: en una
ria alternativos a los monumentos conoci- nes para el futuro y más aun, promueva la primera etapa, que podemos identificar
dos, tanto a los herederos de la lógica mo- acción en el presente. entre 1980 y 2000, en el ámbito interna-
numental clásica como a los de la tradición La hipótesis que orienta nuestra investiga- cional y fundamentalmente en Alemania
moderna. Pirámides, obeliscos, columnas, ción es que las alternativas proyectuales y Estados Unidos, se apela al sujeto y a
monumentos figurativos, con escenas he- activadas por los desafíos que proponen convocarlo a partir de una experiencia
roicas dictaminando hechos a recordar, son los proyectos de memoriales en el espacio sensorial que lo interpele personalmen-
condenados por su didactismo y presunta público, constituyen un escenario privile- te y lo movilice. A partir del año 2001,
objetividad. Por su parte, el monumento giado para poner en discusión los modos la apelación a la reflexión individual se
moderno es desestimado por su frustrante de producción y desarrollo del proyecto extiende hacia la experiencia colectiva
incomunicabilidad abstracta.1 contemporáneo. Las nociones de paisaje para lo cual se amplían los recursos a los
Quienes promueven los proyectos de es- y de territorio son clave para comprender que los proyectistas acuden. El arte de
tos dispositivos mnemónicos en el espa- y operativizar estrategias proyectuales la poscrisis en la Argentina de 20012 es

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A.Buzaglo PÁG 63
Monumento a los caídos en Vietnam, Parque de la Memoria en Buenos Aires; Monumento a los caídos en Malvinas, Rosario.

un insumo ineludible para pensar las ten- proyecto del paisaje fue alejado de la cen- La renovada sensibilidad hacia el paisa-
siones presentes y el modo específico en tralidad y prácticamente desestimado por je, que el saber arquitectónico ha venido
que se despliegan acciones memoriales la historiografía y por la crítica arquitec- desplegando en las últimas décadas, en-
en Latinoamérica. tónica entre los años 50´s y 90´s. Si bien cuentra un hito clave en el concurso in-
esto último tuvo un lógico correlato en la ternacional de 1982 para el proyecto del
La noción de recurso se amplía más allá de ausencia de su abordaje en el ámbito aca- Parque de La Villete en París, bajo el lema
los propios del saber arquitectónico en lo démico no significa que asimismo sucedie- un parque urbano para el siglo XXI. El ju-
que damos en llamar tectónica de lo disponi- ra en el profesional. El caso de la vasta obra rado presidido por Burle Marx -cuestión
ble (Buzaglo, 2015: 90). Se trata del intento de Burle Marx, desarrollada fundamental- que implicó un reconocimiento interna-
de extender las estrategias proyectuales mente en ese período, es paradigmático en cional de su trayectoria- seleccionó nue-
para propiciar otros modos de la participa- ese sentido. No es intención desdeñar que ve propuestas de las 472 presentadas.
ción: de la apelación a lo sensorial al desa- se publicaron algunos libros registrando Entre ellas se encontraban la de OMA,
rrollo de proyectos que se completan nece- las producciones en el ámbito del paisaje4 Rem Koolhaas y Elia Zenghelis, y la de
sariamente con la acción de otros actores y tal como reconoce Miguel Ángel Aníbarro Bernard Tschumi que, con la colaboración
sus saberes que, entendidos como agentes, en el prólogo al libro de Alvarez Alvarez El de Gilles Deleuze, resultó la ganadora. El
son fundamentales para la sostenibilidad de jardín en la arquitectura del siglo XX. Natura- impacto de estas reflexiones posibilitó vi-
las propuestas. Del proyecto del paisaje al leza artificial en la cultura moderna, sibilizar y extender las preocupaciones de
territorio expandido: un lugar validado por la disciplina: del proyecto edilicio al pro-
una comunidad en tanto hecho social y polí- Con todo, ninguno de estos estudios yecto del paisaje.5
tico co-construido. está a la altura de los textos canóni-
cos de Sigfried Giedion (Space, Time Cabe referir también a un artículo que
Del objeto al paisaje. Arte, Arquitectura and Architecture, 1941), Bruno Zevi y en 1979 escribe Rosalind Krauss, La es-
y Paisaje Leonardo Benévolo (ambos titulados cultura en el campo expandido, que puso
El proyecto del paisaje, o del jardín3 conce- Storia dell´architettura moderna, 1950 en discusión los límites entre escultura,
bido como espacio arquitectónico, tiene y 1960 respectivamente), en los que arquitectura y paisaje cuestión que venía
importantes antecedentes en la Arqui- no se hace referencia alguna al jardín, generando interrogantes en el campo del
tectura como campo específico de cono- con lo que se consagró desde la histo- arte a partir de los 60´s. Es interesante el
cimiento y producción. Es posible relevar, riografía arquitectónica una división argumento desarrollado por Krauss para
en torno al devenir de las vicisitudes pro- que ya por entonces carecía de senti- describir obras, difícilmente asimilables a
pias de cada momento cultural, que como do, a la vista de las obras y los autores lo que la escultura era hasta entonces en
objeto de estudio y asunto de debate, el implicados (Aníbarro, 2007: 8) términos ontológicos, y definirlas como

PÁG 64 A.Buzaglo REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Fotograma de El Gabinete del Doctor Caligari (1920). Postal del Monumento original a los caídos en Marzo (1920-1922), W.Gropius. Reconstrucción actual del Monumento destruido en 1936.

combinación de exclusiones “no paisa- intervención arquitectónica en la escala Es posible comprender la propuesta de Lin
je, no arquitectura”. Esto es relevante en del paisaje. Más aun, problematizar el do- como una operación de Land Art y relevar su
tanto identifica una oposición entre lo no minio mismo de la Arquitectura abriendo, capacidad anticipatoria para la cultura ar-
construido y lo construido, lo natural y lo también de este modo, la expansión de su quitectónica. Las propuestas de inspiración
cultural que lleva a admitir dos términos propio campo. minimalista, como la de Lin, se diseminaron
que habían estado prohibidos en el do- en el panorama arquitectónico en los años
minio del arte posrenacentista: paisaje Memorias en el paisaje. El monumento noventa a través de ciertas búsquedas que
y arquitectura. “El campo expandido se como laboratorio se continúan hasta la actualidad.6
genera así problematizando la serie de En 1981 Maya Lin gana el concurso públi- El memorial de Maya Lin se constituye en
oposiciones entre las que está suspendi- co para el proyecto del Monumento a los una bisagra, un antes y un después en la
da la categoría modernista de escultura” caídos en Vietnam ubicado en el Mall en forma de la conmemoración. El recurso de
(Krauss, 1979: 31). Washington DC constituyéndose en un la manipulación de la topografía y del de-
Las repercusiones que tienen las transfor- modelo para el proyecto de los memoria- sarrollo de una superficie muraria en tor-
maciones culturales en el campo del Arte les contemporáneos. En el contexto de la no a un recorrido con nombres como parte
impactan en nuestra disciplina en aquello cultura arquitectónica en la que estaba in- del paisaje se repite desde Washington a
que podríamos interpretar como traduc- mersa, Lin realiza una exploración innova- Montevideo, Buenos Aires o Rosario -por
ciones en Arquitectura (Allen, 1997: 24). dora que consiste en proyectar el monu- citar algunos ejemplos en nuestra región
Si bien existe un territorio extendido en mento como paisaje. No es un arte-facto de espacios memoriales a las víctimas del
torno a dilucidar los intercambios produc- aislado, una escultura para ser observada. genocidio perpetrado por el Tercer Reich,
tivos que pueden destilarse o subrayarse En su propuesta no se identifican los ele- a las víctimas del terrorismo de Estado en
entre Arte y Arquitectura es posible rele- mentos ni atributos de los monumentos Argentina y a los caídos en Malvinas res-
var posiciones que consideran que la se- de las tradiciones clásicas ni de las moder- pectivamente. El riesgo de la transnacio-
gunda realiza solo un culto fetichista del nas. Se trata de una hendidura, una herida, nalización de la memoria en la arquitectura
objeto artístico en sí. Advertidos del ries- una huella sobre el parque, es una acción de los memoriales, en consonancia con lo
go de caer en la reproducción de valores en el paisaje que puede identificarse des- que Andreas Huyssen plantea como dis-
estéticos alejados del espesor potencial de la perspectiva vertical, desde el aire. curso transnacional de la memoria, es una
que las diversas búsquedas en el campo Asume la gran escala donde se inserta a cuestión que no es ajena al problema del
del Arte pudieran tener para la Arquitec- partir de una manipulación topográfica y, lenguaje transnacional en arquitectura
tura, es innegable que el Land Art estimuló a la vez, propone una experiencia senso- en general. (Huyssen, 2000: 25) En torno
ámbitos de acción relegados. Posibilitó rial de proximidad: atravesar, recorrer, el al proyecto de memoriales, Susana Torre
comprender y repensar estrategias de espacio memorial. reconoce que,

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A.Buzaglo PÁG 65
P. Eisenman. Monumento a los judíos asesinados en Europa (2005).

Mientras que los monumentos de si- Krauss identifica que durante siglos de do Maestripieri observa que “Los intentos
glos pasados buscaban olvidar dolo- arte occidental, la lógica de la escultura modernos de asegurar una existencia au-
rosos conflictos sociales usando las ha sido inseparable de la lógica del monu- tónoma a los nuevos monumentos, sin las
efigies de los líderes asociados con mento. “Dado que funcionan con la lógica mediaciones de la cultura, los transformó
esas historias, los nuevos buscan de la representación y la señalización, las en objetos autistas, ensimismados, subsis-
representar los temas, conceptos y esculturas son normalmente figurativas tiendo de modo negativo, como paradoja
emociones asociados con ellos. Por y verticales, y sus pedestales forman una de aquello que antes los integraba” (Maes-
eso tenemos que estar alertas del parte importante de la escultura puesto tripieri, 2006: 75). Cabe mencionar que, por
peligro de que el discurso transna- que son mediadores entre el emplaza- un lado, estos monumentos se encuentran
cional de la memoria que inscribe, y miento verdadero y el signo represen- inmersos en una cultura cuyas indagaciones
es inscrito, por estos nuevos monu- tacional” (Krauss, 1979: 30). A fines del se concentran en lo puro visual10 y, por otro,
mentos pueda ser tan general, tan siglo XIX, esa lógica del monumento em- se desarrollaron en ámbitos semi-públicos,
genérico, que la memoria de cada pezó a desvanecerse. en parcelas de cementerios, y dentro de la
violación de derechos específica Arquitectos paradigmáticos del Movimien- lógica hegemónica de la preeminencia del
esté irrevocablemente separada to Moderno proyectaron monumentos ante objeto sobre el paisaje.
de las condiciones históricas que la el dolor y la pérdida de luchadores y mili-
produjeron. (Torre, 2006: 23) tantes populares, como en el caso de Rosa Nunca más. Sobre la cuestión de la función
de Luxemburgo y Karl Liebknecht, Roberto Es oportuno traer aquí al arquitecto vie-
Por su parte, Horst Hoheisel conceptualiza Sarfatti e incluso los caídos en marzo.7 Es nés que se pronuncia sobre la relación en-
en términos de globalización de la memoria posible registrar las investigaciones que se tre Arte y Arquitectura y particularmen-
y plantea que “Por eso se encuentran muy desarrollan en esos pequeños laboratorios te a la cuestión de los monumentos. Nos
pocos monumentos de gran calidad artís- de arquitectura en que se constituyen los referimos a Adolf Loos cuando enuncia,
tica. La mayoria es mediocre. Muchos, en monumentos: fecundas exploraciones ma- “solo hay una pequeña parte de la Arqui-
el marco de la globalización de la memoria téricas en la convergencia con las búsquedas tectura que pertenezca al Arte: el monu-
y el arte, se vuelven cada vez más pareci- neoplasticistas y suprematistas, incluso, con mento funerario y el monumento conme-
dos e intercambiables. El artista alemán las que se dan en el cine con el Expresionis- morativo. Todo lo demás, lo que sirve para
Daniel Spörri recomendó hace ya muchos mo Alemán.8 No obstante, Rosalind Krauss un fin, debe quedar excluido del reino del
años intercambiar los monumentos de la releva que el período modernista produce arte” (Loos, 1910: 105). Interesa dete-
Primera Guerra Mundial entre Francia y monumentos incapaces de referirse a cual- nerse en el concepto de utilidad loosiano
Alemania porque todos parecían iguales” quier otra cosa, más allá de sí mismos, como que despliega sentidos muy diferentes a
(Hoheisel, 2009: 59). puras marcas o señales.9 Al respecto, Eduar- los que se pueden pensar hoy.11 En el caso

PÁG 66 A.Buzaglo REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Un lugar para la memoria en Paine, obra terminada, planta de la propuesta y mosaico realizado por familiares.

específico de los memoriales vinculados a categoría que se inscribe en estas preocu- En Berlín, el Monumento a los judíos ase-
hechos trágicos en la humanidad -y en un paciones acuñadas en Alemania en torno a sinados en Europa es el resultado de otro
contexto donde el amparo de la crítica del las conmemoraciones vinculadas al genoci- concurso convocado 1988 del que resulta
juicio kantiana en la autonomía de la obra dio perpetrado por el Tercer Reich. ganadora la propuesta de Peter Eisenman
de arte es discutible- la noción de utili- y Richard Serra. Proyectan un memorial
dad, función o “lo que sirve para un fin”, James Young, el creador del concepto como paisaje, un paisaje construido por
es tramitada de modos diversos, más aun, counter-monuments, traducido como con- bloques de hormigón de diferentes al-
participa del debate en torno a la relación tra monumento o antimonumento, para turas que producen un oleaje, una gran
arte/política. pensar espacios memoriales, plantea que marea. Como en el caso de Lin, puede ser
muchos monumentos no suscitan dema- recorrido, atravesado pero la experiencia
El concepto de utilidad, que interesa a siado interés por el análisis de cuestiones aquí es extendida a una gran trama, a un
quienes promueven espacios memoriales históricas complejas, sino que más bien laberinto donde las referencias externas
en relación a las violaciones a los DDHH constituyen la expresión de un proceso pueden perderse.
por parte de los Estados refiere a contri- de interpretación acabado y a veces uni-
buir a que nunca más vuelvan a repetirse dimensional (Sigel, 2005: 1). La propuesta no estuvo exenta de las con-
crímenes contra la humanidad y a la pre- En sintonía con estas preocupaciones, Pa- troversias que podemos advertir en rela-
ocupación por crear las condiciones para blo Sztulwark advierte que la concentra- ción a los debates en torno a esta proble-
que un memorial no prescriba un sentido ción de la memoria en un objeto organiza mática. Recordemos que Richard Serra
absoluto de aquello que pretende memo- una delegación: “Gestionada la delega- renuncia cuando se exige “completar” la
rar. Se estudian alternativas a las formas ción, el archivo, el monumento, el museo, propuesta con un punto de información
de evocación tradicionales que favorezcan el festival, el aniversario, etc., devienen subterráneo debido a que se requería que
la reflexión sin dictaminar sobre el sentido responsables excluyentes y exclusivos los hechos a memorar fuesen explicados,
o la explicación debida, que aquieta desde del gobierno de la memoria” (Sztulwark, contados, identificados. En el Monumento
un pedestal. La posibilidad de extender las 2008: 78). Martin Broszat observó que a los caídos en Vietnam sucede algo similar
memorias en el paisaje es una estrategia, los monumentos tienden menos a recor- y la obra se completa con un grupo escul-
tal como lo propusiera Lin. dar ciertos hechos que a sepultarlos bajo tórico figurativo. Retorna aquí la preocu-
las gruesas capas de las interpretaciones pación que expone Susana Torre respecto
Los debates y propuestas que revierten y mitos nacionales. “Los monumentos en a la transnacionalización de la memoria.
la idea de obra cerrada, que pretende una tanto reificaciones culturales, reducen o,
sola interpretación de la historia, han dado “vulgarizan” la comprensión histórica tan- ¿Es posible crear las condiciones para
origen a la noción de antimonumento,12 una to como la generan” (Young, 2000: 82). que no exista un sentido absoluto, que no

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A.Buzaglo PÁG 67
sea prescriptivo, que nadie monopolice el
sentido de los memoriales, que sean sus
sentidos co-construídos? La noción de
territorio, ¿puede operativizar hacia la
experiencia colectiva de construcción de
las memorias?

Territorios de las memorias. Hacia la ex-


periencia colectiva
Interesa aquí retomar la propuesta de Maya
Lin en relación a los recursos con los que
opera en el proyecto del memorial de la gue-
rra de Vietnam. Lin realiza un monumento,
entendido como paisaje, explorando en tor-
no a los materiales propios de la Arquitec-
tura. Indaga sobre la poética de la construc-
ción,13 básicamente en torno a las propieda-
des de los materiales que utiliza y el oficio
para desplegarlas. Una decisión proyectual
para “acercar” a los sujetos que pasean por
el parque al monumento es utilizar el már-
mol negro pulido que oficia de espejo. De
este modo, se incluye al observador en la
obra provocando una reversibilidad entre
los roles de observador y observado, po-
niendo a los sujetos y sus circunstancias
como protagonistas activos al sacarlos, a
partir de su reflejo, del rol de meros espec-
tadores. En consonancia con estas búsque-
das están las obras de Horst Hoheisel que
convocan, interpelan a las personas que
circulan por el espacio público generando
interrogantes a partir de la especulación
con los sentidos operando la manipulación
y las cualidades de la materia. El proyecto
para la Fuente de Aschrott en Kassel en 1987
o el memorial que realiza junto con Andreas
Knitz A Memorial To A Memorial, en Buche-
mwald en 1995, son ejemplos en esa direc-
ción. En el primer caso se apela al oído tra-
bajando con el sonido del agua que cae en
la gran profundidad; en el segundo, al tacto,
Recetas Urbanas + Rogelio López Cuenca. Lugar de memoria en homenaje a las
víctimas del éxodo de la carretera de Málaga a Almería (Febrero 1937). a partir de la losa que mantiene una tempe-

PÁG 68 A.Buzaglo REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Recetas Urbanas + Rogelio López Cuenca. Lugar de memoria en homenaje a las víctimas del éxodo de la carretera de Málaga a
Almería (Febrero 1937).

ratura constante de 36 grados, asimilable a Es interesante registrar otras estrategias lucra la problemática. Se vincula al valor que
la del cuerpo humano en medio del paisaje para acercar a sectores más amplios de la adquiere para el proyecto arquitectónico la
helado de Buchemwald en la memoria de sociedad a estas problemáticas que se des- incorporación de saberes disponibles silen-
los sobrevivientes. pliegan a partir del año 2000, en las que se ciados, invisibilizados (Buzaglo, 2016: 95)
extiende la preocupación por interpelar a un El memorial a los detenidos desaparecidos
En el memorial de Eisenman y Serra, la utili- sujeto en su solipsismo hacia la experiencia en Paine, Chile, que resultó la propuesta
zación de los prismas de cemento sobre una colectiva. Esto se origina en la convicción de ganadora en 2003 del concurso Un lugar
superficie ondulada, su textura y color, la que la memoria no es patrimonio excluyente para la memoria de los arqs. Jorge Iglesis y
distancia agobiante entre los bloques, las al- de ningún sector de la sociedad y que, por Leopoldo Prat y la artista plástica Alejan-
turas relativas que operan la manipulación ende, se trata de un territorio en disputa por dra Rudoff, es paradigmática en el sentido
de los límites del memorial, la escala misma sus sentidos. A la vez, en el reconocimiento de asumir esa complejidad. El memorial
de la intervención, provocan en la experien- de que existen saberes en los modos en que se concibe como un parque definido por
cia de su atravesamiento sensaciones que gestionan y producen acciones y espacios un bosque de mil postes de madera que
persiguen los mismos objetivos antes men- memoriales los sectores populares, movi- dibujan una curvatura similar al horizon-
cionados. Es al sujeto, a su subjetividad en mientos sociales, sobrevivientes, organiza- te característico de Paine y representan a
singular, a quien se dirige la interpelación. ciones en derechos humanos, colectivos de los habitantes de la pequeña comuna que
Apela a la conciencia de cada uno y a que se artistas, entre otros actores sociales. Se sos- concentra, en porcentaje relativo, la ma-
multiplique pero interrogando en singular y tiene que la Arquitectura o cualquier otro yor cantidad de desaparecidos en Chile
con los recursos, estrategias proyectuales y campo de saber específico no puede abor- durante la dictadura de Pinochet. Dentro
el oficio de las disciplinas participantes. dar exclusivamente la complejidad que invo- del gran bosque hay decenas de espacios

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A.Buzaglo PÁG 69
de ausencia: faltan setenta postes que co- recoger la multitudinaria polifonía de los mita simbólicamente, donde se co-produce
rresponden al número de víctimas. En esos protagonistas y testigos de esa historia. El sentido, donde se procesa colectivamen-
espacios, familiares, amigos y compañeros memorial comprende tanto la creación de te lo pasado. Son el resultado de procesos
de militancia realizaron mosaicos con la un espacio público -un parque dedicado a complejos, procesos en acción, que se dan
técnica de trencadis. Es interesante este la memoria de las víctimas con mobiliarios en las prácticas sociales donde se crean
recurso para incluir a la diversidad de acto- que invitan a una participación activa a tra- significados y se articulan discursos. Son
res y memorias en el intento de reponer las vés de una serie de actividades y dispositi- lugares que se proyectan con otros/as don-
identidades ausentes, ¿qué se debe memo- vos- a la exposición Málaga 1937 y el libro de la cuestión y el riesgo en las traducciones
rar?, ¿el horror vivido, el miedo, la muerte, del mismo nombre, la elaboración de una pierde relevancia: no se mira ni se interpre-
la condición trabajadora de los desapareci- página web www.malaga1937.es, archivos ta, se co-construye. El proyecto de espacios
dos, su filiación política, el parentesco, los sonoros, marchas e itinerarios. memoriales exige un trabajo transgnoseoló-
sueños, la militancia?, ¿qué memoria es la gico para co-construir las condiciones socia-
que debe ser?, ¿cómo y quién está habilita- El memorial adopta la escala territorial, les de aceptación de determinados discur-
do/a para decidirlo? La pluralidad de voces, proponiendo atravesar poéticamente el sos para que nunca más.
manos y cuerpos trabajando y memorando recorrido del éxodo,
tienen cabida. Se propone hacer como ex- El desafío consiste en “…crear las bases
periencia reparatoria en el compartir ex- Territorio como idea de espacio para un proceso de identificación, para
periencias y tiempo, cuestión clave que se simbólico, personal y colectivo, cul- una ampliación intergeneracional del no-
vincula a la preocupación por ir haciendo tural e histórico, punto de partida y sotros…dejar abierta la posibilidad de que
memoria, co-construyéndola en una acti- de llegada en el que el Arte permite quienes reciben les den su propio sentido,
vidad performativa. Cada mosaico es, a la la reflexión sobre ámbitos y esta- reinterpreten, resignifiquen y no que repi-
vez un memorial. Memoriales siendo den- dos físicos, emociones tan esen- tan o memoricen” (Jelin, 2000: 12)●
tro de un parque memorial, territorio de ciales como la realidad cercana, la
las memorias colectivas. identidad y la existencia de visiones NOTAS
paralelas destinadas a convivir, en- 1 - Rosalind Krauss observa que el período moderno
En el año 2007 el colectivo Recetas Urba- tenderse y generar nuevas alterna- produce monumentos incapaces de referirse a otra
nas, con Santiago Cirugeda junto al artista tivas (Espacio Tangente, 2005: 5) cosa que no sean ellos mismos como pura base o pe-
plástico Rogelio López proyectan un Lugar destal, el resultado es la autorreferencia. Son incapa-
de memoria en homenaje a las víctimas del Es interesante atender a cuestiones recu- ces de cumplir con su antigua función conmemorativa
éxodo de la carretera de Málaga a Almería. rrentes en estos últimos espacios memoria- 2 - Andrea Giunta releva cómo la crisis sociopolítica
Febrero 1937. En el marco del 70 aniversa- les. Por un lado, se trata de un trabajo con en la Argentina de 2001 propició nuevos modos de
rio del drama vivido por la población mala- artistas, en Berlín, en Paine y en Málaga. producción y circulación artística reconstruyendo un
gueña, el Área de Cultura y Educación de la Maya Lin es arquitecta y artista plástica. glosario que da cuenta de un vocabulario nuevo para
Diputación de Málaga propuso la realiza- Por otro lado, en los dos últimos, es clave pensar dichas prácticas
ción de un monumento que dejase huella la palabra lugar como la elegida acercando 3 - La categoría jardín, operativa al estudio y proyec-
permanente del recuerdo de estos hechos. a Gerard Wajczman cuando plantea que to del paisaje, es desarrollada por el Dr. Darío Alva-
Dicha propuesta fue reconvertida en un “Haber tenido lugar es tener un lugar” (Wa- rez Alvarez. En 1996, en el marco de la Maestría en
territorio expandido de recuperación de jczman, 2001: 1). La memoria no puede ca- Patrimonio de la UNR, dicta el curso: El jardín como
la memoria histórica en el que los recursos ber en un monumento, no puede condensar espacio arquitectónico.
de interpelación se extienden desde el pro- solo la subjetividad de los artistas aunque 4 - Con origen en una exposición en el Museo de Arte
yecto de un parque en Torre del Mar a una el memorial se extienda a concebirse como Moderno (MoMA), en 1964 Elizabeth Kassler publica
plataforma multimedia que propone una paisaje. Se trata de territorios expandidos Modern Gardens in Landscape
relectura crítica y dialógica que posibilita de las memorias, son lugares donde se tra- 5 - Comparar con Stan Allen en From object to field don-

PÁG 70 A.Buzaglo REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
de propone al Landscape Architecture y la ecología como ·ALLEN, Stan. “From object to field”, Architectural De- ·JELIN, Elizabeth. “Memorias en conflicto”. Revista
modelos para revitalizar la práctica arquitectónica. sign Profile 127 (Architecture after Geometry) Archi- Puentes 1 (1) Agosto 2000/ p.6-13
6 - En 1993, la revista española El Croquis publica un tectural Design 67 (5) May/June 1997 / p.24-31 ·KRAUSS, Rosalind. 1979. “Sculpture in the Expanded
artículo de Joseph María Montaner titulado Minima- ·ANIBARRO, Miguel Ángel. 2007. “Un viaje extraordi- Field”. October 8/ p.30-44
lismos donde reflexiona sobre la influencia del Land nario”, El jardín en la arquitectura del siglo XX. Naturaleza ·LOOS, Adolf. 1910. “Architektur”. Der Sturm (Berlín).
Art, Walter de María y Richard Serra, en la producción artificial en la cultura moderna, Darío Álvarez Álvarez Trad. Inglesa por Wilfred Wang, “Architecture” en The
arquitectónica por esos años. (Barcelona: Reverté) Architecture of Adolf Loos: an Arts Council Exhibition (Lon-
7 - Mies van der Rohe en 1926, Giuseppe Terragni ·BUZAGLO, Alejandra. 2016. “De lo representativo a don: Arts Council of Great Britain, 1985), 104-109.
en 1934 y Walter Gropius en 1920 desarrollan res- lo presentativo. Mapeos colectivos y asambleas pro- ·MAESTRIPIERI, Eduardo. “Arquitectura y memoria:
pectivamente los monumentos en Berlín, Sasso di yectuales. A&P Continuidad 4 Agosto 2016/ p.92-103 espacio, lugar y monumento” Summa+81/ agosto 2006.
Asiago y en Weimar. ·BUZAGLO, Alejandra. 2015. “FM La Ludueña. El le- ·PALLASMAA, Juhani. 2006. Los ojos de la piel, la arqui-
8 - Es posible registrar en los fotogramas de El gabi- gado de Claudio Pocho Lepratti”. A&P Arquitectura, tectura y los sentidos. (Barcelona: Gustavo Gili)
nete del doctor Caligari (Alemania 1920) resonancias DDHH y Memoria 32 Marzo 2015/ p.87-112 ·SIGEL, Paul. 2005. “Counter-Monuments. Crítica al
en el monumento que Walter Gropius realiza en me- ·ESPACIO TANGENTE. 2005. “Encuentro uno. Ciuda- monumento tradicional”, en https://es.slideshare.net/
moria de las víctimas del Golpe de Estado de Kapp en des por hacer”, en www.espaciotangente.net (Consul- HAV/counter-monuments-crtica-al-monumento-tra-
Weimar entre 1920-22. ta 21 de abril de 2014) dicional (última consulta 25/09/2011)
9 - El caso del monumento que Mies van der Rohe ·FRAMPTON, Kenneth. 1999. Ensayos sobre la cultura ·SZTULWARK, Pablo. 2008. “Ciudadmemoria”. Crítica
realizara a Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg en tectónica. Poéticas de la construcción en la Arquitectura del testimonio. Ensayos sobre las relaciones entre memo-
Berlín, 1926 es emblemático de cómo en instancias de los siglos XIX y XX”. (Madrid: Akal) ria y relato (Rosario. Viterbo)
constitutivas de la modernidad se enfrentó la cues- ·GIUNTA, Andrea. 2009. Poscrisis. Arte Argentino des- ·TORRE, Susana. 2006. “Ciudad, memoria y espacio
tión de la memoria. pués del 2001. (Buenos Aires: Siglo Veintiuno) público: el caso de los monumentos a los detenidos
10 - Juhani Pallasmaa refiere al olvido del resto de ·HOHEISEL, Horst. 2009. “El arte de la memoria- la desaparecidos”. Memoria & Sociedad 20 (10), 17-24.
sentidos en una limitación a producir edificios mera- memoria del arte”. Revista A&P Arquitectura y Derechos ·WAJCZMAN, Gerard. 2001. El objeto del siglo. (Bue-
mente visuales y critica a la sobrevalorización de la humanos 20, 58-65. nos Aires: Amorrortu)
imagen, incluso tildándola de nihilista. ·HUYSSEN, Andreas. “El Parque de la Memoria. Una glo- ·YOUNG, James. 2000. “Cuando las piedras hablan”.
11 - La posmodernidad y el “Dios ha muerto”, que sa desde lejos”. Punto de Vista. Diciembre 2000/ p. 25–28 Revista Puentes 1 (1) Agosto 2000, 80-93.
puso en cuestión también a la verdad en el arte,
han abierto intensos debates en torno a la relación
arte/función que no está saldada ni es un objetivo
que lo sea
12 - Para Horst Hoheisel, los monumentos están vi-
vos mientras se discute sobre ellos. Es como si una
vez que se le confiere a la memoria una forma monu-
mental, estuviéramos en alguna medida liberados de Alejandra Buzaglo Arquitecta, docente de Proyecto
la obligación de recordar Arquitectónico, investigadora, extensionista y doctor-
13 - En el sentido que refiere Frampton, Kenneth En- anda en la FAPyD-UNR. Coordinadora académica del
sayos sobre la cultura tectónica. Poéticas de la construc- Espacio curricular optativo Arquitectura, DDHH y me-
ción en la Arquitectura de los siglos XIX y XX. moria. Provocaciones Proyectuales y docente en el Taller
Sur. Responsable editorial de las publicaciones A&P
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS especiales Nros 20, 24 y 32 dedicadas a Arquitectura,
·ALVAREZ ALVAREZ, Darío. 2007. El jardín en la ar- Derechos Humanos y Memoria. Socia de Viu+Buzaglo,
quitectura del siglo XX. Naturaleza artificial en la cultura oficina de arquitectura y co-fundadora de la propuesta
moderna. (Barcelona: Reverté) colectiva y experimental Arquitectura del Sur Colectivo.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A.Buzaglo PÁG 71
Movimientos de tierra (Earthworks)
MONICA BERNABÉ

Español English

Desde mediados de los sesenta el arte contemporáneo ha desarrollado una Since the mid-sixties, contemporary art has developed a specific practice, the
práctica específica denominada Land Art o, también, Earthwork (movimientos so-called Land Art or Earthwork (earth movements) which involves rigorous
de tierra) en la que convergen un riguroso trabajo de observación, prácticas observation, activities on different territories resembling those of ethnografic
casi etnográficas sobre diferentes territorios y un exhaustivo registro y acopio studies, and exhaustive record and collection of archives dealing specifically
de material de archivo, en particular, sobre las zonas afectadas por la expansión with areas affected by uncontrolled capitalism expansion. Particularly, the
descontrolada del capitalismo. En particular, las vanguardias de los sesenta esta- American sixties avant-garde not only recorded the transformation of space
dounidenses registraron la transformación del espacio que produjo el boom de produced by the postwar urbanization boom but also developed a transdisci-
las urbanizaciones de la posguerra y desarrollaron una modalidad transdiscipli- plinary means for landscape shaping. In this regard, this paper analyzes what is
nar de configuración de paisajes. En esta línea, analizamos la expansión de los referred to as documentary narrative, i. e., the widening of literature boundaries
límites de la literatura en algunas prácticas de escritura del presente a las que de- in some present writing practices. Its authors keep on searching for ways able
nominamos narrativa documental. Sus autores siguen preguntando por los modos to represent reality from an entropic approach in order to attain views of the
de representar la realidad desde una perspectiva entrópica con el objetivo de to- displacements and the transformation of the landscape in areas in which neo-
mar vistas de los desplazamientos y la transformación del paisaje en las zonas en liberalism becomes a building boom linked to extractive activities such as Ar-
que el neoliberalismo se traduce en boom constructivo vinculado a actividades gentina’s soybean agricultural business which has introduced transgenic crops
extractivas como, para dar un ejemplo, la del agro-negocio sojero en la Argenti- from its outset. This article takes texts of Argentine writers Sergio Chejfec and
na que se inicia con la introducción de los cultivos transgénicos. El trabajo toma Daniel García Helder as models of documentary narrative.
como modelos de narrativa documental a los textos de los escritores argentinos
Sergio Chejfec y Daniel García Helder.

Palabras clave: narrativa, documento, entropía, territorio, desigualdad Key words: narrative, document, entropy, territory, inequality

PÁG 72 M. Bernabé REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Llenan con sus olores el lómetros hojeando alternativamente el la utilización indiscriminada de productos
vestíbulo de la estación de/ periódico y el libro y tomando una serie de químicos que terminan por agotar los sue-
Saint-Lazare/ fotografías. En el Times leyó una larga lista los y transformar las labores del campo en
Tienen fe en su estrella como de títulos y frases sueltas de la sección de un trabajo tóxico realizado mayormente
los reyes magos/ arte con noticias sobre el mundillo de ga- por robots. En el mundo de Earthworks el
Esperan ganar dinero en la Argentina lerías, críticos y curadores, el precio de los sistema social ha colapsado y las máqui-
Y amasada una fortuna cuadros y los costos del transporte de las nas han pasado a ser más valiosas que sus
regresar a su patria/ esculturas (¡casi el valor de la obra misma!). habitantes, solo ocupados en sobrevivir
[…] De Earthworks solo atendió a la primera fra- cuando la educación y el simple alfabetis-
Zona. Guillaume Apollinaire (1913) se de donde se deduce que su trama gira en mo se han convertido en un lujo al alcance
torno de la escasez de tierra. Finalmente, de unos pocos. Se entiende, entonces, que
conocemos la experiencia del viaje a par- en la crónica del viaje sobre los bordes del

E l 30 de setiembre de 1967, Robert


Smithson (1938-1973) ingresó a la
enorme terminal de Nueva York para to-
tir de la crónica que Smithson publicó en
Artforum en diciembre de ese mismo año.
Busco en Google, nuestra actual enciclo-
Passaic, el libro de ciencia ficción funcione
como alegoría de lo que el artista va vien-
do y registrando con la cámara. El relato de
mar el ómnibus que circulaba por la zona pedia universal, y encuentro que Earthwor- Smithson evitó registrar las célebres cata-
suburbana de Passaic, Nueva Jersey. Con ks de Aldiss ha sido publicada en español ratas del Passaic, paisaje monumental que
el diario Times de aquel día, una cámara bajo el título Un mundo devastado. Su ac- había funcionado como metáfora de la ten-
Instamatic 400 y Earthworks, una novela ción transcurre en un futuro superpoblado sión entre forma y descomposición en Pa-
de ciencia ficción que Brian Aldiss había y arrasado por la degradación medioam- terson, un extenso poema que William Car-
publicado dos años antes, recorrió 16 ki- biental, la expansión agrícola destructiva y los Williams escribió entre 1946 y 1958. La

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 M. Bernabé PÁG 73
Robert Smithson. Registro fotográfico de A Tour of de Monuments of Passaic (1967), New Jersey. Foto: https://www.robertsmithson.com/photoworks/pw.htm (última entrada: 02/10/16).

crónica del paseo de Smithson y su registro por un ejercicio perceptivo sobre las rela- se resuelve en un proceso irreversible que
fotográfico solo presta atención a la corro- ciones entre superficies y estructuras. En en los sesenta Smithson avizoró como co-
sión de un mundo que termina depositan- el caso de Smithson, pasado y futuro que- pia barata del desierto que Borges había
do su detritus en las orillas del río. Su pai- dan reducidos a un presente objetivo de imaginado en la Ciudad de los Inmortales
saje deviene entrópico desde el momento manera que el tiempo deviene una especie (Smithson, 2009: 22). Las escenas monta-
en que decide hacer foco en los despojos de fórmula que expresa lugar menos movi- das por las neo-vanguardias se sintetizan
industriales, en las plataformas de bombeo miento. De ahí que en su ensayo Entropía y en una frase de Nabokov: “El futuro es lo
de agua para la producción energética, en los nuevos monumentos de 1966 la pregunta obsoleto en retroceso” (Smithson, 2009:
los desechos que emergen como anti-mo- por la hora (¿Qué hora es?) cobre dimen- 16). De este modo, terminan por generar
numentos al progreso. sión espacial: “¿dónde está el tiempo?” una monumentalidad al revés basada en in-
(Smithson, 2009: 16). tervenciones experimentales en el campo
Resulta altamente significativo que el título Lo mismo podríamos decir de ciertas na- y las afueras de las ciudades para señalar
de una novela de ciencia ficción, en defini- rraciones que presentan una intensa in- paisajes inexpresivos: obras en construc-
tiva, un producto de la cultura de masas, clinación hacia la realidad física y de los ción, puentes, túneles, playas de estaciona-
termine por dar nombre al movimiento de relatos que desisten de la acción y de los mientos, edificios ordinarios, depósitos de
vanguardia que hacia fines de los sesenta medios emotivos o expresivos para inte- ladrillos y piedras.
rompe con las funciones que durante siglos resarse por el registro de planos y zonas Si algo ha ocurrido después de la Segunda
había cumplido la escultura en la tradición insípidas y prosaicas. A través de estos Guerra Mundial es la modificación del me-
occidental, es decir, la representación con- registros, la literatura se asocia al arte y dio ambiente de una humanidad inmersa
memorativa inseparable de la lógica del este, a su vez, se vincula a la arquitectura en una entropía vertiginosa de destrucción
monumento. El proceso se inicia cuando y a la física y la geografía termina por re- a escala global atrapada por dilemas de or-
muchos artistas abandonan la noción del levar a la historia. Según la segunda ley de den demográfico y ecológico, a largo plazo
tiempo como decadencia para remplazarlo la termodinámica, el desorden del sistema los dos problemas decisivos para el siglo

PÁG 74 M. Bernabé REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
XXI según advierte Eric Hobsbawm (Hobs- muchas máquinas no estaban trabajando, en sentido contrario al de las agujas del
bawn, 1998). La noción de ruinas al revés de “lo que las hacía parecer como criaturas reloj, dejando entre las líneas de piedra un
Smithson figura la paradoja constructivis- pre-históricas atolladas en el barro, o mejor doble pasillo en la arena.
ta del industrialismo que en la actual era aun, máquinas extintas –dinosaurios me-
postindustrial se ha exacerbado. La mise-en cánicos despojados de su piel” (Smithson, Esta modalidad del Land Art, también lla-
scene anti-romántica de los paseos sobre 2009: 89). La experiencia de Passaic no se mado Earthwork (movimientos de tierra) es
las superficies aceradas de la arquitectura basó en la construcción de un objeto nuevo producto de un riguroso trabajo de obser-
entrópica desacredita al tiempo convir- sino en la apropiación de un paisaje como vación, de prácticas casi etnográficas sobre
tiéndolo en un mapa de desintegración y certificación de haber pasado por ahí. diferentes territorios, de un exhaustivo re-
de olvidos infinitos: Algunos anti-monumentos fueron produ- gistro y acopio de material de archivo, en
cidos a partir de gigantescas intervencio- particular, sobre las zonas afectadas por la
Estoy convencido -dice ante el pai- nes en el paisaje realizadas con la ayuda expansión descontrolada del capitalismo.
saje prosaico y aburrido de Passaic- de máquinas industriales para finalmente Así como las vanguardias de los sesenta
que el futuro está perdido en algún registrar imágenes desoladoras de terri- estadounidenses registraron la transfor-
lugar, en los residuos del pasado torios en los que, como en los filmes de mación del espacio que produjo el boom
no-histórico; está en los periódicos ciencia ficción, de lo humano solo restan de las urbanizaciones de la posguerra, hoy
de ayer, en los anuncios ingenuos de las huellas de su disolución. La más cono- hay escritores que practican la narración
los filmes de ciencia ficción, en el es- cida es Spiral Jetty, emplazada en abril de entrópica con el fin de tomar vistas de los
pejo falso de nuestros sueños recha- 1970 en el desierto de Utah en la que se desplazamientos y la transformación del
zados. (Smithson, 2009: 92) emplearon 5.000 toneladas de bloques de paisaje en las zonas en que el neoliberalis-
basalto negro desplazado mecánicamen- mo se traduce en boom constructivo vincu-
Smithson eligió un sábado para fotogra- te. La enorme espiral inicia su desarrollo lado a actividades extractivas como, para
fiar la disolución física del mundo porque en la orilla de un lago y lo va penetrando dar un ejemplo, la del agro-negocio sojero

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 M. Bernabé PÁG 75
Robert Smithson, Spiral Jetty (1970) Foto: https://www.robertsmithson.com/earthworks/spiral_jetty.htm (última entrada: 02/10/16).

en la Argentina que se inicia con la intro- disciplinares preocupadas por las descrip- trabajo y la desposesión inscriptas en el
ducción de los cultivos transgénicos. ciones densas de territorios y zonas como envés de los agradables panoramas? Estas
Estas prácticas sobre el paisaje no determi- los trabajos de campo o de archivo que hoy son las preguntas que guían nuestro retor-
nan un arte en relación a un medio (escul- promueven los Estudios Culturales. no crítico a las nociones de región, paisaje,
tura, literatura, fotografía, cine, arquitec- ¿Qué tipo de paisaje conforman estos in- zona, territorio y que emergen de las prácti-
tura) sino que ponen en relación diferentes cesantes y amenazantes movimientos de cas artísticas y narrativas contemporáneas
experiencias culturales y simbólicas sobre tierra? ¿Qué relación se establece entre interesadas en intervenir en los dilemas
superficies y lugares que terminan por geografía y cultura en las zonas de devas- que actualmente tensan la relación entre
romper con las concepciones modernas tación causada por la actividad humana? la experiencia de lo propio y las diversas y
del arte -las de autonomía y originalidad-. Probablemente, estas preguntas lleven a la crecientes formas de cosmopolitismo.
Tampoco se preocupan por las fronteras o transformación de la idea de paisaje enten-
especificidades disciplinares que dividen dida como una porción de tierra organizada Cronistas de la entropía
entre saberes y modos de hacer. Por el con- para la vista de agradables panoramas que Daniel García Helder y Sergio Chejfec son
trario, son manifestaciones interesadas en -según Raymond Williams- tomó cuerpo a escritores que caminan. Sus relatos aban-
el cruce de objetos de estudio y perspecti- partir del siglo XVII (Williams, 1973). Los donan la contemplación para dar inicio al
vas provenientes de diversos campos del agradables panoramas solo fueron posibles registro de zonas que el capitalismo some-
conocimiento. Rosalind Krauss, en 1978, a partir del olvido de la composición social te a transformaciones violentas aunque sin
tomó nota de estas experiencias y teorizó de la tierra: las cuestiones de tenencia y la pretensión de denuncia del arte político.
sobre las relaciones entre escultura, ar- distribución, los usos de los territorios, el Tampoco aspiran a confirmar la existencia
quitectura y paisaje introduciendo la idea trabajo de campesinos y arrendatarios, el del mundo. No predican sobre el mundo
de campo expandido, noción que puede despojo y las migraciones hacia la ciudad. (“esto es así”) sino que registran una expe-
extenderse a las narraciones de prácticas ¿Cómo indagar en las historias ocultas en riencia (“yo pasé por aquí”). A partir de una
de artistas y a las investigaciones trans- un paisaje? ¿Cómo rastrear las huellas del infinidad de conexiones y puntos de trans-

PÁG 76 M. Bernabé REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
ferencia (pasaje, canal, túnel, cavidad, ex- Lejos de ofrecer una interpretación de la Una rotonda pone punto final a la
cavación, perforación, puentes, calles, au- realidad o de las imágenes fotográficas autopista, estación de servicio Esso,
topistas, ríos, cables, líneas de transportes) que incluyen, las narraciones a las que ha- cuadras de galpones grandes, media-
narran la secuencia de una serie de tomas cemos referencia expanden el campo de la nos y chicos, cocheras de camiones,
perceptivas que hacen registro de los te- literatura más allá de los límites de la letra, terrenos baldíos, gomerías, compra-
rritorios desintegrados y de regiones ame- del libro, de la biblioteca. Su carácter docu- venta de autos, instalaciones de un
nazadas por una continua descomposición. mental opera como expansión de la experi- hipermercado que ocupa un predio
Son narrativas documentales porque rozan mentación del Land Art hacia el campo de de tres manzanas de frente, la playa
la zona gris que agrupa relatos testimonia- la literatura contemporánea para registrar de estacionamiento con líneas blan-
les y exploratorios a fin de traspasar las -ya sin el afán pedagógico del arte político- cas pintadas en el piso, árboles, ban-
fronteras de los géneros y, finalmente, ges- el devenir caótico de las ciudades del mie- cos y columnas del alumbrado de
tionar una especie de entropología, errática do y de los territorios intervenidos por el Oroño al 6000, en la otra punta del
disciplina que tan poéticamente anunció capital incontrolado. ex tramo aristocrático del bulevar…
Claude Lévi-Strauss en sus Tristes trópicos En el montaje de imágenes fotográficas jun- (Garcia Helder, 2008: 30).
(1955), un libro indispensable para aten- to con las notas tomadas en las caminatas o
der a los inicios de la desconstrucción de informes obtenidos de materiales de archi- Estos arqueólogos de los pequeños de-
la utopía de las sociedades incontaminadas vo, los escritores que caminan al estilo de talles trabajan con mapas, guías turísti-
y la pastoral del primitivismo americanista García Helder o Chejfec se posicionan bien cas obsoletas, folletos perdidos, postales
en la medida que da comienzo a la percep- lejos del flâneur baudelaireano, salvo que apolilladas, viejísimas guías telefónicas, la
ción del proceso de deteriorio ecológico admitamos una flânerie con GPS o cámara información que provee la web además de
y de la forzada dislocación del mundo, en digital. El flâneur aspiraba a un grado máxi- sus propias tomas fotográficas, que docu-
deuda -como apuntó George Steiner- con mo de visibilidad, quería ver tanto como mentan el flujo constante y continuo de
el pesimismo schopenhaueriano esbozado quería ser visto ya que su paseo era un fait un mundo siempre en movimiento. Sus se-
en el siglo XIX (Steiner, 2009: 283). social. Por el contrario, el narrador docu- ñalamientos apuestan a trasladar algo del
Los poemas de Tomas para un documental y mental aspira a la máxima invisibilidad y valor icónico e indicial de la imagen a la
el relato La vivienda del trabajador de García su recorrido habitualmente está previsto: palabra escrita porque más que decir aspi-
Helder así como Donaldson Park, Gowanus sale con un destino establecido de antema- ran a marcar lugares. Establecen particu-
Canal: crónica trunca de un paseo inacabado no, conoce los tiempos que insumen los re- lares relaciones entre espacio y tiempo a
o La venganza de lo idílico de Chejfec, fueron corridos a pie o en transporte público, sabe la manera de las termitas que corroen las
escritos a partir de recorridos de artista (a del tránsito en las avenidas principales o de postales de Caracas en el relato La vengan-
pie, en bicicleta o en transporte público) los lugares por los que habitualmente pasa za de lo idílico de Chejfec: una trayectoria
y del acopio de material documental que el colectivo que lo transporta. Su tiempo es espacial, abierta y veloz, que marca un lu-
funciona como archivo de escritor.1 Con el presente aunque la narración se propo- gar y pasa al siguiente conectando sitios y
sus tonos aletargados, estos relatos pro- ne jugar con una multiplicación vertiginosa tiempos distantes.
yectan, cinematizan diría Smithson, lo que de diferentes tiempos históricos a causa
un yo ve y oye. De este modo, en el reverso de los vestigios urbanos que les salen al La vivienda del trabajador despliega un re-
de la eliminación programática de la ac- encuentro en un espacio altamente conec- gistro catastral disidente donde lo docu-
ción, un narrador organiza sus materiales, tado: “La red vial de New Jersey es febril y mental también contempla el sentido jurí-
con álgebra precisa y rigor matemático, a alocada -dice Chejfec-; allí se superpone el dico del término porque narra, bien lejos de
fin de tomar vistas de los paisajes entrópi- pasado mercantilista, el industrialismo vo- las formas de la historia social y económica,
cos e interrogar sobre la relación existente raz, el optimismo automotor y la era de las la maquinaria desdistributiva que desde la
entre riqueza y basura, entre acumulación conexiones rápidas.” (Chejfec, 2013: 30) Y etapa colonial alentó la apropiación voraz
y abandono, entre hábitat y destrucción. García Helder enumera: de la tierra en la pampa húmeda. Se trata,

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 M. Bernabé PÁG 77
Sergio Chejfec, Postales de La venganza de lo idílico (2007) Foto: https://parabolaanterior.wordpress.com/2007/10/02/la-venganza-de-lo-idilico/ Última entrada: 21/06/14.

podríamos decir, de narrativas que des- dores. El corredor vial y vital que va desde que teorizó Pasolini, es decir, a la manera
cansan en una subjetividad documentada. el sector sur de la ciudad de Buenos Aires de un espectador-observador que encua-
El paisaje se vuelve pasaje, deja de ser un hasta las barrios obreros de Rosario pro- dra desde donde ve y oye en un registro
espacio de contemplación para conformar fundo configura una geografía donde un yo puramente subjetivo de la realidad y que
una zona de tránsito en donde se acumulan en tránsito pone en relación lecturas y ex- se vuelve narración desde el momento en
pruebas de la desintegración del mundo periencias, memoria individual y colectiva. que alguien asume una voz para establecer
como las que se suceden en los recorridos La sintaxis de García Helder hace la dife- las conexiones entre una toma y otra toma
de García Helder: suburbios, zonas portua- rencia. Está forjada en el tránsito del verso (Pasolini, 1967). Este proceso determina
rias, silos y elevadores de grano, ex estacio- a la prosa y -a la inversa- en la transmuta- una sintaxis de carácter reflexivo que suma
nes del ferrocarril, basurales municipales, ción de la prosa en verso. Es evidente que planos y señala lugares:
los grandes desarmaderos y corralones de La vivienda del trabajador prosa versos, para
maquinaria agrícola, las islas del Paraná, las decirlo con un verso de César Vallejo. De Casas de mampostería con fachadas
ciudades chicas y los campos a los lados de este modo, logra su tono por efecto de la neo-clásico-italianizantes, / paredes
la Ruta 9 -entre Rosario y Buenos Aires- y acumulación extensiva que, como poética de ladrillos revocadas imitando el
la Ruta 11 entre Rosario y Santa Fe. El tra- de la entropía, se juega en el orden textual corte piedra, / mamparas de vidrios
yecto de García Helder es costero. Orillea que van adquiriendo los materiales reco- coloreados, los herrajes de las puer-
desde hace años el frente fluvial-industrial lectados. La percepción aquí también está tas, / rejas de hierro forjado en bal-
del Paraná y el Río de la Plata prestando es- cinematizada. Las tomas de García Helder cones que cuelgan / sobre una calle
pecial atención al cotidiano de los trabaja- se realizan en el plano secuencia sobre el adoctrinada por los afiches de cam-

PÁG 78 M. Bernabé REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
paña, /barcos fondeados, barcos de oblicuo, carrocería de colectivo sin pero el tono es el mismo: un flujo conti-
poco calado y más barcos / semihun- ruedas con cartones y cortinas de tra- nuo semejante a la corriente del complejo
didos […] (García Helder, 1997: 1) po en las ventanas, arroyo Frías, Ge- fluvial Paraná-Río de la Plata y la autopis-
neral Motors, el exterior del complejo ta Rosario-Buenos Aires que se extiende
dice un poema de Tomas para un documental industrial es imponente, con cantidad paralela al río. Y del movimiento perpetuo
mientras que en la prosa de La vivienda del de conductos de aireación y refrige- emerge un yo que reúne tomas para forjar
trabajador dice: ración, una playa de estacionamiento una zona a través del tendido de relaciones
para miles de unidades nuevas alinea- entre materiales heterogéneos. La vivien-
Más parcelas, fábricas de forma es- das bajo el sol, el contraste entre la da del trabajador narra desde el montaje
trambótica, azulejos y cristales pola- planta automotriz y la producción ar- de quince imágenes y nueve fragmentos
rizados, fábrica de pirotecnia, pirámi- tesanal de ladrillos no puede ser más discursivos cuidadosamente ensamblados,
des de ladrilleros artesanales, humo, grande, horno a leña, queman ruedas en los que se hace ingresar a la literatura
aves y animales de corral, caballo de de auto y toda clase de basura, una pi- el producto de una labor de investigación
tiro, dos parcelas triangulares, un ta- rámide de ladrillo crudo, herramien- que cruza economía política e historia re-
rro de pintura oxidado colgando de tas manuales, palas, moldes, baldes, gional junto con una serie de disciplinas
la manija de un poste del alambrado, carretillas… (García Helder, 2008: 24) anexas como urbanismo, estadística, eco-
planta de silos, gomería, cosechado- logía, agrimensura, agronomía, geografía y
ra rasurando un tendido de cebada, La sintaxis aquí es de largo aliento. En las etnografía. En la marea de cifras y citas, la
potrero chacarero, camino de tierra dos citas, la variación está en el paisaje voz del narrador como un bricoleur organi-

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 M. Bernabé PÁG 79
za el material recolectado potenciando la insignificante, olvidado entre las hojas del ria mediada por libros, folletos publitarios,
eficacia del relato. Volviendo a Pasolini, el libro adquirido por el narrador en una libre- edictos municipales, estadísticas, registros
montaje es el momento en que el registro ría de usados en San Telmo, el folleto es la catastrales, audiovisuales, fotográficos, pe-
de la conmovedora pareja ojo-oído (o cá- punta del hilo de un tejido de relaciones que riodísticos, de Internet.
mara-grabador), que son los aparatos que enlaza documentos distantes en siglos: des- Como lo hacía Siegfried Kracauer en sus
capturan la fugaz y poco estable realidad, de las crónicas virreinales donde se registra crónicas sobre los empleados de Berlín
cede su sitio a la tarea del narrador a partir por primera vez un territorio vacío para una en 1928 (Kracauer, 2007), García Helder
de un relato que hace centro en los deta- ciudad imprevista hasta las torres de alta obliga a declarar a los materiales para dar
lles, en la fracción de segundos de una ima- gama que modificaron definitivamente un cuenta de una realidad física que, en la era
gen cinematográfica, en objetos ínfimos paisaje de “casas chatas” para decirlo en las postindustrial, ha quedado detrás como el
-aunque iluminadores- de la vida cotidiana palabras del poeta Felipe Aldana. futuro por el espejo retrovisor. La narrati-
de los trabajadores que son el sujeto histó- Registro documental y primera persona va documental pide no ser confundida con
rico central de su escritura. De este modo, confluyen en el relato del tránsito por una el género que Bill Nichols ha sintetizado
pareciera plegarse a la acepción de paisa- zona que se diluye, que se dispersa como la con la fórmula “Yo les hablo a ustedes de
je cultural tal como concibió Carl Sauer a biblioteca de Plácido Grela, historiador de ellos” ni tampoco con la más participativa
principios del siglo XX: “la huella del traba- la región, vendida a un librero de viejos de “nosotros les hablamos a ustedes de noso-
jo sobre el territorio -dice Joaquín Sabaté Buenos Aires porque a su muerte en 1993 tros” (Nichols, 1997). En esta narrativa no
Bel-, algo así como un memorial al traba- no hubo forma de conservarla en la ciudad hay propósito pedagógico ni testimonial
jador desconocido” (Sabaté Bel, 2010: ni hubo institución cultural que quisiera o ni militante. Tampoco evocación nostálgi-
11). García Helder sostiene un método de pudiera -da lo mismo- comprarla. Los años ca del tiempo aurático de la leyenda de los
observación y escritura coincidente con lo de la introducción de los cultivos transgé- comienzos. Al sesgo y sin apelar al fetiche
que denominamos narrativa documental. nicos y de transformación del paisaje de de los rostros y las historias de vida como
La relación entre poesía y realidad sobre la zona coinciden con la fragmentación de foco de subjetivación, desatendiendo a las
la que argumenta en Aspectos materialistas la biblioteca más significativa de la región, exigencias miméticas del género testimo-
de la poesía argentina necesitó partir de la algunos de cuyos volúmenes el narrador nial, La vivienda del trabajador es el archivo
imagen popular y cotidiana de un tupper recupera, después de unos cuantos años, al de los deseos incumplidos y de los restos
de plástico, transparente y vacío, que pasa hallarlos en las librerías de viejos de Bue- arqueológicos del proyecto moderno en
de una mano a otra mano en el minuto dos nos Aires y retornarlos como reliquias a su la región. De este modo, se inscribe en el
y cincuenta y tres segundos, para ser exac- ciudad natal. debate sobre el retorno de lo real y los al-
tos, de un plano detalle del video Homero El método documental de la escritura ope- cances del relato realista en la medida que
de Viejas Locas.2 El tupper vacío parece raría, entonces, desde un doble registro del desmantela la división del trabajo entre
contener, como un Aleph, toda la cadena territorio que el mismo García Helder des- la función testimonial del documental y la
de temas y autores que se ocuparon y se cribió a propósito de Poesía civil de Sergio función estética de la ficción. Su operación
ocupan de la realidad social de los obreros Raimondi. Por un lado, el estudio directo a es altamente política porque pregunta por
y de sus vidas en los barrios suburbanos de partir de la experiencia a la manera de un el trabajo, por sus fundamentos sociales y
la que “pocos van a zafar”, como repite la etnógrafo de lo contemporáneo -un aspec- por los modos de distribución de la tierra y
letra de Homero. to que mucho nos recuerda a las experien- las riquezas que genera, sentando las bases
En La vivienda del trabajador, un viejo folle- cias de campo de Michel de Certeau en la para un reclamo de justicia desde la sobre-
to publicitario de Rosario de los sesenta, Croix-Rousse, el barrio obrero de Lyon que carga estética de su escritura.
hallado por casualidad entre las páginas de funcionó como fondo documental de su García Helder se juega en una tarea com-
un volumen de la Historia de Rosario de Juan fabulosa invención de lo cotidiano (De Cer- pleja y riesgosa: pone a dialogar las voces de
Álvarez, cumple las funciones del tupper teau, 1980). Por otro lado, el estudio de los historiadores de Rosario -tan distantes
del video. Como un objet trouvé, marginal e archivos como almacenamiento de memo- en el tiempo como en lo ideológico- a través

PÁG 80 M. Bernabé REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Man Ray y Marcel Duchamp. Élevage de poussière (Criadero de polvo) (1920), Museo Reina Sofía. Fuente: http://www.museorei-
nasofia.es/coleccion/obra/elevage-poussiere-criadero-polvo.

de un mosaico de citas que van de La rejión límite razonable”, Grela subraya y García El narrador documental lee, copia, enlaza
del trigo de 1883 de Estanislao Zeballos (que Helder agrega “un piso exclusivo, de alta datos y vistas en continuidad, no explica
argumenta sobre la correspondencia entre categoría, con cochera, piscina cubierta, ni argumenta, solo añade documentos a
la riqueza del suelo santafesino y la necesi- solarium, gimnasio, quincho, sala de relax los preexistentes desde el siglo XIX en la
dad de mano de obra barata para valorizar y sobre todo vista panorámica al río, las rejión del trigo que ahora es la región de
las tierras incultas) hasta el Grito de Alcorta, islas, el puente Rosario-Victoria de noche la soja como lo demuestra la fotografía
la investigación que Plácido Grela realiza con las luces reflejándose en la superficie aérea de los asentamientos irregulares de
casi artesanalmente desde una perspectiva del agua” (García Helder, 2008: 58); “in- Rosario tomada en 1992 donde se alcanza
socialista tomando testimonios orales a los necesariamente se mantiene el derecho a ver -dice el narrador- “en un halo malva
campesinos que habían participado en el le- que la ley acuerda a los propietarios de de bruma la estepa transgénica que pro-
vantamiento agrario de 1912 y que todavía explotar sus campos con entera abstrac- duce la riqueza que se traduce en cada vez
estaban vivos en la década del 50. ción de las necesidades de la colectividad” más concentración de edificios cada vez
García Helder relata a partir de los su- dice Álvarez, subraya Grela y la voz del na- más altos y más villas en sentido horizon-
brayados hechos por Grela en la Historia rrador agrega “no cuesta mucho imaginar tal” (García Helder, 2008: 60).
de Rosario de Juan Álvarez, ejemplar que lo que diría comparando el relevamiento
rescató en la librería de usados de Bue- de las 91 villas de Rosario, con 155.000 Jean-Luc Nancy ha señalado la correspon-
nos Aires. Allí donde Álvarez escribe “In- habitantes […] con la vanguardia edilicia dencia entre la ciudad y la fotografía (Nan-
necesariamente, conservamos la posibi- que se compacta y crece en altura en el cy, 2011). Sin embargo, actualmente ya no
lidad de adquirir bienes más allá de todo radio céntrico” (García Helder, 2008: 59). se sabe muy bien qué es una ciudad. ¿Qué

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 M. Bernabé PÁG 81
decimos cuando decimos ciudad? ¿Qué, equivalente de la capa homogénea de pol- NOTAS
cuando decimos campo? Desde la poética vo que se acumula sobre los objetos y que 1 - Es el mismo Chejfec quien en uno de sus relatos
entrópica de los Earthworks, de los movi- de tanto en tanto emerge en las superficies nos reenvía al experimentalismo y a la perspectiva
mientos de tierra de los sesenta, las cosas del arte contemporáneo en los que retorna, entrópica de Robert Smithson.
se volvieron oscuras y confusas, al punto como cita, la fotografía que Man Ray tomó 2 - Viejas Locas es una banda de rock que surgió en
que se sustraen a la posibilidad de una mi- en 1920 de Le grand verre (El gran vidrio) de la zona del conurbano bonaerense en la década de
rada. Hay cosas que ya no se pueden ver. Duchamp cubierto por la tierra acumula- los noventa www.youtube.com/watch?v=7IkzCIJlJ-
O tal vez, será que hay cosas que no que- da en seis meses de inactividad. Élevage de Vo&feature=kp
remos ver, por ejemplo, la villa miseria, un poussière (Criadero de polvo) denominaron
punto ciego, que en general se extiende en- a esa misteriosa imagen cenital que se anti- REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
tre la ciudad y el campo. Cito a Nancy por- cipaba a las vistas aéreas de los movimien- ·APOLLINAIRE, Guillaume. 1913. “Zone” en Alcools.
que lo dice de manera insuperable: tos de tierra de una geografía humana y Poèmes 1889-1913. Mercure de France, París. Trad.
urbana que actualmente se consuma en las española por Ulalume González de León. Alcoholes.
La villa miseria es la deyección de metrópolis del lujo y la miseria. (México, UNAM, 2011)
la ciudad, su violencia condensada La vivienda del trabajador tanto como To- ·BOIS, Yve-Alain; KRAUSS, Rosalind (ed.) 1997. “Zone”.
en barro” […] “(ella) no concierne a mas para un documental son propuestas Formless. A User’s Guide. (New York: Zone Books)
ninguna lógica de la ciudad, ya fuera que alcanzan su dimensión performativa ·CHEJFEC, Sergio. 2013. “Donaldson Park” en Mo-
dialéctica o negativa. Es lo inhabi- al intervenir señalando la realidad, como dolinterna (Buenos Aires: Editorial Entropía), 29 - 49.
table: no es el desierto sino, por el la mano que señala con el dedo índice de http://parabolaanterior.wordpress.com/2006/12/10/
contrario, la destrucción y la expul- Duchamp, resto de representación realista donaldson-park/ (consulta: 21/06/14)
sión vueltas ellas mismas parodias que se reservó la vanguardia para reforzar ·CHEJFEC, Sergio. 2007. “La venganza de lo idílico” en
de lugares. […] El fuera-de-lugar se la notación indicial de un arte que no deja Katatay, año III, 5, 57 - 60.
erige allí, si se puede decir, a modo de buscar la conexión con el mundo y -de ·https: //parabolaanterior.wordpress.
de lugar de vida. (Nancy, 2013: 28) ese modo- iluminar las zonas invisibles de com/2007/10/02/la-venganza-de-lo-idilico/ (consul-
la vida. Registro intenso de los movimientos ta: 21/06/14)
También, podríamos agregar, es lo inena- de tierra, la literatura contemporánea co- ·CHEJFEC, Sergio. 2013. “Gowanus Canal: Crónica
rrable. Lugar interdicto, difícil de caminar, necta con las expansiones de los campos del trunca de un paseo inacabado” Revista Temporales,
entropía del abandono y de las vidas bre- arte para erosionar las fronteras y abrirse a http: //www.revistatemporales.com/2013/12/12/
ves que se debaten entre crimen y casti- los dilemas políticos y sociales por afuera de gowanus-canal-cronica-trunca-de-paseo-inacabado/
go. La villa miseria es nuestra zone que en la escena de la representación● (consulta: 21/06/14)
el argot francés también desde sus inicios ·DE CERTEAU, Michel. 1980. La invención de lo cotidia-
tiene el sentido de área donde van a parar no. 1. Artes de hacer (México: Universidad Iberoame-
los precarizados y pobres como los que ricana, 2000).
describe Apollinaire en 1913, un año des- ·GARCÍA HELDER, Daniel. 2008. La vivienda del traba-
pués del Grito de Alcorta. A la zone, o la jador (Rosario: Editorial Municipal de Rosario).
villa para nosotros, van a parar los restos ·GARCÍA HELDER, Daniel. 2007. “Aspectos mate-
desechados por el desarrollo, idea abstrac- rialistas de la poesía Argentina”, Cahiers de LI.RI.CO.
ta, palabra de dirigente, como dice Lyotard Litératures Contemporaines du Rio de La Plata, Nº 3,
(Lyotard, 1996: 24). Cinturón envolvente, 131-148.
hábitat donde desde tiempos inmemoria- ·GARCÍA HELDER, Daniel. 1997. “Tomas para un do-
les viven los que no cuentan para nada, es cumental” en Punto de Vista Nº 57, 1-5.
decir, las sobras del festín urbanista. Zona ·HOBSBAWM, Eric. 1998. Historia del siglo XX (Bue-
informe en la que Yve-Alain Bois vio el nos Aires: Grijalbo Mondadori)

PÁG 82 M. Bernabé REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
·KRACAUER, Siegfried. 2007. Los empleados (Barcelo- Cuestiones y conceptos sobre el documental (Barcelo- Monuments”. Artforum, June, 26. Trad. Española por
na: Gedisa). na: Paidós) María Orvañanos. “Entropía y nuevos monumentos”
·KRAUSS, Rosalind. 1996. “La escultura como cam- ·PASOLINI, Pier Paolo. 1967. “Discurso sobre el pla- en Selección de escritos (México: Editorial Alias, 2009),
po espandido” y “Notas sobre el Índice: Parte I” en no-secuencia o el cine como semiología de la realidad” 15-29. http://www.robertsmithson.com/essays/en-
La originalidad de la vanguardia y otros mitos modernos en VV.AA, Problemas del nuevo cine (Madrid: Alianza tropy_and.htm (consulta: 21/06/14)
(Madrid: Alianza), 209-223 y 289-303. Editorial, 1971), 61-76. ·STEINER, George. 2009. “El jardín perdido” en George
·LÉVI-STAUSS, Claude. 1955. Tristes tropiques. París, ·SABATÉ BEL, Joaquín. 2010. “De la preservación del Steiner en The New Yorker, Ed. Rober Boyers (Madrid:
Librairie Plon. Trad. española por Eliseo Verón. Tristes patrimonio a la ordenación del paisaje”. Revista Labor Siruela), 275-284.
trópicos. (Buenos Aires: Eudeba, 1976). & engenho, vol 4, n. 1, 10 - 25. ·WILLIAMS, Raymond. 1973. The country and the city
·LYOTARD, Jean François. 1996. “Zona” en Moralida- ·SMITHSON, Robert. 1967. “A Tour of the Monuments (New York: Oxford University Press) Trad. española
des posmodernas. Trad. española por Agustín Izquier- of Passaic” Artforum, vol. VI, no 4, p. 48-51. Trad. espa- por Alcira Bixio. El campo y la ciudad. (Buenos Aires,
do (Madrid: Tecnos), 21-30. ñola por Eva Quintana Crelis. “Un recorrido por los Paidós, 2001)
·NANCY, Jean-Luc. 2011. La ville au loin (París: Édi- monumentos de Passaic, Nueva Jersey” en Selección ·WILLIAMS, William Carlos. 1946. Paterson. Book I,
tions de La Phocide) Trad. española por Andrea Sosa de escritos (México: Editorial Alias, 2009), 87-96. http:// 1946, Book II, 1948, Book III, 1949, Book IV, 1951,
Varrotti, La ciudad a lo Lejos (Buenos Aires: Manan- siena2010.files.wordpress.com/2010/05/a-tour-of-the- Book V, 1958 (New York: New Directions). Trad. es-
tial, 2013) monuments-of-passaic-nj1.pdf (consulta: 21/06/14) pañola por Hugo García Manríquez. Paterson (México:
·NICHOLS, Bill. 1997. La representación de la realidad. ·SMITHSON, Robert. 1966. “Entropy And The News Editorial Aldus, 2009)

Mónica Bernabé. Doctora en Letras por la Universi-


dad de Buenos Aires, Profesora Titular de Literatura
Iberoamericana II de la Facultad de Humanidades y
Artes de la Universidad Nacional de Rosario. En 2006
publicó Vidas de artista. Bohemia y dandismo en Mariáte-
gui, Valdelomar y Eguren y es autora de numerosos en-
sayos sobre literatura y estudios culturales en Améri-
ca Latina. Es Coordinadora Académica de la Maestría
en Estudios Culturales en el Centro de Estudios Inter-
disciplinarios (CEI – UNR) y Directora del Programa de
Investigación en Estudios Culturales. En 2011 obtuvo
la Beca Guggenheim. El presente ensayo forma parte
del libro Por otro lado. Ensayos en el límite de la literatura
que obtuvo Mención Honorífica en el VIII Certamen
Internacional de Literatura “Sor Juana Inés de la Cruz”.
Actualmente se encuentra en prensa en el Consejo
Editorial del Gobierno del Estado de México.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 M. Bernabé PÁG 83
Dreams of Patagonian Landscapes
Manufacturas en un gran territorio del Sur

DIEGO CAPANDEGUY

Español English

La Patagonia es una construcción cultural con un conjunto de paisajes Patagonia is a cultural construction with a set of landscapes diversely represent-
representados y ponderados diversamente en la contemporaneidad. Unos ed and weighed from a contemporaneity view. Some are charismatic landscapes
son paisajes carismáticos, frecuentemente de alta naturalidad; otros son frequently characterized by their naturalness; others are micropaysages; some
micropaisajes; algunos son manufacturas antrópicas; todos ellos interpretables are anthropic manufactures; they can all be interpreted as places. But discrete
como lugares. Pero dominan los paisajes discretos, analizados por teorías de landscapes which are analyzed by field theories constitute the dominant fea-
campo. Esta tierra está marcada por su potencia fenomenológica y su experiencia, ture. The land is marked by its phenomenological power and experience (wind-
como sus vastedades ventosas, sus especies–paisaje, las aprehensiones de viajes slashed vastness, species-landscape, traveler apprehension) and the fact of being
y su registro como Jardín Global. Asimismo se indaga en las posibilidades e considered the Global Garden. Possibilities and questions raised by 21st century
interrogantes para un landscape urbanism del siglo XXI en este gran territorio landscape urbanism in this great territory of the South are researched: Trench
del Sur, ¿un urbanismo de trinchera, un urbanismo infraestructural? Este podría ser urbanism? Infrastructural urbanism? This practice could be very different from
muy diferente a la práctica europea, norteamericana o japonesa. Su aplicación European, American or Japanese ones. Its application could be adapted to suit the
podría adaptarse a las especificidades de la Patagonia como un milieu complejo, specificities of Patagonia as a complex milieu, the recovery of urbanism as proper
a la recuperación del urbanismo como buen localizar, a un manejo acorde con su localization, the management in accordance with development potential and the
potencial de desarrollo y a la apertura de claves estratégicas y operativas para la introduction of key strategies and operations for action. This home-conceived
acción. Este extraordinario lar invita a soñar otros mundos. En estos el deseo, la extraordinary territory invites to sound out other worlds in which desire, politics,
política, la arquitectura, el paisajismo, la ecología y un nuevo manejo de la energía, architecture, landscaping, ecology, and a new management of energy are fields to
constituirán campos a robustecer y a trasvasar de modo consistente y creativo. be strengthened and transferred consistently and creatively.

Palabras clave: Patagonia, paisaje carismático, paisaje discreto, Key words: Patagonia, charismatic landscapes, discrete landscapes,
landscape urbanism, urbanismo de trincheras landscape urbanism, trench urbanism

PÁG 84 D. Capandeguy REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Un paisaje carismático internacional: el Cerro Fitz Roy, con la localidad de El Chaltén en su vecindad, Provincia de Santa
Cruz, Patagonia Argentina. Foto: Leonel Henry.

L a Patagonia es una invención cultural


de Europa, cuando ésta circunvaló la
Tierra a partir del siglo XVI, con el viaje
constituido por estancias gigantes, algunas
pocas colonias agrícolas y centros pobla-
dos de nueva fundación. Décadas después
de argumentar, resulta un valor simbólico
más que estratégico” (Silvestri, 2011: 359).

inicial de Magallanes, como lo evidencia su algunos actores imaginaron su desarrollo Bailey Willis, un geólogo norteamericano,
cronista Antonio Pigafetta (1522 [2004]). regional, promoviendo la conservación y contribuyó con un segundo gran estudio
Esta tierra fue lar para sus comunidades transformación paisajística de parte de sus patagónico, también focalizado en dicho
nómades y finis mundi apropiable por los paisajes cordilleranos, como Perito Moreno, parque nacional sobre el Lago Nahuel Hua-
conquistadores, incluidos los incipientes Bailey Willis y Exequiel y Alejandro Bustillo. pi. Willis, dentro de una visión compleja de
estados nacionales de Argentina y Chile. uso del territorio, recomienda determina-
Siguiendo a Peter Sloterdijk, este gran te- Francisco Moreno perfiló la Patagonia mo- dos manejos hidrológicos e infraestructu-
rritorio sufrió el síndrome de tierra virgen, en derna al donar sus tierras recibidas en el rales, construir una ciudad industrial y un
relación a la conquista, por el que “…llegar, Lago Nahuel Huapi para ser “conservadas hotel central en la península de LLao Llao
ver y tomar parecían convertirse en sinóni- como parque natural, …propiedad pública in- captando notablemente su potencial escé-
mos” (Sloterdijk 1999 [2004: 816]). Su con- alienable”, a la manera norteamericana.1 Este nico y antropo–geográfico.
tracara fue el genocidio de sus pueblos ori- paisaje emerge como un bien de disfrute pú-
ginarios y otras violencias, frecuentemente blico, excluyente de sus habitantes origina- Los hermanos Bustillo fueron los imple-
soslayados (Bayer, 2010). rios,2 una pieza viva y gigante, la mejor de su mentadores de los Parques Nacionales. Es-
colección arqueológica en una delicada fron- tos se concibieron como singulares museos
A fines del siglo XIX la Patagonia fue visuali- tera. Graciela Silvestri, a propósito de este activos públicos y como locaciones para
zada exógenamente como un desierto apro- parque, destaca el peso de su belleza natural negocios privados y de buen vivir para las
piable, imponiéndose un pattern sedentario de valor universal que “seduce sin necesidad entonces clases altas.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 D. Capandeguy PÁG 85
Otras trayectorias y visiones estuvieron
focalizadas en la explotación más radical
de los recursos naturales de la Patagonia.
Fueron los casos de Enrique Mosconi en su
gestión emprendedora de YPF en los años
20; del Presidente Juan Domingo Perón
en los 40 y 50, con sus Planes Quinquena-
les y fuertes gestos; del Presidente Arturo
Frondizi en los 60, propulsor del desarro-
llismo nacional; o de Felipe Sapag, el políti-
co, estadista y constructor de la Provincia
de Neuquén.

Sobre el paisaje como lugar a las teorías


de campo
La Patagonia contemporánea podría re-
presentarse por una multiplicidad com-
pleja de paisajes.3
En esta tierra se reconoce un conjunto de
paisajes carismáticos, muchos de ellos su-
blimes. Estos se vinculan a un escenario
concreto claramente delimitado o perma-
nente. Entre los mismos se encuentran los
paisajes del Glaciar Perito Moreno, los del
Cerro Torre y del Fitz Roy y algunas escenas
en el Lago Nahuel Huapi. La invención de
tales paisajes carismáticos tiene su histori-
cidad. Esta refleja cambios relativamente
rápidos entre las miradas de matriz deci-
monónica y las de la cultura de fines del si-
glo XX. También algunos paisajes urbanos e
implantaciones antrópicas pueden ponde-
rarse como paisajes carismáticos, caso de
algunas intervenciones como el Llao Llao
en Bariloche u otras en Villa La Angostura.
En el presente digital, contrastan las valo-
raciones del paisaje por distintos públicos
y las de la alta cultura arquitectónica.

De la aprehensión paisajística de la Pata-


gonia también resulta un repertorio muy
grande de micropaisajes de diverso carácter
Especies – paisaje, lobería a pie de los acantilados, Punta Bermeja, Provincia de Río Negro, Patagonia Argentina. y formato, con una fuerte matriz locacional.

PÁG 86 D. Capandeguy REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Un registro es el de los micropaisajes de alta
naturalidad, como las restingas meteóri-
cas de la costa atlántica, algunas formas de
vida minúsculas en las grietas glaciales, los
oasis con especies casi únicas en la Meseta
de Somuncurá, diversos groundscapes vol-
cánicos o las geoformas como las del Valle
Encantado. Otro registro es el de los mi-
cropaisajes antropizados, como pequeños
caseríos y pueblos; los cascos de las viejas
estancias; diversas sacralizaciones públi-
cas o populares de las devastadas comuni-
dades originarias, del Gauchito Gil y de las
subculturas locales de origen inmigratorio;
las trazas, residuos y dispositivos abando-
nados por el extractivismo; o las antenas
y estaciones retransmisoras que flotan
en una estepa sin gente pero rodeadas de
muros anti vandálicos, emblemáticos de la La Patagonia del viento, Playas Doradas, Provincia de Río Negro, Patagonia Argentina. Foto del autor.

ciudad contemporánea.
En la vastedad de la Patagonia, en una pe- Otras manufacturas del paisaje son las de los otros son critical landscapes, ámbitos ecoló-
queña parte de su superficie, se han realiza- valles esteparios de los grandes y pocos ríos gicamente vulnerables y de riesgo.
do diversas manufacturas del paisaje.4 Fue- transversales. Es el caso de la colonización
ron los casos de las villas de montaña en los agrícola bajo riego a partir de diversos em- Pero en la Patagonia Argentina dominan
primeros Parques Nacionales, como San balses iniciados en las primeras décadas del paisajes discretos, no carismáticos. Sería el
Carlos de Bariloche, San Martín de los An- siglo XX como en el Río Negro y en el Valle caso, entre otros, de las grandes extensio-
des, Villa La Angostura o Villa Traful, entre Inferior del Río Chubut. Ello supuso domar nes esteparias, de los barrancos de pequeña
otros. Sus arquitecturas iniciáticas inten- las arenas voladoras y generar una com- altura y de las restingas oceánicas. A estos
taron emular villas de montaña europeas. pleja red de caminos del agua. Son paisajes ámbitos se les ha vinculado a la infinitud, a
Destacan las sensibles manufacturas paisa- humanizados distintivos por sus cortinas de la vastedad y a cierta monotonía paisajísti-
jísticas y arquitectónicas de Alejandro Bus- álamos, por sus plantaciones frutales, por ca. Acaso, ¿se trata de una mera percepción
tillo, en los 30 y 40, con diversos registros sus posteriores naves frigoríficas, de pro- o de una aporía? Tales paisajes discretos se
y análisis críticos (Berjman y Bustillo, 1988; cesamiento y de empaque; y por frecuentes podrían interpretar según las actuales teo-
Silvestri, 2011). Tales creaciones mixturan terrain vague. rías sobre las condiciones de campo. Para
una estrategia de desarrollo regional acor- Stanford Kwinter “el campo describe un es-
de con el pensamiento norteamericano y Asimismo las grandes represas, los puertos pacio de propagación, de efectos. No incluye
canadiense entonces referencial (Bustillo, y los campos petroleros, entre otros, han materia o puntos materiales, sino funciones,
1968), y un modo pintoresquista.5 Algunas generado singulares geografías de la energía vectores y velocidades”, tal como cita Stan
de estas villas han devenido en ciudades, (Zimmerer, 2013) y de la industria. Se tra- Allen, quien agrega que “…las condiciones de
con prácticas arquitectónicas y paisajísti- tan de unidades de paisaje y micropaisajes campo son relacionales, no figurativas, y se
cas locales híbridas, algunas de gran cali- relativamente genéricos, que podrían estar basan en el intervalo y la medida. La escala
dad, no contempladas desde la crítica ar- en otros desiertos (Kubo, 2006). Para algu- importa; las condiciones de campo depen-
quitectónica hegemónica. nos registros son paisajes del desarrollo, para den de la repetición y requieren una cierta

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 D. Capandeguy PÁG 87
Infraestructura de trinchera: una ruta provincial sobre una faja activa de la costa del Lago Lolog, próximo al Parque Nacion-
al Lanín, Provincia del Neuquén, Patagonia Argentina. Foto del autor.

extensión para poder registrarse” (Allen, Fenomenología y psicografía del paisaje Parques Nacionales, como Los Alerces o
2008: 149-50). De modo convergente, Paul patagónico el Parque Nacional Los Arrayanes; este úl-
Therroux observa a la Patagonia como una Cada geografía condensa un soporte físico timo, enclavado dentro de otro parque, el
geografía de entidades escalares sin gradua- con su geología y su topografía que se aso- Parque Nacional Nahuel Huapi, constituye
ciones en la que “…es preciso elegir entre lo ma en el suelo, su hidrografía, su ambiente una curiosa y moderna operación de trans-
minúsculo o lo desmesurado,…entre la enor- biótico, su clima, sus marcas humanas, y formación ecológica del paisaje. Otras es-
midad del desierto o la vista de una peque- diversas percepciones y representaciones. pecies como los emblemáticos pehuenes,
ñísima flor” (Chatwin y Theroux, 1985: 22). ecológicamente singulares y valorados por
En la misma sintonía, Francis Alys, en su in- La Patagonia esta fuertemente marcada los pueblos originarios, fueron soslayados,
dagación cinematográfica Patagonia, A Story por su potencia fenomenológica, por las seguramente por su carácter local y su
of Deception, valora los espejismos de estas singularidades de su experiencia y de las poca imagen espejada de bosque europeo,
tierras: “…mientras uno va avanzando hacia diversas sensaciones visuales, táctiles, ol- Otro registro fenomenológico es el de los
él, el espejismo se desvanece eternamente fativas y acústicas que la misma supone. eventos naturales extremos, como la rup-
en la línea del horizonte, decepcionando o Algunas claves fenomenológicas son el do- tura glacial o los volcanes cordilleranos pe-
esquivando siempre nuestra progresión; minio del viento, film pulverulento que todo riódicamente en erupción.
antecediendo ineluctablemente nuestros lo impregna y lo envuelve; el encantamien-
pasos. Es un fenómeno de permanente des- to de las mareas oceánicas; los mundos del El conservacionista William Conway plan-
aparición, una experiencia continua de elu- bosque andino, con especies dominantes tea una noción muy sugestiva que es la de
sión” (Alys, 2006: 3). que motivaron la nominación de algunos especies paisaje (Conway, 2007: 21). Estas

PÁG 88 D. Capandeguy REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Caminos del agua en una manufactura de paisaje implantado en el desierto, Alto Valle del Río Negro, Provincia de Río
Negro, Patagonia Argentina. Foto del autor.

son las poblaciones faunísticas indisocia- se pueden realizar en los territorios propios. como la Amazonia, los Grandes Bosques de
bles de una escena física, como los pingüi- Además los viajes intensifican la experiencia América del Norte, Groenlandia, Siberia,
nos magallánicos, las ballenas francas aus- de la belleza. Algunos nombres de viajeros Mongolia, el Sahara, la Sabana y la Selva
trales o los guanacos. Estas especies paisaje contemporáneos son indisociables de las re- Africanas, Australia, el resto de Oceanía y
podrían ser visualizadas estáticamente a presentaciones del paisaje patagónico. Son la Antártida. Su paralelismo con un jardín se
modo de juegos de figura-fondo, o como los casos de Bruce Chatwin (1977), sensible asocia a las sensibilidades paisajísticas con-
campos de diversas intensidades, como nómade global hechizado por la Patagonia y temporáneas. Estas territorialidades, a pe-
las formaciones cambiantes de las banda- por los grandes vacíos asiáticos, de Paul The- sar de sus grandes extensiones, son crecien-
das de aves migratorias, de las colonias de rroux (1979), de Luis Sepúlveda (1995); de temente finitas y porosas. Las mismas sim-
pingüinos o de los cardúmenes de peces Alberto de Agostini (Audisio, 1999); de Wi- bolizan la unión del hombre con universos
(Allen, 2008: 163-166). lliam Conway (2005); de Sebastião Salgado imaginarios (Donadieu, 2002: 24-25). Estas
(2013), con su estremecedora muestra foto- tuvieron, y aun gozan, de un aura edénica,
La Patagonia es un ámbito mítico cargado gráfica Génesis; o del cineasta Carlos Sorín.6 con sus aparentes paraísos naturales valo-
de aprehensiones de viajes. Francesco Ca- rados por conservacionistas, por turistas y
reri valora la experiencia del nómada, de La Patagonia también puede conceptuali- por sus habitantes. Además, comprenden
quien viaja y de la transurbancia, con expli- zarse como un Jardín Global (Sprechmann ámbitos con nuevos implantes naturales o
citas referencias al Situacionismo (Careri, y Capandeguy, 2006). Como tal integra un artificiales realizados por el hombre. Pero
2002). Se tratan de prácticas epistémicas pequeño repertorio de geografías extre- los Jardines Globales también constituyen
de ajenidad y de impregnación que hasta mas de porte y con branding internacional, los patios de atrás planetarios, a modo de

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 D. Capandeguy PÁG 89
áreas de sacrificio, de acopios maltrechos y sensibilidad paisajística, de adopción de tec- rentes prisas para la acción? ¿Cómo operar
de explotación de recursos extractivos. Así nologías medioambientales amigables y de en la Patagonia como centralidad singular,
lo evidencian la localización de prisiones al poéticas variables, unas más innovadoras, también interpretada como aparente Fin
filo del siglo XIX y del XX, la ubicación de las otras más mixturadas. Piénsese en los divul- del Mundo? ¿En qué situaciones y en qué
grandes obras infraestructurales y de di- gados y premiados proyectos de German términos debería apelarse a diversas figu-
versos enclaves productivos. del Sol para los Hoteles Explora y Remota, ras preservacionistas y/o a manufacturas
a modo de creaciones de land art;7 o en las de paisaje de nuevo cuño?
El landscape urbanism en la Patagonia nuevas Áreas Naturales Protegidas creadas Estas interrogantes operativas habilitan
del siglo XXI y donadas por Douglas Tompkins y su ONG algunas reflexiones preliminares. La Pa-
El urbanismo y el paisajismo contempo- norteamericana Conservación Patagónica,8 tagonia tiene un potencial de desarrollo
ráneos en la Patagonia se enfrentan a un un tabú para muchos colectivos, con sus ar- local y regional, seguramente medio o alto
escenario complejo y extraordinario, que quitecturas sustentables en sus tinglados según los parámetros que se utilicen.13
desafía a la creatividad y a la acción con- decorados de base local mixturadas con la Así lo evidencia su valor de posición; su
creta. Se tratan de prácticas incipientes, vieja tradición de los Parques Nacionales gran extensión con cerca de 1.000.000
generalmente limitadas a ciertos medios de Estados Unidos y con el reciente -¿ana- de km2; su población, en apariencia redu-
urbanos o a algunas Áreas Naturales Pro- crónico?- New Urbanism.9 También caben cida con unos 3.000.000 de habitantes,
tegidas especialmente las de jurisdicción mencionar los proyectos litorales lacustres que ya supone una cierta masa critica;
nacional. Las modalidades urbanísticas son de Jorge Moscato y Rolando Schere para El sus importantes servicios ecosistémicos;
muy diversas y poco continuas en el tiem- Calafate y otros proyectos urbanos de los y sus recursos primarios de diverso signo
po, incluso en escenarios de fuerte trans- 90;10 el diseño paisajístico de Ángel Barceló (hidrocarburíferos y energías renovables,
formación. Lo más común es un urbanismo para el frente costero sobre el Lago Lacar agrícolas, pesqueros, etc.). El desafío sería
de trinchera, predominantemente urbano, en San Martín de los Andes;11 o la sensible aproximarse a un proyecto regional con-
con instrumentos y recursos de gestión bajada - mirador de las mareas de Mario Co- sistente, no retórico y con cierta estabi-
limitados, con muchas asimetrías, frecuen- rea Aiello en Las Grutas (Gray, 2006). O los lidad temporal. Este supondría mayores
temente ex post en el caso de las forma- biopaisajes norteños de nuevos viñedos y oli- compatibilidades e intensificaciones entre
ciones residenciales irregulares (Bachiller, vares y los campos de golf en diversas áreas, las políticas y prácticas sectoriales de con-
2015; McGuirk, 2014). Asimismo en esta frecuentemente articulados con cuidados servación y de desarrollo local y regional,
región es excepcional el denominado urba- medioambientales y energías renovables y el proyecto urbanístico.
nismo infraestructural (Allen, 1999: 46-57). descentralizadas. Asimismo otros jóvenes
En síntesis, el urbanismo en la Patagonia creadores están indagando en la proyecta- Al respecto parece sustantivo el recono-
está muy distante de su práctica hegemó- ción de nuevos micropaisajes calificados.12 cimiento de las especificidades de la Pata-
nica europea, norteamericana o japonesa. gonia como un gran milieu complejo, con
¿Cómo articularse con el paisaje preexis- su ecología del paisaje, su fenomenología
Ello contrasta en una Argentina, y en unas tente al proyectar en este gran territorio cautivante a la que ya se hizo referencia y
vecindades regionales chilenas, con una en un siglo XXI que avanza? ¿Basta con una sus diversos actores sociales con sus lógi-
dotación de profesionales de valía en el mera asunción de las importantes acumu- cas y sueños. Tanto la citada conceptualiza-
campo de la arquitectura. Estos hoy están laciones disciplinares del paisajismo recien- ción de este gran territorio como un Jardín
tensionados por demandas puntuales, por te? El consagrado landscape urbanism, con Global y como una constelación de mundos
restricciones y por capacidades de res- su visión procesal y abierta, ¿tiene sentido locales y subregionales con nuevas identi-
puesta ante singulares procesos ecológicos en comunidades en las que frecuentemen- dades, con sus particulares mediaciones
y antrópicos en los que deben actuar. En te el urbanismo ha estado ausente o débil, sociales y políticas, en ocasiones en crisis,
particular se reconocen diversas experien- con múltiples rigideces físicas, culturales, tienen implicancias en la acción. En este
cias arquitectónicas recientes de especial económicas y administrativas y con apa- contexto las figuras territoriales preserva-

PÁG 90 D. Capandeguy REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
cionistas, entre ellas las paisajísticas, segu-
ramente avanzarán por insularidades, unas
más nominales, otras más efectivas. Con
ello se podrán blindar determinados proce-
sos ecológicos más que escenas estáticas, si
bien la Patagonia se debe una ecología pro-
funda hoy aun escurridiza.
El urbanismo podría recuperar un momento
iniciático que es el buen localizar. Se trata de
una práctica básica frecuentemente deva-
luada en la implantación de infraestructu-
ras viales o energéticas y en diversos equi-
pamientos. Esta aspiración puede parecer
muy primaria. Pero el buen establecer evi-
dencia fallos en muchas actuaciones, como
dentro de la formación de Vaca Muerta, en
el emblemático Camino de la Costa o en ba-
rrios de vivienda social en áreas con vulne-
rabilidades ambientales de diversos pue-
blos y ciudades. El buen localizar se asocia a
reconocer procesos ecológicos y a la idea-
ción de soluciones tecnológicas acordes Estudio de packs en un paisaje discreto, estepario y vasto, en la vecindad de un espacio protegido, El Doradillo, Sistema Penín-
sula Valdés, Provincia del Chubut, Patagonia Argentina. Sprechmann / Capandeguy, 2010.
con un nuevo pacto entre la naturaleza y
el artificio, ambos cambiantes. En especial,
el landscape urbanism, de reciente revalo-
rización internacional,14 podría trascender
las acotadas experiencias actuales en la
región. Al respecto en la Patagonia, a pesar
de algunas de las constricciones anteriores,
podría abrirse un apasionante campo de in-
dagaciones innovadoras y adaptativas, sea
en actuaciones directas, sea en propuestas
regulatorias. Como planteó claramente
Iñaki Ábalos (2005), ello abre nuevos desa-
fíos conceptuales, metodológicos, proyec-
tuales y estéticos, los cuales trascienden a
la práctica arquitectónica convencional.

En particular, en relación a las manufacturas


del paisaje, la Patagonia es un territorio fe-
cundo para profundizar en diversas claves
estratégicas y operativas regionales, como,
entre otras, las siguientes:

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 D. Capandeguy PÁG 91
· Reconocer la creciente multiplicidad y
diversidad de sus grandes paisajes opera-
tivos15 como la Patagonia Blanca, la Pa-
tagonia Verde, la Patagonia Esteparia, la
Patagonia Azul y la Patagonia Negra (Spre-
chmann y Capandeguy, 2006: 35-36). Ello
supone ponderar matrices físicas, dinámi-
cas socio–ambientales y potenciales biocli-
máticos y poéticos muy distintos.

· Manejar el gran paisaje vacío de modo no


residual.16 Por ejemplo, se podría operar por
campos fluctuantes servidos por infraestruc-
turas lo más amigables posibles con el am-
biente. O, en el caso de la colonización urba-
na o de la creación de parques productivos,
se podrían promover packs o implantaciones
compactas a modo de nidos completos, sus-
tentados en estudios geológicos, hidrológi-
cos, ecológicos, económicos, sociales y urba-
nísticos. Tales packs podrían ser concebidos
como insularidades o islas de diverso carác-
ter a modo de ámbitos de libertad urbanísti-
ca (Sprechmann et al, 2008).

· Abogar por un mayor anclaje ecológico


de la alta naturalidad,17 y por la adopción
de mayores resguardos ambientales. En-
tre tales acciones se encuentra el fortale-
cimiento de las actuales Áreas Naturales
Protegidas, las nacionales y especialmen-
te las provinciales que son muy débiles;
la creación de otras figuras de manejo de
nueva generación; reconocer las lógicas
ecosistémicas en las prácticas públicas y
privadas; idear un régimen especial para el
ordenamiento y gestión de las vecindades
de las Áreas Naturales Protegidas a partir
de la previsión de áreas de amortiguación
(áreas buffer); implementar y profundizar la
aplicación de evaluaciones ambientales es-
tratégicas, de estudios de impacto ambien-
Estudio de regulación de la manufactura paisajística de La Vega, San Martín de los Andes, Provincia del Neuquén,
Patagonia Argentina. Sprechmann / Capandeguy, 2008. tal, de seguimiento e información pública, y

PÁG 92 D. Capandeguy REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
la adopción de garantías y seguros ambien- ya Ishigami; de las múltiples obras de pai- Es el caso de la Patagonia, un gran territorio
tales al ejecutarse o abandonarse diversos sajismo activo e infraestructural de la gran en el Sur, un paisaje de ilusoria apariencia
tipos de obras y actividades. oficina global Turenscape; de los implantes vacía, con territorialidades en pugna y con
de Snøhetta en ámbitos de alta especifici- prácticas urbanísticas duales. En efecto,
· Fortalecer la apertura infraestructural dad; de algunos proyectos de landscape ur- aquí coexisten actuaciones antrópicas en
dentro de estrategias urbanísticas y pai- banism de OMA en Asia; de propuestas de tabula rasa, grandes iniciativas de conserva-
sajísticas más amplias. Podrían ser infraes- urbanismo infraestructural experimental ción y puesta en valor de la alta naturalidad
tructuras conectivas, energéticas, etc. En la como The Living Dam de la Bartlett School y manufacturas paisajísticas recientes sensi-
vastísima Patagonia tales infraestructuras Of Architecture; del paisajismo atmosférico bles ante escenarios subyugantes y ante las
se han resuelto frecuentemente de modo de Philippe Rahm; de las infiltraciones de constricciones sociales reales para su con-
sectorial como obras de ingeniería dura y Urban Think Tank en barrios informales; de creción y gestión.
pragmática. Quizás en 30 años, ¿no podría algunas propuestas del colectivo Microci- En estas tierras, como se ha visto, el urba-
soñarse con una nueva vía estructuradora, ties, entre otras visitas que se entienden nismo podría ser potenciado en sus objeti-
a modo de banda paisajística infraestructu- sugestivas y de muy diverso tenor. Es pa- vos primarios del buen localizar, de afron-
ral, en sentido norte–sur entre el Alto Valle radójico pues se está en un tiempo de múl- tar frecuentes restricciones infraestruc-
del Río Negro y el Valle del Chubut en el tiples crisis y urgencias planetarias, pero turales, de coadyuvar a una amigabilidad
marco del manejo de la Patagonia Esteparia también de estimulantes, contrastantes y ambiental algo esquiva y, en ocasiones, a
interior? En el campo de la energía la explo- diversas indagaciones en el paisajismo y en generar poéticas penetrantes como las in-
tación de los recursos renovables está muy el urbanismo. dagadas por diversos creadores. El paisajis-
abierta pero es muy crítica. Al respeto, en la ta podría devenir en un encantador ilusorio
Patagonia Negra, la del fracking, el landsca- Epílogo: los grandes lares como invitación embriagado de la vastedad discreta o del
pe urbanism podría coadyuvar a reducir las a soñar otros mundos carisma de ciertos paisajes y micropaisajes.
externalidades negativas de un neoextrac- Sabía que estaba en el fin del mundo,
tivismo muy sectorial, en parte desregula- pero lo más sorprendente de todo era que se- ¿Será posible evitar quedar exorcizado
do, a la vez pragmático y violento. guía estando en el mundo por el paisaje o brutalmente indiferente
al cabo de todo ese tiempo, ante el mismo?, ¿cómo superar el mero po-
· Reurbanizar múltiples villas y barrios po- en algún punto en esa parte inferior del mapa. sarse de bellos elementos inertes y vivos
pulares de diversas localidades, de origen El paisaje tenía una expresión adusta, dentro de una retórica paisajística algo re-
irregular o formal, con micropaisajes amiga- pero no podía negar que poseía rasgos legibles iterada y devaluada?, ¿cómo trasponer sin
bles, con infraestructuras mediadas paisa- y que yo existía en él. ingenuidad el alto control patrimonialista
jísticamente, con un activismo local y con Eso constituyó un descubrimiento: su aspecto. propio de otros artefactos antrópicos y de
equipamientos supralocales calificadores. Pensé: el fin del mundo es un lugar. otras culturas del territorio?, ¿cómo son los
nichos de actuación urbanística que pare-
Asimismo muchos creadores internacio- Paul Theroux (1979: 429) cen abrirse, desde la regulación fast a las
nales y de otras regiones están realizando nuevas geografías de la energía y de otras
proyectos que podrían reverberar como Los grandes territorios están tensionados infraestructuras territoriales?, ¿cómo elu-
provocación conceptual y poética y/o como lares, como ámbitos frecuentemente dir los ludismos de una sostenibilidad lige-
adaptativamente en la Patagonia. Piénse- neoextractivistas y como escenarios paisa- ra?, ¿cómo operar con hábitats politópicos?
se en creaciones de designed landscapes de jísticos globalmente consumibles. Su tama- (Lussault, 2007: 330), ¿cómo cambiará el
diverso perfil. Serían los casos del Teshima ño, sus paisajes categóricos, sus comunida- sentir y la praxis paisajística ante la nue-
Art Museum de Ryue Nishizawa, un refi- des locales postergadas y su carga mítica, va cultura digital, con sus seducciones y
nado gesto de land art en un paisaje rural operan empáticamente. Estos desafían al sus fantasmas? (Byung-Chul Han, 2013:
a conservar; de algunos proyectos de Jun- urbanismo y a la política. 81-86), ¿cómo amplificar y coadyuvar a

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 D. Capandeguy PÁG 93
nuevas experiencias de la belleza en estos estrategia de desarrollo regional. Véase: www.parque- ·ALLEN, Stan. 2008/1996. «Del objeto al campo: con-
grandes y singulares territorios? patagonia.org (Consulta: 22 de septiembre de 2016). diciones de campo en la arquitectura y el urbanismo»,
10 - También caben mencionar otros proyectos de en Naturaleza y artificio: el ideal pintoresco en la arqui-
Por lo antes expuesto, estos grandes la- diverso carácter realizados en la Provincia de Santa tectura y el paisajismo contemporáneo, ed. Ábalos, Iña-
res invitan a soñar otros mundos. Estas Cruz. Véase: www.moscatoschere.com (Consulta: 22 ki.2009. (Barcelona: Gustavo Gili), 149-170.
ilusiones podrían habilitar prácticas hu- de septiembrede 2016). ·ALYS, Francis. 2006. A Story of Deception / Historia de
manas más profundas. Para ello el deseo, 11 - Véase www.abarcelo.com.ar (Consulta: 22 de sep- un desengaño (Patagonia 2003 – 2006) (Buenos Aires:
la política, la arquitectura, el paisajismo, la tiembrede 2016). Malba / Colección Costantini).
ecología y un nuevo manejo de la energía, 12 - Como la delicada y ligera propuesta ganadora del ·AMEND, Stephan y Thora, ed. 1992. ¿Espacios sin habi-
constituyen campos a robustecerse dis- concurso internacional del Plan Maestro y Antepro- tantes? Parques Nacionales de América del Sur (Caracas:
ciplinariamente y a trasvasarse de modo yecto de la Terminal Internacional de Pasajeros (TIP) UICN – Unión Mundial para la Naturaleza / Editorial
consistente y creativo● para Puerto de Magallanes, Punta Arenas, Chile, del Nueva Sociedad).
equipo de Cecilia Puga, Paula Velasco, Patricio Mar- ·AROCENA, José. 2001. El desarrollo local: un desafío
dones, Susana López y Francisca Astaburuaga, 2016. contemporáneo. (Montevideo: Taurus / UCUDAL).
NOTAS Véase: www.plataformaarquitectura.cl/cl/803654/ ·AUDISIO, Aldo. 1999. Al limiti del mondo: Alberto M.
1 - Como señala Moreno en su nota de donación dirigi- (Consulta: 22 de septiembrede 2016). de Agostini in Patagonia e Terra del fuoco (Torino: Mu-
da al gobierno del 6 de noviembre de 1903, citado en 13 - Ello supondría el logro de una intensificación de seo Nazionale della Montagna “Duca deglo abruzzi”
Bertomeu, 1949: 394 /96. la iniciativa local articulada en proyectos de desarrollo – CAI Torino).
2 - Ello forma parte de la antigua concepción de los local y regional compartidos y razonablemente consis- ·BACHILLER, Santiago, ed. 2015. Toma de tierras y difi-
Parques Nacionales como espacios salvajes de alto tentes. Véase: Arocena, 2001. cultades de acceso al suelo urbano en la Patagonia central.
control y de exclusión. Véase Amend, 1992. 14 - La noción de landscape urbanism ha sido creciente- (Río Gallegos: Universidad Nacional de la Patagonia
3 - Parte de estos tópicos han sido trabajados a nivel mente profundizada en el tiempo reciente, invitando a Austral / Miño y Dávila Editores).
analítico y proyectual junto a Thomas Sprechmann. aproximaciones, trasvasamientos y adaptaciones aun ·BAYER, Osvaldo, coord. 2010. Historia de la crueldad
Véase complementariamente Capandeguy, 2015. muy abiertos. Véanse: Corner, 1999; y Waldheim, 2006. argentina. Julio A. Roca y el genocidio de los Pueblos Origi-
4 - Se habla de construcción de geografías, del paisaje 15 - Siguiendo a Manuel Gausa, para quien los paisajes narios (Buenos Aires: Ediciones El Tugurio).
como materia prima, o de Fábrica de Paisaje, tal como operativos son aquellos “paisajes operativizados para ·BERJMAN, Sonia y GUTIÉRREZ, Ramón. 1988. La
se nomina un estudio uruguayo. el uso, la función y la arquitectura que manifiestan arquitectura en los Parques Nacionales. (Buenos Aires:
5 - Las ideas de los Bustillo estaban en sintonía con el una condición natural y artificial a un tiempo” (Gausa, Editorial del Instituto Argentino de Investigaciones de
entonces contemporáneo Appalachain Trail de Ben- 2001: 451). Estrictamente se tratan de macro unida- Historia de la Arquitectura y del Urbanismo).
ton Mackaye y con la arquitectura implantada y fic- des de paisaje subregionales. ·BERTOMEU, Carlos A. 1949. El Perito Moreno. Centinela de
cional de los primeros Parques Nacionales de Estados 16 - El paisaje vacío es una abstracción cultural que la Patagonia, Estudio Biográfico (Buenos Aires: El Ateneo).
Unidos (Mackaye, 1921; Kaiser, 1997). trasciende la idea de la nada. Este tiene una condición ·BUSTILLO, Exequiel. 1968. El despertar de Bariloche.
6 - Con sus creaciones como Historias Mínimas, de provisional, en espera, de indefensión, con una espa- Una estrategia patagónica (Buenos Aires: Editorial Sud-
2002; El Perro, de 2004; o Días de Pesca, de 2012. cialidad con libertades muy amplias o reducidas. americana).
7 - Con múltiples reseñas internacionales. Véase: www. 17 - Acercándose a las lecciones del pionero filósofo y ·CONWAY, William. 2005. Act III in Patagonia. People
germandelsol.cl (Consulta: 22 de septiembre de 2016). biólogo Jakob von Uexküll. and Wildlife (Washington DC: Island Press). Trad. Espa-
8 - Como la creación del Parque Nacional Monte León ñola por Julio Sierra, Patagonia: los grandes espacios y
y la ampliación del Parque Nacional Perito Moreno, REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS la vida silvestre (Buenos Aires: El Ateneo, 2007).
ambos en Argentina. Véase: www.conservacionpata- ·ABALOS, Iñaki. 2005. Atlas pintoresco. Vol 1: el observa- ·CAPANDEGUY, Diego. 2015. Dreams of Patagonian
gónica.org (Consulta: 22 de septiembrede 2016). torio. (Barcelona: Gustavo Gili). Landscapes. Posibles claves analíticas y operativas en las
9 - Es el caso del Parque Patagonia en la Región de ·ALLEN, Stan. 1999. Points and lines. Diagrams and pro- nuevas territorialidades emergentes (Montevideo: Uni-
Aysén en Chile, Área Natural Protegida de iniciativa jects for the city (New York: Princeton Architectural versidad de la República, Facultad de Arquitectura,
privada, bloqueada por diferencias geopolíticas y en la Press). tesis de maestría inédita).

PÁG 94 D. Capandeguy REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
·CARERI, Francesco. 2002. Walkscapes: El andar como Matthes & Seitz). Trad. Española por Raúl Gabás, En el ·SILVESTRI, Graciela. 2011. El lugar común: Una historia
práctica estética (Barcelona, Gustavo Gili) enjambre (Buenos Aires: Herder, 2014). de las figuras de paisaje en el Río de la Plata (Buenos Aires:
·CHATWIN, Bruce. 1977. In Patagonia (London: Jona- ·KAISER, Harvey. 1997. Landmarks in the Landscape. Edhasa).
than Cape Ltd.) Historic Architecture in the National Parks of the West ·SLOTERDIJK, Peter. 1999. Sphären II. Makrosphäro-
·CHATWIN, Bruce y THEROUX, Paul. 1985. Retorno a (San Francisco: Chronicle Books). logie. Globen (Frankfurt am Main: Suhrkamp Verlag).
la Patagonia (Madrid: Anaya & Mario Muchink). ·KUBO, Michael. 2006. Desert America: Territory of pa- Trad. Española por Isidoro Reguera, Esferas II. Globos.
·CONWAY, William. 2005. Act III in Patagonia. People radox (Barcelona: Actar). Macroesferología (Madrid: Siruela, 2004).
and Wildlife (Washington DC: Island Press). Trad. Espa- ·LUSSAULT, Michel. 2007. L’Homme spatial. La cons- ·SPRECHMANN, Thomas y CAPANDEGUY, Diego.
ñola por Julio Sierra, Patagonia: los grandes espacios y truction sociale de l’espace humain (Paris: Seuil). 2006. «Patagonia Jardín Global: Urbanismo en el míti-
la vida silvestre (Buenos Aires: El Ateneo, 2007). ·MACKAYE, Benton. 1921. «An Appalachain Trail (A co fin del mundo», Revista ELARQA MX, 50, 28-47.
·CORNER, James, ed. 1999. The Recovering Landscape. Project in Regional Planning)», The Journal of the Ame- ·SPRECHMANN, Thomas, CAPANDEGUY, Diego y
Essays in Contemporary Landscape Architecture (New rican Institute of Architects, 325-29. GASTAMBIDE, Federico. 2008. Insularidades urbanís-
York: Princeton Architectural Press). ·MCGUIRK, Justin. 2014. Radical Cities: Across Latin ticas: una invitación al Microurbanismo. (Montevideo:
·DONADIEU, Pierre. 2002. La Société paysagiste (Paris: America in Search of a New Architecture (New York: multicopiado Taller Danza / FARQ / UDELAR).
Actes Sud / Ecole Nationale Supérieure de Paysage). Verso Books). ·THEROUX, Paul. 1979. The Old Patagonian Express.
Trad. Española por Carlos A. Riera y Pedro Tello, La ·PIGAFETTA, Antonio. c.1522. Primo viaggio intorno By train through the Americas. Trad. Española por Juan
sociedad paisajista (La Plata: Editorial Universidad al mondo. Trad. Española por Carlos Amoretti, Primer Gabriel López, El Viejo Expreso de la Patagonia. Un viaje
Nacional de La Plata, 2006). viaje alrededor del mundo (Buenos Aires: El Elefante en tren por las Américas (Barcelona: Ediciones B, 2000).
·GAUSA, Manuel et al. 2001. Diccionario Metápolis de la Blanco, 2004). ·WALDHEIM, Charles, ed. 2006. The Landscape Urba-
Arquitectura Avanzada (Barcelona, Actar). ·SALGADO, Sebastião. 2013. Génesis (Colonia, Alema- nism Reader. (New York: Princeton Architectural Press).
·GRAY, Diane, ed. 2006. Mario Corea Arquitecturas nia: Taschen). ·ZIMMERER, Karl, ed. 2013. The New Geographies of
1985-2005 (Barcelona: Actar). ·SEPÚLVEDA, Luis. 1995. Patagonia Express. Appunti Energy. Assessment and Analysis of Critical Landscapes
·HAN, Byung-Chul. 2013. Im Schwarm. (Berlin: MSB dal sud del mundo (Milano: Feltrinelli). (New York: Routledge).

Diego Capandeguy Arquitecto. Magister en Ordena-


miento Territorial y Desarrollo Urbano. Profesor Titu-
lar de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo
de Montevideo. Urbanista independiente junto a Tho-
mas Sprechmann, con actuaciones en la Patagonia Ar-
gentina y en la costa uruguaya. Ha publicado diversos
ensayos, entre ellos Patagonia Jardín Global y La Ciudad
Celeste: un nuevo territorio para el Uruguay del Siglo XXI.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 D. Capandeguy PÁG 95
Paisajes de pastoreo en la Puna de Atacama.
Lugares, territorios y arquitecturas en Susques (provincia de Jujuy)

JORGE TOMASI

Español English

En este artículo nos aproximaremos a algunas de las características de los paisa- In this article we deal with some features of Puna de Atacama pastoral land-
jes pastoriles en la Puna de Atacama, a partir del caso de Susques, en la provincia scapes taking Susques -which is located in the province of Jujuy- as a case study.
de Jujuy. A estos efectos, consideraremos el rol que juegan las movilidades en su The role played by mobility patterns when defining places which are meaning-
producción, en relación con la definición de lugares cargados de sentido para los ful for domestic groups and their own constitution over time is analyzed. These
grupos domésticos y su propia constitución en el tiempo. Estos paisajes, según lo landscapes do not have a passive character; they are in a constant process of
propondremos, no tienen una condición pasiva sino que están en un constante pro- shaping and reshaping. Thus, they become active actors in the life of people.
ceso de producción y reproducción y además se constituyen como actores activos
en la vida de las personas. The following briefly-presented material is the result of the fieldwork carried out
El material que presentaremos brevemente es el resultado del trabajo de campo in Susques since 2004; it has been focused on the study of pastoral spatiality.
que venimos realizando en Susques desde el 2004 y que ha estado orientado pre-
cisamente al estudio de las espacialidades pastoriles.

Palabras clave: pastoreo altoandino, movilidades, lugar Key words: andean highlands pastoralism, mobility patterns, place

PÁG 96 J. Tomasi REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
E l pastoreo se constituye como una
práctica productiva basada en la cría
de animales a través de la movilidad en
signados por la movilidad de las personas
y los rebaños en su vida cotidiana. Como
veremos más adelante, el pastoreo altoan-
tos utilizados. A partir de esto, podremos
observar cómo estos paisajes están lejos
de constituirse como escenarios inertes en
pos del aprovechamiento de los recursos dino presenta ciertas rasgos en relación los que las personas desarrollan sus vidas,
disponibles en distintos ambientes (Cfr. con una intensidad importante de despla- para definirse como actores capaces de in-
Khazanov, 1994). Dentro de esta defini- zamientos vinculando lugares cargados de fluir en sus vidas en el marco de una red de
ción general, es necesario notar que a nivel sentido para los grupos domésticos, aso- relaciones en las que participan una multi-
global los grupos pastoriles presentan una ciados, a su vez, con los asentamientos que plicidad de seres humanos y no humanos.
significativa variabilidad en términos de las se utilizan estacionalmente. Este artículo es el resultado del trabajo de
especies criadas, las conformaciones de los campo que venimos desarrollando en Sus-
rebaños, las estrategias de movilidad utili- En este trabajo nos proponemos caracte- ques desde el 2004, que se ha concentrado
zadas, la estabilidad de los asentamientos, rizar brevemente estos paisajes pastoriles precisamente en el estudio de las espacia-
entre muchos otros aspectos. En todo caso, altoandinos, producidos por las familias a lidades pastoriles desde un enfoque etno-
tal como propusieron Galaty y Johnson, el la luz de su “vida en movimiento”, toman- gráfico (Tomasi, 2011).
pastoreo no es solo “un modo de ganarse la do el caso de la comunidad de Susques en
vida, sino que es también un modo de vida” el área puneña de la provincia de Jujuy. A A modo de breve introducción, la localidad
(1994: xxxiii). Esto implica que involucra estos efectos, consideraremos las lógicas de Susques se ubica a 120 km al oeste de la
un marco interpretativo específico para la del pastoreo en la región en un modo am- localidad de Purmamarca y a 155 km al este
comprensión del mundo, con espacialida- plio, para luego adentrarnos en las espa- del límite con Chile. Se constituye como un
des particulares, y, entonces, está vincu- cialidades vinculadas con estas dinámicas, poblado, con algo más de 1600 habitan-
lado también con paisajes característicos considerando en especial los asentamien- tes, ubicado a 3675 msnm y como un área

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 J. Tomasi PÁG 97
Ubicación de Susques dentro de la provincia de Jujuy. Elaboración propia.

rural de unas 130.000 hectáreas donde las territorios de pasturas más o menos defini- actividades pastoriles, que se constituyen
diferentes unidades domésticas que con- dos, en pos del aprovechamiento estratégi- como familias extensas estando conforma-
forman la comunidad desarrollan sus activi- co de los recursos presentes en diferentes das habitualmente por tres generaciones
dades pastoriles. En términos ambientales, pisos ecológicos o bien de las variaciones y entre dos y hasta más de diez miembros.
el clima es el usual de las estepas de altura microaltitudinales (Nuñez y Dillehay, 1995). Si bien hoy en día no todos necesariamen-
siendo frío y seco con escasas aunque to- Los derechos sobre los territorios de pasto- te residen en el campo, lo cierto es que
rrenciales precipitaciones concentradas de reo pueden estar asentados en las mismas siguen estando vinculados con la crianza
diciembre a marzo. unidades domésticas o bien estar mediados de los animales de diferentes maneras. La
por instituciones de carácter comunitario. A definición de estas unidades domésticas
Susques y sus dinámicas pastoriles su vez, el pastoreo altoandino está asociado está asociada con el manejo de un rebaño
El pastoreo altoandino está basado en la con una lógica de asentamiento disperso, único, aunque los animales puedan tener
conformación de rebaños mixtos con una con una multiplicidad de lugares de residen- diferentes dueños, y con el control de un
alta significación de los camélidos como las cia para cada una de las unidades domésti- territorio, de unas 1.500 hectáreas en
llamas, que son manejados por las unidades cas, con una importancia relativa de los cen- promedio, que recibe el nombre de pasto-
domésticas, que a su vez son las propieta- tros poblados, al menos en relación con las reo sobre los que tienen derechos exclu-
rias de estos rebaños y las que usufructúan dinámicas pastoriles (Flores Ochoa, 1977). sivos. Dentro de estas áreas, cada grupo
los productos resultantes. En general, las maneja sus rebaños mixtos, de llamas,
unidades domésticas sostienen una lógica En el caso de Susques, son alrededor de 100 cabras y ovejas, con un promedio global
de movilidad circular y estacional dentro de las unidades domésticas que sostienen sus de 120 animales aproximadamente.

PÁG 98 J. Tomasi REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Detalle de los asentamientos domésticos relevados durante el trabajo de campo. Elaboración propia sobre base de Google Earth.

Territorios y Lugares asentamientos domésticos se ubica dentro da cada uno de los lugares, pero lo habitual
En su conformación los pastoreos oscilan de los límites de los pastoreos. es que no sea menor a 15 días continuos,
entre los 3.500 y los 4.200 msnm y dentro ni mayor a los tres meses. Los desplaza-
de estos suelen distinguirse dos ambientes Cada familia posee una cantidad de asen- mientos a lo largo del año pueden implicar
bien característicos que son complementa- tamientos que son recorridos a lo largo hasta 10 cambios de lugar de residencia, en
rios para la actividad pastoril. Por un lado del año y que pueden ser comprendidos un traslado del que participa todo el grupo
el campo, las áreas más bajas y abiertas, como un único espacio doméstico. En pri- doméstico junto con los rebaños. Esto nos
y por el otro, los cerros, los sectores más mer lugar, una casa principal, que se conoce enfrenta a un paisaje signado por la relación
entreverados y a mayor altitud. En cierto como domicilio y se emplaza en el campo. entre los lugares y los senderos.
modo, la movilidad anual que desarrolla El domicilio se constituye como la principal
cada familia podría sintetizarse como un referencia espacial del grupo doméstico, a Si bien hoy en día los pastoreos se consti-
movimiento cíclico entre el campo y los tal punto que existe una cierta asociación tuyen como áreas discretas con límites
cerros. Mientras que durante los meses entre el topónimo del lugar donde se empla- más o menos definidos, más bien deberían
de lluvia en el verano los rebaños suelen za y el patronímico. Además, se utiliza una ser comprendidos precisamente como un
permanecer en las partes más bajas, entre cierta cantidad de estancias o puestos que “hervidero de lugares ‘vividos’, llenos de
marzo y noviembre desarrollan un recorri- puede oscilar entre 2 y 10, con un promedio significado” (Nogué, 1989: 68). Estos lu-
do por las diferentes estancias en los cerros de entre 4 y 5, distribuidas en los cerros. La gares no tienen un significado por fuera de
(Tomasi, 2011). A diferencia de otros casos presencia efectiva en cada una es variable las tramas de relaciones sociales entre los
andinos, en esta área la totalidad de los dependiendo de las condiciones que brin- agentes humanos y no humanos, sino que

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 J. Tomasi PÁG 99
se constituyen como tales en una acumu-
lación de tiempos, de las presencias, y de
los entramados de memorias. Los lugares
dentro de los pastoreos se vuelven signifi-
cativos en relación con las acciones pre-
sentes y pasadas que allí se desarrollaron,
de las huellas y arquitecturas de los abue-
los en estas porciones del espacio. En este
marco, es necesario observar que las mo-
vilidades estacionales están ciertamente
vinculadas con el aprovechamiento de las
pasturas para la supervivencia de los re-
baños, pero no es menos importante que
al recorrer el territorio se están vinculado
los lugares de los antepasados. Entonces,
el desplazamiento ya no es solo espacial
sino también temporal. El paisaje, con sus
lugares, refuerza las tramas de relaciones
Vista de uno de los puestos de pastoreo, con los recintos en el primer plano y los corrales vinculados a una peña. entre las personas dentro de sus líneas de
Fotografía propia.
descendencia (Bender, 1999). De esta ma-
nera, la idea de paisaje toma distancia de
la dimensión escénica esteticista carac-
terística de su conformación inicial como
concepto geográfico (Zusman, 2008), para
enriquecerse con una comprensión que
permite observarlo como un actor central
en la vida de las personas (Thomas, 2001).

Arquitecturas en la definición de los paisajes


En cada pastoreo se superponen entonces
acciones y objetos actuales con acciones y
objetos heredados. Las “rugosidades” de
los pastoreos evidencian las continuidades
y rupturas en las vivencias y construccio-
nes del espacio. Tal como lo definió Santos,
estas “rugosidades” son “lo que queda del
pasado como forma, espacio construido,
paisaje, lo que queda del proceso de su-
presión, acumulación, superposición, con
que las cosas se sustituyen en todos los
lugares” (2006: 92). En ningún momento
los pastoreos se constituyen desde cero,
Detalle de un puesto adosado a un alero. Fotografía propia. con una condición enteramente nueva,

PÁG 100 J. Tomasi REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
sino que se parte siempre desde los senti-
dos heredados, actualizados y recreados. A
su vez, a través de la casa se reconoce aun
más claramente la dinámica compleja de la
construcción permanente y la condición de
proyecto abierto sujeto a nuevas incorpo-
raciones de espacios.

Si bien este texto no se orienta específica-


mente a las condiciones de las “arquitec-
turas del pastoreo” (Göbel, 2002), es in-
evitable que nos detengamos nuevamente
en las características de los domicilios, las
casas principales en el campo. Tal como he-
mos indicado, los domicilios son la principal
referencia espacial del grupo doméstico, y
el lugar donde se emplaza es el de mayor
densidad y significación. Esto no está aso-
ciado con una mayor presencia del grupo
allí a lo largo del año, sino más bien con el Las cuadrillas del carnaval llegando a uno de los domicilios cercanos a Susques. Fotografía propia.
rol que le cabe en distintas instancias ritua-
les a lo largo del año, como las señaladas, es
decir las celebraciones de marcación de los
animales, o los carnavales.

La propia conformación espacial de los


domicilios es clave para comprender su rol
social. A diferencia de los puestos, estos se
conforman a partir de la suma de una cierta
cantidad de recintos más o menos indepen-
dientes que se organizan teniendo al patio
como espacio articulador. Estos distintos
recintos son el resultado de un proceso de
construcción en el tiempo, tal que las di-
ferentes generaciones han sumado a una
suerte de proyecto colectivo. En este sen-
tido, en el domicilio se concentra la genea-
logía del grupo doméstico y se reconoce la
pertenencia de una persona dentro de su
línea de descendencia. Tal como se puede
observar, en la casa se reconoce la misma
lógica de organización espacial y temporal
del paisaje pastoril. Emplazamiento de un domicilio dentro de un pastoreo. Fotografía propia.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 J. Tomasi PÁG 101
Esquemas de la organización de los domicilios. Elaboración propia.

Consideraciones finales las que cargan de sentido las cosas, las to- prácticas. La trama de relaciones sociales
Los paisajes pastoriles están signados por pografías, las casas y los lugares, que a su que se imprime en los paisajes pastoriles
las lógicas de una vida en movimiento y vez son rememorados, resignificados e es incorporada en las dinámicas mismas
por relación cercana, afectiva, entre las incorporados en las mismas prácticas del de los desplazamientos en el territorio●
personas y los animales que conforman recorrer. Al mismo tiempo, las dinámicas
los rebaños, tal que estos son miembros de estos paisajes toman distancia de las
no humanos de la unidad doméstica. En armonías esperadas, para enfrentarnos
este marco, los paisajes se conforman a a relaciones complejas y ambivalentes,
través de senderos constantemente re- donde las cosas y las personas, en relacio-
corridos y lugares plenos de significación. nes simétricas, son propiciatorias tanto
Como lo hemos propuesto, no se trata de como presentan riesgos de los que es ne-
escenas estáticas que brindan un sopor- cesario protegerse.
te para la vida cotidiana, sino más bien Se trata de paisajes activos y vividos, que
de paisajes en una constante producción no se constituyen como una expresión,
y reproducción (Thomas: 2001), en los un mero emergente o consecuencia de
que se reconocen y sostienen las huellas las acciones de las personas, sino que se
y marcas de las presencias a lo largo del presentan como actores con la suficiente
tiempo. Son las prácticas, acumuladas, agencia para afectar la vida de las per-
intersectadas y muchas veces en tensión, sonas y participar en el modelado de sus

PÁG 102 J. Tomasi REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Vista del patio como espacio organizador del domicilio Fotografía propia.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS una nueva perspectiva geográfica regional”, Boletín de ·TOMASI, Jorge. 2011. Geografías del pastoreo. Terri-
·BENDER, Barbara. 1999. “Subverting the western la Asociación de Geógrafos Españoles 9, 63-79. torios, movilidades y espacio doméstico en Susques (pro-
gaze: mapping alternative worlds”, en The Archaeology ·NUÑEZ, Lautaro y DILLEHAY, Tom. 1995. Movilidad vincia de Jujuy) (Buenos Aires: Universidad de Buenos
and Anthropology of Landscape, eds. P. Ucko y R. Layton giratoria, armonía social y desarrollo en los Andes Meri- Aires, tesis doctoral inédita).
(Londres: Routledge), 31-45. dionales: Patrones de Tráfico e interacción económica. ·ZUSMAN, Perla. 2008. “Perspectivas críticas del pai-
·FLORES OCHOA, Jorge. 1977. Pastores de Puna. (Antofagasta: Universidad Católica del Norte). saje en la cultura contemporánea”, en El paisaje en la
Uywamichiq punarunakuna. (Lima: Instituto de Es- ·SANTOS, Milton. 2006. A Naturaleza do Espaço (San cultura contemporánea, ed. Joan Nogué (Madrid: Bi-
tudios Peruanos). Pablo: Editora da Universidade de São Paulo). blioteca Nueva), 275-296.
·GALATY, John G. y JOHNSON, Douglas L. 1990. “In-
troduction: Pastoral Systems in Global Perspective”,
en The World of Pastoralism. Herding Systems in Compa-
rative Perspective, eds. John Galaty y Douglas Johnson Jorge Tomasi. Arquitecto (FADU-UBA), Magíster en
(Nueva York: The Guilford Press), 1-32. Antropología Social (ISES-IDAES-UNSAM), Doctor de
·GÖBEL, Bárbara. 2002. “La arquitectura del pastoreo: la Universidad de Buenos Aires, área Geografía (FFyL-
Uso del espacio y sistema de asentamientos en la Puna UBA) e Investigador Asistente del CONICET. Desde
de Atacama (Susques)”, Estudios Atacameños 23, 53-76. 2004 trabaja desde una perspectiva etnográfica con
·KHAZANOV, Anatoly. 1994. Nomads and the outside grupos pastoriles, particularmente en Susques, provin-
world (Wisconsin: The University of Wisconsin Press). cia de Jujuy, investigando sobre prácticas arquitectóni-
·NOGUÉ, Joan. 1989. “Espacio, lugar y región: hacia cas, espacio doméstico, movilidades y territorialidad.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 J. Tomasi PÁG 103
El paisaje del bajo Río Uruguay, huellas en el territorio
MERCEDES MEDINA

Español English

La investigación que se presenta en este artículo se centra en un territorio This article focuses on the area located between the vast plains of Argentin-
localizado entre la enorme planicie de la pampa argentina y la exuberancia ean Pampa and the exuberance of Sierra Gaucha, both strongly conditioned
de la sierra gaúcha, ambos fuertemente condicionados por la orografía. Sin by orography. However, what characterizes this territory is the presence of
embargo, lo que caracteriza a este territorio es la presencia del río Uruguay que Uruguay River flowing through it. Both sides of the river are given their names
lo atraviesa, al punto de que ambas márgenes, deben su nombre a su ubicación according to their location: the Eastern Republic of Uruguay and the Province
con respecto al mismo: la República Oriental del Uruguay y la Provincia de Entre of Entre Rios. The 500 km area preceding the river mouth has shaped the po-
Ríos. Los 500 km anteriores a su desembocadura conforman, desde hace 200 litical division between Uruguay and Argentina defining their borders for 200
años, el límite político entre Uruguay y Argentina, definiendo su frontera. El years. This research aims at regaining the original vision of this territory as a
objetivo planteado es retomar la visión del origen de este territorio como un unitary space structured by the river. It deals with its transformations, land-
espacio unitario, vertebrado por el río, dando cuenta de sus transformaciones, scape, structuring as well as the underlying project at every stage by means
indagando sobre su paisaje, su estructuración y el proyecto subyacente en of an approach integrated by different scales. Although each of them lead to
cada etapa, en un abordaje en el que participan varias escalas de aproximación. a unified image, it is only at the end of this article that the initial question can
Si bien cada una permite ir construyendo una imagen unitaria, solamente al be answered: are we talking about the Lower Uruguay River as a territory or
final del trabajo se podrá responder a la pregunta inicial: ¿podemos hablar about two irretrievably unlinked territories?
del bajo río Uruguay como un territorio, o estamos frente a dos territorios
irreversiblemente disociados?

Palabras clave: Río Uruguay, paisaje cultural, territorio fronterizo Key words: Uruguay river, cultural landscape, border territory

PÁG 104 M. Medina REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Ámbito de estudio. Escala 1:25.000. Planos del Instituto Geográfico Nacional argentino y del Instituto Geográfico Militar uruguayo.

E l río Uruguay forma parte del sistema


Paraná-Plata, puerta de entrada a esta
porción del continente sudamericano, en-
así, el río Uruguay fue un estructurador del
territorio de sus márgenes. Ruta de entra-
da a América en la época de la conquista,
cido, construyendo el paisaje actual. Com-
prender cómo se ha generado este paisaje
y quienes lo han hecho permite intentar
tre la selva amazónica y la cordillera de los vía de comunicación en la colonia, une am- entender cómo se va construyendo la iden-
Andes. Los 500 km anteriores a su desem- bas márgenes a través de su navegación tidad en un territorio nacido de la migración.
bocadura conforman, desde hace 200 años, que permite una temprana estructuración Desde la región una serie de historiadores,
el límite político entre Uruguay y Argentina. territorial, fuertemente marcada por la geo- antropólogos, arqueólogos y, más recien-
El ámbito territorial en el que se desarrolla grafía del lugar. temente, desde nuestro campo disciplinar,
esta investigación comprende los últimos En principio la pregunta formulada fue: apuntan a la construcción de una manera
340Km de su cauce, aguas abajo de la repre- ¿podemos hablar del bajo río Uruguay de explicar y entender nuestros procesos,
sa hidroeléctrica de Salto Grande. como un territorio, o estamos frente a dos nuestra cultura e identidad.
Hoy la cartografía oficial fuerza la lectura territorios irreversiblemente disociados? Los aportes de Durkheim (1912), Vidal de la
de este río como límite, los planos de Uru- Blache (1911), Sauer (1925), Roger (1997),
guay y Argentina muestran la otra margen Abordaje conceptual Berque (2009), entre otros, sustentan las
como un territorio plano, vacío, en el que ¿Cómo describir hoy este vasto territorio? investigaciones de historiadores regiona-
apenas se colocan algunas rutas principa- ¿Cuál es la explicación, o al menos, una po- les como Frega (2008), Barrán (1989), o de
les y las ciudades más próximas a las que se sible explicación, de su imagen actual? ¿Qué antropólogos y arqueólogos como Vidart
puede acceder a través de los tres puentes interpretaciones pueden aventurarse sobre (2012), Consens (2009), Lezama (2008),
internacionales. los hechos que lo han configurado? Las di- y de arquitectos como Silvestri y Aliata
Sin embargo, es posible aventurar que esta ferentes culturas que lo han habitado, han (2001), quienes reivindican la incorpora-
realidad hoy representada no siempre fue desaparecido o evolucionado y permane- ción de una nueva visión del paisaje ameri-

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 M. Medina PÁG 105
Escalas de aproximación: plano síntesis de componentes naturales y culturales del paisaje; parcelario rural; análisis urbano.
Elaboración propia.

cano. Esta centra su atención en la relación safío consiste en encontrar la forma apro- cionada que va recomponiendo y armando
entre las sucesivas culturas que han habi- piada para describir cómo es ese territorio una imagen que permite extraer señales
tado este territorio y las transformaciones hoy. Reconstruir, o mejor aun, construir, sobre los procesos que lo han configurado.
que han producido. Lo que es definido por una imagen unitaria.
Raffestin (2005) como territorialidad. Este Basada en la forma del territorio, la se- En una primera escala de aproximación se
sistema de relaciones produce modifica- gunda aproximación explica los procesos seleccionan los componentes del paisaje
ciones en el soporte geográfico y genera de ocupación y estructuración desde am- natural que han determinado su ocupación.
un paisaje particular como resultado. Tal bas márgenes y desde el propio río como La hidrografía como soporte de comunica-
es el caso del bajo río Uruguay, definido camino, rescatando o construyendo la ción, pero también impedimento para cir-
como una “encrucijada de ríos, de tierras y epopeya que lo ha colocado en la historia cular por el territorio, dado el régimen de
de hombres” (Vidart, 2012: 46), construido de ambas naciones. crecida de ríos y arroyos.
como espacio de confluencia de diversas En tercer lugar se interpretan las causas de El relieve como modelador del paisaje,
culturas. su origen, buscando similitudes y divergen- determinando la imagen de penillanura,
cias, la existencia de estrategias de ocupa- acortando visuales con colinas y lomadas o
El paisaje del bajo Uruguay ción y transformación, sus referentes y su abriéndolas, ocasionalmente, en perspecti-
Se realizan tres aproximaciones al paisaje materialización. vas más amplias.
del bajo río Uruguay, desde perspectivas El territorio del bajo Uruguay se dibuja, in- Las planicies de inundación que configuran
diferentes. Tomando como punto de parti- corporando varias escalas de trabajo. Los paisajes y unidades ambientales particula-
da su representación actual, el primer de- planos generados son una selección inten- res y que han determinado usos, ocupación

PÁG 106 M. Medina REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Expansión Jesuítica en su apogeo (1750-1760) y planta de pueblo misionero. Elaboración propia a partir de croquis de 1752 atribuidos a Cardiel y Nusdorffer, actualizados por el Arq. Giuria en
1950 y corregidos por el Ing. Agr. Campal en 1966 y publicados en 1968. Las Vaquerías del Mar (Edit. ARCA, Montevideo) y de la publicación BRUXEL, A. 1978. Los treinta pueblos Guaraníes (Edit.
Cruz del Sur, Montevideo)

y vinculación en el bajo río Uruguay. Huellas en el territorio formado parte de la idiosincrasia de los po-
El monte nativo, fuente de recursos para las La historia de la génesis y evolución de bladores de esta región.
poblaciones locales, acompaña el desarrollo este territorio, basada en el análisis de Un segundo proceso, que inicia en el siglo
de los cursos de agua, permitiendo identifi- documentos escritos y cartográficos y en XVII y continúa hasta nuestros días, está
car, aun sin ver, la presencia de arroyos y ríos. crónicas de época, pone en evidencia y ex- relacionado con el desarrollo de la ganade-
Una segunda escala de aproximación permi- plica la existencia de diferentes procesos ría. Estas tierras, que eran consideradas sin
te explicar cómo es el parcelamiento rural: en su conformación. provecho, adquieren un aprovechamien-
predios de 400 has y más para uso extensivo Un primer proceso, es determinado por to económico real con la introducción del
y áreas en las que se concentran predios de las más de seiscientas generaciones de ganado.1 La concreción del poblamiento
50 a 25 has, para uso agrícola intensivo. aborígenes que lo habitaron antes de la surge por iniciativa de las compañías reli-
En el estudio de las 29 localidades vincu- llegada del conquistador. Estos no fue- giosas. Desde Asunción los jesuitas fundan
ladas a sus márgenes, de las que se analiza ron simples transeúntes de un proceso una treintena de pueblos misioneros con
cómo es su relación con el entorno, cómo entre la barbarie y la civilización; sino los objetivos evangelizadores y productivos.
son sus bordes y su estructura, se incor- verdaderos colonos de estos territorios,    
pora una tercera escala de trabajo avan- transformando ambientes o amoldándo- La estructuración de los predios rurales de
zando en las particularidades de su tejido, se a ellos y generando diversas culturas uso ganadero, van provocando transfor-
la forma de la manzana, sus dimensiones y (Consens, 2009). maciones en el territorio. Estas modifica-
su parcelamiento y ocupación y el espacio El bajo Uruguay aborigen no ha dejado huellas ciones son la consecuencia de dos hechos
público que define. físicas visibles en el territorio, sin embargo ha fundamentales: los procedimientos para

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 M. Medina PÁG 107
Estructuración del territorio rural en la margen uruguaya: situación en 1811, a finales del siglo XIX y actual. Evolución del parcelario y tipos arquitectónicos de las estancias. Elaboración propia sobre
información del Archivo General de la Nación, Uruguay e Investigación de establecimientos rurales, Cátedra de Historia Nacional de la Regional Norte UdelaR y trabajo de campo de la autora.

acceder a la tierra y los cambios producti- la producción. No solo se modifica la estan- embarcaderos, muchas veces a dos niveles
vos asociados a nuevas tecnologías, pero cia, sino además las condiciones de vida del para asegurar su funcionamiento en los mo-
también a nuevos productores. propietario cuyas viviendas reproducen mentos en que el río desborda su cauce, son
Una vez desmanteladas las estancias jesuí- los lujos y comodidades de la ciudad. Las testimonio de una región próspera que se
ticas, se reparten las tierras generalmente habitaciones se organizan en torno a pa- proyecta al mundo a través de su industria.
a personajes allegados a las autoridades de tios, la naturaleza se domestica en jardines
la corona. Surge entonces la estancia cima- contiguos. El alambrado y los grandes “cascos Surgen pueblos en torno a las instalaciones
rrona, cuyos límites están determinados por de estancia” configuran un nuevo paisaje en cada vez más grandes y más especializadas.
los cursos de agua, los que impedían el cruce la penillanura que perdura hasta la actuali- En algunos casos son proyectados y cons-
del ganado hacia los campos linderos. La vi- dad, caracterizando este ámbito. Sobre la es- truidos por las propias empresas y perdu-
vienda rural es un rancho de palo a pique y tructura territorial ganadera se superpone ran hasta hoy. Su estructura difiere, pero
techado de quincha, en el que viven el due- posteriormente, la producción cerealera en todos se separa la vivienda jerárquica-
ño y quienes allí trabajan. en la región, complementaria de la primera. mente (los trabajadores, el dueño o geren-
El alambrado de los campos a mediados del te, equipamientos). Las edificaciones son de
siglo XIX, fija definitivamente esa estruc- A partir del siglo XVIII, las instalaciones de mampostería, con cubiertas de teja o cha-
tura, que luego se va subdividiendo hasta saladeros y caleras primero y de los frigorí- pa de zinc, diferenciándose de la construc-
su configuración actual. Con la llegada de ficos posteriormente conforman un tercer ción tradicional.
inmigrantes, fundamentalmente ingleses, proceso. Su presencia jalona el río, colocán- Por diversos motivos (nuevas tecnologías,
se aplican nuevas tecnologías que mejoran dose a salvo de las crecidas. Sus puertos y decisiones de los estados) su actividad de-

PÁG 108 M. Medina REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Localización de saladeros y caleras y esquema de los pueblos frigoríficos del bajo Uruguay. Elaboración propia en base a la Comisión de Gestión de SPIA-DINOT, Curso de Arquitectura Nacional
de la Regional Norte de la Universidad de la República, Uruguay y de la Subsecretaría de Cultura y Prensa, Entre Ríos, del documento suministrado por el autor, Le patrimoine culturel et industriel
du Bas-Uruguay (Argentine, Uruguay): typologie, spécificités et potentialités touristiques (Boretto yMenanteau , 2005), comunicación personal con el Arq. Leonardo Gómez en agosto 2011 y trabajo
de campo de la autora. 

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 M. Medina PÁG 109
Colonias en el bajo Uruguay; localización, modelos y estructura parcelaria. Elaboración propia en base a Ley Avellaneda, Reglamento para el Trazado de Pueblos y Colonias, Archivo Provincial de Entre
Ríos, Instituto Nacional de Colonización e imágenes Google Earth.

PÁG 110 M. Medina REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
cae, permaneciendo su presencia como mental de puertos, caminos, carreteras y yecta de menores dimensiones en los cre-
testimonio de un tiempo pasado. Solo un ferrocarriles. Pero así como se construye, cimientos, o se adapta a la modalidad de
par sobrevive, pero su actividad es míni- se deconstruye, al menos parcialmente. conjuntos habitacionales sobre terreno
ma y el río ya no vincula. La producción se Los puertos dejan de funcionar en el siglo de propiedad común.
traslada por carretera a la capital, el puerto XX. Las trabas a la navegación de cabotaje, La arquitectura mantiene testimonios de
no funciona, pueblos y ciudades pierden su la disminución de la producción, el cierre diferentes momentos históricos. Estable-
principal fuente laboral. de los grandes frigoríficos y la necesidad cimientos productivos, ranchos tradicio-
de dragados para el acceso de las nuevas nales, grandes estancias, viviendas cuyos
El cuarto proceso está caracterizado por embarcaciones, favorecen el transporte referentes pueden rastrearse en las tierras
la instalación de las colonias agrícolas, terrestre. Las instalaciones portuarias se de origen de los inmigrantes, edificios mo-
fomentadas por ambos estados a fines vuelven obsoletas y, en la mayoría de ellas, numentales en los que residen los grandes
del siglo XIX. A diferencia del uso exten- cesa la navegación comercial. terratenientes o comerciantes o en los que
sivo, que modifica paulatinamente la es- La red ferroviaria que conecta la región con se instalan las instituciones de poder, han
tructura predial, la colonización agrícola las capitales nacionales hoy está desactiva- permanecido hasta la actualidad.
transforma el territorio en un solo gesto. Los da en algunos tramos y ya no traslada pasa-
trazados de la parcelación se aplican se- jeros, sino alguna producción con frecuen- Conclusiones
gún planos generados para cada colonia. cias cada vez más escasas. La imagen actual del territorio del bajo
Con formalizaciones diferentes en una La conectividad de la zona se realiza por Uruguay, su paisaje, muestra las trazas de
y otra margen del bajo Uruguay, modifi- carretera, en ambas márgenes. Puertos y la relación con el soporte físico de las su-
can el paisaje de las estancias ganaderas. embarcaderos, estaciones, señalización de cesivas sociedades que lo construyen. En
Mientras que la cuadrícula ordenadora pasos a nivel, magníficos puentes son testi- el momento en que estas lo habitan y mo-
de la Ley Avellaneda se extiende sobre el gos de un tiempo pasado. difican, no tienen conciencia de que están
territorio argentino, las colonias urugua- La construcción del bajo Uruguay urbano generando un paisaje peculiar. Menos aun
yas no siguen el modelo propuesto por el marca un sexto proceso. Los puertos de las de que son partícipes en la construcción
Reglamento para el Trazado de Pueblos y misiones sientan los primeros anteceden- de una compleja identidad. Al paisaje de
Colonias en Uruguay,2 adaptándose a la tes, donde se establecen los primeros habi- las extensas praderas ganaderas, se super-
topografía y procurando asegurar la pre- tantes en torno a la actividad que genera el pone el de las colonias, pueblos y enclaves
sencia de agua en todos los predios. tránsito de mercancías entre el puerto de productivos. El resultado es diverso.
Los inmigrantes aplican sus modos de ha- Buenos Aires y los pueblos misioneros. Pero la mayoría de las decisiones, las que
cer tradicionales y, en muchos casos, re- El amanzanado determinado por la cuadrí- mayor impacto han causado en su con-
producen la arquitectura de sus lugares cula de las Leyes de Indias y su reformula- figuración definitiva, han provenido de
de origen. Sus herramientas, costumbres, ción, ordena las primeras fundaciones co- ámbitos externos. Las decisiones de la
idioma van dotando de características par- loniales y luego se extiende, regularizando Corona primero y de los Estados poste-
ticulares distintas partes del territorio. el territorio. Puede cambiar su orientación, riormente se han vinculado a estrategias
Seguramente es el territorio, definido por la sus dimensiones y proporciones, pero solo de dominio y control, a la localización y
colonización agrícola y por la localización de muy excepcionalmente, en algunos barrios forma de distribución de la población, o
los grandes saladeros y frigoríficos, el que se nuevos, o en los trazados de balnearios se al desarrollo económico y productivo. Sin
presenta con mayor nitidez en su configura- deforma a imagen de la ciudad jardín, ya embargo han sido sus habitantes quie-
ción, definiendo áreas acotadas. entrado el siglo XX. nes, finalmente, han dejado su impronta,
La ciudad se proyecta en conjunto con determinando, con su trabajo, la imagen
Los diferentes modos de recorrer el terri- su territorio inmediato, que queda bajo actual del mismo.
torio conforman un quinto proceso en el su jurisdicción. El parcelario urbano se El resultado no es un único territorio, sino
que se va construyendo un sistema incre- subdivide en las áreas centrales, se pro- varios territorios, cuyos límites responden

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 M. Medina PÁG 111
Síntesis del estudio de centros poblados en el bajo Uruguay, ciudades de Paysandú y Colón, planta fundacional,
ejidos y crecimientos y forma y ocupación del tejido. Elaboración propia

a geometrías variables, conformados por sus modos de hacer sobre el territorio he- NOTAS
la confluencia de diversas estrategias de redado y construido por sus habitantes. En 1 - En 1611, desde Paraná, Hernandarias introduce
dominio, ocupación, separación o integra- esta nueva realidad se debilitan los víncu- ganado vacuno por la isla del Vizcaíno a la Banda
ción, tomadas desde fuera del bajo Uruguay los entre actores y territorios, articulando Oriental.
y desde las diversas territorialidades de las los espacios locales en redes globales ge- 2 - En 1876 se aprueba en Argentina la Ley 817,
culturas que lo han habitado: un bajo Uru- nerando nuevos espacios de producción conocida como Ley Avellaneda que regula todos
guay aborigen, un bajo Uruguay ganadero, más homogéneos. los aspectos de la inmigración. Específicamente,
un bajo Uruguay productivo y un bajo Uru- El territorio del bajo Uruguay adquirirá establece cómo ha de ser el trazado y la organi-
guay urbano. otro dibujo, algunas de las trazas del bajo zación de los territorios de las colonias. En 1877
Y siempre las formas de ocupación, sus Uruguay aborigen, ganadero y de las co- se aprueban en Uruguay las Prescripciones Gene-
referentes y las estrategias de uso y ocu- lonias y frigoríficos que miraron al río se rales para el Trazado de Pueblos y Colonias. Del
pación desarrollados en el bajo Uruguay modificarán, así como el vínculo entre las mismo modo que la ley argentina, estas prescrip-
han sido similares en ambas márgenes, aun ciudades. El río podrá asumir un nuevo rol. ciones establecen cómo debe realizarse el proyec-
después del proceso de independencia de Seguramente se requerirán de nuevos to y trazado de las colonias, dimensionando los
ambas naciones. abordajes para su explicación, pero es aun predios. No es casual que el autor de ambas sea
Hoy emerge y parece imponerse una nue- más seguro que deben fundamentarse en el Ingeniero Agrimensor Melitón González, quien
va territorialidad. Ya no surge de las comu- el reconocimiento del territorio heredado, trabaja en ambas naciones.
nidades que habitan el bajo Uruguay, sino del cual ésta investigación pretende cons-
de empresas multinacionales que imponen tituir un aporte●

PÁG 112 M. Medina REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ·DURKHEIM, Emile. 1912. Les Formes Élémentaires paesaggio. (Fienze: Alinea Editrice)
·ALIATA, Fernando; SILVESTRI, Graciela. 2001. El de la Vie Religieuse. Le système totémique en Australie. ·ROGER, Alain.1997. Court traité du paysage. (Galli-
paisaje como cifra de armonía. Relaciones entre cultura (CNRS Publisher: Paperback, 2007) mard. 1997) Trad. Española por Maysi Veuthey. Bre-
y naturaleza a través de la mirada paisajística. (Buenos ·FREGA, Ana. 2008. “Combates por la “Historia reciente” ve tratado del paisaje. (Biblioteca Nueva, S.L.: Madrid.
Aires: Nueva Visión) en Uruguay”, en Historia reciente, historia en discusión. 2007)
·BARRÁN, José Pedro. 1989. Historia de la sensibili- Centro de Estudios Interdisciplinarios Uruguayos, ·VIDAL DE LA BLACHE, Pierre. 1911. « Les genres de
dad en Uruguay. Tomo I-La cultura bárbara 1800-1860. (Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educa- vie dans la géographie humaine» En Annales de Géo-
(Montevideo: Banda Oriental, 1990) ción, UdelaR), 15-30. graphie 20 (111), 193-212, http://www.persee.fr/doc/
·BERQUE, Agustín. 2008. Le pensé paysagère (Archi- ·LEZAMA, Antonio. 2008. La historia que nos parió. En- geo_0003-4010_1911_num_20_111_7340 (consulta:
books+Sautereau). Trad. Española por Maysi Veuthey. sayo sobre el origen de la idiosincrasia Rioplatense. (Mon- 11 de noviembre de 2016)
El pensamiento paisajero. (Biblioteca Nueva, S.L.: Ma- tevideo: Linardi y Risso) ·SAUER, Carl. 1925. “Landscape morphology” En Uni-
drid. 2009) ·MENANTEAU, Loïc, BORETTO, René. 2005. «Le versity of California Publications in Geography 2 (2),
·BRUXEL, Arnaldo. 1978. Os trinta povos guaranis, pa- patrimoine culturel et industriel du Bas-Uruguay 19-53. Trad. Española de Guillermo Castro. “La mor-
norama histórico institucional. ( Porto Alegre: Sulina) (Argentine, Uruguay): typologie, spécificités et po- fología del paisaje” En Polis 5 (15), http://www.redalyc.
Los treinta pueblos guaraníes, panorama histórico tentialités touristiques» en Université européene d’été org/ (consulta: 25 de julio de 2012)
institucional. (Montevideo: Cruz del Sur, 2007) 2005 “Val de Loire-patrimoine mundial”, Tours-An- ·VIDART, Daniel. 2012. Uruguayos, quienes somos, como
·CAMPAL, Esteban. 1968. Las vaquerías del Mar. José gers-Nantes 26 al 30 de setiembre de 2005. Docu- somos, dónde estamos. (Montevideo: B Uruguay SA)
Cardiel-Silvestre Gonzalez. Tomo 5 de la Enciclopedia mento suministrado por Loïc Menanteau en diciem-
Uruguaya. (Montevideo: Editorial ARCA) bre 2009.
·CONSENS, Mario. 2009. Prehistoria del Uruguay. Rea- ·RAFFESTIN, Claude. 2005. Dalla nostalgia del territo-
lidad y fantasía. (Montevideo: Del Sur) rio al Desiderio di paesaggio. Elementi per una teoría del

Mercedes Medina Arquitecta, Magister en Ordena-


miento Territorial y Desarrollo Urbano de la Univer-
sidad de la República y Doctora en Urbanismo por
la Universidad Politécnica de Cataluña. Profesora
Titular de Urbanismo, Instituto de Teoría de la Ar-
quitectura y Urbanismo de la Facultad de Arquitec-
tura, Diseño y Urbanismo, Universidad de la Repúbli-
ca-Uruguay.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 M. Medina PÁG 113
El escenario de los grandes complejos agroindustriales-
comerciales: el caso de los sistemas territoriales integrados
a la producción de café en Brasil
ANDRÉ MUNHOZ DE ARGOLLO FERRÃO

Español English

Investigadores y administradores públicos de diversos países del mundo han Researchers and public administration officers from different countries have
enfocado los sistemas territoriales rurales como un campo de estudio abso- focused on rural territorial systems as an essential field of study dealing with
lutamente fundamental para el desarrollo sustentable de las regiones don- the sustainable development of regions which have important trade and
de fueron implantados grandes complejos agroindustriales-comerciales. En agro-industrial complexes. In Brazil, this relatively recent academic, political
Brasil, esta percepción académica y político-administrativa es relativamente and administrative view has been reinforced since the 1990s. The effects of
reciente, habiéndose intensificado a partir de la década del 90. Desde enton- such systems on architecture and the environment shaped by this kind of com-
ces estudiamos los reflejos de tales sistemas sobre la arquitectura y el esce- plexes have been studied. Sao Paulo’s coffee complex has particularly become
nario de los complejos productivos agroindustriales-comerciales, tomando both a research object and a transdisciplinary field.
particularmente el caso del complejo del café en São Paulo como objeto de Global economy changes and high-performance Brazilian agriculture influen-
investigación y campo transdisciplinar. ce are reflected on territorial systems involved in Brazilian coffee production
En cuanto a los sistemas territoriales integrados a la producción del café en which, in turn, has a dynamics that encourages significant changes and gives rise
Brasil, el escenario resultante se transforma de acuerdo con los cambios del to specialized space subsystem adjustments. This can be found not only in rural
contexto de la economía globalizada y de la agricultura brasileña de alta per- territorial systems but also in urban systems developed in agricultural regions.
formance, particularmente tratándose del agronegocio del café, cuya dinámi-
ca promueve transformaciones significativas en el escenario correspondiente,
reflejando adaptaciones en los subsistemas espaciales especializados, notoria-
mente en los sistemas territoriales rurales, pero también en los sistemas urba-
nos de las regiones productoras.

Palabras clave: sistemas territoriales urbanos, agribusiness, Key words: urban territorial systems, agribusiness, coffee,
café, Brasil Brazil

PÁG 114 A. Munhoz de Argollo Ferrão REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Los sistemas espaciales especializados y el escenario de los Os sistemas espaciais especializados e a paisagem dos com-
complejos agroindustriales-comerciales plexos agroindustriais-comerciais

L os estudios sobre los sistemas territoriales rurales deben abar-


car todos los aspectos relacionados al ambiente rural construi-
do, volcados directa o indirectamente a la producción, en el ámbito
O s estudos sobre os sistemas territoriais rurais devem abrang-
er todos os aspectos relacionados ao ambiente rural cons-
truído, voltados direta ou indiretamente para a produção, no âmbi-
de los diversos sistemas productivos que componen un Complejo to dos diversos sistemas produtivos que compõem um Complexo
Agroindustrial-comercial, o el agribusiness de un país o región. Agroindustrial-comercial, ou o agribusiness de um país ou região.
En Brasil, así como en otros países productores de grandes com- No Brasil, assim como em outros países produtores de grandes
modities, cuando se direcciona el foco hacia los sistemas territo- commodities, quando se direciona o foco para ossistemas terri-
riales rurales, muchas veces se remite a una idea errónea y dis- toriais rurais, muitas vezes se remete a uma ideia errônea e dis-
torsionada de escenarios sencillos, compuestos por pequeños torcida de paisagens singelas, compostas por pequenos sítios
sitios o enormes campos de tierra dotados de más o menos in- ou enormes glebas de terra dotadas de mais ou menos infraes-
fraestructura. La tradicional visión que se tiene de esos sistemas trutura. A tradicional visão que se tem desses sistemas terri-
territoriales normalmente los caracteriza – equivocadamente, toriais normalmente os caracteriza –equivocadamente, diga-se
dígase de paso– como un conjunto de construcciones destinadas de passagem– como um conjunto de construções destinadas
a la producción agrícola o agroindustrial, y a veces a la vivienda, à produção agrícola ou agroindustrial, e às vezes à habitação,
integradas por calles rurales precarias (normalmente caminos de integradas por estradas vicinais precárias (normalmente cami-
tierra), campos cultivados, y pequeños poblados. nhos de terra), campos cultivados, e pequenos povoados.

Sin embargo investigadores y administradores públicos de diver- No entanto pesquisadores e gestores públicos de diversos
sos países del mundo han enfocado los sistemas territoriales rura- países do mundo têm enfocado os sistemas territoriais rurais
les como un campo de estudio absolutamente fundamental para el como um campo de estudos absolutamente fundamental para

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. Munhoz de Argollo Ferrão PÁG 115
Escola Superior de Agricultura Luiz de Queiroz, Universidade de São Paulo, em Piracicaba [SP] Brasil. Fundada em 1898, é uma das principais Instituições Acadêmicas que tratam da Agricultura do
Brasil. Fonte: ESALQ-USP, s./d.

desarrollo sustentable de las regiones donde fueron implantados o desenvolvimento sustentável das regiões onde se implanta-
grandes complejos agroindustriales-comerciales. En Brasil, esta ram grandes complexos agroindustriais-comerciais. No Brasil,
percepción académica y político-administrativa es relativamente esta percepção acadêmica e político-gerencial é relativamente
reciente, habiéndose intensificado a partir de la década del 90 con recente, tendo se intensificadoa partir da década de 1990com
diversos trabajos, tales como los de Araujo, Wedekin, & Pinazza diversos trabalhos, tais como os de Araujo, Wedekin, &Pinazza
(1990) y Graziano da Silva (1995, 1996), solo para citar algunos. (1990) e Graziano da Silva (1995, 1996), apenas para citar al-
Venimos desde entonces estudiando los reflejos de tales sistemas guns. Vimos desde então estudando os reflexos de tais siste-
sobre la arquitectura y el escenario de los complejos productivos mas sobre a arquitetura e a paisagem dos complexos produti-
agroindustriales-comerciales, tomando particularmente el caso vos agroindustriais-comerciais, tomando particularmente o
del complejo del café en São Paulo y en Brasil como objeto de in- caso do complexo do café em São Paulo e no Brasil como objeto
vestigación (Argollo Ferrão, 1998, 2004, 2015). de pesquisa (Argollo Ferrão, 1998, 2004, 2015).

Los sistemas territoriales rurales pueden ser comprendidos a Os sistemas territoriais rurais podem ser compreendidos a par-
partir de la integración de los procesos de desarrollo rural con tir da integração dos processos de desenvolvimento rural com
los sistemas territoriales de las regiones metropolitanas más di- os sistemas territoriais das regiões metropolitanas mais dinâ-
námicas, así como con las redes de ciudades en sistemas terri- micas, bem como com as redes de cidades em sistemas terri-
toriales agrícolas, o también con el sistema territorial urbano de toriais agrícolas, ou ainda com o sistema territorial urbano de
ciudades aisladas en regiones menos dinámicas desde el punto cidades isoladas em regiões menos dinâmicas do ponto de vista
de vista socioeconómico. Cuanto más integrados son los proce- socioeconômico. Quanto mais integrados forem os processos

PÁG 116 A. Munhoz de Argollo Ferrão REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
sos de desarrollo rural, mejor se configura un sistema territorial de desenvolvimento rural, melhor se configura um sistema ter-
equilibrado y sustentable. ritorial equilibrado e sustentável.

Una unidad productiva especializada en uno o más procesos Uma unidade produtiva especializada em um ou mais proces-
agroindustriales-comerciales puede ser considerada un subsis- sos agroindustriais-comerciais pode ser considerada um sub-
tema territorial rural, compuesto por los siguientes conjuntos sistema territorial rural, composto pelos seguintes conjuntos
arquitectónicos: arquitetônicos:

· El núcleo industrial, conformado por el conjunto de edi- ·o núcleo industrial, conformado pelo conjunto de edi-
ficios y estructuras edificadas para albergar la maquina- fícios e estruturas edificadas para abrigar o maquiná-
ria y los productos en las diversas fases del procesamien- rio e os produtos nas diversas fases do processamento
to agroindustrial. Se trata del conjunto arquitectónico agroindustrial. Trata-se do conjunto arquitetônico que
que alberga el patrimonio industrial de la propiedad; abriga o patrimônio industrial da propriedade;
· el paisaje resultante de la integración de los sistemas ·a paisagemresultante da integração dos sistemas hídri-
hídricos y territoriales, compuesto por cuerpos de agua, cos e territoriais,composta por corpos d’água, remanes-
remanentes del bosque natural, campos de pastoreo y centes de mata natural,campos de pastagem e bosques
bosques implantados artificialmente, los jardines y huer- implantados artificialmente, os jardins e pomares, a la-
tos, la labranza o el campo cultivado propiamente dicho. voura ou o campo cultivado propriamente dito. No caso
En el caso de una hacienda de café, por ejemplo, la arqui- de uma fazenda de café, por exemplo, a arquitetura da
tectura del cultivo del café representado por el diseño de lavoura cafeeira representada pelo desenho de implan-
implantación del cafetal y por el diseño del propio cafe- tação do cafezal e pelo desenho do próprio cafeeiro, uma
tero, a la vez que estos resultan de sucesivos procesos de vez que estes resultam de sucessivos processos de sele-
selección y mejoramiento genético, conducidos a fin de ção e melhoramento genético, conduzidos a fim de escul-
esculpirles la forma optimizándoles la función; pir-lhes a forma otimizando-lhes a função;
·la arquitectura de las construcciones complementarias y ·a arquitetura das construções complementares e su-
suplementarias, como la del núcleo industrial, existentes en plementares àquelas do núcleo industrial, existentes na
la mayoría de las propiedades rurales (tales como los corra- maioria das propriedades rurais (tais como os currais,
les, depósitos, chozas grandes diversas, oficinas, canales, paióis, barracões diversos, escritórios, canais, açudes e
diques y represas, puentes y estructuras diversas, etc.); barragens, pontes e estruturas diversas, etc.);
·la arquitectura de los edificios destinados a la vivienda, como ·a arquitetura dos edifícios destinados à habitação, como
la sede de la hacienda y las casas de los trabajadores rurales; a sede da fazenda e as casas dos trabalhadores rurais;
·el patrimonio cultural existente en la propiedad, com- ·o patrimônio cultural existente na propriedade, com-
puesto eventualmente por restos de senzalas (antiguas posto eventualmente por remanescentes de senzalas
viviendas destinadas a albergar los esclavos de la hacien- (antigas vivendas destinadas a abrigar os escravos da
da), antiguas colonias, capillas, habitaciones aisladas, an- fazenda), antigas colônias, capelas, habitações isoladas,
tiguo núcleo industrial, etc. antigo núcleo industrial, etc.

Así se caracteriza la arquitectura de una unidad productiva Assim se caracteriza a arquitetura de uma unidade produtiva
componente de un subsistema territorial rural, o más bien, de componente de um subsistema territorial rural, ou ainda, de
un sistema espacial especializado, en este caso, en la produc- um sistema espacial especializado, neste caso, na produção de
ción del café, cuyo proceso está vinculado a un gran complejo café, cujo processo é vinculado a um grande complexo agroin-
agro industrial-comercial. Sus múltiples interfaces y su papel dustrial-comercial. Suas múltiplas interfaces e seu papel no
en el llamado “sistema ciudad-campo” elevan la arquitectura chamado sistema cidade-campo eleva a arquitetura rural a uma

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. Munhoz de Argollo Ferrão PÁG 117
rural a una privilegiada condición de elemento de integración privilegiada condição de elemento de integração entre o meio
entre el medio y el complejo de sistemas generadores de cien- e o complexo de sistemas geradores de ciência e informação de
cia e información de que se compone el agribusiness de un país que se compõe o agribusiness de um país ou região. Os sistemas
o región. Los sistemas territoriales rurales se encuentran, pues, territoriais ruraisencontram-se, pois, intimamente relaciona-
íntimamente relacionados con el sistema tecnológico de un de- dos com o sistema tecnológico de um determinado complexo
terminado complejo productivo inserto en el ámbito del com- produtivo inserido no âmbito do complexo agroindustrial-co-
plejo agroindustrial-comercial de un país o región. mercial de um país ou região.

La intensa especialización de los procesos de producción agrí- A intensa especialização dos processos de produção agríco-
cola viene modificando los sistemas territoriales rurales en todo la vem modificando os sistemas territoriais rurais em todo o
el mundo, volviéndolos más homogéneos cuando se trata de ca- mundo, tornando-os mais homogêneos quando se tratam de
denas productivas cuyo aparato industrial haya migrado entera- cadeias produtivas cujo aparato industrial tenha migrado intei-
mente para los centros urbanos, subsistiendo en las propiedades ramente para os centros urbanos, restando nas propriedades
rurales apenas el suelo cultivado y ligeros elementos arquitectó- rurais apenas o solo cultivado e parcos elementos arquitetôni-
nicos, normalmente destinados a la vivienda o a las actividades cos, normalmente destinados à habitação ou às atividades de
de carácter secundario en el ámbito de la propiedad. caráter secundário no âmbito da propriedade.
En contrapartida, las ciudades de pequeño y mediano porte de Em contrapartida, as cidades de pequeno e médio porte das re-
las regiones agrícolas más desarrolladas se transformaron en giões agrícolas mais desenvolvidas transformaram-se em siste-
sistemas territoriales más complejos, repletos de instalaciones mas territoriais mais complexos, repletos de instalações apro-
apropiadas a las diversas actividades de agribusiness, como al- priadas às diversas atividades do agribusiness, como armazéns e
macenes y silos, terminales intermodales, etc., estructuras que silos, terminais intermodais, etc., estruturas que antes compu-
antes compusieron los sistemas territoriales rurales de esas nham os sistemas territoriais rurais dessas mesmas regiões, ou
mismas regiones, o se encontraban concentrados apenas en encontravam-se concentrados apenas nas grandes cidades. Es-
las grandes ciudades. Esas transformaciones pueden ser reco- sas transformações podem ser reconhecidas nos sistemas ter-
nocidas en los sistemas territoriales del café en Brasil, cuyos ritoriais do café no Brasil, cujos processos compõem o que de-
procesos componen lo que denominamos Arquitectura del Café nominamos Arquitetura do Café (Argollo Ferrão, 2004, 2015).
(Argollo Ferrão, 2004, 2015). Os sistemas territoriais rurais integram a complexidade das
Los sistemas territoriales rurales integran la complejidad de ciências – agrárias, sociais e da terra – nos sistemas de enge-
las ciencias –agrarias, sociales y de la tierra– en los sistemas nharia que estruturam o território correspondente, abran-
de ingeniería que estructuran el territorio correspondiente, gendo as correlações entre todos os elementos arquitetônicos
abarcando las correlaciones entre todos los elementos arqui- e ambientais referentes aos vários subsistemas espaciais coe-
tectónicos y ambientales referentes a los variados subsistemas xistentes na paisagem em que estão inseridos, tendo em vista
espaciales coexistentes en el escenario en que están insertos, uma abordagem sistêmica, transdisciplinar e o pensamento
teniendo en cuenta un abordaje sistémico, interdisciplinar y el orientado a processos. Assim tornam-se uma base consisten-
pensamiento orientado a procesos. Así se convierten en una te para o ordenamento territorial a partir do estudo dos seus
base consistente para el ordenamiento territorial a partir del elementos componentes:
estudio de sus elementos componentes:
·A habitação rural:sedes de propriedades rurais, casas
·La residencia rural: sedes de propiedades rurales, casas de trabalhadores, conjuntos habitacionais implantados
de trabajadores, conjuntos habitacionales implantados em bairros rurais nas franjas urbanas, em regiões agríco-
en barrios rurales en las franjas urbanas, en regiones las ou metropolitanas, as agrovilas e ecovilas resultantes
agrícolas o metropolitanas, las agrociudades y ecociuda- de projetos sustentáveis, os condomínios e assentamen-
des resultantes de proyectos sustentables, los condomi- tos rurais de diversa índole, etc.;

PÁG 118 A. Munhoz de Argollo Ferrão REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
nios y asentamientos rurales de diversa índole, etc.; ·A arquitetura agrícola: edifícios destinados à logística
·La arquitectura agrícola: edificios destinados a la logística do complexo agroindustrial-comercial, tais como usi-
del complejo agroindustrial-comercial, tales como usinas, nas, engenhos, casas de máquinas, terreiros de seca-
haciendas, casas de maquinaria, lugar de secado, viveros y gem, viveiros e casas de vegetação, laboratórios, ins-
casas de vegetación, laboratorios, instalaciones y equipa- talações e equipamentos de produção agroindustrial,
mientos de producción agroindustrial, almacenes y silos, armazéns e silos, edifícios para a administração, co-
edificios para la administración, comercialización y trans- mercialização e transporte de insumos e produtos, os
porte de insumos y productos, los diversos tipos de edifica- diversos tipos de edificações apropriadas às cadeias
ciones apropiadas a las cadenas de producción animal, etc.; de produção animal, etc.;
·El paisaje agrícola: delineado específicamente por o ·A paisagem agrícola: delineada especificamente pela ou
para el cultivo, las praderas, los bosques naturales y arti- para a lavoura, as pastagens, os bosques naturais e ar-
ficiales, los acuíferos y cursos de agua, jardines, huertos, tificiais, os aquíferos e cursos d’água, jardins, pomares,
perímetros irrigados, etc.; perímetros irrigados, etc.;
·La arquitectura genética: abarca el design de los propios ·A arquitetura genética: abrange o design dos próprios
seres vivos (animales y plantas) genéticamente seleccio- seres vivos (animais e plantas) geneticamente selecio-
nados o modificados, teniendo en cuenta los avances de nados ou modificados, levando-se em conta os avanços
la ingeniería genética y de la biotecnología, así como las da engenharia genética e da biotecnologia, bem como as
restricciones de orden ético y comercial, etc.; restrições de ordem ética e comercial, etc.;
·El patrimonio cultural rural: elementos arquitectónicos ·O patrimônio cultural rural: elementos arquitetônicos
y paisajísticos tales como antiguos caserones y senzalas, e paisagísticos tais como antigos casarões e senzalas,
colonias y caserío dispersos, monumentos y construc- colônias e casario disperso, monumentos e constru-
ciones rurales con técnicas tradicionales o alternativas; ções rurais com técnicas tradicionais ou alternativas;
todo el patrimonio industrial y la arquitectura vernácula todo o patrimônio industrial e a arquitetura vernacular
presentes en el espacio rural, antiguas capillas rurales, presentes no espaço rural, antigas capelas rurais, anti-
antiguas haciendas y casas de maquinaria, la propia ma- gos engenhos e casas de máquinas, o próprio maquiná-
quinaria desactivada, antiguos equipamientos de pro- rio desativado, antigos equipamentos de produção de
ducción de energía(monjolo, ruedas de agua, etc.), estruc- energia (monjolo, rodas d’água, etc.), estruturas desa-
turas desactivadas (como puentes, diques y represas); y tivadas (como pontes, diques e barragens); e também
también el espacio físico destinado a las manifestaciones o espaço físico destinado às manifestações culturais
culturales locales (como las plazas y los terreiros largos, locais (como as praças e os terreiros, largos, vilarejos,
pueblos, etc.), en fin, todo el ambiente construido que etc.), enfim, todo o ambiente construído que conforma
conforma el patrimonio cultural rural de la región toma- o patrimônio cultural rural da região tomada como ob-
da como objeto de estudio; jeto de estudo;
·La infraestructura física: elementos de los sistemas de ·A infraestrutura física: elementos dos sistemas de en-
ingeniería, tales como los caminos y calles de tierra o ve- genharia, tais como os caminhos e estradas de terra ou
redas, represas y sistemas de irrigación, puentes, pozos, calçadas, barragens e sistemas de irrigação, pontes, po-
obras de arte de la ingeniería, obras hidráulicas y los ele- ços, obras de arte da engenharia, obras hidráulicas e os
mentos de los sistemas hídrico y territorial integrados, elementos dos sistemas hídrico e territorial integrados,
como los canales, embalses, lagos naturales y artificiales, como os canais, açudes, lagos naturais e artificiais, len-
napas, fuentes y cursos de agua, elementos de los siste- çóis, nascentes e cursos d’água, elementos dos sistemas
mas destinados a la optimización de la producción, sis- destinados à otimização da produção, sistemas de eletri-
temas de electrificación rural, logística y construcciones ficação rural, logística e construções diversas, o imenso
diversas, el inmenso patrimonio de la ingeniería, etc.; patrimônio da engenharia, etc.;

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. Munhoz de Argollo Ferrão PÁG 119
Las cuencas, subcuencas y especialmente microcuencas hi- As bacias, sub-bacias e especialmente microbacias hidrográfi-
drográficas constituyen unidades territoriales apropiadas a cas constituemunidades territoriais apropriadas aos estudos
los estudios que enfocan los sistemas territoriales –rurales que enfocam os sistemas territoriais – rurais ou urbanos – nas
o urbanos– en las regiones donde se implantaron los grandes regiões onde se implantaram os grandes Complexos Agroin-
Complejos Agroindustriales-comerciales, pues son considera- dustriais-comerciais, pois são consideradasporções territoriais
das porciones territoriales ambientalmente homogéneas, que ambientalmente homogêneas, que abrangem as eventuais cor-
albergan las eventuales correlaciones entre naturaleza y cultu- relações entre natureza e cultura nas diferentes escalas do sis-
ra en las diferentes escalas del sistema espacial en cuestión. tema espacial em foco.
El manejo de los recursos naturales, en especial los recursos O manejo dos recursos naturais, em especial os recursos hídri-
hídricos y forestales; planes y acciones para el ordenamiento cos e florestais; planos e ações para o ordenamento territorial;
territorial; la gestión de la producción, transporte, almacena- a gestão da produção, transporte, armazenamento e comer-
miento y comercialización de productos agrícolas, incluyendo cialização de produtos agrícolas, incluindo os serviços com-
los servicios complementarios; políticas de desarrollo rural plementares; políticas de desenvolvimento rural sustentável,
sustentable, incorporando modelos de gestión local, educa- incorporando modelos de gestão local, educação, assistência
ción, asistencia técnica, investigación y extensión basados en técnica, pesquisa e extensão baseados em conceitos de susten-
conceptos de sustentabilidad y ecoeficiencia componen un tabilidade e ecoeficiência compõem um complexo e diversifica-
complejo y diversificado conjunto de correlaciones presentes do conjunto de correlações presents nas diferentes escalas dos
en las diferentes escalas de los sistemas territoriales de los sistemas territoriais dos complexos agroindustriais-comerciais.
complejos agroindustriales-comerciales. Todavia é possível coexistir nas mesmas regiões onde prevale-
Sin embargo es posible que coexistan en las mismas regiones cem os complexos agroindustriais-comerciais, sistemas locais
donde prevalecen los complejos agroindustriales-comerciales, de produção e consumo, que se constituem num cabedal de
sistemas locales de producción y consumo, que se constituyen cultura a ser indistintamente utilizado no campo (advindo da
en un caudal de cultura a ser indistintamente utilizado en el cidade) ou na cidade (advindo do campo), alavancando o desen-
campo (proveniente de la ciudad) o en la ciudad (proveniente volvimento da agricultura familiar, realizada por comunidades
del campo), aprovechando el desarrollo de la agricultura fami- em ecovilas, ou por assentamentos de trabalhadores em agro-
liar, realizada por comunidades en ecociudades, o por asenta- vilas, pois não depende de um grande aporte de capital. Tal coe-
mientos de trabajadores en agrociudades, pues no depende de xistência há de ser equilibrada se houver a integração entre os
un gran aporte de capital. Tal coexistencia ha de ser equilibrada respectivos sistemas espaciais especializados.
si existe la integración entre los respectivos sistemas espacia- Toda atividade econômica contemporânea demanda ciência e tec-
les especializados. nologia, podendo ser indistintamente aplicada ao campo (com co-
Toda actividad económica contemporánea demanda ciencia nhecimentos advindos da cidade), ou à cidade (com conhecimen-
y tecnología, pudiendo ser indistintamente aplicada al campo tos advindos do campo), modificando a arquitetura dos sistemas
(con conocimientos provenientes de la ciudad), o a la ciudad espaciais campo e cidade, contribuindo tanto para a modelagem de
(con conocimientos provenientes del campo), modificando um novo perfil rural como para a pauta das discussões sobre os
la arquitectura de los sistemas espaciales “campo” y “ciudad”, rumos de um desenvolvimento urbano sustentável.
contribuyendo tanto para el moldeado de un nuevo perfil rural No âmbito dos grandes complexos agroindustriais-comerciais,
como para la pauta de las discusiones sobre los rumbos de un os sistemas territoriais correspondentes deveriam se alimen-
desarrollo urbano sustentable. tar dos processos de resgate e valorização da memória e da
En el ámbito de los grandes complejos agroindustriales-co- cultura local, e ao mesmo tempo alimentar esses processos.
merciales, los sistemas territoriales correspondientes debe- Contudo, este cenário ainda não prevalece no Brasil, embora se
rían alimentarse de los procesos de rescate y valorización de la verifiquem experiências positivas nesse sentido, como é o caso
memoria y de la cultura local, y al mismo tiempo alimentar esos do próprio complexo do café em determinadas regiões onde
procesos. No obstante, este escenario todavía no prevalece esta importante commodity vicejou. Tais sistemas territoriais

PÁG 120 A. Munhoz de Argollo Ferrão REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
en Brasil, aunque se verifiquen experiencias positivas en ese se constituem numa base consistente para o reconhecimento
sentido, como es el caso del propio complejo del café en de- e análise das paisagens culturais de uma determinada região,
terminadas regiones donde este importante commodity pros- tendo em vista o desenvolvimento sustentável.
peró. Tales sistemas territoriales se constituyen en una base No Brasil, já há uns 30 anos, muitas áreas rurais deixaram de ser
consistente para el reconocimiento y análisis de los escenarios utilizadas exclusivamente para atividades agropecuárias ou ex-
culturales de una determinada región, teniendo en cuenta el trativistas e passaram a abrigar também atividades alternativas
desarrollo sustentable. de cunho cultural e ecológico, alavancando diferentes tipologias
En Brasil, ya hace unos 30 años, muchas áreas rurales dejaron de turismo (como o turismo rural, o turismo ecológico e o turis-
de ser utilizadas exclusivamente para actividades agropecua- mo de aventura), assim como os novos empreendimentos envol-
rias o extractivistas y pasaron a albergar también actividades vendo atividades de esporte e lazer, quese tornaram atraentes
alternativas de cuño cultural y ecológico, impulsando diferen- para muitos proprietários rurais. O repovoamento do espaço ru-
tes tipologías de turismo (como el turismo rural, el turismo ral apresenta-se como alternativa viável e necessária frente aos
ecológico y el turismo de aventura), así como los nuevos em- problemas causados pelo intenso processo de metropolização
prendimientos, incluyendo actividades de deporte y placer, que que ocorre nas regiões mais desenvolvidas do País.
se volvieron atractivas para muchos propietarios rurales. El O número de proprietários rurais e trabalhadores sem terra
repoblamiento del espacio rural se presenta como alternativa e sem acesso ao desenvolvimento científico e tecnológico dos
viable y necesaria frente a los problemas causados por el inten- complexos agroindustriais-comerciais brasileiros ainda é mui-
so proceso de metropolización que ocurre en las regiones más to grande. A heterogeneidade é uma característica marcante
desarrolladas del país. do País. Coexistem numa mesma região arquiteturas distintas
El número de propietarios rurales y trabajadores sin tierra voltadas a processos produtivos contextualizados por lógicas
y sin acceso al desarrollo científico y tecnológico de los com- também distintas: desde o mais avançado estágio de desenvol-
plejos agroindustriales-comerciales brasileños todavía es muy vimento científico e tecnológico até o mais primitivo contexto
grande. La heterogeneidad es una característica marcada del rural. Em ambos os casos, os valores culturais estão presentes
país. Coexisten en una misma región arquitecturas distintas e podem ser facilmente reconhecidos, de maneira a imprimir na
volcadas a procesos productivos contextualizados por lógicas paisagem marcas indeléveis originais de cada região, conferin-
también distintas: desde la más avanzada etapa de desarrollo do-lhe identidade.
científico y tecnológico hasta el más primitivo contexto rural.
En ambos casos, los valores culturales están presentes y pue- O estudo dos sistemas territoriais – rurais ou urbanos – nas
den ser fácilmente reconocidos, de manera de imprimir en el regiões onde se implantaram os grandes complexos agroindus-
escenario marcas indelebles originales de cada región, confi- triais-comerciais brasileiros requer a adoção de unidades ter-
riéndole identidad. ritoriais de análise, planejamento ou gestão significativas por
suas características ecológicas, econômicas, ou culturais.
El estudio de los sistemas territoriales –rurales o urbanos– en las
regiones donde se instalaron los grandes complejos agroindus-
Assim:
triales-comerciales brasileños requiere de la adopción de unida-
·as bacias, sub-bacias ou microbacias hidrográficas cons-
des territoriales de análisis, planeamiento o gestión significativas
tituem unidades de análise, planejamento ou gestão inte-
por sus características ecológicas, económicas o culturales.
gradas por suas características ecológicas;
·as regiões especializadas na produção de uma determi-
Así:
·las cuencas, subcuencas o microcuencas hidrográficas nada commodity agroindustrial-comercial, constituem
constituyen unidades de análisis, planeamiento o gestión unidades de análise, planejamento ou gestão integradas
integradas por sus características ecológicas; por suas características econômicas;
·las regiones especializadas en la producción de una de- ·as regiões históricas, repletas de tradições culturais, ou
terminada commodity agroindustrial-comercial, consti- dedicadas a produtos típicos fortemente vinculados ao

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. Munhoz de Argollo Ferrão PÁG 121
tuyen unidades de análisis, planeamiento o gestión inte- território onde são produzidos, a ponto de caracteriza-
gradas por sus características económicas; rem sua paisagem e serem reconhecidos por ela, numa
·las regiones históricas, repletas de tradiciones culturales, relação intrínseca entre processo produtivo e organiza-
o dedicadas a productos típicos fuertemente vinculados al ção territorial, constituem unidades de análise, plane-
territorio donde son producidos, al punto de caracterizar jamento ou gestão integradas por suas características
su zona y ser reconocidos por ella, en una relación intrín- socioculturais.
seca entre proceso productivo y organización territorial,
constituyen unidades de análisis, planeamiento o gestión As três situações compreendem elementos necessários à ca-
integradas por sus características socioculturales. racterização das paisagens culturais das diversas e heterogê-
neas regiões agrícolas brasileiras, sendo todas elas resultan-
Las tres situaciones comprenden elementos necesarios a la tes da integração dos sistemas territoriais com suas paisagens
caracterización de los escenarios culturales de las diversas y correspondentes. A integração de tais elementos, processos e
heterogéneas regiones agrícolas brasileñas, siendo todas ellas subsistemas espaciais no contexto dos sistemas territoriais do
resultantes de la integración de los sistemas territoriales con café no Brasil me parece evidente e resulta o que denominamos
sus paisajes correspondientes. La integración de tales elemen- Arquitetura do Café (Argollo Ferrão, 2004). Considero que o
tos, procesos y subsistemas espaciales en el contexto de los sis- mesmo enfoque, contextualizado às dinâmicas socioeconômi-
temas territoriales del café en Brasil me parece evidente y de- cas, ambientais e culturais de outros países ou regiões, permite
riva lo que denominamos Arquitectura del Café (Argollo Ferrão, a correlação de seus sistemas territoriais com suas respectivas
2004). Considero que el mismo enfoque, en contexto con las paisagens culturais vinculadas ao ambiente agrícola ou rural.
dinámicas socioeconómicas, ambientales y culturales de otros
países o regiones, permite la correlación de sus sistemas terri- Os grandes complexos agroindustriais-comerciais
toriales con sus respectivos escenarios culturales vinculados al As relações entre técnica e arquitetura no âmbito de um gran-
ambiente agrícola o rural. de complexo agroindustrial-comercialse desenvolvem, princi-
palmente, numrecorte espacial bem definido, e por isso podem
Los grandes complejos agroindustriales-comerciales caracterizar um sistema espacial, como uma fábrica ou uma fa-
Las relaciones entre técnica y arquitectura en el ámbito de un zenda. Portanto, para se compreender a organização do espaço
gran complejo agroindustrial-comercial se desarrollan, princi- produtivo em propriedades agrícolas ou agroindustriais loca-
palmente, en un recorte espacial bien definido, y por eso pueden lizadas em uma determinada região, há que se reconhece-las
caracterizar un sistema espacial, como una fábrica o una hacien- como sistemas espaciais específicos de umcomplexo produti-
da. Por lo tanto, para comprender la organización del espacio vo, ou como um sistema territorial – urbano ou rural. No caso
productivo en propiedades agrícolas o agroindustriales localiza- das grandes fazendas de café do Brasil, as variáveis envolvidas
das en una determinada región, hay que reconocerlas como sis- ultrapassam os limites das suas porteiras para chegar às Me-
temas espaciales específicos de un complejo productivo, o como trópoles mais próximas como São Paulo e Rio de Janeiro, ou
un sistema territorial –urbano o rural. En el caso de las grandes distantes, em locais como as Bolsas de Nova Iorque ou Tóquio.
haciendas del café en Brasil, las variables afectadas sobrepasan Portanto, os limites do sistema espacial especializado (a fazen-
los límites de sus puertas para llegar a las ciudades más próximas da de café integrada ao complexo do café) não coincidem com
como São Paulo y Rio de Janeiro, o distantes, en lugares como las os limites da unidade produtiva tomada isoladamente (a fazen-
Bolsas de Nueva York o Tokio. Por lo tanto, los límites del sistema da de café, simplesmente).
espacial especializado (la hacienda del café integrada al complejo
del café) no coinciden con los límites de la unidad productiva to- Nos ensina Milton Santos que um sistema espacial pode ser es-
mada aisladamente (la hacienda del café, simplemente). tabelecido por uma “combinação determinada de modos espe-
cíficos de produção, de circulação, de distribuição e de consu-
Nos enseña Milton Santos que un sistema espacial puede ser mo de bens materiais”, formando um grupo de estruturas, que

PÁG 122 A. Munhoz de Argollo Ferrão REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Ruínas do Casarão da Fazenda Jambeiro, uma importante Fazenda de Café do século XIX, localizada em Campinas [SP]. Patrimônio da Agroindústria do Café no Brasil. Fotos: André Argollo. 2016.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. Munhoz de Argollo Ferrão PÁG 123
establecido por una “combinación determinada de modos espe- se definem por objetos que interagem de acordo com as regras
cíficos de producción, de circulación, de distribución y de con- que regulam o sistema. A plena caracterização de um espaço
sumo de bienes materiales”, formando un grupo de estructuras, não se daria apenas pelas relações, mas pelos processos que nele
que se definen por objetos que interactúan de acuerdo con las se realizam. Ao se falar de processo, remete-se à ideia de tempo
reglas que regulan el sistema. La plena caracterización de un (M. Santos, 1990).
espacio no se daría solo por las relaciones, sino por los procesos
que en él se realizan. Al hablarse de proceso, se remite a la idea No Brasil, os diversificados sistemas espaciais especializados
de tiempo (M. Santos, 1990). em produtos agrícolas ou agropecuáriosin natura ou beneficia-
dospara os mercados locais, regionais, nacional ou global colo-
En Brasil, los diversos sistemas espaciales especializados en cam o País entre os maiores produtores mundiais de commo-
productos agrícolas o agropecuario sin natura o procesados dities– como o café, açúcar e álcool, soja, milho, algodão, suco
ara los mercados locales, regionales, nacional o global colocan de laranja, frutas, carne (bovina, suína, aves), e outras. O País
al país entre los mayores productores mundiales de commodi- deverá chegar à liderança mundial a partir da década de 2020,
ties –como el café, azúcar y alcohol, soja, maíz, algodón, jugo mas já figuracomo um dos maiores produtores de muitas com-
de naranja, frutas, carne (bovina, porcina, aves), y otras. El país modities agrícolas desde o século XX, sendo o líder de algumas
deberá llegar al liderazgo mundial a partir de la década del 20, – como o café, desde o fim do século XIX.
pero ya figura como uno de los mayores productores de mu- Todavia, diferentemente do que representou o café para o
chos commodities agrícolas desde el siglo XX, siendo el líder de Brasil do século XIX, no século XXI esta importante commo-
algunos –como el café, desde el fin del siglo XIX. dity já não é mais a principal atividade econômicado País, em-
Sin embargo, a diferencia de lo que representó el café para el bora continue sendo significativa. Há que se levar em conta
Brasil del siglo XIX, en el siglo XXI este importante commodity que a economia do Brasil cresceu e se diversificou, o País in-
ya no es más la principal actividad económica del país, aunque dustrializou-se, passou a produzir outras commodities como
continúe siendo significativa. Hay que tener en cuenta que la o Ferro, a Bauxita, o Manganêse outros minérios. Além dis-
economía de Brasil creció y se diversificó, el país se industrializó, so, o País vem se desenvolvendo e se transformando, passou
pasó a producir otros commodities como el Hierro, la Bauxita, el por um intenso processo de urbanização a partir da segunda
Manganeso y otros minerales. Más allá de eso, el país se viene metade do século XX fazendo com que o setor de comércio
desarrollando y transformando, pasó por un intenso proceso de e serviços crescesse na mesma proporção. Os problemas so-
urbanización a partir de la segunda mitad del siglo XX haciendo ciais, econômicos e ambientais também ganharam proporções
que el sector de comercio y servicios creciera en la misma pro- gigantescas. A agricultura e o chamado agribusiness (ou agro-
porción. Los problemas sociales, económicos y ambientales tam- negócio), apoiados por competentes sistemas de engenharia e
bién ganaron proporciones gigantescas. La agricultura y el lla- de ciência e tecnologia –C&T– elevaram o Brasil à condição de
mado agribusiness (el agronegocio), apoyados por competentes uma potência “agrícola” mundial.
sistemas de ingeniería y de ciencia y tecnología –C&T– elevaron a As commodities no Brasil em geral são produzidas por empresá-
Brasil a la condición de una potencia agrícola mundial. rios-agricultores de grande porte, ou por produtores de pequeno
Los commodities en el Brasil en general son producidos por e médio portes reunidos em associações ou cooperativas para
empresarios-agricultores de gran porte, o por productores de abastecer os mercados interno e externo, dependendo da cadeia
pequeño y mediano porte reunidos en asociaciones o coope- produtiva em que estão inseridos. Por outro lado, a produção di-
rativas para abastecer los mercados interno y externo, depen- versificada dos agricultoresde pequeno e médio porteabastece o
diendo de la cadena productiva en la que están insertos. Por mercado interno em suas diferentes escalas e necessidades, ele-
otro lado, la producción diversificada de los agricultores de pe- vando o grau de segurança alimentar e nutricional da população.
queño y mediano porte abastece el mercado interno en sus di- Também a agricultura familiar abastece em nível local as comu-
ferentes escalas y necesidades, elevando el grado de seguridad nidades espalhadas pelo extenso e heterogêneo território brasi-
alimentaria y nutricional de la población. También la agricultura leiro. Todo esse complexo reflete sistemas espaciais específicos,

PÁG 124 A. Munhoz de Argollo Ferrão REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
familiar abastece a nivel local las comunidades dispersas por el porém integrados, conformando a paisagem dos diversificados
extenso y heterogéneo territorio brasileño. Todo ese complejo sistemas territoriais –rurais e urbanos– do Brasil.
refleja sistemas espaciales específicos, pero integrados, confor-
mando el escenario de los diversos sistemas territoriales –rura- As unidades produtivas de um grande complexo agroindustrial-
les y urbanos– de Brasil. -comercial constituem subsistemas espaciais que integram os
Las unidades productivas de un gran complejo agroindustrial-co- sistemas territoriais –rurais ou urbanos– de uma determinada
mercial constituyen subsistemas espaciales que integran los sis- região do País, portanto devem ser caracterizadas a partir da
temas territoriales –rurales o urbanos– de una determinada re- compreensão dos processos que sobre elas se desenrolam.
gión del país, por lo tanto deben ser caracterizadas a partir de Constituem importantes espaços produtivos que exigem, para
la comprensión de los procesos que sobre ellas se desarrollan. a sua análise ou planejamento, uma abordagem sistêmica orien-
Constituyen importantes espacios productivos que exigen, para tada a processos, capaz de fornecer instrumentos para a inter-
su análisis o planeamiento, un abordaje sistémico orientado a pretação do espaço como um sistema de sistemas, regulado
procesos, capaz de proporcionar instrumentos para la interpre- por regras próprias ao seu modo de produção dominante, e que
tación del espacio como un sistema de sistemas, regulado por tanto se adapta ao meio local como também promove adapta-
reglas propias del modo de producción dominante, que tanto se ções no meio, numa mútua relação de integração de sistemas
adapta al medio local como también promueve adaptaciones en que imprime suas marcas sobre o território, configurando a pai-
el medio, en una mutua relación de integración de sistemas que sagem correspondente (Argollo Ferrão, 2015).
imprime sus marcas sobre el territorio, configurando el escena-
rio correspondiente (Argollo Ferrão, 2015). Milton Santos ensina que cada sistema ou subsistema espacial é
Milton Santos enseña que cada sistema o subsistema espacial composto por elementos que estruturam o espaço, cuja ação é
está compuesto por elementos que estructuran el espacio, necessariamente combinada com a dos demais. Cada elemento
cuya acción es necesariamente combinada con la de los demás. possui valores intrínsecos ou sistêmicos. Os sistemas espaciais
Cada elemento posee valores intrínsecos o sistémicos. Los sis- coevoluem continuamente, seja pela ação exógena de elemen-
temas espaciales coevolucionan continuamente, sea por la ac- tos do seu domínio sobre os elementos internos ao sistema, ou
ción exógena de elementos de su dominio sobre los elementos por uma coevolução endógena induzida pela evolução de cada
internos al sistema, o por una coevolución endógena inducida elemento (M. Santos, 1992).
por la evolución de cada elemento (M. Santos, 1992).
Así, un sistema territorial –rural o urbano– se conforma a partir de Assim, um sistema territorial –rural ou urbano– se conforma
la producción humana, la cual, por medio de técnicas e instrumen- a partir da produção humana, a qual, por meio de técnicas e
tos de trabajo, intermedia la relación del hombre con la naturaleza. instrumentos de trabalho, intermedia a relação do homem
Las etapas de un proceso productivo (producción, circulación, dis- com a natureza. As etapas de um processo produtivo (produ-
tribución y consumo) se realizan en un determinado espacio du- ção, circulação, distribuição e consumo)se realizam num de-
rante un cierto tiempo, pero la producción desarrolla una relación terminado espaço durante um certo tempo, mas a produção
estrecha con el lugar donde se realiza (M. Santos, 1990), particu- desenvolve uma relação estreita com o lugar onde se realiza
larmente la producción agrícola, cuyos procesos obedecen una se- (M. Santos, 1990), particularmente a produção agrícola, cujos
cuencia bien marcada, iniciándose con la preparación de la tierra, processos obedecem uma sequência bem marcada, inician-
pasando por la siembra, limpieza de los campos, hasta la cosecha, y do-se com a preparação da terra, passando pela semeadura,
eventualmente el procesamiento y almacenamiento del producto. limpeza dos campos, até a colheita, e eventualmente o bene-
Por lo tanto, al estudiarse un sistema productivo agrícola o agroin- ficiamento e a estocagem do produto. Portanto, ao se estu-
dustrial, se deben considerar las relaciones entre la producción y dar um sistema produtivo agrícola ou agroindustrial, deve-se
el lugar donde ella se da. Fue lo que hicimos para crear la Arquitec- considerar as relações entre a produção e o lugar onde ela
tura del Café (Argollo Ferrão, 2004). se dá. Foi o que fizemos para compor a Arquitetura do Café
En la expresión arquitectura del café se considera el término ar- (Argollo Ferrão, 2004).

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. Munhoz de Argollo Ferrão PÁG 125
quitectura en su sentido amplio, como “estructura –relación de Na expressão arquitetura do café considera-se o termo arquite-
las partes que forman el todo”, “forma –aspecto físico propio de tura no seu sentido ampliado, como “contextura – ligação das
objetos y seres, siendo el resultado de la configuración de sus partes que formam um todo”, “forma – aspecto físico próprio de
partes”, orden, organización del espacio –en este caso, el es- objetos e seres, sendo o resultado da configuração de suas par-
pacio rural. De ahí que el concepto de sistema territorial rural tes”, ordem, organização do espaço – neste caso, o espaço rural.
tal como lo venimos usando puede incluir el concepto de orde- Daí que o conceito de sistema territorial rural tal como vimos
namiento territorial cuando se pretende estudiar las múltiples usando pode abranger o conceito de ordenamento territorial
escalas de la arquitectura del café. En un abordaje sistémico: las quando se pretende estudar as múltiplas escalas da arquitetura
regiones productoras, las unidades productivas (chacras, sitios do café. Numa abordagem sistêmica: as regiões produtoras, as
y granjas), los sistemas de ingeniería y arquitectura que compo- unidades produtivas (chácaras, sítios e fazendas), os sistemas
nen las unidades productivas constituidas en sistemas espacia- de engenharia e arquitetura que compõem as unidades produ-
les especializados (compuestos por los núcleos industrial y ha- tivas constituídas em sistemas espaciais especializados (com-
bitacional, construcciones complementarias y suplementarias, postos pelos núcleos industrial e habitacional, construções
equipamientos y maquinaria, etc.), y los subsistemas espaciales complementares e suplementares, equipamentos e maquiná-
constituyentes (remanentes o áreas de recomposición de bos- rio, etc.), e os subsistemas espaciais constituintes (remanescen-
ques naturales, áreas de preservación permanente, bosques tes ou áreas de recomposição de matas naturais, áreas de pre-
artificiales, el campo cultivado, los subsistemas hídricos, etc.); servação permanente, bosques artificiais, o campo cultivado,
todo eso reflejando el escenario del sistema territorial corres- os subsistemas hídricos, etc.); tudo isso refletindo a paisagem
pondiente. Por lo tanto, la Arquitectura del Café refiere a los do sistema territorial correspondente. Portanto, a Arquitetura
sistemas territoriales del café y respectivos escenarios del café do Café remete aos sistemas territoriais do café e respectivas pai-
(Argollo Ferrão, 2004, 2015). sagens do café (Argollo Ferrão, 2004, 2015).
La caracterización de un sistema espacial productivo –agrícola,
agroindustrial o industrial– se basa en la coevolución de siste- A caracterização de um sistema espacial produtivo –agrícola,
mas más que en la de elementos aislados; sin embargo, hay que agroindustrial ou industrial– baseia-se na coevolução de siste-
tener en cuenta los elementos espaciales como componentes mas mais que na de elementos isolados; todavia, há que se consi-
de un sistema en un determinado período de tiempo so pena de derar os elementos espaciais como componentes de um sistema
conducir el análisis a conclusiones distorsionadas al represen- num determinado período de tempo sob pena de se conduzir a
tar situaciones del presente como resultados inexorables de análise a conclusões distorcidas ao representar situações do
condiciones del pasado, ignorándose el cambio de significado presente como resultados inexoráveis de condições do passado,
que un mismo elemento puede sufrir a lo largo del tiempo (M. ignorando-se a mudança de significado que um mesmo elemento
Santos, 1992, 1996). pode sofrer ao longo do tempo (M. Santos, 1992, 1996).
En consecuencia, la caracterización de sistemas territoriales ru-
rales o de sistemas espaciales especializados en la producción Portanto, a caracterização de sistemas territoriais rurais ou
agrícola, en el ámbito de un determinado complejo agroindus- de sistemas espaciais especializados na produção agrícola, no
trial-comercial, pasa por la comprensión del universo en que el âmbito de um determinado complexo agroindustrial-comer-
principal proceso productivo se inserta, y cuyos elementos son cial, passa pela compreensão do universo em que o principal
al mismo tiempo determinantes y resultantes de su propia evo- processo produtivo se insere, e cujos elementos são ao mesmo
lución. El proceso coevoluciona de acuerdo con el contexto que tempo determinantese resultantes de sua própria evolução. O
incluye la lógica de las correlaciones entre los sistemas de inge- processo coevolui de acordo com o contexto que inclui a lógica
niería y los sistemas culturales en el contexto del sistema terri- das correlações entre os sistemas de engenharia e os sistemas
torial en cuestión –o, de los sistemas espaciales especializados. culturais no contexto do sistema territorial em foco –ou, dos
El abordaje metodológico utilizado para tales estudios es emi- sistemas espaciais especializados.
nentemente sistémico e integrado al pensamiento orientado a A abordagem metodológica utilizada para tais estudos é emi-

PÁG 126 A. Munhoz de Argollo Ferrão REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
procesos (Argollo Ferrão, 2008), el cual denominamos Método nentemente sistêmica e integrada ao pensamento orientado
de Investigación Orientada a Procesos –Método POP– y demos- a processos (Argollo Ferrão, 2008), a qual denominamos Mé-
tramos es útil tanto para el estudio y la comprensión del esce- todo de Pesquisa Orientada a Processos –Método POP– e de-
nario, como para el planeamiento y la gestión de los sistemas monstramos ser útil tanto para o estudo e a compreensão da
territoriales integrados, o además, de los sistemas espaciales paisagem, como para o planejamento e a gestão dos sistemas
especializados en el ámbito de un determinado sistema produc- territoriais integrados, ou ainda, dos sistemas espaciais espe-
tivo (Argollo Ferrão, 2007). cializados no âmbito de um determinado sistema produtivo
(Argollo Ferrão, 2007).
El complejo agroindustrial-comercial del café en Brasil
El abordaje sistémico de los territorios rurales a partir de la O complexo agroindustrial-comercial do café no Brasil
ingeniería de los procesos inherentes a los complejos produc- A abordagem sistêmica dos territórios rurais a partir da enge-
tivos que en ellos se desenvuelven permite la caracterización nharia dos processos inerentes aos complexos produtivos que
de sistemas espaciales especializados por períodos y sub-re- neles se desenrolam permite a caracterização de sistemas espa-
giones delimitados histórica y geográficamente. Por ejemplo: ciais especializados por períodos e sub-regiões delimitados his-
la arquitectura de la producción cafetera en el estado de São tórica e geograficamente. Por exemplo: a arquitetura da produ-
Paulo (Brasil) en el inicio del siglo XX componía un determinado ção cafeeira no estado de São Paulo (Brasil) no início do século
sistema territorial, cuyo escenario correspondiente podía ser XX compunha um determinado sistema territorial, cuja paisagem
reconocido por sus características intrínsecas, diferentes del correspondente podia ser reconhecida por suas características
escenario del café en el sur del estado de Minas Gerais en el intrínsecas, diferentes da paisagem do café no sul do estado de
mismo período; diferentes también de las características que Minas Geraisno mesmo período; diferentes também das carac-
configuran el escenario paulista correspondiente al sistema terísticas que configuram a paisagem paulista correspondente
territorial del café en la actualidad (segunda década del siglo ao sistema territorial do café nos dias de hoje (segunda década
XXI). A su vez, el sistema territorial del café en la porción pau- do século XXI). Por sua vez, o sistema territorial do café na por-
lista del Valle de Paraíba a mediados del siglo XIX, o aun, en las ção paulista do Vale do Paraíba em meados do século XIX, ou
regiones de Campinas o de Ribeirão Preto en el giro del siglo ainda, nas regiões de Campinas ou de Ribeirão Preto na virada
XIX para el siglo XX también poseían características sistémicas do século XIX para o século XX também possuíam característi-
propias que los diferenciaban entre sí en el mismo período, o cas sistêmicas próprias que as diferenciavam entre si no mesmo
de sí mismas en diferentes períodos– cada una de ellas podía período, ou de si mesmas em diferentes períodos – cada uma de-
ser considerada un subsistema espacial integrante del sistema las podia ser considerada um subsistema espacial integrante do
territorial del café en el estado de São Paulo. La integración de sistema territorial do café no estado de São Paulo. A integração
estos sistemas resulta en el escenario paulista del café, o mejor: desses sistemas resulta na paisagem paulista do café, ou melhor:
en los escenarios del café en São Paulo. nas paisagens do café em São Paulo.
De este modo, el abordaje sistémico orientado a procesos per- Desse modo, a abordagem sistêmica orientada a processos per-
mite caracterizar los escenarios del café en Brasil, bastando mite caracterizar as paisagens do café no Brasil, bastando para
para eso integrar los escenarios del café en las diferentes regio- isso integrar as paisagens do café nas diferentes regiões produ-
nes productoras del país o en los diferentes estados producto- toras do País ou nos diferentes estados produtores de café no
res de café en  Brasil (São Paulo, Minas Gerais, Espírito Santo, Brasil (São Paulo, Minas Gerais, Espírito Santo, Rio de Janeiro,
Rio de Janeiro, Paraná, Bahia, Rondônia), o aun, en las diferen- Paraná, Bahia, Rondônia), ou ainda, nas diferentes regiões de
tes regiones de cada estado brasileño productor de café. Ob- cada estado brasileiro produtor de café. Obviamente a mesma
viamente el mismo abordaje metodológico puede ser utilizado abordagem metodológica pode ser utilizada para a caracteriza-
para la caracterización de los sistemas territoriales del café y ção dos sistemas territoriais do café e suas respectivas paisa-
sus respectivos escenarios en otros países productores, sea en gens em outros países produtores, seja na América (Colômbia,
América (Colombia, México, Guatemala y otros) o en el Mundo México, Guatemala e outros) ou no Mundo (Vietnã, India, Indo-

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. Munhoz de Argollo Ferrão PÁG 127
Locomotiva “Maria Fumaça” no Pátio da Estação Ahumas, em Campinas [SP] Brasil, recuperada e preservada pela Associação Brasileira de Preservação Ferroviária [ABPF]. Símbolo do
desenvolvimento gerado pela Agroindústria do Café em São Paulo: o binômio “Café-Ferrovia”. Foto: André Argollo, 2016.

PÁG 128 A. Munhoz de Argollo Ferrão REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
(Vietnam, India, Indonesia, Etiopía, Uganda y otros). nésia, Etiópia, Uganda e outros).
El Método POP puede ser aplicado para la caracterización de O Método POP pode ser aplicado para a caracterização de
cualquier sistema territorial integrado a cualquier otro com- quaisquer sistemas territoriais integrados a quaisquer outros
plejo productivo (agroindustriales-comerciales, agropecuarios, complexos produtivos (agroindustriais-comerciais, agropecuá-
agroforestales, o eminentemente industriales y comerciales) rios, agroflorestais, ou eminentemente industriais e comer-
y sus respectivas culturas y escenarios en todo el mundo. Por ciais) e suas respectivas culturas e paisagens mundo afora. Por
ejemplo: Complejo azucarero-alcoholero en Brasil; Complejo exemplo: Complexo sucro-alcooleiro no Brasil; Complexo gra-
granero o agropecuario en Argentina o en Uruguay; Comple- neleiro ou agropecuário na Argentina ou no Uruguai; Comple-
jo pesquero en Chile o en Japón; Complejo agroindustrial del xo pesqueiro no Chile ou no Japão; Complexo agroindustrial do
arroz en el sudeste asiático; Complejo agroindustrial de los paí- arroz no sudeste asiático; Complexo agroindustrial dos países
ses africanos de lengua portuguesa, etc.). africanos de língua portuguesa, etc.).
Teniendo en cuenta la diversidad de los complejos agroindus- Tendo em vista a diversidade dos complexos agroindustriais-co-
triales-comerciales existentes en todo el mundo, se puede merciais existentes no mundo todo, pode-se avaliar a riqueza
apreciar la riqueza del patrimonio y de los respectivos esce- do patrimônio e das respectivas paisagens que integramesses
narios que integran esos fabulosos sistemas territoriales, con fabulosossistemas territoriais, com seussubsistemas espaciais
sus subsistemas espaciales especializados en las más diversas especializados nas mais diversas cadeias produtivas, tais como:
cadenas productivas, tales como: la azucarera-alcoholera, la de a sucro-alcooleira, a de grãos, suco de laranja, carne, leite e lati-
granos, jugo de naranja, carne, leche y derivados, fruticultura, cínios, fruticultura, floricultura, e assim por diante. Tais estudos
floricultura, y así sucesivamente. Tales estudios deben ser con- devem ser contextualizados – sempre.
textualizados – siempre. Cabe salientar que Método de Pesquisa Orientada a Processos
Cabe destacar que el Método de Investigación Orientada a Pro- pode ser aplicado com a mesma eficiência quando o foco sobre
cesos puede ser aplicado con la misma eficiencia cuando el foco determinado sistema espacial especializado, integrado a um
sobre determinado sistema espacial especializado, integrado a sistema produtivo, concentrar-se não apenas na agroindústria
un sistema productivo, se concentra no solo en la agroindustria ou na agricultura, mas também nos vários ramos da indústria
o en la agricultura, sino también en las diversas ramas de la in- de transformação e de bens de consumo, na mineração assim
dustria de transformación y de bienes de consumo, en la mine- como no comércio ou no setor de serviços.
ría así como en el comercio o en el sector de servicios. Há diferentes níveis de abordagem –ou escalas de abrangência–
Hay diferentes niveles de abordaje –o escalas de inclusión– de dos sistemas territoriais integrados a partir do que temos pro-
los sistemas territoriales integrados a partir del que hemos pro- posto, desde 1998, para os estudos sobre arquitetura rural ou
puesto, desde 1998, para los estudios sobre arquitectura rural agrícola, sistema cidade-campo, integração entre engenharia e
o agrícola, sistema ciudad-campo, integración entre ingeniería y arquitetura, paisagem cultural, ordenamento territorial, patrimô-
arquitectura, escenario cultural, ordenamiento territorial, patri- nio e desenvolvimento regional(Argollo Ferrão, 1998, 2004, 2008,
monio y desarrollo regional (Argollo Ferrão, 1998, 2004, 2008, 2015). Pode-se considerar 4 grandes níveis de abordagem:
2015). Se pueden considerar 4 grandes niveles de abordaje:
·o nível regional – a escala de um sistema territorial – é
·el nivel regional –la escala de un sistema territorial– es configurado pela tipologia arquitetônica e paisagística
configurado por la tipología arquitectónica y paisajística do conjunto de unidades produtivas de uma dada região,
del conjunto de unidades productivas de una región dada, influenciada pelos sistemas de engenharia do território,
influenciada por los sistemas de ingeniería del territorio, caracterizando aspectos significativos do ordenamen-
caracterizando aspectos significativos del ordenamiento to territorial e essenciais da paisagem correspondente,
territorial y esenciales del escenario correspondiente, bem como os processos de desenvolvimento local, con-
así como los procesos de desarrollo local, considerando siderando o conceito de desenvolvimento como neces-
el concepto de desarrollo como necesariamente un pro- sariamente um processo sustentável do ponto de vista

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. Munhoz de Argollo Ferrão PÁG 129
ceso sustentable desde el punto de vista socioeconómi- socioeconômico, ecológico e cultural.
co, ecológico y cultural. ·o nível da unidade produtiva (no caso da Arquitetura do
·el nivel de la unidad productiva (en el caso de la Arqui- Café, a fazenda de café) –a escala de um sistema espacial
tectura del Café, la hacienda del café) –la escala de un especializado– composto pela arquitetura do núcleo indus-
sistema espacial especializado– compuesto por la arqui- trial da propriedade, mais a arquitetura das áreas de culti-
tectura del núcleo industrial de la propiedad, más la ar- vo ou criação, habitação, atividades complementares, e os
quitectura de las áreas de cultivo o creación, habitación, subsistemas hídricos e florestais por ventura existentes;
actividades complementarias, y los subsistemas hídricos ·o nível do edifício e do maquinário –a escala de um sub-
y forestales existentes; sistema especializado– onde cada edifício pode ser con-
el nivel edilicio y de la maquinaria –la escala de un sub- siderado o objeto de estudo a partir de sua implantação e
sistema especializado– donde cada edificación puede ser técnicas construtivas, assim como cada máquina, ou ain-
considerada el objeto de estudio a partir de su implanta- da, o conjunto de máquinas abrigadas em cada edifício, a
ción y técnicas constructivas, así como cada máquina, o partir do layout que determina sua posição no edifício e
mejor aun, el conjunto de máquinas alojadas en cada edi- sua tecnologia intrínseca ao processo produtivo que se
ficio, a partir del diseño que determina su posición en el dá no edifício;
edificio y su tecnología intrínseca al proceso productivo ·o nível da paisagem – a escala de um sistema (espacial
que se da en el edificio; ou territorial) integrado –onde se integram a arquitetura
·el nivel del espacio –la escala de un sistema (espacial o das plantas que compõem as lavouras e o desenho de im-
territorial) integrado– donde se integran la arquitectura plantação das lavouras propriamente ditas, consideradas
de las plantas que componen los cultivos y el diseño de um subsistema do sistema espacial unidade produtiva. No
implantación de los cultivos propiamente dichos, consi- caso da Arquitetura do Café, o desenho do cafeeiro (de-
derados un subsistema del sistema espacial unidad pro- lineado pela engenharia genética) e do próprio cafezal
ductiva. En el caso de la Arquitectura del Café, el diseño (delineado pela engenharia agronômica). Também os sis-
del cafetero (delineado por la ingeniería genética) y del temas hídricos, os sistemas florestais nativos (matas re-
propio cafetal (delineado por la ingeniería agronómica). manescentes ou em recuperação) e artificiais (bosques,
·También los sistemas hídricos, los sistemas forestales pomares ou projetos de reflorestamento), a arquitetura
nativos (bosques remanentes o en recuperación) y arti- dos campos de pastagem, as áreas de preservação per-
ficiales (bosques, huertos o proyectos de reforestación), manente e os demais aspectos da paisagem correspon-
la arquitectura de los campos de pastoreo, las áreas de dente a um sistema espacial integrado.
preservación permanente y los demás aspectos del es-
cenario correspondiente a un sistema espacial integrado. Os sistemas (espaciais ou territoriais) integrados a um deter-
minado sistema produtivo no âmbito de um grande complexo
Los sistemas (espaciales o territoriales) integrados a un deter- agroindustrial-comercial vinculam-se às paisagens culturais
minado sistema productivo en el ámbito de un gran complejo correspondentes. As intensas e muitas vezes desequilibradas re-
agroindustrial-comercial se vinculan a los escenarios culturales lações cidade-campo, e as dinâmicas que caracterizam o espaço
correspondientes. Las intensas y muchas veces desequilibradas não-urbano como espaço de reserva para o crescimento das cida-
relaciones ciudad-campo, y las dinámicas que caracterizan el es- des, distorcem o caráter complementar e integrador que induz a
pacio no-urbano como espacio de reserva para el crecimiento de las um desenvolvimento regional sustentável e equilibrado.
ciudades, distorsionan el carácter complementario e integrador Todavia, a pesquisa sobre os sistemas territoriais integrados
que induce a un desarrollo regional sustentable y equilibrado. –urbanos ou rurais– pode levar à implantação (ou adequação)
Así, la investigación sobre los sistemas territoriales integrados – de empreendimentos sustentáveis inovadores em diferentes
urbanos o rurales– puede llevar a la implantación (o adecuación) nichos de negócio que surgem no meio rural, assim como nas
de emprendimientos sustentables innovadores en diferentes ni- cidades, a partir do reconhecimento de um contexto de com-

PÁG 130 A. Munhoz de Argollo Ferrão REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
chos de negocios que surgen en el medio rural, así como en las plexidade e integração em permanente estado de mudança.
ciudades, a partir del reconocimiento de un contexto de comple- Conclusão
jidad e integración en permanente estado de cambio. A paisagem dos grandes complexos agroindustriais-comerciais
constitui-se em um campo de estudos essencialmente transdis-
Conclusión ciplinar apresentando questões complexas, tais como:
El escenario de los grandes complejos agroindustriales-comer-
ciales se constituye en un campo de estudios esencialmente ·as dinâmicas e complexas relações do sistema cidade-
transdisciplinar presentando cuestiones complejas, tales como: -campo;
·as definições e delimitações dos espaços rural e urbano;
·las dinámicas y complejas relaciones del sistema ciu- a coevolução de atividades de produção com atividades
dad-campo; culturais no mesmo sistema espacial;
las definiciones y delimitaciones de los espacios rural y ·o reconhecimento da tendência de consolidação dos
urbano; aspectos de multifuncionalidade dos sistemas espaciais
·la coevolución de actividades de producción con activi- rurais;
dades culturales en el mismo sistema espacial; ·a necessidade de se projetar e construir para atividades
el reconocimiento de la tendencia de consolidación de específicas de uma agricultura empresarial moderna,
los aspectos de multifuncionalidad de los sistemas espa- profissional e altamente produtiva;
ciales rurales; ·a necessidade de se projetar e construir para pequenas
·la necesidad de proyectarse y construirse para activida- e médias propriedades rurais administradas por uma fa-
des específicas de una agricultura empresarial moderna, mília e seus agregados, ou por pequenas comunidades;
profesional y altamente productiva; ·a integração de sistemas hídricos e territoriais com base
·la necesidad de proyectarse y construirse para pequeñas no planejamento e gestão sustentável das bacias, sub-
y medianas propiedades rurales administradas por una fa- -bacias e microbacias hidrográficas;
milia y sus agregados, o por pequeñas comunidades; ·a gestão eficiente e eficaz dos recursos hídricos, energé-
·la integración de sistemas hídricos y territoriales con ticos e ambientais no âmbito de um sistema hídrico-ter-
base en el planeamiento y gestión sustentable de las ritorial integrado.
cuencas, subcuencas y microcuencas hidrográficas;
·la gestión eficiente y eficaz de los recursos hídricos, A integração dos sistemas territoriais no âmbito de grandes
energéticos y ambientales en el ámbito de un sistema hí- complexos agroindustriais-comerciais deve ser planejada com
drico-territorial integrado. muito cuidado para garantir a sustentabilidade dos planos de
ordenamento do território eas diretrizes do planejamento ma-
La integración de los sistemas territoriales en el ámbito de gran- cro regional. Há que se compreender que a urbanização do
des complejos agroindustriales-comerciales debe ser planeada campo não significa transformá-lo em cidade. É necessário e
con mucho cuidado para garantizar la sustentabilidad de los pla- essencial dotar as áreas rurais de infraestrutura territorial não
nos de ordenamiento del territorio y las directrices del planea- só para a produção, mas também para a habitação, a convivên-
miento macro regional. Hay que comprender que la urbanización cia e o uso ordenado dos sistemas espaciais rurais, preservan-
del campo no significa transformarlo en ciudad. Es necesario y do suas características identitárias, pois um sistema territorial
esencial dotar las áreas rurales de infraestructura territorial no equilibrado não se sustenta com o espaço tratado apenas como
solo para la producción, sino también para la vivienda, la convi- uma reserva à disposição do crescimento das cidades.
vencia y el uso ordenado de los sistemas espaciales rurales, pre- No que se refere ao uso do solo, há que se promover o equilí-
servando sus características identitarias, pues un sistema terri- brioda relação público-privado nas áreas rurais. Há que se pro-
torial equilibrado no se sustenta con el espacio tratado apenas jetar sistemas territoriais rurais integrados por subsistemas
como una reserva a disposición del crecimiento de las ciudades. espaciais de livre acesso ao cidadão. O resgate e valorizaçãoda

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. Munhoz de Argollo Ferrão PÁG 131
En lo que se refiere al uso del suelo, hay que promover el equili- memória e da cultura baseadas em tradições rurais é funda-
brio de la relación público-privado en las áreas rurales. Hay que mental, e não se deve dar a isso uma conotação folclórica ou pi-
proyectar sistemas territoriales rurales integrados por subsis- toresca;ao contrário, há que se ressaltar o potencial dos novos
temas espaciales de libre acceso al ciudadano. El rescate y va- empreendimentos que surgem a partir deste enfoque, e que,
lorización de la memoria y de la cultura basadas en tradiciones além de proverem sustentabilidade socioeconômica, contri-
rurales es fundamental, y no se debe dar a eso una connotación buem para com a preservação ambiental e dos valores culturais
folclórica o pintoresca; al contrario, hay que resaltar el poten- de um país ou região.
cial de los nuevos emprendimientos que surgen a partir de este Quanto aos sistemas territoriais integrados à produção de café
enfoque, y que, además de proveer sustentabilidad socioeco- no Brasil, pode-se dizer que a paisagem resultantese transforma-
nómica, contribuyen a la preservación ambiental y de los valo- de acordo com as mudanças de contexto da economia globalizada
res culturales de un país o región. e da agricultura brasileira de alta performance, particularmente
En cuanto a los sistemas territoriales integrados a la producción em se tratando do agronegócio do café,cuja dinâmica promove
del café en Brasil, se puede decir que el escenario resultante se transformações significativas na paisagem correspondente, re-
transforma de acuerdo con los cambios del contexto de la eco- fletindo adaptações nos subsistemas espaciais especializados,
nomía globalizada y de la agricultura brasileña de alta perfor- notadamente nos sistemas territoriais rurais, mas também nos
mance, particularmente tratándose del agronegocio del café, sistemas urbanos das regiões produtoras. Mais do que uma pai-
cuya dinámica promueve transformaciones significativas en el sagem cultural do café, no Brasil podemos reconhecer uma pai-
escenario correspondiente, reflejando adaptaciones en los sub- sagem tributária nas principais regiões por onde a cultura do café
sistemas espaciales especializados, notoriamente en los siste- se estabeleceu e se desenvolveu. Tudo isso chega ao século XXI
mas territoriales rurales, pero también en los sistemas urbanos num movimento que se iniciou em pleno século XVIII com a in-
de las regiones productoras. Más que un escenario cultural del trodução do café no Brasil, em 1727, mas que ganhou impulso a
café, en Brasil podemos reconocer un escenario tributario en las partir de meados do século XIX, iniciando um espetacular proces-
principales regiones donde la cultura del café se estableció y so de desenvolvimento e transformação do território até meados
se desenvolvió. Todo eso llega al siglo XXI en un movimiento do século XX, constituindo o que considero ser a Arquitetura do
que se inició en pleno siglo XVIII con la introducción del café Café (Argollo Ferrão, 1998, 2004, 2015)●
en Brasil, en 1727, pero que tomó impulso a partir de mediados
del siglo XIX, iniciando un espectacular proceso de desarrollo REFERÊNCIAS
y transformación del territorio hasta mediados del siglo XX, ·ARAUJO, N. B. de, WEDEKIN, I., PINAZZA, L. A. 1990. Complexo agroindus-
constituyendo lo que considero es la Arquitectura del Café (Ar- trial: o “agribusiness” brasileiro (São Paulo: Agroceres).
gollo Ferrão, 1998, 2004, 2015)● ·ARGOLLO FERRAO, A. M. de. 1998. Técnica & Arquitetura. A evolução do espa-
ço produtivo das fazendas de café de São Paulo condicionada à dinâmica de inte-
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS gração entre Engenharia e Arquitetura. (São Paulo: Universidade de São Paulo,
·ARAUJO, N. B. de, WEDEKIN, I., PINAZZA, L. A. 1990. Complexo agroindus- Tese de doutorado)
trial: o “agribusiness” brasileiro (São Paulo: Agroceres). ·ARGOLLO FERRAO, A. M. 2004. Arquitetura do Café (Campinas, SP: Editora
·ARGOLLO FERRAO, A. M. de. 1998. Técnica & Arquitetura. A evolução do es- da Unicamp).
paço produtivo das fazendas de café de São Paulo condicionada à dinâmica de in- ·ARGOLLO FERRAO, A. M. 2007. “O Método de Pesquisa Orientada a Proces-
tegração entre Engenharia e Arquitetura. (São Paulo: Universidade de São Paulo, sos (Método POP)”, en Proceedings of the International Conference on Systems
Tese de doutorado) Integration – ICSI’07, Brasilia, diciembre 2007, 4.
· ARGOLLO FERRAO, A. M. de. 2004. Arquitetura do Café (Campinas, SP: Edi- ·ARGOLLO FERRAO, A. M. 2008. “El pensamiento orientado a procesos valo-
tora da Unicamp). rizando los paisajes culturales en las distintas agroindustrias”, en Actas del Se-
· ARGOLLO FERRAO, A. M. de. 2007. “O Método de Pesquisa Orientada a Pro- minario de Patrimonio Agroindustrial Paisajes Culturales, Mendoza, Mayo 2008
cessos (Método POP)”, en Proceedings of the International Conference on Sys- (en CD), 1.
tems Integration – ICSI’07, Brasilia, diciembre 2007, 4. ·ARGOLLO FERRAO, A. M. 2015. “Sistemas territoriais integrados e a paisa-

PÁG 132 A. Munhoz de Argollo Ferrão REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
· ARGOLLO FERRAO, A. M. de. 2008. “El pensamiento orientado a procesos gem rural no Brasil”, ID_ Territorio, projeto, patrimônio 6, 177-209.
valorizando los paisajes culturales en las distintas agroindustrias”, en Actas ·GRAZIANO DA SILVA, J. 1995. “Urbanização e pobreza no campo”, en Agro-
del Seminario de Patrimonio Agroindustrial Paisajes Culturales, Mendoza, Mayo pecuária e Agroindústria no Brasil, P. Ramos, & B. Reydon (Orgs.)(Campinas, SP:
2008 (en CD), 1. ABRA), 127-150.
· ARGOLLO FERRAO, A. M. de. 2015. “Sistemas territoriais integrados e a pai- ·GRAZIANO DA SILVA, J. 1996. A Nova dinâmica da agricultura brasileira. (Cam-
sagem rural no Brasil”, ID_ Territorio, projeto, patrimônio 6, 177-209. pinas, SP: Unicamp, Instituto de Economia).
·GRAZIANO DA SILVA, J. 1995. “Urbanização e pobreza no campo”, en Agro- ·SANTOS, M. 1978. Por uma geografia nova (São Paulo: Hucitec, 1990).
pecuária e Agroindústria no Brasil, P. Ramos, & B. Reydon (Orgs.)(Campinas, SP: ·SANTOS, M. 1985. Espaço & Método (São Paulo: Hucitec,1992).
ABRA), 127-150. ·SANTOS, M. 1996. A natureza do espaço: técnica e tempo, razão e emoção (São
·GRAZIANO DA SILVA, J. 1996. A Nova dinâmica da agricultura brasileira. (Cam- Paulo: Hucitec).
pinas, SP: Unicamp, Instituto de Economia).
·SANTOS, M. 1978. Por uma geografia nova (São Paulo: Hucitec, 1990).
·SANTOS, M. 1985. Espaço & Método (São Paulo: Hucitec,1992).
·SANTOS, M. 1996. A natureza do espaço: técnica e tempo, razão e emoção (São
Paulo: Hucitec).

André Munhoz de Argollo Ferrão  es profesor del


Departamento de Recursos Hídricos de la Facultad
de Ingeniería Civil, Arquitectura y Urbanismo en
la Universidad Estatal de Campiñas. Posee un
posdoctorado en la Escuela Técnica Superior de
Arquitectura de Barcelona. Realizo su doctorado
en Arquitectura y Urbanismo en la Facultad de
Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de
San Pablo. Sus investigaciones se concentran en
las áreas de ingeniería de emprendimientos para
el desarrollo local y regional sustentable, gestión
del patrimonio (ambiental y cultural), gestión
integrada de cuencas hidrográficas, planeamiento
del territorio y del paisaje.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. Munhoz de Argollo Ferrão PÁG 133
El paisaje productivo
Las marcas ganaderas en el sur rosarino

NADIA JACOB

Español English

El presente artículo se propone indagar acerca del lugar que tuvo el paisaje gana- This article intends to analyze the role of the livestock-raising landscape on the
dero en la escala del fragmento urbano a fines del siglo XIX y principios del XX, to- scale of the urban fragment at the end of the 19th and beginning of the 20th cen-
mando como caso de estudio el sur de la ciudad de Rosario. La industria de la car- tury, taking as a case study the southern part of the city of Rosario. Meat indus-
ne, fundamentalmente el matadero y los frigoríficos, tienen un rol preponderante try and, mainly, slaughterhouses and cold-storage plants have a preponderant
en el proceso de configuración del sector. Estos sitios son piezas que le otorgaron role in the configuration process of the sector. These sites are features that gave
carácter a su entorno y que fueron fundamentales en la construcción de la iden- character to their environment and were fundamental in the construction of the
tidad territorial y de su paisaje cultural. Sin embargo, fueron percibidos por la so- territorial identity and its cultural landscape. However, they were perceived by
ciedad de la época como externos, como componentes “marginales” de la ciudad. the society of the time as external, "marginal" components of the city.

El enfoque con el que se aborda el estudio de este paisaje productivo consiste The approach to the study of this productive landscape deals simultaneously with
en estudiar simultáneamente la historia cultural y ambiental de los paisajes, the cultural and environmental history of landscapes, an approach that allows us
aproximación que nos permite evaluar tanto las cualidades simbólicas como sus to evaluate both the symbolic qualities and their relations with the environment.
relaciones con el medio. A partir de esto, nos centramos en el análisis de los ima- From this starting point, we focus on the analysis of cultural imaginaries which,
ginarios culturales que, desde una valoración ambiental, incidieron en los planes from an environmental assessment, influenced the plans and urban projects that
y proyectos urbanísticos que se propusieron para el sur de la ciudad en la primera were proposed for the south of the city in the first half of the twentieth century.
mitad del siglo XX.

Palabras clave: paisaje productivo, historia cultural, historia Key words: productive landscape, cultural history, environmental
ambiental, planificación history, planning

PÁG 134 N. Jacob REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
E l interés de los investigadores en disci-
plinas vinculadas con la ciudad y el te-
rritorio por los paisajes productivos está
la Educación, la Ciencia y la Cultura) a fines
del siglo, desde una preocupación más ad-
ministrativa, preservadora y política, que
la ecología (Waldheim, 2006). A través de
esta última se intenta entender la dinámi-
ca compleja del medio, adoptando también
asociado al proceso de desindustrializa- académica u orientada al proyecto (Sabaté sus métodos y técnicas de descripción. Sin
ción que se inicia en la década de 1970. Bel, 2006). De todas formas, este organis- embargo, sus proyectos siguen apuntan-
Esta situación genera diversas aproxima- mo abrió el camino tanto a numerosas in- do mayoritariamente a la remediación de
ciones y estrategias de acción buscando dagaciones académicas, como a convenios, sitios deteriorados, tomando la forma de
reactivar los territorios afectados (Sabaté regulaciones, planes y proyectos del paisa- parques territoriales que se vinculan con
Bel, 2010). En esta dirección, estudios de je que se traducen consecuentemente en: espacios infraestructurales.
los paisajes del trabajo que se conciben catálogos de paisajes; cartas de paisaje; En la disciplina urbanística argentina, el co-
como insumo de proyectos a diversas es- proyectos de parques patrimoniales e iti- nocimiento de la historia y lógicas de cons-
calas, fluctúan entre los que ponen énfa- nerarios (Busquets; Cortina, 2009). trucción territorial es aun incipiente. Pode-
sis en revitalizar y proteger su patrimonio El segundo grupo, está integrado por los mos nombrar algunas tesis doctorales que
cultural y los que hacen foco en recuperar estudios que siguen la línea conceptual de avanzan en este sentido: La construcción del
las cualidades ecológicas del paisaje. la Arquitectura del Paisaje norteamerica- territorio de las colonias de la Central Argenti-
El primer grupo retoma el concepto de pai- na, que en estos últimos años viene desa- ne Land Company (Martínez de San Vicen-
saje cultural como una imagen vinculada a la rrollando la idea de un Landscape Urbanism. te, 1995); Constelaciones rurales serranas.
identidad cultural de un territorio que Carl Desde este enfoque, los paisajes indus- Lógicas de ocupación del territorio y modelos
Sauer desarrolló a principios del siglo XX, triales en desuso se convierten en lugares de orden (Díaz Terreno, 2013); Los pueblos
y que luego es adoptado por la UNESCO de proyecto cuyo abordaje pretende vin- del desierto. El proceso de ocupación y urba-
(Organización de las Naciones Unidas para cular la dimensión cultural del paisaje con nización del territorio Nacional de La Pampa

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 N.Jacob PÁG 135
(Martínez, 2015). De todas maneras, los las que se construye el paisaje. Asimismo, revistas y postales), como en la literatura.
estudios de paisaje más significativos se entendemos que a través de la noción de Por otro lado, nos proponemos “rastrear la
encuentran en la línea de los estudios cul- paisaje cultural ambiental es posible una forma en que los modos de pensar el espa-
turales, de los cuales podemos destacar lectura más compleja. Desde este enfoque, cio interactúan con las políticas espaciales”
los trabajos de Graciela Silvestri (Silvestri, identificamos tres escalas en las que se ma- (Elden; Gregory; Sevilla, 2011: 96).Desde
2003; 2011), doctora en historia de la ar- nifiesta el paisaje ganadero: la escala que este lente, indagamos asimismo en los pla-
quitectura. Más allá de estos anteceden- denominamos de la extensión territorial; la nes y proyectos que se plantearon para el
tes, no han trascendido trabajos que den que configura un sistema urbano-rural; y la sector en la primera mitad del siglo XX.
cuenta de un avance significativo en lo que escala del fragmento urbano.
respecta a un abordaje crítico que permita En este artículo hacemos foco en esta úl- Una aproximación al caso de estudio
evaluar las cualidades del paisaje. tima escala enunciada, la del fragmento De 1869 a 1914 tuvo lugar en la Argenti-
En nuestro trabajo intentamos operar urbano. Para lo cual tomamos como caso na lo que Liernur (2000) denomina como
desde una síntesis de los dos enfoques de estudio el sur de la ciudad de Rosario una “revolución urbana”. En este contex-
presentados, estudiando simultáneamen- a fines del siglo XIX y principios del siglo to, la ciudad de Rosario pasa de 23.000 a
te la historia cultural y ambiental de los XX, período en el que fue protagonista 226.000 habitantes y sigue creciendo con
paisajes. Entendemos así que interpelar de un complejo proceso de configuración un ritmo acelerado hasta la crisis econó-
al paisaje cultural productivo desde una que tuvo como resultado la construcción- mica y política de 1930. Esta realidad es
mirada ambiental puede contribuir a la de dos imaginarios contrapuestos en un resultado de un sistema de extracción de
comprensión de los procesos de deterio- mismo espacio: el recreativo y lujoso de la materias primas en el que la expansión del
ro y abandono que afrontan actualmen- residencia burguesa por un lado y el obre- sistema ferroviario fue decisiva. Por sus
te. Es con ese propósito que utilizamos la ro y marginal de la industria de la carne condiciones portuarias, Buenos Aires y
noción de Paisaje Cultural Ambiental al que por el otro. Partimos del supuesto de que Rosario se convirtieron en cabeceras na-
definimos como un paisaje de la acción en fue el primero de estos imaginarios el que cionales de esta estructura exportadora.
cuya construcción tuvo un rol fundamental guió, ya desde principios del siglo XX, la Tanto es así que las estructuras ferrovia-
la dinámica entre ambiente/sociedad. Este mayoría de los proyectos urbanísticos que rias definieron la organización física de la
se presenta como una aproximación al ob- se pensaron para el sector. Como así tam- ciudad de Rosario: al norte se localizan las
jeto de estudio que nos permite tanto eva- bién, presumimos que eso está vinculado grandes playas de maniobras y talleres de
luar las cualidades simbólicas como sus con el hecho de que los lugares de la ga- las principales líneas ferroviarias; en sus
relaciones con el medio. Asimismo, esta nadería urbana eran percibidos como ex- extremos las principales estaciones; en el
categoría de análisis se propone como una ternos; no se los consideraba como com- frente fluvial central se consolida el puer-
herramienta para distanciarnos de con- ponentes “positivos” de la ciudad. to; y en el sur se localizaron los servicios
cepciones totalizantes. marginales (Liernur, 2000; Martínez de
Entendemos que no todos los paisajes pue- En orden de avanzar en la argumentación San Vicente, 1985). Como destaca Mar-
den leerse como antropización positiva y de estas hipótesis, este trabajo tiene como tínez de San Vicente (1985: 6), cuando la
destacamos al paisaje ganadero como el re- objetivo principal la descripción del pro- ciudad comienza a ampliarse expulsa los
sultado de una específica relación entre el ceso de configuración física del espacio servicios hacia la periferia más inmediata:
sistema ecológico y el socioeconómico en donde confluyeron estos dos paisajes. De “el Mercado Público y los Mataderos hacia
la que primó un vínculo equitativo, de algu- la misma manera, profundizamos en el aná- el sur, la Plaza de las Carretas y el Cemen-
na manera sensible con el territorio. Esta lisis de estos imaginarios culturales, a par- terio hacia el oeste”. En este sentido, la eli-
caracterización del paisaje ganadero como tir de la percepción y valoración ambien- te dirigente entendía que el progreso, por
de un equilibrio mayormente positivo solo tal. Con estos propósitos, revisamos las sí mismo, haría superar las malas condicio-
puede fundamentarse a través de un estu- imágenes difundidas tanto en los medios nes en que vivían los sectores populares.
dio de las diversas escalas simultáneas en de circulación masiva de la época (diarios, De esta manera, la ciudad “quedó configu-

PÁG 136 N. Jacob REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Fig. 1. Izquierda: Plano General del Municipio de Rosario publicado por el Departamento Municipal de Obras Públicas en 1895. Frag-
mento -plano original con el Norte al Sur- Derecha: fotografías de Villa Fausta y de la cascada de los baños. Fachada del Matadero
Municipal. Playas en horario laboral. Fuentes: Biblioteca Digital Trapalanda – Álbum publicado por la Sociedad Anónima El Saladi-
llo-1905 – Revista Monos y Monadas (2/4/1911).

rada como polo de desarrollo industrial, del sur de la ciudad aun cuando sus instala- que la afirmación que sostiene que en el
centro financiero, administrativo, comer- ciones fueron desplazadas en varias opor- sector tuvo lugar un proceso en el que se
cial y cabecera portuaria de toda la pampa tunidades, siempre con dirección sur. Pese transformó del ocio a la fábrica es reduc-
gringa” (Prieto, 2010: 6). a que los motivos tenían más que ver con cionista. Esta simplificación se corrobora
cuestiones operativas y con la necesidad al estudiar el proceso de configuración
En esta delimitación urbana, el territorio de más espacio para la producción, se apro- del sector, en el que se puede identificar
articulado por el Arroyo Saladillo, límite vechaban estas ocasiones para distanciar que ambas construcciones son contem-
natural del sur de la ciudad de Rosario, se al máximo estas industrias indeseables de poráneas (Fig. 1). En este sentido, la nor-
constituye como un fragmento urbano en la ciudad consolidada. De todas maneras, mativa fue un factor determinante en la
el que la configuración del paisaje ganade- no cabe duda que estos sitios de la ciudad construcción simultánea ya que el Muni-
ro urbano tiene un rol preponderante. El son piezas que le otorgaron carácter a su cipio establecía una distancia mínima del
saladero y el matadero constituyeron los entorno y que fueron fundamentales en la centro urbano similar (20 a 30 cuadras)
primeros establecimientos ganaderos en construcción de la identidad territorial y de tanto para la instalación de industrias in-
la ciudad, y el frigorífico Swift, emplazado su paisaje cultural. salubres como para la fundación de aldeas
en los límites externos de su jurisdicción, periféricas. Si bien es cierto que en 1873
aparece como último exponente de un pe- La complejidad de la construcción espacial se funda la Aldea Saladillo en manos del
ríodo en el que los frigoríficos dependen de ¿Del Ocio a la Fábrica?1 Concejo Ejecutor de la Municipalidad de
la presencia del río. Asimismo, con el em- Para poder comprender el lugar de este Rosario, es recién en 1881 cuando Ma-
plazamiento de la industria de la carne se paisaje productivo urbano entendemos nuel Arijón adquiere esas tierras. En un
inició el proceso de configuración espacial necesario, en primer lugar, evidenciar primer momento las dedicó al pastoreo

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 N.Jacob PÁG 137
y producción de alfalfa, ambas activida-
des del rubro ganadero. Tal es así que no
fue hasta 1886 que destinó parte de sus
posesiones al desarrollo de un empren-
dimiento recreativo que constaba de un
balneario y residencias veraniegas para
la incipiente elite rosarina (Roldán, 2005).

En lo que respecta al emplazamiento del


primer matadero, podemos decir que fue el
primer germen de urbanidad del área. Este
abrió sus puertas en 1876 y a su alrededor
se fueron instalando, tanto sus industrias
asociadas (curtiembres, barracas, triperías,
jabonerías, etc.), como así también algunos
equipamientos que le otorgaban rasgos
urbanos (desde escuelas a almacenes de
ramos generales). Pero fundamentalmente
fueron los obreros quienes se asentaron en
sus cercanías, construyendo los primeros
Fig. 2. Izquierda: Plano General del Municipio de Rosario publicado por el Departamento Municipal de Obras Públicas en 1905,
fragmento. Derecha: Plano de la Red de Aguas Corrientes y Cloacas (1909), Rosario. Red de la empresa del Tramway de Rosario en rancheríos del sector. En este sentido hay
1885. Inmediatamente antes de entrar en servicio la Empresa del Tramway Anglo Argentino. Fuentes: http://yves.cordelle.free.fr/
CartesRHetDiv – Roldán (2005) – Revista Historia de Rosario N°14. algunos historiadores, como por ejemplo
Malla (2006) que sostiene que la urbani-
zación más antigua del sector fue la cono-
cida como Villa Manuelita, algunas cuadras
al sur del Matadero, donde el dueño de la
curtiembre Mayoral edificó un conjunto de
viviendas a fines del siglo XIX.

Sumado a lo anterior, podemos inferir


que los procesos de configuración de es-
tos espacios no fueron independientes, y
Fig. 3. Izquierda: Portada “Barrio Saladillo”, álbum publicado por la Sociedad Anónima El Saladillo en 1905. Derecha: Postal de la para fundamentarlo abordaremos sintéti-
cascada del Saladillo. Fuentes: Biblioteca FAPyD– www.barriosaladillo.com.ar.
camente el desarrollo de algunas infraes-
tructuras de servicios. En lo que respecta
al sistema vial, en un principio estos em-
prendimientos no poseían conexiones au-
tónomas. Tal es así que la línea de tranway
Anglo Argentino que vinculaba desde
1885 al Matadero (tanto a sus obreros
como a su producción cárnica) con el área
central de la ciudad era utilizada por el pú-
blico concurrente a los baños del saladillo,

PÁG 138 N. Jacob REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
quienes continuaban el viaje en brecks. Finalmente, el sector termina de configu- dan: 2005, 61). Esta cualidad aséptica era
Unos años más tarde, Arijón resuelve esta rarse como el lugar de la industria de la car- fundamental para construir un paisaje que
incomodidad construyendo una línea ex- ne luego de la instalación de dos emprendi- se contrapusiera a las epidemias que azo-
clusiva para llegar a las instalaciones re- mientos significativos. En primer lugar, nos raban la ciudad. Tal es así que siguió utili-
creativas (Mikielievich, 1967 y 1969). Sin referimos al emplazamiento del Frigorífico zándose como estrategia publicitaria en el
embargo, con la electrificación de este sis- Swift en la desembocadura del Saladillo Álbum de la Sociedad Anónima El Saladillo
tema de transporte en los primeros años (sobre la margen de Villa Gobernador Gál- donde se describía a la urbanización como
del siglo XX se terminan uniendo los reco- vez). Estos terrenos son vendidos a la firma “un centro de vida, de animación, de salud
rridos en una única vía. en 1917, paradójicamente, por la Sociedad y de recreo. Al que converjan las activida-
Anónima El Saladillo. La misma atravesaba des que tras lucha diaria, necesitan reposo,
También es importante resaltar que aun una profunda crisis debido a las escasas ambiente, oxígeno, restauración de fuerzas
después de la ejecución de las urbaniza- ventas producto de la parálisis que estaba perdidas entre la enrarecida atmósfera de
ciones burguesas promovidas por la So- afrontando la industria de la construcción la ciudad” (Sociedad Anónima “El Saladillo”,
ciedad Anónima El Saladillo (1ra Sección en el contexto de la Primera Guerra Mun- 1905: parr. 9).
aprobada en 1906, 2da Sección en 1910 y dial. La fábrica comenzó a operar en 1924
la 3ra en 1912) la circulación de ganado en aunque las construcciones proyectadas Esta valoración como espacio recreativo y
pie que atravesaba el barrio con destino no estaban terminadas, aprovechando la natural se instala en el imaginario cultural
al matadero era constante. Por otra par- proximidad del mercado rosarino (Roldán, de la época. Tanto es así, que hasta la re-
te, los servicios tales como agua, cloaca y 2008). En segundo lugar, identificamos al nombrada escritora Alfonsina Storni, hacia
alumbrado tuvieron un impacto en senti- Nuevo Matadero y Mercado de Hacienda 1917, le dedica un poema:
do contrario. A dos décadas de que abrie- de la ciudad, el cual no solo reemplaza al
ran sus puertas las instalaciones del Ma- anterior sino que multiplica exponencial- Saladillo…”un gran río te ciñe de ro-
tadero quedaron obsoletas y desde ese mente sus anteriores dimensiones. Este in- jizas barrancas, por donde grandes
momento se desarrollaron diversos pro- augura en 1932 a escasos metros del barrio buques hallan tus puertas francas.
yectos que proponían tanto su ampliación de casas aristocráticas, hecho que termina Pero si aquél es sobrio, grave fiero,
como su traslado. Pasarían más de tres dé- de expulsar a los habitantes del mismo. El orgulloso, otro pequeño y fino te
cadas hasta que el traslado se concretara, sector se convierte así en un espacio obre- sirve de reposo. Y, como si quisieran
y los miembros de la Sociedad Rural re- ro y en muchas ocasiones calificado por sus que añoren tu frescura, se encapri-
cientemente formada no podían perder el propios vecinos como insalubre. cha y se seca, si le da locura. Así, pe-
mercado que se estaba consolidando. Por queño y todo, se da el lujo de darte
esta razón, se adelantaron a construir un Imaginarios culturales contrapuestos bosquecillos de sauce, esto para ale-
Mercado General de Hacienda cuya loca- Las representaciones del espacio grarte”(Storni: 2004, 44-45)
lización estratégica les permitiría acceder La mirada al Saladillo como paisaje bello y
a los servicios ya habilitados en la primera natural (Fig. 3) aparece recién en los rela- Asimismo, esta percepción positiva es
Sección de la urbanización del Saladillo. tos de fines de siglo XIX, coincidiendo con determinante en la consolidación de los
Es así que el intento de los promotores del la ejecución del balneario y las residencias carnavales del Saladillo como los más im-
barrio aristocrático de distanciarse de las veraniegas de Manuel Arijón. A estos ba- portantes y concurridos de la ciudad hasta
industrias insanas del sur de la ciudad se ños les adjudicaron propiedades curati- entrada de década de 1920 (Fig. 4).
ve rápidamente frustrado (Roldán, 2005). vas y, como explica Roldán, la “condición
Queda evidenciado a partir de lo expues- de prístina naturaleza ingénita también En las antítesis de este paisaje se instaura la
to que ambas actividades conviven desde se ligaba a atributos higiénicos y mora- imagen del sur como el lugar donde se con-
sus inicios y se retroalimentan en sus su- les que surtían efectos benéficos sobre el centraba todo lo que la ciudad quería ex-
cesivas etapas (Fig. 2). agobiado organismo del ser urbano” (Rol- pulsar. Esta situación era promovida por las

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 N.Jacob PÁG 139
Fig. 4. Artículos en la Revista Caras y Caretas: “El verano en el Rosario. Un domingo en el Saladillo” y “El carnaval en Rosario” (1912). Fuente: www.hemerotecadigital.bne.es.

Fig. 5. Artículo en la Revista Caras y Caretas: “La quema rosarina” (21/01/2011), fragmento. Fuente: www.hemerotecadigital.bne.es.

PÁG 140 N. Jacob REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Fig. 6. Izquierda: Plano de la ley que incorpora el Brazo Sur. Derecha: Postal del Brazo Norte de 1923. Fuente: Álvarez (1943) - www.barriosaladillo.com.ar.

ideas higienistas, para las cuales la respues- aspecto que ofrecen aquellos su- el establecimiento para enfermos mentales
ta a los problemas era alejar del centro ur- burbios; desparramados aquí y allá (1918), el Reformatorio de menores (1926)
bano todas las actividades indeseables. Sin vimos infinidad de ranchos cons- y la Liga Argentina de lucha contra la tuber-
embargo, esta condición de lugar marginal y truidos de barro (…), los techos son culosis (1920´s). En todas estas se ensaya-
feo lo acercó a otras apreciaciones estéticas. de paja unas veces, otras combina- ban experiencias de curación en contacto
Tal es así que un artículo de la revista Caras dos con aquel metal (…) Noche tras con el entorno natural, donde recuperación
y Caretas (Fig. 5) lo describe como “un barrio noche se suceden los bailes (…) las física y moral se confundían (Roldán, 2005).
pintoresco del Rosario (…) se extiende desde risotadas y el jolgorio todo lo inun- El Asilo de Mendigos y Dementes (1889),
el matadero hasta la altura del Hospicio de dan de alegría (Monos y Monadas, el Asilo de mujeres presas “Buen Pastor”
Huérfanos (…) comprende la quema o actual 02/04/1911). (1892) y el Asilo de ancianos “San Vicente
vaciadero de basuras, el antiguo y el grupo de Paul” (1899), forman parte del segundo
de curtiembres y otros establecimentos in- De todas maneras, prima en este paisaje la grupo de instituciones (Malla, 2006).
salubres”. La categoría estética de lo “pinto- connotación negativa que se advierte en
resco” enfatiza en el fragmento, el color, la todas estas representaciones. Las transformaciones del ambiente natural
imperfección e incluye lo considerado ex- Tan fuertes fueron estas construcciones cul-
traño y diverso (Silvestri, 2011). Estos imaginarios encarnaron la dicotomía turales que se llegó a naturalizar la antropi-
saludable/ insalubre a punto tal de localizar zación geográfica de la cuenca baja del Arro-
En ese sentido también se refieren algunos en el sur de la ciudad, tanto a las institucio- yo Saladillo. Como señala Locatelli (1974)
relatos que lo califican simultámeamente nes destinadas a los grupos sociales refor- en su estudio de la propiedad territorial del
como antihigiénico y alegre: mables y curables como a las entidades que municipio, hasta 1885 no existía el brazo sur
al salir del matadero discurrimos refugiaban a la escoria de la ciudad. Entre del Arroyo Saladillo. En su lugar se encontra-
largo rato por sus alrededores, y en las primeras se encontraban el Asilo para ba una depresión barrancosa o zanjón que
verdad que no es muy agradable el niñas de las Hermanas Dominicas (1909), se llamaba Boquerón o barrancas del sur.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 N.Jacob PÁG 141
Fig. 7 - Plano de Mortalidad infantil de 0 a 5 años. En este se observa que en las inmediaciones del matadero se registra el mayor porcentaje de mortalidad, 160 por mil. También se identifican las
curtiembres y el viejo y nuevo vaciadero. Fuente: Tercer Censo Municipal (1910), Rosario de Santa Fe.

Este paisaje natural fue modificado cuan- a que se ocuparan las barrancas próximas 2005). El siguiente extracto del relato de
do Manuel Arijón construye los primeros al río Paraná, situación que se llevó delan- Wernicke escrito en 1943, si bien novela-
baños, para cuya ejecución llevó adelante te de manera precaria y riesgosa. Tal como do, describe claramente la transformación
obras de canalización aguas arriba de mane- mencionan Armus y Hardoy (1984) en es- física de la barranca y del suelo próximo al
ra tal de dar salida al exceso de agua nece- tos rancheríos los habitantes estaban haci- río, como así también el impacto que esta
saria en el balneario. Asimismo, esta alte- nados. Las viviendas, comúnmente llama- tuvo en el medio ambiente urbano:
ración topográfica tuvo como resultado la das casillas, se construían con tablas viejas
formación de una isla entre ambos brazos y techados de paja o zinc, en su mayoría en Estrechas cañerías procedentes del
del arroyo. Desde ese momento, se convir- pisos de tierra. Estas se disponían forman- matadero, atraviesan la zona, des-
tió en objeto de disputa entre municipio y do callejones, sin embargo los inexistentes cienden por la barranca, corren so-
provincia por tenerla bajo su jurisdicción límites entre sí hacían que hombres, ani- bre los galpones y desembocan sobre
(Fig. 6). Esta situación termina por resol- males y desechos convivieran. una laguna de agua pútrida, que ha
verse recién en 1933, cuando se declara En relación a esto último, el Tercer Censo quedado sin resolverse en los terre-
por ley provincial que pertenece al munici- Municipal de Rosario (1910) remarca la nos ganados al río. Dentro de estas
pio de Rosario (Álvarez, 1943). sorpresiva existencia de una gran canti- canaletas, la sangre y los residuos
De la misma manera, la presencia del mata- dad de vacas y caballos en el centro de la fermentan y despiden un olor nau-
dero, frigorífico y sus industrias asociadas, ciudad. De todas maneras, en el sur de la seabundo (…) Las zanjas por donde
junto con los asentamientos de obreros ciudad esta situación adquiría mayores desagua el lavadero de achuras de la
que se instalaron en sus inmediaciones, mo- dimensiones ya que las tropas de ganado fábrica de encurtidos, las emanacio-
dificaron fuertemente el ambiente (Fig. 7). a pie circulaban libremente camino al ma- nes del criadero de cerdos, el hedor
La falta de planificación de la barriada llevó tadero, y más tarde al frigorífico (Roldan, de la vieja curtiembre unido al de

PÁG 142 N. Jacob REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Fig. 8 - Izquierda: Plano de la Propuesta General. Derecha: Plano de la Transformación Ferroviaria General. Fuente: Plan Regulador y
de Extensión, Municipalidad de Rosario (1935).

toda la basura del municipio que se ca como herramienta científica por exce- realiza con total independencia vis-
arroja ahí. (Wernicke, 2009: 25) lencia y se define al “expediente urbano” à-vis de los objetivos operacionales,
como la base del Plan de urbanización. pero se lo presenta en forma com-
El lugar del paisaje ganadero en la planifi- Este se presenta como el diagnóstico que pletamente desconectada de las
cacion local condensa las formas de conocer la ciudad decisiones y como encastrado antes
La “síntesis” como problema disciplinar desde múltiples disciplinas científicas, a del capítulo de las decisiones de pla-
Los Planes que se concibieron para la ciu- través de un análisis exhaustivo de la evo- nificación. (Novick, 2004: 9)
dad de Rosario en la primera mitad del lución de la ciudad.
siglo XX siguieron los lineamientos del En definitiva, el Urbanismo Científico
llamado Urbanismo Científico. Según Ri- Sin embargo, en los últimos años numero- termina con la producción de una imagen
gotti (2007), “este se presenta como una sos autores se han referido a estas prácti- sintética de la ciudad deseada, en oposi-
superación de las aproximaciones abs- cas como reflejo de una cientificidad iluso- ción al método analítico que promulgaba.
tractas de los ingenieros, agrimensores e ria. A esto se refiere Novick cuando cita a En este último, el monitoreo continuo de
higienistas, propugnando intervenciones Jean-Pierre Gaudin (1992) en su reflexión la ciudad como organismo complejo re-
capaces de rescatar y adaptarse a las par- acerca de sí emplazaba a la operación única y hermé-
ticularidades y preexistencias de cada ciu- tica del Plano.
dad”. Como así también pretende alejarse o bien el peso de lo operativo es tal En orden de comprobar esta supuesta cien-
del perfil artístico y la escala recortada del que el diagnóstico previo no es más tificidad ilusoria decidimos tomar como
arte urbano. Entre los principios direc- que una distinguida justificación caso de estudio al Plan Regulador y de Ex-
tores de este urbanismo (Della Paolera, para decisiones tomadas a priori (…) tensión de la ciudad de Rosario, el cual fue
1928) se destaca el papel de la estadísti- o bien el diagnóstico de la ciudad se encargado a C. Della Paolera, A. Farengo

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 N.Jacob PÁG 143
y A. Guido en 1929 y finalizado en 1935. no podemos dejar de resaltar la simplifi- “conjuntos de “representaciones” que per-
La elección de este Plan se justifica en dos cación de la propuesta general (Fig. 8). En miten aprehender los modos de pensar y
sentidos: uno vinculado con la disciplina esta se advierte que la solución adoptada actuar sobre la ciudad” en vez de entender-
urbanística y el otro en relación a la coyun- para resolver la problemática del “frac- los como productos meramente utópicos o
tura del área de estudio que abordamos en cionamiento inconveniente de los prin- ideológicos (Novick, 2004: 5).
este trabajo. El primero tiene que ver con cipales barrios de la ciudad por las vías
el avance que significa este Plan sobre los férreas” identificada en las Conclusiones Volviendo a la indagación sobre los imagi-
anteriores comúnmente llamados de “en- del Expediente Urbano (Plan Regulador narios y su lugar en el Plan, podemos decir
sanche” y “embellecimiento”, los cuales ni y de Extensión, 1935: 12) es básicamente que estaban arraigados de tal manera que
siquiera llegan a identificar los elementos proponer espacios verdes en los terrenos inclusive en la segunda conferencia de
esenciales de la estructura urbana (Galim- liberados por el ferrocarril. Della Paolera (1928), paradójicamente ti-
berti, 2014). Así como también se puede tulada Síntesis sobre la evolución urbana de
identificar como el Plan que inicia el debate Asimismo, se identifica a la vivienda obrera Rosario, tienen un lugar preponderante y
teórico en el urbanismo argentino e intro- como una cuestión de trascendental im- contradictorio. En sus “impresiones reco-
duce temáticas que serán retomadas por portancia debido a los índices alarmantes gidas en su visita a la ciudad” el autor se-
los planes sucesivos. de las condiciones de vida de estos grupos ñala el impacto que la instalación del Swift
sociales. Sin embargo, el único lugar que ha tenido en el barrio contando como las
El segundo argumento se refiere a las ocupa la temática en el Plan es un pequeño familias instaladas a lo largo de la Av. del
profundas transformaciones que esta- apartado en el Reglamento General de Cons- Rosario han tenido que trasladarse a la Av.
ban teniendo lugar en el sur de la ciudad trucción donde se plantea una organización Arijón debido a que la primera se ha con-
cuando comienza a elaborarse el Plan. integral de barrios satélite para viviendas vertido en una arteria de intenso tráfico,
Fundamentalmente apuntamos a la re- obreras y se prevé su instalación en las recorrida por los ómnibus y camiones que
ciente instalación del frigorífico Swift regiones suburbanas que permanecían en llegan hasta el establecimiento frigorífico.
que intensificó el proceso de ocupación estado rural. De la misma manera que no De la misma manera Della Paolera afirma
del suelo destinado a la vivienda obrera, se considera su existencia en el plano de la que el destino de esta zona de veraneo no
y en sentido contrario, provocó el éxodo propuesta general, donde los procesos de era industrial ya que:
de las familias burguesas. Como así tam- urbanización que comentamos en el apar-
bién es importante destacar que tanto la tado anterior son ignorados. Tanto la topografía del terreno como
definición del sitio donde sería trasladado el interés que presentan las costas
el Matadero como el destino de las tierras Los imaginarios culturales filtrados en el del Paraná en el barrio del Saladillo,
que este liberaría, era objeto de discusión urbanismo científico hubieran permitido la disposición de
en el mismo momento que se delineaba el En el abordaje de esta temática, plantea- composiciones variadas de arte ur-
Plan Regulador. Sin embargo, y como ve- mos como supuesto que la imagen re- bano que, comprendiendo el sanea-
remos a continuación, estos procesos no creativa e higienista que prevaleció en las miento y la incorporación del arroyo
tienen ninguna repercusión en este pre- representaciones culturales del sur de la que da el nombre al barrio, hubiesen
tendido Urbanismo Científico. ciudad tuvo gran influencia en las propues- permitido la formación de una atra-
tas que el Plan formuló para este sector. yente y bien concebida zona con to-
En el mencionado Plan Regulador se es- Este argumento se suma a los anteriores das las características pintorescas
tablecen como lineamientos principales: en el sentido de comprender que en la defi- de una hermosa ciudad-jardín. (De-
la reorganización del sistema ferrovia- nición del Plan entran a jugar factores que lla Paolera, 1928: 28)
rio-portuario y una red general de parque nada tienen que ver con la cientificidad. En
y espacios verdes. A pesar del avance que esta línea, adoptamos el enfoque en el que Esta contradicción entre los procesos que
significaba la propuesta en este sentido, los planes urbanos son recuperados como describe y la propuesta que esboza está

PÁG 144 N. Jacob REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Fig. 9 - Fragmento sureste del plano de la Propuesta General. Fuente: Plan Regulador y de Extensión, Municipalidad de Rosario
(1935) – Archivo de la Biblioteca Argentina de Rosario.

atravesada por los imaginarios culturales de mentarios invisibilizan los procesos reales indicios de esta condición de exclave del
naturaleza y recreación. Como sostiene Ri- de manera tal que la síntesisde la propuesta paisaje ganadero urbano.
gotti (2014), sus propuestas integraban los general del Plan no llega a ser tal (Fig. 9).
debates y proyectos que estaban latentes En primer lugar, podemos confirmar que
en el ambiente de la ciudad. Más tarde, en la Una lectura posible: el paisaje en exclave diversos actores sociales negaban su cua-
memoria del Plan se reitera la preocupación La propuesta inicial de este trabajo plan- lidad de industria esencialmente urbana.
de vincular esta zona de la ciudad a la vida teaba la emergencia de interpelar a los Esta condición se reafirma en la necesidad,
de esparcimiento de la población. Así como paisajes productivos desde su estudio planteada en varias oportunidades, de esta-
también se confirma el interés de institucio- como paisaje cultural ambiental. A partir blecer nuevos mataderos en la ciudad debi-
nes particulares tales como la Federación de este concepto, desarrollamos para la do a la imposibilidad de mantener estos ali-
de Fomento Edilicio y la Federación de Ami- escala del fragmento urbano la noción mentos frescos para su consumo superando
gos de Rosario en el proyecto de Urbaniza- de paisaje en exclave2 al cual definimos ciertas distancias del centro urbano. Como
ción extensiva de la cuenca del Arroyo Saladillo como “todo aquel paisaje urbano que es expusimos anteriormente, este rechazo a
y habilitación como zona verde (Plan Regu- percibido como externo y al cual se da los establecimientos urbanos ganaderos y
lador y de Extensión, 1935: 51). Asimismo, una valoración negativa”. Este enfoque sus industrias asociadas se advierte tanto
al mismo tiempo que el sur de la ciudad se nos permite entender el rol que tuvo la en las ordenanzas y decretos sancionados
planteaba como lugar de esparcimiento y percepción y valoración ambiental en la por la administración municipal, como en
residencia, sea abalaban los traslados al construcción de los imaginarios cultu- las propuestas que planteaban los profesio-
sur tanto del matadero como del puerto rales del sur de la ciudad de Rosario. En nales urbanistas de la época.
(según el proyecto original del ingeniero A. este sentido, el análisis del sector que En segundo lugar, a través del estudio del
Fanego). El imaginario y los intereses frag- llevamos adelante en este trabajo nos da proceso de configuración espacial del sec-

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 N.Jacob PÁG 145
tor, identificamos la simultaneidad de la NOTAS ·DIAZ TERRERO, Fernando. 2013.Constelaciones
construcción de dos paisajes culturales. 1 - Título del libro del Dr. en Humanidades y Artes rurales serranas. Lógicas de ocupación del territorio y
Los mismos representaron dos imaginarios Diego Roldán (2005). En este se estudia el proceso de modelos de orden. Lecturas interpretativas de la cons-
contrapuestos reconocibles a través de la configuración espacial del barrio Saladillo (Rosario) trucción histórica del Norte de Traslasierra, Córdoba,
valoración ambiental que la sociedad de ese desde 1870 hasta 1940. Argentina. Tesis doctoral. Universidad Politécnica de
momento les adjudicó. Por un lado el paisaje 2 - Para poder explicar esta nueva apropiación de la Catalunya: Barcelona.
del Saladillo, saludable y natural, y por otro noción de exCLAVE es necesario que aclaremos su ·ELDEN, Stuart, GREGORY, Derek y SEVILLA BUI-
el paisaje de la carne, insalubre y violenta- acepción más aceptada, así como su versión en po- TRAGO, Álvaro.2011. "Espacios del pasado, historias
mente antropizado. Como constatamos en sitivo. Tanto enCLAVE como exCLAVE son términos del presente: en torno a los rastros de la historia espa-
este trabajo, estas percepciones culturales que se utilizan fundamentalmente en la geopolítica cial", en Urban, (NS01); 91-114.
signaron la forma en que se miró, desde la para identificar: en primer lugar, el territorio en un ·GALIMBERTI, Cecilia. 2014. La reinvención del río. Pro-
planificación, este sector. En este sentido, país que no pertenece a su jurisdicción y en segundo cesos de transformación en la ribera de la Región Metro-
pese a haber centrado esta investigación lugar, una porción de territorio perteneciente a un politana de Rosario, Argentina. (Rosario: UNR Editora).
en la primera mitad del siglo XX, pretende- país pero situada en otro. Sin embargo, la acepción ·GORELIK, Adrián. 1999. “Historia de la ciudad e his-
mos avanzar en el estudio de los diferentes de enCLAVE en las ciencias sociales y en su incorpo- toria Intelectual”, en Prismas: revista de historia intelec-
proyectos urbanos que tuvieron lugar en ración en numerosos textos de urbanismo está más tual (3), 209-223.
el sector hasta la fecha. Como así también vinculada a la referencia cultural de un sitio a través ·LIERNUR, Francisco. 2000.”La construcción del país
indagaremos en los trabajos sobre el sur del tiempo. La cual, de todas maneras, conserva su urbano”, en Nueva historia argentina Tomo 5. El progre-
de la ciudad que se llevaron adelante en la cualidad de “encerrar en el interior” (etimológica- so, la modernización y sus límites (1880-1916). dir. M. Z.
Facultad de Arquitectura, Planeamiento y mente del latín vulgar inclavare). De esta noción Lobato (Buenos Aires: Sudamericana), 409-464.
Diseño de la Universidad Nacional de Ro- partimos para definir (EX)CLAVE como un espacio ·LOCATELLI, Delfo. 1974. Historia de la Propiedad Te-
sario desde fines de la década de 1970, que negado por la ciudad. En esta categoría que desarro- rritorial en el Municipio de Rosario (Rosario: Municipa-
inferimos contribuirán en la convalidación llamos la preposición EX destaca, por un lado su per- lidad de Rosario).
de nuestras hipótesis. cepción como “fuera de” y por otro su connotación ·MALLA, Jorge. 2006. Historia del Barrio Tablada y de
de pérdida. la Biblioteca Vigil (Rosario: Asociación Vecinal Rosario
Para finalizar, sostenemos que esta lectu- Sud Este).
ra admite una mayor comprensión de los REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ·MARTINEZ DE SAN VICENTE, Isabel. 1995. La cons-
complejos procesos territoriales actuales. ·ALVAREZ, Juan. 1943. Historia de Rosario (1689- trucción del territorio de las colonias de la “Central Ar-
Como por ejemplo, la persistente margi- 1939).(Rosario: Universidad Nacional del Litoral) gentine land Company”. Tesis doctoral. Escuela Técnica
nalidad del sur de la ciudad en la planifi- ·ARMUS, Diego; HARDOY, Jorge Enrique. 1984. “Vi- Superior de Arquitectura: Barcelona.
cación urbana y la precariedad en la que vienda popular y crecimiento urbano en el Rosario —— 1985. La formación de la estructura colectiva de la
siguen inmersos estos barrios obreros del novecientos”, enEURE. Revista Latinoamericana de ciudad de Rosario. Cuaderno del CURDIUR N° 7(Rosa-
hoy. Asimismo, entendemos que el hecho Estudios Urbano Regionales, 11(31), 29. rio: FAPyD).
de que el frigorífico Swift siga en activi- ·BUSQUETS FABREGAS, Jaume y CORTINA RAMOS, ·MARTINEZ, Mónica. 2015. Los pueblos del desierto. El
dad da cuenta de la vigencia del paisaje Albert (coords.). 2009. Gestión del paisaje. Manual de pro- proceso de ocupación y urbanización del territorio Nacio-
que dio origen al sector.Como así tam- tección, gestión y ordenación del paisaje.(Barcelona: Ariel). nal de La Pampa. Tesis doctoral en publicación. Univer-
bién, se hace evidente en la permanencia ·DELLA PAOLERA, Carlos. 1928. Dos conferencias sidad Politécnica de Catalunya: Barcelona.
de sus imaginarios, e indudablemente, de sobre urbanismo. Rosario y sus problemas urbanos.(Ro- ·MIKIELIEVICH, Wladimir. 1969. “El “Tranway” (con-
sus impactos ambientales. Un paisaje que sario: Centro de Ingenieros, Arquitectos y Agrimen- tinuación)”, en Revista de Historia de Rosario (17-18),
aun hoy moviliza a los habitantes de este sores Titulares). 152-188.
territorio. De manera tal que “la ciudad y ·DELLA PAOLERA, Carlos.; FARENGO, Alberto.; GUI- —— 1967. “Servicios públicos de transporte en Rosa-
sus representaciones se producen mutua- DO, Ángel. 1935. Plan Regulador y de extensión (Rosa- rio. El tranway (continuación)”, en Revista de Historia
mente” (Gorelik, 1999: 210)● rio:Municipalidad de Rosario). de Rosario (14), 57-76.

PÁG 146 N. Jacob REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
·MUNICIPALIDAD DE ROSARIO.1910. Tercer censo
municipal del Rosario de Santa Fe (Rosario: Talleres de
la República).
·NOVICK, Alicia. 2004. “Historias del Urbanismo/
Historias de la ciudad. Una revisión de la bibliografía”
en Seminario de Crítica – revisión del artículo publica-
do en Revista Registros (1), 5-26.
·PRIETO, A. et ál. 2010. Ciudad de Rosario (Rosario:
Municipal de Rosario).
·RIGOTTI, Ana María. 2014. Las invenciones del Urba-
nismo en Argentina (1900-1960). Inestabilidad de sus
representaciones científicas y dificultades para su profe-
sionalización. (Rosario: UNR Editora).
—— 2007. “Las invenciones del Urbanismo en Argen-
tina” A&P (18), 18-21.
·ROLDÁN, Diego. 2008. Chimeneas de carne. Una His-
toria del Frigorífico Swift de Rosario. 1907-1943 (Rosa-
rio: Prohistoria).
—— 2005. Del ocio a la fábrica (Rosario: Prohistoria).
·SABATÉ BEL, Joaquín., BENITO DEL POZO, Paz.
2010. “Paisajes culturales y proyecto territorial: un
balance de treinta años de experiencia”. Identidades:
territorio, cultura, patrimonio (2), 2-21.
·SABATÉ BEL, Joaquín. 2006.”De la preservación del
patrimonio a la ordenación del paisaje”, en El paisaje y
la gestión del territorio. Criterios paisajísticos en la orde-
nación del territorio y el urbanism, coord. R. Mata y A.
Tarroja (Barcelona: Diputació de Barcelona), 329-342.
·SILVESTRI, Graciela. 2011. El lugar común. Una histo-
ria de las figuras de paisaje en el Río de la Plata. (Buenos
Aires: Edhasa).
—— 2003. El color del río. Historia cultural del paisaje del
Riachuelo (Bernal: Universidad Nacional de Quilmes). Nadia Vanesa Jacob Arquitecta. Docente de Teoría
·SOCIEDAD ANÓNIMA EL SALADILLO. 1905. Barrio y Técnica Urbanística en la Facultad de Arquitectura,
Saladillo (Rosario: Talleres Gráficos Welfing). Planeamiento y Diseño de la Universidad Nacional
·STORNI, Alfonsina. 2004.”El Saladillo”, en Rosario Ilus- de Rosario (FAPyD-UNR). Becaria Doctoral de CO-
trada. Guía literaria de la ciudad, ed. P. Cantini (Rosario: NICET desde 2014. Doctoranda en el Doctorado de
Municipal de Rosario), 44- 45. Arquitectura de la FAPyD. Becaria de iniciación en la
·WALDHEIM, Charles. 2006.”Landscape as Urbanism”, investigación en el Consejo de Investigaciones de la
en The Landscape Urbanism Reader, ed. C. Waldheim UNR en 2013 bajo la dirección de la Dra. Isabel Mar-
(New York: Princeton Architectural Press), 36-53. tínez de San Vicente. Integra proyectos de investiga-
·WERNICKE, Rosa. 2009. Las colinas del hambre (Ro- ción en el Centro Universitario Rosario de Investiga-
sario: Diario la Capital). ciones Urbanas y Regionales desde 2007.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 N.Jacob PÁG 147
Paisaje entre-ciudades
Transformaciones contemporáneas de la interfase urbano-rural.1

CECILIA GALIMBERTI

Español English

Especialmente desde las últimas décadas del siglo XX, se registra un incremento Due to the new logics of territorial extension and its intervening dynamics, it
acelerado del proceso de metropolización, que genera una profunda transfor- is particularly during the last decades of the twentieth century that there was
mación en las estructuras tradicionales de la interfase urbano-rural, dado que a sharp increase of the metropolisation process generating a profound trans-
se establecen nuevas lógicas de la extensión territorial y de sus dinámicas inter- formation of the urban-rural interface traditional structures. A rupture of the
vinientes. Se identifica una ruptura de los límites entre la ciudad tradicional y las boundaries between the traditional city and the large countryside extensions
grandes extensiones de campo que la circundan; ya que, dichos límites se han surrounding it is identified. This results from the transformation of boundaries
transformado en un nuevo paisaje -paisajes entre-ciudades o paisajes interme- into a new in-between cities -or intermediate- landscape which has the dual
dios-, que presentan la condición dual de conservar características tanto urbanas condition of preserving both urban and rural characteristics. Starting from a
como rurales. Partiendo de una revisión bibliográfica sobre el estado de la cues- bibliographical review of the state of the art dealing with the accelerated meta-
tión acerca de la acelerada metamorfosis de los paisajes entre-ciudades en los morphosis of the in-between cities landscape in metropolitan areas, the Metro-
ámbitos metropolitanos, realizamos un análisis particularizado sobre la Región politan Region of Rosario is analysed. Our study is focused on three territorial
Metropolitana de Rosario (RMR). Nos focalizamos en el estudio de tres fragmen- areas of this region which embody contemporary processes of metropolisation.
tos territoriales de esta región, que resultan representativos de los procesos Critical thinking about the transformations of our territories and their ongoing
contemporáneos de metropolización. Pensar críticamente las transformaciones processes gives rise to new perspectives that may allow the development of new
de nuestros territorios y de sus procesos en curso, nos abre nuevas perspectivas tools for action enabling to intervene in contemporary landscapes.
que nos pueden permitir desarrollar nuevas herramientas de actuación para in-
tervenir en los paisajes contemporáneos.

Palabras clave: metropolización, territorio, paisajes entre ciu- Key words: metropolisation, territory, in-between cities lands-
dades, Región Metropolitana de Rosario cape, Metropolitan Region of Rosario

PÁG 148 C. Galimberti REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Ribera corredor norte de la Región Metropolitana de Rosario. Fuente: Archivo Metropolitana-ECOM.

L as transformaciones de los modos de


producción, el mercado, la globaliza-
ción y el capitalismo ocasionan importan-
interpenetración en estos espacios de las
formas construidas de la ciudad, pero tam-
bién de grandes extensiones de espacios
de Alvear, correspondiente al corredor sur.
Pensar críticamente las transformaciones
de nuestros territorios y de sus procesos de
tes cambios en la configuración de las re- abiertos y de usos vinculados tradicional- metropolización en curso, nos abren nue-
laciones socio-territoriales. Especialmente mente al campo. vas perspectivas que nos pueden permitir
desde las últimas décadas del siglo XX, se Partiendo de una revisión bibliográfica desarrollar herramientas de actuación in-
registra un incremento acelerado del pro- sobre el estado de la cuestión acerca de novadoras para intervenir en los paisajes
ceso de metropolización, generando una la acelerada metamorfosis de los paisajes contemporáneos. Para ello se requiere un
profunda transformación en las estructu- entre-ciudades en los ámbitos metropolita- conocimiento más profundo de la realidad
ras tradicionales de la interfase urbano-ru- nos, realizamos un análisis particularizado territorial de nuestro tiempo, investigando
ral, dado que se evidencian nuevas lógicas sobre la Región Metropolitana de Rosario atentamente el contenido completo de es-
de la extensión territorial y de las dinámi- (RMR). Nos focalizamos en el estudio de tos cambios en sus múltiples dimensiones
cas intervinientes. tres fragmentos territoriales de esta región, y relaciones -dada la complejidad intrínse-
Se identifica una ruptura de los límites en- que resultan representativos de los proce- ca de las mismas- y sumergiéndonos en el
tre la ciudad tradicional y las grandes ex- sos contemporáneos de metropolización: horizonte de oportunidades que contiene;
tensiones de campo que la circundan; ya 1. La instalación de mega-plantas industria- porque, si bien “los problemas son globa-
que, dichos límites se han transformado en les-portuarias en áreas rurales del corredor les, las respuestas locales” (Precedo Ledo
un nuevo paisaje -paisajes entre-ciudades o norte; 2. La suburbanización residencial en 2004: 32). Cada territorio -con sus diver-
paisajes intermedios-, que presentan la con- el corredor oeste; y 3. La gran dispersión te- sas escalas y actores intervinientes-, debe
dición dual de conservar características rritorial de usos diversos -mayormente re- proyectar su propio modelo, sus propias
tanto urbanas como rurales. Existe así una sidenciales e industriales- en la jurisdicción propuestas de transformación.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 C. Galimberti PÁG 149
Territorios intermedios und Welt, Raum und Zeit, Stadt und Land, se desordenada y difusa de diferentes vías
Las regiones metropolitanas en todo el focaliza en el estudio de los paisajes que urbanas. Existe una predominancia de lo
mundo están sujetas a nuevas dinámi- se encuentran “entre el lugar y el mundo; individual por sobre lo colectivo, en la mul-
cas de transformación que ocasionan un entre el espacio y el tiempo; entre la ciu- tiplicidad de acciones registradas prevale-
cambio en la producción urbana y en sus dad y el campo.”2 ce el yo por sobre el nosotros. Se constituye
estructuras tradicionales. Existe una ten- La ciudad de hoy -o bien paisaje urbaniza- como una yuxtaposición de fragmentos, de
dencia a la difusión de los límites, expan- do, ciudad paisaje o paisaje entre-ciudades-, partes que poseen lógicas autónomas dis-
diendo aceleradamente la urbanización, se encuentra en una situación intermedia tintas entre sí.
a través de nuevos procesos, en ámbitos entre los ciclos económicos locales y las Este paisaje se reitera en los espacios in-
tradicionalmente rurales. Se produce una demandas del mercado mundial, entre las termedios entre las ciudades y pueblos
“explosión de la ciudad”: una “nueva me- tradicionales estructuras urbanas y las ex- que conforman las regiones metropolita-
tropolización” que se identifica como la tensiones rurales, entre la apropiación del nas (Fig.1). Generalmente, sus pobladores
aparición de nuevas dinámicas urbanas lugar y los no lugares de circulación. Se provienen de dos éxodos contrapuestos:
-y la aceleración de las existentes- (Font, reitera en los distintos rincones del mun- por un lado, debido a movimientos mi-
2007). Estas se difunden territorialmente do, extendiéndose en gran medida con la gratorios, procedentes de otras regiones
y van integrándose económica y funcio- globalización, el posfordismo y los cambios o poblados, atraídos por las posibilida-
nalmente. Se registran movilidades pluri- en los modos de producción de las nuevas des que brinda la ciudad central -trabajo,
direccionales y emergen morfologías es- dinámicas del capitalismo: servicios, entre otros- y que al no poder
paciales que modifican sustancialmente el acceder al mercado de suelo en la misma
uso tradicional del espacio metropolitano, Los paisajes intermedios en los que se asientan en territorios aledaños. Por
el consumo de suelo y de energía. vivimos se extienden en grandes otro, también se produce la migración de
Son diversas las denominaciones que dis- áreas y tienen características tanto familias pertenecientes a la ciudad cen-
tintos autores han dado a estos territorios, urbanas como rurales. Se encuen- tral, que en búsqueda de un nuevo modo
por ejemplo: Francesco Indovina se refiere tran entre el sitio singular y especí- de vida verde -de mayor contacto con la
a la Cittá diffusa; Joel Garreau como Edge- fico, como evento geográfico-histó- naturaleza- o también por no poder ac-
city; Edward Soja plantea la Postmetropolis; rico, y similar a todos los espacios de ceder a la vivienda propia -con dichas ca-
Bernardo Secchi desarrolla el Aree della la economía mundial, entre el espa- racterísticas- en la urbe principal, deciden
dispersione; Giuseppe Dematteis explica la cio como campo de experiencia in- instalarse en estos territorios.
Perirbanizzazione e diffusione a rete; Robert mediata y el espacio como distancia
E. Lang expone estos territorios como Ed- medida únicamente por el tiempo, Sin embargo, no solo los nuevos modos de
geless city. Estos son solo algunos de los nu- entre un mito de la ciudad que aun habitar se localizan en los paisajes inter-
merosos términos utilizados para describir pervive y un campo arraigado pro- medios. Estos paisajes resultan espacios
las nuevas características de la producción fundamente en nuestros sueños.3 ideales para la instalación de usos diver-
territorial contemporánea. (Sieverts, 2014: 129). sos: grandes industrias, depósitos, comer-
En especial, nos focalizamos en un con- cios, actividades rurales, áreas recreativas,
cepto propuesto por Thomas Sieverts El paisaje entre-ciudades posee caracte- entre otros. La gran disponibilidad de sue-
(1997), que en alemán se denomina Zwis- rísticas tanto de la vida urbana como de lo -a un costo mucho menor que el suelo
chenstadt. Por la complejidad intrínseca la vida rural, pero no es ciudad ni campo. urbano-, la ambigüedad -o carencia- de
de este término resulta difícil una tra- Presenta dinámicas particulares que, como políticas y normativas de usos del suelo y
ducción sintética al castellano, pero hace explica Sieverts (1997), se conforman por planeamiento, junto a la accesibilidad que
referencia a los paisajes entre-ciudades o innumerables decisiones individuales que poseen a través de rutas o autopistas rápi-
paisajes intermedios. Como explica el títu- carecen de una planificación general a das de gran conectividad con el resto de la
lo de su libro: Zwischenstadt: Zwischen Ort priori y registra una aparente estructura región -e incluso el país-, ocasionan que es-

PÁG 150 C. Galimberti REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Fig.1. Paisajes entre-ciudades se reiteran en distintas regiones del mundo. Fuente: horncastle.co.nz; libertyatspringcreek.com; japantimes.co.jp y 4.bp.blogspot.com.

tos territorios intermedios sean los lugares identifican así paisajes diversos que alter- más ámbitos territoriales. Esta condición
ideales para el laissez faire de la urbanidad. nan discontinuos en terrenos intersticia- socio-política compleja, contribuye a esa
El resultado tiende a presentar una forma les, de situación inacabada, intermitente: pérdida de identidad y a la generación de
difusa y extendida en el territorio, sin una nuevas autonomías, ya que estos espacios
identidad independiente definida. No se No es fácil integrar en una lógica suelen ser vistos como “problema del otro”
registra un sentido de apropiación del lu- discursiva clara y comprensible los o “responsabilidad de la ciudad vecina”,
gar por parte de los habitantes, a diferen- territorios rotos y desdibujados de denotando la gran debilidad de colabora-
cia del sentido de pertenencia que sí existe esta especie de paisajes híbridos y ción y coordinación interjurisdiccional que
en las ciudades o pueblos por parte de sus de frontera que parecen itineran- existen en las regiones metropolitanas.
ciudadanos. Asimismo, la imagen de estos tes, nómadas, no porque se muevan, Asimismo, son auto-dependientes, debido a
paisajes no es legible y carece de imaginabi- sino porque son repetitivos, porque la gran dispersión y expansión en el terri-
lidad territorial -al menos en el sentido tra- son parecidos en todas partes (No- torio. El uso del automóvil individual resul-
dicional de imaginabilidad urbana (Lynch, gué, 2008: 185-186). ta el medio de transporte preponderante
1960).4 Dado que no presenta una imagen para moverse en los paisajes intermedios.
clara o nítida para desplazarse con facili- Estos territorios intermedios incorporan Las conexiones viales posibilitan conectar
dad, dificultando la creación de imágenes también una ruptura en torno a los imagi- los servicios o el trabajo localizado en la
mentales identificables que pueden gene- narios tradicionales del paisaje continuo del ciudad con los nuevos modos de habitar
rar una mayor conciencia del ambiente y campo, de la ruralidad, e introducen nuevos suburbanos -o viceversa, personas que vi-
de sus dinámicas. registros, interpelándonos hacia la cons- ven en la ciudad que trabajan en plantas
Los paisajes entre-ciudades resultan, enton- trucción de un nuevo imaginario y nuevas industriales localizadas en estos espacios-.
ces, paisajes fragmentados, estos han per- representaciones en torno al mismo. De manera que, diariamente, es común que
dido gran parte de su discurso territorial A su vez, se encuentran generalmente en- los habitantes de estos paisajes interme-
y del imaginario paisajístico habitual. Se tre-jurisdicciones, perteneciendo a dos o dios dediquen horas al día para trasladarse

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 C. Galimberti PÁG 151
de estos puntos distantes en el territorio. espacios vulnera la legislación urbanística dicional, requieren el desarrollo de nuevos
Estos territorios entre-ciudades, resultan -burlando su sentido- e incorpora graves instrumentos que posibiliten direccionar
espacios paraurbanos, ya que poseen carac- disfunciones ambientales -como la imper- los distintos procesos en curso, desde una
terísticas urbanas, pero que se construyen y meabilización del territorio-; dado que se perspectiva supralocal, coordinando la ac-
consolidan en áreas teóricamente no urba- presenta de forma discontinua a través de tuación con todos los niveles estatales, rom-
nas. Así, el paraurbano evoca claramente su grandes instalaciones dispersas inapro- piendo con el marco únicamente comunal o
afinidad al espacio urbano, pero con inde- piadas desde el punto de vista paisajístico municipal y a través de la participación de
pendencia de su ubicación territorial. Este -afectando las cuencas visuales- y que, a su los distintos actores involucrados.
se constituye por tres tipologías distintas: vez, interrumpe procesos que requieren la
1. Espacio periurbano, que resulta un inci- continuidad del espacio libre. Transformaciones de los paisajes en-
piente espacio urbano poco estructurado, Finalmente, el vorurbano consiste en el es- tre-ciudades de la Región Metropolitana
localizado en la periferia de la ciudad; 2. Es- pacio residual que se localiza entre el espa- de Rosario
pacio rururbano, que presenta elementos de cio rururbano y el propiamente urbano. Es- La Región Metropolitana de Rosario (RMR),
origen o tipología urbana en plano ambien- tos fragmentos territoriales, si bien de uso especialmente desde las últimas décadas
te rural; y 3. Espacio vorurbano, que consiste rural, al encontrarse tan próximo al espacio del siglo XX, atraviesa diversas transforma-
en un ámbito marginal -entre el periurbano urbano y por resultar intersticios entre au- ciones en sus paisajes intermedios. Las nue-
y el rurubano- destinado a confundirse con topistas, rutas y los grandes componentes vas presiones del mercado, las demandas
alguno de ellos con el transcurrir del tiempo del rururbano están condenados a ser ab- económicas globales sobre los territorios
(Ramón Folch, 2003: 31-34). sorbidos por el espacio urbano. locales, los nuevos desarrollos de urbani-
El espacio periurbano resulta así el espacio Estos paisajes entre-ciudades -o dilatados zaciones suburbanas junto a la facilidad de
periférico inmediato a la ciudad donde esta espacios paraurbanos-, se encuentran en conexión que posibilitan las vías rápidas de
comienza a dejar de ser propiamente ciu- un proceso de transformación acelerado, comunicación -como son las autopistas-,
dad. Este no llega a cumplir con las infraes- que se caracteriza por ampliar su extensión confluyen a la rápida transformación de sus
tructuras, equipamientos y servicios que en el territorio, por incrementar la super- espacios paraurbanos.
aseguran la calidad urbana y se constituye ficie edificada -para usos diversos- y por Es importante recordar que las vías de co-
como una corona de geometría diversa que presentar nuevas estructuras espaciales. municación siempre han resultado factor
rodea el núcleo urbano y en el que se loca- Estas transformaciones presentan grandes esencial de transformación territorial y de
lizan grandes componentes -ya sean indus- potencialidades, pero también incorporan expansión urbana. En un primer momento,
triales, deportivos o comerciales, por ejem- nuevos conflictos. Desde el punto de vista en este ámbito estudiado, entre 1860 y
plo- que se quitan del centro de la ciudad. territorial, las transformaciones en cur- 1910, el ferrocarril resulta motor principal
El espacio rururbano se caracteriza por la so ocasionan un alto consumo de suelo, la de urbanización, dado que en torno a cada
conjunción de lo rural y lo urbano. Es de- pérdida de atractivo del paisaje, se urba- estación se forma un poblado -siendo este
cir, consiste en un espacio rural dedicado nizan áreas con importante valor natural el origen de la mayoría de las localidades
a usos industriales, residenciales, recrea- o histórico-patrimonial, se produce la con- pertenecientes a la RMR-.
tivos, entre otros. Si bien suele clasificarse gestión de infraestructuras existentes, se Posteriormente, con la incorporación del
como “no urbano” desde el planeamiento incrementan los costos de los servicios y las automóvil y la habilitación de los primeros
territorial, en él se encuentran grandes demandas de nuevos desarrollos, se tiende caminos pavimentados desde la década de
infraestructuras como estaciones trans- a una segregación de los grupos sociales, un 19205 se comienza a producir la expansión
formadoras de energía u otros componen- mayor consumo energético, poniendo en de diversas poblaciones. Especialmente,
tes vinculados al almacenaje de productos riesgo la sostenibilidad ambiental y la cohe- este proceso se da con mayor intensidad
agrícolas -como silos o galpones-, pero sión social (Nel.lo, 2012: 13-14). en el corredor norte, en relación a la Ruta
también se localizan plantas industriales. Estos paisajes entre-ciudades, al presentar Nacional n° 11. La disponibilidad de gran-
Como explica Folch (2003), este tipo de otras lógicas que la ciudad compacta tra- des extensiones de tierra frentistas al río

PÁG 152 C. Galimberti REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
en los distintos centros urbanos costeros
del área, junto a la existencia de infraes-
tructura como muelles, puertos, embarca-
deros, elevadores de granos e industrias
previas asentadas, presentan las condicio-
nes ideales para la instalación de nuevas y
numerosas plantas productivas. Esta pro-
liferación industrial trae consigo el creci-
miento de las áreas urbanas, conformando
así el continuo urbano-industrial que se re-
gistra desde la localidad de Puerto General
San Martín hasta Villa Gobernador Gálvez.
Este proceso de conurbación se produce a
partir de la década de 1950, en el cual se
expanden muchas poblaciones hasta en-
contrarse y conformar un solo continuo
urbano (Galimberti, 2015).
También así, la construcción de las vías rá-
pidas -autopistas- cambian la estructura
comunicacional del área y desencadenan
nuevos procesos de urbanización. Espe-
cialmente a partir de la década de 1960, en
muchas localidades ribereñas se aprueban
numerosos loteos, los cuales no respon-
den a las lógicas internas de cada poblado
-ubicándose muchas veces alejados de la
trama urbana existente-. Comienzan a oca-
sionarse así, diversos problemas vinculados
a la infraestructura, servicios, movilidad y
transporte, entre otros.

Asimismo, en la década de 1970 con la de-


manda de los mercados internacionales y los
precios competitivos comienza a producirse
una producción masiva de oleaginosas que,
junto a la industrialización de la soja, conlle-
va a la instalación de nuevas plantas de pro-
cesamiento como a la expansión de las exis-
tentes. Sin embargo, especialmente a partir
de las décadas de 1980 y 1990, en el marco
de la globalización, la creciente producción
industrial y la integración financiera, junto a
la reestructuración y reforma del Estado, se Fig. 2. Región Metropolitana de Rosario. Delimitación casos de estudio. Fuente: Elaboración propia.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 C. Galimberti PÁG 153
Fig. 3. Fragmento frente ribereño jurisdicciones Timbúes y Puerto General San Martín. Fuente: Elaboración propia en base
a imágenes Google Earth.

produce una acelerada transformación y se institucional para llevar a cabo la definición vas urbanizaciones -tanto cerradas como
registran nuevas dinámicas y morfologías en de estos lineamientos de planeamiento. Sin abiertas-, dispersas en todo el territorio
los paisajes intermedios de la Región Metro- embargo, justamente es en estas localida- metropolitano. A fin de profundizar sobre
politana de Rosario. des que se registra una mayor presión del la incidencia de estos procesos de trans-
Es importante destacar que mientras que mercado para habilitar la transformación formación, vamos a focalizarnos en el
la ciudad de Rosario posee una larga tra- de tierra rural en urbana -ya sea para usos análisis de tres fragmentos del paisaje in-
yectoria de planeamiento -entre el perío- industriales o residenciales-, generan- termedio de la RMR correspondientes al
do 1991-2008, se presentan tres Planes do una gran dispersión en el territorio de corredor norte, corredor oeste y corredor
Urbanos-, la mayoría de las localidades nuevas islas urbanas que, mayormente, se sur (Fig. 2).
restantes que conforman la región, ade- encuentran alejadas de las plantas urbanas
más de resultar localidades de una escala históricas y que atraen, a su vez, nuevos Primer caso: Los mega-polos industriales-por-
mucho menor que Rosario6, no poseen pla- cambios de usos del suelo. tuarios del corredor norte.
nes urbanos ni otros instrumentos de or- Si bien son diversos los usos presentes en Los acontecimientos y condiciones
denamiento territorial.7 No es casual que los paisajes entre-ciudades de la RMR8, geopolíticas estratégicas que suceden
esto suceda en los poblados más pequeños se distingue la instalación de una gran entre las décadas de 1980 y 20109 repo-
que poseen una menor capacidad técnica e cantidad de plantas industriales y de nue- sicionan a nivel global a la RMR. A su vez,

PÁG 154 C. Galimberti REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
los cambios de las políticas portuarias
que toman lugar en los primeros años de
los ’90 -vinculados a la desregularización,
descentralización de la gestión y admi-
nistración portuaria-, junto a la fuerte
demanda exterior de granos y productos
derivados del complejo sojero, ocasio-
nan el incremento de la instalación de
grandes plantas industriales vinculadas a
esta oleaginosa y derivados, para proce-
samiento, almacenamiento, embarque y
exportación. Estas instalaciones se regis-
tran en todo el frente ribereño metropo-
litano, presentando una mayor densidad
en el corredor norte, si bien en muchos
casos se localizan en áreas industriales
existentes, también se emplazan nuevas
plantas en áreas rurales.
Por ejemplo, en la Fig. 3 se compara un
fragmento del sector ribereño corres-
pondiente a las jurisdicciones de Timbúes
y Puerto General San Martín entre el año
1986 -fotografía izquierda-, y el año 2016
-fotografía derecha. En las últimas tres
décadas se instalan nuevas plantas indus-
triales-portuarias sobre el frente fluvial
de los ríos Coronda y Paraná, alejadas
de instalaciones productivas pre-exis- Fig. 4. Suburbanización del corredor oeste de la RMR entre 1986 y 2016. Fuente: Elaboración propia en base a imágenes Google Earth.

tentes. En Timbúes, en el kilómetro 466,


se instala la Termoeléctrica General San sido de uso rural, frente a la gran deman- Profertil S.A., Minera La Alumbrera, Ter-
Martín y la Central Termoeléctrica Vuelta da del mercado internacional y la escasez minal 6 S.A., Alto Paraná S.A. y Terminal
de Obligado, a inmediaciones de ésta, se de grandes parcelas vacantes ribereñas Fertilizantes Argentinos S.A.
localiza el Complejo Agroindustrial Re- en otras localidades, a fines de la prime- Estas localidades, de menos de 15.000
nova S.A., que presenta una capacidad de ra década del siglo XXI, el gobierno local habitantes, presentan así una notable
procesamiento de soja de más de veinte de Timbúes propone transformar el 75% transformación de sus paisajes, en los
mil toneladas diarias.10 También en la ju- de su frente fluvial a industrial-portuario. cuales estos polos productivos de gran
risdicción de esta localidad, se encuen- A su vez, en la ribera de la jurisdicción de magnitud interrumpen abruptamente
tra el Complejo Industrial Timbúes de la Puerto General San Martin, también se la horizontalidad tradicional del campo;
empresa Louis Dreyfus, y en el kilómetro incrementan estos componentes indus- como también así los flujos continuos
462, a la salida del Coronda, se localiza triales-portuarios. Por ejemplo, en 1986, de camiones fraccionan este territorio y
el Complejo Noble de Timbúes. Si bien en el Km 454.5 se encontraba solo la ter- generan grandes contrastes entre la vida
históricamente los 23 Km de extensión minal de Cargill -rodeada de uso rural-, tranquila de pueblo y los nodos de inter-
del frente ribereño de esta localidad han mientras que, en el 2016, se registran: cambio de la globalidad.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 C. Galimberti PÁG 155
Segundo caso: La suburbanización del corre- de la identidad propia del lugar. Por ejem- asociado al incremento del uso del autómo-
dor oeste. plo, la realización de lagos artificiales y la vil y la presión del mercado,
El proceso de suburbanización residencial, plantación recurrente de palmeras en ba-
si bien ocurre a nivel global, en Argentina rrios cerrados responden a transformar es- está conduciendo a que la ciudad
se constituye como una de las dimensiones tos paisajes en otros -más cercanos a Miami se diluya progresivamente en el
más emblemáticas y radicales del proceso que al territorio pampeano argentino-. Si- campo, alterando las clásicas rela-
de privatización que atraviesa el país espe- guiendo a Muñoz (2010: 109), encontramos ciones dicotómicas urbano-rural, al
cialmente desde la década de 1990. Estas cada vez más difícil apreciar la identidad de introducir en los espacios rurales
nuevas modalidades de urbanización, se los lugares a través de su paisaje, dado que circundantes interrelaciones resi-
vinculan directamente con el aumento de cuesta identificar las diferencias derivadas denciales de baja densidad y activi-
las desigualdades sociales y la crisis del Es- de una historia o cultura propia. De lo con- dades económicas especializadas,
tado para garantizar la seguridad de todos trario, los paisajes suburbanos tienden a y sustituyendo el paisaje rural por
los ciudadanos (Svampa, 2001). Las nuevas mostrarse más a partir de lo similar y gené- un continuo urbano en el que los
urbanizaciones -en muchos casos cerradas- rico que de lo singular de cada territorio. espacios naturales y las áreas agrí-
se postulan como el espacio idílico elegido Es importante remarcar que, si bien esta colas reciben crecientes impactos
por la clase alta y media-alta, a fin de alejarse dinámica de suburbanización de nueva re- negativos; y todo ello basado en la
de los males presentes en la ciudad -asocia- sidencia es predominante en el corredor preeminencia del transporte pri-
do a altos índices de inseguridad, pobreza y oeste, se registra, en todo el espacio paraur- vado (…) Movilidad, transporte,
marginalidad-. Se persigue así, un imagina- bano de la RMR. Asimismo, se destaca que costes sociales y ambientales que
rio vinculado a lo bucólico del campo -cuyo la lógica de este proceso de producción de se deben en gran parte a una forma
nombre en inglés country hace referencia-. nuevas residencias suburbanas, no consiste de expansión urbana espontánea o
En el marco de la globalización, se importa en urbanizar primero las áreas periurbanas ineficientemente planificada (Pre-
el imaginario de un modo de habitar asocia- y luego anexándose a éstas. Sino que, si- cedo Ledo, 2004: 36).
do al “estilo de vida verde”, principalmente multáneamente, se producen nuevas urba-
inspirado en el suburbio norteamericano nizaciones en el espacio periurbano como En Alvear, localidad correspondiente al co-
como el marco ideal para la familia. también en el rururbano, generando nuevos rredor sur de la RMR, en las últimas décadas
En la Fig. 4 se compara el corredor oeste espacios vorurbanos, que a través del tiem- se registra una aceleración de conversión de
de la RMR entre 1986, -imagen superior- y po también terminan siendo urbanizados. suelo rural a urbano para diversos usos -ma-
2016 -imagen inferior. Se registra el gran Tercer caso: La dispersión de usos industria- yoritariamente industriales y residenciales-
incremento de superficie urbana que su- les y residenciales en el corredor sur. dispersos en todo el territorio de su juris-
cede en los últimos treinta años, especial- La dispersión de las funciones urbanas so- dicción. En la Fig. 5, vemos la comparación
mente en la franja localizada entre la Ruta bre el territorio en áreas segregadas genera entre el estado de situación en el año 1986
Nacional n° 9 y la autopista Rosario-Cór- una segregación social vinculada a una diso- y en el 2016. Se identifica que, si bien desde
doba, registrándose un incremento de más ciación creciente entre el lugar de residen- 1968 y durante toda la década de 1970 se
de 2.500 hectáreas de suelo urbano, a tra- cia y el lugar del trabajo (Camagni, 2002; aprueban catorce11 nuevos loteos dispersos
vés del desarrollo de numerosos empren- citado por Precedo Ledo, 2004). Se tiende en toda la jurisdicción -mayormente vincu-
dimientos inmobiliarios -más de 40-, a tra- a conformar así una ciudad sin límites de- lados a la Ruta Provincial N° 18, la ruta pro-
vés de tipologías de Barrio Cerrado, Barrio finidos y con un tejido urbano discontinuo vincial n° 21 y la autopista Rosario-Buenos
Abierto, Club de Campo, entre otros. que se extiende hacia el infinito, sucedién- Aires-, es en los últimos treinta años que se
Las imágenes resultantes de estas nuevas dose, sin un orden aparente, distintos usos efectiviza su ocupación y se aprueban nue-
urbanizaciones, tienden a ser análogas a residenciales, comerciales, industriales, re- vas urbanizaciones, alejadas de la planta ur-
otros paisajes suburbanos del mundo, en- creativos, grandes infraestructuras y equi- bana histórica -algunas más de 10 km.
contrándose frecuentemente despojadas pamientos. El modelo de la ciudad dispersa, Esta localidad no solo presenta áreas re-

PÁG 156 C. Galimberti REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
sidenciales distantes entre sí, también los
componentes industriales se han localiza-
do esparcidos en toda su jurisdicción. Por
un lado, el frente ribereño de Alvear ha
tenido una vocación productiva portuaria,
esto se intensifica en los últimos años con
expansión de las instalaciones de Cargill
y Ultrapetrol. Por otro lado, si bien desde
finales de la década de 1960 se proyecta
el Parque Industrial Alvear, localizado a in-
mediaciones del margen norte del arroyo
Frías, el mismo se consolida en las últimas
tres décadas -como vemos en las fotogra-
fías-. No obstante, a pesar de tener definida
la localización de un parque industrial, se
aprueba la transformación de suelo rural
para nuevos usos productivos en distintos
sectores del territorio. Por ejemplo, General
Motors, inaugurada en 1997, se localiza en
la intersección de la autopista Rosario-Bue-
nos Aires y la Ruta Nacional AO12. De este
modo, con el transcurrir de los años, en los
márgenes de ambas componentes viales se
instalan nuevas empresas e industrias.12

Es así, que esta comuna presenta numero-


sos conflictos y problemáticas derivados de
la gran dispersión territorial. Por ejemplo, Fig.5 - Jurisdicción de Alvear, corredor sur de la RMR. Fuente: Elaboración propia en base a imágenes Google Earth.

la provisión de infraestructuras y servicios


-como agua potable, gas natural y tendido estos paisajes y de sus imágenes resultantes, potencialidades, se requiere reorientar
de cloacas-, la recolección de residuos só- comprender la región metropolitana -y la di- los procesos en curso, anticiparse a sus
lidos urbanos y el desarrollo de un sistema versidad de realidades que presenta-, a fin impactos y efectos resultantes, contribu-
de transporte público eficiente para toda de fortalecer una identidad regional común. yendo a la mixtura de usos y relaciones,
la comunidad. Asimismo, también existe reduciendo los múltiples desplazamientos
una notoria fragmentación y segregación Algunas reflexiones… -especialmente el transporte individual- y
social, registrando la falta de apropiación Los paisajes entre-ciudades presentan nue- evitando la dispersión generalizada en pos
identitaria local de parte de gran cantidad vas dinámicas y lógicas de transformación de permitir un desarrollo más sostenible.
de sus habitantes -especialmente aquellos que distan de las ciudades compactas o Prevalece lo individual -y los intereses pri-
alejados de la planta urbana central, los centros urbanos tradicionales. Si bien se vados- por sobre lo colectivo; ya sea tanto
cuales plantean no conocer muchos luga- registran diversos conflictos y problemas de parte de las multinacionales como de
res representativos de Alvear.13 en estos territorios intermedios, también las familias que, en búsqueda de una vida
Ante estas nuevas transformaciones, resulta en ellos se identifican grandes oportu- más cercana a la naturaleza, accede a un
fundamental desarrollar el conocimiento de nidades. Es así que, para dar lugar a sus lote para construir su vivienda. Asimismo,

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 C. Galimberti PÁG 157
predomina en las revistas de arquitectura estos paisajes consiste en poder superar la es Villa Gobernador Gálvez, presentando menos
las experimentaciones sobre la casa su- gran fragmentación jurisdiccional, política del 10% de población que la ciudad de Rosario-, y
burbana, por sobre las experimentaciones e institucional. más de la mitad de las localidades poseen menos de
tipológicas de la ciudad compacta. Este Es fundamental el abordaje territorial desde 10.000 habitantes.
paisaje se va conformando así de imagina- la perspectiva ampliada de los procesos que 7- O presentan ordenanzas o planes de larga data, no
rios y deseos individuales, de islas urbanas toman lugar en estos paisajes intermedios, actualizados y que no se cumplen en la actualidad.
con lógicas distintas entre sí, carentes de a fin de poder dar respuesta a los conflictos 8 - Podemos mencionar, por ejemplo, yuxtapuestos
una legibilidad integral y de una construc- comunes, revertir los efectos indeseados y a los usos rurales, componentes del terciario, gran-
ción simbólica de apropiación colectiva. conformar un sistema de planificación con- des infraestructuras, espacios recreativos y depor-
Para invertir este esquema, resulta funda- junta integral -que evite como resultante la tivos.
mental reforzar la mirada y los estudios sumatoria de decisiones individuales aisla- 9 - Se destaca que en 1989 se acuerda la creación
sobre estas nuevas dinámicas y fortalecer das. Para ello es esencial la acción coordina- del Comité Intergubernamental de la Hidrovía Pa-
el rol del Estado en el desarrollo de políti- da entre el gobierno nacional, provincial y raguay-Paraná y en 1992 se suscribe el Acuerdo
cas, instrumentos de gestión y proyecto municipal, junto a la participación activa de de Santa Cruz de la Sierra, en 1991 se constituye el
territorial adecuados a estas realidades, a todos los ciudadanos, de los que habitan co- Mercosur, y en el año 2003 se inaugura el puente
fin de frenar el laissez faire, el “dejar hacer”, tidianamente estos paisajes● Rosario-Victoria, conexión vial estratégica para la
que lidera la transformación de estos pai- vinculación este-oeste entre Chile con Uruguay y
sajes. Se requiere, entonces, poner el foco NOTAS el sur de Brasil, posibilitando nuevos desarrollos en
sobre la existencia y calidad de espacios 1 - El presente artículo es un avance de la investiga- materia de integración regional-continental.
públicos -entendidos como el lugar de en- ción en curso denominada “LA REINVENCIÓN DEL 10 - Resulta una de las más importantes a nivel mun-
cuentro y sociabilización por excelencia de TERRITORIO. Nuevos procesos de metropolización en la dial por sus características. Es inaugurada en 2014 y
la vida urbana-; sobre la provisión de ser- Región Metropolitana de Rosario, Argentina”, realizada tiene una capacidad de almacenamiento de 310 mil
vicios, equipamientos e infraestructuras; por la autora en el marco de la Carrera de Investiga- toneladas de porotos de soja, 170 mil toneladas de
sobre el consumo excesivo de suelo -y sus dor Científico y Tecnológico del CONICET y dirigida subproductos y 45 mil toneladas de aceite, se prevé
efectos resultantes-; sobre la calidad de por la Dra. Arq. Isabel Martínez de San Vicente. un ingreso de mil camiones diarios a la planta para el
vida de la población; sobre la protección y 2 - Se destaca que en su traducción al inglés el título abastecimiento de materia prima.
preservación del ambiente -y su resguardo del libro es: “Cities without cities: An interpretation of 11 - Loteos: Villa Rosa, Arbilla 1 y 2, Villa mercedes,
para las generaciones futuras-. the Zwischenstadt:” (Ciudades sin ciudades: una inter- El Prado, Yani-Barbero, Villa Lucía, Bertolussi, Don
En este sentido, no se propone convertir pretación del Zwischenstadt). Traducción realizada Manuel, Zafra, Don Vicente, Martinelli, Astengo y
estos paisajes en un esquema tradicional, por la autora. Masagli.
sino se considera importante conservar 3 - Traducción realizada por la autora. 12 - Por ejemplo, se localizan: Parque Industrial Mi-
su identidad -o en su defecto, dotarlos de 4 - La imaginabilidad se define como la cualidad de cropi, Randon Argentina, Silcar, Carlos Boero SRL,
identidad propia-, estableciendo estrate- un objeto físico que le da una gran probabilidad de Paladini, Parque Industrial AVANT, IDM-Maderas,
gias y directrices para su transformación, suscitar una imagen vigorosa en cualquier observa- entre otros.
a fin de evitar los impactos socio-ambien- dor que se trata, relacionándose con los atributos de 13 - Según resultados de entrevistas realizadas a
tales negativos resultantes. Para lo cual, identidad y estructura en la imagen mental (Lynch, habitantes de loteos pertenecientes a la Ruta Pro-
se deben desarrollar otras herramientas 1960 [1970: 18]). vincial N° 18, jurisdicción Alvear.
e instrumentos de planeamiento que los 5 - Desde la década de 1920 se comienza la construc-
utilizados en la ciudad tradicional, que tie- ción de diversas rutas nacionales y provinciales, por REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
nen que estar basados en la coordinación ejemplo, la Ruta Nacional N° 11 -tramo que conecta · FOLCH, Ramón. 2003. El territorio como sistema. Con-
y consenso metropolitano de las distintas Rosario con Santa Fe-, es proyectada en 1927 y con- ceptos y herramientas de ordenación (Barcelona: Insti-
jurisdicciones intervinientes. Uno de los cluida en 1942. tud d’Edicions de la Disputació de Barcelona).
mayores desafíos que deben afrontar hoy 6 - El municipio que sigue en cantidad de habitantes · FONT, Antonio. 2007. La explosión de la ciudad. Trans-

PÁG 158 C. Galimberti REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
formaciones territoriales en las regiones urbanas de la
Europa Meridional. (España: Ministerio de Vivienda).
· GALIMBERTI, Cecilia. 2015. La reinvención del río.
Procesos de transformación de la ribera de la Región Me-
tropolitana de Rosario, Argentina (Rosario: Colección
A&P Tesis Doctorales, UNR editora).
· INDOVINA, Francesco. 2007. “La metropolización
del territorio. Nuevas jerarquías territoriales”. En La
explosión de la ciudad. Transformaciones territoriales en
las regiones urbanas de la Europa Meridional, ed. Anto-
nio Font (España: Ministerio de Vivienda), 20-47.
· LYNCH, Kevin. 1960. The Image of the City (Cambri-
dge, USA: The M.I.T Press). Trad. Castellana por Enri-
que Luis Revol, La Imagen de la Ciudad (Buenos Aires:
Ediciones Infinito, 1970).
· MUÑOZ, Francesc. 2010. “Los paisajes del transu-
mer. El orden visual del consumo en tránsito”, Enraho-
nar: quaderns de filosofía 45, 107-121.
· NEL.LO, Oriol. 2012. Ordenar el territorio. La experien-
cia de Barcelona y Cataluña. Tirant Humanidades (Bar-
celona: Tirant Humanidades).
· NOGUÉ, Joan. 2008. “Al margen. Los paisajes que no
vemos” En Paisaje y Territorio, dir. Javier Maderuelo
(Madrid: ABADA Editores, CDAN).
· PRECEDO LEDO, Andrés. 2004. Nuevas realidades
territoriales para el siglo XXI. Desarrollo local, identidad
territorial y ciudad difusa. (Madrid: Editorial Síntesis).
· SIEVERTS, Thomas. 1997. Zwischenstadt. Zwischen
Ort und Welt, Raum und Zeit, Stadt und Land (Vieweg
Friedr. + Sohn Ver). Trad. Inglés por Daniel de Lough,
Cities without Cities. An interpretation of the Zwis-
chenstadt (London and New York: Spon Press, Taylor Cecilia Inés Galimberti. Arquitecta (FAPyD-UNR,
& Francis Group: 2004). 2008) y Doctora en Arquitectura (FAPyD-UNR,
· SIEVERTS, Thomas. 2014. “The In-Between City 2015). Investigadora Asistente del CONICET y del
as an Image of Society: From the Impossible Order Observatorio Urbanístico del CURDIUR. Docente del
Towards a Possible Disorder in the Urban Landscape” Área Teoría y Técnica Urbanística y del Área Historia
En In-Between Infrastructure. Urban Connectivity in an de la Arquitectura de la FAPyD-UNR. Es autora de nu-
Age of Vulnerability, ed. Douglas Young, Patricia Burke merosos artículos y papers en libros y revistas indexa-
Wood y Roger Keil (Canada: Praxis (e) Press) E-edi- das nacionales e internacionales.
tion: http://www.praxis-epress.org/availablebooks/
inbetween.html
· SVAMPA, Maristella. 2001. Los que ganaron: la vida en
los countries y barrios privados (Buenos Aires: Biblos).

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 C. Galimberti PÁG 159
Patrimonio rural y paisaje
Los espacios de transición urbano-rural, un llamado de atención

ANA MARÍA CICCHINI | GRACIELA BAGLIONE

Español English

La ciudad contemporánea es la resultante de un crecimiento continuo y acelerado The contemporary city is the result of a continuous and rapid growth where
donde las lógicas proyectuales y de gestión producen impactos que modifican el logic and management of design produce impacts that are perceived on the
territorio y su paisaje, reflejándose en los bordes de la ciudad consolidada a partir landscape and territory. Those dynamics of change are reflected in the edges of
del consumo de suelo rural. Los bordes, la interfase entre ambas situaciones, dan the consolidated city and in the ownership of agricultural land. The edges, the
lugar a un área que alterna el uso rural y el residencial disperso, afectando las interface between the two situations, results in an area that alternates rural and
condiciones ambientales de estos ámbitos suburbanos. La lectura interpretativa spread residential use, affecting environmental conditions in these suburban
de esta nueva modalidad (urban sprawl) adquiere particularidades específicas en areas. The appreciation of this new modality (urban sprawl) acquires specific
el contexto de las áreas metropolitanas de Rosario y Santa Fe registrando, en el characteristics in the context of metropolitan areas of Rosario and Santa Fe,
periodo 2002-2012, transformaciones en el uso residencial, sea en su condición registering in the period 2002-2012, the transformations in the residential use
de barrio cerrado o abierto en el área suburbana. – both in its condition of closed and open neighborhood in the suburban area.
La construcción del cuerpo documental basado en los estudios de uso de This point of view is approached from the observation of the contemporary
suelo, ocupación de suelo, accesibilidad, confort ambiental, calidad de imagen, metropolitan landscape, and it has among its main objectives to contribute
han permitido valorar ese paisaje de borde, entre lo natural y lo construido, to the construction of new tools to assess the landscape border between the
entendido como un recurso patrimonial sostenible en el tiempo. Y se propone natural and the built, understood as a sustainable heritage resource in time.
verificar en las expansiones, las formas y modalidades de ocupación del suelo This research takes as its antecedent the comparative and interpretive study
en relación a las características del paisaje resultantes de los procesos de of the processes of transformation in land use of the mentioned areas, and
suburbanización y expansión en la periferia. intends to verify in the expansions, forms and modalities of soil occupation in
relation to landscape features.

Palabras clave: expansión residencial, paisaje rural/urbano, áre- Key words: residential expansion, rural landscape / urban, me-
as metropolitanas tropolitan areas

PÁG 160 A. M. Cicchini | G. Baglione REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
E ste artículo intenta caracterizar el pai-
saje de ciertos espacios de transición
urbano-rural en la ciudad contemporánea,
equilibrio ecológico y el desarrollo econó-
mico, social y cultural.
urbana básicamente refleja las preferen-
cias y aspiraciones de familias que quieren
vivir una vida suburbana. Desde este punto
poniendo énfasis en la vertiginosa ocupación Se está en presencia de una configura- de vista, los desarrollos suburbanos apare-
del espacio natural suburbano, los avances ción urbana de tipo extendido, donde los cen en gran parte como consecuencia de la
en la ocupación del suelo rural por las ex- residentes de los barrios en expansión acción de inversionistas, los cuales estarían
pansiones unitarias abiertas y cerradas y la tienden a vivir en casas unifamiliares y a dirigidos a satisfacer dicha demanda.
consiguiente alteración del paisaje.1 trasladarse en automóvil al trabajo, la baja La otra línea de argumentación sostiene
Los procesos de urbanización que expe- densidad de población es un indicador de que el fenómeno de la dispersión urbana
rimentan las áreas metropolitanas de Ro- esta dispersión. en absoluto es no solo el resultado de la
sario (AMR) y Santa Fe-Paraná (AMSF-P) demanda de los hogares individuales de
en las últimas dos décadas se manifiestan Manifestaciones de los Procesos que definen más viviendas suburbanas (respaldado
bajo la forma de una ocupación disconti- los paisajes contemporáneos suburbanos. por factores económicos y sociales), sino
nua sobre el suelo rural, carente, asimis- El debate local -cultural y político-, se pola- también que este argumento se apoya en
mo, de las más elementales provisiones de riza entre dos contrapuestos: quienes ofer- la afirmación de que el desarrollo urbano
infraestructura y equipamiento. Espacio tan y consumen: seguridad, tranquilidad, y el uso del suelo están fuertemente diri-
rural que contiene un patrimonio natural, relación con la naturaleza y quienes cuestio- gidos por la alianza de intereses privados
cultural y paisajístico que es a la vez fac- nan los riesgos ambientales y los costos so- y las políticas públicas pertinentes y que la
tor y motor del desarrollo. Reconocer sus ciales de esa modalidad de expansión. expansión urbana es un proceso de consu-
valores intrínsecos y protegerlo resulta La primera línea de razonamiento se centra mo de suelo que impacta el medio ambien-
indispensable para el mantenimiento del en la demanda y sostiene que la dispersión te humano y también el natural.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. M. Cicchini | G. Baglione PÁG 161
Esta nueva forma de ocupación del suelo
no es entonces solo una condición del de-
sarrollo urbanístico de la metrópolis, sino
también, una modalidad de vida en sus
inicios, contando en su interior con jerar-
quías funcionales débiles.
La resultante es la extensión fragmenta-
da de ocupación del suelo, con patrones
de baja densidad edilicia, que progresi-
vamente consumen suelo periférico, re-
quiriendo una extensión antieconómica
de las redes de servicios y sobrecargando
ciertas vías de comunicación. Tendencia
sostenida al desplazamiento de la vivienda
permanente hacia las afueras de la ciudad
que permiten movimientos discrecionales
desde y hacia la ciudad central generando
una nueva cultura de hábitat. Esta nueva
realidad territorial puede describirse con
la presencia de la periferia tradicional de-
gradada alternada con territorio rural y
nuevos fragmentos de residencia, equipa-
miento e industrias.

En el Área Metropolitana de Rosario, el


proceso de expansión referido a nuevas
formas de urbanización residencial de
baja densidad y de vasta ocupación del
suelo rural se ha acentuado en el último
decenio, mediante el desarrollo de ba-
rrios cerrados, clubes de campo; chacras
y una modalidad más reciente promo-
cionada como barrios abiertos. Si bien se
presentan en los diferentes corredores
que caracterizan al AMR, se destaca por
su mayor dinámica, el correspondiente al
eje oeste, favorecido por las ventajas que
brinda la presencia de la autopista Rosa-
rio-Córdoba, los valores paisajísticos del
área relacionados con el ambiente natural,
la baja densidad de población, la evoca-
ción a la consolidación del grupo familiar,
Área Metropolitana Rosario 2012 y 2014. Expansión Residencial suburbana privada (abierta y cerrada). 2012. Fuente:
elaboración propia. la recreación de un estilo de vida más ar-

PÁG 162 A. M. Cicchini | G. Baglione REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Fig. 1 - Superficie ocupada en relación a la superficie de cada distrito. Densidad de población estimada por Ha 2001-2012-AMR. Indicadores y fuentes: elaboración propia en base a datos
de planos, IPEC | Fig. 2 - Población total al 27 de Octubre de 2010 con proyección 2014 por Distrito y porcentaje de crecimiento según AMR. Fuente: INDEC-Censo Nacional de Población,
Hogares y Vivienda 2010. Procesado con Redatam+SP, CEPAL/CELADE.

mónico en relación con la naturaleza. Esta La vivienda es, aparentemente, más eco- a lo largo del tiempo, se presentan aptas
mayor dinámica adquiere relevancia no nómica en la periferia, siendo el coste del para recibir estas urbanizaciones, que se
solo por la magnitud de las urbanizaciones transporte más elevado al tener que ser benefician por la cercanía con los lugares
sino también por la cantidad de oferta pre- necesariamente privado y no colectivo, de trabajo en la ciudad central, favoreci-
sente en el mercado, en algunos casos con particular y no público. dos por la existencia de conectores viales
lotes vendidos pero con diferentes grados de jerarquía tales como la autopista Rosa-
de ocupación. Se localizan en mayor medi- La construcción de importantes infraes- rio-Córdoba, en nuestro caso.
da sobre los laterales de la autopista pero tructuras viales asociada a otras necesida-
también en las expansiones al norte de las des de tipo social (seguridad) ha determi- En estos últimos años se continúa con
localidades de Funes y Roldán. Se puede nado el traslado de personas que residían la tendencia ya constatada en periodos
observar en el cordón oeste metropolita- en la ciudad central hacia áreas localiza- anteriores donde los barrios abiertos
no de Rosario una forma de ocupación del das en la periferia metropolitana. de gran magnitud, se ubican preferente-
suelo urbano siguiendo las trazas del fe- En los años finales del siglo XX y comienzo mente contiguos a los barrios cerrados
rrocarril y del sistema vial jerárquico de la del siglo XXI se inició con la localización existentes. En el distrito Roldán, donde se
región. Esta ocupación se expresa en for- de barrios cerrados para una clase social observan más de 17 barrios proyectados,
ma lineal discontinua rodeada por gran- media-alta y alta. La aparición de estas los casos más significativos son los ba-
des extensiones de uso rural productivo, urbanizaciones se hizo vertiginosa y se rrios abiertos Tierra de Sueños II (80 has),
que se localiza directamente en contacto completó en esta la última década con los contiguo al barrio cerrado Puerto Roldán
con el residencial urbano. barrios abiertos para una clase social me- y Tierra de Sueños III (170 has). En el dis-
La cultura de la urbanización difusa, la idea dia y media-baja. trito de Funes, con más de 24 urbanizacio-
de vivir en el campo a un paso de la ciudad, La disponibilidad en estas localidades de nes, se verifican fenómenos de completa-
es una propuesta para convertir terrenos amplias extensiones de suelo fértil con miento de los barrios cerrados existentes2
próximos a las ciudades, con un suelo más uso rural extensivo y horticultura, baja y habilitación de nuevos barrios cerrados,
económico, en zonas residenciales, sobre infraestructura, acompañadas con una incrementándose claramente a partir del
todo cuando estos nuevos desarrollos vegetación no nativa pero amigable con año 2007, especialmente sobre la mencio-
juegan con el concepto de externalidad. el paisaje que le otorga valores naturales nada autopista.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. M. Cicchini | G. Baglione PÁG 163
BARRIOS ABIERTOS
Urbanización abierta unitaria TRANSFORMACION EN LOS ÚLTIMOS AÑOS
DENOMINACION 2001 2003 2007 2008 2009 2010 2011

Funes Town

Funes City

Punta Chacra
Zavalla

Tierra de Sueños,
Barrio Abierto
Residencial,
Alvear.

Tierra de Sueños
Boating, Barrio
Abierto
Residencial,
Arroyo Seco.

Barrios abiertos, urbanización abierta unitaria. Transformación en los últimos años. Fuente: Elaboración propia.

El caso de los barrios abiertos encuentra lidad esta situación se ve atenuada por las cerradas varían entre 1000m2 (mínimo)
en la actualidad su mayor desarrollo y condiciones económicas del país, aunque la y 9000m2 (máximo), este último predo-
oferta en el eje oeste del AMR. vivienda financiada por el estado nacional mina especialmente en las chacras y en
a través del Plan PRO.CRE.AR5 continua los clubes de campo.
Estas expansiones, representan un tipo de impulsando estos desarrollos con un efec-
crecimiento que se corresponde directa- to dinamizador se verifican diferencias de Estas urbanizaciones, Barrio Cerrado
mente con un aumento demográfico signi- patrones entre las urbanizaciones abier- Kentucky sobre la autopista Rosario-Cór-
ficativo, no creciendo la ciudad central del tas y cerradas, respondiendo las abiertas doba y el Barrio Abierto Funes City como
mismo modo.3 a un patrón más tradicional del tejido re- extensión de la planta urbana en el sector
sidencial urbano, de muy baja densidad, norte de Funes ocupan suelos que an-
En cuanto a la cantidad de población y su mientras que los cerrados incorporan una teriormente tenían uso rural. Esto se ha
crecimiento, las localidades ubicadas en la heterogeneidad morfológica en su trazado podido observar en el seguimiento hecho
AMR varían considerablemente, según se y la puesta en escena de un nuevo paisaje con imágenes satelitales de barrios abier-
observa en la Fig. 2. particular y exclusivo. tos y cerrados en el AMR.

En referencia a esta nueva modalidad de Otra característica entre ambas radica En coincidencia con los procesos territo-
barrios abiertos, los mismos comienzan a en los tamaños de lotes, mientras que riales predominantes en las Áreas Metro-
desarrollarse a partir aproximadamente las urbanizaciones abiertas presentan politanas a nivel internacional, la tenden-
de los años 2007-8 con una creciente de- lotes que varían entre 300m2 (mínimo) cia a la revitalización y renovación del cen-
manda hasta el año 2011/12. En la actua- y 1100m2 (máximo); las urbanizaciones tro se combina con procesos expansivos

PÁG 164 A. M. Cicchini | G. Baglione REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
BARRIOS CERRADOS - Urbanización cerrada TRANSFORMACION EN LOS ÚLTIMOS AÑOS
BARRIOS CERRADOS - Urbanización2001
DENOMINACION cerrada 2003 2007 TRANSFORMACION EN LOS
2008 ÚLTIMOS AÑOS 2009 2010 2011
DENOMINACION
Los Pasos del 2001 2003 2007 2008 2009 2010 2011
Jockey.
Los4 Pasos
barrios:del
Pasos
del Arroyo, Pasos
Jockey.
de Country,
4 barrios: Pasos Pasos
deldel Golf, Pasos
Arroyo, Pasos del
dePuente.
Country, Pasos
del Golf, Pasos del
Puente.

Country del Lago

Country del Lago

Aldea Country
Golf Rosario
Aldea Country
Golf Rosario

Portal de Aldea

Portal de Aldea

Aldea Tennis

Aldea Tennis

Barrios cerrados, urbanización cerrada. Transformación en los últimos años. Fuente: Elaboración propia.

hacia la periferia -tanto de las ciudades muestra en una gran variedad de oferta del cultivo de soja, con la posibilidad de
centrales como la referida a los núcleos del mercado inmobiliario, con lotes más realizar dos cultivos, trigo y luego soja
urbanos próximos-, que adquieren según accesibles comparado con los valores de en una misma campaña, ha producido en
los casos, diversas direcciones, modalida- las áreas centrales. los últimos treinta años un aumento de
des, funciones y patrones de urbanización, -el nuevo paisaje de estos territorios en la productividad que se ha denominado
dentro del sistema territorial. Se reconoce transformación, fragmentado y de baja revolución verde. El avance de estos de-
una dinámica inusitada en los procesos de densidad, alterna con suelo rural en pro- sarrollos inmobiliarios que utilizan suelo
expansión suburbana residencial en esta ducción, asentamientos irregulares, áreas rural entra en conflicto / competencia
última década, caracterizándose por: industriales y autopistas. con la labor agrícola generando inconve-
- la tendencia a la revitalización y renovación -se han introducido nuevas especies y se ha nientes dado que el límite entre el asen-
del centro se combina con procesos expan- reducido el tamaño de las poblaciones de tamiento y el espacio productivo se ma-
sivos hacia el territorio suburbano y rural. especies nativas, en cuanto a la compo- terializa con una cerca (alambrado rural),
- las transformaciones suburbanas, eviden- nente natural la vegetación se ha modifi- no ajustándose a las normativas vigentes
cian la localización de nuevas formas de cado substancialmente. de espacialidad que regulan estas activi-
urbanización residencial, de baja densidad dades tal como Ley Provincial de Produc-
en la modalidad barrio cerrado. En referencia al suelo rural en producción, tos Fitosanitarios N° 11.273.7
- la modalidad de barrio abierto en suelo la agricultura, que tiene una antigüedad A partir de esta nueva realidad territo-
rural se ha incorporado en los últimos de cien años, se ha ido incrementando rial, la división tradicional del territorio
años. Esta ocupación que nos remite a la acompañando al desarrollo tecnológico. en rural y urbano ya no se da de manera
particularidad latina del urban sprawl,6 se La introducción y expansión progresiva absoluta debido a los conflictos identifi-

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. M. Cicchini | G. Baglione PÁG 165
cados especialmente a nivel paisajístico, Ante la imagen del cambio actual en el sis- intensa actividad en relación a las vías
motivada por los cambios en los modos tema de asentamientos, se ha comprendi- de comunicación territorial. Este paisa-
de producción. do la naturaleza del fenómeno disperso, je alterna con suelo rural en producción,
Ya no se puede hablar de ciudad o campo, difícilmente interpretable y planificable a asentamientos irregulares, áreas indus-
territorio urbano o rural sino de una nue- través de los cánones tradicionales y ha- triales y autopistas.
va imagen-paisaje, entendiendo el paisaje bituales del urbanismo de la continuidad,
como la construcción socio-política carac- del carácter compacto de los tejidos den- La resultante es la extensión del tejido re-
terística de nuestro entorno. Superándose sos propios de la ciudad consolidada. sidencial bajo patrones de baja densidad
de este modo la definición de ciudad que Es un modelo de asentamiento emergen- edilicia, que progresivamente consumen
hace mucho tiempo que dejó de definir te, en el que prevalece la edificación de suelo periférico, requiriendo una exten-
a los procesos urbanos actuales, y la de baja densidad y la dispersión de activi- sión antieconómica de las redes de servi-
campo como el verde natural, el lugar de dades y funciones de diferente tipología cios y sobrecargando ciertas vías de co-
lo original. Es por ello que constituye uno y nivel en el territorio abierto. Estos son municación. Tendencia sostenida al des-
de los fenómenos más destacables al cual lugares inestables, aun no urbanos y ya plazamiento de la vivienda permanente
las políticas públicas deben prestar gran no rurales. Se trata de una transición del hacia las afueras de la ciudad (tanto hacia
atención y preocupación. Como describe aglomerado a la red, que se traduce en pro- los límites jurisdiccionales como por fuera
en su libro Gildo Seisdedos: cesos de ocupación de carácter disperso, de estos), aumentando el tránsito urbano
de periurbanización del espacio producti- en corredores de otro carácter y escala.
Tristemente, el modelo de ciudad vo, los servicios, la nueva residencia, etc.,
que se está imponiendo es el de la presentes en la estructura espacial y en la La descentralización de buena parte de la
ciudad de baja densidad, el de la ciu- forma de nuestras metrópolis.8 actividad productiva y del terciario no es-
dad difusa y el urban sprawl. Quere- tratégico, ayudada por la creación de una
mos vivir en el campo dentro de la El paisaje metropolitano es una oportu- infraestructura viaria de primer orden, han
ciudad y acabamos viviendo en algo nidad para la elaboración de nuevas cate- estimulado en las últimas dos décadas es-
que no es ciudad ni campo. No es gorías de observación y análisis que den tos procesos de periurbanización, residen-
ciudad porque la baja densidad im- cuenta de las transformaciones territo- cia incluida, que han significado el refuerzo
pide la masa crítica necesaria para riales, incorporando los fenómenos de de la estructura polinuclear discontinua,
la interacción social, el comercio de expansión fragmentada, con las compo- han alargado su ámbito funcional y han
proximidad o el transporte público. nentes de la movilidad territorial. Se dan comprometido una configuración espacial
Además, este modelo es muy inten- procesos simultáneos: uno de lotes para compleja y heterogénea para el futuro.
sivo en consumo de suelo e inva- vivienda permanente con paisajes idílicos Este modelo que se conoce como ciudad
de las áreas naturales. (Seisdedos, de palmeras y actividades de ocio inundan posmoderna es la convivencia de lo tradicio-
2007: 36-40) la cartelería pero con visiones de cercos, nal con lo moderno, de lo permanente con
guardia privada y arboledas recién planta- lo efímero, de las redes de urbanizaciones
Algunas Reflexiones das, otro de operaciones de vivienda social privadas con el tejido urbano consolidado a
Los territorios contemporáneos se pre- desprovista de servicios y equipamientos. través del tiempo, configurando un paisaje
sentan hoy como un contínuum urbano Ambos carentes de las condiciones de la de archipiélagos urbanos. Esta nueva for-
disperso y con la constatación de que la “urbanidad” tradicional. ma de asentamiento es el desafío a encarar
dispersión ya no constituye un fenóme- a través de las propuestas de estrategias y
no marginal y esporádico, sino un ele- Al paisaje rural tradicional de elementos políticas urbanas que tiendan a suavizar las
mento constitutivo de las dinámicas de aislados de usos productivos se incorpo- cicatrices de la fragmentación y a instalar
transformación de las realidades urba- ran fragmentos unitarios con complejas escenarios socio-territoriales más equita-
nas y territoriales. instalaciones, grandes equipamientos e tivos y humanizados.

PÁG 166 A. M. Cicchini | G. Baglione REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
El área de estudio que se ha presentado, 2 - Club de campo Kentucky comprende 242 hectá- e información planificada”. También se consideran los
cordón oeste metropolitano de Rosario, reas, se inicia en 1994. artículos N. 28, 29 y especialmente los artículos 33
se vio afectado por contener diferentes 3 - En relación con el Censo 2010 y su proyección 2014 y 34 que hacen referencia al uso y aplicación de los
situaciones urbanas, tanto de completa- 4 - La provincia de Santa Fe tiene su territorio dividido productos fitosanitarios en franjas limítrofes a estas
miento como la construcción de nuevos en departamentos, los cuales se subdividen en distri- urbanizaciones. En la actualidad se está trabajando en
loteos en el territorio. Esta transforma- tos. Cada distrito puede contener un municipio o una un proyecto de ley más estricto sobre el uso de estos
ción comprende tanto a las ciudades de comuna con su área urbana y rural. productos con ampliación de las franjas que limitan
Funes y de Roldan, como también origi- 5 - PRO.CRE.AR BICENTENARIO es una iniciativa del estas áreas.
nalmente al sector oeste de la ciudad de Gobierno Nacional que proyecta la entrega de 400 mil 8 - “La ciudad metropolitana […] se ha tornado en el
Rosario (barrio Fisherton). El resultado créditos hipotecarios para la construcción, amplia- lugar en el que las redes tendencialmente planeta-
fue la prolongación de sus plantas urbanas ción, terminación y refacción de viviendas, como así rias […] de variada naturaleza concentran sus ‘nodos’
que, junto con las nuevas urbanizaciones también para adquirir aquellas que son construidas para realizar conexiones y sinergias recíprocas.” (De-
de carácter privado, se extendieron has- por el Programa a través de desarrollos urbanísticos matteis: 1995)
ta los límites distritales, conformando así 6 - Fenómeno de dispersión urbana, urbanización por
una masa de continuo urbano disperso. El derrame o expansión suburbana en tierra rural. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
resultado de esta nueva forma urbana, se 7 - LEY PROVINCIAL DE PRODUCTOS FITOSANI- · DEMATTEIS, G. 1995 Progetto implicito: il contributo
visualiza mediante una extendida descen- TARIOS N° 11.273: “ARTICULO 1.Son objetivos de della geografia umana alle scienze del territorio (Milano:
tralización de las grandes ciudades hacia la presente Ley la protección de la salud humana, de F. Angeli)
áreas adyacentes o en la interconexión de los recursos naturales y de la producción agrícola, a · LEY PROVINCIAL N° 11.273 - PRODUCTOS FITO-
pueblos preexistentes, cuyos territorios través de la correcta y racional utilización de pro- SANITARIOS. Santa Fe, 28 de septiembre de 1995.
quedan integrados por las nuevas capaci- ductos fitosanitarios, como así también evitar la con- ·SEISDEDOS, G. 2007. Como gestionar las ciudades
dades comunicacionales. taminación de los alimentos y del medio ambiente, del siglo XXI: Del city marketing al urban management
promoviendo su correcto uso mediante la educación (Madrid: Prentice Hall)
Se asume como prioritario llamar la aten-
ción acerca de la vertiginosa ocupación
del espacio productivo y natural suburba-
no con dinámicas que definen nuevas mo-
dalidades de lo urbano y que se reflejan en
transformaciones del territorio agrario●
Ana María Cicchini Arquitecta, Magister en Patrimo-
nio Urbano, Restauración y Ciudad por la Universidad
NOTAS
de Valladolid, España. Especialista en Turismo Cultural
1 - Este texto es producto del Proyecto de Inves-
CICOP, Argentina. Rectora Escuela de Diseño del Paisa-
tigación: “Procesos de expansión residencial en
je, Rosario. Docente e Investigadora en el Área de Teoría
áreas metropolitanas. Estudio comparativo de las
y Técnica Urbanística (FAPyD-UNR). Participa de Con-
Áreas Metropolitana Rosario (AMR)-Área metropoli-
gresos, Seminarios Internacionales con escritos publica-
tana Santa Fe-Paraná (AMSF-P)” de la SECyT. UNR
dos en libros y revistas nacionales e internacionales.
2013-2017. Director: Dra.Arq. Isabel Martínez de
San Vicente. Equipo: Mg.Arq. Mirta Soijet, Mg.Arq.
Graciela Baglione Arquitecta. Docente e Investigado-
Ana M.Cicchini, Arq. Graciela Baglione, Auxiliares:
ra en el Área de Teoría y Técnica Urbanística (FAPyD-
Nadia Morales, Nicolás Baudino. Becaria: Victoria
UNR). Participa de Congresos, Seminarios Interna-
Milicich, Jaquelina Santiago. CURDIUR (Centro
cionales con escritos publicados en libros y revistas
Universitario Rosario de Investigaciones Urbanas y
nacionales e internacionales.
Regionales) FAPYD, UNR.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 A. M. Cicchini | G. Baglione PÁG 167
Paisajes urbanos emergentes.
De las crisis sistémicas a la era de las ciudades por el bien común
VÍCTOR FRANCO LÓPEZ

Español English

Con el objetivo de hacer frente a la crisis urbana global actual, diferentes With the objective of facing the current global urban crisis, different groups
colectivos vienen construyendo otros posibles paisajes urbanos gracias a poner have been building other possible urban landscapes thanks to the value of col-
en valorlas inteligencias colectivas instaladas en el territorio.La construcción lective intelligence installed in the territory. The construction of new narra-
de nuevas narrativas de luchas globales basadas en el paradigma de lo común,1 tives of global struggles based on the paradigm of the “common”, networking,
el trabajo en red, la colectivización de la vida o la potenciación de la gestión collectivization of life or the empowerment of community management as a
comunitaria como forma de organización, son algunos de los mecanismos que form of organization are some of the mechanisms that some work teams have
algunos equipos de trabajo vienen potenciando para hacer emerger nuevos been promoting to create new urban landscapes that can meet the different
paisajes urbanos que puedan recoger las diferentes necesidades y miradas needs and contemporary views of the urban.
contemporáneas de lo urbano. For this, the hypothesis that arises in the present text is that the construction
Para ello, la hipótesis que se plantea en el presente texto es que la construcción of imaginary ones through collective processes and their implementation with
de imaginarios a través de procesos colectivos y su implementación focus in the human rights can constitute the base of new forms of territorial or-
con foco en los derechos humanos pueden constituir la base de nuevas ganization. Therefore, through the study of some urban representations and
maneras de organización territorial. Se propone así, a través del estudio concepts in this regard and some glocal initiatives, it is proposed to highlight
de algunas representaciones urbanas y conceptos al respecto y de algunas the convenience and productivity of transdisciplinary approaches and meth-
iniciativas glocales,2 evidenciar la conveniencia y productividad de abordajes odological positions capable of fostering the emergence of new professional
transdisciplinares y posturas metodológicas capaces de fomentar el surgimiento roles that can shape these emerging urban landscapes for the 21st century.
de nuevos roles profesionales que puedan ir moldeando estos paisajes urbanos
emergentes para el siglo XXI.

Palabras clave: crisis urbana , común, imaginarios, procesos col- Key words: urban crisis, common, imaginaries, collective pro-
ectivos, paisajes urbanos emergentes cesses, emerging urban landscapes

PÁG 168 V. Franco López REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Fig. 1: Representación crítica de Miguel Brieva sobre el sistema capitalista global. Disponible en: https://
estudiosalvaje.files.wordpress.com/2011/11/brieva-02.jpg (consultado el 12.08.16).

De las crisis financieras al derecho a la A esta situación dramática del planeta y sus político-sociales que van surgiendo en es-
ciudad habitantes a varios niveles, se le añade la tos contextos empiezan a resonar de ma-

D esde hace años, varios autores vienen


alertando que la propia estructura
del sistema económico-político capitalista
preocupación proveniente de la urbaniza-
ción especulativa que, como denuncia des-
de hace tiempo David Harvey (1973 [1977]),
nera global y ponen de manifiesto la insos-
tenibilidad del modelo económico. La crisis
financiera de 2008 en España representa
en el que vivimos lleva asociado a su exis- viene generando un proceso alarmante de un eslabón más de esta cadena que, tenien-
tencia la sobreexplotación de los recursos destrucción creativa que ha desposeído a do como telón de fondo a los procesos la-
del planeta de manera desequilibrada y la las masas de todo derecho a la ciudad. Así, tinoamericanistas, evidencia la dimensión
afectación cada vez mayor de la conquis- la devastación territorial, la segregación so- global de la crisis y coloca el derecho a la
ta de los territorios (Naredo, 2001; Davis, cio-espacial o la desigualdad son solo algu- ciudad como objetivo central de las reivin-
2006 [2007]). Asimismo, otros autores ha- nos de los efectos del capitalismo a través dicaciones sociales (AA.VV., 2011).
cen hincapié en que la lucha por el acceso de la urbanización (ver Fig. 1). Asumiendo que todo aquel que habita la
a los recursos naturales y humanos por En este sentido, la crisis financiera del 2001 ciudad es un ciudadano que tiene la po-
parte de las sociedades más opulentas del en Argentina podría interpretarse como el testad de reclamar sus derechos como tal,
planeta ha dado paso a la militarización de inicio de un proceso de cambio sistémico a este trabajo abordará a la ciudad ya no solo
la mundialización que imperó el siglo pa- escala global que pretende poner un freno como el escenario físico de las manifesta-
sado y que todavía perdura y se recrudece al poder económico, colocando el foco de ciones sociales, sino como el objeto mismo
en nuestros días, generando crisis huma- las luchas en los derechos humanos. Este de las luchas, como sugiere Harvey (2012
nitarias globales (Amin, 2009) donde los proceso, iniciado en América Latina a fina- [2013]). Desde esta perspectiva, reivindi-
movimientos migratorios masivos son re- les del siglo XX, pero que se instala sobre car la ciudad existente resulta esencial para
flejo de ello. todo durante el siglo XXI, y las alternativas defender la justicia espacial a escala plane-

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 V. Franco López PÁG 169
taria; y donde la hibridación y la transcultu-
ralidad -frutos de los procesos migratorios
de desposesión que generó la globaliza-
ción- podrían suponer una gran oportuni-
dad para la reformulación de las narrativas
de resistencia y acción colectivas, puesto
que consiguen aglutinar a grupos minori-
tarios diversos y entenderlos como parte
integradora del camino a trazar.

La Calle Global como escenario de la re-


vuelta de los comunes
El estallido de los movimientos sociales ini-
ciáticos con las movilizaciones islandesas
del 2008, pero especialmente a partir de
la denominada Primavera Árabe del 2011,
supuso el inicio de un proceso de reivindica-
ciones colectivas espontáneas posibilitadas
por el empleo de las tecnologías digitales
como instrumento de movilización. Con un
comienzo en Túnez y siguiendo por varios
países del mundo árabe durante los años si-
guientes (2011-2013) pero sobre todo con el
disparador que supuso el Movimiento 15M
o Movimiento de los indignados en España
también en 2011, los reclamos por una de-
mocracia real se hicieron virales y globales.
Además de estas movilizaciones, tanto el
Movimiento Occupy Wall Street en Esta-
dos Unidos (2011), como el Estudiantazo
en Chile (2011), el Movimiento Yo Soy 132
(2012) o el Movimiento Ayotzinapa (2014)
en México, el Movimiento Occupy Gezi en
Estambul (2013), la Revolución de los para-
guas en Hong Kong (2014), la Nuit Debout
en Francia (2016) o el Movimiento Ni Una
Menos en Argentina (2016) son algunos
Fig. 2: Diferentes carteles virales sobre algunos de los movimientos sociales a partir del 2011.
Elaboración propia a partir de fuentes digitales . 4 ejemplos de los estallidos que se vienen
produciendo desde el 2011 a lo largo del
mundo (ver Fig. 2) y que tienen a la ciudad
como el escenario de batalla por los dere-
chos humanos a nivel global, consolidando
el camino hacia la cibercultura.3

PÁG 170 V. Franco López REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
La calle y los espacios públicos más repre-
sentativos de las ciudades se ven invadidos
masivamente por nuevas reivindicaciones
locales, pero al mismo tiempo de alcance
global. La denominada Calle Global (Sassen,
2016), como mutación de la Ciudad Global
(Sassen, 1991[1999]) y deseable agenda po-
lítica para el planeta, va más allá de la gran
ágora como plaza física, puesto que añade su
dimensión semántica representando ahora
a la ciudad como sujeto colectivo. El espacio
público tradicional se convierte en el espa-
cio común, donde los límites entre lo real y
lo virtual se difuminan, retroalimentándose
la esfera física con la esfera digital. La resig-
nificación cultural de los espacios públicos,
como aquellos espacios relacionales donde
se hibridan las diferentes dimensiones de lo
común, están impulsando repolitizaciones
de los mismos como espacios de encuen-
tro, debate y empoderamiento colectivo
(Gutiérrez, 2016).

El Movimiento Municipalista y las redes de


ciudades
La canalización de estos movimientos ma-
sivos en plataformas ciudadanas con ca-
pacidad de articular colectivos diversos
donde interactúan lo real y lo virtual va
configurando una constelación de movi-
mientos-partidos que pretenden ingresar a
la política representativa para accionar así
desde las instituciones. En este sentido, el
2015 se convierte en un punto de inflexión
al representar la irrupción de la “gente
común” en las instituciones (ver Fig. 3). El
llamado Movimiento Municipalista Español Fig. 3: Imagen de Miguel Brieva para La carta por la democracia con la llegada de la gente común a las
instituciones en 2015. Disponible en: https://www.cuartopoder.es/alsoldelacalle/files/2014/03/par-
transforma radicalmente el panorama de la lamento.jpg (consultado el 06.08.16).

política de proximidad, significando la toma


del poder en un gran número de ciudades
del país. Barcelona en Comú en Barcelona
y Ahora Madrid en Madrid son las más im-
portantes aunque también en Zaragoza,

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 V. Franco López PÁG 171
Fig. 4: Esquema explicativo del ecosistema del procomún. Disponible en:http://www.carlaboserman.net/wp-content/uploads/2012/10/AprendiendoProcomun.jpg (consultado el 20.08.16).

Cádiz, A Coruña, Santiago de Compostela, rededor del planeta. El Movimiento Autono- múltiples alianzas e incidiendo en la agen-
Valencia, Pamplona, Oviedo, entre otras, mista en Valparaíso (Chile),5 Ciudad Futura da política municipal europea, convirtiendo
consiguen iniciar el camino hacia la imple- en Rosario (Argentina), Wikipolítica en Jalis- sus políticas del bien común basadas en la
mentación de políticas “por el bien común”. co (México) o Syriza en diversas ciudades de emergencia social y los derechos humanos
El gran desafío de este período es poder Grecia son algunas de las alternativas polí- como una alternativa para hacer frente a la
consolidar los procesos de transformación ticas con peso significativo como palanca crisis sistémica global.
y emancipación colectiva iniciados por los de cambio en los diversos territorios donde De hecho, el potencial de las ciudades como
movimientos masivos callejeros con la ex- trabajan, dentro y fuera de las instituciones. intercambiadoras de experiencias y cono-
perimentación de medidas y herramientas Y este movimiento masivo va en aumento, cimientos viene gestando redes temáticas
novedosas. puesto que ya están apareciendo platafor- para poder trabajar con mayor incidencia y
mas ciudadanas en Argentina, como Ahora profundidad en los temas que se pretenden.
Pero aunque el Movimiento Municipalista Buenos Aires en la capital porteña, en Brasil, Así, surgen redes de ciudades por el cambio
Español ha tenido una gran repercusión a como Muitxs: a cidade que queremos en Belo climático, por la soberanía alimentaria, por
nivel mundial y es el foco de muchas expec- Horizonte, y también en Paraguay y Bolivia. la justicia, por la democracia real, por la sus-
tativas hacia alternativas políticas para el Además, especialmente la representativi- tentabilidad, por la seguridad, por el bien co-
siglo XXI, es cierto que estos últimos años dad política de Ada Colau y Manuela Car- mún, ciudades refugio ociudades rebeldes.
también significaron la llegada a las institu- mena como alcaldesas de Barcelona y Ma- La constitución de una red de ciudades refu-
ciones de otros partidos-movimientos al- drid, respectivamente, está consiguiendo gio es particularmente significativa, puesto

PÁG 172 V. Franco López REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
que, surgiendo de un comentario de la al-
caldesa de Barcelona a raíz de la crisis hu-
manitaria y migratoria del conflicto sirio y
frente a las medidas contra los derechos
humanos tomadas desde Bruselas, se hizo
rápidamente viral y comenzó a dar indicios
del potencial que pueden tener las ciuda-
des constituidas en red haciendo frente a
temas sobre los que no tienen competencia
directa, pero sobre lo que sí pueden incidir
y desafiar con medidas propias.
En este sentido, el poder que podría tener
una red masiva de ciudades rebeldes frente
al mercado financiero global se hace cada
vez más visible y posible, gracias a estas ini-
ciativas de redes temáticas de ciudades, y
tiene cada vez más adhesiones a nivel mun-
dial. Algunas ciudades sobre todo europeas
y latinoamericanas vienen trabajando sos-
tenidamente en torno a los derechos huma-
nos y se constituyen en una tangible crítica
y amenaza al sistema político-económico
internacional. Bajo el lema nosotras las ciuda-
des frente a ustedes: los Estados-nación, esta
red de ciudades rebeldes pretende traba-
jar desde políticas de proximidad para una
ciudad feminista, cuidadora y colaborativa
frente a las políticas de gabinete con linea-
mientos machistas, excluyentes y compe-
titivos. Barcelona y Rosario son dos de las
ciudades que se destacan en el armado de
dicha red y podrían constituirse en referen-
tes regionales.

Inteligencias colectivas y el ecosistema


del procomún
En la búsqueda de un lenguaje común y rei-
vindicando el derecho a la diferencia, las
ciudades por el bien comúnse delinean como
posibles articuladores de cuatro entornos
que definen al procomún,6 como son el dere-
cho al cuerpo (liderado por el feminismo), el
Fig. 5: Afiche para Otro mundo es posible por Miguel Brieva. Disponible en: http://retalls.seminaritaifa.
derecho al medio ambiente (liderado por el org/files/2012/05/790wc.jpeg (consultado el 16.07.16).

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 V. Franco López PÁG 173
ecologismo), el derecho a lo digital (lidera-
do por los háckers) y el derecho a la ciudad
(liderado por los urbanistas). Este nuevo
paradigma emergente (ver Fig. 4) se sitúa
como parte de un proyecto más amplio de
democracia directa y podría crear, al mismo
tiempo, relaciones humanas fuertes basa-
das en la solidaridad y la participación.
Además, la economía compartida,7 en com-
binación con este mecanismo político del
procomún, permitiría esbozar el conjun-
to de normas sobre las cuales regular la
utilización de estos comunes y serviría de
avanzadilla para su gestión directa.En este
sentido, lo común supera las dicotomías
anteriores entre público y privado, entre
capitalismo y socialismo, y se relaciona
ahora con lo privado, lo público, lo comuni-
tario y lo libertario al mismo tiempo.De esta
manera, el valor de la democratización y la
creatividad social se convierten en insignia
a través del ecosistema del procomún con el
objetivo de hacer frente a los tres modelos
urbanos de la ciudad neoliberal de la última
década: la Smart City del control tecnológi-
co, la Ciudad Creativa del capitalismo cogni-
tivo y la Ciudad-Marca de la metrópolis-em-
presa (Fernández de Rota, 2015).
En este sentido, el portal virtual Decide
Madrid,8 de código abierto, que viene apli-
cándose ya rápidamente a cada vez más
ciudades o los debates e investigaciones
propiciados por Media Lab-Prado sobre la
ciudad de código abierto, la democracia co-
laborativa y los laboratorios del procomún,
son ejemplos bien representativos de este
proceso de cambio hacia la política de la era
digital. En otras latitudes encontramos el
caso de Nossas Cidades9 en Brasil como una
plataforma para presentar propuestas de
ley por parte de los ciudadanos, sirviendo
Fig. 6: Afiches de una movilización de Ciudad Futura (superior) y de un encuentro de las como barómetro al ser votadas por la gen-
Ciudades por el Bien Común (medio). Captura de un video de Ahora Buenos Aires (inferior).
Elaboración propia a partir de fuentes digitales . te, cuyo éxito se está difundiendo por Amé-

PÁG 174 V. Franco López REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
rica Latina. A nivel de los Estados-Nación,
portales virtuales como Open Ministry10 de
Finlandia o Gobierno Abierto11 de Chile ya
vienen permitiendo también la participa-
ción cada vez más directa de la sociedad.

Nuevos roles profesionalessobre lo urbano


A partir de estas resistencias urbanas fruto
de la ciberpolítica se ha ido transformando
la manera en la que entendemos y vivimos
nuestras ciudades. La #GlobalRevolution11
necesita una redefinición de los espacios
urbanos y nos insta a hacer evolucionar
la práctica urbanística, donde la arquitec-
tura, el urbanismo o el paisajismo no pue-
den permanecer ajenos como disciplinas
que abordan lo urbano. Esta nueva mirada
exploratoria debe permitir relacionar lo
Fig. 7: Algunos de los dispositivos-mobiliarios diseñados y creados en los talleres que se generan de manera colectiva en el lugar
urbano con las otras dimensiones del cita- en el Campo de la Cebada en Madrid. Disponible en:http://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-281490/el-campo-de-cebada-
la-ciudad-situada/51f10ab4e8e44ea5b7000138-el-campo-de-cebada-la-ciudad-situada-foto (consultado el 08.09.16).
do ecosistema del procomún, como son la
espacio-corporal, la medio-ambiental y la por las ofrecidas por las nuevas tecnologías, del arquitecto de familia, propuesto por
tecnológico-digital. para potenciar las resistencias sin pasar por Rodolfo Livingston (2002) con la idea de
En este sentido, la incitación a la autoexpre- el control de las instituciones. Dichas tecno- aproximar los saberes disciplinares con las
sión y la invitación a pensar la construcción logías y sus sistemas de diseño sirven como necesidades reales. Sumando a esto, las
de convergencias en la diversidad de las for- instrumentos de cooperación. En realidad, posibilidades que nos aporta la nueva era
mas de organización se constituyen en cam- para posibilitar un cambio real, se puede digital, podría suponer un combo fructífe-
pos de batalla, donde la justicia espacial, la decir que no es una cuestión de tener o no ro para hacer frente a los nuevos desafíos
cooperación y la solidaridad como valores tener el poder, sino de actuar posibilitando hacia las ciudades del procomún.
fundamentales y motores deben estar in- un nuevo tipo de política centrada en los
cluidos. En definitiva, como sugiere David nuevos tipos de actores políticos. Herramientas para la acción colectiva
Harvey (2008), la cuestión de qué tipo de Los nuevos roles que se proponen para Dentro de este contexto, y entendiendo a
vida y territorio queremos no puede estar aportar a la espacialización del proco- las arquitecturas populares como aquellas
divorciada de la que plantea qué tipo de la- mún serían el de facilitador de procesos arquitecturas múltiples y mestizas basa-
zos sociales, de relaciones con la naturaleza, colectivos y el de catalizador urbano. La das en la adaptación y la diversidad, la ex-
de estilos de vida, de tecnologías y de valores construcción de referentes de una nueva ploración de este tipo de paisajes urbanos
estéticos deseamos. Este derecho es mucho arquitectura capaz de centrar los deba- como instrumento conceptual para repen-
más que la libertad individual de acceder a tes y fomentar la apropiación y la acción sar las miradas hacia la ciudad existente y
los recursos, sino que se trata del derecho a por parte de los ciudadanos, sumándolos sus prácticas parecería tener sentido. Des-
cambiarnos a nosotros mismos cambiando como parte de la solución y no ajenos a de esta mirada, la riqueza debería residir
nuestro entorno y depende inevitablemen- ella, es sin duda uno de los mayores retos en la diversidad y no en la estandarización
te del ejercicio de un poder colectivo para que tienen la Arquitectura y el Urbanismo formal, pudiendo servir como mecanismo
remodelar estos procesos. Para ello, existen como disciplinas por delante. Una espe- de adaptación a contextos diversos, ade-
una serie de posibilidades, acrecentadas cie de actualización del concepto del rol más de dispositivo procesual para dina-

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 V. Franco López PÁG 175
tecturas, las arquitecturas podríamos decir,
entrelazan la arquitectura, el urbanismo y
el paisaje en sus conceptos y prácticas po-
tenciando las arquitecturas colectivas. De
entre ellos podríamos destacar algunos
como Al Borde, Recetas Urbanas, Todo por
la Praxis, Basurama, Encajes Urbanos, Lemur,
Tercer Paisaje, Colectivo Pico, Matéricos Peri-
féricos, Arquitectura del Sur, entre otros.
Por otro lado, también están surgiendo ma-
nuales de acceso abierto con el objetivo de
definir ciertas tendencias metodológicas
que pueden ser usadas masivamente como
potenciadores de ideas creativas y adapta-
bles a diferentes contextos, condiciones,
tiempos, etc. El Manual de mapeo colectivo
del colectivo Iconoclasistas es significativo
en este sentido y se va difundiendo rápida-
Fig. 8: Diagrama de la estructura horizontal integral autogestionada con funcionamiento por comisiones de Can Batlló en mente. También cabe destacar el desarrollo
Barcelona. Disponible en:https://www.canbatllo.org/grups-i-comissions (consultado el 02.09.16). 16
de herramientas participativas como la Brú-
mizar proyectos colectivos, con el objeto miento ciudadano y la construcción de ima- jula, el Participlan o el MigraPlan por parte
de dar la vuelta al binomio “piensa global, ginarios colectivos. del Programa IDUS (Interdiseño para el
actúa local”para este otro: “piensa local, Este fenómeno viene en aumento. Prueba Desarrollo Sustentable)15 de la Facultad
actúa global.” de ello es el surgimiento de múltiples colec- de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la
En este sentido, la idea de la prefiguración tivos durante la última década, pero sobre Universidad de Buenos Aires.
que propone el partido-movimiento de todo en los últimos años, que están intro- La necesidad de recopilar experiencias po-
Ciudad Futura en la ciudad de Rosario como duciendo nuevos conceptos sobre la ciudad tenciadoras y retroalimentadoras en esta
instrumento colectivo para pensar la ciu- cooperativa y vinculando sus prácticas con clave es otro de los ámbitos donde se vie-
dad que queremos puede ser una buena la activación de las inteligencias colectivas ne trabajando, puesto que la información
herramienta. El aporte hacia la construc- situadas como aquellas ya existentes en sobre estos temas es aun escasa en pro-
ción de las ciudades por el bien común es los diversos territorios. De entre los que se porción y se encuentra muy disgregada. La
esperado en ambas latitudes, donde algu- centran más en el urbanismo colaborativo producción de catálogos sobre estas inteli-
nos proyectos políticos enfatizan su acer- podríamos destacar algunos como Col.lec- gencias colectivas situadas como Civic Prac-
camiento al cotidiano de la gente. “Gente tiu Punt 6, Raons Públiques, Paisaje Transver- tices por la plataforma CivicWise y Construir
común haciendo cosas fuera de lo común”13 sal, Proyecto Habitar, Ecosistema Urbano, Ci- en colectivo por la cooperativa La Col, finan-
es uno de los principales eslóganes políticos vicWise, LaCol, Sostre Cívic, Celobert, Cidade ciados a través de campañas de crowdfun-
de Ciudad Futura, junto a #Hacer, cada día Ativa, CoVille, entre otros. ding,16 se vislumbra como un recurso eficaz.
más viral, y que intenta colocar a las perso- Además, en la dinámica de actualización de Con el objetivo de comenzar a esclarecer
nas comunes en el centro de la acción polí- las experiencias participativas, han prolife- la territorialización de las dinámicas de es-
tica. En este sentido, las representaciones rado grupos diversos de profesionales tra- tos nuevos tipos de prácticas urbanas, que
de paisajes urbanos evocando la idea de bajando en equipo derrumbando a su paso están suponiendo el inicio de un camino
comunidad se multiplican (por ejemplo, ver ciertos clichés muy vinculados a la práctica hacia la construcción de nuevos paisajes
Fig. 6), permitiendo fomentar el empodera- de la arquitectura de autor. Estas otras arqui- emergentes, se muestran cuatro iniciativas

PÁG 176 V. Franco López REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Fig. 9: Esquema explicativo de Casa en construcción por Al Borde. Disponible en: http://www.albordearq.com/casa-en-construccion-proyecto-global-house-under-construction-global-project
(consultado el 10.09.16). | Fig. 10: Imagen de uno de los Espacios de Paz en Venezuela. Disponible en: http://www.plataformaarquitectura.cl/cl/755609 (consultado el 07.09.16).

que evidencian maneras diversas de en- rente que ya ha dado la vuelta al mundo. transformadores en el tiempo. Se hace
tender y materializar procesos colectivos Otro ejemplo interesante es la propuesta cada vez más urgente que la práctica ur-
de proyección, construcción y gestión. Por Espacios de Paz (ver Fig. 10), liderada por el bana consiga acercarse a las necesidades
un lado, el Campo de la Cebada. La ciudad estudio PICO junto al Movimiento por la y posibilidades reales y, al mismo tiempo,
situada (ver Fig. 7); se trata de un proyec- Paz y la Vida de Venezuela en 2015, donde tienda a adaptarse a las potencialidades de
to surgido en Madrid en 2010 tras la cri- se activan algunos espacios urbanos para la era digital. Allí el rol de los arquitectos y
sis española a través del cual los propios su funcionamiento comunal, además de urbanistas resulta crucial dentro del nue-
vecinos y algunos colectivos se apropian fomentar la creatividad y las acciones ve- vo paradigma emergente del procomún●
del lugar y lo intervienen de manera au- cinales colectivas.
toconstruida. Algo similar ocurre en 2011 NOTAS
en Barcelona con Can Batlló (ver Fig. 8), Construyendo nuestros paisajes comunes 1 - Según Christian Laval y Pierre Dardot, el término
que se convierte en el gran semillero de Ya sea a través de la plataforma smartciti- común designa, no el resurgimiento de una idea comu-
las iniciativas alternativas integrales en la zens.cc,17 de las novedosas conceptualiza- nista eterna, sino la emergencia de una forma nueva
capital catalana y que sigue en aumento, ciones y el curso online de Diseño Cívico,18 de oponerse al capitalismo, incluso de considerar su
especialmente con la futura construcción de las Glocal Campo las Civic Factory Fest superación. Se trata igualmente de un modo de volver
de viviendas de tipo cooperativo por ce- que organiza Civic Wise19 o de las tantas la espalda definitivamente al comunismo estatal (La-
sión de uso. Por otro lado, la propuesta re- otras expresiones híbridas, experimenta- val; Dardot, 2014 [2015: 21]).
volucionaria Casa en construcción (ver Fig. les y diversas de nuestra era digital con- 2 - Tal como explica Guillermo Garoz, “el origen del
9) del colectivo Al Borde inicia en 2014, temporánea, los retos por delante parecie- concepto glocal data de los años 80 del siglo XX y sur-
en Quito, un proceso que pone en cues- ran ser los de aprovechar las inteligencias ge para explicar una determinada estrategia de mar-
tionamiento las bases de la arquitectura, colectivas instaladas en el territorio y keting comercial que pretendía posicionar productos
pero incluso de todo el sistema especu- canalizar acciones constructivas que fo- japoneses en un mercado global sin perder su iden-
lativo de acceso al suelo, siendo un refe- menten procesos de empoderamiento tidad y sin renunciar a la actividad en los mercados

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 V. Franco López PÁG 177
autóctonos. Posteriormente la acepción del término vencía en las elecciones municipales en la ciudad chile- 12 - En las redes sociales se viene usando el término
será ampliada y dotada de sentido crítico e ideológico na de Valparaíso, cuyo intendente pasó a ser Jorge Sha- #GlobalRevolution, especialmente a partir de 2011,
por Ulrich Beck, sin perjuicio de que Roland Robert- rp, representando la primera ciudad en América Latina para denominar a las diferentes manifestaciones de
son esté considerado como el autor que proporciona donde gobierna un partido-movimiento de este tipo. carácter local que pretenden incidir globalmente por
carga intelectual al concepto glocal” (Garoz López, 6 - Siguiendo la definición que sugieren desde la pla- un cambio de paradigma a nivel mundial.
2016). Para la comunidad hispanohablante, el libro taforma Inteligencias Colectivas, por los comunes o el 13 - Este es el principal eslogan con el que se define al
Local y global: la gestión de las ciudades en la era de la procomún o bien comunal se entiende aquellos bienes, movimiento-partido de Ciudad Futura. Disponible en:
información de Jordi Borja y Manuel Castells, publi- factores productivos o recursos, procesos o cosas (ya http://ciudadfutura.com.ar (consultado el 04.10.16).
cado en 1997, significa un referente importante de sean materiales o de carácter intangible) cuyo bene- 14 - Disponible en: https://www.facebook.com/juan-
difusión de dicho concepto tanto en Europa como en ficio, posesión o derechos de explotación pertenecen monteverdeconcejal/photos/gm.1564176667243390
América Latina. a un grupo o a una comunidad determinada. El grupo /607366159415480/?type=3&theater, https://barce-
3 - En la dimensión política del término, la que aquí nos en cuestión puede ser extenso, por ejemplo, todos los lonaencomu.cat/sites/default/files/BANNER-CAST-mu-
interesa, “se trataría de pensar la política en la ciber- individuos, o los habitantes de algún país, región, ciudad nicipalisme-WEB-C5(3).jpg, https://i.ytimg.com/vi/
cultura en dos direcciones: como política de las tecno- o pueblo, etc. o restringido, como una familia o algunos hmZZnMHXMpI/maxresdefault.jpg (consultado el
logías digitales (tecnopolítica) y también como política miembros de alguna familia, o grupo de personas esta- 18.12.16).
cibernéticamente mediada (ciberpolítica). En relación blecido para un propósito específico una cooperativa 15 - Más información en: http://participlan.blogspot.
a la primera, se hace referencia a las disputas sobre o sociedad anónima). Disponible en: http://www.inte- com.ar
las configuraciones sociotécnicas del dispositivo, por ligenciascolectivas.org/ic-az-concept-glosario-termi- 16 - Traducido al castellano como financiación colec-
tanto, constitutivas de la propia tecnología; la segunda nos-y-textos-de-referencia (consultado el 19.12.16). tiva o participativa, o micromecenazgo, la definición
tiene que ver con las acciones políticas que se sirven 7 - Según explican desde Destiempo Urbano, “la de crowdfunding en Wikipedia es aquel “fenómeno de
de esas tecnologías, sin necesariamente cuestionar economía compartida, caracterizada por diferentes desintermediación financiera por la cual se ponen en
sus prefiguraciones. Ciertamente, desde el punto de prácticas colaborativas, son capaces de poner en contacto promotores de proyectos que demandan
vista práctico, ambas dimensiones (tecnopolítica y ci- valor activos que permanecen en desuso una gran fondos mediante la emisión de valores y participa-
berpolítica) se entremezclan frecuentemente” (Parra, parte de su tiempo. Estrategias que garantizan la ac- ciones sociales o mediante la solicitud de préstamos,
2012: 110). cesibilidad, como premisa por encima de la propiedad. con inversores u ofertantes de fondos que buscan
4 - Disponibles en: http://lugrogeopolitica.blogspot.com. Nuevas, o algunas antiguas pero renovadas, maneras en la inversión un rendimiento. En dicha actividad
ar/2016/05/argelia-la-proxima-candidata-entrar-en.html, de compartir no solo las necesidades o problemas con sobresalen dos características, como son: la unión
https://twitter.com/15m, http://laloalcaraz.com/occupy-wa- aquellos que tienes más cerca, sino también la solu- masiva de inversores que financian con cantidades
ll-street-version-of-my-new-poster/occupy-wall-st-alan-test, ciones. Capaces de priorizar la importancia del valor reducidas pequeños proyectos de alto potencial y el
http://centrodeperiodicos.blogspot.com.ar/2016/07/ más allá del precio y apostar por lo asequible, sea ba- carácter arriesgado de dicha inversión”. Disponible
la-revolucion-no-sera-televisada-pero.html, http:// rato o no, las iniciativas pueden ser metabólicamente en: https://es.wikipedia.org/wiki/Micromecenazgo
www.sopitas.com/478264-a-tres-anos-la-herencia-del-mo- diferentes”. Disponible en: http://www.laciudadviva. (consultado el 15.12.16).
vimiento-yosoy132/, https://s-media-cache-ak0.pinimg. org/blogs/?p=20257 (consultado el 05.05.16). 17 - Primero en formato exposición y luego conver-
com/236x/36/52/a1/3652a1c0716c56100c5fb50556f- 8 - Se puede consultar a través del link: https://decide. tido en plataforma de divulgación Smartcitizens  se
d6bc6.jpg, http://www.t13.cl/noticia/nacional/niuname- madrid.es hace eco de las nuevas lógicas de red y la cultura libre
nos-este-miercoles-se-realiza-marcha-violencia-machista, 9 - Esta propuesta se inició en 2011 en Rio de Janeiro para transformarse en un proceso que conecte expe-
https://www.convergence-des-luttes.org/wp-content/ con la iniciativa Meu Rio y pronto se difundió por todo riencias en todo el mundo y promover así procesos
uploads/2016/03/nuit-rouge-bandeau-opengraph-1-1.jpg, Brasil. Se puede consultar a través del link: https:// de transformación urbana y social bajo la idea de
https://storify.com/KaroVela/la-verdad-oculta-detras- www.fundadores.nossas.org expandir el poder de la inteligencia ciudadana. Más
del-caso-de-ayotzina , http://www.anarkismo.net/arti- 10 - Se puede consultar a través del link: http://open- información en: https://smartcitizens.cc
cle/19937?userlanguage=de&save_prefs=true (consulta- ministry.info 18 - El Diseño Cívico, idea de diseño basado en la hibri-
do el 14.08.16). 11 - Se puede consultar a través del link: https://www. dación de diferentes disciplinas, se centra en proyec-
5 - En octubre de 2016 el Movimiento Autonomista gobiernoabierto.gob.cl tos relacionados con la ciudadanía entendida como

PÁG 178 V. Franco López REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
colectividad política y se aplica para conseguir solu- ria, Fundación de los Comunes. Disponible en:https:// des Rebeldes. Del derecho de la ciudad a la revolución ur-
ciones colectivas pensadas para el bien de una comu- www.diagonalperiodico.net/blogs/fundaciondelos- bana (Madrid: Akal, 2013). Disponible en: http://www.
nidad. Más información en: https://disenocivico.org comunes/la-atlantida-del-comun-laboratorios-politi- cronicon.net/paginas/Documentos/CIUDADES_
19 - CivicWise es una comunidad distribuida y abierta cos-municipales-y-periferia (consultado el 12.07.16) REBELDES.pdf (consultado el 12.12.16)
cuya misión es favorecer el empoderamiento ciuda- ·GAROZ LÓPEZ, Guillermo. 2016. Los límites de la ·LAVAL, Christian; DARDOT, Pierre. 2014. Commun
dano fomentando un urbanismo de colaboración, in- globalización. Lo glocal. Disponible en:http://deba- (Paris: Éditions La Découverte). Común. Ensayo sobre
novación y compromiso. Más información en: https:// te21.es/2016/01/05/los-limites-de-la-globaliza- la revolución en el siglo XXI (Barcelona: Gedisa, 2015)
civicwise.org cion-lo-glocal (consultado el 08.12.16) ·LIVINGSTON, Rodolfo. 2002.Arquitectos de familia: El
·GUTIÉRREZ, Bernardo. 2016.La ciudad de código Método (Buenos Aires: Nobuko)
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS abierto como horizonte democrático transnacional, ·NAREDO, José Manuel. 2001. “Ciudades y crisis de
· AA.VV. 2011. El derecho a la ciudad (Barcelona: Insti- Democracia Abierta. Disponible en: https://www. civilización”, Boletín CF+S 15 (Madrid: Instituto Juan
tut dels Drets Humans de Catalunya). Disponible en: opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo- de Herrera). Disponible en: http://habitat.aq.upm.es/
http://www.idhc.org/arxius/recerca/DHE_7_esp.pdf guti-rrez-gonz-les/el-c-digo-abierto-como-modelo- boletin/n15/ajnar.html (consultado el 20.03.12)
(consultado el 10.06.15) de-ciudad-1 (consultado el 15.09.16) ·PARRA, Henrique. 2012. “Controle social e prática
· AMIN, Samir. 2009. “¿Salir de la crisis del capitalismo ·HARVEY, David. 1973. Social Justice and the City hacker: tecnopolítica e ciberpolítica em redes digitais”,
o salir del capitalismo en crisis?”, El Viejo Topo, nº 263. (Londres: Edward Arnold). Urbanismo y desigualdad Sociedade e Cultura (Goiania: Universidade Federal de
Disponible en: www.elviejotopo.com (consultado el social (Madrid: Siglo XXI, 1977). Disponible en: ht- Goiás). Disponible en: http://www.redalyc.org/articu-
06.04.12) tps:// colectivociajpp.files.wordpress.com/2012/08/ lo.oa?id=70324609011 (consultado el 10.02.17)
·DAVIS, Mike. 2006. Planet of slums (Londres: Verso) harvey-david-urbanismo-y-desigualdad-social.pdf ·SASSEN, Saskia. 1991. The Global City: New York, Lon-
[ed. cast. 2007. Planeta de ciudades miseria (Madrid: (consultado el 16.12.16) don, Tokyo (Princeton: Princeton University Press). La
Foca)]. Disponible en: http://redpaemigra.weebly. ·HARVEY, David. 2008. “El derecho a la ciudad”, New Ciudad Global. Nueva York, Londres, Tokio (Buenos Ai-
com/uploads/4/9/3/9/49391489/planeta_de_ciuda- Left Review, nº 53. Disponible en: http://newleftreview. res: Eudeba, 1999)
des_miseria_-_davis_mike.pdf (consultado el 10.12.16) es/53 (consultado el 11.05.13) ·SASSEN, Saskia. 2016. The Global Street: Making the
·FERNÁNDEZ DE ROTA, Antón. 2015. La Atlántida ·HARVEY, David. 2012. Rebel Cities: From the Right to Political (New York: Columbia University)
del Común. Laboratorios políticos municipales y perife- the City to the Urban Revolution (London: Verso). Ciuda-

Víctor Franco López. Arquitecto (UPC-2009, UNR-


2015). Magíster en Planificación Territorial y Gestión
Ambiental por la Universidad de Barcelona (2011).
Doctorando en Arquitectura en la FADU-UBA. Ads-
cripto en la asignatura Proyecto Final de Carrera en
la FAPyD-UNR. Docente en las asignaturas Proyecto
Urbano y Proyecto Arquitectónico en la FADU-UBA.
Investigador miembro del Centro de Estudios Cultu-
rales Urbanos de Rosario (CECUR-UNR), del Centro
de Investigación en Política Pública y Sociedad (CI-
PPS-UNR) y del Centro Hábitat Inclusivo (CHI.IEHu-
-UBA). Director de SISA-Plataforma de Debate y Re-
flexión Territorial.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 V. Franco López PÁG 179
El encuentro de dos vertientes en la conformación
del paisaje urbano de Rosario (PUR)
ROBERTO DE GREGORIO | ANIBAL MOLINÉ

Español English

Se propone poner en relieve la presencia de dos vertientes edilicias, las This study is focused on two building patterns which have had outstanding per-
construcciones bajas y las altas, las cuales han tenido un comportamiento formance in shaping the Cityscape of Rosario (CSR) during the first decades
destacado en la formación del PUR durante las primeras décadas del siglo pasado. of the last century: low buildings and high ones. The different roles they have
Para ello se apela a caracterizar los distintos roles que esas vertientes han played are characterized conceiving the city as a musical metaphor in which the
tenido, asimilando la ciudad a una metáfora musical, donde el coro es lo bajo, y choir embodies the low and the soloist the high.
los solistas son lo alto. The use of pictures, photographs and statistics seeks to portray some physical
El empleo de imágenes pictóricas, fotográficas y estadísticas, intentan ilustrar features grounded on the behavior of two typified social groups: families and
algunos rasgos físicos derivados del comportamiento de los integrantes sociales economic and financial leaders in a city with political institutions representing
representados: las unidades familiares y los líderes del poder económico the municipal level but not the national and provincial ones.
financiero; dentro de una ciudad que salvo en la escala municipal no tenía Thus, a counterpoint between the private -the unseen- and the power mani-
instituciones del poder político nacional ni provincial. festation -the exposed- is set. At the same time, some cases dealing with the
De ese modo se establece un contrapunto entre lo privado familiar -lo oculto- y transitions and relations which developed between the two patterns above
la manifestación del poder -lo expuesto-. mentioned within the Cityscape of Rosario are analyzed.
Al mismo tiempo, se comentan algunos casos que tratan de explicar las
transiciones y relaciones que se desarrollan entre esas vertientes dentro del PUR.

Palabras clave: Rosario, paisaje urbano, dos vertientes Key words: Rosario, cityscape, two sheds

PÁG 180 R. De Gregorio | A. Moliné REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Rosario. Fuente imagen: PUSSO Santiago y Vicente. 2007. Rosario entre dos siglos (1890-1910) (Editorial Municipal: Rosario).

“Only when the plurality of social units of la reiteración de la construcción de edi- flexiones que posibilitaron algunos avan-
the village ficios lote por lote y casi sin referencia ces interpretativos.
is combined with the social and functional a un proyecto urbano; y que además de Las fotografías en los comienzos de las pri-
differentiation found configurar el PUR fue la más visible para meras décadas del novecientos reflejaban
in the castle can we talk of a city” el imaginario colectivo. una ciudad baja, abigarrada, subdividida,
(Blumenfeld, 1967: 4) Atribuimos especial interés a las visiones de amarrada al suelo y a su cartografía.
la ciudad, basadas en la sensibilidad de sus

E l propósito de este ensayo es poner de


relieve la presencia de dos vertientes
edilicias, las construcciones bajas y las al-
protagonistas, y en la consistencia de las
disciplinas que la abordan.
Hemos recorrido diversos caminos de
Los gráficos sobre suelo ocupado y evolu-
ción de la población, permitieron vislum-
brar al período, como uno de los que ma-
tas, las cuales han tenido un rol destacado aproximación tales como la formación del nifiesta el crecimiento más virulento de su
en la conformación del PUR en las primeras centro, el relevamiento de edificios signi- historia. Precisamente, nuestro tema se
décadas del siglo pasado. ficativos, los ensanches urbanos reconoci- desarrolla en dicho lapso, y trata del modo
Si bien se hace foco en ambas, no se preten- dos por diversas planimetrías, los registros de construcción a nuevo de complejos edi-
de que solo ellas agoten la explicación de la aportados por pintores, fotógrafos, que licios y por extensión, algunos pequeños
identidad de dicho paisaje. permitieron reconocer rasgos salientes de fragmentos de Rosario.
Sin embargo, esta aproximación es sig- su vida, identidad, lugares y tiempos. Por doquier las casas chorizo (De Gregorio,
nificativa para nuestro propósito, ya El abordaje crítico del análisis de los casos 2006) densificaban su planta urbana en-
que ella se deriva de reconocer la espe- aislados, en ambas modalidades, llevó a tre 1880 y 1920. Viviendas generadas por
cial condición sigilosa de la formación de una confrontación con todo el material es- una arquitectura popular, construida con
Rosario 1 , cualidad que se caracterizó por tudiado, configurando así, una red de re- pocos recursos y que tendían a reempla-

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 R. De Gregorio | A. Moliné PÁG 181
La Bola de Nieve. Fotos extraídas de la web de la Municipalidad de Rosario.

zar al conventillo como alojamiento para objetivo de destacarse del resto, cambia- delos parisinos, sino que repitieron en cada
familias de inmigrantes. ron la modalidad general de aquella ciudad nivel, las idénticas particiones que iguala-
El tranvía, permitió la expansión de es- extendida sobre el suelo. Conformaron una ban posibilidades de alojamiento a través
tos emprendimientos en la periferia y nueva propuesta atrayente y codiciada en del uso del ascensor.
sobre lotes más económicos. Fueron la el rubro inmobiliario con la intención de
casa de todos, con enorme poder agluti- percibir mayores ganancias. En 1906 la Bola de Nieve de Le Monnier
nante ante la disparidad de orígenes de El lugar privilegiado de asiento de los ca- inició la saga con un edificio de oficinas
sus habitantes. sos observados fue el centro de la ciudad. sobre la plaza 25 de mayo. En el otro ex-
Al comienzo, su construcción fue en eta- Fueron fruto de la inversión de institucio- tremo de calle Córdoba, en la esquina con
pas, luego la creciente bonanza rosarina, nes y de un sector de burgueses adinera- Corrientes, se construyó la sede de la
permitió su ejecución en una sola fase. dos, con el mismo objetivo de lograr renta Compañía de Seguros La Agrícola, combi-
Entre 1880 y 1906 la población creció de duradera por alquiler de unidades a con- nando oficinas en planta baja y unidades
112.000 a 153.800 habitantes; en 1914, sumidores apropiados de vivienda en los pisos altos. 2
pasó a 245.000; y en 1926 ya sobrepasa- Al pensar en edificios altos en la ciudad, se Estas obras marcaron dos puntos estra-
ba los 400.000. Estas cifras evidencian el evocó la presencia del París de Haussmann. tégicos, que definieron ese tramo de calle
aumento demográfico y testimonian que el Aquella intención fue de monumentali- Córdoba como un espacio codiciado por su
ingreso de nuevos pobladores seguía con zar una ciudad, mientras que los palacios valor social y económico. Un principio y un
todo vigor. rosarinos pretendieron erigirse en monu- final en la apreciación del sector.3
A principios del siglo XX, los edificios de ren- mentos urbanos, aislados uno de otros, Tiempo después se conformaría la escua-
ta quebraron el horizonte chato de Rosario. pero formando una red de pares. Tampoco dra de la opulencia entre la prolongación
Fueron los pioneros en altura que con el variaron los usos internos como en los mo- de Córdoba y el Bv. Oroño.

PÁG 182 R. De Gregorio | A. Moliné REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
La inmobiliaria. Imagen de la izquierda: antigua postal (c.1920). Imagen de la derecha extraída de: www.yelp.com.ar.

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 R. De Gregorio | A. Moliné PÁG 183
Pinturas de R. de la Colina y C. Uriarte. Fotos de Joaquín Moliné.

Estos emprendimientos fueron refrendan- Las fotografías de aquel momento, testi- texto edilicio de calle Córdoba, nos fascina
do la pérdida de atracción de la plaza histó- monian la predominancia de estas cons- con su manera vívida, vibrante y colorida
rica. Tendencia que ya iniciada por la insta- trucciones sobre el resto. de captar la exuberante vitalidad que cons-
lación de las sedes bancarias en la zona de Al confrontar algunos de los rasgos entre truyó a Rosario, y que se manifiesta por
San Martín entre Rioja y Córdoba. las dos modalidades que caracterizaron a esos edificios en altura que irrumpen en el
La intención de estos edificios fue la de cada vertiente se observó una serie de con- skyline de la ciudad.
aspirar a configurar una nueva imagen traposiciones que a los efectos de nuestra
formal que identificara al conjunto, y aun- presentación es de interés destacar, para En la tercera, R. Elizalde, quien apoyado
que adoptaron reglas similares de diseño ello, presentamos series de cuadros que en una contenida construcción pictórica,
apoyadas sobre un mismo vocabulario, se resumen las imágenes del PUR. basada en la simplicidad y en la abstrac-
constató la idea de competir entre ellos. ción sedimentada en un largo proceso de
Con ese propósito trataban de ser diferen- En la primera, y en una factura cromáti- búsqueda, se expresa mediante su espe-
tes, tanto en escala como en sus fachadas y ca intensa y a través de una estimulante cial sensibilidad para recrear el barrio, sus
desarrollo de espacios comunes interiores. vertebración de pequeños planos de luz, casas, sus cubiertas, sus cercos y portales,
de la Colina recupera una visión de la ciu- como los escenarios vacíos, cargados de sig-
Un rasgo notable de la condición exenta dad que fue, y la despliega en un contra- nificados valiosos pero ocultos, de la vida
de los edificios altos, es la importancia de punto entre tejido -la sociedad que hizo a doméstica de la ciudad.
la fachada y el desprecio por la medianera, Rosario- y sus monumentos -los testimo-
que el lenguaje academicista contribuye a nios de fe que la sostuvieron. Como lo muestran las fotografías y los cua-
destacar en función del detallado trata- En la segunda, C.Uriarte, al mostrar el dros, las construcciones bajas, en general,
miento de aquélla. Palacio Minetti en obra enfrentado al con- operan como un fondo coral, constituido

PÁG 184 R. De Gregorio | A. Moliné REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Pinturas de R. Elizalde. Fotos de Joaquín Moliné.

por unidades edilicias de una dimensión si- la escena; apuntaban hacia afuera, ponien- tructivas e íconos derivados de la tradición.
milar y repetititiva, que hacen a la continui- do en relieve a los líderes de las actividades Es a través de estas variables, donde suele
dad del PUR ya sea por la contigüidad de la económicas, a sus familias y a las institucio- percibirse las relaciones de referencia con
masa edilicia o por la cualidad conjuntiva de nes albergadas. respecto a ciertos momentos claves de los
los cercos y tapiales en los barrios. El rasgo dominante de su presencia se ma- movimientos arquitectónicos y culturales
Apuntaban hacia adentro conformando el nifiesta en su contacto con el cielo, en su que a veces inciden en el PUR.
ámbito de lo privado y lo íntimo que es pro- discontinuidad y contraposición con res- Dentro de alguno de los pequeños conjun-
pio del dominio de la familia y de lo domés- pecto a la dominancia horizontal de la baja tos analizados, puede destacarse el de la
tico; el rasgo dominante de su presencia se masa edilicia del resto de la ciudad. Unión Gremial (1893). Contribuye con su
manifiesta en su contacto con el suelo, en A su vez, dentro del sector de casas bajas, aporte el de construir el PUR en una me-
su continuidad y en su franca accesibilidad se ha tratado de diferenciar los casos en los dida humana, con un cierto grado de orden
desde la calle, pero que al mismo tiempo cuales existe una voluntad de forma regu- y continuidad urbana, acorde a la vida do-
refuerza la condición definitoria de la fa- ladora del diseño del objeto arquitectónico méstica y de barrio, y donde las arboledas
chada de la manzana como límite entre lo composición hipotáctica de aquéllos -espe- pueden cumplir su doble función de me-
urbano y la intimidad hogareña, dotando a cialmente, la casa chorizo en su origen y en diadores ambientales y telón de fondo que
la escena cotidiana el carácter de un paisaje algunos conjuntos- donde la forma es el re- permiten amortiguar las frecuentes diso-
sugerente y en parte oculto. sultado de un proceso de poner una cosa al nancias edilicias.4 Si bien su tipo de origen
En cambio, las construcciones altas, des- lado de otra narrativa paratáctica. fue la casa chorizo, el resultado espacial
empeñan el rol de solistas que se destacan En estos últimos, el sentido de la unidad se lo asemeja al tipo de casa con patio. Sobre
del fondo coral; su preocupación dominan- logró a través de una cierta sedimentación las calles y a los fines de otorgar una mayor
te fue exhibirse como figuras relevantes de y homogeneización de las prácticas cons- presencia al conjunto, se emplazan vivien-

REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097 R. De Gregorio | A. Moliné PÁG 185
Pje. Unión Gremial. Esquemas procesados por Aníbal Moliné. Fotos de Cecilia Rosado.

das más amplias en dos niveles. El ingreso contribuyó a superar la heterogeneidad del pera en cada detalle. Son proyectos integra-
se dispuso entre dichas viviendas y su tra- país, uniformándose bajo estas consignas. les de fuerte unidad donde la determinación
tamiento arquitectónico reforzó la impor- Para analizar dichos pioneros, se seleccio- de sencillez y claridad están presentes.
tancia del conjunto. naron tres casos. En el caso de la Inmobiliaria, sus plantas
Cabe consignar la escala alcanzada en se diseñaron sobre una línea de simetría,
El esquema, atraviesa la manzana median- 1915 en el Edificio de Renta de la Sociedad que cruza en diagonal el terreno de forma
te un pasillo lineal flanqueado en ambos de seguros Generales, La Inmobiliaria obra cuadrada. Dentro de esta división se agru-
lados por la serie de unidades, que tiempo de los arquitectos J. A. Buschiazzo5 e hijos paron ordenadamente, bloques de compo-
atrás invitaba a pasear de una calle a otra. que ubicado en la esquina de Corrientes y sición semejantes, con sus troncos circula-
Puede observarse el rol de una ambienta- Córdoba, enfrentaba a otro par, el edificio torios y patios de ventilación.
ción, que se corresponde con el atravesa- de rentas de la Compañía de Seguros La Es significativa la distancia de estos dos úl-
miento y con la transición entre lo urbano, Agrícola, consolidando la importancia del timos con respecto al Palacio Fuentes.
lo doméstico y el ingreso a cada unidad, y mutuo emplazamiento.6 Este coloso ocupa casi un cuarto de la man-
donde se articula la mostración y el oculta- A simple vista ambos presentan una compo- zana, siendo de una superficie de 2.530 me-
miento de los diferentes dominios. sición donde el tamaño de las partes guarda tros cuadrados.7 Si se hubiera concretado la
En el conjunto de pioneros en altura se una armonía general dispuesta sobre un rígi- compra de un lote aledaño por Sarmiento
rinde un culto especial a la fachada. Sus do orden simétrico. Ningún miembro es de- cerraría la forma de un cuadrado, semejante
proyectistas rechazaron las innovaciones masiado grande frente a los demás. Ambos, al del que dispusieron los Buschiazzo.
procedentes de las vanguardias europeas se presentan como una unidad monolítica
y apostaban a la validez ecuménica de las donde no puede desagregarse ninguna par- Dada su magnitud tuvo necesidad de ex-
formas. Esa modalidad fue generalizada y te sin alterar el conjunto, y donde el rigor im- cepciones normativas municipales.

PÁG 186 R. De Gregorio | A. Moliné REVISTA A&P Publicación temática de arquitectura FAPyD-UNR. N.5, diciembre 2016 · ISSN 2362-6097
Palacio Fuentes. De izquierda a derecha: Pintura de F. Rodriguez Cillis (fotografia de Joaquín Molin