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Nombre : Raul Castro Triveño

El secreto profesional

Nuestra sociedad ha relativizado gran parte de los preceptos de la


ética supeditando su contenido al interés que pueda reportar su
aplicación según las circunstancias que cada sujeto considere
conveniente. No se niega la ética como valor, pero se supedita
subjetivamente su aplicación al conflicto de interés que cada norma en
cada momento pueda reportar. Se sostiene socialmente como valor
teórico, aunque debilitado en tanto como se ha relajado su hábito
práctico. La praxis sociológica se ha escorado hacia una justificación
existencial en la que la ética ha naufragado como principio rector.
Entre los muchos aspectos del comportamiento individual que la ética
debe regir se encuentra el de la discreción en el juicio sobre los demás
y la necesaria mesura para no generar una difamación tan fácil de
expandir como difícil de rectificar. Cuando se es ligero en el juicio es
común ser intrépido en la lengua, cuya locuacidad contamina cada
mensaje con el aderezo de una crítica construida sobre simples
intuiciones, barruntos y sospechas. Desde el ámbito familiar y vecinal
esta habilidad se instala en la personalidad y con mucha frecuencia
trasciende al ámbito profesional.
La murmuración es un vicio que la ética reprueba porque falta a la
justicia en el derecho que al buen nombre y al recto interpretar sus
actos tiene toda persona. Se murmura trabajando la levadura que he de
levantar la difamación, que no pocas veces se contamina hasta la
calumnia o provoca la contumelia, un lastre que infecta desde las
relaciones sociales el derecho personal.
La incontinencia en la difusión de cuanto se intuye o conoce es
especialmente grave cuando atañe a los conocimientos adquiridos en
razón de una ocupación profesional, ya que ese intercambio de
servicios en la sociedad no transfiere la utilización del contenido del
objeto más allá de los fines estrictos de la relación convenida. Cuanto
se llega a saber por el trabajo no debe utilizarse más que en el ámbito
propio de la finalidad laboral para la que pacta la relación.
El criterio del secreto profesional se hace explícito para algunos
profesionales en virtud de la extrema trascendencia que tienen su
ocupación, en fin de favorecer la confianza y veracidad del cliente
necesaria para el buen obrar del ejercicio profesional. Los códigos
deontológicos de abogados, médicos, militares, gestores, etc. recogen
las exigencias del secreto porque ello representa un bien social,
FACULTAD DE INGENIERÍA CIVIL ÉTICA Y PROFESIONALISMO

Nombre : Raul Castro Triveño

La etica y su relación con otras disciplinas

Relación de la Ética con otras Disciplinas Ética y Psicología. La


Psicología se parece a la Ética en cuanto a que también estudia
losactos humanos, pero ésta los explica en el aspecto del hecho y la
Ética se interesa en cómo debe ser ese acto. Es decir, la psicología
sólo estudia el acto como objeto material, el por qué ocurre. La Ética
en cambio, estudia la bondad o maldad de los actos humanos y dicta
normas de cómo deben comportarse las personas. Ética y Sociología.
La Sociología surgió en el siglo XIX gracias a las aportaciones de
Augusto Comte y de Karl Marx. Estudia el comportamiento del hombre
en forma global dentro de la sociedad, es una ciencia de hechos. La
Sociología describe lo que ocurre en la sociedad, mientras que la
Ética es una ciencia del deber ser, al referirse a la sociedad se
interesa por cómo debería ser. La Ética no habla de «lo que hay», eso
lo hace la Sociología, la Ética habla de «lo que sería bueno que
hubiera»; Ética y Pedagogía. La Pedagogía es el estudio de la
educación, el significado de la palabra educación proviene del vocablo
educere, que significa conducir, guiar y también sacar hacia fuera,
desarrollar lo que está implícito. También consiste en lograr que una
persona haga, por sí misma, lo que debe hacer. En sí la educación es
una disciplina que complementa a la Ética y viceversa. La Ética dicta
que es lo que hay que hacer, en tanto que la educación muestra el modo
en que podemos lograr lo propuesto por la ética Ética y Religión. La
Religión institucionalizada contiene una serie de preceptos, la mayoría
de ellos con un alto valor moral, como son la caridad, la humildad, el
sentido comunitario, la compasión, la piedad, etc. Pero la Ética y la
Religión no son lo mismo, la Religión se fundamenta en el concepto de
Dios, trascendente al mundo de los seres humanos y naturales y a
partir de allí deriva preceptos y códigos de conducta.
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Nombre : Raul Castro Triveño

Ética social
"Estudia las normas y principios morales de la vida colectiva en un
ámbito institucional y no institucional... La ética social constituye el
complemento necesario de la ética individual, que considera la
responsabilidad del individuo con respecto a los demás y para consigo
mismo"

La ética social se tiene en conjunción con la ética individual de cada


una de las personas que integran la sociedad, es decir no es moral, ya
que la moral es lo que esta “definido” como bueno en la sociedad, y la
ética social es lo que en realidad en conjunto estamos aceptando como
bueno, y lo que decidimos acatar dentro de la misma, teniendo así las
adecuadas consideraciones dentro de la misma para y con los demás,
es decir “el respeto a terceros”.

“En el origen, la ética aparece subordinada a la política (ética individual


y ética social). En efecto, el hombre griego de la época sentía la polis
como inmediatamente encardinada en la naturaleza.”

Teniendo esto en cuenta, en el origen la ética se encuentra subordinada


a la política, tanto la individual como la social, pero la ética social está
encima de la ética individual ya que la ética individual proviene de la
ética social por que ella determina lo que es bueno y lo que no,
teniendo una perspectiva de la sociedad como “individuos” y no como
uno solo.
FACULTAD DE INGENIERÍA CIVIL ÉTICA Y PROFESIONALISMO

Nombre : Raul Castro Triveño

LA ÉTICA Y LA EMPRESA
En una empresa u organización ser un administrador efectivo es una
labor muy demandante, pero en la actualidad, enfrentan desafíos muy
particulares. La cada vez más alarmante contaminación industrial nos
recuerda que al destinar recursos los administradores inevitablemente
incurren en ventajas y desventajas, sin importar lo que hagan o dejen de
hacer. El estudio de quién resulta, y quién debe resultar beneficiado o
perjudicado por una acción en particular se denomina ética, la cual
estudia también quien goza de derechos de cualquier índole, y quién
goza de ellos. En un plano superficial, es relativamente fácil juzgar si
una práctica empresarial es correcta e incorrecta en términos de ética.
Lo complejo, en particular cuando las normas convencionales no son
aplicadas, consiste en comprender los conceptos y las técnicas de la
toma de decisiones éticas para poder establecer juicios de orden
moral más adecuados.
Desde el punto de vista meramente filosófico, la ética es la ciencia que
estudia las actuaciones humanas en cuanto se relacionan con los fines
que determinan su rectitud. En general toda ética pretende determinar una
conducta ideal del hombre. Desde la perspectiva de la ética especial o
de ontología que trata de los deberes que se imponen al hombre según
los distintos aspectos o campos en que se desarrolla su vida, es
donde podemos ubicar su importancia en el desarrollo del ejercicio
profesional de la administración de personal.
Así las cosas, las normas éticas y morales sobrepasan las
prohibiciones de la ley y el lenguaje de "no debes", e incluyen las
cuestiones del deber y el lenguaje de "se debe y no se debe hacer". La
ética se refiere al deber humano y a los principios en los que se apoyan
estas obligaciones.
Todas las empresas tienen una obligación ética, y de hecho la
administración de personal, hacia cada uno de los cinco grupos que las
constituyen: propietarios, accionistas, empleados, clientes,
proveedores y la comunidad en general. Pero, no solo en términos de
normas y deberes como reglas, sino en términos de valores: la libertad,
la igualdad, la solidaridad.