Está en la página 1de 5

Brenda Luz Loyo Mata

607

ABDOMEN AGUDO
Se define abdomen agudo aquella situación «crítica» que cursa con síntomas abdominales
graves y que requiere un tratamiento médico o quirúrgico urgente. Las manifestaciones
más frecuentes son:
— Dolorabdominalagudo.
— Alteracionesgastrointestinales.
— Repercusiónsobreelestadogeneral.
Hace referencia a los síntomas y signos de dolor y sensibilidad (tensión abdominales). Son
muchos procesos que pueden producir dolor y sensibilidad abdominales agudos. Por esto
es que se debe hacer todo lo posible para establecer un diagnóstico correcto y poder
elegir el tratamiento más adecuado, que en muchos de los casos suele ser un laparoscopía
o una laparotomía.
A pesar de la mejora en las pruebas analíticas. Radiológicas, a la anamesis y la exploración
física sigue siendo claves para determinar el diagnostico correcto e iniciar el tratamiento
de forma adecuada y puntual. Es importante determinar si el dolor es visceral, parietal o
referid; normalmente, es posible establecer esta distinción basándose en una anamnesis
minuciosa.
Visceral: es un dolor sordo, mal localizado en epigastrio, región periumbilical o en
abdomen medio bajo, debido a que los órganos abdominales reciben aferentes sensoriales
de ambos lados de la médula espinal. Y por la superposición de la inervación
multisegmentaria antes mencionada, así como por la relativa escasez de terminaciones
nerviosas en las vísceras en comparación con la piel, se percibe como tipo cólico, ardoroso
o como mordedura, por lo general se acompaña de efectos secundarios del sistema
neurovegetativo como: sudoración profusa, inquietud, náusea, emesis y palidez.
Parietal: se origina en los receptores sensoriales que se encuentran en el peritoneo parietal,
en las raíces del mesenterio y en la parte periférica del diafragma, cuenta con terminaciones
nerviosas sensibles a la iritación producida por agentes químicos, enzimas, infiltración,
edema, presión, tracción y torsión. Las sensaciones del dolor parietal suelen ser más
intensas y de localización precisa, se agrava por el movimiento o por la tos, los impulsos
nerviosos viajan por las fibras C dentro de los nervios somáticos sensoriales.
Referido (debido a un estímulo peritoneo-cutáneo). Se siente en áreas lejanas que están
inervadas por los mismos segmentos que el órgano externo, ya que comparten las vías
centrales de neuronas aferentes de distintos sitios. Se presenta cuando el estímulo visceral
nocivo se hace más intenso.
El abdomen agudo se puede clasificar de la siguiente manera:
Abdomen agudo inflamatorio-infecciosos o peritonitis, frecuentemete es producido por
tres causas, apendicitis aguda, colecistitis aguda y diverticulitis. Abdomen agudo
hemorrágico es producido por traumatismo abdominal, embarazo ectópico roto, ruptura
espontánea de hígado cirrótico o tumoral. Y abdomen agudo obstructivo, se presenta
frecuentemente por bridas y adherencias, vólvulos de intestino grueso y cáncer de colon.
Sin embargo tambien se puede clasificar de acuerdo al tiempo de evolución como
“urgentes” y “no urgentes”. Las causas urgentes son las que requieren tratamiento
inmediato, muy posiblemente quirúrgico, dentro de las 24 horas; esto para prevenir
complicaciones. Dentro de las causas urgentes más comunes encontramos: apendicitis
aguda, diverticulitis aguda y obstrucción intestinal. Mientras tanto, las causas no urgentes,
Brenda Luz Loyo Mata
607
el tratamiento inmediato no es necesario, y dentro de causas no urgentes tienen mayor
incidencia el dolor abdominal inespecífico (NSAP) y las enfermedades gastrointestinales.
Las características más destacadas que se asocian al dolor que afecta a las vísceras son su
localización difusa, la poca fiabilidad de su relación con una dolencia y las sensaciones
referidas. Una sensación mínima puede provocar intensas respuestas autónomas y
emocionales.
El dolor referido presenta dos componentes: (1) ubicación del lugar donde se genera el
dolor a los tejidos somáticos con procesamiento nociceptivo en los mismos segmentos
espinales (p. ej., dolor torácico y en el brazo a resultas de una isquemia cardíaca), y (2)
sensibilización de dichos tejidos segmentarios (p. ej., los cálculos renales pueden hacer
que los músculos del área lateral del tórax resulten dolorosos a la palpación).
Las rutas de la sensación visceral se organizan de manera difusa tanto periférica como
centralmente. Las fibras nerviosas aferentes primarias que inervan las vísceras se
proyectan en el sistema nervioso central por tres vías: (1) en el nervio vago y sus ramas;
(2) en las rutas de fibras eferentes simpáticas y a lo largo de ellas (cadena simpática y
ramas esplácnicas, incluidas las ramas mayores, menores, inferiores, torácicas y
lumbares); y (3) en el nervio pélvico (con eferentes parasimpáticas) y sus ramas.
En el paso por los ganglios periféricos puede producirse un contacto sináptico (p. ej., en
los nervios celíacos, mesentéricos superiores e hipogástricos). El tubo digestivo y los
ganglios periféricos forman amplios plexos neuronales que controlan las funciones
autónomas; se ignora la función que ejercen en la sensación dolorosa.
Los cuerpos celulares aferentes más importantes que se desplazan hacia el sistema
nervioso central residen principalmente en el ganglio nodoso (del vago) y en los ganglios
de la raíz dorsal de los segmentos T2 a L2 y S1 a 5 (asociados al simpático y al nervio
pélvico). Es posible que las aferentes del vago participen de algún modo en la sensación
nociceptiva, y algunas aferentes espinales, pero no todas, van ligadas inequívocamente a
la sensación de dolor.
Se ha puesto de manifiesto que las aferentes viscerales primarias entran en la médula
espinal y forman grandes arborizaciones, incluso en el interior del tracto de Lissauer, para
penetrar en múltiples segmentos espinales situados por encima y por debajo del
segmento de entrada. Dichas aferentes establecen un contacto sináptico con las neuronas
superficiales y las profundas del asta posterior, haciéndolo ipsilateral y contralateralmente
al lado de entrada, lo cual tiene como consecuencia una activación amplia y difusa del
sistema nervioso central.
El procesamiento secundario de los estímulos viscerales tiene lugar en los segmentos
espinales y en las áreas troncoencefálicas que reciben información de las aferentes
primarias. Las neuronas del asta posterior de la médula espinal que responden a los
estímulos viscerales generadores de dolor son las que han sido objeto de mayor cantidad
de estudios. El procesamiento nociceptivo intraespinal se produce en el sistema nervioso
central y se transmite a otras áreas de este.
La información nociceptiva visceral viaja tanto por las vías espinotalámicas tradicionales
(el cuadrante anterolateral contralateral) como por las espinales ipsilaterales y dorsales.
Se han localizado puntos de transmisión ascendente de la información en los niveles
medulares, protuberanciales, mesencefálicos y talámicos, y se ha advertido un
Brenda Luz Loyo Mata
607
procesamiento cortical de dicha información visceral en la corteza insular, en la porción
anterior de la circunvolución del cíngulo y en la corteza somatosensorial.

El dolor viceral está mal localizado orque las víscera abdominals carecen de la red densa
de fibras aferentes somátias que se encuentran en la piel, lo cual limita la localización de
prescisa de los estímulos, un nervio aferente esplácnico único aporta impulsos sensitivos
de varios órganos y penetra en la medula espinal a más de un nivel, lo que contirbuye a la
localización imprecisa.
Cuando se trata de dolor visceral sus localización va ser determinada por la embriología y
será referido a la línea media (epigastrio, región peri umbilical, hipogastrio) debido a la
inervación bilateral en la mayoría de los órganos abdominales, aunque existen
excepciones. A su vez va a ser mal localizado ya que la inervación es multisegmentaria y
las vísceras presentan menos terminaciones nerviosas que la piel.
Los mecanismos que desencadenan el dolor visceral son el estiramiento, la contracción de
la pared muscular de las vísceras e isquemia. La isquemia causa dolor debido a la
obstrucción del riego sanguíneo en una región intestinal lo cual estimula muchas fibras
difusas para el dolor de forma simultánea además se genera una acumulación de grandes
cantidades de ácido láctico como consecuencia del metabolismo anaerobio. También es
probable que se formen otros productos químicos como Bradicína y enzimas proteolíticas
que estimulan las terminaciones nerviosas del dolor.
El dolor originado en el peritoneo parietal es mejor localizado, ya que las fibras nerviosas
aferentes somáticas permiten una localización más precisa de los estímulos. El peritoneo
parietal no tiene la inervación bilateral característica que se encuentra en las vísceras
abdominales, estos factores permiten una mejor identificación del origen del dolor cuando
el peritoneo parietal está involucrado por irritación de bilis, orina, material purulento o
contenidos luminales, por lo que el dolor visceral mal definido al principio, y con
Brenda Luz Loyo Mata
607
localización en la línea media, puede desplazarse al inflamarse o irritarse el peritoneo
parietal adyacente y localizarse.
Los receptores sensoriales que transmiten el dołor parietal se encuentran en el peritoneo
parietal, en las raíces del mesenterio y en la parte periférica del diafragma, cuenta con
terminaciones nerviosas sensibles a la irritación producida por agentes químicos, enzimas,
infiltración, edema, presión, tracción y torsión.
La isquemia provoca dolor abdominal por el cese de riego sanguíneo a una víscera como en
enfermedades con compromiso vascular por enfermedad cerebrovascular, trombosis, rotura,
oclusión, compresión o torsión de su pedículo vascular o por enfermedades extravasculares
(células falciformes). Se produce dolor que provoca la concentración de metabolitos
tisulares.
Las patologías que simulan abdomen agudo que no requieren cirugía de urgencia son:
pancreatitis aguda, gastritis aguda, sangrado retroperitoneal, peritonitis primaria,
linfadenitis mesentérica, enfermedad aguda de la pelvis, ovulación dolorosa y hepatitis
aguda.
Ante un cuadro de abdomen agudo lo más importante para evitar complicaciones es
determinar si el paciente requiere manejo médico o quirúrgico, si es quirúrgico y si éste
debe ser de forma urgente.
Una comprensión general de la anatomía abdominal, fisiología y fisiopatología es muy
importante para poder entender cómo el dolor abdominal se genera y percibe por el
paciente, ya que es una manifestación subjetiva, sensorial y emocional, con sensaciones
únicas para cada persona como expresión de daño orgánico, funcional, o ambos, provocado
por algún agente físico, químico, biológico o psicológico, cuya fisiopatología, mecanismos
de producción y patogenia se realizan a través del sistema nervioso nociceptivo,
neuropático o psicopático.
Para poder hacer un diagnóstico de abdomen agudo, debe valorarse al paciente en forma
integral, con una historia clínica y una exploración física completa, solicitar los auxiliares
de diagnóstico necesarios, formular un diagnóstico tentativo, pero más importante que
formular un diagnóstico es la toma de decisión para definir si la operación es necesaria de
forma inmediata o urgente o si el tratamiento debe ser sólo médico.

REFERENCIAS:

*Russell G, Squires RA. Sabiston Textbook of surgery Capitulo 45 18th Ed. 2007

*Gans SL, Pols M, Stoker J, Boermeester M. Guideline for the Diagnostic Pathway


in Patients with acude abdominal pain    Dig Surg 2015;32:23-31

*Evaluation and management of acute abdominal pain in the emergency


department.Int J Gen Med. 2012; 5: 789–797.

*Tumor de ciego, causa de intusugcepción intestinal. Caso Clinico.Gaceta


Mexicana de Oncologia. 2015;14(1):62–65
Brenda Luz Loyo Mata
607
*Garengeot’s Hernia: two case reports with CT diagnosis and literature review. Open Med.
2016; 11: 354
*Al-Chaer ED, Traub RJ. Biological basis of visceral pain: recent developments. Pain
2002;96:2212–25.
*Cervero F, Laird JMA. Visceral pain. Lancet 1999;353:2145–8.
*Giamberardino MA. Recent and forgotten aspects of visceral pain. Eur J Pain 1999;3:77–
92.
*McMahon SB, Dimitrieva N, Koltzenberg M. Visceral pain. Br J Anaesth 1995;75:132–44.
Ness TJ, Gebhart GF. Visceral pain: a review of experimental studies. Pain 1990;41:167–
234.
*Sengupta JN. Visceral pain: the neurophysiological mechanism. Handbook Exp Physiol
2009;194:31–74.

También podría gustarte