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¿Qué es el autismo?

El autismo es un trastorno del desarrollo que se inicia en la infancia; suele detectarse en los
niños a los 3 años. Las características que definen el autismo incluyen déficits de
comunicación, interacciones sociales recíprocas poco desarrolladas, comportamientos
estereotipados e intereses restringidos. Estos déficits se producen en diferentes niveles de
gravedad, lo que ha dado lugar a la visión contemporánea del autismo como un trastorno del
espectro, y a menudo se denomina Trastorno del Espectro Autista (TEA), Trastorno Autista (TA)
o Autismo.

Tradicionalmente, el espectro del autismo ha incluido el Trastorno Autista, el Síndrome de


Asperger y el Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado (TGD-NOS).

El Trastorno Autista se denomina a veces autismo clásico. Se caracteriza por:

Retrasos significativos en el lenguaje, incluyendo instancias reducidas de lenguaje con


intención comunicativa y recíproca.

Mínimas interacciones sociales recíprocas. Por ejemplo, evitación del contacto visual, falta de
expresiones faciales apropiadas, incapacidad de comunicar adecuadamente las emociones,
falta de comprensión de las emociones compartidas e incapacidad de utilizar
comportamientos verbales y no verbales para el intercambio social.

Comportamientos estereotipados e intereses restringidos. Pueden incluir intereses sensoriales


inusuales hacia los objetos, movimientos inusuales o repetitivos de las manos y los dedos, y un
interés o referencia excesivos a temas u objetos inusuales o muy específicos.

El Síndrome de Asperger, aunque es algo más leve que el Trastorno Autista, tiene
características similares y distintas que incluyen

Dificultad con los aspectos sociales del habla y el lenguaje, como una gama limitada de
entonación, conversaciones unilaterales, interpretaciones literales e incapacidad para cambiar
de tema. El desarrollo del vocabulario suele ser avanzado, mientras que la comprensión del
lenguaje figurado es un punto débil.

Dificultad en la cognición social una falta de reciprocidad social y/o emocional, contacto visual
y amistades. La torpeza social, como no reaccionar adecuadamente a las interacciones sociales
y no reconocer los sentimientos o las reacciones de los demás. Las dificultades con la cognición
social pueden dar lugar a la rigidez de la conducta.

Comportamientos, intereses y actividades restringidos y repetitivos. Esto puede dar lugar a


una inflexibilidad con respecto a las rutinas. Preocupación por un tema de interés reducido
que suele dominar las conversaciones y los pensamientos.

El trastorno generalizado del desarrollo no especificado se utiliza para clasificar a aquellas


personas que cumplen algunos, pero no todos, los criterios del trastorno autista o del
síndrome de Asperger. El PDD-NOS suele presentar menos síntomas y más leves que el
Trastorno Autista o el Síndrome de Asperger. Son evidentes los déficits generalizados en el
desarrollo de la interacción social recíproca, la comunicación o los comportamientos
estereotipados y restringidos.

Historia del autismo


Suponiendo que el autismo sea un trastorno neurológico y no esté causado por una "mala"
crianza o por toxinas ambientales, lo más probable es que siempre haya existido entre los
seres humanos; sin embargo, no se describió científicamente ni se investigó empíricamente
hasta el siglo XX.

Principios del siglo XX

A principios del siglo XX se pensaba que el autismo era una forma de esquizofrenia infantil,
debilidad mental o psicosis infantil.

El término autismo fue utilizado por primera vez por el psiquiatra suizo Paul Eugen Bleuler
entre 1908 y 1912. Lo utilizó para describir a los pacientes esquizofrénicos que se habían
retirado del contacto social, parecían vivir en su propio mundo y estaban desconectados
socialmente. La raíz de la palabra autismo deriva del griego "autos", que significa "yo". Esa raíz
se combina con el sufijo griego "ismos", que significa acto, estado o ser de. Bleuler utilizó la
palabra "autismo" para referirse a la autoadmiración mórbida y al repliegue sobre sí mismo.
Sugiere un estado de estar absorbido por uno mismo, perdido en sí mismo, alejado de la
interacción social y aislado de la misma. Aunque Bleuler describió y documentó las
características del autismo, sus pacientes adultos fueron diagnosticados de esquizofrenia y los
niños de esquizofrenia infantil.

Décadas de 1920 y 1930

En 1926, la Dra. Grunya Efimovna Sukhareva, una psiquiatra rusa, describió lo que más tarde
se convertiría en los déficits centrales del síndrome de Asperger en niños que ella etiquetó
como trastorno esquizoide de la personalidad de la infancia. En 1933, el Dr. Howard Potter
describió que los niños que ahora se identificarían como autistas tenían una forma de
esquizofrenia infantil.

Años 30 y 40

Los dos principales pioneros en la investigación del autismo, Hans Asperger y Leo Kanner,
comenzaron a trabajar por separado en los años 30 y 40. En 1934 Hans Asperger, del Hospital
Universitario de Viena, utilizó el término autista y en 1938 adoptó el término "psicópatas
autistas" en los debates sobre psicología infantil. Sin embargo, Leo Kanner, del Hospital Johns
Hopkins, comenzó a utilizar el término autismo para describir los comportamientos que ahora
se reconocen como Trastorno Autista o autismo clásico. Leo Kanner es a quien se suele atribuir
el uso del término autismo tal y como se conoce hoy en día.

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