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ACTIVIDAD

1. ¿Somos más humanos en la medida en que tomamos más decisiones? Responde según Descartes y
fundamenta tu respuesta.

Según Descartes la libertad como realidad interna del individuo, no depende de ninguna fuente externa y,
por ende, el ser humano es libre para tomar las decisiones que necesite tomar, es decir, el poder negar o
asentir, según la voluntad. La libertad es una idea básica e inherente al ser humano, quien hará buen o mal
uso de ella mediante el ejercicio de la voluntad. La voluntad es la fuerza interna que nos permite hacer o no
hacer una cosa. Podemos afirmar o negar las cosas que el entendimiento nos propone. El ser humano debe
saber que ninguna fuerza exterior puede constreñir su voluntad. Es decir, al individuo se le puede obligar a
actuar contra su voluntad, pero no por ello la pueden cambiar. Una persona que ha decido no tomar cierta
acción y pese a ello se la obliga por el medio que sea a tomarla, la hará, pero no por ello su voluntad ha
cambiado.

2. Si debido a una enfermedad, una persona no recordara nada, ¿ya no sería un ser humano? Responde
según las tesis de Hume.

La modernidad desde Descartes se ha construido a partir de una concepción del sujeto que tiende al
solipsismo y al cierre de lo relacional. Esta tradición de pensamiento surge de la quiebra del nominalismo y
de las disquisiciones de la escolástica tardía. Ante un pensamiento construido a modo de catedral y
derrumbado por el nacimiento de la modernidad, la única certeza a que agarrarse será la propia conciencia
del pensamiento. El yo que se piensa a sí mismo, no puede dudar de su existencia. Ese yo será el que
construirá un mundo a su medida utilizando una razón poderosa elevada al rango de instrumento de
dominio del mundo y de los otros. El precio a pagar por esta estructura del sujeto será la pérdida de la
realidad externa, tanto la del mundo como la de los otros hombres. Sólo Dios será ya el garante de la
existencia externa del mundo y de la propia realidad del yo. El mundo clásico no dudaba de la existencia del
mundo, el mundo moderno se apoyará en Dios para asegurar la existencia del mundo y de los otros
hombres; la pérdida de Dios conllevará la pérdida del último referente de sentido. Sin Dios, el yo es el único
reducto donde asirse, un yo dejado a sus propias veleidades y sin ningún rumbo o fundamento.

Nada de esto es posible con la propuesta de Hume, pues no entiende el yo de modo ontológico, como una
sustancia, sea pensante o extensa, sino como una realidad en construcción progresiva mediante la relación
con el mundo circundante y con los otros hombres. El yo es un haz de impresiones en el sentido de que es un
ser in fieri. Nunca está hecho del todo y su ser le viene de la relación con los otros. Este yo, así entendido,
tiene su fundamento en la simpatía y la benevolencia que le acarrearán la estima y consideración de los
demás. La naturaleza nos ha hecho así para poder subsistir, esto es lo que propone Hume.

3. ¿Es posible relacionarse con personas que sean a la vez medio y fin para nosotros? Formula ejemplos y
responde que consecuencias tendría esta posibilidad desde el punto de vista kantiano.

Kant será el encargado de poner de manifiesto la diferencia que separa este tipo de razón griega, y sus
coletazos medievales, de la razón moderna que nace con la ciencia del siglo XVI, pero que tiene sus
fundamentos en el nominalismo. En la famosa Crítica de la Razón Pura, en su segundo prólogo, establece el
estatuto creador de la razón moderna: «Cuando Galileo hizo bajar por el plano inclinado unas bolas de un
peso elegido por él mismo, o cuando Torricelli hizo que el aire sostuviera un peso que él, de antemano, había
supuesto al de un determinado volumen de agua (…], entonces los investigadores de la naturaleza
comprendieron súbitamente algo. Entendieron que la razón sólo conoce lo que ella misma produce según su
bosquejo, que la razón tiene que anticiparse con los principios de sus juicios de acuerdo con leyes constantes
y que tiene que obligar a la naturaleza a responder sus preguntas, pero sin dejarse conducir con andaderas
(…]. La razón debe abordar la naturaleza (…) como un juez designado que obliga a los testigos a responder a
las preguntas que él les formula»

La razón moderna es el producto del sujeto moderno. No da por supuesta la existencia de la realidad
externa, aunque lo parezca, sino que, para conocer, pone ella misma lo que después solamente re-conocerá.
El acto del entendimiento de la razón es un mero reconocimiento de lo que previamente puso allí. Hay un
acto creador en la mente del sujeto que establece las premisas de lo conocido, de ahí que los resultados
están como amañados y lo conocido no sea nada diferente del sujeto mismo. Pero esto da problemas a la
razón humana, no es posible querer abarcarlo todo, de ahí que sea necesaria una crítica de la razón que
fundamente adecuadamente la metafísica y sus elementos fundamentales: el mundo, el alma y Dios.

4. Elabora un organizador gráfico de la pág. 22 del material Filosofía y ciudadanía Bachillerato

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