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NOVENA EN HONOR A LA DIVINA Oh Padre de las misericordias y Dios de todo

PROVIDENCIA consuelo, sigas cubriéndome con las alas de tu


graciosa protección, y librándome de todos los
peligros del alma y cuerpo, avivando mi fe,
alentando mi esperanza, soplando el fuego de
mi amor para que mi vida inculpable, fervorosa
y pura, sea la recompensa ilustre de tu
magnificencia, y el fiador seguro de mi gloriosa
mortalidad. Amén.

Aquí se rezan tres credos en honor de la


Santísima Trinidad, una Salve en honor de
María Santísima, Madre de la Divina
Providencia, y conducto precioso de todas las
gracias del Señor; un Padre Nuestro al Señor
ACTO DE CONTRICIÓN San José, providencia constante de sus
hermanos en el Egipto de este mundo.
Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre
verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por PRIMER DIA
ser Tú quien eres y porque te amo sobre todas
las cosas, me arrepiento de todo corazón de Dios y Señor de mi corazón reconocido. Tu
todo lo malo que he hecho y de todo lo bueno para quien el grande y el pequeño, el ángel y
que he dejado de hacer, porque pecando te he el hombre, el ave y el humilde insecto, tienen
ofendido a Ti, que eres el sumo bien y digno la misma consideración en los desvelos de tu
de ser amado sobre todas las cosas. adorable Providencia: 

Ofrezco mi vida, obras y trabajos en Tu que vistes al pájaro con las plumas más
satisfacción de mis pecados. brillantes, sin que tenga necesidad de hilar ni
de tejer para para proporcionarse tan glorioso
Propongo firmemente, con la ayuda de tu adorno extiende hacia mí, como hasta ahora,
gracia, hacer penitencia, no volver a pecar y la actividad de ese Ojo inmortal que
huir de las ocasiones de pecados. tiernamente adoro, y haz que no desmerezca
yo, por el abuso de tus dones, sus
Señor, por los méritos de tu pasión y muerte, benéficos influjos. 
apiádate de mí, y dame tu gracia para nunca
más volverte a ofender. Amén. Estas gracias te pido por la ilustre y gloriosa
Virgen, tu Hija, Madre y Esposa, canal de tus
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS gracias oportunas. Ya cuya mediación me
acojo para ser feliz en el tiempo, y más
Señor y Dios mío, que desde tu sublime trono completamente feliz en la eternidad. Amén.
vuelves constantemente los ojos de tu
Providencia inefable sobre todas las criaturas, Se termina el día de la novena con los
sin distinción de seres ni de clases; como que siguientes:
todas han sido efectos de tu poder, han
entrado de la eternidad en los magníficos GOZOS
planes de tu sabiduría, ya todas les dispensas
tu benéfico y generoso amor; yo te adoro Pues la augusta Providencia, es digna de
presente en el cielo, como un Monarca en eterno canto.
medio de su brillante corte, siempre accesible
a los ruegos de la divina Madre, y de los Oh Dios Santo, Santo, Santo sea fiel mi
ángeles y bienaventurados, por la correspondencia.
conservación y felicidad del género humano,
Oh quién pudiera cantar, con el plectro más Omnipotencia bienhechora, recordando tus
sonoro, la Providencia que adoro tan tierna, singulares beneficios, y amando con ternura y
tan singular, pero para empeño tanto, no hay predilección una providencia tan desvelada por
en mi la suficiencia. mi conservación temporal y por mis destinos
eternos.
ORACIÓN PARA CONCLUIR
Yo hubiera agotado el ser de mi alma en la
Oh Dios, cuya Providencia no se enseña en gratitud más tierna y más debida: ese Sol
sus disposiciones admirables: te suplicamos divino y celestial, no hubiera visto en mi
humildes apartes de nosotros todo mal, y que conducta delincuente, frustradas sus
seamos enriquecidos con el tesoro inexhausto influencias milagrosas, hubiera derretido mi
de tus provechosos bienes: por corazón insensible con su calor fecundo de
Jesucristo Nuestro Señor. Amén. sagrados y debidos afectos, y yo hubiera
pasado últimamente mis días en dar a la
SEGUNDO DIA Providencia divina el honor, la gloria y
alabanza que se merece. 
Dios Providentísimo, que el glorioso Patriarca
Señor San José, me has dado al más ilustre y No es tarde, Señor: yo con tu ayuda, cumpliré
sensible hermano.  tan gratos, tan religiosos deberes,
comenzando a cantar tu Providencia en este
Para que el Egipto de este mundo remedie con mundo, para continuar haciéndolo en la
el socorro oportuno mis necesidades urgentes: inmensidad de tu gloria. Amen.
yo, Señor, te suplico, que con el auxilio
poderoso de tu divina gracia, imite las Se rezan las oraciones del primer día.
brillantes virtudes del justo por excelencia,

para no hacerme indigno del pan de los CUARTO DIA


ángeles, que es el compendio de las
maravillas de tu inefable Providencia, el más Oh Padre el más sensible y benéfico, que
precioso sustento en el hambre espiritual, el has procurado siempre reunir a tus hijos los
sello augusto del corazón enardecido, la hombres bajo el abrigo de tus alas amorosas.
semilla fecunda de las más heroicas virtudes, y Yo te doy las más humildes gracias por
el divino gaje de la suspirada gloriosa tan tierna solicitud; y te suplico la
inmortalidad. Amén. continuación de una bondad tan importante
como incomprensible. 
Se repiten las oraciones como el primer día.
¿Que fuera de mí, Señor, a no tener mis
necesidades el curso más expedito al
TERCER DIA manantial de todas las gracias, como lo es tu
Corazón Sagrado y compasivo? El me
Eterno Dios de mi corazón, cuya Providencia proporciona alimentos sanos, bebidas
divina, graciosa y constante, es el sol que nace agradables, abrigo consolador; El previene mis
de todos los días sobre los justos y perversos, súplicas o las despacha con una profusión tan
sobre los ingratos y reconocidos: en esta pronta como misericordiosísima.
imagen tan bella y natural , yo adoro
humildemente un tributo tan santo y tan Haz, Señor, te ruego humildemente, que mi
excelso. corazón en lo posible, parecido al tuyo, sea
para todos mis semejantes: accesible, tierno,
Oh si desde que rayó en mi alma la aurora de generoso, franco; con este porte, que sera un
la razón, realzada con la indeficiente luz de tu nuevo presente de tu infinita liberalidad, estoy
infalible verdad, hubiera fijado mis potencias seguro de agradarte en esta vida, y de verte y
en sus diversos objetos, conociendo tu amarte eternamente en la gloria. Amén.
ventura, al registro glorioso de los
Se repiten las oraciones del primer dia. bienaventurados que es el más brillante
ornamento del archivo celestial. Amén.

QUINTO DIA Se rezan las oraciones del primer dia.

Soberano Autor de la naturaleza y de la SEPTIMO DIA


gracias: yo leo con un placer inefable en la
Santa Escritura, aquellas palabras Misericordiosísimo Señor, que disfrazando con
consoladoras que dictó tu Espíritu divino, como el sedal de la naturaleza humana, haz dicho a
Padre de los pobres, piadoso bienhechor y los que escuchaban tus oráculos de vida
dulce refrigerio; en las cuales me aseguras ser eterna: Buscad primero el reino de Dios, y se
más fácil, que una madre amorosa y sensible te dará por añadidura todos los bienes que te
se olvide de su niño hambriento que tú, Oh sean necesarios.
Señor, de mí y de todas las hechuras de tu
diestra Omnipotente: palabras que con letras Yo te suplico con toda la sinceridad de mi
de diamantes deberían colocarse en las alma, que jámas ponga obstáculo al glorioso
puertas de los palacios, para excitar la gratitud establecimiento de tan divino reino, así en mi
de los dueños, y sobre la esperanza. corazón como en el todos mis hermanos por
naturaleza y gracia.
Yo Señor, te agradeceré toda mi vida tan
tiernos y generosos sentimientos; me nutriré, Es justo, Señor, que tu Divina Providencia
reconocido, con la leche pura y celestial de tu prodigue los célebres tesoros de sus bienes
Providencia adorable; y después de una infinitos a favor de los que busquen
muerte preciosa, que espero de tu ternura preferentemente tu magnífico, espiritual, feliz,
paternal, alabaré tanta beneficencia y tan indestructible reino.
estupendo amor en los tabernáculos eternos.
Amén.

Destruye pues, Oh Dios de infinita bondad.


Se repiten las oraciones como el primer día. Destruye en nosotros la infausta dominación
del vicio; establece y consolida la virtud y
SEXTO DIA corona algún día nuestros triunfos con
inmortales honores en la Jerusalén celestial.
Señor Poderosísimo, que te extendiste como Amén.
una piel fina a los cielos, esparciendo sobre su
grato azul, las estrellas más apacibles y Se rezan las oraciones del primer día.
brillantes: yo adoro en este día una mano tan
productora; y al considerarme escrito en su OCTAVO DIA
divina palma, concibo la esperanza más
segura de una felicidad que no merezco.  Amabilísimo Señor, soberano autor de mi ser
ilustre de mi preciosa conservación, de mi
Sea mil veces Bendito, Oh Dios de tan suspirada libertad, de las medicinas de mi
cariñosa Providencia. Y graba te suplico, el alma y de mis eternos bienes: si el santo rey
augusto nombre de este atributo soberano en David cantó más bello el salmo, al considerar
mi reconocida memoria, para que nunca me al hombre inocente en el acto de la creación
olvide de implorarla con la humildad más coronado de honor y de gloria y con absoluto
profunda, con la más viva fe, con la dominio sobre todas las creaturas.
perseverancia debida. Oh diestra de mi Dios
tan accesible y Providente, no se borre jamás  ¿Qué cánticos tan sublimes y tan tiernos no
de una palma tan bella el nombre que me me debes inspirar mi ardiente y debida gratitud
distingue; dígnate trasladarlo para mi eterna a tu providencia compasiva y generosa? yo,
después de haber pecado mil veces, soy el
constante objeto de su graciosa protección ... 
Bendita tu Providencia que saco de la nada a
Qué bondad que ternura, que misericordia tan los espíritus soberanos; que elevó a una
laudable. Dame a conocer, Señor, la grandeza dignidad casi infinita a la más humilde de las
y número de tus beneficios para interrumpir el mujeres; que hizo de un hombre justo el más
funesto curso de la ingratitud más monstruosa, venerable Padre estimativo del Redentor
para cantar reconocido tu nombre glorioso, Sagrado a la que debieron los Profetas y
beneficio, admirable; Nombre divino que selle Patriarcas su fe y esperanza, los Apóstoles su
mis ideas, palabras y operaciones a cuya final celo, los Mártires su constancia, las Vírgenes
invocación se me abran algún día las puertas su pureza, los confesores su silencio y
eternas de la suprema felicidad, en tu mortificación, y todos los Santos su virtud, su
magnífico y celestial santuario. Amén. perseverancia y gloria.

Se rezan las oraciones del primer día. Continua, oh Providencia Divina. Tus
amorosos desvelos en beneficio de los que te
NOVENO DIA conocen y que te adoran: aviva nuestra fe,
alienta nuestra esperanza, haz que nos
Gran Dios, cuya Providencia admirable sacó consuman las llamas de tu amor.
de la nada y conserva la universalidad brillante
de las más útiles creaturas: yo, a imitación de Oh Providencia sabia, oh Providencia
los niños de Babilonia, desde lo hondo de mi generosa, Oh Providencia tierna y constante,
debido amor y justo reconocimiento, invito recibe de tus pobres criaturas honor, alabanza
tiernamente a los cielos y tierra, con todos los y gloria, por los siglos de los siglos. Amén.
brillantes seres que los hermosean y pueblan,
para alabar, bendecir y glorificar un tributo que Se rezan las oraciones como el primer día.
merece los cánticos de los ángeles; los mudos
pero elocuentes elogios de toda naturaleza.

Las figuras bellas de los célebres oradores; las


palabras más gratas de los ilustres poetas: los
monumentos más exquisitos y durables de las
artes y los efectos y las lágrimas más puras y
copiosas de sus felices favorecidos.

Bendito sea, Señor, tu poder que todo lo ha


creado, tu sabiduría que todo lo ha dispuesto,
tu amor que todo lo conserva.