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PARTE #1 COSAS QUE PROVOCAN SORDERA Y CEGUERA ESPIRITUAL:

LA REBELDÍA

PARTE #1 COSAS QUE PROVOCAN SORDERA Y


CEGUERA ESPIRITUAL: LA REBELDÍA

«Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 Hijo de hombre, tú habitas en


medio de casa rebelde, los cuales tienen ojos para ver y no ven, tienen oídos
para oír y no oyen, porque son casa rebelde.»   Ezequiel 12:1-2  

La rebelión parece ser algo muy obvio. ¿O lo es?  

La rebeldía, puede ser muy obvia, pero también puede ser muy sutil cuando
pensamos que estamos en lo correcto.

Tal vez al leer esta reflexión, algunos piensen,  “¡Seguramente, la hermana


fulana necesita leer esto!”  Pero yo te urjo que en vez de aplicar esto a la
vida de otro, que lo aplique a su propia vida.  Pida que Dios te revele lo que
esté en tu propio corazón. 

Esta escritura del libro de Ezequiel nos hace saber sin duda que la rebeldía
provoca sordera y ceguera espiritual. Es algo que nos estorbe o impide oír
la Voz de Dios.  Al mismo tiempo, la rebeldía en nuestros corazones abre la
puerta para que seamos atacados y/o influenciados por los espíritus de
engaño, hechicería y de adivinación – demonios que están dedicados a
infiltrar, falsificar y contaminar el fluir profético. 

Otra escritura que afirma esta verdad es la siguiente:  «Porque como pecado
de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación.»  1ª
Samuel 15:23
 

En Israel, una de las personas más rebeldes, la que usurpaba la autoridad


del rey Acab era la reina Jezabel.  Jehú llegó a Jezreel, y fue saludado por
Joram, el yerno de Jezebel. Tuvieron este intercambio de palabras...

 «Cuando vio Joram a Jehú, dijo: ¿Hay paz, Jehú? Y él respondió: ¿Qué paz,
con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicerías?»  (2ª
Reyes 9:22)  Así que veamos que la rebeldía fue siempre asociada con
hechicería y hasta con el pecado sexual. Además, la rebeldía es una forma
de auto-idolatría porque exalta a uno mismo más que a Dios.  

Con certeza, la mayoría de los cristianos negarían que estos pecados tan
terribles tengan una parte de su vida. Por lo menos, muchos no están en
una rebeldía abierta.  Pero muchos han permitido una semilla de rebelión
en su corazón de la cual el diablo se aprovecha para impedir su habilidad
de oír la Voz de Dios. Recuerda que el diablo es un legalista, y sabe que a
Dios Le importa no sólo lo que hacemos, sino también lo que está en
nuestros corazones.   

«Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo


conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para
dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.»  Jeremías17:9-
10

Tenemos que examinar nuestros corazones y pedir que Dios nos revele
cualquier lugar de rebelión en nosotros para poder arrepentirnos y
mantenernos limpios delante de Él.

Hace muchos años, mientras que yo era uno de los empleados del
ministerio del Dr. Bill Hamon y de Christian International, alguien se me
acercó y me dijo cuánto apreciaba mi trabajo fiel por el ministerio.  Me
comentó de cuánto le había bendecido una profecía que le había
ministrado.  ...Hasta ese punto todo me pareció bueno y animador.  Pero de
repente dijo otra cosa que me llamó la atención.  Me dijo,“No creo que te
están pagando lo suficiente.  Te están utilizando aquí, y no aprecian la
unción que está sobre tu vida.”

Esas últimas palabras habían cruzado una línea.  Era cierto que mi salario
era mínimo – así que hubo una medida de verdad en lo que dijo. Pero todos
trabajábamos allí por amor a Dios y por convicción en la visión.  Pero no era
cierto que no me apreciaban.  De hecho, me habían dado oportunidades y
habían creído en mí y afirmaron mi potencial aun antes que yo lo pude
ver.   Yo sabía que estas palabras eran una trampa.   El diablo estaba
usando esa persona para tratar de plantar una semilla de desconfianza en
mi liderazgo y de rebeldía en mí.  El diablo quiso hallar en mi alguna área
que no estaba satisfecho, una falta de contentamiento que podía alimentar
para sembrar la rebelión.  El espíritu que estaba operando por medio de esa
persona era un espíritu de Jezabel y de adivinación.  

Gracias a Dios, no permití que la semilla fuese plantada aunque yo era


vulnerable por causa de heridas recibidas por un líder previo que no hizo
bien.   Yo tenía que vencer el rechazo y un sentido de desconfianza en otros
–especialmente en cuanto a mis pastores.

Los quienes han sido lastimados por un líder en el pasado frecuentemente


tienen que lidiar con un sentimiento de desconfianza en sus líderes
actuales. 

Esa desconfianza puede desarrollar rápidamente en rebeldía,

resistiendo la Mano de Dios por medio de nuestros líderes.

  Cuando resistimos a nuestros líderes que Dios haya puesto en nuestras


vidas, es rebeldía.    Recuerda que el diablo rara vez viene con lo que es una
mentira completa; viene con una “media verdad,” una mentira envuelta con
apenas suficiente verdad para que lo aceptes.  El diablo aprovecha de
nuestras áreas de vulnerabilidad y de heridas pasadas. 

El peligro es que cuando se trata de algo así siempre nos sentimos en lo


correcto.  Es que el otro es el culpable, y nosotros los heridos, los
victimizados… y tal vez fue así. Pero no podemos permitir que la herida del
pasado nos defina ni que nos limite a responder a figuras legítimas de
autoridad que Dios nos manda. 

Me acuerdo de cierta congregación que fue lastimada por un pastor hace


unos años atrás.  Aquel pastor actuó de una forma brusca, egoísta, y necia
dañando a la congregación.  Como aquella iglesia es parte de una
denominación grande, pidieron que el pastor fuera re-emplazado, y así fue. 
Llegó un pastor nuevo.  Pero la congregación ya había levantado las
defensas, y le resistió aunque era un excelente pastor y un buen hombre.  
Al final de las cuentas, han pasado diez años, han tenido ya varios pastores
– y cada uno fue rechazado y resistido por la congregación.  Hubo un
tiempo en el cual aquella congregación era parte de un mover genuino y
hermoso de Dios, pero en los últimos diez años todo se vino hacia
abajo.  En vez de una unción profética, hay una fortaleza de rebeldía y de
hechicería que controla el ambiente espiritual.  Las pocas supuestas
profecías que se dan son pura manipulación y adivinación. 

Los miembros de dicha congregación se sienten completamente auto-


justificados en sus actitudes.  Con el pastor que hizo daño tenían razón,
pero en vez de permitir que las heridas fueran sanadas, permitieron que
brotara una infección de la rebeldía que ahora domina la iglesia entera. 

La falta de rebeldía es mucho más que simplemente obedecer. La rebeldía


es un asunto del corazón.  Se revela en nuestras actitudes, en nuestras
emociones, y en nuestros sentimientos. Tal vez otros no lo puedan detectar
siempre, pero Dios puede ver todo.  …y el diablo también conoce cuando
estamos de acuerdo con uno de sus demonios.  Un sentido de desconfianza
con tus líderes puede ser mucho más que solamente desconfianza.  ¿Viene
acompañada de resentimiento?  ¿Te levantas las defensas cada vez?

Mi esposa me dio permiso para contar lo siguiente:  

En el 2001 Dios mandó a mí y a mi familia mudarnos al Valle deTexas. 


Venimos de la Florida en donde vivíamos en el campus del ministerio
Christian International, rodeados de cristianos.  Teníamos allí un buen
sistema de apoyo de muchos amigos y algunos miembros de familia. 
Estábamos cómodos allí.  Cuando Dios nos mudó al Valle de Texas era un
cambio muy brusco.  No conocíamos a nadie, así que nos sentimos
bastante aislados. Mi familia no hablaba español, el idioma predominante. 
Tuvimos que lidiar con racismo, con un calor extremo, y varias cosas no
agradables. En fin, no era un cambio placentero para mi familia. 

Después de un año comenzamos a experimentar un ataque espiritual que


afectó a nuestras finanzas, a nuestra salud, y a varias otras áreas.  Cada vez
que orábamos Dios nos reveló que era un ataque de hechicería.  Así que
orábamos en contra de ese espíritu maligno, atándolo en el Nombre de
Jesucristo.  Pero el ataque no cesó.  No entendíamos el por qué. 

Por fin, un día Dianne estaba orando acerca de la situación y le preguntó a


Dios el origen del ataque.  Dios la respondió, “de ti misma.” … ¡Pues ella
quedó completamente sorprendida!  

¿Cómo era posible?  Ella sabía que Dios la estaba diciendo que la
hechicería brotó inconscientemente de rebeldía en su corazón.  De repente
ella sabía de qué se trataba - es que ella no quiso mudarse a la frontera. 
Ella respondió al Señor, “¿Cómo es posible que YO tenga rebeldía?  ¡Yo
vine! ¿No Te has dado cuenta que estoy aquí? ¿Cómo puedo tener rebeldía
si Te obedecí?”

Dios la replició, “Al exterior obedeciste.  Pero en tu interior estás


resistiendo lo que Yo quiero hacer, y hay un deseo oculto en tu corazón que
el ministerio fracase para que puedas volver a la Florida.” 

Dianne sabía que era la verdad, y llena de la convicción del Espíritu Santo
comenzó a llorar y a arrepentirse. Ella vino a mí y me contó de su
conversación con Dios.  Lloramos y oramos juntos, y entonces rompimos el
poder de ese ataque.  Desde ese día el ataque cesó.  

Mi punto es que uno puede estar obedeciendo en lo exterior mientras que


tenga rebeldía interior oculta en su corazón

.  ¿Cuántos matrimonios, y cuántas congregaciones están vulnerables por


causa de tal rebeldía oculta?  Donde hay unidad Dios manda la bendición
(Salmo 133). 

 Por otro lado, la división indica que hay rebelión en algún lugar.

  La rebelión y división impiden la bendición de Dios e invitan ataque e


influencia demoníaca.

¿Cuántos cristianos están en obediencia exterior dentro en la


congregación?  Dicen las palabras correctas, hacen los movimientos
correctos, pero interiormente están resistiendo a sus líderes, permitiendo
que broten semillas de rebeldía…  Y esas semillas pequeñas,
frecuentemente engendradas por medio de heridas legítimas, cuando broten
abren las puertas a ataques y/o influencia de espíritus de engaño,
adivinación, hechicería, etc. 

 
La rebelión, en todas sus formas, provoca sordera y ceguera espiritual en
cuanto a la Voz de Dios.  Si pretendemos oír a Dios y ser voceros de Él
tenemos que permanecer libres de la rebelión.

¿Por qué no toma unos momentos para pedir que Dios te revele lo que está
en tu corazón?  Permita que el Espíritu Santo brille Su luz de Verdad a cada
rincón. Te está esperando ahora mismo. 

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