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1º CURSO DE COMPLEMENTOS

FORMATIVOS

ESCUELA NACIONAL DE POLICÍA TRABAJO


ÁVILA FIN DE
GRADO

RECOGIDA, ESTUDIO Y
CLASIFICACION DE LOS
OTOGRAMAS

ÁNGEL MORETA GUTIERREZ

Febrero de 2017
ESCUELA NACIONAL DE POLICÍA
ÁVILA

Autorizo la presentación del trabajo


Recogida, estudio y clasificación de los otogramas

Realizado por
Ángel Moreta Gutiérrez

Dirigido por
José Javier Olivares Herranz

Febrero de 2017
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN...........................................................................................................1
2. PROCEDIMIENTO PARA BUSQUEDA, REVELADO, FOTOGRAFIA Y
TRASPLANTE DE HUELLAS DE OREJA................................................................4
2.1. Búsqueda y Revelado..................................................................................................4
2.2. Acotamiento e Inclusión de Datos..............................................................................6
2.3. Fotografiado y Trasplante...........................................................................................8
2.3.1. Fotografiado………………………………………………………………….8
2.3.2. Trasplante…………………………………………………………………….11

3. RECOGIDA DE OTOGRAMAS INDUBITADOS (IMPRESIONES CONTROL).6


3.1. .....................................................................................................................................6
3.2. .....................................................................................................................................7
3.3. .....................................................................................................................................8

4. ...........................................................................................................................................9
4.1. .....................................................................................................................................9
4.2. .....................................................................................................................................10

5. ...........................................................................................................................................11
5.1. .....................................................................................................................................11
5.2. .....................................................................................................................................13
5.3. .....................................................................................................................................15
6. ...........................................................................................................................................17
6.1. .....................................................................................................................................17
6.2. .....................................................................................................................................19
7. ............................................................................................................................................21

8. ...........................................................................................................................................35
9. CONCLUSIONES Y PROPUESTAS............................................................................37

BIBLIOGRAFÍA...................................................................................................................39

I
1. INTRODUCCIÓN

Todos aquellos que trabajamos en las distintas Brigadas de Policía Científica y que
diariamente realizamos Inspecciones Oculares Técnico Policiales sabemos que lo más
importante durante la práctica de las mismas es la búsqueda, hallazgo y recogida de los
vestigios dejados por los autores del delito. La dificultad para llevar a cabo ese
cometido y obtener resultados positivos es cada día mayor debido a las precauciones
que cada vez con más asiduidad toman los delincuentes. La difusión en los medios de
comunicación tradicionales (televisión y radio) de las técnicas utilizadas por la policía
científica, pero sobre todo la aparición de internet y más recientemente el auge
exponencial de las llamadas redes sociales, donde el intercambio de información es
masivo, hace que el delincuente acceda con suma facilidad anónimamente al
conocimiento de los métodos científicos aplicados por la Policía Científica y tome las
necesarias precauciones para no dejar vestigios en los lugares donde actúan.

Uno de los delitos que más preocupa al ciudadano son los robos con fuerza en domicilio
por lo que supone de intromisión en su ámbito particular y el menoscabo de su
intimidad. Es frecuente que todas aquellas personas a las que les han robado en su
domicilio lo primero que manifiestan es la expresión “Ya no está uno seguro ni en su
casa”, acompañado de un sentimiento de impotencia y en algunos casos incluso de
miedo. Por ello las Inspecciones Oculares Técnico Policiales en los domicilios
particulares cobran una vital importancia, siendo imprescindible que actuemos con
especial meticulosidad a la hora de la búsqueda de los distintos indicios con el fin
fundamental de identificar al autor o autores del hecho y ponerlos a disposición de la
justicia.

Encontrar huellas lofoscópicas de los autores en robos en vivienda resulta aún todavía
más difícil, debido a que nos encontramos ante una infracción penal de especialidad
delictiva caracterizada por que se realizada comúnmente por bandas organizadas, con
una preparación y conocimiento de diversas modalidades para acceder al interior de la
vivienda , con un reparto de roles previamente establecidos y con unos medios
materiales novedosos fácilmente accesibles a través incluso de internet (donde se
encuentran páginas de venta online de productos de cerrajería cuya compra no exige
requisito alguno) que procuran no cometer errores usando habitualmente para cometer
el delito guantes, un par de calcetines o borrando directamente las posibles huellas.
1
Es aquí donde cobra importancia la búsqueda de otros vestigios distintos a los
lofoscópicos como pueden ser los biológicos (ADN), como por ejemplo en colillas
abandonadas o envases de bebidas abiertos por los autores y los “Otogramas” o huellas
de las orejas dejadas por los delincuentes al dejar apoyada su oreja contra la puerta del
domicilio y así escuchar más nítidamente lo que ocurre al otro lado al objeto de
comprobar la permanencia o no de los moradores.

Las huellas de oreja se producen al igual que la dactilares por los restos de sudor y grasa
que deja la piel al contacto con una superficie, siendo extraño que sean visibles a simple
vista, necesitando la aplicación de reactivos generalmente físicos para ser reveladas. El
estudio de la huella de oreja debe ser considerado como un magnífico medio de
identificación dado que se ha demostrado a través de diferentes estudios como los de
Alfred Víctor Iannarelli en su libro “Ear Identification” 1
y de Aitor Curiel López de
Arcaute que en su tesis “La huella de oreja como medio de identificación humana.
Validez científica y jurídica en España” 2 demuestra que no existen dos orejas iguales ni
siquiera entre gemelos monocigóticos y que al presentar unas características
determinadas (dimensiones, forma, separación, posición, depresiones, relieves, etc.)
muy concretas pueden individualizarse hasta conseguir una identificación.

Haciendo un periplo histórico rápido podemos decir que fue Alphonse Bertillón (1852-
1914) el primero que utilizó la oreja como medio de identificación analizando la
anatomía de la oreja, posteriormente los estudios más importantes que utilizan las
huellas de oreja para la identificación, se desarrollaron a partir del trabajo de Alfred
Víctor Iannarelli (1928-2015).

El primero que consiguió una identificación por una huella de oreja fue Fritzh Hirschi,
un agente de policía de Berna, Suiza, en 1965 [5]. En Holanda existen más de 200 casos
judiciales en los que se ha identificado por huella de oreja.

En España la primera sentencia condenatoria basada en una huella de oreja (prueba


indiciaria) se produjo el 19 de noviembre de 2001 en el Juzgado de lo Penal número 1
de Palencia.

En enero de 2011En febrero de 2002 se pone en funcionamiento aprobado por la Unión


Europea el proyecto “FearID” (investigación forense del oído) como respuesta a la
1
Alfred Víctor Iannarelli en su libro “Ear Identification”
2
Aitor Curiel López de Arcaute, tesis “La huella de oreja como medio de identificación humana. Validez
científica y jurídica en España
2
necesidad de una investigación científica estricta y un estudio sistemático de las huellas
de oreja así como el desarrollo de herramientas de apoyo automatizado para su cotejo,
todo ello con el fin de convencer a la comunidad científica de la aceptación de la
fiabilidad de las para dar apoyo científico a la validez de las huellas de oreja de la
identificación personal a través de las huellas de oreja.

Es necesario mencionar el trabajo “OTOMORFOLOGIA. Manual básico de utilidad


policial” 3, realizado por la profesora titular de antropología física VIRGINIA GALERA
OLMO junto a Ana Isabel FRUTOS GONZÁLEZ, María Concepción ALONSO
RODRÍGUEZ, Esperanza GUTIÉRREZ REDOMERO, Ana Isabel FERNÁNDEZ
GARCÍA, Francisco Javier VEGA GÓMEZ y Juan Arsenio BASTOS BLANCO
publicado al amparo de un proyecto de Investigación del Instituto Universitario de
Investigación en Ciencias Policiales (IUICP), que fue inaugurado el 19 de junio de
2007, como resultado de la colaboración entre la Universidad de Alcalá de Henares y la
Secretaría de Estado de Seguridad (incluye a la C. G. P. Científica y al Servicio de
Criminalística de la Guardia Civil). Dicho manual tiene como objetivo fundamental
aportar datos científicos de los distintos elementos o partes de la oreja (figura nº 1) que
sustenten y ayuden a los especialistas a la hora de confeccionar y defender en los
Juzgados con rigor científico el informe pericial sobre un otograma que permita una
identificación positiva concluyente.

Figura 1: Partes de una oreja donde se pueden distinguir relieves y depresiones.

3
Virginia Galera Olmo y otros autores, estudio “OTOMORFOLOGIA. Manual básico de utilidad policial”
3
De la importancia que va teniendo la huella de oreja se manifiesta en que la propia
Comisaría General de Policía Científica emitió una “Circular sobre huellas de orejas”
publicada en fecha 05/04/2006 4.

El objetivo de este trabajo es recoger en primer lugar los métodos y procedimientos


adecuados para la búsqueda y el revelado de otogramas o huellas de oreja en los
domicilios donde se ha producido un hecho delictivo junto con algunas
recomendaciones extraídas de la experiencia personal.

En segundo lugar para poder establecer una identificación necesitamos disponer del
elemento indubitado con el que cotejar, de tal manera, que también se plasmarán los
procedimientos adecuados para la obtención de la reseña auricular o impresiones control
de los sospechosos.

En tercer lugar se recogerán el tratamiento digital, las técnicas, sistemas y fundamento


del estudio de las huellas de oreja para demostrar la identidad de una persona a través de
las mismas.

Y en cuarto y último lugar se explicará el método de clasificación que de forma común


han adoptado las plantillas policiales con experiencia en esta materia.

En cada uno de los puntos se incluirán aquellas recomendaciones extraídas de la propia


experiencia personal en este tema, así como propuestas para mejorar cada una de las
actuaciones anteriores.

4
C.G.P.C. Miguel Ángel Santano Soria. Circular sobre el tratamiento de las huellas de oreja
4
2. PROCEDIMIENTO PARA LA BUSQUEDA, REVELADO,
FOTOGRAFÍA Y TRASPLANTE DE HUELLAS DE OREJA

2.1 BUSQUEDA Y REVELADO

Cuando nos enfrentamos ante una Inspección Ocular en un robo con fuerza en un
domicilio lo primero que comprobamos es cual ha sido la forma de acceso al interior,
siendo lo más normal el que se haya realizado a través de la puerta principal,
consiguiendo su apertura ya sea fracturando el bombín mediante arrancamiento del
escudo, por el uso del denominado “extractor” o “Sacacorchos”, con “bum ping”, con
ganzuado, con la “cola de ratón” (hilo introducido en interior de los cilindros del
bombín que se acompaña con una ganzúa o pieza similar para tensar y girar el mismo)
que no deja daños aparentes encontrándose la puerta intacta u otros métodos más
bruscos como apalancamiento del marco. Es posible incluso que su apertura se realice
solamente mediante el método del “resbalón” porque no se echó la cerradura.
Los objetivos de estos delincuentes, fundamentalmente los más especializados, son los
bloques de viviendas o urbanizaciones grandes con varias alturas, donde el anonimato
es mayor. Tienen predilección por los pisos más altos, especialmente el último porque
de esta manera aseguran que no van a ser interrumpidos, controlando por una parte el
ascensor y asegurando la huida por la escalera sin ser vistos por el resto de vecinos.
Como anteriormente se ha dicho comprueban la existencia o no de moradores en el
domicilio apoyando su oreja contra la puerta presionando hasta hacer el vacio.
La búsqueda se centrará en generalmente en la zona alrededor de la mirilla, entre una
altura de 140 y los 170 centímetros. Aunque algunos autores refieren el hallazgo de
huellas de oreja incluso en alturas inferiores, incluso a 30 cm del suelo porque el sujeto
se tumbaba para oír y no ser visto por la mirilla 5, en ninguna de las inspecciones
oculares en búsqueda huellas de oreja practicadas por mi mismo u otros miembros de la
Brigada Provincial de Policía Científica de Ávila han sido halladas las mismas a alturas
menores de las indicadas.

5
Miguel Ángel Del Diego Ballesteros y José Carlos Da Silva García “Guía sobre la identificación de
Huellas de Oreja”
5
En la figura nº 2, se muestra la posición que de forma habitual adopta el delincuente a
la hora de escuchar a través de la puerta.

Figura 2. Demostración de la postura


adoptado por el delincuente para oír
el sonido del interior.

Se usarán los mismos reactivos físicos utilizados en el revelado de huellas, es decir, los
“magnéticos negros” y el “Instant White” (blanco instantáneo).

También para todo aquél que quiera aplicarla, da un excelente resultado la cerusa
(recordemos su toxicidad). Es muy importante la elección del reactivo a utilizar, que
salvo en puertas de color blanco o muy claras será el Instant White que ofrece más
nitidez y no se adhieren demasiado a la madera, impidiendo que se empaste la zona
(cosa que ocurre con más frecuencia con los magnéticos negros).

Se empezará la búsqueda con la brocha de fibra de vidrio o pincel magnético


correspondiente desde la parte superior de la puerta, a la zona inferior, cubriendo toda la
zona mediante barridos horizontales que irán descendiendo izquierda hacia la derecha y
desde arriba hacia abajo. Como se muestra en la figura nº 3.

En este punto hay que hacer un inciso para incluir un elemento importante que con
independencia de la mejor o peor calidad del otograma revelado para una posible
identificación o para descartar un sospechoso y es la toma de muestras de ADN.

6
Al apoyarse sobre la puerta para escuchar es inevitable apoyar una parte del pómulo de
la que, sobre todo en verano, se deprenden células epiteliales que acompañan al sudor
dejando una mancha visible a simple vista o con ayuda de una linterna alumbrando
lateralmente6. Como se muestra en la figura nº 4.

Para evitar la contaminación de los reveladores que puedan posteriormente dificultar el


estudio de ADN de las muestras de células epiteliales, debemos parar la búsqueda en el
momento en que detectemos el hélix superior, iniciando desde ese lugar un barrido
vertical hasta descubrir por completo el otograma. Éste será el momento oportuno
determinar de qué lado del mismo se ha apoyado el pómulo y proceder con una torunda
ligeramente impregnada con agua destilada a pasarla repetidamente por esa zona.

Una vez hallado un otograma debemos seguir insistiendo en la búsqueda continuando el


barrido como le iniciamos. Una vez hallado un otograma debemos seguir insistiendo en
la búsqueda continuando el barrido como le iniciamos, pues no es extraño hallar más de
uno en la misma puerta, ya sea del mismo individuo o de otra persona.

Figuras tomadas de la Webpol, apartado Bibliografía de la C.G.P.C.-Sección Actuaciones Especiales,


“Las Huellas de Oreja (otogramas)” de M. Carretero y Raúl López.

Figura 3. Revelado de otograma en puerta con Figura 4. Toma de muestra para ADN con
reactivo físico blanco y pincel de fibra de torunda de algodón.
vidrio

2.2 ACOTAMIENTO E INCLUSIÓN DE DATOS


6
M. Carretero y Raúl López, “Las huellas de oreja (otogramas)”, Webpol, Bibliografía de la C.G.P.C-
Sección Actuaciones Especiales
7
Reveladas todas las huellas de oreja debemos proceder de forma similar a la de las
huellas digitales, es decir, acotaremos con tiza, colocaremos en el mismo plano de la
huella un testigo métrico en “L” tipo ABFO nº 2 (los hay para otograma derecho e
izquierdo) de los que existen específicamente para estas ocasiones necesario para
establecer la escala y por tanto las dimensiones reales, así como para conseguir un
correcto enfoque fotográfico. Los testigos métricos se muestran en la figura nº 5.
En el mismo testigo vienen incluidos dos círculos redondos que indicarán si la imagen
está distorsionada y poder corregirla posteriormente. También existe una zona destinada
a introducir el dato de la altura del otograma, tomada desde el trago hasta el suelo para
poder calcular la altura aproximada del autor. Para el cálculo de la altura del individuo
se suma a la altura tomada del suelo al trago, la distancia aproximada del trago a la parte
superior de la cabeza que es de aproximadamente 14 cm, más otros 6 cm debido a la
inclinación del individuo para escuchar7. Esto nos da una altura final con un margen de
error de 5 cm arriba o abajo. Si se ha podido observar que las huellas de oreja
producidas por la misma persona en distintas puertas se encuentran comúnmente a la
misma altura.

Figura 5. Testigos métricos tipo ABFO nº 2 en “L” específicos para


otogramas izquierdo y derecho
A continuación cumplimentaremos la tarjetilla de datos colocándola próxima al
otograma así como un testigo numérico diferente para cada uno de ellos.

7
Igual que nota 5
8
Si no disponemos de este tipo de testigos se puede utilizar un testigo métrico desechable
y un adhesivo circular blanco de los utilizados para parchear las dianas cuando se
realizan prácticas de tiro.
Siempre se ha de colocar un número de testigo métrico único para cada huella de oreja,
que indicará el nº de vestigio.
No debemos ceñir la búsqueda unicamente en la puerta del domicilio donde se ha
producido el hecho, sino que debemos también buscar en las puertas de los otros
domicilios porque con bastante frecuencia aparecen otogramas en ellas. En una ocasión
en una Inspección Ocular encontré huellas de oreja en todas las plantas de un edificio de
seis alturas.
El resultado final de todas estas acciones sería el que muestran las figuras nº 6 y 7.

Figura 6. Con testigo ABFO nº 2 Figura 7. Con testigos métricos desechables y


adhesivo circular

Una vez finalizado este proceso nos queda la última fase: el fotografiado y el trasplante.

2.3 FOTOGRAFIADO Y TRASPLANTE

9
Para mí esta es la fase más importante, no solamente en estos casos, sino también en
cualquier tipo de Inspecciones Oculares. Siempre digo que de nada sirve haber realizado
una fantástica Inspección Ocular en la que hemos encontrado multitud de vestigios
dejados por los autores del delito sino los reflejamos correctamente mediante la
fotografía, sobre todo en el caso de huellas lofoscópicas u otogramas.

2.3.1 Fotografiado

Procederemos a realizar el reportaje fotográfico de la misma manera que lo hacemos


con las huellas digitales, es decir, se deberán incluir en el reportaje fotografías de
conjunto, semiconjunto y detalle.
La cámara se debe colocar de tal manera que su eje óptico esté perpendicular al plano
del otograma para evitar la posible distorsión.
Se debe aprovechar al límite las posibilidades técnicas de la cámara fotográfica
acortando al máximo la distancia focal mínima del objetivo (hecho que facilitará el
disponer de un objetivo macro) y utilizando la mayor resolución que nos ofrezca, con el
fin de que la imagen que obtengamos tenga el mayor detalle posible.

La dificultad para fotografiar los otogramas estriba en que la mayoría de las veces, por
tratarse de lugares interiores, disponemos de poca luminosidad ambiental, por lo que se
hace necesario la adopción de otras medidas para paliar esa falta de luz, que pueden ser:
subir el ISO de la cámara, utilizar el flash y colocar la cámara en trípode, monopie o
acoplando directamente una regleta u otro mecanismo que teniendo en cuenta la
distancia mínima de enfoque del objetivo sirva de apoyo de la cámara en la puerta e
impida de esa manera su trepidación . Cada una de estas soluciones plantea también
algún inconveniente o dificultad.
En el caso de que optemos por subir el ISO (sensibilidad del sensor a la luz) siempre
obtendremos una peor calidad de imagen derivada de la aparición de ruido, que puede
llegar a ser muy importante y negativo si le ajustamos a números muy elevados
provocando en la imagen la aparición de lo que en la era de la fotografía analógica se
denominaba como “grano”. El efecto se muestra en la figura nº 8.
Por lo tanto optaremos por esta solución, siempre y cuando para evitar la posible
trepidación ante una baja velocidad de obturación de la cámara aunque el diafragma se
encuentra en su máxima apertura, no tengamos que subir demasiado el número de ISO.

10
Figura 8. Ejemplo del efecto del ruido en el otograma

La segunda opción es utilizar el flash, cuyo mayor inconveniente es el posible fogonazo


sobre la zona de ubicación del otograma que impida que el mismo se vea nítidamente.
El efecto se muestra en la figura nº 9.

Figura 9. Ejemplo de efecto del flash en el otograma

Para evitar que se produzca el fotografiado se realizará lateralmente o utilizando la


técnica del flash rebotado. Para utilizar esta técnica debemos inclinar la cabeza de flash

11
hacia el techo (60º aproximadamente) o hacia una pared (45º aprox.) haciendo que la luz
rebote e ilumine el otograma desde otro ángulo.

Para utilizar la técnica de flash rebotado hay que tener en cuenta la distancia de la
superficie a rebotar y del objeto en este caso el otograma. Cuanto más lejos esté el techo
o pared menos luz llegará al motivo.
Los inconvenientes de la última alternativa son:
El desplegado del trípode no permite un acercamiento adecuado al otograma.
Utilizándolo como monopie resulta aparatoso y poco manejable. No siempre llevamos
el trípode en el vehículo debido a su volumen.
El monopie no es una herramienta de la que dispongan las plantillas y no sería una mala
idea su disponibilidad y utilización.
El acoplador a la cámara que supere la distancia mínima de enfoque del objetivo es a mi
modo de ver la mejor solución. Con las cámaras Fujifilm Finepix S-7000 resulta muy
útil utilizar como acoplador la regleta utilizada para la unión de ésta al flash, al superar
el largo de la misma su distancia mínima de enfoque 8. Podemos utilizar otros
mecanismos similares o incluso combinados como el de la figura nº 10. 9

Figura 10. Uso de regleta unida a testigo metálico en “L”

2.3.2 El Trasplante

La importancia del trasplante radica en primer lugar en que no está demás conservar
físicamente el vestigio como medida de seguridad ante la posibilidad de que debido a
algún fallo involuntario no se disponga de las fotografías o por si la Autoridad Judicial
nos requiera la entrega física del mismo y en segundo lugar porque una de las técnicas
para su identificación y peritaje es la superposición de imágenes o transparencia.

8
Anexo 1 de nota 4
9
Fotografía tomada de documento C.G.P.C. “Otogramas: las huellas ignoradas”, extracto ponencia “Las
huellas del que escucha” por Guillermo J. Rosewarne
12
Para realizar el trasplante usaremos los acetatos o “Instant Lifters” de 5 x10 centímetros
que suministra la Comisaría General de Policía Científica o en su defecto cinta de
empaquetar transparente suficientemente ancha. Los autores del proyecto europeo
FEARID recomiendan el uso de hojas de trasplante tipo Gellifters negros que da muy
buenos resultados en soportes porosos10. Deberemos tener mucho cuidado en no dejar
burbujas o arrugas, para ello extenderemos lentamente el trasplante con el canto de la
mano. Posteriormente escanearemos el trasplante a su tamaño natural, con la tapa del
escáner abierto y con luz ambiente moderada. En la mayoría de las ocasiones el
trasplante escaneado tiene menos calidad que la imagen fotográfica del mismo por que
pierden detalle y muestran las vetas y textura de la madera como se muestra a
continuación en la figura nº 11.

Figura 11. Trasplante con vetas y textura de la madera


3. RECOGIDA DE IMPRESIONES CONTROL (INDUBITADOS)

La oreja es la estructura externa del oído y está formada por piel y cartílagos. El
cartílago es flexible y presenta pliegues y dobleces. Su función es la de recoger los
sonidos a través de las vibraciones para luego conducirlos hacia el interior del sistema
auditivo. Tenemos que tener en cuenta que al tratar de escuchar a través de una
puerta ejercemos una presión sobre una superficie plana, transformando un
10
L. Meijrerman, A Thean y George Maat, articulo ”Earprints in Forensic Investigations”

13
elemento tridimensional flexible como es la oreja, en una imagen en dos
dimensiones.
Debido a esta característica, la imagen que la misma oreja deja en la puerta puede variar
en función de la menor o mayor presión ejercida o de la postura e inclinación que se
adopte respecto al plano de la superficie. Por lo tanto, para facilitar el proceso de
identificación y conseguir un otograma lo más parecido al que hemos obtenido en la
Inspección Ocular es necesario obtener como mínimo tres impresiones control
ejerciendo distintas presiones en cada una de ellas, lo que aumenta las probabilidades de
éxito a la hora de la comparación y de la demostración gráfica entre el otograma
debitado y el indubitado.
Para la obtención de las impresiones control podemos utilizar varios métodos. El
primero necesita de la colaboración del sospechoso para que de forma voluntaria apoye
su oreja en una puerta y trate de escuchar lo que ocurre al otro lado ejerciendo lo que se
denomina una presión funcional (efecto ventosa). Además es más efectivo realizar la
toma de las muestras de manera continuada. En la figura nº 12 se observa la “presión
funcional” que se debe ejercer con oreja para escuchar.

Figura 12. Presión funcional

No siempre conseguiremos que el detenido o sospechoso colabore por lo que utilizar el


segundo método que consistiría en obtener las impresiones control mediante un cristal o
metacrilato de grosor suficiente, que no se pueda romper y presionar éste contra la oreja
del detenido. Se trata de buscar la que resultaría posición en la que la oreja haga de
ventosa con el oído, lo que anteriormente hemos definido como “presión funcional”.

14
En la Brigada Provincial de Ávila disponemos de dos cristales con forma de oreja muy
útiles para la recogida de las impresiones control de detenidos o sospechosos. Ambos
cristales se muestran en la figura nº 13.

Figura 13. Cristales en forma de oreja para la recogida


También se pueden utilizar pequeñas
de impresiones piezas
control de metacrilato
a detenidos con el grosor suficiente para
o sospechoso.
que resulten lo suficientemente rígidas para no doblarse o incluso romperse como se
muestra en la figura 14.

Figura 14. Piezas de metacrilato para la recogida de


impresiones control a detenidos o sospechoso.
La forma correcta de tomar las impresiones control con cualquiera de los dos elementos,
sería colocando el borde vertical del cristal o del metacrilato apoyados a l g o por
delante de la zona de inserción de la mandíbula, más o menos a la altura de la patilla.
Seguidamente, como si se tratara de una bisagra, iremos girando la pieza para
acercarla a la oreja e ir presionando gradualmente la misma contra ella hasta que
observemos que se ha podido conseguir crear el vacío (ver figuras nº 15 y 16).

15
Figura 15. Recogida de impresión Figura 16. Recogida de impresión
control con un cristal con forma de control con un metacrilato.
oreja.

De forma consecutiva, de la misma manera pero aplicando en cada intento algo más de
presión contra la oreja, se realizan al menos tres controles más. Por lo tanto
recogeríamos al menos seis controles por individuo (tres de cada oreja). Los otogramas
así conseguidos serán fotografiados de la misma forma que se realiza con los recogidos
en las puertas, es decir, un testigo en “L” tipo ABFO nº 2, tarjetilla, un testigo
numérico y colocando el conjunto objetivo-cámara perpendicularmente al plano del
soporte utilizado. Finalmente serán revelados y trasplantados con “Instant Lifters”.

Otra opción es hacer uso de acetatos cortados a la misma medida que el cristal o
metacrilato sujetándolos contra ellos con una pinza y utilizando la misma técnica de
recogida ya mencionada. Se va retirando el acetato tras la recogida del control y se irá
poniendo otro de forma sucesiva. Finalizada la recogida y fuera de la mirada del
donante se revelan, se fotografían con un contraste fotográfico o de cartulina negro del
mismo tamaño que el acetato, se coloca otro acetato encima para proteger el otograma y
se grapa todo el conjunto. De esta manera el control está preparado para ser manipulado,
escaneado y proceder a su archivo físico11.

El objetivo final es conseguir una impresión control lo más parecida a la huella de oreja
dejada por el autor en la puerta, descartando aquellas en las que se observe un exceso de
presión o aquella cuya presión ha sido mínima. En la figura nº 17 se observa las
diferentes presiones ejercidas en tres impresiones control recogidas a un mismo
individuo en la que descartaríamos con toda probabilidad la primera por haber ejercido
un exceso de presión funcional y la tercera por todo lo contrario.

11
Misma fuente que nota 5
16
1 2 3

Figura 17. Impresiones control recogidas al mismo individuo con presiones de mayor a menor

4. ESTUDIO DE LOS OTOGRAMAS: TRATAMIENTO Y


TECNICAS

4.1 TRATAMIENTO DIGITAL DE LOS OTOGRAMAS

17
Para iniciar el estudio de una huella de oreja es necesario antes realizar un mínimo
procesamiento y tratamiento digital de las imágenes. Dispondremos para ello de la
imagen extraída de la cámara fotográfica o la obtenida tras el escaneo del trasplante o de
la impresión control en el caso de detenidos o sospechosos. En la mayoría de los casos
la calidad de la fotografía superará a la del escaneo del trasplante y por lo tanto será la
que utilicemos para su tratamiento y estudio.
Utilizaremos el programa Adobe Photoshop en cualquiera de sus versiones, siendo la
más utilizada por mí la versión “CS2”, para abrir la imagen de detalle del otograma. Al
igual que con las huellas digitales debemos llevar a cabo el siguiente proceso:
a) Poner imagen a tamaño real (1:1): valiéndonos de la medición que nos da un
centímetro del testigo de la fotografía utilizando para ello la herramienta regla. Tras
tomar nota del ancho total de la imagen en el cuadro “Tamaño de imagen”, apartado
“Anchura”, aplicamos un simple cálculo matemático y desmarcando la opción
“Remuestrear la imagen” colocamos el resultado obtenido en este último apartado.
Aceptamos dando a OK.
b) Cambiar la resolución a 1000 ppp: para lo que abrimos nuevamente el cuadro
“Tamaño de imagen”, dejamos marcada la opción “Remuestrear la imagen” y en el
apartado “Resolución” ponemos 1000. Aceptamos dando OK. El resultado después de
estas dos acciones se muestra en la figura nº 18.

Figura 18. Resultado final tras tamaño a 1:1 y resolución 1000 ppp

c) Corrección de la distorsión: comprobaremos si la imagen tiene distorsión


colocando en una capa transparente un círculo del mismo tamaño que el círculo que
aparece en la fotografía con el que se compara. Podemos cambiar el tamaño del círculo
de la capa transparente teniendo activada la capa y en el menú superior “Edición”

18
erigiremos la opción “Transformación libre” para por último modificar con los tiradores
de la esquina el tamaño manteniendo pulsado a la vez la tecla mayúscula. Figura nº 19.

Figura 19. Inserción de un círculo para observar la distorsión y modificación de su tamaño

Si se observa distorsión tendremos que activar la capa fondo, después en el menú


superior abriremos “Selección” y daremos clic a “Todo”. Una vez que está seleccionada
la imagen del otograma, en el menú superior, abriremos “edición” y daremos clic a
“Transformación” y seleccionaremos”Distorsionar”. Jugando con los tiradores de la
imagen haremos coincidir su testigo circular con el insertado en la capa transparente y
de esta forma corregiremos la distorsión. Figura nº 20.

Figura 20. Resultado de la corrección de la imagen con “Distorsionar”

d) Corregir gama tonal y equilibrio del color: haciendo uso de la herramienta


“Niveles” que se encuentra en la opción “Ajustes” de apartado “Imagen” del menú
principal de Photoshop. Moveremos los dos tiradores exteriores hasta el límite donde
aparezcan los primeros píxeles del histograma. Figura nº 21.

19
Figura 21. Corrección gama tonal y equilibrio de color con “Niveles”

También podemos corregir el tono, el color y el contraste de forma automática


utilizando esas opciones que se encuentra en el menú principal > “Imagen”.

e) Inversión cromática: tras eliminar la capa transparente que contiene el círculo y


en el caso de que la huella de oreja haya sido revelada con reactivos físicos blancos es
necesario invertir el color de la imagen para que se muestre oscura sobre fondo claro.
Para ello en el menú desplegaremos “Imagen”, elegiremos opción “Ajustes” y
finalmente dentro de éste “Invertir”. Con ello conseguiremos la inversión cromática de
la imagen. No es necesario en el caso de revelado con magnéticos negros. Figura nº 22.

Figura 22. Resultado de la inversión de color

f) Desaturar imagen: es simplemente pasar una imagen de color a blanco y negro.


Se realiza con Menú < Ajustes < Desaturar. Figura 23.

20
Figura 23. Resultado de aplicar “Desaturar”

g) Corrección Selectiva: como última mejora de la imagen podemos hacer uso de


la herramienta “Corrección Selectiva” que se encuentra en Menú < Ajustes <
Corrección selectiva”. En el cuadro tomaremos los colores blanco, negro y neutro en ese
orden y moveremos el tirador de negros hacia la izquierda con el color blanco, hacia la
derecha con el color negro y según sea necesario hacia izquierda o derecha el tirador
neutro. Figura 24.

Figura 24. Resultado de aplicar “Corrección selectiva”

h) Recorte de la Imagen: aunque la fotografía de detalle sea más amplia de lo que


esperamos es posible recortar sólo y exclusivamente la huella de la oreja para ver mejor
los detalles de la misma. Utilizaremos la herramienta “Marco rectangular” para

21
seleccionar la zona que queramos y recortaremos con Menú < Imagen < Recortar. El
resultado final del tratamiento es el que se muestra en la figura nº 25.

Figura 25. Resultado final de


aplicar “Recortar”

4.2 TECNICAS DE ESTUDIO DE LOS OTROGRAMAS

En todos los estudios descriptivos, fotográficos e informáticos, los antropómetras y los


especialistas en antropología forense y Policía Científica, estiman como características
22
para el estudio de la oreja (figura nº 26):
-sus dimensiones
-su forma
-su posición en la cabeza
-su separación
-sus cinco relieves: Hélix, Antihélix,
Lóbulo, Trago y Antitrago
-sus cuatro depresiones: Fosa navicular,
Fosa triangular, Concha y Figura 26. Características para el estudio de la
Canal intertragiano. oreja

Los relieves o partes prominentes de la oreja se denominan “PUNTOS DE PRESION”


y lo que en los estudios lofoscópicos, como elemento individualizante, llamamos
“PUNTOS CARACTERÍSTICOS”, en los otogramas mi opinión es que es más
adecuado el uso del término “PARTICULARIDADES DE DETALLE”.
Debido a la diversidad en la forma de cada oreja, el otograma resultante presenta unas
características propias que son morfológica y topográficamente distintas en cada
individuo, sobre las que se fundamentan los estudios identificativos de las evidencias de
esta naturaleza.
En este punto también tenderemos en cuenta el estudio realizado en el grupo de trabajo
de identificación fisonómica del Instituto Universitario en Ciencias Policiales de la
Universidad de Alcalá de Henares.

Se trata de un estudio de frecuencias de los distintos rasgos morfológicos de los


pabellones auditivos. Trata de clasificar y estimar la frecuencia de aparición de los
distintos rasgos morfológicos del pabellón auditivo12.

No obstante el estudio, resulta interesante para realizar una aproximación a la “rareza”


de los caracteres morfológicos.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, para realizar el estudio y cotejo de los otogramas,
tenemos que escoger de entre las imágenes y controles los más parecidos entre sí.

Las técnicas utilizadas en el estudio son las que se relacionan:

4.2.1 De lado a lado (figura 27):

12
Misma fuente que nota 3
23
Es una técnica de comparación directa en la que se sitúan juntas las imágenes tratadas
digitalmente del otograma y de la impresión control, observando la semejanza de
ambas. La semejanza afecta a características generales, como dimensiones, morfología,
angulaciones, concavidades, etc.
Junto a las referidas características de carácter general, también se observan las
particularidades de detalle, cuyo número mínimo para dar una identificación positiva no
ha sido fijado por autor alguno, si bien en los Informes realizados hasta la fecha, el
número de características marcadas ha oscilado entre seis y diez puntos, a pesar de que
en algunos casos se podían apreciar algunos más, pero si existe correspondencia en los
puntos de presión, y claridad en las características, ese número puede ser suficiente.

Cuando marcamos un gran número de particularidades de detalle (20 o más) en los


Informes, en el momento que tengamos que realizar otro con menos, aunque sean muy
singulares e individualizadoras, puede darse la circunstancia de que el Juzgado al que
remitamos éste último, estime que el número de particularidades marcadas en el
Informe sean escasas aún cuando sean muy singulares.

Como particularidades de detalle podemos enumerar entre otras: el tubérculo de


Darwin, la bifurcación del hélix superior, ramas, interrupciones, fragmentos,
concavidades, crestas, pliegues, valles, estrechamientos, surcos, curvas, rectas. No
existe una listado cerrado de particularidades de detalle y todo va a depender de la
singularidad de cada huella de oreja, pudiendo incluir entre esas singularidades las
naturales como las verrugas, manchas, lunares, nudosidades artríticas o traumáticas
como las no naturales como las perforaciones del lóbulo o del hélix para colocar
pendientes o pircings o las derivadas de cualquier tipo de enfermedad u otras
circunstancias etc.

Si las semejanzas o particularidades de detalle son relevantes y las discrepancias que se


observan pueden ser explicadas por la diferencia de presión al apoyar la oreja o por los
distintos métodos o circunstancias en las que se ha recogido el vestigio, se tratará de
una identificación.

De modo contrario, si las diferencias son relevantes e incompatibles y no pueden ser


explicadas por una diferencia de presión o a diferencias en el método u otras
circunstancias se tratará de un dictamen de exclusión.

24
No obstante, en ocasiones apreciaremos semejanzas y discrepancias pero estas últimas
no podremos llegar a determinar si son han sido debidas a que estamos ante distintos
individuos (variaciones interindividuales) o un mismo individuo con distintas posadas a
distinta presión (variaciones intraindividuales). En estos casos no es posible llegar a una
identificación plena.

En idéntica situación nos encontraríamos si las discrepancias no son suficientemente


significativas como para afirmar que son debidas a variaciones interindividuales.

De las tres técnicas que se exponen es la lado a lado es la de más fácil plasmación en los
informes periciales.

Figura 27. Estudio de la oreja con el método lado a lado

4.2.2 La disección (figura 28 y 29):


Cada una de las imágenes a comparar, la del otograma dubitado como la impresión
control, se sección en cuatro partes de igual tamaño, formándose dos nuevas imágenes
con el intercambio alternativo de estas partes.
En estas nuevas imágenes se podrán comparar las coincidencias y discrepancias que se
observen en la continuidad de las líneas que perfilan los distintos elementos
individualizadores y su situación relativa como se muestra en la figura nº 28 13 y 29.
Esta técnica nos aporta menos información que las restantes ya que se limita a las
coincidencias en la zona donde se produce el corte, no existiendo además criterio
sobre donde colocar el eje de las coordenadas.

13
Figura 28 extraída de fuente reflejada en nota 4
25
Figuras 28 y 29. Estudio de la oreja con el método de la disección

4.2.3 La Transparencia (figura 3014):


Consiste en la superposición de las láminas transparentes que se obtienen con acetatos y
rotuladores indelebles. Se coloca el acetato sobre el otograma y se dibuja el contorno.
Por calcografía de las imágenes de los otogramas impresos en papel, después se coteja
colocándolas sobre las impresiones que tengamos en nuestros archivos.
Otra opción es la utilización de los propios trasplantes de las huellas obtenidos en el
lugar y los recogidos como impresiones control a los detenidos, si disponemos de ellos,
para visualizar su coincidencia o no por superposición directa. También pueden
realizarse mediante tratamiento de las imágenes y su superposición en capas con Adobe
Photoshop.

La transparencia aporta mucha más información pues las coincidencias se extienden a


toda la superficie visible de la huella y la impresión. No se limita al estudio genérico de
correspondencia, o no, en las zonas de presión, sino que nos va a permitir estudiar las
coincidencias de las particularidades de detalle y su correspondencia morfológica y
topográfica.
Aunque la ejecución de ésta técnica para el estudio no es complicada, si lo es su
plasmación, por lo que se suele descartar al igual que la disección en las elaboraciones
de los informes periciales, eso no impide que reflejemos que su utilización ha
determinado la coincidencia identificativa de ambos otogramas. Por lo tanto si se
detecta correspondencia mediante el método de transparencia pasaremos a la búsqueda
inmediata de las particularidades de detalle con la técnica de lado a lado.
14
Fotografía tomada del Anexo II de fuente reflejada en nota 4
26
Otograma dubitado Superposición Impresión control

Figura 30. Estudio de la oreja con el método de Transparencia

5. CLASIFICACION DE LOS OTOGRAMAS

A lo largo de los años se ha tratado de establecer distintos sistemas de clasificación de


los de las huellas de oreja que han contado fundamentalmente con el problema de l a
v a r i a b i l i d a d intraindividual, es decir, que una misma persona pueda producir
diferentes huellas o impresiones, en función de las distintas presiones que ejerza, o la
pose que adopte, consiguiendo que se produzcan pliegues que alteren
sustancialmente su morfología, hecho que debe ser tenido en cuenta cuando
busquemos en los archivo. La clasificación más adecuada debe ser aquella que sirva
tanto para clasificar las huellas dubitadas como las impresiones control con el objetivo
de que la búsqueda cruzada entre ambos archivos sea satisfactoria.
El primero que aportó una solución fue Alfred V. Iannarelli, partiendo de un sistema
métrico de clasificación que tenía fundamentalmente en cuenta el cálculo de doce
mediciones anatómicas utilizando una plantilla en la que se dibujaban cuatro líneas guía
(horizontal, vertical y dos diagonales) cuyo origen ubicó en el centro de la concha (lugar
más profundo de la oreja y donde nace el hélix) que colocaba sobre la fotografía de la

27
oreja. La colocación de los ejes y los límites sobre los que se realizan las distintas
mediciones se pueden ver en la figura nº 3115.

Figura 31. Colocación de los ejes en el sistema de Iannarelli

El problema de este sistema de clasificación, es que en muchas ocasiones algunas de las


partes que sirven de base a las mediciones o el punto para colocar el origen del eje de
coordenadas no son visibles en los otogramas.

El profesor George Maat16, de la Universidad de Leiden propuso u n a clasificación


para las impresiones del antihélix, dividiéndolas en las ocho categorías que se relacionan
y se muestran en la figura nº 32, admitiendo la posibilidad de que una huella fuera
imposible de clasificar: 1 (superior), 2 (anterior), 3 (anterior-inferior), 4 (superior-
anterior-inferior), 5 (superior-anterior), 6 (superior-anterior-posterior), 7 (protuberante)
y 8 (inclasificable).

15
Fotografía tomada de la referencia de nota 5
16
Maat, G.J.R, Ear Print Project—Brief report on the pilot study period September–November 1999, Leiden University
Medical Centre, 1999.
28
Figura 31. Clasificación según tipo de antihélix según Maat

Este es un sistema de clasificación cuantitativo no muy fiable, puesto que se pueden


obtener varias impresiones control intraindiviuales ejerciendo ligeras variaciones en la
presión lo que provoca que un otograma cambie de grupo.

Estos dos sistemas de clasificación trataban de aportar una solución a la dificultad existente
para clasificar los otogramas aunque como ya hemos reseñado su fiabilidad dejaba mucho
que desear. Para no repetir los errores y problemas que planteaban ambos sistemas de
clasificación, Miguel Ángel Del Diego Ballesteros y José Carlos Da Silva García,
miembros en su día de la Brigada Provincial de Policía Científica de Valladolid, idearon su
propio sistema de clasificación de las huellas de oreja.

5.1 SISTEMA DE CLASIFICACIÓN DE LAS HUELLAS DE OREJA DE


DEL DIEGO-DA SILVA17

Al igual que en el sistema de Iannarelli, para la obtención de los datos de los otogramas
se utiliza una plantilla cuadriculada milimetrada transparente como la que se muestra en
la Figura 32.

17
Misma fuente que la expresada en nota 5
29
Figura 32. Plantilla de otogramas

Para que la posible inclinación de la huella de oreja no influya en su clasificación se


establece una fórmula de cuatro valores que se obtienen mediante la plantilla
cuadriculada milimetrada. Los cuatros valores en orden son: altura de la oreja en
milímetros (Y); anchura de la oreja en milímetros desde el eje de coordenadas Y
(X); distancias del hélix, tomadas en tres puntos distintos (A, B, C) y forma del
antihélix (AT). La fórmula está configurada tipo: “Y, X, (A-B-C), AT”.

La forma de calcular estos valores se inicia colocando la plantilla sobre la


imagen de la huella de oreja, situando el punto de confluencia de los ejes X e Y
tocando la parte del trago más cercana a la concha (figura nº 33).
Partiendo de ese punto, buscamos el siguiente elemento sobre el que fijaremos la
plantilla para obtener los datos de la fórmula. Para ello se gira la plantilla hasta
situar el eje de coordenadas “Y” en la parte interna del hélix anterior, justo en el
momento en el que no se vea la zona blanca de la fosa triangular (figura nº 34).

Con estas dos acciones hemos colocado correctamente la plantilla y tenemos


solucionado el problema de la inclinación.

Figura 33. Primer punto de colocación Figura 34. Primer punto de colocación
plantilla plantilla

A partir de ahí tomaremos el primer valor de la fórmula, la altura “Y” expresada en


milímetros que será la distancia comprendida entre el hélix superior, por su parte
externa, y el lóbulo, igualmente, por su parte externa.

30
El siguiente valor es la anchura “X”, pero no del total, sino desde el eje “Y”
hasta la parte más lejana del hélix posterior. Ambos valores se muestran en la
figura 35.

Figura 35. Cálculo de los valores de


altura (Y) y anchura (X)

Obtención de las tres distancias del hélix A, B y C (figura 36):

“A”: Distancia en milímetros desde el eje X hasta la zona central del hélix
superior.

“B”: Distancia en milímetros desde el eje X hasta la zona central del hélix
superior, a la altura de la línea marcada como B.

“C”: Distancia en milímetros desde el eje X hasta el punto central (en azul) en
el que se cruzan el hélix con la línea diagonal señalada en la plantilla como C.

31
Figura 36. Cálculo de los valores A-B-C

El último valor que hay que añadir no es numérico y representa la forma o dirección del
antihélix a partir de la parte del mismo que se muestra en la zona que se encuentra por
encima del eje X que sería su base. Tampoco se tienen en cuenta las ramas superior e
inferior del antihélix. Los diferentes tipos de antihélix establecidos son (figura nº 37):

- Circular: tiene forma circular y se representa con la letra “C”.

- Externo: partiendo del eje X se aleja del trago hacia el exterior y se representa
con la letra “E”.

- Interno: se inclina hacia el lado contrario del antihélix y se representa con la


letra “I”.

- Vertical: se extiende perpendicularmente al eje X y se representa con la letra


“V”.

No siempre nos encontramos con tipos de antihélix que coincidan exactamente con esta
clasificación, siendo habitual las combinaciones entre ellos. En estos casos se anotarán
dos letras separadas de un guión, colocando la primera el tipo que se encuentre más
cerca del eje X (figura nº 38).

Figura 37. Tipos de antihélix: Circular (C), Externo (E), Interno (I) y Vertical (V)

32
Figura 38. Antihélix mixtos: vertical-interno y
externo-interno

Siguiendo el mismo método de formulación dactiloscópica, cuando no aparezcan todos


los elementos de la huella de oreja se tomarán las medidas de las partes visibles
acompañadas del signo “+” como exponente si todo indica que la medida es mayor y
del signo “?” en caso de dudas. Si resulta imposible formular cualquiera de los valores
o una parte de uno de ellos lo indicaremos con la letra “X”.

Cuando se obtengan varias impresiones de control creadas con distintos grados de


presión que den lugar a ligeras diferencias en las medidas, tomaremos aquella cuya
fórmula corresponda con los valores más bajos (control con menor presión ejercida).

Un ejemplo de formulación de un otograma con este sistema sería “61,24,32-27-22,I”.

La clasificación de esta manera de los otogramas está justificada porque facilita su


búsqueda y archivo. A falta de un programa informático específico más profesional que
mejore la búsqueda y el archivo de los otogramas, tanto la Comisaría General de Policía
Científica como el resto de Unidades de Policía Científica periféricas disponen de una
base de datos creada con Microsoft Access 2003 por la Brigada Provincial de Policía
Científica de Valladolid. En esta base de datos se incluyen tanto las muestras dubitadas
como las indubitadas con el fin de visualizar las posibles coincidencias entre todas ellas.

Un registro de la base de datos se muestra en la figura nº 39.

33
Figura 39. Captura de un registro de la base datos de otogramas

6. CONCLUSIONES

En el mundo científico no existe un criterio unificado que considere que el uso


de la huella de oreja como técnica de identificación sea fiable al nivel de la
dactiloscopia o la identificación por ADN, amparándose en la falta de estudios y
publicaciones que recojan un muestreo poblacional amplio, diverso y numeroso
que demuestre la singularidad de la huella de oreja. Tampoco ayuda la ausencia
de protocolos comunes compartidos por todas las policías del mundo.

No obstante cuando Iannarelli después de 40 años dedicado al estudio de las orejas y


haber clasificado más de 7000 de ellas y observado más de un millón afirmó
taxativamente al ser preguntado si alguna vez había visto dos orejas iguales aseveró
"jamás, ni siquiera parecidas", cuando Carlos J. López Gobernado y Aitor M. Curiel
López De Arcaute manifiestan que a partir de las 150 huellas de orejas que se han
analizado se puede observar que la probabilidad de que dos huellas sean iguales es
muy baja, cuando un estudio realizado por éste último autor sobre dieciséis parejas de
gemelos monocigóticos comprobó las diferencias existentes entre sus huellas de oreja,
cuando otros estudio que describen detalladamente la variedad y diversidad morfológica
de la oreja como el llevado a cabo por el Instituto Universitario de Investigación en
34
Ciencias Policiales (IUICP) por el equipo de la profesora de la Universidad de Alcalá de
Henares VIRGINIA GALERA OLMO, la conclusión a la que llegamos es que la huella
de oreja sí es un elemento individualizador del individuo y por lo tanto fiable para su
identificación.

La admisión del otograma como prueba por los distintos Juzgados y Tribunales varía
incluso por países. Suele ser menos admitido en el mundo anglosajón,
fundamentalmente en EE.UU y Reino Unido, que en Europa donde incluso existen
países como Holanda donde se ha admitido con éxito en más de 200 casos judiciales las
identificaciones por huella de oreja.

En España la identificación por otogramas está siendo aceptada como prueba indiciaria
(que no tiene valor por si sola) y por lo tanto debe sumarse a otros indicios o pruebas
para conjuntamente desvirtuar la presunción de inocencia. De esta manera se han
conseguido al menos 10 sentencias, siendo todas condenatorias en primera instancia y
en las que se presentó recurso en segunda instancia todos se desestimaron ratificando
la sentencia del juzgador en primera instancia o no se admitió el mismo. Una de las
sentencias, la 42/2002, de 8 de Julio de la Audiencia Provincial de Palencia acabó
siendo recurrida ante el Tribunal Constitucional quien dictó auto 499/2004, de 13 de
diciembre considerando que “fue determinante la prueba de cargo consistente en la
práctica de otogramas mediante el contraste de la oreja indubitada del recurrente con
las huellas dubitadas halladas en el lugar en el que robo fue perpetrado y que fueron
examinadas a partir de las muestras tomadas el día en que se produjo el hecho
enjuiciado, dando dicho contraste como resultado, según el informe pericial
ratificado en el acto del juicio oral con todas las garantías, a la conclusión de que
tales muestras pertenecían a la oreja izquierda del demandante de amparo con un
índice de fiabilidad del 99,9 por 100.

Cabe preguntarse si las oreja al igual que las huellas dactilares cumplen los
postulados científicos identificativos como son el de ser perennes, inmutables y
diversiformes. El oído externo aumenta de tamaño con la edad, siendo el lóbulo la
parte que más crece y la menos estable 18. Se puede minimizar la incidencia de este
aspecto actualizando los datos del otograma después de un largo periodo de tiempo.
Pueden sufrir modificaciones debido a enfermedades, accidentes, traumatismos,
18
Asai et Al Asai et al, 1996;. Gualdi-Russo, 1998; Hajniš, 1969; Heathcote, 1995;. Ito et al, 2001;
Quelprud, 1935
35
tumores, cirugía, tatuajes o perforaciones lo que suele incluso favorecer la
personalización de la oreja. Como ya se ha dicho no se han encontrado dos huellas iguales
ni incluso en gemelos monocigóticos.

Todas las fases que se han descrito en el trabajo son importantes, desde la búsqueda y
recogida de las huella de oreja en el lugar de los hechos, donde hay que incidir en la
importancia de seguir la búsqueda una vez sea hallado el primer otograma, de no
contaminar las posibles muestras biológicas de ADN, de obtener una imagen fotográfica
de detalle de la máxima calidad y de realizar el trasplante, pasando por la recogida de las
impresiones control consiguiendo la presión funcional adecuada y finalizando por su
estudio primero con el método de transparencia y después con el de lado a lado.

Es necesario que el experto tenga formación especializada y esté familiarizado con la


variabilidad intraindiviual e interindividual de las características anatómicas y con los
detalles individualizantes.

En informes periciales debe usarse la terminología aportada por los estudios


relacionados con este campo. El resultado del mismo debe darse como una
relación de probabilidad de identificación entre el otograma dubitado e
indubitado, justificado en la ausencia de un estudio pormenorizado que contenga
las probabilidades de aparición de las diferentes particularidades de detalle del
otograma en una muestra amplia de la población.

Aunque no se duda de la ayuda que ha supuesto disponer de la actual base de datos para la
búsqueda y archivo de los otogramas, no es menos cierto que es hora de plantearse la
instauración de un programa informático específico más ágil e intuitivo que sustituya a la
misma.

Es necesaria la divulgación a nivel policial de las técnicas relacionadas con el uso de


las huellas como método de identificación en ausencia de vestigios lofoscópicos o
biológicos.

Para avanzar en este campo debemos seguir la senda marcada por el proyecto Fearid,
que se inició con el fin de estudiar a fuerza de la evidencia de las huellas de oreja
encontradas en las escenas del crimen. Se recolectaron muestras de 1229 donantes de

36
tres países diferentes. Se estructuró en ocho grupos de trabajo: Coordinación y
administración, Colección de impresiones, Análisis Antropológico, De bases de datos,
El Procesamiento de imágenes y extracción, Clasificación y Coincidencias, Validación
y Difusión.

Se utilizó el luminox para la recolección de las muestras. Se trata de una caja electrónica
de grabación de la fuerza que ejerce la oreja al escuchar contra una placa de vidrio, la
captura de imágenes que se producen y la cartografía de la presión (figura nº 40). Es un
punto de partida para la fabricación de un instrumento con el que recoger las
impresiones control de los detenidos y sospechosos.

Dentro del proyecto FEARID el grupo de trabajo Clasificación y


Coincidencias desarrolló un sistema de cotejo automatizado basado en
algoritmos de puntos clave, el cual debería probarse sobre una base de datos
amplia de otogramas para observar su comportamiento, aunque siempre debe
comprobarse por el especialista la concordancia y discrepancia de las
particularidades de detalle de los otogramas dubitados e indubitados, dentro de la
lista de resultados más probables que otorga el programa, de forma similar al
procedimiento aplicado por el SAID para los dactilogramas y quirogramas.

Las conclusiones a la que se llego fueron las siguientes:

Las impresiones control definitivas de los detenidos o sospechoso es mejor


tomarlas después de que los mismos realicen un primer esfuerzo de por escuchar.
Se observó que los mismos aplicaron generalmente menos fuerza durante su
primer esfuerzo.

La distorsión debida a la presión es pequeña en comparación con la variación


inter-individual.

Es aconsejable obtener dos impresiones control más del mismo oído a diferentes
presiones, una por debajo de la presión funcional y otra por encima de ella.

Variando el nivel del sonido ambiente y el del sonido objetivo de la escucha no


se aprecian efectos significativos con la variación del nivel del sonido ambiente,
pero sí con el de la escucha, lo que provocaba que cuando éste era bajo, se
incrementara la fuerza aplicada.

37
Al aumentar la presión se produce un aumento del área impresa, así como un
ligero aumento de la anchura y longitud del otograma, aunque sin ningún modelo
previsible.

La impresión del lóbulo, es la parte que más varía en el otograma con la presión,
debido a la carencia de estructura cartilaginosa aumenta el área impresa del
otograma.

Al aumentar el tiempo de escucha aumenta el área de impresa del otograma y la


mayor probabilidad de manchas por deslizamiento del oído sobre la superficie.
A partir de 20-25 segundos se emborronan algunos puntos característicos.

No se encontraron diferencias significativas que afectaran a la individualización


del otograma antes y después de limpiar el pabellón auditivo.

Las superficies lisas, no porosas como el vidrio y el metal son las más adecuadas
para una recuperación del otograma con más detalles. La madera barnizada no
envejecida ni porosa puede proporcionar impresiones de buena calidad. Al
contrario en las superficies sintéticas la calidad del otograma es menor.

El levantador de Gel negro es muy bueno para el trasplante, mejor que el acetato,
láminas adhesivas o por supuesto el celofán.

La calidad mínima aceptable de las imágenes debe ser superior a 600 ppp y 8 bits
de profundidad de color.

El aumento de la longitud total de la oreja y la longitud y la anchura del lóbulo


difieren significativamente entre los sexos, siendo muy obvio en la anchura del
lóbulo. El alargamiento del cartílago de la oreja (no incluye el lóbulo) es superior
en hombres de mayor edad que en los jóvenes.

38
Figura 40. Dibujos explicativos de la construcción del Luminox

39
40

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