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GESTION DE RECURSOS HIDRICOS

DIEGO ALEJANDRO MURCIA CORTES

INTECOS
INSTITUTO TECNICO DE LA COSTA
MODULO GESTION AMBIENTAL
VALLEDUPAR/CESAR
2021
GESTION DE RECURSOS HIDRICOS

DIEGO ALEJANDRO MURCIA CORTES

ANA MILENA HERNANDEZ WILCHES

INTECOS
INSTITUTO TECNICO DE LA COSTA
GESTION AMBIENTAL
VALLEDUPAR/CESAR
2021
INTRODUCCION

En el siguiente trabajo se pretende dar una amplia explicación sobre todo lo relacionado a
la gestión de los recursos hídricos, brindándoles un concepto, usos, importancia, manejos y
principales peligros.
En todo el mundo la actividad humana y los factores naturales están agotando los recursos
hídricos disponibles, aunque en la última década la sociedad se ha ido concientizando de la
necesidad de mejorar la gestión y protección del agua, los criterios económicos y los
factores políticos todavía tienden a dirigir todos los ámbitos de la política del agua.
OBJETIVOS GENERALES

Los objetivos principales del presente trabajo están orientados a familiarizarse con los
conceptos claves utilizados en la gestión de los recursos hídricos, Poder identificar los
usos, la importancia y los peligros que enfrenta el recurso hídrico, analizar las diferencias
entre manejo y gestión., reconocer el ciclo hidrológico, sus componentes y mediciones,
MARCO TEORICO

¿Qué son los recursos hídricos?


Los recursos hídricos son todas las fuentes naturales de agua, esenciales en el
funcionamiento de los ecosistemas y en todas las actividades humanas. La Gestión de
Recursos Hídricos como “un proceso que promueve el manejo y desarrollo coordinado del
agua, la tierra y los recursos relacionados, con el fin de maximizar el bienestar social y
económico resultante de manera equitativa, sin comprometer la sustentabilidad de los
ecosistemas vitales”. Después de años de fraccionamiento, la idea central es un análisis
sistémico de los recursos hídricos. Se pretende equilibrar los usos humanos con los usos
que tienen los ecosistemas que soportan la vida, en ambientes donde se promueva la
democracia, la participación, la equidad y el respeto por los derechos de las poblaciones
más vulnerables, los derechos humanos y en fin, todos los buenos propósitos que harían
posible una vida mejor para todas las personas.
La gestión que se realiza sobre el recurso hídrico se puede dividir en cuatro grandes grupos:
planificación, administración, seguimiento y monitoreo, y manejo de conflictos
relacionados con el agua.

1. PLANEACIÓN:
La normativa vigente establece a las autoridades ambientales la obligación de elaborar el
plan de gestión ambiental regional (PGAR), el plan de acción (anteriormente plan de acción
trienal PAT), los planes de ordenación y manejo de cuencas hidrográficas (POMCA),
planes de ordenamiento del recurso hídrico (PORH), el plan de ordenación forestal (POF),
así como, planes de manejo (PM) de los ecosistemas más importantes en su jurisdicción
(humedales, páramos, manglares, entre otros); además, deben asesorar y concertar los
planes de ordenamiento territorial (POT) y los planes de saneamiento y manejo de
vertimientos (PSMV); todos estos instrumentos de planeación están relacionados en mayor
o menor medida con el recurso hídrico.
En este contexto, a partir de la expedición de los Decretos 1729 y 1604 de 2002, la
ordenación de cuencas ha tomado una relevancia notoria dentro de la gestión de las
autoridades ambientales, impulsando una mayor conocimiento de la situación ambiental en
sus territorios, particularmente del recurso hídrico, y orientando en aspectos ambientales los
Planes de Ordenamiento Territorial –POT-.
Diciembre de 2009 se han iniciado en el país 256 procesos de ordenación de cuencas
hidrográficas, cubriendo un área aproximada de 23.5 millones de hectáreas, equivalente al
20,6% del área del territorio nacional. En estos procesos las autoridades ambientales han
invertido cerca de $78.000 millones y para tal fin, en el caso de cuencas compartidas, se
han conformado 60 comisiones conjuntas, entre autoridades ambientales, para la
ordenación de cuencas, fortaleciendo el trabajo interinstitucional en el SINA.
De estos 256 procesos, se han adoptado 77 planes de ordenación y manejo de cuencas
hidrográficas, siguiendo los lineamientos del Decreto 1729 de 2002, de los cuales dos
corresponden a cuencas de segundo orden, 17 de tercer orden, 25 de cuarto orden y 33 a
cuencas de orden inferior al cuarto. Los planes de ordenación y manejo de cuencas
hidrográficas adoptadas corresponden en su mayoría a cuencas con severos conflictos por el
recurso hídrico en zonas densamente pobladas como Bogotá, Medellín, Bucaramanga,
Pasto, Tunja, Ibagué, Armenia y Neiva, entre otros. Se estima que la implementación de los
POMCA adoptados implicará inversiones por encima de los $ 12.6 billones de pesos.
En relación con los planes de ahorro y uso eficiente del agua (PAUEA)26, la Contraloría
General del República en su Informe Nacional de Auditoría: en Cooperación a la Gestión
Integral del Recurso Hídrico en Colombia, publicado en noviembre de 2009, menciona con
base en información reportada por las autoridades ambientales, que de un total de 1020
usuarios del recurso hídrico relacionados principalmente con entidades encargadas de la
prestación del servicio de acueducto que deben desarrollar PAUEA, el 38% no los han
presentado. De los 635 usuarios que lo han presentado, 266 (26%) han sido aprobados y se
encuentran en trámite 369 que equivalen al 36% del total.
Otro de los instrumentos de planeación del sector de agua potable y saneamiento con gran
incidencia sobre el recurso hídrico, son los planes departamentales de agua y saneamiento
(PDA), definidos en el documento CONPES 3463 de marzo de 2007, para los cuales, desde
el punto de vista de la gestión integral del recurso hídrico se debe implementar su
componente ambiental. Este componente ambiental, en desarrollo de los principios
administrativos de coordinación, complementariedad y subsidiaridad, está siendo
formulado conjuntamente con las autoridades ambientales, además, en cumplimiento del
marco legal vigente, las inversiones que éstas autoridades deben hacer en materia de
saneamiento ambiental con recursos provenientes de las tasas retributivas, deben realizarse
en el marco de los proyectos previstos en los PDA, así mismo, aportarán al desarrollo del
componente ambiental, desarrollando sus funciones de administración del recurso hídrico
en un marco de gestión integral del mismo y ejecutando los proyectos ambientales de
protección y revocabilidad del recurso previstos en dicho componente, siempre que
coincidan con las prioridades previstas en sus respectivos planes de acción.
2. ADMINISTRACIÓN
El análisis sobre la administración del recurso se circunscribe prioritariamente a la
aplicación histórica de los Decretos 1541 de 1978 y 1594 de 1984 y demás normativa
vinculada con las concesiones de agua y permisos de vertimiento de residuos líquidos,
concluyéndose que existen dificultades para su aplicación relacionadas principalmente con
falta de unidad de criterio por parte de las autoridades ambientales y falta de protocolos y
guías para su implementación.
En este contexto y de acuerdo a la información suministrada por las autoridades
ambientales durante el primer semestre del año 2009 en las actividades de evaluación e
impulso a la implementación de la tasa por utilización de aguas, realizadas en el marco del
convenio especial de cooperación científica y tecnológica No. 130-2008, suscrito entre el
MAVDT, la Pontificia Universidad Javeriana y el IDEAM, se estimó que en el país hay
24.899 usuarios del recurso hídrico, con un volumen concesionado de 5.7 Km3 /año. No
obstante lo anterior, la Contraloría General del República en su “Informe Nacional de
Auditoría: en Cooperación a la Gestión Integral del Recurso Hídrico en Colombia”,
publicado en noviembre de 2009, menciona que en una muestra de 31 autoridades
ambientales se encontraron aproximadamente 157.000 captadores de agua, de los cuales
sólo cerca de 50.000 tienen concesión de agua vigente, lo que equivale al 24%. Como se
puede observar, existen inconsistencias en la calidad de la información relacionada con este
aspecto, por lo que es urgente implementar en el corto plazo el Sistema de Información del
Recurso Hídrico (Decreto 1323 de 2007) y el Registro de Usuarios del Recurso Hídrico
(Decreto 1324 de 2007).
De otro lado, como parte de las acciones de administración del recurso hídrico, algunas
autoridades ambientales han llevado a cabo acciones como la instalación de redes de
monitoreo, campañas de muestreo y determinación de la calidad del agua, definición de los
objetivos de calidad, reglamentación de corrientes, censos de usuarios, ejecución de obras
civiles e implementación de cobros por concepto de tasas por uso y retributivas. Sin
embargo, aún no se cuenta con un inventario actualizado de usuarios que permita
determinar la demanda real y los vertimientos puntuales que proporcionaría la información
requerida para precisar las relaciones causa – efecto; se siguen construyendo pozos para la
explotación de agua subterránea sin que previamente exista un permiso para ello; se
otorgan concesiones sin contar con la información necesaria; persiste una baja cobertura en
la instalación de medidores de caudal a usuarios y la ocupación de cauces.
Es importante destacar que tan solo 8 de las 39 autoridades ambientales cuentan con un
grupo o una unidad de recurso hídrico en sus estructuras organizacionales, es decir, que en
la mayoría de los casos las diferentes funciones de la gestión del recurso hídrico
(planeación, administración, seguimiento, legislación, etc.) están dispersas lo que facilita
que no haya unidad de criterio. Este hecho, sumado al reclamo por la demora en los
trámites y expedición de aprobación de las autorizaciones y permisos que reclaman
permanentemente los usuarios, hacen necesaria una acción urgente para mejorar la gestión
que en torno a la GIRH realizan las autoridades ambientales.
3. SEGUIMIENTO Y MONITOREO:
Para estudiar la disponibilidad de agua del país, el IDEAM cuenta con una red de 1821
estaciones que observan variables atmosféricas, 775 cuantifican el agua de los ríos y 150
miden la calidad de las aguas superficiales (ver Figura 3.22). En integración con las
corporaciones autónomas regionales, el IDEAM está conformando una red nacional de
monitoreo de aguas subterráneas cuyo fin será cuantificar los recursos de agua subterránea
del país y generar la línea base necesaria para consolidar proyecciones de estos recursos a
mediano y largo plazo; no obstante, existen redes regionales.
El IDEAM estableció pautas para realizar el monitoreo y seguimiento del recurso hídrico, a
través del protocolo para el monitoreo y seguimiento del agua (julio de 2004). Varias
autoridades ambientales han celebrado convenios interadministrativos con el IDEAM para
montar, operar y mantener estaciones, usando dicho protocolo, de tal manera que se lleven
a cabo las mediciones de las aguas lluvias, superficiales y subterráneas en forma
estandarizada, es el caso de las siguientes: CORPONOR, CORPOCESAR,
CORPOGUAJIRA, CVS, CVC, CRC, CAR, CORMAGDALENA, CAM, entre otras.
En relación con la calidad del agua, las autoridades ambientales vienen adelantando
acciones de monitoreo de la calidad el recurso y actividades relacionadas con la
determinación de los objetivos de calidad para algunas de las corrientes hídricas de sus
jurisdicciones, la fijación de metas de reducción de la carga contaminante y la exigencia y
seguimiento a las empresas de alcantarillado de los planes de saneamiento y manejo y de
vertimientos. Es preciso mencionar que cerca del 90% de las autoridades ambientales
adelantan actividades para evaluar la calidad del agua en las corrientes superficiales que
tienen alto impacto por vertimientos de origen doméstico, como son las ubicadas cerca de
las cabeceras municipales y que reciben las aguas servidas de éstas.

4. MANEJO DE CONFLICTOS:
De acuerdo con los resultados de la encuesta realizada a 34 autoridades ambientales por el
MAVDT en el año 2008, en cuencas hidrográficas tipo por Corporación, la mayor cantidad
de conflictos en la gestión integral del recurso hídrico están relacionados con la ordenación
de cuencas, el ordenamiento territorial, el manejo y aprovechamiento forestal y con el
saneamiento básico.
Los conflictos por uso del suelo están asociados al cumplimiento de normas y
determinantes ambientales establecidos por los planes de ordenación y manejo de cuencas
hidrográficas, otros instrumentos de planificación ambiental y/o normas existentes sobre el
uso del suelo como son los planes de ordenamiento territorial de los municipios. En el caso
donde el conflicto se presenta por la afectación de la calidad del agua, el conflicto está
asociado al desarrollo de actividades económicas, la presencia de centros poblados y de
procesos erosivos; los conflictos por cantidad de agua se refieren a diferentes causas,
dependiendo de la cuenca, se pueden atribuir como el uso ineficiente del recurso hídrico
por parte de sectores agroindustriales y domésticos, las condiciones naturales de la cuenca,
como por ejemplo, causes intermitentes, la captación ilegal del agua, y el reparto
inequitativo.
En cuanto a los conflictos por diferentes visiones, se asocian las diferentes perspectivas que
se tienen para la ordenación del territorio, la poca participación efectiva que las
comunidades usuarias han tenido en los procesos de gestión ambiental y la poca
consideración y armonización de las visiones de los grupos étnicos en la gestión del recurso
hídrico. Por otra parte los conflictos asociados a la dificultad en el acceso de la
información, se asocia a la baja disponibilidad, flujo y acceso a información que afecta la
toma de decisiones debido a información insuficiente, información errónea, diferentes
interpretaciones de los datos y, diferentes procedimientos de evaluación de los mismos.
De otro lado, se destaca que el país ha venido avanzando significativamente en la
incorporación del principio de equidad de género, del que trata la Agenda 21, en particular
en la participación de las mujeres en escenarios de intervención y tomas de decisión en el
marco de la formulación de algunos planes de ordenación y manejo de cuencas
hidrográficas, como los de las cuencas de los ríos La Miel, Rio Negro - Nare, La Vieja,
Pasto y laguna de Fúquene, tal como se evidencia en los resultados del Programa de
Manejo Integrado de Cuencas, Agricultura y Uso Sostenible de Recursos Naturales (MIC),
en cinco cuencas de Colombia, desarrollados en el periodo 2005 a 2008 (Moreno, 2008).

5. ASPECTOS ECONÓMICOS Y FINANCIEROS:


Las cuencas hidrográficas y los bienes y servicios ambientales que ellas generan, proveen
una serie de beneficios a los habitantes que redundan en una mejor calidad de vida de la
población, y como recurso estratégico son uno de los factores de producción más
importantes en la estructura económica y productiva del país. Esto por cuanto el agua se
convierte en un insumo esencial que entra directamente en la función de producción
industrial, agrícola, hidroenergética y de las empresas de servicios públicos de acueducto.
De igual manera, durante el proceso productivo se presentan ineficiencias que se
manifiestan en términos de contaminación hídrica. Es allí donde nuevamente el recurso
hídrico le presta otro servicio ambiental a la economía, el que consiste en la recepción de
los desechos y desperdicios de las actividades productivas y del consumo de los hogares.
De otro lado, las diferentes fuentes de financiación que se encuentran directa o
indirectamente asociadas a la gestión integral del recurso hídrico en Colombia, se pueden
dividir en públicas y privadas. Con respecto a las fuentes públicas, se encuentran las
realizadas por el Sistema Nacional Ambiental – SINA (MAVDT, autoridades ambientales y
entes territoriales); a las autoridades ambientales, les corresponde destinar para la GIRH,
los recursos recaudados por concepto de sobretasa o porcentaje ambiental del impuesto
predial (un porcentaje según sus planes de acción), tasa retributiva, tasa por utilización de
aguas del agua, transferencias del sector eléctrico y multas (en este caso, las relacionadas
con el recurso hídrico); adicionalmente, se podrían destinar, cuando se reglamente, los
recursos provenientes del cobro de valorización por la ejecución de proyectos ambientales
de beneficio común (igualmente en este caso, para el recurso hídrico).
Por su parte, a los entes territoriales les corresponde destinar, de acuerdo con el artículo 111
de la Ley 99 de 1993, el 1% de sus ingresos corrientes para la adquisición y mantenimiento
de las áreas estratégicas que surten de agua los acueductos municipales y distritales, o para
financiar esquemas de pago por servicios ambientales. Asimismo, les corresponde destinar
prioritariamente los recursos provenientes de las transferencias del sector eléctrico para la
ejecución de proyectos de saneamiento y mejoramiento ambiental, entre ellos, para el
saneamiento del recurso hídrico.
En relación con las fuentes de financiación de entidades privadas o de particulares, se
pueden mencionar los incentivos y exenciones tributarias a la inversión ambiental para la
adopción de tecnologías limpias, la conservación de ecosistemas estratégicos y la
innovación y desarrollo de nuevas tecnologías. Igualmente, existen los recursos de la
aplicación del parágrafo primero del artículo 43 de la Ley 99 de 1993, que obliga a destinar
el 1% del valor de los proyectos objeto de licencia ambiental que usen el recurso hídrico,
para la recuperación, preservación y vigilancia de la cuenca hidrográfica correspondiente.
Adicionalmente, se dispone de las inversiones realizadas por los operadores de los sistemas
de acueducto y alcantarillado, por los generadores de energía, por los distritos de riego y
todas aquellas inversiones sectoriales que tienen un impacto directo sobre el recurso
hídrico.
CICLO DEL AGUA EN LA NATURALEZA

El ciclo del agua describe el movimiento del agua en la naturaleza. El sol calienta el agua
que se encuentra en el suelo, las plantas, ríos, lagos y mares; haciendo que parte del agua se
evapore y suba al cielo donde se enfría y forma las nubes. El paso del agua de su estado
gaseoso a líquido, se llama condensación.
El viento transporta a las nubes hacia las montañas y estas sueltan de nuevo el agua sobre la
tierra como lluvia, granizo o nieve. Mientras el agua cae o se precipita hacia la superficie de
la tierra, el agua puede volver a evaporarse o ser atrapada por las plantas o las
construcciones hechas por el ser humano, luego esta agua se escurre y vuelve a los ríos,
lagos y mares o penetra al suelo.
Una parte del agua atrapada, de la infiltrada y de la que corre por la superficie se evapora
nuevamente. De la precipitación que llega a las corrientes de agua, una parte se infiltra en el
suelo y llega hasta el subsuelo, donde se almacena como agua subterránea (acuíferos),
fuente de agua de pozos y manantiales; otra llega hasta los océanos y otras forman grandes
cuerpos de agua como los lagos y lagunas. El agua que queda detenida en las hojas, tallos,
flores o cualquier parte de las plantas regresa al ambiente por transpiración (eliminación de
la humedad por acción del calor).
Existen cuatro etapas del ciclo del agua bien diferenciadas, estas son:
EVAPORACIÓN: El sol calienta el agua de los océanos, lagos, embalses y del suelo y crea
vapor de agua que se devuelve al aire mediante evaporación y transpiración (liberación de
agua de las plantas a través de sus hojas).
CONDENSACIÓN: El vapor de agua se enfría al expandirse y encuentra temperaturas más
frías en el aire provocando que el vapor de agua se transforme en diminutas gotitas de agua
para formar las nubes.
PRECIPITACIÓN: Cuando las gotas de agua o cristales de hielo se vuelven muy grandes y
pesados para permanecer suspendidos en el aire, estos se precipitan hacia la tierra en forma
de lluvia, granizo o nieve.
INFILTRACIÓN: En vez de evaporarse, una parte del agua que aterriza en la superficie se
escurre por los ríos, quebradas y lagos, el resto del agua se filtra a través del suelo para
recargar los acuíferos subterráneos.
ZONAS DE RECARGA HÍDRICA
Las zonas de recarga hídrica son áreas donde se produce el agua y que generalmente se
localizan cerca o contiguas a las fuentes o nacimientos de agua. Son espacios con
pendientes suaves, de suelos sueltos y permeables, con piedra porosa por donde el agua se
infiltra al suelo con mayor facilidad.
Estas zonas deben estar cubiertas por árboles, arbustos y vegetación herbácea, para
favorecer la penetración del agua al suelo provocando la recargar de los acuíferos y estos a
su vez pueden liberar agua a través de los ojos o nacientes de agua. El contar con cobertura
forestal en estas áreas garantiza el aumento del caudal y consecuentemente la cantidad de
agua disponible. Paralelamente, la protección de las fuentes de agua reduce la
contaminación del líquido vital y asegura la calidad del agua.

CUENCAS HIDROGRÁFICAS
Las cuencas hidrográficas son espacios biofísicos por donde el agua drena de forma
natural, están definidas por un río principal como por ejemplo, el Coatán, Cahoacán o el
Sixaola, y es alimentado por ríos o quebradas más pequeñas que corren en dirección al mar.
La unidad de planificación para la gestión integrada de los recursos hídricos es la cuenca
hidrográfica.
Si uno se encuentra en una parte montañosa, donde se concentra la mayor cantidad de
nacientes de agua, está ubicado en la parte alta; en el caso de encontrarse en un área con
pendientes medias donde a menudo la cobertura son pastos y café, está ubicado en la parte
media; y si está cerca a la playa donde la mayor cantidad de la cobertura son cultivos, está
en la parte baja de la cuenca.

MEDICIÓN DEL AGUA EN LAS DIFERENTES PARTES DEL CICLO DE AGUA


El agua experimenta una serie de cambios en su paso por la naturaleza (líquido, gaseoso y
en algunos casos sólido) de acuerdo a su etapa dentro del ciclo hidrológico. Para cada una
de las etapas del ciclo existen métodos de medición que a continuación se presentan.
Precipitación: La precipitación es toda forma de humedad que se origina en las nubes, y
llega hasta la superficie del suelo en forma de:
1. Lluvias
2. Granizadas
3. Garúas
4. Nevadas
Para medir la precipitación se utiliza un aparato llamado pluviómetro.
MANEJO ADECUADO DEL AGUA
Conociendo el ciclo del agua, de dónde proviene y hacia dónde va, se pueden tomar
medidas para un mejor aprovechamiento, sin sobrexplotación del recurso. Pero el abuso de
las cantidades de agua que se extraen no es el único problema que enfrenta este recurso,
también está la pérdida de calidad, debido principalmente a su contaminación.
Las principales fuentes de contaminación provienen de la industria, la ganadería y de
prácticas agrícolas inadecuadas, por medio de aguas jabonosas, aguas negras, residuos y
basura.
ASPECTOS CLAVES
1. La extracción excesiva de agua no es el único problema que enfrente este recurso,
también existe una importante pérdida de calidad.
2. Los principales contaminantes son la industria, prácticas agrícolas inadecuadas,
basura, aguas jabonosas y negras, ganadería y suelos desnudos.
3. El consumo responsable implica también prácticas de ahorro de agua como el riego
por surcos alternos, sembrar y cosechar de acuerdo a las fases de la luna, reparar
fugas en la red de abastecimiento de agua potable, entre otros.
4. Todas las personad deben ser consumidores responsables del agua. Este cambio
implica cambiar las prácticas y costumbres relativas al buen uso del agua,
GESTIÓN INTEGRADA DEL AGUA
En este módulo se ha abordado el tema de los recursos hídricos, usos, importancia, y los
peligros que afronta, así como las diferencias entre manejo y gestión y que significa la
palabra integrada, el ciclo del agua y cómo medirla, entre otras.
Podemos afirmar que la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH) tiene que ver
con los diferentes usos del agua, con la vulnerabilidad de los sistemas hídricos, las medidas
de protección y conservación de este recurso, así como la participación de los actores del
territorio en el cuidado del agua.

PRINCIPIOS DE LA GIRH
Los principios que rigen la gestión integrada de los recursos hídricos nacen en la
Conferencia Internacional del Agua y el Medio Ambiente, realizada en Dublín, Irlanda, en
1992.
La gestión integrada de los recursos hídricos está basada en 4 principios:
Principio 1
El agua dulce es un recurso vulnerable y finito, esencial para la vida, el desarrollo y el
ambiente.
¿Por qué?
El agua es un recurso finito y vulnerable porque es limitado, es decir, pueden terminarse los
abastecimientos de agua potable.
Es vulnerable porque es sensible, por ejemplo la contaminación por jabones, detergentes,
fertilizantes y otros, pueden afectar su calidad, haciéndola peligrosa para la salud.
Principio 2
El desarrollo y manejo del agua debe ser participativo, involucrando a todas y todos los
usuarios, personas que planifican y a quienes toman decisiones a todo nivel.
¿Por qué?
Es un recurso fundamental para la vida en el planeta, y a todos nos beneficia o afecta su
calidad y cantidad. La participación real se da cuando se involucran todas las partes
interesadas en el proceso de toma de decisiones.
La forma de participar puede ser diversa, desde cargos públicos, como empresario
comprometido con la responsabilidad social, como ciudadano opinando, formando parte del
comité de agua, pagando puntualmente la planilla del agua o siendo responsable del uso del
recurso hídrico.
Principio 3
La mujer juega un papel central en la provisión, manejo y protección del agua.
¿Por qué?
Históricamente las mujeres han tenido un papel muy importante en la recolección y
protección del agua para uso doméstico y otras actividades relacionadas con el
abastecimiento y protección de sus familias.
Esta experiencia les ha permitido desarrollar un conocimiento que debe ser incluido tanto
en la planificación como en las acciones prácticas para el cuidado del agua.
A nivel social, las mujeres tienen un rol menos influyente que el hombre en el manejo,
análisis de problemas y propuesta de soluciones así como en la toma de decisiones.
Es necesario crear espacios para que las mujeres participen de forma más directa en la toma
de decisiones. Esto implica que el gobierno, las ONGs de desarrollo y organizaciones
sociales, emprendan planes inclusivos de capacitación para mujeres con el fin de fortalecer
sus capacidades en la toma de decisiones e interpretación de información sobre el agua, así
como detectar los problemas y aportar soluciones acordes a su realidad y la del recurso
hídrico.
Principio 4
El agua es un bien público y tiene un valor social y económico en todos sus niveles de uso.
¿Por qué?
El valor y el precio son dos cosas diferentes y se deben distinguir claramente sus
significados. El valor del agua en los usos alternativos es importante para la distribución
racional del agua como recurso escaso, ya sea por medios regulatorios o económicos. El
cobro de un precio, es la aplicación de un instrumento económico que existe por llevar el
servicio de provisión de agua casa por casa, que incluye el costo por el mantenimiento de
los ecosistemas comunales, el abastecimiento del agua y su potabilidad. Estos costos los
asumen los usuarios del recurso hídrico.
La vida de la humanidad y de los ecosistemas depende del recurso hídrico. En nuestras
comunidades, el agua es un recurso necesario para la producción de alimentos, la
generación de energía, el turismo, y cualquier actividad económica.

PRINCIPIOS DE LA GESTION DE LOS RECURSOS HIDRICOS


La legislación del sector hídrico convierte las políticas en leyes y debe:
1. Aclarar los derechos y responsabilidades de los usuarios y proveedores del agua
2. Aclarar el rol del gobierno con respecto a los otros interesados
3. Formalizar la transferencia de la asignación de la distribución del agua
4. Proveer un estatus legal para las instituciones gubernamentales de gestión del
recurso hídrico y de otros grupos de usuarios del mismo
5. Asegurar el uso sostenible del recurso.

CONCLUSION

Para una gestión responsable hace falta información fiable sobre la cantidad y la
calidad del agua disponible, y sobre cómo esta disponibilidad varía en el tiempo y
de un lugar a otro. Es importante estudiar más profundamente todos los elementos
del ciclo del agua y el impacto que las actividades humanas tienen sobre él, a fin de
proteger y desarrollar de manera sostenible los recursos hídricos
Podemos concluir que la Gestión de los recursos hídricos se integra al sector agua,
trata sobre los usos del agua y los problemas que surgen con los diferentes usos; y
sobre las medidas de protección y conservación del recurso agua a realizarse de
manera coordinada, este se centra en cinco aspectos: principios, políticas, control,
administración y herramientas.
REFERNCIAS

1. https://www.iucn.org/sites/dev/files/content/documents/modulo_3_girh.pdf
2. https://www.minambiente.gov.co/images/GestionIntegraldelRecursoHidrico/pdf
/Presentaci%C3%B3n_Pol%C3%ADtica_Nacional_-_Gesti
%C3%B3n_/libro_pol_nal_rec_hidrico.pdf
3. https://bibliotecadigital.univalle.edu.co/xmlui/bitstream/handle/10893/1568/Rev
.Ing.%20y%20Competitividad%20Vol%206,%20No%201,2004,%20p.63-
71.pdf?sequence=1

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