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La lógica de la excepción: una lectura estructural

de los textos fundacionales del psicoanálisis1

Véronique Voruz
Universidad de Leicester

El hombre, el animal más valiente y más acostumbrado a


sufrir, no niega en sí mismo el sufrimiento: lo quiere,
va en pos de él, suponiendo que se le muestre un sentido
para él, un para qué del sufrimiento.
Friedrich Nietzsche

I. Introducción

Este trabajo, basado en el retorno de Lacan antropológicos: el padre es posicionado como


a Freud, es un compromiso con la teoría freu- origen porque el origen, del sujeto, de la ley,
diana en el nivel de la estructura más que en no puede ser localizado. Entonces el padre
el del significado. Como tal, su punto central freudiano es una invención contingente, su
es el impasse lógico que Freud revela en el respuesta a una imposibilidad lógica. En
corazón de la subjetividad, no la disputada contraste, la temporalidad aporética de la or-
correlación entre sus hipótesis edípicas y la ganización subjetiva –si el sujeto es producto
verdad histórica o la realidad psíquica. Este de la represión, ¿quién impone entonces la pri-
impasse lógico concierne al origen de la ley: mera prohibición?– es perenne. Esta pregunta,
si el inconsciente y la civilización presuponen siempre recurrente en la obra de Freud, es el
de igual modo represión, ¿quién o qué es el enigma fundacional de la subjetividad.
agente de la represión? Es una respuesta a la Entonces, ¿qué es lo que tiene que decir la
pregunta por el origen de la ley lo que Freud teoría psicoanalítica acerca de esta tempora-
introduce con el concepto del padre, tanto en lidad aporética en cuanto el padre, en vista de
el complejo de Edipo como en sus escritos su contingencia, está fuera del cuadro? Que al

1
Publicado en Law, Culture and the Humanities (2006),
2:162-178. Traducción al español de Nicolás Rey (Uni-
versidad de Buenos Aires).
112 Véronique Voruz

ser esta temporalidad aporética constitutiva, Así, no es la ley la que demanda la renuncia
que la pregunta por el origen no puede ser a la desenfrenada gratificación sexual y a la
resuelta. También nos dice que hay una lógica agresión, ni tampoco la religión crea la culpa:
particular en juego en el inconsciente y en la ley y religión derivan ambas de la inevitable
civilización. Esta estructura lógica es lo que renuncia instintiva de la que depende cual-
Lacan llamó la “lógica de la excepción”. La quier organización social estable.
expresión “lógica de la excepción” es la taqui- Lógicamente, entonces, la preocupación
grafía para decir que cualquier estructura lin- central de Freud es localizar la causa de la
güística dada –así sea el inconsciente, la ley, el renuncia instintiva, conocida como represión
discurso– opera en virtud de un elemento que primaria o Urverdrängung. Freud construye
es excepcional en relación a todos los otros una doble hipótesis para dar cuenta de la re-
elementos de esa estructura, aunque no por su presión primaria –o la ley anterior a la letra–.
significado o sustancia; sino por su posición. La teoría del complejo de Edipo refleja dos
Así es como Freud pudo convincentemente líneas de reflexión de Freud: la clínica y la an-
introducir al padre, un concepto que encarna tropológica, en el sentido que la culpa resulta
la excepción y da cuenta de la operacionalidad de la represión del deseo sexual y es la huella
de la lógica. residual de cierto pecado primitivo.2 La culpa
¿Cómo descubre Freud esta lógica y su es pues postulada como el efecto combinado
réplica en el inconsciente y en la civilización? de un deseo reprimido y del retorno de una
El epígrafe de este trabajo supone un cierto verdad olvidada.
goce [enjoyment] derivado del sufrimiento Después de la exposición del conflicto
propio y mi argumento aquí es que este goce instintivo que Freud resuelve mediante la
paradójico es el que lleva a Freud a recurrir a hipótesis edípica, a través de una incursión
la historia de Edipo para explicar la estructura en su Moisés y la religión monoteísta –una
del inconsciente. En tiempos de Freud, el goce variación más sutil de los temas desarrolla-
en cuestión se manifestaba en el sentimiento dos primero en Tótem y tabú–, pasaremos al
de culpa, un rasgo recurrente del incons- segundo aspecto de la hipótesis freudiana, la
ciente neurótico. A diferencia de la hipótesis del crimen primitivo. De acuerdo con Freud,
nietzscheana desarrollada en La genealogía hay una relación necesaria entre el “asesinato
de la moral, para Freud la culpabilidad no es del padre primitivo” y el conflicto instintivo
instituida en el sujeto ni por la ley ni por la que él identificó como el corolario inevitable
religión ex post facto. Por el contrario, Freud de la civilización –a saber, la renuncia y los
concibe a éstas condiciones sine qua non de la malestares que éste inicia–. Es en base a este
civilización como necesarias para contener y crimen postulado que el conflicto instintivo de
regular el sentimiento de culpa que ya está, en la infancia es elevado por Freud a la dignidad
cierto sentido, presente, y sitúa la emergencia de religión, en un proceso que lleva la neurosis
de la culpa como, al menos, concomitante individual a la potencia de una “neurosis de
con el embrión de las primeras comunidades. la humanidad” (Freud, 1986c: 53).

2
El malestar en la cultura (Freud, 1986b), Moisés y
la religión monoteísta (Freud, 1986c) y Tótem y tabú
(Freud, 1986a).
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Una lectura atenta de los textos freudianos ción –o al menos los mínimos requisitos que
nos permitirá extraer la lógica formal que permiten a los hombres vivir en común–. La
opera como la estructura de la ley moderna. ley, la justicia y la ética emergerán así como
El punto es mostrar que Freud nos provee de estructuralmente necesarias más que como
un mapa de las condiciones de la civiliza- requisitos sustantivos.

II. El complejo de Edipo

Acorde a su creencia en la universalidad agresividad hacia el padre que no puede ser


de los impulsos incestuosos, así como en la liberada debido al miedo de castración. Freud
de la prohibición del incesto, Freud ve a la argumenta que el sujeto puede liberarse de
renuncia del sujeto a su deseo3 por la madre, este enigma a través de la introyección de esa
una renuncia cumplida por la prohibición instancia prohibitiva:
del padre, como la matriz conflictiva tanto
del sentimiento de culpa como del amor a la “Después, la instauración de la autoridad interna, y
autoridad. Este es el argumento freudiano: en renuncia de lo pulsional a consecuencia de la angustia
vistas de la prohibición impuesta a su deseo frente a ella, angustia de la conciencia moral”. (Freud,
por su madre, el primer objeto de su apego 1986b:124)
libidinal, el sujeto no tiene otra alternativa
más que transformar la energía instintiva así Aquí Freud identifica el mecanismo por el
inhibida de su objetivo en agresividad con- cual la ley del padre es internalizada, una in-
tra el padre.4 Pero, debido a la amenaza de ternalización que precipita tanto las instancias
castración, que Freud inicialmente ve como de lo Ideal como el Superyo en la psiquis.5 La
real y que atribuye al padre real, la integridad introyección de la ley es el medio por el cual
corporal del sujeto está condicionada a ser el sujeto va a dirigir la agresividad producida
amado por el padre: por la renuncia instintiva hacia sí mismo, en
tanto él se ha convertido ahora en el asiento
“Primero, viene la renuncia de lo pulsional como de esta prohibición:
resultado de la angustia frente a la agresión de la au-
toridad externa –pues en eso desemboca la angustia “¿Qué le pasa (al individuo) para que se vuelva
frente a la pérdida del amor, ya que el amor protege inocuo su gusto por la agresión? Algo muy asombro-
de esa agresión punitiva–”. (Freud, 1986b:124) so que no habíamos colegido, aunque es obvio. La
agresión es introyectada, interiorizada, es, en verdad,
Como resultado, el sujeto está en un im- reenviada a su punto de partida, vale decir: vuelta
passe instintivo: experimenta una intensa hacia el yo propio”. (Freud, 1986b:119)

3
En la obra de Freud, la sexualidad femenina se rela- 5
Freud no siempre distingue estas instancias: los efectos
ciona (cuestionablemente) con las mismas líneas que superyoicos señalan el regreso sobre el yo del impulso
la masculina. instintivo prohibido por el Ideal.
4
Para la transformación de los impulsos instintivos
inhibidos como su objetivo ver Pulsiones y destinos
de pulsión (Freud, 1986d).
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Esta resolución termina en otra dificultad. a padre. En contrapartida, este cambio supone
El regreso sobre el yo de la agresión emer- la precipitación de las instancias del superyo
gente de la frustración de la satisfacción y el Ideal. Su función es la de canalizar la
libidinal (efectos superyoicos) se manifiesta libido –doblemente inhibida en sus sucesivas
como un inconsciente sentimiento de culpa. metas de la satisfacción sexual y la agresión–.
Este sentimiento de culpa solamente puede Y la consecuencia de esta doble inhibición
ser apaciguado por el castigo. es el regreso de la agresión sobre el yo del
sujeto. Las manifestaciones perceptibles de
“Originariamente, en efecto, la renuncia de la este regreso de la libido sobre el sujeto son
pulsión es la consecuencia de la angustia frente a la un sentimiento de ansiedad –siendo la culpa
autoridad externa; se renuncia a satisfacciones para sólo la posterior manifestación fenomenoló-
no perder su amor. [...] Es distinto de lo que ocurre gica del superyo– y, del lado del Ideal, una
en el caso de la angustia frente al superyó. Aquí la relación conflictiva con la autoridad. Ésta
renuncia pulsional no es suficiente, pues el deseo supone una dependencia del amor del padre,
persiste y no puede esconderse ante el superyó. Por única garantía de integridad corporal, y un
tanto, pese a la renuncia consumada sobrevendrá deseo de trasgresión producida por el resen-
un sentimiento de culpa. [...] Una desdicha que timiento despertado por la adscripción de la
amenazaba desde afuera –pérdida de amor y castigo renuncia al padre.
por parte de la autoridad externa– se ha trocado en Crucialmente, entonces, la credibilidad
una desdicha interior permanente, la tensión de la del complejo de Edipo de Freud se sostiene
conciencia de culpa”. (Freud, 1986b:123) sobre un único elemento, la presencia real de
una amenaza de castración externa. Y es la
El sujeto neurótico es, de aquí en más, juez cuestionable presencia de dicha amenaza la
y parte de su propio conflicto interno y el po- que eventualmente lleva a Freud a idear una
der de posteriores figuras de autoridad sobre explicación “filogenética”6 para el sentimiento
el sujeto utilizan meramente la inversión del de culpa del sujeto:
sujeto en ser culpable y su necesidad de subs-
cribir a una economía simbólica del castigo. “La conducta del niño neurótico hacia sus progenito-
Así, los elementos estructurales del com- res dentro del complejo de Edipo y de castración so-
plejo de Edipo son una renuncia pulsional breabunda en tales reacciones que parecen injustifi-
instituida de acuerdo a una prohibición cadas para el individuo y sólo se vuelven concebibles
externa, una transformación del impulso filogenéticamente, por la referencia al vivenciar de
instintivo de la libido sexual a la agresión; y generaciones anteriores”. (Freud, 1986c:95-96)
un cambio en la elección de objeto de madre

6
La filogénesis designa la transmisión de rastros mnémi-
cos de una generación a la siguiente.
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III. La hipótesis filogenética

La oscilación en la obra de Freud entre su Siendo la negativa una versión suave de la


adscripción de la culpa a la renuncia sexual represión (ver Disociación del yo), Freud sos-
o a los rastros mnémicos [mnesic traces] tiene, a través de una analogía con el periodo
del asesinato del padre es de alguna forma de latencia del complejo de Edipo,9 que los
resuelta cuando combina ambas hipótesis rastros de este crimen sin embargo retornan
como las causas reforzadas mutuamente de para atormentar a los descendientes de los
la culpa superyoica. ¿Cuál es entonces esta asesinos. El retorno del crimen primitivo toma
segunda hipótesis del “trauma primitivo del la forma de la culpabilidad inconsciente y da
colectivo? testimonio de la verdad histórica del crimen,
A fin de encaminar la falta de credibilidad “verdad que se llamaría histórico-vivencial
de una amenaza de castración universal, Freud {historisch}, [que] debemos atribuir también
se dedica a una teorización relativamente a los artículos de fe de las religiones” (Freud,
temeraria sobre el origen de la civilización, 1986c: 82) o a su vez:
diseñada para fortalecer la teoría edípica. En-
tonces, en sus escritos sobre la civilización, el “Nunca he dudado que los fenómenos religiosos sólo
trauma primitivo del colectivo es el asesinato son comprensibles según el modelo de los síntomas
generalizado de un incontable número de neuróticos del individuo, con que hemos llegado a
padres primitivos, los rastros de los cuales familiarizarnos: unos retornos de procesos sobreveni-
son transmitidos filogenéticamente a través dos en el acontecer histórico primordial de la familia
de las generaciones. Estos actos primitivos humana, procesos sustantivos, olvidados de antiguo;
de violencia proveen una inagotable fuente de y que tales retornos deben a este origen, justamente,
culpabilidad. En Moisés y la religión mono- su carácter compulsivo y, por tanto, ejercen efectos
teísta, por ejemplo, Freud sostiene que Moisés sobre los seres humanos en virtud de su peso en verdad
ha sido asesinado por su “pueblo elegido”. histórico-vivencial {historisch}”. (Freud, 1986c:56)
Ellos estaban cansados de las exigencias de
quien después de todo era un Dios extranjero,7 Entonces la culpa sirve como prueba de la
y severo, que demandaba exclusividad de ado- ocurrencia histórica del crimen serializado.10
ración y rechazaba la magia y la superstición. Y el sentimiento de culpa que sobrecarga a
De hecho, este Dios fue tan lejos como para la humanidad, explicado a través de la teoría
desterrar el sosegante confort de las represen- del asesinato primitivo, se extiende a todas
taciones pictóricas.8 las comunidades.11

7
Freud postula que el Dios Mosaico fue una transplan- 9
Ver “Periodo de latencia y tradición” (Freud, 1986c).
tación del culto egipcio de Aten, amalgamándolo luego 10
Aunque Freud da a entender que encontró evidencia
con el Dios-volcánico Yavé y la segunda venida de histórica de dichos asesinatos en los relatos antropo-
Moisés. Ver el resumen histórico al principio del tercer lógicos de Darwin, Atkinson y Robertson Smith (ver
ensayo (Freud, 1986c). Freud, 1986a).
8
Del cual Freud deriva la “intelectualización” del pueblo 11
Ver, sin embargo, el tratamiento superficial de Freud
judío y la introducción del “nombre del padre” entre la sobre las religiones que en su opinión no están funda-
madre y la cría, habiendo entonces una evidencia física mentadas en la culpa, entonces, sobre el Islam: “pero
de los vínculos maternos, el vínculo paterno es una el desarrollo interior de la religión nueva se detuvo
deducción intelectual (Freud, 1986c). pronto, acaso porque le faltó el ahondamiento causado,
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Sin inmutarse por lo audaz de su construc- ligazones de sentimiento que habían nacido entre
ción, Freud continúa argumentando que el ellos durante las épocas de la expulsión, los llevaron
asesinato de Moisés es en sí mismo el acting finalmente a unirse, a pactar una suerte de contrato
out13 de una verdad que fue previamente des- social. Nació la primera forma de organización
autorizada. Replica anteriores e innumerables social con renuncia a la pulsión, el reconocimiento
parricidios (Freud, 1986c). Para sostener este de obligaciones mutuas, la erección de ciertas insti-
salto adicional, Freud se refiere a las conclu- tuciones que se declararon inviolables (sagradas);
siones alcanzadas en Tótem y tabú: vale decir: los comienzos de la moral y el derecho”.
(Freud, 1986c:79)
“(Mi construcción) enuncia que, en tiempos primor-
diales, el hombre primordial vivía en pequeñas hor- Aún esta última cita muestra el intento de
das, cada una bajo el imperio de un macho fuerte [...] Freud de fortalecer la credibilidad del com-
Una pieza esencial de la construcción es el supuesto plejo de Edipo como un marco interpretativo
de que los destinos que describo afectaron a todos para las fallas del inconsciente moderno. Re-
los hombres primordiales; por tanto, a todos nuestros curriendo al retorno del asesinato reprimido
antepasados. [...] El macho fuerte era amo y padre no se resuelve la temporalidad aporética que
de la horda entera, ilimitado en su poder, que usaba lo había llevado a descender por el dudoso
con violencia. Todas las hembras eran propiedad camino antropológico. En realidad, Freud
suya. [...] El siguiente paso decisivo para el cambio presenta a la renuncia instintiva como por lo
de esta variedad primitiva de organización ‘social’ menos concomitante con el contrato social.
debe de haber sido que los hermanos expulsados, que Esto implica que la internalización de la ley
vivían en comunidad, se conjuraran, avasallaran al que él desea atribuir a una agencia externa
padre y, según la costumbre de aquellos tiempos, se proviene de hecho de la institución, consen-
lo comiesen crudo”. (Freud, 1986c:89) suada por los propios hermanos, del tabú
incesto (“renuncia del instinto”).
Freud identifica el violento acto de comuni- Esta pregunta está en el núcleo de la teoría
dad de los hermanos como la fuente de todas freudiana: ¿es la culpa un efecto de la renuncia
las organizaciones sociales, las cuales son instintiva o su causa? Freud era consciente
fundadas sobre una renuncia al deseo sexual de la paradoja lógica causada por la tempo-
y un culto al padre muerto: ralidad circular de la teoría del parricidio,
como es evidente en su intento de resolver
“Cabe suponer que al parricidio siguiera una larga esta paradoja al recurrir a una distinción
época en que los hermanos varones lucharon entre sí entre remordimiento y culpa. Y esta última
por la herencia paterna, que cada uno quería ganar distinción lo conducirá finalmente a recurrir
para sí solo. La intelección de los peligros y de lo una vez más al padre como “agente”, de cara
infructuoso de estas luchas, el recuerdo de la hazaña a una irresolución que persigue la pregunta
libertadora consumada en común, y las recíprocas por el origen.

entre los judíos, por el asesinato del fundador de la re- 12


Un “acting out” es la reconstrucción de un evento pasa-
ligión”; y sobre las religiones asiáticas: “las religiones do a falta de algún otro modo de acceder al conocimiento
orientales, en apariencia racionalistas, son por su núcleo preconsciente o inconsciente del evento en cuestión, que
un culto de los antepasados y, por tanto, se detienen en sin embargo determina la conducta del sujeto.
un estadio anterior de la reconstrucción del pasado”
(Freud, 1986c: 89).
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IV. ¿Remordimiento o culpa?

No hay culpa presente en el origen del Aquí Freud ubica tanto el sentimiento de
contrato social en los escritos de Freud. Esta culpa como el complejo de Edipo como efectos
conclusión es más bien llamativa en tanto de un remordimiento colectivo resultante del
que la intención inicial de Freud fue la de asesinato del padre. Entonces, algo en el orden
encontrar una alternativa a la prohibición del de la culpa, del remordimiento, preexiste a
incesto (más que a la amenaza de castración) la formación del contrato social en su forma
como una fuente de culpa. En este punto del más primitiva. El remordimiento es distinto de
argumento podemos reformular la pregunta la culpa en la medida en que proviene de un
freudiana: ¿precede la culpa al contrato social regreso, en los hermanos, del afecto suprimido
o es un efecto del pacto primordial? por el padre. Y este afecto se deriva de una
Por ejemplo, en Tótem y tabú, luego de temprana identificación con él.
presentar su teoría del asesinato colectivo del ¿Se le puede dar sentido a la distinción
padre por los hermanos expulsados, Freud ex- freudiana? En El malestar en la cultura,
plica la institución de los dos tabúes edípicos Freud distingue “dos estratos del sentimiento
constitutivos de la ley y la comunidad en los de culpa”:
siguientes términos:
“En cuanto a la conciencia de culpa, es preciso
“Para hallar creíbles, prescindiendo de su premisa, admitir que existe antes que el superyó, y por tanto
estas consecuencias que acabamos de señalar, sólo antes que la conciencia moral. Es, entonces, la ex-
hace falta suponer que la banda de los hermanos presión inmediata de la angustia frente a la autoridad
amotinados estaba gobernada, respecto del padre, externa, [...] el retoño directo del conflicto entre la
por los mismos contradictorios sentimientos que po- necesidad de su amor y el esfuerzo tendiente a la
demos encontrar como contenido de la ambivalencia satisfacción pulsional, producto de cuya inhibición
del complejo paterno en cada uno de nuestros niños es la inclinación a agredir. La presencia superpuesta
y de nuestros neuróticos. Odiaban a ese padre que de estos dos estratos del sentimiento de culpa –por
tan grande obstáculo significaba para su necesidad angustia frente a la autoridad externa, y por angus-
de poder y sus exigencias sexuales, pero también tia frente a la autoridad interna– nos ha estorbado
lo amaban y admiraban. Tras eliminarlo, tras sa- muchas veces ver los nexos de la conciencia moral”.
tisfacer su odio e imponer su deseo de identificarse (Freud, 1986b:132)
con él, forzosamente se abrieron paso las mociones
tiernas antes avasalladas. Aconteció en la forma del Aquí Freud reconoce la dificultad de expli-
arrepentimiento; así nació una conciencia de culpa car la presencia de un sentimiento de culpa
que en este caso coincidía con el arrepentimiento previo a la internalización del superyo, una
sentido en común. El muerto se volvió aún más agencia vista como responsable de los senti-
fuerte de lo que fuera en vida [...]. Así, desde la mientos de culpabilidad. Aún hay algo como
conciencia de culpa del hijo, ellos crearon los dos la culpa antes de la emergencia de una instan-
tabúes fundamentales del totemismo, que por eso cia de moralidad conocida como consciencia.
mismo necesariamente coincidieron con los dos Freud traza un mapa del supuesto dualismo
deseos reprimidos del complejo de Edipo”. (Freud, del sentimiento de culpa sobre la distinción
1986a:141) remordimiento-culpa:
118 Véronique Voruz

“El remordimiento es una designación genérica de la “ese estado del espíritu que suele llamarse ‘mala
reacción del yo en un caso particular del sentimiento conciencia’, pero en verdad no merece tal nombre,
de culpa; contiene –muy poco trasformado– el mate- pues es manifiesto que en ese grado la conciencia de
rial de sensaciones de la angustia operante detrás, es culpa no es sino angustia frente a la pérdida de amor,
él mismo un castigo y puede incluir la necesidad de angustia ‘social’”. (Freud, 1986b:120-121)
castigo; por tanto, también él puede ser más antiguo
que la conciencia moral. Tampoco será perjudicial Por contraste, la culpa es producida por el
que presentemos de nuevo las contradicciones que miedo a perder el amor de la agencia interna
por un momento nos sumieron en perplejidad en el del superyo. El remordimiento preexiste a la
curso de nuestra indagación. El sentimiento de culpa culpa, la cual proviene del incumplimiento
debía ser en un caso la consecuencia de agresiones de tabúes sociales: “quien los contraviniera
suspendidas, pero en el otro, y justamente en su se hacía culpable de los únicos dos crímenes
comienzo histórico, del parricidio, la consecuencia en los que toma cartas la sociedad primitiva”
de una agresión ejecutada. Hallamos una vía para (Freud, 1986a:145).
escapar de esta dificultad. Es que la institución de la Entonces, para resumir el argumento de
autoridad interna, el superyó, alteró radicalmente la Freud: el remordimiento es un efecto del acto
constelación. Antes, el sentimiento de culpa coincidía real de agresión y de la ansiedad asociada al
con el remordimiento; a raíz de ello apuntamos que temor a la pérdida del amor de la figura ex-
la designación ‘remordimiento’ ha de reservarse para terna de autoridad; y la culpa es un efecto del
la reacción tras la ejecución efectiva de la agresión. deseo psíquico de agresión, que acompaña el
A partir de entonces, perdió su fuerza la diferencia regreso del impulso reprimido sobre el yo.
entre agresión consumada y mera intención, y ello Es en este punto que la distinción remor-
por la omnisapiencia del superyó; ahora podía dimiento-culpa lleva nuevamente a Freud al
producir un sentimiento de culpa tanto una acción padre como agente en la hipótesis primaria.
violenta efectivamente ejecutada –como todo el La imagen del padre asesinado, por la per-
mundo sabe– cuanto una que se quedara en la mera sistencia del amor de sus hijos a través de la
intención –como lo ha discernido el psicoanálisis”. identificación, está lo suficientemente impresa
(Freud, 1986b:132-133) en la psiquis del hombre primitivo, en tanto
agente externo pero ausente de prohibición,
Entonces, la culpa “propiamente dicha” como para ser transformado en uno interno
es un efecto del superyo y sustituye al re- pero mucho más presente (si bien sólo psí-
mordimiento en el sujeto más desarrollado. quicamente). Esta es la resolución de Freud
Por otra parte, el remordimiento (o la primer de la pregunta por el origen de la culpa, y así
“capa” de la culpa) está asociado al acto real también de la ley y de la civilización.
de agresión y el temor real de la pérdida de
amor, el cual produce
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V. El regreso de Lacan a Freud: introduciendo la jouissance

Esta articulación [de la pulsión en


términos de una tensión constante] nos lleva a considerar la manifestación
de la pulsión el modo de un sujeto acéfalo, pues todo en ella se articula en términos de tensión,
y su relación con el sujeto es tan sólo de comunidad topológica.
Jacques Lacan

¿Por qué, sin embargo, puede retornar el toma sentido de la imposibilidad de la satis-
amor por el padre con tal fuerza como para facción instintiva de acuerdo a su adscripción
garantizar la institución de una agencia pro- a una causa real. Las fructíferas contradiccio-
hibitiva mucho más poderosa, si no porque el nes freudianas terminan por demostrar que la
asesinato ha fallado para resolver el impasse culpa está estrechamente relacionada con un
instintivo de los hermanos? ¿No quedan impasse instintivo que es estructural, y que
ellos en una situación similar a la anterior al los efectos de este impasse deben ser tomados
asesinato, en tanto que una ley es requerida como discursos de la civilización.
para prevenir la interminable repetición de los Esta interpretación nos permite obviar tanto
mismos asesinatos? la presencia dubitativa de la amenaza de cas-
En una nota al pie de Tótem y tabú, Freud tración como su desajustado complemento
reconoce su persistente insatisfacción respec- homicida. No obstante, esto también implica
to de su relato al indicar que la renuncia ins- que no hay tal cosa como una instancia pro-
tintiva per se permanece como una plausible hibitiva externa en el origen de los malestares
causa de culpa: de la civilización. Como tal, la culpabilidad
es reducida simplemente al efecto del regreso
“Acaso esta nueva actitud de sentimientos se vio de la pulsión sobre el yo. Y éste es el punto
favorecida por el hecho de que la hazaña no pudiera de partida de Lacan.
satisfacer plenamente a ninguno de quienes la per- La emergencia del psicoanálisis es con-
petraron. En cierto sentido había ocurrido en vano. temporáneo con la decreciente eficiencia de
En efecto, ninguno de los hijos varones pudo abrirse los “intentos terapéuticos” de la civilización
paso en su deseo originario de ocupar el lugar del para regular los malestares de sus sujetos
padre. Ahora bien, como sabemos, el fracaso es mu- (Lacan, 1971a). Si para Freud el malestar de
cho más propicio que la satisfacción para la reacción la civilización es producido por la renuncia
moral”. (Freud, 1986a:145) instintiva que la vida en común requiere, para
Lacan nuestros descontentos se originan en
Podemos entender el impasse de Freud si el mandato “idiótico” del camino del “goce”
aceptamos que en su obra el remordimiento [enjoy] (Lacan, 1971b), un mandato que no
nombra el afecto producido por el fracaso de puede ser obedecido. Desde esta perspectiva,
la satisfacción instintiva. Este fracaso tolera no es ni la ley ni el padre quien prescribe la
la remoción violenta del obstáculo percibido, renuncia instintiva: ambos vienen en apoyo
señalando la imposibilidad estructural de tal al sujeto en sus relaciones con la pulsión. No
satisfacción. La culpa es un producto de la sólo la satisfacción de la pulsión no mediada
simbolización del “remordimiento”, en tanto –puro “jouissance”– es incompatible con la
ocurre en relación a una trasgresión real o psí- civilización, es también incompatible con la
quica de las prohibiciones sociales. La culpa supervivencia del sujeto:
120 Véronique Voruz

“A lo que hay que atenerse es a que el goce está Esta afirmación presenta a la ley edípica
prohibido para quién habla como tal, o también que bajo una luz enteramente diferente, ya que si
no puede decirse sino entre líneas para quienquiera su función no es la de imponer prohibiciones
que sea sujeto de la Ley, puesto que la Ley se funda instintivas sobre el sujeto, entonces ¿cuál es?
en esa prohibición misma. En efecto, aun si la ley El próximo paso de Lacan es ver al Edipo
ordenase: Goza [‘Jouis’], el sujeto sólo podría con- como un posible vector para la transformación
testar con un: Oigo [‘J’ouis’], donde el goce ya no de esta prohibición “psíquica” por medio del
estaría sino sobreentendido. Pero no es la Ley misma “aparato de lenguaje” (Lacan, 1998).14 Lacan
la que le cierra al sujeto el paso hacia el goce, ella declara que “otra indiscutible prohibición
hace solamente de una barrera casi natural un sujeto proviene de esta reglamentación descubierta
barrado. Pues es el placer el que aporta al goce sus por Freud como el proceso primario y la ley
límites, el placer como nexo de la vida, incoherente, de placer apropiada”. Esta es una referencia
hasta que otra prohibición, ésta no impugnable, se al acceso de esa imposibilidad en el lenguaje,
eleve de esa regulación descubierta por Freud como que da vida al sujeto escindido: “más bien
proceso primario y ley pertinente del placer”. crea una barrera casi natural, el sujeto ba-
(Lacan, 2003:801)13 rrado [barred]”. El inconsciente del infante
no está lo suficientemente elaborado como
Este condensado párrafo encapsula un para transformar la demanda imposible de
cambio teorético de tremenda relevancia la satisfacción de la pulsión mediante el sólo
para cualquier comprensión de la subjetivi- principio de placer: él debe confiar, de esta
dad, más allá de los confines ingenuos de la manera, en la intervención de agencias de
psicología: prohibición externas –o lo que Freud llamó
Lacan afirma explícitamente que si “la el principio de realidad.
jouissance está prohibida a quien habla como En esta perspectiva podemos comprender
tal”, ésta prohibición no debe ser atribuida a la la afirmación de Lacan de que “la ley está ahí
ley: “pero no es la ley misma la que impide el ab origine”:
acceso del sujeto al jouissance”. Nuestro ante-
rior compromiso con el impasse freudiano nos “Si Freud insistió tanto en el complejo de Edipo que
permite verdaderamente apreciar la afirmación llegó hasta construir una sociología de tótemes y
de Lacan de que la causa de la prohibición tabúes, es, manifiestamente, porque la Ley está ahí
debe ser buscada en ningún lugar más que en ab origine. Está excluido, en consecuencia, pregun-
la necesidad de la vida instintiva: “ya que es tarse por el problema de los orígenes: la Ley está
el placer el que establece los límites sobre el ahí justamente desde el inicio, desde siempre, y la
jouissance”. El primer movimiento de Lacan sexualidad humana debe realizarse a través de ella.
entonces reposa en el reconocimiento de la Esta Ley fundamental es sencillamente una ley de
imposibilidad constitutiva de la satisfacción de simbolización. Esto quiere decir el Edipo”. (Lacan,
la pulsión, y en atribuir la renuncia instintiva a 1984:134)
la propia organización psíquica del sujeto.

13
Nota del traductor Tomás Segovia: juego de palabras 14
“La realidad es abordada con aparatos de jouissance
intraducible: jouis (“goza”) y j’ouïs (“oigo”) se pronun- (...) nos concentramos en el hecho de que no hay otro
cian en francés exactamente igual (ver Lacan, 2003). aparato más que el del lenguaje” (Lacan, 1998:55).
La lógica de la excepción: una lectura estructural... 121

Esta afirmación simplemente reconoce que sance” por analogía con el mismo termino en
la renuncia instintiva es un requisito de la francés en el derecho de propiedad, las reglas
vida subjetiva. del cual dividen y regulan la jouissance que
La Jouissance es la satisfacción de la uno tiene de la propiedad propia y torna a la
pulsión inconsciente: ¿cómo la jouissance, propiedad en algo útil: “esa es claramente la
supuestamente imposible, se manifiesta a sí esencia de la ley –la de dividir, distribuir o
misma? La “pura jouissance” es imposible, reatribuir todo lo que cuenta como jouissan-
pero porque es encauzada por medio de una ce–”. Por otra parte, la jouissance residual “es
operación combinada de los principios de la que sirve a ningún propósito”.
placer y de realidad, la jouissance se “condes- La introducción del concepto de jouissance
ciende al deseo”. Esto es lo que Lacan llama la lleva a Lacan a reformular el objetivo del psi-
satisfacción del Otro, asociado con el disfrute coanálisis: su primer propósito es la reducción
de lo inconsciente como simbólico (Lacan, de jouissance a las dimensiones del deseo, no
1975). Sin embargo, hay una jouissance re- al levantamiento de la prohibición de la repre-
sidual que “no debería estar pero que nunca sión: “el impedimento de jouissance es el de
falla” (Lacan, 1975:59) en tanto “no-todo” la esencia de todas las formaciones humanas
de la jouissance puede ser desviada hacia los más que el de su consecuencia accidental”
circuitos del lenguaje. Esta jouissance residual (Lacan, 2001:364).
revela el disfrute de lo inconsciente como real La precisa reducción de Lacan del impasse
(o como repetición).15 freudiano a una necesidad instintiva nos per-
El advenimiento de la ley es concurrente mite retornar a la obra de Freud sobre la ci-
con la emergencia del sujeto. Su función vilización con el objeto de identificar los ejes
primaria es la de transformar la jouissance cruciales a lo largo de los cuales se organiza
sin sentido en sus usos: en el Seminario XX, la civilización y refrena la jouissance.
Lacan explica su elección del término “jouis-

VI. Ley, justicia, ética

La mala conciencia, la voluntad de auto-maltra-


tarse es el presupuesto para el valor de lo altruista.
Friedrich Nietzsche

Freud declaró que el asesinato originario16 se “La religión totemista había surgido de la conciencia
convirtió en la matriz de la civilización occi- de culpa de los hijos varones como un intento de cal-
dental a través de la mediación de la religión: mar ese sentimiento y apaciguar al padre ultrajado

15
Distinción realizada por Lacan en su Prefacio a la un crimen cruel que afrenta nuestros sentimientos. Y
edición inglesa del Seminario XI. el enlace causal, que abarca desde los inicios hasta el
16
Freud reconoce que “los meros impulsos de hostilidad presente, no sufriría menoscabo alguno, pues la realidad
hacia el padre, la existencia de la fantasía de deseo de psíquica habría poseído sustantividad bastante para
darle muerte y devorarlo, pudieron haber bastado para ser la portadora de todas esas consecuencias” (Freud,
producir aquella reacción moral que creó al totemismo 1986a:161), aunque sin embargo concluye que “en el
y al tabú. Así escaparíamos a la necesidad de recondu- comienzo fue la acción” (Freud, 1986a:162).
cir el comienzo de nuestro patrimonio cultural, [...] a
122 Véronique Voruz

mediante la obediencia de efecto retardado. Todas las elementos estructuralmente necesarios para
religiones posteriores demuestran ser unos ensayos una organización exitosa. Primero, la ley debe
de solucionar el mismo problema, que varían según estar encarnada, dado que la transferencia es
el estado cultural en que se emprenden y los caminos la condición de obediencia y, segundo, sus
que se escogen; pero todos ellos son reacciones de encarnaciones sólo pueden ser míticas, figuras
igual meta ante el mismo gran episodio con que se no muy presentes. El padre muerto es “ideal”
inició la cultura y que desde entonces no dio reposo en tanto posee la extraña capacidad de estar al
a la humanidad”. (Freud, 1986a:146-147) mismo tiempo presente y ausente.18
La necesidad estructural del lugar de la ley
Freud desarrolló su hipótesis por la lectura de ser ocupado por una figura ausente y pre-
de los conceptos de la culpa judaica y la sente explica por qué Freud deriva el contrato
culpabilidad cristiana, y aquí seguiremos su social y el nacimiento de la justicia formal de
lógica un poco más. la erección de un tótem en el lugar del padre.
Primero, en el relato freudiano, la organi- La lógica totémica satisface el requerimiento
zación social primitiva de los hermanos se de que el lugar de la ley deba ser ocupado sólo
vuelve posible en virtud de la erección de un por el representante de un poder situado “en
“tótem” en el lugar del padre: otro lugar”, y esto se mantiene en la demanda
fundamental de las democracias modernas. El
“Como sustituto del padre hallaron un animal fuerte lugar del poder debe estar vacío; es el lugar
–al comienzo, acaso temido también– [...] Por un de la excepción. No cabe duda de por qué la
lado, el tótem era considerado el ancestro carnal respuesta de Lacan a su propia pregunta en
y el espíritu protector del clan, se lo debía honrar Subversión del sujeto y dialéctica del deseo
y respetar; por otro lado, se instituyó un día festivo en el inconsciente freudiano, de “¿Qué es un
en que le deparaban el destino que había hallado el padre?”, sea la siguiente:
padre primordial”. (Freud, 1986c:73)
“‘Es el Padre muerto’, responde Freud, pero nadie
Detrás de la inmediata función del tótem lo escucha, y en la medida en que Lacan lo prosi-
(para reiterar la superioridad de los hermanos gue bajo el capítulo de Nombre-del-Padre, puede
sobre el padre en una implícita declaración de lamentarse que una situación poco científica le deje
que ellos aceptarán su autoridad por propia siempre privado de su auditorio normal”. (Lacan,
y libre voluntad y sólo en la medida que se 2003:792)
adecue a su conveniencia17), la cualidad per-
ceptiva de la hipótesis de Freud yace en su La justicia formal es una extensión de
reconocimiento de que la institución de una esta misma lógica. En Moisés y la religión
instancia de ley externa es requerida para la monoteísta, Freud afirma que “la garantía
estabilidad de la vida colectiva. Su perspi- de iguales derechos a todos los miembros
cacia se extiende a una identificación de los de la alianza fraternal” que “restringe las

17
Ver T. Reik sobre el énfasis en la internalización del 18
Esta característica es desarrollada por Pierre Legendre
superyo como una victoria sobre el padre, en tanto torna en su erudito análisis del Papa como el representante
real presencia incidental a partir de ahí para la organiza- presente de un Dios ausente y, crucialmente, uno que
ción psíquica del sujeto (Reik, 1973:391-395). no disfruta debido a los votos de castidad en L’amour
du censeur (Legendre, 1974: 64-79).
La lógica de la excepción: una lectura estructural... 123

inclinaciones de la violenta rivalidad entre seguida por la siguiente deificación del curso
ellos”, es el corolario de la aceptación de la principal, no podemos más que reconocer
renuncia. Si el lugar vacío del poder garantiza que su relato menciona los componentes in-
que el padre no pueda disfrutar, la igualdad variantes de la ley en la civilización moderna.
de derechos asegura de aquí en más que Primero, en el nivel instintivo, uno siempre
ninguno de los hermanos se beneficiará más encuentra, por un lado, regulaciones sexuales
que el resto de la prohibición de los impulsos diseñadas para implementar un mínimo grado
sexuales y agresivos. de distancia entre los miembros de un grupo y,
En un tono más actual, en El malestar en la por el otro lado, una prohibición generalizada
cultura Freud ya ha delineado el requisito de de la violencia privada destinada a instituir
justicia formal como la única y más impor- estabilidad. Segundo, el aparato institucional
tante condición de la civilización: a cargo del reforzamiento de dichas reglas es
invariablemente sostenido por la ficción dual
“Esta sustitución del poder del individuo por el de la de un lugar vacío de poder y la garantía de
comunidad es el paso cultural decisivo. Su esencia una equidad formal.
consiste en que los miembros de la comunidad se limi- La última intuición de Freud concierne a la
tan en sus posibilidades de satisfacción, en tanto que necesaria existencia de un sistema operacio-
el individuo no conocía tal limitación. El siguiente nal de ética en todas las civilizaciones. Aquí
requisito cultural es, entonces, la justicia, o sea, la nuevamente la afirmación no es sustantiva
seguridad de que el orden jurídico ya establecido sino estructural. En otras palabras, debe haber
no se quebrantará para favorecer a un individuo. un sistema ético para que haya civilización,
Entiéndase que ello no decide sobre el valor ético de con relativa independencia de cuáles sean sus
un derecho semejante”. (Freud, 1986b:84) contenidos. ¿Por qué?
Recordemos que el sentimiento de culpa-
Entonces, la teoría de Freud del origen de la bilidad llevó a Freud a desarrollar el con-
ley lo lleva a delinear el único y permanente cepto del superyo, que se manifiesta bajo la
requisito de justicia y, por consiguiente, la apariencia de una autoagresión sin sentido
condición estructural de todas las civiliza- apaciguada a través de renovadas renuncias
ciones: que todos los hombres sean iguales a la satisfacción. La secuencia lógica de la
en su relación con el lugar externo de la ley. fenomenología superyoica es la siguiente:
La justicia no tiene un contenido sustancial “Yo evito la descarga de mi energía libidinal
y toma prestada su sola realidad del marco y en consecuencia me siento mal, interpreto
formal de igualdad. La justicia es definida este sentimiento de ansiedad (o regreso de
negativamente, a través de la oposición a la la pulsión) como la culpa por algo, entonces
injusticia: el sentimiento experimentado en la necesito expiar para dejar de sentirme mal”. El
faz del tratamiento desigual. problema es que sin la sublimación, la culpa
Si quisiéramos desdeñar la teoría de Freud superyoica va a continuar acrecentándose ad
sobre la ingestión generalizada del padre, infinitud.19 Entonces, el sentido de la culpa y

19
La función superyoica ilustra los procesos de energía la misma carga de satisfacción), las formas en que esa
instintiva en el inconsciente: dado que la tensión de la satisfacción es obtenida resultan irrelevantes.
pulsión es siempre la misma (es decir, siempre demanda
124 Véronique Voruz

de las vías redentoras y sublimatorias debe ser “El superyó de la cultura ha plasmado sus ideales
puesto en su lugar por los discursos contem- y plantea sus reclamos. Entre estos, los que atañen
poráneos de la religión y la moralidad. a los vínculos recíprocos entre los seres humanos se
En Moisés y la religión monoteísta, por resumen bajo el nombre de ética. En todos los tiempos
ejemplo, Freud argumenta que la hostilidad se atribuyó el máximo valor a esta ética, como si se
suprimida por el padre inició la instituciona- esperara justamente de ella unos logros de particular
lización de la culpa en la tradición judía y que importancia. Y en efecto, la ética se dirige a aquel
esta hostilidad disfrazada es la causa de sus punto que fácilmente se reconoce como la desolladu-
altos estándares éticos. ra de toda cultura. La ética ha de concebirse entonces
como un ensayo terapéutico, como un empeño de
“Ahora bien, esta ética no puede desmentir que tiene alcanzar por mandamiento del superyó lo que hasta
su origen en la conciencia de culpa por la sofocada ese momento el restante trabajo cultural no había
hostilidad hacia Dios”. (Freud, 1986c:130) conseguido”. (Freud, 1986b:137-138)

El superyo individual ya había sido coloca- Podemos extraer la lógica instintiva de la


do como la fuente de la ética en El malestar en civilización a partir de la formalización de
la cultura. Pero en este texto, Freud también Freud: no puede haber vida en común sin un
introduce una instancia similar en el nivel de superyo cultural y éste toma fuerza de los
la civilización: un superyo cultural, a cargo impulsos instintivos del sujeto.
de la sublimación colectiva de los impulsos
instintivos inhibidos de su objetivo.

VII. Conclusión

Esta lectura estructural de los textos fun- intrigante en esta lógica. De hecho Lacan
dacionales del psicoanálisis nos permitió (Lacan, 1973:5-54; Lacan, 1975) luego
reducir la mitología freudiana a la lógica que redujo al padre muerto a una mera función
traza casi a pesar suyo. El origen de la ley no lógica: el lugar o función de la excepción.
puede ser localizado, en tanto la ley surge de Esto es así porque el concepto freudiano
la necesidad y en el lugar de esa necesidad. del padre muerto esencialmente formaliza
Para garantizar una vida en común relativa- el requisito de algún lugar que la ley puede
mente pacífica, la ley debe venir en nombre originar, siendo éste uno vacío. El lugar del
del padre muerto o, menos figurativamente, padre muerto es el lugar de la excepción por
del representante de un poder ausente. La ley cuanto es el lugar del que no ha sido sujetado
debe instituir igualdad formal para prevenir a la ley (de la renuncia instintiva o ley fálica,
la irrupción de la violencia en la civilización. como dice Lacan en el Seminario XX) cuando
Finalmente, los mecanismos superyoicos –o vivía. Su función es la de asegurar que nadie
el superyo de la cultura– organizan el tratami- más ocupe su lugar anterior y que todos estén
ento de cualquiera de los impulsos inhibidos sujetos a la ley. Los otros parámetros estruc-
de sus metas, ostensiblemente por la civiliza- turales de la ley moderna identificados por
ción, pero en realidad como una precondición Freud a lo largo de su obra toman sentido en
estructural de la subjetividad. vista de la simple interpretación de Lacan de
El padre muerto, pieza central de la ela- la civilización, a mínima, como una estructura
boración freudiana, es el elemento más
La lógica de la excepción: una lectura estructural... 125

discursiva para el tratamiento y el refrenami- (o jouissance) en la civilización– como hace


ento de la pulsión. el psicoanálisis; y que en la ausencia de los
A pesar de que la obra y las preocupaciones requisitos estructurales aislados por primera
de Freud –e incluso las de Lacan– puedan vez por Freud y luego formalizados por La-
parecer muy lejanas para el mundo contem- can, en el caso del sujeto tendremos psicosis
poráneo, yo argumentaría, por el contrario, y en el nivel de la civilización tendremos un
que ninguna otra disciplina ofrece tal apre- modo de encontrarse con el acontecimiento
hensión en profundidad de aquello que es que favorece el desarrollo de subjetividades
comúnmente referido como la pulsión de desestructuradas.
muerte –o irrupciones destructivas de la libido

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126 Véronique Voruz

“Expedición antropológica de J. Imbelloni y M. Bórmida a comunidades tehuelches de Santa Cruz, División


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del Museo Etnográfico ‘Juan B. Ambrosetti’. FFyL, UBA”.
Culpa, Ley y Transgresión 127

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