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RESUMEN FINAL:

ESCUELA CLÁSICA:

La gran transformación social y económica buscó ubicar a la burguesía como una nueva clase
social hegemónica. Para ello, fue necesario construir una teoría política que brindara la seguridad
jurídica necesaria para el proceso de acumulación originaria producto de la “Revolución
Industrial”. Se fue creando un nuevo estrato social formado por los burgueses.

S XVIII y ppios SXIX, fin de la etapa feudal.

- Delincuente igual que los demás


- Delito como concepto jurídico, como violación del dd y del contrato social
- Delito surge como libre voluntad del individuo
- Pena como instrumento para defender la sociedad del crimen
- Pena disuasiva
- Limites a la sanción de la pena y al ejercicio punitivo del Edo.
- Utilidad de la pena por el ppio de legalidad.
- Política criminal con ppios de humanidad, legalidad y utilidad.

a). Delito: el delito es un ente jurídico, cuya violación atenta contra el orden social al cual el hombre ha
adherido libremente.
El delito es la contradicción con la ley, violación al derecho.
b). Delincuente: es un ser normal e igual al ciudadano respetuoso de la ley. Los hombres son iguales
cualitativamente. Sin embargo, hay un cambio radical en el tratamiento de los pobres, mendigos, locos,
huérfanos y viudas, que durante la Edad Media habían gozado de un status de dignidad y consideración
social como hijos predilectos de Cristo. Ahora, representarán la antítesis de un sistema que se asienta
sobre la reproducción de la fuerza del trabajo; serán considerados un elemento disociador que es
necesario resocializar.
c). Objeto de estudio: lo relevante es el estudio del hecho y se prescinde casi completamente del
autor como objeto de investigación.
d). Libre albedrío: todas las personas gozan de libre albedrío para elegir entre la conducta legal o el
delito. Se genera, por tanto, una responsabilidad personal y jurídica por la violación al derecho. La
responsabilidad por la comisión del delito es jurídica, moral y personal.
e). Pena estatal: la pena debe ser útil para estar justificada.
f). Reglas: deben imponerse las reglas de legalidad para los delitos, proveyendo un marco mínimo de
seguridad jurídica.
Existirá un régimen procesal, científico y humanista (debido proceso sustantivo).

El modelo clásico se asienta sobre la base de un concepto jurídico del delito y de la pena, que reformula el
concepto de ciudadano como ser libre, pensante y responsable, sobre el pilar del libre albedrío. El hombre
puede elegir entre el bien que representa el derecho y el mal que significa el delito, generando, como
consecuencia de su responsabilidad personal y jurídica, una pena justa y útil para la reintegración al
contexto social.

En esta línea, el centro del análisis teórico no estará en el delincuente, sino en el acto. El delincuente no es
considerado como un ser diverso al ciudadano común. Se enfoca en el delito como concepto violador del
ente jurídico, como contraposición del derecho que surge del pacto social o del consenso societario que da
lugar a la conformación del cuerpo social.
POSITIVISMO.

- SXIX y SXX
- Exponentes: Lombroso, Ferri, Garófalo, Von Listz, Tardé
- Delincuente es distinto de los demás
- Investigación etiológica.
- El delito surge por causas patológicas del individuo
- Pena como medio para modificar al delincuente.
- Explicación de la criminalidad en la DIVERSIDAD o ANOMALIA de los autores.
- Características del delito como elemento sintomático de la personalidad del autor.
- Reafirma la idea de pena como medio de defensa social más los medios preventivos propuestos (“sustitutivos
penales”) por Ferri.
- La pena no sólo actúa de modo represivo segregando al delincuente sino también de modo “curativo”.
- Mecanismos selectivos.

El punto fue que al poco que el proceso de industrialización avanzó también la técnica avanzó y la
máquina comenzó a reemplazar también la fuerza de trabajo humano. Esto generó crisis sociales,
epidemias, marginales, desocupación, etc y como contracara mayores índices de represión. Este
desborde termina siendo, aprovechando el momento de auge de las ciencias del siglo XIX,
articulado con ese saber exacto para explicar que el desborde de ese sujeto sucede no porque está
al margen del mercado laboral sino porque es anormal. La ciencia le dió una receta exquisita: la
anormalidad entonces penetra el ámbito del derecho penal y se produce en el positivismo la
cientifización del control social, es decir, gobernados por las leyes de la naturaleza que rigen esos
fenomenos exactos -ej: paradigma causal explicativo - pretendieron explicar el comportamiento
humano en las situaciones en donde la marginalidad, la exclusión, la discriminación, comenzó a
engrosar las capas sociales.

Se analiza al SUJETO, a su anormalidad y enfermedad como causa del crimen. Zaffaroni considera
que esta teoría se enraizó varios años antes con la obra de los demonólogos, donde se desarrolló
una persecución ideológica de las brujas con el asentamiento del Malleus.

El Positivismo Italiano va a tener una base biologicista que es de Lombroso (Antropología criminal).
Jose Ingenieros le da un tinte más psiquiatrizante.

El pensamiento positivista se encuentra unido al pensamiento clásico en el elemento “utilidad”


que integra su pensamiento fundante y la finalidad de la pena; todo ello unido a la tesis de la
defensa social.
La escuela clásica consideraba al delito como ente jurídico abstracto, vinculado con el libre albedrío, y en
consecuencia, con la responsabilidad moral por la comisión del acto prohibido. El modelo positivista, en
cambio, pasará a considerar el delito como un ente natural, vinculado con la predeterminación, e implica un
correlato en la responsabilidad social negadora del libre albedrío y en la culpabilidad.
La pena vuelve a reforzar sus fundamentos en la defensa social: la pena pública, que en el modelo clásico
tenía una función de prevención general, pasa a tener una función de prevención especial positiva o
negativa: corrige, cura o neutraliza, procurando que el criminal no reincida.

La PENA pasa a ser el remedio terapéutico impuesto por el experto criminólogo para tratar de curar la
enfermedad que representa el delito, lo que necesariamente llevó a la imposición de penas privativas de
libertad INDETERMINADAS, pues renecesitaba todo el tratamiento necesario para la erradicación de las
causas que llevaban a la comisión del delito. La medida de la pena se relaciona con las circunstancias
personales del delincuente y dependía de su rehabilitación.