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Tema 7

FUERZAS INTERMOLECULARES

7.1 Introducción. 7.2. Interacciones moleculares. 7.2.1. Enlace por puente de hidrógeno. 7.2.2.
Fuerzas de van der Waals. 7.3. Interacciones ion-dipolo. 7.4. Resumen.

7.1. Introducción

Hasta ahora hemos visto que la unión de nucleones da lugar a los núcleos, la de
núcleos y electrones a los átomos. A su vez, muchos átomos neutros se unen formando
moléculas o, directamente, cristales atómicos o metálicos. Los átomos cargados con cargas
de distinto signo se unen formando cristales iónicos. Pues bien, entre las moléculas o átomos
de los gases nobles (moléculas monoatómicas) existen fuerzas de atracción que son las
responsables de que una sustancia molecular (una sustancia formada por moléculas) no se
comporte como un gas ideal y de que pueda existir en estado líquido y sólido.
Por otra parte, entre los iones y las moléculas y entre los iones entre sí, existen
interacciones que son las responsables de la formación de los compuestos iónicos, de la
solvatación de los iones y de muchas de las propiedades de las disoluciones de electrólitos 1.
En este tema se van a estudiar las interacciones moleculares, iónicas y entre iones y
moléculas, lo que facilitará el estudio, en temas inmediatos, de los estados de agregación de
la materia.

7.2. Interacciones moleculares


Se clasifican en dos grandes grupos: enlaces por puente de hidrógeno y fuerzas de
van der Waals.

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Un electrólito es cualquier sustancia que, disuelta en agua, da lugar a iones positivos y negativos. Los iones pueden existir ya en la
sustancia, como ocurre en los compuestos iónicos, o generarse en el proceso de disolución, como ocurre, por ejemplo, con el amoníaco,
ácido sulfúrico, etc. En el primer caso el electrólito se llama electrólito ionóforo y en el segundo electrólito ionógeno. A su vez, un
electrólito puede ser fuerte o débil. Un electrólito es fuerte si todo él da lugar a iones, "desapareciendo" totalmente como tal en la
disolución, como ocurre por ejemplo con los compuestos iónicos y algunas sustancias moleculares como, por ejemplo, el ácido sulfúrico.
En caso contrario el electrólito es débil. El amoníaco y el ácido acético son buenos ejemplos de electrólitos débiles.

R. Varón, M. García-Moreno y M. LL. Amo-Saus. Departamento de Química-Física. E.T.S.I.I. de Albacete.


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7.2.1. Enlace por puente de hidrógeno


Un enlace por puente de hidrógeno 1 es un enlace relativamente débil que se forma
entre un átomo, A, muy electronegativo, unido a un átomo de hidrógeno mediante un enlace
covalente, y un átomo B también muy electronegativo. El átomo de hidrógeno une a los
átomos A y B, hace "de puente" entre ellos. El átomo B debe tener, al menos, un par de
electrones solitario. El átomo A puede ser F, O, Cl, N y C y el B puede ser F, O, Cl y N.
Un enlace por puente de hidrógeno entre los átomos A y B se representa mediante
A ̶ H ······B. Los átomos A y B pueden ser iguales o diferentes y en cualquiera de estos dos
casos, pueden pertenecer o no a la misma molécula. Si los dos átomos A y B pertenecen a
moléculas diferentes el enlace por puente de hidrógeno se llama enlace por puente de
hidrógeno intermolecular. Si pertenecen a la misma molécula, enlace por puente de
hidrógeno intramolecular. En la Fig. 1 se esquematizan estos dos tipos de enlace.

Enlace por puente de hidrógeno intermolecular

A H ······ B
una molécula otra molécula, igual o diferente

Enlace por puente de hidrógeno intramolecular

A H ······ B

una molécula

Figura 1. Representación esquemática de un enlace por puente de hidrógeno intermolecular e


intramolecular. En el enlace por puente de hidrógeno intermolecular las dos moléculas pueden ser iguales o
diferentes. Tanto en el enlace inter- o intramolecular, los átomos A y B pueden pertenecer o no al mismo
elemento.

1
O, abreviadamente, enlace de hidrógeno.

R. Varón, M. García-Moreno y M. LL. Amo-Saus. Departamento de Química-Física. E.T.S.I.I. de Albacete.


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Algunos ejemplos de este tipo de enlace son los siguientes, donde se ha resaltado en gris, en
cada caso, el enlace por puente de hidrógeno:

Ejemplos de enlaces por puente de hidrógeno intermoleculares

O
H H
F H ···· F H
 O
 H H
H
H
H C O H······ O C O ······
O H
H H C C
H
H  O H ······
O

O

H
O N ≡ C H ······ N ≡ C H
 
H
O O
H H
O O
C C
H  H

Ejemplo de enlace por puente de hidrógeno intramolecular

O
H
····

O
C
 H
Las moléculas involucradas en cada uno de los enlaces por puente de hidrógeno son
las siguientes:  dos moléculas de fluoruro de hidrógeno;  dos moléculas de agua;  Una
molécula de metanol y otra de metanal;  dos moléculas de ácido fórmico;  dos moléculas
de fenol;  dos moléculas de cianuro de hidrógeno;  dos moléculas de p-
hidroxibenzaldehído;  una molécula de o-hidroxibenzaldehído. En todos los ejemplos,
excepto en el  los átomo A y B pertenecen al mismo elemento. En el ejemplo  los átomos
susceptibles de formar un enlace por puente de hidrógeno están muy lejos como para poder
formarlo y la única posibilidad es formar enlaces por puente de hidrógeno intermoleculares.
Por el contrario, en el ejemplo  se puede formar un enlace por puente de hidrógeno dentro
de la propia molécula (además también de que pueda haber entre otras moléculas del mismo
compuesto enlaces intermoleculares). La consecuencia de ello es que es más difícil separar
las moléculas del p-hidroxibenzaldehído que las del o-hidroxibenzaldehído porque en este
último caso hay moléculas que no están unidas a otras mediante enlace por puente de
hidrógeno, lo que significa que el primer compuesto tendrá mayor punto de fusión y de
ebullición que el segundo. En todos los ejemplos de enlace intermolecular, excepto en el
 , las dos moléculas son iguales.

R. Varón, M. García-Moreno y M. LL. Amo-Saus. Departamento de Química-Física. E.T.S.I.I. de Albacete.


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Explicación del enlace por puente de hidrógeno


El enlace covalente A ̶ H es muy polar porque el átomo A es muy electronegativo.
Esta polaridad del enlace hace que el átomo de hidrógeno tenga una elevada densidad de
carga positiva y el átomo A una densidad de carga negativa, lo que como ya se explicó en
un tema anterior se puede representar como Aδ- ̶ Hδ+. Se dice que el átomo H es un átomo
de hidrógeno protónico o acídico. A su vez, el átomo B, que es muy electronegativo, tendrá
una densidad de carga negativa y el otro átomo al que esté unido B, positiva, es decir, se
puede escribir Bδ-. El resultado es que el átomo de hidrógeno protónico, acídico, atrae al
átomo B mediante una fuerza de coulomb formándose el enlace entre H y B que se indica
mediante una línea discontinua. Como H está unido a A, resulta que A y B se unen a través
del átomo H, por esta razón se dice que es un enlace por puente de hidrógeno. Esta
explicación del enlace es la aproximación electrostática. hay que tener en cuenta que dado
el pequeño tamaño del átomo de hidrógeno, éste puede atraer sólo a un átomo B y no a más,
aunque fueran también muy electronegativos, como se indica en la Fig. 2. En definitiva, en
el enlace por puente de hidrógeno el átomo H une a dos, y sólo a dos, átomos A y B.

A H ······· B

Figura 2. El índice de coordinación del átomo de hidrógeno. El átomo de hidrógeno sólo une dos átomos A
y B. Otros posibles átomos adicionales ya no podrían acercarse al átomo de H y, además, se repelerían con el
átomo A que tiene una densidad de carga negativa.

Hay otras dos formas de explicar el enlace por puente de hidrógeno, una se basa en
el método EV y otra en el método OM. Explicaremos aquí sólo la basada en el método EV.
Según este método el enlace por puente de hidrógeno es un híbrido que resuena entre las
siguientes estructuras límite:

   
A H B A H⊕ B A H B⊕ A⊕ H B A H B⊕
I II III IV V

R. Varón, M. García-Moreno y M. LL. Amo-Saus. Departamento de Química-Física. E.T.S.I.I. de Albacete.


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La estructura V, que supone un enlace covalente directo entre A y B es un poco


forzada pero contribuye también. De las cuatro estructuras límite restantes los átomos A y
H están unidos en tres, las I, II y IV y los átomos H y B en una, la IV. Eso explica que el
enlace entre A y H sea más fuerte, y por lo tanto más corto también 1, que el enlace entre H
y B y justifica la representación del enlace por puente de hidrógeno mediante A ̶ H ∙∙∙∙∙∙ B.
Obsérvese que A y H están unidos mediante un enlace covalente en la estructura I y mediante
sendos enlaces iónicos en las estructuras II y IV. En la estructura límite III, única en la que
los átomos H y B están unidos, lo están mediante un enlace iónico. La exigencia de que B
tuviera, al menos, un par solitario de electrones es necesaria para poder incluir las estructuras
límite III y V.
La fuerza del enlace por puente de hidrógeno A ̶ H ∙∙∙∙∙∙ B aumenta al aumentar la
electronegatividad de los átomos A y B. La energía de estos enlaces varía, según cuáles sean
estos átomos, entre 2 y 10 kcal/mol de enlaces 2, lo que significa que para romper un mol de
enlaces A ̶ H ∙∙∙∙∙∙ B para transformarlos en A ̶ H y B es necesaria la energía indicada.

Efecto del enlace por puente de hidrógeno sobre las propiedades físicas.
Diferencias entre las temperaturas de fusión y de ebullición de sustancias
El número de enlaces por puente de hidrógeno, cuando se da entre las moléculas de
una sustancia, es mayor en el estado sólido que en el líquido y en éste mayor que en el estado
gaseoso, porque al suministrar energía para la fusión primero y para la vaporización después,
se rompen parte de estos enlaces, pero hay que resaltar que incluso en el vapor de la sustancia
existirán este tipo de enlaces. Por otra parte, si entre las moléculas de una determinada
sustancia existe la posibilidad de enlaces por puente de hidrógeno inter e intramolecular
mientras que en otra sustancia isómera de ésta sólo existe la posibilidad de enlaces
intermoleculares, los puntos de fusión de ésta última serán, en general mayores, que los de
la primera, pues hay más moléculas unidas por este tipo de enlace que hay que separar y, por
lo tanto se necesitará más energía que se consigue con una mayor temperatura 3.
Anteriormente se comentó, de pasada, este hecho para las sustancias isómeras o-
hidroxibenzaldehído y p-hidroxibenzaldehído y se dijo que las temperaturas de fusión y de
ebullición del p-hidroxibenzaldehído eran mayores que para el o-hidroxibenzaldehído ya que
muchas moléculas de éste forman enlaces por puente de hidrógeno dentro de la propia
molécula lo que impide su unión a otras. Otro ejemplo es el de los isómeros o-clorofenol y
p-clorofenol cuyas fórmulas y puntos de fusión se dan a continuación:

1
Excepto en el caso F ̶ H ∙∙∙∙∙∙ F ̶ H en que las distancias F ̶ H y H ∙∙∙∙∙∙ F se cree que son iguales.
2 La energía de enlace en los enlaces iónico y covalente están comprendidas, en valor absoluto, entre 30 y 130 kcal/mol, es decir, estos
enlaces son mucho más fuertes que el de hidrógeno.
3
Al aumentar la temperatura aumenta la energía cinética de las moléculas y se puede conseguir, a partir de una cierta temperatura, llamada
temperatura de fusión o de ebullición según el cambio de estado, comenzar a separarlas, pero una vez que comienza un cambio de estado
la temperatura permanece constante mientras dura el cambio de estado y la energía suministrada durante el proceso se emplea sólo en
separar las moléculas o iones pero no en aumentar su energía cinética.

R. Varón, M. García-Moreno y M. LL. Amo-Saus. Departamento de Química-Física. E.T.S.I.I. de Albacete.


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H
H H O
O O
Cl

Cl
Cl

o-clorofenol m-clorofenol p-clorofenol


(p.f. 0 oC) (p.f. 29 oC) (p.f. 41 oC)

En las moléculas de o-clorofenol es posible la formación de enlaces por puente de


hidrógeno intramoleculares, lo que no quiere decir que se forme en todas las moléculas. La
razón es que existe el libre giro del enlace C ̶ O y si la distancia entre el átomo de Cl y el
de H del grupo O ̶ H no es siempre la misma, como se indica en la Fig.3.

o-clorofenol
H H
O O
Cl Cl
infinitas conformaciones
····························

Se facilita la formación del enlace Se facilita la formación del enlace


por puente de hidrógeno intramolecular por puente de hidrógeno intermolecular

Figura 3. Diferentes conformaciones del o-clorofenol. Hay conformaciones que facilitan la formación del
enlace por puente de hidrógeno intramolecular y otras que lo dificultan y, por lo tanto, favorecen la formación
de enlaces intermoleculares.

Al aumentar la distancia entre el átomo de H del grupo O-H y el átomo de cloro


disminuye la posibilidad de un enlace por puente de hidrógeno intramolecular y entonces se
favorece la formación de un enlace por puente de hidrógeno intermolecular. De hecho, en el
91 % de las moléculas se da el enlace intramolecular y sólo el 9 % de ellas están unidas
mediante enlaces intermoleculares, como se indica en la Fig.4. Esto hace que el punto de
fusión del o-clorofenol sea bajo, porque hay que separar pocas moléculas del cristal
molecular para pasar al estado líquido y, por lo tanto, hace falta suministrar poca energía, es
decir, la temperatura de fusión, que es la que proporciona la energía, es pequeña,
aproximadamente 0 oC.

R. Varón, M. García-Moreno y M. LL. Amo-Saus. Departamento de Química-Física. E.T.S.I.I. de Albacete.


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o-clorofenol
H
O
H
O Cl
Cl H H
O O
Cl Cl

enlace por puente de hidrógeno intramolecular enlace por puente de hidrógeno intermolecular
(91 % de las moléculas) (9 % de las moléculas)

Figura 4. Diferentes posibilidades de formación de enlaces por puente de hidrógeno en el o-clorofenol.


Según la conformación se facilita uno de los dos tipos de enlace.

Un razonamiento análogo puede hacerse para el m-clorofenol, sin embargo, en este


caso, incluso en el caso más favorable, la distancia entre el átomo H del grupo O-H y el
átomo Cl es grande y se forman pocos enlaces por puente de hidrógeno intramoleculares y,
por consiguiente, más intermoleculares aumentando por ello, la temperatura de fusión que,
concretamente, es 29 oC. En el caso del p-clorofenol la distancia entre el H y el Cl es siempre
la misma, independientemente de la conformación de la molécula, pero demasiado grande
para que se formen enlaces intramoleculares. Todos los enlaces por puente de hidrógeno son
intermoleculares y el punto de fusión es más alto que en los dos casos anteriores,
concretamente 41 oC.
Muchas sustancias, no isómeras, tienen, debido a los enlaces por puente de
hidrógeno, puntos de fusión y de ebullición mayores que los de otras sustancias similares,
que deberían tener puntos de fusión y de ebullición más altos, atendiendo a otras razones,
que la sustancia considerada. Esto ocurre por ejemplo con el agua, H2O que tiene, debido a
los enlaces por puente de hidrógeno, puntos de fusión y de ebullición mucho más altos que
los del sulfuro de hidrógeno, H2S, seleniuro de hidrógeno, H2Se y telururo de hidrógeno,
H2Te, sustancias éstas últimas que deberían tener, todas, mayores puntos de fusión y de
ebullición que el agua si no fuera por la existencia en ésta de enlaces por puente de
hidrógeno. Lo mismo ocurre con el amoníaco, NH3, con respecto a la fosfina, PH3, arsina,
AsH3 y estibina, SbH3. Más adelante en este tema se ampliarán estas consideraciones.

Otros efectos del enlace por puente de hidrógeno


Además de los citados anteriormente, en enlace de hidrógeno tiene otros muchos
efectos sobre propiedades y estructuras de sustancias. Citaremos sólo unos pocos: Formación
de dímeros en el caso de ácidos carboxílicos, como ocurre en el ejemplo  anteriormente;
efecto sobre la solubilidad de ciertas sustancias, como la solubilidad del cloroformo, CHCl3
en acetona y trietilamina; efecto sobre la estructura de macromoléculas biológicas, como,
por ejemplo, las proteínas; temperatura crítica, entalpías de fusión y vaporización, etc.

R. Varón, M. García-Moreno y M. LL. Amo-Saus. Departamento de Química-Física. E.T.S.I.I. de Albacete.


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Influencia en la estructura cristalina


Es especialmente importante el papel que juega el enlace por puente de hidrógeno en
la estructura cristalina, entre otras sustancias, del agua que, por la importancia de ésta,
justifica un estudio individualizado.
En el agua sólida, hielo, cada molécula de agua está unida a otras cuatro mediante
sendos enlaces por puente de hidrógeno. En dos de estos enlaces participan los dos átomos
de H de la molécula y en los otros dos sendos átomos de H de otras dos moléculas, de manera
que el resultado final es que el átomo de oxígeno de cada molécula de agua está rodeado de
4 átomos de O situados en los vértices de un tetraedro regular y entre el átomo de O de la
molécula considerada y los de las otras cuatro moléculas de agua que la rodean hay sendos
átomos de H, 2 que pertenecen a la molécula considerada y otros dos, a más distancia, que
pertenecen a otras 2 moléculas de agua. En la Fig. 5, donde a la molécula que se considera
se la ha denotado mediante  , se resumen estos hechos. Evidentemente, a cada una de las
cuatro moléculas que rodean a la considerada le ocurre exactamente lo mismo. En la Fig. 6
se muestra una fotografía de un modelo de una porción de cristal de hielo.


O H

Figura 5. Enlaces por puente de hidrógeno en torno a cada molécula de agua en un cristal de hielo. Para
mayor claridad se ha considerado una molécula, denotada mediante  y se muestra cómo ésta se une a las
cuatro moléculas que la rodean. La situación es la misma sea cual sea la molécula que se considere. Obsérvese
que el átomo de oxígeno de la molécula considerada está unido a los átomos de oxígeno de las cuatro moléculas
que la rodean, estando situados éstos átomos de O en los vértices de un tetraedro imaginario. Entre cada dos
átomos de O hay un átomo de H, dos de ellos pertenecientes a la molécula considerada y otros dos
pertenecientes a dos de las moléculas que la rodean.

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(A) (B)

Figura 6. Fotografía de un modelo de bolas y varillas de un cristal de hielo. (A) Obsévese la disposición
de las moléculas y de los enlaces tal como se ha descrito en el texto principal. Las varillas corresponden a los
puntos  de cada enlace O ̶ H  O. Obsérvese que hay en esta estructura cristalina mucho espacio
vacío debido a los muchos enlaces por puente de hidrógeno que se forman. (B) La misma representación que
en (A) pero resaltando el tetraedro que se describe en la Fig. 5. Para una mejor comprensión se ha dibujado un
círculo para denotar a un átomo de oxígeno que ocuparía ese lugar.

Esta disposición de las moléculas en un cristal de hielo debido a la formación de los


enlaces por puente de hidrógeno hace que la estructura cristalina sea muy hueca, muy abierta,
que tenga mucho espacio vacío. Imaginemos hielo a 0 oC. Su densidad a esta temperatura es
0,917 g cm-3. Para fundir el hielo hay que suministrar energía. La temperatura no varía
durante el cambio de estado de sólido a líquido. En los cambios de estado la energía se utiliza
para separar las moléculas y la temperatura no varía porque no varía la energía cinética de
las mismas. En el caso del hielo, para pasarlo a agua líquida a 0 oC hay que romper enlaces
por puente de hidrógeno. Conforme se van rompiendo enlaces por puente de hidrógeno la
estructura cristalina se va desmoronando y las moléculas se acercan más, de manera que la
densidad del agua líquida a 0 oC es mayor que la del hielo a 0 oC, tiene un valor de 0,99987
g cm-3. En definitiva, hay una discontinuidad y un aumento de la densidad del agua al pasar
de agua sólida a 0 oC a agua líquida a 0 oC. En la Fig. 7 se muestra una analogía que quizás
ayude a comprender el proceso de fusión del hielo

Figura 7. Analogía de la fusión del hielo. Un tabique ornamental como el indicado, con muchos huecos
debido a la disposición de los ladrillos. Se le da una acertada y dura patada y se desmorona el tabique,
disminuye el volumen que ocupaba. Pero aún quedan en el tabique desmoronado algunos ladrillos unidos como
en el tabique inicial, aun se pueden juntar más los ladrillos y seguir disminuyendo su volumen y aumentando
su densidad.

En el agua líquida a 0 oC quedan todavía muchos enlaces por puente de hidrógeno


sin romper. Si a esta agua líquida a 0 oC se le sigue suministrando energía, su temperatura
aumenta y como le ocurre, en general a los líquidos, debería dilatarse, aumentar su volumen
específico y, por lo tanto, disminuir su densidad. Sin embargo, en el agua, hay otro efecto

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superpuesto que predomina sobre la dilatación y es que se siguen rompiendo más enlaces
por puente de hidrógeno lo que aproxima las moléculas entre sí y disminuye el volumen
específico y aumenta la densidad. Esta "lucha" entre los efectos de un aumento de volumen
específico por el aumento de temperatura y el de la disminución del mismo por la rotura de
enlaces por puentes de hidrógeno la gana el segundo efecto hasta llegar a los 4 oC. A partir
de esa temperatura, aunque se siguen rompiendo enlaces por puente de hidrógeno 1 ,
predomina el efecto de la dilatación con lo que el volumen específico aumenta y la densidad
disminuye. En la Fig. 8 se resumen, esquemáticamente, estos hechos.
Volumen específico

Densidad (g cm-3)
0,99987 agua líquida
0,917
hielo hielo
agua líquida

0 4 100 0 4 100
Temperatura (oC) Temperatura (oC)

Figura 8. Representación semiesquemática de la variación del volumen específico y de la densidad del


agua a partir de 0 oC. El volumen específico del hielo a 0 oC disminuye bruscamente al pasar éste a agua
líquida porque la rotura de enlaces por puente de hidrógeno aproxima las moléculas entre sí. Después, hasta 4
o
C, el volumen específico sigue disminuyendo pues el efecto de la rotura de enlaces predomina sobre la
dilatación. A partir de 4 oC la dilatación predomina sobre el efecto de la rotura de enlaces y aumenta el volumen
específico, y así ya hasta los 100 oC. Esta variación del volumen específico da lugar a la variación de la densidad
con la temperatura indicada a la derecha. Recuérdese que el volumen específico (volumen por unidad de masa)
es una magnitud inversa de la densidad (masa por unidad de volumen).

La forma de variación de la densidad del agua con la temperatura tiene muchas


consecuencias. Una de ellas muy interesante y útil para el mantenimiento de la vida es que
cuando se congela el agua de los lagos, estanques, y en algunos lugares, parte del mar, etc.,
se congela la parte superior del agua y el hielo formado es un buen aislante del calor de
manera que el proceso de congelación del agua se detiene a partir de cierto espesor de la
capa superior de hielo. Si no fuera así, si el agua se congelaría de abajo arriba, y se acabaría
congelando toda ella con lo que la vida en esa agua desaparecería. La Fig. 9,
semiesquemática, en la que se representa (burdamente) el agua de un estanque, ayudará a
comprender este hecho. Supongamos que la temperatura ambiental comienza a disminuir
paulatinamente. El agua se enfriará antes por la parte superior. Supongamos que la
temperatura de esa agua de la parte superior sea de 30 oC y la de más abajo en torno a 32 oC,
por ejemplo. Como el agua a 30 oC es más densa que el agua a 32 oC (ver Fig. 8) bajará y
será sustituida por agua del fondo del estanque que subirá. Y así hasta que la temperatura
del agua de la parte superior llegue a los 4 oC. A partir de ese momento y hasta 0 oC el agua
de la parte superior del estanque es menos densa que el agua del interior del mismo y ya no
hay intercambio por convección. Después, el agua de la parte superior congelará, aumentará

1
Sigue habiendo enlaces por puente de hidrógeno entre algunas moléculas de agua incluso en estado gaseoso.

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su volumen y se formará una capa de hielo que protegerá al resto del agua de una
disminución de la temperatura ambiental y la vida continuará en el interior del estanque.

Figura 9. Explicación simplificada y esquemática del proceso de congelación del agua de una estanque,
lago, río, parte del mar, y otros continentes de agua. La Figura hay que recorrerla de derecha a izquierda
para comprender la explicación dada en el texto principal.

7.2.2. Fuerzas de van der Waals


Las moléculas de las sustancias moleculares se atraen aunque no se den entre ellas
enlaces por puentes de hidrógeno. Ello explica la existencia de los estados sólido y líquido
de sustancias moleculares entre cuyas moléculas no pueden existir enlaces de hidrógeno.
También en el estado gaseoso se dan estas fuerzas que son, en definitiva, la causa de que los
gases de estas sustancias primero condensen y luego solidifiquen. Lo que diferencia a un gas
real de un gas ideal es, precisamente, que en los gases reales hay una atracción entre sus
moléculas y en los gases ideales no. Por esta razón un gas ideal es siempre un gas, no puede
condensar. Las fuerzas a las que nos estamos refiriendo son fuerzas de atracción de tipo
electrostático y se denominan fuerzas de van der Waals.

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Las fuerzas de van der Waals se clasifican como se indica a continuación:

Fuerzas dipolo-dipolo o de orientación

Fuerzas de van der Waals Fuerzas dipolo-dipolo inducido o de inducción

Fuerzas dipolo inducido-dipolo inducido o de dispersión

Hay que indicar que el enlace por puente de hidrógeno y las fuerzas de van der Waals
no son excluyentes. Una o más de los tipos de fuerzas de van der Waals se dan siempre entre
moléculas, entre las que, a veces, si se reúnen los requisitos, se pueden formar también
enlaces por puente de hidrógeno. A continuación vamos a tratar de cada una de estas fuerzas.

Fuerzas dipolo-dipolo o de orientación


Esta fuerza se da entre moléculas que son polares o, lo que es lo mismo, entre dipolos.
Por ejemplo existe este tipo de fuerza entre moléculas de agua, H2O, de dióxido de azufre,
SO2, de cloruro de hidrógeno, HCl, y entre cualesquiera otras que sean polares,
independientemente de que sean iguales o diferentes. En la Fig. 10 se esquematiza, de forma
muy idealizada, la orientación que adoptan los dipolos en este tipo de interacción. Aunque
en esta Figura se ha esquematizado una ordenación lineal, en realidad, y salvo en el caso de
moléculas diatómicas, la ordenación lineal no sería la más probable.
+ −
+
− + −
− + − + − + − + − +
− + −
+ + −
− + + − + − + − + −
+ − +

− + − + − + − + − +

+ + −

+
Figura 10. Interacción dipolo-dipolo. Los dipolos se orientan de manera que se atraigan.

Cuando aumenta la temperatura aumenta también agitación, la energía cinética de las


moléculas, lo que dificulta que éstas adquieran la orientación ideal, por lo que al aumentar
la temperatura disminuye la atracción entre los dipolos. La energía potencial de atracción
entre dipolos de momentos dipolares µ1 y µ2 a una distancia, r, grande comparada con la
distancia entre las cargas dentro del dipolo y a una temperatura absoluta, T, viene dada por
la ecuación:

2 µ12 µ22
E= − (1)
3kT r 6
La energía de este tipo de fuerza está comprendida entre 1 y 6 kcal mol-1. Las
interacciones dipolo-dipolo son importantes en la solubilidad mutua de un líquido en otro.

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Aun cuando una molécula poliatómica puede ser apolar, puede tener enlaces polares
y pueden producirse interacciones atractivas entre las distintas porciones individuales de las
moléculas próximas.

Fuerzas dipolo-dipolo inducido o de inducción


Muchas moléculas son apolares, como por ejemplo las de metano, CH4, las de cloruro
de berilio, BeCl2, las de yodo, I2, las de dióxido de carbono, CO2, etc. Los átomos son todos
apolares y, por lo tanto, también lo son los átomos de los gases nobles, He, Ne, Ar, Kr, Xe
que pueden considerarse como moléculas monoatómicas. Cuando una molécula apolar se
sitúa en un campo eléctrico, por ejemplo el creado por una molécula polar, un dipolo, se
puede inducir un desplazamiento parcial de los electrones de la molécula apolar en el sentido
del campo eléctrico, de manera que, mientras dure el campo que lo provoca, la molécula
apolar se comporta como una molécula polar, como un dipolo inducido, como se indica
esquemáticamente en la Fig. 11(A). Este tipo de interacción explica, por ejemplo que el I2,
cuyas moléculas son apolares, sea soluble, aunque poco, en agua, cuyas moléculas son
dipolos permanentes.

Figura 11. Fuerzas dipolo-dipolo inducido. Se muestra, esquemáticamente, la situación antes de la


interacción y durante la interacción. (A) Caso de un dipolo permanente y una molécula apolar. (B) Caso de dos
dipolos permanentes

La intensidad del desplazamiento de los electrones de la molécula apolar en un


sentido u otro depende no sólo del campo eléctrico donde esté situada, sino también de la
facilidad con que pueden deformarse la nube electrónica por el desplazamiento de los
electrones. La mayor o menor facilidad de esta deformación se mide mediante una magnitud
denominada polarizabilidad. Si en una molécula los electrones están lejos, por término
medio, de los núcleos, por ser la molécula grande, entonces es más fácil deformar la nube
electrónica, ya que los electrones están laxamente, débilmente, atraídos por los núcleos, y
aumenta la polarizabilidad. En definitiva, al aumentar el tamaño de una molécula aumenta
su polarizabilidad o facilidad para polarizarse. Así, por ejemplo, la molécula de yodo, que
es mayor que la de flúor tiene una polarizabilidad mayor que ésta. La polarizabilidad
depende no sólo del tamaño de la molécula, sino también de su número de electrones. La

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polarizabilidad se denota mediante la letra griega alfa, α. Una vez definida cualitativa,
conceptualmente la polarizabilidad pasamos a definirla operacionalmente. La
polarizabilidad es el momento bipolar inducido en una molécula por un campo eléctrico de
1 V cm-1.
Para dos moléculas situadas a una distancia r, una de ellas polar con momento dipolar
µ , y la otra apolar con polarizabilidad α , la energía potencial de atracción viene dada por:

2αµ 2
E= − 6 (2)
r
La energía potencial de atracción en este tipo de fuerzas está comprendida entre 0,2
y 2 kcal mol-1.
Hay que hacer notar que este tipo de interacción también se da entre un dipolo y otra
molécula que sea también polar, como se esquematiza en la Fig. 11(B). En los dipolos es
posible una polarización adicional temporal, no permanente, inducida, superpuesta con su
momento dipolar permanente, de manera que entre dos dipolos existe, además de la
interacción dipolo-dipolo, la dipolo-dipolo inducido.

Fuerzas dipolo inducido-dipolo inducido o de dispersión1


Esta interacción es la más difícil de describir y seguro que su descripción rigurosa es
mucho más compleja que la que se suele dar, y que daremos también aquí, que es, por decirlo
de alguna manera, una explicación de andar por casa. Llegados a este punto nos conviene
decir que el hecho de que una molécula sea apolar, no significa que lo sea en cada instante,
sino que es apolar por término medio a lo largo del tiempo. Si suponemos que fuera posible 2
tomar una fotografía de una molécula apolar de modo que se pudiera apreciar la distribución
instantánea de los electrones. Si al cabo de un tiempo largo se tomaran muchas de esas
fotografías y se tomara el valor medio del centro de gravedad de las cargas negativas, éste
coincidiría con el de las positivas, ya que la molécula es apolar, pero en cada instante no
existía esa coincidencia y la molécula es, en cada instante polar. Una analogía podría ser un
péndulo simple. Si se tuviera que dar la posición de un péndulo habría que dar la
correspondiente al péndulo en su estado de energía potencial mínima o, más gráficamente,
cuando el hilo que lo une al soporte es perpendicular al suelo. Sin embargo, en cada instante
el péndulo puede estar a un lado o a otro de esa posición, pero si hiciéramos la media de
todas las posiciones del péndulo a lo largo de un tiempo suficientemente grande nos daría el
punto indicado anteriormente.
En la Fig. 12 se esquematiza la explicación rudimentaria para explicar esta
interacción. Este tipo de interacción es el único posible entre moléculas apolares y explica,
por ejemplo, la formación del yodo sólido, del bromo líquido, etc.

1
Denominadas también fuerzas de London.
2
Con la imaginación todo es posible.

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± ±
antes de la interacción

− + ±
dipolo instantáneo
antes de la interacción

− + − +
dipolo instantáneo dipolo instantáneo inducido
durante la interacción

Figura 12. Fuerza dipolo inducido-dipolo inducido. Se muestran las situaciones antes de la interacción y
durante la interacción.

Para dos moléculas apolares iguales, la energía de enlace de las interacciones dipolo
inducido-dipolo inducido vienen dadas por:

α2
E = −constante (3)
r6
donde la constante involucrada en la ec. (3) tiene aproximadamente el mismo valor para
muchas moléculas y es igual a 1,8 x 10-17 J. La energía potencial de atracción oscila entre
0,02 y 10 kcal mol-1.
Este tipo de interacción es el único posible entre moléculas apolares y se da también,
superpuesta con ellas, en las interacciones dipolo-dipolo y dipolo-dipolo inducido, porque
ese desplazamiento instantáneo de la nube de carga eléctrica en las moléculas apolares se da
también en las polares.

Resumen de las fuerzas de van der Waals


Al estudiar las fuerzas dipolo-dipolo inducido se ha dicho que estas fuerzas también
se dan entre dipolos y, así mismo, al estudiar las fuerzas dipolo inducido dipolo-inducido se
ha comentado que este tipo de fuerzas también se dan entre un dipolo y una molécula apolar
(fuerza dipolo dipolo-inducido) y entre dos dipolos (fuerza dipolo-dipolo). En la Fig. 13 se
resumen estos hechos mediante un diagrama de Venn.

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Fuerza dipolo inducido-dipolo inducido

x C x A
x B

Fuerza dipolo-dipolo Fuerza dipolo-dipolo inducido

Figura 13. Diagramas de Venn para indicar los diferentes tipos de fuerzas de van der Waals que pueden
darse simultáneamente. Mediante el punto A denotamos una determinada interacción dipolo-dipolo. Ese
punto pertenece también a los dos conjuntos de fuerzas dipolo-dipolo inducido y dipolo inducido-dipolo
inducido, luego se darán, simultáneamente, los tres tipos de interacciones, aunque predomina la dipolo-dipolo.
Mediante el punto B denotamos una interacción concreta dipolo-dipolo inducido. Como este punto también
pertenece al conjunto dipolo inducido-dipolo inducido, este tipo de interacción se dará simultáneamente,
aunque predominara la dipolo-dipolo inducido. Por último, mediante el punto C indicamos una interacción
dipolo inducido-dipolo inducido que por no pertenecer a ninguno de los otros dos conjuntos, no estará
superpuesta con ninguna otra.

Las fuerzas de van der Waals dan lugar a enlaces que son, en general, más débiles
que los de hidrógeno y, en los casos en que estos últimos sean posibles, se dan
simultáneamente una o más de estas fuerzas y enlaces por puente de hidrógeno como se verá
en el ejemplo de la Fig. 14 explicado en el pie de la Figura.

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aumenta el tamaño y, por lo tanto, la polarizabilidad


H 2O

aumenta la fuerza dipolo-dipolo entre las moléculas


agua

aumentan las fuerzas que


dependen de la polarizabilidad
aumenta el momento dipolar
H 2S
sulfuro de hidrógeno

H 2Se resultado =
seleniuro de hidrógeno

H 2 Te
telururo de hidrógeno

debería ser
(esquemáticamente)

pero debido a los enlaces


por puente de hidrógeno
en el agua es (esquemáticamente):

H 2O H 2S H 2Se H 2Te H 2O H 2S H 2Se H 2Te

Figura 14. Efecto conjunto de las fuerzas de van der Waals y los enlaces de hidrógeno sobre las
temperaturas de fusión y de ebullición. Ejemplo de los hidruros del grupo VIA del Sistema Periódico.
En los diferentes hidruros de estos elementos el momento dipolar aumenta, como se indica, desde el H2Te al
H2O por lo que, la fuerza de atracción entre estas moléculas debería de aumentar. Por otra parte, la
polarizabilidad de las moléculas aumenta hacia abajo, desde el H2O al H2Te, por lo que todas las fuerzas de
van der Waals que involucran la polarizabilidad aumentan también hacia abajo. El resultado neto de estos dos
efectos contrarios es que las fuerzas de van der Waals aumentan hacia abajo, por lo que las temperaturas de
fusión o de ebullición aumentan al bajar en la serie de los hidruros, como se indica y el agua sería el hidruro
de menor punto de fusión y de ebullición. Sin embargo, debido a que en el agua existen enlaces por puente de
hidrógeno, sus moléculas están muy fuertemente unidas y su temperatura de fusión y de ebullición es superior
a la de todos los demás hidruros.

7.3. Interacciones ion-dipolo


Una característica de un disolvente es la tendencia de sus moléculas a interaccionar,
o a solvatar, las especies disueltas, y tiene destacada importancia la solvatación de las
especies con carga eléctrica. Las moléculas de un disolvente polar, como el agua, amoníaco,
etanol, etc., se han de considerar como dipolos, que pueden ordenarse directamente alrededor
de cada partícula negativa o positiva. El problema es conocer cuántas moléculas se unen
directamente alrededor de un ion, en la que se llama primera capa de solvatación, y es ésta
una pregunta difícil de contestar. Algo obvio es que cuanto mayor sea un ion más moléculas
polares pueden ordenarse a su alrededor, aunque con menor intensidad porque el campo
eléctrico creado por un ion, supuesto esférico, es inversamente proporcional a su radio. Es

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evidente, sin embargo, que será necesario considerar la solvatación con mayor flexibilidad
y que pueden existir moléculas unidas con menor intensidad en una segunda o en otras capas
de solvatación. En la Fig. 15 se muestra esquemáticamente el resultado de la solvatación de
los iones de un compuesto iónico que se ha disuelto en un disolvente polar.

+ − −
+

− + +

+ − + − + − + − + −
− − + +
+ + − −
solvatación de un catión solvatación de un anión

Figura 15. Representación esquemática de la primera capa de solvatación de un ion positivo y otro
negativo. El número de molecular polares, dipolos, alrededor de cada ion es difícil de prever. Es frecuente
considerar que son seis las moléculas en torno a un ion.

La energía de solvatación es la variación de energía asociada con el proceso de


traslado de un mol de los iones que se estudian, desde el vacío y muy separados entre sí, a
una disolución infinitamente diluida (para no incluir la interacción electrostática entre iones,
que ya se revelaría al introducir en el disolvente el segundo ion y cada uno de los siguientes).
En el caso de que el disolvente sea agua la solvatación se denomina también
hidratación y por lo tanto, la energía de solvatación, energía de hidratación.
Es éste un buen lugar y momento para indicar que a veces la unión de las moléculas
polares y un ion tiene un carácter de verdadero enlace químico, sobre todo cuando el catión
tiene mucha carga y/o poco tamaño y las moléculas del disolvente son muy polares. Así, por
ejemplo, existen especies tales como [Fe(H 2O)6 ]3⊕ , [Cu(NH 3 ) 4 ]2⊕ , [Na(H 2O)6 ]⊕ , y muchas
otras, que son algo más que un ion solvatado, son especies químicas que pertenecen a un
grupo de ellas denominadas iones complejos y que se estudiarán en un tema posterior.

7.4. Resumen
En este tema se han estudiado interacciones moleculares que permiten explicar la
formación de los estados líquido y sólido de las sustancias moleculares, incluidos los gases
nobles, y las interacciones ion-disolvente que tienen un papel importante en los procesos de
disolución de los electrólitos. Se han tratado con cierto detalle el enlace por puente de
hidrógeno y las fuerzas de van der Waals y sus efectos sobre algunas propiedades de las
sustancias.

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