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Esquizofrenia y sexualidad

Article · January 2017


DOI: 10.5538/2385-703X.2017.6.3

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1 author:

Angel Luis Montejo


Universidad de Salamanca
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número 6 • enero/abril 2017
Edición impresa: ISSN 2385-7021
Edición electrónica: ISSN 2385-703X
www.enfermeriaysaludmental.com

6
EDITORIAL
Esquizofrenia y sexualidad
Ángel Luis Montejo González

ARTÍCULO ORIGINAL
Estudio descriptivo de una serie de casos atendidos en la Unidad de Media
Estancia del Hospital de Salud Mental de Teruel durante los años 2009-2014
M.ª Isabel Abad Collados y Noelia Pérez Gamir

ARTÍCULO DE REVISIÓN
Enfermería en el tratamiento de la fobia a tragar en la infancia
y la adolescencia: una revisión bibliográfica
Jordi Torralbas-Ortega, Joaquim Puntí-Vidal, Victoria Valls-Ibáñez, Eloísa Arias-Núñez,
Mari Carmen Naranjo-Díaz, Igor Merodio-Ruiz y Antonia Bretones-Rodríguez

LA OPINIÓN DEL EXPERTO


La esquizofrenia y su sexualidad
Berta Cejas Pascual y Josep Maria Farré Martí

CASO CLÍNICO
La automutilación en personas con trastorno límite de la personalidad:
abordaje de enfermería en una unidad de agudos
Maria Romeu Labayen, Antonio P. Ramal Márquez y Urtzi Blancou Gaztañaga

ACTUALIZACIÓN BIBLIOGRÁFICA
M.ª Nieves Moro Tejedor y Ana García Pozo

FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA - 1.ª EDICIÓN


Del 19 de septiembre de 2016 al 18 de septiembre de 2017

Actividad con número de registro 09/016406-IN acreditada


por el Consell Català de Formació Continuada de les Professions Sanitàries
y la Comisión de Formación Continuada del Sistema Nacional de Salud

Incluida en:
INSC
EN EL RCÍBETE
URSO
Formación virtual acreditada

Enfermería y Salud Mental


1.ª edición
Del 19 de septiembre de 2016 al 18 de septiembre de 2017
www.enfermeriaysaludmental.com/formacion-acreditada.php

La organización de este curso pretende responder a la MÓDULO 1


necesidad de crear las estrategias necesarias para El impacto de la crisis económica en la salud mental
ofrecer cuidados de calidad a pacientes con trastornos de la población
de salud mental y promover factores que protejan el Josep Moya Ollé, Marcos Antonio Catalán Vega, Manuel de Armas
bienestar emocional de las personas con las que Hernández, María Teresa Anguera Argilaga, Ester Fornells Admella
tratamos. y Jaume Sató Geli
Adherencia al tratamiento en la esquizofrenia
La coyuntura actual y la importancia de realizar un Carmen Pérez García
cuidado biopsicosocial con un enfoque holístico hacen Promoción de la salud mental positiva
que este curso sea de gran ayuda no solo a aquellos Maria Teresa Lluch Canut
profesionales sanitarios que trabajan en unidades de Trastorno límite de la personalidad: abordaje de enfermería
salud mental, sino que también es beneficioso para desde un hospital de día de psiquiatría
todos aquellos profesionales que se dedican a la Alicia Cunillera Llorente
vertiente asistencial y que, en su día a día, establecen
relaciones con personas que padecen alguno de los MÓDULO 2
múltiples trastornos que se desarrollan a lo largo de El estigma de los trastornos mentales en los estudiantes
este curso, ya que el campo de la salud mental de enfermería
Mariona Sayols-Villanueva, David Ballester-Ferrando, Sandra Gelabert-Vilella,
constituye múltiples escenarios.
Concepció Fuentes-Pumarola y Carolina Rascón-Hernán
Conocer, definir y establecer una relación La depresión posparto
psicoterapéutica adecuada a las necesidades que Eva Chapela Orri
presenta el paciente y su entorno es imprescindible Intervenciones asistidas con caballos
para el desarrollo de conductas de salud positivas en Maria de las Heras de Ribot
todos los miembros como parte de un proceso Primer episodio psicótico: abordaje de enfermería desde
terapéutico que se centra en una visión de atención una unidad de adolescentes
integral al paciente. María Josefa Martínez Carreño

MÓDULO 3
Mireia Montserrat Roses
Trastornos del sueño y trastornos de la conducta alimentaria.
Directora del curso Relajación con risoterapia. Estudio piloto
María Rosario Valera Fernández, Jorge Coletas Juanico,
Miguel Ángel Ramírez Sánchez-Carnerero, Anna Gracia Arnau,
Ana Belén Valera Fernández y María José Marín Artero
Hacia la recuperación en la salud mental
Miriam Broncano Bolzoni
Importancia de la calidad de vida y la funcionalidad como
garantía de la efectividad del tratamiento de la esquizofrenia
Expediente 09/016406-IN Miquel Bioque Alcázar

3,8 créditos (23,50 horas lectivas) Paciente con esquizofrenia. De la unidad de hospitalización a
la rehabilitación: abordaje de enfermería
Arturo Alonso Sedano y Mercedes Peña Granger
Revista de

enfermería
y salud mental www.enfermeriaysaludmental.com

Directora
Mireia Montserrat Roses
I.A.S. Parc Hospitalari Martí i Julià. Hospital de Santa Caterina.
Centre Sociosanitari La República.
Gestora de casos.
Salt (Girona).

Editora jefe
Sara Molledo Varo
I.A.S. Parc Hospitalari Martí i Julià. Hospital de Santa Caterina.
Servicio de Agudos de Psiquiatría.
Unidad de Patología Dual y Desintoxicación.
Salt (Girona).

COMITÉ EDITORIAL

Coordinadora de la sección «La opinión del experto»


Sara Molledo Varo
I.A.S. Parc Hospitalari Martí i Julià. Hospital de Santa Caterina.
Servicio de Agudos de Psiquiatría. Unidad de Patología Dual y Desintoxicación. Salt (Girona).

Coordinadora de la sección «Caso clínico»


Ana García Pozo
Unidad de Psiquiatría de Agudos. Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Madrid.

Coordinadoras de la sección «Actualización bibliográfica»


Nieves Moro Tejedor2 y Ana García Pozo1,2
1Unidad de Psiquiatría de Agudos. 2Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Madrid.

Editorial Glosa, S.L.


Avinguda de la Meridiana, 358, 10.ª planta - 08027 Barcelona
Teléfono: 932684946 / 932683605 - Telefax: 932684923 - www.editorialglosa.es
Periodicidad cuatrimestral
Edición impresa: ISSN 2385-7021
Edición electrónica: ISSN 2385-703X
DL B. 10 536-2015
© Editorial Glosa, S.L. Reservados todos los derechos.

© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
COMITÉ DE EXPERTOS

Estíbaliz Amaro Martín Secundino López Pousa


Enfermera especialista en Salud Mental. Neurólogo. Jefe del Servicio de Neurología.
Hospital Universitario de Cruces. Hospital Universitari Doctor Josep Trueta. Girona.
OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces.
Francisco Megías Lizancos
Osakidetza-Servicio Vasco de Salud. Bilbao (Bizkaia).
Profesor. Departamento de Enfermería y Fisioterapia.
David Ballester Ferrando Universidad de Alcalá. Alcalá de Henares (Madrid).
Enfermero especialista en Salud Mental y licenciado en Presidente de la Asociación Nacional de Enfermería
Psicología. de Salud Mental (ANESM).
Profesor titular del Departamento de Enfermería.
Ángel Moríñigo Domínguez
Universitat de Girona.
Psiquiatra. Estudio de Psiquiatría. Sevilla.
Miriam Broncano Bolzoni Profesor asociado. Universidad de Sevilla.
Enfermera asistencial en la Unidad de Agudos. Begoña Polonio López
Institut d’Assistència Sanitària de Girona. Terapeuta ocupacional y doctora en Psicología.
Vicepresidenta de la Associació Catalana d’Infermeria en Profesora titular y decana de la Facultad de Terapia
Salut Mental (ASCISAM). Ocupacional, Logopedia y Enfermería.
Julián Carretero Román Universidad de Castilla-La Mancha.Talavera de la Reina
Enfermero especialista en Salud Mental. (Toledo).
Supervisor de RR. HH., gestión y desarrollo de Juan Roldán Merino
profesionales de enfermería. Enfermero especialista en Salud Mental.
Hospital Universitario Infanta Leonor. Madrid. Profesor titular del Campus Docent Fundació Privada,
Miembro de la Asociación Nacional de Enfermería Escuela Universitaria de Enfermería Sant Joan de Déu,
de Salud Mental (ANESM). adscrita a la Universitat de Barcelona.
Joana Fornés Vives Profesor asociado de la Universitat Rovira i Virgili. Tarragona.
Catedrática de Enfermería. Profesor asociado de la Universitat Autònoma de Barcelona.
Departamento de Enfermería y Fisioterapia. Carlos Alberto da Cruz Sequeira
Universitat de les Illes Balears. Palma de Mallorca Enfermero especialista en Salud Mental.
(Illes Balears). Profesor coordinador de la Escola Superior de Enfermagem
David Fraguas Herráez do Porto. Oporto (Portugal).
Psiquiatra. Departamento de Psiquiatría. Coordinador del Grupo de Investigación Innovation &
Hospital Universitario Gregorio Marañón. Madrid. Development in Nursing (NurID). Center for Health
Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón (IiSGM). Technology and Services Research (CINTESIS). Oporto
Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud (Portugal).
Mental (CIBERSAM). Presidente de la Sociedade Portuguesa de Enfermagem
de Saúde Mental.
Sandra Gelabert Vilella
Enfermera. Profesora del Departamento de Enfermería. María Dolores Serrano Parra
Universitat de Girona. Profesora titular de Enfermería Psiquiátrica y Salud Mental.
Decana.
Susana Gorbeña Etxebarria Facultad de Enfermería.
Psicóloga. Catedrática de Psicología. Universidad de Castilla-La Mancha. Cuenca.
Universidad de Deusto. Bilbao (Bizkaia).
Ulpiano Tejerina Guzmán
Maria Teresa Lluch Canut Enfermero especialista en Salud Mental y graduado en
Catedrática de Enfermería Psicosocial y Salud Mental. Psicología.
Departamento de Enfermería de Salud Pública, Salud Enfermero de instituciones penitenciarias.
Mental y Materno-Infantil. Universitat de Barcelona. Centro Penitenciario Madrid VII. Estremera (Madrid).
Carmen López Moreno Antonio Vaquerizo Cubero
Supervisora de Enfermería. Enfermero especialista en Salud Mental.
Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla. Coordinador de enfermería comunitaria y supervisor de
Miembro del Grupo de Salud Mental de la Sociedad enfermería del Vallès. Barcelona. Benito Menni CASM.
Española de Sanidad Penitenciaria. Sant Boi de Llobregat (Barcelona).

© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
EDITORIAL

ESQUIZOFRENIA Y SEXUALIDAD

Agradezco la oportunidad de aportar mi grano de arena a un aspecto


que para muchos clínicos no reviste relevancia alguna: la sexualidad y
su relación con una enfermedad que puede ser tan grave como la esqui-
zofrenia. Sin embargo, en la clínica diaria, cuando conversamos con
nuestros pacientes, no podemos obviar un aspecto que tiene gran impor-
tancia para muchos basado en dos puntos de vista. El primero en tanto
ÁNGEL LUIS MONTEJO
en cuanto la sexualidad es un aspecto del ser humano, psicótico o no,
GONZÁLEZ
que nos enriquece y nos hace más humanos, y el segundo derivado del
Profesor titular de Psiquiatría.
Universidad de Salamanca daño que algunos antipsicóticos hacen a la sexualidad.
(USAL). Escuela Universitaria Contrariamente a lo que piensan algunos clínicos (psiquiatras funda-
de Enfermería. Coordinador de mentalmente), la sexualidad, en cuanto a aproximación vinculada al
Neurociencias IBSAL (Instituto otro y no siempre coital, puede mejorar la evolución clínica, al tiempo
de Investigación Biomédica de
que dignifica a la persona y le dota de recursos para luchar contra sín-
Salamanca).
tomas tan duros como los denominados negativos: apatía, falta de moti-
vación, desconfianza y alejamiento de un semejante. Estudios recientes
demuestran que los pacientes que mantienen pareja y vida sexual acti-
va son más capaces de valorar la aproximación como algo muy positivo
y que poco se diferencia de la población normal en este aspecto. El
entorno afectivo que rodea al acercamiento sexual (no hablamos solo
de coito, repito) incluye besos, caricias, masajes, mejora de la autoesti-
ma, sentimientos de aceptación y, adicionalmente, mejora el sueño, la
ansiedad y el estado de ánimo de los pacientes exactamente igual que
en los controles sanos. Los delirios no son incompatibles con el amor, y
la experiencia clínica nos sorprende cada día con experiencias de los
pacientes. Puede haber alucinaciones, pero no por eso debe ser el fin
de la vida sexual y del placer. Cierto es que no más del 13 % son capa-
ces de mantener pareja estable y que solo el 20 % tienen actividad coi-
tal, pero más de la mitad consideran que la vida sexual es algo impor-
tante para ellos. Con frecuencia, la masturbación es la única posibilidad
que mantienen de expresar su impulso sexual y obtener algún tipo de
placer (quizá el único en ocasiones). La falta de comunicación médico-
enfermera-paciente y de psicoeducación conduce a que muchos de
ellos utilicen la prostitución como único medio de obtener placer sexual
(el doble que la población normal en los varones), poniendo en riesgo

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MONTEJO GONZÁLEZ AL
ESQUIZOFRENIA Y SEXUALIDAD

su salud con enfermedades de transmisión sexual, incluyendo la infección por el virus de la inmunodefi-
ciencia humana, al no usar preservativos adecuadamente.
El segundo aspecto es el deterioro que algunos antipsicóticos producen en la vida sexual, derivado del
bloqueo de dopamina y de la hiperprolactinemia subsiguiente. Cierto es que no todos los pacientes dan la
misma importancia a la vida sexual, pero no olvidemos que un joven que ha conocido previamente la satis-
facción sexual no se resigna a perderla tras recibir el diagnóstico y su primer tratamiento. Este grupo debe
constituir nuestro mayor centro de atención para evitar sufrimientos innecesarios y adicionales a los de la
enfermedad. Resulta más preocupante en los varones jóvenes, pues un grupo elevado (40 %) abandonan o
incumplen el tratamiento al relacionar la toma del fármaco con el inicio de su disfunción sexual, sobre todo,
problemas de erección y orgasmo a corto plazo y de pérdida de deseo a medio-largo plazo.
Muchos clínicos (psiquiatras y enfermeras) se muestran muy reticentes a afrontar el problema, pensan-
do que evitarlo es la mejor estrategia ante el incumplimiento. Sin embargo, es bien sabido que los profesio-
nales más cercanos a los pacientes son los más valorados y los que consiguen mejores resultados terapéu-
ticos a largo plazo. Hoy por hoy, disponemos de fármacos tan eficaces como los más incisivos y «potentes»
que son capaces de preservar la vida sexual, contribuyendo a la mejora de los vínculos que los pacientes
tienen o establecerán a lo largo de su enfermedad y favoreciendo el cumplimiento tan importante para la
evolución de una enfermedad crónica y posiblemente grave. No olvidemos que todos necesitamos dopami-
na para tener motivación en nuestra vida normal, para adherirnos a las cosas que nos gratifican, sentir pla-
cer (incluido el sexual), recompensar aquello que nos gusta e iniciar las relaciones humanas que constitu-
yen nuestros lazos, conduciéndonos finalmente hacia el amor. Quizá deberíamos concluir que la esquizofrenia
no debe significar inevitablemente un adiós al placer ni a los lazos emocionales con quienes nos vincula-
mos, ni finalmente, por supuesto, al amor.

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ARTÍCULO ORIGINAL

ESTUDIO DESCRIPTIVO DE UNA SERIE DE CASOS ATENDIDOS


EN LA UNIDAD DE MEDIA ESTANCIA DEL HOSPITAL DE SALUD
MENTAL DE TERUEL DURANTE LOS AÑOS 2009-2014
M.ª ISABEL ABAD COLLADOS Y NOELIA PÉREZ GAMIR
Unidad de Media Estancia. Área de Salud Mental del Hospital de Salud Mental de Teruel.

RESUMEN
Introducción: en febrero de 2008, el Servicio Aragonés de Salud de la Comunidad Autónoma de Aragón
pone en marcha dentro del Hospital de Salud Mental de Teruel la Unidad de Media Estancia (UME) del Área
de Salud Mental, cuya finalidad pretende proporcionar un tratamiento integral de salud para rehabilitar al
usuario de manera que pueda reintegrarse en el medio biopsicosocial tras el alta.
El presente estudio trata de describir el perfil del usuario atendido y valorar la calidad de los protocolos de
recogida de datos, así como relacionar las variables estudiadas.
Material y método: la muestra está formada por 92 casos (47 hombres y 45 mujeres), que han sido
ingresados desde febrero de 2009 hasta diciembre de 2014. A partir de las historias clínicas, se han recogi-
do 15 variables consideradas significativas y que abarcan las áreas: socioeconómica, de gestión sociosanita-
ria y clínica.
Resultados: podemos concluir que el perfil de usuario atendido es el de un paciente con una edad com-
prendida entre 31 y 50 años, que procede de la unidad de corta estancia, que padece trastorno psicótico,
que permanece en el centro entre 6 y 12 meses, que en el domicilio vive acompañado, que al ingreso no lle-
va tratamiento depot, y que presenta los diagnósticos enfermeros de «Manejo inefectivo del régimen tera-
péutico» y «Déficit de autocuidado/baño y/o vestido».
Discusión: conocer el perfil más frecuente del usuario de este tipo de dispositivo nos permite mejorar el
recurso asistencial.

Palabras clave: trastorno mental grave, rehabilitación, unidad de media estancia.

Correspondencia: Noelia Pérez Gamir.


Correo electrónico: noeliapgamir@hotmail.com

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ABAD COLLADOS MI ET AL.
ESTUDIO DESCRIPTIVO DE UNA SERIE DE CASOS ATENDIDOS EN LA UNIDAD DE MEDIA ESTANCIA DEL HOSPITAL DE SALUD MENTAL
DE TERUEL DURANTE LOS AÑOS 2009-2014

INTRODUCCIÓN Existiendo alternativas en los casos en los que el


pronóstico no es tan claro, según el National Institute
Entendemos por trastorno mental grave (TMG) una
of Mental Health, deben reunirse los criterios:
enfermedad mental grave que afecta de forma cró-
nica, altera o limita el desarrollo de las capacidades • Haber recibido tratamiento psiquiátrico más inten-
del funcionamiento social y se define de acuerdo sivo que el ambulatorio más de una vez a lo largo
con tres ejes: de diagnóstico, de duración y de dis- de la vida.
capacidad de la enfermedad (tabla 1). • Haber recibido apoyo residencial continuo distin-
to a la hospitalización suficiente como para inte-
rrumpir la situación vital.
Tabla 1. Categorías diagnósticas
según la CIE-10 (OMS, 1992):
Presencia de discapacidad
Trastornos esquizofrénicos (F20.x) Hace referencia a la afectación de moderada a gra-
Trastornos esquizotípicos (F21) ve del funcionamiento personal, laboral, social y fami-
Trastornos delirantes persistentes (F22) liar; se puede medir a través de diferentes escalas
como: la Escala de Evaluación de la Actividad Global
Trastornos delirantes inducidos (F24)
(EEAG), o la escala de evaluación de la discapaci-
Trastornos esquizoafectivos (F25) dad de la Organización Mundial de la Salud (DAS-I).
Otros trastornos psicóticos (F28 y F29) La enfermedad mental comprende un amplio
Trastorno bipolar (F31.x) número de trastornos de curso crónico, que supo-
nen una enorme carga para la familia, el sistema
Depresión grave + síntomas psicóticos (F32.3)
sanitario y la propia sociedad; con frecuencia, inci-
Trastornos depresivos recurrentes (F33) den aspectos socioeconómicos que limitan la efica-
Trastorno obsesivo-compulsivo (F42) cia de la atención sanitaria y que hacen necesario
contar con recursos procedentes tanto de los servi-
cios sociales generales como de los específicos. La
CIE-10: Clasificación Internacional de las Enfermedades
lucha contra las desigualdades es el objetivo de la
(décima edición); OMS: Organización Mundial de la Salud.
política sanitaria en salud mental; el futuro de su
atención va a depender de las propuestas asisten-
Duración de la enfermedad ciales sanitarias que, a partir de la reforma sanitaria
promovida por la Ley General de Sanidad de 1986
Para poder clasificarse como TMG, debe cumplirse (Ley 14/1986 de 25 de abril)*, crea unidades de salud
el siguiente criterio: mental (USM), unidades hospitalarias psiquiátricas
• Evolución del trastorno de, al menos, dos años, (UHP) y estructuras intermedias1.
con deterioro más notable en los últimos seis Actualmente, el desarrollo de la atención a la salud
meses. mental en Aragón ha seguido un curso paralelo al

*El Capítulo III del Título I, destinado íntegramente a la salud mental, establece la plena integración de las actuaciones relativas
a la salud mental en el sistema sanitario general y la equiparación del enfermo mental a las demás personas. Especifica también
que la atención a la salud mental se realizará en el ámbito comunitario, y la hospitalización, en las unidades psiquiátricas de los
hospitales generales. Y señala la necesidad del desarrollo de servicios de rehabilitación y reinserción social y la coordinación con
los servicios sociales.

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ESTUDIO DESCRIPTIVO DE UNA SERIE DE CASOS ATENDIDOS EN LA UNIDAD DE MEDIA ESTANCIA DEL HOSPITAL DE SALUD MENTAL
DE TERUEL DURANTE LOS AÑOS 2009-2014

de otras comunidades autónomas. Con la participa- necesidades detectadas y reestablecer la reinser-


ción activa de las administraciones sanitarias y de ción e integración en el medio sociofamiliar.
los sectores comprometidos, se han producido avan- Las características de la UME en Teruel se reco-
ces importantes en el desarrollo de estructuras clí- gen en la tabla 2.
nico-asistenciales; la situación en cuanto al marco
asistencial es la siguiente:
Tabla 2. Equipo terapéutico
• Primer nivel: equipos de salud mental comunita-
multidisciplinario de la UME
rios, en contacto con atención primaria. y el centro de día
• Segundo nivel: hospitalización especializada, en
contacto con los centros de salud mental (CSM). • Psiquiatras.
• Tercer nivel: dispositivos de rehabilitación. Se acce- • Psicólogo clínico.
• Diplomados en Enfermería.
de desde CSM y, muy ocasionalmente, desde hos-
• Trabajador social.
pitalización.
• Terapeuta ocupacional.
• Cuarto nivel: dispositivos de atención continuada • Auxiliares de enfermería.
y residencial. • Celador.

Para cubrir las necesidades del tratamiento de


aquellas personas afectadas de un TMG en las que UME: unidad de media estancia.
los programas de rehabilitación comunitarios o no
pueden ser aplicados o son insuficientes, ya sea por
la escasa autonomía y capacidades del paciente, ya
El perfil del paciente corresponde a una edad com-
sea por una grave situación familiar, surgen los dis-
prendida entre los 18 y los 60 años de edad, prefe-
positivos de rehabilitación psicosocial en las unida-
riblemente, jóvenes o adultos jóvenes de hasta 30-
des de media estancia (UME) en Aragón.
40 años, y que estén englobados en la categoría de
En la Comunidad Autónoma de Aragón, se crean TMG, quedando excluidos: trastornos de personali-
UME, definidas como «Centros sanitarios específi- dad disocial; toxicomanías activas; demencias y tras-
cos cuyos equipos y programas son capaces de pres- tornos mentales orgánicos; retraso mental; además
tar una atención individualizada encaminada a la de aquellos de los que, por sus antecedentes y expe-
rehabilitación del individuo», poniendo en marcha riencias asistenciales previas, se tenga conocimien-
varias unidades, entre ellas, la que nos ocupa en el to de sus necesidades de entornos estructurados
del Hospital de Salud Mental de Teruel2. residenciales y que no puedan vivir en estructuras
El centro cuenta con 15 camas para el régimen intermedias en la comunidad y en los que existe ele-
de media estancia con hospitalización completa; para vado riesgo de hospitalismo, sobre todo, si no se ha
aquellos cuya autonomía personal se ve mermada, intentado la rehabilitación ambulatoria.
se indica la necesidad de un régimen a tiempo com- Los casos candidatos al ingreso necesariamente
pleto con asistencia y supervisión psiquiátrica las deben ser presentados por el CSM, debiendo cum-
24 horas del día. En el dispositivo, el tiempo esti- plir una serie de criterios, que se detallarán en el
mado de ingreso es de seis meses a un año, prorro- informe de derivación. Estos informes llegarán al
gables hasta un máximo de dos años. equipo de la UME, como mínimo, dos días antes de
El objetivo de la UME es el de proporcionar un que la comisión de ingresos se reúna con el fin de
tratamiento integral de la salud del individuo, tra- conocer el caso y entrevistar al paciente para reali-
tando de realizar un abordaje individualizado de las zar una adecuada evaluación de la demanda.

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DE TERUEL DURANTE LOS AÑOS 2009-2014

El paciente deberá encontrarse en un período tratamientos que se aplican en la unidad, así como
inicial de cronificación; el ingreso será aceptado establecer un perfil de los pacientes atendidos para
de manera voluntaria por este, pudiendo ser dado aumentar la calidad de los servicios prestados1-3.
de alta si rompe dicho compromiso con 15 días de
tiempo para retractarse, y se comprometerá a fir-
mar un contrato terapéutico en el que participará MATERIAL Y MÉTODO
de manera activa en los programas del equipo reha-
bilitador. Muestra
En la entrevista de acogida, se le comunicará la
La muestra está formada por 92 casos (47 hombres
fecha exacta del ingreso, entregándosele horarios
y 45 mujeres), que han sido ingresados desde febre-
generales de hospitalización, formularios y contrato
ro de 2009 hasta diciembre de 2014. Se recopila-
terapéutico. Además, se le informará de las tasas
ron los datos de todos los pacientes ingresados en
del centro y del carácter voluntario del ingreso. El
la UME, aunque estuvieran de alta en el momento
equipo se reunirá para realizar un plan individuali-
de la realización del estudio.
zado para la rehabilitación y reinserción del pacien-
te (PIRR). Este plan reúne todas las actuaciones a
nivel personal, familiar, social, laboral y domiciliario, Recogida de datos
y recoge una serie de objetivos que alcanzar desde Se reunió la información en el centro, gracias a los
la situación de partida en el ingreso hasta el alta de datos de las historias clínicas de cada paciente, en
la unidad. Para alcanzarlos, existirá una estrecha las que se agrupan las áreas clasificadas en: socioe-
colaboración de los profesionales junto al paciente conómica, personal y clínica.
y la revisión del plan cada tres meses. Este plan inte-
De ellas, hemos elegido 15 variables, recogidas
gra una serie de programas, actividades y tareas en
en las tablas 3-5.
los que se implica al paciente, personal y familia.
La variable «diagnóstico» se ha dividido en tres
Los diferentes programas terapéuticos que se
categorías fundamentadas en la bibliografía refe-
imparten en la UME son: a) actividades básicas de
rente al Anexo I.
la vida diaria; b) cuidado del entorno; c) autonomía
de la medicación; d) habilidades instrumentales; e)
psicomotricidad; f) psicoeducación; g) psicoeduca-
RESULTADOS
ción de familias; h) rehabilitación cognitiva; i) entre-
namiento emocional; j) orientación ocupacional; k) La muestra está formada por 92 pacientes, 47 hom-
ocio y tiempo libre; l) asambleas. bres (51,08 %) y 45 mujeres (48,91 %). El 63 % de
El alta es decidida por el equipo de profesionales los pacientes tiene una edad comprendida entre 31
de la unidad junto con el equipo de seguimiento ambu- y 50 años.
latorio, así como con la familia y el propio paciente. Respecto al perfil socioeconómico, encontramos
Tras el paso de los años con el centro en funcio- que el 36,95 % tiene ingresos económicos por una
namiento, creemos en la necesidad de realizar un pensión contributiva, y un 68,4 % vive acompaña-
estudio descriptivo que recoja las características de do. El 72,8 % no está tutelado y más de la mitad no
las personas que atendemos con el fin de identifi- ha trabajado en los últimos años.
car las necesidades y la adecuación de los progra- El 36,9 % de los pacientes tiene un ingreso de
mas para la población con TMG. Con este estudio, entre 6 y 12 meses, siendo este intervalo el de mayor
pretendemos mejorar y completar algunos de los porcentaje en nuestra muestra.

8 Rev Enferm Salud Ment. 2017;6:5-12


doi:10.5538/2385-703X.2017.6.5
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ABAD COLLADOS MI ET AL.
ESTUDIO DESCRIPTIVO DE UNA SERIE DE CASOS ATENDIDOS EN LA UNIDAD DE MEDIA ESTANCIA DEL HOSPITAL DE SALUD MENTAL
DE TERUEL DURANTE LOS AÑOS 2009-2014

Tabla 3. Datos socioeconómicos Tabla 5. Datos clínicos

1. INGRESOS ECONÓMICOS 1. DURACIÓN DEL INGRESO


• Hasta 15 días 3
• No percibe pensión 31
• Desde 16 días hasta 6 meses 29
• Pensión contributiva 34
• Desde 6 meses hasta 12 meses 34
• Pensión no contributiva 24 • Desde 1 año hasta 2 años 21
2. CONVIVENCIA • Más de 2 años 5

• Vive solo 29 2. CONSUMO DE TÓXICOS*


• Sí 35
• Vive acompañado 63
• No 57
3. TRABAJO 3. TRATAMIENTO DEPOT AL INGRESO
• Ha trabajado en los últimos tres años • Sí 33
13
antes del ingreso • No 59
• No ha trabajado en los tres últimos 4. DIAGNÓSTICO
48
años antes del ingreso 14
• Trastornos de la personalidad
• Tiene una incapacidad laboral 31 • Trastornos psicóticos
(Llama la atención el dato de la 73
4. TUTELA LEGAL
esquizofrenia paranoide con 22 casos)
• No 67 • Trastornos del ánimo 5
• Sí/total 18 5. PROCEDENCIA AL INGRESO

• Curatela 7 • UCE 52
• Domicilio 33
• Centro de día 7
6. INGRESOS ANTERIORES EN UME
• Sí 21
• No 71
Tabla 4. Datos personales 7. DIAGNÓSTICO ENFERMERO «MANEJO
INEFECTIVO DEL RÉGIMEN TERAPÉUTICO»
1. SEXO • Sí 76
• Hombre 47 • No 16
8. DIAGNÓSTICO ENFERMERO «DÉFICIT
• Mujer 45 DE AUTOCUIDADO/BAÑO Y/O VESTIDO»
2. EDAD • Sí 68

• 18-30 años 16 • No 24
9. TIPO DE ALTA
• 31-40 años 25
• Alta voluntaria 19
• 41-50 años 33 54
• Alta médica
• Más de 51 años 18 • Fallecimiento 1

*En el momento del ingreso, no son consumidores.


UCE: unidad de corta estancia; UME: unidad de media estancia.

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doi:10.5538/2385-703X.2017.6.5
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ESTUDIO DESCRIPTIVO DE UNA SERIE DE CASOS ATENDIDOS EN LA UNIDAD DE MEDIA ESTANCIA DEL HOSPITAL DE SALUD MENTAL
DE TERUEL DURANTE LOS AÑOS 2009-2014

El 61,9 % no consumía tóxicos en los dos últimos Con la realización de este estudio, nos plantea-
años antes del ingreso. mos la conveniencia de la creación de una base de
El 64,13 % de los pacientes al ingreso no tienen datos clínicos donde se recojan estas y otras varia-
pautado un tratamiento depot. bles que faciliten estudios posteriores.
Entre los diagnósticos clínicos al ingreso, un alto Este tipo de trabajos ayuda a mejorar el conoci-
porcentaje (79,3 %) se engloba dentro del grupo de miento de los pacientes con TMG entre los profe-
trastornos psicóticos; llama la atención que, dentro sionales y en la comunidad.
de estos, el diagnóstico más repetido es la esquizo-
frenia paranoide (22 de 73 pacientes).
La procedencia del paciente al ingreso es, en el BIBLIOGRAFÍA
56,5 % de los casos, de la unidad de corta estan- 1. Grupo de Trabajo de la Guía de Práctica Clínica en Inter-
cia, frente al 35,8 %, que procede de su domicilio, venciones Psicosociales en el Trastorno Mental Grave.
y tan solo un 7,6 % procede del centro de día. Guía de Práctica Clínica de Intervenciones Psicoso-
ciales en el Trastorno Mental Grave. Madrid: Sistema
El 22,8 % de los pacientes ha tenido ingresos ante-
Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Política
riores en la UME. Social. Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud-I+CS;
Los dos diagnósticos enfermeros que más se repi- 2009. Disponible en: http://www.guiasalud.es/GPC/
GPC_453_TMG_ICS_compl.pdf
ten son:
2. Gobierno de Aragón. Departamento de Salud, Consu-
• «Manejo inefectivo del régimen terapéutico». mo y Servicios Sociales. Plan Estratégico 2002-2010
• «Déficit de autocuidado/baño y/o vestido». de Atención a la Salud Mental en la Comunidad Autó-
noma de Aragón. Zaragoza: Gobierno de Aragón. De-
Las altas voluntarias suponen un 20,6 % del total. partamento de Salud, Consumo y Servicios Sociales;
2002. Disponible en: http://www.aragon.es/estaticos/
ImportFiles/20/docs/Areas/Informaci%C3%B3n%20al
%20ciudadano/Salud%20mental/Publicaciones/PLAN
DISCUSIÓN _ E S T R AT E G I C O _ 2 0 0 2 _ 2 0 1 0 _ AT E N _ S A L U D _
MENTAL_COMUNIDAD_AUTONOMA_ARAG_2002.pdf
Conocer el perfil real del paciente que ingresa en la
3. Rodríguez González A (coord.). Rehabilitación psicoso-
UME nos proporciona información necesaria para cial de personas con trastornos mentales crónicos.
poder adecuar el recurso a ese perfil. Madrid: Pirámide; 1997.

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DE TERUEL DURANTE LOS AÑOS 2009-2014

Anexo I. Diagnósticos empleados en el estudio

Los diagnósticos utilizados se han tomado de la clasifica- − Tipo indiferenciado.


ción de la cuarta edición del Manual Diagnóstico y Estadís- − Tipo residual.
tico de los Trastornos Mentales (DSM-IV). El DSM-IV eva- • Trastorno esquizofreniforme: puede ser sin síntomas
lúa al paciente en diferentes variables y un diagnóstico de buen pronóstico o con síntomas de buen pronóstico.
consta de cinco ejes. En este caso, nos fijaremos en: • Trastorno esquizoafectivo:
− Tipo bipolar.
• Eje I: en él se codifican los trastornos clínicos y otras
− Tipo depresivo.
enfermedades que puedan ser objeto de atención clí-
• Trastorno delirante:
nica.
− Tipo erotomaníaco.
• Eje II: se codifican en este eje los trastornos de la per-
− Tipo de grandiosidad.
sonalidad, el retraso mental y los mecanismos de defensa.
− Tipo celotípico.
Los trastornos del eje I y II están agrupados por grandes − Tipo persecutorio.
grupos; ellos son: 1) trastornos de inicio en la infancia, la − Tipo somático.
niñez o la adolescencia; 2) delirium, demencia, trastornos − Tipo mixto.
amnésicos y otros trastornos cognoscitivos; 3) trastornos − Tipo no especificado.
mentales debidos a enfermedad médica, no clasificados • Trastorno psicótico breve: puede ser con desencade-
en otros apartados; 4) trastornos relacionados con sus- nante grave, sin desencadenante grave o de inicio en
tancias; 5) esquizofrenia y otros trastornos psicóticos; 6) el posparto.
trastornos del estado de ánimo; 7) trastornos de ansie- • Trastorno psicótico compartido (folie à deux).
dad; 8) trastornos somatomorfos; 9) trastornos facticios; • Trastorno psicótico debido a enfermedad médica.
10) trastornos disociativos; 11) trastornos sexuales y de la • Trastorno psicótico inducido por sustancias.
identidad sexual; 12) trastornos de la conducta alimenta- • Trastorno psicótico no especificado.
ria; 13) trastornos del sueño; 14) trastornos del control de
los impulsos no clasificados en otros apartados; 15) tras- 6. TRASTORNOS DEL ESTADO DE ÁNIMO
tornos adaptativos; 16) trastornos de la personalidad, y
La característica de estos cuadros es la alteración del esta-
17) otros problemas que pueden ser objeto de atención
do anímico o del afecto. El manual define diversos tipos
clínica.
de episodios afectivos (no se diagnostican por separado)
Vamos a describir los grupos relacionados con los diag- que se combinan para dar los diferentes trastornos del
nósticos manejados en el estudio. estado del ánimo (estos son los que se diagnostican).
Los episodios afectivos son:
5. ESQUIZOFRENIA Y OTROS TRASTORNOS PSICÓTICOS
• Episodio depresivo mayor.
La característica principal de estos cuadros son los sínto-
• Episodio maníaco.
mas psicóticos (alucinaciones, delirios, trastornos del pen-
• Episodio mixto.
samiento, lenguaje, comportamiento, etcétera).
• Episodio hipomaníaco.
• Esquizofrenia: cuadro caracterizado por síntomas posi-
Los trastornos del estado del ánimo son:
tivos (alucinaciones y delirios) y síntomas negativos
(desorganización del pensamiento, lenguaje y conducta). • Trastornos depresivos (con episodios depresivos):
Puede ser episódico con síntomas residuales interepi- − Trastorno depresivo mayor (el episodio actual pue-
sódicos, episódico sin síntomas residuales interepisó- de ser leve, moderado, grave sin síntomas psicóti-
dicos, continuo, episodio único en remisión parcial o cos, grave con síntomas psicóticos, en remisión par-
episodio único en remisión total: cial o en remisión total o no especificado). A su vez,
− Tipo paranoide. puede ser crónico, con síntomas catatónicos, melan-
− Tipo desorganizado. cólicos, atípicos o de inicio en el posparto:
− Tipo catatónico. 䉴 Episodio único.

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䉴 Recidivante (especificar el curso, con o sin recu- 10. TRASTORNOS DISOCIATIVOS


peración interepisódica y puede ser con patrón
Son cuadros que se caracterizan por las alteraciones de
estacional).
las funciones integradoras de la conciencia, la identidad
− Trastorno distímico (puede ser de inicio temprano,
y la memoria:
tardío y con síntomas atípicos).
− Trastorno depresivo no especificado. • Amnesia disociativa.
• Trastornos bipolares (con episodios maníacos y depre- • Fuga disociativa.
sivos): • Trastorno de identidad disociativo.
− Trastorno bipolar I. • Trastorno de despersonalización.
− Trastorno bipolar II. • Trastorno disociativo no especificado.
− Trastorno ciclotímico.
− Trastorno bipolar no especificado. 16. TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD
• Otros trastornos del estado de ánimo: En este apartado, se ubican los trastornos de la persona-
− Trastorno del estado de ánimo debido a enferme- lidad, que consisten en un patrón permanente e inflexi-
dad médica. ble de experiencia interna y de comportamiento que se
− Trastorno del estado de ánimo inducido por sustan- aparta significativamente de las expectativas de la cultura
cias. de la persona. Se inicia en la adolescencia o en el princi-
− Trastorno del estado de ánimo no especificado. pio de la edad adulta y el patrón se manifiesta en las áre-
as: cognitiva (formas de percibir e interpretarse a sí mis-
7. TRASTORNOS DE ANSIEDAD mo, a los demás y los hechos), afectiva (la gama, intensidad,
labilidad y adecuación de la respuesta emocional), con-
En este amplio apartado, se ubican todos los cuadros en
ductual (las conductas y el control de los impulsos) y en
donde la ansiedad ocupa un lugar central; los trastornos
la actividad interpersonal.
son:
Los trastornos de la personalidad se codifican en el eje II
• Trastorno de angustia (está constituido por ataques de
y se encuentran divididos en grupos o clusters; son:
pánico o crisis de angustia).
• Trastorno de angustia con agorafobia (está constituido • Trastornos de la personalidad del grupo A (suelen pare-
por ataques de pánico o crisis de angustia). cer raros o excéntricos):
• Trastorno de angustia sin agorafobia (está constituido − Trastorno paranoide de la personalidad.
por ataques de pánico o crisis de angustia). − Trastorno esquizoide de la personalidad.
• Agorafobia sin trastorno de angustia. − Trastorno esquizotípico de la personalidad.
• Fobia específica: • Trastornos de la personalidad del grupo B (suelen pare-
− Tipo animal. cer dramáticos, emotivos e inestables):
− Tipo ambiental. − Trastorno antisocial de la personalidad.
− Tipo sangre-inyección-daño. − Trastorno límite de la personalidad.
− Tipo situacional. − Trastorno histriónico de la personalidad.
− Otros tipos. − Trastorno narcisista de la personalidad.
• Fobia social. • Trastorno de la personalidad del grupo C (suelen pare-
• Trastorno obsesivo-compulsivo. cer ansiosos o temerosos):
• Trastorno por estrés postraumático: − Trastorno de la personalidad por evitación.
− Agudo. − Trastorno de la personalidad por dependencia.
− Crónico. − Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad.
− De inicio demorado. − Trastorno de la personalidad no especificado.
• Trastorno por estrés agudo.
BIBLIOGRAFÍA
• Trastorno de ansiedad generalizada.
• Trastorno de ansiedad debido a enfermedad médica. 1. American Psychiatric Association. DSM-IV-TR: manual
• Trastorno de ansiedad inducido por sustancias. diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.
• Trastorno de ansiedad no especificado. Barcelona: Masson; 2003.

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ARTÍCULO DE REVISIÓN

ENFERMERÍA EN EL TRATAMIENTO DE LA FOBIA A TRAGAR


EN LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA: UNA REVISIÓN
BIBLIOGRÁFICA
JORDI TORRALBAS-ORTEGA1, JOAQUIM PUNTÍ-VIDAL1, VICTORIA VALLS-IBÁÑEZ2,
ELOÍSA ARIAS-NÚÑEZ1, MARI CARMEN NARANJO-DÍAZ1, IGOR MERODIO-RUIZ1
Y ANTONIA BRETONES-RODRÍGUEZ3
1Centro de Salud Mental Infanto-Juvenil. Salut Mental Parc Taulí. Corporació Sanitària Parc Taulí.
Institut Universitari Parc Taulí-UAB. Sabadell (Barcelona).
2Centro de Atención Primaria La Serra. Institut Català de la Salut. Sabadell (Barcelona).
3Centre de Salut Mental Infantil i Juvenil de l'Eixample. Institut Clínic de Neurociències.

Hospital Clínic de Barcelona.

RESUMEN
Introducción: la fobia a la deglución se caracteriza por el miedo a atragantarse al ingerir comida, líquidos o
pastillas. Aunque es un trastorno considerado menor y de baja prevalencia dentro de los trastornos alimen-
tarios de la infancia y la adolescencia, en estos últimos años, se ha observado un aumento de su incidencia
en la etapa infantil y juvenil.
Método: se han analizado las publicaciones de los últimos 20 años (1995-2015), en las que se recogen
un total de 42 casos con fobia a tragar, recopilándose las principales variables clínicas y terapéuticas.
Resultados: este trastorno parece ser más común entre el sexo femenino en la etapa infantil, con elevada
comorbilidad con otros trastornos, especialmente, de ansiedad. Existen antecedentes traumáticos en un
57,1 % de la muestra, y se han mostrado eficaces distintos tratamientos basados en la terapia cognitivo-con-
ductual y el tratamiento farmacológico, con recuperación completa en un 80 % de los casos. La aportación
de la enfermería al plan terapéutico no se menciona en la mayoría de las publicaciones.
Conclusiones: es indispensable la inclusión del trastorno en el diagnóstico diferencial de los trastornos de
la alimentación en la infancia, y su conocimiento por parte de las enfermeras de atención primaria, con la
finalidad de identificarlo específicamente y poder establecer un adecuado tratamiento multidisciplinario pre-
coz que mejore los resultados terapéuticos.

Palabras clave: fobia, deglución, tragar, atragantarse, infancia, adolescencia, tratamiento.

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doi:10.5538/2385-703X.2017.6.13
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
TORRALBAS-ORTEGA J ET AL.
ENFERMERÍA EN EL TRATAMIENTO DE LA FOBIA A TRAGAR EN LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA: UNA REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

INTRODUCCIÓN físicas como la deshidratación, la desnutrición y la


pérdida de peso, y a problemas psiquiátricos deri-
Los problemas alimentarios en la niñez y la adoles-
vados de sus actitudes evitativas y relacionados con
cencia son cada vez más reconocidos, especial-
otros trastornos psicopatológicos del espectro ansioso.
mente, los trastornos de la conducta alimentaria (TCA)
La finalidad de este artículo de revisión es deter-
y, en particular, la anorexia nerviosa (AN)1.
minar las principales características clínicas y tera-
Otros problemas de características similares, con péuticas de la fobia a la deglución, en el caso espe-
consecuencias de igual magnitud tanto a nivel orgá- cífico de niños y adolescentes, y establecer el papel
nico como psicológico, no son considerados habi- que desempeñan los cuidados de enfermería en ellos.
tualmente en el diagnóstico diferencial. Este es el
caso de la fobia a tragar o atragantarse, cuya pri-
mera descripción clínica aparece en 19782, y que METODOLOGÍA
se caracteriza por el miedo excesivo e irracional a
atragantarse al ingerir comida, líquidos o pastillas. Se han analizado las publicaciones recogidas en
PsycINFO, PubMed y Google Scholar en los últimos
En su sentido más amplio, las fobias han sido estu-
20 años, con la finalidad de poder recoger el máxi-
diadas desde modelos psicológicos muy diversos,
mo de aportaciones científicas en este campo, des-
tanto comprehensivos como intervencionistas. La
de la visión de cualquier disciplina.
prevalencia de las fobias es variable según el tipo
de miedo estudiado. En el caso de la fobia a la deglu- Las palabras clave utilizadas en español fueron:
ción, su prevalencia e incidencia por sexo es des- «fobia», «deglución» o «tragar» o «atragantarse»,
conocida3; sin embargo, se ha constatado un aumen- «infancia» y «adolescencia». En inglés, se utilizaron
to considerable de su descripción en diversos artículos las key words «phobia», «choking» o «swallowing»,
de revisión o de casos clínicos de los últimos cinco y «phagophobia», con los limitadores de edad «child-
hood» y «adolescence».
años. Okada et al.4 sitúan la incidencia en la mues-
tra clínica en el 1,9 % en un período de estudio de En PsycINFO y PubMed, se recogieron un total
cinco años, en los pacientes atendidos en consul- de 17 reseñas bibliográficas. Dos de ellas se exclu-
tas externas de salud mental. yeron: una por tratarse de un artículo teórico sobre
el problema y otra por ser un libro editado que sim-
Por todo ello, no resulta extraño que la fobia a tra-
plemente citaba el trastorno en uno de sus capítu-
gar no sea reconocida como una entidad nosológica
los. En Google Scholar, se encontraron dos artículos
propia en las principales clasificaciones internacio-
distintos a los anteriores, publicados en revistas espa-
nales; así, la cuarta edición del Manual diagnóstico
ñolas no indexadas en PsycINFO y PubMed.
y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV-TR5)
la incluye como una fobia específica dentro de su Dos artículos publicados por los mismos autores
categoría residual, junto con la fobia a vomitar o a (de Lucas-Taracena y Montañés-Rada, 2005 y 2006)
contraer una enfermedad. En la reciente versión del son dos manuscritos de revisión de los años 1978 a
2005, con el mismo contenido de sujetos. Se exclu-
DSM-V6, aparece en la categoría de trastorno de la
yó el artículo que hacía referencia a la población adul-
alimentación por evitación/restricción.
ta, recuperando el artículo de revisión referente a la
Finalmente, en relación con su comorbilidad, este
población infantil y adolescente. Los datos de los
trastorno se asocia habitualmente a complicaciones
estudios incluidos en la revisión, anteriores a 1995,
fueron analizados junto al resto de artículos recupe-
Correspondencia: J. Torralbas Ortega. rados desde esta fecha, ya que algunos no habían
Correo electrónico: hdatauli@live.com sido incluidos en la revisión realizada por de Lucas

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ENFERMERÍA EN EL TRATAMIENTO DE LA FOBIA A TRAGAR EN LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA: UNA REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

y Montañés en 2005, debido a los criterios de inclu- La fobia a tragar o atragantarse se


sión que los autores habían utilizado.
caracteriza por el miedo excesivo e
Así, un total de 16 artículos fueron analizados en
irracional a atragantarse al ingerir
este estudio de revisión. De cada uno de ellos, se
recogieron las variables: número de casos analiza- comida, líquidos o pastillas
dos, edad expresada en años cumplidos, sexo, comor-
bilidad con otros trastornos, tiempo de evolución
hasta el tratamiento, tipo de tratamiento empleado, dad evitativa-ansiosa, etc.). Un caso se identifica
evolución en el seguimiento del caso (recuperación como comórbido con un trastorno por déficit de aten-
completa, parcial, transformación del trastorno o ción e hiperactividad, en un adolescente de 13 años,
recidiva), presencia de antecedentes traumáticos y que recibe tratamiento con metilfenidato, sin men-
pérdida de peso, siempre que estos datos estuvie- cionar pérdida de apetito8. Solamente en 23 de los
ran disponibles en los diferentes estudios (tabla 1). 42 sujetos incluidos en el estudio se había informa-
do de los diagnósticos comórbidos. En algunos ar-
tículos, se menciona el tipo de interacción familiar9,
RESULTADOS el carácter premórbido del niño4 o posibles factores
estresantes ambientales10, pero no se especifican
Fueron analizados un total de 42 casos de niños y
otros problemas asociados a la fobia a tragar.
adolescentes en los 16 artículos, con edades com-
prendidas entre los 3 y los 15 años (media: 9,4 ±
3,2 años). Un 69 % de la muestra era de sexo feme- Diagnóstico diferencial
nino. Varios autores plantean la necesidad de diagnóstico
El 57,1 % de los casos se inicia con un suceso diferencial con distintos trastornos7,8,11-14, tanto psi-
traumático de atragantamiento (frutos secos, mone- cológicos como orgánicos.
das, anillo, pan, etc.), en general, de rápida solu- Se considera indispensable un primer cribado a
ción, no requiriendo asistencia médica especializa- nivel fisiológico que descarte toda enfermedad orgá-
da. En el resto de casos, se inicia a partir de la nica que pueda dificultar la deglución (examen peri-
visualización de un episodio de atragantamiento en bucal y orofaríngeo, esofagograma o estudio modifi-
otra persona (normalmente, familiar) o por un comen- cado de la deglución de bario) por parte de un
tario sobre un proceso de asfixia al tragar, o tras dolor especialista.
faríngeo secundario a una enfermedad médica que Para el establecimiento del diagnóstico diferencial
le imposibilitaba la ingesta normal de alimentos. Solo con otros problemas, se define el miedo a atragan-
cuatro casos de los 32 informados no presentaron tarse como fundamental para distinguir este trastor-
ningún factor estresante aparente anterior al trastorno. no del reflejo nauseoso hipersensible, la disfagia o el
globo histérico, donde este temor fóbico no se pre-
senta; el rechazo al alimento frente al miedo a tragar,
Comorbilidad del trastorno
en el caso de la AN o la fobia a la comida; el miedo a
Se ha asociado a elevada comorbilidad, sobre todo, ahogarse durante una crisis de pánico y a comer en
con trastornos de ansiedad en la infancia3,7. De la presencia de otros, en el caso del trastorno de páni-
muestra recogida, en el 72,7 % de los casos, existe co y en el caso de la fobia social, respectivamente; la
un diagnóstico asociado a algún tipo de trastorno sintomatología obsesiva propia del TOC, donde exis-
ansioso (trastorno de pánico, obsesivo–compulsivo ten pensamientos claramente intrusivos, que, habi-
[TOC], de ansiedad por separación, de personali- tualmente, se acompañan de rituales o conductas

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Tabla 1. Casos publicados de fobia a tragar (1988-2015)

Referencia Casos Edades Sexo Comorbilidad Tiempo de evolución Tratamiento Evolución Antecedentes traumáticos Pérdida de peso

Chatoor et al., 1988 5 8-11 años 2 masculino TAS, DEP, 5 TCC 3 RC


(Procede de: de Lucas y Montañés, 2005) 3 femenino ND, TOC, 2 imipramina 1 RP NC
Tr. del sueño 1 TRF
Chorpita et al., 1997 1 13 años Femenino Tr. de pánico ~6 meses TCC RP Atrag. 5 años antes No

de Lucas et al., 2001 1 14 años Femenino ~7 meses TCC RC Mononucleosis No

Zelikovsky et al., 2001 1 5 años Masculino 2 meses TCC RP Atrag. con una moneda NC

Gómez y del Barrio, 2002 1 6 años Femenino 2 meses TCC RC Atrag. 1,5 meses antes 4 kg

Bailly et al., 2003 1 11 años Femenino TOC, TAS ~1 año TCC + FLX RP Atrag. del padre 7 kg; IMC: 14,7 kg/m2

Burklow y Linscheid, 2004 6 5-12 años 1 masculino 1-4 meses TCC 6 RC 4 atrag. 3-7,5 kg
5 femenino 1 dolor de faringe
1 atrag. de una hermana

Banerjee et al., 2005 3 7-12 años 1 masculino Tr. de ansiedad 1 mes-3,5 años ISRS RC 1 atrag. 0-3 kg
2 femenino TOC 1 vómito

Geffken et al., 2005 1 4 años Masculino TOC 2 meses TCC RC Atrag. con un sándwich NC

Montañés et al., 2005 4 9-15 años 2 masculino Tr. de pánico, 4-12 meses 4 TCC 1 TRF 3 no
2 femenino TAS 1 + PRX + LRZ 1 pérdida 1 atrag. con un pistacho NC
PEA 1 + CMI + ALP 1 RP 1 RR

Çiyiltepe y Türkbay, 2006 1 13 años 1 masculino TDAH 3 meses TCC RC Atrag. 1 año antes 4 kg
Tr. de lectura Atrag. de la madre 3 meses antes

Okada et al., 2007 6 5-15 años 1 masculino TOC, TAS 4-24 meses TCC 5 RC 5 atrag. 2-11 kg
5 femenino 1 RP 1 enfermedad

de Roos y de Jongh, 2008 4 3-15 años 1 masculino No 3 semamas-5 años EMDR RC 1 atrag. de un amigo NC
3 femenino 3 atrag.

García et al., 2010 2 5-8 años 2 femenino 1 mes-1 año TCC RC 1 atrag. NC
1 +BZD 1 comentario

Torralbas et al., 2012 4 8-12 años 3 masculino 3-12 meses TCC RC 2 atrag. 8-13 kg
1 femenino 1 vómito

Tanıdır y Hergüner, 2015 1 10 años Femenino TOC, TAS 6 años Mirtazapina RC Atrag. con un anillo P10 IMC

ALP: alprazolam; atrag.: atragantamiento; BZD: benzodiacepinas; CMI: clomipramina; DEP: depresión; EMDR: desensibilización y
reprocesamiento por movimientos oculares (eye movement desensitization and reprocessing); FLX: fluoxetina; IMC: índice de masa
corporal; ISRS: inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina; LRZ: lorazepam; NC: no consta; ND: trastorno negativista
desafiante; P: percentil; PEA: personalidad evitativa-ansiosa; PRX: paroxetina; RC: recuperación completa; RP: recuperación parcial;
RR: recuperación con recidiva; TAS: trastorno de ansiedad por separación; TCC: terapia cognitivo-conductual; TDAH: trastorno por
déficit de atención e hiperactividad; TOC: trastorno obsesivo-compulsivo; Tr.: trastorno; TRF: transformación del problema.

16 Rev Enferm Salud Ment. 2017;6:13-21 Rev Enferm Salud Ment. 2017;6:13-21 17
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de neutralización, que no se observan comúnmente Tratamiento del trastorno


en la fobia a la deglución; y en el trastorno por estrés
Los tratamientos empleados en la mayoría de estu-
postraumático, donde existe una reexperimentación
dios analizados se centran, básicamente, en tres
persistente del acontecimiento traumático, aspecto
pilares: terapia cognitivo-conductual (TCC), trata-
que no se presenta en las fobias específicas.
miento farmacológico, y la combinación de ambos.
La TCC se ha utilizado por diversos autores de
Tiempo de evolución del trastorno forma aislada o combinada con fármacos4,7,8,10-19.
Su aplicación es variada en cuanto a técnicas emple-
Aunque, en general, el problema es consultado a
adas, pero, fundamentalmente, se centra en:
un especialista de forma más temprana que en la
población adulta14, el tiempo medio de evolución a) Psicoeducación sobre la fisiología de la deglución,
hasta la solicitud de tratamiento en niños y adoles- adversidades que pueden ocurrir durante la comi-
centes es de 7,9 meses (desviación estándar [DE]: da y mecanismos de defensa del organismo.
12,1), con un rango que oscila desde los 30 días b) Inhibición de la ansiedad con técnicas de control
hasta los 6 años, calculados en los 37 casos en los de la activación, como relajación muscular pro-
que se dispone de estos datos. En los casos de lar- gresiva de Jacobson y ejercicios respiratorios.
ga evolución, el problema se presentó de forma insi- c) Psicoeducación familiar sobre pautas básicas de
diosa, con adopción progresiva de restricción de ali- manejo de la conducta (extinción, refuerzo posi-
mentos hasta conseguir la anulación de cualquier tivo, etc.) y prevención de temores, establecimien-
ingesta sólida o semilíquida. to de un sistema de reforzadores estandarizado
Aunque, en la mayoría de publicaciones, se cita junto a la familia, autorregistros de conducta y
registros alimentarios.
la pérdida de peso como uno de los problemas físi-
cos más frecuentes derivados de la fobia específi- d) Exposición en imaginación y en vivo, con mode-
ca, solamente el 59,5 % de los autores informan de lado simbólico y participante, juego simbólico,
aproximación gradual a los estímulos temidos con
la posible pérdida de peso, aunque sí en todos se
refuerzo contingente a cada uno de sus progre-
cita el aumento de peso en la recuperación del tras-
sos, moldeamiento con práctica reforzada, autoins-
torno. En los cuatro casos en los que no existe esta
trucciones para el afrontamiento e imágenes emo-
disminución ponderal, la alimentación se centra en
tivas.
productos de ingesta y deglución sencillas, básica-
mente, carbohidratos. En el resto de niños estudia- De los 38 niños y adolescentes tratados con TCC,
dos, se anotan pérdidas ponderales importantes que en seis casos, se añadió a la terapia psicológica tra-
van de los 2 a los 13 kg, sin tener en cuenta la reper- tamiento psicofarmacológico. Para ello, se emplea-
cusión en el desarrollo pondoestatural del niño o ron distintos grupos de fármacos, solos o combina-
adolescente durante el tiempo de evolución de la dos: benzodiacepinas (lorazepam o alprazolam),
antidepresivos tricíclicos (imipramina, mirtazapina o
enfermedad.
clomipramina) e inhibidores selectivos de la recapta-
ción de serotonina (ISRS) (fluoxetina o paroxetina).
La duración media del tratamiento con TCC o com-
El papel que la enfermera de los
binado con fármacos es de 4,1 meses (DE: 9,3), con
equipos de salud mental infantojuvenil resultados divergentes en los distintos estudios: 32
puede desempeñar no se recuperaciones completas (80 %), seis recupera-
refleja en la mayoría de publicaciones ciones parciales (14,2 %) (ingestas adecuadas con

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selección alimentaria mantenida), dos transforma- La enfermera puede realizar una


ciones (virado de la sintomatología hacia otro tras-
aportación importante al proceso de
torno del mismo espectro), una pérdida de segui-
miento del caso y una recuperación completa con valoración y tratamiento en los
recidiva posterior. diversos niveles de atención
La inclusión del tratamiento farmacológico no incor-
pora ventajas en el tiempo de resolución del proble-
ma, aunque tenga una incidencia directa en la expre- se precisaron diversas sesiones más para ofrecer
sión de ansiedad. Al tratarse de una muestra poco tratamiento dirigido al tipo de vínculo y dificultades
homogénea en cuanto al tiempo de tratamiento, pode- familiares que se habían creado por la evolución del
mos señalar que el 75 % muestran un período tera- trastorno para facilitar la recuperación total del pro-
péutico superior en los casos tratados con fármacos blema. Estos casos, aparentemente, estaban exen-
o terapia combinada (6,5 y 5 meses, respectivamen- tos de comorbilidad con otros trastornos. El trata-
te) frente a los 3,25 meses de la TCC, aunque des- miento se basa en diversos pasos que se adjuntan
conocemos el grado de gravedad de cada uno de a las ocho fases del protocolo estándar de EMDR:
estos casos. a) desensibilización de los recuerdos de destino
La gran variabilidad de la muestra es debida a la (desensibilización del primer recuerdo, del recuer-
distinta frecuencia de tratamiento en los casos y los do más doloroso y de la experiencia más reciente,
criterios de remisión completa que se emplean. Así, en tres fases); b) plantilla de futuro (exposición en
Burklow y Linscheid12 emplean el ingreso en hospi- imaginación); c) vídeo mental de comprobación de
talización para el tratamiento de los casos, encon- la situación fóbica; d) exposición en vivo y experi-
trando una mejoría en la sintomatología en pocos días, mentos conductuales. Los resultados son muy espe-
y remisión total del cuadro en pocas semanas. En cam- ranzadores, pero, en la publicación, se señalan las
bio, Okada et al.4, en su revisión de seis casos trata- limitaciones propias del estudio: inexistencia de medi-
dos con TCC, cifran la recuperación total de dos de das estandarizadas, escaso número de casos y sin
sus pacientes atendidos en 18 y 48 meses después comorbilidad con otros trastornos, que son insufi-
del inicio del tratamiento ambulatorio del trastorno. cientes para extraer conclusiones.
En 2005, Banerjee et al.20 publican tres casos de El tiempo de seguimiento de los pacientes no sigue
fobia a la deglución refractarios al tratamiento con un patrón estándar en todos los casos estudiados,
TCC, con grave comorbilidad con TOC y trastorno con gran variabilidad en las visitas de control (des-
de ansiedad no especificado, a los que se les aplica de un mes a un año) para establecer una recupera-
tratamiento con ISRS sin presencia de TCC, con resul- ción completa de la fobia específica.
tados satisfactorios y recuperación completa del tras-
torno. La duración media del tratamiento farmaco-
lógico hasta la remisión completa es de 7,5 meses Enfermería en el proceso terapéutico
(intervalo de 2 a 9 meses). En la mayoría de las publicaciones, no se menciona
Es importante remarcar una única investigación el papel fundamental que posee el equipo multidis-
publicada que nos permite obtener datos del trata- ciplinario en el tratamiento de las fobias específicas.
miento con desensibilización y reprocesamiento por En un artículo reciente de Lopes et al.21, se hace énfa-
movimientos oculares (EMDR) en la fobia a la deglu- sis en la necesidad de la aproximación multidiscipli-
ción9. Los cuatro casos analizados obtienen resulta- naria de estos trastornos. El papel que la enfermera
dos de remisión completa del trastorno en una o dos de los equipos de salud mental infantojuvenil puede
sesiones, aunque los propios autores señalan que desempeñar no se refleja en la mayoría de publica-

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ciones, incluso, en aquellas en que el tratamiento El término consensuado entre los distintos artícu-
se realiza en las unidades de hospitalización. Úni- los consultados ha sido el diagnóstico diferencial: la
camente en un artículo centrado en los cuidados que mayoría de autores está de acuerdo en que ha de
realizamos los autores de este estudio de revisión22, incluirse la fobia a la deglución en el diagnóstico ini-
se explica de forma pormenorizada el papel que pue- cial de diversos cuadros, inicialmente catalogados
de desempeñar una enfermera especialista en salud de trastornos alimentarios, y nos facilitan elementos
mental en el plan terapéutico de la fobia a tragar. clave para diferenciarla de las distintas enfermeda-
des con sintomatología similar.
La evolución del cuadro suele ser favorable, sien-
DISCUSIÓN do mejor cuanto más precozmente se instaure el
tratamiento. Este es básicamente psicológico, inclu-
La baja incidencia del trastorno en la edad infantil y
yendo, en los casos graves, separación del medio
la escasa importancia que se le reconoce repercute
familiar por la sobreprotección y ansiedad que gene-
en el reducido número de publicaciones sobre el
ra, con el ingreso hospitalario de los niños.
problema y en que no dispongamos hasta el momen-
El principal tratamiento publicado en la fobia a la
to de un tratamiento psicológico o farmacológico que
deglución es la TCC, con amplia diversidad en las
reúna las garantías metodológicas para considerar-
técnicas y resultados obtenidos en la práctica clíni-
se bien establecido. El trastorno tiene mayor preva-
ca. Parece que su asociación a fármacos (princi-
lencia en el sexo femenino en la etapa infantil y juve-
palmente, antidepresivos y benzodiacepinas) no faci-
nil, aumentando la proporción en la etapa adulta14.
lita la reducción del tiempo de tratamiento. Podría
Aunque los diversos autores citados señalan cla- ser que propiciara otros aspectos del tratamiento
ramente la gravedad de algunos cuadros, con afec- que no han sido considerados en las diferentes publi-
tación importante de diversas esferas del niño, sigue caciones. La unificación de un protocolo de trata-
considerándose un trastorno menor. La aparición miento conferiría homogeneidad al proceso y facili-
de la fobia a tragar en la primera infancia disminu- taría su posterior análisis.
ye el tiempo de evolución del problema, comparado La EMDR es una terapia con resultados prome-
con los casos que se citan en la literatura de perso- tedores, pero que requiere de mayor difusión y utili-
nas adultas, pero es llamativo el tiempo de evolu- zación en la práctica asistencial en este trastorno a
ción de algunos casos citados, en los que ni los cui- fin de poder generalizar los resultados obtenidos.
dadores principales ni los servicios sanitarios Para la valoración global del trastorno, es nece-
preventivos han detectado y tratado estas deficien- saria una visión holística de la afectación en todas
cias alimentarias durante años. las áreas del niño y de la familia, que incluya: gra-
Hay poca homogeneidad, incluso en los artícu- vedad del trastorno, tiempo de evolución, posibles
los más recientes, en el análisis de los casos y sus desencadenantes, factores mantenedores, diagnós-
posibles causas y efectos, aunque, en las distintas ticos comórbidos o sintomatología predominante,
publicaciones, se han ido incorporando diversos interacción parental y con iguales, protocolo tera-
factores de riesgo, mantenimiento y protección de péutico y resultado del seguimiento a largo plazo.
la fobia a la deglución. En próximas publicaciones, Para ello, es necesario un abordaje multidisciplina-
se deberían incluir los diferentes factores en el aná- rio, que no se contempla en las diversas publica-
lisis de los casos, que otros autores han introduci- ciones presentadas. La enfermera, dentro de los equi-
do en sus artículos, con la finalidad de poder escla- pos de atención de salud mental infantojuveniles,
recer su importancia en el desarrollo y la evolución puede realizar una aportación importante al proce-
del trastorno. so de valoración y tratamiento en sus diversas apro-

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vínculo positivo con el chico y la familia que facilite
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Es necesario el conocimiento extenso de este cua- treatment for choking phobia in children. Child Health
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control del niño sano, como ya se hace con otros
14. de Lucas-Taracena MT, Montañés-Rada F. Fobia a
trastornos de la alimentación, con la finalidad de ins- atragantarse en la infancia y adolescencia. Rev
taurar una terapia adecuada lo más tempranamen- Psiquiatr Infanto-Juvenil. 2005;22(3):92-101.
te posible dirigida al núcleo familiar, debido a la bue- 15. Chorpita BF, Vitali AE, Barlow DH. Behavioral treat-
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LA OPINIÓN DEL EXPERTO
ESPECIALISTA EN PSIQUIATRÍA

LA ESQUIZOFRENIA Y SU SEXUALIDAD

INTRODUCCIÓN PREVALENCIA Y
La sexualidad es un acto fisiológi-
PECULIARIDADES DE
co que permite la perpetuación de
LA ACTIVIDAD SEXUAL
la especie humana y, además, pro-
EN EL PACIENTE CON
duce placer en el ser. Siendo así,
ESQUIZOFRENIA
BERTA CEJAS PASCUAL no es difícil de entender que todo Varios autores evidencian que un
XXXXXXX
Psiquiatra. Coordinadora de la ser humano deba tener una vida gran porcentaje de pacientes del
XXXXXXXXXXX
Unidad de Esquizofrenia y sexual plena o lo más plena den- ámbito ambulatorio e intrahospi-
XXXXXXXXXXXXXXX
Otros Trastornos Psicóticos,
tro de sus posibilidades. No obs- talario han sido y son activos
Trastornos Bipolares y
tante, en los pacientes con esqui- sexualmente. Esta actividad pasa
Adicciones a Sustancias.
Hospital Universitari Dexeus. zofrenia, se ha priorizado el tanto por relaciones heterosexua-
Barcelona. trastorno de base y su conducta les y homosexuales (con parejas
sexual ha sido desestimada e infra- estables o no) como por mastur-
valorada, considerando que no es baciones. Sin embargo, no todos
importante por el mero hecho de tendrían una actividad sexual satis-
padecer un trastorno mental, exclu- factoria1-3.
yéndose de la entrevista clínica por Por otro lado, debido a las
pensar que el paciente no tiene características propias de la enfer-
interés por ella y por la propia inco- medad, presentan determinadas
modidad del clínico al interrogar peculiaridades que, aunque no son
sobre ella. Este gran error se ha exclusivas de ellos, por su gran
de subsanar, pues se ha demos- impacto, requieren mención espe-
JOSEP MARIA FARRÉ MARTÍ
trado que las alteraciones en el cífica:
Psiquiatra. Jefe de servicio.
Servicio de Psiquiatría, Psicología área sexual repercuten negativa- • Probabilidad de experimentar
y Medicina Psicosomática. mente en la evolución de la pato- abuso sexual: varios estudios
Hospital Universitari Dexeus.
logía psiquiátrica, disminuyendo avalan una mayor prevalencia
Barcelona.
la autoestima y dificultando las rela- de abuso sexual en compara-
ciones. ción con la población sana.

Correspondencia: Berta Cejas Pascual


Correo electrónico: bertacejas@hotmail.com

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LA ESQUIZOFRENIA Y SU SEXUALIDAD

• Conductas sexuales mal adap- Las disfunciones sexuales tienen un impacto


tadas: la enfermedad puede
importante y negativo en la calidad de vida;
interferir en el desarrollo y
maduración, interrumpiendo
de hecho, muchos pacientes las consideran más
o dificultando la adquisición de molestas que cualquier síntoma psicótico
las habilidades interpersona-
les, obstaculizando, así, la
exploración sexual saludable,
me metabólico propio de los motivación, el deseo y la
lo cual se traduce posterior-
antipsicóticos. excitación).
mente en una mala expresión
del sexo. 4. Tratamiento antipsicótico: los – Aumento de prolactina
antipsicóticos o neurolépti- (que bloquea la dopamina).
• Mayor riesgo de contraer el virus
de la inmunodeficiencia huma- cos afectan a la excitación, – Antagonismo en los recep-
na (VIH) debido a: mayor pro- el orgasmo y la satisfacción tores adrenérgicos α1 (cau-
miscuidad, experiencias homo- sexual, además de producir sante de disfunción).
sexuales, prostitución, bajo uso amenorrea, galactorrea, gine-
del preservativo, comorbilidad comastia y, en ocasiones,
con trastornos por abuso de sus- priapismo. Todos ellos son SEXUALIDAD Y CALIDAD
tancias, conductas impulsivas, reversibles con el cese del DE VIDA EN
etcétera4. tratamiento, excepto el pria- LA ESQUIZOFRENIA
• Disfunción sexual: puede afec- pismo, que, en ocasiones, La calidad de vida de todo ser
tar a cualquier etapa del acto requiere intervención quirúr- humano pasa por tener un bien-
sexual (deseo, excitación y gica. El mayor problema deri- estar físico, psíquico, social y, cómo
orgasmo), y puede ser debida vado de la disfunción sexual no, sexual. Si analizamos estos
a varios factores5-7: secundaria al tratamiento es cuatro puntos, observamos que la
1. La propia sintomatología posi- el incumplimiento terapéuti- calidad de vida de los pacientes
tiva y negativa de la esqui- co, con las consecuentes con esquizofrenia se puede ver
zofrenia. recaídas y aumento del dete- truncada por afectación de cual-
2. La comorbilidad con otros rioro de los pacientes tanto quiera de los cuatro o de todos
trastornos psiquiátricos: afec- a nivel psíquico como físico ellos (muchos están interrelacio-
tivos, de ansiedad, de per- y social. Así pues, será impor- nados y, al modificar uno, mejo-
sonalidad o por abuso de tante tener en cuenta este ramos otro también). Si las anali-
sustancias. aspecto a la hora de selec- zamos, observamos que las
3. Altas tasas de hipertensión cionar el tratamiento farma- disfunciones sexuales tienen un
arterial, diabetes mellitus, cológico. A nivel clínico, se impacto importante y negativo en
hipercolesterolemia, enfer- han establecido tres meca- la calidad de vida; de hecho,
medad cardíaca y obesidad nismos por los cuales se pro- muchos pacientes las consideran
acompañan a nuestros pa - duce esta disfunción: más molestas que cualquier sín-
cientes. Se deben, en parte, – Bloqueo directo de los toma psicótico. Así pues, la sexua-
a los malos hábitos higiéni- receptores D2 de dopami- lidad es un tema que abordar jun-
co-dietéticos y al sedentaris- na (este neurotransmisor to al paciente y su pareja si la tiene
mo y, por otro lado, al síndro- es el responsable de la para poder establecer estrategias

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LA ESQUIZOFRENIA Y SU SEXUALIDAD

preventivas o correctivas de cual- 1. Prevención primaria: es la rea- menor antagonismo del


quier alteración. lizada cuando el paciente nie- receptor adrenérgico. Vigilar
ga disfunción sexual y consis- también las recaídas.
tirá en técnicas para evitar su • Disminuir o no la dosis del
ESTRATEGIAS aparición: primer antipsicótico y asociar
PREVENTIVAS EN • Potenciar hábitos higiénico- uno de perfil diferente como
LA DISFUNCIÓN SEXUAL dietéticos. un agonista parcial de los
EN LA ESQUIZOFRENIA • Evitar el sedentarismo. receptores D2, como aripipra-
Lo más importante es realizar una • Tratar las enfermedades zol.
entrevista clínica en la cual poda- metabólicas concomitantes. • Asociar un agonista dopami-
mos hablar abiertamente de la • Indicar la abstinencia de nérgico como la bromocrip-
sexualidad. Se preguntará sobre tóxicos. tina o la cabergolina. Hacerlo
la existencia o no de actividad • Tratar la sintomatología posi- en dosis bajas y con precau-
sexual y el tipo, si es satisfactoria tiva y negativa. ción para evitar virajes a psi-
o no y por la presencia o ausen- • Realizar terapia sexual indi- cosis.
cia de disfunción sexual. En caso vidual o de pareja. • Añadir un inhibidor de la fos-
de que existan alteraciones, se 2. Prevención secundaria: se uti- fodiesterasa de tipo 5 como
indagará para ver la raíz de estas liza cuando la disfunción sexual el sildenafilo, el vardenafil o
y el momento en que aparecen: ya está instaurada y su objeti- el tadalafilo.
si antes de la enfermedad, con esta vo será disminuirla o eliminar-
o con el tratamiento. Existen una la. Las medidas son las citadas
serie de escalas y cuestionarios en la prevención primaria jun- CONCLUSIONES
que nos pueden ayudar en esta to a estas: Pese a lo que se podría creer en
tarea8: la Escala de calidad de vida,
• Esperar a la remisión espon- un principio, se ha comprobado
los Cuestionarios de cambios en
tánea, con baja tasa de éxi- que una gran proporción de
la función sexual, la Escala de
tos. pacientes con esquizofrenia son
experiencia sexual de Arizona o el
• Reducir la dosis de antipsi- sexualmente activos, aunque solo
Cuestionario de disfunción sexual
cótico, de forma progresiva un tercio de ellos presente una
secundaria a psicofármacos. Con
y vigilando la aparición de sexualidad satisfactoria. La insa-
toda esta información, se podrá tra-
recaídas. tisfacción sexual y su disfunción
zar un plan de trabajo para paliar
• Cambiar por otro antipsicó- son generadoras de un empeora-
las adversidades y, en función del
tico con bloqueo reducido de miento en la calidad de vida, con
estadio en el que estemos, habla-
los receptores D2, menor lo cual, es importante que dedi-
remos de prevención primaria o
aumento de prolactina y quemos un tiempo de la entrevis-
secundaria:
ta clínica a explorarlas, teniendo
en cuenta las particularidades que
estos pacientes pueden presen-
tar. Una vez analizado el proble-
La disfunción sexual secundaria a
ma, podremos aplicar la estrate-
los psicofármacos es causante del incumplimiento gia preventiva que mejor se adapte
terapéutico, con sus consecuentes recaídas, a cada paciente. Por otro lado, se
deterioro físico, social y mental debe resaltar que la disfunción

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LA ESQUIZOFRENIA Y SU SEXUALIDAD

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BIBLIOGRAFÍA Secundarias a Psicofármacos. J. En: García-Portilla González MP,
Disfunción sexual provocada por Bascarán Fernández MT, Sáiz Mar-
1. Díaz-Morfa J. El paciente esquizo- antipsicóticos. Impacto clínico y tínez PA, Parellada Redondo M,
frénico y su sexualidad: conduc- propuestas de actuación. En: Bousoño García M, Bobes García
tas y trastornos sexuales. Psiq Montejo González AL (coord.). J. Banco de instrumentos básicos
Biol. 2006;13(1):22-9. Sexualidad y salud mental. Bar- para la práctica de la psiquiatría
2. Jacobs P, Bobek SC. Sexual needs celona: Editorial Glosa, S.L.; 2003. clínica. 7.ª ed. Majadahonda:
of the schizophrenic client. Pers- p. 15-36. CYESAN; 2015. p. 167-280.

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© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
CASO CLÍNICO

LA AUTOMUTILACIÓN EN PERSONAS CON TRASTORNO LÍMITE


DE LA PERSONALIDAD: ABORDAJE DE ENFERMERÍA EN UNA
UNIDAD DE AGUDOS
MARIA ROMEU LABAYEN1,2, ANTONIO P. RAMAL MÁRQUEZ1 Y URTZI BLANCOU GAZTAÑAGA1
1Enfermera especialista en Salud Mental del Centre de Salut Mental d’Adults Horta Guinardó de Barcelona.
2Profesora asociada del Departament d’Infermeria de Salut Pública, Salut Mental i Maternoinfantil
de la Universitat de Barcelona.

INTRODUCCIÓN comprensión del trastorno y de la problemática que


existe más allá de las conductas disruptivas, que,
El trastorno límite de la personalidad (TLP) es un
en muchas ocasiones, son la causa del ingreso. Esta
trastorno mental grave que afecta a un 2 % de la
es una dificultad importante, porque contribuye a
población general y es el trastorno de la personali-
mantener la percepción del paciente con TLP como
dad con mayor prevalencia. Las principales carac- desagradable, inconveniente y de difícil manejo3.
terísticas son la inestabilidad en las relaciones per-
sonales y en la identidad, un alto nivel de impulsividad,
autolesiones e ideación crónica de suicidio, ansie- PRESENTACIÓN DEL CASO
dad elevada, sufrimiento emocional y disminución
Mujer de 28 años de edad, con diagnóstico psiquiá-
de la motivación en las habilidades de resolución
trico de TLP, que ingresa por cuarta vez en nuestra
de problemas1. La desregulación emocional puede
unidad de agudos tras sobreingesta medicamentosa
producir giros emocionales de tal intensidad que,
(60 comprimidos de clotiapina y 20 comprimidos de
en un breve espacio de tiempo, se alternan la eufo-
levomepromazina de 25 mg) en el contexto de una
ria y la tristeza, pudiendo desembocar en una espi-
ruptura sentimental. El tratamiento farmacológico al
ral de ansiedad y rabia en pocos minutos. Las crisis
ingreso es: fluoxetina de 20 mg (1-0-0); topiramato
pueden producir consecuencias muy graves, inclu-
de 200 mg (1-0-1); olanzapina de 10 mg (0-0-1); y
so, letales2.
lormetazepam de 2 mg (0-0-0-1). En la valoración
El trabajo para enfermería representa un reto en
de enfermería al ingreso, se registró: buen aspecto
las unidades de hospitalización, debido a la falta de físico, consciente y orientada en las tres esferas. En
la entrevista, al principio, se muestra irritable y sus-
Correspondencia: M. Romeu
picaz, pero acaba rompiendo a llorar, manifestando
Correo electrónico: maria.romeu1@gmail.com desesperanza, anhedonia, disminución de la inges-

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EN UNA UNIDAD DE AGUDOS

ta, insomnio global, miedo a la soledad, sensación morir», presentando tensión facial, temblores y sud-
crónica de vacío e incertidumbre hacia su futuro per- oración intensa.
sonal.
Durante las primeras 24 horas, se mantiene ais-
DIAGNÓSTICOS
lada, cabizbaja, pensativa y clinofílica. Coincidiendo
con el horario de visitas, solicita a un miembro del Para el abordaje de la situación de crisis en la uni-
equipo una llamada telefónica para que le traigan dad de agudos, se realiza la valoración de enferme-
sus enseres personales. Tras iniciar la conversación ría (tabla 1), se formulan los siguientes diagnósti-
telefónica, la paciente se muestra vociferante, agi- cos, se establecen resultados y se describen
tada y amenazante («me he tenido que ingresar por intervenciones teniendo en cuenta la taxonomía NAN-
tu culpa […]; si no vuelves conmigo, me mataré»). DA4, la clasificación de resultados NOC5 y la clasifi-
Lanza el teléfono contra la pared y se marcha corrien- cación de intervenciones NIC6 (tabla 2):
do a su habitación. Cuando el personal de enferme- 1. Automutilación relacionada con (r/c) incapaci-
ría llega a la habitación, la paciente presenta una dad para expresar verbalmente la tensión y mani-
contusión en la zona frontal y arañazos en ambos festada por (m/p) contusión frontal y arañazos en
brazos y verbalizando: «no puedo más, me quiero los brazos.

Tabla 1. Valoración de las necesidades según el modelo de Virginia Henderson

1. Respirar NPMD

2. Comer y beber Disminución de la ingesta de alimentos

3. Eliminar NPMD

4. Moverse NPMD

5. Dormir y descansar Insomnio global

6. Vestirse NPMD

7. Mantener la temperatura NPMD

8. Higiene NPMD

9. Evitar peligros Contusión frontal, arañazos en los brazos, amenaza con matarse

10. Comunicación Llanto, irritabilidad, suspicacia, inquietud, tensión corporal, temblores

11. Actuar según los propios valores Siente incertidumbre

12. Trabajar y realizarse NPMD

13. Participar en el ocio Anhedonia, sensación de vacío

14. Aprender NPMD

NPMD: no presenta manifestaciones de dependencia.

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Tabla 2. Diagnósticos NANDA, resultados NOC e intervenciones NIC

Diagnósticos NANDA Resultados NOC Intervenciones NIC

Automutilación (00151) Autocontrol de la automutilación Manejo de la conducta: autolesión


(1406) (4354)
– No se autolesiona (140606) – Retirar los objetos peligrosos del
entorno del paciente (435404)
(desde nunca demostrado = 1 hasta
siempre demostrado = 5) – Disponer vigilancia continua del
paciente y de su entorno
(435406)
– Comunicar el riesgo a los demás
cuidadores (435407)
Puntuación al ingreso: 1
– Desarrollar expectativas y
Puntuación al alta: 4 consecuencias adecuadas de la
conducta, dado el nivel de la
función cognitiva y capacidad de
autocontrol del paciente
(435402)
– Animar al paciente a que hable
con los cuidadores cuando surja
el impulso de autolesionarse
(435412)

Cuidados de las heridas (3660)


– Monitorizar las características de
la herida, incluyendo drenaje,
color, tamaño y olor (366003)
– Administrar cuidados del sitio de
incisión, según sea necesario
(366008)

Riesgo de suicidio (00150) Autocontrol del impulso suicida Manejo ambiental: prevención de
(1408) la violencia (6487)
– Verbaliza control de impulsos – Eliminar las armas potenciales
(140805) del ambiente (648701)
(desde nunca demostrado= 1 hasta – Controlar de forma sistemática el
siempre demostrado = 5) ambiente para mantenerlo libre
de peligros (648702)
– Instruir a las visitas y los demás
cuidadores acerca de las
cuestiones relevantes sobre la
Puntuación al ingreso = 1 seguridad para el paciente
Puntuación al alta = 5 (648705)
– Instalar vigilancia continuada de
todas las zonas de acceso del
paciente para mantener su
seguridad e intervenir
terapéuticamente si es necesario
(648715)

Continúa

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Tabla 2. Diagnósticos NANDA, resultados NOC e intervenciones NIC (cont.)

Diagnósticos NANDA Resultados NOC Intervenciones NIC

Ansiedad (00146) Nivel de ansiedad (1211) Disminución de la ansiedad


– Explosiones de ira (121110) (5820)
– Utilizar un enfoque sereno que
(desde grave = 1 hasta ninguno = 5)
dé seguridad (582001)
– Establecer claramente las
expectativas del comportamiento
del paciente (582002)
Puntuación al ingreso = 1 – Escuchar con atención (582012)
Puntuación al alta = 3 – Animar la manifestación de
sentimientos, percepciones y
miedos (582015)
– Identificar los cambios en el nivel
de ansiedad (582016)

2. Riesgo de suicidio r/c amenaza con matarse. der. Nurs Times. 2013;109(15):21-3. Disponible en:
https://www.nursingtimes.net/download?ac=1263490
3. Ansiedad r/c amenaza para el autoconcepto y m/p
2. Borschmann R, Henderson C, Hogg J, Phillips R, Mo-
llanto, irritabilidad, inquietud, tensión, temblores, ran P. Crisis interventions for people with borderline
sudoración, disminución de la ingesta de alimen- personality disorder. Cochrane Database Syst Rev.
tos e insomnio global. 2012;(6):CD009353. Disponible en:
http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/14651858.C
D009353.pub2/abstract;jsessionid=8BDD13C9A51F2
F3887B75DDDE30CDEAF.f04t04
EVALUACIÓN 3. Jiménez Barbero JA, Pérez García M, Rivera Roca-
mora C, Medina Garrido L, Munuera García V, Sánchez
El abordaje de la situación de crisis planteado se ha Muñoz M. El trastorno límite de personalidad: la filoso-
tenido activado hasta que la crisis ha cedido. La fía dialéctica como base de la interacción enfermero
paciente. Enfermería Glob. 2010;9(3). Disponible en:
paciente ha estado acompañada en todo momento http://revistas.um.es/eglobal/article/view/111021/105421
de la enfermera, que ha escuchado su malestar, ha 4. NANDA International. Diagnósticos enfermeros. Definicio-
facilitado la expresión de sus sentimientos y ha refle- nes y clasificación 2012-2014. Barcelona: Elsevier; 2013.
xionado con la paciente sobre la causa de la crisis y 5. Moorhead S, Johnson M, Maas ML, Swanson E (eds.).
Clasificación de Resultados de Enfermería (NOC). Medición
las dificultades de su gestión. La paciente ha podi-
de Resultados en Salud. 5.ª ed. Barcelona: Elsevier; 2014.
do reconocer el desencadenante de las crisis y ha 6. Bulechek GM, Butcher HK, Dochterman JM, Wagner C
verbalizado el deseo de aprender a solucionarlas (eds.). Clasificación de Intervenciones de Enfermería
evitando autolesionarse, siendo capaz de controlar (NIC). 6.ª ed. Barcelona: Elsevier; 2014.
los impulsos y su ansiedad e ira. 7. Romeu Labayen M, Rigol Cuadra A, del Pino Gutiérrez
A, Badenas Orts L, Miguel García C, Piñar Rodríguez
S. Proceso enfermero orientado a personas con tras-
torno límite de la personalidad. Barcelona: Dipòsit
BIBLIOGRAFÍA Digital de la Universitat de Barcelona Omado; 2015.
Disponible en:
1. Pack S, Wakeham S, Beeby R, Fawkes L, Yeandle J, http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/65878/
Gordon C. Management of borderline personality disor- 1/Inf_SM_TLP.pdf

Rev Enferm Salud Ment. 2017;6:26-29 29


doi:10.5538/2385-703X.2017.6.26
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ACTUALIZACIÓN BIBLIOGRÁFICA

Una de las mayores dificultades que solemos tener


los profesionales es la falta de tiempo e, incluso, de Síndrome neuroléptico maligno
acceso para poder estar al día de los avances, de
los nuevos cuidados, de los nuevos abordajes, de
las nuevas líneas de investigación y de los Síndrome neuroléptico maligno: dificultades en el
resultados de las líneas existentes. Esta sección diagnóstico diferencial. El síndrome neuroléptico
pretende que, con su lectura rápida, se pueda maligno es una enfermedad poco frecuente y, en
conocer cuáles son las principales y últimas ocasiones, difícil de diagnosticar. La importancia de
publicaciones en el ámbito de la enfermería en las su detección precoz radica en la instauración de un
principales revistas nacionales e internacionales de
tratamiento adecuado lo antes posible. El caso clí-
salud mental.
nico presentado sirve como ejemplo representativo
En este número, se ofrecen algunas nuevas de la heterogeneidad clínica. Psiq Biol. 2016. Dispo-
publicaciones sobre el síndrome neuroléptico nible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.psiq.2016.04.003.
maligno, la seguridad en el tratamiento con litio, las
fobias en la adolescencia, y las tecnologías de la
información y la comunicación aplicadas a la Síndrome neuroléptico maligno (SNM), reintro-
salud. ducción del tratamiento en pacientes con enfer-
medad crónica: revisión de la literatura. La inciden -
Se pretende que la práctica de la enfermería en cia del SNM descrita oscila entre el 0,02 y el 0,03 %,
salud mental basada en la evidencia sea mucho con una tasa de mortalidad del 5,6 %. La literatura
más fácil de conseguir gracias a la revisión que es principalmente retrospectiva y hace hincapié en
ofrecemos y contribuyamos a mejorar el los criterios de diagnóstico, los agentes causales y
conocimiento de los profesionales y el cuidado de
la farmacoterapia potencial. Ann Pharmacother. 2016;
los pacientes.
50(11):973-81.
Ana García Pozo
Coordinadora de la sección.
Jefa del Departamento de Apoyo a la Gestión y Intervenciones de la enfermera especialista en salud
Desarrollo de RR. HH. mental en el síndrome neuroléptico maligno. El
Hospital General Universitario Gregorio Marañón objetivo de esta revisión es la elaboración de una
(Madrid). Guía de Intervenciones Enfermeras para Especialistas
en Salud Mental que permita prevenir la aparición
de esta complicación y actuar de forma inmediata
aplicando cuidados de calidad cuando se desarro-
lle esta reacción. La revisión bibliográfica fue reali-
zada en las bases MEDLINE, LILACS, CINAHL, CUI-
DEN, EMBASE y Cochrane Library. Paraninfo Digital.
2013;19. Disponible en: http://www.index-f.com/para/
n19/049d.php.

30 Rev Enferm Salud Ment. 2017;6:30-32


doi:10.5538/2385-703X.2017.6.30
© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ACTUALIZACIÓN BIBLIOGRÁFICA

pilépticos pueden conferir un mayor riesgo de toxi-


Seguridad en el tratamiento con litio cidad en estos pacientes. Clin Pharmacokinet. 2016;
55(8):925-41.

Variaciones genéticas asociadas a la respuesta al


tratamiento con litio en el trastorno bipolar. Se eva-
luaron los datos clínicos y genéticos de 2563 pacien-
Fobia adolescente
tes con trastorno bipolar para determinar qué zonas
del genoma están implicadas en la respuesta al tra-
tamiento con litio. Los resultados demuestran la aso- Correlación entre la adicción a Internet y la fobia
ciación entre variantes genéticas localizadas en el social en adolescentes. En este estudio, partici-
cromosoma 21 y la respuesta a esta medicación. paron 1430 estudiantes; el 13,7 % de los adoles-
Para validar si estas regiones detectadas están rela- centes tenía adicción a Internet, y un 4,2 % utili-
cionadas con la respuesta al tratamiento, se realizó zaba más de cinco horas al día el ordenador.
un estudio prospectivo con 73 pacientes tratados Encontraron una correlación negativa entre la fobia
con litio en monoterapia durante dos años y se con- social y el tiempo dedicado a las tareas y juegos, y
firmó que los marcadores genéticos encontrados ayu- no hallaron correlación entre la fobia social y el uso
dan a predecir las recaídas de los pacientes. Lancet.
de las de redes sociales. Encontraron correlación
2016;387(10023):1085-93.
positiva entre la fobia social y las horas dedicadas
a navegar por Internet, y entre la adicción a Internet
y la fobia social. West J Nurs Res. 2016 Sep 25.
Intoxicación por litio: incidencia, curso clínico y
cambios en la función renal; un estudio de cohor- pii: 0193945916665820.
tes retrospectivo. En este estudio, se analizó una
cohorte de 1340 pacientes expuestos al litio entre
1997 y 2013. Experimentaron, al menos, un episo- Eficacia del entrenamiento de la modificación del
dio con niveles de litio ≥ 1,5 mmol/l 96 pacientes sesgo de atención (ABM) para reducir la ansiedad
(incidencia de 0,01 paciente/año). Setenta y siete social en adolescentes de 15-18 años. Estudio doble
pacientes habían experimentado 91 episodios, de ciego, de grupos paralelos, aleatorizado (ID:
los cuales, el 34 % requirieron cuidados intensivos NCT02270671). Se incluyeron 130 adolescentes
y el 13 % fueron tratados con hemodiálisis. J Psycho- con una de puntuación ≥ 24 en el cuestionario para
pharmacol. 2016;30(10):1008-19. la Fobia Social y la Ansiedad en Niños (SPAI-C) y
fueron asignados al azar al grupo que recibió la for-
mación ABM (n = 66)/grupo de placebo (n = 64).
Interacciones medicamentosas con litio. En la actua-
De ellos, 120 adolescentes completaron las 12 sema-
lidad, gran parte de la evidencia que apoya las inter-
nas de seguimiento, que incluyeron la medición de
acciones entre medicamentos de litio se limita a infor-
sesgo amenaza, ansiedad y depresión. La forma-
mes de casos y estudios observacionales, y sugieren
que los inhibidores de la enzima convertidora de la ción ABM no alteró los resultados primarios de ses-
angiotensina (IECA), los antagonistas de los recep- go de atención a los síntomas de amenaza o de ansie-
tores de la angiotensina II (ARA II), los inhibidores dad social, planteando dudas sobre la eficacia de la
selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), ABM como una intervención para adolescentes.
los antipsicóticos atípicos y los nuevos fármacos antie- Behav Res Ther. 2016;84:1-8.

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© Editorial Glosa, S.L. Autorizado el uso en el ámbito académico o docente según lo previsto por la Ley de Propiedad Intelectual.
ACTUALIZACIÓN BIBLIOGRÁFICA

ción social, pese a su gran popularidad, no han sido


Tecnologías de la información evaluadas. Curr Opin Psychiatry. 2015;28(1):13-7.

y la comunicación aplicadas a la
salud Cuantificación de la disponibilidad de descarga
de aplicaciones móviles (App) para salud mental
disponibles en Android e iOS. En la plataforma
Los dispositivos móviles, las tecnologías digitales Android, el 50 % de los resultados de búsqueda de
y las aplicaciones, conocidas colectivamente como
las App relacionadas con la depresión cambiaron a
e-health (salud electrónica), podrían mejorar la
los 130 días; las relacionadas con el trastorno bipo-
prestación de servicios de salud para enfermeda-
lar, a los 195 días; y las relacionadas con el suici-
des crónicas costosas, como la esquizofrenia. Los
dio, a los 115 días; siendo las App disponibles en la
tratamientos farmacológicos y psicosociales repre-
plataforma iOS más duraderas en el tiempo. El entor-
sentan el principal tratamiento, sin embargo, se
no de las App de la salud mental es cambiante. JMIR
requieren amplios recursos para apoyar la adheren-
Mhealth Uhealth. 2016;4(3):e96.
cia. No obstante, para fomentar este futuro tecnoló-
gico, la sanidad online requiere más investigación
en relación con la implementación, las barreras de
los pacientes, la política y la financiación. J Nerv Aplicaciones para smartphone relacionadas con
Ment Dis. 2016;204(8):620-9. salud mental. Los autores realizaron una búsqueda
en las tiendas iTunes de Apple y Google Play utili-
zando los términos: salud mental, depresión, ansie-
E-health: una visión general de los usos de Internet, dad, esquizofrenia, trastorno bipolar, trauma, trau-
las redes sociales, las aplicaciones y las webs para ma en las escuelas, trastorno de estrés postraumático
los pacientes con trastornos del estado de ánimo. (TEPT), trauma infantil, e intimidación. La finalidad
Las redes sociales tienen amplio uso; en particular, más común de las aplicaciones era el alivio de los
la psicoterapia online y las herramientas para docu- síntomas (41 %, n = 85) y la educación para la salud
mentar los síntomas son útiles y probablemente efi- mental (18 %, n = 37). Cyberpsychol Behav Soc Netw.
caces; sin embargo, las estrategias de comunica- 2016;19(7):465-70.

Revisión de la bibliografía realizada por:


M.ª Nieves Moro Tejedor
Enfermera.
Hospital General Universitario Gregorio Marañón.
Madrid.

Revistas:
Annals of Pharmacotherapy; Behavioural Brain Research; Clinical Pharmacokinetics; Current Opinion in Psychiatry; Cyberpsychology, Behavior, and
Social Networking; Journal of Medical Internet Research; Journal of Nervous and Mental Disease; Journal of Psychopharmacology; Lancet; Paraninfo
Digital; Psiquiatría Biológica; Western Journal of Nursing Research.

32 Rev Enferm Salud Ment. 2017;6:30-32


doi:10.5538/2385-703X.2017.6.30
INSCRÍ
EN EL C BETE
URSO
Formación virtual acreditada

1.ª edición
Del 19 de septiembre de 2016 al 18 de septiembre de 2017
www.enfermeriaysaludmental.com/formacion-acreditada.php
Expediente 09/017180-IN
1,2 créditos (7 horas lectivas)

DIRECCIÓN
Maria Figueras Vilalta Alejandro Marieges Gordo
Tutora docente de Enfermería de Salud Mental. Enfermero. Supervisor de la Unidad de Psiquiatría
Enfermera. Hospital de Día. de la Fundació de Gestió Sanitària.
Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona. Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona.

PROGRAMA Y PROFESORADO

MÓDULO 1 ACTUALIZACIÓN EN EL ABORDAJE ENFERMERO DE PERSONAS CON TRASTORNO LÍMITE


DE LA PERSONALIDAD
Antonio Ramal Márquez
Centro de Salud Mental de Adultos Horta-Guinardó. Barcelona.
Se profundizará en la epidemiología, los modelos de investigación y las intervenciones de enfermería para el
abordaje de personas afectadas de trastorno límite de la personalidad.

MÓDULO 2 MINDFULNESS: INTERVENCIÓN ENFERMERA EN CONDUCTAS ADICTIVAS


Ana Millet Pi-Figueras
Hospital de Día de Conductas Adictivas.
Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona.
Se revisará el concepto de mindfulness y sus aplicaciones en un programa de mantenimiento de la abstinencia
en personas con problemas de todo tipo de adicciones, destacando la importancia del acompañamiento en el
proceso.

MÓDULO 3 AVANCES EN EL CUIDADO DE LAS PERSONAS AFECTADAS DE ESQUIZOFRENIA


Julián Carretero Román
Supervisor de recursos humanos, gestión y desarrollo de profesionales de enfermería. Hospital Universitario
Infanta Leonor. Madrid.
Se revisarán los principales avances clínicos (abordaje y tratamiento) en el cuidado de las personas afectadas
de esquizofrenia.

MÓDULO 4 INVESTIGACIÓN EN SALUD MENTAL: AQUÍ Y AHORA


Isabel Feria Raposo
Unidad de Agudos de Benito Menni CASM.
Sant Boi de Llobregat (Barcelona).
Se expondrá la situación actual de la investigación en enfermería en general y en el ámbito de la salud mental:
sinergias para generar investigación, principales áreas de investigación y financiación nacional e internacional.
ABM 06-117

Con la colaboración de
OPSA/1116/MTN/1952

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