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Fábula del ajo y la cebolla.

Dijo el ajo a la cebolla Pues te luces en exceso


Navegando en una olla: En la Feria de Zamora.
-Haces llorar a la gente
Y piensas que de emoción ¿Por qué te crees mejor
Pero luego simplemente Si vas al mismo vapor
Te ahogan en sopa hirviente Para el mismo paladar
Sin ninguna compasión. Si hay cabeza hay poca mente
Y además muestras los dientes
Si provocas lagrimeo Que no puedes cepillar.
La razón yo no la veo
Di si puedes explicar: Te la das de caballero
¿Qué tipo de sentimiento Pero bajo del mortero
Es servir de condimento Tu cabeza siempre está
O ruedas para adornar? Así que tanto homenaje
Tanto premio y tanto traje
Lorca te escribió una nana No te sirven para na´.
Y por eso estas ufana
De ser nombre de canción La rencillosa disputa
Pero mi amiga cebolla Les hizo pues olvidar
Siempre se acaba en la olla Que si un caldo se disfruta
Tu concierto de sabor. Ninguno puede faltar.

-Piensas que tienes cabeza Así mismo los cristianos


Dijo con mirada aviesa Sin orgullosa pasión
La cebolla sin demora Deben luchar mano a mano
Sé que te precias de eso En pos de la salvación.
Los sentidos

El oído El tacto
Las ondas se expanden Si es caliente o frío
En huecos salones Ellos lo sabrán
Y un señor vibrando Los diez hermanitos
Hace traducciones. Curioseando van.

La vista El olfato
Iris y Retina Él es el portero
Siempre jugarán De don Paladar
Con las bellas luces Husmea primero
Que vienen y van. Lo que ha de probar.

El gusto
Señora Papila
Hoy se siente mal
Le dieron comida
Subida de sal.
Para los capullitos
El buen pastor La lluvia

La ovejita bala Gotitas que corren


Muy entristecida Detrás del cristal
Cojea pues tiene ¿De dónde han venido,
La patita herida. Hacia dónde van?

Su pastor la sana Después calle abajo


Con profundo amor Las veo pasando
Así nos consuela Si llueve imagino
Jesús el Pastor. Al cielo llorando.

Papá, ¿Por qué?


Mi vuelo
¿Por qué si la Biblia
Es luz y es amor Palomita viajera
La tuya se pinta Que vas en raudo vuelo
De negro color? Respóndeme. ¿ya viste
A Jesús en el cielo?

Yo tengo bellas alas


Que nacen del amor
Y puedo ver en sueños
Recuerdo A Cristo mi Señor.

Cerquita de mi casa
Vocea un campesino
Arriando sus ovejas
Que van por el camino.

Me parece no entienden
Su llamado talvez
Pero a mí me recuerda
La historia de Moisés.
Amor
Les digo y no entienden
Florecita presumida Que en la Biblia está
En la hierba suspirando Los buenos amigos
Sé que estás enamorada No riñen jamás.
De ese sol que está brillando.

Porque él pasa y tu carita


A sus rayos van buscando
Pero en la noche se esconde
¿Será que te está engañando? Dios en ti

Papá habla de Dios


Y yo le veo a él
Me enseña de su amor
Y yo le veo a él.
Por eso cuando vuelve
Estrellita traviesa A la casa cansado
Yo siento aquí en mi alma
Encima del techo Que Jesús ha llegado.
Hay una estrellita
Que guiña los ojos Mi hermanito
En la nochecita.
Que cambia colores Yo tengo un hermanito
También me parece Que Dios me regaló
Y luego se esconde Él es sólo un poquito
Tan pronto amanece. Más pequeño que yo.

Le canto en la cunita
Le estudio la lección
Mis mascotas Y a veces se molesta
Y llora sin razón.
Mi perrito Pepe
Y mi gato Juan Lo carga mi mamita
Riñen todo el tiempo Lo carga mi papá
En vez de jugar. Y yo sólo le canto
Pues pesa cantidad.
Se muerden y corren
De aquí para allá
Tumban la cortina
Que puso mamá.
¡ Y una muñeca rubia
Con zapatos morados.

Ayúdame mamita! Y para mi hermanito


Un tren de chocolate
Ayúdame mamita Pero papá me dijo:
Que Cristo va a venir ¡Eso es un disparate!
Mas no sé todavía
Que le voy a pedir. Porque el niño no come
Solito todavía
Ayer me prometiste Y toda la ropita
Que Él todo me daría Tal vez se embarraría.
Si yo te quiero mucho
Y estudio cada día. Ayúdame mamita
Que Cristo viene ya
Papá también me dijo En un caballo blanco
Que Cristo viene ya Con patas de algodón.
Cargado de juguetes
Y de felicidad. Yo no sé todavía
Que le voy a pedir
Y yo quiero un osito Pero sé que le amo
De peluche rosado Con todo el corazón.
Por eso siento gozo cuando
escucho:
Vamos niña, hablemos con Jesús
Hablemos con Jesús Vamos niña, hablemos con Jesús.

Mis padres se levantan tempranito


Cuando apenas se empieza a ver la luz Pajaritos de Dios
Y en la cama me dicen muy bajito:
“Vamos niña hablemos con Jesús”. El pajarito confiado
Con el corazón henchido
Yo tengo mis ojitos muy cansados Cantaba cuando una piedra
Y quisiera dormir un poco más Lo derribó de su nido.
Y viro la carita al otro lado
Pero vuelvo a escuchar a mi mamá: Se queda el aire sin trinos
Vamos niña, hablemos con Jesús Sus pichones sin sustento
Vamos niña, hablemos con Jesús. Porque un niñito travieso
Tiene malos sentimientos.
Me dicen que Jesús me quiere mucho
Que por quererme así murió en la cruz Cuida niñito cristiano
La divina creación
Que canten los pajarillos
Dentro de tu corazón.
Mamá descansa El cantante

La losa está sucia El cantante daba


Mamá no ha llegado Su concierto a diario
Buscaré un regalo El muro del patio
Que sea de su agrado. Era el escenario.

No tengo dinero La luna se esconde


Ni tiene mi hermano, Con su melodía
Mas tengo un tesoro: La voz de ese gato,
Mis pequeñas manos. ¿No le agradaría?

Limpiaré la casa
Fregaré la losa
Para que descanse
Mi mamita hermosa.

¡Qué susto!

La ranita salta
Por toda la casa
El futbolista Y mi madre grita
¡No sé que le pasa!
Mi gatito juega
Con gran maestría Con gran valentía
Lleva la pelota Corrí y la atrapé
A la portería. Pero al ver sus ojos
¡Qué susto pasé!
Patea en la sala
Su gol al florero
Mamá lo persigue
¡Tremendo portero!
Correr y mojarme
Con el aguacero.

Mi novia Presumida

Todo el día sueño Me pinté los labios


Con mi novia Aurora Me puse tacones
Pero ella no sabe Me llené la cara
Que es mi novia ahora. De muchos colores.

La busco en la Iglesia Luego fui al espejo


Le dibujo rosas Y no me gusté
Pero ella me trata Tendré que pintarme
Como a cualquier cosa. La cara otra vez.

Le tomé la mano Mi mamá me dijo


Un día en la fila Que a Dios no le agrada
Y salió gritando Pero a mí me gusta
¡Me dejas tranquila! Estar maquillada.

Libertad

Mamita me obliga
A sentarme quieto
Y yo no soporto
El culto completo.

Ella no comprende
Que aunque a Dios yo quiero
A veces me aburro
Y me desespero.

Jugar en el patio
Con Jesús prefiero
Fabulario
El necio
Oraba el necio con apremio vano
-me parece Señor que no me escuchas
Mirando que mis lágrimas son muchas
Que tú eres Dios pero yo soy humano.

Pero de pronto comprendió que había


Lo mismo que en su réplica dudaba
Pues si hablaba con Dios era que estaba
Seguro de su santa compañía.

Por eso cuando eleves tu plegaria


Confía en el Señor de tal manera
Que traspongas del cielo la frontera
En alas de una fe extraordinaria.

El águila y la garza

Un águila se gozaba
Por los celajes lejanos
Miró abajo y vio una garza
En pestilente pantano.

Descendió por ofrecerle


Un lugar en las alturas
Entre cumbres azuladas
En sin igual aventura.

-¿Hay gusanos allá arriba?


Dijo la garza con ceño
Si no hay no me interrumpas
Se te agradece el empeño.

Así mismito hay cristianos


Que con Cristo no caminan
Y se gozan del pecado
Ciegos a la luz divina.
El ratón y el elefante

Un elefante charlaba
Con un ratoncito errante
Y orgulloso se jactaba
De su fuerza impresionante.

Y el ratoncito le dijo:
-Soy pequeño y no me aqueja
Porque puedo derrotarte
Si penetro en tus orejas.

Así mismito el cristiano


Pequeño, mas consagrado
Con astucia y mansedumbre
Puede vencer al pecado.

El ciempiés y la hormiga

Dijo el ciempiés a la hormiga


-Soy un ente superior
Porque tengo cien patitas
Para caminar mejor

Y le respondió la hormiga
-Tú tienes muy poco tino
Pues tus cien patitas pueden
Andar un solo camino.
Así mismito, cristiano
Que andas del cielo en pos
Aunque veas cien caminos
Uno sólo lleva a Dios.
El cerdo y la jirafa

Dijo el cerdo a la jirafa:


-Yo soy un privilegiado
Tú eres muda y a mí pueden
Escucharme en todos lados-.

Y susurró la jirafa:
-Tú gruñes dentro del monte
Pero tus ojos no pueden
Observar el horizonte-.

Así mismito el cristiano


Debe ser sobrio y seguro
Hombre de pocas palabras
Y su vista en el futuro.

La rosa y la oruga
-No te atrevas a acercarte
Afeas mi vestidura
Le dijo la rosa un día
A la repugnante oruga.

Y el insecto dijo: Yerras


Que eres hermosa, lo sé
Mas morirás en la tierra
Y yo pronto volaré.

Y si el cristiano madruga
Y busca a Dios con desvelo
Dejará su piel de oruga
Y se irá volando al cielo.
La serpiente y el cabrito

La serpiente cascabel
Su concierto ejecutaba
Y un cabrito fugitivo
Desde lejos la escuchaba.

Y al ver que nada pasaba


Muy confiado se acercó
Y la taimada serpiente
Como un rayo, lo atrapó.

Así mismito el cristiano


Que se aparta del camino
Se encuentra con el pecado
Que puede ser su asesino.

El buey y la garza

Le dijo el buey a la garza:


-En mi lomo al soportarte
Lo hago por misericordia
Bien podría derribarte.

Y la garza dijo: Necio


Tus palabras te delatan
Derribarme tiene un precio:
Padecer de garrapatas.

Así mismito el cristiano


Que rechaza al reprensor
No ha de mantenerse sano
En un mundo pecador.
El sinsonte y el totí

-Debieras callarte- le dijo el sinsonte


De su bella jaula al negro totí.
Tú gritas, no tienes dulce melodía
En nada te puedes comparar a mí.

Y el totí dijo: eres sólo eso


Un hermoso trino para disfrutar
Pero eres el canto doliente del preso
Y yo soy el grito de la libertad.

Así mismito el cristiano


Si no tiene regio don
Debe cantarle a la gracia
Que le dio la salvación.

La zorra y el cuervo

Una zorra a un cuervo le adulaba


-¡Qué sabroso ese queso que has comprado
No sabía que el queso te gustaba
Seguro que muy caro te ha costado.

Y el cuervo abriendo el pico por jactarse


De su suerte feliz soltó el bocado
Y muy poco tardó para enterarse
Que el astuto animal lo había engañado.

Así mismito el cristiano


Suficiente en su opinión
Fácilmente es engañado
Y pierde la salvación.
Introducción a las Adivinanzas

Estas adivinanzas han sido creadas con un estilo sugerente. Su


propósito es ayudar a un mayor conocimiento de la Biblia en los niños
de todas las edades hasta 100 años. Por esta razón el que adivine
deberá exponer brevemente acerca del personaje o el pasaje según
sea el caso.
Ellas nacieron en un principio para enriquecer las lecciones de Tu
Historia Preferida.
El autor.
Adivinanzas Bíblicas

1. Tres veces él le negó Su esposa la consiguió


Antes que el gallo cantara Pero esa fue su condena.
Pero al mirarle la cara 9. Leones que causan
Amargamente lloró. Terror infinito
¡Oh vaya sorpresa!
2. Todo, todo lo perdió Son mansos gatitos.
Con un dolor infinito
Mas dijo Jehová quitó 10. El cántaro al hombro
Sea su Nombre bendito. La hermosa figura.
-¿Serás el Mesías de Dios
3. Era el alumno querido Por ventura?
De su glorioso Señor
Dijo: a Dios no has conocido 11. La túnica blanca
Si tú no tienes amor. De pronto brilló
Y el flujo de sangre
4. Pocas notas de su vida Por fin se secó.
En la Biblia encontrarán
Como rey y sacerdote 12. Manos laboriosas
Tomó diezmos de Abraham. Tejiendo ternura
Aunque vino muerte
5. Espanto terrible No habrá sepultura.
Humano animal
Dictó tu sentencia 13. El muro, la espada
La voz celestial. Ofensa, traición
Tú pones ladrillos
6. Ruedas entre ruedas En la salvación.
Ojos por doquier
Siempre hacia delante 14. La piedra grabada
Sin retroceder. En mil se partió
Tú siendo tan dócil
7. Tres veces imaginó Ofendes a Dios.
Que era un hombre quien
llamaba 15. El manto, debajo el oro
Pero luego comprendió Como evidencia del mal
Que era Dios el que le hablaba. El fuego sobre la casa
Y las piedras al final.
8. Quiso una viña preciosa
Que era hermosa, pero ajena 16. El largo pelo en la cama
Poderoso frenesí Pues no confías en mí.
-Ya veo que no me amas
17. Ya pasa el cortejo
Con gran majestad
Y el hombre a la puerta 25. Capricho y venganza
Jamás le honrará. Orgía y danzar
Y el santo es el premio
18. No quiero que sufras Que se va a pagar.
Tu humana opresión
Ven en vida, goza 26. Bestia poderosa
Tu lugar en Sion. Tiniebla sin par
Su marca blasfema
19. Lo vendieron sus hermanos Nos quiere grabar.
En un impulso traidor
Más él extendió su mano 27. Corriste al lavacro
Y los trató con amor. En busca de paz
Tus manos cobardes
20. Salió de la sepultura Jamás limpiarás.
Provocando gran espanto
Cuando oyó la voz del santo 28. Terminó de cena
Que lo llamó con dulzura. Para los gusanos
Por glorificarse
21. Ella le dijo a su suegra Siendo un ser humano.
Con emoción en la voz:
-Tu pueblo será mi pueblo 29. Pirámides altas
Y tu Dios será mi Dios. Él edificó
Mas su gloria al fondo
22. En el río lo encontraron Del mar descendió.
Huyendo de mano cruel
Pero los años pasaron 30. Las negras cadenas
Y fue el líder de Israel. Podía partir
Pero su mirada
23. Camino de la ciudad No pudo sufrir.
Un relámpago divino
Le transformó su destino 31. Oh Señor, perdón te pido
Mostrándole la verdad. Ten conmigo compasión
No castigues con la lepra
24. La zarza se quema Mi mentira y mi ambición.
Con fuego sagrado
Y el pastor descalzo 32. No me duelen las heridas
Adora postrado. De las piedras del error
Porque veo a Jesucristo 33. Como perdón no merezco
A la diestra del Señor. Pues contra Dios he pecado
Como tu siervo me ofrezco
Déjame estar a tu lado.
34. A la estatua no honraremos Hoy Dios ha sido contigo
Que tu orgullo levantare Y en tu casa comeré.
Y si Dios no nos salvare
Tampoco la adoraremos. 42. -¿Dónde está tu hermano
Que tanto se tarda?
35. Escogeos este día -¿Es que acaso ahora
A que Dios adorarán Me has puesto por guarda?
Mas nosotros todavía
Serviremos a Jehová. 43. No importa mi nombre
Señor mesonero
36. Busca vasijas mujer Al que traigo encima
Que ha legado tu deleite Cuida con esmero.
En mucho tiempo de aceite
Ya no vas a carecer. 44. Esta porción tan hermosa
Sabiamente has explicado.
37. Cobardemente has pensado ¿Dime ahora lo que impide
Que no ha quedado profeta Que yo sea bautizado?
Mas tu locura es completa
A siete mil me he guardado. 45. Cojeas, pero eres
Un hombre de fe
38. Reconozco tu castigo -Con un ser del cielo
Sé que ya no vuelvo a ver Combatí una vez.
Pero si me das poder
Mataré a mis enemigos. 46. De ofrenda me hablaste
Al Dios Verdadero.
39. Patriarcales honras Pero dime, padre,
No quiero heredar ¿Dónde está el cordero?
Anda, dame el plato
Que quiero almorzar. 47. No pudiste verme
Si tú no eres Dios
40. Escuchad ahora mi voz Te adoro sabiendo
Hombres santos de Israel Que soy pecador.
Pues queriendo honrar a Dios
Puede que luchéis con él. 48. Querida corramos,
Se acerca el final
41. Baja del árbol amigo Oh, ¡cuanta sorpresa!
Ya he visto que tienes fe Te has vuelto de sal.
49. -¿A sanar me envías
Al perseguidor.
-Si, yo le he escogido
Para mi favor.

50. ¡Qué extraña tu fiesta!


¡Qué joven sin par!
¿Dejas el buen vino
Para terminar?

51. Una montaña se vuelve


De pronto como la mar.
Abunda el pan, nadie sabe
En dónde se pudo hornear.

52. Allá en mi tierra, lejana


De esta cruel cautividad,
Hay un profeta que sana
Con el poder de Jehová.

53. Yo le ordeno a mis soldados


Cual supremo capitán.
Pero mis carnes, amigo
Casi podridas están.

54. Nadie de tu lado


Me va a separar
Aún de mi padre
Te voy a cuidar.

55. En recias manos el madero cruje


Por convertirse en piedra de salón
Y dulces manos maternales cuidan
Al bebé que dará consolación.

56. Ella consuma su fatal engaño


Por la tiniebla de su esposo fiel
Y no imagina que al pasar los años
Los hijos le darán desdicha cruel.

57. Oro, plata, bronce.


Hierro sin alear
La historia del mundo
Te voy a explicar.

58. Las treinta monedas


En el suelo están
Pero los verdugos
Hacia el huerto van.

59. Despreciaron su color


En una actitud infiel
Y por eso algo peor
Le vino sobre la piel.

60. Qué suceso singular


Que no siendo bendición
Vino de arriba y abajo
Recibió la salvación.

61. –Es mío en la peña


Tu gracia perdió.
-Jehová te reprenda
Por usurpador.

62. Su padre con Dios se fue


Porque con él caminó
Y algo más yo te diré
Fue el hombre que más vivió.

63. El tercero del segundo


Fue santa sustitución
El primero fue marcado
Y en la tierra se perdió.

64. ¿Sin rumbo fijo


Tus pasos se van?
-Dios ha prometido
Darme Canaán.
65. Él fue mercancía
Esclavo y señor
Por honrar el nombre
De su Salvador.

66. Entre los hombres, erguida


Estandarte y profecía
Jehová ganó la partida
Y ella entona melodías.

67. –El agua a esta altura


No podrá llegar
-¿Qué dices?, no entiendo
Tu forma de hablar.

68. Jardines colgantes


Ofrenda de amor
Doctrinas paganas
Caída y error.

69. -¡Pondré mi santuario


Sobre las estrellas!
-Oh necio, en la Tierra
Te sangran las huellas.

70. -¡Maestro, se muere


La flor de mi hogar
-Todo si creyeres,
Yo puedo lograr.

71. -¡Jamás a mis labios


Lo inmundo tocó!
-Entiende, en personas
Yo no hago acepción.

72. Hizo al padre fugitivo


Su real corona usurpando
Un rey colgaba del árbol
Y el otro le está llorando.
73. -¿Cómo he de entrar a mi esposa
Cuando mi tropa desmaya
Dormiré frente a tu puerta
Y volveré a la batalla.

74. Quiero cuando vengas


En tu parabién
Que a un lado y al otro
Mis hijos estén.

75. Una vez me sorprendí


Mientras la Biblia leía
Pues Jesús justificaba
La falta de cortesía.
¿Acaso me explicarás
Lo que yo no comprendía?

76. Se fueron corriendo


A un pueblo cercano
Buscando alimento
Allí le dejaron
Pero se olvidaron
Con tal cortesía
Que tan solo el Padre
Le satisfacía.

77. Mirando mi senda


Tan dura y amarga
Dijo cortésmente
-¡Ven, dame tu carga!
Y en la negra cumbre
Donde me llevaban
Vi que por mi culpa
Lo crucificaban.

78. Te veo a la diestra


Del trono sentado
Señor, no les tomes
En cuenta el pecado.
79. ¡Qué oscuro recinto!
¡Qué hedor hay aquí!
Iré a donde quieras
Ya me arrepentí.

80. Él dio su paso adelante


Con valor y con arrojo
Y en el medio de los ojos
Dio con la piedra al gigante.

81. Llueve, llueve sin cesar


Sube al agua más y más
Mas la puerta se ha cerrado
Y ya nadie la abrirá.

82. El siete es el cuatro


Resplandores bellos
Columna sagrada
También piedra y sello.

83. –No soy como este


Tengo tu favor.
-Señor sé propicio
A este pecador.

84. El agua llamea


Sobre el horizonte
Y ríos de sangre
Descienden del monte.

85. Cuando fui a buscarlo


Desapareció
Sólo sé que tiene
El poder de Dios.

86. Jamás en un burro


Tal gloria se vio
Hablarían las piedras
Si callara yo.
87. Hice diligente
La investigación
¡Oh Teófilo cree
Con gran convicción!

88. Promesa a tu padre


Le hice una vez
Siéntate, me apiado
De tu invalidez.

89. Te envío comida


Que te abundará
No guardes, mañana
Podrida estará.

90. –¡Te digo que calles


Oh loco feroz!
-Viene desde el Norte
Castigo de Dios.

91. De pronto la tierra


Su boca abrió
Y el grupo rebelde
Desapareció.

92. Mene, mene, mene


Tekel uparsin
Hoy a tu reinado
Le ha llegado el fin.

93. Los cepos alaban


La gloria de Dios
Llora el carcelero
Lleno de pavor.

94. El hijo se asombra


De tal cortesía
Manto nuevo, anillo
Fiesta y alegría.
Y al hermano huraño
Que le maldecía
Ese don tan lindo
Que falta le hacía.

95. Rimaban sus nombres


También en amor
Fabricaban tiendas
Y un tiempo mejor.

96. -¿Nacer de nuevo?, le dijo


¿Cómo volver a nacer?
Hacia el vientre de mi madre,
¿Cómo podría volver.

97. -En el cielo eres


Sumamente amado
Y por tu plegaria
He sido enviado.

98. Es el más pequeño


De toda mi grey
-Dios lo ha escogido
Como nuevo rey.

99. -Los que me acusaban


Corriendo se van
-Ni yo te condenó
Ya no peques más.

100. -Al partir la cena


Desapareció
-¿No viste? ¡Era Cristo!
Que resucitó.

101. Desde niño cumplo


Los diez mandamientos
Pero pides mucho
En este momento.
102. -¡Por darnos el susto
Mereces castigo!
-Estoy con mi Padre
¿Qué tienes conmigo?

103. –Señor en tu gloria


De mí no te olvides
-El día que venga
Tendrás lo que pides.

104. Subiendo al Calvario


Cargó con la cruz
Y no siendo suya
Sufrió con Jesús.

105. -¿Cómo no he de hablarte


Del Dios Soberano?
-Casi me persuades
A ser un cristiano.

106. El rey llora al hijo


Por su tozudez
Y el pueblo se escapa
Detrás de Moisés.

107. El hermano rompe


La inocente flor
Prefirió la muerte
Perdido el honor.

Nota: Respuestas al final del libro.


Aprende rimando

1. Todo está planificado


En el mundo como ven
Yo nací en ___________
Y Jesús nació en ______.

2. Todos los que lo buscaron


Al bautisterio vendrán
A él también lo bautizaron
Y el que lo hizo fue _____.

3. Los Proverbios y Cantares


Son de gran inspiración
Verás cuando los buscares
Que los hizo _________.

4. Su sabiduría y fama
Las conquistó en buena lid
Ya sabes cómo se llama
Y su padre fue_______.

5. Ya de procrear la fe,
Casi perdida de vista
¿A quién tuvo Elizabeth?
__________________.

6. No hubo un niño como él


Y Ana llena de alegría
Lo enseñaba cada día
Ese niño era _______.

7. Fueron tiempos muy felices


De espirituales deseos
Loida fue madre de _______
Y _________ de ________.
Nota: Respuestas al final del libro.

La ovejita perdida
Esta es la historia de una pobre ovejita perdida. No es una ovejita perdida como
otras que nosotros conocemos, sino una muy especial. Cuando su pastor la creó,
era hermosa y muy dulce, retozando en los verdes prados que Él había creado
para ella. Su buen pastor la amaba tanto, tanto como si fuera la única ovejita
sobre la tierra. Y ella también amaba a su buen pastor, le seguía y al reconocer
su voz, su corazón saltaba de alegría y de gozo.
Pero un día, la pobre ovejita perdida se separó del resto de su redil por probar
algunas frutas al lado del camino que tenían un aspecto delicioso, pero que
tenían el sabor de la muerte. Allí se entretuvo hechizada por voces extrañas y
al intentar volver a su manada se dio cuenta que la noche había caído y que se
hallaba lejos de su Buen Pastor. Entonces lloró amargamente, tenía hambre y
temblando de frío se acurrucó para esperar el amanecer.
Cuando el sol salió, ella reconoció la senda por donde había andado. Ya no era
igual, estaba lleno de piedras y de arbustos espinosos, pero al andar, con
dificultad, encontró una cruz erigida sobre un montículo con un cartel que decía
“Salvación” y que además tenía un indicativo que señalaba hacia una ciudad que
fulguraba a lo lejos. Era la ciudad “Puerta del Cielo”.
La pobre ovejita perdida se secó las lágrimas y corrió hacia ella. Al llegar ¡que
sorpresa! Vio a muchas, una multitud de ovejitas que como ella también habían
estado extraviadas. Ellas, al verla se llenaron de alegría y le dieron una dulce y
cordial bienvenida.
La pobre ovejita perdida se sentía feliz entre tantas muestras de cariño, actos
de bondad y palabras de aliento. Sus patitas heridas comenzaron a sanar y su
corazón se llenó de esperanza. Pero a veces lloraba porque sentía nostalgia de
Su Buen Pastor a quien no había podido volver a ver. Es cierto que sus nuevas
compañeras le hablaban mucho de Él, que pronto le vería pero ella sentía que
necesitaba hablarle aunque todavía no pudiera ver su amado rostro. Entonces
oró en secreto.
¿Piensan ustedes que todo era triste para la pobre ovejita perdida? Pues claro
que no. Cada día el sol salía sobre la ciudad, los pájaros cantaban y la brisa era
agradable y perfumada. Es verdad que había días de tormenta, días muy grises,
pero siempre el sol volvía a salir. Y cuantas veces la pobre ovejita perdida
recibió la sorpresa de una nueva amistad, un presente, un regalo inesperado.
Aun cuando su Buen Pastor se tardaba nunca dejaba de dedicarle maravillosos
momentos de alegría y esperanza.
¿O acaso creen ustedes que porque la pobre ovejita perdida no podía ver a su
Buen Pastor por eso no podía sentir su presencia, su cercanía, su gran amor?
Pues se equivocan. En los preciosos días en que las ovejitas de la ciudad “Puerta
del Cielo” se reunían para recordarle y adorarle, como en un milagro, su Buen
Pastor se hacía casi visible en los cantos de alabanzas y en las dulces poesías.
Su tierno corazón se derramaba de misericordia y amor sobre ellas
fortaleciendo su fe en un pronto reencuentro.
Un buen día por fin con el corazón lleno de añoranza, la ovejita, que ya no era
pobre ni estaba perdida, reconoció la voz de su Buen Pastor que le llamaba.
Corrió ilusionada de un lado para otro, buscándole, pero no le encontró.
Entonces vio a una de sus compañeras, una ovejita que había estado extraviada
como ella, que leía un gran Libro lleno de luces a la multitud y en su voz crecía,
florecía y fructificaba la dulce voz de Su Buen Pastor. Entonces reconoció que
solamente permaneciendo en la ciudad “Puerta del Cielo ” podía escuchar las
palabras que un día le ayudarían a encontrarse finalmente y para siempre con su
Amado Señor de las ovejas perdidas, porque sus palabras brotan del Gran Libro
de Luces que viven y permanecen para siempre.
Hermanito pequeño, ¡tú eres aquella pobre ovejita perdida!, y tu iglesia es la
ciudad “Puerta del Cielo”. En ella tienes todo lo que necesitas para encontrarte
muy pronto con Jesús el Buen Pastor. Ah, pero no olvides que quizás muchos de
tus amiguitos se encuentran extraviados como ovejitas que no tienen pastor.
Ayúdales, háblales de Jesús de la Iglesia, de Tu Historia Preferida y de las
lindas experiencias que disfrutas aprendiendo de tu Dios Salvador.

La fábula de los caminantes


Dos caminantes se encuentran en el sendero que conduce a una antigua ciudad.
Uno estaba bien cargado de años y el otro era un joven y comía con deleite una
fruta tomada de uno de los árboles de la cercanía. Venía con paso vigoroso y al
pasar junto al anciano se sonrió con jactancia y haciendo gala de una falsa
condescendencia le dijo:
-Cuánto me apenas mi viejo, pero veo que a ese paso no llegarás al pueblo antes
del anochecer, incluso me parece que yo podría ir y regresar antes de que
pudieras entraras en tu casa.
El anciano también le sonrió y con voz de sabio, le respondió:
-Joven fui y he envejecido y no he visto camino sin pasos ni fruto sin
sembrador.
El joven sorprendido al escuchar aquel proverbio quiso saber que significaban
aquellas palabras.
Mire joven, -le dijo el anciano, sin detener su andar. No te alcanzaría en todos
los día de tu vida para contar las huellas de los pasos que abrieron y
endurecieron este camino por donde hoy transitas tan velozmente. He pasado
delante de ti tantas veces en el tiempo que ya nunca podrías adelantarme.
¿Está sabrosa esa fruta?- le preguntó
El joven comprendiendo su desatino, asintió lentamente sin alzar los ojos.
Pues bien- continuó el anciano- tendrías que desandar los años que no tienes
para ver el momento en que mis manos sembraron ese árbol de donde la
tomaste. Así que en verdad de todas maneras nunca llegarías a la ciudad antes
que yo.
El joven que a pesar de aquella actitud tenía buen corazón, entendiendo aquellas
palabras, se sintió avergonzado y decidió acompañar al anciano, acortando su
paso y así entraron juntos por las puertas de la ciudad.
¿Podrías encontrar la moraleja de esta historia?
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Respuestas a las Adivinanzas


1. Pedro
2. Job
3. Juan
4. Melquisedec
5. La locura de Nabucodonosor.
6. El trono de Dios, según Ezequiel.
7. El profeta Samuel
8. El rey Acab
9. Daniel en el foso de los leones.
10. La mujer samaritana
11. La mujer del flujo de sangre.
12. Dorcas
13. Nehemías
14. Aarón
15. Acán
16. Dalila
17. Mardoqueo
18. Enoc o Elías
19. José
20. Lázaro
21. Rut
22. Moisés
23. Saulo
24. Moisés en la zarza.
25. Juan el Bautista
26. El Papado
27. Pilato
28. Herodes Antipas
29. El faraón de Egipto
30. El endemoniado gadareno
31. Giezi
32. Esteban
33. El hijo pródigo
34. Los tres jóvenes hebreos.
35. Los descendientes de Josué.
36. La viuda pobre
37. Elías
38. Sansón
39. Esaú
40. Gamaliel
41. Zaqueo
42. Caín
43. El buen samaritano
44. El eunuco etíope
45. Jacob
46. Isaac
47. Natanael
48. Lot
49. Ananías
50. Las bodas de Caná
51. El milagro de los panes y los peces
52. La niña cautiva
53. Naamán
54. Jonatán
55. José y María
56. Rebeca
57. Marta y María
58. La pesca milagrosa
59. Zacarías
60. Daniel 2
61. La traición de Judas
62. María y Aarón
63. El paralítico de Betesda
64. En la tumba de Moisés
65. Matusalén
66. Set, Abel y Caín
67. Abraham
68. José
69. Débora
70. La torre de Babel
71. Babilonia
72. Lucifer
73. Jairo
74. Pedro, mata y come
75. David y Absalón
76. Urías heteo
77. La madre de Juan y Santiago
78. Jesús, María y Marta
79. Jesús en Samaria
80. Jesús
81. Esteban
82. Jonás
83. David
84. El diluvio
85. El sábado
86. El Fariseo y el Publicano
87. Elías en el monte Carmelo
88. El ciego de Capernaún
89. La entrada triunfal
90. Lucas
91. Mefi-boset
92. El maná
93. Jeremías
94. La rebelión de Coré
95. Belzasar
96. El carcelero de Filipos
97. El hermano del hijo pródigo
98. Priscila y Aquila
99. Nicodemo
100. Daniel
101. El niño David
102. María Magdalena
103. Los discípulos en Emaús
104. El joven rico
105. El niño Jesús en el templo
106. El Ladrón en la cruz
107. Simón de Cirene
108. Félix
109. La salida de Egipto
110. Amnón y Tamar.

Aprende rimando
1. Belén
2. Juan
3. Salomón
4. David
5. Juan el Bautista
6. Samuel
7. Eunice y Timoteo.

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