Está en la página 1de 9

Entrevista

Urvio, Revista Latinoamericana de Seguridad Ciudadana. No. 1, Quito, mayo 2007, pp. 153-160
©Programa de Estudios de la Ciudad de FLACSO Sede Ecuador • ISSN: 1390-3691
“La cárcel es una
institución fuera de la ley”
Conversación acerca
de Las Cárceles de la
miseria 1

miseria1 Quisiéramos convencernos de que es mejor


Loïc Wacquant2 hablar de la cárcel que no hablar de ella solo
por romper la ‘ley del silencio’ que protege

E
Traducido por Francois Xavier Tinel3 a esta institución. Pero existen maneras de
hablar de ella que no cumplen este fin y que,
n Francia, a veces, nos al final, pueden ser contra-productivas y crean
conmovemos por las la ilusión de que se ha identificado y tomado
condiciones de vida el problema mientras que lo que se ha hecho
que hay en las cár- es eludirlo. Podríamos preguntarnos desde
celes: sobrepoblación, ahora lo que quedará una vez que haya pasado
vetustez, miseria, vio- esta tormenta mediática, sin hablar de lo más
lencia, violaciones… asombroso: ¡ver a un cuarterón de ejecutivos y
La publicación políticos quienes hicieron estancias en prisión
del libro de la doctora Véronique Vasseur en condiciones totalmente atípicas, erigidos
generó muchos reportajes periodísticos y la por los medias de Zolas5 de los penitenciarios!
creación de una comisión de investigación Tres meses después de la polémica generada
y algunas declaraciones apresuradas de los por Lo que yo he visto en la prisión de La
parlamentarios4. ¿Qué le inspiró este epi- Santé de Véronique Vasseur, no fue tomada
sodio? ninguna medida concreta y, extrañamente,
las comisiones de investigación se asignaron
tareas titánicas y esto retrasó, por seis meses, la
1  Loïc Wacquant (2000) Las cárceles de la mi- entrega de sus conclusiones. Mientras que ya
seria. Buenos Aires: Editorial Manantial. se sabe todo lo que se necesita saber.
2  Wacquant es profesor de sociología de la En la algarabía generada por la narración
Universidad de California, Berkeley (EE.UU). Ha de acontecimiento de la vida cotidiana en La
publicado numerosos artículos y libro en temas Santé, escenas que no habrán sorprendido a los
E n t r e v i s t a

relacionados con la sociología, criminología, teoría que trataron de cerca la realidad del encierro,
social, filosofía, estudios urbanos y culturales. noto, en primer lugar, que ni los periodistas
3  Versión original: Wacquant, Loic. (2000) « La
prison est une institution hors-la-loi », R de réel 3
(Mayo-Junio): 33-38. 5  El autor hace referencia al escritor francés
4  Véronique Vasseur (2001) Lo que yo he visto Émile Zola quien escribió obras sobre la miseria
en la prisión de La Santé. Zaragoza: Hiru. social y la condición de la clase obrera.

Urvio 153
ni los responsables políticos –quienes, a decir Para los que se preocupan, realmente, de
verdad, debaten solamente entre ellos- no juz- las condiciones de acogida y vida de los dete-
garon valido leer las últimas investigaciones nidos, no hacía falta esperar la publicación de
de las ciencias sociales sobre el tema, pese a la doctora Vasseur, solo era necesario revisar
que existan unos estudios excelentes basados el estudio del Ministerio de la Justicia del
en agudas observaciones de campo, más año 1997 –o lo que le antecedió a lo lejos- y
sobre impresiones fútiles y personales6. Esta que resaltaba que uno de cuatro reclusos en
situación nos hace pensar por qué, entonces, la cárcel vive en condiciones “muy difíciles,
el Estado paga a los sociólogos para realizar hasta alarmantes”. Se encuentran encerrado
estos estudios o investigaciones. 22 horas al día con uno, dos o tres co dete-
Además de esto, me llama la atención la nidos en menos de 9m2 y con unas condi-
tonalidad moralizadora del debate. Se finge ciones espantosas de higiene. En numerosos
descubrir, para no escandalizarse, que las cár- centros penitenciarios, como el de Nantes, los
celes de Francia no son “dignas de la Patria condenados a penas que duran hasta cinco
de los Derechos del hombre” mientras que años se están pudriendo dos en celdas indivi-
en virtud de la misma ley, la institución peni- duales que ofrecen menos de 2m2 disponibles
tenciaria funciona al margen del derecho, en después de que se metieran, con dificultad, los
la ausencia del control democrático, en la muebles adicionales: ¿cuándo llegará la “tole-
arbitrariedad administrativa y la indiferencia rancia cero” para estas violaciones sistemáticas
general (pienso en esta encarnación banal del del artículo 716 del Código de Procedimiento
despotismo burocrático que representa el pre- Penal que estipula el encarcelamiento indi-
torio, el “tribunal interno” de la cárcel donde vidual? Todo lo demás: tratamientos brutales
la administración sin control ni recurso juega e insultos racistas, humillación a las familias
con la vida de seres humanos con la única pre- y los visitantes, miseria material y violencias
ocupación de mantener el orden interno). cotidianas, es algo bien documentado desde
La cárcel, cuya función es, supuestamente, hace mucho tiempo.
la de hacer respetar el orden, es, en realidad, Pero, sobre todo, este debate eludió cui-
por su organización misma, una institución dadosamente el trasfondo del problema, a
fuera de la ley. Se supone que solventa la inse- saber: ¿para qué sirve la cárcel en el siglo
guridad y la precariedad, pero no hace más XXI? Sabríamos la respuesta, si se planteara
que concentrarlas e intensificarlas; empero, aquella pregunta, que por qué encarcelamos
en tanto que les hace invisibles, no se le pide a la gente, nadie lo sabe exactamente. Invo-
nada más. camos ritualmente a la filosofía terapéutica y
seguimos haciendo (nos) creer que la cárcel
6  Dentro de las cuales encontramos a: Philipe tiene por misión la de “reformar” y “rein-
Combessi (1996) Prisons des villes et des champs.
sertar” a sus ocupantes, mientras que todo,
Paris  : Editions de l’Atelier; Daniel Welter-Lang,
Lilian Mathieu y Michael Faure (1996) Sexuali- desde la arquitectura hasta la organización
tés et violences en prison, Lyon  : Aléas Editeur; del trabajo de los vigilantes e incluso la indi-
Anne-Marie Marchetti (1997) Pauvretés en prison. gencia de los recursos institucionales (trabajo,
Ramonville Saint-Ange  : Cérès; Corinne Rostaing formación, escolaridad, salud); el agotamiento
(1997) La relation carcérale. Identités et rapports considerado de la liberación condicional y la
E n t r e v i s t a

sociaux dans les prisons de femmes. Paris : Pres- ausencia de medidas concretas para la rein-
ses Universitaires de France; Claude Faugeron, serción social a la salida del encarcelado; todo
Antoinette Chauvenet y Phillipe Combessie (dir.) esto contradice la misión principal.
(1997) Approches de la prison. Bruxelles  : De-
Basta citar al guardia de prisión de Maison
Boeck Université ; y Martine Herzog-Evans (1998)
La Gestion du comportement du détenu. Essai de Centrale (Casa Central) que decía: “La rein-
droit pénitentaire. Paris : L’Harmattan. serción da buena conciencia a algunos. No

154 Urvio
a personas como yo sino a los políticos. En voluntarista de des-encarcelación a través del
la prisión es igual. No sé a cuántos he visto desarrollo de penas alternativas a la privación
decirme, “jefe, no se preocupe ¡nunca volveré!” de libertad. Francia podría bajar en dos años
y ¡puff! seis meses después… La reinserción, el número de sus rehenes de 54.000 a 24.000
no se logra en la cárcel. Sería demasiado tarde. sin que la seguridad de los ciudadanos fuese
Hay que integrar a la gente dándole trabajo puesta en peligro, con la sola condición de que
y una igualdad de oportunidades desde un los gobernantes muestren un poco de coraje.
principio, en la escuela. Hay que promover
la inserción.”7. Pero hemos sido incapaces de En “Las Cárceles de la miseria”, se
“insertar” a los jóvenes desempleados y los plantea la tesis en la cual existe un estrecho
Rmistes8, entonces imaginemos a ¡los que vínculo entre el ascenso del neolibera-
tienen a los que tienen un pasado judicial! lismo y el fortalecimiento de las polí-
En los EE.UU., a primera vista, las cosas ticas de seguridad, principalmente en los
parecen más claras: se excluyó totalmente el EE.UU. y, luego, en Europa. Usted resume
ideal de la rehabilitación. Luego se adoptó esta evolución por una fórmula lapidaria:
como mal menor el objetivo de “neutra- “repliegue del Estado económico, debilita-
lización” de los criminales violentos. Sin miento del Estado social, fortalecimiento y
embargo, ¿cómo justificar la rebeldía de un glorificación del Estado penal”.
millón de pequeños delincuentes que no
amenazan a nadie? Y como la retractación Esta fórmula tiene por objetivo indicar
es un fracaso evidente que se vuelve hacia la que no se puede entender las políticas poli-
retribución: “Hacer que el detenido sienta al ciales y penitenciarias en nuestras sociedades
detenido”, humillar; encerrar para lastimar; sin reubicarlas en el cuadro de una trans-
castigar por castigar. Pero cuando el público formación más amplia del Estado, la cual
se da cuenta del costo humano y financiero está vinculada a las mutaciones del empleo
de este “teatro del sufrimiento” penal, no está y la inversión de la relación de fuerzas entre
seguro de quererlo. Estamos en verdad enre- clases y grupos que pugna por el control del
dados en lo que el sociólogo escocés David Estado. Y, en esta lucha, es el gran patronato
Garland llama la “crisis del modernismo y las fracciones “modernizadoras” de la bur-
penal”9, y no saldremos de ello sin emprender guesía y la nobleza de Estado quienes, aliadas
una reflexión a fondo política en el sentido bajo la bandera del neoliberalismo, tomaron
noble de la palabra, sin restricciones ni tabú, ventaja y emprendieron una vasta campaña de
sobre el sentido de la pena y, por ende, del demolición de los poderes públicos. La des-
encarcelamiento. El verdadero desafió, precisa- regulación social, el incremento del trabajo,
mente, no es tanto mejorar las condiciones de el asalariado precario (en un contexto de
detención, a pesar de que sea evidentemente desempleo masivo en Europa y de “miseria
una necesidad urgente, sino despoblar rápida- laboral” en Norteamérica), y la revitalización
mente las cárceles emprendiendo una política del Estado penal, son los elementos que van
a la par. La “mano invisible” del mercado de
7  Citado en Antoinette Chauvenet, Françoise trabajo precarizado encuentra su comple-
Orlic y Georges Benguigui (1994) Le Monde des mento institucional en el “puño de hierro” del
E n t r e v i s t a

surveillants de prison. Paris: Presses Universitaires Estado que se despliega al final de la yugular
de France. p.36; subrayado de L.W. los desordenes generados por la difusión de la
8  Nota del traductor: los Rmistes son personas inseguridad social. A la regulación de las clases
que reciben el RMI (Revenu Minimum d’Insertion)
populares que Bourdieu califica de “mano
o Ingreso Mínimo de Inserción.
9  David Garland (2000) The Culture of Crime izquierda” del Estado, simbolizada por la edu-
Control. Chicago: The University of Chicago Press. cación, la salud, la asistencia y vivienda social,

Urvio 155
se sustituye (en EE.UU.) o se sobreañade (en prodigioso del sistema penitenciero, y eso
Europa) la regulación por su “mano derecha”, en un período en el que la criminalidad se
policía, justicia, y cárcel, cada vez más activa estancaba y luego decrecía. El estudio esta-
y penetrante en las áreas inferiores del espacio dístico muestra que el crecimiento de las
social. La obsesiva reafirmación del “derecho a detenciones en los EE.UU. se explica por
la seguridad”, el interés y los medios crecientes el encierro de pequeños delincuentes, y
atribuidos a las funciones del mantenimiento usted escribe al respecto: “Al contrario del
del orden, llegan afortunadamente para paliar discurso político y mediático dominante,
el déficit de legitimidad del cual padecen las cárceles estadounidenses no están llenas
los responsables políticos, por el hecho de de criminales peligrosos y endurecidos,
que renegaron las misiones del Estado en el sino más bien de vulgares condenados de
dominio económico y social. derecho común por problemas de estu-
En suma, el enfoque hacia más segu- pefacientes, robos, hurtos, o simples alte-
ridad adoptado por el gobierno de Jospin en raciones al orden público, esencialmente
Francia en 1997 (o por el de Tony Blair y de provenientes de las fracciones precarizadas
Masimo D’Alema el año anterior), no tiene de la clase obrera” golpeados, directamente,
mucho que ver con la supuesta “explosión por la flexibilización del trabajo asalariado
de la delincuencia de los jóvenes”, cuya esta- y el retroceso social ¿Cómo los poderes
dística oficial demuestra que no es más que un públicos llegaron a justificar este cambio
pequeño petardo10 - tampoco con las famosas brusco de orientación?
“violencias urbanas” (término que es un sin-
sentido estadístico y sociológico) que inva- Tras el viraje político y racial de la década
dieron recientemente los medios de comu- de los setenta que llevó a Ronald Reagan a la
nicación. Al contrario, este enfoque hacia Casa Blanca, los EE.UU. se esforzaron por
más seguridad mantiene un estrecho vínculo reemplazar su (semi) Estado de bienestar
con la generalización del asalariado precario por un Estado policial y penal al seno de la
y la instauración de un régimen político que ‘criminalización’ de la pobreza y el encierro
acceda a imponerlo. Régimen que califico de las categorías desheredadas que cumplían
de “liberal-paternalista” puesto que es liberal la función de la política social hacia los más
arriba, hacia las empresas y las categorías privi- necesitados. Se puede describir, brevemente,
legiadas, y paternalista y punitivo hacia abajo, este advenimiento del Estado penal en Nortea-
hacia los que se encuentran atenazados por la mérica tomando en cuenta cinco dimensiones.
reestructuración del empleo y el retroceso de La primera es el crecimiento increíble de las
las protecciones sociales o su reconversión en poblaciones encarceladas: ellas se multiplican
instrumento de vigilancia. por cuatro en veinte años para alcanzar hoy
en día la cifra de dos millones, en donde más
Usted relata el ascenso del Estado de la mitad de los condenados se encuentran
penitenciero en los EE.UU., donde la des- por delitos no violentos. Esta cifra representa
regulación de la economía y el desman- a 740 detenidos por cada 100.000 habitantes,
telamiento de las ayudas sociales estu- es decir, ocho veces más que en Francia, Italia
vieron acompañadas de un desarrollo o Alemania –era dos veces más en 1960- o aún
E n t r e v i s t a

dos veces más que la tasa de África del Sur al


10  cf. Bruno Aubusson de Cavarlay: “Statis- calor de la lucha contra el Apartheid.
tiques”, en C. Lazergues & J.P Balduyck (1998) La segunda tendencia es la creciente
Réponses à la délinquance des mineurs. Mission
extensión del control judicial mediante las
interministérielle sur la prévention et le traitement
de la délinquance des mineurs. La Documentation condenas cuya sentencia están en suspenso y
française. de la ‘libertad controlada’, tutela que se ejerce

156 Urvio
entonces sobre seis millones de estadouni- última tendencia no es la menos reveladora en
dense, o sea, uno de cada veinte hombres y tanto que se trata del “ennegrecimiento” con-
uno de cada tres jóvenes negros, y que fomenta tinuo de la población detenida que permitió
la proliferación tanto de los bancos de datos que, en 1989, por primera vez en la historia,
criminales que en parte están accesibles en los afro americanos abastecieran a más de
la Internet, como del registro genético. Una la mitad de los prisioneros mientras que no
nueva era del ‘panoptismo’ penal se abrió en representaban más del 7% de la población
1994 con el voto del Congreso por el DNA del país. La cárcel se volvió un prolongamien-
Identification Act que instauró, bajo la super- to-sustituto del ghetto después de que este
visión del FBI, un banco nacional de datos último entró en crisis tras la ola de subleva-
genéticos que empezó a funcionar en 1998 y ciones urbanas de los años 196011.
que, a largo plazo, contendrá todas las huellas La política de seguridad llamada «Law and
de ADN de todos los condenados a prisión y, order» que se despliega a partir de los años
tal vez, del conjunto de las personas arrestadas setenta es, ante todo, una respuesta a los movi-
por los servicios de policía. mientos sociales de los años 1960 y, substan-
La tercera tendencia es la multiplicación cialmente, del movimiento de reivindicación
por diez de los recursos que disponen las afro. La derecha estadounidense se lanza, en
administraciones penitenciarias, honradas por ese entonces, en un vasto proyecto de re arma-
ser el tercer empleador del país con más de mento intelectual creando think-thanks, estos
600.000 funcionarios por detrás de la primera institutos de consultores en políticas públicas
empresa del mundo en cuanto a los ingresos, que van a servir de rampa de lanzamiento ideo-
General Motors, y el gigante de la distribución lógico en la guerra contra el Estado de bien-
Wal-Mart, mientras que, al mismo tiempo, los estar, indisociable del rechazo a la integración
presupuestos de los servicios sociales, de salud de los afro americanos. (La atracción de las
y educación fueron víctimas de recortes drás- políticas de seguridad proviene en gran parte
ticos: se redujeron en un 41% para la ayuda a su capacidad para expresar, en un idioma de
social y aumentaron en 95% para las cárceles, apariencia cívica –asegurar la paz y la tran-
solamente en la década de los ochenta. quilidad de los ciudadanos-, el rechazo a los
No obstante, incluso talando los créditos reclamos de negros que buscan la igualdad de
consagrados a los servicios sociales, el “gran derechos, como lo que ocurre, hoy en día, en
encerramiento” de los pobres en Norteamérica Europa al rechazo xenófobo de los migrantes
no habría sido posible sin la contribución del del Tercer-Mundo).
sector privado: el encarcelamiento con fines Una vez ganada la batalla del “menos
lucrativos reaparece así a partir de 1983 para Estado” social y económico, estos institutos
acaparar rápidamente la duodécima parte del van a consagrarse a la promoción del “más
“mercado” nacional, es decir, a unos 150.000 Estado” policial y penal que es su conse-
reclusos (tres veces más que la población de las cuencia en términos de justicia. Por ejemplo,
cárceles de Francia). Estas empresas cotizadas en Nueva York, es el Manhattan Institute
en la bolsa (en el mercado Nasdaq) gozan de creado en 1978 bajo el auspicio de Anthony
tasas de crecimiento y ganancias record y son
los ‘consentidos’ de Wall Street. 11  Más información sobre el encarcelamiento
E n t r e v i s t a

La “nueva economía” estadounidense, de masa en los EE.UU, ver Loïc Wacquant (2000)
no se puede resumir en la Internet y en las «The New “Peculiar Institution”: On the Prison
tecnologías de la información: ¡es también as Surrogate Ghetto». Theoretical Criminology.
número especial. Versión español: Loic Wacquant
la industria del castigo! A modo de ejemplo,
(2005) “Sobre la prisión como sustituto del
las cárceles del Estado de California emplean ghetto”, Potlach. Antropología y semiótica (Buenos
dos veces más asalariados que Microsoft… La Aires), 2-2, (verano): 157-168.

Urvio 157
Fischer, mentor de Margaret Thatcher, el que Pero no en el sentido de una explotación
resucita y promueve la mencionada teoría de económica de los prisioneros que sería la causa
la “ventana rota” (a pesar de encontrarse cien- y razón del aumento espectacular de la encar-
tíficamente desacreditada) a fin de legitimar la celación en los EE.UU. y, en menor medida,
política de la ‘tolerancia cero’ promovida por en Europa Occidental. Esto es verídico en el
el alcalde republicano Giuliani. origen histórico del encarcelamiento penal.
Este política consiste en realizar una “lim- En el siglo XVI, el Bridwell de Londres, la
pieza de clase” del espacio público, reenviando Zuchtaus de Ámsterdam y el Hospital general
a los ‘amenazadores’ pobres (o percibidos como de París cumplían tres funciones principales:
tal) fuera de las calles, de los parques, de los confinar, reformar y designar trabajo. Georg
trenes, etc. Para aplicarla, el jefe de la policía Rusche y Otto Kirschheimer muestran en su
de Nueva York transformó su administración obra clásica, Peine et structure sociale, que
en una verdadera empresa de seguridad, con el encarcelamiento debe entonces “volverse
objetivos determinados de reducción mensual socialmente útil a la fuerza de trabajo de los que
de tasas de criminalidad que se debían alcanzar se niegan a trabajar” inculcándolos, a través de
a cualquier precio, a través del reclutamiento la imposición, a la sumisión al trabajo y de esta
de 12.000 agentes adicionales para un total de manera al momento de su liberación, “vayan
48.000. Cifra que se debe comparar con los voluntariamente a completar la categoría de
13.000 empleados de los servicios sociales que los que buscan empleo”13. Sin embargo, esta
quedaron en la ciudad, luego de que se dis- tendencia ya no se observa al final del siglo
minuyó al 30% de los efectivos, en un período XVIII, el período que interesó a Foucault, y
de cinco años. Debido a los actos de violencia es más bien en el fin del siglo XX: ante todo
y discriminación policial que se originan cons- las cárceles amontonan más que a un ejército
tantemente, esta política agresiva del manteni- de reserva a los rechazados del mercado de
miento del orden está siendo fuertemente cri- trabajo, las fracciones des-proletarizadas y
ticada, incluso por sus propios beneficiarios: la supernumerarias de la clase obrera.
clase media blanca. ¡Ello no impide a algunos Uno de cada ocho detenidos condenados
de nuestros políticos, perspicaces criminó- en Norteamérica cuenta con un trabajo y de
logos, proponer su importación a Francia! este lado del atlántico, las proporciones son
aún más débiles. Pese a lo que pueden decir las
En 1662, Colbert dirigía a los parla- críticas del “complejo carcelario-industrial”, el
mentarios esta carta: “Su Majestad, anhe- encarcelamiento no es una “empresa” prove-
lando reestablecer la integridad de sus chosa para la sociedad, por sus costos faraónicos
galeras y fortalecer el presidio de la manera (USD 25.000 por recluso en una penitenciaria
que sea, la intención es contribuir a que su del Estado de California y USD 70.000 en la
compañía condene el más grande número cárcel de Nueva-York). Nos equivocamos que-
de culpables que se pueda, y que incluso riendo encontrar un vínculo directo entre la
la pena de muerte se convierta en la de las encarcelación y la ganancia económica. Esto
galeras”12. Así la mano de obra gratuita de no significa que el encarcelamiento en masa
los condenados serviría al poder. En Vigilar no cumpla una función económica indirecta:
y Castigar, Foucault debate que la cárcel, la de disciplinar las fracciones más reticentes
E n t r e v i s t a

más aún que las galeras, sirve al poder eco- del nuevo proletariado de los servicios aumen-
nómico. ¿Actualmente, la situación se ha
regresado a este estado?
13  Rusche George y Otto Kirschheimer (1984)
Pena y Estructura Social. Bogotá: Temis. Traducción
de Emilio García Méndez. (1era edición en fran-
12  Carta del 11 de abril de 1662. cés, 1939).

158 Urvio
tando el costo de las estrategias de espera o de nentes colegas, no veo la razón para que la
huida en la economía informal e ilícita de la prensa no reciba su punto de vista.
calle.
Pero, sobre todo, no hay que pensar el Tengo que decirle que la última parte de
advenimiento del “paternalismo- liberal” bajo su pregunta testimonia una gran ingenuidad
la faceta única de la explotación y la represión. acerca de los medios de comunicación masivos.
Se lo debe concebir también, como lo sugería Más allá del hecho de que los lectores de los
Michel Foucault en su famoso estudio sobre grandes periódicos parisinos no constituyen
la invención de la sexualidad, bajo la categoría por sí mismos a la «opinión pública», ¿usted
de la producción. La transición del Estado cree que la calidad científica y la fuerza de las
providencia al Estado penitencia es eminen- ideas son lo que determina lo que se publica
temente productiva: productiva de nuevos o no en los periódicos, incluso en la rubrica
discursos, como el que martilla el Gobierno «opinión»? Una sociología elemental de la
de la izquierda pluralista en Francia sobre la profesión muestra, al contrario, que los perio-
seguridad entendida en un sentido estrecho distas aprecian y alaban, ante todo, a quienes
de seguridad física de los bienes y personas, piensan como ellos, de manera periodística,
intencionadamente mutilada de su zócalo según las categorías de sentido común político
social, productivo, finalmente, de nuevas ins- y social de la coyuntura –no es una carencia
tituciones y nuevos agentes, como lo son las individual, es un constreñimiento intelectual
empresas de “consultores en seguridad” y los que pesa sobre ellos15. Todo lo que rompe con
“auxiliares de seguridad” (16.000 empleos- el murmullo de esta blanda pseudos polito-
jóvenes14 reclutados para ayudar a vigilar logía, que les sirve de instrumento de análisis
mejor las áreas peri urbanas socavadas por el de la sociedad, tiene una fuerte propensión a
desempleo y el trabajo precario), o aún de dis- ser percibido como una agresión, o de no ser
positivos jurídicos que, bajo el pretexto de la siquiera percibido (pregunte a la redacción
eficiencia burocrática, instauran una justicia de Liberación por qué este periódico, que se
diferencial según el origen étnico y de clase. define como progresista y crítico, y publica
casi un artículo al día en torno a los temas
¿Cuál puede ser el rol de los intelectuales de justicia y cárcel, ni siquiera mencionó la
para nutrir este debate sobre los problemas existencia de mi libro16, pese a que había sido
de fondo? ¿Por qué no intervenir, regular- traducido ya a ocho idiomas y muy leído por
mente, en las páginas «Horizons débats» los activistas y reclusos -a propósito, tuve mi
que usted condena por su tendencia a ceder primer debate público tras su publicación con
al pánico acerca del tema de las “violencias los prisioneros de La Santé).
urbanas”? ¿Esto, tal vez, le permitiría con- Hoy en día, los grandes medios de comu-
cienciar directamente a la opinión pública nicación no son un instrumento del debate
y, no, solamente, a los que tomaron el democrático sino un obstáculo que debe ser
tiempo de leer Las Cárceles de la miseria? rodeado para poder promoverlo. Para ello,
¿Se necesita instruir más a los despreocu-
pados que a los convencidos? Usted es un 15  Al respecto, más información se recomienda
afamado profesor universitario y comparte leer los trabajos compilados en el número de los
E n t r e v i s t a

este punto de vista con muchos de sus emi- Actes de la recherche en sciences sociales con-
sagrado a los « Journaux et journalistes » (marzo
14  Nota del traductor: los “empleos-jóvenes” 2000: 131-132).
(emplois-jeunes en el texto) es una política ma- 16  Libération mencionó, a pesar de todo, la
nejada por el estado a fin de facilitar y promover obra de Loïc Wacquant en un cuadro de su serie
el empleo en los estratos más jóvenes de la po- « 40 chantiers pour un nouveau siècle» dedicado
blación. a la prisión del siglo XXI, 25.III.2000. (NdE)

Urvio 159
hay que pasar por otros canales de comuni-
cación, revistas, cartas de información, con-
ferencias y, por tanto, encontrar ayudas de
los sindicatos, asociaciones, coordinaciones y
colectivos comprometidos en luchas sociales
de diversa índole. Por su cuestionamiento
crítico, fundado en la observación y la com-
paración, los investigadores tienen un papel
motor que deben cumplir a fin de reformular
en términos, a la vez, ambiciosos y realistas el
problema del castigo y esforzarse, con todos
los que obran en su alrededor y seno, jueces,
abogados, participantes exteriores, activistas,
prisioneros y familias de prisioneros, para per-
mitir, por fin, que la cárcel entre en el debate
público.
E n t r e v i s t a

160 Urvio