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¡Démosle Identidad a los Discípulos!

En el libro, Les Rites de Passage (1909), el antropólogo Arnold Van Gennep, notó que
la mayoría de las sociedades tienen importantes ritos que marcan la transición del
individuo o de los individuos de un estatus importante al siguiente. Por ejemplo, en
nuestro medio tenemos varios “ritos de pasaje”: Matrimonios, funerales, ceremonias de
graduaciones, promociones militares, ritos de ordenación, etc. Algunos de estos ritos
están asociados con el ciclo biológico, o sea, nacimiento, maduración, procreación, y
muerte. En Israel, el rito de pasaje correspondiente al nacimiento era supremamente
importante para el varón: “Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al
niño, y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías. . .” (Lucas 1:59). Notan
que no era solamente la circuncisión, sino también el momento cuando recibían su
identidad, es decir su nombre.

En Colombia, durante siglos, el rito de pasaje del nacimiento incluía la asignación del
nombre. Cuando nacía un nuevo bebé en la casa, no era raro que le preguntaran a
uno: “¿. . .y como lo van bautizar?”. Inclusive había una época cuando la partida de
bautismo era el mismo registro civil. ¡Qué forma tan sutil de controlar y obligar a la
gente a matricular sus hijos en la iglesia del estado! Si uno no lo hacía, sus hijos no
recibían un nombre oficial y por ende no había identidad. No se podía matricular el
niño en la escuela, la partida era indispensable para la tarjeta de identidad, el
pasaporte, etc. El sociólogo Paul Hiebert declara que “personas sin nombres son
categorías, no personas” (Cultural Athropology, Paul Hiebert, página 161).

El Evangelio según San Mateo 28:19 nos exhorta a bautizar a los nuevos discípulos en
el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. En nuestros círculos bautistas
estamos concientes que este rito es un evento que debe ocurrir después que uno ha
puesto su fe en el Cristo resucitado. Es por eso que Felipe condicionó el bautismo del
Etíope de esta manera: “Si crees de todo corazón, bien puedes.” (Hechos 8:37).
Así que el bautismo no tiene ninguna relación con el nombre terrenal de una persona,
pues ocurre después que uno ha adquirido conciencia del bien y del mal y ha
encontrado en Jesús la solución completa y final a su condenación eterna. Además es
un acto simbólico de la muerte, sepultura y resurrección de Jesús. Estos son, a
propósito, los tres elementos del evangelio proclamado por los apóstoles, es decir “. . .
Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4y que fue
sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras. . . (1 Corintios
15:3b — 4). La Epístola a los Romanos 6:1 – 6 indica también que es una declaración
de lo que ha ocurrido en la vida del individuo – ha muerto juntamente con Cristo y ha
resucitado en vida nueva. Por eso Pablo declara “. . .que si alguno está en Cristo,
nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
(2 Corintios 5:17). En la cristiandad se practican por tradición tres modos diferentes
de bautismo. Éstos son: aspersión, derramamiento e inmersión. Los bautistas, porque
desean ser fieles a los símbolos, porque la palabra “bautizar” proviene de la palabra
griega “baptizo,” que simplemente significa “sumergir,” y porque fue el modo practicado
en el Nuevo Testamento y en la iglesia primitiva, bautizan por inmersión.

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Parece que esta época le da muy poca importancia a este rito. Muchas iglesias no lo
enfatizan, otros no se preocupan cuál modo se usó, ni quién lo administró. Sin
embargo Jesús lo consideró suficientemente importante para especificarlo en la gran
comisión. No fue incluido en la categoría general “. . . enseñándoles todas las cosas
que os he mandado. . .”, sino que dijo “. . . id y haced discípulos, bautizándolos en
el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. . .” (Mateo 8:19). ¿Por qué
era tan importante? Entre el siglo primero y el siglo dieciséis, se dice que más de
cincuenta millones de cristianos sufrieron muertes de mártires. Muchos “anabaptistas”
(rebautizadores) fueron quemados en la hoguera o ahogados por haber bautizado a los
nuevos conversos como Jesús mandó; es decir lo hicieron después que habían puesto
su fe en Cristo y lo hicieron por el modo correcto. ¿Por qué era tan valioso para ellos
este rito? Creo que tiene que ver con una parte de esta instrucción que se ha vuelto
simplemente parte de la “formula bautismal”, pero que no ha sido analizado
detenidamente.

¿Qué significa “. . . bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu
Santo. . .”? ¿Por qué dijo que uno debía ser bautizado de esta manera? Cuando
Daniel intercedió por los Israelitas que estaban en cautiverio babilónico dijo lo siguiente:
“Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor
de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu
pueblo.” (Daniel 9:15) La palabra “invocado” es la palabra hebrea “qara”, que dentro
se otros usos, significa “ser proclamado, ser nombrado, tener el nombre de. . ., ser
escogido de. . .” Santiago usa la palabra “invocado” también: Pero vosotros habéis
afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os
arrastran a los tribunales?7 ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue
invocado sobre vosotros? (Santiago 2:6-7). En el griego es la palabra “epikaleomai”
que significa “nombrar, darle el apellido o nombre de familia.” Al salvarnos Dios hace
mucho más que darnos limpieza y la garantía del cielo. ¡Nos da su nombre! ¡Usted
tiene el apellido de Dios! ¡Usted ha salido de su antigua familia, cuyo progenitor es
Satanás (Juan 8:44), y ha sido trasladado a la familia del Creador del universo! ¡Qué
privilegio! ¡Qué celebración debería ocurrir! El bautismo es el “rito de pasaje” cristiano.

¿Se acuerda lo que escribió el sociólogo Paul Hiebert? “personas sin nombres son
categorías, no personas” Usted es persona, Dios lo conoce por nombre, le ha dado su
apellido. Ser bautizado en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo es
mucho más que una fórmula bautismal. ¡Con razón personas morían por llevar ese
nombre! ¿Qué precio tiene para usted su bautismo?